Comisión Episcopal de Ministerios
Subcomisión de Pastoral Vocacional
Argentina
NOVENA VOCACIONAL I I
POR LA SANTIFICACIÓN DE LOS SACERDOTES, EL AUMENTO Y LA PERSEVERANCIA DE LAS VOCACIONES SACERDOTALES
DÍA 3
HORA SANTA
Primera parte:
NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS
Canto
*Exposición del Santísimo
Canto
EL SACERDOTE, HOMBRE DE FORTALEZA PARA SU PUEBLO:
BROCHERO: PASTOR LLENO DE FORTALEZA.
El desarrollo del amor hacia sus más altas cotas y su más íntima pureza conlleva el que ahora aspire a lo definitivo, y esto en un doble sentido: en cuanto implica exclusividad –sólo esta persona–, y en el sentido del “para siempre”. El amor engloba la existencia entera y en todas sus dimensiones, incluido también el tiempo. No podría ser de otra manera, puesto que su promesa apunta a lo definitivo: el amor tiende a la eternidad. Ciertamente, el amor es “éxtasis”, pero no en el sentido de arrebato momentáneo, sino como camino permanente, como un salir del yo cerrado en sí mismo hacia su liberación en la entrega de sí y, precisamente de este modo, hacia el reencuentro consigo mismo, más aún, hacia el descubrimiento de Dios: “El que pretenda guardarse su vida, la perderá; y el que la pierda, la recobrará” (Lc 17, 33), dice Jesús en una sentencia suya que, con algunas variantes, se repite en los Evangelios (cf. Mt 10, 39; 16, 25; Mc 8, 35; Lc 9, 24; Jn 12, 25). Con estas palabras, Jesús describe su propio itinerario, que a través de la cruz lo lleva a la resurrección: el camino del grano de trigo que cae en tierra y muere, dando así fruto abundante. Describe también, partiendo de su sacrificio personal y del amor que en éste llega a su plenitud, la esencia del amor y de la existencia humana en general. (8)
Canto
Segunda parte:
PEDIMOS PERDON AL SEÑOR
Lector: Por no estar dispuestos a salir de nosotros mismos para escucharte.
Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Lector: Por buscar la esperanza solo en cosas o proyectos nuestros.
Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Lector: Por ser tan ciegos ante Tu Presencia.
Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
BROCHERO:
"... Yo me felicitaría si Dios me saca de este planeta, sentado confesando, o explicando el Evangelio". (9)
Canto
Tercera parte:
ESCUCHAMOS LA PALABRA
Lectura evangélica (Mt 9, 35 - 38) Compasión de Jesús por la multitud
Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para su cosecha”.
Silencio para meditación...
Cuarta parte:
MOMENTO DE ORACIÓN
LECTURA:
Uno de los rasgos más notables del "corazón" sacerdotal de este Venerable Siervo de Dios es la
Fortaleza, que comprende dos actos: emprender y aguantar.
Los dos los vivió, creemos, heroicamente, a lo largo de toda su vida apostólica.
Ordenado sacerdote el 4 de noviembre de 1866, se desempeñó, en la ciudad de Córdoba, como Director de Coro del Cabildo Eclesiástico y Director de Estudios del Seminario.
Pero su Fortaleza se mostró en la atención a los enfermos de cólera, que ocasionó unos 4.000 muertos en pocos meses. Un escritor, no creyente, pero muy amigo del Cura, escribió en 1885, una breve vida de Brochero. En ella dice: "Este ha sido uno de los períodos más ejemplares, más peligrosos, fatigantes y heroicos de su vida".
Igualmente, en la aceptación de su nombramiento al frente de una inmensa Parroquia, situada detrás de las Sierras Grandes, en donde "gasté -anota Brochero en una carta- los años más hermosos de mi vida".
Podría haber quedado en la Ciudad, ocupando cargos más cómodos y en consonancia con las altas notas obtenidas en la Universidad y su título de Maestro en Filosofía que le confirió la misma Casa de estudios.
Durante casi cuarenta años, vivió pobre, pudiendo ser rico, entregándose a su misión sin reservas, en el amor y el servicio de Dios y sus feligreses. (10)
REFLEXIÓN:
Debemos dejar todo, como los Apóstoles, cuando el Señor nos llama a cumplir una Misión en la Iglesia, en el mundo, hoy. (Pausa).
Canto
Quinta parte:
MOMENTO DE ALABANZA
Salmo 8: LA GRANDEZA DE DIOS Y LA DIGNIDAD DEL HOMBRE
Coro 1: ¡Señor, nuestro Dios, qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!
Coro 2: Tú, que afirmaste tu majestad sobre el cielo, con la alabanza de los niños y de los más pequeños,
Coro 1: erigiste una fortaleza contra tus adversarios3 para reprimir al enemigo y al rebelde.
Coro 2: Al ver el cielo, obra de tus manos, la luna y las estrellas que has creado:
Coro 1: ¿qué es el hombre para que pienses en él, el ser humano para que lo cuides?
Coro 2: Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y esplendor;
Coro 1: le diste dominio sobre la obra de tus manos, todo lo pusiste bajo sus pies:
Coro 2: todos los rebaños y ganados, y hasta los animales salvajes;
Coro 1: las aves del cielo, los peces del mar y cuanto surca los senderos de las aguas.
Coro 2: ¡Señor, nuestro Dios, qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!
Coro 1: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Coro 2: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OREMOS A DIOS PADRE:
Todos: Concédenos, Señor.
• Llevar a cabo, sin desfallecer, como los sacerdotes, todo lo que descubramos como querido por Dios en favor de nuestros hermanos. Como lo hizo el Cura Brochero. Oremos
• Estar siempre dispuestos a hacer el bien, como los sacerdotes, sin retroceder ante las dificultades. Como lo hizo el Cura Brochero. Oremos
• Que nuestros gestos de fortaleza, como los de los sacerdotes y del Cura Brochero, tengan como finalidad, llevar los hombres a Dios, dispuestos a perder la vida si fuese necesario. Oremos
Sexta parte:
PETICIONES
Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.
Para que los pastores de la Iglesia y las personas consagradas, vivan con gozo, fidelidad y perseverancia su vocación, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Para que las familias cristianas no sean obstáculo para la vocación consagrada de sus hijos, sino que, al contrario, viviendo la fe con autenticidad y creando un clima de oración, faciliten a sus miembros la acogida de la llamada de Dios, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Para que todos los que se formar en nuestros seminarios y noviciados respondan con generosa responsabilidad a la llamada y se preparen adecuadamente para el ejercicio de su misión, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Para que todos nosotros, comunidad cristiana, tomemos conciencia de que la vocación es fruto de la gracia y oremos insistentemente al Señor pidiendo la abundancia de vocaciones que la Iglesia necesita, recordando hoy, especialmente, las vocaciones a la vida sacerdotal, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos
Te pedimos, Señor, que sigas favoreciendo y enriqueciendo a tu Iglesia con los dones de tus vocaciones. Te pedimos que sean muchos los que escuchen y respondan generosamente a tu llamada, para que pueda tu Iglesia alegrarse con su entrega fiel y perseverante. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
ORACIÓN FINAL DEL TERCER DÍA:
Señor, de Quien procede todo don perfecto:
Tú dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario
fuese pastor y guía de una porción de tu Iglesia,
y lo esclareciste por su celo misionero,
su predicación evangélica y una vida pobre y entregada;
te suplicamos que nos concedas
la virtud de la fortaleza para poner por obra
y responde con generosidad a
la vocación a la que nos llamas.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
DÍA 4
HORA SANTA
Primera parte:
NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS
Canto
*Exposición del Santísimo
Canto
EL SACERDOTE APRENDE Y ENSEÑA A VIVIR LA POBREZA CON SU OPCIÓN
BROCHERO: SU PREDILECCIÓN POR LOS MÁS POBRES.
Quien quiere dar amor, debe a su vez recibirlo como don. Es cierto –como nos dice el Señor– que el hombre puede convertirse en fuente de la que manan ríos de agua viva (cf. Jn 7, 37-38). No obstante, para llegar a ser una fuente así, él mismo ha de beber siempre de nuevo de la primera y originaria fuente que es Jesucristo, de cuyo corazón traspasado brota el amor de Dios (cf. Jn 19, 34). (11)
Canto
Segunda parte:
PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR
Lector: Por ser tan sordos a la llamada que nos haces.
Lector: Santo Dios, Fuente de Amor Eterno.
Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Lector: Santo Dios, Fuente de Verdad y de Justicia .
Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Lector: Santo Dios, Fuente de Misericordia y Compasión
Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
BROCHERO:
"Para ir yo a tu casa necesito dos cosas: primera, que las [Hermanas] Esclavas me prestasen todos los elementos para decir Misa en mi pieza y segunda adquirir unos cuantos pesos -o que tu me ayudes con algunos- para atender las necesidades de los pobres que irán a pedirme que los surta" (Carta del día 13-11-1911 a su hermana Aurora, quien lo invita a vivir con ella en Villa del Tránsito). (12)
Canto:
Tercera parte:
ESCUCHAMOS LA PALABRA
Lectura evangélica (Mc 10, 17 - 22) El hombre rico
Cuando se puso en camino, un hombre corrió hacia él y, arrodillándose, le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la Vida eterna?”. Jesús le dijo: “¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno. Tú conoces los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no perjudicarás a nadie, honra a tu padre y a tu madre”. El hombre le respondió: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud”. Jesús lo miró con amor y le dijo: “Sólo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme”. Él, al oír estas palabras, se entristeció y se fue apenado, porque poseía muchos bienes.
Silencio para meditación...
Cuarta parte:
MOMENTO DE ORACIÓN
LECTURA:
Los destinatarios preferidos de Brochero son aquellos que sufren más necesidad, los más pobres. Su trabajo pastoral se orientó preferentemente a ellos.
En este sentido, escribía a su Obispo: "... en este mes y el de julio, me iré, como las golondrinas, a Santiago del Estero, buscando calor, y daré Ejercicios a los pobres de allí". (Por su enfermedad y su vejez sufría mucho el frío intenso de Traslasierra).
También en su pastoral carcelaria, de 1898 a 1902, en la ciudad de Córdoba, los privilegiados entre los presos serán los más pobres.
El Cura piensa en las necesidades de cada uno de los hombres, que tiene a su lado, con nombre y apellido. Por ejemplo, escribe: "Yo pensaba dejar de capataz al mismo capataz de Dn. Crecencio (Aguirre) para cuidar de las cabras. Primero, porque cuidando los dos grupitos de cabras, le daría más cuenta al pobre capataz". (Es decir, ganaría más). (13)
REFLEXIÓN:
"En la tarde de la vida, seremos juzgados en el Amor". (San Juan de la Cruz). (Pausa).
Canto
Quinta parte:
MOMENTO DE ALABANZA
Salmo 15 (14) CONDICIONES PARA ACERCARSE AL SEÑOR
Coro 1: Señor, ¿quién se hospedará en tu Carpa?, ¿quién habitará en tu santa Montaña?
Coro 2: El que procede rectamente y practica la justicia;
Coro 1: el que dice la verdad de corazón y no calumnia con su lengua.
Coro 2: El que no hace mal a su prójimo3 ni agravia a su vecino,
Coro 1: el que no estima a quien Dios reprueba4 y honra a los que temen al Señor.
Coro 2: El que no se retracta de lo que juró,4 aunque salga perjudicado;
Coro 1: el que no presta su dinero a usura5 ni acepta soborno contra el inocente.
Coro 2: El que procede así, nunca vacilará.
Coro 1: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Coro 2: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OREMOS A DIOS PADRE:
Todos: Concédenos, Señor.
• Amar a los pobres, desde la vocación sacerdotal mirando el "rostro" y el nombre de cada uno, como lo hacía el Cura Brochero. Oremos
• Servir a los pobres con el «corazón» sacerdotal del Cura Brochero. Oremos
• Ser apóstoles pobres al servicio de los pobres, como el Cura Brochero. Oremos
Sexta parte:
PETICIONES
Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.
Por la Iglesia, comunidad de creyentes en Jesús, para que no falten en ella sacerdotes que continúen anunciando la Buena Nueva en el mundo y celebrando la Salvación con sus hermanos, los hombres, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por los sacerdotes y consagrados, para que vivan su vocación con generosidad y gozo, y por su testimonio de vida muchos jóvenes se sientan atraídos a revelarlos en su ministerio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por los padres cristianos, para que tomen conciencia de la responsabilidad que tienen en la comunidad cristiana y consideren la vocación de sus hijos como un “don” de Dios, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por nuestras comunidades parroquiales, grupos cristianos y centros educativos, para que entre sus miembros se planteen la vocación sacerdotal como una necesidad de la Iglesia y como un signo de madurez en la fe, que les lleve a poner su vida al servicio del Evangelio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por el aumento y perseverancia de las vocaciones a la vida sacerdotal, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por los que se forman en nuestros seminarios y noviciados, para que abran su corazón, sin reservas, a la llamada de Jesús, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Iluminados y animados por tu Palabra, te pedimos, Señor, por todos aquellos que nos sentimos llamados para proclamar Tu Reino. Sostennos en las dificultades, confórtanos en los sufrimientos, asístenos en la sociedad, protégenos en la persecución, protégenos en la perseverancia, confírmanos en la fidelidad. Te lo pedimos a ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN FINAL DEL CUARTO DÍA:
Señor, de Quien procede todo don perfecto:
Tú dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario
fuese pastor y guía de una porción de tu Iglesia,
y lo esclareciste por su celo misionero,
su predicación evangélica y una vida pobre y entregada;
te suplicamos que nos concedas
la virtud de la pobreza y humildad
para entregar toda nuestra vida en el sacerdocio,
viviendo con sencillez la grandeza
de la vocación a la que nos llamas.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
DÍA 5
HORA SANTA
Primera parte:
NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS
Canto
*Exposición del Santísimo
Canto
EL SACERDOTE HOMBRE DE LA PREDICACIÓN INCANSABLE
BROCHERO: APÓSTOL DE LOS EJERCICIOS ESPIRITUALES.
El Dios único en el que cree Israel, sin embargo, ama personalmente. Su amor, además, es un amor de predilección: entre todos los pueblos, Él escoge a Israel y lo ama, aunque con el objeto de salvar precisamente de este modo a toda la humanidad. Él ama, y este amor suyo puede ser calificado sin duda como eros que, no obstante, es también totalmente agapé. (14)
Canto
Segunda parte:
PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR
Lector: Reconocemos con humildad que somos pecadores.
Lector: Por ser tan sordos a la vocación a la que nos llamas.
Todos: Perdón, Señor, perdón.
Lector: Por no dedicarle tiempo con generosidad a la oración, por rezar por simple cumplimiento.
Todos: Perdón, Señor, perdón.
Lector: Por no preocuparnos en avanzar en la vida espiritual, estancándonos en la fe.
Todos: Perdón, Señor, perdón.
BROCHERO:
"Cristo lavó mis pecados en su sangre...", decía Brochero y esto es lo que siempre recordaba en su corazón cuando pensaba en Cristo. Por eso decía a sus paisanos haciéndoles mirar la cruz de la Capilla de la Casa de Ejercicios: "En la cruz está nuestra salud y nuestra vida... la fortaleza del corazón, el gozo del espíritu... la esperanza del cielo... ¿Tendremos valor para mirar al Salvador sin conmovernos y sin resolvernos a seguirlo, aunque sea caminando por el medio de la amargura, y aunque sea derramando nuestra sangre gota a gota hasta exhalar el alma?". (Plática sobre la última Cena de Jesús). (15)
Canto
Tercera parte:
ESCUCHAMOS LA PALABRA
Lectura evangélica (Lc 9, 57-62) Exigencias de la vocación apostólica
Mientras iban caminando, alguien le dijo a Jesús: “¡Te seguiré adonde vayas!”. Jesús le respondió: “Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza”.
Y dijo a otro: “Sígueme”. Él respondió: “Permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre”. Pero Jesús le respondió: “Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios”. Otro le dijo: “Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos”. Jesús le respondió: “El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios”.
Silencio para meditación...
Cuarta parte:
MOMENTO DE ORACIÓN
LECTURA:
Brochero buscó a Dios desde chico, lo sintió muy cercano en algunos acontecimientos, como cuando rezó para que ese compañero suyo no lo matara la creciente del río. Lo siguió buscando en el seminario hasta que en Córdoba hizo los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.
Ahí Brochero se dio cuenta de que ése era un modo de estarse con Jesucristo, tratando y conversando con El, sin otra preocupación que la oración y el recogimiento.
¡Y cómo sintió Brochero que nadie lo distraía para mirar al Señor que lavó sus pecados en su sangre! ¡Qué trato con el Señor en esos ejercicios!, conversando con el Señor de la vida, como un amigo habla con su amigo, según lo dice el mismo Maestro de los Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola.
Desde entonces el cura Brochero se dio cuenta de que los Ejercicios Espirituales era un modo privilegiado de tratar en amistad con el Señor, de conocerlo, de arreglar con El las cuentas, de pedirle perdón. Y quiso que todos aquellos con los que él trataba tuvieran la oportunidad de esta experiencia.
Por eso el cura trabajó primero para llevar a Córdoba toda la gente posible para hacer los ejercicios, en invierno –único tiempo en que la gente del campo estaba más desocupada– cruzando las sierras nevadas a lomo de mula.
Después no paró hasta cumplir su sueño de tener en la misma parroquia una casa de Ejercicios. La inauguró en 1877 y llegó a reunir en ella tandas de 900 hombres y de 600 mujeres.
En 1880 llegaron también a lomo de mula las Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús para hacerse cargo de la Casa.
A la muerte de Brochero habían pasado por la Casa 70.000 personas.(16)
REFLEXIÓN:
Nadie puede decir que conoce y quiere al Cura Brochero, si no ha mirado ese Cristo, el Cristo del Cura, si no ha dejado que esa imagen se le imprima en el corazón de la misma manera que el Cura la tenía en el suyo.
Cristo crucificado es la fuerza de la vida y el amor más grande de José Gabriel Brochero. Y el que busque otra razón, aunque sea para la construcción de una acequia, se equivoca si no dice que la causa es Cristo. "Todo lo hago por amor al corazón de Cristo".
Canto
Quinta parte:
MOMENTO DE ALABANZA
Salmo 16 (15) EL SEÑOR, HERENCIA Y FELICIDAD DE SUS AMIGOS
Coro 1: Protégeme, Dios mío, 1 porque me refugio en ti. Yo digo al Señor: “Señor, tú eres mi bien, no hay nada superior a ti”.
Coro 2: Ellos, en cambio, dicen a los dioses de la tierra: “Mis príncipes, ustedes son toda mi alegría”.
Coro 1: Multiplican sus ídolos y corren tras ellos,4 pero yo no les ofreceré libaciones de sangre, ni mis labios pronunciarán sus nombres.
Coro 2: El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz, ¡tú decides mi suerte!
Coro 1: Me ha tocado un lugar de delicias, estoy contento con mi herencia.
Coro 2: Bendeciré al Señor que me aconseja, ¡hasta de noche me instruye mi conciencia!
Coro 1: Tengo siempre presente al Señor: él está a mi lado, nunca vacilaré.
Coro 2: Por eso mi corazón se alegra, se regocijan mis entrañas y todo mi ser descansa seguro:
Coro 1: porque no me entregarás a la Muerte ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro.
Coro 2: Me harás conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu presencia, de felicidad eterna a tu derecha.
Coro 1: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Coro 2: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OREMOS A DIOS PADRE:
Todos: Ayúdanos a hacer tu voluntad.
• Para que vivamos con actitud de servicio nuestra vocación. Oremos
• Para llevar tu Palabra con la alegría de nuestra vocación a todos los hombres. Oremos
• Para acercar a otros a la experiencia vocacional por medio de los Ejercicios Espirituales. Oremos
Sexta parte:
PETICIONES
Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.
Por los pastores de la Iglesia, para que, formados en la escuela de María, Reina de los Apóstoles, sean fieles mensajeros de la Palabra de Dios y dispensadores incansables de su misericordia, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por todos los cristianos, par que, encontrando en María la fuente de la alegría, vivan con autenticidad su propia vocación, dando testimonio de fidelidad radical al mandato del amor, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por los jóvenes, para que, a ejemplo de María, busquen la verdad con corazón libre y puro, asumiendo sus dificultades y sacrificios inherentes a la fidelidad radical al Evangelio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por las personas que han dedicado sus vidas al seguimiento de Cristo, para que, mirando a María, sepan ofrecer a todos el testimonio de una entrega generosa y serena, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por el aumento de los llamados a la vida sacerdotal. Que sepan ser fuertes y decididos en su opción de vida y encuentren en nosotros ejemplo y testimonio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por nuestra comunidad, congregada (aquí, hoy, esta tarde...) para alabar a Dios y pedir obreros para su mies, supliquemos también que María sea nuestra compañera en la vida y acudamos a ella en los momentos de dificultad, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Señor, Dios nuestro, en María encontraste a la mujer perfecta, seguidora de Jesús y fiel a sí misma: concédenos, como ella, poner todas nuestras cualidades al servicio de la expansión de tu Reino. Te lo pedimos a ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN FINAL DEL QUINTO DÍA:
Señor, de Quien procede todo don perfecto:
Tú dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario
fuese pastor y guía de una porción de tu Iglesia,
y lo esclareciste por su celo misionero,
su predicación evangélica y una vida pobre y entregada;
te suplicamos que nos concedas
que por medio nuestra vocación se lleve
la gracia misionera de comunicar a los demás
la alegría y plenitud de la consagración a su servicio.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
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