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Campanerismo


Escasean tanto los curas y los candidatos a sustituirlos que entre el 10 y el 15% de las parroquias en España ya no tienen párroco. Para paliar esta escasez, la Iglesia se resiste a revisar el actual modelo de cura y cae en lo que los antropólogos llaman “campanerismo”, el síndrome que impide ver más allá del campanario de la parroquia o de la torre de la catedral.
Y lo máximo que se nos ocurre es buscar parches.
Por ejemplo, las diócesis, por vez primera en la historia reciente de la Iglesia, están concentrando a los curas y unificando las parroquias en “unidades de acción pastoral”. Se concentra a los curas en las cabeceras de las comarcas. Les llaman comunas de párrocos. Uxío García dirige el equipo de Vilalba, el pueblo del cardenal Rouco, y junto a otros dos curas jóvenes, atienden 21 parroquias. Siempre pendientes del móvil, que se ha convertido en el nuevo breviario.
Para tapar huecos, los curas no se jubilan, a no ser que los retire la enfermedad. José Manuel Díaz sigue oficiando misas y atendiendo a sus feligreses de Caldones (Asturias) con 92 años. “No hay quien me quite la sotana”, dice resignado.


(material elaborado por las hermanas de Filiación Cordimariana con el grupo vocacional "Betania" de Madrid)