COV DE LOS MISIONEROS DE GUADALUPE (MÉXICO)
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¿Qué es el Centro de Orientación Vocacional?

El COV, es el lugar donde todo joven, con inquietud de descubrir la misión que Dios le encomienda, puede asistir para recibir un acompañamietno integral y así poder tomar una decisión madura y firme.

Los Misioneros de Guadalupe abren sus puertas a jóvenes de secundaria, preparatoria y profesional que quieren descubrir la voluntad del Señor en el camino de su propia vida.

En el COV encontrarás a jóvenes que, como tú, quieren darle sentido a sus vidas caminando junto con Jesucristo...

 

Historia del COV

 

Mons. Alonso M. Escalante, recién llegado de su misión en Bolivia, de octubre de 1948 a abril de 1949, recorrió 2575 kilómetros de México, para visitar 10 diócesis en busca de las primeras vocaciones para el Seminario Mexicano de Misiones.

Así nació la inquietud de ofrecer a los jóvenes la oportunidad de servir a Dios en las lejanas tierras de misiones. Emprendieron esta aventura Joaquín Sarmina, en México, D.F., que reunía a los candidatos en el Colegio Regina, por la calle de Mesones, y José Álvarez Herrera, en Guadalajara, Jal., por la calle de Belisario Domínguez e Industria y con los demás M.G. que hablaban de la vocación misionera en la misa dominical de muchos lugares.

La pastoral vocacional es el alma de la Iglesia evangelizadora. Sin vocaciones no podemos ira a todo el mundo a predicar el evangelio.

La dirección de formación de los Misioneros de Guadalupe mantiene activa la pastoral vocacional a través del Centro de Orientación Vocacional (COV) que tiene como objetivo: "Difundir y promover el interés por la vocación entre los jóvenes, tanto a nivel comunitario como personal."

Este centro organiza jornadas misioneras en parroquias, escuelas y Seminarios; participa en actividades vocacionales a nivel diocesano o congresos misionales para jóvenes y niños, y proporciona acompañamiento grupal o individual mediante encuentros, retiros, entrevistas y campos-misión.

Se da una importancia especial a la pastoral vocacional-familiar, ya que la familia es la cuna natural donde se cultiva, desde el nacimiento, el amor a Dios y a su Iglesia. La familia cristiana es el semillero de los mejores candidatos a ser llamados al trabajo misionero.