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Carta de las Monjas Cistercienses de Buenafuente del Sistal
   
 

martes, 02 de noviembre de 2010

 

Queridos amigos: Ayer, como cada año, celebrábamos la Solemnidad de Todos los Santos. S. Bernardo de Claraval, en el Sermón 2, nos urgía a “apresurarnos hacia los hermanos que nos esperan”. Nos comentaba que “los santos no necesitan de nuestros honores, ni les añade nada nuestra devoción”, sino que es “la veneración de su memoria la que redunda en provecho nuestro y no suyo”.

Si, hermanos, tomemos conciencia de ello, deseemos como S. Bernardo gozar de su compañía, de la felicidad que gozan los santos, del encuentro con Cristo, de la manifestación de su Gloria.

Para alcanzar todo esto, nuestra vida tiene que ir encaminada a recorrer el camino que nos traza el Señor a cada uno, y a desear la intercesión de los santos, para que ellos sean quienes nos ayuden a conseguir aquello que por nosotros mismos no podemos alcanzar.

Intentemos vivir con mayor veracidad las Bienaventuranzas. Sintámonos dichosos porque Cristo ha puesto sus ojos y su corazón misericordioso en nosotros, invitándonos a seguirle más de cerca.

No perdamos de vista que todos y cada uno estamos llamados a la santidad; por lo cual, acojámonos a la intercesión de los santos, de los hermanos nuestros que nos esperan junto al Señor y pidámosles que intercedan a favor nuestro, para que seamos cada día más coherentes en nuestra propio vivir y obrar. ¡Demos un verdadero testimonio cristiano y no nos dejemos llevar por los “vicios del mundo”!

Hoy, día de la conmemoración de los difuntos, tengamos especial recuerdo por aquellas almas que están más necesitadas, para que muy pronto lleguen a gozar del abrazo misericordioso de Dios-Padre.

También queremos comunicaros que el día 22 de este mes, tendremos el privilegio de pasar unas horas en oración ante el Icono y la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud. Os animamos a uniros a nosotras con vuestra oración y os pedimos que desde vuestras posibilidades, con la oración, la acogida a jóvenes en vuestros hogares, la ayuda en las parroquias para la preparación de la jornada…pongáis vuestro granito de arena, para que el Espíritu del Señor atraiga a los jóvenes al encuentro con el Santo Padre, les conduzca a una vida más plena desde Jesucristo y a nuestra España le conceda un aumento de fe y volver la mirada hacia el Único que nos puede salvar, Cristo.

  Unidas siempre en la oración y el cariño

 Vuestras hermanas de Buenafuente