BEATA CANDELARIA DE SAN JOSÉ volver al menú
 

Beata Candelaria de San José

Fundadora de las Hermanas Carmelitas Venezolanas 

 

Nació el 11 de agosto de 1863 en el poblado llanero de Altagracia de Orituco, en el estado central de Guárico, en el seno de una familia muy cristiana y muy dada a las obras de caridad que la bautizó con el nombre de Susana Paz Castillo Ramírez. Desde muy joven «acogió con entusiasmo la llamada de Dios a la santidad, y desde muy joven descolló en la práctica de la caridad viva y efectiva, con la cual atendió, consoló y curó a los enfermos y heridos que las contiendas bélicas habían dejado en las calles de su ciudad natal».

Animada por el presbítero Sixto Sosa, más tarde Obispo de Cumaná, se consagró al servicio de los enfermos en el Hospital «San Antonio» fundado en 1903 en Altagracia de Orituco.

Luego, junto con el Padre Sosa, en una época en la que florecieron en Venezuela varias Congregaciones femeninas, inició la fundación de una nueva Congregación religiosa, dedicada al servicio de los pobres, la cual se constituyó definitivamente el 31 de diciembre de 1910 con el nombre de «Congregación de las Hermanitas de los Pobres de Altagracia de Orituco».

Posteriormente la Congregación se agregó a la Orden Religiosa del Carmelo, y fueron denominadas Terciarias Carmelitas Regulares. Hoy son conocidas como Hermanas Carmelitas Venezolanas o Carmelitas de la Madre Candelaria.

«Con gran tesón y entusiasmo, a pesar de las estrecheces económicas de la Congregación, y de la escasez general de recursos, la Madre Candelaria realizó una extensa labor de atención a los heridos de las guerras y a los enfermos más pobres, manifestando una gran confianza en la Divina Providencia, e intenso amor a los más necesitados».

Fruto de sus esfuerzos fue el establecimiento de varios Hospitales en los Llanos y el Oriente del país cuando la atención del Estado a la salud era muy deficiente.

«Por su ardiente amor a Dios y por su entrega generosa y abnegada a los pobres, bajo la dirección de los obispos y en compañía de las religiosas de su Congregación, esta nueva beata venezolana es hoy ejemplo de virtudes, entre las cuales se destaca su fe viva e intensa en Jesucristo, nuestro único Salvador, la unión y el amor a la Iglesia, y la más viva caridad para con los más pobres».

Según los obispos venezolanos, «la beatificación de la Madre Candelaria de San José será una ocasión maravillosa para renovar nuestra fe y defenderla ante las desviaciones; para reafirmar nuestra confianza en la presencia de Dios en medio del pueblo venezolano, apreciar la grandeza de nuestra religión y de la Iglesia Católica, la vigencia y utilidad de las Congregaciones religiosas, y la importancia de las vocaciones a la vida sacerdotal y consagrada. Su ejemplo es, hoy más que nunca, un reclamo a todos los venezolanos a vivir en la solidaridad y en la fraternidad».

Murió el 31 de enero de 1940, a los 77 años. Los últimos años de su vida estuvieron marcados por el dolor de la enfermedad, pero sin embargo, tras dejar el cargo de Superiora General en la Congregación, aceptó seguir prestando sus servicios como maestra de novicias.

Beatificada en Caracas el 27 de abril del 2008

«La Madre Candelaria se destacó en vida por su profunda fe, intenso amor a Dios y a sus hermanos, un corazón compasivo y misericordioso, filial adhesión a la Madre Iglesia, y por su carácter generoso y emprendedor».