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Los jóvenes vuelven a casa

LLUÍS PELLICER

 

Tienen más de 30 años y se fueron de casa hace ya tiempo. Unos, para estudiar; otros, para trabajar. Pero la crisis les ha devuelto al hogar. Y los que ya habían fijado fecha en el calendario para seguir sus pasos han acabado por desistir. El aumento del paro y el cierre del grifo bancario a los préstamos para comprar un piso o poner en marcha un negocio les han obligado a aparcar sus planes…

Desde 1977, y durante casi 25 años, el número de jóvenes que abandonaba el hogar familiar fue cayendo en picado hasta 2001, cuando se instaló la bonanza económica. Sin embargo, el proceso empieza a invertirse de nuevo, y muchos jóvenes se ven obligados a empaquetar sus cosas y volver a casa de sus padres. ¿Es la crisis actual un nuevo punto de inflexión que obliga a los jóvenes a aparcar sus proyectos de abandonar el domicilio familiar?...

La emancipación de los jóvenes depende sobre todo del trabajo y el acceso a la vivienda…

El regreso a casa se explica, en parte, porque el proceso de independización fue precario..

El esfuerzo económico que han tenido que realizar para adquirir o alquilar una vivienda ha sido durante los últimos años el principal escollo, junto al empleo, para irse de casa de los padres. Y ahora que escasean los créditos, todavía más. Sobre todo es difícil cuando un joven no tiene pareja y no puede compartir el pago de la hipoteca.

El esfuerzo que deben hacer los jóvenes ha ido creciendo a un ritmo parecido al encarecimiento del precio de la vivienda. En 2005 una pareja podía permitirse apartar un 35% de sus ingresos para dedicarlos al pago de las cuotas hipotecarias. Y ese mismo año un joven podía disponer de la mitad de su sueldo para otras cosas. A partir de ahí, ya no. Y ello a pesar de los productos financieros destinados casi específicamente para jóvenes que lanzaron las entidades financieras en pleno boom inmobiliario: hipotecas a 50 años, baratas y casi a medida…

 El alquiler ha permitido hasta ahora que las parejas jóvenes pudieran irse de casa. Pero no a los que vivían solos.

Roger Soler, investigador del Centro de Investigaciones Sociológicas, opina que las administraciones han dejado que los mercados laboral y de la vivienda hayan acabado por precarizar la emancipación. "Está claro que si durante el periodo de expansión económica más jóvenes pudieron irse de casa, es lógico que ahora el proceso vaya en sentido contrario", asegura. Soler recuerda que, a diferencia de años atrás, el proceso de independización de los jóvenes ha perdido "linealidad". Antes se pasaba de los estudios al trabajo, y eso iba ligado con el abandono del hogar de los padres. "Eso ahora ya no es así siempre. El joven se va a estudiar a la ciudad, allí no encuentra trabajo, vuelve a casa, luego a estudiar... El proceso se hace reversible", afirma…

La familia ha asumido a largo de la historia en algunos países el papel que en otros países han desempeñado las administraciones. Coincide en este diagnóstico Roger Soler, que apunta que, de nuevo, esto vuelve a provocar que la marcha del hogar sea más débil. "En los diversos modelos del Estado del Bienestar hay tres agentes para proveer de sus necesidades al joven: el mercado, el Estado y la familia. Y en algunos países se ha optado por dejar que sea la familia quien se encargue de eso, lo que dificulta más la emancipación", apunta Soler.

La familia permite ahorrar tiempo y dinero. No sólo da cobijo. Muchos jóvenes también van a comer allí, a lavar la ropa los fines de semana, los padres ayudan a pagar los estudios...

A todo esto se unen los créditos que muchos jóvenes ya habían solicitado, ya sea para adquirir un coche, electrodomésticos, muebles, para pagar estudios o para viajar. Los préstamos son un lastre para solicitar otro para su emancipación, tanto si es para comprar una vivienda como si es para montar un negocio.

Sindicatos y organizaciones sociales piden más músculo financiero para favorecer la emancipación de los jóvenes. Hasta que llegue, los familiares les dan de nuevo la bienvenida a casa.

(entresacado de El País, 8.10.2008. Ver arículo completo: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/jovenes/vuelven/casa/acababan/irse/elpepisoc/20081008elpepisoc_1/Tes/)