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El pasado 8 de julio 2003 la Iglesia abrió el proceso de canonización de Guillem Rovirosa, promotor y primer militante de la HOAC, cuya vida de convertido a Cristo expresa admirablemente lo que ha de ser un auténtico militante obrero cristiano, un apóstol de Cristo en medio de los obreros. Estamos convencidos de que Guillem Rovirosa es un auténtico modelo vocacional.
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Rovirosa nació en 1897, en la localidad de Vilanova y La Geltrú (Barcelona). Fue educado en el seno de una familia católica. No obstante, con la muerte de su madre rompe completamente con la vida cristiana. A los 18 años asume un anticlericalismo exacerbado.
En 1930 marcha con su esposa Catalina Canals a París , allí empezó su camino de retorno de conversión a Cristo. Rovirosa hablaba de sus dos conversiones. Su primera conversión se inició escuchando casualmente al Cardenal Verdier, entonces se dio cuenta de que de Jesús no sabía nada, ni de teoría ni de práctica. A mediados de 1933, junto con su esposa, deciden volver a España para profundizar en esa conversión. Esta conversión supuso un cambio radical en su vida, que se caracterizó por la austeridad, la pobreza, la solidaridad con los pobres, la exigencia de perfección cristiana y la entrega apostólica. Él y su mujer se comprometieron a dedicar al trabajo apostólico todo su tiempo, su profesión y su vida hogareña.
Su segunda conversión: la solidaridad con los pobres, se concretaría en la conversión al mundo obrero. Los obreros de la empresa le eligieron presidente del Comité de Empresa. Terminada la guerra civil la empresa tuvo que cerrar y su gerente le denunció como persona contraria al régimen. Fue condenado a 12 años de cárcel. Durante este tiempo en la cárcel se volcó totalmente al servicio de sus compañeros, especialmente de los más abandonados y de los enfermos y de aquellos a quienes el desenlace de la guerra había golpeado más duramente.
A finales de 1940, Rovirosa se hizo socio de Acción Católica y fue transformando la vocalía social de los hombres de AC de Madrid. En 1946, Guillermo asume sin condiciones la propuesta que se le hace por el Consejo Diocesano de los Hombres de Acción Católica de Madrid para fundar la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica). Se dedicó a recorrer todas las diócesis de España buscando que los obreros recuperaran su dignidad de hijos de Dios como obreros
Hablar de la actividad de Rovirosa sería hablar de las Semanas Nacionales y de las Reuniones Nacionales de Estudio, de la revista TÚ con 45.000 ejemplares, del Boletín de la HOAC, de los Cursillos Nocturnos, del Método de Encuesta y del Plan Cíclico, sus artículos sociales, cursillos y otras publicaciones.
De su doble conversión brotaría la identidad cristiana de la HOAC: Fidelidad a Cristo dentro de la Iglesia y fidelidad a la clase obrera.
El 27 de febrero de 1964, moría Guillermo Rovirosa, a la edad de 67 años. Modelo ejemplar de auténtica conversión evangélica y de auténtico apostolado eclesial en el mundo obrero.
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