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Escritos del beato
Manuel Domingo y Sol
III - Varios
Volumen 6.º
ROMA
2008
Notas previas a la nueva transcripción
Al comienzo de cada uno de los documentos que contiene este volumen se indica:
- la sección (en este caso III [Varios])
- el número del volumen (en este caso 6.º)
- el número del documento
- y las páginas que comprende cada documento
La utilización de estos cuatro elementos facilitará al máximo la búsqueda y consulta posterior.
Ejemplo: Escritos III, vol. 6.º, doc. 1, pág. 1-3
En cuanto a las siglas utilizadas, se indica el salto de página en el documento original con el siguiente símbolo "<*n*>".
Entre paréntesis cuadrados ([ ]) se incorpora texto no claro o cualquier indicación del editor.
El recorrido hasta poder ofrecer este volumen ha sido largo y ha requerido la participación de múltiples personas. Tras la muerte de Don Manuel, los operarios iniciaron una campaña de recogida de manuscritos. Posteriormente, dirigida sobre todo por D. Antonio Torres y D. Buenaventura Pujol, se hizo la gran labor de transcribir todos los escritos. Más tarde se publicaron parcialmente algunos volúmenes monográficos o selecciones de textos. D. José Luis Ferré inició hace años la edición sistemática de todos los escritos. D. José Jesús Fernández Alonso contribuyó grandemente a continuar el proceso escaneando toda la trascripción de los escritos de Don Manuel. Finalmente, D. Germán González está dedicando su tiempo y energías a confrontar con los originales, corregir y paginar los escritos de Mosén Sol, con lo cual tendremos una edición fiable y citable con garantías al alcance de todos los operarios. A todos ellos les honra el resultado final y el uso que de él puedan hacer los operarios para un mejor conocimiento del Fundador.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 1, págs. 1-3
Borradores para “El amigo del pueblo”
Al aparecer hoy nuestra humilde publicación en el estadio de la prensa periódica cúmplenos el deber de manifestar el objeto de nuestras aspiraciones, la bandera que vamos a izar con débil mano aunque esforzado corazón.
Pocas palabras, sin embargo, serán suficientes para indicar nuestros propósitos. Hace un año que unida nuestra patria con el lazo envidiable de la unidad religiosa, vivíamos los católicos tranquilos dentro de nuestras tiendas, cual las tribus de Israel, dirigidos a un mismo norte, por un mismo impulso, gobernados por una misma mano, guiados por un mismo espíritu. Formando un solo rebaño bajo un mismo cayado, no teníamos otro deber que escuchar la voz que nos marcaba la ruta que debiéramos seguir. Firmes y tranquilos en nuestras convicciones; envanecidos con las tradiciones de nuestra fe; sin trabajo y sin esfuerzo, vivíamos alejados del temor de que enemigos traidores pudieran arrebatarnos el sosiego de nuestras familias, la pureza de nuestra fe, el tesoro de nuestras creencias. Libre la España de aquellas fatales divergencias religiosas que tanto luto han causado en algunas naciones vecinas, era bajo este punto de vista el anhelado tipo de los... Sólo algunos indiferentes satisfechos en el sueño de la apatía religiosa y moral, eran los únicos enemigos, si tales pueden llamarse, que se albergaban entre nosotros, y que para nada echaban de menos la licenciosa libertad de creencias.
Y si bien se veía de vez en cuando los trabajos de zapa con que los enemigos de nuestra patria querían socavar los cimientos de nuestro pasado... Tal vez la vigilancia de gobiernos que aparecían y se llamaban católicos nos han [hecho] demasiado adormecer en la dulce esperanza de continuar compactos y a cubierto de las asechanzas de una revolución impía. Nuestras ilusiones... Pero rota aquella preciosa unidad, soltado el dique que detenía a envidiosas naciones, que acechaban la oportunidad, el momento de introducirse en nuestro tranquilo campamento, deseosas de destruir juntamente con la fe hasta el recuerdo de nuestras antiguas glorias, cuyo brillo temían renaciera, escudados con aquella joya inestimable, han venido a desencadenarse sobre nosotros cual torrente furioso las olas de errores y empozoñadas doctrinas que jamás pudiera sospecharse llegaran a implantarse en el fértil suelo privilegiado de San Fernando, de Isabel I.
Y en medio de la revuelta <*2*> que ha producido este acontecimiento, han salido a la superficie, cual asquerosa espuma, las pasiones latentes de algunos que obcecados por extraviados hijos de la familia (?), que mal avenidos con toda idea de religión, que importuna sus conciencias, y es la asesora de sus acciones, han querido secundar, o al menos han querido aprobar los trabajos anticatólicos de los enemigos de nuestra España. Y hemos visto encarnecidos, etc., nuestros dogmas por los que antes nos pregonaban el respeto y la indulgencia a los que pudieran opinar de otro modo; y hollados los derechos más sagrados e individuales de los católicos por los que la libertad absoluta sirvió para declararnos contra gobiernos de orden y de justicia y cuando [vimos] combatidas, destruidas, asociaciones por los mismos que a...escabel...
Otra, pues, debe ser hoy nuestra conducta. No basta, no... dogmas que formaban nuestra felicidad. Y en medio de este vértigo que produce el fanatismo del error no cesan en la desatentada empresa de sembrar semillas de impiedad en el corazón de nuestro sencillo y religioso pueblo. Lacerado nuestro corazón de católicos...
A defender, pues, nuestras convicciones, a combatir los errores que se quieren inocular en nuestro pueblo, y a defender el catolicismo de las calumnias con que quieren denigrarle sus enemigos, y...
Grande es la empresa, etc., lo repetimos. Pero no estamos solos: valientes adalides se han levantado en toda España, y unidos a ellos y ondeando al viento la bandera en cuyo centro o escudo se encuentra aquel emblema que apareció a Constantino la víspera de la victoria, seguiremos nuestra cruzada pacífica a la que hace la España entera a los que hoy afrentan sus creencias, al parecer victoriosos, y a los que de sectas extrañas quieren...
Y esta campaña gloriosa de corazones y de plumas será como aquella trompeta bíblica que derribará la Jericó revolucionaria, pronto o tarde, dejando a Dios la oportunidad.
He aquí nuestro principal objeto. <*3*> Pero como quiera que en el terreno político...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 2, págs. 1-3
A los verdaderos españoles
A los verdaderos españoles
El Gobierno que se llama republicano ha venido a posesionarse de la ya trabajada nación española. Es la última fase de la revolución en España. El mismo gobierno confiesa que ya es la última esperanza de la libertad, esto es, que después de ella ya nada queda por probar y nada puede ya subsistir, ni pueden resolver los gobiernos que se han ensayado.
Ahora bien: ¿qué conducta debemos seguir los españoles verdaderos, esto es, los que no participan de las ideas extranjeras, que son las que han dominado en los gobiernos de nuestra patria de algunos años a esta parte? Muy marcada la tenemos. Si el actual Gobierno es fiel a sus principios, y no hace lo que los anteriores, que al subir al poder han rasgado su programa, nada tenemos que hacer: nuestra actitud debe ser pasiva. Sólo debemos procurar no tomar parte en sus manifestaciones, en sus luchas, en sus dimensiones; que ellos solos bastarán para desacreditarse y apresurar el triunfo de los verdaderos principios españoles, y nada tendremos que ver con ellos. Pero si siguiendo el ejemplo de los otros revolucionarios que les han precedido, reniegan de su programa; si al proclamar la libertad de asociación, se convierte en tiranía contra las sociedades que no les plazcan; si la independencia en opiniones religiosas se convierte en persecución contra el catolicismo; si la fraternidad, en robo y pillaje; si el amor de la patria, en contribuciones injustas; si la igualdad, en atropellos de individuos o corporaciones, entonces, preparémonos, españoles verdaderos, y el de la justicia verdadera que no está lejano... <*2*> Recordad la frase del inmortal Aparisi, que pocos meses antes de morir decía ya: «El que no tenga arma que la compre, y el que la tenga que la guarde. Y el día de la justicia y de la ley, que no está lejano, se les pedirá, no con venganza sino con justicia, ojo por ojo, diente por diente».
No olvidéis consignar en el libro verde de la negra historia de los atropellos de los revolucionarios, los que se vayan cometiendo por los actuales mandarines y sus prosélitos.
Hace muchos años que nos están atronando los oídos con sus gritos de libertad y sus programas de respeto a todas las ideas, a todos los pareceres, y con las de moralidad y justicia, y público es el modo, y no se olvidará en su día el modo, como se ha practicado este respeto y esta libertad y esta moralidad por parte de muchos que les han precedido.
Y entre tanto, españoles verdaderos, por si estos gobernantes tienen el mal gusto de seguir el ejemplo de todos los revolucionarios, recordad la frase de aquel inmortal Aparisi.
Y estad prevenidos para el día que anunciaba el mismo escritor en que la revolución vendrá a dar el triunfo a los principios verdaderos, para que en las convulsiones de su agonía no nos encuentren preparados. No es preciso más que una inteligencia (?), <*3*> pero viva y animosa. No es precisa una organización exterior; que ya nos basta la que tenemos formada en el sentimiento íntimo de todos los que profesamos los verdaderos principios españoles. No se requiere más que actitud, decisión y materia prevenida; que las circunstancias que sobrevengan sabrán darla pronto forma proporcionada.
Católicos cuyo corazón ha latido más de una vez a los sentimientos más vivos de vuestra conciencia heridos por la mano traidora del masonismo, continuad...
Moderados seríamos hasta ahora equivocados, más bien por un error de vuestro entendimiento que por el corazón, no seáis ya vergonzantes católicos, ni os dejéis llevar por la cobardía de vuestro espíritu.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 3, págs. 1-3
Invitación a defender los auténticos ideales
Al fijar nuestra consideración en el orden de los acontecimientos que pasan ante nuestros ojos; al ver el estupor y la apatía que domina en los hombres de orden, en los de corazón católico y monárquico cuando la situación que atravesamos les marca tan claramente, no sólo sus deberes, sino hasta [la] línea clara, ineludible de conducta que deben observar, no podemos comprender la duda, la vacilación, menos la cobardía que aparece en la elección de medios para la salvación de sus ideas, y con ellas las de la sociedad. Todos convenimos en que ha llegado el momento de la actividad, que nunca como hoy ha sido tan probable el triunfo de nuestras convicciones. Estamos viendo el espectáculo consolador de esa reacción moral de parte de nuestro [ pueblo ] que, como saliendo de un sueño profundo, se levanta hoy sin temor, resuelto y animoso a secundar todos los buenos sentimientos, toda empresa dirigida <*2*> al bien del catolicismo y de la monarquía y, sin embargo, no sé por qué genio fatal, enemigo de todo lo bueno, se infiltra en el entendimiento de muchos hombres de buen corazón, logrando dominarles con la duda de la oportunidad de la ocasión para salir de nuestro retraimiento. Estamos convencidos de la buena fe de estas personas: creen ellas que el mejor medio para salir [a] la luz es caer en el caos de la anarquía: que los excesos de nuestros ciegos adversarios han de poner en nuestras manos los despojos del triunfo.
Amarga esperanza fuera ésta. Más aún: hasta ahora podíamos tener el triste consuelo de apelar a ella como único remedio a lo grave de las circunstancias, a la imposibilidad de otros medios; pero cuando los hombres pensadores, los jefes del movimiento católico en Madrid han levantado la bandera de la actividad, y se han constituido en Junta y han hecho el llamamiento y han hecho resonar el eco de su voz autorizada a todos los pueblos, no comprendemos la resignación de algunos, resueltos a no salir de su cómodo quietismo, apoyados en las ilusiones de un feliz porvenir sin aplicar siquiera su mano <*3*> para conducir una piedra para el edificio que es indispensable levantar.
No se nos diga que nuestros esfuerzos serían inútiles hoy; que aunque desplegáramos nuestras energías en las elecciones, en la prensa, en la tribuna, en la representación de las peticiones, quedarían frustradas, seríamos desatendidos, bajo el peso de la influencia moral y de la formidable y agresora y despótica mano de la revolución triunfante; que nuestras voces se ahogarían ante la confusa Babel que se está preparando. No importa, empecemos, esa confusión agitada y convulsa callará, rendida por los esfuerzos que tendrá que hacer para sofocar los acentos de la verdad. Más aún: el concierto armonioso que se levantará de todas partes, si nos unimos y obramos compactos, tal vez sea bastante para inutilizar sus... cantos. No se nos diga tampoco que para ello es preciso comprometernos...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 4, págs. 1-4
El convento de la Purísima Concepción de Tortosa
J.H.S.
El Convento de la Purísima Concepción de Tortosa
Un anuncio fatal ha resonado en nuestros oídos, y conmovido tristemente el corazón de la inmensa mayoría de nuestra población. Un acontecimiento nuevo, absolutamente desconocido en los anales de las vicisitudes de nuestra patria tendremos que presenciarlo para legarlo con rubor a la memoria de las generaciones venideras. Los deseos de algunos (unos pocos) desatentados, algunos de ellos quizás mezquinamente, van a verse cumplidos. El respetable, santo e histórico convento de la Purísima Concepción de esta ciudad va a ser despojado de sus virtuosas moradoras, y su precioso templo, sus incomparables imágenes, expuestas al capricho tal vez de algunos atrevidos.
Los que creemos en las permisiones y deseos de la Providencia, los que a la luz de la fe y de la historia contemplamos ciertos acontecimientos de las naciones y de los pueblos enlazados en las causas del orden moral; los que sabemos, en fin, que cuando la mano de la justicia divina descarga su golpe, permite <*2*> antes haber permitido los excesos de nuestra libertad, o la pereza de nuestra apatía, no podemos menos que temer, tememos en realidad las consecuencias que puedan ocultarse tras esos pormenores de la Providencia.
El Convento de la Concepción Victoria es una prenda de seguridad para Tortosa, es un testimonio de la fe y entusiasmo de nuestros antepasados; más: es una presea (trofeo) de las glorias de nuestra ciudad.
No queremos, pues, hoy dejar de recordar, aunque sucintamente su gloriosa fundación que va enlazada con una de las gloriosas páginas del valor de sus habitantes. Era el viernes 2 de mayo de 1642. Las tropas francesas al mando del experimentado General monsieur de la Mota, tenían sitiada de algunos meses Tortosa y puesta en principal batería a la parte de la llamada Planeta; habían logrado abrir más de veinte pasos de brecha a dicho muro y resuelto dar el asalto aquella misma noche. Consternados los defensores, no contando esta guarnición más que dos tercios, y con solo dos cañones de poco calibre, veían perder por momentos la ciudad, y espantados al estrago que la (?) militar...
En este conflicto se presenta el Ilmo. Señor... y conmovido su corazón al inminente peligro de sus hijos, hace levantar un altar y coloca en él una imagen del Santo Cristo, y en presencia de todos hace <*3*> el voto de la Virgen Madre de si libraba a la ciudad de tan averso enemigo, sacrificarse de nuevo a los cultos de su primera gracia, y que fundaría en memoria de el beneficio que esperaba conseguir de su liberal mano, a propias expensas, un convento de religiosas de la más estrecha observancia dedicadas a perpetua veneración de su Concepción santísima sin pecado en el primer instante.
Después se volvió a los ciudadanos animándoles al valor y a la confianza en la Virgen Santísima. Invocáronla todos con ternura, señalándose entre ellos el capitán don Jacinto Miravall, el que unió sus votos a los del piadoso prelado.
Alentados, pues, los ciudadanos, se opusieron valerosos, defendiéndose con el mayor ardimiento. Persistía el enemigo, hasta que habiendo tenido noticia de haber quedado muerto sobre el borde de la brecha el Barón de la Roca, sobrino de la Mota, cesaron en el asalto. (Peste). Amaneció el día siguiente, tres de mayo, y a los primeros crepúsculos descubrieron desierto el campo, retirada la artillería y muy distantes los enemigos en completa retirada; y para memoria de este hecho se resolvió poner esculpida en una piedra de aquel muro una imagen de la Virgen con el título de Concepción Victoria, como se ve aún hoy día.
El prelado, en cumplimiento de su voto, y vencidas muchas dificultades, logró establecer el actual convento, que ha sido siempre un escudo de protección para Tortosa en mil diferentes ocasiones.
Veneración. Séanos permitido recordar un hecho tan sólo. Corría el año 1690. La peste afligía a nuestra ciudad de un modo terrible, arrebatando personas <*4*> de toda edad; pero un Ángel velaba por Tortosa en aquella calamidad. La V. Sor Margarita de la Corona de Cristo, movida por su ardiente caridad, se ofreció víctima ante la justicia de Dios en favor de este pueblo. Dios aceptó su sacrificio, pues herida del mal, a pesar de la incomunicación [en] que habían procurado tenerlas, y estando próxima a morir, aseguró que Dios había oído sus ruegos, cesando en efecto el mal a los méritos de ese nuevo Moisés que así supo suspender los efectos de la justicia de Dios. El convento, pues, de la Purísima Concepción es... y su desaparición nos hace presentir... aciagos.
Acatamos las disposiciones de la justicia de Dios, pero ya que se nos concede el derecho de representar debemos...
Desgraciados los que con indiferencia...
No queramos referir los ejemplos de virtudes la admiración a que se han hecho deudores por santidad (?) aun aquellos que...
El convento, pues, de la Purísima Concepción es por su origen y por la santidad de sus moradoras un símbolo de confianza, de protección, de consuelo para Tortosa, y por ello su desaparición, lo repetimos, nos hace presentir días aciagos.
Acatamos las disposiciones de la superioridad aunque la creamos...; pero ya que se nos concede el derecho de representar, el derecho de petición, debemos hacer los esfuerzos que legalmente podamos a fin de no contribuir con nuestra desidia a la desaparición de este convento histórico, de este lugar sagrado donde tenemos vinculadas tantas afecciones y tantas esperanzas. Desgraciados de los que se atrevan a alargar su mano al santuario. ¡Ay! de los que por su apatía...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 5, pág. 1
Libertad de cultos debatida en las Cortes
Las Cortes constituyentes del Reino van a abrirse; cuestiones de mucha trascendencia van a ser discutidas. La revolución... Las consecuencias de muchas de ellas han [de] influir notablemente en nuestro porvenir: las consecuencias de muchas de ellas serán irreparables en mucho tiempo. Justo es... No nos ocupemos de la cuestión política de forma de gobierno: aunque vital, aunque de mucha importancia, esta cuestión, la diferencia de pareceres, todos ellos efecto sin duda de la buena [fe] y del... imposibilita el obrar con acción común y unánime; no forman las...
Una cuestión hay, sí, que pertenece a todos, que nadie puede mirar con indiferencia; que..: la cuestión religiosa, la cuestión de cultos. Todos somos católicos: ¿qué español hay que lo niegue en el fondo de su corazón? ¿Quién es que..? Si algún español pudiera haber sin fe, sería para no tener ninguna; porque si resolviera aceptar alguna, sería la católica. ¿Quién hay que pueda dudar de esta afirmación? Pues bien: la cuestión de la libertad de cultos va a solventarse en las cortes españolas, en las cortes representantes del sentimiento del pueblo español; ¿y se sabe bien claramente lo que es la libertad completa de cultos? Es el reconocimiento práctico de igualdad entre la verdad y el error...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 6, págs. 1-4
Defender los verdaderos principios españoles
contra la revolución
Un acto de salvajismo desconocido hasta en la negra historia de nuestros revolucionarios tuvo lugar en esta nuestra ciudad la triste noche [de] el domingo último, 30 de marzo. Los ciudadanos cipayos voluntarios de un desgobierno ambicioso y raquítico que ha dado en llamarse hipócritamente [con] el nombre de república, no teniendo valor para salir al encuentro de sus enemigos en lucha leal, meditaron un atropello contra los indefensos habitantes de la población, prepararon un amago, pretextaron una invasión, sin trazas y sin habilidad, y se entregaron a los excesos de actos brutales, hijos sólo de una vil cobardía.
Cuando el actual gobierno vino a posesionarse ilegalmente de la ya trabajada nación, nosotros, los españoles verdaderos, los que no participamos de las ideas extranjeras que han dominado en los gobiernos anteriores, de algunos años a esta parte, debíamos guardar una actitud pasiva, debíamos dejarles plantear lealmente los principios con los cuales nos habían atronado los oídos con sus repetidas manifestaciones. Nada debíamos decirles: debíamos confiar que sus luchas, sus disensiones hubieran sido bastantes para desacreditarles y apresurar el triunfo de los verdaderos principios españoles.
Pero desde el momento que, siguiendo el ejemplo de los revolucionarios anteriores, al subir al poder han rasgado su programa, reniegan de sus principios; desde el momento en que al nombre de libertad de asociación la convierten en tiranía contra individuos y asociaciones; que la independencia de opiniones no (?) contra los que no piensan <*2*> como ellos; la fraternidad en solo pillajes; el amor a la patria en amenazas de robo; la igualdad, en atropellos, en este caso otra debe ser ya nuestra conducta.
Españoles verdaderos, tortosinos honrados, recordad la frase del inmortal Aparici que decía pocos meses antes de morir: “El que no tenga fusil, que lo busque, el que lo tenga, que lo guarde; y el día de la ley, que no está lejano, se les pedirá, no con venganza, pero sí con justicia, ojo por ojo, diente por diente”. No olvidéis consignar en la negra historia de los atropellos, de los impíos revolucionarios los que se vayan cometiendo por los actuales mandarines y sus prosélitos.
Hace muchos años que nos vienen atronando los oídos con sus gritos de libertad, de respeto a todas las opiniones e ideas, a todos los pareceres, y de moralidad y justicia, y público es, y no se olvidará en su día, el modo con que lo han practicado.
Estad prevenidos, españoles verdaderos y honrados, para el día en que la revolución vendrá a dar el triunfo a los principios verdaderos, para que en las convulsiones de su agonía no nos encuentre desprevenidos.
No es preciso más que una inteligencia muda, pero viva y animosa; no es precisa una organización exterior, que ya nos basta la que tenemos formada en el sentimiento íntimo en todos los que profesan los verdaderos principios españoles; no se requiere más que actitud, decisión y materia prevenida; que las circunstancias que sobrevengan sabrán darle forma proporcionada. <*3*> No temáis: que ya pasará la crisis tempestuosa. Pues no veis que los atropellos, que vilmente cometen, ¿no son más que el eco de rabia impotente y el presentimiento de que se les acabará el saciar sus salvajes instintos? ¿Pues que no veis cuán cobardes son?, ¿que no saben más que matar a mansalva e incendiar edificios?, ¿y después se quedan tan satisfechos y tranquilos, como si hubieran hecho el acto más heroico del mundo?
No contentos con apoderarse del poder y de todos los destinos lucrativos, no contentos con cargar al pueblo con recargos continuos y gravosos y sin pagar nada de las obligaciones que tienen, ¿quieren aún cebarse en el asesinato y en la sangre de gente honrada e inocente? Pues todo esto no es más sino que están poseídos de una fiera cobardía. Cobardía es el armarse dentro de una ciudad fortificada; cobardía es no salir al campo después de tantos alardes de acabar con los que defienden sus derechos; cobardía y vil la de fingir alarmas para cometer atropellos.
Ellos, los que clamaban contra la existencia de los ejércitos, piden su aumento, organización y disciplina; los que predicaban la abolición de la pena de muerte, multiplican los asesinatos; los que aparentaban aborrecer la empleomanía, devoran con afán los destinos; los que querían libertad de imprenta, la ponen una mordaza. Pero ¿dónde vamos? Cada uno de sus principios los escarnecen.
¿Nos dirán acaso que plantearían sus libertades, si no fuera por los enemigos que están en armas? ¡Hipócritas! Pues qué, ¿no podrían decir lo mismo los que les han precedido? ¿No se han levantado ellos contra gobiernos <*4*> elegidos por el sufragio universal? ¿No se han sublevado cien veces en Málaga, Barcelona, Valencia, Zaragoza, Jerez y otros puntos? ¿Y se les combatió de otra manera que con las armas de la guerra? ¿Se atropelló a los que quietos en sus casas, como nuestros cipayos de Tortosa, se contentaron con ayudarles con los deseos?
Escritos III, vol. 6.º, doc. 7, págs. 1-2
Hazañas de los republicanos
La conciencia les remuerde, y por esto procuran acallarla con cantos y vivas, y ruidos y bacanales.
Y vaya de hazañas. En la noche consiguiente a este hecho, otro matón enviado por los libres atentó puñal en mano a la vida de otro ciudadano pacífico, que había asistido a la reunión católica, y sólo la firmeza con que iba a defenderse, fue bastante para hacer retroceder al infeliz agresor que confesó ingenuamente el soborno de que era objeto.
¿Podremos ir continuando la lista de tan incalificable barbarie? Que lo mediten nuestros liberales, porque el día que exasperado el honrado sufrimiento de la gente de bien, se resuelva a una defensa además de lícita necesaria, ya saben que cuentan con más valor y más elementos que ellos, que no tienen otra virtud que una villana cobardía, escudada con la confianza de...
Y cuando amanezca el día... que no se quejen de las justas represalias de un pueblo tanto tiempo burlado con sus insultos, sus canciones y sus ademanes y atropellado tan bárbaramente por los déspotas declamadores de una mentida libertad.
Pueblo, podéis empezar a conocerlos; éstos son tus amigos, los que no saben otra cosa que el soborno de tus instintos para que les sirvas de instrumento ciego para el mal, te adulan para que les apoyes a entronizarle, y convertirse mañana si les conviene en enemigos tuyos; te prometen garantías de felicidad, de rebajas de contribuciones, aboliciones, que saben no podrán ni querrán cumplir jamás. <* 2*> Esos son los hombres que quieren hacerte perder tu proverbial honradez, que era el modelo y la admiración y el ejemplo de tus vecinos pueblos.
Hazañas de nuestros valientes republicanos.
Suma y sigue. Nuestros prohombres democráticos, los amantes de la libertad, del orden, del respeto al individuo, los proclamadores del libre sufragio, de la moralidad, etc., están haciendo heroicidades dignas de los cafres del (?). No se contentaron con negar el derecho de reunión a los pacíficos individuos del partido monárquico católico para tratar de las elecciones; no se vieron satisfechos con la imponderable hazaña de ir a echar pedradas en casa [de] don Teodoro González; han hecho más: no queremos ocultar sus glorias para que pasen a las generaciones venideras y sirvan de trofeo a sus sepulcros.
La noche del mismo día en que insultaron a sus conciudadanos en la casa antedicha, un valiente matón siguió los pasos de un honrado sujeto perteneciente al partido católico, y cuando iba a abrir la puerta de su casa disparó un pistoletazo a quemarropa, echando a correr después perseguido por la víctima, que afortunadamente no sufrió lesión alguna, aparte del susto consiguiente en un hombre desprovisto de defensa y desprevenido.
No habían pasado 24 horas cuando otra persona constituida en dignidad fue sorprendida por otro demócrata en el campo, el cual le exigía bonitamente el dinero, pues que tenía libertad. La serenidad y el valor...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 8, pág. 1
Espiritismo
La facilidad con que la gente sencilla de nuestro católico pueblo se deja arrastrar por la curiosidad de presenciar las operaciones de algunos centros de espiritistas, nos mueve a darles una voz de alerta.
No queremos entrar ahora en difusas observaciones haciendo ver lo falso del sistema de los espiritistas, las contradicciones en que incurren, las dificultades que ellos mismos... porque lo han tratado ya en folletos Sardá, etc...
No nos dirigimos a esos resucitadores de la antigua magia de... sepultada ya en el polvo de la historia.
Hablamos sólo contigo, pueblo fiel, que conservas en tu corazón la semilla de la fe, y que eres llevado muchas veces a estas representaciones impulsado por tu corazón, que cree en lo sobrenatural y que oyes las relaciones de lo que allí se hace con atractivo y admiración, porque te parece ver en esto realizadas parte de las verdades (ideas), que tú conoces.
Pues bien: has de saber, en primer lugar, que según aparece por la relación de lo que ellos mismos nos dicen, en estas reuniones se declaran las cosas según las creencias de los que allí acuden; es decir, que si son católicos y fieles los que pueden acudir allí...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 9, págs. 1-4
¿Qué mal han hecho las monjas?
¿Qué mal han hecho las monjas?
No podemos, pues, [menos] de decir dos palabras a nuestros compañeros: Ha corrido como válida la voz de que parte de las religiosas de nuestra ciudad iban a ser víctimas de un decreto de la república, para ser arrancadas de su propio asilo. No.
Cuando la revolución de septiembre hizo retumbar en nuestros oídos la palabra libertad absoluta escrita entre los pliegues de la gloriosa bandera que en un momento y rápidamente ondeó en todos los confines de España, creímos, con verdadera fe, que en medio de los grandes trastornos, en medio de los excesos individuales que suelen acompañar a los grandes sacudimientos, se llegaría a plantear esta libertad, radicase entre nosotros, y no sería cumplido el programa de principios y de verdades proclamadas tanto tiempo hacía por los que subían al poder para ser los ejecutores fieles de aquellos principios.
Hoy vemos, sin embargo, lo contrario. Cuando el pueblo sensato, entusiasmado de buena fe, en la proclamación de estos principios, respetó en los primeros momentos personas e instituciones, cuando se ha manifestado digno de ser gobernado por estos principios; cuando se ha normalizado la situación y ningún peligro interior ni exterior puede excusar las arbitrariedades, ahora es cuando los que debían dar ejemplo, se atreven <*2*> a encarnecer la libertad, hollando al más sagrado de los derechos del individuo.
¿A qué principio del programa liberal podrá invocarse para arrancar las religiosas de sus asilos? ¿La libertad de asociación? ¿La libertad de cultos? ¿La inviolabilidad del domicilio? Todos ellos claman a favor de su conservación.
No se nos invoque la conveniencia pública, pues ésta no debe oponerse a las leyes de la justicia, que es ley de suprema conveniencia. Además de que es una solemne falsedad esa conveniencia que podía aducirse. ¿Faltan edificios? Que se arranquen las murallas, que se dé libertad para edificar, y no faltarán edificios, cómodos, capaces, ricos, hermosos, y trabajo a los que no tienen, sin ningún coste a la población.
¿Qué otra cosa podría alegarse ya en favor de la supresión de las monjas? Ellas viven en casa propia que no deben a ningún gobierno anterior, viven del dinero propio que sus padres cariñosamente les dejan para asegurar su subsistencia y tener allí un corazón que les recuerde en la presencia de Dios, extrañas a nuestras miserias políticas, indefensas, rogando por todos, compadeciéndose de todas las públicas tribulaciones, y prontas a ofrecerse víctimas ante Dios, en favor de todos sus semejantes.
¿Qué mal, pues, han hecho las monjas? <*3*>
Pero aún hay más: la conservación de esta clase de establecimientos y otros cualesquiera dan importancia y vida a la población, donde existen. Un convento supone reunión de personas no sólo de la ciudad, sino de otros puntos, que vienen a establecerse aquí, y con ellas viene su capital, que aunque no muy cuantioso sirve exclusivamente para la población; y con ellas vienen los lazos de las familias que acuden de vez en cuando; y estos Institutos unidos a otros forman un conjunto de vida y de animación. Cuando se quiere saber la importancia de un pueblo, el mejor barómetro para formar una honrosa [apreciación] de él, es el número de establecimientos, tanto civiles como religiosos, y científicos que existen en él.
Pues bien: si seguimos esta senda extraviada que hemos comenzado; si guiados por un espíritu destructor y febril, haciendo desaparecer nuestros grandes establecimientos religiosos y científicos, hoy que las grandes capitales absorben y centralizan las fábricas artísticas y comerciales, pronto, muy pronto, nuestra población, la mitad de la vida, vendrá a convertirse en un pueblo de... y podremos comparar a un olvidado lugarejo la segunda población de Cataluña.
Prescindamos aún de las consideraciones de otra índole que nos sería fácil aportar en favor de los Institutos sagrados. Hoy día, los conventos en medio de la molicie y del vicio que ha logrado introducirse más o menos en to- <*4*>das las clases de la sociedad; hoy que tenemos que apartar con honda pena nuestros ojos de tantas repugnantes escenas, que nos amarga ante la presencia de nuestros hijos, es muy consoladora la vista, la idea de esos mártires de la pureza, sin otra vida que la del sentimiento y del puro amor, sin otro móvil que el de la perfección moral y evangélica, sin otro rumbo que el del cielo.
Los conventos de religiosas son como los eternos centinelas de las generaciones a través de la noche de los siglos, que nos elevan de continuo a la idea de una vida superior a la del cuerpo; son como las lámparas del santuario, dedicadas a arder ante Dios, durante el sueño de nuestra tibieza y de nuestra indiferencia; son en medio de nuestras pasiones, vicisitudes y quebrantos de nuestra vida, como aquellos ángeles que nos pinta un poeta, que se interponen ante Dios en las tempestades.
¡Ay de aquellos que....
¡Ay! de....
Una objeción:
Son además mujeres jóvenes de candor y ancianas, víctimas de la tribulación, maltratadas hoy por el... virtuosas, españolas, compatriotas nuestras, hijas de familias con las cuales no hay ni uno que no esté unido con los vínculos de la sangre, del parentesco o de la amistad.
Lo que debe procurarse es el multiplicar toda la clase de establecimientos, pedir aumento de importancia para nuestra ciudad en lo militar, en lo civil, en lo religioso, en lo literario, que en vez de disminuir no hará sino aumentar, como una consecuencia, la animación en lo comercial y fabril y lo artístico.
Que mediten bien nuestros gobernantes...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 10, págs. 1-4
El Correo josefino
Nº 1.º El Correo Josefino (o de San José). Noviembre de 1886.
Órgano de Colegios de vocaciones eclesiásticas, bajo la inspección de los superiores y la colaboración de las Academias de los mismos colegios.
I. Parte oficial. Se encarga a todos los colegiales que los ejercicios de primer viernes próximo se ofrezcan por N. N. o por un asunto del fomento, etc. Se previene a los colegios que por tres días consecutivos al recibo de este aviso, se re- <*2*>cen después de las últimas preces de la noche un Padrenuestro a san José, por la salud de un distinguido bienhechor de la Obra de Valencia.
Habiendo fallecido el Excmo. Señor Don B. B., que fue el primero que, etc., se manda a los colegios recen un responso, etc., y se lea su biografía, etc .
Habiéndose sabido que algunos colegiales, durante las vacaciones, se dejan arrastrar por la corriente de disipación, etc., y no reparan en asistir a espectáculos menos convenientes, etc., se encarga a los directores diocesanos dirijan las oportunas advertencias a los colegiales, y conminen con los castigos convenientes a los que durante las vacaciones asisten a las corridas de toros de muerte, etc.
Sección doctrinal. 1.º Caracteres que deben distinguir a los colegiales de San José: Espíritu de reparación.
Celo por la juventud, con la catequística, fomento de congregaciones, celebración de veladas, etc.
2.º Exposición del reglamento.
Moralidad.
Disciplina.
Limpieza.
Urbanidad.
Trato con los superiores.
Vacaciones, etc. <*2*>
Correo Interior Josefino.
Correo del Ebro (o de Tortosa).
Inauguración del curso.
Ejercicios.
Lista de alumnos por edad, curso y población.
Reunión de la Academia y nombres del presidente y junta.
Aniversario celebrado por el alma del Señor Arzobispo de Tarragona y por el difunto hermano del director.
Celebración de la fiesta de la Reserva.
Celebración de las fiestas de los santos jesuitas; la 2ª fiesta dedicada a san Berchmans por el seminario, san Luis y san José.
Asistencia a ellas de la capilla del Colegio.
Visita del señor Secretario de Madrid.
Velada a los obispos de Jaca, etc.
Correo del Turia.
Inauguración del curso.
Obras del edificio.
Lista de colegiales, etc.
Correo del Segura.
Instalación.
Inau- <*3*>guración del curso.
Alumnos.
Cáliz del señor obispo.
Primera misa.
Esperanzas y proyectos, etc.
El rector, chantre don Pedro, etc.
Sección de variedades.
Invocación.
Al Corazón de Jesús, la Purísima, y san José para el fruto del Correo josefino.
Los colegiales de Tortosa a sus nuevos hermanos de Murcia. Etc.
Domingo Llopis, de la Academia.
Los colegiales de Valencia a la Academia del Colegio de Tortosa.
Anécdotas, etc.
Notas. <*4*>
Los alumnos de nuestros colegios que quieran tener número de El Correo aparte del que se leerá públicamente, lo obtendrán por 5 céntimos cada número. Esta cantidad se invertirá, la mitad para los gastos de la litografía; la otra mitad se quedará para los gastos de cada Academia, correo, etc. Los presidentes de las Academias son los encargados de los pedidos y de recaudar y enviar las cantidades.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 11, págs. 1-8
Correo Interior Josefino
«Correo Interior Josefino», nº 1. Diciembre de 1888. Órgano de los Colegios de Vocaciones Eclesiásticas de San José, para la mutua comunicación entre los mismos bajo el patrocinio de la Virgen santísima.
Parte oficial
Accediendo a los deseos manifestados por varios alumnos de establecer una comunicación por escrito entre los Colegios de San José, y esperando que esto sirva de lazo de mutuo estímulo y edificación, se autoriza la publicación de una carta periódica titulada «El Correo Interior Josefino» a cargo de los académicos y la inspección de los superiores respectivos, sin perjuicio de que pueda servir de órgano para las disposiciones superiores de carácter general para los alumnos.
Como tributo de amor a la memoria del difunto Excmo. Señor Doctor Don Benito Vilamitjana y Vila, arzobispo de Tarragona, primer protector de este Colegio y de la Obra de fomento de vocaciones, y como homenaje de reconocimiento por haberse acordado también del Colegio en su última voluntad, se encarga a los presidentes de los Colegios de San José de Valencia y Murcia, dispongan y ordenen se rece en comunidad (?) días consecutivos la estación <*2*> y un responso y se aplique la parte de rosario acostumbrada en sufragio del alma de dicho prelado; aparte de los actos particulares que confiadamente esperamos no dejarán de ofrecer los colegiales en obsequio a tan insigne protector. Las honras y sufragios especiales que deben dedicársele por este beneficiado Colegio, además de los que se han practicado ya, se dispondrán oportunamente.
Tortosa, 1º diciembre, 1888. El Director, Manuel Domingo y Sol.
Sección doctrinal
La Vocación
Una de las ideas que más dulce impresión causan a mi alma, que más encantos la ofrecen, que más tiernos sentimientos de gratitud la producen para con Dios es la de mi especial llamamiento hacia Él.
Cuando en el fondo de mi corazón y en la quietud de la meditación me fijo en esta gracia imponderable paréceme ver al Señor en aquellos momentos solemnes en que flotando y recostado sobre ese inmenso caos de la nada que mi imaginación se forma iba evocando todos los seres, y al eco <*3*> de su voz aparece la luz y brota el sol y la luna; iba llamando a las estrellas por su propio nombre y éstas pestañeando al despertar de su existencia se presentan temblorosas según la expresión del Profeta para decirle: «Aquí estamos», y las esparce por esos dilatados espacios señalándolas su órbita y su lugar. Y forma luego la tierra y los mares y va sembrando de flores y de vivientes esa tierra que mira complacido porque ha de servir de vivienda a su criatura predilecta. Y en medio de esa grande ocupación de Dios me represento a mí, colocado ya allí entonces en el pensamiento de ese Dios, como jugueteando en aquella mente y en aquel Corazón divinos y desde toda la eternidad como presidiendo con Él a esta manifestación de su poder y a estas obras de sus manos.
Sí, porque allí precisamente me tenía grabado en su pensamiento, y mientras creaba tantos seres inertes y sin vida y tantos vivientes sin conocimiento, a mí, no sólo me preordenaba como objeto especial de sus complacencias, sino que me señalaba con el dedo <*4*> de su elección para colocarme a través de los siglos, lo que hoy soy, levita de su santuario y luego, si soy fiel, para grabar sobre mi frente un nombre distinguido, para vicegerente suyo, predicador de sus glorias, director de las almas esposas suyas... Y ¿por qué, Señor? Os diré ahora que os lo puedo decir con toda la efusión de mi alma: ¿Qué visteis en mí para que así me escogierais? Infinitamente feliz, para nada necesitabais de mí. Además, infinitas almas se presentaban como yo a vuestro pensamiento y las dejabais a ellas en el olvido de la nada; millones de otras almas os hubieran podido ser más útiles que yo, y pasabais de ellas vuestra mirada y me entresacabais a mí. Oh! me confundo ante esta idea y permitidme que os diga con el Profeta: Deus meus es tu, quoniam bonorum meorum non eges.
Y ¿cómo, Señor, y cuándo y en qué ocasión me habéis elegido? <*5*> Oh! vine al mundo: alrededor de mi cuna nadie pensaba en mi porvenir, y no obstante, vos encargabais al ángel de mi guarda el cuidado de mi existencia, porque me queríais para vos.
Al despertar de mi razón, mi imaginación vagaba como inquieta mariposa sin saber ni averiguar el destino de vuestra Providencia y, sin embargo, vos teníais sobre mí vuestra paternal mirada. Y un pensamiento ocurrió a mi mente... y la existencia del Colegio resonó en mis oídos... Y la compañía de aquel amigo... Y despertose en mí un deseo..., y fue secundado por mi santa madre... Y sin darme cuenta me encuentro bajo el manto de san José, y en el noviciado del Santuario, en la viña escogida del Señor, junto al tabernáculo de Jesús... Y todo eso, Señor, cuando más olvidado andaba de vos, cuando tal vez, ingrato, había desoído vuestras voces amorosas, cuando... Pero no queráis acordaros, Señor, de las ignorancias de mi niñez, y de mi juventud, y acordaos tan sólo de la gracia de vuestro llamamiento para tener misericordia de mí.
¿Qué le daremos, pues, al Señor? Gratitud, constancia, fidelidad.
Tal es el primer pensamiento que he querido presentar en este primer «Correo» a mis amadísimos colegiales de San José, a todos los cuales suplico e invito, como tributo de común gratitud a que hagamos cada uno una <*6*> visita especial y estación a Jesús sacramentado por el beneficio de su vocación y llamamiento y habernos albergado en esta santa casa. N. Diciembre 1888
«Correo Interior Josefino», nº III. 8 de diciembre de 1889
Un albergue para Jesús
Cantos de deseos, himnos de esperanza, acentos de ternura resuenan en nuestros oídos en este tiempo y en estos días, que son el recuerdo de cánticos de la antigua expectación: Rorate, coeli, desuper et nubes pluant justum, nos hace repetir la Iglesia con Isaías. «Alégrate, Jerusalén, salta de gozo, hija de Sión, porque he aquí tu Rey, que viene saltando montes y atravesando los collados de la eternidad. Porque hoy sabéis que viene el Señor, y mañana aparecerá su gloria. Cerca está ya el Señor: Venid, adorémosle».
Y el eco de esta voz repercute lo mismo en las grandes ciudades que en las más apartadas aldeas, y a este eco de alegría se conmueve el pueblo católico, y las naciones no saben sustraerse al acento de este anuncio y se suspenden los parlamentos y se cierran los <*7*> tribunales y hasta la misma impiedad se ve precisada a pagar tributo de algún modo a Aquel que vincit et regnat, a pesar suyo.
El «Correo Josefino» repite también a muchos amados colegiales lo que el ángel a los pastores: Annuncio vobis gaudium magnum; y por lo tanto, transeamus usque ad Bethlem, y allí durante nuestras vacaciones busquémosle como ellos, alabémosle como los ángeles y honrémosle con la fe de los profetas y los tiernos deseos de los patriarcas, para percibir el júbilo de estas festividades. Mas, ay! que un sentimiento de tristeza parece anublar para nosotros la alegría de ese gozoso anuncio. Al repetirse el recuerdo de este acontecimiento se repiten también las escenas de humillación y de ingratitud del día de la aparición del Verbo humanado. Algunos, como Herodes, poseídos del vértigo de odio por este anuncio consolador, conspiran en antros tenebrosos para perseguir a Jesús en su Iglesia, en sus dogmas de fe, en sus ministros. Otros, sumidos en el sueño del pecado y corriendo tan sólo tras las vanas alegrías, se muestran como los habitantes de Belén insensibles a los amores de Jesús. <*8*> Los más de los cristianos, semejantes a aquellos animales del pesebre, apenas dan entrada a una idea piadosa en su entendimiento y a un afecto vivo de ternura en su corazón.
¿Quién podrá consolarle? ¡Ah! la Virgen santísima ha salido ya de Nazaret y va tocando las puertas de los corazones para que las abran y alberguen a Jesús, y como aquel día de los habitantes de Belén, no recibe hoy sino la indiferencia y el desvío. Y san José la señala las puertas de nuestros colegios. ¿Habrá ni uno de sus moradores que no le abra el corazón? ¡Oh! no; durante estas vacaciones nuestro pensamiento no se separará del pesebre; y la Virgen nos confiará a Jesús; y en más fervientes comuniones le recibiremos alegres en los brazos de nuestras almas, y lo colocaremos en nuestro corazón, para repararle del frío y del desamor de las criaturas, y le pediremos para todas las almas de eficacia de su redención.
He aquí el albergue que nos pide Jesús.
X.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 12, págs. 1-5
Vacaciones de Navidad en el Colegio
[De «El Correo Josefino» en velógrafo, en Tortosa]
Una hora de vacación entre dos años
De una carta, cogida de la casa de la madre de un colegial de un pueblo distante después de las vacaciones de Navidad y dirigida a unos amigos, copiamos lo siguiente:
Valencia
Mis amigos:... Debo anunciaros además una impresión que recibí y que no olvidaré fácilmente. Ya sabéis que no hemos tenido vacaciones en estas Navidades, quiero decir que no hemos ido a pasarlas al lado de las familias..., ni poder pasar con vosotros las veladas jugando a la lotería y haciendo... el trom (?). Esto no tiene nada de particular, por más que lo es por haber sido el primer año que me sucede; pero quiero decir que no tiene cosa particular, puesto que así lo han dispuesto <*2*> los superiores para nuestro bien. Por lo demás, no creáis que no hemos tenido vacaciones, porque abro el diccionario y veo que vacaciones..., y en cuanto a esto puedo aseguraros que hemos tenido bastante vaganza. Porque después de los ejercicios ordinarios de piedad y de las cuatro horas de estudio (que tuvimos que vacar), que suavemente nos señaló el horario de la casa, tuvimos paseos, veladas, dramas pastoriles, en fin, jolgorio mayor y más abundante y variado que lo hubiéramos tenido ahí sin duda.
Mas tampoco tiene eso nada de particular, y no es la impresión que os indicaba. Pues, señor, eran las seis y media de la tarde del 31 de diciembre y estaban todos confesados, y cuando creía que iban a tocar para asistir a la velada, oigo la campana de la cena. ¿Cómo eso tan pronto? Hubo dispensa de lectura, se dieron gracias y se oye antes de terminar la voz del <*3*> presidente, que dice con solemnidad: A las 11 y ¼ se convoca a despertar para ir a la capilla. No me explicaba aquella orden; ¿era también misa del gallo?, y pregunté a los compañeros, porque aquella orden me había hecho el efecto de una penitencia.
En efecto, a las 11 y ¼ no faltó exactamente la campana de obedecer, que me despertó, y ¡cosa rara! ni la pereza de la mañana me entró [tuve], porque la curiosidad me aguijoneaba; el hormigueo de los colegiales que de diferentes dormitorios iban afluyendo y bajando las escaleras, quien lavado, quien sin lavar, (¿a quién se le ocurre lavarse en aquella hora?). En la capilla estaba encendido profusamente el altar. ¿Para qué será todo esto? Salen el preste con los acólitos, abre el sagrario y rompe el órgano con el Pange lingua. Aquello me pareció despertar del sueño... Veo adelantarse y subir al púlpito nada menos que a nuestro buen Abuelo (don Francisco), digo, al señor presidente... Todo era silencio y expectación. En esto toca la media el agudo timbre del reloj de la capilla, se levanta don Francisco y dice con voz grave: «Ofrecimiento a Dios de la última media hora del año que va a terminar <*4*> y del año que va a empezar». No puedo deciros, amigos míos, el efecto que aquel anuncio me produjo y que era todo un programa que disipaba mis dudas. No lo olvidaré en mi vida... ¡Un año más! ¿Qué es un año más?
Mi santa sobreexcitación iba a en aumento... Qué luces se descubrían a mi mente a pesar de ser de aquella noche...- ¡Once y tres cuartos!, repetía la voz de don Francisco: «Año vendrá que no nos...». «Hagamos testamento»... Y las cláusulas del de san Carlos Borromeo las ponía en nuestra boca.
¡Doce menos cinco minutos!... «Pidamos perdón a Dios». Otra vez silencio, el más profundo...; y más profunda era mi emoción. En medio de ella el reloj de la capilla, que nunca ha vibrado más fuerte para mí, anuncia largamente las 12. Sigue el silencio... y se oye la voz del director que dice: «Para dar gracias a Dios».
No sé si en mi vida he rezado con más efusión. Nuevo silencio; nuevas reflexiones. Pero qué reflexiones ¡cáspita!: Un año. <*5*> Renovemos nuestras promesas del bautismo. Y la voz asciende, enérgica, del director: Petición de gracias. Para que la Iglesia..., etc. Amén... Para que España se vea libre de la guerra de Cuba. Amén. Para lo (?). Amén. Para que... Amén. Amén... ¡Qué aglomeración de ideas, de propósitos, de emociones...! Con ellas y con el mismo silencio nos volvimos a la cama... para aguardar la hora de las 7 para ir a la comunión.
Os aseguro que fue la hora que mejor he vacado... en toda mi vida... y que no la olvidaré y la repetiré todos los años, aunque sea estando solo, y cuando [llegue] al sacerdocio la infundiré en las almas, y si llego a ser cura, la propondré a mis feligreses, y los reuniré, si puedo, a los pies de Jesús para que perciban y disfruten como yo y vaquen santamente a aquella hora feliz, única que puede pasarse entre dos años.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 13, págs. 1-3
Correo interior josefino
Correo Interior Josefino, órgano de los Colegios de vocaciones de San José, publicado por y para los colegiales de los mismos.
Correo interior josefino, publicado por los Colegios de vocaciones eclesiásticas para la mutua comunicación entre los mismos.
Correo interior josefino, órgano de los Colegios de vocaciones eclesiásticas de San José.
Correo interior josefino, órgano, etc., publicado por las Academias literarias de los mismos.
Correo interior josefino, publicado por los alumnos de los Colegios de vocaciones eclesiásticas de San José, para mutua comunicación entre los mismos. <*2*>
Con el deseo de que se continúe de un modo regular y constante la carta periódica que, con el nombre de Correo Josefino, salía litografiada de vez en cuando años atrás con sumo agrado (aplauso) por parte de los colegiales, nos hemos ofrecido y obtenido de nuestros superiores, con anuencia del Director general, el permiso para publicar impreso y periódicamente dicho «Correo» para que sirva de fraternal comunicación por escrito entre los Colegios de San José, y de lazo de unión y de mutuo estímulo y edificación.
Hemos creído (creímos), y así lo hemos expuesto, más necesaria hoy esta comunicación desde el momento (día) en que la bondad del Corazón de Jesús ha concedido a la Obra de las vocaciones el establecimiento de Colegio en Roma, y casa propia, paternal legado del Santo Padre, en donde hermanos nuestros españoles, salidos de nuestras diócesis, viven separados de nosotros por la distancia sin otra comunicación que la de nuestro afecto y de nuestras oraciones, y cuyas tareas literarias (ocupaciones) no pueden menos de interesarnos, así como estamos seguros les causará satisfacción el saber periódicamente de sus cohermanos, que tenemos hermanos en diócesis distantes y apenas nos son conocidos <*3*> que quedamos aquende de los Pirineos.
Tenemos además la convicción y esto ha dilatado (?). Creemos asimismo que todos los colegiales acogerán este ofrecimiento de haber tomado la iniciativa en este pensamiento, y nos consta estaba latente este deseo en el fondo de todos, como lo manifiestan aquellos a quienes lo hemos escrito exponiéndoles el plan de nuestro «Correo».
Pero este pensamiento quedaría estéril, atendida la escasez de nuestras fuerzas, si no contáramos con el apoyo de nuestros con-colegiales que mejor que nosotros podrán darle vida con su pluma, y amenidad con su ingenio, e interés con sus correspondencias. Por ello esperamos que (hacemos un llamamiento) las Academias, en donde se tengan establecidas, serán otros tantos centros de redacción, y cada uno de los colegiales, a todos los cuales hacemos este llamamiento, contribuirán, cada uno en la medida de su ingenio, a hacer grata nuestra fraternal correspondencia.
Esperamos que en cada Colegio se forme un como cuerpo de redacción, y un administrador.
Con esta confianza bien podemos inaugurar nuestra modesta tarea de dar a luz el «Correo Interior Josefino», bajo los auspicios de nuestros superiores, con las condiciones que indicamos en el anuncio.
Tortosa. La redacción central.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 14, págs. 1-2
El Correo interior josefino,
medio para impulsar las obras de celo
... y medio, en fin, de dar a conocer, de impulsar las obras de celo que acaso se nos propongan como propias para ser promovidas o propagadas por los colegiales.
Esta comunicación entre los colegios por los fines antedichos...
Y sirvan para fomentar los intereses de la gloria de Dios, dentro o fuera de nuestros centros, y de las obras de propaganda, nuestra propia, o de otros, y los intereses de Dios en la Iglesia.
Habiéndosenos ofrecido el impulso del fomento de la santidad en la juventud a que se dedicaba, que antes se había propuesto «El Congregante de San Luis», no hemos dudado el aceptar este honroso encargo que tan en armonía está con los sentimientos de nuestra juventud levita. Por ello, a parte de la seguridad <*2*> que tenemos de que cada uno de nuestros colegiales está dispuesto a trabajar en este campo, como lo prueba el celo que despliegan, la actividad con que en las vacaciones se dedican a la catequística, y escuelas y congregaciones, daremos a conocer cuantas obras de esta naturaleza se nos comuniquen, que procuraremos impulsar, creemos que no dejarán de...
Del celo que no dudamos continuarán ejerciendo nuestros colegiales individualmente en este campo, como lo hacen en su mayoría durante las vacaciones dedicándose a la catequesis, escuelas y congregaciones, el «Correo» dará a conocer cuantas obras relativas a congregaciones, patronatos y demás (?) destinados al bien de la juventud, se nos comunique y que procuraremos impulsar alentando más a nuestros jóvenes alumnos de nuestros centros.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 15, págs. 1-4
Conveniencia de la publicación del “Correo josefino”
Nuestro programa. Nuestro llamamiento. Nuestros propósitos.
Un pensamiento acariciábamos hace tiempo y era objeto de nuestras conversaciones desde el día en que en un acto de recreo se echó al aire por uno de los superiores una especie, un tema grato a nuestros oídos y simpático a nuestro corazón. Tal fue la idea de la continuación periódica de la «Carta», que de un modo irregular y a intervalos apareció litografiada en algunos colegios con el nombre de «Correo interior de San José», con sumo agrado y aplauso de los colegiales, así como la que alguna vez, escrita por velógrafo, recibíamos de algún colegio particular.
Este tema nos preocupaba y al fin echó raíces. Con el deseo, pues, de que pudiera continuarse impresa y de un modo regular nos hemos ofrecido a nuestros superiores y obtenido el permiso de publicar periódicamente <*2*> dicho «Correo interior» para que sirva de fraternal comunicación por escrito entre los Colegiales de San José y de lazo de unión y de mutuo estímulo y de edificación y motivo de alegría, y sea palenque adonde puedan...
Hemos creído y así lo hemos expuesto, que era más necesaria esta comunicación desde el momento que la bondad del Corazón de Jesús a la Obra del fomento de vocaciones ha traspasado los límites de nuestra patria y, sobre todo, la ha concedido el establecimiento del Colegio Español de Roma y en casa propia, fruto del paternal legado de León XIII, y en donde hermanos nuestros españoles, salidos de nuestras diócesis, separados de nosotros por la distancia, sin otra comunicación que la individual entre sus particulares amigos y la general de nuestras oraciones y nuestro afecto, y cuyas ocupaciones y tareas literarias no <*3*> pueden menos de interesar a todos y de excitar el deseo de que nos sean conocidas.
No dejarán tampoco de interesar a éstos y estamos seguros que les causará satisfacción el saber periódicamente de sus cohermanos que tienen esparcidos en diócesis distintas y en diferentes regiones y que apenas les son conocidas (más que sobre las líneas del mapa).
Últimamente, tenemos la convicción, y esto dilata también nuestros alientos que todos los colegios agradecerán el haber tomado la iniciativa de este pensamiento, y nos consta estaba latente en el corazón de todos este deseo, como nos lo manifiestan aquellos a quienes hemos escrito expresándoles el plan de nuestra Correspondencia interior.
Tal es el pensamiento que vamos a realizar.
Pero esta empresa quedaría estéril, atendida la escasez de nuestras fuerzas, si no contáramos con el apoyo <*4*> de todos nuestros concolegiales, que mejor que nosotros, con sus plumas, ingenio e interés le darán amenidad a nuestra correspondencia.
Por ello hacemos un llamamiento a las Academias, en los colegios donde se hallen establecidas, y esperamos que serán otros tantos centros de redacción y que cada uno de los colegiales, a todos los cuales invitamos calurosamente, en la medida de su capacidad, de sus fuerzas, a hacer grata nuestra fraternal comunicación y se convertirán en un heraldo propagandista de nuestro humilde papel.
Con esta confianza, conocedores como somos de la bondad de nuestros colegiales y de la exuberancia de entusiasmo que brota de sus juveniles corazones, bien podemos lanzar al viento esta bandera josefina que colocamos bajo los auspicios del Corazón de Jesús y de su Purísima Madre y el manto protector de San José...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 16, págs. 1-3
Temáticas del “Correo josefino”
Para mayor aliento de todos los que deseen tomar parte en su publicación debemos decirles que todo escrito cabe y puede tener lugar en las hojas del Correo, siempre que sean basadas en los objetos de nuestra carrera, de nuestro estado y situación, y tengan por norte la mutua edificación, instrucción y expansión santa y alegría y recreación, que es el carácter de nuestras casas.
Por lo tanto, artículos de piedad, hechos edificantes, historietas amenas, así como anécdotas charadas, jeroglíficos, episodios estudiantiles y cuantos acontecimientos de la vida de colegio puedan prestarse a una honesta y alegre recreación.
También esperamos recibir de los colegios la descripción y crónica de los hechos principales que tengan lugar de vez en cuando en cada colegio y una relación o crónica concisa de sus funciones, actos literarios y demás acontecimientos más ordinarios para en galanas frases transmitan los efectos de (?) y de los afectos a la Obra, <*2*> que nos pongan al corriente de la historia de cada casa y tengan relación con ella y sus benefactores, lo cual nos atrevemos a suplicar y lo esperamos de los directores, se dignarán confiar esta sección estimulando a alguno de tantos famosos cronistas como sabemos se albergan en nuestros centros josefinos, (se crían en nuestros vergeles josefinos), a quienes más de una vez la modestia y la timidez les impide exhibir las brillantes cualidades de su imaginación creadora (poseídos de una imaginación creadora).
No dejaremos de añadir una crónica general de los acontecimientos más salientes en el mundo católico y de la historia de los intereses de Dios en la Iglesia, ya para celebrar sus triunfos y congratularnos por ellos, o para depositar sus necesidades a los pies de Jesús en el sagrario, puesto que son nuestros propios intereses, ya para tener una idea de lo que <*3*> pasa en el mundo católico, puesto que no nos es dado leer muchas revistas, no sólo por falta de medios, sino por la rigidez de nuestros superiores en esta parte, refractarios, mientras nos dedicamos al estudio, a toda sombra de periodismo y banderías, hoy en su mayor parte eco de banderías.
No olvidaremos tampoco para que sea presente su memoria y objeto de las oraciones de los colegiales a los que fallezcan o hayan fallecido anotados (?).
A monseñor Merry del Val: Carta cerrada en el día de su Santo, el ángel del paraíso.
(?)...y de los benefactores de los mismos y los hechos o virtudes culminantes.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 17, págs. 1-5
El santo escapulario
El Santo Escapulario
Estando recorriendo el mes en que se celebra la festividad de la Virgen del Carmen ¿cómo no dedicar el «Correo» un pequeño tributo a la memoria del santo escapulario?
No es mi ánimo referir la historia y señalar el origen de esta devoción. Seis siglos hace que a pesar de las invectivas de la impiedad y de los tiros del infierno dirigidos a combatirla o ridiculizarla, ha sido aceptada por el pueblo cristiano, con suma veneración, y papas...
No queremos tampoco evocar sus glorias y los privilegios con que la Iglesia la ha enriquecido (engrandecido) llegando a ser, haciéndola, eminentemente popular.
Ni siquiera recordar las ventajas que nos <*2*> ofrece la práctica de esta devoción, cuales son la asistencia especial de la Virgen en la hora de la muerte y la de librar del purgatorio quantoties, como dicen las lecciones del breviario, a los que visten esta santa librea. Conocidas son de nuestros habituales lectores todas esas ventajas y prerrogativas.
Lo que nos mueve a recordarla a nuestros josefinos con motivo de su fiesta es el interés que debemos tener, sobre todo en nuestro futuro ministerio, en apoyar esas santas prácticas y demás, bendecidas por la Iglesia, y defenderlas de los ataques de la impiedad y de las sutilezas de los hipócritas, demostrando a los fieles lo racional de nuestra fe y de nuestras esperanzas. No debemos olvidar que san Ignacio de Loyola en sus reglas de discernimiento de espíritus...
Y, por lo tanto, debemos estar prevenidos contra... y mostrar con nuestro ejemplo que...
Por ello, el sabio padre Valuy en su hermosísimo libro Directorio del sacerdote, al recomendarnos <*3*> esta práctica y después de probar con la autoridad de Benedicto XIV la verdad de la aparición de la Virgen a san Simón Stock, exclama: «Oh María, yo os creo bastante poderosa para alcanzarme, aunque sea por milagro, la gracia de no morir en pecado mortal, y tan bondadosa que no dudo habéis hecho esta promesa y la cumpliréis, y además la que contiene la bula sabatina de sacar en breve del purgatorio nuestras almas».
Tal debe ser también nuestra fe y nuestro celo por promoverla. ¡Cuántas almas se verán quizás un día libradas del infierno mediante esta señal de salud que nosotros les dimos a conocer y cuyas ventajas expusimos! ¡Cuántos peligros evitarían los jóvenes, si los pusiéramos (alistáramos) desde su mocedad bajo el estandarte de la Virgen y colocáramos en su pecho ese escudo de protección contra los temores nocturnos. ¡Cómo (se recuerda) o cómo recordará luego en los momentos críticos de la vida, en las horas de la tribulación y sobre todo en las de la muerte aquel día en que con el gozo (o júbilo) de su corazón se consagraron a María e inscribieron su nombre en la santa cofradía adquiriendo con ello el título de especiales hijos suyos! ¿Cómo pueden dejar de inspirarles confianza estos <*4*> recuerdos en medio de las angustias de su corazón y a pesar de sus remordimientos? (o, a pesar de las distracciones o disipaciones de su juventud y de su vida).
(No faltan familias que inscriben a sus hijos en las santas cofradías el mismo día que éstos reciben el santo bautismo. Si alguna de estas familias conocéis, examinad la conducta de estos hijos y la paz de estas casas, y los resultados os darán a conocer la eficacia de la protección de María en favor de los que se honran con el título de hijos suyos).
No privemos, pues, a las almas de tanto bien.
Para ello debemos estudiar bien e ilustrarnos en la naturaleza de estas prácticas, la significación que ellas tienen según el sentido y espíritu de la Iglesia, a fin de que sean sólidas y provechosas nuestras enseñanzas. De esta manera no daremos ocasión de que se engendren la presunción en los ignorantes en el <*5*> ejercicio de estas devociones, ni daremos ocasión al escándalo de los maliciosos, ni pretexto (o armas) a los enemigos de nuestra fe. Así, en fin, daremos a conocer al pueblo cristiano y probaremos con nuestro ejemplo y con nuestra palabra cuán justamente descansamos nuestra fe y nuestra tranquila esperanza bajo el manto de María y de su santo escapulario.
...nos advierte cuánta debe ser nuestra docilidad y nuestra fe en las prácticas de devociones aprobadas por la Iglesia y la necesidad de aceptarlas y propagarlas, apartándonos de todo espíritu que tienda a reprobarlas o criticarlas.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 18, págs. 1-2
Tributo a don Ignacio Guillén,
beneficiario del Colegio de Valencia
El doctor don Ignacio Guillén del Soto, presbítero.
He aquí uno de los nombres de los primeros, principales e insignes beneficiarios del Colegio de San José de Valencia y promovedor de la Obra. Nacido en Valencia en 31 de julio de 1828.
Pero lo que nos obliga a ofrecer un tributo a su cara memoria es la parte que tomó en el establecimiento de la Obra y Colegio de Valencia. Siendo rector de Santos Juanes, vino el 82 a Tortosa a acompañar a su íntimo amigo el actual señor obispo de Mallorca, y conocida la Obra del fomento de vocaciones, animó a los directores a ensayarla en Valencia, ofreciéndose individualmente a apoyarla. Así lo cumplió con constante celo. El buen nombre de sus virtudes y su bondadoso carácter, esmaltado con el nombre de su distinguida familia, emparentada, enlazada, con la de Rodríguez de Cepeda, le ponía en relación con toda la nobleza de Valencia. Por ello al recolocar, <*2*> al resolverse la emisión de un empréstito por la Obra del Colegio, no dudó lanzarse en compañía de don Pedro Aparisi y de don Vicente Vidal en demanda de acciones, visitando juntamente a todas las familias principales de Valencia en demanda de suscripciones, creyéndose honrados con semejante visita. Si no que no sabían negarse, sobre todo al recordarles su presencia la inolvidable, respetuosa figura de su hermana doña Concepción Guillén del Soto, recién arrebatada a la vida y que había sido el encanto, el alma de todas las instituciones piadosas y benéficas de Valencia y admiración de la nobleza valenciana.
A él se debe el resultado. Su entusiasmo por el Colegio no llegó a entibiarse, y aun en medio de los achaques de sus dos últimos años, se hacía conducir casi todos los días al Colegio, pasando allí largas horas, llevándoselo el Señor el día 24 de septiembre de 1895.
Por esto su memoria vive permanentemente en el Colegio, cuyo retrato se ostenta en la sala principal del mismo. Que el Señor haya recompensado sus fatigas y su interés, así como el de toda su familia, y bendiga su piadosa familia continuadora de su interés por la Obra. R. I. P. Valencia, septiembre. 1897.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 19, págs. 1-10
Necrológica del cardenal Sanz y Forés
Principales obras de celo practicadas por el Emmo. Cardenal don Benito Sanz y Forés, durante su estancia en Tortosa, siendo Lectoral
1858
Fue nombrado provisor y vicario general por el señor obispo doctor don Gil Esteve y Tomás.
Publicó algunos artículos titulados: Estudios religiosos, insertos en el Boletín de 26 de diciembre de 1858 y otros posteriores sobre Epifanía, Presentación, etc.
Estableció en el mes de noviembre de este año la práctica del mes de almas en la iglesia de los Dolores, predicando todas las noches en este año, y muchos días en los años posteriores. Esta práctica continúa todavía.
Estableció este mismo año al terminar el mes de almas, los ejercicios de preparación al parto de la Virgen, conocidos con el nombre de «los benditos», predicando muchos días; <*2*> continuando dicho ejercicio en los años subsiguientes mientras estuvo en Tortosa.
En este mismo año empezó sus conferencias dominicales por la tarde en la iglesia del Seminario, con grandísima asistencia, continuándolas por espacio de algunos años.
1859
Establecimiento de la catequística bajo su dirección. Se atribuye al mismo la redacción del Reglamento de la obra del catecismo, inserto en el Boletín de 9 de mayo de 1859.
En dicha catequística de Tortosa amaestró a todos sus discípulos, ocupándolos los domingos y jueves, y durante la cuaresma, y distribuyéndoles en varias iglesias. Dio grandísimos resultados en bien de la juventud y sobre [todo] <*3*> de la juventud femenil, de cuyo plantel brotaron luego muchas vocaciones religiosas. Todas ellas reconocieron su origen a la asistencia de las pláticas que les dirigía don Benito reuniendo todas las secciones con frecuencia.
Este mismo año estableció los ejercicios para la primera comunión, que continuó algunos años en la iglesia de los Dolores.
1860
Estableció la celebración del mes de María en San Blas, que trasladó luego a la iglesia del seminario (aparte del que practicaba de antiguo en el Rosario), predicando jueves y domingos, y con plática de comunión los domingos.
Estableció en enero de este año la felicitación sabatina en honor de la Purísima Concepción en la iglesia de las religiosas de este nombre, habiendo sido él antes el fundador de esta institución en Valencia.
1862
Predicó este año y siguientes durante la cuaresma en el seminario todas las noches de los días que no había sermón <*4*> en la catedral.
En este mismo año, a su impulso y el de don Jacinto Peñarroya, penitenciario, se establecieron las Conferencias de San Vicente de Paúl de señores y señoras, siendo nombrado director de las mismas, dirigiéndoles una plática en todas las reuniones, que tenían lugar en la iglesia de San Blas.
En 1º de este año se inició como ensayo la instalación del proyecto de Colegio de misiones en el Jesús, predicando él en dicha instalación, a la cual había contribuido junto con el señor vicario capitular, para realizar el encargo que les había hecho el difundo obispo señor Pratmans.
1863
Además de muchos novenarios y continuos sermones predicados durante este año y anteriores, no sólo en la capital, sino <*5*> en casi todos los arciprestazgos de la diócesis y pueblos más importantes, fue notable la misión que dio en Vinaroz en este año de 1863, cuyos elogios y detalles se publicaron oficialmente en el Boletín de este año, página 747.
1864
Fue comisionado por el Excmo. Cabildo catedral para llevar la reliquia de la Santa Cinta para el alumbramiento de S. M. Doña Isabel 2.ª.
1865
El día de la Purificación de este año se inauguró a su impulso y el del señor penitenciario la Obra de la Santa Infancia, predicando en dicha función.
1866
Fue nombrado Abreviador de la Nunciatura de Madrid, renunciando con este motivo la canongía lectoral de Tortosa.
También compuso un oficio propio de la Virgen de la Santa Cinta, que dejó archivado en la Real Capilla para si algún día ésta resuelve suplicar la aprobación de dicho...
Hechos notables
En abril de 1860 asistió al capitán general don Jaime Ortega durante las 24 horas que estuvo en capilla para ser ajusticiado, mereciendo del ilustre reo el respeto y amor y la más viva simpatía y haciéndole depositario de muchas <*7*> confianzas que el señor lectoral pudo haber revelado, si hubiese querido, pero que veló siempre con el más riguroso secreto. Mientras se substanciaba la causa pidió oraciones continuas a los fieles durante la novena que se estaba celebrando al Corazón de Jesús en la iglesia de las religiosas de San Juan. Durante el acto de fusilamiento de aquel valiente militar hizo exponer al Señor en la iglesia de los Dolores, la cual se llenó de fieles, arrancando sollozos de la multitud la actitud del señor lectoral, que se colocó arrodillado en medio del presbiterio durante la hora de exposición y hasta que fue ejecutada la sentencia.
Los sermones más notables predicados en esta ciudad fueron los dos de la Santa Cinta, uno de ellos antes de ser lectoral; los del triduo <*8*> dedicado a acción de gracias por la desaparición del cólera en 1865, que tuvo lugar en la catedral; el de santo Tomás en el seminario.
Sabidos son los que predicó en la corte siendo lectoral de ésta, como son los del santísimo Sacramento en la iglesia de...; el pronunciado con motivo del 17º aniversario de la coronación de Pío IX en la iglesia de..., y de los cuales hizo elogio el boletín de la diócesis.
El número de pláticas a religiosas y en otros centros de piedad son innumerables, así como los que hizo en los pueblos acompañando al prelado en alguna de sus visitas. <*9*>
Se han recordado con (?) sus cualidades oratorias, su constante predicación, cuyos frutos recogieron los fieles... que se refleja, que pueden apreciar y cuyos frutos (?) y cuya palabra...
El Emmo. Señor Doctor Don Benito Sanz y Forés, gloria de España, y cuya muerte llora el episcopado español, ya honra de Valencia.
Cuya muerte lloran aún todos los buenos, nació en Gandía el día... de...
Después de terminado un curso de lenguas en Valencia, entró en el seminario. Recibido el sacerdocio el...
Aún (?) al sacerdocio, entra después de terminar un curso de lenguas en el seminario de Valencia, siendo ordenado de sacerdote el... Dos años después obtiene la prebenda de (?) Tortosa, que ocupó (desempeñó) hasta 1866, que fue nombrado abreviador de la nunciatura. Fue nombrado obispo de Oviedo en 1867, promovido a la archidiócesis de Valladolid en 1887 y nombrado de la de Sevilla y creado cardenal en el consistorio de... <*10*> El fue el que solicitó y obtuvo de los prelados españoles la eficaz cooperación material para las reparaciones del palacio Altemps después que el Santo Padre había hecho la cesión del mismo para Colegio Español, consultando antes con él mismo las condiciones de dicha cesión.
Con él consultó el Santo Padre las bases para la cesión que éste quería hacer del palacio de Altemps para Colegio español, y él fue solícito, y obtuvo...
El fue el que (?) por el Santo Padre, en una visita a Roma, las bases de la cesión que este gran honor de su palacio Altemps para Colegio español, y él fue el solícito y obtuvo...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 20, págs. 1-3
Necrológica del Excmo. Señor Don Jacinto María Cervera
El día 14 de noviembre último falleció en Mallorca el Excmo. Señor Doctor Don Jacinto María Cervera, prelado de aquella diócesis. Celoso defensor de los derechos de la Iglesia, murió cuando iba a recoger los laureles del último combate librado en favor de los mismos, por cuya razón causó más viva y triste impresión en toda España la inesperada noticia de su fallecimiento.
No vamos a reproducir la biografía y los interesantes detalles de la vida laboriosa de este prelado, que publicaron todos los periódicos y revistas, y que por lo mismo son conocidos ya de nuestros lectores.
Nuestro objeto, al ofrecer este pequeño tributo a la memoria del finado, reproduciendo su retrato, es para recordar el afecto que profesó a la Obra de los Colegios de vocaciones eclesiásticas (o Colegios de San José).
Unido con lazos de antigua y tierna amistad con el benemérito don Ignacio <*2*> Guillén y su familia, tuvo ocasión de conocer muy pronto la Obra y a los iniciadores de la misma, a los cuales trató siempre con aquella sencillez y santa alegría propia de su carácter.
No pueden olvidar los primeros colegiales que tuvo el Colegio de Valencia la grata sorpresa que el prelado les dio cuando en 1886, estando para terminar el nuevo edificio, quiso visitar aquellas obras, haciendo acudir allí los alumnos para dirigirles palabras de aliento.
Durante los días del Concilio provincial de Valencia se dignó presidir, a pesar de no encontrarse bien, la velada que el Colegio dedicó en obsequio de los reverendos prelados de Orihuela, Segorbe y Mallorca y vicario capitular de Ibiza (o de los prelados reunidos allí con aquel motivo), felicitando con cariñosas palabras a superiores y alumnos.
Nunca dejó de animar a los superio- <*3*>res de la Obra de vocaciones y, en carta de fecha de 11 de octubre, un mes antes de su muerte, felicitaba al director por los resultados del Colegio de Roma, y le recordaba lo gustoso con que había contribuido con su óbolo en dos distintas ocasiones, una de ellas muy reciente, a las indicaciones que se le habían hecho para ayudar a los gastos que la Santa Sede había tenido que hacer en las reparaciones del palacio de Altemps.
Sirvan estas ligeras noticias para tener presente en nuestras oraciones y no olvidar la memoria de tan bondadoso prelado. R. I. P.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 21, págs. 1-2
Peligros que causa el fumar. Consejos a Perico
El superior que vio la quemadura, le llamó aparte y, creyendo poder sacar algún partido todavía de las naturales disposiciones de talento del buen Perico, le hizo estas reflexiones: Ya ves que este mal hábito ha sido primero engendrado (o tiene origen) por un pecado, al menos: la vanidad. El deseo de parecer hombre y el respeto humano te indujo a fumar, y esto que para ello tuviste que pasar por los trabajos de nauseas, de picazón de ojos, del remordimiento, etc. Para sostener el vicio necesitas dinero, que tal vez, tal vez, en más de una ocasión habrás tenido la tentación de obtenerlo de... (los bolsillos de su padre); te obliga a cometer faltas continuas de obediencia, que Jesús no puede bendecir. Por eso hoy te ha permitido la travesura de tu compañero; otro día tal vez otra cosa peor. Voy a darte, pues, un consejo: Déjate este vicio que te convierte la vida en una continua intranquilidad para poder satisfacerlo, viviendo siempre en acecho para que no te atrapen... Y, mira, cuando hayas ganado el pleito a las monjas, esto es, <*2*> cuando hayas llegado a la época de poder cantar el Dominus vobiscum, entonces resolverás con reflexión si te conviene o no, y en este caso, en lugar de un pecado, podrás ofrecerlo como una distracción conveniente en tus tareas y ocupaciones, sin la intranquilidad de ahora, que te expone a percances como el de la chamusquina de tus cejas y a cometer faltas continuas.
¿Lo harás así, Perico? Y compungido, al parecer, Perico prometió cumplirlo..., al menos hasta que... le ocurra otro problema con el cual pueda hacerlo con menos peligros, ya que el primer medio ha sido descubierto.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 22, págs. 1-2
La campana
La mandona
¿Quién os pensáis que manda aquí? ¿Acaso el obispo? ¿El director? ¿Los prefectos?, etc. Os engañáis. Hay otra que manda más (o es la mandona). Pues os lo voy a decir: es la campana.
Además, una cuarteta que diga que es fatal su mando absoluto para el colegial perezoso y pigre, pues, en la relación toda, parece que pinta sólo a éste.
La yeyé
Ha de ponerse alguna estrofa preliminar que manifieste que el que lo recita es una conversación que oyó un día en la portería o sala de recibo. <*2*>
Qué os penséu que en esta casa mana con a superió?
Os penséu que mana el bisbe?
Creuréu que ’s lo directó?
Avéu erras: la mandona.
La que mana, més que ells tots.
Es... no ho creureu: la campana!
Ella es l’ama de este lloch. Y no poch!
Ella tota la semana.
Als menuts y als més grans mana. Al son toch.
Voleu saber de son mando?
Puis son mando, hasta pels bons es agredols...
para ’ls pigres..
Ara ho voréu. Atenció.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 23, págs. 1-2
La devoción a los santos ángeles
Proyecto. Grata aceptación.
La devoción a los santos Ángeles
Es una de las devociones más dulces, gratas, eficaces y tiernas o consoladoras. Más dulces (gratas), porque es muy grato (dulce) el pensamiento que la fe nos ofrece. Tener constantemente a nuestro lado y dispuesto a devolvernos un saludo cariñoso a cada una de nuestras miradas, uno de los cortesanos del cielo, radiante de luz y de gloria; y esto lo mismo en el ruido de nuestras conversaciones que cuando nos encontramos en la soledad del campo, o en nuestra solitaria habitación en el silencio de la noche.
La más (muy) eficaz, porque su consideración de que él (su mirada) nos penetra y puede ser un escudo contra las tentaciones ¿Acaso te atreverías a hacer ante el ángel lo que no harías delante de un...(?), dice san Bernardo.
La más consoladora porque la presencia de Dios inspira ternura; <*2*> la idea de este guardián destinado a nuestro cuidado y sin otro objeto que favorecernos, hermano nuestro y coherederos nosotros suyos, no puede menos que infundirnos cierta confianza y libertad filial.
De buen grado dedicaría algunas reflexiones a fin de excitar a mis colegiales a la devoción sincera y constante hacia ese compañero constante, fiel e inseparable en los inciertos caminos de nuestra vida, y hasta me atrevo (me viene gana y no rehúso) a prometer casi que un día expondré un pensamiento para una liga de oraciones, un plan sencillo, una asociación entre nuestros jóvenes y que tal vez pueda servir de base para una asociación universal que podría ocupar una sección de nuestro Correo.
Mas hoy no es éste mi pensamiento. Es el de dar a conocer el que ha surgido de uno de nuestros superiores y cuyo desarrollo se ha confiado a nosotros: El de la devoción al Ángel de España.
Entre esos espíritus sublimes hay algunos principales, a los cuales Dios destina para cierta universalidad, y bajo los cuales están subordinados los otros ángeles. Uno de éstos son los ángeles tutelares de los reinos o naciones, pues según dice la Iglesia: Unicuique regno...; y la Escritura nos dice... ¡Cuánta debe ser la gloria, el poder, la solicitud de estos custodios! ¿Cómo no acudir a ellos? ¿Cómo no unirnos? Tal es el pensamiento de... Si siempre..., hoy que nuestra España está agitada conviene redoblar nuestras oraciones. A esto se dirige la adjunta hoja, que dirá mejor que podamos nosotros lo que se propone, etc.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 24, págs. 1-2
El Colegio de San José de Tortosa
Nuestros grabados.
El Colegio de San José de Tortosa es el primero de los Colegios de vocaciones levantado de planta. Se puso la primera piedra de él el 11 de... de 1878, fiesta de san León, papa, y en el primer año del pontificado de León XIII. Situado en un extremo de la población, junto a sus murallas, pero muy cercano del Seminario. Además de que era el único sitio edificable en la época aquella, era el más a propósito por su proximidad al Seminario y por lo espacioso de dicho terreno, si bien algo montuoso. Esta circunstancia, sin embargo, a pesar de que no consentía un plan libre en la construcción del mismo, pues tuvo que sujetarse a estas condiciones, en cambio ofrece la ventaja de recreos situados en las alturas del mismo, y además de independencia de casa y calles.
Está dividido en dos cuerpos largos, divididos por la capilla, encima de la cual está el grandioso salón de estudios y de actos literarios. En la segunda crujía del primer cuerpo y dividida por un patio en lugar de un segundo piso un espacioso terreno que da al mediodía y por lo tanto es un (?) en el invierno. Se añadió posteriormente otro cuerpo que da paso fácil al Colegio por un estrecho corredor con varios aposentos, oratorio y refectorio para los sacerdotes que vienen a hospedarse y algún departamento para los superiores. La <*2*> montaña, o sea, los recreos situados detrás del edificio, y libres de toda mirada, están plantados de antiguos algarrobos y de otros árboles nuevos, con una pequeña gruta dedicada a nuestra Señora de Lourdes y un surtidor de agua. Se está proyectando en el otro extremo de la montaña un Monte-Alvernia, en el que se colocará un vía crucis. Pocos colegios habrá situados dentro de población que puedan encerrar una montaña de estas condiciones, dentro de sus muros, de un recinto para doscientos cincuenta alumnos.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 25, págs. 1-2
Crónica de obras de propaganda
Crónica de obras de propaganda
Habiéndosenos recomendado el impulso de las asociaciones piadosas de la juventud, objeto al cual se dedicaba el «Congregante de San Luis», no hemos dudado en aceptar este honroso encargo tan en armonía con los sentimientos de nuestros colegiales, y por ello daremos a conocer cuantos trabajos se realicen y nos comuniquen, y esperamos especialmente de nuestros compañeros que nos participarán cuantos ellos realicen, o promuevan en este vasto campo de la juventud secular.
La...
Santander...
Y...
...
La devoción a san José ha tomado tales vuelos desde que el inmortal Pío IX le declaró patrono de la Iglesia universal, que son muchísimas las revistas extranjeras y nacionales dedicadas al fomento de la devoción al santo Patrono y a la Sagrada Familia.
Entre las españolas está el Propagador de la devoción a San José, Los Anales, El (?) de la Sagrada Familia, y los... <*2*>
Muchos elogios se hacen de Polavieja; lo que no se sabe es que fue congregante, etc.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 26, págs. 1-4
El Corazón de Jesús y la juventud
El Corazón de Jesús y la juventud
Existe en el hombre un sentimiento que, entre todos, es incapaz de disimularse y no logra por mucho tiempo ocultar su presencia donde existe; este sentimiento pronto deja de ser un secreto, se descubre instintivamente, se muestra sin imaginarlo, y se hace traición a sí mismo. Este sentimiento es el amor. Ahora bien: en medio de la inagotable caridad de nuestro divino Salvador Cristo Jesús, caridad universal que a nadie excluye, a todos abraza, por todos se interesa, hay algunos rayos vivísimos de dicha predilección que no saben esconderse, y que se distinguen con claridad en todos los actos de la vida del mismo divino Salvador.
Diríase que forman el distintivo, la fisonomía particular en el carácter amable de Jesús.
Este distintivo, esta predilección es el afecto especial del Corazón de Jesús para con <*2*> la infancia y la juventud.
No se ignora, por lo general, que durante su estancia en la tierra, hace diez y ocho siglos, nuestro adorable Maestro rodeó a la primera edad de una ternura particular; pero no se sabe tal vez cuántas veces y con qué vivacidad aquel amor del Corazón de Jesús se manifestó. Sabido es, sin duda, que un día, en un encuentro memorable, Jesús pronunció estas tiernas palabras: «Dejad venir a mí los jovencitos, y no impidáis que se me acerquen». ¿Pero se ha reflexionado igualmente que esta escena no es un hecho aislado, sino que se enlaza íntimamente, por el contrario, en una multitud de hechos análogos?
Para poseer la expresión del sentimiento del Corazón de Jesús respecto de los jóvenes, se hace necesario reunir estos hechos y completar los unos con los otros. Nosotros, pues, que por el favor de Dios tenemos la dicha y la satisfacción de podernos dirigir a la juventud, que es, como el Corazón de Jesús, objeto de nuestra especial predilección; no- <*3*>sotros que deseamos gravar en la mente y formar en el corazón de los jóvenes la imagen y sello de Jesús para que reine en ellos, y tenga en ellos sus delicias, y sean su porción predilecta, y formen su Corte de honor y de reparación; nosotros, digo, debemos llenar el vacío que pueda existir en nuestros amados jóvenes Congregantes de San Luis, por falta de conocimiento de lo que Jesús les ha amado; y debemos darles a conocer los latidos que su corazón amante dio por ellos, y para su bien y felicidad; y el afecto y la ternura con que los distinguió durante los días de su vida pasible y que no se extinguió al remontarse a los cielos, y continúa demostrándoles en su vida sacramental.
Y para probar esta verdad no es necesario ningún esfuerzo, ni apelar a largos razonamientos; basta observar simplemente, para irlas consignando a su paso, las manifestaciones espontáneas de este afecto del Corazón de Jesús durante los días de su vida, los cuales no pueden dejar de dar una prueba manifiesta de su existencia, y corroborar las palabras del Salvador.
Tal es el tema que nos ocupará en <*4*> alguno o algunos artículos de los números siguientes, y que nos limitaremos a indicar por falta de espacio.
V.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 27, págs. 1-14
Fragmento de un artículo de El Congregante
sobre el amor preferencial de Jesús a los jóvenes
...negada a tantos otros, aquella gracia que algunos santos apetecían y buscaban sin descanso, sin poderla alcanzar, les será concedida sin haberla deseado siquiera.
De aquel modo, en adelante, cubiertos con las túnicas que la Sangre del Cordero mezcló con la suya, adelantan radiantes y victoriosos. Tienen el honor de formar la vanguardia de aquellas valerosas falanges que en todas las edades han dado un testimonio de amor al Señor a costa de su vida.
¿A quién fueron deudores de esta gracia y de esta distinción, si no al amor de Jesús, y a la compasión que su tierna edad les inspiró?
Y si fuéramos imaginando las manifestaciones de este cariño de Jesús por la primera edad, durante los días de su silenciosa estancia en Nazaret, según nos lo conserva la tradición y algunas revelaciones particulares, ellas nos patentizarían los sentimientos íntimos de su corazón adorable.
Ah! sin duda que en la humilde estancia de Nazaret, y en los días de su vida oculta, y cuando contemplaba el campo que el Padre le había dado, y veía brotar en él esas hermosas flores de la juventud cristiana, esmaltadas con la sangre de sus venas, no empañadas todavía con el hálito del vicio, flores cuyo aroma de candor y de virtud se elevaba hacia el cielo, su corazón en medio de las espinas, que ya entonces le atravesaban, no dejaría de ensancharse de amor y de consuelo. Sin duda que en vista de la perspectiva de esas almas candorosas daría por bien empleada la profunda e inconcebible humillación que se había impuesto de hacerse niño y pasar <*2*> previamente por las etapas sucesivas de la infancia, de la adolescencia y de la juventud, sujetándose a las necesidades, cuidados y atenciones que reclaman estas fases primeras de la vida, sólo por ser el consuelo y el modelo de esta edad.
Pero no se crea que estos sentimientos de Jesús eran debidos a la conformidad que existía entre su edad de entonces y la de los niños objeto de su distinción; o que sólo se dirigía a la infancia esta predilección; pues este afecto le conservó los días todos de su existencia y abarcaba todos los grados de la edad primera.
En efecto: había llegado la hora de la vida pública del Salvador; sale de su retiro, y se presenta en las ciudades y en las aldeas, recorre la campiña y cruza la superficie de los lagos. Las gentes salen a su paso para escucharle. Reúne en torno suyo a todos los hombres, judíos y gentiles, ignorantes y pobres, sabios y opulentos, publicanos, pecadores.
Pero fiel a sí mismo, no olvida jamás a la edad tierna.
El atractivo de su persona seduce a los jóvenes, y las miradas de Jesús se fijan en ellos con complacencia, y son los únicos a quienes invita a acercar- <*3*>se. Las madres no dudan presentarle hasta los más pequeños, y Jesús los acaricia dulcemente y los estrecha junto a su corazón.
Y para que el mundo comprenda, y la Iglesia lo practique, y los siglos todos recuerden esta preferencia de su amor por la juventud, Jesús no duda en dejarlo grabado con indelebles caracteres, y lo pregona con su palabra, con sus obras, con su ejemplo.
No es preciso nos detengamos mucho en los testimonios salidos de la boca de Jesús en favor de la juventud, porque son harto sabidos. Un día dirigíanse a Jesús algunos jovencitos. Los discípulos que no comprendían las delicadezas del divino Corazón de su maestro, querían evitar a éste una molestia que creían sería serle desagradable, y tratan de estorbar a aquellos jovencitos el paso. Jesús lo ve, y como desprendiéndose por un momento de su inalterable mansedumbre, sale, por decirlo así, de su carácter y reprende con vehemencia a sus apóstoles, porque han desconocido hasta este punto su amor a los jóvenes, y exclama: “Dejad <*4*> acercar estos jovencitos a mí y no les impidáis que se acerquen; porque en verdad os digo que de los tales es el reino de los cielos”. Y en otra ocasión, para darles mejor a comprender el alto aprecio que tenía concebido de la primera edad, y el afecto que la profesaba, tomando ocasión de la pregunta que los apóstoles le habían hecho de quién era mayor en el reino de los cielos, llamó a un niño, y colocándolo en medio de la asamblea y a vista de todos dijo: «En verdad os digo, que si no os hiciereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos; cualquiera que se abajare como este niño, éste es el mayor en el reino de los cielos; y el que acogiera a uno tal en mi nombre a mí me recibe; y el que escandalizare a uno de estos pequeños que en mí creen, mejor le fuera que colgasen a su cuello una rueda de molino, y le anegaran en el profundo del mar. Mirad, no tengáis en poco a uno de esos pequeños que en mí creen, porque os digo, que sus ángeles en el cielo ven siempre la cara del Padre celestial que está en <*5*> los cielos».
En este breve pasaje Jesús distingue y quiere que reconozcamos cuatro preciosas ventajas con que ha querido honrar a los jovencitos; les propone como modelos de perfección; se identifica con ellos, y se coloca en su persona; pone su inocencia bajo la salvaguarda de una sanción temible; declara que se ha dignado confiar la defensa de cada uno de ellos a uno de los príncipes de su corte.
Pero no sólo con sus palabras manifiesta el divino Salvador su afecto a la primera edad, sino que a ella principalmente hace participante de sus obras y de sus prodigios durante los días de su vida pública.
El evangelio nos enseña que cada uno de los días de la vida pública de Jesús, estaba señalado por numerosas y sorprendentes maravillas debidas más bien a la bondad de su corazón que al deber de autorizar su ministerio.
Curar los enfermos, ahuyentar el espíritu de las tinieblas, resucitar los muertos, eran las principales manifestaciones del poder y de la bondad de Jesús.
¿Quiénes eran los más beneficiados en todos aquellos prodigios? En esta perpetua <*6*> dispensación de sus favores, el divino taumaturgo concede a los niños, a los adolescentes, a los jóvenes, la parte más escogida; no sólo despliega para ellos todos los esplendores de su poder infinito, sino que lo hace con una espontaneidad y prontitud que revelan toda la ternura que rebosa en su corazón. Un oficial cuyo hijo estaba enfermo, fue a encontrar a Jesús y le dijo: «Señor, mi hijo está gravemente enfermo, venid a curarle antes que sucumba. Id, respondió Jesús, vuestro hijo se halla ya en perfecta salud». Creyolo el oficial y se fue. Por el camino encontró a sus criados que le anunciaron el completo restablecimiento del enfermo en el mismo momento en que Jesús lo decía a su padre. Y aquel sorprendente prodigio de una cura a distancia, fue en provecho de un joven, de un niño quizás.
También se hallaban en la primera edad de la vida el servidor del centurión. El demonio que poseía aquel infortunado, le tenía enfermo en cama. Su señor fue a suplicar humildemente a Jesús, y le dijo: «Señor, no soy digno de recibiros bajo mi techo; dignaos únicamente pronunciar una palabra, y mi servidor quedará sano. La maravilla que antes hemos referido se renovó, <*7*> y en el mismo momento, a pesar de la distancia que le separaba de Jesús, el enfermo quedó enteramente curado.
No tenía tampoco la edad de hombre, sino que era muy joven, y calificado de tal por los escritores sagrados, aquel otro demoníaco curado por Jesús. Su padre fue a encontrar al Salvador, y poniéndose de rodillas ante él, le dijo: «Señor, os ruego que tengáis compasión de mi hijo. No tengo más que uno y es mi única esperanza. Tus discípulos nada han podido hacer en su alivio. Acompañádmelo», contestó Jesús. Presentáronlo al Salvador; pero apenas le tuvo en su presencia, el joven poseído del demonio se enfureció, y éste le derribó al suelo sacando espuma por la boca. Jesús increpa al demonio, y le dice: «Espíritu sordo y mudo, te mando que dejes a este niño, y no vuelvas a entrar más en él». Entonces lanzando un alarido, y sacudiéndole con violencia, salió el joven que quedó como muerto. Algunos decían: «Está muerto». Pero Jesús lo tomó por la mano, le levantó, y viose que el joven había recobrado la salud.
Una pobre mujer vecina de Canaán, afligida por el estado en que se hallaba el ser que más amaba de este mundo, <*8*> su joven hija, oyó hablar de la bondad de Jesús, y abandonando su país, se dirigió a la Galilea. Habiendo encontrado a Jesús, la multitud que seguía a éste le impedía el paso, y desde lejos empezó a exclamar: «Jesús, hijo de David, ten compasión de mí; mi hija está enferma y es atormentada cruelmente». Aparentando Jesús que no la oía, al fin se acercó a ella y le dijo: «Pero si no soy enviado sino a las ovejas extraviadas de la casa de Israel»; pero insistiendo en sus súplicas a la mujer, la dijo Jesús: «¡Oh, mujer! grande es tu fe, hágase como deseas»; y su hija, muy joven aún, quedó curada.
Entre los muchos resucitados por Jesús, los evangelistas no mencionan de un modo terminante más que tres: Ahora bien, un comentador nos hace notar que de estas tres resurrecciones, cuya relación podía ser más útil a nuestra fe, y que se prestan a profundas consideraciones, dos de ellas se verificaron en jóvenes: el hijo de la viuda de Naim, y la hija del príncipe de la sinagoga.
“Aconteció, dice san Lucas, que Jesús iba a una ciudad llamada Naim, y sus discípulos iban con él y una gran muchedumbre del pueblo. Y cuando llegó cerca de la puerta <*9*> de la ciudad, he aquí que sacaban fuera un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda y venía con ella mucha gente de la ciudad. Luego que lo vio el Señor, movido de misericordia por ella, le dijo `no llores´. Y se acercó y tocó el féretro (y los que le llevaban se pararon), y dijo: `Joven, a ti digo, levántate´. Y se sentó el que había estado muerto, y comenzó a hablar, y le dio a su madre».
Otro día que Jesús predicaba al pueblo a orillas del mar, un príncipe de la sinagoga, llamado Jairo, se dirigió allí, y se postró a los pies del Salvador, y le dijo: «Mi hija está en los últimos momentos; ven a poner sobre ella la mano, y será salva y viva». Por el camino recibieron la noticia de que era muerta; más Jesús le dijo: «No temas, cree solamente». Y al llegar a la casa del príncipe, y oye el ruido y los gritos de los que lloraban y daban grandes alaridos, dijo Jesús: ¿por qué hacéis este ruido y estáis llorando? la muchacha no es muerta, que duerme. Mas sabiendo todos que la muchacha estaba bien muerta, se burlaban de él. Y tomando la mano de la muchacha, la dijo: “Joven, a ti te digo: levántate. Y se levantó luego la muchacha y echó a andar; y tenía doce años, <*10*> y quedaron atónitos de un grande espanto”.
Joven, había dicho Jesús al obrar estos dos prodigios, joven... como si esta condición fuese la que le movía a hacer aquella gracia; joven..., a ti te lo digo, levántate.
Nos haríamos interminables, si tuviéramos que recorrer cada uno de los pasajes de la vida de Jesús en sus manifestaciones de amor a la juventud.
Finalmente, no sólo con su beneficencia ha querido Jesús distinguir a la juventud, sino que nos ha patentizado más su afecto con su ejemplo. <*11*>
Y en efecto, había llegado el tiempo de la vida pública del Salvador. Sale de su retiro, se presenta en las ciudades y las aldeas, o corre la campiña y cruza la superficie de los lagos. Las gentes salen a su paso para escucharle. Reúne entorno suyo a todos los hombres, judíos, gentiles, ignorantes y pobres, sabios y opulentos, publicanos y pecadores.
Pero fiel a sí mismo no olvida jamás a la edad tierna. El atractivo de su persona seduce a los jóvenes, y las miradas de Jesús se fijan en ellos con complacencia, y son los únicos a quienes invita a acercarse. Las madres no dudan presentarle hasta los más pequeños, y Jesús los acaricia dulcemente, y los estrecha junto a su corazón.
Y para que el mundo comprenda, y la Iglesia lo practique, y los siglos todos recuerden esta preferencia de su amor por la juventud, Jesús no duda en dejarlo grabado con los caracteres indelebles, Jesús lo pregona con su palabra, sus obras y sus ejemplos. No es preciso nos detengamos mucho en los testimonios salidos de la boca de Jesús en favor de la juventud, porque son harto sabidos. Un día dirigíanse a Jesús algunos jovencitos. Sus discípulos, que no comprendían las delicadezas del divino Corazón de su Maestro, queriendo evitar a su maestro una molestia que creían debía serle desagradable, tratan de estorbarles el paso. Jesús lo ve, y como desprendiéndose por un momento de su inalterable mansedumbre sale, por decirlo así, de su carácter, y reprendiendo con vehemencia a los apóstoles, porque han desconocido hasta este punto su amor a los <*12*> jóvenes y exclama: Dejad acercar estos jovencitos a mí, y no les impidáis que se acerquen; porque en verdad os digo, que de los tales es el reino de los cielos.
Y en otra ocasión, para darles mejor a comprender el alto aprecio que tenía concebido de la primera edad, y el afecto que la profesaba, tomando ocasión de la pregunta que los apóstoles le habían hecho de quién era más grande en el reino de los cielos, llamó a un niño y colocándole en medio de la asamblea y a vista de todos, dijo: «En verdad os digo que si no os hiciereis como niños no entrareis en el reino de los cielos; cualquiera que se abajase como este niño éste es el mayor en el reino de los cielos; y el que acogiera a uno tal en mi nombre, a mí me recibe, y el que escandalizare a uno de estos pequeños que en mí creen, mejor le fuera que colgaran a su cuello una rueda de molino y le anegasen en el profundo del mar. Mirad, no tengáis en poco a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles en el cielo, siempre ven la cara de mi Padre que está en los cielos».
En este breve pasaje distingue y quiere que reconozcamos cuatro preciosas ventajas con que ha querido honrar a los jovencitos; les propone como modelos de perfección; se identifica <*13*> con ellos y se coloca en su persona; pone su inocencia bajo la salvaguarda de una sanción terrible; declara que se ha dignado confiar la defensa de cada uno de ellos a uno de los príncipes de su corte.
Pero no sólo con sus palabras manifiesta el divino Salvador su afecto a la primera edad, sino que a ella principalmente hace participante de sus obras y de sus prodigios durante los días de su vida pública.
El evangelio nos enseña que cada uno de los días de la vida pública de Jesús, estaba señalado por numerosas y sorprendentes maravillas debidas más bien a la bondad de su Corazón que al deber de autorizar su ministerio.
Curar los enfermos, ahuyentar el espíritu de las tinieblas, resucitar los muertos, eran las principales manifestaciones de la bondad de Jesús.
¿Quiénes eran los más beneficiados en todos aquellos milagros? ¿A qué período de la vida habían llegado? En esta perpetua dispensación de sus favores, el divino taumaturgo concede a los niños, a los adolescentes, a los jóvenes la parte más escogida; no sólo despliega para ellos todos los esplendores de su poder infinito, sino que lo hace con una espontaneidad y prontitud que revelan toda la ternura que rebosa en su corazón.
Un oficial, etc.
Entre los muchos resucitados por Jesús, los evangelistas no mencionan de un modo terminante sino tres: Ahora, un comentador nos hace... <*14*>
Amor de Jesús a la juventud.
I. Antiguo Testamento. Nuevo Testamento. Jesús y san Juan. Pág. 148.
Belén. Pastores. Inocentes. 151.
Jesús joven, niño ¿por qué? El haber querido pasar por la edad de la juventud ya es una muestra de afecto.
¿Cómo hubieran podido imitarle los jóvenes? 207.
Tiempo de la vida pública: 210 hasta 211.
Cuatro ventajas de los niños: Preferencia, la colocación de su persona, guarda su inocencia, ha dado ángeles.
¿Por qué los ama? Inocencia y debilidad.
Contra el mundo: Vae mundo!
Contra el demonio: ángeles.
Cenáculo: San Juan.
Bienes que ha reportado a los niños. En el orden natural: ¡Cómo se ama a los niños!
¡Cuánto siente Jesús los descuidos con que se tiene a la juventud!
Escritos III, vol. 6.º, doc. 28, págs. 1-4
Establecimiento de Gimnasio
III
Establecimiento de Gimnasio
Uno de los medios de que se ha valido la impiedad en estos últimos tiempos, y que ha dorado con el nombre de necesidad de la época, ha sido la multiplicación de centros de diversión, en los que fomentando la disipación de la juventud, y aun de los padres de familia, ha logrado enfriar, si no matar muchas veces, el amor a la vida de familia, ocasionando el descuido de sus deberes en los padres, y aflojando los vínculos de cariño entre los miembros de un mismo hogar.
Muchas veces hemos lamentado ese...
Tales han sido los resultados de la mayor parte de los centros de diversión, si es que no hayan sido núcleos que la revolución y la masonería ha procurado y sabido explotar para fines más perniciosos.
Sin embargo, es un hecho que la sociedad actual, dada la existencia de estos centros, algunos en apariencia indiferentes, no puede ser cambiada radicalmente, volviéndola otra vez a la vida patriarcal de otros tiempos.
Atendidas las costumbres actuales, y la tendencia irresistible, sobre todo de la juventud, ocasionada por la facilidad y atractivo que les presentan tales <*2*> centros, se hace necesario atender o desvirtuar los males que el espíritu del mal ha ejercido en ellos, formando otros en condiciones..., donde los hijos de familias no contagiadas por el error, pueden encontrar el pasatiempo y la recreación sin los peligros que la mayor parte de los puntos de reunión ofrece.
Causa pena profunda el ver en los días festivos a muchos jóvenes de 15 y 16 años, emancipados durante las horas de estos días de las miradas de sus madres, de las que reciben esmerada educación religiosa, vaguear por las calles sin norte ni dirección tropezando con reuniones de juegos, en los que primero la curiosidad y después los lazos de amistad casi indestructibles, atan de una manera lamentable. Y si esos centros son de aquellos en que están organizados mediante las cuotas mensuales, como sucede en los casinos, es más difícil el romper los lazos que el respeto humano les pone.
Y como, por otra parte, no existen centros donde puedan pasar sus ocios sin peligro, quedan imposibilitados de romper esos lazos, cuando en un principio los aguijones del remordi- <*3*>miento hieren sus corazones.
Cuántas veces, sobre todo durante el tiempo de cuaresma, han tenido ocasión de observar los sacerdotes en su ministerio, almas que aisladas durante la semana por estar dedicadas a sus ocupaciones apenas practican el mal, y que si los domingos, en lugar de esos centros de diversión, donde no oyen más que palabras malas, tuvieran lugares donde pudieran dedicarse a las mismas diversiones sin aquellos peligros, pasarían los días de la juventud sin adquirir los malos hábitos que distingue a gran parte de nuestra juventud.
¿No se hace, pues, indispensable que la juventud de San Luis, sin abandonar el carácter de [Congregación] altamente piadosa como debe ser, tuviera un centro de recreación en los días festivos? ¿O más bien, que el atractivo de la recreación y el deseo de sociedad con otros compañeros decentes, sea un medio de conducirlos a la piedad que debe respirar en la Congregación?
No se nos desconocen los inconvenientes que esto presenta. Más aún: muchos de los centros que se han intentado con este laudable objeto, y que han tenido este carácter en un principio, han llegado con el tiempo a tomar la fisonomía de disipación, propia de la generalidad de los demás.
No obstante, lo ha motivado en nuestro concepto, el no haber estado <*4*> constantemente sujetos a una inspección inmediata de personas caracterizadas, y aunque sus reglamentos han sido bien estudiados, se les ha dejado después con independencia de una dirección necesaria, que sea la base y condición indispensable; más aún: que sea el inspirador exclusivo de estas asociaciones.
No han sido la manifestación externa o producto o fruto de la misma corporación.
Afortunadamente algunos se han establecido, y con consoladores resultados, y esto nos lo hace esperar mayores, si provienen de una Institución organizada.
Uno, pues, de los objetos de la Revista será atender al fomento de esos centros controlados y dependientes de la misma Congregación, con su reglamento, que tendrá que ser aprobado por las Juntas de las congregaciones diocesanas.
Aunque presenta algunos inconvenientes, no son tantos.
Un local, aunque pequeño, pero que tenga...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 29, págs. 1-2
Crear centros sanos de recreación
Uno de los medios de que se ha valido la impiedad para atraer a la juventud, ha sido abrir centros de recreación, desconocidos a nuestros antepasados, y con el pretexto de un solaz necesario en los días festivos, ha logrado introducir en los jóvenes la disipación primero, y después la relajación, atándolos con las cadenas del respeto humano y de las amistades adquiridas en estos lugares, todos ellos peligrosos e impregnados [en su] atmósfera.
Como por otra parte no existían centros donde pudiesen pasar sus ocios sin peligro, quedaban imposibilitados de apartarse de ellos cuando en un principio los aguijones del remordimiento herían sus corazones.
Para contrarrestar este mal se han formado varias instituciones, principalmente en algunos puntos [de] Cataluña, para atraer la juventud y hacerla pasar santamente las tardes de los días festivos, si bien muchas de ellas no han alcanzado el resultado apetecido.
La piadosa Congregación de jóvenes de San Luis de esta ciudad, queriendo ocurrir a esta necesidad ha resuelto ensayar esta obra de piedad, instrucción y recreación para los jóvenes pertenecientes a la misma, llenando el vacío que deja la necesidad de un esparcimiento a los jóvenes.
Al efecto, <*2*> ha adquirido un espacioso terreno en lugar retirado del ensanche del Temple, donde puedan acudir los jóvenes y distraerse los días festivos, mediante un rígido reglamento, y bajo la absoluta dependencia de los directores de la Congregación.
Pero siéndoles indispensable levantar un modesto local en el mencionado terreno, y el adorno necesario, y no contando hoy con los recursos suficientes, ha pensado la Congregación acudir a un anticipo voluntario de mil duros, que espera obtener, entre las personas de buena voluntad, y con las bases siguientes:
1.º Se emitirán 40 acciones de 25 duros sin rédito.
2.º Cada año se amortizarán 4 acciones al menos (pues la Congregación espera que podrán ser más), y que serán sorteadas el día de la Concepción.
3.º Si los cooperadores son de los que pertenecen a la Congregación, quedarán exentos de satisfacer la cuota mensual, que pagarán los demás congregantes, hasta el reintegro de la acción o acciones que haya tenido.
4.º Los que no sean socios de la Congregación, se les expedirá el título de protectores perpetuamente, con los derechos que da el reglamento, cuales son: la asistencia a todos los actos de la Congregación y la libre entrada en el local. Tortosa.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 30, págs. 1-4
Proyecto de creación de círculos católicos de recrero
Proyecto
Más de una vez se ha dicho, y es una verdad, que uno de los medios de que se ha valido la impiedad, dorándolo con el nombre de necesidad de la época, ha sido el establecimiento de centros de diversión, en los que, matando el amor a la vida de familia, e introduciendo la disipación en la juventud y después el descuido en los deberes paternales, aflojándose los lazos del afecto que debe unir a la familia con el vínculo de la religión; cuando no han servido además la mayor parte de estos centros como núcleos que la revolución y la masonería han tratado de explotar para fines más perniciosos.
Sin embargo, es un hecho que la actual sociedad dada a la asistencia de estos centros, en su apariencia indiferentes, es imposible cambiarla radicalmente, volviéndola otra vez a la vida patriarcal de otros tiempos.
Ahora bien: atendidas las costumbres actuales y esa tendencia irresistible, es una necesidad el atender a desvirtuar los males que la impiedad ha ejercido en estos centros formando otros en condiciones tales, donde los hijos de familias no contagiadas por el error, puedan encontrar el pasatiempo y la recreación sin los peligros que la mayor parte de establecimientos ofrecen.
Al ver sobre todo en las tardes de los días festivos a muchos jóvenes de los que llegados a los 18 años el suave... de sus madres y que recorren estas calles sin norte ni dirección, y que se ven obligados por lazos de amistad a acceder a la asistencia de cafés, casinos, los cuales precisa- <*2*> mente entran por condescender y pasar un rato, y a los cuales después se aficionan concluyendo con atarse por los lazos indestructibles de las amistades, de la contribución mensual, etc., respirando poco a poco la atmósfera que allí reina. Y es cosa de la que no se les puede reprender directamente, puesto que pretextan que en una parte u otra deben pasar la tarde, y esto aun aquellos que de familias piadosas, cumplen antes con sus deberes religiosos, asistiendo quizás a alguna función o práctica piadosa.
Cuántas veces durante este tiempo de cuaresma, al ver almas que aisladas toda la semana por estar dedicadas al trabajo, si durante los domingos en lugar de estos centros donde no oyen más que blasfemias y malas conversaciones, tuvieran lugares donde pudieran dedicarse a las mismas diversiones sin estos peligros, pasarían sin duda los años sin avezarse a estas vergonzosas pasiones de blasfemia y del mal hablar.
¿No podían estos centros servir con el tiempo como base para asociaciones que el triste aspecto del porvenir hará necesarias?
Fundado en estas y otras consideraciones el ponente propone la creación de establecimientos, de círculos (católicos) de recreo, bajo las bases siguientes:
1.ª No habrá más que un solo propietario absolutamente dueño del Centro, dotado de condiciones tales por su celo y buen nombre, que hagan depositar en él la confianza. El espíritu de que debe estar <*3*> animado ha de ser el excluir de dicho centro no sólo la blasfemia, sino toda conversación indecorosa por más que ésta tuviese el carácter de privada. Él ha de ser el motor intrínseco del Círculo. Podrá asociarse de una Junta de personas animadas del mismo espíritu y buen nombre, las cuales podrán tener el encargo en el examen secreto, la admisión de socios, contando con la indispensable anuencia, y para que vigilen la observancia del reglamento, y sean como los jefes superiores para cuantos casos ocurran.
2.ª Los socios contribuirán con la cantidad que se señale pero sin derecho alguno ulterior a las cosas y objetos del Círculo, que serán siempre de propiedad exclusiva del propietario.
3.ª Los socios podrán ser despedidos siempre que se tenga a bien por voluntad del propietario y a nombre de la Junta, sin necesidad de dar explicaciones.
4.ª El propietario fundador caso de no continuar al frente del Círculo lo cederá en persona indicada por una persona caracterizada en el orden religioso.
5.ª Los productos o adelantos que puedan hacerse servirán siempre no en provecho propio, sino en los del mismo objeto u otros análogos de propaganda católica, con anuencia de su superior jerárquico en el orden católico.
En su testamento ha de consignar la persona que debe sucederle en la propiedad del círculo. <*4*>
Reglamento interior
Para el gobierno de los que sean admitidos al Círculo.
1.º Los que quieran asistir al círculo de recreo deben dirigirse por [sí] o por otro a uno de los individuos de la Junta.
2.º No se creerán con derecho a asistir [quienes] no reciban el título de la Junta.
3.º Los socios que sean admitidos han de satisfacer la cantidad mensual que se fija, que podrá ser aumentada o disminuida a voluntad del empresario del Círculo.
4.º El socio, cualquiera que sea el tiempo que haya permanecido en el círculo, no tendrá derecho a cuanto a él pertenezca, siendo de absoluta propiedad y disposición del empresario.
5.º El socio asistente podrá ser despedido a nombre de la Junta por escrito o de palabra, siempre que ella lo juzgue conveniente, sin necesidad de darle la explicación.
6.º No se suscitará dentro del círculo ninguna discusión política.
7.º En cualquier cuestión, altercado, etc., se obedecerá a los individuos de la Junta.
8.º Ningún socio llevará compañero al Círculo, que no solicite antes el permiso de alguno de los de la Junta.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 31, págs. 1-12
Establecimiento de Gimnasios de San Luis
Establecimiento de Gimnasios de San Luis
III
Expuestas en nuestros dos números anteriores la conveniencia y necesidad de abrir para los Congregantes de San Luis círculos de santa recreación, y manifestado el carácter e índole de los mismos, terminaremos estas consideraciones indicando algunos medios para la mejor y más práctica realización de los mismos.
Parécenos adivinar los inconvenientes que cruzan la mente a la consideración de los celosos directores de Congregaciones, y más aún de los celosos párrocos y sacerdotes, que convencidos de la (utilidad) necesidad de establecerlos, y tengan con ella el Círculo, tengan que realizar ambos objetos simultáneamente los círculos. Pues tratándose, repito, no de medios espirituales y propios para estimular el espítu (fervor) de los congregantes, sino de medios materiales que tan difíciles son de encontrar cuando se trata de obras buenas, se verán arredrados ante esta insuperable dificultad.
Y estas dificultades se ofrecerán quizás más insuperables a los sacerdotes o piadosos jóvenes seglares, que convencidos de la necesidad de las Congregaciones y de los círculos tengan que atender a los medios de que puedan echar mano, o los que deseando establecer las Congregaciones quieran iniciarlas con la instalación de círculos para el mejor resultado de aquéllas.
El recuerdo <*2*> de los desengaños sufridos en el resultado de otros proyectos para subvenir de necesidad general; los infructuosos resultados obtenidos en las gestiones practicadas para otros objetos piadosos, reparaciones indispensables y conocidas y de necesidad general; el desprendimiento de las personas aun buenas, muy piadosas, cuando se trata de sacrificios pecuniarios; las condiciones mismas de los jóvenes que deben servir de base para nuestra obra, que como hijos de familia, y muchos de poca edad, no están aún en situación ni edad de poder coadyuvar [con] grande apoyo [a] todo esto; las atenciones de culto y obras piadosas que pesan ya sobre muchos sacerdotes, poblaciones a costa, que han de acudir siempre a las mismas personas; sobre la población, quizás contribuiría a que muchos piensen como un ideal bello, pero irrealizable el planteamiento del Gimnasio si han de obtener un resultado digno.
Y...
Y sin embargo, ello es cierto que sin algunos medios materiales no puede realizarse esta obra de propaganda. Si el nervio de la guerra, como decía Napoleón, es el dinero, esto mismo podemos decir de la mayor parte de las obras de propaganda de nuestra época, y una de ellas es la nuestra, aparte de la gracia de Dios indispensable en toda obra buena, y que debemos obtener con nuestra fe y nuestras humildes oraciones.
No obstante, a pesar de todas las expuestas dificultades, no debemos desconfiar del éxito de nuestra empresa a pesar de lo expuesto anteriormente, porque aparte de la experiencia de lo que se ha obtenido en algunas localidades y que debe servirnos de estímulo, tiene en su favor esta obra condiciones que <*3*> no llevan otra clase de proyectos: En los sacrificios materiales que se han de exigir para ciertas obras piadosas, santas, no hay otro estímulo que el que de por sí tiene la satisfacción de contribuir a aquella obra; y esta satisfacción no puede herir vivamente sino [a] los que están poseídos de un celo santo y conocen los intereses de la gloria de Dios; aún muchas veces se ha de invocar el honor de la población; mas en la Obra objeto de nuestros círculos puede contarse aún con alicientes humanos, que muy bien pueden inclinarse y hacerse servir para el fin (de una obra útil) del anhelado resultado.
El atractivo natural que ofrece al joven un lugar destinado a la recreación; la complacencia que ofrece a las madres el poder proporcionar una distracción santa inocente para sus hijos; el interés que puede causar el derecho a la asistencia de algunos actos del círculo, como sesiones, representaciones de dramas y otros actos que podrán discurrirse son disposiciones, que bien aprovechadas pueden hacerse servir para obtener medios suficientes en la instalaciones de nuestros gimnasios. Más aún: una vez logrado el entusiasmo de los congregantes no faltarían a estos medios indirectos que multipliquen los recursos, pues la juventud tiene arranques generosos.
No debe desalentar, pues, la idea de la falta de <*4*> recursos para ensayar el Círculo.
Y concretando ya el modo de establecerlos, no dudamos en afirmar que puede plantearse de diferente manera en los puntos donde existe la Congregación de aquellos en donde todavía ha de establecerse.
En los pueblos que tienen ya Congregación con un número regular de individuos, v. g., 100, puede muy bien empezarse por una cosa en pequeño, si los elementos de la población y las condiciones no se prestan a una cosa digna. Como se tiene esta base cualquiera cosa...
Basta el alquiler de una casa o piso para varios entretenimientos, y un local para amenas sesiones o dramas, y con la idea de otra cosa mayor apenas se vea que puede contarse con ingresos suficientes con las cuotas de los congregantes.
¿Qué joven hay, aun de los de menor edad, que no gasten en juegos 25 céntimos de real cada domingo? Pues no dudarían los congregantes en emplearlos para el gimnasio si se lograba halagar. Y si pudieran reunirse 100 congregantes, que no es cosa difícil a no ser en las poblaciones más insignificantes, se tendrían ya como medio directo 1200 reales al año, que representan un capital de mil duros al 6 por %.
Y con esta cantidad en los pueblos pequeños... <*5*>
a promoverse quizás por alguna sección de jóvenes disgregada de los mismos círculos de San Luis, por no avenirse bien con las prácticas severas de la Congregación, y los cuales se habían aficionado y aprendido allí el modo de organizarse y formar otro centro independiente.
Pues a esta observación, fundada al parecer, creemos poder contestar, que aun sin existir los Círculos de San Luis que den ocasión, no faltará pronto o tarde quien enseñe el modo de establecerlos, no más que sean un poco favorables las condiciones que presente la población. No faltará un albeitar, por ejemplo, o cualquier otro de los que hacen alarde de ilustrados, y echan a menos la vida de capital, que por especulación o por espíritu de partido, o tal vez como emisario político trate de ensayar centros que luego serían núcleos para miras ulteriores.
Más aún: casi nos atreveríamos a decir que, establecidos con prioridad los Círculos de San Luis, serían un óbice para la instalación de esos centros que tememos; pues el anuncio o aparición posterior de éstos, caso que llegara, se ofrecería ya desde luego como con el carácter de oposición a los <*6*> existentes de carácter piadoso, y por lo tanto excitarían contra sí el recelo de las madres, la prevención de las personas buenas, y encontrarían menos dispuestos los ánimos de los jóvenes, aun de los más tibios, atados como estarían ya con el lazo de dulce compañerismo, y teniendo que vencer además las dificultades de un respeto humano saludable.
Cuando, al contrario, no existiendo antes ningún círculo piadoso, estaría el campo más expedito para arrastrar a los jóvenes a otro u otros que se montaran y que aparecieran como indiferentes, y a los cuales sería mucho más difícil después contrarrestar, pues sabidos son los lazos que se adquieren en todo centro de asociación.
La experiencia de las dificultades que se tienen que vencer al quererse llevar a cabo alguna asociación o centro católico de esta naturaleza, los esfuerzos que necesitan muchos jóvenes para hacerse superiores a los compromisos y amistades contraídas, son la mejor prueba de esta afirmación. Repetimos, pues, que no juzgamos como graves, los inconvenientes que puedan <*7*> surgir del establecimiento de círculos por los cuales abogamos, aun en los pueblos más refractarios al movimiento de la vida moderna, y en los que puede conservarse algo de amor a las expansiones de familia.
Lo que importa, sí, y era el objeto principal de este artículo, lo que no debe olvidarse para el porvenir de nuestros círculos, es el fijarles bases sólidas para prevenirlos de los inconvenientes que acaso puedan tenerse originados por la naturaleza misma de este medio de propaganda, y ponerlos al abrigo de los embates que el tiempo, la inexperiencia e inconstancia de los jóvenes pueda levantar contra ellos.
Y al hablar aquí de prevenir estos peligros, no es nuestro intento señalar detalladamente los articulados del reglamento que debe presidirlos, pues puede éste variar según las localidades; sino tan solo indicar en general, el carácter, las reglas y los medios que alejen la posibilidad de estos peligros. Y estas reglas y estos medios paréce- <*8*>nos que pueden condensarse en uno solo: en que no sean independientes los círculos de San Luis; que como hijos de la Congregación, dependan de ésta; y como según el reglamento, al menos el de esta ciudad, el director no sólo es el alma sino también la cabeza suprema de la Congregación, y la Junta y prefectos son sus representantes... subsistan siempre los círculos bajo esta absoluta dependencia.
No es esto decir que el director tenga que intervenir directa y personalmente en todos los detalles del círculo; ni siempre le sería posible, ni convendría tampoco en algunas ocasiones, aparte de otras razones para dejar a la Junta y prefectos la libertad necesaria para que desarrollen su actividad, su iniciativa y su celo. Pero sí que debe ser indirectamente el motor y la conditio sine qua non de todo cuanto pueda establecerse en el círculo; así como también el vigilante efectivo de todo cuanto pueda introducirse, ya en general, ya en particular, si bien conservando cierta aparente irresponsabilidad, obrando la mayor parte de las veces por medio de la Junta que, <*9*> como puesta por él, y siendo su representante, debe ser ordinariamente la ejecutora.
Establecidos y continuados los gimnasios con esta dependencia, ni los temores del amor excesivo al juego y a la disipación, de la introducción de diversiones impropias de una conducta piadosa, y otros muchos que la más recelosa susceptibilidad pueda presentir, serían bastantes a intraquilizarnos.
Con esta dependencia no debía atemorizarnos ya ni el establecimiento de representaciones de dramas, ni de coros musicales, ni el de todas clases de juegos lícitos y honestos, aunque fueran con un pequeño interés; pues siempre y a todas horas podría repararse cualquier abuso apenas apareciera, ya común en el círculo, ya particular de alguno o algunos individuos.
Y para asegurar más esta dependencia, no sólo no deben estar al arbitrio de votaciones las innovaciones a que puedan dar lugar el tiempo y las circunstancias, ni deben tener derecho alguno los individuos que salgan en cualquier caso, o sean eliminados del círculo; sino que conviene también quizás sea necesario que éste sea propiedad del director, o de persona de <*10*> su confianza no sólo del local, si se tiene propio, sino aun de todo lo perteneciente al mismo círculo; cuidando empero (sobre todo en los puntos donde el local y los enseres sean de algún valor) de que se asegure debidamente el traspaso al futuro director o persona de confianza, para ponerlo al amparo de todas las eventualidades, y en particular de las modernas incautaciones.
Con este único medio creemos conjuradas todas las vicisitudes que puedan sobrevenir, y disipados los recelos que puedan abrigar los ánimos más miedosos.
Tenemos motivos para creer que algunos círculos de jóvenes, que se han desviado de su primitivo origen piadoso, [es debido] a la falta de condición, [a] su cambio de fisonomía.
Y para completar estas nuestras ideas, permítasenos añadir una palabra a fin de indicar la índole de muchos gimnasios, y la idea que en la parte material debe presidir al establecerlos.
No deben tener éstos precisamente las condiciones de local de un casino, con un piso o casa, con salas más o menos <*11*> capaces: debe atenderse principalmente a buscar un lugar para libre esparcimiento de los jóvenes, y para el entretenimiento de juegos que necesiten ejercicios, aunque la casa o local tuviese que ser pequeño o de pobres condiciones en un principio. Si sólo se obtuviese un local, por bueno que fuese, para juegos quietos y sosegados, no sólo no estaría en armonía con las necesidades de la edad de nuestros congregantes, sino que ni llenaría el objeto de nuestros círculos. Después de un rato más o menos largo, pasado en el Círculo, irían muchos jóvenes a buscar en otra parte donde encontrar pábulo a su inquieta actividad, y ejercicio a sus piernas.
De nuestros gimnasios podría decirse que deben tener aquello que decía santa Teresa: «Aunque la casa pequeña que sea la huerta grande».
En los lugares donde las condiciones de la población impidieran hallar dentro de la misma el terreno necesario para esa expansión y esos ejercicios, no debe dudarse en buscarlo fuera. No dejará de atraer el sitio a los jóvenes, a pesar de la pequeña <*12*> distancia, una vez aficionados allí, y sabiendo que encontrarán mejor que en otra parte, además de la compañía de gratos amigos, lo que necesita y anhela su espíritu y su corazón.
No se olvide esta condición indispensable.
Omitimos otras consideraciones que nos ocurren sobre este asunto y que, Dios mediante, tendremos ocasión de exponer.
Fáltanos decir una palabra para indicar algunos medios que hagan fácil el establecimiento de círculos, aun en los pueblos pequeños pero lo dejaremos para otro número.
D. P.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 32, págs. 1-4
Cómo los jóvenes han de corresponder al amor de Jesús
En cuanto al plan de la Revista es sabido: El desarrollo del espíritu de la Congregación, cuyo objeto principal es la devoción a la Virgen y san Luis.
El fomento de la devoción en general al Corazón de Jesús entre los congregantes, y que podría sintetizarse, en el seno, en alguna práctica particular que convenga, v. g., la guardia de honor de los congregantes, los círculos de San Luis.
De este modo tendrían las Congregaciones de San Luis en España una cosa común y general, ya que por desgracia tienen diversos
Respecto al régimen, éste, aunque variara con el tiempo no tendría nada de extraño, pues todas las publicaciones que he visto, están muy lejos de ser de orden que seguían en un principio, sin apartarse por esto del objeto de las mismas. Las florecillas, que fue cosa de Rubio, y que yo no hice sino bautizar, tenían por objeto referir los pasajes más notables de la vida de san Luis, o que tienen relación con él, sin orden, dichas relaciones. Por ejemplo, el hecho de los sobrinitos de san Luis venía muy a propósito para formar una florecilla. Yo le dije sin embargo, que éstas habían de ser de una mano, y debían tener cierto estilo particular, que no fuese una simple narración como sacada de la vida del Santo. Cierto es que debía haber más comunicación entre los que trabajan en la Revista. <*2*>
Amor a Jesús. Reparación. Qué es la reparación. Contento que darán a Jesús los jóvenes. ¿Cómo podrán repararle? Por las comuniones, funciones, sobre todo por medio de una organización.
Vamos a terminar por ahora la serie de consideraciones que sobre esta materia nos ha parecido conveniente ofrecer a nuestros jóvenes congregantes.
Si Jesús ha amado a los jóvenes, y ama con un afecto especial; si les ha prevenido contra los peligros interiores y exteriores, que tanta compasión le dabais, echando mano de los tesoros de su bondad, a fin de conservar en ellos la gracia y la inocencia que tantos atractivos ofrece a su Corazón; si los latidos de este corazón vibran todavía ante la perspectiva de su debilidad y del deseo del amor de estas almas tiernas, justo es que ellas correspondan a este afecto, y paguen a Jesús con crecido amor esta delicada preferencia. Tal es también el deseo que Jesús tiene habitando por el amor en sus corazones; no se ha ruborizado en decir que tiene sus delicias en los hijos de los hombres, cuánta no será su complacencia en querer habitar en los corazones tiernos de la juventud, que, como hemos dicho, reúne ante sus ojos una circunstancia especial.
Semejante a los días de su vida mortal, parece decirnos desde el sagrado tabernáculo: que se acerquen los jóvenes a mí, nadie estorbe el medio de acercarse; de ellos es el reino de mi gracia y de mi amor.
Como a...
Como las flores que adornan su santuario. <*3*>
¡Felices los que saben comprender esos designios amorosos de Jesús! ¡Afortunados corazones los que responden a estos llamamientos de Jesús! ¡Felices los que, como Samuel, saben percibir la voz amorosa que los llama desde el santuario, y prestan su oído y su corazón a cumplir la voluntad de Dios! Como el mencionado joven.
Y bien: ¿cómo podrán satisfacer estos deseos de Jesús nuestros jóvenes congregantes? No deben olvidar éstos que el amor, si está bien radicado, tiende por su propia naturaleza a llenar dos aspiraciones del corazón: la de agradar los deseos del objeto amado e interesarse por su bien y compadecerse de sus males y sufrimientos.
El espíritu de las Congregaciones de San Luis, que está destinado al fomento de la piedad de la juventud cristiana, no excusa de animar a los jóvenes a llenar su primer deber para con Jesús, puesto que todas las prácticas son dirigidas a la adquisición de esta piedad por medio de la imitación de la Santísima Virgen y san Luis.
El estudio de estos modelos les conducirá insensiblemente al deseo de complacer a Jesús. Las prácticas de la Congregación, las comuniones y demás medios de santificación producen en ellos la dicha piedad. El Corazón de Jesús destilará en sus almas el espíritu de gratitud, el conocimiento <*4*> de sus amores, y sabrán de este modo corresponder al cariño de que han sido objetos.
Pero esto no basta aún: ellos deben apropiarse sus intereses y repararle en los sufrimientos de su corazón.
Sentid lo mismo que Cristo Jesús, decía el apóstol san Pablo a los fieles de su tiempo, y esto debíamos decir a nuestros jóvenes congregantes, muy especialmente hoy día en que tanto peligro [tienen]los intereses de Jesucristo. No hay perdón sin la fe, etc.
Ahora bien: Jesucristo no quiso realizar por sí solo esta obra de reparación de la gloria del Padre y aun podríamos decir que no le es posible, toda vez que dicha Obra consiste principalmente en conducir a los hombres a glorificar a su Padre juntamente con Él. Por esto su misión, que ha aceptado y viene realizando hace 18 siglos, es la de crearse cooperadores; tal ha sido el objeto de sus pensamientos y el fin de sus aspiraciones durante su vida mortal; ¿y no es acaso con el propósito de complacer dicha Obra que ha querido permanecer sacramentado como viajero entre nosotros? Noche y día desde la oscuridad del tabernáculo hace inmensos esfuerzos de amor para atraer a sí las almas, y decidirlas a que se asocien. Cuanto...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 33, págs. 1-3
El amor del Corazón de Jesús espera nuestra respuesta
Al hablar en nuestro número anterior de la devoción al Corazón de Jesús, indicamos que el dedo de Dios parecía señalaba como un remedio el más proporcionado para curar la frialdad y egoísmo que forman el carácter de nuestra actual sociedad. Y ciertamente que, aparte de las bendiciones y gracias que el Señor ha prometido derramar sobre los hombres por este medio de propiciación, el objeto material y formal de la práctica, y la práctica de su reparación son ya una lección constante y un eficaz medio para herir las fibras del corazón humano, por duras, embotadas que las tenga la más prolongada insensibilidad e indiferencia. Ella simboliza el amor, el sacrificio.
Cuando no se palpara más que él y la eternidad en él, entre el estruendo de tantos sistemas de fraternidad no se encuentra más que el vacío; cuando no se recogen más que desengaños entre tantas promesas de felicidad, el amor constante y desinteresado de un corazón y un Corazón divino, que se ofrece a obrar nuestra felicidad sin otra recompensa que el afecto y correspondencia a estos amores eternos de un Dios, ¿cómo es posible que no encuentre <*2*> eco esa voz amante, que está hiriendo tan dulcemente nuestros oídos?
Nada resiste al amor, se ha dicho, y sólo el hombre ha querido resistir al amor de Jesucristo; pero este amor, a prueba de todos los desdenes, que ha soportado los desvíos de los hombres a través de tantos siglos, sentado en el santo tabernáculo, y aguardando allí a las generaciones que pasan, amoroso, como en otro tiempo a la samaritana, para darle el agua viva de verdadera felicidad en lugar de producir la fatiga y el cansancio (la desilusión), sale como de su santo reposo, y se interpone todavía al paso del hombre, y le llama con voz fuerte, y se abre el pecho, y se arranca el corazón, y se lo muestra diciendo: «He aquí el corazón que tanto te ama, y que es el único que te ama de veras».
Hay cosa más propia para excitar el...
Por otra parte, este corazón simboliza el sacrificio. La corona de espinas simboliza no sólo los sufrimientos de su cuerpo, sino también las fatigas de su vida pública, las amarguras indecibles de su alma, las penas y ansiedades de su espíritu en los días de su pasión, los tormentos de su corazón desde el día de su nacimiento hasta expirar en la cruz; y estas espinas continúan rodeándole místicamente (y son como el reproche más vivo de las comodidades y del afán de placeres que agitan incesantemente como oleadas de mar a nuestra actual generación). <*3*>
Y estas mismas espinas continúan rodeando místicamente su corazón, afilándose cada día más, por las blasfemias de los pecadores, por la indiferencia, por las...
Como pidiendo una limosna de compasión.
Cómo dejarán de hacer eco en los corazones hoy día por la delicadeza y sensibilidad. ¿No habrá un gemido para este corazón en este siglo?
Ah! sí, por ello las almas bien nacidas van respondiendo a este llamamiento, y se multiplica su culto, y se establecen velas nocturnas, y se hacen sacrificios, y el espíritu católico se reanima.
Si el mundo no se conmueve no habrá sido por falta de motivos de este corazón. Esto nos hace creer...
Esto dio [a] entender el Señor a santa Gertrudis...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 34, págs. 1-2
Espíritu de gratitud en los hombres
¿Cómo y cuándo y de qué objetos debemos servirnos para dar gracias a Dios? Leemos en la vida de la Beata Battista Vasaix de... 49 hasta inconmensurable bajeza 50.
Por esto, los santos tomaban por lema de sus acciones de gracias todos los objetos en el orden de la naturaleza, como en el de la gloria. Unos daban gracias continuas al Señor.
Al indicar en nuestro número anterior cómo y cuándo debíamos dar gracias a Dios, nos reservamos para terminar estas consideraciones, el hablar de una práctica de gracias que debe entrar con todas las otras devociones de agradecimiento, juntándose a ellas; esto es, la acción de gracias por la comunión y por de la comunión. Práctica de devoción de lágrimas, digámoslo así, más bien que de palabras, no sólo por el inefable amor e indecible condescendencia que envuelve semejante acto de parte de Dios, sino que por este medio se ofrece a Dios gracias infinitas, dignas de su grandeza soberana. Mediante él ya no tenemos necesidad de sentarnos a las orillas de los caminos del mundo, gimiendo y llorando porque la divina Majestad no es reverenciada, alabada, glorificada cual se merece; pues donde se encuentra Jesús sacramentado, allí se rinden al Eterno infinitas alabanzas, dulces oraciones e inde- <*2*>cibles acciones de gracias.
La función especial de la misa, etc.
Podemos decir, pues, que adoramos a Dios con adoraciones propias de su grandeza, siendo Jesús nuestra propia adoración. Oh! cuán dichosos...
Ahora bien: ¿cómo hemos de aprovechar este medio tan propio para nuestra santificación, pagando de este modo nuestras deudas con Dios?
No es posible en el espacio que dedicamos a esta sección dar un método completo de acción de gracias después de la comunión. En los devocionarios y autores que tratan de esta materia, encontrará cada uno medios suficientes y proporcionados a nuestro instinto de particular devoción. Bástanos recordar a nuestro propósito que, a parte de los actos de humillación ante la dignación de este Dios y Rey de reyes que viene a visitarnos, de adoración a la sacratísima humanidad de Jesús realmente presente en nuestro pecho, etc., nos fijemos de un modo especial en la gratitud, dándole rendidas gracias por su caridad en venir a visitarnos en aquella comunión. Y en algún día determinado, si el espacio del tiempo nos lo permite, recordar allí en su presencia la larga cadena de sus beneficios, dándole gracias, por el beneficio de la oración, por el de la conservación, por el don inestimable de la fe, por nuestra justificación, por nuestra perseverancia en la vida de la gracia, por la indecible paciencia en sufrir nuestras...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 35, págs. 1-2
Colaboradores de Dios para salvación del mundo
[Celo]
Decíamos al terminar nuestro número anterior que todos reconocemos en realidad ocasionada la pérdida de muchas almas y aumentados los males de la sociedad por la desidia de ciertas clases o la culpa de muchos individuos llamados a remediar esos males.
Decíamos en nuestro número anterior al exponer que no era por falta de voluntad de Dios, ni siquiera exclusivamente de la rebeldía de las almas el que éstas se perdieran, sino muy principalmente por la indiferencia.
Al exponer en nuestro número anterior las causas de la perdición de muchas almas y de los males de la sociedad, nos convencimos de que no era (dependía) por falta de la voluntad de Dios, ni siquiera exclusivamente de la rebeldía de éstas su salvación, sino que era la causa de apatía de ciertas clases y el mal ejemplo de los llamados a remediar estos males, la falta de correspondencia de muchos corazones.
Y añadíamos que en el orden, etc. Porque, ah!, si descendiéramos al fondo de (?), ¡quién sabe cuánto nos acusaría ésta de nuestra indiferencia en la pérdida de las almas! ¡Cuán pocas veces hemos puesto nuestra palabra, nuestro talento, nuestra influencia, nuestros intereses, al servicio de la gloria de <*2*> Dios, y para la salvación de los demás! ¡Cuán poco hemos meditado que Dios nos quería para cooperadores suyos, cada uno según sus facultades y su vocación! Porque, no, no; no es dado tan sólo a los hombres extraordinarios, a ciertas clases de la sociedad el secundar o contrariar los designios de Dios en la salvación del mundo, sino que este poder pertenece de un modo u otro a todos los hombres por débiles que sean. No seremos tal [vez] unos Javieres, con la fuerza de un torrente impetuoso que lo arrastra todo a su paso, pero cuando menos seremos como esas gotas de lluvia que cayendo una en pos de otra en un día de tempestad acaban por inundar las campiñas. No, no es sólo la prevaricación de algunas almas privilegiadas la que inutiliza los esfuerzos de la Iglesia en la salvación de la sociedad, sino también la infidelidad de ese gran número de cristianos que pasan la vida en el abandono y en la molicie. Sí, sí: todos debemos ser...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 36, págs. 1-4
Masonería
(Artículo 4º)
Una indicación importante
Si la voz potente de León XIII, desenmascarando, condenando la masonería tanto aliento infundió en el ánimo de los católicos, retumbó en cambio como trueno en el campo de los hijos de Babilonia y su eco repercutió en los antros de las sectas más tenebrosas, obligándolas a arrancar un grito de rabia infernal. Sabidos son los medios de que se ha valido la masonería, por conducto de sus órganos, para desvirtuar este golpe certero del Sumo Pontífice. Para repararse, sin duda, de él, sabemos que en algunas poblaciones muy católicas trabajan con una actividad febril, pero con hipocresía refinada, para atraer adeptos a la secta, sobre todo entre los jóvenes. De una de estas poblaciones se nos dice <*2*> que cuatro jóvenes, no ha mucho piadosos, habían dado sus nombres y habían retrocedido o aparentado retroceder ante la actitud de sus familias, que pudieron tener conocimiento del hecho.
Esto nos da a entender que esos trabajos no son aislados y fruto tan sólo del celo diabólico de los individuos de la secta, sino que deben obedecer a un acuerdo y consigna de la misma como un escupido de escorpión contra la justa condenación de la Iglesia.
No debemos, pues, adormecernos a la sombra de los anatemas fulminados contra las sectas secretas. Debemos multiplicar nuestras oraciones y redoblar nuestra vigilancia. Hemos de dar a conocer la masonería propagando la lectura de artículos y folletos para que sepan sus fines ocultos y el paradero desgraciado de los que <*3*> llegan a caer en la pérfida red de las sectas.
Pero no basta aún: como quiera que éstas dirigen hoy principalmente sus maquinaciones contra la juventud, ésta debe ser también, según las instrucciones del Sumo Pontífice, el objeto preferente de los desvelos de todos, en particular de las Congregaciones de San Luis, destinadas directamente al bien y a la preservación de la juventud. Hoy como nunca debemos unirla con el lazo de amor a María Inmaculada y a san Luis y escudarla con un acto de fe y obediencia prácticos, que les prevenga en las inconstancias de su edad y en las eventualidades de su porvenir.
¿Cómo podríamos hacerlo?
Los estudiantes católicos de Kolocza (Hungría) en correspondencia a la encíclica Humanum genus, uno de los días del mes de mayo, hicieron voto ante el altar de la Virgen de no pertenecer jamás a sociedad secreta alguna.
Ahora bien: Las congregaciones de San Luis <*4*> destinadas a ser la falange escogida de la piedad cristiana ¿no podrían ofrecer este tributo de fe y de rendimiento a los deseos del Sumo Pontífice?
Al efecto, podrían aprovecharse algunas de las fechas célebres inmediatas de la vida de san Luis, preparando a los congregantes convenientemente, dándoles a conocer la importancia para la constancia de ellos mismos, y el espectáculo consolador que ofrecerían a los ojos de Dios y de la Iglesia.
Para ello podría ofrecérseles una fórmula sencilla, o el mismo acto de consagración que sirve para el día del ingreso y profesión en la congregación, añadiendo el voto indicado. Al...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 37, págs. 1-3
Reparación de los desagravios de Carnaval
Reparación por los desagravios del Carnaval
El demonio que fue quebrantado en su fuerza en el día de la redención y al que Dios ató relegándolo a las partes superiores del Egipto, no deja por esto, en las permisiones divinas, de aprovechar todas las miserias del hombre para convertirlas no sólo contra la ley del Creador, sino para resumir parte del dominio público que perdió. Ya que hoy no tiene sobre las cimas de los montes de nuestra Europa los altares que había logrado levantarse; ya que no puede recibir los homenajes de los lares, dominando los corazones por la superstición y la ignorancia, procura y logra entre muchos redimidos de Cristo una falange numerosa que le sirvan indirectamente con los resabios de las prácticas del gentilismo. El Carnaval, o sea vacar a la carne o, según otros, el obsequio de la carne a Venus, es un acto práctico de apostasía cristiana.
Él es una pública protesta, inconsciente tal vez para muchos, pero protesta al fin contra la ley de mortificación de Cristo. Con el pretexto de solaz y esparcimiento, es el lazo de perdición para muchas almas incautas que, debido a estos días, se pierden fascinadas con el pretexto de solaz y esparcimiento: es la locura del diablo que... Bien sabemos que el pretexto de los compromisos, de no poder resistir a la corriente, hacen inútiles los llamamientos del púlpito y de la misma <*2*> Iglesia; pero no por esto debemos dejar de prevenir a las almas fieles, pues muchas creen que no significa nada. No escuchan el espíritu de la Iglesia que encarga...
Fieles a este espíritu detestemos el espíritu que domina en estas fiestas. Evitemos los compromisos a que podamos vernos expuestos. Unámonos a las oraciones de la Iglesia. Se hacen cuarenta horas. Tal vez la vela diaria, nocturna, etc. <*3*>
Bien sabemos que las excusas de compromisos y de respetos humanos en muchos, y la falta de valor para otros, en no oponerse a lo que se llama corriente del siglo, hacen inútiles todos los años las advertencias del púlpito y los avisos de los santos.
Pero no por esto debemos dejar de recordar a nuestros congregantes, en particular a algunos que acostumbrados a no ver en estas diversiones la malicia que ellas encierran, que la santa Iglesia dirigida por el Espíritu Santo las ha mirado siempre como opuestas al espíritu de Cristo; que no son más que disfraz con que se cubre el demonio para disipar las almas y corromper los corazones y, por lo tanto, sería, es una temeridad peligrosa el excusarlas con el prisma de los humanos juicios.
La santa Iglesia estimula en estos días a las almas fieles para que se reúnan en torno de Jesús sacramentado para hacerle compañía y desagraviarle de las ingratitudes del mundo y por ello (?)
¡Cuán dulce es...! nosotros... Asociémonos a estos cultos de la Iglesia en toda esta temporada, y en particular en los días de Carnaval ofrezcamos nuestro tributo de adoración, de compasión, de amor a Jesús en su soledad. ¡Cuán dulce es pensar allí que mientras tantos corazones están olvidados de Cristo entre las disipaciones de la miseria y del baile, el nuestro le hace olvidar tantas infidelidades! y... Que no dejen, pues, los amigos del Corazón de Jesús...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 38, págs. 1-2
Causas de la disminución del clero
¿Qué ha resultado de todo esto?
Que las familias ricas, aun las religiosas, que ven tan vilipendiada la clase sacerdotal y destituida de aquella aureola de respeto y veneración de otros tiempos, apenas dan hijos a la Iglesia, con gravísimo daño del estado eclesiástico y aun civil.
Porque en aquellos tiempos en que los hijos de reyes y muchos príncipes ocupaban las dignidades eclesiásticas, y las familias nobles se honraban con tener en ellas algún hijo sacerdote; ¡qué eficaz no era para la fe y las buenas costumbres! El sacerdocio los enaltecía, y a la vez la aureola (el prestigio) de su nombre personal redundaba en bien (del sacerdocio) de la autoridad y santidad y respeto del sacerdocio. <*2*>
¿Qué ha sucedido con todo esto? Que aun las clases medias, que no ven ningún porvenir en la carrera eclesiástica no cuidan de fomentar, etc.
Y las vocaciones quedan reducidas a brotar espontáneamente de las (familias) clases pobres que, destituidas por otra parte de los medios necesarios para dar carrera a sus hijos, quedan en flor, perdidas para Dios y para la sociedad.
He aquí enumeradas ligeramente las causas de la disminución del clero, en todas las naciones, y de las vocaciones eclesiásticas en nuestros días.
Ahora bien, ¿cuáles son las consecuencias de este decrecimiento, sobre todo para los porvenires?
Los estudiaremos brevemente en otro artículo.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 38b, pág. 1
Decrecimiento del clero
Tiempo hace que deseamos ofrecer a nuestros lectores algunas consideraciones sobre una de las necesidades principales de nuestra época, a fin de excitar su celo y por él oraciones innumerables para obtener su remedio. Todos sabemos que estamos atravesando días de prueba; porque, si bien es cierto que la Iglesia va señalando todos los días nuevos y portentosos triunfos, no es menos cierto que nuestra época pasará a la posteridad como edad de dolores y de desventuras. Y entre estas amarguras que pesan sobre la Iglesia santa, y que según todas las señales irán en aumento, una de ellas es el decrecimiento del clero, que en tantas católicas poblaciones la (?) de medios, de salud que el Señor dispensa por las manos y las obras del sacerdote.
Vasto es el campo que se ofrece a nuestra vista en este terreno, y por lo tanto imposible de recorrer, pero nuestro objeto por hoy es sólo indicar la escasez del clero en todo el mundo y sus causas e indicar algunos remedios. Estas ligeras instrucciones nos servirán para agradecer el beneficio que el Señor nos concede con el sacerdote, beneficio olvidado generalmente por el pueblo cristiano cuando le posee abundantemente, y además excitar nuestras súplicas en favor de su aumento, que es la obra de la máxima gloria de Dios. Y ante todo no debemos olvidar, y es un hecho hoy ya indudable, si bien en este momento no queremos compulsar las fechas de sus acuerdos, que entre los acuerdos generales de la masonería, existe el de promover en las naciones todas el cegar las fuentes de las vocaciones eclesiásticas, y aun apostólicas, y este hecho nos dará luego la explicación de muchas de las medidas infernales adoptadas por los Gobiernos y de las leyes salidas de los Parlamentos de Europa, causas eficaces del decaimiento del clero, como veremos después. La impiedad, o más bien el infierno, ha procurado en todos los tiempos no sólo sembrar la cizaña en el campo del Padre celestial, sino sofocar por este...
[Nota: Este documento no aparece en los originales]
Escritos III, vol. 6.º, doc. 39, págs. 1-2
Proyecto de ley de quintas
Nos ha parecido extraño que no sólo ningún periódico católico, sino aun otras voces, más autorizadas, no hayan dado señales de dolor y de alarma entre los nuevos proyectos de organización del ejército, presentados ya a las Cortes como proyectos de ley.
Fatales son desde hace tiempo para la Iglesia y la moralidad las disposiciones relativas a quintas, y cada día van acentuándose estas disposiciones y proyectos tomados de otras naciones, formados tal vez por el espíritu del mal en los antros de las sociedades secretas, aunque queremos conceder que sean transportados inconscientemente, a nuestra patria, por sólo el espíritu de novedad.
Por esto independientes, y prescindiendo del espíritu de partido, y sólo amantes del bien de la Iglesia y de nuestra patria, nos proponemos ocuparnos en algunas consideraciones sobre el citado proyecto que consideramos corruptor. <*2*> Cierto que nuestra débil voz no será oída por los que directamente pueden remediarlo; pero conviene que los católicos comprendan el mal que entrañan esas legislaciones, y levantaran, si fuera posible, sus protestas y sus clamores, y sobre todo y más que todo que unamos nuestras oraciones para conjurar por este medio la tempestad que se cierne sobre nuestras cabezas.
Hemos dicho en primer lugar que estas leyes constitutivas del ejército son corruptoras. Bastaría mirar para ello lo que sucede al soldado en nuestros días. Rarísimas serán las excepciones de los que regresan a sus hogares tan exentos de vicios como se hallaban, cuando vistieron el uniforme.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 40, págs. 1-3
Preocupación por el bien de la juventud
Proyecto de romería
Hace tiempo que acariciábamos (nos agitaba) el pensamiento de una romería de la juventud española. Comunicado el pensamiento y su plan a varias personas celosas y amantes de la juventud, y a algunas congregaciones, no ha habido ni una que no la saludara con entusiasmo.
Varias eran las razones que nos hacían acariciar el pensamiento ante el Corazón de Jesús:
1.ª En primer lugar, la necesidad de pensar en la juventud, es una verdad que la juventud de hoy es la más trabajada por la impiedad. No sólo ésta ha logrado arrebatar la enseñanza, y tiende a arrebatar la educación en las clases escolares, sino que también ha procurado atraer a la juventud artesana, y aun agrícola, abriendo centros de disipación donde no respiren sino una atmósfera corrompida con las lecturas en periódicos malsanos y otros medios de propaganda. Para contrarrestar esta propaganda se han creado centros de instrucción y recreo, pero principalmente para los de mayor edad; y aun los que se han iniciado para el patronato de la juventud, no han tenido el apoyo <*2*> necesario en una obra y propaganda de tanta importancia; de aquí es que la juventud varonil ha sido escasa en resultados de piedad particular, y aun de propaganda ni de beneficencia.
2.ª La misma dificultad de atender...
Este mismo abandono de la juventud ha sido otra razón que nos movía a pensar en algún remedio en favor de ella. Ya sabemos que este abandono venía en gran parte de las dificultades que ofrece el atender a la juventud: Conocido es el dificultoso camino que se presenta, no aun para atraer, sino para sostener a la juventud, primero en el camino de la piedad, y más aún en la práctica externa del bien. Es la edad de la ligereza y de las pasiones. Aparte de los peligros que la rodean, llevan en sí mismos el germen de la disipación por las ilusiones propias de la edad. Van detrás de las diversiones peligrosas, más bien que de las sencillas e inocentes.
La inconstancia es lo que más acobarda.
Las divisiones intestinas constituyen un peligro constante.
Y sin embargo, ¿se ha de abandonar por esto a la pobre juventud? <*3*>
Otra razón es el escaso resultado que las Congregaciones han obtenido.
Las solamente piadosas...
Las que al mismo tiempo han acudido [a] recreación o secciones literarias, han peligrado.
¿No es un motivo para atender a ellas...?
San Ignacio se inclinaba siempre a la clase más abandonada.
La clase femenil se puede trabajar con más consuelos.
Los jovencitos es fácil; pero llegan a la edad de jóvenes...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 41, págs. 1-4
Peregrinación al sepulcro de San Luis: un tributo al Santo
Un tributo a san Luis. A los amantes de san Luis
Aunque faltan todavía bastantes meses para la realización del proyecto de Peregrinación de la Juventud española al sepulcro de san Luis, y las circunstancias que atraviesa la capital del Orbe católico produce inquietudes en el ánimo, que parecen enervar o impedir los convenientes entusiasmos que en estos casos se requieren, con todo, no debemos abandonar los medios de preparación, [ni] dejar de ir proponiendo los proyectos que exigen más espacio de tiempo para su ejecución.
Uno de estos proyectos que desde un principio, y a raíz del proyecto de peregrinación, se concibiera, fue el de ofrecer en el sepulcro de san Luis un recuerdo perpetuo de la peregrinación, que sirviera de tributo permanente de nuestro afecto, en el cual pudieran contribuir y tomar parte los que no pudieran <*2*> venerar personalmente el sepulcro del santo, y tributo cariñoso de nuestra piedad y de nuestra devoción. Éste fue el ofrecer y depositar sobre el sepulcro del santo un corazón de oro, y si esto no pudiera ser, al menos de plata, dentro del cual se conservaran perpetuamente los nombres de los oferentes, como homenaje perpetuo, y fuera como súplica viva, para recibir del Señor gracias por la intercesión del santo.
Habiendo pedido consejo a varios directores y consultada la Junta, todos nos han animado a la proposición del proyecto.
Con este fin, pues, proponemos el ofrecimiento de un corazón de oro a san Luis con las advertencias siguientes:
1.ª Podrán contribuir a esta ofrenda toda clase de personas, siendo el minimum que ofrezcan para este objeto el de 50 céntimos de peseta. <*3*>
2.ª Cada uno de los oferentes enviará su nombre y apellidos, que se colocarán dentro del Corazón. Podrán, si quieren, añadir alguna jaculatoria o súplica brevísima. Si por el exceso de nombres y jaculatorias no pudiesen éstos caber dentro del corazón, se copiarán todos con diligencia en papel de... para facilitar de este modo la colocación. Y se imprimiría hasta (?) que se enviaría después a todos los que han cooperado.
3.ª Para la extensión de estas ofrendas se suplica a los directores de congregaciones, juntas y párrocos, etc., que nombren celadores encargados para el fomento de este tributo de piedad, y baste que los mismos nos envíen los nombres y la cantidad de la ofrenda, sin remitir ésta, la cual podrán dar cuando se avise a los tesoreros de las Juntas diocesanas, o enviarlos directamente por medios de fácil cobro.
Los que se suscriban (lo hagan) aisladamente pueden enviar el óbolo por medio de sellos de 15 céntimos, con el nombre.
Todos los nombres se irán publicando en [la] Revista o sus iniciales, <*4*> si así lo indicaren o prefirieren para su publicación.
Tortosa.
Tortosa. L...
Tortosa. Manuel Domingo y Sol, director de la Junta. San Luis mira siempre propicio a la juventud española 5 pesetas.
Tortosa. Andrés Serrano García-Vao. Munda cor meum et corpus meum 5 pesetas.
Tortosa. Don José García S., pbro. Deja libre a Roma de los enemigos del papado el día de la peregrinación 5 pesetas.
Tortosa. D. E. R. y C., pbro. Siempre te he amado y te ama ré 5 pesetas.
Tortosa. Don Francisco Osuna y C., pbro. Que el Corazón de Jesús rompa pronto la cabeza de la masonería, por la intercesión de san Luis 5 pesetas.
Don Juan Bautista Calatayud. A ti debo mi vocación, oh! Luis 2,50 pesetas.
Tortosa.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 42, págs. 1-2
Fin de la publicación de “El Congregante”
A nuestros lectores
Quince años hace que salió a la luz nuestra Revista. La necesidad que sentían las Congregaciones de la Virgen y san Luis de una publicación que diera cuenta de los trabajos..., fue lo que nos movió a esta empresa, después que consultadas otras Congregaciones de más importancia, etc.
Esto no debe realizarlo esta Congregación, ni esta humilde publicación y, por lo tanto, da por terminada «El Congregante de San Luis» su misión, y dejará de publicarse desde el próximo enero, teniendo la esperanza de que en tiempo no lejano asumirá alguno otro centro de más representación, [y] realizará la anhelada unión de las Congregaciones.
Hubiéramos continuado, sin embargo... <*2*>
Crónica general
Algunos diarios publicaron el martes noticias relativas a la salud del papa, que han resultado falsas. Es, pues, conveniente estar prevenidos contra esas noticias, propagadas sin duda por los enemigos del papado por fines aviesos. El papa disfruta de perfecta salud.
Rogativas: Por disposición de los obispos reunidos en Lugo se acordó la función anual.
Dios quiera escuchar los ruegos de la España, combatida por la secta masónica, promovedora de dichas guerras, a fin de empobrecer y arruinar la España por el único motivo de conservar todavía su masa la fe.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 43, págs. 1-2
Proyecto de centros de recreación para la juventud
De aquí que una vez habituados y sin recelos nuestros jóvenes a estos lugares van aspirando poco a poco la atmósfera que en ellos reina, y fortificándose los vínculos que el compañerismo y el espíritu de asociación que tanta fuerza (influencia) tiene en la juventud, llegan a congeniar y connaturalizarse con las ideas que predominan en sus respectivos centros, encontrándose con el tiempo sus entendimientos y corazones muy distantes de las ideas y sentimientos que adquieran en el regazo de las madres. (¡Cuántas víctimas no lamentamos, formadas un día en el cariñoso arrullo de una familia piadosa y extraviadas por este medio!).
¿Puede menos, pues, de sentirse la necesidad de prevenir de algún modo estos fatales resultados, abriendo a la juventud, aunque sea ya en los primeros años, lugares donde encuentren satisfechas las necesarias exigencias de su edad, pero al calor de una atmósfera piadosa?
Y no se nos diga...
Más de una vez hemos oído a celosos párrocos que en su ministerio han tenido ocasión de observar, sobre todo en el tiempo de cuaresma, a almas dóciles y bien nacidas que, aisladas durante la semana, por estar dedicadas a sus ocupaciones, apenas practican el mal, y han <*2*> reconocido (y han echado de menos) que si los días festivos, en lugar de ciertas compañías y centros de diversión, casi inevitables para ellos, tuvieran lugares donde entregarse a las mismas expansiones sin otro valladar que el que impone de por sí un centro de personas decentes, pasarían los días de su juventud, los unos en la inocencia y en la piedad, otros, de los de la clase inferior de la sociedad, sin adquirir esos malos hábitos de lenguaje, que distingue a muchos de cierta clase de nuestra sociedad, y todos en la alegría santa y en la tranquilidad de conciencia que adquirieron en su infancia.
(Y no se nos diga que los cuidados de una madre, dedicando a su hijo a las prácticas de piedad o alistándole en una congregación meramente piadosa, sin otro entretenimiento que las mismas prácticas de piedad, serían suficientes para sostener a los jóvenes; el corazón y la experiencia nos dicen lo contrario, y sabido [es] cuán pocos son los que pueden atraerse, y cuán poco durables son en sus firmes propósitos).
Escritos III, vol. 6.º, doc. 44, págs. 1-4
Ofrecimiento de materiales para veladas
Literarias. Cosas del día. Versos de la Purísima. Cartas de congregantes de Manila. Noticias. Sobre. Direcciones.
Uno de los proyectos que hace tiempo acariciamos es el de poder proporcionar a las congregaciones, sobre todo a las de poblaciones secundarias, algunos elementos fáciles con que entretener a los congregantes y asociar a los protectores y demás personas afectas a los mismos con algunas veladas u otros entretenimientos santos, útiles y agradables.
En los grandes centros de población, en especial en los que abunda la juventud escolar, no es difícil el preparar actos literarios variados, amenísimos y originales, que al mismo tiempo que estimulan y despiertan en los jóvenes a aprovechar sus conocimientos y condiciones, y producir en los asistentes gratas emociones entreteniéndoles agradablemente <*2*> produciendo afectos con los comunicantes y dando con ello importancia y nombre a esos centros de la juventud.
Mas no sucede así en las poblaciones donde no se puede echar mano de estos elementos de la juventud estudiosa: gracias si tienen alguno que otro joven que sirva para dirigir y facilitar alguna que otra vez, y dar idea de lo que puede hacerse y ha visto hacer en otras partes y que pueda instruirlos para declamar alguna cosa; aún se tropieza con la falta de composiciones para esto último. Por otra parte, si en defecto de estas composiciones literarias, se quiere echar mano de algún dramita inocente, han de ser de los muy conocidos ya, y aun entre estos conocidos los hay que no se prestan del todo por lo difícil del escenario y por la complicación de papeles.
Sabido es que no han faltado plumas celosas, aunque no en tanto número como fuera de desear, que se han dedicado a presentar y ofrecer esos dramitas a esos centros para el bien y entretenimiento de la juventud, sin temor al peligro que de esto pueda resultar, si los centros se dedican a representaciones dramáticas, pues, sabido es que hoy con la facilidad que hay y la imposibilidad de impedir completamente... <*3*>
Y entre ellos, como se ve, omitimos el conocido «Angélico, patrono de la Juventud», por ser demasiado conocido, y que ha venido a sintetizar las glorias todas de las congregaciones, y del cual nos dice el padre Cepari, en la Vida del Santo, que uno de los motivos que tuvo para entrar en la Compañía de Jesús, fue el ver el afecto que profesaba la juventud por medio de las Congregaciones... <*4*>
...y constante a la juventud de los espectáculos y que los puedan dar las Congregaciones no ofrezcan peligros, si puede ir dirigido todo bajo la reconocida autoridad y la vigilancia asidua de los directores de las congregaciones; de otro sí que podrían ser un peligro, no para los congregantes, ni menos para los asistentes, sino para los actores por la facilidad de la disipación que trae en sí sus exhibiciones en público.
Pero de esto se ha tratado y discutido, y como consecuencia de este choque de pasiones, se deduce que en sí no son (?) estas veladas y exhibiciones de los jóvenes, si pueden desviarse los peligros ocasionarios, con una fuerte disciplina y con la autoridad y dirección.
Para proporcionar, pues, a las Congregaciones que no los tengan a mano programas de veladas y composiciones dramáticas entre (?) de tal modo que puedan tener para cuatro o cinco actos anuales y para cuatro o cinco años (sin perjuicio de repetir alguno de los ya vistos si conviene) hemos pensado ofrecer en la Revista a nuestros lectores algunos croquis, si podemos decirlo así, de veladas para cada una de las tres, cuatro o cinco épocas del año, ya sea con trabajos originales, ya sea indicando dramas conocidos, ya publicando otros originales, o no conocidos.
De esta manera se podrá ir formando una colección de trabajos a propósito para los actos literarios o de entretenimiento de las congregaciones de los cuales se podrá echar mano cuando no se tenga trabajos propios. Con éste, pues, empezamos a publicar sólo el programa para una velada que podrá hacerse en este tiempo de navidades y aunque la época sea pasada ya podrá ponerse para el próximo año. En los números próximos propondremos una velada que pueda servir para las fiestas de Resurrección.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 45, págs. 1-2
La Peregrinación, medio para reavivar las Congregaciones
Es un hecho que la juventud (los jóvenes) ha estado generalmente menos atendida por parte del celo sacerdotal. La índole de la misma...
No han faltado, sin embargo, instituciones que se han dedicado al fomento de [la piedad] de los jóvenes, como almas más necesitadas de cuidado y de resultado de mayor gloria de Dios, y las cuales instituciones han sido secundadas por parte del clero secular.
Con todo...
Las Congregaciones de la Santísima Virgen y otras que se han establecido para el bien de los jóvenes en sus variadas organizaciones, según las circunstancias del tiempo y lugares, prueban el celo por parte del sacerdocio en favor de la juventud.
No obstante, las mismas Congregaciones de la Santísima Virgen, que en algún tiempo lograron cierta extensión, han ido decayendo, <*2*> han desaparecido en la mayor parte de los puntos donde se establecieron, y muchas veces con el cambio de la mano que las había fundado.
Ha faltado, sin duda, un lazo que las sostuviera y un impulso permanente que la animara.
Uno de los fines que surgió al proyectarse la Peregrinación, fue el buscar un medio de fomento y federación de las Congregaciones en España. La reunión de tantos jóvenes y sacerdotes postrados ante el altar de san Luis sería ocasión para producir un apostolado.
Por lo tanto, se propone el siguiente proyecto...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 46, págs. 1-7
La devoción al Corazón de Jesús.
Centenarios de San Francisco de Asís y Santa Teresa
Los devotos del Corazón de Jesús
Como una revista no es un libro, y mucho menos una revista mensual, que tan poco lugar deja a la pluma, no podemos tratar en ella, con la profundidad que se requiere, las provechosas cuestiones que acerca de la naturaleza, fin, y demás de la devoción al Corazón de Jesús, objeto preferente de esta sección.
Sólo podemos dedicarnos a recoger algunas flores en ese embalsamado campo de la piedad más delicada, a fin de que su aroma excite el deseo de penetrar en él, principalmente en los tiernos corazones de nuestra juventud de San Luis. ( In odorem unguentorum).
¿Y qué flores podemos presentar más gratas que las que nos ofrecen esas privilegiadas almas, a las cuales el amor a Jesús les conducía como por instinto santo a penetrar en su corazón? Porque siendo la tierna y sensible devoción al Corazón de Jesús, como nos lo indica el mismo Jesucristo, el amor mismo del Corazón de Jesús amante y mal correspondido; y siendo el amor y la santidad una misma cosa, no podía faltar en las almas santas la tendencia al objeto sensible de tal amor, que es su dulcísimo Corazón. De aquí es que aunque nuevo en su forma externa de culto, siempre ha existido, <*2*> siempre ha estado en el fondo de los corazones amantes la tendencia hacia el centro de este amor.
Pero entre ellos hay algunos, a quienes el mismo divino Corazón ha querido... <*3*>
Ahora bien; dos fechas van a conmemorarse en el próximo octubre. La del séptimo centenario de san Francisco de Asís, y el tercero de la muerte de santa Teresa de Jesús.
Respecto del primero, basta decir que el mismo León XIII ha venido a ser como el promovedor de esta fiesta, y ha querido valerse de la juventud. Él es el que ha exhortado a la juventud católica de Roma a visitar el sepulcro del santo Patriarca y a que se alisten en la Tercera Orden fundada por el mismo.
A esta invitación del supremo Jerarca ha contestado el mundo todo. La juventud católica de Barcelona se ha hecho eco de los deseos del Sumo Pontífice y de acuerdo con la Junta de la 3ª Orden ha resuelto promover una romería al Santuario de..., diócesis de Vich, que fue visitado <*4*> por el seráfico Patriarca, y vestir el santo escapulario.
La Juventud de San Luis, pues que es eminentemente católica, como que de católica se precia, debe mirar como dirigidas a ella las palabras de León XIII y secundar el movimiento que se ha empezado a dar en la celebración de este acontecimiento.
Sabemos que algunas congregaciones de Cataluña se han ofrecido a la 3ª Orden para ayudarla en las fiestas del centenario. La de Carcagente y Mondoñedo y otras tomarán una parte muy activa en él, la de Tortosa que ha recibido un atento oficio para ello, no dejará defraudados los deseos de la juventud católica que la ha invitado. <*5*>
No rehusemos nuestra cooperación a los esfuerzos de la 3ª Orden, que podemos decir que es una gloria española, pues a ella van unidos los nombres de Colón, Cervantes, Calderón y Murillo. Procuremos honrar la memoria del Pobrecillo de Asís, cuyo tipo parece que León XIII quiere presentar a la actual sociedad para remedio del orgullo, codicia y desenfreno de placeres que atosigan a nuestro siglo; y a la 3ª Orden como uno de los medios de regeneración social. <*6*>
Sobre el centenario de la gran heroína santa Teresa de Jesús, conocidos son los preparativos que en todas las ciudades y en todos los pueblos se hacen para conmemorarlo dignamente. Como católicos y como españoles debemos asociarnos a los públicos regocijos en cada localidad y en cada comarca, siguiendo las instrucciones que nos den los jefes natos, que son [los] indi- <*7*>cados a dirigir estas solemnidades.
No queremos terminar estas consideraciones sin insertar (aunque lo han hecho ya muchas publicaciones) el llamamiento que la Revista franciscana hace a la juventud católica, pues cierto es que si la juventud católica es la juventud escolar de los grandes centros de población, la Juventud de San Luis es la juventud católica de todas las clases y de todas las poblaciones.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 47, págs. 1-8
Los Luises, promotores de la devoción al Corazón de Jesús
La Juventud de San Luis reparadora del Corazón de Jesús
Sabido es que la devoción al sagrado Corazón de Jesús está destinada a propagarse en España, donde este divino Corazón ha prometido que reinaría, y donde derrama más...
Y si bien es verdad que en muchas poblaciones no sólo la fiesta del sagrado Corazón sino los ejercicios de primer viernes y otras santas prácticas religiosas no bastan ya para satisfacer el amor y la abnegación de las almas piadosas sino que se consagra en ellas el mes del sagrado Corazón, no obstante, ello es cierto también, que [en] la mayor [parte] de ellas no es todavía bastante conocido, a pesar de que existe como latente el fuego de esta devoción en el corazón de los españoles... y los resultados...
Una prueba de ello es la prontitud y el ardor con que se abraza cualquier institución dedicada a honrarle, apenas se trata de establecerse en cualquier punto. No se necesita sino avivar la llama de esta devoción; no se requiere sino darlo a conocer para que sea estimado y honrado el divino Corazón. La Congregación de San Luis tiene recomendada eficazmente en su reglamento esta devoción, no sólo para practicarla, sino también para darla a conocer y propagarla por todos los medios posibles. ¡Y quién <*2*> sabe si la juventud de los Luises es la destinada especialmente para apresurar el reinado del divino Corazón en nuestra España! Ello es cierto que uno de los santos que más afectos fueron al divino Corazón y del cual obtuvo más abundantes gracias... ¡Quién sabe las suaves confidencias que mediaron entre los dos corazones! Santa Magdalena de Pazzis en una visión...
Nadie, pues, como el joven de san Luis podrá merecer inspirarse en los sentimientos de su patrono respecto del Corazón de Jesús y podrá alcanzar gracias para propagar la llama de su devoción, y con ella las gracias abundantes prometidas a esta devoción, ya en favor de ellos y de su Congregación, ya también para los demás. Y como quiera que el objeto principal de esta devoción es la reparación deben mirar con interés especial el inspirarse en este espíritu de reparación al Corazón de Jesús, a los agravios que se le hacen sobre todo en el sacramento de su amor.
Por ello en los artículos adicionales se prescribe el... y la práctica de una función mensual reparadora, que será como el título...
Y si animados de este espíritu los jóvenes de San Luis saben formar una corona de reparadores alrededor del Corazón sacramentado de Jesús, desde este cenáculo de amor común <*3*> saldrán para comunicar el incendio de este amor. Ellos serán destinados a promover todo culto y amor al Corazón de Jesús.
La Revista, pues, mira como uno de sus objetos especiales el fomento de la devoción al Corazón de Jesús en los corazones de los jóvenes congregantes, y por medio de ellos extender las prácticas dedicadas al divino Corazón de Jesús, como el Apostolado de la Oración, culto de la Eucaristía, y en particular el fomento de la Guardia de honor o Corte de reparación, que corre a cargo de los directores de las Congregaciones.
Ello es lo cierto que si alguno de los santos puede ser modelo mejor de la devoción al Corazón de Jesús, es sin duda san Luis de Gonzaga, santa Margarita... ¿Quién mejor que él, pues, puede inspirarnos sentimientos dignos hacia el amor de aquel Corazón? ¿Quién sabe las comunicaciones íntimas entre los dos corazones? Bien es verdad, que no fue destinado durante su vida a apóstol de esta devoción, como tampoco lo fue al apostolado del sacerdocio; pero la llama encendida en aquel pecho y que nos revela santa Margarita de Pazzis, Dios ha querido revelarla para que prenda fuego en los corazones principalmente de la juventud a la cual ha sido dado por modelo y protector por el ministerio de la Iglesia.
Por ello, no hemos dudado en imponer el nombre de reparador del Corazón de Jesús a la Revista de los congregantes de San Luis. <*4*>
Indudablemente... <*5*>
II
La Juventud de San Luis reparadora del Corazón de Jesús
La Congregación de San Luis tiene recomendada eficazmente en su reglamento la devoción al Corazón de Jesús, no sólo para practicarla sino para propagarla por todos los medios posibles (R. 21).
E indudablemente nadie mejor que el joven de san Luis sabrá percibir los afectos hacia esta devoción, si se inspira en los sentimientos de su santo patrono; pues ello es cierto que si alguno de los santos puede ser modelo más propio de la devoción al Corazón es sin duda san Luis Gonzaga. Santa Magdalena de Pazzis...
Ninguno, pues, repito, como el congregante tiene derecho a practicar esta devoción a fin de alcanzar los bienes y gracias a ella prometidas.
Por otra parte, sabido es que esta devoción está destinada a propagarse en Es- <*6*>paña, donde este divino Corazón ha prometido...
Y si bien es verdad, que este divino Corazón es honrado y reparado solemnemente en muchos puntos de nuestra España, y que la celebración de su fiesta y las prácticas del primer viernes no bastan ya para satisfacer el amor y la abnegación de muchas almas piadosas, no obstante en la mayor parte de las poblaciones (y la España va rezagada) no es bastante conocido, a pesar de que existe como latente el fuego de esta devoción en el corazón de los españoles. Diríase que el Corazón de Jesús hoy cual nunca nos está repitiendo que no desea sino ocasión de encender ese fuego que vino a traer sobre la tierra. Una prueba de ello es la prontitud y el ardor con que se abraza cualquier institución dedicada a honrarle, apenas se trata de establecer en cualquier punto. (No se necesita sino avivar esta llama oculta; no se requiere sino darlo a conocer para que sea estimado y honrado el divino Corazón).
Ahora bien, pues, ¿no deben ser los hijos de san Luis los más interesados en el fomento de esta devoción? ¿Quién sabe si son los <*7*> destinados a apresurar el reinado de este divino Corazón en España, a pesar de las consoladoras promesas que tiene en su favor, va rezagada a otras naciones en el afecto a esta devoción?
Y como quiera que el principal fruto de esta devoción es la reparación, deben mirar los congregantes en inspirarse en ese espíritu de reparación al Corazón de Jesús de los agravios que se le hacen, sobre todo en el sacramento de su amor.
Por ello, en los artículos adicionales del reglamento se han consignado las funciones generales que debe practicar la Congregación.
Y si animados de este espíritu, los jóvenes de San Luis logran formar una corona de reparadores alrededor del Corazón sacramentado de Jesús, desde este cenáculo de amor saldrán para comunicar y promover todo culto y amor al Corazón de Jesús.
La Revista, pues, mirará como uno de sus objetos especiales el fomento de esta devoción en los corazones de los jóvenes congregantes, y por medio de ellos extender y sostener las prácticas dedicadas al Corazón <*8*> de Jesús como el Apostolado..., culto perpetuo a la Eucaristía, etc., y en particular el fomento de la Guardia de honor o Corte de reparación, que deseamos corra a cargo de los directores de las Congregaciones.
Por ello, pues,...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 48, págs. 1-39
Nociones sobre sagrada Escritura
Nociones sobre la sagrada Escritura
1.º ¿Qué es la sagrada Escritura?
R. Es la Palabra de Dios escrita o la colección de libros escritos con inspiración divina en los cuales se contiene esta palabra.
2.º 1.º¿Con qué nombre se la designa?
R. 1.º Se llama pacto porque pacto fue el que hizo Dios con el pueblo hebreo por medio de Moisés, y pacto el que hizo con todos los hombres por medio de Jesucristo. 2.º Se llama testamento, pues aunque para ser propiamente tal es necesario que intervenga la muerte del testador hasta cuyo tiempo no tienen efecto los derechos consignados en la última voluntad, sin embargo conviene aquel nombre a <*2*> la Escritura de la ley antigua porque la sangre de los animales sacrificados era el tipo de la sangre de Jesucristo. El Nuevo Testamento merece con más propiedad este dictado porque intervino la muerte real del Salvador dejándonos en herencia los méritos de su sacrificio y de su sangre. 3.º Biblioteca santa, entre los griegos pandecto y vulgarmente Biblia. Estas tres últimas voces significan colección de libros sagrados. En hebreo se llama Berich, en latín Fedus.
3.º ¿Qué libros contiene la Biblia?
R. El Antiguo Testamento abraza la palabra de Dios desde la creación del hombre hasta la venida de Jesucristo; contiene los libros siguientes: 1.º el Pentateuco compuesto por cinco volúmenes, a saber: Génesis, etc. Génesis significa genera- <*3*>ción y contiene el origen del mundo y de los seres que lo pueblan; los hebreos lo llaman Verichich, que significa in principio, siguiendo su costumbre de dar por título al libro la palabra con que comienza. Abraza un período de 2369 años desde la creación del hombre hasta la muerte de José. Refiere la creación de Adán, la muerte de Abel, nacimiento de Set, la maldición de la raza de Caín, la corrupción del género humano, diluvio universal, la confusión de las lenguas en Babel, la vocación de Abrahán, el incendio de Sodoma, el nacimiento e historia de Isaac, Jacob y de sus hijos, en especial la de José hasta la muerte de éste. 2.º El Éxodo, esto es, la salida del pueblo de Is- <*4*>rael de Egipto libre de la esclavitud de Faraón. Los hebreos le llaman Behellesemot, esto es, Haec nomina. Contiene la servidumbre de Israel, su libertad y prodigios que la acompañaron, salida de Egipto, tránsito del mar rojo, promulgación de la Ley, erección del templo y su descripción. Abraza la historia desde la muerte de José hasta la construcción del Tabernáculo, que es un período de 145 años. 3.º El Levítico comprende las leyes que debía observar la tribu por el desempeño de su ministerio y las relativas a los sacrificios, ceremonias y demás actos de religión. Los hebreos la llaman Torach Arobanim, esto es, ley de los sacrificios; también le llaman Vajera, id est, vocavit. <*5*> 4.º Los Números, porque comienza con la numeración, censo o estadística del pueblo hebreo hecha por Moisés de orden de Dios. Se llama Baidares, id est, et locutus est. Contiene los sucesos y las leyes promulgadas desde el segundo mes del año segundo de la salida de Egipto hasta el mes último del año 40, o sea, 39 años. Contiene la estadística, la situación y orden del Campamento, varias leyes sagradas y civiles, las murmuraciones del pueblo de Israel y sus castigos; la rebelión de Coré, Datan y Abirón; la profecía de Balaán, y las estancias y viajes por el desierto. 5.º Deuteronomio, esto es, ley repetida, porque en él se repite y amplifica la Ley del Sinaí <*6*> y otros preceptos análogos. Los hebreos le llaman Elle Abdebarim, esto es, Haec sunt verba. Concluye con la muerte de Moisés.
¿Qué libros siguen después del Pentateuco? 1.º El libro de Josué, caudillo del pueblo después de la muerte de Moisés. Comprende un período de 17 años y contiene lo ocurrido desde la muerte de Moisés hasta la de Josué. Su nombre significa Salvador. Los 70 le llaman Jesús. Trátase del paso milagroso del Jordán, de la circuncisión de todo el pueblo de Gálgala, de la cesación de la lluvia del maná; de las primeras conquistas; de la distribución de la tierra de Canaán entre las tribus señalándose ciudades de refugio para la habitación de los levitas; le llaman en hebreo Jehosua. 2.º El de los Jue-< *7*>ces, que comprende el tiempo de 317 años y la historia del pueblo durante el gobierno de los trece magistrados, llamados jueces. Le llaman los hebreos Sephetin. 3.º El de Rut, mujer moabita, madre de Obed, abuelo de David, contiene la historia de esta mujer, y es como una introducción al libro de los Reyes. 4.º Los cuatro libros de los Reyes. Los hebreos llaman a los dos primeros libros de Samuel, y a los siguientes 1.º y 2.º de los Reyes. En hebreo Malachín. Contiene el 1.º los tiempos de Elí y Samuel hasta la muerte de Saúl; el 2.º desde ésta hasta la de David; el 3.º la historia de Salomón, el cisma de las 10 tribus y la historia de cuatro reyes de Judá y ocho de Israel; y el 4.º contiene el reinado de 16 reyes de Judá y <*8*> doce de Israel con los profetas que vivieron en su tiempo. 5.º Los dos Paralipómenos. Los hebreos los reúnen en uno solo y le llaman Dibne Mejamin Paralipomenon, esto es Liber praetermisorum, o suplemento de las cosas, omitidas en el Pentateuco, Josué, Jueces y Reyes, especialmente de los últimos, cuya historia repite en parte. 6.º El libro de Esdras que contiene la historia de los hebreos a su vuelta de la cautividad de Babilonia. 7.º El libro de Nehemías llamado también Segundo de Esdras, que contiene la restauración de Jerusalén y del templo y la renovación del culto. Abraza cerca de 32 años. 8.º El libro de Judit contiene sólo la historia de esta heroína. 9.º El de Ester contiene lo que hizo esta mujer en favor del pueblo judío en los días de Asuero. 10.º El de <*9*> Tobías en que se propone un modelo de beneficencia. 11.º El de Job, modelo de paciencia heroica. Los hebreos dicen que es una parábola, pero es una historia real. 12.º El de los Salmos, llamado por los hebreos el libro de las alabanzas. El nombre de Salmos viene del instrumento con que se acompañaba el canto: aunque se atribuyen a David, no son todos suyos. 13º. El de los Proverbios, llamado por los hebreos Misle, esto es, parábola, comparación o palabra escogida: contiene sentencias breves y sabias. 14.º El Eclesiastés, en hebreo Qohélet, esto es, convocabit; los griegos y los latinos dicen Eclesiastés, Predicador, iglesia o lugar donde se predica. Es un discurso sobre el desprecio del mundo. 15.º Cantar de los cantares, en hebreo Sinhacherim, esto es, el más notable de los Cánticos: es como un drama en que se expresan <*10*> los afectos de amor entre la esposa y el esposo. 16.º El de la Sabiduría: colección de sentencias filosóficas y profundas. 17.º El del Eclesiástico, dicho así según san Agustín, porque se leía en iglesias. 18.º Los cuatro Profetas mayores. 19.º El de los doce Profetas menores. 20.º El primero de los Macabeos, que contiene la historia de las guerras de los judíos contra los gentiles en tiempo de Antíoco, Demetrio, Alejandro, Epifanes y Nicanor. 21.º El segundo de los Macabeos, en el orden de la historia debe colocarse antes que el primero porque trata de las cosas que precedieron a estas guerras y de las persecuciones de Antíoco, apostasías de algunos príncipes y de los martirios que sucedieron durante estas persecuciones. <*11*>
4.º ¿Qué libros contiene el Nuevo Testamento?
R. Los cuatro Evangelios según San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan.
5.º ¿Sobre qué hechos descansa todo el sistema de las sagradas Escrituras?
R. Sobre la caída de Adán que hizo al hombre criminal y desgraciado, sobre la venida de Jesucristo que le restableció en la inocencia y le abrió el camino a una felicidad mayor que la que había perdido por el pecado. El Antiguo Testamento es la figura del Nuevo y el Nuevo es la verdad del Antiguo. Los dos Testamentos, dice san Agustín, estaban figurados por los querubines, puestos sobre el Arca y que extendiendo sus alas uno sobre el otro miraban fijamente hacia el propiciatorio, (cubierta del Altar donde Dios habla- <*12*>ba a Moisés) porque estando llenos de sabiduría los dos Testamentos simbolizados en los querubines se refieren el uno al otro, el Antiguo al Nuevo como su sombra y su figura; el Nuevo al Antiguo como su luz y su plenitud. Los dos miran al propiciatorio, es decir, a Jesucristo qui est propitiatio pro peccatis nostris. Estaban figurados por los querubines que vio Isaías al lado del trono de Dios que respondiéndose mutuamente clamabant alter ad alterum Santus Sanctus Sanctus.
6.º ¿Qué se entiende por canon de los libros sagrados?
R. El catálogo de los libros que como inspirados por Dios han sido recibidos y declarados por tales por la Iglesia.
7.º ¿Tenían también su canon los hebreos? y ¿quién fue su autor? <*13*>
R. Tuvieron primero la colección de los cinco libros de Moisés o el Pentateuco que mandó éste colocar junto al Arca según unos y según otros dentro de ella. Tuvieron después el canon formado por Esdras al volver de la transmigración de Babilonia que comprende 22 libros.
8.º ¿Cuál fue el trabajo de Esdras en la formación de este canon?
R. Aunque algunos dicen que escribió de nuevo todos los libros escritos antes de su tiempo no puede esto admitirse porque para adoptar esta hipótesis era necesario probar que habían perecido todos los ejemplares de los mismos, lo cual contradice a la sagrada Escritura por la que consta su conservación. Tampoco puede decirse que fue inspirado en la formación del canon porque ni consta ni era necesario. Su tra- <*14*>bajo pues se redujo a la revisión de los diferentes ejemplares para formar uno auténtico presentándolo como tal a la sinagoga y según algunos a la reforma de los caracteres sustituyendo a los hebreos los caldaicos.
9.º ¿De qué manera dividieron su canon los hebreos?
R. En Ley, Profetas y Agiógrafos. La Ley comprende el Pentateuco. Con el nombre de Profetas comprenden los libros de Josué, Jueces, con Rut, Samuel, Reyes, Isaías, Jeremías, Ezequiel y de los doce profetas menores. Llamaban Agiógrafos los libros de Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de los Cantares, Paralipomenon, Esdras y Ester. También veneraban, aunque no lo incluían en su canon, los libros de Daniel, Tobías, Judit, Baruc, Sabiduría, Eclesiástico y Macabeos. <*15*>
10.º ¿Qué libros incluye el canon de los católicos?
R. Cuarenta y cinco del Viejo y veintisiete del Nuevo Testamento. Así lo declara el Concilio de Trento conforme con el Decreto de Eugenio IV, con el papa Gelasio, Inocencio I y Concilio Cartaginense de 416 y 397. Entre estos libros hay unos que se llaman Protocanónicos y otros Deuterocanónicos.
11.º ¿Cómo dividen los católicos este canon?
R. En libros legales, históricos, sapienciales y proféticos.
12.º ¿Qué libros excluyen de su canon los herejes?
R. Por regla general los luteranos y calvinistas excluyen todos los Deutero-canónicos del Antiguo Testamento, y del Nuevo Testamento, la Carta de San Pablo a los Hebreos, la de Santiago, la de San Judas, la segunda de San Pedro, la segunda y tercera de San Juan y el Apocalipsis.
13.º ¿De qué manera subdividen los libros Santos los hebreos y griegos?
R. Los judíos dividen los libros en paraschas, <*16*> que quiere decir lecciones distintas. Las paraschas se dividen en mayores y menores; las mayores son unas grandes lecciones para cada semana en número de 54 porque tenían que leer el Pentateuco en todo el año dándole fin en la fiesta de los Tabernáculos. Las menores son subdivisiones de las mayores según la diversidad de materias. Los griegos, después de varios métodos de división, adoptaron la de capítulos y versos introducida según unos por el cardenal Hugo y según otros por Carlomagno. Según san Jerónimo se dividieron también antiguamente los ejemplares de los judíos en sentencias, períodos, miembros y voces, conservándose según él un método análogo en las traducciones para mayor utilidad de los lectores. La Iglesia hace también otra división por <*17*> lecciones según el objeto que se propone en la Liturgia.
14.º ¿En qué se funda la principal autoridad de la sagrada Escritura?
R. En el auxilio sobrenatural con que fueron asistidos los autores sagrados; de donde viene el llamarse palabra de Dios, oráculo del Espíritu Santo, carta de Dios al género humano.
15.º ¿De cuántas maneras puede ser el auxilio con que el Espíritu Santo ayuda a los autores sagrados en la composición de sus obras?
R. De cuatro, a saber: Revelación, inspiración propiamente dicha, simple asistencia, y moción pía.
16.º ¿Qué se entiende por revelación?
R. La manifestación sobrenatural de una verdad hasta entonces desconocida de aquel a quien es manifestada; ejemplos: la revelación del diluvio a Noé, la hecha por Dios a los <*18*> profetas sobre las cosas tocantes al Mesías...
17.º ¿Qué es la inspiración propiamente dicha?
R. Es un auxilio sobrenatural que influyendo en la voluntad del escritor sagrado le excita y determina a escribir ilustrando su entendimiento de modo que le sugiere a lo menos la sustancia de lo que hubiere de decir.
18.º ¿Qué se entiende por asistencia del Espíritu Santo?
R. Un auxilio por el cual este divino Espíritu dirige el entendimiento del escritor en el uso de sus facultades de suerte que no cometa ningún error.
19.º ¿Qué se entiende por moción piadosa?
R. Es un auxilio ordinario por el cual mueve Dios a un autor a escribir con intención pura ayudando los esfuerzos que hace para no separarse de la verdad, pero sin darle nin- <*19*>guna seguridad de infalibilidad.
20.º ¿En qué sentido deben llamarse inspirados los autores sagrados?
R. En el de revelación propiamente dicha a lo menos en la parte relativa a los misterios y a los sucesos futuros cuyo conocimiento era imposible adquirir por la sagacidad natural, y en el de inspiración propiamente dicha en todo lo demás.
21.º ¿Recibieron el auxilio sobrenatural de Espíritu Santo tan sólo en el acto de escribir o antes de hacerlo?
R. El auxilio de la revelación lo recibieron algunas veces sin relación a la Escritura como sucedía a los profetas cuando hablaban al pueblo o a los príncipes por orden de Dios; otras veces en el acto de escribir. Sucedía <*20*> también hacerse la revelación a personas que no escribieron y de las cuales aprendieron las cosas reveladas los escritores que nos las transmiten. La inspiración precedía al acto de escribir para moverlos a hacerlo y duraba todo el tiempo de su trabajo.
22.º ¿Bastó la simple asistencia a los autores sagrados en todo o en parte de sus obras?
R. De ninguna manera y consta por la misma santa Escritura que dice: Omnis Scriptura divinitus inspirata non voluntate humana, adlata est aliquando prophetia sed Spiritu Sancto aflante locuti sunt sancti Dei homines. Consta por la tradición que llama a los autores sagrados intérpretes del Espíritu Santo, plumas del Espíritu Divino, cuerdas pulsadas por un < *21*> divino, lo cual claramente indica un principio en todo sobrenatural que impulsa a escribir y gobierna o dirige por sí el entendimiento del escritor. Además admitiendo la simple asistencia en alguna parte de los libros santos resultaría ser divinos o palabra de Dios en unas cosas y palabra de hombre en otras, contra lo definido por todos los concilios y contra lo que creían los mismos judíos entre los cuales dice Filón: «Un profeta no produce nada de suyo y sólo es intérprete de otro que le sugiere cuanto dice».
23.º ¿Son inspirados todos los libros del Antiguo Testamento?
R. Siendo la inspiración un hecho oculto no puede conocerse sino por la manifestación de los mismos que la recibieron, autorizada por las pruebas de su misión divina y autorizada <*22*> por toda la tradición. Todas estas pruebas concurren en favor de la inspiración de los libros del Antiguo Testamento porque algunos de ellos, como Moisés, probaron la divinidad de su misión con milagros. Los más de estos autores eran profetas. De estos libros unos eran notoriamente obra de los profetas, y otros pasaban por escritos o aprobados por ellos. Varios autores habían recibido de Dios mismo la orden de escribir. Fundados en esto los judíos conservaron siempre la tradición de la divinidad de estos libros, según consta por las autoridades evidentes de Flavio Josefo y de Filón y por varios textos de la misma sagrada Escritura, Jesucristo y los apóstoles, lejos de reprender esta doctrina la confirmaron llamando a los mismos libros sagrados, ley divina, Escritura divina, oráculos del Espíritu <*23*> Santo, valiéndose de ellos para probar la divinidad de su misión y convertir el mundo a la fe. Últimamente lo prueba la tradición de la Iglesia católica.
24.º ¿Son inspirados todos los libros del Nuevo Testamento?
R. Lo son ciertamente, probándose por la tradición de la Iglesia en todos los tiempos y por el consentimiento de los mismos herejes. De la primera tenemos pruebas en las obras de los santos Padres de todos los siglos; del segundo encontramos el testimonio de la historia por la cual aparece que ninguna secta acusó jamás a la Iglesia de haber introducido por su propia autoridad el dogma de la inspiración divina y de haberse apartado en esto de la doctrina de Jesucristo. Sólo en el siglo IV los agnomeos dijeron que el após- <*24*>tol san Pablo había hablado algunas veces como hombre sin inspiración divina; pero su doctrina fue desechada como una novedad impía y sofocada prontamente con los anatemas de todas las Iglesias cristianas, y siempre que ha habido críticos que han osado combatir esa creencia han estado en oposición con la opinión general.
25.º ¿Se extiende la inspiración a todas las partes de la Escritura, aun a aquellas que no conciernen a la fe y costumbres?
R. El santo concilio de Trento nos da la contestación diciendo que si alguno no recibe como sagrados y canónicos todos estos libros enteros con todo lo que contienen y según están en la antigua edición, sea anatema; de aquí se infiere que todo cuanto se contiene en la sagrada Escri- <*25*>tura ha sido divinamente inspirado. Además los hechos, aunque a primera vista parecen tener poca relación con la doctrina, forman la parte principal de la Escritura y admitiendo la opinión contraria resulta que apenas quedaría una parte pequeña inspirada. Jesucristo y los apóstoles llamaron divinos a los libros santos sin restricción y san Pablo dice: Quaecumque scripta sunt ad nostram doctrinam scripta sunt. La opinión contraria fue enteramente desconocida en la primera Iglesia. Últimamente sería fácil engañarse considerándose como ajenos a la doctrina, y por lo mismo escritos sin inspiración algunos hechos que no obstante se refieran a ella hasta un modo directo.
26.º ¿Se extiende la inspiración a las palabras <*26*> que usaron los autores sagrados o a la sustancia tan sólo?
R. Las dos opiniones son católicas y sostenidas con copia de argumentos por autores célebres. Los modernos se inclinan a la segunda con lo cual se sueltan más fácilmente las objeciones de los incrédulos contra los libros santos fundándose, entre otras razones, en la diferencia de estilo que se encuentra en los diferentes autores sagrados, propio en cada uno según su carácter, educación y siglo en que vivió en la diferente manera con que expresan unos mismos hechos y unas mismas palabras, como por ejemplo las palabras de la consagración, en el trabajo que manifiestan haber tenido en recoger y ordenar los materiales de su obra como lo dice el autor del libro segundo de <*27*> los macabeos. En lo que dicen algunos de ellos indicando referir lo que oyeron decir a otros o lo que ellos mismos vieron y presenciaron como lo dicen san Lucas y san Juan. En la necesidad de repetirse la inspiración directa de las palabras para expresar lo que ellos mismos habían visto y oído, y últimamente en que no es necesaria la inspiración para que se llame palabra de Dios la sagrada Escritura, porque de lo contrario ninguna Iglesia cristiana tendría esta palabra de Dios no usando el texto original. Pueden conciliarse las dos opiniones diciendo que hay inspiración verbal en la parte relativa a los misterios y profecías especialmente cuando refieren los <*28*> profetas las palabras que Dios les ha mandado decir, e inspiración menos estricta en todo lo demás.
27.º ¿En qué lengua se escribieron los libros sagrados?
R. Los libros del Antiguo Testamento en hebreo, a excepción de Daniel, Tobías y David que se escribieron en caldeo y el de la Sabiduría y el segundo de los macabeos que, según san Jerónimo, se escribieron en griego, los del Nuevo Testamento se escribieron en griego a excepción del Evangelio de san Mateo y la epístola a los Hebreos que, según san Jerónimo, se escribieron en hebreo.
28.º ¿Es auténtica la edición hebrea?
R. Lo es, y de indudable autoridad porque el texto hebreo no ha sufrido alteración al menos sustancial en lo que están conformes los santos Padres y los confirman los RR. PP. Se prueba que no la sufrió antes de Jesucristo porque ni éste ni los <*29*> apóstoles hicieron cargo alguno a los judíos acerca de ellos y por el testimonio de Flavio Josefo, quien dice que nadie entre los judíos se atrevió nunca a añadir, quitar o enmendar cosa alguna en estos libros estando dispuestos a dar la vida por la divinidad e integridad de los mismos. No la sufrieron en los siglos primeros de la Iglesia ni por parte de los judíos ni de los cristianos porque unos y otros se hubieran echado en cara esta alteración, lo cual nunca sucedió; ni pudieron sufrirla en los siglos posteriores porque facilitándose su lectura por los maestros y contadas por ellos hasta las veces que cada palabra y cada letra se encuentra en los libros sagrados se hace imposible toda alteración.
29.º ¿Puede consultarse el texto hebreo?
R. Puede y <*30*> debe consultarse, pues aun cuando la Vulgata fue declarada auténtica por el santo concilio de Trento, lo fue sólo en el sentido de preferirla a las otras versiones latinas pero sin excluir por ello a la Hebrea y a la Griega.
30.º ¿Qué versiones se incluyen en la edición hebrea?
La Samaritana que no se diferencia de la Hebrea sino por los caracteres; la Siriaca que también es hebrea en cuanto los hebreos se hicieron familiar la lengua de Siria y la Caldaica que mejor puede llamarse una paraphrasis que una versión verdadera.
31.º ¿Cuál es la versión más célebre entre las versiones griegas del Antiguo Testamento?
R. La de los setenta hecha cerca de tres siglos antes de Jesucristo (277). La historia de esta versión la refiere Aristeo tomándola él de Flavio <*31*> Josefo, Filón, san Justino y san Epifanio. Dícese que Ptolomeo Filadelfo, rey de Egipto, aconsejado por Demetrio Faleno deseando tener en la gran biblioteca que formó en Alejandría la ley de los judíos pidió al Sumo Pontífice Eleázaro le enviara hombres sabios para traducir estos libros del hebreo al griego. Envióle setenta y dos ancianos, seis de cada tribu, los cuales en setenta días hicieron esta versión la cual, leída por orden de Demetrio en presencia de los sacerdotes, de los príncipes y de todos los judíos que habitaban en Alejandría, fue aprobada por éstos y aclamada por fiel y exacta en un todo. Del número de los ancianos y de los días empleados en esta obra tomó el nombre de versión de los 70.
Algunos santos Padres, entre <*32*> ellos san Jerónimo y la mayoría de los críticos modernos, admitiendo la realidad de una versión hecha siglos antes de Jesucristo para uso de los judíos que habitaban en Egipto, rechazan por fabulosa la historia de Aristeo fundados en lo inverosímil de las circunstancias que refiere, en la contradicción que resulta en su propia relación, y en la de los autores antes citados, y en no encontrarse entre los judíos documento alguno que lo acredite.
32.º ¿Los 72 intérpretes tradujeron sólo el Pentateuco o todos los libros del Antiguo. Testamento?
R. En esta versión, según la recibió la Iglesia, se encuentran todos los libros del Antiguo Testamento, pero las palabras del mismo Aristeo y la diferencia de estilo en la versión de <*33*> estos libros da motivo a creer que sólo se tradujo el Pentateuco o los libros de la Ley. Así lo dice también Flavio Josefo y con él la mayoría de los críticos modernos.
33.º ¿Es inspirada y auténtica la versión de los 70?
R. En cuanto a lo primero así lo creyeron algunos santos Padres antiguos, entre ellos san Irineo, pero no puede esto admitirse como cierto. En cuanto a la autenticidad es indudable; los apóstoles la citan con preferencia al original, porque la lengua griega estaba más en uso que la hebrea, que era entonces ya lengua muerta. Por esto dice san Agustín que esta versión preparó el camino a los apóstoles. La Iglesia griega se ha servido de ella en todos los tiempos y la latina en los primeros siglos; los Padres griegos y <*34*> los latinos la han aprobado unánimemente, y de ella dice san Jerónimo que ha fortalecido la fe y sostenido el cristianismo. De ella finalmente se han sacado la mayor parte de las versiones antiguas y la antigua vulgata Samaritana.
34.º ¿Las versiones latinas cuántas son del Antiguo y Nuevo Testamento?
R. Las principales son tres. 1.ª La Itálica o vulgata antigua recomendada por san Agustín. 2.ª La traducción de san Jerónimo. 3.ª La Vulgata actual preferida por el concilio de Trento y tomada parte de la Ítala que procede de la versión de los 70 y parte de la de san Jerónimo traducida directamente del hebreo. San Jerónimo no tradujo sino los libros que estaban en el canon de los hebreos; por consiguiente los deuterocanónicos no traducidos por él fueron tomados de la Ítala, lo mismo que el salterio, <*35*> el cual no se creyó oportuno tomarlo de san Jerónimo, porque habiéndose usado siempre para la salmodia pública según la versión antigua, hubiera sido muy duro este cambio para el pueblo que la sabía de memoria. No se sabe a punto fijo quién fue el autor de la versión conocida hoy con el nombre de Vulgata, pero el santo concilio de Trento, en la sección 4ª, capítulo 2º, la declara auténtica o de autoridad inevitable.
35.º ¿Cuándo es lícito acudir a las fuentes griegas y hebreas?
R. En cuatro casos principalmente. 1.º En caso de errata de pluma o impresión. 2.º Cuando varíen los códigos latinos, entonces decide la conformidad averiguada en los originales. 3.º Cuando es ambigua la sentencia en los códices latinos. 4.º Cuando se requiere o necesi- <*36*>ta la propiedad y energía en las voces.
37.º ¿Qué se entiende por Pentateuco samaritano?
R. Los samaritanos, muchos años antes de la venida de Jesucristo, abandonaron la idolatría y abrazaron el culto del Dios verdadero que enseñaba Moisés, pero no reconocieron más libros sagrados que el Pentateuco, y esto procedía de que los demás libros habían sido redactados por varones esclarecidos entre los judíos, después de haber estallado odios y escisiones entre los judíos y los samaritanos: éstos, pues, veneraban el Pentateuco y de aquí resulta que el Pentateuco no ha podido ser adulterado por la acción fiscal que se ejercían recíprocamente entre samaritanos y judíos.
38.º ¿Cuáles son las principales versiones espirituales de la Biblia?
R. La que se hizo por mandato del rey... <*37*>
P. ¿Un mismo texto de la sagrada Escritura puede encerrar en sí sentidos diferentes?
R. Sí puede, v. g.: Dominus dixit ad me: filius meus es tu, ego hodie genui te», del salmo 2. El apóstol en su Carta a los hebreos expone este texto de la generación eterna del Verbo, y el capítulo 13 de los Hechos de los Apóstoles lo explica de la resurrección de Jesucristo. Además de que muchas veces las Escrituras se pueden tomar en un sentido literal y al mismo tiempo tener una significación mística como por ejemplo este nombre: Jerusalén.
P. ¿De qué sentido pueden deducirse en las Escrituras argumentos decisivos en favor de la verdad?
R. Del literal, porque siendo el que resulta de la significación propia y metafórica de las palabras según el uso de la lengua y la conexión del discurso puede comúnmente conocerse con certeza. También pueden sacarse del místico, cuando se conoce ciertamente por otros pasajes claros o literales, cuando lo propone la Iglesia como tal, cuando está fundado en la tradición y cuando hay una perfecta correspondencia entre la figura y la cosa figurada.
P. ¿Cómo se divide el sentido místico espiritual o típico?
R. En alegórico, anagógico, tropológico o moral. Alegórico es el que se refiere a Cristo y a la Iglesia militante, como por ejemplo las abluciones del Antiguo Testamento significaban el bautismo, la serpiente de metal levantada sobre un <*38*> palo en el desierto prefiguraba al Salvador levantado en la cruz sobre el Gólgota. Sentido anagógico es el que se refiere a la Iglesia triunfante y a la bienaventuranza de los justos como, por ejemplo: Iuravi in ira mea: non introibunt in requiem meam: en sentido literal la tierra de promisión y en sentido anagógico el cielo. Tropológico o moral es el que se refiere a las costumbres, v. g.: Non alligabis os bovi trituranti, que quiere decir no puedes quitar en justicia la paga al que trabaja.
P. ¿De cuántas maneras son los tipos o figuras de la sagrada Escritura?
R. Legales, históricos y naturales. Los primeros son los ritos y ceremonias mosaicos, como el tabernáculo, el altar, los sacrificios, etc. Históricos son los hechos cuyas historias refieren las Escrituras y principalmente el Pentateuco. Que estos hechos sean típicos lo enseña Jesucristo presentando como uno de sus tipos la serpiente del desierto, san Pedro llamando al diluvio figura del bautismo y san Pablo dando significación a los hijos que tuvo Abrahán de la libre Sara y de la esclava Agar. Tipos naturales son los tomados de la creación y de sus obras, porque la creación fue figura de la regeneración del hombre en Jesucristo.
Regla de interpretación
P. ¿Qué reglas deben guardarse en la interpretación de la sagrada Escritura?
R. [1.ª] La Escritura debe ser interpretada por ella misma, es decir, siempre que un escritor inspirado haya determinado <*39*> el sentido de un pasaje no hay que apartarse jamás de él, porque lo dio el mismo Espíritu Santo. 2.ª La Escritura debe explicarse por la tradición de las Iglesias primitivas; porque nacida ésta de los apóstoles o de sus inmediatos discípulos y transmitida a todas las Iglesias tiene la autoridad de la misma Iglesia. 3.ª Debe ser interpretada por el consentimiento moralmente unánime de los Padres cuando se trata de la fe y costumbres. 4.ª Debe interpretarse no por la razón sola ni por revelaciones inmediatas, ni por un auxilio especial o individual del Espíritu Santo, sino por la autoridad infalible de la Iglesia, cuius est iudicare de vero sensu et interpretatione Scripturarum. 5.ª Debe interpretarse por la doctrina unánime de los antiguos y modernos intérpretes católicos a no tenerse razones evidentes de que se equivocaron, y que no pudieron saber las razones de la nueva interpretación.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 49, págs. 1-16
Sobre el Génesis
Escritura sagrada
Del Pentateuco
Moisés es el autor del Pentateuco, como lo prueban diferentes frases del mismo libro en que se le manda por Dios que lo escriba y por lo tanto no se escribió ni en tiempo de Esdras pues ya existía en la separación de las diez tribus, ni en tiempo o poco antes de la separación, pues el templo se formó conforme a la ley. Ni tampoco debe decirse que Moisés escribió sólo la ley y lo demás los notarios públicos, pues en el capítulo 17 del Deuteronomio se lee que Moisés recopiló en aquel libro toda la ley; es así que en aquel libro se leyeron otras cosas que no pertenecen a la ley, como viajes, etc.; luego alguna cosa escribió además de la ley. Además en esta recopilación no se dice que la otra ley le hiciera otro, y finalmente que a pesar de la menudencia con que refiere las genealogías, los levitas, etc., no habla sin embargo de estos notarios públicos. Que pudo escribirlo no hay duda. El Génesis en Egipto, y los otros durante la peregrinación.
El primer libro del Pentateuco es el Génesis; su argumento es describir: 1.º El orden de la creación y especialmente la del hombre. 2.º La regeneración de la humanidad en Noé y 3.º La elección de la familia en quien quería se cumpliesen sus promesas.
El Génesis, como todos los demás del Pentateuco han sido escritos en hebreo.
... y otros incrédulos han querido negar la existencia de Moisés diciendo que los personajes que las otras naciones reconocieron como verdaderos fueron fábulas o tradiciones personificadas, luego también Moisés. Pero en este argumento pues no hay la misma paridad. De Moisés está la no interrumpida y clara (?) de todo un <*2*> pueblo, el consentimiento de los escritores paganos Tácito, Diodoro y otros; la más exacta legislación civil y sagrada que no reconocen otro autor, la sencillez de su historia, la verdad de sus narraciones y otras mil pruebas; y si esto no prueba nada podremos descreer la existencia de Zoroastro, Confucio, Mahoma y otros, que no pueden contar en su apoyo las razones que militan en favor de Moisés; además en esta creencia se funda la religión cristiana, esto ha manifestado Jesucristo y, por lo tanto, lo que esté en favor de la religión cristiana está en apoyo de Moisés. Su libro es el más antiguo del mundo como veremos más adelante y por lo tanto tiene en su favor una autoridad muy respetable.
Moisés, pues, empieza su narración sencilla a la par que sublime del Génesis con esas palabras, In principio, creavit Deus coelum et taerram. In principio, hoc est: 1.º In Filio. 2.º Ante omnia. 3.º In principio temporis. 4.º In summa vel summatim. 5.º In instanti. 6.º In fundamento, hoc est, principium, etc.
Con las tres primeras exposiciones se echan por tierra los sistemas de la eternidad de la materia y de los átomos y de la necesidad de esta unión en los átomos. Que la materia no pueda ser eterna está probado con los argumentos teológicos más claros. Porque esta materia o existe desde la eternidad como efecto de las operaciones de Dios o existe por sí propia. Si lo primero, es imposible porque no puede haber dos seres infinitos, y además si fuera eterna esencialmente sería inmutable; si inmutable, Dios no podría obrar en ella, cuando (?) necesariamente.
Se dice luego eterna, pero no por su propia virtud, entonces es (?) ordenada una cosa que ya existe <*3*> eternamente. Ni se nos oponga el fútil argumento de los deístas, que Dios o no quiso o no pudo crearla, porque a esto responderemos que Dios, aunque quisiera en su decreto intentivo crear la materia, no querría sin embargo producir este efecto sino en determinado tiempo o en su decreto ejecutivo. Ni puede existir la materia por sí (porque si existe por sí es necesaria, si es necesaria es inmutable; esto no puede ser porque continuamente muda. Además o estaba en quietud o en movimiento; si lo primero, ¿quién la ha movido?, ¿alguna [causa] exterior? Si lo segundo, o este movimiento le es esencial o no, si lo es, ¿cómo se ha parado, tanto en su grado, en su fuerza como en sus direcciones? Si no le es esencial, le es movido de otra causa, luego no existe sola por sí.
Si se dice que sin necesidad ni causa extrínseca ha existido este movimiento desde la eternidad, por una comunicación de seres, es imposible; por una existencia infinita de seres sin ser necesarios, ni tienen causa de su existencia ni en sí ni fuera de sí, es imposible).
Ni el sistema de los átomos es más racional. En los tiempos ocurridos desde que existe la humanidad no se ha visto ningún palacio hecho al acaso, ni un cuadro perfecto con la mezcla desornada de colores, etc., y esto que todo esto es mucho más fácil que la formación del universo. (?)
¿Y qué diremos de la necesidad de reunirse estos átomos? Alguna causa tenía esta necesidad. Nos es desconocida, dicen. ¡Bello fundamento por cierto!
Finalmente los incrédulos modernos han querido todavía fundar un sistema contra la narración de Moisés, sacado de la geología o estudio material de la tierra. Pero antes de enumerarlos debemos saber que no es extraño que muchos fenómenos los calle Moisés porque siendo su objeto principal la historia o más bien las relaciones del hom- <*4*>bre no refiere de las cosas materiales, sino aquellas que tienen relación con el hombre y su destino, y que sirve para elevarle al conocimiento y alabanza de su Creador. De aquí es que aun cuando algunos seres parece repugnan a la narración de Moisés, esto es por la existencia de otros hechos que Dios obró y cuya circunstancia calla Moisés, o ya porque no lo sabía, o no venían a su principal objeto, o en fin porque Dios no se lo quiso revelar, por cuanto creía dejar el mundo a las disputas de los hombres. Esto mismo sucede con otras contradicciones aparentes, como la genealogía de Jesucristo por san Mateo y san Lucas y otras, las cuales a primera vista parecen contradictorias pero después por hechos deducidos y conocidos por la Biblia se concilian fácilmente. Pero como estos hechos no los tenemos en la historia de Moisés resulta que muchas cosas no se pueden explicar por su sola narración. Pero sin embargo de esto nunca se podrá demostrar que sea directamente contra la narración de Moisés y a lo más serán unas hipótesis que procuran deshacer los expositores católicos.
Cinco son principalmente los sistemas que en este siglo han estado más en auge y que todos han tomado buena copia de las observaciones geológicas.
1.º De la forma de la tierra. La tierra dicen es... achatada por los polos, lo cual prueba que sería antes una masa líquida y que con un movimiento de rotación, sostenida en sus polos, produjo esta figura, pues todo cuerpo líquido debe producir naturalmente esta figura, si se le da un movimiento de rotación. Esto no lo dice Moisés. Luego, etc.
2.º En la tierra se observa un calor progresivo hacia <*5*> su centro, de modo que si se pudiera ahondar dos o trescientos metros se hallaría un calor inaguantable, lo cual prueba que el globo era una masa incandescente y que resfriándose poco a poco fue produciendo y dejando las diversas capas de tierra. De esto no habla Moisés. Luego... <*6*>
La palabra tercera del Génesis, Deus, está en plural ya por el común hablar de los hebreos a las personas distinguidas, ya también según los santos Padres para manifestar el misterio de la Santísima Trinidad.
Coelum et terram, según algunos, como san Agustín, todo lo que hay en el cielo y tierra ya perfecto, pero según la opinión común la masa informe o la materia prima, de la cual fueron sacadas las cosas en las obras de distinción.
2. Terra erat inanis et vacua, o como dicen los 70, invisibilis et incomposita por la tenuidad, desporosidad o fluidez, digámoslo así, de las moléculas».
Et tenebrae erant super faciem abyssi, esto es, sobre la inmensidad de la materia que todavía no estaba iluminada.
Spiritus Dei ferebatur super aguas. Aunque algunos quieren que fuese un viento fuerte, sin embargo es más probable que era el mismo Espíritu de Dios que contenía y como que daba fuerza y vida a estas materias informes.
3. Dixit Deus: fiat lux: Et facta est lux. Palabra admirable ponderada de todos los sabios y que manifiesta la acción simplicísima de Dios.
4. Et vidit Deus quod esset bonum, et divisit lucem ac tenebras. Appelavitque lucem diem et tenebras noctem; factumque est vespere et mane, dies unus.
Muchas opiniones se han suscitado sobre estos versos: unos dicen que era el elemento del fuego, otros una luz que Dios creó y que era destruida después inmediatamente, otros que era el sol, cuya creación pone Moisés el día 4º por anacefaleosis o recapitulación. Otros que era un cuerpo luminoso del cual Dios creó después los astros, el sol y la luna.
Pero ninguno de éstos puede admitirse por las muchas dificultades que (?) y así fijándonos en los experimentos de la (?) eterna podemos decir <*7*> que esta luz es el fluido luminoso que según todos los experimentos modernos es el más universal, el más imponderable y más simple. Dios, pues, cuyo Verbo es luz, que es simplicísimo, que es universal, escogió un ser universal y simple por cuyo medio fuera introducido todas las cosas; es decir, quiso sensibilizar su acción simple por medio de esta luz que, siendo semejante a él en la simplicidad, fuera el agente creado primero y universal de todas las cosas, así como Dios es el universal increado.
De aquí podemos ya deducir qué es lo que constituyó al primer día, lo cual no puede ser más que una aurora boreal. La autora boreal que en el oriente es muy común según las observaciones, se forma como de dos columnas de fuego las cuales uniéndose se levantan formando como medio... y después va desapareciendo, lo que hace creer que son dos corrientes de polo contrario, las cuales tienden a unirse y que son producto de los fluidos de la tierra.
Ahora bien, iluminada la materia informe por Dios, con esta luz-causa (o sea, el fluido que guiara) esta materia recibió vida mineral y al momento hubo de haber una revolución entre ellas, efecto de los fluidos contrarios que imprimió Dios en la materia por medio de la luz, de lo cual resultó por el rozamiento de las moléculas una especie de luz como la de la aurora que, decreciendo después poco a poco, vino a desaparecer, formando lo que Moisés llama primer día. ( Nota. No es irracional decir que los cinco fluidos que se encuentran sean modificaciones de la luz, pues se ve que aquella luz es efecto o término de las (?)de todos los fluidos y aunque sean diferentes se ve que (?) principal. <*8*>
6. Dixit quoque Deus fiat firmamentum in medio aquarum: et dividat aquas ab aquis. Et fecit Deus firmamentum, etc.
Esta división debe entenderse no de aguas materiales que no existían sino de la materia elemental vivificadas ya por la luz y que por su estado de fluidez o disgregación puede llamarse agua, y este espacio que queda entre una y otra materia es lo que se llama firmamento. Así santo Tomás.
8. Vocavitque Deus firmamentum coelum. Et factum est vespere et mane, dies secundus.
Al separar Dios la materia hubo de haber una revolución en las partículas o átomos de la materia y, por consiguiente, otras combinaciones en los fluidos que debieron producir otra iluminación como la del primer día que desapareciendo después formó el segundo día.
9. Dixit vero Deus: congregentur aquae, quae sub coelo sunt, in locum unum, et appareat arida. Et factum es ita. Et vocavit Deus aridam terram, etc.
La formación de la tierra propiamente dicha y del agua verdadera podemos fijarla ya en el primer día. Pues cuando Dios creó la luz y con ella todos los demás fluidos, resulta que las partículas de una misma cohesión y de una misma especie se juntaron y formaron un centro a los cuales iba agregándose las de menor cohesión y menos fuerza. Las partículas de hidrógeno y oxígeno que producían agua al llegar a estas partículas, las condensaba y, por consiguiente, iban quedándose siempre encima de todas las capas de la tierra, las (?) cuando llegaba a tocar estas aguas se condensaban o petrificaban las más ligeras encima de las más pesadas hasta que se acabó por formar toda la materia elemental que quedó abajo.
Esto se ve con algún fundamento en aquellas palabras del libro de Job capítulo 38, 38, donde dice: Quando fundebatur pulvis <*9*> in terra et glebae compingebantur?, es decir, mutabatur pulvis por esta unión que se iba haciendo de las partículas entre sí atraídas mutuamente por los fluidos de un mismo género, et glebae compingebantur, por las diversas capas que se iban formando las más ligeras sobre las más pesadas. Así pues con este lumínico o luz, o sea, el fluido que quiera, instrumento principal de Dios, digámoslo así, en orden a las demás cosas se solventa la dificultad de los que querían dar una duración larguísima a la tierra para poderse ir formando cuando necesita muy poco tiempo por la celeridad con que las moléculas se encontrarían.
De consiguiente ocupando el agua toda la superficie de la tierra, cuya forma no podemos adivinar por no haber recibido todavía el movimiento de rotación del sol. Dios entonces por una acción inmediata de su voluntad dio un movimiento a la tierra modificando el estado que tenía la superficie y los lugares que quedaron más hondos, distribuidos también según la voluntad de Dios, fueron el receptáculo de las aguas a las cuales quiso que Adán llamara mares. Aquí podemos colocar ya la formación de los montes en esta discolación, digámoslo así, de la tierra. De aquí se sigue que las aguas del mar están en los lugares más hondos y no como algunos han querido suponer que están más elevados que la superficie de la tierra y se sostiene por un precepto conservador de Dios. <*10*>
11. Et ait: Germinet terra herbam, etc.
A la separación del agua de la tierra quedaron en la superficie de la tierra materias, que compuestas de diferentes cuerpos y movidas por la acción de la materia superior tenían ya la disposición de producir plantas y árboles los cuales, según la opinión más común fundada en lo literal del texto, fueron formados en su estado perfecto.
De consiguiente según la fuerza del texto sagrado en las otras operaciones anteriores hubo una acción inmediata y por esto usó de la palabra fiat, pero en esta ocasión ya sólo manda a la tierra que produzca aquello que en su creación le ha dado virtud de producir. Que la formación de las plantas y árboles se deba en parte a la influencia de las materias o cuerpos superiores, se ve por cuanto toda se dirige hacia el cielo como a su principio o centro común. De aquí vemos algunos dirigir o presentar siempre su cáliz al sol, como si fuera atraído por él, al paso que las que se encuentran como los minerales en la tierra, todas se dirigen a la misma como a su centro. En esta formación se encierra también las hierbas venenosas como diremos después.
14. Dixit autem Deus fiant luminaria in firmamento coeli, etc.».
Dios después de haber creado la tierra se dirigió a organizar, digámoslo así, la materia (?) había quedado y le dio acción y leyes por (?) atrayéndose unas a otras formaron (?) globos en la magnitud que Dios les señalaba (?) en su distancia proporcionada. Entonces (?) la influencia de estos astros <*11*> con otros, del sol sobre la tierra, la luna y otros y de unos planetas mayores con otros menores según las leyes de atracción y repulsión. Como consecuencia de estos movimientos la tierra, al ser movida por el sol, y sacada, digámoslo así, de su estado de inercia y sustituyendo a ella el movimiento de rotación debió experimentar en sus polos algún achatamiento atendido el estado de blandura en que todavía se hallaba la tierra. Al mismo tiempo, atraída la tierra por el sol, se dirigió hacia allá hasta que se equilibraron los polos positivo y negativo, y entonces retrocedió otra vez no rectamente, si no que presentándole la tierra media cara al sol según el movimiento de rotación, debió el sol alejarla de sí formando ella una elipse o círculo prolongado, y así fuese separando hasta que perdiendo la fuerza el polo Norte era otra vez atraída por el sol, y así sucesivamente. Y éste es el movimiento que los astrólogos observan en la tierra. Tanto el achatamiento como este movimiento de la tierra formando elipses se ve en experimentos pequeños por medio de las corrientes eléctricas. Así pues se formó el sol, la luna y estrellas fijas.
Hay aquí algunas cuestiones. Si los planetas, cometas, estrellas candentes, y uranolitas fueron formadas por entonces. Es probable que no, porque debiendo existir algún (?) entre el espacio que hay de un globo a otro quia in natura non datur, se sigue que Dios dejaría una gran parte de esta materia, elemental sin combinar lo cual (?) estado de separación en que están por (?) de algunas estrellas llegarían a (?) otra vez cuando llegan a (?) de su agente. De (?) es que de todas sólo se puede <*12*> fijar la venida, pues de las demás no puede fijarse. De aquí que se pueden explicar los fenómenos que han aparecido de las estrellas uranolitas que han caído y que se componen de hierro y otras materias, que no son sino la combinación de la materia superior.
Y las puso para señal en día y noche, en tiempo y años. Esto perjudica en nada la opinión de aquellos que dicen que da vueltas la tierra, por lo mismo que sirve para señalar días y años. Y se hizo el día cuarto. Aquí no hubo ya frotación de moléculas y por lo tanto usó la luz de los otros días que fue sustituida por la del sol.
Versículo 20: Producant aquae... et volatile... Crescite et, etc.
Dios de las aguas como de materias produjo los peces y las aves y esto además aparece por el (?) que tienen unos con otros, pues tienen alas para avanzar y atrasar, tienen colas y muchos habitan del mismo modo en el agua que en la tierra; de aquí pues se formaron todas las especies de aves y peces. Adviértase que en el hebreo dice... es decir, por la multitud de los vivientes en particular los del agua que son infinitos mirados con el microscopio. De aquí es que la mayor parte de los insectos que aparecen de la putrefacción de las aguas no se formen entonces, sino que ya existen, sólo alimentados con la materia que cría la putrefacción se aumentan y toman nueva forma y color. Finalmente les manda crecer no individualmente (?) por precepto sino con una bendición (?) y providencia para que se multipliquen (?) eso el día...
Versículo 24: Producat terra animam viventem in genere suo, etc. (?) Dios en el día quiso (?) los vivientes de más <*13*> perfección y al efecto de la tierra que había formado por una acción inmediata creó los animales de todas especies, un par al menos de cada especie. Se pregunta si Dios creó todas las especies de animales que ahora existen: a esto debemos decir que aquellas especies de animales que provienen de diferente especie no las creó, como los mulos, y en prueba de ello que Dios manda a los judíos que no permitiesen su mezcla. Dios creó estos animales así como también los peces y aves en estado perfecto. Dice que creó iumenta et bestias para distinguir los animales domésticos de los silvestres. Todas estas clases, tanto de animales terrestres como de peces, todas son producidas por sus especies. En cuanto a los insectos, algunos son producidos por sus especies, otros son producidos por las putrefacciones y combinaciones de humores, a cuya materia ha dado Dios virtud y semilla de todas estas cosas.
Dispuestas así todas las cosas aunque todas ellas cantan la gloria de Dios, sin embargo no había una que diera homenaje racional y así para producir una criatura que fuera como sacerdote de toda la naturaleza y que en nombre de toda ella le ofreciese culto creó Dios al hombre, y esto no con imperio absoluto como las demás criaturas sino como entrando en consejo las tres divinas Personas: Faciamus. Su objeto es también el destinarle a ser rey de la naturaleza (?) a las demás criaturas vivientes y usando de (?) vivientes.
Versículo 27: Et creavit Deus hominem ad imaginem suam... et similitudinem. Dios quiso crear (?) a semejanza suya. Acerca de cómo el hombre es imagen... <*14*>
¿Subsiste el paraíso? Subsiste el lugar del paraíso, pero ya no existe la amenidad propia del paraíso, y es probable que aun el mismo terreno inundado por el diluvio habrá sufrido muchas modificaciones sepultándose quizás en la tierra. ¿Hasta dónde llegaba el paraíso? No se sabe, sólo sí que no sería de mucha extensión, y la objeción que se podría hacer de si Adán no hubiera pecado, donde estarían los hombres, debemos decir que regularmente todo el mundo hubiera sido lugar conveniente, pues no hubieran tenido que experimentar los inconvenientes de ahora, y además que hubieran podido trasplantar el árbol de la vida y tener con él el remedio contra las miserias del cuerpo, y aunque hubieran tenido lejos el árbol de la ciencia del bien y del mal, sin embargo hubieran podido pecar con el deseo, y por eso perder la justicia original.
Dios reunió en el paraíso árboles de todas clases, hermosos a la vista y dulces al paladar, y en medio el árbol de la vida, y el de la ciencia del bien y del mal.
¿Qué es este árbol de la vida? ¿Cuáles sus efectos?
Teniendo el hombre en el primer estado vida animal, tenía dos defectos que contrarrestar, uno el de la pérdida del húmedo por el calor natural que es instrumento del alma, y contra esto tenía la comida de los otros frutos del paraíso; el otro defecto es la debilitación del vigor específico por la mezcla de la sustancia de los otros manjares y contra esto estaba el árbol. De consiguiente este árbol tenía virtud de fortificar la especie para que no envejeciera sino que se mantuviera fuerte y robusta. Esta virtud del árbol era natural comunicada por el mismo Dios y como a cosa finita no (?) más que virtud finita y así una vez (?) hubiera vivido hasta cierto tiempo, pasado (?) le hubiera tras- <*15*>ladado al cielo y hubiera tenido que comer otra vez del árbol de la vida, aunque algunos quieren suponer que hubiera servido para un tiempo indefinido. Este árbol regularmente se hundió en el diluvio.
Y el árbol de la ciencia del bien y del mal. Este árbol se llama o por anticipación al efecto que produjo o, como quieren otros, Dios mandó a Adán llamarlo así porque significaba el bien y la felicidad si se abstenían, o el mal y la desgracia si usaban de él. Acerca de la clase de árbol que era discuerdan los autores; unos dicen que era un manzano según aquello del Cántico: Sub arbore malo erupta est mater tua, y otros que era higuera por el texto del Génesis que dice que se compusieron y juntaron hojas de higuera. La primera parece más regular.
Dispuestas todas estas cosas del paraíso después de haber creado Dios al hombre en el día sexto le introdujo en el paraíso Ut operaretur et custodiret illum, esto para trabajarle no con un trabajo ímprobo y pesado sino con un trabajo de recreación y para experimentar las producciones de la tierra y tener un motivo más de alabar al Creador. De aquí la necesidad que tenemos todos de trabajar, condición necesaria del hombre, no sólo después del pecado sino antes de él también; et custodiret illum, para significar la potestad y dominio que le daba y además en un sentido místico para que lo guardase para él, cumpliendo los preceptos que Dios le había impuesto, el cual le será quitado si no los guardaba.
Versículo 18: Dixitque Deus: non est bonum hominem esse solum. Esto lo dice Moisés por recapitular (?) había apuntado, es decir, que Adán era el único entre (?) de animales que no tenía otro en su especie, (?) que tuviese una compañera <*16*> con quien comunicar sus afectos, conversar, alabar al Creador y propagar la especie.
Versículo 19: Formatis... animalibus... adduxit ea ad Adam.
Dios por medio de ángeles hizo venir a la presencia de Adán todos los animales, es decir, un individuo o dos de cada especie que Dios había criado y Adán con la ciencia infusa que tenía de todas las cosas naturales y conociendo por consiguiente sus propiedades les puso el nombre conveniente a cada una de ellas; de aquí es que todos los animales que conservan el nombre que tenían en hebreo se ve que lo tenían adecuado a su naturaleza, lo que hace creer que la lengua de Adán era la hebrea. Y en todos estos animales no encontró Adán semejante a él.
Versículo 21: Entonces envió Dios sueño en Adán...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 50, págs. 1-8
Versiones del Antiguo Testamento
y autores de libros bíblicos
...la lengua de Noé, y así se cree que la lengua hebrea sería la de Adán, ésta pues fue la lengua vulgar de los hebreos por muchos siglos y cuasi todos sus libros inspirados son escritos en este idioma; sin embargo algunos para impugnar la autoridad de la Biblia dicen que fue poco tiempo vulgar el hebreo entre el pueblo y que por esto los doctores de la ley introdujeron novedades en la Escritura; llegando a ser un libro misterioso para el pueblo. Pero esto es falso, en primer lugar porque la lengua hebrea como la más simple de todas y más sencilla estaba menos sujeta a variaciones; además porque estaba prohibido a los hebreos la comunicación con las demás naciones. Además se leía al pueblo todos los sábados; ni tampoco se perdió en la cautividad de Babilonia porque el tiempo que estuvieron entre sus opresores no fueron más que cincuenta años, y en ellos tenían comercio consigo mismo y tenían tribunales propios como se ve en la causa de Susana, y además se ve en el paso de Asafat que en el sitio de Jerusalén, habiendo llegado a sus murallas para tratar de paz, le dijeron los ancianos que no hablase hebreo porque el pueblo no le entendiese y él entonces clamó más alto en hebreo para que el pueblo le entendiese. Luego en la cautividad de Babilonia no se perdió el hebreo; cuando se corrompió fue después de la cautividad en que habiéndose casado los judíos con mujeres caldeas, los hijos empezaron a hablar en ambos idiomas y de aquí vino a formarse el siro-caldaico que era el del tiempo de Jesucristo. En hebreo del Antiguo Testamento fueron escritos el Pentateuco. <*2*>
VERSIONES
Versión del Antiguo Testamento
Del Antiguo Testamento no se hizo más que una versión, es decir, la de los 70, intérpretes enviados, según se dice, por el sacerdote Eleazar el emperador Ptolomeo Filadelfo que se lo había pedido; reunidos en celdillas separadas trabajaron todos la Biblia en setenta y dos días, todos igualmente; algunos la repudian como falsa, pues se duda de la persona de Aristeo, que es quien lo cuenta, y además que san Jerónimo y algunos Padres la desechan; sin embargo los modernos admiten el hecho y que se hizo la traducción por aquel tiempo y que sirvió para los judíos helenistas, pero no admiten las circunstancias, pues cuenta el mismo Aristeo que después de hecha se leyó a los muchos hebreos que allí había, y respondieron todos que era un milagro pues estaba conforme con el original; luego le tenían; luego no era necesario irle a buscar.
2.º Algunos afirman que fueron inspirados, pero otros lo niegan afianzados en algunas faltas que se encuentran y algunos barbarismos, y también por san Jerónimo que hablando de ellos dice: Aliud est esse vatem aliud esse interpretem.
3.º No tradujeron unos mismos todos los libros, sino que los 70 sólo el Pentateuco o la Ley, pues se ve por la diferencia de estilo y porque dice que enviaron a pedir la Ley que, según Josefo, el Pentateuco, a diferencia del Nuevo Testamento, en que se llama Ley a todo el Antiguo Testamento, y gracia al Nuevo.
4.º Ha gozado mucha autoridad, ya por el cuidado con que procuraron conservarla los judíos helenistas, ya porque la Iglesia la aceptó desde los apóstoles, y ya también porque se hizo según ella la Vulgata latina. <*3*> Después de Jesucristo se han hecho algunas versiones de la de los 70, en primer lugar la Itálica o antigua que data desde los tiempos apostólicos, pues en el tercer siglo ya se llamaba la antigua por Orígenes. Se hizo siguiendo literalmente el texto griego; de aquí resultó muchos barbarismos y confusión en ella. También se hizo la de Orígenes, el cual reunió todas las versiones que se habían hecho poniendo en unas lo que faltaba en las otras, advirtiendo con un paréntesis u otros signos lo que añadía de las otras, pero habiéndose ido quitando los paréntesis en las copias, pronto llegó a desaparecer la verdadera de Orígenes. Después se hizo una versión por Luciano, presbítero de Antioquía, y otra por Sigio, obispo y mártir, hasta que vino san Jerónimo e hizo una versión del original hebreo, y fue aceptada por toda la Iglesia perdiendo con este motivo la Itálica.
De la versión de san Jerónimo
1.º Aunque algunos han querido dudar, o mejor, negar a san Jerónimo el mérito de la Vulgata moderna, y otros han querido suponer que sólo tradujo algunos libros, sin embargo debemos decir que san Jerónimo tradujo todos los libros del Antiguo Testamento. Por la carta de san Dámaso a él, y viceversa, por las de san Agustín y él disputando acerca de algunos puntos difíciles y finalmente el asentimiento de los Padres inmediatos, de la mayor parte de los doctores católicos, de algunos protestantes y el llevar cada libro el prólogo de san Jerónimo.
2.º No fue inspirado san Jerónimo, como algunos suponen, pues su dicho de Aliud est esse vatem aliud interpretem se le puede aplicar a él en esta ocasión. Además los Padres contemporáneos en las copias corrigieron algunas palabras y también porque se encuentran algunos barbarismos.
3.º Supuesto esto, algunos han querido quitar el mérito a la traducción de san Jerónimo, en especial Juan de Clere, pero todos los demás, hasta los protestantes, le consideran como único capaz de poder emprender una obra semejante por los muchos medios que contaba para ello; en <*4*> primer lugar su conocimiento profundo de las lenguas latina, griega, caldea y especialmente en la hebrea, pues según dice él mismo tenía amistad con cinco rabinos célebres que le ponían a la altura y conocimiento de todos los secretos de la lengua hebrea; podía disponer además del conocimiento que tenía de la historia profana de todos los pueblos, cuyo estudio había adquirido en Roma; tenía además los viajes que había hecho por toda la tierra santa, fijándose finalmente en Belén; está también en apoyo de la versión de san Jerónimo la fidelidad con que procuró traducirla.
4.º Pues si su traducción no se diferenciaba del sentido de la Vulgata Vetus, la dejaba estar por no introducir novedades, y sólo cuando había alguna discrepancia lo traducía según su parecer; de aquí es que todos los Padres contemporáneos le reconocieron como doctor de más mérito en esta materia y admitieron su versión.
5.º Aunque otros de su tiempo la reprobaron porque decían que quería introducir novedades contra la versión griega y latina, sin embargo muchos doctores la admitieron, y aunque san Agustín no la admitía al principio, después en su Speculum se guía por la de san Jerónimo.
Además la Iglesia romana la reconoció luego y la Iglesia de España la aceptó al momento por cuanto Luciano envió seis copiantes a Belén para que escribieran todo lo que traducía san Jerónimo. Y san Isidoro en el siglo siete dice que todos la reconocían.
Sobre si la actual versión es la misma de san Jerónimo, debemos decir que sí, al menos en su sustancia, exceptuando algunas palabras accidentales introducidas por los copiantes, pues en el siglo VII y IX se hizo una corrección por Alfonso, en el XI por S. Franco (?), en el XIII, después de la imprenta, se hicieron dos correcciones, una bajo Sixto V, otra bajo Clemente VIII. Muchas enmiendas se hicieron, pero ninguna de ellas tocó la sustancia sino que son expresiones más o menos exactas, y otras que habían sido introducidas por los copiantes. <*5*>
Del Decreto del Concilio Tridentino
1.º El Concilio Tridentino no rehusó la versión griega y hebrea, ni la pospuso a la latina, sino que la antepuso a las latinas que se hicieron especialmente en el siglo XVI, como se deduce de las mismas palabras del Concilio y de los teólogos que asistieron a él, como Bellarmino, etc.
2.º Ni decretó auténtica en el sentido de que no contiene nada contra la moral y religión, pues eso no haría más que declararlo y darle la autoridad que se da a cualquier otro libro, sino que decidió que en la sustancia era el mismo que escribieron sus autores inspirados, esto es, la palabra de Dios.
De otras versiones
Además de la Vulgata se hicieron otras versiones después de Jesucristo porque antes no se hizo más que la de los 70; éstas son: 1.ª La de Aquila, judío natural de Sinope, el cual la tradujo del hebreo al griego palabra por palabra y, por consiguiente, muy oscura aunque fiel, por esta razón adquirió mucha autoridad en la Iglesia; la 2.ª de Símaco, también judío, que la tradujo muy libre, buscando más el sentido que las palabras y por demasiado libre, aunque de mérito, fue mirada con poco aprecio; éstos dos vivieron el primero a principios del segundo siglo, el otro, a fines. Otra versión hubo de Teodoción que, viviendo a mediados del siglo II, guardó un medio entre ambos, ni muy literal ni muy libre, y ésta fue mirada con más deferencia, haciéndose casi general.
Después vino Orígenes, y para combatir a los judíos que decían tenían falsas las Escrituras se propuso hacer una de todas formando sus Tétaplas, Exaplas, Octaplas y Neotaplas: en la primera, puso el hebreo con caracteres hebreos y griegos, la versión de Aquila, de Teodoción y Símaco, anotando con unos ébulos y asteriscos lo [que] faltaba y sobraba en <*6*> unas u otras; en las éxaplas añadió una quinta versión que salió por aquel tiempo, en sus óctaplas, dos versiones que salieron también, después concluyó sus neótaplas; esta obra le costó veintisiete años y la compuso en volúmenes. Ahora ya no existe ningún ejemplar.
Después se han hecho otras versiones de menor nombradía como la Santi Pagneno, bibliotecario de Roma, del hebreo al latín, y en el siglo pasado un sacerdote de Francia vertió otra que, aunque fue de mérito y elogiada por el papa y condecorado su autor por el rey de Francia, sin embargo ha sido poco seguida.
De las versiones al castellano
Muchas versiones se han hecho en este idioma del latín, pero las más principales son la hechas en tiempo de Alfonso el Sabio por un judío llamado Moisés (?). La hecha en tiempo de don Juan II de Aragón, la Ferrarense, la del obispo Amat (1628) que, aunque de mérito, no tuvo seguimiento por atribuírsele el ser jansenista, y además la del padre Scio el año 1778, que ha sido la más seguida de todas.
Corolarios
1.º La Iglesia no está obligada a traducir en lenguas vulgares de todos los pueblos, pues ni los apóstoles lo hicieron ni consta de ninguna parte, además de que si esto fuera, cada siglo tendría necesidad de reformarlas por las alteraciones que sufren las lenguas vivas. 2.º Ni es necesario a todos el leer las sagradas Escrituras, pues según san Pedro no es necesaria sino la fe, la cual puede saberse sin leer la sagrada Escritura, y con ella los santos Padres, san Ambrosio, san Agustín y otros, y la razón misma lo dicta, pues hay algunas cosas oscuras que, leídas por inexpertos, hacen dudar a cada paso, como sucede con los protestantes. Los judíos no la dejaban leer toda a jóvenes, y la Iglesia siguió en parte esta disciplina no dejando leer el Cantar de los cantares, a menos que no tuvieran 29 o 30 años. <*7*>
Autores de libros sagrados
De los libros sagrados, acerca de unos se sabe con certeza, ya porque están al principio, ya por el decurso de la obra, ya por la tradición; otros son probables, otros inciertos.
Los ciertos del primer modo son: todos los profetas, excepto Daniel, los Proverbios y el Eclesiastés por Salomón, Neemías; todas las cartas de Nuevo Testamento excepto la de los Hebreos, las tres cartas de San Juan, Apocalipsis.
Los ciertos del segundo modo son: Daniel, el Cantar de los cantares por Salomón.
Los del tercer modo son: el Pentateuco, excepto el último capítulo, los cuatro Evangelios.
Los probables son: Job, por él mismo, Josué, por él mismo.
Los inciertos son: Rut, Ester, algunos dicen que Mardoqueo, Tobías, se dice que los dos, Sabiduría, se dice que Salomón, pero es más probable... <*8*>
Lugar y tiempo en que escribieron
Pentateuco por Moisés. El Génesis después de la promulgación de la ley en el desierto. En un mismo año, el Génesis, Éxodo, Levítico, y Números, hasta el capítulo 9, desde el 9 hasta el 11 según iban sucediendo las cosas y los demás capítulos, y el Deteuronomio, poco antes de su muerte. El último capítulo lo escribió Josué, después de entrar en la tierra prometida en la llanura de Moab; es el más antiguo: 300 o 400 y, hasta otros, 700 años: son los más antiguos que se conocen.
Josué: escrito por él mismo desde 7 al 17 de su gobierno en Tamabere; los últimos capítulos cerca de su muerte y el último capítulo fue escrito por Caleb, o por los ancianos del pueblo, o por Samuel 300 años después.
Jueces. Si a Samuel, 340 años después de Josué.
Rut. Apéndice de los Jueces y prólogo de los Reyes, por el mismo tiempo o en tiempo de David.
1.º de los Reyes. Por Samuel 340 años después de Josué retirado en Rámata.
2.º, 3.º y 4.º de los Reyes. Unos Anatán, otros que en la cautividad de Babilonia, pero es probable que sucesivamente por diferentes autores y compendiados por Esdras.
Paralipómenos. Complemento de los Reyes. Después de la cautividad, pues habla de Ciro y Esdras.
1.º de Esdras. Por él mismo después de la cautividad, del 50 al 80 de la transmigración; Neemías poco después de Esdras.
Tobías. Por padre e hijo en tiempo del rey Josías entre las dos cautividades.
Judit. Incierto: unos que es del pontífice Joaquín, otros en tiempo de los Macabeos, antes o después de la cautividad, pues no se sabe cuándo sucedió la paz de que allí se habla.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 51, págs. 1-3
Preguntas sobre temas morales
1.º ¿Hay necesidad de advertir actualmente en el confesionario todos los pecados que hay en cada acción?
2.º ¿Es suficiente para sentarse en el confesionario el saber dudar de la mayor parte de los casos?
3.º Del jurar con anfibología.
4.º De las excomuniones de la bula In coena Domini.
5.º ¿Si hay retractación virtual acerca del hurto, si no tiene intención de hurtar materia grave?
6.º Si uno administra sacramento con excomunión menor ¿cómo peca?
7.º ¿Puede uno comer carne y lacticinios?
8.º Si uno tiene jurada muerte a otro, ya sea por reparar alguna ofensa, o no, y se cree con fundamento que la ejecutará a traición ¿puede el otro anticiparse a darle muerte?
9.º ¿De qué bienes está obligado a restituir el que ha hecho algún daño o debe alguna cosa?
10.º ¿A qué clases de personas es obligado a restituir el que mató?
11.º ¿Si uno tuviera probabilidad, al dar la comunión, de que las formas que quedaban corrían peligro de corromperse, y él no pudiera sumirlas por no estar en ayunas, podría dar dos o tres o más a cada una de las personas a quienes da la comunión?
11.º bis. Quid intelligitur pro rata dubii?
12.º ¿Qué quiere decir prescribir y (¿?)?
13.º ¿Es lícito el hacer recompensación de una cosa o empleo prometido cuando por ella se ha hecho algún servicio?
14.º ¿Qué sacramentos puede administrar lícitamente el sacerdote sin licencia del párroco?
15.º ¿ Utrum Jesucristo ame ahora con amor de pasión o del apetito sensitivo?
16.º In articulo mortis, ¿cuándo puede absolver el que no tiene jurisdicción?, ¿puede hacer integridad moral, o debe hacerla entera, si hay tiempo?
17.º ¿Qué pecados papales reservados puede absolver el confesor?
18.º ¿Qué dolor era necesario en la ley antigua?
19.º ¿A qué está obligado el confesor, si peca o falta en alguna cosa del sacramento de la penitencia?
20.º ¿Peca contra caridad el que celebra en pecado por uno?
21.º ¿Por qué ha de pecar contra justicia conmutativa?
22.º ¿En qué se distinguen los escrúpulos y la conciencia escrupulosa?
23.º ¿ Utrum si vale más la misa de más precio que la de menos?
24.º ¿Si es mejor decir dos misas con los diez reales que una con los mismos?
25.º ¿Puede cualquier sacerdote absolver las censuras reservadas al que no quiera?
26.º ¿Las censuras latas incurridas pueden ser absueltas antes de ser públicas?
(Ejemplo de uno que vende o que compra ya siendo de otros) <*2*>
27.º ¿Si un herido de gravedad se está muriendo, tiene obligación un sacerdote no párroco, aun con peligro de la vida, aun cuando no pida confesión?
28.º ¿Cuando vende una cosa y sabe después que era robada y él la había comprado a otro?
29.º ¿Si pecan los que hacen mezclas en los géneros o inventan medios de hacer la misma cosa con diferentes medios que comúnmente se usan?
30.º De la usura. ¿Si se puede recibir más del 6%?
31.º ¿Qué ignorancia excusa de la excomunión?
32.º Del que mezcla en las cosas vendibles guardando el justo precio.
33.º ¿Se puede seguir opinión más probable en la administración de los sacramentos, dejando la menos probable pero más segura?
34.º Si uno, v. g., hace una acción con malos medios para que uno se gaste alguna cosa y éste se la gasta por miramiento o por otro fin no del todo coacto, ¿estará obligado a restituir?
35.º El que sabe que uno ha caído en herejía o la ha pronunciado, ¿qué obligación tiene?
36.º ¿Es conveniente advertir a un penitente que ha cometido un pecado que tiene excomunión, si él tiene ignorancia de ella?
37.º ¿Por qué la concupiscencia es contra la naturaleza, y hasta qué punto la razón puede prácticamente ser deshonesta?
38.º ¿Cómo se entiende que la Iglesia es católica?
39.º ¿Qué pena es la pena del sentido actualmente en las almas del purgatorio?
40.º ¿Qué es el privilegio de altar privilegiado?
41.º ¿Qué diferencia hay de probabilidad a duda?
42.º ¿Qué pecado es decir voto a Cristo?
43.º ¿Si un adúltero no prevé las obligaciones de alimentar a los hijos, y no lo sabe, está obligado?
44.º ¿Si una opinión es seguida de algunos autores puede permitirse o al menos puede seguirse?
45.º ¿Debo advertir todos los pecados que mudan de especie?
46.º Los que van a cazar o viajar el mismo domingo o la víspera y no oyen misa, ¿pecan?
47.º ¿Cuándo puede decirse que hay escándalo?
48.º ¿Qué, si uno se ríe cuando murmuran o dicen deshonestidades? <*3*>
49.º De las indulgencias.
50.º ¿Está uno obligado a entregar al obispo el libro prohibido de otro?, ¿o puede volverlo al dueño?
51.º ¿Un joven que tiene amores con otra con quien ha pecado dos o tres veces en una sola confesión, está en ocasión próxima? ¿Y qué si ha pecado después de diferentes confesiones, pero después de mucho tiempo de haberse confesado?
52.º Si uno tiene tactos consigo y con otras al mismo tiempo, ¿cuántos pecados comete?
53.º Si uno ha maltratado a otro, pero el maltratado no lo sabe, ¿está obligado el maltratante a pedirle perdón por un tercero sin decirle quién es?
54.º ¿Si uno o una tiene relaciones con intención de casarse con otro que sabe es incrédulo o dado a tráficos deshonestos o la invita a pecar?
55.º ¿Es lícito sustraerse a las contribuciones del gobierno?
56.º ¿Si un comerciante tiene encargo de llenar una cuba de vino o aceite de 30 cántaros y en ella no caben más que 29, podrá cobrar como 30 procurando no medirlos, o por ser ésta la costumbre?
57.º ¿Es pecado decir Recristo me valga?
58. ¿Qué diferencia hay entre los votos y juramentos hechos a Dios, y por qué éstos no puede dispensarlos el que tiene facultad de los votos?
Escritos III, vol. 6.º, doc. 52, págs. 1-8
Del sacramento de la penitencia
Sacramentum poenitentiae
Poenitentia, virtus, necessaria necessitate medii et praecepti divini. Effectus: remissio peccatorum et poenae aeternae.
Poenitencia, sacramentum, definition. Differt ab aliis, in 1º per modum iudicii et qua materia poenitens.
(?) 1.º Est sacramentum ex..., etc. 2º. Et (?) peccata. 3.º Partes essentiales quatuor. Actus poenitentiae tres, necessaria necessitate praecepti in re-media in voto saltem implicito.
(?) 1.ª: ¿Quando instituta fuit?
2.ª In quibus differt de iudicio forensi?
Cap. 2
Materia remota, proxima, necesaria et libera.
1. An peccata remissa sint materia sufficiens.
2. An adultus baptizandus sub conditione debeat peccata iam accussata confiteri: (?) et suadendus ut fiat.
3. An absolvendus et baptizandus conditio sub quid prius? Parvi interest (?) confiteri prius et absolvere postea.
4. An peccatum accussatum in genere valide vel licite.
5. An debet inquiri materia certa si ponitur dubia sufficiens vel de dubio dolore de venialibus.
6. An debeat absolvi qui non affert materiam necessariam. Non, sed expedit, et si adest notabile tempus, debet ex caritate - Resolves: 1º. <*2*>
Forma
Essentialis: Absolvo a peccatis tuis. Probabilis: Absolvo te. Apud omnes: Absolvo a peccatis tuis; non absolvo in forma deprecativa.
Praesentia moralis, 20 passus.
An tam a censuris quam a peccatis per absol (?) a peccatis.
An valida si prius a peccatis quam a censuris?
Forma conditionata
1. Valida est de praesenti vel de praeterito – Objet...
2. Licita, urgente causa, non levi causa, sed extrema et gravi.
Regula 1ª: Probabilius quado exponitur damnum grave spirituale potest et debet. Regula 2.ª: Potest quando exponitur bonum notabile spirituale non necessarium. (?). 1.º (?) 2.º Materia sufficiens dubia in confessione annua. 3.º In dubio iurisdictionis 4.º Utrum fuerit rite absolutus. 5.º Dubium usus rationis. 6.º Praesentia moralis. 7.º An moribundus petit sacramentum. 8.º Dubium dispositionis poenitentis in gravi necessitate.
Resolves: 1. Absolvendus peccator si de absolutione data dubitatur. 2. Omnes moribundi si non constat certo de mala dispositione. 3. Dubia dispositio in mortis periculo, v. g., (?), navigationis, (?). 4. Pueri et semifatui in dubio de usu rationis aut dispositionis sufficientis. 1. Si sint in articulo mortis. 2. Si annua confessio. 3. Si confitentur aliquod peccatum mortale. Aliquoties in anno etsi levia. 5. (?) dubia dispositio. 6. Poenitentes pii cum <*3*> dubio de materia sufficienti, semel in mense.
De contritione
Definitio. Perfecta et imperfecta. Necessitas. Perfecta vel imperfecta cum sacramento est necessaria necessitate medii. Necessitate praecepti aliquando in vita. Praeceptum obligat per se quando necessitas gravis, v. g., in periculo mortis, in longo habitu peccati; per accidens quando urget aliud praeceptum.
Q. 1: An statim urgeat (?) est praeceptum affirmativum.
2. Quaenam dilatio (?) ultra mensem sed rudes excusantur.
3. An in articulo mortis debeat contritio. Non ad (?), sed sententia communis ad actum caritatis.
4. An actus fidei.
5. An sit peccatum confiteri veniale sine dolore.
6. An contritio debeat praecedere confessionem aut accusationem.
7. Quantum durat actus contritionis in ordine ad absolutionem. Non potest determinari.
8. An novus actus doloris ad novam inmediatam absolutionem. Prob. negative, tamen in praxi tutior sequenda est.
Dotes
Interna, supernaturalis, summa, universalis.
1. An contritio debeat esse summa intensive. Non, sed appreciative.
2. An comparatio formalis inter varia mala?
3. Quantum tempus.
4. An contritio de venialibus debeat gaudere (?) omnibus excepta (?).
5. An attritio formidolosa. An ex poenis purgatorii (?) ex malibus materialibus. 6. An intimi amores. <*4*>
De efficatia contritionis
1. Contritio perfecta iustificat per se.
2. Iustificat cum voto sacramenti.
3. Attritio sufficit ad confessionem.
4. Attritio non iustificat extra sacramentum.
Q. 1. An votum conf. debeat esse explicitum.
2. An contritio remittat poenam. Remittit poenam aeternam. Partem temporalis secundum intensitatem doloris.
3. An attritio remittat venialia extra sacramentum.
4. An contritio vel attritio remittat venialia sine voto sacramenti.
De proposito
Implicitum et explicitum
1. Propositum saltem implicitum est necessarium ad remissionem.
2. Debet esse firmum, efficax et universale.
3...
Q. 1. An debeat esse universale? P. Concina.
2. An si credit relapsurum.
3. An explicitum? Communis negat.
4. Quale propositum in venialibus. Saltem unum sufficit de aliquo genere, vel vitare deliberata vel minuere frequentiam.
De confessione
Est necessaria lapsis de iure divino? Iure ecclesiastico saltem semel in anno.
(?) In articulo et periculo mortis et aliquando in vita per se. <*5*> Per accidens in variis circunstantiis: 1. Quando suscipitur eucharistia. 2. Quando sacramenta administranda. Quando tentatio inminet. An obliget statim? Minime; sed quando non potest determinari.
Dotes
Integra, simplex, discreta, fidelis, etc.
De integritate
1. Omnia peccata mortalia debent accusari quantum moraliter fieri potest.
2. Integritas materialis non semper necessaria.
3. Ad integritatem requiritur diligens examen.
(?) 1. Non tantum species genericae sed etiam infimae.
2. Si non potest inferior, generica.
3. Numerus, si non certus, probabilitor.
4. Si non totam, frequentiam.
5. Defectus circa unum mortale grave.
Q. 1. Qualis numerus in circiter.
2. An excessus notabilis in numero maiori vel minori?
3...
4. An mentiri in confessione?
5. An confiteri uno mortalia et alteri venialia.
6. An fingere vocem.
De peccatis dubiis
1. Circa actum, circa gravitatem, circa confessionem.
1.º An accussari peccatum dubium. <*6*>
(?) commissum. (?) sed si (?) dubium suadendum tamen est.
2. An dubia gravia. Regula 1ª et regula 2ª (?)
3. An dubia declarata?
4. An possit quis accedere ad eucharistiam cum peccato dubio sine confessione? - Af. (?)
Tenetur tamen ad contritionem perfectam.
Circunstantiae: mutantes, aggravantes, minuentes.
1. Mutantes exprimendae. Leviter aggravantes, non.
3. Si ex veniali fit mortale, utique.
Q. 1. An notabiliter aggrav (?). Duplex sentencia; pro negativa in praxi suadendum est. 2. An consuetudo? Non nisi conf. s. inquirat vel, etc. 3. An gradus in incesto? 4. An dignitas personae? vel confessoris vel parochi? 5. An tempus sacrum? 6. An qui peccatum recens ut antiquum? An actus externus? An effectus peccati? Si inmediatus. An numerus personarum. Per se non, tamen... An ligatus voto cum ligata voto. An [ordenandus ?] vel religiosus debet dicere conditionem in [peccatis ?] contra castitatem? (?) personarum in odio?
De peccatis oblitis
1. Oblita debent accussari,
2. Nec differri ad mortem nec...
Q. 1. An oblita (?) alia iusta causa quam primum accusari debeant. 2. An ante communionem.
3. An ad actum contritionis ante communionem.
4. An debeant absolvi necessario? Duplex sentencia.
Causae excusantes
1. Dantur causae excusantes.
2. Quator conditiones: gravissimum imcommodum, fundatum, no adsit alius, confessio sit necessaria.
3. Non difficultas intrinseca.
4. Cessante causa debet confiteri, sic (?)
Infirmitas extrema.
Loquela.
Tempus.
Periculum vitae.
Periculum famae.
Periculum revelationis.
Periculum scandali vel lapsus.
Q. 1. An si non potest confiteri sine revelatione complicis.
2. An potest revelari complex sine necessitate.
3. An liceat petere nomen complicis.
4. Quid excusat a quaerendo alio confessore cui complex sit ignotus?
5. An possit declarari occasio si non potest evitari. <*8*>
7. Quomodo surdi et muti confitendi? Muti signis; surdi (?) debent confiteri. An muti (?) scribere? An ignari idiomatis? In articulo mortis et in confessione annua.
An ignari idiomatis per interpretem? An (?) dubitet de contritione perfecta in articulo mortis.
De absolutione moribundorum
1. Potest et debet quivis aliquo modo petens.
2. Potest quivis in quo praesumitur saltem conditionate.
3. Non potest recusans.
Resolves: 9234 et 5, potest probabiliter qui in actu peccati deprehensus est moribundus.
De examine
1. Tenetur quis ad examen sub gravi.
2. Diligentia seria.
3. Non est aequalis in omnibus.
R. 1. Est grave per se omittere aliquod mortale ex negligentia.
2. Qui est moraliter certus non adesse mortalia non peccat si sine examine.
3. In timoratis mediocris negligentia.
4. Sufficit quae negotia, ubi fuerit, quid in iis circunstantiis.
5. In aegrotis quandoque nullum examen.
Q. An teneatur scribere propter paucam memoriam.
2. Quis ordo in examine. Ratione materiae, modi.
3. Quid agendum si deficiant in examine poenitentes.
53 id="53 "> Escritos III, vol. 6.º, doc. 53 , págs. 1-3
Sacramento de la Penitencia. Eucaristía
Tortosa, 23, abril.
Muy apreciado Pascual: A su tiempo recibí tu favorecida en fecha 3 de los corrientes; y no extrañes te responda con veinte días de atraso nada menos. <*2*>
¿Qué es penitencia como virtud?, ¿como sacramento?
Actos de la penitencia virtud. Efectos. Grados. Necesidad. Materia de este sacramento. La remota de cuántas maneras es. Cuál es la materia próxima. Los tres actos referidos son esenciales. Confesión. La reincidencia preguntada por el confesor, o no. Los mortales indirecte remisos son materia necesaria. Qué dudas puede haber. De cuántas maneras es la confesión. Cómo se ha de dar la absolución. Ministro. Cualidades. <*3*>
¿Qué es misa? ¿De cuántas partes consta? ¿En cuál de ellas consiste su esencia? ¿Por qué se requieren ambas especies? ¿El sacrificio de la misa es de infinito valor? ¿Qué efectos causa? ¿Qué fruto se ha de aplicar? ¿Es lícito decir misa por la limosna futura?
Sigilo, precepto, pecados que comete, materia, modos de violarlo, (caso) quiénes están obligados.
Antequam ad explicationem thesis mihi externo sola sortitam deveniam: perutile ac necesarium nobis est auxilium ab alto a sanctissima scilicet Trinitate expetere ut divina gratia opitulante et intercessione B.M.V., titulo S. Cinguli adjutus necnon Angelici mei praeceptoris divi Thomae Aquinatis iuvamine confirmatus possim veram explicare doctrinam atque errores ubi (?) repellere. His habitis, si mihi dicendi facultatem praestiterit hujus litterarii actus praeses scilicet R.P.R., hujus S.C. sacra scientia meritissimus explector, historiae ecclesiasticae professor, impugnatores mei dilectissimi verae scientiae professores, etc., incipiam explanationem propositionis quae his terminis continetur.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 54, pág. 1
Sobre el acto humano
Tria. Actus: actus humanus et hominis.
Elicitus, internus, bonus, naturalis, validus.
Principia. Nihil de cognitione.
De voluntario: differt a volito et spontaneo.
Perfectum. Simpliciter directum. Positivum. Expresum. Actuale. Virtuale.
R. R. 1.º, 2.º, 3.º, 4.º, 5.º, 6.º, 7.º, 8.º.
De voluntario indirecto.
(¿) Inmediata N. Proxima. Per se.
P. P. 1.º Triplex conditio.
2.º Licet ponere.
R. R. 9.
Articulo libero - D. a necessitate. Coactione. Contradictione. Specificatione.
P. 8ª Homo viator 2ª.
De oppositis
Ignorantia. Positiva. Iuris. Vincibilis. Antecedens. Crasa.
P. P. 1º, 2º, 3º.
R. R.
Concupiscentia. Antecedens. P. P. 1º, 2º, 3º, R. R.
Vis. Absoluta. P. P. 1º, 2º, 3º. R. R.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 55, pág. 1
Una pregunta de moral
Quaestio: ¿Puede uno dar dinero a uno con la condición de que se le ha de volver el mismo valor en trigo, aceite, algarrobas, etc., teniendo que hacerlo esto inmediatamente después de la cosecha?
Escritos III, vol. 6.º, doc. 56, pág. 1
Condiciones para la confesión
Conditiones confessionis: (?) remiseritis peccata, etc.
Institución: principalmente cuando después de resucitado dijo: Quorum, etc. Antes de morir dioles potestad judiciaria: Quodque alligaveritis, etc.
2.º Penitencia: como virtud: es necesaria post peccatum. Nisi r.;
como sacramento: actus poenitentis. 3. (?) Quid est absolución del sacerdote.
3.º Res necessaria ad omne sacramentum: 3. Materia, forma, y persona, ministro cum intentione. Materia: remota: necessaria, libera et sufficiens; proxima: c.c. y satisfacción.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 57, pág. 1
Probabilismo
Del probabilismo
Clases del probabilismo. Cinco. No puede seguirse en materia de sacramentos, de fe, de daño al prójimo.
Opiniones de la probabilidad.
San Ligorio: puede seguirse opinión igualmente probable que favorece a la libertad contra la igualmente probable que favorezca al precepto.
Ratio auctoritatis P.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 58, pág. 1
Sobre la confesión
5 condiciones, a saber, E.C.D.P.S.
1.º Examen: que sea diligente, como en un negocio temporal de suma importancia. Para hacerlo bien y con orden atiéndase a todas las circunstancias: 1, Cuándo (tiempo y no confesó). Ubi (lugar en que ha estado). Quis (con qué personas). Quid (mandamientos) 10, 5, 7., virtudes, etc. Quibus auxiliis. Circunstancias agravantes o que mudan la especie. Ejemplo: el bolsillo de (?) .- Otro día, D. M., os enseñaré la práctica de los ejercicios espirituales.
2.º Confesión: Quid est. 2. Precepto: Divino: divisio, ratio, cómo.
Eclesiástico, id., a quiénes y cuándo. Cualidades: 1ª, entera; 2ª, verdad, dolor, propia y sencilla. Quae confitenda. 3. E.N. y circunstancias. Quid sit et quotuplex peccatum, original, actual, venial, mortal, cierto, dudoso. Pensamiento, palabra y obra. Comisión y omisión.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 59, pág. 1
Una pregunta del confesor
El confesor pregunta: ¿Ya te apartarás de aquella persona que tantas veces te ha hecho caer en pecado? - R.: Yo no lo prometo, porque aunque lo prometiese no lo cumpliría.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 60, pág. 1
De la remisión de los pecados
Notabilia
[1.º] Per absolutam Dei potentiam potest remitti peccatum mortale sine poenitentia.
2.º Peccata venialia non remittuntur per displicentiam habitualem quae habetur per actum caritatis, sed displicentiam virtualem?
3.º Peccatum veniale non remittitur manente peccato mortali.
4.º In purgatorio remittitur peccatum veniale.
5.º In infermo non remittitur et sic punitur per accidens.
6.º Per peccatum (?) non redeunt peccata remissa nec quantum ad culpam nec quantum ad poenam; opera vero bona mortificata per peccatum, redeunt recuperata gratia; primum nec per potentiam Dei absolutam.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 61, pág. 1
Cuestiones de cristología
F. Pedrell.
Argumenta
In Christo sunt duae personae.
P. antecedens: Ubi sunt duo suppositi rationales ibi sunt duae personae. Atqui in Christo sunt duo suppositi personales, ergo, etc.
P. maj.: Ubi sunt duae generationes ibi sunt duo suppositi. Atqui in Christo sunt duae generationes, ergo, etc.
P. maj.: Ubi sunt duae filiationes ibi sunt duae generationes. Atqui in Christo sunt duae generationes adeoque duae filiationes, ergo, etc.
P. maj.: Scriptura duplicem assignat generationem adeoque filiationem, altera ex Deo altera ex Maria. Atqui haec non haberent nisi fuissent in Christo duae personae adeoque duo suppositi, ergo, etc.
Dist. maiorem: Scriptura assignat duplicem generationem Christo, nempe uni eidemque Verbo, seu Filio, c; assignat diverso subiecto, n; atqui assignat diverso subiecto, ergo, etc.
P. maj.: Duo filii in eo agnosci debent quorum alter dicitur filius Dei alter filius hominis. Atqui haec passim in Scriptura habentur, ergo, etc.
Dist.: duo filii... etc., intelligendo natura divina et humana unita in una sola persona, c.; intelligendo duo suppositi, n. Atqui debet intelligi de duobus suppositis, ergo, etc. S. Augustinus ait Christum esse aliud propter Verbum aliud propter hominem. Atqui aliud et aliud non dicitur nisi de supposito, etc.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 62, págs. 1-4
De la Santísima Trimidad
Misterium Sanctissimae Trinitatis
Duo ut patet continet enunciata propositio: scilicet, quod mens humana est impervia ad cognoscendum hoc misterium suis viribus enixa; et impotentia rationis ad demonstrandum hoc dogma venerandum esse cotrarium rationi. 2º quod non potest demonstrari esse contrarium rationi; et 2º supposito q. sola revelatione haberi potest non esse contrarium rationi sed aliquibus exemplis illustrari; sed e contrario supposita revelatione etiam aliqua exempla. Ad probandum hoc misterium Santissimae Trinitatis esse impervium menti, sufficiens est explanare et patefacere essentiam hujus dogmatis prout ab Ecclesia declaratur et in Scripturis divinis continetur. Misterium Sanctissimae Trinitatis secundum fidem catholicam in Scripturis contentam et Ecclesiae declarationem est tres personas (?) Patrem, Filium e Spiritum esse et subsistere una eademque ipssisima natura, seu quod idem est, unum solum Deum (?) disposita.
Quod sit unus Deus, una natura divina quia Scriptura clamat ad hujus modi unitatem adstruendam: Audi, Israel, dicebat Moyses (Dt 6, 4), Dominus Deus noster Dominus unus est; et Dt 32, 39: Videte quod ego sim solus, et non est alius Deus praeter me. Vere magister in veritate dixisti quia...
Denique hoc probant omnia argumenta quae in unitate Dei adduci solent. Et tamen supposita hac unitate et simplicitate, ipsae divinae Scripturae exprimunt distinctionem personarum, sicut in illis verbis: Tres sunt qui testimonium dant in terra... (1 Jn 5, 7). Baptizantes omnes eos (gentes) in nomine Patris, etc. (Mt 28, 19); et ex praeclaris illis verbis Christi apud Joannem ubi Christus ait: Ego et Pater unum sumus (Jn 10, 30). Quibus verbis ut recte argumentatur divus Thomas, declaratur unitas naturae et trinitas personarum; unitas naturae quia hoc unum scilicet genus neutrum est ad significandum essentiam, sunt masculinum et femeninum ad significandum supposita, etc. Aliis ergo omissis sequitur. Ergo misterium Trinitatis consistit in hoc quod tres realiter distinctae personae subsistunt in una eademque essentia, sicut ut dogma catho- <*2*>licum a Concilio Const. 1º declaratur, et in symbolo Atanasii (?) : Et Trinitas in unitate...
Hoc igitur possito et tam admirabili veritate perpensa quis, absque revelatione divina, tantum misterium valeat attingere nec invenire solis viribus rationis enixus?
Et hoc etiam magis patefit si singilatim considerentur adiuncta si ita loqui fas est quae huic misterio comitantur. Quia ut Ecclesia canit in Symbolo Athanasiano quod alia est persona Patris, et tamen una est divinitas aequalis gloria (?). Quod Filius a Patre sit genitus, quod Spiritus Sanctus a Patre et Filio sit procedens, et tamen aeternus Pater, aeternus Filius, etc., quia totae tres personae aeternae sibi sunt et coaequales. Quis ergo ad hujusmodi divinum [misterium] non sit coactus exclamare cum Apostolo: O latitudo divitiarum sapientiae et scientiae Dei (Rom 11, 33).
Sed si sufficiens non est ipsam nudam et simplicem explanationem hujus dogmatis hoc demonstrare liceat mihi proferre verba quibus ipsa veritas Christus qui hanc veritatem revelavit, ipsius tamen impossibilem cognitionem naturaliter adquirendam manifestavit: Sane Christus (Mt 11, 25) ait: Confiteor tibi, Pater, Domine coeli et terrae, quia abscondisti haec a sapientibus et prudentibus, et revelasti ea parvulis. Ita Pater, quoniam sic fuit placitum ante te. Omnia mihi tradita sunt a Patre meo. Et nemo novit Filium, nisi Pater, etc. Quod quidem Christus repetit, Jn 6 et alibi. Quas Mt 16. Gotti, etc. <*3*>
2ª Pars. Gotti.
Praeterea: Ut dicatur quod hujusmodi contradictionem.
Sufficiant dicta pro explanatione primae partis propositionis. Nonnulla dicamus pro secundae partis propositione. Hoc est misterium T. non adversari, hoc est quod per rationem non potest demonstrari impossibilitas hujus misterii. Et sic potest evinci: haec veritas: Misterium Trinitatis est possibile, est necesario vera, ergo... Gotti.
Praeterea: ad hoc quod aliquid possit dici adversari seu repugnare rationi debet ostendi repugnantia intrinseca duarum idearum seu terminorum quorum clara notitia habetur ut comparari inter se possint ad eorum evincendam intrinsecam repugnantiam, sicut, e. g., in circulo et quadrato quae sese in eodem subjecto repugnant. Ut igitur misterium Trinitatis possit dici repugnari rationi debent cognosci extrema seu termini illius ut possint comparari inter se. Atqui hujusmodi termini non possunt cognosci quia mentis aciem excedunt et non potest comprehendi modus ejus existentiae et terminationem personarum. Ergo...
Praeterquam quod si aliqua argumenta afferri possent ad hujusmodi impossibilitatem orirentur vel ex repugnantia quae apparent quod idem unum sit tres vel quia in natura universali et suppositum in creatis simul (?) et aliqua. Sed hoc non est satis quia fides catholica non ponit unum et tres secundum idem vel quia ex rebus creatis non possunt parificari increata, et demum omnia ista reducuntur ad argumenta ab antitrinitariis posita et centies a theologis soluta, quae praetermi- (?) hic depromere, quia sufficienter haec veritas ex hactenus dictis evincitur. Sic igitur dogma Sanctisimae Trinitratis non adversatur, immo potius supposita revelatione, per rationem naturalem aliqua exempla possunt afferri licet imperfecta, vel solum congruentia ad hanc veritatem illustrandam. Multa sunt quae theologi in hac ipsa qaestione de cognoscibilitate huius misterii adducunt. Ad triplex genus reducuntur hujusmodi (?). Ratione: (?) <*4*>
Prima cong. rationis petitur a natura summi boni quod est diffusivum.
2.ª Fundatur in ratione amicitiae.
3.ª Quod (?) sibi simile est quaedam perfectio.
4ª Quia in nobis est processio verbi et amoris.
5.ª Quia est infinitum debet habere omnem existentiam possibilem.
Ab exemplis
Primum divi Augustini in anima quae est una substantia, est mens, notitia et amor.
2.º. Ab angelis: memoria, intellectus et voluntas.
3.º Esse, vivere et intelligere.
4.º In sole tria sunt: cursus, splendor et calor, et tamem unus est.
5.º In arbore: truncus, arbor et folia. In malo: color, odor et sapor.
Sed haec magis habent rationem dissimilitudis quia maxima est differentia Trinitatis quae in nobis est, etc. Aug. Trinitatem quae in nobis est magis videmus quam credimus, sed... etc.
A numero ternario
1.º Tribus generibus constat mundus, etc.
2.º Tres partes temporis: praeteritum, etc.
3.º Tres durationes.
4.º Tres species quantitatis: linea, superficies, corpus.
5.º In homine triplex facultas: memoria, etc.
6.º Triplex operatio: vegetativa...
7.º In omnibus creatis, unitas, species et ordo.
Hinc celebretur numerus ternarius ut optimus. Claudianus, presbyter, in Galia, sec. V, etc. et a Platone. Petrus Poiret methodo mathematica nisus est. Abelardo (?) Bern. Mutius Pausa... Denique Raymundus Lullius.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 63, pág. 1
Conocimiento de Dios
1. Qui cognoscit imaginem, etc.
Dist.: Ut imago est, c. materialiter, n. Aliud est videre imaginem, aliud per imaginen, sicut speculum et per speculum.
Naturali ergo lumine cognoscimus hominem qui est imago, sed ut est imago, est revelatio necessaria ut raepresentatio Trinitatis.
2. Respondeo quod imago hominis est imperfecta contr (?). Atqui effectus assimilatur imperfecte. Ergo... Dist.: ratione dependentiae; ratione similitudinis, n.
(?) cognoverunt, n.; vel per revelationem (?) a iudeis, ut Plato, Pitagoras.
Vel ex Sibilarum dictis, vel per daemones.
Dupliciter ratio indicatur ad radicem et ad affectus, etc.
2. Bonitas Dei perfecte communicatur in productione rerum.
3. Noster intellectus non est univocus de Deo.
4. Deus non est determinate sup. ut cognoscibilis quia non fundatur in ratione entitatis.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 64 , págs. 1-4
De angelis
J.M.J.
De angelis
1.º Existunt angeli. Ex Scriptura contra saduceos. Ratione contra quosdam philosohos, ex perfectione mundi, quia debent esse omnia genera, non vero omnes species et individua. Plato e Aristoteles cognoverunt probabiliter, vel quia receperunt ab haebreis.
Nec obstat quod Moyses (?) non possuerit.
2.º Angeli fuerunt creati simul cum mundo corporeo prima die et in coelo empireo.
2.º Angeli sunt spirituales et intelligentes omnia? Diversa nomina spiritus. Ex Scriptura probatur: non constantes ex spiritu et corpore. Error Patrum veterum. Iraeneus. Prob. etiam ab inconvenientibus, quia si essent corporei aerem moverent. Etc.
Nec habent materiam spiritualem et formam contra Averroes.
Nec obstat quod de anima hominis nec de illo dicti genus sumatur a materia, differentia vero ex forma, quia hoc est in corporalibus. Non tamem est absolute de fide esse angelos non compositos
3.º Angeli creati in maiori excessu quam res creatae, hoc est, quam illae quae per se sunt intentae a Deo ut (?), species, sphera et al alia, et secumdum quod congruit ad perfectionem universi; et etiam loquimur de excessu perfectionis in re limitata.
Numerus angelorum excedit numerum hominum qui fuerunt, sunt et erunt.
Angeli aliqui differunt specie, aliqui numero, ut sanctus Bonaventura testatur. Etc.
Quilibet angelus differt specie ab altero, ut divus Thomas...
Quilibet ordo differt specie.
Dico: admittenda est differentia specifica inter angelos, omnes concordant.
Dico 1.º: Omnes angeli differunt specie.
De incorruptibilitate: 1. Species incorruptibilis. Triplex est indefectibile.
Dico 2.º: Angeli semper extiterunt contra Libertin (?), auctore (?)
Dico: Angeli non sunt incorruptibiles et inmortales absolute et ex potentia Dei extraordinaria.
Dico: Angeli ex natura sua exigunt quod semel creati semper existant.
De loco: modi locandi. Dico 1: Angeli sunt. Dico 2: non est ubique contra Durandum, quia dicebat esse in omni loco quia potest operari in omni loco.
Dico 3º: Non est loco circumpscriptive sed definitive.
Triplex est angelorum locus: coelum, infernus, aer.
Dico 4º: ratio proxime fundans localem praesentiam angeli non est ejus praesentia precise.
Dico 5º: sed est in loco per applicationem virtutis suae ad locum.
Dico: Hujusmodi applicatio non est previa sed formalis <*2*>
1. Angelus est in loco (?) est per passionem ab extrinseco illatam sive corpoream sive incorpoream
2. Angelus non potest esse in pluribus locis adaequatis nec uno adaequato et altero inadaequato, bene (?) in duobus adaequatis intra spheram suae activitatis, non extra spheram. Nota angelum posse esse loco maiori vel minori, divisibili vel indivisibili. Angelum posse esse in duobus locis uno naturali et altero violento, ut corpus Christi.
Dico 3.º: Plures angeli possunt esse in pluribus locis materialiter non vero formaliter, vel si formaliter attemperative vel instrumentaliter vel subordinative ut (?)
Nec valet comparatio corporis et angeli.
De motu: Dico 1º: Angelus potest moveri localiter; nec valet effugium Durandi dicentis hoc esse novam manifestationem angeli in loco: P. ex Ambrosio et etiam ratione
An possit dici quod angelus realiter moveatur? In quo ut in subjecto est motus angelicus. An angelus moveatur per accidens ad motum (?) . Hoc est verum supponendo quod angelus velit persistere operando in corpus; quod corpus moveatur secundum se totum; quod non egrediatur (?) activitatis: advertendum discrimen inter motum per accidens corpois et angeli ex hoc quod angelus non movetur efficienter (?)
Dico 2.º: Motus angeli potest esse continuus et discretus. Secundum contra Scotum.
Secundum motum discretum consistere in termino a quo et ad quem non absolute et divissim sed secumdum ordinem successionis
Dico 3.º: Angelus non potest se movere motu continuo quin pertranseat per medium; si vero movetur motu discreto potest pertransire de uno ad aliud extremum non transeundo per medium.
Arg. Non est ratio de anima hominis, nec de praesenti et praeterito. Hoc quamvis contra imaginationem pugnat non tamen contra rationem, sicut accidit de corpore Christi in eucharistia.
Dico 4.º. Motus localis angeli sive continuus sive discretus (?) non potest unico instanti compleri. Nec valet Enphasis Tertuliani. Nota: loquimur de motu inter duos terminos positivos non de simplici mutatione.
De intellectu angeli
Dico 1º: Substantia angeli non est eius intelligere, hoc est eius ultimus actus, quia substantia quae potest amittere intellectionem et in quo est aliud habens, etc.
Dico 2º: Intelligere vel actio angeli non est eius esse, quia <*3*> intellectio angeli est quoddam indeterminatum et ejus esse est aliquid determinatum.
Dico 3º: Potentia intellectiva angeli non es ejus essentia, quia potentiae quae habent duos actus distinto (?). Noto: angelum dicit intellectus vel mens quia (?) ejus cognitio es inmaterialis, non vero quod ejus essentia ut potentia (?). Angelus licet sit forma simplex non tamem est (?) esse.
Angelus ad cognoscendum seipsum non indiget specie sed sua substantia gerit vices speciei. Divus Thomas. Alii dicunt indigere specie ut Henricus, Masilius (?) .
3º. Intellectus angeli gerere munus speciei ut Vazquez.
P. 1ª Species tunc requiruntur, etc. Nec ejus substantia (?). Angelus non cognoscit omnia per suam substantiam: contra Durandum. P.: quia substantia angeli est aliquid determinatum et ejus (?) . Ad cognoscenda alia intelligit per species a rebus (?). Quia oportet intelligere ordinem, etc. 2ª, quia intellectus inferiores habent esse affine corpori. Ex Augustino angeli non congregant divina. Nec sequitur quod habeant cognitionem futuram quia angeli, quamvis habeant species repraesentativas in actu primo, non tamen repraesentat nisi quod existit. Contra dicit Scotus. Quod non recipit ministerio suo suum, sed quod recipiunt ab objectis per intellecum agentem. Sed nego: nam vel angelus sumit suas species ab objectis iam cognitis vel non; non primum nec secundum, quia objectum materiale non potest inmediate movere intellectum, et si sunt purificatae tunc iam essent sicut species nostri intellectus et per consequens haberent confuse.
Hinc sequitur non esse in angelo intellectus, agens et possibilis.
2. quod locatio distantia cognitionem animae separate impedire non potest, nam localis distantia per se comparatur ad (?). Nec obstat Augustinus quod animae nesciant nostra; quia non competit eis et de eis quae competit Beati statum apprehendunt, et ceterae animae per animas mortuorum et per angelos.
Et huius causa non est distantia localis sed quia nobis non praesunt angeli vero quia praesunt, sciunt.
4. Species angeli possunt dici propietates in quantum sunt illi debitae, in quantum in instanti eius creationis sunt collatae et in quantum <*4*> habet naturalem inclinationem; non vero in quantum necessario ab ejus essentia profluit, quia est ex participatione divini luminis.
Nulla est implicantia q. de potentia Dei possit accipere a rebus scientiam quia potest dare virtutem spiritualizantem.
Angeli intelligunt per species universales in repraesentando. Scotus negat esse possibilem sed contra, quia possibile est quod diversae virtutes diversarum causarum uniantur in una virtute causae superioris. Atqui species sunt quaedam virtudes. Et etiam: ideo in nobis species sunt particulares in repraesentando quia ab objectis causantur.
Atqui, etc.
2. Quanto angeli sunt superiores per species magis universales. Quia creaturis superioribus debet dari modus superior cognoscendi. Atqui modus excellentior cognoscendi, etc. Et hoc est participare per recessum non per actionem.
Nota: hoc etiam se extendere ad species supernaturales, quia quamvis non debeatur natura tamen ad naturan ordinantur. Collige superiorem angelum non habere nisi unam speciem universalem; 2, duo; 3, tres, etc.
Angelus ex hac specie potest uti adaequate vel inadaequate.
3. Ne per suam substantiam potest videre alterum angelum quia substantia angeli non potest esse similitudo alterius nec formalis quia non continet formaliter eadem praedicata, nisi generice; nec virtualis seu eminentialis qualiter Deus continet. Etc.
4. Nec per substantiam alterius angeli quia nulla substantia creata potest uniri intellectui aliquo per modum formae intelligibilis: hoc solius Dei est. Et etiam quia angelus cognoscens vel esset superior vel inferior: si superior, esset imperfectior quia intelligeret per formam inferioris; si inferior, iam illaberetur menti angeli superioris.
Dices 5: Alias creaturas spirituales cognoscit per species inditas.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 65, págs. 1-16
Tratado de gracia
Tractatus de gratia
Gratia, definitione nominis et rei. Definitione rei est triplex: communis seu communi modo accepta, propria et proprissima; propria est ordinis naturalis et supernaturalis. Proprissima est duplex, vel habitus diffusus vel motio supernaturalis. Et hoc modo est duplex, vel phisica vel moralis.
Phisica quandoque est applicatio potentiae tantum quandoque applicatio potentiae et virtutis praeexistentis; et haec est duplex: generalis, cum Deus movet ut universalis motor, et specialis quando movet supra...
De necessitate gratiae
1.º Homo sine gratia speciali superaddita potest cognoscere aliquas veritates naturales.
2.º Homo sine concursu generali Dei nullas veritates naturales cognoscere potest.
3.º Homo lapsus sine gratia speciali superaddita non potest saltem potentia morali cognoscere omnes veritates naturales sive collective sive divisive.
4.º Homo lapsus cum revelatione potest cognoscere omnes veritates supernaturales absque auxilio speciali, ex aliquo motivo humano.
5.º Homo non potest absque gratia supernatura- <*2*>li interna tam ex parte intellectus quam ex parte voluntatis credere veritates supernaturales.
Nota quod veritates aliquae sunt speculativae tantum, quae non spectant ad praxim, ut bis duo sunt tres (?); alia sunt speculativa practica quae quamvis spectent ad praxim tamen ad praxim non movent, ut bonum est faciendum, Deus est colendus. Aliqua vero sunt practica - practica, sicut Deus hic et nunc est colendus. Unde hic est quaestio de speculativis et speculativis practicis.
Nota 2ª: Potentiam esse phisicam et moralem: phisica quae ex se proportionem cum objecto abstrahendo ab impedimentis; moralis, quae praeter debitam proportionem cum objecto nullis impedimentis retardatur ut in actum exeat et objectum attingat.
Sine gratia sanctificante et caritate et etiam sine fide fieri possunt quaedam bona opera et sic non omnia opera infidelium sunt peccata.
In statu naturae integrae homo omnem bonum morale facere poterat cum solo concursu generali; in statu naturae corruptae, non.
Homo in statu integrae [naturae] potebat diligere Deum super omnia ex solis naturalibus, non, in statu naturae corruptae.
Nota amorem esse supernaturalem et naturalem; naturalis, innatus et elicitus; elicitus, necessarius et liber vel deliberatus: iste est efficax et inefficax; iste affectivus et affectivus effectivus: de hoc loquimur. <*3*>
Homo lapsus non potest sine gratia speciali adimplere omnia praecepta legis quoad substantiam; potest tamen aliquod cum concursu generali Dei.
Homo in statu naturae integrae poterat adimplere omnia praecepta legis naturalis quoad substantiam, non vero quoad modum.
Homo sine gratia non potest mereri vitam aeternam. Homo nihil potest facere quod ipsum disponat ad gratiam sive actualem sive habitualem sine auxilio gratiae.
Homo sine gratia non potest resurgere a peccatis.
Homo in statu integro poterat non peccare nec mortaliter nec venialiter; in statu vero naturae corruptae justificatus potest vitare peccata mortalia, non vero omnia venialia. In peccato etiam potest vitare singula peccata mortalia; non vero dici potest esse sine peccato.
Homo justificatus non indiget gratia habituali ad vitanda peccata (?) gratia actuali.
Homo indiget gratia ad perseverandum.
Gratia est aliquid existens in anima, et est qualitas et distinguitur a virtute. Gratia est in essentia animae.
Gratia est gratis data, gratum faciens, operans, cooperans, praeveniens, subsequens. <*4*>
Facienti quod est in se Deus non denegat gratiam
1.º Sensus non est quod operi viribus naturae elicito debeatur gratia, ut pelagiani.
2.º Nec est sensus quod facienti quod quod in se detur gratia ex pacto inter Christum et Deum, quia repugnat Christum meruisse fieri a Patre legem qua destruatur ratio gratiae; ea enim possita gratia, gratia datur ex operibus et non ex gratia; 2, praevenitur a libero arbitrio cum debeat ipsum praevenire, et partes priores dantur homini, posteriores Deo. 3, in hac hypotesi aliquid haberet quo se discerneret. 4, tandem istud pactum non habet fundamentum.
In congregationibus de auxiliis Valentia truncavit textum Aug. Sed (?) .
3.º Nec est sensus quod facientis quod est in se Deus liberaliter dat gratiam, quia implicat in terminis.
4.º Nec est sensus quod illi qui non ponit obicem datur gratia: quia vel non ponit obstaculum observando totam legem, et hoc non potest esse sine gratia, vel intelligitur ex parte, et tamen aliquibus denegatur.
Objectiones
Obj. Convertimini ad me, etc. Dist.: hominis est praeparare animam et Domini, etc.
Obj.: alicui ut obstetrices Aegipti per opera moralia pervenerunt ad gratiam. Zaqueus. Cornelius. Latro. Paulus propter ignorantiam peccans, etc.
Qui plura opera moraliter bona facit, magis dignus est accipere gratiam quam, etc.
Homo non potest resurgere a peccato sine gratia. P. ex Conc. Araus. Rat. Resurgere a peccato non est solum cessare ab actu peccandi, ut haeretici docent, <*5*> sed est hominem reparari ad ea quae peccando amissit, consequenter liberari a malis quae per peccatum incurrit. Atqui homo non potest sine gratia, etc.
P. Min.: Triplex detrimentum homo incurrit peccando: subest macula, corruptio naturalis boni, et reatus paenae. Macula in quantum, etc.
Potest esse aliqua imperfecta resurrectio ad quam requiritur gratia actualis, qua peccator antequam remissionem recipiat, dolet de peccatis propter Deum et incipit diligere ipsum: secundum illud Pauli..: Surge, qui dormis et resurge a peccatis et illuminavit te Christus.
Dico. Homini justificato praeter gratiam habitualem et virtutes infusas ei annexas necessaria est ad singulos pietatis actus generalis Dei motio ut auctoris supernaturalis, eaque sufficit ad aliquos, quae tamen aliquo modo debet dici specialis.
P. 1.ª pars: Quamtacumque natura ponatur perfecta, etc.
P. 2.ª pars: Sic se habet gratia sanctificans ad actus supernaturales, etc.
P. 3.ª pars: Quia quamvis concursus generalis sit debitus, etc.
Dico. Ut diu perseveret requiritur gratia specialis: P. quia propter infectionem quantum ad carnem et ignorantiam quantum ad intellectum, quae remanent in homine iustificato dificillimum est, etc.
P. 2.º. Quia cum liberum arbitrium sit de se vertibile, et hoc non tollatur per gratiam habitualem, etc.
Utrum homo indigeat speciali auxilio gratiae ad perseverantiam finalem. Non agimus de perseverantia sumpta ut virtute vel habitu inclinante ad eligendum et proponendum perseverare, neque de proposito volendi perseverare, sed ipso actuali exercitio perserverantiae in bono usque ad finem vitae. Potest accipi dupliciter: pro diuturna continuatione in gratia; 2. pro conjunctione gratiae cum morte, <*6*> ut contingit in pueris cum baptismo morientibus.
Dico: ad diuturnam perseverantiam finalem requiritur speciale auxilium. Patet ex dictis.
Dico: Ad perseverantiam finalem brevem, brevissimam, requiritur speciale auxilium gratiae. P. ex. Conc. Araus. et Trid. et August.
P. R. Omnes in oratione dominica illis verbis: adveniat regnum tuun petunt perseverantiam finalem, etc. Ergo datur a Deo.
P. Qui etiam brevissimo tempore perseverat usque ad finem vitae habet vere et proprie donum perseverantiae. Atqui donum perseverantiae est specialis gratia secundum definitiones Patrum. P. Coniunctio gratiae cum morte est proprius effectus specialis providentiae, nempe praedestinationis. Ergo.
Petes in quo consistat hoc auxilium speciale efficax.
R. Non consistere in indivisibili nec eodem modo dari; procurat enim Deus aliquibus accellerandi mortem ne cadant, aliis prorrogando ut recipiant, etc.
Petes utrum angelis et homini fuerit necessarium auxilium ad (?).
Petes secundo: utrum sit idem donum perseverantiae ac donum confirmationis in gratia? Negative: quia dat posse peccare; secundam nec posse.
Dissertatio 4ª: De essentia gratiae
Dico: gratia habitualis gratum faciens est donum animae internum, contra Luterum et Calvinum, qui volunt hominem dummodo fides, etc.
P. Ex Conc. Trid.: Si quis dixerit hominem justificari vel sola imputatione iustitiae Christi vel sola remissione peccatorum, etc. Ex Scriptura: Effundam super vos, etc. Admoneo te ut resuscites gratiam, etc.
P. R.: Gratia est qua Deo grati sumus et ab eo diligimur; non enim per gratiam quodvis, etc. Atqui haec gratia non dicit solum amorem intrinsecum. P. Min.: quia amor humanus et divinus conveniunt in assequendo bonum, etc., <*7*> sed cum hac differentia quod amor, etc.
Dices: Deus diligit praedestinatos. R. N. efficaciter dum sunt in peccato. Nota triplicem esse in Deo dilectionem: 1ª naturalem, qua diligit res in ordine naturali; 2ª, supernaturalem imperfectam, qua hominem diligit inchoative ad gloriam dando fidem et spem; 3ª supernaturalem qua simpliciter diligit hominem in ordine ad finem supernaturalem.
2.º
Utrum gratia sit qualitas animae.
Nota duplex gratia: 1º, motus actualis ad gratiam, et haec non est nisi motus, non qualitas; 2º, ipsum donum gratiae.
Collige 1.º gratiam actualem esse aliquod a Deo distinctum et ab ipso causatum.
Collige 2.º gratiam esse alquid distinctum ab operatione hominis. Insuper, gratia est a solo Deo; operatio a Deo et homine.
Dico: gratia sanctificans est qualitas animae seu donum habituale permanens in anima.
P. ex Script. citata, et etiam: «Ad eum veniemus et mansionem apud eum, etc.».
P. R. Non est conveniens quod Deus minus provideat his quos diligit ad bonum supernaturale habendum quam his, etc. Atqui creaturis communicat et providet ut non solum moveat ad actus sed etiam largiatur formas, etc., quae sunt pricipia tam radicalia quam proxima. Ergo.
Petes utrum sit de fide esse qualitatem? R.N., quia Concilia tam Trid. quam Vien. abstinerunt a vocibus qualitatis. Unde fidei satisfaceret qui teneret gratiam sanctificantem esse donum habituale internum distinctum ab actu.
3.º
Utrum gratia sanctificans sit participatio divinae naturae? Quidam dicunt esse tantum moralem, consistentem in imitatione sanctitatis; alii vero esse partitipationem phisicam, non tamen ita ut per gratiam natura divina quoad essentiam communicetur homini, sicut in filiis humanis; hoc enim tantum convenit personis; sed est inlligenda accidentaliter per similitudinis participationem, seu per donum aliquod ab ipsa natura humana distinctum eam analogice et imperfecte imitans ac exprimens. Quid (?) <*8*>
Praedestinatio ad gratiam et gloriam est gratuita
Molinistae dicunt praedestinationem esse ex praevisis meritis; et sic ponunt, 1 quod Deus produxit creaturam rationalem; 2, praevidit illi us (?) peccatum; 3, statuit conferre gratiam; 4, ab aeterno praevidit consensum; 5, praevisum consensum elegit et praedestinavit ad gloriam.
Thomistae et omnes alii dicunt esse gratiutam et sic ponunt: 1. Deus creaturam rationalem in peccato iacentem per Christum iam volitum electam fuisse; 2. ex vi hujus electionis parata fuisse ei auxilia efficatia; 3. ex vi hujus auxilii praevisam fuisse iustificationem et perseverantiam; 4. in mercedem hujus iustificationis gloriam dandam ei.
Pro quibus dico: 1. Deus non praedestinavit ad gloriam vel reiecit ab ea parvulos propter merita quae facturi erant si vixissent. P., auctoritate et ratione.; 2. gloria in executione non datur nisi propter merita. Est contra Calvinum. P.: Bonum certamen, etc. Merces vestra, etc. Unusquisque, etc.; 3, praedestinatio intentiva ad gloriam est gratuita. Ex Script., ex Act. Apost.: crediderunt quotquot, etc. Quos praescivit, etc. Elegit nos ante mundi constitutionem. Praedestinavit nos secundum propositum voluntatis suae; ex divo Paulo: Cum nondum nati fuissemus aut aliquid boni vel mali, etc. Miserebor cuius miserebor, etc. Ex Augustino et Prospero. Demun ratione: 1. A paritate duorum parvulorum morientium (?) rationem. 2. Deus multos malos convertit et bonos naturaliter non convertit. 3. Quidquid est gratiae in praedestinatis est effectus praedestinationis. 4. Qui vult ordinate, prius vult finem quam media. Atqui gloria est finis; merita, media. Ergo.
Contra hoc dicunt alii merita esse finem; gloriam, media. Sed contra: Quos praescivit et praedestinavit hos iustificavit, hos glorificavit. Praeterea Deus est finis omnium. Alii dicunt esse intentionem gloriae ineficacem, mediorum efficacem. Sed contra: sicut ex intentione inefficaci non potest erui mediorum intentio efficax ita ex intentione efficaci non potest intentio (?) ,quia electio mediorum debet procedere ex intentione finis. <*10*>
Dico: Homo lapsus cum solo concursu generali sine aliquo auxilio gratiae superaddito aliquod opus morale potest facere; iste tamen concursus debet dici aliquo sensu speciale auxilium gratiae. Negat Capreolus et Contenson; e contra Cajetanus, Gonet, etc.
P. Natura humana per peccatum non est totaliter corrupta, ut scilicet toto bono naturae privetur. Ergo sicut homo infirmus.
2.ª Pars: Nota quod gratia duo importat: 1. Quod gratis datur. 2. Quod non detur omnibus.
Nota 2. Quod generalis Dei actio potest considerari dupliciter: 1. Respective ad naturam secundum se. 2. Respective ad hoc vel illud individuum huius naturae cui prae alio datur.
Considerata igitur ad naturam secundum se non est speciale nec gratuitum sed generale quod Deus movet, etc.; considerata vero respective, etc. Quomodo haec propositio Baji sit damnata: liberum arbitrium hominis sine gratia nonnisi ad peccadum valet, cum Conc. Araus. dicat: Nemo habet de suo nisi peccatum et mendacium..
Utrum homo possit diligere Deum super omnia ex solis naturalibus sine gratia. Nota: amor Dei naturalis et supernaturalis secundum quod est cognitum per lumen rationis vel fidei.
Nota: amor naturalis est innatus et elicitus; hic est duplex: necessarius et liber. Amor liber vel deliberatus est unus imperfectus et inefficax, scilicet, complacentia nuda; alter est perfectus et efficax qui infert ad media, et hic etiam est duplex: unus efficax quoad effectum, alius efficax quoad affectum et effectum. <*11*>
Dico: Homo lapsus non potest solis naturae viribus sine gratia reparante diligere Deum super omnia dilectione affectiva, efficaci.
P. Aug.: et ratione: potentia infirma, corrupta et curvata in bonum proprium non potest exercere erga Deum actum praestantissimum potentiae sanae nisi sanetur; atqui voluntas est infirma, et diligere Deum super omnia amore efficaci affectivo est actus praestantissimus potentise sanae, continet enim virtualiter totius legis naturalis adimpletionem et voluntatem efficit rectam circa omne appetibile. Ergo.
Nec est exemplum de consecratione et de actu volendi perseverare.
Si petas unde derivetur ista infirmitas? R.: ex aversione a Deo ut auctore supernaturali et naturali; item in deordinatione concupiscentiae.
Obj.: intellectus potest aprehendere Deum ut summum bonum; ergo illum velle amare. Dist.: iudicio speculativo, c.; practico.
Obj. 2º: aliqui patierunt mortem per patriam, etc.; ergo (?) .
Petes quae gratia requiratur ad diligendum Deum super omnia ut auctorem naturae. R.: secundum se gratia naturalis; sed indirecte ratione elevationis est supernaturalis, quia debet esse gratia reparans naturam humanam.
Et sic homo justificatus indiget gratia supernaturali ad diligendum Deum ut auctorem naturae.
Petes 2º: Utrum homo in natura pura indiguisset gratia speciali ad diligendum Deum super omnia ut auctorem naturae. R.: Probabilius cum solo concurssu generali potuisset diligere Deum.
Homo lapsus quoad modum, hoc est, caritate, non potest implere praecepta sive naturalia sive supernaturalia.
Dico: Homo lapsus non potest implere omnia praecepta quoad substantiam. P. Ex. Conc. Milev. P. Ratione: Homo infirmus non potest. 2º: Voluntas aversa a fine non potest, etc. 3º: Sunt quaedam praecepta quae homo <*12*> lapsus non potest servare sicut primum mandatum et sustentatio mortis inter acerva tormenta, etc.
Obj.: ergo aliqua praecepta sunt homini impossibilia. Dist.: sine gratia...
De necessitate gratiae ad vitanda peccata
Dico: Homo lapsus cum generali motione Dei potest vitare aliqua peccata?
Dico: Homo lapsus sine speciali Dei gratia non potest diu vitare omnia peccata mortalia.
P. Script.: Impulsus aversus sum, etc. Gratia Dei por Christum. Ratione: ut homo diu vitet omnia peccata mortalia et vincat omnes tentationes debet habere cor, etc. Atqui homo in peccato existens non solum non habet cor, etc. Conf. Quamvis homo in peccato possit ex praemeditatione rationis aliquid agere praeter ordinem finis concepti, etc.
Et sic ad vitanda peccata mortalia requiritur gratia sanans quia per eam homo bene disponitur circa finem a quo pendet dispositio circa media.
Non quod Deus non possit absolute per gratias actuales, etc., sed quia secundum providentiae leges ordinarias...
Obj.: Quaedam opera gentilium.
Obj.: Homo in quovis statu et casu potest non peccare. Dist.: sine gratia potest non peccare potentia phisica, c.; morali. subdist.: per gratiam quam non habet sed potest habere, c.; - Obj.: Ergo homo statim debet (?) N., quia solum quando est certum et determinatum. etc.
Dico: Homo iustus cum ordinariis gratiae auxiliis sine speciali privilegio potest vitare singula peccata venialia; quia alioquin non haberent rationem voluntarii, aut homo obligaretur ad impossibile.
Dico: Tamen non potest diu vitare omnia. P. ex conc. Milev.; Script.: Si dixerimus, etc.
P. Ratione: quamvis gratia sanet hominem quantum ad mentem, remanet tamen corruptio, etc.
Atqui ratio licet possit (?) singulos (ex hoc).
Potest ergo vitare divisive, non collective. <*13*>
Obj.: Ergo homo necessitatur ad peccatum veniale. Dist.: determinatum, n.; indeterminatum, c.
Obj.: Homo potest vitare singula peccata venialia; ergo omnia.
Obj.: Oramus ut non declinemus ad peccatum.
Obj.: Si homo non posset vitare omnia, posset velle non vitare.
Obj.: Quandiu homo facit totum quod potest non peccat etiam venialiter; atqui homo potest semper facere...
Petes: Utrum conclusio debeat intelligi de omnibus peccatis venialibus deliberatis. Disputatur.
Petes 2.º: An justus cum auxiliis communibus gratiae sanctificanti annexis possit aliquo parvo tempore, etc. Affirmative: quia non semper occurrunt novae tentationes nec motus inordinati, etc.
Quanto tempore: aliqui 3 vel 4 horae; quidam diem integrum; quidam plus vel minus secundum fervorem.
Petes 3.º: Utrum hoc sit de fide? Concilium ait quod in tota vita non potest vitari, hoc est, notabilie tempus.
Petes 4.º: Cui concesum fuit privilegium? R.: Soli B.M.V. secundum Ecclesiam; et quamvis Chrysotomus dicat quod ex superbia petiit miraculum, etc. Et nulli alio quia nullus excipiendus est de regulis Scripturae, quia non est homo qui non pecet.
Dico: Homo lapsus nihil prorsus facere potest quod ipsum quovis modo disponat ad gratiam sive actualem sive habitualem, nisi auxilio gratiae actualis praevenitur. Contra Pelagium qui dicebat gratiam dari ex merito; contra semipelagianos et contra Molinam ex pacto. P. Script.: Praeparatur voluntas a Deo: Sine me nihil potestis facere. P. R. Principium et finis alicuius actionis debe esse proporcionat...
P. 2.º: Omnis dispositio debet habere proportionem cum forma.
P. 3.º: Per hoc ad gratiam praeparamur quod ad Deum convertimur, etc.
P. 4.º: Ad nihil possumus praeparari nisi cogitando; atqui non sufficiunt. <*14*>
J.M.J
Carissimi C...: Antequam ad repetitionem argumentorum deveniam necesse est aliqua praemittere ut mea propositio magis elucescat et vestra argumenta in nihilum redigantur.
(?) enim meae propositionis adeo certa ut nunquam in Ecclesia ejus veritas in controversiam adducta fuit; et omnes Patres et concilia non solum non impugnant, sed etiam ut datam et probatam relinquunt. Scripta antiquitatis et omnium soeculorum consensus id unum conspirant ut tribuant, etc., ut cognoscant et reverantur hierarquiam; et hoc ex ipsis officiis pastorum.
Quid enim est H.? Sacrus pricipatus seu multitudo ordinata sub aliquo principe. Quale autem est munus pastorum Ecclesiae Dei? Regere, pascere et confirmare in doctrina illos quos Deus sub ejus gubernatione possuit, etc., et eos qui...
Quodnam est munus coetus vel congregationis fidelium? Obedire, instrui et edoceri ab his quos Spiritus Sanctus possuit regere Ecclesiam Dei. Unde ex ipsa praxi Ecclesiae deducitur hierarchiam esse de jure divino.
Tamen hanc veritatem luce clariorem coepit impugnari soeculo XVI; nam Luterus et ejus asseclae volentes dissipare Ecclesiam, ipsam in suo fundamento evertere connatur, et facti aclamatores omnis juris divini et humani, sicut voluerunt movere germen divisionis, rebellionem contra potestates soeculares ita studuerunt declinare fideles ab obedientia et veneratione ad potestatem ecclesiasticam. Contra hos errores surrexit Ecclesia universalis et congregata in concilio T. (?) ut consequens erat eos anathemate (?). Unde ipsa novitas doctrinae, perversitas propagatorum et ejus dissidentia contra legitimam <*15*> (?) ... acceptabilem.
Nunc ergo Patrum immorabor ad vestra argumenta dilucidanda; nam primum deductum ex (?) quod omnes sunt sacerdotes ad nihil valet; non enim omnes qui sunt filii Dei per doctrinam sunt sacerdotes et apostoli, nam Christus volens instituere ecclesiam suam aliquos segregavit (?) et contulit munus regendi alios et fecit eos piscatores hominum; (?) tamen non ut filios Dei per gratiam et doctrinam, alioquin hoc ministerio decorasse Mariam, (?), et alios qui ejus doctrinam et vestigia sunt saecuti; nullo autem Scripturae loco legitur hos et alios discipulos ad ministerium destinasse. Unde apparet hujusmodi praeeminentiam non competere eos in quantum sunt filii Dei per gratiam, sed in quantum ex voluntate Dei sint designati ad hunc ministerium suscipiendum, et sic statuitur distinctio laicorum et sacerdotum, et per consequens hierarchia.
Secundum argumentum, quod ex oppossito se habet dicit esse quamdam hierachiam ex institutione humana provenientem; ad hoc adducitur praxis Ecclesiae in electione ministrorum, praesertim electio Barnabae et Mathiae quae in Actis Apostorum refertur.
Sed hoc falso suppossito laborat: considerandum enim est aliud esse jus divinum, aliud esse modum electionis ad sacerdotium; primum est immutabile, utpote ex institutione divina proveniens; aliud variabile, quia ad disciplinam Ecclesiae pertinet, et hoc apparet tam in civili quam in ecclesiatico; nam in civili videmus quod auctoritas quae saltem mediata est de jure divino, diversimode constituitur secundum diversa loca et tempora vel per sufragium universale, vel per haereditarium vel aliquo alio modo; et hoc ipsum contingit in electione R.P.; primis enim Ecclesiae soeculis fiebat vel per propositionem pontificis praecedentis vel per acclamationem populi; postea per collegium cardinalium sicut nunc exstat. <*16*>
Et sic contingit in electione Mathiae et Barnabae: considerantes enim apostoli quod illi qui futuri erant praesidentes et pastores gregis fidelium debebant esse acceptabiles ipsi gregi, ut melius unirentur fidelibus per amorem et reverentiam secundum illud Apostoli: Oportet episcopum testimonium habere bonum ab..., maluerunt eligere eos qui per probitatem et dotes bonas erant dilecti et acceptabiles coetui fidelium qui tunc erat congregatus. Tamen ordinationem ipsi fecerunt ex auctoritate a Christo accepta. Concludamus ergo quod quamvis electio sit ex inst. tamen... Et sic debemus dicere, etc.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 66, págs. 1-30
Tratado sobre Dios
Tractatus de Deo
Deus non est (ens [ ?]) per se notum: consequenter non est innata nobis scientia Dei: hoc est quoad nos; non quoad se.
Dico 2.º: Deus est demostrabilis a posteriori per effectus necessarios; non vero a priori quia Deus non habet causam.
Deus est 5 rationibus, etc.
De attributis in communi
Attributum es perfectio simpliciter simplex necessario et formaliter existens et ad essentiam constitutam modo nostro concipiendi consequens. Explicatur.
Attributa non sunt multa realiter sed virtualiter quatenus entitas Dei aequivalet pluribus perfectionibus creatis realiter distinctis.
Inter attributa quaedam sunt quae pertinent ad esse divinum; quaedam ad ejus operationem; quaedam negative, quaedam positive, quae tamen quamdam negationem important.
De distinctione attributorum
Distinctio opponitur identitati; pluralitas unitati; divisio unioni; diversitas distinctionem sine convenientia in aliquo genere univoco; differentia distinctionem ; sic praedicamenta inter se sunt diversa: ea quae sunt unius praedicamenti distinguntur. Distinctio est carentia identitatis: dividitur in realem et rationis: prima, quae datur a parte rei independenter ab intellectu, et est duplex: realis simpliciter vel maior, et modalis vel minor. <*2*>
Distinctio rationis est carentia identitatis sub conceptu tantum inter ea quae a parte rei non sunt distincta. Et est duplex: rationis ratiocinantis et ratiocinatae, vel cum fundamento in re vel sine fundamento in re.
Huius distinctionis duplex fundamentum. P. Est (?) rei sibi identificans plures perfectiones realiter distinctas inferioribus; 2.ª: imperfectio intellectus nostri.
Scotus rejicit et dicit esse aliam actualem formalem: actualis quia est ex parte rei ante mentis conceptum; formalis, quia non est inter duas res, sed inter duas formalitates.
Quomodo ergo distinguantur
Aetius et (?) nullam distinctionem agnoverunt (soec. 4º) qui dicebant se videre essentiam Dei. Nominales etiam non volebant nisi distinctionem ratiocinantis. E contra Gualbertus dicebat reliter distingui. Etiam Palamitae, Sociniani. Abbas Joachim, Gilbertus Porretanus.
Dico: Attributa non distinguntur a se ipsis et ab essentia, et neque relationes ab essentia, distinctione actuali formali. P. Deus est summe simplex. Ergo non potest stare cum distinctione reali. P.: Ex concilio Lateranensi et Florentino sub Eugenio IV.
Dico 2.º: Attributa divina a se invicem et ab essentia, et relationes ab essentia distinguntur distinctione virtuali rationis raticionatae minori.
P.: Ea distinguuntur virtualiter quae quamvis in se sint simplicissima tamen praebent intellectui rationem distinguendi quia in rebus sunt diverse.
Dico: attributa Dei ex parte rei sunt aequalia non positive; ex parte nostri si considerentur sub ratione entis infiniti sunt aequalia, si ex parte effectus sunt inaequalia: Dico: Beati non facient, etc. Distinctionem in attributis... <*3*>
De attributis in particulari
De Deo plus cognoscimus quid non sit quam quid sit.
De simplicitate
Duplex simplicitas: una quae provenit ex potentialitate, alia ex actu et forma. (?)
Dico: Deus non est corpus. Idolatrae. Et quidam (?) Excelsior, etc., per profunditatem (?) multa, per altitudinem virtutis excellentiam, per latitudinem affectum dilectionis; per brachium ejus potentia ad extra; per se movens eius inmobilitas; per iram et poenitentiam effectus quos inter homines solent produci non affectus.
Nec est compositus ex materia et forma.
Deus est idem ac deitas. Suppositum addit in nobis principia indubitantia; 2, existentia per se.
4. Nec distinguntur essentia et esse.
5. Nec est in aliquo genere per se nec reductive.
6. Nec est subjectum et accidens.
7. Sed est omnino simplex.
8. Nec venit in compositionem aliorum materialiter vel formaliter. Contra Varronem, Al... et Davidem de Dinando. Obstat: quaecumque sunt et nullo modo differunt, etc. Dist.: et nec sunt diversa, c.
Spinoza ait unicam esse mundi substantiam et hominem esse Deum, et quod haec substantia non potest producere aliam substantiam.
De Dei perfectione
Perfectio, a quo nomen et ad quod significandum: 2º modo. Dico: Deus est perfectus, quia est pricipium formale non materia. 1º. In Deo sunt perfectiones omnium rerum. P.: qui finxit (?) et etiam quia perfectionis est in effectu invenitur in causa.
Quomodo sunt in Deo
Perfectiones sunt simpliciter simplices et secundum quid: primae quae melius est cuilibet habere quam non habere est enti, non vero hoc vel illud ens, et sic requirit quod <*4*> nullam imperfectionem involvat; 2º et quod ab objecto non excludat aliam perfectionem maiorem.
Nota aliquid esse in alio tripliciter: formaliter vel secundum rationem formalem sicut calor in igne; virtualiter, quando unus habet virtute quidquid perfectionis est in re contenta, sicut planta ignis continetur virtualiter in sole; et eminenter, quando unum continetur in semine effectus in causa, vel sicut calor formalis ignis continetur virtualiter in sole; et eminenter, quando unum continetur in alio perfectiori modo quam in se ipso; et hoc vel eminenter formaliter ut sensitivum in anima rationali; vel eminenter virtualiter ut calor in sole.
Dico: Omnes perfectiones simpliciter simplices sunt in Deo formaliter eminenter.
1ª P.P.: Deus est summa et infinita perfectio. Ergo.
2ª P.P.: Nota quod perfectio simpliciter simplex consideratur ut est creata in individuo et in communi; sic ergo sunt in Deo secundo modo non primo, quia sic sunt accidens et qualitas tales species; secundo vero modo importat tantam cognitionem per altissimam causam.
Dico: perfectiones secundum quid non sunt in Deo formaliter sed tantum eminenter virtualiter. P.: quia impossibile est quod aliqua imperfectio sit formaliter in Deo.
2ª P.P. Quia Deus ex se solo potest repraesentare modo perfectiori omnia quae possunt illae. 2º, quia est causa illarum.
Dico: Deus non est perfectior cum omnibus aliis creaturis. Quia continet eas excellentiori modo, et etiam quia infinitum in additione finiti non fit maior. Nihilominus essent plures res perfectae, non perfectae. (?) <*5*>
3.º Deus res efficit per actum imperii formaliter inmanentem, virtualiter transeuntem; atqui actus imperii quamvis sit radicaliter et presuppositive in voluntate, et ideo dicatur quandoque quod voluntas imperet, tamen elicitive est ab intellectu: Maior patet: quia dixit Deus: Fiat lux; et si hoc non esset non haberet nisi scientiam simplicis intelligentiae; minor etiam: quia imperare est dicere seu intimare, et loqui spiritualiter est pertinet ad intellectum qui est quasi oratione (?), secundum illud: Os justi meditabitur sapientiam. Item ordinare unum ad aliud est intellectus practici et prudentiae. Tandem praecipere pertinet ad superiorem qui est intellectus.
4.º Scientia in quantum scientia non efficit causam activam sed est nuda objecti notitia, unde actus scientiae ut talis non est producere sed cognoscere; multa enim Deus noscit, ut sunt peccata et mera possibilia et tamen non efficit. Scientia simplicis intelligentiae est causa dirigens in ordine intentionis, et effectiva in actu primo; scientia visionis est causa dirigens et efficiens in actu secundo in ordine executionis non ut visionis sed ut approbationis.
P.: Deus est causa effectiva in actu secundo per imperium; atqui imperium pertinet ad scientiam visionis et non simplicis intelligentiae. Ergo. P. Min.: quia iste actus imperii supponit decretum efficax et in eo fundatur et terminatur ad res ut existentes. Et etiam quia si Deus videret res quia sunt scientia eius determinaretur a rebus: hoc autem repugnat quia ipse est mensura; nec est ratio de peccatis cum haec cognoscantur in opposito. <*6*>
In quo medio Deus cognoscat alia a se
Dico: Aliquid cognoscitur dupliciter: in se vel in alio.
Dico: Deus cognoscit alia a se mediate in se sicut in causa praecognita, non inmediate in se ipsis.
P. Non potest perfecte comprehendi causa adaequata nisi in ea cognoscantur effectus; atqui Deus perfecte comprehendit suam essentiam.
P. 2. Si Deus attingeret creaturas inmediate in se ipsis independenter ab eius essentia, prius visa, creaturae essent simul cum essentia divina objectum formale et specificativum intellectus divini, quod admitti non potest cum specificari ab aliquo sit ab ipso accipere speciem et perfectionem. Ergo.
P. Seg. Quia illud est objectum specificativum quod per se primo ratione et non alterius attingitur.
De praescientia futurorum
Futurum secundum Aug. est quod est determinatum in suis causis ad habendam existentiam in tempore sequenti.
Et sic nullum est contingens independenter a prima causa quia prima causa manente indeterminata nulla causa secunda esset determinata; alioquin non foret causa secunda sed prima.
Dico 2: Futurum vel est necessarium vel liberum: primum est quod ex natura sua petit aliquando esse nec est naturaliter impedibile; contingens si late sumatur est illud quod ex natura sua petit aliquando esse, sed ex aliis causis est naturaliter impedibile, ut vita longaeva ex temperamento robusto contingens est.
Ac sumptum est quod ex natura sua est indifferens ad esse vel non esse ut sunt quae pendent ex libero arbitrio hominis. <*7*> Contingens futurum, aliud absolutum aliud conditionatum; primum quod non dependet ab aliqua conditione nisi forte a conditione ponenda; conditionatum est quod pendet ex conditione non ponenda, ut conversio Tyri et Sidonis.
Futurum conditionatum aliud est pertinens, aliud impertinens: primum quod aliquam connexionem habet cum conditione, ut conversio Tyri; secundum quod nullam connexionem habet nec (?).
Dico: Deus cognoscit certo et infalibiliter omina futura absoluta, contingentia et libera.
Error Ciceronis; e contra stoici: Marcion; Sociniani coniecturaliter.
P.: Intellixisti cogitationes meas de longe, etc., non coniectualiter quia Christus et prophetae praedixerunt. P.: Quod etiam est signum divinitatis secundum omnes.
P. Ratione: scientia Dei cum voluntate facit vel permittit futura. Ergo. Etc.
P.2: Deus cognoscit quia producit ad extra. Ergo.
P.: quia futura si considerentur, etc.
2. et 3 Pars: Deus non solum future quoad substantiam sed etiam quoad eorum modum necessitatis et contingentiae. Ergo.
P. 2: Praescientia ut talis nihil immutat in rebus futuris aut earum causis, sed habet tantum nosse quid sit eventurum et quomodo. Ergo ea non obstante, etc., et sufficit ad illam certam et infallibilem cognitionem quod per medium certum ea cognoscat; contingentia est a rebus, necessitas cognitionis est a Deo.
Hinc solvitur decantatum argumentum: Si Deus <*8*> certo et infallibiliter, etc., iam non sunt libera; si sunt contingentia, iam non Deus certo scit.
Contra Nrg. (?)
1. Quia Deus non solum cognoscit rem sed etiam modum contingentiae; et sic cum sit certa et infallibilis res certo eveniet contingenter.
2. Quia certitudo est ex medio cognitionis, necessitas autem et contingentia est ex ipsis rebus.
3. Quia visio rei praesentis impertinenter se habet ad ejus necessitatem vel contingentiam.
Quomodo Deo sine futura praesentia (?)
Dupliciter futurum cognocitur: objective et phisice.
Dico: Futura sunt in aetenitate praesentia non solum objective sed realiter.
P. Sancti Patres non dant Deo nisi scientiam, etc. Negant aliquid esse futurum; alioquin esset idem ac propheta. 2. Futura essent Deo absolute futura. 3. Tandem aliquid sciret de novo in tempore.
P.: Aeternitas est duratio in ratione durationis infinita, indivisibilis et tota simul; atqui ratione infinitatis continet omnes durationes, praeteritum, futurum, praesens. P. Scientia Dei est perfectissima.
In quo medio Deus cognoscat libera futura.
Dico: Deus cognoscit futura libera in suo decreto eorum durationem determinante.
P.: Auctoritate Scrip.: in praedictione belli quod illaturi erant assirii israelitis.
P.: Deus cognoscit alia a se in se ipso ut in causa; atqui est causa futurorum contingentium. Ergo.
De futuris condicionatis
Nota: futurum condicionatum illud est quod non eveniet, tamen de facto esset si aliquid... <*9*>
Creaturae sunt similes Deo secundum analogiam seu rationem communem entis; quia aliquo modo communicat in Deo; non vero secundum rationem speciei vel generis; quia agens agit sibi in forma; et sic si effectus contineatur intra eamden rationem, etc.
Dico: Deus vero non potest dici similis creaturae; quia tunc est relatio mutua in aequiparantia quando duo habent formam eiusdem rationis sed quando aliquid alteri tantum imitatur tunc non, sicut (?) , etc.
De bonitate Dei
Dico: Deus est bonus quia est perfectus appetibilis. Quia Deus est causa omnium perfectionum. Et sic omnes creaturae saltem implicite appetunt Deum.
Dico: Deus est summum bonum, quia omnes rerum perfectiones profluunt ab ipso tanquam a causa aequivoca; causa autem aequivoca continet effectum excellentiori modo. Deus solus est bonum per essentiam quia soli Deo triplex perfectio in quantum in suo esse constituuntur, acquirit accidentia et tendit ad finem.
Dico: Omina sunt bona bonitate divina extrinseca et casualiter, quatenus bonitas divina est causa efficiens, exemplaris et finalis totius bonitatis; tamen quaevis res habet formaliter suam bonitatem particularem (?) ipsam.
De infinitate Dei
Nota: Infinitum dicitur quod caret fine vel termino; et sic vel terminis essentialibus, et sic erit in essentia, vel infinitus in certo genere attributi.
2. Terminus limitativus est extrinsecus vel intrinsecus; primus ex causa efficiente; intrinseci vel sunt metaphysici, ut genus et differentia, vel phisici ut <*10*> ex materia et forma vel subiectum receptivum se habens per modum materiae.
Dico: Deus est infinitus secundum essentiam vel rationem entis. Quia infinitum est quod limitibus caret; atqui Deus non potest limitari nec per causam efficientem, quia est a se, neque intrinsece per genus et differentiam aut materiam et formam aut existentiam et essentiam.
Dico: Et sic nullus praeter ipsum est infinitus per essentiam, quia vel componitur, etc.
Dico: Non est infinitus secundum quantitatem nec naturalem nec mathematicam (?)
Dico: Non possunt esse multa infinita nec per se nec per accidens, quia omnia creata sub certa intentione creantis continentur; secundum quid potest esse multitudo infinita. Quia...
De Dei immensitate
Nota immensum dici sine mensura; unde si spectetur quantum ad divinum esse est infinitas, quoad durationem est aeternitas, quoad locum est incircumscribilitas.
Nota: Immensitas et ubiquitas differunt quia immensitas dicit actum primum, ubiquitas actum secundum; quia prima est capacitas, etc., secunda est actualis existentia, etc. Et sic primum est attributum Dei quia necessario inest, secundum non quia liberum est.
Nota: Tripliciter Deus est in omnibus: per essentiam, praesentiam et potentiam ad modum quo aliquid dicitur esse in rebus humanis; per potentiam quia subduntur ejus potestati et imperio, et omnia dirigit et gubernat; per praesentiam quia omnia nuda et aperta sunt oculis; per essentiam quia adest omnibus ut causa essendi.
Est etiam secundum alios speciales modos. Manichei negarunt providentiam Dei generalem <*11*> per potentiam, alii per praesentiam ut (?); per essentiam aliqui judaei, gentiles, sociniani et calvinistae.
Dico: Deus est secundum substantiam intime in omnibus rebus. P.: «qui ibo (?) a spiritu tuo», etc., et eodem modo in coelo ac in inferno. Et etiam quia immensitas est perfectio simpliciter simplex. 2. Deus est agens in omnibus in quantum dat et conservat in esse; atqui agenti oportet esse conjunctum et (?) esse. 3. Sic se habet res incorporea per quantitatem virtutis sunt, etc. 4. Quidquid in Deo est Deus; atqui Deus est in rebus per virtutem; ergo per suam substantiam.
Dico: Deus in rebus et locis ut loca formaliter, quia locata dicuntur esse in loco in quantum replent locum; Deus autem est in omnibus locis in quantum dat omnibus locatis esse et facit quod unumquodque suum locum repleat.
Dico: Esse ubique est proprium Dei primo et per se. Nota (?) esse quod secundum se totum per se quod non per accidens vel ex suppositione.
Ex hoc ideoque si etiam infinita loca ponantur praeter omnia quae sunt in omnibus oporteret esse quia ipse causaret secundum totum non secundum partes.
Difficultas circa spatia imaginaria
Nota aliquid esse in spatiis imaginariis dupliciter: uno modo comparate ad terminum ad quod existit; alio modo absolute. Primo modo Deus non est quia spatia imaginaria non sunt nisi loca intervalla vacua et (?) quae concipimus esse extra mundum, aut in spatio quod nunc occupat mundus. Aliqui dicunt existere absolute per suam praesentiam; sed dico: Deus non existit positive in spatiis imaginariis sed virtute tantum.
Ex Aug.: Antequam Deus faceret coelum ubi habitabat, etc. Et etiam in tantum Deus est alicubi in quantum ibi operatur; atqui Deus non operatur in spatiis imaginariis.
2. Deus non est in nihilo: atqui spatia [imaginaria] sunt nihil. Et sic est ibi virtute tantum, quia potest creare alium mundum.
De inmutabilitate Dei
Deus est omnino inmutabilis. P.: Apud quem non, etc. Quia si Deus mutaretur vel esset in melius vel <*12*> in aequale vel amitteret quod habet vel adquireret quod non habet.
Dico: Esse inmutabile est proprium Dei; quia omnis creatura vel est mutabilis secundum esse substantiale, sicut corpora, vel scundum ordinem ad finem, sicut angeli, vel secundum aliquas perfectiones accidentales, vel secundum esse vel non esse. Etc.
De Dei aeternitate
Aeternitas est interminabilis vitae tota simul et perfecta possesio: possesio ad designandam firmitatem; vita non esse, quia vivere se extendit ad operationem, ens tantum ad esse; interminabilis, quia non potest habere finem; tota simul, quia caret divisione et successione secundum prius et posterius, qualis reperitur in tempore; aeternitas enim consistit in nunc quod non est praeteritum nec futurum, sed semper nunc dicitur tandem perfectam ad excludendum nunc temporis.
Et sic: 1, quamvis duraverit diuturniora tempora nunc quam ante mille annos, tamen ipsa vel Deus non est diuturnior; et sic fallimus sicut qui navi sint, etc.
2. Omnes res sucessivae et ipsa sucessio vel tempus continentur in aeternitate non formaliter sed eminenter, ita ut omnibus succedentibus ipsa manet immovilis, sicut centrum circuli manet inmovile quamvis circulus circumagatur. Ita aeternitas omnia tempora preterita, praesentia et futura continens, ipsis fluentibus, coexistit non fluens sed (?) manens.
Ex dictis colliges aeternitatem duo importare: primum pertinens ad extensionem illius, nempe quod careat termino, principio et fine; secundum modum durationis, quod careat succesione et mutabilitate; et sic...
Dico: Aeternitas differt ab oevo et tempore, non precise quia (?) habent principium et non finem, tempus vero principium et finem, sed in hoc quod cum sit duratio rei inmtubalis secundum esse substantiale non vero inmutabilis accidentaliter, per locum per operationem; tempus autem et duratio rei sunt mutabiles secundum esse et operari, est enim mensura motus secundum prius et posterius, et aeternitas duratio rei inmovilis secundum esse et operari. <*13*>
Dico: Deus et solus Deus est aeternus: Et etiam sua aeternitas, quia est suum esse inmutabile; aternitas enim nihil aliud est quam duratio divini esse, seu ipsum divinum esse durans; est tamen ab ipso esse divino virtualiter distincta; et quamvis in creatis duratio non distinguatur entitative a re durante, tamen distinguitur modaliter: est enim modus rei, ita ut quamvis non possit [esse] duratio sine existentia, potest tamen esse existentia sine duratione.
Et quamvis Apoc.: «Qui est..., etc.» intelligatur quia comprehendit (?).
Dico participative aliqua dicuntur aeterna, vel impropia.
Dico: aeternitas respectu Dei habet veram durationem, quia est sicut oevum et tempus respectu creaturarum.
De Dei unitate
Unum addit supra ens negationem durationis.
Nota Deum esse unum non unitate positiva, sed numerica. Gentiles docuerunt pluralitatem deorum. Haeretici gnostici, marcionitae, valentiniani, mantchaei.
Deus est unus. P.: Audi Israel, etc. Haec est vita aeterna, etc.. P.: Singularitas est de essentia seu natura Dei; atqui singulare non potest esse multiplex. Ergo.
2. Deus est infinite perfectus; atqui non possunt esse duo infinite perfecti, quia vel differunt vel non differunt; si primum, ergo aliquid haberet unus quod non alius, etc.
3. Si essent plures dii, vel unus sufficeret vel non; si primum, ergo alter superfluus; si secundum, iam quilibet non esset omnipotens.
4. Vel unus dependeret ab alio vel non; si primum iam esset imperfectus; si secundum, ergo esset (?) inferior, et aliquis praevaleret et iam non esset omnipotens. <*14*>
De Dei scientia
Dico: In Deo est perfectissima cognitio. Omnes gentes consentiunt, nam Theos significat considerare. Et etiam quia omnes intelligunt entem sapientissimum et rectorem mundi.
Et etiam quia Deus in summo materialitatis. Ergo.
P. Maj.: Cognitio fit secundum quod cognoscens habet in se formam cogniti retinendo propriam; atqui hoc provenit ex inmaterialitate, etc.
Major probatur ex ordine rerum. Minor etiam, quia quod aliquid habeat in se formam aliorum contingit ex ejus amplitudine; atqui limitatio est a materia, materia est enim quae formam limitat, et per consequens quantum magis separatur a materia magis recipit formam.
Nota non loqui de accidentibus sed de substantiis spiritualibus.
Nota tripliciter sumi potest inmaterialitas: 1. Pro exclusione informationis materiae, ut angelus. 2. Pro independentia a materia, ut anima. 3. Pro excessu supra conditiones materiae in agendo et recipiendo, ut anima sensitiva; recipit enim species intentionales modo repraesentativo absque sui alteratione.
Dico: Datur in Deo propria scientia contra Vazquez. Quod scientia nihil, etc. Deus autem omni modo (?) cognoscibiles (?) cognoscibiles per causas, etc. Et etiam quia est perfectio quae nullam involvit imperfectionem; quia si aliquam involveret imperfectionem; propter discursum; atqui hoc est accidentaliter ratione status nostri. Ergo.
Dico: Cognitio Dei non habet rationem scientiae respectu suae essentiae, quia nulla est causa; unde ratione illius habet cognitionem intelligentiae. Respectu creaturarum habet scientiam, quia habent causas et Deus per eas cognoscit. Respectu attributorum quidam negant; sed proba- <*15*>bilius habet scientiam, quia non sufficit causam actualem sed tantum virtualem, et attributa virtualiter distinguuntur ab essentia.
Dico scientia Dei est attributum, quia est perfectio, etc.
De objecto scientiae Dei
Dico: Deus intelligit et comprehendit se; dicitur tamen negative comprehendere se in quantum nihil est quod non sciat.
Dico: Deus cognoscit alia a se etiam possibilia, etc., non solum secundum communem rationem entis sed etiam quoad esse proprium et singulare; quia Deus perfecte suam virtutem cognoscit, etc.
Dico: objectum primarium cognitionis divinae est ens increatum; sed si attendatur modus quo cognoscimus est eius essentia.
De divisione scientiae Dei
Dividitur in simplicia intelligentiae et visionis: prima versatur circa res mere possibiles: dicitur sic ad excludendum ordinem divinae voluntatis ad res; secunda, quae fertur ad ea quae sunt vel fuerunt vel erunt: dicitur visionis metaphorice ab oculo corporeo.
In speculativam et practicam: 1ª, quae res solum contemplatur; 2ª quae etiam efficit; peccata quamvis non fiant a Deo, tamen sub scientia eius practice cadunt.
In necesariam et liberam: prima praecedit determinationem Dei; secunda, non.
Scientia improbationis et aprobationis: prima circa bonum, secunda circa malum.
Scientia Dei est causarum non solum directiva sed effectiva, et non precise ut scientia sed ut habet voluntatem adjunctam.
P.: Omnia per ipsum tacta sunt. Dixit et Deus fiat lux. Dominus sapientia stabilivit coelos et prudentia terram.
Aug.: Universas creaturas, etc.
P: Deus est agens intellectivum. Ergo per suam formam, hoc est, per intellectum operari debet.
Scientia Dei est causa rerum sicut scientia artificis est, etc., <*16*> poneretur. Potest accipi dupliciter: vel in sensu illativo, explicans coniunctionem antecedentis cum consequenti; et in sensu enuntiationis, ita ut si importat coexistentiam extremorum.
2. Propositio conditionalis ilativa est necesario obvia vel falsa, et sic cognoscitur a Deo et a nobis.
Conditio in sensu enuntiativo est triplicis generis: quaedam habent necessariam conexionem cum conditione, ut si Petrus peccat amittit gratiam; quaedam habent conditionem contingentem, ut si evangelium praedicatur viris conversi fuissent. Quaedam non habent conexionem, sed sunt omnino disparata.
Prima a Deo cognoscuntur, quia etiam a nobis. De secundis et tertiis quaestio.
Dico: Deus cognoscit futura condicionata contingentia et disparata contra aliquos theologos opinantes contingenter tantum.
P.: Deus multa in Scripturis praedixit certo futura nullam conexionem habentia; atqui nefas est dicere Deum aliquid certo futurum affirmare quod non sciebat certo futurum. P. Maj.: David interrogans Deum ( ?). Dixit Dominus non (?) ad filias, etc., certo avertit.
P. 2.: Deus aliquam cognitionem habuit de istis futuris; atqui non coniecturalem aut probabilem; atqui haec incerta est et obnoxia errori. Ergo.
P. 3. Ratione: Nullum est futurum conditionatum nisi per decretum Dei absolutum ex parte suiecti et conditionatum ex parte obiecti; atqui tale decretum est certum et infallibile. Ergo.
Aliquae auctoritates Scripturae quae videntur ponere coniecturam in Deo, est quia vel loquuntur <*17*> more nostro, vel designant mutabilitatem liberi arbitrii, vel contingentiam cusarum secundarum vel rei magnitudinem aut difficultatem vel (?).
Et quamvis Scriptura utatur tropis (?) non semper potest uti tropis, et etiam aliquando certa pronunciat.
Et etiam quandoque conminatoria sunt praedicta ut futura quae non futura erant; sed quando simpliciter dicuntur futura, revera sunt futura.
Quaero: per quam scientiam Deus videt condicionata? Disputatur inter theologos: alii per scientiam visionis formaliter ut visionis, non quatenus libera.
Alii per scientiam simplicis intelligentiae necessariae non liberae.
Petes: an Deus certo cognoscat omnia futura conditionata. Quatenus ad ea quae in Scripturis revelantur constat Deum illa certo cognoscere.
Quatum ad ea quae gubernationem huius mundi spectant et habent ordinem ad ea quae de facto futura sunt, ut, v. g., si Petrus non introisset praetorium non peccasset; aut etiam disparata, si Petrus currit, Ioannes sedebit, censent theologi etiam a Deo sciri. Quia cum providentia Dei sit perfecta debet prospicere ea quae aliquo modo habent ordinem ad ea quae provisa sunt.
Et etiam quia sapiendo quod futura sunt Deus decrevit.
Quaero an Deus sciat omnes combinationes possibiles in altero rerum ordine. Quidam negant et dicunt Deum nihil statuisse de illis.
Alii dicunt quod de singulis combinationibus possibilibus determinaset quia alioquin ejus voluntas maneret suspensa, et ejus scientia non esset satis plena. <*18*>
De voluntate Dei
Dico: In Deo est voluntas. P. Ant.: ratione: Finis et bonum est proprium obiectum voluntatis; ergo agens propter finem et volens finem, consequenter habet voluntatem; atqui Deus agit propter finem, non enim ab alio agitur cum sit primum agens; ergo habet voluntatem.
Et etiam quia est perfecta simpliciter simplex.
Dico: Voluntas divina est formaliter ipsa volitio absque virtuali distinctione; quia ea tantum virtualiter distinguntur in Deo quae aequivalent pluribus obiectis creatis ex obiecto formaliter distinctis et ad diversa lineas pertinentibus.
Tamen distinguitur et habet rationem potentiae circa effectum ab ipsa productum.
Dico: Voluntas est de constitutione phisica divinae naturae quia omnia in Deo sunt realiter identificata in sua natura; non autem est constitutione metaphisica quia supponit illam metaphisice constitutam.
De obiecto divinae voluntatis
Dico: Deus non solum se vult sed alia a se. P. Ant.: haec est voluntas. Ratione: res naturalis non solum habet naturalem inclinationem respectu proprii boni ut adquirat ipsum, etc. Unde se vult et alia a se; sed se ut finem, alia ut ad finem.
Dico: Objectum formale tam motivum quam terminativum divinae voluntatis est sola bonitas divina, creaturae autem sunt objectum materiale.
P. 1ª pars: illud est objectum alicuius a quo per se et ratione sui movetur et quod per se et ratione sui attingit. Atqui solum bonitas divina, etc.
P. Min.: Deus in quolibet volendo est suus sibi finis: universa enim propter se operatus est Deus. Ergo.
Et etiam: quia sola bonitas divina est obiectum omnino adaequatum voluntatis divinae.
P. 2ª pars: Si Deus vult creaturas et non sunt eius obiec- <*19*>tum formale debent esse eius objectum materiale contra Deus movetur nos meritis ad praemiandum nostris demeritis ad puniendum. Ergo.
Dist. R.: Deum ad hoc moveri sola sua bonitate diversimode considerata.
Obj.: si Deus amaret creaturas propter se, amaret eas amore concupiscentiae: quia de ratione amicitiae quod propter seipsum amicus diligatur. Dist.: si propter dicente finem lui, c.: dicente rationam motivam, n.
Obj.: ergo Deus amat creaturas tanquam media ad assequendum suum finem. Dist.: tanquam suam bonitatem consequendam, n; comunicandam, c.
Dico: Deus necessario et quoad specificationem vult suam bonitatem. P. 1ª pars: quia nulla ratio mali potest relucere. 2.ª pars: quia Deus est actu volens aliquod objectum. Atqui hos est sua bonitas; quia est ejus objectum proprium. Et etiam quia perfectio creaturae in Deo invenitur. Atqui perfectio creaturae consistit in amando Deum.
Dico 2.º: Deus est summe liber et ea libertate fertur in creaturas. Contra Aristotelem qui posuit mundum necessario creatum. P.: Qui operatur secundum consilium voluntatis suae. Ratione: quia Deus vult alia a se in quantum ordinantur ad suam bonitatem ut ad finem: ea autem quae, etc. Potest tamen dici necessarium ex suppositione.
Confirmatur: voluntas fertur in objectum eo modo quo ipsi proponitur ab intellectu; atqui intellectus divinus non iudicat esse necesario bonum quod sint creaturae, tum quia est independens ab illis, tum quia cum iudicaverit bonum esse quod plures non essent, potuit de existentibus idem iudicare cum hae non sint inclusis possibilibus. Ergo.
Obj.: Omne aeternum est necessarium: atqui Deus ab aeterno, etc.
2º: In Deo est idem esse quod velle. Ergo.
Obj.: Deus vult creaturas in quantum vult suam bonitatem; atqui necessario vult suam bonitantem. Ergo.
Obj.: Ab eo quod est indiferens ad utrumlibet, etc., ab extrinseo.
Obj.: Quidquid Deus scit ex necessitate scit. Ergo. <*20*>
Obj.: Qui libere vult aliquid potuit illum non velle. Ergo Deus ex meritis obiecti quasi foret necessario (?).
Inst.: Deus numquam potuit non velle quod vult aut voluit. Ergo necessario vult necessitate absoluta.
Dist. non potuit non velle propter inmutabilitatem divinae voluntatis, c.; ex meritis objecti, n. Vel potuit non velle in eodem nunc aeternitatis quo voluit in sensu diviso quia ita voluit quod potuisset non velle, non in sensu composito quasi potuisset coniungere volitionem cum nolitione.
Per quid constituatur actus liber Dei
Noto libertatem divinam esse indiferentiam actus purissimi ad diversa obiecta ita ut uno et simplicissimo actu inferat esse vel non esse creaturarum hoc vel illud, et quatenus infert esse est volitio et quatenus infert non esse est nolitio.
Dico: actus liber Dei nihil est aliud quam actus necessarius quatenus dicit habitudinem non necessariam ad creaturas.
Ad constitutionem actus liberi in Deo duo requiruntur: 1, quod sit quid Deo intrinsecum et divinum, quia actus liber Dei est vitalis et immanis. 2, quod possit aliquo sensu deficere, de ratione enim actus liberi est quod posset aliquo sensu non esse; atqui constituendo, etc.
Sed contra: quia vel illa terminatio est intrinseca vel non; non primum quia tunc esset intrinsece defectibilis; non secundum, quia non esset intrinsece liber. Ergo. R.: hanc terminationem esse intrinsecam et defectibilem non intrinsece sed extrinsece ratione voliti defectibilis, ita ut idem actus in se inmotus nulla realitate intrinseca in se mutata potuerit producere vel non producere creaturas. <*21*>
Oppones ergo: actus liber Dei potuit non esse. Ergo. Dist.: potuit non esse in se, n; non esse comparate ad creaturas, c.; vel distin. Min.: Deus eo modo est defectibilis in se quo est liber, n.; eo modo est defectibilis respectus ad creaturas quo est liber, n; quia actus liber Dei non est indifferentia potentiae, etc.
Dico: Voluntas Dei non est mutabilis. P.: Non est Deus quasi homo. Nota aliud est voluntatem mutari aliud velle aliarum rerum mutationem. Sed...
P.: Tunc voluntas mutatur quando aliquis incipit velle quod non voluit vel desinit velle quod voluit; quod quidem esse non potest, etc., cum enim voluntas sit boni.
Et hinc solvitur argumentum ex nova denominatione creatoris quae Deo accidit in tempore absque sui mutatione. Disparitas est quod denominatio creatoris desumitur ab actu voluntatis connotante objectum ut in propria mensura existens, objectum autem in propria natura existens incipit in tempore; at denominatio liberi sumitur ab actu voluntatis connotante objectum in mensura aeternitatis, in qua nulla potest esse variatio. Petes utrum voluntas Dei possit permanere indiferens ab omni actu circa obiectum creatum. Quidam affirmant; alii communiter negant, quia importat imperfectionem.
De divisione voluntatis
Voluntas Dei quamvis ex parte sit unica cum sit ipse eius essentia, ratione tamen obiectorum materialium in quae fertur est multiplex.
1. In voluntate beneplaciti et signi; prima est ipse actus divinae voluntatis, unde est formaliter in Deo; voluntas signi est aliquid exterius quod solet inter nos esse signum quod volumus aliquid, unde non est in Deo, nisi metaphorice, sumpto signo vel effectu voluntatis pro ipsa voluntate: sicut quia apud nos punitio est signum irae cum Deus punit ista punitio. <*22*>
Et sic quando Deus ponit aliquid exterius quod a nobis volentibus poni solet, istud exterius dicimus voluntas signi in Deo. Quinque sunt signa voluntatis:
Praecipit ac jubet, permittit, consulit, implet.
Voluntas signi tribus modis se habet ad voluntatem beneplaciti: quaedam est enim quae numquam incidit in idem cum voluntate beneplaciti, sicut permissio qua permittit mala fieri: quaedam semper incidit, sicut operatio; quaedam vero quandoque incidit quandoque non, sicut praecepta prohibitio et consilium: sic praeceptum Dei ad Abraham; et quamvis Deus non velit omnia fieri, vult tamen nos ponere media et sic aliquid vult.
2. Dividitur in antecedentem et consequentem: prima in quantum fertur in obiectum secundum se consideratum, secunda in obiectum cum omnibus circunstantiis et sic non accipitur ex parte ipsius voluntatis sed ex parte rei volitae consideratae sub diversa ratione, nimirum secundum se quod est prius, et cum circunstantiis quod est posterius.
2. Voluntatem antecedentem esse voluntatem secundum quid; consequentem voluntatem simpliciter.
3. Voluntatem antecedentem esse voluntatem conditionatam, consequentem absolutam.
4. Hanc divisionem esse adaequatam.
5. Voluntatem non solum esse beneplaciti sed signi ut dicit Crisost. Quia objectum voluntatis est bonum conditionale futurum si nihil obstaret in reponendum: ergo objectum vere volibile. <*23*>
Dico: voluntas Dei consequens semper impletur. P.: Dominus exercitatione decrevit, et quis poterit infirmare? Omnia quaecumque, etc. P.: voluntas Dei absoluta et consequens est universalis causa omnium. Atqui implicat aliquid fugere effectum, etc., quia alioquin non esset universalis: quia aliqua causa particularis (?) a suo effectu hoc erit propter aliam causam impedientem quae continetur sub ordine causae universalis, sicut in corporalibus stella potest impedire, etc., non produceret suum effectum, sed tamen quicumque effectus, etc.
Dico: voluntas antecedens non semper impletur. P.: Mundare te volui et non objectum secundum (?) .
Dico: Voluntas antecedens fertur in obiectum secundum, res autem non fit nisi cum omnibus circunstantiis. Ergo.
Dico non semper impleri, quia quandoque impletur quando coniungitur consequenti.
Dico: voluntas beneplaciti non semper impletur, quia est voluntas antecedens.
De voluntate circa salutem hominum
1. Error semipelagianorum, qui posuerunt voluntatem generalem salvandi omnes, si vellent; sed velle pendet ab ejus voluntate.
2. Calvinus negat in Deo voluntatem salvandi reprobos.
3. Quidam dicunt Deum quantum est ex se vult omnes homines salvos fieri si tamen ipsi vellint volitione quam spectat ad voluntatem libere consentiente gratiae moraliter tantum excitanti.
4. Thomistae dicunt Deum velle salvos facere omnes qui volunt, volitione tamen non quam ab eis spectat, sed quam in eis ipsemet vi suae gratiae operatur. Unde non ponunt voluntatem Dei conditionatam.
Dico: Deus etiam post Adae lapsum vult voluntate antecedente non ociosa omnes homines salvos fieri.
P.: Ex Apost.: Obsecro primum omnium fieri obsecrationes, etc. <*24*>
Conf.: Genus humanum peccato primi parentis periisse atque iure ad gratiam et gloriam excedisse certum est; atqui non est minus certum Deum per Christum reapsumsisse voluntatem salvandi genus humanum, iuxta Colossenses: Placuit per ipsum reconciliare omnia. Cor. Deus erat in Christo mundum reconcilians sibi, non reputans illis delicta ipsorum. Ioann.: Sic Deus dilexit mundum, etc. Scrip.: Vivo ego, etc. Nolo mortem peccatoris, etc. D. Petrus: Deus non vult aliquos perire sed omnes ad poenitentiam reverti.
Expandi tota die manus meas ad populum incredulum. Jerusalem, Jerusalem.
(?) Propter quod multi pereant pereuntium est meritum; quod multi salventur salvantis est donum.
P. Etiam quia sententia Iansenii facit angustam Dei charitatem? cum restringit ad paucos, et exinanivit spem cristianam cuius fundamentum est voluntas Dei pro omnium salute.
Dico: 1º, voluntas Dei antecedens non est metaphorica seu mera voluntas signi; sed voluntas beneplaciti sincera proprie et formaliter in Deo existens.
P.: Verba Scripturae intelligenda sunt quando nihil indecens sequitur, etc. Atqui nihil indecens, etc., quia quamvis indecens videatur Deum velle aliquid et non fieri illud non tamen est indecens: quia ista voluntas antecedens non est voluntas simpliciter sed secundum quid et condicionate; et quod non impleatur id non fieri nisi Deo permittente, et consequenter volente, non enim permittit nisi volens; unde stat voluntatem eius semper impleri; e contra si intelligeretur in sensu improprio et metaphorico videtur sequi aliquid abhorrens a sensu et pietate fidelium. <*25*>
P.: Salus hominis lapsi secundum se est bona; ergo datur vera voluntas in Deo recipiens hoc obiectum. Nec est simile de doemonibus, quia voluntas Dei antecedens non est sterilis et ociosa sed activa; Deus autem nihil operatur circa salutem doemonum et damnatorum quia auxilio sunt incapaces.
Confir.: Voluntas propria et formalis beneplaciti est secundum quod est interius ordinatur et non secundum exteriorem signicationem; atqui salus omnium hominum interius in Deo disponitur: ex illa enim interiori dispositione dimanant tum ordo naturae in finem salutis tum promoventia in hunc finem.
Nec est de exemplo iudicis, quia iudex concedit reo omne quod possit, vel (?) innocentiam, concedit copiam diluendi accusationem, etc., et non concedit alia media quia est provisor particularis, non Deus.
P. 3º: Deus ex voluntate antecedente praeparat omnibus auxilia sufficientia ad salutem; atqui media eliguntur ex propria et formali, etc., intentione et voluntate finis. Ergo.
Contra: Divus Thomas dicit velleitatem...
2ª obj.: Voluntas inefficax, etc., dicit imperfectionem. Dist.: voluntas ineficax ex impedimento extrinseco vincente eius virtutem, c.; voluntas ineficax ex propria ordinatione voluntatis, n. Est enim ineficax ex propria ordinatione Dei qui variis occultis de causis, quandoque patentibus, volens permittit quod ipsa non sortiatur effectum.
Insto: Ergo haec voluntas non est sincera, quia qui potest facere et non facit non vult positive; atqui Deus potest facere quod omnes salventur; ergo...
Dist. mai.: Non vult sincere voluntate consequente, c. antecedente, (?): Deus potest absolute, attenta sua omnipotentia, c.; at non potest supposita praesente, ordinaria et actuali providentia, iuxta quam vult manifestationem attribu- <*26*>torum et agentis contraria in universo continere et creaturas defectibiles secundum suas naturas regere. Repones: ergo haec voluntas erit inutilis cum non sortiatur effectus. Nego: quia effectus eius voluntatis est ordo naturae in finem salutis, etc., promoventia in finem omnibus proposito tam naturalia quam gratuita. Unde quamvis non sortiatur effectum principalem sortitur minus principale. Aliunde ad provisorem generalem pertinet multa velle et disponere propter certos fines, quae ob alios et alteriores fines permittit seu vult non evenire.
Insist.: Non est asignabile objectum huius voluntatis. Ergo. R.: Objectum huius voluntatis in Deo esse salutem omnium ut futuram conditionate, nempe si non sit impeditiva maioris boni; vel est salus omnium ut futura imperfecta et inchoative quatenus vi illius voluntatis causae secundae preparantur et determinantur ad existentiam licet impedibiliter et imperfecte.
Dico: Christus ita mortuus est pro omnibus ut vera et sincera voluntate mortem oppetierit eamque Patri obtulerit pro omnium redemptione et salute aeterna, antecedenter quidem et sufficienter pro reprobis, consequenter et efficaciter pro praedestinatis.
P. ex Script. Apost.: Deus dedit redemptionem semetipsum pro omnibus. Ad Timot.: Qui est salvator omnium maxime fidelium. Sicut per unius delictum in omnes homines, etc. Ex perpetua fide Ecclesiae: Qui propter nos homines, etc.
P. Ab inconvenientibus: quia hoc mutilat fidem catholicam, evertitque unum ex eius articulis; spem facit languescere, evacuatur caritas. <*27*>
Obj.: Hic est sanguis, etc., qui pro multis. R.: omnibus.
Obj.: Eadem ratio est de morte Christi ac de eius oratione; atqui Christus non oravit pro omnibus: Joann.: non pro mundo rogo sed pro his quos dedisti mihi. Nego mai.: quia mors est beneficium generale: oratio particularis. Et dist. minor.: non oravit pro ominibus voluntate consequenti, c.: voluntate antecedente. Cum enim oratio sit actus manifestativus mentis eo modo aliquid oramus quo illud volumus; dupliciter autem aliquid volumus: 1, antecedenter et conditionate; 2, consequenter et simpliciter. Obj.: Si Ecclesia esset certa de reprobatione aliquorum non oraret. R. N., quia est provisor particularis. Et etiam distinguo: non oraret voluntate consequente, c.; antecedente, n.
Utrum Deus praeparet omnibus auxilia efficatia
Dico: Deus vi voluntatis quam habet salvandi omnes per Christum praeparat in communi omnibus auxilia generalia sufficientia ad salutem.
R. 1.º: Deus assumpsit voluntatem salvandi omnes. Ergo. Quia nemo vult sincere finem nisi etiam velit media. Sic mercator non censeretur sincere velle salvare suas merces si non adhiberet diligentiam ad illas salvandas.
P. 2º: hoc ipso quod Deus mortuus est pro omnibus meruit omnibus media sufficientia. Ergo debentur.
P. 3º.: hoc ipso quod Deus per voluntatem antecedentem velit homines in finem supernaturalem obligat illos ad observantionem praeceptorum supernaturalium; atqui praecepta supernaturalia non possunt observari sine auxiliis sufficientibus. Ergo.
P.: Inductione Deus omni tempore inspiravit veram religionem, primo Adae, postea Noe, Abraham, etc.
Dices: voluntas qua Deus praeparat hominibus auxilia sufficientia respicit illos in particulari; atqui voluntas antecedens respicit in universali. Dist.: naturam abstractam a singularibus vel metaphisice, n: in individuo, c. <*28*>
Dico: Deus nedum in communi praeparat sed etiam in particulari confert omnibus et singulis hominibus moraliter viventibus, pro loco et tempore auxilia proxime vel remote sufficientia ad salutem, iuxta cuiusque conditionem et exigentiam.
Disputatur inter theologos circa infideles obcecatos et parvulos sine baptismo morientibus. Nota auxilium esse proximum vel remotum. Nota 2. Auxilium non aequaliter distribui omnibus. Dixi pro loco et tempore quia non est necesse ut semper conferatur.
Dixi proxime vel remote sufficientia quia non semper dantur nec requiruntur proxime sufficientia ad possibilitatem preceptorum; qui enim habet remota habebit proxima si non resistit. Dixi moraliter viventibus ut excludantur amentes.
P. Conclusio ex Script. Apost.: Philosophi non sicut cognoverunt sic Deum glorificaverunt. Benignitas Dei ad poenitentiam adducit: Ego sto ad ostium et pulso; si quis aperuerit mihi... Solem oriri super bonos et malos et plui super iustos et iniustos: quod Amb. dicit de pluvia gratiae. Vocavi et renuistis.
P. 2º, ex Conc. Arausicano; ex patribus Thomas, Prosperus, Augustinus...
P. Ex ratione: salus cuique moraliter viventi est possibilis: quia Deus per Christum reassumpsit providentiam et voluntatem salutis omnium, nec eam abiecit propter peccata actualia.
Atqui praeparatio mediorum ad salutem in communi non redderet illam sufficienter possibilem iis qui de facto in particulari Deus denegaret illa propter praecedens peccatum vel originale vel actuale: quia ex quovis capite denegetur alicui medium sufficiens et necessarium ad aliquem finem consequendum sive praeter sive propter culpam, revera talis finis non et ipsi possibilis, sicut si rex destinavit pharmacha... <*29*>
Deus nemini denegat auxilia proxima vel remota sufficientia ad observationem mandatorum quando hic et nunc urgent adeoque ad vitanda peccata: quia ut Trid. Deus impossibilia non iubet, sed iuvendo monet et facere quod possis et petere quod non possis; et nemo ad impossibile potest obligari.
Atqui vitando omnia peccata et observando mandata habetur salus. Ergo.
1. Nec dicatur quod haec impotentia est ex peccato originali; quia ad peccatum actuale requiritur culpa actualis; et etiam quia tunc amentes blasphemando peccarent.
2. Nec dicatur quod possint potentia extrinseca non intrinseca quatenus potest recipere, etc.
3. Nec dicatur quod quamvis careant potentia intrinseca tamen est ex culpa.
R.: Quod quamvis ex hoc sequatur inexcusabilitas peccatoris, tamen non salvatur possibilitas mandatorum.
R.: Homines non semper peccare in eo quod vitare non possunt quamvis sit talis impotentia ex peccato praecedenti, si non sit praevisum.
Et etiam supposito quod sint voluntaria in causa tamen haec peccata sequentia non essent de novo demeritoria nec novam malitiam importarent a malitia causae distinctam.
P. Tandem: Deus singulis hominibus etiam infidelibus et obduratis praeficit angelos custodes quibus dirigantur in huius via vitae ad patriam; et quamvis infideles et (?) non adiuventur quantum ad hoc quod bonis operibus vitam aeternam efficaciter consequantur, iubentur tamen quantum ad hoc quod aliqua bona operarentur et quod ab aliquibus malis retrahantur: si enim angeli nihil iuvarent ad salutem frustra deputarentur in hunc finem. Immo cum Deus nulli prorsus deneget hoc auxilium, sequitur quod alia communia non deneget. <*30*>
Obiectiones
Noto: circa naturam auxilii sufficientis esse diversam sententiam. Quidam in libero arbitrio flexibili in bonum: sed pelagian. est. Quidam in libero arbitrio in quatenus potest adiuvari auxilio Dei; quidam in quadam qualitate habituali quae facultatem instar prioris dispositionis elevet. Sed nec haec.
Sed communior est: haec auxilia sita esse in piis illustrationibus et motionibus seu potius in divina motione excitante et causante has illustrationes.
Saltem ad observanda praecepta supernaturalia ad conversionem ad fidem et ad resurgendum a peccato, quia ad vitandum aliquod novum non requiritur nova inspiratio.
Nota 2.º Istas illuminationes vel esse naturales entitative et supernaturales quoad modum, vel e contra supernaturales entitative et naturales obiective, qualis est gratia movens ad attritionem propter turpitudinem, vel tamen sunt supernaturales quoad substantiam et modum.
Sic obi. 1.º Impossibile semper infundi peccatoribus et infidelibus ut atheis, philosophis, pelagianis, Neroni, Caligulae et aliis.
R. N.: quia enim illa non admittant, non est quia denegetur in poenam, sed quia receptioni obstaculum ponunt; per talem enim oblationem censetur quod homo possit, quia quod possumus per amicos, etc. Et quamvis ad non ponendum obstaculum requiratur gratia, tamen ad ponendum non requiritur, sed est ex voluntate. Quia ad non ponendum obstaculum requiritur gratia sicut ad vitandum peccatum, sed non ad non ponendum obstaculum quia aliqua peccata possumus vitare.
Sed petes: Quomodo respuit?
R. Primum auxilium respuendo secundum: primum ex hoc quod Deus motor universalis et movens secundum exigentiam cuiusvis, cum sit paratus imprimere voluntati piam motionem et eam inveniat curvatam et indispositam eam <*31*> iuxta ejus praesentem dispositionem movet in contrarium.
R. 2 Obj. Etsi intelligeretur de intrinseca receptione nullum esset inconveniens, quia (?) pia non requiruntur perpetuo, sed quando sunt necessaria ad vitanda peccata.
Obj. de infidelibus: sine fide salus haberi non potest; atqui multi infideles carent auxilio sufficienti, 1, quia pluribus non anuntiatur evangelium, 2, et sic etiam non essent infideles negativi.
Contra: auxilium infidelibus vel esset naturale vel supernaturale: si primum ergo viribus naturae consequitur, si secundum, ergo in eis (?) fides, ante fidem enim nihil est supernaturale.
Contra: ergo saltem aliqui converterentur.
Obj. de parvulis: Deus aliquibus parvulis denegat auxilia sufficientia. Ergo.
R. eam haberi in institutione baptismi.
Obj.: Homines per peccatum originale vel actuale amittunt ius ad gratiam. Ergo non debentur.
R. Quamvis non debeantur, tamen supposito quod Deus voluerit reassumere voluntatem et obligavit eos ad precepta supernaturalia, etc.
Obj.: Angeli custodes reliquunt homines, etc. Ergo, etc.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 67, págs. 1-4
De la Eucaristía
De la Eucaristía
Este sacramento puede considerarse como sacrificio y como sacramento; como sacramento física o metafísicamente, in fieri vel in facto esse.
2.º P. Essentialiter no consiste in sumptione; 2, nec in consecratione; 3, nec in corpore et sanguine Christi secundum se; 4, nec in speciebus sacramentalibus secundum se; sed in speciebus consecratis connotantibus corpus et sanguinem Christi in eis contentum ut causam gratiae cibativae, consecrationem ut actionem sui confectivam et sumptionem ut finem.
3.º La Eucaristía, si se considera formalmente et (?) est in genere signi et non causae; pero si se considera phisice dicit utrumque.
4.º Se distingue de los demás sacramentos por su materia, forma, efectos, pero en especial porque contiene al autor de los sacramentos, a diferencia de los demás, que tienen la virtud que Cristo les comunica.
5.º Es un solo sacramento formaliter, aunque virtualiter.
Christus instituit hoc sacramentum convenienter. Est necessarium ad salutem, diversimode tamen: in adultis in re vel in voto, in parvulis in voto Ecclesiae. <*2*>
De la materia
La materia in facto esse son las especies consagradas de pan y vino, que se llaman materia quae. In fieri el pan y el vino usuales, que se llaman materia ex qua, son la materia remota, pues es como lo material.
2.º Puede ser certa, licita et dubia. La masa, el pan hecho de miel, aguardiente de licores predominantes, el vinagre, el pan de almidón, la... no materia consagrable porque no son usuales.
Pero el vino agrio por naturaleza, el mosto en caso de necesidad, el vino milagrosamente hecho son materia lícita.
Nota: si al pan se le junta un poco de otra especie será válido con tal no mude la especie de pan de trigo; y lo mismo si al vino se le mezcla agua; el vino helado es materia válida, pero no lícita.
3.º Se debe por precepto poner un poco de agua antes de la consagración quatuor rationibus. Ningún sacerdote latino puede celebrar con pan fermentado, ni el griego con el ácimo, bajo pena de suspensión perpetua.
4.º La materia próxima es la presencia física (?) con distancia proporcionada, es decir, que se pueda percibir por los cinco sentidos, y según el juicio de los prudentes se reputan presentes; distancia proporcionada que puede designarse por los pronombres hoc vel hic. Para la consagración actual o virtual sobre la materia se necesita... <*3*>
De la forma
La forma de la consagración, verba Salvatoris quibus hoc conficit Sacramentum, y así son asertivas, consacratorias y significativas.
En la consagración del pan, excepto el enim, todas son necesarias necessitate sacramenti; y en la del vino solo Hic est calix sanguinis mei son necesarias necessitate sacramenti, aunque sería grave pecado omitir las otras, por tres razones, etc. [1.ª] La palabra effundatur se dice ratione repraesentationis.
2.ª Con las palabras hoc vel hic se significa la sustancia contenida vage sumpta. Las palabras de la consagración formaliter pasan, virtualiter perseveran.
3.ª ¿Quién está en la hostia consagrada y quién está en el cáliz consagrado?
4.ª El vivir y el morir le convienen al cuerpo de Jesucristo secundum se et sine comparatione ad corpora exteriora, y así si san Pedro, v. g., etc., pero el flagellari, etc., porque son per comparationem ad corpora exteriora.
5.ª. Cristo prout est in sacramento ni oye, ni ve, ni [está] sentado ni en pie sino modo indivissibili et ineffabili. Transsubstantiatio est conversio, etc.
Del Ministro
1.º El ministro de consagración son todos los obispos y sacerdotes.
Este necessitate sacramenti debe tener intención sobre materia determinada, y necessitate praecepti pureza de conciencia y ayuno natural. Alia, comete 4 pecados.
2.º El ministro de distribución es el papa, obispo en su diócesis, el cura en su parroquia, y por comisión cualquier sacerdote.
El diácono en caso urgente de necesidad. El subdiácono no puede. El que le... <*4*>
Del sujeto
1.º El sujeto puede ser todo bautizado que tenga discreción, etc.
Puede recibirse sacramentaliter tantum, spiritualiter tantum, sacramentaliter et spiritualiter simul.
Debe estar dispuesto con la intención necessitate sacramenti, y debe estar en estado de gracia y en ayuno natural.
2.º Si está en pecado mortal debe disponerse con una confesión, o acto de contrición si hay necesidad y no hay copia de confesor.
Lo primero será, 1, cuando se está muriendo el enfermo; 2, cuando se ha de seguir escándalo; 3, cuando en la consagración se acuerda de algún pecado; 4, cuando se ha de decir misa en día de fiesta. Lo segundo, 1, cuando no se pueda tener sin grave incómodo; 2, cuando el sacerdote no tenga jurisdicción o no pueda dársela; 3, si se ha de quebrantar el sigilo; 4, cuando se ha de hacer por intérprete; 5, cuando es pecado reservado aunque debe confesarle, y también otros si tiene y entonces indirecte se le perdonan.
Nota que si no tiene obligación de decir misa no debe decirla.
Nota 2, que quam primum después debe confesarse, es decir, inmediatamente que se pueda; y esto es de precepto, y también habla el Concilio de los legos.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 68, págs. 1-3
Cómo se justifica el hombre
Per peccatum Adae non solum fuit natura humana gratuitis et supernaturalibus donis spoliata, sed etiam in suis naturalibus potentiis infirmata. <*2*>
Antequam ad dilucidationem propositionis mihi hodierna die sortitae, liceat auxilium ex alto expetere ut munus quod aggredior feliciter adimplere possim.
Deus Pater omnium, auctor totius consolationis, qui consolatur nos in omni tribulatione nostra, portansque omnia verbo virtutis suae, lux vera nostra, sapientia increata, qui illuminat omnem hominem venientem in hunc mundum, quique...
Denique fons vivus, per quem gratia diffunditur in cordibus nostris illuminet intellectum meum et cor ac labia mundet sicut Isaiae prophetae, secundatae fuerunt per angelum calculo ignito.
Cuius assitentiam procul dubio movebor si protectionem adipiscar Immaculatae C., necnon sancti Thomae. His positis et supposita etiam vestra venia, Rev. Praeses hujus actus (?) hujus Seminarii centralis dignissimus Rector, coeterique (?) mihi omnes amantissimi et, (?) cujus memoria mihi grata, cuius benevolentia mihi cognita est et eam expertus sum in hoc eodem loco et quoties ad ianuas vestrae indulgentiae propulsavi; hac dico supposita iam ad explicandam modo quo possim deveniam. Quae quidem ut dixi sic se habet. <*3*>
Certitudo duplex
Motivum protestantium: dupliciter potest probari.
Homo potest mereri: meritum, conditiones, rationes variae ab absurdis.
Praeterea ut homo posset certus, etc. Necessitas gratiae ad ordinem supernaturalem et naturalem:
Homo non potest praevidere futura contingentia.
Homo non potest esse certus de sua iustificatione. Rationes: Trid. sessione 6. Vide ne cadas. Tene quod habes.
Praeterea non potest esse certus de sua praedestinatione.
Tamen certitudo moralis: signa justificationis:
1.º Decursus vitae. 2.º Conscientia. 3.º Adversitates. 4.º Verbum Dei. 5.º Misericordia. 6.º Dilectio sui. 7.º Humilitas. 8.º Devotio B. M.
Inconvenientia propositionis protestantium. Protestantes erravere asserendo hominem ita certo beatitudinem debere sperare ut ab eo excluderetur omnis formido et timor.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 69, págs. 1-2
¿Puede conocer el hombre su bienaventuranza?
Duplex motivum: ut irruerint in peccata: et ut error (?) homo non se justificat. Certum est hominem non posse sine gratia aliquid operari. Ut patet hoc est falsum. Deus reliquit hominem in manu consilii sui.
Notadum dicas esse certitudinem. Ad hanc certitudinem vel per revelationem vel per principia intrinseca.
Homo potest aliquid mereri a Deo.
Quid est meritum?
Conditiones: 5..- Homo potest mereri: Com.
(?) Reposite est mihi: possidete regnum.
Homo confert homini per gratiam.
In omni re-publica.
Praeterea error protestantium facit Deum acceptorem personarum.
Homo non potest esse certus de beatitudine quia...
Tamen aliqua certitudo moralis.
Signa: exercitio bonorum operum, tranquilitas conscientiae, desiderium, audiendi verbum divinum, (?) iniuria... <*2*>
Hoc est.
Quomodo erat Adamus in statu iustitiae originalis.
Hoc statu cecidit miserrime et cum ipso omne genus humanum.
Parabola.
Quod fuerit spoliatus supernaturalibus: adiunt rationes ex Scriptura, Conc. Trid.
In naturalibus.
Quod ex naturalibus apparet ex parabola ex Scriptura.
Ex experientia quotidiana.
Ex creentia omnium populorum.
Citas históricas: los persas, los pueblos, Cicero: los errores de los filósofos.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 70, pág. 1
Del pecado original
Fluvii tipus fere digito signabitur tibi locus ubi (?) mors gavisa de tuo triumpho.
Hae denique ut dixi potest demonstrare nobis experientia quotidiana.
Quoties impares sumus ad faciliora. Quoties haec licita opera nos cogit ad exclamandum: quod nolo malum hoc: habeo legem.
Quoties cum poeta, etc. Video bona proboque.
Unde haec lucta? Unde haec imbecillitas ex parte nostrarum potentiarum, unde inordinatio appetitus, unde difficultas ad bonum et proclivitas ad malum nisi ex peccato primi parentis nobis transmisso et in illo involuti?
Quid ergo nobis agendum? Cum Augustino dicere debemus: nescio quomodo cecidi, sed scio quomodo reparatus sim; et cum ipso etiam debemus quaerere media ab hoc statu liberari arripiens media a J.C. proposita et nobis offerta ut liberemur a corpore mortis huius.
Haec (?) sufficienter dicta videntur ad probandam meam propositionem.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 71, pág. 1
Bien natural
Bonum naturae potest tripliciter dici: 1.º Ipsa principia naturae ex quibus ipsa natura constituitur ut propietates ex his causatae sint potentiae.
2.º Inclinatio ad virtudem.
3.º Bonum naturae iustitia originalis.
Iustitia originalis erat donum gratuitum.
Passiones sunt naturales.
Dupliciter possum respondere: supposito quod natura in statu naturae purae haberet huiusmodi oppositionem tamen cum nunc sit (?) praesentem vere vulnus inflictus est ei.
Sed etiam possum dicere quod est falsum quod natura in se habeat deordinationem actualem; quamvis in statu naturae purae...
Quomodo ergo fuit (?)
Quamvis enim...
Escritos III, vol. 6.º, doc. 72, págs. 1-8
Disertación para el doctorado
Dissertatio pro doctoratu
Priusquam ad explanationem propositionis mihi sortitae deveniam non possum non levare oculos meos in montem ut veniat auxilium mihi a Patre omnipotenti apud quem non est transmutatio nec vicisitudinis obumbratio et qui genuit nos verbo veritatis; a Filio eius Unigenito reparatore humani generis, qui formam servi accipiens factus est in similitudinem peccati ut hominem revocaret ab illo et restitueret stollam primam per primum peccatum amissam; a Spiritu Sancto denique per quem omnis virtus coelorum firmatur, ut digne et feliciter tractare possim veritates per suam bonitatem revelatas nobis.
Quam tractationem aggrediar innixus etiam ope B. et Immaculatae V. M. titulo Sacri Cinguli et sanctorum Josephi et divi Thomae Aquinatis, Angelici doctoris.
Hoc posito, et obtenta tua venia, R. P. huius actus... enuntiabo propositionem meam et eam quantum breviter possim dilucidabo
Per peccatum Adae
Peccatum Adae! En dolorosa veritas (dolorosum dogma) quot tot funera et lacrimas in mundum invexit! En dogma per revelationem cognitum et nobis experientia practice comprobatum! En quaestio fundamentum omnium quaestionum, ut in ea secundum Augustinum, proprie fides christiana consistat, ita ut qui eam negat, secundum ipsum <*2*> doctorem ipsa christianae fidei subvertere fundamenta conatur.
Deus qui in sua bonitate voluit facere hominem ad imaginem et similitudinem suam constituit eum rectum ab initio suae creationis. Haec rectitudo, hic status iustitiae, per antonomasiam dictus innocentiae, consistebat secundum divum Th. in perfecta subiectione rationis humanae ad Deum non solum ut auctorem sed etiam supernaturalem, appetitus sensitivi ad rationem, et corporis ad animam. Quae duo ultima sequebantur ex primo.
Ex hoc enim quod homo erat per gratiam amicus et filius Dei conveniens erat ut coetera sibi subjicerentur. Ex illa ergo primaria perfectione, nempe ex coniunctione ad Deum per gratiam sanctificantem profluebant tanquam proprietates seu appendices virtutes omnes infussae tam theologicae quam morales, dona Spiritus Sancti.
Plenus scientia in intellectu tam veritatum naturalium quam supernaturalium, inmunis ab ignorantia, concupiscentia, morte et passionibus naturam alterantibus, homo feliciter decurreret vitam usque ad tempus praefinitum a Deo in quo reciperet illum in aeterna tabernacula.
Iste rex creationis, sacerdos universalis positus a Deo ut per ipsum conjungerat sibi res inanimatas, et darent gloriam Deo, huiusmodi felicitatem suis posteris legare debebat. <*3*>
Sed proh dolor! irretitus laqueis inimici, qui invidia motus illius felicitatis et celsitudinis, callide et insidiose adfuit, suis sugestionibus cedens, non dubitavit suam dignitatem conculcare, denegando Deo obedientiam: tunc candida vestis innocentiae se operiebat et secum ferebat omnes coeteras virtutes tanquam com... in illo terribili cataclismo, exulavit a terra et abiit in coelum a quo originem trahebat, et natura humana illa nitissima veste spoliata (privata) visa fuit obnoxia morti, spoliata gratia sanctificante, virtutibus ei annexis et dono integritatis, impassibilitate, ab exemptione ab ignorantia et concupiscentia; et non solum his donis gratuitis spoliata sed etiam in naturalibus vulnerata et infirmata. Miserandum spectaculum! dignum plane planctu angelorum.
Hujus miseri status iuxta S.S. Patres typum habemus, Luc. cap. 10 in parabola hominis qui descendens a Jerusalem in Jericho incidit in latrones qui despoliaverunt eum et plagis impositis abierunt semivivo relicto: cuius est haec interpretatio: Homo quidam, Adam seu genus humanum descendebat ab Jersualem in Jericho, exulebat a paradiso seu loco pacis in miserias ac defectus huius mortalitatis; incidit in latrones; peccatum subiecit hominem potestati daemonum, qui expoliaverunt eum; per peccatum fuit spoliatus gratuitis; plagis impositis abierunt: hoc est, vulneratus est in naturalibus; semivivo relicto, vel quia anima, manente inmortali, corpus factum est mortale, vel quia libertas arbitrii per peccatum fuit inmutata, non omnino extincta. <*4*> [ Nota: la página 4 está tachada. Es repetición de la 1] <*5*>
Et certo quidem per illud primum peccatum natura humana spoliata fuit donis supernaturalibus, gratia sanctificante et virtutibus, obnoxius morti, manens in peccato et alienatus a Deo.
Non inmorabor in hac veritate adstruenda. Job clamans e suo lectulo doloris. Vates Prophetae in medio suae poenitentiae excusans se a suis iniquitatibus. Divus Paulus docens nos omnes nasci filii irae coram Deo; et C.T. anathematizans eos qui...
Sufficiunt ad probandam huiusmodi spoliationem gratiae a natura humana per peccatum primi parentis.
Praeterquamquod traditio omnium gentium, fides omnium populorum confirmat fidem Ecclesiae catholicae, cum in omnibus illis inveniatur fides status primi [hominis] fere divinus, sive vocetur talis status «aetas aurea», ut inter romanos, sive aliis nominibus inter alias gentes, a quo statu secundum ipsas cecidere et maculis involvi utpote quod purificationibus se subjiciebant in ipso limine vitae et a quibus credebantur liberari.
Item celebre dictum quod idea casus hominis est fundamentum theologiae omnium gentium.
Sed ut ad probationem secundae partis meae propositionis deveniam, exploratum est apud omnes peccatum proto-parentis, non solum humanam naturam spoliasse supernaturalibus donis illi concessis, sed ulterius eam in pluribus naturalibus sauciam et aegram redidisse. Unde Aug. ait: Non enim numerari possunt mala quae patiuntur infantes, febrim, tussim, et alia innumerabila ex ipsa carne existentia, et tam ipsarum curationum quam morborum <*6*> plura tormenta et extrinsecus ictus vulnerum, plagas verberum, incursus doemonum. Quibus recensitis colligebat Augustinus.
Sed ut magna sint crimina et calamitates corporis quibus in hac vita propter originale peccatum obnoxii facti sumus, multo tamem maiores sunt clades quibus anima affecta est. Siquidem per hoc peccatum natura humana nedum fuit gratuiter et supernaturalibus spoliata, sed etiam in suis naturalibus potentiis sauciata et infirmata. Ex concilio enim Arausicano 2º accipimus: Per offensam praevaricationis Adae totum hominem, id est, secundum corpus et animam, in deterius fuisse commutatum. Quod quidem sub anathema definivit tenendum C.T.
Hinc communiter theologi cum V. Beda tenent quatuor esse vulnera quae nobis peccatum originale influxit, nempe ignorantiam, infirmitatem, malitiam et concupiscentiam, quia ut ratiocinatur D. T. sunt quatuor potentiae animae quae possunt esse subjectum virtutum, scilicet: ratio, in qua est prudentia; voluntas, in <*7*> qua est justitia; irascibilis, in qua est fortitudo; et concupiscibilis, in qua est temperantia. In quantum ergo ratio destituta est suo ordine ad verum est vulnus ignorantiae; in quantum voluntas destituitur suo ordine ad bonum est vulnerata malitia; in quantum appetitus destituitur suo ordine ad arduum est vulnus infirmitatis; in quantum concupiscentia destituitur ordine ad delectabile moderatum ratione est vulnus concupiscentiae.
Hanc infirmitatem humanae naturae quod realiter in suis potentiis sit vulnerata non solum probant allatae sententiae sed in idipsum. <*8*>
Quod si natura humana sit infirma, quod in suis potentiis sit vulnerata, non solum probant allatae rationes, sed in ipsum conspirant experientia nostra quotidiana, consensus omnium populorum.
Si convertamus oculos et recolamus historiam gentium triste spectaculum ante oculos nostros apparebit: videbimus homines in malum ab adolescentia sua, genus humanum involutum erroribus, sedentibus in tenebris et in umbra mortis, et ambulantibus post desideria sua et sicut iumenta insipientiae in quibus non est intellectus vix nec inveniemus qui faciat bonum usque ad unum.
Unde hoc, nisi a peccato originali tanquam suo fonte? Hoc ipsum possunt probare considerando philosphos antiquitatis, qui ut oracula...
Errores in quos inciderunt, etc., obscuritas quae apparebat (?).
Hoc ipsum adstruere possem ex philosophis antiquitatis.
Lubet denique afferre testimonium Ciceronis.
Hic philosophus quando ex altitudine suae philosophiae considerabat, perpendebat singillatim formossisimam catenam entium, ordinem admirabilem, universam armoniam ominum rerum creatarum tam sensibilia quam inanimantia, et convertebat, et contemplabat hominem, deordinationem quam in ipso apparebat, oppositionem inter rationem et passiones, nesciebatur quo facto tantummodo hominem (non potebat), deficere ab armonia et ordine universali, et motus huiusmodi meditatione (emittebat), pronuntiabat verba haec tanquam oracula (?): Homo non potuit exire, evadere de manu Dei infirmus sicut nunc stat; humanitas debuit (?) ab alio statu.
Philosophia romana perge ad sacerdotes Palestinae et in (?) brevissimo tibi licebit perlegere tristem historiam suppositi casus: perlustra regiones Mesopotamiae et hic et juxta.
Escritos III, vol. 6.º, doc. 73, págs. 1-6
Bula de la santa Cruzada
I. El breve dado por Pío VII en... de 1805 relativo a las gracias concedidas por la Bula de la Santa Cruzada dice...
II. Conforme a estas palabras los confesores más ilustrados y piadosos creyeron que la carga de que el papa quiere librar a los pobres era la limosna, o sean, las dos limosnas, la prescrita del indulto de carne y la que se debía por la Bula de la santa Cruzada, y que por lo tanto los pobres no estaban obligados a ninguna de <*2*> las dos limosnas, para poder comer carne, y sólo sí a rogar por las intenciones del papa; y lo opinaban y defendían así a pesar del parecer e interpretación que muchos confesores seguían, [y del parecer] del comisario general de cruzada en España, al cual el Breve de Pío VII no le confería facultad semejante interpretativa, sino sólo le faculta para tomar la limosna para los dos conceptos: la limosna para obtener las gracias de la santa Cruzada y la limosna para el indulto de carnes.
III. En... de 18... el comisario de España, Emmo. Señor Cardenal Miguel Payá, presentó a la sagrada Congregación de... semejante diversidad de pareceres, esto es, si debían los pobres dispensados del indulto de carnes tomar la Bula de la santa Cruzada, y la Congregación contestó: [?] a cuyo decreto el Señor Cardenal Rampolla, al trasladarlo al (?), añadió, arrogándose una interpretación que no le incumbía, estas palabras:
IV. En decreto de la Congregación de... de 1892, trasmitido por la Nun- <*3*> ciatura a los obispos de España y éstos a los párrocos y confesores se dice: Quien con otra (?) el hablar de los que deben considerar aun como ricos, dice.
Efecto de este último decreto han surgido nuevas dudas y pareceres y hasta el punto de creer que son muy pocos los que están obligados a tomar no sólo el indulto, sino la Bula de la santa Cruzada, así como no deben considerarse como ricos los empleados de pingüe renta, abogados de mucha clientela, etc.; por lo cual se desea saber:
I. Si el Indulti quadragesimali y el (?) quadragesimale de que habla el decreto de 7 de diciembre de 1892 es el mismo indulto de carnes, o el primero se refiere al indulto de carnes y el otro <*4*> a la Bula de la santa Cruzada.
II. Si se refieren ambos nombres, como parece, al solo indulto de carnes, y por lo tanto no nombrándose en dicho decreto para nada la Bula de la santa Cruzada, se desea saber si los ricos que están obligados a tomar el indulto de carnes, lo están igualmente a tomar la Bula de la santa Cruzada como prescribe el Breve de Pío VII, dejando por lo demás en pie y sin reprobar la opinión de los que defienden que los pobres están dispensados de ambas limosnas.
III. Si la opinión de Guri, que dice que por ricos se entienden sólo aquellos que pueden vivir del fruto de sus haciendas o rentas, sin trabajar, puede seguirse.
IV. Si los empleados pueden considerarse como asalariados, esto es, como el salario que percibe el que trabaja en trabajos serviles u otra clase de trabajos.
V. Item, <*5*> si los abogados, médicos, etc., que se dedican a las faenas liberales de su profesión y que ganan más de lo que necesitan para su sustento y el de sus familias, pueden considerarse como ricos, no teniendo otros bienes o rentas propias.
Se desea proponer a la S. Romana Inquisición alguno de estos quesitos y se pide fórmula. <*6*>
1.º Es lo mismo (?)
2.º Resuelve sobre la Bula de carne tan solamente. No dice nada de la santa Cruzada como condición para éstos.
3.º Si se prescinde de la Cruzada, no es más que la opinión que tenemos antes sobre la Bula de Pío VII.
4-5.º ¿A los ricos obliga la de Cruzada, o sólo la de carne?
Por lo tanto podía consultarse:
1.º Según la interpretación que muchos daban a la bula de Pío VII, los que no pueden vivir de sus rentas no estaban obligados a tomar la de carne ni la de Cruzada (cuya doble limosna). Más los ricos a las dos. (?).
1.º Los que están dispensados de tomar la de carne por no vivir de sus rentas, les obliga la de cruzada para ello.
2.º Los ricos que viven de sus rentas, y a los cuales obliga la de carne ¿están obligados en (?) a la de Cruzada como base de ésta?
Escritos III, vol. 6.º, doc. 74, págs. 1-14
Sobre el Derecho canónico
Instituciones
Quid est ius? Etimología: Algunos dicen que viene de iustitia por la razón de que todo lo que es justo, es de derecho y también por dos textos, el uno de Graciano que dice: [] y el otro: [] de Justiniano.
Otros dicen que se deriva de iubendo porque antiguamente en Roma los mandatos que los patricios daban al pueblo se llamaban derechos o iussa; habiéndose establecido después el tribuno o los tribunos por la sublevación que la plebe de Roma hizo contra los patricios, los mandatos de estos tribunos, llamados también plebiscitos, se llamaban iura, pero después en tiempo de Justiniano se extendió este nombre a todo lo que tiene razón de justo: Ratio aequi est iusti. Ahora aplicado a las leyes eclesiásticas o los cánones es Collectio legum, etc.
Quid est Ecclesia. Es falsa la definición de Caballario. La Iglesia non est aqua (¿) ; es una verdadera sociedad y por consiguiente debe tener la parte legislativa, coercitiva y judicial, como se comprueba también por textos de la sagrada Escritura. Es visible: debe ser una, santa, católica y apostólica y estas notas a sola la Iglesia romana compete.
Cap. II. La Iglesia es una sociedad visible: luego necesariamente debe estar regida por leyes y debe tener la potestad legislativa, coercitiva y judicial. Este régimen de la Iglesia no es democrático como algunos luteranos han querido suponer, y que había sido introducida la diferencia de clérigos y legos por voluntad de los hombres, pues Jesucristo, al establecer y comisionar su potestad en la Iglesia, no se dirigió nunca a las turbas sino tan sólo a Pedro o a éste con los apóstoles y, por consiguiente, esta potestad viene inmediata de J.C.
Ni tampoco es aristocrática. 1.º Porque es opinión muy probable que los obispos reciben inmediatamente la potestad de los obispos y, aunque esto no sea, todos la reciben de Dios mediante el Romano Pontífice. 2.º Por las autoridades de la sagrada Escritura, en que se da a Pedro absoluta facultad y comisión de apacentar a las ovejas y a los corderos. 3.º Por las autoridades de los santos Padres, que le han reconocido en todos los siglos superior a todos sin dependencia de ellos. 4.º y último, por la razón hoy ya admitida por todos de que el Pontífice es sobre el Concilio, y esto se prueba porque o el Concilio está conforme con el Pontífice o no lo está; si lo está, no tenemos caso, si no lo está... <*2*>
Capt. División del Derecho. 1.º En divino, y éste en natural y positivo; éste en antiguo y nuevo testamento, temporal y perpetuo, etc.; el natural en derecho de gentes y civil, y el de gentes en primario y secundario.
Derecho canónico en general y particular; las fuentes de derecho general son: 1.º Los decretos de los Romanos Pontífices, los cánones de los Concilios generales y algunos añaden las autoridades unánimes de los santos Padres, aunque éstas en rigor no pueden llamarse fuentes del Derecho canónico, porque en tanto tienen fuerza obligatoria en cuanto acaso han sido proclamados por el Sumo Pontífice o concilios; las que no tienen esta circunstancia no constituyen derecho.
Los Concilios patriarcales, particulares, provinciales, diocesanos, no constituyen derecho, si no están aceptadas y aprobadas sus disposiciones por el Concilio general.
Finalmente las leyes civiles aceptadas por la Iglesia constituyen parte del derecho católico. De consiguiente el Derecho canónico podemos definirlo contra Caballario: que es una reunión de leyes o reglas. <*3*>
Título 2.º
De la jerarquía de orden
Razón de instituirla J.C. Diferencia una de otra. Pueden separarse. Esta jerarquía está dividida de diferente modo en la antigüedad, pero ahora según el concilio Tridentino se divide en obispos, presbíteros y ministros, y éstos, mayores e inferiores. Los oficios de los primeros son: [1.º] visitar la diócesis. 2.º Residir y esto por derecho divino, aunque el Tridentino no lo definió claramente; potestad de ordenar, consagrar y regir en el foro externo dentro de su diócesis, pues fuera no puede ejercer oficios de pontifical, sin licencia del Ordinario propio, pero sí puede hacer las cosas que no son contenciosas, sino voluntarias. Tiene potestad también para hacer leyes diocesanas y tiene muchas atribuciones sobre los regulares dadas por el concilio Tridentino. Estas atribuciones se reducen principalmente a que no puedan predicar fuera de sus iglesias, sin la aprobación del obispo y aun en sus iglesias sin el permiso y bendición. Pueden castigarlos degentes extra monasteria, esto es, cuando han huido del monasterio, pero cuando han <*4*> delinquido fuera o aunque sea dentro del convento si el prelado regular no le castiga, puede y debe mandárselo dentro de tanto tiempo y de lo contrario puede el obispo castigarlo por censuras. También están obligados a publicar las censuras y en guardar los días festivos y otras cosas por el estilo.
También pueden los obispos examinar las gracias que vienen de Roma por ver si faltan por obrepción o subrepción.
De los presbíteros y demás órdenes
Nombre de presbítero. Sus oficios consagrar, predicar, bautizar, extremaunciar y confesar, aunque esta facultad puede quitar o extenderse por el Ordinario.
Institución de los diáconos por los apóstoles y sus oficios, antiguamente y ahora. Subdiáconos, su elevación al orden sagrado en el siglo XI, por Urbano II. Su institución. Sus oficios. Órdenes menores. Ostiarios, lectores, exorcistas y acólitos. Su institución. Sus oficios.
De la Tonsura
Clases de tonsura: tres. Su institución, Derechos que los tonsurados antes y ahora, respecto del derecho del foro y de la exención de tributos.
Título 3º
Jerarquía de jurisdicción
Cuál es la cabeza de la Iglesia en orden de jurisdicción. Qué es jerarquía y qué es jurisdicción. Cómo se formó la división de diócesis. Todas las diócesis forman una sola Iglesia. Cuáles son los que tienen jurisdicción ordinaria; ¿cuáles son los que han tenido delegada comúnmente? Los Patriarcas, primados, metropolitanos, arzobispos, vicarios, arcedianos y arciprestes, etc. <*5*>
De los Patriarcas
Por qué se da este nombre. Cuáles eran las Iglesias que tenían este nombre y cuáles sus oficios. Antiguamente no había más que las de Antioquía, por motivo de haber sido la primera en que san Pedro puso su residencia, la de..., la de Jerusalén.
Después habiéndose trasladado el Imperio Romano a Constantinopla quisieron los emperadores tener un Patriarca allí y aunque los santos Padres... <*6*>
De los Coadjutores
Coadjutores son todos aquellos que daban a los obispos para que les ayudaran en aquellas cosas que éstos por algún motivo justo, no podían desempeñar. El primero que se conoce es el que se dio a...,obispo de Jerusalén, que tenía más de cien años; después se sabe que san Agustín lo fue de... Estos coadjutores eran algunas veces con derecho de sucesión. Pero como la Iglesia ha aborrecido siempre hasta el nombre de sucesión hereditaria, de aquí es que esta sucesión nunca se hizo regla general, de modo que san Agustín que tuvo por coadjutor a... no quiso ordenarlo de obispo porque aunque él había sido cuando era coadjutor, era porque entonces ignoraba el canon 8 del concilio de Nicea, que lo prohibía.
De aquí que sólo se observaba en la Iglesia la costumbre de señalar dos obispos en la hora de la muerte al que podrían elegir por sucesor, es decir, una especie de recomendación.
Según la legislación moderna de la Iglesia a sólo el Pontífice está reservado el nombrar coadjutores con derecho de sucesión, y esto en caso de suma utilidad o de necesidad, v. g., si dementase algún obispo joven, etc., y atendiendo entonces a que la Iglesia no debe tener dos esposos, debería nombrársele obispo in partibus, hasta que sucediese al propio obispo.
Obispos auxiliares
Estos son los que se dan a algún obispo para que le rija alguna porción de territorio a la cual por su mucha distancia no puede atender, como son en España.
Se diferencia de los coadjutores en que los auxiliares tienen orden epis- <*7*>copal, a diferencia de los antiguos, algunos de los cuales no eran más que presbíteros. Además estos solo tienen jurisdicción en la porción del territorio que se les señala; y en cuanto al nombramiento lo verifica el obispo presentando una terna de entre las dignidades de la Iglesia al monarca, éste elige y le presenta al Papa. Notándose que siempre varían en la elección de la dignidad, y en título in partibus que también se le da para que no se crea por el tiempo que es derecho de alguna dignidad particular.
Sus oficios y derechos son el ordenar y dar cuenta al propio obispo de lo que ocurra, pero no ejercen ningún cargo de jurisdicción eclesiástica, a no ser que sean delegados para esto especialmente por su superior.
De los corepiscopos
Éstos se conocen desde los siglos III o IV. Se ha dudado si eran obispos o presbíteros. Pero es la opinión más común que no eran más que presbíteros, puesto que en el Concilio... mandó que se repitiesen todas las órdenes sagradas que habían dado y además por algunos textos de santos Padres. Y aunque alguno de ellos fue realmente obispo, se cree que fueron de los novacianos y otros herejes convertidos que, por no quitarles del todo sus sillas, les daban este cargo y quizá por abuso de algunos de ellos de este orden que tenían, se les prohibió a todos ordenar y el hacer otros cargos. Consistían los corespicopos en presbíteros que regían una porción de Iglesias rurales. Sus oficios eran presidir sus Iglesias, celebrar en presencia del obispo. <*8*>
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