volver al menú
 

PADRE ARRUPE

 

A un joven que quisiera ser jesuita yo le diría:

 

Quédate en tu casa si esta idea te pone inquieto y nervioso.

No vengas a nosotros si es que amas a la Iglesia como una madrastra y no como a una madre;

No vengas si piensas que con ello vas a hacer un favor a la Compañía de Jesús. Ven si para ti el servicio a Cristo es el centro de tu vida.

Ven si tienes unas espaldas anchas suficientemente fuertes, un espíritu abierto, una mente razonablemente abierta y un corazón más grande que el mundo.

Ven si sabes ser bromista y reírte con otros y... en ocasiones, reírte de ti mismo.’