CELEBRACIÓN CON JÓVENES
BUSCO TU ROSTRO, SEÑOR
“¿Acaso no es Cristo el secreto de la verdadera libertad y de la alegría profunda del corazón? ¿No es Cristo el mejor amigo y el educador de toda auténtica amistad?
Si Cristo se presenta a los jóvenes con su verdadero rostro, lo sienten como una respuesta convincente y son capaces de acoger el mensaje, aunque sea exigente y marcado por la Cruz”
Juan Pablo II
Elementos para la celebración: – Un paño para cubrir el cuadro de Jesús
– Una lámpara
– Un Evangelio
– Un folio con este escrito: “Lámpara es tu Palabra para mis pasos”
Siglas: P = presidente; 1 G = guía; 1-2 L = lectores; T = todos
1G Para sentir en profundidad que estamos en la presencia del Señor, nos recogemos, alejando de nuestra mente todo lo que nos pueda distraer, cerramos los ojos, permanecemos en silencio, regulamos nuestra respiración…
En el nombre del Padre…..
P Invoquemos ahora al Espíritu Santo para que nos conceda abrirnos y abandonarnos a la profundidad del misterio de Cristo, a la contemplación de su Rostro santo y glorioso; “seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es” (1 Jn 3,2).
Canto : El Señor os dará su Espíritu Santo
( Durante el canto de invocación del Espíritu Santo, se enciende una lámpara y se pone a ambos lados un Evangelio y el folio con el escrito “Lámpara es tu Palabra para mis pasos”).
Oremos
P Enséñanos, Señor, a buscarte y muéstrate cuando te buscamos. No podemos buscarte si tú no nos lo enseñas, ni encontrarte si tú no te dejas ver. Que cada uno de nosotros te busque deseándote y te desee buscándote; que te encuentre amándote y te ame encontrándote.,.
primer momento
IL ROSTRO BUSCADO
Del libro del Éxodo (33, 18-23)
P Dijo Moisés al Señor: “Déjame ver tu gloria”. El Señor le respondió: “Yo mismo haré pasar delante de ti todo mi esplendor y delante de ti pronunciaré mi nombre: Señor. Yo protejo a quien quiero y tengo compasión de quien me place; sin embargo, no podrás ver mi rostro, porque quien lo ve no sigue vivo”. El Señor añadió: “Ahí tienes un sitio junto a mí, puedes ponerte sobre la roca; cuando pase mi gloria, te meteré en una hendidura de la roca y te cubriré con la palma de mi mano hasta que yo haya pasado; y cuando retire mi mano, me verás de espaldas porque de frente no se me puede ver”.
Del Salmo 27
1L El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar?
2L Cuando los malvados se lanzan contra mí, para devorarme, son ellos, adversarios y enemigos, los que tropiezan y caen.
1L No temo, aunque un ejército acampe sobre mí. Aunque en mi contra se levante guerra, a pesar de ello, me sentiré consolado.
2L Una cosa pido al Señor, sólo eso ando buscando: vivir en la casa del Señor todos los días de mi vida, gustar la dulzura del Señor frecuentando su templo.
1L Él me cobijará en su santuario en los días adversos; me ocultará en lo escondido de su tienda, me alzará sobre la roca.
2L Y ahora se yergue mi cabeza sobre mis enemigos que me cercan. En su tienda yo ofreceré sacrificios, lleno de gozo. Cantaré y tañeré para el Señor.
1L Escucha, Señor, mi clamor; ten piedad de mí, atiéndeme. Me dice el corazón: “Busca su rostro”. Sí, tu rostro, Señor, es lo que busco.
2L No me ocultes tu rostro, no rechaces irritado a tu siervo; tú eres mi auxilio, no me desampares, no me abandones, ¡oh Dios, salvador mío¡
1L Si mi padre y mi madre me abandonan, el Señor me acogerá. Enséñame tu camino, Señor, guíame por la senda del bien, porque me persiguen.
2L No me entregues al poder de mis adversarios, pues se alzan contra mí testigos falsos, que están llenos de violencia.
1L Espero gozar los bienes del Señor en la tierra de los vivos.
Espera en el Señor, sé fuerte; ten ánimo, espera en el Señor.
(Un joven descubre el cuadro o imagen de Jesús)
1G Cristo abre los ojos y busca tu rostro para fijarse en ti y amarte ....
(Breve reflexión seguida de un momento de oración silenciosa...)
Preces
1G Digamos todos: Te lo pedimos, Señor
Vuelve tu mirada a nuestro corazón porque en tus manos están nuestras vidas
Alimenta en nosotros el deseo de buscar tu presencia divina y salvífica
Danos ojos de fe, un corazón rico de esperanza que encuentre en ti refugio y halle en ti su fortaleza
Ayúdanos a comprender la nueva aurora que surge de la luz de tu rostro santo y glorioso
Canto final: El Señor es mi luz
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