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ENCUESTA SOBRE LAS HOMILÍAS

La homilía en el centro de una extensa encuesta realizada por “Pèlerin

 

 

La revista “Pèlerin” (Francia) publicó el 19 de febrero, 2009 un estudio centrado exclusivamente en las homilías, realizado el pasado octubre entre 3.400 lectores. Si algunos consideran que los sermones podrían mejorarse bajo muchos aspectos, todos, sin embargo, valoran ese momento esencial de la misa.

“Es una alegría poder escuchar al cura de nuestra parroquia”. Este testimonio, entre otros muchos, demuestra la valoración que hacen los fieles del sermón dominical. Y ésta es la principal enseñanza de la gran encuesta que apareció el 19 de febrero de 2009: sobre 3.400 lectores interrogados, una aplastante mayoría (90%) considera en efecto que la homilía es “algo importante”. Feligreses que la valoran, por lo tanto, pero que a su vez son exigentes: “Me gustaría que los sacerdotes llevaran el Evangelio a nuestras vidas. De eso es de lo que tenemos necesidad”, señala un lector, mientras otro se queja de las homilías que se quedan sólo en un nivel moral sin abrirse “al amor de Dios”. Un tercero desea “que la homilía fluya del corazón” y “que no sea cerebral”. De hecho, el sondeo revela que la gente tiene muchas expectativas, a veces sorprendentes, y en muchos casos paradójicas.

 “Un 68% de las personas interrogadas encuentran las homilías interesantes”, 54% las consideran cercanas a su vida personal, pero sólo un 45% se acuerdan del mensaje ofrecido. Del mismo modo, un poco más de la mitad reconocen que las homilías “tratan de problemas esenciales”, pero sólo 2 sobre 10 creen que puedan  “seducir a los jóvenes”.

Sermones largos, discursos vacíos o demasiado eruditos

¿Cuál puede ser la causa? Sermones largos que cansan, discursos a veces vacíos o, por el contrario, demasiado eruditos… Ahora bien, así como muchos esperan un “fuerte alimento espiritual”, el 52% declaran buscar también “consejos para la vida diaria”. En una palabra, se prefiere lo concreto.

A este respecto, el estudio constata que los predicadores emplean un vocabulario adaptado, salvo excepciones. Más de 8 de cada 10 feligreses los comprenden “fácilmente”, y 46% consideran que “las palabras difíciles se van explicitando bien”. Con todo, destaca la revista que  “solamente en torno a la mitad de los creyentes (53%) se implica personalmente en una reflexión seria”. Evidentemente, se acuerdan poco de los sermones, incluso al final de la misa.

 Otra cuestión de fondo planteada por este estudio: las homilías: ¿son una herramienta de evangelización? Para una mayoría de lectores, el público interesado en ello es “por definición” el de los “cristianos convencidos”. Poco probable, por lo tanto, que los predicadores lleguen a  “un público menos practicante”: según el estudio, “los sermones tal como se dan en la actualidad sólo llegan a afectar a una minoría de personas que se encuentran “en búsqueda””.

Este dossier, muy completo, pensamos que prestará un buen servicio a sociólogos, sacerdotes y religiosos.

Francois-Xavier MAIGRE