volver al menú

FICHA PARA JÓVENES (I)

 

TEMA: Los dones que Dios puso en ti

OBJETIVO: Invitar a los jóvenes a reconocer con alegría los dones que posee y que se expresan en su vida cotidiana. Y con ello tomar conciencia de su propia vocación.

 

Para Iniciar tu reflexión

 

Tú que con toda humildad y verdad, descubres huellas del paso de Dios por tu vida, reflexiona serenamente.

Tus grandes aptitudes,

tu sentido social, tu espíritu apostólico,

tu capacidad de liderazgoy organización,

tu don de simpatía, tu facilidad para orar...

son dones de Dios.

 

Ellos no te han sido dados

para que te recrees vanidosamente en ellos,

ni para captar aplausos,

no como medios para abrirte paso orgullosamente,

sino como poderosas herramientas de acción,

dadas en servicio de la comunidad.

 

Si alguna vez en tu vida

recibes un llamado a algo grande y generoso,

¡no dudes !

 

Para tu meditación o para compartir

 

  • Revisa tus decisiones de estudio, trabajo, de futuro ¿qué intereses fundamentales descubres?¿ante qué vibra tu corazón?

 

  • En el colegio, universidad, instituto, trabajo, etc. ¿qué amigos verdaderos has ido eligiendo?¿qué te ha atraído de ellos?, ¿qué dice esto de tus propias características?

 

  • Si tuvieras la posibilidad de perfeccionarte, saber más o dedicar más tiempo a alguna de las actividades que realizas, ¿cuáles elegirías?¿cuáles te producen mayor gozo o satisfacción?

 

  • ¿Dónde sientes que se despliegan tus habilidades o capacidades (trabajo con personas, biología, números, tecnología, servicio al prójimo, naturaleza, arte, deporte, música, vida contemplativa, negocios, misiones, turismo, alimentación, difusión de la palabra de Dios, construcción, servicio a la Iglesia, etc.)?

 

  • Pensando en tu futuro, ¿qué soñarías realizar con tu vida?¿qué querrías ser? Anótalo lo más completo que puedas.

 

  • Ante las cosas que te gustaría realizar, ¿qué problemas se te presentan?¿has conversado con personas que te puedan orientar?¿te has informado lo suficiente?

 

  • Los demás, ¿qué habilidades ven en ti, qué cualidades te han dicho que tienes?.

 

Para iluminar tu meditación

 

Es importante reflexionar sobre nuestras habilidades y motivaciones, sobre lo que nos gustaría ser, en definitiva, sobre los dones y talentos que hemos recibido para ser cultivados y proyectados en la vida.

 

Dios es dador de vida y de todas nuestras capacidades y desde ellas, desde lo que somos y podemos, nos llama para cumplir una misión en el mundo.

 

Desde el AT, Dios nos llama para enviarnos a una misión. La vocación es este llamamiento que Dios hace oír al hombre que ha escogido y al que destina a una obra particular en su plan de salvación y en el destino de su pueblo. En el origen de la vocación hay por tanto una elección divina; en su término, una voluntad divina que realizar. La vocación va dirigida a la conciencia más profunda del individuo e implica una respuesta personal de cada hombre, el cumplimiento de esta vocación va transformando su existencia, haciéndola cada vez más plena, más libre, más entregada, más consciente de su dignidad, más feliz y más de Dios.

 

La vocación cristiana ha nacido del Espíritu y dado que el Espíritu es uno solo que anima a todo el Cuerpo de Cristo, hay en medio de esta única vocación "diversidad de dones... de misterios... de operarios", pero en esta variedad de carismas hay un solo cuerpo y un solo espíritu. La Iglesia misma es "la llamada" y todos los que en ella oyen el llamamiento de Dios responden, cada uno en su puesto, a la única vocación de la Iglesia que oye la voz de Cristo y le responde: "¡Ven Señor Jesús!".

 

(cf. Leon Dufour "Vocabulario de Teología Bíblica" Edit. Herder, Barcelona 1984)

( Tomado de la página web chilena http://www.iglesia.cl/vocacional/)