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HACIA DÓNDE VAMOS

"Al ver Jesús a la gente se compadeció de ellos porque andaban como ovejas sin pastor"

AMBIENTACIÓN

Vivimos tiempos de agitación, de desenfrenada acción, pero a la vez todos necesitamos calma para reflexionar sobre nuestra práctica cristiana. Práctica que tiene como centro el anuncio y vivencia del mensaje liberador de Jesús. Esta celebración es un encuentro personal y comunitario con Jesús y con los hermanos, es un momento de sosiego que, a la luz de la palabra de Dios y de su presencia eucarística, invita a la reflexión y a la toma de postura. Pero también es momento en el que nos acercamos a Jesús en demanda de ayuda.

Hoy todo se discute. La divergencia de opiniones nos desorienta; pero esta inseguridad no es más peligrosa que la falsa seguridad de otros tiempos. Además, no es cierto que todo esté en el aire. La palabra de Dios y su presencia eucarística sigue en pie. Lo que sucede es que no tenemos tiempo para escucharla y adorarle o no queremos porque nos compromete seriamente. Por eso andamos desorientados como ovejas sin pastor. Que Dios nos abra los oídos para escucharle y el corazón para amarle y adorarle.

Canto

- Somos un pueblo que camina.
- Éxodo y liberación.
- Es mi pastor.
- Siempre confío en mi Dios.


EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO

(se hace la exposición mientras se canta. Después, breves momentos de silencio y adoración).

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS

Mc 6,30-34

Canto de aclamación

-
El Señor es mi fuerza.
-
Señor, ¿a quién iremos?.
-
Tu palabra, Señor, es la verdad.

PAUTAS PARA LA REFLEXIÓN

Ante la crisis actual de la Iglesia, muchos pastores sienten la tentación de acusar a sus ovejas. Se conforman con afirmar que la juventud ha perdido su generosidad; si no hay más fe, es porque el mundo se ha hecho materialista y vividor.Pero no era ese el juicio de Jesús, él mira a la humanidad con piedad y cariño y la excusa en vez de humillarla. Para Jesús la mies es mucha y los obreros pocos; si las ovejas sufren o mueren no es por culpa de ellas, sino por descuido de los pastores.Es la Iglesia la que tiene que ir a los hombres y reconocerlos en un intercambio fraternal, en donde acepte renovarse para ellos, para que ellos a su vez acepten comulgar con la Iglesia y en la Iglesia.Para ello, es necesario saber observar las necesidades del momento de los hombres y tener un corazón compasivo y generoso que responda a esas preocupaciones desde la entrega de la propia persona de un modo gratuito y convertirse en auténticos buscadores de Dios como presencia salvadora y fraterna para los hombres.

PRECES

Señor, tú que quieres que todos los hombres gocen de los bienes de tu Reino, danos sensibilidad ante las necesidades de los hermanos y ayúdanos a ser portadores de tu mensaje

* Por los que sufren opresión, soledad, debilidad y sed en el corazón, para que nuestra vida y la fe en Jesús los libere, roguemos al Señor...
* Para que Jesús y su palabra sean respuesta última y definitiva a nuestras indigencias vitales, roguemos al Señor...
* Por nuestras inseguridades que tanto nos agobian y por nuestras seguridades en las que nos apoyamos, para que a la luz de la Palabra nos comprometamos de verdad, roguemos al Señor...
* Para que a ejemplo de Jesús miremos a los que nos rodean y a las demás personas con afecto, comprensión y tolerancia, sin humillarlos jamás, roguemos al Señor...
* Para quienes esperan de nosotros pan, paz y luz verdaderos los hallen, y hallándolos vayan a Cristo, roguemos al Señor...

Señor, concédenos tomar conciencia de que somos misioneros, y que no dar la buena noticia a los hombres es una traición de amor. Elimina nuestra pasividad y cansancio para todo lo que significa evangelizar, y haz que no nos avergoncemos de ti ante los hombres, pues tú eres, Señor, el único salvador de todos. Amén.

BENDICIÓN