SEMINARISTAS EN FAMILIA (GUADALAJARA-MÉXICO)
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SEMINARISTAS EN FAMILIA

EL ACOMPAÑAMIENTO VOCACIONAL EN LA SECCION SEMINARISTAS EN FAMILIA*

La razón que impulsó a los formadores del seminario diocesano de Guadalajara en agosto de 1975 fue constatar que en los cursos de preseminario quedaban siempre muchachos a quienes se les consideraba vocacionables, pero que por una u otra razón no ingresaban al internado del seminario, y a quienes se les dejaba prácticamente sin ningún cuidado, como ovejas sin pastor.

Requisitos para ingresar como seminaristas en familia

a) haber hecho preseminario y salir aprobado para ello,

b) estar cursando estudios de secundaria o preparatoria,

c) recomendación de un sacerdote y permiso de los padres de familia,

d) compromiso de asistir a las reuniones semanales para los que viven en la ciudad, y mensuales para los foráneos,

e) carta de solicitud en la que el candidato manifiesta deseos de ser sacerdote.

De ninguna manera se tiene la intención de restar importancia al seminario menor Se trata de abrir otra posibilidad al cultivo de las vocaciones, sin cerrar las ya existentes. Habrá siempre quienes o no están completamente decididos o van a la mistad de los estudios de secundaria o preparatoria o por razones de salud y de familia no pueden ingresar todavía al seminario. Estos son los candidatos a seminaristas en familia.

RAZONES DE SER

* La justificación de esta experiencia queda plenamente dentro del espíritu de las normas dadas por el Magisterio de la Iglesia. En las normas básicas sobre la formación sacerdotal, encontramos un comentario al margen al tratar el tema del seminario menor, y dice: "El Concilio al mismo tiempo que recomienda la existencia de los seminarios menores, no impide que se puedan explotar simultáneamente otras soluciones; por el contrario, experiméntense oportunamente para fomentar las vocaciones sacerdotales, con tal que la institución del seminario menor no salga con ello perjudicada, y los nuevos experimentos ordénense con prudencia y seriedad a su propio fin".

* El instrumentum laboris que reune las aportaciones de las diferentes Conferencias episcopales del mundo, señala que se van consolidando instituciones formativas distintas del seminario menor clásico; habla de "Centro vocacional", de"Foyer" donde residen o se reunen periódicamente quienes se encuentran en búsqueda vocacional. El documento valora positivamente estas alternativas, reconociendo, sin embargo, la validez del seminario menor. Dice que "estas instituciones desempeñan una función importante, respetando el papel de las familias y de las comunidades cristianas y asegurando la plena libertad de los candidatos... facilitan la adquisición de un justo sentido de la llamada de Dios" (nº 26).

* La RATIO FUNDAMENTALIS INSTITUTIONIS SACERDOTALIS justifica plenamente esta experiencia cuando habla de los centros afines al seminario menor que brinden a los jóvenes apoyos para descubrir y desarrollar los gérmenes de vocación sacerdotal.

"Para el mismo objetivo sirven también los centros erigidos en varias regiones, esto es, colegios, escuelas, en los que se cuidan y cultivan los gérmenes de vocación sacerdotal al mismo tiempo que los de otras vocaciones" (RFI.S 18; cfr. Optatam Totius n.3; cf. n. 13).

1. EN FAMILIA

La mayor parte del tiempo el seminarista en familia vive en su hogar.

La tarea de los padres cristianos es muy importante y delicada, porque están llamados a preparar, cultivar y defender las vocaciones que Dios suscita en su familia.

El papel del equipo formador es:

a) Ayudar a los padres de familia a enriquecer con los valores espirituales y morales, tales como, una conciencia apostólica y eclesial, y un exacto conocimiento de la vocación.

b) Conocer la problemática familiar para poder instruir mediante el anuncio de la palabra de Dios a los esposos en sus responsabilidades específicas, de modo, que bien formados en la fe, sepan acompañar a sus hijos, posiblemente llamados a darse a Dios sin reservas... (para conocer la realidad familiar, se realizan visitas domiciliarias).

c) Los padres de familia reciben del seminario una valiosa ayuda para su vida cristiana para la educación de sus hijos y la responsabuilidad de la familia ante la vocación de su hijo, poniendo así en práctica lo que dice la Ratio fundamentalis institutionis sacerdotalis:

"Con una oportuna ayuda espiritual prestada a las familias, procúrese que se capaciten ellas mismas para colaborar cada día más eficazmente, junto con el seminario, en el cultivo de las vocaciones eclesiásticas"(n. 12).

Para los padres de familia se han organizado reuniones mensuales. En ellas se les dan orientaciones, se les ofrece la oportunidad de acercarse al sacramento de la reconciliación y se les celebra la eucaristía. Además se tratan asuntos relacionados con el comportamiento de sus hijos.

* Además de las visitas domiciliarias se realizan las siguientes actividades:

- Convivencias familiares (navidad, d ía de las madres y fin de curso)

- Distribución del periódico mensual EL MENSAJERO (Formación e información).

- Al finalizar el curso escolar se entrega a los padres de familia una evaluación sobre el comportamiento, cualidades y defectos que el equipo formador descubre en el candidato, sobre algunos detalles que los padres de fam,ilia deben conocer y tener en cuenta para apoyarnos en el proceso vocacional. Además se anexan las calificaciones obtenidas en las sesiones de estudio semanal y en las convivencias mensuales.

No debemos olvidar:

* "La pastoral vocacional encuentra su ámbito primero y natural en la familia"...

"La familia es el vivero natural de las vocaciones" (Juan Pablo II, XXXI Jornada mundial de oración por las vocaciones 1994).

"La familia es el primer seminario" (Optatam Totius n. 2).

2. LOS SACERDOTES (LA VIDA PARROQUIAL)

Estamos ante una dolorosa realidad: la falta de sacerdotes; y nadie mejor que el sacerdote comprueba a cada paso esa ausencia de manos ungidas ante el trabajo abrumador del pastor y ante las necesidades innumerables de las ovejas.

Hay parroquias extensas como diócesis; hay vicarías, hospitales o capellanías sin sacerdote fijo; las ciudades y los pueblos crecen a diario y cunde por todas partes la ignorancia religiosa, las sectas protestantes y el materialismo.

"Dejad una parroquia veinte años sin sacerdote -decía el cura de Ars- y adorará las bestias".

Cuando M. Barrés estudiaba este mismo problema en Francia, a principios de siglo, se preguntaba: "¿qué piensas hacer, Iglesia de Francia? ¿Qué medios preparas en tu peligro, ante tanta ignorancia y maldad?.La vieja catedral parecía responderle: "Formaré a los niños".

He aquí la única solución: las vocaciones.

"Siendo el sacerdocio el hogar de la vida en la iglesia, el órgano permanente por el cual Jesucristo efectúa la obra de la redención en este mundo, nada interesa más a la vida de la Iglesia y a la salvación de los pueblos -dice mons. Dupanloup-, que lo que atañe al sacerdocio. Y de todas las cosas que atañen al sacerdocio, ninguna es tan seria como la búsqueda de vocaciones sacerdotales, porque evidentemente, todo el porvenir de la Iglesia depende de esto. se puede decir que es, ni más ni menos, una cuestión de vida o muerte".

Aunque parezca paradoja, quiero decir sin titubeos que hay vocaciones a pesar de su aparente carencia, es decir: "El germen de la vocación está en numerosos niños, adolescentes, jóvenes. No se ve la semilla bajo el surco, pero existe. Y aunque hay países que parecen áridos para las vocaciones, todo lo hace el celo y la perspicacia" (J.Millot, L´oeuvre des vocations, París 1923, pág. 7).

Es muy fácil decir que no se encuentran niños, adolescentes o jóvenes, ANSIOSOS DE LA IDEA SACERDOTAL CUANDO SE HA SEMBRADO; Y ES MUY FÁCIL COMPROBAR QUE SE HALLAN NUMEROSOS IDEALES ESCONDIDOS, QUE NECESITAN DEL AGUA Y DEL SOL PARA MADURAR. AUN EN MEDIO DE LA ESCASA CULTURA RELIGIOSA, AUN EN LAS FAMILIAS POCO CRISTIANAS, AUN EN AMBIENTES ANTICLERICALES, PUEDE FLORECER Y FLORECE LA VOCACIÓN SACERDOTAL.

URGE EL TRABAJO DE BUSCARLAS Y SOSTENERLAS

Y nadie tan obligado como el sacerdote que es, por derecho y por deber, el primer obrero de la búsqueda de vocaciones sacerdotales y a la vida religiosa.

No tendría derecho un sacerdote a pedir otro en su ayuda, si él no ha dado una vocación al seminario. Podría decírsele las palabras del cardenal Bournet: "¿Queréis que os de párrocos? Pero, ¿de dónde los voy a tomar si vosotros no me dáis a vuestros hijos para hacerlos sacerdotes? ".

¿PERO QUÉ HACER?

Entre tantos medios que tiene el sacerdote para dar con ellos, hablemos de los principales:

A) EL TESTIMONIO DE UNA VIDA SACERDOTAL

La mejor propaganda es la vida digna del sacerdote. El niño, el adolescente y el joven aman el sacerdocio en el sacerdote que conocen; y los fascina el ideal sacerdotal si encuentran que el sacerdote con quien se confiesan o a quien frecuentan, es un sacerdote convencido de su sacerdocio.

Y aquí las palabras de aquel obispo de Málaga, don Manuel González:

"Poned en cualquier parte a un sacerdote, sea párroco o no, que se conduzca con esa conciencia de dignidad. Y yo os empeño mi palabra, y Dios ni la lógica me dejarán faltar, que no transcurrirá mucho tiempo sin que en torno a ese árbol hayan nacido retoños. Un clero digno es el mejor y más eficaz poblador de un seminario" (Mi seminario, pág. 46-47).

B) LA ORACION DEL SACERDOTE Y DE SU COMUNIDAD

El segundo medio es la oración por las vocaciones. El único medio que nos señaló Cristo: "rogad al dueño de la mies para que envíe operarios" (Mt 9, 38).

* En la eucaristía diaria, ha de pedir el sacerdote que ponga en su camino un candidato para el seminario. ¿Por qué no hacer la meditación, de vez en cuando, sobre el sacerdocio y su necesidad para el apostolado? ¿por qué no rezar una parte dela liturgia de la horas por el aumento de las vocaciones? ¿por qué no rezar una decena del rosario para obtener sacerdotes?.

* Fomentar entre los fieles la oración por el aumento de vocaciones, la perseverancia y por la santificación de los sacerdotes. Esta obra de las vocaciones es una obra que hay que realizar orando.

Los apóstoles se pusieron en oración para elegir a un sucesor. Orar para que vengan nuevos obreros a la viña.


"El día en que una diócesis entera esté de rodillas ante Dios para obtener los sacerdotes que necesita, Dios se los dará" (Millot, ib. 20).

C) LA PREDICACION es un medio eficaz, entre todos, para sembrar la vocación. Y hablar "oportuna e inoportumanete" en la predicación, en conferencias, en reuniones; pero con la honda convicción de lo que es y vale el sacerdote. Y el sacerdocio presentado con todo su peso de ardor y de heroísmo, de grandeza y renuncia.

Si a la palabra oral, se une la propaganda escrita, los fieles se percatarán de la necesidad del sacerdocio. El pueblo es como un niño al que hay que repetir las cosas para instruirlo e interesarlo.

D) Tras la oración y la palabra: EL APOSTOLADO , las obras vocacionales, elevadas por Pío XII a la categoría de obras pontificias. ¿Una asociación más en la parroquia? Una más, sí; pero imprescindible. La obra de las vocaciones.

El papel que desempeña el equipo formador con los sacerdotes es: MOTIVAR y dar pistas de acompañamiento vocacional.

"Cada sacerdote reservará una atención esmerada a la pastoral vocacional. No dejará de incentivar la oración por las vocaciones y se prodigará en la catequesis. Ha de esforzarse, también en la formación de los acólitos, lectores y colaboradores de todo género..."

"Cada presbítero -secundando la gracia del Espíritu santo- se preocupe de suscitar al menos una vocación sacerdotal que pueda continuar su ministerio". (Directorio para el ministerio y la vida de los presbíteros. Congregación para el Clero. Jueves santo de 1994).

¿QUE PUEDE HACER EL SACERDOTE (PÁRROCO O VICARIO) EN EL ACOMPAÑAMIENTO VOCACIONAL?

a) Visitar a la familia para ofrecer el apoyo vocacional.

b) Motivar al seminarista en familia en la vida espiritual y alentarlo en el camino vocacional.

c) Estar pendiente del aprovechamiento escolar (presentar al sacerdote las calificaciones obtenidas). Animarlo a superar el mal aprovechamiento.

d) En caso de no formar parte de un grupo parroquial, (catequistas, acólitos, adolescentes, jóvenes) insertar al candidato en alguno de ellos.

e) Al finalizar la etapa de secundaria o preparatoria, se le pedirá por escrito el juicio vocacional, como un elemento más para el posible ingreso en el internado.

Antiguamente se decía: "Sacerdote, prepara tu relevo".

Hoy podemos decir: "Sacerdote, prepara tu relevo en la búsqueda y en el acompañamiento vocacional".

3. EL SEMINARIO

"La experiencia, avalada ya por tantos siglos, afirmando que los seminarios son necesarios en cuanto instituciones ordenadas a la formación de los futuros sacerdotes y dotadas de los medios de educación que, junto con otros, pueden colaboarar eficazmente a la formación integral de los futuros presbíteros" (Optatam Totius 4-6).

Los elementos que el seminario diocesano ha utilizado para la formación de estos alumnos del seminario son los siguientes:

1. Equipo formador: el equipo formador está integrado por tres sacerdotes, cuatro alumnos que terminaron su primero de teología y realizan su a ño de servicio.

* Todos los lunes los dedican a visitar familias y sacerdotes foráneos.

* Miércoles y viernes a los de la ciudad.

2. Reunión semanal: (para alumnos de la ciudad).

La reunión semanal, con una duración de tres horas. Turno matutino o vespertino... imparten las siguientes asignaturas:

Primer Semestre Segundo semestre

* Formación espiritual* Formación espiritual.

* Formación religiosa* Formación b íblica.

* Formación litúrgica* Formación humana.

La formación que se pretende para ellos está de acuerdo con los fines que busca la línea de formación de acuerdo a la etapa del seminario senor, UNA ESPECIAL FORMACION HUMANO-CRISTIANA, que los capacite para ingresar a preparatoria al seminario menor o al curso de nivelación anterior al curso propedéutico.

3. Convivencia mensual

- Para los alumnos de 1º y 2º de secundaria, 6 horas un fin de semana.

- Para los alumnos de 3º y Preparatoria. La tarde del sábado y del domingo hasta medio día.

Durante este tiempo se pretende impartir las siguientes materias de formación:

- Formación vocacional. (proporcionar elementos para el discernimiento voc.).

- Conocimiento de sectas protestantes.

Durante esta convivencia mensual se fomenta la piedad comunitaria, los deportes, el trabajo físico, las actividades culturales, por medio del teatro y las horas sociales.

Durante este tiempo se tiene la oportunidad de un mejor conocimiento de las cualidades, defectos, comportamiento ante el trabajo y la vida comunitaria... Además ofrece una oportunidad para la dirección espiritual y el acercamiento al sacramento de la reconciliación.

4. Vacaciones de comunidad (10 días, durante el tiempo de verano).

Se ha comprobado la eficiencia formativa de los períodos de vacaciones en comunidad para estos muchachos.Se tiene una mejor oportunidad de ahondar en la formación espiritual y comunitaria; además, se logra un conocimiento más profundo de cada uno.

5. Apostolado en semana santa. (para los alumnos que terminan reparatoria y están por hacer su opción vocacional).

En pequeños grupos se organiza el apostolado de semana santa en alguna comunidad necesitada de sacerdote. Al frente de dicha experiencia van los sacerdotes y seminaristas que cooperan a la formación de los muchachos.

La experiencia se ha ido consolidando a lo largo de los años y ha ido encontrando medios para un mejor acompañamiento vocacional sobre todo en lo que se refiere a la vida espiritual.

¿Qué ofrece el seminario para dicho acompañamiento?:

a) Dirección espiritual (mensual) para poder organizar con cada alumno el plan de vida.

Al finalizar el mes evaluar logros y fallas y proyectar el nuevo.

b) Meditación mensual. Cada mes se les reparten los folletos apara realizar la oración mental.

c) Oración personal. Cada alumno cuenta con los manuales propios para poder realizar el encuentro con Dios por medio de la oración.

d) Retiro mensual: para poder fortalecer el crecimiento espiritual.

e) Ejercicios espirituales anuales:

El trabajo conjunto de la familia: sacerdotes - vida parroquial y seminario promete vocaciones para el servicio del pueblode Dios.

    

* J. Jesús Apecechea Rosas. Sacerdote diocesano del seminario arquidiocesano de Guadalajara. México.