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Comisión Episcopal de Ministerios
Subcomisión de Pastoral Vocacional

Argentina

 

NOVENA VOCACIONAL III
POR LA SANTIFICACIÓN DE LOS SACERDOTES, EL AUMENTO Y LA PERSEVERANCIA DE LAS VOCACIONES SACERDOTALES

DÍA 6

HORA SANTA

Primera parte:

NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

 

Canto

*Exposición del Santísimo

 

Canto

 

EL SACERDOTE ENSEÑA DIARIAMENTE CON LA PALABRA Y LA ACCIÓN EVANGELIZADORA

BROCHERO, MODELO DE AGENTE DE EVANGELIZACIÓN.

 

El amor apasionado de Dios por su pueblo, por el hombre, es a la vez un amor que perdona. Un amor tan grande que pone a Dios contra sí mismo, su amor contra su justicia. El cristiano ve perfilarse ya en esto, veladamente, el misterio de la Cruz: Dios ama tanto al hombre que, haciéndose hombre él mismo, lo acompaña incluso en la muerte y, de este modo, reconcilia la justicia y el amor. (17)

 

Canto:

Segunda parte:

PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

 

Lector: Por no testimoniar a Jesús en la familia, en el trabajo, en la escuela, o en la calle.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

Lector: Por haber sido indiferente a las necesidades de los demás.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

Lector: Por no preocuparme de buscar el reino de Dios y su justicia.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

 

BROCHERO:

De él escribió, en carta al Papa, el Primer Sínodo Diocesano de Quilmes: "Su obra evangelizadora, en una inmensa Parroquia del oeste cordobés; su preocupación por llevar la Palabra de Dios a todos los rincones de su territorio pastoral y a todas las edades; su preocupación por el hombre, por su familia y su trabajo, concretada en colegios, caminos, acequias; su generosa dedicación a las almas en la atención sacramental; su alegría y confiado seguimiento de Cristo, aún con el peso de la cruz de la ceguera y la enfermedad; su filial devoción a la Santísima Virgen; todo ello lo presenta como el modelo de agente de evangelización, del sacerdote ejemplar, que se anticipó muchos años a los requerimientos del Concilio Vaticano y a la Asamblea de Puebla". (18)

 

Canto

Tercera parte:

ESCUCHAMOS LA PALABRA

 

Lectura evangélica (Mc 3, 13-19) Institución de los Doce

Después subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso. Ellos fueron hacia él, y Jesús instituyó a Doce para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar Con el poder de expulsar a los demonios. Así instituyó a los Doce: Simón, al que puso el sobrenombre de Pedro; Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan, hermano de Santiago, a los que dio el nombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno; luego, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.

 

Silencio para meditación...

Cuarta parte:

MOMENTO DE ORACIÓN

 

LECTURA:

Su vida es un mensaje para todos los sacerdotes y laicos de Argentina y de América Latina. Sus cartas (casi 500), telegramas, su obra, son el testimonio de una vida heroica, inmolada por el bien espiritual y material de sus fieles. Por el triunfo del Reino de Cristo.

Es como un nuevo Pablo, recorriendo en viajes misioneros, las inmensas regiones confiadas a él como Párroco. El Cura Brochero quiso consagrar el mundo a Cristo llevando la promoción humana, el bienestar que Dios quiere para todos, a aquellas regiones tan extensas, olvidadas por los gobiernos, sin comunicación con la Ciudad por el cordón de las Sierras Grandes, y llena de gente pobrísima.

Dios quiera que pronto la Iglesia lo proclame como ejemplo de los sacerdotes, un "Cura de Ars", gaucho, con su rosario y su breviario, encarnado en los "gozos y esperanzas" de su pueblo, caballero en su mula, indicando un camino de Luz a sus hermanos. (19)

 

REFLEXIÓN:

(En resumen). Amor a Dios en toda su vida. Y amor a todos. Desde 1866 a 1914. Murió allí, en lo que fue su Parroquia, el 26 de enero de 1914. Santamente. Ciego. Embichado ("Miasis"). Pobre. Generoso.

Sacrificado. Humilde. La Caridad Pastoral fue su rasgo dominante. Era Maestro en Filosofía Universidad de Córdoba) y enseñó a amar a Dios con palabras corrientes. Amó su Sacerdocio. Amó a los pobres. Se contagió de lepra atendiendo -como hermanos- a dos personas de la zona. Para todos los que lo conocieron u oyeron hablar de él, fue un santo sacerdote. "La influencia del Cura Brochero, aún hoy día, es sobre todo sacerdotal, espiritual y apostólica".

Ejemplo para los laicos y los sacerdotes de siempre en Argentina. (Pausa). (20)

 

Canto

Quinta parte:

MOMENTO DE ALABANZA

 

Salmo 19 (18) LA GLORIA DE DIOS EN SUS OBRAS

 

Coro 1: El cielo proclama la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos;
un día transmite al otro este mensaje y las noches se van dando la noticia.

 

Coro 2: Sin hablar, sin pronunciar palabras, sin que se escuche su voz,
resuena su eco por toda la tierra y su lenguaje, hasta los confines del mundo.

 

Coro 1: Allí puso una carpa para el sol, y este, igual que un esposo que sale de su alcoba,
se alegra como un atleta al recorrer su camino.
Él sale de un extremo del cielo, su órbita llega hasta el otro extremo,
y no hay nada que escape a su calor.

 

Coro 2: La ley del Señor es perfecta, reconforta el alma;
el testimonio del Señor es verdadero, da sabiduría al simple.

 

Coro 1: Los preceptos del Señor son rectos, alegran el corazón;
los mandamientos del Señor son claros, iluminan los ojos.
La palabra del Señor es pura, permanece para siempre;
los juicios del Señor son la verdad, enteramente justos.

 

Coro 2: Son más atrayentes que el oro, que el oro más fino;
más dulces que la miel, más que el jugo del panal.
También a mí me instruyen: observarlos es muy provechoso.
Tú preparas ante Mi una mesa, frente a mis enemigos;

 

Coro 1: Pero ¿quién advierte sus propios errores? Purifícame de las faltas ocultas.
Presérvame, además, del orgullo, para que no me domine:
entonces seré irreprochable y me veré libre de ese gran pecado.

 

Coro 2: ¡Ojalá sean de tu agrado las palabras de mi boca,
y lleguen hasta ti mis pensamientos, Señor, mi Roca y mi redentor!

 

Coro 1: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

 

Coro 2: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

OREMOS A DIOS PADRE:

 

Todos: Te damos gracias, Señor.

• Agradecido por el Don del Sacerdocio. "Le doy gracias siempre al Señor porque me eligió". Oremos

• Porque a través de Brochero, nos mostraste una figura sacerdotal nuestra, humilde y abnegada hasta el heroísmo. Oremos

• Para que como el Cura Brochero, con su Misa diaria, su Rosario, con su amor a la Virgen, nosotros seamos testigos de la Iglesia, y enseñemos un camino de oración y de acción; un camino de búsqueda del amor y fidelidad a Dios, y por eso, también, el único y verdadero camino por donde se es fiel a los hombres. Oremos

• Para que nuestros sacerdotes sean el Buen Pastor en la Iglesia, y así, Sacerdotes de Dios para Su pueblo. Oremos

Sexta parte:

PETICIONES

 

Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.

Por la Santa Iglesia de Dios, necesitada de pastores, para que sean muchos los llamados al servicio de Dios y de los hombres, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por los jóvenes de nuestro mundo, para que experimenten la fortaleza del Señor y no tengan miedo a seguir a Jesús en su propia vocación, con radical libertad y absoluta disponibilidad, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por las familias cristianas, para que sean hogar donde puedan nacer futuras vocaciones para el servicio de la Iglesia, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por todos los llamados a la vida sacerdotal. Para que encuentren en nosotros el necesario aliento, ejemplo y testimonio de vida, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por los miembros de nuestra comunidad, para que vivamos con alegría y mayor entrega, cada día, nuestra vocación y fomentemos entre nosotros la auténtica fraternidad, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Escucha, Padre bueno, lo que ahora te hemos pedido y a ejemplo de tu Hijo Jesucristo, haya jóvenes que sean capaces de arriesgar su vida por todos siguiéndolo a Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

 

ORACIÓN  FINAL DEL SEXTO DÍA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:

Tú dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario

fuese pastor y guía de una porción de tu Iglesia,

y lo esclareciste por su celo misionero,

su predicación evangélica y una vida pobre y entregada;

te suplicamos que nos concedas

una vocación confiada y así

la gracia de una entrega generosa al servicio del Reino de Dios,

reafirmando Tu presencia en la Iglesia

y en los lugares concretos donde nos llamas.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

DÍA 7

 

HORA SANTA

  

Primera parte:

NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

 

Canto

*Exposición del Santísimo

Canto

 

EL SACERDOTE COMO HIJO DILECTO DE SU MADRE LA VIRGEN MARIA

BROCHERO Y SU AMOR A LA VIRGEN.

 

La “mística” del Sacramento tiene un carácter social, porque en la comunión sacramental yo quedo unido al Señor como todos los demás que comulgan: “El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan”, dice san Pablo (1 Cor 10, 17). La unión con Cristo es al mismo tiempo unión con todos los demás a los que él se entrega. No puedo tener a Cristo sólo para mí; únicamente puedo pertenecerle en unión con todos los que son suyos o lo serán. La comunión me hace salir de mí mismo para ir hacia Él, y por tanto, también hacia la unidad con todos los cristianos. Nos hacemos “un cuerpo”, aunados en una única existencia. Ahora, el amor a Dios y al prójimo están realmente unidos: el Dios encarnado nos atrae a todos hacia sí.  (21)

 

Canto

Segunda parte:

PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

 

Lector: Por no buscar respuesta en tu Palabra a la vocación que Dios nos pide.

Todos: Ten misericordia de nosotros.

Lector: Por no encontrarte, seguirte y escucharte en Tu Palabra.

Todos: Ten misericordia de mí.

Lector: Por no hacer tiempo para fortalecer la vocación y dialogar en la oración.

Todos: Ten misericordia de mí.

 

BROCHERO:

"Pidamos a María las gracias para persuadirnos del amor infinito que Dios nos ha tenido y que nos tiene siempre...". El Cura Brochero pensaba en su Cristo, ese de la Casa de Ejercicios. "Pidamos a la Virgen que sepamos amar a Jesucristo en la Santa Eucaristía... y amándolo así lo amemos sin fin en la gloria", pensaba en la Santa Misa que él no dejó de celebrar todos los días. (Plática sobre la Ultima Cena de Jesús). (22)

 

Canto

 Tercera parte:

ESCUCHAMOS LA PALABRA

 

Lectura evangélica (Lc 1, 26-38) El anuncio del nacimiento de Jesús

 

En el sexto mes, el Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María.

El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: “¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo”. Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: “No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin”.

María dijo al Ángel: “¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ningún hombre?”. El Ángel le respondió: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios”. María dijo entonces: “Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho”. Y el Ángel se alejó.

 

Silencio para meditación...

Cuarta parte:

MOMENTO DE ORACIÓN

 

LECTURA:

Cuando recorremos los caminos del Valle de Traslasierra en la Provincia de Córdoba, nos imaginamos al cura Brochero andando por estas soledades sobre su mula malacara, con soles fuertes y también con mucho frío, agregándole a los churquis con el pasuqueo de su mula el polvo de la tierra de esos caminos secos...

Lo imaginamos solo, porque si hoy todavía hay que andar mucho entre una casa y otra, mucho más en aquel tiempo, para llegar a todos, para que nadie se quedara sin cura.

Sin embargo el cura Brochero no andaba solo.

Andaba con las cosas para la Misa, que le permitía tratar mano a mano con ese Señor, que según él mismo decía "lavó mis pecados con su sangre", y andaba con el rosario, que le permitía tratar con la Santísima Virgen María a la que él llamaba cariñosamente "mi Purísima".

Para estos ojos de la carne solamente va un cura en mula por los caminos soledosos de polvo y churquis... pero para los ojos del alma marcha una verdadera procesión. Un cura que lleva sobre las andas; sobre las andas de su corazón a Cristo Crucificado y a la Virgen Purísima, la Santísima Madre de Dios. La Estrella de la Nueva Evangelización de Argentina, de América. (23)

 

REFLEXIÓN:

José Gabriel Brochero, déjame imaginarte así, tan solo y tan desamparado por afuera, en el paisaje agreste de estas tierras inmensas, y tan acompañado y a la sombra del amor de Cristo y de su Madre por adentro del alma. Permíteme asomarme al altar de tu alma, donde presiden tus amores el Señor Jesucristo y la Virgen Purísima... Sólo así podré comprender el misterio del cura que es amigo de todos, porque entrega sus manos, su corazón, su vida como padre y hermano de los pobres..., de todos.

Sobre su mula malacara va Brochero "desgranando rosarios", como él mismo decía. Conversando de Dios y de la gente con la virgen Purísima... "Trabajo –dice pidiendo ayuda a Dios y a mi Purísima".

Como hombre inteligente y emprendedor encara hasta los mismos presidentes si es necesario, para conseguir mejoras para la zona: "tren" pudo decir solamente, porque ya no le salía la voz, una vez que se hizo llevar junto a un presidente...

Pero como sacerdote, como cristiano "espero en Dios y en la Virgen Purísima". (24)

 

Canto

 

Quinta parte:

MOMENTO DE ALABANZA

 

 

Salmo 25 (24) SÚPLICA PARA CONOCER LOS CAMINOS DE DIOS

 

Coro 1: A ti, Señor, elevo mi alma, Dios mío, yo pongo en ti mi confianza;

 

Coro 2:¡que no tenga que avergonzarme ni se rían de mí mis enemigos!

 

Coro 1: Ninguno de los que esperan en ti tendrá que avergonzarse: se avergonzarán los que traicionan en vano.

 

Coro 2: Muéstrame, Señor, tus caminos, enséñame tus senderos.

 

Coro 1: Guíame por el camino de tu fidelidad; enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador, yo espero en ti todo el día.

 

Coro 2: Acuérdate, Señor, de tu compasión y de tu amor, porque son eternos.

 

Coro 1: No recuerdes los pecados ni las rebeldías de mi juventud: por tu bondad, Señor, acuérdate de mí según tu fidelidad.

 

Coro 2: El Señor es bondadoso y recto: por eso muestra el camino a los extraviados;

 

Coro 1: él guía a los humildes para que obren rectamente y enseña su camino a los pobres.

 

Coro 2: Todos los senderos del Señor son amor y fidelidad, para los que observan los preceptos de su alianza.¡Por el honor de tu Nombre, Señor, perdona mi culpa, aunque es muy grande!

 

Coro 1: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

 

Coro 2: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

OREMOS A DIOS PADRE:

 

Todos: Mira a la llena de gracia y escúchanos.

 

• Haz que todos tus hijos deseen y caminen en la vocación hacia tu gloria. Oremos

• Concede la abundancia de tu gracia a través de la vocación sacerdotal a todos los hombres. Oremos

• Concede por el ministerio de los sacerdotes, salud a los enfermos, consuelo a los tristes y perdón a los pecadores. Oremos

 

Sexta parte:

PETICIONES

 

Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.

Por la Iglesia de Dios, para que ore siempre como Cristo nos enseñó, rogando por trabajadores para lo cosecha, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por los sacerdotes, para que de la mano maternal de Maria, encuentren siempre tiempo dedicado a la oración, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por los cristianos del mundo, para que con la oración, y el cobijo de la Virgen, den seguridad y fortaleza a los sacerdotes que atraviesan por horas de dificultad, roguemos al Señor Te rogamos, óyenos.

Por la juventud, que por mediación de Maria, busquen en la oración la fuerza y el camino de la verdad, en un Dios que los llama a seguirlo, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos

Para que sean muchos los que respondan a la llamada a la vida de consagración, y nosotros sepamos ser ejemplo y modelo para ellos, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por todos nosotros, para que junto a Maria en la oración busquemos espíritu de servicio a los demás, cada día mas generoso, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Oh Jesús, que con tu ejemplo nos enseñaste a unir nuestra vida a la voluntad del Padre, para salvación del mundo: haz que seamos, junto a nuestra madre y madre tuya, por nuestra oración, testigos de la fe para nuestros hermanos. Tú, que vives y reinas, por los siglos de los siglos. Amén.

 

ORACIÓN  FINAL DEL SÉPTIMO DÍA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:

Tú dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario

fuese pastor y guía de una porción de tu Iglesia,

y lo esclareciste por su celo misionero,

su predicación evangélica y una vida pobre y entregada;

te suplicamos que nos concedas vivir

el amor que él tuvo a la Virgen Madre nuestra,

y que ella misma proteja y clarifique cada día mas,

nuestra vocación con su manto maternal.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.