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Escritos del beato
Manuel Domingo y Sol
III - Varios
Volumen 5.º
ROMA
2008
Notas previas a la nueva transcripción
Al comienzo de cada uno de los documentos que contiene este volumen se indica:
- la sección (en este caso III [Varios])
- el número del volumen (en este caso 5.º)
- el número del documento
- y las páginas que comprende cada documento
La utilización de estos cuatro elementos facilitará al máximo la búsqueda y consulta posterior.
Ejemplo: Escritos III, vol. 5.º, doc. 1, pág. 1-3
En cuanto a las siglas utilizadas, se indica el salto de página en el documento original con el siguiente símbolo "<*n*>".
Entre paréntesis cuadrados ([ ]) se incorpora texto no claro o cualquier indicación del editor.
El recorrido hasta poder ofrecer este volumen ha sido largo y ha requerido la participación de múltiples personas. Tras la muerte de Don Manuel, los operarios iniciaron una campaña de recogida de manuscritos. Posteriormente, dirigida sobre todo por D. Antonio Torres y D. Buenaventura Pujol, se hizo la gran labor de transcribir todos los escritos. Más tarde se publicaron parcialmente algunos volúmenes monográficos o selecciones de textos. D. José Luis Ferré inició hace años la edición sistemática de todos los escritos. D. José Jesús Fernández Alonso contribuyó grandemente a continuar el proceso escaneando toda la trascripción de los escritos de Don Manuel. Finalmente, D. Germán González está dedicando su tiempo y energías a confrontar con los originales, corregir y paginar los escritos de Mosén Sol, con lo cual tendremos una edición fiable y citable con garantías al alcance de todos los operarios. A todos ellos les honra el resultado final y el uso que de él puedan hacer los operarios para un mejor conocimiento del Fundador.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 1, pág. 1
Historia sagrada
Rib. Persecución de Filopator. Gloria de Moisés. Pecado original. Unidad.
Rev. Edificación del 2.º templo. Utilidad de la H.S.
Verg. Antíoco Epifanes. De Adán hasta el diluvio. Precepto de Moisés después del paso del mar Rojo.
Ball. Elías. Jeroboán, Job.
Cruells. Sacerdotes y levitas. Consagración del Sumo. Ángeles.
Ebr. Profetas. División de la historia sagrada. Abrahán.
Vic. Paso del Jordán. Destrucción de Sodoma y Gomorra.
Asc. Joás. Ezequías. Acaz. Babel.
Dill. Patriarcas. Origen de la idolatría. Días de persecución.
Roig. Sacrificios. Circuncisión.
Feria. Samuel y Elí.
Seg. Amós. Vuelta de Jacob.
Baig. Cautividad de Babilonia. Susana. Últimos hechos de Jacob y de José.
Porq. Antíoco Epifanes. Destrucción del Reino de Judá. Pascua.
Sac. David.
Ferrán Porr. Eliseo.
Ferrer. Saúl. Destrucción del reino de Judá.
Gonz. Maná. Roboán.
Monum. Jueces.
Gar. Moisés.
Gel. Fiestas.
Sancho. Bendición de Jacob.
Say. José. Épocas.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 2, págs. 1-4
Historia sagrada
Joacaz, hijo de Jehú, malo, 11 años.
Joás, y visita a Eliseo, vence tres veces a los asirios.
Joás, vence a Amacías. Joás 16.
Jeroboán 11: glorioso: viven los profetas Oseas, Amós y Jonás.
Zacarías, seis meses: Fue muerto por Salún; cuarta generación
Manahén: general de Zacarías; mata a Selún.
Crueldad de Manahén: Fiel, reinó 10 años.
Pecajías, hijo de Manahén: dos años.
Pecaj, gobernador, mata a Pecajías.
Pecaj y Basin sitiaron a Jerusalén.
Oseas mata a Pecaj.
Salmanasar invade...
254. <*2*>
Roboán: saquea el templo. 18 años.
Su hijo: Abbías: Victoria contra Jeroboán: 500.000 muertos; 3 años.
Su hijo Asá; piedad. Victoria con Zaria, rey de Etiopía; reparación del culto y el profeta Azarías: Tribus de Manasés.
Repercusión de los profetas. Así por haberse coaligado con el rey de Siria. Reinó 41 años.
Su hijo Josafat: su piedad y riquezas. Vence sin pelear. Moabitas Asi y Meo. Muere 25 años.
Su hijo Jorán: 8 años; muere de la (?). No es enterrado en el sepulcro de sus padres.
Su hijo Ococías: hijo de Atalía. Fue muerto por Jeliú; enterrado en Jerusalén.
Atalía.
Josabe y Joas: Su proclamación.
Muerte de Joiade y de Azarón, su hijo. <*3*>
Joás es muerto por dos de sus súbditos.
Amasías mata a los asesinos de su padre.
Azarías u Ocías.
Joatán; bueno; 16 años; permite las alturas. <*4*>
Basá. 41 años.
Josefat: Envía levitas. Liga con Acab. Amonitas y moabitas. 25.
Jorán: malo; casado con Atalía. Filisteos.
Ococías: Muerto por Jeliú.
Atalía.
Joás: Preso por los sirios. Asesinado.
Amacías: bueno; prisionero; después muerto.
Ocías, bueno; Incensario. Abdicó.
Jonatán: bueno; amonitas.
Acaz; Ezequias.
Manasés. Molóc.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 3, págs. 1-2
Historia sagrada. Trabajos de alumnos
Marqués = Epífanes.
Bas y Tallada = Jefté. Amor de Jesucristo para [los] enfermos.
J. Martí y Forcadell = Sansón.
Ignacio = Saúl.
Juniero = Macabeos.
Obón = Josué.
Ferranz = Jueces.
Bés y Med. = Manasés.
Querol =
Coid = 1.º y 2.º Samuel, Gedeón, David.
Gabaldá = Gedeón. David.
Tallada = Jeroboán.
Segarra = Cautividad.
Chevarría =
Mateu = Cautividad.
Murall = Amor de Jesucristo para con los pecadores.
18. Quinoza = Roboán. David.
19. Gamundia =
Suelves = José.
Martorell = Josué.
Fabregat = Cautividad.
Cid = Salomón.
Fernández = Maná. <*2*>
Segura = Dios.
Ribot =
Ribera =
Pauli =
Pedrel = Creación.
Balaguer = José.
Nubes =
Hierro = Jacob.
Mundet = Tabernáculo.
Mompon = Vida de Jesucristo.
Fort = Doctrina.
Brunet= Sermón de la montaña.
Gimeno = Jueces.
Rodríguez = Elí.
Cabanis =
Escritos III, vol. 5.º, doc. 4, págs. 1-2
Trabajos de alumnos
Polo = Fe.
Pedrel = Fe.
Tallada = Misterios.
Leyva.
Polo = Espíritu Santo.
Camps = 2.º, 3.º y 4.º
Segura = Exposición de varias cuestiones.
Borrás = Jesucristo, su muerte y perfecciones.
Ribera y Pizarro = Pasión de Jesucristo.
Lanuza y Jurat Muerte de Jesucristo; descenso a los infiernos.
Roig = Resurrección de Jesucristo y juicio.
Ferreres = Ascensión.
Duarte = Purgatorio.
Clarell = Juicio y Espíritu Santo.
Franquet =
Hernández = Iglesia.
Bordas = Comunión de los Santos.
Sanz. Cielo =
Llatres. Iglesia.
Balaguer.
Arnau. Asunción. Juicio.
Fabregat.
Ribero. Infierno. Jesucristo. Símbolo. <*2*>
Salvador y Forner Parábolas del campo, red. Fe.
Piñana y Cabrera = Talentos.
Monserrat = Bautismo de Jesucristo.
Ferrer = Hemorroisa.
Lluis = Precepto de Jesucristo.
Piñol = Consejos.
Faler Testamento de Jesucristo.
Fibla =
Chevarría = Eucaristía.
Pedrell = Eucaristía.
Pedrell = Matrimonio.
Domingo Sacramentos.
Esteban Bautismo.
Pueyo = Id., id.
Victoriano = Id., id.
Martín = Penitencia.
Artículo 1.º = Insa. Id., id.
Bautista = Id., id.
Olaya = Indulgencias.
Vives = Id., id.
Estellever.
Vila. Eucaristía.
Ventura. Id.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 5, págs. 1-4
Historia sagrada
Roboán. Malo. Sisa. Tuvo guerras con Jeroboán.
Abías: 3 años. Malo.
Asá: Bueno; 41 años; derribó los ídolos; guerras con Basá.
Josafat: Muy bueno; sus virtudes; guerra contra Siria, 25 años.
Jorán: Malo, casado con Atalía; los filisteos tomaron Jerusalén muerte desgraciada. Vivió años...
Ococías: Muerto por Jehú; un año.
Atalía: Sus crímenes; su muerte.
Jocías proclamado por Jocada. Su muerte, asesinado.
Amacías: 23. Primero bueno, después malo; huyó y...
Ocías o Azarías: Bueno, después la lepra.
Joatán: 16. Bueno; venció a los amonitas.
Acaz: 16; malo; guerras; Isaías.
Ezequías: Bueno; abre el templo; su enfermedad; Senaquerib; reloj; mostró sus tesoros; 23.
Manasés: Muy impío; muerte de Isaías; amenazas de Jeremías; prisionero en Babilonia; arrepentimiento; restauración; muerte.
Amón: Malo; 2 años, y fue asesinado.
Josías: Muy bueno; profecía de Jeroboán; su muerte. <*2*>
Joás o Joacaz; malo, Nemo.
Joaquín: el profeta; Osías. Jeremías. Nabudoconosor; su vuelta al trono. Sirios, Caldeos. Moabitas, etc., 11 años.
Joaquín o Jeconías: Tres meses. Nabudoconosor.
Matatías o Sedecías: Nabudoconosor. <*3*>
Ocías: derrota a los filisteos. Amonitas. Árabes. Agricultura.
Joatán: 16 años; el incensario; y Jarec y (?).
Acaz: Pasa por el fuego a un hijo.
Isaías.
Sitio de Jerusalén.
Idumeos y filisteos.
Teglalfalasar.
Culto profano. Muerte.
Ezequías: a los 25 años; y reinó 29.
Reparación del templo: Quita áltares.
Serpiente de metal. Pascua.
Guerra a los filisteos y asirios.
Anuncio de Isaías.
185 mil.
Deportados Babilonios. <*4*>
Manasés: Malo.
Mata a Isaías. Principia y termina bien.
Amón: Malo, fue muerto; 2 años.
Josías: muy bueno; se encuentra la ley; mata a Betel. Arca. Muere contra Mecao.
Joacaz: 3 meses.
Eliacim o Joaquín: nueve años; es llevado cautivo. Libertad. Es muerto.
Jeremías.
Sedecías.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 6, págs. 1-3
Lección sobre el decálogo
1868 a 69.
Lección 1.ª
Advertencia: El tiempo es precioso.
Decálogo: Dios es dueño de todo, y así como marcó destino a los seres, etc.
Dios le imprimió:
Todos lo tienen. Adán. Salvajes.
Le corrompieron.
Promulgación. Jesucristo.
El decálogo, pues, es una obligación.
El decálogo es un bien para el hombre.
Porque consigue su fin.
Porque halla la felicidad.
El decálogo es un bien para la sociedad, porque ataja el desorden; defiende nuestros bienes.
Es posible el cumplimiento del decálogo.
Es fácil el cumplimiento del decálogo.
Explicación.
Los preceptos del decálogo se dividen:
1.º En afirmativos y negativos.
2.º Se diferencian de los de la Iglesia. <*2*>
Motivos de amar a Dios.
Criador. Conservador. Redentor. Benefactor.
Dios no necesita de nosotros.
Se puede amar a Dios con afecto formal y afectivo.
Adorar a Dios.
Religión. Actos internos y externos.
Internos: oración y piedad.
Externos: adoración, sacrificio, oblación, juramento y voto.
Adoración: necesidad de ella; el hombre compuesto de alma y cuerpo. Santo Tomás. Todos los pueblos.
No adorar sino a Dios, debidamente.
Irreligión, superstición; culto indebido.
Irreligión.
Tentación:
Vivir sin comer; echarse de lo alto.
Esperar salvarse sin medios.
Entregarse al pecado con confianza. Oración.
Sacrilegio: Personal y local.
Impiedad:
Los que ridiculizan.
Los que afectan despreciar.
Leer libros prohibidos.
Simonía:... <*3*>
Superstición.
Magia: Faraón. Antiguamente se obraba más porque el (?).
Adivinación: Astrología, natural y demoníaca.
Maleficio:...
Vana observancia...
Reflexiones sobre todo esto. Res.
Presagios.
Sueños.
Culto de los santos.
De los Ángeles: Antigüedad y legitimidad.
No es absurdo.
Es útil.
Job rogando.
Reliquias. Eliseo. San Agustín.
Cruces e imágenes.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 7, págs. 1-2
Lecciones sobre el Génesis
Lección...
Abrahán
Vocación y huida con Taré y Sara y Lot.
Muere Taré en Arán.
Sigue Abrahán su camino.
Llega a Siquem, y levanta un altar en el valle Mambré; aquí le renueva las promesas.
Mambré y su viaje al Egipto, y episodios de él.
Su vuelta y separación de Lot.
Batalla de Abrahán. Melquisedec.
Nuevas promesas a Abrahán; sacrificio y significación de la visión. Casamiento con Agar, y ¿por qué? La poligamia.
Huida de Agar. Palabras de Ángel. Genio de Ismael y su descendencia. Los árabes que son robadores, etc.
Mudanza de los hombres de Abrahán y Sara, y ley de la circuncisión.
En qué consistía. Cuándo se hacía. ¿Por qué la intimó Dios? Si la recibió Abrahán de otros pueblos.
Los Ángeles a Abrahán. Historia del incendio de Sodoma.
Súplicas de Abrahán. ¡Cuán conveniente es que haya justos!
Incendio de Sodoma. Cómo está actualmente.
Castigos de los pecados de la lujuria.
Nacimiento de Isaac. Despedida de Ismael.
Sacrificio de Isaac. <*2*>
Lección...
Salida del arca y sacrificio de Noé de uno de cada especie de animales puros. Bendición de Dios.
Promesa de Dios y arco iris.
Prohibición de la carne sofocada.
Embriaguez de Noé, y si antes hubo vino.
Maldición de Canaán: motivos de ella, y justicia de Dios en este acto.
Bendiciones a Sem y Jafet.
Entrega Noé a Sem el cuerpo de Adam.
Nombres de Noé en la historia profana: Saturno, Deculión, Baco y Jano. Saturno es el que tiene más puntos de contacto.
Torre de Babel
Motivos. Opiniones. Nombres.
Posibilidad del número de nombres.
Altura y situación de ella. Opiniones falsas.
Confusión de las lenguas; diferentes interpretaciones y sobre el número de aquellas lenguas.
Cuál fue la primitiva, y de dónde tomó nombre aquella lengua.
Nemrod, su carácter e impuro y origen de la idolatría.
Qué fue lo primero que se adoró.
Cuál fue la causa de adorarse.
Quién fue el primer idólatra.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 8, págs. 1-4
El Tabernáculo en la Biblia
Tabernáculo
No fue una invención de Moisés: Treinta codos de largo; 10 de ancho; 10 de alto. El Santo 20; el Sanctorum 10. Lo dividía un velo. Era de madera de Setim; qué era el Setim: ébano, box.
Las maderas de diez codos de alto y uno y medio de ancho
Velos: 1.º de púrpura, jacinto y grana. 2.º de pelo de cabra. 3.º de carnero con su lana, teñido de rojo; de lo mismo de azul.
Dos de estos velos llegaban hasta la tierra.
Atrio: 100 codos y 50; columnas de madera 20 y 10 y 5 de alto con velos; chapiteles de plata y bronce. Entrada del atrio 20 codos.
Colocación de las tribus alrededor de él.
Arca: dos codos y medio y 1 y ½; coronilla de oro; anillos, tapa de oro, llamada oráculo propiciatorio; querubines, forma de ellos.
Diferentes lugares del arca; su desaparición.
Qué contenía el arca.
Tablas de la ley, su materia y modo de estar escritas, y quién las escribió.
Mesa de oro: dos codos: uno, y uno y medio.
Panes de la proposición: cuándo se ponían; su magnitud.
Candelero: tres codos de alto, sus brazos.
Altar de incienso; alto dos codos; y uno y uno; cuernos; incensarios; mezclas del incienso.
Altar de los Holocaustos
Vestiduras: Túnica. Palio o capa. Efod o estola. Racional. Tiara. Cíngulo. [?] y túnica. Vestiduras de los sacerdotes.
Consagración solemne del arca por siete días; fuego del cielo. Nadad y Abiud. <*2*>
Erección del Tabernáculo en el primer día del 2.º año.
Temor de Moisés.
Solemne consagración de Aarón y sus hijos.
Si después se consagraron los sumos sacerdotes.
Fuego del cielo: y hasta cuándo duró este fuego.
Nadad y Abiud muertos, y por qué. Su sepultura honorífica.
Pascua celebrada.
Numeración de las tribus.
Consagración de los levitas. Trompetas de bronce.
Jetró: elección de los jueces: Se queda con Moisés Hobad.
Mueren los israelitas el 20 del segundo mes del segundo año.
Orden que gastaban. Bandesas.
Lugar de los incendios.
Sepulcros de la concupiscencia. Egipcios juntos. Petición de las cebollas. Sentimiento de Moisés. Promesa de Dios. Esto sucedió a los tres días.
Junta de ancianos. Codornices, y muerte de muchos israelitas.
Murmuración de Aarón y María por causa de Séfora, y castigo de la lepra.
Cadés-barne. Exploradores. Estuvieron 40 días. Noticias que trajeron.
Murmuraciones. Amenazas de Dios. Súplicas de Moisés. Anatema a los culpables.
Vana intentona de algunos de entrar en la tierra de Canaán.
Un año de Cadesbarne. Ascongaber. Cades. 18 naciones.
Muerte de María. Contradicción.
Serpiente de metal. Muerte de Aarón, hermano... <*3*>
Décima plaga de Egipto. La muerte de los primogénitos.
Cuál Ángel fue el que mató.
Institución de la Pascua.
Institución del mes de marzo por 1.º del año sagrado.
Dios hizo juicio a los dioses de Egipto.
Por qué comían panes ázimos.
Número de israelitas.
Manases y Sukot o Tabernáculos.
Qué año salieron: 430.
Consagración de los primogénitos. Cómo [?].
Nube de fuego y de tinieblas.
Huesos de José y de los demás hijos de Jacob.
Persecución de Faraón: número de soldados y objeto de perseguirlos.
Espanto de los israelitas, y disposiciones de Moisés.
Destrucción de los egipcios.
Cántico de acción de gracias, y qué contenía.
Objeciones: Opiniones probables, el mar sólido. Santo Tomás, camino oblicuo.
Objeciones de los sacerdotes de Menfis.
Por el flujo y reflujo. Ejemplo de Alejandro Magno.
Todo esto es falso: sencillez de la narración de Moisés, el cual no podía venderles fácilmente el milagro.
Los egipcios debían saberlo; y aunque lo ignorasen, como no tuvieron tiempo de volverse.
El seno de aquel mar no es transitable.
Aquel paso no fue premeditado.
Además no podía quedar la tierra seca de repente.
Cómo se atrevió Moisés a prometerla a su pueblo.
Significación moral de este hecho. <*4*>
Hechos de después del paso del mar Rojo. Comienzan las ingratitudes de los israelitas.
Llegada a Jud. Aguas amargas, si fue natural.
Palmas de Elías.
Murmuración. Codornices; si eran codornices. Langostas, etc.
Maná, ¿qué era? ¿Cuánto habían de tomar? No habían de tomar el sábado; gusto del maná.
Principio a observarse el sábado.
El maná era milagroso; no es el mismo de la Arabia.
Daffur. Aguas sacadas de Horeb. Dura la fuente.
Piedra que seguía a los hebreos.
Amalecitas y batalla. Moisés orando.
Monte Sinaí. El tercer día del tercer mes.
Sube Moisés al monte; renovación del pacto.
Disposiciones para recibir la ley.
Se da la ley.
Todo el pueblo le oyó.
División de los preceptos.
Si Dios mismo dio la ley.
Si Dios vedó las imágenes.
Traslación del sábado al domingo.
Premio especial a los hijos.
Varias otras disposiciones de Dios: tres solemnidades.
Idolatría del pueblo: becerro de oro; súplica de Moisés.
Qué era el becerro. Rompe las tablas de la ley.
Castigo de los culpables.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 9, págs. 1-4
Historia sagrada
Lección...
Cuáles son los principales hechos acaecidos después de la muerte de José.
La persecución y esclavitud de los hebreos.
El nacimiento de Moisés.
Su vida en palacio.
La huida a Madián.
Su visión en Horeb.
Su presentación a Faraón, y el castigo de las diez plagas.
Y la celebración de la Pascua.
Refiera usted cada uno de estos hechos.
Cómo convertían en serpientes los magos sus varas.
¿Cómo hizo ver Dios la impostura de los magos, y la verdad de los milagros de Moisés? Haciendo confesar a los magos su impotencia y obligando a Faraón a exclamar: La mano de Dios está aquí; Dios nunca comunica su poder a los impostores, y siempre y en todas épocas ha dado a sus milagros caracteres o señales suficientes para los hombres de buena fe.
¿Cuál fue el milagro que no pudieron imitar los magos?
¿Pecaron los israelitas tomando los bienes de los egipcios?
De qué era figura la Pascua.
Lección...
Cuarta época. ¿Cuáles son los hechos acaecidos después de la última plaga?
La salida de Egipto.
La persecución de Faraón.
La llegada al mar Rojo, y
los prodigios ocurridos en el paso del mar Rojo.
¿En qué punto se reunieron los israelitas, y cuántos eran?
Qué año salieron.
Qué cosa les dirigía.
Qué preceptos les puso Moisés después de haber salido de Egipto.
¿Qué regalos se llevaron consigo?
Solución a las diferentes dificultades sobre el paso del mar Rojo. <*2*>
Lección...
Cuáles son los hechos principales de los israelitas desde el paso del mar Rojo hasta el monte Sinaí.
R. La dulcificación de las aguas en Masá y Elín.
La lluvia del maná.
El agua del peñasco de Horeb.
La batalla con Amalec.
Y la llegada al monte Sinaí.
Qué era el maná, y por qué se llamaba así.
Que prescripciones puso Moisés para tomar el maná.
¿El maná era milagroso?
¿De qué es figura el maná?
Cuestiones sobre la piedra de Horeb.
¿Qué día llegaron al Sinaí?
Lección...
¿Cuáles son los hechos principales acaecidos en el monte Sinai?
La promulgación solemne de la Ley por Dios.
Las tablas de la ley.
La adoración del becerro de oro.
Y las varias prescripciones de Dios a Moisés.
Refiera usted cada uno de estos hechos.
Varias cuestiones sobre el Decálogo. Como se dividen los preceptos.
Si Dios dio la ley por sí mismo.
Si Dios prohibió las imágenes.
Premio especial a los hijos.
Que cosas prescribió... <*3*>
Lección...
Cuáles son los hechos acaecidos en Cades-Barne, al estar cerca de la tierra de promisión.
R. El viaje de los exploradores, y su regreso.
Los viajes de los israelitas.
¿Qué hizo Dios entonces? Que enojado, etc.
Cuáles son los hechos principales durante los años de esta segunda peregrinación.
R. La muerte de María, hermana de Moisés.
Las aguas de la contradicción.
La muerte de Aarón.
La serpiente de bronce.
La victoria de los israelitas contra Sehón, Ogi, y Arad.
Las profecías de Balaán y derrota de los madianitas.
¿De qué es figura la serpiente de bronce?
¿De quién fue figura María?
Cuestiones sobre Balaán. <*4*>
Lección...
¿Cuáles fueron los últimos hechos de Moisés?
R. Los discursos dirigidos a los hebreos.
La división que les hizo de la tierra prometida, y las profecías.
Su petición a Dios.
Y su muerte.
Grandezas de Moisés.
Sepultura de Moisés.
Moisés figura de Jesucristo.
Lección...
Cuáles son los hechos principales durante el mando de Josué.
El paso del Jordán.
La derrota de Ay, y conquista posterior de esta ciudad.
La alianza con los gabonitas.
La batalla de Gabaón, y prodigio de esta jornada.
El reparto de la tierra de promisión entre las doce tribus.
Y la muerte de Josué.
¿Cuántos años costó esta conquista?
Qué prescripciones mandó Josué después del paso del Jordán.
Cómo se gobernaron los israelitas después de muerto Josué.
Cuánto tiempo duró.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 10, págs. 1-4
Historia sagrada
Lección...
Llegada de Jacob a la tierra de Jesé. Promesas de Dios a Jacob. Odio de los egipcios a los pastores y por qué.
Bendición de Efraín y Manasés.
Bendición de Rubén, desechado de la primogenitura.
A quiénes repartió los derechos de primogenitura.
Simeón y Leví por la matanza de los Siquemitas.
Bendición a Judas.
Zabulón había de habitar cerca del mar.
Demás bendiciones.
Muerte de Jacob. 147 años.
Embalsamamiento de Jacob.
Entierro. El llanto de Egipto.
Jacob figura de Jesucristo.
Muerte de Josef. Llo...
Juramento que exigió.
Josef figura de Jesucristo.
Josef es adorado.
Dios ha tenido cuidado de conservar la fe.
Patriarcas, ¿qué eran? Cuántos fueron antes del diluvio. Cuántos después: Sem; Arfasad; Salé; Faleg, Nacor, Hecher, Taré.
Su vida y habitaciones.
Su alimento frugal, el plato de lentejas; si comían carne.
Sus riquezas. <*2*>
Su instrucción en el orden religioso.
Su instrucción en el orden moral.
Su instrucción en el orden científico.
Su conducta y sus virtudes.
Qué vicios aborrecían.
Qué gobierno tenían.
Historia de Job.
Lección...
Persecución de los hebreos y por qué.
Cayeron en la idolatría.
Piedad de las comadres.
Poco tiempo que duró el edicto de [?] a los egipcios.
Nacimiento de Moisés y su adopción.
Instrucción de Moisés.
Abandona Moisés el palacio. Mata un egipcio.
Huye a Madián, y casa con Séfora, hija de Jetró.
Aparición de la zarza; se descalzó; palabras de Dios. Misión de Moisés.
Si podían [tomar] los vasos de los egipcios.
Conversión de la vara en serpiente.
Va a Egipto Moisés. Séfora circuncida a sus hijos.
Conversión de las varas en serpientes. Magos de Faraón.
Agua en sangre; ranas, mosquitos o moscos; no pudieron los magos.
Providencia de Dios en no permitir engaño.
Moscas: permisión condicional de Faraón. Se lo permuta.
Muerte de animales; en Egipto no morían.
Llagas con ceniza; alcanzó a los magos.
Granizo levantando la vara al cielo. Promesa de Faraón.
Amenaza de las langostas. Temor de Faraón, y nuevas convicciones. Tinieblas. Permisión de Faraón en los ganados. Manda la Pascua. <*3*>
Lección...
Nacimiento de Isaac y mandato de que sea sacrificado.
¿En qué monte sucedió?
¿Si Abrahán mintió diciendo que volvería?
¿Si pecó Abrahán en querer sacrificar a su hijo?
Si lo sabía Sara.
El carnero enredado figura de Jesucristo. Isaac figura de Jesucristo.
Casamiento de Isaac. Episodios del viaje de Eliecer.
Si Eliecer tentó a Dios.
Ve Rebeca a Isaac y se cubre esta. Bondad de la modestia.
Casamiento de Abrahán con Queturá y tiene seis hijos.
Nacimiento de Esaú y Jacob.
A quién consultó Rebeca.
Genio y ocupaciones de Esaú; vende la primogenitura.
Jacob aprovecha todos los medios para asegurar la primogenitura.
Si pudo venderla; glotonería de Esaú.
Cuáles eran los derechos de primogenitura.
¡Cuántos venden sus derechos al cielo por el pecado!
Por este tiempo murió Abrahán lleno de virtudes a la edad de 175 años.
Fue enterrado y agregado a su pueblo.
Virtudes de Abrahán. Alejandro Severo le colocó en el número de los dioses.
La filosofía no podía juzgar un hombre tan grande. <*4*>
Sucesos de Jacob. Reconciliación con Esaú. Lucha con un ángel. Rapto de Dina, y matanza de los siquemitas. Muerte de Raquel y nacimiento de Benjamín. Delito de Rubén. Llegada a Hebrón.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 11, págs. 1-2
Historia sagrada
Lección...
Ancianos: ¿cuántos años gobernaron? Anarquías.
Levita de Efraín y guerra benjaminita.
Jueces: su autoridad; modo de ser elegidos; tiempo de su mando; su dominio.
Esclavitud: 1.ª: Bajo Cusán, 8 años; libertad Otoniel: la paz 40 años.
2.ª esclavitud: bajo Eglón de Moab, 18 años; libertad 80 años.
Sangar hace guerra a los filisteos.
3.ª esclavitud: bajo Yabín de los cananeos: 20 años; libertad Sísara y Jabel, Débora y Barac: 40 años.
4.ª esclavitud bajo los madianitas: 7 años; libertad Gedeón. El rocío; victorias notables. Su reinado cuarenta años.
Abimélec, hijo de Gedeón y su muerte.
Tola 23 años; era sobrino de Gedeón.
Yaír...
5.ª esclavitud: amonitas y filisteos; 18 años de correrías; arrepentimiento de israelitas. Jepté, su historia y voto; seis años.
Ibsan, 7 años. Elón, 10 años. Abdón, 8 años.
6.ª esclavitud. 40 años; algunos dicen que es la misma quinta; Elí, Sansón y Samuel.
Sansón; su nacimiento milagroso; combate con el león.
Su casamiento y enigma.
Su venganza contra los filisteos por la zorra.
Su prisión y matanza con una quijada; el agua de la muerte.
Puertas de Gaza.
Se entrega a Dalila; seducción y prisión de Sansón.
Muerte de Sansón; figura de Jesucristo.
Muerte de Elí e historia de Samuel. <*2*>
Lección de Historia.
Volviendo a Alongaber, en Cadés, muerte María, 130 años, y fue figura de la Santísima Virgen.
En Cadés, aguas de la contradicción.
Muerte de Aarón. 123 años en Hor. Mercurio.
Serpiente de metal en Selmona, figura de Jesucristo.
Varios campamentos.
Sijón, rey de Jesbón. Og de Basan Arab.
Los israelitas van a entrar en Canaán. Balac.
Consejo malo seguido.
Moisés pide a Dios no le haga morir. Josué.
Guerra de Madián; cinco reyes muertos.
División de la tierra.
Sermones de Moisés. Los vestidos de los hebreos.
Profecías.
Muerte en [?] o Nebo.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 12, págs. 1-3
Sobre la existencia de Dios
Existencia de Dios
La primera verdad que el catecismo nos enseña y que al mismo tiempo debe ocupar la consideración tanto del filósofo como del cristiano es que existe un Dios.
Voy pues a ocuparme de esta verdad.
¿Pero que el hombre ha dudado nunca de su existencia?
El impío, etc. Página 130, hasta “desdicen”.
Después: “Cuál será la causa” hasta “El testimonio de los hombres”.
2.º Podemos probar la existencia de Dios por lo absurdo del ateísmo, porque quitada la creencia de un Dios, el hombre queda sin ley, sin deberes, entregado a los instintos de sus pasiones, excluyendo la diferencia del bien y del mal y, por consiguiente, sin nada que le halague a la virtud sobre la tierra. Por esto, decía Cicerón: Si no constara que había un Dios, ¿dónde estaría la piedad, dónde la justicia?
En fin, podemos probar esa verdad por el testimonio de los hombres. Si todos los pueblos, 131 hasta “Preciso es”.
Pasemos ahora a ver las perfecciones de este <*2*> ser primero que se llama Dios.
Estas deben ser: 1.ª La eternidad. Siendo Dios el primer principio de todo, es preciso que siempre haya existido, y por consiguiente que sea eterno.
En segundo lugar, la unidad. Siendo Dios el ser infinito, etc. Pag. 137.
Además Dios tiene también la inmortalidad. Siendo Dios, 137.
En fin, entre otras perfecciones Dios posee la inmensidad, por medio de la cual está en todas partes y lo ve todo. ¡Ay, y cuánto debíamos reflexionar en esta verdad! El pensar que Dios está en todas partes llena el alma de religión, de respeto, de confianza, y de amor, y el recuerdo de la presencia de Dios es la escuela de todas las virtudes. Los santos y los patriarcas del Antiguo Testamento tenían cuidado de andar siempre en esta santa presencia. Anda en mi presencia, y serás perfecto, había dicho Dios a Abrahán. Y David decía: Tengo siempre al Señor presente delante de mis ojos, porque sé que está siempre a mi derecha para impedir que nada me turbe. Nosotros también, pues si alguna vez las tentaciones nos acometen, pensemos que el Señor nos está mirando, y que algún día hemos de darle cuenta de nuestras acciones. Si las tribulaciones nos aquejan, recordemos que el <*3*> Señor está viendo nuestros combates, y no permitirá que seamos afligidos más de lo que podamos soportar, y nos está preparando un galardón grande en el cielo.
He aquí explicada y probada en breves palabras la existencia de Dios, sus atributos y las consideraciones que naturalmente nacen de la idea de ellos. He dicho.
Inútil es que nos detengamos más en probar la existencia de Dios, cuya verdad está grabada en la mente de todos los hombres.
Lo que importa es que adoremos y amemos a este Ser supremo desde el fondo de nuestro corazón; que pongamos en práctica sus preceptos, y que le tengamos presente en todas nuestras acciones, para no desviarnos jamás de su santa voluntad. He dicho.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 13, págs. 1-2
Sobre el pecado original
Pecado original
Uno de los hechos más grandes de la historia sagrada, puesto que forma la base de ella, uno de los dogmas más trascendentales de nuestra religión, quizás más que ninguno, y al mismo [tiempo] más incompresible a nuestra razón, es sin duda la existencia del pecado original. De consiguiente, es el que más debe ocupar nuestra consideración, al menos para procurar en vista de él, reparar las consecuencias que tan lastimosamente nos ha acarreado.
Dos cuestiones se presentan en este pecado: 1.º El hecho del pecado de Adán. 2.º La transmisión de este pecado a sus descendientes.
La historia del hecho del primer hombre es conocida ya, y aun cuando respecto de la relación de Moisés se han levantado muchas sátiras y sofismas, sin embargo todas están victoriosamente rebatidas, y la sencillez del historiador sagrado y las circunstancias del hecho nos revelan su verdad y el curso admirable siguió en él.
Ya sabían ustedes que al salir el hombre, etc., ¿cómo pecó Eva? ¿cómo Adán?
Gravedad de este pecado. Orgullo, concupiscencia, ingratitud, consecuencias. Bondad de Dios.
Argumentos: El hombre no puede ofender a Dios.
2.º Dios lo permitió.
3.º Dios debía impedirlo. Un padre impide, etc.
4.º Dios lo veía y, por lo tanto, incluye necesidad en la acción.
Propagación.
Escritura. <*2*>
Creencia común de los pueblos. Valteya.
Experiencia. Cicerón.
Explicación de cómo fue esto. Santo Tomás.
Ejemplo: Dios dueño de nuestras voluntades. Un pupilo.
Objeciones: 1.ª El que no peca, no merece, etc.
2.ª Nosotros no existíamos.
3.ª Dios no lo impidió.
4.ª Es natural al hombre.
5.ª
Escritos III, vol. 5.º, doc. 14, págs. 1-2
Sobre el fin del hombre
Reflexiones:
Fin del hombre: A este fin llegamos por el camino de los preceptos y de las leyes divinas. Este camino es escabroso y está lleno de peligros, y por consiguiente necesitamos abnegación, cuidado, oraciones, sacramentos; y una continua voluntad.
El hacer todo esto nos es necesario; porque nuestro fin nos es útil; 1.º Por el que nos reporta. 2.º Por el mal que nos acarrea. 3.º
Además el seguir este camino, nos proporciona la felicidad eterna y temporal. La tranquilidad del corazón, como se ve: [1.º] Por la necesidad de llenar nuestro espíritu. 2.º Por la experiencia de todos los hombres más felices. 3.º Por la experiencia ordinaria.
1.º Somos propiedad de Dios, y como tal debemos darle el usufructo.
2.º Somos imagen de Dios, y no debemos ensuciar y desfigurar esta imagen.
3.º Somos hijos de Dios, Padre amoroso, y como tales debemos seguir las pisadas de este Padre, etc.
4.º Somos templos del Espíritu Santo, y así que no debemos profanarle con nuestras acciones.
Oh! si meditáramos lo que es [el] pecado, veríamos lo que hacemos cuando le cometemos: [1.º] Injuriamos a Dios con nuestro afecto. 2.º Despreciamos el cielo. 3.º Pisamos la sangre de Jesucristo. 4.º Nos rebajamos <*2*> a la esfera de los brutos. 5.º Nos exponemos a una condenación y a una muerte impenitente. 6.º Nos privamos de todas buenas obras. 7.º Desperdiciamos la gracia del Señor.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 15, págs. 1-2
Sobre el hombre
El hombre. ¿Qué es el hombre? Definición. Compendio de la naturaleza: microcosmos, según Aristóteles. Palabras de San Gregorio. Perfecciones de su cuerpo y de su espíritu. De su cuerpo, pues, según santo Tomás.
De su espíritu, no es preciso que hablemos, pues él se remonta hasta el cielo, y baja hasta los abismos, penetra y recorre los espacios, vuela con [las] alas de su imaginación y mide lo pasado, lo presente y lo porvenir; en fin, al considerar al hombre con todos [sus] atributos, con sus admirables perfecciones, no podemos menos de conocer cuán cierto es, que él es el rey de la naturaleza. Siendo, pues, un ser tan perfecto, debe tener también su destino perfecto. Dios ha criado todas las cosas para un fin particular, además del fin general, que es su gloria y el cumplimiento de su voluntad. Crió el cielo, la tierra y todas las demás maravillas que en ellos admiramos. Sacó del hórrido vacío de la nada...
Todas estas cosas. <*2*>
Creación del mundo. ¿Quién hizo el mundo? Dios. Pues que el mundo no pudo hacerse a sí mismo. Refiérame usted los seis días de la creación en el Génesis.
Elevación de María Santísima
Escritos III, vol. 5.º, doc. 16, págs. 1-2
Sobre el hombre
Objeciones de Voltaire: El hombre consta de dos substancias, etc.
1.º Es falso. Santo Tomás.
Además, los filósofos.
Pero aun cuando de la unión de estas dos sustancias, etc., con que no se puede concebir.
¿Dios no sabría encontrar medio?
¿Siendo Dios de infinita bondad consentiría?
¿Siendo Dios justo condenaría a tantas penas?
¿Qué Providencia sería?
¿Cómo podrían acriminarse las inclinaciones del hombre?
Ni se diga que a la razón toca discernir, etc., pues que la razón no podría tener por malo lo que proviene de su constitución.
¿Qué motivos tuvo Dios para permitirlo? En el cielo. ¡Oh, felix culpa!
Objeción 2.ª. El castigo fue demasiado severo.
En cuanto a Adán. No conocemos lo que es el pecado.
Penas en cuanto a nosotros. Opiniones varias. Sin embargo, de este pecado...
¿Dios ha dado a todos los hombres medios suficientes para salir del pecado?
La idea del Mesías.
Dice santo Tomás: Job, Jetró.
¡Cuántos se habrán salvado!
¿Y el que no tiene ninguna idea de la fe?
Consecuencias: Agradecimiento a Dios.
Gravedad de un pecado.
Necesidad de aprovecharnos de los medios, etc. <*2*>
Efectos del pecado original
Lo primero que vimos en el hombre es la ignorancia y desorden, cuando el hombre se ocultó, etc., y esta ignorancia se continuó, etc. Caín.
La ignorancia en la idolatría.
¿Qué es idolatría?
¿Cuál fue su origen? El Libro de la Sabiduría.
Otras causas: Las miserias del hombre. Los astros y elementos.
Cólera, los Ángeles.
Almas separadas.
Vosio: Los dos principios.
Sol, luna, estrellas, su esplendor.
La necesidad de un mediador.
Finalmente todo.
¿Si los primeros pecaron?
Quién fue Cam, Neurod [?].
¿Si lo creían?
Correspondencia de los hombres.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 17, págs. 1-4
Sobre el decálogo
Decálogo
¿Qué [es] el decálogo? Los mandamientos de Dios promulgados después. ¿Cómo se promulgaron? Modificaciones por Jesucristo.
Dos clases de preceptos.
¿A qué nos obliga el primer precepto? A dos cosas: a adorarle a amarle, y a no amar sino a Él.
Motivos que nos obligan. Su mandato. Es nuestro Dios y creador y conservador; es redentor; es Padre; es glorificador.
Dios no necesita de nuestro amor.
Es fácil; herejía de algunos.
Más cuesta ofenderle; pues es preciso ir contra nuestra razón; los remordimientos; la tranquilidad del que ama a Dios. Ejemplos: San Agustín.
Religión: ¿qué es?
Actos internos: oración y piedad.
Actos externos: Adoración, sacrificio, oblación u ofrenda, juramento y voto.
Adoración: necesidad de ella; el hombre compuesto de alma y de cuerpo. SantoTomás.
Sacrificio: Dios es dueño de nuestra vida, y así, etc., todos los pueblos...
Oblación: Ofrendas de la antigua ley; de la nueva.
Pecados opuestos al primer precepto: Irreligión y superstición
Irreligión: tentar a Dios, sacrilegio, impiedad y simonía.
Superstición: magia, adivinación, maleficio, vana observancia. Diferentes clases de superstición: el viernes no es desgraciado; es supersticioso el número 13; el que de usted iba a casa de gitanos.
Ejemplos de incrédulos supersticiosos: Desau. Diderot y D’Alembert creen en los sortilegios. Hobbes no se acostaba solo. Amelec se decía la buenaventura. Federico mudaba los cuchillos.
Excusas de los que creen en supersticiones.
Culto de las imágenes: autorizado en las sagradas Escrituras. <*2*>
2.º Mandamiento
No jurar
Primero pronunciar el nombre de Dios con reverencia.
Faltan los que lo usan de cualquier manera.
Jurar: ¿Cuándo empezóse a jurar?
Licitud del juramento. Es un bien a la sociedad.
Condiciones: No se puede jurar con frecuencia.
Clases de juramentos.
Fórmulas de juramentos.
Blasfemias: Los que alaban a Dios son Ángeles.
Modos de blasfemar.
Palabras dudosas.
Ejemplo de un necio.
Castigos a los blasfemos.
Voto.
Condiciones.
Clases de votos: Cesación del voto.
Es un acto de religión. <*3*>
Tercer precepto
Necesidad de dedicar a Dios un tiempo. Es de derecho natural: todos los pueblos lo han reconocido.
El sábado entre los judíos. Sustitución al domingo y sus motivos.
Dos cosas en este precepto: No trabajar y hacer bien.
¿Qué clases de obras están prohibidas? Las mecánicas o serviles, como son arar, cavar, podar, coser, todos los trabajos de arte y oficios, los grandes mercados.
Las liberales, no; como leer, escribir, enseñar, estudiar, cantar, tocar instrumentos, hacer planos, pintar.
Mixtas: pasearse, viajar, jugar, cazar, pescar; pero no llevar carruajes.
Castigos de Dios. El apedreado: León V.
Pretextos: No puedo cumplir. Es vano. Dios es primero que todos. Su Providencia no falta. Dios castiga a los infracciones con la salud [?].
Males que acarrea: El cansancio. La ignorancia en religión.
No es contrario a la industria. Inglaterra.
Casos en que se puede trabajar.
Dispensa.
Costumbres: el hacer conciertos y banquetes, etc.
Piedad: preparar las iglesias.
Necesidad: las cosas de luto; los hornos de cal; marineros, correos; los criados cuando se les obliga; los pobres que durante la semana no pudieron arreglar sus vestidos.
Solo se ha de hacer con sentimiento.
¿Qué nos manda este precepto? <*4*>
4.º Precepto
El primero de la segunda tabla.
Porque usa la palabra honrar.
Extensión de este precepto.
Respeto, amor, obediencia, y asistencia a los padres.
Respeto interno y externo; el primero recibiendo consejos, recibiendo sus advertencias, sujetando su dictamen.
Externo: Dando muestras con palabras, acciones, etc. José, Salomón. Tobías, etc.
Faltan los que miran de reojo, responden con insolencia, les remedan, critican su genio, y llevarlos a los tribunales.
Amor: cuán miserable es el corazón del hombre.
Los cuidados de los padres, cuánto no exige nuestro amor.
Este amor ha de estar basado en un principio sobrenatural, por Dios, y así desearles todo el bien y no quererles mal, cualquiera que sean los defectos.
Obediencia sencilla, pronta, constante, etc.
Faltan los que hacen repetir las órdenes; los que las cumplen de mala gana, y son causa de que digan malas palabras. Los que no quieren ir a misa y frecuentar los sacramentos; los que van con malas compañías, salen de noche, los que se van de casa y no cumplen los testamentos de los padres. Isaac, José. Jesucristo.
No están obligados los hijos en lo que es contrario a la ley de Dios.
Asistencia: debíamos considerarnos felices con esto. Tobías, alimento corporal.
Asistencia espiritual: rogar por ellos; advertirles los defectos con sumisión. Hacer que mueran con los sacramentos. ¡Ay!, ¡qué descuido! Rogar por ellos después de muertos. San Agustín.
Promesa temporal, al buen hijo. Escorpiones, y ¿por qué?
Maldiciones al hijo malo.
Obligaciones de los padres: Alimento, instrucción, corrección, buen ejemplo.
Alimento: mirar por su vida y su carrera.
Instrucción: la doctrina, etc.
Corrección: corrigiéndolos, no maldiciéndolos.
Buen ejemplo: haciéndolos asistir a misa, etc.
Obediencia a los demás superiores, porque la sociedad es una gran familia a la que unos deben mirar por el bien de los otros.
Los criados: respeto, obediencia, servicio y lealtad. Amos: instrucción, corrección, vigilancia, alimento, salario.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 18, pág. 1
Qué es caridad
Qué es caridad
La excelencia de la caridad se funda en que ella es la reina de todas las virtudes, y la raíz de todas que les da la vida en el orden sobrenatural.
Pasaje de san Pablo: Si tuviese el don de milagros, de profecía, etc., pero, etc.
Pasaje de san Agustín: La fe es un amor que cree, la esperanza es un amor que espera, la paciencia un amor que sufre, etc.
¿Cuál es el objeto de la caridad? R. El objeto material es Dios y el prójimo, y el objeto...
Los motivos que nos obligan a amar a Dios son: su mandato, sus perfecciones, el deber de hijos, los beneficios que nos ha hecho y los bienes que nos ha prometido.
Pasaje de san Agustín: Señor, vergüenza me doy, etc.
¿Qué pecados hay contra el amor de Dios? Contra el amor de Dios van indirectamente todos los pecados; pero directamente el odio especial contra Dios, que [es] el mayor de los pecados que puede cometer la criatura.
¿Qué motivos tenemos de amar al prójimo? El mandato de Dios, el ser todos hijos de Dios y destinados a una misma gloria.
La regla para amar al prójimo es además de no aborrecerle, desear y hacerle todo el bien que nosotros razonablemente deseamos, colocados en su lugar.
Los pecados opuestos al amor del prójimo son el odio, riñas, celos, escándalo, etc.
El precepto de amor al prójimo no es imposible. Ejemplo: pasaje de san Juan: El que dice que ama a Dios y no ama, etc.
Pasaje de san Gregorio.
Cuáles son las obras de misericordia.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 19, pág. 1
Fe, bienaventuranzas, pecados...
Fe. ¿Qué es?
¿Y qué es lo que Dios ha revelado? Si fuerais a los infieles...
¿Para qué fin fue criado el hombre?
¿Y los animales? ¿Plantas, astros, etc.?
¿Qué cosa es signar? ¿Qué misterios? Efectos.
¿De dónde tiene efecto esto?
¿Bienaventuranzas?
1.ª ¿Hemos de darlo todo a los pobres?
2.ª ¿Qué quiere decir padecer persecución?
3.ª ¿Qué quiere decir mansos?
Pecados capitales. ¿Por qué se llaman capitales?
Enemigos del alma. El pecado venial.
Caridad: buenas obras.
Qué se requiere para que sean buenas.
Mandamientos de la ley de Dios = 1.º Religión, ¿qué es? ¿Quién peca contra esta virtud? Supersticiones.
Juramento. Voto. ¿Si uno votare de matar a otro?
Escritos III, vol. 5.º, doc. 20, págs. 1-8
Filantropía y caridad
Filantropía y caridad
Hemos dicho que no solo debemos contentarnos con administrar a nuestros prójimos la limosna corporal, sí que principalmente debíamos dedicarnos a ofrecerles la limosna espiritual; y aunque son muchos los medios para proporcionarles esta limosna, como son enseñar al que no sabe, etc., con todo, todos se dirigen [estos] preceptos a dar conocimiento al que no sabe, contribuyendo principalmente a su salvación por este medio.
Pues bien: para ver cuán interesante es este precepto, y cuánto nos conviene estar animados de ese espíritu de la salvación de nuestros prójimos, basta que consideremos el premio tan grande que el Señor tiene prometido a aquellos que se dedican a la salvación de uno de sus prójimos.
Animam salvasti...
Además: aquel que se dedica a ayudar a su prójimo, a consolarle, para de esta manera ganarlos para Dios, este hace el oficio de Jesucristo, el cual vino tan solo a salvar al hombre, a darle el conocimiento del verdadero Dios, para de esta manera rehabilitarlo y volverle al amor que había [perdido]: Fuego he venido, etc.
Pero debemos saber que aunque Dios nos ha proporcionado este fuego, aunque Jesucristo ha obrado ya la redención, sin embargo, como dijimos el otro día, este redención es como un río que, aunque abundante, no le servirá al que teniendo sed no pudiese llegarse a él; es <*2*> como un tesoro ignorado, que aunque de valor nadie sabe aprovecharse de él.
Pues bien: Jesucristo ha dispuesto que así como en el alimento material unos se ayudan mutuamente a los otros, así también en el orden de la gracia o sobrenatural, Dios ha dispuesto derramarla en unos por conducto de los otros.
A unos los destina Dios...
A otros...
Ya que a nosotros no nos es dable el ser destinados a anunciar su ley a naciones extrañas, ya que...
¿Y cómo? Podrá observar alguno, ¿cómo podemos nosotros cooperar a esta gracia de la Redención: ¿a que Dios sea conocido, y que nuestros prójimos alcancen la felicidad eterna? Mil medios tenemos, señores.
Cualquiera que sea nuestra posición en la sociedad...
Muchas conversiones ruidosas se han verificado hoy día por mujeres, seglares, etc. <*3*>
Veamos, finalmente, y como un corolario de esta virtud de la caridad, la diferencia que hay entre ella y lo que se llama filantropía.
Como quiera que este espíritu de caridad, sus frutos que son la misericordia, no se encuentran verdaderamente sino en el catolicismo, pues solo puede producirlos, pues esta caridad cristiana dimana del mismo corazón de Jesucristo, cuyo espíritu es el que por medio de los dones del Espíritu Santo, que es la caridad por esencia, engendra, vivifica y los hace vivir en la tierra por medio de los verdaderos cristianos; como digo, pues, que solo Jesucristo por medio de la Iglesia puede ofrecer estos ejemplos magnánimos de caridad, para arrancarle, digámoslo así, este privilegio, se ha tratado de sustituir esta virtud sublime con otra virtud natural, con la cual pudiese hacerse esto mismo (cuán diferente es en sus efectos) y arrancar por lo tanto este virtud de las manos de la Iglesia católica. Esta virtud, pues, es lo que vulgarmente se llama filantropía. Filantropía es la compasión natural que un hombre tiene a otro, como que es su semejante, y que le mueve a hacerle bien. Esta virtud no deja de ser una cosa buena, una virtud moralmente buena y que no debe ser reprobada. La practican los gentiles, etc. Y la practican muchos que, sin embargo, nada piensan en Dios cuando practican actos de misericordia; aún mas: nosotros cuando practicamos un acto de caridad por Dios, podemos muy bien interesar el corazón y obrar acompañados <*4*> de este sentimiento natural, y podemos practicar la obra con más o menos gusto; pero no, que este sentimiento natural, este gusto sea línea de conducta a la cual debamos atenernos para mirar nuestra obligación respecto del prójimo; sino que este gusto natural, esta compasión debe ir dirigida principalmente por la obligación que tenemos de cumplir el mandato de Dios, que es quien nos la ha prescrito. Y he aquí asignada la principal diferencia entre la caridad y la filantropía; la segunda mira a la obligación de amar al prójimo y de socorrerle por convicción natural, porque considera que es un igual a nosotros, y que, por lo tanto, es hasta contrario a la honradez el no compadecerse de él, pero no mira para nada a Dios; la caridad, por el contrario, aunque no destruye esta idea de que el hombre es su semejante, sin embargo no mira a esto; mira a que Dios tiene mandado que socorramos a nuestro prójimo; que este prójimo es imagen de Dios y hermano de Jesucristo, el cual ha querido que le reconociéramos como si fuera él mismo; mira al premio [que] este mismo Jesucristo tiene prometido a los que practican estas obras de misericordia.
La primera, pues, mira sólo al hombre, a su corazón; la otra mira a Dios, y por Dios no por el hombre.
Para ver cuán diferente es una de otra, cuán diversos sus frutos, cuánto más hermosa es la caridad, cuánto más poco puede hacer la filantropía...
En primer lugar, según la filantropía, el hombre debe guiarse por los sentimientos de su corazón. Hay, sin embargo, por desgracia, hombres cuyo corazón parece de bronce, que ni la mayor desgracia llega a impresionarles, y si alguna vez la necesidad les obliga a presenciar <*5*> alguna escena de miseria procuran olvidarlo; este hombre, pues, no está obligado a practicar las obras de beneficencia, pues que la naturaleza no les ha dotado de este sentimentalismo, que es el que debía guiarle.
Hay otros, por el contrario, dotados de una exquisita sensibilidad; cualquier desagracia les conmueve, no pueden oír una relación de una miseria sin que sus lágrimas asomen a los ojos; pero este hombre, sucede muchas veces, que este hombre tan impresionable, tan sentimental, está formado en la escuela del egoísmo, su corazón está apoderado de la avaricia; y ¿qué sucede? Que este hombre, que en todo obra por cálculo, le parece ver tras estos actos de beneficencia, como si estuviese viendo su propia miseria, se figura que es una santa prudencia el no desprenderse de aquello, y le parece que debe atender todo para sus hijos, aunque sea para aliviar una miseria que le afecta, y este hombre va sofocando los sentimientos naturales de su propio corazón; y si socorre la necesidad es para sosegar aquella pena que le causa la desgracia, no para cumplir una obligación, ni que crea que la tiene.
Al contrario, la caridad le dice a aquel que tiene un corazón duro: Dios te manda socorrer a tu hermano; si no te compadeces de él, tampoco Dios se compadecerá de ti; y este hombre alarga su mano, fijando su vista en Dios, aunque su corazón nada le diga.
Y al que tiene un corazón tierno que dice: obra según estos impulsos, no según las razones de la conveniencia, de la avaricia, del egoísmo; estos bienes no son tuyos, eres solo administrador de ellos; aunque tienes hijos no debes olvidarte de los que son tus hermanos; <*6*> y este hombre tiene que ejercitar la misericordia aunque sea luchando contra sí mismo, o tiene que soportar las consecuencias del remordimiento, si no ejercita la caridad.
Otra de las ventajas que tiene la caridad sobre la filantropía, es que reúne las condiciones que enumera san Pablo, a saber, dice este santo apóstol: La caridad es paciente, está llena de bondad, no es envidiosa, no se envanece, no es ambiciosa, no procura por sus intereses, no se irrita, todo lo padece, todo lo cree, todo lo sufre.
Y en efecto la caridad es paciente. Sucede muchas veces que aquellos a quienes hemos de tratar tienen defectos naturales que nos repugnan; que aquellos a quienes hemos de socorrer les tenemos antipatía; si entonces la criatura ha de dejarse llevar por la filantropía pronto se cansará de ello; no le durará mucho esta virtud, le parecerá que hasta tiene un deber de no continuar ejercitando la caridad y la paciencia con aquél, puesto que no le corresponde a sus sacrificios; pero si está poseído del verdadero espíritu de caridad, de que Dios le está mirando, no se deja llevar tan fácilmente del espíritu de impaciencia y sostiene con constancia todos los defectos, impertinencias y natural antipatía que puede tener hacia los otros. Ejemplo: Un coronel.
En segundo lugar, la caridad está llena de bondad. Puede suceder muy bien que aquel que da una cosa por bondad natural, dé la cosa con orgullo, como insultando la miseria, como mirando al otro como inferior que necesita de su apoyo; al contrario, el que obra por caridad, lo hace con amor, con dignidad, mirando al otro no como inferior, sino [como] igual, como otro Jesucristo al cual representa; no cree que le hace un favor sino, al contrario, que se le hace a sí mismo; que aun agradece que el otro lo acepte; y muchas veces ha sucedido que algunos <*7*> –muchas familias vergonzosas– han rehusado recibir un obsequio de otras personas, porque les ha parecido una humillación; y al contrario, lo han recibido agradablemente, cuando se ha obrado con ellas sin interés y con bondad, es decir, con verdadero espíritu de religión.
Ejemplo: santo Tomás de Villanueva.
La caridad no es envidiosa.
La caridad no se envanece ni es ambiciosa: ¡Cuán hermosa es la verdadera caridad! El que obra puramente por Dios, mirando a él, procura hasta por instinto, no aparecer sufrido, caritativo, indulgente con los defectos de los demás, y se encoge, hasta es una humillación para él el ser tenido por tal; al contrario, el que por pura filantropía; tal vez se encuentren sujetos tremendos, activos, que parecen una necesidad en el mundo; hombres como se ha visto en calamidades públicas, quizás no muy lejos de nuestras días, que no haciéndoles aprensión el mal, ni la muerte, se han ofrecido a servir a establecimientos públicos; todos hablan de ellos; sus acciones son elogiadas; pero apartad la vista de ellos, que se olviden sus acciones, que no se recompensen, o, al menos, que no se agradezcan o aplaudan su singularidad, y a estos hombres los veréis completamente diferentes. Se trata de promover una suscripción, y veremos que hombres, que no se han cuidado jamás de buscar una <*8*> necesidad para socorrerla, y los veréis que, si conviene, derrochan. Y ¿por qué? Por vanagloria, para poder decir después: nuestra corporación, nuestro partido, nuestra clase ha hecho; no digo que sea esto un mal, pero no es la verdadera caridad; que vayan a este hombre después en particular, y que le presenten una necesidad verdadera, y veréis a este hombre ceñudo, tal vez despreciado, y no pudiendo sufrir los defectos de sus semejantes, no estar jamás dispuesto a hacer ningún sacrificio por ellos. Es preciso buscar un momento propicio, tocar su entusiasmo; al contrario, el que obra por caridad: siempre que crea una obligación y pueda, sabe que debe socorrerla, aunque de allí le haya de provenir un desprecio.
Finalmente, la caridad no se irrita: todo lo sufre, etc. Supongamos a uno que movido de amor a sus semejantes, ve una necesidad y la socorre; ve a uno que va mal y procura corregirle suavemente, y aquel a quien se le hace este obsequio lo interpreta mal, se figura que el otro obra por egoísmo, y no se lo agradece, aún más se lo desprecia, y si se quiere hasta le insulta; este hombre ha obrado, movido por caridad, se quedará tan tranquilo como si se lo hubiese agradecido; no mira más que a Dios, por cuyo bien lo ha hecho y compadece a aquel otro que tan mal le ha correspondido. ¿Puede esperarse otro tanto de la filantropía?
Por ello, el célebre Balmes llamaba a esta virtud natural, llamada filantropía, moneda falsa de la caridad; tiene la apariencia, pero en el fondo no tiene valor; es como los frutos silvestres que siempre son amargos, que no están injertados; así también a la filantropía le falta la savia divina.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 21, pág. 1
La caridad
Amor al prójimo. Ofrenda en el altar.
Confianza.
Ceder de nuestro derecho.
Limosna. Caridad.
Oración. No viene a traer paz.
Perfección.
Abandono de las riquezas.
Abandono de los placeres.
Obediencia y humildad.
Parábolas. Hijo pródigo. Rico. Amo.
Los talentos.
Mujeres necias. Tesoro escondido.
Dracma perdida. La del comerciante.
Red en el mar.
La de la palabra de Dios.
La de los ociosos.
Higuera. Vestido nupcial.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 22, págs. 1-7
La virtud de la caridad
Hemos visto ya quiénes eran nuestros prójimos, y la obligación que teníamos de amarlos, a pesar de nuestras repugnancias, a pesar de sus defectos, y que teníamos obligación de hacerle todo el bien que nosotros desearíamos puestos en su lugar.
Pero este amor, este deseo del bien debe trascender hasta nuestros enemigos, hasta aquellos que nos hacen mal. Sí, sublime precepto, señores, solo una religión divina podía ofrecer un espectáculo tan sublime, como el que presenta el verdadero cristianismo practicando el amor a los enemigos. ¡Sólo Jesucristo, que venía [a] perfeccionar la ley de la caridad universal, podía preceptuarnos una cosa tan superior a las pasiones del hombre!
Nuestro Señor Jesucristo, como que comprendía que este precepto era tan difícil, un acto tan heroico al mandarles este precepto, propuso solventar todos los reparos que podían hacérsele, para manifestarles que este mandato debía practicarse sin ninguna interpretación.
Hasta ahora os había dicho...
Diréis...
Si presentas tus ofrendas...
¡Cuán diferente es esta sublime legislación de la de los demás pueblos! Al mahometano se le dice que es una virtud el matar a un enemigo suyo; al judío...
Pero al cristiano se le dice como exclama san A- <*2*>gustín: Perseguid los errores, combatid el crimen, pero amad y compadeceos de los criminales. Ah! cristianos, no seréis perdonados...
Aún más: Jesucristo al indicar la oración que los fieles todos los días debían dirigir al Padre celestial desde el retrete de su corazón, puso estas palabras: perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; es decir, reconocemos, Señor, que os debemos mucho; comprendemos que hemos cometido muchas ingratitudes, y que todo este débito no podemos satisfacerlo, pues nada tenemos; pero, sin embargo, vos nos habéis prometido condonarlo, con tal perdonemos a nuestros hermanos de corazón; he aquí, pues, que los perdonamos; perdónanos también; y por lo tanto, aquel que no perdone de corazón a su prójimo, le dice una mentira a Dios; aún más: le está diciendo que le castigue, que descargue sobre él el brazo de su indignación, puesto que le pide que le trate con la misma medida que el que tiene en su corazón el deseo de venganza de su prójimo. Tan terrible es el precepto que Jesucristo nos ha impuesto.
Sin embargo, y para evitar dudas en una materia tan delicada, y que tanto esfuerzo necesitamos para cumplirla, debemos saber que muchas veces puede ocurrir que no tengamos verdadero odio a nuestros enemigos, sino tan solo una antipatía natural, una prevención, una repugnancia que nuestro [corazón] no se resiste a desterrar; esto no dejará de ser una falta, un pecado venial, y que prueba muy poca generosidad; pero, para que llegue a ser pecado grave, es preciso que le deseemos algún mal, o que dejemos de hacerle algún bien que haríamos a otro que tuviese necesidad de nuestra ayuda.
Puede <*3*> suceder también que alguna vez se nos quite nuestra fama, y en este caso (aunque sería un acto sublime el dejarlo estar), sin embargo, podemos sin odiar a nuestros enemigos, buscar por medios legítimos y racionales hacer que se nos repare aquel daño (y aun muchas veces estamos obligados a hacerlo según el lugar que ocupemos en la sociedad); puede suceder que se nos quiten nuestros bienes, y en este caso podemos también practicar los medios de repararnos de aquello; porque esto no es aborrecer, no es desear mal, sino tan solo el recuperar lo que es nuestro, lo que se nos había quitado. Pero debemos ir con mucho cuidado, que en estos actos no nos arrastre y nos ofusque nuestro amor propio, y en lugar de querer reparar y resarcir lo que es nuestro, lo que queramos sea el satisfacer nuestros deseos de ira y venganza.
Pero fuera de estos [casos] en que debemos poner en práctica medios exteriores para reparar [la] reputación de nuestros intereses, debemos procurar siempre perdonar de corazón a nuestros enemigos, y hacerles todo el bien que tenemos obligación de hacerle como prójimo.
Y por consiguiente, faltarían a este precepto aquellos que aunque... <*4*>
Confieso, señores, que es costoso sacrificio el cumplir este precepto; que necesitamos un grande esfuerzo para elevarnos a este grado de grandeza; pero, sin embargo, es un deber, es un precepto de Jesucristo; la vida del hombre es una lucha. Él que sondeaba los más íntimos pensamientos del hombre, que leía todo el fondo de su corazón y de su miseria, sabía cuán necesario era para el fondo de su corrupción y su miseria, sabía cuán necesario era para el bien de la sociedad, de las familias y de los individuos, el amor a sus semejantes; sabía que todas las desgracias que habían sobrevenido sobre la humanidad –Jesucristo nos anima– desde el pecado original habían sido efecto de esa miserable serie de antipatías que han reinado en el mundo; y para atajar este mal en su raíz, no dudó en prescribir este precepto, elevándolo hasta la más alta potencia, esto es, hasta amar a aquellos que nos hacen mal.
Él mismo, para animarnos más, no ha dejado de animarnos con su ejemplo.
Ahora bien: ¿qué medios tenemos?
Además, san Esteban, san Pablo, san Guillermo, etc.
¿Y de dónde proviene esta obligación? 1.º del precepto de Jesucristo, 2.º de que es imagen de Dios, 3.º de [que] es hermano nuestro. Este enemigo que nos ha insultado, que nos aborrece, que nos quiere mal, Dios le ama, hace salir el sol lo mismo para él que para mí, Jesucristo ha muerto por él, está destinado a ir al cielo como yo; o tal vez mejor que yo; amándole, pues, Dios, ¿podré yo aborrecerle?
Meditemos, pues, esta obligación, y no creamos que porque se infringe mucho y se falta mucho a ella, por esto estamos excusados de cumplirla. Aunque cumplamos en todos los preceptos, si faltamos a uno, como si faltáramos a todos.
De consiguiente, pues, debemos amar a nuestros enemigos, deseándoles el bien que para nosotros queremos, saludándolos y estando dispuestos a hacer de voluntad aquello que nosotros haríamos a cualquier otro prójimo. <*5*>
Ahora bien, pues: esta virtud de la caridad o de amor al prójimo, ¿qué frutos produce?, ¿qué medios tenemos para manifestar al prójimo nuestro amor, y cumplir con este deber que la religión nos impone?
Estos frutos exteriores se dividen en dos ramas, las cuales se subdividen en otras siete; esto como el hombre está compuesto de alma y cuerpo, nuestro amor al prójimo debe dirigirse a hacerle bien bajo estos respectos: y de aquí la caridad corporal y espiritual; cada una produce siete frutos, que llamamos obras de misericordia, cuyo detalle ustedes conocen ya.
Pero todas estas obras podemos muy bien reducirlas a tres: 1.ª A la obligación que tenemos de aliviar los males corporales de nuestros hermanos.
2.ª A la obligación que tenemos de corregirles cuando se extravíen.
3.ª A la obligación que tenemos de poner los medios de que conozcan y amen a Dios; esto es, que se salven
La limosna: sus clases.
Para nosotros convencidos como debemos estar de lo agradable que es a Dios la limosna; de cuánto aprecia el Señor el interés que nos tomamos por los desvalidos, no debemos ser tan raquíticos con Dios, y tener que pesar con una balanza a ver hasta dónde tengo que llegar para no faltar al precepto; sino que debemos [poner] todos los medios que estén a nuestro alcance, animados [por lo que] <*6*> Jesucristo nos dice.
Hoy sobre todo, en que tenemos tantos medios de aliviar al pobre, no les defraudemos nuestros sacrificios. Tal vez nuestros recursos no sean suficientes para lo que desearíamos hacer; pero hay otros medios de aliviar a los otros, pidiendo, alistándome a las asociaciones...
En fin, procuremos hacer bien a cuantos nos rodean.
Dios lo acostumbra a pagar.
Pero no debemos contentarnos con el óbolo material; debemos darle al prójimo el pan espiritual: Non in solo pane, etc.
Si estuviéramos convencidos de los que es un alma, etc.
Jesucristo, los santos, el mérito que se adquiere.
Un coronel.
Corrección fraterna. <*7*>
He aquí explanado el primer objeto de [la] caridad: esto es, el amor a Dios.
El segundo objeto de la caridad dijimos que era el amor al prójimo. Dijimos que estaban tan íntimamente enlazados estos dos objetos que el uno no podía estar sin el otro.
Siendo como es tan esencial esta idea, que si se practicase como debiera, no solo redundaría en la felicidad del individuo, si que también de la sociedad. Debemos procurar ver: 1.º La necesidad que tenemos de amar al prójimo. 2.º Cómo hemos de amarle. 3.º Amar a nuestros enemigos. 4.º Pecados opuestos.
Corolario: Edificación. ¿Quiénes son nuestros prójimos?
1.º ¿En qué se fundan los motivos de nuestro amor al prójimo? Primero porque el hombre, nuestro prójimo, es imagen de Dios.
2.º Es hermano nuestro, y somos semejantes a él, hijos de un mismo Padre.
3.º Porque somos redimidos, etc. Serva eos ut sint unum, etc.
2.º ¿Cómo hemos de amar al prójimo? Sicut te ipsum. La regla para amar al prójimo, etc. De consiguiente, no es cierto que estemos obligados a dárselo todo.
Y así, para comprender lo que hemos de hacer por el prójimo, debemos saber que este amor debe ser sincero, eficaz y puro.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 23, pág. 1
Supersticiones
Ligaduras con ciertos caracteres.
Que invocan ciertos nombres.
Cierto número de oraciones.
Martes. Viernes.
Astrología judiciaria.
Augurium, ex avibus.
Auspicium, ex volatu.
Auspicium, ex visceribus.
Chiromantia, ex lineis manuum.
Geomantia, ex lignis terrae.
Omen ex fortuitu casu.
Nicromantia, ex invocatione mortuum.
Oniromantia, ex somniis.
Sortilegium.
Oraculum, ex idolis.
Vaticinium, ex vatis consiliantis.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 24, págs. 1-2
Tercer mandamiento
Tercer precepto
Necesidad: Casos históricos.
Conveniencia: Dios hubiera podido, etc.
El culto se perdería. Institución del sábado.
Es de derecho natural: todos los pueblos.
La prohibición de trabajar de derecho positivo.
División de las obras.
Prohibuntur: servilia.
Forensia.
Permituntur: liberalia.
Communia.
Pretextos para trabajar: perder el tiempo.
Perjuicios que se seguirían.
Perjuicios en el alma.
Es perjudicial a la sociedad.
Supresión de días festivos. Causas. Se han invertido: fiestas nacionales.
Motivos del trabajo.
Dispensa.
Costumbre.
Necesidad.
Piedad. <*2*>
Misa
Necesidad del sacrificio: Ya hablaremos.
Hay obligación: si se cumple con solo ella.
Toda. La [?]
Con intención.
Atención: Alejandro el Grande.
Devoción. De dar culto a Dios: considerar nuestras necesidades.
Motivos: enfermedad; detrimento grave.
Dispensa: Duelo. Viajeros.
Bienes que reporta: ejemplo.
Si no hubiera más que una.
Los salvajes.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 25, págs. 1-2
Cuarto y quinto mandamiento
Cuarto precepto
Amor a Dios, los tres primeros; amor al prójimo los restantes.
Extensión de este precepto.
¿Por qué dice honrar, y no amar ni temer?
Obligaciones de los hijos.
Respeto: son Dios. Interno y externo.
Amor: ¿es preciso que Dios lo mande? Ha de ser sobrenatural. Cualquiera que sean sus defectos.
Obediencia en cuanto concierne a su bien moral y espiritual. Sencilla, pronta y constante. ¿Quiénes lo quebrantan?
Asistencia: corporal. Tobías. Espiritual.
Premio concedido a los hijos.
Castigo a los malos. Escritura.
Deberes de los padres: alimento, instrucción, corrección, ejemplo.
Deberes de los criados.
Deberes de los amos. San Pablo.
Deberes de los superiores. Modelo. El papa, Jesucristo.
Beneficio social.
No están obligados los hijos a obedecer en lo del estado. <*2*>
Quinto precepto
Objeto del 4.º: establecer el orden.
Objeto del 5.º: no traspasar este orden.
Bondad de Dios. Anémonas.
Extensión. Se pude matar a los animales.
Homicidio. Condiciones.
Pueden las autoridades. Cuestiones.
Por defensa propia.
Cooperantes al homicidio: Indirecta y directamente. Directamente: 1.º Mandan; 2.º aconsejan; 3.º aprobantes; 4.º los que apoyan; 5.º los que facilitan. Indirectamente: 1.º Los que callan; 2.º los que no defienden; 3.º médicos; 4.º farmacéuticos; 5.º enfermeros.
Escándalo. Activo y pasivo.
Modos.
Medios de repararlo.
El duelo es una cobardía:
1.º Porque no se hace dueño de sí mismo.
2.º Porque no sabe soportar el sacrificio de su honor.
3.º Porque se sujetan a una preocupación.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 26, págs. 1-2
Varios mandamientos
Quinto mandamiento
No matar: Dios manda la unión, y prohíbe lo contrario.
Beneficio grande de Dios.
Se puede matar a los animales.
Clases de homicidio: asesinato, duelo y suicidio.
No pecan los jueces: los que involuntariamente ej. Por defensa su ciudad.
Faltan también los que contribuyen, como son los que mandan.
Los que indirectamente: los que teniendo noticia, etc., los testigos, los médicos, cirujanos, farmacéuticos, enfermeros.
Duelo, qué es.
El hombre no tiene derecho sobre la vida de otro.
Castigos a los duelistas.
Suicidio: contrario a la ley de Dios que dice no matarás, y no dice no matarás a otro; el suicida mata a un hombre.
Desgracias que acarrea a sí mismo.
Desgracias a la familia y a la sociedad.
Puede, sin embargo, exponerse a peligro de morir. Ejemplo: el soldado, etc. El hijo que entrega a su padre el último bocado. Los mártires, misioneros, los que hacen penitencia.
Además se prohíben los rencores, imprecaciones, odios, etc.
Escándalo, ¿qué es? Clases de escándalo. Palabras con que amenaza Dios.
Modos de escandalizar: 1.º Cuando se manda una cosa mala. 2.º Cuando se profieren blasfemias; se cantan canciones, se hacen estampas, libros; cuando se come carne, etc. 3.º Los trajes, etc. 4.º Los que burlan la piedad.
Reparación del escándalo. [1.º] Rogar por los escandalosos. 2.º Hacer cosas contrarias.
Beneficio de este mandamiento. Lo que le debe la sociedad. <*2*>
Sexto y noveno mandamiento
¿Qué es lo que prohíben?
Pues que el hombre no puede usar como quiera, etc.
Gravedad por los castigos y por el título que se le da.
Modos: Miradas, trajes, pinturas, libros, etc., vanidad de los trajes, espectáculos y bailes.
Aprecio de la virtud contraria. Las vestales.
Remedios exteriores: vigilancia sobre los sentidos, huída de las ocasiones, devoción a María santísima, frecuencia de sacramentos.
No hay parvedad de materia.
Sobre los bailes y comedias.
Resumen: Vamos a entrar, etc. ¿Qué es lo que prohíbe? El hombre no tiene derecho; gravedad de este pecado; modos de cometerlo; remedios. No hay parvedad de materia; algo sobre los espectáculos.
7.º precepto y 10.º
¿Qué es lo que manda este precepto? No solo el [no] robar, sino, etc.
Definición del robo.
Hurto, rapiña y fraude.
Cometen robo: los que a escondidas, etc., los que se encuentran, etc. Tesoros, ¿qué se hace? Animales fieros y animales domesticados; los que cortan leña; artesanos que etc.; los criados que dejan tomar; los magistrados que derrochan los fondos, etc., los mandos [?], etc.
Rapiña: los que salen a mano armada; los que no pagan a los criados; los usureros; cuando les exigen las prendas, cuando no se puede satisfacer.
Fraude: los que compran y venden con diferentes pesas, los que venden cosas sin manifestar los defectos.
Gravedad de este pecado: las leyes divinas y humanas lo prohíben.
Parvedad de materia, ¿cuál es? Cuando se toman propiedades.
Restitución: Non remittitur peccatum, etc.: los que roban, mandan, aconsejan, etc., ocultan; cooperantes in idem et in actione; los empleados que callan.
A quiénes se ha de restituir; y si no se puede, ¿qué?
Clases de bienes.
Beneficio de este precepto. Paz que habría si se guardase; ya nadie se fía de otros. Ejemplos.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 27, págs. 1-2
Octavo mandamiento
8.º Precepto
Empezamos a indicar la materia relativa al octavo precepto, y dijimos que el más precioso don que Dios hizo al hombre es la palabra.
Por ella se distingue de los animales.
Alaba a Dios.
Consuela a los demás.
Se provee a sus necesidades.
Mantiene las relaciones con los otros.
Comunica sus afectos interiores.
De consiguiente, Dios ha destinado la lengua para que haga un buen uso de ella, para que le dirija al fin para que ha sido formada.
Por lo tanto, siempre que ella obra en contradicción del fin, ésta peca. Hemos de dar cuenta a Dios.
Sin embargo, desde el primer pecado, etc.
San Jaime en su epístola hace una descripción terrible de los perjuicios que el hombre puede irrogarse e irrogar con este instrumento.
La lengua, dice...
Y el Sabio dice que el hombre debe ser tardo para, etc.
Según David (de los cánticos), un candado: pone custodiam...
Según N. debía pasarse...
Aquel que guarda la lengua es un perfecto varón.
Y en realidad de verdad, es así: ¡Cuántos males!
Al contrario, vemos a los hombres graves qué uso hacen de la lengua. Los filósofos.
Pero no: los cristianos perfectos lo han practicado mejor. Mirad las almas recogidas. Las religiones.
No debíamos hablar más que de ciencia y de virtud.
¿Qué decimos de los habladores? <*2*>
Ya que no sepamos llegar a esta altura de perfección, procuremos al menos evitar los pecados.
Estos son como dijimos: el falso testimonio, mentira, etc.
Mentira: su división: gravedad de este pecado; nunca es lícito el cometerlo; perjuicios a la sociedad.
Motivo principal, porque está prohibido.
¿Cómo eludir las contestaciones?
Ejemplos históricos.
Falso testimonio: ¿qué es?
Obligación de los jueces y de los testigos.
Tres pecados que comete aquel [que] jura [en] falso.
Tres agravios a Dios.
Obligación de retractarse.
¿Quiénes están excusados?
Confesores.
Parientes.
Por razón del oficio; médicos, cirujanos, parteras, abogados, consejeros.
Obispos, párrocos.
Los que se les comunica por medio de sigilo.
Pueden faltar contra este precepto los jueces, abogados, curiales.
¡Cuán bueno es Dios!
Calumnia.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 28, pág. 1
Octavo mandamiento
8.º Precepto
Beneficio social: pues refrena la lengua contra el honor.
¿Qué abraza este precepto? No solo las palabras, sino los pensamientos, y por lo tanto, el falso testimonio, murmuración, calumnia, mentira, chisme, palabras injuriosas, juicios temerarios.
Falso testimonio: gravedad y número de los que lo cometen.
Quiénes están dispensados de ser testigos: 1.º Confesores, parientes, los de oficio.
Quiénes pueden faltar: testigos, abogados, jueces.
Mentiras y sus clases: gravedad de este pecado, pues es un abuso del don de Dios; porque indica un carácter débil. Ejemplo.
Se puede callar la verdad.
Murmuración, ¿qué es? Injuria.
Calumnia. Modos de murmurar: los que callan y los que...
Faltas públicas: Qué de las olvidadas; qué de las de otro punto.
Tampoco se puede murmurar de los muertos, de las comunidades.
Pecado grave. Palabras de san Bernardo.
Quienes no murmuran.
Qué es calumnia.
Modos de repararse la calumnia y murmuración.
Conducta que se debe seguir cuando se oye murmurar. Ejemplo de Tomás Moro.
Chismes.
Contumelia. Violación de secreto.
Juicio temerario: duda, sospecha.
Ejemplo: San Agustín. Santa Mónica.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 29, pág. 1
Octavo mandamiento
8.º Mandamiento
Sabiduría de Dios. ¿Qué encierra?
Base de la propiedad.
Definición del robo, explicada.
Clases de robo. Detalle.
Gravedad de este pecado.
¿Qué es lo que constituye materia grave?
Restitución. ¿Quiénes? ¿Cómo?
Qué es lo que se ha de restituir.
Cuatro clases de bienes.
Ventajas de este mandamiento.
De los autores de obras.
De los animales hallados.
De la compensación.
De las causas que excusan el hurto.
Causas excusantes de la restitución.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 30, págs. 1-2
Octavo mandamiento
Octavo precepto
Beneficio: ¿Qué encierra?
Falso testimonio; mentira; calumnia; murmuración; injuria o contumelia, chismes, juicio temerario, violación de secretos. <*2*>
Hemos hablado:
1.º Del hurto y su división.
2.º De...
3.º La obligación de restituir; quiénes lo estaban.
De algunas cuestiones, como son: dominio de los autores de obras; de los hallazgos, etc.
Los bienes que se deben restituir, cuándo y en dónde.
¿Debemos ver cómo se han de restituir los bienes inciertos?
Causas que excusan de la restitución.
Causas que excusan del hurto.
Necesidad extrema, grave y común.
De los contratos.
Requisitos para todos: Materia, causa, sujeto, consentimiento.
Consentimiento: externo, interno, mutuo, libre.
Error, dolo, fuerza y miedo.
Error sustancial y accidental.
Miedo: grave y leve.
Gratuitos contratos: 1.º Promesa: donación; comodato, depósito, mandato y mutuo.
Onerosos: compra, sociedad, locación, cambio, censo, prenda, aseguración, promesa, lotería y juego.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 31, págs. 1-4
El decálogo
Hemos visto, pues, el decálogo, esto es, la admirable colección de reglas, de prescripciones que el Señor ha querido imponer al hombre por dos objetos: por El y por nosotros; primero por él: Dios, dueño absoluto de todas las cosas que existen y de nuestra alma y nuestro cuerpo, para manifestarnos el deseo que tiene que nosotros reconozcamos este dominio, como quiera que él no puede desprenderse de esta cualidad de causa y principio de todas las cosas, ha querido que todas ellas le reconociesen esta prerrogativa y le rindiesen este homenaje cada una, de modo correspondiente a su naturaleza y a su destino.
En las criaturas insensibles, vemos que le dan gloria y le sirven... ejecutando, etc.
Así también en las criaturas racionales ha querido tener este predominio, esta sumisión; pero como a libres, ha querido que le sirviesen de un modo libre, esto es, por medio de actos de voluntad, y con el cumplimiento de su voluntad santa.
Esta voluntad de Dios, pues, es la manifestada en el decálogo. El hombre, pues, debe, como criatura de Dios y criatura racional, obedecer, practicar esta voluntad, como en reconocimiento del supremo dominio que él tiene sobre nosotros.
Aquel que se atreve a traspasar estos preceptos es peor que las criaturas irracionales. <*2*>
Pero no: Dios no solo ha dado el decálogo por él solo, sino que lo ha dado para labrar con él la felicidad del hombre, para su felicidad eterna, espiritual y aun material; no solo para el individuo, sino para la sociedad.
En cuanto al hombre en el orden sobrenatural, Dios hubiera podido formar al hombre impecable, pero no ha querido; él le formó...
Pero no solo le formó el decálogo para que con ello consiguiera el cielo, sino aun para su tranquilidad y su felicidad moral. Hay algunos que dicen que es un yugo, una traba; ¡qué error! Más felicidad se encuentra en su cumplimiento que en su trasgresión. No puede dar un paso el hombre, que no se le ponga delante un precepto; de continuo tiene una voz que le aterroriza y le quita el gusto a sus placeres; de consiguiente, si no existiera el decálogo, etc.
El hombre está inclinado a desbordarse. Al entregarse el hombre, pues, a este desahogo, encuentra, es verdad, la satisfacción del abuso de su libertad; pero este abuso de su libertad le produce una inclinación más fuerte; esta inclinación pasa a engendrarle una necesidad; sus pasiones van en aumento, y de aquí que el hombre viene a ser esclavo de ellas, y esta esclavitud sin duda es lo más amargo para el hombre.
Que diríamos de una nave...
Para no cumplir el decálogo es preciso romper con todo: remordimientos, acarrearse tristezas, etc.; es preciso levantarse contra Dios; es preciso ir contra la razón, pues aunque después no le remuerda, tiene que soportar los sustos, temores.
Cuán grande es el que es dueño de sus pasiones.
Los filósofos antiguos. Es muy bajo aquel... <*3*>
Pero no solo el decálogo es útil al individuo en el orden sobrenatural y moral, sino también es conveniente, y hasta necesario, en el orden material al individuo y a la sociedad.
En primer lugar, es conveniente al individuo. Hemos visto que cada precepto es un beneficio que Dios nos hace; Dios por medio del decálogo levanta su brazo y dice al hombre: cuidado que atentas contra la vida de tus semejantes; no quiero que ni siquiera desees sus bienes; que te guardes hasta de tocar con la lengua y con el corazón su honra, porque a imagen de Dios fue creado el hombre. Lo que hicieres al más pequeño de mis hijos...
Pero no solo es un beneficio para el bien material del hombre, sino que hasta es una necesidad. Se ha querido decir que para el bien de la sociedad no es necesaria ni la idea de Dios ni religión, ni preceptos sobrenaturales, pues la sociedad lo mismo puede andar en sus progresos y en su felicidad material y moral, que es el fin de ella; y nosotros podemos sentar y defender que estos preceptos, esta intervención de Dios en las conciencias por medio [de] sus amenazas y sus preceptos es una indispensable necesidad.
Los que así hablan regularmente es porque ellos están bien, etc., pero si considerasen lo que es un pueblo, lo que son los hombres, etc. En el mismo momento en que pudiese borrarse del corazón del hombre el decálogo, este seguiría sin ninguna barrera las leyes de sus pasiones y caprichos, y...
¿Y cómo reemplazarlo? ¿Por medio [de] instrucción? La instrucción, esta base, aún sirve?
Porque tiene medios de eludir. <*4*>
¿Por medio de sistemas?
¿Por medio de leyes? Si las leyes solas pudiesen...
Tendríamos el gobierno de la fuerza.
Gracias que hay todavía un sentimiento religioso.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 32, págs. 1-10
El decálogo
Decálogo
Hemos dicho y explanado la gran virtud sobre la que descansan todas las demás, la que vivifica a todas en el orden sobrenatural, esto es, la caridad; y como la caridad no es ociosa, antes bien obra, es activa y hace prodigios cuando está bien radicada en el corazón del hombre; y se manifiesta no solo en palabras sino en hechos y en realidades; estos hechos u obras son los que Dios nos prescribe por medio de sus mandamientos. Quien los observe tiene caridad, tiene amor a Dios; aquel que no le ama es porque no los observa, porque falta a alguno de estos preceptos, a los cuales pueden reducirse todos los amores de nuestra vida que, como dijimos, podían ser acciones agradables a Dios.
Mas para observar exactamente estos preceptos, es preciso conocerlos y, por lo tanto, debemos explanarlos con cuanta sencillez sea posible para sabernos dirigir por ellos en todas las circunstancias de la vida.
Ante todo hemos de recordar la historia del decálogo, esto es, de esa sublime colección de preceptos que deben formar el ejercicio y la felicidad del hombre.
Ese programa de verdades que podemos llamar como los principios del derecho natural. Dios, que aunque destinó al hombre a un orden superior y sobrenatural, no por esto se desprendió de la cualidad de la naturaleza, y que por consiguiente... <*2*>
[?] al infundir el espíritu en el hombre, al hacerle imagen suya, imprimirle como el reflejo de su entendimiento y de su voluntad, esto del orden que estableció en lo moral y a cuyo orden debía asociarse el hombre. De aquí es que no hay hombre en el mundo, por muy limitada que sea su inteligencia, por muy salvaje su educación, que no comprenda los principios de ley natural, los preceptos del decálogo, aunque en su aplicación remota se equivoque muchas veces, sea por la corrupción de las pasiones, sea por los malos ejemplos que le rodean. De aquí es que el profeta David decía a Dios: signatum est: has sellado, Señor, sobre nuestra frente la luz de tu rostro.
El decálogo, pues, no es otra cosa que la luz que el Señor ha impreso a nuestra mente en sus diversas manifestaciones. Y por lo tanto la obligación de cumplir los preceptos [del] decálogo existe desde el primero hombre. Adán debía cumplirlos también, porque estaban impresos en su alma; y aunque vemos que Adán no tuvo más que un precepto exterior, sin embargo los otros también le obligaban, y si hubiera faltado contra alguno de ellos, hubiera perdido también la gracia con cualquiera de ellos. Dios le impuso además un precepto exterior, en primer [lugar] para simbolizar en la obediencia a él el pacto que tenía hecho con la humanidad, y para manifestar que Dios quiere ser obsequiado con actos exteriores; pero no destruía la obligación de servir a Dios por medio del cumplimiento de los preceptos naturales.
Sin embargo, pues, de ello; a pesar que estas ideas <*3*> estaban impresas en la mente del hombre, y a las cuales Dios había añadido las ideas relativas a la preparación del Mesías, sin embargo, digo, los hombres al extenderse por el mundo, al romper los vínculos de familia y de sociedad, entregándose desordenadamente a las inclinaciones de sus apetitos, fueron obscureciendo estas verdades, dándolas interpretaciones caprichosas, y formando divinidades que aprovechan los vicios y los crímenes que estas nociones de la ley natural les prohibía. De aquí es que vemos a unos, etc .
Entonces fue cuando Dios queriendo que no desapareciendo ( sic) las verdades que él se había dignado dar al hombre, trató de hacerlas volver a brillar, grabándolas más fuertemente, y para ello las hizo escribir en tablas de piedra, como para indicar que debía ser permanente y eterna como él, y escogió un pueblo que fuera como el sostenedor de estas verdades; y para [que] esta renovación se mantuviese más viva en el ánimo de los hijos de este pueblo, saben ustedes el aparato formidable que el Señor desplegó en la promulgación. <*4*>
Así continuó este pueblo.
Pero llegó la plenitud de los tiempos, y Jesucristo, que no venía a destruir ni a dispensar la ley, sino a perfeccionarla y darla cumplimiento, repetía diferentes veces la obligación que tenían de cumplir con los preceptos que se dieron en el monte Sinaí, como condición indispensable para alcanzar la bienaventuranza. Ya sabéis lo que dijo a un doctor etc., y después le dijo...
Y todo el evangelio está lleno de expresiones semejantes.
Ahora bien, pues: el decálogo es una obligación para todo hombre, puesto que es la ley del legislador supremo, etc., Gaume, 4.º, 311.
En segundo lugar, el cumplimiento del decálogo es un beneficio para el hombre, para la sociedad, y al amenazarnos con castigos para su cumplimiento, lo hace por nuestro propio bien.
Sí: muchas veces dominado por las pasiones, arrastrado por el incentivo de los placeres, encontrando esta barrera de los preceptos que se le opone a su paso, y los castigos que le amenazan y a que se expone, le parece una traba intolerable, quisiera no existiera aquella ley, que le impide, a su parecer, la felicidad. Sin embargo de esta preocupación a que le conducen sus pasiones, es cierto que, sin el cumplimiento de estos preceptos, el hombre es mucho más miserable.
En primer lugar, por la razón general que insinuamos al hablar del fin del hombre. El hombre ha nacido para Dios; su corazón únicamente amando al Autor de la felicidad puede <*5*> saciarse; pues bien, el decálogo está basado en el amor de Dios; todos los preceptos dimanan de este principio y vuelven a él: amor a Dios por medio de los actos externos; amor al prójimo, como consecuencia de este amor a Dios. De consiguiente, pues, bajo este concepto el decálogo conduce indirectamente a labrar la felicidad del hombre.
En segundo lugar, es también un beneficio, porque mediante su cumplimiento el hombre ordena sus afectos, se eleva sobre sí mismo, constituyéndose dueño de sus acciones, adquiriendo la tranquilidad de conciencia, el convencimiento de que obra el bien, halla en sus acciones la recompensa del sacrificio que hace, violentando sus pasiones, y hasta la sociedad encuentra en él su provecho, pues no puede violarse ninguno de sus artículos, sin que se comprometan sus intereses más caros, aun en esta vida.
Y si no, veámoslo ligeramente: Al mandarnos Dios el primer mandamiento, que etc., Gaume, 4.º, 306.
Al mandarnos que el tercer precepto... <*6*>
Al preceptuarnos en el 4.º, id. id.
En el quinto...
Séptimo...
Octavo...
En fin: al repetirnos Dios y prescribirnos Jesucristo la obligación de amarle, viene a abrir esa fuente de amor y de felicidad, que el primer Adán había cegado, y que el nuevo Adán proporciona para fertilizar el mundo.
Falta saber, en fin, si es posible cumplir con los preceptos. Gaume, 4.º, id.
Pero no solo son posibles, sino fáciles, id. id. <*7*>
Esto sentado, pasemos a la explicación detallada de cada uno de los mandamientos.
Amarás a tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus potencias. No tendrás dioses extraños delante de mí. He aquí las primeras palabras con que el Señor empieza su legislación.
Este mandato comprende tres cosas: 1.ª La obligación de amar a Dios. 2.ª De adorarle. 3.ª De no adorar más que a él.
[1.ª] Hemos hablado ya del amor a Dios, el cual se cumple, etc., y por consiguiente aquí viene la obligación que tenemos de hacer actos de fe, esperanza y caridad.
2.ª Adorarle. Este precepto, o esta parte del primer precepto, está incluida en la virtud de la religión. No hablamos aquí de la virtud de la religión en general, sino de la virtud de la religión en cuanto es un acto que dimana de la idea del amor y del respeto que se deben a Dios.
Religión, pues, es, etc.
Sus actos: Internos y externos. Internos: la devoción y la oración.
Devoción es...
Los actos externos de devoción son: adoración, sacrificio, oblación, juramento y voto. Gaume, 4.º, 316.
3.ª Adorar tan solo a él y, por lo tanto, pecados opuestos: 1.º Por exceso: Idolatría, magia, adivinación, maleficio, vana observancia. Idolatría es. <*8*>
Hemos hablado hasta aquí de los pecados opuestos a la virtud de la religión por exceso, esto es, por...
Debemos hablar ahora de los pecados opuestos a esta misma virtud por defecto.
Estos se reducen a la tentación a Dios, sacrilegio, simonía, impiedad y simonía. Explíquense ligeramente.
Tentación a Dios, es... Gaume, 4.º, 317.
Sacrilegio es, etc., Id. id.
Simonía es, etc., Id. id.
Impiedad es, etc. Id. id.
Como corolario del mismo precepto viene el tratar de la obligación que tenemos y utilidad que nos reporta de adorar a los ángeles y santos.
Ante todo debemos saber que hay tres clases de adoración o culto: de latría, hiperdulía y dulía.
Ahora bien: los enemigos del catolicismo nos echan en cara de que usamos de una especie de idolatría al tributar culto a los ángeles, a los santos y a sus reliquias; mas en esto, como en todo, han faltado a la lógica, y se han puesto en oposición con las Escrituras, con la tradición universal y aun con la misma razón.
[1.º] La tradición..., Gaume, 4.º, 323.
2.º Es muy legítima, Id.
3.º Es muy útil, Id. id. Dios lo ha dispuesto todo en orden, etc. <*9*>
Es muy consolador.
Conveniencia del culto de los santos, el de las reliquias.
Imágenes especiales.
Consecuencias: 1.ª Es un beneficio social.
2.ª Gratitud que debe causarnos.
Mientras los filósofos han fijado el fin del hombre en otros objetos, etc. <*10*>
2.º Precepto
Consecuencia del primero.
Incluye: Reverenciar el nombre de Dios.
No jurar.
No blasfemar.
Votos.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 33, págs. 1-8
La verdad de la religión cristiana
Verdad de la religión cristiana
Vamos a entrar, señores, en una materia de sí sobrado difusa, aunque por otra parte es. sin duda, la más esencial de todas, esencial para el individuo, y esencial para la sociedad; puesto que la sociedad, que no se encuentra en posesión de la verdad, no puede tener más que una felicidad aparente. Esencial para cada uno de nosotros, pues de la posesión de ella depende nuestra felicidad temporal y eterna.
Hemos visto hasta ahora que no puede, etc.
De consiguiente, siendo el hombre por sus propias fuerzas incapaz para dar a Dios el obsequio debido, Dios en tal caso debe dárselo; de lo contrario no pondría a disposición del hombre los medios aptos para gobernarse, tanto en el orden moral como sobrenatural. Dios, por lo tanto, ha debido decírselo, ha debido enseñarle. Por tanto, ha debido [hacer] la revelación de las verdades necesarias.
Y tanto es así, y es un argumento más, que todos los pueblos, etc.
De consiguiente la revelación divina, y por consiguiente una, debe existir; y como esta revelación era para bien del hombre, Dios debía rodearla de caracteres, de señales inequívocas, de pruebas eficaces, a fin de hacerle inaccesible a la importunidad <*2*> y a la vanidad de los hombres. Y como el hombre en materia de tanto interés como es el de dar a Dios el culto verdadero, y el de salvar su alma, debe seguir lo más cierto, o a lo menos lo más probable, debemos indagar cuál de todas las que quieren arrogarse el privilegio de la revelación, tiene los verdaderos caracteres o los presenta con más probabilidad.
Ahora bien, pues, reunamos a las naciones y a las religiones todas que han existido, y que existen en el mundo, y preguntémoslas: Admitís, etc. No hay duda, etc. Y como Dios es bueno, etc.
Admitís las profecías, etc.
Decidnos ahora, vosotros, si hay otros medios sobrenaturales, y si los reconocemos como tales; y los tenéis vosotros, reconoceremos en vosotros vuestro origen divino; y si no los tenéis, admitid los medios que nosotros os proponemos, y si llegamos a probar que nosotros tenemos en nuestro favor estas señales, y vosotros no, entonces deberéis reconocer el origen divino de nuestra revelación.
¿Queréis prescindir de estos medios y de estas señales, y queréis apelar a la doctrina que se enseña, a la antigüedad, a su propagación, etc.? Pues a esto apelaremos también, y cotejaremos las dos.
He aquí, pues, lo que se llaman motivos de credibilidad, o sea, medios para reconocer la verdadera revelación y, por consiguiente, la verdadera religión.
Pero de todos estos motivos los principales son los milagros y las profecías; pues en sí mismos llevan ya el sello de sobrenatural; pero además de ellos, <*3*> si se rechazan como que no han existido, podemos presentarles lo que no pueden negar, y que también presenta un carácter de certeza y de verdad que deslumbra, a saber: 1.º La doctrina de J. C. 2.º
Y comenzando por el primero de los milagros, únicamente la religión cristiana, y antes la judaica, porque deben ser s.s. [?] que la religión judaica, etc.
En primer lugar, y para probar la verdad de nuestra revelación podemos remontarnos a Moisés.
No pudiera ser ficción.
Milagros de Jesucristo.
Milagros de todos los siglos. <*4*>
Pero ¿cómo es que ahora no se hacen? San Gregorio.
Ejemplos.
Un Cardenal.
La incorrupción.
Catálogo.
Que nos presenten ahora los contrarios milagros.
Los magos, observación.
Los gentiles. Vespasiano curó a dos enfermos, pero Tácito. Asirios. La vestal.
Mahoma. No reconocen sus milagros.
Los protestantes. Lutero y el exorcismo. Calvino. <*5*>
2.º Profetas: Admitía las profecías, etc. Isaías, Annunciate...
Pues bien: ¿cuál de todas las religiones puede presentar profecías claras, evidentes, destituidas de toda falsedad, ciertas, y cuyo cumplimiento se haya verificado con todas las circunstancias? Tan solo la religión cristiana, que es la misma que la judaica.
Profecía de Daniel.
Id. de Miqueas.
Id.
No han podido ser falsas estas profecías. Los judíos.
Jesucristo. La destrucción del templo.
La propagación y persecución de la Iglesia.
Su muerte; circunstancias.
Profecías de los gentiles. Mahoma, Lutero. Apolonio. Sibilas.
3.º Santidad de la vida de Jesucristo.
Santidad de su doctrina.
Santidad de muchos de sus hijos.
Pocos buenos cristianos se convierten al protestantismo.
Doctrina de las sectas separadas. Los gentiles.
Los mahometanos.
Los protestantes.
Los judíos. <*6*>
Mártires
Pero hay otro hecho, señores, que, para mí constante, un argumento tan fuerte, que por sí solo constituye un argumento, una prueba cierta, evidente, en favor de la verdad de la religión católica. Tal es el argumento tomado de los mártires.
Ante todo es cierto.
Cierto su número: 15 emperadores. En tiempo de Diocleciano, en la 9.ª persecución, en un mes 17.000 cristianos; en Egipto 144.000, y 700.000 desterrados.
Cualquier gentil podía matar a un cristiano.
Once millones de víctimas: treinta mil por día.
Tiberiano, gobernador de Palestina, escribió al emperador Trajano...
Son ciertos también los tormentos.
Garfios.
Cercos ardientes en la cabeza.
Abrasados a fuego lento.
Sajados en menudos trozos.
Segados al filo de una caña, hasta durar una semana.
Los mártires eran de todas las edades, sexos y condiciones: santa Inés, santa Prisca, san Vito y san Celso, santos Justo y Pastor.
Ahora bien: Supuesta la debilidad humana, <*7*> supuesto el horror natural a los tormentos, supuesto el apego a la vida, ¿puede concebirse que sin un auxilio sobrenatural, puedan tanta infinidad de personas, niños, ancianos, mujeres, sobrellevarlo con esfuerzo, y con alegría? Imposible, señores, y tan imposible, que hasta en aquellas naciones que nos presenta la historia de persecuciones sostenidas por amor a la patria, y esta idea grande y el entusiasmo que produce la animación de los muchos que piensan de la misma manera, sin embargo, no se encuentra este hecho.
Repito que si se reflexiona con detención este hecho, tan universal y constante, es imposible no ver el dedo de Dios.
Pero objetan: 1.º Otros ha habido que se han expuesto a la muerte por la patria, etc.
2.º Mucio Scébola.
3.º La persecución es un medio para propagar. El protestantismo en España; Luis XIV en Francia.
4.º Aquel que muera con tranquilidad de conciencia.
Mártires de las religiones falsas. <*8*>
Propagación
Para comprender bien esta verdad basta saber y reflexionar:
1.º Sobre la ley que se promulgaba en teoría y práctica.
2.º Quiénes la promulgaban.
3.º A quiénes se promulgaba.
¿Qué tiene que ver Lutero? ¿Mahoma?
Rápida propagación. Citas históricas.
Propagación de las otras sectas.
O la conversión del mundo se hizo con milagros, etc.
Conservación
Los tiranos. Herejes. Irrupciones. Reyes. Conservación del dogma. Objeción sobre Liberio, etc.
¿Si la Iglesia ha propuesto dogmas nuevos?
Conservación de la secta de Mahoma. De los gentiles. De los protestantes. Los judíos.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 34, pág. 1
La bondad del cristianismo
Estoy tan convencido de la bondad del cristianismo, comprendo aunque [no] lo sepa explicar, tan clara la cadena de sus dogmas, de su caída y su reparación; se me presenta tan viva y tan admirable la cadena de actos de Jesucristo, veo tan hermosos y tan nobles los más insignificantes detalles de sus acciones, tan suave el hilo de la fundación de la Iglesia, de su propagación, tan gloriosa su conservación, que para mí no es un artículo de fe, es un principio de aquellos que se ven por intuición; y aparecen claros como la luz de este sol que no podemos oscurecer, ni nos es posible dudar.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 35, pág. 1
Anotaciones
Parece imposible. El apóstol san Pablo.
Comete una hipocresía. Amenazas de Jesucristo.
Judas.
Comete una ingratitud. El cuerpo y alimentarnos de su gracia.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 36, págs. 1-2
El pecado original y la Inmaculada
Espectáculo.
Un fruto nos perdió.
María nos ofrece otro fruto.
Semejante al fruto que el hombre perdió.
Divinidad, la inmortalidad.
Da fuerzas.
Domina las pasiones.
¿Qué hemos de hacer?
Ah! No podemos recibirlo con la disposición de Adán.
Recibirlo con gratitud.
Recibirlo con humildad. María.
Recibirlo con amor.
Recibirlo con arrepentimiento. <*2*>
Todo por, con y para Jesús y María.
Purísima Virgen María, madre de Dios y madre mía, yo quisiera tener en...
Escritos III, vol. 5.º, doc. 37, págs. 1-2
Enseñanzas de Jesús
Plática sobre la circuncisión
Hemos recorrido durante estos días, mis amados hermanos, la hermosa cadena de los primeros pasos y misterios de Jesús sobre la tierra...
Doctrina:
Parábolas.
Moral:
Animando a la pobreza, pureza, obediencia.
Confianza en Dios.
Perdón de las injurias y amor a los enemigos.
Y ceder de nuestro derecho.
Oración y limosna. <*2*>
Poder, grandeza y gloria
Poder
Es padre de Jesucristo.
Padre que le alimenta y proteja.
Que le está sujeto.
Es esposo de María.
La hija del Padre, la esposa del Espíritu Santo.
Las virtudes de esta.
Poder
Hechos de la vida privada.
Pública: Jesucristo para probar su misión divina: Tabor, resurrección de los muertos. Paralítico.
Su amor con los pecadores: Samaritana. Mujer adúltera. San Mateo. Amor con los enfermos. Paralítico de la piscina.
Con los necesitados. Multiplicación de los panes y peces, de...
Escritos III, vol. 5.º, doc. 38, pág. 1
La venida del Mesías
Expectación general en la venida del Mesías.
El templo de la paz.
Expectación de los judíos. De los gentiles. Virgilio. Sibilas. Suspiros de los patriarcas.
La Iglesia, pues, nos recuerda estos días.
Debemos considerar estos beneficios.
El ha venido a iluminar al mundo.
¡Cuántos errores!
El ha venido a levantar el mundo. ¡Cuánta degradación!
El ha venido a predicar con su ejemplo.
En el orden del espíritu, dos beneficios.
Sin embargo, de estos beneficios, ¿qué sucede?
¿Qué debemos hacer nosotros?
No debemos ser como los mudos animales.
Debemos ser como los profetas, patriarcas. Como María.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 39, pág. 1
La venida de Jesucristo
Jesucristo. Motivo de su venida. No debía ser temporal su reino.
Jesucristo. Estado del mundo. Anuncio y nacimiento.
Jesucristo reparó, no formó de nuevo. Expectatio gentium.
Purificación y motivos.
Vida oculta, y por qué.
Vida pública. Caná en Galilea.
Sermones y parábolas. División de ideas entre los filósofos.
Milagros y profecías de su muerte. Roma.
Pasión y sentencia de Pilato.
Muerte y resurrección. Pruebas de la ascensión. Temblor de tierra. San Dionisio.
Establecimiento de la Iglesia.
Los judíos; su destrucción y castigo.
Juliano Apóstata. Napoleón y Fochil, etc.
Cuestiones: Genealogía; virginidad de María; magos.
Política: El hombre es social, y así gobernable. Es pues de derecho divino. Ignorancia de los que combaten este principio.
Por conquista; naturalmente; por cesión; por voluntad del pueblo.
Diferentes clases de gobierno: La Iglesia no está ligada a ninguno; con todos puede; pero sin embargo, hoy día...
Escritos III, vol. 5.º, doc. 40, pág. 1
Los mandamientos de la Iglesia
¿Cuántos son los mandamientos de la Iglesia?
¿Tiene facultad?
¿A qué se extiende?
¿Cuándo impuso la Iglesia el 2.º y 3.º precepto, y por qué los impuso?
¿Cuál es [el] 4.º mandamiento de la Iglesia?
¿Cuántas clases de ayunos?
¿Qué diferentes prácticas se han seguido respecto del ayuno?
Causas que lo excusan.
¿Cuál es el objeto del ayuno?
Universalidad del ayuno.
¿Para qué es el sacramento del matrimonio?
De cuántos modos puede considerarse.
Desde cuándo existe como contrato.
Desde cuándo como sacramento.
Cuáles son sus efectos.
¿Cuáles son sus disposiciones?
¿Cuántas clases de impedimentos?
¿Qué es lo esencial en este sacramento?
¿Cuáles son los beneficios del matrimonio católico?
Sobre observación sobre las dispensas.
Observaciones sobre las proclamas.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 41, págs. 1-2
Mandamientos de la Iglesia
Mandamientos de la Iglesia.
1.º
Necesidad y origen de los sacrificios.
¿De dónde proviene la práctica de todos los pueblos? Duchet, 106.
Pero [no] solo fue natural, sino también revelado por Dios. Abel.
Si el hombre hubiera permanecido en la inocencia.
Estando el hombre en pecado, no eran meritorios completamente, y solo lo eran porque figuraban al verdadero sacrificio.
Pero llegó ya el tiempo de que el hombre debía poder pagar suficientemente, etc., y Jesucristo se ofrece.
Pero la aplicación de este sacrificio debía durar hasta el fin de los siglos.
De modo que el sacrificio del Calvario se repite, y está a nuestra disposición, aunque de un modo sublime e incruento.
En efecto: allí se ofrece...
Grandeza de este sacrificio.
Efectos.
Modo como se ha celebrado en todos los tiempos.
Obligación que tenemos de aprovecharlo.
Sin embargo, tal es la negligencia de los cristianos, que la Iglesia ha tenido necesidad de mandarlo.
Obligación de cumplir con este precepto. Causas que lo excusan. Deseos de los indios. Si nosotros estuviéramos privados de él, etc., entonces si que, etc. <*2*>
2.º y 3.º Precepto
Poder de la Iglesia. Es cierto: pasajes del Evangelio.
Es una sociedad divina.
Desde el principio dieron leyes: constituciones, arrogarse, etc.
De consiguiente, desde el momento en que uno se decide a entrar.
Yo no sé por qué se escandalizan de las excomuniones.
Esta facultad es independiente. No la ha recibido de los reyes. Autores: san Gelasio, Fenelón. Pío 6.
¿A dónde se extiende este poder?
¿Cómo es que la Iglesia se ha entrometido en cosas temporales? La Inquisición. Cruzadas. Influencia del papa en la edad media.
En virtud de esta facultad ha mandado el 2.º y 3.º precepto.
Pero antes hemos de saber lo que hay de derecho divino y de derecho eclesiástico, en este precepto.
Ahora bien: En los primeros siglos. Hechos históricos. Pero después la Iglesia viendo...
Los protestantes dicen que en el 6 de septiembre 1215, se estableció la confesión; falso: hechos históricos. Castigos a los transgresores.
Y no se crea que es solo por castigo; es para el bien del individuo y de la sociedad. Estas tribulaciones...
Escritos III, vol. 5.º, doc. 42, pág. 1
Cuarto mandamiento de la Iglesia
4.º Precepto de la Iglesia
Ayuno. Su antigüedad. Moisés. Elías. Jesucristo. Los gentiles. Los protestantes.
¿De dónde dimana ésta?
De la idea de las pasiones.
De...
De vengar a Dios por los mismos medios.
Tres clases de ayuno.
Diferentes prácticas en el ayuno.
Quiénes están obligados.
¿Qué edad? Santo Tomás.
Quiénes están desobligados.
Qué cosas se pueden comer con bula y sin bula.
La cuaresma. Su antigüedad. Conveniencia.
Utilidad corporal de la limosna. Ejemplos: de santos que han vivido muchos años. Citas de un médico.
¿Puede privarse de algunos años de vida?
Escritos III, vol. 5.º, doc. 43, págs. 1-3
Los sacramentos
¿Qué son sacramentos?
¿Cuántos son?
¿Para qué los instituyó Jesucristo? Para unirnos otra vez a él.
¿Quién los podía tan solo instituir?
¿Cómo se dividen? En sacramentos de vivos [y] de muertos.
¿Qué efectos producen los sacramentos? La gracia santificante, la gracia sacramental, y algunos de ellos el carácter.
¿Qué es carácter, y qué sacramentos lo producen?
¿Qué hay que saber sobre los sacramentos? Su materia, forma, ministro, sujeto, disposiciones y efectos.
¿Para qué son las ceremonias? Para hacerlos con más reverencia, representar la santidad con que se han de recibir los sacramentos, para darnos una idea más clara de ellos, y para indicarnos los efectos de cada uno de ellos.
¿En qué se diferencian los sacramentos de la ley antigua y los de la nueva?
¿Por qué Jesucristo se valió de cosas sensibles para comunicar su gracia? [1.º] Porque el hombre se conduce por medio de las cosas sensibles al conocimiento de lo espiritual. 2.º Para que le adoremos con un culto exterior. 3.º Para manifestar su poder. 4.º Para conservar la unión entre los hombres.
¿Son necesarios al hombre los sacramentos? Sí, señor, porque... ¿Qué beneficios sociales reportan los sacramentos? Sí, señor, porque además de revelar al hombre la grandeza de su fin y de sus deberes, le fortifican y le defienden y le consuelan en todas las circunstancias de la vida, y en todas las épocas desde su niñez hasta su muerte. Ejemplos varios. <*2*>
¿Están en armonía con las necesidades especiales del hombre los sacramentos? Sí, señor; sí, señor, etc.
Lección...
¿Para qué es el sacramento del bautismo?
¿Cuándo instituyó Jesucristo el bautismo?
Cuál es la materia y la forma.
¿Cuáles son los ministros, y por qué pueden serlo todos?
¿De cuántas maneras puede administrarse? De tres, por infusión, por aspersión y por inmersión. Ejemplos.
¿Cuántas clases de bautismos hay? Tres: de sangre, de agua y de fuego. Ejemplos.
¿Cuáles son los efectos del bautismo? Borrar el pecado original y demás que haya en el que se bautiza; nos hace hijos de Dios, nos da entrada en la Iglesia y a la participación de los demás sacramentos e imprime carácter que no se puede borrar.
Qué disposiciones se requieren en los párvulos y en los adultos.
¿Cuáles son las obligaciones que impone el bautismo? El defender y practicar la fe, y no avergonzarnos de ella.
Significación de algunas ceremonias del bautismo.
Confirmación. Su materia, forma y efectos. Dones y frutos del Espíritu Santo.
Penitencia.
Para qué es el sacramento de la Penitencia.
De cuántos modos puede considerarse.
¿Desde cuándo existe la penitencia como virtud?
Desde el principio.
¿Cuándo la instituyo Jesucristo como sacramento?
¿Ha estado en práctica la confesión todos los siglos? R. Sí, señor. <*3*>
¿Cuál es la materia de la confesión sacramental? R. Los actos del penitente, etc.
¿Qué es dolor, y cómo se divide? Ejemplo.
¿Qué condiciones se requieren para que el dolor de los pecados sea bueno? R. Que sea... Ejemplo.
¿Qué condiciones se requieren para que la acusación de los pecados sea buena? R. Que sea entera, etc.
¿Qué es satisfacción, y cómo se divide? Ejemplo.
¿Qué beneficios reporta?
Solución de algunas objeciones.
Lección...
¿Qué son indulgencias? Ejemplo.
¿Son necesarias las indulgencias? Ejemplo: David. etc.
¿Qué son bulas?
Origen de la bula de la Santa Cruzada.
En qué se invierten ahora los fondos.
División de la bula de la Santa Cruzada.
Solución de algunas objeciones sobre la bula.
Lección...
¿Para qué el sacramento de la Eucaristía?
Figuras de la eucaristía en el Antiguo testamento.
Nombres que tiene en el Nuevo testamento.
¿Cómo se refieren los demás sacramentos a la eucaristía?
¿Cuándo instituyó Jesucristo la eucaristía?
Cuáles son sus elementos.
¿Por qué Jesucristo escogió el pan y el vino para materia de la eucaristía? Para enseñarnos que su cuerpo y sangre deben ser el alimento de nuestra alma, así como el pan y el vino lo son de nuestro cuerpo; y para conducir a persuadirnos la presencia de Jesucristo en este sacramento, pues así como el pan y el vino naturalmente se convierten en carne y sangre nuestra, así el pan y el vino se convierten en cuerpo y sangre suya de un modo sobrenatural.
¿Por qué Jesucristo quiso quedarse oculto?
Cuáles son los milagros principales que se verifican en la Eucaristía y comp.
¿Cuáles fueron los motivos de instituir la eucaristía? Tres: unirnos a él de modo más completo; dejarnos un sacrificio continuo, y dejarnos una memoria de su pasión.
¿Qué disposiciones se requieren de parte del alma? Estar en gracia de Dios, tener fe, humildad y un gran deseo de recibir a Jesucristo.
Modo de comulgar con fruto.
Cómo se recibía la comunión antiguamente, y quiénes la daban.
Ventajas de la comunión.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 44, págs. 1-4
Los sacramentos
¿Para qué es el sacramento de la Penitencia? etc.
¿De cuántos modos puede considerarse la Penitencia? R. Como virtud y como sacramento.
¿Desde cuándo existe la penitencia como virtud? Desde el principio del mundo, pues siempre ha sido necesario el arrepentimiento, y por lo tanto, su efecto natural, que es la confesión de la culpa.
¿Quién instituyó la Penitencia como sacramento? Jesucristo, el cual dio facultad a los apóstoles y sus sucesores de perdonar los pecados, y la Iglesia ha usado de esta facultad.
Siglo 12. San Bernardo. 11. Esteban, confesor de la reina Constanza. 10. San Oldamo del emperador Otón. 9. Carlomagno e Hildebrando. 8. San Martín de Carlos Martel, etc.
¿Cuál es la materia de la confesión sacramental? R. Los actos del penitente, que son dolor, confesión y satisfacción.
¿Qué es dolor, y cómo se divide?
P. ¿Qué condiciones se requieren para que este dolor sea verdadero? R. Que sea formal, interno, sobrenatural, universal, eficaz y sumo apreciativo.
¿Qué condiciones se requieren para que la acusación o confesión sea buena? R. Que sea entera, verdadera, dolorosa y sumisa.
¿Qué es satisfacción, y cómo se divide?
¿Que beneficios reporta la confesión aun bajo el aspecto social? En primer lugar, al individuo la confesión le instruye, le rehabilita y, sobre todo, le consuela en medio de las amarguras de la vida, y de los remordimientos de la conciencia; siendo, por otra parte, la confesión, la protectora de los intereses de la sociedad, y el vigilante continuo de la vida, de la fama, y de los bienes de todos, contra las pasiones que amenazan estos ob- <*2*>jetos; siendo colmada de elogios bajo este punto de vista por los más notables enemigos del catolicismo, y admirada hasta por los mismos infieles.
Lección...
¿Qué son Indulgencias? Son la remisión de la pena temporal que debemos, después de perdonados los pecados.
¿De dónde saca la Iglesia la gracia de las Indulgencias? R. Del tesoro de méritos que existen delante de Dios, de las obras superabundantes de Jesucristo, la Virgen Santísima y de los santos.
P. ¿Cuál es la principal división de las Indulgencias? R. En indulgencia plenaria y parcial.
P. ¿Cuál es la una y la otra? R. etc.
¿Qué se entiende por 40 u 80, etc., días de Indulgencias? R. Que se nos remite delante de Dios tanta pena como se nos hubiera perdonado si hubiésemos hecho 40 días de aquella penitencia que se acostumbraba en los primitivos siglos.
¿Qué condiciones se requieren para ganar las indulgencias para sí? R. Que se tenga intención de ganarlas, que se cumplan las obras que están prescritas y que el que las hace esté en gracia, pues no se perdona la pena si no está perdonada antes la culpa.
¿Qué se requiere para ganar las indulgencias para las almas del purgatorio? Lo mismo que para sí, pero no es cierto que haya de estar en gracia el que practica las obras.
¿Qué es Jubileo? Una gran indulgencia plenaria, a la cual va unida la facultad de poderse conmutar los votos y de absolver de censuras y de pecados reservados. <*3*>
¿Para qué es el sacramento de la Eucaristía? etc. ¿A quién recibís en él? etc.
¿Cuáles son lo elementos de la eucaristía? R. El pan y el vino.
¿Por qué quiso Jesucristo que fuese esto? R. Para enseñarnos que su cuerpo y su sangre han de ser el alimento de nuestra alma, así como el pan y el vino lo son de nuestro cuerpo.
¿Qué disposiciones se requieren? etc. Estar en ayunas, etc.
¿Cuáles son los efectos de la eucaristía? Darnos la vida de la gracia, restablecer del modo más completo nuestra unión con Dios, debilitar el ardor de las pasiones y comunicar una dulzura espiritual inexplicable al que lo recibe bien.
P. ¿Qué motivos nos inducen a la fe de este misterio? La promesa del mismo Jesucristo, la autoridad de los apóstoles, sobre todo de san Pablo, la creencia de todos los siglos y los milagros públicos y auténticos obrados en favor de este misterio.
¿Por qué quiso quedarse oculto Jesucristo? Para comunicarse más fácilmente, y para ejercitar nuestra fe en esta vida.
Observaciones sobre la comunión de ambas especies, historia del modo de administrarse la comunión antiguamente.
Lección...
¿Para qué es el sacramento de la Extremaunción? etc. ¿Cuáles son los beneficios sociales de la Extremaunción? R. Realza a los ojos de todos la dignidad humana, y proclama el dogma consolador de la inmortalidad del alma.
¿Por qué quiso Jesucristo comunicar la gracia al alma por medio de los sentidos? Porque por medio de ellos se ha introducido también el pecado en el alma.
¿Para que es el sacramento del Orden? etc. <*4*>
¿Cuál es el principal efecto del sacramento del Orden? R. Imprimir en el alma del que lo recibe una señal o carácter indeleble, y como un efecto esencial de este carácter la facultad de consagrar el cuerpo de Jesucristo, y de perdonar los pecados.
P. ¿Qué beneficios ha reportado el sacerdocio católico? Además de los bienes espirituales que nos reporta, por ser el medio que Dios estableció para perdonarnos y unirnos a él, el sacerdocio ha sido, por otra parte, el civilizador de los pueblos, el sostén de las ideas verdaderas, y el consolador de la humanidad doliente.
(Observaciones sobre el celibato).
Escritos III, vol. 5.º, doc. 45, págs. 1-3
Sobre el perdón de los pecados,la vida eterna y la oración
Artículo 12
El perdón de los pecados
Dios puede perdonarnos: Es nuestro padre, nuestro rey, nuestro acreedor.
Puede confiar este poder: antes se lo reservó, después lo comunicó a los sacerdotes.
Este poder es permanente, pues la Iglesia ha de durar hasta el fin del mundo.
Artículo...
Vida eterna
¿Por qué se pone al fin este artículo?
Con ello creemos una vida posterior.
¡Qué expresión tan magnífica!
¿En qué consiste, pues, la bienaventuranza esencial?
En qué la accidental del alma.
En qué la accidental del cuerpo.
Aureolas.
Amen: Acto de fe: obligación de profesar con obras, con palabras.
Beneficio del símbolo, porque nos indica:
1.º Las verdades que no pudiéramos nosotros conocer, y disipa los errores.
2.º El amor de un Dios.
3.º La grandeza del hombre.
4.º Nos anima y consuela en la vida.
5.º Indica la fraternidad.
Oración
Necesidad para los bienes corporales y espirituales.
Todos los pueblos han orado. Los moros y su recogimiento.
¿Cuándo debemos orar? Siempre, pero en especial debemos orar:
1.º Cuando estamos en pecado.
2.º Cuando tenemos tentaciones.
3.º En la hora de la muerte.
4.º Cuando el prójimo peligra.
5.º En las calamidades públicas.
¿En qué tiempos del día? Mañana, mediodía y noche.
¿En dónde se debe orar?
¿A quiénes se debe orar?
¿Por quienes debemos orar?
¿Qué cosas debemos pedir?
Objeto de las oraciones de...
Aunque Dios concede sin pedir, muchas cosas no las da sin pedir.
Disposiciones de parte del cuerpo.
Disposiciones de parte del alma. El senador y el ave. Fe, devoción, perseverancia, caridad.
Efecto de la oración: satisface, merece y obtiene todo lo que quiere.
Aun de las cosas secundarias consigue siempre.
Ejemplo: Ratisbone: Jesucristo. Moisés. Carlomagno. San Luis, etc. Sante Foix. Mesones en Austria. Boneau. Un general y un cabo. San Benito y su hermana. La joven del mediodía. <*3*>
División de la oración: mental y vocal, pública y particular.
Necesidad de la oración vocal.
Necesidad moral de la oración mental, y su excelencia. Pruebas.
Facilidad: consiste en amar. Objeciones: No sé hacer. Ejemplos; no tengo tiempo; no experimento consuelo. Consejos de san Francisco de Sales: Nos moriríamos: ya pensamos bastante.
Modo de hacerla: Principio: Preparación. Presencia de Dios. Humillación y súplica.
Cuerpo: Meditación por libros o sin ellos. Propósitos.
Conclusión: Dar gracias, prometer cumplir los propósitos, y pedir el cumplimiento.
¿Qué cosas pueden ser objeto de la meditación?
Oración vocal, porque...
Oración pública y particular.
Jaculatorias.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 46, págs. 1-8
El sacramento de la penitencia
Hemos visto la Penitencia, su institución, su materia, actos del penitente, sus condiciones.
Respecto de la satisfacción, debemos recodar las penitencias antiguas y modernas.
Falta de examen. Modo como se debe hacer. Tiempo que se ha de emplear.
Ahora nos resta hacer algunas consideraciones sobre la institución del sacramento, las objeciones que se hacen contra él, los bienes que reporta esta gran institución, que es sin duda lo mejor que nos ha dejado Jesucristo para curar y consolar nuestro corazón.
Como quiera que la confesión es el sacramento que más daño hace a Satanás, como es el portillo por donde se le escapan más almas, por esto practica todos los medios posibles para impedirlo, levanta más infinidad de errores, se prevale de toda clase de hombres para combatirla, etc. Por ello, pues, nosotros como cristianos, como defensores que debemos ser de los dogmas de nuestra religión, y sobre todo como obligación que tenemos de ser más instruidos que los demás del pueblo.
Cuatro son, pues, los enemigos a quienes hemos de combatir, y que de un modo u otro ofenden las santidad y la conveniencia de este sacramento.
Los herejes, los impíos, los malos cristianos y los cristianos tibios y vergonzosos.
Los herejes. Estos saben que no hay... <*2*>
Los herejes como que están convencidos (igual que nosotros) que no hay remedio: o confesarse o condenarse, tratan de hacer ver si pueden arrancar de su conciencia y de la de los fieles, la verdad de este dogma.
¿Y qué dicen? Su principal argumento consiste en decir que Jesucristo no la instituyó, o a lo menos como obligatoria, y que data del siglo 13.
A estos debemos combatir haciéndoles ver:
1.º Que la confesión es de institución divina.
Adán. Voltaire.
Misterio de los gentiles. La confesión entre los japoneses, habitantes del Perú, persas, etc. Los judíos.
Jesucristo no hizo más que elevarlo a la dignidad de sacramento vinculando a esta manifestación sus gracias, sus méritos, haciendo más fácil la salvación por este medio, pues como ustedes saben antes era precisa la contrición, y no todos podían tenerla, y ahora la atrición sola basta. Jesucristo facilitó el perdón de los pecados por medio de la confesión que ya era obligatoria.
Que esto sea verdad, se deduce de las palabras de Jesucristo, de las palabras de san Juan, Santiago, Hechos apostólicos.
Práctica general. Santos Padres. Concilio de Germanía, etc.
Herejes que la han combatido.
Montanistas, siglo 2.
Siglo 6. Los albanenses decían que los pecados a solo Dios, etc.
Siglo 12. Valdenses, que un lego bueno, etc.
Siglo 14. Wicleff. La confesión superflua.
Siglo 16. Calvino. <*3*>
Los segundos enemigos son los impíos. Estos prescindiendo de la verdad de la institución por Jesucristo o no, la combaten por otro lado; aunque convencidos de que es también necesaria; digo convencidos también aunque ellos digan lo contrario.
Entre estos impíos, si son instruidos, no hay ninguno que no crea que existe un ser que no vemos y que lo ve todo, etc., y que es el autor de esta ley natural, moral, que tienen grabada en su corazón. Que existe un alma inmortal. Que infringiendo esta ley, no puede librarse del castigo que le aguarda, porque es preciso la... y que por lo tanto, no hay remedio; es indispensable acudir al arrepentimiento de lo pasado, acompañado del propósito de corregirse, humillándose de un modo u otro ante ese Ser a quien ha ofendido y practicar satisfacciones, etc.
Ahora bien: ellos saben que no hay más que un Dios, no hay más que una humanidad; y que no puede, por lo tanto, haber más que una religión verdadera, un modo de practicar estas cosas para aplacarle; y como entre todas ven que la católica reúne más probabilidad, la creen o al menos dudan; no, no están convencidos de lo contrario. Sin embargo, instigados por sus pasiones, la combaten. ¿Y cómo? Dicen que es una humillación. <*4*>
Pero se dirá tal vez: si estos hombres creen o a lo menos dudan de la verdad de las creencias católicas, ¿cómo es que no las adoptan? ¿Que las combaten con escritos, palabras, etc., y <*5*> viven separados de la práctica de la confesión?
Es muy fácil explicar esta aparente contradicción: Las pasiones; he aquí la clave para descubrir este enigma. Todo lo que el hombre ha añadido a la revelación, etc. Claret, 1.º, 280,
Oh! cuántos ejemplos pudiéramos citar para probar que solo un orgullo desmesurado; solo el deseo de no abandonar sus pasiones ha sido la causa de que muchos impíos hayan combatido la confesión, no la falta de convencimiento. Y como puede observarse que solo empieza a combatirse cuando el hombre se ha vuelto vicioso, criminal. Ejemplo de P.
Otro ejemplo: Mr. Bouguer.
Napoleón.
Voltaire.
Si alguno ha habido que haya llegado hasta [el] extremo de llegar hasta los últimos momentos sin manifestar dudas, o ha sido por ignorancia, pues... etc.
O si ha sido también por no aparecer débil, etc.
Pero ver hombres que con tranquilidad esperan la muerte, etc.
Se ve en ellos la impaciencia, prueba de su falta de tranquilidad moral.
Hay otros enemigos que son los malos cristianos, ya impregnados de sus ideas impías, o ya entregados a sus pasiones.
Entre ellos unos dicen: “Yo confieso que ofendo mucho a Dios, con él debo confesarme”, Claret 1.º, 276. <*6*>
Otros dicen: “El sacerdote es un hombre como yo, sujeto a los mismos defectos”.
Ay! en esto vemos la admirable bondad de Jesucristo; si hubiera [elegido] un ángel. San Juan.
Otros se burlan aunque lo crean; y dicen: Los sacerdotes han inventado esto; ¿por qué? ¿por lucro? ¿por gusto?
Finalmente, hay otros cristianos, que ya lo creen y lo desean, pero el demonio les pone excusas:
1.ª Ya me confesaré. ¿Cuándo? ¿En la hora de la muerte?
2.ª ¿Qué dirán? Son como niños. <*7*>
Confesión
Vera, integra, lacrimabilis et obediens.
Vera: Doblez de espíritu, de corazón, de lengua.
Integra: material y formal; común, rigurosa e interpretativa.
¿En qué casos no habrá necesidad de que sea entera?
Realidad de la obligación de confesar los pecados.
Palabras de Jesucristo: Un dilema. Sería nula esta potestad.
Práctica universal.
San Bernardo. 12.
San Anselmo.
Esteban Constanza. 11.
Uldarico. Otón. 10.
Carlomagno. Ildebrando. 9.
San Martín. Carlos Martel. 8. <*8*>
Penitencia
Necesidad en todos.
Modos cómo puede considerarse.
¿Qué añade el sacramento a la virtud de la penitencia?
¿Es necesario este sacramento? Su institución. Nombres.
Condiciones. Dolor; su necesidad. Voluntad de Dios que el hombre lo tenga.
Clases de dolor. Origen y efectos de la contrición.
Cualidades del dolor: necesario para la confesión.
Cuestiones varias.
Pasajes.
[Nota: El autógrafo de lo que sigue está en Epistolario, Cartas a desconocidos]
Confesión; clases. Penitencia.
¿Como virtud, cuándo existió? Actos de ella.
Como sacramento. Actos del penitente: Cordis contritio, etc.
Condiciones para que sea buena.
¿Cuándo estamos obligados a hacer actos de contrición?
¿En qué se distinguen la caridad y contrición?
Puede haber acto de caridad...
Escritos III, vol. 5.º, doc. 47, págs. 1-2
La eucaristía
La Eucaristía con relación al hombre y las criaturas
¿Qué es la comunión? El compendio, el centro, el corazón, etc.
Para abarcar, etc., todo se transforma.
Considerémosla de un modo más inmediato. La eucaristía...
La eucaristía es la continuación de la encarnación.
No le bastó a Jesucristo dar gloria, predicar, etc.
En cuanto al individuo.
Le ennoblece. Le llena de consuelo. Evita los pecados.
En cuanto a la sociedad.
Da caridad. Da unión. Da sacrificio. Ejemplos. <*2*>
Comunión indigna
Si es la causa de todos los bienes la comunión buena, etc.
La mala es: 1.º Una hipocresía: Parecen buenos cristianos y no lo son. Parecen ángeles y son demonios. Parecen amigos de Dios, y son enemigos.
Es una ingratitud: 1.º A Dios que se les da. 2.º A los tesoros de méritos que les comunica. 3.º A la gloria que les promete.
Es un sacrilegio: 1.º Contra el Cuerpo de Jesucristo. 2.º Contra el alma. Absorben el juicio.
¿Cómo hemos de acercarnos?
1.º Purificarnos bien de pecados.
2.º Actos de fe, esperanza, humildad.
3.º Acción de gracias.
4.º Frecuencia de comunión.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 48, págs. 1-2
Trinidad. Eucaristía
Dios Padre, conociéndose y mirándose desde la eternidad como en un espejo, produce una imagen viva, igual a sí, que es el Hijo; y este Hijo y Padre complaciéndose y amándose expiran al Espíritu Santo, que es el lazo de amor de entrambos.
Podemos compararla, etc.
Hay algunas comparaciones, etc.
Sí, hay multitud, como la del alma, que siendo una en su sustancia, tiene tres potencias distintas; la del sol, que siendo uno, tiene luz, resplandor y calor; la del árbol con tres ramas, que tiene por base un solo tronco; la de la manzana, que tiene olor, color y sabor, y otras muchas.
Alguna consideración.
El que ella es el principio de nuestra grandeza en el orden natural, pues por ella y a su imagen ha sido formada nuestra alma, y es el principio de nuestra grandeza en el orden sobrenatural, pues a nombre suyo nacemos en la gracia del bautismo, y somos santificados. <*2*>
Eucaristía.
¿En qué consiste? Misterio de los misterios; misterio de poder y de amor. El hereje.
Nombres diferentes que se le dan. Sacramento de la eucaristía. Cuerpo y sangre de Jesucristo. Pan de los ángeles. Sacramento del altar. Sacramento del amor. Sacrificio incruento.
Institución.
Motivos.
Milagros.
Efectos y disposiciones.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 49, págs. 1-3
Sacramentos
Eucaristía
Todos se reducen a la eucaristía. Los sacramentos.
Figuras del Antiguo testamento: el árbol, maná, pascua.
Definición.
Diferentes nombres.
Materia, forma y ministro de consagración y de distribución.
¿Por qué escogió el pan y el vino? Por 3 razones.
¿Por qué se quedó oculto?
Forma: ¿cómo se trasforma? tres milagros.
Está todo entero en cada especie; pero en la hostia directamente el etc.
Está en todas las hostias. El alma. El espejo.
Fines de la eucaristía: 1.º Unirnos, tener un sacrificio. La memoria de su pasión.
Disposiciones: Santa Teresa. La beata Imelda.
Efectos: aumentar la gracia; sofocar la concupiscencia; perdonar los pecados de dos maneras.
Liturgia: Antes los fieles ofrecían el pan.
¿Cómo comulgaban antes? Como el pan; comulgaban bajo las dos especies.
Se llevaban la eucaristía a sus casas.
Beneficio social de la comunión.
Pruebas de la eucaristía: Palabras de Jesucristo. Institución. San Pablo. San Andrés. Padres de la Iglesia.
Milagros obrados en favor de él.
Efectos que producía en los santos. Dios no puede engañar a la... <*2*>
Extremaunción
La hora de la muerte es la más peligrosa.
Definición. Materia, forma.
Disposiciones: Por qué se hace a los sentidos.
Efectos.
Cuándo se ha de recibir.
Beneficio de la Extremaunción.
Sacramento del Orden
Jesucristo debía perpetuar su religión.
Definición. Elementos.
Disposiciones. Efectos.
Clases de Orden. Es un solo sacramento.
Necesidad del sacerdocio. Sin religión no hay caridad.
Grandeza del sacerdocio. Moisés, Josué, los Ángeles. María Santísima.
Utilidad. Sus oraciones. Moisés. ¿La misa faltará al fin del mundo? Sus instrucciones. Qué es el hombre. Los salvajes.
Por sus sacrificios. En los calabozos, enfermos, etc.
El celibato. Sus conveniencias.
Su pureza.
Su autoridad y prestigio.
Está dispuesto a todo.
Ejemplo: Los protestantes en...
Respeto del sacerdote. Constantino. San Francisco de Asís. Alejandro de Roma.
Sacerdotes célebres: Pakeman. Debreyne. P. Herman. El judío Ratisbona. El Carmelita P. <*3*>
Matrimonio
Contrato y Sacramento. ¿Cuándo se instituyó? Los protestantes.
Materia, forma y ministro.
Disposiciones: gracia, vocación; instrucción y pureza de intención.
Disposiciones esenciales: consentimiento, testigos y no tener impedimento.
Efectos: La gracia, y como efecto la fidelidad, la educación de los hijos y la indisolubilidad.
Impedimentos y sus clases.
Dispensas.
Beneficios del matrimonio.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 50, pág. 1
Matrimonio
Matrimonio
Su objeto en el orden de la gracia.
Es de dos maneras. Respeto en la antigüedad.
Definición. Es sacramento.
Institución. San Pablo.
Elementos.
Efectos.
Disposiciones. Vocación, pureza de intención, etc.
Estado de gracia.
Desposorios.
Proclamas.
Impedimentos dirimentes. Error. Voto de castidad. Parentesco. Diferencia de religión. Clandestinidad.
Impedientes.
Objeto de las dispensas. La honestidad. La edad media. Hay también un motivo humano, etc.
Dispensas. Inversión de los fondos.
Hemos visto los sacramentos.
Todos son para unirnos a Jesucristo, y por lo tanto se refieren a la eucaristía.
Necesidad. 21. Beneficio social.
Armonía con nuestras necesidades.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 51, págs. 1-2
Extramaunción
Extremaunción
Bondad de Jesucristo al instituirla.
Definición. Institución. Materia y forma.
¿Por qué no se habla mucho de ella en los primeros siglos?
Efectos: La gracia, porque es de vivos. El reato del pecado, ¿qué es? Los pecados ignorados, etc., y la salud del cuerpo.
Quién no reconocerá, etc., Gaume.
Disposiciones. Uso de razón. Haber pecado. Enfermedad. Estado de gracia.
Necesidad de este sacramento.
Costumbre en el modo de recibirlo.
Observaciones sobre él. ¿Por qué se unge a los sentidos?
Todos sabemos que Dios ha criado al hombre compuesto de dos substancias distintas: el alma y el cuerpo; y que este cuerpo por medio de un lazo admirable e incomprensible es el que sirve para comunicar al alma las ideas por medio de los órganos de los sentidos y ponerla en contacto con las criaturas. Estos sentidos son los destinados por Dios para que se eleve el hombre en sentimientos de gratitud, de amor hacia su Creador, y al mismo tiempo para que use de estas cosas exteriores en la forma y orden con que Dios se lo ha prescrito.
Por desgracia el hombre, desordenando la regla que Dios le ha puesto se vale de estos sentidos como de instrumentos para usar mal de las criaturas que el Señor le ha concedido, y de este modo por medio de estos sentidos introduce el pecado en el alma <*2*> y, por lo tanto, estos sentidos, que debían ser los miembros y tabernáculo del Espíritu Santo, quedan profanados; es preciso, pues, purificarlos, purificando por medio de ellos el alma que es donde termina y reside el pecado, antes que se presente ante el tribunal de Dios, y estos miembros contaminados puedan ocupar un lugar en el cielo el día de la resurrección universal.
Además, al ser profanados nuestros miembros contraen una inclinación a lo malo, se hacen ineptos para lo bueno, y como entonces el alma necesita más esfuerzos que nunca, y necesita de las fuerzas del cuerpo para tener más aliento para luchar contra el enemigo, Jesucristo, que todo lo ha previsto, no ha querido defraudar los deseos y las necesidades del hombre en ningún acto de su vida. Por ello, pues, nos deja este sacramento para este momento.
Además de este consuelo, produce otros bienes al hombre.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 52, pág. 1
El credo
1868.
Símbolo
Antes debíamos hablar de la fe, etc., pero hablemos de los objetos de la fe.
Misterios: diferencia de ellos y de las verdades de la fe.
¿Es racional creer en los misterios?
1.º, 2.º, 3.º.
¿Merecen el reconocimiento del hombre los misterios?
1.º, 2.º porque son prácticos todos.
Símbolo. ¿Qué significa?
¿Cuántos símbolos hay?
Diferentes divisiones. ¿En qué se diferencian de los artículos de fe?
Beneficio del símbolo. Da ideas sobre Dios, el hombre, su fin, etc.
Exposición literal del primer artículo.
Beneficio de este primer artículo.
Existencia de Dios. Pruebas. Ateos. Deístas. Panteístas. Ejemplos.
Atributos de Dios. Inteligencia, inmensidad, eternidad, providencia.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 53, págs. 1-2
El credo
¿Quién hizo el símbolo, y qué se contiene en él?
¿Qué indica este nombre?
¿Hay otras verdades además de las contenidas en el símbolo?
¿Cuántos [son] los artículos de fe? En qué se diferencian del credo.
Cuántos son los que pertenecen a la divinidad.
¿Qué pruebas tiene usted de la existencia de Dios? Muchas, diré tres solamente. La necesidad.
Cómo se llaman los que niegan la existencia de Dios, y sus clases. [?] absurdas
¿Existen los ateos teóricos?
La estatua del desierto. El huevo y la gallina. La cadena suspendida.
Los atributos principales de Dios son: la eternidad, unidad, inmortalidad.
¿Qué quiere decir que es eterno? El árbol en medio del río.
¿Qué quiere decir que es inmortal? El [?]
¿Qué quiere decir intelección? Susana.
¿Qué quiere decir que es inmenso? Como está en todas partes. Ejemplo: Un [?].
¿Qué es Providencia? Aquella acción por la cual Dios <*2*> conserva y conduce las criaturas a su fin, tanto en el orden físico, como moral.
Las pruebas de la Providencia son el espectáculo y armonía del universo, el testimonio de todos los pueblos; y además porque siendo la voluntad de Dios, etc.
Pues, ¿y los males que vemos en el mundo? Solución.
Pues, ¿y la virtud perseguida? Ejemplo: José. El sacerdote.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 54, págs. 1-2
El credo
2.º Artículo: Creo en su único Hijo
Creo: Confío, creo en..., creo si, etc.
Jesús: Anunciado por...
Cristo: Se ungía a los reyes, sacerdotes y profetas.
Su único Hijo: Ya sabemos cómo es hijo: por la imagen del Padre
Único: Nosotros somos hijos adoptivos. Explicación del símbolo de Nicea.
Nuestro Señor: Como Dios, como Hombre, como Dios-Hombre.
Artículo 3.º Que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.
Fue concebido: ¿Cómo? ¿Cuándo? Historia de la encarnación.
Naturaleza y persona en Cristo.
Por obra del Espíritu Santo. ¿Por qué se atribuye al Espíritu Santo?
Nació de María Virgen: ¿Cómo quedó virgen?
Maternidad de la Virgen santísima. Concilio de Efeso.
Errores: Nestorio. Arrio. Eutiques. Ejemplo para probar esta unión: El humo y luego oro.
Cuestiones varias: necesidad de la encarnación.
¿Era preciso que Dios se humanase? No: pero, etc., razones.
¿Por qué se unió al hombre?
Pruebas de la idea de la necesidad de la reparación en todos los pueblos.
Cómo, etc. Véase el manuscrito, etc.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 55, págs. 1-2
El credo
Artículo 6.º Corona de los misterios de Jesucristo.
Subió como Hombre.
Al cielo, no al paraíso.
Subió: se levantó, no como Henoc; y no solo por virtud de su divinidad, sino de su humanidad.
¿Cómo está? Sentado: metafísicamente, por dos conceptos.
A la diestra.
¿Si convenía que Jesucristo se quedase?
No, por tres razones: 1.º Abrirnos las puertas. 2.º Ser abogado. 3.º Para señalar nuestras aspiraciones.
Debemos dirigir nuestros deseos al cielo.
Jesucristo había enseñado que dirigieran sus deseos al cielo, y lo debía enseñar de obra.
Esto causó tal efecto en los apóstoles...
Aunque nosotros no lo vimos, sabemos...
¿Qué hay en la tierra? ¿Qué se ve? ¿Qué se oye?
Sin embargo, cuántos prefieren... hijos de Rubén... Así también la mayor parte de los cristianos.
Fe de Abrahán, que vivió como desterrado.
Qué hacen los cristianos con sus obras.
Jacob viviendo en casa de Labán, dijo: hora es ya que piense en mí. Y nosotros hace 20 o 25 años que trabajamos por los cuidados, etc.
Que no suceda como a los convidados del evangelio. Parábola.
¿Creéis que no habrá quien recoja la silla? Ni una quedará vacía. Judas pierde la suya. Matías. Saúl. Isaac.
¡Cuántos ejemplos! Vide ne alius accipiat coronam...
Para esto es preciso seguir a Cristo. El subió desde el Olivete. <*2*>
Articulo 7.º Juicio universal
Además del juicio particular, el universal.
Aunque de las tres personas, Jesucristo, por dos razones: Porque es la Sabiduría. Porque como Hombre... A este le han de ver.
Al fin del mundo: ¿cuándo? No se sabe, ni Jesús, etc.
Necesidad del juicio: 1.º Por el hijo de Dios. 2.º Por el justo. 3.º Por el pecador. 4.º Por todo el hombre que hizo. 5.º Por la corrección del escándalo. 6.º Por la Providencia divina.
Circunstancias: Remotas: 1.ª Predicación por todo el mundo. 2.ª Apostasía de las naciones. [3.ª] Conversión de los judíos. 4.ª Anticristo. 5.ª Caída del imperio romano.
Próximas: 1.ª Una combinación de calamidades físicas. 2.ª Maestros falsos. 3.ª Elías y Enoch. 4.ª Descomposición del universo.
Descripción por Jesucristo:
1.º Incendio.
2.º Llamamiento de la trompeta.
3.º Reunión en Josafat.
4.º Manifestación de conciencias.
5.º Separación.
6.º Sentencia.
¿Lo creemos? ¿Y cómo obramos? Cuándo será. <*3>
Artículo 8.º
1.º Artículo: Padre y creación. 6.º Hijo y redención. 8.º Santificación: Espíritu Santo. Materia más misteriosa.
¡Cuánto pronunciamos este nombre! Y con todo, no se comprende.
Es la 3.ª persona. Distinta. Igual.
¿Por qué se llama Espíritu Santo? Por expiración. Modo. Verdad. Apariciones. Castigos.
Aunque son las tres Personas, por apropiación se le atribuye la santificación.
Se nos ha dado para vencer los errores, amores y temores del mundo.
Dichosa el alma en quien habita el Espíritu Santo por la gracia.
Aun el alma pecadora puede cambiarse como Job.
Pues consuélate.
Hijo pródigo. ¿Qué hace el padre? Stolam priman.
El pecador. Dios dice a los ángeles.
Los ángeles le irán vistiendo. Congratulación.
Se cumple lo que el Señor tenía mandado en el Éxodo.
Esto sucede al pecador.
¿Y cómo no hacerlo si se recobran las virtudes?
Diadema. Sol. Tela. Entra la pureza, la modestia.
Más aún: se remontan a más santidad. San Pedro.
Los primogénitos.
San Pedro, no san Juan. San Pablo, no Santiago. <*4*>
Artículo 9.º Iglesia católica
Vimos el Espíritu Santo... El más importante.
Ahora la Iglesia: División del Belarmino. Por Iglesia, no los edificios. De Iglesia de un modo general, triunfante, particular, militante. Definición.
Constitución, prerrogativas, caracteres.
Aunque de lo dicho...
Los que pertenecen a la Iglesia: tres cosas: bautismo, fe, obediencia.
Por el bautismo, están fuera los infieles.
Por la fe, los herejes y apóstatas.
Por la obediencia, los cismáticos.
¿Y los pecadores?
Prerrogativas:
Infalibilidad. ¿Jesucristo es infalible? ¿Puede comunicar la infalibilidad? ¿Debe confiarla?
Perpetuidad. Palabra de Jesucristo. Todo ha desaparecido, pero persecuciones no le faltarán.
Notas
¿Cuál es la verdadera? ¿No todas pueden ser verdaderas?
Una, santa, católica, apostólica.
Una en la fe; unos sacramentos; una autoridad.
Santa: una madre; un campo; una red; santa en su cabeza, dogmas, moral, sacramentos.
Católica: Por su doctrina, por el tiempo, por los lugares.
Apostólica.
Además serán aborrecidos.
¡Qué dicha ser católicos! Santa Teresa. No avergonzarnos. Instrucción para defender a nuestra madre.
Pero poco nos serviría. Campo y cizaña.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 56, págs. 1-4
El credo
¿Cuáles son las dotes o propiedades prometidas por Jesucristo a su Iglesia? La perpetuidad, visibilidad e infalibilidad. Explique usted en qué consisten estas prerrogativas.
¿Cuáles son las señales o caracteres para conocer y distinguir la verdadera Iglesia de Jesucristo? R. El ser una, santa, católica y apostólica.
P. ¿Cuál de entre todas las llamadas Iglesias reúne estas señales? Solamente la Iglesia romana.
¿Por qué? Porque ella sola es una en su fe, pues ha enseñado lo mismo en todos los tiempos y en todos los lugares.
¿Por qué solo ella es santa? Porque además de la santidad de los dogmas, de su moral, y de su culto, solo ella puede presentar esta santidad exterior y verdadera, comprobada por las virtudes y milagros de infinidad de hijos suyos.
¿Por qué solo es católica? Porque ha existido sin interrupción, y se difunde por todos los países, sin distinción de razas, ni condiciones, y sin depender de ningún lugar o estado.
¿Por qué es apostólica? Porque ella es la misma que dimana de los apóstoles por una sucesión no interrumpida de legítimos pastores.
Solución de las objeciones sobre algunas de estas notas de la Iglesia romana. <*2*>
¿Qué quiere decir la Comunión de los santos? etc.
¿Qué es excomunión? Aquella pena con que se castiga a algún fiel privándole de los bienes espirituales de la Iglesia.
¿Cuáles son los efectos de la excomunión? Privar de bienes espirituales comunes a todos los fieles, más o menos según la clase de excomunión.
¿Cuáles son los motivos de la excomunión? Algunos crimenes especiales determinados por la Iglesia.
¿Tiene facultad la Iglesia de excomulgar? Sí, señor; así como toda sociedad, todo partido, cualquier padre, puede expeler y arrojar de su seno al hijo, súbdito o individuo rebelde, peligroso, u obstinado.
¿Cómo es un beneficio social la excomunión? Porque generalmente es para castigar excesos, para amparar al débil, para evitar crímenes, o para producir un temor saludable en el mismo a quien se impone.
Refiérame usted algunas de las excomuniones.
¿Qué quiere decir la resurrección de la carne?
¿Cómo me probará usted esta verdad? Por la creencia general de este dogma en el Antiguo testamento, como se ve en Job, Daniel, etc., por las palabras del evangelio y por la tradición de muchos pueblos gentiles, principalmente entre los persas.
¿Qué es la vida perdurable?
¿En qué consiste la felicidad esencial de los bienaventurados? En la sola vista y posesión de Dios.
¿Cuál es la felicidad accidental? La carencia de todos los males, y completa satisfacción de todos sus deseos, y la gloria del cuerpo.
¿Cuáles serán las cualidades de los cuerpos gloriosos? La claridad, agilidad, sutileza e impasibilidad.
¿Quiénes van al purgatorio? Las almas, etc.
¿Qué pruebas tiene usted de la existencia del purgatorio? La autoridad de la Escritura, tanto en el Antiguo como en el Nuevo testamento; la tradición de la Igle -<*3*>sia católica y de todas las sectas separadas de ellas; la tradición de los gentiles comprobada por el testimonio de Platón y de Virgilio; y la razón misma natural, pues no sería justo [que] fueran castigados del mismo modo y con penas eternas las debilidades y pecados leves, que los crímenes y pecados graves.
¿Qué ventajas y consuelos engendra esta creencia? Ella despierta un tierno recuerdo hacia nuestros antepasados; contribuye a la unión de las familias reuniéndose a rogar sobre el sepulcro de sus padres, y fomenta esa inclinación natural y sagrada que nos une con lazo de amor, aun después de la muerte.
¿Qué motivos deben impelernos a rogar por los difuntos? La gloria de Dios; un deber de caridad, y muchas veces de justicia, y nuestro propio interés, buscando por este medio intercesores nuestros en el cielo.
Qué...
¿Qué pruebas me daría usted del infierno? La tradición de la Iglesia católica, basada en las palabras de Jesucristo y demás de la sagrada Escritura tanto del Antiguo como del Nuevo testamento; la razón ayudada por la fe, y además la tradición de todos los gentiles, comprobada por el testimonio de Platón y, sobre todo de Virgilio, que es el eco más sonoro de las tradiciones antiguas, que lo describe en su Eneida. Lib. 6.º, v. 345.
¿Cuáles son las penas de los réprobos? Dos: pena de daño y de sentido.
¿Qué es el decálogo? Son los preceptos gravados por Dios en la mente de todo hombre, y promulgados claramente por él mismo en el monte Sinaí.
¿Cómo se dividen estos preceptos? En afirmativos y negativos.
¿Qué motivos deben estimularnos a cumplir con el primer precepto. El mandato de Dios, que es nuestro dueño; los beneficios de la creación, conservación y redención y demás dones particulares; y nuestro propio interés por los bienes que nos reporta.
¿Qué es religión? etc. ¿Cuántos son los actos de <*4*> religión? Oración, adoración, sacrificio, oblación, juramento, voto.
¿Cuántas clases de culto hay? Tres: de latría, de hiperdulía y de dulía.
¿Qué adoración debemos dar a las imágenes? Adoración no absoluta, sino relativa.
¿Cuáles son los vicios opuestos al primer precepto? La superstición y la irreligiosidad.
¿Cuántas son las clases de superstición?
La magia, adivinación, maleficio y vana observancia.
Refiérame usted con algunos ejemplos que manifiestan que los más inclinados a la superstición son los incrédulos. Diderot y D’Alembert. El duque de Orleans. Hobbes. Federico de Prusia. Su hermana Amelia.
¿Qué es juramento?
¿El jurar, siempre es pecado? etc.
¿Cómo se divide el juramento? En asertorio, promisorio, conminatorio.
¿Es un acto de religión? Sí, señor, porque por medio de él reconocemos prácticamente los atributos de Dios: su veracidad, su ciencia y su justicia.
¿Qué es voto?
¿Cómo se dividen los votos? En temporales y perpetuos, absolutos y condicionados, reales y personales.
¿Por qué modos cesan los votos? Por dispensa, anulación o conmutación.
¿Qué es blasfemia? Toda palabra o acción que deshonra el nombre de Dios.
¿De cuántas maneras puede ser la blasfemia? De muchas: insultando a Dios; negándole sus atributos; y aun diciendo cosas verdaderas de Dios, pero por desprecio y rabia o burla.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 57, pág. 1
Anotaciones sobre los novísimos
Cielo empíreo. Gentiles. Mahoma.
Corporal y refulgente.
Bienaventuranza: esencial. Opiniones.
El cuerpo no puede verlo.
Lumen gloriae.
No todos igual. Lutero.
Fe. Cosas futuras. Cosas de este mundo. Seres, condenados.
Amor. Impecable. Eternidad.
Dotes.
Aureolas.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 58, págs. 1-2
Artículos del credo
¿Cómo se subió a los cielos?
¿Cómo se entiende bajó del cielo a la tierra?
¿Qué quiere [decir] que está sentado?
¿Qué quiere decir a la derecha?
¿Por qué se subió a los cielos? Para tomar posesión, para excitar nuestro deseo y para interceder por nosotros.
¿Qué creemos cuando decimos que desde allí ha de venir a juzgar?
¿Cuántas clases de juicios hay?
¿Para qué es el juicio particular?
¿Para qué es el juicio universal? Para honrar públicamente a Jesucristo humillado en la tierra; para confundir al pecador; para vindicar al justo, y para juzgar los pecados cometidos o [?]. Voltaire. Lutero.
Circunstancias que precederán y acompañarán al juicio.
El Espíritu Santo.
Qué se atribuye al Espíritu Santo. Ejemplos.
¿Qué son dones del Espíritu Santo? Son unos hábitos efecto de la caridad que el Espíritu Santo comunica como siete medicinas contra los siete pecados capitales.
¿Qué producen los dones?
¿Qué producen los frutos?
¿Cuáles son los pecados que se llaman contra el Espíritu Santo? La blasfemia contra esta persona, la envidia de la gracia, la resistencia a sus voces y la impenitencia final.
¿Cómo se entiende que el pecado contra el Espíritu Santo no se perdona ni en este mundo ni en el otro? <*2*>
Lección...
¿Quiénes forman la Iglesia en sentido lato?
¿Cómo se divide en sus diferentes estados?
¿De cuántos modos se puede pertenecer a la Iglesia?
¿Quiénes están fuera de la Iglesia?
¿Cuáles son las propiedades de la Iglesia? Ejemplo.
¿Cuáles son las señales o caracteres?
Solo la Iglesia Romana reúne estas cualidades.
Es una en su fe. Palabras de san Agustín. La Ciudad de...
Santa: San Francisco Javier. Londres. 109.
La más numerosa.
Apostólica: Tertuliano.
¿Qué quiere decir la comunión de los [Santos]?
¿En qué se funda la comunión de los Santos? Ejemplo. En que la Iglesia es como un cuerpo mortal, cuyos miembros unidos y unificados por Jesucristo pueden ayudarse mutuamente.
En qué sentido forman...
¿Qué es excomunión?
¿Cuáles son los objetos de la excomunión?
¿Cuáles son los motivos de la excomunión?
Tiene facultad la Iglesia para...
¿Es un beneficio la excomunión?
Refiérame usted algunas excomuniones.
¿Qué quiere decir el perdón de los pecados?
Lección...
¿Qué quiere decir la resurrección de la carne?
¿Puede Dios resucitarnos? Sí, señor, porque todo lo puede; si ha podido darnos la vida cuando aún, etc. Ejemplo.
El dogma de la resurrección es creído entre los gentiles, entre ellos, entre los persas.
¿Cómo resucitarán los cuerpos de los todos los hombres?
Inmortales.
¿Qué es la vida perdurable?
¿En qué consiste la felicidad esencial?
¿En qué la accidental?
¿Cuáles son las cualidades de los cuerpos gloriosos?
Escritos III, vol. 5.º, doc. 59, pág. 1
Artículos del credo
Creo en la comunión de los Santos.
Dogma de la fraternidad. 1.º, 2.º, 3.º, 4.º.
Mérito satisfactorio, propiciatorio, impetratorio.
5.º
6.º ...
Escritos III, vol. 5.º, doc. 60, pág. 1
El juicio y el anticristo
1.º Tiempo del mundo. Lugar del juicio.
2.º Signo de la cruz. Nubes. Olivete.
3.º ¿Juzgarán otros?
4.º Examen de las cuentas. Secreto. Desprecio de la pasión de Jesucristo.
5.º Sentencias generales.
6.º Hombres que comparecerán al juicio.
7.º ¿Conoceremos las obras de los demás?
8.º ¿Se verán nuestros pecados?
Anticristo
[1.º] Su origen. Padres, etc.
2.º Sus conocimientos.
3.º Sus pecados.
4.º Sus milagros.
5.º Despreciará a Jesucristo.
6.º Se hará Señor, etc.
7.º Muerte Elías y Henoc.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 61, pág. 1
Pecados capitales
Dones
Isaías.
Necesarios.
Hábitos y efectos de las tres virtudes teologales.
En oposición a los pecados capitales.
Spiritus nequam, etc.
Temor. Soberbia.
Nos libra del temor mundano, servil, carnal, natural.
Consejo. Avaricia.
Sabiduría. Lujuria.
Placer racional, y nos libra del animal.
Entendimiento. Gula. Conocer fácilmente.
Piedad. Envidia.
Ciencia. Ira.
Fortaleza. Pereza.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 62, págs. 1-2
El pecado y la gracia
Además, el Espíritu Santo no solo nos comunica la gracia, sino que nos [da] sus dones. Estos son unos hábitos sobrenaturales que nos hacen dóciles a las inspiraciones de la misma gracia, y que están en oposición a los siete pecados capitales.
Desde la caída un doble espíritu se cierne sobre el mundo: El espíritu del mal con sus otros siete espíritus están haciendo; hemos de estar precisamente bajo la influencia de uno de los dos: El del mal con sus deleites, la soberbia, la avaricia, etc.
El hombre caído es un enfermo, un soldado débil.
De aquí es que nos arma:
Contra los errores, amores, temores.
Errores: Por medio del don de ciencia, inteligencia y sabiduría. Por el de ciencia, el uso de las cosas espirituales. Vanos son los sentidos del hombre, en los que no está la ciencia de Dios, porque una de las cosas como su fin...
Inteligencia, para el conocimiento de las cosas espirituales. Qué seríamos si Dios no nos abriese el conocimiento de las cosas espirituales. Como las turbas que irreparables [?].
Por esto los santos. Los mismos apóstoles.
Por la sabiduría, el gusto del cielo, que le hace esperar quae oculus non vidit... <*2*>
Contra los amores: por el temor, piedad, consejo.
El mundo corrompe mientras sugiere el mal; impide el bien; engaña con la apariencia de bien.
1.º Todo lo que hay en el mundo es corrupción.
2.º Todo nos distrae, nos pervierte.
3.º Máximas mundanas.
Temores: Respetos humanos. Fortaleza: Trinidad. Los apóstoles.
Frutos: Paz, paciencia...
Escritos III, vol. 5.º, doc. 63, págs. 1-2
Jesucristo
Misterios que pertenecen a la humanidad.
¿En qué consiste el misterio de la encarnación?
¿Cómo se hizo? ¿Quién es Cristo? ¿Cuántas voluntades, personas, memorias, etc.?
¿Para qué se hizo? Caída de Adán. Creencia general.
Dios solo no debía; el hombre no podía.
¿Cómo se hizo? Como Dios...
¿Podía hacerse de otro modo? Pero ¿y por qué se hizo así?
¿Por qué se encarnó el Hijo, y no el Padre, ni el Espíritu Santo? Tres vestidos.
¿Cómo no se ensució o deformó la naturaleza humana?
¿En qué día se verificó la encarnación? E historia de este acontecimiento.
¿Cómo gozaba de libertad el alma de Jesucristo?
¿Cómo se satisfacía Dios, siendo la misma persona?
¿De quién nació? ¿Cómo quedó Virgen María Santísima?
Perfecciones del alma de Jesucristo: Bienaventuranza, ciencia, poder, impecabilidad.
Defectos tomados por Jesucristo: hambre; sed, etc., pero no enfermedades particulares.
Virtudes: No tuvo fe, ¿y por qué? Esperanza, caridad, dones del Espíritu Santo.
Cuerpo de Jesucristo: Partes integrales y esenciales y perfectas.
Amor de este misterio.
Pasión de Jesucristo. ¿Por qué padeció tanto? Actos de <*2*> Pilato.
¿Por qué se llama a Jesucristo nuestro Señor?
Muerto: Separación del alma de su cuerpo. ¿Se separó la divinidad? Ejemplo de la espada.
Sepultado.
Bajó a los infiernos. Clases de infiernos: 1.º El infierno. 2.º El purgatorio. 3.º El limbo de los niños. [4.º] El limbo de los patriarcas o seno de Abrahán..
Verdad del purgatorio. El Antiguo testamento y Nuevo, la tradición de la Iglesia y tradición gentil. La razón.
Qué pena pagan: daño y sentido; pero la de daño no absoluto.
Terrible de las penas.
Utilidad de este dogma.
Motivos de orar por los difuntos: 1.º La gloria de Dios. 2.º La bondad. 3.º La justicia. 4.º Nuestro propio interés.
Infierno. La fe. La tradición de los paganos. Virgilio: “el desgraciado Teseo está inmóvil en el infierno, y lo estará para siempre”. Platón: “Los malos son precipitados en el Cortero para no salir ya más”.
Sé que no haréis caso de esto, etc.
La razón: El pecado, aunque finito, lleva una malicia infinita, por ser contra un Ser infinito.
Además, ¿qué es un réprobo? Uno que muere con la voluntad de pecar; y como esta voluntad no se enmienda, etc.
Penas de daño y de sentido correspondientes a los dos actos del pecado.
¿Cuál de las dos sienten más?
Escritos III, vol. 5.º, doc. 64, pág. 1
Creación
Dios pudo criar
[1.º] Materia. Luz. Ángeles
2.º Firmamento.
3.º Mar y tierra y hierba.
4.º Sol.
5.º Reptiles.
6.º Animales. Hombre.
Hagamos [al] hombre. Su formación. Imagen de Dios. En su alma: santo Tomás.
Participación en su alma, en su cuerpo.
Bendición de los animales.
Creación de Eva.
Tentación. Pecado. Castigos. Promesas.
Hijos de Adán.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 65, pág. 1
Apuntes varios
Bienaventuranzas
Pobres, ¿quiénes lo son?
El desprecio de las riquezas; amor a las virtudes, etc.
Obligación: A los sacerdotes.
A los fieles: Amor al prójimo.
Pureza de intención. Confianza: pedid, y recibiréis.
Simonía.
¿Cómo debe entenderse el pan de cada día? Deudor.
Discípulo de san Juan. Multiplicación de los panes. Eucaristía.
Transfiguración.
Oveja descarriada. Deudor. Bendición de los niños. Conversión de Zaqueo.
Resurrección de Lázaro.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 66, pág. 1
La fe
Fe
¿Qué es? Divina y humana.
¿Qué certeza se requiere para la fe humana?
¿Cuál es el objeto de la fe, formal?
¿Cuál es el material?
La fe es de cosas que no vemos; de consiguiente, Jesucristo no tuvo fe, ni los bienaventurados.
La hay en las almas del purgatorio.
Los pecadores.
Los infieles.
La fe es necesaria en hábito.
Siendo adulto no puede justificarse sin fe.
Preceptos de la fe.
Afirmativos, negativos.
¿Cuándo hemos de saber los misterios, y cuántos?
Vicios negativos opuestos: herejía, judaísmo, apostasía, infidelidad.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 67, pág. 1
Esperanza y caridad
Esperanza
Virtud teologal. Fundamento. Actos de ella. Pecados opuestos a ella.
Propiedades.
Modo de adquirirla.
Caridad
Su excelencia. Su objeto. Su división. Regla para amar a Dios. San Agustín. Pecados contrarios.
Amor al prójimo. Obras de misericordia. Regla para amar al prójimo. Pecados opuestos. Corrección fraterna. Limosna.
Diluvio. Sus causas, etc.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 68, pág. 1
Apuntes varios
El mundo en el orden material.
En las ideas. La idolatría.
En las costumbres.
El pueblo judío. Fariseos, saduceos;
esenios y herodianos.
División de la Palestina.
Expectación general.
Anunciación.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 69, págs. 1-2
Jesucristo
Jesucristo ayer y hoy y el mismo en todos los siglos. Alfa y Omega.
Dios ha hecho concurrir todo para Jesucristo, y su preparación.
Anuncio y preparación.
Anuncio en el pueblo hebreo.
Por su genealogía.
Por sus figuras: Adán, Abraham, José, Isaac, Moisés, David, Jonás. La pascua, maná, serpiente, etc.
Profecías: Isaías, etc.
Pueblos extraños. Babilonios, griegos.
Expectación. <*2*>
Cercanía de la venida de Jesucristo.
Tácito: de la Judea saldrán los señores del mundo.
Suetonio: Directores del universo.
Josefo.
Cicerón: Un rey en el cual debía creerse para salvarse.
Boulanger.
Virgilio:
Los indios.
Fue anunciado en el pueblo hebreo.
En el Egipto.
En Babilonia.
Entre los griegos.
Anuncio de la venida.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 70, págs. 1-2
El credo
Fe
Su división, necesidad, objeto y fundamento de ella. Obligación de hacer actos internos y externos de ella. La fe es racional. Motivos de credibilidad.
Misterios. En qué se diferencian de las verdades de fe. Necesidad y conveniencia de los misterios. Grandeza de los misterios cristianos.
Símbolo. Su historia, objeto y división. Explanación literal del primer artículo del símbolo.
Existencia de Dios, y pruebas de ella. Ejemplos y comparaciones. Ateos y sus clases. Atributos principales de Dios.
Aseidad y eternidad en Dios; pruebas de ellas. Ejemplos. Inmensidad, razones y ejemplos para explicarla. Pruebas de la Providencia. Objeciones sobre la Providencia.
Misterio de la Trinidad. Explicación de él, según la doctrina católica. Ejemplos y comparaciones. Motivos que nos inclinan a honrar este misterio.
Artículos 2.º, 3.º y 4.º. Explicación literal de ellos. Encarnación. Exposición y objeto. Varias cuestiones sobre la encarnación.
Jesucristo; su misión. Perfecciones y virtudes del alma de Jesucristo. Pasiones y defectos de la naturaleza humana tomados por Jesucristo. Pasión de Jesucristo, y motivos de sus muchos padecimientos, etc.
Artículo 5.º <*2*>
5.º Descendió.
6.º Subió a los cielos.
7.º Desde allí ha de venir.
8.º Creo en el Espíritu Santo.
9.º Creo [en] la Iglesia.
10.º Creo el perdón de los pecados.
11.º Resurrección de la carne.
12.º Vida perdurable.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 71, págs. 1-2
Programa de religión
Lección 8.ª
Misterios que pertenecen a la divinidad. Historia, modo y objeto de la encarnación. Jesucristo, su misión. Perfecciones del alma de Jesucristo. Defectos de la naturaleza humana tomados en su cuerpo.
Lección 9.ª
Pasión de Jesucristo, y razones morales de sus múltiples padecimientos. Muerte de Jesucristo y circunstancias de ella. Sentimientos que debe inspirarnos. Descenso de Jesucristo a los infiernos.
Lección 10.ª
Resurrección de Jesucristo. Su Ascensión, y motivos de ella. Juicio particular. Juicio universal y su objeto. Circunstancias de él.
Lección 11.ª
Espíritu Santo. Sus dones. Sus frutos. Bienaventuranzas. Pecados llamados contra el Espíritu Santo.
Lección 12.ª
Iglesia. Acepciones de esta palabra. Cómo se distingue según sus tres diferentes estados. Quiénes están fuera de la Iglesia. Modos de pertenecer a ella. Dotes o prerrogativas de la Iglesia.
Lección 13.ª
Señales o caracteres para distinguir la verdadera Iglesia de Jesucristo. Solo la Iglesia Romana reúne estas señales. <*2*>
Lección 14.ª
Comunión de los Santos, y en qué se funda. Excomunión. Su objeto, motivos y efectos. Facultad que tiene la Iglesia para fulminarla. La excomunión es un beneficio social. Potestad de la Iglesia en perdonar los pecados.
Lección 15.ª
Resurrección de la carne. Pruebas de este dogma. Vida perdurable. Bienaventuranza esencial y accidental de los justos. Cualidades de los cuerpos gloriosos.
Lección 16.ª
Purgatorio y pruebas de él. Consuelos de este dogma.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 72, pág. 1
Programa de religión
por 40, 80, etc., días de Indulgencia. Condiciones para ganarlas para sí y para los demás. Jubileo. Beneficio social de las Indulgencias.
Lección 31.ª
Eucaristía. Elementos de ella, y motivos de Jesucristo al escogerlos. Disposiciones para recibirla. Efectos. Pruebas en favor de este dogma.
Lección 32.ª
Extremaunción. Beneficio social de este dogma. Motivos por qué Jesucristo quiso comunicar la gracia al alma por medio de los sentidos. Orden y efectos de él. Beneficios del sacerdocio católico.
Lección 33.ª
Sacramento del matrimonio. Modos de considerarlo. Efectos. Disposiciones. Impedimentos y sus clases. Beneficio social del matrimonio católico. Observaciones sobre las dispensas, proclamas, etc.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 73, pág. 1
Lecciones de ética
Programa de las lecciones de Ética
Lección 1.ª Preliminar
Historia de la filosofía moral. Importancia de su estudio. Fuentes de ella.
[Lección] 2.ª
Existencia del orden moral. Exposición de las materias que abraza este tratado. Definiciones y varias divisiones de la ética. Diferencia entre ella y el derecho natural. Definición, división, de este.
[Lección] 3.ª
Fin del hombre. Regla de la moralidad de las acciones.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 74, págs. 1-5
Lecciones de ética
Lecciones de Ética
Existencia de la moralidad
1.º ¿Existe un orden físico? Es cierto que nosotros vemos, palpamos, etc. Esta pregunta sorprende a cualquiera, y sin atinar en el momento razones para comprobar esta verdad, diría si existe un orden físico, y existe porque sí, porque estoy convencido de ello, porque lo siento, lo veo, lo palpo, y aunque no pudiéramos dar otra razón, nos reiríamos de aquel que quisiese combatir nuestras convicciones. Así eran los estoicos.
Pues bien: esta convicción que tenemos del orden físico, de la realidad de nuestra existencia, lo tenemos de la existencia del orden moral. A la manera que las ideas del orden físico, están intrínsecamente gravadas en la mente del hombre las ideas morales. Bueno, malo etc. E. de B. P. 7.
Las mismas cuestiones de la naturaleza, de las ideas morales lo dicen. Id. id.
2.º Las ideas morales son prácticas.
De consiguiente hablando de la filosofía, hablamos de un hecho; por lo tanto, no son admisibles las teorías e invenciones si no se conforman a este hecho. Por lo tanto, la filosofía debe explicar, indagar la naturaleza de este hecho, no inmutar, ni inventar.
Y deben buscarse en la razón, la conciencia, el sentido común, puesto que está en el sentido común de todos los hombres. <*2*>
Origen y progresos de la ciencia moral
1.º La ciencia de la ley natural data desde la creación del hombre. Y así como en todas las cosas humanas, la naturaleza nos informa, es decir, nos concede la potencia, el hábito de todas las artes y ciencias, y esta misma naturaleza nos impele y ayuda a obrar estas mismas artes y ciencias, espontáneamente, y como por instinto, hasta que viniendo hombres de más elevados conocimientos, filósofos, que meditando sobre estos hechos e instintos de la naturaleza, establecen con más conocimiento de causa y más exactitud los preceptos de las artes y las teorías de las ciencias.
Y eso podemos decir que ha sucedido con la ciencia de la ética.
2.º Hay, sin embargo, una diferencia entre esta ciencia y las demás. Como era la ciencia principal del hombre, y este desde el pecado primero, había visto nublado su entendimiento, Dios quiso ilustrar su razón por medio de la revelación, enseñándole no solo las verdades del orden sobrenatural, sino también las del orden moral, y estas verdades se conservaron en el pueblo hebreo, etc.
Pero los hombres al separarse fueron obscureciendo muchas de ellas, hasta que viéndose entregados en manos de su sola razón, les fue preciso consultar a ella; pero las pasiones a que se entregaron voluntariamente les hizo caer en las más espantosas aberraciones; y entonces fue [cuando] tuvieron que ir informando sus leyes y admitir principios adquiridos ya por el sentido común, <*3*> ya por la experiencia y autoridad de los sabios, ya finalmente por la tradición de los antepasados, de modo que en todos estos pueblos ha seguido la ciencia ética las mismas vicisitudes que las otras.
Esta, digo, es la historia de todos los pueblos, que si los estudiáramos en particular, lo veríamos practicado hasta que se levantaron hombres extraordinarios en ingenio, a quienes reconocieron como maestros de la ciencia moral.
Así, vemos: los oráculos de los caldeos.
La doctrina simbólica de los egipcios.
Los libros de los persas dictados por Zoroastro.
La sabiduría de los filósofos indios.
A Confucio sabio chino y maestro de ellos.
Pero, sin embargo, en donde podemos decir que la ética tomó un gran vuelo, y que podemos decir sintetiza la historia de [la] ética fue en la Grecia.
Primeramente vemos a los poetas, Orfeo, Melampo, Homero, Esopio, como institutores de esta ciencia; los cuales por medio de versos, fábulas aptas a la capacidad ruda del pueblo, les insinuaban las reglas de bien vivir.
Después se levantaron algunos varones ilustres, la mayor parte de ellos legisladores, excepto Tales, que procuraban establecer constituciones para fomentar la justicia, la honradez, la piedad religiosa y civil, la disciplina y subordinación pública y privada.
Pero muchos de los filósofos de la Grecia en vez de dedicarse al estudio asiduo de la ciencia de las costumbres, se dedicaban a la astronomía, física y demás ciencias naturales, hasta que se levantó la gran fi- <*4*>gura de Sócrates, que empezó a sentar alguna base en la ciencia de la moral. Consideró que el hombre racional e inmortal debía estar constituido bajo la Providencia de un Numen sapientísimo; de aquí dedujo la existencia de la ley natural moral, grabada en todo hombre a la cual debía completar una sanción en la otra vida; de aquí sentó que la virtud era la sabiduría o conocimiento de lo verdadero aplicado al régimen y enmienda de los hombres; que esta sabiduría es la fuente de las buenas obras, fundamento de la verdadera utilidad, de la verdadera felicidad; que nada puede ser útil al hombre si no es honesto. De todo lo cual se debe deducir que la virtud, según los principios de Sócrates, no es otra cosa que la ciencia que uniforma todos los actos humanos y todos los consejos a la razón de Dios. Puesto este criterio, va desarrollando la serie de preceptos pertenecientes a la disciplina pública y privada de los hombres. Por esto se le tiene por el padre de la filosofía racional y moral. Sin embargo, M. VIII.
Platón, su discípulo, por esto divide toda la filosofía en racional, natural y moral, y esta la enseñaron casi todos los filósofos gentiles, tanto griegos como posteriormente los romanos apoyados cada uno en sus principios, verdaderos o falsos o mezclados.
Sin embargo, ofuscados por su pasiones, etc. M. 8 y 9.
Vino el cristianismo, etc. Baco. Pág., 5.
Importancia de esta ciencia
Las demás ciencias son accesorias; esta es necesaria. Cicerón decía: En ningún género de ciencia o disputa <*5*> puede manifestarse más honestamente qué es lo que le ha sido dado al hombre por la naturaleza, las razones y fines de haber sido puesto en el mundo; cuál es la razón de unión entre los hombres; qué natural sociedad debe existir entre ellos. Y escribiendo a su hijo que estudiaba en Atenas filosofía, le decía: ¿Quién se atreverá a decir que puede no estar enterado de los preceptos de la moral? No puedo dar un paso en la vida, ya sea en los asuntos privados, forenses, en las cosas de la casa, ya obrando conmigo solo, ya en los contactos con los demás, que no tenga que estar enterado de los oficios.
Pero qué digo un filósofo, un imperio consular, un legislador debe estar poseído de esta ciencia. Nada puede haber bueno ni grande en las buenas artes, en la poesía ni en la estética, si no se hubiese digerido esta ciencia.
Ni el poeta, ni el historiador, ni el compositor de comedias o tragedias, ni el orador puede ser bueno, si no tiene un profundo y verdadero conocimiento de la naturaleza moral del hombre, de sus pasiones, causas que las excitan, medios de saberlas conducir; si no sabe los verdaderos caracteres del ánimo para pintar los afectos conformes con la verdad. Lo contrario sería causar risa, aun en las comedias y cosas jocosas.
Véase literatura, 9.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 75, págs. 1-3
Tipologías morales
Sistemas varios sobre...
Sensualistas
El sistema de los sensualistas (es decir aquellos que dicen que el hombre no puede saber sino lo que está sujeto a los sentidos y que ningún bien puede percibir el hombre sino el placer del cuerpo y ningún mal sino el dolor físico) destruye toda la ley de la naturaleza y toda la moralidad natural. Este sistema establece que el hombre es por su naturaleza ex lege; coloca el derecho en el poder físico, es decir, que en todo aquello que puede obrar usa de su derecho, y de aquí su lema: “ quidquid libet, licet”. Por lo tanto se deduce que en la naturaleza no hay nada justo ni injusto, honesto ni torpe, bien ni mal moral; toda esta nomenclatura, según ellos, debe definirse y aceptarse según las leyes civiles, pactos o costumbres.
Autores de esta opinión. Entre los antiguos, Aristipo, la secta de los cirenaicos y los discípulos de Demócrito y Epicuro, cuyo último ha tenido más renombre. Cita de Cicerón, pág. 13. Entre los modernos Hobbes, Espinosa, Helvetio y otros.
Todos estos, aunque presentan sus sistemas más o menos declarados y pulidos, según la variedad de su ingenio, convienen sin embargo todos en lo siguiente:
1.º Que el estado natural del hombre es el estar libre de todo vínculo social y de ley moral; que no existen los oficios de honestidad, justicia o humanidad; que no puede deducirse ninguna regla <*2*> de la naturaleza íntima del hombre, más que la del instinto físico, como a los demás animales; y que el derecho de cada uno es a todo aquello a que alcanza su potencia natural.
En fin, que la condición del hombre por su naturaleza es brutal; y por lo tanto, los unos tenaza de los otros, y que este debe ser un estado de enemistad.
2.º Que en este estado independiente, vago y de perpetua desconfianza y guerra, la utilidad propia de cada uno hizo convenir para asegurar mejor su vida y sus utilidades, el deponer cada uno su natural libertad y constituirse en sociedad, para que aglomerando en una todas las potencias de las ciudadanos particulares, se sujetasen espontáneamente a la voluntad y leyes del supremo gobernante. He aquí, según ellos, el origen de la sociedad y de toda obligación moral, es decir, no de la naturaleza, sino de la voluntad y pacto de los mismos hombres. Así lo dice Hobbes, p. 14
3.º De aquí se infiere que dependiendo de la voluntad del gobernante nace la regla del bien y del mal moral, de lo justo e injusto, honesto y torpe, etc., se sigue:
Que el gobernante queda impune.
Que una acción puede ser honesta y torpe al mismo tiempo.
Que lo que uno estable por torpe, otro puede por honesto.
4.º Que esta equidad no se tendrá si el legislador no provee bien para que los súbditos gocen todos los placeres posibles y aparten todos los males naturales obedeciendo dichas leyes; pues con esta condición le ceden de su derecho y le prometen obedecer a las leyes y hacer pactos con los demás, es decir, de atender a su propia utilidad. Si esta no se consigue pueden faltar a los pactos por fraude o fuerza, o por los medios que puedan, <*3*> pues al unirse en sociedad no se despojan de sus derechos. Así lo dice Espinosa, p. 14.
De aquí que todo lo que los hombres han enseñado sobre vicios y virtudes debe tenerse por delirios.
Todo lo que se ha dicho por todos los siglos sobre los derechos naturales del hombre, del derecho de gentes, como quimeras de Platón.
Parece imposible, se dirá, que no se pueda inventar tales sistemas, etc.
Sin embargo, como no hay ninguno por absurdo que sea, que no tenga un viso de verdad, estos lo fijan este sistema en la observación de lo que sucede en el hombre: El placer agrada a todos, el dolor repugna a todos. M.
Sistema de los precedentes
Otros hay que admiten la existencia de la ley natural y la fuerza de ser obligados por ella, pero prescindiendo de la idea de Dios.
Estos se dividen en tres clases:
1.º Lo llamado endemonismo, o escuela utilitaria; fijan la base de la moralidad en la utilidad física y moral propia y en la de los demás. Serán actos buenos aquellos que producen un bien físico y moral, sin dañar a los otros; malo aquel que se opone a esto. Observación, p. 15.
Pero deben observar estos que no todos los placeres del cuerpo son buenos; no todos los dolores, malos; y así la felicidad debe ser y componerse del conjunto de todos los placeres de toda la vida y la miseria, etc.
De lo cual se deducen las siguientes reglas: p. 16.
2.º Los racionalistas puros. Distinguen dos deseos en el hombre, el deseo de propia felicidad, y de la de los demás.
3.º Los racionalistas sentimentales. P. 16.
Crítica de estos sistemas: p. 24. Refutación de los racionalistas. Id.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 76, págs. 1-3
Dios y el mal
Jesús, María, José.
El bien y el mal, la salud y la enfermedad, los trabajos y miserias todas nos vienen de la mano de Dios, ya directa ya indirectamente; muchas veces decimos: fulano me ha difamado, zotano me ha robado, tal desgracia me ha venido porque yo no puse tales medios; es verdad: pero si Dios hubiese querido impedirlo, si Dios hubiese querido quitarle la vida a fulano, no me hubiera hecho esto; sin embargo, él lo ha permitido; luego lo quiere para un fin u otro; luego debo pensar por qué lo hace, por qué él no es como uno que obra sin conocimiento.
De aquí que si nosotros pensásemos y reflexionáramos en todo lo que nos sucede veríamos siempre la mano de Dios; cuántas [veces] si no fuera una enfermedad caeríamos en mil faltas y pecados, cuántas veces si Dios no procurara enviarnos algunos cruces, nos olvidaríamos enteramente de él; y así para recordarnos que quiere que pensemos en que él es dueño de todo, y que nosotros no somos nada, nos hace conocer su vara.
Además que muchas veces hemos sido grandes pecadores, y tenemos que pagarlo; Dios, cuando pecamos podría echarnos en el infierno, porque lo merecemos por nuestras culpas; él, sin embargo, nos llama para arrepentirnos, y después de arrepentidos nos hace pagar en este mundo lo [que] debía hacernos pagar en el otro.
Otras veces estamos dormidos en el pecado, nuestro corazón está pegado a las cosas de la tierra, y Dios, que nos quiere más de lo que nos merecemos, nos envía una tribulación, una enfermedad, para que abramos los ojos, nos convirtamos a él, le amemos y le sirvamos en adelante. Desgraciados <*2*> de nosotros, si con estos avisos no despertamos, porque puede abandonarnos, y permitir que acabemos mal; y en el día del juicio nos pedirá cuenta de estas inspiraciones y avisos, y nos dirá: ya que tú fuiste duro a mis voces, yo tampoco oiré las tuyas; yo como buen Padre y pastor te iba buscando por todos los medios, yo te enviaba enfermedades, para que reflexionando sobre ti, despertaras del letargo del pecado; pero tú, como aquellas serpientes que se tapan los oídos para no ser cazadas por el cazador, no quisiste oír mi voz amorosa. Yo tampoco te oiré a ti cuando me clames.
Otras veces nos envía el Señor penas y trabajos, para ver si somos valientes, y merezcamos más para la otra vida. Job, el santo Job, que siempre había amado al Señor, que tenía gran cuidado en que sus hijos amasen a Dios y no le ofendiesen, que siempre estaba alabando a Dios y bendiciéndole, y dándole gracias por los beneficios que continuamente le hacía, se ve de repente, de rico y feliz, pobre y desgraciado, sus hijos muertos, sus ganados robados, y para que nada le faltase se vio acometido de una enfermedad tal, que le ocasionó una llaga en todo su cuerpo que no le permitía el menearse. Abandonado hasta de su mujer, que le tenía asco, tenía que raerse la podre o postema con un pedazo de tiesto, hasta que unos amigos compadecidos de él, aunque sin embargo le increpaban diciéndole que esto lo ocasionaban sus pecados, fueron a visitarle, consolarle. Sin embargo de todo eso, pues, él constante y fuerte y conformado en la voluntad de Dios. Señor, no sé en qué os habré ofendido, que así me castigáis; no obstante, Dios mío, no os pido otro beneficio sino que me perdonéis si algún pecado oculto tengo. <*3*>
Y volviéndose a sus amigos, les decía, recibimos todos los beneficios de mano de Dios, y todos los bienes, ¿cómo [no] hemos de recibir los males, las penas, las aflicciones, las enfermedades que él consiente y permite que nos vengan?
Así también nosotros...
Escritos III, vol. 5.º, doc. 77, pág. 1
Las acciones humanas
Constitutivo de las acciones:
Toda acción es como un ser moral así como el ser físico, v. g., el hombre consta de partes esenciales y accidentales, etc., así también la acción moral: v. g., un pintor, v. g., un caballo, v. g., una mesa; un hombre quiere caminar.
Trabas de las acciones: la necesidad y la ignorancia.
Ignorancia vencible e invencible. Ejemplos: Un día de misa, etc. Un cazador duda; un médico no da buenas medicinas al enfermo, etc. Un juez sentencia mal por no, etc. Un médico da un vaso de agua creyendo que es medicina. Uno baja por una escalera donde suele haber niños, etc., y pisa uno, etc.
Ejemplos de las acciones voluntarias: del amor de Dios, del deseo de felicidad.
Ejemplos de las coartadas: los mártires. Aquel que le hacían quemar incienso.
Ejemplos de las fatales: los delirantes, locos, durmiendo, etc.
El miedo es voluntario. El mercader al que dicen que le matarán si no mata a otro.
De la acción coartada es causa el agente primero. De las fatales si ha dado causa el...
Escritos III, vol. 5.º, doc. 78, pág. 1
Los sacramentos
1867 a 1868
Lecciones de doctrina para el 2.º período
Sacramentos
El hombre se separó de Dios por el pecado, etc.
Dios quiso volver a unir al hombre en virtud de los méritos de Jesucristo.
Por esto en el A.T. por medio de figuras, pero vanas, etc.
Vino el día de la reparación y Jesucristo quiso comunicar ya de lleno, etc., y cumplió Jesucristo con el objeto que se había propuesto reparando el pecado cuyos efectos habían sido cerrarnos el cielo, merecer el infierno y debilitar nuestras fuerzas: Jesucristo lo verificó.
Pero esto debía aplicársenos. El río.
¿Por qué quiso vincularlo a cosas sensibles? Por...
¿Instituyó Jesucristo los sacramentos? ¿Cuántos? ¿Cuáles? Su objeto. División. Efecto particular de cada uno de ellos. Todos se refieren a la comunión como a su término.
¿Qué hay que saber sobre cada uno de los sacramentos? Materia, forma, ministro, sujeto, disposiciones y efectos.
Utilidad de los sacramentos en orden a la religión.
Utilidad de los mismos en orden al individuo y a la sociedad.
Armonía de ellos con nuestras necesidades.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 79, pág. 1
Necesidad de la religión
1881 a 1882
Lección 1.ª
Vengo como un padre. No debéis asistir como una obligación sino por gusto.
Necesidad de instrucción. Tamquam tabula rasa. Dios nos ha dado los talentos. Destino particular de cada uno en la sociedad.
Sacrificios de los padres.
Pues si en el orden natural... mucho más en el sobrenatural.
1.º Porque es el principal negocio. Quid prodest. Es el único; si para conseguir ganancias en el comercio...
2.º Por gratitud ¡Cuántos hay que no conocen su fin! Los indios. El día del juicio.
3.º Por la utilidad en favor de los demás. Cuántos se arrepentirán de no haber estudiado.
4.º ¡Por defender nuestras convicciones! ¡Cuántos caen por no saber defenderse! ¡[?] , viajes! Es preciso ser valientes. Diógenes.
¡Necesidad de la religión!
Escritos III, vol. 5.º, doc. 80, págs. 1-6
Religión y moral
Religión y moral
Lección preliminar
Obligación que tenemos de instruirnos. 1.º Porque Dios nos ha dado a cada uno los talentos y debemos comercializarlos.
2.º Porque el destino particular que Dios ha dado a cada uno y así no cumplen los que estudian por cumplir exteriormente.
Conveniencia del estudio. Es la base de toda nuestra vida porque...
Muchos la quisieran y no tienen medios para conseguirla. Con ella podemos ocupar un lugar preferente en la sociedad.
Obligación que tenemos para corresponder a los sacrificios de nuestros padres.
Es la segunda vida que nos dan, más apreciable que la primera, y debemos cuidarla más que esta.
Con esto les pagamos sus sacrificios.
La madre de Balmes. Consuelos que les causa el dejarnos a la hora de la muerte.
Obligaciones para con la sociedad. El hombre no es independiente, pues es social. Como tal tiene deberes que cumplir. El cumplimiento de estos deberes depende muchas veces de su instrucción. Ejemplos: el sacerdote, el abogado, el médico, cuántos bienes o males puede acarrear a la sociedad.
Obligación de instruirnos en la religión y, por consiguiente, de dedicarnos a su estudio. 1.º Porque es el único fin, negocio y bien del hombre, pues se dirige a estudiar los medios de conseguir su felicidad en la eternidad, etc. Pero además de este motivo especial <*2*> hay otros motivos que nos obligan a dedicarnos al estudio de la religión, a saber:
1.º Por el gran número que hay que no conocen la religión.
2.º. Porque entre ellos hay algunos a quienes quizás la Providencia ha destinado salvar por medio nuestro y ¡ay! cuántos vencerá [?] un coche, carne, conversación, etc.
3.º Por los infortunios, penas y amarguras que nos aguardan y ¡ay! quienes, etc. Gaume. Prólogo.
4.º Por ser de moda las falsas máximas; ejemplos y ¡ay! soldados desarmados, ¿qué haremos?
Hoy día es preciso ser valiente. El seguir la moda es una cobardía, el oponerse a las corrientes de ideas de Dios es de un corazón valiente. Diógenes. Qui me confesus fuerit. Emprended, pues, el estudio de la religión. No os parezca insípido. Obj. Hay algunos que se ilusionan creyendo que la historia, matemáticas, física, etc., les gustará más. Es un error. Los que no han nacido para matemáticas, después que lo probaran unos días, ellos mismos se fastidiarían. La física es también muy pesada, solo que de lejos aparece muy halagüeña por sus experimentos, etc.
Dividimos la religión en dos partes: a saber, en la explicación de la Doctrina cristiana y en la Historia sagrada.
Lección primera de Doctrina cristiana
Catecismo, ¿qué es? ¿A qué se da este nombre? Doctrina cristiana, catecismo, es lo mismo que enseñanza oral de la religión, pero se acostumbra a dar a la instrucción elemental de la doctrina cristiana.
El catecismo evoca dos épocas, a saber, la enseñanza de la religión desde el principio del mundo hasta Moisés y la épocas de los [?] en que no se enseñaba más que de viva voz. 1.º Porque era más fácil. 2.º Para no exponer los libros a caer en manos profanas y 3.º Para que los catecúmenos apóstatas no entregaran a la irrisión pública los misterios del cristianismo o calumniasen a los fieles corrompiendo la verdadera doctrina. Por esto es la razón de despedir a los catecú- <*3*>menos antes del “ofrecimiento”; por esto las palabras tan repetidas en sus discursos: “Ya saben los iniciados lo que quiero decir”; por esto los Padres hablan raras veces de ciertas verdades; y he aquí por qué la enseñanza de la religión se llamaba entonces catecismo.
Doctrina cristiana. Esta es el conjunto de verdades, etc.
Parte de esta doctrina; esto es, cuántas son las oraciones, etc.
¿Qué cosa es ser cristiano? Dignidad. 1.º Porque somos hijos de Dios por adopción especial. 2.º Porque tenemos derecho al cielo. 3.º Porque tenemos derecho a los méritos de Jesucristo. Lo cual no tienen los infieles.
Obligación, pues, de cumplir: 1.º Como discípulo, aprender las reglas del Maestro. 2.º Estar a su servicio como esclavos, como propiedad y como hijos.
Lo somos por la gracia de Dios; si él hubiese querido dejarnos en la infidelidad.
¿Cuándo empezaron los cristianos a llamarse con este nombre? R. En tiempo de san Pablo y de san Bernabé en Antioquía.
Señal del cristiano. Dos cosas quiso Jesucristo nos sirvieran de señal para distinguirnos. Primera, la caridad; con esto se distinguían los primeros cristianos.
Pero como esta es interior, por eso la Iglesia adoptó otra que es la cruz.
¿Por qué no aceptó la Iglesia el signo del Tabor?
Qué motivos tuvo la Iglesia para tener una señal exterior, o lo que es lo mismo ¿cuáles son los efectos del signar y santiguar? 1.º Alistarnos bajo la bandera de Jesucristo. Así como los turcos llevan la media luna, los franceses la flor de lis, los romanos las águilas, así también para manifestar que pertenecemos a esta sociedad y militamos bajo esa bandera... Segundo: defendernos de las tentaciones del demonio: como la cruz fue el medio de redención, Dios ha comunicado virtud a ella, gracia y fuerza contra los enemigos del alma.
Eficacia: Ejemplos, Gaume: tom. 3.º pág. 182
Qué cosa es signar; hacer tres cruces, etc. Los cristianos, no contentos con tener por señal la cruz, comenzaron a usarla. Los pontífices, reyes, etc., en sus coronas.
1.º En la frente. Multitud de pensamientos que nos asaltan, que desfilan constantemente por nuestra imaginación. Mil lenguas no bastarán a explicar la multitud de pensamientos.
2.º La boca. Es un pequeño miembro, pero, ¡ay! <*4*>
3.º El corazón, que es la fragua de los deseos. ¡Ay! y ¿cómo saldrán puros? Etc.
¿Cuándo se ha de usar? El cristiano mientras camina por la vida va siempre entre enemigos y así no debe dejar las armas; principalmente al empezar el día porque, como dice san Pablo, todo lo hemos de hacer a gloria de Dios, y así para santificarlo todo lo del día; al entrar en la iglesia, etc., y al acostarse para ponernos bajo este árbol divino y librarnos de los ardores de la concupiscencia.
Observaciones 1. ¿Qué utilidad hemos de sacar del nombre, de la idea del nombre de cristianos? Hacer la renovación de las promesas todos los años.
2. No debemos avergonzarnos de serlo y de parecerlo. Los mártires. La Revolución francesa. La China. Días que se esperan tristes. No avergonzarnos, pues.
Lección 2.ª
Fe. Necesidad de ella. 1.º Tenemos necesidad de ella, pues elevados a un fin sobrenatural, es preciso haya verdades de otra esfera.
2.º Porque aun en lo natural hay muchas cosas que no comprendemos. El fuego; sol; plantas; el alma y cuerpo. Ejemplos; el sueño de una princesa: Cat. en ejem., etc.
¿Por qué se llama teologal la fe? División de la fe: divina y humana: explícita e implícita; actual y habitual, infusa y adquirida, viva y muerta.
Fundamento de la fe: nuestra fe es racional, pues se funda en la palabra de Dios que lo ha dicho; y así no hemos de averiguar sino si Dios ha dicho tal cosa.
Obligación de hacer actos de fe. Internos y externos, y cuándo obligan. La revolución francesa.
Pecados contra la fe. Herejía, apostasía, infidelidad y judaísmo. La fe ennoblece la razón. El microscopio. No sujetamos nuestra razón. <*5*>
P. 1.ª de la Doctrina cristiana.
Símbolo, ¿qué es? ¿Por qué lo compusieron los apóstoles? Pero además de estas verdades hay otras y se conocen por la tradición.
Credo.
Existencia de Dios. ¿Quién es Dios? Pregunta sublime. Dios no puede definirse sino por los efectos 1.º Santo Tomas: que más quod non sit quam quid sit.
Ateos: teóricos, prácticos, indirectos. Si existen los teóricos. Por qué existen los prácticos. Sentencia de Cicerón. Pruebas de la existencia.
1.ª Existe un primer principio.
2.ª Este no puede ser el mundo.
Obj. ¿Puede el mundo hacerse a sí mismo? ¿Puede hacer infinidad de seres? La cadena, el huevo y la gallina. Absurdo sistema de los átomos. Montón de letras. La estatua en el desierto.
Atributos de Dios
Inmutabilidad. El árbol en medio del río. Si miramos desde la cima de una montaña. Incorpóreo.
Uno.
Eterno e inteligente.
Providente, ¿qué es? ¿Existe en el orden físi- <*6*>co? 1.º Porque Dios sería cruel, si lo abandonara.
2.º El orden admirable del universo; una nave; un ejercicio. Pasaje de Diderot y el abate Galiani.
Obj. Dios le ha olvidado. R. No puede, etc., pues, es una segunda creación.
Obj. Los males del mundo físico y moral.
Existe la Providencia en el orden moral. Se prueba 1.º Por la palabra de Dios. 2.º Testimonio de los pueblos. 3.º Por la misma razón de que si existe en el orden físico, mucho más en el orden moral. La Historia sagrada es una prueba de la providencia. Job. Otros hechos visibles todos los días.
Obj. La virtud perseguida.
Inmensidad de Dios o ¿en dónde está? Dios está en la esencia de las cosas. Ejemplo de un rey.
Trinidad
Misterios: en qué se diferencian de las demás verdades reveladas. Es muy racional creer en los misterios. Sueño de una princesa. Los misterios de la religión ennoblecen al hombre a diferencia de los de los paganos. 1.º Quitan la curiosidad. 2.º Enseñan las virtudes, v. g., la Trinidad, encarnación, fin del hombre, etc.
Trinidad: cómo se explica este misterio.
Pruebas del A. y N. T.
Figuras y comparaciones. Motivos de adorarlo.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 81, págs. 1-3
Programa de religión
Lección primera
Religión. Definición y origen. Necesidad. Consentimiento universal. ¿De dónde dimana esto? Del sentimiento innato del hombre en todas las circunstancias: De la idea de la existencia de Dios. Somos hijos de Dios; se lo debemos todo.
2.ª
¿Puede haber varias religiones verdaderas? Dios ha dado la religión por medio de la razón y así los conceptos deben de ser los mismos. El bien y el mal no pueden ser buenos. Religión mosaica, etc.
3.ª
¿Puede el hombre conocer todas las verdades? ¿En el orden sobrenatural y en el orden natural? 1.º Pocos los que pueden. 2.º Las pasiones. 3.º Lo que cuesta. Lo último que hay que saber. Ejemplos. Historia. Las vacas. Mogol, etc., mataban a los hombres.
4.ª
Conveniencia de la religión: 1.º Al individuo. 2.º A la sociedad.
5.ª
Verdad de la religión cristiana. Dios debe dar al hombre medios para conocer la religión. Milagros: solo la religión cristiana los tiene. No las falsas. Moisés. Jesucristo. Milagros de la Iglesia católica. ¿Por qué no se hacen hoy día? También se hacen. No tienen milagros los contrarios. Los magos. Vespasiano, Adriano, la vestal. Mahoma. Lutero y su exorcismo. Calvino.
6.ª
Profecías: Daniel. Miqueas. Jesucristo: la destrucción del Templo. La propagación del cristianismo. Su muerte y circunstancias. Profesión de los gentiles. Las sibilas. Mahoma. Lutero.
7.ª
Santidad de la doctrina y vida de Jesucristo y de sus hijos. Pocos buenos cristianos se convierten al protestantismo. Doctrina de las sectas separadas. Los gentiles. Mahometanos. Protestantes. Judíos.
8.ª
Mártires: certeza de este hecho. Certeza de los tormentos. Edades. Objeciones. <*2*>
9.ª
Propagación. Qué predicaban. Quiénes la predicaban. ¿A quiénes? Rápida propagación. Citas históricas.
Propagación de Lucero, de Mahoma. Propagación de las sectas o la conversión del mundo con milagros o sin ellos.
10.ª
Conservación. Tiranos. Herejes. Irrupción de reyes. La conservación del dogma. Liberio papa. Conservación de las sectas. Mahometanos. Protestantes. Bossuet. Los gentiles.
11.ª
Consecuencias: 1.ª La religión es un deber. Es un beneficio. No hemos de avergonzarnos. Podemos tener convicción. Un santo Padre.
12.ª
Fin del hombre. Todo ha sido criado para un fin. Dios es inteligente. Absurdos de los gentiles sobre el fin del hombre. ¿Cuál es este fin? Pruebas. Por la razón, por la fe. ¿Cómo conoceremos a Dios? San Agustín. Cómo le amaremos. Grandeza de este fin.
13.ª
Grandeza del alma. En el orden natural. Sobrenatural. Consecuencias.
14.ª
Pecado original. Realidad del hecho. Todos los pueblos. Argumentos. Transmisión de este pecado. Creación común: Voltaire. Experiencia: los pueblos. Explicación de este dogma. Objeción.
15.ª
Idolatría.
16.ª
Fe. División. Necesidad. Fundamento. Obligación. Racionalidad. Pecados opuestos. <*3*>
17.ª
Esperanza. Fundamento. Cualidades. Obligación. Pecados opuestos.
18.ª
Caridad: Excelencia. Objeto. Motivos. Regla. Amor al prójimo. Motivos. Regla. Pecados opuestos. Amor a los enemigos. Caridad y filantropía.
19.ª
Buenas obras. Condiciones. Efectos. Objeciones. ¿Cómo serán buenas las acciones indiferentes? Medio práctico de hacerlo.
20.ª
Escritos III, vol. 5.º, doc. 82, págs. 1-4
Sacramentos
Sacramentos
Necesidad de ellos. El hombre era un enfermo. ¿Quién los instituyó? Bondad de Dios. Su definición; ¿por qué son cosas sensibles?
¿Cómo se dividen?
Gracia esencial y accidental.
Sacramentos que imprimen carácter.
Los sacramentos producen la gracia en el instante y por los méritos de Jesucristo, no por el mérito del que lo administra: pero ha de haber la preparación necesaria. Ejemplo.
Elementos de los sacramentos.
Ministro del sacramento. No es preciso que esté en gracia. Palabras de san Agustín. Ceremonias y ¿por qué?
Ceremonias del bautismo. Su purificación antes. La admisión a la Iglesia.
Profesión de fe.
El obra por el olor las virtudes que ha de tener.
Definición de los sacramentos de la ley antigua y nueva.
1.º Aquellos eran más numerosos.
2.º Más incómodos.
3.º Más oscuros.
4.º No producían gracia.
Necesidad de los sacramentos. Estábamos unidos a Adán y nos...
2.º El hombre es corporal y se conduce por las cosas sensibles.
3.º. Para que le adoremos con un culto exterior.
4.º Para domar el orgullo del hombre sujetándole a cosas sensibles.
5.º Para manifestar su poder.
6.º Para conservar la unión entre los hombres.
Utilidad social de los sacramentos. ¿Por qué son siete? <*2*>
Bautismo
Es un sacramento, y ¿por qué? Institución y cuándo obliga.
Elementos. La materia: bondad de Dios en esto; su oportunidad. Debe estar bendecida.
Forma: Debe pronunciarse en el acto por el mismo, y con intención.
Tres modos de bautizar: inmersión, infusión y aspersión.
Clases de bautismo.
Ministros del bautismo antes y ahora y cómo.
En caso de necesidad y orden que se ha de seguir.
Padrinos: sus obligaciones.
Efectos: [1.º] Borra el pecado. 2.º Remite todas las penas. 3.º Nos hace hijos de Dios y herederos del cielo. 4.º Nos da la entrada a los sacramentos y bienes de la Iglesia.
Disposiciones en los párvulos. Palabras de san Agustín.
Disposición en los adultos: Consentimiento, fe, instrucción y dolor.
Obligaciones: en mantener la fe y practicarla; en no avergonzarnos; en obedecer a la Iglesia; en renunciar al mundo.
Necesidad del bautismo.
Ejemplos.
Utilidad social del bautismo.
Ceremonias, y se le pone el nombre y ¿por qué? Se le sopla y ¿por qué? Se le pone la sal. La estola sobre él.
Epheta. Aceite en el pecho y espalda.
El crisma le hace rey, profeta y sacerdote.
Capillo, ejemplo. La candela. <*3*>
Confirmación
Penitencia
Necesidad de la penitencia. Caso histórico: Es una tabla, etc. Clases de penitencia. Elementos de la penitencia: actos del penitente. Dolor: para ello es preciso el examen.
Examen, necesidad, cómo ha de ser. Imparcial, detenido. Cómo se ha de practicar y qué se ha de hacer antes y después.
Desde cuándo se ha de hacer.
Dolor; clases de dolor y en qué se distinguen; ejemplos; condiciones del dolor; un penitente arrepentido.
Confesión; condiciones; vera, íntegra, humilde y obediente.
Verdad. Integridad, clases: moral.
Satisfacción. Clases de satisfacción.
Efectos.
Necesidad.
Facultad de la Iglesia: Palabras de Jesucristo. Siglo 12. San Bernardo. Siglo 15: Esteban; Uldamo de Uthoz. De Carlomagno a Hildebrando [?] Carlos Martel [?]Germania 7 san Alberto al rey Tierri. <*4*> En los ejemplos anteriores santos Padres.
Gentiles. Misterios de Orfeo, Isis.
Persas.
Objeciones: Son un hombre.
Lo hacen por interés.
Lo hacen por gusto.
No quieren absolverme.
Ventajas de la confesión. Los infieles.
La confesión diferente del tribunal humano.
La confesión cura al hombre.
Le instruye. Silvio Pellico
Le rehabilita.
Le consuela.
Autoridades de los impíos: Voltaire; los protestantes y Carlos V. Leibniz. El médico Tilsot.
Historia filosófica y política del [?].
Indulgencias. ¿Qué son? Ejemplos. Un padre, un rey, etc. No se remite toda la pena. De dónde se sacan las indulgencias. Quiénes pueden concederlas. Uso constante de ellas. Palabras de Jesucristo; san Pablo. Montanistas y novacianos. Penitencias antiguas. Clases de Indulgencias.
Modo de ganarlas para sí y para las almas del purgatorio. Racional de las indulgencias. Es un bien social. Jubileo en el A. y N. T.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 83, págs. 1-4
El decálogo
Dios no solo quiere ser amado, respetado, e impide lo contrario, sino para prevenir toda toda quiere, etc., que su nombre sea también venerado y no pronunciado en vano.
Y la razón es obvia: cuando se respeta una persona, etc. Porque el pronunciar el nombre no indica solo las sílabas sino las propiedades y se hace con frecuencia al que estimamos.
¿No pronunciamos el nombre de madre? San Pablo pronunciaba a Jesucristo.
Dios, pues, quiere que invoquemos y pronunciemos su nombre. ¡Dichosos los que lo hacen! Cuando una desgracia. Cuando muramos. Y ¡ay! de los que lo pronuncian con rabia. En sentido menor usado de cualquier modo. Newton.
2.º Juramento, ¿qué es? Condiciones.
Es honroso a Dios. Es útil. Con todo, no se debe abusar. No se practica sino como una necesidad.
Perjurio. ¡Qué crimen!
Alabanza y blasfemia. Alabanza. Es tanto lo que Dios lo agradece, que “santificado sea tu nombre”. Todos los santos.
Blasfemia. Antigua ley. Castigos de algunos.
La blasfemia es un orgullo tonto, una borrachera; es el lenguaje del infierno. Es el pecado de los tontos. Ejemplos.
Qué hemos de hacer cuando oímos blasfemar. <*2*>
Lección: 3.º Precepto
Relación de este precepto con los anteriores, un súbdito debe fidelidad, honra y servicio.
Lo 1.º se cumple con el primer precepto; lo segundo, con el 2.º; lo tercero, con este.
Necesidad. 1.º Dios no lo hubiera mandado. Debía destinarse. Hubiera podido marcar más tiempo.
2.º ¿Qué sería de la religión del hombre? Sus ocupaciones, negocios, pasiones le harían olvidar su alma; el culto íntimo, la religión. Buena prueba es que los que no cumplen este precepto apenas saben ya lo que es Dios, cuál su fin.
Muchos de nuestros católicos, si al viajar por países de idólatras, les preguntan qué es lo que enseña la religión cristiana, apenas lo sabrían decir. ¿Y por qué? Porque no miran con interés este precepto.
Por esto son cobardes en manifestar sus convicciones, y si les dicen que todas las religiones son buenas, etc., no saben qué contestar, porque no se instruyen, porque no aprovechan para su alma el tiempo que Dios destina para ello.
Si no existiera este precepto desaparecería y se borraría la idea aun del cristianismo. Aunque se haga otra cosa que el pensar que hay esta obligación de dar culto a Dios ya se mantiene viva la idea de la religión ¡Cuán bello es ver a un pueblo!... Todos los pueblos más atrasados.
Sustitución del sábado al domingo. Motivos del sábado. Motivos del domingo.
Dos <*3*> cosas incluye este precepto. Una que prohíbe, otra que manda.
1.º el trabajo. Clases de trabajo. El pecado y diversiones pecaminosas. León V, emperador.
La trasgresión de este precepto es fatal. 1.º Por la sociedad. No podemos burlarnos de Dios. Le causa horror a Dios. Ejemplos: Nicanor.
Quien sabe si ...
La mancilla [?] treguas para la moral; los pueblos la pierden.
La deshonra. Ej., Inglaterra. País, los protestantes. Congreso de Malinas.
A los particulares: porque una enfermedad, etc. Además, como pierden el temor de Dios, entran en desórdenes. Esos pobres trabajadores de las capitales: en los casinos gastan todo lo que trabajan.
Ejemplos. Puede haber casos en que se puede trabajar.
La santa Misa.
4.º Precepto
Estamos en sociedad con Dios y con el prójimo.
Quedan explicados nuestros deberes para con Dios en la 1.ª tabla reducidos a uno: Amor a Dios. Ama et fac quod vis.
El 1.º de la 2.ª tabla. Honrarás. ¿Por qué dice honrarás y no amarás? Abraza a todos los superiores. Pero en particular a los padres. A qué obliga: respeto, obediencia, socorro ( Vide Planas).
Modelos. José. Salomón. Isaac. Jesucristo.
Socorro espiritual, social, premio en esta vida. Beneficencia social. Con nombre de padres se sobreentiende <*4*> a todos los superiores. Bendito sea Dios que de este modo no constituye en el mundo más que padres y madres. Esto quiere decir que aun en el orden social no formamos más que una familia. Solo la familia cristiana lo es de veras.
Además, al consagrar el 4.º mandamiento el padre tiene autoridad no precisamente por la ley de la naturaleza sino por orden de Dios, y al establecer esta autoridad afianza las demás autoridades a nombre suyo y, por consiguiente, establece el principio de autoridad.
Según esta idea, todo superior es padre y puede mandar, no porque está sobre los demás, sino porque está revestido de Dios con este poder. ¡Desgraciados los que se apartan de esta idea! Hoy que se desconoce el principio de autoridad no hay más que fuerza o revolución.
Será un déspota sin ley.
Sería una humillación del súbdito.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 84, págs. 1-8
¿Quién es Dios?
Dios
¿Quién es Dios? Aquel ser que está oculto en tinieblas, que huye, que está en tinieblas.
¿Quién le definiría? ¿Creéis que es propia esta definición: Qui est?
No obstante nos es necesario: Haec est vita...
Si no sé que es grande ¿cómo le adoraré? Justo. Perfectísimo. Así, aunque no podamos del todo. Perfecto, Incomprensible, inmenso.
Dios es perfecto. Sobrepuja a todas las cosas posibles.
Un ser cuanto más espiritual...
Si preguntamos a las criaturas: Non sum Deus. Para comprenderlo, una suposición... En vista de esto, ¡cuán mezquino todo lo de la tierra!
Incomprensible.
En sí. Ni aun con el lumen gloriae. Es un fondo.
En sus juicios: Porque destina a unos y a otros no. – Porque una nación tiene fe y otra no. Porque la Iglesia es perseguida.
En sus obras, como el rey en su gabinete.
¿Cómo sacó el mundo? ¿Cómo giran los cielos? ¿Qué es el fuego? La luz, la electricidad. Nuestra alma.
Los serafines cubren su rostro.
¡Imbéciles! y quieren explicarlo todo... <*2*>
Inmenso.
Todo lo llena con su presencia, potencia [?]
Con la esencia lo llena todo. Arriba, abajo; la esponja. Ave en el aire. Pez en el mar.
Por potencia, da la vida a todo. Así como la razón de existir es su voluntad, su subsistencia también. Si un momento solo deja de querer, todo desaparecería.
Por su presencia. Lo ve todo: Qui fines [?], etc.
Cosa extraña. Lo creemos y pensamos...
Aquí podría añadir que es Eterno, antes de los siglos; finjamos en nuestra imaginación. ¿Quién le ha hecho, pues? Nadie, ni él mismo. Ni puede ser más viejo ni más sabio.
Ahora bien si es perfectísimo, ¿no lo amaré?
Si es incomprensible, ¿no respetaré los misterios?
Si es inmenso, ¿no pensaré cuando peco?
Si es eterno, e independiente, ¿no respetaré sus preceptos, ni le temeré? ¿Le ofenderé por un placer? Susana. <*3*>
Atributos de Dios o cualidades intrínsecas.
Para definirle debíamos comprender su esencia, y así no sería Dios, si le definiésemos. Pero podemos dar alguna idea. Supuesto que es el primer principio, la razón y la fe nos dicen que ha de ser:
1.º Espíritu. Absurdidad de los ateístas. Porque la materia cambia.
2.º Eterno. Nuestras almas por favor de Dios.
3.º Inmutable. Siendo infinitivo en perfecciones, nada puede perder ni adquirir. Nosotros, sí. Aunque haya enviado el diluvio.
4.º Perfectísimo. Todas las perfecciones de las criaturas. Vemos la ciencia; fue poeta, etc. Y si un hombre las tuviera todas le faltaría las de los ángeles, y los ángeles las que Dios puede criar. ¿Oh, cómo no amar a Dios? ¿Buscas hermosura?, ¿sabiduría?, ¿riquezas?, ¿amor?
5.º Omnipotente. Porque es dueño de todo. No puede pecar ni mentir porque repugna a su naturaleza. Ni hacer el absurdo: pero esto es que no puede ser hecho.
6.º Santísimo.
7.º Inmenso. Y aquí quiero detenerme más. David: Quo ibo a spiritu tuo? Está por esencia favoreciéndonos. El sol, la tierra, el aire, que me alimenta.
¿Y lo ofendemos? Ingratos.
Por presencia. Si pudiésemos estar en lugar que Dios no nos viera, menos mal, si le ofendíamos.
Antígono.
Si un demonio viese a Dios
Y él se ocupa tanto de nosotros como si no tuviese otra <*4*> ocupación.
Si estuviéramos siempre delante del obispo.
Por potencia. No podemos escapar. Cuando un criminal huye de la justicia siempre está temiendo. Saúl y David.
Trinidad
Es un misterio. Planas. Puede llegarse a conocer que existe Dios, que es perfecto, etc. Ejemplo de san Agustín y el niño. Sin embargo, es cierto. Jesús nos lo dice. Tres sunt. Además quiso sensibilizarlo.
Y la misma fe nos dice que son iguales. Que no hay otra diferencia que llamarse la primera Padre. Que aunque se atribuye al Padre, etc., pero todas proceden de un mismo [?] que es común a las tres personas.
Para explicarlo. El Padre conociéndose a sí, etc.
Pedro, Pablo y Juan.
Comparaciones.
Pero todas ellas no son más que comparaciones.
Sin embargo este misterio tan incomprensible es como todos los de nuestra fe muy práctico.
Recibimos toda la grandeza en el orden natural.
Pero esta grandeza estaba afeada y somos restablecidos en el orden espiritual por la Santísima Trinidad. Y no solo nosotros sino las criaturas insensibles son bendecidas para quitarles toda influencia maligna y todo sirva a Dios.
¿Qué consecuencias? 1.º A él lo debemos todo por la creación. 2.º Conservación. 3.º Santificación.
Por lo tanto debemos: 1.º Adorarle con frecuencia. 2.º Amarle con fervor 3.º Tratarle con fidelidad. Soy del Señor.
San Francisco Javier. <*5*>
...gentes que creen que si el primer día del año es feliz, lo serían todos los del año. San Juan Crisóstomo ya clamaba contra esta superstición.
Se cuenta del celebre duque de Orleans, famoso.
El conde de Nassau no creía a Dios, pero si yendo de camino encontraba tres viejos...
Diderot y D’Alambert.
Hobbes no se acostaba solo porque los duendes.
De otro filósofo se dice que siempre...
Federico, rey de Prusia, cuidaba los cuchillos de la mesa si estaban cruzados...
La gitana. Lenormand.
Pero Dios lo suele castigar. Presidente de Ruan.
Al contrario el hombre que tiene fe.
He aquí, pues, que el hombre de fe tiene tranquilidad en la conciencia. Huid, pues, de estas supersticiones y de estos cuentos, no sea cosa que Dios os castigue aún en esta vida.
Lección 5, día 11 de diciembre.
Culto de los santos e imágenes.
Hemos visto la superstición, etc.
La virtud de la religión abraza otros extremos.
Pero diga- <*6*>mos dos palabras del
1.º culto de los santos y ángeles. Como decía en la lección anterior, el diablo cuando no puede apartar al hombre de la veneración de su Dios, le combate de todos los modos posibles: de aquí que apenas el cristianismo hizo desaparecer del mundo la idolatría, y con ella el poder de Satanás y el honor que se le daba, trató de confundir y estorbar el mismo culto de Dios, pretextando que era una idolatría el honrar a los santos de Dios. Para ello se valió primero de los herejes iconoclastas, y ahora posteriormente de los protestantes, que han dado en impugnar el culto de los santos y sus imágenes.
Sin embargo, no hay culto más racional, más útil y más consolador que este. Ya se supone que el culto de los santos es muy diferente del que damos a Dios. A Dios lo damos porque por naturaleza se lo debemos, y por esto se llama culto de latría; pero a los santos no los adoramos, los veneramos con el culto de dulía, es decir, por la santidad que participan por el favor del mismo Dios: y por consiguiente porque son sus amigos. Siendo esto así, ¿hay cosa más lógica que amar, que reverenciar a los amigos de Dios? ¿que honrar a los ángeles, que son ministros del mismo Dios?
Por ello vemos que en el A.T. ya se invocaba a los ángeles, a los santos del A.T. A los ángeles: 1.º Jacob se postra delante de los tres ángeles que le anuncian la destrucción de Sodoma. Él mismo al bendecir a sus hijos... En el Nuevo: en las catacumbas ya se invocaba a los mártires. Pero ¿a dónde voy? ¿De que un rey no consienta que nadie se abrogue su au- <*7*>toridad, se sigue que no quería que sus ministros, sus magistrados sean respetados como es debido? Sin embargo, en esta insensatez incurren los protestantes. Pero ellos mismos se encomiendan a las oraciones... Pues, ¿qué? ¿Cuando queremos conseguir algo de alguna persona elevada, no nos valemos de alguna persona amiga e influyente a fin de conseguir por los méritos de aquella persona lo que falta a nuestros méritos?
2.º Útil. Los santos conocen miles de necesidades: Gaudent in coelo, etc.
Se interesan, han pasado por el mismo camino que nosotros.
3.º Consolador. Nos ponemos en comunicación con aquellos seres queridos que disfrutan de Dios.
Nos animan a seguir sus pisadas.
Nos enseñan el cielo.
En los abatimientos nos animan.
Imágenes. Lo mismo que a los santos, a sus imágenes. En las catacumbas, cuadros.
En todos los tiempos. Las imágenes de la Virgen en tantos eremitorios antiguos.
Es justo, pues el que honra a una persona debe honrar a su imagen. Es tan natural, que se ha visto en todos los tiempos levantar estatuas que nos recuerdan a los grandes hombres. ¿No veneramos un objeto material de nuestros padres, de una persona amiga, su retrato? Cuando <*8*> se pone un retrato de un rey bajo dosel ¿no se le honra lo mismo? No se honra aquel color ni aquel lienzo sino lo que representa. Pues una cosa tan natural lo aborrecen los protestantes,
Es útil: porque las imágenes nos recuerdan las virtudes.
Y es consolador: Porque parece que uno se traslada con el pensamiento al objeto que recordamos. Ejemplo de un protestante inglés. ¡Y que haya habido hombres y escritores que lo hayan combatido! Pues sí: los iconoclastas. Tantas persecuciones. Los impíos. Castigo a los profanadores. Ejemplos: Crucifijo.
Sed, pues, afectos al culto de los santos. En especial al Ángel de la guarda.
Lección...
Los últimos días; el primer precepto: que debíamos amar... Pues bien:
Escritos III, vol. 5.º, doc. 85, págs. 1-2
Jesucristo
Jesucristo
Jesús hoy y ayer y el mismo en todos los siglos.
Como el principal objeto de Dios fue el hombre, por esto todo lo que tenía relación al hombre era objeto de su peculiar providencia.
Al caer el hombre, Dios señaló su reparación, y así como al criarlo preparó toda la creación, así al rehabilitarlo todos los acontecimientos los dirigía a ello y se valía de los mismos extravíos del hombre para que sirviesen a su fin.
Al hablar de la historia sagrada decíamos que toda estaba basada en la caída de Adán y en la reparación por Jesucristo. Y lo mismo podemos decir de los acontecimientos de todo el mundo: que todos se dirigían a preparar la venida del Mesías. Debemos, pues, [estudiar] los medios de que la Providencia se valía para preparar el [advenimiento del] Mesías antes de considerar los hechos del mismo.
Preparación en el pueblo hebreo y fuera de él. En el pueblo hebreo: 1.º Su genealogía. Genealogía: Lo anuncia a Adán, a Abrahán, a Isaac, a Jacob, a Judá, a David.
Lo indicó también por medio de figuras. Adán, padre de todos. Noé. Isaac. José. Josué. Moisés. Josías. David. Cordero pascual. Maná. Serpiente.
Por medio de profecías: las profecías a Abraham, a Jacob, a David. David pintó su muerte, etc. Isaías. Miqueas. Zacarías. Isaías, la pasión. Daniel. Los cuatro [?] años que debía durar. <*2*>
Preparación de los acontecimientos en los otros pueblos. Estaba anunciado que sería la expectación de las gentes. Para ello debía de ser conocido. Además, los acontecimientos de los otros pueblos debían concurrir al cumplimiento de cuanto habíase dicho respecto de Jesucristo.
Dios, pues, vela en el pueblo judío por su poder, por sus profetas, etc., y los demás pueblos cooperando, etc. (Como Gaume: tomo 2.º Lección 45).
Escritos III, vol. 5.º, doc. 86, págs. 1-4
Jesucristo
Sin embargo, aunque no podamos comprender ni probar por razones naturales el misterio de la santísima Trinidad, los santos Padres han excogitado algunas comparaciones: 1.ª El arco iris. Fuente, arroyo, río. Sol: luz, resplandor y calor. Árbol, con sus ramas. Alma: memoria, entendimiento y voluntad. Bonald la compara al poder: legislativo, ejecutivo y distributivo. Manzanas: color, olor y sabor.
De consiguiente, adoremos a este misterio y venerémosle: 1.º Porque por ella hemos sido criados y somos su imagen en el orden natural. 2.º Porque ella nos santifica y somos su imagen en el orden sobrenatural. Ella es nuestro fin. Ella es la santificadora de todas las cosas: del tiempo, del agua, etc., pues todo se bendice a su nombre.
Encarnación
En qué consiste. Cómo se hizo. Para qué se hizo. Quién es Cristo. Cuántas voluntades hay en él: Entendimiento, memoria, personas, etc.
Ya saben ustedes en qué consiste este dogma de amor. Ya sabemos todos la caída de Adán. Era necesario uno que satisficiera la justicia de Dios. El hombre solo no podía hacerlo, porque estaba en pecado, y aun a los buenos Dios les perdonaba por consideración en vista de los méritos de aquel que había de venir. Dios solo tampoco no podía, porque uno no puede satisfacerse a sí mismo, y la satisfacción debe ser de uno que deba y es inferior a otro <*2*> superior. De consiguiente debía ser otro superior que tuviese un mérito infinito. Luego debía ser Dios mismo encarnándose, es decir, uniéndose a la naturaleza de un ángel o uniéndose a la naturaleza humana, pero cuya naturaleza no estuviese manchada por ningún pecado. Convenía, pues, que se tomase justicia por medio de la naturaleza humana más que por medio del ángel, en primer lugar porque el hombre es racional como el ángel, y al mismo tiempo era la que había pecado, y el ángel no había pecado. Luego era conveniente que Dios se satisficiera por medio del hombre y no de ángel.
¿Pero era necesario que se encarnase realmente Dios? No era indispensable, pero era muy conveniente. Por dos motivos: ad arcendum hominem a malo et ad promovendum ad bonum.
Que teníamos necesidad de una reparación no solo se prueba por la fe, sino por otras razones: 1.º La creencia universal... de modo que aquel expectatio gentium pronunciado por Jacob resonaba por todos los ámbitos de la tierra.
¿En qué consiste? En que la naturaleza humana fue unida a la segunda persona de la santísima Trinidad: esto es, dos naturalezas subsistentes en la sola persona del Verbo.
Del modo cómo se formó este acto podemos concebirlo de esta manera: Dios, es decir, la segunda persona de la santísima Trinidad, formó un cuerpo purísimo en las entrañas de la Virgen santísima. Crió un alma, y antes que esta alma se uniese a aquel cuerpo (con cuya unión hubiera formado <*3*> personalidad propia) se las unió a sí, se vistió de ellas y de aquí es que no subsistieron en sí mismos sino en la persona del Verbo.
De aquí es que quedaron las dos naturalezas, divina y humana, perfectas con todas sus perfecciones y propiedades y no hubo más que una persona.
¡A cuántos errores no ha dado lugar este misterio! Nestorio dijo que había dos personas y, por consiguiente, María no fue madre de Dios, sino de la persona humana, y por consiguiente madre del hombre. Pero esto no puede ser: 1.º Porque no hubiera sido esto más que unión accidental y no sustancial. 2.º No podría llamarse Dios a Jesucristo, esto es, a aquel que caminaba, etc. 3.º...
Eutiques dijo que con la unión de las dos naturalezas resulta una tercera por confusión: pero en este caso la naturaleza divina se hubiera corrompido, como también la humana, y así no hubiera sido ni Dios ni hombre; lo cual es imposible, porque Dios es incorruptible, y ni Jesucristo hubiera sido naturaleza humana, lo cual es contrario totalmente a la Escritura.
Cómo se verifica que estas dos naturalezas estén íntimamente unidas y separadas podemos aducir el ejemplo del hierro y oro unidos, y del hierro encendido en fuego.
¿Por qué se encarnó el Hijo y no el Padre o el Espíritu Santo? Razones de santo Tomás. ¿Cómo pudo verificarse esto? Ejemplo: si nuestra alma ha adquirido conocimientos de escribir, no es nuestra voluntad sino el entendimiento, etc.
¿Cómo no se deformó la naturaleza divina? Así como el sol no se ensucia iluminando las nubes, el fango, etc.
¿Cómo gozaba de libertad el alma de Jesucristo? Como el aprendiz se deja guiar libremente por el maestro.
¿Cómo se satisfacía Dios siendo la misma persona? Porque equivale a dos personas, así como el hombre compuesto de dos naturalezas y muchas veces el espíritu mortifica su cuerpo para hacer penitencia, y en este caso el alma es como la ofendida y el cuerpo <*4*> el que satisface, de modo que el hombre, como intelectual, es el ofendido y que vindica las insubordinaciones de la carne.
Perfecciones del alma de Jesucristo y de su cuerpo
El alma de Jesucristo fue bienaventurada desde su creación, de modo que disfrutaba de la visión beatifica: ¿pero cómo pudo padecer? En nosotros hay apetito inferior y superior: en cuanto al inferior podía padecer, pero no en cuanto al superior, en cuanto intelectual, no padecía: v. g., los apóstoles ibant gaudentes a conspectu concilii, quoniam, etc.; los mártires, etc.; los que hacen penitencia. Sin embargo, en Jesucristo era necesario un milagro continuo.
Ciencia de Jesucristo: Veis a Dios y todas las cosas criadas. Además como esta alma de Jesucristo cuando debía ser constituida juez de vivos y muertos, veía todas las acciones de los hombres que habían de vivir, porque los santos ven en Dios tanto cuanto les pertenece, etc.; veía su pasión, su muerte, que el Padre le indicó; nos veía a todos y siempre nos ha estado viendo. ¿Cómo pues, se admiraba, si lo veía todo?
Voluntad y poder de Jesucristo: La voluntad de Jesucristo no podía pecar: 1.º Porque veía a Dios, que es la esencia del bien, y así como los bienaventurados en el cielo, etc. Además estaba unido hipostáticamente a la divinidad, etc. No tenía apetitos desordenados, pues dominaba la voluntad al apetito. Podía él al alma como instrumento de Dios hacer toda [clase de] obras maravillosas y portentos, pero no crear y reducir a la nada.
Defectos tomados por Jesucristo: Tomó los defectos corporales comunes a la naturaleza humana por el pecado de Adán, ut sitis, fames, etc., propter tria (santo Tomás). Pero no las enfermedades particulares: ¿Por qué? Tuvo Jesucristo el padecimiento, dolores corporales, la tristeza, el temor, la ira en cuanto es celo.
Virtudes de Jesucristo: No tuvo fe; ¿y por qué? No tuvo esperanza en lo esencial, pero sí en las cosas, etc. Tuvo gracia particular y capital.
El cuerpo de Jesucristo: Tuvo todo lo perteneciente a su esencia en su parte integral y a su perfección.
Amor que deben imprimir estos misterios y virtudes que deben...
Escritos III, vol. 5.º, doc. 87, págs. 1-8
Naturaleza de la Obra
[Nota de A. Torres: Sobre naturaleza de religión. Memoria presentada al Congreso católico de Tarragona]
Naturaleza
Indicado el origen, véase ahora la naturaleza de la Obra. Esta no es por hoy propiamente Orden religiosa en el sentido estricto de la palabra. Es la reunión de sacerdotes seculares, que libres de todo otro cargo y atención, y en vivienda común, unidos por el vínculo de la obediencia y dirección común deben dedicarse a promover la gloria de Dios en sus más caros intereses en las diócesis.
1. Se rige en su gobierno por medio de sencillas reglas y prácticas aprobadas por varios prelados, a más de los respectivos donde la Obra está establecida, que es tan solo hasta el presente en Tortosa, Valencia y Murcia, y a punto de establecerse en Orihuela y otra diócesis.
El objeto primordial de la Hermandad, entre otros de los especiales de promover la piedad en la juventud varonil por medio de congregaciones, y la devoción al Corazón de Jesús sacramentado, es el fomento de las vocaciones eclesiásticas, religiosas y apostólicas por todos los medios posibles <*2*> y en particular por el establecimiento de colegios diocesanos bajo la inmediata inspección de los prelados y [?] de los seminarios, a cuyas clases deben asistir, en la parte científica y literaria.
Para el sostenimiento de los colegios, los sacerdotes operarios [de] la Obra procuran excogitar medios haciendo llamamientos a la caridad de los fieles, excitando el celo de los párrocos, animando a estos a la elección de los jóvenes que un día puedan ser dignos ministros y continuadores de sus fatigas, no teniendo medios o los bastantes para seguir la carrera. Los cuales jóvenes no tengan los medios o los bastantes. Y la Providencia ha demostrado los satisfactorios resultados de esta Obra, pues en la diócesis...
Ventajas para los prelados y diócesis. Vista la organización y medios de la Obra, no creemos inoportuno hacer ver alguna de las ventajas. Cierto que la vocación viene de <*3*> lo alto.
Por esto el concilio de Trento, etc., hasta el canon XVIII [Canones de sacramento ordinis. Decreta super reformatione] a más de los fondos y rentas destinadas en algunas iglesias, y lugares, para instruir a los jóvenes... faculta a separar de la mesa episcopal, capitular y dignidades, oficios, prebendas y prioratos, así como de todas las corporaciones, hermandades, etc., como podrá ver por extenso el que quiera leer las disposiciones de dicha sesión. Como se ve, el concilio de Trento proveyó y provee al sostenimiento de los jóvenes; pero de los medios y rentas de que había de sacar lo necesario para aquellos la mayor parte ha desaparecido, y las restantes, o sea, las asignaciones del seminario han quedado tan mermadas su disminución... ¿Cómo remediar este inconveniente?
Y no solo esta ventaja del sostenimiento de la vocación produce la Obra destinada principalmente a este objeto, sino que [?] a los jóvenes en atmósfera [?] disciplina, pueden, <*4*> y apartados de los peligros de [?] en estos centros, discernirse mejor las vocaciones que acaso hubieran podido no ser propias del llamamiento de Dios. La vida de disciplina, de obediencia y sacrificio, a la cual el joven debe irse amoldando, depuran su vocación, y se retira de la carrera a tiempo, si no es llamado; y si por sí mismo no lo hace, el ojo avizor... Lo que no puede tan fácilmente lograrse en una vida de externo libre, a la cual no puede llegar la solícita inspección de sus superiores por celosos que ellos sean... de las pruebas inmediatas a que le sujeta la vida del colegio.
Lo mismo podríamos decir de la vida de piedad, que puede ser más bien cultivada con el asiduo cuidado de una mano dedicada a este objeto, y con los ejemplos continuos que podrá tener delante, y con los ejercicios a que tendrá que sujetarse. Lo que no puede [?] <*5*>
Se me dirá tal vez que estos defectos pueden ser corregidos lo mismo en el seminario o cualquier otro centro eclesiástico, por cualquier mano experta. Claro es que el fin que se proponen los prelados es este, y pueden los superiores, colocados al frente de los jóvenes cualesquiera que estos sean, lograrlo con su celo y buena voluntad.
Mas prescindiendo de que hablamos aquí de jóvenes de la clase pobre, y omitiendo otras consideraciones que demostrarían la posibilidad de la ineficacia de este celo individual, por parte de los encargados de lograrlo, bastaría reflexionar que muchos de estos, aunque designados por el prelado y en condiciones recomendables, no siempre tendrán la vocación para este campo, y vocación espacialísima se requiere para la educación de la juventud.
Por otra parte, no constituyendo dichos encargados institución o cuerpo moral, y por lo tanto no enlazados entre sí más que con el fin general de cumplimiento de su encargo, pero sin los estrechos vínculos de una obediencia y de un mismo e igual espíritu, hará que no puedan ser <*6*> tan eficaces y multiplicados los resultados de los esfuerzos de cada uno de dichos encargados. Cuando, al contrario, el lazo de la unidad de pensamiento y de acción, y de disposiciones y de la uniformidad de espíritu y de sistema pueden producir un resultado mayor en el bien y formación de la juventud que el que puedan dar otros individuos, aunque de condiciones y cualidades personales superiores a las de los individuos de la institución. <*7*>
Además de que los rozamientos de carácter y apreciación, tan naturales y frecuentes en toda colectividad y que tantos perjuicios irrogan a los fines que se proponen en toda obra religiosa o social, están alejados o no son tan fáciles en los miembros de un cuerpo sujetos a una absoluta dirección común. Esta puede con facilitad alejar los obstáculos con un suave y discreto cambio de personal, siempre que convenga, o con otras disposiciones.
Esta ventaja no es fácil encontrarla en una dirección confiada a individuos particulares, aunque se dirijan al mismo fin y tengan recta intención.
Por todas estas razones creemos convenientísima la Hermandad de Sacerdotes Operarios para la formación de las vocaciones eclesiásticas.
Ventajas de esta institución para los prelados
Vistos los resultados mayores que <*8*> puede producir un cuerpo moral con vocación determinada sobre los esfuerzos individuales en la dirección de la juventud levítica para la reformación de los defectos y formación del espíritu sacerdotal, me atrevo todavía a consignar que la Hermandad de que se trata, u otra análoga, es más ventajosa o al menos más apropiada que cualquiera otra institución para este objeto, atendida la autoridad y necesaria intervención de los prelados en la formación de los jóvenes seminaristas. Sobre no ser institución religiosa en el sentido estricto de esta palabra, sino puramente sacerdotal y con reglas adaptadas a dicho carácter, no se dedican a la enseñanza, sino tan solo al fomento y sostenimiento de vocaciones, formándolas en la disciplina y piedad bajo su cuidado.
De aquí que la enseñanza o centro de enseñanza forma un objeto aparte, al cual pueden los prelados consagrar sus desvelos para la elección y formación...
Escritos III, vol. 5.º, doc. 88, págs. 1-12
Piedad y reparación
[Congreso. Tortosa 1888]
Muy respetables señores representantes de las Asociaciones católicas y parroquiales de la diócesis: Al tener que llenar el cometido honroso que la Junta distinguida, nombrada por el Excmo. Señor Obispo, de la cual aunque menos dignamente formamos parte, ha confiado a esta comisión, no puedo menos de confesar que lo hacemos con algún embarazo, por la circunstancia de ser la primera comisión que debe dar cuenta de los trabajos presentados, por ser la 1.ª sección la que nos ha señalado, y no poder tomar ejemplo de las otras comisiones, que más ilustradas nos hubieran dado el tono.
No obstante, nos alienta el pensar que vamos a dar cuenta de acuerdos de la Junta ante una amable concurrencia, que al venir aquí, no viene a buscar novedades, ni a escuchar cosas halagüeñas, sino movida del deseo de coadyuvar en las obras de la gloria de Dios. Nos anima, que no formamos todos sino cor unum et anima una y, por lo tanto, una pacífica cruzada, cuya unión, abnegación y desinterés no saben comprender los que trabajan por otros intereses que no son los de Cristo Jesús.
Además de que estas secciones particulares son y deben [ser] en sí áridas, como que no <*2*> tienen otro objeto que el conocimiento de trabajos, no literarios, sino de organismos y de articulados, en sí poco sabrosos, pero que es lo práctico de estos trabajos; lo demás no sería sino flores que el aire esparcería; acaso el último día nos lo harán más ameno los oradores.
Esto supuesto, los trabajos presentados para los objetos de la 1.ª sección, o sea, de piedad y reparación, han sido bastantes en sí, y sobre todo, con relación a las demás secciones. Y esto no ha podido menos de causarnos grata admiración.
Porque en estos tiempos de propaganda, aun en el orden católico; en estos tiempos en que parece que las necesidades exigen esfuerzos y trabajos exteriores, más bien que oraciones; en estos tiempos en que parece que todos deben darse a la vida activa, a los recursos de la actividad para contrarrestar el mal que todo... a pesar de esto, digo, se ha pensado con preferencia en las obras de piedad y expiatorias.
Y esto, <*3*> he dicho, es un gran consuelo, porque se ve que las almas celosas comprenden que sin esto nuestros trabajos y esfuerzos serían estériles, porque no estarían vivificados por el rocío de la gracia, y como decía un novel escritor, en un artículo recientemente publicado, en un periódico titulado católico de esta localidad, joven al cual me complazco en enviar un saludo desde aquí.
O como dice, el señor Trelles en la memoria publicada de sus trabajos: “El recuerdo de los males que afligen a la sociedad presente solo puede venir de Dios, y recibirse del Señor por medio de la oración”.
Porque, en fin, hoy como siempre semejantes a aquellos guerreros de los días de Moisés, que no basta pelear varonilmente en el llano, sino que es preciso que allá, en la montaña de la oración y del sacrificio, estén nuestras manos levantadas, y mucho más hoy que como aquellos <*4*> reconstructores del templo, hemos de estar edificando y, al mismo tiempo, tener al lado la espada para defendernos de los enemigos que nos acechan.
Doce son los trabajos presentados, que vamos a presentar a la consideración de los señores representantes, para proponerles luego las conclusiones que la Junta ha adoptado, y que leerá el señor presidente de esta comisión.
Y sobre esto permítaseme otra observación, que me atrevo a exponer interpretando los deseos de la Junta toda.
Como podrá comprenderse, al lanzarse la Junta diocesana a la celebración de una asamblea, ha ido sobre un terreno completamente desconocido; no tenía otra idea más que la <*5*> vaga y general de las asambleas católicas extranjeras, consistentes en la lectura de Memoria, discursos y proyectos, en actos de mucha ostentación y poco fruto práctico, por lo común contrarios a nuestro carácter español, como memorias, discursos, proyectos vagos, sin organización práctica y uniforme para aunar las fuerzas.
La Junta directiva se propuso desde el primer momento no que no fuera esta asamblea una reunión que produjese un acto pasajero de entusiasmo, sino que cada uno de los representantes al regresar a su población, llevara conocimiento de lo que se adoptara, y quedase constituido en apóstol de las ideas aquí resueltas, para marchar de común acuerdo a unas mismas ideas, a unas mismas prácticas.
Lo mismo ha sucedido respecto al modo de activar las resoluciones de estos trabajos. Una sola cosa han adoptado de los extranjeros, y ha sido el evitar las discusiones, origen muchas veces de que se inutilicen los trabajos y proyectos más sabios y eficaces, pero dando al mismo tiempo a los representantes la libertad de exponer por escrito las observa- <*6*> ciones que creyeran convenientes a los trabajos, o más bien a las conclusiones propuestas por la Junta y aceptadas por la mayoría de los representantes.
Con este criterio, se había pensado en un principio, como se propuso en el programa, que estas sesiones fuesen por secciones, y cada uno de los representantes se asociará a la sección que más le placiera; allí se hubieran leído los trabajos todos, se hubieran formulado los proyectos sin discusión, y luego cada representante hubiera podido presentar por escrito las adiciones que le pareciesen, y que la Junta hubiese aceptado o no.
Pero desde luego se vio el inconveniente que esto presentaba, atendidos los pocos días (además) con que se contaba porque, en primer [lugar], todos venían con el interés de saber los proyectos presentados, y sucedería que el de cada sección hubiera ignorado los trabajos de las otras, y aunque en el último día se hubiesen leído todas las conclusiones, hubiesen tenido que adherirse <*7*> a ellas sin casi tener conocimiento de lo que se trataba, a no ser que además de las reuniones particulares se hubiesen tenido otras generales, para repetir lo mismo, y duplicando el tiempo.
Por esto, pues, y en interés de los mismos representantes, se resolvió que se diese cuenta de los trabajos en sesiones comunes, que se manifestaran las conclusiones adoptadas en los trabajos que no estuviesen completos, que se propusiesen los trabajos del todo adoptados, con la facultad en los representantes de que luego pidieran por escrito las adiciones [u] otras variaciones convenientes, para [que] luego las comisiones ejecutivas estudiasen las observaciones, antes de ultimar y ensayar los trabajos.
Asimismo se propuso que los que presenten trabajos...
Tal es el orden que se ha propuesto, y que no dudamos sea de la aprobación de la asamblea, para evitar tropiezos y dilaciones.
Comenzando, pues, por el primer trabajo, se titula este la “Vanguardia de Cristo”; su objeto la frecuencia de sacramentos.
Su autor manifiesta las más firmes convicciones. Desde la modesta cátedra manifiesta las más firmes convicciones de su realización; y sus resultados; de los resultados no hay que dudar; en cuanto... <*8*>
No siendo posible dar un extracto de las consideraciones que expone, leeremos algunos párrafos de ella...
La Junta, a pesar de las convicciones del autor, prevé bastantes dificultades, y como veréis en las resoluciones que dirá el presidente de la sección, lo deja a la realización de algunas asociaciones que quieran bajo la aprobación de la Junta ensayarla.
2.º Proyecto
El 2.º proyecto titulado: Medios de fomentar...
Creo que sin necesidad de molestarles leyendo, podré dar una idea clara del proyecto.
Es más bien que una asociación, es una idea ingeniosa, que puede poner en práctica, dice, o la Asociación del Sagrado Corazón, u otra análoga. Consiste en que la asociación ponga un cepillo, el cual se dé a conocer en revistas, con el objeto de que lo que allí se recaude <*9*> se invierta.
La Junta sin dejar de reconocer este medio ingenioso, no deja de entrever las dificultades de su admisión en muchas parroquias; y por lo tanto, sin rechazarlo, no tiene inconveniente en recomendarlo a las asociaciones dichas, si un día creyeren conveniente ensayar.
3.º Consejo diocesano
Este proyecto (anónimo también) tiene por objeto la creación de un consejo, la vela nocturna.
La Junta ha aprobado el proyecto, pero como quiera que existe ya una aprobación del Excmo. Señor Obispo facultando a los directores espirituales de la Adoración de Tortosa, acuerdo que se publicó en el Boletín de 10 de marzo pasado, para que la propagara con iguales facultades que la de Tortosa, debiendo dar cuentas las secciones cada año de los fondos, personal, estado, y debiendo ser visitadas por las mismas, la Junta ha resuelto remitir a dichos directores el proyecto resumiéndolo, por si lo aceptara; y en este caso, así como la Junta acepta y manda, propone la adhesión de la <*10*> Asamblea al fomento de la Vela nocturna, así recuerda la adhesión al proyecto, si es aceptado y aprobado por el obispo.
4.º Centros eucarísticos
Es cierto que muchas prácticas no se extienden porque falta impulso permanente en ellas. El proyecto va a esto; y leeremos sus párrafos principales.
Con todo, como abarca tantas fases, la Junta suspende la admisión, o más bien el ensayo; con todo, si un día ella lo resolviera, espera la adhesión de la...
5.º Corte diocesana.
Tiene por objeto la exposición continua, repartida en la diócesis; y una práctica nueva.
Como no es larga se leerá.
6.º Trelles. <*11*>
7.º Blasfemia
Es un trabajo muy bien escrito, pero los medios que propone son de difícil ejecución.
8.º Blasfemia y sanción
Tiene por objeto el proponer una asociación.
9.º Este en lugar de una asociación, propone la federación.
10.º Hace valiosas observaciones que la Junta tendrá presentes respecto a la piedad y blasfemia.
Limpieza. <*12*>
11.º Recomendar las Casas de ejercicios.
Tales son, señores, los trabajos y tal es la idea que la Junta ha formado respecto de ellos.
Solo falta para ultimarlos la adhesión de los representantes, ya para los trabajos que hayan de ensayarse pronto por la comisión que el señor obispo nombre para su ejecución, ya para aquellos de los cuales no se haya formulado más que las conclusiones; todo lo cual hará el señor [?] para la adhesión de ustedes.
El Colegio de San José, deseoso de dar algún descanso a las pasadas sesiones de estos días, y como un tributo de afecto a los representantes, les ofrece una ligera velada literario-musical [?], que tendrá lugar un sábado a las 7 ½, y que será con suma puntualidad, por lo avanzado de la hora en que se empieza y que no ha podido ser otra.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 89, págs. 1-2
Título de discurso
Discurso
preparado para la apertura del curso 1864 a 1865, en el Instituto de Tortosa, por don Manuel Domingo Sol. <*2*>
Discurso sobre la importancia de la Historia sagrada.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 90, págs. 1-42
Historia sagrada
¿Será preciso, en fin, señores, enumerar todas las cuestiones científicas, solventadas por la historia sagrada, para hacer resaltar su importancia científica? ¿Tendré que recordar las diferentes dudas y opiniones, tanto físicas como naturales, que han ocupado el estudio y han consumido el tiempo de infinidad de sabios y que, sin embargo, están descritas, expuestas y proclamadas con la mayor sencillez en las páginas gloriosas y compendiosas de la historia sagrada?
La unidad y trinidad de la raza humana (convertida hoy en axioma), la certeza de una inundación general, el origen y la multiplicación de las lenguas, la forma de los gobiernos primitivos en la sociedad y en la familia, el origen de la idolatría y mil y mil cuestiones que han hecho caer en las más humillantes aberraciones a tantos sabios, que han querido prescindir, o han aparentado despreciar, cerrando los ojos a la luz de este faro luminoso, están enunciadas (falladas) y descritas en esta historia, sin el aparato de la vanidad, con una sencillez majestuosa, con el carácter de la verdad.
Y si para mayor abundamiento de esta materia quisiéramos extendernos en la legislación de este pueblo que, aunque circunscrita a circunstancias y a un objeto particular, ha servido para norma de muchos pueblos; las reglas de buen gobierno y los consejos dirigidos tanto a los que se sientan en la cumbre del poder, como los que tocan al último eslabón de la sociedad, entonces tendríamos más completo aunque no acabado de...
No me extrañan ya, señores, aquellas palabras de <*2*> un celebre protestante, el cual decía: “Cuando yo quiero recrear mi imaginación con el recuerdo de algunos hombres grandes, el primero que me ocurre a la memoria es Moisés, el segundo Moisés y siempre Moisés”.
Concluyera ya, señores, pero no puedo dejar de apuntar, cuando menos, la importancia de este pueblo bajo el aspecto literario.
¿Pero podré recorrer, señores, este vasto y ameno campo? ¿Cómo penetrar en este... que no han podido sondear los profundos genios de Chateaubriand, Berriozabal y...?
El solo tejido de los acontecimientos de este pueblo, a quien Dios, etc. (considerados en su conjunto su origen, su engrandecimiento y sus extraordinarias vicisitudes y desgracias) nos presenta una novedad, una belleza histórica maravillosa, cual no se encuentra en ninguna otra nación de los pueblos conocidos.
Si atendemos a su principio veámosle nacer de un solo hombre, padre de los creyentes, que en virtud de una promesa del cielo emprende un viaje largísimo a un país del que se ha de enseñorear su descendencia, numerosa como las estrellas del firmamento y las arenas del mar; singularidad muy significativa, señores, porque de ninguna otra nación se lee cuál fuese el primer hombre de ella. El primer caudillo, etc. Las vidas de los Patriarcas, que se pintan a nuestros ojos con los colores más <*3*> hechiceros y que forman los encantos de los primeros... iluminan la infancia de este pueblo, no permitiéndonos ignorar cuanto concierne a su desarrollo sucesivo; mientras los principios de la mayor parte de las naciones están envueltos en una densa noche, en la cual se anda a tientas como ciegos por calles desconocidas.
Un tejido de aventuras admirablemente dispuestas por las Providencia, lleva a Egipto a la familia de Jacob, verificándose esta trasplantación con todo el enredo, la ternura y el interés de un drama. Setenta y cuatro personas, que son el germen fecundo de las doce tribus, no desaparecen ni se confunden entre la muchedumbre de los egipcios, multiplicándose con una velocidad asombrosa hasta causar recelos y temor a la nación en que habitan, como lirio entre espinas, como la luna entre las tinieblas de la noche; bellísimo contraste, cuyo resultado era una guerra entre el Dios, que desencadenando los torbellinos de su ira omnipotente proteja la virtud afligida, y el obcecado Egipto que inhumanamente le perseguía. Una política aviesa convierte la hospitalidad en duro cautiverio, que ofrece al corazón un espectáculo sobremanera interesante; porque interesantes y patéticas <*4*> son las lágrimas y suspiros de todo un pueblo que, pálido y consumido por el hambre, aherrojado y atormentado por la más bárbara tiranía, emplea sus extenuados brazos en fabricar para sus verdugos ciudades y fortalezas, donde las madres egipcias alimentan a su dichosa prole con el sudor de los cautivos, mientras las madres hebreas arrojan a la corriente del Nilo los frutos de sus entrañas. Pero son muy breves y fugitivas las alegrías del impío. La escena se ha cambiado: el ángel de la muerte pasa su cuchilla por el cuello de todos los primogénitos de Egipto, en tanto que Israel con el bastón de peregrino, está cenando un cordero en medio del más puro regocijo de triunfo, porque ve hecho pedazos sus hierros opresores.
Considerad esa cena, y veréis lo que en literatura se llama una imagen, pero bella y grandiosa, sublime, si se atiende al gozo, a la actitud, al vestido, a la prisa de un pueblo de tres millones; en tanta diferencia de edades y muchedumbres de gentes, como que no hay más que un corazón, un alma, un pensamiento: miradlos; todos están <*5*> en pie, comen una misma cosa, todos como viajeros; hasta la acción y premura es idéntica en todos. ¿En qué nación del mundo se ha visto esa admirable unidad, que ahora notamos en esta?
¿Y qué grandezas no presenta su viaje por el desierto sembrado de prodigios? Nada diré del paso del mar Rojo, porque ¿quién no ha admirado mil veces la sublimidad de este paso en el cántico de Moisés, y en las alusiones y pinturas de los poetas sagrados?
Ah! lo sublime se encuentra en la travesía de ese desierto, cada uno de cuyos pasos marca un recuerdo, cada estación un acontecimiento.
La consternación del hambre, del hambre en un pavoroso desierto, la impaciencia, las murmuraciones, la desesperación de todo un pueblo, la lluvia de un alimento celestial, la sed abrasadora y el agua milagrosa, el conflicto de la guerra y la victoria debida al fervor de una plegaria, el desaliento y la confianza que se suceden como las olas del océano, la columna gigantesca de fuego que capitanea cuarenta años en la lobreguez de la noche y desierto silencioso a una nación peregrina, son <*6*> objetos demasiado sublimes para que me detenga en señalar su altísima grandeza que, causando asombro profundo, deleita sobremanera; (como que es una muy noble propiedad de nuestro ser, hallar dulce embeleso en la exaltación y arrobo de la mente, y en la conmoción grave, respetuosa y solemne, nacida de la vista de lo solemne y extraordinario).
Aquella muchedumbre en movimiento ha caminado unas jornadas.
Llegan a la mitad de la peregrinación; el Eterno quiere reanudar su pacto con la humanidad; aquella multitud sentando sus tiendas, se apiña silenciosa alrededor del Sinaí; y ved a ese mismo hombre que... que baja de las incendiadas alturas: sus manos sostienen sobre el pecho una tabla de piedra; su frente despide dos destellos de fuego, su rostro irradia las glorias del Señor; el terror de Jehová le precede, y allá en el horizonte se extiende majestuosa la cordillera del Líbano con sus nieves eternas y sus cedros que se pierden en las nubes. Arrodillada al pie de la montaña, sobre cuyas cimas estallan el trueno y el rayo, la asombrada posteridad de Jacob vela su cabeza temiendo ver a Dios y morir. Pero los true- <*7*>nos enmudecen, y he aquí que resuena una voz majestuosa, cuyo eco imponente repiten las...
Y esta voz universal dirigida a todos los pueblos del universo, les dicta sus deberes, les señala sus... y sobre aquella montaña...
¡Cuán misterioso y sublimemente poético no es ver esa espléndida antorcha en un desierto! ¡En un desierto el foco de celestial sabiduría! ¡En un desierto el inestimable tesoro de las tradiciones antidiluvianas! ¡En un desierto la clave de toda la historia antigua, la única explicación del universo! ¡Y esto cuando la mentira y la ignorancia tienen levantado sobre todo el orbe su trono de oscuridad!
Hasta la inconstancia, la volubilidad, la ingratitud y perfidia de esa numerosa turba peregrina, son una belleza de la sagrada historia, porque pintan la flaqueza del humano linaje, y porque nos permiten observar esa unidad grandiosamente bella de afectos, esa unidad, si es posible decirlo, de tribulación y de llanto. (No ya mil ni cien mil gentes, sino una nación entera de niños y de ancianos, de mujeres y de robustos guerreros, párase y camina, se regocija y suspira, peca y se convierte, padece y triunfa, es castigada y premiada como si fuese una sola persona).
Si le vemos llorar, por espacio de treinta días, la <*8*> muerte de Aarón y de Moisés en las llanuras del Hor y del Nebó, se nos figura una amorosa familia de hermanos, que [se] reúnen en una habitación oscura para mezclar sus lágrimas por la pérdida de una madre como grupo de dolientes estatuas colocadas sobre una tumba, cuya actitud...
Si en...
Pero en la imposibilidad, señores, de recorrer todos los eslabones de la cadena histórica de este pueblo, para contemplar la novedad de acontecimientos, la unidad de sus afectos, permítaseme, al menos, recordar aquel en que el formidable... <*9*>
Y si del conjunto de estos pasajes, si de sus bellezas históricas pasamos a analizar cada uno de sus pasajes, las producciones de sus inspirados personajes enlazados necesariamente con la historia de este pueblo, no podríamos menos [de ver] en ella una fuente inagotable de la más bella poesía.
Y si no, qué elevó más que nada el vuelo de la rica imaginación del Autor de los mártires y del Genio del cristianismo, sino el estudio asiduo y primario de las figuras sagradas.
¿Cuándo brilló más el genio de Milton, sino cuando toma por base de la poesía la primera caída, los episodios de esta historia?
¿Cuándo no fecundizaban las imágenes de Fenelón y de Bossuet las imágenes de pinturas de los profetas?
¡Qué mina tan rica para el poema épico no ofrecen las guerras de Israel y las de los Macabeos!
A la elegía, etc.
En fin, señores, si me fuera posible reuniros aquí las sublimes tristezas de Jeremías, las concepciones divinas de Isaías y Ezequiel y del autor del Apocalipsis, si pudiera presentar de golpe a vuestra imaginación las heroínas incomparables de este pueblo, sus caudillos, y sus jueces, sus reyes y sus profetas, y los hechos todos que son como el magno... que mueve el brazo de la indignación <*10*> de Dios a sus premios o castigos, nuestro entendimiento deslumbrado no podría menos de reconocer que las páginas de esta historia son una primavera eterna para la más sublime y elevada poesía.
Ahora bien, señores, siendo verdad tanta belleza... <*11*>
Ahora bien, pues, señores, siendo verdad tanta belleza, ¿cómo puede explicarse este espíritu... de oposición, que en tiempo no remoto, se levantó contra estas páginas salvadoras?
Ah! Se ha dicho que no hay verdad, por brillante que sea, que no esté fuertemente combatida; y de aquí que los llamados enciclopedistas del siglo pasado, tomando por objeto de sus tiros la historia sagrada, se pusieron como en connivencia, para asestar contra ella.
Y [la] filosofía y la historia; y echando mano de una sofistería filosófica, y adulterando la historia, y haciendo alarde de conocimientos profundos en la... y canonizando las cronologías y las... genealogías de fenicios, caldeos, e indios... y con infundios de Moisés sobre cronologías y con los zodiacos, levantaron una pirámide o montaña... [ continúa en la p. 13] <*12*>
* * *
¿Qué inspira sus mejores... al autor de los mártires y del genio del cristianismo, más que los episodios de los libros sagrados? ¿Dónde brilló más el Tarso que cuando tomó por base de sus...
Cuánto no fecundizaban la imaginación del Fenelón los pasajes del...
¡Qué mina tan rica y prodigiosa para el poema épico, las guerras de...!
Cuánto...
Las Lamentaciones de Jeremías, los Cánticos de Salomón...
En fin, señores, las exposiciones vivas, de fervor, de la historia sagrada sirven para todos los... <*13*>
* * *
de opiniones barnizadas con la más mordaz sátira, que parecióles conseguir o alcanzar un triunfo aparentemente momentáneo.
Pero pasaron aquellos días: el progreso de las ciencias se ha encargado de pulverizar esa colosal pirámide levantada en los desiertos de Egipto, y todas sus brillantes objeciones desaparecieron al calor de una crítica... y de una..
Y esto...
Pero pasaron aquellos días, y toda esa espantosa pirámide de objeciones y de sofismas, se ha desplomado sepultando a sus fabricadores de ella y cubiertos con el manto del desprecio y de la compasión.
Y desde entonces, su nombre se repite con entusiasmo y respeto: la historia sagrada, la Biblia; ella es la estrella polar, a la cual dirigen sus ávidas miradas, para seguir rumbo certero en medio del proceloso piélago de dudas y de...; <*14*> ella es el histórico alimento de la inteligencia; páginas, en fin, salvadoras que adornan la biblioteca del sabio, que se encuentran en el modesto taller del artesano.
Por esto, sin duda, el gobierno de S. M. en su alto criterio ha querido que, además de las nociones elementales de la 1.ª enseñanza, se asignara un curso, para que ocupara un lugar preferente entre las asignaturas de la segunda, para que fuera puerta, que es la puerta de la historia general y de la geografía, y para que fuera más sólido ese cimiento, cuya historia, cuyos preceptos y ejemplos deben ser el báculo seguro con que debe apoyarse el hombre, si quiere seguir con paso firme los resbaladizos derroteros de la vida.
He concluido, señores, pero antes de... no puedo... <*15*>
Pero esta importancia de la historia sagrada se hace más palpable y hasta más interesante si... nuestras miradas al campo y al orden de conveniencia científica.
En medio del nebuloso horizonte de las primeras edades.
Pero lo cierto es, señores, que esta...
Y los persas...
Y la mayor parte de los pueblos nos presentan un espacio casi infinito para poder colocar la historia de sus dioses y semidioses, de héroes... y de generaciones humanas.
Por eso Varrón se veía etc., al querer sondear este resbaladizo y sin fondo.
Pues bien, esta oscuridad desaparece, etc., y la división de Varrón no tiene lugar en esta natural, racional, y ordenada y sencilla descripción de sus hechos. <*16*>
La cifra de Moisés conforme en todo con las observaciones de la...
Ha sido constituida, etc.
Los hechos sencillos de sus páginas, que enlazados al pie de trono de Dios forman la cadena más sencilla, ordenada y racional, que...
Y que son la única explicación del universo, le libra de toda sospecha de falsedad y no admite entre sus descripciones ni el mito ni la fábula.
Los cálculos y la división de este grande hombre, depurados por el crisol de la más escrupulosa crítica, y hasta de la sátira más mordaz, es el único faro, etc.
Si no enlazamos...
Al delinear Moisés los puntos a do fueron a establecerse las familias de Noé, nos describe los lugares donde se fijaron, los nombres que tuvieron y hasta muchas de sus ocupaciones y carácter; pues bien: el resultado de las lenguas y la comparación de los hombres ha probado... <*17*>
Y mil y mil dudas anieblan el entendimiento de estos claros ingenios, dignos de mejor suerte. Y bien, ¿quién nos desentrañará hoy estos misterios, quién nos resolverá estos problemas, quién nos aclarará estas dudas? ¡Ah! El niño con sus balbucientes labios.
Prolijo fuera, señores, y faltaría a la verdad de lo indicado en un principio, si me extendiera como desearía y me fuera fácil en hacer ver la importancia de la historia sagrada en el orden religioso, y el caos de tinieblas que rodeara al orden moral, sin esas páginas salvadoras, que sobrenadando en medio de las borrascosas tempestades de la ignorancia y de las pasiones, han llegado felizmente hasta nosotros, y llevando en su despejada frente el sello de una inalterable...
Baste, sí, recordaros aquella expresión célebre de Rousseau, cuando comparando las verdades de la Escritura con los dogmas de los filósofos de todos los siglos separados de esta pura fuente, llamaba a estos turba de charlatanes y licitadores de géneros averiados en medio de una plaza pública.
Expresiones atrevidas, contundentes, y que en boca de este filósofo, tienen más peso, o cuando menos más interés que todas cuantas pruebas pudiera ofrecer a la consideración de muchos. <*18*>
Pero este interés de la historia sagrada sube de punto, y se hace más palpable, si... al campo o al orden de conveniencia científico.
Ella es la llave que nos abre la puerta del anchuroso campo de los conocimientos de la historia antigua; ella es la que en medio del nebuloso horizonte de las primeras edades arroja una luz brillante para distinguir al reflejo de su claridad el origen primitivo de muchos pueblos; ella es la vara de oro constante e infalible para medir la cronología de los tiempos, la antigüedad del mundo y la duración y caída de los primeros imperios; la que con sus expresiones sencillas encierra como un germen la exposición de cuanto la ciencia de la... va arrancando a los hondos y avaros abismos de la naturaleza.
Ante todo, señores, en el orden de la historia y cronológico, no sé por qué debilidad, hija sin duda del corazón humano, han pretendido los pueblos hacer datar su existencia desde siglos sin principio, y hacer contar entre sus reyes una cadena infinita de generaciones; quizás este principio de inmortalidad que el hombre siente dentro de sí mismo le ha hecho avergonzar de la brevedad de su existencia, y pareciole que amontonando sepulcros sobre sepulcros, ocultaba el vicio pri- <*19*>mordial de su naturaleza, y que añadiendo la nada a la nada conseguiría formar una eternidad; no recordando que, como ha dicho muy bien un sabio moderno, cuanto más alta es la pirámide fúnebre, más disminuye la estatua viva colocada en su vértice; y que la vida parece mucho más pequeña cuando el enorme fantasma de la muerte la levanta en sus brazos. <*20*>
Moisés.
Prolijo fuera, señores, y faltaría a la verdad de lo indicado en un principio, si me extendiera como deseara y me fuera fácil [sobre] la importancia de la historia sagrada en el orden religioso, y en hacer palpar el caos de dudas y de tinieblas que... al mundo en el orden moral sin esas páginas salvadoras, que sobrenadando en medio de las desechas tempestades...
Baste, sí, recordar aquella expresión célebre, contundente y atrevida de Rousseau, cuando...
Expresión atrevida y contundente que, en boca de este filósofo, tiene más peso, o cuando menos más interés que todas cuantas consideraciones pudiera presentar a la consideración de muchos.
Pero esta importancia de la historia sagrada sube de punto y si trasladamos nuestra consideración al campo o al orden de conveniencia científica. <*21*> Ella es la llave de oro que nos abre las puertas al anchuroso campo de conocimientos de la historia antigua; ella es la que en medio del intrincado y nebuloso... de los... arroja una luz brillante para distinguir al reflejo... el origen primitivo de los pueblos; ella es la vara de oro constante e infalible para medir la cronología de los tiempos, la antigüedad del mundo y la duración y caída de los primeros imperios; la que con sus expresiones sencillas y misteriosas... encierra, como un germen, la exposición de cuanto la ciencia de la geología va arrancando a los hondos y avaros abismos de la naturaleza.
Y ante todo, en el orden histórico, señores, no sé por qué debilidad, hija sin duda del corazón humano, han pretendido los pueblos hacer datar su existencia desde tiempos y siglos inmortales sin principio, y contar entre sus reyes una cadena infinita de generaciones.
El principio de inmortalidad que el hombre siente dentro de sí mismo le ha hecho avergonzar de la brevedad de su existencia, y pareciole que amontonando sepulcros, ocultaban el vicio primordial de su naturaleza, y que añadiendo la nada a la nada conseguiría formar una eternidad. No recordando, sin duda, que, como ha dicho un sabido moderno, cuanto más alta es la pirámide fúnebre, más disminuye la estatua viva colocada en su vértice, y que cuanto, etc.
Pero lo cierto es, señores, que esta debilidad, este deseo de inmortalidad ha ennegrecido y [puesto] <*22*> a cubierto con denso y oscuro velo al desnudo y... velo de la historia y ha derramado la duda y la oscuridad en el entendimiento de los historiadores, y ha sembrado de dificultades el campo de la crítica y la...
Los indios cuentan por millones los años de sus fogues o edades; los vanidosos egipcios citan una lista interminable de las dinastías de sus reyes, que no pueden abarcar sino millares de años y los... envuelven sus... en una... imperturbable de, etc.
Por esto el celebre Varrón se veía obligado a clasificar la historia de todos los países, en tiempos modernos, antiguos y fabulosos, puesto que la ignorancia, le... hacía vacilar el paso al querer sondear el abismo que...
Pues bien: nada de esto acontece en la historia sagrada, y la división de Varrón no tiene lugar en esta.
Pero esta oscuridad, esta duda, este oscuro horizonte desaparece completamente en el despejado campo de la historia sagrada.
La cifra de Moisés conforme en un todo con las observaciones de...; ha sido constituida como el único principio inconcuso, como el... para medir y apre- <*23*>ciar debidamente la antigüedad del mundo y...
Los cálculos y división de este grande hombre es el único faro que nos ha quedado para distinguir al resplandor de su luz las cenizas de muchedumbre de generaciones y que contemplamos como animadas a través de tantos siglos, y para comprender las primeras semillas de los pueblos que hoy registra el mundo.
De modo que la ciencia histórica...
Los hechos sencillos de sus páginas, que enlazados al trono de Dios...
Además la ciencia cronológica, la historia sagrada sienta el origen de los imperios antiguos, y nos es lícito entrever los...
Aún más: el fondo de la realidad que se encuentra tras el embrollado... De muchos pueblos, tras la montaña de la superstición y de la ignorancia, el hilo de la mitología y de la superstición se pierde completamente embrollado, si no lo aplicamos a esta piedra de toque.
De modo que podemos decir que merced a la historia sagrada viene a desentrañarse, y las fábulas, etc.
Y si no veámoslo por un momento. Al trazar y delinear Moisés los puntos donde fueron a establecerse las familias de Noé, nos señala a los descendientes de Caín extendidos por...
A los...
A los...
El Fobrú de los indios no es otro que Noé.
El Neptuno... <*24*>
De modo, señores, que es preciso buscar que en el orden de la ciencia histórica, tanto la cronológica como la concerniente a la veracidad de los hechos, como al origen de los pueblos...
Así como las...
Para la historia natural y la ciencia geológica, la historia sagrada es el primer libro. <*25*>
La geografía le tributa a la historia sagrada los honores de la primacía pues, aunque indirectamente, es el primer libro que traza con exactitud, y señala con claridad los límites de los pueblos, la situación de los países, el carácter de los habitantes... de sus producciones.
Es una cosa particular, y que debe llamar nuestra atención, dice M. Court de Gibelin (en su mundo primitivo), que enseñando Moisés a los israelitas su propio origen, ha trazado al mismo tiempo con mano maestra, la primera carta geográfica conocida, resto precioso de los conocimientos antiguos, el cual en vano buscaríamos a peso de oro entre los indios, chinos y mexicanos; aunque los poco reflexivos la desprecian por hallarse en la obra de un legislador, el cual, mirado no más que como un hombre ordinario, debería asombrarnos por su profunda inteligencia en las artes y en las ciencias, reuniéndose en él con la ventaja de historiador la de sublime poeta.
En la narración de Moisés, dice M. Pluchet, etc. <*26*>
Aspecto religioso
¿Será preciso detengamos nuestro paso para examinar a la luz de un examen imparcial la importancia de la historia sagrada bajo el aspecto religioso? ¿Será preciso poner en parangón y... todos los puntos de contacto bajo los que pueden entrar en comparación con los demás? No, esto fuera hacer una apología de la religión, y no es mi ánimo el..., y sería también ajeno a mi proposición.
No, examinados tan solo, y rápidamente, los puntos más culminantes que se ofrecen a nuestra consideración, sin necesidad de entrar en comparaciones y mirándolo de un modo general; y desde luego, podemos ya asegurar, sin temor de ser tachados de atrevidos, que sin el conocimiento de la historia sagrada, el mundo en el orden religioso y moral fuera un caos.
Cuando los hijos de Noé (950 años) reunidos en los anchurosos y fértiles campos de Sanaar concibieron aquel proyecto colosal, para hacer imperecedera a la memoria según su intento, la Providencia divina dispuso humillar aquel orgullo, tributo de la debilidad humana, y arrojando en medio de aquella hormigueante y valerosa muchedumbre, como la manzana de N... y la confusión y la más humillante... a las setenta familias de Noé a <*27*> horizontes nuevos y desconocidos, y multiplicándose aquellas tribus nómadas, se vieron obligadas a extenderse aquellas generaciones, empujándose sucesivamente hasta los confines de la tierra, bien como las olas del mar se impelen unas a otras hacia la playa desde el centro inmóvil del océano.
Pero en medio de aquella división general de lenguas y... un solo lazo les unía, en un solo punto abatían su entendimiento; era el lazo de sus creencias religiosas. La creencia y caída del primer hombre, la inmortalidad del alma, la precisión de los sacrificios, y el castigo de la humanidad en el diluvio, cuyas huellas estaban marcadas en toda la... formaban un conjunto y una unidad de ideas consoladoras, capaces...
Aquellos Patriarcas, eternos como las encinas de los montes, como [?], sencillos como cantaban estas verdades con sus flautas pastoriles, y grababan en el corazón de sus infinitos hijos, durante los... y las perpetuaban con caracteres vivientes, o en los nombres de sus hijos, o en las cortezas de los árboles.
Pero, ah!, pasaron pronto estos días felices; las pasiones del hombre, etc., la soberbia...
Y estas verdades primitivas y salvadoras quedaron desterradas o cuando menos oscurecidas y desfiguradas con fábulas ridículas, o con mitos <*28*> incomprensibles. Y desde entonces la divinidad quedó a merced de la veracidad de un filósofo, del caprichoso despotismo de un tirano, o del [?] y fanatismo de cada pueblo. Y el monstruoso culto de la Vaca Isis, o del... del fuego, y reemplazó al único y sencillo homenaje del espíritu y del corazón... Le ocuparon el lugar.
Y los sacrificios humanos inmolados en obsequio de Baal, y las... sustituyeron a los sencillos homenajes de Abel y de Enós, y a las primicias de los frutos y al sacrificio de los corderos.
El fatalismo.
Las ideas de inmortalidad.
El genio de las pasiones había apresurado sus alas... y se... con marcha triunfal por el universo; y el negro manto de la ignorancia... había logrado echar sus iras todas las...
Y los padres, etc.
Y este hubiera sido, señores, el estado eterno del mundo bajo el aspecto religioso y moral, si un rayo de luz dispuesto y arrojado por la Providencia, no hubiese venido a iluminar ese caos de aberración y de tinieblas. Un hombre, una familia, un pueblo fue el destinado para reanudar la cadena de oro que unía a la humanidad con Dios, para ser el depositario sagrado de las verdades primitivas.
Y este pueblo encerrado primero en muy reducido círculo, y más extendido después, fue dado a conocer a los egipcios, a los <*29*> amorreos y cananeos, a los habitantes de... y habitando entre los babilonios y los persas, y los medos, y admirado de los griegos, y descubierto por los romanos fue, digámoslo así, como la semilla que fecundara después, produjera sus frutos...
Fue como la chispa de es...
Este pueblo, pues, señores, sus admirables vicisitudes, sus glorias y sus castigos providenciales; la historia [de] este pueblo único faro de verdad y... forma el admirable tejido de la historia sagrada, de estos libros, sagrado (constante) objeto de un pueblo, y de la admiración de todos, sin los cuales la humanidad anduviera a ciegas en el escabroso derrotero de las verdades religiosas y sociales.
Pero la importancia de la historia de este pueblo, la luz de las verdades por él conservadas, aparece más brillante, si (evocamos a la memoria) ponemos en parangón y bosquejamos, aunque sea como de paso, los sistemas o el conjunto de aquellos dogmas engendrados y proclamados por los genios más grandes de la humanidad.
Zoroastro contaba por la virtud más mentiras [?]...
Las leyes de Menos declaraban infame al que no pudiese contar con un amigo.
Solón convertía el [?] en ley.
Los unos parecían olvidar a un Ser supremo en sus leyes; <*30*> otros nos representan a Dios...
Al contrario, abramos con imparcial mano las páginas de la historia sagrada, ¿y cuál es el espectáculo que se ofrece a nuestra vista? ¿Que deslumbra el entendimiento y arroba al corazón? Ah! desde el principio sin principio que descansa tranquilamente en la eternidad, va...
Pero si desde la colección incompleta, oscura e... de sus dogmas religiosos y de sus verdades morales nos fijamos en la duda, en la oscuridad que rodeaba a sus más claros ingenios, ah! nuestro corazón por instinto se dirigirá hacia las páginas sagradas para encontrar una solución satisfactoria a las mil y mil dudas con que el entendimiento del hombre tropieza y que distingue con la pálida luz de su razón en medio del abismo que le rodea.
Cicerón, aquel genio colosal, aquella boca de oro, aquel... que admiramos aún en medio de sus sensibles contradicciones y de sus humillantes caídas, cuando desde la altura de su filosofía y con su <*31*> vista de águila contemplaba los seres de la creación, su unidad admirable, sus cualidades, su armonía constante en sus movimientos y cualidades, y observaba después al hombre, y veía sus movimientos y cualidades tan en desvergüenza con la brillante armonía de los demás seres de la creación, no podía comprender por qué incomprensible destino solo el hombre era exceptuado de esa ley tan necesaria al orden, y a la paz, y ventura de los seres; desconocedor de este dogma, de este misterio, sin el cual, según la bella idea de Pascal, el hombre es más incomprensible de lo que este misterio lo es al hombre, y agitado por sus mismas ondas, como forzado por la misma [?] y ... pronunciaba estas solemnes palabras con la gravedad de un oráculo: El hombre no ha podido salir de las manos del Creador en el estado en que se encuentra: la humanidad ha debido de tener una caída.
Filosofo de Roma...
Aristóteles. <*32*>
¿Pero será preciso, señores, detengamos nuestro paso para examinar a la luz de un examen extenso y minucioso, la importancia de la historia sagrada bajo el aspecto religioso? Tendremos que descender a detalladas comparaciones, y señalar todos los puntos bajo los que puede entrar en parangón con las demás para hacer resaltar...
No: esto sería más propio de una apología de la religión; pero no es mi ánimo descender a este terreno, y fuera al mismo tiempo ajeno a mi proposición.
Baste, sí, examinemos tan solo, y rápidamente, los puntos más culminantes que se ofrecen a nuestra consideración, y mirándolo de un modo general; y desde luego podemos asegurar, sin temor de pasar por atrevidos, que sin el conocimiento de la historia sagrada, el mundo en el orden religioso fuera un caos.
Cuando los hijos de Noé, señores, reunidos en los anchurosos y fértiles [campos] de Senaar, concibieron aquel colosal proyecto que hiciera imperecedera su memoria, la Providencia dispuso humillar aquel orgullo, tributo de la debilidad humana, y arrojó <*33*> en medio de aquella hormigueante, cavilosa y animada muchedumbre la manzana de la división y la confusión más humillante obligó a las 70 familias de Noé a dirigirse hacia horizontes desconocidos, y multiplicándose aquellas tribus nómadas, empujándose sucesivamente hasta los confines de la tierra, bien como las olas del mar se impelen unas a otras hacia la playa, desde el centro inmóvil del océano.
Pero en medio de aquella separación general, un principio de unidad abrigaba su seno, una sola luz abarcaba sus inteligencias, un solo lazo les unía; era el lazo de las creencias religiosas. La creación y caída del primer hombre, y la idea de su futura reparación, la inmortalidad del alma, la pureza de los sacrificios, el castigo de la humanidad en el diluvio, cuyas frescas huellas estaban todavía marcadas con el sello de la indignación de Dios, y otras verdades fundamentales formaban un programa de verdades.
Aquellos Patriarcas, eternos como el monte Ida, de cabellos blancos como las encinas del Gargano, sencillos como las palomas de sus desiertos, <*34*> cantaban estas verdades con sus flautas pastoriles, y las grababan en el corazón de su numerosa prole, al pie de los árboles de un bosque, o durante las veladas de sus ganados, y en lo apacible de la luna; y las perpetuaban con caracteres vivientes o en los nombres de sus hijos, o en las cortezas de los árboles.
Pero, ah!, pasaron pronto aquellos días felices, y las pasiones del hombre fascinadas por el brillo de los objetos exteriores, traspasaron la... barrera que hasta entonces les detenía; la humanidad, rompiendo el hilo de la tradición, se complació en ir arrancando una por una las flores de la corona de ciencia y de pureza que el Señor les había tejido (y ni los tristes monumentos de la justicia del Creador que todavía no estaban enjutos fueron capaces de detenerla).
Y estas verdades primitivas y salvadoras quedaron desterradas, o cuando menos oscurecidas con fábulas ridículas o con mitos incomprensibles. Y desde entonces la divinidad quedó a merced de la vanidad de un filósofo, del despotismo de un tirano, o del capricho y fanatismo de cada pueblo.
Y el monstruoso culto de la vaca Isis reemplaza al puro y sencillo tributo del espíritu y del corazón; y los sacrificios humanos inmolados a Baal, sustituyeron a los homenajes de Abel y de Enoc; y las víctimas de niños a las ofrendas <*35*> de los frutos y de las primicias de la tierra. El sombrío fatalismo pesaba con mano de hierro sobre el corazón del hombre; el genio del mal había batido sus alas y se cernía con marcha de triunfo sobre el universo; y el negro manto de la ignorancia había logrado...
Y el oro y la plata, la piedra, la madera, los más viles animales y las estatuas inanimadas vieron al hombre, el rey pontífice del universo, doblar su rodilla ante ellas, y dirigirles tímidas plegarias.
Y este hubiera sido, señores, el estado eterno del mundo, bajo el aspecto religioso, si un rayo de luz dispuesto y arrojado por la Providencia, no hubiera venido a iluminar ese caos de aberración y de tinieblas. Un hombre, una familia, un pueblo fue el destinado para reanudar la cadena de oro que enlazaba la humanidad con Dios, para ser el depositario sagrado de las verdades primitivas.
Y este pueblo, encerrado primero en reducido círculo, más extendido después, fue dado a conocer a los egipcios y cananeos; y habitado entre los babilonios y los persas, conocido por los griegos, y descubierto por los romanos, fue como la chispa que... fue como el manantial cuyos raudales bebieron en la edad posterior los sabios de la Grecia y los de todo el oriente para hacerse admirar cuando los manifiestan, aunque mezclados con... <*36*>
Tendremos que descender a detalladas comparaciones, para hacer resaltar el brillo, y señalar todos los puntos bajo los que pueden entrar en parangón con las demás, para hacer resaltar...
No: esto sería más propio de una apología de la religión; y no es mi ánimo descender a este terreno; circunscribiremos...
Un principio de unidad abrigaba en su seno; una luz abarcaba sus inteligencias, una luz... capaz por sí sola de labrar la felicidad, o al menos de dulcificar sus penas con el Iris de la esperanza, durante los días de su larga peregrinación.
Aquellos Patriarcas...
Las pasiones del hombre produjeron sus [frutos] naturales, y fascinados por el brillo de las cosas exteriores... <*37*>
La humanidad rompiendo el hilo de la tradición, se complacía en ir arrancando una por una las flores de la hermosa corona de ciencia y de pureza que el Señor le había tejido; y ni los tristes momentos de la justicia del Creador que les rodeaban fueron capaces a contenerle.
Fue como la chispa.
Fue la semilla.
Fue como la chispa que...
Algunos de los dogmas de los principales pueblos, y de morales engendrados y mantenidos por los principales genios del gentilismo.
Si preguntamos a sus filósofos, Zoroastro...
Algunos parecen olvidar la divinidad en sus leyes; otros nos la representan con oscuridad repugnante.
Y sus sentencias frívolas, vagas e incoherentes como las expresiones de su corazón... <*38*>
Si preguntamos a...
Si descorremos la cortina de muchos, la cortina del Santuario de muchos pueblos, para examinar sus dogmas, e indagamos o preguntamos para indagar el principio y origen del hombre, su destino y su fin, nos encontramos al mundo naciendo del huevo alado de los egipcios, y al hombre saliendo de la concha de un morisco o como un hongo en el tronco de un árbol, o aunándose de las primeras arrojadas por las espaldas de Deucalión y Paris.
De este principio sin principio que descansa tranquilamente en sí mismo desde la eternidad, del seno de este foco de luz invisible, va desarrollándose al calor de su vivificante voluntad, esa hermosa, ordenada y sucesiva cadena de la apari- <*39*>ción de la luz del firmamento y sus astros, de las plantas y las aves, de los peces y animales, del hombre y de su dulce compañera, en cuya mente y corazón grava los preceptos, y cuyos oídos escuchan su voluntad, que les marca sus deberes, su destino sobre la tierra, su término en la inmortalidad infinita y que...
Desarrollo magnífico, cuadro sublime que conforme con la filosofía, con la razón y la observación, su sencillez y su grandeza inconcebibles en entendimiento humano, es una prueba más de su verdad incontestable.
Aún más, señores: Si desde la colección incompleta de sus afirmaciones religiosas y de sus sentencias morales, nos fijamos en la oscuridad que reinaba alrededor de estos claros ingenios, respecto de los misterios más ordinarios de la vida del hombre, ah! nuestro corazón por instinto se dirige a... <*40*>
Llena está la copa de la divina indignación, y su furor se exhala como llamarada de volcán. Manda Dios a Nabucodonosor, azote de sus venganzas, que como vara de ira caiga sobre Jerusalén. La asedia, a palidez y consunción reduce el hambre su lozanía y belleza; el agudo alarido de su consternación estremece sus muros; sordos están a sus ayes el cielo y el Santuario; la bandera de Babilonia trémola ya sobre sus torres; prisionero su rey y sujeto al capricho del vencedor, acuchillados sus nobles, ricos y militares, y cortesanos; las mujeres, los niños y los ancianos presencian el degüello de sus hijos, padres y maridos, y ven en mano de sus verdugos inmenso monte de riquísimos despojos, las alhajas entre las cuales crecieron, y las joyas con que siempre se engalanaron.
Ya están en el campamento asirio todos los moradores de la triste Judea para ser arrastrados al cautiverio, como rebaño de ovejas mientras (por orden de Nabucodonosor el grande) arden y se desploman con lúgubre estampido las techumbres y las torres de la ciudad solitaria, desnuda y herida mortalmente. ¡O hija de Sión! Adiós, adiós, ¡oh! querida y adorada Jerusalén, exclama suspirando tu desolado pueblo, al ver las convulsiones de tu horrenda agonía. Adiós, te dice con un clamor tristísimo, al romper su dolorosa marcha al distante país de su cautiverio; y con las lágrimas en sus ojos y amar- <*41*>go llanto en su corazón, te deja en la encendida pira de la muerte.
Ah! solo en esta historia, señores, se ve en camino para el remoto suelo de su cautividad a toda una nación dolorosa, viuda de su gloria, encorvada bajo el peso de su delito y de la espada de Dios, pálida, profundamente contrita, pobre en extremo, y sin aliento para levantar al cielo sus ojos, humildes y enrojecidos por un tan largo llanto.
Miradlos a este pueblo durante los días de su cautiverio. (Extendidos por la orilla del río de Babilonia). Conservando su fe en medio de su...
Pero desde el conjunto de la historia de este pueblo quisiéramos analizar los libros, los diferentes personajes, los...
Entonces tendríamos ocasión de reconocer que la sagrada historia es una eterna primavera para las más altas poesías.
¿Quién dio tanta inspiración a Milton, sino el cuadro lúgubre, patético, de la caída del primer hombre? <*42*>
El origen y la multiplicación de las lenguas, la forma y origen de gobiernos primitivos en la familia y en la sociedad, el origen de la idolatría, y mil y mil cuestiones que han hecho caer en humillantes aberraciones a tantos genios que han querido prescindir o han aparentado despreciar este faro luminoso, están sellados con la sencillez de la sinceridad, con el modesto apartado de la verdad, en estas páginas sagradas, y cuya majestuosa sencillez, cuyo, y...
Sí, para mayor abundamiento de esta materia, agregamos a esto, que las importancias... quisiéramos... la legislación que encierra la historia de este, y que circunstancias o las circunstancias, y aun objeto particular, ha servido para norma de muchos pueblos, las reglas de buen gobernante que inserta <*43*> en él van dirigidos a los gobernantes y súbditos, desde los que se sientan en la cumbre del poder hasta los que tocan el último escalón de la sociedad, la...
Entonces tendríamos un cuadro algo más completo, aunque no bastante bien delineado.
No me admira ya, señores, aquellas palabras de un célebre protestante, el cual exclamaba: cuando deseo recrear mi imaginación con el recuerdo [de] los hombres grandes, el primero que me ocurre a la memoria es Moisés; el 2.º Moisés, y siempre Moisés.
Concluiré ya, señores, pero no puedo dejar de apuntar, cuando menos, la importancia de esta historia, bajo el aspecto literario.
Pero... <*44*>
Cuando en los días de las festividades de los babilonios se [?]; vedlos en los días de las festividades de sus opresores extendidos por las orillas del río de Babilonia: allí colgaban de los sauces sus liras y sus instrumentos músicos, y tristes y silenciosos, con la mano sobre la frente recordaban a su amada Sión; y al invitarles los babilonios a unirse a sus cánticos y solemnidades, la tristeza profunda se apoderaba de su corazón, y animados por su fe, exclamaban: Olvídeme de mí si me olvidase de ti, Jerusalén; péguese mi paladar a mi lengua, si no me acordara de ti, Sión; y llamaban con una plegaria ardiente al Señor, porque apresurase el día del vengador que había de estrellar contra las rocas los niños de sus opresores. Aquellas plegarias, señores, resumían una historia de amarguras, cada una de aquellas lágrimas era una epopeya de sentimientos.
Cuándo se ha visto, señores...
Escritos III, vol. 5.º, doc. 91, págs. 1-2
Charla a un Círculo católico
A los jóvenes de un Círculo Católico
He venido, ¿y cómo no dirigir una palabra a mis...?
Yo creo lo perdonareis en gracia del buen deseo.
Si yo no tuviera fe, no sé cómo me lo arreglaría. Hay un hecho que me atormentaría, y sería el de la existencia de la Iglesia católica, y su historia. Existe el catolicismo 19 siglos y, sin embargo, con sentencia de muerte desde el primer día, y por todos los que humanamente hablando pueden matarle.
Hoy celebramos los Reyes; en sangre el nacimiento. Luego en la cruz.
Pero aquello tomaba fuerza, pues de raíz acabar con todos.
Y cuando había cesado la persecución y se alivia, a matarlos con halagos; y ved allí en los desiertos de la Tebaida.
Viene luego la herejía, y tan atroz que parecía no íbamos a entendernos; y los Padres...
Viene la edad media, y el despotismo de aquellos bárbaros; en los claustros.
Viene el siglo 16. El protestantismo; y Dios llena el mundo de teólogos.
Llegamos a nuestros días, y la revolución, y el <*2*> demonio que sabe, y va infiltrando la impiedad en los talleres, en las masas del campo, y exclama: el mundo es nuestro. La masonería se apodera; estamos perdidos.
Por cierto que mucho ha logrado halagando las pasiones.
No obstante, ved las asociaciones, y entre estas brilla la de los círculos de obreros católicos a la voz de un seglar, conde de Mun, y la revolución teme ya.
De modo que así como antes fue la guerra de los dogmas, a los Institutos religiosos, hoy es a las masas, y a pesar...
Y lozana se levanta; y la revolución teme; y estas masas (como las cruzadas) formarán un ejército de católicos que consolarán a la Iglesia.
Y en medio de las ruinas formarán una fortaleza
Y en medio de las tempestades que todo se lo lleva, permanecerán constantes.
Esta fortaleza sois vosotros. ¿Cuál es el objeto?
Os felicito, pues. Pero ¡ay! no creáis que podéis estar tranquilos.
1.º Asociaros, para la instrucción. 2.º para fortalecer la fe.
En esta atmósfera. Para socorreros por la caridad. Para hacer el bien. Para recrearnos decentemente.
¡Qué bello espectáculo!
Pero ¡ay! que en medio de este espectáculo me ocurre un pensamiento.
Persecuciones de fuerza. Tal vez se opondrán a vuestras reuniones, pero con la ley resistirnos.
2.º Con la persecución lenta. El enemigo pondrá cizaña, y dirá que vosotros lo hacéis por fines de lucro.
¿Sabéis lo que recogeréis? El desengaño, la desesperación.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 92, págs. 1-5
Charla al Círculo católico de Burriana
Burriana, 4 noviembre. En el Círculo.
Señores: Al tener la indecible y aun inesperada satisfacción de encontrarme entre vosotros en esta visita, porque solo visita es, ¿qué os diré que pueda interesaros algún tanto? Se me [ha] obligado, bien que dulcemente, a decirnos una palabra; ¿qué os diré?
Yo bien quisiera ofreceros algún tema fecundo de tantos como se pueden presentar a los verdaderos católicos, en este siglo de discusión, en que con pasmosa inquietud, con furor, se agitan todas las cuestiones, y se echa mano de todos los sofismas, y se desfiguran todos los hechos, y se aprovechan todas las armas; y la historia, y la filosofía, y la geología y los adelantos quieren hacerse servir de batería contra la verdad. Más vosotros habéis tenido ocasión de contestar y de oír también varios de esos temas, y es preferible y más acomodado a mi carácter sacerdotal, animaros al cumplimiento de la misión que el Señor os confía, como individuos del Centro católico de obreros.
Cada época tiene su fisonomía y sus necesidades y, por lo tanto, la nuestra debe tenerla.
Si registramos la historia vemos que Dios ha puesto el remedio al lado de las necesidades de cada época.
Si en los siglos de hierro de la edad media, <*2*> la fe se había amortecido, Dios excita esta fe por medios acomodados a la índole de aquella época; y el grito de las Cruzadas pone en movimiento aquella sociedad, en la cual tomaban parte no solo los que se alistaban, sino los corazones todos.
Luego ante la corrupción, que naturalmente debía producir esta época de orgullo, brotan los Institutos de mendicantes.
En el siglo 16, ante aquella espantosa deserción de almas y de naciones con la idea del libre examen que debía traer el egoísmo y la duda, hace brotar Dios esa falange de varones, que, los unos con su ciencia como la Compañía de Jesús, los otros con su abnegación como san Juan de Dios y san Vicente de Paúl, vengan a cicatrizar las llagas que ese monstruo debía producir.
Y estamos en el siglo 19: y la impiedad ha desarrollado su sectas, antes muy limitadas, para por medio de ellas, no solo apoderarse, como lo han logrado, de la dirección de las naciones, sino para arrastrar a las masas y a las clases, de las cuales antes apenas se cuidaba, y el vértigo de la impiedad no ha tenido ya límites ni su furor, y la perversión de la inteligencia y la corrupción de los corazones, y ha proclamado la herejía desconocida no solo en los pueblos cristianos, sino en los pueblos paganos, en toda la antigüedad, de la necesidad del Estado sin Dios, Estado que antes no se concebía en ningún pueblo.
Para contrarrestar los fines de este monstruo <*3*> moderno, el Señor que pone el remedio, en esta época especial ha multiplicado los medios de acción, y ha suscitado Institutos que neutralicen los esfuerzos de las sectas en los centros de enseñanza, Institutos (que a pesar y después de haber ellos mismos proclamado la más absoluta libertad, tratan de extinguir llenos de un coraje infernal).
Y en contraposición a esa filantropía natural, seca, civil, sin entrañas con que la impiedad ha querido sustituir la caridad cristiana, ha hecho brotar Dios esas benéficas instituciones de Hermanitas, de hospitalarias y otras que albergan al desvalido y arrebatan las almas de los desgraciados que la impiedad quiere perder.
Y si la impiedad se dirige a recoger las masas populares con el cebo de promesas mentidas que no cumple ni puede cumplir jamás, y forma esas sociedades cooperativas, y abre centros de diversión, al parecer inofensivos, y centros de enseñanza popular con el pretexto de ilustración, la fe produce hombres de palabra ardiente, como el conde de Mun, y con la llama del entusiasmo hace brotar círculos populares, que sean como arcas salvadoras para muchos corazones.
Y el espíritu de propaganda y del bien <*4*> renace y brota en los corazones bien nacidos, en los católicos prácticos y se establece una lucha desconocida a nuestros mayores, en favor de la sociedad, de la Iglesia, y del Estado mismo, y de los propios intereses, puesto que la revolución y la impiedad tiende a la destrucción de todo, porque es fruto del infernal enemigo del bien de la humanidad, como sabéis.
Ahora bien, pues, amados católicos: soldados vosotros de esta nueva cruzada, de más trascendencia que la de los siglos medios, no habéis querido cruzaros de brazos, no podéis, y habéis acudido al fomento de esas sociedades, hoy ya bendecidas por la Iglesia, y por lo tanto de seguros resultados, si sois fieles a vuestra misión, y queréis tomar parte en el lugar que corresponda a vuestra situación de seglares, con ese espíritu de propaganda.
No os olvidéis, pues, y sed fieles a vuestra misión, los móviles de vuestra bandera: instrucción, cooperación y expansión santa, y sean vuestros centros el seguro albergue de los corazones de fe, para guareceros de las embestidas que la impiedad quiere darles en otros centros de disipación. Si lo hacéis, esta Institución, al parecer insignificante, producirá mayores resultados de los que podéis prever, y mereceréis bien de la Iglesia.
No os faltarán, no, contradicciones, de buenos <*5*> y de malos.
De buenos, porque toda obra útil, ha de tener este sello; para sufrirlas una sola cosa basta: la unión y la constancia.
Y contradicciones de malos. Si estas instituciones cumplen sus fines y su misión, y se desarrollan y adquieren importancia, estad seguros que la impiedad no os lo perdonará; y si los estorbáis os suprimirán a pesar de las promesas de libre asociación y de libertad.
Porque notadlo bien, como dice un insigne sabio de nuestros días, la revolución solo odia lo católico; tarde.
Con todo habremos cumplido nuestra misión y nuestro deber, y esto basta.
Además que Dios sabe hasta cuándo ha de permitir el mal, y si los católicos ponemos lo que está de nuestra parte, Dios hará lo demás.
Si no lo hace, es porque los católicos no hacemos todo lo que debemos, y nuestras miserias nos conducen a la división y a esterilizar nuestros trabajos.
Sed fieles, pues, a vuestra misión; no olvidéis vuestro lema; grabad en vuestro corazón el deber de cooperar por todos los medios.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 93, págs. 1-3
Conferencias para escuelas nocturnas
Conferencias de 1880 para las escuelas nocturnas
1.ª Símbolo
El año pasado explicamos el decálogo, etc.
1.º Necesidad de la instrucción religiosa. Planas. Cat. del orador.
2.º Ignorancia de la religión. Planas: Jesucristo predicado.
San Pablo. Deo ignoto. Así los cristianos.
Es cierta la ignorancia. 2.º Sus causas. 3.º Consecuencias.
En este siglo todo se adelanta. Yo lo bendigo. Pero este [?].
Solo en una cosa está atrasado: en religión; 1.º Las clases pobres. 2.º Las ilustradas.
¿Causas? No el desprecio de la religión, porque esto supone la ignorancia. No el racionalismo, porque esto [es] de unos pocos tontos. No la afición a las [?] Sino 1.º el industrialismo. 2.º La educación. 3.º [?] Consecuencias.
Símbolo. Cuando se quiere levantar un edificio es preciso el fundamento; este es la fe: sine fide impossibile est. ¿Dónde la encontraremos? en el símbolo, en pequeño. No todas las verdades debemos saber especialmente. Pero en el símbolo están las fundamentales, y con un bello orden.
¿Cómo se compuso el símbolo? ¿Para qué? 1.º Para la unidad. 2.º Para distinguirse. 3.º Para facilitar el conocimiento de las verdades.
¡Qué gloria, poseer lo mismo que los apóstoles!
¡Como si ellos nos hubiesen predicado!
Lo mismo que han recitado santo Tomás, san Agustín!
Lo mismo que han dicho todos los pueblos anteriores.
Lo mismo que se recita en la India, etc.
Beneficios sociales del símbolo: 1.º Nos enseña sobre Dios. 2.º Sobre el hombre. [3.º] Sobre el mundo.
2.º Cada artículo destruye miles de errores y sistemas.
3.º Sabe más el niño hoy que lo conoce... Y sin entenderlo.
Pero <*2*> no basta: debe saberse el credo y entenderlo.
Ha de servir de escudo. La mayor parte de los pecados se cometen porque no se penetran las verdades del símbolo. La presencia de Dios, la Providencia. Los bienes futuros. Un impío se convirtió oyendo en un pueblo...
Se debe, pues, rezar: 1.º Con seria atención. 2.º Con viva fe. 3.º Con devoción.
Qué gozo os causaría. Creo en Dios.
Ejemplo.
Lección 2.ª
Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Exposición Gaume.
Existencia de Dios. Planas. Catecismo Orador. <*3*>
Os dije anoche que Jesucristo nos llamaba a ser reparadores de su Corazón. ¿Cómo? Con ejemplos y oraciones y propaganda de celo.
Cada época tiene sus necesidades; y por lo tanto somos cristianos de este siglo, del siglo del Corazón de Jesús.
Debemos cumplir, pues, las obligaciones de este siglo.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 94, págs. 1-4
Charla a un Círculo de obreros
Círculos de obreros
Señores: Es inútil discutir sobre los Círculos de obreros, y su conveniencia. Los unos los combaten, otros los apoyan.
Hemos visto personas muy buenas y de criterio, que sin embargo miran.
Dos son las causas: 1.ª El espíritu de innovación. 2.ª los resultados.
Innovación: No comprenden la época. Cada época tiene su fisonomía.
Nuestra época ha perdido el carácter de vida de familia; el enemigo ha sacado al varón del seno de la familia, y le ha abierto centros de disipación, y los ha organizado.
Es un mal.
Sin embargo, existe: y lo que es peor no se remedia.
Hay que darle, pues, una medicina. Como tal, pues, los círculos católicos son una necesidad. Ver de convertir esta necesidad en bien. Injertar estos centros, que son una necesidad, para convertirlos en centros para <*2*> Cristo. ¿Y qué duda hay, si estamos ya bajo la aprobación de la Iglesia? ¿No ha bendecido al conde Mun, este apóstol infatigable, que ha levantado, al lado de los centros socialistas de Francia, formidables centros que pueden ser la regeneración de la Francia?
Esta cuestión es, pues, inútil a los que combaten los círculos.
Se dirá que nuestra España no está en condiciones todavía.
1.º Debemos responder que, si no lo esta hoy, lo estará dentro de poco. Y se establecerán después que venga el mal.
¿Qué pueblo hay donde no haya cafés levantados por la masonería? ¿Con periódicos y revistas?
2.º ¿No es mejor adelantarnos?
La 2.ª cosa que ha hecho temibles los círculos es el peligro que llevan en sí. Por una tendencia natural, hija <*3*> del pecado original, tendemos a la emancipación, a la independencia, al mal. Somos democráticos por naturaleza; y de aquí que los círculos empezados con la mejor intención, luego entran las ambiciones, las rivalidades. Además el enemigo malo tiende a malearlos, y en muchas partes la misma masonería se ingiere, pone la mano, y lo convierte en centro de impiedad. Los buenos se retiran y el campo queda para los malos, y organizado.
En Tortosa, ¿qué ha sucedido a estos centros?
Este sí que es un mal; ¿pero no puede precaverse?
Sin duda. ¿Cómo? Fijando bien las bases del reglamento, y ponerlas al amparo de todo vaivén con el principio de autoridad. ¿Serán círculos católicos? Pues que lo sean, y pueden serlo siempre.
Muchos círculos se han desvanecido por esto.
Además una federación.
Al efecto se ha pensado en solidar los círculos, mediante <*4*> un fuerte reglamento en sus bases generales, como son objetos, elección de Junta, intervención inmediata y constante de la autoridad eclesiástica y parroquial; bien que en lo accidental pueda haber innovaciones que pueden proponerse, y son capaces de alteración, como cuotas, clases de juegos, clases de bebidas, etc.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 95, págs. 1-13
Discurso a los Caballeros de Santiago
[Discurso a los caballeros de Santiago]
Obligación del católico en estos tiempos
1.º Ejemplo: Instrucción, reparación, celo
Hemos sido criados por Dios para un fin (plática de las inspiraciones).
Pero sois del siglo 19 y, por lo tanto, son mayores las obligaciones, porque las circunstancias son diferentes.
Mirad: al principio de la Iglesia, todos eran santos los cristianos; ¿por qué? Debían ser el ejemplo de los demás. ¿Qué es lo que convirtió al mundo? ¡Ay, si entonces un cristiano hubiera dado mal ejemplo! Hubieran deducido la maldad de la religión. Había, sí: pero eran separados de la Iglesia en seguida. El Apóstol al incestuoso de Corinto.
Vino después la piedad en la Iglesia, y la circunstancias ¡cuán diferentes! Si os encontrarais en medio de moros, ¿cuál debía ser vuestra conducta?
¿En qué circunstancias nos encontramos? Es verdad que no en medio de la idolatría. No en[tre] gente que se haya de convertir, porque la Iglesia ya ha dado frutos de santificación para que pueda verse <*2*> su santidad y su origen divino.
Pero en cierto modo nos encontramos en circunstancias tal vez más peligrosas. Echad una mirada: 1.º Pecados; tan refinado el mal como entonces, porque es con más conocimiento; la civilización cristiana. Esta herejía no se había visto. Blasfemias. Hacer las naciones [...] se habla de todo. [?]
2.º Impiedad, peor que entonces: entonces se perseguía a los cristianos, pero francamente, porque eran de diferente religión; hoy con furia infernal e hipocresía. A qué obedecen estos sacrilegios de robar vasos sagrados, etc., y eso ocultamente y por medio de los masonería.
3.º Propaganda. Entonces ni siquiera pensaban en escribir los infieles para acreditar su doctrina. Unas cuantas calumnias contra los cristianos que san Justino e Ireneo, etc., se cuidaban de desvanecer; los enemigos del cristianismo no hacían propaganda por escrito para defenderse. Los cristianos no necesitaban grande instrucción. Hoy se escribe, se predica, se propala. ¡Oh, quién es capaz de pensar la propaganda!
Si pudiésemos ver los hilos de las sectas. Si pudiésemos ver los gastos y de dónde salen esas publicaciones y propagandas que se hacen, nos horrorizaríamos.
Muchas cosas se van viendo, pero no todas se ven. <*3*>
Añadimos a esto otra circunstancia: la de que entre los que se llaman católicos, se anida la impiedad. ¡Oh, cuidado que les digáis que no lo son! Y hacen obras buenas, y van a misa; y no obstante tienen ideas condenadas por la Iglesia.
Y estos son los más peligrosos.
Pues ¡qué circunstancias tan críticas son las que estamos atravesando, amados míos!
Resulta, pues:
1.º Que hoy se ofende más a Dios.
2.º Que hay más impiedad, porque es más refinada la malicia.
3.º Que hay más propaganda que en otros tiempos.
Estas condiciones de los tiempos crean más obligaciones para los católicos; son responsables ante Dios.
1er. ejemplo: Si existiéramos en tiempos de piedad y de fe... porque hoy se está atisbando la conducta de los católicos y de los buenos para excitarlos y ponerlos en caricatura.
¿Qué digo? ¡Si hasta se inventan! Sí, oirás: “ca”, si los que se llaman católicos son peores. Por esto, hoy los católicos, lo mismo que los sacerdotes, no solo han de ser buenos, sino parecerlo.
En otras épocas, un sacerdote, un católico, tenía una debilidad y se consideraba como tal. Y así como uno de nuestra familia se <*4*> porta mal y lo lamentamos; pero nos sabe [mal] que se diga.
Vemos que en siglo de oro, 16, en que tantos santos había, no obstante, se ve en el clero, y aun en los católicos, y aun en los reyes ciertas debilidades.
Nuestros grandes poetas, como... se ven ciertos asuntos epigramáticos que casi nos espantan.
Mas hoy, ¡oh, qué alegría se tiene cuando aparece un defecto!
Esto, pues, nos impone el deber del ejemplo.
Hoy si estáis resueltos a ser buenos, es preciso [el] ejemplo. Es el medio más eficaz, es lo que más conturba a la impiedad.
Y ejemplo sin rubor ni respeto humano. ¿No veis como ellos no tienen miedo de exhibir sus ideas y sus llamadas convicciones, con celo de Satanás?
¡Oh, si en San Mateo donde hay tantas Asociaciones, y aun sin ellas, los que piensan bien, acompañaran con el ejemplo! ¡Oh, cómo sería la levadura de la salvación del todo el pueblo!
Por lo tanto, vengan comuniones, procesiones, actos de caridad y de beneficencia. Bien hablar y no lo <*5*> dudéis, sería una gran bien para la gloria de Dios.
Revolución francesa.
Contradicciones de buenos.
2.º Pero además la impiedad exige reparación. He dicho que se cometen más impiedades. Por eso el Señor inspira tantas obras de reparación.
Recuerdo que 30 años atrás, y según nos dicen antes, menos, había mucha fe, menos pecados.
Y, no obstante, ¿oiríais decir que se comulgaba tanto como ahora y siendo menos los buenos?
¿Se hacían tantas funciones?
¿Quién había de decir a Bélgica y a la impía Francia, que después de la Revolución del siglo pasado, habían de levantarse más 40 Horas, más Institutos de expiación de hombres y de mujeres, que habían de multiplicarse los trapenses, los veladores nocturnos, y tantos monumentos que asombran? ¿A qué es debido, hermanos míos?
Pues a que se ha multiplicado la malicia, y Dios quiere ser reparado, y se multiplican <*6*> los centros de reparación de oración. Decía Pío nono que hoy se ora más y mejor.
Pues reparación. Yo me complazco en pensar que en San Mateo está ya la Vela nocturna, y será de las primeras, y se mira a ese convento, etc.
Y por esto yo deseo que al menos al Corazón de Jesús, a la 3.ª Orden, a las asociaciones que tienen por objeto desagraviar a Jesús.
Pero he dicho, aquí hay propaganda.
Dos cosas exigen:
1.ª Instrucción. Ya sé que no todos debéis tener la instrucción de un hombre de carrera, pero sí la suficiente para dar testimonio de vuestra fe.
Debéis 1.º estar poseídos de lo que es la religión. Instruiros cuanto podáis. Pero diréis: Yo no puedo por mi <*7*> trabajo.
Mirad otros que trabajan. Mirad los malos: todos leen; de aquí aprenden esa facilidad de explicar sus ideas. Parecen unos cicerones, y tan poco como saben.
Ejemplo del P. Mach.
Y tan poco como saben, y leen.
Notad cómo las publicaciones malas se sostienen; las buenas, no.
¿Por qué? Porque no se lee.
Pues bien: ¿no podéis dedicaros mucho?
Pues mirad: una revistita católica, “La semana católica” de Madrid; “La lectura popular” de Alicante; sobre todo la “Revista Popular”.
Yo he conocido un labrador joven, Salvadoret, suscrito a un diario católico, “Juventudes católicas”.
Celo y propaganda.
Puesto que el carácter especial de la época es la propaganda anticatólica tal cual no la han visto los siglos anteriores, tenemos el deber también de contrarrestarla. Para ello, si somos <*8*> católicos, debemos revestirnos de celo (Vida pública de Cristo).
Antes no había necesidad de desplegar celo. De los que se sentían llamados a perfección, la mayor parte se dedicaban a la vida de contemplación, a santificarse solos, y no veían campo para desplegar su caridad.
Aun los mismos Institutos religiosos de observancia, hasta los de vida más abstraída, se creen con más deber que antes [a] dedicarse a la vida de propaganda. En Francia, en Marsella estuve el año 70.
Es época de celo: Qui non zelat non amat. Si amamos la religión, si amamos a Cristo, es indispensable amar.
¿Y cómo no? Aquel que no tiene celo e interés, no es digno de ser miembro de la Iglesia, nuestra madre. ¡Cuántos sentimientos tenemos cuando vemos que algún miembro de nuestra familia nos deshonra, porque ha caído en una desgracia o ha cometido un crimen! ¡Oh, nos ruborizamos, y quisiéramos hacer cualquier sacrificio!
Y ver que tantos hermanos nuestros son arrastrados por el mal ejemplo, por las lecturas, por las predicaciones de los malos, por las compañías...
¡Ver cómo va brotando la juventud con tanto descaro, con tanta indiferencia y perversión!
¡Ver cómo se extravía a la juventud estudiosa, procurando la impiedad ir acaparando las cátedras y establecimientos de enseñanza!
¡Ver cómo se van informando nuestras leyes <*9*> poco a poco del espíritu de emancipación de la Iglesia, cómo se va secularizando todo, que luego no existirá en todo más que las leyes civiles, pero leyes civiles que no tendrán base, porque no tendrán otro fundamento que el de la voluntad humana o del mayor número, y por lo tanto no tendrán por criterio la justicia y la moral cristianas, y como consecuencia tendrán que ser despóticas, porque no tienen [nada] fijo!
Ver cómo [van] cayendo ahora unos, luego otros, al soplo del vendaval revolucionario, los unos arrastrados por el respeto humano y la cobardía, otros por conveniencia y por halagos.
Considerar que cómo ha desmerecido la influencia salvadora de la Iglesia, desde el papado, que antes era un tribunal supremo en las querellas de los pueblos, y hoy humillado, aunque reconozcan que es el único tribunal conveniente por su bondad e independencia (que hoy hasta los protestantes reconocen, etc.). Y, sin embargo, le han puesto bajo la tutela de la revolución; hasta los institutos, prelados y demás influencias bienhechoras.
Consideren cómo han decrecido los medios de santificación en los pueblos, con la supresión de institutos religiosos y falta de personal.
Consideren cómo se ponen en la red de <*10*> la internacional a esas pobres masas populares, con el cebo de promesas mentidas, formando para esas masas sociedades cooperativas, centros de diversión al parecer inofensivos, centros de instrucción con el pretexto de ilustración.
Considerar la degradación de ese teatro moderno que va estragando hasta las clases hasta hoy día morigeradas.
Considerad, etc.
Ver todo esto, ¿y no sentir celo por Dios y para remedio de estos males? Es porque no lo meditamos.
¡Cuán bien se verifica la palabra de Cristo Jesús: Filii huius soeculi...! ¡Cuántos sacrificios!
Es verdad que ellos, para obrar así, no necesitan sacrificios del corazón, porque tienen por incentivos el orgullo, el placer. Y para el celo se necesitan otras cosas; porque esta es la diferencia entre el obrar el bien y el mal. El bien cuesta. Ir cuesta arriba.
Pero de todos modos celo diabólico tienen.
¿No podíamos, aunque sea con sacrificio, hacer por Jesús y nuestra alma, etc.? <*11*>
¿Cómo lo hemos de hacer?
¿Qué hemos de hacer y cómo?
¿Qué hemos de hacer? Ya casi lo he dicho: examinar lo que hacen ellos. No podemos detallar todas las cosas que podemos hacer porque, aunque hay algunas que son generales, y siempre pueden hacerse, hay otras que dependen de las circunstancias de cada localidad.
En principio, pues, debemos apoyar toda obra de celo y de propaganda a medida de nuestra posición o de nuestras fuerzas, que [si] así lo hacemos no faltarán ocasiones.
Debemos hacerlo como lo hacían los católicos de otros países, que hace más años luchan. Bélgica, Suiza, Francia, Inglaterra; sobre todo, en Inglaterra. En España...
Me contaba, etc., que allí ¡cómo se van convirtiendo al catolicismo y, por consiguiente de la fe, ésta va acompañada de la convicción, despliegan un celo! Non sunt catholici.
Ahí el abogado no se satisface con su empleo. Si no [que] lo aprovecha para ofrecer su instrucción, o su palabra o su influencia al servicio de la causa católica.
El médico no se creerá cumplir con su misión católica, si no que dedica sus ratos libres y su prestigio en alguna asociación para el bien. El rico y potentado tiene abierto su capital <*12*> en las necesidades indicadas por los prelados: Nortolen.
Asombra el ver el número de católicos que hay en Inglaterra en comparación de los protestantes; las obras que allí se hacen. (Es verdad que hay más riqueza).
Pero todos, todos poseídos del espíritu de propaganda, son apóstoles. No están tranquilos con [ser] solo cristianos; se compadecen del estado de sus hermanos en el protestantismo.
Supuesto que debemos hacerlo así, ¿cómo hemos de hacerlo?
Apoyar todas las obras de propaganda los unos, los otros iniciarlas.
A medida que las necesidades de los pueblos vienen, se aumentan los remedios. Yo quisiera que se adelantaran. No se llora el bien, sino cuando se ha perdido, y no sabemos conservarlo. En España...
Estamos siguiendo la marcha de las otras naciones.
¡Cuántas Instituciones brotan!
De enseñanza: Hermanos de la Doctrina cristiana. Antes ni se pensaba.
De beneficencia. La civilización ha empobrecido los hospitales: Hermanitas de los pobres. El desenfreno ha multiplicado los centros de corrupción: Redentores. Las masas son arrebatadas: Círculos de obreros. Conde Mun.
Pues bien: En una población porque hay familias que necesitan cierto apoyo que no lo da esa caridad pública de las Conferencias de San Vicente de Paul, pues apoyen estas Conferencias. Hay una <*13*> población que necesita Círculo, Adoración nocturna.
Y cada uno según sus fuerzas.
Y estad prevenidos, porque...
¿Qué no podrían 12 almas de corazón?
Escritos III, vol. 5.º, doc. 96, págs. 1-2
Contra la blasfemia
Señores: Obligado, aunque gratamente, por el señor provisor a acompañarle a esta reunión, e invitado a decir una palabra sobre el objeto de ella, me veo precisado a deciros, que soy el menos indicado para ello.
No he tomado apenas parte en esta santa cruzada contra la blasfemia. Más aún: si yo hubiera tenido que iniciarla, este movimiento, no me hubiera atrevido. Y si se me hubiera pedido consejo, no habría sabido cuál dar.
¿Y sabéis por qué, señores? Porque es tal mi cobardía en este punto, que no [me] encontraría con fuerzas para sanear la atmósfera de esta mi patria pecadora.
Cuando yo recuerdo los años de mi niñez y los primeros de mi juventud, y recuerdo esas grandes masas de labradores jóvenes de Tortosa agrupados alrededor de los confesionarios en las grandes festividades, la fe y la humildad junto con la jovialidad y alegría santa de nuestros artesanos antes del 52, en que eran cor unum et anima [una], un corazón y una alma; cuando se reunían los domingos y días festivos entregados <*2*> a diversiones todas ellas de buen genero.
Y después de esto, pienso...
Escritos III, vol. 5.º, doc. 97, págs. 1-6
A la Juventud católica
[A la Juventud católica]
1.º Acepto esta presidencia interina, y la acepto porque entra en los usos parlamentarios, que el de más edad, y en este concepto lo admito, lo que debía corresponder al señor magistral.
2.º Lo primero que ocurre en una reunión es manifestar el objeto, y esto solo es lo que me compete, y antes me voy a permitir el recuerdo de una historia.
3.º En el año 1870, España estaba bajo la presión de una atmósfera asfixiante de desbordamiento de pasiones, y casi diríamos de impiedad en aquel nuevo orden de cosas, después de la tempestad del 68. El sentimiento religioso... Se me acercaron dos o tres jóvenes de entre los que habían sido mis discípulos en el Instituto, que entonces subsistía, pidiéndome una organización semejante a la que había iniciado la juventud católica de Madrid.
Consulté con el prelado, señor Vilamitjana, que lo aprobó, y provoqué una reunión en una casa de la plazuela del [?] que servía de escuela de latín, porque el Seminario estaba arrebatado por la revolución, entre los cuales estaba don José Fresquet Ferrer, don Víctor Olesa, etc., don Santiago Vila, don Domingo Grego, y otros, y les expuse el pensamiento de constituir la Juventud católica, con las bases de Madrid, y un reglamento particu- <*2*>lar que allí se empezó a discutir.
Les indiqué para consiliario al magistral de entonces, el malogrado señor Vilent.
No solo se recibió muy bien la idea, sino que despertó un entusiasmo tal, que no se presentó dificultad que no se venciera, dispuestos a difundir las convicciones católicas que habían recibido de sus familias, sino a combatir con denuedo por la palabra y por la propaganda del bien. El resultado fue asombroso, y estimulamos al señor Vilá para que haga una memoria de los triunfos obtenidos, de las empresas realizadas por aquella pequeña grey de corazones ardientes, y os asombraría. Baste decir que la atmósfera que reinaba cambió por completo, y con las veladas, peregrinaciones, funciones religiosas, salvaron la fe.
Mas vinieron después otros acontecimientos, cesó aquella lucha que era la que alimentaba el entusiasmo y unía a todos en [un] mismo parecer sin distinción de opiniones, y vinieron en el país la divergencia de pareceres y aquella pléyade de héroes se retiró a los campamentos.
Perdonadme este recuerdo tan grato para mí, y que tanto me consuela ante Dios, y no es inoportuno.
Tenemos a la juventud ilustrada de hoy, hijos ya de aquellos tan amados discípulos para mí, y la vemos en la inercia e inactividad, cuando precisamente nos amagan circunstancias que si no tan violentas, pueden ser por lo mismo más peligrosas.
La secta causadora de todas las desgracias de España y supeditada o esclava de la secta internacional extranjera, causadora de todas nuestras desgracias (porque hoy es un hecho histórico que la pérdida da las colonias fue decretada con anuencia de los españoles), se ha quitado la <*3*> careta, y se ha proclamado la descristianización de España, y va produciendo algaradas para llegar con más o menos rapidez a lo que se proponen, solo haciendo ciertos altos cuando les parece y ven que el sentimiento religioso despierta.
Pero el fin es el mismo, y procura adelantar sus baterías.
Estamos, pues, en vísperas de circunstancias análogas de lucha, y por lo tanto he creído oportunísimo proponer lo que en aquella época dio tan buenos resultados para el bien social de Tortosa, y para el bienestar de sus propios individuos, que no han perdido la estrella de la fe en las varias circunstancias, y que ha sido un consuelo y recuerdan con fruición aquellas campañas.
Comunicando el pensamiento con el señor magistral, en su amor a la juventud, lo ha acariciado con fruición, y se ha puesto incondicionalmente al servicio de esta idea.
Y será un consuelo y bendición el tener por esta gracia, que así como pude dar un magistral a mi primera juventud católica (porque por mía la tengo), pueda ofrecer a otro distinguido magistral como consuelo de la segunda juventud, aunque <*4*> esta no pueda llamarla tan mía como la primera.
Y mi misión está cumplida ya.
El objeto de esta reunión es el de anunciar el pensamiento de realizar la existencia de la juventud.
Los que no quieran asociarse a la idea, no les ata para nada el haber acudido a la cariñosa invitación que se les ha hecho, y a la cual han correspondido, y por lo cual se les da las gracias.
Los que se asocien podrán dar sus nombres a la comisión interina que se indicará, y no habrá otro procedimiento, y serán considerados y constarán como fundadores. Los que entren después se ajustarán a lo que marque el reglamento.
Esta era mi misión y queda cumplida, pero antes de dejar esta presidencia interina me voy a permitir unos consejos: Instrucción, propaganda, círculos.
1.º A la comisión que al redactar el reglamento particular: I. Si conviene casados; recuerdo... II. Que maten el excesivo parlamentarismo. III. Que afiancen la autoridad del consiliario, que esto dirime muchas cuestiones. IV. Cuota.
2.º Consejo. Que eviten la calma, y así que hagan trabajar, porque sin lucha no se puede estar, como decía Napoleón.
3.º Que se corten discusiones estériles, que paran en amor propio.
4.º Puntillos en los cargos, que son cargas.
Esto supuesto, comisión para reglamento de todos los elementos.
Luego, en otra reunión, juventud o comisiones, y en la junta definitiva, juventud. <5*>
Bases
I. Se restaura en Tortosa la Asociación denominada de la Juventud católica, bajo Patronato de la Inmaculada Concepción, en la forma antes establecida, y con las modificaciones de un reglamento especial que esté aprobado.
II. Esta asociación se compone de secciones para asuntos literarios o sociales, de [?] o propaganda que no...
III. Podrán pertenecer a ella todos los jóvenes católicos, que tiendan a promover el mantenimiento de la fe y la unidad católica en España, y a difundir y propagar los intereses católicos en la misma, cualquiera que sea su opinión política.
IV. Será objeto de los trabajos de la Asociación toda clase de asuntos científicos.
V. Si alguno cuando entrare [?]
Reglamento de Tortosa
Capítulo 1.º Reglamento
1.º Este reglamento no podrá alterarse sin el consentimiento de la mayoría absoluta de votos, y con asentimiento de los consiliarios.
2.º En las dudas que ocurran no prescritas en este reglamento, se consultará el reglamento antiguo general y <*6*> resolverá por la mayoría de la Junta y la resolución de los consiliarios, y con el consejo de los diez académicos más antiguos.
Capítulo...
Admisión por uno. La Junta resolverá y expedirá el título.
Constarán...
A los consiliarios pertenece admitir [?]
Asimismo examinarán por sí o por otros [?]
Últimamente...
También podrá...
Escritos III, vol. 5.º, doc. 98, pág. 1
Guión para una velada
1.º Ave María, o Bendita sea tu pureza.
2.º España, patria mía.
3.º Un saludo a la Colonia española.
4.º Al Papa. Barquichuela.
5.º Un canto. Feliz seré.
6.º Al nuevo Nuncio de España.
7.º A san José; versos de Bellmert.
8.º Reparadores.
9.º Mater admirabilis.
2.ª parte, humorística
1.º La reina de la cassa – catalán.
2.º Una serenata a mi cura.
3.º Unos versos andaluces.
4.º Los locos.
3.ª parte
1.º Discurso, latín por Nadal.
2.º Feliz encuentro.
3.º Acción de gracias.
4.º Himno a san José.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 99, págs. 1-6
Charla a unos peregrinos
¡Iglesia santa de España! ¡Patria mía querida! ¿Qué se han hecho tus glorias? ¿A dónde han ido a parar tus gloriosos monumentos? ¿Qué queda de tu antigua grandeza? Ah! cuando recuerdo tu pasado, veo tu presente y pienso en tu porvenir el corazón se me cubre de un velo de tristeza.
Yo recuerdo aquellos grandiosos asilos levantados por la caridad en donde tenían albergue seguro todas las necesidades...
Aquellos monumentos del arte dedicados por la fe al culto de nuestro Dios...
Aquellos magníficos monasterios, asombro de los siglos y de los tiempos, en donde se acogían la ciencia y la piedad...
Aquellos centros del saber, aquellas universidades adonde afluía no solo la juventud española, sino la de todas las naciones, ávida de doctrina...
Aquellos renombrados varones <*2*> que hacían resonar en ellas su autorizada palabra que repercutía por todo el mundo, y cuyos escritos daban tono y servían de pasto a los sabios de todos los países y servían de texto a los centros de enseñanza de todo el orbe católico...
Yo recuerdo y paréceme ver todavía aquella juventud necesitada, aquella innumerable falange de jóvenes sostenidos en su carrera por tantos medios acumulados por la beneficencia de tantos prelados insignes, tantos levitas distinguidos consagrados al santuario, continuadores de la magnificencia de sus antepasados...
Yo recuerdo... pero, ¿quién puede enumerar y abarcar tanta riqueza, tanta gloria, tanta grandeza?
¿Y qué es lo que veo hoy? Mejor que sobre la preciada heredad <*3*> del profeta, podría yo exclamar : singularis ferus depastus est eam.
Porque... nuestros monumentos son montones de ruinas; nuestras famosas catedrales caen por la mano del tiempo y no hay quien cuide de repararlas; nuestro majestuoso canto católico apenas puede sostenerse en ellas...
Y esta fiera del desierto ha destruido aquellos famosos centros de enseñanza. No existen aquellas famosas universidades que imponían ley a la ciencia del mundo entero... y la juventud pobre y estudiosa no encuentra caminos fáciles abiertos a la enseñanza, y esta... tienen que beberla en obras de texto extranjeras en su mayor parte... y la fe se va entibiando... y las filas del sacerdocio van decreciendo... y... y... y... <*4*> Y si esto es así... ¿qué va a ser de ti, patria mía querida?
Oh! tal vez, dentro de poco, ni el dulce canto católico podrá resonar con esplendidez en nuestras catedrales... ni podrán ser cultivados los antiguos campos de nuestra fe y de nuestras glorias... la pobre juventud pedirá pan de enseñanza, y no habrá quien se lo reparta por falta de operarios... y no podrán ser cultivadas las ciencias más que por fuentes extrañas... y no brotarán aquellos genios que un día admiró el mundo... y no saldrán aquellos apóstoles que, como Ávila y Diego de Cádiz, enaltecieron nuestra patria... y... y... y...
¿Qué va a ser, pues, de ti, patria mía?
Pero ah!... No temas, no. Días más venturosos te aguarda la Providencia.
Esta peregrinación ha mostrado <*5*> que todavía hay raíces de fe en ti, patria mía, que son gérmenes de grandísima esperanza. A impulsos también de esta fe y de esta esperanza hemos venido aquí los colegiales de San José a beber las enseñanzas católicas a la sombra de la Santa Sede. Y poseídos de entusiasmo estamos resueltos a producir un movimiento de reacción saludable hacia Roma y hacia los estudios superiores; e iremos a España y sobre las ruinas de nuestras antiguas glorias, levantáremos nuestras tiendas... y enardecidos por el deseo del bien de nuestra patria nos convertiremos en apóstoles del Corazón de Jesús para que reine sobre ella... y guiados por nuestros prelados, y animados por nuestros superiores, nos lanzaremos a la pelea para devolver a España <*6*> su antiguo esplendor. Este es nuestro deseo, y esta es nuestra esperanza.
Así lo pedimos, y así lo esperamos del Patrocinio de San José, y con la ayuda y benevolencia de nuestros venerables prelados.
He dicho.
[Nota: La carta siguiente ha sido trasladada al “Epistolario”. A. Torres]
Mi Andrés: Hoy he hecho mucha tarea: cartas largas a Plasencia, Murcia, Valls, etc., preparación de plática a los chicos y el adjunto conato de croquis. ¿Se perderá también? Mañana escribiré a Benjamín.
Va esta por el exprés. Consulta sobre velada de don Benito. Temo pongan el púlpito en donde [no] se pueda apuntar a escondidas. No sé quiénes pudieran ser los recomendados de Barcelona míos.
Tengo mucho que decir.
Anoche se llevó M. Valero las Constituciones y directorio. Hasta la noche o mañana.
Suyo
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 12.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 100, págs. 1-2
Charla en favor de las vocaciones
[Velada en favor de las Vocaciones]
Gratitud. Sermón pasado. Necesidad urgente. Medios: aumento.
Señores:
Al dar una mirada a la situación actual de las diócesis de España; al escuchar los lamentos de nuestro Ilmo. Prelado en vista de los pocos operarios que tiene a su disposición para su vastísima diócesis; al pensar que hay parroquias próximas tal vez a no poder ser servidas, parece que quiere resonar a nuestros oídos, cual nunca, aquel grito angustioso salido del Corazón de Jesús, en que la fatiga y el cansancio tras una oveja descarriada: Messis multa, operarii autem pauci. ¿Cómo no despertar de su letargo?
Grande y copiosa es la mies, mas pocos los operarios.
Pero, ¿dónde voy, señores? ¡Quién pudiera remediar esa falta! Y no solo en Francia y en Inglaterra; no solo en la India y en Oceanía. En esta España...
Al ver... ese grito hiere fuertemente a nuestros oídos.
¿Cómo responder a este llamamiento? Hace dos días que desde este mismo sitio, con la humildad de mi corazón, os recordaba grandezas de nuestra España; ¿pero para qué recordarlas? Si solo, como Jeremías, no producirían sino lamentaciones.
¿Cómo remediar tan grave mal? ¿Cómo responder al llamamiento de esas almas que piden el pan de las misiones? ¿A tantas almas que yacen en las sombras de la muerte y del pecado?
Ah! Rogate Dominum messis. Pedid al Señor de la mies que envíe operarios a su mies.
La diócesis de Tortosa.
El Colegio de San José ha respondido a este llamamiento, y pide todos los días al Padre eterno que aumente esa grey, y el Colegio de San José quiere satisfacer uno de esos latidos del divino Salvador.
Y los que nos cobijamos bajo techo reducido queremos reparar estos males y consolar a la <*2*> Iglesia; y ser el consuelo de sus actuales ministros agobiados por el peso y la fatiga, y ser el báculo de su ancianidad, y los recogedores de sus desvelos, y... permitídmelo, señores, los compañeros de sus palmas y de su martirio.
Pero ah!, señores, ¿qué es esta pequeña falange de jóvenes ante la grandeza del mal?
Y ni el edificio basta.
Y cuántos de nuestros conocidos...
El Corazón de Jesús os repite: Rogate Dominum messis.
Y vuestras oraciones subirán al cielo, y llenarán los corazones de alegría, y ah! ¡cuántas almas deberán a vuestra solicitud su salvación! Y cuántos jóvenes encontrarán el medio de desarrollar su vocación, y las vocaciones se desarrollarán a vuestro cuidado, y crecerán con vuestra solicitud, y dejareis en la tierra sucesora de vuestro ministerio, y se aumentará vuestra gloria accidental, y en la hora de la muerte...
Al leer los datos que nos suministra esa Francia trabajada, donde hay tantas parroquias abandonadas y sin pastor, por [no] haber quien las regente; al echar una mirada [y] pensar que [son] facilitados hoy por el vapor los canales, los caminos a esas innúmeras muchedumbres de habitantes sentados en la sombra de la infidelidad y de la muerte; al recordar las voces que dirigen los misioneros de la Oceanía y los Colegios de Ocaña y de Santiago y esas masas innumerables de víctimas de la degradación y de la ignorancia, etc.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 101, págs. 1-4
Charla en el Colegio de San José de Tortosa
[Velada en el Colegio de Tortosa]
Un memento
Excmo. Señor. Señores.
Hace seis años (el día... de este mes de 1885) un joven sacerdote, hijo de San José, os dirigía la palabra en este mismo lugar, y en ocasión análoga, evocándoos un recuerdo, manifestándoos una súplica y haciéndoos un encargo.
Os pedía la continuación de vuestra benevolencia sobre esta casa; os recordaba la fecha de las anteriores oposiciones cuando en 1875 ofrecimos la primera velada literaria en el local de San Rufo; y demandaba un memento para tantos protectores nuestros y compañeros vuestros queridos, a quienes la muerte había arrebatado durante aquellas dos fechas memorables.
No, no vengo yo a recodaros la última de estas fechas, puesto que os es conocida, y está fresca en la memoria <*2*> de casi todos vosotros; no debo repetiros tampoco aquel encargo, ya que el constante interés y la paternal y delicada solicitud por parte de todos vosotros en favor de esta Obra, no necesita indicación ninguna.
Solo sí, no puedo menos de pediros a nombre del Colegio de San José, un recuerdo y un memento por todos los sacerdotes fallecidos desde el último concurso, muchos de ellos afectuosos protectores de este establecimiento.
No debo yo, ni es oportuno herir tristemente las fibras de vuestro corazón, precisamente en este acto literario dedicado a una expansión santa y a grato entretenimiento. Pero tampoco puedo dejar de recordaros cuántos vacíos ha dejado la muerte en las filas del sacerdocio, y aun en el cabildo catedral y clero parroquial. <*3*>
Ahí, sentado al frente de este escenario, recuerdo estaba honrándonos con su presencia el difunto señor magistral. Aquí estaban gozosos los curas de Cinctorres, Artana... y otros.
Durante este período ha bajado al sepulcro el más insigne bienhechor de esta casa, Ilmo. Señor Vilamitjana, y recientemente los beneméritos don Gerardo Campos, y don Luis Samper. El dietario nos ha ido presentando cada año inexorable cuadro necrológico, haciendo desfilar ante nuestros ojos asombrados los nombres de don Juan Cardona y curas de Villareal, Almazora, Bot, San Mateo y tantos otros respetables y afectos nuestros. Durante este periodo han faltado también jóvenes sacerdotes salidos de este Colegio.
El Colegio, pues, que no olvida a sus <*4*> bienhechores, para los cuales es la primera oración que se hace por la mañana y el último Padrenuestro que se reza por la noche, no quiere desaprovechar esta ocasión, pidiéndoos para ellos una flor de piadoso recuerdo a su memoria y un memento saludable para su almas.
Cuando se repita otro acontecimiento igual al que estos días se está verificando, tal vez algunos necesitemos ya de este recuerdo. ¡Cuántos de nosotros habremos pasado de este mundo!
¡Cuántos de nuestros afectuosos bienhechores habrán atravesado las puertas de la muerte!
Y entonces, el Colegio de San José no olvidará, no, recabar de los que sobrevivan un recuerdo semejante, y haciéndose eco de los que pasaron, hará repercutir el oído de los que vengan aquí, como yo me atrevo a hacerlo en este momento, aquella exclamación patética siempre antigua y siempre nueva del paciente y sufrido profeta de... Miseremini mei, miseremini mei, saltem vos amici mei.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 102, págs. 1-2
Despedida de Mons. Benito Vilamitjana
[Colegio de Tortosa. Despedida al Excmo. Señor Vilamitjana]
Ilustrísimo Señor: Al recordar en este momento, y aquí precisamente en este lugar, y ante este plantel de jóvenes y ante V.S.I. el origen y la historia de esta Institución fruto del corazón de V.S.I.; al pensar que es un despido, no puede menos de asomar otra vez la tristeza a mi alma al pensar que es un casi despido vuestra visita.
Cómo olvidar en este instante los desvelos. Cómo no agolparse a mi mente la historia toda...
Eran los días del... Las clases de latinidad de nuestro Seminario estaban a punto de cerrarse; el reducido número de los que habían quedado a consecuencia de la infausta revolución del 68, formaban una sección desconsoladora; el número de sacerdotes iba decreciendo, muchos quizá a los golpes amargos que de aquellos recibían y que les causaban aquellas azarosas circunstancias; y el ánimo de V.S.I. se hallaba contristado; y al visitarle nosotros en aquellos días desahogaba sus lamentos, exponía aquellas circunstancias; y un día y otro nos repetía sus deseos, y con sus palabras, su actitud, y sus miradas nos apremiaba a impulso de su caridad. Semejante al Corazón de Jesús en aquel día en que levantando los ojos al vasto campo que le había señalado el Padre exclamaba junto al pozo de Jacob: Messis multa... Rogate Dominum messis, las palabras de V.S. caían sobre nuestro corazón con un peso que no podíamos descargar; y nos obligaban a clamar y hacer clamar al Señor de la mies que [lo] remediara; y a impulso de aquellas palabras y de aquella actitud, sin la cual ni siquiera nos hubiera ocurrido el pensamiento del fomento de esta Obra para nosotros desconocida, se inició esta Obra, la primera de España, antes que en ninguna otra [parte]. Y así nos resolvimos a ofrecernos para la cooperación.
Y hoy que gracias a aquella iniciativa (sin la cual) y aquellas oraciones y aquellos padecimientos se ha desarrollado <*2*> cual árbol frondoso esta modesta casa sostenida principalmente por vuestra solicitud y vuestro cuidado, y por medio de ella el espíritu del fomento de vocaciones entre el clero todo de la diócesis; hoy, digo, desaparece de esta diócesis la benéfica sombra bajo la cual trabajábamos con tranquila seguridad, y con denodado ánimo... Oh! permitidlo que lo diga, Ilmo. Señor, nuestra fe y nuestra confianza por esta Obra ha sufrido algún quebranto y... parece querer resentirse, a pesar de las circunstancias providenciales que han concurrido a vuestra traslación, el corazón parece querer resistirse a esta disposición de la Providencia, como si en ella quisiera adivinar una especie de castigo.
Y ya que nos sea preciso beberlo, séame permitido evocar estos recuerdos.
Al ofrecerle, Ilmo., este tributo de nuestra gratitud, como también de nuestro sentimiento, por más que sea este algún tanto hijo del egoísmo, pedimos que [no] nos arrebate la esperanza de que la efusión del espíritu de santo celo del cual brotó esta Obra por parte de V.S., y la efusión de cariño a cuyo calor se ha desarrollado, continuará derramándose por medio de vuestras oraciones (y de vuestras simpatías); y que, a ser posible, enviéis todos los días una bendición arrancada del Corazón de Jesús sacramentado, que estamos seguros será fecunda.
Bendecireis, pues, Ilmo, a todos los encargados de esta Obra, para que el Señor nos conceda pureza de intención, y sobre ella la confianza necesaria en la prosecución de esta Obra, que hoy forma nuestra ilusión y nuestro cariño, mientras que nosotros os protestamos que, con la ayuda de Dios, seguiremos con constancia hasta poderla colocar en cuanto humanamente se pueda, a merced de las inseguridades de los tiempos (del porvenir) (Y que el recuerdo de vuestra protección, a pesar de los olvidos humanos... las paredes de esta casa...).
Bendecid a estos jóvenes todos los días para que resuciten continuamente la gracia de su vocación en sus corazones, y puedan ser instrumentos un día de los designios amorosos de Dios sobre las almas. Que después de cubrir las necesidades de las diócesis se derrame el fruto de san José sobre otros campos, para que no desmerezcamos ni una de las gracias designadas.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 103, págs. 1-8
Charla para recaudar fondos para la Reparación
[Velada en el Colegio de Tortosa para recaudar fondos para la Reparación]
Un saludo
Respetables señores y señoras: Al dirigiros un saludo respetuoso, a nombre del Colegio de San José, no puedo menos de evocaros un recuerdo. Hace unos años ya, el 86, y cuando este edificio estaba todavía por terminar, hicimos un llamamiento a vuestra piedad en socorro de esta Obra. Aquel llamamiento no fue estéril, y mediante vuestra cooperación se afianzó esta casa, que debía ser la base y la central de tantas otras en las cuales debían cobijarse tantas vocaciones necesitadas, para formar luego una falange de fervorosos sacerdotes bajo el manto y la protección de san José.
Mas la Obra de vocaciones no se limitaba a este solo objeto, y perseguía otros fines. Y uno de ellos era el responder, una vez solidada, al acento del Corazón <*2*> de Jesús, de extender el reinado de su amor sobre la tierra. Ignem veni mittere in terram, et quid volo nisi ut accendatur?
Entre los medios de extender este reinado en las almas, el más eficaz no podía ser sino el de la devoción a su Corazón sacramentado principio, medio y fin del verdadero amor; principio y medio porque nos conduce directamente a él; y fin, porque su residencia sacramental sintetiza todos nuestros consuelos, esperanzas y aspiraciones, y en ella descansa de sus fatigas el corazón cristiano, y es el nido de amores de las almas más distinguidas, que no pueden desear más allá (por ello la reina de las devociones).
Cuando en el siglo 13, el infierno, por medio de la herejía, quiso arrancar del corazón humano la fe en este milagro del amor de Cristo, quiso valerse ¡insensato! de los sofismas de la filosofía, y de las antítesis de una falsa teología, y de razones de imposibilidades naturales. Mas la teología le venció; el doctor de la Eucaristía, el angélico santo <*3*> Tomas, echando mano de la misma filosofía de Aristóteles y revolviendo la tradición y la historia, devolvió la paz a los corazones amantes, y restituyó el esplendor al brillo de este misterio, coronándole con la aureola de las más dulce y bella poesía.
Pero han venido otros siglos; y el infierno ha prescindido de sofismas y temas religiosos; y por medio de la impiedad ha combatido y ha hecho olvidar a los hombres, y aun a ciertas masas sociales, los beneficios de Cristo, y con ello ha logrado infiltrar en muchas inteligencias y en muchos corazones desgraciados, con el orgullo y amor de sí mismos, un odio satánico contra Él y en especial contra el don de su permanencia sacramental sobre la tierra.
Como muestra de este odio, son las profanaciones de tantos tabernáculos, aun en nuestra católica España. De aquí esas ligas de almas desgraciadas comprometidas a no recibir- <*4*>le ni en la hora de la muerte (...). De aquí esta profanación, que se nos ha revelado, de hostias verdaderas haciéndolas servir de objeto de su rabia en sus antros tenebrosos, remedando nuestro sacrificio; no comprendiendo esos rabiosos fanáticos que ese mismo odio es una prueba contra ellos de la verdad de este misterio, porque lo que no se cree ni importa, no se persigue con saña, sino que se mira con indiferencia o con desdén o compasión; así como nosotros miramos con desdén, y no nos importa lo que atañe a Mahoma, y compadecemos a los pobrecitos de la India en sus extravagantes supersticiones.
Mas ante ese odio, y esas profanaciones y esos olvidos, el espíritu de piedad se ha sentido lastimado, y se ha apresurado a devolver a Jesús su gloria menospreciada, y a repararle en este misterio y en ese dogma pública y privadamente.
A este <*5*> sentimiento delicado responde ese movimiento, esa multitud de asociaciones que en varias formas de exposiciones dominicales, de velaciones nocturnas, de horas santas han brotado en tantas partes para honrar al Corazón de Jesús.
Mas este movimiento no ha alcanzado la extensión que se necesita para que ofrezca un espectáculo y tributo permanente de adoración semejante a la visión de san Juan, y que debe reproducirse en la tierra; ni en todas partes pueden sostenerse ciertas prácticas exteriores por las dificultades que ofrecen y los elementos que se necesitan. De aquí, que mientras en las grandes poblaciones tienen la dicha de tenerle expuesto por medio de las 40 horas, en la mayor parte de las parroquias apenas pueden las almas buenas [tener] el consuelo de verle expuesto fuera de algunas horas y en algún día del año. <*6*>
Por ello, la Obra de vocaciones queriendo cooperar, por su parte, al impulso de ese movimiento y formar una red de almas que colectiva o individualmente, en casa o en el templo, de día o de noche puedan unirse a ese concierto de amor y reparación, se ha propuesto promover en cada centro diocesano la exposición diaria y aun continua al servicio constante de los Operarios de la Obra; y además la exposición diocesana repartida entre las parroquias, para que en una de ellas al menos, y en nombre de las demás pueda cada día ser honrado, acompañado y desagraviado Jesús, formando así entre todas un lazo de fraternal homenaje de honor al Señor.
Tal es el pensamiento que nos hemos creído en el deber de revelar a los afectos a nuestra Obra, y que hemos querido exponerlo aprovechando, como santa estratagema, <*7*> esta velada que en vuestro obsequio celebramos.
Y abrigamos la confianza de que así como un día se hizo un llamamiento a vuestra bondad para el desarrollo material de esta casa y de esta Obra, y fue secundado tan gratamente, cooperareis también personal y materialmente al fin espiritual de esta Obra, y al desarrollo y sostenimiento de ese hermoso templo-capilla de reparación que se está levantando.
Y así como aquella fue la primera y la base para la extensión de la misma a otras partes, será esta también la base y el primer anillo de una cadena de otros centros que haremos brotar (si Jesús lo bendice) y surgir aun más allá de los mares, y que mirarán a este como a su madre y a su central. Esta idea y este concepto os <*8*> imponen un doble deber de afecto, de interés y de cooperación.
Así lo esperamos de los protectores de nuestra Obra que formáis la aristocracia de la piedad.
He dicho.
Aunémonos, pues, ante el Corazón de Jesús, y si Dios, según se cree, para descargar sobre el mundo el brazo de su indignación en los últimos días, hará que falte la hostia y el sacrificio que le detiene, prevengamos nosotros y aplacemos ese día colocándonos constantemente alrededor del santo tabernáculo.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 104, págs. 1-4
Charla a benefactores del Colegio de San José
En el siglo una falsa teología se levanta, y la teología le vence.
En estos siglos el odio a Cristo es fiereza.
En los últimos tiempos faltará la hostia.
Muchos medios se han excogitado.
Aquí está el motor principal.
Sois benefactores, pero la Obra de vocaciones presentará otros objetos.
Años atrás se hizo un llamamiento, y respondisteis.
A ese objeto queremos impulsaros mediante vuestra cooperación personal y material, respectivamente.
Es la reina de las devociones.
Respetables señores y señoras: Al dirigiros un saludo en nombre del Colegio de San José, no puedo menos de evocaros un recuerdo. Hace ya unos años, cuando este edificio estaba germinando, y cuyas ramas debían ser luego trasplantadas y extenderse a tantas otras ciudades y aun regiones; cuando faltaba, agotado por sus necesidades, faltaba bastante por terminar.
Hace unos años, cuando este edificio, que debía ser el primero y central de tantos otros que debían esparcirse por tantas ciudades y aun regiones, estaba todavía por terminar, hicimos un llamamiento a vuestra piedad en socorro de esta Obra. Aquel llamamiento no fue estéril, y mediante vuestra cooperación se afianzó esta casa, que debía ser la central de etc., y base en donde debían cuidarse tantas vocaciones necesitadas, para formar luego una falange de fervorosos sacerdotes, bajo el manto y protección de san José.
Mas la Obra de vocaciones no se limitaba a este solo objeto, y perseguía otros fines. Y uno de ellos era el responder, una vez solidada, al acento del Corazón de Cristo, de extender el reinado de su amor, sobre todo de su amor sacramentado. Ignem veni mittere.
Entre los medios de extender este reinado, el más eficaz no podía ser sino el de la devoción a su Corazón sacramentado; principio, medio y fin a la vez del verdadero amor; principio y medio, porque nos conduce a él (a Jesús), y fin porque su residencia sacramental sintetiza todos nuestros consuelos y esperanzas, y en ella descansa de sus fatigas el corazón humano (cristiano), y no puede desear más allá.
Cuando en el siglo 13 el infierno, por medio de la impiedad, quiso arrancar del corazón humano la fe en este milagro del amor de Cristo, quiso valerse, ¡insensato!, de los sofismas de la filosofía, y de las sutilezas de una falsa teología, y de razones de imposibilidades naturales. Mas la teología le venció; y el doctor de la <*2*> Eucaristía, el angélico santo Tomas, echando mano de la misma filosofía de Aristóteles, y revolviendo la historia y la tradición misma, devolvió la paz a los corazones amantes, y devolvió el esplendor al brillo de este misterio, coronándole con la aureola de la más dulce y bella poesía.
Pero han venido otros siglos, y el infierno ha prescindido de sofismas y teorías (religiosas); ha combatido o hecho olvidar a los hombres y a ciertas masas sociales los beneficios de Cristo, y con ello ha logrado infiltrar en los corazones de muchas inteligencias bajas y despreciadas, con el orgullo y el amor de sí mismas, su odio satánico contra Él, y contra el don de su permanencia sacramental sobre la tierra.
Como muestra de este odio, la profanación de tantos tabernáculos aun en nuestra antes católica España, de aquí esas ligas que se nos han [?] de almas desgraciadas, comprometidas a no recibirle, ni a la hora de la muerte (ofreciéndoles en cambio músicas en sus entierros). De aquí <*4*> esa profanación que se nos ha revelado, de esas hostias, haciéndolas servir de objeto de rabia en sus antros tenebrosos remedando el sacrificio, no comprendiendo esos rabiosos fanáticos que ese mismo odio es una prueba contra ellos de la verdad de este misterio, porque lo que [no] se cree ni nos importa se mira con desdén y no se persigue con saña, como nosotros miramos con desdén y no nos importa lo que atañe a Mahoma, o compadecemos a los pobrecitos de la India. <*3*>
Por ello, la Obra de vocaciones queriendo cooperar a impulsar por su parte a ese movimiento de amor y reparación, y formar una red de almas que colectiva o individualmente, en casa o en el templo, puedan unirse a ese concierto de amor y de reparación, se ha propuesto promover la exposición diaria, y a ser posible continua día y noche en el centro de cada diócesis, y la exposición diocesana repartida entre las parroquias, para que en una al menos, y en nombre de las demás, pueda ser honrado y desagraviado el Señor, formando un lazo de fraternal homenaje de honor y desagravios al Señor.
Tal es el pensamiento que se os ha querido exponer, al invitaros a esta velada, y que hemos creído el deber de revelar.
Tal es el pensamiento que nos hemos creído el deber de revelar a los afectos a nuestra Obra, y exponer aprovechando la santa estratagema de invitaros a esta velada, que en obsequio vuestro celebramos.
Y abrigamos la confianza de que así como un día se hizo un llamamiento a vuestra piedad <*4*> para cooperar al desarrollo material de esta Obra, y fue escuchado con... cooperaréis también personal y materialmente al fin espiritual de esta Obra, y al desarrollo y sostenimiento de ese templo expiatorio grandioso que se está levantando.
Y así como aquella invitación fue la base para la extensión luego de la Obra en otras partes, será esta también la base, el primer anillo de una cadena de otros centros que haremos brotar y surgir aun más allá de los mares, y que mirarán a este como su madre y su central. Y esta idea y este concepto os imponen un doble deber de cooperación.
Aunémonos, pues, alrededor del Corazón de Jesús, y si, como se cree, para descargar Dios al mundo el brazo de su justicia, para poder descargar Dios el brazo de su justicia en la destrucción del mundo, en los últimos días, permitirá que falte la hostia y el sacrificio, hagamos nosotros, consigamos nosotros y aplacemos conservando entre nosotros esta hostia, colocándose constantemente alrededor del santo tabernáculo.
He dicho.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 105, págs. 1-2
Anotaciones
...a vuestra piedad en socorro de esta Obra. Aquel llamamiento no fue estéril, y mediante vuestra cooperación se afianzó esta casa; de otras muchas con ella.
El acento del Corazón de Jesús.
Encontrando en esa devoción, reina de todas las devociones.
Pero han venido otros siglos (todo).
Que se nos ha revelado en nuestros días.
En ese dogma (fuera) pública y privadamente.
Exposiciones dominicales (jueves).
Han brotado en todas partes para honrar al Corazón de Jesús. <*2*>
Cooperar al impulso al servicio constante de los Operarios,
y promover además la exposición diaria diocesana, esto es, repartida entre las parroquias de la diócesis, para que en una de ellas, al menos, y en nombre...
Tal es el pensamiento que nos hemos creído en el deber de revelar.
Que vislumbre el pensamiento con todas las aportaciones de próxima recibidas (fuera).
De afecto, interés y cooperación.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 106, págs. 1-4
Charla sobre la Obra de vocaciones
A ese sentimiento responde don Víctor Sáez.
Su corazón y con exposiciones diarias.
Mas este movimiento no ha alcanzado la extensión que se necesita para que ofrezca un espectáculo y tributo permanente de adoración (semejante al que vio san Juan).
Ni a todas las almas se ha podido ofrecer la facilidad de la presencia de Jesús expuesto, ni a todos los pueblos, de modo que mientras en las populosas ciudades...
Una red universal.
Para ello, la Obra de vocaciones, queriendo cooperar a producir ese movimiento, y formar una red universal de almas, que individual o colectivamente, en casa o [en] el templo, se ha propuesto promover la exposición diaria y a ser posible continua día y noche (diocesana repartida entre las parroquias de la diócesis para la exposición diaria, y a ser posible día y noche).
Aprovechamos como santa estratagema esta velada. <*2*>
Tal es el pensamiento que se os ha querido ofrecer y descubrir, aprovechando esta velada, a los afectos (y hemos querido en el deber de revelar a los afectos de la Obra).
Y en la confianza que así como [un] día se hizo el llamamiento para cooperar al planteamiento material de esta obra, y fue escuchado, también cooperareis personal y materialmente al fin espiritual de esta obra. Y así como aquella fue la base para la extensión de la misma a otras partes, será esta también el... de la cadena que unirá a otros muchos hasta hacerlos brotar más allá de los mares, y mirarán a esta como una madre y central.
Esto os impone un deber por ser el primer anillo. <*3*>
...para continuar siendo la reina de todas las devociones, y el centro de los afectos de todas las almas más distinguidas.
Pero han venido otros siglos, y el infierno ha prescindido de argumentos, sofismas, de teorías y de elucubraciones, y ha infiltrado en el corazón de la humanidad y logrado que se extienda hasta las masas sociales el odio a Cristo-Jesús, haciéndolas olvidar sus beneficios, y haciendo olvidar los beneficios de Cristo, y desviar de su vista ese mismo don de la entrega de sí mismo.
El orgullo y el amor de sí mismo en el corazón de los hombres [ha] logrado que se extienda hasta las masas sociales, y apartándolas su vista de los beneficios de Cristo y del mismo don de sí mismo sobre la tierra hasta la consumación de los siglos, e infundiéndoles un odio satánico hasta el <*4*> extremo de infiltrar su odio satánico hasta su misma vivienda sacramental (tabernáculo), profanándola de mil modos, no pensando que ese mismo odio es una prueba de su existencia, pues de otro modo nada le importaría, y lo miraría con desdén, como miramos nosotros [lo] que nada nos importa, lo que atañe a Mahoma.
Para aumentar, y como prueba de este odio, ha logrado formar ligas de almas desnaturalizadas, que se comprometen a no recibirle en la hora de la muerte; ha profanado las hostias haciéndolas servir de burla y de... en sus antros tenebrosos, y remedando el sacrificio en sus antros tenebrosos. No comprendiendo...
De aquí que ante este odio y esas injurias y esas profanaciones, el espíritu de piedad resentido, se ha apresurado a reparar a Jesús en este misterio y en este dogma; y pública y privadamente; y las velas nocturnas, y las varias formas de honrar a...
Escritos III, vol. 5.º, doc. 107, pág. 1
Anotaciones
Poesía a Tortosa
Recuerdo tus glorias. La fe por San Rufo. Hechos generales. Reconquista. La Zuda.
Hechos literarios.
Religiosos. Don Víctor Sáez.
Pero no quiero cantar estas glorias.
Yo veo esa iglesia de la Reparación.
Será la central, y este plantel se extenderá, y se formarán centros en otras diócesis que mirarán a Tortosa como foco que las ha encendido.
Y se traspasa a América, y allí se levantarán templos.
Escritos III, vol. 5.º, doc. 108, págs. 1-2
Un sac de noticies bones
Un sac de noticies bones
La otra vez menos noticias, las hicimos a todos... Hoy muchas y más buenas.
La 1.ª Les decíamos que aquí no hacíamos pagar la entrada, pero sí solo la salida, que consistía en ser celadores y celadoras de la rifa que se hizo de un reloj, en [?] etc., que algunos vendieron para la obra de esta casa.
Hoy no; les haremos negociantes: esto es, les daremos a cada celador diez estampas de la Sagrada Familia, hermosas, y las repartirán a otras nueve personas, cada una de las cuales les dará 60 céntimos por ella; calculando que la estampa vale 50 y cada uno véndela a 70, aún haría negocio; de modo que casi no pagan la salida.
Además, es otra noticia, como precio de ese trabajo que se tomarán a repartir dichas estampas, apenas después de terminada la iglesia, en otra veladita, que les ofreceremos, les daremos una hermosa estampita recuerdo.
Y va otra noticia, y buena. Eso de la repartición <*2*> de estampas como pequeña limosna, no es más que ocasión para empezarles a ejercitar la caridad en favor del culto de reparación, ya después harán mucho más, como se os propondrá después.
Es verdad, que como suelen decir, contra el vicio de pedir está [la] virtud de no dar; pero... para la gente rumbosa no tiene lugar esta virtud, y además como dice un texto, sine sanguinis effusione non fit remissio, que traducido libremente quiere decir: si vols que no plore donale enfats. Sin sangre de bolsillo no se va al cielo.
Lo que no se dona en dis, se dona en dinades.
Por eso, pues, para abrir campo a vuestros bolsillos y a vuestra caridad inagotable voy a leer los varios medios con que se podrá cooperar a dicho culto sobre la exposición diaria.
Medios:
Nota.
Fundadores; y notad que los fundadores, dicen, que todos son santos; conque... ya veis.
Nota: Se desea que la caja y el viril que debe sostener la hostia de la custodia sea de oro, y tan gruesa como se pueda. Por ello, todas las señoras y señoritas que quieran desprenderse de algún brazalete o anillo o cadenita o pendientes para este objeto de tan inmediato contacto con la sagrada hostia, pueden entregarlo a don Salvador Rey, o don Juan Estruel, que son los encargados de recibirlo, y lo harán con mucho gusto.
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