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CLAVES PARA EL DISCERNIMIENTO VOCACIONAL

Aquí tienes una lista de las cualidades esenciales que hay que ir trabajando para poder ser sacerdote. Léelas atentamente y analízate en cada una de ellas, tomando nota de cómo te encuentras en ese punto.

1. LAS CUALIDADES FÍSICAS

El "minimum" que se ha de exigir a los candidatos es una normalidad conforme a su edad. Este mínimo incluiría: que no existan enfermedades o predisposiciones congénitas familiares como podrían ser el alcoholismo, la epilepsia, el SIDA, enfermedades venéreas...

2. LAS DOTES INTELECTUALES

* inteligencia suficiente para poder capacitarse en los trabajos que va a realizar dentro de la Congregación.
* Comprobar también el rendimiento, el aprovechamiento del tiempo.
* Inteligencia práctica para salir airoso de las diferentes situaciones que le puedan surgir.
* La capacidad y cultivo de la creatividad, una racionalidad crítica y constructiva...

3. LAS DOTES ESPIRITUALES

* Una fe bien comprendida, desde un conocimiento básico de la doctrina católica.
* Inclinación a la oración, tanto litúrgica como personal, y una sana y sincera piedad.
* Amor a la vida de gracia y participación habitual en los sacramentos, especialmente en la penitencia y eucaristía.
* Devoción a la Virgen María por todo lo que significa reconocer en la Madre el amor filial hacia su Hijo, modelo en el seguimiento del itinerario vocacional en una respuesta continua de fidelidad y disponibilidad.
* El uso frecuente del acompañamiento y la orientación espiritual, como ayuda en su proceso de maduración vocacional.
* El espíritu de sacrificio y la capacidad de sufrimiento, sabiendo valorar en su justa medida las cosas y renunciando con generosidad a aquello que no ayuda a crecer en la propia vocación.
* Vivencia de la pobreza, manifestada en la no adhesión a las cosas o a las personas, la generosidad con el tiempo y los bienes propios.
* La obediencia, no la sumisión, desde la humildad que ayudará al candidato a conformarse poco a poco con el Cristo obediente que busca siempre la voluntad del Padre.
* Abrazar libremente la castidad y la continencia perpetua por el Reino de los cielos.
* Espíritu de reconciliación con una actitud siempre dispuesta a la misericordia, a la comprensión del otro sin juzgarlo, al perdón sin rencores.
* El testimonio de vida de acuerdo con los valores que profesa y la meta hacia la que camina.

4. LAS DOTES HUMANO-MORALES

* Ánimo fraternal aceptando, desde la propia autonomía, el carácter de los demás; capacidad de diálogo y de trabajo en equipo.
* Espíritu de servicio, disponibilidad y corresponsabilidad, para la construcción de la vida comunitaria.
* Sinceridad, alegría de vivir el propio compromiso vocacional como ideal que plenifica y hace feliz a la persona; educación y urbanidad; prudencia, capacidad de previsión; constancia en las tareas, fidelidad en los compromisos adquiridos, y la justa moderación.
* La madurez humana que se manifiesta por la estabilidad de espíritu, el dominio de uno mismo conociendo su propio carácter, la capacidad para tomar decisiones prudentes y la rectitud en el modo de juzgar a hombres y acontecimientos.
* Equilibrio psíquico y afectivo, desde la aceptación de la propia realidad personal. Para ello resulta indispensable conocer su ambiente familiar: un ambiente insano, dividido, problematizado o excesivamente miserable, educa personas en las mismas categorías, desintegradas, con graves problemas afectivos.