Escritos del Beato Manuel Domingo y Sol - Cartas, volumen VII
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Escritos del beato
Manuel Domingo y Sol

II - Epistolario
Volumen 7.º: Años 1894

ROMA
2005






Notas previas a la nueva transcripción








   Al comienzo de cada uno de los documentos que contiene este volumen se indica:
   - la sección (en este caso II [Epistolario])
   - el número del volumen (en este caso 7.º)
   - el número del documento
   - y las páginas que comprende cada documento

   La utilización de estos cuatro elementos facilitará al máximo la búsqueda y consulta posterior.

   Ejemplo: Escritos II, vol. 7.º, doc. 1, pág. 1-3


   En cuanto a las siglas utilizadas, se indica el salto de página en el documento original con el siguiente símbolo “<*n*>”.
   Entre paréntesis cuadrados ([ ]) se incorpora texto no claro o cualquier indicación del editor.


   El recorrido hasta poder ofrecer este volumen ha sido largo y ha requerido la participación de múltiples personas. Tras la muerte de Don Manuel, los operarios iniciaron una campaña de recogida de manuscritos. Posteriormente, dirigida sobre todo por D. Antonio Torres y D. Buenaventura Pujol, se hizo la gran labor de transcribir todos los escritos. Más tarde se publicaron parcialmente algunos volúmenes monográficos o selecciones de textos. D. José Luis Ferré inició hace años la edición sistemática de todos los escritos. D. José Jesús Fernández Alonso contribuyó grandemente a continuar el proceso escaneando toda la trascripción de los escritos de Don Manuel. Finalmente, D. Germán González está dedicando su tiempo y energías a confrontar con los originales, corregir y paginar los escritos de Mosén, con lo cual tendremos una edición fiable y citable con garantías al alcance de todos los operarios. A todos ellos les honra el resultado final y el uso que de él puedan hacer los operarios para un mejor conocimiento del Fundador.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 1, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


2 de enero de 1894




   Mi Reverenda madre Providencia: Recibo la suya por Felipe. No le devuelvo la de D. G... porque no ha venido Pallarés y no la ha visto, y quiero la vea. No está mal.
   Pallarés irá la tarde de miércoles para volverse aquella misma noche. Encarga él digan al señor Ocallaghan si podía estar para él y para ustedes aquella tarde y a la hora que él quiera desde las dos en adelante.
   Como no está bien aclarado si las monjas no profesas aún necesitan cédula, convendría para más seguridad tenerla, y es fácil que si no tenían este año no encuentren en Benicarló, y por esto dije acudieran a Castellón.
   He visto hoy al vicario capitular. Re-<*2*>sueltamente quería que se hiciese la elección y del modo que él piensa. Le he dicho que él resolviese lo que le pareciese, pero... últimamente ha dicho que si mediara un rescripto del papa, que fácilmente se conseguiría. Le he dicho que Pallarés le habría entregado una solicitud... dijo... que no la había leído. Le he dicho que diría a Pallarés se la subiese. Pallarés se la ha subido. Veremos lo que resulta. Temo tendrá escrúpulo de no hacer cursar la solicitud. Oraciones, pues.
   Los dineros de Juan José, etc., están ya consignados como <*3*> cobrados por mí y puestos en contra en las cuentas. Si usted me los da, se ha de rebajar de la cantidad que figura como deuda, y que yo pongo para el dote de sor Francisca. Esto como usted quiera.
   Tengo aquí a Felipe tan fresco.
   Lo demás otro día
   Suyo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 2.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 2, pág. 1




A doña Ramona Puchol – 10 de enero de 1894





   Mi Ramona: Recibidas las tuyas. No extrañes no conteste. Tú has de ir escribiendo, y basta sepa yo cómo sigues.
   No me escribiste al marchar los chicos, para enviarte lo que hubieses dicho. Así, di cuánto, y cómo.
   El 29 salí para Vall; estuve el 30, 31 y 1. El 2 en Valencia, el 7 en Benicarló; el 8 aquí. Por ahora estaré aquí, pues debía ir a Portugal, y regularmente no iré hasta después de Pascua. ¿Cómo está tu tumor?
   En fin, di cosas con frecuencia, aunque no te escriba. Es fácil que tu tía no quiera apremiarte ahora, y lo deje estar aquel asunto.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 10 enero, 94.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 3, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


11 de enero de 1894




Murcia, 11.

   Mi Providencia: Recibida la suya del 8 ayer 10.
   No digan lo de la elección hasta que yo haya pasado por ahí, que será regularmente el lunes por la tarde.
   No tengo carta de Pallarés.
   Ya pasará el provisor por eso de la Providencia y medios de subsistencia, y usted debía haber añadido que trabajarán de mano.
   No habrá inconveniente en ir el 1.º, conformándose ustedes a salir el 2 a la iglesia.
   No es regular sea el cura de Nules el comisionado. No veo tampoco debe ser el de ahí. Si no vienen los gordos de Tortosa, no hay inconveniente que seamos o yo o Pallarés, o los dos. Al cura de Vinaroz podremos llevárnoslo <*2*> para la bendición de la capilla, y así no será ni el de arriba ni el de abajo, y creo que estará contento con ello. Se lo podría, pues, a ofrecer usted, o yo cuando vaya.
   Escribí a usted sobre escribir al amo futuro. Ayer, al despedirme, le expliqué lo de la Vall, y el mal comportamiento del ayuntamiento, etc., y que por esto me iba yo pronto por la fundación, pues estaba a punto de mandarme no me fuera, pero no se atrevió a mandarlo aún.
   Conque hasta...
   ¿Qué dice Inés? ¿No le ha cogido un patatús?
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Hoy he visto al obispo de visita, con quien he estado hora y media. Es un país buenísimo, y casi hace calor.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 4, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 15 de enero de 1894





Vinaroz, 15 enero.

   Querido Benjamín: Itinerario: 31 de diciembre y 1 de enero, Vinaroz; 2, Villarreal; 3, Valencia; 3, 4, Novelda; 4, 5, Orihuela; 5, 6, Orihuela, Murcia; 6, 7, Murcia; 7, 8, 9, 10, Orihuela; 10, 11, 12, Murcia; 12, 13, Murcia, Valencia por Chinchilla. 13, 14, Valencia; 15, Vinaroz. De todo daré cuenta.
   Recibidas todas las cartas hasta la fecha del 6 de enero. Guárdense de dar publicidad a la carta del señor cardenal Rampolla. Creo <*2*> no debe tener publicación. El sapiens industria piorum dice más que esto, y esto desvirtuaría aquello ante los obispos. En caso, vería de poner yo una noticia en el “Estandarte” y nada más. Si lo han escrito a algún punto, háganlo retirar.
   Por las cartas de los chicos comprendí que había fracasado por los recelos de Benjamín la sencilla inocentada. En la carta de usted del 31-1º me lo confirma sus infundadas aprensiones.
   La única carta salada es la tarjeta del Nico. Sobre ella contestaré a ustedes apenas llegue a Tortosa, adonde voy mañana, y me coloque sobre mi mesita, que... que <*3*> ya me hace falta. Ni una carta apenas he podido escribir en los 13 días, pues los nuestros de Murcia y Orihuela tenían hambre de charla, y creo que hubo sesión de 4 horas en Murcia, en donde nos reunimos todos el 6 y 7.
   Sobre el varapalo de don Benito ya le diré a éste que su Benjamín tiene la culpa de que no hayan desaparecido las varillas del paraguas, que es lo que quedé con don Benito.
   Osuna empeñado en que sea él el designado para Portugal. Calatayud quiere Granada, de donde se ha preguntado sobre nuestra Obra. En cuanto al Brasil, bien podía ir alguno de ahí, para prevenir la cosa, <*4*> para cuando a primeros de siglo que viene podamos ir... y yo pueda acompañarle para vigorizar mis anemias.
   Don N. Herrero y Sanahúja, pbro., sobrino de nuestro don Manuel Sanahúja, colegial de Roma, ha sido nombrado canónigo de Manila, y promete que allí... la mar.
   Peris Mencheta, haciéndose obispo cada día. ¡Pobre Señor! Se le habló... y que Serpetti se le portó tan bien... en Roma.
   Conque hasta la otra mía y larga, si puedo dar cima a las 50 cartas, lo menos que tengo por contestar.
   Contratada ya la impresión del futuro Josefino, que veo no se publicará.
   Enviaré mañana el “Congregante” de diciembre que salió el 21. ¿Cuándo podrá salir el de este mes?
   Vuestro

      Manuel Domingo y Sol

   8 noche, y me llama la abadesa.
   La contestación de los obispos del Congreso eucarístico dando gracias al papa por lo de Altemps, pobrísima. No sé cómo la pasó don Benito.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 5, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 17 de enero de 1894





Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Recibida por don José la de Albert, con el documento para Villafranca.
   Nuestro don Benito me escribió después de Navidad, diciéndome que las carmelitas le apremiaban para que escribiese al señor obispo de ésta por las cuestión del famoso pleito, y que el arzobispo había contestado que ya le había hablado en Tarragona, y no quería ser molesto. Le dije a don Benito lo que había, esto es, en lo que consistía hoy el elenco de la cuestión, según me había dicho monseñor Chiesa, esto es, que el señor obispo resolviera si había habido o no mala fe. Apenas recibió ésta, me contestó una carta enérgica, que dijo podía leer yo al señor obispo. Se la <*2*> leí, y luego se la quedó, no sin decirme que él pensaba decir a la Congregación que habiendo mediado ya los fallos, nada podía añadir; pero que siendo lamentable que el edificio debiera destruirse, pensaba proponer que Ossó lo ofreciera a las carmelitas, por lo que quisieran darle, pues tal vez a éstas les convendría para casa del capellán, etc., pero sólo dar ellas lo que podría resultar de esta utilidad, no lo que pudiese valer el edificio, ni como indemnización, sino como cosa voluntaria. Lo escribí así a don Benito y me contesta con la adjunta, y como creo que el señor obispo habrá dado su parecer no la he entregado ya a este. Se la envío a usted, sin embargo, por si acaso le parece deba enseñarla a monseñor de la Chiesa, y vea el parecer del señor cardenal arzobispo.
   Durante la larga tramitación de este fatigoso y fastidioso litigio llegué a saber nada casi, y a última hora he tenido que verlo.
   Artemio es bachiller. Ha marchado a Valencia a doctorarse y a consultar con el padre Xercavins.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 17 enero, 94


Escritos II, vol. 7.º, doc. 6, págs. 1-8




A don Benjamín Miñana – 17 de enero de 1894





Tortosa 17, fiesta de san Antonio del Vaconet.

   Mi amado Benjamín:
   Llegué ayer tarde. Escribí a usted dos líneas desde Vinaroz. Empiezo ésta a modo de gacetilla, y lo que me vaya ocurriendo.
   1.º Como le decía en mi anterior, al leer en Valencia la copia de la carta del cardenal, en lugar de satisfacción sufrí un desencanto. Esperábamos una carta-Breve del papa, aunque no hubiese nombrado la Hermandad y hubiese dicho menos y se hubiese felicitado tan sólo de los esfuerzos nuestros en el proyecto del colegio en Roma. A haberlo sabido, en lugar de dirigirla al papa, se hubiera hecho al señor cardenal para que él pidiera la bendición como se hizo cuando la peregrinación de San Luis. Pero dirigirla al papa, como se hace constar y resaltar en la contestación, y no contestar aquél, sino por <*2*> encargo, sería en mi concepto, de pobrísimo efecto ante los obispos que saben lo que son estas cosas, y que el papa bendice a todo el que lo pide, y no se vería más que una solicitud interesada de parte nuestra en esta bendición. Los plácemes sobre los resultados de los colegios, etc., son del señor cardenal no del papa, que se limita a conceder la bendición pedida, que ya la tenía y muy plena verbalmente con la audiencia de San Luis. Los nuestros estaban ufanos al recibir la carta y no lo veían así; ahora lo ven de otro modo, y más en las circunstancias recelosas de parte de algunos obispos respecto de nosotros. No sé, pues, si la publicaremos. Si me ocurre lo consultaré con don Benito. No digan nada no sea cosa que se ofendan, y tendrían razón, si creyeran que no hemos apreciado el obsequio, que de veras lo aprecio, al menos por la buena intención y buenísimo afecto al señor cardenal que nunca pagaremos bastante con nuestro reconocimiento. Si en lugar de monseñor Chiesa la hubiese redactado nuestro don Rafael <*3*> hubiera podido darle otro giro (ya que no fue un Breve), no fundándolo todo en los prelados de España que la conocen de más cerca, etc. Dígame usted si debo contestar.
   (Interrupción de Aguiló que ha venido a ratarme lo que haya traído de Valencia y Vinaroz, etc., ya ha robado un purificador, palia bordada, neules, etc.).
   Dígame usted si debo escribir al señor cardenal Rampolla dándole las gracias.

Itinerario

   Día 31 diciembre 93: Última hora del año en Vinaroz. 1.º de enero: Designación de monjas para la Vall. 2. En Villarreal con García para ver misas: ni una. 3. García a Castellón a buscar dinero. No pudo más que los 400 duros que creo ya mandó a ustedes. 3. Pernoctar en Novelda. Charlando hasta las 12 y ½ de la noche. El magistral preguntador y escuchando con interés los episodios, y saliendo allí la gramática parda de Benjamín (eso <*4*> lo decía él). 5, Orihuela. 6 y 7, Murcia. 7, 8, 9, Orihuela. Obispo de Murcia: una hora. Contentísimo sobre velada, sobre su angelical Merry, del cual el día anterior había dicho al juez y ante varios profesores que Dios había derramado sobre aquél todas las bendiciones, etc. Dijo sobre el santo Tomás auctor vocationum (que no hemos recibido aún); dijo que el papa le había dicho que los obispos han de pagar los gastos de Altemps; que calló, pero quería decirle que los obispos no tenían nada, que él no sacaba nada de la diócesis, y empezó una historia de lamentos, etc. Al despedirme le dije que vine a Murcia por ver si podrían empujarse las obras del colegio, pues los chicos están mal, y que no tenemos medios, etc., y me dijo que no podía vender la finca, etc. Al menos así no nos pedirá el papel del Estado del seminario. ¿Cómo hacíamos para poder quedarnos [con] aquella finca, ya que está él dispuesto? Otro obispo ya no pensaría en ello.
   Obispo de nuestro Fulia [?] : Después de la 1.ª visita, una conferencia de dos horas solos en el colegio. Luego un rato de paseo. Luego otra <*5*> conferencia de otra hora. Resumen: muy templado, bastante franco, muy modesto, ofrecimientos cordiales. Sólo sí, excesivamente seminarista, como todos los obispos-canónigos; amante de su san Miguel a pesar de los escándalos anuales que ha podido presenciar, y por todo esto, amante del futuro seminario de Tortosa en todo y sobre todo. Fortuna que tiene afecto personal a nosotros y tiene celo. Charlé por los codos, y quizás demasiado sobre cosas y personas, haciendo la lengua de nuestra Obra en Tortosa. Jesús que lo bendiga.
   Valencia: Peris Mencheta todo grave. Nuestro asunto del mismo modo. Hablé con el señor Sancha en Jesús-María. Ya sabe usted que no le tengo devoción, ni él creo me la tiene. ¿Sí recordará aún los nueve mil reales de Madrid? El padre Solá con reticencias me dijo que algunos obispos no recibieron bien la carta del papa, al comparar el estado de los estudios en España con los Rutenos y Bohemos, y que alguien decía por qué les habían de imponer los que debían regirlos, etc. Le contesté que de eso ya se quejaba <*6*> el obispo de Cádiz cuando lo de Condotti; qué fortuna que hemos sido nosotros que no inspiramos recelos, que si hubiese sido una institución, y según cuál fuese (los jesuitas mismos) ay!... No hice mucho caso de las noticias del padre Solá, y le dije que el episcopado no existe, que siempre hubiera habido divergencias de pareceres, y que todos vendrán a pagar tributo y del modo que está mejor que de ningún modo. Repito que vi interesadas las noticias del padre. No he dicho ni diré nada de esto a don Benito.
   Pretendientes. Varios de Murcia y Valencia. A todos, o más bien, he dicho a los nuestros que a nadie admitan por ahora; que los que vean distinguidísimos y probados unanimiter los enviaremos a Roma a costa nuestra, y luego aún veremos aunque ellos lo quieran. Por lo demás los colegios de Murcia y Orihuela bien.
   Otros asuntos: Portugal: Me crecen las energías al pensar en ese país. Las proposiciones de monseñor Vico no son desatendibles. Pero creo <*7*> o temo que el seminario no está en la capital, y en este caso no puede pensarse en nada. Si el seminario existía en Lisboa, o se quisiera poner allí enseñanza, v. gr., de gramática y filosofía podría aceptarse la proposición con las bases siguientes:
   1.ª Condición de que se dejara ingresar en la Hermandad a algún sacerdote o jóvenes que lo pretendieran mediante nuestra aceptación. 2.ª Que el prelado tuviese interés y recomendase en el boletín el fomento de suscripciones en la diócesis que impulsaría una junta protectora de la Obra. De este modo pagando él algunos como dice monseñor Vico, los demás se irían admitiendo a medida y en proporción a las esperanzas de suscripciones. Con estas bases pueden ustedes escribir a monseñor Vico, pero sobre todo con la condición sine qua non de que sea en la capital. Creo que la proposición de que deba consentir para el ingreso en la Hermandad a sacerdotes de allí, deberá gustarle al Patriarca, pues <*8*> comprenderá que irá desapareciendo el carácter de extranjera que podría aparecer la Hermandad, y al mismo tiempo quizás le ocurra si podría nuestra Hermandad realizarle lo del colegio en Roma, que sería para nosotros mejor que lo del colegio en Lisboa, y principio y fuente de muchas fundaciones en Portugal. Así, discúrranlo, y escriban. Ya les conté el episodio de Valencia cuando al leer la tarjeta, el abuelo exclamó con toda gravedad, y llevaba los anteojos: “A ésta sí que soy el que va”, una exclamación de risa siguió a esta grave y rotunda y profunda frase del abuelo echándole todos piropos y bromas y remedando lo graciozu que le estará a él el hablar en portugués.
   Y prou por hoy: ya seguirá la gacetilla; irán las cartas. Mañana otro asunto grave. Girona aguarda los trabajos de Serrano para “El Congregante”. A Serrano daré gacetilla de Correo Josefino. Escribiré a Enrique cuando pueda. Todo se irá diciendo.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 7.º, doc. 7, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 17 de enero de 1894





   Amado Benjamín: Fui el lunes a Vinaroz para ver los papeles del difunto Gombáu, E. P. D., y regresé el martes. Por esto interrumpí mi crónica. Ya la continuaré. Hoy sólo lo adjunto, pues don Benito está que trina, y por complacerle le escribo lo que hay, y aún le añado que envío su carta a Benjamín, para que, si le parece, la enseñe a Chiesa, pues este señor obispo quiere hacer un pastel. Así pues, si la lee a Chiesa la de don Benito, y se la quiere quedar, entonces borre bien, o quite con algún líquido mi nombre al cual va dirigida, pues es fácil y seguro que por esas oficinas <*2*> se copie y envíe a Ossó, y yo, que no he mediado en nada, no quiero figurar como partidario de ninguno de los dos bandos, ya que, gracias a Jesús, me libré en un principio por una providencia de su Corazón. Repito pues, que si no se la pide, mejor; y si se la pide haga esto, y aun cortado el papel, mejor, pues crea que temo.
   Girona bastante delicado por un constipado dengoso, y temo casi. Estaba muy bueno, y se consideraba demasiado valiente.
   Veo en la de Bover que ya anda usted por ahí. Por Jesús,... guárdense. En Valencia mucho dengue. No he tenido ya carta de Vico, y me extraña. El tiempo variable aquí. El río creciendo por el deshielo de las nieves del Pirineo.
   Hasta mañana.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 17.

   Si no se deja la carta, mejor, y que en caso que la quisiera, mejor dársela copiada. He quitado el nombre ya. Chiesa que no diga quién la recibió; se creerán que es el mismo Chiesa, y será mejor.
   No me he quedado copia de la carta. Si la copiaba usted, lo agradecería, y me la mandará.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 8, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 18 de enero de 1894





Tortosa, 18 enero.

   Mi don Esteban: No me atrevo a pedir perdones.
   Itinerario: 1.º En Vinaroz, 2.º Villarreal, 3.º Valencia, 4.º Novelda, a ver al magistral Belló, 5.º Orihuela, 6.º y 7.º Murcia, 7 a 13 Orihuela y Murcia, 14, Valencia, 15, Vinaroz, 16, Tortosa.
   Conque perdóneme usted.
   1.º Visité los colegios de Murcia y Orihuela. Ambos muy bien.
   2.º Visité y hablé largamente con nuestro futuro prelado. Campechano, modesto, celoso. Es tan sólo demasiado seminarista, pero nos quiere.
   3.º Recibidas sus cartas. En cuanto al auxiliar secular escribiré a usted estos días las bases que están redactadas para los mismos, y si es de confianza de <*2*> usted el joven, y a él le llenan, podrá usted admitirlo y hará su consagración el día que usted elija. Así, tenga paciencia.
   4.º Monseñor Vico, auditor de la nunciatura de Lisboa, escribe a Serrano que ha hablado al Patriarca sobre nuestra Hermandad y colegios, y la conveniencia de establecer colegio allí. El Patriarca le ha dicho que sólo puede ofrecer a la Hermandad edificio, y la pensión para un número determinado, que los demás deberían ir a cuenta de la Hermandad, teniendo ésta presente que serán muy pobres. No son malas las proposiciones, pero temo que el seminario no está en la capital y en este caso no podemos o no conviene ninguna aceptación.
   5.º Monseñor Miranda, nombrado obispo de una diócesis del <*3*> Brasil se consagra en Roma, y ha suplicado al padre Falgueras, jesuita, que está en el colegio americano, para que influya con nosotros a fin de que vayamos allá, pues debe renovar la diócesis a fundamentis, y hacer seminario, que no tiene. No estamos para pasar el charco todavía. Oraciones, pues, porque messis multa. Al decirlo a nuestros colegiales de Roma seis se han ofrecido a ir al Brasil.
   6.º Tengo carta oficial del señor cardenal Rampolla diciéndome que el papa bendice a la Hermandad, colegios y alumnos. No me atrevo a publicarla. Si hubiese sido carta-Breve del papa, como esperábamos, sería otra cosa. Ya le mandaré a ustedes copia por si quieren leerla los alumnos y hacer un poco de fiesta.
   7.º Creo <*4*> que para la Purificación realizaremos la fundación de las monjas de la Providencia en Vall de Uxó, desde Vinaroz. Con esto estaré un poco ocupado, si voy de comisionado canónico, como es fácil.
   8.º Mucho hay que decir pero tengo un cúmulo de cartas que me aguardan, pues los nuestros de Murcia y Orihuela con su hambre de noticias no me dejaron hacer nada, ni casi leer las cartas que recibía.
   9.º Contestaré a los otros extremos de las suyas. Afectos a Despóns. No deje de escribir usted por esto.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 7.º, doc. 9, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


18 de enero de 1894




   Mi Providencia:
   1.º Recibo la adjunta suya, remitida de Orihuela. Tenía razón usted de que no la había recibido yo.
   2.º Estoy conturbado con los proyectos de programa; dormiré esta noche, y mañana lo resolveré.
   3.º El expediente casi... acabado, y dice el vicario capitular que para el 1.º ya estará terminado; pero... que aguarden aún un poquito, para asegurarlo en el programa.
   4.º Dice que quiere que las monjas entren, y clausura enseguida. He encargado a Pallarés le diga mañana que ni en <*2*> Benicarló, ni en carmelitas, etc., se hizo.
   5.º Dice que no se nombrará abadesa ahora. Tal vez mañana leerá otro decreto y cambie.
   Mejor que no nombre abadesa, porque exigiría 40 años, etc.
   6.º Tenía escrita carta al de la Vall (Llopis), y lo suspendo.
   7.º No leo periódicos, ni estoy para leerlos.
   8.º Hasta mañana por la mañana o por la tarde.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 18.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 10, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


18 de enero de 1894




Programa 1.º:

   1.º Un triduo de preparación en la parroquia de arriba [y] de abajo, con sermón, para prevenir los ánimos.
   Día 2.º Llegada de las monjas, misa en la parroquia de abajo, y luego en procesión subir a la de arriba, tomar allí el Señor de la casa y en procesión al convento, para no salir ya más las monjas, y por la tarde función en la de arriba, con sermón, pero sin las monjas ya.
   Día 3.º Misa de comunión en el convento.

2.º Programa:

   No hacer fiesta de preparación.
   El día 2.º llegada de las monjas y la función y procesión como se ha dicho arriba, y por la tarde lo mismo.
   Día 3.º Misa de comunión general en <*2*> el convento; después de la misa empezar las 40 horas en dicha capilla, pudiendo predicar por mañana y tarde, o uno solo por la tarde: Felipe, Bover, Nolla, cura de Alfondeguilla, Paco y tutirimundi. Así se desviarían un poco, al menos de día, las locuras de las jóvenes de la Vall que tienen bailes de casinos y teatros.
   El único inconveniente para estos días sería que si no había clausura todavía y tenían dentro a la tía, etc., no estarían tan libres ustedes, pero no las estorbarán mucho, y aunque algunas estén ocupadas, la comunidad ya seguirá su curso por esto. Ya elegirán y lo pensarán, y hablaremos antes de hacer el programa.

3.º Programa:

   Ya irá...

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 7.º, doc. 11, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 19 de enero de 1894





Tortosa, 19 enero.

   Amado Benjamín: Ayer sin la carta que prometí continuar. Estoy otra vez abrumadísimo.
   Va la adjunta estampa. Envíe a la abadesa de Vinaroz mil a 7 reales, y si puede ser a 6 mejor.
   Hice intención de misas, 20 por usted a 7 reales que me dio don Pedro Rocamora 60. Al terminarlas celebre a intención del colegio pues no tenemos.
   Recibidas las prosas de Serrano para “El Congregante”. Hoy tenía empezada carta para este. No sé cuándo irá.
   Ya escribí dos líneas a Serrano desde Murcia con la de su hermano Jesús, y la recibida hoy de Andrés a don <*2*> José García con la carta de Roma, pregunta si estoy aquí, y me parece que debía haber recibido la mía de Murcia del 7, y hoy es 19.
   ¿Cómo está la reliquia de santa Lucía? Véalo pronto.
   Aguiló pide por necesidad una reliquia de san Ramón Nonnato para la alcaldesa de Barcelona.
   Al señor magistral de Murcia di un ejemplar de los retratos; y habré de mandar al colegio de Murcia uno de los dos nuestros, pues encargué lo dieran el suyo al obispo, a pesar de que dijo que los vio ahí y... ca! Merry no es él.
   Hasta mañana, o cuando sea. Hoy telegrama de Plasencia preguntando si tenía yo novedad. ¡Pobres! Tres cartas escritas y sin tener contestación.
   Su afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Dígame si el impresito adjunto de monseñor está hecho con la imprentita semejante a aquella que un sacerdote miraba siempre en el Corso, o es otro procedimiento.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 12, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


20 de enero de 1894




   Mi Providencia: Ni creo que hoy me entienda.
   Tengo malísimo humor porque me hacen perder el tiempo ciertas visitas inoportunas y triquiñuelas.
   A don Paco no le diga del gobernador. Escríbale sólo que aguarda órdenes de palacio, pues no sabe cuándo estará ultimado todo el expediente, y entonces le escribirá más largo. Entretanto le dé las fiestas y nada más.
   Irá un oficio del vicario capitular para que todas firmen que aceptan la fundación de la Vall. Luego tendrá que ir a Roma otra petición para <*2*> poder abrir enseñanza en la Vall, etc.
   Jesús que nos bendiga.
   Hasta otra que contestaré en todo.
   Suyo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 20.

   ¿Me ha entendido?


Escritos II, vol. 7.º, doc. 13, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


21 de enero de 1894




   Mi Providencia: Escribo casi afectado por las energías del vicario capitular, al cual he querido ver mientras que iba al coro para no perder luego todo el día buscándole. Me ha tratado con un desenfado hasta impropio de su carácter. Ya se lo contaré. Resumen: No han de detenerse en ninguna parroquia, y ni hemos de poner el pie en la puerta apenas ustedes hayan pasado; de modo que ustedes se habrán de buscar la escalera, la cocina y demás. Para ustedes y para mí, mejor, para el pueblo y las autoridades y el clero no tan bien, y es lo único que siento.
   ¿Qué hacemos, pues, ahora? Tenía <*2*> resuelto no conturbarme, y no sé si lo lograré. He quedado en que mañana le presentaré el programa. No hablaré ni una palabra más. Que haga él lo que quiera.
   Es fácil tengamos que salir el día 31 o a la madrugada o a la tarde. El 1.º la bendición. El 2 que hagan las funciones en las dos parroquias, y que el 3 y 4 lo que teníamos proyectado en la capilla. Bien hubieran podido hacerse las 40 horas, si bien no dejarán de tener trajín en el locutorio que será muy estrecho para tantos. Preguntaré a Benet, si la enseñanza podía ser locutorio poniendo una reja, puesto que ustedes tardarán a dar la enseñanza.
   Dígame si yo debo ofrecer al señor cura de esa la bendición de la capilla o la misa del día de la Purificación.
   Hasta la tarde, que estoy nervioso esta mañana, y no sé lo que pongo.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 21.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 14, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


21 de enero de 1894




Domingo 21, 7 tarde.

   Mi Providencia: Acabo de recibir la suya, con el programa de la voluntad nacional.
   Mañana voy a presentar al vicario capitular (que está resuelto a que entren solas), como programa:
   1.º El que teníamos proyectado: I. Salir el 1º, el 2º bajar a la parroquia, procesión, etc. II. Salir el día de la Purificación; entrar en la parroquial y procesión, etc.
   2.º Los nuevos que propongo: I. y el 31 por la mañana entrar y clausura. 1.º Bendición de la capilla estando ustedes allí. 2.º Función abajo por la mañana y procesión para llevar el Sacramento a la capilla, y por la tarde, función arriba. Todo sin estar ustedes aunque el <*2*> pueblo se quede chasqueado. El 3 y 4 como está pensado.
   3.º Salir la madrugada del 1º, bendecir la capilla cuando ustedes lleguen, y el día 2 como lo anterior.
   4.º Salir ustedes el 31 en el tren burro, que sale de Vinaroz a las 8 de la noche y que no llega más que hasta Castellón; pernoctar en Castellón en la hospedería desahogada de las capuchinas, salir en el tren de las 11 de la mañana del día 1.º, y sería la entrada al convento sobre las 2 de la tarde. El día 2 las funciones en las parroquias como el anterior. (En este caso la bendición de la capilla <*3*> estaría hecha aquella misma mañana, o se haría al llegar).
   Son pues 5 proyectos.
   Pallarés propone lo último porque si vienen sacerdotes y acompañantes o señores que no han visto el convento saldrían aquel día 1º de Castellón en el tren de las 7 y ½ de la mañana, y llegarían tres o cuatro horas antes que nosotros, y podrían verlo. De otro modo no lo verán porque el provisor será tijereta.
   En fin, mañana escribiré la definitiva después de la conferencia, y le diré sobre gobernador, etc.
   En lugar de triduo creo bastará un día; en caso haría dos platiquitas más <*4*> largas. Para lo demás se necesita permiso.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 7.º, doc. 15, pág. 1




A la Madre Providencia de San Salvador


22 de enero de 1894




   Mi madre abadesa:
   Al fin saldremos regularmente de Vinaroz a las 8 de la noche el 31, y llegaremos a la 1 de la noche a Castellón. Oiremos misa en el convento de capuchinas, comeremos y luego seguiremos.
   Hasta la noche.
   Escriba sin falta, si han escrito los padres de Villarreal, esta tarde.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 7.º, doc. 16, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


22 de enero de 1894




Escríbame.

   Mi Providencia: ¡Buen chasco nos han dado los padres franciscanos! No hay inconveniente en decirlo al padre Granada, si bien puede dejarlo estar, porque es fácil se hayan amoscado.
   Escribo esta noche a Nules, diciendo al cura que ha de predicar y me telegrafíe conformidad.
   Ya daré media horita para ver el convento después de la entrada (pero no lo digan que no lo sepa el provisor). Quedarse dentro las familias no podrá ser.
   Me repugna poner a Paco predicador, cuando los curas no hacen nada. No quería pechas, y tal vez me la cargue yo.
   Estoy indeciso sobre la procesión, y así escribo al cura de la Vall esta noche (a Llopis) para que diga y me telegrafíe <*2*> si es prudente eso de ir desde abajo a buscar arriba el santísimo Sacramento, o hacerla por la tarde arriba y traerlo desde allí. O en fin el último día, 4, hacer procesión alrededor del convento, y no haber traslación. Es una fatiga y los días pasan.
   Puede escribir a Paco diciéndole que, aunque no tiene el decreto, le dicen que está hecho, y así que escribirá usted para todo lo que se deba preparar, si bien el vicario capitular es fácil las estorbe los proyectos del programa, que por esto no se ha podido imprimir. Que <*3*> apenas esté impreso se les mandarán muchos ejemplares.
   Al alcalde oficia mañana Tedó. Usted le escribirá dos días antes, señalándole la hora de entrada.
   Respecto del gobernador ya se le dirá para que envíe un representante al menos.
   Insistimos en decir misa en Castellón, aunque sea teniendo que estar cinco horas en el tren, que nos matará la paciencia. De todos modos, como hasta mañana la noche no se imprimirá el programa, dígame usted si le parece bien a las monjas. Si no lo cambiaríamos.
   Escribiré mañana a Falcó de ahí. He escrito al cura <*4*> Bernabeu, tocándole la barba.
   El provisor no me ha hablado de confesor.
   Eso que me dice usted de que se baje al principio del pueblo, será mejor en la plaza que divide las dos parroquias, y lo teníamos convenido con Pallarés.
   Eso otro de las 40 horas cambiarlas por una capellanía no me disgusta nada. Las 40 horas y novenarios ya se harán en la parroquial.
   No puc més.
   Su padre

      Manuel Domingo y Sol

   No hago nada de bueno, pues me tiene agitada esta cuestión. Vergés de Barcelona me telegrafía que no puede predicar, pues lo escribí.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 17, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


22 de enero de 1894




   Programa:
   Día 1.º: 9 mañana: Bendición de la capilla.
   Día 2.º: 8 mañana: misa y función solemne en la parroquia de la Asunción con asistencia de las religiosas, y sermón por el Iltre. Señor don Campanillas. Seguidame[nte] la procesión para la translación del Santísimo desde la parroquial del Ángel a la capilla del convento.
   Tarde: Función de la parroquia del Ángel y sermón por don Rubio.
   Día 3.º: A las 9: misa cantada en la capilla del convento; tarde: rosario etc., y sermón por el reverendo padre Fran-<*2*>ciscano del convento de Villarreal.
   Día 4.º: 8 mañana: misa rezada de comunión general, en acción de gracias con plática preparatoria.
   Tarde: A las 4, trisagio cantado por las religiosas y sermón por don Felipe Tena o por Bover o por Alfondeguilla, etc. Tedeum en acción de gracias.

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 7.º, doc. 18, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


23 de enero de 1894




Tortosa, 23.

   Mi Providencia: Sin cosa particular. Vengo de llevar a la imprenta el programa para que a la noche, si viene contestación del cura de Nules y de Vall, puedan ponerse los nombres y tirarse mañana a primera hora, y veré si puedo enviar a ustedes un ejemplar a mediodía, y por la tarde la enviaré 300.
   Sin carta de usted esta mañana.
   Dígame de la expedición de la madre de usted.
   Estese tranquila y duerma, y no se agite, y coma mucho, y suba, ni baje ni piense, tan sólo lo que le iré encargando que escriba y nada más, y aun que lo haga Inés.
   El vicario <*2*> capitular en el sermón que me hizo ayer me dijo que ha de nombrar presidenta y que nombre a la que yo crea, no a la que me digan. ¿Conque no viene Serafina? Pues nombraré a ella. Fortuna que no me marcó la edad que debía tener, pues ya temblaba yo. En fin, riamos un poco en medio de tantos agobios.
   Por si me olvido a la noche: Temas que ha de proponer a Paco:
   1.º Que con tiempo cuide él de hablar y prevenir los carruajes. Si no hubiese bastantes en la Vall, hay en Nules, en Villavieja.
   2.º Como el vicario capitular no enviará oficio al gobernador, y sí sólo al alcalde porque <*3*> el buen Tedó no creyó que debiese enviarse al gobernador, le dirá usted a Paco que usted hará una cartita al gobernador a su tiempo, diciéndole el día y la hora, invitándole para que si no podía venir él (el gobernador) podía enviar uno que le representase. Que por lo tanto, Paco mismo que vea de ir a Castellón el día que sea conveniente después que usted haya escrito, para que si no viene el gobernador, el mismo Paco se convenga con él en que vaya o don Federico o quien Paco crea mejor, para representar al gobernador.
   3.º Que el mismo Paco diga al gobernador la conveniencia de que el día de la llegada y hora esté allí la guardia civil conveniente para impedir que la aglomeración de gente impida <*4*> todo desorden.
   4.º Que le entere a usted de lo que hayan pensado hacer de música y acompañamiento, etc., para saberlo usted.
   5.º Que aunque no está hecho el programa, que regularmente será a la entrada el 1.º, y ya avisará usted la hora que será.
   6.º Que no sabe usted si el vicario capitular ha dispuesto nada de la capellanía, pero que hasta que lo disponga por oficio espera usted que él les celebrará la misa (esto si usted lo cree prudente, pues Bernardo no quiere acompañarme, por si usted le conquistaba).
   Si me ocurren más le escribiré. Si nos detenemos en Castellón Pallarés y las familias que quieran, podrán salir en el tren de las 7 y ver el convento tres o cuatro horas.
   Hasta...

      Manuel Domingo y Sol

Por Dios, cuídese.



Escritos II, vol. 7.º, doc. 19, pág. 1




A don Buenaventura Pallarés – 23 de enero de 1894 (?)





   Querido Ventura: La abadesa de Vinaroz lleva prisa. Si pudieses saber pronto cómo piensa contestar Tedó, mejor. No le digas que he recibido yo ésta.
   Suyo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 23.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 20, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 23 enero de 1894





   Amado Benjamín: Su última creo era fecha del 7, luego se recibió un volante de Serrano con originales, no sé si sería fecha del 9 o 10. Estamos en 23 de enero. Por lo tanto el director de Roma ni siquiera ha cumplido con el reglamento.
   Va la adjunta. Le escribí que al llegar a Roma dispuse que desaparecieran las varillas, que era en lo que había quedado con él; pero que vi una sublevación, y comprendí que estaba apoyada por el pícaro Benjamín, y lo dejé estar. No sé si ese conozco a muchos, volverá a referirse a .
   Estoy mareado con el asunto de la Vall. El vicario capitular con su calma, los sermones, el pueblo. No sé si conviene a los Operarios estos negocios, aunque no sean permanentes. De aquí es que no hago nada, ni escribo, ni puedo enviar gacetilla, ni escribir a Serrano, ni... nada.
   Don José García marcha mañana <*2*> a Santa Bárbara de misión.
   Nos piden los ejercicios para las teresianas de ésta.
   ¿Cuándo les diré de... Orihuela?
   Por aquí... Camps, Rafael Sales, etc., preguntándome con intención sobre mi visita a Orihuela. Creo lo hago muy bien, y se quedan satisfechos.
   No han contestado a las mías. En Valencia, Orihuela y Murcia entusiastas por Portugal.
   Don José María Caparrós encarga oraciones fervientes a todos los hermanos para una asunto de Madrid, sobre adquisición de una iglesia-casa que pedirá para los Operarios, los cuales han de cuidar de la Vela nocturna, etc. Conque hagan orar a los chicos, que creo que convendría mucho como él lo propone. Dice que se habla otra vez de Cos para Burgos, y que lo digamos a san José que sea.
   Escribo sólo porque sí, pero no puedo más. Enviaré las cartas de Caparrós, que son muy tiernas.
   ¿Vendrá carta mañana?
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 23.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 21, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


24 de enero de 1894




Tortosa, 24, 11 mañana.

   Mi Providencia: Desde las 8 que estoy de plantón en la imprenta para combinar el programa, dar prisa, corregir las pruebas, y arreglar que entren todos los nombres. Nos habíamos dejado a Paco sin poner en letras de molde y he tenido que volver para que le pongan la misa cantada del día 3. Me han prometido que para las 7 u ocho de esta noche estará, y enviaré a ustedes por correo 200. A la Vall, si están hechos, 600, y mañana más, pues Paco quiere él solo 700.
   He mandado imprimir 1500, <*2*> que nos costarán un dineral pues quieren sea buen papel. Si usted quiere se impriman más de mil quinientos, pues temo que en la Vall querrán dar a cada casa, me lo dice esta noche, que haré que no deshagan el molde.
   Pallarés leerá al provisor las dos líneas de usted sobre Paco. Le he añadido que le diga que no se maree el provisor que dé licencia a las monjas para buscarse capellán, que ya se lo buscarán ellas. Pero todo lo quieren elegir ellos.
   Al fin, no nos detendremos. Las daré la comunión a las 3 de la madrugada en Vinaroz (sin permiso del provisor) pues me dan ustedes compasión que no puedan comer por el camino. Yo seré el que tendré que pagarlo teniendo que decir misa en la Vall después de llegar, pues no podré decirla en Vinaroz.
   No sé si podremos enviar capellán que supla al cura de ahí. Si quiere él llamar a Anglés de Benicarló, que vaya ahí para decir misa.
   Hasta la noche.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

24.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 22, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


25 de enero de 1894




Mi Providencia

   Muy amada en Jesús: Va doctor Pallarés y arreglen con él que no puede faltar, porque sólo él podrá entenderse con Paco, barón de Benicasim y demás gente de pluma y de alto copete; arreglen digo.
   1.º La petición de un vagón entero reservado para señoras, sea de 1.ª sea de 2.ª, como ustedes resuelvan, de 2.ª más económico. En él no se admitirá más que a ustedes y, si sobraba algún asiento, algún sacerdote; pero ni esto quisiera, sino sólo ustedes y mujeres.
   2.º Cuente usted cuántas serán entre ustedes y acompañantes, y yo le diré los sacerdotes que vendrán de Villarreal, Almazora, Castellón, etc., y una vez sabidos, usted o doctor Pallarés deben encargarse de escribir a Paco, que tenga en Nules tres coches especiales para ustedes 14, y los que sobren su tía, her-<*2*>mana, etc. En estos tres coches no quisiera que fueran o se pusiera ninguno en la delantera. Luego que busque de Nules, Villavieja, etc., cuantos coches serán necesarios según el número de las personas que anunciemos, pero de modo que se busquen un par de sobra, por lo que pueda ocurrir, pues todos se llenarán.
   3.º Al llegar a la Vall, ya diremos al señor arcipreste de Vinaroz lo que debe hacer, en dónde hemos de bajar, y oiremos misa en la capilla, etc., todo esto no es preciso decirlo a Vall por ahora; no más decirles que el señor cura de Vinaroz les dará detalles sobre el acto de la entrada. De lo demás que prevengan lo que ellos quieran.
   4.º Traten con doctor Pallarés sobre la conveniencia de detenernos o no en Castellón, pues si <*3*> resolvían por detenernos lo mismo podemos llegar a los 9 a Vall. De todos modos ya le dije que les daremos la comunión ahí si no quieren aguardar a recibirla en la Vall, que no quiero yo, porque no podrán aguantarlo después de la noche terrible que van a pasar en el despido.
   5.º Resumen: Cuiden entre usted y Pallarés y Paco de todo el itinerario; yo sólo de los programas y predicadores, y de decir al cura de Vinaroz cómo hemos de entrar en el convento.
   6.º Iré el sábado regularmente en el último tren. El retiro será el día siguiente domingo.
   Hasta la suya.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 25.

   Vean de escribir a Paco sobre <*4*> representante del gobernador, guardia civil, etc.
   Acaba de venir a casa.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 23, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


26 de enero de 1894




   Mi Providencia:
   Me abrumo, y no quisiera.
   Ha venido Pallarés.
   Escribo al de arriba, al de abajo y a Creixent. Que se reúnan y acuerden y distribuyan los papeles de autoridades, coches, hospedaje, invitaciones, etc., y vayan a una. Que ustedes escribirán a cada uno; pero que entretanto se reúnan y resuelvan y escriban en caso de duda. Que no tenemos culpa de lo de las monjas por las prohibiciones del provisor.
   Mañana salgo en el tren de las 5 de la tarde. Ahí resolveremos.
   No olvide facturar el armonium, por si no llega el día oportuno.
   En fin, <*2*> la mar...
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 26.



Escritos II, vol. 7.º, doc. 24, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 10 de febrero de 1894 (?)





Tortosa, 10, 7 noche.

Señor don Esteban Ginés

   Mi don Esteban: Acabo de llegar de Valencia. Recibí la suya en Vall de Uxó, y encuentro aquí la otra del 7.
   Inexplicable recibimiento del pueblo de la Vall. Funciones solemnísimas. Asistencia asidua. Comunión el 4 de cerca de mil personas. Por remate el 6 vestí el primer hábito a mi distinguidísima hija, instruida maestra y angelical doña Carlota Calatayud, hermana de nuestro Juan Bautista Calatayud, y que está destinada a ser el apóstol de aquella población con la enseñanza de las niñas, que tanto la necesitan. En fin, una serie de maravillas de máxima gloria de Dios, pero deseaba terminar ya, porque me distraen demasiado estas fiestas.
   Anteayer <*2*> fui desde allí a ver los nuestros de Valencia.
   Extienda el acta de consagración del hijo de casa, y envíe un ejemplar para que esté en secretaría central, o sea, administración. El trato que se le ha de dar igual que un Operario, sentarse en la mesa de los superiores, en primera o segunda mesa (como mejor convenga), habitación como los Operarios, etc.
   Vaya diciendo eso de la indisposición de Despóns.
   No pienso ir por ahora a Madrid. Creo escribiría a usted para que hicieran oraciones para la adquisición de una capilla en Madrid para el centro de la Adoración nocturna, servida ésta por los Operarios. No sé si don José María tendrá bastante <*3*> diplomacia. También está pendiente lo de Portugal. Conque así, oraciones.
   Envíenos algún dramita ya, y resolveremos eso de la sección recreativa en la revista, que hace años propuse a Serrano.
   No veo inconveniente en que usted imprima el acto de consagración y fórmula de la congregación, etc. Envíe, en caso, un ejemplar después.
   Lo de la cómoda y demás puede hacerlo con libertad. Basta lo diga después.
   No olvidaré lo de don Manuel Navarro.
   Si le dan dinero de la capellanía, habrá de enviarse pronto a Roma, que están ya exhaustos otra vez.
   El día de la Purificación, al ir Miñana a presentar el <*4*> cirio, como todas las parroquias y colegios, le cogió de la mano, le preguntó si estaban en Altieri mejor que en Montserrat, y que aún estarían mejor en Altemps. Que sabía lo que hacían los chicos y que adelante...
   En cambio, sé que algunos obispos están así, así, porque la carta del papa compara a España a la Bohemia, etc. En fin, oraciones.
   En Valencia está aposentado unos días un sacerdote castrense, capellán del hospital, natural de Hervás y amigo de don Eladio. Hablamos largamente de éste.
   Afectos a Despóns, y que dé fe de vida. ¿Cuándo le ordenaremos? Tengo hambre de que venga nuestro futuro obispo.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 7.º, doc. 25, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 13 de febrero de 1894





Tortosa, 13 febrero

   Mi Benjamín: Aunque rabiando, quiero empezar hoy. ¡Dichosos conventos y monjas! Y con todo, tres días que estoy aquí, y no puedo desenvolverme para escribir.
   1.º Vall de Uxó. Ya hablaremos, ¡la mar! Magníficos predicadores, ovaciones estupendas e inesperadas a las monjas y a mosén Sol; comunión de 900 en la capilla y sin excitación ninguna. Triunfo completo contra la secta que está trabajando y corrompiendo aquella población y al sexo femenino con teatros y bailes. Era una necesidad poner allí el corazón de la Vall, que será el convento según expresión del orador Bover, que lo hizo muy bien y al aire libre, y Felipe retebién al aire libre, esto <*2*> es, puesto el púlpito a la puerta de la capilla, hacia el garroferal en donde había una masa de infinitas cabezas. Marchancoses, id., id., y más elocuente que nunca. Rubio en la parroquial inspiradísimo el fervorín... nunca ya mejores. ¿Quiere usted saber el tema?... Por coronamiento ¿quiere saberlo? Pues de repente y en 24 horas se resolvió y logró del vicario capitular interino don Ramón Ocallaghan para vestir a mi... Carlota Calatayud y Guardiola, y la vestí en la Vall, y sin despedirse de Villafranca; último acto novelesco en su vida novelesca, y me conmoví y emocioné y no sé qué dije en la plática a la vista de aquel milagro de las misericordias de Dios y de aquella alma candorosa en medio de tantas tempestades, y de aquella buena cabeza y gran corazón y buen carácter, pero que no sabe ni qué es ser monja. Jesús <*3*> que la bendiga. Ya ve si fue aprovechada la campaña. Y basta.
   Peregrinación y velada literaria: Ya nos veremos mañana, que ya sobrará tiempo del todo.
   Marzá está dirigiendo sólo los ejercicios de las teresianas de ésta. ¡¡Ve chiquet!! El primer día hizo buena impresión; estos días conmueve; María Bosch me ha buscado hoy para darme el parabién. El concurso aumentando cada día. Es un retremendo.
   Pasé de la Vall un día a Valencia. No fue tampoco inútil mi visita. Cuánto quisiera decir. Rocafull dijo a Osuna hace poco que a no haberle dicho éste que teníamos poco personal estaba para conspirar contra nosotros aconsejando al arzobispo que nos hiciera dirigir el seminario, pues éramos los únicos, los únicos son ustedes. Aquí se trabaja por la paga, etc.
   Hoy me entregan la reliquia de santa Lucía después de tres <*4*> días de estar aquí.
   Albert me dijo debía a ustedes mil pesetas. Hoy le repito que vea si puede enviarlas, pues se excusó que no podía.
   Estamos apuradísimos. Cortés pide los mil duros. El notario de Valencia los mil ciento, que son el 7 por %, y ni por esas. Ustedes están a la última palabra. Por Dios... anoche hicimos García y yo un nuevo robo y se desmorona mi futuro patrimonio, única áncora que me quedaba, y esto para salvar la crisis de Elías que no puede acabar el mes, porque dice que es de los atrasos de dinero enviados. Diga usted cuánto necesitarán.
   El bendito Rovira escribe ayer. Por él hubiéramos enviado dinero un poco y el polvo. Soler, diácono, y presbítero en la Trinidad.
   Recibidas las cartas a Elías. Seguiré mañana. ¿A Serrano cuándo podré escribirle? Van versos de la Vall.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 13.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 26, págs. 1-6




A don Juan Bautista Calatayud – 13 de febrero de 1894





Tortosa, 13 febrero 94.

Señor don Juan Bautista Calatayud

   Mi Juan: Crea usted que siento no haya contestado a la mía. Con la prisa de mi última carta no pude explanar las emociones de mi corazón. Me doy vergüenza de confesar que estuve hecho un niño la víspera al recibir el despacho y el día de la vestición de nuestra amadísima Carlota. No sé si en la plática misma desedificaría, al hablar con tanta emoción. No sé por qué el gozo y el temor, la alegría y la pena, el cariño y la desconfianza me tenían tan conmovido. Las excesivas demostraciones de confianza y de docilidad y de afecto de aquel corazón que yo había tenido siempre por tan fresco y desengañado, acababan de conturbarme. La noche de la vestición y el día siguiente estuvo llorando enternecida. Al día siguiente <*2*> estaba ya serena. Estuve los dos días como quien va a cometer un crimen, pero sabiendo que no lo es. Me tranquiliza el sacrificio que he hecho, y el conocimiento de la mucha gloria que ha de dar a Dios en favor de la juventud femenil tan numerosa, tan descuidada y tan trabajada por la secta allí. Que Jesús deje completo mi gozo pudiéndola consagrar perpetuamente un día. Quisiera ponerle algunos párrafos de mi plática; ya se los diré cuando nos veamos, y no le dije todo cuanto deseaba.
   Ahora estamos con la sustitución o renuncia. Ella optaba por ésta y yo prefería dar un poco de tiempo, por más que estoy resuelto (si Jesús nos permitía una tribulación) a que no me tenga más enseñanzas públicas, que no me la que quiero ya con tantos peligros, <*3*> que si Jesús nos la ha conservado tan candorosa y boba como el día que nació, ha sido un milagro de Jesús que no los hace tan frecuentes, y gracias a no haber tenido confianza en criatura alguna, que asombra en tan tierno corazón. Este asombro de la gracia me hace esperar buen resultado. Por lo demás, ni sabe lo que es ser monja. Se ha formado y brotado como planta espontánea, como las violetas en monte inaccesible.
   He recibido ya las partidas de bautismo y confirmación, pues entró sin documentos.
   ¿La pensión de Carlota se pierde con la profesión? Conviene me diga esto, que sería un contratiempo para la cuestión de Paula. Sin embargo, como dice usted ya nos pasaremos las penas como podamos.
   He convenido con la abadesa en el dote de Carlota. Estaba aquélla dispuesta <*4*> a recibirla sin nada, aunque no hacía gran cosa, pues la dije que una comunidad de clausura me la había pedido sin nada, y que no tenían enseñanza, pero que yo quería que Carlota entrase sin favor ninguno, y me dijo que según las constituciones estaban señalados para las que tuvieran título de maestras solos 266 duros. Dije, pues, que conforme, y que los bienes, deudas, pensión, etc., de Carlota serían para nosotros, y quedamos conformes. Carlota había ahorrado 200 duros que me dio, y di 100 a la abadesa. No debemos aprontar, pues, más que 166 el día de su profesión. Sentí que no hubieran hecho arreglar testamento a Paula en favor de Carlota para evitar expedienteos después. Este verano próximo quiero, ordeno y mando que arreglen ustedes y José María todo lo que debía arreglarse, y las divisiones de la tierra, deudas, etc. Si acaso usted desease venir por <*5*> Pascua a ver a Carlota, no habría inconveniente. Pero debiendo cantar misa solemne la Trinidad, quizás será mejor entonces. Ya veremos.
   ¿Y José María? No ha contestado a Carlota. Es un extremado según dice Carlota. Tanto que yo le estimaba, y desde que entroncó con aquella gente, ha perdido toda la gracia para mí.
   El baúl de Carlota está en Vinaroz, y lo demás (poco) en Villafranca. En el baúl de Vinaroz tiene la bendita todas mis cartas, y lo siento. Si usted viene por Pascua, a ver si lo recoge intacto, y la ropa la depositaremos y servirá para Paula.
   Escribí a Villafranca al alcalde y cura. Éste se conoce que no quería marchara Carlota <*6*> de Villafranca, y está... así. No quería acceder a permitir la sustituta si no la nombra la junta provincial.
   Nada ha vuelto a decirme usted del alicaimiento. Por Jesús dígame algo con reserva. No me hagan sufrir que bastantes cositas tengo en Valencia... y aun [en] Roma, etc., pero las debo pasar yo y no los otros, y así no me oculte nada.
   Estoy en descubierto con todos; veré si me desahogo del ahogo de cartas estos días, para emprender el arreglo de las constituciones.
   De Madrid y Portugal nada todavía.
   Adiós, mi querido
   Le abraza su afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 13.

   Escribiré a mi José María, y le diré cosas de la Vall, y de Nules, etc. Hoy no puedo ya.



Escritos II, vol. 7.º, doc. 27, págs. 1-3




A don Felipe Tena – 13 de febrero de 1894





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: La carta de Gonzalo pudo detenerse. Está en Lérida y allí hacen los ejercicios.
   Bien por las noticias de Paula. Debes dármelas con frecuencia.
   Marzá en los ejercicios ¡rechiquet! qué bien. El concurso aumentando cada día. Hoy me ha felicitado Roch y las devotas compungidas todas, y las madamosillas abundan. Es un tremendo.
   Cuando nos veamos y cuando salga Gonzalo quiero proponeros un proyecto: Pedir a tu padre diez mil duros al 5 por %; otros diez mil a Gonzalo, y yo aprontaría tal vez hasta los veinte <*2*> mil en dinero tomado contra las fincas de mi patrimonio, que viene a ser esto, y con este depósito atender la Hermandad a lo que necesita cada colegio, pagando éste el rédito, pues los nuestros se quejan de estar todo involucrado, y tienen una tarea ímproba. Con esto quitaríamos todos esos debitorios parciales, algunos de los cuales no me gusta deberlos a quien se debe. No digas absolutamente nada de esto, ni a tu casa ni a nadie. Es sólo un proyecto. A don Francisco en caso sí que puedes decirlo, pero cuando nos veamos hablaremos. Elías y García opinan que debe darse el 5 % en lugar del 4 % que yo proponía para los que aporten dinero a la Hermandad, pues que tanto o más se pagan a <*3*> deudores extraños, y los Operarios invertirán generalmente el interés en cosas por lo común convenientes a la misma, o al menos de gloria de Dios.
   Bien por todo lo demás.
   Díganos noticias.
   Tuyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 13

   He tenido carta del cura de Villafranca y alcalde. Proponen que la sustituta venga en caso nombrada por la junta provincial.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 28, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 13 de febrero de 1894





Don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: No escribiría hoy a no ser su volante que me dice lo que ha escrito a don Benito. La contestación de este obispo está ahí ya en el correo que mandé a usted la de don Benito. Creo lo dije a usted y el contenido. No dice de buena ni mala fe. Sólo que (después de historias) ¿qué podrá decir? Que es lástima vaya a tierra el edificio, por lo cual, si las carmelitas <*2*> ofrecieran una poquita cosa, no como indemnización, sino por el provecho que podría resultarlas, etc., a juicio del mismo superior eclesiástico, etc.
   Le escribo, pues, para que esté enterado, pero no diga que yo he revelado el contenido; lo escribí ya a don Benito.
   Veo está atareado, pero de todos modos deja de hablar y escribir de nuestras cosas, que creía escribiría de ahí.
   Ni siquiera de la Candelaria.
   No puc més.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 13.

   Devuélvame las de Vico.
   ¿Me entenderá?


Escritos II, vol. 7.º, doc. 29, págs. 1-8




A don Benjamín Miñana – 14 de febrero de 1894





(continuación)

Día 14 de febrero.

   Mi Benjamín: Empiezo antes de que me estorben.
   1.º Velada literaria: Me propuso usted eso de la velada en la peregrinación. Como soy poco devoto del señor Sancha, no quise ir deprisa en todo lo relativo al colegio de Roma con relación a la romería. En mi viaje anterior a Valencia hablé con Cepeda sobre la junta auxiliar en Roma, indicando la conveniencia de poner los nombres del director del colegio y de monseñor, y quedó que él lo arreglaría. Ellos han enviado un comisionado, y así que se arreglen. En este viaje lo he consultado a Cepeda lo de la velada, añadiéndole que mi parecer era que lo iniciara la peregrinación, y que el colegio tomara parte en caso, si bien el colegio no tendría inconveniente en hacer por sí este obsequio a la peregrinación. Dudó, fluctuó, temió que el señor Sancha recusara toda idea de velada, etc., y hasta <*2*> llegó a insinuar que no se dijese nada, y luego como si se pensara de repente mientras el viaje. Dije que esto no me parecía bien, y resolví; que si él lo creía prudente podía indicar a la junta se presentara la proposición sobre la conveniencia de una velada. Que si el arzobispo resolvía por la negativa, que bien; y si se apoyaba, como quiera que serán muy pocos los que se ofrecerían a trabajos, si no se les busca particularmente, entonces el colegio se exhibirá con más gloria, y sin exponerse a un fracaso, como podría suceder si él fuera el que la iniciara. Así sólo tendríamos glorias y daríamos a conocer el colegio a los españoles, y sin ningún peligro de fracaso. Conque pensemos en algún trabajito (no muchos) y estén preparaditos en silencio, y veremos venir, pues repito, los valencianos son de Valencia y el señor Sancha es <*3*> sui generis.
   Peregrinación: Alojamiento
: Supongo tienen ustedes arregladas las dos habitaciones del piso 3.º Según mis cálculos pueden estar 8 en el departamento [en] que duermen los chicos hoy; 4 en el del lado; y dos en cada una de las dos habitaciones, que debían arreglarse. Total, 16 a 20. No se comprometa ya con ninguno sin entendernos. Ofrecí una habitación de las nuevas para don N. N. de Orihuela (marido y mujer), aquel que pagó los candeleros. No sé si aceptarán, pero si aceptan había de ser una para ellos dos. Están tentados de ir el padre de Bover y el de Salomón, y no recuerdo si algún otro; éstos no han de ser pospuestos. La otra habitación independiente queda también reservada, pues estoy seguro que no faltará algún compromiso ineludible. Los habitantes de aquel corredor del piso 3º, antes de subir las escaleras de nuestras habitaciones, ¿no dejarían su catapans si se les pagaba aquellos días? Como quiera que la cocina está en aquel <*4*> piso, creo podríamos complacer a muchos de los nuestros, sin necesidad de que entren para nada en el colegio, y aunque fuese fijándoles hora de comer ellos arriba, y buscando las ayudas convenientes a los cocineros y servidores.
   3.º Me afectó la carta de usted de que estaba agonizando el padre Martín, que recibí en Vinaroz, y al día siguiente supe su muerte. Casi no podía dormir, pues la cadena de hechos y permisiones de Dios, y la imagen de don Vicente que sufrió tanto ahí, y el porvenir de Condotti, y las misericordias de Dios sobre nosotros, etc., desfilaban en tropel por mi imaginación, y le encomendé mucho a Dios al padre Martín, pues rebrotaba en mi pecho la compasión más bien que el enfado contra el ¡¡pobre padre Martín!! ¡Pobre orden de la Trinidad! Casi tengo remordimiento de no haberme ofrecido a hacerla retoñar. Creo que en nuestras manos y dándoles chicos nuestros, la hubiéramos restablecido, y no hubiera desaparecido esta gloria, que es más de España que francesa.
   Ahora bien: ¿Cómo ha quedado <*5*> Condotti? Sé que se incautó el cónsul, y se me dice que protestó el padre Alba.
   Pero, y l’raconet o gatet o bolsa del padre Martín, ya tuvo habilidad el padre Alba para esconderlo a fin de que no figure en el inventario y vaya a las garras de la impía, digo, Pía obra? Si supo hacerlo, no debe usted olvidar que nosotros reclamamos una indemnización de treinta y seis mil reales por los gastos que nos ocasionó el padre Martín, y así lo dije a Pidal, y éste lo dijo a los dominicos, y éstos dijeron que ellos habían sido invitados por el padre Martín, y que a éste tocaba, etc. Esta historia la conté yo al padre Alba durante el viaje. Por lo tanto, si acaso hubiera algo de lo que supongo habrá sabido hacer del padre Alba, y se ha de resolver sobre la inversión por la santa Sede, etc., no olvide usted que tenemos derecho a una compensación por la ruptura injusta de un contrato bilateral. Intelligenti...
   Ya que hablo del padre Alba, supongo tendrá la agencia de Córdoba. Si se viesen apurados alguna vez, <*6*> ¿estará él ahora en disposición de ofrecerles carta blanca, si lo necesitan?
   4.º Madrid: Caparrós delicadote. Por esto no ha podido evacuar el asunto de adquisición de iglesia para Operarios directores del centro eucarístico, o más bien de la Vela nocturna de que habré hablado a usted. Pero hace miedo esa gente aristocrática para agenciar negocios, porque lo hacen con una solemnidad que previene a cualquiera. Si no se consigue esto, hemos de resolver o la renuncia de su arciprestazgo, o el traslado cerca de la catedral, etc., y no faltarán fatigas siempre.
   5.º Portugal: ustedes dirán.
   6.º Plasencia: (Cáceres): Todo retebién. Don Esteban endiosado y esperando cuartos de la capellanía, y de continuar ganando la pesetita para el colegio, confesando monjas, y hecho un angelito. Está contento, porque hemos admi-<*7*>tido un auxiliar hijo de casa, que él propuso y deseaba.
   Murcia: Estoy incomunicado. Aguardo carta de Juan que no me ha contestado sobre el robo. Una espinita allí, que ya le diré oportunamente. No sé si dije también que dije al obispo, que no podíamos hacer obras, y contestó que no le compraban la finca.
   Orihuela: Sabrán el incendio, que se cobrarán con 100 duros de sobras. El penitenciario encabezó con 100 pesetas. Soler por carta del penitenciario al vicario capitular, se ordena de diácono, y a la Trinidad de misa, pues las dos cosas pidió, y el provisor... preguntó a nuestro don José qué debía contestarle al penitenciario... ¿Qué tal? Los ordenandos de ésta están haciendo ejercicios en Lérida.
   Valencia: Celebraron la fiesta el martes. Yo estuve el jueves. En el boletín ha salido el anuncio siguiente, impropio de un Castellote: “Habiendo bastantes sacerdotes sin colocación por exceso de personal, no se celebran órdenes hasta las témporas de la <*8*> santísima Trinidad. Por la misma causa es probable que en el curso próximo no se admitan matrículas nuevas para estudiantes externos”.
   Nos añaden que hay solos en el seminario 120 colegiales, y el año anterior 200, y temen quizás quedarse en cuadro. ¡¡Dichosa Valencia!! No sabe adivinar el medio de que haya suficientes y buenos sacerdotes. Han tenido ejercicios los internos, externos y San José; un jesuita a cada sección. En los externos escándalos durante los ejercicios, y eso que tenían al padre Juan Mir.
   Más diría de Valencia. El colegio bien hoy.
   Tortosa: No pude asistir a las comedias del día de carnaval, y lo sentí. Fue cosa magna, según me dicen los entendidos. El último [día] se representó el drama de nuestro Marzá. El entusiasmo indescriptible. Aguiló, Jerrás de Mora, etc., llorando de hilo en hilo. El pobre autor tuvo que hacer una acto de humillación.
   Fue usted lacónico en lo de la candela de la Purificación. Diz que se ha perdido una carta de usted. Como yo tengo poca fe en pérdidas vea si estará detenida debajo de su pupitre, y si no diga lo que decía: Creo debía ser del 21. (Se continuará)
   Su

      Manuel Domingo y Sol

   Recibíamos cosas del día.
   Si no envío letra envío letras. [En márgenes de la página 1]

Escritos II, vol. 7.º, doc. 30, págs. 1-8




A don Benjamín Miñana – 15 de febrero de 1894





(Continuación)

Día 15 febrero.

   No ha vuelto a hablar usted de los actos literarios, y de Roldán dijo sólo que bien. ¿Por qué no tenemos teólogos que puedan sostener los actos de las trimestrales? ¿No podrán tampoco los que han comenzado ahí la filosofía? Dígame de vez en cuando cómo va la cabeza y los estudios de Santo y de Espinosa.
   Chicos: ¿Cómo está la cuestión Peralta? Me habló usted de él, hablé con los de Valencia, y es necesario contribuya él con los mil reales al año, y de los gastos de ropa lo que prudencialmente se gastaba en Valencia. Éste fue el contrato de Osuna, que no se gastaría más que lo que se gastaba en Valencia.
   El padre de Ramos escribe la adjunta. El padre de Royo la adjunta. ¡Aún no hacemos bastante!
   El padre de Bover me dijo tenía allí una notita de gastos del chico, y que ya nos veríamos. No le apremié, <*2*> porque dijo había tenido no sé qué gastos. Vilaret hace el zorro sobre ayudar a los dos de las medias becas. Apenas venga el nuevo obispo, o antes de venir si el intrépido Soler tiene trazas, se le hablará de que el obispo anterior pagaba a Ramos, y por lo tanto, a ver si destina un par de capellanías, una para Ramos y la otra para Royo, que bastante pagamos nosotros. De eso de las capellanías por los obispos, hemos de hablar despacio y convenirlo con don Benito.
   Agencias: Va la de Albiol... no sé si dije a usted que el obispo de Orihuela estuvo complacidísimo de mi visita, y me trató con sumo respeto; y al darle las gracias por lo que había hecho por el colegio se ruborizó protestando no había hecho nada, pero que estaba dispuesto, etc., y estaba entusiasmado por el milagro del colegio de Roma. No confió sin embargo ni agencia, ni... nada. ¿Cómo está la de <*3*> Vich? ¿Cuándo deja Sobrevías la de Solsona? ¿Cómo podríamos conspirar con la de Burgos? El obispo de Lugo es muy avispado a pesar de ser franciscano. Vea quién es el agente de Lugo, y si puede discurrirse algo. Peris Mencheta está más blando; pero... yo nada le pediré pues le veo sobre sí, cuando trata conmigo. Me dijeron que en la fiesta del colegio estuvo como antes. Yo lo he de ver. Mejor que todo esto, sería un impulso unánime episcopal de todos los prelados que estén por el colegio. De otro modo no sé cómo pueden sostener a los alumnos con las capellanías de 500 pesetas. Para nosotros sería más menos ventajoso y más odioso que haciéndolo singilatim y poco a poco. Las bases de cuantos vengan ya las sabe: una parte por agencia, otra parte los alumnos o prelado; 3.ª para el colegio, esto es, para la Hermandad, que es la que está a las ganancias y pérdidas del colegio, y no tiene otro deber que el de la manutención que bastante es con los seis u ocho reales <*4*> que exige solamente. De los nuevos obispos: El de Badajoz que es el actual de Tenerife. Vea usted si puede pensarse en algo. Creo dije a usted que su secretario me escribió que no podía enviarse alumno este año. Al que va a Teruel (Estalella), no le conozco. El de Cádiz va a no sé qué obispado, supongo lo dará a los de Claret, pues el obispo de Cádiz hace muchos obispos, y supongo habrá hecho éste. ¿Y el de Astorga? ¿Cómo puede removerse la antigua agencia, o trató de ella? En fin... discurran.
   ¿Cuántos y qué obispos creen ustedes, que irán a la peregrinación? ¿Dónde se piensa colocarlos? Supongo que el de Urgel y don Benito irán a Montserrat. ¿Podríamos pensar nosotros en invitar a dos o tres que nos convinieran, pidiendo al príncipe Altieri un pedazo de su piso? Veo que el padre Homs es una especie de comisionado general para alojamientos, etc. Mejor que el señor Sancha <*5*> y los valencianos nos dejen tranquilos. ¿A dónde deberá ir el señor Sancha? Diz que decía usted en una [carta] a Elías que en la carta perdida u olvidada había un volantito de monseñor para que escribiera al señor cardenal. Dígamelo y escribiría a Chiesa para que le dé las gracias; creo será lo más decente y Chiesa se alegrará.
   No contesté a usted sobre el solideo rojo y bonete para el señor Rocamora. Me dicen los de Orihuela que ya han resuelto ustedes este regalo, y me parece bien. En cuanto a ofrecerse al señor Sancha, me repugna, pues insisto en creer que no nos estima ni pizca; pero pueden hacerlo, y mejor con pretexto de enviarle un catálogo u otra cosa. Las predicaciones enérgicas de don Benito creo que aún le habrán puesto más en guardia.
   Deseo emprender en esta cuaresma el arreglo definitivo de las constituciones de los Operarios, y me coge temor, y oro y pido a Jesús y a todos <*6*> los santos reparadores que guíen nuestra mano y nuestro espíritu, y quisiera estuviéramos todos reunidos, y... en fin... enviaré una circular a todos. Quisiera poderlas presentar para la época de la peregrinación, examinándolas antes el Padre de la Gregoriana.
   A propósito: ¿Quién arregla un anuncio de la obra de Moral de dicho padre, como le prometí, para insertarlo en el “Siglo Futuro”, etc.? Yo no tengo vista la obra. Piénsenlo, y propongan o háganlo, pues ya me da vergüenza. Apenas esté hecho escribiré a Subirana si quiere encargarse de los pedidos, en caso que se hagan, y tal vez otro librero de Madrid. No lo olviden ni descuiden.
   También quisiera y no tengo tiempo de ultimar el proyecto de la “Corte de amor y reparación” para enviarla a todos nuestros centros, y den su parecer. La venida del señor Rocamora me <*7*> ha infundido muchos alientos, y lo creo destinado para el fomento de esta Obra, si es voluntad de Jesús se establezca, y de muchas otras nuestras.
   Escribiendo esto, viene la suya del... a García, interrumpo mi hilo de cuentos, para concluir mañana lo restante y más gordo, y ponernos luego otra vez al tall desde mi mesita.
   ¿Conque sí que se perdió la del 21? ¿Qué ha hecho usted de la carta del señor obispo de Oviedo? ¿La envió a don Benito? Supongo se la devolverá y me la mandará. Muchas trinquillas de obispos irán viniendo; pero... ya irán cayendo, si nuestro León XIII vive un poco.
   Recibidas las estampas de Vinaroz que he de pagar yo, y hoy abriré cuenta aparte y abierta entre Roma y yo. Me adeuda esa casa y ya liquidaremos. La reliquia la recibí anteayer.
   Como le decía en nuestras crisis me alentaba la esperanza de conjurarlas con mi futuro patrimonio, que iba a venderlo <*8*> todo apenas falte mi hermano. Pero ya no sé cómo irá. Aparte de que lo vamos mermando y robando, no creo que con los veinte mil duros tengamos bastante. El colegio de aquí tiene seis mil duros de déficit y continuará. El de ahí nos abruma, y los réditos nos matan. He pensado y propuesto a los nuestros pedir al padre de Felipe diez mil, como legítima de Felipe; a Gonzalo que tiene trece mil otros diez mil, todos al 4 por % o 5, y con los 20.000 míos en dinero o tomándolos contra las fincas, formar un depósito de la Hermandad, y dándolo esto a los colegios al interés conveniente, simplificar la operación y el involucrarlo todo, pues Elías se queja y con razón, y devolver a monjas y seculares y rescatar el papel de Vilamitjana, etc., hasta que san José nos envíe una mina nueva, como espero, y el colegio de Roma nos saque de los agobios, como confío.
   Diga cómo está de misas.
   Irán 500 pesetas estos días en billetes, con cartas. Vayan contestando si se recibe. Guardaba cien duros que tomé a Carlota, y estos los han dado a Vicente Benet hoy. Vivimos de milagro.
   Hasta... mañana.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 15.

   Van 100 pesetas. El Ángel las guarde. Mañana otras tantas.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 31, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 19 de febrero de 1894





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Tienes el tintero sin tinta.
   Ayer tarde llegó Gonzalo. No le hablaré del asunto. La carta no se le envió, y no he pensado en decir a Girona que no se la entregue. Si se le hubiese entregado te lo diría. Si no se le entrega te la enviaré a ti, y en caso le dirás tú lo que escribió Benjamín; pero que él no dé ningún paso sin que él (Gonzalo) me lo escriba a mí. Esto todo como cosa tuya. Si Gonzalo me escribe entonces le reñiré porque escribió sin decírmelo, y le diré lo que acaso puede hacerse, y de modo que pueda enviar si conviene la carta a Benjamín.
   Estos días me habría embarran-<*2*>cado yo en un mal paso, en el cual iban a invertirse 3.500 duros que podían ser para nosotros en pequeño rédito. No sé si podré conjurarlo, pues dos mil es fácil se le desvíen. A no ser esto, con esto y lo mío podíamos hacer frente una temporada a la situación por bastante tiempo. Fue una ligereza mía efecto de mi santa ambición de querer abarcarlo todo.
   Avisaré cuando vaya Gonzalo si es que podemos tranquilizarle de ir a esa. Tú tienes el deber de cuidar de su alma y despabilar aquel espíritu. Ten más celo y traza.
   Carlota sigue bien. Al fin renunciará, y será lo mejor. El cura algo así por su entrada. Aún recibieron a la sustituta. ¿Qué dicen los tuyos de la entrada de Carlota? ¡Pobre mosén Sol!
   ¿Qué haces? ¿Estudias? ¿Te arreglas sermones? Piensa en la predicación y en los grados.
   Tu Padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 19 febrero 94.

   Girona ha entregado la carta a Gonzalo. ¡Por vida! Gonzalo nada me dice ni dirá. Él va mañana.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 32, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 19 de febrero de 1894





   Mi Benjamín: Ayer al escribir a Serrano, no pude escribir a usted como pensaba.
   Estoy casi al tall con todos los colegios, incluso Madrid, y procuraré que no me abrume la correspondencia diaria, para poder dedicar esta cuaresma algunos ratos a pensar en la Hermandad y sus futuros destinos. Diga a Jesús que me dé 48 horas cada día y me libre de la miseria de tener que dormir.
   Veré si podremos socorrer pronto a ustedes. Estos días por una ligereza mía me he embarrancado en un mal paso, del cual pido al santo Ángel me saque, en el cual se iban a desviar tres mil duros, que muy bien podían ser para nosotros al 5 por %. No <*2*> sé si podré prescindir de que se nos marchen dos mil. Todo por mi ambición santa de quererlo abarcar todo iniciando una Obra, de la cual no es la hora todavía. Si se conjura, veré de que puedan desahogarse ustedes un poco.
   Creo que hoy podría tener carta suya, diciéndome recibió las primeras 100 liras.
   Marzá ha terminado ayer su gloriosa campaña. No saben cómo decírmelo Pauli, Otero, Merchán, y sobre todo las devotitas, que no sabían quién era ese jesuita nuevo; y las que lo sabían, y más traviesas habían bromeado antes sobre el cojo y miralludo, han quedado ya, ya... Sea Jesús bendito.
   Ayer llegaron los ordenandos, algunos de los cuales no han quedado satisfechos con el método de los ejercicios de los padres del Corazón de María, en parti-<*3*>cular Artemio. Las meditaciones las dan leyéndolas. En Lérida diz que han sacado al rector y no se han ordenado los de la otra vez. Veré si puedo saber algo de esto. Ya se acordará alguna vez quizás el señor Meseguer de las atrevidas consideraciones que le puse en mi carta, antes de empezar el nuevo seminario... que en mi concepto fue sugerido por el negrillo.
   Va la de Despóns. Devuélvamela. Bendito sea Jesús por nuestro angelical don Esteban. Éste está contentísimo y sus candorosas y fervientes cartas me cicatrizan muchas heridas y malos humores. Es todo un santo. Jesús nos lo conserve, pues siempre estoy espantado por su salud.
   ¿Qué haremos sobre el título de Despóns? No quisiera hiciese patrimonio, por lo enredadas que estarán las fincas de su padre. Por otra parte el vicario capitular nos pondrá <*4*> mil y mil dificultades al Rescripto si pedimos dispensa. Creo tendré que aguardar a nuestro don Pedro, y lo siento, porque desearía para este año tener presbíteros a nuestros Soler, Gonzalo, Enrique, Soláns y Despóns; y aun a Puig que no sé cuándo será, y tiene 30 años.
   En Valencia bien ya, gracias a Dios.
   En Murcia sólo lo de Vilaplana, que ya creo le confié en secreto.
   Rafael en Valencia. Contentos de él Felipe y demás. De Osuna no hay que decirlo. Es fácil que se rehabilite, y lo deseo, porque tiene un gran nombre entre los de palacio.
   De Madrid nada aún.
   Tengo la garganta y pecho no sé cómo, hace días.
   Creo he agotado todos sus temas.
   ¿Qué saben de don Benito? Nada sé yo.
   ¿Cómo sigue monseñor? Salúdele, como también a los señores embajadores. ¿Qué podré enviarles para san José, o cuando vayan los de la peregrinación? ¿No ha reñido usted a Rovira? Salude a Ferreres. En fin, mucho más me ocurre aún, pero basta.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

   Con reserva.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 33, págs. 1-2




A don Juan Bautista Calatayud – 21 de febrero de 1893





Señor don Juan Bautista Calatayud

   Mi Juan: ¡Qué pocas letritas de usted!
   Vaya diciéndome lo de la garganta, y sobre todo si le hace toser, dígalo y resolveré vaya usted a Valencia por Semana santa. No se descuide por amor de Dios y por obediencia.
   Aguardaba hoy carta de Carlota para que me diga cómo podemos lograr que la sustituta que ella envió a Villafranca pueda quedarse de interina, pues hemos resuelto que Carlota renuncie pronto. Ésta sigue bien según dice mosén Bernardo, que ha tenido dos días para volver allá durante esta cuaresma. Luego irá otro. El lunes próximo empezarán la enseñanza en la Vall, y Carlota tendrá que ir por la mañana. Por <*2*> la tarde se estará retiradita.
   Tengo mandado a Felipe que me dé noticias semanales de Paula, y es como Juan Bautista, aunque en él es por encantamiento.
   Los trabajos para el Josefino no han venido de ninguna parte. Anteayer escribí a Serrano. Ustedes dirán.
   Todos nuestros aspirantes van ordenándose, y nos quedamos sin aspirantes.
   No puedo más hoy, que otras cosas hay que decir.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 21 febrero.

   Arreglen esto de don Paco, que interesa.
   Don José recibe las otras, y contestará.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 34, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 23 de febrero de 1894





Tortosa, 23 febrero.

Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Recibo la tuya.
   1.º El proyecto es más factible aún que hermoso; hermoso no lo es tanto, realizable mucho. Lo que es que tú tienes poca fe, y si non credideris non videbis gloriam Dei. Lo dejaremos estar por ahora, e iré haciendo frente con lo mío, y después ya lo trataremos, y lo verás fácil, si, como yo, pides a Dios que después de todo nos deje morir en un hospital, por su gloria. ¿No sería una terminación feliz?
   Mucho te agradezco tengas cuidado e interés por nuestro Gonzalo. Yo lo quisiera tener aquí; pero estaré tranquilo si tú le cuidas.
   Arréglales a las de Vall el sello.
   Carlota tan fresca como siempre. <*2*> Me dice que las niñas de Villafranca le escriben.
   Estos días en mis combinaciones iba a combinarte una expedición a la Vall a dar ejercicios bajo o arriba, y yo arriba o bajo o en el convento. Pero... ¿y Vinaroz cómo se queda?
   ¿O las siete palabras de Vinaroz? En fin, veremos.
   Ves diciendo cosas.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 23.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 35, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 23 de febrero de 1894





Condotti (que me interesa) con la más interesante de Corell que guardaré, romería, velada, etc. Ya merece todo esto un billete de 100 pesetas, y es el 4.º que les mando. Acuse recibo.
   Iré contestando a todo. Hoy solo:
   1.º Velada: Me gustó más el pensamiento de usted que el de Serrano aunque éste tenga más visos de oportunidad; pero en cambio tiene más dificultad para los trabajos concretados en este solo punto, y no resultaría una velada bastante amena. El de usted se presta más a toda clase de asuntos. Tal vez puedan combinarse las dos ideas. Piénselo y lo pensaremos. Yo, con tal me pongan: ¡Patria mía! ¡¡Iglesia santa de España!!, y dicha a ser posible por un Eijo, si Lluis es demasiado grande, ya estoy contento. Sería la mejor de todas, pues ya sabe cuánto desconfío de los criterios que no son míos. Propongan temas, y aún envíen los trabajos a esta cámara alta, y rasparemos.
   Local para <*2*> los peregrinos: Al fin, con la combinación de usted viene a resultar lo mismo. Yo ponía los ocho o diez allí donde duermen los chicos en el 3.º piso, para tener separados del colegio a todos. No me importa el cambio. Además en los escondrijos de aquel corredor del tercer piso oscuro, y que debe haber una cunillada de gente, proponía que lo desalojaran sus inquilinos en parte, pues los italianos se ponen aunque sea en la Lleisa si les dan cuartos. Ya hablaremos de esto más; pero echen líneas sobre alguna casa conocida, cerquita, por si a última hora ocurre algo.
   Don Peris Mencheta no es fácil vaya, ni don Manuel Domingo y Sol tampoco irá a no mediar un mandato de los nuestros, o si debiera mediar el arreglo de Altemps, que respecto de esto último siempre estoy a punto. Por la peregrinación, y atendidos los obispos que van, fuera del de la Seo... Los demás, psi...
   Sí que debiera ir don Benito. ¿No le escribe usted? ¿No le envió la carta de Oviedo?
   Va el permiso para examinar a Enrique.
   Otro día más.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 23 febrero.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 36, págs. 1-6




A don Benjamín Miñana – 26 de febrero de 1894





   Mi Benjamín: Recibida ayer la cartita de Serrano, y hoy la suya del 23, y el recibo de los 3 billetes y falta el 4 que hoy habrá recibido. Estaba la orden a Solá para a mandarles 200 duros. No sé lo que hará Elías en vista de las noticias de la suya, si bien está muy propicio con la administración de Roma. Si dan los tendrán, y así hasta octubre no tendrán más que 850 duros, si los recobramos de una deuda. ¿Tendrán bastante? ¡Sí que respiraría! Aunque estoy seguro que Jesús proveerá, quisiera poder llenar el hueco de los mil duros de Oliveres, y recobrar el papel de Vilamitjana, que tenemos en el banco de Castellón. Los demás créditos no me dan tanta ansia. No padezcan sin embargo.
   Peregrinación y velada: Mucho me alegro ahora de que no hayan echado mano de nosotros, para los trabajos de peregrinación, pues preveo muchas fatigas en el alojamiento de los obreros y demás. Siento asimismo no tengamos a Altemps para cumplir <*2*> con los compromisos de esta diócesis, Valencia, Murcia y Orihuela, que todos se podrían satisfacer estos. En cambio casi me alegro, porque si de estos pasaban a otros sería un mareo. Han escrito los dos hermanos de Elías, que van como obreros y con Beti. Dice Elías que estos sus hermanos ya se arreglarán pero no es regular dejar de ofrecerles el colegio. Ha venido hoy el padre de Domingo Ramos y está tentado de ir como obrero; es muy campechano y ha ofrecido que dará algo, y por toda la vida; está que rebosa contento y aun gratitud. Ha pedido una certificación mía para el ayuntamiento, que acredite que su hijo realmente estudia en Roma. Ta seguro que es un alet de la terra seca que revela talento. Acabo de recibir carta del arcipreste de Villarreal Alba, de que va a la peregrinación por tierra, el M. Llidó Traver, una sobrina de Alba y una hija de Traver, y pide alojamiento en el colegio u otro convento. Pienso decirle que él puede disponer del colegio y acaso M. Llidó; pero no querrá estar separado de su sobrina, quiero me diga enseguida, si tienen ustedes un par de casas limpias, precio de quedarse, <*3*> precio aparte de comidas y cerquita de ustedes, pues tal vez algunos de los compromisos se conformarían en ir a dormir a otra parte y comer en el colegio (en el tercer piso), aunque ya procuraré que no sea mucho, pues no podrían soportarlo los cocineros, ni habría bastantes utensilios. Diga, pues, usted en seguida lo de la casa, que ya se contentarán muchos con esto, si saben que los nuestros la tienen buscada y económica y decente.
   Velada: Ya le dije mi parecer. Podía ponerse el título dedicada a León XIII por el colegio, por haber proclamado beato a Ávila (o cosa así). Recibí el programa de Serrano. Está muy fácil dicho y es costoso el arreglo. Por otra parte veo falta un poco de amenidad de diálogos, música y quisiera ver en qué consiste ese ensayo dramático, que serviría de expansión a los graves obispos y españoles, debiera ser parecido (si no puede ser el mismo) como los Alojats, y reformado y corregido, pero que la música ya está. No teman lo macarrónico, que hasta el mismo Chiesa se reiría si hubiese buena ejecución, y un torero tan limpio como <*4*> Bellmut que no dejará de encontrar entre los toreros. Pueden ir componiendo y avisando. Convendría una Barquichuela que, pronunciada por Lluis, daría tono. En fin, digan que escriban, que por mí no se perderá.
   Novena a san José: No me hacía gracia al oírlo lo de los sermones que pueden distraer mucho el estudio de los chicos. Me espanta ahora queriendo poner ustedes esa distinguida asistencia diaria. Con todo si no les ha de estorbar y han de ser de un cuartito o 20 minutos lo más... pueden hacerlo.
   En la recomendación de Bucceroni no ponen ustedes que fue profesor de Salamanca (del seminario 8 años). Averígüelo con reserva, y lo enviará a Madrid el anuncio, pues deseo complacerle pronto. Tampoco ponen qué ha estudiado, y se tiene presente de modo especial el código civil español, pues fue lo que más me encargó el padre Bucceroni.
   Veo la espinita que es gorda. Pero no hay remedio: estas espinas han de pasar por nuestras gargantas. En cuanto a Peralta no puedo asegurar se le admitiera en Valencia en estas circunstancias, y tal vez convendría más aguardar o al fin del curso o que él o usted <*5*> lo hablasen con el arzobispo pretextando que no podrá continuar por falta de medios, etc.
   Todas las noticias de su anterior sobre Condotti me interesaban y así no deje de escribirme cuanto vaya sabiendo de aquella casa. ¡Me hizo sufrir tanto! ¿Cómo puedo olvidarla? Aquellas imágenes de la Madonna de Cuspi, y aquellos santos fundadores ¡tienen tantos gemidos míos! Sobre todo la carta de Corell me hizo feliz. ¡Qué buena comparación la de Benavides! Prophetavit nesciens, fue un eclipse de sol. ¿Si habrá visto él un eclipse de sol como yo le vi? ¡Qué rayo más vivo el que se produce enseguida!
   Mucho tarda la contestación de Portugal. Creo tropezarán con no estar el seminario en la capital.
   Mucho me place el que vaya pasando revista frecuente de nuestros romanos. No puede pensar la alegría que me dio las esperanzas sobre Espinosa. Dígame otro tanto de Santo. ¿Y no me dice de nuestro Sansó? ¿Y qué hace el morenito de Barcelona y la otra cabeza de pajarito? ¿Ya escriben a sus profesores algún acontecimiento notable, la gravedad de la Universidad, etc.? Va <*6*> adjunta [la] de Caparrós. No creo hagamos nada; y si hubiéramos de tener allí colegio en Madrid, me ilusionaría menos. No obstante, veremos. Encomiéndelo a Jesús.
   Don José a la Aldea de misión. El pobre Martinet pide ayuda para las 1800 almas que tiene que confesar. Girona irá a ayudarle la Semana santa.
   Los trabajitos de Marzá no sirven para sacar cuartos; pero sirven para rodearle de aureola ante los chicos, y para confundir con su humildad a los literatos y melifluos benjamines que aún al dar una mirada por el mundo todo no se atreven y esconden sus talentos propter metum al amor propio, y Dios les pedirá cuenta porque haec oportet facere et alia non omittere.
   Calatayud no está bien de la garganta. Casi le haré ir a Valencia estas vacaciones. Tormo hecho un cañizo aunque dice está bueno.
   Seguiré mañana, y más si viene su kilométrica; y escribiré a don Jesús que estoy en deuda, y a Domingo, etc.
   En Valencia, según Osuna, campechanos.
   Aquí mucho dengue.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 26 febrero.

   No va la carta hoy, porque temo la tassa.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 37, págs. 1-4




A don Felipe Tena – 27 de febrero de 1894





   Mi Felipe: Recibo la suya: Mucho es para tu calma y encantamiento escribir con frecuencia.
   Del mal paso de los del 3500 duros puede ser que salga, aunque teniendo algún disgustillo. Los aconsejé para otra obra que no era hora de hacer todavía y los perdíamos ahora el poderlos tener nosotros en caso de necesidad. Repito que quizás se conjure en parte.
   No le des prisa a Gonzalo, aunque le aconsejaste bien, y él contestó rebién. Creo que podremos ir tirando hasta que hagamos el fondo de los mismos Operarios, para no tener necesidad de créditos con los extraños, y lo que se da a estos se dé a los acreedores de casa, que lo invertirán mejor para cosas de gloria de Dios, y general-<*2*>mente para utilidades de la Hermandad, aunque siempre de un modo libre, pero gustoso. Por hoy la Hermandad debe darme ya anualmente cuatro mil reales o cinco mil, y ya empieza a consignar su inversión. Misas, Gimnasio de Tortosa, etc., y lo haré todos los años y pagaré algunos de mis viajes, etc.
   ¿Por qué ha de pagar Gonzalo el viaje a Lérida? Esto toca pagarlo a la Hermandad, y así lo diré a Elías.
   Sobre lo de Gonzalo, que no proponga él nada a su hermano ni por escrito ni de palabra. Esto lo has de hacer tú u otro de frente, y aun hablando a Francisco si conviene, porque no hemos de ir con amagos sino con claridad y convenciéndose ellos de la conveniencia.
   Mucho me place lo de Albert. No puedes pensar la alegría que me ha dado. Pero no me <*3*> place tanto acepte esos sermones de compromiso. Es entrar de golpe por la ventana.
   Vall. Si no hay vacaciones no conviene perder tantos días. Yo quería ir a Vinaroz en lugar de la Vall, si es que no haya de ir a buscar a la abadesa todavía. Ésta quiere que vaya a la Vall, pues yo a uno de los dos puntos quiero ir por celebrar aquellos días. Si voy a la Vall, en caso vendrías tú no más la tarde del miércoles para celebrar los oficios solemnes con Bernardo tú y yo; si no lo dejaremos estar. Así, veremos, si bien lamento no aprovechemos más nuestras excursiones para el bien de las almas con algún acto de predicación.
   Los ejercicios debes ir y preparándotelos no en croquis, sino escritas si es posible hasta las mismas meditaciones. Las pláticas <*4*> desde luego. Pero no dejes de tener la vista fija en el grado, pues no tendrás tiempos libres en tu juventud más que esta temporada. Cuando seas veterano ya te daremos, y podías estudiar más quieto. Ahora te tocará correr siempre y con el agua hasta el cuello.
   Van pidiendo alojamiento en nuestro colegio de Roma y no podrá ser, pues no hay más que para 12 o 14. Ayer escribió el arcipreste de Villarreal con otros.
   Di a Francisco que si acaso hay ahí algún compromiso que no pueda eludirse v. gr., Belda, que lo diga prontito, pero excusad los que podáis. Eso sí, si necesitan casa ya he escrito a Benjamín que vea alguna. Escribiré a don Francisco. Tantas cosas a Gonzalo.
   ¿Ya recuerdas las noticias semanales sobre Paula? Juan no quiere preguntaros porque dice que está cansado de advertiros. Carlota refresca como siempre. Ya te enviaré a alguna carta suya.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 7.º, doc. 38, pág. 1




A don Francisco Osuna – 28 de febrero de 1894





Señor don Francisco Osuna

   Amado don Francisco: Sin cosa particular. Escribo a Roma, y hoy vuelvo a escribir, tranquilizándoles sobre los deseos de esa junta, pero que convenía decirles que bien.
   Esta noche viene don Elías.
   Sin carta de Madrid, y me extraña.
   Ayer recibimos otro impreso de Roma, sobre el programa de exámenes.
   Mañana, al fin, confío escribir a don Benito. De Roma le han escrito los nuestros sobre lo que convenía hacerse ahora en la peregrinación con lo de Altemps.
   Hasta otra suya.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 28.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 39, págs. 1-4




A don Enrique Plá y Deniel – 28 de febrero de 1894





Señor don Enrique Plá y Deniel

   Muy señor mío: Acabo de recibir la suya del 25, y voy a satisfacer sus preguntas.
   No hay necesidad de sufrir ningún examen en la Universidad de Roma, ni para el ingreso a filosofía ni teología. Aunque son cuatro años los que se exigen para el doctorado de teología, y según el reglamento deben estudiarse los cuatro allí, con todo por condescendencia práctica, se exigen no más dos al menos de estudio allí, probando que han estudiado al menos otros dos. Por lo tanto con los tres que a usted le faltan podría sacar el doctorado. No obstante, como quiera que el sistema de enseñanza y estudios <*2*> es tan diferente, puesto que el ratio studiorum es todavía de las antiguas universidades eclesiásticas, usted mismo se convencerá de la conveniencia de empezar allí la teología, o sea, el primer año, y aun así, y sabiendo mucho latín, tendrá que estudiar mucho para sacar las asignaturas del bachillerato el primer año, las de licenciatura el 3.º y el doctorado en el cuarto, pues más bien son asignaturas en cada uno de estos periodos que años. Los cuatro años abrazan todas las asignaturas de teología, moral, Escritura, etc.
   Estando tan adelantado el curso dudo se le admitiera a la matrícula para las asignaturas del bachillerato de teología, ni si a usted le convendría tampoco. No obstante, si tanto le urgía, <*3*> puede usted escribir a cualquiera de los dos alumnos que tenemos de ese seminario, Ros o Elías, para que éstos lo digan al superior del colegio, y éste lo pregunte al rector de la Gregoriana.
   En cuanto a la pensión, sólo hacemos la gracia en favor de los prelados por los dos primeros que envíen, a razón de 6 reales. Los demás, aun enviados por los obispos, debe ser por hoy de ocho diarios. Bien quisiéramos la menor cuota posible, puesto que no nos proponemos más que impulsar el movimiento de estudios en Roma, como es el deseo y aun resolución del papa. Pero el gasto del colegio nos abruma, y el de sola la comida material pasa de 7 reales, y el servicio, luces, mueblaje y cien otras cosas más tienen que cargar sobre nosotros, aunque con gusto, porque el colegio no es un establecimiento como cualquiera otro, <*4*> ni aun como un seminario, sino una obra de celo por el bien de la juventud levítica.
   Va el adjunto impreso que enviamos al principio de curso a los prelados, y que puede ilustrarle. Si alguna observación le ocurre no repare en exponerla, que se le contestará con gusto, o puede dirigirse a los nuestros en Roma, (Colegio español) Palacio Altieri...
   Es de usted afectísimo s. s. y capellán y director

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 28 febrero 94.

   Si tiene ocasión salude a nuestro doctor Cararach, profesor de ese seminario.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 40, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – Febrero de 1894





   Se desea saber si existe algún instituto de religiosas verdaderas, o sea, de las que tienen votos solemnes y clausura papal por pertenecer a algunas de las órdenes antiguas aprobadas, que tengan carácter de universalidad, o sea, de dependencia de unos conventos de los otros, sujetas a una casa matriz, y por lo tanto con facultad para traslaciones, nombramiento de cargos, aunque sea con ciertas limitaciones o prescripciones, etc., y cuáles son esos institutos. <*2*>
   2.º En caso de no existir, si la santa Sede aprobaría una institución semejante, proveniente la fundación de personal de alguno de los mismos conventos existentes hoy, o con la misma regla, mas con solo este carácter y alguna otra perfección accidental.

   [Manuel Domingo y Sol]

(telegrama de la misma fecha)

   Procure pasaje vapor peregrinación.
   Busque pasaje vapores peregrinación para venida Ramos según carta.




Escritos II, vol. 7.º, doc. 41, págs. 1-2




A don Esteban Ginés – 1 de marzo de 1894





   Mi amadísimo don Esteban: Recibidas todas las suyas. Ese centro es el menos atendido: señal que lo necesita menos.
   Bien por los Luises.
   Me dice usted en su última que envía el acta de consagración de Antonio, y no ha venido.
   Va una de las de Caparrós. El objeto es pedir la capilla para instalar allí la Vela nocturna, a cargo de los Operarios. Su colegio no me hace gracia. Pero tal vez esto traería lo otro, y además si Jesús tiene destinada a nuestra Obra para extender la devoción y reparación a Jesús sacramentado, sería una gran base para un día obtener la dirección general. Así, oremos.
   Todos las Operarios que recen <*2*> privadamente durante este mes todos los días tres Padrenuestros a la sagrada Familia para el logro del conveniente arreglo y subsiguiente aportación papal de nuestras bases. Ya le enviaré cartas de Roma, pero no se ha de escandalizar de los enredos de Condotti. Pobre Condotti ¡sufrí tanto por él!
   Dice Girona que el zapatito de oro no es de Alarcón, y además que traducido en verso ya no es del autor la propiedad. Él le escribirá.
   Otro día escribiré a Despóns y usted. Hoy basta esto.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 1.º marzo 94.

   Devuélvame la carta.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 42, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 2 de marzo de 1894





Tortosa, 2 de marzo.

   Amado Benjamín: Recibo la suya del 25 (con seis fechas) y la del de Lérida. ¡Dichoso Seminario! Ha sido una calamidad con el seminario mayor y menor, que sólo el nombre ya me repugna. Y quiere vender el seminario ¡que es tan bonito! Podría tener en éste las clases y una docena de seminaristas de beca, y el otro sin clasificación de mayor ni menor entregarlo a los padres de Claret o a nosotros, y él tranquilo. He recibido la adjunta de Gelambi que puede usted rasgar.
   Respecto de la O... si usted no se explica más, no veo que deba despedirse por un acto de exasperación, motivada por el remordimiento de una imaginación exaltada. Si no ha escrito al cardenal, tal vez convenga suspenderlo, si, como se deduce, ha sido solo una exaltación. ¡Pobre criatura! En cuanto a Peralta, va la de Osuna; pero, repito, que si no hay otra cosa podía aguardarse para que no pierda <*2*> curso perjudicándosele en la carrera; es decir, que ha de verse si en Valencia le admitirían la traslación de matrícula, etc.
   La hermana de Despóns me escribe desde San Mateo, y me dice con bastante habilidad que haga ordenar pronto a éste. Escribo a Despóns que veremos se ordene de tonsura y menores a la Trinidad. Que cuando venga el nuevo obispo pediremos dispensa de patrimonio, pues con este vicario capitular no nos atrevemos, que nos pondrá mil pelillos y expedientes como sucedió con lo de Soler y aun más.
   ¿Y cuándo es la preconización? Estamos todos inquietos, incluso el mismo don Pedro, que tiene deseos de conocer Tortosa.
   Estalella. No sabía hubiese sido cosa del de Vich que habrá triunfado del de Barcelona que quería a Casas para obispo. ¿No irá Vich a la peregrinación?
   ¿Pues y eso de la agencia de Solsona, <*3*> que no entiendo haber dejado Sobrevías? ¿Qué capellanes hay al fin en Montserrat? Según mis cálculos ¿no serán más que Parea y Sobrevías? ¿Por dónde anda don Próspero? ¿Cómo están los proyectos diplomáticos? ¿No nos darán veinte mil reales de limosna de lo que se ha ahorrado de las capellanías para sufragar pensiones a españoles del colegio español? ¡Cuántas otras pensiones se han dado malaquenadas!
   Todos los Operarios y aspirantes que recen individualmente todos los días durante este mes de san José, tres Padrenuestros a la sagrada Familia, para el logro del conveniente arreglo de nuestras bases y subsiguiente aprobación canónica de ellas. Quiero enviarlas antes a don Benito, que es de la Congregación de obispos y regulares.
   Item: Va la nota adjunta.
   Dije a los de Madrid las quejas de ustedes y la falta de envío de la gallofa.
   El asunto de la capilla de Madrid a paso de canónigo.
   Va la carta de Plá. Devuélvamela. Le <*4*> contesté que ocho reales, y que en cuanto a poder ir este año, que lo escribiese a Ros o Elías y estos lo preguntarán a usted.
   Estos días creo saldrá en el boletín (con gran calma) la junta para la peregrinación y para el congreso de Tarragona, pues ahora tenían adherida la diócesis a Círculo de obreros de Castellón, al cual Dios bendiga, y al padre Vicent.
   Tenemos con tifus a... de Mora; ya es el tercer año que le repite la enfermedad. San José que nos le cure.
   ¿Cómo está la velada?
   Mi sobrina Carmen Barjáu no usará el Breve. Mañana diré la 1.ª misa, y le daré el viático en su habitación, pues no podía ir a la en que está el altar. Eso, si aguanta y no muere esta noche. ¿Ya envió la cuenta a Ocallaghan?
   Mi hermano tampoco me gusta mucho. Oren por los dos. No encontramos otra nota de misas de Lérida. Lo veremos mañana. Con todo, si la envía el obispo diga cuál es, y lo reconoceremos.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 2 marzo.

   ¿No ha reclamado aún en forma los 36.000 reales?


Escritos II, vol. 7.º, doc. 43, págs. 1-2




A don Esteban Ginés – 2 de marzo de 1894





Señor don Esteban Ginés

   Mi don Esteban: Recibida el acta de Antonio en la carta de Girona.
   Quisiera que usted, a la brevedad posible, me dijera si en las bases y directorio nuestro falta algo, sobre todo para lograr:
   1.º Que sea vivo y permanente el deseo de santificación sacerdotal entre los Operarios.
   2.º Que se facilite y excite en los mismos la predicación, y para la revisión y uniformidad en dicha predicación.
   3.º Que facilite el conocimiento práctico de los ejercicios de san Ignacio, para luego poderlos dar con fruto.
   4.º En lo demás estoy más tranquilo. En esto otro quisiera algo más, y aunque con el tiempo <*2*> se podrá discurrir en los capítulos generales, como soy enemigo de parlamentarismos, quisiera hubiese poca necesidad de innovaciones.
   Así, píenselo y dígalo pronto, porque estoy ultimando las constituciones y el directorio o reglamento para presentarlo al examen del padre Bucceroni de Roma.
   Tengo a mi hermano único, bastante delicado. Mañana viaticamos a mi sobrina, Carmen Barjáu, hija de mi hermana Francisca, y casada con Juan Delsors. Oren por ellos. Hasta otra.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 2 marzo.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 44, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 3 de marzo de 1894





   Amado Benjamín: Hoy tres cartas, la del 27 y 28 y la otra con los documentos.
   A las 8 decía la primera misa en el oratorio nuevo y he dado el viático a Carmen Barjáu. A las 10 yo mismo corriendo la unción y mientras la unción ha muerto.
   Va la de don Benito. Mejor es la envíe usted para que no vea que me ha consultado antes tanto conmigo. Ya está bastante suave aunque le hubiera podido salir un poco más; pero ya está bien. Si es enfermedad lo de la cabeza de la O., bien; yo creía era una exasperación, efecto de un remordimiento atolondrado. Eso de mirar los tratados es lo que más me ha impresionado.
   Sí que conviene apremiar a don Benito para que vaya. Sin él y el de Urgel todas los demás me dan miedo, y el papa verá frialdad en lo de Altemps, como lo tienen <*2*> la mayor parte quizás.
   Yo escribiré a don Benito por su santo, o antes si puedo tener medio arregladas las bases para pedirle consejo, aunque diga luego que haremos lo que nos parecerá, y no es verdad, al menos no del todo.
   Recibida, pues, la ampliación, el pliego para el vicario capitular y lo de Esteller. Haré que García resuelva sobre escribirle y decirle algo, etc., o hacerlo nosotros.
   Me he espantado con lo de Lluis, y casi no he recibido gozo. ¿No podía haber trampita? ¿Indicando el profesor por donde iría cada argumento? En fin... San José que lo bendiga.
   Soler examinado (sin exámenes) con ejercicios privados 5 días en el mismo colegio, etc. Está propicio aquel obispo. El pobre Puig contristado.
   Vayan diciendo todos esos episodios.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 3 marzo 94.

   En la posdata de la de don Benito puede poner usted que lo ha comunicado a don Manuel.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 45, págs. 1-3




A don Benjamín Miñana – 5 de marzo de 1894





   Mi Benjamín: Recibo hoy la suya del 2 con las “Cosas del día” de Serrano, y van sólo dos líneas, por si no pueden ser más a última hora.
   1.º Hace días que veo trabajo para los iniciadores de la peregrinación. Es imposible organizarla, con el tiempo que queda y con el número que dicen.
   2.º Bien quisiera que tuviésemos un obispo, al menos, para que se dijera en la relación que ha habitado alguno, y para que sepan que pueden venir allí; si hay escalera, que ya no lo recuerdo, sería menos inconveniente. No sé, pues, qué decir; que sea en caso un obispo de los nuestros o el de Tenerife, etc.
   Mucho me alegra lo de nuestro Merry; será un apostolito del clero secular, digo, de Operario.
   Al padre Llevaneras veré de hacer dos líneas para Pascua.
   ¿No le dijo al padre Alba lo de la <*2*> compensación, para que la consigne en las deudas contra el gobierno español? ¿Para qué quiere venir a España? ¿Qué duda será esta mía?
   Anteayer enterré a mi sobrina, como ya le decía.
   Esta noche es fácil viatiquemos a mi hermano. Si no le he telegrafiado la muerte al recibir esta, diga enseguida una misa encargando a los chicos las oraciones. Si telegrafío su muerte, empiece Serrano un trentenario de San Gregorio, pues supongo que no tendrá compromisos que se lo puedan hacer interrumpir fácilmente, y puede usted también empezar otro enseguida. Caso de no poderlos aceptar escriba enseguida. Así, pues, oraciones.
   Don José García dice que debe preguntarse cuándo debe pedirse lo de las segundas <*3*> misas de Tortosa; si a la presentación, o posesión o consagración del nuevo obispo, y si es a la preconización, a nombre de quien.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 5 de marzo.

   Acabamos de viaticar a mi hermano.
   Alba escribe lo adjunto. Yo veré que Traver se quede con las chicas si es posible. Conteste sobre la casa.
   A Luzuriaga escriban ustedes, porque yo no podré tal vez. Si puedo lo haré también.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 46, págs. 1-4




A don Andrés Serrano – 5 de marzo de 1894





Señor don Andrés Serrano

   Mi muy amado don Andrés: Aunque sin temas propuestos por usted, pues sin duda se encuentra muy tranquilo, van algunos míos.
   Nada me ha dicho de su sermón, ni de su distribución de tiempo, ni de sus proyectos de gloria de Dios y de sus esperanzas en extenderla, y esto no puede ser. Nuestra vida ha de ser agonizares según el Espíritu Santo, por nuestra alma y por la gloria de Dios además nosotros. Si no tiene agonías, no esté tranquilo.
   Se han recibido sus trabajos para “El Congregante”; menos mal estas veces. No obstante si no tuviera que mortificarle en mi continua pesadez, todavía le diría que puede hacerlo mejor. Hablando con el padre Xercavins el día del Nombre de Jesús en el colegio de Jesús María de Valencia, y en los entreactos del drama San Hermenegildo, que representaron bastante bien aquellas seño-<*2*>ritas en presencia del señor arzobispo, hablamos de su amadísimo Serrano, y lamentaba él se hubiese estragado el gusto en la poesía, y aun en la prosa de aquel sobre el cual tenía formadas tantas esperanzas. Ya le excusé dando por causa eficiente el hacerlo todo a última hora por su pereza en prevenirlo. Pero ya puede pensar cuán sensible debe ser para la Obra que se convierta en un mero Operario de la máxima gloria de Dios, pudiendo ser además un Operario eficaz para máxima gloria de la Obra. Si esa cadena de indolencias no las produce inimicus homo, usted será el que ha de verlo y meditarlo en sus soledades ante Jesús sacramentado, que parecía le llamaba a dar alimento y rocío de maná de lectura a muchas almitas contemplativas, y ante el campo de la juventud seglar que parecía destinado a ser su apóstol... Usted lo verá, que yo no quiero tener remordimientos, aunque no puedo expulsarlos muchas veces. ¿Puedo estar del todo tranquilo? ¿Quiere le dé reglas?
   Correo Josefino: Tampoco me faltan <*3*> remordimientos por este lado. Estoy predicando a todos, y es en desierto como si fuese una tentación y parece que sea mi mala traza. Creía poderlo realizar para san José, y no será ya. Dios haga que pueda ser para el 95. No es fácil, ya lo sé. Pero es posible con tal se quisiera, pues hay elementos, y lo único que se necesita es un par de números. Después saldrían colaboradores imprevistos.
   Pero para que salga es preciso salga bien, y hasta el presente no hay trabajo ninguno bueno.
   Dije a los de Valencia, Murcia y Orihuela y repito ahí. Las condiciones para que sea digno, y corresponda, deben ser: 1.º Ameno. 2.º Josefino. 3.º Moral. 4.º Corto y variado.
   1.º Ameno: Fluidez y sal y garbo hasta en los artículos de fondo. No basta poner capazos de tinta. Nadie los lee, como no se leen los artículos del “Estandarte” ni del “Congregante”, etc. Los capítulos de las “Arenitas de oro” deben ser sombra al lado de los articulitos del Correo, y pueden ser así.
   2.º Josefino: Todo propio desde la cruz a la fecha.
   3.º Moral: Aparte de <*4*> la amenidad deben ser prácticos, no como las exhibiciones del “Adalid”.
   4.º Variado, y con sal siempre creciente hasta llegar, si es preciso, a los límites de la jocosidad y aun chocarrería, como las veladas josefinas, pero que campee el ingenio.
   Las mismas cartas deben ser chispeantes, y no una retahíla de descripciones y noticias. Con dos o tres bien condimentadas, bastaría; las demás se pondrían en una gacetilla de noticias, peladas y secas. Solo así podía salir, si non, non.
   Los seminaristas de Murcia que oyeron de Cárceles el proyecto, están esperándolo, y las tijeras de los Martínez Morales, que son unos poetas de natura, no le dejarían la piel, y al contrario mendigarían un rinconcito si salía como debía, y como ellos, otros muchos.
   Sólo así podríamos hacerlo tomar a los chicos, y aunque fuese a real. Sólo así adquiriremos celadores para los colegios. Está contratada la imprenta en Valencia; pero, repito, sin trabajos preparativos de dos o tres artículos sabrosos, dos o tres hechos edificantes, un par de trabajos en las variedades, aunque sea el Santo Tomás auctor.

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 7.º, doc. 47, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 7 de marzo de 1894





Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Ayer recibí sus originales para la revista. Se ve bien que los hace para quedar libre de la revista, como quien se apresura a deshacerse de una molestia pronto. La raza de jóvenes ha salido muy floja. El original para el “Correo Josefino” no me parece edificaría.
   Hoy recibo el programa de velada que he dado a Girona, y haré que se escriba a Calatayud y Felipe, pero desconfío de la actividad de ellos; también lo diré a Marzá. Creo que si por los días de vacaciones se diera algo a los ovetenses lo sacarían mejor que nuestros literatos. ¿No nos envían ustedes lo dramático? ¿No podría ser algo de zarzuela? No digan que no tienen elementos de canto, pues no les faltan tenores, y una música bien arregladita para la zarzuela a duo o con muchas voces, lo harían bien. Hasta <*2*> no desconfío pudiesen ejecutar los “locos”. En fin, váyanle dando vueltas.
   Mi hermano sigue no peor, ni ha desaparecido la gravedad.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, santo Tomás.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 48, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 7 de marzo de 1894





(En casa) Fiesta de santo Tomás de Aquino.

   Muy amado Benjamín: Van dos líneas si me dejan.
   Recibí anteayer la suya, algún tanto interesante de episodios.
   Mucho me sorprende que los tarraconenses, siendo catalanes recios, tengan sapitos en la cabeza. ¿Con quién se confiesan? ¿Lo Sorret también?
   Me preocupa y afecta lo de Bover, y su cabeza y su sangre. Hoy escribo a Salomón, para que anime a su padre de Bover a ir a Roma. Así, estarán más tranquilos los de su familia, si le ven.
   Mucho me alegró que Elías de Barcelona sea un poco piadoso; temía que no; lo demás ya se curará con el tiempo.
   ¿Y mi Benjamín Sansó? ¿No podría servir para Operario? Si tuviese que servir le pondríamos el gancho, puesto que ha quedado huérfano, y el de Vich nos lo daría.
   Sí que hubiera querido que copiase lo de los de Oviedo, para enseñarlo o decirlo un día a don Benito. Diga usted a éste, cuando <*2*> le escriba, lo de su carta sobre el profesor de la universidad, sobre su pastoral, etc.
   Yo, si fallece mi hermano, le escribiré dos líneas no más anunciándole que luego le enviaré las bases. No he visto la pastoral, veré si la reciben en palacio.
   Sobre los de Córdoba, ya escribí al rector que al no sernos tan cara la manutención le hubiera dicho que los 3 a seis reales; pero que ahora hiciese lo que le pareciese. Ya que se han conformado en los 8 del 3.º, mejor. No me ha dicho usted si el padre Alba sigue con la agencia, o les ha dado algo.
   Lo de Lérida no lo creo; mejor habría sido lo otro, al menos él pretexta lo otro que decía la carta de Gelambi.
   Va la adjunta de Caparrós. En la anterior, que no le envié, decía sus primeros pasos y el coste de cinco mil duros que costaría la reparación de la iglesia. Voy temiendo sobre este asunto llevado con tanta solemnidad, y más eso de la existencia legal de la Hermandad. Así, haga orar.
   Mi hermano en el mismo estado. Mañana 8 recibirán la mía, y celebrarán la misa. Estoy en casa, y puedo hacer faena, a pesar de las visitas.
   Va copia de la carta de Caparrós. Le escribo que no quiero legalidad.
   Hasta mañana.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 7.º, doc. 49, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 9 de marzo de 1894





Tortosa, 9 marzo.

   Mi Benjamín: Ayer no escribí.
   Hoy recibo la del 6, con la para don Benito. Se la envío excusándome de no poderla condensar por falta de tiempo. Le digo que vaya a la peregrinación. Le digo que ya habrá salido la espinilla que tuvieron ustedes por la cabeza volátil de la O.
   Mi hermano no sigue peor en su estado general. Pero le sondan dos veces al día, y a pesar de ello continúa la inercia. Padecer y morir.
   No veo gran inconveniente en que fuese ahí un obispo diciendo que para ello han tenido que desalojar el departamento de recreo y aun parte del de estudio. Si no va el obispo, tampoco veo que no puedan ir unos pocos <*2*> padres y hermanos de los chicos teniéndolos que poner en cama redonda.
   Tal vez vaya el hermano de mosén José García con sus raras alpargatas y gorra y cara.
   Mientras esté el vicario cap... no debe pensarse en nada. Hoy he tenido un rato de rabia casi pecaminosa. Tedó ha enviado un volantito pidiendo a Elías si podrían ir Marzá, Girona a Perelló y Tibinys hasta el 2º día de Pascua.
   La pubilla Carmen Curto que, en sus cosas hace intervenir desde el general de los jesuitas hasta Tedó, Pallarés, etc., ha venido hoy a que le saque licencia de las misas de Navidad por toda su vida. Consulté si puede lograrse, pues dice que en Barcelona hay uno... ella no quiere ser menos.
   Además si podrían decirse en su oratorio dos o tres misas el día de su santo, etc. En fin, quiere tener más que los otros. Conteste.
   Diga lo del padre Bucceroni, y oiga el precio a que podría venderse la obra en Barcelona y Madrid.
   Hasta mañana.
   Su padre

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 7.º, doc. 50, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 10 marzo 1894





   <*2*> Para pagar el real aprovecho este claro de papel. Ayer recibí la carta de Roma o desde Roma, que no me gustó, porque precisamente la Revista Popular la semana anterior traía extensa relación y bastante bien de la fiesta jubilar.
   También recibí el sobre multado, en carta que escribí en casa, pues en el colegio advierto siempre la pesen antes, cuando estoy en duda del peso.
   Ayer se ordenó de diácono nuestro Soler.
   Veré si encuentro una carta de Albiol sobre sospechas del personal, que acaso se traiga el señor Rocamora. ¿Y cuándo es el consistorio? Quisiera felicitar a doña Josefa Zulueta de Merry del Val. ¿Bastará una tarjeta escrita? ¿La envío a monseñor?
   Van a Roma como obreros Valls y el hermano de espenta.

[Nota: La primera página de este documento contiene a una carta que no es de don Manuel]


Escritos II, vol. 7.º, doc. 51, pág. 1




A don Juan Bautista Calatayud – 10 de marzo de 1894





Señor don Juan Bautista Calatayud

   Mi Juan Bautista: No sé si prometí escribirle largo. No lo creo necesario, si Jesús permite que nos veamos.
   No sé si podré realizar mi visita a la Vall, pues la enfermedad de mi hermano está un poco paralizada. Si no iba, vendría usted aquí después de curado, o nos veríamos en Vinaroz.
   La pobre Carlota en plena enseñanza. Fortuna que le irá mejor esto que la vida de abstracción; es más para Marta que para María. La presidenta me envía esta carta reservada y a espalda de la abadesa honoraria. No la lea a los otros, y devuélvamela como también las otras.
   Dígame una cosita de la garganta.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 10 marzo 94.

   No encuentro otras cartas para mandarle. Ya las mandaré.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 52, págs. 1-4




A don Andrés Serrano – 11 marzo de 1894





Señor don Andrés Serrano

   Mi don Andrés: Acabo de recibir la suya del 8, con la recomendación, y aparte del sermón, que he leído ya, y que puede pasar aunque son golpes de brocha gorda propia para aquel auditorio, si es que fue bien pronunciado. Ya se lo devolveré por los romeros, pues no sé cómo se han fiado de enviarlo como impreso.
   No me diga usted que no ha de ser apóstol de nada. No me quite esta ilusión. Cierto que nosotros más que escritores y más que apóstoles parciales, hemos de ser modeladores y formadores de apóstoles para que se pueda decir de cada uno de nosotros, aunque en diferente materia, lo que se puso sobre el sepulcro del profesor Deza en su epitafio: Alii scripta, scriptores ego mundo dedi; pero esto no implica para que los <*2*> Serranos García Baos y los Benjamines sean no ya solo alimentadores y formadores, sino también archiapóstoles, operando, si es necesario personalmente, operando y poniendo fuego por toda España cuando tengan la red de futuros apóstoles romanos y no romanos por toda ella. Tenga, pues, más santas ambiciones, y curre, curre, ne alius accipiat coronam tuam.
   Correo josefino: ¿Cómo ha de salir si no hay ni un solo trabajo siquiera? No saldrá [hasta] que no tenga la base de un par de números, para que luego pueda salir periódicamente, si ha de producir todos los resultados morales y materiales que se esperan.
   Congregante: Otra forma y mas frecuente (al menos quincenal) podría ser; pero las suscripciones, aunque aumentan, no en la proporción debida <*3*> para que pueda pensarse en llevarla a imprimir a Valencia, y pensar hasta en grabados, etc.
   Lámpara: Veo posible que la Obra vaya a Madrid, y que la Hermandad se apodere del Centro eucarístico que es una de mis ilusiones, aunque he [de] confesar que me espanta la falta de personal apta para ello, habiendo fracasado en parte la base Serrano. No obstante allá debemos ir, si Jesús lo proporciona, porque me remordería desviar los designios, que confío deber tener sobre nuestra Obra en la extensión del culto y amor a su Corazón sacramentado, según veo que han sido estériles por falta de impulso permanente todos los medios propuestos en congresos y no congresos, muchos de los cuales no son más que bombo incluso aun el Apostolado de la oración.
   Caparrós me llama a Madrid, y no quiere dar un paso sin discutir punto por punto. <*4*>
   En mi concepto tiene miedo a que le coloquemos en un mal paso y mal papel como el fracaso de Santander, en el cual no tuve culpa, y le reté a que examinara mis cartas anteriores, y sin duda... no halló lo que él se había formado. Le he escrito cuatro días seguidos, y a la adjunta le contesto: Que sí que llena ese proyecto parcialmente los fines que indica; que los hubiera llenado más plenamente y con menos trabajo una casa colegio; que entramos a Madrid de un modo humillante a la vista del señor Cos que verá en nosotros una ambición desmedida de arraigar en Madrid; que, no obstante, adelante, puesto que además de los fines, se consigue la solución del problema de su situación que es lo que más buscamos. Hoy volverá a escribirle para quitarle l’asmusament, que tendrá por no ver más entusiasmo en nosotros.
   Mi hermano lo mismo con las operaciones diarias de sonda.
   Que me diga Benjamín eso de las murmuraciones de los Panaderos (sigue).
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 11.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 53, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 11 de marzo de 1894





Don Esteban Ginés

   Mi don Esteban: Aunque anoche escribió don José van dos líneas, contestación a la suya del 28 y 12 de marzo.
   Artemio: Aún está así; todo depende de las oraciones de esos fervorosos neófitos.
   No sé si es prudente dirigir pláticas sobre las excelencias de nuestra Obra. No es preciso cazar, que somos nosotros los que hemos de buscarlos después de vistos durante toda la carrera. Además inspiraríamos recelos. En Roma algún alumno malicioso ha dicho, y tal vez ha escrito, que los Operarios van buscando novicios para ellos. Así, no lo hagan directa y públicamente.
   Mucho me alegra el desencanto santo de Forner sobre el carácter de usted. Así aprenderá él a no ser ñip ñap.
   No apremie a don Policarpo. Ya le ha dicho usted bastante. Ahora oraciones por si nos conviene o no, pues <*2*> no debemos llevar prisa, y el haber estado ya en un Instituto... En fin, calma que no nos faltará gente. Nosotros estamos recusando sacerdotes de esta diócesis, algunos devotitos y todo, pero que no son bastante grandes. Ahora me anuncian dos sacerdotes muy piadosos de Murcia, y creo que aún diremos que no. Es preciso sean distinguidísimos de carácter y de cierto renombre en lo demás.
   Hoy rezaré un Padrenuestro a san José por la condesa. Esto mejor que visitarla es valerse de un tercero que ella no sepa que es emisario nuestro.
   Ayuno: Temo que no los podrá aguantar aún con colaciones largas ni parvidades con un poco de leche. Por lo tanto autorizo a Despóns y a Forner juntos o a solas para que le den a usted bula de ayunos en todo o en parte a su juicio, y usted obedezca lo que ellos le digan.
   Fabregat. Está admitido en la <*3*> Hermandad, y de palabra el consentimiento del obispo, y casi terminado el expediente de renuncia del curato. Pero... no hay ni un sacerdote libre en la diócesis que pueda sustituirle. De modo que hasta la Trinidad no hay esperanza de que venga.
   Tenemos tres que vamos a poner a votación pronto. Uno sería un estampido: sólo que está adeudadísimo, y por mí no repararía; los nuestros (los cuales creen sería honrosísimo y provechosísimo para la Obra) están... indecisos por las deudas. Al otro le aguardo mañana: es de fuera. El 3.º es Luis Comes Vives, subdiácono. Dígalo a Forner y Despóns (pero con reserva) pues no sé si le admitiremos aún, y que digan su parecer: tiene un delirio; es de buena casa. Meritissimus, excesivamente piadoso, sería orador serenísimo; pero... su cosita exterior de madamita, aunque es de genio.
   El 4.º... si Jesús nos daba a Artemio.

   Noticias varias: En Roma, un gasto horroroso. De luz (electricidad) un duro diario; de vino dos duros diarios, <*4*> etc. No sé cómo lo sostendremos. Las obras carísimas. Por lo demás, bien. La comedia (San Hermenegildo) el día de Carnaval, bastante bien, asistiendo 100 americanos colegiales, el Padre de María, embajadores, monseñor Merry, frailes todos: franciscanos, trinitarios, etc., bastantes artistas. Aquello fue un tributo de admiración, afecto y reconocimiento práctico a la obra de Colegio español, único que puede realizar todo esto entre todas las casas españolas de Roma.
   Puig ordenado ya de diácono. La 5.ª se ordenarán aquí sólo los subdiáconos de 6.º año. Los de 5.º hasta la Trinidad:
   Tengo carta de Portugal. No añade nada nuevo: que nos esperan para tratar.

   Hoy, 11.
   Anoche no terminé ésta. Recibidos esta tarde los documentos y la carta de Forner. Esta secretaría no sale de su churrería.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Leo que el tren de Béjar a Plasencia tardará un mes en arreglarse.
   Por Dios, tenga expedita la línea cuando vayamos.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 54, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 12 de marzo de 1894





Señor don Andrés Serrano

   Mi don Andrés: He encontrado hoy en la recomendación un articulito de los millones a san José.
   Ayer olvidé advertirle que no me pareció del todo oportuno el recuerdo del baile de San Sebastián. Tampoco estaba bien traducido el Quem dicunt homines, por qué dicen los hombres, sino quién.
   Las faltas de ortografía ya vi <*2*> eran del amanuense.
   Apenas terminen los sermones de san José, si se hacen, haga ensayar los temas varios que usted ha propuesto para el “Correo Josefino” a los Soláns, Oviedo, etc.
   No puedo más hoy.
   Afectos a Enrique y Soláns. Veré si puedo cumplir las atenciones para con ellos, don Jesús, etc.
   Suyo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 12.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 55, págs. 1-2




De don Benito Sanz y Forés – 12 de marzo de 1894





Carta de don Benito, 12 marzo.

   Querido: Son las 5 y ¼ de la mañana, y hace hora y media que estoy funcionando ya. Así se vive, y aun así no se da cobro. Paciencia.
   Pésame y memento por lo que le aflige.
   Todo lo que dice Benjamín lo sabía, menos lo de que el señor Rampolla espera nueva carta. Una frase parecía darlo a entender, pero por aquello de <*2*> ne quid nimis, escribí a monseñor Della Chiesa sobre ello, y no me ha contestado. Escribiré, si puedo; o trataré allá, ya que al fin accedo a ir peregrino. Me lo escribe instando el nuncio.
   Recibo carta de Benjamín sobre la O. Mal achaque tiene, para esperar que se cure. Sea Dios bendito.
   Escribiré a Benjamín en cuanto pueda.
   No puedo más. A prepararme, y a celebrar.
   Afectísimo

   [Benito Sanz y Forés]


Escritos II, vol. 7.º, doc. 56, págs. 1-4




A don Andrés Serrano – 14 de marzo de 1894





Tortosa, 14, fiesta de santa Florentina.

Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Recibo la suya del 14. No sé por qué no adivina usted la causa de la neuralgia de Benjamín, y su remedio que yo atino desde aquí, y que hubiera usted podido poner: todo eso no es más que pura miseria, y usted debía haberle prescrito que suspendiera los ayunos unos días, y ponerle presa buena, y no tan floja como la usan los romanos con carne de ternera y malas gallinas, sino sustanciosa, y añadiendo al caldo un poco de caldo condensado de Suiza, etc. Pruébelo y verá. Aún temo que los mismos chicos tengan en sus dolencias algo de dicha miseria, v. gr., Bover.
   Vean si puede aguardarse a la peregrinación para la salida de la O. pues creo que no dejarán de encontrarse billetes de vuelta, y si pudiese volverse por si su salud se lo permitía quizás aún le probaría. En cuanto a Peralta, yo no he dado ningún paso para arreglar su matricula <*2*> en Valencia. Escríbanlo ustedes, si es que no pudiese suspenderse todo hasta la peregrinación, y entonces podría decir al arzobispo que no le prueba Roma, y combinarían el curso que podría ganar en Valencia. Así, arreglen ustedes este asunto de la O y de Peralta, si es que el de este no deba aguardarse.
   Mucho me ha complacido el tono de la carta del de Urgel. Vean eso de un vicario general, pues la dichosa Rota madrileña hace cosas a veces, como lo hizo con el pobre don Ramón Bello.
   Anoche recibí carta de don Benito, que adjunta va copiada. Es indispensable que se diga en el mensaje algo del donativo bondadoso del papa. Si no fuese que la carta de usted contiene otras cosas, la hubiera enviado a don Benito. Si no se pone, es preciso a última hora, cuando vaya ahí don Benito, lo añadan y lo avisen así al Vaticano. Si escribe a don Benito pónganselo, sin perjuicio de que el padre Homs lo escriba como cosa suya al de Valencia, haciéndole ver que el papa desea hablar de esto, con motivo de estar tantos prelados.
   La cuestión de la capilla de Madrid me tiene intranquilo, y no veo claro, y don José María <*3*> está descorazonado con mi frialdad, y me dice debo ir sin falta, para resolver hasta los detalles yo, pues por falta de esto sucedió lo de Santander, etc., y él cree aquello una empresa que merece todas las solemnidades, y yo, repito, solo aquí y sin García, y sin nadie estoy oscurísimo en un asunto que no me ilusiona; y por otra parte me hace conciencia abandonar, etc. Me añade Caparrós que no mire en ello una solución para su situación (que era lo que acaso debíamos mirar más), puesto que él no tendrá otro medio que o renunciar la prebenda, o pedir dispensa de residencia por dos años, etc. Últimamente me pone el siguiente párrafo: “5.º El señor Cos dice que no debo extrañar que él resista los colegios de Vocaciones, puesto que hay otros obispos que piensan como él. Supongo que los demás estarán enterados de la Obra tan bien como él lo está; y lo está tanto, que dice que estas fundaciones consisten en entregar los seminarios a los Operarios; ya ve usted si por fin ha visto claro”.
   No sé si habrá recibido la mía del 6 que debía llegar el 9. Mi hermano continúa agravándose, después de unos días <*4*> de suspensión. Van operándole todos los días.
   Están encargados los trabajos de usted. Marzá dice que lo hará.
   Sé que he de decir una cosa que urge, y no me viene a la memoria.
   ¿Tiene vista Benjamín la casa para dormir algunos peregrinos recomendados nuestros? Ramón Sabaté es uno. Hoy ha venido Salomón. Va e irá por tierra, porque 4 días a los de mar, les parece poco. De Bover lo sabremos mañana. García en Mora y haciendo un fiasco, por haber querido llevarse al padre Coma, que tenía contra sí el casino carlista. ¡Lástima de misión y viaje! Gamundi y Beltrán van mañana a la Cava. Marzá va a suplir mañana a las Ferreras a Gamundi por petición del magistral.
   Estoy cansado de cartas hoy.
   Veré si envío mañana una larguita para la señora embajadora; según esté mi hermano.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 14.

   Cuide a Benjamín.



Escritos II, vol. 7.º, doc. 57, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 14 de marzo de 1894





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Anita, Carlota, etc. Calatayud se llama Providencia de la Sagrada Familia. Bernardo escribe que es un prodigio de la gracia, y que está fresca y campechana y todas chochas con ella y sacrificada a las escuelas.
   Ves continuando las noticias sobre Paula. Calatayud irá pronto ahí, si bien hace días no escriben, y Paco Sánchez conturbado y a punto de romper lanzas con su P. que le hace caricias para venderle parte de su riquísimo patrimonio. He dicho que condescienda ahora con la venta de una finca de dos mil duros. No diga de esto. ¡Pobre Paco!
   El sello de la Vall me gusta.
   El hermano de Carlota, José María, era el encargado (según esta) de ver si podía lograrse el nombramiento de la sustituta para Villafranca, al mismo tiempo <*2*> que ponía la renuncia de Carlota.
   Hagas de manera que Gonzalo conteste en el sentido que yo le escribí, a su hermano. No veo prudente digas a dicho su hermano el estado de Gonzalo, que no conviene, y además que ya le pasará, y más si tú tienes paciencia y traza.
   En cuanto a venir Benjamín a esa también lo dejaría estar. Ahora solo decirle que Gonzalo no está por dejar los dineros y que en el verano se verán.
   No me veo ya de cartas, y algunas engorrosas como la que hago diaria a Caparrós.
   Mi hermano, peor.
   Afectos a todos.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 14.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 58, págs. 1-2




A don Esteban Ginés – 15 de marzo de 1894





15 marzo 94.

Señor don Esteban Ginés

   Mi amadísimo don Esteban: Dos líneas no más para noticiarle mi estado.
   Recibí su última, y fue mucho el consuelo que me dio sobre su parecer respecto de nuestras bases. Ya estoy más tranquilo, y es fácil el remediar el 4.º punto. “Hacer bien nosotros los ejercicios, aparte del estudio teórico”, y tener unos ejercicios largos, después del tercer trienio, o sea, antes de entrar en la categoría de antiguos o perpetuos, que discutimos en nuestra reunión.
   ¿Conque el amo de esa les sorprendió barriendo?
   Recibidos los últimos pliegos del Trobador; es muy cortito.
   Mi hermano después de dos días de una fiebre alarmante <*2*> ha vuelto a entrar en estado normal de anemia, y sólo con lo de la orina, que tiene que sufrir dos operaciones diarias, aunque son sin dolor. Yo debía ir a hacer los Oficios el jueves, viernes y sábado santos a Vall o Vinaroz, pues aquí no tengo proporción y siento muchísimo no poderlos hacer, y creo que no podré ir.
   Lo de Madrid sigue gestionándose. Ore por este asunto que me tiene en expectación. Si se realiza tal vez tendría que venir usted a examinar las condiciones del contrato y firmarlo.
   Afectos a Despóns. El dichoso consistorio tarda, y tal vez no tengamos obispo aún por la Trinidad, para hacer subdiácono a Despóns, y lo siento de veras. Con este vicario capitular no me atrevo a hablar de dispensa de patrimonio.
   Ya iré escribiendo. Vuélvame la carta de Corell. No lo diga usted lo de Benavides a nadie.
   Su afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 7.º, doc. 59, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 16 de marzo de 1894





Tortosa, 16 marzo.

   Mi Benjamín: Van dos líneas casi sin otro objeto que decirle felicite en mi nombre a nuestra piadosa y respetable señora embajadora. Quería escribirle a monseñor, deseando a éste santos días de la Semana mayor y felices pascuas, y encargándole felicitar a su madre en mi nombre. Pero prefiero escribir la otra semana a monseñor, y según la crisis que ofrezca la enfermedad de mi hermano. Si usted cree que no es improcedente entregar la adjunta tarjeta a doña Josefa, se le entrega; si no, felicítela sólo verbalmente. No sé a qué hora recibirá usted ésta el 19.
   Mi hermano después de una fiebre alarmante ha vuelto al estado normal de su anemia, pero teniendo que procederse a la sonda dos veces al día, aunque es operación que no le causa dolor. Creo pues que alargará.
   Veo que don Benito ha aceptado <*2*> la presidencia de la peregrinación, y que es el encargado de leer el mensaje. Repito que si le escriben, le encarguen o indiquen que no falte el párrafo (al decirle el amor que el papa tiene a España) la prueba de la espléndida y bondadosa donación de Altemps. Yo no sé si se lo diré, pues al felicitarle por su santo le daré un mal rato, pues le enviaré como regalo nuestras constituciones, que hoy (al fin) he acabado de arreglar, para que las mire, las devuelva y pueda mandarlas ahí para el examen del padre Bucceroni. Son cortitas, pues no abrazan más que 5 constituciones de 5 o 6 parrafitos cada una. El directorio irá añadido, pues así me lo aconsejó el padre Bucceroni. No sé si se enfadará don Benito, porque le quito lo del prepósito y otros nombres que él quería, y le digo que no me los cambie.
   Quisiera poder escribir a Barcelona y Madrid para la venta de la obra de Moral del padre Bucceroni, y esto por ustedes que no acaban de decirme <*3*> el precio por el cual ha de venderse la obra en España, y qué ventaja o descuento dará al librero. Así, díganlo enseguida y enviaré al “Siglo Futuro” o “Semana católica” la recomendación de la obra, pues deseo sea antes de enviar las constituciones. Del Siglo Futuro haremos copiar para otros periódicos, y enviaremos al padre un ejemplar. ¿Estuvo o no en la Universidad de Salamanca? Díganlo todo pronto.
   Mucho movimiento de romeros en la diócesis. Del colegio 4 o 6. La mayor parte de los de la diócesis de la Plana. De Todolella va el secretario. De Cintorres 6. Compromisos por ahora no tenemos, pero es fácil que Nolla, Mariner, etc., pidan a última hora. No me ha dicho si tiene usted casa y para qué número.
   Creo envié a ustedes una consulta sobre tres o cuatro puntos de las constituciones, y no han contestado.
   Está ya el trabajo de Calatayud, y se <*4*> lo mandará Girona. Marzá lo hace estos días.
   De Madrid sin carta. Elías va a vacaciones a casa. Mañana marchan todos. Esta tarde me he enfadado con su sobrinito, que ha obtenido de Ballester permiso por escrito para irse en el tren de las 5 de la tarde, y me ha venido a casa de paso hacia el tren. Aún he podido escribir a Guadalupe. Mañana a mediodía marcharán todos, excepto los 7 u 8 que se quedarán.
   Vilaret muy delicadito. ¿Cómo está la neuralgia? ¿Cómo se han arreglado para comer carne esta cuaresma? ¿Estaba ya en el indulto obtenido?
   Más diría... pero no hay más tiempo.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 16.

   Sin carta de ustedes desde la de Serrano.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 60, pág. 1




A don Felipe Tena – 17 de marzo de 1894





Señor don Felipe Tena. Vall.

   Amado Felipe: Hoy recibo cartas de don Francisco, y veo habrás ido ahí hoy. No me dice si has de volver tú a Valencia en seguida. Si has de volver, que vaya él los días de jueves y viernes santo ahí a la Vall para hacer los oficios y le servirá para pasar a ver a su familia. Si habéis quedado en que no te muevas ya, es otra cosa, pero casi he sentido no haberle instado a él para los oficios santos. Yo le escribo al Osuna en el mismo sentido. Así escríbeme lo que pensáis y habéis resuelto hacer. Arréglame bien a toda esa gente, y a don Bernardo dale cuerda hasta... que pueda ser manumitido... la otra Pascua.
   ¿Qué hace nuestra pubilla excarlista?
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 17.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 61, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 20 de marzo de 1894





Tortosa, 20 marzo.

   Amado Benjamín: Ayer les telegrafié el fallecimiento de mi hermano, que murió a las 3, 30 de la madrugada, y cuando menos lo pensaba, pues creía habría vivido toda la semana. Supongo habrá empezado usted y Serrano los dos treintenarios de San Gregorio que les encargué y que daré la limosna a la administración del colegio. Supongo dirían las dos misas pro infirmo, que también he dado la limosna.
   Daré a Elías una libreta de mis gastos o pedidos de Roma, para que la lleve aparte como un capítulo independiente, pues si no me lo apuntan, nunca andamos claro. No sé si cobraré las dos ampliaciones de mi sobrina Carmen Barjau.
   Sobre las peticiones de la pulida Carmen Curto, debo decirle: 1.º Que no es precisamente el día del Carmen que pueda hacer celebrar en su oratorio dos o tres misas, sino tres o cuatro veces al año, aunque <*2*> no fuese el mismo día del Carmen; y 2.º en cuanto a la noche de Navidad, si no es para siempre no lo pida, y retire la petición, porque como no hay puente (y lo tiene en Jesús), es fácil no los aproveche estos años. Retírelas, pues.
   Girona quedó encargado de remitir el cuadro dramático de Serrano. No puedo comprender el efecto que hará. La parte humorística del cuadro, creo no tiene bastante sal. Serrano parece que ha nacido más para las cosas serias, o tal vez místicas. A propósito del proyecto de velada, no pensé en preguntar si lo habían consultado con don Benito. Yo no quise decirle nada en mi felicitación de anteayer. Creo, pues, que convendría decirle que están ustedes preparando una veladita para celebrar la beatificación del venerable Ávila. Que si se preparan bien, y don Benito cree que ha de ser de buen efecto el celebrarla, apenas hayan marchado los obreros, invitando a los demás peregrinos que quedarán <*3*> en Roma, que serán bastantes, y a los prelados, lo harán; pero que si a él (don Benito) no le pareciera bien cuando venga el caso, lo suprimirían y no la anunciarían. Creo que aparte del programa han de tener ustedes preparados algunas gitanillas o cosas por el estilo, para que si se pide o conviene se añada allí en el acto, a pesar de no ser del programa.
   Bueno es que casi esté bien, y mejor que no lo deje demás.
   Salomón va. No me ha dicho usted si tienen casa, y para cuántos, pues ahorraré al colegio los posibles de habitación. La comida será otra cosa ya. Creo no irá el hermano de don José, porque su suegro no lo quiere.
   El padre de Bover está frío en ir, y casi le aconsejaría lo deje estar, pues es fácil que ustedes determinen enviarle estas vacaciones para un cambio de aires una temporadita, y entonces le verán.
   Me han estorbado, y siento no poder acabar toda la hoja, y es fácil pague aún así la multa.
   Ha venido <*4*> don José García, gracias a Dios. De Caparrós sin noticias hace cuatro días.
   Felipe en la Vall estos días.
   Sin carta de ustedes hace tres días.
   Supongo recibirían el telegrama antes de las 11. Mi hermano había nacido el día de san José del año 1818, en jueves santo, y fue bautizado el sábado santo por el santo prelado don Manuel Ros de Medrano, que acostumbraba a bautizar en aquel día.
   Girona no había enviado los originales, y los mandó esta noche.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 20.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 62, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 22 de marzo de 1894





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Te tengo completamente olvidado. Las tempestades de estos días no me dejan tiempo para pensar en mis jovencitos Operarios.
   Veré si te mando recibo antes de cerrar esta cartita.
   En Tarragona se acordó lo de la adjunta carta n.º (1.º). A no ser por lo del señor Aguilar el acuerdo sobre Roma hubiera sido otra cosa. Los obispos de Vich y Barcelona estuvieron aquí, y aunque con éste tuvimos unas réplicas ante el nuestro, al fin me dijo si nos encargaríamos de su seminario de pobres de Barcelona, pues los de Vich y Gerona tal vez también nos ofrezcan los suyos, etc.
   Lo de Segorbe que tanto nos intimidaba y más que todo, ya se <*2*> ha disipado según la sabrosa carta n.º 2.º de don José María, sobre la cual guardará reserva y devuélvemela en seguida, pues tal vez la envíe a Murcia, porque desearía un medio de que todos conocieran nuestras glorias y fatigas para multiplicar las oraciones.
   Va la otra n.º 3.º. ¿No hay para bendecir a Jesús? Pero es el caso que el señor obispo no se lo permitirá al pobre San Juan.
   Gonzalo está aquí desde anteayer. No sabemos si debe ir o no al obispo. ¡Cuántos temores y cuántas fatigas!, y eso que no es más que estudiante. San José que nos bendiga.
   Sobre la empresa de la compra de la iglesia para nuestro centro eucarístico en Madrid, otro día. Es solo cuestión de setenta y cinco mil duros. Veremos. Mira si atrapas alguna bolsa.
   Tantas cosas a nuestro Luis María.
   Oraciones a san José.
   Tuyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 22.

   Va otra de Merry, n.º 4.º. Si pasa por ahí Miñana pronto dale a él las cartas.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 63, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 25 o 26 de marzo de 1894





Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: 1.º Encontré el sábado al llegar una suya sin fecha, y junta con la de Serrano, y no puedo descifrar si es anterior al 19; y la tarjetita de doña Josefa. Me dice usted que está ya casi del todo bien. Que pueda quitar pronto el casi. Luego otra del 20; y hoy los prospectos de la novena, de los cuales enviaremos uno a la “Revista Popular”, y pueden ustedes enviar a “El Movimiento”.
   Se recibió “La Jerarquía”.
   No sé qué decir de la dedicatoria de la composición de Capocci. ¿Lo recibiría bien se dedicase a don Benito? ¿O a Merry (monseñor) o al mismo colegio? En fin, proponga, y veremos.
   Celebre el trentenario de San Gregorio por mi hermano. No he dado más que a ustedes dos, pues aparte de que nada se ha dejado fijo mi hermano más que a mi voluntad, haré celebrar 500 duros por el colegio (que no tiene) en pago de los 600 que adeuda a éste del rédito de los dos mil duros al 5 por %, que les dio prestados hace 7 años mi hermano Francisco, y que no había satisfecho, y habían olvidado hacerlas celebrar, a pesar de que <*2*> lo tenía advertido a nuestro olvidadizo don José, y que yo creía celebradas. Estoy con los papeles de casa, cosa tan contraria a mi genio; deseo concluir esta semana, por ver si el domingo levanto los reales. Media Tortosa está en acecho de lo que hará mosén Sol. Aguiló vino alarmado de que lo vendía todo, y me establecía en Roma, según se dijo en casa el relojero.
   Peregrinación: Ayer recibí un telegrama, carta con respuesta pagada, de Medina pidiendo alojamiento en el colegio para dos de sus seminaristas, manifestando convenir muchísimo. Contesté que escribía y le decía en la carta que si confiaba estarían del todo: pero que en caso de no poder dormir allí, les buscaríamos casa para dormir, y comerían en el colegio. En el correo de ayer otra carta de don Joaquín Arca Ruiz, respetable sacerdote de Zaragoza y amigo, pidiéndolo para él y otro. Contesté lo mismo. Por lo tanto, creyendo que Bover no irá, tengo los de la adjunta nota que deben colocarse. Nolla y Mariner no han dicho nada, Lucía, el notario de Nules, va por mar, y regularmente se arreglará, pero

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 7.º, doc. 64, pág. 1-2




A don Benjamín Miñana – 27 de marzo de 1894





Tortosa, 27 marzo 94.

Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: No saldremos de compromisos. Va la de Osuna. Es preciso contentar al arzobispo engañándole. Contesto a Osuna que los chicos, después de las clases, estarán a disposición del señor arzobispo, pero debiendo ir de dos en dos, único modo que en casos particulares se permite a los colegiales. Todo será aguas de borrajas en la práctica.
   Va la del célebre prior de Mora. Ayudarles para que busquen y vean de encontrar al padre Salvador y se la den a él, etc.
   Acabo de recibir la tardía de don Benito. Mañana creo que podré enviarle las constituciones, que no sé cómo hacerlo, para que no me corrija lo que no deseo.
   Hoy de campo los colegiales, y han llegado veinte o treinta de vacaciones. Benditos de Dios.
   Vilaret algo mejor.
   El cura de Roquetas ha tenido <*2*> un asomo de ataque.
   Es última hora. Sin cartas de ustedes. Afectos a todos.
   He encomendado a Pallarés que ha marchado hoy a Barcelona, el asunto de tratar con Casals lo de la venta de la obra del padre Bucceroni. Veré si lo adelanto, a pesar de mis atenciones tan diversas estos días. Elías no viene hasta el viernes de Cintorres.
   Su afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 27.

   Reservadamente a Osuna le digo que, como cosa suya, vaya poniendo objeciones y dificultades a lo que ellos proyectan. Como más va, más descabellado veo el pensamiento, e imposible, y los peregrinos no se avendrán a jornadas marcadas, etc., pero no conviene oponernos de rondón y en absoluto.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 65, págs. 1-2




A don Esteban Ginés – 28 de marzo de 1894





Señor don Esteban Ginés

   Mi amadísimo don Esteban: Perdónenme los de Plasencia. Son los más desatendidos.
   Recibí su carta de pésame. Jesús les pague a ustedes sus oraciones y buenos recuerdos. Estoy arreglando papeles, inscripciones y debitorios para dar la administración del patrimonio a don Vicente Benet y desentenderme del todo, y volar a mi rinconcito de San José y poderle decir a Jesús: Dirupisti, Domine, vincula mea.
   He escrito a Roma que probablemente iría don Manuel Navarro, por si acaso éste fuera sin compañeros españoles, y ver que lo colocaran en el colegio, aunque tenemos ya doce comprometidos. En caso, debería usted avisarme enseguida.
   Diga a Despóns que ha sido despedido del colegio, parte por sus ataques semiepilépticos, parte por su carácter. La O Marchena al cual ha acompañado Peralta hasta Sevilla, y de allí aguardará éste órdenes en su pueblo, para cuando haya de volver, y que regularmente le dirán <*2*> que no vuelva y se quede en Ciudad Real.
   Ya habían recibido impresos del programa de la novena del colegio de Roma. Me dice Benjamín que nuestro Soláns lo hizo admirablemente, y que los chicos quedaron contentísimos. Jesús que nos lo conserve. Es una alhaja. Rueguen para que podamos cazar un par más, v. gr., Roldán y Sobregrau.
   Don José Caparrós sin decir nada del asunto hace días.
   Estuve en la Vall de Uxó para poder hacer los oficios de Semana santa, pues me dolía no celebrar aquellos días.
   Los chicos han vuelto esta tarde de vacaciones.
   El arzobispo de Valencia pide que los colegiales de Roma puedan acompañar a grupos de peregrinos en las jornadas de dentro de Roma. Es casi imposible, y no podremos decir que no.
   De Portugal tampoco sabemos nada.
   Mis afectos y gracias a Despóns y a Muñoz. Escribí a la hermana de Despóns, tranquilizándola y diciéndola que le ordenaríamos después extra tempora.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 28.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 66, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 29 de marzo de 1894





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Recibo la tuya. Ya presumí que la gaita de la Vall te engancharía más tiempo. Si escribiste a don Francisco, ya es otra cosa; pero éste estaba intranquilo, y con razón por tu silencio.
   Ya escribí a Roma que Peralta no debía estar en Valencia. Se ha obrado con dureza con él, no aguardando a despedírsele a fin de curso, y entonces sin rodeos ni amagos.
   El provisor por él hubiera mandado a la madre Providencia la vuelta a Vinaroz. Fui ayer y casi le engañé para que ésta pida a Roma nuevo aplazamiento de regreso. No sé lo que haremos. En cambio Tedó no tiene ni uno para enviar a Albocácer. Le dije cuatro frescas sobre la sobra de personal, etc., y convino en todo conmigo desatándose contra el provisor que no ordena.
   Escribe al cura de Villafranca, <*2*> secretario, etc., cuanto convenga y veas lo que te dicen. Este asunto, pues, queda a cargo tuyo; entendiéndote con Villafranca y con Carlota, y resolved como queráis.
   Cuidad a Gonzalo.
   Habréis recibido impreso de la novena de Roma. En carta me dice Benjamín que nuestro Soláns estuvo admirable en el sermón. Jesús que nos le conserve, y pueda este cazarnos un par más de aquellos chiquitos.
   Madrid sin noticias. Temo que el hermano mayor quiere ir con pies de plomo y me alegro, con tal no sea con excesiva solemnidad.
   En los demás colegios sin novedad.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 29.

   ¿Cómo quedasteis o dijisteis sobre el sello? ¿Qué hablaste con la abadesa? Obliga a Albert que me diga el número de misas que se celebraron ahí pro infirmo hermano y pro defuncto.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 67, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 31 de marzo de 1894





Señor don Andrés Serrano

   Amado Andrés: Va la adjunta. ¡Qué ocurrencia la de don José María! y sin decirnos nada. Hoy le escribo y no sé qué decirle, para que no le haga insistir en el ingreso en la Hermandad. Retirarse sí que lo desearía, como usted sabe. En fin, veremos cómo pasamos y conjuramos la cosa. No sé a qué parará lo de la capilla de San Andrés. No deje de <*2*> encomendarlo ante Jesús. Va lo de Marzá, que no he podido ni leer. Discutimos si sería monólogo antes o después de la misa del padre Ávila, y no sé lo que ha hecho. Guárdenlo todo. Díganme cómo sigue Bover y demás. Escriban con frecuencia, para que podamos enviar con los peregrinos cuanto convenga. Díganme de los chicos.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 31 de marzo, víspera de mis... v... y...

   La contestación a su tío sea de que el ingreso no le conviene. Pero que retirarse de ella le convendría, y cree usted que don Manuel no tendría inconveniente en asegurarle allí su subsistencia en el colegio o colegios para siempre, dándole celebración cuando pudiese celebrar, y sin ella cuando no pudiese, y que de todos modos ya lo hablará usted despacio.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 68, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 31 de marzo de 1894





carta es de fecha del 18 de marzo; a no ser equivocación de fecha, me abre otro misterio en la correría de Guadalupe. Ya diré a usted la cara que ha de hacer y lo que ha de decir a su padre cuando vaya ahí.
   3.º Bien por los oradores, y por Regueras y por Chiesa y Panadero (que realmente ha sido una fortuna se encontrara ese día) ¡Pobrecito Merry! ¡Ni estos consuelos le da el Señor de poder oír a los chicos! ¿Qué hará mañana el blando Domingo? ¡Tan bien que puede hacerlo! Que se acuerde de la ópera que recitaba en el colegio, y lo hará bien.
   Ayer envié a don Benito las constituciones, y por los romeros enviaré éstas y el directorio para que lo examine el padre Bucceroni, etc., y luego haríamos las dos copias convenientes para la presentación oficial.
   El padre de Luis Albert está grave.
   En Orihuela visitando don Pedro con frecuencia el colegio, para charlar con su Soler de cosas de Tortosa.
   En Murcia, el obispo está a punto de vender la finca por seis <*2*> mil duros.
   Osuna campechano, pero enfadándose con aquellos prematuros. Ha muerto el padre de Castellote. Están contentos de Rafael Calatayud. Dios lo bendiga.
   Yo en casa todavía arreglando expolios. Tengo contratada la venta del molino del temple, aquel que está junto a la estación, por dos mil duros... a don Rafelet Sales y Eximeno, profesor del seminario.
   Tal vez hubiera podido sacar dos o trescientos duros más, pero me alegro más sean ellos, aunque con menos. No conjuraremos la crisis.
   No me han contestado a todo lo de peregrinación, etc.
   De los romeros sin ninguna noticia. Veré si puedo escribir a don Jesús, Domingo, Soláns, etc.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 31.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 69, pág. 1




Marzo de 1894





   Victoriano: Dígale que he llegado.
   Muerte de mi hermano; viaje de Serrano a Montserrat.
   Viaje de usted a Barcelona, etc.
   Que sale el reglamento y cartas.
   Que digan el número probable de peregrinos.
   (P. Sanch. P. Sarret.)
   A don Vicente Valencia, id.

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 7.º, doc. 70, págs. 1-4




A don Valeriano Puertas – 1 de abril de 1894





Señor don Valeriano Puertas

   Mi amadísimo en Jesús: Recibida la suya y la letra de 125 pesetas, y van dos líneas:
   1.º No creía que estuviese en deuda con usted de carta: le escribí algún tiempo después de haber recibido usted el presbiterado, y no sé si otra vez también, cuando había llegado ahí el nuevo y simpático señor obispo.
   2.º Ninguna deuda tenía usted de justicia en nuestra Obra, más que la de encomendarla a Dios. No obstante, ya que usted se digna darla esta limosna, la agradecemos muchísimo, y la aceptamos y Jesús le aumente su caridad.
   3.º Supongo que en mi última diría a usted la situación de nuestro colegio de Roma. El Padre santo le ha tomado bajo su protección y ha hecho al episcopado español la cesión del magnífico Palacio Altemps para la instalación en él de nuestro <*2*> colegio, y entretanto se desaloja dicho palacio y se hacen las reparaciones convenientes, nos ha puesto en un piso del palacio del príncipe Altieri, por el cual paga el pobre papa 1500 duros de arriendo. Tenemos 50 colegiales allí, y está al frente don Benjamín y don Andrés Serrano y don Domingo Enrique. Si acaso se le ofrece a usted alguna cosa de Roma o la petición de alguna gracia o breve puede dirigirse con toda libertad a don Benjamín, seguro de que satisfará gustosísimo cuanto usted le pida. Basta para la dirección: Don Benjamín Miñana, director del colegio español, Palazzo Altieri. Roma.
   4.º El año, esto es, el verano pasado fui a Plasencia para hacernos cargo de una casa colegio iniciada por un piadoso sacerdote que la cedió a la Hermandad y se ha consagrado también. Estábamos a punto de establecerla en Madrid, pero se han ofrecido dificultades. No <*3*> será difícil, en cambio, que un día, vayamos a Portugal. Albert continúa en Valencia con don Francisco Osuna; Felipe Tena (que usted no conocerá) y dos más. Calatayud sigue en Murcia con Tormo y dos aspirantes. En Orihuela está Albiol con Soler que se ordena de presbítero en las próximas órdenes. Aquí don José García, don Elías, Marzá y don Joaquín García Girona. En Madrid como residencia el señor Caparrós y don Vicente Meliá.
   5.º Escribirá a usted el García Girona, enviándole a usted algún prospecto de la revista de San Luis.
   6.º El director de la Asociación de la sagrada Familia en Madrid es nuestro Itre. Señor doctor don José María Caparrós, arcipreste de la catedral de Madrid. Calle de Hortaleza, 112. Si se le ocurre a usted algo, puede usted dirigirse a él. Respecto de las estampas lo hablaré con don Elías Ferreres que es el que entiende en estos asuntos económicos, y él satisfará los deseos de usted.
   7.º Veo continúa usted todavía al servicio de la parroquia en la capital. Si acaso tuviese usted proporción <*4*> mejor que limosnas agradeceríamos celebración, pues son muchos los sacerdotes que se nos ofrecen a aplicar misas en favor del colegio.
   8.º El día de san José a las 3 y ½ de la madrugada falleció mi hermano José, último de todos los hermanos; de modo que estoy completamente desatado de todos los lazos que me impedían correr con libertad en las obras de nuestra propaganda. Encomiéndelo a Jesús.
   9.º Estuve en Roma en octubre a acompañar los alumnos nuevos al colegio. No voy en esta peregrinación. En octubre, Dios mediante, tendré que volver allá.
   10.º No deje de darnos de vez en cuando señales de vida, y aunque tarde en contestarle, no importa, pues la correspondencia es lo que más me ocupa y a veces es causa de no corresponder como debía.
   No nos olvide ante Jesús.
   Es de usted afectísimo s.s. y capellán

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 1.º abril 1894.

   No he podido hablar a don Elías sobre estampas. Ya volveré a escribir.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 71, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 3 de abril de 1894





Señor don Esteban Ginés

   Amadísimo don Esteban: Recibida su última que se cruzaría con otra mía.
   Veo que el dengue ha invadido la casa. También ha pasado por aquí. Es mal del cual no se hace caso; pero que a veces trae malas consecuencias. Así, díganlo a san Rafael que lo ahuyente pronto.
   Alquiler de casa. Ciertamente es sensible pagar sin aprovecharla; pero veo no hay otro remedio hasta ver el resultado que pueda ir dando la matrícula del colegio. Si ésta fuese aumentando, se ocuparía, y luego veríamos de engolfarnos en un empréstito, y haríamos las obras proyectadas en el colegio para hacer local, y quedar el interior del actual colegio exclusivamente para los sacerdotes, <*2*> que con el tiempo acudirán a hospedarse en el colegio. Si el Señor nos llamara a Portugal, haría yo entonces un viaje ahí y echaríamos líneas definitivas.
   Escribí a Benjamín que don Manuel Navarro iba a Roma, y que, aunque usted no indicaba que pidiese alojamiento en el colegio porque iba con otros, no obstante, que, si iba, vieran cómo colocarle. Si va solo, puede ir allí; si es con otros sería mas difícil, porque pueden disponer de poco local.
   No entiendo bien lo que dice con lápiz de las capellanías, de que si quiero yo que pida usted para el colegio. Si quiere decir para el colegio de ahí, lo veo peligroso, pues el seminario podría pretender algo más, es decir, que se resentiría de que instituyese becas para el colegio y no para el Seminario, porque la capellanía sería una especie de beca, o sea, para dos becas por <*3*> una capellanía. Casi más valdría, y esto sí que se ha de procurar, que sean dos las capellanías para Roma, a elección siempre del prelado el designar los alumnos; y si pudiesen ser tres capellanías para dos alumnos, mejor, porque con una capellanía, si es de 500 pesetas, no tiene bastante el alumno, si no se añade él lo que le falta. Conque así, aproveche la ocasión de irse insinuando. Buena ayuda será la capellanía para el alumno representante de Plasencia y salido del colegio. Benjamín no me dice del comportamiento de González. ¿Y el sobrinito del rector no irá el año que viene?
   Según carta de Benjamín la novena a san José fue muy bien. El que lo hizo mejor fue Regueras de Oviedo, y aquel día asistían al sermón Chiesa, el padre Panadero y los dos colegiales del ex colegio español. Mucho me alegré, pues eran los que más convenía quedasen conten-<*4*>tos. Después de Regueras, el mejor fue nuestro Soláns. Dígalo a Despóns. Ahora se preparan a los trajines de la peregrinación.
   Hoy aguardo carta de don José María Caparrós. Si viene le diré algo en la posdata.
   En Murcia y Orihuela sin novedad. El futuro obispo de Tortosa anhelando venir, y yo más que él.
   Me ha escrito el reverendo Valeriano Puertas de Orihuela, enviándonos 25 duros de limosna. ¡Pobrecito! Qué ganas tiene de venir a la Hermandad. Pero no nos sirve.
   Creo dije a usted que vino expulsado de Roma un joven de Sevilla y el destinado a acompañarle también debe quedarse. El obispo de Salamanca quiere enviar dos sacerdotes este mismo curso. No nos hacen gracia los sacerdotes, pero no se le puede decir que no. Oren estos días para que don Benito Sanz logre asegurar el colegio en esta peregrinación, y dar un golpe a Altemps.
   Más diría, pero basta.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 3 abril.

   Afectos a Despóns. Sin noticias de Madrid. Felices pascuas.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 72, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 4 de abril de 1894





Hoy, 4 de abril. Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Ni ayer, ni hoy noticias ni respuestas de ahí. Me recelo que estas intermitencias son efecto de sus intermitentes, según lo que decía en la última que no había dormido bien. Pero el señor vicerrector y el secretario que pueden suplirlo. Son días de crisis, de correspondencia, si hemos de aprovechar la marcha de los peregrinos. Después nos quejaremos de olvidos.
   Anoche leí que don Benito salía pronto, pero no que hubiese salido. Veré si me escribe antes de marcharse, como espero.
   No tengo necesidad de prevenir a ustedes lo que deba pensarse y procurarse durante su estancia, para lo del colegio y aprobación de constituciones. I. Respecto del colegio, conviene, como es natural, asegurar la pronta entrada en Altemps, y si pudiese fijarse fecha establecida, mejor, pues no ignoran que todavía estamos rodeados de peligros, y tal vez de adversarios de ahí y de aquí. Un notable ex-capuchino que estuvo en Barcelona hace pocos días visitó a nuestra Teresita Jové, y hablando del colegio y de Altemps, contestó que eso sería lo que sería. Vivía en Roma dicho ex. II. En cuanto al compromiso de los tres años de Altieri, es cuestión realmente espinosa, pues obligar al papa a que lo pague no es decente y es humillante para nosotros que no podamos ofrecerle el pago dicho, que sería lo más regular. Pero... ¡tres mil duros a nuestra hacienda crítica! Con todo, si no hubiese otro remedio, y se hacía indispensable, y don Benito no encontrara eco en los obispos para sufragar este gasto, con los demás que se han de hacer en Altemps, etc., no tendríamos otro medio que embarrancarnos nosotros... En cuanto a los medios para habilitar Altemps, ya <*2*> dije a don Benito en Valencia que no debía hacerse caso del presupuesto de las doscientas cincuenta mil liras del arquitecto de ahí. Le dije que con diez o doce mil duros en nuestras manos, y aunque fuese haciendo ir ahí a Benet, podríamos hacer mucho bajo un plan, y haciéndolo poco a poco, y si ni esto podría hacerse nos meteríamos sin hacer obras. Él contestó que si no eran más que doce o catorce mil duros, que no debía intimidarnos; y hasta indicó ciertas líneas que podrían echarse para conseguirlos, y me tranquilizó mucho. Por esto tal vez a él no le intimide la cuestión de los dos años de arriendo de Altieri, y diga al papa que ellos se arreglarán. Entretanto habría además la esperanza del subarriendo de Altieri. III. En cuanto a la pensión de las capellanías, don Benito ya sabe que las capellanías de cien pesetas no bastan ni aun para pagar la manutención de los dos primeros que nos hemos ofrecido con los seis reales diarios, y que nosotros no podemos tocar por ahora, por haberlo ofrecido tan solemnemente en los dos programas de estos dos años, y los ofrecimos con la esperanza de las ayudas de los señores obispos mismos, con limosnas y agencias, según el primer plan económico, esto es, de presentar cuentas a los prelados, etc. Cambiando el plan económico, y yendo a cuenta nuestra todos los percances y ventajas de la manutención, hemos de discurrir cómo se enjuga el déficit que debe reportarnos. Esto de dos modos: 1.º Ver si puede intentarse que sean dos pesetas la manutención, en cuyo caso debieran los prelados dar 250 pesetas más, además de las capellanías, y los alumnos pagarse el vestido, viajes, etc., o pagarlo también los prelados. 2.º Tener la confianza de que los obispos nos den las agencias, o bien de mancomunada o individualmente cada uno, haciendo de ellas tres partes: Agente, nosotros y alumnos u obispos. Así no habría inconveniente en tener con 6 reales a todos los propuestos por los obispos. Todos estos datos sólo tenerlos presentes por si ocurre hablarlo con don Benito, o si se realiza alguna conferencia como la que tuvieron ustedes el <*3*> año pasado con Chiesa y creo que con Merry.
   Constituciones, o sea, nuestras bases y reglamento, que tiene mejor nombre que eso de constituciones. Si las aprueba don Benito, y luego las revisa el padre Bucceroni y padre Llevaneras. Aunque el señor cardenal Rampolla dijo que hablaría al cardenal prefecto de la Congregación, no sería mal, si se ofrecía la ocasión de decir a don Benito que lo recomendara a dicho prefecto; esto si se cree necesario o prudente.
   Peralta. No debía hablar de este asunto; ni puedo decir nada puesto que lo dejé a la resolución de ustedes. Peralta me ha sido siempre repulsivo a pesar de los entusiastas elogios de Osuna, al presentármelo en Valencia, y no debía haber ido a Roma, ni debe volver atendida la cosa como está. Lo que yo hubiera deseado (y creo indiqué esas líneas) que a La O se le aguardara hasta la peregrinación que creímos y continuamos creyendo muy posible, y a Peralta se le dimitiera muy clarito al fin del curso, sobre todo con la razón de no pagar, que nunca hubiera pagado, o al menos se le hubiera prevenido y asegurado el curso en España antes de enviarlo. Lo contrario era duro no mediando más graves causas. Omito la travesura de enviarlos a Tortosa a descansar.
   Peregrinos: Aún estoy en ayunas si resolvieron ustedes no admitir ninguno para que no dijera Rampolla que teníamos mucho local, admitiéndolos sólo a comer, o si podrán <*4*> estar los de más compromiso, como es regular, y propio a pesar del juicio de Rampolla. ¿Cómo se arregla el pago de la manutención? A Salomón, padre de Soláns y algún otro nada. A los demás se les dice que a gusto de ustedes nada; pero que si se empeñan en querer dar algo, que no den más que diez reales por día, para poder pagar los servicios de los cocineros y criados, etc. Después de esto sin mirar lo que dan lo toman. ¿Parece a ustedes bien?
   Estando escribiendo la carta a las 12, me han enviado del colegio el telegrama de usted. Esta noche escribiré a don José a Castellón, enviando el telegrama con carta, para que la entreguen si pueden a Guadalupe. A mí no me repugnaba que fuese, y no padezca usted si va. Es difícil quiera perder el billete ya.
   Aguiló me marea con la reliquia de san Ramón, que espera por los peregrinos.
   Don Zacarías Albesa ha marchado hoy a Barcelona. Tengo carta de Casals, aceptando lo de la venta de la obra del padre Bucceroni. Ya les mandaré la carta, pues antes espero carta de Madrid.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 4 abril.

   He recibido en el correo de esta tarde la adjunta, y otra de don Esteban, que dice tienen un colegial viaticado. Por Dios, active lo de Peralta, que tiempo han tenido.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 73, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – Del 3 a 7 de abril de 1894





Señor don Andrés Serrano

   Mi amado Andrés: Hoy me ha venido don Zacarías Albesa, diciéndome que había sabido que Serrano era el director del colegio de Roma, y se había gozado tanto, y que si podía darle recomendación, etc. Le he rectificado la idea, diciéndole que era vice-director, y le he prometido que harán ustedes por él cuanto necesite. Me ha dicho que no tenía compromisos de compañero, pero había sabido que va Salomón, al cual conoce. Con esto me he alegrado, y le he dicho que le escribiera y se uniera con él, y que ya escribiría yo <*2*> que los arreglasen a los dos. Así, conténtenle, para que pueda decirlo así a su numerosa parentela de los Lluis, etc. No me dicen lo que opinó don Benito de la velada. Me hablan poco de ella. Supongo habrá usted descansado de las barbolladas del sermón. ¿Quién asistió?
   Veo por Benjamín con gusto que monseñor asistió a su Sobregrau. ¿Por qué no le coloca en el Vaticano, si no ha de ser operario? Dígame de la carta de su tío. Escribí a Caparrós que contestara, que ya que lo consultaba con usted, que usted le podría aconsejar mejor al tío.
   Buenos días aguardan a ustedes en la peregrinación.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 7.º, doc. 74, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 6 de abril de 1894





[Esta carta sigue a una de don Benito Sanz y Forés a don Manuel]

   Devuélvamela y no diga a don Benito que envío alguna de sus cartas.

Hoy 6.
   Como castigo no quise enviarles ésta anoche gastándome un sello. Hoy recibo la salada de Soláns con-<*2*>tinuada por usted. ¿Qué le daré a Soláns para el día que se doctore o para el día que ordenado de subdiácono haga sus votos trienales? ¿Se doctora este año? ¿Cuándo se ordenará?
   Me quedo en lo mismo con sus noticias de alojamiento. Siempre con las mismas arrugas.
   Me han dado hoy mil pesetas para las obras de Altemps, principio de otras cincuenta mil. ¡Si es travieso don Benito y diplomático nuestro cardenal inspector! Me ha llamado Tedó y dicho que don Benito ha enviado circular a todos los prelados pidiendo a cada uno mil pesetas por ahora para Altemps, y que va recibiendo contestaciones consoladoras de los prelados. Me ha dado las mil para que se las dé a su paso por aquí, pues Tedó y el provisor entran en ejercicios. Conque... solventadas las dificultades de pago de arriendo, etc., y con diez o catorce mil duros arreglaremos un mundo. Guarden reserva, y en caso sólo a monseñor Merry, que es el único de casa. Veré si saco a don Benito alguna línea más. Hagan cuidar a monseñor, y si no llévenselo al colegio. Cuando se desaloje Altemps telegrafíe que voy enseguida.
   ¿Se ordenó Domingo? ¿Se hace la velada? ¿Se ha compuesto “España, Patria mía”? Envíenla a revisión, en caso. ¿Cómo está Bover? ¿Tienen todavía tan espiritual la cara la mayor parte de los chicos?
   Última hora. Va el despacho. Es una solicitud de la abadesa de la Vall, pidiendo un poco más de estancia allí antes de volver a Vinaroz, y que como debía haber elección de abadesa en Vinaroz el día 15 de abril, que se suspenda la elección, si le conceden a ella el continuar en Vall una temporada. El provisor informa que aunque en su concepto ha terminado la fundación de Vall, pero cree conveniente la con
   (véase el respaldo de la carta de Osuna)

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 7.º, doc. 75, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 7 de abril de 1894





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Supe por don Francisco su marcha a Onda.
   Tuve carta del cura de Villafranca participándome que tu habías escrito, y que el secretario le dijo que bien podría alargarse la presentación de la renuncia de Carlota hasta mayo, para que de este modo no se sacara a oposiciones la plaza; que en fin, se haría lo que se podría. Esto después de la carta que tú me enviaste del padre de Artemio. Se conoce que era verdad lo que decía Carlota, que todo lo hacía el secretario. La carta del cura la envié a Carlota. No descuides estar a la mira del asunto, y no te duermas sobre tus laureles. El padre de Artemio es esperado por éste aquí mañana o pasado.
   No sé si sabrás que hoy llega a ésa el señor cardenal de Sevilla. Así veas de que se pase por el colegio a <*2*> saludarle, y si no podéis verle, le dejáis tarjeta de los superiores. Lo escribí a don Francisco y no sería extraño que él fuese ahí en el primer tren del lunes. Yo iré a Benicarló a recibirle. La cuestión del regreso de la abadesa de la Vall, enredado. El provisor con sus timideces e irresoluciones nos pone en la perplejidad. Aguardo mañana carta de la abadesa, y si se resuelve a venir iría yo ya esta semana. Si no lo dejaríamos para mayo o junio. ¿Sabes que envío una neófita feta a de presa [?] a la Vall? Más de presa que Carlota. Ya me ayudaréis tú y Gonzalo para el dote. ¿En qué quedasteis del sello?
   No ha venido la composición para Roma. Envíala enseguida. No estés tan dormido, digo, tan encan...
   Da mi pésame a don Luis, y que me escriba largo. De Madrid nada, y eso que el lunes debía resolverse. Don José María delicadote.
   Otras noticias hay y buenas, pero hoy no las mereces. Afectos a todos.
   Tuyo afectísimo padre

   Manuel Domingo y Sol

Hoy, 7 abril.

   De Madrid, malas nuevas. Costará seis mil duros el arreglar la casa e iglesia.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 76, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 9 de abril de 1894





Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Recibí la suya con las cuentas de Madrid. A usted le ha costado caro en su genio el descuido y abandono, y con ello puede pensar lo que debe hacerme sufrir a mí que tenga que aparecer usted tan desvalijado ante los otros en sus administraciones, y aun manirroto, pues ya sabe que en cuanto a mí es lo que menos me preocupa ese defecto. Otros quisiera remediase.
   Ya confiaba que hubiera estado bien ahí, y me complace el haberlo adivinado. Es lo único que ambiciono en nuestros Operarios, que tengan la alegría espiritual, que es la salsa de un buen apostolado y aún que se posea el entusiasmo, que según el padre Faber, no debe hacernos miedo y es compatible con la vida espiritual y de perfección, siempre que estemos dispuestos a hacer lo mismo sin él. Haga Jesús que a usted le sirva para quitarle <*2*> cierta indolencia nativa, y le convierta en un Operario verdadero, que ha de estar siempre in actu secundo, y se lance con magnanimidad a tareas, apuros y compromisos de gloria de Dios, que son muy buenos para ejercitarnos en la fe y en la oración. Tema un poco la calma del gozo, si es duradera.
   A Madrid se enviaron los 100 duros que pidió su hermano. Ha sido demasiada la cantidad, que sus hermanos consignaron a la parte de usted por Jesús.
   El pobre Jesús me escribió cuando la muerte de mi hermano. Estos días le escribiré yo. Creo será muy guapo chico Jesús.
   Va la veladita de Murcia. ¿Cómo se portan los literatos de Roma? Diga usted cosas de temas, etc.
   Mis cosas al templado Soláns.
   No dice usted nada de misas. No tenemos aquí ni una, que parece imposible.
   Vaya escribiendo, y atiendan con alguna cartita a los colegios, cuando convenga, pues están hambrientos.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 9.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 77, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 9 de abril de 1894





Tortosa, 9 de abril.

   Amado Benjamín: Aunque esta noche sale ya el último peregrino (hermano de don José) van dos líneas como le prometí.
   Recibo hoy la suya con la de Serrano.
   Eso de no quiero tener en casa para dormir más que... no está bien dicho. En caso, no conviene, o es imposible, etc.
   Me han estorbado dos horas, y son las 9 de la noche.
   He ido a recibir a don Benito, que estaba campechanísimo, cual nunca. Hemos tocado todos los asuntos que llevaba en cartera. Van con completa reserva:
   1.º Le he entregado las mil pesetas del provisor. Le he felicitado por este acto de diplomacia que reporta: a) Poder decir al papa: eh! ahí hay dinero para poder arreglar Altemps. b) Poder ofrecerle si es preciso el pago del arriendo de Altieri. c) Obligar a los obispos a tomar parte. Todos le contestan muy bien, y tendremos pronto ocho o nueve mil duros.
   2.º Con este motivo le he hablado de la necesidad de una administra-<*2*>ción de Altemps, independiente de la nuestra del colegio, que sea dicha administración representante de los prelados de España, y estos den cuenta anual a los obispos de la misma. Así verán los obispos que no la haremos servir para la manutención de los nuestros, etc., y quedará nuestra administración independiente. Que podrían ser los administradores, Merry monseñor (el director del colegio y otro, v. gr., Chiesa, etc. Le ha caído magníficamente, pues él no pensaba más que una administración oficial, si podemos decirlo así. Estén sobre aviso, e insistan en lo mismo si sale la conversación. Nos es ventajoso esto, y ganaremos con ello, y ya se lo explicaré a ustedes por qué, y a él se lo he dicho, y lo ha visto.
   3.º Le he dado un telegrama carta de Caparrós que decía estaba convenido el abrir las fiestas del nacimiento de Pío IX durante la estancia de los españoles. Ha dicho que había muy poco tiempo... pero si les habla animarle a que diga a los prelados <*3*> que procuren asociarse para que quede bien don José María, presidente.
   4.º Mensaje. Primero no puso nada, pero después al pedirlo en castellano puso un (paréntesis de seis líneas sobre colegio) por si creía oportuno ponerlo.
   5.º Le he leído lo de usted sobre alojamientos. Le he dicho si quería que yo escribiese. Me ha dicho que ya recibirán ustedes su carta sobre el arribo, que será el jueves, tal vez con esta carta.
   6.º Agencias: Él mismo me las ha sacado. Tiene el plan para un día de formar una gran agencia (no bajo los Operarios) de dar pensión a los oficiales, y hacer de los demás partes para diócesis y colegio. No le he manifestado completa adhesión. Le he indicado algunos inconvenientes, y que preferiríamos en lugar de una entrega mancomún irlas recibiendo individualmente poco a poco. He hablado contra Ambrogeti, él contra Mancia, etc. Ya les daré más detalles.
   Sobre todo, no usen de estas <*4*> noticias, y si le pregunta, digan que no saben nada.
   Constituciones. Que están muy bien como las hemos puesto. No he podido darlas al hermano de mosén José y tendremos que gastarnos tres o cuatro pesetas en enviarlas a usted. Veremos si van mañana, pues los peregrinos nos matan. Salomón sale esta noche y lleva a María Castell y cuatro más. Quieren los seis (o sea, los cinco) alojamiento, y así ténganselo preparado, y formen catálogo de los avisados por mí.
   Lo único que ha quedado por hablar ha sido lo de las capellanías, que no lo he visto conveniente, y preguntarle de la Marchena, que también lo he callado. He quedado complacidísimo.
   Los pobres catalanes y navarros tendrán que aguardar en Barcelona los que van por mar, por exigencias del gobierno italiano y español. Hay una murmuración general, aunque creen que será sólo por un par de días.
   Volveré a escribir mañana. No manifiesten a don Benito que saben nada, que él lo contará muy gozoso.
   Más tengo, pero voy a escape.
   Su afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 9


Escritos II, vol. 7.º, doc. 78, págs. 1-4




A don Andrés Serrano – 10 de abril de 1894





Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Anoche escribí cerca de las 10 a Benjamín, y no pude contestar a la suya, ni a él decirle todo lo de la entrevista, ni decirlo bien.
   Velada: Manifestó cierta frialdad, motivada por la idea de falta de tiempo. Por ello, pues, si la tenían preparada y debía salir bien, sin ser larga, pueden hacer una indicación otra vez y anunciarla los últimos días de la estancia, después que estén cansados ya de ver Roma los peregrinos terrestres. Felipe escribe que ha mandado la poesía. Ya veré hoy si puedo recordarles lo de “España, Patria mía”, que ha de ser cortísimo y pronunciado o por Lluis o por Leopoldo.
   La contestación a su tío, ya fue bien. El asunto de casa en Madrid se dificulta. No le gusta la casa a don José María, y además son seis mil duros. No me hacía miedo su tío puesto, entre los nuestros, como auxiliar o retirado.
   Albesa (don Zacarías) ya no estaba aquí <*2*> cuando usted escribió. Aprieten a Guisasola sobre la agencia, si tienen ocasión. Esos pobres obispos, como decía ayer don Benito, son com ausellets, que les cogen los agentes con sus influencias antes de abrir los ojos, y adiós, se quedan enredados.
   Y ya que vuelvo a hablar de agencias, diga a Benjamín que me va intimidando más la idea de mancomunar los obispos las agencias en un centro, al frente del cual no estarían directamente los Operarios, ni conviene que estén. Porque aunque los obispos convengan en un principio dejar parte para el colegio y lo demás para sus colegiales, como estos colegiales pagarán de todos modos, se creerán que nos hacen ricos con aquella parte que destinan para nosotros, y verán que tratamos de enriquecernos sin provecho para ellos, y lo retirarán quizás luego. No conviene, pues, debiendo ser nuestra administración independiente. Mejor es que vaya procurando las agencias individualmente con cada prelado, creando atmósfera de los sacrificios que hace el colegio con tan corta pensión <*3*> que ofrece para la manutención de los alumnos; los gastos que el colegio tiene aparte de la manutención, etc., y que además así quedan siempre ellos libres, que de otro modo quedarían atados, y hasta quizás un día el gobierno español quisiera meter la mano en esos ingresos, pues sabrá lo que reditúan y quizás lo haga incluir como ingresos para mermarles la asignación. Todas estas ideas pueden tenerlas presentes, si las comprenden ustedes bien, para contestar a don Benito u otros prelados, si sale la conversación. Si conviene, yo por escrito lo expondría un día a don Benito. Conviene, pues, que éste y los otros obispos nuestros, lo vayan entendiendo y diciéndolo a los otros [obispos], y vean: 1.º La lástima de que los italianos vivan a costa de España. 2.º La conveniencia que les reporta a ellos el emanciparse de los italianos, como lo están haciendo hace tiempo algunos obispos ya dando las agencias al padre Carbó, a los del padre Claret, etc., aunque éstos luego se valgan de un agente italiano. 3.º Que en cuanto a las quejas de los agentes, aparte de que no serían racionales, de todos modos <*4*> como nuestro centro y otros centros se valdrán en parte de ellos, ya ganarán lo bastante. Esta campaña tenemos que ir haciendo, como hicimos, la de desviar la idea de seminario oficial, y otras preocupaciones que se han logrado desvanecer sobre los estudios de Roma, espíritu italiano, soberbia de los chicos, etc.
   No olviden las ideas que les sugerí sobre administración del edificio de Altemps, como representante y ejecutoria de los prelados de Toledo y Sevilla que son los (no recuerdo el nombre que el papa les da en la carta) y, por consiguiente, sacar dicha administración completamente de la mano oficial del Vaticano. El episcopado es dueño del uso y usufructo por medio de los dos prelados; estos lo administran por conducto de la junta o comisión de individuos designados por aquellos.
   Va esta por el exprés. Veré si a la noche o mañana irá lo demás, e iré escribiendo lo que ocurra.
   No va por el exprés, ni va el Patria. Hemos tenido un mareo de visitas. Veré mañana. El 16 saldrá la 2.ª expedición de Barcelona, de catalanes y navarros. Sé que don José les envía 200 duros por su hermano. La culpa es mía, y tendré que pagar la pena, pues necesitamos dinero. Así, guárdenlos hasta el verano.
   Suyo afectísimo Padre

      Manuel Domingo y Sol

   Escriban diarias impresiones, aunque sea como telegrama.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 79, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 12 de abril de 1894





Señor don Esteban Ginés

   Mi amadísimo don Esteban: Acabo de recibir su gratísima. Bien por la desaparición del peligro de nuestro enfermito. Ya le encomendé a Jesús, y una noche me levanté de la cama para pedirlo a Jesús. Bien por lo de la capellanía de Roma. Aproveche, pues, la ocasión para pedir otra para Roma. (Con completa reserva, pues es encargo de Roma. Las capellanías para los estudiantes o clérigos que vayan a Roma pueden llegar a tres mil reales). Esto para su gobierno si un día el señor obispo le hablara de este asunto. De este modo se encontraría más fácilmente el alumno o alumnos a los cuales se invitase a ir y aun podrían ser por oposición dichas plazas de alumnos de Roma. Me extraña más, pues no lo sabía, o al menos no lo tengo presente, que puedan destinarse a capellanías de establecimientos particulares. Si es así, ya no veo inconveniente en que una sirva para subvención del presidente que diga la misa en el colegio. Si esto no, un par de estas becas para colegiales de San José que se lo merezcan por su aplicación, pero mi oposición es porque desde luego si se sacan <*2*> a oposiciones como becas del seminario, todos o casi todos se irían al seminario. Pero repito que es muy extraño, y para mí lo interpretaría mal, que puedan servir las capellanías para becas ni en el seminario ni en San José. Es solo para servicio de las iglesias o parroquias, o para clérigos que vayan a hacer sus estudios en Roma precisamente. Téngalo usted presente para que, en caso, se fijen mejor ahí en ello. Siendo becas para el Seminario, no ganamos gran cosa.
   No tenía usted necesidad de enviar tres mil reales a Roma, pues no tiene obligación el colegio más que de una peseta diaria al que vaya a representar al colegio. Además, claro es, la ropa y demás gastos, si no se los paga el interesado. Yo supongo que los dos mil serán los de la capellanía que ya puede cobrárselos el colegio, si los tiene adelantados, y los otros mil serán los que debe dar ahí González.
   Bien por las esperanzas de alumnos de ahí a Roma, en particular del sobrino del señor rector.
   Bien porque este sea a Roma. No <*3*> sabía que fueran a comer al colegio. Ya escribí a Benjamín en vista de la carta de usted que el señor Navarro no iría al colegio, por ir acompañando otros. Ahora dice usted que van a comer todos allí, y lo celebro. Ya le hará buena impresión al rector la vista y comportamiento de aquellos colegiales. Encomiéndelo a Jesús, que yo tiemblo de los obispos, pues algunos de los que van son contrarios de la idea de colegio en Roma, y otros están recelosos de nuestra Obra, que creen va destinada a arrebatarles la educación de los seminaristas, que toca a ellos. ¡Parece mentira!
   El cardenal de Sevilla pasó por aquí, y fui a recibirle a Benicarló. Hablamos de todos los temas calientes. Ha pedido a todos los prelados mil pesetas a cada uno para las obras de Altemps, y todos contestan muy bien. Recogerá, pues, de ocho a diez mil duros, y ahora dirá al papa que los obispos ya le han dado lo suficiente para las primeras reparaciones de <*4*> Altemps, y así, que se active el traslado nuestro. ¡Qué diplomacia la de nuestro don Benito! Le hablé del mensaje, y que pusiera algo del colegio. Le hablé de la administración de Altemps, de las agencias, etc. Quedé satisfechísimo y él gozoso y entusiasta. Ha sido para nosotros la Providencia de la colosal empresa de Roma. Le enseñé las constituciones, y le gustaron. Éstas con el directorio las mando hoy por un peregrino, para que las revise antes el padre Bucceroni, consultor de la Congregación, y luego las remita con las correcciones y advertencias, y se pondrán en limpio y se enviarán oficialmente para ser presentadas a la santa Sede. Oraciones, pues.
   No diga nada de mi entrevista y asuntos tratados con don Benito, y menos eso de las mil pesetas. Tengo mucho que decir, pero estoy atareadísimo. Aún no estoy en el rinconcito. Voy a vender tres fincas.
   Más debía decirle, pero hoy no puede ser.
   Su afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 12 abril 94.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 80, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 13 de abril de 1894





   Mi Benjamín: Van las observaciones sobre constituciones y reglamento o directorio.
   1.º Diga a Serrano que vuelva a copiar toda la sección 5.ª, que está emborronada. Como es letra suya, que lo haga él un ratito.
   2.º Fíjense ustedes en la reforma introducida en la constitución 4.ª relativa a cierta perpetuidad después de los tres trienios. No lo he consultado con todos, si bien se habló de ella en la reunión del año pasado en Valencia. A los de aquí les ha placido mucho por unanimidad, y en particular a don José García.
   3.º Que se fije y tenga paciencia el padre Bucceroni, y lo examine <*2*> con todo rigor, porque sentiría que luego nos pusieran alguna animadversio: preferiría que no se presentaran, pues se publican luego las observaciones, y hay institutos que más les hubiera valido disolverse que pasar por las humillaciones de los vapuleos que les da la Congregación a sus bases y artículos. Quitaremos lo que no pueda pasar. Don Benito me dijo que estaban muy bien las constituciones. Conque actívenlo, que ya irán ellos despacio.
   Vi que el padre Llevaneras era también consultor. Si fuese necesario se las haríamos examinar, pues tengo el presentimiento de que se comisionará a uno de los dos para el examen.
   Y basta, que prou sí ya, y mucho le hago leer; pero tenga paciencia, que más cuesta el tenerlo que escribir, y en medio de triquiñuelas.
   Suyo afectísimo Padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 13


Escritos II, vol. 7.º, doc. 81, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 14 de abril de 1894





Abril, 14

   Amado Benjamín: Lea la adjunta escrita deprisa; ciérrela y entréguela si a usted le parece.
   1.º Le hablo lo del señor Cos por si acaso se reúnen, y don Benito tiene ocasión y dé una indirecta como lo hizo en Valencia, hablando delante de varios contra las pretensiones del señor Monescillo que quería arrebatarnos la independencia de nuestro colegio, etc., y lo decía para que lo entendiera el señor Sancha.
   2.º Lo segundo, si no le dice nada, quieto. Pero si le habla, tenga presente: I. Que según dijo don Nicolás en Salamanca se han revalidado títulos sólo con presentar el diploma de Roma, y sin derechos. Que tiene entendido que en Granada se pagó algo para revalidarlo, y que en Valencia se exigieron los derechos y un poco de tentativa o examen. II. Que a todos los obispos les vendría bien que los alumnos que ellos envíen a Roma queden libres de estos derechos, pues no les perjudica en nada, y que además <*2*> los seminarios centrales no tienen gastos mayores que cualquier otro seminario, y en cambio tienen este ingreso, que han de pagarlo los diocesanos de cada uno. III. Que para que no se ofendan los centrales se podía poner solo la mitad o tercera parte de derechos para revalidarlo, pero sin examen. IV. Que como el papa estará propicio, no será difícil por medio de la nunciatura entenderse secretamente con el gobierno en circunstancias dadas para obtener una decisión, ampliando lo del concordato. V. Que tenemos el Colegio de San Clemente de Bolonia, que tiene derechos de conferir grados para España, y apenas los usa. Que tal tez revalidándose en Bolonia los de Roma podría obtenerse el mismo resultado.
   Háblelo con monseñor, y discurran qué debe hacerse.
   Si no quiere usted enseñar o entregar la adjunta carta, deje el otro asunto y diga a don Benito que yo le digo a usted que le hable sobre los grados.

      Manuel Domingo y Sol

   Va por el exprés. Hoy víspera del Patrocinio de san José.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 82, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 16 de abril de 1894





Remitid todos los números de febrero del “Congregante” que tengan ahí enseguida.

Señor don Felipe Tena

   Amado Felipe: Ta seguro, chiquet. ¡Qué calma o encantamiento! Al oír hablar al cardenal de las explicaciones que me daba de la visita de nuestro Operario, de aquel que tiene así la cara... robusta, etc., le dije sería Osuna. Luego supe que éste no había estado, y comprendí era Felipe, y le dije lo de festina lente, y Felipe así se ha estado.
   No nos dicen de ahí.
   No me has dicho si encargaste a Albert que me escribiera y largo.
   Entregado tu verso a Girona. Entendí que el tuyo lo había enviado a Roma. Tal vez no hagan velada, sino solo un acto familiar y a solos los prelados.
   El obispo de Ávila dijo a Benjamín al verle que creía que el rector del colegio español sería un hombre gordo y con canas. ¡Qué desencanto tendrán muchos! A haberlo pensado enviamos allí al padre abue... No me <*2*> has dicho el estado del asunto de Carlota en Villafranca. El cura escribió que el secretario estaba muy propicio a consecuencia de la carta de Felipe. El padre de Artemio estuvo aquí y le dije la buena disposición del secretario y cura. Se conoce que el secretario es el que les hace ver el bien o mal. Conque está a la mira.
   Ayer, fiesta del Patrocinio en nuestro colegio. Yo la comunión. García Girona se estrenó en el púlpito. A Marzá lloviéndole compromisos de sermones, y ya no me viene bien, que se gastará demasiado.
   He enviado a la Vall otra monja de panis para lega; les ha gustado mucho. Hay un conflicto entre las escrupulosidades del Vicario capitular y el regreso de la abadesa. El Vicario capitular aún no ha tenido tiempo de pensar sobre órdenes.
   ¿Qué hace nuestro Gonzalo? ¿Cómo no me dice una palabrita? Afectos a don Rafael, y al veterano don Antonio.
   Bernardo en punches y rabiando ya. Tedó con sus cábalas sin sacarle.
   Hasta la tuya.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 16. Habrá órdenes al fin.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 83, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 17 de abril de 1894





Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Recibida su muy grata del 13, con las noticias de guías de grupos, etc.
   No envíe más para la revista de este mes. Pásense la marejada como puedan. Pero escriban diario, aunque sea telegramas, que leen o escuchan los nuestros con fruición. Que escriba Soláns si usted tiene que atender a la velada. Además de los obispos podrán ser invitados sacerdotes particulares españoles. ¿En dónde la harían? Que haya un escondite para poder apuntar a los que actúen. Díganos de la disertación de Lluis.
   Diga a don Benjamín que cuando salga la resolución de la solicitud de la Vall, que no lleve prisa en mandarla; que me avise antes por carta el resultado, y después le diré si puede <*2*> enviarla enseguida a Ocallaghan o detenerla. No han venido aún los papeles de Enrique. No lo retarden. Sólo vino la solicitud.
   Siento vivamente no haber hecho ir a la peregrinación a nuestro don José María Caparrós. Se va regularmente a restablecerse a Granada.
   Mis afectos a Salomón, don Zacarías, Sabater, García, Cararach, etc.
   Diga a Ramoneta, que es mucho para ella no haber escrito.
   Nos han traído un telegrama que debe enviarse a Calaceite. Es la bendición del papa por el señor Rampolla. Dígalo al arcipreste que lo hemos enviado.
   Envíe por Ramoneta Puchol una docena de fotografías de la sagrada Familia, y que las pague ella ahí.
   Mucho tengo que decir, pero me sabe mal hacerles escribir.
   ¿Cómo ha quedado lo de Soláns? ¿Qué dice la familia de Espinosa?
   En fin... noticias.
   Albert y Felipe estuvieron a punto de ser echados al agua por los silbantes de Valencia en el puerto, y el señor Ribera también.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 17.

   Obsequien mucho al rector de Plasencia y a don Manuel Navarro de id., aspirante a la Hermandad.
   Sírvanse enviarnos cuanto antes los números del “Congregante” que tengan por ahí, de febrero, pues nos han pedido y no se les puede servir.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 84, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 16 de abril de 1894





   Amado Benjamín: Esta le cogerá todavía en medio de la lluvia de atenciones y compromisos y tareas. Con todo, y cumplirá un ratito libre el encargo:
   1.º Vea al padre Bucceroni o padre Llevaneras, y consulte lo que me piden en el adjunto quesito.
   2.º Dígame usted si recibió hace poco mi encargo, respecto al asunto de Tarragona, de María Rosa Domingo, y si se acuerda en qué consistía, y si puede usted hacer nueva pregunta sobre el estado de él, pues me urge no sólo Corominas, sino otros.
   3.º Tenemos aquí al padre de Ramos, al cual por cuestiones de partidos están molestando para obligar a que venga su hijo, y la comisión provincial de Tarragona ha fallado no haber lugar a la no presentación, y así que se le forme causa por prófugo, etc. Pallarés es fuera hoy, y no puedo consultarle. Por lo <*2*> tanto si acaso le telegrafío que debe venir, vea usted si puede encontrársele pasaje en alguno de los vapores de los peregrinos (o gratis por los servicios prestados por el colegio recomendándolo a algún prelado, v. gr., al de Vich o Seo, etc.) o adquiriéndole algún billete de alguno que quiera quedarse ahí. Esté, pues, sobre aviso, y tenga preparado algún plan para el logro de este objeto.
   Ya dije en la de ayer que si se despachaba lo de la Vall, me participase usted enseguida el contenido, sin enviar el breve hasta que yo lo avise. No importa para nada el resultado: lo que se buscaba, y no sé cómo engañé al provisor, es pedirlo, y así pasaba el mes que deseamos.
   Sin noticias de ustedes hoy. Fortuna que los periódicos dan muchas de Roma.
   Sé que tengo mucho que decir, pero he escrito hoy a Valencia, Murcia, 2 Sola, Cavaría, Vall 2. Vinaroz, etc.
   Afectos a todos. Los papeles de Enrique.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

   Última hora: Pallarés verá de escribir a Tarragona por lo de Ramos. Díganos cosas cortitas. Hasta el verano no podré ir a ver a Altemps.
   Haga cuanto antes pueda lo de la nota adjunta.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 85, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 21 de abril de 1894





Tortosa, 21 abril 94.

   Amado Benjamín: El 19 recibí la de Enrique del 16 con los dos papeles y falta ejercicio de Orden, etc. Me decía que al día siguiente 17 escribiría usted. Vino carta, pero del día 15, de modo que muchas de las suyas se van por Irún. Hoy recibo la del 18 con la visita a Sancha... Cos... y además el mensaje.
   Bien por don Benito con la cita del colegio, y la industria, pero se dejó el sapiens, que vale un potosí, y que ninguno lo ha traducido. No está tan bien la contestación. Eso de común acuerdo con el episcopado... hemos querido se fundase... podía haber sido de otro. ¿Dónde estaba tan dormido nuestro ángel del Vaticano? Esa era la hora solemne para ponernos bien ante los señores obispos con una expresión.
   Ya recibiría ayer carta y telegrama sobre lo de Ramos. Vimos la ley y con Pallarés no vimos salida más que la venida de Ramos, pues la cobardía del alcalde que puso una carta de mosén José y el certificado mío en el expediente creyéndolo mejor que decir que era ya sorteable, lo <*2*> echó a perder y al verlo la comisión provincial dijo que quedaba pendiente de declaración de sorteable. Este percance nos debe hacer pensar en obtener alguna declaración oficial la despótica ley de reclutamiento, que es casi absurda, pues si el interesado se da ya por sorteable y bueno, ¿qué más se quiere? Me parece no ha de ser difícil obtenerse una aclaración en favor de los que estén en el extranjero estudiando, etc. Si tiene ocasión, puede hablarlo con don Benito y aun con monseñor o el señor embajador, y se discurrirá el medio que podemos emplear para conseguirlo.
   No entiendo eso que dice de la contestación del mensaje en que hay muy buenas cosas reservadas para hablar. Díganoslo. ¿Es que se consultó a algunos reacios prelados?
   Mucho tengo que decir, pero me han estorbado para ponerme de mal humor, por cuestiones materiales, que me aburren.
   Hasta otro día, pues don José María Caparrós está en Cehegín por un albaceazgo; de allí pasará a Granada a restablecerse.
   Afectos a todos.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 21 abril.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 86, págs. 1-2




A don Esteban Ginés – 23 de abril de 1894





Señor don Esteban Ginés

   Amadísimo don Esteban: Recibidas las suyas.
   Estoy enviando cartas secretas a Valencia, y no llegan, para usted. Las iré mandando y no las lea más que usted, y acaso Despóns, porque son noticias graves, que no conviene sepan los obispos que las decimos.
   No entiendo eso de la casa de los 4.000 duros. El colegio creo que forma un isolato, que dicen los italianos, o manzana aislada. No pudiendo, pues, unirse o darse paso inmediato, no nos conviene compra. Ya me lo explicará usted mejor.
   Gracias a Dios, que ha respirado usted después de la alarma de los enfermos, san José ya cuidará de todo.
   Se nos ordena de presbítero Soler de Orihuela, y Enrique de Roma. Tenemos aquí a Gonzalo, hecho una miseria de escrúpulos y temores, y mañana son los exámenes, y aún fluctúa... y nos hace hablar mucho, y temo se eche a perder completamente. No le olviden ante Jesús, que, repito, temo y da <*2*> lástima, y es un talento, y no sé si nos aprovechará. Ya le he amenazado que si no se ordena ahora, se le excluirá de la Obra.
   Don José María Caparrós salió de Madrid para ir a Cehegín (Murcia) adonde fue llamado para un albaceazgo, y de allí debía ir a Granada a reponerse del reuma. Pero hace esto 12 días, y nada he sabido, y estoy inquieto.
   Por las cartas de Roma verá la marejada y contradicciones y consuelos. Son tribulaciones que no me afectan. Al contrario, las miro como bendiciones de Dios que de los mismos choques saca interés, gloria y provecho para la singular empresa, para la cual nos ha escogido. Que Jesús la complete.
   Van viniendo peregrinos. Todos muy contentos, y contando episodios. El rector de ahí estuvo en el colegio con don Manuel. Ya diré más.
   Vayan devolviendo las cartas que envío, y les iré enviando. Otro día dos líneas para Despóns.
   Suyo afectísimo Padre.

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 23


Escritos II, vol. 7.º, doc. 87, págs. 1-4




A don Andrés Serrano – 24 de abril de 1894





Tortosa, 24 abril.

Señor don Andrés Serrano

   Amado Andrés: Ayer 23, recibí, retrasada un día, la suya del 19 con las noticias de la visita de Oviedo con Osma, reservas de la traducción de la contestación, velada, etc., y hoy recibo las dos del 20 y 21. Veo que llena cumplidamente el vacío de Benjamín que no puede por sus ocupaciones, y esto merece dos letritas mías. Voy primero a las suyas: 1.º Ha rebatido usted bien a Oviedo, es y será siempre así. 2.º ¿Ni yo puedo ni debo saber el intríngulis de la traducción al mensaje, si es relativo a la contestación sobre colegio? Si lo sabe nuestro cardenal ya se lo preguntaré y me lo dirá, sin pena de excomuniones. Si no es sobre colegio, sino sobre respetos y adhesiones a lo existente, me importa un bledo, que ya estoy curado de cuidados en esta materia. Si es sobre las frases de colegio... ustedes dirán. 4.º Tereseta, digo, el cura de Calaceite es un bendito y con su inseparable falange mujeril no merecía otra cosa que la colocación que pedí. La Ramoneta sí que merecía a lo menos una sonrisita o caricia de esas mil que usted dice ha sabido derramar con abundancia, siquiera porque la pobre tuvo que <*2*> soportar las molestias que no fueron pocas, de pasarles el polvo por las fronteras. No me ha escrito y es muy extraño para ella escritora sempiterna. 5.º No lo hicieron ustedes bien, si permitieron las vistas de las mujeres por el refectorio y demás; mi deseo era que comiesen en la cocina de arriba, o desde allí hacerlo en el tercer piso. 6.º Ya se dice también por aquí [hace] unos días lo del cardenalato del señor Sancha. No cantaremos Tedeum. 7.º Veo lo de Santiago de Galicia. Por Dios, pidan a Jesús que no nos envíe a Roma muchos obispos reunidos; de uno a uno ya caerán. Reunidos, enredos seguros, y exigencias. Que nos dejen en paz, y haga cada uno lo que quiera, porque sucede que tants caps tants barrels, y aquellos de bona canonica, mala capitula. Fortuna que está ahí nuestro don Benito, y ahora ha venido el refuerzo de Vich y Seo... si no aún enredaban a ustedes.
   8.º ¿Para qué ha pedido datos el bachiller de Mallorca? ¿Para colegial o para Operario? ¿De [qué] es profesor el de la carita devotita de Sevilla? ¿Santander en casa de los de Claret? ¡Santos cielos! Alcolea, ¡pobre Alcolea! ¡Pobre Cos! ¡Pobre Santander! <*3*> Obséquieme a Jaén. No hay día que no envíe una bendición sobre aquella diócesis desde que el pobre abad de nuestra Señora de la Fuensanta me escribió.
   9.º No entiendo eso de que el obispo de Pamplona vio el retrato y luego el señor de Tortosa. A don José García le hizo mucha gracia lo de las solapas de su hermano. Todos los nuestros muy contentos con don Andrés por las noticias que da y que les leo... saltando las que me parece. Ayer leí la del 19, a los postres en el comedor nuestro, y nuestro Marchanse se sonrió cuando notó con qué disimulo saltaba yo ciertos párrafos. ¡Ah! malicioso, le dije. ¿Ya saben que Marchanse es canónigo?
   ¿Ha salido Lluis de la disertación? Ni una palabra ha dicho usted, ni Benjamín. Sólo por Enrique supimos que estaba haciendo la de la mañana, y que debían asistir por la tarde obispos quizás. ¿Los nuestros aguardaban con ansia el resultado final... y no dicen nada de la disertación? Eso preguntaban al concluir las cartas.
   Dígame pronto sobre el padre de Soláns.
   Tenemos aquí a Gonzalo que ha venido <*4*> para exámenes a órdenes, y temo que se nos atonte.
   Don José García ha salido esta noche hacia Barcelona por varios compongos suyos, y por recibir a su hermano.
   ¿Qué dice el ardiente y pícaro y bromista Cararach? ¿No ha ido al colegio el de Barcelona?
   No me dicen del recibo de constituciones por Valero, ni del recibo de mi carta sobre el padre Bucceroni, ni de la solicitud sobre Vall, ni de mi carta para don Benito, que olvidé poner en sobre, etc. No olviden detalles en las cartas, que aquí todo se hace interesante.
   Va la del nuevo literato. Dela usted al señor director, y devuélvala. Creo que será nones, y eso que me gustan los literatos.
   La velada temo que será fría y corta. No me ha gustado eso de sobre los escombros de nuestras universidades; tal vez ruinas hubiera estado mejor. ¿Qué limosnitas les han dado a ustedes los huéspedes? ¿Han ganado o han perdido?
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 24.

   En el embrollo de mis dos mil cartas no encuentro la del minorista de Jaca. Si acaso hay ahí algún secretario del de Jaca pregunte qué es don Antonio Aragón, minorista, que ha estudiado en Madrid, y ha ido a Jaca patrocinado por el señor obispo, y pretende ingresar en la Hermandad. Todo con habilidad. No es preciso que diga que quería entrar. Sólo pedir informes.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 88, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 28 de abril de 1894





Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Recibida la suya del 22 con las noticias de Ávila, y visita al Americano con don Benito, etc., y hoy 28 recibo la suya del 25 con las noticias sobre Vao, alumnos de Salamanca en Santi Quaranta y fiebrecillas de usted, etc.
   1.º No me hace gracia esto último. Más que calor y cansancio es miseria otra vez. Le conviene, váyase un par de días a Albano u otra parte a respirar aires más puros, y a comer quesos, y salchichón, que el caldo de ternera no es bastante.
   2.º Sobre los alumnos en Santi Quaranta siento que don Benito hable, para impedirlo. Yo le hubiera dicho que lo dejara estar. Además que verán que hay más libertad de parte de los obispos, nosotros no perdemos nada; tendremos más libertad también en los despidos, habrá competencias de resultados, que ya se sabrán y verán; pues nosotros no les dejaremos jugar al ajedrez, ni ir a donde quieran, y se sabrá, y se verá; y además que los <*2*> obispos que nos los envíen espontáneamente tendrán doble interés para ayudarnos en todo, y crecerá su afecto por lo mismo que se creará la competencia. Repito, que no me importaría esa divergencia y escisión de parte de algunos. Lo que dice don Benito: los que no quieran que no envíen. No olviden descartarlo del seminario oficial.
   3.º Eso del señor Rampolla sobre su resolución en la “Gregoriana” me place, pues estamos resueltos a no transigir con ningún prelado sin expreso mandato del papa, porque hubiera sido, además de difícil la disciplina, un nido de disputas dentro del colegio. Por si acaso tenía usted necesidad de terciar en este asunto, no olvide que según un profesor de teología del Apolinar (el que dice misa en Montserrat) no conviene a los nuestros la filosofía en el Apolinar, porque van alumnos que no han de seguir la carrera eclesiástica, y las asignaturas están amoldadas al Instituto civil, a fin de que puedan ganar la filosofía allí, los que quieran. Es un dato precioso, y los unos a un <*3*> punto, v. gr., los filosofitos, y los otros a otro, no vendría bien. En caso, si los cánones, pero aun así, veo gravísimos inconvenientes. Es asunto vital, y por esto me extiendo tanto.
   Bien por lo de Soláns. Si se hace preciso el padrinazgo, ya se lo arrebataré yo a usted, y usted quietecito, si su salud no exigiera otra cosa, que sentiría por hoy demasiado.
   ¿Conque rumian lo de Vao? Jesús que sea bendito. Casi me causa consuelo en vez de tristeza esos hilitos del diablo para enredar. ¡Un asunto bendecido por nuestro prelado difunto, y que es tan independiente de toda cosa política!
   No sé por qué habrá sido el capricho del hermano de don José García. Éste le aguardaba en Barcelona; pero se vendrá esta noche regularmente. Ramón Sabaté vino anoche al colegio. Muy contento. No ha llegado aún don Zacarías. ¿Cuánto dieron de limosna? No sé de los de Zaragoza. ¿Dónde comieron las mujeres? ¿Cuántos comían en el Colegio? <*4*> ¿Cómo están las consultas sobre constituciones y sobre el carácter universal y de dependencia de las monjas de clausura? Vino anoche su padre y Guadalupe. No sé si significaba quererme decir algo su detención en ésta, y no les he dicho nada, porque no tenía de usted noticia de lo que les hubiese dicho, y yo deseaba decirles, pero ya vendrá ocasión, y ya me supo mal que Guadalupe volviera a Tortosa. Han marchado a mediodía después de comer.
   Me han dicho que Bover está muy delgadito. Tenemos aquí a Gonzalo chiflado casi del todo. Temo pierda su cabeza, y tal vez no se ordene, y pasado mañana son los exámenes. He enviado a llamar a su hermano Francisco, y éste que resuelva. Se nos ha estropeado desde su última ordenación, de diácono. Dolores y gozos.
   Prescindiremos por hoy de Vilaplana a pesar de que vale bastante, y para los colegios mucho. Pero no hay remedio, aunque lo sienten algunos de los nuestros, también lo siento yo.
   El abuelo contentísimo con las noticias que le doy de los trajines y trapisondas de por ahí, y está agradado de su nietecito. Hágale cuando pueda una caricieta.
   Calpe creo hizo una travesura de pedir a monseñor papeletas para la audiencia privada. Sentiría que alguien o él haya usado nuestro nombre. No me dice si recibió usted mis cartas para don Benito sobre los grados. Tengo mucho que decir, pero digan ustedes.
Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 28 abril 94


Escritos II, vol. 7.º, doc. 89, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 28 de abril de 1894





Señor don Andrés Serrano

   Mi amado don Andrés: Anteayer 26 recibí la suya del 23 con el anuncio de la misa celebrada por el de Jaén, de la velada que debía verificarse aquella noche, etc. Con esto, los nuestros esperaban, ayer 27, con impaciencia, y yo con temor el resultado y relación de la velada; y no vino carta, y por la tarde tuvimos que saber por el padre de Benjamín, que se había verificado; y por las candorosas contestaciones de éste y sus entusiasmos comprendí que se había perpetrado el acto, y sospeché y me vino la presunción de siempre, de que no se hace bien, si no estoy yo sufriendo allí. Ni un canto, ni otros recursos josefinos. En la carta de don Benjamín, que acabo de recibir, ni una palabra; sólo que don Benito quedó contento, y sin decir cuáles eran los obispos que asistieron, cómo salió cada pieza, como lo hizo Regueras, que tal Soláns en el Patria mía, etc. Diga pues alguna cosa.

   Como el pobre Benjamín no estará para mucho, hágale recordar o ejecútela usted:
   1.º Sobre lo de la Vall.
   2.º Sobre la carta de Casals respecto a la venta de la obra <*2*> del padre Bucceroni.
   3.º Sobre el recibo de nuestras bases y reglamento, y estado de ellos.
   4.º Sobre la reliquia de Aguiló, que está bufando ya, etc.

   Nada nos ha dicho: 1.º Sobre el resultado de la disertación de Lluis, y qué obispos asistieron por la tarde. 2.º Sobre Ramos; del cual se nos dice que sí que viene, pero ustedes no dicen nada. 3.º y principal, sobre Vico. Creo debían ustedes escribirle dos líneas para la peregrinación, con alguna noticia interesante para él, y luego preguntarle sobre el estado de la cuestión de colegio allí, y en caso de no poder ser por estar el seminario fuera de la capital, si podía pensarse en otra archidiócesis, o en alguna sufragánea de Lisboa. Esto hágalo prontito.
   Nada sé del paradero del señor Caparrós. Salió de Madrid para Cehegín llamado, y con intención de pasar a Granada. No ha escrito. Nuestro asunto, por lo tanto, in statu quo, y medio abandonado en Madrid. ¡Pobre don José María! Si no se arregla antes del invierno, hemos de resolver sobre su situación. Los nuestros no quieren renuncie la prebenda, que es lo que le da brillo a él y a nosotros; pero su salud tal vez exija una resolución diferente. No deje de orar para que se resuelva lo más acertado.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 28.

   Recibo esta tarde las estampitas-tarjetas de la velada enviadas por usted.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 90, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 29 de abril de 1894





1.ª

Tortosa, 29 abril.

Don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: ¿Que no hace la cruz sobre las cartas al enviarlas, y aún encargarlas al Ángel según las que son? Ayer le escribí quejándome de que el 24 no diera cuenta de la velada. Hoy recibo juntas la del 24 y 26, y veo no fue culpa de usted. Voy a ellas.
   Sí que fue cortita la velada; pero al fin... dice usted que gustó. ¿Conque Cos asistió y rió y se ofreció? Todo lo puede la gracia de Jesús. ¿Y Santander?... Poca pena me da, como me daba poco gozo. Lo que más placer me da, en la velada que no olvidaron la officina charitatis de pastas, etc., para los obispos. Ya vivo tranquilo. Los nuestros de aquí... y los de Murcia endurecidos. No se puede con gente que no tiene necesidades y es penitente.
   No me dice usted qué día pasará el cardenal por aquí, ni si pasará.
   A Europo siento no hayan cogido más.
   Veo que Senavides dio su academia con asistencia de prelados. ¡Parece mentira, que no se conozca a los hombres por parte de los de talento!
   Cuidado no se les escapen las 30 y tantas miles. <*2*>
   Ya tenemos bolsa donde meter la mano como préstamo; no crean que sea poca tranquilidad. En caso de apuros, después las consignaremos en ladrillos. Que sea el tesorero de la junta el director del Colegio... y todo irá bien.
   Va la adjunta sobre Soláns, que deben guardar en el archivo, con otra más explícita que ya envié o tienen ustedes para todas las eventualidades de lo porvenir.
   Estoy inquieto por no tener noticias de Caparrós, ni saber si está enfermo en Cehegín o en otra parte.
   Creo no podremos dejar ordenar a Gonzalo por su fatal cabeza, que está chiflado. Dolores y gozos otra vez. Oren por él.
   No sé si ha venido Albesa, pues no se ha dejado ver. Ramoneta ha ido a Montserrat, y no ha vuelto todavía. Don José García ha venido esta noche. Anoche 28 aún no habían llegado los peregrinos, a las 8 de la noche, a Barcelona. Creía que el de Europo era el auxiliar de Toledo que va a Astorga. Ya no me hace ilusión si es el de Zaragoza, ¡es tan pequeñito!
   Quería enviar a [los] actores un recuerdito, pero... tampoco ustedes se lo darán...
   Vengan noticias de las fiebrecillas de Benjamín, que usted se calla en la del 26.
   Vengan resoluciones de consultas.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 7.º, doc. 91, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 30 de abril de 1894





2.ª

Tortosa, 30 abril 94.

Don Andrés Serrano

   Amado Andrés: Anoche no envié la anterior. Hoy recibo otra suya sin fecha (supongo del 27) con la visita al Anglo-americano, a Europo, etc. No se perturbe usted por las confusiones de ideas de los obispos, y menos por las de Europo. En el viaje de Valencia a Gandía le hablé largamente del colegio de Tortosa, y de San Rufo, que él visitó el año 77, del colegio de Roma y de los dos alumnos a los cuales el cardenal de Zaragoza no había querido tocar, pero que enviará a nosotros otros después, del colegio de San Francisco de Paula que era una lástima, que con lo que él gasta en sus 50 alumnos (sesenta mil reales) nosotros le hubiéramos dado 300 alumnos. Me pidió detalles por escrito sobre esos del colegio de Zaragoza, pero como vi que no estaba enterado <*2*> de nada, pudiéndolo estar, no me gustó aquella cabeza... Si acaso usted quiere escribir a Yuste, puede hacerlo, diciéndole que ha extrañado usted que el señor obispo auxiliar estuviese tan poco enterado de lo que es el colegio de Roma y sus superiores, puesto que recibió dos veces circulares nuestras, etc. Pero sin grande ahínco. En la próxima circular para el curso próximo, que será muy lacónica, que haga lo que quiera aquel cardenal. Quizá la enviaremos por Yuste, pues el Moreno se ve que no lo sabe hacer tan bien.
   Aunque muriese el papa, que no morirá, y aunque el otro papa no confirmase lo de Altemps, que sí lo confirmará sin remedio, por eso el Colegio español de San José subsistirá y se desarrollará.
   Ha llegado Ramos. Veré si mañana le enviamos a Miravet.
   Lo demás a Benjamín.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 30.

   Envíe cuanto antes el Bargo para “El Congregante” de mayo.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 92, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 30 de abril de 1894





Tortosa, 30 abril.

Don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: No extraño que usted no se entienda en sus papeles después de tantos días de aglomerarlos. Yo rabio más de una vez en mis diarios montones. No olvide con todo:
   1.º Vall.
   2.º Libro Bucceroni.
   3.º Constituciones.
   4.º Consulta sobre monjas.
   5.º Consulta sobre la monja de Tarragona, para lo cual le envío la carta de Corominas.
   6.º Reliquia de san Ramón de Aguiló.
   7.º Lo demás que encuentre en sus notas.
   Tenemos el gran disgusto. Gonzalo vino de Valencia para examinarse, pero hecho una miseria de escrúpulos, manías y olvidos. Ayer le enseñé a Vila, que nos dijo no le dejáramos ordenar. Con todo, dispuse que se examinara; hoy (día de exámenes), y luego veríamos. Mas ayer se nos escapó, y no sabemos el paradero. Creemos que a Villafranca, y he enviado allí a Doménech para que lo traiga. Le había ocultado yo <*2*> el manteo, porque me inspiraba recelos, y se fue a la habitación de los ordenandos y tomó el de Naixer. Con este motivo ha dado una publicidad. Me dicen que su hermano Benjamín ha llegado de Roma. No le he visto aún. Supongo vendrá esta noche.
   He recibido el discurso de Regueras, bastante recargado; ya para la masa, que diría Osuna. Lo peor que lo dijo leído, según dice Ramos. ¿Lo demás también fue leído?
   Osuna escribe que llegó allí el cardenal el sábado, y hoy lunes sale para Sevilla. Sin duda no habrá querido ruidos al regreso. ¿Cómo quedaron de los grados?
   Acabamos de recibir telegramas de Doménech que Gonzalo marchó a Valencia, aunque todavía no lo creo. Me han abochornado.
Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 30

Escritos II, vol. 7.º, doc. 93, págs. 1-3




A don Andrés Serrano – Abril de 1894





Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Recibidas sus últimas interesantes sobre las noticias últimas de obispos, etc. Dios se lo pague.
   Recibo hoy los consejos del señor obispo de Urgel, que no me hacen gracia.
   No crea usted que no me ocupa y preocupa la necesidad de buscar uno que esté al frente de los negocios de las agencias, y aun de la correspondencia. Don Pascual que hubiera podido servir un poquitino, a pesar de su extremada valencianitis y confusa nerviosidad, se hizo el sueco y lo está pagando con humillaciones. Creí que Ferreres hubiera podido ser una ayuda eficaz y ustedes apenas dicen de él nada. Hellín serviría bastante, hasta para la correspondencia, si no fueran sus faltas de alguna h. h. y letras mayúsculas; pera aquí sentirían su marcha para los asuntos materiales de lavados, limpieza de corredores nuestros, etc. Vayan <*2*> discurriendo, y propongan y discurriremos. Si Martinet o alguno otro quisiera retirarse a nuestros colegios tal vez podría servir; pero como estamos escarmentados con los auxiliares, no es cosa de llevar prisa. En fin, veremos.
   Muy poco dice el rector de Ciudad Real. Según veo aún están ustedes a oscuras de la situación definitiva de Peralta.
   El padre de Ramos se ofreció a pagar el viaje de su hijo. Por ahora no le ha dado más que para el viaje hasta Barcelona.
   Van las 31 misas que le hice celebrar por mi hermano. Ahora don José les enviará a usted y Benjamín celebración, pues mosén Trinchant ha enviado una poca.
   De la contestación que usted da del padre Llevaneras, aunque creo son ciertas las resoluciones, me figuro que no entendió bien las <*3*> preguntas, ni usted le sabría dar explicaciones, porque no estaba en el quid. Ya lo propondré pronto a ustedes en consulta.
   Nuestro Caparrós el 5 aún no había llegado a Murcia desde su Cehegín. Está disfrutando sin duda las delicias de aquellos sus antiguos feligreses.
   Meliá delicadote en Madrid.
   Aún no me ha dicho usted lo que decía “El Globo” de su sermón de Semana santa. Tampoco me ha dicho usted nada más de su señor tío de usted.
   Tampoco si escribió a Vico.
   Tampoco del resultado de Lluis en detalle.
   Conque diga más.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

   Van las misas por mi hermano.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 94, pág. 1




A don Benjamín Miñana (?) – Abril de 1894





   En sustancia nada tengo que advertir, y lo de lápiz puede quedar como está.
   En Roma quieren que se cuente con los prelados para todo. Con prudencia se anda bien.
   Lo de tomar a su cargo deudas, etc., no es lo mejor, pero puede haber casos excepcionales.
   Puede presentarse como está todo.


[Nota: Es parte de una carta del Cardenal Sanz y Forés dirigida a don Manuel y que él copia, sin duda para mandar la noticia a alguna casa]


Escritos II, vol. 7.º, doc. 95, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 4 de mayo de 1894





Día 4, santa Mónica.

   Amado Benjamín: Empiezo ésta para poner lo que me vaya ocurriendo, aunque no la concluya hoy.
   Ayer recibí la corta carta de Soláns del día de nuestra Señora de Montserrat. Hoy recibo la suya del 1º en que me dice la visita y misa del de Tarragona, y promete ocuparse en mis encargos de monjas, Bucceroni, monja de Tarragona, etc. Que así sea.
   Yo de usted me hubiera ido con don Benito hasta Civitavecchia o Pisa; el carril es el único punto donde en 20 minutos se tratan con don Benito 50 asuntos internacionales, y lo he visto por experiencia, y es cuando está más expansivo allí, sin fronteras ni polizontes.
   Vich. Dígale que aunque después de los dos diocesanos pagan 8 reales, v. gr., Córdoba, pero que al bienhechor prelado de Vich no se hará; pero que no olvide la agencia de allí, y sobre todo la de Solsona, de la cual le dará usted aún la tercera parte para que la invierta en ayuda de estos alumnos.
   La consulta sobre religiosas de carácter universal no sólo debe hacerse al padre Llevaneras, sino también, si conviene, al padre Bucceroni. ¿No invitaron al padre Llevaneras a la velada?
   Aún no sé si recibieron las constituciones.
   No entiendo si los dos bonetes se han de enviar a Orihuela, pues dice usted para los nuevos obispos. La reliquia se recibió y entregó ayer a Aguiló. Era del padre Salvador. Diga a éste lo que valga la theca, y páguesela, y la haremos pagar a Aguiló. La otra de san Ramón guárdela.
   Ramos o es simple o encogido con exceso. Le mandé a Pallarés; le dijo éste la fórmula de solicitud y expediente, se marchó sin casi verlo, <*2*> y no sé lo que hará en Miravet, ni sabrá hacerlo. No pidió dinero ni tuve ocasión de ofrecérselo.
   El “Siglo Futuro”, que yo sepa, no ha publicado lo del padre Bucceroni, y hoy insistiré, y que lo digan que lo pondremos en la revista popular dándoles yo mi ejemplar a Sardá, si se hace preciso, pues deseo contentar al pobre padre Bucceroni.
   Estoy con el disgusto de Gonzalo. Después de 24 horas que las pasó en el Desierto de las Palmas, se presentó a Jesús. Su hermano Francisco se lo llevó a Villafranca; y yo he dado bufidos a nuestro don José, que lo supo y no lo impidió, y he escrito a Francisco una carta fuerte diciéndole que lo que procedía era entregarlo a nosotros para obrar lo conveniente. Bastante nos ha humillado su fuga, que a los ojos de todos aparecerá como un descuido inexcusable (y con razón) a pesar de que no hubo ni culpa jurídica, pues llegamos hasta cerrarle sombrero y manteo; no obstante, es un hecho que si hubiese sucedido a cualquiera de nuestros presidentes le hubiéramos dado una penitencia tremenda. Ahora nos ha sucedido a nosotros... y los nuestros tan tranquilos... excepto yo, que he echado chispas; y ahora Francisco lo lleva a Villafranca para mayor publicidad. Estoy más tranquilo, sin embargo, porque estoy seguro que Francisco y el padre rector nos darán excesivas satisfacciones. En fin, dolores y gozos.
   Caparrós en Cehegín, e irá a Murcia y Orihuela estos días. Está ya bien del todo. Meliá muy delicado. Marzá me hace miedo. Calatayud con su garganta. Don José García, aunque no peor, pero su linfatismo es peligroso. Tormo con la piel y huesos. Usted con las fiebrecillas, etc. El santo Ángel de España que nos bendiga. ¿Y el estómago de Soláns? Daré la nota a Juan Bautista Juan. ¿Qué hicieron ahí el día de mi ascensión de Jesús?
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Ha llegado Francisco Tena, y ha dejado a Gonzalo en Villafranca. Más queda por decir.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 96, pág. 1-4




A don Benjamín Miñana – 8 de mayo de 1894





Tortosa 8, san Miguel.

Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Recibo la suya del 5 con las observaciones de Urgel, sobre herencias.
   Veo se cursa aún lo de la Vall, y creo habrá sido por descuido de ustedes. Que venga negado bien pronto, o concedido que lo mismo nos importa, pues el plazo deseado ya se ha cumplido, y solo se hizo por trampa para engañar al provisor, y con el permiso de pedirlo se consiguió todo, pues no se atrevió ya a hacer la elección en Vinaroz. Ahora ha pasado el mes ya, y así que venga el decreto, sea el que quiera, y mándelo a palacio, y dígame el contenido, pues deseamos ya que la abadesa vuelva a Vinaroz. Si no viene tal vez nos resolveremos a ejecutarlo sin recibir el breve. Conteste, pues, aunque sea por telégrafo.
   Creo le dije, en mis cartas, que si le preguntaba el padre Bucceroni dijera que éramos <*2*> 29. ¿Lo habrá olvidado usted?
   Van las dos Cintas para la señora embajadora. Sírvase usted saludarla.
   Esté sin dormirse sobre el padre Bucceroni.
   Los consejos del señor obispo de Urgel son flojos. Mejor lo haremos nosotros, y más seguro, con los cuatro copropietarios pro indiviso, pagando el traspaso a la muerte de cada uno, y así el 9 por % total no se paga hasta los 50 años lo menos, y si logramos que nuestros colegios los den libres de contribución, como se hizo con el de Murcia y confiamos lograrlo aquí, ya estamos contentos. Lo demás es muy engorroso y peligroso, y la ley discurrirá tapar ese escapadero.

   No dice usted de sus fiebrecillas.
   Gonzalo está en Villafranca, a donde lo llevó Francisco, sin contar con el parecer mío, y me ha dado sendo disgusto. Dios que cumpla sus designios en Gonzalo. No se ha ordenado, <*3*> y ojalá pueda ordenarse en septiembre.
   Hoy marchan a Lérida los ordenandos de aquí. Son 9 presbíteros. El ñip ñap del provisor no ha querido conceder órdenes generales.
   Soler cantará su primera misa en Orihuela (al fin), y me he alegrado para menos enredos.
   No se ha recibido el examen de Enrique. ¿Cómo podrá ordenarse ya para la Trinidad?
   No me ha contestado a muchos extremos y apuntaciones de las mías.
   Veré si a última hora ocurre algo.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 8.

   No me ha dicho de la conversión de aquellas protestantes, de los ejercicios de monseñor.
   A última hora he pensado hacer dos líneas a monseñor. Léanla y ciérrenla y envíela con los dos ejem-<*4*>plares de “Cuentos” y los del manual del pueblo. Los otros dos manuales guárdenlos, para rifarlos cuando yo vaya... si no se rifan antes.
   Hemos pensado que Ramos tome ya el billete en Barcelona hasta Roma, por medio de Solá.
   No olvide... La Vall.
   Quiten la fajita de las Cintas, que dice el precio.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 97, págs. 1-2




A don Esteban Ginés – 9 de mayo de 1894





Don Esteban Ginés

   Amado don Esteban: Aguardaba me remitieran todas las cartas de Murcia para mandárselas, a fin de que se actuara usted respecto de la situación del colegio de Roma, pareceres y divergencias de los obispos, etc. Ya se las mandaré apenas lleguen. En general bien, y las mismas contradicciones dan nombre y consistencia al colegio.
   He tenido un disgusto: Gonzalo Tena con sus escrúpulos y su imaginación no ha querido ordenarse. Está en Villafranca medio atontado. Oren por él.
   Acabo de recibir varias cartas de Murcia. Las envío. Devuélvalas usted, pero guarde grande reserva; en caso a solo Despóns lo que usted crea puede decirse. Por ellas se pondrá al tanto de las tempestades, etc.
   Ayer marchó a Roma el alumno Ramos, que el pobre <*2*> fue obligado a venir para declararse sorteable. Por él escribí a nuestro monseñor Merry. ¿Cuándo le conocerá usted?
   El hermano mayor de Madrid, Caparrós, está en Murcia y Orihuela unos días, pues fue a Cehegín.
   Don Francisco Osuna viene mañana, para darnos noticias misteriosas, pero buenas.
   Soler cantará la misa en Orihuela. Le hará la capa nuestro futuro obispo. ¿Qué tal?
   Mis afectos a Muñoz. A Despóns que ora poco, pues si sus oraciones hubiesen sido eficaces, a primeros de junio debía haber ido yo a buscarle, de regreso de nuestra inspección a Lisboa. Ahora estamos en silencio completo sobre este asunto. No importará el cólera. Guarden que no llegue ahí.
   Hasta otra.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 9 mayo 94.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 98, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


13 de mayo de 1894




Tortosa. Pentecostés.

   Mi madre Providencia: Recibí la suya del 10 y hoy la del 12.
   En la de hoy quiere usted que yo fije día y usted no ha dicho si puedo fijarle; esto es, no sé si el asunto del agua exigirá su presencia. Aquí está toda la cuestión. Dígame usted que lo tiene ya en vías de arreglo, y que lo mismo se hará que usted esté que no, y fijaré día. Y habré de fijarle con más motivo porque no podemos esperar la contestación de Roma, pues en carta que recibo de Benjamín hoy dice: “Después de tanto tiempo, la Congregación de obispos y regulares desea saber el número que tenía el pliego cerrado que elevó al vicario capitular la concesión para la abadesa de Vinaroz; es decir, la primera concesión. Véalo, pues. No será ya inútil por haber pasado el mes, cuya prórroga pedía la abadesa”.
   De modo que habrá que decirles el número del breve para ir a la <*2*> Vall, y la Congregación buscaría el contenido de la primera concesión y luego resolvería. Por esto pienso ir yo al provisor pasado mañana y decirle que él fije; pero antes dígame usted algo más sobre las confianzas de don Paco Pérez, etc. Yo aguardaré a ir al provisor después que usted escriba y quedemos usted y yo conformes en la fecha, que sea a últimos de este o primeros del otro. Diré a Benet que me haga poderes. Tengan prevenida la cantidad que le adeudan, porque antes de la cesión querrá esto.
   Bien me parece lo que escribió a Nieves.
   No me dirá a mí el padre guardián eso que dice a usted. Que me lo diga y todo arreglado.
   Né que no piense en nada más que en comer...y venga lo que venga.
   No he visto a las neófitas. Las veré mañana a Cinta. No entiendo las dilaciones del padre Faura.
   Hasta la suya.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Lea la adjunta y ciérrela y entréguela.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 99, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 16 de mayo de 1894





16 mayo, miércoles, 94.

   Mi Benjamín: Al fin... la víspera de Pentecostés recibo su última del 10, con el breve de Curto, y noticias hueras de la Vall. En el momento pensé dejar ya ese asunto y decir al provisor fijara día... para lo cual pensaba ir ayer martes, primer día de oficina. Mas después... en vista de que hay la conveniencia de la continuación de la abadesa en la Vall por el asunto de aguas, que creo lo arreglará con su diplomacia, y de otras razones místicas, pensé enviar el número que usted dice del primer rescripto de la Vall. Para ello sigilosamente ha ido Pallarés a secretaría cuando no estaba Tedó y no ha encontrado más que eso que va adjunto. Así, pues, cuanto antes haga expedir dicho rescripto sea el que quiera el decreto, y mándelo, si usted quiere directamente a Ocallaghan, pero advirtiéndome a mí el contenido.
   Lo de Corominas que usted dice, supongo será lo de sor Rosa Domingo. Escribiré a Corominas lo que usted indica.
   Creo que Carmen no me pagará el breve. No importará. Ya se lo sacaremos de otra manera. Además le añadiré lo que usted dice.
   Las liras que <*2*> dice usted entregó al padre Alba serán las que gastó en el viaje y demás dineros que yo le di, y estarán en las cuentas de Domingo que yo le entregué. Que lo mire si está allí. Creo entender que el padre Alba se ha vuelto a España, y no me da usted detalles de esta tragedia, sabiendo cuánto me interesa todo lo de Condotti, aunque sea sabido por Corell; dígame, pues, cosas de éstas. ¡Pobre Condotti mío! ¡Tengo tantos gemidos dados en aquellas paredes! ¡Por la Santísima Trinidad que no vaya aquello a parar a manos del regalismo y de la secta!
   Ya sufriré hasta ver el doctorado de Soláns. No le asusten ustedes ni le digan nada. No nos faltaría más que ese fracaso.
   Ya irá la fórmula. ¿Cuándo podrá usted hacer los ejercicios?
   Me olvidaba preguntarle: ¿Han cobrado ustedes del padre Alba lo que él ofreció de las agencias? ¿Para quién han quedado las agencias de Córdoba? Es extraño se le olvide a usted todo esto.
   A Ramoneta le escribiré yo, que compre rosarios, y les aplicaremos la indulgencia aquí.
   Todos los romanos han venido contentos hasta la quisquillosa Ramoneta muy satisfecha de don Benjamín. Sólo Teres, digo el curita de Calaceite no se ha dejado ver, y sé que dijo que siempre estamos pidiendo nosotros, y en esta ocasión que hubiéramos podido quedar bien, no se le ha atendido. Fortuna que lo he pagado yo, pues ustedes le dijeron que yo no había escrito, y sí que escri-<*3*>bí que les colocaran en los de 2,50 liras o en los de 1,50, aunque no extraño que ustedes no lo recordaran. Don Joaquín, de Zaragoza, me escribe también muy agradecido, y qué es lo que debe pagar. Le contestaré la paga que quiero.
   Supongo que Enrique se ordenará extra-tempora, cuando ustedes no envían los exámenes que Tedó está preguntando por ellos, y es muy extraño para su carácter desengañado. Si se ordena después, ¿dónde dirá la primera misa?
   Soler cantará misa en Orihuela. Querían se aguardara a Caparrós para hacerle de capa junto con nuestro don Pedro Rocamora, pero les dijo que no lo intenten, que debe volverse a Madrid. Se ha encandilado tanto en Murcia Caparrós que hasta hace indicaciones de cambiarse por el arcipreste de Murcia. Le digo que no; que si no puede estar en Madrid, es mejor que renuncie, y esté donde convenga, pues la sola ventaja suya es la fachada que nos da como arcipreste de Madrid, aunque atendidas las coces del señor Cos poco podrá hacerse allí, y menos fracasando el proyecto de arrebatar allí la adoración nocturna con la iglesia de San Juan de Letrán, o una capilla del obispo. ¡Pobre don José! ¡Que todo le fracasará en sus manos!
   La excelentísima alma de doña Amalia N... que prueba tener un instinto de piedad impropio de una mujer, parece que rumia de legarnos Poyo, pero con un fin que la Obra <*4*> no debe ni puede realizar por ahora, de posesionarnos de aquello para tener los chicos allí los veranos, y entretanto que veraneemos nosotros con unos pocos, etc. No se le debe desairar, ni podemos admitir. Todo esto es con suma reserva, pues no lo sabemos por ella sino por él, que dice le marea ella enamorada de nuestra Obra, y solo son llamadas e indicaciones. Hoy debía ir don Francisco a Poyo, y temo que no me envíe a buscar por telégrafo, pero le he dado instrucciones para que sin desairarla, le manifieste que no es hora de aceptar ni exhibirnos. Repito, que guarden reserva, pues creo que no haremos nada, porque ella estará encariñada con su pensamiento, y será difícil desviarla a que lo haga de otro modo; terminándonos el edificio colegio.
   Muchas cosas creo deber tener usted para contestarme. Digan cosas cuando puedan, que les he dejado tranquilos bastantes días sin decirles nada, para que reposaran del todo.
   El prior de Mora hecho una ascua contra Rampolla y embajador, que desacreditan los tribunales de justicia y congregaciones eclesiásticas, cediendo a exigencias contrarias al honor de las mismas.
   Se ha aplazado el derribo; tan contento que estaba don Pedro de no tener que mediar ya en esta cuestión.
   Martinet quiere que vaya a Vall de Alba porque tiene allí hospedadas dos neófitas, que quiere las vea mosén Sol, y es preciso sin falta. Estoy tentado de irle a predicar el Corpus. Veremos. Como estoy libre ya, podría hacerlo; pero he de pensar en la rifa para el colegio de Tortosa, arreglo de otras composiciones, de historias, etc.
   Y basta. ¿Cómo siguen las fiebrecillas?
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol


   ¿Cómo están las constituciones?
   ¿Cómo sigue Bover?
   Al fin Caparrós asistirá a la misa de Romualdo. Me pide Caparrós que vaya Osuna. Es tarde, y no es hora.
   ¿Qué tal los nuevos alumnos de Vich? ¿Los de Salamanca continúan en Santi Quaranta? Mejor. ¿Y... Altemps?
   Revolviendo papeles he encontrado el croquis de mi borrador primero de “Vamos a proceder”. Me duele un real, si no lo enviaría.
   Diga usted cuándo se ha de hacer la solicitud para las segundas misas. En caso que sea a la preconización, telegrafíe.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 100, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 16 de mayo de 1894





Tortosa, 16 mayo.

Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Hoy recibo la suya del 13 lacónica, pero con algunas noticias y la llegada de Ramos, y el artículo hecho como siempre, a glops. Bien se le puede dispensar per praeterita merita de los días anteriores.
   Supimos la enfermedad de su tío por la carta de Marchán...
   No he visto el “Diario de Lérida”; guárdelo, si bien preguntaré a Chicharrete si lo conserva.
   Abeliá sigue muy delicadote. No sé qué haremos de aquella naturaleza. Caparrós está en Murcia y Orihuela estos días recibiendo ovaciones de los murcianos, y para el día de la Trinidad estará en Madrid, y le digo que si le parece que envíe a Meliá, para que vaya a reponerse a Albocácer.
   Sí que ha tardado usted en escribir a Vico.
Guarde o mejor envíe el globo sobre lo de Meliá. Va lo adjunto de un diario de Murcia, pero no lo digan pues no he querido decirlo más que a don José y don Elías.
   Ya diré a Tormo que mitigue sus fervores, pues me escribió su excursión y sus pláticas repentinas, y sus frutos de conversión, porque realmente es un apostolito; pero no quiero esos apostolados, que luego darían nombre a los Operarios de predicadores repentistas y barbolls <*2*> y desaliñados a todo el globo terráqueo.
   Gonzalo continúa en Villafranca; no he sabido de él estos días.
   Hemos tenido aquí tres días al abuelo. Nos escribió que acababa de recibir la visita de doña Amelia N... y vino a darnos explicaciones sobre la florecilla de san José, como aquellas de Marzá que vino a anunciarle aquella señora, y no podía aguantársela dentro. Al fin, nos la explicó con toda solemnidad; pero sobre ella ya hablaremos otro día despacio, porque lo merece... al menos en esperanza.
   ¿Ya se ha puesto usted en orden otra vez?
   Hoy he logrado dar fin al registro de mis cestas de cartas y papeles traídas de casa; he quemado dos quintales y me duelen; he guardado algunas todavía. No debían rasgarse porque forman una crónica. He rasgado todas las de mi época del Instituto y de los días de la revolución de septiembre del 68, mi larga correspondencia con Trelles, las de la campaña del santo billete de la rifa, etc. Era todo un tesoro.
   Basta por hoy. Afectos a nuestro Soláns.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 16.

   Va un par de las cartas registradas y salidas estos días. Dos las archivo porque temo que usted no me las devolverá y son de cuando usted era belicoso. Si me prometiese guardar y archivar las de Xercavins, que lloró de gozo al saber que usted venía, se la enviaría para que la guardase usted.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 101, págs. 1-4




A don Andrés Serrano – 18 de mayo de 1894





Tortosa, 18 mayo.

Señor don Andrés Serrano

   Amado Andrés: Recibo la suya del 15, que aunque cortita es abundante en noticias como las de Elías, y recibo la de Vico y Gómez. No hubiera querido que constara el nombre del corresponsal en “El Movimiento” que cada día (según dice Cesáreo que se lo ha dejado), se hace más conservador. La de Vico es sustanciosa, y la guardaremos. Veo que no será posible pensar en Lisboa, a no poner en la capital, al menos el profesorado para latín, que sería ya una gran ventaja tener solos a los pequeños, aunque luego debieran ir al seminario de fuera, pues ya estarían escogidos al entrar en filosofía, y daríamos lugar al tiempo. En este caso, si usted quiere volver a insistir con monseñor Vico, proponiéndole que si el señor cardenal quiere establecer la latinidad en la capital, nosotros tendríamos los alumnos en el retiro del colegio que quieran venir, y serían como años de probación, y serían más seguros después al trasladarse el seminario. Si esto no lo creen ustedes bien, pueden proponerle al <*2*> señor Vico para que lo proponga al cardenal, que nosotros le facilitaríamos la fundación del colegio de Roma, en la forma siguiente: Que admitiríamos en nuestro colegio los primeros que los obispos quisieran enviar (supuesta la tolerancia de la santa Sede), pero a condición de que, cuando fueran un número regular, v. gr., que pasaran de 20, les buscaríamos un local, aunque fuese por de pronto arrendado, y con las condiciones que se establecerían con el Patriarca o prelados que serían más ventajosas que las que podrían obtenerse no sólo de otro Instituto, sino de las que podrían obtenerse poniendo ellos sus directores particulares. Que insiste usted en ello, porque en el caso de quererse pensar para el curso próximo lo mismo en lo de Lisboa, que en lo de colegio en Roma, el tiempo no sobra ya. Puede añadirle que me ha participado usted su saludo, y que he contestado agradecido, y que pienso escribirle para el día de su santo. Así, si les parece bien, háganlo enseguida, y redacten la carta entre usted y Benjamín.
   Las “cosas del día” las encargaremos a Mata-<*3*>moros, que creo hará mejor que otras cosas.
   Ignoro qué es eso del congreso rabbínico en Tortosa.
   Ayer recibí la de Ramos. Dígale que procure hacer mejor letra, aparte de escribir mejor redacción. ¿Cómo haríamos que nuestros alumnos de Roma no acaben la carrera sin saber escribir bien?
   Don José Caparrós encuentra dulces romigueras que le entretienen en sus campos de Murcia, y podía por lo mismo asistir a la misa de Soler pasado mañana. Éste será acompañado de dos Ilmos. señores Rocamora y Caparrós. ¿Qué tal el Soler? Caparrós escribe para que asistiera Osuna. No lo veo prudente, que bastante compañía tendrá, y serían excesivas demostraciones que extrañarían al Rocamora. No pueden pensar el placer y consuelo que me causan la ordenación del buen Soler y la próxima de Soláns, Enrique y Despóns. ¡El bendito Gonzalo ha relliscado, y no sé si se levantará, ni si le admitiremos ya como efectivo! ¡Si pudiéramos en cambio coger a Artemio! Pero veo se nos escapará... tal vez por parte de culpa de todos. Cúmplanse los designios de Jesús.
   Vilaplana está ya eliminado, pero tengo <*4*> interés en que no se le abandone, y se le obtenga la admisión para Orihuela o Toledo, pues no está todavía en ninguna diócesis... ¡Pobre criatura! ¡Tanto como podía valer!
   Va la de Osuna. Tendré que ir allá, aunque me repugna, y hago un gran sacrificio; pero no puede desairarse en absoluto a aquella distinguida almita de Jesús. Un memento por este delicado y peligroso negocio.
   ¿En qué época creen ustedes que debía hacerse la circular a los obispos para el colegio de Roma si se resuelve lo de Altemps, que será muy lacónica? ¿Insistimos en la mismas bases, o prescindimos de fijar cuota para los nuevos? Al ser posible yo quisiera las mismas bases, pero añadiendo que deben ayudarnos los obispos por otros medios. Vayan discurriendo.
   Se recibieron anteayer diez bendiciones. Se cobrarán a 12 reales, pues ustedes no dicen el precio.
   Nada sabemos de lo de Peralta. Estuvo en Valencia los días inmediatos a la peregrinación, diciendo a Osuna que él debía ir. Osuna contestó que no tenía ninguna orden. No le vio más.
   Tengo una cosa que decirles, y no puedo acordarme que es. Don Esteban, campechano; no les envío las cartas, pero dice que irán dos, pagándoselo ellos, uno el sobrino del rector, pero no más, a no ser que le den otra capellanía, que serían tres. Afectos al padre Miñana.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 19

   Unas para los obispos y otras para los alumnos.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 102, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 19 de mayo de 1894





19 mayo 94.

Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Aunque escribí anoche largo a Serrano, me obliga a dos líneas la suya del 16 que recibo hoy, por el asunto de las misas.
   Los 21 duros que envié por Ramos eran por el trentenario de usted y el de Serrano por mi difunto hermano José. Es pues asunto independiente de las cuentas del colegio, y aquí no se ha consignado esta cantidad.
   Ahora el colegio ha mandado la intención siguiente: 60 misas a don Andrés Serrano por difunta Dolores Montall a 7 reales limosna; 60 misas a don Benjamín Miñana por la misma doña Dolores Montall. Ésta es pues la intención que debe tener usted después de las celebradas por el colegio, cuya nota deberá usted dar a don José, etc. Dígame que lo ha entendido, pues como yo fui el que le escribí sobre misas estas, que es la única vez que lo he hecho, no quiero estar en escrúpulos de misas, que siempre me intimida, y no me fío ni de García ni de nadie.
   Voy a los otros extremos de la suya: me ha agitado usted con la noticia sobre <*2*> monseñor. Me alegro y justo es que se conspire contra él, y usted debe ayudar a la conspiración, no por el canonicato, que el dinero no me hace gozo, sino para que sea lo de Segna o cosa parecida, que es lo que ha de conducirle al punto que yo preveo y deseo, porque creo ha de ser para mayor gloria de Dios, aunque él tuviera que padecer mucho más, pero si el padecer es por gloria de Dios, no importa, que todo se pasa. No siendo lo que yo deseo, o el ser Operario, lo demás me importaría menos. Así, conspire que yo también lo haré ante Jesús.
   Gracias por las gracias de la señora embajadora. Van esta noche las noticias de la santa Cinta. Ya mandaré más.
   Acabo de leer telegrama de las fiestas de Montserrat. Y la otra hecha por Bascón.
   El “Estandarte” dice haber sido preconizado nuestro don Pedro.
Acabo de recibir carta de Soler (del viernes) salido ya de ejercicios; está entusiasta, y dice tiene alegría y tristeza.
   Bien por Lluis. Y por la defensa futura de Leopoldo.
   Bien por la tentativa a don Benito para que escriba a Rampolla.
   Envíe inmediatamente la reliquia de san Ramón y auténtica a Valencia. Recibirá ésta el 22; el 25 puede estar en Valencia, y yo iré del 25 al 26, y la recogeré para darla a doña Amalia, que la dé a don Ramón N. No lo descuide enseguida, pues voy a Valencia y haremos una fiesta religiosa en Poyo, y predicaré, etc.
   Cómo hace usted tan mala letra, no entiendo lo que dice en las posdatas; [Veré] si por el mes del Sagrado Corazón enviaremos cuernos o no sé qué. No me ocurre qué pueda ser lo que necesitarán. Recibo la del domingo. Ya veremos dónde puede cantar primera misa.
   Hasta otra, si lo merece.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 19.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 103, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 22 de mayo de 1894





Tortosa, 22 mayo, 94

   Amado Benjamín: Aunque sin noticias de ustedes van dos líneas.
   Me voy esta noche un par de días a Valencia: aquellos me instan antes de que se marche doña Amelia. Es fácil que suba a ver a Martinet que tiene una neófita, y quiere que yo la vea y examine.
   Va la de Corell. No sé cómo olvidaron ustedes darle las 25 pesetas. Cárguenlas al colegio de Valencia, que las recibió y tardaron en decir el recibo.
   Tenemos ya ordenados a Artemio, Vernet, Alcover, Llop, Belmunt, Foncuberta, Campos, Cubells, Ceballe (de Villalba), etc. Seis catalanes, algunos muy campechanos, y alguno sería bueno para nosotros, y creo que si quisiéramos... vendría.
   Caparrós escribe desde Orihuela. No la mando por no hacer peso. Dice que le dijeron los canónigos de Murcia que habíamos vendido el colegio a un obispo italiano (era aquello de los poderes del padre Martín). El arcediano de Murcia le propuso cambio. Caparrós le contestó que no tendría bastante <*2*> con la prebenda. El arcediano (que es rector) le dijo que tendría el rectorado. Contestó Caparrós que ya vería. Le digo a Caparrós que no.
   Aguardo lo de la Vall. No se duerman.
   ¿Cómo están las bases?
   ¿Ya han consultado cuándo debe pedirse lo de las segundas misas?
   Recibimos carta de Orihuela con la fiesta, y los telegramas recibidos. El de Roma, mereció muchos aplausos.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 7.º, doc. 104, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 29 de mayo de 1894





29 de mayo 94

Señor don Esteban Ginés

   Mi pobrecito don Esteban: Recibo aquí su grata del 21.
   Itinerario mío: Día 23: Salida de Tortosa a Valldalba; 24, sermón en id.; 25, dormir en Puebla Tornera con nuestro regente Bautista Muñoz, uno de nuestros ex-colegiales más tremendos; 26, CastellónValencia...; 27, comunión a los chicos en Valencia; 28, ayer, expedición a Poyo, a saludar a la distinguida dama doña Amalia. Triunfo en toda línea. (Con reserva completa). Quiere cedernos temporalmente, y luego legarnos la magnífica finca de dos mil anegadas de riego, para que sirva para veranear a nosotros y los chicos. ¿Sabe bien quién es doña Amalia? Pues la señora de D. R. Nocedal. He ahí la florecilla. Pida a Jesús se complete el buen pensamiento, y <*2*> podamos ir a tomar posesión en agosto, cuando vengan ustedes. Conque oraciones, repito, y reserva por hoy.
   Voy a la suya.
   Creo que García Girona está en comunicación con don Florentino y le ha enviado los ejemplares que pidió del Trovador, etc. Ya le encargaré otra vez que no deje de relacionarse y tenerle contento. Este mes sale el “rasgo dramático” de Roma.
   No se me agobie con la tarea, que Jesús le irá delante, haciendo no más [que] lo que pueda. Despóns después de tener las horas suficientes para el estudio, no le duela hacerle trabajar, que él es fuerte.
   Respecto al personal para el año que viene, lo hablaremos en nuestros ratitos después de los ejercicios o antes. No teniendo que ir a Portugal, ni a Madrid, creo que podremos distribuir con más desahogo. En cuanto a Despóns, las ordenaciones no le estorbarán mucho, pues o pediremos dispensas de témporas, o se ordenará en el punto en donde esté. A Puig veremos de ordenarle en septiembre, y si puede ser extratémpora, <*3*> y todas juntas. El presbítero de aquí de Valencia, regularmente continuará pues está en su centro; sólo falta que le votemos, y creo le será favorable, al fin, la votación. Es muy bueno, pero le falta iniciativa. Pero es el caso que para Plasencia quisiera uno que pudiese llenar en su día el vacío de usted, si Jesús le quiere para mayores trabajos en la Obra, como sería mi deseo, y sobre todo, por lo menos, poderlo tener dispuesto, si un día nos atribulaba Jesús, faltando algún vacío en Roma, que es el plantel de más interés para la gloria de Jesús en España.
   Sobre Colegios de huérfanos, etc. ya hablaremos también, que todo eso por hoy no me hace tanta gracia, hasta que tengamos personal, que atienda no sólo a los intereses de la capital, sino que pueda promover en la diócesis muchos campos de gloria de Dios, que solamente nosotros podremos hacerlo, como sabe y le tengo dicho. Por hoy no puede ser todavía. Hace poco tuve que reprimir los fervores de uno de los nuestros que había tomado pasión por los presos y Vela nocturna, y vivía abrumado y lo vi una tentación. Ya resolveremos, pues.
   Roma: Pocas novedades. Lluis defendió muy bien en teología en una trimestral. <*4*>
   Hoy está señalado para la última trimestral otro del colegio de filosofía (Eijo), que es sevillano. Dos defensas en un año, en un colegio, no suele verse.
   Orihuela. Gran fiesta en la primera misa de Soler. Murcia: El obispo ha vendido una finca. Tenía intención de dar el precio al colegio. No sé lo que hará.
   Caparrós estuvo en Murcia y Orihuela. No le prueba Madrid, y gustoso quizás aceptaría la prebenda de arcipreste de Murcia y de Valencia que se la han ofrecido. Le contesté que no; para eso mejor que se quede como simple Operario, sin prebenda.

Hoy 31

   No fue ésta anteayer.
   Resolví quedarme aquí en Valencia, para pasar mañana la fiesta del sagrado Corazón de Jesús aquí, y con la confianza de que vendría a visitarnos doña Amalia. No creo que venga.
   Sin otra novedad particular. Ha venido de Murcia don Juan Calatayud para curarse de la garganta.
   Afectos a Despóns y a nuestro hijo Antonio.
   Repito que no se abrume.
   Hasta la suya.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   El padre Xercavins nos dará los ejercicios este verano.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 105, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 31 de mayo de 1894





31 mayo 94.

   Mi Benjamín: Itinerario mío: 23, Salida de Tortosa a la madrugada, Castelló, Puebla de Tornesa, a comer con Muñoz; tarde, lloviendo a Valldalba con Martinet; 24 misa cantada y sermón en Valldalba; 25 a dormir a Tornesa; 26 Castellón, Valencia: 27 comunión de chicos en Valencia.
   28, expedición con Bellver, Albert y Artemio a Poyo; triunfo en toda línea. Amalia charladora, y don Manuel, aunque amable, esquivo con los ofrecimientos de ella, y se le excitaban los nervios ante ese desvío. Quería que este mismo verano pusiéramos los reales en su finca, para veranear. En fin, amabilísima, afectuosísima y dispuesta a dar todo el Poyo a nosotros. Nos tratamos con familiaridad. Es mujer de mucho talento y varonil. Tal vez me excedí yo con mis atrevimientos, pero los nuestros dicen que no, que lo hice muy bien, y sólo el haber desviado demasiado sus ofrecimientos, que lo tomaría ella como falta de agradecimiento a su generosidad. Para deshacer este mal efecto, escribí anteayer que viniera a comulgar con nuestros chicos el día del sagrado Corazón, y comer con nosotros. Contesta que tiene fiesta allí con sus colonos. He vuelto a escribirla... no sé si contestará. Ya enviaré las cartas. Oraciones y reserva sobre este asunto. Don Ramón contento en que lo deje todo a los Operarios. La finca tiene dos mil anegadas, y riego todo el que se quiera, y los edificios y <*2*> bosques magníficos; en fin, los detalles de palabra. Debía yo volver a Tortosa ayer, 29, pero por la fiesta de mañana (sagrado Corazón) me he quedado, y por si viene aún doña Amalia, y saldré el 2 hacia Tortosa. 31, llegada de Calatayud (Juan) para curarse. Voy a las suyas.

Hoy, 31.

   Recibida la reliquia pobre. Le pusimos relicario que costó cinco duros. Contenta Amalia, y dimos estampitas que recibía con la fruición de una niña de 13 años, y recuerditos de Roma y libritos que nos los arrebataba, etc.
   Veo en la suya a mí, a don Elías y a Albert.
   1.º La llegada de Soto, lo de las señoritas recomendadas por don Timoteo, etc.
   Por Dios, active lo de Vall.
   Bien por las líneas sobre agencias. En cuanto al personal para desempeñarlas ahí, ya veremos. Dígame usted ¿a quién apunta usted al dirigir el tiro a Puig o a Albert para esto? Creo que en diplomacia tiene otro blanco. No sé si le valdrá ni logrará al que apunta sin apuntar. Veremos con todo.
   Aceptada la renuncia de las 120 misas por la Montall. Bien nos vendrá la renuncia.
   Merry. No me disgusta la renuncia del canonicato; pero deseo que no renuncie lo de Segna o cosa análoga; es su camino para los intereses de la gloria de Dios.
   Bien hecho de escribir a don Benito otra vez. Si...
   ¿Cómo ha ido el convite en Trinità in Monti, y en las reparadoras andaluzas aristocráticas y desengañadas? No he leído las noticias <*3*> de la “Semana católica”. Veo que el “Siglo Futuro” no ha traído nada de la velada de Roma, etc. Creo que ha sido una omisión lamentable.

Cabos sueltos:
   1.º Se susurra por aquí que Sancha pase a Sevilla, y éste a Valencia, lo veo inverosímil. ¿Ganaríamos o perderíamos?
   ¡Qué situación la del pobre Sancha en Valencia!
   2.º Solemnísima la fiesta de Soler.
   3.º Caparrós, el bendito, encariñado con sus países de Murcia y Orihuela.
   4.º Meliá delicado. Escribo se vaya a su pueblo.
   5.º Ayer llegó Calatayud de Murcia para curarse la garganta.
   6.º Puig examinado ya en Orihuela, y con la nota de los otros años buena. ¿Costará mucho el obtener dispensa de témporas para ordenarse seguidito en septiembre él y Despóns?
   7.º El padre Xercavins nos dará los ejercicios. Al fin le he engañado.
   8.º Romualdo quejoso de don Benjamín porque el agente de Tortosa supo anunciarlo antes que aquel todo a Rocamora.
   9.º ¿Qué han pensado sobre la primera misa de Domingo? Si se ordena después del grado en julio o últimos de junio no veo inconveniente en que viniese a celebrar la primera <*4*> misa a Burriana, y se estaría aquí hasta el octubre, en caso que luego deba volver a Roma. Así piense y proponga.
   10.º El 1.º empiezan aquí los exámenes.
   11.º En Orihuela listos ya teólogos y filósofos.
   12.º En Tortosa empiezan mañana también; pero con sus fatales sistemas durarán ocho o nueve días.
   13.º Vayan diciendo cosas.
   14.º Sé que tengo más cosas y no me ocurren, y es última hora, y no me dejan hacer nada los nuestros.
   15.º Don Andrés que nos diga cosas.
   16.º Qué hace Soláns, Bover, Espinosa, Santo, etc.
   17.º Dígame si don Jesús Cortón debe marcharse ya a España, pues deseo escribirle antes.
   18.º Aguiló quiere venir conmigo en octubre a Roma. Es fácil que Artemio también. ¿No podré llevarme todavía a Benet para las obras de Altemps?
   19.º ¿Adónde irán a pasar las vacaciones este año? ¿No tienen por ahí alguna doña Amelia que les ceda su Poyo?
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 7.º, doc. 106, pág. 1




A la Madre Providencia de San Salvador


5 de junio de 1894




   Mi Providencia: Recibo la suya por Pallarés.
   No pongan en los poderes a mí; mejor es que pongan a don José García Serrano, presbítero, hoy beneficiado de la catedral de Tortosa.
   Si pudiese enviar una minuta a Pallarés antes de extender los poderes, mejor.
   Que ponga en sus declaraciones particulares, que lo quiere, principalmente para los gastos de fundación, verificados en Vall.
   Creo hay más que decir, pero no me acuerdo.
   Trabajos no faltarán.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 5 junio 94.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 107, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 6 de junio de 1894





4 de junio.

Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Creo escribí desde Valencia a ustedes. Aunque casi sin ninguna suya, empiezo esta: 1.º Es el 4 de junio y el breve de Vall no se sabe que haya llegado, y eso que ha pasado Corpus, san Felipe Neri, etc. Me tiene usted sin poder echar líneas por esta causa.
   2.º En Valencia, como les dije, bien; pero temo que la dama quedó ofendida por mi frialdad al hacer ella el generoso ofrecimiento. Veremos lo que contesta, pues le envié unas estampitas y libritos desde Valencia. Es toda una señora doña Amalia. Oren, pues, para que venga a nosotros la bellísima finca.
   3.º Van las dimisorias de Domingo. Yo creía que este año sacaba el doctorado. Con esto pensaba viniese a cantar la misa en Burriana, y luego echar líneas sobre él. Ahora siendo solo licenciatura, no sé qué decir ya de cantar misa ahí, y ha de venir luego a España este verano. Piense usted lo que convenga, o más bien, dígame lo que tenía él pensado sobre venir a ésta, y resolveremos.
   4.º Soláns. ¿Si Soláns después del doctorado <*2*> se ha de ordenar, se ordenaría extra tempora? ¿En este caso recibirá todas las órdenes seguidas en tres semanas? ¿En qué época estará ordenado del todo? Convienen todos los antecedentes probables y datos.

Día 6 de junio.

   Por si venía el breve, no quise continuar la carta. Hoy, 6, no ha venido, y esto que viene carta de usted del 3 a don Elías, y... ni una palabra del breve. Mas como anuncia que acaba de recibir la mía de Valencia, aguardaré a mañana, y si no viene le telegrafiaré diciendo que estamos tocando el violón. No comprendo ese descuido, teniéndolo tan repetido.
   Veo en la de Elías que proyecta usted órdenes de subdiácono para Soláns. Si estuviese ordenado de presbítero para octubre, tal vez le haríamos venir a España, bajo la mano de Osuna o a nuestro lado, pues ahí siempre será un superior que ha sido condiscípulo. Ya me gustaba estudiara cánones; pero aparte de que a él, según usted indicó, le gustaba ya trabajar, me intimida su estómago. En <*3*> fin, no son más que líneas.
   5.º Va la de Caparrós. No acabo de comprender a esa alma. Es un exceso lo que le intimida Madrid, y lo tengo casi por una tentación. Con la calma más patriarcal, ni le preocupa ya lo de colegio, ni lo de “Lámpara”, ni iglesia del obispo, ni la futura intervención en las obras eucarísticas por parte de la Hermandad, que formaba para mí todo un ideal y un campo fecundo para nuestros futuros Operarios y que por medio de él podíamos haber obtenido.
   Le escribí que Orihuela era la última palabra del mapa; que en nada influiría en aquel colegio, que es el de menos importancia, y cuya conservación nos importaba muy poco, que nunca de allí podría trasladarse a otra parte si convenía, pues el último canonicato de las cuatro quintas partes de las diócesis era mejor que aquél decanato, y mejor sería en caso Valencia, y que lo consultaría a Osuna, etc. Osuna escribe que a ninguna parte en caso, más que Valencia. Le escribiré hoy otra vez, y lo dejaré a su resolución, repitiéndole que a mi juicio Madrid; que no siendo Madrid, ya ve la opinión de todos. Sólo <*4*> deseamos de él la fachada, y ésta sólo en Madrid o Valencia puede tenerla. Para mí mejor que renuncie, que no que vaya a Orihuela, ni aun a Murcia.
   Nos dará los ejercicios el padre Xercavins. Después de ellos, iremos todos los jefes de colegio y el hermano mayor (como le dicen los nuestros) a tomar posesión del Maset nuevo de doña Amalia. Ésta ha escrito tres cartitas ya a su padre don Manuel y se repite afectuosísima y devotísima suya, y pide bendiciones para Obra.
   Acaba de llegar Soler que ha dicho la primera misa en Valencia y Castellón, y mañana aquí, y luego a su pueblo.
   ¿Vendrá el breve de la Vall?
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 6.

   A Serrano: Que envíe enseguida materiales. Si quiere sólo las cartas de San Luis y recomendación. Lo demás lo llenará Girona de cosas de san Luis. Pero que prevenga lo de julio y agosto. En castigo no envío a ustedes las cartitas de doña Amalia.
   Digan sobre dinero cuánto se ha de enviar.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 108, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 10 de junio de 1894





Señor don Esteban Ginés.

   Amado don Esteban: Recibidas las suyas. Siento sea tan sensible don Florentino. Ya diré a Girona que procure amelarle.
   Siento el percance de las suspensiones. Esos golpes de ciego no son el mejor medio para la aplicación y disciplina. Hay otros más eficaces.
   Mucho me plació el anuncio de las esperanzas de esos jovencitos que tal vez vayan a Roma. Bueno es que de ese país broten plantas distinguidas. No tengo noticias de nuestro González.
   En cuanto a Despóns puede usted disponer su venida cuanto a usted parezca, a fin de que esté con su familia antes de la reunión, y después esté ya en disposición de ir adonde convenga, y si se destina ahí, podría acompa-<*2*>ñar ya a usted.
   Ya sé que está usted a disposición de Jesús en todo, pero no es fácil que en mucho tiempo pueda arrebatarlo para lo que sería mi deseo. Así, Jesús dirá. Cuando nos reunamos examinaremos y discutiremos con usted García, Elías, Osuna y los dos presidentes de Murcia y Orihuela, y con el consejo de todos miraremos ante Dios lo que más convenga. Vendrán a la reunión solamente dos de los probables aspirantes. Se han propuesto varios otros de Valencia, de Murcia y aun de aquí; pero faltando la completa seguridad y convicción de todos a modo de aclamación, no nos conviene dar esperanzas ni contraer compromisos. Más vale ir despacio. He desviado en cierta manera al minorista de Jaca, literato por más señas, pues le he dicho que primero se <*3*> ordene, y luego vaya a estudiar cánones a Roma, y así podrá ver y comprender mejor nuestra Obra. No ha contestado. De Valencia hay un subdiácono meritissimus, en todos los cursos; pero aun así estamos indecisos. En fin, oraciones para que Jesús y el santo Ángel no envíe sino los predestinados para mucha gloria de Dios.
   Sin noticias interesantes de Roma, fuera del mucho estudiar de los chicos. La cuestión de Altemps paralizada. El embajador espera orden para dar una embestida en forma, a ver si se logra.
   Don José María Caparrós me tiene apenado. Su salud peligra en Madrid, y fácilmente se colocaría en Orihuela, Murcia o Valencia con un cambio de prebenda. A mí no me hace gozo fuera de Madrid. Para ello <*4*> casi preferiría una renuncia de todo, y que fuera un mero Operario. No diga esto, pero diga a Jesús que nos ilumine, pues saliendo de Madrid, desaparece la esperanza no sólo de colegio o residencia, sino sobre todo, el poder influir en la dirección de las obras eucarísticas en España, que era uno de mis ideales.
   Afectos a Despóns y a Antonio.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 10 junio 94

   Don José María Caparrós me escribe que está pronto a no moverse de Madrid a pesar de su salud. Esto no lo quiero. Le diré que lo hablaremos en Valencia. No diga usted nada.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 109, págs. 1-6




A don Benjamín Miñana – 19 de junio de 1894





Tortosa, 19 de junio 94.

Señor don Benjamín Miñana

      Amado Benjamín: Lunes 11, ida a la Vall a acompañar a dos neófitas, una de ellas algo distinguida; todo por compromiso y sin paga. 12, vestición. 13, fiesta a san Antonio. Días siguientes hasta el domingo: Perdiendo el tiempo, y obligado por Altaba y Monfort (coadjutores de bajo) para el triduo del Corazón de Jesús. Sábado: Llegada de don Francisco Osuna y confesiones hasta las 11 de la noche. Domingo: Comunión y fervorín, y asistiendo Manero y Roca Sales, predicadores y estudiantes de Castellón, Villarreal, Borriol, etc., que estuvieron a punto de improvisar una velada, pero el cura Llopis se acobardó. Debía ir aquel día a predicar Blasco Grajales, y por esto quería yo una contra-propaganda. Al fin, no vino Grajales. Procesión magna, etc. Osuna me trajo la noticia de que Felipe tomaba puntos ayer, <*2*> lunes 18, para los grados, pues Rocafull estaba empeñado, y que la disertación se la haría en el colegio, etc., y resolví a ir a Valencia para hacerle compañía, por si le venía el tic tac del cored; pero el abuelo me hizo desistir, y me vine a Tortosa.
   Día 18: Al llegar ayer, recibí por el exprés una cariñosísima carta de monseñor, que me alivió de dos disgustos que acababa de causarme Pallarés: 1.º Dijo que el vicario capitular estaba indignado de la tardanza del retorno de la abadesa de la Vall y tal vez daría disgusto a un sacerdote, que tanto apreciaba. 2.º Que al recibirse el incomprensible oficio de la Congregación mandando al vicario capitular que suspenda todo acto sobre el fallo de lo de Ossó, Tedó y alguien más, dijeron que esto era cosa de los josefinos de Roma, por medio de monseñor Merry, pues en la solicitud última de Ossó decía que adversarius noster (el vicario capitular) en lugar de etc., y que quien podría informar sería el obispo de La Seo o monseñor Merry. A mí me afectó, pues ya sabe que no entramos ni salimos en esta cuestión, y por una gracia singular del Corazón de Jesús, no me vi envuelto en un principio en esos asuntos, cuando por las circuns-<*3*>tancias de íntima amistad con todos los que mediaban, parecía debía haberme inmiscuido e inclinado a unos u otros.
   Hoy he ido al provisor. Sobre la Vall he empezado diciéndole que él tenía la culpa de todo, pues con haberme indicado su deseo bastaba. Que yo [no] deseaba más que el abreviar el asunto, y que hasta telegrafié para que se apresurara, etc., y que ustedes habían dicho que había unas anomalías en los asuntos de esa Congregación que a veces tardaba, etc. Al nombrarle anomalías, como si tuviese muchas ganas de hablar del otro asunto ha hecho una exclamación impropia de la santidad de don José María. ¡Hay tantas anomalías!, y ha empezado a hacerme el cuento, y ha querido sacarme los documentos últimos y hacérmelos leer, cosa que yo excusaba por no perder tiempo. Me ha dicho y he visto que después de tres sentencias y de la última declaración de la misma Congregación en que de un modo durísimo se falla sin que se consienta ningún otro recurso, dicha Congregación en fecha (creo que de abril) firmada por el cardenal Verge, se dice no se ejecute la sentencia hasta que vaya el obispo de Tortosa. Ocallaghan, que regentaba la provisión, contestó llamando la atención de la Congregación sobre aquella disposición y que lesionaba intereses de tercero, y la Congregación contestó que efectivamente era así, y por lo tanto se ejecutase quam totius. Que luego recibió carta de la nunciatura a nombre del <*4*> señor Rampolla que suspendiera la ejecución hasta la venida del obispo; y últimamente, fecha 9 de junio, Breve de la Congregación firmado por el mismo Verge, en que dice que no se ejecute hasta que el papa realiter lo diga. Esto a juicio de don José María da un malísimo nombre a la Congregación, y se perjudica el buen nombre de la santa Sede, y se prestan a muchos comentarios esas informalidades. Ha añadido que esto se ha de ver, al fin, y aclarar y que como es cosa fallada, y no puede faltarse a la justicia con perjuicio de tercero, que se hundirá más Ossó, porque no hay otro medio. A mí hasta me repugna oír hablar de esos asuntos, y por fortuna lo oigo pocas veces, y aun no quisiera saber nada, y siento los disgustos de unos, y aun a los otros, y siento el encono que tendrá don Benito, y sentirá se mezcle el nombre del embajador, cuando el mismo don Benito escribió al señor Rampolla para que estuviese prevenido, etc., sobre este negocio, contra toda artería.
   Creo que con mi actitud habrá comprendido don José María que nosotros no hemos mediado ni influido en ningún sentido; acaso Tedó u otro echa alguna churrería inconveniente. Me he desahogado demasiado en hacerlo tan largo, para que estén al tanto de lo que ha sucedido y se dice; y García aguarda ocasión para poner una banderilla a Tedó.
   En la amorosa carta del buenísimo don Rafael, que, como digo, me cicatrizó el dolor que me causó a boca de jarro Pallarés apenas llegué al colegio, me manifiesta la alarma que le causa la calma sobre Altemps. Tal vez me resuelva a escribirle mañana; pero entretanto digo a usted: 1.º Que recibí la carta de usted y Serrano en que me decían que <*5*> pensaban escribir a don Benito después de la disertación de Eijo, y hablarle sobre esto. 2.º Díganme en qué piso habita el señor cardenal Aloisi, si con el piso, planta y el 2.º, o sean los departamentos de detrás del 2.º podríamos embutirnos, o qué otra combinación podría hacerse, si contentando a Aloisi, quedarían disgustados el señor cardenal Vicario y el de la secretaría de breves, y si habría alguien que pudiese hablar a Aloisi, etc. En fin, discurran y propongan, y propónganlo a monseñor. ¿No podría hacerse mediar a nuestro señor cardenal Mazzela, como prefecto de estudios, y por lo tanto, indirectamente del bien del colegio? Iré escribiendo a los colegios para que los nuestros empiecen los domingos de san José o hagan una novena. Eso de que este año no estaremos en Altemps tal vez ni por todo el curso, es mala espina, no por el colegio que no puede hundirse, sino por las tribulaciones a que nos expone.
   No contesté a las de usted y Serrano desde la Vall porque no lo merecían <*6*> y esperaba... el famoso breve. Al fin, he quedado con don José María que el 27 será el regreso de la Madama. No se puede tratar con monjas porque se gasta tiempo, pero aquello es un encanto. La hermana de Calatayud hecha una santa y un santo apóstol de la juventud femenil de aquellas dos desdichadísimas parroquias numerosas que están perdidas, y el convento es por hoy allá única esperanza de la salvación de la piedad por medio de las 500 jóvenes que llegarán a tener pronto, apenas se haga local; hoy tienen 240.
   Veo lo de la ordenación de Soláns, y lo siento. ¿Hasta el 4 de julio no sabremos sobre su doctorado? Ya lo encomiendo a Jesús que no envíe tribulación por esta parte. A Enrique ya escribiré. Bien por los Sotos.
   No tengo a mano la carta de Serrano. Creo dice que no pedían cuernos sino cantos para el mes de junio. Extraño no lo hayan cumplido los nuestros, pues ya encargué dijeran a Juan que les copiara y enviara todos los cantos que ustedes tenían pedidos... Conque diga usted algo sobre este tema.
   Mosén Bover, regente en Roquetas por inutilización del cura. Mucho queda por decir; pero otro día será que he perdido la mañana con don José María, y esta tarde tenemos visita de Rexach, Soler y otros del Instituto, invitados para refrescos.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 19 de junio.

   Si sale el breve de la Vall, envíelo enseguida para satisfacción de Castellnau.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 110, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 20 de junio de 1894





Tortosa 20 de junio 94. (Continuación).

   Mi amado Benjamín: Anoche escribí largo; iba a continuar y recibo la de usted del día 17 con las otras para Elías y don José. Empiezo por éstas para continuar luego los asuntos graves de aquí.
   No sé qué decir de la misa de Domingo; como hay tiempo ya hablaremos, si bien casi puede decirse en concreto que lo resuelva su familia si van ahí algunos de su familia, ya está bien, y podía venirse con ellos. Pero no crea usted que ha de volverse al septiembre, sino en caso con los alumnos nuevos y conmigo si voy yo, como acostumbro.
   Sabe usted hacerse venir el agua a su molino con Enrique y Soláns. No había inconveniente, si no tomamos otra diócesis; si la tomáramos veríamos de combinarlo; yo aún quería darle más que todo esto. A Soláns, si viene, aunque no debiera ocupar una presidencia, conviene como ayuda eficacísima, y que vaya tomando el timón, pues ahí creo que no será tan fácil, ni lo hará con el desahogo conveniente.
   Me extraña mucho lo de las timideces de don An... cuando necesariamente ha de gustar a los chicos, y si no gustar a lo menos ejercer sobre ellos gran prestigio por su <*2*> ilustración literaria. ¿Comprende usted acaso la causa? Ya la discurriremos si voy ahí, y si es la que me temo. Así, anímele. A juicio de todos sería pintiparado para Murcia y su comarca y hacerse dueño de aquella situación, que tardará en ser del todo desahogada (si bien ya no pueden contra el colegio) y nos ocurre alguna vez su nombre ante los temores de la garganta de Juan Calatayud y de la lengua, o sea, las llagas de la lengua de Albiol. Pero Roma es lo primero, y rechazamos toda idea de Serrano para dichos puntos.
   No ha venido lo el globo.
   Me dijo Serrano lo del obispo de Cádiz. ¡Pobre criatura!
   Veo lo del padre Mir. ¿Y no vendrá a parar Montserrat a nuestros Operarios auxiliares? Ni Inerta [?], ni Rubio, ni otro que lo ponga como nosotros queramos y seamos como los custodios de esos intereses.
   Bajas de alumnos: Veo las bajas. No importa. Lo de Argüelles es enfermedad ya. Si continúa así, al finar el curso, y no se aquieta de un modo absoluto, que se vaya, que regularmente pasará a locura. ¡Tan guapo que es! Supongo que de Morato hablarían con los de Valencia durante la peregrinación. Que se bachillere, y luego que lo ordenen pronto en Valencia. Siento lo de Elías, por más que creo dije a ustedes que era la cabeza que más me intimidaba, a pesar de los elogios que me hizo Cararach. No extrañe les diga que no tiene vocación: Yo no lo extrañaría. Aclare usted más su concepto sobre <*3*> él. Lo único que siento [es] por los bufados de Barcelona que explotarán la pérdida de un curso, a no ser que se dejara de estudiar que sería otra cosa.
   He de escribir a don Jesús dándoles las gracias de las estampitas que me envió por Navidad. ¿Qué piensa su obispo de Lugo sobre él?
   ¿Qué hace mi Sansó? Dígame sobre los recelos que tuvieron tiempo atrás.
   La monja de la Vall... me decía ahora cuando estuve que tiene... un mal espíritu. No andan pues equivocados los de la Congregación. Veo que el breve no vendrá hasta después de haber vuelto nosotros ya.
   Va la carta de Corominas, que está chafadísimo, y las contradicciones cualesquiera le afectan. Parece imposible en aquel corazón y temperamento de bronce. Le escribo diciendo que haga nueva solicitud la Rosa Domingo y la envíe a ustedes; pero aguarde usted esta carta para recordar lo que dice.
   Don José García contestará mañana. Regularmente pasarán adelante pues van con anuencia de don José María Castellarnau.
   Albiol escribe que han estado en Orihuela los obispos de Murcia y Almería. Que el de Murcia estaba invitado para <*4*> estar en el colegio, pero el de Orihuela quiso estuvieran los dos en palacio, pero fueron a comer un día los tres en el colegio, y además nuestro señor Rocamora. Que al de Almería le gustó el colegio, y su secretario entusiasmado quiere vayamos a Almería; pero que Albiol le dijo teníamos poco personal. Creo que tanto Rocamora como el de Orihuela, como el de Murcia hablarían favorablemente al de Almería, pues el de Murcia dijo a Caparrós que el colegio de Murcia estaba muy bien y mejor que el seminario... y que lo peor era que siempre estaría mejor. Añade Albiol en su carta que estos días vendrá el mayordomo de Rocamora, y ha pedido éste recomendación para don Elías (al cual elogió Albiol) a fin de que le orientara. Temblamos si viene de buenas a primeras al colegio. No sé cómo irán los josefinos en boca de Tedó y otros.
   El papel se me concluye y debo hablar de Caparrós y su prebenda, del asunto magno de las constituciones, que usted no cuida bastante, y de otros temas. Conque hasta mañana.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

   Víspera de san Luis, y fecha de nuestra audiencia con Pío IX el año 70 cuando el concilio Vaticano, etc.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 111, págs. 1-4




A don Remigio Albiol – 20 de Junio de 1894





Tortosa 20 de junio. Víspera de san Luis.

Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Recibo las suyas del 14 y 17. Estuve en Vall de Uxó del 11 al 18, y asistí a la solemne fiesta que el 17 hicieron en la parroquia Monfort y Altaba, al sagrado Corazón de Jesús, etc. Vino Osuna también a confesar. Llegué el 18. Felipe en Valencia tomando los grados por casi mandato de Rocafull, amable hasta más allá.
   Voy a la suya. Veo la fiesta y reunión de los obispos y visita y comida en el colegio.
   Almería. El año (no se cuál) el señor Orberá visitó este colegio. Luego encontré al mismo en la estación de Alcalá y, al besarle el anillo y darme a conocer, me dijo debíamos hablar por ver si íbamos a Almería. Me excusé un poco con el personal, a pesar de que él nos ofrecía edificio. Luego de incógnito fue en Valencia al colegio, cuando estábamos en el huerto de las fresas, para enterarse de nuestro modo de ser. Luego supe que los Badales habían arreba-<*2*>tado el proyecto o deseos del obispo y montado la casa actual. No sé, pues, si es Jesús que quiere completar los buenos pensamientos del señor Orberá Q.E.P.D.
   Atendido: 1.º Que ya hay edificio, que en nuestras manos podría en caso agrandarse. 2.º Que la cuota que pagan es mayor ya que la que nosotros exigimos. 3.º Que el Señor ha permitido la suspensión de Madrid y Portugal. 4.º Que tendremos tres o cuatro presbíteros más y tal vez dos o tres aspirantes. 5.º Que es hacia Andalucía, objeto de nuestro celo y simpatías. 6.º Que está inmediata a Murcia y Orihuela, pudiendo con el tiempo formar mejor como un grupo o centro archidiocesano agregándose alguna otra casa. 7.º Que son incultos esos países en la formación de las vocaciones y otras obras de propaganda, etc., no tendríamos inconveniente en la admisión, cualesquiera que sean las condiciones, y más habiendo venido de allí la indicación. Así encomendarlo a Jesús sacramentado en la primera vigilia de adoración y al Ángel de Almería. La diócesis es pobre, pero veo que todavía hay algunas parroquias de término, y para mí debe haber bastantes rurales, puesto que es país montañoso. Acabo de leer la guía eclesiástica y <*3*> veo no hay más que las parroquias que usted indica, y no hay rurales. No obstante insisto en que no debemos oponernos a los designios de Dios, si quiere que empecemos por esas diócesis pobres andaluzas. ¿Cuándo estará terminado el ferrocarril hasta Almería? <*4*> [...] y Pallarés le enterarán de cuanto convenga.
   Si no escribe o no ha de escribir el obispo a palacio, o estos no se ofrecen, y prefiere venir al colegio, en este caso seríamos nosotros los que iríamos a recibirle a la estación, etc. Pero repito, si él [?] anuncia la llegada...

[lo demás de la carta está cortado tanto en la página 3 como 4]

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 7.º, doc. 112, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 21 de junio de 1894





Tortosa 21, fiesta de san Luis. (Continuación)

   Mas antes... Va la adjunta de Corell.
   1.º No me ha dicho usted todavía si le entregó las 25 pesetas que debía cargar contra los de Valencia. 2.º Entréguele la adjunta con el billete de 50 pesetas. ¡Pobre de mí! He tenido unas cuantas de estas estos días. Muy poca habilidad han tenido ustedes para no colocar a Corell en cualquier parte que hubiese podido comer, y desviarle así de su pensamiento de ordenación. ¿Y en la vicaría le han dado testimoniales? Cuidado con esas oficinas.
   Felipe es bachiller y se está licenciando. No incluyo la carta hasta humorística en medio de sus actos. Dice que ahora que se hace famoso poeta, podía hacer una poesía titulada “Mis apuros”.
   Soler escribe el trastorno que tiene el cura porque está grave la <*2*> Carmen Dauden, objeto de todas sus esperanzas para él y para nosotros apenas muriese un tío que es como si fuese su padre, y por él no puede obrar la Carmen. Conque si muere ella antes... adiós. ¡Pobre cura! y ¡pobre san José! Las cosas nos las quiere dar Jesús de improviso, para que veamos que es él solo, como en el asunto de doña Amalia. ¿Lo conté todo a ustedes ya? Cuando la reunión iremos a tomar posesión ya.
   Como me han estorbado no podré continuar la crónica de temas y diré dos palabras a don Andrés después. Nuestros gramáticos se han lucido en los exámenes. Muchos meritísimos. En Valencia contentos. En Plasencia han dado poco gusto a don Esteban. De Orihuela y Murcia sin detalles.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Iba a poner el billete dentro de la carta, pues ninguno se me ha perdido a mí; pero los nuestros me azoran, y además dicen que ustedes tienen dinero de sobra. Así, pues, dele a Corell las 50 pesetas y consígnelas contra este colegio, pero poniendo que son las dadas a Corell de orden mía, pues pienso llevar con Roma mi cuenta aparte, para lo que vaya pidiendo.
   Envíe pronto una bendición (contra mí) para don Salvador Rey, presbítero, (Tortosa).


Escritos II, vol. 7.º, doc. 113, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 21 de junio de 1894





Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Recibo la última suya a Vall. Veo empieza a saber hacer cartas de Operario, diciendo muchas cosas.
   Sus trabajos para “El Congregante” vinieron tarde; y aun con apuros pudo Girona poner el articulito, pues estaban compaginadas las 16 páginas, y dice Girona que no pudo ir la carta de Roma, pues yo deseaba más variedad, aunque el número estuviese dedicado a san Luis. El padre Marriera corrigió un poco la introducción de Girona, y le dice no se ate tanto a la letra, sino que lo traduzca más libre.
   La poesía de Felipe hecha en un instante, dice Girona que es buena. Yo no acabo de creerlo del prosaico Felipe, el cual es, sí, muy atildado en la prosa de sus sermones. Apenas esté graduado, le haré lanzarse un poco a la predicación, y no creo que luego el Globo tenga que morder <*2*> si va a Madrid.
   Caparrós escribe ofreciendo heroicamente no moverse de Madrid, si conviene estar allí, aun con sacrificio de su salud. Veremos lo que resolvemos en la reunión. Osuna le quisiera en Valencia. A mí me repugna salga de Madrid. Diga usted a Jesús que nos abra camino en Madrid.
   No se puede tratar con monjas. Por estar en la Vall, olvidé felicitar a monseñor Vico. ¿Lo hizo usted? ¿Tendremos que abandonar las esperanzas de ir a plantar la bandera josefina en Portugal? Me sufre el espíritu al pensar en el bien que haríamos allí. Todos los seminarios, en donde tenemos colegio, se van reformando en vista de los nuestros. ¿No es esto de máxima gloria de Jesús? Sólo nuestra Obra puede hacer esto, por lo mismo que lo hace indirectamente, ya que directamente no está el episcopado para trasformar y entregar los seminarios a otro modo de ser.
   ¿Qué hace su tío? ¿Qué hacen sus chiquitos? Dígame cosas de ellos pues a todos y a cada uno tengo presentes y los miro en la fotografía, y recuerdo el concepto que formé y que apenas me equivoco. Don Esteban ha enviado un montón de cosas para la sección de la revista. No podrá ir mucho de ello. ¿No tiene usted algo bueno para la sección dramática? Más le diría, pero... basta.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, fiesta de san Luis.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 114, págs. 1-8




A don Benjamín Miñana – 22 de junio de 1894





Tortosa, 22 de junio 94. (Continuación)

   Sin carta de ustedes hoy. Anoche no fueron las adjuntas por ahorrar un sello.
   Voy, pues, a continuar. Bases: Mucho sentiríamos que no pudiesen merecer la aprobación por la falta del voto de pobreza, que no debe existir en los individuos de nuestra Hermandad, puesto que este pensamiento no precedió, ni presidió, ni acompañó a la idea de la Obra que no debía ser sino la Pía unión de sacerdotes seculares, unidos con el vínculo de la caridad y de una dirección común para promover libres de todos otros cargos, los intereses de máxima gloria de Jesús en las diócesis. Más aún: La Hermandad no sólo no es una orden religiosa, sino que aun conviene que no aparezca a los ojos de los demás como congregación religiosa siquiera, puesto que los sacerdotes seculares y los religiosos non coutuntur, como enseña la historia, y nuestra comunicación constante y continua ha de <*2*> ser con el clero, y ustedes saben que hasta el presente hemos aparecido como meros sacerdotes seculares que nos hemos dedicado espontáneamente a las tareas de los colegios y demás, y casi ignoran por completo el fuerte lazo de concienciación en nuestra santa obediencia. Somos, pues, la clase media sacerdotal, o sea, el intermedio entre los religiosos y los sacerdotes individuales aislados, y así, a lo más, hemos de figurar. El objeto de tener la aprobación de la santa Sede es casi tan sólo para presentarnos ante algún obispo con el sello de la aprobación pontificia, más bien que para la eficacia de los votos.
   Por otra parte, el voto de pobreza no es necesario y ni conveniente siquiera a la Hermandad para obtener sus resultados legales. Las limosnas que han de venir a la Hermandad no se harán a ésta, sino a los colegios que será la única Obra ostensible y con carácter <*3*> de beneficencia a los ojos de la piedad de los fieles; y si alguna persona debiera acaso ofrecer a la Hermandad, sería siempre por indicación de algún Operario, y en este caso, ya se le diría el modo de hacerlo no al Ente que no debe existir legalmente, sino a los individuos, del modo que se le significará. Los colegios sí que pueden tener carácter de Ente. Prescindo además de los engorros que ofrecen las leyes civiles, que obligan continuamente a obtener venias de la santa Sede para ejercer los actos de propiedad los individuos de los institutos religiosos.
   No conviene tampoco el voto de pobreza a los individuos de nuestra Hermandad, atendido nuestro modo de ser, y nuestra vida individual y de correrías frecuentes, y hay además varias ventajas para ellos y para la Hermandad: 1.ª Es seguro que aportarán los Operarios generalmente todos sus intereses a la Hermandad conservando no sólo la propiedad radical sino la admi-<*4*>nistración y la inversión de sus bienes o usufructos. La experiencia nos lo enseña y es natural. 2.ª Debe ser así, atendida la libertad que tienen los individuos de dejar de pertenecer a la Hermandad en cualquier tiempo, y la facilidad de poderlos dimitir, lo cual no tienen tan ampliamente otros Institutos. Por ello, pues, deben tener la propiedad y derecho a su usufructo y uso, que servirá como motivo para continuar con agrado y tranquilidad en la Hermandad. La experiencia nos lo dice ya. 3.ª La necesidad en que se verán los individuos de la Hermandad de ciertas munificencias en sus frecuentes excursiones y estancias en los pueblos, atenciones, etc., et multos locupletantes, lo cual les engendraría ataduras y escrúpulos continuos, que no desaparecerían aunque mediase la licencia general para ello. Cuando, por el contrario, sin el voto de pobreza y contribuyendo ellos a la Hermandad con algo propio, o gastando de lo que <*5*> les puede pertenecer, podrán estar más tranquilos. 4.ª Como la Hermandad no tendrá nunca centros numerosos de Operarios, pues siempre serán pocos estos en cada punto, y su trabajo y su vida y ocupaciones serán bastante individuales o independientes, y les faltará el cuidado y vigilancia que otros Institutos tienen para ver las necesidades y atenciones de sus individuos, éstas tendrán que ser remediadas y socorridas por sí mismos, y por lo tanto germen de muchas dudas y temores, sobre todo en sus usos y costumbres que no son necesidades. Si quisiéramos descender a ejemplos, el uso del tabaco que no está prohibido en la Hermandad en absoluto (aunque debiera estarlo), sino tan sólo que no lo usen en público, etc., no sentaría bien para los que tengan voto de pobreza, etc. A no ser que mediasen amplitudes en estas materias que convertirían la pobreza en una mera fórmula, y para ello mejor es tener el espíritu y aun <*6*> práctica constante de actos de pobreza, que no el voto, que si bien en sí es más meritorio, lo es menos, si falta el espíritu del mismo, que la práctica y espíritu de pobreza sin el voto. Sobre esto y sobre el efecto que me hacen muchos individuos aun de la órdenes mendicantes, tendría mucho que disertar. 4.ª y principal: que no se ha entrado en la Hermandad con esta idea, y va bien, y es lo que más gozo da en los nuestros el desprendimiento, abstinencia, desasimiento y desvalijamiento de casi todos en lo que atañe a sus personas, ambiciones y comodidades.
   Conviene, pues, que el padre Bucceroni nos busque un portillo por donde pueda pasar la aprobación de nuestras constituciones (que hasta ni el nombre quisiera, mejor bases y reglamento), a fin de que no se toque esta base esencial. Mucho me agradaría poder tener una o más conferencias con el padre Bucceroni, y creo le convencería (atendida la índole de nuestra Hermandad) de la con-<*7*>veniencia de dejarlo así, pues en todo lo demás puede cambiar cuanto quiera, y tal vez discurriría un medio para orillar esta dificultad. Si es preciso y a usted parece le escribiré. Pero creo que no habrá necesidad de darle esta nueva molestia, y usted mismo, si se penetra bien de cuanto he ido explanando en nuestras primeras reuniones, podrá ilustrarle.
   Me decía usted en la suya que al recordar usted al padre Bucceroni lo de la congregación de San Felipe Neri contestó que no era más que el nombre de congregación. Nosotros no quisiéramos precisamente ni el nombre. Y nos contentaríamos con la aprobación que ellos tienen, pues nosotros tenemos el voto de obediencia que ellos no tienen, y por lo tanto, tiene más condiciones de congregación todavía la nuestra.
   Si de ningún modo podría lograrse la aprobación canónica de nuestra Asociación o Pía unión con los derechos de congregación, me <*8*> ha ocurrido como caso extremo un medio, aunque si fuera posible no quisiera apelar a él: Aceptar la 3.ª regla de san Francisco, como base, v. gr. Pero apareceríamos ya con carácter muy religioso, y es lo que no debe ostentar nuestra Hermandad, aunque en su espíritu debamos ser más que orden religiosa.
   Como para la reunión quisiera tener alguna noticia o esperanza concreta, y a fin de proponer todavía algunas adiciones a los nuestros, quisiera no dejase usted este asunto de la mano, y aunque sea en visitas cortitas, que no le estorben sus tareas, podría irlo tratando con el padre Bucceroni.
   Dígame usted cuanto le ocurra y frecuente y... no duerma.
   Altemps: De esto otro día.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   He escrito ésta con mil interrupciones, y no sé si he expresado bien ciertos conceptos. Fíjese en ellos que algunos tienen más fuerza de lo que aparece.
   No pierda esta carta.
   Voy mañana, no se escandalice, como confesor extraordinario, a Vinaroz. ¡Dichosas monjas!


Escritos II, vol. 7.º, doc. 115, págs. 1-3




A don José María Castellnau – 24 de junio de 1894





Señor don José María Castellnau
Vicario capitular

   Mi respetable don José: He venido a ésta a cumplir el encargo, de confesor extraordinario que usted me confió para continuar desde aquí a la Vall para el regreso de la madre abadesa.
   He visto la insistencia de las monjas, algunas tal vez con demasiado ardor de que se vea medio de obtener la reelección de la madre abadesa, a lo cual están resueltas.
   A pesar de que venía dispuesto a disuadirlas han presentado un argumento que yo ignoraba y que me ha parecido de algún peso. Las constituciones de ellas precisan la edad de 20 años de profesión para poder ser elegidas abadesas, o de ocho si no hay de aquellas. De éstas sólo hay tres, una casi imposibilitada por su salud, las otras dos... Éste convento no tiene además de esto más que 16 años. V. S. resuelva lo que le parezca mejor respecto la solicitud que piensan enviar, pero he creído el deber de exponerle mis impresiones, a pesar de que era otro mi parecer.

      [Manuel Domingo y Sol] <*2*>


   Beatísimo Padre:
   Sor N., vicaria del convento de las religiosas franciscanas de la Divina Providencia de Vinaroz, de la diócesis de Tortosa (en España) y las demás religiosas infrascritas a V. Santidad exponen:
   Que este convento fue fundado hace sólo 16 años, en el año 1878. No teniendo por lo tanto ninguna de las que ingresaron la edad de 20 años de profesión que marcan nuestras constituciones para ser elegidas abadesas.
   Que esta comunidad hace cuatro meses que ha procedido con la venía de Vuestra Santidad a la fundación de otro convento en la Villa de la Vall de Uxó de este mismo obispado, adonde han ido 12 religiosas que deben quedar allí, acompañadas de la madre abadesa, de esta casa y una socia, las cuales están a punto de regresar. <*3*>
   Que dicha madre abadesa termina el trienio y ha de procederse a nueva elección.
   Por lo cual las infrascritas, que son todas las que tienen voto para elegir abadesa, en vista del escaso número de religiosas que tengan los años que exige el derecho y nuestras constituciones.
   Suplican a Vuestra Santidad se digne conceder que continúe otro trienio en su cargo la actual madre abadesa sin necesidad de elección, o que pueda ser confirmada la elección de la misma en el caso de que quedara elegida si merece los votos de la comunidad, sin que obste por esta vez el decreto que...
   Gracia que esperan merecer las infrascritas.
   A los pies de Vuestra Santidad.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 116, págs. 1-2




A don Esteban Ginés – 28 de junio de 1894





Señor don Esteban Ginés

   Mi pobrecito don Esteban:
   1.º 23 junio: Vinaroz, a confesar de extraordinario a las monjas de la Providencia.
   2.º 25, junio mañana. A Benicarló a ver y consolar monjas. No me riña usted. Por la mañana con Pallarés y varios señores a Vall de Uxó, (Castellón) como comisionado para devolver a Vinaroz las fundadoras de la Vall. 27: Regreso, llegada a Vinaroz.
   Hoy 28: Vinaroz.
   3.º En el exprés marcho a Tortosa.
   4.º Tengo carta de Valencia, de que Felipe Tena tiene ya hechos los ejercicios literarios del doctorado brillantemente. Es, pues, ya doctor.
   4.º Me decía usted en [su] última que Despóns saldría al día siguiente de san Pedro. Hoy lo escribiré a Valencia. Meliá debía salir de Madrid estos días.
   5.º En Murcia están ya casi libres de <*2*> chicos. En Orihuela lo estarán mañana.
   6.º No sé estos días de nuestro Caparrós. Me escribía que está resuelto a no moverse de Madrid, aunque sea con sacrificio de su vida, si así lo cree la Hermandad.
   7.º No quiero se agite usted tanto por la cuestión de cocina. Haga lo que menos incomodidades le dé, aunque sea un poquito más caro.
   8.º De Roma calma sobre Altemps. Por lo demás, noticias raras, y extrañas en escritos que no nos pertenecen, pero que dan ganas de dar gloria a Dios, que nos libra de muchas miserias, y nos aleja de enemigos. Los chicos buenos y animados para los exámenes, sobre todo, los filosofitos que todos quieren presentarse a premios. Nuestro Soláns tiene hecho el primer acto del doctorado. El 2.º lo hará por mitad de julio, y luego le ordenaremos. Tal vez no pueda ordenarse ahora, y tengamos que aguardar al septiembre.
   9.º Nuestro obispo no viene todavía, y no sé lo que podremos hacer con Despóns.
   10.º A Girona le leí la suya. Supongo habrá enviado los números. Girona animoso.
   11.º Echaré ésta en Tortosa, por si he de poner alguna posdata.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol      Tortosa: Sin novedad particular.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 117, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


30 de junio de 1894




   Mi Providencia: No escribí anoche porque hoy quería ver al provisor. He ido y no he podido hablarle, pero he dejado mi oficio participando el regreso de usted. El lunes le preguntaré si ustedes deben dar cuenta también y si dice algo más del otro asunto de elección.
   Entregue la adjunta a mosén Bautista, que es de su Adelina.
   Le enviaré las cuentas del viaje, y usted las remitirá a la María Inés. Nada sé de ésta.
   Afectos a mi mareta suya y a Irene, si aún está ahí.
   El hermano mayor escribe que antes o después de la reunión irá a Barcelona, y haré que pase <*2*> por ahí. Me encarga le salude a usted, pues yo le di expresiones de parte de usted.
   Mucho diría, pero no puedo más.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 30 junio.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 118, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


1 de julio 1894




1.º de julio, preciosísima Sangre de Jesús.

   Mi Providencia: Recibo la suya. Le decía que ayer dejé en el provisorato un oficio mío, dando cuenta del regreso, pero que no vi al vicario capitular, por estar de juicio; pero encargué le dijeran que yo volvería mañana, lunes, y entonces preguntaré si usted debe también enviar oficio sobre el regreso, y además le hablaría del asunto de elección.
   Respecto a lo de N., ya va bien. Solo que veo no se le ha podido proponer si él se quedaría con las fincas, que creo no se las <*2*> quedará, ni me gusta ya se las quede.
   Acabo de hablar con Pallarés: 1.º Hemos discurrido un medio, por el cual no habrá necesidad de hacer figurar el usufructo para la abuela, pero que ésta lo tendrá de hecho. 2.º Pallares está conforme en ir a esa con tal sea o desde las 2 de la tarde a las 2 de la madrugada, o desde las 2 de la madrugada hasta el exprés de la tarde, y si está prevenido el notario, Pallares le dirá lo que puede hacerse, si están ustedes conformes. 3.º Para mayor tranquilidad y seguridad conviene que N. tenga cédula. Si <*3*> no la tiene, se habrá de ver se saque, aunque sea en Castellón, por persona de confianza y activa.
   He dicho a Pallarés que los 500 duros más me estimara que fuesen para Compte que él ya puede esperarse mejor, y así tendría él cobrados 500 de los dotes, y Compte otros 500.
   Van las cuentas del gasto de la expedición. Dígame si le gusta y si no lo hace como usted quiera. Lo cargo todo a la madre Inés.
   Hizo bien en abrir la cartita, y puede leer todas las que le vayan. No sé si habrá abierto el papel de hoy que era <*4*> impreso el doctorado de nuestro Felipe.
   Hasta mañana.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Entregue la adjunta a Felipe.
   Las cuentas envíelas a la madre Inés, que yo ya la escribiré.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 119, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 3 de julio de 1894





Señor don Andrés Serrano

   Mi amado don Andrés: Recibida en Vall de Uxó la suya del 25, bastante nutrida de noticias. Jesús se lo pague. Ayer leí a don José María de Castellnau dos o tres parrafitos de dicha carta y... buena la hice: me costó perder media hora escuchando disertaciones, y lamentando las anomalías de la Congregación, pero creo pudo ofrecerse a Dios, para obtener la tranquilidad respecto de nosotros.
   Don Francisco está en Valencia. Marchó a Onda mientras los ejercicios de Felipe (tan confiado estaba en los alientos de este) y regresó allí ya, y allí está capitán de su Torre, y atisbando a Rocafull. Con todo, ya le escribiré lo de la marquesa de la Roca.
   Vayan diciendo detalles y aunque sean repetidos de exámenes, con cursos, temores, esperanzas, etc., pues todo interesa de los nuestros de Roma, que van los nuestros a mirar al grupo.
   Ya hablaré a Caparrós por si puede decir algo a Santillana. Recibida la carta apostólica en castellano, que <*2*> teníamos leída en el refectorio en el Siglo Futuro, que bapulea al traductor.
   Girona está ultimando el número de julio para marcharse a Panticosa, y vendrá Calatayud a imprimirlo. Así, envíe usted cuanto antes lo enviable. ¡Si tuviera usted la aficioncita que Girona tiene a su mesita de su pequeño cuartito!
   ¿A qué ha parado la ida de los tres turolenses? Salude al padre penitenciario Salvador.
   Cuando quieran cuartos avisen, pero si pueden aguardar a que yo los traiga, mejor, y entre tanto sisen el depósito de don Benito.
   Respecto a los argumentos sobre el traje, solo hay uno que podía tener un poquito de fuerza, el poder ser otro más limpio, pudiéndose poner algo encima. Los demás argumentos sobre todo el lucir el talle confirman la elegancia, y tanto es así que hay dos cartas de dos puntos diferentes de peregrinos españoles, que hablan de la elegancia del traje del colegio español. ¿Llevar manteo? Los nuestros de aquí se azoran. No dejaré de exponerlo en la reunión, pues no busco mi opinión, sino lo más acertado; pero estoy creído que no se sabrá discurrir. Don Benito estaba ya conforme con tal se quitasen las varillas, que yo quería quitar y no quité porque vi la mano conspiradora de Benj... que apoyaba la sublevación, y quería echar sobre mí la odiosidad. Si se resuelve continuar la esclavina española, se quitarán las varillas.
   Más debía decir. Otro día será.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 3 julio.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 120, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 3 de julio de 1894





   Irá otra petición de Vinaroz; ¡si tendrá la misma suerte!

Tortosa, 3 julio. Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Recibida ayer su última del día de san Pedro. Salí el 23 como le dije. Hice colada en Vinaroz. El 25 Benicarló, y por la tarde Vall, con Pallarés, Juan Martí y sus filiaciones, etc.; 27 regreso con lloros y movimiento del pueblo. 28 Tortosa, y encerrada otra vez la monja del mal espíritu, que dijo el escribiente de obispos y regulares. Tengo ya este cabo atado, gracias a Dios, a pesar de los malos espíritus que nos han dejado sin contestación, con descrédito de nuestros agentes y de las dichosas Congregaciones.
   No me acusa usted recibo aunque lo indica por algunas contestaciones, ni me hace observaciones, ni contesta a ciertos argumentos, y eso que le he dejado casi diez días tranquilo, contra mi intención, y puede usted agradecerlo a las monjas, etc.
   Hoy esperaba con ansia, por ver si nos hablaba del resultado de Soláns, pues me pone usted más apretado el corazón de lo que le tengo, desde el primer acto.
   Diga a don Ceferino un saludo de parte <*2*> nuestra, si ha de marchar pronto. Para don Jesús van dos líneas.
   Veo que monseñor se va quedando sin su familia, y que él no está del todo bien. ¿No podría éste en lugar de irse a lejanas tierras, estarse en algún punto montañoso, cerquita para descansar y reponerse y aún mejor cerca de Tívoli, para estar algún día con sus colegiales? Me espanto, en la crisis actual, si marcha lejos. ¡Pobre Benjamín! Así, vean de sacarlo fuera, pero cerquita.
   No me ha vuelto usted a hablar de aquellos proyectos que se tenían sobre él. ¿Por qué no conspiró usted, para que le dieran una prefectura? Lo de canónigo no me hace gracia. Lo demás, sí, pues parece que tengo un presentimiento de que podría haber aprovechado puesto en esos sitios, para gloria mucha de Dios.
   Veo el estado de Altemps: pero no me contesta usted sobre el plan de obtener un pedazo, aun sin moverse Mazzela y los otros, aunque sea un pedazo del piso tercero y parte del 2.º de arriba, de detrás. ¡La cuestión sería poner la pata! ¿Y no podría ofrecerse a Aloisi el palacio Altieri, que ha sido habitado por Cardenales? En fin, denle vueltas, junto con las instancias de don Benito. Estamos en julio, y aún no podemos pensar en circular, y los malos espíritus pervagantur in mundo. Hábleme, pues, siempre de Altemps.
   Misa de Domingo: Está bien, pero si no van sus hermanos, yo deseaba todavía que nos acompañara un poco a la reunión, y así, si venía enseguida, después de la misa, que aún podría ser mejor <*3*> el día de nuestra Señora de los Ángeles, Porciúncula, Ángel de Tortosa, etc. 2 de Agosto, el 4 en Benicarló, el 5 en Burriana (que es domingo) y luego en Valencia. No obstante, ad libitum, si no puede ser así. Es fácil empecemos los ejercicios el 4 por la tarde. Caparrós debe o quiere ir a Barcelona el 24 o 25; yo le propongo lo aguarde para después. Seremos pocos y menos que el año anterior, pues aparte de Gonzalo y cura de Iglesuela y Vilaplana, que estuvieron el año anterior, faltará Serrano, y sólo les reemplazará Forner y acaso uno de Murcia. Artemio no asistirá, y además le envían de coadjutor a Castellfort.
   Agencias: Veo que lo de Córdoba habrá sido una travesura del padre Alba. Es extraño que ustedes no estén más enterados. ¿No dio nada el padre Alba al marcharse, además de lo que dijo me debía a mí? El obispo de Lérida es muy incomprensible en sus sinuosidades.
   Padre Mir. ¿No han leído lo que dice el Siglo Futuro del señor Mir? Es terrible el “Siglo Futuro”.
   Dígame los resultados de Elías y demás, y santifíquenme a mi Sansó. Nada me han dicho de Peralta y sus paraderos.
   Recibida la bendición para Rey.
   Me dijo usted que si la pulida Carmen Curto quería la gracia de dos misas todo los días o tres, no costaría más que las 14 pesetas que le costó el de las tres misas para el día del Carmen, que le han hecho muy <*4*> poca gracia porque es para tres años no más. ¿También sería para tres años esa otra que se pediría? No olvide contestar pronto sobre esto.
   Padre Bucceroni. Me mata usted con esas dilaciones, pues deseaba en la reunión saber algo fijamente. Con todo no quiero apremiarlo a usted y enviaría otro ejemplar para el padre Llevaneras, si no fuera que temo no estará mucho en Roma. Pero aún lo veré.
   Felipe está aquí hecho un doctor. Vino ayer y se vuelve mañana a Vinaroz y Villafranca.
   Don José ha ido esta noche a Barcelona por los ojos y por una neófita. Resultados de mi mal ejemplo.
   Elías salió el martes para Cinctorres.
   El mayordomo sigue aquí, muy afectuoso con don Manuel. Vive en el seminario, y se entiende con Escuder para amueblar palacio. Nosotros sólo nos hemos encargado de pedir la lana, a Cinctorres. Creo nos dejará en paz, pues le he endosado a Pallarés.
   El pobre Albiol por Orihuela. ¿Cómo dejamos al obispo solo allí?
   Importante: ¿Cómo lo arreglamos para pedir para Puig, adscrito a Orihuela, para que pueda recibir órdenes extra tempora, y así, ordenarle en un par de meses? A Despóns podremos irle ordenando a medida que el nuevo obispo vaya dando aquí.
   Sobre Soláns y su punto para el año que viene será en otra.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Don José García me dejó la adjunta petición, que lleva prisa.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 121, pág. 1




A la Madre Providencia de San Salvador


4 de julio de 1894




   Mi madre Providencia: Como no veré al Dr. Pallarés, va un saludo por el nuevo doctor, al cual hemos tenido 48 horas.
   Espero saber soluciones del asunto.
   El padre Bernardo me escribe hoy; pregunta cómo está la cuestión suya, pero que no se atreve aún a abandonar aquello, pero insta para que se arregle.
   La Né sólo envía expresiones para él.
   Paguen el viaje a Pallarés: 6 pesetas del carril y 2 de coches.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 4 julio.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 122, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 5 de julio de 1894





Tortosa 5, san Miguel de los Santos.

   Señor don Benjamín Miñana. Amado Benjamín: Recibo la suya con la bomba Orsini que me echa usted a boca de jarro. Lo peor que no sé mirar las causas de esa permisión divina, sino mirando mis pecados, que los creo causa de ello. Tal vez le hayan [a] usted ocupado demasiado, o a él le haya faltado serenidad; pero nada me satisface en esas consideraciones. Solo me ocurre que es un castigo. No tengo aquí ninguno de nuestros graves para resolver lo que convenga más a nuestro amadísimo Soláns. Por de pronto me inclino a que vea usted al padre Ferreti o al que más convenga, a fin de obtener cierta seguridad de pase para octubre, pues sería un bochorno que no pudiese quedar doctor ahí, y no en España. Si se resuelve por esto, a lo cual me inclino, podría darse a entender a los alumnos que ha sido aprobado, y luego repetir el acto o actos en octubre en día en que o no hayan regresado los alumnos, o medio a escondidas. Si no se puede tener <*2*> confianza, entonces pensaríamos lo que más convenga, pues sin título no ha de estar, a ser posible. De todos modos creo que luego habrá de venir a España, ordenado mejor. Anime usted al pobre Soláns, y que no se sepa en Lérida, pues yo no diré nada, ni casi a los nuestros. Buen día de san Miguel he tenido.
   Que Jesús haya abrazado al desgraciado Teodoro. ¿Aún sirven el lavado del colegio las señoras? Si ponemos el pie en Altemps, habremos de arreglar un sistema español, que limpie y no eche a perder la ropa, y lo tengo pensado ya.
   Van las cartas. Le escribí ayer una larga ya.
   Ayer el rector del seminario me envió una carta que recibió del rector de Teruel en que le encargaba hablase al director de vocaciones para que le diera informes sobre condiciones para Roma. Le envié otro prospecto y le satisfice las preguntas, sobre todo las relativas a los que caían soldados, etc. Tengo intención de escribir a don Benito para este asunto de reservistas, y para la cuestión de grados. Lo tenemos muy dormido. No me contesta usted a algunos extremos de mis cartas largas anteriores. Diga si podríamos estar en Altemps en el piso bajo y parte del 2.º, y aunque sea parte del 3.º, en tres o cuatro divisiones, o las que sean.
   No merece más por hoy.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 5.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 123, págs. 1-3




A la Madre Providencia de San Salvador


6 de julio de 1894




   Mi madre abadesa: Acabo de recibir la suya de hoy.
   Pallarés no vio la minuta porque el notario no la tenía hecha, pero cree Pallarés que se fijó bien en ello.
   Decía yo que cuando vaya el notario para hacer los poderes reservados, en lugar de hacerlos en favor de mí y Pallarés los hiciera en favor de Pallarés y de García, para que no figure mi nombre. No obstante si los trae hechos ya, déjelo estar.
   Quedé con el vicario capitular que además del oficio mío, diría a usted que hiciese otro diciendo: “En fecha del 27 de junio regresé con la socia a esta comunidad después de verificada la fundación de <*2*> Vall de Uxó, sin haber experimentado contratiempo alguno. Lo que comunico a V. E. conforme al auto de permiso que nos concedió para dicha fundación.
   Vinaroz, 30 de junio de 1894.
   Sor Providencia”.
   Si lo hace bien y me lo envía, y si no lo haré también.
   Ya supe lo de reloj. “Ta seguro” ¡qué calladito se lo llevaba usted!
   Al menos me queda a mí la esperanza.
   Si no revoco el propósito, es fácil que el lunes pase por ahí en dirección a Benicasim.
   No puedo más.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 6.

   Se me olvidaba: Haga una esquelita <*3*> a don José Compte que diga:
   Muy señor mío: Acabo de regresar del convento de la Vall para cuya fundación se dignó favorecernos con la cantidad que ya sabe. Tenía dispuestos ya 500 duros para devolverle la mitad de ella, pero a última hora he tenido que repartirla con otro acreedor. Le mando pues por el doctor Pallarés 250 duros. Si se arreglan los asuntos de una joven que debe profesar tal vez, no tarde en irle devolviendo el débito; si no ya tendrá usted un poco de paciencia más.
   No lo olvido en mis oraciones
   X X.

   Me envía la esquela a mí.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 124, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 12 de julio de 1894





Benicasim, 12 julio 94.

Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: No he escrito a usted desde la fecha fatal de san Miguel de los Santos, ni usted ha escrito tampoco.
   El 7 me envió Vilaret al colegio una carta del rector de Teruel, don Andrés Vilches. Preguntaba éste las condiciones para ir al colegio de Roma. Le contesté y le decía que aunque no habíamos aún resuelto si la pensión sería más de 6 reales, fuese no obstante ésta para los dos primeros y 8 para el 3.º. Contestó la adjunta. Ayer le escribí: 1.º Que la manutención nos salía a más de peseta y media, aparte de todos los demás gastos. 2.º Que no contábamos con otros ingresos para enjugar los quebrantos, que las ayudas de los obispos, los cuales podían ayudarnos por varios medios, y alguno <*2*> nos ayuda ofreciendo la comisión de la agencia, que se dividía en tres partes, etc. 5.º Que en vista de las circunstancias especiales que mediaban en el envío de esos alumnos, serían los tres por igual pensión; pero que era con la esperanza de que él (el rector) enteraría al obispo saliente y al entrante su gracia que se les hacía. Le añadí el itinerario que podría hacer económico y rápido, y que telegrafiaran a ustedes la llegada para ir a recibirlos en la estación. Así, pues, estén prevenidos.
   Vine el 9 a ésta con el literato murciano don Juan Calatayud. Don José García no pudo venir porque ha de predicar el día del Carmen en la profesión de una hija espiritual en la Purísima, y vendrá después. Girona en Panticosa. Marzá en Tortosa. Despóns, Tormo, Meliá en sus pueblos. Osuna, Rafael y Albert, etc., en Valencia. No he escrito aún a don Benito. Espero noticias de ustedes sobre Rampolla, etc., para hacerlo.
   Vayan diciendo sobre los chicos. ¿Qué piensa sobre Soláns?
   Recibo la de don Andrés.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 12.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 125, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 12 de julio de 1894





Benicasim, 12 julio 94.

Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: La víspera de salir recibió Girona la suya y la noticia de la novedad de su padre. Hoy 12 recibo aquí la suya (sin fecha) que supongo será del 8, y habla de la marcha de don Ceferino, etc., y van dos líneas.
   Marzá ha quedado en Tortosa para compaginar la revista. Creo llegarán tarde sus artículos, a pesar de sus alardes de que lo hace pronto este mes.
   Bien por el polvo del padre María a Eijo. Hagan que descanse y se cuide el padre Falgueras. Salúdenle. ¿Han leído los Estudios superiores que el obispo de Salamanca ha establecido en Calatrava, conforme a lo propuesto en el concilio provincial de Valladolid? El señor Argibay es uno de los cuatro profesores, y otro Andrés Calvo.
   Mucha esperanza de la entrevista que el embajador quiere tener con el santo Padre sobre Altemps al despedirse. No me han dicho ustedes si en los bajos de Altemps y con residuos del 1.º o 2.º piso podríamos meternos aunque estuviéramos <*2*> hacinados. Puestos allí, ya se darían prisa, y más si estábamos de un modo poco decente. Díganme, pues, algo.
   He estado en Tortosa 15 días sin ganas de hacer nada, y sin casi poder dormir. Aquí me he entonado, y voy a preparar la reunión que se empezará con los ejercicios la tarde del 3 de agosto. ¿No nos sorprenderá aún allí don Domingo? Dile que estoy comprando seis libras de polvo para el padre Xercavins, y si viene allí le sisaré un polvo al padre Xercavins para Domingo.
   Vayan diciendo detalles de exámenes y demás episodios de chicos, que aunque dice usted algo, no dicen bastantes cosas.
   Don Ceferino me escribió una carta muy afectuosa y atenta. No sé por qué buen humor van los tres alumnos de Teruel a esta época. Creo será para dejar este recuerdo el que va a Guadix, y que lo prometió el año pasado y no lo hizo.
   Mucho hay que decir. Pero ustedes nos lo dan a bocados.
   Afectos a Domingo.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 12.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 126, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 16 de julio de 1894





Benicasim, día del Carmen 94.

Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Recibida la suya del 8 y 9, con las noticias de temores de monseñor, causas del naufragio de Soláns, examen de Claramonte, noticias de Sobrenies sobre el chantre de Plasencia, etc. El mismo día, por la tarde, la de Serrano en que dice la petición del padre Batlló de prospectos, etc. Al día siguiente la otra de Serrano sobre la visita de usted a Chiesa, y proyecto de carta de usted al embajador para que éste la presente a Rampolla, y hoy recibo la otra suya del 12 en que me dice sus dos visitas inútiles a monseñor y su visita al padre Bucceroni, cuyas observaciones no acabo de entrar. Así, pues: 1.º No riña ni se enfade con el buen Soláns. Ya que no he tenido en contra más que el dichoso nondum, puede sin fatigarse demasiado, prepararse para el octubre, pero a condición de obtener del padre Ferreti cierta seguridad de pase, aunque sea probándole <*2*> éste antes. De lo contrario, sería preferible viniese a terminar su doctorado en España. Haga presente que es el primero, y ha de haber gracia. ¿Qué piensa sobre Claramonte? Creo que lo mejor es, que con su licenciatura se venga ya, y le será más honroso. Mucho me he alegrado del pase de González; pero si no ha de continuar airoso, tal vez diríamos a don Esteban se cambie la capellanía en otro de los dos que tiene preparados, y podría volverse González pretestando salud. Estoy inquieto hasta saber el presente y porvenir de nuestro Salomón. Ya irán diciendo. Bien por los andaluces.
   2.º Padre Bucceroni. La rotunda afirmación que dio a mi pregunta primera al visitarle el año pasado, me abrió el corazón a una alegría y esperanza indecible. Veo los reparos de última hora, si bien no entiendo bastante, sobre todo la segunda. ¿Qué aprobación sería sin el voto de obediencia? ¿Sería el de mera cofradía o confraternidad sin privilegio ninguno? En cuanto a la 1.ª <*3*> de dar lugar al tiempo puede decirse que existe del año 83, y por lo tanto los 10 años que suelen exigir, si bien en forma no se estableció hasta el 1.º del 86. La 3.ª tampoco entiendo, de poner los tres votos: pero que sin ellos se puede probar.
   No deje usted este asunto, consultando al otro pronto, pues quisiera decir algo en la reunión.
   3.º Misas: Contestaré a la última hora, pues hoy viene don José aquí, y Calatayud marcha a Tortosa, pues no puede dejarse aquello sin algún Operario, y además están allí Ferrer y Royo, y extrañarían el abandono.
   4.º Aún no he escrito yo a don Joaquín García de Zaragoza. Le repetiré como usted que nos dé misas en cambio del hospedaje y otras cosas. Él me escribió agradecido.
   5.º Teruel: Acabo de recibir carta del rector y da las gracias por la gracia, y que lo dirá al señor obispo; pero me añade que el cardenal de Sevilla escribió que él y otros obispos habían <*4*> dado 200 duros para el colegio, etc. Quiero contestarle esta tarde que eso no es para el colegio, sino para Altemps. Salen ellos esta semana y telegrafiarán.
   6.º Veré de hacer dos líneas para nuestro Sobregrau. No podía ser mi asistencia a su misa, pues el mes de agosto estaré ocupado entre ejercicios, acompañamiento de Caparrós a Tortosa, etc. A no ser que llevara yo allá a Caparrós. En fin, escribiré.
   7.º Aún no he escrito a don Benito. Lo haré estos días, aunque no sé qué decirle de Altemps. Le diré, sí, de grados y reservistas.
   8.º Por aquí también dolores y gozos.
   9.º Salude a monseñor. No tengo tiempo para nada. Estoy atrasadísimo de temas para la reunión. Estoy mejor, y la cabeza más despejada y más fresca. En Tortosa casi estaba preocupado.
   10.º Beltrán ha marchado a Veruela, sin despedirse ni del rector. Yo ya lo sabía.
   11.º Pondré una última hora.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Creo envié a usted la carta del rector de Teruel. Dígale usted eso de que las mil pesetas son puramente para el edificio que es del episcopado, y no para el sostenimiento del colegio.
   Celebre 30 misas a intención del colegio, contando las celebradas desde hoy 16.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 127, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 17 de julio de 1894





Benicasim, 17 julio, 94.

Señor don Esteban Ginés

   Amadísimo don Esteban: Recibo su última del... y van dos líneas: 1.º Cierto que le tenemos muy abandonado a usted. Esto prueba la tranquilidad, descanso y confianza que inspira don Esteban.
   2.º Veo sus trajines de cocina, excusados, etc. Bien va todo, y gaste.
   3.º Los ejercicios se empiezan en Valencia la tarde del 3 de agosto. Don José María Caparrós piensa ir a Barcelona antes, pero yo le he aconsejado lo guarde para después, y así podrán Elías y García, etc., acompañarle hasta Tortosa, y se detendrá allí. Por lo tanto, vendrá regularmente directo <*2*> a Valencia. Si usted le escribía podían combinar el venir juntos.
   4.º Veo está todavía en las tareas de esos gramáticos. ¿Ya lo soportará la salud de usted? No haga demasiado que tenga que dejarlo todo luego.
   5.º Su feligrés González ha pasado en los exámenes, pero no más pasado. Ya hablaremos de este asunto al reunirnos. Los chicos concluyendo los exámenes en Roma, y marcharán a Tívoli a primeros de agosto. El asunto de Altemps encajonado todavía, y el pobre Benjamín agitando el negocio hasta la importunidad, y temo que al principio de curso aún no estemos allí, y en Altieri no hay local, y no podemos enviar el prospecto, y no vendrá el número que esperamos, etc. De Teruel salen estos días tres alumnos con el mismo rector. ¡Qué <*3*> ocurrencia enviarlos al comenzar las vacaciones! Muchas anécdotas podría contarle de Roma, de Montserrat, de Condotti, etc., pero no podría en una carta. Se ordenan de presbíteros nuestro Enrique y el alumno don Luis de Sobregrau. El obispo de Salamanca ha establecido colegio de estudios superiores en Calatrava, y de los cuatro profesores uno es Argibay, alumno sacerdote que hace poco vino a España. No sé qué objeto se propone dicho señor obispo.
   6.º Tormo, Marzá, Meliá en sus casas. Don F. Osuna, Albert y Rafael Calatayud en Valencia. El pobre Albiol en Orihuela.
   7.º Despóns me escribe muy contento. Me habla de su hermanito para Plasencia. Muy lejos está. Le digo que lo hablaremos en Valencia. Girona está en Panticosa.
   8.º En Valencia iremos a ver Poyo.
   9.º Aquí vine a tomar estas aguas <*4*> de mar con Juan Calatayud. Ayer llegó García, y Calatayud se va a cuidar el colegio de Tortosa, que no puede quedarse solo, pues tenemos allí de huéspedes al canónigo Ferrer y al beneficiado sobrino del señor Aznar. Es fácil que de aquí me vaya yo a Valencia.
   10.º Escriba usted todavía otra vez. Dirija la carta a Tortosa.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 17.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 128, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 21 de julio de 1894





Benicasim 21 de julio, 94.

   Señor don Benjamín Miñana: Van, aunque no sean más que dos líneas. Recibo la suya del 17, con el modelo de carta. Dice usted que don Andrés escribió largo anteayer, y hace cinco días lo menos que recibí la de éste con algunas noticias.
   Carta: Bien, pero no me gusta diga: mi superior en España doctor Domingo y Sol, que inició este colegio acostumbra a escribir, etc., sino simplemente: nuestro superior doctor N. N. me apremia y duda qué es lo que debe decir a los prelados al escribir a éstos en agosto, como se acostumbra, dándoles noticias del estado del colegio y local que ocupan los alumnos, etc. Es decir, nuestro, para que vean que es congregación y no iniciativa particular mía, para que no aparezca cosa individual, sino de la Hermandad.
   No entiendo eso de esperamos otro local de Altieri. ¿Quiere decir otro departamento del mismo palacio?
   Diga a monseñor Merry que también temo yo que mis monjitas duerman un poco en sus oraciones por la obra de Reparación, que tan simpática le es. Ya las despertaré <*2*> estos días, enviándoles una circular.
   Bien por nuestro simpático cardenal Vicario.
   Es muy pesimista monseñor. Pero el caso es que siempre lo acierta, como acertó en sus profecías al padre Martín.
   Muy lacónico está usted en lo de Salomón. Se examinó el 10, y nada más dice. ¿Ha salido bien? ¿Podrá continuar para aspirar al doctorado el año que viene? Buen viaje y bon vent al famoso chantre.
   Malas noticias sobre las bulas de Rocamora. Se han expedido las de Lugo, Burgos, Coria..., y el consejo de Estado se cerraba el 15 y... tal vez hasta septiembre... no se expidan. Válganos Jesús.
   ¿Y han tenido los chicos que ir a confesarse a San Carlino? ¿Y no han nombrado ustedes confesor al padre Llevaneras?
   De la administración de ahí pronto hablaremos. No sé qué decir. Sufro casi; tiro la sábana... y no llega la tela. Albert, Soler (que era a donde tiraba Benjamín aunque apuntada a Puig y Albert), no sólo hacen falta, sino que no parecen los predestinados a continuar la labor de Benjamín en esa. En fin, lo propondré y veremos. ¿Y Ferreres, no podría ser todo eso?
   No sé del rescripto de las monjas de Vinaroz, ni a cuál se refiere.
   Pasado mañana voy con García a Tortosa. No debía dejar esto que me ha entonado los nervios; pero... es demasiada buena vida.
   Ayer estuvimos en el desierto. A poco nos sorprendió el obispo de Lérida. Le dije con reserva lo de Soláns. Me dijo que no lo diría y conviene que no lo sepa nadie, lo de los exámenes de grado.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 7.º, doc. 129, pág. 1




A don Benjamín Miñana – 25 de julio de 1894





Benicasim. Fiesta de Santiago.

Señor don Benjamín Miñana

   Mi amado Benjamín: Anteayer marchó don José a Tortosa, y me obligó a quedar hasta mañana. Hoy he recibido una del 15, de Serrano, y otra sin fecha de usted. Ambas bastante sabrosas.

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 7.º, doc. 130, págs. 1-2




A la Madre Inés – 27 de julio de 1894





Tengan prevenida la escritura.

Supongo a Bernardo ahí, y se la mando a él.

   Mi apreciable María Inés: Por Bernardo estará usted enterada del oficio que el ayuntamiento envió a Benet, mandándole ejecutar el acuerdo respecto al desvío de las aguas, etc. Benet está raro con todos, y no ha querido contestar al oficio, y ahora quiere escribir una carta fuerte al ayuntamiento, etc.
   Tengan prevenida la escritura de cesión que hice, si es que la hayan registrado en la hipoteca, y tal vez mañana les diré que hagan un oficio al alcalde diciendo que según les participa Vicente Benet, ha recibido éste oficio, etc., y que no es él el propietario sino la comunidad, etc., y discurriré y discurrirán ustedes lo que deba pedirse al ayuntamiento.
   Hasta mañana, pues.
   Va copia del oficio. Parece imposible esa tenacidad de <*2*> ese ayuntamiento en asunto tan poco racional, como si tomando el agua del manantial se gastase menos que sacándola de Chucha.
   La pretensión de que otros puedan pedir lo mismo es imaginaria; que levante uno un hospital, por ejemplo, u otro edificio benéfico, y ya podrían concederle la misma gracia y aun dar de balde el agua, como debían haberla dado al convento.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 27 julio.

   Diga a Bernardo que García escribirá a Calatayud y a Tena, por si quieren ir a Vall.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 131, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


28 de julio de 1894




   Mi Providencia: Mañana va a mediodía el doctor Pallarés a esa.
   He escrito a María Inés que hable con el alcalde y le digan si deben enviar oficio, o él se encargará de decir al ayuntamiento de que Benet no es el propietario, etc., y que pidan al mismo alcalde y a las otras personas consejo sobre lo que deban hacer, o si conviene, acudir a Castellón, etc. No veo otro medio, pues desde aquí no podemos maniobrar.
   Es fácil que Calatayud vaya a la Vall a confesar por el jubileo con Girona, la mañana del día 1.º.
   Yo pasaré por ahí el lunes hacia Valencia. Si sale el <*2*> hermano a la estación, es fácil le dé cartas y papeles que voy recogiendo.
   No puedo más.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 28.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 132, págs. 1-2




A la Madre Inés – 28 de julio de 1894





   Mi madre Inés: Anoche la escribí por conducto indirecto: Hoy estamos del mismo modo. Creo que ustedes por oficio o carta o de palabra, deben decir al alcalde que el señor Benet escribe que ha recibido un oficio del ayuntamiento, suponiéndole propietario del convento, y como no lo es ya, no ha creído en el deber de manifestar que no lo era, suponiendo que ustedes lo habrían notificado al ayuntamiento después de inscrita en el registro la Escritura. Que les añade que, si no lo han hecho, que les encarga lo hagan, para que el ayuntamiento se dirija a ustedes en las disposiciones que cree deber dar. Y pidan un consejo al señor alcalde, y a las personas de las cuales se han <*2*> valido ustedes respecto de lo que deban ustedes hacer y desde luego pidiendo aplazamiento a la disposición actual.
   Así, pues, ahí se ha de hacer todo, y si conviene acudir a Castellón, no les faltará a ustedes medios para ello.
   Vayan diciendo lo que ocurra.
   Diga a Monfort que es probable vayan Calatayud y Girona el 1º por la mañana, aunque no puedo asegurarlo.
   Hasta otra que no tardará.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 28.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 133, págs. 1-6




A don Benjamín Miñana – 31 de julio de 1894





Valencia.
Valencia, 31, fiesta de san Ignacio.

   Amado Benjamín: Recibida anteayer en Tortosa la suya del día de Santiago, con 5 fechas. “Viva España”.
   Salí ayer, 30, de Tortosa, directamente aquí.
   Voy a la suya: No sabía eso de la carrera breve, y poderse aprobar cursos. Bueno es saberlo por lo que pueda convenir. ¡Pobre Luzuriaga!
   Bueno es que se dé una lección a los de Córdoba, y ojalá pudiese darse a los otros seminarios, para que escojan bien los alumnos.
   No me dice la resolución de la crisis sobre Elías. También necesitan aquellos lección. ¿Y el compañero de Elías, (el negrillo)?
   Por mi anterior vería que se recibió la de Serrano del 15, con la relación de los encuentros de monseñor con Rampolla y Padre santo, que usted me confirma gratamente en la suya. Buen principio de ejercicios.
   ¿Qué objeto tenía la carta de usted al emba-<*2*>jador después de lo de monseñor? Veo que en sus últimas líneas que se recibió también la de don Benito al embajador. Este no me ha dicho su itinerario, y en castigo no le he escrito las noticias que usted me da. Tal vez ustedes se lo habrán escrito.
   Veo que aún podré echar líneas en Altemps, antes de las obras. ¿Qué resolvemos si vienen muchos alumnos? ¿No los haremos caber en Altemps? ¿Optaremos por las dos casas hasta enero? ¿Anunciaremos el alquiler de Altieri, por si podemos ahorrarnos el pago de los dos años, que habían de sacarse del fondo de los obispos, o de los arriendos de Altemps? Vayan echando líneas.
   En la misma hora que leía la muerte del pobre Argibay, nos decía Girona, que acababa de llegar de Panticosa, que sí que era verdad, pues se lo dijo un seminarista de Salamanca del cual se hizo muy amigo en el balneario, y que murmuraron mucho del seminario, etc. ¡Qué es esta vida! Bien pudo servirle a usted de tema para hablar a nuestros alumnos esta inesperada y triste novedad. ¿Le sustituirá don Ceferino en la cátedra a Argibay? <*3*>
   Soláns: El obispo de Lérida bajó a comer en el asilo con nosotros. Le dije que por nosotros estaba aceptado, y repitió que enviaría las dimisorias y con más razón por cuanto no pensábamos ordenarle hasta septiembre o Navidad. Me apena la situación literaria de nuestro amadísimo Soláns. Si hay seguridad de grado, bien, y luego ordenarle en seguida. ¿Podrá ordenarse extra tempora por otro prelado, que se las quiera dar las órdenes?
   Si no había seguridad de grado, y a ustedes parece bien, se le matricularía en Tortosa al año que corresponda, aunque no debiera venir hasta después de noviembre. Si saca el grado y se ordena, diga usted enseguida si le es necesario ahí, pues mi pensamiento era de que viniese a Tortosa, y acabar de entender los colegios para estar dispuesto para el otro año para cualquier destino. No tarde en contestar sobre eso.
   No puede pensar el placer que me causó el meritissimus de Santo. ¿Y Espinosa?... ¿cómo ha ido su curso? Lo da usted a glops.

Otros asuntos
   Programa o prospecto: Me ha ocurrido que es engorroso el tener que hacer llamamientos a los prelados sobre el colegio de Roma. Aunque para este <*4*> año aún tal vez pueda hacerse, con todo creo que podríamos evitarlo, empezando a cumplir este año el mandato del papa en su carta a los obispos. Es decir, que podríamos dirigir al señor cardenal de Sevilla nota del estado del colegio, alumnos, resultados literarios, disciplina, etc., y éste que lo comunicara a los demás prelados, como encarga el papa. Esto no obsta, para que al dar cuenta se digan los sacrificios que la Hermandad ha hecho y hace, la conveniencia de la ayuda de los obispos, etc. Piénselo, dígalo a monseñor, y luego lo propondría yo a don Benito. Y esto sin perjuicio de enviar luego nosotros una hoja a los prelados, recordándoles el día, que los alumnos deben acudir a Barcelona, etc., para que piensen en enviar alumnos, avisando oportunamente y ofreciéndonos a cuantas observaciones quieran preguntarnos o dirigirnos.

   Extraño no hayan llegado los de Teruel.
   Don José Caparrós llegó aquí ayer mañana. A mediodía ha llegado Cárceles y el neófito Alcántara, que tiene la nariz de León XIII, pero sus ojos andaluces retratan su inteligencia. Albiol y Sánchez <*5*> vendrán el 2. Ginés no sé si vendrá el 3. Los demás casi todos el tres.
   Hoy he estado en la función de san Ignacio en la Compañía. He concertado todo lo de ejercicios con el padre Xercavins.
   Escriban aunque yo no conteste más que en modo telegráfico. Soler quedará para recibo de visitas y recados, pues hace los ejercicios mitigados.
   Temo que Roma saldrá mal librada por la cámara alta en la distribución. Nos falta tela, y Caparrós ambiciona no sé qué para Madrid, porque no comprende aún bastante el objeto, fin y espíritu de nuestra Obra y quisiera residencia allí con toda solemnidad, y no es eso lo nuestro. En colegios y desde colegios dominaremos las diócesis y el mundo; fuera de ellos... peligrosísimo todo, y sin resultados más que el de engendrarnos adversarios. En fin, veremos, pero... no hay tela, y deben haber cambios en Valencia..., y no sé si podrá ser, y... y... y... Rueguen a Jesús. Don Esteban pide otro sacerdote más... y... tampoco podrá ser.
   No me ha contestado usted sobre la posibilidad de obtener para Puig el ordenarse en tres <*6*> semanas. Aguardo su contestación de usted para antes de terminar los ejercicios. Él viene mañana, y no sé qué decirle. Viene Meliá, y... al fin, creo habrá de ser admitido.
   No puede ir ésta en el correo de la tarde, e irá mañana una posdata.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol
   
   Hoy 1.º de agosto. Anoche llegó el mayordomo de don Pedro, y me trajo la de Enrique, recibida ayer mismo, de fecha del 27, según creo llegará el 3 o 4 a Burriana. No sé si hacerle venir a los ejercicios o sólo el último día, para el besamanos y acto de consagración, o para recibir visitas aquí.
   Afectos del abuelo, Caparrós, etc. Vayan escribiendo.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 134, págs. 1-3




A la Madre Providencia de San Salvador


12 de agosto de 1894




   Mi Providencia: Recibí la suya la mañana del domingo. Elías me contó lo demás. No he contestado más pronto porque aguardábase carta de Roca, el cual escribió el viernes.
   Marco repitiéndole el encargo de que no dejase de aceptar. Pero supimos ayer que Roca fue el sábado a confesar a la misión de Benefigos, y aguardé, y hoy me escribe el bendito Roca suplicando otra vez le dejen en paz allí. El arcipreste de Villarreal está hoy aquí y aconseja que le dejemos y que valdría más que destinasen en Vinaroz al vicario de las monjas de San Pascual de Villarreal. Resultado: que aún no sé si para el domingo tendremos misa...
   En cuanto a Anglés podría ser <*2*> para cualquier cosa, porque tiene otras buenas el ser desprendido, y es de aquellos sacerdotes que no se ordenan en busca de colocación, sino por ser sacerdotes y nada más, y por lo tanto no sabe lo que son ambiciones. Pero le escribí como usted sabe desde ahí, y tiene vivísimos deseos de una ocupación, y deliraría por ese destino; pero me contestó lo que a usted: que quisiera complacerme, pero no se atrevía. Si quiere usted escribirle a nombre mío, y que vaya a probar un día, si no ha ido, hágalo y contésteme pronto.
   Mañana voy a Ulldecona desde las 12 hasta el tren exprés de las 4, pues aquellas benditas desean una consulta con mosén Manuel, sin falta y sin excusa. ¡Pobres <*3*> criaturas! No puedo, pero no debo decirles que no. Si hubiera un teléfono desde allá a Vinaroz, nos haríamos una escolteta.
   Hasta la suya.
   Su afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 12.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 135, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 12 de agosto de 1894





Víspera de la Asunción.

   Mi Benjamín: Contento estará usted de que no le escribo, y le dejo tranquilo.
   1.º Recibidas cartas de Serrano dando cuenta de constituciones. De usted, id. y la última ayer de los nuevos temores, alarmas, etc., las constituciones de las del Sacramento, y la de los salesianos. Las veré, aunque creo nos aprovecharán poco o nada.
   2.º Conviene que envíe usted la nota de la cuenta que debe dar al prelado de Sevilla o Toledo; los futuros premios ya se supondrán en vista de los del año pasado (que pueden recordarse) y de los exámenes de concurso que hacen esperar iguales resultados. Veríamos dicha nota y resolveríamos el procedimiento consultándolo con don Benito. Éste no me ha escrito.
   3.º Tenía pensada la combi-<*2*>nación, y Roma (que me hace sufrir) era la nación más favorecida. Pero... es fácil vayamos a Almería, y adiós... y nos falta tela.
   4.º Creo sería humillante para Enrique y la Obra, no dejarle concluir. Se le trataría como queríamos tratar a Claramonte, etc. La culpa del vix la tienen los garbanzos, y demás. Veré lo que resolvemos.
   5.º Rocamora estaba sin obispo asistente. Le hemos logrado al de Lérida, y ha quedado aquél muy contento.
   6.º Irá o va lo de Ávila. Muy cobarde es este obispo, que no sabe fijar un par de capellanías o becas del seminario.
   7.º Conferencia larga y pesada con el obispo <*3*> de Segorbe. Merece referirse de palabra. No he visto a Coria. Tal vez esta tarde venga a tomar el refresco, como cuando era canónigo.
   8.º Yo estaré aquí hasta saber lo de Almería. Si viene esto, iré a Almería y a la consagración de Rocamora; si no regresaré a Tortosa.
   9.º Hoy marchan don José y Forner. Mañana Caparrós, don Esteban y Despóns; tal vez Albiol y Soler a Orihuela, etc. Me quedo bastante contento de la gravedad y actualidad y actuación de todos los nuestros. Sólo el de la soldadura tiene instintos todavía pero vale ya algunas pesetas más que antes.
   10.º ¿Ha arreglado el octavario de san Berchmans, sin decirlo ni consultarlo? ¿Está usted bien <*4*> convencido de la conveniencia?
   11.º Consulta: ¿Conviene la continuación de Caparrós en Madrid, no teniendo esperanzas de otra cosa nosotros, o le trasladamos a Valencia de arcipreste, etc.?
   12.º Llévense a monseñor a Tívoli. No le dejen marchar de ahí, que su padre ya le tiene ahora todo el año.
   13.º Vaya diciendo las peripecias.
   14.º El 13 fuimos todos a comer a nuestro Maset de Poyo.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 7.º, doc. 136, págs. 1-8




A don José García – 23 de agosto de 1894





23 agosto, 7 tarde, jueves.

Señor don José García

   Amado José: Acabo de recibir la suya dirigida a Albiol y las otras.
   Itinerario: 20 lunes, salimos a las 8 de la mañana Osuna, Albiol y yo hacia Cartagena; llegada a Cartagena a la 1 de la tarde. El embarque para Almería era a las 4. Fuimos a ver el Arsenal, que es una obra grandiosa. A las 4 en el vapor Itálica; a las 6 levar anclas; mar como una balsa; dormimos perfectamente toda la noche, después de haber dejado salir la luna. A las 4 y ½ del 21 en vista y puerto de Almería. En el puerto nos saludaron desde lejos el lectoral, secretario del obispo, el arcediano de Orihuela que está allí de vacaciones y un sobrino de éste. Con el coche del <*2*> señor obispo y otro nos condujeron al seminario. De allí los seis a decir misa en la catedral. Desayuno, visita al obispo con el cual se nos anuncia debíamos comer. Explanamos al obispo nuestras cosas. Es un sencillo Aznar, pero tímido y remirado y bizco como él. Nos indicó la conveniencia de que viéramos el colegio antes de tratar. Fuimos allí con el lectoral, arcediano, etc. Aquello es pequeñísimo, a pesar de que tiene una bonita iglesia semi-pública. Vuelta al palacio a la 1 (pues se come a la 1 y ½). Entrevista con el obispo antes de comer. Proposición nuestra: Que el colegio con el carácter de provisional lo aceptaríamos; pero... con el intento y resolución de otra cosa mejor para el desarrollo del colegio, lo cual podría ser o comprando una fábrica que hay que contigua, con la cual resul-<*3*>taría no más que un colegito regular, o comprando (a cuenta nuestra) otro edificio o un terreno para ser edificado; pues los 70 actuales no caben ya allí actualmente, y la diócesis necesita que tengamos nosotros 150 al menos. No le pareció del todo mal, pero... se asustaba de tanto estudiante ya, y eso que no son más que 200 alumnos en la matrícula, y a nuestro juicio, y es verdadero, necesita de 400 a 500. Comimos, nos marchamos al seminario que está al lado, y luego con el lectoral a ver la hermosísima ciudad de 40.000 habitantes, y muy señora y llena de carretelas y coches, que, a no estar casi incomunicada todavía por tierra, por falta de carriles, que se están haciendo y proyectando aún, sería importantísima y lo será pronto. En la excursión vimos un semi-edificio de propiedad particular, que el obispo tiene arrendado para una escuela de párvulos pues no tiene más que los bajos, o más bien, un cobertizo. Nos entusiasmó <*4*> por el punto céntrico; el obispo se enfadó después con el lectoral porque nos lo enseñó, pues está al lado la iglesia de la Patrona de Almería, y proyectan que venga un Instituto religioso de dominicos, o jesuitas, etc., pues no hay ninguna institución ni residencia de varones, y aquella iglesia sería la del Instituto. Albiol no pudo dormir fija la idea en aquel edificio que llaman de Santo Domingo, y propuso que comprábamos aquello, que costaría ocho mil duros, si bien debe echarse lo que hay edificado y edificar de nuevo, y que sólo así nos comprometeríamos a quedarnos, pues lo del colegio le daba ya asco.
   Día 22. Misa en la catedral que está también al lado del seminario, y es muy hermosa. Luego redacté bases. Fui al lectoral, secretario, y les expuse nuestro entusiasmo por Santo Domingo para ahora ya, inmediatamente. Es muy juicioso dicho secretario lectoral, y me hizo ver la inconveniencia de esta proposición al <*5*> señor obispo en estas circunstancias en que él tenía el deseo y casi necesidad de que ocupáramos San Juan, o sea, el edificio del colegio. Que estaba él seguro que una vez establecidos en San Juan, puesto que nosotros le hemos dicho que sólo ha de ser provisional nuestra estancia allí, luego vendrá bien cualquier proposición, y tal vez y casi seguro que podemos esperar lo de Santo Domingo. Le dije el estado de ánimo de Osuna y Albiol (que se habían quedado en el seminario), y él mismo con sotana quiso venir a hablar con ellos. Les convenció sobre todo a Osuna, que casi se enfadaba con los arranques militares de Albiol, y resolvimos entrar por San Juan. Eran las 11 y ½, y nos anuncian que a las 3 de la tarde salía un vapor para Cartagena y con el fin de evitar las 16 horas de coche por tierra, el mismo lectoral envió un volante al capitán para que le dijera si eran las 3 o las 6 la salida del vapor. Entretanto, y era cerca de la 1 pasamos a ver al obispo, les leímos las bases o condiciones <*6*> que le agradaron, y dije se les mandarían en limpio, así como el impreso que se ha de publicar en el boletín, que también le gustó, y añadimos que si no marcháramos volveríamos a verle, y si no nos dábamos [por] despedidos. Eran las dos menos cuarto. Comimos, vino a las 2 y ¼ el lectoral sin haber comido aún, y resolvimos llamar un coche que había en la plaza, comimos un bocado, y a las 3 estábamos ya en el vapor sin despedirnos del arcipreste y otros que habían venido a visitar a los padres jesuitas. De modo, que fue un despido a la francesa. A las 4 levantaba áncoras el Gijón, y empezó a soplar el levante, o vientecito levante fuerte. A pesar de esto ni mareo de nada. Sobre todo, el abuelo estaba rejuvenecido aspirando la brisa del mar, comentando la comodidad de viajar por mar, comiendo muyxama y durmiendo como quería. Se ve que es joven para cualquier cosa. A las 3 de la madrugada del 23, jueves, paraba el vapor en el puerto de Cartagena.
   Día 23. A las 5 desembarcamos, dijimos misa en Santa María, y de <*7*> allí a la fonda y carril. A las 10 y ½ llegábamos a Murcia. A las 12 comimos; a las 2 tomó Osuna con Albiol coche para ir a ver la catedral y de allí nos reunimos a la estación. A las 6 hemos llegado a ésta hoy mismo 23. Osuna embobado con estas huertas. Sólo ha tenido un percance. Hoy en Murcia se ha acostado media hora para la siesta... y dice que los compañeros podían arrastrar hasta muelas de molino.
   Envía esta carta a Benjamín, pues aunque deseo escribirle, no podré extenderme, y no puedo escribir a todos la expedición.

Hoy 24. San Bartolomé.
   Anoche leí la de Benjamín del 14. Según veo la detuviste tres días. Recibo la de Antonio Aragón. Dime qué debo hacer de este buen chico. Entre tanto escribiré a Caparrós por informes.
   9 de la mañana. Llegada de la comisión del ayuntamiento. Llegada del deán y Aguiló, y de Pallarés y Sol; éste no me ha gustado que viniera.
   El obispo tiene preparado alojamiento <*8*> en casa el chantre y magistral. Aguiló ha querido venir al colegio y el deán, por no estar solo, también; aquí están con Pallarés y Sol.
   Aguiló me ha entregado las cartas que le has dado de Martinet, Claras y otras que se recibieron en Valencia. Estoy atrasadísimo de cartas. Ahora con Aguiló, Deán, Pallarés y Sol no sé lo que haré.
   En el correo de esta tarde sale la solicitud de las misas a Roma.
   La comisión del ayuntamiento ha sido recibida por otra de aquí en la estación. La han alojado en la fonda.
   Va el volante si os parece con la idea de que crean que si estoy por aquí es por lo de Almería. Mañana escribiré sobre la fiesta pero... no lo decís hasta el lunes a última hora, y así no pueden publicarlo en “El Estandarte” hasta el martes e irá lo de hoy el lunes.
   No sé de Calatayud. Si viene el domingo le acompañaré el lunes a Madrid, y veré aquello. Si no, iré pronto por ahí. Recibido el cajón con la ropa. Mingueta lo ha puesto todo muy bien. Dile algo a Mingueta.
   Vuestro

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 7.º, doc. 137, págs. 1-4




A la Madre Concepción Victoria – 23 de agosto de 1894





Madre Concepción Victoria

   Mi Victoria: El 19 domingo, por la tarde, recibí en Orihuela la suya que me remitieron cerrada desde Tortosa. La mañana siguiente, lunes 20, salía en el tren para embarcarme en Cartagena en dirección a Almería, y no pude contestar a usted y lo sentí.
   Pero por Dios, hija mía, que es impropia esa locurita en la distinguida cabeza <*2*> de nuestra Victoria Ribera. Esté a mis órdenes hasta que vaya el padre Mir, y aun después, pues si fijé ese plazo, fue para dar más fuerza a mi mandato y engendrar más confianza en usted porque lo dejaba al fallo del padre Mir, para que viera la seguridad en que podía estar.
   Así, pues, siga el mismo mandato y prescripciones. Es inútil le haga reflexiones. Basta que le diga: de dos a cinco minutos, y deje lo demás.
   Por amor de Jesús <*3*> no dé gusto al enemigo de su alma, cargando con turbaciones que no son del Espíritu Santo.
   Escríbame otra vez, y diga cómo sigue. La carta a Tortosa que ya me la mandarán.
   Salgo de esta para Orihuela otra vez para asistir el domingo a la consagración de nuestro obispo.
   Itinerario que he seguido: 30 de julio: Ida a Valencia a donde nos reunimos todos <*4*> los operarios para ejercicios.
   Día 11 agosto. Terminación de ejercicios.
   Día 16. Salida de mosén José a Tortosa.
   Día 17. Salida mía de Valencia a Orihuela.
   Día 20. Viaje a Almería. Allí estableceremos colegio este año pues el obispo mismo nos ha llamado para ello.
   Hoy 23. Llegada a Murcia. Llegaré a Tortosa regularmente la víspera de la Santa Cinta. Bien por Amparo.
   La bendice su padre

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 7.º, doc. 138, págs. 1-6




A la Madre Providencia de San Salvador


24 de agosto de 1894




24 agosto.

   Mi Providencia: Itinerario de mi viaje: Día 18, llegada a Orihuela; creo lo escribí a usted el 19. Estancia en Orihuela y visita a nuestro obispo.
   Día 20, lunes, 9 mañana: Viaje a Cartagena; llegada 1 de la tarde. El vapor salía a las 4, fuimos a visitar el magnifico arsenal en donde se hacen los barcos de guerra ¡Qué gastos! A las 4 al vapor. Levantó anclas a las 6. Tiempo apacible. Era una delicia rezar en el barco; dormimos bien, y a las 4 de la mañana enfrente de la hermosa Almería. Día 21, martes. A las 5 desembarcamos; en el muelle, nos aguardaba el secretario del obispo y otro <*2*> canónigo; dijimos misa en la bellísima catedral. Visita al obispo; comimos con él. Vimos el edificio colegio. No nos gustó. Dijimos al obispo que lo aceptaríamos, pero... con la condición de levantarnos nosotros otro de planta para 200, pues allí no caben más que 70. Le agradó, pero se asustó. Por la tarde fuimos a recorrer la ciudad. Nos alojaron en el seminario.
   Día 22. Redactamos bases que enseñamos al señor obispo, y le gustaron. Corrimos un poco. Nos fijamos en un edificio que no tiene más que el terreno casi y que había sido convento de dominicos. Lo dijimos al obispo y secretario y les dimos un disgusto, pues quisieran poner en él dominicos o jesuitas. Con todo creo que vendrá a nosotros, pues vale aquel terreno ocho mil duros, y le dijimos al obispo que nosotros nos <*3*> embarrancaríamos en comprarlo, y luego edificarle, tomando dinero del banco. Con todo por hoy entraremos en el edificio colegio pequeño; después Jesús dirá, pues creo que tiene designios sobre nuestra Obra en ese país de poco y flojo clero. ¡Pobre Jesús sacramentado! ¡Cómo se le trata tan abandonado en algunas parroquias! Parece mentira, y ya les contaré cositas de esos abandonos. Al lado de esa diócesis está la bella Granada y nos entran ambiciones de ir un día a ella, y a Málaga que está aún más abandonada. La gente en cambio es dócil. Procuré ver si había conventos, y fija mi idea en la Providencia. Pero a más de unas pobres Claras están las de la Purísima, como las de Benicarló, pero que tienen enseñanza y aun internas, y las de la Enseñanza de clausura también y con internas. De varones no tienen ni conventos ni residencias.
   Estando comiendo nos dijeron que <*4*> a las tres salía un vapor para Cartagena, y resolvimos marcharnos en él; fuimos a palacio, lo dijimos al secretario, y sin despedirnos de nadie nos marchamos hacia el puerto con su carruaje. A las 4 marchaba el vapor, y a las 4 de la madrugada entrábamos en el puerto de Cartagena. Pudimos celebrar y al carril enseguida hacia Murcia, y después de comer hacia Orihuela, adonde llegamos ayer jueves, a las 6.

Hoy viernes, 24.

   A las 9 he ido a la estación para recibir a Pallarés y a Juan Sol que han venido; venía también la comisión de canónigos de Tortosa y en lugar de ir a las casas que les tenía preparadas el señor obispo, han preferido venir al colegio. Tenemos pues, aquí a los 4. Está también Osuna y Albiol y Soler. Conque ya ve mi excursión.
   Pasado mañana es la consagración del señor obispo. Muchos preparativos aquí. Mañana vienen los obispos consagrantes y el ministro Capdepón, que ha de ser padrino. En este <*5*> momento ha venido nuestro obispo a visitar a los canónigos, y se ha marchado con ellos a ver a los jesuitas. Yo me he quedado para escribir, pues estoy retrasado de cartas, y ya ve que no soy corto para ustedes.
   Si recibo carta de Juan Calatayud mañana de que está desocupado de Parcent, iré a Madrid con él; si no regresaré a Tortosa con las comisiones el martes próximo.
   Nada sé de la Vall. Pueden enviarles esta carta, pues no puedo escribir a todos. Saluden a mosén Bautista, y díganle mi excursión como también a mosén Antonio. El “Estandarte” creo traerá noticias de la consagración del señor obispo; pueden leerlas allí.
   Esta carta no puede salir esta noche ya, y veré mañana si pongo una posdata. <*6*>
   Día 25. Sin novedad.
   Han llegado los obispos y el ministro Capdepón.
   Las bendice su padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 25.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 139, págs. 1-2




A don José Meseguer y Costa – Agosto de 1894





Ilmo. Señor Doctor Don José Meseguer y Costa

   Amadísimo señor obispo: Recibida la suya de ayer. Mañana, lunes, marcha, en el exprés, a Tortosa nuestro don José García, y probablemente marcharé yo también, aunque no es cosa decidida.
   Respecto del picarón Soláns, no sé qué decir. No me intimidaría su ordenación. Más me afecta que no haya dejado un gran renombre de piedad en su país, que es lo que más deseamos en los que pretenden venir a nuestra Obra, y en ésta estábamos muy tranquilos en la elección que el seminario había hecho, designándolo para Roma.
   Por lo demás, ya sabe V. S. que en los dos años que está con nosotros, no sólo se ha portado bien, sino que ha tenido ciertos extremados fervores, después de haber hecho desaparecer algunos resabios vanidosos, que manifestó en los pri[meros] meses.
   Por ello, yo me inclinaría a que se enviasen las dimisorias declinando <*2*> sobre don Benjamín, director del colegio de Roma, la resolución de usar o no de ellas, según el juicio que de éste mereciera el comportamiento actual, y el que tenga formado de su espíritu y vocación en los dos años que le ha tratado con tanta intimidad, pues, creo, ha sido su confesor.
   De todos modos, yo creo que hasta las témporas de septiembre, lo más pronto, no se ordenaría, y tal [vez] se aplace hasta las de Navidad, puesto que preferiremos antes la prueba del grado.
   Este es mi humilde parecer.
   Me dice V. S. que el lunes irá a Tortosa, pero no expresa si es el próximo.
   Besa el anillo de V. E.

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 7.º, doc. 140, págs. 1-6




A don Andrés Serrano y don Benjamín Miñana


2 de septiembre de 1894




Tortosa, fiesta de la Santa Cinta. Septiembre 94.

Señor don Benjamín Miñana

   Mi Benjamín: Muy contento estará de mi quietud, que le deja sin tormentos. No sé si lo puedo estar yo de sus pocas cartas, en cambio tan malas.
   Creo recibiría la mía, o al menos el itinerario que encargué a don José le mandara.
   Desde aquel día, 28: salida de Orihuela a Valencia con Osuna. Debía ir a Madrid, pero por la calma de Calatayud, que no escribió me vine. 29, Valencia. 30, Vall. 31, Vinaroz. Ayer, 1.º de septiembre en ésta, y recibo aún sus cartas que rodaron a Orihuela y Valencia sin encontrarme hasta aquí, para beber aquí todo el cáliz junto de sus cartas, y de un montón de otras de más dolores que gozos.
   No me afectó en exceso lo de nuestro Blázquez, a pesar de las alarmas que causará esta fatal nueva, y las esperanzas de un futuro y solícito avilés en favor nuestro, porque la idea de tener un angelito que llorará por nosotros, me lo suaviza. Tal vez <*2*> sea la victimita que Dios ha escogido en el colegio para ultimar la Obra en Roma. No dudo fuese del corazón, pues su cara indicaba afección crónica.
   De todas las demás cartas amargas, la que más lo ha sido es la de Oviedo. Dios ha permitido que usted resolviera sin mi consejo. Él sabrá por qué; pues de otro modo no hubiera sido éste. Mis prevenciones y antipatía contra aquel señor, y la gravísima trascendencia de este consentimiento, me hubiera inclinado a ponerle batería negativa. Extraño la condescendencia de don Benito. Veo más desventajas en el consentimiento que en la negativa, y así se lo diría al cardenal, si me escribiese (que no me escribe), o se lo diré en Tarragona. Urge aprovechar la ocasión para obtener del papa o al menos de Rampolla una resolución, aunque no sea más que verbal: 1.º para disponer las negativas a los obispos que puedan repetir lo mismo, y para los alumnos díscolos, que infaliblemente lo pretenderán escribiéndolo a sus prelados; 2.º procurad ir formando un capítulo de inconve-<*3*>nientes, que podamos presentar el año que viene al de Oviedo, para que cese esto. Si Jesús me da vida, gracia y salud, y depende de mí, no han de continuar esos así. ¿Cómo no consultó Merry con Rampolla antes de escribir usted al de Oviedo? Si usted no ha escrito, no lleve prisa.
   No he venido contento de nuestro obispo. No me atreví a embocarle los asuntos principales, y viene sin provisor ni secretario, y no quiere a los de aquí, y... en fin, no le comprendo aún.
   Alumnos: Ha escrito el de Barcelona que escribió a ustedes. Está el de Ronda. Envíe usted cuanto antes la lista de los que dicen ustedes han pedido, con clasificación de nombres, diócesis, etc., y los que vayan pidiendo, que hemos iniciado aquí lista, que enviaremos a ustedes también.
   Don Benito no me dice dónde está. Si envía usted croquis, y sé dónde está él, le propondré resuelva el medio de dirigirnos a los obispos. Me inclino aún a que el cardenal envíe nota y <*4*> nosotros enviar a los obispos el reglamento y el anuncio del curso de 1894 a 95, sin citar Altemps ni Altieri, y diciéndoles que si contestan para la admisión de alumnos, les avisaremos el día y punto de partida. Se ha de hacer dentro del mes de septiembre, y así no debemos dormir.
   Se hizo la distribución de cargos para el curso próximo. Enrique debe volver a Roma. Lo contrario era un descrédito para él y para la Hermandad más, enviándole sin el doctorado como se hace con los ineptos; y el grado lo sacará cum laude, si le quitan los garbanzos, que se le han de quitar. Con este objeto, aunque estábamos resueltos a sacar a Osuna de Valencia ya, se le ha tenido que dejar aquí a pesar de que se hace viejo con exceso, y tomar a Albert para Roma, al menos este año. Orihuela: El pobre Soler solo con dos ordenandos excelentes que le enviamos desde aquí: Broch y Doménech. Almería: Albiol y Cárceles. Murcia: Tormo... y Paco. Ma-<*5*>drid: Caparrós y... Calatayud hasta primeros de octubre. Caparrós lo quiere todo el año, pero no podrá ser, porque Murcia queda abandonada y no hay tela, y así se estará solo hasta que se resuelva sobre él (Caparrós), sobre cuyo porvenir fluctuamos. Plasencia: don Esteban, Despóns y Forner. Valencia: Osuna, Felipe, Rafael (administración) y Puig.
   Va la adjunta del obispo de Lérida. Así, dejo a la discreción de ustedes este asunto.
   No sé si don Jesús Cortón continúa ahí, o si tiene ya su prelado resolución sobre él.
   ¿A qué va monseñor a Londres? ¿No hubiera estado mejor en Tívoli?
   Vaya diciendo los temores y esperanzas sobre Altemps.
   Piense qué obsequio puedo llevar para la embajadora o para monseñor. Tengo una cosita devotita y rica, que acaban de regalarme. Pero discurra usted antes.
   Los nuestros haciendo oraciones por mi amadísimo Blázquez.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Recibidas las constituciones de los de Don Bosco, del Sacramento; y encuentro aquí las de los mínimos. Nada nuevo nos dicen, y de lo que ponen, ya sabía, mejor es lo nuestro. Pero en el objetivo de la pobreza no nos abren camino. Creo que el buen padre Llevaneras <*6*> en sus santos deseos no se hizo cargo. No sé si sabré cuando él venga a España; y en el caso que me cite a Barcelona creo necesitaré el reglamento de ahí. De las constituciones conservo un borrador. Mucho quisiera se solventara la duda favorablemente antes de ir yo a esa, y dejarlo planteado, para que la aprobación esté para el 1.º de enero de 1896, que es todo mi desideratum. Jesús nos conceda el consuelo que le pido en este asunto. Pero, repito, con las condiciones sine qua non. Como más va, más ganas tengo de la libertad del individuo en la Obra, y en la naturaleza de la misma. Así, oraciones, y no olviden este asunto, hoy el de más importancia para nosotros. El vastísimo campo que se va abriendo de máxima gloria de Dios, nos alienta, pero humilla y atemoriza. No hay como nuestra institución para evitar rozamientos, y trabajar en gran escala para la gloria de Dios, si hay fidelidad en ella.
   En Alicante y en el carril encontré a uno vestido de hombrote, con otro joven, vestido de hombrote: conocía el primero a don Andrés Serrano Díaz Pinés; me dijo estaba muy delicado de la diabetes; el segundo conocía a su contemporáneo Andresito; eran de Malagón, no sé si cura o qué; conocían a Caparrós, que estuvo allí a casar a su sobrina, y este agosto había ido Caparrós a hacer ejercicios a Valencia con unos chicos. Dígame de su tío y demás.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

2, septiembre.



Escritos II, vol. 7.º, doc. 141, págs. 1-3




A la Madre Providencia de San Salvador


6 de septiembre de 1894




Madre Providencia de San Salvador

   Mi amadísima Providencia: Aunque casi sin objeto van dos líneas, ya que Forner me dice que desea saber el recibo de los ojos del padre Bernardo. Los recibí oportunamente.
   A éste a más de mis ordinarios enfados, le multiplico los desaires, para que no se apegue a Tortosa y se marche pronto, y con deseos de estar con sus neófitas. Como no hay personal le he dicho que por ahora y por mucho tiempo que se esté quietecito.
   He visto el expediente de la entrada de Tomasa García en Benicarló. Creo no habrá la menor dificultad en obtener para la tía Francisqueta el permiso de [entrar] <*2*> dos veces cada año, por diez días cada vez. Si podemos lograr que se le conceda entrar como socia, ya no sería preciso pedir para la madre o Irene, pues la señora Francisqueta, podría tomar un año o una vez una, y el otro la otra, y así sería más llano. Así, pues, usted dirá.
   He preguntado a Pallarés el estado del breve sobre elección, y no sabe nada. Hoy lo pregunto a Roma. No sé si se han satisfecho los derechos de los otros breves. Lo preguntaré a Pallarés.
   La Inés envía un cajón de melones, sin duda para amelarme que no detenga al padre Bernardo. Este la escribió ayer, que regularmente irá <*3*> después del día de la Natividad.
   Quería enviar ésta por Forner, pero no marcha hoy, y va por correo.
   Hasta otra.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 6 septiembre 94.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 142, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


11 de septiembre de 1894




   Mi Providencia: Va al fin... el vicario de la Providencia.
   No me dice usted el nombre de Francisqueta, y su estado, que creo es de viuda.
   He escrito a Roma que detengan el breve. No sé si llegará a tiempo el aviso.
   Escriba a Pallarés, para que le explique lo que debe hacerse si viene el breve, pues ya he hablado con él. Convendrá hacerse solicitud, aunque sea al nombre del confesor mosén Bautista, exponiendo las constituciones y la época reciente de la fundación de Vinaroz, y pedir que puedan serlo las de 30 años y 8 de profesión. Si el obispo <*2*> pudiera hacerse cargo enseguida del asunto, dice Pallarés, que podía nombrar presidenta a usted por tres años, y así se conjuraba todo. En fin, veremos y estese usted quieta y tranquila. Pero, repito, acójase a Pallarés, por si yo marcho, y además estoy atareadísimo.
   Oraciones pide su afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 11 de septiembre 94.

   ¿Cuándo hace usted la crónica de la Vall?


Escritos II, vol. 7.º, doc. 143, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 11 de septiembre de 1894





Tortosa, 11 septiembre 94.

Señor don Esteban Ginés

   Mi pobrecito don Esteban: Recibidas sus cartas todas. Veo el percance de la cocina que no está a punto; lo de los josefinos que me asombra, pues es empresa que parecía requerir más juventud en el fundador.
   Lo de don Manuel que no dejará de continuar afectuoso a nuestra Obra, a pesar de los josefinos.
   Respecto de las misas cuando llegue el caso, puede estar tranquilo, pues en caso de duda o escrúpulo obtendremos las dispensas convenientes, o la autorización para las segundas de esa diócesis.
   Supongo recibiría usted de Caparrós una carta que escribí refiriendo nuestro viaje a Almería. Así se lo encargué. Ayer recibí firmadas por el obispo de Almería las <*2*> bases o condiciones de nuestra entrada en aquella diócesis. Son muy favorables al prelado, pero para nosotros no perjudica. Ocupación del edificio actual y entrega de sus camas y muebles para el uso de la Hermandad. Libertad de poder hacer nosotros otro colegio, si no queremos usar gratuitamente de aquel (el cual no nos gusta). Se me dice que el obispo está contentísimo, y el cabildo también, pues le ha consultado el obispo. ¡Qué diócesis para hacer bien! Vea por Jesús si encontramos un par de Operarios de celo que vayan a santificar aquella población de cuarenta mil almas, sin tener ni un Instituto religioso, y aquella diócesis, cuyos párrocos en su mayor parte son de carrera breve (es decir, de carrera <*3*> de ignorantes). ¡Si le dijera cómo va Jesús sacramentado por las manos de algunos de ellos!
   Roma: Noticias de esperanza de entrar en Altemps o en parte de él. Todo depende de que les guste Altieri para escuelas, y que el palacio Justiniani no sea muy caro. Pero es el caso que no podemos anunciarlo todavía. Nos dicen que el 11 (hoy) se sabrá algo ya.
   Madrid: Ya sabrá por Forner que Calatayud está allí.
   El obispo de Tortosa me pide no se toque a Albiol de Orihuela, para que pueda confesar a las madres y educandas del colegio de Jesús María. Siento que he de negarle la primera cosa que pide.
   El 23 será probablemente la entrada del señor obispo en ésta. Temo en medio de todo.
   En Valencia obligan a todos a entrar en el seminario o colegio subsidiario, a todos los de 5.º y 6.º año. No sé qué marimorena se armará allí. Fortuna que tenemos el colegio lleno, <*4*> y no podrán ser recibidos los veteranos. Que se los peinen los del seminario, que trabajo tendrán.
   Aquí vienen el 15 los gramáticos. Yo estaré aquí hasta mediados de octubre para ir al congreso de Tarragona; luego aquí, para preparar el viaje a Roma, Dios mediante.
   He tenido o me [ha] causado buen disgusto las pretensiones del señor obispo de Oviedo, que quiere que sus alumnos no vayan en Roma a la universidad de los jesuitas, o sea, la Gregoriana. Vamos a meter un cisma entre los colegiales. Oremos a san José.
   No tengo presentes las suyas, y no sé si hay algún extremo que tenga necesidad de contestación.
   ¿A cómo estamos de composiciones dramáticas para el Congregante? No olvide usted buscar algún dialoguito humorístico, algún cuento, anécdota, articulitos, etc., para el futuro Correo Josefino. Véalo.
   Mis afectos a Forner y a Antonio. A don Manuel mis respetos.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Va el certificado de Forner.
   Mime al vicerrector hasta que yo vaya y le vea, y le pesquemos. No creo sería difícil.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 144, págs. 1-5




A don Artemio Colom – 14 de septiembre 1894





   Mi Artemio: Ayer mismo recibí la tuya, que no pude contestar porque me asediaron las visitas y encargos. Te había escrito yo dos días antes a tu Torre.
   Pretendientes: Si pueden llegar a los 500 duros la mandaríamos a la Vall, o tal vez a Vinaroz. Ambas comunidades son...

   Voy a otra [cosa] de la cual no pensaba hablarte directamente, que ya sabes no quería ni casi debía hacerlo, pero me pones [en la necesidad] con tus indicaciones, y tratándose del asunto, no debo recusarlo. Nada había dicho yo al señor cura, respecto de tu resolución; pero me causó vivísimo gozo el que hayas esperado ese sentir, ese anuncio candoroso, que es alma que tiene mucho de Dios.
   Ya sabes que queríamos engancharte...
   Ya sabes que <*2*> si el principio de tu vocación hubiese visto resolución ¿sería ya?
   Si en tus decisiones hubiese visto que no te fijabas tanto en lo mejor ex se, sino lo mejor en relación a ti y tus inclinaciones.
   Sabes que han de ser poquísimos y especiales.
   Pero no he visto esa decisión.
   Teóricamente como yo, cuando joven.
   Lo quería: 1.º Por la necesidad.
   2.º Porque tienes las condiciones de independencia, posición, carácter.
   3.º Porque puedes formar o contribuir al molde de la Obra naciente.

Ventajas
   Ahora bien, tal vez tu piedad militar encontrará mejor apoyo en la disciplina y organización de la Compañía de Jesús. Ahora prescindo de que no debe buscarse lo que ex se sea más perfecto, pues debemos buscar lo que ex se sea mejor para nosotros, según nuestras disposiciones, alientos, e inclinaciones, esto es, según sea voluntad de Dios, por medio de estas propias inclinaciones y disposiciones. Prescindo digo de esto.
   Tal vez tu piedad militar y espíritu apostólico de perfección religiosa exige una organización más disciplinar para la juventud, y más vigilancia y trabaduras y tensión <*3*> para la edad viril. Aun así, y apenas falte esa tensión, sucede lo que tan frecuentemente lamentamos.
   Nuestra vida de perfección sacerdotal no tiene en sus prácticas casi otra sanción... tiene un carácter más fraternal, menos disciplinar.
   Aunque en sus objetos y fines de celo son de máxima gloria de Dios (cual no los puede tener ninguna otra Institución), en su modo de ver y su espíritu tiene un carácter más fraternal, de menos apoyos exteriores, y en sus prácticas de santificación apenas tiene sanción penal en sus transgresiones, sino en su santificación todo depende de la propia fidelidad ante Dios en el cumplimiento del reglamento, que da suficientísimos medios para la propia santificación. Debe haber confianza en sí mismo. Y más hoy todavía depende todo y la fidelidad individual a la gracia y al cumplimiento del reglamento, puesto que la falta de personal no nos permite tener en nuestros centros los Operarios libres o en ejercicios, señalados en el reglamento, que serán por su edad y sus tareas los directores espirituales de los colegios y de los Operarios, y <*4*> algunos de éstos, sobre todo los de más edad, tienen que valerse todavía de los consejos e instrucciones de los otros por carta.
   Fuera de esto, repito, el reglamento entraña los medios generales y suficientes para la verdadera perfección sacerdotal, y por los principios y reglas de san Ignacio, cuyos ejercicios precisamente son los que están prescritos y no otros.
   Delación.
   Depende, pues, todo del instinto del que sea llamado a ella por sus objetos, fines y modo de ser de la misma.
   Por ello, como yo no veo nada tan bueno en medio del mundo (en la vida sacerdotal se entiende, no religiosa) como lo nuestro, que no lo cambiaría por ninguna otra, por esto soy parte interesada, y no quiero tener la responsabilidad de una resolución. Solo sí, una invitación. Estoy bajo la seguridad de que hacemos <*5*> mucho bien, que servimos mucho a la Obra, aunque sufran ciertos escrúpulos la conducta de algún otro.
   (De separación de unos de otros).
   Siempre puedes hacerlo.
   (No has visto el reglamento).
   La delación.
   Esta falta de apoyo para los primeros años, que luego cuando grandes... basta la gracia y el concurso debe suplir por hoy en nuestra Obra, en la confianza de sí mismo, en la fidelidad del reglamento.

      [Manuel Domingo y Sol]

[Esta carta es borrador de la siguiente]



Escritos II, vol. 7.º, doc. 145, págs. 1-12




A don Artemio Colom – 14 de septiembre de 1894





   Mi Artemio: Recibí ayer la tuya que no pude contestar porque me asediaron a visitas y a enredos. Te había escrito yo dos días antes a tu Torre, y supongo la habrás recibido. Fue por oficio.
   Pretendiente: Si pudiese llegar a los 500 duros la mandaríamos a Vall o Vinaroz. Ambas comunidades son de mi confianza. Si tuviese algo más y fuese más de vida de retiro veríamos Benicarló u otra parte. Mejor es que ella se lo vaya trampeando con su familia.
   Felipe: A no ser Escudé diría que probase, según lo que tú dices que le has probado un poco. Ahora temo. En Valencia no sé cómo está la admisión de extradiocesanos. Creo que sí que los admiten. En caso, pues, o a Valencia a repetir el año, o aguardar <*2*> a otro. Los otros temas te los indico en la que habrás recibido.
   Pero voy a otro tema del cual no pensaba hablarte directamente, que ya sabes ni quería ni casi debía hacerlo. Pero tus indicaciones y el asunto de los grados, me obligan a no recusar de entrar en este campo.
   Nada había dicho yo al señor cura respecto de tus resoluciones; pero me causó vivísimo gozo el que haya expresado su parecer ese candoroso anciano, cuya alma tiene mucho de Dios.
   Ya sabes que la naturaleza y fines de nuestra Obra exigirán que sean escogidísimos y especialísimos por su ilustración y, sobre todo, por su virilidad y especial carácter los que hayan de venir a nosotros. Si hemos aceptado medianías ha sido únicamente por la escasez, que no por esto serán de estorbo. Pero no será en adelante, al menos como regla general, y esto se va incrustando <*3*> en todos los nuestros. Ahora mismo tenemos dos peticiones de sacerdotes, los dos buenísimos y uno que será regularmente profesor de Valencia, y dos aspirantes, y ninguno entrará de los cuatro.
   Tal vez me habrás oído decir, y será así, que los que hayan de venir, no han de venir ellos, sino que nosotros hemos de traerlos y engancharlos abiertamente. De modo que tenemos el principio de Non vos me elegistis sed... A diferencia de otros institutos que entran para ser probados, los nuestros han de ser antes aprobados por lo probados que se habrán visto.
   Por estos principios no debes extrañar y habrás observado que los nuestros han fijado su vista y su corazón sobre ti, y sufren de no poderte enganchar, y eres objeto de las fervientes oraciones de algunos. Y este espíritu de atracción para los que son señalados para la Obra, no produce en esto ningún mal resultado en su orgullo al ser solicitados, sino al contrario (siendo de las condiciones <*4*> de carácter y de corazón que buscamos) les produce más humildad y más santa satisfacción después, cuando trabajan y saborean los frutos de esta Hermandad. Toca, pues, a nosotros escoger y proponerles abiertamente. A ellos sólo aceptar en caso. Nos espantamos cuando solicita alguno espontáneamente. Vamos, pues, e iremos en busca de ellos y, sobre todo, en el futuro, plantel de Roma, y en los que hayan pasado siete años de noviciado a nuestra vista sin saberlo ellos. Por esto los nuestros se han fijado en ti, porque por tu carácter, por tu posición, por ser conocido, por lo que podrás hacer, te creen a propósito para los intereses de la gloria de Dios y de nuestra humildísima Obra a la cual puedes hasta ayudar en el molde de su nacimiento, aunque esto te humille y te haga mal efecto.

   Esto supuesto, ya puedes comprender <*5*> que, como parte interesada, no puedo ser lo explícito que sería en cualquier otro, y más porque el afecto puede cegarme.
   Si, cuando años atrás, tu juguetona y piadosa imaginación te hacía acudir la vocación, y yo me hacía el indiferente, o te decía que ya lo vería yo... Si después cuando tus disquisiciones puramente especulativas y metafísicas filosofando en lo que ex se podía ser mejor... y que luego se satisfacía con cualquiera dilación o desvío por mi parte sin tomar consistencia... si en todas estas circunstancias, digo, hubiese visto una resolución, un descanso del corazón tan propio y natural en toda vocación eficaz y que no dejan rastro de duda, años ha que estarías en la Compañía. Mas nunca vi esta resolución y aun entusiasmo que se requería en ti, atendida tu edad y tu corazón y tus circunstancias, y hasta creo que más de una vez te indiqué la conveniencia de ir a cualquier hombre de Dios que con santa indiferencia te <*6*> resolviese, y si alguna vez, como preámbulo, lo has hecho, ha sido siempre poniendo y exponiendo razones teóricas y sin lanzarse a ello tu corazón. Tal vez yo me engaño, si tú ves que no ha sido así, lo sabrás mejor.

   Ahora bien. Prescindiendo, hoy, de que no debe buscarse para una elección lo que ex se pueda ser teóricamente más perfecto, sino lo que ex se sea mejor para nuestra perfección según nuestras disposiciones, inclinaciones, esto es, según la voluntad de Dios, por medio de estas inclinaciones, disposiciones, etc., y en lo que más gloria podamos darle, prescindiendo, digo, de esto, no extrañaría que a tu piedad militar y grave se le ofrezca y aun hallase mayor apego en la Compañía, cuyo espíritu apostólico y de perfección religiosa exige una organización más disciplinar, y de separación y gradación de clases, para su juventud, y más <*7*> vigilancia y trabaduras y tensión para los de edad viril. Aun así, y sin duda, por faltas, apenas falta esa tensión sucede lo que hemos lamentado con tanta frecuencia.
   Mas nuestra vida, aunque en sus objetos y fines de celo es de máxima gloria de Dios, que no los tiene mayores ninguna otra institución, ni aun religiosa, en su modo de ser tiene un carácter sacerdotal más fraternal; tiene menos apoyos exteriores; y lo que es más, apenas tiene sanción penal en las trasgresiones de sus reglas, sino que depende, sino todo, principalmente, de la propia fidelidad ante Dios en el cumplimiento del reglamento o directorio, que da suficientísimos medios para una completa perfección sacerdotal. Y hoy depende todavía más todo de la fidelidad individual a la gracia en el cumplimiento de las reglas, puesto que la falta de personal no nos permite tener aún en nuestros centros dos Operarios libres o <*8*> en ejercicio señalados por el reglamento, y que serán por su edad y sus tareas fuera del colegio, los directores espirituales natos de los colegios y de los Operarios; pero hoy sucede que algunos de estos, sobre todo los de más edad, tienen que valerse de los consejos e instrucciones de otros por cartas, dándoles cuenta espontánea de conciencia, de vez en cuando. Esta falta de apoyo para los primeros años, pues cuando grandes, basta la simple expansión o comunicación, debe suplirse por hoy en nuestra Obra con cierto ánimo y confianza en sí mismo para la fidelidad en el cumplimiento de las reglas, que no tienen otra sanción más que la del remordimiento ante Dios (que es la mejor sanción) aparte de los avisos y correcciones que son muy frecuentes.
   Fuera de esto, repito, el reglamento entraña los medios de santificación suficientes para la verdadera perfección sacerdotal, e informados según el espíritu de san Ignacio cuyos ejercicios precisamente son los que están prescritos y no otros. En nuestra última reunión se propuso si faltaba algo para <*9*> el logro de este fin, y todos y cada uno, una voce, afirmaron eran suficientes. Lo consulté con el discreto padre Xercavins, y solo indicó acentuase o concretase más una práctica; en lo demás, dijo, era suficientísimo y completo. Con estas prescripciones y con la delación obligatoria y visita al menos anual a los centros, está todo asegurado humanamente.
   Depende, pues, exclusivamente no ex se, sino del instinto particular del que sea llamado a ella o a otra, según los objetos, fines, o fisonomía o modo de ser que aprenda en su mente y corazón, y según sus disposiciones o condiciones. Depende, pues, hoy ya más de tu resolución y convicción que de ningún otro consejo.
   Por ello, como yo no veo nada, tan bueno como lo nuestro (en la vida sacerdotal se entiende, no religiosa en medio del mundo) ni de tanta facilidad para extender la gloria de Dios sin las condiciones y el heroísmo de un rígido apostolado, de tal suerte que no lo cambiaría por ninguna otra, por esto soy parte interesada, y más respecto de ti por la ambición que nos ha entrado de poseerte, y por esto no quiero tener la menor responsabilidad en tu resolución. Si un hombre de Dios independiente e indiferente te resolviera para otra parte de un modo resuelto, yo mismo te ofreceré gustosísimo <*10*> por mis propias manos, pues más nos harás con tus oraciones allí que pudieras hacernos de otra suerte obrando fuera de los caminos del llamamiento divino. Fuera de esto, sí que tengo la seguridad ante Dios de que servirías mucho para la Obra, y esto sí que puedo decirlo por mí mismo.
   He gastado mucho rato en escribir, cuando todo hubiera podido ser objeto de una entrevista, y te hubiera dado datos y ejemplos que quiero me recuerdes para que te los diga cuando nos veamos. Sólo sí debo añadirte por complemento que si persistieras en verdadera duda sobre tus resoluciones, no debes olvidar que la estancia en nuestra Obra siempre puede considerarse como provisional para los efectos de un vuelo nuevo a otra cosa más propia, vuelo que siempre es honroso, atendido nuestro carácter sacerdotal, lo cual no sería viceversa; pues nuestros votos nunca serán perpetuos; aunque tengo la convicción que serán más duraderos en todos, que los que los tienen con ataduras, pues <*11*> nosotros siempre somos libres en continuar, sin faltar a ningún compromiso ni ante los hombres ni ante Dios. Sólo y en todo la fidelidad individual.
   He gastado todo este tiempo, por lo que te decía al empezar, esto es, por el asunto de grados, que si no no lo hubiera hecho, puesto que lo hubiera dejado al tiempo y a mis oraciones; y el tiempo y mis oraciones y los grados ya sé lo que hubieran producido para mis deseos. Pero me hace escrúpulo el no indicarte que conviene al menos cierta vaga resolución, porque según fuese ésta, no sería prudente el hacer gastar a tu familia, cuatro o cinco mil reales, si luego no debían servirte según fuese tu vaga resolución, cuando según sea tu vaga resolución, no solo es conveniente, sino que está expresamente indicado que se excite a los grados al mayor número posible, a costa de la Obra. Por esto he creído hacerte esta indicación.
   Ya ves que te trato como a un padre grave, colocado ya al frente de una grey y <*12*> pastor de almas ya. Hasta ahora dedi vobis lac, como a pequeño de Cristo non esca; mas ahora ya puedes masticar pan duro, y eres hermano en el sacerdocio.
   Masa n’ay fet. De lo demás de tu último sobre impresiones y demás moscas, hacerlo como a las moscas: con paciencia y serenidad irlas sacudiendo sin excesiva solicitud, temor ni ansiedad, sino quietecito, quietecito.
   Hasta las tuyas.
   Tuyo afectísimo y siempre padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 16. Virgen de los Dolores.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 146, págs. 1-3




A don Enrique Plá y Deniel – 16 de septiembre de 1894





16 de septiembre 94.

Señor don Enrique Plá y Deniel

   Muy amado en Jesús: El 1.º del actual llegué de Almería, adonde fui para tratar la instalación de colegio de Vocaciones en aquella diócesis. Esto y las tareas de esta temporada han retardado mi contestación a su anterior.
   Hoy recibo su última, y van dos líneas.
   Para venir usted a Roma basta la anuencia del prelado o seminario, y que ésta nos sea conocida. Por lo tanto no es preciso que usted se apresure a obtener un documento. Antes de la marcha nos veremos ahí y lo resolveremos.
   El certificado en castellano <*2*> y en papel simple, pues en la universidad sólo sacan la nota que nosotros les presentamos.
   Ya avisaré a usted oportunamente el día de la marcha que, como creo le dije, será del 24 al 30 de octubre.
   Respecto del alistamiento, hasta hoy los alcaldes de los pueblos de todos nuestros colegiales que se encontraban en las circunstancias que usted dice, han dado por presentados a los chicos. No obstante se está tratando para una inteligencia entre el cónsul de Roma y el gobierno que allane esta pequeña dificultad.
   No hemos podido imprimir la acostumbrada relación y el llamamiento anual a los prelados, porque esperamos tener noticia del desalojo de Altemps por los actuales <*3*> ocupadores. Tal vez mañana recibamos telegrama definitivo. Ya enviaré a usted un ejemplar apenas se imprima.
   No puedo más.
   Mande cuanto se le ocurra.
   Suyo afectísimo capellán

      Manuel Domingo y Sol

   Escribo a otro aspirante de Ronda (Málaga) sobre algunas preguntas.
   Si ve al señor Cararach salúdele y dígale que le felicito por lo futuro.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 147, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 22 de septiembre de 1894





Tortosa, 22 septiembre 94.

   Mi Benjamín: A las 2 he dado un telegrama rabioso a Estruel para Roma, preguntando si el lunes 24 podíamos tirar la circular que compuse y arreglé el otro lunes, que aguardábamos telegrama.
   Luego por la carta de usted del lunes nos confirmamos en la esperanza de tenerle el martes; luego el miércoles, etc.
   Al ir a echar el parte, Estruel, que es muy avispado (lástima de no poderlo llevar a Roma) vio al conductor de un telegrama, ha regresado, lo ha recibido, y era el parte de usted y nos hemos ahorrado 4 pesetas. Al fin... viva san José. Digan algo a Jesús, María y José y al Ángel de España.
   Acaban <*2*> de traerme las pruebas de la circular, y el lunes corren ya por España.
   Dígame a vuelta de correo si debemos matricular a Soláns de primera intención y sin decirle nada a éste, por si acaso convenía luego que estudiara aquí.
   Mañana es la entrada del obispo. Está el colegio lleno, y vendrá una tronada de curas, y no podremos admitirlos mañana.
   Hoy me ha visitado el padre Falgueras, que ha salido para Gandía.
   Dígame también a vuelta de correo cómo está el breve de la elección de Vinaroz, y yo le diré o telegrafiaré si deben enviarlo enseguida.
   ¿Envío ésta a dónde? ¿A Altieri, Altemps, o Tívoli? Va a Tívoli.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 22 septiembre 94.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 148, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


22 de septiembre de 1894




   Mi Providencia: Acabo de recibir su muy grata. Envío a Pallarés la otra.
   Creo que bastará encargar al señor cura u otro que saluden a nombre de ustedes al obispo, pues no estará para cartas.
   ¿No le permiten sisar los 2000 duros? ¡Qué lástima! Ya sacará usted otros.
   Escribo a Roma por el estado en que se encuentra el breve.
   Ya escribiré a usted y a Braf cuando pueda.
   No me mareará la entrada que poca parte tomaré.
   Hoy 22, a las tres de la tarde, hemos recibi-<*2*>do un telegrama que hace ocho días esperábamos, y que el diablo enredaba para que no viniera. Al fin, ha llegado.
   Dice así:
   Director del Colegio josefino (Spagna) Tortosa. Tomada posesión de Altemps. Benjamín.
   Diga una cosita a la Divina Madre, a san José y al Ángel de España.
   Su padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 22 septiembre.

   Carta 2.000 y una.
   Ya le enviaré el lunes la circular que enviamos a los obispos.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 149, págs. 1-2




A don Esteban Ginés – 22 de septiembre de 1894





Señor Esteban Ginés

   Mi don Esteban: Solo una palabra: Desde el lunes que tenemos en la imprenta la circular para los obispos, y no podíamos dar orden de hacer la tirada por no venir el telegrama ansiado. Al fin, a las tres de esta tarde, sábado, se ha recibido el siguiente telegrama:
   Director Colegio josefino, Spagna, Tortosa.
   Tomada posesión Altemps.
   Benjamín.
   Digan algo al Corazón de Jesús, a la Virgen y a san José.
   He recibido la de Forner. Le contestaré.
   Mañana <*2*> es la entrada del obispo.
   Hasta otra.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 22 septiembre 94.

   Carta mil y... una.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 150, págs. 1-3




A don Esteban Ginés – 27 de septiembre de 1894





Señor don Esteban Ginés

   Mi don Esteban: Recibida anoche su última que no pude contestar.
   Puede usted aceptar o proponer la compañía y ayuda del señor vicerrector, como cosa suya, que más adelante ya le dirá que es con la debida anuencia. Así, dejaremos en manos de Jesús los futuros designios sobre esa alma, y no nos debe doler el gasto que pueda hacer, pues sólo la compañía ya lo recompensa.
   Habrán recibido ustedes la noticia del 22 sobre el telegrama de <*2*> Roma. Tenemos ya detalles bastante graciosos. Cuando tenga tres o cuatro cartas reunidas, veré si las mando para que vean los medios providenciales de que Jesús se vale cuando quiere. Supongo habrán cantado el Magnificat, en acción de gracias.
   Habrán recibido también los impresos. Se han enviado también por oficio de esta curia al señor obispo. Ustedes irán preparando los chicos. Hay muchos probables, pero pocos oficiales todavía, y temo que algunos no nos digan que se ha hecho tarde, como <*3*> lo dijeron el año pasado. Sentiría no viniesen 25 o 30 de nuevos, como tenemos ofrecido al papa. Hay anunciados:
   2 del Sacro Monte de Granada.
   1 seguro, de Barcelona.
   1 sacerdote de Mondoñedo.
   2 ofrecidos, de Valencia.
   2 que dice el boletín de Madrid, que se presenten solicitudes.
   1 de Ronda, y ninguno más.
   Los de Roma nos dicen otros, anunciados de Vitoria, Ávila, etc. Veremos.
   ¿Cuándo escribiré a nuestros neófitos?
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 27.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 151, pág. 1




A don Francisco Osuna (?) – Septiembre de 1894





   He omitido en la solicitud para que pueda explanarse de palabra. No he puesto en la solicitud que la circular o las innovaciones ponen a discreción del rector o prelado el nombramiento de los superiores... (contra la naturaleza y fines y conveniencia de la Hermanad, y que se cedió tan sólo por...) quedando a merced del prelado o rector que hubiera podido en cualquier tiempo poner al frente del colegio sacerdotes extraños a la Obra, y aun el nombramiento de los mismos de la Obra por parte del rectorado sería contrario a la naturaleza, fines y conveniencias de la Hermandad y del colegio; y que solo se consintió pasivamente por haber nombrado individuos de la Obra que ya estaban al frente del colegio, y con la esperanza de mejores días. Que íbamos a cerrar el colegio.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 7.º, doc. 152, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 8 de octubre de 1894





Tortosa, 8 de octubre de 1994.

Señor don Benjamín Mañana

   Amado Benjamín: Al fin... van las mil pesetas, y las 50 que envié por billetes, total 1050.
   Sin carta de ahí en ocho días.
   Carta de Burgos que nos dan dos colegios de 90 alumnos cada uno y que pongamos condiciones. No lo diga a nadie, porque es cosa reservada de Salado, y así que no se sepa. Se le contestará además que no puede ser por hoy. Oh! Messis multa... ¡qué bien ven-<*2*>dría para entrarnos por Castilla la fría! Mora nos escribe desde México proponiéndonos... cosas sobre colegios de San José que tanto ama. “La mar”. ¿Qué querrá Jesús de nosotros? Orate Dominum messis, y haga usted rogar a esos angelitos de Roma.
   Alumnos. Oficiales. Solos: 1, Mondoñedo. 1, Plasencia. 2, Granada. 1, Ronda (Málaga) particular. 1, particular Barcelona.
   Probables: 2, Valencia. 2, Madrid. 2, Salamanca, etc.
   No sé más. Digan los que sepan.
   Mi proyecto: 1.ª expedición: el 25. 2.ª, el 28; y si hay rezagados, el 3 con Sobregrau, que quiere su papá diga allí la misa el día de difuntos, y saldrá el mismo día.
   Serrano <*3*> con sus chicos y ejercicios dormido.
   No he escrito a don Benito. Hoy lo haré diciendo que nos veremos en Tarragona, y sobre alumnos.
   Escriban que el tiempo urge. No se a dónde enviarle esta carta.
   ¿Qué quiere traiga a los embajadores? ¿Qué tabaco quiere usted? ¿Qué libros? ¿Qué cosas? En fin, actividad, pues a última hora como el año pasado todos serán telegramas.
   Sé que me dejo mucho por decir.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   La espina interior aún no está fuera.
   Albiol está ya en Almería. Nos dice cosazas de aquel clero parroquial y de aquellos alumnos. Creo es un campo de máxima gloria de Dios, pero no faltarán muchas penas.
   Tormo... solo en Murcia. Caparrós <*4*> vendrá estos días.
   Estoy abrumadísimo estos días; diez cartas diarias por varios asuntos.
   El obispo nos sorprendió el día 4 a las 5 de la tarde, acabando de venir los chicos de paseo. No le entiendo aún al obispo.
   No sé si podré enviar crónica de muchas cosas.
   ¿Llegó monseñor? ¿Cómo está Altemps? ¿Y las escuelas? etc. ¡Qué estancia!
   Don Joaquín García Reus de Zaragoza nos ha enviado limosna de dos trentenarios. Digan ustedes si las han celebrado o no, pero no las celebren. Celebren a intención del colegio.

   En lugar de valores declarados, va letra.

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 7.º, doc. 153, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 8 de octubre de 1894





Señor don Esteban Ginés

   Mi don Esteban: Recibida ayer la suya del 3 con seis fechas. No sé cómo es esto. Me resuelvo a telegrafiarle la admisión.
   ¿Y el sobrino del rector no viene? Actívelo todo, porque el tiempo urge.
   Yo voy a Barcelona el 23. El 25 enviaré el primer grupo con Domingo Enrique.
   El 28 saldré yo con los rezagados. Además el día 3 de noviembre irán a Roma los dos presbíteros colegiales Morrell y Sobregrau, que vinieron a cantar misa a España, y les encargaré aguarden órdenes mías, por si han de llevarse algún <*2*> otro rezagado.
   Hay pocos anunciados oficialmente. Solos: 1 de Mondoñedo, 2 de Granada, 1 de Ronda (Málaga), 1 de Barcelona.
   Pero hay como casi seguros: 2 de Valencia, 2 de Madrid, 1 de Sevilla, etc.
   Así, pues, no duerma en el arreglo de los que deban de venir de ahí.
   No sufra tanto por los suspensos.
   Veo se nos escapa el vicerrector.
   Bien por la cocina y camas.
   Almería: Albiol está ya allá. Ya le enviaré el impreso que se ha publicado en el boletín, semejante al que usted imprimió y que nos sirvió de norma. El obispo afectuosísimo. Se cuentan <*3*> cosazas de aquel pobre clero parroquial, y aun de los alumnos. Creo es de máxima gloria de Dios aquel campo.
   (Con reserva todavía): Anoche se recibió una carta del celosísimo rector de Burgos que dice así entre otras cosas:
   “Reservado: Hay aquí dos pequeños colegios de internos agregados al seminario. Dependen todo del rector, y tiene necesidad para enterarse del estado de la disciplina de los alumnos, de visitarles con frecuencia, lo cual es causa de que desatienda el cuidado del seminario principal. ¿Tendrían ustedes inconveniente en encargarse de estos colegios? ¿Con qué condiciones? He hablado de ustedes al prelado, y estoy seguro que les protegerá, porque es muy bueno. Le advierto que en cada uno de los <*4*> colegios existen 80 o 90 alumnos pobres, que pagan media pensión, o sea, 2 ½ reales diarios. Ya ve usted que se le ofrece ocasión de venirse a ésta como lo desea su afectísimo T. S.”.
   De México: nos escribe hoy un sacerdote ex-colegial proponiéndonos ir tres o cuatro allí a fundar y al mismo tiempo predicar para recoger miles de duros anuales para los colegas de España. ¡La mar! ¿Qué querrá Jesús de nosotros? ¡Y no podrá ser nada de esto! Rogate Dominum messis.
   Quería escribir a Despóns y Forner. A Despóns dígale que veré si puede arreglarse lo de su primo, que no sé cómo será por ser tan tarde.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 8 octubre.



Escritos II, vol. 7.º, doc. 154, págs. 1-3




A don Tomás Salado – 9 de octubre de 1894





Señor don Tomás Salado

   Mi respetable señor y amadísimo amigo: Recibo su muy grata. Dos días antes había sabido ya por Remigio este afectuoso ofrecimiento de usted que nos significa y demuestra el inmerecido afecto que nos profesa y que nunca agradeceremos bastante. Por ello ya puede pensar cuánto sea nuestro deseo de poder complacer a usted y [a] ese Excmo. y santo prelado.
   Desde luego comprenderá que por este curso no podemos pensar en ello, no sólo por estar ya en curso comenzado, <*2*> sino porque el personal está ajustadísimo por no decir definitivo en todos los colegios, y casi ha sido una temeridad el ir a Almería, que no hubiese aceptado a no ser el celo que se nos despertó por aquella minada diócesis y pobre clero parroquial, del cual nos contaron tantas tristes cosas. Veremos, pues, si el año próximo podríamos penetrar en la noble Castilla.
   Entretanto quisiera que usted me dijese si estos dos colegios separados lo están por sola la materialidad del edificio, o por tener diferente carácter, y si uno de los dos tiene condiciones para ser ensanchado y ser albergados todos en uno; pues usted comprenderá que la cuestión de personal nos sería gravísima estar en dos edificios distintos. Las condiciones o bases ya las sabe usted. En la parte escolar y literaria sabe que dependen <*3*> los colegios inmediata y absolutamente del seminario. La parte religiosa bajo nuestra inmediata dirección, y siempre bajo la absoluta del prelado. Además de las cuotas, sabe usted que promovemos limosnas para su sostenimiento, y siempre también a voluntad de éste sin compromisos ulteriores.
   La influencia (el apoyo) moral del prelado.
   Repito, que respecto de las bases y condiciones no habrá dificultad pues no pedimos nada, y lo... para ayudar su proyecto por nuestra parte en esa empresa del sostenimiento de vocaciones y formar al clero.
   Otrosí:
   Como ese señor arzobispo envíe a don Jesús a Roma, no sería difícil que quiera enviar a alguno y en este caso me atrevo a indicarle a usted que si puede influir en la elección piensen que sean enviados para estudiar filosofía o a lo más teología, pues si son sacerdotes les es violento el molde de la disciplina de un colegio.
   Escribo en esta fecha a dicho don Jesús sin mentarle que he escrito a usted [?]

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 7.º, doc. 155, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 10 de octubre de 1894





   Amado Benjamín: Hoy 10 recibo... al fin, una del 6 de usted con otra de Serrano, y lo de la cocina, y Soláns, y frescos de mi cuarto, etc.
   Estamos lo mismo. Los obispos sin respirar. Como le decía en mi anterior veré si aprovecho a Sobregrau para la última expedición en primeros de noviembre.
   Conserve bien y por duplicado (si conviene) los recibos de gastos de cocina, limpieza, blanqueo, tabiques, etc., que sabe ha de pagarlo el depósito de los obispos, así como los pupitres, etc., que se han de señalar como pertenecientes ya al Colegio, y distintos de los que son propios y pagados por Operarios, y además las camas que se compren, etc. Así, pues, bien deslindado para cuando se dé cuenta a la junta administrativa y representante de los dos prelados españoles.
   Me mata en eso del Breve que no sale.
   ¿Qué local nos va a quedar?
   No me ha ocurrido ni me he fijado, ni advertido a los obispos lo de suspenso.
   Soláns: Veo que me lo han echado ustedes a <*2*> perder. ¡Tantas ilusiones forjadas! No sé si habrá sido una tentación de bañeta para arrebatárnoslo. Lea la adjunta, y vea si es prudente dársela.
   Acabo de tener la pretensión verbal de Juan Antonio Fabregat que quiere dejar la parroquia y venirse con nosotros. Es bueno, desprendido, guapo, se ha dejado sobre todo el cigarro, etc., pero... fluctúo. A no mediar Burgos, Granada, Portugal, Brasil y México... no entraría. Aun así, veremos.
   A los obispos hemos enviado un ejemplar del prospecto con dos ejemplares de las observaciones. No es tiempo de enviar a rectores ya. Vean ustedes si han de recordar a algún obispo su promesa, v. gr., León, Jaén, etc., poniendo por qué que habrá recibido ya el prospecto con sello de la curia de Tortosa, pues se ha enviado a todos de este modo para más seguridad. Se les añade que el 3 o 4 de noviembre irá el último grupo, y así pueden escribir al colegio de Tortosa.
   Plá se entiende con nosotros, y está esperando aviso. Por hoy no hay otros alumnos que los que le dije.
   (Reserva). Si no ha dicho a monseñor lo del regalo de la pileti no le diga nada, pues preguntaré a los nuestros si la prefiriesen para el ama de Poyo que es entusiasta en recibir obsequitos. Recuérdeme lo que indicó para la embajadora de cintas, etc. Si usted dijo algo a monseñor, dígamelo enseguida.
   El 17 voy a Tarragona. Me conteste enseguida que es la última que escribiré aquí. Las otras tendrán que irlas enviando los de aquí a Barcelona. Envíelas aquí todas, que en caso me telegrafiarían de aquí si viniese algo urgente.
   Corominas nombrado arcipreste de Tarragona. Ya no vendrá nunca a Tortosa. Es fácil ocupe su vacante en Tarragona Castellar-<*3*>nau, el ángel que le guíe.
   Obispo: Ininteligible. No ha venido, ni se habla de Cara... no tiene provisor. No me envía a buscar como dijo lo haría. En fin...
   Aguardo a Caparrós aquí estos días. Hemos ordenado la marcha enseguida a Murcia de Calatayud. ¡Pobre Tormo! ¡Solo!
   En Almería creo suprimiremos el uniforme de manto. Chaquetilla y nada más. Los nuestros van entrando en mis instintos.
   Al fin viene el sacerdote de Mondoñedo.
   Salado me escribe hoy repitiéndome lo de Burgos, y que tendremos además por apoyo a un colegial de Roma, familiar del obispo que se llama don Jesús Cortón, etc. Dios lo haga que sea así.
   Valencia bien. La espina interior aún no está fuera del corazón todavía.
   Diga a don Andrés que ya le diré cosas, y hablaremos de su padre, etc., que no quiero le falte nada. De sus proyectos ya le dirá Girona. Si al ingenio para la teoría acompañase la actividad práctica del recogimiento... tendríamos un apóstol.
   Anoche marchó el hermano de Royo, llamado por telégrafo por estar gravísimo su padre.
   ¿Aún vive la cuestión de los paraguas? Cómo me divertí buscando pareceres, y cada uno dirá el suyo, ¡y volveremos a Babel! Ya que usted consiente toda esa marejada (si es que la haya que no lo creo) y fue causa principal de que <*4*> no desaparecieran las varillas, como prometí a don Benito, dígame usted modelos, razones e inconvenientes de los mismos y los diré a don Benito otra vez, y lo pondré a su resolución, etc., porque si se ha de verificar el cambio, ha de ser este año con el pretexto de la entrada en Altemps, como nuevo modo de ser ya del colegio. No olvide que estamos a 10, y que el 21 se acabó el congreso de Tarragona. Ahí provocaré otra reunión con monseñor y las que convenga, y diré sólo mis opiniones y las de don Benito, etc., y ustedes resolverán, no yo.
   Iré escribiendo, y ustedes escriban diario estos tres o cuatro días.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   P. D. No me ha salido bien la carta para Soláns. No obstante, va.
   Qué calma más inconcebible la de Serrano y la de Benjamín de no hablar de las constituciones, ni decirme si el padre Llevaneras está en Roma o en España, o si estará cuando yo vaya!!

Escritos II, vol. 7.º, doc. 156, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 12 de octubre de 1894





Fiesta del Pilar.

   Mi Benjamín: Esta mañana recibo una [carta] festiva de los catalanes. Esta tarde su telegrama fatal sobre Soláns. Mañana lo escribiré al obispo, pues esta noche me duele ya demasiado el estómago de haber escrito lo menos 7 horas. No puede pensar lo que he sentido sobre Soláns. Me lo hubiese hecho usted escribirle más pronto. ¡Pobre criatura! Siento le hayan revelado lo de los informes, pero ya está hecho.
   Sin noticias de alumnos, ni siquiera oficialmente los de Granada, que parecían los más seguros, ni de Madrid, ni de Valencia, etc. El señor Sancha haciendo no sé qué papel sobre los dos prometidos. Tal vez aguarde ir a Tarragona, y ver cómo piensan los otros prelados. He escrito a Sobregrau que esté preparado por si <*2*> el 3 de noviembre debe acompañar a algún rezagado.
   No sé ir sin pendientes, y es fácil se me agregue en el viaje algún compañero. De uno no quisiera; pero Corominas (hoy arcipreste de Tarragona) desea que venga. Así, prepare además de mi habitación independiente y de frescura, otras tres camas.
   Fabregat ha visitado al obispo, y dice que presente solicitud. Temo que haya dificultades canónicas para la renuncia del beneficio curato.
   Ha pedido entrar en la Hermandad Francisco Soriano; antes lo pidió el santito Enrique Orios; a ambos negative, a pesar de que Soriano no es tonto, pero es valenciano y a mi juicio falto de tacto. Usted le conocerá mejor.
   De Almería, Burgos, etc., otro día.
   Caparrós llega mañana sábado a Tarragona. No sé si vendrá aquí en seguida o después del congreso. Yo iré allí el 16. El 20 o 21 regresaré; y el 23 pienso irme ya a Barcelona con Enrique; pero... casi sin alumnos. No entiendo esta parálisis.
   Anteayer escribí a don Benito a Gandía. No sé si me contestará ya, pues dicen [irá] para también el domingo. El obispo nuestro sale el domingo. Anoche tuve conferencia con nuestro obispo, que ya diré. Regularmente pagará la pensión que pagaba el señor Aznar por Ramos.
   Extraño no haya escrito usted más.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

   Devuelva el de Felipe.
   Diga si recibió el billete de 10 duros y la Letra.

Escritos II, vol. 7.º, doc. 157, págs. 1-3




A don José María Meseguer y Costa


13 de octubre de 1894




Ilmo. señor:

   Juan Antonio Fabregat, pbro., natural de Villafranca del Cid, en esta diócesis, cura párroco de Mata de esta misma diócesis de Tortosa a V. S. expone:
   Que desde la misma ordenación sacerdotal y no sintiéndose llamado a la carrera parroquial por los peligros que en ella presentía había deseado retirarse a algún Instituto para trabajar más libremente, y de un modo preferente a la Hermandad de sacerdotes Operarios diocesanos del Corazón de Jesús, dedicados al fomento de los intereses de la gloria de Dios en las diócesis y al fomento de vocaciones eclesiásticas. <*2*>
   Que luego temiendo que el prelado no accediese fácilmente a retirarle de los varios cargos que le confió, entre ellos el de regente de [?] por la mucha falta que tuvo de personal. Cediendo a muchas indicaciones de familia se presentó a oposiciones en el último concurso, habiéndole honrado el difunto proponiéndole para esta parroquia, de primer ascenso.
   Que colocado en ella ha ido sintiendo mayor repugnancia al cargo de una parroquia, y renacido el deseo a una de más fácil santificación para sí sin que por eso sea de menor trabajo.
   Que ninguna le parece más propia a sus inclinaciones que la de la antedicha Hermandad.
   Por lo cual el exponente a V. S. I.
   Suplica se digne autorizarle para la renuncia de su beneficio parroquial y el ingreso en dicho..., quedando el exponente en la obligación <*3*> de formarse antes el correspondiente título de patrimonio.
   Así lo espera merecer...


Ilmo. señor don José María Messeguer y Costa

   Muy respetable señor y amigo: Hace días que Benjamín me escribió que el buen Soláns...
   El buen Soláns desde el día del fracaso en la tentativa del grado empezó a perturbarse, y habiéndole dicho que debía prepararse para repetirlo para noviembre empezó a acobardarse y a agitarse su ardiente imaginación, y a no hacer nada de bueno. No valieron ni los alientos ni las reprensiones de Benjamín y se desahogaba con los compañeros de que se iba a España llamado por V. S., etc.
   Le escribí a Soláns una cartita anteayer, diciéndole que esperase mi llegada allá para resolver lo que más conviniese. No llego ya a tiempo pues ayer recibo telegrama de Benjamín que dice que se ha marchado hacia Lérida perdido. Crea usted que me ha afectado, pues [?]

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 7.º, doc. 158, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 17 de octubre de 1894





Tarragona, 17 octubre.

   Amado Benjamín: Anoche llegué a esta. Por la mañana recibí la suya con los detalles sobre Soláns. Veré si veo mañana al de Lérida, pues le escribí y temo que no la haya recibido allí, y siento la lea el secretario.
   A las 8 he visitado a don Benito en el palacio arzobispal. Estaba solo y he podido hablar de todos los asuntos. Grados en Roma. Quintas (sin resolución última).
   Pocos alumnos (dice que verá si en lugar de 0 envía un x). Oviedo: que no pasemos pena; está aquí; no hablarán del colegio de Roma. Traje: no está por manteo; le he dicho que resuelva; no es refractario a la manteleta, que podría ser más larga, etc. Al fin... de Soláns no he hablado. La cuestión de Ossó que él ha sacado, ha invertido el tiempo restante.
   Esta tarde en la sección 3.ª se ha puesto y discutido el punto 2.º del fomento de vocaciones. Presidente: el obispo de Barcelona. Ponente: Matutino. Por condescendencia mía Caparrós ha querido poner una sola conclusión tan exclusiva que me ha espan-<*2*>tado: La Hermandad de Operarios es la única que puede realizar, etc. El obispo le ha combatido por exclusiva la palabra Caparrós. Que no, etc. También los salesianos querían que se contase su Institución. El obispo de Barcelona les ha dicho que para ellos es secundaria, y que cuando va a visitar los talleres, nunca le han enseñado los seminaristas. Sucona ha combatido también la conclusión exclusivista. El obispo ha mandado que Sucona, otro de Vich que abogaba por el colegio de Vich y otro de Tarragona rectificarán la conclusión. Así se ha hecho y han atortolado al pobre Matutino, y se ha rectificado y mañana se propondrá de nuevo. En fin, un chafarrando por condescendencia mía, que ya me repugnaba, y don José María aún mantiene su tesis. Yo me he salido por no sufrir, y me he ido a rezar la coronilla, trisagio, etc. Enrique disfrutando en la pelotera. Ya les contará los detalles.
   Estamos en las redentoristas Caparrós, <*3*> Enrique, yo y Pallarés. Mañana viene don José.
   Los dos de Granada del Sacro Monte saldrán de allí el 21 o 22; de Salamanca, según carta de don Ceferino, sólo viene uno, pues el otro agraciado se ha acobardado. He vuelto a escribir que vea busquen otro. Viene otro sacerdote a estudiar arqueología, pero no estará en el colegio. Tal vez lo haya inspirado don Ceferino, pues dice que estará con otro que hay ahí ya.
   De Madrid sin noticias. Mañana pienso yo escribir al obispo.
   El señor Juste ya ha contestado, y mañana veré al auxiliar de Zaragoza.
   De obispos nuestros no están más que el de Vich, Seo. Pienso ver al de Osma, Burgos y Tenerife (hoy Lugo). Al de Vitoria, ni Oviedo, Barcelona, Murcia, etc., no quiero verlos. De modo que pocos cogeremos de los de aquí, y don Benito dice que no hablarán del colegio. Por hoy, pues, probables 12 o 13. Podrían ustedes escribir al de León o algún otro de los que les hayan ofrecido, diciéndoles que el tercer grupo saldrá el 3 o 4 de noviembre, acompañado de superiores; que el 1.º será el 25, y el 2.º el 28, si se <*4*> hace necesario algún telegrama de ustedes a algún obispo o a nosotros para que lo hagamos con alguno, no lo omitan.
   El de Palencia no ha contestado a Caparrós. Está de visita y temo no sea llenada. El de Valencia... así; don Benito, que no es pocas ganas, sino distracción suya. Veré a Castellote.
   Mañana terminaré si hay alguna novedad.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Día 18. Esta mañana a las 8 lloviendo me he lanzado a atrapar obispos al levantarse.
   He ido a Jesús María, 2 kilómetros a ver lo de Valencia. Castellote me ha desanimado, y aconseja que don Benito hable al de Valencia que hace el tonto. De allí al de Burgos, que acababa de celebrar en el oratorio de la casa particular en donde se hospeda. Le he preguntado si ha recibido nuestro prospecto: que sí, y que pensaba escribir al rector para que mande; que don Jesús está en su casa, etc. Con esto escribo a Salado por este correo para que lo active.
   Escribo también a Alcolea, para que pregunte al obispo en nombre mío, lo que hay de alumnos. Dije a todos lo de los tres grupos: El 25, 28 y 3 de noviembre.
   Mañana a las 8 me lanzo.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 159, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


18 de octubre de 1894




   Mi Providencia: Esta noche ha llegado Benet de Barcelona y ha encontrado esta carta que llegó ayer. Benet contesta a Creixach que nosotros no somos nada respecto de este asunto, sino que debe entenderse con la abadesa de Vinaroz y estar a sus disposiciones.
   Yo opino, a pesar de que los unos son locos y los otros chiflados de que no se le quite la acción a Creixach. El cura ya sabe usted que es un valencianitis débil y manejado por las faldas caseras. Lo mejor sería que Creixach entregase la llave al alcalde o la hubiese entregado descargando su responsabilidad sobre él respecto del agua; ahora ya veo que no es hora ya. Que se dejen de plantas y tomates que ya <*2*> crecerán.
   Hoy escribo a Sarriá para que envíen una carta mía al padre Llevaneras adonde esté, pues me conviene saber cuándo llegan a Roma. Yo saldré regularmente el 23 para Barcelona. Escríbame, y si luego debía escribirme o telegrafiar a Roma, Director colegio español, Palazzo Altieri.
   He propuesto no afectarme y creo que lo lograré. Haga usted lo mismo. Haga escribir y no escriba usted y estese así tranquila. Son penas de fundadores y se han de aguantar y además hemos de pagar muchos pecados que hacemos.
   Creixach ha incluido una carta para Cañé y he dicho a Benet que no la entregue, que lo diga así a Creixach.
   La bendice y ruega por usted su padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 18.

   Devuelva la carta de Creixach.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 160, págs. 1-2




A don Enrique Plá y Deniel – 19 de octubre de 1894





Tarragona, 19 de octubre.

Señor don Enrique Plá y Deniel

   Mi amado en Jesús: He venido al congreso y pasado mañana regreso a Tortosa.
   Sin otro objeto hoy que decirle que el lunes 22 irá a esa don Domingo Enrique, pbro, y vicesuperior del colegio. Espero que usted se deje ver la mañana del 23 con el señor don Ramón Solá y Roca, Calle Nueva de San Francisco 5, estampería, y éste le pondrá a usted en relación con el antedicho don Domingo Enrique, el cual le dará a usted instrucciones, y podrá usted irse preparando <*2*> para el viaje, que será el día 25, si así conviene a usted, o mejor el 28, que será el día que saldré yo.
   Yo llegaré el 24 a esa.
   Hasta la vista, pues.
   Se repite de usted afectísimo s. s. y padre

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 7.º, doc. 161, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 19 de octubre de 1894





Tarragona, 19 octubre.

Señor don Esteban Ginés

   Mi don Esteban: Muy dormidito ha estado usted. Recibo aquí la suya del 16, que llegó anoche mismo a Tortosa. Le he telegrafiado a usted que el joven o los dos se presenten a don Ramón Solá y Roca, Calle Nueva de San Francisco, 5, estampería, o al seminario. Cuando llegue ésta ya habrá salido el alumno o alumnos. Si acaso ha salido el uno, y se arregla después lo del otro (que ha de procurarlo usted) recuerde que le dije que el 28 saldré yo con los que haya, y el 3 de noviembre saldrán Sobregrau y Morell con los rezagados. Por lo tanto hay tiempo aún para arreglar viajes. Que se dirijan a casa Solá, que él los colocará en hospedaje y les dará instrucciones. Pues <*2*> y el colegialito nuestro, sobrino del rector, ¿no viene? Véalo usted.
   Vine aquí el martes 16 al congreso y para hablar a obispos. Hablé con el cardenal de Sevilla de todos los asuntos y de las penas que pasamos. Nos alentó.
   Visité al arzobispo de Burgos y me dijo es fácil envíe aún este año. He escrito al rector de allí, tan amigo nuestro, para que vea si lo activa. He hablado con el raro obispo de Gerona, y está inclinado a enviar uno o dos, pero no sabe si podrá ser para este año. Escribí ayer al secretario del obispo de Madrid para ver cómo está el envío. Veré mañana al de Osma y auxiliar de Zaragoza. De todos modos, <*3*> pocos tenemos de seguros y aun de probables. Parece que todos duerman.
   En Roma he tenido un disgusto. Soláns ya no está en el colegio ni en Roma. Además algún obispo está porque el colegio español no sea una sucursal de los jesuitas, sino que los chicos vayan a otro centro!! En cambio el cardenal Aloisi abandona ya Altemps.
   No sé si podré escribir a usted antes de marchar. El lunes voy a Tortosa, y el miércoles hacia Barcelona. Caparrós está aquí, y vendrá hasta Barcelona.
   Domingo Enrique va el 22 a Barcelona, y saldrá el 25 con los que haya.
   Almería con dolores y gozos. ¡Qué es estudiantina aquella!
   Ya dije a usted <*4*> lo de Burgos.
   He telegrafiado que envíe todos los dineros que tenga por el alumno o alumnos, que no los perderán hasta Barcelona, y el alumno que traiga cuanto pueda por él.
   No puedo más.
   Escriba a Tortosa o a Roma.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 7.º, doc. 162, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 25 de octubre de 1894





Barcelona, 25.

   Amado Benjamín: Anoche escribí a usted. Ayer acudieron:
   El sacerdote de Salamanca que ha de estar (gracias a Dios) con el otro.
   El joven de Salamanca con anteojos.
   Albert con los dos granadinitos.
   González de Málaga, con su padre.
   Y el grave sacerdote [de] Mondoñedo.
   Hoy recibo carta de Ginés, de que sale su colegial el 20, y no ha aparecido.
   Recibo por Albert la de Serrano y la de doña Teresita.
   No sé aún si viene Corominas.
   Quien viene es Vicente Benet, y como yo llevo una menestrela, he consentido que Benet lleve su coracero. Las dos estarán con doña Teresita; pero Benet en el colegio. Si viene Corominas, se lo avisaré por telegrama.
   Saldré el 28, tal vez sin ningún <*2*> chico, a no ser el de Plasencia, y los dos de Valencia que esperan venir para el 28. El padre Llevaneras vendrá el 4 de noviembre con Sobregrau. Aquí no queda ninguno encargado para recibir los rezagados de la última expedición, que son como probables sólo: Madrid, 2; Ávila, Burgos, Sevilla, 1 y Gerona... pues Palencia a oscuras; si vinieran todos estos, llegaremos a 20 nuevos.
   Escribiré o telegrafiaré.
   Tengo para los gastos de Sansó mil y... pesetas.
   Domingo (el amable) les dirá todo lo demás. Caparrós y don José García están aquí. Mucho ocurre decir... pero basta.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Hoy Barcelona, 27. Me enfadé con Domingo al marchar, y olvidé darle ésta. Entregue enseguida la adjunta a doña Teresita, que se ha de encargar de las dos mujeres que traigo.
   No sé aún si viene Corominas. Benet sí, con su mujer. Cartas de Ávila, 2 para el grupo último.1 de Burgos (sacerdote), 1 de Sevilla, 2 de Valencia. Aguardo hoy 3 de Madrid. Salimos mañana. Si puedo, telegrafiaré hora de llegada.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 7.º, doc. 163, págs. 1-2




A don Esteban Gines – 1 de noviembre de 1894





Roma, Palacio Altemps.

Fiesta de todos los Santos.

   Mi don Esteban: Empiezo por una reñidura. Recibí la suya del 20 en Barcelona; pensé y era verdad que teníamos perdido a Matas. Despóns da el n.º 3 de San Severo, y era el 1º; pero además yo no fui a San Severo. Usted le dio Bajada de San Francisco para Solá, y no existe la Bajada sino la Calle Nueva de San Francisco. Por una casualidad providencial supimos estaba en la Fonda de España. Fuimos allí cuatro veces en un día sin encontrarle. Le creímos perdido y objeto de un timo; al fin, le encontramos. Todo por no haber telegrafiado usted su salida y punto donde iría.
   Salimos el 28. Viaje felicísimo, llegando anteayer 30. Instalados en Altemps que es un palazzoto desvalijado y grande. En cambio, <*2*> una capilla que es de más valor que tres colegios, y el cuerpo de san Aniceto. Hoy se ha cantado misa.
   No hay reserva, y se pondrá el día 11, Patrocinio de la Virgen. En este día fijan ustedes un telegrama como que acaba de recibirse de Roma, que diga: “Establecida hoy reserva en esta magnífica capilla de Altemps. El colegio romano saluda y pide oraciones a los colegiales de Plasencia. Sol”.
   De este modo los colegiales lo dirán a sus familias, y se atará más la fraternidad. Hagan cantar un Magnificat en acción de gracias. Tantas cosas a nuestros neófitos Despóns y Forner.
   El tercer grupo viene el 5 de noviembre con dos de Ávila, 1 de Sevilla, 1 de Logroño y 2 de Valencia, y probablemente 2 de Gerona.
   Oraciones, pues.
   Escriban.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 7.º, doc. 164, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


5 de noviembre de 1894




Palazzo Altemps. 5 de noviembre.

   Mi Providencia: No aguardo más, aunque sean solas dos líneas.
   No he tenido de España más que una carta, de mis mis Claras de Tortosa. Las de Vinaroz están dormidas. Por la tía Francisqueta sabría usted mi viaje a Tortosa. El 23 en Barcelona. No pude ir a ver a su madre. Lo haré al regreso.
   El 28 salí. Felicísimo viaje. Aquí estoy y estamos en Altemps. Palaciote grande, pero desvalijado y desordenado. Salotas y escaleras y galerías, etc., y lo peor que no tenemos todo, pues aún falta despedir a un cardenal y a dos congregaciones y dos inquilinos. Veremos si san José toma la vara. En cambio una capilla, iglesia interior que es una maravilla. Columnas de mármol, pinturas, reliquias y una riqueza de nácar que dice Benet vale más que dos colegios de España. Buen órgano, riqueza de casullas <*2*> y cálices, etc., y muy recogida. El 21 ponemos la reserva y Jesús tendrá 65 reparadores jovencitos, que algunos son unos santitos, otros no tanto. Conque este día les enviaré la bendición de Jesús sacramentado que dará el padre general.
   La otra semana, después del 11, iré a Asís y Loreto. Luego con el padre Llevaneras, al cual hablé en Barcelona y que sale hoy de allí, trataré de nuestra congregación. Está el padre Llevaneras chocho con nuestro colegio y con los colegiales.
   Escriba a Pallarés en seguida y que haga solicitud pidiendo el ingreso dos veces al año para la señora Francisqueta, poniendo como motivo el ser gran benefactora del convento, etc., y que pueda entrar con una socia. Veremos si se consigue en seguida y puedo llevarlo yo a España ya.
   El otro asunto de la elección creo que conviene hacer nuevas preces informadas por el prelado. Si la ha de informar el provisor dejémoslo estar aún, y continuaremos así. Vea usted qué necesita de aquí.
   A mosén Bautista tantas cosas y que no puedo escribir pues me estorban mucho y <*3*> he de prepararme para el sermón y fervorín del domingo. Bover es tan santito que me hace miedo... y me duele si acaso puede volar. No diga esto a la familia.
   Estuve en Mataró. Ya hablaremos de la visita. La abadesa naturalota y templada. Mercedes y Cinta son excelentes. Bajó también la Ángeles. Estuve tres horas. Nanell el mismo. El hermano Esteban resentido con madre Providencia y con razón. En fin, pasé un buen rato.
   He visto en “el Estandarte” la fiesta de ustedes de profesión y vestición. Que me encomienden a Jesús las neófitas.
   Tantas cosas a las madres graves y a tot lo menudall de Gregorias y Margaritas, y Serranetes, etc. Que no me olviden ante Jesús, que yo ya diré cosas al padre san Francisco en su sepulcro y a la <*4*> madre santa Clara ante su cuerpo visible. Si ustedes quieren acompañarme, las invito. Ya ven si soy generoso. Con 42 horas están aquí.
   ¿Qué más les diré? Mucho diría, pero escribo a galope. Hoy escribo a la y al padre Bernardo. A éste que tenga paciencia una temporadita más. Nada sé de las aguas.
   Yo estaré probablemente hasta fines de mes. Dígame cosas. La dirección: Italia. Manuel Domingo y Sol, Colegio español de San José. Palacio Altemps. Roma. Que me diga una cosita mosén Bautista.
   A mosén Antonio, Manuela y Toneta que si quieren venir los tres, que vengan, que tienen casa grande. A la familia Bover que el chico está bueno, y mejor que el año pasado. Marianeta que dé expresiones al señor cura y a Monfort y mosén Lino. Vivo sin vivir en mí. Las bendice a todas su afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   De penitencia ponga usted un sobre a madre Concepción Victoria, abadesa de Benicarló y envíela la adjunta.


Escritos II, vol. 7.º, doc. 165, págs. 1-2




A don Elías Ferreres – 17 de noviembre de 1894





Roma, 17 noviembre.

   Mi Elías: Sólo para dar noticia del estado de Serrano. Sin novedad. Descansa por la noche. La fiebre desde 38,03 a 39,09, y así va oscilando sin aquietarse. Supongo habrá escrito a los colegios, sobre todo a Plasencia, con el cual estoy retrasado de cartas.
   Acaba de salir Benet hacía Asís y Pisa y España. Por él le mando varios encargos y una carta que explica la distribución. Aún no he escrito a Vico, y tiemblo. Le diré lo de Serrano, y alargaremos.
   Recibo dos líneas de Felipe por conducto de Albert. De Osuna no sé nada.
   De Burgos <*2*> no vienen los dos señalados porque se han acobardado a última hora.
   Albiol escribe hoy otra vez. Demasiado bien aquello, si no fuera que gasta mucho. Cinco kilos de garbanzos, y en Orihuela sólo se gastaban 3 y ½, y eran más.
   Estoy sudado de correr por comprar hoy un cáliz para mis sobrinas.
   Dígame de Fabregat.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 7.º, doc. 166, págs. 1-5




A don Esteban Ginés – 17 de noviembre de 1894





Roma, 17 noviembre, 94.

Señor don Esteban Ginés

   Amadísimo don Esteban: Les tengo abandonados aunque no olvidados.
   Mientras confiesan Merry, padre Homs y Benjamín a los chicos, van dos líneas.
   Supongo habrán sabido por los de Tortosa, pues encargué escribieran la tribulación que Jesús nos envió el día siguiente de la gran fiesta del 11, la cual fiesta habrán leído en la Voce de la Verità, que les envié. Serrano, que ya no asistió a la fiesta por estar con calenturas, al parecer intermitentes, nos alarmó por haber tomado la enfermedad el carácter de tifus, y hemos estado apenados estos días. El médico nos está animando, pues aunque <*2*