| |
Escritos del beato
Manuel Domingo y Sol
I - Predicación
Volumen 2.º: Eucaristía
ROMA
2008
Advertencia
En este segundo tomo de AUTÓGRAFOS van contenidos noventa y tres trabajos referentes a la Eucarísticos cuales están divididos en tres partes SERMONES, PLÁTICAS Y FERVORINES.
Entre los Sermones, no solamente hay autógrafos extensos, según el caso requiere, sino también apuntes breves y fragmentos de varia índole. Todos ellos se han agrupado por semejanza de materias, según puede verse en el Índice, a fin de que pueda utilizarse más fácilmente la colección, dando desde luego la prioridad dentro de cada apartado a los sermones que llevan indicación de la fecha en que se predicaron.
La designación de Pláticas corresponde exclusivamente al apostolado que D Manuel ejercitó con las Señoras Camareras del Santísimo ya como Director de ellas o ya también como sustituto. Este género de predicación que no puede incluirse entre los Fervorines y que tampoco de adapta a la designación ordinaria de Sermones encuentra lugar propio entre las Pláticas, y por eso le calificamos como tal.
Por último la tercera parte va dedicada a Fervorines, modo característico de D Manuel y abundantísimo en esta Colección. Por serlo tanto hemos reservado la mayor parte de ellos para el tomo siguiente, incluyendo aquí solamente los que se dirigen a Operarios, pronunciados ordinariamente en Valencia, el día de la renovación de votos.
De buena gana los hubiéramos coleccionado todos en un solo volumen, pero atendiendo a las dificultades materiales de la colección y a su mismo manejo, hemos desglosado tan solo los que aquí se incluyen.
Marzo de 1926.
SERMONES
BONDAD DE JESÚS EN LA EUCARISTÍA
Escritos I, vol. 2.º, doc. 1
Vinaroz 15 Enero 1888, en las 40 horas
Lucena, Julio 25 - 89.
Alégrate, Jerusalén; salta de gozo, _____ ______.
Y como no, hermanas mías? Hace unos años que este lugar era un lugar solitario, muy ajeno a las miradas de las hombres, y sin embargo, señalado por el dedo de la Providencia para predestinación especial.
Y se levantó este edificio; y hace 10 años por manes del hoy Venerable Arzobispo de Tarragona se colocó Jesús Sacramentado en un lugar humilde de esta casa; y luego en alas de los deseos de las madres hace años que en estos días también, después de brotada esta Iglesia a impulsos del celo de las almas buenas, y en él fue colocado majestuosamente el Señor por el Obispo de Tortosa. Y esta Comunidad agradecida, le dedica anualmente estos cultos, para celebrar la venida del Señor.
Qué os diré, pues, que pueda interesar vuestro corazón?
Insistiendo en las palabras que acabo de indicar en mi tema, entretengámonos un rato en meditar las inefables bondades de haberse querido quedar permanentemente y poner su habitación entre nosotros el Santo de Israel, nuestro amantísimo Salvador, Cristo Jesús sacramentado.
Ave María.
Entre los rasgos de la bondad de nuestro Dios descuella su deseo de comunicación con el hombre. Él infinitamente feliz en sí mismo, para nada necesita de la criatura racional; al criador de las cosas qué pueden darle las criaturas? Y sin embargo, vedle, hermanas mías, a ese Dios omnipotente, ir en busca de la criatura como amante perdidamente enamorado, para solicitar su amor y comunicarse con él.
Y ciertamente, hermanos míos, el hecho que domina al mundo moral es ______. (Vide plática de Deus abscónditus).
(Laselve). Se refiere en la historia profana de Artemisa, esposa del rey Mausolo de Caria, que fue tal el amor, que era tal el amor que tenía a su esposo, que muerto este, no solo llamó a` los mas distinguidos oradores de aquel tiempo para que pregonasen públicamente las virtudes y hechos gloriosos de su marido, no solo le levantó un sepulcro famoso, que llegó a contarse entre las 7 maravillas, del cual han venido a tomar el nombre de mausoleos los sepulcros suntuosos, sino que para satisfacer de algún modo su cariño, mandó reducir a polvo sus huesos que mezclados con vino los fue bebiendo poco a poco, para que de este modo, en cuanto le era posible, no separarse y tener dentro de sí al que tanto ella amaba.
Y este hecho que la historia, consigna., admira y pondera como rasgo asombroso de un corazón amante, palidece ante la bondad del Corazón de Cristo Jesús y sus deseos de comunicarse a nosotros; porque quiso adaptar de tal modo su cuerpo y su sangre bajo las especies eucarísticas, que pudiera ser comido, y de este modo venir a nosotros, mezclarse con nosotros y unirse a nuestro corazón.
A la manera de las antiguas bebidas amatorias, que leemos propinadas para atraerse el afecto, Cristo Jesús para poder comunicarse a nosotros, y atraer nuestro afecto y venir a nosotros y entrar dentro de nosotros, nos convida a tomar ese filtro celestial y esa bebida amatoria de su sangre y de su cuerpo sacramentado.
Pero hay mas todavía, hermanos míos; y es la continuidad de este deseo, y la constancia de este amor y de esta comunicación.
Si al menos el Señor al querer rebajarse de tal manera hasta el hombre, hubiese puesto ciertas condiciones, ya para excitar y probar nuestra fidelidad y agradecimiento, ya también para que sirviese de escudo a su autoridad, parecería lo mas conforme y lo mas conveniente a su grandeza.
Grande hubiera sido su bondad si solo en un lugar de la tierra hubiese querido fijar su asiento v. g. en el Tabor o en la ciudad de Roma, para /que/ las gentes acudiesen a disfrutar de su presencia sacramental y recibir sus beneficios, y las almas fieles en continuas romerías, así como hoy van a saludar a su representante, tuviesen la dicha de acercarse a su amor inmenso, y adorar la hostia consagrada.
Si al menos ya que ha querido establecer su asiento en tantas partes, solo en algún día de año se hubiese exhibido a nuestra, adoración, aún así nuestra gratitud y nuestro entusiasmo debía romper nuestro corazón ante la bondad de Cristo Jesús.
Si, en fin, al menos, ya que él quiere comunicarse a las almas, hubiese escogido para comunicarse a esas almas distinguidas en santidad; si hubiese querido ponerse solo en el corazón y en la lengua de un S. Francisco de Asís, de un Luis de Gonzaga, de una Teresa de Jesús, toda /la/ eternidad no hubiese sido bastante para tributarle los homenajes debidos a su amor.
Y sin embargo, hermanos míos, no solo en un punto del globo, no solo una vez en el año, no a ciertas almas, sino que ha querido fijar su tabernáculo en medio de todos nosotros, y en todas las partes de la tierra, y quiere venir a nuestros corazones, y no sólo de día, sino aún de noche quiere permanecer en aquella mística y voluntaria prisión en que le ha atado su amor, y esto hasta la consumación de los siglos, real, vivo y verdadero.
Oh! Si en aquellos tiempos &.&.
Nos dice, hermanos míos la antigüedad pagana, que muchas naciones tenían atadas alguna de sus divinidades, para que no huyeran y les abandonaren, o para que no les fuese arrebatadas. De aquí es que se cuenta que los Lacedemonios tenían atadas con cadenas la estatua de Marte; que algunos pueblos las tenían con cuerdas de oro el simulacro de Hércules dios de la fuerza, y ponían guardas a la estatua de Apolo para que no pudiese ser arrebatada.
Pero ah! no, no; no es preciso que despleguemos semejante solicitud para tener y retener a nuestro Dios y Señor; él está allí permanentemente en la Sagrada Eucaristía; y está atado dulcemente con las cadenas de oro de su ardiente caridad, y él quiere permanecer con nosotros y comunicarse a nosotros.
No es preciso, no, que le digamos como aquellos discípulos contristados: Mane nobiscum, Domine. Señor, Permanece con nosotros.
No es preciso, no, que le busquemos ansiosos, cual la misteriosa esposa de los Cantares, ni donde tiene su descanso al mediodía, para poderle encontrar, porque él está allí aguardándonos para recibir nuestro abrazo para conversar con nosotros, para comunicarse a nuestras almas; él ha puesto aquí su propia vivienda, y nos repite como el día de la primera institución: Ecce vobiscum sum &. Quiero estar con vosotros hasta la consumación de los siglos.
Quam bonum Israel Deus. Cuan bueno es Dios para Israel, exclamaba aquel pueblo en medio de sus ingratitudes al primer momento de recibir los beneficios de Dios.
Mejor que ellos podemos decir: Cuan bueno para nosotros es el Dios de Israel, para nosotros que ha querido establecerse en medio de nuestra compañía y bajarse hasta nosotros y comunicarse a nosotros.
Bendito sea el Señor, hermanos míos, que ha querido poner su habitación en medio de nosotros!
Y si yo, hermanos míos, quisiera extenderme en estas consideraciones de las múltiples bondades de nuestro Dios, bastaría que expusiera a vuestra consideración lo que ha tenido que hacer para lograr los deseos de su bondad; los milagros que tiene que obrar para realizar sus designios, las ingratitudes que tiene que soportar, los desvíos y desdenes que tiene que sufrir; pero ay! echemos un velo a estas consideraciones tristes para no pensar sino en sus bondades para con nosotros.
Porque, a que viene a acercarse y unirse tanto a nosotros?
Ah! él no viene sino a obrar y a llenarnos de todos los bienes
No viene a habitar entre nosotras como en un trono solitario que se ha escogido para su reposo; si habita en nuestro corazón es para consolarlo, transformarlo, bendecirlo.
El ha querido llevar consigo los más ricos tesoros de gracia para la Iglesia y para las almas en su estancia sacramental. De aquí es, que la Eucaristía ha sido siempre para la Iglesia fuente /la/ mas vivificante de la santificación de los fieles. Ella es la que en todos los siglos ha formado los mártires, los confesores, las vírgenes. Ella es la que nos enriquece con los mas ricos dones de Dios. Ella es la que nos instruye en las mas heroicas virtudes.
Sin Jesús sacramentado que sabríamos, hermanos míos, del amor de la abnegación, del sacrificio? Sin embriagarnos en ese vino que engendra vírgenes, conoceríamos la castidad?
Sin unirnos íntimamente a esa víctima divina del calvario, conoceríamos el espíritu de sacrificio?
Sin asistir a ese festín de amor, conoceríamos la caridad?
Ella es la que lanza al misionero en alas de su celo a las mas remotas regiones para traer almas al amor de su amado.
Ella es la que arrastra hacia sí el corazón de tantas almas tiernas e inocentes que despueblan al mundo para consagrarse como ángeles del bien en favor de la humanidad doliente, o se sepultan en el retiro para víctimas del sacrificio.
Y no solo Jesús ha querido colocarse entre nosotros para obrar nuestra santificación, sino también para ser nuestro consuelo.
Qué sería de mí, exclamaba una alma fervorosa sin Jesús sacramentado sobre la tierra?
Qué sería de nosotros, almas pecadoras, sin la compañía de Jesús sacramentado?
Cuando las tempestades del mundo tan frecuentes nos azoten, cuando las tribulaciones tienen a tocar tan frecuentemente a las puertas de nuestros corazones, adonde sabríamos acudir, con la fe que ahora tenemos, si no tuviéramos cerca de nosotros a Jesús sacramentado?
Hermanas mías. En medio de las noches oscuras del alma, en las soledades de nuestro corazón, en las angustias del huerto tan frecuentes en el camino del espíritu, que sería de nosotros sino tuviéramos cerca de nosotros esa lámpara solitaria, que cual otra estrella nos recuerda la presencia real de Jesús? Quien nos daría fuerzas sino fuera ese abrazo eucarístico que él nos permite con tanta frecuencia?
Donde podríamos encontrar las aguas de consuelo que ninguna de las criaturas puede darnos?
Con razón el Profeta entusiasmado nos enunciaba con júbilo el beneficio del día en que el Señor vendrá a poner su habitación en medio de nosotros, porque entonces sacaríamos gracias abundantes de las fuentes mismas del Salvador.
He aquí, hermanas mías, lo que os había indicado.
Así lo ha comprendido, hermanos míos, esta Comunidad; y por esto para celebrar este beneficio, consagra todos los años esta fiesta, aniversario a la venida de Jesús a esta casa, donde quiso fijar su habitación. ____________ sacramentado.
Que sea la estancia de Jesús en este lugar prenda de nuevas bendiciones para todos nosotros; pidámosle a Jesús que bendiga a esas almas que le hacen compañía y las santifique; que sean esas almas un jardín de verdadera reparación al Corazón de Jesús; que se multiplique su gratitud a Jesús sacramentado.
Asociémonos también a los homenajes que ellas le tributan para que Jesús esté satisfecho de haberse buscado este lugar para, su habitación.
Sí, Jesús mío, en cambio de ese tributo anual de amor, y ya que no deseáis sino que os pidamos, enviad Jesús mío, una bendición a esta casa, para que puedan continuar sus obsequios a vuestro amor.
Envía una bendición a este mi amadísimo pueblo de Vinaroz, por el cual veláis con tanto interés.
Haced que se multipliquen las obras buenas en él, y broten al mas reparadoras de tu amor sacramentado.
Haced, Jesús, que podáis formarnos pronto una falange de adoradores nocturnos que os hagan compañía de noche para reparar el olvido de tantas almas.
Concedednos, Señor, que podamos establecer pronto, y aquí en esta parro/quia/, la corte diocesana continua de reparación, para que día y noche tengáis almas que os acompañen, para honrar vuestra soledad en el huerto y visitaros en la Eucaristía.
Bendecid a la bienhechora de estas Cuarenta Horas.
Haced que podamos repetirlas para que de este modo. Amen.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 2
Queréis ver lo que es la Eucaristía dentro de la Iglesia? Es como una fuente en medio de un jardín. Qué hace la fuente?
Así Jesús la riega personalmente; quién sabrá decir las riquezas espirituales que le comunica? Allí vegeta la fe, etc.
Con todas estas riquezas. De aquí la dignidad.
De aquí el valor de todas nuestras obras.
--------------------
Qué debemos hacer, pues, hermanos míos? Si Jesucristo se oculta para comunicarse a nosotros – ocultémonos a los ojos del mundo para vivir la vida de Dios. El Apóstol S. Pablo: Mortuus sum.
Muramos al pecado; muramos al mundo, a sus pompas y vanidades, a los deseos desordenados de nuestro corazón – y de este modo no importa que vivamos desconocidos para el mundo – si tenemos la dicha de vivir una vida oculta en el seno de Dios.
- Ya que el Señor se oculta para comunicarse a nosotros, oh no le neguemos abrirle la puerta de nuestro corazón – Desgraciado de aquel que se aparta de Jesús.
Así como una planta sin el agua muere, será y no es más que para el fuego, o ser desechada, así también el alma que no acude a recibir la gracia que Jesús quiere comunicarle.
Más por qué se oculta tanta gloria? Por qué permanece en la oscuridad tanta belleza? Cómo permanece silenciosa tanta armonía? Cuál es la razón de este secreto?
Ah, la misma Eucaristía
Y por qué el amor le ha obligado a Jesús a quedarse oculto?
Cuántas veces, hermanos míos, al pensar en los prodigios de Jesús los días de su vida mortal – al escuchar las relaciones de los Evangelios que nos descubren sus correrías – al pensar en las turbas que le seguían por el desierto – y que presenciaban la multiplicación de los panes, la resurrección de los muertos, nos llenamos de una santa envidia – y nos parece que seríamos más felices si pudiéramos verle, tocarle y admirarle?
Y sin embargo, por qué si el amor le ha obligado a quedarse entre nosotros cómo es que se ha querido quedar oculto?
Sabéis por qué? Para vivir más íntimamente en nosotros – para revelarse por medio de nosotros – y por lo tanto, para nuestro mayor bien.
Y he aquí lo que voy a proponeros.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 3
Al verle estos días pasados, hijos míos, atado a ese Verbo divino con las cadenas de la Humanidad, vestido de nuestra carne - hecho niño para acercarse mejor, depuesta toda su grandeza, y además sujeto al sufrimiento, no es verdad, hijos míos, que nos parecía más cercano que no contemplando solo su divinidad?
Velos sagrados, etc.
Nacido en Belén, o durmiendo sobre las rodillas de María estaba mas cercano que en su alta generación.
Trabajando en al taller de Nazaret, o esperando luego en la cruz nos parece más cercano que allá, habitando en los cielos y servido por los Ángeles.
Por eso desea que le amemos más, porque se ha unido más a nosotros.
Y bien: habiéndose acercado tanto a nosotros, haciéndose semejante a nosotros podía acercarse más?
Quería unirse mejor?
Ah, Sí lo hará - y he aquí la última invención de su amor: Se oculta etc.
Más cercano, bajo la apariencia de pan, que allá, bajo la figura de hombre.- Más cercano en nuestros tabernáculos que vestido de nuestro ropaje allá, en Belén y más cercano, sobre /todo/, en nuestro corazón.
Nuestro corazón: He aquí la cuna donde ha querido reposar – la habitación donde quiere vivir – el sepulcro donde quiere /ano/nadarse. – En ninguna parte más cercano, y por lo tanto, en ninguna parte tan amable y tan lleno de bondad.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 4
Croquis del sermón del P. Stolto, el día 2 de febrero de 1896 en el Colegio de Valencia con motivo de la fiesta de la Reserva.
Exordio: Confitebor tibi Rex. Pintura de la esclavitud del pueblo de Israel en Babilonia: tristes, llorando. Alegría, al llegar a Jerusalén, y poseer el arca.
Dios estaba aquí, pero no estaba el arca, &.
---------------------
Proposición: Si en lo demás Dios da todos las cosas, tierra, mar, redención, sangre, méritos, gloria; mas en la Eucaristía se nos da:
1.º Todo.
2.º Con delicadeza.
3.º Por medio de muchos sacrificios.
Todo. Cuerpo purísimo; su carne, carne de María; sangre, formada del purísimo Corazón de María; ojos; alma; Corazón; Divinidad.
No pudo, ni supo dar más, ni discurrir otra cosa. S. Agustín.
2.º Con delicadeza. Dársenos para estar con nosotros, no bastó; comida bajo especies, no de un modo terrible, sino dulce; de día y de noche en todos los lugares y en todos los tiempos.
Para bien nuestro exclusivamente. Qui manducat meam carnem, habet, non habebit, sino habet, nueva tierra, y a la vida eterna.
Cuando se considera el misterio de la predestinación, el terror de los santos ante el ________ S. Jerónimo, S. Simón Estilita, &. tiemblan; y pienso que qui manducat carnem, sólo con la disposición de la gracia, sin pecado mortal, con las disposiciones posibles, oh! me tranquilizo.
3.º Con grandes sacrificios. In qua nocte tradebatur, no después ni antes, sino en el mismo acto, tradebatur, que sus enemigos y Judas: que se repetiría esta escena a través de los siglos; sería pisoteado; ocultando su gloria, &. &.
Que quiere de vosotros?
Santidad. 1.º para que un día podáis ser otros Jesús; para que le ofrezcáis, y le hagáis bajar, para traerlo en vuestros brazos, para darle a las almas, para conducir las almas hacia él.
Así, no solo la ciencia, sino la santidad.
Bien, pues, hacéis en recordar este hecho de venir a vuestra Casa.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 5
El profeta David – Quanta fecit
Qué no merece esta dignación? San Juan vio al Cordero etc.
Finezas de Jesús.
No supo, no pudo, no tuvo más que darnos
Para la 1.º - Qué es? Qué hay allí?
Y Cuándo? In qua nocte etc.
Dos amores
2.º No pudo darnos más. Suponed que estáis allí como Juan y os pregunta: Quieres etc. Pero, Señor. Y la sustancia?
3.º No tuvo más que darnos – Como sustancia y alimento, que es lo más íntimo.
Si solo una vez al año – O en un lugar sólo, o en la lengua de Santa Teresa.
El compañero de la vida – de día y de noche – et
Si en aquel tiempo en el que se llamaba el Dios.
-------------------
Qué se propuso? 1.º Llenar el corazón del hombre. Omnis vallis implebitur – Hasta entonces nadie fue feliz – Ahora todos.
2.º Llenar las ansias de su corazón.
Qué hemos de hacer? Amor y gratitud.
AMOR DE JESÚS EN LA EUCARISTÍA
Escritos I, vol. 2.º, doc. 6
Eucaristía. (De Bonllorie).
Predicado en Vinaroz, 13 Enero 83.
Colegio de San José, Febrero, 83.
Tivisa, Mayo 26, 1883
Tortosa. Apostolado, id. 1883.
Benicarló, Julio, 1883.
Colegio de San José, Octubre, 88. Algo variado.
Dilexi vos ... dicit Dominus, et dixistis: In quo dilexisti nos?
-------------------
Mis hermanos en el Señor: No conozco palabra mas dulce salida de la boca de Dios, que la que dirigió a su pueblo, por medio del Profeta Malaquías: Os he amado: Ego dilexi vos; y al mismo tiempo no conozco lenguaje más duro e injusto que el que usó aquel pueblo para responder a, esta palabra de ternura: En qué nos habéis amado? In quo dilexisti nos? Este Dios que se dignó llamar el Dios de Abraán, de Isaac y de David y de Jacob; que con el poder de su brazo había arrancado a Israel del yugo de Egipto, y lo había, establecido rico y poderoso en una tierra fecunda; que no había cesado de alumbrarle con su luz y regocijarle con su presencia, de guiarle por medio de sus enviados y profetas; este Dios, digo, confiado en esta innumerable serie de beneficios que había hecho a su pueblo, cree poder recordárselos, reuniéndolos en una palabra "Te he amado Israel" le dice. Y aquel pueblo le responde con un insulto: En qué nos habéis amado?
Pero ah! Israel, que no eres tu la única nación a quien Dios ha dado innumerables pruebas de su paternal cariño, y a la que tiene derecho a decir: "Yo te he amado”; ni tampoco eres la única que dirige a Dios esta insultante respuesta "En qué nos habéis amado”.
Nosotros también, pueblo cristiano, del cual Israel no era más que figura; nosotros también, a, quien el Señor calienta hace 19 siglos en el seno de su ternura, como la. madre a su hijo en su regazo; que procura reunir como la gallina a sus polluelos, (que anhela desprender de la tierra y enseñar a volar hacia, las altas regiones, como el águila a sus hijuelos); a nosotros es a quien dirige esta palabra de su profeta “Os he amado”; y nosotros somos también los que, más ingratos que Israel, sin temor le respondemos todos los días: “En que nos habéis amado? Oh! que respuesta tan amarga es esta para el Corazón de Jesús!
Que una criatura humana se atreviese, en su loco orgullo, a disputar a Dios su poder, y decir "En qué eres poderoso"; o si midiendo con su vista de miope la profundidad de los divinos consejos, tuviese la temeridad de acusar su justicia., diciéndole en qué eres justo? ay! sería muy culpable y se expondría a un severo juicio de esa justicia desconocida. Mas que son estas palabras comparadas con aquella, la más cruel de todas para el corazón de Dios, porque es un ataque a su más caro atributo, la bondad, porque le hiere en la pupila de sus ojos, es decir en, su ternura para con nosotros?
Pero si esta pregunta dirigida a Dios es culpable, cuando parte de un sentimiento de duda respecto de su bondad, no es lo mismo cuando tiene por objeto una investigación más atenta, más profunda, más dulce de los medios que Dios ha empleado para darnos pruebas de su ternura; porque entonces lejos de ser culpables, “dichosos, exclama, el Rey Profeta, dichosos los que escudriñan los divinos testimonios y se consagran de todo corazón a esta investigación”.
Así pues nosotros hermanos míos, que nos hemos reunido ante el Señor para darle gracias en estas 40 horas, por haber podido celebrar el 52 aniversario de su instalación en esta casa, escuchemos como nos dice en su adorable sacramento: Dilexi vos, os he amado.
Entremos en dulce coloquio con él, investigando en el fondo de nuestro corazón, cómo se oculta tanto amor bajo los velos eucarísticos, y preguntémosle, no con un sentimiento de desconfianza, sino con el santo deseo de que se acreciente nuestro amor y nuestro agradecimiento: Cómo, Señor, nos habéis amado?
Y he aquí, hermanos míos, lo que vamos a meditar por un momento: Cómo nos ha amado el Señor en la Sagrada Eucaristía. Para que sus palabras produzcan efecto en nosotros pidámosle su gracia.
Ave María
Mis hermanos en el Señor: Ya que el Señor no se desdeña defenderse y litigar contra nuestra ingratitud la causa de su bondad, entremos en santa lucha, con Dios, seguros de que si discutimos con él, nadie podrá responderle uno por mil, según la expresión de Job, cualesquiera que sean las circunstancias en que se encuentre.
En que me habéis amado? dirá tal vez el pobre? Mi vida es un trabajo rudo, y las sendas de este mundo no tienen para mí más que abrojos y espinas. El campo del rico no tiene espigas para alimentarme. Fortuna, placer, goce, lo que constituye la felicidad de todos, a mí me ha sido negado; en qué, pues, me habéis amado?
Te he amado, le responde el Señor, porque precisamente por ti, que eres un ser pobre he querido nacer pobre vivir pobre y morir pobre; te he amado, y por eso para santificar tu situación, cuando mi boca divina se abrió por primera vez, dijo: Bienaventurados los pobres. Te he amado, porque cuando todos te desampararon, yo que soy tu verdadero tesoro, jamás te abandono.
El campo del rico no tiene espigas para ti; pero el campo de mi Providencia germinará de continuo, si eres fiel, para que no te falte tu pan de cada día.
Tu careces, es verdad, en este mundo, de la fortuna que el gusano devora, y que el ladrón roba, y de los placeres que corrompen el corazón y pasan con la vida; en cambio, si quieres, tu
Escritos I, vol. 2.º, doc. 7
Predicado en Tivisa. Mayo 1883
Vinaroz
Asilo de Benicasim 30 de Julio 88
Vere tu es Deus absconditus, Deus salvator. Isaías 45-15
Sois verdaderamente el Dios oculto, o Dios Salvador.
Entre todos los misterios de la religión cristiana uno es tal vez el más oscuro de todos, y sin embargo es más dulce que todos los demás. Diríase que es una, noche profunda, y no obstante es el esplendor que me alumbra en medio de las más suaves delicias. Nox illuminatio mea in deliciis meis.
Diríase que es el más impenetrable silencio, y con todo es la palabra de la cual está escrito: Que es mi garganta como el rayo de miel Quam dulcia faucibus meis eloquia tua.
Diríase que es la inacción y la muerte, y sin embargo es una vida de tal manera divina, que el que la posee, exclama: No soy yo quien vive, sino Jesucristo quien vive en mí.
Este misterio, ya lo habéis adivinado, ya lo sabéis es la divina Eucaristía, y refiriéndose a ella, pudo decir el Profeta Isaías: - Vos sois verdaderamente el Dios escondido y oculto, o Dios Salvador – Vere tu etc.
Cuanto más parece que este Dios procura ocultarnos su gloria más que esfuerzo en venerar el misterio donde tanta dulzura se esconde. – cuanto más oscura me parece la Eucaristía, más me complazco en adorarla con luces centelleantes, y con brillantes y con preciosos metales – cuanto más silenciosa es la Eucaristía más procuro yo rodearla de alegres y armoniosos cánticos – cuanto más profundo es el secreto de mi fe, más exijo yo de mi amor que lo revele en todos los corazones.
Y cuál es, pues, este secreto?
Hoy vengo, Señor, vengo, como un niño, alimentándome de ese pan oculto (así como de la leche de vuestro seno maternal) a preguntaros cómo hay tanto misterio es ese alimento tan dulce, y por qué tanta dulzura en ese misterio tan oscuro.
Pero la misma Eucaristía me responde desde luego.
No fijéis vuestra atención en mi oscuridad, el sol me ha quitado el color – Nolite considerare quid fusca sim, quia decoloravit me sol.
Y qué sol es este, sino el ardor de amor, como explica S. Bernardo – Decoloravit a sole, est ignescere charitate.
Sí, esto es lo cierto: por amor se oculta Jesús en la divina Eucaristía. Pero, insistiendo todavía, pregunto: por qué el amor obliga a Jesucristo a ocultarse bajo esos velos? Lo pregunto, y en lugar de proseguir debería dejar a cada alma el cuidado de responderse a sí misma, porque cada uno sabe en el fondo de su corazón, porque el amor de Jesucristo le ha preparado la Eucaristía, y ese es su secreto más íntimo y más querido – Secretum meum mihi (Isaías 27) secretum meum.
No importa: yo también diré el por qué Jesús se oculta en la Eucaristía ya que /me/ veo obligado a entretener vuestra piedad en este rato.
Él se queda oculto para vivir más íntimamente con nosotros.
Para obrar con más eficacia en nosotros.
He aquí.
No sin pensar ideas sublimes.
Somos hijos de la fe y entender el lugar que del amor
He dicho, hermanos míos, que Jesucristo ha querido quedarse oculto para vivir más íntimamente con nosotros.
El hecho que domina seguramente el mundo social, y señala a la humanidad el verdadero carácter de grandeza, es el de la sociedad, de la unión del hombre con Dios.
Qué es el hombre aislado de Dios? Su cuerpo es como el heno del prado que florece por la mañana y por la tarde se marchita; su alma es un soplo que pasa; su vida un vapor ligero que se disipa.
Por el contrario, acercándose a Dios, el hombre se engrandece y se eleva; su alma es la imagen de la Divinidad. Desde entonces se establece entre Dios y el hombre lazos estrechos y recíprocos.
El hombre al nacer sale de las manos de Dios, a su muerte vuelve al seno de Dios: he aquí el principio y el fin: y en estrecharla cada vez más por medio de las invenciones de su amor. La religión no es otra cosa que la historia de estas divinas intervenciones.
Desde el principio del mundo, el Verbo eterno entra en relaciones con el hombre, se comunica a su inteligencia; la instruye en las verdades que debe creer, en las virtudes que debe practicar, sin embargo, todavía no ha descendido ante él: habita encima de su cabeza y en la profundidad de los cielos. No es todavía el pan oculto que se une a él: sino, más bien la voz sonante que conmueve los desiertos y rompe los cedros.
Este es el Dios, del cual está escrito; el Señor es grande, es glorioso, es terrible sobre todos los dioses.
Este primer lazo no era bastante para su amor. Habiendo habitado largo tiempo encima de nosotros, ahora quiere vivir con nosotros: se encarna y se hace hombre. Oh, cuánto es más estrecho es ya este lazo, y cuántos más encantos tiene esta unión. Más encantos digo? Y por qué? Porque encarnándose la Divinidad hace dos cosas, que son igualmente necesarias y dulces para nosotros: se oculta y se acerca a nosotros. Si la Divinidad se acercase a nosotros sin ocultarse, nuestros ojos quedarían deslumbrados: si se alejase ocultándose, la conoceríamos menos y olvidaríamos amarle; se oculta, y pudiéndole contemplar mejor, nos regocijamos a la sombra de sus velos; se acerca y nuestra alma se adhiere más estrechamente a ella. In velamento alarum tuarum exultabo; adhesit anima mea post te.
Velos sagrados de la Encarnación, cuerpo adorable de nuestro Salvador, Manos divinas que _____________ pies que os habéis cansado en correr tras nosotros, Corazón Sagrado, que tanto nos habéis amado, oh, cuan/tas/ cosas sois para mí.
El Señor es grande, dice S. Bernardo y digno de nuestras alabanzas; encarnándose se hizo pequeño, y sobre todo amable – Magnus Dominus et laudabilis nimis: parvus Dominus et amabilis nimis.
Naciendo en Belén o durmiendo sobre las rodillas de María, me parece más pequeño que su alta generación, y por esto le amamos.
Trabajando al lado de José en el taller de Nazaret me parece más pequeño que fabricando el mundo con sus manos divinas, y por esto le amo. Servido por Marta, amado y adorado por María en la casa de Lázaro, me parece más pequeño que habitando los cielos, le amo. Triste y sufriendo en su pasión, muriendo sobre una cruz me parece más pequeño que viviendo y reinando con su padre y con el Divino Espíritu en los siglos de los siglos y por eso le amo más. Parvus Dominus, et amabilis nimis.
Ahora bien: si Jesucristo se oculta tan profundamente en la Encarnación como se ocultará más? Si tanto se acerca a mí tomando una carne semejante a la mía, podía acercarse más?
Y sin embargo lo hace, y esta es la última invención de su amor. Se oculta, pues, bajo la apariencia de mi pan de cada día; se acerca hasta hacerse nuestro alimento cotidiano.
Se hace más pequeño y desde entonces más amable – Parvus Dominus et amabilis nimis.
Más pequeño bajo la apariencia de pan, que bajo la figura de hombre: - más pequeño en el Tabernáculo que en Belén: - más pequeño en el altar que en la cruz, más pequeño sobre todo en nuestro corazón.
Nuestro corazón: he aquí la cuna donde reposa, el salón donde trabaja, la región donde vive, el Calvario donde se inmola, el sepulcro donde se sepulta. En ninguna parte se hace más pequeño como en nuestro corazón, y por eso en ninguna sé amarlo más. Parvus Dominus, est nimis.
Y este lazo tan íntimo lo contrae con todos: su vida mortal se había encerrado en los límites de una región estrecha en el corto espacio de 33 años; su vida eucarística se extiende desde un polo a otro polo, y dura tanto como el mundo. Durante su vida mortal, muy pocos hombres le habían visto, muy pocos se habían acercado a Él, y le habían recibido en su casa, en su vida eucarística pertenece a todos los hombres: de siglo en siglo las generaciones pasan, y a medida que habitan este mundo, encuentran siempre al Dios de la Eucaristía en el Tabernáculo y sobre el altar.
Es aquí hermanos míos, el objeto de quedarse Jesús tan oculto y escondido.
Sí es.
Pero hay otra razón de por qué Jesús se oculta en la Eucaristía y es para obrar con más eficacia en nosotros.
Sí: hermanos míos, Jesús, no ha querido quedarse así más que para obrar: no viene para habitar entre nosotros como en un trono solitario que se ha escogido para su reposo; si habita en nosotros, en nuestro corazón, es para transformarlo; si mora en él es para hacerlo mejor, y no pasa por él sino para hacerle bien.
Y cómo es la Eucaristía para Él un medio tan eficaz de acción?
Entre la acción de Dios y la del hombre hay esta diferencia. El hombre no obra sobre sus semejantes sino por medios exteriores, y cuanto más fuertes son estos medios más poderosa es la acción.
Dios obra también indudablemente sobre el hombre, por el espectáculo externo de sus obras, por la serie de acontecimientos de este mundo; obra igualmente sobre él por su palabra que le hace oír por ejemplos que pone a sus ojos.
Pero estos medios exteriores nada son, si no los anima su acción interior y los vivifica, y esta acción es la gracia.
Y, ¡oh!, bondad de Dios. Quiso el Señor ocultar sus más ricos tesoros, de gracia, bajo el signo sensible del pan eucarístico, y de encerrar en él, por esto mismo, su más rico medio de acción. Y de aquí que la Eucaristía ha sido siempre en la Iglesia la fuente más vivificante de la santificación de los fieles.
Ella es la que en todos los siglos ha formado a los mártires, los confesores, las vírgenes. Ella es la que nos enriquece con los más ricos tesoros de Dios; la que nos instruye en las más sublimes virtudes. Allí, hermanos míos, bajo aquellos velos silenciosos que la cubren, tiene una elocuencia inimitable, que la palabra humana no alcanza; allí nos enseña divinos secretos, que se escapan al lenguaje del hombre.
Almas piadosas, aquí presentes, cualesquiera que seáis; Si yo os preguntara, qué me diríais? Qué sabríais sin Jesús sacramentado? Antes de haber gustado /la/ Eucaristía, qué sabíais? Y después de haberos familiarizado con ella, qué ignoráis de la fe, de los preceptos divinos, de los secretos de la gracia, del conocimiento de vosotras mismas?
Antes de embriagaros con este vino, que hace germinar las vírgenes, conocíais la castidad? Sin alimentarnos con este pan misterioso, en que Dios se anonada, conoceríamos la humildad?
Antes de unirnos tan íntimamente a la Víctima divina del Calvario, conocíamos el espíritu de sacrificio?
Sin asistir al festín del amor, puede conocerse la caridad?
Y después que la Eucaristía es el alimento habitual del alma qué ignora de los consejos del Evangelio?
Ah, si el Bautismo nos hace cristianos, la confirmación cristianos perfectos, la Eucaristía sólo nos hace santos.
Y cuan dulce y amable es su enseñanza. Cuanto facilita el cumplimiento del deber.
Diríase, hermanos míos, que hay dos clases de cristianismo, una en que los mandamientos son siempre penosos; el yugo siempre duro, la carga siempre pesada; y otro en que los preceptos son fáciles, el yugo siempre suave y la carga siempre ligera.
El primero es el cristianismo de los que no conocen la Eucaristía, el otro es de los que la aman y frecuentan.
Poned, si os place, en presencia de dos almas, la una que ame la Eucaristía y la otra que no la ama; poned, digo, el mismo precepto, la misma virtud, la misma obra; allí donde la segunda vacila, la primera no vacilará; allí la segunda tropieza, la otra volará. He aquí el poder de la Eucaristía; poder que debe alegrarme por la virtud oculta que derrama en nosotros.
Dios oculto y misterioso, verdaderamente sois el Salvador de nuestras almas.
Deus absconditus, Deus Salvator.
Así, pues – si nos examinamos – Veis un hombre que recibe a Jesús – y no se enmienda.
Finalmente Él ha querido ocultarse para revelarse en nosotros y multiplicarse por medio de nosotros.
Jesucristo ha querido aniquilarse para recibir en nosotros, y de este modo multiplicar en la persona de cada cristiano la manifestación de sus obras.
Ha querido revivir en todos los cristianos, que son sus hijos, - de modo que así como el viejo Adán se había perpetuado en todos los hombres, hechos pecadores, Él, que es el Adán nuevo se quiere continuar en las generaciones cristianas rescatadas y santificadas por Él.
Y por la Eucaristía Jesucristo obtiene este fin. Porque así como el pan material se convierte en carne del hombre, porque aquel es inferior a éste: al contrario, el pan eucarístico, que es más noble que el alma que lo recibe, la atrae, por decirlo así, y la trasforma en sí – Por consiguiente, venimos a ser otro Cristo.
Y como tales debemos aparecer?
Si el Apóstol S. Pablo decía: Imitatores mei estote – Si el mismo Jesucristo nos decía: Sed perfectos, como vuestro Padre celestial – Recibiendo la Eucaristía debemos ser y representar a Jesucristo, que nos trasforma en Él.
Y debe resplandecer en nosotros su forma exterior – sus palabras y sus actos.
Su forma exterior, que Él ha querido ocultar. El Apóstol para expresar esta forma, no supo emplear más que esta, más que esta sencilla palabra: Apparuit benignitas: La bondad apareció – Cuando Jesucristo se mostraba, su encanto indefinible lo atraía todo hacia Él.
Los mártires hablaban – Antes de ir al martirio comulgaban y era tanta la fe que se permitía elevarse al Señor en
En la Comunión
En 2.º lugar, debemos reproducir las palabras.
Los primeros cristianos ________________.
Lo hacemos así? Ah, hermanos míos. Revive Jesucristo en cada uno de los cristianos, cómo es su deseo? Somos ejemplares de Jesucristo? Honramos con nuestras palabras y acciones a Jesús, que quiere aparecerse?
Oh, cuando veo la conducta de tantos cristianos, en tantas poblaciones, que tan contrariamente a la Ley de Jesucristo, no puedo menos de lamentar la deshonra que se le hace.
Si un moro
Los mártires
Inglaterra
Y por qué estas costumbres? Por qué no se recibe la Eucaristía?
Amemos, pues, a este Dios oculto – Se esconde para entrarse mejor – Si hubiese ostentado su gloria, quien le hubiera querido recibir?
Y es vista de esto – Exalta et lauda habitatio...
Escritos I, vol. 2.º, doc. 8
Predicado en Vinaroz el 13 Enero 1879. en las 40 Horas celebradas por el aniversario de la fundación.
Tivisa - Mayo 83
Burriol 87 - Sta. Isabel 87.
Valencia Septiembre 1887
Asilo – Hábeas 1880
Mis hermanos en el Señor: El fervoroso Rey y Profeta David cuando desde la altura de su meditación contemplaba los beneficios que había recibido de la mano misericordiosa de su Dios, henchido su pecho de gratitud y de entusiasmo, no podía contenerse, y daba un grito y exclamaba: Venid, venid, cuantos teméis al Señor, y os contaré las cosas que ha hecho por mi alma: Venite omnes qui timetis Deum.
Y que beneficios son estos oh! Rey Santo?
Ah! Me sacó de entre las ovejas de mi padre, de pastor me ha hecho sentar en el trono de Israel, me ha libertado de mis enemigos, ha cubierto mis pecados, me ha llenado de todos los bienes. Quid retribuam, Dómino. Que le podré dar (añadía) oh! almas que teméis al Señor, que le podré dar en cambio de tamaños beneficios?
Oh! santo Profeta: Justo es que des a Dios gracias por esos beneficios recibidos de sus manos misericordiosas; pero !ah! trasládate a los días de la gracia, ven en este momento a este santo templo, y te encontrarás lo que ha hecho por nuestra alma .
El nos ha redimido de la esclavitud en que gemíamos; nos ha redimido con su sangre preciosísima; nos ha hecho hijos suyos, y nos ha hecho herederos del trono inmortal, y no contento con esto se ha hecho compañero a nuestra disposición hasta la consumación de los siglos.
Sí, mejor que David debiera dar un grito de entusiasmo y exclamar: Venid, venid criaturas todas y os contaremos lo que el Señor he hecho por nuestras almas.
Hoy, pues, hermanas mías que celebramos el aniversario de la toma de posesión de Jesús Sacramentado en este lugar, hoy que por primera vez le ofrecemos estas solemnes 40 Horas, como acción de gracias por sus beneficios, y sobre todo por haberse quedado en nuestra compañía, meditemos como el Profeta estas finezas de su amor sacramentado.
Si con el recuerdo de estas finezas, y con la memoria de estos beneficios, logro un acto más de amor y de gratitud hacia ese mi Jesús Sacramentado, mis deseos quedarán satisfechos.
Meditemos, pues, estas finezas de Jesús al dejarse por nuestro amor en este sacramento, y para que sean provechosas nuestras consideraciones pidámosle su gracia, por intercesión de la Bienaventurada Virgen María. Ave María.
Al querer exponeros las finezas del amor de Jesús sacramentado, no puedo menos de recordar aquella gráfica expresión de S. Agustín, ante este beneficio imponderable, a saber: Que Dios con ser omnipotente no pudo dar más; con ser sapientísimo no pudo discurrir más; con ser riquísimo no tuvo mas que darnos.
Si yo hablara ahora a almas menos instruidas en los principios de nuestra fe, les expondría lo que hay encerrado en aquella hostia, que aparece ante nuestra vista.
Yo les diría que allí está el que-.allí está el cuerpo sacratísimo de Jesús formado de la sangre purísima de la más inmaculada de las Vírgenes; aquellos ojos divinos que arrebataban los corazones; aquellas manos divinas que derramaban tantos favores; aquellas mejillas que son el encanto de los serafines.
Que allí está aquella alma santísima objeto de las complacencias de la Trinidad beatísima.
Que allí está el Verbo divino por quien fueron criadas todas las cosas, con los atributos de su Persona, y que por una concomitancia, inseparable están las tres Personas de la misma Trinidad beatísima. Y todo esto lo enseña el Señor en aquel pequeño círculo y lo entrega a nuestra disposición. Qué más podría ofrecernos entre la omnipotencia de su poder?
Y notad, hermanas mías, las circunstancias que acompañan a la entrega de este don.
Cuando realizó el Señor esta entrega? El Apóstol S. Pablo tiene buen cuidado en recordárnoslo. In qua nocte tradebatur: en la noche misma de su pasión.
La noche había extendido su manto sobre la tierra. Los habitantes de Jerusalén entregados al descanso olvidaban los beneficios que habían recibido de Jesús, y no se acordaban ya de aquel hosanna, que pocos días antes habían entonado en su triunfante entrada. Los enemigos reunidos estaban expiando el momento de prenderle. Y en aquellos mismos momentos es cuando Jesús hacía al mundo y a los hombres, la entrega de tanta fineza. No en aquel día en que una mujer llena de entusiasmo le pregonaba bienaventurado; no en aquellos días ____________ tal se hubiera creído que era como recompensa de aquel tributo de ___________________________ sino ________________ .
He dicho que con ser sapientísimo no supo qué darnos más. Suponed, hermanas mías, por un momento, que recostados allí en la cena, y que el Señor nos dice: Alma mía, qué quieres que te deje? Quieres mi retrato, &.
Y si el Señor nos hubiese dicho, viendo nuestra timidez: quieres que venga todos los días a hablar contigo tras una cortina, &.
Pero Señor: Y eclipsarás de tal manera tu gloria? Mirad que no os verán, y qué se dirá de vuestro poder?
Pero y cuantos milagros para conseguir tu objeto? Trece milagros ___________ Agustín D. S. Tomás.
Pero, Señor, y tantos como aún así no corresponderán a tu amor? Ah! no importa, con tal sirva para bien y consuelo de mis escogidos.
Finalmente, hermanas mías, con ser riquísimo, no tuvo más que darnos. Se nos entrega como pan, alimento, que es lo mas íntimo del hombre, puesto que se convierte en su propia sustancia.
Oh! hermanas mías; si el Señor hubiese prometido venir sacramentado a la tierra una sola vez al año para ofrecerse a nuestra adoración, por esto sólo las generaciones todas debían tributarle un himno de gratitud y de entusiasmo.
Si en /un/ solo punto del globo hubiese fijado su residencia sacramental, oh! las criaturas todas debían correr animosas por poder disfrutar de su adorable compañía.
Si al menos ya que había querido tener la dignación de entregarse a las almas, hubiera sido en la lengua y en el corazón de un P. S. Francisco, de una Sta. Teresa de Jesús, aún así grande hubiera sido nuestra admiración.
Pero ah! no: No solo en un punto de la tierra, sino en todos los lugares; no un día solo, sino todos los días y a todas las horas está a nuestra disposición, y no solo a estas almas distinguidas, sino a cuantos quieran acercarse, se entrega a su disposición.
Oh! hermanas mías. Si en aquellos tiempos en que se llamaba el Dios de las venganzas y de los ejércitos y en que ____________ .
Y este Dios habita entre nosotros y nos hace compañía y no solo de día, sino aún de noche es nuestro continuo vigilante, y podemos acercarnos a él.
Y él es compañero de nuestra vida y es el consuelo de nuestras penas; y es ............. nuestro continuo prisionero, a quien podemos apretar dentro de nuestro propio corazón.
Y qué se propuso el Señor con estas imponderables finezas?
Ay! en primer lugar llenar el vacío de nuestro corazón. Desde el día del primer pecado, el corazón del hombre estaba vacío de felicidad.
En 2.º lugar llenar las ansias de su propio corazón. 4000 años había que se encontraba como separado del hombre; por ello cuando llega el momento concebido por el Padre, se deja del modo más íntimo que puede para que sea completa su unión con el hombre. Por ello, vedle en el momento de instituir este sacramento. Cuando al reunirse en el Cenáculo a la caída de la tarde
Que hemos de hacer, pues? Hermanas mías. Como hemos de corresponder a estas finezas de Jesús?
Con actos de amor y de reparación. He aquí lo único que nos exige.
Con actos de amor, alabanza y gratitud. El Evangelista S. Juan vio &.
Anatema sit al que no ame a Jesús.
Pero además - Reparación. A pesar de esta fineza /de/ Jesús vosotros sabéis como le corresponden las almas. A pesar de su amos a través de los siglos, se repiten las escenas de los días de su vida mortal sobre la tierra, y ante esa frialdad de las criaturas quiere actos de reparación santa.
Trasladaos con el pensamiento a uno de aquellos momentos de Jesús, durante los días de su residencia en Nazaret &.
Amor, pues, y reparación. Amor y gratitud sobre todo en estos días en que celebramos el aniversario de esta fundación. En estos días en que el Señor quiso escogerse este lugar como un nuevo trono de su amor sacramentado, en este lugar que se ha escogido para recibir los homenajes de sus almas predilectas.
En este lugar que se ha escogido como fuente perenne de gracias para las almas. Continuad viniendo a ofrecer vuestros respetos, vuestras plegarias, vuestros homenajes a este Jesús sacramentado, asociándoos a los que ofrecen día y noche estas santas religiosas, y el corazón de Jesús quedará complacido.
Y además reparación. Mientras hay tantos que olvidan a Jesús, que no quieren conocer sus amores, venid vosotros a recompensarle, a consolarle, a ofrecerle vuestro corazón.
Pedidle que perpetuamente pueda ser honrado y bendecido en este lugar santo. Que se puedan repetir estos cultos de gratitud y de desagravio, y siempre con mas creciente pompa, y de este modo después de haber recibido los consuelos y las bendiciones de este Jesús sobre la tierra.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 9
Os explicaré las magnificencias de su poder, de su sabiduría y de su amor.
De su poder he dicho? Ah, sí, queréis meditar una prueba del poder de Dios. Mirad al Señor en aquel momento solemne en que nada existía y dice: Hágase la luz, y la luz fue hecha - y manda a las estrellas por su propio nombre - y las estrellas le obedecen con temor - y al eco de /un/ acto /de su/ voluntad salen de la nada - ese mar inmenso, reflejo etc., - y extiende esos campos llenos de frutos y de flores - Oh, Señor, decía David – Cuan admirable es tu poder en toda la tierra.
Pues bien: Más grande aparece el poder de este Dios en este Sacramento pues, según Sto. Tomás se verifican 14 milagros para realizarse - y aquí los accidentes habitan sin su sustancia – y su cuerpo ni se empequeñece en una pequeña hostia - y no se multiplica en la división, ni se divide en la separación.
Queremos ver algo del poder de Dios obrado por sus criaturas? Grande Moisés - Josué
Lo dudáis? Suponed que se presente aquí
Pues más grande es el poder que cuanto ___________ ha concedido a sus criaturas? Pues a mí, un mortal, a la vez de un sacerdote, por el Sacramento ha concedido.
Oh, Cuán grande has comunicado tu poder.
Y si de las maravillas de su poder, miramos las ___________ de su sabiduría - Oh, quien las podrá contar.
San Bernardo introduce dos amores
Cómo lo hará? Los filósofos disputaban
Más misteriosas, más sabias que todo esto, puesto que Jesús tiene en un pequeño círculo su inmensidad, su poder, su alma, su cuerpo. Pero ha dicho que es un compendio de su amor.
Que no hizo Jesús? Qué puede hacer más que dar su vida? - Pues aquí da su vida continuamente, - se sacrifica.
Y para evidenciar mas este amor pensad, cuándo?
Cuando? In qua nocte
Y cómo? Expuesto a las humillaciones – Ah, Sí en aquellos tiempos
Y cuanto tiempo?
Si al menos a las almas
Pero no: a un Judas que le maltratamos tu __________ fuente de todas las gracias.
María Santísima por las gracias que Dios la ha concedido
-----------------------
Y por qué? Para venir al corazón.
Hijos míos. Dios había hecho el corazón para sí.
Más de 4000 años – y se hace hombre – y su contento
Y cómo le trata el hombre? No quiere
Nosotros mismos
Era esto lo que el Señor debía esperar?
Yo me alegro que vosotros le obsequiéis – pero no basta.
Qué hemos de hacer? Amor y reparación.
Por lo tanto, almas piadosas, - visitadle en la Santa Misa con atención – frecuencia de Sacramentos – Almas piadosas – de día y de noche.
Si así lo hacéis, cumpliréis: yo os prometo bendición
Soberano Señor, - sí que lo hacen estos fíeles.
En cambio bendecid - al Papa – a la España – a estos __________ a esas autoridades – a esta Parroquia.
---------------------
He dicho que quería hablaros de un asunto.
Pues bien: Vengo a deciros que el mundo necesita de muchos y buenos sacerdotes.
Sabéis lo que era lo que mas
ve todavía
Los institutos religiosos.
LA EUCARISTÍA Y LA PASIÓN
Escritos I, vol. 2.º, doc. 10
Predicado en Vinaroz el 12 Enero 1880, en las 40 horas, aniversario de la fundación.
Mis hermanas en el Señor: Otra vez nos reunimos aquí para ofrecer nuestros homenajes al Señor.
Otra vez el Corazón de Jesús sacramentado en sus inefables liberalidades, nos permite acudir a su presencia para presentarle los frutos de nuestra gratitud.
Y qué es lo que nos recuerda este tributo de estas cuarenta horas? Ah! ellas son la, señal y el recuerdo de las bendiciones de Dios.
Me ocurre en este momento aquel pasaje de la Escritura cuando Jacob dirigiéndose a la Mesopotamia, poseído del terror en el camino, comprendió la necesidad de la protección del Dios de Israel, y tomando una piedra que le había servido de cabecera, derramó aceite sobre ella, formó un pequeño altar, y exclamó: Si el Señor estuviere conmigo en el camino que ando, con paz volviese a la casa de mi Padre, esta piedra será en señal, y sobre ella invocaré con gratitud el nombre del Señor.
Ahora bien: hace tres años una idea agitaba nuestro corazón entre el terror y la esperanza. Era nada menos /que/ la de levantar un trono de amor y de gloria a la Purísima Madre de la Providencia y que sirviese al mismo tiempo de árbol de salud para todo un pueblo, y de un jardín de delicias para Jesús donde las almas puras sedientas de sacrificio, pudieran ser las flores que lo embellecieran.
Y propusimos en nuestro corazón, si cum salute et pace, si con salud y paz veíamos cumplidos nuestros deseos, de perpetuar nuestra gratitud entonando un cántico de amor a Jesús, en el día de su instalación en es lo lugar.
Y hoy hace dos años que vimos realizados nuestros deseos. Hoy hace dos años en que entre las aclamaciones de un pueblo ebrio de entusiasmo, levantamos este tabernáculo, que sirviera de asiento y de descanso al Señor .
Si, dulcísimo Jesús mío: en este día y a estas mismas horas conducido por manos de nuestro Excmo. Prelado, tomasteis posesión de este lugar, entre los acentos cariñosos de esas almas religiosas, que os aguardaban con ansia.
Bendición, claridad, acción de gracias os sean dadas por los siglos de los siglos.
Ahora bien: Al repetir el aniversario de esta solemnidad, y debiendo yo entretener vuestra devoción a Jesús sacramentado en este breve rato, qué os diré que pueda mover vuestro corazón?
En el año anterior os hablé de las grandezas de Jesús Sacramentado.
Hoy al dar una, mirada a la apatía é indiferencia de las criaturas para con ese amante divino, os propondré los sufrimientos eucarísticos, los padecimientos místicos de Jesús en su Sacramento de amor, a fin de que compadecidos de ellos, os animéis más a repararle.
Ave Maria..
Aquí el sermón de Pallarés sacado del P. Fáber en su obra Santísimo Sacramento, y termina con las siguientes reflexiones:
Yo me complacería en continuar detallándoos los padecimientos de Jesús; pero bastan esas ligeras indicaciones, para mover vuestra piedad.
Ahora bien: que consideraciones brotan de estas indicadas verdades? Qué hemos de hacer para pagar a Jesús?
Llenarnos de sentimientos de ternura y de amor.
De ternura: Si scires donum Dei.
De amor; de compasión y de reparación. El Esposo de los Cánticos en noche fría llamaba a las puertas del amado.
Cómo le repararemos? Acompañando a Jesús: Lámparas. Jaculatorias. Desagravios .
Y cuando despertemos por la noche.
(El sermón citado del P. Fáber es sacado de su último capítulo : Desagravio) .
Escritos I, vol. 2.º, doc. 11
Eucaristía y la Pasión
Vinaroz, 1.° viernes de Abril 87
Capilla
San Antonio, Primer viernes Marzo 88
Mis hermanos en el Señor: Hemos entrado en el santo tiempo de cuaresma, y luego pondrá la Iglesia a nuestra consideración las amarguras de la cruz, los sufrimientos del Salvador. Estos sufrimientos nos son amargos porque fueron amargos al Salvador, y porque han sido ocasionados por nuestras culpas. Pero, estas amargas consideraciones las endulza una idea: la idea del amor de su Corazón sacramentado.
A Jesús le fue amarga la pasión, pero se la endulzó la idea de su permanencia en la Eucaristía, y a nosotros debe producirnos los mismos efectos una y otra idea.
Ya, pues, que celebramos este primer viernes de Marzo, estudiemos las analogías, las semejanzas místicas que hay entre los sufrimientos de Jesús y su amor sacramentado, así como también las semejanzas que hay para nuestro consuelo entre las amarguras que nos causa la memoria de los sufrimientos de Jesús, y la tranquilidad que nos produce su Corazón sacramentado.
La pasión nos es dura, he dicho (Pág. 201).
Es decir, que la pasión fue dura para Jesús, y es dura para nosotros; pero la idea de dejar su Corazón sacramentado la endulza su Corazón y la alivia también el nuestro.
Ave Maria.
He dicho, hermanos míos, que la Pasión fue muy amarga al Corazón de Jesús... pág. 205.
Tres cosas amargaban al Corazón de Jesús en su pasión:
1.° Los sufrimientos materiales. 2.º La separación de los hombres. 3.° La ingratitud de los hombre a sus sufrimientos; y sin embargo con la idea de dejarnos su Corazón sacramentado pudo consolarle de estas amarguras. Trasladaos con El pensamiento a la tarde y noche de antes de su Pasión. He aquí nos dice el Evangelista que siendo la víspera de la pascua, al caer de la tarde, dice Jesús a Pedro y Juan: Id enseguida a la ciudad y encontraréis un hombre que lleva un cántaro de agua, seguidle, y decid al dueño de las casa donde entréis: he aquí que quiero celebrar la Pascua con mis discípulos; y él os enseñara un salón grande y adornado; preparad allí el cordero pascual. Y he aquí que al reunirse allí con sus discípulos exclama con efusión: Desiderio desideravi, &. Oh! cuanto he deseado celebrar esta Pascua con vosotros, antes de mi pasión! Oh! que es lo que pasaba por el Corazón de Jesús? Porqué este deseo tan vivo, estando tan cerca de sus sufrimientos? Qué consuelo podía darle aquella última reunión, estando tan cercano el cáliz que le aguardaba? Ah! porque allí iba a instituir el Sacramento: Desiderio desideravi. Tomad y comed, este es mi cuerpo; tomad y bebed, esta es mi sangre. Como si dijera: He obtenido esto de mi Padre celestial: el Poderme quedar sacramentado hasta la consumación de los siglos; obtenido este deseo tan ardiente, vengan ya ahora las burlas, los azotes, la muerte que ya nada me importan. Porque con esto quedan reparadas las amarguras todas que voy a sufrir.
Y ciertamente, hermanos míos, porque los sufrimientos, la pena de abandonarnos y las ingratitudes de los hombres quedan recompensadas con esto.
Grandes serán sus sufrimientos; pero como la idea de Jesús fue tan solo amarnos y hacernos felices, con estos sufrimientos sabía que podría dejarnos todo su precio en su Corazón sacramentado.
El veía su Cuerpo desgarrado y su sangre vertida, pero consentirá gustoso en ser así molido como el trigo y prensado como la uva porque se ha. hecho anticipadamente el pan que fortifica y el vino que alegra. Él va a beber el cáliz amargo que le han. proporcionado los pecadores, pero lo beberá hasta las heces, porque ya nos ha proporcionado para nosotros el cáliz de salud de su Sangre. En fin, espirando sobre la cruz, pensará con dulzura que esta cruz tan dura será la piedra en que las generaciones cristianas vendrán a recoger la miel y el aceite de la Eucaristía: mel de petra &. He aquí, como el pensamiento de la Eucaristía endulza los sufrimientos de Jesús.
La otra amargura que acompañó a los sufrimientos de Jesús fue la de que su muerte va a arrebatarle de la tierra, de esta tierra que tanto ha amado, y la ha amado porque la ha rescatado con su Sangre, la ha amado porque en ella ha resonado su divina palabra, y se han manifestado sus maravillas; la ha amado porque comprende la necesidad que el hombre tiene de su divina presencia. Con más razón, pues, que el personaje de el libro de los Reyes puede exclamar: Sic me separat mors: así vas a separarme amarga muerte?
Pero, ah! a esta separación dolorosa le ofrece un consuelo la Eucaristía. La muerte separa a Jesucristo de la tierra, pero la Eucaristía lo renovará y multiplicará sobre nuestros altares: ya no nos dejará huérfanos, porque la Eucaristía nos le conservará entre nosotros y nos devolverá a su Eterno Padre.
Todos los días de un extremo a otro del mundo, se repetirá esta palabra que ha resonado en el Cenáculo: este es mi cuerpo; y el cuerpo de Jesús unido a su alma y a la Divinidad se aparecerá en medio de nosotros (oh! vosotros los que estáis ciegos) &. 207,
En fin, lo que excede a la amargura de la pasión es el odio, & 209.
Que cosa podrá consolarle? Ah! solo la Eucaristía.
Esta producirá muchos ingratos, pero cuántos sacrificios no creará? al lado del traidor Judas, cuantos amados discípulos descansarán su cabeza con placer sobre el seno del Maestro! Jesucristo ha formado en El Cenáculo una tribu santa y elegida que no tendrá otro amo ni otro alimento, que su Corazón sacramentado.
Contemplad sino, hermanos míos, esa turba de almas fervientes de todos los países y de todos los siglos agrupadas con su pensamiento y su corazón al Corazón de Jesús sacramentado desde el Cenáculo hasta nuestros días.
Oh! cuantas nubes de incienso &. 211.
Cuántas lágrimas de contrición! Cuántos propósitos de abnegación: Cuántos actos de admiración! Quién es capaz de contar las emociones de gratitud expresadas...
Ved la obra, de la Eucaristía. Este amor vehemente &. 212.
Ved aquí como la Eucaristía endulzó por medio de esta reparación la ingratitud de los hombres. Bendito sea el Señor que ha sabido consolarse de sus tres principales amarguras.
Pero he dicho también en un principio que la idea de su amor sacramentado nos endulza a nosotros las amarguras que nos causan los sufrimientos de su Pasión.
Tres son también las principales causas de sernos amarga la Pasión: Los mismos sufrimientos de Cristo Jesús, el motivo de estos sufrimientos, y las duras lecciones que nos da.
Los sufrimientos de Cristo Jesús? Cómo pueden los corazones cristianos ser insensibles a los padecimientos de Jesucristo? Tener ante nuestros ojos aquella víctima inocente, el deseado de los collados eternos, hermoso entre los hijos de los hombres, el Príncipe de la paz, aquel por quien han sido hechas todas las cosas, Dios y Hombre verdadero, clavado en una cruz y cubierto de ignominias!
Si somos sensibles y nos afectan ciertos males corporales aun de los que no amamos, aún de los desdichados criminales, como ser indiferentes /a/ los azotes, a la corona de espinas, a las llagas sangrientas de este Rey de las almas?
Si nos oprimen las angustias de muerte de las personas que amamos, las afrentas de nuestros /seres/ queridos, como no angustiarnos, si lo meditamos, aquel cáliz amarguísimo, aquellas tristezas indefinibles, mas amargas que los tormentos del infierno, que obligaban a exclamar a aquel Corazón afligido: triste está mi alma hasta la, muerte?
Pero hay otra idea en los sufrimientos de la Pasión que nos la hace más amarga, y es la causa de estos sufrimientos. Recorred la cadena de estos padecimientos. Pensad, aparte de estas tristezas mortales, los insultos exteriores de que fue objeto Jesús, aquella horrible bofetada, aquellos amargos azotes, aquélla cruel y humillante corona, aquellos clavos, aquella cruz, aquella lanza, y pensar qua somos nosotros los que lo hemos hecho! Que con la lanza de nuestros pecados hemos abierto miles de veces aquel costado; que con nuestros pensamientos de vanidad hemos apretado las espinas de la cabeza; que nuestros placeres han sido los azotes que han caído sobre sus espaldas. Pensar, en fin, que a no haber sido nuestras culpas, Jesús no habría padecido, porque no hubiera tenido necesidad de expiarlas. Oh! que amarga en este caso la memoria de la Pasión:
Pero sobre todo nos es dura, por otro motivo, y es por las severas lecciones que nos da y los deberes que nos impone.
Que ejemplo, en efecto, el de un Dios crucificado! Cuan arduas las virtudes que nos enseña! La Pasión nos señala nuestro destino sobre la tierra, cual es, del continuo padecimiento y de la expiación, como que es el estado de pecadora toda la humanidad. Ella nos impone el sacrificio de todo, la renuncia de todo, de nuestras pasiones, de nuestros afectos desordenados, de nuestros sentidos, de nuestras potencias, de nuestras comodidades excesivas; ella nos señala el perdón de nuestros prójimos, la resignación en los trabajos la paciencia en las enfermedades; todo esto es duro, y quien podrá soportarlo?
Y he aquí, hermanos míos, que el pensamiento de su amor sacramentado viene a dulcificar este rigor, como el aceite esparcido: Oleum effusum nomen tuum (No es que la Eucaristía predique una doctrina diferente que la Pasión, sino lo que la Pasión nos enseña con voz austera, ella lo insinúa con un acento lleno de encantos) .
Porque si, ante todo, nos amargan los padecimientos del Hijo de Dios en su pasión, nos lo mitigan la consideración de sus alegrías en el cielo, y su dulce descanso en el Tabernáculo, y nuestro espíritu se regocija y se fija con placer sobre la paz de la Eucaristía, opuesta a los horrores del Calvario.
En 2.º lugar, si la Pasión nos recuerda los crímenes que hemos cometido, qué consuelo en cambio para nosotros pensar que en la Eucaristía ya por virtud de su sacrificio, ya por la de sacramento, nos ofrece el medio segurísimo de reconquistar la amistad de Dios. Porque la Eucaristía nos presenta la Pasión, no ya, como dolorosa, ni como consecuencia dura del pecado, sino como una prenda de amor, como un testamento de paz, como un signo de reconciliación. (Si el recuerdo 213).
Y si, en fin, la Pasión nos da lecciones duras de sacrificio, la Eucaristía las endulza. No es seguramente (216) Porque la Pasión nos dice.
Bendito sea el Señor, hermanas mías, que así como la Eucaristía, el dejarse su Corazón sacramentado fue motivo de consuelo para El en medio de les sufrimientos de su Pasión, así también ha querido que su Corazón sacramentado sea nuestro consuelo en medio de las tristezas de su Pasión.
Bendito sea el Señor, que ha hecho su cruz tan dulce y su Pasión tan amable, uniéndolas tan estrechamente a la Eucaristía divina.
Dichosas las almas que saben acudir con asiduidad a la meditación de los padecimientos de Cristo, porque como dice un piadosísimo escritor, si queréis saborear los dulces frutos de la comunión, penetraos de las amarguras de la Pasión.
Dichosas las almas que saben trepar la roca del Calvario, porque esta roca y esta piedra se cambiaran en el altar en que les sea dado gustar la miel y el aceite del convite eucarístico. Mel de petra, &.
Dediquémonos, pues, hermanos míos, amantes del Corazón de /Jesús/ a estos dulces pensamientos, a los sufrimientos de Cristo y a los amores de su Corazón sacramentado, y en ellos encontraremos la alegría, la dulzura, la felicidad.
Oh, Señor! En cada piedra & (218).
Escritos I, vol. 2.º, doc. 12
Mis amados veladores y guardias de Jesús: Cómo resistir el deciros; una palabra en este día especial y en este momento primero?
Trasladaos con el pensamiento a aquellas breves, pero tristes horras de la madrugada del día de la Pasión - Hacía poco que Jesucristo había consentido en entregarse en manos de sus enemigos - La turba que le había prendido en el Huerto, para no estorbar, el sueño de los Pontífices y Pilatos, hasta que se hiciese de día, le tenían maniatado y preso en los bajos del /palacio del/ Pontífice, y hacían irrisión y burla de Él y le vendaban los ojos para que profetizase quién le había pegado – y se burlaban de sus milagros, y, cuando cansados de hacerle burla, le colocaron en el interior de aquella prisión y allí Jesús solitario no escuchaba sino las blasfemias, las chacotas y las rabias de aquella gente vulgar y de aquellos fariseos ingratos - y entre ellos habría tal vez y sin duda de familias cuyos individuos habrían sido curados por Jesús - y entre aquellos soldados algún conocido o amigo del Centurión o de aquellos soldados también romanos, que según dice el Evangelio, habían acudido varias veces a escuchar al Salvador a consolarse y a recibir su doctrina, y aquellas turbas que antes __________.
Qué pasaría pues, por las mente y el Corazón de Cristo en aquella humillación inconcebible?
¡Ah! No extraño que aquel gran Rey de Francia, Clodoveo, el escuchar esta escena de boca de S. Remigio exclamara indignado: Ah, si yo hubiese estado allí.
No es verdad que al mirar este cuadro de la humillación de Jesús se nos escapa una indignación semejante y un acto de compasión a Jesús.
Pues, amados míos, este Cristo Jesús ha querido, en su bondad y para nuestro consuelo, continuar en la prisión del Sacramento.
Y al rededor de esta prisión, muchedumbres desenfrenadas, a las cuales ha dado el alimento de la _________ cristiana, de más valor que aquel que dio a las turbas en el desierto - le escarnecen o le desprecian.
Los príncipes de los fariseos de su tiempo le tienen odio – y las almas redimidas con su Sangre, y que más de una vez han empleado con entusiasmo sus fuerzas, su salud, sus consuelos, le olvidan entregándose a disipaciones, como si Jesús no existiera – y miles de almas hay con peligro de condenarse .
Y cansado de este abandono, el Señor se ha dirigido calladamente a algunas almas, y entre millares de almas, solo algunas cuantas se acercan estos días para hacer compañía a Jesús y entre estos pocos sois vosotros, queridos en Jesús.
Oh Jesús mío! Llenadles de vuestra gracias. Que sepan corresponder a su vocación, y sobre todo _______________.
Al acercaros, pues a Jesús, hacedlo con espíritu de reparación.
Decidle que venga al pecho para que él sirva de escudo contra las saetas de injurias y pecados.
Y levantad vuestras manos para impedir que lleguen a ellas las ofensas, y __________ vuestras imperfecciones.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 13
Su amor. Su anonadamiento. Sus sufrimientos místicos.
-----------------
Él tiene que vivir entre moros, judíos, protestantes, que reniegan de su doctrina y de su muerte.
Él tiene que habitar en una _____________.
Sus sufrimientos místicos.
Su prisión.
El espacio inconmensurable de los cielos es estrecho, repito, para su grandeza.
Es el que da vida a todas las cosas. En él vivimos, nos movemos y somos.
De él toma principio toda vida. De él toma origen el movimiento de todo corazón.
Su cetro mide la eternidad. Mandar es su oficio, y gobernar es su empleo, y no tiene límites su reino.
No obstante, se ha visto jamás pequeñuelo más apretado en su cuna, ni parvulito más insensible en su lecho, como Jesús en aquella estrecha prisión?
Le abrimos y cerramos; y de vez en cuando le sacamos, para asegurarnos que está allí él envía sus gracias.
Y con todo no resistirá el feroz despotismo que derrumbe su templo, y que le obligue a alejarse de su territorio.
..........................
Es Rey de reyes, y Señor de los que mandan, y con todo se entrega, en manos de sacerdote, tal vez menos digno, que le pone donde quiere, que le lleva de visita a un enfermo.
Jesús está allí por amor; hecho prisionero, hecho impotente; y en cambio, no espera, ni desea, mas que una correspondencia de amor.
Y con todo, los hombres en lugar de ofrecerle este obsequio, le abandonan y no se acuerdan de el.
Bien sabía que sin la Virgen, cuando estaba en el desierto, las fieras alimañas.
Más hoy Jesús en muchas partes no tiene otra compañía que esa pobre lámpara solitaria, colocada en la techumbre de desierto santuario.
............................
Él espera entrar en el corazón del hombre; y en lugar de un corazón puro, no encuentra sino un corazón de pecado.
Cuando allá en la última cena, bien sabía que un Judas había de venderle.
Pero podía prever que a través de los siglos los hombres repetirían estos sacrilegios; y si lo sabía, cómo tuvo valor para quedarse sacramentado?
Escritos I, vol. 2.º, doc. 14
Mis amados en el Señor:
Cuando nos ponemos a meditar los padecimientos de Cristo Jesús vemos acumulados sobre él todos los géneros de amarguras.
En el alma vemos el abandono de aquel pueblo a quien tanto había amado, de aquellos discípulos a los cuales había criado en su regazo y había hecho depositarios de su poder y de sus milagros, y hasta de su Eterno Padre; penas tan espantosas que le obligaron a proferir aquella expresión amarga: Deus, Deus meus, &. Penas tan amargas que con solo pensarlas sudó sangre hasta regar la tierra; un hastío una congoja capaz de quitarle la vida... pues allí estaba previendo los pecados que se harían en todos los siglos.
En su honor sufre las ignominias mas atroces, los falsos testimonios, calumnias y __________.
Se ve desnudo delante de aquella inmensa muchedumbre, y compara la excelencia de su divina persona con esas ignominias.
En su cuerpo, ah! Cómo recorrer la larga cadena de dolores! A plante pedis, &.
Y bien, no tendrá algún consuelo su corazón en medio de tantos sufrimientos? No habrá alguna idea que siquiera le consuele en lontananza, en medio de aquellos abandonos?
Ah! si: una cosa se los endulzó y fue la idea de dejar su corazón sacramentado hasta la consumación de los siglos.
Hoy, pues, que celebramos el primer viernes dedicado a honrar los sentimientos, afectos y amargura de su corazón, meditemos cómo los padecimientos de la Pasión fueron duros para el Corazón de Jesús, y que la Eucaristía se los endulzó
Y sabéis porque? Porque ha querido constituirse en estado de victima por la humanidad. Él había venido a pagar por el hombre, y tomó sobre sí todas sus iniquidades, y fue quebrantado por nuestros crímenes, expiándolos allí en el árbol de la cruz. Víctima completa de humillaciones, de dolores, de injurias, de abatimientos, de abandono de todo. Y sin embargo: aquel hombre era Dios.
Mas él no se contentó con ser víctima aquel día, sino que quiso continuar por medio incruento /siendo/ víctima hasta la consumación de los siglos, para mostrarnos su amor, para interpelar constantemente por nosotros y para excitar nuestro /amor/ y compasión en este estado de continuo y místico sufrimiento, y con tal carácter quiere ofrecerse a nuestra consideración.
Nosotros, pues, hermanos míos, a quien Jesús /ha/ llamado por medio de la devoción a su Corazón a la consideración de estos caracteres de víctima, debemos ahondar en estas consideraciones.
Y en este primer viernes sobre todo, próximos a los días del Carnaval, días de disipación y de olvido de Jesús, debemos recordar esos sufrimientos voluntarios de Jesús en la sagrada Eucaristía para compadecerle mejor.
.............................
Y el primer sufrimiento místico de Jesús y que corresponde al estado de victima que se ha impuesto, es el de la impotencia a que ha querido reducirse. La víctima en la antigua /ley/ era atada para el sacrificio, y atado también fue presentado en el Calvario, y continua en la Eucaristía.
.................................
Otro de los sufrimientos de Jesús es la sumisión. El sacrificio es el acto de sumisión y de entrega de si mismo; y Jesús la ejercita en la Eucaristía.
Como en los días de su vida mortal no ha cesado de recibir las ingratitudes.
Desagraviemos, pues, a Jesús.
Y en estos días próximos, hermanos míos, no solo debemos escuchar las invitaciones que la Iglesia nos hace de agruparnos en rededor de su Corazón sacramentado, como en desagravio público de las ofensas que se le hacen procurando su compañía, sino que individualmente y particularmente debemos compadecerle y desagraviarle, considerando su soledad, abandono y sufrimientos; y cuando al despertar por la noches, pensemos cuantas almas, tal vez amadas nuestras, están en medio de la disipación, de los peligros, y olvidadas completamente de los amores y sufrimientos de Jesús, enviemos a éste en el próximo tabernáculo una mirada de amor y reparación, y Jesús nos la devolverá con ternura y gratitud y bañada de gracias y de consuelo.
De esta manera se consolará en nosotros, y de este modo seremos reparadores de su amor, y cumpliremos los designios que tiene sobre nosotros al llamarnos a la devoción de su Corazón.
De este modo recibiremos las promesas que nos tiene hechas para la vida, la muerte y la eternidad.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 15
Colegiales....
Yo quisiera.... Santiago. Sin él no tendíamos la fe. Aun hoy estarían estas montañas consagradas al Demonio.
De qué os hablaré? Quisiera de la fiesta de hoy. Pero si está Jesús Sacramentado aquí!
Está en nuestra compañía. Salomón. Vere Deus....
.....................
Está aquí, y qué hacen los hombres? Vosotros habéis venido.
.....................
De aquí que Jesús sufre.
Sufre Jesús? No físicamente, pero sí espiritualmente.
1.º Impotencia: El espacio inconmensurable de los cielos es estrecho recinto para las grandezas de Jesús. En Él viven todas las criaturas; y todas juntas nada pueden darle. De Él procede...
Y sin embargo, ved a qué estado se halla reducido. Se ha visto jamás preso alguno en tan estrecho calabozo? Ni niño más apretado, ni enfermo más innoble en su lecho? Aquí está, le abrimos y cerramos; alguna vez le sacamos para asegurarnos que continua en su prisión, y aquí le dejamos preso durante la noche.
Ay! Y desde el fondo de esta prisión... Alma pecadora!
1.º Sumisión. En Jesús está toda la realeza; su dedo mide la eternidad. Mandar es su oficio, gobernar su empleo, y grande y sin límites su imperio; Él es aquel ante el cual las inteligencias celestiales doblan su rodilla. Y cómo se halla aquí? Mientras los hombres le niegan toda sumisión que le es debida, Él les presta su divina sumisión.
Es Rey de Reyes, y se ofrece a las manos y voluntad de un sacerdote, que le traslada de aposento, o le lleva de visita a un enfermo.
Es Señor de los señores, y no se opondrá al feroz capricho de un déspota que manda destruir su santuario, y le obliga a alejarse de su santuario.
Es Juez que ha de juzgar, y con todo consiente que se le burlen.
Jesús se hace humilde e impotente, y qué hacen los hombres y &.
Y he aquí otro de los motivos de tristeza de Jesús.
Bien sabía que nadie, ni su madre, podía amarle como es debido; pero al menos Jesús deseaba que le amaran tanto como pudiesen.
Y no obstante, la tierra sustentará hombres bastante perniciosos:
Unos no se acercarán a Él; otros se acercarán, pero para agraviarle.
Oh buen Jesús, bien sabíais cuando escogisteis a los apóstoles que Judas.... al subir al Calvario... Pero en la gran noche del Jueves santo pudisteis prever que cómo agradecerían los hombres esta dádiva! Y si lo previsteis, por qué quisisteis quedarte? Ah sólo por nuestro amor.
4.º Soledad. Él acompaña esta soledad. Id. allá.
Si al menos los hombres le hicieran compañía! Pero ah! Desdeñan acordarse de Él!
Cuando quisieron proclamarle Rey...
Cuando en el desierto, las fieras que se cobijaban en los agujeros de la peñas salían y marchaban a Jesús gustosas de estar alrededor de su Criador; pero hoy ni este consuelo recibe.
.....................
Ah! Sin otra compañía! Para la mayor parte de los cristianos nada dice a su corazón esta lámpara solitaria colgada del techo del desierto santuario.
.....................
Ah: para la mayor parte de los hombres nada dicen a su corazón ni esta lámpara ni esa cortina que nos indican que Jesús está allí, pidiendo una limosna de compasión, pues le tratan como si fuera un vagabundo.
Oh! yo os añadiría otros sufrimientos místicos de Jesús; pero bastan...
Mirad: Jesús os ha llamado para que le hagáis compañía en esta soledad.
Mirad que los hombres no se acuerdan de Él. Nosotros también le tenemos olvidado, y ahora quiere que seáis una Corte de su amor.
LA EUCARISTÍA Y MARÍA
Escritos I, vol. 2.º, doc. 16
De Boullerie
María y la Eucaristía
Predicados en San Antonio – Primeros Viernes de Diciembre 1.882
Mis hijos en el Señor: Qué espectáculo tan triste ofrecía el mundo a los ojos del Señor desde aquel día fatal, en que se vio precisado a maldecir a – hasta la tierra, virgen aún, que acababa de salir de la nada, y que apenas había empezado a ofrecer las primicias al Criador.
Tan repugnante se presentaba este espectáculo a la vista del Criador, que, en su justo enojo ni aún para el hombre quiso que produjera la tierra más que abrojos y espinas. Spinas et /tributos/ germinabit tibi.
En donde, pues, podrá fijar su vista? Ah, el corazón de este Dios amante no podía sufrir tanta esterilidad, y determino crear otra vez en medio de este frío y desierto campo del mundo una flor que amenizase, un árbol que produjese el fruto de bendición. Y he aquí que no pudiendo este amante divino detener la complacencia y perspectiva de esta belleza exclama en sus Cantares: Sicut lilium etc.
Bendita sea esta palabra de los santos Cánticos, que nos presenta bajo dos imágenes, los dos objetos más puros también de nuestro amor. Como el lirio entre las espinas, dice, así es mi amada entre las hijas de Sión. Como el árbol cargado de fruto entre los estériles de la selva, así es aquel a quien amo entre los hijos de los hombres.
Quien es este lirio, y quien es este árbol de fruto sazonado?
Lo adivino, hijos míos, sin trabajo, y me apresuro a decíroslo: el lirio es María, el árbol cargado de frutos es el corazón de Jesús en el sacramento de su amor, es la divina eucaristía.
La Iglesia nos ha sido designada con el símbolo de un huerto cerrado, hortus conclusus, huerto del cual el Paraíso terrenal no es más que su figura, y él a su vez no es otra cosa que la imagen anticipada del Paraíso celestial. Pues bien; lo que en el jardín de la Iglesia atrae nuestras miradas, y nos hace olvidar el mundo entero es el lirio y el árbol divino, que es María y la Eucaristía.
Que otros más embriagados con los espectáculos del mundo, o más seducidos con sus vanidades, busquen en otra parte lo que les encanta; que prefieran el brillo de las grandezas o la falsa alegría de los placeres, para nosotros, hijos míos, _____________ habiendo aspirado el perfume de lirio y saboreado los frutos del árbol, no pidamos nada a la tierra (ni al cielo) sino una vida humilde y oculta allí donde florece el lirio y donde el árbol nos presenta sus ramas cargadas. Queremos vivir y morir entre el lirio y el árbol, entre María y el Corazón de Jesús.
Más, sería poco haber presentado el encanto de estas palabras sino tratáramos de penetrar más íntimamente su sentido.
Hoy, pues, que por una feliz circunstancia ofrecemos los cultos el segundo día de este solemne novenario en honor de María Inmaculada ___________ y recordamos los afectos del Corazón /de/ Jesús en este día del primer viernes he preferido escoger este doble símbolo de los Cánticos /para exponerlo/ ha vuestra meditación.
Consideremos separadamente desde luego el lirio que es María, sobre todo en su Concepción, y el árbol de sabroso fruto del Altar, y porque el Autor sagrado /junta/ el uno con el otro como en un mismo pensamiento y en un mismo amor.
Breve he de ser – Y aunque sencilla, como siempre, mi exposición necesito los auxilios de la gracia. Implorémoslos por medio de la que es Aurora, conducto, y Madre de él, María, saludándola con las palabras del Ángel. A. M.
-------------------------
Semejante a lirio entre las espinas –
Pero en realidad, es la Virgen Santísima a quien se dirigen estas palabras?
Ah. El mismo Autor de los Cantares nos lo enseña luego en otro pasaje, cuando la llama lirio de los valles, lilium cum valum.
Valle de lágrimas este mundo desde el día de la culpa primera. Ella es la que vino a alegrar a la humanidad con el candor de la primera gracia perdida.
El profeta Isaías mirando en lontananza la aparición de esta flor divina, que debía brotar en el árido desierto del mundo, exclamaba: Agredietur radix etc., saldrá una vara de la raíz de Jese, y brotará una flor de esta raíz y descansará sobre ella el espíritu de Dios. Si, María es el lirio, es la flor por excelencia.
Trasladaos con el pensamiento, hijos míos, al principio del mundo: dos hermosas criaturas salen de las manos de Dios; puras como la aurora fueron colocadas en el paraíso, lugar de delicias, dueños del universo y de todas las criaturas (vide el sermón manuscrito en 1868 de la Concepción)
LA EUCARÍSTIA Y EL CARNAVAL
Escritos I, vol. 2.º, doc. 17
Cuál es el objeto que nos reúne hoy aquí, en este santo Templo?
Cual la causa de congregarnos a los pies de Jesús Sacramentado.
Porque la Santa Iglesia expone en todas las Parroquias, estas tardes a Jesús Sacramentado?
Ah, la Iglesia nos invita porque ya que en estos días se olvidan los corazones de Jesús, los íntimos venga a meditar estos amores y a repararle de las ofensas que le hacen.
---------------
Oh, Jesús, gracias os damos. Nos os canséis de estar con nosotros.
Os pido, Jesús mío, que seáis amado en esta Parroquia. Haced que congregantes.
Os pido también que se multiplique la devoción al Corazón de Jesús.
Para ello enviad a otros misioneros sacerdotes a este pueblo.
Por lo tanto una súplica.
Otra gracia os pido. _________ Esta Iglesia
Últimamente, da a ese _________ . Que él que ha abandonado las ...... __________ de la cátedra por el cuidado de las almas en las Parroquias, dadle las gracias de prudencia y de celo necesarios.
Una súplica en fin por _________ con él que nos une vínculos de antigua amistad.
FESTIVIDAD DEL CORPUS
Escritos I, vol. 2.º, doc. 18
San Mateo – Corpus 88
Al veros reunidos
Ahora bien, que os diré? Ya que me he comprometido a llenar el vacío de otro, que mejor que yo hubiera llenado
Que os diré?
Alegraos almas cristianas.
Vengo pues, a entreteneros un rato vuestra atención
Entre los rasgos de la bondad de nuestro Dios
El hecho que admira el mundo hay
-----------
Pero hay más; y el /de/ continuidad
-----------
Nos dice la historia
Que le daremos a Jesús? Amor, bendición – no quiere riquezas – hoy pues – actos de gratitud.
------------
Que desgracia, hijos míos. En medio de la gloria que Jesús siente, cuantos
Mirad estas masas que al entrar en la Iglesia
Y cuando al salir esta tarde la procesión – poned en vuestros corazones todos, así como las banderas, y pedidle que bendiga vuestras empresas, vuestras casas, las almas todas – y Jesús será complacido, y dará por bien empleado.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 19
Sermón para Valdaba – Corpus 94
¿Alégrate, Jerusalén?
Qué debía pasar por la mente del profeta? ¿Ah? Sin duda que se le representaría en su inspirada imaginación la festividad presente – este día de nuestra fe.
Y como no? Si el mismo profeta nos lo expone.
Y este día llegó. – Y hoy celebramos de un modo especial este acontecimiento.
Y hoy conmemoramos el día en el Señor quiso poner su habitación en medio de nosotros y hasta la consumación de los siglos.
¡Oh! ¡Si el Profeta hubiese podido verlo! ¡Si la visión le causaba tanto gozo!
Bendito sea el Señor, hermanos míos, qué más afortunados, nosotros podemos celebrar con gozo la estancia de Jesús Sacramentado entre nosotros.
Qué os diré, pues, hermanos míos, que pueda mover vuestra mayor devoción a esta fineza del amor de Cristo-Jesús nuestro Salvador?
Llegado ayer, casi sin pensarlo, a este alegre país, y a estas hermosas montañas, que sólo de lejos vi, invitados por, en otra ocasión, vuestro joven Vicario, cómo resistir el deciros una palabra del misterio augusto de nuestros altares?
Si yo tuviera que dirigirme a un pueblo menos ilustrado en la fe.
Las promesas de Jesucristo – los milagros obrados.
Pero no: hablo a un pueblo lleno de fe, que al venir aquí no viene a buscar razones, que le prueben la realidad de este dogma de nuestra fe; sino con el corazón henchido de entusiasmo que viene a adorar a Jesús Sacramentado y a contemplar las finezas de su amor.
Por ello, hermanos míos, ningún tema me ha parecido más oportuno para fomentar vuestra piedad que aquel que nos da S. Agustín, que abismado ante la grandeza de este Sacramento, exclamaba: -Dios con ser Omnipotente no pudo darnos más – Con ser sapientísimo no pudo discurrir mejor –fineza- Con ser riquísimo no pudo darnos más, y por lo tanto bien podemos decir: Memoriam fecit mirabilium suorum.
Procuraré ser breve.
Ave María.
Omnipotente – Dios crió todo – fiat.
14 milagros.
Más aún: este poder lo ha trasmitido.
Sapientísimo. – Los filósofos
Pues la sabiduría de Dios, que ha hecho todas esas cosas, resplandece más en este misterio
Suponemos que estamos al lado _________ y él viene
No supo más que darnos. – En alimento - __________ Lo deja todo. – Pero – Señor
Y si un sacerdote le saca
El es hijo de Reyes.
Se reduce a la mendicidad.
Si solo una vez.
¿O? Memoriam fecit. Verdades máximas.
Si yo no temiera fatigaros, diría: por qué todo esto?
Qué hemos de hacer? Amor y reparación.
Reparemos. – Hoy sale por las
Es verdad que hoy sale por las ciudades – y el cañón – y las banderas se le rinden.
Pero ¡ay! en medio de este triunfo existen almas hoy que no le aman.
Adorémosle nosotros – reparémosle.
Esta tarde ofrecedle vuestros tributos.
Al despertar por la mañana – pensad que esta aquí prisionero- al dormir.
En las tareas del campo – enviadle una mirada. Este campanario sea el centinela que os dirá que esta aquí el prisionero.
Si lo hacéis así. Haurietis aquas de fontibus.
Y vos, Jesús mío Sacramentado, - hoy que celebramos vuestras finezas sea un día de bendición. – Al salir esta tarde bendecid, Jesús, las almas de esta Vicaría. – Llenadles de vuestro amor. Infundidles amor a vuestro Corazón. – Bendecid sus campos. – Dadles fortaleza para sostener la fe. – Paciencia en sus enfermedades. – Sobre todo en la hora de la muerte, sed su viático para abrazados a Vos puedan pasar el presente _________ a la eternidad en donde
Bendecid esos
Escritos I, vol. 2.º, doc. 20
Mis hermanos en el Señor: Si yo, al hablaros por primera vez del misterio augusto de nuestros altares, tuviera que dirigirme a un auditorio colocado en medio del Calvinismo, y en el que por tanto, pudiesen tener lugar algunas prevenciones respecto de este dogma de nuestra fe, yo, en cumplimiento de mi encargo debería extenderme en prolijas consideraciones, exponiéndoos los motivos de credibilidad, que hacen y deben hacer racional nuestra fe, según la expresión del Apóstol.
Yo recordaría para haceros vez la posibilidad de este dogma consolador, el poder de aquel Dios, que al solo eco de un acto de su voluntad soberana saco de la nada el mundo que admiramos; que según la expresión del profeta llama por su nombre a las estrellas y estas le responden con temblor: aquí estamos, que ha creado todas las bellezas de la naturaleza, y ha fijado propiedades a las especies, y leyes a todas las sustancias – y que así puede cambiar sus leyes y propiedades.
Yo os expondría como un argumento incontestable la sublimidad de este mismo misterio, superior al alcance del entendimiento humano o más bien, si puedo hacerlo así, la imposibilidad aparente, la repugnancia natural a la creencia de esta verdad, y que, sin embargo, fue anunciada por el Hijo del humilde artesano de Nazaret (por un judío crucificado) como única comida de felicidad y de salvación – verdad que, a pesar de esta repugnancia natural y que ya le echaron en cara y se le burlaron los fariseos, debía ser creída todos los siglos y se impondría a todas las naciones y a todas las inteligencias, a pesar del cetro de los emperadores de la espada de los tiranos, del libro de los filósofos, de las heredadas preocupaciones de los pueblos, del orgullo de la razón humana; y todo esto en medio de los esplendores de la literatura y de la civilización pagana.
Y... os descorrería a vuestra vida, para que os solazarais en este bello espectáculo, esa galería de hombres eminentes desde un Santo Tomás de Aquino, el más sabio de los filósofos que ha producido la humanidad, y el más grande de los teólogos que ha engendrado la Iglesia, cantor del Oficio del Sacramento, y que se postraba ante Él como el más sencillo aldeano, hasta Bosuet y Fenelón y Laínez y demás serie de sabios oradores y literatos y naturalistas que han rendido su fe y su ciencia ante ese Sacramento de amor.
Dios patentizaría los milagros públicos y auténticos, que la critica más recelosa y severa no ha podido destruir, y que están expuestos y probados con toda rigidez en las actas de canonizaciones; hechos con que la Providencia ha querido de vez en cuando fortalecer y ayudar la fe del pueblo cristiano.
Y hasta podía presentaros como otra de las tantas pruebas esa misma guerra que el infierno ha hecho constantemente a esta verdad, levantando, para combatirla así los sofismas de la impiedad, como el poder de los magnates, como el odio de los herejes que han profanada con un odio y un furor inauditos el augusto Sacramento: guerra y furor que no tienen explicación, si esta creencia fuese solo una impostura o más bien una necedad.
Yo os diría... Pero donde voy, hermanos míos?
Si precisamente, y por fortuna, estoy hablando a un pueblo que al venir aquí no viene a investigar motivos, ni a preguntar razones, sino con el corazón henchido de entusiasmo, y que no desea sino escuchar con alborozo los amores de Jesús Sacramentado. Si tengo la satisfacción de hablar por primera vez a una Parroquia que entre las pocas no solo de la Diócesis, sino de entre muchas diócesis, esta ofreciendo este publico homenaje popular, durante toda una octava, en honor de Jesús Sacramentado?
Pero... Si al menos, yo, ya que no para fortificar vuestra fe, - tratare con un auditorio que tuviese más olvidado lo que encierra este dogma, podría siquiera entretenerme en recordarle lo que se encierra en aquella ostia sacrosanta - y le diría que esta allí real, vivo y verdadero el cuerpo sacratísimo de Jesús, no..., pero sí místico, espiritual, sacramentado; que se encierran allí aquellos ojos divinos, que arrebataban los corazones en los días de su vida mortal – aquellas manos que derramaron tantos favores – aquellas mejillas que son el encanto de los serafines.
Qué /está/ allí aquella alma santísima, primogénita entre todas, objeto de complacencia de la Trinidad beatísima, y que por la unión hipostática /está también/ el Verbo, por quien y en quien han sido hechas todas las cosas – y que /por la/ circunmisión están el Padre y el Espíritu Santo.
Yo recordaría las maravillas, que el angélico doctor Santo Tomás enumera hasta catorce, que se verifican en la transustanciación, por la cual el pan se convierte en cuerpo de Cristo y los accidentes subsisten sin la sustancia – y que su cuerpo no se empequeñece en una pequeña ostia, y no se multiplica en la división – ni se divide en la separación, - yo os diría – pero ... /per/donadme, repito, hermanos míos –
Me olvidaba otra vez de que hablo a unos católicos que todos los años, y desde vuestra infancia, y de voces más autorizadas habéis escuchado las enseñanzas de la fe relativas a este misterio – Que os diré pues, yo, hermanos míos?
Ah. No: no vengo a hablar a vuestro entendimiento cultivado por la fe.
Hablaré sí, solo el lenguaje del corazón, para mover vuestra piedad.
Os contaré las magnificencias y las glorias de Jesús Sacramentado, - os hablaré de sus amores - y no os ocultaré sus misteriosos sufrimientos – para excitar vuestra reparación.
Y al querer deciros algo en este primer día, no podía escoger expresión más propia, para ponde/ra/ros el poder y el amor de Jesús, que aquella tan sabida de San Agustín – a saber- que siendo omnipotente no pudo Jesús daros más en este misterio – que siendo sapientísimo no pudo discurrir otra cosa mejor – que siendo riquísimo no pudo ya más que daros.
Siendo omnipotente, no
Y para convencernos de ello, bastara hermanos míos, examinar algunas muestras del poder de Dios y compararle con esta? En donde encontraremos algunas muestras del poder de Dios? En la creación del mundo.
Más aún – este poder, y es una prueba de la magnificencia de su poder, lo comunica al hombre.
Y cuando
Escritos I, vol. 2.º, doc. 21
Como Jesús estaba en vísperas de morir, quiso antes que llegase la hora, hacer testamento, y dejarle a su Esposa la Iglesia una manda señalada para su remedio, y dejóle la cosa más preciada... accipite... y con estas palabras queda instituida la... comida sabrosa y exquisita; manjar divino; pan de los Ángeles; ... que cuadro tan conmovedor! Que escena tan tierna! El Corazón de Jesús esta radiante de alegría, ha satisfecho ya sus deseos... por muchos años deseaba celebrar esta cena de fraternal amistad, y he aquí que ya lo ha logrado; voy a padecer, sí; voy a derramar mi sangre... pero todo esto me parece poco, en comparación del extremado amor que os profeso y no me contento con menos que poniendo mi Cuerpo y Sangre en vuestras manos. Bien puede la Iglesia exclamar: nulla natio...
Qui non cellat non amat: San Agustín. Enemigo al revés: Qui non amat.
===============================
Panteón de los carmelitas
Cimientos, incluso el osario; canª cuadª ....................................................43
Paredes exteriores canª cuadª .................................................................... 49
92 ca. cu.
Respuestas de la Sagrada Congregación a solicitud que le fue
presentada, solicitando para D.ª Magdalena el poder habitar
algunos días en el convento..................................................................... 364
368
92
Valen...............................1288 reales.
Descuento donativo: 100 reales.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 22
Corpus Christi
El atributo que más descuella en las obras de Dios es el amor...
San Juan no solo dice de Jesús que ama, sino que es la misma caridad. Deus Charitas est. Reparad sino en algunas obras de Dios... creación, no se hizo sino por amor... redención... la Iglesia dice: mirabiliter condidisti sed mirabiliter reformasti...; pero en donde descuella de un modo admirable... Eucaristía. Aquí si que brilla el incendio amoroso en que se abrasaba el corazón de Jesús.
-------------------------
En uno de los últimos días que Jesús vivió con los hombres, estaba sumamente triste... lo dijo a sus discípulos... coartor supramodum... por otra parte de he de obedecer a mi Padre, que manda vaya a tomar posesión y recibir el premio... por otra es tan grande el amor... que siento mucho el dejaros... el amor no reconoce imposible, inventa un amoroso medio... se conoce además su amor por las circunstancias en que lo instituyo... mientras los hombres estaban tratando como quitarle la vida, mientras estaban concertando como... Jesucristo instituye el Sacramento que da la vida eterna... Que contraste!... Si San Pedro le hubiese dicho: oh maestro, por qué pretendes quedarte sacramentado entre los hombres, por qué te empeñas en instituir... no ves como corresponden... no reparas los insultos, atropellos, sacrilegios, que /te/ esperan... ah! le hubiera respondido: no importa, con tal que haya algunos que se aprovechen, por todo pasaré... de buena gana lo toleraré con tal que... por cierto que es esto mucho amor, mucha humillación: bien puede la Iglesia exclamar: nulla natio (Offo. del Cor). Aún no se para aquí su amor, sale por nuestras calles, penetra en nuestras casas, sin hacer distinción entre pobres y ricos, sabios, nobles y plebeyos, lo mismo en los palacios de los príncipes que en las humildes chozas de los pastores... Verdad que no habíais reparado en todo esto? Verdad que no habíais notado estas finezas del amor del buen Jesús? Y todo esto lo hace con verdadero delirio... delitiae meae esse cum filiis hominum... y para ello esta dispuesto a recibirnos a todas horas... de día, de noche, ... y a pesar de tanta abnegación no se le corresponde? Ah! la más negra ingratitud... sin hablar...
Providencia
Por qué Dios cuando envía un castigo no distingue al justo del pecador?
1.º Por el solo pecado original somos reos de...
2.º Los males temporales no siempre tienen razón de tales; tienen razón de prueba... de crisol...
3.º No son propiamente males... pasajeros...
4.º Los merecemos únicamente considerando nuestras faltas por leves que sean.
--------------------------
Seminario. Noviembre 74
Que debemos pedir después de la comunión?
No adelantamos en la virtud, porque después de la comunión, no negociamos bien con Dios.
1.ª Gracia. El dominio de nuestra pasión dominante, que es la causa de nuestro poco aprovechamiento.
2.ª Que se cumplan en nosotros los designios que Dios tiene formados especialmente en la elección de estado.
3.ª Que trasforme nuestro corazón. Cuando vivía en este mundo bastaba que le tocasen los vestidos... y ahora nosotros le tocamos no solo, sino que le recibimos dentro de nosotros mismos...
---------------------
Vid. Dominica 1.ª de Adviento. Catedral.
El hombre se inclina a las cosas terrenas, se apega a las criaturas olvidándose de su Creador. La Iglesia nos exhorta repetidas veces en sus Evangelios que ajustemos nuestra conducta con los preceptos del Evangelio... como
Sin embargo, muchas veces, más nos movemos por el temor de la pena que por la esperanza del premio, nos propone de vez en cuando alguna verdad terrible para concibamos un temor saludable. Tal es entre otras la grande escena del juicio final.
1.ª Parte. Separación de justos y pecadores... despídese el hijo de sus padres... el hermano... la esposa...
2.ª Descubrimiento de las faltas, y sentencia final e irrevocable... allí se manifestará al justo que estuvo en este mundo abatido, al pobre... al ignorante... mientras que el sabio, el rico, el hipócrita serán confundidos.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 23
Corpus Christi
Panis quem ego dabo caro mea est pro mundi vita.
Bibite nombre es una palabra latina, pero que la entienden todas las naciones y lenguas.
Exordio: La historia de la festividad... proposición: El Ssmo. ha sido, es y será la vida y el sostén de la Iglesia y de los fieles.
Primera parte: Ha sido: Si no hubiera sido el Santísimo Sacramento, el día de la Ascensión hubiera sido el más triste, pues en el hubiera concluido la Iglesia... La Virgen Santísima no hubiera podido vivir tan largo tiempo separada de la compañía de su amado Hijo y su vida fue sostenida por la Sagrada Comunión que recibía todos los días de la mano de San Juan.
Los Apóstoles en sus correrías, persecuciones, quebrantos, recibían la fuerza de la Sda. Comunión.
Los mártires para arrostrar las iras y sostenerse en fuerza inquebrantable, en horrorosos tormentos... en la comunión hallaban su fuerza y vigor... quia bene manducaberat et bene biberat (dice San Agustín sobre el martirio de San Lorenzo). La Iglesia tenía buen cuidado de alimentar a sus hijos antes de entrar en el martirio con el Cuerpo y Sangre... Las Catacumbas de Roma aún existen, y allí puede ver el piadoso viajero un inmenso número de sepulturas de mártires, pero junto a ellos hallará también el altar sagrado en donde se inmolaba la Sagrada Ostia con la cual fortificaban su alma antes de entrar en la palestra.
2.ª Es la vida... Francisco Javier se lanza a mares desconocidos; habita muchos años entre salvajes; dilata 6000 leguas cuadradas el reino de Cristo, y forma el proyecto de dar la vuelta al mundo entero únicamente por ganar almas...
Sabéis, pues, quien le sostuvo cuando habitaba entre cafres? Sabéis de donde sacaba el vigor y el esfuerzo para domar aquellos bárbaros y reducirlos al yugo de Cristo? Pues no tenía otra ayuda que el Smo. Sacramento. Durante el día se entregaba a sus rudas tareas, pero las noches las pasaba al pie del sagrario.
Y viniendo a nuestros días quien /es/ el que mueve e impulsa al corazón del misionero que abandona a su familia, y arrostra con frente serena los mayores peligros?... Por eso...
Mirad también a esas vírgenes consagradas a Dios con votos perpetuos, que han dado un eterno /adiós/ al mundo, encerrándose voluntariamente dentro de cuatro paredes, han pisado sus riquezas, han renunciado sus honras, que duermen en dura cama y afligen su cuerpo con desmedida penitencia? Como se concibe tanto sacrificio? Como se explica tanto heroísmo? Mirad a ese sagrario. Ese es el que las sostiene... y sin ayuda suya no podrían sostenerse en esa vida emprendida. Por eso las demás religiones que no tienen Eucaristía no conocen el sacrificio, ni la caridad, ni mucho menos el heroísmo. Por eso los Protestantes no pueden presentar una sola Hermana de la Caridad, porque no tienen Eucaristía. Esta es la fragua donde se calienta su corazón y se enardece para sacrificarse por sus hermanos. Por eso también todos los herejes, el blanco donde dirigen sus ataques es la Eucaristía. Bien saben lo que hacen, pues conocen perfectamente que sin Eucaristía la Iglesia no podría subsistir. Pero los triunfos de ayer nos aseguran las victorias de mañana. Ya cuando Jesucristo quiso instituirlo dijeron algunos (durus est hic sermo) y se apartaron de Jesús, los impíos de aquellos tiempos; pues esto mismo hacen los impíos de nuestros... mirad los Jansenistas, mirad los Protestantes, mirad los impíos, como se apartan ellos y apartan a los demás...
ANIVERSARIO DE LA FIESTA DEL RESERVADO
Escritos I, vol. 2.º, doc. 24
Colegio de S. José Valencia 27 mayo /94
El divino Salvador ha querido constituir su pacifica estancia no por un día sino permanentemente junto al pozo de Jacob – en la Sagrada Eucaristía.
Y estos días celebramos la memoria de este acontecimiento – estos días los dedicaremos a acción de gracias.
Y colocado junto a este pozo ve pasar las generaciones y esta dirigiendo su mirada a todas las almas y las repite el acento de su voz – Si scires donum.
Ya pues que más afortunados que la Samaritana ___________ no nos hagamos sordos como aquellos del ____________ de que nos habla el Evangelio.
FIGURAS TEXTOS Y ASUNTOS VARIOS
Escritos I, vol. 2.º, doc. 25
SERMON SOBRE LA EUCARISTÍA
Exposición del salmo 22 de David – Sacado principalmente de Moreno Cebado
Vinaroz 81 – 40 horas de Enero
Tivisa – Mayo 83
Dóminus regit me et nihil mihi deerit.
Al veros, hermanos míos, aquí reunidos con la mayor devoción en el recinto de esta modesta y santa capilla – al sentir estos armoniosos cánticos que se elevan al trono del Señor ________________________________________ me pregunto a mi mismo: cual es la causa de la emoción que hoy todos experimentamos? Cual es el motivo de esta fiesta que conmueve hoy los corazones de esta Comunidad y llama a los fieles a su templo, para que participen de su alegría y devoción.
Esa acaso algún acontecimiento agradable que ha sobrevenido de nuevo a esta Casa? Es acaso alguna de aquellas bulliciosas fiestas que ponen en movimiento los corazones y tienen lugar en este recinto cuando se arranca alguna al mundo para consagrarla a los altares del Señor? Ah, no; la emoción de nuestros corazones me declara que es otro el objeto de estos cultos. Esta fecha me recuerda que son los aniversarios de la toma de posesión de Cristo Jesús de este lugar, que se ha escogido para escogido para descanso de su amor: que es el aniversario del día en que quiso fijar su vivienda, su habitación y hacer compañía a corazones queridos, que le estaban anhelando – Que es el día en que estableció por primera vez su tabernáculo en este lugar predestinado para trono de sus gracias. Como no entonar, pues, un cántico de amor y de gratitud a es Dios de las bondades?
Tres /años/ hace que nos permite repetir estos homenajes de gratitud y quiere continuar en este lugar y entre nosotros ese pacífico Salomón sobre ese trono de amor, recibiendo las adoraciones de esta Comunidad, y de este amante pueblo – y quiere permanecer allí este Cordero de Dios, oculto con el velo de las especies eucarísticas, para que sin temor ni sobresalto lleguemos hasta sus pies.
Quid retribuam Domino? Qué gracias podremos dar al Señor por tamaño beneficio? Qué le daréis al Señor V. hermanas mías, por este don de haber escogido este jardín de reparación y a vosotras flores de su santuario? Ah, solo un himno de gratitud es lo que podemos ofrecer a sus pies – en acción de gracias por habernos dado la Sagrada Eucaristía.
Oh, Cómo no repetir un cántico armonioso de gratitud y de acción de gracias? Y cual debe ser este cántico?
El real Profeta David en su salmo 22 al meditar los beneficios le decía: El Señor es el /que/ me rige – y nada puede faltarme – me ha colocado en el lugar de la abundancia – sobre el agua de refección me ha educado – Me ha conducido por los caminos de la justicia, me ha puesto una mesa en mi presencia contra todos los que me atribulan – y un cáliz cuan preclaro – Su misericordia me seguirá todos los días de mi vida – hasta habitar en la mora/da/ del Señor.
Oh, que mejor cántico podemos ofrecer al Señor? Sin duda que el Profeta, al escribirle estaba viendo en lontananza los beneficios de Jesús Sacramentado en los días de la gracia – y la Santa Iglesia lo pone /en/ nuestros labios en el oficio divino del Sacramento.
Este cántico vengo, pues, yo a ofreceros como homenaje de reconocimiento al beneficio que Jesús nos ha hecho de quedarse aquí entre nosotros y para nosotros.
Y será el mejor tributo que podamos ofrecerle, al conocimiento y meditación de estos beneficios.
Oh, Jesús mío: Cuan dulce es cantar tus glorias y tu amor, os diré con S. Bernardo – Dadme gracia para descubrir los beneficios de tu inmensa caridad – para que sepamos agradecerlos – Y esta gracia os la pedimos por María. Ave María –
Dóminus regit me
Se gloriaba el pueblo de Israel, reconociendo el favor que Dios le había hecho de estar delante de ellos, entre las sombras del tabernáculo, y el entusiasmo que esto les causaba, les obligaba a exclamar; Non est natio tan grandis etc. No hay nación tan grande que tenga sus dioses cercanos de si como nosotros; y esto, que ellos solo descubrían el arca donde Dios fijaba su protección; miraban con respeto el candelabro misterioso, la mesa de los panes de la proposición, y repetían: Dios está con nosotros.
Pero, ah, /la/ Iglesia santa, enriquecida con los más bellos adornos del cielo, abre sus puertas, permítenos penetrar hasta el Sancta Sanctorum, lleguemos hasta aquel tabernáculo; no está allí el arca de la alianza y los signos que prometían la dicha que nosotros obtenemos; aquello ha desaparecido y se encuentra aquí la verdad prometida; allí está el Dios fuerte de Israel, dirigiéndonos y gobernándonos – Dominus regit me.
Si, hermanos míos; es tanta su bondad que se digna habitar en medio de nosotros; desde ese trono oculto es monarca que preside y manda a los ángeles y a los santos – allí esta el que rige y manda a su pueblo, y aunque en hábito vulgar, según la expresión de un Padre de la Iglesia, es Rey que manda como Dios y como hombre; Él es el príncipe y Señor de todas las naciones; el romano y el griego, el armenio y el persa y cuantos habitan la tierra de uno a otro polo, participan, reconocen su dominación (firmando su reino no con la sangre de animales sino con su Sangre misma).
Y desde allí, como de su trono, dirige los cuerpos y las almas. Oh, si echáramos una mirada al mundo entero, veríamos que no hay obra buena, que todos los acontecimientos son dirigidos por Jesús, desde este trono. Prescindo de los acontecimientos sociales – que tampoco se escapan a su Providencia.
En la esfera de la Iglesia y en el orden espiritual – Jesús es que rige todas las cosas – Mirad esos misioneros que van a remotas regiones en busca de las almas – esas almas que sacrifican todo el mundo y en bien de sus semejantes – los sacerdotes en sus trabajos – los apóstoles en sus fatigas – las almas todas, desde el Pontífice en su tribulación hasta el último de los fieles – quien mueve esos corazones? Oh, hermanos míos. No hay ni una de las gracias, etc.
Jesús es pues, el que me gobierna y me dirige: Dominus regit me. Y que podía faltarnos, siendo Él el que nos rige? Nihil mihi deerit, in loco paschuae ibi me colocabit – Alrededor de este trono de donde nos gobierna ha colocado una Pascua abundante, donde nada puede faltarnos – In loco paschuae, etc. – Allí espléndida mesa, convite celestial, manjar divino; oh, penetremos, nos dice S. Crisóstomo, penetremos con nuestra consideración la mansión del cielo, miremos la dicha de los santos, escuchemos los cánticos de los ángeles; contemplemos en aquel Señor divino la esencia incomprensible y descendamos después a este templo, y acerquémonos después con la antorcha de la fe a aquel altar y exclamaremos: Nihil mihi deerit. En ese Sacramento encontramos cuanto pudiéramos hallar en la felicidad eterna; allí los santos son saciados en el torrente inagotable de la divina esencia de Dios; aquí esta el mismo Dios tan presente como a ellos; allí se encuentra y se adora a Dios en quien se halla /la/ generación eterna e inmutable: aquí el esplendor del Padre, la imagen de su substancia, la sabiduría; la virtud, la sabiduría, la omnipotencia. El ha formado, quedándose con nosotros un nuevo cielo de la tierra; nuestro pecho es su trono; habita en nuestro corazón y, comiendo este manjar, nos envidian los ángeles y Él lleno de amor habita con nosotros hasta la consumación de los siglos, y solo el velo de los accidentes divide al reino invisible del visible – residiendo en este adorable Sacramento la plenitud de la Divinidad – Mejor que David podemos exclamar; in loco Pascuae etc.
Y continua el Profeta en su salmo 22, cuya exposición veníamos comentando: - Super aquam refectionis educavit me – aninam meam covertit: - Sobre el agua de la refección me educó – y convirtió mi alma.
Trasladaos con el pensamiento hermanos míos, a aquel hermoso pasaje de la Escritura, cuando habiendo levantado el pueblo de Israel sus tiendas en la falda del Sinaí, para dirigirse otra vez para la tierra de promisión, el camino les fatiga, la sed les abrasa, y claman a Moisés – y golpeando este la piedra broto un raudal de aguas que, formando estas un arroyo, les seguía por el camino que andaban; pudiendo apagar de esta manera su sed. San Pablo nos dice que significaba aquella peña: - Petra autem erat Christus. Aquella piedra era Cristo, y de su Corazón santísimo ha brotado para su pueblo la Eucaristía, fuente de aguas vivas, y nos ha colocado a nosotros junto a la corriente de estas aguas saludables.
Si el mismo David considera, en otro /lugar/ dichoso al que como el leño de la selva, está plantado junto a la corriente de las aguas, cuanto mas felices nosotros a quienes ha colocado junto al manantial de esas aguas, de las cuales, al anunciarlas el Profeta Isaías, decía: Aurietis aquas cum gaudio de fontibus Salvatoris. En aquel día, en el día de la gracia, en el día de la reparación, sacareis aguas con gozo de las fuentes mismas del Salvador.
El Señor nos reengendra con las aguas del Bautismo, nos reforma y robustece con las gracias de los demás Sacramentos; pero en la adorable Eucaristía, agota las aguas de su omnipotencia, según comparación de S. Agustín y nos pone junto al piélago insondable de su amor.
De modo que, según el Damasceno, el pensamiento primero que tuvo Jesucristo al quedarse con nosotros fue para que jamás faltasen las aguas de su amor, encontrando en Él el manantial de su amor. Y el Crisóstomo exclama: no; no una sola vez se ha colocado el Salvador en este fuente, como en otro tiempo en el sitio donde debía acudir la Samaritana, para darle las aguas de su gracia, sino que cotidianamente está en nuestros altares, esperando no a la mujer pecadora solamente, sino a la Iglesia universal para llenar a todos los fieles; y a donde podemos acudir a todas horas, y sin peligro alguno, a beber las saludables aguas en esta fuente, que nos ha preparado el Salvador. En esta piedra, que es Cristo Jesús, mana el agua de la gracia que nos defiende de la sed y del calor.
Gracias mil, Oh buen Jesús, por habernos colocado junto a esa fuente de aguas vivas de su Corazón, donde siempre se encuentra el consuelo, la felicidad, el amor. Super aquam refectionis, etc.
Y continua el Profeta: Deduxit me super sémitas justitiae propter nomen. Me ha conducido por los caminos de la justificación. – Si Él nos conduce por el camino hermoso de la perfección y de la justicia, y hace crecer en nosotros las flores de las virtudes.
Si el alma se extravía, con el amor de Padre le llama desde el Sacramento; con un lenguaje inteligible al alma le instruye en un momento, enseñándole mil veces más que cuanto puede explicar la ciencia humana.
Y nos conduce por la senda de la justicia apagando la llama que devora al hombre en los deseos mundanos. – Y nos eleva a los deseos del cielo – y es antídoto contra el pecado mortal y remedio contra el venial – y reforma los desordenes de nuestros apetitos – Y nuestra fe se robustece, y nuestra esperanza se anima, y nuestro amor se desarrolla – y nuestro corazón se regocija, y nuestras potencias se ilustran – Con Él, en fin, corremos, como ciervos, a las montañas elevadas del espíritu. – Deduxit me super semitas justitiae.
Y añade aun el Profeta – Nam et si ambulavero in medio umbrae mortis, no timebo mala, quoniam tu mecum es. Aunque andaré en medio de las sombras de la muerte no temeré, porque Él está conmigo.
Decía el pueblo de Israel en los días de su gratitud: Nada temo, porque mi consolador está delante de mi, por medio de nuestro caudillo Moisés, cuya vara obra prodigios – y al presenciar todos estos prodigios, es tan grande su consuelo en el desierto, que exclamaba: Videte et admiramini – Ved, naciones: ved, pueblos, y admiramos.
Oh, hermanos míos. Mejor que ellos estamos delante de Jesús que ha querido quedarse con nosotros y en su mano está el cetro del poder – y podemos acercarnos y estar junto a su trono, donde no hay relámpagos que deslumbren, ni ruido espantoso que conturbe, que podemos temer?
La enamorada
Que podía, pues, temer el hombre estando al lado de su Dios que vela por Él?
Y Él es quien nos da fuerzas divinas para pelear contra nuestras mismas pasiones, y los enemigos de nuestra alma que continuamente nos rodean, y Él nos guía y es nuestra luz contra las ilusiones del enemigo; y siendo luz y fortaleza, que podremos temer velando Él por nuestra propia conservación?
Virga tua et baculus ipsa me consolata sunt. Que es la vida del hombre sobre la tierra? Como caña movediza, expuesta a todo viento de tribulación; - el dolor y llanto son el patrimonio que ha heredado del pecado original; - la amargura y la aflicción son el alimento ordinario de su corazón. – Y si este es el alimento del corazón del hombre, quien podrá contar las fatigas en el orden del espíritu? Semejantes a Elías subiendo al monte Horeb, acosado por Jezabel, se rinde a la fatiga, así también entregada a la fatiga; y así como a aquel el pan subcinericio que le presenta el Ángel, le sirve de confortativo, de aliento para llegar a la cumbre del monte, así también el Hijo Unigénito del Padre nos ofrece el consuelo y el aliento en nuestras aflicciones en esa adorable y veneranda mesa, donde se alegra nuestro corazón.
La aflicción que oprime el alma en su misma languidez, /que/ sujeta a tantas imperfecciones e infidelidades, termina a la vista del adorable Sacramento, que mueve al alma a la misma ansiedad que hace correr al ciervo sediento a esa cristalina fuente de consuelo:
Baculus tuus – Allí es el báculo que nos sostiene y nos consuela: y no solo esto, sino que virga tua. No sólo nos consuela con su báculo, sino aún con su vara es nuestro bien.
Y si su castigo amoroso cae sobre nosotros – si el remordimiento y la humillación nos sobreviene para castigar nuestros desvíos, aún entonces podemos entonar: Bonum mihi, quia humiliasti me. Bien, Señor, porque me habéis humillado. – Si, un báculo y su vara son nuestro provecho y verdadero consuelo.
-------------------------
Parasti in conspectu meo mesam. Has preparado ante mi contra todos los que me atribulan – pero donde voy hermanos míos? Os fatigaría, si tuviese que explanar con la extensión debida las palabras del Profeta aplicables al don que el Señor nos ofrece en la Eucaristía.
Has preparado una mesa, pero qué mesa, Mesa divina, espléndido convite, manjar celestial.
Qué tiene que ver el ponderado convite de Asuero ofrecido a los grandes de su reino? A este admirable convite asiste el rico y el pobre, el noble y el plebeyo, el sabio y el ignorante, el monarca y el vasallo a todo admite gustoso, todos comen un manjar divino – y este manjar es el mismo Cordero que vio S. Juan en su Apocalipsis, rodeado de los ángeles y de los ancianos que se postran y se rinden sus coronas: aquel Cordero sacrificado en la cruz, que pudo solamente desatar los sellos; - ese mismo es el que se entrega al hombre, constituyendo su mesa permanente.
Impinguasti in oleo caput meum, et calix
Oh, cáliz embriagador de delicias. Allí en ese Sacramento se encuentran todos los bienes, todas las dulzuras más exquisitas y arrebatadoras. – Díganlo las Teresas de Jesús, las Magdalenas de Pazzis, los Felipes Neri, los Buenaventuras, - allí esta el paraíso de delicias, el torrente del consuelo, el tesoro de la gracia.
Desde el día del primer pecado el corazón del hombre estaba vacío de felicidad. Rota la cadena que le unía con su Dios cuyo amor solo podía darle la felicidad; el hombre iba en pos de objetos que llenaran aquel vacío; - pero como estos objetos eran más flojos que su propio corazón le producían el hambre, la necesidad.
De aquí que aún los justos del Antiguo Testamento unidos a Dios por la fe y por el amor, no obstante estaban lejos de poseer el colmo de la felicidad – por que les faltaba la estrecha unión con Dios.
Pero desde que el verbo se hace carne, y habita entre nosotros, y se nos deja en comida, quien podrá contar las almas que le han dicho al Señor: Oh, Señor, .basta ya; mi corazón no puede soportar el torrente de tus delicias y consuelos. – Calix inebrians, quam praeclarus est.
Por esto no extrañemos que el Profeta termine entusiasmado: Et misericordia tua subsequetur me omnibus diebus vitae meae – para habitar in domo Domini, in longitudinem dierum.
Tu misericordia me seguirá – Dichosa el alma, hermanos míos, que sabe agradecer esta mesa del Señor – Dichosa el alma que sabe acercarse a este raudal de aguas vivas. La misericordia del Señor se seguirá.
El Señor decía en otro tiempo a la Samaritana – El bebiere las aguas que yo le ofrezco no volverá a tener sed eternamente. – El que come mi cuerpo y bebe mi sangre, nos dice Él por S. Juan, tiene en sí la vida eterna.
Sí; Él obra en nosotros la perseverancia. Así como el árbol de la vida nos dice S. Agustín, fue colocado en medio del paraíso como sabia divina que conservase la vida del hombre, comunicándole la inmortalidad, así también la Eucaristía es como el árbol de la vida colocado en el paraíso de la Iglesia, que al mismo /tiempo/ que da la vida al alma le comunica la inmortalidad, y es como las arras de eterna salud.
Ut inhabitet in domo Domini – Hasta habitar en la casa del Señor en la longitud de los días.
Esto es lo que espera el Profeta, y mejor podemos esperarlo nosotros, si sabemos apreciar este don del Señor.
Ahora bien, hermanos míos; durante estos días de estas 40 Horas, que como tributo de gratitud ofrecéis a Cristo Jesús por haber querido establecerse en este lugar, meditad estas palabras del Profeta: - El Señor es el que nos rige y nos gobierna, el que nos alimenta con tan saludables pastos, - que nos cría a las orillas de las aguas de la misericordia, - que nos conduce por las sendas seguras. – Llegad, pues, a ese tabernáculo sin temor, - gozad esas delicias eternas, - hacedle compañía puestos _________ a sus pies – y los sentimientos que /de/ estas ideas brotaran en vuestro corazón serán el mejor tributo que podáis ofrecer a los pies de Jesús.
Su misericordia nos acompañará todos los días de vuestra vida – os confirmará en la hora de la muerte – donec inhabitet, hasta que habitemos en la morada del Señor, por toda la eternidad.
Si, divino Jesús Sacramentado – Aceptad este homenaje de alabanza que a nombre de esta Comunidad y de este pueblo, hemos elevado al pie de este trono, como un pequeño tributo de gratitud y de amor. Aceptadle, Jesús mío, ya que otra cosa no podemos ofreceros, y sea él prenda de las gracias que esperamos alcanzar de Vos.
Bendecid, Jesús mío, a esta Comunidad que, en medio de su pobreza, no olvida principalmente vuestro culto – Bendecid a este pueblo, que se asocia a los cánticos de amor y de alabanza de este aniversario de la fundación de esta Casa.
Haced en particular, Jesús mío, que podamos ver pronto terminado el magnífico templo, donde queremos colocaros – para allí entonar mejor nuestras alabanzas a Vos y a vuestra Madre santísima.
Que podamos repetir estos aniversarios con mayores gracias bendiciones – y con aumento de vuestra gloria – y después de haberos cantado aquí en la tierra, podamos alabaros en el cielo. Amén.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 26
PLÁTICA
(De Boullerie)
Vinaroz 5 de Agosto 87
Capilla del Parroquial
Ecce sto ad ostium.
Mis asociados en el Corazón de Cristo. Entre las dulces expresiones salidas de boca de nuestro Dios, y en las que quiere manifestar su deseo, su ambición, si podemos decirlo así, por obtener el amor del hombre, hay una de estas expresiones, que por si sola expresa y sintetiza un mundo de bellísimos y delicadísimos sentimientos de su amantísimo corazón. Cuál es esta expresión? Sto ad ostium, et pulso. Mira, que estoy a la puerta y llamo.
Quien es, amados míos, el que dice estas palabras? Es acaso Jesús el que esta cerca de nosotros, y nos pide que le abramos? O es que soy yo, que debemos ser nosotros los debemos llamar a nuestro Salvador y a nuestro Dios, y los debemos llamar humildes al divino umbral de su misericordia, a fin de poder llegar hasta Él?
Ay, Quien lo creyera. Es Él el que nos dirige esta palabra, por medio de S. Juan en su Apocalipsis – Es Jesús el que dice primero esta expresión, porque es siempre Él que nos previene, Él es quien nos solicita. Él es el que, cuando dormimos vela a nuestro lado. Él es el que, cuando nos extraviamos, nos busca. – Él nos llama cuando estamos lejos. Él, en fin, el que esta a nuestra puerta y llama. A nuestra puerta? Qué es, sino decirnos que esta a la puerta nuestro corazón?
Bendito sea el Señor, hijos míos, que así ha querido manifestar su solicitud por el amor del hombre.
Penetrar hasta el corazón del hombre, he aquí la única ambición de Dios. He aquí de lo que quiere ser dueño, pero con el asentimiento de este mismo corazón.
Todas las cosas son de Dios. El oro y la plata le pertenecen, y suyas son las posesiones de la tierra. Solo el hombre tiene el triste poder de substraerse a su imperio.
Mas para poseer al hombre es preciso que Dios llegue hasta su corazón. Pero, ay, que el corazón es el profundo asilo, donde se reconcentra la majestad de nuestro ser. Nuestros miembros pueden encorvarse bajo el peso de la esclavitud, sin embargo no seremos esclavos. Mientras que nuestro corazón se halle libre, somos libres. Si nuestro corazón obedece, somos obedientes. Si nuestro corazón se haya en el mundo, somos mundanos. Si nuestro corazón está en Dios, somos de Dios.
Mas el corazón se da, no se violenta; abre su puerta, no se le fuerza – y el mismo poder de Dios se detiene ante ese impenetrable umbral.
Dios que ha hecho el corazón tan grande respeta a su criatura, y prefiere más inclinarse ante esa dignidad, ante esa libertad, dejándola toda entera, antes que aminorarla, aba/sa/llándola.
El corazón del hombre es grande y digno de ser poseído por Dios. Qué hace, pues, Dios para hacerse dueño? Pues Él esperara. Se halla, nos dice, a la puerta de nuestro corazón y llama. Cómo llama? He aquí, amados míos, la palabra que breve y sencillamente, siguiendo las indicaciones de un piadoso y conocido autor vamos a meditar en este rato, y en este primer viernes que le dedicamos a los amores de su Corazón. Mas... A.M.
Al criar Dios al hombre, puso ante él todas las maravillas de la creación, le señalo con el dedo esos astros del firmamento, que cantan la gloria de su poder, según la expresión del profeta encanto sus oídos con la armonías de la naturaleza – puso bajo su dominio todos los peces del mar y los animales de la tierra, - le alimento con todos los frutos de la tierra, y le embalsamo con los perfumes de la misma. Todo esto, por qué? para obtener el amor, el reconocimiento del hombre. Porque hablando así a nuestros sentidos llamaba Dios a las puertas de nuestro corazón. Y cómo no? si el Apóstol mismo nos dice, que Dios ha hecho los objetos visibles para conducirnos al conocimiento y amor de las cosas invisibles? Dichoso el hombre que al contemplar esas maravillas de la creación rinde su entendimiento y su corazón a la alabanza de su Criador. Dichosa la criatura que ante dones tan multiplicados, que a todas /horas/ está recibiendo, abre su corazón a la gratitud, al culto, al amor de su Dios, que de este modo se lo pide.
Pero no sucedió, ni sucede así; el hombre en su extravío abrió y abre completamente su corazón a las obras creadas, sin dejar penetrar en él el conocimiento de su autor.
Tanto es así, amados míos, que pocos siglos habían trascurrido de la creación y cuando aquella tierra vigorosa y fértil, no alterada todavía por el diluvio, parecía /que/ no respiraba sino motivos de gratitud y de alabanza al Creador, el hombre había corrompido todos sus caminos, y Dios se arrepiente de haber criado al hombre y en su indignación destruye todos los vivientes, que, en lugar de alabador, en lugar de ser voces que resonaran en el corazón del hombre no habían servido más que de medios para mayor olvido de este.
Y entonces Dios, que nos se cansa de llamarnos, estando siempre a la puerta de nuestro corazón, determina tomar carne semejante a la nuestra. Nace humildemente en un pesebre abierto; es mecido en las rodillas de una madre tierna, - y niño ya, sonríe al mundo y a nosotros. – Aparece ante el mundo lleno de mansedumbre y de bondad, - Pasa haciendo /bien/ sufre sin murmurar, y muere perdonando, - Y todo esto, porqué? Qué objeto se proponía el Salvador con su nacimiento, su vida, sus palabras, sus prodigios, sus sufrimientos, su muerte? No aspiraba más que a una cosa: a estarse a las puertas de nuestro corazón, y llamar por todos estos medios. Y que sucedió? Ya los sabéis: In propria venit et sui eum non receperunt. Vino a lo que era suyo ya, y los suyos no quisieron recibirle, y le cerraron las puertas de sus corazones.
Qué hará, pues, Jesús? Cómo si estos desvíos excitaran más el deseo de llamar cuanto mas se acercaba a nuestra naturaleza y a nuestras miserias por su Encarnación y su Pasión, mas aún quería estar a las puertas de nuestro corazón, para penetrar en él.
Y he aquí que se oculta bajo las humildes apariencias de pan. Él ha dispuesto su mesa misteriosa, y nos ha dicho a todos; tomad y comed, mirad, que es mi mismo Corazón. Podía decirnos más vivamente y con mas expresión y amor: estoy a tu puerta y llamo y deseo entrar?
En efecto, amados míos, apenas el alma joven entra en posesión de sus nobles facultades – cuando empieza su espíritu a percibir la verdad y la virtud; cuando empieza su corazón a amar el bien, en el umbral mismo de su adolescencia encuentra ya al corazón sacramentado que le dice: Desde el día que naciste estoy a tu puerta y te llamó, y te aguardo – Y esta vida tan joven se abre tal vez con prontitud y regocijo al Dios de la Eucaristía. Feliz el alma que sabe permaneced fiel al divino Huésped que ha recibido, y no le cierra nun/ca/ la puerta.
Pero, ay, Cuántas almas se abren por vez primera al Corazón de Jesús en la Eucaristía, y en seguida dicen como los hebreos: Este manjar no me produce más que asco. – Y sin embargo, Jesús no renuncia a habitar en esas almas, y la llama otra vez.
Oh, amados míos, cuantas veces hemos arrojado a Jesucristo de nuestro corazón le habemos preferido a una pasión culpable. – Cuantas veces le hemos olvidado por la incesante preocupación de los intereses exteriores; cuantas hemos abierto la puerta de nuestros oídos y nuestro corazón a las doctrinas y máximas del mundo.
Es verdad que el Señor no se encuentra entre la confusión y el ruido de las cosas exteriores – mas aún así, alrededor de nosotros encontramos a Jesucristo, que esta a la puerta y nos llama, y lo ha estado en la piadosa /alma/ que rogaba por nosotros – y Él ha estado en el recuerdo de nuestros cándidos años – y en el libro cristiano que cayo en nuestras manos – y Jesucristo ha estado en el desgaño que nos atormenta, en la pena que nos oprime. Jesucristo siempre y en todas partes está junto a nosotros y nos llama. Sto ad ostium etc.
Ni nuestros olvidos le retraen, ni nuestras iras le apartan ni nuestros desdenes e infidelidades le desconciertan.
Cuantas almas en medio de sus fiestas ríen, y en medio de las alegrías vanas de la disipación Jesús se lamenta cerca de ellas con gemidos inenarrables. Cuantas veces, aún en nuestras soledades, los objetos peligros y los recuerdos de la vanidad llaman por medio de nuestra imaginación a las puertas de nuestra voluntad y olvidamos a Jesús, y este no cesa de llamar también por medio del temor y de la espina del remordimiento. Y cuando la soberbia, y la ira y la envidia nos piden franca entrada Jesús insiste con incomparables impulsos. Tanto es así, que no hay ni un día en que Jesús, sin cansarse, deje de llamar a la puerta de nuestra alma. Qué digo ni un día? Según el P. Faber, no hay una hora no un momento del día, en que, si nos reconcentráramos dentro de nosotros mismos, no oyéramos claramente la voz de Jesús que nos habla a los oídos y toca a las puertas de nuestro corazón y nos dice lo que quiere, lo que desea.
Y si esto es así, cuantas veces le habremos cerrado las puertas de nuestro corazón con nuestra sordera con nuestra resistencia a las inspiraciones, con nuestras faltas de abnegación y de sacrificio, con nuestras infidelidades?
Ah, Y Él no se cansa ni se rinde, - augurada nuestra hora, que es también la suya – y aún en aquella última hora, cuando va cesar de latir nuestro corazón, si se lo abrimos /a/ la última voz, nuestro Jesús que nos ama, se precipita en él, y allí se instala y dice como en el Evangelio: - He encontrado el alma que yo deseaba – Bendito sea, repito amados míos, el Señor, que así esta tan solicito del amor en nuestro corazón.
Ahora bien, amados míos, que debemos hacer en medio del rubor que nos causa esta palabra cariñosa en boca de Jesús, que ha pronunciado perpetuamente en nuestros oídos?
Ah. Él no desea otra cosa, en cambio de su longanimidad, si no que nosotros hagamos nuestra esta palabra, y le digamos, ya que con justicia debemos decírselo? Señor, yo estoy a la puerta de vuestro Corazón y llamo. Este lenguaje sea en nuestra boca, el de la humildad, y de la oración (Boullerie).
Más si es verdad que sobre todo en la Eucaristía en donde su amor sacramentado se ha puesto para llamar a la puerta de nuestro corazón – así también nosotros ante el Santo Tabernáculo, donde esta su corazón, debemos decirle: “Señor estoy y estará siempre a la puerta de vuestro Tabernáculo, y llamaré.
Y ciertamente, amados míos, que mejor que Él a nosotros, podemos decirle esta dulce palabra. Porque si bien Él es el Santo de los Santos y el Señor de los señores, con todo siempre está cerca y a nuestra disposición. Él es /el/ que en su infinita misericordia, ha descendido hasta nosotros. – Él es /el/ que permitía que los niños se acercasen hasta Él. – Él es, en fin el que nos ha dejado escrita aquellas palabras benditas que nunca debiéramos olvidar: “Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados que yo os aliviaré”.
Y con razón, que en ningún otro lugar debemos repetirle estas palabras de humildad y confianza, no es ya una puerta la que nos separa de Él – es la apariencia de una puerta – es solo un velo – es el velo de las especies sacramentales – y tras esa ligera cortina escuchará nuestras voces, y los gemidos de nuestra alma.
Mas aún: todavía podemos salvar esa pequeña distancia. – Puesto que Él desea le abramos nuestro corazón, abrámoslo y en él mismo podemos depositar y decirle como el centurión: Señor, ya estaré contento de llamar a tu Tabernáculo, no soy digno ni siquiera de que entres en mi pobre morada – porque mi corazón es estrecho para recibiros – pero si así lo queréis el vuestro es espacioso para ocultarme y resguardarme en Él.
Dichoso el momento en /que/ el alma, en la humildad de su oración, fuerza la puerta del Tabernáculo, y en el /que/ Jesucristo, en /el/ ardor de su amor, logra abrir la de nuestros corazones. – Ya no llamemos a Jesús, porque Él entra, y nosotros entramos. Él está en nosotros y nosotros en Él – Y podemos decir con el Apóstol: Vivo ego etc. Momento en el que se verifica la petición que el Hijo de Dios hizo en el Cenáculo: “Esté yo en ellos, a fin de todos seamos consumados en uno”.
Qué Jesús cumpla amados míos en nosotros su deseo – Que no cesemos de llamar a la puerta de su Corazón – Que no le neguemos a Él su entrada en nosotros – para que unidos a su Corazón en la vida etc.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 27
Ego dormio et cor meum vigilat
El misterioso esposo de los Cánticos para manifestar la continuidad y constancia de su amor, pronunció esta hermosa expresión. Ego dormio, etc. Yo duermo, más mi corazón vela.
¿Qué significa esta palabra? Qué sentimientos entraña?
¡Ah! al proponernos a nuestra reflexión esta palabra de los cantares, no puedo menos de haceros notar ante todo la sorpresa que causa esta expresión a primera vista. Si este esposo eterno de las almas, en lugar de decir, “Yo duermo” más mi corazón vela”, hubiera dicho tan solo, “Yo duermo”, en lugar de la suavidad y dulzura que derrama en todo nuestro ser aquella expresión, solo hallaríamos motivos de inquietud y de temor. ¡Como! Jesucristo duerme? quien velará por mi? Mi amor duerme?, con quien he de contar? Mi esperanza duerme?, en quien esperaré? Pero, ¡ah! El que lo es todo para mí, mi amor, mi fuerza y mi esperanza, no me deja mucho tiempo en esta inquietud y añade, “Yo duermo, si, más, mi corazón vela”, y de repente me tranquilizo.
Dormid, pues, Señor, dormid, Jesús mío, yo estoy consolado si vuestro corazón vela.
Pero... procuremos ahora penetrar el misterio de esta palabra.
Procuremos comprender cómo duerme sin que su Corazón este dormido.
Ah! Señores: Si fijamos bien nuestra atención en Jesucristo; en su eterna existencia, en el seno de su Padre, en su nacimiento entre nosotros, en su vida, en muerte, y sobre todo, en la divina Eucaristía, veréis como siempre parece que puede dirigirnos esta palabra: “Yo duermo y mi Corazón vela”.
Y sino considerad al divino Verbo en el seno del Padre, antes de la Creación del mundo. Allí mora desde la eternidad. Nada existe de lo criado. ¿Qué hace pues? ¿No se diría que duerme un sueño eterno? A lo menos, parece que así es con relación al mundo que no estaba criado y respecto de los hombres que no existían. Mientras que mora en el seno del Padre, para su Padre es para quien parece vivir, así como también para el Espíritu Divino que lo une con Él. Pero para nosotros queda inactivo; para nosotros duerme toda una eternidad.
Pero ¡ay!, ¿Qué es lo que digo? Esta palabra sería una blasfemia. Cuando el Verbo divino dormía en el seno del Padre ya repetía sobre nosotros esta palabra, “Ego dormio etc.”. Desde esta quieta eternidad un corazón vela por nosotros. Él mismo ha tenido cuidado de recordárnoslo por boca de su Profeta: In charitate perpetua dilexite. Yo os amado con un amor eterno: como si dijera: desde toda la eternidad mi corazón velaba por vosotros y sobre vosotros.
Si: desde toda la eternidad nos aceptaba por hijos suyos; desde toda la eternidad nos señalaba con el dedo para que viniéramos un día a la luz de la vida. Desde la eternidad contaba nuestros pasos, y escogía el ángel que debía estar a nuestro lado. Desde toda la eternidad, pues, ha podido decirnos con razón “yo duermo pero mi corazón vela”.
Vino la plenitud de los tiempos. El Verbo se hace carne y viene a habitar entre nosotros. Nace en un pobre establo y vedlo allí recién nacido, dormido al parecer, en el regazo de su madre. Apenas un primer movimiento, un suspiro, una lagrima anuncia la vida. Sus ojos en lugar de fijarse en mí, parecen cerrados. Sus brazos en lugar de extenderse rodean el cuello de su madre. Sus pies están envueltos en pañales.
Y que podríamos preguntar. ¿Es este el que viene a salvar a Israel y duerme? Oh! Podría decirnos Jesús en aquella misteriosa y profunda humillación, en aquel sueño, “Yo duermo pero mi corazón vela”. Y su corazón que vela esta llamando a su lado a los ricos y a los pobres. La voz de los ángeles que convoca a los pastores, es su corazón que vela; y la estrella que conduce a los magos es su corazón que vela y que los guía.
Pero, sigamos: Jesucristo, pasa los treinta años primeros de su vida en la soledad de Nazareth. Allí apartado de todas las miradas, olvidado de los hombres, su vida oculta y oscura se asemeja a un sueño. Y no obstante, allí Jesús nos dice: “porque mi corazón vela, me sujeto a esta vida de obediencia, de retiro, de recogimiento. Y desde aquella soledad, dirige sus acentos a las almas a las que esta contemplando a través de los siglos.
Y tal es el carácter dulcísimo con que este amante divino quiere ofrecerse a nuestro amor, que si recorriéramos la vida pública de Jesucristo, veríamos que, aún en ella, se esta realizando la palabra que meditamos.
Pero había llegado el tiempo en que el divino Salvador debía ultimar la obra que le había traído a la tierra. Llegan los últimos momentos de Jesús y vedle pendiente de la cruz. Oh!, ahora si que va a dormir un prolongado y verdadero sueño! Inclinada su frente, cerrados sus ojos, apagándose su corazón, ¿cómo podrá velar la por nosotros?
Pero, ah! no temamos. Aún allí parece decirnos por última vez “Ego dormio etc.”, yo duermo enclavado en esta cruz, pero esta muerte es un sueño que no llegará hasta mi corazón. Yo abandono esta vida mortal pero mi corazón de padre no os dejará huérfanos.
Una lanza abrirá mi corazón, pero de ese corazón abierto y que siempre vela, brotará para nosotros la Sagrada Escritura.
Oh!, la Eucaristía ¡ He aquí el último, el mas misterioso y el más prolongado sueño de Jesús hasta la consumación de los siglos.
Oh!, si el Señor hubiera querido buscar una expresión que significase su estado de aparente dormición junto con el amor mas activo sin duda que hubiera escogido esta simbólica del libro de los Cantares “Yo duermo y mi corazón vela”.
Porque ¿qué es la Eucaristía? Ah!, que anonadamiento! que tinieblas! que silencio no interrumpido! que profundo sueño! ni una respiración, ni un quejido se oye, menos aún que cuando esta envuelto en los pañales de la infancia, pasa los días y las noches allí, envuelto en el blanco sudario de las especies sacramentales.
Y, sin embargo, ya lo sabéis, en medio de este sueño, Él es el centro de la Humanidad; Él es el eje sobre el que gira los acontecimientos; Él es el foco que irradia sobre todas las inteligencias, que anima a todos los corazones.
¿No admiráis la actividad del celo que despliega la Iglesia en todas las partes del mundo y durante todos los siglos?
Pues de su corazón que vela salen los torrentes de gracias que por millares de conductos llevan, sin cesar, la fecundidad y la vida a todas las almas.
Y no hay una pena que no le sea conocida, y no hay una lagrima que no le apene; y no hay un peligro que le sea indiferente. Siempre y a todas horas desde el Sagrado Tabernáculo, esta diciendo a cada una de las almas, “Yo velo sobre ti en medio del sueño de la Eucaristía”.
Oh! Jesús mío! Ahora comprende todo el mérito de vuestra palabra, si que repito como en el principio, nada temo porque durmáis si vuestro corazón vela por mí.
Haced, Jesús mío, que podamos pasar nuestra vida amándoos, adorándoos y dándoos a conocer, para que el día que nos llaméis hacia Vos, en instante de exhalar nuestro último suspiro, nuestra última palabra sea esta:
Voy a dormir el sueño de la muerte; pero no dormiré todo entero: mi corazón velará; velará, sí, cerca de Vos y en Vos durante la eternidad bienaventurada. Así sea.
---------------------------------
Elías: habrá V. de copiárselo para que lo pueda leer bien; lo que no entienda me lo dice; puede añadir y cambiar según su devoción.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 28
(Predicado en Benicasim)
Trasladaos con el pensamiento. Acababan de salir del Egipto habían pasado el mar Rojo.
Pasajeros en el camino de la vida.
Libertados del pecado por la sangre de Cristo, vamos a
Pero ay! que el cansancio, que la fatiga de nuestra penas el temor de los enemigos, las tentaciones, ocasiones...
Pero no temáis: el Señor ha previsto, y lleno de amor, ha provisto para nuestra alma...
Porque qué tiene que ver el maná?
-----------------------
Aquel se llamaba pan del cielo; más este es verdadero pan del cielo, /hecho/ no por obra de los ángeles sino del Espíritu Santo. Aquel se molía y se cocía, y así se comía; este mana ha sido /molido/ con golpes de los azotes y ... y cocidos con el agua de fervorosos afectos y sufrimientos.
Aquel daba la vida durante el desierto; este da la semilla de la vida de la inmortalidad.
------------------------
Qué seríamos sin este pan? Bendito sea el Señor...
Qué debemos hacer? Sentimientos de gratitud. Como deberíamos madrugar con el afecto! Deberíamos moler nuestros corazones con sentimientos de contrición...
Y cuando estemos alimentados de este maná divino, digamos al Señor que nos conforte, para que...
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Pidámosle hoy que es la Reina de los Ángeles. S. Alfonso ese Santo, que apenas hace un siglo ya es venido para bien ver la fecundidad de la Iglesia, ese santo, y de esta manera...
Exordio
Dios con ser omnipotente no pudo dar mas.
Dios con ser sapientísimo no pudo discurrir mas.
Con ser riquísimo no tuvo más que darnos.
I.º= Con ser omnipotente – Como podremos comprender la omnipotencia de Dios? En la creación del mundo. – Nada existía.
Pues aquí más – Su alma – 14 milagros.
Con ser sapientísimo no supo discurrir mas. Los antiguos preguntaban (lo) mas grande y mas pequeñuelo.
Con ser riquísimo. – Nos lo dio todo. - ¡Oh! si pun
Y si a todo esto añadimos las circunstancias que acompañan a este don:
Cuando? – In qua nocte.
Y como? Y expuesto a la humillación. – Si en aquel tiempo en que llamaba
Y cuanto tiempo? – Si el Señor hubiese escogido un lugar – o ciudad.
Si al menos a las almas santas.
Y porque? Para entrar dentro de nosotros. – Mirad: Dios había hecho el corazón para sí.
------------------------
Y como corresponde el mundo? Platica de Faber. – Ya lo sabéis. – El hombre le rechazó – y vino a la tierra – y luego se quedo y aún así
¡Cuantos ultrajes! Hoy la masonería.
Que hemos de hacer?
Amor y gratitud.
Reparación
Amor.- Sta. Misa. – reparación.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 29
Hubo un día en que el corazón del hombre fue feliz sobre la tierra.
Desde entonces solo espinas pisaron sus pies y el hambre de dicha de gloria y de felicidad devoraba su corazón.
Para satisfacer esa hambre, y olvidando que solo el sacrificio la abnegación eran los medios de conquistar la dicha, la menos de obtener la paz del alma, prefirió pedir a las criaturas el alimento para su felicidad, y se lanzó al goce de sus sentidos y al desenfreno de sus pasiones.
Mas este alimento era mas flojo que su corazón – no era proporcionado a la anchura y necesidades y a la nobleza de su alma, no pudieron acallar aquellas ansias no podían llenar el vacío, no hacía sino.
Oh, que significativa parábola es esta, brotaba de los labios del divino Salvador.
Porque ya lo sabéis.
El Rey inmortal de los siglos propuso con su misma bondad las bodas de su Hijo, despojándole a la Humanidad en el seno de una Virgen para así realizar la redención y no contento con ese desposorio quiso y quiso convidar a todas las criaturas, todas al festín que quiso prepararles instituyendo la sagrada Eucaristía, en ella su propia /Sangre/ y su /pro/pia carne, para atender de este modo sus desposorios con las almas todas.
Y por medio de la Iglesia y de los Apóstoles y de los predicadores esta llamando a través de los siglos a todas las generaciones a esta cena divina, única que puede dar la felicidad.
Y que sucede, amados míos? Lo mismo que sucedió en la parábola anunciada por el divino Jesús.
Los unos, engolfados en los negocios del mundo, único medio de satisfacer su sed de riquezas, de gloria y de felicidad, desoyen la invitación.
Otros, entregados al goce de los placeres, miran con desdén ese convite sabroso.
Y otros, no contentos con esos desdenes persiguen con contumelias, burlas y hasta darles la muerte a los invitados por ese Rey. Desgraciados homicidas, vaticinados por Jesucristo, cuya suerte les describe.
Y a pesar de estos desvíos el divino redentor no deja de enviar nuevos servidores – y llama a otras almas que reciben la fe y estas acuden al festín, y entre ellas vosotros, amados míos, criados en el seno del catolicismo, amamantados en los brazos de madres cristianas, y educados por celosos superiores, tenéis la dicha de haber podido responder al llamamiento de ese Rey eterno de las almas – y celebrar esta fiesta como un tributo de gratitud por haber merecido esta invitación y haber querido Él restablecer esta mesa eucarística en vuestra propia casa y en su designación amorosa repetiros esa cena y haceros comensales suyos permanentes. Y no solo sois, sino también de los escogidos.
Y quiere comunicaros todas las delicias de este festín – y llenar el deseo de dicha y de felicidad de vuestro corazón, y ser el alimento que os conforte durante vuestra peregrinación por el camino de la vida, hasta que luzca para vosotros el día de la eternidad.
Y quiere comunicaros ese maná que, como a hijos de Israel os sirva de alimento durante vuestra peregrinación.
Y quiere llenar de dicha vuestro corazón, puesto que solo con Él y por Él vuestros corazones...
Oh, gratitud, reconocimiento amor, fidelidad, correspondencia a sus voces e inspiraciones es lo que pide. Dichosos vosotros que entre tantos – Mientras ha dejado a tantos otros.
Pero, ay, amados míos, que hay una idea en esta parábola que debe llenarnos de temor – Había entre aquellos invitados uno que se atrevió a penetrar sin el vestido decente, propio de aquel convite real, y notado por el Rey no supo que responder y a pesar de estar admitido a la cena, fue arrojado a las tinieblas exteriores.
Oh, qué desgracia si alguno se atreviese de participar de este convite de Jesús Sacramentado sin la vestidura blanca de la pureza gracia, mediante una santa confesión. Oh, si alguno, como Judas se atreviese a dar este ósculo traidor y comer de este pan. Tal vez pronunciara sobre él la sentencia de Jesús melius si no natus fuisset Oh, que no suceda nunca jamás esta desgracia.
Sentimientos, pues, de gratitud a Jesús – promesas de docilidad – protestas de que le reparéis de tantos que no le conocen ni le aman y defenderéis vuestras convicciones católicas ante el mundo, y pisaréis los respetos humanos.
Si lo hacéis así, Él será vuestro apoyo durante los pasos inciertos de vuestra juventud, y el único que podrá daros la felicidad en esta /vida/ y será vuestro viático en el paso del tiempo a la eternidad.
Si estos sentimientos le ofrecéis bien podéis
Si haréis compañía – vendréis a recibir su bendición – acudiréis a Él en vuestras tristezas y turbaciones.
Si estos sentimientos.
FRAGMENTOS
Escritos I, vol. 2.º, doc. 30
Velantes
Señores:
Dos objetos tiene esta reunión general: 1.º la /de/ dar conocimiento de la aprobación definitiva del Reglamento y de aprobación por parte del Prelado.
2.º La de dar en está reunión fraternal cuenta de esta obra, el Presidente del Centro, de estado de nuestra obra.
En cuanto a lo primero, solo se cumple en este momento el encargarles que demos gracias a Dios, que sin haber puesto de nuestra parte ni siquiera, podemos decir con todo, ni aquella cooperación humana que Dios exige en sus obras, se ha consolidado nuestra Obra en nuestra ciudad, hasta merecer la aprobación definitiva, y no solo la aprobación definitiva, sino que por una gracia y condescendencia no esperada, el Excmo. Señor Obispo nos faculta a los Directores espirituales para extenderla en la diócesis y aprobar su instalación sin necesidad de que acudamos a él particularmente y con la obligación de que las otras den cuenta de su estado, desarrollo, cuentas, &.
Efecto sin duda de esta bendición y de este amplio permiso podemos anunciar con satisfacción, que aparte de las Velas establecidas anteriormente en Castellón y Benicarló, acabaron de fundarse bajo la dirección del Señor Presidente de Madrid, las de Alcora y Alcalá y acariciamos la esperanza de que se extenderán por la diócesis sobre /todo/ en el día en nuestro plantel de colegiales de San José, en cuya casa verificamos nuestras velas nocturnas, produzca futuros apóstoles de esta _____________ de Coadjutor y Párrocos.
Y en cuanto a lo 2.º, esto es, a dar cuenta detallada del estado de esta obra, el Señor Secretario dará cuenta del movimiento de la obra, desde su instalación interina.
Y últimamente, y puesto que nuestra Obra consolidada ya, necesita desplegar nuevo celo, nueva actividad, para responder a las gracias que el Señor nos ha concedido, el Señor Presidente del Centro de Madrid, el motor primero de esta admirable maquinaria, de este movimiento de amor, de gloria y de reparación a Jesús Sacramentado por medio de las Vigilias nocturnas, él que es el cautivador de ese árbol frondoso, que quizás un día no lejano extenderá sus ramas por toda España, y cobijará cabe él a todas los corazones le hacen en esta misma España, un día tan eucarístico, y hoy... él, digo, nos dice, ya que tan práctico es en esta materia, lo que debemos hacer para animar, para que
Punto 1.º
Escritos I, vol. 2.º, doc. 31
Y vosotros en particular H.M. tenéis un deber de corresponder al llamamiento de la Iglesia y de derramar ante el Señor Sacramentado, actos de fe, de amor, de gratitud, de entusiasmo
Es verdad que en todas partes se encuentra, que el sagrario es como un estandarte en medio del campamento de la vida... y que se ve de todas partes, pero ah, cuan diferente es para vosotras H.M. Le tenéis siempre a vuestro lado, que digo? Habitáis bajo el mismo techo que Él. Habéis sido elegidas para estar siempre en su compañía, sois como las flores que deben rodear constantemente su altar y derramar su perfume ante su amor. Y durante las horas del día trabajáis y pensáis ante su vista y durante la noche os acostáis a descansar a su lado, en su misma casa – habitación. Como la esposa, de los Cánticos os ha introducido en su misma Casa, en el retrete de su habitación. Justo es pues que como la misma esposa no solo de día sino aún de noche le tengáis apretado a vuestro corazón. Aún más; H.M. si alguna vez vuestra debilidad, una enfermedad cualquiera impide vuestros miembros y no podéis acercaros a Él, viene como médico caritativo a visitaros con frecuencia cual no lo hace con los otros, ni aún con los sacerdotes, y viene sin repugnancia a vuestra mansión y se introduce a vuestro corazón, y os da consuelo y fortaleza único amigo en medio del abandono de todos viene a visitaros en la pobre choza de vuestra alma. Justo que es, repito H.M. que siempre todos los días de vuestra vida, y en particular de esta Octava derraméis los tesoros de vuestra ternura y de vuestra gratitud.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 32
Carisims germans, al diurevos una paraula este momen no puc menos de recordarme de aquell acte solemne de la última cena de aquella escena sublime en que nostre señó Jesucrist áxecan los dia exec paraules. Ah y cuan hay desitjat celebrá esta pascua entre vosaltres; he aquí lo meu cos, he aquí la meua sang, feu tots los dies de la vostra vida no vos encomano mes que una cosa que cuantes vegades u fereu von recordeseu de mi.
Estes mateixes paraules, carisims germans, pareis que el Señor me dirixis a mi en este momen: Sacerdots meus he aquí lo meu cos, entregueulo als meus fills a eixes ánimes redimides en la meu sang, pera que sean recorden de mi.
Pero Señor, no sou Vos aquell Deu de la Magestad tan gran tan magestuos rodejat de Angels que vos adoren __________ sostenen la máquina del mon. Com voleu pues entra dins de criatures miserables, polvo de la terra? Ah no importa, carisims germans, Deu nostre siñó mos estima y no desdeña el entra dins de la habitació de la nostra ánima. Pero Señor no sou aquell Deu de pureza que va trová faltes hasta en los mateixos Angels, pues com vos atreviu Señor, a entrá dins de les nostres ánims tan tibies, tan imperfectes y que han sigut moltes vegades habitación del Diable? Ay no importa me diu nostre siño Jesucrist, yo hay vingut a sintificá les ánimes y desitjo unirme a elles.
Carisims germans. Que li donarem al señor que sigue digne dels seus ulls? Que li donarem en pago de tan gran amor?.
Ah ya que no podrem pagarli de (altre) modo de donanli flos de humildad del nostre cor. Qui som... Humillemos.
Donemli tambié flos de amor. Qui vaurá entre nosaltres que no ame a este Deu tan bondados. Filles de Maria si ya alguna entre vosaltres que tingue lo cor partir entre Deu y el mon que no se atanse a recibí dins del seu cor al señor que María etc.
Pero sí que se atanse perque el Señor lo desitja, pero antes que purifique la seua ánima, que prométiga a Jesus entregarli totes les fibres del seu cor tots los dies de la seu vida.
Humildad pues amor confianza he aquí lo que nos demana el Señor; no nos demana riquezas intereses etc. lo que cor es lo unic que vol pera ell, tot lo demés pera natros: y loy negarem etc.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 33
En la creación. Contemplad a Dios: y crea el sol y la luna.
Y va desplegando esas estrellas.
Y despliega esa tierra.
Y ese inmenso mar.
Puesto todo es nada; porque en aquella pequeña ostia está.
14 milagros.
Grande nos parece Moisés. Grande nos parece el poder de Josué.
Pero que es todo esto?
Aquí si divide el cuerpo y su sangre.
PLÁTICAS A LAS CAMARERAS DEL SANTÍSIMO
Escritos I, vol. 2.º, doc. 34
Camareras
Conferencia
3 Febrero 1884
Mis Señoras Camareras: Según el reglamento debe decirse por el Director dos palabras... a fin de excitar el ánimo en favor del pobre Jesús Sacramentado.
Hoy no obstante, por ser el primer día de los ratitos que cada mes dedicaremos a esta obra, prefiero deciros el objeto.
Y a decir verdad, debo repetir a varias personas. No pensaba, ni quería intervenir en esta obra. 1.º Porque hay tantas obras...
2.º Porque no veía una verdadera necesidad.
3.º Por ser siempre las mismas personas.
Pero desde que hoy que era una obra muy sencilla, de poco boato, de pocas obligaciones, y sobre /todo/ mas de afecto que de efecto, concerté en admitir mi participación.
Porque esta obra no es de hacer muchas cosas para el culto de Jesús Sacramentado, sino principalmente de acompañar con nuestro afecto a este servicio, y tener la gloria, el consuelo de que al menos, en alguna parte, Jesús tenga una colocación mas decente merced a mi pequeña cooperación. Es decir, que aunque no hubiera necesidad, el poder /decir/: yo, yo he contribuido con mi óbolo, con mi oración, con mi presencia, con mis manos a que Jesús, en un lugar siquiera, este dignamente.
Es por tanto, una obra de amor; es poder como Marta prestarle un servicio de nuestra estimación.
Porque no solo de lo que yo haré sino de lo que harán los demás yo seré uno de sus cooperadores, y entraré en el merito de todo lo que haga por Jesús, aunque no hiciera más que asistir.
Es, pues, una obra de cariño, una obra de compasión a Jesús, es un sentimiento delicado de nuestro corazón, es un acto de fe de la presencia real de Jesús, y repararle del abandono. Oh! si supierais como esta Jesús en alguna parte!
No se busca, pues, ni trabajo, ni dinero, ni mucho tiempo, sino solo poseernos de estos sentimientos íntimos, de cuidar bien de la habitación de Jesucristo.
Ya que el Señor se digna a aceptar este obsequio, y de mujeres Marta.
Y como cada uno en particular no puede dedicarse a esto, porque no tiene medios, lo puede de este modo hacer, y entrar en la participación de todo lo que se hará por Jesucristo Sacramentado. Amor, pues, estimación. Si hay alguna que no se encuentre poseída de este aspecto, dígasela que no entre en esta asociación.
Por lo tanto, esta obra no es sino la unión de corazones para obsequiar a Jesús en cuento se pueda, para que este decente.
De aquí la necesidad de que advirtáis a las que sean anotadas 1.º Que no hay obligación ninguna de pagar. Es voluntaria.
2.º Que no hay gran trabajo corporal. Ojalá pudiese haber. A venir a esta reunión mensual.
3.º Que no se pierde tiempo.
------------------------------
Hay socias.
Hay secretarias.
Hay bienhechores.
------------------------------
Ropa de lavar más adelante.
-----------------------------
2.ª , Marzo. – 1.º Domingo.- Vide.
Abril, no hubo.
-------------------------------
Mayo, 4
Mis hermanas en Jesús Sacramentado: Ante todo y tomando pie de las noticias que acabáis de leer en la revista relativas a nuestro Centro Eucarístico de Tortosa, dos sentimientos nos despiertan estas noticias: 1.º de confusión: ya que ven U.U. que muy poco, por no decir nada, hemos hecho; que no hemos hecho, otra cosa, que darnos nuestros nombres, sacrificar tres o cuatro ratos hasta el presente y ofrecer nuestro pequeño óbolo mensual para el culto de Jesús Sacramentado; y alguna, pocas todavía, dedicar un ratito a la labor de los pocos corporales y purificadores hechos hasta el presente. Por consiguiente, poco hemos hecho; esos Señores de la Junta de Madrid solo porque han visto nuestra asiduidad y nuestro número, han interpretado que nuestros sentimientos en favor de Jesús eran muy grandes, y han quedado complacidos. Nosotros podíamos decir aquello que decía Santa Teresa, cuando al llegar a alguna población, y ver las atenciones de que era objeto ella y sus monjas, decía: “Ca, es que nos han tomado por otras”. Ella lo decía por humildad y nosotros podemos decirlo con razón. Esos Señores nos han tomado /por/ diferentes de lo que somos, pues no hay motivo para ello.
Pero por otra parte, esto debe producir en nosotros cierta satisfacción, porque esta obra, aunque tan modesta, esta destinada a no dudarlo, a desarrollarse en España lentamente si, pero con resultados indudables, porque se conoce que los iniciadores lo entienden y sabrán desde Madrid irle dando impulso cosa que quizás no sabrían otras asociaciones hacer, y me parece que las asociaciones de esta clase que están establecidas en otras naciones, antes que en España, porque allí se presentaron más pronto las necesidades, pero que /en/ España se van presentando y también se instalaran; de todas, digo, me parece que con el tiempo será la más importante. Y por esto, digo, debe llenarnos de satisfacción por ser de las primeras esta, y hoy, según dice la revista, dijo personalmente el Sr. Trellas, la más numerosa. Las obras de Dios aún las más grandes, empiezan muy modestamente y nos debe servir de consuelo el pensar que quizás nuestra pequeña cooperación puede servir a que se sepa más esta Obra, y sea ocasión a que en otras partes les ocurra el instalarse, y de este modo sin merecerlo, ser instrumentos de la propagación de la gloria del Dios y del culto de Jesús Sacramentado.
-----------------------
Esto quería decir, en primer lugar. Además, y con motivo de la festividad de hoy, patrocinio de San José, día en que coincide el de esta reunión mensual, me ha ocurrido cierta analogía entre San José y nuestra Obra. Cual fue el encargo y la misión de San José en el mundo? Una misión muy oculta y muy grande; tan oculto fue su encargo que solo tres palabras nos dice el evangelista, pero que rebelan toda la grandeza de su misión. La misión de San José fue guardar, cuidar, acariciar a Jesús, pero en el silencio y la oscuridad. Por lo tanto, una vida de amor oculto, de amor íntimo, de amor desconocido.
El mundo no conocía a Jesús. En medio de vosotros ha estado y esta, decía el Precursor a los judíos, Aquel a quien vosotros no conocéis.
Y en medio de aquel desconocimiento, de aquel olvido del mundo el amor humilde y firme de San José parece que resalta con más belleza.
El mundo no le conocía, y San José que le conocía, era el que se dedicaba a proporcionarle el sustento, el lecho, el vestido. Pobre, si, tal vez este vestido, y esta cama, y esta habitación; pero rica, porque iba acompañada del oro del amor, del cariño.
Iba acompañado de la fe y de la humildad, porque en esto San José ni sospechaba que podía tener merito.
Iba acompañado del sentimiento de esta misma pobreza de Jesús; Jesús el descendiente de la casa de David, por una parte. El Mesías preordenado por los Profetas. El príncipe de la paz y el deseado de los collados eternos. El hermoso entre los hijos de los hombres, anunciado por el mismo David. En fin, el Dueño de todas las cosas, el Verbo divino por quien todo fue hecho, y sin embargo, tener que albergarse en aquella pobreza de habitación, de vestido, &. &.; esto no podía menos de producirle el sentimiento delicado de compasiva reparación.
Pues bien: en medio de nosotros esta y habita sustancialmente, vivo y verdadero el mismo Verbo divino humanado, pero en estado sacramental; y para el mundo en general, como se no viviese por que le es desconocido.
Afortunadamente, por la misericordia del mismo Jesús a nosotros como a San José, nos es dado el conocerle, y por lo tanto el venerarle, cuidarle y repararle, puesto que no tiene otro medio para permanecer en su habitación que nosotros; como en la tierra, según el orden de la Providencia, no quiso tener más que el cuidado de José.
A nuestra disposición, a disposición de las almas fieles ha dejado el cuidado de su santa Casa, del alimento que necesita, del vestido que debe cubrirle dignamente.
El hubiera podido escoger a los Ángeles, o valerse de otros medios, o prepararse en el mundo habitación por si mismo. Y no obstante, lo ha querido confiar a otros.
Y como por otra parte, su estado es estado de humillación y de desconocimiento, no es verdad que existe cierta analogía entre la misión de José y la nuestra respecto del cuerpo de Jesús?
A los Apóstoles los destino a pregoneros de su palabra, obradores de milagros, conversión de las naciones.
A José sólo el cuidado de su vida y de su cuerpo.
No parece, repito, /sino/ que Jesús nos hace a nosotros en esta Obra, como representantes de San José; /a/ aquel en la vida humilde de Jesús, a nosotros en su vida sacramental.
Pues bien: miremos las condiciones como San José cumplía su encargo, ya que a nosotros, por los sentimientos que se ha dignado inspirarnos y por habernos admitido a la participación de esta Obra de amor y cuidado, y cumplámoslo como él:
1.º Cumplámosla con amor, que es lo que más agrada. Poco hacemos, poco podemos hacer; pero hagámoslo con el sentimiento de ternura, como al objeto que mas amamos, y en quien mas nos complacemos, a ejemplo de San José.
2.º Con humildad y sencillez; pensando que es una gracia que el Señor nos concede el hacerlo; que no vale nuestro trabajo y sacrificio; y que gracias que Él quiere admitirlo.
3.º últimamente con sentimiento dulce, de la pobreza de su habitación. Qué habitación tiene Jesús! Qué comparación hay con el lugar en esta depositado con la de muchísimos mortales? Qué digo? Tal vez no hay persona de mediana posición, que no tenga mas lujoso mueblaje y mas aparatoso y mas valiosa estancia y mas decente habitación, que Jesús. Y sin embargo, Él es: es el mismo que nos da todo a nosotros, y pensamos primero en nosotros y en nuestras comodidades y en nuestra vanidad, y no hacemos caso de la habitación de Jesús.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 35
Camareras
Noviembre 84 – Nov – 89
La Eucaristía gran consuelo para las almas del Purgatorio
Esta tarde nos recuerda la Iglesia una fiesta triste y consoladora – triste porque es el recuerdo de los que fueron – y estuvieron a nuestro lado y amamos con nuestro corazón – y alegre porque es un día de gracias y de consuelos, por cuanto la Iglesia nos abre sus tesoros para aliviarlas.
La /Iglesia/ solicita del bien de sus hijos muertos – viven sobre la tierra.
Y así como ayer nos presentó esa falange de almas escogidas etc. nos señala hoy con el dedo otro lugar... y nos reúne
Pero como poder aliviarles? Es cierto que todos nuestros méritos, acciones, buenas obras, sacrificios, serían ineficaces, si no fueran acompañados del sacrificio de Cristo.
Los sacrificios antiguos eran ineficaces, a pesar de que eran a veces dones magníficos y si tenían algún mérito era porque figuraban el sacrificio de Cristo. Infirma elementa.
De aquí es que solo el sacrificio de Jesucristo vino a dar fuerza a aquellos antiguos – como también nos abrió la puerta para que nos aprovecharan en adelante.
Y al ofrecerse en el ara de la Cruz – al derramar su sangre divina obtuvo el perdón y la remisión para todos cuantos pudieran ser lavados y tocados con aquella sangre – y con esta sangre todo se convierte en mérito, y nuestras fatigas y penas y enfermedades y actos de amor y todos se convierte en mérito, y en gracia, y en premio de vida eterna, vivificado por esa sangre de Cristo.
Pero era preciso que esa sangre se aplicara – Él vio /que/ esa sangre botada en el Calvario hubiera quedado allí estancada en el Calvario – si Jesús no hubiese abierto conductos por donde pudiera comunicar a las almas, y a las almas de todos los siglos – y estableció los Sacramentos – que son los canales de esta gracia a fin de que se comunicara sobre las almas en sus diferentes necesidades.
Pero de estos medios de comunicar su gracia quiso establecer uno que fuera permanente –y además pudiese servir para que en nuestras manos aplicarlo a los demás – a diferencia de los otros que solo son personales, es decir que no sirven mas que para el que los recibe, como en el Bautismo, Confirmación, penitencia, etc. etc.
Y que no fuese para un momento, sino que estuviese permanentemente día y noche a nuestra disposición.
Y este depósito permanente, ya lo sabéis, es la Sagrada Eucaristía – No solo es la Eucaristía memoria viva de la pasión de Jesús – del sacrificio del Calvario – pues allí está la misma sangre, sino que diferencia y más perfecto que aquel, este se encuentra permanente.
Y la Eucaristía sirve para nosotros, y para poder aplicar su fruto a los demás, no solo vivos, sino difuntos – porque es una victima a nuestra disposición.
Bendito sea el Señor, que ha querido poner su justicia a nuestra disposición – que podemos pagar dicha justicia, no solo por nosotros, sino por los demás.
Ahora bien mis amadas devotas de la Eucaristía. Aplicando estos principios y estas ideas generales a la fiesta que he indicado de mañana – la Eucaristía es el gran medio que Jesús nos ha dejado en favor de los difuntos ¡Oh que bellos son los misterios de nuestra fe! ¡Que consoladores sus dogmas! aún los más insignificantes! – Cuan dulce no es pensar que por medio de Jesús y /a/ través de la santa hostia – nos ponemos en comunicación con nuestros amados difuntos – Que esta Hostia es medianera entre ellos y nosotros.
Pensar que cuando nos abrazamos a Jesús – podemos confiarles esas penas de nuestros padres – hermanos amigos y recomendárselos – y decirle a Jesús que los alivie – y que estas súplicas son eficaces.
Que este mérito nuestro, que esta comunión, este sacrificio, tiene indudablemente su eficacia – si bien Dios la distribuya este sacrificio como quiera.
Que esta fuente está siempre a nuestra disposición y podemos servirnos siempre de esta agua inagotable.
Dichosos los que tenemos fe – Desgraciados los que no la poseen. Suponed una que no tiene fe etc.
Agradezcamos, pues, a Jesús su sacramento – Agradezcámosle el santo sacrificio de la Misa – del cual decía el Vble. Ávila, que aunque no hubiese tenido la dicha mas de una vez.
Y si este es el gran medio que Dios nos ha dejado para nuestro consuelo, si es la fuente de tantas gracias, lo será indudablemente para aquellos que se dedican a agradecer este favor – que se dedican a proveer a su culto – para nosotros que somos llamados a esta obra de amor hacía él.
Uno de los títulos que el Profeta alegaba – Dilexi decorem domus tuae – Si esto decía por el culto quedaba a aquel templo¡ ¿con cuanta mas razón a nosotros? que lo dedicamos al templo cristiano?
Agradezcamos, repito, la Eucaristía que Jesús nos ha dado para alivio de las almas del Purgatorio.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 36
La Purísima Concepción y la Eucaristía.
Camareras, Diciembre 84.
Vamos a celebrar la festividad de y parece que no tenga ninguna analogía con las Camareras.
Pero sin embargo todos los misterios de nuestra fe están ordenados de tal modo
Por ello los amantes de Jesús Sacramentado, al celebrar esta no podemos menos de agradecer a María, como medio de conseguirlo.
Ya sabéis que el hombre había sido criado por Dios para la felicidad.
El árbol de la vida que daba doce frutos.
Pero ay! apenas Adán había pecado, fue arrojado
Y colocó un ángel con espada.
De aquí es, que triste espectáculo ofrecía la humanidad!
El hombre corre tras de un alimento.
Tan triste era este espectáculo, que Dios no tenía en esta tierra estéril
Por ello determinó dar la hombre otro fruto de vida; y al verlo el Profeta Isaías: Exurgit virga de redice Jesse.
Pero ah! que este fruto debía ser de un árbol! Sin este árbol no le hubiéramos tenido.
------------------------------------
Pero como el fruto debía ser santo, la raíz debía serlo igualmente; y he aquí una razón de la necesidad de la Concepción de María.
Porque si al carne de Cristo es la carne de María.
Porque así como la gota venenosa del árbol prohibido que inficionó a Eva, se ha trasmitido.
Así también la primera gota de sangre que debía vivificar a la Virgen debía trasmitirse a su generación, a Jesucristo, y debía ser santa.
Por ello, pues, he dicho que a este misterio debemos el fruto que saboreamos.
Por ello el Amado de los Cánticos: Sub umbra illius.
Con mayor razón nosotros amantes de Jesucristo, debemos cobijarnos a la sombra de María para
Y por consiguiente, en la comunión de mañana, al recibir el fruto del sacramento, debemos levantar nuestra mirada a María, y darle gracia, y no solo gracias sino disponernos para recibirle bien, y sea dulce a nuestro paladar.
Y pidámosle por la Iglesia, España.
Pedid que las almas le saboreen.
Y sobre /todo/ espíritu de honrar este fruto con nuestros afectos, aunque ínfimos, y cuidad.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 37
Camareras. – Junta general 1.ª - 4 Enero 85
Como veis celebramos la 1.ª Junta general del Reglamento, para dar cuenta de los trabajos, &.
Mis amadas Camareras: Bendito sea el Señor que nos ha permitido celebrar el aniversario de la instalación de esta obra de amor a Jesús sacramentado. Bendito sea él que nos concede todavía el año 85, como un nuevo plazo en que su condescendencia amorosa nos ofrece para /que/ nos dediquemos a su culto, y multipliquemos nuestros méritos, con tan poca costa adquiridos.
Pero que méritos, me diréis? Que hemos hecho para que podemos ofrecerlo como un título de recompensa ante Jesús?
Qué méritos? Si alguna de nuestras obras reportara algún mérito delante de Dios, seria sin duda esta de las Camareras y la de la Vela nocturna a Jesús sacramentado. Sabéis porque? Por dos razones. 1.ª Por modesta que es la obra. 2.ª Por el objeto a que está dedicada.
Por la obra. Creo os dije la primera vez que presidí estas sesiones, que me había resistido. Teníamos ya tantas asociaciones, para el culto de la Virgen, cofradías de Santos, asociaciones del Corazón de Jesús, asociaciones de S. Vicente de Paúl, &. que ya me parecía demasiado. Se hacen tantas funciones solemnes, tantos triduos, tantas novenas, que por lo mismo que son muchas, decaen por falta de animación, y parece que no se pueden tantas obligaciones.
Por esto me parecía que no era procedente establecer una mas. Además que tratándose de una obra de culto, y en vista de que al parecer, las Iglesias (gracias a Dios) no están descuidadas en su culto, me pareció en un principio de menos aprecio, por que le faltaba objeto.
-------------------------
Pero después de examinada, me resolví a aceptarla y fomentarla, porque revestía una forma diferente de todas las demás, y tenía un objeto más íntimo, respecto de Jesús, que las demás.
Una forma diferente. Porque todas las demás asociaciones tienen por lazo de unión ciertas prácticas externas, ciertos actos, ciertas devociones, y para esto es preciso tiempo, y tiempo determinado, y además en cierta manera hemos de exhibirnos exteriormente.
Mas la obra que nos ocupa es todo lo contrario. Es una obra que no está sujeta a ninguna practica diaria, fuera del breve tiempo que a hora muy fija, y solo para animarnos, nos reúne en este lugar cada mes.
Es además una obra interna, espiritual y quieta, que no se traduce en cada uno a ningún acto exterior, que no tiene ningún aliciente exterior, que es obra de amor secreto, íntimo, silencioso. Por eso he dicho en un principio, que era nuestro trabajo de mas mérito, delante de Dios, por lo mismo que es mas interior.
Vamos con gusto a una función religiosa; el esplendor del culto nos atrae; la música de una gran función nos conmueve; vamos con gusto a oír nuevo orador sagrado que trae fama. Bueno es todo esto, porque Dios se vale de mil medios para atraer nuestros corazones materiales; pero por esto mismo, al buscar a Dios, buscamos en algo a nosotros mismos, necesitamos aquellos móviles, se empaña el mérito de nuestros cultos y de nuestros desagravios, a Jesús, damos para ello quizás con gusto nuestras limosnas. (Se trata de socorrer una necesidad).
Mas en la obra de Camareras de Jesús es todo lo contrario. Se necesita mucha fe, es verdad, porque no teniendo ni fiestas, ni reuniones, ni funciones, ni música, ni siquiera el poder exhibir nuestro trabajo, no tiene cada camarera cosa alguna que estimule su celo y devoción. Pero en cambio, si se fija en la obra si piensa que con asistir aquí, con su pequeño óbolo desconocido, con un pequeño trabajo de manos, de vez en cuando unido este óbolo y este trabajo al de las demás contribuye a un acto de fervor, de amor, de reparación a Jesús en el Sacramento; a que la habitación de /él/ esté mas decente; que sus paños sean mas frecuentemente renovados; que, en fin, con solo pertenecer a esta asociación contribuye a que Jesús tenga una porción de almas que como le quieren, estánle consagradas en su afecto a él; que quieren tenerle compasión por su pobreza en tantas partes donde se encuentra sacramentado. Oh! esto constituye una serie, una cadena de actos interiores, sobre todo, pero también exteriores de amor, de adoración, de reconocimiento, de compasión, de ternura; pero sin que el amor propio tome parte. (Por esto he dicho que tiene mas mérito).
-----------------------------
No, no: no es la asociación de camareras de Jesús una asociación para allegar fondos a fin de proporcionar ornamentos ricos y preciosos para el Señor; es otra cosa mas interior que todo esto. Si pudiésemos presentar aquí al cabo del años dos docenas de casullas de gran valor, ricamente bordadas, y vasos sagrados de oro y plata, y lo exhibiésemos al público, y se admiraran y se diesen gracias a Dios por todo este tributo de reparación, esto no seria nuestra asociación. Si pudiéramos obtener los tesoros de Rochil, y los sacrificáramos al culto del Señor, al levantamiento de un templo, y tuviésemos la satisfacción de haber hecho un gran edificio, esto no es nuestra obra. Bueno seria todo esto; pero esto, repito, no es nuestra obra.
Que es nuestra obra, pues? Nuestra obra es un sentimiento de amor a Jesús que nos mueve a honrarle en aquello que está a mas contacto con su cuerpo; nuestras silenciosas reuniones son una cita para hablar con Jesús y de su pobreza, y de compadecernos de él y ver de remediarle con nuestra pobreza, ya que no podemos hacerlo de otro modo. Nuestros trabajos de manos han de ser unos actos tiernísimos del corazón pensando que ________________ será cosa donde se reposará el cuerpo de Cristo Jesús. Así como cuando un trabajo por sencillo que sea para una persona que ama; un hijo que prepara un objeto para sorprender gratamente, una amante madre (y permitidme la expresión) fabrica un bolsillo para el objeto amado; no es a primoro/si/dad del objeto la que le hace trabajar con efusión, sino el pensamiento de que ha de servir para el culto del objeto amado la que le mueve interiormente; así este amor, este espíritu interior, esta devoción, este perfume de cariño es lo que constituye el espíritu y la esencia de nuestra asociación.
Por esto permitidme que os lo diga (a) procurad en todos los actos relativos a nuestra asociación, en nuestras limosnas, en nuestras reuniones, en nuestros trabajos de manos, revestiros de este espíritu de fe, de este afecto interior; de lo contrario, perderemos gran mérito, y además os cansaríais de esta asociación, puesto que en si es una cosa tan modesta, tan sencilla, y en el exterior una cosa tan sosa (si licet). Mas al contrario, si lo hacemos con espíritu, yo os prometo, os aseguro que el mérito de estos actos, tendrá grandísima recompensa, y serán como he dicho de mas méritos que todas las funciones, y aún que todas las otras obras de limosnas que hacéis en las cuales entran la compasión y la sensibilidad natural, y por lo tanto, nos buscamos la satisfacción del corazón.
Pero he dicho también que además de tener un gran mérito por que es mas modesta la obra, es muy excelente por el objeto a que se dedica, que es el culto de Jesús en lo que tiene mas contacto con el Cuerpo de Jesucristo.
Yo quisiera poder extenderme para haceros ver lo grande de esta obra. El amor y el culto a Jesús en el adorno de sus altares y tabernáculos. Yo os diría que hacéis el oficio de la Virgen. Ella era la que con tanto amor /y/ cuido
Pero ah! Jesús se fue al cielo, y su madre no puede cuidarle aquí sacramentado en la tierra, y Jesús se ha dejado al cuidado de sus servidores, y por esto todos los santos se han esmerado &.
Príncipes hubo. S. Eduardo.
Pero ah! las mujeres no pueden acercarse a su contacto, a cuidarle por si mismo. Jesús las dice como a la Magdalena después de la Resurrección, como satisfarán su amor? Por medio de actos de deseos; pero este deseo para traducirse en obras, necesita algo, y Jesús les ofrece que pueden servirle en los actos inmediatos al culto de su cuerpo y en obras materiales propias de su sexo. Puede darse objeto mas sublime y tierno? Poder ___________ la sangre,
___________ Jesús tendrá un corporal.
Además, quien sabe lo que el Señor se prepara con las camareras y otras asociaciones análogas, relativas al culto de la Eucaristía? Quien sabe si sois destinadas a desvirtuar la malicia de Satanás en los últimos tiempos? Está anunciado que en los últimos tiempos cesará la hostia y el sacrificio; y Satanás quiere apresurar esto. La Lámpara nos dice que hay una sección entre los masones.
A esto obedece sin duda tantos robos y profanaciones.
Pues bien; que tenga Jesús unos guardas vigilantes de su tabernáculo, hoy cuidando de su culto inmediato y mas adelante dispuestas a todo lo que Dios quiera.
Digo que me complacería en extenderme. Pero basta con... repetiros. Que es una obra muy meritoria porque es muy sencilla, modesta y oculta; y que por consiguiente exige fe, constancia y amor. Si no hay amor tierno os cansaréis de ser camareras, y el Señor escogerá a otras que os suplan y os arrebaten el mérito y la corona.
Y es muy sublime, porque es el oficio y empleo más solemne para las mujeres; y Jesús lo espera de vosotras este obsequio en estos tiempos.
Yo me atrevo a pediros en esta Junta general: 1.º Que os hagáis cargo de que es una obra de amor. 2.º Que seáis constantes en esta vuestra tarea, sin reparar en lo sencilla que es. 3.º Que animéis a otras a entrar haciéndolas ver lo fácil que es, para el día que tengamos un ejercito tengamos una base de operaciones para otras cosas, y podamos extender nuestra acción y atender a las necesidades de otros pueblos pobres.
Que Jesús Sacramentado nos permita terminar el 85, llenos de méritos de obras en favor de su cuerpo sacramentado, y con aumento de socias.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 38
Camareras Marzo 85
Mis hijas en el Señor – Hoy damos principio al mes de S. José – Y quién duda que para el objeto de nuestra obra es esta idea muy propia para meditarla, pues el santo es un gran modelo para los amantes de la Sagrada Eucaristía?
Muchos fueron los designios de Dios en la persona de ese gran santo – Muchos los cargos que en nombre de la providencia ejerció respecto a Jesucristo – pero podemos decir que entre ellos descuellan los de guardador y cuidador del cuerpo de Cristo Jesús, como alimento que debía ser de las almas cristianas.
Y tanto es así que la Santa Iglesia en el oficio del Santo le compara en casi todo él al antiguo José de Egipto – y cuál fue la misión especial del José de Egipto? Ya lo sabéis; el preparar durante los siete años de abundancia el grano, el trigo suficiente con que poder proveer de alimento a los suyos y a todo el pueblo de Egipto al llegar los días del hambre y de la necesidad. Para ello previno graneros – cuidó con mucho esmero de recoger el trigo – y como Padre cariñoso y administrador fiel, corresponder a su encargo a fin de que no faltara el alimento en los dominios de su señor.
Pues bien
Mis apreciadas Camareras de J. S. Según costumbre de estas nuestras silenciosas y modestas reuniones – debiera decir una palabra para entretener vuestra devoción – y avivar vuestro afecto para con Jesús Sacramentado.
Pero trae la Revista un bellísimo discurso del Presidente del centro, dirigido a las Camareras de Sevilla al ___________________ y como quiera que en estas reuniones no hay tiempo para leerlo todo lo de la Revista y se nos atrasaría – prefiero en lugar de mi tosca palabra, deciros algunos párrafos de dicho discurso – que son mejores que cuanto yo podría deciros y leeré yo mismo.
Hablaba el mencionado Presidente por Navidad y tomó por tema
En la Sección habéis observado que se trata y propone por el Centro de organizar sufragios y correspondencia – La Junta acordará
Domingo de Ramos
Animar a las socias – Buscar socias
Existen algunos depósitos.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 39
Camareras – Junio 85
Mis amadas Camareras: Si días y ocasión podemos llamar oportunos para nuestras sesiones es, sin duda, los días y la ocasión presente.
Estamos en los días y en la octava del Santísimo Sacramento – por lo tanto son días a propósito para hablar del Sacramento, para enfervorizarnos por el Sacramento, para atender al culto del Sacramento del amor – los que nos hemos dedicado a él de un modo especial Hablemos de esta festividad.
El amor a Jesús Sacramentado ha hecho siempre y en todas épocas discurrir medios de obsequiarle a todas las almas amantes.
En el día de la institución ya sabéis que a Jesús se le preparó cenaculum magnum stratum
Y a través de los siglos, los que no han podido levantarle templos, ni dedicarle preciosos dones, le han ofrecido tributos modestos, pero de amor riquísimo – Y los poetas, los músicos, los escritores le han dedicado sus inspiraciones, sus notas, sus escritos -
Pero entre los monumentos levantados al amor del sacramento es la festividad del Corpus, debido al celo del Papa Urbano 4.º si bien inspirada por Dios esta fiesta por medio de la Bta. Juliana de Monte-Cornillon
Este etc (historia)
Pero lo más notable en la institución de esta fiesta es el oficio divino que se reza – y lo que sucedió en la confección de este oficio.
El Papa Urbano, para que el oficio de este día fuese digno por la unción y por la piedad llamó
Tal es Amadas Camareras – Y hace seis siglos que este oficio se recita – y seis siglos que en este día Cristo Reina, Cristo vence, y hace seis siglos que es llevado en andas lo mismo en las ciudades de Europa etc etc.
Han caído imperios, dinastías, tronos, todo se ha derrumbado – y Jesús continúa recibiendo el homenaje de las almas.
Es verdad que hoy en algunos puntos por la rabia del infierno se impiden las procesiones del Corpus – En cambio otras – pero estas circunstancias desaparecerán – y desaparecerán los enemigos de Cristo y el castigo caerá sobre esas naciones – y otras generaciones vendrán a traer a Cristo en triunfo por las calles y plazas y podrán exclamar como hace seis siglos – Cristo vence – Cristo reina.
Ya que nosotros hemos sido llamados también a contribuir con nuestro óbolo y con nuestra solicitud – y con nuestro amor al reinado de este Cristo-Jesús animémonos de los sentimientos que en todos tiempos le han profesado las almas amantes – y de este modo continuaremos la obra de amor de los siglos y con nuestro granito de arena contribuyamos a perpetuar este monumento de gratitud hasta que todos formemos en el cielo con grano de tigo de los escogidos al rededor de aquella mesa donde nos sentaremos por toda la eternidad.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 40
Camareras – Mayo 87
Hemos visto la invitación que hace el Obispo para renovar la consagración de la Diócesis – y debiendo renovarla el próximo domingo ya que somos los primeros en amar a Jesús – seamos los primeros en obsequiarle y ofrecerle el nuestro.
Nada desea tanto Jesús como la ofrenda del corazón
Júpiter – carnero
Neptuno – toro
A Venus – paloma
A nosotros
El corazón – C. O. R.
Nova luna – círculo del sol – parte de medio
Humilde – Discite – Él lo practicó – Desapegado – No tuvo donde reclinar su cabeza – Nada aborrece tanto como a Judas.
Mortificación – Los placeres – nada manifiesta tanto que habéis sido causa de sus tormentos –
Por eso los santos tan amigos de la Penitencia
Limpieza de corazón
Sta. Gertrudis – Rayo de luz
Cor mudum.
Cruz in medio – mortificación
que libidinis
Llaga
Si así lo hacemos
Escritos I, vol. 2.º, doc. 41
Camareras – Julio 87
Mis amadas en el Señor – Qué os diré para entretener este ratito.
Celebramos hoy una festividad gloriosa y consoladora la de la Preciosa Sangre – Y la Santa Iglesia en su oficio nos presenta dos caracteres – Uno relativo a Jesucristo y otro relativo a nosotros.
A Jesu-Cristo – En sus antífonas y lecciones – nos hace fijar en el coste de esta Sangre – y en los sufrimientos de Jesús – el dolor y el amor de Cristo.
Pensamiento que por sí sólo si nos fijáramos bien bastaría para abismarnos.
Más además de esta idea nos recuerda los efectos de ella o más bien lo relativo a nosotros – los bienes que nos ha alcanzado.
Para ello no sólo nos recuerda – la Sangre del Cordero Pascual – sobre la cual dice S. Crisóstomo – es el tipo etc etc.
sino que nos recuerda para hacernos ver la eficacia de esta sangre la visión de S. Juan Evangelista – Hi qui amitti sunt stolis albis
Tal es el efecto que produce en nosotros –
Sunt qui venerunt de tribulatione – Los combates – pureza –
Et laverunt.
Et dealbaverunt
Ideo sunt ante tronum Dei
Habitavit super illos ______________ ullus aestus Aquae vivae
Si este efecto – que será lo que no sólo nos bañamos, sino que nos hace cálices
Como camareras, pues, gratitud al Señor que nos ha dejado este depósito de su sangre.
Gratitud – porque con ella formó la Iglesia sanguis et aqua.
Gratitud – porque nos la ha comunicado en el santo Bautismo.
Gratitud – porque la derrama en la comunión.
Veneración – Por esto os dedicáis de un modo especial a los objetos que tienen contacto.
Aprovechamiento de esta Sangre – sobre todo en la Comunión.
Que no se pierda ni una gota.
Que la derrame Jesús en todas las almas.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 42
Primer día del triduo de Camareras.
En San Felipe, 28 Diciembre 1887
Santificación
------------------------------
Mis apreciadas Camareras: Aunque debía ser meditación, serán dos palabras.
El Reglamento dice, días de retiro, no ejercicios; y aunque este breve tiempo no permite todo un plan, con todo acostumbradas a hacer los ejercicios, aunque sean temas aislados, servirán para reconcentrarnos. Porque no ha sido mal que se hayan puesto estos tres días de retiro o ejercicios...
Los santos hacían tanto caso de estos días de retiro... San Francisco.
Y en esto no hacían sino seguir el ejemplo de Cristo Jesús: Ya sabéis que Jesús... él tan recogido...
-----------------------------
Debemos, pues, dedicarnos. Y cuál es el fin de esto? Pues nuestra mayor santificación.
------------------------------
Santificación, he dicho? He aquí un tema que nunca debíamos olvidar, y menos nosotros que como amantes de Jesús Sacramentado hacemos profesión de piedad.
-----------------------------
Santificación: Necesidad, obligación, posibilidad.
Que hemos de ser santos, nos lo dice la naturaleza, nos lo dice Dios, nos lo dice nuestra conciencia.
La naturaleza: La santidad consiste en perfeccionarnos.
Nos lo dice Dios: Sancti stote...
Y el mismo S. Pablo: Haec est voluntas Dei, sanctificatio...
Ego sum via, veritas &.
El Padre Eterno ha jurado &. &.
-------------------------------
Nos lo dice nuestra conciencia: Qué alma hay, que no haya sentido en su interior, no una sino mil veces, la voz de Dios que le ha dicho: No vas bien? No tengo afecto al pecado mortal, pero Dios exige más de mí?
Cuantas veces, al rigor de una enfermedad, de una epidemia /oímos/ que debíamos seguir vida más perfecta?
Pero luego... nuestra debilidad, los objetos exteriores, las pasiones nos han adormecido (a nuestro paseo ordinario en la piedad). Y esto sucede de un modo especial a las almas piadosas. El pecador tiene remordimientos de los pecados; pero el alma piadosa de la vida tibia.
Pero me diréis tal vez: La santidad no es cosa para lo común de las almas; y las almas que lo alcanzaron estaban libres de nuestras ignorancias y concupiscencias. Yo supongo que no seréis de aquellos que se forman la santidad en los dones extraordinarios del espíritu. En primer lugar, la santidad heroica y de dones extraordinarios no /es/ de obligación común; Pero la santificación, el perfeccionamiento /de/ cada día y según los designios de Dios, esto es de todos. Dios ha dado dos, cinco, diez talentos; pero en su esfera, todos, todos deben negociarlos igual; es cuestión de más o menos.
Además de que es un error el pensar que las almas que se han santificado, o eran /de/ diferente materia, o más gracia u otras circunstancias.
Ah! cuando nos ponemos a mirar las almas santas, nos parece...
No la hubiéramos encontrado dignas de sí &. &.
No eran de diferente temperamento. Job.
Así nos lo dicen...
Otras circunstancias: Es un error. ______________ S. Luis, S. Fernando, V. Juana de Arco.
Mayor gracia: La misma fe. S. Antonio. El Evangelio, el credo. Las mismas lecturas; pero en ellos caía super terram bonam, a nosotros super petram.
Los mismos sacramentos, y aún con más abundancia: Non est abreviata manus Domini. Pelagio.
------------------------
Y si yo me extendiera a otras consideraciones! Somos de Dios; nada tenemos; todo es de él; y de él debería ser nuestro constante servicio. Los dones que nos ha dado.
Más aún: por los resultados fatales:
1.º Porque si no correspondemos es fácil que Dios nos deje.
2.º Porque él ha atado a nuestra santificación la salvación de otras almas. No os dan compasión las almas?
Qué hemos de hacer? En la imposibilidad de tocar los medios de santificación, basta... querer ser santos y grandes santos. Sto. Tomás.
Este deseo nuevo y constante basta. No hemos de acabar este triduo sin que estemos satisfechos de ofrecernos a Jesús sacramentado.
Estos días proponed, un poco más de silencio y recogimiento.
Presencia de Dios, y actos de arrepentimiento de nuestras miserias pasadas.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 43
Pláticas a las Camareras
en el triduo - 3.º día - 30 Diciembre 87
Nacimiento de Jesús
---------------------------
M. H. Me ha parecido propio en este triduo no dejar el misterio que estamos celebrando - Más bien, él debía haber sido la continua y constante meditación de estos
Hagámoslo pues, objeto de la meditación de esta mañana - Y cómo os lo propondré? Son tantos los aspectos bajo los cuales podemos considerarlos.
La Iglesia nos anuncia gaudium mágnum.
Los Ángeles - gloria y paz
Pero ay, A quienes lo anunciaron? A unas pocas personas - Y cómo lo habían de anunciar a los otros?
A los judíos - a los potentados - a los gentiles?
Pues lo mismo sucede hoy - Se anuncia y los unos se llenan de fervor.
Sólo a las almas bien nacidas
Transeamus usque Bethelem
¿Cómo anunciaron este misterio?
Trasladémonos - Veamos este Niño - este pesebre - estas pajas - Pastores - Animales
Quién es? En su Divinidad - la humanidad - alma y cuerpo
Por qué viene? A allanar la montaña del pecado - y allanar nuestro corazón
Cómo viene a ser? Ya lo veréis
Pero viene a más - A ser nuestro Doctor
Rey - .... ........
Padre - Abba Pater
Esposo
Compañero
----------------------------
Para quiénes viene? - Para todos - para los Ángeles - para los hombres
Porque quería tomar nuestra naturaleza
Isaías.
¿Cómo hemos de corresponder?
como los justos - deseo
Profesión de fe.
Entusiasmo - Pueblo de Israel
María, José
Sois vosotros
Yo le diré a Jesús que venga a las Camareras.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 44
Camareras. - 3.º día del triduo. 30 Diciembre 87
Comulgar por vía de Viático
-------------------------------
Ya que el amor a Jesús Sacramentado es nuestro objeto especial, y es el último día de retiro,
Para acostumbraros a comulgar bien, y hacerlo mejor en la hora de la muerte, hagamos en esta meditación la práctica de una comunión por medio de viático.
-----------------------------------
Representémonos que estamos en cama, desahuciados de los médicos; nos llevan el santo viático; le cerramos en nuestra boca; y le damos las gracias.
(Según el 2.º modo que propone S. Ignacio).
El Señor viene a nosotros, a mí, y viene él mismo, y me dice y me ha dicho: accipite et comedite: Oh! Señor, bien se ve que sois todo bondad y amor que n &.
Qué gracias os daré, Señor, en cambio?
Soy tan pobre! Qué son, Señor, todas las jerarquías de los Ángeles? Qué son todas las almas pasadas, presentes y que han de venir? Como nada ante vuestra grandeza,
Qué es el mundo y cuanto existe?
Pues qué es el hombre para recibir la visita de su Dios?
Y quién soy yo? En mi cuerpo, ______________ lleno de gusanos. En mi alma, pecados desde el primer pecado.
Y no obstante quieres venir a mí? Ne memineris, Domine.
Ya que, pues, nada puedo ofreceros, aceptad vuestro cuerpo y sangre &.
Gracias os damos y gracias os doy ab aeterno.
Oh!, cómo ponderar este beneficio?
Supremo autor de todo, para nada necesitabais de mí.
Aún no había nacido; otros poblaban estas casas; nadie se recordaba de nuestros nombres, y el Señor me tenía presente y me conocía.
Hablando de la divina sabiduría, pone la Escritura en boca de la misma: Cuando praeparabat coelos, aderam; cuando certa le vallabat abismos; cuando circundabat mari et legem ponebat aquas ne transiret fines suos; cuando aeterna firmabat et librabat fontes aquarum; cuando appendebat fundamenta terrae; cuando esparcía el fundamento de la tierra, se alegraba; y cuando producía el sol que me iluminase, y los frutos de la tierra.
Y es esto una verdad? In charitate perpetua dilexit te misereas tui.
Qué vistes, Señor, en mí? Sin mérito alguno de mi parte. Ve a tantos otros millones de almas que hubiera podido crear, y los deja en la nada; gracias, Señor.
2.º
Gracias por el cuerpo y el alma.
Ya que el Señor se dignó hacerme criatura, hubiera podido hacerme cualquier otro objeto: una piedra, un árbol; y aún al escogerme para criatura racional, hubiera podido darme otro cuerpo y otra alma. Cuántos nacen desfigurados, cuántos sin el uso de sus potencias! Y aún el cuerpo dotado de sentidos tan perfectos, con las potencias claras de mi alma. Esos ojos, esos oídos, esa lengua, estas manos que me alivian, estos pies.
3.º
Gracias, Señor, por la conservación. Vine al mundo; nadie pensaba en mi porvenir, y el Señor encargaba al Ángel de mi guarda que cuidara de mí, y me guardara y conservara la vida.
Si me pongo a considerar cuantos de la misma edad que yo desaparecieron antes de llegar al uso de razón. Cuantos, después una enfermedad, una desgracia, una tisis hizo desaparecer de la tierra; y a mí quiso conservarme y sostenerme.
Y cómo me ha sostenido?
Ah! teniendo que echar mano de todas las criaturas para que me alimentasen, recreasen, sirviesen; cuantas plantas ha tenido que crear, cuidadas por la Providencia para servirme de alimento. Cuantos animales han tenido que morir sólo con el objeto exclusivo de mi conservación.
Mientras tal vez otros no han podido tener lo necesario para la vida, el abrigo necesario; a mí nada me ha faltado para mis comodidades.
Y si consideramos además que aparte estos cuidados materiales para mi conservación, la Providencia con que nos ha llevado Dios en sus manos, librándonos de tantas calamidades, de tantas caídas que otros han tenido, de tantos peligros que no sabemos, pero que presentimos, y de peligros corporales y espirituales y eternos; oh! quién puede ponderarlos?
Gracias, Jesús mío, gracias por este cuidado de vuestra Providencia para mi conservación.
4.º
Y si del orden de la naturaleza paso a considerar los dones de gracia, como podré ponderarlos?
Sólo al pensar que aún antes que existiéramos nos alcanzó la redención; al pensar la cadena de sufrimientos!
Pero que es todo esto, al pensar en el cuidado con que me ha aplicado los méritos de esta sangre.
Venimos al mundo; en aquel instante, cuántos nacían! y a mí se apresuró a regenerarme en las aguas del Santo Bautismo.
Llegamos al uso de razón, colocados en el regazo de la Iglesia Católica, recibimos el don de la fe. Oh! cuando pienso esos me lleno.
Son tantos!
Gracias, pues, por esta fe.
5.º
Llegamos a nuestra adolescencia. Educación, mientras tantos otros. Y quien podrá contar la cadena de gracias espirituales?
Cuanto cuidado y vigilancia de nuestros padres y mayores!
Consejos.
Pláticas.
Amistades.
Confesiones.
Lecturas.
Amenazas.
Remordimientos.
Llamamientos interiores.
Ejemplos.
Ah! Suplid, Ángeles.
6.º
Y si me pongo a considerar la paciencia en sufrirme!
Cuando estaba en aquella ocasión.
En aquel pecado.
En aquellos peligros.
Al pensar que tanta gloria le hubiera dado, ejerciendo conmigo su misericordia y su justicia.
7.º
Gracias también por los beneficios que me hubiera hecho, si yo no los hubiera impedido y estaba él dispuesto.
8.º
Sobre todo, vuestra dignación en darme vuestro cuerpo sacramentado.
Oh! Señor, para santificarme bastaba.
Quien me diera un corazón capaz.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 45
Camareras - Marzo 88
La Providencia de Dios, mis amadas Camareras, al criar a las criaturas vivientes, les ha dado los alimentos necesarios.
No hay ninguno de los animales vivientes que no tenga el alimento necesario y adaptado a su gusto y paladar.
Al rey del mundo, al hombre, a la persona humana con preferencia a todas las demás criaturas vivientes les ha puesto un alimento universal ¿qué digo? en un convite que le ha hecho en toda la naturaleza - Abundante, porque desde la más insignificante fruta hasta el más delicado de los animales los ha puesto a su disposición
De modo que, como dice un expositor
A todos, todos los hombres
Delicado - Si el hombre se pusiera a meditar y examinar - vería la admirable providencia de este Dios, que no sólo dio todas esas cosas - sino que las adornó de todos los sabores propios a nuestro paladar - a fin de que nos nutrieran y recrearan - no quiso cosas amargas - y lo que carece de sabor nos ha dado medios de endulzarlo.
Y les da color y hermosura
Y no la siempre los mismos y variados
Y esto sin parar - tanto más que el Señor nos está alimentando sin faltarnos un día
Et super justus et injustos
A un enemigo, tal vez no provocaríamos
grande, pues, por razón de la abundancia, de la duración.
Pues esta Providencia de Dios no fue sino imagen del alimento que quiso preparar en el mundo espiritual
Y semejante al natural es grande.
1.º En el lugar que se estableció - Coenaculum magnum
2.º En el lugar en que se celebra.
3.º Por la duración - hasta el final del mundo
Para todos
4.º Grande por lo delicado - Hoc est corpus meum
Ya no son las lechugas silvestres - no el cordero.
Ahora bien - ¿Cómo se agradece? - El natural cuantos hombres - Las alondras.
Y el espiritual? Ay!
Al menos nosotros no dejemos de agradecer este manjar.
El sentimiento que debemos llevar en la Comunión en esta santa Cuaresma - en la cual se coció este, porque Jesucristo quiere ser molido antes - sea la gratitud el manjar.
Carísimas Camareras - penetraos de este sentimiento.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 46
Camareras - Agosto 88
La transfiguración del Señor
Nos refiere - contenía su Divinidad
Jesucristo tiene testigos
Aunque después no le verán
Le contemplaban
No obstante a los demás no les servía
Pues bien Jesucristo - está - y se transforma - Sta. teresa - con la fe - Blancura - sol
Si queremos participar - Fe - humildad - amor
Y estemos seguros que abrirá los velos
Bonum est - Cuantas dulzuras etc
Vosotros pues, lo de Jesu-Cristo.
Alimentaos
Escritos I, vol. 2.º, doc. 47
Camareras 88
Celebramos la Resurrección del Señor, después de los días de sus sufrimientos, cánticos de gloria.
La resurrección con razón es gloriosa para Cristo. Antes humillado.
Es gloriosa para nosotros, porque es prenda de nuestra resurrección. Mortui estis. Si Christus mortus est resurrexit et nos resurgemus cum ipso in gloria.
Es la cabeza, y sus miembros.
No obstante esta alegría perece podría no ser completa para nosotros. Porque si bien Cristo resucita, en cambio perdemos a él. Antes le teníamos visible; después ya no se deja ver, y se nos oculta a nuestras miradas.
Su sepulcro vacío es motivo de tristeza. Hasta, las mujeres santas lloraban de no encontrar aquel cadáver.
Pero no, Jesús previno otro sepulcro místico. Asombroso era que hubiese querido estar oculto entre nosotros 33 años, Asombroso que hubiera querido sufrir.
Pero más asombroso que en medio de sus dolores, y preveyendo su muerte, quiera labrarse otro sepulcro, permanente y hasta la consumación de los siglos.
Sepulcro más amargo que el primero.
Allí ya cesaron de atormentarle. Fue una sola vez; tuvo santas mujeres. Nicodemus.
A pesar de todo quiere dejarse, para reunir sobre él las almas justas hasta la consumación de los siglos.
-------------------------------
Pues bien: hay una palabra. Ubi corpus ibi congregentur et aquilae.
Jesús ha dejado el sepulcro para que allí volitemos.
Jesús quiere que continuemos la Obra que recibió, que le ofrezcamos: fe como María, llanto de compunción como Magdalena, piedad como Nicodemus y Arimatea, con sábanas limpias, y a pesar de todos.
Vosotras, pues, llamadas a continuar la obra de estas almas a guardar su sepulcro, a adorarlo, poseámonos de los sentimientos de ellos, y sere/mos/ los primeros a los cuales se dirija Jesús... María... y oiremos su voz.
No nos separemos, pues, del sepulcro, y de este sepulcro eucarístico, donde Jesús ha querido dejarse.
----------------------------
Renovación de votos, Claras 1888.
Y en este día en vosotras celebráis la memoria del Sto. Sepulcro, objeto de tantos cuidados para los religiosos franciscanos; hoy, víspera de los santos votos del Padre Francisco. Sepultaos con Jesús muerto místicamente en la Sagrada Eucaristía, y sepultaos con él para siempre, y para no apartaros de él ni de su compañía; selladse como el otro sepulcro con el sello real de vuestras solemnes promesas, de continua sujeción a las indicaciones de su voluntad, de continua abnegación de vosotros mismos, de alientos de no vivir ni penar sino en él; y de esta manera Jesús quedará complacido en haberse escogido este sepulcro de su tabernáculo, alrededor del cual giman y suspiren por él las almas queridas de su Corazón.
Para que Jesús nos admita a morar en /y/ con él esta muerte y sepulcro espiritual, avivad vuestra fe, humillaos en su presencia, diciéndole
Confiteor Deo.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 48
Camareras - Octubre 88
Es grande el interés de León XIII en pedir oraciones
Y ya se ve - Pocas veces ha estado la Iglesia en iguales circunstancias - En otras épocas ha habido asaltos en Roma - Se ha desterrado al Pontífice - pero había naciones que un día u otro podían levantarse - Hoy todos los gobiernos están comprometidos.
Mas como quiera que Portae inferi non praebalebunt - El Pontífice acude a oraciones
Y recordando que el Rosario - Pío V, la isla de Buda.
Y hoy son más formidables que los moros
Por esto se expone al Sacramento.
Es la víctima mejor - es la única - por esto debemos acudir a ella.
Más estas oraciones por ningún conducto son tan eficaces como por los de la Santísima Virgen - Ha sido constituida para eso - Dios la ha puesto en medio de los siglos y de las épocas y de las edades - para ser el áncora de la Esperanza.
El pararrayos de la justicia de Dios
El canal de las gracias del cielo
Y la guardiana principal de la Iglesia.
Por esto cunctas haereses interemisti
Más todo este poder de María nada sería, si no pudiese ofrecer al Padre Eterno una ofrenda purísima - universalísima - y esta víctima es Jesús y esta víctima le ofreció - y esta víctima no podría ofrecerla, in actu, si no la tuviera.
Y la tiene
El verdadero pararrayos
El Áncora de la Esperanza
El canal de gracias
El fundador de la Iglesia.
Por esto en el último día del mundo desaparecerá
Nosotros, pues, que somos amantes de Jesús Sacramentado de un modo particular hemos de pedir - Responde a los deseos de la Iglesia. Unir nuestras oraciones a otras mejores
Qué espectáculo - Por todo el mundo se ofrece el Santo Rosario
Quien sabe si alguna de esas almas - obtendrá lo que nosotros no hemos podido obtener.
Un religioso ha escrito que hay un alma, hija del Rosario, que ha revelado cosas al Pontífice que son consoladoras.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 49
Camareras - Diciembre 1888
Mis A. C. - Hemos entrado en este día al santo tiempo de Adviento - La Iglesia ha establecido este tiempo como recuerdo de la época de los deseos de las gentes de la antigua ley - y por esto 4 semanas por los 400 años.
Estos años fueron de deseos - porque Cristo fin de toda la humanidad - lo mismo de ellos que de nosotros - no había venido.
Cristo alfa y omega - principio y fin.
La caída estaba fresca - el reparador estaba anunciar.
Ahora bien: relativo a nuestra ___________ Cuál era el deseo principal de aquellos justos.
La Eucaristía - Basta ver
1.º Las expresiones - 2.º las personas - 3.º las figuras.
Expresiones - Emitte agnum Dominatorem terrae
Cordero dice San Juan - - Cordero se nos dice en la misa
Aquas cum gaudio de fontibus Salvatoris
In loco pascuae super aquam refectionis
Rorate coeli desuper
Les faltaba lo que su corazón ansiaba.
Promesas
El deseado de las naciones - todos lo deseaban
Vinum generans virgines
Emmanuel
Figuras - Maná - conservado en el arca
Panes de la proposición
Pues bien - A ellos en figura contingebat
Suponed a aquellas almas santas - No al pueblo - porque el maná v. gr. no venía - Et mortui sunt
Cuanto no hubieran dado de tener a Cristo
Cuanto más santos hubieran sido - la Judit allí en el retrete -
Aquellos ancianos respetables - Sobre todo los profetas, que no hacían sino llorar por los pecados de su pueblo.
Nosotros, pues, amados míos - Agradezcamos lo que tenemos
1.º Sentimientos de gratitud - Si estuviéramos en aquellos tiempos Oh! no lo conocieron
2.º De compasión - Et sui eum non receperunt
3.º De correspondencia - con fe, humildad y amor a Jesús que está con nosotros
De un modo particular en este tiempo de Adviento - que la Iglesia pide - oración - retiro - penitencia
Ofrezcámosle más recogimiento - en los actos de piedad etc.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 50
Camareras Marzo 89
Mis hermanas en el Señor: Anteayer, primer viernes, hablé aquí en este lugar, de los sufrimientos místicos de Cristo Jesús, y dije que algunos y los principales eran: La sumisión, impotencia, soledad, como víctima, y a él podemos añadir el de la __________ y de muerte que ha adoctado.
Que viene a ser el estado de Jesús? Vide plática.
---------------------------
He aquí, pues, otra condición de víctima: la muerte mística.
Y por lo tanto supone más fe en nosotros. Motivo por el cual debemos ir mas a él, porque es Mediador, Proporción, Consuelo.
Debemos ir a el, porque lo quiere y por su misma humillación.
----------------------------
Y debe estimularse, los pocos que le reconocen.
La reparación, pero interior.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 51
Triduo de las Camareras - 89
Meditación
Mis A. C. en Jesús Sacramentado: Otra vez nos permite reunir el Señor en estos días según las prescripciones de vuestro Reglamento para dedicarse de un modo especial a la consideración de sus amores.
Otra vez venia recogeros un poco mas de lo ordinario en vuestras tareas de piedad para profundizar mejor algunas de las verdades eternas de nuestras fe.
Y lo hacemos en estos días - todos los días indicados también por el reglamento de la proximidad del Nacimiento temporal de Cristo, para que el conocimiento de este misterio - os haga mas fervorosos para con Jesús sacramentado.
Es verdad que este año y en atención a lo crudo de estos días hemos omitido los actos de esta mañana - En cambio ya cuidareis de suplirlo - individualmente - formándoos con una plan para estos tres días. v. gr. la meditación de la mañana más prolongada sobre una verdad eterna o el misterio de esta temporada que se presta a tantas consideraciones. S. Ligorio - Alguna otra práctica de piedad v. gr. la Coronilla o trisagio - o acto de aceptación de la muerte.
Y en cuanto a lo exterior un poco de sacrificio a Dios de silencio, de abstracción y presencia de Dios - a fin de merecer las luces y gracias que el Señor quiera comunicaros.
Y ya que para ayudaros a la consideración de algunas verdades debo proponeros algunos puntos de meditación ¿que puntos os propondré?
He estado indeciso en la elección (Verdaderas eternas) Porque realmente nada hay tan fundamental para ______________ y despertaros en vuestros _____________ como el aguijón de las verdades eternas - Esa muerte que se nos acerca, ese juicio que luego nos aguarda - esa eternidad y ese siempre en el cual vamos a caer pronto, en nuestras almas son pasto saludable - y siempre fecundo y siempre nuevo. Aunque toda la vida no hiciéramos diariamente más que una de estas meditaciones - o puntos- seria bastante para santificarnos - Santos hubo que por muchos años no pasaron de la muerte y el sepulcro - Otra la Pasión fue su tema diario. S. Jerónimo - el juicio.
Mas que quiera que estos días son especiales y la Iglesia nos reúne y nos hace, acercar al Salvador - acerquémonos a Él - para meditar sobre Él - y vosotros sois almas piadosas a las cuales se adaptará sin duda mejor la consideración de esta clase de ideas. Acerquémonos a Jesús -
Transeamus usque Bethlehen - Dijeron los Pastores al recibir el anuncio de los Ángeles - Pasemos hasta Belen - y veamos que es eso que se nos dice - y fueron -
Transeamus usque Bethlehen Mas no hemos de pasar con la mera curiosidad de aquellos pastores - porque somos mas afortunados que ellos y con la luz de la fe descubriremos muchas riquezas que ellos no conocieron tal vez -
Pasemos para meditar no solo su exterior, sino también lo que enseña en su interior.
Vayamos a ver 1.º Los sentimientos de esa calma y 2.º las circunstancias exteriores de su aparición; su aspecto, el modo como se presenta al mundo - y 3.º lo que significa esa aparición del Verbo humanado. Y he dicho en primer lugar, hemos de estudiar el interior de ese Salvador Divino de nuestras almas - lo que pasa dentro de si - y luego lo que nos enseña en su exterior para que sea perfecto nuestro estudio y sea completa nuestra imitación a Jesús.
Porque no ignorais H. M. que todos, pero en especial los que queremos seguirle tenemos el deber de imitarle -
Imitación de Jesús - Mach.
Mas como quiere que la imitación exterior poco nos aprovecharía sino fuera acompañada del estudio interior, examinemos y meditemos primero sus
Afectos interiores
En la imposibilidad de recorrer todos los afectos interiores de su alma; recordemos los principales de afecto a su Padre y luego en lo que son sus afectos para con nosotros. Considerad a J.C. en estos días ya en el seno de su Madre Santísima y luego en el pesebre, cuando todavía sus labios no
Escritos I, vol. 2.º, doc. 52
Camareras 1.º Febrero 89-91-92
Mis Ap. Camareras - Con el fin de consagrar una palabrita al objeto de nuestras reuniones mensuales - que es nuestro aumento de devoción intima a Jesús Sacramentado - no puede menos de servirme de las ideas que nos ofrece la festividad de mañana - la Purificación y Presentación de Jesús.
Prescindo, porque no es nuestro objeto, hablar de la sublimidad de este misterio en lo que hace relación a la Virgen - y fijaos solo en lo que representa Jesús en este día, con respecto al sacrificio de nuestros altares.
Jesús es ofrecido allí por manos de María.
Todos los primogénitos debían ser ofrecidos - y sino rescatados con otras dádivas - y los primogénitos de los hombres.
Cuantas víctimas se habían ofrecido allí en aquel templo - Cuantos miles de corderos y de bueyes había ofrecido solamente Salomón al dedicarlos, Cuantas víctimas las generaciones posteriores del pueblo de Israel - y Dios aceptaba aquellos sacrificios, porque no hacían sino figurarle la víctima que hacia 4000 años que aguardaba allí, única que podía agradarle.
Y vino el día en que aquella victima esperada entra por primera vez en aquel templo - y el Corazón de Cristo Jesús se ofrece al Eterno Padre - y exclama repitiendo el grito que había anunciado el profeta - Ecce venio - Aquí estoy - Oblationes et holocausta noluisti - Corpus autem aptasti mihi - y os ofreció este cuerpo y mi sangre, y mis trabajos, y mi honor y mi todo.
Y el Padre Eterno que no anhelaba sino el momento de proporcionarse este víctima la aceptó, y desde aquel momento lo destina a la ignominia, al dolor, a la afrenta, a la muerte, y muerte de Cruz - único medio que en su providencia quería para salvar al hombre.
¡Doloroso sacrificio para Jesús! ¡precioso sacrificio para nosotros! Sacrificio matutino, sacrificio de la mañana de la vida de Cristo - que debía terminar en el sacrificio vespertino o de la tarde en la Cruz - puesto que no fue sino el complemento de aquel primero.
Pero ah! que este sacrificio visible, externo y cruento debía continuar incruento invisible místico en la noche de los siglos - y en los altares de la ley de la gracia -
Y este sacrificio, ya lo sabéis, es la Santa Misa y es la Sagrada Eucaristía -
Ahora bien - En el primero y amargo sacrificio de Jesús una cosa le consoló sin duda - lo hacia en brazos de la Virgen Santísima - recostado sobre aquel tiernisimo Corazón de Madre - sobre aquel corazón que latía a impulsos del Corazón de Jesús - ¿Que digo? - Con mas vehemencia que el de Jesús - porque la Virgen Santísima comprendía lo que significaba aquel acto, aquel sacrificio, veía como la estaba aceptando el Padre Eterno para la muerte - y aunque por esto latía fuertemente destrozado y sacrificado antes que llegara el sacrificio real de su hijo - y si bien se mira a Maria a aquel acto lo aceptaba, pero con los sentimientos de amargura, de amor de abnegación.
JesuCristo, pues, realizaba su sacrificio en brazos de aquel corazón -
En las manos purísimas de María que le servían de altar - Manos que envidiaban y veneraban los ángeles.
Jesús lo hacía envuelto en los paños limpisimos trabajados por María - y con que esmero los habría hecho para aquel sacrificio!
Nada, pues, faltaba a Jesús exteriormente que no le fuese consolador - que no le llenase de placer en aquel sacrificio interior que hacia.
Y aun en el sacrificio vespertino de la Cruz - no quiso que le faltara la Virgen que recogiera su sangre y le recibiera en sus brazos y con la sábana limpisima que le proporcionó el rico piadoso Nicodemus.
Pero ah! que en el sacrificio de nuestros altares continuación de aquel sacrificio - Jesús no recibe estos consuelos - Ni nuestros corazones laten como el de María - ni nuestra fe es bastante viva para penetrar la realidad de aquel sacrificio - ni nuestra lengua, asiento de Jesús, es bastante pura - y ni los brazos de nuestra alma donde Jesús quiere ofrecerse pueden servir de blando lecho, como lo eran para el los brazos de María.
(Y si a esto queremos añadir como le reciben los pecadores - los sacrilegios de que es objeto, Oh, que diferencias)
Y para colmo de comparación, aun los lienzos mismos en que se deposita a Jesús para el sacrificio, son muchas veces repugnantes, hasta para nuestros ojos.
Y la falta de fe en muchas partes le tiene a Jesús de una manera y con unos paños que no se atreverían a presentar al mas insignificante convidado
Nosotros pues, Amadas Camareras, que hemos sido llamados por Dios, mediante su vocación, para cooperar a la honra, adoración de su sacrificio Eucaristico
1.º Revistámonos de los sentimientos de la Stma. Virgen - 1.º con una fe viva de este sacrificio de nuestros altares, así como ella lo vio - 2.º asociándonos a aquel sacrificio, juntándolo al de Jesús ofreciéndonos y consagrándonos - y consagrándole nuestro cuerpo - nuestro corazón - nuestra carne - 2.º y para cuanto quiera hacer de nosotros víctimas como él, que él se ofreció por nosotros.
Y como para reparar lo doloroso que le ha sido tantas veces el altar de nuestro corazón - que nos interesaremos por su culto - por la limpieza de sus altares - por el gusto de que esté bien en sus tabernáculos -
Y el Señor se dará por complacido - y cumpliremos nuestra misión de reparadores de Jesús de verdaderas camareras suyas. Amen.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 53
Camareras - Abril 89 - 7 Abril
Pasión y Eucaristía
Mis hijas en el Señor - Vamos a entrar en los días en que la Iglesia nos recuerda los padecimientos de Cristo - y con objeto de apropiarlos a nuestro objeto de amantes de Jesús Sacramentado - digamos unas palabras.
Ante todo es bien extraño que Jesu Cristo escogiese padecimiento - El hubiera podido escoger otro medio - Sed proposito gaudio sustinuit crucem.
En el estado de pecadora humanidad era el camino real
Y sufrió abandonos del alma - dolores del cuerpo - humillaciones.
¡Y este es el camino real Señor?
Y no hay remedio - Forcejamos y no hay otro medio - Los santos - solo ellos fueron felices.
Pues si sostuvo la cruz - Cuan amargas debieron ser sus desolaciones del alma! En cuanto a los dolores, no ha habido cuerpo.
En cuanto a las humillaciones
Pues cuanto no debió sufrir? Y con todo un consuelo le concedió el Señor - Cual? La Eucaristía.
Como el objeto de Cristo era nuestro bien y nuestro amor - no padeció el solo por padecer - porque sabia que os había de aprovechar y servirnos de gracia para nosotros - y
Como la Eucaristía era el deposito de estas gracias, por esto esta era su muerte
El sabía que iba a ser prensado; pero este vino de su sangre lo había dejado depositado.
El abandono del mundo - pero sabia que viviría siempre.
Las ingratitudes - pero que había otras ligaduras.
Pues bien - Nosotros hemos de seguir el camino de la cruz
Y en estos días debemos decirle - Señor si enfermedades - si abandonos del alma, temores de la muerte - remordimientos - desesperaciones duro era este cáliz! Si posibile est! Mas si es indispensable no escucheis, que venga oh! ¡alma valerosa! Ya puedes pedir lo quieras.
Mas que consuelo! La Eucaristía - En los dolores del cuerpo Jesu Cristo que nos los remedie y él los acepta.
En los abandonos del alma la fuerza de la Eucaristía.
En las humillaciones - la vida escondida con Cristo en Dios.
La Eucaristía debe ser nuestro consuelo, como a Cristo lo fue
Tales son los sentimientos - Compasión a Jesús por sus dolores -
Ofrecimiento de nosotros a lo que quiera
Confianza y consuelo en Jesús Sacramentado
Así nos serán provechosas y saludables estas fiestas y misterios
Escritos I, vol. 2.º, doc. 54
Camareras Agosto 4 - 89
Mis H en el Señor: Un misterio dulce y consolador un acontecimiento tierno celebra pasado mañana la Iglesia - El recuerdo histórico de la Transfiguración - misterio muy propio para que nos solazemos en él los amantes de Jesús Sacramentado.
Ya sabéis la historia de este acontecimiento. Aquellos discípulos rudos, en compañía de Jesús, testigos de sus milagros de tantos hechos, en compañía continua de Jesús - eran dichosos - con todo porque la divinidad estaba oculta bajo los velos de aquel cuerpo, no apreciaban y se creían que hacían mucho en seguirle “He aquí que todo lo hemos dejado” que nos darás?
Fue preciso para aquellos duros corazones, darles otra prueba - pero la dio a sus mas amados - y trasladose al Tabor - dejó escapar sobre su cuerpo un rayo solo de la belleza de su divinidad - y cayeron enajenados - y “este es mi hijo amado”
Y tal era la locura de amor - Bonum est nos hic esse - Y Jesús no contestó
Nemini diseritis
Y ellos refieren aquella visión - y los otros estarían celosos de no haber asistido.
Parece imposible! Ellos que tenían dudas tantas muestras de aquel poder - tantos muertos resucitados - que podían exigir mas? Aquello solo era una curiosidad - consuelo sensible.
Les faltaba la fe de Magdalena.
Pues bien; algo parecido está sucediendo.
El Salvador que entonces se disfrazó - de la humanidad ocultando su divinidad - ha querido continuar ocultando su humanidad también
Y es el mismo que entonces vivía, pero en un estado diferente, espiritualizado en la Eucaristía.
Muchos milagros se han verificado en prueba de esta verdad, aparte de las palabras de Jesu Cristo.
Y con todo parece como que quisiéramos percibir las razones de belleza que allí hay.
Todo por la poca fe, como los Apóstoles y Jesús no ha querido escuchar estos deseos de curiosidad.
Por ello, pues, debemos prescindir - y así como Jesús era el mismo antes y después de la Transfiguración contenía los mismos tesoros - avivemos nuestra fe y siempre que os acerquemos a Jesús Sacramentado, ya al visitarle, ya en la Comunión - pensaremos que es el mismo que estaba en el Tabor.
Que si penetramos con la vista de la fe - veremos esos rayos de grandeza y diremos - Bonum est nos hic esse - Bueno es estar aqui.
Los santos que con la gracia de la fe - disfrutaban lo mismo.
S. Luis Rey de Francia.
Sta. Teresa se aparecen.
__________________________ y siempre avivemos la fe en el Señor abrirá nuestros ojos - y nos dará a conocer - lo que encierra.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 55
Camareras. Abril, 90 5.º día de Pascua.
Mis hermanas en el Señor: El algre Alleluia resuena ya, después de la muerte de Jesús.
En estos días solo los sufrimientos de Jesús, su separación de la tierra, su muerte... era lo que ocupaba nuestros pensamientos y afectos... Mas ahora: Surrexit...
Mas esta resurrección no seria bastante consoladora para nosotros, sino fuese acompañada de otra idea que el Señor no ha querido de olvidaramos.
Por si solo fuese la idea de la Resurrección, el pensar que no le tenemos, y que luego subiría al cielo, seria amargo, como Magdalena, lloraríamos.
Jesús, pues, nos da un consuelo: que se queda con nosotros.
Hermosos son los pasajes de estos días. Yo pudiera deciros el pasaje de Magdalena y aparición a los discípulos. Ecce vobiscum sum.
Mas prefiero llamaros la atención sobre otro hecho que en la Epístola de mañana nos expone la Iglesia: Discípulos de Emaús.
He aquí, a cuantas reflexiones!
1.º Hemos meditado la pasión.
Tenemos males, La Iglesia combatida, tentaciones. Errores, escándalos.
Tantos son que podríamos decir: Perimus.
2.º Mas el Señor mas amoroso, ha querido unirsenos en el camino de la vida, oculto también.
Y dice a muchos: O stulti!
3.º Mas a nosotros se nos ha dado a conocer. Y debemos decirle: Mane nobiscum, Domine.
He aquí las palabras que debéis dirigirle siempre:
Si las pasiones.
Si las tribulaciones.
Si los pecados.
Si la muerte.
Y precisamente es lo único que quiere es que le dirijamos esta palabra.
Pues supone:
Confianza,
Aguardémosle.
Amor y deseo de tenerle.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 56
Camareras - Junio 1.º 90
Mis amadas Camareras - Son tantas las circunstancias de este día de nuestra reunión que no sé que asunto o tema proponer para vuestra consideración según la costumbre de estas pequeñas y mensuales reuniones.
Es el 1.º de Junio, mes dedicado al Corazón de Jesús y que tantas consideraciones nos ofrece - Estamos en vísperas de la festividad del Corpus - y por lo tanto campo también muy vasto para nuestra profesión de almas consagradas al Sacramento - Y celebramos la fiesta de la Santísima Trinidad que no deja también de ser un punto de sabrosas consideraciones, aun relativas para nuestro objeto de afectos a Jesús Sacramento.
Porque ¿cuantas ideas no brotan de este misterio.
Porque yo podría 1.º Hablaros de este misterio en si, de este misterio desconocido a la humana razón - admirable - y os diría como el Padre conociéndose a si mismo desde toda la eternidad engendra al Verbo - con este divino entendimiento y que es igual - y como este amor del Padre y del Verbo aspiran al Espíritu Santo amor de entrambos - y cuya grandeza y sublimidad obligaban a aquellos Serafines de Isaías a exclamar, Santo, Santo, Santo, - que será nuestro canto también eterno
2.º Yo os podría hacer examinar y profundizar este misterio, respecto de nosotros - por haber querido el Señor formar nuestras alma a semejanza de la Santísima Trinidad - Imagen de la Trinidad! El hombre conoce y conoce con un casi conocimiento infinito - ama y con un amor casi infinito - Si Dios creara mil mundos - tiene memoria y con ello adquiere cierta inmensidad. Se traslada al cielo o al abismo etc.
¿Y como no? Si Dios nos hizo para él y ser semejantes a él - Si miles ei erimus.
3.º Yo podría añadiros para excitar vuestra gratitud que no solo hemos sido criados a imagen de la Ssma. Trinidad - sino que también toda la grandeza y todos los bienes nos vienen de la Trinidad - Ella misma ha querido ser nuestro conducto
Las criaturas racionales - El Verbo dijo - Id- Bautismo - Confirmación - Penitencia - Sacerdocio - Unción.
Las irracionales - todo vuelve a la santidad - en nombre de ella se confiere.
4.ª Yo debiera añadiros - que así como el principio de toda nuestra grandeza - lo debía ser de nuestra imitación - El amor de las tres divinas personas y su unión - deben ser el objeto de nuestra imitación - Y cada día irnos asemejando y quitando la deformidad que arrojó sobre nuestra alma el pecado.
Pero prescindiendo de estas consideraciones - solo diré que el Santísimo Sacramento ha sido el medio de devolvernos a nosotros permanentemente la Ssma. Trinidad.
Dios crió al hombre a su imagen y semejanza para habitar en el como en su templo - Esta intima comunicación no debía romperse, sino continuar en el cielo - El pecado rompió esta unión y desfiguró la imagen.
Jesucristo devolvió la belleza - pero faltaba la comunicación interna e inmediata y permanente.
Y la Eucaristía viene a solidarla.
Porque Jesu-Cristo en la Eucaristía vive siempre entre nosotros y mediante esta estancia real - viven en nosotros las tres divinas personas - y al tener en la sagrada comunión a Jesús ya sabéis que está allí el cuerpo y sangre y el alma y como está alma unida al Verbo - el Verbo está allí y por consecuencia - El Padre y el Espíritu Santo.
He aquí como, mejor que en el estado de inocencia - no solo ha sido rehabilitada nuestra alma - sino que Dios habita en nosotros con mas intimidad que entonces.
Pues bien excitemos hoy 1.º nuestra gratitud.
I Por haber sido criados a su imagen. II Por haber recibido todos los bienes de naturaleza y de gracia.
III De admiración por tantos beneficios - S. Francisco Javier.
IV Últimamente de amor, de amor a Jesús Sacramentado - que ha sido el medio y lazo de darnos permanentemente no solo un cuerpo - sino también la presencia personal de la Trinidad.
Estos sentimientos y consideraciones nos excitarán a celebrar el mes y el Corpus - con afectos de devoción; gratitud, alabanza etc. para corresponder a la dignación que nos ha hecho de ser amadores de Jesús Sacramentado.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 57
Camareras Julio 1-90
Un misterio celebramos - La sangre de Jesús.
Grande fue el beneficio hecho por Dios al pueblo de Israel - y grande consuelo tuvieron -
Aquellos estaban sujetos a la esclavitud - Dios determinó matar los primogénitos
Mas la sangre - Acontecimiento grandísimo.
Por esto lo debieron celebrar - y siempre.
Aquello fue figura
Pues bien - Un acontecimiento mayor tuvo lugar en la plenitud de los siglos.
Desde el primer pecado - Satanás tenia cautiva a la Humanidad - las almas, eran cautivas
Además, nosotros nos hicimos cautivos por nuestros propios pecados -
Vendere se potuerunt sed emere non
Y el caso era que para la redención era necesaria una satisfacción infinita.
Y ved a Jesu Cristo convertido voluntariamente en cordero. Exclamando tanquam agnus
Agnus Dei qui tollis
Y vedle ir derramando su sangre desde Getsemani - luego por el camino del Calvario - luego en la cruz - luego muerto ya.
Y con esto nos libramos de la muerte eterna de la esclavitud del pecado.
El ángel exterminador pasa sin tocarnos.
Pero notad una circunstacia
Aquella sangre fue solo para aquella noche - fue un acto - una vez. No fue permanente. Fue solo para aquel pueblo aquel día - No alcanzó a sus hijos.
Mas Jesús quiso hacer un depósito de esta sangre - E instituyó el sacrificio de la Misa.
Y de aquí clama como la de Abel todos los días en la santa misa.
Y de un punto a otro del Universo.
Y no solo sobre nuestras puertas del templo - sino sobre nosotros.
Y es un baño - todos los días tenemos defectos - todos los días nos lava
Hi qui amicti sunt stolis albis etc. hi sunt.
Ya pues, que Jesús nos ha dejado este depósito, que debemos hacer?
1.º Agradecer la caridad de Cristo - que ni una gota quiso reservarse.
2.º Hacer protestas de aprovechar esta sangre en nosotros con el aprovechamiento de inspiraciones etc.
3.º Con lavarnos cada día - todos los días cometemos pecados - mas podemos aplicarnos esta sangre con la detestación etc.
4.º Pedir que no se pierda para tantas almas.
Así cumpliremos nuestra misión de amadores de Jesús Sacramentado ayudando - aprovechándole - y haciendo que se derramen a los demás
Escritos I, vol. 2.º, doc. 58
Camareras - Septiembre 90
Se disputa si hay habitantes en los astros. No puede decirse ni tampoco asegurar lo contrario. La razón en que fundamos... hay astros que parece no tienen vida.
El sol. Un millón de veces mas grande que la tierra
El último astro.
Los otros opinan que todo es para que admire al hombre y luego sirva de habitación.
Más como quiera - es posible - y quizás millones existen de otra naturaleza así como existen los ángeles, que conocemos porque Dios nos los da para nosotros - P. Montsabré
Aún siendo así - Aunque fuesen espirituales serían más grandes
No tenemos dos cosas - en que no nos ganarán - tal vez más hermosura mas dones de gracia y gloria.
Pero mas fortuna mas riqueza no, tenemos dos cosas 1.ª Maria - Sto. Tomás dice que no podrá criar cosa mejor de ordinario.
Esta criatura que hoy nace.
Pero otra cosa - La Eucaristía.
Yo me presentaría con la Custodia y desafiaría a aquellos seres
Oh ¡feliz culpa!
Gratitud, pues a Jesús Sacramentado
Y hoy que celebramos el Nacimiento de la que nos lo trajo pidámosla que nos de la gracia de saberlo agradecer
Escritos I, vol. 2.º, doc. 59
Camareras. Enero del 91.
Mis amadas Camareras: Uno de los efectos del sacrificio eucarístico (a cuyo culto nos consagramos), es el que con este nombre se indica: de acción de gracias, eucarística.
Ahora bien: nosotros tenemos el deber de acción de gracias, y ello es grande este deber por nuestra parte.
1.º Hemos terminado el 90. Quien es capaz de contar la cadena de bondades de nuestro Dios? Cuantos han pasado a la eternidad! El cólera! el dengue! y de menor edad!
Y algunos con que disposición!
Y el Señor ha cuidado de nosotros en lo temporal. Mientras tal vez
Y en lo espiritual, cuantas comuniones cuyo mérito nos guarda Dios! Luces, remordimientos, mientras otros están olvidados!
--------------------------------
Y hemos empezado el 91, y Dios guarda una cadena de otros beneficios.
Cómo los pagaremos, almas piadosas?
Qué podemos darle a Dios? Qué es nuestro corazón? Una madeja de miserias; y nuestra alma?
El Señor nos pide el corazón y el amor; y aún esto le regateamos con el apego a las cosas de la tierra y a las criaturas.
Y eso que con todos nuestros sacrificios, ni uno de los dones de naturaleza podíamos pagarle debidamente.
El Señor manifestó a Sta. Catalina de Génova que toda la eternidad suya no bastaría para pagarle el amor que tuvo al criar para ella una flor, cuyo perfume percibía.
Que serán tantos beneficios?
---------------------------------
Sin duda continuaríamos la vida abrumados bajo el peso de la confusión, si el... en su mismo amor no hubieses ofrecido un medio pero medio real, verdadero __________nos
Ha puesto en nuestras manos un tesoro, con el cual podemos pagar con acción de gracias digna, cuanto podamos deber.
Este es el sacrificio de la Misa. Su propio cuerpo y sangre.
-----------------------------
Y esto no es una cosa mística, figurativa, piadosa de la imaginación; es real. Y tan real, que, aunque con humildad, con orgullo santo, podemos decir a Dios: Señor! Os doy y os pago con acción de gracias cuanto os puedo deber, cuanto podáis desear, y de un modo cumplido y completo.
Dios mío! por manos de María Inmaculada os ofrezco el corazón de Jesús Sacramentado, que tengo en mi pecho, en mis manos, en mi corazón; y os lo ofrezco sacrificado; y es mío y me pertenece; y pudiera no ofrecerlo, como no piensan en ofrecéroslo otras almas; y yo por amor a Vos y por Vos lo recibo y os lo ofrezco.
Idea bellísima de la religión; y que esto solo debía movernos a la gratitud.
Ya, pues, Amadas Camareras, que tenemos este medio, nosotros que estamos poseídos de esta fe y de devoción a Jesús sacramentado, aprovechemos este medio en nuestros actos de adoración y en nuestras comuniones.
Hagámosle servir para dar gracias a Dios por sus beneficios, ya que el tanto desea la gratitud.
Démosle gracias por: 1.ª las gracias a nosotros. 2.º por las gracias temporales y espirituales.
3.º Por las gracias a los demás.
4.º Por nuestras gracias malbaratadas.
5.º Por los que no le agradecerán este año.
6.º Que todas las almas piadosas formen un coro que resuene...
Así se reparará al Señor de tantas ingratitudes
Sea este año de acción de gracias.
--------------------------------
También me atrevo a pedir a mis Camareras un tributo en la comunión primera, por el Colegio de Roma
Escritos I, vol. 2.º, doc. 60
Platica - Camareras 1.º Octubre 92
Mis amadas Camareras en Jesús Sacramentado: - Aunque poquitas entretengamos este ratito.
La idea culminante de hoy - es la fiesta del Rosario - y con ella la necesidad de oraciones fervientes y comunes.
Es la devoción acreditada en los siglos.
Brotó esta devoción - cuando los Albigenses que entre sus herejías ofendían a la Virgen y también profanaban el Sacramento - Sto. Domingo.
Luego en el siglo 16 - hubo un peligro general para la Iglesia estábamos en peligro de ser mahometanos - El Papa mando oraciones públicas - y mientras el pueblo romano en masa - el primer domingo El Papa Pio V - y se levanta
Luego amenazó otra invasión en Buda
Hoy estamos atravesando otra de esas crisis que no le faltarán a la Iglesia mientras existan los siglos.
Y la Virgen aparece en Lourdes con los rosarios como señal de oración y - Y León XIII con una insistencia que asombra repite un año y otro año la necesidad de esta oración y oración común.
Dios no solo inspira a los papas en las cosas de fe - sino que podemos creer que hasta los deseos y más son permanente - suponeos una inspiración, porque se refieren a la Iglesia en general - Y a su voz se recitan oraciones etc. etc.
Nosotros no podemos prever, ni sabemos tampoco hasta que extremos ____________ el cielo los resultados de estas oraciones.
En alguna época ha sido visto el resultado por medio de un acontecimiento repentino; en otras la trasformación se realiza poco a poco, y no se ve el resultado hasta que ha pasado. Tal vez los venideros que _______________ contemplar en conjunto la transformación que acaso se haya operado, ellos verán con asombro el efecto de esa unión de oraciones.
Sin embargo algunos las
1.º Cierto que el infierno desea la destrucción de la fe - Cierto que humanamente pensando hoy tiene la impiedad todos los medios y podría - No obstante como nos sostenemos?
Lourdes a pesar de la impiedad se habla de él y por curiosidad van hasta los impíos.
Y en muchos puntos la impiedad pasa de moda - y no vienen las tempestades que nos amenazan y Dios hace que los mismos enemigos estén divididos - y si viene la tempestad para purificarnos, parece que ya no vendrá con tantos desastres.
Y la fe se propaga y se levantan asociaciones de bien; y parece que la religión se
Escritos I, vol. 2.º, doc. 61
Camareras - Febrero - 93
No se predicó
Mis H. hablemos un poquito - una fiesta acabamos de celebrar - la Purificación - Representemonos en la mañana de este día - un anciano de 80 años - todos los días - el Espíritu santo le había dicho que vería.
Este día se sintió con más emociones - fue al templo - vio entrar, vio aquella modestia nunca vista - el Espíritu Santo le dijo - no se atrevió - mas después - no pudo contenerse - Nunc dimitis.
Ana - tal vez le tomaría en sus brazos.
Felices ellos - más que Juan que le anuncio.
Pero aquel Niño fue comprado por María y le crió y le tenemos no un rato sino siempre.
Sentimientos de María - le ofreció en acción de gracias - por todos los beneficios - con devoción - con reparación - con caridad a nosotros.
/Démosles/
Denles gracias por medio de él - ofrezcamos con devoción - si no cierto nada hacemos - con espíritu de reparación por los pecados del mundo - sobre todo en estos días de diversiones.
Advertencias - que asistan las Camareras - que se sostengan tal vez ________ base _______ de otras.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 62
Camareras 1.º Octubre 93
1.º Entretengamos el tiempo hasta que Dios quiera desarrolle.
2.º Aunque seamos pocos, haremos este tributo a Jesús Sacramentado. Él nos lo pagará - lectura.
3.º Rosario - es mucha la insistencia de León XIII tempestades no faltarán. Él esta viendo el mal que hay - y al cielo sus ojos.
La batalla se esta preparando - recibe consuelos - pero... estamos en un periodo de crisis.
Las catacumbas duraron tres siglos.
Cuando el peligro de los moros.
El protestantismo aún dura y se va arruinando poco a poco - y tardará
La actual situación creo irá más aprisa - Non praevalebunt.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 63
Camareras Octubre 94
Mis hijas en el Señor - Otra vez nos encontramos en el mes privilegiado del Rosario. Digo privilegiado porque es el mes de las esperanzas de León XIII; Con qué insistencia!
En los Papas no sólo lo que es de fe - sino aun - y esta insistencia.
Él ha visto las circunstancias singularísimas
Las ha cotejado con otros tiempos y ha buscado los mismos remedios - Pío V
Lourdes... el Rosario
1.º Cierto que la Virgen ha sido siempre el medio Ella es - Cunctas haereses.
Y expone el Sacramento - facultad general porque es la Víctima
Unámonos con fe - Que espectáculo - En todo el mundo.
¡Quién sabe lo que conseguiremos? Hasta el último día del mundo no sabremos lo que hemos alcanzado.
No se saben las cosas hasta que han pasado - la historia dice
Lo cierto es que el orden natural desde el 68 debíamos estar ya sin fe
Y nos halaban
Y la sectas se dividen
y todos temen hasta los malos
Y se multiplica el catolicismo
Desde el primer siglo - siempre en aumento - estadística.
Pues de todos estos resultados tendremos parte.
Nosotros, pues, reparemos a Jesús.
Oh! si todos los buenos lo hiciesen como deben - como se mas.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 64
Camareras. Reunión de _______________ 10 Febrero, 95
Mis amadas Camareras: Ya sabían Ustedes el objeto de esta reunión. El establecerse aquí la Asociación de Camareras, como una especie de complemento de la Vela nocturna. Y aunque me resistí... se me obligo.
Los objetos de ella ya los sabe: 1.º proporcionar ropas. 2.º adquirir cierto sentimiento interior de delicada devoción a Jesús Sacramentado.
De modo que el proporcionar las ropas, sea un motivo, de modo que el fin es la devoción. De aquí que no quiere rifas.
No obstante, no deja de ser un fin eso otro, y creo que Jesús habrá agradecido a los puntos a donde se han enviado (conviene tenerlo anotado).
Es, pues, una asociación que tiene ventajas e inconvenientes
Inconvenientes: 1.º No tener funciones ni obligaciones. La conferencia que es una asociación modesta, tiene el incentivo de las visitas a los enfermos; se presta al celo exterior, se saben las necesidades, y aún el resultado. Ni exposición.
Ventajas: La poca obligación. El ser una cosa que no se presta a motivos e incentivos humanos. Como decía Tellez es el oficio de la Virgen. Ella fue la 1.ª.
Por estas razones, ya que existe, creo sería una infidelidad el no cooperar, y por mi parte no quiero que desaparezca; y quien sabe si podía ser base para otras obras de los designios de Dios.
Pero si ha de subsistir, al menos con alguna vida. Comprendo que no es asociación de muchas masas, por lo mismo que es más espiritual que otras y no entretiene la devoción sensible, pero si de cierto número de asociadas distinguidas.
Para ello las Prefectas lo han de hacer: 1.º Avisándolas mensualmente. 2.º Pidiéndolas la limosna de 10 céntimos. Si no pueden asistir; y si no lo hacen, dejarlas citar. Y si una prefecta no puede acudir, que no lo entregue a otra. Un óbolo para Jesús Sacramentado.
Cooperadores. Sin asistencia.
------------------------------
1.º Sacrificio de media hora para hablar de Jesús Sacramentado. 2.º Óbolo, y aún bajo.
Tellez quería que ___________ aún coro, o al menos a varios del coro. Esto ofrecería tal vez inconvenientes.
Yo por mi parte, haré lo que queráis. El Triduo de retiro. Lo hice dos años; mala época.
El movimiento que se ha producido hacía Jesús, quien sabe si las Camareras están destinadas, y han de estar dispuestas a cooperar a todo.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 65
Camareras 3 Marzo 95
Mis amadas en Jesús Sacramentado - Ya que he de decir una palabra para entretener este rato que sacrificáis a honra de Jesús Sacramentado, ninguna idea mas oportuna que el recordaros que empezamos el mes de San José.
Quien duda que para el objeto de nuestra obra es idea muy propia para nosotros la figura de San José como modelo nuestro -
Muchos fueron los designios en la personas de este gran Santo - Muchos los cargos que la Providencia le confió pero etc. (vide anterior)
Pues bien: el antiguo José decía a su Padre y hermanos - Propter vestram salutem duxit me Deus in Egiptum¡ Venite et dabo vobis omnia bona Egipti et comedetis medulam terrae
Protpter vos deduxit in Egiptum - Por vosotros - Ya sabéis que el orden que estableció la Providencia para la Obra de la Redenciaón, San José entra como instrumento de una manera especialísima - de modo que muy bien puede decir el Santo a las generaciones cristianas y a las almas todas - Propter vos -
Y cierto que en el orden de la Providencia a San José debemos - la honra de la Santísima Virgen - la salvación de la vida de Jesús antes que consumara la redención - y aún la subsistencia y alimento de este -
Et dabo vobis omnia bona Egipti; y ciertamente que a el debemos también los unicos bienes verdaderos - Estos bienes Cristo Jesús - los tesoros de su gracia los dones del Espíritu - el conducto de ellas María -
Pero prescindiendo de todo esto, para el objeto que nos ocupa - y fijémonos en la expresión misteriosa que añade: y comeréis la médula el meollo de la tierra.
El meollo ya sabéis que es lo más íntimo y escondido en el cuerpo animal, y aun en los vegetales a los cuales se aplica a veces, es lo más íntimo, lo mas vetudo y lo mas sabroso.
Que podía significar, pues, en boca del Espíritu Santo, que lo pone en boca de José esta expresión de que comerían ello lo mas selecto, el pan mejor y mas sabroso.
Ahora bien - Aquel José no era signo figura y por lo tanto al poner el Espíritu Santo esta expresión en boca de aquel es para ponerla luego en realidad, como lo pone la Iglesia en boca del José de la gracia -Esto es que esto nos proporcionaría el meollo de la tierra: y este meollo de la tierra no podía ser en su verdadero significado sino un pan exquisito y sabroso, lo mas pingüe del pan - y por lo tanto no podría ser más que Jesús, pero Jesús en el concepto de pan de alimento especial.
Esta fue la misión de San José en el reino y lugar tenencia que le confió el Señor, el proveer y preparar en cierta manera el alimento de la salud del mundo, que era Cristo-Jesús.
Este es el trigo brotado en el seno de la Virgen, fecundado por el Espíritu Santo, guardado por los cuidados de San José en los graneros de Nazaret durante los años de su vida oculta - y su corazón sacramentado es el pan amasado ___________ con tantos tormentos - cocido con tantos afectos, verdadero meollo de la tierra.
De modo que en el orden establecido por la Providencia a S. José debemos el poseer a Jesús - A el debemos el poder comer este meollo de la tierra, su corazón sacramentado.
Bellísima y significativa expresión con la cual quiso el Espíritu Santo expresarnos lo que estamos disfrutando en el reino de la gracia.
De aquí brota naturalmente la idea del cuidado de San José para conservarnos este místico trigo, y este exquisito alimento - Aquí podríamos reflexionar como la delicadeza la exquisita diligencia para guardarnos este pan bajado del cielo - el amor y asiduidad con que se dedicaría a las fatigas para proveer a su subsistencia y desarrollo si podemos decirlo así de ese trigo confiado a su desvelo.
Prescindo del cuidado que sabemos puso para salvar su vida, y guardarle del furor de sus enemigos, de las ansias que pasó en su pérdida en el templo, y de tantas congojas que no sabemos y por las cuales le haría pasar la Providencia - de los sentimientos que le causarían la ingratitud de los suyos a los cuales vino y los suyos no lo recibieron y de tantas y tantas otras consideraciones.
Sino que principalmente y fijándonos en la tarea que nos hemos impuesto de fomentar en nuestro corazón la delicadeza del amor a Jesús Sacramentado pobre en su tabernáculo, podríamos muy bien discurrir la solicitud y reverencia y cuidad en el trato de su cuerpo y de su persona - el gozo que experimentaría al poderle proporcionar cama, humilde, pero decente.
Si las piadosas tradiciones que se leen de
Oh! que mina de afectos podría producirnos estas alegrías y estos afectos de San José.
Nosotros que nos gloriamos y que queremos tener como título especial de esperanza en la hora de la muerte el haber sentido algo por Jesús sacramentado.
Al honrar a José estos días
1.º El nos ha dado a Jesús
2.º Sentimiento para trabajar por Jesús sacramentado cuidando de su Santísimo - que es el Nazaret
3.º Las disposiciones al recibirle
Escritos I, vol. 2.º, doc. 66
Octubre 95
La circunstancia de acabar de llegar de Roma y ser hoy día del Rosario, me mueve a recordaros el interés que el Sumo Pontífice tiene para que se celebre este mes con más especiales oraciones - Atendida la situación del Papa
Solo el interés de no perder estos ingresos les obliga a ser tolerant es.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 67
Despido de las Camareras como Director de ellas. 1895.
Mis amadas Camareras en Cristo Jesús: Sabido es que el Corazón de Jesús sacramentado ha sido, es y será el centro de todas las almas. El incomparable amor que encierra este misterio, es y será siempre el asombro de todas las inteligencias y de todos los corazones que por mucho que lo sondeen no podrán agotarlo jamás.
De aquí que como devoción, no solo es la reina de todas las devociones, sino que casi podría decirse que todas convergen hacia ella como a su término, y teniéndose ella se tienen todas.
La misma pasión de Jesucristo, objeto de tanta admiración y asombro, de tal suerte que ha sido ocasión de establecerse en la Iglesia instituciones dedicadas a meditar casi exclusivamente estos padecimientos, como entre otras la Congregación de los Pasionistas, de San Pablo de la Cruz, de hombre y mujeres y otras, aunque parece que sea /ese/ el fin, es sin embargo al mismo tiempo un medio para excitar la devoción a Jesús sacramentado puesto que es el memorial, el recuerdo permanente, pero real de su Pasión. De aquí un autor diga que si queremos obtener la devoción a Jesús sacramentado, conviene que meditemos la Pasión que es una gran preparación para ella. Hasta el mismo Corazón de Jesús: está devoción que Jesús nos ha descubierto para estos últimos tiempos, aunque es una gran devoción en si aisladamente, no obstante, está tan enlazada, que casi no puede distinguirse mas que especulativamente. El mismo Jesús al decir a la Beata Margarita Maria la fiesta del Corazón de Jesús, encarga se comulgue aquel /día/ para reparar la frialdad que se ha tenido durante el tiempo que ha estado sacramentado.
Más aún: el mismo Corazón de Jesús símbolo de su amor, con sus espinas, cruz y lanza, por mucho que nos conmueva y arrebate, no nos moverá bastante, si no le consideramos que nos lo ha dejado en la Eucaristía. ___________________________________
Siendo, pues, Jesús sacramentado el centro de todas las devociones, no es extraño que la piedad haya ingeniado tantos medios de honrarle, y manifestarle agradecimiento. Sería largo enumerar todas las demostraciones exteriores de este amor. La fundación de las 40 Horas, hace siglos, cuyo objeto era la continua adoración, día y noche, pero que por la circunstancias de los tiempos no pudo realizarse como se ideó.
Y este movimiento se ha encendido mas en nuestros tiempos, por efecto de la devoción al Corazón de Jesús, y por los mayores injurias que el infierno.
Los Padres del Sacramento, María Reparadora, &. Velas nocturnas, Hora santa, culto continuo.
Ahora bien: al promoverse en España la adoración nocturna, surgió del impulsador Sr. Trelles la idea de una cooperación por parte del sexo devoto, pero cooperación silenciosa, interna, de compasión a Jesús en los descuidos relativos a los objetos que le adornan en su estancia sacramental.
El que atendieran en lo posible a remediar estos descuidos, pero que esta tarea sirviera para excitar delicados sentimientos de amor hacia Jesús Sacramentado. Que hicieran los oficios de la Santísima Virgen, relativo al abrigo y a los vestidos de Jesús, y del modo que Ella, lo hacía. Tal vez no es de pensar que fuesen muy ricos; pero eso /si/, aseados y limpios, y sobre todo acompañados de delicadeza y amor muy finos.
Estos sentimientos mas bien que la grandeza de los dones, se propone el fundador, y por ello, rechaza las rifas, y demás que pudiese ser objeto de vanidad; y además lo que tiene mas contacto inmediato con las especies sacramentales.
Hay otras instituciones. He visto 600 _______________ todo, pues, interior, de fe, de amor.
Esta práctica hubiese tenido sin duda su desarrollo, lo prueba la facilidad, pero con la muerte del fundador ha sufrido un paréntesis, como lo ha sufrido la Lámpara, hasta que venga una mano que la impulse; tal vez si se establece la comunión general de los asociados, de los _________________
Entretanto ya que la tenemos, y hemos sido llamados a asociarnos, ofrezcamos este tributo que es grato a Dios: 1.º porque es una asociación modestísima, sin ostentaciones; porque las demostraciones externas excitan nuestra devoción sensible, pero es menos espiritual, aquí todo pura fe.
2.º Porque podemos contribuir con nuestro óbolo y con el trabajo de vosotras a que Jesús estás mas decente y mas limpio; y pueblos ha habido que han sido remediados, y da lastima ver como están otros.
3.º Por el poco sacrificio que exige de tiempo; otras devociones llevan en si otras obligaciones que no fáciles de cumplir.
Mas con todo, esta asociación, aunque sencilla necesita cierta mano constante que la sostenga y vivifique. Cuando se me encargó, manifesté la imposibilidad de atender a ella. Hoy esta está imposibilidad es mayor: mi frecuentes viajes que son preludios de otras, atendiendo el campo que se nos abre en la Obra de fomento de vocaciones, deben absorber mi vida.
Por ello necesitaba esta asociación otra mano directora, que pueda atender mejor, y mas apta para ello.
El Sr. Chantre que con tanto entusiasmo ha aceptado del Prelado el encargo del fomento de la Exposición de Jesús Sacramentado, era el mas indicado para sostener el espíritu de las Camareras.
Y con una bondad que rebela sus sentimientos no ha dudado en acceder a nuestra invitación, y estar al frente de esta modestísima unión de almas devotas de Jesucristo Sacramentado.
Yo me atrevo a decir al Sr. Chantre que cuido una base de operaciones. Esto no quiere decir que nosotros nos ofrecemos a suplirle; y no solo yo individualmente, sino la Hermandad de Operarios, uno de suyos objetos es el promover todo lo relativo a Jesús sacramentado, le ayudarán en cuanto convenga.
Ojalá podamos realizar cuanto nos proponemos.
Desde hoy, pues, la Junta se entenderá con el Señor /Chantre/ al cual puede proponer cuanto convenga.
Un día podré ir al Prelado y ofrecerle si quiere algo para alguna Parroquia.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 68
Camareras. Suplido el 8 Septiembre 96.
Mis amadas Camareras en Jesús Sacramentado: Me es grato cumplir el ofrecimiento que os hice, al declinar la dirección de esta obra, en el celoso Sr. Chantre, de llenar su vació siempre que fuese necesario.
Pero me es mucho mas grato el pensar que habéis comprendido el espíritu de esta Obra, puesto que ve la constancia vuestra en ella.
Creo recordaréis que mas de una vez he dicho que el gran inconveniente de esta asociación es su carácter modesto, oculto casi podríamos decir, y sin alicientes externos que promuevan nuestra devoción sensible.
En las funciones religiosas hay muchas cosas que nos halagan y alimentan nuestro fervor para la perseverancia. Hasta la visita a Jesús sacramentado expuesto, la misma Hostia, consagración (que según el P. Faber no deja de ejercer al mirarla su influencia hasta a los mismos protestantes, él lo había sido) la ejerce sobre nuestros sentidos y nuestro corazón.
Mas en esta no hay ningún adminículo que sostenga vuestra inconstancia, y por lo tanto se necesita mucha fe y delicadeza de interiores sentimientos de amor a Jesús.
Por ello, repito, veo con gusto que os sostiene esta fe y, el conocimiento de la Obra, la cual es... que Jesús Sacramentado pueda estar mas decente.
Por ello, esto me hace creer que obráis en esta asociación con aquella purreza de intención que da valor a las obras, pues /por/ falta de esta intención se quedan con poco mérito muchas de las otras obras qeu hacemos.
Por esto ejercitad esta fe, y recogeréis mas recompensa que en otras, aún que en las limosnas mismas al prójimo, en las cuales entre la compasión y las sensibilidad natural con la cual se sastisface nuestro corazón
No dejéis, pues,
Inútil es que yo para animaros a la constancia y a ____________ con esa pureza de intención los pequeños sacrificios que hacéis de la asistencia a estos actos, del trabajo de manos. &. que os recuerde los motivos que tenemos para consagrarnos por todos los medios a todo lo que tenga relación con Jesús Sacramentado.
Es Jesús Sacramentado el centro de todo, de toda devoción, de todo afecto, considerado en si.
El debía absorber toda nuestra vida, por que si el fin del hombre es conocer... y reverenciar, este amor y esta reverencia, por la inagotable bondad de este Dios, que nos lo ha facilitado este deber, reverenciándole real, vivo y verdadero en el Sacramento.
Y una de las cosas que nos avergonzarían en el cielo, si pudiese haber confusión, sería el pensar que le hemos tenido en la tierra, y no nos absorvió toda la vida, todo nuestro corazón.
Y con todo, aún las almas buenas, si nos miramos a nosotros
De modo que mirándolo solo en si sacramentado, en relación con nosotros, no debemos pensar sino en los medios de venerarlo, al pensar la gracia de estar en nuestra compañía; conocerle; recibirle.
Y si de esta consideración quisiéramos pasar a ver lo poco que se hace por /él/, y lo mucho que se hace contra él, seria motivo bastante, para querernos consumir ante él, como se consume una candela, derritiéndonos en penitencia, en fatigas, en actos de amor y reverencia, y fijo siempre nuestro pensamiento y nuestro corazón en él.
Tantos que mueren sin poderlo recibir.
Tantos que se ofrecen pro rabia diabólica a profanarle, la cual rabia es una prueba de la verdad de la Eucaristía, como la rabia de los judíos, que no lo hubiesen hecho con ningún puro hombre, aunque hubiese /sido/ el mas malvado, seria motivo para que no pensáramos mas que en Jesús.
Si un padre fuese maltratado en una prisión, y no pudiésemos consolarle, ni verle; pero la sola relación de lo que se hace nos ahogaría de pena.
Y creemos
No quiero extenderme en deciros estos motivos externos, por que me extendería demasiado, y baste deciros que ese odio satánico de las sectas contra Jesús, tal ve puede ser preludio de los días postreros; y el Señor se escogerá para aquellos días generaciones de reparadores, que serán sus predestinados.
Y en esta guerra de la ciudad de Dios contra la ciudad de Satanás, que emmpezó en Abel y en el Calvario, y que durará hasta el fin del mundo, de guerra a Cristo de amor a Cristo, vosotros, vuestro sexo ha de tener una parte importante, al menos por la reparación.
Allí, en el Calvario, hubo un Nicodemus valeroso, capaz de presentarse ante Pilatos para dar honrosa sepultura /a Cristo/; pero en las tinieblas de aquellas horas nadie le repara como las mujeres, no solo con la compasión, con la solicitud de traer aromas y adornas su sepulcro. _________ sino
Esas sois vosotras, y la tarea tiene cierta semejanza.
Repito.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 69
Camareras, 3 de Octubre 97. (suplido).
Mis respetables y amadas Camareras: Otra vez me veo precisado a llenar el vacío de esta Presidencia; a pesar de mis ocupaciones, no he querido desatender la indicación. De aquí en adelante ya cuidaré de señalar a alguno de nuestros jóvenes Operarios para los casos de ausencia del Sr. Chantre, puesto que siendo una asociación eucarística siempre nos es grato, porque el Corazón de Jesús Sacramentado es uno de los objetos que confió que con el tiempo impulsará nuestra Hermandad de Sacerdotes Operarios, cuando el Señor se señale la hora de ello.
Que os diré? para entretener vuestra devoción; dulces es aquella palabra: Igmen veni mittere.
Y este fuego lo quiere encender en nuestras almas, ni frías, ni calientes.
Y lo hace para ablandar la dureza.
Mas no solo quiere venir a encender el fuego, sino que él mismo ha querido constituirse fuego, y nos dice: venid a mi, soy la vida, el vigor. En manjar: venid, yo soy el alimento de los ángeles. De aquí irradian las luces de nuestro entendimiento. Que es la fe? Que fortuna penetrar con esa luz dentro de Jesús sacramentado! Creéis que es nada? Pues penetrad en esas pobres almas, que ni saben ni conocen...
Mas en que consiste que teniendo el fuego, no nos ilumina, ni calienta? Si lleváramos una brasa en el seno o vestido. S. Bernardo. Aún la piedra.
Solo el agua de la tibieza, o la otra refactaria.
Que hemos de hacer para que nos ilumine? Ejecución de la fe, meditación, fervor. Quitar los obstáculos. Los santos se distinguían.
Al fin parece que los de Madrid.
Viene el Presidente.
Sto. Ángel. Os hago asociadas gratuitas.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 69 bis
Camareras, Diciembre 98
Mis amadas Camareras en Cristo Jesús.
A cuantas ideas y consideraciones se presta el tiempo que estamos celebrando, y los misterios que vamos a recordar!
Que gracias nos hace Jesús de poder repetir y tantas como hemos empezado el Adviento! El recuerdo de la venida del Verbo eterno a la tierra; la memoria de la esperanza del mundo por 4.000 años, sintetiza una serie de misterios.
Quien es el que vino? y que fue esperado?
El Rey de la tierra.
El Salvador de la humanidad.
El Amador eterno de las almas.
Dios, en fin, que os había creado a su imagen, que perdimos por el pecado; que no podíamos volver a poseer, pero que por la misericordia de Dios nos estaba prometido, y que sin su venida no podíamos ir al cielo.
Con estos antecedentes, considerad cuales podían y debían ser los sentimientos de las almas de fe anteriores a su venida. Que pasaría en su corazón sabiendo que debía venir y que no podían verlo? No extraña que Jacob...
Los Patriarcas santos, algunos de ellos serán en los altares, al morir...
David, al cual se le prometió que la humanidad del futuro /Redentor/ sería tomada de unos de /sus/ descendientes.
Los Profetas, que tenían aquellas comunicaciones con Dios, ... Entre todos Isaías: Filius datus est nobis. Ecce Virgo.
Qué pasaría en aquellas almas?
Yo consideró a Judit, que le diría: qué otro será?
El Amado de los Cánticos le enviaba saludos.
La Virgen deseaba los días antes...
Pues lo que pasaba en aquellas almas, hubiera pasado en nosotros, que por la gracia de Dios tenemos fe, y nos causan alegría estas actividades. Que consuelos hubiéramos tenido? Solo de esperanza.
Y hoy... la realidad; y hemos percibido la redención, y sabemos que recibimos su gracia y el perdón, y que iremos al cielo. Con justicia que la Iglesia... Que hubieran dado aquellas almas de celebrarlo con nosotros? Y para su venida tenía que preparar a la Virgen.
Pero que digo, hermanas mías? Si no solo hemos recibido la gracia de nacer después de su venida y la redención, sino que este Salvador está real, vivo y verdadero.
Y esta presencia real saludaban también aquellas almas.
Oh! que no hubieran hecho para corresponderle?
Aprovechémosle nosotros.
Deseos de los Patriarcas.
Fe de los Profetas.
Gratitud. No muchos en el pueblo de Israel penetraban del todo estos misterios. Un libertador; un Rey...
Por desgracia hoy ingratitud suma ___________ ir al cielo; pero todos los resultados no; seamos nosotros estos pocos.
Pidámosle las ______________ por medio de María.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 70
Camareras
Uno de los motivos y razones que asombran en la Eucaristía - es la continuación de él.
Grande cosa es que se quedase - Su grandeza - Su poder - Su gloria y esto después de tantos milagros - volver a esconderse en Nazaret.
Después de Tabor - después de los asombros de su resurrección
Tanto que el Profeta exclama - Vere Deus absconditus.
Claro es que solo así podía llenar sus objetos - Unirse del todo - Comunicar sus gracias - Hacernos vivir su vida.
Claro es que hubiera podido hacerlo en un solo punto del mundo y hubiera sido asombroso
Mas lo raro es la continuación a través de los siglos - y esto no se medita bastante.
Vienen las persecuciones en la Iglesia
Vienen las herejías - y a ellas se entregan católicos - prelados -
Vienen divisiones - Viene el Protestantismo contra la Eucaristía
Viene hoy la masonería con el Sacramento.
Profanaciones - Solidarios
Viene la indiferencia de los mismos cristianos.
Y no obstante permanece
La Divina paciencia.
Pues esa perpetuidad debe ser un punto delicado para las almas amantes - Al entrar en el templo después de pasada la noche en la cual ha estado solo
Al pensar como se le recibe - Como se le trata - como se blasfema
Un temor santo que no se vaya y decirle Mane nobiscum Domina
Señor no hagáis caso - Ya os haremos compañía
Y estos actos los recibirá - y quedará contento - y por nuestros ruegos se estará - aquí tendremos.
Cuando falten estos ruegos - El fin del mundo.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 71
Camareras
1.º Como arreglaremos esto?
2.º Ya veo que hay muchas asociaciones y que siempre son las mismas.
Pero no hay remedio - tenemos el pecado de ser piadosos - Si fuesen mas en número los que quieren el bien.
3.º No obstante yo comprendo que otras asociaciones entienden
Esta - semilla - poco rato - Espontánea la limosna - y sobre todo el espíritu que la informa.
Tal vez es demasiado sencilla.
4.º Puede servir de base para otras dirigidas a Jesús Sacramentado.
5.º Por lo tanto - 1.º Animar a las asociadas.
2.º Hacerse un deber las Celadoras
3.º No importa que sean pocas
4.º Lectura de la Revista - que se deje en manos unas de otras - Tal vez alguna se suscriba.
6.º Recompensa que Jesús dará a este espíritu
Cuestión de Zaragoza
Escritos I, vol. 2.º, doc. 72
Mis hermanas en el Señor: En la sesión anterior (tomamos por tema) para consideración y entretenimiento de este breve rato, el azote con que el Señor nos está amenazando e hiriendo.
Y dijimos que el Señor era el que permitía estas tribulaciones, unas veces para castigo, otras para aviso, otras para ejercicio; y que ya fuese para castigo, porque lo merecemos, porque lo merece la actual sociedad pecadora, ya fuese solo para aviso, debíamos convertirlo en misericordia mediante nuestra humillación, reconociéndonos pecadores; mediante nuestros propósitos de ser mejores; y aún si Dios nos inspiraba el pensamiento, ofreciéndonos víctimas voluntarias.
Pero si no nos encontramos con fuerzas para ser víctimas ante Dios por nuestros semejantes, tenemos un medio mas eficaz para aplacar la ira de Dios, si es por castigo, mejor que todos nuestros ofrecimientos; y si es por aviso, un gran medio también para nuestra santificación.
Tenemos una víctima placable, por nuestros pecados y por los de todo el mundo, y que en estas circunstancias, mas que nunca hemos /de/ presentar con frecuencia ante la justicia de Dios. Y esta víctima, que hemos de aprovechar en estas circunstancias, es Jesús sacramentado y sacrificado místicamente todos los días por nosotros.
Desde el día del primer pecado, el hombre necesito de la aplacación. No solo debía ofrecer dones por gratitud a Dios, como Abel sino que el sentimiento de la necesidad de aplacar a Dios por los pecados se había tan vivamente impreso en el corazón del hombre, que aún oscurecida esta idea en los pueblos idólatras, sin embargo, el peso de sus propias miserias les hacia comprender la necesidad de acudir a buscar víctimas con que aplacar a Dios.
Pues bien; el pueblo de Dios ilustrado por la fe ofrecía víctimas y víctimas continuas; y había víctimas por el pecado, y víctimas en holocausto, en que se consumía toda la res, como en señal de que merecíamos la muerte, y era sustituida por aquella víctima.
Pero ya sabéis que todas aquellas oblaciones y sacrificios, todas aquellas víctimas eran infima elementa, eran elementos flacos por si mismos, porque en sí no tenían mérito intrínseco; y si Dios las aceptaba era porque representaban la víctima futura; y los que tenían fe y verdadero conocimiento de aquellas víctimas, como los Profetas y Patriarcas, al ofrecerlas se asociaban a la víctima futura.
Y vino esta víctima, y se inmoló esta víctima para aplacar la justicia de Dios por todos los pecados.
Pero esta víctima ya sabéis que ha querido permanecer perpetua entre el cielo y la tierra, y ___________ la tenemos continuamente a nuestra disposición.
-------------------------
Pero ah! cuan poco se aprovecha!
Sabemos que Dios, sub umbra está indignado, y acudimos a muchos medios humanos, bien que son buenos, porque Dios no deja de mandarlos, pero nos aferramos a ellos, como aquellos animalitos que ocultan su rostros al verse perseguidos, y olvidamos acogernos a esta víctima viviente.
El Apóstol S. Pablo nos dice que está siempre viviendo para interpelar por nosotros.
Cómo hemos de aprovecharnos de esta víctima? En este mes de Agosto, e insistiendo en la idea del mes pasado, unirse habitualmente a Jesús en estado humilde y suplicante. Al dar una mirada a los pecadores, dirigirme a /la/ Víctima; unirnos a ella y decir Señor, misericordia.
Si nos ocurren los pecados contra la Eucaristía, interponernos: Señor, ya se convertirán; Señor, en los otros pueblos se convierten.
Además: Las comuniones hacer/las/ con espíritu de esta reparación.
Que no se santifican las fiestas.
Las comuniones espirituales, unirnos a Jesús, y en seguida levantar nuestros ojos: Señor.
---------------------------------
Es decir, suspiros amorosos; quejidos.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 73
Camareras.
Mis hermanas en el Señor: Estamos en el mes de la fiesta del Corpus, y del Sagrado Corazón de Jesús; y por lo tanto, esta sesión o Junta mensual seria la mas propia para hablaros de nuestro deber, del deber que nos hemos impuesto de honrar a Jesús Sacramentado, en el modo mas íntimo, esto es, en atender a la decencia de su habitación y de las cosas que tienen contacto con su cuerpo adorable y su Santísimo Corazón.
--------------------------------
Pero como quiera que está encargado por el reglamento que las palabras que aquí se dirijan sean sencillas y humildes, como lo es la obra, solo os diré: Los motivos que nos deben excitar al culto íntimo de amor y reparación con Jesús Sacramentado, y los mejores medios que él acepta.
Y el primer motivo es la humillación voluntaria que él mismo se ha querido imponer, el estado de insensibilidad, de víctima de muerte, que han adoptado en la Eucaristía: todo por nuestro amor.
Que viene a ser el estado eucarístico de Jesús en todas sus partes? Hay vista tan perspicaz que se atreva a descubrir a un Dios, en el que adora escondido en el Sacramento?
Aún en la humillación de su venida al mundo, en medio de la corteza de la humanidad, se escapaban rasgos de la Divinidad.
Nace pobre, quien le reconocerá Dios? Pero una estrella &.
El pueblo le regatea los obsequios, y unos Reyes que vienen de regiones distantes, le resarcen con los dones que le ofrecen.
Durante los días de su predicación, no llega a tal punto su humildad, que no se de a conocer con milagros.
Entre las confusiones y oprobios de su muerte, en el estado de moribundo se deja entrever al hijo de Dios.
Pero si le contemplamos en los velos de la Eucaristía, como descubrir que es el Dios Autor de la naturaleza. Como Dios mismo que tiene la tierra en sus manos, que &.&. Gloria, poder, grandeza, de todo se ha despojado.
-------------------------------
Pues bien, esta humillación voluntaria es un motivo mayor para excitarnos a repararle, porque supone mas fe y mas escondido amor.
-------------------------------
S. Agustín hablando de la necesidad que tuvo Jesús de quedar de este modo, introduce dos amores en el día de la Ascensión; el uno le obliga a partir, otro a quedarse.
Por lo tanto, al quedarse y quedarse de este modo, lo hace por amor.
Quedase aquí para Mediador, para que en tantos objetos que excitan la ira de Dios &.
Quedase para ser propiciación por los pecados del mundo.
Quedase para consuelo y compañía de sus hijos.
He aquí, pues, uno de los motivos que nos obligan a reparar a Jesús: su propio y voluntario desconocimiento y humillación.
-------------------------------
Y hay otro motivo: El desconocimiento voluntario de las criaturas racionales, de los mismos cristianos.
Es verdad, que las próxima fiesta del Corpus es un día de triunfo para Jesucristo y para nuestra fe. Aún Jesús es llevado triunfante en las calles y por las plazas; y lo mismo /en/ las opulentas ciudades, que /en/ las pobres aldeas; lo mismo en Europa /que/ en las soledades del Asia y las pampas de América, donde hay fieles, Jesús recibe adoraciones, y esto en medio del siglo 19; no hay duda, un triunfo.
Pero este triunfo no seria real, sino fuese acompañado de los verdaderos sentimientos de nuestro corazón.
Porque al lado de estos actos, cuantos actos de desconocimiento, de irreverencia, tal vez de insultos, por parte de la impiedad. ___________ los _______________
Cuan pequeña es la porción de adoradores de Jesús comparada con la de los que le ofenden en este propio misterio!
Cuan pobre el cortejo que tiene en muchas partes al lado del movimiento de las diversiones-1
No hay mas que mirar vuestra ciudad. No hay mas que ver la procesión del Corpus, que a pesar de ser la primera de todas las procesiones, tiene el Señor el cortejo de unos cuantos hombres, mientras los cafés y los paseos están inundados.
Pues bien: una reparación pide Jesús a esta humillaciones interiores y exteriores.
-------------------------------
Y que reparaciones serán las mas propias? Primero las humildes, interiores, llenas de fe y de efusión.
Vosotras, Camareras de Jesús, que os congregáis para excitar en vuestra alma el amor delicado y escondido a Jesús, en lo que mas directamente toca al Sacramento, de vosotras espera el Señor estas efusiones interiores, estas reparaciones humildes.
Oh! Si supiéramos cuanto agrada y complace a Jesús, cuando en alas de una fe viva nos arrojamos a trasportarnos a su tabernáculo, y allí en el silencio de nuestro corazón le ofrecemos los homenajes de nuestra fe, de nuestro agradecimiento, de nuestra compasión, de nuestra ternura!
Si supiéramos cuanto le complacen los actos cualesquiera que sean, que van acompañados de esta fe! Este óbolo que le ofrecéis con fe viva, para el culto; este pequeño trabajo que os tomáis para venir aquí, a participar de este espíritu de amor a Jesucristo; estos pequeños trabajos manuales en que deseáis ejercitaros por amor a Jesucristo, son los mejores para él, porque son mas vivos. Y si siempre debéis ejercitaros, muy particularmente en esta temporada, este mes y la octava del Corpus. Multiplicad vuestros afectos, y yo os aseguro una correspondencia sobreabundante.
Pero además, para reparar a Jesús en sus olvidos y sus irreverencias exteriores, actos también exteriores; y por lo tanto, sacrificar un poco de nuestras ocupaciones, para honrar a Jesús sacramentado, asistiendo con reverencia a sus santos tabernáculos.
No haremos bastante, no. No hace mucho, el Director del Apostolado se quejaba que en una población de 30.000 almas, como en Tortosa, habiéndose establecido esta hora de vela diurna, haya apenas un centenar, y esto que es a hora cómoda.
Ya se que no todos y todos los días; pero hemos de confesar que hay falta de fe y de afecto a Jesús.
Ya que el Señor nos ha llamado a esta vocación, satagite.
Y así esos próximos días, reparación interior y exteriormente; y así cumpliremos con nuestro deber.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 74
Mis Camareras.
No importa que conservemos no mas el nombre.
Temo que en las otras partes va lo mismo. El motor afloja. Ha de venir una Institución que lo reanime.
Sostengámoslo. El movimiento de reparación es indudable. Se siente. Aquí se lamentan las 40 Horas. Hoy el Obispo. Pero faltan él, es fácil y el año que viene tal vez encuentre dificultades. D. Victor. Hora diaria. Minerva.
Se siente. Congresos, Congreso de Tortosa. Lamentaciones de todos. Las grandes capitales. Lugo. Los pueblos no.
-------------------------------
Pidamos a Dios que nos haga instrumentos.
Porque es la devoción de las devociones, y no se piensa bastante. Ni las almas piadosas. Fuente de gracia.
Y si esto sucede con nosotros, que será en otras partes? Creo que dije en Almería...
Portugal. Religiosidad; pero costumbres, y aún ideas. Clero. Ideas, costumbres.
-------------------------------
Yo quisiera aumentar. Un rato de lectura. Háganlo por sacrificio. Los 7 domingos.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 75
Cumpliendo el ofrecimiento, vengo con gusto a suplir las ausencias del Director, y veo que os posesionáis del objeto.
Os decía en la última, que
Y
FERVORINES A LOS OPERARIOS
Escritos I, vol. 2.º, doc. 76
Fervorín en la reunión de 1895
Mis amados Cooperarios en el Corazón de Jesús sacramentado: Al tener que realizar ante Jesús sacramentado la consagración por unos, y la santa práctica de renovación, según nuestras prescripciones, que idea podré sugeriros yo que sea apropiada, a preparar nuestro corazón para hacerlo con devoción?
Trasladaos con el pensamiento a aquel tierno pasaje del libro de Josué, en su capítulo 24, cuando introducidos los hijos de Israel ya en la tierra prometida y tan deseada, acababa de hacerles la distribución por suerte, y colocarles en posesión de sus nuevas herencias y casas a cada uno de ellos, para que disfrutasen perpetuamente de ellas, con alegría y satisfacción.
Entonces fue cuando reunió a todas las tribus en Siquem, y allí llamó a los mayores de edad, a los príncipes, jueces y magistrados, y habló así al pueblo: Esto dice el Dios de Israel.
Yo soy el que tomé a vuestro Padre Abraan de los confines /de/ la Mesopotamia, y le conduje a la tierra de Canaan y multiplique su descendencia.
Yo soy el que a vosotros y a vuestros Padres os saqué del Egipto y llegasteis hasta el mar, que pasasteis a pie enjuto; y os perseguían los Egipcios con sus carros y caballos hasta el mar Rojo, y puse tinieblas entre vosotros y los Egipcios, y aduje sobre ellos el mar y los cubrió.
Te acuerdas, te acuerdas ¡oh! Israel?
Y vuestros ojos vieron todas las cosas que hice en Egipto, y como habéis habitado luego en la soledad mucho tiempo.
Yo os introduje en la tierra de los Amorreos, que habitaban a esa otra parte del Jordán, y os los entregue en vuestras manos. Y sabéis como cayeron los muros de Jérico, y como eche fuera a todos los enemigos que os aterrorizaban, y esto no con tu espada y tu arco.
Y ahora acabo de daros esta tierra, la cual no trabajasteis y estas ciudades que no edificasteis, para que habitaseis en ellas; y estas viñas y estos olivares, que vosotros no plantasteis
Ahora bien: bendice a Dios, oh Israel, y sírvele perfecto corde atque virissimo, y quita para siempre los dioses, a los cuales sirvieron vuestros Padres en la Mesopotamia.
Pero mira; si no te parece bien servir al Señor, optio vobis datur; eligite hodie cui servire potissimum debeatis; elegid hoy a quien principalmente debéis servir: o a los dioses de vuestros Padres o a los de los Amorreos, en cuya tierra habitasteis o el Dios que os sacó de Egipto.
Y conmovido aquel pueblo ante tantos beneficios de Dios y ante la pregunta de Josué, exclamo: absit a nobis. Lejos de nosotros el abandonar al Señor. A Él solo serviremos, porque es nuestro Dios.
Y tomando Josué una piedra grande, lapidem pergrandem, la puso a modo de Altar bajo una encina que estaba en el Santuario del Señor y exclamó: esta piedra será para vosotros una señal y testimonio perpetuo de vuestras promesas. ¡Seréis vosotros mismos testigos de vuestra consagración en este día! Y un clamor de devoción y de entusiasmo resonó en el valle de Siquem. Testes, testes sumus.
Ahora bien, amados míos; durante estos días hemos meditado de las misericordias de Dios sobre nosotros. Como nos ha dado la fe, y mientras tantos millares de racionales yacen en la Mesopotamia, esto es, entre las tinieblas del paganismo, a nosotros nos ha colocado en el seno de la Iglesia católica, para que conociéramos a Cristo Jesús nos sacó de la esclavitud del pecado y del mundo, para formar un pueblo escogido, mediante la vocación al Sacerdocio; nos ha alimentado diariamente con el maná de la Eucaristía, y no contento con esto nos ha introducido, para nuestra felicidad y nuestra mayor santificación en esta tierra santa de nuestra Obra; y hemos visto desaparecer poco a poco los enemigos que la amenazaban, y los peligros que la amagaban y las contradicciones que nos atemorizaban: y el Señor nos está dando posesión de ella de campos que no labramos, de viñas fértiles de Diócesis desconocidas, y olivares que no plantamos, y nos está todavía mostrando horizontes de otros campos vastísimos de su máxima gloria, para que sean nuestro gozo, nuestro consuelo y nuestro premio.
¡Oh! Cómo no bendecir al Señor en este día? Será, pues, preciso, hijos míos, que yo os pregunte como a los hijos de Israel, si deseamos continuar en el servicio del Señor, en este campo de su máxima gloria?
¡Oh! No, dulcísimo Corazón de Jesús Sacramentado. No solo queremos renovar nuestra consagración como un tributo de gratitud a vuestros beneficios, sino que nos ofrecemos a cuidad y trabajar no para nosotros, sino para Vos, esos mismos campos que nos regaláis.
Y en ellos formaremos apóstoles que sean el consuelo de vuestro Corazón y el alivio de las almas; y enviaremos Operarios para todos los campos, viñas y jardines de vuestra Iglesia; - y soportaremos el peso del calor y del día, para hacer germinar la piedad en los campos áridos y muertos a todo movimiento religioso; - y si fuera necesario el sacrificio de nuestra vida; ensancharemos las fronteras de vuestro reino en dilatadas regiones, y os consolaremos de esa frialdad e indolencia de tantas almas consagradas a Vos por el Sacerdocio.
Aceptad, Jesús mío, estos deseos y ofrecimientos; bendecidlos y depositadlos en vuestro Corazón, del cual deseamos ser perpetuos reparadores, en cualquier parte que nos encontremos; y sean ellos prendas de nuevas gracias y de nuevas bendiciones que esperamos de vuestro Corazón, para repetir con más gozo el año que viene nuestra consagración.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 77
Valencia -1896-
Mis amados en el Corazón de Jesús Sacramentado: Otra vez el Señor nos ha concedido la gracia de reunirnos aquí en esta céntrica casa nuestra, lugar de tantos recuerdos para nuestra Obra, para renovar las alas de nuestro espíritu y repetirle nuestros propósitos, y
Otra vez en sus inagotables bondades ha querido proporcionarnos el consuelo de poder, con estas reuniones fortificar los vínculos de nuestra fraternidad, - para alentarnos a nuestras empresas y formar la unidad de espíritu que exigen los fines de nuestra naciente Institución.
Una vez más nos permite saborear el gozo y la alegría santa que no puede menos que causar las mutuas expansiones de unos con otros después de tanto tiempo de separación, porque ciertamente jucundum est habitare in unum y nos lo permite con nuevos alientos para nuestro espíritu.
Y el Señor querrá además sazonar estas reuniones con siempre fructuosas consolaciones.
Y esta gracia infunde nuevos alientos porque es señal de las bendiciones de Dios sobre nuestra Obra.
Porque una nueva reunión significa la solidación de ella a pesar de los recelos y de las contradicciones de que ha sido objeto este débil bajel por muchos tiempo.
Y esta reunión nos dice, y estos actos significan que este grano de mostaza que podemos decir que empieza a germinar, puede convertirse, si no en árbol gigantesco porque no es nuestra pretensión, y que tal vez sería su ruina, pero sí como uno /de/ aquellos árboles saludable, de que nos habla el profeta, plantados a ciertas distancias, en el camino de los tiempos para sanidad de muchas diócesis.
Y la Providencia viene a afianzar nuestra esperanzas cada año. ___________ nuestras casas van echando raíces y rodeándose de crédito y de afectos y el colegio de Roma hoy se va robusteciendo para ser para todos nosotros nuestros gozo y nuestra corona y que allanará nuestra entrada a las diócesis españolas. Y _______________ la esperanza y la casi seguridad de merecer la sanción solemne y aprobación por parte de la Santa Sede que sean el sello de la voluntad de Dios sobre nuestra modesta Institución y senda de ____________ de hijos afectuosos, distinguidos que ___________ una red de corazones ____________
Y nuevos horizontes se abren a nuestra vista y Portugal se ha abierto a nuestro celo y otros países de ultramar nos llaman a las puertas de nuestra cooperación.
¿Cómo no bendecir al Señor H. M. por la gracia de estas reuniones ¿Quid retribuam Domino?... ¿Qué le daremos al Señor?
Pues el Señor no quiere otras cosa y se contenta con que le ofrezcamos nuestro corazón y el cumplimiento de los propósitos que estos días hemos depositado a sus piés.
Vamos a hacer nuestra consagración a la Hermandad y nuestras renovaciones de voto que significan nuestra consagración a los intereses de la máxima gloria de Dios con el sacrificio de nuestra propia gloria, de nuestros intereses; y hasta el de nuestra propia vida para la multiplicación de dichos intereses en nuestras especiales tareas sacerdotales.
Si, dulcísimo Jesús mío Sacramentado. Permíteme. Leva ocultos tu et vide. Omnes isti congregatisunt. Todos estos se han reunido alrededor de ti Corazón, se han reunido aquí, et venerunt Tibi, y han venido de diferentes puntos abandonando las ___________ de en casa y de sus personas y ahn venido Tibi, para ti, a consagrarse de nuevo y de especial /modo/ a tu Corazón para ti, para no vivir sino para tu amor y para tu apostolado.
Y mediante tu gracia nos proponemos daros hijos dotados de piedad, hijos celosos que sepan cultivar los campos que vos queráis luego confiarles preparándoos una generación sacerdotal que pueda ser el antemural del Anticristo y nos compadeceremos de tantas parroquias necesitadas por la incuria de sus pastores y desplegaremos celo por las obras de las Diócesis y reparemos vuestros Corazón y soportaremos para ello las molestias y de tantas responsabilidades de tantas fatigas y privaciones.
Bendecidnos Jesús mío, que si nos bendices tum videbis et afflues et dilatabitur cor tuum; se dilatará vuestro /Corazón/ cuando vendrán tantas almas mediante nuestra cooperación aurum et thus deferentes et laudem Domino annuntiantes a ofrecerle su amor y sus alabanzas a vuestro nombre dilatando el reinado de vuestra gloria.
Sea así Jesús mío y haced que cuando volvamos a reunirnos para hacer tal vez nuestra primera reunión capitular podamos percibir muchos frutos de la consagración que vamos a hacer.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 78
Fervorín Valencia - 1897- 26 Agosto
Que os diré al practicar el acto de la repetición de nuestra consagración a Jesús?
Al querer deciros una palabra me ha venido aquel pensamiento, aquellas palabras de amarga queja, que la Iglesia pone en boca de Jesús, como pronunciadas por el Profeta para Él.
He buscado quien se olvidara de los males propios para compadecer los míos; quien se afligiese conmigo, no en las tribulaciones momentáneas y ligeras del mundo, sino en la gran tribulación, sin medida y sin fin, de la pérdida de las almas insensibles a mi amor, y no lo he encontrado. Quaasivi qui simul contristaretur et non fuit; o al menos, al menos quien me consolara en el amargor de mi Corazón, y tampoco lo encontré; et qui consolaretur et non inveni. Nadie ha intentado dulcificar el dolor de mi Corazón, y estoy solo en la tierra sin semejante en mis dolores, solo y sin consuelo: et ipse solus erat in terra. ¡Qué aislamiento de corazón!
Por ello, en el afán de asociarse almas que participen de esta solicitud, escoge a sus apóstoles, y que sin embargo están como dormidos.
A pesar de que Messis quidem multa; a pesar de que allá junto pozo de Jacob de los llantos sobre su Jerusalén, no penetraban en los sentimientos de Jesús, y la noche misma de la Cena disputaban sobre las preeminencias; y no obstante esta insensibilidad y tardos de corazón, quería asociarse en los momentos mas críticos y en que se aproximaba su mayor aflicción a tres de sus allegados... y los pone cerca de si, como un tiro de piedra, y al subir en aquellas horas las oleadas de amargura a su Corazón, desbordarse y quererlas compartir y traspasar, pasar parte de este cáliz o al menos aliviarlas con el desahogo, se ve precisado a exclamar: Simón, dormís? ¡Dormís vosotros que tantas veces me habíais prometido morir conmigo! ¡Dormís, hasta en la participación de estos misterios, en que me consumo de amor por vosotros! Dormid, dormid, ya iré yo a inundarme por las almas y por vosotros.
¡Oh! Amados míos. Quien es capaz de ponderar la inmensidad de aquel mar de deseos y de congojas por la salud de las almas; aquella exuberancia de amargura, en que rebosaba aquella alma y encontrarse solo; y fue preciso que un ángel bajara para confesarle y llorar aquel ángel de paz supliendo lo que no daban los hombres.
Pues amados míos. Aquel mismo Jesús, ya lo sabéis, continua en medio de la tierra real, vivo y verdadero, aunque oculto con los velos de la Eucaristía, y nos está diciendo /que/ los mismos deseos le animan - y las mismas desolaciones le rodean místicamente, y las mismas llamadas hace y las mismas voces dirige... cuan pocas son las almas que, olvidadas de si mismas y de sus males, se aflijan solamente se ve el de la tribulación y del mal que será la herencia de las almas insensibles.
Y por ello llama al Sacerdocio para que se asocie a esta pena pase a él este camino; y a pesar de ello cuantos son ajenos a la viva penetración de estos ayes de Jesús, y no dejan quae /sua/ sunt in medio de los que es Jesuchristi, y tal vez viven envueltos en perpetuas discusiones de preeminencia y no faltan campos entregados a la esterilidad y ___________________ y los deseos no se ven satisfechos.
Y en medio de este sacerdocio - y entre tantos y entre los llamados a esta dignidad, nos llama a nosotros para tenernos mas obligados a ir en medio del mundo y de la tierra, y para que sintamos mas vivamente la vehemencia de sus deseos, y acudamos a asociarnos a su obra de salvación, y escuchemos los latidos de su Corazón, y tomemos mas parte en su anhelo.
¡Oh! si al repetirnos su llamamiento en estos días, si al mostrarnos su beneficios y la elección especial que ha hecho de nosotros, y al querernos (o mostrarnos) o comunicarnos las espinas que le atraviesan por los malos del mundo todo, tuviese que dirigirnos aquellas expresiones amargas y todas las reprensiones que dirigió a los discípulos, tendríais valor para dormir en vuestra vocación, y velar constantemente conmigo, dormir en medio de las necesidades que me rodean? Queréis continuar en el sopor de la tibieza cuando tantos crímenes horribles hieren mi corazón? Queréis permanecer en la indolencia cuando se esta librando la gran batalla? Dormís, cuando estamos en los momentos críticos, y tantas almas necesitan nuestra actividad? Seréis insensibles a mi voz?
¡Oh! No, dulcísimo Jesús Sacramentado, no. Aquí venimos a consagrarnos de nuevo a Vos.
Y vigilaremos constantemente ante vuestro tabernáculo - y ante él labraremos nuestra santificación sacerdotal.
Y con nuestro ejemplo, nuestra doctrina y nuestro sacrificio os formaremos una generación sacerdotal /de/ apóstoles que anuncien vuestro amor a las almas, y las acerquen alrededor de vuestro Corazón (para que se compadezcan de Vos).
Y velaremos los intereses de vuestra gloria en tantos campos abandonados por la indolencia de sus colonos.
Y haremos llamamiento a las almas todas para /que/ escuchen los silbidos de vuestra voz amorosa.
Y ensancharemos las fronteras de vuestro Reino en cualquier parte del mundo a donde queráis enviarnos.
Y soportaremos por amor vuestro todo el peso del calor y del día, y si para ello fuera necesario el sacrificio de nuestra vida.
Tales son nuestros deseos, Jesús, al repetir nuestra especial consagración a vuestro servicio - bendecidlos y concededles además la gracia /de/ que, cuando debemos repetirlos /se/ haya obtenido la anhelada bendición, que esperamos, de vuestro Vicario en la tierra, para de este modo repetirla con mas gozo, y durante los días con mas gozo de nuestro corazón.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 79
Valencia 98 - 12 Agosto
Mis amados cooperarios en el Corazón de Jesús Sacramentado: Otra vez el Señor nos ha concedido la gracia de reunirnos aquí, en esta casa nuestra, lugar de tantos acontecimientos, para fortificar los vínculos de nuestra santa confraternidad.
Otra vez me permite repetiros el saludo de los años anteriores - con Jesús - para el mismo objeto especial de gloria suya - en suma para ofrecerle unos mismos pensamientos, unos mismos afectos, unos mismos sacrificios de nuestro corazón.
Al dirigiros este saludo en los años anteriores, sobre /todo/ en aquellos primeros en que estábamos discutiendo y desarrollando nuestra reglamentación, os iba refiriendo los beneficios que el Señor estaba otorgando a nuestra naciente Obra, las vicisitudes y triunfos de esta nuestra débil Hermandad, agitada por los vientos, y os pedía un tributo de gracias al Corazón de Jesús, que así nos inundaba de consuelo y nos iba fortaleciendo.
Al repetiros, pues, este saludo, con mayor jubilo de mi corazón en esta especial, especialísima y significativa reunión, que tributo de gratitud os pediré? ¡Ah! No ya solo un cántico de acción de gracias, no un reconocimiento pasajero de nuestros corazones; sino algo más; un monumento permanente que atestigüe esta gratitud y este reconocimiento.
Porque ya lo sabéis; aquella semilla, idea de Unión sacerdotal, germinada a los pies de Jesús Sacramentado en solitario templo, aquel grano de mostaza plantado y puesto bajo la protección de la Virgen y de San José, en nuestra primera /y/ humilde consagración, allá en la silenciosa montaña del desierto de las Palmas; aquella pequeña obra aparecida sin pretensiones y sin el aparato, ni ruido que suele producir la aparición de otras Instituciones, casi imperceptible y tal vez desdeñada de las miradas del mundo, y solo comprendida por algunas almas de Dios y de intuición privilegiada, que se dignaron bendecirla, brotó luego, luego en lozano arbusto viéndose azotado por todos los vientos de las mas inverosímiles contradicciones, hasta que por parte de los príncipes del siglo, y se ve hoy casi árbol frondoso, y sus ramas se van extendiendo, y en ellas viene a poner el nido de su amor almas juveniles y sacerdotales de distinguido celo, deseosas de su santificación en medio de los mismos peligros del mundo; y de esperar es que, si somos fieles y correspondemos a nuestra dignidad sacerdotal y a los designios de Dios en nuestra especial vocación, de esperar es, digo, que a la sombra de este árbol nuestro se forme también la nueva generación sacerdotal, que el mundo de hoy necesita para que sea luchadora contra las huestes del Anticristo, cuyos días parecen anunciarse.
Somos de ayer, amados míos, os podría decir yo, como Tertuliano aunque en muy limitado sentido; somos de ayer, y estamos a punto de llenarlo todo en el santuario. Somos de ayer, y los prelados deponen sus recelos y nos bendicen y nos llaman y nos abren las puertas de sus seminarios y el hombre humilde de Operario resuena gratamente hasta en los oídos del Nuncio, Cardenales y hasta del Sumo Pontífice, que se complace en el fruto de nuestros trabajos; y Prelados /de/ países lejanos esperan nuestra cooperación para el remedio de sus Diócesis, faltas de personal, y siglos enteros están acechando con su mirada nuestra aparición desde los montes de nuestras antiguas Américas, en demanda de auxilio para aquellas almas necesitadas.
Pero ¡Ah! que esto es poco todavía para que comprendamos el deber de gratitud para con Jesús.
Sin ninguna previsión primera, contra toda esperanza o mas bien sin deseo alguno por lo inverosímil, atendido el carácter secular y libre de nuestra obra, que no debía desaparecer... ha merecido ser la primera de las instituciones de varones, que, a pesar de este carácter, ha sido elevada a la categoría de congregación religiosa, por el oráculo de la Santa Sede.
Y por ello, motivos hay para esperar si somos fieles, que pueda llegar a ser no solo un árbol que extienda sus ramas sobre las Diócesis de España y de América, sino como aquel árbol que vio San Juan junto al río de Dios, que daba fruto cada mes, y que sus hojas eran para la santidad de las gentes, en todos los climas, y en todas las circunstancias del porvenir.
Quid retribuam Domino? Qué le daremos al Señor?
Vamos a renovar nuestros servicios a la Hermandad; vamos a decirle a Jesús que le agradecemos la elección que ha hecho de nosotros para el Sacerdocio y para este Apostolado de su máxima gloria; a repetirle nuestros deseos de estudiar y empaparnos en los fines y en el espíritu de nuestra Institución. Pero no basta; hemos de ofrecerle el propósito de celebrar el recuerdo de este día; y de la última gracia del Sumo Pontífice con una manifestación, con el establecimiento de una fiesta, de un acto, que debemos practicar todos los años individual o colectivamente, en cualquier parte que nos encontremos. Que sirva este tributo como el altar que levanto Josué, al pasar el Jordán , para que cuando los que vengan después de nosotros y nos pregunten el origen podamos hacerles memoria de las misericordias todas del Señor, hasta el día que quiso solidar nuestra Hermandad.
Tales son los ofrecimientos que /vamos/ a presentar a Jesús sacramentado: Jesús mío aceptad nuestros deseos. Que queréis mas de nosotros. Os tenemos ofrecidos nuestros intereses materiales - hemos renunciado /al/ porvenir y aún al brillo de nuestra carrera, para así multiplicar mas fácilmente vuestros intereses. Vamos a renovar los propósitos de trabajar para formar los ministros de vuestro santuario, y vigilar los intereses de las parroquias todas por medio de ellos, con nuestra abnegación, con nuestros sacrificios y si es necesario aún con el sacrificio de nuestra vida. En cambio, Jesús mío, fortalecednos con la fortaleza del Espíritu Santo contra la inconstancia y contra nuestras debilidades, haciéndonos dóciles a vuestras inspiraciones - alejadnos de los peligros y desterrad de la Obra todo lo que pueda contristar al espíritu divino y desviar las gracias sobre ella.
Multiplicad nuestros esfuerzos para que podamos en otra reunión análoga presentaros realizada alguna otra obra de reparación a vuestro Corazón sacramentado /y/ para que unidos en caridad con Vos y con nosotros podamos extender el Reino de vuestro amor en las Diócesis que queráis confiar a nuestros cuidados.
Así lo esperamos merecer de vuestro amantísimo corazón.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 80
Fervorín. 900.
Elías y Eliseo.
Beneficios de Dios. Tobías.
Barca. Salva nos, perimus.
Al dar término a nuestros ejercicios y a nuestras reuniones con la acostumbrada práctica de nuestra renovación de ofrecimiento y de votos, que idea podré sugeriros yo para preparar vuestro corazón, y que gracia podremos pedir a Jesús al despedirnos de esta reunión otra vez para dedicarnos a nuestras tareas?
Trasladaos con el pensamiento a aquel pasaje del libro 4.º de los Reyes, cuando /el/ profeta Elías debiendo separarse para siempre de su discípulo Eliseo, cuando Eliseo sabiendo que Dios iba a arrebatarle, su padre, /su/ maestro, le seguía y le acechaba continuamente.
Cuando debiendo arrebatar el Señor a Elías, sabedor de ello Eliseo no le dejaba un momento y caminando ambos hacía Galgala, Elías para desprenderse de él, le dijo: quédate aquí, porque he de pasar a Betel.
Eliseo sabiendo que quedaba solo, y destinado a detener el pueblo de Israel para que no cayese en las circunstancias que para esto se requería, le dijo: No te pido sino que venga tu espíritu doble.
Mis amados en el Señor. Vamos a separarnos de esta reunión y dedicarnos a nuestras tareas y ministerios, y en medio del mundo; en medio de combates y de prevenciones, agobios y aún de tribulaciones, y hemos de auxiliar a los chicos buenos, y hemos de propagar el Reinado de Cristo, en todos los campos que se nos ofrezcan, y esparcir el espíritu de reparación, y en el confesionario y en la palabra y con el ejemplo. Oh! Cómo no proponer, no separarnos, no dejar de nuestra vista a Jesús sacramentado? Vivit Deus, et vivit anima tua que no te dejare:
Para celar como él la gloria de Dios.
Le dijo, una sola cosa te pido, que venga sobre mí tu doble espíritu.
Mas si al ser arrebatado me vieses...
Oh! Como poder separarnos ni un momento de la compañía y de la presencia de Jesús sacramentado? Cómo no temer separarnos, como Eliseo, de la compañía de nuestro guía de Israel, Jesús sacramentado? Cómo poderle perder de vista? y cuando las pasiones nos agiten y las ocupaciones nos estorben y quieran distraernos como aquellos hijos de los profetas, dejadme estar, callad; y cuando las fatigas nos estorben y las impaciencias y las tristezas nos amarguen, vivit Dominus: Oh! Jesús no nos dejará y a voz acudirá.
Si así lo hacéis, quid vis ut faciam tibi.
Y nosotros le indicaremos lo que necesitamos el espíritu doble la propia santificación sacerdotal, y de celo y por la santificación de los demás.
Si, divino Jesús sacramentado. Veni super nos spiritum duplex tu amor y tu celo.
Guiad nuestros pasos en los caminos de nuestra vida aislada e individual.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 81
Ejercicios 1902
Fervorín 11 Agosto
Mis amados cooperarios en el Corazón de Jesús Sacramentado: Qué idea os ofreceré yo para renovar con más afecto nuestro ofrecimiento al servicio de Jesús? Recordad aquí aquella tierna e interesante escena del libro de Tobías; cuando estando por terminar los siete días de fiesta; de alborozo y alegría; con que se celebraba en aquella casa la vuelta del joven y la curación del viejo Tobías, se separaron estos y encerrándose en una habitación; dijo el anciano a su hijo: es hora ya de pensar en la paga que debemos dar a este noble y misterioso acompañante. Y contestándole el joven le dice: Quam mercedem dabimus ei? Padre mío; qué merced y que paga le daremos? Él me ha conduciudo y ha devuelto sano en los desconocidos e inseguros caminos que hemos andado. Ha cobrado los talentos de Gabelo. Me ha dado la esposa hija de este y con ella todos sus bienes. Me libró de la voracidad del pez. A ti te ha devuelto la vista; perdida tantos años.
Pero si te parece; Padre mío, podemos ofrecerle medietatem omnium la mitad de lo que hemos traído.
Y cuando al llamar a aquel aparte, le suplicaron que se dignara aceptar la mitad de los bienes que habían traído, (les dice): Benedicite Deum coeli et coram omnibus viventibus confitemini ei; quia fecit vobiscum misericordiam suam. Porque __________
__________ ____________ el secreto del Rey ___________ _____________ pero es honoroso revelar las obras de Dios.
Y cuando al descubrirles en pocas palabras y descorrerles la cortina que había ocultado aquellas maravillas, y deslumbrados por la brillante desaparición del Arcángel, postrados en tierra; bendijeron al Señor por espacio de tres horas; pasadas en éxtasis de gratitud.
Mis amados en el Señor: Al dar una mirada a las misericordias del Señor, verificadas sobre cada uno de nosotros, y sobre la Obra a que nos hemos consagrado, y en cuyo servicio deseamos continuar, quam mercedem dabimus ei?
Él nos dio la gracia dela vocación sacerdotal, tan inmerecida por parte nuestra _____ y nos guardó en los caminos de ella, a pesar de nuestras infidelidades, y mientras tantos otros mejores que nosotros sucumbían; o arrastrados por el peligro y las ocasiones, o arrebatados por la muerte. ___________________ y nos ha libertado de la voracidad del demonio y de las agitadas olas del mundo, y nos ha dado instintos de mayor satisfacción sacerdotal en medio de él, y para obtener lo mejor, nos ha colocado dentro de la Obra dedicada al fomento de los intereses de su máxima gloria ______ y ha llenado a esta de todos los vienes; y ha merecido las bendiciones paternales y particulares del Sumo Pontífice ________ y el afecto del Episcopado y despertado la esperanza del remedio en las deficiencias del clero español ______ y de las Parroquias, y ha excitado las efusiones de cariño de las almas distinguidas por la intuición de su fe _______ y la esta librando de las contradicciones del infierno, suscitadas por los miembros envidiosos de nuestra propia clase, que quisieran entorpecer su marcha y esta ensanchando las fronteras de la gloria de Cristo por medio de sus operaciones y esta señalada, al parecer, por la mano de su Providencia, a llenar las Catedrales de dignos prebendados y a los Seminarios de distinguido profesorado y por la restauración de los estudios eclesiásticos en España, todos ellos fruto exclusivo y particular de los servicios de todos nosotros.
Y el Señor nos permite reunir en estas asambleas, para reanudar las horas de nuestras fraternidad, y fortificarnos en las protestas de nuestro servicio.
Quam mercedem dabimus ei?
Y el Ángel del gran consejo, el Corazón de Jesús Sacramentado, fuente y conducto a la vez de estos favores, nos repite cómo allá a Tobías: Benedicite Deum coeli et coram omnibus viventibus confitemini ei et narrate omnia mirabilia ejus. Basta que le confeséis y honréis delante de todas las gentes con vuestra palabra; con vuestro ejemplo y con vuestras obras. Basta que contéis a grandes y pequeños y a las almas todas sus bondades para atraerlas a la gratitud y a la confianza en sus misericordias. Basta que vengáis a repetirme con frecuencia ante mi tabernáculo los sentimientos de vuestra gratitud y vuestras continuas oraciones.
¡Oh! Si eso solo pedís; oh Jesús Sacramentado! Aquí venimos a ofreceros, vida y corazón y venimos a renovaros los propósitos de nuestros esfuerzos, para nuestra constante santificación en medio de los peligros y de las luchas contra nuestros enemigos y a ofreceros las fatigas de nuestro ministerio; en bien de la juventud sacerdotal y de las almas todas, a las cuales contaremos vuestras bondades y las reuniremos alrededor de vuestro Corazón sacramentado. Y con ellas ofreceremos un tributo de alabanza, y de amor, de gratitud y de reparación y de acción de gracias por todos vuestros beneficios; y sea ese tributo prenda de nuevas gracias, que esperamos alcanzar para nosotros y para la Obra de vuestro amantísimo Corazón.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 82
Mis amados Cooperarios en el C. de Jesús Sacramentado
Solo una palabra para preparar y renovar nuestro espíritu a nuestra consagración a Jesús, en la obra de su máxima gloria.
En el libro 3.º de los Reyes que leíamos hace poco en el rezo divino oímos aquellas tribulaciones del profeta Elías en los días de la infame Jezabel.
El estaba viendo el abandono del culto del verdadero Dios por gran parte de la masa general de su pueblo.
El contemplaba con grande amargura como iban desapareciendo los profetas del Señor por la mano cruel de Jezabel, hasta que casi quedar solo y a los otros profetas malos cooperar a esta disposición del pueblo y a abrumado por tanta desolación y asustado, se marcho sin norte fijo hacia el desierto donde le conducía su angustia corriendo durante _______ todo el camino de un día y rendido por la fatiga se sentó bajo un junípero y enviando quejas amargas al Señor, le dice tolle animam pues no soy yo mejor que mis padres, y rendido por la fatiga se durmió. - Pero un ángel le toco y le dijo toma y come y viendo un pan subcinericio y un vaso de agua comió y pudo caminar cuarenta días y cuarenta noches hasta el monte de Dios - Horeb, y se escondió, guarecido en una cueva.
Pero el Señor no le quería en aquel desierto y soledad.
Pero el ángel de Dios le dijo - Que haces Elías, y el respondió - Zelo zelatus sum. He celado por el Dios de los ejércitos porque abandonaron tu pacto los hijos de Israel, han disipado tus altares y han desparecido tus profetas hasta quedar casi yo solo.
Baja pues, y ve a ungir a Jehú rey de Israel, a Mezahol rey de Siria y uno de ellos vengará los crímenes de la casa de Jezabel y /el otro/ _______ y reunirás profetas y tomarás en el camino a Eliseo, y así lo hizo el profeta y reúne otros profetas y será el primero Eliseo.
Así amados en el Señor nos llamo al santuario para ser uno de los ungidos del Dios de los ejércitos y profetas suyos, veíamos con dolor las defecciones de muchas almas, - las necesidades de muchos pueblos - tal vez abandonada la mies de ellos en algunas regiones hasta por la indolencia de sus propios profetas, es mas expuestos en muchas regiones, y el Señor nos dijo en el fondo de nuestro corazón - Quid agis? y le dijimos con la humildad de nuestro espíritu - Oh, Señor yo quiero zelar por la gloria del Dios de los ejércitos, pero la impiedad ha asestado sus tiros contra la Iglesia y quiere disipar las piedras del santuario y las sectas se proponen acabar con todas las vocaciones religiosas y cegar las fuentes de las vocaciones eclesiásticas - y apartar a las masas de nuestro pueblo del culto del verdadero Dios y borrar su nombre de la faz de la tierra - Descende - y el Señor nos dice: bajad y ungid nuevos ministros, almas verdaderamente sacerdotales - y ellas restauraran los altares de Dios y combatirán las maquinaciones de la impiedad - y atenderán a los campos que les tengo destinados y florecerá la piedad y se extenderá el amor hacia Dios y hacia Jesucristo.
Y a esto nos ofrecimos y estos nuestros propósitos vamos a ofrecer, a repetir ante el Corazón de Jesús y el espera lo sellaremos con nuestros alientos - que Él los acepte y nos dé fuerzas para cumplirlo y gracia para realizarlo, y fortalecidos con el alimento de la oración y de la perseverancia y de las devoción y de la pía reparación a su Corazón Sacramentado, alimento mas poderoso y eficaz que el que se ofreció al Profeta, podamos subir a la montaña de nuestra propia santificación y después de condolernos de las necesidades de la Iglesia y de las almas, nos lanzaremos a cumplir la misión que el Señor quiere confiarnos, recoger los frutos que nos tienes prometidos. Así sea.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 83
Valencia 907
Mis hermanos en el Señor: Otra vez el Señor nos permite reunir/nos/ para renovarle aquí, y en esta casa de San José los afectos y los propósitos de nuestra primera Consagración.
Una vez mas el Señor parece querer complacerse y aceptar los frutos de nuestra labor al llenarnos de bendiciones y ensanchando los campos de nuestros ministerios, en medio de los trabajos y sudores de nuestro apostolado.
Una vez más, pues, también un tributo de gratitud, acción de gracias, nos vemos precisados a rendirle a sus pies.
Cuando por vez primera nos consagramos a él allá en la montaña del desierto de las Palmas, los que debían seguirnos fue por haber querido responder al llamamiento y al acento de su voz, cuando en el último tercio del siglo 19 nos exponía /y/ repetía por conducto de nuestros Prelados las necesidades de España y aún del mundo; y nos repetía cómo hallar junto al pozo de Samaría; Messis quidem multa - y nos presentaba, como entonces, los campos llenos de mieses, y nos alentaba asegurándonos que no solo los que segaban, sino los que ponían semilla.
Y esto mismo nos fue repitiendo a nosotros y a todos los que han sabido escuchar esta voz, al renovar en los años posteriores, generalmente en esta casa, nuestros propósitos.
O por efecto de aquella consagración nuestra, brotaron las vocaciones en los campos que la Providencia nos señalo, y dimos a varias Diócesis numerosos levitas en los varios campos, villas y jardines de la Iglesia.
Pues, amados míos, el mismo llamamiento, nos está dirigiendo aún el Señor: Messis quidem multa.
A medida que pasan los días y se extiende nuestra Obra, nuevos horizontes aparecen ante nuestros ojos, y en ellos nuevos campos necesitados, y que reclaman, de un modo especial nuestra labor. Y en las regiones, estériles rancherías de la América, aparte de las vocaciones, aquellas almas tienen hambre de culto, de amor y reparación; y las almas piden culto en los aciagos días y crímenes del mundo; y son pocos Operarios - y no abundan los que quieran promoverlo.
Más aún.
Y aún en el primitivo campo, objeto de las vocaciones eclesiásticas y religiosas, pudo pronto el divino salvador dejar oír su voz fuerte a ciertos oídos. - Messis multa - Habíamos producido una exhuberancia.
La impiedad descarada quiere cegar las fuentes de vocaciones _________ . Por efecto de esta atmósfera de persecución antirreligiosa va decreciendo sobre todo las religiosas y los Padres se lamentan, y eso que están predicando de modo que no hubiese sido esa abundante semilla de estos años.
Y si sigue ____________.
No se lo que viviréis - pero por pocos años que viváis - veréis un paréntesis - y _______
No es extraño, pues, que os diga que el Corazón de Jesús os quiere repetir - Messis multa - Preparaos.
Quem mittam et quis ibit nobis?
Retrocederemos ante las fatigas y sacrificios que nuestra vocación nos impone?
Desoiremos la invitación de Jesús?
¡Oh! No, dulcísimo Corazón de Jesús Sacramentado. Hoy mas que nunca estamos resueltos a cualesquiera /de/ los ministerios de vuestra máxima gloria, que nos queráis confiar en cualquier parte del mundo que sea.
Y redoblaremos nuestros esfuerzos para formar un sacerdocio santo que pueda ser una muralla contra las embestidas de la impiedad que nos amenaza y amenaza a vuestra Iglesia Santa.
Y extenderemos el reinado de vuestro amor eucarístico en las almas fieles, para que detengan el brazo de vuestra justicia irritada, lluevan gracias de bendición sobre la tierra - y expíen los pecados del mundo.
Aceptad, Jesús mío, estos propósitos, hacedlos fructificar, y podamos reunirnos otra vez y presentaros los frutos de nuestro trabajo y de nuestros desvelos, que consuelen vuestro amantísimo Corazón.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 84
Valencia 97
Mis amados Cooperarios: en el Corazón sacramentado: Que idea os sugeriré yo para preparar mejor nuestro ánimo y nuestro corazón al acto de nuestra ofrenda espiritual, de...
Escritos I, vol. 2.º, doc. 85
Mis amados Cooperarios en el Señor: Que idea os recordare, propondré, para preparar mejor vuestro corazón a la consagración que vais a hacer de vosotros mismos a Jesús Sacramentado, o la renovación de ellos, para dedicaros a continuar el cultivo de sus mas caros intereses, y nos sea así mas meritoria? Trasladaos con el pensamiento a aquel tierno pasaje del libro de los Jueces.
Y aquel pueblo, y aquellos varones de Israel, conmovidos al recuerdo de aquellos beneficios y al oír aquella humillante propuesta exclamaron con aflicción y con sollozos: Absit a nobis... no queremos servir mas que al Señor, pues Él es nuestro Dios.
No toméis a mal, amados míos, que yo haya querido tomar en mi boca estas palabras de Josué. Ya se que vuestra resolución esta hecha y que vuestros deseos son de consagraros unos, y continuar sin descanso /otros/ en los de su máxima gloria.
Pero el Señor quiere recordarnos hoy sus beneficios y sus misericordias sobre cada uno de nosotros, y de nuestro pequeño Israel sobre este pusillus grex, mínima Obra de su predilección. El Señor nos llamo y entresaco y nos condujo por desiertos peligros y tribulaciones
Dignidades sin dependencia _________ ______________________ y en ese campo se _________ a nuestra vista la juventud _________________
Que digo? Si nos ha puesto ya en posesión.
¡Ah! no. No es preciso que nos diga: Eligite cui servire debeatis.
Cuando Josué, después de haber distribuido la tierra de Canaan a las tribus, anciano ya, reunió a todo Israel en Siquem, y llamó a los ancianos y príncipes y jueces y maestros, los cuales se pusieron en la presencia de Dios, y les dijo así: Esto dice el Señor: - A la otra parte del río habitaron vuestros Padres desde el principio - Yo soy el que saque a vuestro Padre Abraán de la Mesopotamia, para que no sirviese a dioses extraños - Yo soy el que os saque a vosotros de la esclavitud en que gemíais en Egipto - y los hice pasar el mar Rojo sin que os anegarais en sus aguas - te acuerdas, ¡oh! Israel? Y os conduje y visteis caer ante vuestros ojos las murallas de Jerico, y os he introducido en esta tierra que no trabajasteis, y /en/ estas ciudades que no edificasteis, para que habitaseis en ellas, y /en/ esos olivares que no plantasteis.
Ahora pues, ¡oh Israel! temed a Dios y servidle corde perfecto et verissimo, y quitad de entre vosotros los dioses, a quienes sirvieron vuestros Padres en las Mesopotamia y en Egipto - y servid al Señor.
Mas si no os parece bien servid al Señor, Eligite hodie, cui servire potissime debeatis. A los dioses a quienes sirvieron vuestros Padres en la Mesopotamia, o sino a los dioses de los Amorreos, cuya tierra habitáis ya.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 86
Mis amados Cohermanos en el Señor e hijos en el Corazón de Jesús
Al tener /y/ querer ofrecer al Señor la renovación de nuestros propósitos y de nuestros votos respectivamente, qué idea podré sugeriros que prepare nuestro espíritu y los haga más gratos a su Corazón?
Trasladaos con el pensamiento a aquella escena que tenía lugar en una pequeña estancia de una casa de Nínive, donde el Joven Tobías, como escurriéndose de la compañía del Arcángel S. Rafael, llamó a su hijo, y con la efusión de su cariño que rebosaba gratitud le decía: - Quid poterimus dare? Y el hijo: Pater mi
Porque no lo ignoras
Y cuando al ofrecer – Benedicite
Ahora bien, amados míos, . El Señor nos ha permitido reunir aquí otra vez, en esta silenciosa estancia, en esta casa de tantos recuerdos
Aquí hemos meditado.
Y hemos podido contemplar las misericordias de Dios – sobre nosotros y sobre la Obra.
Nos ha entresacado entre millares de más aptitud para el Sacerdocio.
Nos ha llamado para trabajar en medio del mundo, en las tareas sacerdotales; en el mismo estado sacerdotal secular, sin necesidad de dejarlo, a esta arca y obra de su máxima gloria, sin la necesidad y ni las estrecheces de una vida regular, que hubiera intimidado nuestra pusilanimidad.
Nos ha abierto en ella vastos campos a nuestro celo – y nos ha conducido y redimido.
Ha allanado las dificultades /y/ las angustias que se oponían a nuestro paso – Han caído a su vista los muros que imposibilitaban la entrada en los Seminarios, tantos años necesitados, al celo /y/ a los Institutos religiosos (o manos de Instituciones celosas), por añejas preocupaciones.
Nos ha abierto horizontes nuevos.
Ha hecho desaparecer la montaña que separaba a la juventud eclesiástica de España de los centros científicos de Roma, que era el deseo y el objeto de los largos Pontificados, que se habían esforzado en conseguirlo, sin poderlo lograr – y que ha de ser, si Dios la bendice la restauración científica y aun disciplinar del Clero español que necesita hoy nuestra España.
Va /a/ abrirnos el segundo campo, tan deseado y por nuestras aspiraciones – la reparación y expiación a su Corazón Sacramentado, a fin de hacer converger hacia /Él/ el sentimiento herido y lastimado de tantos corazones que anhelan la paz y el reinado de Jesús – en las lucha actuales, que parecen preocursoras de últimos tiempos – en que ha de faltar la Hostia y el Sacrificio.
Y haré brotar la juventud, ansiosa de trabajar en el campo de su máxima gloria, en bien de la juventud, llave de todos los demás intereses de Jesús.
La ha conducido por caminos peligrosos – y la ha librado de la voracidad del pez, de crisis inverosímiles.
Qué le podremos, pues, dar a este Ángel del gran consejo, a ese Corazón de Jesús Sacramentado, que así nos ha bendecido?
¡Oh si pudiéramos ofrecerle medietatem, /y/ darle medietatem
Ya que no... al menos... Benedicite Deum Coeli
Nuestros propósitos de santificación
Nuestros deseos de fidelidad a las prescripciones que nos hemos impuesto.
Ya que no podemos ofrecer el sacrificio de nuestra vida – al menos nuestros trabajos – el descanso – el sufrimiento inherente al cultivo de nuestros campos, al soportamientos de todas las humillaciones que el Señor /quiera/ permitirnos en el celo de nuestros ministerios _______________ a los dolores insistentes... a.... si... ________________ a los gemidos de nuestras continuas oraciones, si queremos engendrar para Jesús almas que le amen.
Si con estos sentimientos acompañamos – el Señor los aceptará, y serán prenda de nuevas gracias.
Pedidle por España, que destruya la impiedad.
Pedidle para que el año que viene podamos ofrecerle ya el homenaje que tenemos prometido, por haber aprobado nuestra Institución cual es el levantamiento del Templo.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 87
Valencia
Mis hermanos en el Señor /Qué idea sugeriré para renovar con más afecto vuestro ofrecimiento al servicio de Jesús? Trasladaos con el pensamiento a aquella escena tierna del Libro de Tobías, cuando en medio del gozo, que recuerda aquella casa por siete días, por la vuelta de su hijo joven y la curación del viejo Tobías, estaban los dos reunidos en una estancia separada y llenos de gratitud padre e hijo, dijo el anciano/ - Es hora ya de pensar la paga que hemos de dar a este hombre acompañante – Y contestando el joven le dice: Quam mercedem dabimus ei? – Me reduxit.
Y cuando al llamarle aparte le replicaron que se dignase aceptar la mitad de lo que habían traído, les dijo: - Benedicite Deum coeli et coram amnibus viventibus confitemini ei, quia fecit vobiscum misericordiam suam, y desapareciendo, postrados en tierra como en éxtasis profundo.
Mis amados en el Señor – Al dar una mirada – El ángel de las misericordias de Dios sobre cada uno de nosotros, y sobre la Obra a que nos hemos consagrado, quem mercedem dabimus ei? Él nos dio la gracia de la vocación sacerdotal inmerecida, y nos guardó en los caminos de ella, a pesar de nuestras infidelidades, mientras tantos mejores que nosotros sucumbían o arrastrados por las ocasiones o arrebatados por la muerte, nos ha librado de la voracidad del mundo y de los peligros del mar del mundo, y nos condujo sanos a él, y como señal de sus afectos y para su mayor participación, nos ha colocado en el seno de la Obra de la máxima gloria y nos ha conducido por los caminos áridos espinosos de nuestras continuas contradiciones, y nos ha llenado de todos y nos ha merecido, los bienes – y ha hecho caer sobre ella las bendiciones del Pontífice – y el afecto del Episcopado – y la efusión /de/ amor de la almas distinguidas – y ha excitado la esperanza de las Parroquias – y el remedio en las diferencias del clero, y ha extendido las fronteras de sus operaciones para los intereses de la gloria de Cristo (y ha escapado por hoy de las persecuciones de que son objeto otras Instituciones) y de la contradición del infierno, por medio de tantos instrumentos de nuestra propia clase que la ardían y la quieren entorpecer – y nos permite reunirnos en santa asamblea, para reanudar los lazos de nuestra fraternidad – y las protestas de nuestro servicio – y está destinada a llenar las catedrales de prebendas, los seminarios de Profesores (del restablecimiento) fruto exclusivamente para la reformación de ella, de los estudios eclesiásticos de España.
Quam mercedem dabimus?
Y el Ángel del gran consejo, el Corazón de Jesús Sacramentado, fuente y conducto de estos favores, nos repite como allí a Tobías: - Confitemini Domini, et narrate omnibus misericordia ejus.
Hasta que le confeséis y honréis delante de todas las gentes con vuestra palabra vuestro ejemplo, con vuestras obras. – y contéis a las almas sus bondades y sus maravillas, para atraerlas a la gratitud y confeséis sus misericordias – a grandes y pequeños y les enseñéis mis misericordias.
Hasta que vengáis a repetirme ante este mi Tabernáculo, con frecuencia, los sentimientos de vuestra gratitud.
Sí, oh, Jesús mío Sacramentado! Aquí venimos a ofreceros, no la mitad de lo que nos habéis dado, sino toda nuestra alma, nuestra vida y nuestro corazón, y a renovaros los propósitos de nuestros esfuerzos, para nuestra constante santificación en medio de la lucha contra nuestros enemigos – y las fatigas continuas de nuestros ministerios en bien de la juventud sacerdotal y de las almas todas, a las cuales contaremos vuestras bondades, y las reuniremos al rededor de vuestro Corazón Sacramentado, para que de día y de noche os ofrezcan paguen por ellas y por nosotros un tributo continuo de alabanza, amor y gratitud por todos vuestros beneficios, y sea este tributo prenda de nuevas gracias que esperamos alcanzar de vuestro amantísimo Corazón.
Benedicite Deum coeli et coram omnibus viventibus confitemini ei, quia fecit vobiscum misericordiam suam.
Etenim Sacramentum Regis abscondere, bonum est; opera autem Dei revelare honorificum est. – Vos autem benedicite Deum et narrate omnia mirabilia ejus – et exurgentes narraverunt omnia mirabilia ejus.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 88
Mis amados en el Señor
Al tener que repetir en el día de hoy nuestra consagración – común – y siendo además el recuerdo y aniversario oficial de Reglamento de nuestra Institución, qué idea os sugeriré para que podamos celebrar con devoción este acto?
No puedo menos que recordaros aquel pasaje del Pentateuco – cuando los hijos de Israel, después de haber pasado el Jordán que se le abrió por el poder de Dios.
Mandó Josué que se extrajeran del fondo del río 12 grandes piedras, una por cada una de las tribus de Israel, y con ellas se levantase un Altar y se ofreciesen sacrificios – para que /cuando/ sus hijos y descendientes preguntasen qué significaba aquel altar, les dijeran las bendiciones y misericordias de Dios – y que aquellas piedras recordaban la gratitud a que estaban obligados.
Hace 5 años que allá, en la montaña del desierto – en aquel ____________ empapado de aroma de la penitencia y de la santidad – y destinado por Dios desde la eternidad para nuestra consagración, bajo el manto de la Virgen – y de la mirada de la gran reparadora de Jesús, Sta. Teresa
Después de haber pasado ríos de dudas – de angustias – de contradicciones amargas e indecibles – pudimos consagrarnos al Señor; y qué significaba aquella consagración?
¡Ah! Había resonado en nuestros oídos, con fuerza mayor, la voz de Jesús, tierna lamentación, que nos decía: Ignem veni mittere in terram –
Y sin embargo la veo fría – fría, con tantas injurias y tantos pecados – fría, por tan pocos reparadores de mi amor – estéril por tanta falta de operarios – y abandonados mis intereses por Sacerdotes tan poco dignos – y
¡Ah! Habíamos oído la voz del Señor angustiado y sentíamos que nos llamaba y nos señalaba tantos campos de su gloria abandonados – tanta mies desprovista de operarios – tantos operarios menos dignos, abandonados los intereses de Dios en la Parroquia – y tanta falta de reparación, y tantos apóstoles, que desfallecen sin ayudas, en las lejanas regiones, y condolidos a ese grito nos ofrecimos a suplicar y pedir al Señor de la mies para mandar trabajadores.
Y el señor escuchó nuestra consagración – y hoy cenebramos este recuerdo.
No es justo, pues, que levantemos hoy un altar aquí, altar de nuestros corazones – no es justo que celebremos perpetuamente cada cinco años /de los/ años la memoria de este acontecimiento, para que, cuando los que vengan nos pregunten digamos
Porque el Señor, al celebrarlo, nos dice: - Como nos ha dejado pasar este río de contradicciones – y como está y dale y va a dar estos Colegios, que sin ningún mérito nuestro poseemos, y estos hijos que no hemos plantado, sino que nos ha enviado el Señor – y estas satisfacciones que disfrutamos, y estos méritos que adquirimos, y el aprecio del clero que va en aumento y estos campos y ciudades de Jericó, cuyas murallas van cayendo para ser nuestras.
Justo es, repito, que levantemos un altar y que celebremos esta fecha que nos recuerde este acontecimiento.
No; no debo preguntaros, amados míos, con Josué a los hijos de Israel, - Si queréis repetir vuestra elección de Dios – porque todos la anheláis. Mejor – mejor – al repetir nuestros votos, debemos exclamar como David, en su salmo – Quid retribuam Domino reddam –
(Y hoy vamos _______________ tributo)
Dirupisti vincula mea – Sacrificabo hostiam laudis et nomen Domini invocabo – y
Poseídos de estos sentimientos repitamos nuestros votos.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 89
Mis hermanos en el Señor: Qué debía pasar, cuales debían ser las emociones del Corazón de Jesús en aquel día, en que reunidos algunos discípulos junto al mar de ... dirigía a Pedro de un modo repentino. Petre, diligis me? Pedro, me amas? – Y al contestarle Pedro resueltamente, Señor, tú sabes que te amo. Pues si es así, apacienta mis corderos. Pero sí que me amas, Pedro? ¡Oh! Señor, tú lo sabes que te amo – Pues apacienta mis corderos – Pero es verdadero ese amor? Y contristado Pedro, le contestó: Tú lo sabes todo, Señor, y sabes que te amo. Pues apacienta no sólo mis corderos, sino mis ovejas.
Qué debía pasar, repito, en el Corazón de Jesús en momentos de esta escena interesante?
¡Ah! Acababa de ... la pesca.
Era después de la Resurrección. Era de las últimas apariciones. Debía subirse al cielo /a/ formar su rebaño – Les había anunciado los haría pescadores de hombres. Dejaba fundada la Iglesia que debía recibir pronto las efusiones del Espíritu Santo.
Y se le ofrecían en el campo de esta Iglesia tantas ovejas sin pastor, tantos corderos sin pastor, tantas almas extraviadas, tantas mieses sin operarios; y quiere comunicar el deseo que le consume de buscar almas amantes, a quienes confiar estos corderos y estas ovejas de su corazón; y sabe que sólo el amor hacia Él dará constancia en medio de las fatigas que causará el estado de estas ovejas y de estos corderos.
Por esto, sólo le exige esta condición indispensable: Me amas? Si es así y quieres probarlo cuida y apacienta mis corderos y mis ovejas.
En estos días de Ejercicios, sobre /todo/ en las meditaciones de sus ejemplos de vida apostólica y en su pasión _____________ al recordar sus beneficios, la elección que ha hecho de nosotros para el Sacerdocio al que por amor nos consagramos, nos ha preguntado en el fondo de nuestro corazón, y le hemos dicho: ¡Oh! Señor, sí que os amamos, o al menos queremos amaros.
Si me amáis, si es sincero vuestro amor, cuidad mis corderos, tened celo por las almas.
Y ante estos afectos Él ve tantas almas redimidas con su Sangre, y como allá en los llanos de ... les pedía que rogasen al Señor de la mies que enviase operarios a su mies – y la daba.
Ve en el mundo tantos lobos sectarios, tantos corderos suyos expuestos a la voracidad de los lobos, lobos que ______________
Tantas ovejas flacas y sin leche para apacentar sus corderos
Ve que esos lobos sectarios
Ve tantas almas en la ignorancia
Tantas parroquia semi-abandonadas por el descuido de sus pastores.
Ve tantas almas al borde del precipicio.
Y nos pregunta en este momento, desde el santo Tabernáculo: Ámame: me amáis?
Pues si me amáis, y es verdadero el amor que /con/ estos me habéis protestado, apacentad mis corderos, todas las Diócesis de España, de Portugal, de América son vuestro campo; cuidad de mis intereses y los intereses de las almas.
Y si es verdadero vuestro amor, cuidad sobre todo de los que han de ser ovejas mías, para que alimenten a la vez a mis corderos y multipliquen mi gloria, que quizás tengáis que preparar el ejército sacerdotal que sea destinado a oponerse al Anti-Cristo.
Diligis me?
Sí ¡Oh! Jesús mío. Vos sabéis que os amamos; y porque os amamos nos hemos consagrado a los intereses de vuestra máxima gloria – Porque os amamos queremos sacrificar nuestra posición, nuestro bienestar, porvenir, en la humildad de nuestros ministerios, en cualquier parte del mundo nos interesaremos por el bien de la juventud.
Porque os amamos repararemos las penas de vuestro Corazón, con nuestra asidua compañía, y rodearemos de almas amantes vuestro solitario tabernáculo.
Porque os amamos, queremos continuar en el lazo de caridad fraternal y mutua edificación sacerdotal en medio del mundo, y multiplicar así los intereses de vuestra gloria.
Aceptad, Jesús mío, estos propósitos, que vamos a sellar ante Vos con la renovación de nuestra consagración a vuestro servicio y a la obediencia de esta Hermandad, Obra de vuestro Corazón y os pedimos las bendigáis para que sean fructuosos para nosotros y para el bien de todas las almas que queráis confiarnos y podamos recoger los frutos de nuestra Consagración.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 90
Valencia
Mis hermanos en el Señor. Al renovar nuestra consagración a la Obra de la máxima gloria del Corazón de Jesús unos y otros al hacer un voto trienal, _____ y otro mi primera consagración como aspirante ____________ . Y para hacerlo con más fervor qué os dire?, trasladaos con el pensamiento a aquel acto en que el Dios de Israel veía las decepciones de su pueblo querido
Veía que unos inclinaban su cerviz al yugo tirano de Baal
Otros olvidaban su ley
Otros olvidaban sus beneficios
Pocos, muy pocos le eran fieles
Y el Señor quería enviar su voz de amenaza, pero amenaza de amor a aquellas almas ____ y exclamaba cómo apesadumbrado: Quem mittam, et quis ibit nobis?
Y el profeta Jeremías, que era el que contemplaba en visión esta actitud y este deseo del Señor, respondió conmovido: Ecce ego, mitte me, aquí me tienes, Señor, enviadme a mí.
Pero en seguida, al pensar en lo que él era, en su insificiencia, ¡Ay! Señor: Ecce nescio loqui, quia puer ego sum.
Y el Señor, con el deseo de que no desviara sus encargos, y cumpliese sus deseos, le dice: Noli dicere _________ quia ad omnia quae mittam ibis _____ et quaecumque dixero tibi, loqueris. No quieras decir que eres niño.
Et ne formides quia ego tecum sum ut eruam et liberem te.
El divino Salvador, Cristo Jesús está dando, desde el santo tabernáculo, una mirada a su mundo redimido con su sangre.
Y ve tantas regiones en donde no reina, ni es conocido todavía.
Y ve tantos campos abandonados por falta de cultivo verdadero.
Y ve tantas parroquias áridas, por la indolencia de sus operarios.
Y ve tantos intereses suyos que se están perdiendo.
Y ve tantos corazones que esperan el fomento de la piedad.
Y desea que se envíen operarios para esas copiosas mieses y no hay quien los procure _____ y con la aflicción de su corazón nos dice: Quem mittam, et quis ibit nobis?
Y hoy vamos a repetirle ____ Ecce ego, aquí nos tenéis, Señor, Y venimos a reparar los muros de Sión, y las ruinas de tanta gloria vuestra.
Y queremos ser Operarios especiales de vuestra viña benditísima.
Y venimos a ser el apoyo del sacerdocio y Párrocos universales de todas las almas del mundo.
Más ¡ay! Señor. Ya lo ves Quia puer ego sum y somos pequeños y pocos y no sabemos hablar y no tenemos influencia ni prestigio y no somos conocidos y
Pero ¡ay! Noli dicere
Porque Ego tecum sum, et ad omnia quae mittam, ibis e iréis a todos los campos.
Al renovar, pues, nuestra consagración hagamos con generosidad entregándonos con gratitud con fervor y el Señor hará facundos nuestros trabajos y multiplicará opera manuum nostrarum y venientes portantes manipulos suos.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 91
Mis amados en el Corazón de Jesús Sacramentado: Al dar a término nuestros anuales Ejercicios comunes, con la acostumbrada práctica de nuestra consagración, renovación de propósitos y de votos; qué idea podré sugeriros para preparar nuestros corazones, y qué gracia podremos pedir a Jesús, que nos acompañe a todos al separarnos, despedirnos para volver a nuestras tareas?
Trasladaos con el pensamiento a aquel pasaje del libro de los Reyes, cuando próximo el Profeta Elías a ser arrebatado al cielo, y sabedor de ello su predilecto discípulo Eliseo, no le dejaba éste un momento para cogerse a él y no perderle, y le acechaba continuamente, y he aquí que caminando los dos juntos, al llegar a Gálgala, salieron los hijos de los profetas y le dijeron al oído a Eliseo: ¿sabes que tú... te ...? Y Eliseo contestó: silete; callad, callad, lo sé y queriendo desprenderse Elías de Eliseo, le dijo: quédate aquí, porque yo debo pasar a Betel; y sollozando Eliseo le contestó: vivit Deus et vivit anima mea, quia non dimittam te...; y llegaron a Betel, y salieron los hijos de los Profetas, y le decían a Eliseo: sabes que tu Señor ... __________________________ _________________ y Eliseo los apartaba y le decía: dejadme estar; callad, callad, ya lo sé; y Elías le repitió: quédate, porque he de pasar el Jordán. ¡Oh! No. Vivit Deus, et vivit anima tua, quia derelinquam te; y llegados al Jordán, separó Elías las aguas con su capa, y Eliseo le siguió, mientras los otros hijos de los Profetas se quedaron a esta parte del Jordán; y al hallarse allí sólo, y conmovido Elías ante la constancia de su amado Eliseo, le dijo al fin: Voy a separarme de ti; qué gracia queréis? Quid vis ut faciam tibi? Y Eliseo comprendiendo que él quedaba sobre la tierra para ser continuador de la misión de Elías, de celo de la gloria de Dios, y de regir aquel pueblo (de dura cerviz) que él _______________ para que no cayera en la idolatría, y oponerse a las maquinaciones de Acab, y las circunstancias todas que para ello requerían, le dijo: Padre mío, no te pido otra cosa, sino que pase a mí tu doble espíritu. Rem dificilem postulasti _____; con todo, si al ser arrebatado me vieras y me miraras, te será concedido lo que pies.
Mis amados en el Señor: Vamos a separarnos para dedicarnos otra vez a nuestras ocupaciones y tareas, en medio del mundo, y celar la gloria de Dios, y ensanchar el reino de Cristo en todos los campos que se nos ofrezcan, y hemos de animar a las almas buenas con nuestra palabra y con nuestro ejemplo, y enseñar el espíritu de amor, de celo y de reparación a los hijos de los Profetas, a la juventud destinada al Santuario, y aún al mismo Sacerdocio, y hemos de soportar el peso del calor y del día en multiplicadas ocupaciones, en la continua obra de nuestras manos. ¡Oh! Cómo no tener la posibilidad de separarnos, como Eliseo, de la presencia de nuestro guía de Israel, de nuestro Jesús Sacramentado? Cómo poderle perder de vista ni un momento? Cómo no proponer tener fija siempre en Él nuestra mirada?
Y cuando las pasiones nos agiten, y las excesivas ocupaciones quieran distraernos.
Al separarnos de este piadoso cenáculo en el cual hemos reparado las fuerzas de nuestro espíritu. ___________ cómo no protestar como Eliseo, no separarnos jamás de la presencia de nuestro Jesús, y mejor que aquel, de la presencia continua de nuestro Jesús Sacramentado? Cómo poderle perder de vista ni un momento? Cómo no proponer tener siempre fija en Él nuestra mirada?
Y cuando las pasiones vengan a agitarnos y las excesivas ocupaciones estorben y quieran distraernos, como aquellos hijos de los Profetas: Vivit Deus ...; no debemos dejar de mirar a Jesús y de andar. Y cuando las contradicciones de buenos, por cumplimiento de nuestros cargos y de nuestras obligaciones nos contristen, y las dificultades y apuros en el ejercicio de nuestros ministerios nos ejerciten la paciencia, Vivit Dominus. No debejos dejar a Jesús y a su tabernáculo debemos acudir.
Si así lo hacemos estemos seguros de escuchar a los oídos de nuestra alma: Quid vis ut faciam tibi?
Y nosotros le pediremos lo que necesitemos, como lo necesitemos, que nos dé el espíritu doble; el espíritu de celo y el espíritu de santificación sacerdotal.
Sí; dulcísimo Jesús Sacramentao, - Veniat super nos spiritus duplex – Venga sobre todos y cada uno de nosotros el doble espíritu de celo y del deseo de nuestra mutua santificación sacerdotal.
Venga el espíritu de celo que nos haga compadecer del estado lastimoso de tantas almas, y de la situación de la Iglesia perseguida, en tantas partes y sentimiento de abandono de tantos campos por la indolencia de los que debieran cuidarlos con más esmero.
Espíritu de celo que nos excite a soportar las fatigas por el bien de los jóvenes llamados al santuario a fin de daros en ellos buenos operarios para vuestra viña, que sepan ser defensores de los intereses de vuestra gloria, y vigilar sobre las almas, que queráis confiarles.
Y venga sobre nosotros el espíritu de propia santificación, con la correspondencia a vuestras inspiraciones, con el cumplimiento de vuestras Constituciones, ne dum aliis praedicaverimus ipsi reprobi afficiamur, minus habentes.
Bendecid, Jesús mío, estos deseos que ofrecemos a vuestro Corazón, y que vamos a sellar con este acto, y protestar de nuestra
Escritos I, vol. 2.º, doc. 92
Cómo no deciros una palabra, ya que puedo, para indicar una idea que haga más eficaz y más espontánea la consagración a Jesús que vamos a realizar o renovar?
Trasladaos con el pensamiento a aquel pasaje de S. Lucas, en el capítulo 4, cuando el Señor quería abandonar otra /vez/ la Judea para trasladarse a Galilea.
Pero /he/ aquí, que una alma distraída, pero predestinada a ser mensajera de sus misericordias para los siguientes, le llama la atención, y atraído por esta conquista emprende una larga caminata, se dirige hacia Samaría en un día caluroso, y, fatigado del camino, se sienta al lado del pozo de Siquem, mientras los discípulos se dirigían a Samaría en busca de alimento. Y allí acude al mediodía, esa alma altiva, y le pide agua para apagar su sed, y se entabla aquella enojosa conversación entre él y aquella oveja rebelde que forcejeaba /por/ escaparse de las manos del Buen Pastor – y cuando, al llegar los discípulos, le ofrecen alimento, exclama: “Yo tengo otro alimento que vosotros desconocéis. Mi comida es hacer la voluntad de mi Padre, para perfeccionar su Obra. ¿No es un dicho entre vosotros, para significar que una cosa que no lleva prisa: después de cuatro meses viene la siega? Pues yo os digo: levantad vuestros ojos y enseñándoles las regiones que les rodeaban, les dice: mirad esas regiones que ya están blancas para segarse. Y el que siega recibe el jornal y allega fruto para la vida eterna, para que se gocen a una, el que siembra y el que siega; porque en esto el refran es verdadero, que uno es el que siembra, y otro el que siega.
Yo os envío a segar lo que vosotros no sembrasteis; otros lo sembraron, Moisés y los profetas; otros lo labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores.”
Y al decir esto, salía gente de Samaría, movida por las palabras de aquella primera mensajera.
¿Qué debería pasar por el Corazón de Jesús?
Este mismo Salvador, aquí presente Sacramentado, nos convida a que levantemos nuestros ojos, y que veamos tanta mies, y de tan distintas almas en tan diversas regiones, dispuesta para la siega, y nos presenta en particular esa juventud levítica, - esa semilla plantada por la Iglesia y trabajada por celosos Prelados, y expuesta a perderse por falta de brazos que la recolecten para los graneros del Santuario.
Y sin sembrar nosotros.
Y nos pide con ansia nuestros sacrificios y nuestra mayor santidad, y nuestra mayor abnegación y nuestros ejemplos, ofreciéndonos que entraremos por igual en la paga del jornal, en el trabajo de ella. – negaremos nuestro sacrificio?
Desoiremos la súplicas amorosas y ansiosas, que nos dirige?
¡Oh! No ¡Corazón de Jesús Sacramentado! Aquí nos tenéis dispuestos a recorrer los campos de nuestra vocación, a los cuales nos habéis llamado y que queráis proponernos; y trabajaremos con solicitud y paciencia en las almas de la juventud estudiosa destinadas a vuestro Santuario; e infundiremos la piedad y el espíritu de amor y reparación en las almas todas que queráis atraer a nuestra dirección y a nuestros desvelos.
En cambio, Jesús mío, os pedimos la gracia de saber corresponder a la misión que queréis confiarnos, pues sin ti nada podemos, y seréis nuestro escudo en todas las contrariedades.
Escritos I, vol. 2.º, doc. 93
Obtener los Seminarios
Desde el primer que empezamos a sufrir las contradiciones de la obra de los Seminarios, ha ido en surgiendo uno más
Será preciso que os recuerde los deseos de Jesús a Aquellos sentimientos de su Corazón tan sabidos, cuando allá junto al pozo de Samaría les decía a los Apóstoles – Mirad los campos llenos de mieses ... y
Aquellos ints de su corazón cuando recorriendo las villas de Samaría y la Galilea les decía –
Oh, si el acto lo consintiera, yo haría ver como en los labios de Jesús aquí sacramentado estas exclamaciones dolorosas, y nos invita a que trabajemos para acallarle – Pero basta os recuerde para hacer con fervor nuestra consagración, aquella oración de Jeremías, cuando el Señor ofendido por las defecciones de aquel pueblo quería amenazarle y enviarle los últimos avisos y darle el último recuerdo y oyó la voz que le decía – Hemos hecho los Santos Ejercicios – Se ha presentado a nuestros ojos los sufrimientos de Jesús
- Vemos su amor abandonado –
- Vemos tantas necesidades en la Diócesis – tantas parroquias necesitadas – descuidadas – tantas asociaciones reparadoras sin vida y el Señor desea remediarlos – y dice como entonces
Aquí estamos, Señor, y ecce ego y con la unión de unos con otros multiplicaremos vuestra gloria y atenderemos a formar ________ corazones apostólicos, para todos los campos y para todos los jardines de vuestra Iglesia y enviaremos a las órdenes religiosas – _______________________________ y multiplicaremos las asociaciones – y extenderemos vuestro culto y os haremos amar de las almas y lo haremos hasta la muerte con vuestra obediencia. – Ecce ego mitte.
INDICE
|