 
Hola. Nuestro primer encuentro. No sé quien eres cuando me leas. Supongo que eres joven o, al menos, con espíritu joven. Algo tenemos en común: lo de joven de una manera u otra.
Me gustaría que juntos nos planteásemos cosas que merecen la pena.
Tu vivir y el mío no deja de ser una aventura que pasa por la prueba de la provisionalidad. Por eso es necesario que tomemos, cada cual, la vida en serio. Y dejemos de refugiarnos en lo efímero y en las apariencias. Es necesario que cada uno de nosotros nos encontremos con nosotros mismos. El cara a cara es preludio de encuentro con Dios y con los hermanos. El corazón humano no se puede obstruir.
Si dejamos que Dios nos hable y seduzca, volveremos a amar de verdad. Este camino no se recorre a base de privilegios, facilidades y favores. Nos encontramos ante un programa de vida exigente, arduo y serio. Tendremos la sensación de que es fatigoso, y sin embargo nos hará sentirnos libres.
Yo voy a comenzar la tarea, ¿me acompañáis alguno/a?. Suficiente querer ser joven siempre.
Ya os he hecho la invitación. Me gustaría ir juntos en esta aventura de la vida humana.
Hasta el próximo encuentro. Chusmi.
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