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ASPECTOS DE LA VOCACIÓN
 

1 La vocación es un don de Dios, y exige una respuesta libre del hombre. No hay recetas para suscitarla.

2 Todos los cristianos somos llamados, vocacionados, a una misión. En responder nos va la felicidad.

3 Es tarea de toda la comunidad eclesial el fomentar vocaciones.

4 El sacerdote es la pieza clave para suscitar las vocaciones.

5 Más que cursillos, campañas del Seminario, oraciones vocacionales... convence el testimonio coherente, comprometido e ilusionado de los creyentes.

6 Los rasgos que más cuestionan son: la cercanía, la sencillez, el cariño, el interés por el joven, el trabajo incansable en la parroquia, la capacidad de servicio, la vida de oración, su testimonio evangélico, su pasión por trabajar por el Reino...

7 La existencia de una comunidad parroquial activa y corresponsable en la que los jóvenes participen favorece su opción vocacional.

8 Los jóvenes necesitan que alguien les plantee de forma clara y expresa la posibilidad de ser sacerdotes...

9 Es importante que el sacerdote u otro creyente realice el seguimiento cercano, paciente, dialogante... del joven que se cuestiona. El proceso de maduración vocacional es en muchos casos de varios años.

10Con esta base todas las ofertas y esfuerzos de la pastoral vocacional (convivencias, cursillos, ejercicios, jornadas vocacionales...) pueden dar mucho fruto.

(Tomado del CD del Secretariado de seminarios y universidades de la CEE, "Ven y Sígueme")