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“Repensar la evangelización” del mundo juvenil

 

Evangelizar no es hacer proselitismo y, mucho menos, recuperar espacios en la sociedad civil que antes ocupábamos. Nace y es prueba de una pasión, la pasión de Cristo por la salvación de la humanidad, que se convierte en compasión por los hombres, jóvenes en especial, que no han encontrado aún a nuestro Señor”. Ésta fue una de la claves ofrecidas por el rector mayor de los salesianos, Pascual Chávez, para “repensar la evangelización” durante la conmemoración, el pasado día 23.10.2010, en Madrid, del aniversario de las revistas salesianas Catequistas y Misión Joven.

En una intervención muy aplaudida, el religioso mexicano desgranó una serie de procesos que hay que activar para este cambio en la evangelización. Entre ellos, pasar “de una mentalidad que privilegia los roles de gestión directa a una mentalidad que privilegia la presencia evangelizadora entre los jóvenes; de una actitud de superioridad cultural a una acogida positiva de las culturas diversas de la propia”.

Chávez no puso paños calientes a una situación en donde, como en España, “nos es fácil la evangelización”, y advirtió que “estamos asistiendo a la primera generación incrédula de nuestra sociedad”. “Parece que no tiene sentido la búsqueda de sentido”, afirmó, aunque también pidió “levantar acta de que Dios interesa a los jóvenes”. “Ellos –dijo– tienen necesidad de una Iglesia, que, representando a Jesús, se acerque a sus problemas y a su desánimo, que no sólo comparta con ellos el camino y la fatiga, sino que converse con ellos, colocándose a su nivel, interesándose por aquello que les preocupa”.

Camino de comunión

Sobre los 25 años de singladura de Catequistas y los 50 de Misión Joven, Chávez señaló que supone celebrar “un camino de comunión eclesial” y que ambas revistas “son un lugar de pastoral abierto que reflejan la catolicidad de la Iglesia”.