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BEATO JOSÉ OLALLO VALDÉS

Hermano de San Juan de Dios beatificado en Cuba

 


El Beato José Olallo nació en 1820 en La Habana, Cuba, vivió 69 años, todos y siempre en Cuba (54 en Camagüey), y murió en Camagüey en 1889.

Con el nombre de José Olallo Valdés, fue bautizado el 15 de marzo de 1820 por el presbítero Antonio Eusebio Ramos en la capilla de la Casa cuna del Patriarca S. José de la ciudad de La Habana.

Fray Olallo Valdés, popularmente era llamado "padre Olallo", sin ser sacerdote, pues renunció a serlo cuando se lo propusieron, para poder seguir como enfermero en el hospital.

El hermano Olallo, llamado "padre de los pobres" y "apóstol de la caridad", vivió y murió muy admirado como persona ejemplar íntegra y como relevante enfermero y asiduo servidor de los más desheredados de la sociedad en Camagüey, encarnando plenamente el carisma de la hospitalidad, propio de su vocación.

El eslogan de su vida testimonial, que es el de su beatificación, lo indica todo: "Se preocupaba por los pobres, enfermos y leprosos; por los abandonados y moribundos; por los niños enfermos y sin escuela; por los ancianos sin familia, por los presos enfermos; por los africanos y asiáticos, contra la esclavitud. Se hizo todo para todos". Por eso en el pueblo cubano el hermano Olallo está considerado y tiene visos de protagonista y héroe local y nacional.

En la actualidad, el beato Olallo es casi únicamente conocido y venerado en Cuba. Su ejemplo y testimonio repercute fundamentalmente entres los cristianos de la Isla por su entrega humanitaria, cristiana, misericordiosa, social y sanitaria.

En diciembre del año 1887, José Olallo Valdés cae enfermo de gravedad y muere el 7 de marzo de 1889.

El mismo día de su muerte se solicitan los permisos para iniciar el Proceso de canonización del hermano Olallo.

La beatificación del hermano religioso de la Orden de los Hermanos de San Juan de Dios, “Apóstol de la caridad”, tuvo lugar en la ciudad de Camagüey, el sábado 29 de noviembre del año 2008.

Históricamente es la primera a celebrarse en la Isla, Olallo es el segundo cubano beatificado y el primero en Cuba.

El primer beato cubano, José López Piteira, apenas vivió en Cuba, hijo de padres inmigrantes españoles, que permanecieron pocos años en la Isla, y muy niño volvió a España con sus padres. Se hizo después religioso agustino y murió mártir muy joven en 1936. De hecho no era conocido en Cuba y sólo consta por su bautismo.

El mensaje que nos deja la beatificación del Hermano. Olallo, viene expresado por estas palabras del Cardenal Saraiva en la homilía de la beatificación: “Su beatificación es un hito para la Iglesia en Cuba y para todo el pueblo. El fue apóstol y campeón de la caridad cristiana. Frente a una cultura materialista que se va imponiendo, y que deja de lado a los débiles y desamparados, aprendamos del hermano Olallo la virtud de confiar en Dios, de saber amar al prójimo de forma universal”.