Escritos del Beato Manuel Domingo y Sol - Cartas, volumen VI
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Escritos del beato
Manuel Domingo y Sol

II - Epistolario
Volumen 7.º: Años 1893

ROMA
2005






Notas previas a la nueva transcripción








   Al comienzo de cada uno de los documentos que contiene este volumen se indica:
   - la sección (en este caso II [Epistolario])
   - el número del volumen (en este caso 6.º)
   - el número del documento
   - y las páginas que comprende cada documento

   La utilización de estos cuatro elementos facilitará al máximo la búsqueda y consulta posterior.

   Ejemplo: Escritos II, vol.6.º, doc. 1, pág. 1-3


   En cuanto a las siglas utilizadas, se indica el salto de página en el documento original con el siguiente símbolo “<*n*>”.
   Entre paréntesis cuadrados ([ ]) se incorpora texto no claro o cualquier indicación del editor.


   El recorrido hasta poder ofrecer este volumen ha sido largo y ha requerido la participación de múltiples personas. Tras la muerte de Don Manuel, los operarios iniciaron una campaña de recogida de manuscritos. Posteriormente, dirigida sobre todo por D. Antonio Torres y D. Buenaventura Pujol, se hizo la gran labor de transcribir todos los escritos. Más tarde se publicaron parcialmente algunos volúmenes monográficos o selecciones de textos. D. José Luis Ferré inició hace años la edición sistemática de todos los escritos. D. José Jesús Fernández Alonso contribuyó grandemente a continuar el proceso escaneando toda la trascripción de los escritos de Don Manuel. Finalmente, D. Germán González está dedicando su tiempo y energías a confrontar con los originales, corregir y paginar los escritos de Mosén, con lo cual tendremos una edición fiable y citable con garantías al alcance de todos los operarios. A todos ellos les honra el resultado final y el uso que de él puedan hacer los operarios para un mejor conocimiento del Fundador.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 1, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


5 de enero de 1893




Valle del Sol. Víspera de Reyes. 5 enero, 8 mañana.

   Mi Providencia: Llegamos anteayer a las 6 de la tarde. Al bajar del coche caí, no sé si por culpa de bañeta o de mis pecados; pero no ha sido más que una poca de cojera.
   En Castellón tomé 850 duros del banco, que nos saldrán al 6%. Los he entregado a Benet; y no tendrá bastante con éstos, y con los 350 que le faltan a dar de los de Compte. Le he dicho que si puede dejar de dar alguna cantidad al de la madera, aunque sea pagando el rédito de la deuda, o si no que vea si encuentra aquí alguno que le deje a última hora.
   Hablé con el cura de arriba que no estaba por pedir nada hasta que vengan las monjas; al fin, quedamos en que, cuando se fije y anuncie la fecha de la venida, se hará el llamamiento <*2*> para los que quieran dar algo. Por lo tanto, no esperemos por ahora; pero sí espero del porvenir.
   El convento bien; el terrado será una gloria; allí tomamos el sol y pasamos un ratito muy bien. Será el mejor convento de todos los que se han fundado por este país estos años. Estoy contento generalmente de todas las obras. Rueguen por el ángel Vicente Benet, único fundador del convento.
   Hemos pensado en la fecha. Creo que la mejor será Pentecostés, o sea 21, 22, 23 y 24 de mayo, y cerrar la clausura el 24, medítenlo y verán que es el más propio. Si quieren el Patrocinio o después del Corpus, como quieran; pero, repito, creo vendrán a la mía.
   Avisaré el día que pase.
   Benet me dice que esperaba que le hubiese enviado el torno, cómoda y demás; a últimos de febrero estará todo listo.
   Afectos a mosén Bautista.
   Suyo

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 6.º, doc. 2, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 12 de enero de 1893





Don Felipe Tena

   Querido Felipe: Acabo de recibir la tuya de hoy.
   A estas horas estará ahí don Francisco y habrá resuelto la cuestión de Puig. ¿Qué te parece a ti de ir a Santander? Jesús que nos envíe Operarios excelentes, si no no podremos abarcar tanto campo, y peligra la formación de los Operarios. Fortuna que confío que la fidelidad a la gracia por parte de cada uno lo suplirá.
   Ayer me escribió la abadesa que Lola con su cuñado y hermana habían ido. Que estuvo muy encantado. No la examinaron ni nada, y la dijo que ya la escribirían. Muy torpe debe ser la moza, que no tuvo el pensamiento de dejarse ver antes o después.
   Hoy he ido a confesar a Santa Clara, y la abadesa, aunque dispuesta a lo que yo resuelva, me ha suplicado que atendido lo cortita que <*2*> está de lectura, el estar casi completo el número y que están por una voz, y ella ni siquiera supo cantar cualquier canción, me ha suplicado que la desvíe, y le he dicho que quedaba desviada. Así, pues, puedes escribirla que te escriba, y sin decirle que sabes he ido a Tortosa, y luego la dices que no haga nada hasta que tú puedas verla. Entretanto discurriremos y daremos largas, y la guardaremos si ella es predestinada para Jesús, que temo de sus ligerezas e infidelidades y humildades, y lo sentiría porque en buen molde puede ser una regular alma.
   Te contestaré sobre el papel, pues no he hablado a Pallarés todavía.
   Entrega la carta a Elías, y arréglalo.
   Dije ayer a Marzá viese en el depósito de versos dejados por Serrano, si había una obra leída a no sé qué obispo y quizás publicada en el Congregante, y la diera a don Francisco. No sé si lo han hecho uno y otro.
   La España, patria mía, dándole giro podría servir... que los colegiales de San José irán a todos los institutos necesitados, etc.
   Entrega la adjunta a don Francisco.
   Tuyo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 12.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 3, págs. 1-4




A don Remigio Albiol – 14 de enero de 1893





Señor don Remigio Albiol

   Mi amado don Remigio: Muy calladito está usted. Recibida su felicitación. El día 1 estuve en Vinaroz; el 2 en Castellón, por ver si lográbamos un empréstito para evitar que nos llevaran a la cárcel. El 3 en Vall [de Uxó], el 5 en Artana a establecer la Vela nocturna; el 7 en Valencia para saludar al arzobispo, Castellote, etc., pero no pude porque me llamaron de aquí, por estar gravísimo el señor obispo.
   Este sigue bien, y ayer cesaron las rogativas en la catedral. Continúa delicado.
   De Roma, buenas noticias de la marcha del colegio; pero en expectativa de lo del edificio. Chiesa viene a traer el birrete a Sanz y Forés. Debía venir de auditor del futuro nuncio, pero Rampolla <*2*> parece que no lo quiere. Al nuevo nuncio le visitó Benjamín. Creo le acompañará en su viaje a España nuestro padre Homs, escolapio, el que enseña gratis el italiano a nuestros chicos, y les confiesa.
   Madrid. Creo dije a ustedes que al fin el obispo ha resuelto se funde colegio allí el curso que viene. Caparrós y Serrano están formando planes de hacienda para los cincuenta mil duros que se necesitan para comprar el ala del convento de Santa Magdalena.
   Pero la más negra es Santander. Caparrós está empeñado y casi comprometido. Al no haber mediado las murmuraciones de por ahí del cambio de superiores, tal vez a usted le hubiera tocado ir a ver el océano. Ahora no sé si Meliá y Puig, o Felipe y Puig, o quién y Puig con Serrano y hasta Caparrós unos días; pero en caso será sólo para inspeccionar aquello este año y estarse en el santuario de la Virgen. Empresa mayúscula ésta. ¿No habría por ahí algún <*3*> murciano bueno que quiera auxiliarnos, de los que usted conoció por allí, o algún oriolense?
   Don José García sigue bueno, pero alguna vez da señales de poder estar malo.
   Recuérdeme edad, curso de nuestro Soler, y lo de la dispensa de patrimonio, etc. No lo olvido, pero no tengo tiempo para todos los detalles, y menos esta temporada de la enfermedad de García, que duró tres semanas y pico. La cuestión de dispensa será cosa de 15 días.
   ¿Qué hace nuestro Cárceles? Veré si un día puedo escribirle. ¿Qué hacemos de la ordenación de éste? Háblemelo usted.
   Nada me dice hace tiempo del pupilo de esa casa. ¿Ya está más amable Soler?
   En Valencia continúa el rector y temo continuará, pues no abunda el personal. David es catedrático de moral.
   El sobrino de Caparrós está en <*4*> Valencia todavía.
   Supongo habrán recibido ahí el cuaderno o catálogo de los estudiantes del colegio romano.
   García Girona aún no nos ha bajado, y se conoce le prueban las dulzuras de Benasal. Estamos, pues, aquí en cuadro, y Elías y Marzá tienen que arreglarse las dos casas solos.
   ¿A qué paró lo de las agencias de Murcia? Nada he sabido. ¿Y las obras de la capilla? Vaya de capellanes murcianos.
   Y basta por hoy. ¿Cómo han pasado las vacaciones? ¿Cuándo piensan hacer el triduo de renovación? Los de Madrid lo terminan mañana, que es el dulcísimo nombre de Jesús.
   Dígame de su visita al magistral.
   Afectos a Soler y Cárceles.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 14 enero 93.

   En los domingos de san José, que deberán empezar luego, no olviden el asunto de Roma.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 4, págs. 1-4




A don Felipe Tena – 18 de enero de 1893





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Recibo la tuya. Me asombra la falta de seso de Lola. La pobre abadesa de Santa Clara se sorprendió de su visita, y al lado de su cuñado y en las circunstancias de la comunidad, etc., y por el encantamiento de ella y su poco contestar y nimiedad, etc., aún se puso más confusa, y por esto le dijo que ya la escribiría. Parecía que iban ella y su cuñado a una feria a contratar, sin manifestar ella ni entusiasmo ni nada. Creo, pues, que no será ya religiosa. Con todo, puedes escribirla, si tienes medio de que reciba ella tu carta sola, riñéndola fuertemente, diciéndola: 1º. Que no se presentó antes a mosén Sol, y sola, para <*2*> que éste la hubiera dado instrucciones y le facilitase el camino que debía seguir para presentarse a las monjas; que estas sin duda vieron en ella un encantamiento, y que iba allí a pedir sin ningún entusiasmo; que debía haberse quedado allí sola en la reja, y suplicarlo con interés, no como quien va, “si lo quieres bien, si no también”, que lo ha hecho todo sin traza y sin espíritu y ardor con que lo hacen todas las que aprecian el beneficio de la vocación; que su falta de talento le ha hecho apegar con exceso a las cosas de familia y se le han introducido en su cerebro las máximas del mundo oyendo lo que oye; que temes por ella; que no sabes ya lo que Dios quiere, ni lo que le conviene; que sólo le pides que no obre con ligereza, que no deje las obras de piedad, oración, etc., y si quiere aguardar a si vas tú o yo por allí, que lo aguarde, y sino que te escriba de vez en cuando, diciéndote todo lo que pasa por ella, que tú no la abandonarás en tus <*3*> consejos y que no quieres que sea esto ni lo otro, sino lo que Dios quiera, y tú conozcas le conviene. Pero que de lo que ha pasado, no debe culparse más que a ella. Lo demás oraciones, y nada más.

   Recibí tu cartita y veo tienes temperamento de Operario, que mucho me place. Purifica siempre la intención en todo, y tendrás gozo del Señor en todas las cosas. Yo, como tú, quisiera en alas de mi corazón, y mis deseos acompañaros a pesar del frío y la distancia, y saludar a Jesús sacramentado por las parroquias de aquel extremo de España, y tomar posesión de aquella tierra en nombre de la Obra y para los fines de gloria de Dios en la misma en todos los futuros Operarios, etc.; pero creo no conviene por ahora, y Jesús os escoge a vosotros para que a nombre de la Hermandad, le ofrezcáis sus servicios presentes y futuros para <*4*> darle con el tiempo sacerdotes que le cuiden bien y le reparen, y para propagar su amor sacramentado hasta el último rincón de aquellas montañas y aquellas playas. Esta comisión exige mucha fe, humildad, confianza y súplica amorosa a Jesús sacramentado y a los santos Ángeles para que guíen vuestros pasos, y dirijan opera manuum vestrarum. Sin gemidos amorosos del corazón por la gloria de Jesús no haríais nada. Así, pues, aliento.
   Hoy escribo a Caparrós para que envíe una carta delantera, y que pueda ser contestada todavía, y ya sabréis su contenido, y os daré las instrucciones sobre lo que debáis examinar y aceptar.
   Medina, al cual escribí si tenían por allí un par de auxiliares con cualquier paga, me contesta lo que le hará don Francisco. Yo le digo que aguarde hasta que yo vaya a Granada.
   Sobre el papel, dice Ventura que es mejor tomar de tres o cuatro clases. Estado que produce hoy el 6, Ferrocarril de Almansa, Cubas, y trasatlánticas. Pero de esto hablaremos más despacio.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 18.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 5, págs. 1-4




A don Andrés Serrano – 23 de enero de 1893





Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Van dos líneas. No pude escribir a don Manuel Sanahúja estas pascuas, como deseaba hacerlo por conducto de usted para que se conocieran, y se ofreciese usted. Así que visítele a nombre mío, diciéndole que le encargo esta visita especial, y deseando saber de su salud. Ya le dije en un principio que usted iría ahí.
   Tengo carta de Almer en que dice quiere presentarse candidato a Cortes por algún distrito de la provincia de Castellón, y pide lo hable con el señor obispo, etc. Le contesto la imposibilidad de ver al señor obispo, que no recibe, ni le dejarán ocuparse en asuntos por mucho tiempo. Pero le añado que quería escribir-<*2*>le antes por conducto de usted, que reside ahí para ayudar al Centro eucarístico, y que encargaré a usted que visite a él y a toda la familia, que son esposa y padres de ésta, para que los conozca usted, y se ofrezca. Así, hágalo. Vive [en] Carrera de San Jerónimo, 33, principal.
   Conviene que no dejen ustedes de conocer y tratar lo mismo al señor Sanahúja que a la familia de Almer. Su esposa es una bendita alma; su suegra es una formal y excelente mujer; es todo una catalana.
   En cuanto a Almer, ya sabe usted su cabeza ligera. Pero en ciertos casos puede ser un agente de piernas muy bueno en ciertos negocios que pueden ocurrir.
   También desearía conociese y tratase a nuestro amigo don Rafael Segarra, pbro., que vive en Hortaleza, 48 (creo) y es administrador de la iglesia de San Martín. Nos dejó los 14.000 reales que dimos por el famoso alquiler de la casa-colegio. Es hombre muy <*3*> práctico, sobre todo en obras, pues se ha fabricado por su cuenta tres o cuatro ahí en Madrid. Si desea usted dos líneas mías se las mandaré, si usted no le conoce. Es hijo de ésta, y el verano que estuvo aquí no pude ir a verle. Este no lleva prisa, y podría aguardarse a cuando vaya yo por ahí.
   Hoy he telegrafiado, felicitando por su santo a don Alfonso Merry, y felicitándonos por el nombramiento de su papá. Supongo que ustedes no se habrán olvidado de felicitarle.
   Recibí hace tres días la adjunta. No sé lo que es eso de San Isidoro. Escríbale usted lo que le parezca, diciéndole está usted ahí, y diga lo que ha de ponerse en “El Congregante” sobre eso.
   Hace tiempo olvido decirle que vea usted lo que quiere mandar, o que se mande periódicamente a su padre a Manzanares. <*4*>
   En este correo escribo a monseñor Antonio Vico, para que felicite a nombre nuestro, de los colegios y de la Hermandad al señor nuncio por su cardenalato. Quería enviarla a usted para que se la entregase, pero me ha parecido que lo recibiría mejor. Con todo, si le visita puede repetirle nuestra felicitación. Supongo, y así se lo dije a monseñor Vico, que él no se nos escapará de Madrid.
   Acabo de recibir el correo. Otra del Almer, que Sagasta le ha dicho que diga al obispo si apoyaría la candidatura ministerial en Castellón contra la de González Cherná, etc. ¡Pobres hombres!
   Otra de Albiol que dice que Puig puede pedir el exeat para Orihuela y enseguida será incorporado a la Obra, y cuanto queramos. Escribo a Osuna que vean de sacarle enseguida el exeat.
   Diga a don José María que recibo también la suya de ayer. Que Puig no puede venir a Tortosa porque le obligarían a los seis años, con las rarezas del padre Gassó se hace hoy más imposible.
   Que para la inspección en Santander conviene vayan usted y Felipe. Que el ir Meliá a Madrid, mientras está usted fuera, es mucho trajín de viajes, aparte de que Meliá está con un pleito de familia en Valencia. Con todo sería lo que más pudiera hacerse: ir Meliá ahí una temporada. En fin, ya veremos, pues la tela es corta y no llega, y es un trabajo. El aplazar la ida a Santander también es mal papel. Que de lo demás ya le escribiré.
   Suyo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 23 enero.

   Los redactores de “El Congregante” exigen de su director que para el 1.º de cada mes tenga éste los originales aquí.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 7, págs. 1-12




A don Andrés Serrano – 26 de enero de 1893





Señor don Andrés Serrano

   Mi amado en Jesús: Por si la marcha a Santander se apresuraba, me adelanto a dirigirle dos líneas, que les sirvan de gobierno en su modo de proceder y tratos con el prelado aquél.

   1º. Creo que ante todo se verán precisados a exponer ustedes allí, no sólo al prelado sino a otros, lo que es y significa la Hermandad. Por lo tanto, no deben olvidar, y han de estar aquí actuados, en los puntos culminantes de la Hermandad y sus objetos, y de la obra de los colegios y su índole. En cuanto a la Hermandad, que somos sacerdotes seculares, que con el lazo de la caridad y del celo, y por medio de una obediencia común, nos hemos consagrado sin ningún interés para nosotros, al fomento libre de los intereses convenientes de gloria de Dios en las diócesis, pero sin carác-<*2*>ter ni compromisos especiales respecto al fomento de dichos intereses y obras de celo, si bien nuestro instinto nos conduce a la propagación especialmente de las obras de reparación a Jesús sacramentado y el bien de la juventud, por medio del fomento de congregaciones. Somos, pues, sacerdotes libres, para atender a lo que convenga de gloria de Dios, bajo la bendición de los prelados.
   Que sin embargo de esta libertad de acción en las obras buenas, tenemos como objeto primordial, y casi conditio sine qua non, para atender a estas obras, y que es el fin y medio para nuestro celo, el fomento primero, y sostenimiento de las vocaciones eclesiásticas, y como consecuencia el cuidado de ellas, por todos los medios que se pueda, y en particular con la institución de casas-colegios, para llevar afluentes al seminario, y bajo la autoridad de éstos en la parte científica y literaria, si bien las casas-colegios y su inspección en lo moral y espiritual están subordinados absolutamente a la autoridad del prelado en todo y por todo.
   Que por lo tanto (si es conveniente exponerlo) que no es contra el objeto este primordial de la Hermandad, el que pudiese ésta, <*3*> con el tiempo, si el prelado creyera útil aprovechar sus servicios, encargarse de la dirección espiritual y disciplinar del internado del seminario, pero sin compromiso ninguno por parte del prelado (como se exige en Francia por las instituciones religiosas cuando aceptan un seminario), sino que en todo tiempo podrá prescindir de sus servicios, como ella dejarlos; y estando a cargo del prelado el proveer a la enseñanza y poniendo el personal que a él le agrade, o encargando a la Obra cuide de buscarlos y proponerlos a la aprobación del prelado, que sería lo mejor, y aun dando a la Obra y consignándola la cantidad que se invierte en el profesorado, y cuidando la misma Obra de proveerla con los sujetos seculares que comprenda puede dar dicha enseñanza. De este modo, no sólo tendría el profesorado cierta dependencia de afecto y más unión con la Obra, sino que tal vez tendríamos un campo donde poder colocar muchos jóvenes distinguidos, aunque fueran de otras diócesis, que formarían con nosotros un centro de propaganda en la diócesis, aunque para ello la Hermandad tuviera que añadir algún <*4*> sacrificio o emolumento a dichos profesores escogidos por nosotros. Esto costará bastante, porque avezados a ver los rectores canónigos (que sólo sirven para brillo y nada más), les extrañaría un cambio tan radical. Con todo, tengo cierta esperanza que, si un día desahogados de personal, fuese solicitada la Obra, podrá ésta apoderarse de este gran medio de tener todo el personal del sacerdocio para multiplicar por este medio la propaganda del bien en las diócesis.
   Esto en cuanto a la Hermandad y colegios.

   2.º Partiendo de estas ideas ha de verse qué es lo que desea, espera o pretende aquel prelado. Si sólo desea un colegio o seminario menor, se ha de ver si éste ha de ser para alumnos de toda la carrera o sólo para gramática y filosofía, y si ha de ser Colegio de San José, esto es, de vocaciones pobres que deban sostenerse, o simplemente de seminaristas, igual que los otros, o ha de ser todo el seminario allí, y no en la población.
   Si fuera su idea establecer todo el seminario en aquel edificio, sería un problema de difícil resolución. Porque tendría que vivir el profesorado allí, y haber tal vez seminaristas internos <*5*> y cuidados por ellos aparte de los nuestros, etc. Si no había de haber más que simplemente seminaristas, todos iguales, y dirigidos por nosotros, difícil tarea sería, y estando allí juntos los profesores y aislados de toda otra distracción. No obstante, y a pesar de que necesitaríamos un personal escogido que lograse una disciplina que jamás habían visto ellos, con todo, digo, habríamos de apechugar la cosa, a condición, 1.ª de que no ha de haber rector para el seminario, sino que el rector sea el director o presidente del colegio, y 2.ª la independencia posible de habitaciones para los profesores, que debían estar lo más ajenos posible a la comunicación con los alumnos.

   3.º Si no es así, como supongo, aunque usted me ha alarmado con la de usted, que recibo esta mañana (que debía ser recibida anoche), de que Nocedal le ha dicho que aquello está desmochado; si no es así, y es colegio para gramáticos y filósofos, con un par de profesores para los gramáticos y otro par para los filósofos, hay muchísimos inconvenientes; porque nuestro interés debe ser que concluyan el mayor número posible la carrera en nuestros colegios; sólo así conservan y perpetúan su afecto a la Obra, base de su sostenimiento para lo porvenir. Por lo <*6*> tanto, en el caso de tener que hacer este sacrificio, debía ser con la idea de poder con el tiempo establecer en la capital casa donde puedan ser recibidos los que salgan del colegio o seminario menor, aunque esto nos impondría a nosotros la necesidad de doble personal, que no deja de ser otra calamidad bien grande.

   4.º Si en dicho edificio ofrecido, debieran estar toda la carrera, hay los inconvenientes: de mucho profesorado allí, de doble profesorado para el señor obispo allí y en la población, que no tendremos el hilo de las obras de las diócesis, que sólo puede tenerse en la capital, con la comunicación diaria con los párrocos y sacerdotes. En cambio serían más nuestros los alumnos que saldrían de allí, pues que sería una institución casi independiente de la del seminario.

   5.º Tanto que sea seminario mayor como menor, si es Colegio de San José, o simplemente seminario costeado y sostenido por el obispo. En el primer caso, nosotros hemos de fijar las cuotas, promover los medios, y obtener como recompensa el 5 por % acaso de sus ingresos. No debe olvidarse, en este caso, de mani-<*7*>festarse que nos conviene proponer colectas recomendadas, las suscripciones que se puedan, las segundas misas (si hay esperanza de mucha celebración allí), etc.
   Si es sólo seminario a costa del obispo o pagándose ellos (los seminaristas) la pensión, entonces debe ser la recompensa de los Operarios una cuota fija, de tres o cuatro mil reales como merced de cada Operario que sea necesario, además de la manutención ordinaria.
   Debo recordarle, para que le sirva de dato, que en la exposición que hicimos a este prelado para que incluyese en las reglas aprobadas, las dos últimas, le decíamos que podía ser la recompensa o una cantidad alzada de seis, ocho o diez mil reales anuales, o una pensión por cada Operario, o hasta el 5 por % de los ingresos, y optóse por esto último, si bien el prelado se inclinaba a una pensión por Operario, que yo rechacé, porque me pareció tener más carácter de jornal. Cuando hagamos definitivas las reglas, se pondrán los tres medios, para que pueda acordarse con cada prelado el que más convenga. Esto sólo para que ustedes estén enterados de todo.
   Resumen: Que han de tener <*8*> presentes estos datos, para ir preguntando y oyendo, y proponer una solución que les guste, reservándose siempre la resolución definitiva de la Hermandad.

   6.º Si en lugar de aquel edificio, pudiese ser y esperarse un edificio dentro o al lado de la población, aunque tuviera que hacerse de planta, ese ha de ser el ideal de ustedes, o inmediatamente o con el tiempo. Lo otro no ofrece más que inconvenientes para nuestra Hermandad y nuestra obra de los colegios.
   Si para aquel edificio eremitorio, pretende sólo el servicio del cuidado y culto del mismo, ya buscaríamos auxiliares de por acá que atendieran a ello, y tal vez a alguna misión, etc.
   Si le intimida mucho la cuestión del edificio nuevo, allánenle ustedes las dificultades, e iría Vicente Benet, y con diez mil duros nos hace un pedazo para 100 y se iría continuando poco a poco; estas constantes necesidades son las que alientan más para pedir y buscar. Así pues, háganle ver las conveniencias de edificio dentro, cerca del prelado, pudiendo contar con auxilios espirituales para confesiones, ejercicios, etc., que sólo se encuentran en los elementos <*9*> de la capital, como lo enseña la experiencia. Que fue una tentación del demonio la que sugirió a algunos obispos de principios de este siglo de situar los seminarios fuera, v. g., el de Orihuela y algunos, que son y serán perpetuamente una calamidad, y que el único remedio sería que se incendiara.

   7.º Si tanta fuera la intimidad que acaso con el prelado pudieran adquirir, o con algún otro de los que deban intervenir en las resoluciones de aquél, no hay inconveniente de insinuar con prudencia las ideas que ustedes tienen: sobre el estado actual de los seminarios, la necesidad de que esto sea así por la propia naturaleza, atendida la forma en que están establecidos, no formando institución de profesorado, y por lo tanto sin unidad de acción y subordinación verdadera, siendo los educadores sacerdotes particulares sin vocación a ello, mal retribuidos, etc.

   8.º No olviden, durante el viaje y en la empresa, de posesionarse de los sentimientos de humildad, de confianza suma en el <*10*> Corazón de Jesús sacramentado, y de deseos de su gloria, puesto que de ustedes dependerá dicha gloria no sólo para un día, sino tal vez para siglos, y en el campo más trascendental de dicha gloria de Jesús. Sin gemidos continuos para con él no serán buenos fundadores.
   No dejen de saludar a Jesús en las parroquias al pasar por las estaciones, y a sus ángeles custodios, y en particular cuando penetren y pasen por los pueblos de aquella diócesis, para que opera manuum nostrarum dirigant en ustedes y en los futuros Operarios, y según los designios que Jesús tenga en dichas parroquias por medio de la Obra; y de un modo particular lo han de decir a Jesús en cada uno de los tabernáculos que visiten en la capital. Con esto, y con invocar frecuentemente al Ángel de España, no les faltará la gracia de Jesús y cumplirán su voluntad en lo que él quiera en este ofrecimiento que se nos hace.

   Como le decía hoy he recibido la suya del 24, y el artículo “Los labradores” que ha hecho salado ya. No basta que usted diga, video meliora, etc., lo que mejor quisiera dijese lo de san Pablo: Quod odi malum, <*11*> illud facio, porque si odiara esa indolencia que desedifica a los nuestros habría esperanza de que la sacudiera con propósitos eficaces. Vea de tenerlo enviado todo desde el 1 al 5 de cada mes.

   Muchos sermones son esos, y tampoco que me gusta predique sin escribirlos, porque no puede hacerlo con el arte verdadero. Hágase amigo de Castelar y él le enseñará cómo ha de mirarse al espejo. Tiene usted alguna o bastante unción, si lo hiciese como debe. Pero, repito, desconfío, porque no sabrá hacer la penitencia de apretar su cabeza y enjaularla en párrafos completamente aprendidos de memoria y ad pedem litterae. A no haberlo hecho así Bossuet no hubiese sido orador. No quiera ser usted Bossuet. Creo que ni el mismo Cervantes se lo aprobaría.

   Sobre lo del seminario de ahí, ayer escribí a don José María mi parecer.

   Por Jesús vea de que se cuide esa cabeza de don José María. Que frote la cabeza, cuello y frente con espíritu de vino <*12*> fuerte.

   Última hora: No he tenido correo esta noche, ¡cosa rara!, más que una carta dirigida a don Andrés Serrano, director de El Congregante. Es de Puerto de Santa María, con una letra para suscripción.

   Me asombro de haber podido escribir esta tuya con el trajín de los párrocos nuevos. Ya ha cesado la marejada, y sólo quedan tres.

   Diga a don José María que sobre aconsejar al señor Cos de que consulte sobre la Obra (cuando tuviese ocasión) a sus hermanos de Murcia, Orihuela, etc., mejor es que lo consulte a Sanz y Forés que conoce la Obra, a don José Cánovas, amigo del señor Cos y a Tortosa. De Valencia temo que realmente aquel arzobispo le dijera los motivos de sus recelos sobre las limosnas.

   De los colegiales de Roma tenemos noticias de su comportamiento y lucimiento en las clases; de edificio, nada. Veo no es Chiesa el que ha ido a Sevilla.

   Y basta, chiquet, que vengo de dar la conferencia a los ordenandos sobre conducta con los enfermos, etc.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 26 enero 93.

   No he tenido carta de Osuna sobre el exeat.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 8, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 27 de enero de 1893





   Mi amado don Remigio: No he escrito antes esperando el exeat, que ya está prometido por don Francisco García, pero hasta que no lo tenga, no debo hacer nada. Así, tenga paciencia.
   Dígame enseguida si ahí le darían a Puig como cursante, y le darían la nota sin examen y si, en caso negativo, podríamos tentar a Murcia, pues preferiría eso que no lo de Santander, en donde estará aquél regularmente.
   He escrito hoy [a] Roma para que envíen a usted modelo de solicitud para que pidan ustedes dispensa de patrimonio para Soler; y si en caso conviene añadir que la <*2*> Hermandad responde de su subsistencia, o prescindir de esto. Así, él les escribirá; pero quisiera saber antes las instrucciones que les dé.
   No puedo más.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 27.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 9, pág. 1




A don Remigio Albiol – 31 de enero de 1893





Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Sin carta de usted hoy, como esperaba.
   Si no ha dado usted pasos por lo de Puig, o hay dificultad, déjelo estar; iría ahí a estudiar y a clase y examen, o iría a ayudar a Murcia, pues es fácil que a Santander no deba ir. Con todo, aguardo la suya.
   Conteste la nota adjunta.
   Apenas escriba Benjamín, arreglen lo necesario para el asunto de Soler.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 31 enero 93.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 10, págs. 1-2




A don Santiago Sánchez de Castro – enero de 1893





Obispo de Santander

   Me dispensará no le haya escrito más pronto a V. E. pues hasta última [hora] no presumía poder enviar, ni podría dar gran seguridad de la ida de los nuestros.

Excmo. e Ilmo. Señor Don Santiago Sánchez de Castro.

   Mi respetable prelado y amadísimo padre. Casi sin poder, como no ignora V. E., el reducidísimo personal de nuestra naciente institución sacerdotal, y obligados únicamente por los bondadosísimos ofrecimientos de V. E., y las indicaciones de nuestro señor arzobispo de Sevilla y el interés de nuestro señor arcipreste de Madrid, van al fin dos de nuestros jóvenes Operarios, don Felipe Tena y don Andrés Serrano, con el solo objeto de ver si pueden de algún modo complacer a V. E. trabajándole en uno de los objetos primordiales de nuestra Obra.
   Hubiera bastado tal vez, antes de una resolución definitiva de V. E., darle a conocer por escrito dichos objetos y la forma de nuestra Obra y modo de vivir; pero en el interés de que vea nuestro afecto y buena voluntad para con V. E. hemos creído mejor hicieran este viaje, para exponerle todo personalmente y pueda obrar con más conocimiento de causa.
   Si a V. E. no conviene el establecimiento de la Obra para los fines que acaso V. E. se haya propuesto, o necesiten llenar en esa diócesis, esté completamente tranquilo y obre con completísima libertad, pudiendo estar seguro, que si <*2*> [de nuestra gratitud y deferencia que nos ha invitado] en cualquier otra época nos necesitara, no dejaríamos de atender a sus indicaciones, por poco que nos fuera posible.
   No dudo que V. E. nos tendrá presentes en sus santas oraciones.
   [?] desde hoy por siempre pide la bendición y b. el a. p. de V. E. I. su humilde capellán

      Manuel Domingo y Sol
      O. D.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 11, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


1 de febrero de 1893




Hoy, 1.º de febrero 93.

   Mi Providencia: A pesar de los propósitos que he hecho antes de abrir su carta, ya he cometido una falta de indignación. De todas esas condiciones, lo que me ha sublevado más es la inspección por el arquitecto diocesano, con el cual están casados Tedó y el señor obispo, y sabiendo cómo están Benet y el arquitecto.
   Ya ha salido también lo del permiso civil, que ha de pasar por ministerio, por la provincia y por la alcaldía; ya podremos aguardar sentados, y luego las preces del papa. Jesús sabe cómo irán. Tenga usted paciencia, ya que no tengo yo, que me cogen tentaciones de pensar que Dios no me quiere para enredos monjiles, que no me hacen <*2*> bien a mi alma. Ojalá no sea más que una tentación.
   Conteste al secretario diciéndole: 1º. Que escribirá usted al señor Benet para que le diga el día que esté dispuesto el edificio para la inspección, y se lo participará.
   2.º Que si entre tanto quiere él que se adelante el pedir eso a la Regenta, que le enviará la solicitud, pues ha oído usted decir que suele tardar, pues como cuando vinieron ustedes, no se pidió, no lo sabe, y que se hará la petición a nombre de la comunidad.

   La carta está bien clara, y no hay ninguna cosa oscura.

   Por si acaso contestara enseguida Tedó (que no contestará, porque mañana es fiesta), y le dijera que puede hacer <*3*> la solicitud, y usted quisiera contestarle enseguida, va un borrador poco más o menos:

   Señora:
   Sor María de la Providencia de San Salvador, abadesa del convento de religiosas de la Divina Providencia de Vinaroz dedicadas a la enseñanza de niñas, a V. M. expone:
   Que a expensas de esta comunidad, y con la ayuda de algunas personas piadosas, se ha levantado un edificio en la villa de Vall de Uxó, de este obispado de Tortosa y de esta provincia de Castellón, a fin de instalar allí una casa de su Instituto. Por lo cual
   Suplica a V. M. se digne autorizar la fundación de dicha casa de religiosas de la Divina Providencia en la mencionada villa de Vall de Uxó.
   Así lo espera del bondadoso corazón de V. M.

   Convento de la Providencia de Vinaroz..., de febrero de 1893.

   A los R. P. de V. M.
   Sor Providencia de San Salvador
   (sin firmar).

   Escriba <*4*> a Benet, aunque hoy le escriba también yo, para que Jesús nos dé a él y a mí toda la paciencia que sea necesaria, que yo de mí no tengo mucha confianza.
   Hasta otra.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 1.º.

   En Forcall hicieron una pataconada en el convento y no hubo inspección.
   Anoche le escribí a usted por Carlota.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 12, pág. 1




A don Remigio Albiol – febrero de 1893





Señor don Remigio Albiol

   Mi querido: Puig no puede continuar en Valencia. Sólo hay un medio honroso, que no sé por qué no lo practicamos cuando lo de Albert y Calatayud: el exeat.
   Diga usted, pues, si hay la seguridad de que ahí, a pesar de no tener hoy a don Ramón, podamos obtener la admisión de Puig, y luego la admisión en la Hermandad. Los estudios figurará regularmente que los hace en Santander (si aceptamos aquello), y la nota de exámenes se obtendrá allí también, y después del curso veríamos si se ordena.
   Así, trátelo como usted crea prudente, y dígame su parecer enseguida.
   No vinieron los programas, que usted decía, en la carta. Se habrán quedado también en el tapete, como la carta.
   Suyo

      Manuel Domingo y Sol

   Regularmente irán Felipe y Serrano a inspeccionar antes el país del pescado.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 13, pág. 1




A don Remigio Albiol – 3 de febrero de 1893





Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Recibí la suya.
   Veo que ciertamente no conviene la petición que pretendíamos.
   Tal vez mañana envíe aviso a Valencia para que se prepare Puig a ir a Murcia, y estudie allí, y veremos sobre lo de Santander.
   Tengo carta de Madrid, de la ida allí de Sanz y Forés y Chiesa, etc., y aguardo noticias, que daré a ustedes.
   Sobre Segarra no nos viene muy bien a ninguno. Por lo tanto, suspéndalo, a no ser que usted viese muchas ventajas.
   No puedo más hoy.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 3.

   ¿Cómo ha ido la fiesta?


Escritos II, vol. 6.º, doc. 14, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


6 de febrero de 1893




   Mi Providencia: Al primer tapón... zurrapa, que dicen los castellanos.
   Tedó me ha llamado esta mañana. Había recibido oficio del ministerio de Gracia y Justicia diciéndole que allí no constaba nada de la orden de la Providencia, y que por lo tanto no podía decir nada sobre dar la real orden.
   Me ha preguntado lo que habíamos hecho en Vinaroz. Le he dicho que ya constaba allí en el expediente que obra en secretaría. Ha dicho que, como ahora tienen clausura papal, que él creyó debía hacerse esto. Le he dicho que a pesar de la clausura papal, que en mala hora les ocurrió a ustedes solicitar, y que había sido una tentación, a pesar de ello no <*2*> se había pensado en acudir a Madrid por lo de la Vall, pues si las ha de suprimir, lo mismo las echarán a la calle si tienen real orden, que si no.
   Me ha dicho que piensa contestar que, como cuando se establecieron en Vinaroz no eran papales, por esto no pidieron venia; pero ahora, como son papales, la han pedido. Le he contestado que es fácil que ahora para poder dar la real orden, escriban que antes se eleven ustedes a institución aprobada por el gobierno, y empiece una tramitación que nos entretenga años. Le he aconsejado que pondrá que si no puede expedirse real orden, que al menos se diga que no hay inconveniente, etc. No sé lo que <*3*> pondrá. Se conoce que estaba como afrentado. San José que lo bendiga.
   De lo demás ni una palabra me ha nombrado.
   Jesús que bendiga a él y a todos. Amén.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 6.

   Se conoce que mi encargo a don José María, que fue personalmente al ministerio, ha hecho activar la contestación. Mañana volveré a escribir al mismo don José María para que les diga, que si puede ser que se dejen de real orden, si esto ha de motivar complicaciones, y que contesten un oficio de que no hay necesidad de real orden. A ver si lo consigo.
   No haga uso de estas noticias, si él le escribe sobre esto.
   De Benet <*4*> nada, y le escribiré mañana diciéndole todo esto.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 15, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 7 de febrero de 1893





Hoy fiesta [de] san Romualdo.

   Mi amado don Remigio: Anoche no pude poner dos líneas en la de Elías, que también llegará tarde. Que san Romualdo bendiga a nuestro Romualdo.
   Que éste me mande solicitud (que dice Benjamín saben hacer ustedes) diciendo al papa que no pudiendo hacer su familia patrimonio, etc., suplica la dispensa o paupertatis o como se acostumbre. Veré si el obispo (pues Romualdo es diocesano de aquí por desgracia) pone el nihil obstat, y se mandará.
   Veo el inconveniente que usted pone de ir Puig a Murcia, pero no le veo otra solución.
   Felipe y Serrano deben ir pronto, <*2*> pues el de Santander les espera ya.
   Creo les dije lo de Girona, que iba a ser arrebatado. Meliá no sé si se librará. ¡Válganos Jesús! ¡Qué penas son esas! De Madrid, Roma, etc., otro día.
   Escribo a Murcia que luego irá Puig y avisará. Tal vez dentro de dos o tres días, se detendrá ahí para la aceptación de la diócesis.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 7.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 16, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 7 de febrero de 1893





Señor don Esteban Ginés

   Mi, no sólo amado, sino amadísimo don Esteban: Siempre tiene usted trazas para saberse defender. Estos días precisamente estaba para enviarle una queja por su silencio, y usted se me presenta haciendo de inocente. ¿No sabe usted que no debe aguardar contestación para irme diciendo cosas? Así, sépalo, dígame cosas y muchas y frecuentes, aunque yo no le conteste.
   He estado esperando si era voluntad de Jesús que yo fuera a Madrid, y con esto ir a Plasencia, Sevilla y Granada; pero lo dejé a la voluntad de Jesús; dije a los de Madrid que sin necesidad o conveniencia no me llamaran al ir ahora don Benito Sanz y Forés, y si éste no manifestaba deseos. De aquí es que no me han llamado.
   Quisiera irle enterando de los varia-<*2*>dísimos episodios y emociones diarias de dolores y gozos porque están pasando todos nuestros asuntos, y quisiera decirlo a los de Murcia, Orihuela, etc., que los pobres se quejan con razón porque viven en el limbo, y cuando les damos noticias son trasnochadas, y no sé cómo hacerlo, pues o de enviar las cartas y todas no se pueden, o he de extractarles, y aún me cuesta más, y no puedo hacerlo. Estos días mismos he tenido sentimientos con este señor obispo que nos regatea la venida de algunos, y aun quisiera arrebatarnos lo poco que tenemos, y otras cositas que amargan; pero esta falta de personal más que todas. En cambio no faltan consuelos. Va la adjunta que recibí anteayer, y devuélvamela enseguida.
   Ayer recibí otra de Caparrós y acompaña otra del obispo de Santander que nos aguarda a los dos prometidos, y vamos a quedar en cuadro, y nos amenaza lo de Madrid y, si esto sucede, hemos de hacer planto hasta que nuestros jovencitos del colegio de Roma crezcan. Tenemos allí dos o tres Sanluises filósofos, que proba-<*3*>blemente serán nuestros. Aunque no debemos admitirlos hasta muy adelantada la carrera, para que saquen todo lo que tengan; creo que dos de ellos se habrán de admitir ya para el próximo año, y al menos tendremos sus fervientes oraciones. ¿Cuántos nos tiene preparados usted? Por Dios tenga usted prevenidos para casa y para fuera...
   Más le diría, pero... no lo merece, porque escribe poco.
   ¿Conque sí que se han ganado las estampas? Pues van hoy un paquete de interinas; las efectivas ya las pagaré yo cuando vaya a bendecir a esos colegialitos y... a abrazar a usted. ¿Cuándo será? Usted dirá y Jesús.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 7 de febrero 93.

   Oraciones muchas porque estamos pasando la crisis mayor con lo de Roma, causa y origen y principio de grande porvenir o de mucha tribulación para la Obra. El <*4*> colegio aquel nos obligará a derrochar este año cuatro o cinco mil duros que no tenemos, y es necesario; pues no podemos apremiar a los obispos en las pensiones de los chicos, para no hacer nosotros el pobre, y las camas y mueblaje y enseres de cocina etc., nos abruman.
   La semana pasada envió todavía dos el obispo de Urgel.
   Le mando por correo un catálogo de la Gregoriana, y verá usted nuestros colegiales. Creo que se ha enviado a todos los obispos. Aquellos estudios son muy serios, y ya se lo explicaré en otra.
   No merecía usted fuera yo tan largo.
   Las estampas no van esta noche. El catálogo sí que va.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 17, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 9 de febrero de 1893





Señor don Remigio Albiol

   Amado don Remigio: Sin recibir la solicitud para Romualdo escribo para decirle que acabo de escribir a Valencia para que Puig vaya ahí, cuando Osuna quiera. Por lo tanto, de allí le escribirán o telegrafiarán su llegada, que es muy posible sea el domingo a las 8 de la mañana. Le mando a Puig borrador del contenido de la solicitud para ese señor obispo. El traslado de matrícula de Valencia a Murcia ya deberá llevar él el certificado, y usted con los de Murcia lo arreglarán. Escribiré a estos mañana para que estén prevenidos. No veo otra solución.
   Es fácil que Felipe marche el mismo sábado a Madrid, y Osuna se quede en cuadro, y aun tal vez sin Meliá.
   Benjamín escribe que tiene una reliquia y relicario para ese señor obispo.
   Item: Espinosa está resuelto <*2*> a entrar en la Obra, y a nosotros nos conviene también, porque de todos modos o ese colegio o la Hermandad ha de arrostrar su carrera. Santo creo que lo mismo. Por lo tanto dígame si tienen ustedes confianza de obtener el consentimiento del padre de Santo y de la madre de Espinosa. Si lo tienen me lo dicen, y les diré las razones que pueden proponerles. Luego se pensará el modo de obtener la venia de ese señor obispo.
   Mañana envío a Murcia ese borrador de la solicitud para que Cárceles sea admitido o permitido por aquel prelado, o mejor, se la mandaré a usted para que la vea, la firme Cárceles y la envíen a Murcia, si a ustedes parece oportuno.
   Hasta otra.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 9 febrero.

   Guarden reserva sobre lo de Espinosa y Santo.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 18, pág. 1




A don Remigio Albiol – 13 de febrero de 1893





   Querido Albiol: Puig sale mañana; llegará a esa el miércoles por la mañana. Salgan a recibirle. Creo que habrá de estudiar ahí; pero trátenlo con los de Murcia, y resuelvan, y si no se avienen, díganlo.
   Envíe solicitud de Soler.
   Suyo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, martes 13.

   Llegué ayer. Aún no he visto a don Benito, que está en Gandía.
   Ayer vi a Chiesa.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 19, pág. 1




A don Remigio Albiol – 14 de febrero de 1893





   Querido Albiol: Va al fin nuestro buen Puig. Ustedes arreglarán lo que más convenga. Insisto en creer que tal vez deba estudiar ahí. Con todo, si es preciso, haga usted un viaje a Murcia, y trátenlo, y escriban lo que resuelvan.
   Afectos a mis Romualdo y Cárceles.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Valencia 14, 12 del día.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 20, págs. 1-3




A don Felipe Tena y don Andrés Serrano


15 de febrero de 1893




   A mis, mis.
   Amado Felipe: Dos líneas por despido. Ya te veo por ese Madrid salado, descansando un poco y repuesto de la fría noche pasada por medio de la fría Mancha, y te miro poniéndote las gafas para abarcar con tu vista los edificios, calles, plazas y plazuelas de esa enrevesada Villa del Oso, y corriendo para aprovechar las horas, a ver el Palacio real, San Francisco el Grande, Museo de pinturas, Museo de historia natural, la Virgen del Buen Consejo, la de Atocha, etc. Te contemplo despavorido en la Puerta del Sol para no ser atropellado de tranvías y carruajes y de los rateros que quieren venderte relojes de oro a duro.
   Y luego, después de haber visto y descansado, os miro a los dos en el carril, entre las risas y bromas del manchego, con la guía al lado, emprender la caminata como exploradores hacia el desconocido Polo norte, y con más valor y ánimo que un Stanley, y contando estaciones, sumando kilómetros y mirando paisajes para abarcarlo todo (todo esto por supuesto sin haber olvidado el In viam pacis, y los cuatro Padrenues-<*2*>tros, y sin dejar la distribución de tiempo y hora de meditación, y el cuarto de hora de reparación, y las comuniones espirituales a las horas, y las miradas amorosas a Jesús sacramentado y a los Ángeles en cada población, lo mismo de día que de noche el examen, y el ratito de lectura, o mejor, estudio de Llevaneras, etc., u otro, etc.). Y luego la soñolencia y el sueño que desaparecen fregándoos las pestañas al penetrar en el hermoso campo que anuncia la cercanía de la Reina del tormentoso Cantábrico. Y llenos de mociones son ustedes recibidos amorosamente del cariñoso prelado, y reciben las respetuosas miradas de los familiares, fijas en los dos veteranos padres que aguardaban con curiosa avidez, como futuros apóstoles de la diócesis, y luego ser acompañados al fertilísimo Soto y tratados allí como cuerpo de rey... ¡Bah, bah!... esto no es ser fundadores. Para esto debieran tener algún dolor de muelas por el camino, y en palacio no tener ninguna noticia o cerrada la puerta, y tenerse que ir al Soto, y encontrarse allí con una sola cama de hierro, y sin jergón, y tener que comprarse un par de huevos, y cocerlos luego con un poco de paja. En esto <*3*> consistiría la verdadera alegría, según las florecillas del padre san Francisco de Asís.
   Fortuna que en cambio de eso, que sería lo mejor, el señor obispo dejará caer la idea de que haga uno un sermoncito tres días a la semana en el Soto, y otro un novenario en la rural inmediata para pelar carchofes, etc., y ustedes, preparados como estarán, se lanzarán fogosos a aprovechar la cuaresma, etc., y no faltarán apuros de dudas y recelos y proposiciones que ustedes solventarán con afabilidad, y hasta amorosidad, pero con la gravedad conveniente y gracia, y modestia y serenidad. Pero... basta ya de poesías, que no faltarán prosas.
   Que el arcángel san Rafael les guarde, que el Ángel de España les guíe e ilumine. Que san José les proteja. Que la Virgen les ampare y el Corazón de Jesús les conserve en su continua presencia, y así llenaremos los designios de su Providencia sobre nosotros.
   Les abraza su afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 15.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 21, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 15 de febrero de 1893





   Mi Felipe: Ya te veo por ese Madrid poniéndote las gafas para abarcar de una mirada los edificios, calles, corriendo para aprovechar las horas a ver el Palacio real, San Francisco, Museo de pinturas, Museo de historia natural, la Virgen del Buen Consejo y de Atocha. Te contemplo despavorido en la Puerta del Sol para no ser atropellado de tranvías, carruajes y de rateros que quieren venderte relojes de oro a duro.
   Luego les veo a los dos en el carril, con la guía al lado viendo estaciones y horas y kilómetros, explorando y corriendo hacia el desconocido Polo norte, y mirando estaciones y contando estaciones y kilómetros y mirando paisajes queriendo abarcarlo todo (esto por supuesto sin dejar la distribución de tiempo, y la hora de meditación y el cuarto de hora de reparación y las comuniones espirituales a las horas, y las miradas amorosas a Jesús sacramentado y Ángeles en cada población de día y de noche y leer el ratito de Llevaneras u otro, etc.); y luego desaparecerá la soñolencia y el cansancio al penetrar en el hermoso campo de la Reina del tormentoso Cantábrico y llenos de atenciones ser recibidos amorosamente del cariñoso prelado, y obsequiados y mimados por sus familiares como compete a los respetables padres y futuros apóstoles y conducidos luego en el fertilísimo Soto, y ¡bah, bah! Esto no es ser fundadores. Para ello debieran tener algún dolor de muelas por el camino, y al llegar al Soto encontrarse con una pobrísima cama, sin jergón, y tener que ir a comprar un par de huevos para cocerlos, <*2*> y no saber nada en palacio y tener que iros al Soto con una poca de paja. En esto consistiría la verdadera alegría, según las Florecillas de san Francisco de Asís.
   Fortuna que en cambio de eso, que sería lo mejor, el obispo os dejará caer la idea de un sermoncito cada domingo en el Soto, un novenario en la rural inmediata para pelar carchofes, etc., y ustedes preparados como estarán, y fogosos se lanzarán a aprovechar la santa cuaresma per modum transeuntis, mientras vemos los apuros de si convenía o no convenía esto, y tener que hacerse con amabilidad y gracia y con santa gravedad.
   Pero en fin que no invoquemos poesías. Jesús y el santo Ángel, san Rafael, y el de España que lo conduzcan todo...

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 6.º, doc. 22, págs. 1-2




A don Felipe Tena y don Andrés Serrano


15 de febrero de 1893




   Digan a Bernardo que, apenas salieron, recibí la adjunta de su hermana, y que ya le he escrito.
Serrano que envíe sin falta lo de la Revista; que gane mucho dinero, que todo se necesitará; que la bolsa la lleve Felipe, que va cargado de dinero, y será la providencia en este viaje. La administración no sé quién será el más a propósito: Serrano es muy gastador y así mejor será que lo arregle Felipe. Vaya escribiendo diariamente <*2*> a Madrid y a Tortosa.
   Guárdenos pescado del Cantábrico.
   Escriban o telegrafíen a Santander la salida. No tarden en marchar cuanto antes, que ya sufro por lo que dirá aquel señor obispo. En fin, digan cosas. Estaré aquí hasta el sábado lo menos.
   Suyo

      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 6.º, doc. 23, págs. 1-6




A don Benjamín Miñana – 16 de febrero de 1893





Valencia 16, jueves

Señor don Benjamín Miñana

   ¡Chiquet, chiquet! Escribí ayer a usted, y una hora después de echar mi carta en el exprés recibí la suya del 11, que me remitieron de Tortosa, con la agradable de Bover, y el proyecto calavera de velada. No me dejó hacer la siesta, pues si mi imaginación hubiera podido fotografiar lo que pasaba por ella, ya tendría don Luis echa la perorata con el tema de Iglesia santa de España, patria mía querida, que se ha hecho... apropiada a las circunstancias. No sé si tendré ya otro ratito de tanta exaltación para a arreglarla. Veremos.

   Siento tener que escribir para decir mi conferencia anoche de cinco cuartos de hora con nuestro más que eminentísimo excelentísimo cardenal y amigo don Benito. Necesitaría tres recreos largos para escudriñarlo todo; y por cierto no puede ser. Con todo va sub brevibus.

   Estación: Fui con Osuna, le besé el anillo; “mira qué otro”, sonriendo. ¿Que no tendremos cinco minutos? “No lo sé, venga por allí”. ¿Esta noche o mañana? “Luego, mejor”. ¿Cómo está V. E. de polvo? “Yo tomo lo que me dan”. Pues hasta <*2*> luego.
   Conferencia: 7 noche. Fui y estaba el arzobispo (pues no para en palacio). Aguardé marchara, mirando yo el desfile de él, Castellote, provisor, etc., detrás de una cortina. Sin anunciarme me entré. Le di el polvo que fue a escondérselo. Vino un señor y no le ofreció asiento, y se marchó. Vinieron más señoras de la familia, las dejó que se sentaran, y me llevó a otra habitación. Después de hablar de Madrid, que no pudo entrar con Cos sobre colegio allí, etc., le dije: Hablemos de lo nuestro de allá. He podido ver a Chiesa, el cual quiere que marchemos enseguida de Montserrat, y esto no puede ser por eso, eso, eso, y menos ahora que no estaremos tan al aire.
   “No se trata de que sea enseguida, sino después de las primeras vacaciones; que se sepa que ya hay edificio. Ya le escribí a usted diciéndole que en Montserrat estábamos siempre en peligro, pues en Huelva, en octubre, hablé a Tetuán, hice deslizar la conversación a ustedes y a Montserrat; estaba bien dispuesto; dijo que <*3*> estaríamos allí quietos, pero sólo podría hacer que se tolerase, porque aquello tenía carácter de hospicio y hospital, y si tomaba carácter de colegio exponían el edificio ante el gobierno italiano”. ¡Ca!, preocupaciones y tonterías de Coello...; que “de todos modos, aunque ahora tenemos a Merry, conviene...”.
   Pero sin saber el pensamiento del papa no podemos. Rampolla dijo que parecía bien el pensamiento del arzobispo de Sevilla; luego que el papa lo hacía; luego que no...
   “¡Es tan reservado Rampolla! Que el papa piensa algo, es indudable, y me lo dijo Chiesa: o edificio o suma. Nosotros vamos a hacer la peregrinación, a la cual iré, llevaremos al papa tanto, lo menos es regular que yo tenga alguna conferencia íntima; con esto y con que monseñor Merry aproveche las ocasiones, sabremos el pensamiento del papa. ¿Y qué piensan ustedes sobre la entidad que deba tener la propiedad del edificio?”.
   Nos es indiferente: O dos o tres prelados, o Merry con nosotros como cosa particular, o simplemente propietario el papa.
   “Bien: si el papa regala el edificio, y se compensaría con lo que le llevásemos, ya puede hacerse que tenga él cierto patronato...”.
   ¿Y si el papa nos da la suma, y nos faltan cuarenta o cincuenta mil, le parecerá a V. E. demasiada calaverada o un disparate, que hiciéramos nosotros una rifa, limosna diocesana, <*4*> en cada una de las diócesis? Creo que 500 o 700 duros de cada diócesis los sacaríamos, porque tenemos traza para esto, si los obispos nos dejan el campo y están propicios...
   “No confío de algunos obispos. Unos por cierta idiosincrasia, otros también porque, vemos realmente, hay muchas necesidades... y no tienen... pero no debe imponernos esto; cuando usted me dijo que no era más que cien mil duros lo del edificio, ya no me asusté; si el papa da un millón de reales, y más si da dos, y faltaba otro millón, ya se arreglaría: 1.º Por anticipos o donativos. He visto en Madrid al de Salamanca, que me ha dicho que tiene dos, y está muy gustoso, y él tiene una señora... si yo puedo coger al de Vitoria que da seis mil duros al año al papa... y al de Pamplona... yo con anuencia del papa también dos o tres mil, y luego Comillas... y el de Córdoba; y de aquí de Valencia... y otras personas...”.
   A propósito, y le interrumpo a V. E. ¿Cómo se arreglaría para esos donativos o anticipos de los obispos? Porque el de Vich dice que él no tiene inconveniente de dos o tres mil... pero debemos allanarle el camino...
   “¿El de Vich dice esto? Pues bien; ya se podrá hacer”. “Con estos anticipos ya no sería tanto la cantidad adeudada, y sí podría contarse o encontrarse una cantidad a plazos y con rédito...”.
   Ahora mismo nos ofrecen doscientas mil liras al 4 por % en Roma. <*5*>
   
“Pues bien, si tenemos cien capellanías, esto es, cien colegiales sostenidos con ellas, y pueden ahorrarse de las 750 pesetas, que ha de ser para capellanía, 100, tenemos los dos mil duros para pagar el rédito de las 200.000 liras. En fin, el caso es que es un hecho que no puede deshacerse, y de un modo o de otro se arreglará, pues han visto ya que los obispos se van inclinando y entrando en ello, y el año que viene habrá más”.
   El año que viene sin esfuerzo ninguno, se duplicarán, y si el papa da edificio, se triplicarán. Hoy me decía el arzobispo de ésta, que él confía que seremos ciento, dos por cada diócesis, y yo le he dicho que pasaríamos de los 200, pues aparte de los dos oficiales, sería mayor el número de los que vendrían a cuenta suya.
   “Creo que sí. Yo debía enviar tres este año, pero fue tan deprisa; ¡el rector que se me ha muerto!, y era un santo... me trajo tres y sólo pudo ir ese, que es un ángel, los otros serán el año que viene.... El de Pamplona está entusiasmado... El de Córdoba se lamentaba de eso de las 500 pesetas de las capellanías para poder enviar a Roma, y yo le dije: Chit... que eso ya se arreglará, y serán 750”.
   Dígame don Benito: ¿Y si el papa insiste en eso de Altemps?
   “¿Por qué no le gusta a monseñor Merry Altemps?”.
   Porque dice que no tiene más que salas, y mala distribución, y está al lado del Apolinar, y no habría comodidad en las habitaciones y él, en su entusiasmo, desea una cosa mejor. Se sonrió y le complació mucho <*6*> esto, y yo le añadí que ciertamente con los planos que nos habían enseñado de otros edificios, con lo que valga Altemps, tendríamos edificios buenísimos y para 200.
   “Pero el caso es que sería una gran cosa, porque el papa entonces no tendría que sacar dinero dando Altemps; aparecería un regalo, porque el edificio es suyo, y se compensaría con lo que nosotros le llevaremos, y entonces figuraría él como patrono...”.
   Dígame V. E. ¿dónde piensa alojarse en la peregrinación? Porque nosotros quisiéramos que fuese en Montserrat o en la embajada.
   “Pienso alojarme en Montserrat, pero para las reuniones y actos de la peregrinación pedir se haga en la embajada”.
   Le conté lo de Cretoni, y se alegró muchísimo de su buen afecto al colegio. Se rió mucho de lo de benedico, y dice que sí que hará la plazza.
   Le consulté sobre la velada y dijo que adelante con la cosa...

   Al levantarme ya, me dijo: que hace días quería decirme que cómo no íbamos formando de los de nuestros colegios para la Obra, porque somos pocos. Me destaqué caritativamente contra nuestro obispo, le conté lo de Girona. Le dije que vivíamos de milagro. Que los que han de venir han de ser de condiciones especialísimas, y los pocos que las tienen no vienen, porque nos lo regatean, y ellos ven ese regateo. Que han pretendido más de treinta entrar ya de sacerdotes, ya de estudiantes, y que no los hemos admitido; y los pocos que podían venir no nos atrevemos a tocarles ese punto, porque en...

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 6.º, doc. 24, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 17 de febrero de 1893





   Amado don Remigio: Recibí ayer la suya, con la llegada ahí de nuestro Puig.
   Salgo mañana para Tortosa.
   Esta tarde despedimos al cardenal en este correo mismo. Ya les contaré cosas de nuestra larga conferencia con él, de cinco cuartos de hora.
   Sobre la consulta que usted me hace, creo es mejor dejarlo estar y no decirle nada, y si indica que quiere marcharse, manifestarle que ya comprenden ustedes que allí no puede tener las comodidades de una casa particular; pero que ustedes hubieran deseado poder hacer más por él; pero que en un establecimiento de hombres, ya se sabe que no <*2*> [puede] haber el cuidado y atenciones que se requieren; y así si se va espontáneamente, mejor.
   Aquí tenemos al que ustedes saben y... habrá de irse también.
   En Tortosa encontraré lo que usted envió. Hasta mañana que escribiré en caso desde allá.
   Afectos a los nuestros. Dígame resoluciones sobre Puig.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

   Me voy a la estación a despedir al cardenal.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 25, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 20 de febrero de 1893





Señor don Remigio Albiol

   Muy amado en Jesús: Aunque escribo a Murcia en este correo por si usted no está allí, le repito lo siguiente: En vista de los inconvenientes que por todos lados ofrece la cuestión consabida, si los de Murcia no creen prudente, ni decente obtener la dispensa de clase y examen para Puig (el cual de todos modos ha de servir ahí), que se inscriba ahí y vaya a clase, y se examine y Jesús que lo bendiga todo. Sus notas en el certificado no son malas, y no es tan corto como todo esto. Esto es lo que se ha resuelto después de discutirlo mucho. De buena gana le hubiéramos tenido aquí, pero hoy no <*2*> puede ser, atendida la actitud del padre Gassó respecto de ciertas cosas que no son del caso. Así que estudie Puig, y ya lo bendecirá Jesús. No me sabe mal ese pundonor de todos por el buen nombre del propio colegio. Pero cuando las circunstancias obligan, hemos de atravesarlas.
   Soler que esté tranquilo sobre la petición de dispensa de patrimonio. Hoy los patrimonios son menos que nada. Mas es el caso que el secretario prefiere le dé la dispensa el obispo (de las que tiene concedidas), en lugar de pedirla a Roma, pues dice que hay en nosotros gato encerrado. No me hace gracia. Don José irá al obispo apenas reciba la solicitud pidiendo dimisorias. Temo un enfado de todos esos enredos. No sé por qué no trasladamos a Orihuela a nuestro Soler. Mi deseo, si se puede, es, que esté ordenado de presbítero en septiembre.
   No tengo hoy humor para decirles las buenas nuevas de Roma, de Madrid. Ya lo haré otro día. Felipe y Serrano llegaron el sábado a Santander. Dele gracias, y dicen que tienen buenas impresiones. Hasta otro día.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 20 de febrero 93.

   Envíe enseguida la solicitud de Soler.
   Si hay ahí los cinco años de teología, ¿dejarán ordenar a Puig estudiando el 4.º?

Escritos II, vol. 6.º, doc. 26, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


20 de febrero de 1893




   Mi amadísima Providencia: Mucho bien me ha hecho la carta de usted, que acabo de recibir con las copias; precisamente esta mañana en la meditación he hecho un pecado, porque me agitaba la tentación contra don Ramón y contra... todos. Ojalá hubiese tenido antes su carta, pues me venía allí la idea del modo que debía aconsejar a usted el contenido de la contestación, y me venían frases duras al pensamiento. Usted lo ha hecho ya, y más suave, y me libra a mí de hacerlo. Sólo una cosa hubiera podido añadir, y es que si quiere el prelado para tranquilidad suya una aseguración, que no tenía usted inconveniente en poner un oficio, el cual puede insertarse en el expediente, de que la comunidad se ofrece a la manutención del capellán que les sirva; y además que ustedes tienen prohibido el tener rentas, y que por esto no tienen dotes fijos; pues aunque suelen proponer cierta cantidad por dotes, pero <*2*> que la aumentan o dispensan según las condiciones, por no tener nada prescrito rigurosamente. También para los medios de subsistencia, si es que reclamen que pongan algo, podía decirles que, además de las limosnas de la Providencia, se adquieren ustedes el sustento con el trabajo de sus manos, pues hacen toda clase de trabajos que les confían, que no son pocos.
   Le pongo todas estas ideas por si vuelven a atormentar.
   Ya veo que dice usted a don Ramón que éste es rumbo de ustedes, que es el que está constituido en el instituto; pero esto es lo que más se ha de recalcar: que así es el instituto de ustedes, y no pueden tener renta, ni capitales, etc. Es lo que más les intimidará tocar.
   Últimamente quería advertirla que, si les dice cómo es que tienen la renta de la capellanía de ustedes, y por lo tanto que esta renta <*3*> sí que la pueden constituir sin faltar al instituto, puede decirles: 1.º que ya basta con el compromiso que la comunidad contrae de la manutención, y 2.º que si tan indispensable es esto (que no lo es), procurarán y tienen la confianza de obtenerlo tal vez dentro de poco después de establecidas, y de pagar las deudas. En fin... pida a Jesús que no me enfade, que de veras hago propósitos y no sé cumplirlos, y esto me hace coger tentaciones y arrepentimientos para no entender ni mediar en cosas de esta clase, pues me fatigan. Las grandes tribulaciones y persecuciones contra la Obra en Roma, Valencia, Murcia, etc., no han llegado a perturbar mi ánimo, ni menos me han inquietado el espíritu con aversión ninguna a las personas; pero las cosas que aquí... me obligan a unos ejercicios de inquietud que me constituyen una tribulación. ¡Estaba tan bien con las resoluciones y rarezas catalanas de mi querido Vilamitjana! Como más tiempo pasa, <*4*> más lo echo de menos. Pero basta ya; que ayer 19 ya lo dije todo a san José que lo remedie, y nos deje acabar las fatigas.

   A otra. Siento que el oficio y despacho a Madrid lo hayan enviado ellos directamente. Mejor que nos lo hubieran dado y nosotros lo hubiéramos hecho entregar en el ministerio por medio de algún agente. De otro modo allí se enterrará. No sé de quién echar mano. Pallarés no tiene ningún agente hoy. Veré si escribo a Caparrós, si tiene medios. He de ir a Castellón, y luego a la alcaldía de Vall, etc. Que el ángel de España lo active y bendiga.
   No tengo humor para contarle mis cosas y fatigas. Otro día será.
   Puede enviar la carta a mosén Bautista, aunque esté enfermo, pues se alegrará de que le lean la carta de Bover, que usted puede leer también.
   Si se pusiera en peligro mosén Bautista, avíseme, que tal vez le ofrezca yo el tributo de mi visita.
   Afectos a todas.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy lunes, 20.



Escritos II, vol. 6.º, doc. 27, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 23 de febrero de 1893





Tortosa, 23 febrero 93.

   Mi Benjamín: Aunque me duelen los reales por los sellos, van dos líneas.
   1.º Velada: Pregunté a usted sobre si no era inoportuno en la parte humorística hacer “los locos”. Si no lo es, va programa.
1.ª Parte
   1.º Ave María (si tenéis algún tiple bueno), o bendita sea tu pureza, etc.
   2.º España, patria mía (Lluis).
   3º. Un saludo a la colonia española; versos por Serrano declamados por...
   4.º Al papa, “Barquichuelas” por Lluis, o Sauret o N. N.
   5.º A san José. Versos de Bellmunt, declamados por Santo u otro.
   6.º Un canto, v. g., “Feliz seré”.
   7.º Al nuevo nuncio de España. Versos por Serrano u otro, y declamados por N. N.
   8.º Reparadores. Por Santo y Lluis, o Bover y Lluis o por N. N.
   9.º Mater admirabilis. Por Bover, si le queda voz, o Santo, si la <*2*> tiene, o etc., etc.

   2.ª Parte, humorística
   1.º La reina de la cassa. Catalana, o según, la mandona de la cassa, por Soláns o uno de los de Vich (podemos enviarla, y la enviaremos con los locos, etc.).
   2.º Nigo, nigo, o una serenata a mi cura, por cuatro (canto estrambótico).
   3.º Unos versos andaluces, por Roldán.
   4.º Un concierto de locos. Protagonistas: Salomón, u otro bajo. Mejor Enrique.

   3.ª Parte
   1.º Discurso latino de (10 minutos) por Nadal.
   2.º Feliz encuentro, por Santo, Bover, Moret, Salomón o los que tengan voz.
   3.º Discurso de acción de gracias, por don Eugenio u otro.
   4.º Himno a san José.

   Conteste y telegrafíe, y vaya escribiendo sin parar hasta que tengamos resuelto el programa, que tal vez no lo esté hasta el <*3*> último día, pues me temo un fracaso por falta de ensayos, y hoy es 22 ya.

   Hoy he visitado al obispo, al cual no había visto desde antes de su enfermedad. No le he contado más que las glorias de Sanz, etc., y ha tomado tres docenas de polvo. “Nada, que la cosa va bien”. “Don Benito es una potencia”, en fin, “vamos, la cosa está hecha”. No he dejado de decirle, y me ha salido muy bien, el viaje de Felipe y Serrano haciendo como que me enfadaba contra don Benito y Caparrós, que no quieren que desairemos al de Santander, y no podemos acceder, etc. Le he dicho que don Benito me apremiaba para que formemos gente para la Obra y que diéramos a conocer ésta, y que yo le había contestado que nos conviene avanzar y darla a conocer, pero que no podemos porque no tenemos personal y vivimos de milagro... y se ha callado; no sé [si] después le habrá ocurrido la indirecta.
   Meliá está dispensado por ahora de ir a San Mateo. Lo de Girona <*4*> también arreglado; pero el domingo aún hemos de pagar a uno que vaya a la Cenia a decir misa (dos duros).
   He visto anunciado un monólogo pronunciado en la Academia de San Luis de Madrid. Si fuese tierno, tal vez para Santo sería bueno.
   Dígame qué voces tienen; quiénes para declamar discursos o versos, etc. Mañana haré que me reúnan papeles ya, y los iré mandando.
   Aguardaba terminar ésta después del correo, por si venían noticias de Santander. No han venido, y lo extraño. Veremos mañana.
   Es última hora:
   Leí la carta de Salomón: es demasiado candorosa; la de Bover, aunque sencilla, tiene otro tinte de criterio.
   De Madrid no sé nada hace tres días.
   Lo de Soler enredado. Tedó dijo que el obispo tenía dispensa de patrimonio, y que el pedirlo nosotros suponía un gato encerrado. Veremos.
   Le pregunté a usted por Figuerola... y usted está callado. ¿Conoció usted a Orquín?
   Escriban el recibo de las dos cantidades.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 22.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 28, págs. 1-4




A don Andrés Serrano y don Felipe Tena


23 de febrero de 1893




Tortosa, 23 febrero 93.

   Mis amados Serrano y Felipe: Hoy recibo, con seis fechas, su carta del 19; no sé cómo puede ser.
   Sin perjuicio de telegrafiarles mañana que no se comprometan a nada, van por hoy dos líneas.
   No comprendo el entusiasmo de ustedes con las noticias que dan. No sé si Serrano se habrá empapado bien de la extensa carta que envié a Madrid, o no la recibiría, pues no recuerdo que me haya hablado de ella, y lo sentiría.
   Villaverde se abandonó por falta de cuartos, y en Villaverde nosotros no podremos fabricar; si fuese en la capital es más fácil; allí afluye el clero de la diócesis. En el Soto sucedería lo mismo. Y el profesorado en Villaverde ¿quien lo proveía? Y en el Soto ¿quién lo proveerá? ¿Que abrazara el seminario me-<*2*>nor? Ninguno de estos puntos tocan ustedes en la suya, y eran la base antes de ir a ver los edificios.
   Si en lugar de Villaverde y Soto hubiese en la capital un caserón aunque fuese arrendado, sería acaso la única solución, y aunque en él no se admitiese más que gramática y filosofía, y los profesores estarían en la capital, y fáciles de encontrar, y todo mejor, y empezando por poco tal vez adelantaríamos con seguridad, y de allí se irían buscando medios, etc.
   Resumen: Que un edificio aislado por grande que sea, y no teniendo vida propia es difícil de sostener, sin garantía para lo que pudiera faltar, y no estando en la capital. Creerán ustedes que siendo cosa del prelado, y excitando éste los medios en la diócesis, serían los resultados iguales, y no es así; que lo oficial no surte efecto, si al mismo tiempo no se fomenta <*3*> personalmente. No digan nada de esto al prelado, pues escribo a vuela pluma, y desde casa, a donde me he retirado por haber tenido un vahído en la calle mi hermano, y le han traído a brazos. No creo sea nada.
   Mañana volveré a escribir, pero si la carta tarda a llegar seis fechas más, no sé cómo podremos entendernos. Veremos si en la suya de mañana me dan más detalles, y podemos formar juicio.

   Acabo de recibir una larga carta de don José María sobre una conferencia que ha tenido de dos horas con el chantre, que no veía claro y era casi enemigo del colegio de vocaciones. Pareció que se dejaba convencer, pero añadió que quien era más propio para <*4*> hacer ver claro al señor Cos, era el lectoral. Añade don José María que es así, que el lectoral, que es Torres Asensio, es el que más puede, que es integrista, y que convendría que un integrista le diese a conocer la Obra. ¿Qué le parece a Serrano que hagamos? ¿Quiere él (Serrano) escribir al padre Sanz o Nocedal, etc., o debemos hacerlo nosotros?
   Yo escribo a don José María que lo indiqué al padre Sanz.
   Tengo mucho que decir; será mañana. Tengo dos sabrosísimas cartas de Roma. Hoy no las merecen ustedes todavía.
   Hasta mañana.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

   No lleven prisa, no se comprometan. No les haga ilusión ni Villaverde y Soto. No es eso lo esencial; que la casa importa poco. Solo que son ustedes dos imaginaciones poéticas. Los maristas y salesianos estarán mejor en los Sotos y Villaverdes. Ya sabíamos nosotros eso del seminario y época de fundación, etc., pues lo trae la guía. Extraño que Serrano no la leyera antes.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 29, págs. 1-4




A don Andrés Serrano y don Felipe Tena


24 de febrero de 1893




24 de febrero de 1893.

   Mis amadísimos Andrés y Felipe: Mucho consuelo nos han causado las noticias que nos dan respecto a los buenas disposiciones y afabilidad de ese bondadosísimo prelado.
   No presentan, sin embargo, en los pocos detalles que ustedes nos dan ninguna solución, y sólo nos hablan de edificios buenos que se ofrecen situados fuera de la capital, sin sentar base ninguna respecto de él.
   Un edificio aislado fuera de la población por grande y hermoso que sea, sin tener vida propia y sin garantía suficiente para la deficiencia de los medios que pueda tener la Obra, ni conviene a esa diócesis, ni es según la índole de nuestra empresa, que debe estar en continua relación <*2*> con la misma diócesis para promover dichos medios.
   Según se desprende de la guía eclesiástica, los 25 arciprestazgos y las 450 parroquias, por más que en su inmensa mayoría sean de entrada y rurales, y la importancia e intereses religiosos de esa capital requieren una matrícula permanente de 800 a 1000 alumnos, y más si viene el servicio militar obligatorio, para que pueda proveerse con el tiempo a las necesidades de la diócesis.
   En vista, pues, de las buenas disposiciones de ese prelado, y para no desviar por nuestra parte los designios que Jesús tenga sobre nosotros en ese vastísimo campo, no debemos recusar cuantos sacrificios convenga para producir el movimiento de vocaciones en esa diócesis. Este movimiento no lo produciría la posesión de un edificio fuera de la capital. Quedaría estancado el movimiento con la admisión de cincuenta, ciento, etc., que podría <*3*> sostener la Obra con los medios obtenidos en la diócesis para dicho colegio, y no se remediaría el mal. Con nuestro impulso debemos proponernos, como ha sucedido en las otras diócesis, no solo rellenar el seminario, sino aspirar al mayor número posible en el colegio, y aun el de externos, con tal puedan estar a nuestro cuidado y vigilancia. Todo esto supone la excitación de mayores medios, y crear atmósfera en favor del fomento de vocaciones, y no puede producirse más que desde la capital, y con la afluencia allí de sacerdotes y párrocos, y con nuestras veladas literarias, y demás medios que ustedes no ignoran.
   Por lo tanto no veo más que una y única solución. Supuesto el entusiasmo del prelado, iniciar la Obra ahora o en el próximo curso, aunque sea en una casa arrendada de alguna capacidad. Proponer al prelado si luego podría proporcionarnos, a cuenta nuestra, de doce a quince mil duros al 5 por %, garantizados sólo en el terreno y edifi-<*4*>cio que debería irse levantando. Se haría con dicha cantidad la parte de edificio posible bajo un plano basto y, según los recursos que vinieran, se iría edificando, y no debería olvidarse en esa primera parte del edificio alguna habitación para los sacerdotes que, al venir a la capital, quieran alojarse en el colegio.
   El proveer a la enseñanza del colegio nuestro o seminario menor, o como quiera llamarse, no le será difícil y costoso al prelado dentro de la capital, y no tendría inconveniente la Obra tampoco de contribuir a subvencionar dicho gasto de enseñanza, en la confianza que nos da de recomendar y favorecer la empresa cuanto sea posible.
   No veo otra solución; pues, repito, que el Soto no nos serviría para el desarrollo de la Obra, y sólo podría servir acaso un día, que por hoy está lejano, si resolvíamos que los chicos pasen las vacaciones con nosotros en algún sitio agradable.
   No he podido comprender si la señora que falleció es la madre del familiar que salió a recibirles, o la madre del señor obispo. Sírvanse ustedes, en caso, darle nuestro pésame, y la encomendaremos a Jesús. Sí que son malas circunstancias para que puedan atender a nuestros asuntos.
   Vayan escribiendo y, si conviene, telegrafíen. Repitiendo mis respetos al señor obispo, les abraza su afectísimo capellán

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 6.º, doc. 30, págs. 1-4




A don Andrés Serrano y don Felipe Tena


24 de febrero de 1893




   (Reservada). Mis, mis: Ayer les escribí a ustedes. No sé qué fundamento tienen ustedes (como ya les decía) para entusiasmarse con adquisición y nombre de un edificio fuera de la capital. Me he puesto ante Jesús, y siento tal repulsión a eso, y me parece ver con tan clara intuición el asunto, que no veo otro medio ni remedio más que el que propongo. Las razones todas que podría exponerles, no son para carta. No obstante consideren: 1.º Que no podremos promover los medios en aquel edificio; y en la capital excitando el prelado a la diócesis podemos excogitar y allegar muchos recursos.
   2.º El mayor gasto que importaría la manutención en el edificio fuera. No lo duden.
   3.º El grandísimo número que hemos de tener con el tiempo, y no estando el seminario dentro, [no] podemos cuidar y estar a la vigilancia de los externos, que deben existir por fuerza.
   4.º Que con el tiempo ni dicho edificio sería bastante, y no nos conviene de ninguna <*2*> manera dos centros.
   5.º El seminario no podrá abarcarlos todos con el tiempo, y habrá necesidad de poner enseñanza para toda la carrera dentro.
   6.º Tengo cierta previsión de que aumentando mucho el Colegio de San José, no habría otro remedio que retirarse el seminario dentro y, como los medios no les sobrarán, se contentarán con hacer un seminario para solas las clases y algunos internos de becas gratuitas, etc., que es lo que debían hacer todos los seminarios, a ejemplo de los centros de enseñanza de Roma, y aun no sería difícil que para entonces, si el colegio estuviera acreditado, se nos diese la dirección del seminario. Resumen: que puestos en la capital, el seminario vendría a girar alrededor del colegio.
   7.º La cuestión de enseñanza queda resuelta. De otro modo sería una pesadilla perpetua para nosotros la estancia del profesorado en aquel edificio aislado. En fin, les diría mil otras razones que mi instinto ve, y que sólo de palabra pueden penetrar y producir la convicción.
   Así, pues, establecimiento de la Obra en la capital. La edificación de un edificio nuevo produce rui-<*3*>do y entusiasmo y da derecho a llamamientos, y a proyectos de acciones, de suscripciones, de rifas diocesanas, colectas, etc., sobre todo teniendo al prelado propicio los primeros años.
   Si examinan casas, y pudiesen encontrar una detrás de la cual hubiese huerto comprable, no dejen de ir anotándola y escribirme su situación, extensión de terreno, etc., precios de terreno ahí.
   Si cuaja el pensamiento, que es el único según lo que veo por los pocos datos de ustedes, iría Benet ahí más adelante, y se arreglaría un plano.
   Al efecto, si pueden ustedes ir averiguando el precio de cal, ladrillos, yeso y jornal de operarios, váyanlo apuntando; de madera no es necesario, pues ahí convendría el hierro.
   Averigüen también el kilo de carne, de pan, y el coste de las verduras, y kilo de pescado, etc.
   Como es fácil que por este año no pueda iniciarse colegio, ni aun en la casa arrendada, procuren traer todos los datos posibles y, sobre todo, notas de casas, o huertos arrendables, etc.
   Si podía establecerse ya la casa o <*4*> caserón este año con algunos gramáticos, residuo del seminario menor antiguo, por pocos que fueran, o algunos de los que tal vez estudien privadamente, pues con la escasez supongo se permitirá en algunos libre la gramática, no importaría que fuesen pocos. Se haría el llamamiento y en los primeros años es cuando se saca más, y habría menos gasto. Si habían de estar ahí mucho tiempo y sin objeto, y puesto que las cartas tardan tanto, telegrafíen largamente, a ver si nos entendemos y resolvemos. Paguen la manutención los días que estén ahí. No les doy más instrucciones, porque voy a ciegas, pues ustedes dan pocos datos.

   Última hora: Sin carta de ustedes en el correo de esta tarde. El Soto les habrá ocupado el día. De la carta adjunta pueden leer o enterar lo que convenga. Esta es sólo para gobierno de ustedes. De Roma, noticias. Si tiene algún rato y quiere arreglar versos para Sanz y Forés y Di Pietro, y un saludo a la colonia española, hágalo. Aún esperamos noticias de “El Congregante”, de suscriptores, etc. ¿Han visto la pastoral de Lérida? Va esta noche un ejemplar.
   Hasta mañana.
   Vuestro

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 6.º, doc. 31, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 24 de febrero de 1893





   Amadísimo don Remigio: Recibo la suya esta mañana, no sé por qué. Esta tarde sin recibir la solicitud de Soler, y nos extraña.
   Hemos pesado mucho los inconvenientes y razones expuestas por usted, por los de Murcia y por los de aquí, que insistimos en creer que Puig debe estudiar en Orihuela, a pesar de los bum, bum, pues ya sabe usted que antes de la reforma de estudios de Valencia se había resuelto. Creo que Puig quedará bien. Si podía lograrse la dispensa de clase para él, con el pretexto de que necesitan servicio de personal en Murcia, mejor; si no que vaya ahí; instrúyale usted en moral o en la lección diaria, si es necesario, y soporten esta tribulación, que yo quisiera reme-<*2*>diarla, y esto que soy el más inocente en todos estos acontecimientos y sucesos pasados y presentes.
   Den vacaciones a Pascua, en vista de los inconvenientes, pues aquí también se dan a pesar de que no las da el seminario.
   Recibimos anoche carta de los santanderinos en 5 fechas. Están embobados con el país, la gente y el obispo. Les da a escoger dos grandes edificios; uno a una legua, y otro más grande a cinco leguas. Les escribo que no acepten ninguno. Que en caso, un caserón arrendado en la capital. No nos conviene estar fuera. El seminario está también a una hora de la capital. Nosotros alzaremos bandera en la capital; y el seminario se retirará con el tiempo hacia nosotros. De otro modo no debemos aceptar. Deseo escribirles largo una gacetilla para ahí y Murcia. Veré si puedo hacerlo mañana. Temo que lo de Soler se agüe, por ser tarde, y mañana concluye el plazo aquí.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, febrero 24.

   No comprendo la tardanza del correo de aquí a Orihuela.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 32, págs. 1-4




A don Andrés Serrano – 25 de febrero de 1893





Tortosa, 25 de febrero 93.

Señor don Andrés Serrano

   Muy amado en Jesús: Recibo la suya del 23, en tres fechas, o sea dos días. Eso ya es ya otra cosa.
   Doy gracias a Jesús que en su conocimiento de la Obra haya tenido ese criterio que coincide con las instrucciones que anoche le mandé para ustedes y para que puedan decir al obispo mi parecer, en la carta que acompañé.
   No es exacto el cálculo de los 500. Se necesitan más alumnos. El clero bueno nunca sobra, y siempre tiene subsistencia y siempre hace bien, y no basta llenar las 100 plazas; y dos terceras partes de los existentes son inválidos, y el estómago y el reuma, etc., imposibilita la mitad del... <*2*> y no son más que nominales los 400 de ahí, etc.
   Voy a otras observaciones. Los dos cabos sueltos: 1.º ¿Dónde han de vivir los ricos de Santander? Pues en sus casas y sin necesidad de estar todo el día en el colegio, aunque tal vez convenga; pero deben vivir a nuestra vigilancia.
   2.º Cuando hayan de pasar al Seminario ricos y pobres. Bien ha hecho usted en dar la solución que da a ellos; pero para reserva nuestra el seminario tendrá con el tiempo de poner toda la enseñanza en la capital. Casi me atrevo profetizarlo, si nosotros continuamos allí, y los profesores serán los primeros en crear atmósfera. No sé cómo pueden vivir allí los pobrecitos profesores, y aun temo por el estado del seminario.
   El colegio en sus relaciones con el seminario. Bien está, pero cuiden de que la parte moral, religiosa sacerdotal, como dice usted muy bien, esté a nuestro <*3*> cuidado, y sólo el rector mande al colegial como a cualquier otro seminarista externo, en lo disciplinar, expulsiones, etc.
   ¿Qué hacer hasta el verano? Fíjese primero la base, que luego veremos quién se queda ahí, etc.
   ¿Qué es eso de los carmelitas del Sardinero? Los carmelitas descalzos tenían los conventos pequeñitos. Con todo me ha ensanchado el corazón la noticia de que podemos aspirar a él, aunque sea comprándolo caro, si tiene terreno adyacente.
   Conque noticias diarias y, si conviene, telegramas.
   Sobre todo vea que no coja el trancazo nuestro Felipe. No me ha hecho gracia el constipado.
   He leído de prisa la memoria de usted. Si hay alguna otra observa-<*4*>ción, la expondré mañana; pero creo que en la mía de ayer les abría mucha luz.
   Recibí ayer carta de Roma. Resumen: Que el nuevo embajador está abiertamente y con entusiasmo en favor del desarrollo del colegio. Que todos los martes irá a atormentar a Rampolla. Que éste le dijo que antes de junio estaría resuelto el asunto. Los demás detalles ya los diré o irán las cartas.
   Don José María también escribe contentísimo. En la de esta tarde dice ha recibido la de ustedes, y está que no cabe.
   La cuestión de Puig nos amarga. Ni Murcia, ni Orihuela le quieren por el estado y situación en que se encuentran con el seminario. Es una fatiga. Al fin, será Orihuela. Meliá está otra vez en Valencia.
   Tengo el borrador hecho por si ustedes los reclamaban para las bases y convenio de nuestro establecimiento en esa, si al fin nos convenimos en quedar.
   Los doce o quince mil duros que decía en mi anterior no es preciso que el obispo nos los proporcione, sino si podía buscárnoslos.
   Lo demás, mañana. Modestia vestra nota sit omnibus en casa y fuera de casa.
   Vuestro

      Manuel Domingo y Sol

   Por Dios, que se cuide Felipe, y si conviene que no ayune.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 33, pág. 1




A don Remigio Albiol – 26 de febrero de 1893





   Amado Remigio: Recibí anoche la suya, y hoy le he telegrafiado. Sí que fue extraño no enviara usted solicitud, atendida la premura del tiempo. Si no hay órdenes ahí, podría darle este obispo dimisorias para Murcia. No creo llegue ya la cosa a tiempo. Regularmente telegrafiaré a usted que envíe usted a Puig a esta. Si al fin del curso tiene que volver a examinarse ahí, pasaremos por ello. Que esté prevenido, pues, y al regresar, si puede ser, que no entrase al colegio de Valencia, mejor.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, domingo, 26 de febrero.

   Supongo que el exeat de Puig ahí está aceptado o arreglado.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 34, pág. 1




Carta de don Rafael Merry del Val a don Benjamín


28 de febrero de 1893




J. M. J.

Vaticano, 28 de febrero de 1893.

   Mi amado don Benjamín: Imponiéndole la mayor reserva, le suplicó no vaya a acostarse esta noche sin rezar un Tedeum de todo corazón y mañana, si tiene la intención libre, que ofrezca el santo sacrificio en acción de gracias. Estamos al fin de nuestras penas. Non nobis, Domine, non nobis, sed nomini tuo da gloriam. No puedo más. La reserva y la emoción me obligan al silencio.
   Suyo in Corde J.

      Rafael Merry del Val

   Sigo contrario a la velada; participo en la idea de don Manuel de que tomen parte los alumnos en una velada celebrada por los peregrinos.

[Nota: Se trata de una copia autógrafa de Don Manuel]


Escritos II, vol. 6.º, doc. 35, págs. 1-3




A la Madre Providencia de San Salvador


29 de febrero de 1893




   Mi Providencia: Acabo de recibir la adjunta. No sé qué aconsejar, teniendo que ir de escondidas, porque no hay otro remedio, y así conviene, y es necesario para no pagar nosotros lo que vaya mal que irá sin duda.
   Creo que puede usted escribir al secretario y decirle:
   ...Se ha recibido aquí una carta de Madrid de la persona a la cual se encargó activara nuestro asunto, y dice así: “Me dice el amigo de Gracia y Justicia que siguen asegurándole que con fecha del día 8 de este mes pusieron la comunicación a Tortosa sobre las madres de la Providencia; pero que visto que ustedes insisten en que no se ha recibido, sospecha alguna jugarreta del empleado Arr..., y que para evitar más contratiempos (lo demás que sigue)”.
   Ahora bien, si a usted parece don Ramón, enviaríamos la solicitud a ese <*2*> amigo, puesto que nada perjudica a lo enviado, y si no se obtenía resultado, entonces tendría que repetirse recuerdo del expediente enviado por el señor obispo.
   Suyo

   Aconsejo esto porque, si al venir concedido, se veía que iba a ustedes concedido y no a Palacio, quizás los cálculos que harían, y así es mejor ir claros. A no ser esto, tal vez prescindiría.
   Escribo esta noche al padre Arcengel, casi sin ganas.
   Hasta otra.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 29.

   Último minuto. He consultado con don José García el asunto, y es de parecer que las monjas, esto es, usted, haga la solicitud diciendo, como en la anterior, “que están <*3*> dedicadas a la enseñanza gratuita, y que deseando establecer convento en la Villa de Vall, desean la venia de su majestad”.
   (Sea en papel sellado de peseta y del modo que se hizo la otra vez). Me la manda y la enviaré a Madrid.
   Dice mosén José que yo diré a don José María que si el amigo ha de recabar la firma del ministro, que bien; pero que si no la ha de obtener, que no la presente. Añade García que no importa que después nos la envíen a nosotros directamente, y no al obispo, que éste creerá que la influencia que nosotros hemos puesto ha querido manifestar que él lo ha obtenido, y que de esto no se ofenderá el obispo. Conque envíela cuanto antes, y la mandaré.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 36, págs. 1-2




Al Cardenal Sanz y Forés – febrero de 1893





Emmo. Señor Doctor Don Benito Sanz y Forés

   Muy respetable y amadísimo don Benito: Van dos palabritas. Sé que llegó V. E. bien.

   1.º Después de las primeras impresiones, como más discurro, más me convenzo que hubiera sido una tentación el aceptar ese edificio que nos encerraba en la inacción para siempre, con la seguridad y peligro de tener que dejarlo, que hubiera sido peor.
   Pero acabo de volver a leer la carta del señor obispo y su contestación, que anoche apenas si leí a vista de pájaro, y me afecta la nota saliente en la del señor obispo, de que se estaba en que “iban a ponerse a sus órdenes”, y que ocuparía el puesto señalado, etc., lo cual se destaca también en la contestación de usted. Digo que me afectó, porque <*2*> significa que están a disposición del señor obispo como unos Operarios libres para trabajar en lo que conviniera, y si yo he podido en alguna de mis cartas dar pie para esta apreciación. Lo único que pensábamos y hemos hablado algunas veces de ello aquí, que se hubiere convenido predicar esta cuaresma, o mientras estuvieran en el Soto a las rurales inmediatas, etc., pero en el supuesto que en el Soto o donde fuere pudiéramos quedarnos.
   Puedo asegurarle ante Jesús que ni remotamente pensaba que íbamos obligados a permanecer en el lugar que nos señalase, no conociendo antes condiciones y bases. Y si di pie para ello crea que será grande mi pena, después de releer la carta, y ahora mismo que escribo ya estoy más afectado de que lo estuve anoche al recibir la larga de Serrano y las de ustedes, pues sentiría apareciera ante usted una falta de formalidad, que no existe, al menos teologice en mí, y lo sentiría más por usted que si bien no aparece ante el Obispo como individuo de la Obra, sino como un mediador extraño a la Obra, con todo no puedo avenirme a que aparezca ante aquél como burlado por nosotros.
   Tranquilíceme, pues, por Dios, que no sé lo que ha dado pie a esto.

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 6.º, doc. 37, págs. 1-2




A Monseñor Antonio Vico – febrero de 1893





   Mi don Antonio: Por las noticias y expresiones, aunque algún tanto veladas, y misteriosas, que nos da don Benjamín, nos tiene emocionados, engendran nuestra esperanza y la gratitud a Dios, y excitan nuestras oraciones. No obstante, no debe ocultarse que la misma inverosímil e inesperada grandeza, que ha tomado la empresa iniciada por tan humildes pretensiones, me hace temer algún acontecimiento que desvíe el objeto primitivo, determinado e independiente de la Obra.
   Nadie como usted hasta el presente supo comprender con más prontitud la conveniencia de descartar de todo carácter oficial y obligado la empresa, y no puede usted pensar la fruición que usted me causaba sin pensarlo cuando, conviniendo y confirmando mis apreciaciones, me refería la historia para mí desconocida de los padres del Espíritu [Santo] en Santa Clara, <*2*> y no ignora usted tampoco lo que usted y nosotros hemos trabajado para crear atmósfera en este sentido ahí, y en España, de tal suerte que ha sido nuestra principal campaña ante la nunciatura, cardenal Sanz, episcopado de esta provincia, etc.
   Ahora bien: Como el Padre santo el año 91, cuando aquello del obispo de Oviedo en favor del proyecto de Condotti, Montserrat, dijo que Condotti era poco y para la gran nación española convenía Altemps, lo que más me hizo temer fue el que resucitara la idea de seminario oficial, y del episcopado, etc., y se fijen bases obligatorias a los obispos, y quede el colegio bajo la absoluta dependencia del episcopado, etc. Nosotros quisiéramos estar bajo el amor y protección de los obispos, pero no bajo el episcopado, sino con el contrato libre en cada uno de do ut des.
   Si lo que el Padre santo quiere hacer, se verificara estando ahí el cardenal don Benito, temería menos, porque él está enterado, y si bien me tanteó quién debía ser propietario, y yo contesté que el Padre santo o tres o cuatro obispos, o por personas particulares; esto en cuanto a la escritura es la cuestión formal, estoy seguro que sostendría nuestra independencia.
   Así pues, se lo indico por si sabe algo, prevenga usted el golpe para que no se haga sin consentimiento del cardenal [?] a nosotros.

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 6.º, doc. 38, págs. 1-2




Al Cardenal Sanz y Forés – febrero de 1893





   Mi respetable y amadísimo don Benito: Van dos líneas cortas.
   1.º El embajador Merry lanzado con entusiasmo a la obra del colegio español, como verá por el párrafo que le copió a V. E.
   2.º Escribí su intención de ir allá, y me contesta Benjamín que el antedicho embajador piensa escribir a V. E. ofreciéndole la embajada, y que no para los actos, sino para todo.
   2.º El señor Arribas de Santiago pregunta verbalmente al angelical Merry.
   Este señor arzobispo fue el que contestó con más desvío a nuestra circular diciendo que tenía toda la ciencia más completa en seminario central, etc. Gracias sean dadas por todo a Jesús sacramentado.
   3.º Santander. Los nuestros embobados por el país, por la gente y con el prelado, que le ofrece o Villaverde o Soto, los dos grandes edificios, distantes uno una lengua y otro 5 de la capital.
   El seminario está fuera. Las 450 pesetas y sólo 200 seminaristas y como [?]
   He escrito que no conviene un edificio fuera. Que así estrechamos la empresa al 50 %.
   Que no creo que conviene a la diócesis, <*2*> ni es el fin de nuestra Obra. Que si quiere pondríamos un movimiento de 800 alumnos para las necesidades de la diócesis y para la celaría conveniente de los que nos convengan, resultando a la misma abundante, etc.
   Que este movimiento no puede producirse sino desde la capital. Así que [?] pensaría luego en buscar doce o 13 mil duros al 5 %, y empezar la obra; de otro modo no podemos establecernos allí. Creo que convendrá en ello el o...
   4.º ¿Y la peregrinación? Por amor de Jesús que me hace sufrir esta tardanza, y temo una lección [?] para los prelados y para España.
   5.º Murió doña Serafina, dos horas antes del exprés, clamando por mí en su delirio. R.I.P.
   Mande a su afectísimo

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 6.º, doc. 39, págs. 1-2




Al padre Llevaneras – febrero de 1893





   Mi reverendo padre: Mucho he sentido no poder vernos durante su estancia en España, y haber sabido que estaba todavía por aquí no hubiera escrito antes. Escribí a Roma, y me dicen que aún no estaba allí todavía.
   El convento de la Vall de Uxó está terminándose, y las monjas de Vinaroz desean que la fundación se verifique en abril o mayo.
   Conviene mucho que la abadesa vaya allí una temporadita con las que deben quedarse para dar tono y poner en marcha la comunidad, y poder regresar luego en compañía de otra, que iría también con este objeto. Así se hizo en la fundación de Vinaroz, que vino la madre Escolástica con otra, y las que luego se quedaron. Entonces fue fácil, porque no mediaban más que el permiso del prelado de Barcelona con anuencia del de aquí. Con la de clausura papal que pretenden, tememos sea más difícil.
   Así, pues, desearía [1.º] que V. R. nos dijera las causas o razones, motivos que deban exponerse en la solicitud al prelado y a la Congregación a fin de tener seguro el asuntito de ésta. 2.º Si usted cuidara en Roma <*2*> del pronto y favorable despacho... Y cuantas observaciones crea usted prudente hacernos. Puede escribir a mí o a la reverenda madre abadesa.
   Del colegio de Roma nada le digo, porque ya lo sabrá, y si no lo verá.
   Si la gracia de Dios lo bendice es un hecho. Tenemos 35 alumnos de las diócesis de Tortosa, etc. Estos días enviará dos todavía el señor obispo de la Seo de Urgel. El año que viene, Jesús mediante, doblaremos o quizás más todavía. Sólo nos falta resolver la cuestión del edificio, en lo cual está interesado el papa, y de lo cual le enterará don Benjamín, cuando V. R. vaya.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 6.º, doc. 40, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 8 de marzo de 1893





   Pregunta a Osuna si le envié el proyecto que tú y Serrano presentasteis al obispo de Santander. Si fuese así, que no lo creo, mándamelo enseguida.

Señor don Felipe

   Mi Felipe: Gracias a Dios que respiras. Creía que se te había [cortado] el aliento desde tu famosa expedición. Os habéis portado como héroes, y fue grande mi satisfacción al recibir vuestro plan que, como sabréis, se cruzó con el mío. Hubiera sido una tentación del diablo aceptar un edificio fuera de la capital. Lo único que hicimos mal, y la culpa es mía, es el no haber dado a saber bien claramente al prelado que íbamos sin compromiso ninguno, y sí tan sólo a ver. Otra vez no sucederá, Jesús mediante. Esta era mi idea, pero no preví que el prelado pudiese creer que íbamos ya a lanzarnos a sus órdenes. Así, pues, hasta la otra, que ahora ya estáis fogueados. Si escribís a alguna parte, basta digáis que nos ofrecían una grande <*2*> finca con hermoso edificio pero, como estaba distante de la capital, no nos convenía.
   ¡Pobre diócesis de Santander! Hemos cumplido ofreciéndonos a los designios de Jesús, y así podemos estar tranquilos.
   ¿Qué piensas hacer en las vacaciones de Pascua? Dímelo enseguida. Como ahí las vacaciones empiezan pronto, si quieres en aquellos días dedicarte a alguna excursión de celo, puedes hacerlo o lo pensaríamos. Yo casi me he comprometido a ir a oficiar a Vinaroz en las monjas, y no sé lo que se podrá hacer allí.
   ¿Cuándo te parece podrás disponerte para el grado? Si no lo haces ahora pronto, de aquí al septiembre, puedes estar seguro que las tareas no te permitirán jamás. Si te hacía aprensión Valencia, irías a Toledo, que es seguro. Piénsalo.
   Va la adjunta que leeréis con suma reserva. Envíala otra vez mañana la noche, y tal vez la haga copiar en lo principal para enviarla a Murcia.
   Afectos a don Francisco, y que me escriba.
   ¿Conque la crisis del papel moneda va mal?
   Tu afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 8.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 41, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 12 de marzo de 1893





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: No sé qué decirte para aprovechar estas vacaciones. Ostium magnum está siempre abierto. Podríamos haber ofrecido unos ejercicios para antes, y en la semana santa a Artana y aun quizás a Vall de Uxó, para las chicas o para los velantes, o congregantes. Pero como cumplo años en los días del viernes y sábado santo he pedido, y se me ha accedido a que haga los oficios de aquella semana en el convento, y no podría acompañarte. Queda, pues, Vinaroz.
   Averiguaré mañana, si para dichos días irá (como me pareció oír) un jesuita, y si no fuese así, y convenía, no habría dificultad en ofrecernos para algún <*2*> acto. A mí en la parroquial no me viene bien, sobre todo en el púlpito. En el convento me prestaría a cualquier cosa, o a las 7 palabras del viernes santo u otra cosa.
   Así preguntaré con reserva si va alguno, y en caso nos resolveríamos a ofrecernos.
   A Almazora me he ofrecido para ir tú o yo, si acaso les convenía a los congregantes un triduo de retiro antes de la inauguración del gimnasio; pero tal vez no sean días propios.
   Si nada de esto sucede, tendrás el tiempo libre para estudiar, ir a Castellón, y venir a Vinaroz a hacerme compañía y oficiar en el convento, etc.
   No me dice Albert si leísteis la copia que envié de Roma.
   Afectos a todos.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 12.

   Di a Bernardo que le escribiré mañana.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 42, págs. 1-3




A don Remigio Albiol – 15 de marzo de 1893





Señor don Remigio Albiol

   Amado don Remigio: Van dos líneas a las suyas.
   Hace bien en manifestar siempre cuanto se sepa y convenga; pero lo hace a veces de un modo tan desvalijado y de soldadura que se le mezcla el espíritu humano en medio del celo.
   Lo de Cárceles, también lo dice de una manera inconvenientísima. Si podía usted decirlo ¿para qué las insinuaciones alarmantes que se prestan a remedio y corrección? Si no podía usted decirlo... entonces se hace otra cosa.
   Supongo que ya estará curado el arcediano.
   Lo de Santander no ha sido un fracaso para nosotros; si acaso para ellos: un edificio grande y una <*2*> grande finca no nos convenían en punto aislado. Por esto se ha desviado a pesar de los enfados y enojos de los de allí. Más vale entrar por la puerta y con pie seguro en adelante.
   Respecto de las solicitudes de Puig para la Hermandad, creo que en el borrador que yo le di estaba incluida la petición del exeat y el ingreso en la Hermandad. Si no lo hicieron así, no lo hicieron bien; si no lo hicieron, hágala usted mismo como presidente de ahí, y a nombre de la Hermandad, o la hará Puig otra vez; de aquel modo no habría necesidad que el director interviniera con tanta solemnidad.
   Den cuenta de los despidos que se hagan, y si se hace necesario (según el caso) consúltenlo antes.
   Claro es y estoy convencido que todos quisiéramos llevar a la Hermandad tesoros; pero los Operarios son antes que todo, y es lo que menos me preocupa cuanto se tenga que invertir por ellos. Por esto es falta de humildad lo de usted, y <*3*> en mí falta de memoria y vigilancia, y por no poder atender a todo.
   Ya iremos enviando cartas o noticias principales de Roma, pues yo no puedo condensarlas, que aún me costaría más. Este mes de marzo oraciones muchas, hasta la peregrinación a Roma en abril.
   No olviden en sus oraciones al canónigo difunto don Carlos Navarro, que se ha acordado de nosotros en su testamento y, aunque sea poco, me ha servido de un gran consuelo en medio de las contradicciones de aquel colegio, y de las murmuraciones de los valencianos.
   Puig no puede estudiar aquí, como le dije ya a usted, y por esto no estudiará aquí.
   No sé qué decía de la fiesta de la Reserva en Murcia, ni cómo puede remediarse. Lo propondré allí, que son los primeros que la pusieron en la Purificación.
   Hasta la suya.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 15 de marzo 93.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 43, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 16 de marzo de 1893





Tortosa, 16 de marzo.

   Mi amado Benjamín: Acabo de recibir la suya del 13, con las fechas justas, no como la anterior. Voy primero a dicha carta. Las noticias vagas que me repite del Foro romano, delante del Palatino (suponiendo que no es a la otra parte del Palatino, sino a ésta, esto es, por el barrio que está detrás de la roca Tarpeya) me excita más el deseo. Creo que no debe dejarlo de ver, porque eso de que es inmenso el terreno que ocupa me preocupa y llama. La de Ludovici supongo que es la semi-paralela a la de San Nicola in Tolentino, y el bullicio de aquella calle y plaza del Tritone, que se ha de atravesar, no me hace feliz.
   Anoche escribí a don Benito dándole algunas noticias, y sobre todo la de que le esperan, y mañana le diré otra vez eso que usted indica que puede decirse del primi capientis.
   Monseñor no me ha escrito.
   Mañana llegarán ahí los billetes del banco, y así no habrá sardinas el día de san José. Que cuente padre Domingo lo de las sardinas que los nuestros están hambrientos de detalles curiosos. ¿Qué harán de tanto dinero?
   Bien por lo del agente secreto Piccoli.
   Sí que debe decir, y ya lo debía haber dicho, eso de los castigos de Morató, Nadal, etc., y debe decirlo siempre, y acostumbrar a los futuros que lo digan. Si hubiere recaído el castigo en otros que no fueran los nuestros, esto es, de nuestra diócesis, tal vez le hubiera dicho que no lo <*2*> hiciera. Ahora puede pasar. Nuestros castigos ahí han de ser los pasaportes, y la amenaza de estos pasaportes.
   Tiene razón Domingo, con lo del polvo, y a haber sabido el viaje de Cabanes, no le hubiera faltado. Hoy, por cumplir, me voy a gastar un real de peso para enviarle un poco, y le iré enviando. Y si se resuelve a tomar don Benjamín, dejando lo otro, que no dice para un Ilmo. rector de colegio, me resolveré a gastarme veinte reales de peso, para enviarle una libra como muestras sin valor, y así con su caja de polvo español podrá convidar al Padre de María, que eso hace muy teólogo.
   Ya esperaba con ansia el resultado de Salomón. Veré si viene mañana.
   Bien por el quietismo de política. Corominas me ha avisado dos veces que quitemos de nuestros colegios la fama de integristas, que alguno ha querido explotar contra nosotros ante algún obispo.
   Mal apodo nos han puesto a los españoles. Eso de paraguas es muy prosaico. Peregrini o gotici hubiera venido mejor.
   Bien por haber despedido a los marqueses de Pidal, pues no podemos menos de estar agradecidos a los buenos afectos del marqués, que si no hizo, [fue] porque no pudo ni supo.
   Diga eso del rompimiento de Cretoni y el padre Homs, pues lo siento.
   No entiendo bien la tarjeta del de Vich, y tiene la letra parienta de la nuestra.
   Dígame fijamente, y no tal vez sobre <*3*> el obsequio a la mamá de monseñor. Temo que la santa Cinta no le sea conocida. Si quiere usted decir, como cosa suya y con disimulo, a monseñor que pensaba yo ahora, en la peregrinación, aprovechar la ida de algún conocido para enviar un recuerdito piadoso para su familia, y que no sé qué discurrir, no siendo una Cinta, puede hacerlo. Si ellos tuvieran devoción a otra cosa, o Montserrat o una fotografía grande de los Desamparados, u otra cosa que no sé discurrir, quisiera que fuese franco. Y basta de la suya.

   Y voy a otra: Adjunto le mando el pensamiento de las bases sencillas para lo del pensamiento del papa, a fin de que lo enseñe a monseñor Rafael, y vean si puedo mandarlas a don Benito. Me he propuesto con estos sencillos artículos: 1.º Evitar toda dependencia, callándola. 2.º Que aparezca el regalo del papa al episcopado español, y haciendo nominal la propiedad de este. 3.º La intención del artículo 1.º es tomar enseguida las 200 mil pesetas que usted indicó nos ofrecerían al 4 por % contra el edificio, y las cuales serán necesarias, lo mismo si hemos de comprarlo, que si nos dan edificio para habilitarlo convenientemente. Si un día podíamos nosotros con nuestros medios irlas amortizando, tendríamos este capital contra el edificio, en caso que con el tiempo se nos quitara de las manos por acontecimientos imprevistos; y además que el episcopado no sería fácil quisiera despojarnos nunca del edificio, si tuviera que aprontar para ello las 200 mil pesetas. Tendríamos, pues, el uso y algo de propiedad. Ustedes pue-<*4*>den discurrir algún articulito más. Quería añadir un articulito más diciendo “que si se arrienda algo del edificio sea... para los gastos del colegio, o para amortizar las cantidades que se tomen para las reparaciones o para etc.”; pero he pensado que es mejor omitirlos: 1º. porque eso, con un permiso del cardenal bastaría; y porque sería muy justo fuese para el colegio, pues con las pequeñísimas pensiones, que siempre lo serán de los alumnos, el colegio apenas recibe ayuda obligada o directa de los obispos propietarios. Conque discurran, y monseñor que no lo diga a nadie del Vaticano, para que no vean recelos ni desconfianzas en nosotros. Sólo es por si conviene que yo lo indique al cardenal de Sevilla, o parece a ustedes otro plan mejor.
   Tenemos aún aquí a Osuna, que marcha mañana otra vez a Valencia. Aquellos nuestros han hecho una cosa que no me ha gustado. Felipe y Albert han invitado al arzobispo para el día de san José a que visite el colegio, y ha ofrecido que lo hará en un día de su octava. Yo deseaba que nos mantuviéramos en una actitud esquiva y displicente hasta que esté derogada la famosa circular, que aún pesa sobre el colegio, y que estamos resueltos que desaparezca al terminar el curso, hasta con la amenaza de cerrar el colegio, pues el arzobispo empieza a enamorarse de Rocafull, amigo de su amigo Canalejas, y temo nos quedemos así. Se comprende que Castellote sufra de no poder cumplir la promesa de que esto debía...

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 6.º, doc. 44, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


20 de marzo de 1893




Hoy, lunes 20.

   Mi Providencia: Salgo esta noche.
   Veré de pasar por la Vall y arreglar el asunto del certificado. El enladrillado del claustro habíamos quedado que lo dejarían para ustedes, pues no era necesario. Más pulido quedará.
   Pasaré a Valencia unas horas.
   Regresaré en el exprés del miércoles o del jueves.
   Una súplica a la divina Madre.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Acabo de <*2*> recibir la suya de hoy. No es culpa de la redacción del escrito de Palacio. La única culpa está en que no debía haberse pedido permiso no existiendo la Providencia.
   Puede decir eso a Gregoria. Pero el padre pregunta sólo si obran con libertad antes de profesar. Con todo ya se lo dirá usted bien. Hasta otra.
   Suyo

      [Manuel Domingo y Sol]

   Ya les enviaré la bendición mientras descansarán esta noche. Se recibió el canto de san José.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 45, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


25 de marzo de 1893




   Mi Providencia: Anoche recibí la adjunta. Devuélvala con la otra, que después ya se las daré todas para que haga usted la crónica. Ahora deseo tenerlas porque según sea el desenlace pueda yo enseñar a Tedó, si conviene, el hilo de la historia.
   Les escribí anoche que eso mismo que me decían a mí que lo hagan escribir desde el ministerio al prelado, pues que yo en este asunto no medio más que detrás [de la] cortina. Creo que, al fin, de un modo u otro se arreglará; pero ustedes tendrán que existir que ahora no existen. Ese dichoso Arrazola, que dice la carta, es piadoso según dicen, pero capaz de promover un expediente porque se enreda en una telaraña. Que san José lo allane todo. Hasta otra, y si no hasta el miércoles por la noche.
   ¿Dónde se quedará Felipe? ¿Dónde dormiré yo? No tengo inconveniente en pernoctar siempre en casa mosén Bautista los tres días.
   Me <*2*> matan el tiempo aquí en triquiñuelas y visitas, y en este mismo momento escribo ya con los nervios alborotados.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Hoy, y hora precisa de la magnanimidad de sacrificio de nuestra dulcísima Nazarena. 7 de la tarde.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 46, pág. 1




A la Madre Providencia de San Salvador


26 de marzo de 1893




   Mi Providencia: Me debe otro sello, pues escribo sin necesidad ni motivo, y sólo para que sepa lo que me van diciendo, aunque es lo mismo de antes.
   Hagan la copia, pero creo que no serán necesarias todas las constituciones, para el envío de Madrid, si Tedó me consulta, pues al parecer se trata sólo de la aprobación civil, como la que tiene cualquier casino. El dichoso Arrazola nos lo estropeará todo; pero el caso es que venga una real orden, que luego haremos lo que queramos. A Tedó no le hablaré.
   No hará bien ni mal a los otros conventos el asunto de ustedes.
   Devuélvame la carta.
   Hoy un trajín con la venida de 27 seglares para ejercicios en Roquetas, y todos vienen antes al Centro diocesano de la gloria de Dios, esto es, al colegio.
   Hasta la otra.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, lunes santo.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 47, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 27 de marzo de 1893





Lunes santo.

Señor don Remigio Albiol

   Muy amado en Jesús: Recibo en este momento la suya. Como no es más que renovación, por no buscar en este momento el largo y piadoso preámbulo, basta que diga lo esencial de la consagración:
   “Yo N. N. para mi mayor santificación, y como tributo de gratitud al Señor por mi elevación al sacerdocio, hago el propósito de vivir consagrado perpetuamente al fomento de los intereses de la gloria de Jesús, y renuevo en este día el voto que tengo hecho de servir en la obediencia de la Hermandad de sacerdotes Operarios reparadores del Corazón de Jesús. Jesús, María y José, Ángel de España, Ángel de mi guarda, a vosotros pongo por testigos de esta mi consagración”.

   Hoy hemos tenido la grata sorpresa <*2*> de su madre, que vino ayer a ver la procesión. Estaba en casa Subirats.
   Un trajín hoy extraordinario con la entrada de los ejercitantes de Jesús, en número de 46.
   Ya mandaré un legajo de cartas de Roma cuando pueda, si bien todas son de expectativa, lo mismo que las anteriores.
   El secretario ha dicho que con el certificado del cura de Iglesuela podrían ellos dar el título paupertatis. Yo hubiera preferido obtenerlo de Roma, sin la gracia de ellos. No descuidéis, pues, lo que convenga para su ordenación, y entiéndanse con don José, que yo no puedo atender a todos los detalles. Tantas cosas a Soler, que no puedo escribirle.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 27.

   Felices días santos y felices pascuas.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 48, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – Marzo de 1893





Señor don Esteban Ginés

   Mi amadísimo en Jesús: Recibo la suya. Así debe hacerlo, que siempre hay que decir.
   Se enviaron las estampas; así me lo aseguran don Elías y Girona.
   Fui a Valencia el 18, porque me telegrafiaron de Madrid que llegaban nuestro don Benito Sanz y Forés, cardenal de Sevilla, y Chiesa, el secretario de Rampolla, que le trajo el capelo y es amigo. Pude ver a los dos: Y con el primero una conferencia larguísima y sustanciosa. Está lanzado a nuestra Obra, y sobre todo en la cuestión del colegio de Roma. No sé si dije a usted que yo había propuesto al Vaticano el proyecto de una limosna sobre las dispensas matrimoniales, que aceptaba Rampolla, pero consultado el dicho Sanz y Forés me escribió y escribió a Rampolla recusando este medio, y proponiendo un plan completo para sacarlo de los acerbos píos de capellanías, lo cual se aceptó en el Vaticano. Mas luego el papa dijo que él tenía otro pensamiento. Con <*2*> esto se paralizó lo del proyecto de Sanz y estamos a la expectativa del pensamiento del papa. His positis, me dijo el cardenal don Benito que, según le ha indicado Chiesa, confía que el papa dará edificio para colegio español, o dará una suma, la cual suma serán los dos millones que se confían recoger de España en este jubileo. Le repliqué: ¿y si para el edificio nos faltan treinta o cuarenta mil duros más por no haber bastante con la suma? Me contestó que no me asustara, y que ya se arreglaría con varios medios y cálculos que me indicó. Le indiqué que el papa se inclinaba a darnos el palacio Altemps, propiedad suya; pero que monseñor Merry le dijo que Altemps, aunque es un gran palacio, tiene mala distribución para colegio, y que el papa sintió esa recusación.
   El cardenal me contestó que si el papa insiste en Altemps, no debemos rechazarlo, aunque para habilitarlo convenientemente tuvieran que gastarse unos miles de duros.
   El cardenal irá a la peregrinación que se proyecta para abril, y creo que entonces se resolverá el asunto, pues no quiere que continuemos en Montserrat por estar estrechos allí.
   Embajador: Chiesa me felicitó por <*3*> la inesperada gracia del Señor de darnos por embajador al padre de nuestro angelical Merry, confesor de nuestros chicos, y Operario nuestro más que auxiliar.
   Le copio algunos párrafos de la carta de don Benjamín en su entrevista con el embajador: n.º 1.º.
   Le copio la entrevista del embajador con Rampolla: n.º 2.º.
   Le copio algún párrafo de la aplicación de nuestros colegiales: n.º 3.º.
   Conque oraciones, mi querido, y un Padrenuestro a san José todos los días durante este mes de marzo.
   Santander. Como dije a usted, a pesar de no poder y en vista de las instancias de aquel obispo, fueron Felipe y Serrano allá. El obispo les ofreció la elección de uno de dos edificios grandes que tiene, uno a 5 leguas y otro a legua y media. El seminario está también fuera. No nos convenía ni uno ni otro. Serrano le escribió una memoria, y le propuso establecernos en la capital, a cuenta y riesgo nuestro, arrendando una casa, luego tomando de doce a quince mil duros, etc. El obispo no lo ha visto bien, porque, dijo, que sería perjudicar a los salesianos, que también viven de limosnas, que el seminario <*4*> no lo miraría bien, etc. Es una diócesis que tiene 430 parroquias, y 400 sacerdotes, contando todos los que hay en la capital, y 200 seminaristas no más. Es indispensable producir movimiento para obtener 600 o 700 alumnos, y poder hacer la selección, que no puede hacerse fácilmente si la matrícula no es abundante. A pesar de todo, el obispo insiste que le tomemos el edificio fuera, y hoy le telegrafío que se retiran ya. Algún día comprenderán lo que han perdido con los alientos que nos habían entrado para salvar aquella diócesis. El obispo se ha disgustado. Yo aunque lo he sentido el disgusto, por lo demás me he quedado muy tranquilo, y aun casi me he alegrado, pues lo hacía tan sólo para no oponerme a los designios de Dios, si quería que trabajásemos allí; pues por lo demás, si queremos Barcelona, no falta sino que lo queramos, pero ni esto me llena ni a mí ni a los nuestros; más nos inclina el corazón a las pobrecitas y perdidas diócesis de Andalucía y, si pudiese ser, el desdichado Portugal. ¿No se lo dice a usted también el corazón?

   A la suya: Si después de Pascua no voy a la peregrinación que, si no hay necesidad por eso del edificio, no iré, me dirá usted si es necesario que yo vaya a esa. Si no se hace necesario, no iría aún. Pero...

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 6.º, doc. 49, págs. 1-2




A don Juan Bautista Calatayud – 1 de abril de 1893





Sábado santo, 6 tarde.

Señor don Juan Calatayud

   Mi amado Juan: Acabo de llegar de mi expedición a Vinaroz y Benicarló, y aguardo que me llamen a comer (en casa en donde escribo) y por si luego en el colegio no puedo escribir van dos líneas.
   El miércoles por la tarde fui con Felipe Tena a Vinaroz. A la mañana siguiente vino la bendita Carlota momentos antes de la función, y no pudimos hablar; después de ella tomamos chocolate ella, Felipe y yo. Por la tarde vino, y tuvimos una hora de conferencia externa; la cité para el día siguiente, viernes santo, día en que se confiesan sólo los gitanos, y de 6 a 7 ½ la tuve en el confesonario, por la tarde un rato más de conferencia, y hoy sábado media hora más. A las diez y ½ concluimos la función esta mañana, y a las 11 estábamos encima de un coche Felipe, un colegial de San José, la sobrina del vicario Gombáu, la maestra Carlota y el director de la expedición. A las 12 hacíamos colación con las monjas de Vinaroz, y en el exprés de <*2*> las 4 subíamos en la estación, para bajar todos en Vinaroz, menos el director de orquesta hasta aquí.
   ¿Qué más? No sé qué decirle hoy, y sólo de palabra se lo podría confiar porque es largo. Sólo sí le digo que ahora conozco que me voy volviendo joven o entro en la chochez. Nos vamos a lanzar a una serie de aventuras que no sé cuál será el resultado, pues yo mismo me asombro de meterme en mar tan tempestuoso. Quería consultar a usted, pero no había tiempo. Resultado: después de muchos cabildeos: 1.º Que Carlota se irá a Villafranca ahora, que dejará en Valencia unos días a Paula, mientras probamos si Paula puede darnos la seguridad de estar en un instituto recogida, o sin instituto. Si no puede ser, Carlota cargará con esta cruz para siempre; si puede ser, colocaremos o probaremos un molde para Carlota. Repito, que vamos como calaveras hacia lo desconocido.
   Dígame usted cosas, y muchas, que son ustedes gente que se las ha de sacar con ganchos las cosas. Carlota dice las cosas a glops. De usted depende todo.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Felices pascuas.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 50, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 2 de abril de 1893





   Mi Felipe: Llegado sin novedad.
   No quiero que seas tan... encantado. Anoche me ocurrió lo que me habías dicho en la estación de Benicarló, de que te diera dinero para sacar los billetes. Esto me hizo pensar anoche si estás desprovisto, y no te llevaste. Si es así, pide dinero a la madre abadesa cuanto quieras y ella pueda darte, y no quiero me vayas desprovisto por el mundo, y aquí debías haber pedido antes de salir que está la bolsa central.
   Si se insiste, como quedamos, en el viaje de Carlota a Valencia, basta que la esperes tú en Castellón, fijándola el día que a ti te venga bien.
   Mucho es el deseo que me ha entrado de arrancar a esa criatura del mundo. Tal vez sea excesiva esta solicitud; pero al menos, si es que Dios quiere otra cosa de ella, quedaré tranquilo de <*2*> haber hecho lo que he podido, ya que Jesús la ha puesto en circunstancias, y a nosotros en el deber de velar por esa alma abandonada hasta ahora de todo cuidado paternal espiritual, y que es a mis ojos un milagro de la gracia, entregada como ha estado a sí misma sin ninguna expansión de confianza. Si Jesús quiere otra cosa quedaré tranquilo, y ella habrá cumplido la voluntad de Dios.
   En Valencia limítate a averiguar, si en las salesas o en esas de las criadas, etc., se admiten señoras, y las condiciones, etc., y nada más. Me lo dices, y entonces resolveremos.
   Siento el no poder asistir a la inauguración del gimnasio de Almazora. Si acaso el día que estés en Castellón quieres con el tranvía ir a visitar a Esteller, hazlo y dile que no me es posible asistir, habiendo hecho dos salidas en tan poco tiempo.
   ¿No has visto aún a Dolores Roca? Anima a tu pobilla Ocallaghan la patidora. Es buena para todo; pero le toca padecer más en el mundo, el cual no es digno de ella.
   Felicísimas pascuas. No dejes la meditación en estos días, y que sea cumplida, porque en viajes hay más disipación. Así, bien unido al Corazón de Jesús, y ejercítate en su divina presencia.
   Tuyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, Pascua.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 51, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 3 de abril de 1893





   Amadísimo Felipe: Esperaba las cartas de Madrid para enviarlas. Van, pues, éstas por de pronto y devuélvelas, y que no las lean más que los nuestros, y en caso también don Antonio, no más.
   Cinco días que no tenemos carta de Roma. Me temo que la peregrinación hará un fracaso. Casi me alegraría se aplazase.
   De la Vall aún no tenemos nada de Madrid. No sé cuándo se hará.
   Si sabes el punto o casa, donde vive Paula la hermana de Calatayud, y pudieses ir una tarde a verla o hacerla venir de vez en cuando para que te visitase y la vieras, desearía lo hicieses. Ya sabes que depende lo de Carlota de la seguridad que aquélla <*2*> pueda darnos de ser colocada en algún punto quieto.
   Escríbeme enseguida, si puedes saber qué día serán los exámenes en ésa. No estoy resuelto en qué punto haré cantar la misa a Calatayud, y al fin tal vez me resuelva por Tortosa. Si a última hora debieras predicar, predicarías. Veremos.
   Pasado mañana se consagra Girona para el tiempo de probación, hasta los días de reunión. Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 3 abril 93.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 52, págs. 1-6




A don Felipe Tena – 4 de abril de 1893





   Querido Felipe: En vista de tantos argumentos todos de peso, excepto el enfado de José María, que antes de eso ya declaró lavarse las manos, y puesto que en la misa de Calatayud nos reuniremos con éste, no hay inconveniente, si a vosotros os parece, resolver por la suspensión de todos esos pasos enérgicos que íbamos a dar.
   Si hubieses dicho lo de los administradores, que estos ya sabes que no se adelantarán en el pago de las deudas que tienen contigo, ni en otras deudas. Si tienes dinero, gástalo, y si no pide a la madre abadesa, y dime lo que te has gastado. Si no has consignado en la administración de Valencia lo gastado en el viaje a Santander, dilo. Si está consignado en Valencia que te lo den, y allí que lo <*2*> consignen contra la central, pues debe pagarse por la Hermandad, no por el colegio de Valencia. Si no diste cuenta en Valencia, escríbelo para ponerlo aquí como deuda a ti.
   Sí que deseaba pasaras a saludar de un tranvía a otro al cura de Almazora a nombre mío, y decirle que no podré ir yo, y que deseas ver el gimnasio, etc. Si él te comprometía para un discurso en la apertura y te obligaba... harías lo que creerías más conveniente pues ya tienes licencia.
   Veré lo de Juan Sol, al cual envío hoy cinco misas.
   Temas para conferencias de ejercicios de Luises:
   Las meditaciones, las de san Ignacio.
   Conferencias:
   1.º Conveniencia de ofrecer a Dios <*3*> las primicias de la vida.
   2.º Necesidad de la virtud desde la juventud: Homo in via... etiam cum senuerit, non recedat ab ea.
   3.º Dificultades de conversión, cuando se ha disipado la juventud.
   4.º Ventajas de la educación piadosa en los primeros años, aunque después el mundo les extravíe.
   5.º Asociación: su necesidad. Conveniencia. Ventajas. Asociaciones de los malos.
   6.º Ventajas de la asociación de San Luis sobre otras, por sus fines, objetos. Patronos. Historia. Varones que han pertenecido a ella, etc.
   7.º Objetos que se han de proponer los jóvenes católicos. Instrucción para defender sus convicciones. Piedad para sostenerse en medio del mundo. Celo o espíritu de propaganda. Puede añadirse la reparación.
   8.º Conducta en medio del mundo. <*4*> Buen ejemplo, para que no se critique la piedad con desdoro de la religión. Educación. Amabilidad. Modestia.
   Pláticas doctrinales y piadosas:
   Las que se van indicando hace tiempo en la revista de San Luis.

   Mucho estar es hasta mañana miércoles en tu Vinaroz. Márchate pronto a tu torre, que en ninguna parte estamos mejor que en nuestros cuartitos josefinos, y más si se estableciera la clausura conveniente en los departamentos nuestros, como prescribe el reglamento. Ya vendrá, y cuando estés de jefe en Valencia, ha de ser uno de tus propósitos realizarlo.
   Si tuvieras dinero, te diría que al marchar dejaras un obsequio de utilidad a la comunidad por nuestros gastos de estos días.
   Hasta otra tuya.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, martes.

   No he recibido carta de Carlota. Tal vez venga esta tarde. Gonzalo escribe contento.
   Sin carta de Roma hace 8 días.
   Nada nuevo de Madrid tampoco. <*5*>
   Última hora.
   No me han mandado la carta al correo a mediodía, y en el exprés recibo carta de Carlota, en que me dice cuán mal ha recibido su hermano el pensamiento de marchar aquella a Villafranca. Le digo a Carlota que se vea contigo, y si comprendéis que conviene aplazarlo, lo dejáis estar, y que continué Carlota ahí. Pero si veis que no es más que capricho y exigencia de José María, no reparéis en una resolución. En fin, hablaos, <*6*> y en caso escribidme. La cartita adjunta no la enviéis, pues ella pasará, o en caso llamadla por Toneta y ella vendrá.
   Hasta la tuya.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 53, págs. 1-2




A don Juan Bautista Calatayud – 4 o 5 de abril de 1893





(Continuación del capítulo 1.º de aventuras)

   Querido Juan: Van las adjuntas; devuélvamelas. He escrito que suspenda el viaje a Valencia y Villafranca y continúe en Vinaroz.
   No descuide activar su asunto de ordenación, dispensa, etc. Yo ya lo haré; pero digo, y se me encalman, y así haga usted fuego a todos.
   Puesto ante Jesús, dígame en dónde tendría usted más gusto de celebrar su primera misa, en Vinaroz, Tortosa, Valencia o Murcia, y las ventajas y los inconvenientes de cada una. Luego ya resolveré yo.
   Diga a José María Tormo que acabo de recibir la suya, y le contestaré.
   Vengo de campo con los chicos.
   No puedo más.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, martes de Pascua.

   Anoche <*2*> no salió esta carta; sale hoy miércoles, pues la suspendí por la prisa, por si era prudente, etc.
   Hasta la suya 2ª, aunque aún aguardo la 1ª.
   Suyo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Le guardo una penitencia.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 54, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 7 de abril de 1893





Señor don Esteban Ginés

   Mi amadísimo en Jesús: No puede pensar la rabieta con que recibo la suya del 1.º de abril, porque me pone en la imposibilidad de poderle regañar. Y eso que desde el recibo de la anterior, que deseo contestar, y ha tenido que venir su segunda a ruborizarme poniendo de manifiesto que yo también puedo faltar y ser regañado, cosa a que se resiste mi presunción.
   Aunque no tengo a la vista su anterior, empiezo por el contenido o idea general de ella que conservo. Mucho me place que sea usted el que cuide de allanar las dificultades que puedan ofrecerse a la agregación de usted y de sus obras, intereses, colegio, congregación, etc., a la Obra, pues en verdad ese señor obispo me intimidaba y más desde que no me contestó a nuestra carta-circular que sin duda recibiría. <*2*> No obstante estaba dispuesto a cuanto conviniera y que usted creyera prudente. Pero, repito, deseo que lo prepare y allane usted, y ya le dije las bases que podrían recabar fácilmente el consentimiento del prelado, que no le repito, y sobre todo la confianza de poder usted desarrollar mejor y con más solidez el colegio, expuesto de otro [modo] a un porvenir inseguro con la muerte o enfermedad de usted o cambio de prelado. Por lo demás, no crea usted que es poco lo que daría a la Obra, y por lo tanto a la gloria de Dios. Además de su persona y del nombre de una diócesis más, sin fatigas de fundación y con muchas ganancias, es un nuevo campo que podría abrir otros hasta llegar a Portugal, campo desdichado, devastado por extraneus ferus. Así, a usted toca buscar y aprovechar las circunstancias e indicarme momento y ocasión y modo.

   ¿Qué le diré de nuestro asunto de Roma? Continuamos en la misma <*3*> expectación. Es seguro que el papa tiene resuelto su pensamiento de darnos un edificio, o un capital para comprarlo. Lo primero es casi lo seguro. Estamos expuestos a un percance si el papa, desconociendo la índole de nuestra fundación, le pusiera bases que pudieran perjudicar nuestra independencia. Para prevenir esto, están de acecho monseñor Merry y nuestro cardenal de Sevilla. Pero sólo de san José puede venirnos la seguridad. Van las adjuntas cartas que puede usted leer por orden y se formará alguna idea. Guarde reserva. No puedo enviarlas todas, para que usted esté al tanto; pero serán suficientes. Si la peregrinación se hubiese verificado en este abril, era seguro un resultado satisfactorio, pues don Benito lo hubiera prevenido allanando todo. Ahora se ha aplazado a junio, y el consistorio también, y esto nos alarga las penas. Creo que el edificio es el palacio Altemps. Si sé algo definitivo, se lo participaré enseguida.
   Por un milagro de la Providencia el colegio se ha acreditado en toda Roma, <*4*> por el buen nombre que le han dado dos de los filósofos en las clases, particularmente, y en general el comportamiento de los alumnos.
   El jueves, viernes y sábado santo celebré los oficios de mis monjas de Vinaroz. Sentía no celebrar aquellos días, sobre todo el sábado santo, que cumplía años. En dicho día puse dentro del Corazón de Jesús a todos los Operarios, y no olvidé speciali modo a don Esteban y a su colegio de Plasencia.
   Que haya podido terminar, aunque con pena, la semana santa. A mí me prueba muy bien el bacalao. Que pase felicísimas todas las pascuas. ¿No hará predicar alguna otra cosita a sus hijitos los colegiales por lo de Roma y por lo de ahí? Conste que las estampas se enviaron, pero no faltarán otras. Más le diría, pero gáneselo antes.
   Le hablaré de L...
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa viernes de semana de resurrección.

   No sé si algunas de las cartas se las mandé. Quisiera mandárselas todas, pero son muchas.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 55, págs. 1-7




A don Benjamín Miñana – 11 de abril de 1893





Señor don Benjamín Miñana

   Muy amado en Jesús: Recibo hoy la suya del sábado 9. Ayer le escribí y no hay casi razón para repetirlo hoy. No obstante, lo hago.
   Creí que había enviado a usted 30 misas pro defuncto, Vicente Armengol; si no las envié, aplíquelas.
   Ya le dije lo de Ballester sobre Nadal.
   En cuanto a Morató, no sé lo que quiere usted decir, que se enteró conmigo. Lo único que recuerdo es que en Barcelona me dijo su hermano cuando yo propuse que no fuéramos en tercera, sino del otro modo que fuimos, y cuya diferencia le dije que sería de cuatro o cinco duros (aún no fue tanta), me dijo dicho su hermano que si pudiéramos ahorrar esa yendo en tercera, y yo le dije que si no era más que por este reparo ya lo arreglaríamos. Esto es lo único que recuerdo, lo demás lo contrató con Osuna en Valencia, y creo que fue de la pensión de seis reales <*2*> y además el viaje. Si sobre gastos de viaje le hizo Osuna algún otro ofrecimiento que lo diga Morató con sencillez y veríamos lo que dice Osuna.
   La cuenta de los de Lérida, escribí al señor obispo que diría a usted que la mandase en adelante directamente usted a Lérida, y no recuerdo si al mismo obispo o al rector. Creo que dije a éste. Por lo tanto puede escribir y enviarla al rector para que éste lo vea con el señor obispo. Ya di a usted nota de los ingresos, o sea, de las misas que el señor obispo aceptó. Por lo tanto, tiene usted todos los datos. No tenemos misas para enviar a Lérida. Tal vez luego podamos enviarle algunas más.
   Ahora noto en la suya que no es Morató, sino Claramonte (el primero) el que dice usted que se enterara conmigo, Marchancoses. Entonces no hay nada de Morató. Veré si Marchancoses me dice algo.
   Creo envié a usted la carta de <*3*> la madre de Luriaga. Así, escríbala y contéstela sobre el diccionario, etc.

Agencias

   No sé si envié a usted una memoria, que envié a los de Madrid, sobre el plan de nuestros derechos de la Hermandad en el colegio romano. En un principio sabe usted que queríamos tuviese el mismo carácter que los de España: Esto es, todo para el colegio, y nosotros los quebrantos, y en caso, el 5 por % de los ingresos; lo demás para el colegio. Ahora en la perspectiva del futuro edificio, que no será nuestro, y en que las capellanías no nos darán más que la pura subsistencia de los alumnos, y que no tendremos derechos a otras reclamaciones o peticiones a los prelados, y otras razones expuestas, creí, y así lo propuse que el colegio de Roma, cambiara un poco de carácter; es decir, cobrar las pensiones y, si nos falta, pagarlo nosotros, y si sobra quedárselo la Hermandad, no el colegio, de lo cual no podrán nunca quejarse los obispos, pues verán que no pagan sino lo estricto de la manutención. De esto resultan muchas ventajas, entre ellas que la Hermandad podrá enviar gratis <*4*> o con poca cuota a los que queramos y aun pagar viajes a los que nos parezca, sin necesidad de dar satisfacción a los obispos, que del otro modo tendrá que decírseles, si acudíamos a ellos en los déficit, en demanda y súplica de alguna ayuda, y estaremos más libres para enviar aspirantes o para favorecer vocaciones distinguidas que nos parezca convenir a la gloria de Dios y bien de las diócesis.
   En este supuesto:
   1.º Los colegiales que sean enviados de nuestros colegios, pero que no son de la Hermandad, debe pagarlos el colegio que los envía y de los fondos del mismo, puesto que son para el bien de la diócesis, y no de la Hermandad, y por lo tanto, debe pagar la diócesis y no los fondos de la Hermandad; estos serán en número de dos generalmente. Si se pasa de este número, veremos si lo ayuda la Hermandad, o se resuelve que lo pague también el colegio particular de donde proviene.
   2.º Si estos alumnos ingresan en la Hermandad, aunque sólo con el ca-<*5*>rácter de aspirantes, desde aquel día es la Hermandad la que debe sostenerlos en todo.
   3.º Que, por consiguiente, en las agencias, si contratamos en una diócesis el sostenimiento de dos alumnos por la agencia, como ofrecimos, costearemos a dichos dos alumnos, y si sobra será para la Hermandad, no para el colegio de Roma y, si falta, lo pagará la Hermandad. Si no se contrata el sostenimiento de dos, sino dar la parte correspondiente, ésta será la 3.ª parte, esto es, una para el agente, otra para la Hermandad u Obra, y la otra para la diócesis o alumnos de la diócesis. Y así, si el agente somos nosotros mismos, será para la Hermandad, y si necesitamos agentes, todo lo que obtengamos de él en esta tercera parte, será para nosotros. Creo que con esto he solventado todas sus dudas. Claro es que, en este concepto y en este plan, carga sobre nosotros, y no podremos pedir a los obispos, como era mi intención, el gasto de los siete u ocho mil duros <*6*> que nos está costando la fundación del colegio, y que tendremos que ir enjugando con los ingresos que nos vayan viniendo.
   Una dificultad sólo se presenta, pero que me parece está solventada en las bases que les envié para la cesión del edificio a nosotros y al episcopado; y luego otra que es si viniese algún legado o fundación de beca al colegio de Roma, que también es de fácil solución.
   ¿No le agrada a usted este plan más que el primero, que sería muy engorroso, sobre todo, para ir distinguiendo los gastos de vestir, etc., de nuestros aspirantes o protegidos, etc.? Ahora no habrá más [que] una sola cuenta general.
   Montserrat. Cierto que tenemos los candidatos preparados, y ya estoy haciendo un pobre papel con [?] para el rectorado. Balaguer creo se contentaría con una capellanía, si se necesitara cubrir una. Lo que no confío es que el señor embajador obtenga del gobierno el que se proponga al nuncio que haga la presentación para el <*7*> rectorado. Precisamente lo que quieren esos centros civiles manipular esos nombramientos, y que el sacerdocio se arrastre y rebaje, lamiendo sus pies con influencias, etc.
   Hoy escribo otra vez a Serrano. Siento esa dilación en estas circunstancias.
   Bien por el obispo de Urgel.
   Hasta aquí la suya.

   Si ya envié de las 30 por difunto Armengol y obligaciones, celebre a intención de don Manuel Bellido de Castellón. Tal vez lo dije a usted en las cartas que no habrá recibido el día 9 todavía. Si no digo celebre estas 30.
   Hasta mañana.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

11 abril. Aniversario de la 1.ª piedra del colegio y de la 1.ª misa de nuestro Miñana.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 56, págs. 1-6




A don Juan Bautista Calatayud – 11 de abril de 1893





Señor don Juan Bautista Calatayud

   Mi espiritualista Juan: Recibí la suya del 8.
   Tengo indicios que me indican que no es la ocasión y el móvil de Carlota el que usted recela, en su crisis actual. Ciertas expresiones suyas de sus cartas, cuyo valor ni ella podía remotamente comprender en su estado actual de nesciencia espiritual, me han dado mucha luz, y mis pícaras palabras, he visto herírsele la cutis de su corazón, como el caballo con la espuela, al decirla sobre todo que no podía ser si no se solventaba la cuestión de Paula.
   Mas aunque fuera lo que usted cree, nada tendría de particular, y me alegraría hubiese sido este medio de la Providencia, como lo es en muchas otras ocasiones, el compañerismo de una amiga piadosa, o el roce con los que piensan así, o el afecto a una superiora y tantas otras <*2*> ocasiones que han sido los caminos suaves por los cuales ha atraído Jesús a otras almas débiles, y que sin ello no hubieran sido atraídas en los designios de su gracia.
   Más todavía. Precisamente uno de mi recelos y temores, casi el único, atendido su comportamiento y su aspecto de carácter desengañado, era, si su corazón por efecto de las sacudidas recibidas en su juventud, casi en su niñez, por el aislamiento de tantos años, por las persecuciones de que ha sido objeto, etc., le hubiese hecho adquirir un pirronismo seco en sus deseos, y por lo tanto inaccesible a todo afecto vivo. Pero cuando se le ve exuberancia todavía de vida, de amor y de entusiasmo ante una idea y el solo roce de una sola confianza, aunque sea personal, para ella desconocida, y que no había depositado en nadie, y que tal vez en el pesimismo y escepticismo a que estaba expuesto su corazón, lo hubiera creído imposible, cuando se ve esto, <*3*> digo, hay motivos para tranquilizarnos. De otro modo hubiera temido más. Lo demás, si es sólo lo que usted teme, ya lo irá depurando el tiempo y el calor de una santa disciplina. Ya ve usted, pues, que su argumento se revuelve contra usted.
   No sé si Carlota logrará sus intenciones. Tengo ciertos temores por las dificultades de Paula. No sé si Jesús la quiere, aunque entre, para completar su sacrificio. Pero en los dos casos esa profesión que hará de sus ideas, cuando se haga público, y esta confianza y espontaneidad que ha depositado en nosotros, me tendrá más tranquilo que no me tenía ahora, porque me hacía sufrir, y estaré más descansado que no lo estaba ahora al verla en medio del mundo, con sus formas atractivas, sin conocimiento ni solidez de verdadera piedad, y sola a merced de su buen juicio y de su buen corazón. Este paso será para ella como <*4*> un bautismo que la librará de asechanzas, y una barrera que la impedirá que el mundo se le acerque con facilidad. Yo deseaba que ella se acomodara, y hasta la incliné a que contestara al último que se le ha presentado de Alzaneta de igual posición que ella. Pero desde el momento que ni quiso conocerle, no vi repugnancia en apoyar sus flatos, que decía usted. ¿Comprende ahora la situación, mi don Juan?
   Resumen: Que si Paula no nos da la seguridad de estarse quieta en donde pueda ser colocada, Carlota no entrará, aunque me hagan de hacer sufrir sus ayes. En este caso será una religiosa en el mundo, bajo nuestros cuidados y vigilancia, porque no la consentiré se coloque en el mundo luego ya, como lo consentiría y casi hubiera deseado yo ahora; y cuando se dé un paso decisivo que haga público su modo de pensar de ahora, le haré hacer dicha protesta que me figuro no le <*5*> costará el hacerla, pues por reflexión, cálculo o conveniencia no lo hará jamás, como me ha parecido deducir del pasado, y por su independencia de juicio. Acaso podría tenerla expuesta siempre una simpatía impensada, pero que se podrá cortar con la virtud y el amor propio suyo. No sé si me equivoco en estas apreciaciones y si me ciega el afecto y la confianza que ha sabido inspirarme esa alma, que está in puris naturalibus como en babia. Usted, que la conoce mejor, puede hacerme cuantas observaciones crea, porque ha podido estudiarla más que yo. Tiene algunas cosas todavía indescifrables y resabios de sencillez y ensimismamiento; pero lo suple, y creo lo suplirá todo su abertura de corazón y espontaneidad, que es lo que más me ha complacido.
   Y basta, mi querido, que no sé si debía emplear tanto rato en elucubraciones que le son conocidas. Pero bien se lo merece el santo, y el <*6*> asunto. Más le diría sobre Carlota y de José María, que al casarse me quitó todas las ilusiones de formar de los tres una sola familia, etc. Pero será en otra ocasión o de palabra.
   Sobre el fijar el punto de su Gloria in excelsis, claro es que puede aguardarse. Pero tampoco es un obstáculo el que se trate ahora, aunque fracasara la ordenación, y aun casi diría que necesito saberlo pronto, en mis eventualidades de viaje a Roma, etc.
   Dígame cosas. Ya escribiré a Sánchez.
   Oren mucho por lo de Roma.
   Discurra sobre Paula. La dije si se estaría quieta retiradita. Lo aceptó y protestó solemnemente, y por esto ahora está indignada contra Carlota. Pero no nos hará bondad. Así, discurra y no sufra demasiado.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol             Hoy, 11 abril 93.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 57, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 16 de abril de 1893





Señor don Esteban Ginés

   Mi amadísimo en Jesús: Recibo su grata del 11. Está usted tan espiritualizado que no sabe qué decirme. Yo siempre tengo cosas que decir.
   Voy al objeto principal de la suya. Ya sabe usted que no sólo está dentro del plan, sino aun consignado en [el] reglamento la posible admisión de Operarios auxiliares internos, que pueden serlo aquellos “sacerdotes libres que sin atarse con vínculo a la Hermandad, se ofrezcan a trabajar totalmente dentro de la Obra... con las atenciones y condiciones materiales y mutuas obligaciones que se convinieren con cada uno de dichos auxiliares internos”.
   Mas siendo de las cualidades que usted indica su candidato, ¿qué inconveniente ha-<*2*>bría en proponerle usted que fuera Operario efectivo, teniendo la seguridad de continuar en su beneficio, a menos que él o la Hermandad creyera otra cosa necesaria, y quedando en un caso extremo siempre como auxiliar después? Sabe usted el ejemplo que tenemos en Caparrós, que es efectivo, y casi desea no ser lo que es, y no obstante lo será por mucho tiempo. En cuanto a García es posible que renuncie apenas falte el señor obispo, pues así lo desea, y tal vez nos convendría cuando llegue el caso.
   Además aunque fuese efectivo o sólo como auxiliar, y aportara al colegio su patrimonio, siempre será dueño de él, y la Hermandad se lo reconocerá así, y podría reclamarlo aun continuando y siendo miembro de la Obra, como puedo reclamar yo los cuatro <*3*> o cinco mil duros que me debe la Hermandad, aunque todo lo quiero para ella.
   Por lo tanto, queda usted completamente facultado para tratar con dicho señor lo que más convenga, o puede usted proponerlo, si bien desde luego comprenderá usted que partimos del supuesto de la aceptación del prelado de nuestro proyecto de unificación y agregación de usted a la Obra. Si realizamos la reunión este año para ejercicios, si no de todos de la mayor parte, pues los tres de Roma y alguno otro quizás no puedan asistir, tal vez podría invitársele a dicho señor, y nos acompañaría, y vería mejor lo que pudiera convenirle.
   Oraciones más vivas deseo. Aunque es asunto reservadísimo, y no debe usted hacer uso, le digo que la mano tal vez sectaria del ministerio de Estado ha escrito <*4*> para que nos desalojen pronto de allí; pero como tenemos los ángeles que sabe, no se ha verificado, y aun confiamos que esto apresure tal vez el pensamiento de la santa Sede. A no haberse aplazado la peregrinación..., tal vez a estas horas ya sería un hecho. Conque ore y haga orar.
   Vaya escribiendo, y no a esas altas horas de la noche.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 16 abril 93.

   ¿Ya pensará en los grados? Si prefiere a Toledo en lugar de Valencia, no importa.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 58, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 16 de abril de 1893





Señor don Felipe Tena

   Amado Felipe: Quietecito estás ahí.
   Nada me has dicho de tus maniobras apostólicas en Vinaroz.
   Sentí no fueras a Almazora, en donde esperaba verte el cura.
   Dice don Juan Sol que te prepares para el bachillerato, y entonces pagarás los derechos de matrícula del 7º año, y sufrirás el examen yendo un rato a paseo con Blade. ¿Te pegará lo cop lo cored?
   Dime qué haces.
   Carlota, al fin, creo habrá de ir a Villafranca, pues la otra maestra no acude. Le aconsejo que vaya allá: 1.º Para evitar recelos y aun habladurías en Vinaroz. 2.º Para contentar a los de Villafranca. 3.º Para salir de Vinaroz. 4.º Para <*2*> no ir tan deprisa en nuestro negocio, si cuaja. Le aconsejo que deje a Paula en Valencia, en casa la familia aquella de confianza. Veremos lo que sale.
   Dime, pues, cosas.
   Hoy quería la abadesa que fuese yo a Vinaroz, por ser fiesta de renovación de votos, y me pagaba el viaje de ida, de vuelta no, para que no me moviera. No he querido ir, para no llamar demasiado la atención en estas circunstancias.
   Conque...
   Tuyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 16 abril.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 59, págs. 1-2




A don Juan Bautista Calatayud – 17 de abril de 1893





Señor don Juan Bautista Calatayud

   Amado Juan: Recibo anoche la suya.
   Gracias por haber aumentado mis buenas condiciones ante Car... Lo de hacer públicas Carlota sus ideas, quiere decir que, una vez intentado por ella y sabido por el público sus intentos, queda moralmente imposibilitada de pensar en otra cosa ante el mundo, ni éste se le acercaría tanto... y estaría ya más tranquila. En fin, entraría en la categoría de “religiosas en sus casas” del padre Claret.
   Ya sé que no pretendía usted poner cucharada en el asunto al preguntar si Carlota sabía si usted sabía: hizo bien en preguntarlo; y aunque yo se lo había dicho casi todo, no obstante preferí preguntar a ella si podía decirlo a usted, y ya veo cómo contesta.
   Ahora sucede que la sustituta no vuelve <*2*> a Villafranca; de allí la llaman, y de no ir se expone a que tenga un disgusto, y así le escribo que vaya a allá (pues en Vinaroz no tenía yo ya ganas de que estuviera), que coloque a Paula en Valencia en la casa aquella de confianza hasta primera misa de Juan, y así no iremos tan deprisa. Veremos si Paula hacía bondad sin Carlota, y entonces podremos pensar mejor en su colocación.
   Misa de Juan: Siempre he deseado la mayor solemnidad posible en las primeras misas. Con todo, por no oponerme al carácter desengañado de Juan, consentiría tal vez, que quietecito en la Luz o en otra parte se entregara a sus afectos sin cortapisas ni estorbos, ni ruidos. Pero... es un hombre público; tiene ya paternidad y sería una crueldad privar a sus hijuelos de la satisfacción de una fiesta paternal en cualquier colegio o en otra parte, etc. No obstante, para su tranquilidad le he dicho a don José, y opta por Gloria en excelsis cantado. Lo diré aún a Elías. Conque venga punto, y modo y manera.
   Suyo afectísimo padre

   Manuel Domingo y Sol

Hoy, 17 abril.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 60, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


18 de abril de 1893




   Mi Providencia: Anoche recibí el adjunto amargo volante. Según veo no se hizo a hurtadillas y por trampa, como prometió el amigo. ¿Qué hemos de hacer? Todo intimida. Si nos reconocemos legalmente es un enredo. Si no, el obispo no querrá que vayamos, ni tendremos derecho a alegar ciertos privilegios si en Vall ocurre algún conflicto con el tiempo, con las autoridades. En vista de ello casi tendremos que decidirnos por incoar expediente.
   Ahora pues: creo que lo que procede es que usted escriba al secretario y le diga que, según escriben a usted de Madrid, exigen que vaya una solicitud y acompañada de los estatutos y pidiendo establecernos legalmente en Vinaroz primero, etc., como le pongo en el adjunto borrador.
   Esta es la vida, dolores y gozos; después de la fiesta este trago.
   En la carta que envía Serrano me da malas noticias también sobre los intereses de nuestra Obra en Ma-<*2*>drid, por recelos también del prelado. Que se cumpla la voluntad de Jesús.
   ¿Cómo fue la fiesta y la visita de María?
   No trabaje ni escriba usted mucho.
   No conviene al secretario enviarle ni decirle del volante, porque no hay necesidad de descubrir la solicitud segunda que dicen que no se cursaría.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 18.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 61, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 24 de abril de 1893





Tortosa, 24 de abril 93.

Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Anoche escribí a don José María y le incluía una carta de Benjamín. Hoy va otra de la cual envié copia a don Benito para que esté al tanto. Estamos en crisis de continuidad.
   Hoy sin carta de ustedes, y las de la Providencia me apremian, y creo no podrá hacerse la fundación hasta septiembre, no haciéndose en mayo. Yo hubiera preferido un oficio del ministerio en que hubiesen dicho que era arreglo del prelado a su juicio... y no las dilaciones a que dará lugar el expediente del señor Arrazola, si es que logramos que se envíe alguna orden de arreglarlo que aún no ha llegado a esta curia.
   Está firmada según nos ha dicho <*2*> Tedó la solicitud de Girona. Al presentársela Tedó ha dicho el amo: “¡Psi, tampoco me sirve para nada!”. A haberle servido un poco... no nos lo hubiera dado. Jesús que tenga misericordia de nosotros.
   Creo que Osuna vendrá aquí una temporadita.
   No puedo encontrar la famosa carta de Albiol.
   Hoy nos preguntan de San Sebastián datos sobre nuestra Obra.
   Se ha impreso la revista de San Luis.
   El obispo no ha querido firmar hoy las dimisorias para Soler y Despóns. García irá mañana a verle.
   Ha marchado hoy Corominas. Combinamos un cambio de prebenda aquí. Digan a san José que lo bendiga si conviene, pues creemos que nos convendría para los futuros rectorados de esta.
   Suyo afectísimo en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 24.

   Devuelva las cartas de Roma, pues a los nuestros todos les tenemos en ayunas.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 62, págs. 1-2




A doña Ramona Puchol – 26 de abril de 1893





   Mi Ramona: Recibidas las dos tuyas. Ya sabes que no soy partidario de muchas andadurías. No obstante veo que es por caridad, y bien puede hacerse.
   Cuando vaya ahí mosén Manuel, te escribiré más largo. Hoy conténtate con que te diga que no dejes tus ejercicios espirituales, y observes cuanto tienes prescrito, y vayas escribiendo con frecuencia. Siempre dices lo mismo, que por qué no te contesto, y esto es lo de menos, que ni puedo ni lo necesitas. Lo que importa que vayas escribiendo tú.
   Sin cosa particular aquí. Supe que no había llovido por Calaceite, y tú olvidabas siempre decírmelo. Mucho pido a Dios por ese pobre país.
   Supongo <*2*> sabrás que tía Teresa estuvo bastante delicada; hoy no sé cómo sigue.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 26 abril 93.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 63, págs. 1-2




A don Juan Bautista Calatayud – 27 de abril de 1893





Señor don Juan Bautista Calatayud

   Amado Juan: Recibí la suya tan desvalijada como todas. La hice objeto de plebiscito, y se emitieron pareceres y votos. ¡Tan importante es todo lo que se refiere a Juan!
   Para ultimar, pues, esta gravísima cuestión, dígalo usted enseguida si realmente hay la probabilidad de que ahí no estén sus hijuelos para el día del Corpus. Haré otra consulta y a última hora resolveremos. Mi ilusión era Vinaroz, pero desde que han cambiado tanto las circunstancias, ya se han deshojado las ilusiones, y tal vez tenga que ser Valencia y más probablemente Tortosa. Si hubiere sido en Murcia le hubiera predicado Serrano; si en Vinaroz doctor Sol; si en Tortosa o Valencia no lo sé. Si usted tuviese <*2*> más voluntad propia, que a veces es agradable se tenga, ya podría proponérsele hiciera una indicación aunque no tuviera que ser aceptada, si no era aceptable.
   Carlota me escribe desde Villafranca ya. No quisiera estar en la 1ª misa. ¡Por vida de corazones esos! Por lo demás templada y campechana, y en todas partes se encuentra bien a pesar de ser tan patidora.
   Celebro se haya recibido la dispensa de edad. No estudie demasiado.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy 27.

   Soler se ordenaría de menores y subdiácono. Despóns de menores.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 64, págs. 1-7




A don Esteban Ginés – 1 de mayo de 1893





Tortosa, 1.º de mayo 93.

Señor don Esteban Ginés

   Mi amadísimo don Esteban: Anoche 30 recibí la suya del 27. ¿Verdad que empezaba a merecer una reñidura su retardo?
   Voy a la suya. Al 1.º. Va copia de las bases pues aunque el reglamento que serán las constituciones, lo declara y absorbe todo, con todo, sólo las bases son canónicas, esto es, lo que se ha presentado hasta hoy a la aprobación de los prelados. Respecto a la propiedad de los colegios y demás intereses de los mismos, dice la sección 7.ª, organización de los colegios, art. 8.º: “Si por circunstancias que no pueden preverse tuviera que abandonarse la dirección de algún colegio y enajenarse sus bienes y aun edificio, los cuales figurarán siempre civilmente a nombre particular de <*2*> algunos individuos de la Obra, u otros, se obtendría de la santa Sede o señor nuncio la venia para su enajenación, y su producto se invertirá en la promoción de vocaciones en la misma diócesis por otros medios bajo la inspección y administración de la Hermandad, o en la fundación de otros colegios u objetos de la Obra, según resolución del dicho señor nuncio o de la santa Sede a propuesta de la Hermandad”.
   Como quiera que este artículo es el único que puede excitar a los obispos alguna dificultad, para la recomendación de aprobación de nuestras constituciones, o veremos un medio de endulzar el artículo o procurar la aprobación prescindiendo de los obispos. Por ello en la memoria que usted presente al prelado, si no hay necesidad, se prescinde de esta contingencia. Si usted lo creyera indispensable, que <*3*> no lo es, escriba su parecer.
   A su 2.º. Es inútil este considerando. Hecha la fusión, que dice usted, ya sabe que la Hermandad debe darle no uno, sino cuantos le sean necesarios, según el personal de la Obra, con igual deber que a los demás.
   Al 3.º. Creo que a la Hermandad le convendrá muchísimo, material y moralmente que usted continúe en la enseñanza en la cual está de hecho y, por lo tanto, ventajosísimo en nuestro tiempo.
   Al 4.º. Condiciones para la fusión, y apéndices sobre las eventualidades de usted.
   En cuanto a las condiciones materiales hubiera preferido que usted las indicara, para suscribirlas sin leerlas. Quiero a usted primero... y el nombre luego del colegio, pero postrero éste, por no decir que me importa poco. Con usted no faltará un colegio luego enseguida, si queremos.
   Pero ya que partimos del hecho de colegio y no puede prescindirse, y nos lo encontramos sin las fatigas inherentes a toda fundación, la base única y esencial es que no haya en las condiciones ninguna cosa que se oponga o que pueda minar o destruir el carácter esencial e independencia necesaria de la Obra ni en su estancia en ella ni en la fusión del colegio, pues como usted comprenderá nos expondríamos a federaciones que pronto o tarde habrían quizás de admitirse otras, con otras condiciones, y vendrían a amenazar la unidad indispensable y el desahogado gobierno en la misma.
   Fuera de esto, en cuanto a lo demás no importa, y se hará cuanto quiera usted.
   En cuanto a usted, aunque mis ilusiones serían otras, no obstante puede tener la seguridad de continuar al frente de ahí, a no ser que usted mismo por circunstancias que puedan sobre-<*4*>venir indicara la conveniencia de otra cosa, o las necesidades de la Hermandad lo exigieran. Es decir, que puede indicar y proponer este deseo y la conveniencia de él, antes de consagrarse a la Hermandad, y ésta se lo cumplirá; pero no como conditio sine qua non, que tampoco a usted convendría, aunque la Hermandad pudiese consentirlo, que no podría.
   En cuanto a usted y a las eventualidades, ya que me obliga a que las proponga yo primero, diría que las bases se contratarán del modo siguiente: La Hermandad hará reconocimiento en usted del capital que importa el actual colegio y todos los gastos hechos; el cual capital se obliga la Hermandad a devolverle a usted siempre que lo reclamare durante su vida, aun perteneciendo a la Hermandad (es decir, como cosa cuasi-patrimonial suya), y además de este capital, la pensión vita-<*5*>licia de diez reales diarios para usted si dejaba de pertenecer a la Obra; y si mientras pertenezca a la Hermandad, quiere usted consignar alguna pensión vitalicia para alguno de su familia, no sólo puede hacerlo, sino que quizás yo le obligaré a que se consigne, aunque usted no quiera luego usar de este derecho; y esta consignación de pensión a alguno de su familia se deberá cumplir aunque usted falleciese, y mientras viva el individuo en favor del cual se consigna. Porque podría faltar usted y será un consuelo para su familia saber que podrá contar con aquello, y usted estará también más tranquilo. Para su tranquilidad en esta parte, baste decirle, que he obligado a hacerlo así al individuo de mejor posición de la Hermandad.
   Resumen: Puede usted proponer <*6*> cuanto quiera en este sentido, y en lo demás puede contar en cuantas confianzas se le den y convengamos.
   Lo que importa es que no se haga usted viejo que, cuando nos hacemos viejos, nos entran ciertos apegos a nosotros mismos, que nos exponen a infidelidades con la gracia, y ponemos en peligro los designios de Dios en el campo de su máxima gloria en nuestras almas. Repito, pues, que no se me haga viejo.

   Van también las condiciones que ponemos para la instalación de colegios en las diócesis. Si cree usted prudente añadir en la pequeña memoria, alguna otra protestación de sumisión al prelado, etc., indíquela. Ya verá usted, en el penúltimo artículo o cláusula de las reglas adicionales aprobadas, que todo lo que se recoge en la diócesis, es para la misma, excepto acaso, hasta el 5 por %.
   Bien quisiera, como usted sabe, poder <*7*> ir ahí, y esto depende de usted, y podría ser o antes de nuestra reunión en los ejercicios o inmediatamente después. Los ejercicios serán regularmente dentro de la 1ª quincena de agosto, y en Valencia. Así, combínese usted la cosa para que pueda venir al tiempo, o el día que vengan Caparrós y Serrano. Sí podía venir el beneficiado, aun con sólo el objeto de hacer ejercicios y ver, sería mejor. Si no hay necesidad de aguardar a junio para poner la batería decisiva al prelado, el Corazón de Jesús ya lo bendecirá por esto. Conque no duerma, ni se haga viejo.
   Hasta la suya, y en otra irán cartas, que ya tiene bastante.
   No tarde en escribir.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 1 de mayo.

   Los ejercicios de este mes de mayo ofrézcalos y hágalos ofrecer por lo de ahí y de Roma.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 65, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 1 de mayo de 1893





   Amado Felipe: Una palabrita: Anoche te escribieron por tu probable san Felipe. A pesar de ser novicio a todos les ocurrió su Felipe.
   Ahora que el abuelo está aquí, debes tener más cuidado en ejecutar lo que sea ejecutable. Si estuvieses ahí más definitivo te prescribiría más concretamente sobre orden, limpieza, cumplimiento de prácticas externas, servicios de aposentos y aposentados, etc. Pero estamos a fin de curso, y bastará que vayas haciéndote cargo de todas las necesidades y de todos los remedios, y remediar provisionalmente lo que puedas.
   Te escribo para que todos los Operarios recen cada día privadamente el trisagio mariano durante este mes por lo del colegio de Roma, y la súplica principal <*2*> en la comunidad por el mismo objeto.
   No puedo enviar hoy las cartas. Ya irán.
   Bernardo que te deje tranquilo esta temporadita, y dile que para después de los ejercicios que se prepare a consagrarse a la Obra, y vendrá a despedirse de su familia y a declararlo y luego irá, muy lejos tal vez, más que Madrid. De otro modo que piense que es infiel a Dios, si no se entrega sin reserva a su voluntad para ser esto, o para lo que le mande su prelado. Así, empiece a espolearle para que se resuelva a una cosa u otra.
   Mañana irán otras cosas.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 1 de mayo 93.

   Afectos a Albert, Meliá y Gonzalo, y don Antonio y Benet. No se ha recibido la suya hasta hoy por falta de sello.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 66, págs. 1-2




A don Juan Bautista Calatayud – 1 de mayo de 1893





Señor don Juan Bautista Calatayud

   Mi don Juan: Recibo la suya del 29. ¿Conque sufre usted mucho porque le hago menear en su asunto de 1ª misa? Tenga paciencia, hijo mío. La culpa la tiene el ser usted el niño mimado, y además y sobre todo, mi sempiterno pecado de excesivas solicitudes en lo que llego a apasionarme para pena mía.
   Únicamente porque usted pudiera realizarlo con sus hijuelos me ofrecí ante Carlota al sacrificio de ir a Murcia, y hacer ir a ésta y demás familia. Mas el tan m’estima de ésta (pariente del suyo) y la contestación de usted me alegraron para no tener que hacer dicho sacrificio, y hubiera vuelto a mi primera ilusión de mi Vinaroz.
   Pero <*2*> ésta no me llena ya, teniendo de por medio a la aristocrática familia de su hermano y a éste, y así habré de ser otra cosa, y ya diré a usted pronto cuál será, y no será preciso que se menee usted, que ya me menearé yo.
   Entretanto, dígame usted quién es ese profesor paisano, que me figuro, le diré redondamente que no, y así no se comprometa, y conteste enseguida esta pregunta.
   Carlota me escribe que ha tenido carta de Paula, y que está ésta contenta, gracias a Dios. Carlota un poco endengada, pero campechana como siempre y agradándome más, pues no le falta fuego a aquel temperamento que parecía cubierto de nieve. Haga Jesús que me sirva de consuelo y me ahorre penas que no estoy para muchas, y no obstante, sin penas, no se crían hijos ni menos hijas. Conque quietecito, sin menearse, y hasta la suya.
   Su padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 1 de mayo.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 67, págs. 1-6




A don Andrés Serrano – 3 de mayo de 1893





Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: ¿Cómo podemos enviar a usted el polvo para aquella buena señora? Diga usted al caballero que al regresar usted de Valencia, verá de traerle. Va un poquito del mejor que hay en casa, que queda poco.
   Claro es que el mejor tiempo para promover lo del colegio sería antes de terminar el curso; pero lo que conviene más que esto, es asegurar la baza del permiso dichoso. Lo demás es accidental, pues nada nos perjudicaría si comenzáramos con sola una docena de alumnos.
   De buen grado iría ahí; pero depende del resultado de las gestiones de don Esteban Ginés con su obispo. Temo que éste le dé un rechazo, porque no mirará bien que vayan allí <*2*> los catalanes, según dice don Esteban, por no haber adquirido nombre de mucha utilidad los del padre Claret, etc. Ginés aguarda a fin de curso para presentarle la batería. Si esto hubiese sido, habría ido a Madrid, y con don José María y usted, haríamos un viaje allá. Ahora todas las combinaciones se estrellan y dependen del minuto.
   La cámara alta que diría aquel romano pícaro, rechazó por unanimidad al Ballester de Cervera, y según Elías et amplius. Fue recusado por mayoría el Manero; yo sólo quedo con cierta ilusión, y aun con tentaciones de invitarle a nuestros ejercicios, si no me lo prohíben. El Juan Bautista Juan dilata hasta tres o cuatro años después de ordenado. Lo que hará si la Obra favorécele con la admisión gratuita, por si esto podría ser un móvil de sus inclina-<*3*>ciones, aunque parece que es más por simpatía a Calatayud. El de Iglesuela, a pesar de su genio fuerte de aragonés, aprobado; pero temo que será inútil, pues no concibe cómo se le pueda permitir renunciar el curato en aquella tan necesitada diócesis, y que a última hora los cariños de la parroquia, les hacen creerse necesarios en ella.
   Se acerca el verano, y si hemos de reunirnos, conviene pensar en época y director. Diga a don José María que la época, que encuentro más libre para todos, es la del año anterior, esto es, la 1ª quincena de agosto; pues los Operarios que han ido a descansar ya se cansan del descanso, o de alguna correría si la hacen. Digan, pues, si les parece bien, sino la modificaríamos. En cuanto al director yo quisiera al padre Xercavins o al padre Solá. Creo será más fácil <*4*> obtener al padre Xercavins, y si se le invita con tiempo, no es difícil lo acepte. No creo se ofenda el padre Dalmases. Así, digan algo.
   Pensaba que nuestros Operarios hiciesen todos una pequeña excursión, cada uno en un solo punto o dos de nuestra diócesis, que como sabe usted podemos ya escoger campo.
   Si acaso, según las tareas de la adoración y demás que tenga ahí, puede usted disponer de algunos días al venir a Valencia o después, le destinaríamos a su Artana, e irían usted, Osuna, y si quiere don José María disfrutar un poco, también. Allí pueden ser o ejercicios a Luises o id. a las Teresianas, o mejor que todo, y menos días, un triduo para establecer el Corazón de Jesús, como desea el cura y lo hemos prometido. Tal vez no tendría el cura inconveniente en que fuese a últimos de julio, o la 2ª quincena de agosto. Conteste usted, pues en caso haría que fuesen García, Osuna y Felipe u otros.
   Si acaso usted debiera ir y resolviera querer una velada literaria, <*5*> como la de otra época, tendría que arreglárselas usted combinándose con Osuna, que ahora ya sabe la fórmula, aunque si no estoy yo, no va nunca bastante bien. Ya lo ve cómo lo sé decir.
   Si la fundación de la Vall se retarda, como temo, y no puede hacerse hasta la Virgen de septiembre (Nacimiento) quisiera se hiciese algo allí antes de la fundación, y si no temiera la raíz masónica, que en mi concepto existe, diera ejercicios a las chicas en las dos parroquias.
   Por Villafranca (a cuyo cura lo tenemos prometido) iría Elías y Felipe o Meliá, etc. En fin, no es más que un deseo vago; pero necesitamos irlo combinando, para concretarlo con tiempo.
   Sin carta de Benjamín hoy, después de cinco o seis días.
   A don Juan Corominas se le han muerto dos cuñados, quedándose <*6*> sus hermanas cargadas de hijos.
   Mucho dinero tiene, pero se lamentaba este último viaje.
   Me alegro le guste el ensayo de Girona. Muy difuso, pero ya cortará la cuerda poco a poco.
   El padre Solá habrá escrito a usted.
   Si le reforma mucho el himno, no ponga usted el nombre. Sino sólo las iniciales.
   Y basta, que ni anteayer ni ayer ni hoy hemos tenido noticias de ustedes.
   No olvide las suscripciones del cura de Artana y de Corominas. Ya tienen ustedes crédito contra este colegio.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 3.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 68, pág. 1




A don José María Caparrós – 4 de mayo de 1893





   Amadísimo don José María: Sin carta de ustedes tampoco hoy.
   Van dos de Roma de distinta fecha, recibidas hoy.
   Le escribo a don Benito. Temo mucho del documento del papa.
   No entiendo eso de si era ya para el colegio, el óbolo. Quizá exija y consigne una compensación de las diócesis.
   No sé cómo lo tomarán algunos obispos.
   Escribo a Roma dando instrucciones, y por si puede hacerse algo antes de la salida del documento.
   Diga a don Andrés que piense el encargo de no escribir versos en otras revistas por ahora.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 4 mayo, víspera del primer viernes y aniversario de una fecha especial.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 69, págs. 1-6




A don Benjamín Miñana – 4 de mayo de 1893





   Amado Benjamín: Anoche escribí enviándole al mismo tiempo la carta de Soler, y no la de Albiol, por no gastarme otro sello, o usted tuviera que gastarse 2.
   Hoy 4... al fin... vienen dos cartas, la una lunática, como suele acontecer, del 29, dirigida a don José con la fotografía, y la otra más juiciosa, del 1.º de mayo, si bien no sabemos quién tiene la culpa de la luna.
   Veo la situación de la cosa, y como puede pensar me tiene espantado. Si en el documento que publique el papa no hay alguna alusión, por indirecta que sea, o historia relativa al colegio existente ya, dirigido y fundado por los Operarios españoles, etc., puede dar ocasión no sólo a interpretaciones, sino quizás <*2*> a alguna tentativa de manejos por parte del señor obispo de Cádiz, y valiéndose del señor cardenal de Zaragoza, etc. Existe el colegio español de via Giulia 164, con alumnos, y según dijo usted se publica todavía en la guía eclesiástica de este año.
   Cierto que el de Cádiz no dejará de saber que don Benito está de por medio en favor nuestro, y sabe que el señor cardenal Rampolla dijo que había sido lo suyo un fracaso. Pero es hombre incansable, y al no haber mediado las publicaciones que nosotros dimos con la circular, de seguro que tocaría resortes para ver si se convertía en oficial otra vez, y si el papa lo dejaba vagamente al episcopado, casi tengo la creencia de que revolvería algo. Es un santo varón, y es natural que él quisiera esto, pues no aparecería tan esclafada su fundación, que sería como continuada en esta nueva <*3*> fase de seminario; esto si no pretendía proponer a los obispos fuese dirigido por los del padre Claret, valiéndose del de Zaragoza, Segorbe, y algunos otros que él tiene, pues así lo intentó en Madrid en octubre del 91, estando nosotros con los tratos de Condotti y después de haberme arrancado a mí el 30 de septiembre en Barcelona la historia toda y el estado de Condotti y nuestras confianzas de obtenerlo pronto. Reunió dos obispos en casa del señor marqués de Pidal, y enviaron a buscar a don José María Caparrós, y éste no estaba en casa, y no pudo tener lugar la junta para tratar del modo cómo Condotti se daba al episcopado, y éste decidir luego qué congregación debía dirigirlo, etc. Fortuna que al día siguiente, Pidal lo dijo a Caparrós, y éste se enfadó, etc.
   Conviene, pues, para evitar dudas, interpretaciones, y aun pretextos para nuevas combinaciones y proyectos, que alguien, v. g., monseñor Rafael o usted viesen a De la Chiesa para no hacerlo tan solemne si se indica-<*4*>ba al señor cardenal Rampolla, y dejar caer a Chiesa la conveniencia de que se hiciese en el documento un poco de historia o indicación o alabanza del colegio realizado ya, para que aparezca ante el episcopado que se toma como base indiscutible, etc. Chiesa no dejaría de hacerse cargo del fundamento y de la indicación, pues su entendimiento... es agudo, y no dejaría de hacerlo caer también al señor cardenal. A haber ido don Benito, todos los temores estos estarían de más. Ahora no pudiendo estar monseñor ni el señor embajador de por medio en la redacción del documento, todo puede producirnos alarmas.
   Supongo que [en] el documento se pondrá seminario, que no me hace feliz.
   Según puede deducirse de la pregunta del papa al señor obispo, y contestación de éste, el papa confiará una compensación del episcopado. Muy justo es. Pero esto mismo infunde nueva alarma según las bases que se consignen. No olviden las que les indiqué. Y si faltan cuarenta mil duros para habilitar a Al... ¿podremos tomarlos nosotros contra el edificio, y arreglar a éste <*5*> a gusto nuestro? Sería lo que más me placería.
   En cuanto al reglamento interior, si puedo enviaré mañana el general de nuestros colegios; pues ya sabe usted que siempre me he opuesto, y todos se convencieron de los inconvenientes que presenta el publicar en las diócesis un reglamento detallado que nos ata las manos. El reglamento particular depende de la palabra y disposiciones de los superiores y las circunstancias pueden obligar a modificarlo en cada punto, y así estamos más libres; y menos debemos comprometernos a un horario y distribución de prácticas de piedad y estudio, etc., en Roma, en donde la experiencia tendrá que indicarnos lo que sea más eficaz para el bien de los alumnos. Las bases particulares de nuestra circular entrañan lo suficiente. No obstante en caso que se necesitara presentar algo, telegrafíe usted o redacte usted un reglamento conforme a lo que hacen, añadiendo algo sobre las rutas, el no poder <*6*> salir del colegio solos, y otras cosas que le ocurran en usted mejor. Con todo, repito, le enviaré el general.

   Viene Aguiló, y me echa a perder la tarde, y adiós.

   Sé que debía decirle alguna otra cosa de interés, y no me venía y es última hora.

   Con toda seriedad y como de mal humor y con prosopopeya he leído a los nuestros la suya, por ver si se enfadaban, y lo he hecho muy bien. Al leer la firma ya, Osuna ha levantado el brazo con el cigarro en la mano, que si está allí Benjamín... He hecho yo una risotada, y se ha calmado esperando más, y al leer el principio de la postdata se ha exclamado don José diciendo que era como las florecillas de Marzá... Al fin... ha salido a la cosa.
   Oraciones, que temo mucho.
   Ya irá la de Albiol.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 6.º, doc. 70, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 4 de mayo de 1893





(Con reserva)

   He escrito la adjunta de prisa, y sin pensar que podía ser leída, y está mal redactada. Por lo tanto, si ha de leer algún párrafo lea sólo lo que usted comprenda deba o pueda leerse.
   Eso de preguntar al papa si era ya para el colegio, es una espina. Si exige una compensación, aunque no sea en el acto, sino con el tiempo y poco a poco, no dejará de hacer levantar el grito a algunos prelados, que son resistentes. Luego regatearían lo que sirva para manutención, y no nos mirarán con la deferencia que esperábamos. Si esto es así, más hubiéramos preferido que nos diese el óbolo que recibirá este año, aunque sólo hubiera sido cincuenta mil duros, y más libres nosotros y los obispos más contentos. Temo mucho el carácter oficial que se dará a la cosa, sobre todo en el documento, pues es éste el instinto que ellos tienen, <*2*> a pesar de todas las observaciones que tienen hechas. Así, procure usted estar alerta, y discurrir lo que más convenga, y a ver si monseñor toma parte abiertamente en la tramitación, ya que ahora parece ya cosa sabida. En fin...
   ¿Cómo ha ido el convite?

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 6.º, doc. 71, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 5 de mayo de 1893





Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Recibo sus dos letras. No veo en la carta impresa más que tres tipos, los cuales, excepto uno, los tiene Biarnés y éste tiene otras de letra inglesa, que tampoco me satisfacían, pues sólo hay uno de pequeño. El pequeño de la carta es el único que me gusta.
   Bueno es que le cojan fervorines sobre el “Correo Josefino”. Apenas tengamos casa en Roma, debe publicarse, y en la reunión próxima habrá de tratarse modo, forma, redacción, etc., si cumplen después lo mandado.
   ¿Pues qué hace el obispo de Madrid de sus 300 chicos aunque haga obras en su palacio? Sin embargo el temor de que la parada de las obras del seminario se <*2*> perpetúe por culpa del colegio de vocaciones, si éste arrebata las limosnas, le intimidará siempre, más que el que le tomen los alumnos para que los formen otros. No sé qué decir, sino que oremos.
   Pasado mañana domingo la Pía celebra gran función en el seminario por la fiesta de los Godos. Predica el magistral, y tocan y cantan todos nuestros chicos, también con los del seminario.
   A ver si vienen materiales para el “Congregante”.
   Bien por lo de las reuniones de Corominas y Llorens.
   Queríamos un cambio de Corominas con el chantre liberal de aquí que lo desea éste; pero el arzobispo de Tarragona se ha espantado del candidato, y no se logrará.
   Acaban de marchar los ejercitantes seglares a Roquetas. 18 han venido a tomar chocolate.
   El abuelo tiene mal de muelas. Agradece su saludo.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 5.



Escritos II, vol. 6.º, doc. 72, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 6 de mayo de 1893





Tortosa, 6 de mayo de 1893.

   Amado Benjamín: Recibida ayer la suya del 2, no pasaremos de sustos. Anoche lo escribí a don Benito eso de la indicación del papa sobre Apolinar. Me deshojaría todas las ilusiones, y así lo digo a don Benito que casi preferiríamos no haber tenido local allí. Jesús y el Ángel de España lo remediarán, como lo van remediando todo.
   Tengo carta de Caparrós, de que al fin se ha suspendido la peregrinación hasta primeros de octubre. No me ha pesado. Estaba ya muerta, e iba a ser una plancha, y me hubiera avergonzado.
   No pudiendo ya el papa hacer la cesión con cierta solemnidad, como parece lo deseaba, y la romería era buena ocasión, me parece que no deberá tardar en dar a conocer el pensamiento por medio del documento anunciado. Apenas sepa usted que está firmado o enviado, telegrafíelo con enigma, si es aún secreto, o escriba enseguida diciendo la sustancia, a fin de que en caso podamos <*2*> redactar un suelto, que publicado aquí, y reproducido en el “Movimiento católico” prevenga las noticias averiadas y golpes de ciego que suelen dar los periódicos, y que podrían perjudicar el verdadero concepto, y con menoscabo del que nosotros deseamos que se tenga; y la primera noticia es la que se copia, que luego las rectificaciones que ya no sirven más que para confundir y embrollar. Lo creo convenientísimo para el efecto que pueda producir a los obispos, y a los seminarios.
   Vea si puede averiguar del obispo, o tal vez hoy ya de monseñor, puesto que ya no es un secreto, si el papa consignará la compensación que espera o exija de las diócesis españolas, qué prelados figurarán en la propiedad, etc.
   Si hace la cesión, los arriendos actuales de los varios departamentos del palacio que nosotros no necesitamos en un principio, ¿quién los percibirá? Quizás podrían servir para las reparaciones, esto es, distribuciones que serán indispensables para hacer habitacioncitas, etc. En fin, vaya diciendo las frases de esta prolongada y sempiterna crisis.
   Mañana irán otros documentos.
   Por Dios, lo de Soler que venga pronto.
   ¿Se ha ordenado Domingo?
   Su afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 6.º, doc. 73, págs. 1-2




A don Juan Bautista Calatayud – 8 de mayo de 1893





Señor don Juan Bautista Calatayud

   Amado Juan: Recibí la suya. No haga de manera que con sus meneos me amortigüe mis deseos y fruiciones.
   Aunque me falta todavía un dato para una resolución definitiva es probable con todo, que su cantada de misa sea en ésta el día del Corpus. Deje estar al profesor, paisano. Ya veremos quién diga dos palabras.
   Según carta de Felipe, Paula sigue buena y contenta, y no quiere volver a Vinaroz ni estar con su hermano, sino solita. Haga Jesús que le dure y nos abra horizonte de esperanzas.
   Va la adjunta que me devolverá enseguida... ¡Si sabe decirlo bien la moza!... Tengo <*2*> carta del cura de Villafranca, al cual la dije se manifestara. Se ha alarmado aquel, aunque se conformará si es para esto, pues a condición de que no sea nunca para otro pueblo en caso de no ser, más que para Villafranca. Desea que yo le haga una prueba, y no la haré porque no la creo necesaria. No hagamos sufrir más sin necesidad. Sólo falta escardillarla, que ya lo harán después otros.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 8.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 74, págs. 1-2




A don Juan Bautista Calatayud – 11 de mayo de 1893





Señor don Juan Bautista Calatayud

   Mi Juan Bautista: Le escribí, pero va otra palabrita. Supongo tendrá en su poder la dispensa, que fue despachada en seguida, pero que se suspendió el envio para que viniese con otras dos dispensas de edad.
   Conque, mi hijito, fuera temores, y Jesús le llama para que se acerque a él, y le dé usted el lazo para que el buen Jesús le ate a su Corazón con eterno desposorio. ¿Verdad que lo hará de buena voluntad?
   Si fuera alma de monjita usted, y yo tuviese cinco minutos de tiempo le dejaría una coronita de flores, para el día de su consagración eterna con Jesús. Le haría resonar a sus oídos las palabras que Jesús le dirigirá: Ven, alma elegida, et ponam te tronum <*2*> meum. Desposabo mihi eam in sempiternum. Recordatus sum tui miserans adolescentiam tuam. In charitate perpetua dilexi te et atraisti, etc., y pondría luego en boca de usted: Regnum mundi et omnem ornatum saeculi comtempsi propter amorem Domini mei Iesu Christi, quem vidi, quem amavi, in quem credidi, quem dilexi.
   Y le haría añadir el ecce ego, mitte me, y el mihi absit iam gloriari nisi in cruce Domini nostri Iesu Christi. Frumentum Christi sum, dentibus bestiarum molar ut pannis mundus inveniar, terminando en el Christus crucifixus [sum] cruci. Vivo ego, iam non ego, desde hoy, vivit vero in me Christus, y vivere mihi Christus est.
   Conque dígaselo así, y la Virgen purísima y el patriarca san José y el Ángel de España y san Juan Bautista que ofrezcan el sacrificio a Jesús.
   He estado en Vinaroz unas horas. He visto a Paula.
   Hasta [la] suya. Le bendice su padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, fiesta de la Ascensión.

   ¿Cuándo entra en ejercicios? ¿Dónde los hace?

Escritos II, vol. 6.º, doc. 75, págs. 1-2




A don Manuel Izquierdo – 11 de mayo de 1893





Señor don Manuel Izquierdo

   Mi querido amigo: Todo son penas. Anoche salió el despacho para la curia de Zaragoza, para que manden publicar a Romualdo en la Iglesuela, para menores y subdiácono. Temo no llegue el despacho para el próximo domingo, y si no se proclama ese día, ya no puede ordenarse, porque no habrá tiempo.
   Así pues, he pensado enviar a usted aviso mandando la carta al cura de Villafranca, para que usted pueda recibirla antes del domingo, por si el despacho de Zaragoza llega tarde.
   Por lo tanto, publíquelo usted, <*2*> y así podrá despacharlo cuando reciba el despacho. Repito, que depende de esto la ordenación de Romualdo, que tiene ya aquí la dispensa de Roma.
   No he recibido todavía el recibo de la libertad de quintas.
   No puedo más.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, fiesta de la Ascensión, 11 de mayo.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 76, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 11 de mayo de 1893





Fiesta de la Ascensión.

   Amado Benjamín: Ayer recibí la suya dando cuenta de su esbrafadeta con monseñor Merry, y la noticia del consistorio, etc.
   No contesté porque me obligaron a preparar para hoy el “Dejas Pastor santo”, pues Francisco por sus muelas se excusó, y así lo he hecho yo a falta de otro. No [han] faltado las peticiones de bendiciones en abundancia. Para estos colegiales señalados en este cenáculo con el dedo de la elección para ser investidos, como aquellos discípulos, de la virtud de lo alto en su futura ordenación. Para las parroquias de esta diócesis, esparramadas en la fértil vega de Castellón, en las montañas de nuestro piadoso Maestrazgo y sentadas a la orilla de nuestro Ebro y una mirada para los sacerdotes que las dirigen especialmente para los salidos de esta casa, a fin de que llenos de celo multipliquen el reinado de su amor en las almas... Y al re-<*2*>montarse le he hecho detener sus ojos a Jesús ante esa fértil diócesis de Valencia, y aquellos amenísimos campos de Orihuela y Murcia en donde hay también otros nidos de nuestros amores... y a la diócesis de Madrid y de Plasencia objetos de nuestros anhelos... y las estériles diócesis de Portugal... necesitadas de desvelos y a... para que sean dirigidas sobre ellas las obras de nuestras manos.
   Y luego más alto, le he enseñado esas naciones europeas, ingratas al beneficio de la fe y de la civilización cristiana, esa Francia que... esa Inglaterra que... esa Italia dominada por la masonería... Y en el centro de esa Italia le he hecho distinguir a Jesús esa ciudad predilecta de su Corazón, morada de su Vicario y padre nuestro amantísimo que, aunque prisionero, lleva en su frente el sello de la realeza, y recibe los homenajes de los potentados extraños, a pesar de estar acechado por la torva mirada de la impiedad... <*3*> y así una bendición que rompa las cadenas.... Y oh! ah! le he señalado con el dedo ese modesto plantel de hijos suyos y hermanos nuestros que han enarbolado la bandera de san José en esa metrópoli del mundo católico, y hoy metrópoli de las ciencias eclesiásticas... Que bendijera ese árbol para que desarrollado produjera frutos de santidad para las diócesis españolas... Y nos diera pronto el edificio predestinado... a donde afluyeran los señalados con su dedo... y fuese como cenáculo... de donde partirán después unidos con el lazo de la fraternidad y del patriotismo... para formar una red de reparadores que promuevan la gloria de Dios por todos los ámbitos de España... Y... la India, China, etc. (Lo demás que lo digan los otros). Lo chatet de Benicarló, visita perpetua josefina, estaba con unas ovejitas... Conque... ya ve usted.
   Y voy a la suya, aunque ya no queda papel. No veo ninguna utilidad en mi presencia ahí, si va don Benito: 1.º No ha de influir en nada mi persona. 2.º Don Benito solidario <*4*> individual del buen resultado tendrá doble interés en salir airoso. Creo, pues, un perjuicio. Mañana escribiré a don Benito, pero no le diré nada sobre la conveniencia de acompañarle. Si él la viese, no dejaría de mandarme. Recibí anteayer la adjunta, y la misma tarde traían los periódicos lo del consistorio, y él no dice nada, y le diré que no me placen esas reservas que nada significan.
   Veo que irá despacio la tramitación de Altemps. ¿No podría cederse ahora un departamento, y los otros cuando se vaya haciendo necesario? Así, podríamos dar el nombre de Altemps ya a los obispos, aunque por de pronto no fuera más que un pedazo. Si van a verle desearía un pequeño croquis de su perímetro y distribución del primer piso, y qué es lo que hay en el segundo, que es al parecer tan bajito, etc. Miren si es necesario hacer obras, pues tomaríamos dinero (si no lo daba el papa) contra el edificio para distribuirlo como conviene, pues hemos de meditarlo bien. Repito, que un plano sencillo, si pudiese copiarse, sin gran coste, lo desearía, y desde aquí...

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 6.º, doc. 77, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 12 de mayo de 1893





Señor don Esteban Ginés

   Mi amadísimo don Esteban: Acabo de recibir la suya que me ha complacido soberanamente. Le decía lo de viejo, porque cuando nos hacemos grandes y dejamos de ser niños ante Dios, nos vienen temores y apegos y recelos y faltas de generosidad y de fe para con Jesús.
   Voy, pues, a la suya. Ante las eventualidades, lo natural es que sea el valor del edificio que se conviniera, pues una vez el colegio de la Obra no es conforme que en la posibilidad de un conflicto se quedara repentinamente sin colegio materialiter y formaliter, y podrían haberse hecho en él dobles mejoras, o vendiéndose para otro mayor, etc. Y dicho valor se podía consignar <*2*> contra dicho edificio o edificios aparte del compromiso de la Obra en general. Por lo tanto, en caso de una desaparición de la Hermandad, le queda la acción de usted y aun, si quiere, de la diócesis contra el edificio, y los intereses que quedaran a la Hermandad.
   Por lo tanto, puede decir al señor obispo:
   1.º Que necesita usted solidar el desarrollo del colegio en favor de la diócesis por medio de esta fusión, y que no tiene otro medio más seguro.
   2.º Que el colegio continuará siempre, por el interés propio de la Hermandad, y que para asegurarlo más, piensa usted proponer o exigir a ésta que el valor que representa el actual colegio sea reconocido como propiedad de la diócesis, siempre que desapareciera el colegio, por culpa o voluntad de la Hermandad, reconocido por tal, <*3*> a juicio y conciencia del prelado mismo de la diócesis.
   3.º Que tiene usted convicción y seguridad de que continuará al frente del colegio, hasta su verdadera estabilidad y solidez (pero confiando que él, el prelado, no negará la admisión de alguien que se sintiera con vocación para ayudar a la empresa).
   4.º Que para mayor abundamiento y tranquilidad del prelado, piensa usted proponer que el director venga a hablar y tratarlo con el mismo prelado y con usted, etc.
   ¿Le parece a usted bien? Actívelo, pues. Piense que vivo al minuto. No tengo inconveniente en ir ahí, apenas en principio acepte el prelado. Me es indiferente antes o después de los ejercicios. Me aconsejan que vaya a Roma ahora con don Benito Sanz y Forés, pero no iré a no ser que éste me lo mandase, que no me lo mandará. Por lo tanto, tengo <*4*> libre el mayo y junio (el julio no tanto), y luego la segunda quincena de agosto, si bien es fácil que entonces tengamos el trajín de comunicaciones con los obispos, para llamar a alumnos para Roma, si como confiamos está arreglado ya lo de Altemps antes. Por lo tanto, como más prontito mejor, pero sin apremiar la cosa, si ha de esperar usted ocasión propicia.
   ¿Quién es el maestrescuela? ¿Hay algún medio indirecto o persona que pueda influir?
   No me dice usted nada del beneficiado. ¿No podrá venir a la reunión? ¿No tendrá usted algún joven ordenando u otro que pueda ver aquello?
   Escriba usted más.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 12 de mayo.

   Ayer prediqué a los chicos en la hora de la Ascensión.
   Tengo muchas noticias. Ya le mandaré cartas. Al fin se sabe el edificio que es.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 78, págs. 1-2




A don José María Caparrós y don Andrés Serrano


12 de mayo de 1893




   Mis, mis: Sin cartas de ustedes. No merecían la adjunta. He copiado algo de ella para don Benito. Guarden mucha reserva sobre lo del señor Cretoni, que sería sensible se supiese por ahí, y menos por nuestro conducto.
   No creo deba yo ir a Roma: 1.º Mi presencia nada haría. 2.º Don Benito solidario único del resultado, lo hará con doble interés. 3.º Mejor vaya yo por octubre. 4.º. Aún se perdería con mi asistencia. El director desde lejos... es más rumboso... como lo era aquel rey... antes de verlo. Así, pues, no le digo nada a don Benito de esto, ni quiero que ustedes se lo digan ni escriban, ni aunque pase por ahí.
   ¿Si ha de ir ahí convendría que entablase el asunto del colegio con el señor Cos, para el sí o no definitivo? Díganlo, que en este caso escribiría yo mismo a don Benito, si la noticia <*2*> del consistorio se confirma. Ustedes no digan que lo saben por la carta, pues ya ven que ni los cardenales lo sabían.
   Serrano que envíe pronto lo de “El Congregante”. Sobre lo del Adalid ya contestaré.
   Va la de Remigio, sólo porque vean lo de Almaraz. Tal vez eso no lo sabía más que por lo que le diría don José María.
   Vico parece va a Lisboa. Lo siento muchísimo. Si usted, don Andrés, que es el apóstol de Portugal quiere entablarle lo de colegio en Lisboa u otra diócesis grande, puede hacerlo. Cuando se sepa de cierto escribiré a monseñor Vico.
   Tenemos un enredo con lo de Soler, pues es fácil no lleguen a punto los papeles por las exigencias de este Tedó. Calatayud cantará su misa aquí regularmente.
   Oren estos días mucho por lo de Plasencia. Estamos convenidos con Ginés, pero teme al obispo, y más al maestrescuela de allí.
   ¿Y lo de la Providencia?
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 12.

   Ayer prediqué el “Dejas, Pastor santo”. También hubo bendición para los de Madrid. Ya lo contaré otro día, que ya no me veo.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 79, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 12 de mayo de 1893





   Acabo de recibir la tuya de hoy. Bien por lo del chorro, lo de don Bernardo y todo lo demás. Contesta pronto.

   Mi Felipe: Estaba tentado de predicar yo a la misa de Calatayud. Pero 1.º Tendré un gran trajín aquel día. 2.º Será mejor todos jóvenes. 3.º Será en nuestra modestísima capilla, casi sin nadie, porque será el día de Corpus o infraoctava, y todos estarán en la catedral.
   Quisiera hicieses un sermoncito nuevo de 20 minutos no más, y si yo tuviese que hacerlo, lo haría con la idea adjunta: Un preámbulo ad hoc y una dulce terminación y pax Christi.
   Está hecho con un par de horas que tengas de filis [?]. Conque pluma en ristre un ratito que tengas después de visitar a Jesús sacramentado. Repito, que será función de familia.
   Sí que se recibió tu carta; lo que es que don José no recordó <*2*> contestar. ¿Cómo no enviaste a tu padre a los ejercicios, pues sabías los días por la gallofa?
   No sé por qué os agitáis en esas excursiones inútiles y comprometidas en estas circunstancias. No habéis de hacer vosotros, desconocidos, las inscripciones. Han de hacerlo otros, y estos otros son los que se han de buscar. Así estamos quietos. Osuna irá pronto, dentro de la próxima semana.
   Tengo carta de Roma. Veré si la hago copiar. Parece que don Benito irá pronto a Roma. Así, oraciones.
   Afectos a don Antonio.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy 12, viernes.

   A Bernardo que, si ha de venir, ha de ser para 24 horas no más, y luego a Plasencia.
   ¿Es Lola, la patidora, la que está ahí?
   Ayer prediqué a los colegiales en la hora de nona el “Dejas, Pastor santo”... y salió Valencia y Roma, etc.
   Las cartas últimas están en Madrid.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 80, págs. 1-4




A don Andrés Serrano – 14 de mayo de 1893





Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Va la adjunta, aunque no la merece mucho.
   Sardá elogia en su revista lo de la Hermandad nacional. Yo temo poca vida. He sentido que, en las prácticas de la Hermandad, no hayan puesto los fundadores un Padrenuestro al santo Ángel de España. Según el Rvdmo. padre Martín, general de los Trinitarios, desde que se recibió en patronito y oficio, España no ha perdido ninguna colonia (el año 25 fue).
   Don José cree resueltamente que no hay necesidad de mi viaje a Roma ahora. En caso, cuando tuviera que hacerse distribución del edificio; pero esto tampoco lo veo necesario, pues si pueden enviar una minuta del plano, aún se hará mejor, o al menos tan bien desde aquí. <*2*>
   Escribí a don Benito que no sabía por qué temores se callaba lo de su ida a Roma. Me figuro que no dejará de contestar, y deseo sea pronto. Y es la noticia que más deseo ver confirmada, pues confío que ha de concretarlo y ultimarlo todo si va allá, y podremos enviar luego la nueva circular a los señores obispos, si no nos toca pasar un septiembre, como el del año pasado, de cartas y telegramas y mareos.
   Aguardo el correo, por si viene carta de ahí, y pondré una postdata, pues escribo antes, porque voy a una junta sobre el Corazón de Jesús que ha provocado el padre Ginés, y voy con poca gana; pero después no tendré tiempo.
   Aguardo el consejo de ustedes sobre escribir a don Benito y sobre lo del director de ejercicios, para escribir cuanto antes al padre Xercavins o al padre Dalmases, etc.
   Osuna <*3*> marchará el jueves a Valencia otra vez.
   Tormo vuelve a resentirse otra vez de la irritación. Yo pensaba que Soler (si los papeles llegan a tiempo de ordenarse) viniera a la misa de Calatayud. Pero con lo de Tormo habrá de quedarse por allí, para que Tormo pueda ir a Burriana cuanto antes a tomar baños.
   Acabo de recibir la suya. Se queja de mi silencio, y yo del de ustedes.
   Me mata usted con eso de la venta del convento, y me quita la mitad de la ilusión de colegio, pues ya no hay otro sitio dentro de Madrid, y nos convenía dentro. No vayan deprisa. Escribiré mañana sobre eso y sobre lo de colegio, pues ya les pregunté si debía escribir a don Benito, que es lo mejor. Venga pronto lo de la revista, <*4*> y dígame de la Providencia.
   Repito que se aguanten las monjas de esa casa, que ya viene el verano.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol          Hoy 14, víspera de san Isidro.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 81, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 15 de mayo de 1893





Don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Volviendo a la suya de anoche en la que decía que guardábamos silencio, me hace recelar si no han recibido ustedes mis dos o tres últimas, pues en la de anoche, a mi parecer, ya debían hablarme de consultar a Sanz y Forés, del padre Xercavins, etc.
   Última hora. Recibo la suya de ayer y nada me dice. El padre Garsó ha venido esta tarde, y ha escrito la adjunta. Nos ha contado del padre Fita, y usted no dice nada.
   Mañana escribiré a monseñor Vico, y le diré que usted irá a despedirse personalmente a nombre nuestro. Háblele abiertamente de establecer nuestra Obra en <*2*> Portugal como cosa de usted, y dígale que si no se hacía nada en Madrid, tal vez usted aconsejara a la Hermandad se emprendiera para el año próximo, si allí había disposición. Esto le calentará, y no comprometerá.
   Recibido el artículo.
   Hasta mañana.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 15.

   No sé por qué no gusta a usted Santa Magdalena. No hay punto mejor.
   Hoy carta de Benjamín sin importancia. Ya la mandaré.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 82, págs. 1-3




A don Remigio Albiol – 15 de mayo de 1893





(Con reserva)

Señor don Remigio Albiol

   Amado don Remigio: Recibí la suya en que me daba cuenta de su agencia por el magistral, etc.
   La víspera de la Ascensión se mandó el despacho a Zaragoza, no directamente a la curia sino a un amigo de Yuste, para que hiciera despachar enseguida las proclamas de Soler a Iglesuela. Pero temiendo no llegara para el domingo, escribí al cura de Villafranca para que enviara un propio a Iglesuela con la adjunta carta mía, para que no dejase de proclamarle ayer domingo, 14. No se atrevió a hacerlo, como usted verá. Ahora pensamos que el cura, una vez proclamado, además del despacho de Zaragoza envíe oficio aquí enviando un propio <*2*> a Morella para que esté aquí el martes por la mañana, y ahí el jueves por la tarde, si el obispo accede, o propondremos al obispo, que envíe un oficio antes a ese cura diciendo que si el 25 le envía un telegrama al obispo para que pueda ordenarse Soler, que lo haga. Ya escribiremos cuál de los dos sistemas se aceptan, o si se adoptan los dos, y por lo tanto pueden, creo, estar tranquilos. Crean que Jesús nos ejercita, y haga que el diablo no saque partido inquietándonos.
   Lo de Roma lo mismo. Creemos que habrá consistorio, aunque no es del todo seguro. Si fuese así, todo se allanaría yendo allá don Benito.
   Anime a Romualdo. Mañana volveré a escribir, si don José puede hablar al señor obispo antes, para asegurarles o decirles el medio que adoptarán y estar más tranquilos.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 15.

   Acabo de recibir la suya con la de Elías y las otras cartas. Hasta mañana o el otro. Si <*3*> le parece no diga nada a Romualdo, y dígale tan sólo que hemos arreglado de manera que para al jueves 25, por la tarde, tengan ahí las dimisorias, para que Romualdo entre más tranquilo.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 83, págs. 1-4




A don Andrés Serrano – 17 de mayo de 1893





Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Acabo de recibir la suya de ayer 16.
   1.º Tengo carta de don Benito, y dice que no ha recibido noticia oficial ni llamamiento sobre y para consistorio, pero que mañana aguardaba carta de Chiesa.
   2.º No creo que el obispo de Orihuela sea el más indicado para que se aconseje el de Madrid. En caso, el de Tortosa o don Benito. Por ello insisto en creer que se deje lo de Maura, nuncio o Vico, y esperar a saber si va don Benito para que plantee la cuestión clara y resueltamente. Es muy desengañado Maura, y dirá bien... si... no...
   3.º No importaría que entrásemos sólo tolerados, y sin apoyo oficial. No podríamos realizar quizás la calaverada de una empresa como el comprar ese convento, como pretenderíamos; pero para empezar más modes-<*2*>tamente basta la tolerancia.
   4.º Mañana enviaré el volante a Vinaroz y habremos de emprender el expediente que indica Arrazola. Si se hubiese podido obtener poner el sello del ministerio a la última solicitud, firmándolo por orden cualquier portero, y sin registrarse siquiera, hubiera bastado.
   5.º Claro es que sin el ente moral colegio puede hacerse muy poco en una diócesis o ciudad. Aquí con doce sacerdotes como García y Sol, etc., no se haría lo que Sol y García hacen, sin menearse con el clero, asociaciones, pueblo, etc.
   6.º No es hora de hacer excursiones en Murcia, Orihuela ni aún en Valencia, que no iríamos a mandar todavía como aquí. Ya hablaremos de la excursión.
   7.º No piensa usted bien en lo de colegio de jesuitas teniéndolo propio.
   8.º Déjese de asistencias a entierros, <*3*> para no olvidar la revista que estamos al 18; se conoce que los artículos salen a galope.
   9.º No veo inconveniente en que se vaya a recibir a monseñor Cretoni, pues conoce mucho el colegio de Roma, y pueden decirle que saben su afecto hacia él, etc.
   10.º Enviaré mañana las dos cartitas de Benjamín. Monseñor Merry está sufriendo y conspira con Chiesa para que impidan salga la encíclica antes de que vaya allá don Benito.
   11.º Anime a don José María y repítale que como mes sanc mes cor.
   12.º Tenga usted paciencia.
   13.º Hace bien en reprender a Miñana por su ortografía.
   Hasta mañana.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, san Pascual. 17.

   Va <*4*> esta noche la carta para monseñor Vico. Le digo que usted irá a despedirse personalmente a nombre nuestro. Repito que no hay inconveniente en que usted, como cosa suya, le diga que varias veces hemos hablado entre los Operarios del estado de la Iglesia de Portugal, y que cree usted que todos recibirían bien cuanto pudiese hacer la Obra en favor de aquella nación. Así, bastará, y así en caso él verá lo que nos convendría.
   Ya escribiré a don José María. Como podrá ver por mi segundo párrafo, no escribiré al señor Maura, ni le creo a propósito. Tan pronto dirá que el colegio es buena cosa, como que tiene ya demasiados estudiantes. No es bueno más que para estar con los libros.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 84, pág. 1




A don Andrés Serrano – 18 de mayo de 1893





   Amado don Andrés: Recibo la suya con las “cosas”.
   Escribo a don Benito por este correo; le digo los recelos del prelado, y que me diga si está dispuesto a plantearle la cuestión, si va a Madrid. Así pues, suspenda toda recomendación.
   Va la de anteayer de Benjamín. Devuélvala.
   Escribo a las monjas de Vinaroz para que escriban a palacio consultando lo que deban hacer.
   Envíe cosas. Ya escribiré a don José María, y que me escriba dos líneas.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 18.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 85, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 22 de mayo de 1893





Señor don Felipe Tena

   Mi pobrecito Felipe: Recibo la tuya. No te apures. Mi objeto, al encargarte el sermón era porque todos, hasta los ministros, serán jóvenes Operarios. Además no habrá nadie de fuera, porque como es día de sermón de magistral en la catedral no tendremos más que a los colegiales. Por lo tanto: 1.º Si no estás de filis predica el predicando en Villafranca. 2.º En la barahúnda de ahí comprendo que lo ratos que estés de filis tal vez no te dejen. Por consiguiente, si quieres venirte ya, y estarte aquí o en Vinaroz a la celdita de las monjas, sin decir que vas más que un par de días a trabajar, pero mejor aquí, que nuestro corredor es un sagrario. 3.º En último resultado yo estaré preparado y lo haría yo, y diría que he preferido <*2*> a última hora hacer este obsequio a Calatayud, y te lo he robado a ti. Pero, ya digo, si pudiese ser mejor para mi gusto que lo hicieras por la razón antedicha. Pero, repito, sin afectarte, ni decir nada, pues tienes tiempo hasta la antevíspera. Si quieres venir avísame, y vendrás con el pretexto de Osuna, para estar con nosotros estos días.
   Conque calma ese cored, y déjate a Bernardo y vente.
Tu padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 22.

   No digas a los de ahí que predicas, sino que aún no sabes quién predicará.
   Si quieres te haga el exordio y el final y vestirlo tú luego lo demás, con párrafos del que tienes, dímelo enseguida.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 86, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 23 de mayo de 1893





Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Recibí hace tres días la del domingo y las dos líneas suyas.
   Ayer tarde recibí la contestación de don Benito, y no pude escribir a usted anoche. Me dice en la carta, después de hablar de un asunto nuestro en Madrid, lo siguiente: “Yo no creo que vea ahora a N. N. porque muy probablemente haré el viaje por Barcelona, que es más corto y más barato. Sólo si el cardenal Di Pietro se empeñare en que fuese con él, cedería, pero lo dudo.
   El viaje será a escape, porque vienen las órdenes y otras cosas. Ya diré si paso por ahí y qué día para que salga a la estación... Realizándose lo del papa ha de tomar carácter y ser más conocida y estimada la Obra. Creo se llegará a <*2*> lo de Madrid. Aprovecharé el tiempo en Roma, si Dios quiere. Buenos patronos hay allí. No puedo más...

   P. D. Yo iré a Montserrat, según el embajador, y conmigo estará mi mayordomo. Quieren acompañarme tres de la catedral. Para estos no habrá lugar in diversorio. He encargado se vea a adónde podrán ir.
   Ahora bien: 1.º El Retuno ni siquiera dice si tiene noticia o no, o está avisado, a pesar de que toda su carta respira preparativos de viaje.
   2.º No dice a quién ha encargado el alojamiento para los de la catedral. Tal vez sea a usted mismo. Yo tenía tentaciones de escribirle que diría a usted les buscase aposento cerca de Montserrat, y pudiesen luego si convenía, comer en Montserrat. No sé qué hacer, o dejarlo estar para mayor tranquilidad de ustedes.
   3.º A don Benito han de cuidar ustedes de la comida como es regular. Si para <*3*> aquellos días necesitara usted un sirviente exclusivamente para él, búsquelo. Yo creo que si se pide al rector, dará con gusto a Teodoro u otro, y éstos lo harán con mayor gusto propter spem retrib... Así, haga usted lo que mejor comprenda, y ahorrémosle lo que podamos. Pero, repito, el cuidado del colegio.
   4.º Me añade que avisará su paso. Yo pienso ir a recibirle a la estación de Benicarló, para poder hablar y prevenirle cuanto convenga. Nada indica absolutamente de que vaya yo, y me he alegrado, y es mejor que no vaya. Su gabachería irá mejor sola, que no viéndome los de ahí a mí, detrás ni delante, ni al lado.

   Aunque hasta el jueves no llegarán las proclamas de Soler, el obispo le dará dimisorias que saldrán esta tarde (martes), si en el exprés llegan las proclamas de Orihuela. ¡Jesús mío! y cuánto vaivén. El domingo se proclamó en Iglesuela, y ayer lunes a las 10 tuvo que enviar el cura un propio para que a las 3 de la tarde pudiese estar <*4*> la carta en Morella, y se pudo lograr. Luego otro propio a Alcañiz, para que esta tarde puedan llegar a Zaragoza. Está ya examinado de curso Soler, y si los de Orihuela lo consienten vendría con Calatayud a cantar aquí su primera epístola. Está muy valiente el churrico. De aquí a unos días puede que os dé una noticia de una florecilla, que diría Marzá.
   La carta de Roma vino después de haber enviado yo otra compuesta por nosotros. Aún pudo retirarse. No lo retarde tanto, y hágala más interesante.
   Martinet ha llegado hoy para marcharse a Ocaña.
   Dígame si tendrán bastante dinero hasta que vaya don Benito, pues les mandaría por él. Los mil duros, que confiábamos nos dejarían, están en peligro de que no nos los den, y me amargaría.
   A Despóns que se enseñoree pronto de Altemps, pero no de pensamiento sólo. Escribiré a él y a Domingo. Veré si por el mayordomo de don Benito enviaré a éste un buen potet para todo el verano. Por don Benito escribiré a monseñor.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 23 de mayo 93.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 87, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 25 de mayo de 1893





Señor don Remigio Albiol

   Amado don Remigio: Ayer le telegrafié la salida de las dimisorias; las proclamas de Iglesuela llegaron por la mañana enviadas por oficio particular del cura y sin aguardar a las de Zaragoza, el obispo accedió a enviar dimisorias, si venían las de ahí. Éstas vinieron por la tarde, pero los testigos no eran según ley. Fortuna que don José dijo al secretario que tenía razón, y por esto las pasó, que si la replican no pasan. El de Iglesuela envió un propio a Alcañiz y otro a Morella el lunes; y el cura de Villafranca dos propios de Iglesuela, pues escribíamos por Villafranca. A Zaragoza escribió Yuste directamente al secretario. En fin, la mar. Haga Jesús que no sobrevenga ningún otro tropiezo.
   Recibo anoche la suya y, <*2*> según usted dice, no hace falta Soler ahí aunque sería un poquito fatigoso para el buen Cárceles. En cuanto a la otra razón que usted da, nadie extrañará que siendo concluido el curso y ordenado Calatayud se vaya, siendo para celebrar su misa; y en cuanto Soler menos se extrañará ahí. Por lo tanto trátenlo, y si resuelven que puede venir Soler vendría con el mismo Calatayud, y se haría la función de novatos, que creo sentará bien, y Soler podrá desde aquí marchar una temporadita a Iglesuela... y desde allí a volar a donde convenga. Pidan a Jesús no venga el cólera, para poder realizar nuestra necesaria reunión.
   A Madrid escribí que dejaran estar lo del obispo de Orihuela. Era apremiar el asunto de un modo vergonzante.
   Recibirá ésta a la salida de los ordenandos. Felicíteles. Diga cómo piensa dejar arreglada este verano la casa.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 25 de mayo 93.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 88, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 26 de mayo de 1893





Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Recibida ayer la suya del 21. Aunque casi no hay objeto, van dos líneas. No creo sean tres meses y medio los que han de estar en vacaciones, sino dos meses, según mi cálculo. Si han de examinarse en los ordinarios concluirán al 31 de julio. Los primeros de octubre han de estar ahí, si va la peregrinación (al menos aquellos días) para recibir [a] los obispos que se hospedan en nuestra nueva casa, etc. Si tuviésemos camas allí y en el Tívoli, no habría dificultad. De todos modos en cuanto al precio, lo que ustedes juzguen: no veo muy caro las 500 liras los tres meses, pero mejor si hubiera sido de balde como nos ofrecían en Bagnove. Pero, repito, no debe repararse con tal estén bien y contentos.
   ¿Cómo se callaba usted el retraso en los fondos? Ya escribí nos diga enseguida si pueden <*2*> esperar a la ida de don Benito a primeros de junio, y si no, les mandaríamos tres mil pesetas más. Y a propósito de esto y con suma reserva, si se logra ponernos en Altemps, como quiera que allí tendrán que hacerse algunas obras para utilizarlo, y no es de esperar que el papa lo haya de pagar, y nosotros tampoco, hemos de ver, si los que figuran como propietarios, entre los cuales estará sin duda don Benito, facultan para que nosotros podamos tomar la cantidad necesaria para dichas obras; luego el rédito cómo se ha de pagar, y si hemos de pagarlo nosotros, lo que vayamos satisfaciendo ha de quedar como crédito nuestro que nos deberá el edificio... Digo esto, porque al mismo tiempo que se tomaría dicha cantidad, se tomarían los siete mil duros que tenemos gastados en el colegio de Roma, y el interés de ellos claro es que nos toca a nosotros hasta que podamos reintegrarlos con los futuros ingresos del mismo colegio. No sé si me explico bien. Estos siete mil duros que hemos tomado aquí, y que debemos, se devolvería, y en lugar de deberse aquí, los debería <*3*> el colegio de Roma ahí, y más barato, pues según me dijo usted encontrarían 200 mil liras al 4 por %. Yo pienso hablar con don Benito de eso del empréstito para habilitar el palacio para colegio, y cómo puede arreglarse el pago del rédito de dicha cantidad. Por ahora, pues, no diga usted nada.
   Mucho me ha alegrado la noticia y esperanza que usted me da del envío del plano de Altemps. Lo espero con gozo y temor. Lo que me da confianza de poderse habilitar mejor es el 2.º piso que es mucho más bajo que el otro. Tal vez no haya en el dicho 2.º piso paredes maestras y permitan por lo tanto, hacer corredores con habitaciones.
   Si lo recibía antes de la salida de don Benito, aún se le enseñaría a éste en el tren.
   Según noticias de los periódicos el consistorio será la primera quincena de junio. Apenas lo sepa fijo, usted escríbalo.
   ¿Y cómo se arreglarán nuestros teólogos para ganar luego las asignaturas secundarias y prepararse para los grados? Conque Sauret Sansón cayó con su generación? ¿No lo ha dicho él aún al rector? ¿Qué hacemos de Morato? ¿Tendrá que acon-<*4*>sejársele que venga para ganar en septiembre el curso en Valencia, y quedarse allí ya? De Claramonte sí que sentiría no pudiese continuar los estudios en Roma. Tiemblo por Bover y Nadal en su ejercicio. Oraremos por ellos. No les diga de esto para que estén más serenos.
   Bien por el librito dado a doña María a mi nombre. La Cinta lo aguardaremos a octubre, o la mandaremos a San Sebastián.
   ¿No podremos tampoco este año hacer venir a monseñor por este país, y cuando estén los chicos ya?
   Le enviaría una salada carta de Serrano, pero la he enviado al fervoroso Tormo. Otro día será.
   A ver si vienen ya las agencias de Vich y Solsona con el título de monseñor para el arcipreste.
   Don Pascual Sanz... desea... una sagrada Familia... como la que envió usted a don José. Conque ya puede prevenir un par para cuando vengan los compañeros de don Benito.
   Aún estamos temerosos de lo de Soler.
   Hoy recibimos telegrama de Albiol de que no se recibieron ayer tarde las dimisorias. Le ha telegrafiado este obispo a aquél.
   Más había, pero son las 8.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, viernes 26. San Felipe Neri 1893.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 89, pág. 1




A don Felipe Tena – 27 de mayo de 1893





   Mi pobre Felipe: Recibo esta mañana la tuya.
   Ya irá bien la cosa. Si vienes un día antes, si conviene recordaremos algo, aunque no habrá necesidad, y si conviene pondremos algún floc a los zapatos, que será la impresión última, y la única que quedará.
   Ya te dije que no sufrieras, que con dos días, te hubiera relevado yo. Pero así será mejor.
   Si en [el] cuerpo del sermón predicado, metías una cláusula o dos relativas a la Obra, quedaría aún más desfigurado.
   Hasta la venida o la tuya.
   Tu padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 27.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 90, págs. 1-3




A don Valeriano Puertas – 28 de mayo de 1893





Señor don Valeriano Puertas

   Muy amado de Jesús: No creía que estuviese en deuda con usted, pues me parecía había contestado a su última. Agradecemos sus cartas y sus recuerdos, y espero no dejará de continuar en sus santas oraciones en favor nuestro, que mucho lo necesitamos.
   Hace una temporadita que no me he movido de aquí después de mi viaje a Roma en noviembre último. Ya habrá sabido que tenemos montado allí el colegio, provisionalmente en el edificio de Montserrat. Hay en él 35 jóvenes de 13 diócesis de España, y los cuales se portan muy bien, y honran a la casa y la patria en las clases. Pida a Jesús nos dé pronto edificio independiente y propio, que si <*2*> Jesús nos lo da, no dejarán de ir muchos más el año próximo. Hasta que podamos contar con un dicho edificio, no es prudente decir ni proponer nada a ese señor obispo, ni a otros. Si llega el caso se enviará una circular y carta a los prelados.
   Los otros colegios siguen bien. Ayer se ordenaron en Orihuela, Calatayud de presbítero y Soler de subdiácono. Calatayud vendrá a cantar su primera misa aquí.
   Ya supongo sabrá que don Benjamín está al frente del colegio de Roma.
   Celebro continúe usted trabajando en la capital, donde se puede hacer más que en un pueblo. Váyanos diciendo de vez en cuando sus ministerios. Estos días disfrutábamos leyendo la fundación de Santa Teresa ahí, sus episodios sabrosos, y me acordé mucho de Palencia. Pida a Jesús que podamos extender más nuestra acción. Por hoy sólo tenemos compromiso con una diócesis de Extremadura.
   Sabe es suyo siempre afectísimo s. s. y capellán

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, fiesta de la santísima Trinidad. <*3*>
   Se descuidó de enviar ésta.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 91, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 28 de mayo de 1893





Don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Aunque no merece dos líneas (a pesar de los méritos del novenario) va la tarjeta de Calatayud, que hasta hoy no hemos recibido y son las primeras que envío, pues a Calatayud no me atrevo a enviárselas a Murcia, y se las mando a Valencia, por donde pasará a su venida a ésta pasado mañana.
   Ha salido al fin “El Congregante” de mayo. Me da vergüenza que el padre Fiter y otros hayan de leerlo, pudiendo ser una revista muy interesante y sustanciosa más que el Adalid y otras para muchos directores, con sólo que Serrano tuviera vocación. ¡Tan bien que éste hace todo lo que no es de obligación! Esta es la exclamación de todos cuando saben esto. ¡Tan bien que podría hacerlo!
   Recibí la tarjeta para don Pascual sobre el envío de números para dar listas al Adalid. No se la he <*2*> entregado todavía. Veremos. Lo que sí es fácil diga a Cambra que, con motivo de las vacaciones, diga al Adalid que algunas suscripciones no podrán continuar. Me hace mal efecto el ver el paquete de Adalides, y sin tener una suscripción al Congregante.
   Bien por su conferencia con monseñor Vico. Ore todos los días a san Antonio de Padua y al Ángel de Portugal.
   Aguardo al hermano de Parcent y de Petrola, etc. Sentirá mucho el vacío de su don Andrés. Sólo una carta he visto suya medio grave, la del día de su ingreso en ejercicios; pero salió algún estribot. ¡Qué criatura aquella! No sé cuándo le haremos serio. ¿Lo adquiriría en Madrid?
   Escribo hoy a don Benito. Sobre la idea de la desaliñada Memoria que usted mandó he hecho otra una tarde, que tal vez lo sea más. Ya mandaré a usted el borrador.
   Diga cosas.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

   Envíe las cartas que le mando. De Roma lo mismo. Bover tiene argumentos en la última trimestral y Nadal también. No sé qué hace aquel Padre de María.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Fiesta de la santísima Trinidad.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 92, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 20 de mayo de 1893





Señor don Remigio Albiol

   Amigo Remigio: recibidas ayer tarde en un mismo correo la de usted y la de Calatayud con unas líneas de usted.
   Tenemos echadas todas las líneas para que el jueves puedan tener ahí las dimisorias de Soler. Estén pues alerta, porque hasta les telegrafiaré, apenas salgan. El cura de Iglesuela no sé si cumplirá el encargo que le hice, pero escribimos a Zaragoza para que el miércoles telegrafíen al obispo de que están bien las proclamas, y con esto las expedirá el obispo ya, y aún le haríamos telegrafiar a él.
   Deseaba que Soler asistiese a la misa de Calatayud, junto con Girona, y así fueran todos, ministros y predicador noveles Operarios, que aquí hará buen efecto. Pero escribo a Murcia que dependerá de usted y de Tormo el que <*2*> lo juzguen posible, atendidas las tareas de ustedes. Así, pues, resuélvanlo ustedes. En caso afirmativo Soler iría desde aquí a casa hasta que convenga, a no ser necesario que volviese ahí, y diga usted si puede quedarse ese colegio sin ninguno de ustedes. La reunión y ejercicios en Valencia, será, Jesús mediante, la 1ª quincena de agosto, y hoy escribiré ya por el director de los ejercicios.
   De Roma in statu quo. Don Benito me escribe que no sabe nada oficial respecto al consistorio.
   De Madrid escriben que está allí el obispo de esa. Querían que el de Madrid consultase a aquél sobre nuestra Obra; he dicho que lo dejen estar todo. El obispo de Salamanca ha salido de Roma muy contento del colegio y colegiales. Despóns escribe que pasa muchas veces por Altemps, y se enseñorea de él con el pensamiento. Afectos a Cárceles. Hágale usted comer mucho.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 20.

   Escribiré a Calatayud para el día que salga.
   Acabo de recibir carta del cura de Iglesuela y dice que enviará oficio directo aquí.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 93, págs. 1-4




A don Andrés Serrano – 29 y 30 de mayo de 1893





29. Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Aunque casi sin objeto, van dos líneas ya que lo prometí ayer en mi postdata. Ya no le estorbará el leer puesto que estará terminando el novenario. ¡Qué bien lo hace lo que no es de obli...!
   Decía anoche en mi postdata que no convenía que el señor N... vaya deprisa en sus encargos y solicitudes. Si viene lo de R... sin esfuerzo y naturalmente vendrá todo. Por esto aguardemos el resultado de allá, ya que Jesús parece manifestarnos va a bendecirlo con la ida de don Benito.
   Además no olviden ustedes que el N... es una eminencia científica eclesiástica en asuntos de Cong..., pero creo que su bonhomía de carácter le hace poco italiano, y por lo <*2*> tanto le faltarán quizás las calmas de la diplomacia, y se dejará llevar de su buen corazón... y no conocerá a los hombres bastante todavía que pueden darle un desvío y quizás...
   Ayer tarde escribiendo esto, vino el magistralillo y los padres Martínez y Nadal y las señoras de Santa Fe, y... adiós cartas. Sigo hoy 30. Pues recibí luego a un rato la suya en la cual me repite lo de N. y sus vestidos prestados, etc.
   Digo pues: 1.º Que insisto en que no vaya deprisa en saber notas y conocer el modo de pensar de los O.O. Si viene aquello y se pone el N. en su actitud expectante, o aun así como quien está atisbando y se sabe y puede darse a saber que el papa espera a ver..., es seguro que los más desdeñosos hasta hoy, serán los que querrán ir delante, y un ejemplo de ello nos lo <*3*> han dado el de Barcelona y otros, que han sido los primeros en anunciarse para el año que viene. Conque no ir deprisa.
   2.º Va ahí el borrador borrado de lo que envié a don Benito. Si no quiere copiarlo usted mismo, envíelo y lo copiará don Pascual despacito, o si no Antonio. No lo pierda que no tengo otro borrador si bien creo que don Benito lo devolverá. Si se lo copia usted mejor.
   3.º Me ha venido la tentación de escribir al nuevo nuncio, y enviarle el prospecto del año anterior, o simplemente felicitarle por su llegada. Si me ocurre un pretexto lo haré.
   4.º Va la otra nota de los obispos que contestaron. Discurran ustedes qué nota breve se podría presentar, pues más vale que aparezcan muchos afectos, que no que sean demasiados los refractarios al colegio en Roma, pues en realidad es así. Los indiferentes <*4*> y fríos sí que eran la mayoría, esto es, a la idea de colegio en Roma. Contra la Hermandad no creo ninguno, fuera acaso del de Cádiz, y antes el actual primado; hoy creo que ya no tanto éste.
   Acaban de llegar el padre predicador Felipe y el misantico Calatayud. No llegarán hasta mañana Albert y Soler.
   Conque ya no estoy más tiempo. Hasta otra.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 30.

   Benjamín envía una tarjeta que la embajada envía a cada uno de los de la colonia española, anunciando que el día del Corpus habrá sermón en Montserrat, y predicará el padre Panadero. “Se suplica asista usted”.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 94, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – Mayo de 1893





Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Recibí la suya con la historia de la campana. Soy poco amigo de campanas que hacen mucho ruido, para nuestra vida quieta y silenciosa.
   Vicente Benet viene esta semana de la Vall, en donde está hace tiempo, y veré si hace un diseñito para el altar de san José, que, según comprendo, no estará en el altar mayor, sino al lado. ¿Desean, encima de la urna o nicho del santo, colocar alguna otra imagen, para dejar nicho también, o marco si tuviese que ser pintura? Ya que tienen tanto dinero, bueno es que lo gasten por san José.
   Escribí a Roma para que activaran la dispensa para Calatayud.
   Creo conviene que Cárceles se ordene, pero a condición de que obtenga al mismo tiempo el permiso de Murcia para el <*2*> agregado oficial en la Hermandad. Así lo escribo también a Murcia. Por lo tanto, agéncienlo ustedes, por si yo no tengo tiempo de reconcentrarme.
   De Roma no envío cartas porque casi todas tienen carácter comprometido, de reserva. No faltan guerras oficiales por parte de España y oficiosas por parte de los traviesos de allá, y ensancha el corazón esa rabia del infierno. Fortuna los ángeles que el Señor previno allí.
   No debemos usar de la influencia de don José Cánovas para lo otro, por hoy al menos.

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 6.º, doc. 95, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


1 de junio de 1893




Valencia. Fiesta del divino Corazón.

   Mi Providencia: Recibo la suya de ayer.
   Mañana en el exprés salgo para Tortosa, Dios mediante.
   Según carta de Benjamín el 26 está decretado el Breve favorablemente de Vall, pero que no lo enviarán hasta de allí a dos o tres días. Está, pues, en camino; pero como no queríamos más que viniese bueno o mal, por esto apenas llegue, diremos al provisor que preferimos no usarlo, y así dentro de esta quincena iré ahí.
   Recibo la adjunta, y verá usted cómo debo ir a Tortosa enseguida. ¡Pobre Cinta Cabrera! ¿Qué habrá dispuesto el padre Faura?
   Felipe y yo debemos escribir a Carlota por lo de Villafranca, que son unos tontos; pero lo <*2*> aguardaremos de palabra, pues vendrán Felipe y Juan.
   Conque hasta otra.
   Aquello lo arreglaré ya en Tortosa, confío.
   A mi Né... que no llore.
   Los asuntos de los coadjutores escríbamelos usted.
   Las neófitas que le decía son de Valldalba. A ver si las cogen ustedes. Ya le enteraré y prevendré antes. Por ustedes fui allá.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 1 de junio.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 96, págs. 1-10




A don Benjamín Miñana – 4 de junio de 1893





Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Anoche a última hora escribí a usted deprisa, diciéndole mi entrevista con el señor cardenal y su salida a Roma el domingo desde Barcelona, según era su intención, y lo escribí tan sólo para prevenir a ustedes.
   Ahora vuelvo a escribir para proponer alguna tesis que deben pensar ustedes y comunicarlo tan sólo a monseñor Rafael para gobierno de ustedes, y proponer lo que convenga en las conferencias que acaso puedan tener lugar con don Benito o el señor cardenal Rampolla, y como si fuera cosa de ustedes.
   Dos cuestiones se presentan, si, como confiamos, Jesús nos da la casa. La del edificio, su propiedad y conservación, y la del colegio.
   En cuanto al edificio, don Benito, a pesar de haberle repetido yo de que la <*2*> propiedad a nombre de tres o cuatro prelados de España, con más uno de Roma, sería cosa que no nos importaría, porque de derecho sería una propiedad muy nominal y de hecho sería nuestra, no obstante, repito, le vi menos afecto a esta propiedad, y por esto le gustó tanto la proposición de monseñor de que el papa lo dejara, más bien que lo cediera, y por esto añadió, que si se daba al episcopado y para los efectos legales a tres o cuatro prelados, fuese con ciertas condiciones, y una de ellas que si no servía para colegio revirtiese a la santa Sede, etc., porque en este asunto, añadió, hay dificultades por todas partes. De modo que en principio no le hace mucha gracia a don Benito que los obispos sean los dueños, y esto es muy favorable a nosotros.
   Mas olvidé recordar a don Benito que uno de los motivos porque, a mi juicio, ha insistido tanto el Padre <*3*> santo en Altemps, ha sido porque, según me aseguraron, el papa lo ha conservado a su nombre propio, para evitar la incautación del gobierno italiano y que después de su fallecimiento tendrá que pasar a sus herederos sopena de exponerlo a la incautación. Por esto, pues, desea hacer la cesión a España para que tenga cierto carácter internacional que los salve del robo. Esto obligará a dar a la cesión cierto carácter de propiedad particular en algunos obispos españoles, y ponerlo al mismo tiempo bajo la protección de España de esta manera.
   Habría un medio que facilitaría la cesión, y sería la de darla a nuestra Hermandad, reservándose la santa Sede el derecho de reversión en el caso de que no lo utilizáramos para colegio, etc. Mas este medio a mí no me placería. Es tanto lo que deseo que nuestra congregación no tenga existencia legal, que con suma repugnancia nos inscribimos en la provincia como asociación cuando <*4*> el asunto de Condotti; y a pesar de que según la ley debemos repetir la inscripción en cuantas provincias establezcamos casa, no he querido hacerlo, ni lo haré, a no mediar una grande necesidad, aunque hayamos de perder del todo el carácter legal y sus derechos. Con el padre Martín trompiqué varias veces demostrándole que apenas tenía ventaja ninguna la existencia legal de nuestra Hermandad, fuera de la adquisición de Condotti. A la Hermandad nadie dejará legados, y si alguno los deja será de los que la conozcan, y en este caso la hará a los individuos, y no [a] la asociación. Los legados se harán tan sólo a los colegios, no a la congregación. La Compañía de Jesús no tiene existencia legal, y maldita la falta que le hace esto. En cambio, los inconvenientes son muchísimos, y bastaría uno por todos, cual es, el que en el caso de una supresión legal de la asociación, sería la supresión o desamortización de <*5*> todas las propiedades que estuviesen a nombre de los individuos de la misma. No existiendo legalmente, no puede ser suprimida, y como los colegios están a nombre de particulares que no pertenecen a ninguna asociación legal, no podrán ser desamortizados tampoco, al no ser que venga el socialismo. Por esto, pues, a no ser que el Santo Padre dispusiera que fuese así nos es preferible a nosotros que represente la propiedad el episcopado, por medio de algunos obispos.
   Otro medio habría, que sería el mejor golpe de gracia, pero que el papa no lo hará nunca por lo mismo que está expuesto a muchas contingencias: Éste sería el que lo dejara a tres individuos particulares de la Hermandad, los cuales luego lo fueran trasmitiendo a otros, pagando los derechos de trasmisión la Hermandad, etc. Claro es que es una cosa peligrosísima, porque pudiera alguno de estos individuos dejar de pertenecer a la Hermandad, o caer en la tentación de abusar de este derecho por más juramentos que tuviesen pres-<*6*>tados, y por lo tanto no puede dejarse a esa eventualidad por más que yo tenga cierta confianza de que no habría de suceder.
   Es verdad que hay medios para prevenir el abuso, como sería, v. g., consignar contra el edificio una deuda o crédito de una cantidad equivalente al valor del edificio, a favor de la santa Sede, o mejor a favor de tres o cuatro obispos españoles a los cuales el papa hubiese hecho propietarios, y éstos a nosotros por compra o por cantidad prestada para reparaciones, pero quedando adeudando la que se fijara, y otras condiciones que podrían discurrirse, y que me ocurren. Pero repito que no es fácil que la santa Sede quiera acceder. No obstante, como pensamiento he querido indicarlo y, como digo, sería lo más ventajoso y útil para nosotros.
   Con este proyecto quedaba solventada la cuestión de conservación o sostenimiento del edificio, que, claro es, iría todo a cargo y cuenta de la Hermandad.
   No siendo este proyecto, queda para resolver dicha cuestión <*7*> de sostenimiento o conservación del edificio. Los prelados no darán para nosotros más que lo justísimo para la manutención de los chicos, y si continuamos en el ofrecimiento hecho de solos 6 reales para los dos primeros que sean enviados, ni aun pagan la manutención. Pero aun suponiendo que las pensiones para los alumnos oficiales de los prelados, o sean las capellanías sean de 750 pesetas, según es el proyecto de don Benito, resultan a solas 2 pesetas diarias, sobrando solas 20 pesetas. Con este sobrante, aunque sean cien alumnos, no sé si habría bastante para la conservación, pues resultan 2000 pesetas. Aparte de la conservación diaria está la contribución, y sobre todo las reparaciones, que acaso en un principio debieran hacerse para habilitarlo convenientemente. Ahora bien: ¿Conviene decir nada sobre esos gastos ahora ya? ¿Debemos entrar como podamos, como decía santa Teresa, y sugerir luego los medios? ¿Podemos arrostrar todo esto procurando con nuestras econo-<*8*>mías, agencias, etc., llenar esos vacíos, dejándonos en manos de la Providencia?
   En nuestro primer sistema de dar cuenta a los obispos para que éstos vieran nuestras necesidades, podíamos hacerles un llamamiento de vez en cuando. Pero visto ahora el inconveniente que esto trae, como expliqué en otra ocasión, y con el fin de enviar gratuitamente a cuantos convenga para la gloria de Dios, no tendremos esta libertad de reclamar la ayuda de los prelados. No obstante, creo que en vista de lo poco que recibimos por la manutención, se harán cargo si les exponemos estos gastos, de la conveniencia de que envíen ayudas para el colegio, si no directas al menos indirectas, si quiera con algún medio de encargos, etc.
   Resumen: Que apenas se sepa el proyecto y sus bases, monseñor y usted discurrirán si conviene hacer alguna indicación en el sentido de que los propietarios atiendan a los gastos de conservación de edificio, contribución, etc., o dejarlo estar.
   Discurran <*9*> también si con el arriendo de algunas dependencias bajas del edificio, etc., hubiera suficiente para los gastos antedichos, y entonces con mayor motivo puede dejarse de indicar.
   Cuestión de manutención.
   Queda ya casi resuelta. La Obra arrostrará el resultado. En la circular ofrecíamos a los prelados admitir por 6 reales a los dos primeros. ¿Lo repetiremos en la nueva circular? Yo me inclino a que sí: 1.º Porque está ofrecido. 2.º Para que vean que no nos mueve más que el deseo del desarrollo del colegio. 3.º Porque si no podíamos sostenerlo así, esa cláusula es ambigua, y podíamos interpretarla de los dos primeros, esto es, los dos que por vez primera fuesen enviados, pero sin sustitución posterior, aunque nuestra intención al redactarlo fue de dos permanentemente, y sólo se aumentaría si viniesen más de dos de una diócesis. 4.º Porque es fácil que si se fundan las capellanías, nos den las 750 pesetas de ellas, si bien es muy peligroso que con las 750 pesetas querrán los prelados que se pague lavado, libros, etc., y esto habremos <*10*> de prevenirlo en la circular. Me interesaría al ofrecer otra vez los seis reales, detallara usted los otros gastos de libros, lavado, cuidados especiales de tratamiento en algunos, gasto de repetidor, viajes en el verano, etc. Si me ocurre alguna otra idea en este punto le escribiré, y cuanto me vaya ocurriendo.
   Así, pues, que el Corazón de Jesús nos dé un buen día suyo. Llegarán ahí el 6. El 9 es el Corazón de Jesús. Tal vez en aquel día se tenga algún preliminar consolador.
   No puedo más, que me voy a la procesión, que no pudo verificarse el jueves por la lluvia.
   Anteayer empezaron los exámenes. El colegio muy bien en general. De 11 suspensos de 1º de filosofía que ha hecho Escuder una razzia, sólo tenemos a Torreblanca y otro aún más bueno que éste, y todos los chicos lo han sentido mucho. Los meritísimos desde el 3.º de teología casi todos del colegio o San Rufo. Al hermano de Royo suspenso, pero no lo diga a aquél.
   Hasta mañana.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, domingo 4. San Francisco Caracciolo.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 97, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 6 de junio de 1893





Señor don Remigio Albiol

   Amadísimo Remigio: No he podido escribir estos días, después del trajín de la fiesta, que fue todo para mí, el paso del cardenal de Sevilla al cual fui a recibir en Benicarló, cartas larguísimas a Roma con este motivo.
   Ayer a inspeccionar una finca de un albaceazgo, etc.
   Van, por fin, hoy dos líneas.
   Apenas esté usted desocupado vea de probar las aguas esas que usted indica y le proponen, y esté allí todo el tiempo que convenga. Luego si le aconsejan los [baños] de mar, podrá usted venir a ver a su familia unos días, y entre Peñíscola y Valencia o Benicasim puede irlos tomando. Luego ejercicios a primeros de agosto, y luego el campo que sea más propio para ese temperamento.
   Pida a Jesús sea un campo nuevo, y propio para su <*2*> actividad; pero siento que ese país murciano no le pruebe. Así, pida a Jesús que pueda usted ir donde sea más de su gloria.
   Soler marchó el lunes con Carlota hacia Villafranca e Iglesuela.
   Calatayud, Soler y Carlota marcharon de aquí el sábado pasado a Vinaroz. Calatayud regresó, y los otros siguieron adelante.
   Felipe y Albert no estuvieron más que el día de la fiesta. El viernes marcharon ya.
   Aquí casi sin teólogos ni filósofos; esta noche acabarán de marcharse. En Valencia examinándose.
   El asunto de Plasencia en buen estado.
   En Madrid estamos de la misma manera. El señor nuncio muy propicio a nuestra Obra.
   A Cárceles tantas cosas. Escribo a Tormo sobre su solicitud para el ingreso.
   Hasta otra.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 6 junio.

   Oren mucho estos días.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 98, pág. 1




A don Andrés Serrano – 6 de junio de 1893





Día 6, 10 noche.

   Amado don Andrés: No he querido escribir en el colegio para aguardarlo a mañana.
   Pero en casa me ocurre lo que usted dice de la casa, y he recordado que el conde de Maceda nos debe nueve mil reales. Así, averigüe si está arrendada, y contésteme.
   Hasta mañana.
   Vea si don José María sabe algo sobre el envío de oficio del ministerio a este obispo, respecto la Providencia.
   Suyo

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 6.º, doc. 99, págs. 1-4




A don Andrés Serrano – 7 de junio de 1893





Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Anoche desde casa le escribí dos líneas. Hoy le digo:

   1.º Que si se han de presentar bases para la instalación del colegio, a fin de que las lean los consiliarios, prescindiría de historias, etc., y diría que la Hermandad sacerdotal de Operarios, etc., tiene por objeto principal el fomento, etc., y luego las bases de inmediata autoridad e inspección del prelado... y absoluta e inmediata autoridad del seminario en lo literario, etc. Evite demasiadas dependencias, a lo cual suele usted inclinarse en los escritos.
   2.º Teniendo nosotros ahí a don José María prescindiría de poner aquello de inspección del prelado, u otro protector de entre los miembros del cabildo, no sea cosa que nos pusieran alguien, y entonces tuvieran que haber de tratarse de potencia a potencia contraria, siendo así que don José María debería ser potencia superior, y no sentaría bien al visitador, que ya tendremos con él <*2*> suficiente visita, que ya le pasará el señor Cos el querer tratar con los pobrecitos Operarios indirectamente.
   3.º Recalcar que no deseamos más que la paternal bendición y afecto: que lo demás corre a cuenta nuestra.
   4.º Sobre casa escribí a usted. Como interina era regular la del señor conde de Maceda, inmediata al seminario. Por culpa de don Jesús, le arrendamos toda, que no era necesario, si bien accedí porque entraba el jardín y daba mucha importancia a la empresa toda, esto es, las dos partes del palacio, se arrendaron por 36.000 reales; una sola por 18.000; ésta hacía dos años que estaba sin arrendar, y tal vez lo esté todavía. Pagamos un trimestre, y no nos lo han devuelto a pesar de que no llegó a habitarse. Eso como casa interina; pues definitiva es poco para nosotros y deberíamos ver con el tiempo otra cosa; tal vez el mismo convento de Santa Magdalena. Si Delgado proponía otra cosa mejor, mejor sería.
   4.º Es muy posible que el prelado lo conozca todo, y por no soltar prenda, quiere valerse del mismo señor de Alcolea para que lo maneje.
   5.º Yo hubiera deseado que antes don Benito <*3*> hubiese hablado al prelado; pero si realmente se aceptan bases antes, puesto que conviene prevenir el asunto con tiempo, ya vendría luego la recomendación de don Benito.
   6.º De todos modos para poder obrar ustedes con más libertad, si hay algo que no conviene aceptar en las condiciones, tienen el escapadero de decir que tienen que consultarlo con el director.
   7.º No sienta por lo de San Antonio de Padua... que ya sabe que el fundador de Portugal ha de ser usted... y luego a Madrid para poner en contacto a los dos ángeles de España y Portugal, y dejar allí al intrépido Albiol, que es capaz de remover medio reino.
   7.º Vayan echando el ojo a los Operarios predestinados. Don José María será más buen ganchero que usted. Ore mucho que ya ve que messis multa, y Operarios hay poquísimos de buenos. De todos los de aquí presbíteros, no vemos ninguno de bueno fuera de Sanjuan; de los ordenandos no veo más que a Artemio. De los estudiantes no veo más que a Saura. Ni el mismo santo y aplicado Forner acaba de llenarme, y eso que no costaría mucho atraerlo. Ni Figuerolas, ni los valencianos, ni ningunos otros.
   8.º Si a los seis pañuelos [?] acompañan muchas oraciones, ya podrá ser <*4*> buena paga de sermones.
   9.º Don Juan Calatayud aquí haciendo perder ratos al pacífico Girona. Ya se le empieza a hacer la nariz de presbítero a Juan; pero el juicio...
   10.º Bien por los saludos al señor Cos, Di Pietro, etc.
   11.º Estamos a 7 de junio; Girona ha de ir a casa, para luego ir a Panticosa antes de los ejercicios; pero no debe marchar que no tenga arreglada la revista. Conque... no le haga usted marchar tarde.
   12.º Escriban todas las peripecias sobre colegio, pues si Ginés escribe algo definitivo, iría este junio; si no ya no iré hasta últimos de agosto.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 7.

   Diga a don José María que estos días entra José María a exámenes para agregación de asignaturas, y confía Medina que irá bien.
   Se me olvidaba: No mandó usted las “Arenitas”. Envíe dos ejemplares por el correo, y le mando seis pesetas en sellos; si valen menos envíe tres o cuatro ejemplares; hágalo enseguida. Es un encargo.
   Aunque sea molestarles, les recuerdo lo del asunto de la Providencia, pues sentiría que al septiembre no pudiéramos ir.
   No hagan uso de estas cartas y alguna otra que tal vez encontrase del administrador de Maceda, y otras del conde; pero guárdelas.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 100, pág. 1




A don Felipe Tena – 7 de junio de 1893





Don Felipe Tena

   Mi Felipe: Recibí la adjunta el día que marchaste, y te la mando.
   Averigua qué congregación de Hermanas recibiría a Paula. No contrates todavía, porque si les explicas las condiciones de carácter de ella, se espantarían.
   Sólo saber si hay algunas hermanas que tengan algunas pensionistas retiradas. Después ya te daría instrucciones a ti, cómo debería hacerse.
   Lo de Plasencia arreglado.
   Dime cosas.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, víspera del sagrado Corazón de Jesús.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 101, pág. 1




A don Andrés Serrano – 8 de junio de 1893





   Amado don Andrés: Recibida por don José la suya. Según ella y las palabras de Vico y las del señor Cos, la cosa debe ir caliente.
   Que sea breve la nota al señor nuncio, y que se aguarde todo, si es posible, a la venida del señor cardenal de Sevilla.
   Sobre las notas al prelado de esa ya le escribí ayer. Conviene apenas estén ellos inclinados no ofrecernos demasiado.
   Va hoy, víspera del Corazón de Jesús, la adjunta de Ginés. Devuélvamela. Que se cuide don José María, que si no le vamos a jubilar canonicalmente, si esa carga es la que nos le enferma. Cuando tenga chicos le pasarán muchos males.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, víspera del Corazón de Jesús y de mi primera misa. ¡¡33 años perdidos!! Pobre Jesús.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 102, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 9 de junio de 1893





Don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Sin carta de Benjamín hoy. Los telegramas de Roma dicen que el consistorio secreto será el 12. Si es así, ya vendrá bien a don Benito que lleva prisa de volver a Sevilla para poder salir luego otra vez. Veremos si mañana viene carta, y lo participaremos a ustedes.
   Si acaso conviniera que dijera al señor Cos que don Benito ama la Obra, y que tenía intención de recomendársela al regreso de Roma, podría hacerse. Si no conviene o es necesario, dejarlo estar.
   En Valencia se ha hecho una degollina de estudiantes. El colegio ha ido bastante bien.
   En Murcia muy bien el colegio.
   En Orihuela aún no se sabe.
   No he contestado todavía a don Esteban. <*2*>
   No sé si es mejor ir a últimos de éste o a últimos de agosto. Veremos lo que dan las noticias de Roma, y más las del mediodía de Francia.
   Si pueden ustedes ver al señor obispo de Salamanca, creo lo agradecerá. Ya supe que salió contento de Roma y del colegio. Este animaría al nuncio.
   Mucho hay que decir, pero será otro día. ¿Cómo sigue don José María?
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, fiesta del sagrado Corazón de Jesús.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 103, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 9 de junio de 1893





   Mi Benjamín: Escribo porque el buen Calatayud hace dos días que me pregunta si escribo para poner él dos líneas de gratitud al obsequio. Mucho gastarse son tres pesetas...
   Ayer se quejaban los nuestros de no haber carta el jueves. Yo defendí a Benjamín, diciéndoles que si bien podía haber escrito el lunes, fecha del recibo de la mía, pero que era muy justo; pero que hoy habría noticia de la llegada de los viajeros eminentes. Más hoy... no la ha habido. No sé y cómo lo defenderé: Les diré que mañana... tal vez...
   En la mía del domingo olvidé advertir que si acaso se optaba (aunque no lo espero) lo de dos o tres propietarios del edificio, uno de ellos debiera ser precisamente monseñor Rafael por muchas razones y por varios conceptos de necesidad y conveniencia.
   No he tenido tiempo de discurrir <*2*> indicaciones para ustedes. Ya lo salvarán ustedes. Todo, y muy bien.
   Ayer, víspera de la fiesta del sagrado Corazón recibí carta de don Esteban: Está aceptada por el prelado la cesión del colegio en favor de la Hermandad, la del ingreso de don Esteban en la misma, la dirección del colegio por la Hermandad y con toda la amplitud de sus Constituciones que las da el obispo como aprobadas et amplius. Me llama Ginés para el día de san Juan.
   Serrano confía se madure lo del colegio de Madrid, pues el obispo se ha visto precisado a reprobar el 40 por % de los alumnos por faltas de asistencias y de aplicaciones, pues ha asistido a los exámenes. Monseñor Vico le ha hecho ver la necesidad de estar internos y, por lo tanto, del colegio de San José. El obispo contestó que sí, que sí, pero temía que esos señores (nosotros) tomáramos todas las limosnas. No sé <*3*> a qué parará. Serrano siente que esto, si se realiza, le impida su apostolado en la patria de san Antonio de Padua. Yo le digo que irá a fundar y se volverá y pondrá en contacto los dos ángeles de España y Portugal. Pero... ¡qué delirio! ¿Y de dónde sacamos obreros? Esta es la pena que no puede remediarse más que con oraciones y gemidos y sufrimientos. Rogate Dominum messis...
   He escrito al padre Xercavins si nos dará los ejercicios en Valencia, si el señor Colora no lo enreda, que lo sentiría mucho. No hay nada en España, pero el mediodía de Francia hace temer.
   ¿Cómo llegaron los viajeros? ¿Qué hacen? ¿Con quién come don Benito? ¿Qué hacen los capellanes? ¿Qué hacen los chicos? ¿Qué dice Sevilla? ¿Qué dice el padre Martín? ¿Cómo están sus piernas de usted? ¿Qué dice monseñor y el embajador y embajadora, etc.? ¿Cómo está el plano de Altemps? Tanto que lo deseo. Es decir, no más dos líneas que ustedes mismos podían hacer, pues me bastará la anchura de las crujías y longitud de departamentos, etc. ¿Cómo está lo de las dispensas de Vich y Solsona?
   Con reserva. El nuncio de España ha <*4*> pedido a Serrano nota de obispos que tienen colegiales, obispos afectos, obispos no afectos. He escrito que digan que todos son afectos hoy ya. El de Salamanca les ha dado la noticia de lo de Altemps, que no sabían en la nunciatura, y se han alegrado y esperan eso, para escribir el nuncio poco a poco a los obispos, a cada uno según sepa qué piensa, pues cree Vico que lleva el encargo de fomentar lo de colegio de Roma.
   En Valencia hacen una razzia de calabazas. Quieren se dejen la mitad. No es ése el sistema. Gravedad en las clases, vigilancia, etc. Tengo para mí que la existencia de nuestro colegio ha sido, es y será la ocasión de reformar aquel desdichadísimo seminario. ¡Qué lástima de diócesis! ¡Tan fecunda y tan desgraciada! En Murcia han ido muy bien los exámenes de los colegiales. De Orihuela aún no lo sabemos. Albiol muy delicado de la boca. Oraciones, oraciones, oraciones.
   Según la suya que venga mañana, volveré a escribir. Afectos a Enrique, Despóns y a los hijuelos.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, fiesta del sagrado Corazón, y 33.º aniversario de un día grande, pero lleno de remordimientos. ¡Qué años tan mal gastados! Jesús mío, misericordia.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 104, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 10 de junio de 1893





Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Recibo su cartita del 8. Veo va usted muy caliente. Procure no alborotar el cotarro; que no vean excesiva solicitud. Como no decía usted que fuese cosa resuelta, y ahora veo busca casa, y se sabrá, por esto se lo digo. Diga, pues, lo que hay concreto sobre esto. La parte de casa que estará habitada será la de la izquierda entrando por el patio principal; ya lo estaba entonces, y los bajos también. La parte que se sube por la izquierda estaba desarrendada, y supongo seguirá así. No dude que nos reconocerían los 9000, y aún más, pues hace tres años que está así. En fin diga cosas.
   Sin carta <*2*> de Roma hace nueve días.
   Bien por las noticias sobre agente de lo de la Providencia. Temo un encallamiento, no habiendo obtenido un oficio cualquiera dejándolo a discreción del obispo para que lo haga según conviniere y según ley.
   Hasta otra.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 10

   La Revista.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 105, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 10 de junio de 1893





Señor don Esteban Ginés

   Mi amadísimo don Esteban: Anteayer, víspera del sagrado Corazón y de mi 33.º aniversario de mi primera misa, recibí su grata con la noticia de la aceptación de bases por el señor obispo, y otra de Serrano manifestando lo disgustado que está el prelado de allí de los alumnos, cuyos exámenes presidió, etc., y por lo tanto la posibilidad de que se acceda a una fundación de colegio. Bendito sea en todo el Corazón de Jesús.
   No contesté a usted inmediatamente por aguardar noticias de Valencia, sobre organista para Plasencia. Mas hoy no he querido retardarlo ya para felicitarle y felicitarme, ya porque podía suceder que tardara el arreglo de cuestión de organista, pues los alumnos de Valencia están examinados.
   Bien vendría que fuera yo por san Juan ahí, principalmente por <*2*> ver al señor beneficiado, que es lo que más me urge, por si lograba viniese a nuestra reunión. Pero depende todo de las noticias que acaso recibamos de Roma, y de las de Madrid. De Roma, porque si se arregla el negocio definitivamente aunque sea por palabra del papa, nos urge redactar e imprimir y mandar cuanto antes nueva circular a los señores obispos, haciéndoles nuevo llamamiento, cosa que deseábamos haber podido hacer antes de terminar el curso y marcharse los alumnos de los seminarios; y de Madrid, porque si hay confianza de lo de colegio, y lo de buscar casa debía tardar, casi sería preferible el ir allí y a esa, a los últimos de agosto, después de los ejercicios. Así, pues, depende de las circunstancias, y de que Jesús y el Ángel de España nos libren de la calamidad del cólera, que pica en algunos puntos del mediodía de Francia. Ore, pues, a Jesús muchísimo.
   Mi intención al <*3*> ir a esa, era que me acompañara no sólo Serrano, sino también el señor Caparrós, pues daría más carácter a la visita. No obstante, si usted viera en ello algún inconveniente, con reserva y libertad completa me lo dice. No sé si usted conoce al señor Caparrós; le gustará muchísimo, y es a mi parecer el mejor sacerdote del cabildo de Madrid.
   El martes llegaron los cardenales a Roma, y nada nos ha escrito Benjamín. Sin duda esperará poder dar alguna noticia concreta.
   Los exámenes de nuestros colegiales han ido muy bien en Murcia y en Valencia. En Valencia se ha hecho una razzia de suspensiones. Creen con esto arreglar aquel seminario, que hace años va tan mal, y no es el medio, ni se remediará. La existencia del colegio es la ocasión de esos arranques del seminario, o más bien del prelado, aunque no lo agradezca como es debido. Pero no importa, con tal Jesús sea glorificado, y se eliminen tantos lobos como han entrado al santuario en los 15 años últimos. <*4*>
   Aquí están fuera ya los teólogos y filósofos, y sólo quedan los gramáticos.
   En Orihuela todavía no se han examinado.
   No deje de escribirme aunque esté la cosa decidida, y dígame cosas. Yo iré escribiéndole también.
   Afectos a don José García y demás.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 10 de junio 93.

   Va la penúltima carta de Benjamín relativa a la providencial conversación con nuestro angelical Merry con el papa. Éste estaba enamorado del colegio o seminario oficial, y Jesús quiere abrirle un nuevo horizonte. Todos los demás del Vaticano, Rampolla, Chiesa, etc., estaban ya por nuestro modo de ver. Excuso decirle que es reservadísimo. Devuélvala usted.



Escritos II, vol. 6.º, doc. 106, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 12 de junio de 1893





   Amado don Remigio: Dos líneas tan sólo para que no diga que no escribo.
   Mucho hace sufrir ese retardo de exámenes con este calor. Al menos si no es más que por la mañana, será un paseo. ¿Cuándo se incendia ese seminario, para hacer uno de nuevo bajo?
   Ya dije que si necesitaba alguna cantidad, lo escribiera.
   Está concedida por el obispo de Plasencia la cesión de aquel colegio de vocaciones en favor de la Hermandad, y para [que] le dirija ésta en toda su amplitud de sus constituciones, etc.
   Serrano va caliente con su fundación de Madrid, pero temo le costará aún. Que el Ángel de España lo arregle, si es de gloria <*2*> de Jesús.
   Benjamín escribe con fecha del 8, y dice la conferencia 1ª con don Benito. Este muy animado, y que el colegio sea como debe ser, bajo nuestra libre dirección. Que el obispo de Tenerife, que está allí, ha ofrecido dos para el año próximo. Que Bover se ha lucido en la disertación pública argumentando, y que Nadal también. Laus Deo.
   Vea esa boca, por Dios, y marche pronto a remediarse.
   En Valencia una razzia de suspensos.
   Por aquí ni filósofos, ni teólogos. Los gramáticos se examinan el 16.
   Mis afectos a Cárceles, ya le escribiré.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 12.

   Cartas muy gratas de Roma. Recibo la suya de ayer.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 107, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 14 de junio de 1893





   Amado Felipe: Anteanoche recibimos el telegrama de Osuna, de que salía para Onda. Nada más hemos sabido.
   Ves escribiendo, y dime eso del corazón, que ya pasará con un par de días en Villafranca, y el curso que viene de seguro del todo, según adonde vayas.
   Va la adjunta que remitirás, y la mandaremos a Murcia. Irán otras dos pronto.
   Afectos a todos.
   Tuyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

   Di a don Antonio, (al cual no felicitamos ayer, porque se dijo celebraba el de baconet) que si el treintenario por Tormo y el otro por Josefa Bellver son, como supongo, diferentes de los antiguos de hace meses. Por no revolver cartas y por más seguridad, lo escribo.
   Que diga <*2*> hasta cuándo piensa no ir a Albaida. Digo esto, porque yo no sé si habré de ir a Madrid y Plasencia, pues depende del regreso de don Benito, y del estado de lo del colegio de Madrid. Escriba.
   Recuerdos al señor Yuste. ¿Cómo está ese lío en Valencia?




Escritos II, vol. 6.º, doc. 108, págs. 1-3




A don Esteban Ginés – 17 de junio de 1893





Señor don Esteban Ginés

   Mi amadísimo don Esteban: No sé cómo le cuestan tanto las cartas que nos las escasea.
   Estoy todavía pendiendo del hilo de dos o tres circunstancias para resolver mi viaje. El regreso de don Benito y su fecha, su paso o no por Madrid y lo del colegio de Madrid. Apenas pueda le diré algo. Yo preferiría ir ahora, principalmente por poder ver al señor beneficiado y hablarle, y por si a últimos de agosto estuviéramos demasiado atareados en lo de Roma. No obstante, repito, no puedo asegurarlo. Si no iba ahora, iría con usted a su regreso del viaje a Valencia. En este caso escribiría yo dos líneas al beneficiado invitándole a que viniera con usted.
   Las noticias de Roma nos llenan <*2*> de tanto consuelo que causan espanto. Ver tres o cuatro cardenales no sólo interesados, sino conspirando junto con otros del Vaticano por el éxito de la empresa. Ya recogeré tres o cuatro cartas y se las mandaré a usted.
   El asunto de organista no ha podido todavía arreglarse, y aún me dicen de Valencia que no saben si será fácil. Con todo, no se comprometa usted todavía por el de ahí, que yo deseo muchísimo pudiera ir uno de este país, que siempre les serviría de algo, por ser forastero y estar gratuitamente.
   Nunca me habla usted de su sobrinito. No me dice si el coadjutor o auxiliar que usted tenía y que fue destinado, si hay esperanzas de que un día pueda quedar libre.
   Más le diría, pero no lo merece usted.
   Suyo afectísimo en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 17 junio 93 .

   Escrita <*3*> ésta, recibo la suya, por el exprés. Ya volveré a escribir a usted.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 109, pág. 1




A don Andrés Serrano – 16 de junio de 1893





Señor don Andrés Serrano

   Hoy sin original y sin devolver la carta última.
   En castigo envío la de hoy a Valencia, para que de allí la remitan a ustedes.
   Envíe recomendación y plática, aunque no envíe nada más. Girona paralizado. Fortuna que con Calatayud se lo pasa bien. Ustedes estropearon a Calatayud, y éste me echará a perder al grave y sesudo Girona.
   Hoy veo un telegrama de consistorio el 15. Escribo a Benjamín que diga al cardenal don Benito, si al regreso podría pasar por ahí, e iría yo. No sé si lo hará.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 16.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 110, pág. 1




A don Andrés Serrano – 21 de junio de 1893





Fiesta de san Luis.

Don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Escribí a Miñana que me dijera si don Benito debía detenerse en Gandía. Telegrafía que don Benito sale esta noche (21), que entrará dos días en Gandía.
   Por lo tanto, casi determino, si no viene fuerza mayor, ir a Valencia, salir la tarde que él baje de Gandía, y acompañarle hasta Alcázar, y seguir yo a Madrid y Plasencia, Jesús mediante y el Ángel de España.
   Prepárese usted a venir a Plasencia, y si pudiese venir don José María, mejor; pero si ha de ser en perjuicio de sus reles de agosto, no lo exigiré.
   Probablemente será el 26 o 27 la salida de Valencia para esa.
   Ya escribiré. Sin carta de ustedes hoy.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

   Esta estampita son de las enviadas de Roma.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 111, págs. 1-2




A doña Ramona Puchol – 21 de junio de 1893





   Mi Ramona: Recibí la tuya. Repito que no me gustan tus malicos tan frecuentes. Veo llovió un poco, no más. Hoy he preguntado a tu tío Benito sobre la cosecha. No sé qué tiene ese desdichado país. Orad las almas buenas. Si tú fueses santa, como debes ser, ya lo habrías conseguido de Jesús.
   No sé qué decirte de ir a Filomena, pues ya sabes que no me gusta andes mucho.
   Es fácil que el 23 o 24 vaya fuera, pues viene don Benito, y tal vez vaya a verle a Valencia, y de allí quizás a Madrid y Plasencia, pues en Plasencia nos ofrecen un colegio. Quisiera aún antes de marcharte saber de tu salud.
   Si escribías enseguida, aún la recibiría. Yo te volveré a escribir cuando regrese, pero tu ves escribiendo la ruta que piensas hacer este verano. <*2*>
   De Roma van siguiendo las buenas noticias. Pide mucho a tu san Luis que las complete pronto. ¿Lo harás? Ya sabes que si Jesús te bendice tendrás que venir a visitar su sepulcro. Conque anímate.
   ¿Cómo sigue Magdalena?
   En fin, di cosas.
   Tu padre

      [Manuel Domingo y Sol]

Hoy, fiesta de san Luis, 21.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 112, págs. 1-4




A don José García – 27 de junio de 1893





Casa-Residencia de Operarios diocesanos. Santa Magdalena, Hortaleza, 112. Martes 27 junio, 1893.

   Mi don José García Serrano Clua Tárrega: Salí ayer tarde a las 2,18 en 1.ª clase. En Carcagente pasé a abonado que llevaba el cardenal y sus tres canónigos. En la Encina se continuó en el alquilado. En Alcázar me salí a 2.ª con los padres franciscanos de los Presidios, Méndez, otro colegial de San José y otro colegial de San José, los tres presbíteros ya con sus barbas, etc. Estos son los que están en Torrente de matriz, institución de cuatro años hace, etc.
   A las 6,35 en la estación del mediodía. Serrano aguardaba <*2*> ya, tomamos coche de punto, etc., y llegamos a Hortaleza; y después de los abrazos he dicho misa en el altar de san Antonio de casa; he dormitado una hora, hemos ido a palacio para saludar a Alcolea; éste estaba en medio de un conflicto de relaciones y competencias de autoridades... y no le hemos dicho nada. Hemos pasado a nunciatura con Serrano y Caparrós, y el nuncio, la figura más dulce y suave de cuantas he visto italianas... oh! conque ¡¡el padre General!! Y padre General arriba y abajo, y éste sin casi hablar; a todo contestaban los otros dos. “Que él aprovecha todas las ocasiones para hablar a los obispos del instituto”. “Que vio a los colegiales de Roma que asistieron a su consagración”. “Que el rector de aquel colegio es muy joven, muy joven, pero guapo”. “Que si teníamos ya casa en Madrid”. “Que mañana o el día de san Pedro come Cos con él”. “Que le recomendará <*3*> la casa aquí”. “Que si voy yo, que le diga que él lo recomendará”. “Que pronto presentemos la reglas”. “Que hemos de cuidar de todos los chicos de todos los obispados de España”. “Que él dirá a las damas nobles a nombre del papa que den hijos al sacerdocio y que los envíen a Roma”. “Que lo dirá a los jóvenes Luises que se vayan a estudiar a Roma para sacerdotes”. En fin, el padre General ha pedido la bendición.
   A la 1 y ¼ la comida, recreo, siesta larguita, y voy a rezar y a paseo con Serrano.
   Mañana es probable que vaya a ver solo al señor Cos, si el disgusto político civil de Alcolea no lo impide. Alcolea viene a bendecir la capilla-oratorio de don José María mañana.
   En cuanto a don Benito toqué todos los asuntos excepto uno que no pudo entrar, aunque lo <*4*> intenté tres veces (la del futuro sucesor de la silla de San Rufo). Por lo demás: 1.º Que pronto la aprobación canónica de la Hermandad (le di bases y reglamento); 2.º Que el papa dijo que tenía en el corazón el colegio español. 3.º Que Rampolla dijo que tenían al prefecto de obispos y regulares para la fácil y pronta aprobación de las bases de la Hermandad. 4.º Que don Benito dijo al papa que las obras de reparación de Altemps iban a cuenta de los obispos españoles. ¿Cómo, le dije? Sí, sí, ya discurriré los medios para estos gastos. “Es que nosotros no tenemos ya ni un céntimo, pues para buscar mil duros nos hemos visto apurados”. Bien, bien, ya lo arreglaremos. Lo que conviene enseguida es... la aprobación. 5.º Arzobispado de Burgos, obispado de Madrid, Ossó y Prior, Oviedo, Valladolid, Sevilla, Tortosa, devotas y monjas de Tortosa. Francisca Vergés, Lluca, etc., hasta las nueve que cenamos en el vagón, y luego bona nit hasta Alcázar.
   Conque hasta mañana. Escribid a Benjamín, que yo no lo he hecho, o enviarle ésta. ¿Cómo sigue el obispo y mi hermano, etc.?
Vuestro

      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 6.º, doc. 113, pág. 1




A don Esteban Ginés – 29 de junio de 1893





Madrid. Festividad de san Pedro y san Pablo.

Señor don Esteban Ginés

   Mi don Esteban: Creía que habría enviado usted dos líneas aquí, Hortaleza 112. Le escribí desde Valencia el 26. Llegué aquí la mañana de anteayer, 27. Hemos resuelto ir a ésa la mañana del día 1.º, o sea, el sábado en el correo que sale de aquí a las 8,20 y llega a esa a las 3,28. Si ocurriese algún estorbo se lo avisaría. Si no ocurre, estaremos ahí dicho día Serrano, el arcipreste y yo. No se apure por local, que los Operarios viven bien aunque sea bajo la escalera. Si el señor obispo no está ahí, iríamos a la casa de campo.
   No puedo más, que voy a ver al señor arzobispo-obispo de ésta, que me ha dado cita.
   Desea abrazarle su afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 6.º, doc. 114, págs. 1-2




A doña Ángela Gaya – 30 de junio de 1893





Madrid, viernes, 30 junio 93

   Mi Ángela: Te escribí dos líneas desde Valencia.
   Te escribo hoy tan sólo por conducto de mosén Ventura para decirte:
   1.º Que me afectó ayer la noticia del fallecimiento de nuestro prelado.

<*2*>
[Documento incompleto]

regresar el lunes, es fácil que el viernes salga para esa.
   Afectos a las pobillas.
   No puedo más.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Calle de Hortaleza, 112, Madrid.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 115, págs. 1-2




Al Cardenal Sanz y Forés – junio de 1893





   Amadísimo don Benito:
   Una alarma fatal ocasionada por el diario de Barcelona respecto de su salud nos tuvo inquietos 24 horas, hasta que se recibieron los diarios de esa, y vimos había presidido la procesión del Corpus. Gracias sean dadas al Corazón de Jesús.
   Habrá encontrado ahí dos cartas mías.
   Escribí a monseñor Vico una carta que decía así:
   Creído era efecto de algún Cádiz u otros Cádiz...
   Le contesté una carta larga y enérgica. Le digo:
   1.º Que no era posible hoy ni conveniente.
   2.º Que el papa está a la mira de lo que dará nuestra Obra, y en caso lanzaría a nosotros y ofreceríamos extender el desarrollo de su pensamiento.
   3.º Que si los obispos contestaban, nosotros nos adelantaríamos a ofrecer al papa, para la adquisición del palacio Altemps por un medio sencillo que no [se] refiere a los obispos.
   4.º Que el edificio quedaría en el tiempo para el episcopado, pero el colegio formaliter quedaría con la misma independencia, y que esto agradaría más <*2*> a los obispos porque dejaba a ellos más libres que no un seminario oficial, que les ataría, y más si se les obligaba con los medios que él (monseñor Vico) sabe mejor que yo, etc.
   Después sentí haber escrito por si se remitía, y no ha sido así, y me envía la adjunta.
   Ahora bien: Creo que no conviene todavía que la congregación expidiese esta circular.
   Aunque tal vez si la recibieran los obispos estos días, creerán que el papa lo hace para que nos envíen chicos, y esto les estimularía; pero por nuestra parte creo más conveniente después, y si contestaban un buen número de prelados (espontáneamente) luego esta circular sería más eficaz, para los rezagados, pues no tendrían otro medio, o que aceptar nuestra proposición con los medios que les facilitaríamos de las mismas becas del seminario, etc., o echar mano de los fondos.
   Por ello pienso escribir a monseñor La Chiesa, que fue el que me dijo eso de los fondos acerbos, y aconsejar a que lo suspendan. Por lo tanto telegrafíe V. E. si debo dejarlo estar o escribir. Basta que ponga: Puede escribir.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 6.º, doc. 116, págs. 1-2




A don Rafael Merry del Val – 5 de julio de 1893





Madrid.

Don Rafael

   Mi amadísimo don Rafael: Demasiado tiempo hace que no le molesto con mis cartas. Van pues dos líneas desde la Villa y Corte, y para no perder la costumbre.
   Vine a ésta de paso para Plasencia en donde se nos ha cedido casa-colegio de iniciativa particular de un santo sacerdote joven, que ingresa en nuestra Hermandad, a todo lo cual ha venido bien el obispo y rector de aquella diócesis.
   Al mismo tiempo he procurado instar sobre el establecimiento de casa aquí, en Madrid, hablando a este señor arzobispo-obispo que lo desea, pero está receloso de que no le desviemos las limosnas que un día quiere aprovechar para edificación del seminario. No sé si resolverá. Hoy he visto a su señor hermano don Alfonso que está animoso, por ver colegio aquí. El Ángel de España que lo bendiga.
   Voy ahora a un asunto reservadísimo: <*2*> Ha fallecido nuestro señor obispo de Tortosa, y me intimida el porvenir de aquella diócesis por el interés que nos inspira, por ser mi patria y por ser la central de la Hermandad, y para la cual busco haya aspirantes que nos convengan. He indicado a nuestro cardenal si podíamos y debíamos procurar por alguna candidatura particular y especialmente por don José María y don Juan Corominas. Ambos nombres han estado barajados en otras ocasiones con agrado de la nunciatura anterior en varias propuestas.
   Don Andrés Serrano cree que don José María, por su carácter y por haber sido párroco, sería más a propósito. Ambos son instruidos y muy buenos.
   Ahora bien: ¿Sería muy violento o indiscreto para su señor padre el obtener una sencilla recomendación para la Regente u otra persona que pudiese influir en este asunto, siempre que su papá estuviese convencido de las condiciones del candidato? Todo con entera libertad, y sobre todo con la reserva más grande.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 6.º, doc. 117, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 5 de julio de 1893





Madrid, 5 de julio.

   Mi amadísimo Benjamín: ¡Cuánto tiempo sin decirnos algo! Van, pues, dos líneas desde la Villa del Oso y Madroño:
   1.º Salí la tarde del 23 de junio de Vinaroz. Pasé el día de san Juan con mosén Maspóns (Bautista). El mismo día llegué a Valencia. El 26 salía con nuestro don Benito, al cual acompañé hasta Alcázar, hablando largo y tendido. El 27 llegué a ésta. El 29 merecí audiencia del señor Cos, al cual presenté un borrador de solicitud para que nos permita establecernos aquí. Le dije que al regresar de Plasencia volvería a saber su resolución. El 29 tuve el telegrama de la muerte de nuestro señor obispo que me afectó. El 1.º de julio salimos para Plasencia don José María, don Andrés y yo. Nos posesionamos de la casa que tiene un jardín hermoso, y es lo mejor que tiene. Muy obsequiados por el señor obispo, secretario, provisor, y sobre todo, por el rector del seminario, que nos obligó a refrescar dos veces, y quería, comiésemos allí en el seminario. Don Esteban tan fervoroso, espiritual y alegre como antes. Regresamos ayer 4. Hoy 5 he ido a ver al prelado de ésta, pero no era prudente entrar: 1º. Porque estaba el obispo de Santan-<*2*>der, y porque he sabido que aún no había consultado al consejo disciplinar. Volveré mañana, y si no entro estoy perdido, pues quería marcharme mañana, y si no se arregla este asunto, no sé cuándo me permitirán marchar los nuestros.
   2.º Recibí ayer por García las noticias que usted da de los chicos y sus dolencias en víspera de exámenes. Anhelo saber el resultado. Me dice García que ha enviado a usted 250 duros; es poco, y le escribo que envíe hasta 750.
   3.º Va la adjunta para monseñor para que trate con usted el asunto. Por lo tanto, digo a usted, I. que sentiría causar la menor extorsión a monseñor; por lo tanto si usted comprende que le es violento, desvíelo y que lo deje estar. II. Que no creo que don José María esté en alto concepto ante el señor cardenal Rampolla desde los proyectos de aquel sobre Montserrat, pues según indicó mons. Chiesa les displació el proyecto porque consignaba como regla general para la dispensa de residencia de los beneficiados lo que el derecho concede como excepción. Por consiguiente si monseñor se resolviera a apoyar el asunto, no convendría que hablase al cardenal Rampolla o Chiesa sobre esto, sin mediar antes la proposición de la nunciatura de varios nombres, y entre ellos el de don José María. En caso después. Chiesa me preguntó si don José María es afecto al colegio, y le dije que más allá. Creo que la amistad de éste con los Pidales no hacía gracia a Chiesa tam-<*3*>poco. III. Hemos previsto y pesado todos los inconvenientes y ventajas de este proyecto, y quedamos tranquilos y convencidos de la conveniencia para la diócesis y para la Obra. Además temblamos ante la idea de algunos nombres. Hoy mismo me escriben de Tortosa que no falta quien dice que Pazos quiere trabajar por su candidatura; y es una necedad porque no sucederá nunca; pero sólo el oír esto, ya nos asusta. IV. Antes de dar ningún paso lo escribí a don Benito y me dijo que no hay inconveniente de proponer a Corominas o José María; pero Serrano cree, y yo también, que sería más popular el 2.º en toda la diócesis. De los obispos actuales el que trabajará quizás para ir allá será el de Asto...; pero temo que a don Beni... no le hará gracia, y a mí tamp... V. Puede enterar a monseñor de las bellas condiciones de José María y Corominas. VI. Que no se sepa que nosotros tenemos interés en este asunto porque si iba Ast... y sabía estos pasos sería fatal para nosotros. VII. Tal vez además de la Regente tenga otro medio el embajador.
   4.º Día 6. Continúo ésta. Hoy no he sabido nada de palacio. Continúan lo recelos. El asunto de las limosnas me figuro les preocupa. Además está el obispo de Santander aquí. Además creo que Sancha le pondría este miedo.
   5.º Acabo de recibir carta de Tortosa en que me dice García que usted escribe con mejores noticias, y que se ha recibido la gracia de las misas...
   6.º No sé aún cuándo saldré de aquí, pero insisto en irme esta semana. Así, escríbame allá, ya.
   7.º Me dicen que en los funerales que proyecta el ayuntamiento de Tortosa predicará el obispo de Astorga...
   8.º Ayer visité a don Alfonso Merry, tan guapo como siempre. Creo que hoy nos visitará. Ya habrá usted <*4*> visto las propuestas y quién va de arcipreste a Morella.
   9.º Mucho me ocurre decir a usted sobre los próximos ejercicios en Valencia, si no lo estorba el cólera. De las urgencias de don Benito para la aprobación de las reglas (ahora las está estudiando), y me escribe que me enviará un plan de ellas. Dios haga que no nos las enrede, etc.
   Conque anime a nuestro Despóns. Si puedo le escribiré otro día consolándole. El parabién a nuestro Enrique. A todos tantas cosas. Conteste usted cuanto antes a Tortosa.
   Aquí quiero hablar al padre Montaña para lo de nuestro asunto.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

   Rece usted todos los días un Padrenuestro al Ángel de la diócesis de Tortosa, por el futuro prelado. Que lo recen los nuestros y así lo he avisado a todos.
   Conque diplomacia, oraciones y reserva.
   Diga a monseñor que le he enviado su carta abierta para que usted la lea y hablen el asunto los dos.
   ¿El cardenal Di Pietro no podría hacer mucho?

Escritos II, vol. 6.º, doc. 118, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 7 de julio de 1893





Madrid, 7 de julio.

Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Me tiene extrañado tu silencio. Extrañé no escribieses desde Castellón. He extrañado tu silencio posterior y extraño tu silencio presente.
   Salí el 26 de Valencia con nuestro don Benito hasta Alcázar de San Juan, y hablamos largo y tendido. No puedo explicarte todos los detalles, y tendrá que ser de palabra.
   Llegué aquí el 27; el 29 tuve una larga audiencia con este señor arzobispo-obispo. Está receloso por lo de las limosnas que podamos arrebatarle; así me lo dijo. Le dejé una solicitud, y le dije que a mi regreso de Plasencia viese de tener hecha una resolución. El 1º de julio fui con don José María y Serrano a Plasencia. El obispo haciendo caricias a García-Vao. Muy afectuosos el provisor, secretario y sobre todo el rector, lec-<*2*>toral que nos obligó a refrescar dos veces al seminario, y salió a acompañarnos al marchar. El colegio es una casa grande; pero con un jardín, arbolado que me sorprendió; es lo único bueno que tiene. Lástima de no tener mil metros cuadrados más de espacio dicho jardín.
   Regresamos el 4. No he visto al prelado de aquí, porque si no ha consultado aún al consejo de disciplina, y esto me tiene detenido aquí, y quisiera marchar pronto, y don José María se enfada. Con todo les he dicho que después del domingo próximo no me detengo más.
   El señor nuncio muy amable; es un santito, y se nos ha ofrecido más allá: que habla a todos los obispos que vienen del colegio de Roma, etc.
   La muerte de nuestro santo prelado me afectó bastante. Rezad tú y Gonzalo un Padrenuestro cada día al Ángel de la diócesis para que nos depare junto con el Ángel de España un digno sucesor.
   Di a Gonzalo que recibí la suya desde Avellá.
   ¿Qué haces? ¿Te preparas para el grado?
   Escribe a Tortosa adonde iré pronto.
   Di todas estas noticias al señor cura y le escribiré otro día.
   Entrega la adjunta pronto a Carlota.
   Afectos a tus padres y demás familia.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   El obispo de Santander está aquí.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 119, págs. 1-3




A don José María Caparrós y don Andrés Serrano


12 de julio de 1893




Tortosa 12, julio. Miércoles.

   Mis, mis: Llegué a Valencia anteayer, y de allí escribí a ustedes dos líneas para que Albert les incluyera las cuentas de los Sanahúja.
   Con reserva voy a exponerles el motivo de mi detención allí, pero que se me encarga mucho silencio. Don Rafael Cepeda me llamó, para decirme que el señor Sancha le dijo que iba a poner becas gratuitas en el seminario, y por lo tanto debía desaparecer el colegio, porque no tenía ya razón de ser. Castellote estaba en ejercicios, y fue al provisor nuestro don Francisco García que acababa de salir de ejercicios y nada sabía y se afectó. Le dije que o debían esto arreglarlo ellos hablando claro al señor Sancha, y manifestándole que no llena con el proyecto su objeto, etc., y si no lo haríamos nosotros <*2*> con más energía dirigiéndole al señor Sancha una solicitud protesta, y manifestándole nos veríamos precisados a elevar un recurso de queja al nuncio y a la santa Sede por los perjuicios morales y materiales que nos irrogaba sin causa ni motivo suficiente. Añadí que se lo pensaran hasta el 1.º de agosto en que volvería allí, y resolviesen. Conque oración diaria al santo Ángel de Valencia. No se me acobarden ustedes. Dios sabe lo mejor.
   No sufran por lo de ahí. En vista del artículo 5.º y el 6.º propuesto a la comisión de Hacienda veo que tratan de cortar nuestros medios de acción. No les valdría mucho que si nos autorizaran; pero eso indica la malicia de intención con que se procede. Así, calma y oraciones.
   Acabo de recibir <*3*> de ustedes dos. Se entregaron los versos a Vilá.
   Que se ponga bien don José María, que necesita 8 días de quietud en Valencia.
   Vayan escribiendo.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 12.

   Mañana irán cartas de Roma.
   Aún no he escrito a don Esteban.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 120, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 14 de julio de 1893





Benicasim, 14.

   Amado Andrés: Recibo la suya del 12 y el articulito. Girona tardará en venir, y Calatayud está aquí. Por lo tanto creo habrá de cargar usted toda la revista de este mes, pues Calatayud hizo o escribió no sé qué, y lo tiene en Tortosa, y no lo encontrarán, etc.
   Así, pues, le encargo que remita enseguida cuando pueda; o más bien, lo envíe junto todo, al menos lo de las 16 páginas, pues de otro modo en la imprenta se ríen de que cada día enviamos un articulito y luego nos dan la culpa a nosotros.
   Ayer tarde salí con Calatayud. García se ha quedado en Tortosa para venir aquí <*2*> con Albiol, cuando regresemos nosotros.
   Ya habrán recibido la mía reservada.
   Creo es prematuro todo lo que se diga sobre ahí. Para aquí van los Menorcas, Astorgas, Marín de Valencia, Torres Asensio de Madrid, etc.
   Si quiere usted escribir aquí, puede hacerlo: “Asilo de Redentoristas”.
   Si arregla pronto la revista, tal vez los 15 días últimos de agosto le dejaré estar con sus retoños.
   Hasta la otra de ustedes.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

14 de julio.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 121, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 15 de julio de 1893





Benicasim, 15 de julio.

   Amado Benjamín: Llegué anteayer aquí con Calatayud. Hoy recibo aquí la suya del 11, desde Tortosa envié a usted mi carta.
   Voy a la suya: Veo que no ha recibido mal monseñor mi indicación. Sé lo del mal efecto de don José María ahí, sobre todo por el fracaso de su proyecto, y además que sus compañeros de cabildo lo utilizaron para bromearle y decir que había ido a hacer méritos... para una mitra. Yo sé, sin embargo, que llevó en el asunto la más buena intención, y fue ahí creyendo que iba a arreglarlo todo, haciendo un gran servicio a la Iglesia y a España, y se presentó con el corazón en la mano a la secretaría de Estado, y luego, lo vi yo, se nos ofreció incondicionalmente, para arreglar el asunto del colegio o seminario <*2*> español mediante la combinación de Montserrat-Condotti, y se redactaron los artículos-bases, como don Vicente y yo quisimos reformarlos. Desde entonces le vi lo que es: un hombre sincerísimo; es la nota que más resalta en él.
   Antes de escribir lo consulté con don Ben... y me lo aprobó. Hoy me escribe, y entre otras cosas (pero con suma reserva, pues los nuestros no saben nada, ni Osuna, ni Elías, y no lo sabrán), me dice: “Mucho deseo que el Emba... hable a Ramp... para la provisión de Tor.... Todo se necesita porque sin duda el de Ast... trabajará y no conviene. Muevan por ahí algún otro. Yo veré si puedo decir algo a Capdepont”. Conque ya ve usted.
   Dígame qué persona sería influyente con Capdepont en Orihuela, y de cuál podríamos nosotros valernos para esto.
   Corom... tiene de 57 a 60 años.
   Dijo el padre Solá que en la nunciatura llueven las candidaturas para Tortosa.
   Don José María no sabe nada de los pasos que yo he dado ahí. Así, oraciones, hacer lo que pueda, y Jesús que provea luego. De todos el que más intimida es Ast... a pesar de su buena cara. <*3*>
   Hoy remito a don Benito las noticias que usted me dice sobre la paralización de Altemps. Creo dije a usted que don Benito quería se mandasen las “Constituciones nuestras” a la Congregación. Se ofreció a revisar nuestro reglamento y dar su dictamen. Nada me dice en la que recibo hoy.
   Uniformes: Don Benito me dijo que debían quitarse los hilos azules de la esclavina, y que ésta fuese redondita. Accedí a lo primero, puesto que yo estoy siempre por lo menos chillón; pero en lo de la esclavina dije que la actual era más español de los antiguos balandranes; que lo demás parecería francés y de religiosos. Así quedamos y se conformó, y por lo tanto no veo razón suficiente para un cambio. Diga usted que los párrocos antiguos y los coadjutores modernos hoy la usan, y así la adoptarán en las parroquias después mejor, en lugar del sobretodo, y la esclavina es más eclesiástica y española.
   Mucho me place la noticia del triunfo <*4*> de los exámenes. Gloria a Jesús y a san José y al Ángel de España.
   De la noticia fatal sobre Valencia... nada de nuevo. No lo saben tampoco los nuestros, porque no es hora.
   De Madrid aún nada. Serrano me escribe que se dice que Maura irá a Madrid, y el de Madrid a Burgos. No lo creo, y ojalá se realizara, pues con el señor Cos siempre tendremos indecisiones. ¡Cuántas trapisondas! Vaya escribiendo. Diga sobre Capdepont.
   No repite usted nada de Espinosa. Digan las cosas de cada uno de los chicos; de Bover no me dice nada, ni nombra a Salomón. ¿Los sacerdotes también se quedan ahí? En fin, vengan detalles.
   Mis respetos a monseñor, y si ha de salir a San Sebastián, avísemelo usted.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   La dirección a Tortosa a donde iré pronto.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 122, págs. 1-4




A doña Ángeles Martí – 18 de julio de 1893





Benicasim, 18 de julio de 93.

   Mi Ángeles: Le escribí desde Madrid. Recibí la suya sin fecha en Tortosa el mismo día 11 que llegué allí, junto con la de Clot.
   No me dice usted en dicha carta si recibió la mía de Madrid, ni puedo deducirlo de su contenido. Así, dígamelo.
   El 13 me vine a estas playas con nuestro Calatayud, y regreso pasado mañana, para que pueda venir mosén García, pues los dos a la vez no podría ser por no dejar aquello sin ninguno. Conque allí espero otra suya, pues el 31 de julio debemos reunirnos en Valencia para empezar el 2 ejercicios todos los Operarios.
   No puedo olvidar a Clo, y este interés que Jesús despierta en mí por esa alma me da esperanzas; así ore mucho por ella.
   Poco me dice usted de Ram... Salúdela, <*2*> y que no se exaspere, que Jesús no la dejará en tinieblas.
   Bueno es que usted se dedique a esas tareítas quietas.
   ¿Me dice vaya por ahí? ¿Cómo? Para ver a ustedes únicamente bien podía trampearlo; pero eso es poco. No desconfío, sin embargo, de pasar por ahí más adelante; al menos, pasar, pues sin objeto que me de pie para trabajar... no se haría nada.
   ¡Pobre T. Sola! ¿Qué le hemos de hacer? Es muy bendita y por esto en el mundo no creo esté mal.
   De Martinet ya creo le hablé a usted. Irá a las parroquias para trabajar y sufrir, pero hará bien en las almas. Benjamín le quisiera para Roma; pero creo que no será nada ya, más que lo que he dicho, y un día retirarse tal vez a su casa.
   No creo que la madre de Despóns nos quiera arrebatar a su hijo. Más difícil será la cuestión de obtenerlo <*3*> del prelado, pues aún no está autorizado para venir a la Obra. El pobre Despóns el día 7 aún no sabía la muerte, pues estaban en exámenes, y Benjamín no creyó prudente decirle nada, pues serán días muy críticos aquellos. Creo que a estas horas ya lo sabrá.
   El asunto de Roma aun así con las esperanzas. ¿Qué hacen esas almitas que no acaban de obtener el golpe de gracia?
   He tenido también una espinita en el asunto de otro colegio [Madrid]. Dígalo al Ángel de España, pues entre dolores y gozos hemos de pasar la vida.
   Ya ve cuántas cosas la he dicho desde la orilla del mar.
   Victoria me escribe que Amparo está tan rebuena. Mucho me he alegrado pues, en mi última visita allí, llegué a <*4*> temer. La de señorita Magdalena... no está mal.
   A Clot... la adjunta. A Ramo... otro día.
   Veo está quietet lo cored. Así, hasta que Jesús quiere otra cosa.
   La bendice su siempre padre

      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 6.º, doc. 123, págs. 1-4




A don Felipe Tena – 19 de julio de 1893





Benicasim, 19 de julio 93.

Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Recibo ayer tu última. Mañana regreso a Tortosa, para venir aquí don José García con Albiol. No me satisface la confesión que haces ni aun el arrepentimiento con el mea culpa; nada dices del propósito de la enmienda.
   Don José García cuidó de avisar a Santa Clara la gravedad de tu buena tía de Fontaneta.
   ¡Ay, pobre teología! Y a propósito. Tienes señalado para los días de la reunión un punto, a tu elección, de Escritura, teología o moral. ¿Te cogerá el cored? Si te coge, tómate un examen de Tronson (10 minutos) sobre el punto que quieras, si no dejarlo estar todo; pero contesta enseguida a Tortosa, adonde voy mañana.
   Quedas encargado de avisar a Gonzalo, Soler, cura de Iglesuela, que los ejercicios <*2*> empiezan la tarde del 2. Así que escriban a Tortosa o Valencia qué día y tren llegan todos, para poderlos recibir. Nos lo dirige el padre Solá.
   Hemos de resolver la cuestión de Felipe Falcó. Yo temo que más que cortedad de talento, es cortedad de genio e inactividad y timidez. De todos modos, hemos de resolverlo, allí en Valencia, antes de los ejercicios, para poderlo escribir a Artemio, pues, repito, me inclino a que probara todavía un año más.
   Saluda a Gonzalo al cual no tengo tiempo de escribir.
   De Roma, después de la última carta, de hace días, en que decía Benjamín que los exámenes y concursos habían sido un triunfo completo y daría detalles, éstos no han venido, y estoy en cuidado. Lo demás de Roma encantado. Así oremos mucho. Hay otra tempestad aquí gorda, pero <*3*> san José la disipará.
   De Plasencia, buenas noticias.
   De Madrid in statu mortuo vel infirmo.
   A mi cura de Villafranca, que no quiero escribirle hasta que podamos anunciarle la gorda. Que baje contigo a Valencia, que se alegrará.
   Elías baja el 26 a Tortosa.
   Osuna se salió el lunes de Valencia por no encontrarse bien, y se ha ido a Onda para marchar a la montaña. Cabalmente en estos días que yo le deseaba en Valencia.
   Conque hasta la tuya.
   Afectos a tus padres, hermano y hermanita.
   Tuyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

   García te entregará en Valencia las deudas que te regatea Albert.
   Que <*4*> paséis bien vuestra santa Magdalena.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 124, págs. 1-4




A don José María Caparrós y don Andrés Serrano


22 de julio de 1893




   Mis, mis: Llegado ayer de Vinaroz. Al llegar recibió don José García carta de don José María, a la cual contestará aquél desde Benicasim adonde ha marchado hoy.
   Desde Benicasim escribí a don Andrés. Al llegar aquí me dice Biarnes que todavía le faltan 4 páginas para las 16 primeras. No tengo a Calatayud, que se ha quedado en Vinaroz, ni a Girona, y no estoy para andrónimas de revistas. Los versos los ha retocado Calatayud, y fortuna que yo he dejado todavía algunos en su estado primitivo.
   Tuve ayer tarde carta de don Benito. Dice que hasta el 25 puedo escribirle a Sevilla o Madrid. El sábado saldrá para Madrid (supongo será el 29). Así estén alerta para el 30. Me dice entre otras cosas: “No se asusten por lo de Valencia. Creo que no será nada. No es posible tener tantas becas gratuitas <*2*> como alumnos caben en el seminario. ¿Dónde hay capital para tanto? ¿No admitirán a los de pensión? Luego ha de faltar local para un número muy superior al que admite el edificio; luego ha de necesitarse otro local. Los accionistas deben moverse y convencer de esto. Deus providebit”. No digan de esto de Valencia a don Benito, si él no lo saca. Me añade que los chicos marchen enseguida a Tívoli, y que se arriende casa luego a cuenta suya, si no está aún lo de Altemps. No ha tenido tiempo de leer y pensar sobre nuestras bases.
   Tengo carta sabrosa de monseñor Merry. La mandó (en parte) a don Benito. Luego la parte la mandaré a ustedes. La otra parte la diré a ustedes de palabra.
   Van dos de Benjamín.
   Escriban sin falta a don Esteban para ponerse de acuerdo para el día de la salida de ustedes para Valencia.
   El cura <*3*> de Artana me repite hoy si iremos. Hoy escribo otra vez a Osuna para que, si se resuelven a ir en la 2ª quincena de agosto, lo combine con él, e irán él, usted y algún otro. Prepárese por si acaso para el Corazón de Jesús. Si don José María no tuviese de por medio esa turba de congresos eucarísticos y no eucarísticos, podría ir con ustedes a beber agua de la fuente de Santa Susana. Ahora él lo pensará allá en Valencia.
   Girona escribe que está sin novedad en Panticosa, si bien se resfrió un poco, pues nevó en aquellas montañas. Viene el 28.
   Elías sale de Cintorres el 26 para ésta. Sanjuán está tentado para venir, pero no sabe si podrá.
   Ayer en Vinaroz leí una carta de Bover que escribe a sus padres que le ha ido muy bien en los exámenes y que su querido presidente le ha dicho que ha sacado nota no de las inferio-<*4*>res sino de las mejores, y en una carta de Benjamín se me dice: “Espinosa sigue. Santo lo mismo. Los dos teclas que se pasan. Bover y Salomón campechanos. El Señor nos los conserve. Bover es un talento y una alma bellísima. Me decía que él quiere ir a Portugal. Es uno de los cuatro únicos confesados míos...
   Se dice que el padre Panadero quiere episcopar”.
   Conque hasta otra.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, sábado, fiesta de la simpática y ferviente santa Magdalena. ¿Cómo les ha ido la fiesta? ¿Cómo fue la... comida del señor Cos?


Escritos II, vol. 6.º, doc. 125, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


22 de julio de 1893




   Mi Providencia: Acabo de recibir la suya. No sé qué decirle sobre la pregunta que hace, porque usted tampoco no concreta a qué puntos se refiere lo que pueda decírsele.
   De todos modos creo que no hay inconveniente en decirle: 1º. De un modo vago que hay personas que se interesan en el asunto de Madrid por conducto del diputado por Vinaroz y senador de la provincia. 2º. Que Pallarés también ha hecho intervenir a su agente, etc. Sólo para que no diga que usted no le dice algo.
   Sobre las aguas, que el objeto principal ha de ser el que se pueda detener todo acto o disposición del ayuntamiento, puesto que siempre hemos tenido la creencia y seguridad de que con el tiempo y la ida de ustedes todo se conseguiría.
   Lo demás escucharle <*2*> más bien que otra cosa. Creixach es el que, atendida la falta de condiciones de los curas de allí, puede hacer más y mejor en todas las cuestiones mecánicas y enredosas. Ojalá se hubiera tenido desde principio. Sólo hay el peligro de excitar la contradicción de los mismos curas que le tienen por... no sé qué, y de los otros enemigos políticos, si él se arroga con la representación absoluta del negocio. En esto ha de procurarse no darle exclusiva cuerda, ni a él como hombre, ni a la tía Roseta como mujer, que aun sin darles cuerda bastante se lo atribuirán. Pero en los momentos actuales creo que Creixach puede hacer más que ninguno.
   No padezca por los libros, que ya vendrá don Pascual, y él sabe dónde paran y ya irán.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 22.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 126, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


23 de julio de 1893




   Mi Providencia: Voy a gastar los dos sellos que usted me envió a Benicasim.
   Ayer tarde hablé con doctor Pallarés y le expliqué todo el asunto y quedó en que él preguntaría a Tedó qué pensaban hacer o contestar a lo de usted , y según sea esta intención poner la nota al señor López. Acabo de enviarle a Pallarés la de usted para que active la pregunta.
   Por lo tanto, haga usted dos líneas al señor López, y dígale que convenimos usted y yo en esperar la contestación del señor secretario para mejor asegurar la nota que debe enviarse a Madrid, y no exponernos <*2*> a pedir una cosa que estuviese en contradicción contra lo que de palacio puedan decir al ministerio. Que ésta ha sido la causa del retardo en enviarle lo ofrecido, y así, que se lo mandaremos apenas sepamos el pensamiento del vicario capitular.
   Conque, para que usted no sufra, envío ésta a mediodía, gastándome 15 céntimos que no pondré en las cuentas, porque ya están pagados.
   Aún no he visto a Benet.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 23.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 127, pág. 1




A la Madre Providencia de San Salvador


24 de julio de 1893




Tortosa, 24

   Muy apreciable madre Providencia: Ahí van las notas que hemos redactado con doctor Pallarés. Puede entregárselas al señor López; pero si pudiera entregarse la 1.ª nota sin necesidad de manifestar al ministro la 2.ª, ni la 3.ª mejor, para que no opten por éstas. Eso se lo dice confidencialmente a los que hayan de intervenir.
   El borrador adjunto lo conserva usted para si dicen que se envíen las constituciones, las pueda usted enviar con la solicitud.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

   Ponga usted las fechas que faltan y que usted sabe, y no las equivoque, y hágalo en letra de usted. Procure usted que se acti...

Escritos II, vol. 6.º, doc. 128, págs. 1-3




A don Andrés Serrano – 28 de julio de 1893





Señor don Andrés Serrano

   Mi don Andrés:
   Recibida ayer la suya, que no tenía apenas cosa particular. Recibo en este momento la suya de ayer, que me pone nervioso con las “constituciones” de don Benito. No me gusta lo del prepósito, etc. porque huele a fraile. Además me dice usted que no se qué de la breve idea, y de poner como apéndice los colegios, etc. Así, aguardaré a que don Benito escriba.
   Envío ésta por si coge a usted todavía ahí el 30 por la mañana.
   Dígame si don José María, haciendo un gran sacrificio, podría perder dos noches y dejarse la gobernación, saliendo la noche del 9, llegando el 10, asistiendo a la consagración la mañana del 11, y volviéndose el mismo <*2*> 11 o 12 si la gobernación no consiente más. Eso no es más que una pregunta que, aunque fuese contestada afirmativamente, no por eso se lo exigiríamos sino en caso de mucha conveniencia. Aguardo impaciente la suya de mañana.
   Dígame cosas; pero lo de las constituciones me mata, pues hacemos un papel pobre al presentarlas a la Congregación sin otros detalles. En fin,... no llevaré prisa.
   Afectos a don José

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 28.

   No he pensado en mandar los dineros. Pídalos a cualquiera que usted se los mandará desde Valencia. A su hermano o a cualquiera.
   Mañana aún volveré a escribir por si acaso.
   Mi <*3*> don Andrés: Por culpa de mosén Bernardo no fue esta anoche. Acabo de recibir la de don José María con los desencantos de ahí. Repito que no entiendo aún la suya de ayer, sobre las bases y la breve idea.
   De don Benito no he tenido carta.
   Escribiré a don José María, si puedo, mañana, si no desde Valencia.
   Puede girar la letra aquí, pero mejor consignada a don Antonio Hellín, por si no estamos nosotros.
   Creo que no podré volver a escribir a usted.
   Traiga algunas arenitas, que se las pagaré.
   Avise si llegan el 1.º, o qué día.
   Suyo

      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 6.º, doc. 129, págs. 1-2




Al Santo Padre – 2 de agosto de 1893





Solicitud

Beatísimo Padre

   Manuel Domingo y Sol, sacerdote de la diócesis de Tortosa (España) postrado a los pies de V. B. humildemente expone:
   Que habiéndose dedicado por espacio de algunos [años], en su propia diócesis, al fomento y sostenimiento de las vocaciones eclesiásticas y apostólicas de los jóvenes, que no podían seguir la carrera por falta de medios, y al cuidado y dirección de las mismas, concibió, ante Jesús, el proyecto de asegurar esta tarea por medio de una Hermandad o Institución sacerdotal que le diera permanencia y pudiera extender su acción a otras diócesis necesitadas.
   Que al efecto presentó las bases generales para dicha Hermandad e Institución a su prelado, que las aprobó quedando constituida en 1º de enero de 1886, y siendo aprobada posteriormente por otros prelados.
   Que la Hermandad <*2*> se ha propagado y ha establecido colegios en cinco diócesis de España bajo la autoridad e inspección de los prelados y ha fundado, además, el colegio eclesiástico español de San José de Roma.
   Que desea merecer la bendición apostólica para dicha Hermandad de sacerdotes Operarios diocesanos reparadores del Corazón de Jesús.
   Por lo cual
   Suplica a V. B. se digne concederla su bendición y las gracias que estime convenientes, atendida la naturaleza de la Institución, y aprobar sus bases-reglas generales, quedando en presentar oportunamente a V. B. las prescripciones y prácticas por las cuales se rige, sujetas hoy a la experiencia.
   Así... a los pies de V. B.

   Tortosa, fiesta de nuestra Señora de los Ángeles, 2 de agosto de 1893.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 130, págs. 1-8




A don Benjamín Miñana – 6 de agosto de 1893





Valencia, Fiesta de la Transfiguración de nuestro Salvador, 6 agosto.

   Amado Benjamín: Recibo hoy la suya con la de Domingo desde el convento y frailes de Tívoli, y como no dedico a esto más que el rato libre de la tarde después de maitines, pues aunque probablemente iré más adelante a pasar unos días de retiro en el Desierto de las Palmas, no quería perder estos ejercicios, tan sólidos del padre Solá, y así van sólo dos líneas, que saldrán mañana.
   1.º Envío la historia, y breve idea corregida por don Benito y por mí.
   2.º Envío el escrito “Constituciones” condensado por don Benito y copiado con letra del estudiante de don José María en Madrid mismo.
   3.º Me repugna muchísimo presentar nada hoy todavía a la sagrada Congregación, porque no es hora, y debíamos poner las “Constituciones” en forma; de lo contrario, presentaremos una cosa ridícula, y nos exponemos <*2*> a una reprensión que nos desacreditaría. Por lo tanto, si tan indispensable es que se presente algo, siquiera en líneas generales, ha de ser con las condiciones siguientes: 1.ª Ha de procurarse usted, por medio de monseñor Rafael o monseñor de la Chiesa, etc., un individuo de la Congregación que como particular cosa suya, examine si sería admitida la solicitud con la presentación sola y de la “breve idea” aplazando para más adelante la presentación de las constituciones, o sea, el reglamento detallado de la Hermandad, y sólo en el caso de tener la seguridad de que será suficiente y pasaría sin advertencias, podrían ustedes presentarla.
   Si de ningún modo fuese admisible eso de la “breve idea”, sólo en este caso puede enseñarse al mismo sujeto de confianza y como cosa particular las “Constituciones” abreviadas de don Benito, que aunque se ha acomodado a la letra de nuestro escrito, excepto en un punto o dos, en cambio repite mucho en el capítulo de los miembros de la Hermandad. Pero si se presentan dichas “Constituciones”, se ha de averiguar cómo debe arreglarse para luego añadir toda la <*3*> reglamentación y prescripciones que hay en el reglamento (que usted tendrá sin duda a la vista), ahí.
   De las “Constituciones” de don Benito he corregido el nombre de prepósito que quería él poner y algún otro párrafo. Le paso, aunque me repugna, el que no haya más que un director espiritual y un prefecto en la junta, y se lo paso porque podrán añadirse auxiliares a estos cargos, que si no, no lo pasaría.
   4.º Como no tenemos ni queremos tener nunca el voto de pobreza, no creo se apruebe como Instituto religioso, si bien los de San Felipe no tienen ni voto de pobreza, ni obediencia siquiera, y es Instituto aprobado, y no tienen constituciones sino las costumbres establecidas. Por esto pongo en la solicitud la aprobación y gracias que Su Santidad crea deber conceder. De esto podrá dar luz el consultor con quien ustedes hablen, pues es asunto en que voy a ciegas, por no haber deseado por ahora más que la bendición.
   5.º Como puede suceder que el consultor, a quien se confíe el consejo, no sepa español, o tendrán que leérselas en italiano, o traducírselo por escrito en italiano, que podría hacer el padre Homs u otro, pues para ponerlo en latín <*4*> costaría, y no es hora, y no estoy para ello ahora.
   Don Benito escribe otra vez, y dice que no suframos, que Roma “es una ciudad eterna”, y que tal vez el señor cardenal Rampolla espera eso que le prometió. Dijo don Benito en Madrid que el mismo cardenal Rampolla le manifestó que desde el primer día le había llamado la atención la idea de nuestra Institución, y que “la creía necesaria en estos tiempos para la Iglesia una institución como ésta”. Por lo tanto, yo le creo muy favorable. Aún añadió el señor cardenal Rampolla que él mismo la recomendaría a la Congregación.
   Veo las travesuras de monseñor para apresurar el asunto. ¿Que no será demasiado apremio? No deje de decirme cuándo saldrá monseñor y cuántos días estará fuera, para apremiar yo al santo Ángel de España a que regrese pronto.
   6.º Si la historia de la Obra, o sea de los colegios no es necesaria, presenten sólo la solicitud y los de la “breve idea”.
   7.º En las “Constituciones” de don Benito no va título porque suspendió el ponerlo porque él quería que se pusiera sólo “Operarios diocesanos del Corazón de Jesús”. A mí no me viene bien, pues <*5*> aunque Operarios diocesanos del Corazón de Jesús expresa completamente la idea externa de sacerdotes que operan en las diócesis, y añadir reparadores es más largo y supone dos ideas, sin embargo en esto segundo se expresa no sólo la tarea exterior diocesana, sino el espíritu interior que deseo que no sólo vivifique, sino que sea un carácter permanente, visible y que se incruste en los Operarios, que han de hacerlo todo por espíritu de reparación a Jesús sacramentado, y procuro ver además el amor de éste, pues tengo confianza de que Jesús nos llama para obras muy visibles respecto a la propagación de su amor sacramentado. Por esto, yo no lo suprimiría, aunque sea más largo, y casi (en caso de tenerse que suprimir) no sé si preferiría sólo “Sacerdotes Operarios diocesanos”, sin nada más, y luego en nuestro reglamento explanar ese espíritu de reparación que deseo se nombre en todos nuestros escritos, sermones, etc.
   7.º Si acaso fuese aceptada sólo la “breve idea”, escríbame enseguida, o telegrafíe para mi tranquilidad; en fin, si conviene telegrafiar hágalo y, <*6*> de todos modos, antes de obrar escriba, o telegrafíe para repetirle conformidad. Conque active para que yo pueda decir a don Benito que se ha hecho algo, esto es, que se han dado pasos y no me riña ni se enfade.
   8.º No puede pensar el placer que he recibido por la noticia que me da de ir el padre Homs con ustedes. Es la noticia mejor y más grata que me ha dado en todo este tiempo, y Jesús nos le conserve como le pido para consuelo de nuestro colegio. Salúdelo y abrácelo en mi nombre.
   ¿Que monseñor Rafael no podría ir unos días a descansar a Tívoli? ¿No dijo usted a don Eugenio que me escribiera despidiéndose? Siquiera para conservar el hilo de la amistad, por lo que pudiera convenir un día. Lo demás de Claramonte, Despóns, etc., otro día.
   Hoy, día 16 de agosto.

   Amado Benjamín: Desde el día 6 que empecé esta carta no he podido hacer nada. Hoy con Serrano he concluido las reformas. Digo, pues, 1.º que se han recibido las suyas del 1 y 2 de agosto y la del 6. Veo la salida de monseñor. El despido del embajador del papa. La probabilidad de que salga pronto la carta de los obispos, etc. Que Jesús lo ben-<*7*>diga todo.
   2.º Después de los ejercicios no pudimos tener más que dos días de reunión, pues nos han estorbado mil cosas. De modo que no hemos hecho nada más que visitas, y los nuestros correr a baños. Mañana 17 marchan todos, y yo también a Vinaroz. Combinaciones:
   Orihuela: Albiol, Soler, Puig, Albert.
   Murcia: Tormo, Calatayud, Sánchez Vilaplana.
   Plasencia: Despóns, Ginés.
   Roma: 00000000000 1.
   Madrid: Meliá, (si puede ser); si no estamos perdidos, y nos estropea todas las combinaciones. Conque pensaremos en la venida de Despóns, que no lleve prisa.
   4.º Tengo carta del obispo de Lérida y me dice que envía él a llamar a Sanet, para que no sirva de escándalo. No me sabe mal le haya escocido, y usted esté tranquilo. Escríbame antes de su salida, porque le haré tal vez algunos encargos.
   5.º Siento la salida de don Rafael, y sobre todo que sea a Londres. ¿Tar-<*8*>dará mucho?
   5º. Sobre candidatos no serán los nuestros; es tal vez un excedente que hay consagrado ya.
   6.º Estoy en ansias sobre la presentación de bases, y temblando: si el papa enviaba la carta y ésta estaba bien y favorable, suspéndalo todo. En caso que nos pasen sólo la “breve idea”, van dos firmas una en latín, y otra en castellano. En fin, discurrirá como sepa.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Por fin sale hoy, 17.

   Escriba enseguida el recibo de ésta, o telegrafíelo. Ya escribiré más.
   Si se necesita rúbrica pongan ustedes un garramancho.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 131, pág. 1




A doña Cinta Franquet (?) – 12 de agosto de 1893





   Mi Cinta: Envíame a tu sirvienta esta noche, o mañana de 11 a 12, aunque no mereces nada por no haberme honrado hoy en mi fiesta de Santa Clara.
   Mañana a las ocho iré a la Purísima, y estaré hasta las 9 y ½, que cantaré la misa.
   Tu Padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, sábado.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 132, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 23 de agosto de 1893





Tortosa, 22 agosto, 8 noche.

   Amadísimo Benjamín: A las tres de esta tarde he recibido su telegrama de las 11 de hoy, que me ha alegrado. Espero para el 25 la explicación del telegrama sobre la consulta a monseñor (o monseñores), como parece dice el telegrama.
   Mucho me alegro se suspenda, pues repito, temo hagamos mal papel con la presentación de esa cosa incoherente o incompleta. Tal vez exijan además el envío por conducto del prelado diocesano. En fin, no llevemos prisa, y menos si la carta a los prelados ha de salir pronto y logrando que en ella se nombre, sino a nosotros, al colegio español de San José, que bastaría.
   En mi anterior olvidé muchas cosas que ya iré diciendo: una de ella si <*2*> acaso fuese factible, que anunciándolo los periódicos italianos con anticipación, habría la seguridad de que algunos españoles quisieran comprar las vueltas de los billetes de la peregrinación. Digo esto, porque si había algunos alumnos del colegio que para la fecha de la peregrinación fuesen seguros (2 de octubre), se les podía decir que fuesen con ella. Pero es tal vez demasiada oficiosidad y solicitud nuestra, y habremos de dejarlo.
   Ayer tarde llegó Serrano. Hoy 22 empieza los trabajos para el número de “El Congregante” de este mes. ¿Y las cartas de Roma qué se han hecho? No las descuide los meses venideros, y encárguelo a algún alumno literato, v. g., Lluis, etc.
   Esta tarde ha venido Albiol que sale esta misma noche para Valencia. En Cálig se reunieron los 4: Calatayud, Felipe, Serrano y Albiol. ¡Pobre Cálig, con tanto burlón! Ya le enviaré el proyecto de las fiestas de Cálig.
   Sin noticias de Madrid, ni candidaturas. Sólo temores. Conteste pronto a mi anterior. Hasta otra, pues ahora ya veo que las recibe en Tívoli.
   Otra idea olvidé en la anterior. Creo que conviene, <*3*> si no obtenemos Altemps para el principio de curso, conservar, con anuencia del señor embajador, en Montserrat, aunque sea con una docena de chicos, y aunque sea tenerlos de día sólo, etc., y además tener la casa arrendada. Todo para decir que poseemos Montserrat, pero que la abundancia de alumnos nos obliga a tener algunos en otro local, etc. Medítelo.
Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

   Anoche no se echó ésta por un descuido mío, y recibo hoy la suya del día de san Joaquín, con la noticia de la marcha de Sauret, de la carta de don Benito a Rampolla, de la visita a Di Pietro, etc. Todo me ha alegrado. Pienso escribir a don Benito diciéndole que si para [el] 15 de septiembre no hay carta del papa, escribire-<*4*>mos a los obispos diciéndoles que el colegio español ha dado muy buenos resultados, y que continúa este año, sin decir dónde. ¿Que le parece a usted?
   Insisto en que se discurra si podemos continuar en Montserrat con una administración allí, y media docena de chicos entre día, o como se crea, para figurar que aún ocupamos Montserrat, y otro edificio, etc.
   ¿Convendría pensar, en caso de que al papa le doliese Altemps, que nos diese lo que le enviaran los obispos en la próxima peregrinación, y comprar el terreno del “foro romano”? Lo digo porque es menos sujeto esto a dificultades para la conservación del edificio, si han de hacerlo los obispos periódicamente y ha de sacárseles cuartos. Iría todo a costa nuestra y seríamos los propietarios. Esto inter nos, y no lo manifieste ni a Chiesa, ni a nadie. Es idea que emito para el gobierno de usted. ¿Salió monseñor? ¿Ya le ha dicho que vuelva pronto? Otro día más cosas.
   Va ésta por el exprés. 23.
   Suyo

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 6.º, doc. 133, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 26 de agosto de 1893





...teniendo nuestra Hermandad la pobreza, ha de preguntarse cómo y de qué manera puede aprobarse. Además hemos de ver qué clase de privilegios es la que se ha de pedir o esperar. Además, etc. Así, pues, mejor que no se lleve prisa.
   ¿Y presentó usted los escritos de don Benito escritos por las manos del estudiante Felipe de Madrid, con tantos disparates?
   En cuanto a los atestados, también hay sus dificultades. ¿Qué reglas presentamos a los obispos para su aprobación o alabanza, etc? Hasta ahora no han aprobado más que las “bases generales” y “reglas provisionales”, que usted sin duda deberá tener, y tal vez Enrique. No son, pues, las mismas literalmente que lo enviado ahí, y habría un engaño. Por otra parte en la reglas definitivas ha de hablarse de la inversión de fondos de los colegios a la desaparición de algunos de éstos, y del modo como nosotros los ponemos en el reglamento no les gustará a ellos.
   Ha de ser, pues, el Decretum laudis con el atestado de dos o tres obispos y nada más, o sin ninguno mejor, que creo no será imposible.
   Resumen: Váyase usted fijando, que no <*2*> se lleve prisa, y que esté enterado para, cuando venga el caso, poder usted y yo poner la cosa en su punto verdadero, y presentar una cosa digna y definitiva.
   Hago copiar lo de don Benito y la “breve idea”, si a usted parece. Tenga un ejemplar de las bases y reglamento en letra bien clara por si convenía.
   Yo le mandaría unas corregidas ya, pues en algunas que tienen los Operarios hay bastantes disparates; pero creo que haciendo copiar la que tendrá usted bastará y usted la corregirá en caso. Si era necesario enviaría una de aquí.
   Voy a lo otro. Mal lo tengo yo con mis ambiciones sobre Montserrat, y de lograr lo del bonete del jesuita... Con todo, si puede conservarse, siquiera un par de habitaciones hasta... que se tenga casa, hagan lo que se pueda. ¿Conque el secretario Chacón es ahora el que queda encargado? ¡Qué pocas faenas tienen los reales que se entretienen en esas trinquillas! Sepámoslo ofrecer a Jesús, que esos repelamientos pequeños cuestan <*3*> más de ofrecer que las contradicciones grandes. ¿Es que monseñor no saldrá ya este verano? Mucho deseo su descanso, pero si éste podía ser Tívoli, en lugar de Londres o San Sebastián, mucho me alegraría. Si marcha él, ¿qué ángel nos queda ahí?
   Estaba muy contento del llamamiento del obispo de Barcelona a la peregrinación, y sin duda la realizarían los catalanes. Pero... veo que en Nápoles continúa la cosa y... y se dice de otros pueblos de Italia, y retraerá a muchos; y ahora hemos tenido un pequeño chispazo en Asco y Félix de nuestra diócesis (pero no lo diga, pues el gobierno lo oculta, y no ha sido cosa, y se ha logrado atajar), y se susurra de algo, aunque poco en Barcelona, y se anuncian próximos trastornos políticos, etc., y temo fracase la peregrinación. Mas la colecta general está hecha, según me dijo ayer el obispo de Menorca, que vino a ordenar a los jesuitas... Éste lamentaba el fracaso del obispo de Segorbe de fundar el seminario en Montserrat. Le contesté muy explícito deshaciéndole las ilusiones. Se me ofreció más allá... Me conocía <*4*> antes de ser obispo, pues era provisor de Vilamitjana.
   Don José en Morella por la Vela nocturna. Viene el lunes. Osuna en Onda, y me preocupa su salud, pues le salen granos y flemones, etc. Albert y Soler en Orihuela ya; Calatayud en Pascent, arreglando asuntos graves de familia; Tormo aún en Burriana, y se cansa y quiere marcharse a Murcia.
   Aquí Elías y Serrano. Este extraña no diga usted si recibió carta firmada el 16 en Valencia por toda la tropa bromista. Yo le envié el 17 con todos los documentos. Soler puso la dirección a Tívoli, y teme Serrano no se pusiera bien.
   Más hay que decir: ya irá otro día. ¿Ya está usted en acto segundo cuando sube las escaleras del Vaticano y va por esas calles? Por amor de Jesús, que lo ofrezca todo a sus sudores y angustias por nosotros. No pierda ni una partícula de tan propicias ocasiones. Conteste sobre enviar o no a San Sebastián la Cinta y la dedicatoria, etc.
Su padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 26


Escritos II, vol. 6.º, doc. 134, págs. 1-6




A la Madre Providencia de San Salvador


29 y 30 de agosto de 1893




   Mi Providencia: Recibí ayer tarde la suya. Y aunque no hay nada de particular voy a poner dos líneas por un concepto que emite en la suya, pues parece que, como más va, más tonta se vuelve, y no sé si lo hace la vejez o sus pecados.
   Al decirle aquello de la representación de las aguas, fue que vinieron Paco y Benet, ambos deseosos de proponer esto, y les dije que tal vez el ayuntamiento no vería que podía ser; pero que también les podría ocurrir que realmente no podía ser de transferirlo a las monjas; porque la concesión de las aguas está a condición de que sirvan para convento, y no de otra manera, y como el convento o el ente moral convento o comunidad de la Vall no existe ni en la Vall, ni en Vinaroz porque <*2*> todavía ha de nacer y tener entidad real, no podía hacerse hasta que ésta existiera. Que sí podía traspasarse a una persona particular, y aun a la abadesa de Vinaroz, no como abadesa sino como persona particular, doña Providencia, y ésta enviar representante para cuanto conviniese, etc.
   Y lo mismo que de las aguas se dice del edificio. Benet está pronto y quisiera realizar este traspaso, y lo hará apenas se le diga; no estoy tan dispuesto yo casi. Pero es el caso que no puede hacerse legalmente hoy a la comunidad de la Vall (que no existe), y si no existe, ¿a quién se entrega en Escritura? A la de Vinaroz tampoco, porque no es ella quien ha de poseerlo, sino acaso a una de la comunidad de Vinaroz como persona particular y dueña, y ésta tendrá que hacer luego otra escritura tras-<*3*>pasándolo a la comunidad de la Vall; esto es, dos escrituras y los pagos de derechos de las dos. Así lo dije al señor Aznar, aunque quería que antes de ir las monjas a Benicarló tuviesen éstas ya la escritura del edificio, y le dije que no podía ser, mientras no dijese que estaba allí la comunidad, y se convenció y lo vio claro.
   No haría, pues, favor el señor Benet en traspasarlo a las monjas ni necesitará que se le pague para hacerlo cuando convenga.
   El pretexto que ponía don Paco era porque así vería el ayuntamiento que son las monjas las que median; y es una tontería, porque ya consta que si no es para convento no hay derecho al agua; es pues para las monjas. Creixach indicó que se transmitiera a él o a las monjas, y contesté que nada se ganaba.
   Aquello de la incumbencia fue que Creixach me consulta si diría al vicario capitular que él haría <*4*> siempre los servicios, y le vi venir, y aunque no me tocaba a mí aconsejarle, le dije que se ofreciese al provisor, que las serviría a las monjas en cuanto pudiese, y nada más, porque a él le intimida todo el comprometerse, y a ustedes no convenía tampoco el compromiso. Por esto aconsejé lo que me ocurrió en lo que usted debía haber prevenido y resuelto.
   Él quedó bien impresionado de ustedes... No le hagan miedo los liberales. Hasta otra.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 28 agosto.

   Escrita ésta recibo la de usted esta tarde, y como veo ese patracol no la envío, y la dejo para mañana.

Hoy, 30.

   He leído la carta. Me ha hecho formar el concepto más desagradable de aquella cabeza ligera. Eso de pedir misas al cura para <*5*> el capellán, etc., me ha desagradado. No caiga en esa tentación, y en cuanto a los demás muebles, etc. (que ya me lo dijo a mí), le contesté que eso era alarmar antes de hora y que ya habría tiempo, y así lo creo y así lo veo, pues es alborotar el entusiasmo antes de hora.
   En cuanto a las fiestas, me dijo lo que él pensaba, y también quedamos, en que ya se pensaría y se prevendría con tiempo, que no era hora. Que se deje estar de “Providencias”, que no son estos temas los propios de la fundación. En fin, en general me ha desplacido el contenido y creo debe detenérsele con disimulo la rienda.
   De lo de la llave, no sé qué decir. Quizás si ocurre que haya de hacerse en el convento alguna cosa, podría <*6*> entonces decirse a la tía Rosa le entregue la llave, y luego no devolverla, y se hace con más disimulo.
   Hasta otra.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 6.º, doc. 135, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


30 de agosto de 1893




Madre Providencia de San Salvador

   Mi amadísima en Jesús: Recibí ayer tarde la suya. No quiero hablarle de su salud, porque me enfado siempre. Aunque usted diga que está quieta y que hace lo que puede, no la creo nunca.
   De recibí carta hace pocos días, con motivo de haber ido una neófita del padre Faura, y con esto me habla del asunto, pero me dice que le sea fiel y no quiero cometer esta infidelidad. Con todo, nada dice de particular, y la veo con bonísimos sentimientos y con grande amargura de que haya podido mediar disgusto ninguno, y dispuesta a todo para que desaparezca esta pequeña <*2*> nube que pueda impedir la cordialidad.
   En cuanto a Compte, yo lo que pensaba pedirle después era sólo la dispensa del rédito en confianza, que lo haré, y si no lo pagaría yo. De lo demás, si acaso al último plazo puede usted hacer la raleté y sacar algo, ya lo combinaremos, pero como cosa de usted. Hoy no lo veo oportuno todavía.
   En cuanto a lo de , yo no tendría inconveniente en que usted le propusiera lo de los 250 duros para pagar a Compte, diciéndole de dónde piensa usted pagar los que faltan; y si acaso usted quisiera añadirle que si usted cobra lo de sor Dolores, entonces no se olvidará de hacer participante a la Vall, lo hace.
   Digo esto <*3*> de Dolores, porque aunque tarde yo confío que se cobrará, sobre todo si sor Dolores hace los documentos convenientes, por si se moría antes que su padre (de lo cual hablaremos en otra ocasión). Mas el día que se cobre, podría surgir cuestión de si pertenece a Vall o Vinaroz aquella cantidad cobrada estando ella allí. De este modo contestando conformidad, esta carta sería argumento de que reconocen que ustedes deben percibirla.
   No obstante, si a usted no le parece bien nombrar eso de Dolores, puede poner que si ustedes reciben algo, y ellas necesitaran, que no dejarían de ayudarlas para ultimar la fundación.
   De regalo a Pallarés ya vere-<*4*>mos.
   Esté tranquila sobre la posesión de Paquito; no hay necesidad de otro nombramiento, que éste durará in saecula.
   Estoy agobiado de cartas estos días.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol          Tortosa, santa Rosa.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 136, págs. 1-2




Al Cardenal Sanz y Forés – agosto de 1893





   Mi respetable don Benito: Escribí a V. E. desde Valencia en fecha 17 al palacio episcopal de Oviedo, incluyéndole una carta de Benjamín. Aguardaba dos líneas acusando recibo y no viene.
   Se me dice de Roma que escriben a V. E. y que V. E. escribe a Ramp... Éste continúa silencioso. Digo a Benjamín que no lo apremie tanto.
   Creo que monseñor saldrá de allí el día de san Joaquín. Chiesa ha prometido estar alerta.
   Si no viene la carta anunciada, tal vez convenga a mediados de septiembre repetir una pequeña circular, diciendo los buenos resultados de los estudios de los colegiales de San José, y que el colegio continúa con las mismas condiciones anteriores, sin nombrar Montserrat ni nada.
   He encargado a Benjamín que no dejen la cuchara de Montserrat, aunque no sea más que su habitación; de este modo aunque se arriende una casa, aparecerá que tenemos Montserrat y casa, si el Embajador lo cree bien. <*2*>
   El número de la “Cruz”, en que está el retrato me lo están disputando y reclamando Piles, Cintas, etc., para hacerlo propio.
   No escriba, pero dígame si recibió la mía.
   Las candidaturas externas han caído en un... pozo.

      [Manuel Domingo y Sol]

   
   Historia de la Obra.
   1.ª lista de los 13 primeros.
   Proyectos de acciones.
   Papel de 1ª piedra.
   11 octubre. 70 bendiciones para don Gerardo Campos.
   12, misa por Vilaret. Sermón Sol.
   Fecha del establecimiento de la reserva. Predicador.
   Documento el 85 de compromiso de la Hermandad.
   Billete.
   Veladas.
   92. Altar.
   Pueblos visitados para la rifa.
   Fecha del colegio de agregados.
   Obra de la máxima gloria de Dios (impresos).

Escritos II, vol. 6.º, doc. 137, págs. 1-8




A don Benjamín Miñana – 1 de septiembre de 1893





Señor don Benjamín Miñana

   Mi Benjamín: Recibí ayer la suya del 27, contestación a mis dos del 22 y 23, y hoy recibo la suya del día de san Agustín con la [del] santito Merry, al cual Jesús nos lo devuelva sano y salvo y nos le conserve por muchos años. Empiezo, pues, por ésta. Buenas son estas esperanzas; pero... si pudiese decirse o significarse al menos entre líneas en el nuevo llamamiento circular o recuerdo del colegio a los prelados... Escribí a don Benito, que pensaba dirigir una sencilla circular a los obispos a mediados de septiembre, diciéndoles que el colegio español iniciado hace dos años, y que ha producido frutos de consuelo con la aplicación de los alumnos... continuará este año su tercer curso de estancia... pero sin nombrar en qué punto se alojarían. Don Benito no ha contestado, y eso que le escribí a Caldas de Oviedo, en donde debía estar hasta el 30 de agosto. Y usted ¿dónde le dirige las cartas, que las recibe él? Creo que el silencio, prudencia y calma se <*2*> debe guardar en todo, ahí sobre todo; pues aquí en los nuestros no se dice nada.
   Voy a la del 27, ya me inquietaba el retardo, pues con las noticias sanitarias de Nápoles y Palermo, y sospechar de si en Roma también, no estamos tranquilos.
   [1.º] Don José María Caparrós me dice que tome yo disposiciones sobre Tívoli. Conque habré de ponerle a usted un cordonazo. De todos modos, vaya usted con cuidado de las aguas, y que no beban más que de fuentes, no de ríos, etc., y que no se hagan (si vienen alarmas) ninguna tontería en comer cualquier cosa, evitar cansancios, etc.
   2.º Irá o llevaré yo la santa Cinta. Mi pensamiento de enviarla a San Sebastián era por no tener que pasar los registros de las fronteras, que no vale cosa, y harán pagar, etc., y como tendrá que ponerse dentro de una pastereta y una giraldina de flores, como se acostumbra, los italianos de Ventimiglia harán lo que les dé la gana. De todos modos se enviará ahí para que sea el colegio de Roma el que lo ofrezca. Ha salido demasiado sencilla, pues el pintor del <*3*> escudo lo hizo muy delgado, y había poco oro. La dedicatoria pienso que sea así: El... de Roma a doña Josefa de Zulueta de Merry.
   3.º Don Pascual. Quisiera que fuese éste espontáneamente y casi pidiéndolo él. De otro modo, si se cansa o los nervios, etc. (aunque creo no se cansará, pero sí querrá hacer viajitos a España para contar cosas) se le pueda decir que él lo propuso. ¿Cómo lograrse esto? Pensábamos si Despóns escribiera a don Pascual enviándole seriamente una estampita para él y otra para Estruel, etc. y añadiéndole que varias veces él (Despóns) había dicho a don Benjamín que la tarea de escribir y cuentas no la pueden llevar bien estudiando, y que cómo no se procuraba invitar a don Pascual a venir a Roma, y no sabía si don Benjamín lo había propuesto a los directores de aquí, etc. Es fácil que esta carta nos la enseñara don Pascual, nosotros le diríamos que [no] nos atrevíamos a imponérselo; que si él se ofrecía no habría inconveniente. Creo que él lo aceptará gustoso, porque como no se le encarga casi nada aquí, está violento <*4*> y como humillado, y ahí, aparte de su deseo natural de ver Roma, vería que puede aprovechar.
   4.º Peregrinación: Sin duda los catalanes la realizarían, si las circunstancias fuesen otras. Pero temo que lo de Italia, las alarmitas que se hacen correr sobre el estado de Barcelona, etc., lo hagan fracasar. Aun aquí ya empiezan a alarmarse algunos médicos, y hoy mismo se está imprimiendo el boletín anunciando la apertura del curso, y el vicario capitular acaba de recibir oficio de la alcaldía para que suspendan el anuncio de la venida de los chicos. Jesús y el Ángel de España que lo bendigan todo.
   5.º Velada: Aguardaré a ver si hay seguridad de la peregrinación y entonces escribiría yo mismo a Camín de Barcelona sugiriéndole la idea de que aquella junta proponga una velada. Entonces (si yo tenía un ratito) haría lo de “España, Patria mía” para Lluis, y Soláns haría “una acción de gracias”, pues ambas cosas se prestan para hablar del colegio español; y aunque nada más hubiera, ya cumpliríamos. Con todo los versos en catalán y vascuence creo agradarían a los españoles. El diálogo debía ser de asunto muy propio, y así discurran y discurriremos la idea; tal vez los reparadores corregidos y apropiados a <*5*> los males de la Iglesia y de Roma no más, serían a propósito.
   6.º Esclavina: Es el antiguo balandrán usado antes en toda España por los curas de los pueblos, que lo llevaban lo mismo en invierno que en verano, y sólo cambiaban la calidad de la ropa. Así lo dije a don Benito, si bien contestó que ahora ya se usaba poco. Es, pues, española la dentadura. Sólo que, como Francia todo lo avasalla, la manteleta redonda se va imponiendo; y se impondrá más que nada por todo el mundo el traje de sobretodo, que ya se usa generalmente en Roma, y lo llevan algunos por Madrid, etc., y yo no desearía ser ocasión de que se apresurase este traje (que aunque cómodo) no es el traje eclesiástico español; y así los colegiales, al ir a sus pueblos con sola la sotana, como lo hacen nuestros capellanes, y aun curas y coadjutores de los pueblos pequeños, ni con el sobretodo; sino con el balandrán o manteo en el invierno, y la cómoda y decente manteleta en el verano. La mayor parte de [los] <*6*> salidos de este colegio ya van con sus manteletas o esclavinas en viajes y por los pueblos pequeños, y avergüenzan a los otros que van con sola sotana, y se va extendiendo. Este ha sido el móvil principal, y me repugnaba lo del proyecto de beca, aunque por no disgustar y por saber que no se admitiría, lo proponíamos. Así, pues, que sea el umbrello, que si viene la reforma que usted presiente, será sólo para convertirla en manteleta redonda, que es lo único a que se accederá en caso, pero ya verá usted como, por lo singular, irá gustando poco a poco. Al fin es traje del Operario, que es el mejor.
   7.º Según las indicaciones de usted sobre los que han de regresar, Despóns tendrá que venir para primeros de octubre. En cuanto a Claramonte, deberíamos matricularle al menos a principio de octubre, si el curso se abre entonces aquí, sin perjuicio de que él dilate el venir hasta sacar el curso o bachillerato. En cuanto a Morató haga usted lo que dice.
   8.º No incluí el nombre para la bendición porque quería saber lo de la sirvienta de Vergés y una o dos bendiciones que desea Bellver. Así en la otra se los incluiré, y según sean <*7*> las enviará usted por correo, o si debiera venir alguno pronto.
   9.º No tenga pena por el envío de cartas suyas a don Benito. Le envío las que pueden ser enviadas, y verá que se lo participamos todo. De las demás le digo las noticias, o le copio algún párrafo, por no molestarle ni hacerla leer toda. Así, pues, esté tranquilo. Le enviaré cuando él me escriba la relativa a los capellanes reales.
   10.º No hay que hablar de órdenes para los de Tortosa. El vicario capitular anda cazando moscas. Se ordenan sólo cuatro para presbíteros, y aun creo que los reprobará en el examen, y eso que tiene facultad para ordenar a todos. Así, paciencia por ahora.

   De candidaturas, a oscuras.
   Acabo de tener carta de don Benito, y me dice: que no durmamos, y que Benjamín mire casa (no había recibido la suya con la de Merry). Que busque cartas de los obispos sobre y para el decretum laudis. No lo <*8*> haré todavía. Y que estará en Madrid el 6.
   Se acaba de suspender el anuncio para la venida de los chicos que debía ser el 14 de septiembre. Ha sido otro oficio-invitación del alcalde, en vista del estado sanitario no muy satisfactorio de algún pueblo de la comarca. Además en Zaragoza fumigan las mercancías idas allí de Barcelona. No lo digan por ahí. Si sigue esto, adiós peregrinación. Escribiré y escriba.
   Estamos aquí Serrano, Elías, Marzá, García y yo.
   Si se resuelve usted por el medio de escribir Despóns a don Pascual, hágalo pronto.
   ¿Eso dice el buen Bover? Ya veremos cuando sea doctor filósofo.
   Más diría, pero es tarde.
   Afectos a Domingo, Despóns, etc.
   Veré mañana si envía Elías el polvo al paciente Domingo.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 1.º de septiembre 93.

   A ver si nos envía noticias como la de hoy.



Escritos II, vol. 6.º, doc. 138, págs. 1-3




A don Esteban Ginés – 2 de septiembre de 1893





Señor don Esteban Ginés

   Mi don Esteban: Recibidas sus tres cartas. Empiezo por ésta. Puede usted recibir provisionalmente al joven que usted indica gratuitamente sin compromisos para lo porvenir y según los medios con que vaya contando el colegio, encargándole además procure proporcionarse durante el verano algún medio, acudiendo a las personas piadosas.
   En cuanto al otro, atendido lo adelantado de su carrera, puede convenirse con él del modo que a usted parezca, o quedando en irlo sufragando después de su ordenación de sacerdote, etc.
   Hoy escribo a don José María para que envíe a ustedes, desde Madrid, las cartas que él tiene de Roma, o <*2*> más bien la última con otra que le mando a él esta noche. Ore mucho, pues parece un hecho lo de Altemps... pero se nos encarga mucho silencio.
   Veo que empieza para ustedes pronto el trajín. Aquí se ha aplazado el anuncio de venida por temor a que venga un estado sanitario poco agradable.
   Vi la hojita, no la ojita de san Luis. No sé qué decirle si se ha de enviar la misma todos los meses.
   Deje por ahora lo del breve para las segundas misas. Ya habrá tiempo de hablar de esto.
   No olvido lo del organista y lo del aspirante que ha de agradarle.
   Ya escribiré <*3*> más. Estamos aquí Marzá, Serrano, Elías, García y yo.
   Afectos a su buena hermana. Que dé vistazos por la cocina del colegio y por la limpieza de arriba del mismo.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 2 septiembre. Víspera de la Santa Cinta.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 139, pág. 1




A don Juan Bautista Calatayud


3 de septiembre de 1893 (?)




Señor don J. B. C.

   Mi muy amado en Jesús: No sólo es encargo, sino un deber para mí, que no debo omitir, por la gloria de Dios y de la Obra. Por lo tanto no dejaré de cumplirlo, y con más motivo sabiendo que será bien recibido y agradecido.
   No olvide las indicaciones en cualquier lugar que la gloria de Dios le coloque, y sea abierto y expansivo o conmigo, o con don José García.
   Que el Ángel le dé presencia de Dios y le guíe en todos sus caminos.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 3 septiembre.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 140, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


10 de septiembre de 1893




   Mi Providencia: Recibo esta mañana la suya. Por el mismo correo recibo la de Roma. Mañana escribiré a Benjamín que suspenda el envío hasta que esté el nuevo prelado, para tratar mejor la cuestión de edad, o repetir instancia informada por el prelado. ¡Precisamente estando en medio de las obras!
   Iba a decir a usted enviara el nombre de la señora Francisqueta; pero ahora creo más prudente lo dilatemos un poco.
   Mañana es la toma de posesión del obispado. El obispo ha nombrado gobernador interino a don José María. Nos toca aún algún tiempo <*2*> de tiquis miquis.
   No dejará de pasar y detenerse el vicario perpetuo de la Providencia. ¡Pues no faltaba más! ¿Cómo podría pasarlo él? Ya le doy bufidos frecuentes para que se marche pronto, y no tenga ganas de volver. Creo irá el lunes por la tarde.
   Y basta.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, Natividad de nuestra Madre.

   Devuélvame la carta y oren por el asunto del edificio en Roma.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 141, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


21 de septiembre de 1893




   Mi Providencia: A las 8 me estaba riendo al leer en el Criterio de Valencia los desahogos de la Vall. Luego ha venido Benet con la carta de Reixach y de un carpintero que se lo escribe y me ha causado otra vez hilaridad. No puede pensar lo que me complacen esos silbidos del diablo. Dudaba algunas veces respecto a la utilidad de la gloria de Dios en esta empresa, y estos actos me tranquilizan. Todo es para bien y fortificación de la Obra en el pueblo. Conque hágase usted también una rialleta.
   El lunes marcharé a Barcelona en el exprés. Mande si tiene algo que decirme. Pallarés sé que la ha escrito a usted sobre la calma de Barcelona. Esto sí que me desagrada <*2*> más que lo de la Vall. Prepárese luego para otras, que no se acabarán hasta que nos venga un prelado. Pida a Jesús que sea el que nosotros deseamos, si es la voluntad de Dios.
   Afectos a la señora Francisca y Semproniana, si están ahí.
   Afectos a todas las monjas. Una bendición a la enferma. No se perturbe por las consultas de médicos y exigencias de la familia. En todas partes sucede con alguna.
   Conque... aguante lo cored, cuídese y sea obediente.
   Su padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 21.



Escritos II, vol. 6.º, doc. 142, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


23 de septiembre de 1893




   Mi Providencia: Recibidas las suyas y la última de anoche.
   No sé por dónde me para la de Creixach. Ya se la mandaré cuando salga. No lo he dicho aún a Benet porque no le he visto. Supe por Pallarés lo mismo, pues se lo escribió Falcó, el cual le envió copia del acuerdo del gobernador. Yo supongo que Creixach se lo escribiría a Falcó. ¿Pero dónde está Creixach? Él no pone punto de residencia. Yo creo que no está en la Vall.
   Creo que al escribir Benet a la Vall o a Creixach le dijo algo para el abogado, pero no sé en qué sentido. No veo preciso que usted le escriba al abogado porque, sabiéndolo Falcó, lo sabrá aquel.
   Me pre-<*2*>gunta usted si puedo darle alguna noticia que le aliente: pues el doctor Pallarés le dará una y sabrosa. Las monjas de Mataró y de Gracia nos van a echar doscientas mil... mal... Ya pagaremos caro el oficio de Tedó pidiendo permiso. No se afecte lo cored; estamos en el charco, y ya saldremos con la ayuda de Dios, y diremos como los catalanes: Com mes sanc mes cor.
   Claro es que después de las alturas cardenalicias ya no venía bien las pobrezas del convento de Vinaroz. Honores mutant mores.
   Y prou, que tengo nueve cartas de este correo.
   No recuerdo qué me decía de la María Inés en la otra, y no tengo tiempo de buscarla.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 23 santa Tecla.

   Al pobre mosén Bautista me lo atropellaron.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 143, pág. 1




A don Remigio Albiol – 30 de septiembre de 1893





   Amado don Remigio: Va sólo un saludo de san Remigio.
   Estos días he estado abrumado de cartas. Ayer 13, del obispo de Lérida, Lugo, de Sanz y Forés, de Astorga, etc. Entre todo bueno y malo.
   De Colombia (América) pide un sacerdote venir con dos jóvenes al colegio. Enviaron la carta a Roma, y ayer la recibimos. Tarda 20 días. No podrán venir con nosotros.
   Ayer marchó Benjamín.
   Ya escribiré a Cárceles y Soler.
   Una súplica ferviente al santo Ángel de España.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

   Hoy, víspera de nuestro Patrón.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 144, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 30 de septiembre de 1893





Tortosa 30, san Jerónimo penitente.

   Amadísimo Benjamín: Recibo la suya del 26. Ayer San Miguel sin carta; anteayer la oficial de filósofos y la de don Jesús, sin una letra de don Domingo siquiera. Veo que sabe usted ir dorando la píldora de Altieri. Como Altieri no podrá ser nunca nuestro, ni Altemps es fácil que nos venga, porque con dos años el rey... o el caballo etc. pueden acabar..., hubiera sido mejor una cosa que con el tiempo pudiera ser nuestra. ¿No ha podido ser Patrizzi o lo del foro romano? ¡¡Dos años!! ¡¡Jesús que nos bendiga!! ¡¡Y a nuestro nombre!! Y... ¡¡mil cuatrocientos duros!! El punto tampoco me gusta por ser demasiado céntrico y de movimiento del gran mundo. Y no hay departamentos independientes para obispos, sacerdotes y aun seglares, que era importantísimo, y con puerta diferente. En fin, si está el compromiso... ¿Cómo no decir a Rampolla que lo consultaría y ganábamos tiempo?
   Urge enviar la circular. Va una muestra. Vea si a monseñor, si <*2*> ha venido, le gusta. Va la otra que hice yo, y la que ha hecho don Benito y mi corrección actual, única acaso sobre la que conviene tener el permiso del Vaticano.
   Si van pocos alumnos tal vez me excuse de ir yo a Roma, no pudiendo echar líneas de futuro edificio edificable o edificado. Vea si puede ser para sólo un año el compromiso de Altieri, que el año que viene sin tanta prisa puede salir otro. Háganlo comprender así al señor cardenal; excúsense con el precio que es excesivo, etc. Así, si puede, no vaya deprisa, que aún hay tiempo.
   Las buenas condiciones de Soláns son muy conocidas, y sobre todo su tunería, que es lo principal para nosotros con base de sólida piedad. La dificultad única la apunta usted. Con todo, creo que no será tan grande, si se hace con diplomacia. Por hoy me ocurre que una carta del mismo al señor obispo sería lo mejor, diciéndole: que hace años quería ser religioso y estaba resuelto y consultado y se le puso un escrúpulo de no hacerlo, pero que fue impedido por las contradicciones, y a una <*3*> tramoya de su familia. Que no vivía feliz desde entonces. Que para tranquilizarse y en vista de los objetos preferentes a que se dedica la Hermandad de Operarios, se ha sentido con vivísima inclinación hacia ella. Que lo ha manifestado al director de ahí, y le dice que no puede aceptarlo sin voluntad expresa del prelado, y mientras esté ahí él. Que por lo tanto, espera que no le negará el prelado el probarlo, quedando siempre otra vez bajo la jurisdicción del prelado de Lérida, si por algún evento dejaba de pertenecer a la Hermandad. Que si le cerraba el prelado esta puerta, sin duda su corazón se vería precisado a pensar en otra institución, y sería un tormento, cuando así le parece estará tranquilo, etc. Que al fin su lugar puede ocuparlo otro, y nada perdería la diócesis, etc. (Conque oraciones al Corazón de Jesús, a la Virgen, san José, y Ángel de España, que sería una buena adquisición).
   Hoy escribo a Guadalupe, para que venga su padre el día 2.
   Irá ésta por el exprés con 500 duros, que he arrapado de Gonzalo y de los que tiene mosén García del depósito de los párrocos. Acabaré a última hora.
   Última <*4*> hora: Son las 4 y me dice Hellín que ya no le admitirán la certificación. Por lo tanto no escribo en el exprés, e irá ésta a la noche, y mañana irán los billetes. Voy, pues, a la circular.
   Di a don Benito el papel n.º 1, y se lo llevó, lo corrigió y mandó el del número 2, que le envío con su propia letra, y que le ha salido bastante bien; añado mi párrafo n.º 3, que es el que debe ser consultado. Cópielo en otra letra, y si cree modificar alguna expresión antes de presentarlo, consúltelo con monseñor.
   Si lo aprobaban en todo, telegrafíe aprobado párrafo, e imprimiríamos la circular. Si era rechazado del todo, ponga recusado párrafo. Si era alguna observación, escríbalo enseguida, o mejor, telegrafíe también diciendo puede empezarse, y así se empezaría a componer para que el día 7 u 8 pueda ser enviada a todos los obispos en un mismo correo.
   Hasta mañana. Escriba a don Benito.
   Hace poco le hemos telegrafiado por consejo de la plana mayor, para que vea: 1.º de no arrendar, sino entrar sin arriendo para que pueda despedirnos cuando quiera Altieri. 2.º Que no sea más que un año, y si no dejarlo, y ponernos en cualquier parte. 3.º Que rebaje dos mil liras, o lo que se pueda. Si se hace fuerte, ya pasará por todo Altieri, y aunque el cardenal vea desagrado de usted no lo extrañará. Puede decirle que ha escrito y necesita usted contestación. En Altieri el ruido de los carruajes no dejará estudiar. En fin, ánimo, pero energía una poca.
   Escribiré a usted sobre Soláns. Entretanto anímele mucho de mi parte.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

30.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 145, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – Septiembre de 1893





   Amadísimo don Andrés: Don José me ha dicho lo de la consulta de aquel señor... Sí que me extraña mucho la inclinación por las instituciones determinadas, precisamente cuando eso se va..., y me alegro que en la N. piensen lo mismo. Tampoco me place lo de R. C. Dejemos de formas concretas. Hoy que está la cosa tan independiente y a tan grande altura por las circunstancias mismas... sería empequeñecerla otra vez.
   Lo que se podía decir a ese señor que se aconseje de los P.P. de aquí, y de manera que no pueda comprometer la contestación decirlo al padre Solá. Creo es lo más seguro. Supongo que No... no dejará de inspirarse en los mismos padres. No me parece mal lo de la reunión. En fin, es cuestión gravísima, y no debe irse de prisa. Según parece las situacio-<*2*>nes se empujan deprisa, y bien puede esperarse. Lo hablaremos con Foguet y José. Diga a Jesús que se mueva o se case la hija de F... y éste creo que aún se ordenará para la Obra, único punto [en] que daría gloria a Dios de capellán de misa y olla, y gloria a la Hermandad.

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 6.º, doc. 146, págs. 1-2




A don A. Vilches – septiembre de 1893





Señor don A. Vilches

   Muy respetable señor mío: Por el señor rector del seminario acabo de recibir la suya del...
   Tiempo atrás escribió el señor Eixach pidiendo datos sobre nuestro colegio de Roma, y uno de los nuestros le remitió los impresos o prospecto del año pasado. Por si no lo recibió va el adjunto. No hemos hecho nuevo prospecto porque aguardamos resultado del asunto de Altemps, que todavía sigue ocupado, para poder decir a los prelados si nuestra estancia será todavía en Altieri o en Altemps.
   Respecto a los proyectos que usted se digna a hacer, como no hemos fijado nueva cuota, puede usted tomar como base de la pensión diaria de los dos primeros, que vayan a nombre de la diócesis, la de seis reales diarios; para el 3.º serían 8 reales.
   El traje, incluso sombrero, etc., suele costar unos 14 duros. La cama se les da, pero la ropa es de cuenta de ellos.
   Ésta, lavado, etc., a poca de [?] <*2*> como aquí.
   El viaje desde Barcelona son de 18 a 19 duros.
   2.º Basta que lleven cédula de vecindad y certificado (papel simple) de los estudios que tengan hechos.
   3.º Hasta el presente todos los que han sido alistados en sus pueblos para el sorteo, los padres mismos se han entendido con los alcaldes, y se han declarado presentados, y si han caído soldados han sido redimidos. Sólo tuvimos el percance en el llamamiento de reservas, con motivo de la guerra de África, de tener que venir dos reservas los cuales a los ocho días fueron despedidos y volvieron a Roma. No obstante tenemos encargado ya al señor cardenal de Sevilla que se obtenga del ministerio de la Guerra algún decreto que faculte a los jóvenes su presencia en Roma por estudios.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 6.º, doc. 147, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


3 de octubre de 1893




   Mi madre Providencia: Acabo de recibir la suya.
   Bernardo ha venido y me daba con poca gana el papelillo; le he dicho lo entregara a Pallarés, y lo ha aceptado enseguida.
   Hemos hablado un poco preguntándole si se habían hecho muchas caricias usted y él. He comprendido que la actitud de usted y las razones de usted le han hecho efecto, pues ya no defendía con tanto rasgo como antes el parecer suyo. Le he dicho que todo eso desaparecería del todo. Me ha preguntado con toda malicia, y que supongo era la malicia de Né, si era yo el que había sugerido y aconsejado el que pidiera usted estos dineros, etc. Así, estese usted tranquilita por ahora.
   De Compte <*2*> le hablaré otro día, cuando yo tenga un momento para escribir a éste. No veo inconveniente en que pida gracia de la cantidad que falta, y ya le diré cómo se lo puede decir; pero como está todavía la gracia de rédito, veré si yo discurro una apuntada para prevenirle bien. En fin, ya veremos.
   Va ésta por mis amadísimos padres Balart y Granada.
   Entregue la adjunta a mosén Bautista.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 3.

   Feliz día del padre san Francisco.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 148, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 9 de octubre de 1893





Tortosa, 9 de octubre.

   Amado Remigio: Acabo de recibir dos cartas suyas. Una que supongo de Orihuela y sin fecha, y otra que supongo es del 8, porque viene con la de Serrano de Murcia.
   Veo las incertidumbres de alumnos para Roma de esa diócesis. Es de suponer que Espinosa no faltará, y con él y Santo serán dos al menos. En cuanto al famoso Marco debe arreglarse de un modo u otro pronto. En cuanto al de usted de los tres reales, no sé qué decirle, y casi lo dejaría ir, a no ser una eminencia. Con Marco y Aznar ya serán dos de Murcia al menos, y dos de ahí.
   No olviden que el 12 escribiré o telegrafiaré la fecha de la reunión en Barcelona para marchar allá. Así que no suceda lo del año pasado en <*2*> Murcia.
   No tengo tiempo para contarles cosas de Roma. Benjamín escribe la entrevista trágico-cómica con el embajador: 1º Muy enfadado y que iba a salir una real orden desmintiendo lo de la circular, y que por qué habíamos nosotros logrado que la santa Sede escribiera al gobierno pidiendo Montserrat para nosotros, etc. Luego que ya no saldría la real orden porque él... pero que se ha de distribuir el local de Montserrat y nos ha dejado muchísimo más que teníamos el año pasado, pues además del hospital nos da todas las habitaciones del 2º piso que son 4 grandísimas. Loado sea Jesús.
   Envío ésta ahí, y si no está usted que se la mande el neófito Juan Bautista.
   Es mucha la sal murciana con la novedad de la cartolina para la profesión. Hasta otra, y escriban sobre los chicos. Repito que no se duerman. Denles ya el dinero que debe sufragárseles, y ya lo irán adquiriendo ustedes luego de misas, etc.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

   Enterado de lo del...


Escritos II, vol. 6.º, doc. 149, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 11 de octubre de 1893





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Recibirías la mía de ayer, que te descargaba del viaje a San Mateo. Me extrañaba muchísimo que desde que estás ahí, ni una letra habías escrito más que al llegar. Yo interpreté que era por no tocar el asunto de San Mateo, como si el no hablar de él te alejara el peligro, como aquellos que no quieren pensar en la muerte.
   Supongo que ahora en los ratos libres volverás a tu Xarrié y Charmes.
   ¿Que hace tu alma lo teu cored?
   Tenemos varias cartas de Roma, y todas dicen lo mismo, que por ahora Altieri, que luego Altemps, si Jesús nos conserva al papa.
   ¿Qué hacen ahí por el mes del Rosario?
   ¿No hay ningún organista para Plasencia? El pobre don Esteban reclama uno.
   No voy <*2*> a Forcall pues estoy abrumado.
   El cura de Villafranca escribe que no está mejor. Carlota escribe dos líneas de allá. Nada sé de Paula. Dígame cosas, aunque sean tan secas como tú.
   Veré si escribiré a Gonzalo, cualquier rato.
   Tuyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 11.

   Tenemos pocos chicos para Roma. Veremos si contestan estos días Málaga, Granada, Córdoba, Sevilla, y...

Escritos II, vol. 6.º, doc. 150, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 15 de octubre de 1893





Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Escribí a usted a Murcia sobre la marcha de los chicos. No he recibido carta de usted hoy. Ya volveré a escribir y escriban.
   Tarragona ha contestado que enviará dos. Vich y Urgel todavía no, y el tiempo urge, y temo un fracaso todavía. Que no falten los de ahí anunciados.
   Recibí ayer la adjunta, que se mandó a Tolosa, y por milagro ha llegado aquí.
   Vea si es de esa diócesis Cenizate, y quién es ese buen hombre. Yo le contesto que he recibido su carta, y que más adelante le enteraré de la Obra, que supongo no conoce <*2*> pues la supone docente, pues hoy no puedo, por mi próximo viaje a Roma. Que es difícil siendo párroco que pudiese ingresar en nuestra Obra, y que tal vez lo confunde con el colegio de Roma.
   Hasta otra que todavía escribiré.
   Entretanto arma al brazo los chicos.
   Sé por don Francisco que Tormo pasó ayer por allí ya.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, fiesta de santa Teresa.

   Aproveche este sello que tengo pereza de rasgar.
   A los chicos deles el dinero del viaje, ya de Barcelona a Roma al menos, pues de lo contrario tendríamos que prevenir 500 duros para esto sólo.
   Remítame la carta.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 151, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 17 de octubre de 1893





   Amadísimo don Remigio: Recibo la suya con lo de la visita al señor obispo, etc.
   Deseo pregunte o averigüe, pero sin que aparezca excesiva curiosidad, ni segunda intención, cuántas dispensas de matrimonio se piden al año y en esa diócesis; si es posible cuántas de 2.º grado, y cuántas de las otras; pero todo modo grosso. Así mismo escríbalo a Murcia, por si pueden saberlo fácilmente.
   Sin carta de Vich ni Urgel, y en Tarragona el vicerrector embrollando el envío de los dos alumnos, y tal vez nos quedemos sin ellos.
   Hasta otra.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 17.

   No lleva <*2*> prisa lo de las dispensas; pero como más pronto mejor.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 152, pág. 1




A don Remigio Albiol – 20 de octubre de 1893





   Mi Remigio: Recibida la suya última ayer en Valencia. Arréglese usted todo lo conveniente en cuanto al número y demás que convenga de los chicos de ahí y de Murcia. Procuren que unos y otros vengan con el dinero para el viaje, y póngame en relación o avísenme o telegrafíen a Valencia el arribo de los mismos. Creo que pueden venir el 22 por la tarde.
   Volveré a escribir mañana, aunque la reciba usted cuando ellos hayan salido.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Acabo de llegar de Valencia.
   Suyo...

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 20.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 153, págs. 1-3




A don Francisco Osuna – 18 de noviembre de 1893





Señor don Francisco Osuna

   Amado don Francisco: He llegado esta madrugada. Ayer a las 8 y ½ llegué a Barcelona en 35 horas desde Roma. Vine con Despóns, y además con Frasno y otro de Vich por las famosas reservas. El viaje feliz, fuera del percance de haberse quedado en Ventimiglia mi maleta con las bases, etc.
   Regularmente saldré el martes por la tarde para esa, pero ya avisaré. Don José tiene pocas ganas de venir. No sé tampoco si vendrán Aguiló y Vergés.
   Cuídeme a don José María. Tengo muchas ganas de una esbrafada y de contarles muchas <*2*> cosas.
   Escribí a Plasencia para que el alumno o alumnos que deben venir a Roma estén ahí para el 26, para ir con el obispo de Seo o de Murcia que van a Roma. Escribí también a Medina a Granada, por si podía arreglarse lo de allí, que lo dudo, para que fueran para ese día. Si acaso de ahí o de otro obispado, algún prelado deseara mandar alguno, diga a don José María que puede decirles que hasta últimos de éste o primeros de diciembre (pues tal vez el señor obispo de Urgel no vaya hasta primeros de diciembre) hay tiempo de mandarlos, y vendría bien fuese alguno más, pues con la venida de Despóns y los otros dos y don Nicolás que se va a Sala-<*3*>manca a últimos de este mes, queda muy rebajado el número de colegiales allá, para el día que vayan en audiencia al papa.
   Si no han entregado todavía a doña Cristina Mojares la bendición que yo envié desde Roma, puede aguardar don Antonio a cuando yo vaya.
   Hoy han salido para esa el reverendo Antonio Miralles de Benasal y el cura de Cretas. No he sabido si se quedan en el colegio.
   Conque hasta la otra.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 18 de noviembre 93.

   Si quiere algo aún puede escribir usted o don José María.
   Afectos a todos los nuestros.
   Escriba usted a la adoración nocturna de ésta, y guarde el recibo para cuando vayamos a esa.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 154, págs. 1-6




A don Benjamín Miñana – 25 de noviembre de 1893





Valencia 25 noviembre 93, 11 mañana.

   Mi Benjamín: Empiezo ésta por no haber podido ir a ver la función última en la catedral, en la cual predica don Benito, por no encontrarme bien, efecto de un destemplamiento de vientre. ¿Si será que me vuelvo viejo? Y yo no lo advierto.
   1.º Recibida la dirigida a Luis, y luego ayer su cartita, sin las estampas de los colegiales, etc.
   2.º Ayer pude ver a don Benito unos 20 minutos: I. ¿Qué plan piensa V. E. para las obras de Altemps? “No es hora; aún algunos obispos no han recibido la carta, y yo soy uno de ellos, a no haber sido la que ustedes me enviaron. Se extravió o perdió el paquete; con todo el [de] Palencia dice que ya ha recibido; anoche la leímos juntos”. Es que se ha de ver que el pobre papa no tenga que pagar las obras, contribución, etc. “¿Cómo?”. Bastante ha hecho el papa, y yo le dije que los obispos haríamos lo demás. Por lo tanto, este año ya no será; y cuando tenga que ser, veremos lo más preciso; ¿cuánto calculan ustedes que costará? He <*2*> perdido el plano en Ventimiglia y, según el arquitecto no llegaría a 50.000 duros pero yo creo que bajo nuestra mano, y más si podríamos tener allí a Vicente Benet, tal vez para el primer impulso quizás con diez o doce mil duros... “Oh, pues cuando venga el caso que se vea, y diremos a cada obispo que pague lo que le toca, y nada más. Es que el obispo de Vich me ha dicho que ha extrañado que estos días no se le haya dicho lo que han de aprontar. “Bueno, bueno, ya le veré”. ¿Y de dónde piensa V. E. proponerles saquen el dinero? “Ya se lo arreglarán; en fin, no hay que temer por esto”. También habríamos de ver que para la manutención se nos diese un poco más, o si no que se recuerde a los obispos la conveniencia de que se nos dé alguna ayuda indirecta... Entran Oviedo y otro obispo, y adiós. El de Oviedo me pregunta cómo iba aquello, etc., y aproveché la ocasión para decirles que llegaba ayer uno de Plasencia que iba a Roma con una buena proporción, y así, que si algún obispo <*3*> pensaba todavía enviar alguno en este año, que podía aprovechar esta proporción, etc. El otro obispo me miraba con sonrisa admiradora...; cuando salí supe era el de Tenerife. Adiós, pues, sesión con don Benito. Al bajar las escaleras tropecé con el de Lérida. ¿Qué tal? ¿Cómo está? Y nada más.
   No he visto a ningún otro obispo, excepto al de Vich por casualidad, pues me hizo subir a su coche al salir de una sesión para ir a otra. Le hablé de Sobregrau, y ni tiempo tuve para decirle lo de los dos que este año deben ir. Ya no le he visto más, ni sé si lo veré.
   Mosén Ventura ha visto hoy en Jesús María al de Seo, y al saber este que el doctor Sol estaba allí se ha sorprendido. No sé si podré verlo. Parece imposible, pero estos días de las 9 de la mañana a la 1 estaban en sesiones; por la tarde en función en la catedral.
   Caparrós se nos lo llevó el vicario general a su casa, y adiós. Fortuna que el primer día me invitó y obligó don Francisco a comer con ellos. Mañana es la procesión, y el lunes la peregri-<*4*>nación. ¿Cuándo los veré? En otra daré más detalles.
   A don Benito le dije que deberíamos ultimar lo de Valencia. “¿Cómo? si está ultimado”; anoche reunidos dije que con Monescillo no quería entenderme; que no era amigo de los colegios; que pretendía aquí en Valencia poner el colegio de San José bajo el seminario sin ningún derecho, pues el colegio es independiente, por no ser más que una casa de huéspedes, bajo la dirección de buenos sacerdotes, etc., y esto lo oía Sancha. No obstante, le dije que no bastaba. Veremos si tenemos tiempo de arreglarlo con don José María Caparrós.
   Resumen: Ni tiempo para respirar, y eso que nada hemos hecho.
   ¡Qué lástima no recibir un telegrama del colegio español de Roma adhiriéndose el Congreso! Nos hubiéramos lucido. Anteayer quería telegrafiar a ustedes para que lo hubieran hecho; pero al fin..., pasó así.

   Un encargo: Ayer vinieron el señor Tormo de Albaida con otro sacerdote, y quieren datos, y aun que intervenga <*5*> en la peregrinación obrera que ellos han promovido. Me preguntaron: 1.º Si habrá medio de que los obreros pudieran tener un local para dormir económico, aunque fuera sobre tablas. 2.º Si podría pensarse en que se les hiciera un rancho dos veces al día en el colegio o en otra parte. En cuanto a lo 1º he dicho que cuando la peregrinación de san Luis se nos ofreció por el presidente de la juventud católica de Roma el local del Espíritu Santo, o no sé qué nombre tiene, con unas mil camas que luego debían servir para los peregrinos franceses. No las aceptamos entonces. Por lo tanto, averigüe si existe eso, o sólo fue para entonces; y en caso qué pagarían por dormir.
   En cuanto al 2.º, dije que no sabía cómo podría arreglarse eso. No obstante, si algún italiano vividor quisiera comprometerse, con tres o cuatro reales diarios, a dar comida que diga qué comida les daría.
   Recibo <*6*> en este momento la otra cartita con el rescripto para el colegio y la noticia de los premios.
   A las 3 he salido para ver si encontraba obispos, y hemos ido a palacio, y salían los 18 que han comido allí, y mientras iban subiendo al coche hemos hablado con el de Menorca, Mallorca, Vich, Seo, Lérida y a Cretoni. Esta noche volveremos a ver al de Seo y Vich.
   Mañana otras cosas.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

   Está aquí el de Plasencia. No sé definir el tipo físico: parece de Vinaroz.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 155, pág. 1




A la Madre Providencia de San Salvador


27 de noviembre de (?) 1893




   Mi Providencia: Sólo una palabrita. Recibidas sus dos cartas.
   1.º Creía que había escrito al doctor Puig o doctor Nurell diciéndoles estén sobre aviso. Hágalo, o al menos al doctor Puig contarle la historia y si es preciso fuera a palacio a preguntar, y que contesten a Madrid en caso, de manera que se acorte el procedimiento. Hágalo.
   No escriba aún a Paco.
   Si yo mandara a los médicos de casa a los cuales no mando porque no creen, les diría no la dejasen no sólo ayunar, sino hacer nada, y ni escribir. Que escriban las secretarias. No se desaliente que todo se andará. Ya escribiré más despacio. Pregunte cuanto quiera.
   Su padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 27.

   A Tedó nada por ahora.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 156, págs. 1-4




A don Andrés Serrano – 29 y 30 de noviembre de 1893





Valencia, 29 de noviembre 93.

Señor don Andrés Serrano

   Mi amado don Andrés: Ayer tarde recibí la suya. 1.º He sentido muchísimo las sospechas de esa gente respecto de nuestra intervención en lo de las famosas correspondencias del Siglo, que no he podido leer, pues los nuestros perdieron los números. Anoche vi al padre Xercavins, y me dijo que había otra reciente en el “Siglo futuro”, que hablaba de Mossen Sol, sic. No es el autor Meliá, y es cierto. ¿Quién será, pues? Urge escribir al Siglo para decirle que no nombre para nada el colegio, sin antes enseñarlo a usted o a Caparrós, etc., si no puede suspender el insertarlo. Vaya usted averiguando, si puede, el autor. Crea que el diablo se vale de medios bien extraños para ejercitarnos la paciencia.
   2.º Anoche visité al padre Solá. Muy amable me dijo: Que está destinado a dar el día de retiro mensual al seminario, y el primer día (único hasta ahora) la <*2*> plática fue leerles y exponerles la carta del papa a los obispos españoles, lo cual no sabían.
   3.º En la romería a Gandía venía el padre Vigo, con el cual hablé durante el camino bastante rato. Le expliqué la historia, y nos felicitó al parecer muy cordialmente. Le hablé del padre Falgueras sobre poder ir a confesar a los chicos al colegio; dijo que...


Tortosa 30.

   No pude seguir ayer la carta. El padre Vigo dijo que había escrito al padre Falgueras para que predicara el triduo, pues como debe estudiar y graduarse, no quería que se distraiga. Pero que en cuanto a poder ir a confesar... vería... y que haría lo que podría.
   He quedado con don José María que éste hablará a Santillana para que hable a los del “Siglo Futuro”. Si usted quiere escribir a Santillana repitiéndolo, mejor.
   Acaban de enseñarme dos artículos que firma Botella en el Siglo Futuro sobre los colegios de vocaciones de <*3*> San José el primero, y el colegio de Roma.
   2.º No hay cosa que pueda alarmar. Sin duda ha tomado del “Movimiento” los datos sobre Altemps, o usted se los mandaría.
   Póngame una nota grosso modo de la inversión de los 87 duros que se trajo de Madrid al venir a Valencia, por si podemos ultimar las cuentas con don José María Caparrós, y pagar el déficit de aquella casa.
   Lo que el padre Xercavins dijo de la carta o artículos del Siglo sobre mosén Sol son los que digo antes.
   Obispos: Hablé un momento con los obispos siguientes: 1.º Mallorca: Me dio una palmada en la mejilla, y volviéndose al de Menorca le dijo que habían de hacerme obispo. 2.º Menorca dijo a los que estaban cerca (obispos) que era muy celoso de la gloria de Dios. 3.º Al de Palencia (al cual di una fotografía) saludó respetuosamente al superior de los Operarios, delante de don José <*4*> María, y recordamos habernos visto en el seminario de Salamanca el 77. Luego le encontré en un pasadizo de palacio y me dijo que el año que viene enviaría a dos. 4.º Por cumplir el encargo de Benjamín tuve que hacer no sé cuántos viajes para ver al de Seo de Urgel. Por fin... pude darle una estampa. 5.º Al de Vich, que después de tres visitas, le dejé tarjeta diciéndole lo de Morell. Al de Zaragoza (super via) en el tren hacia Gandía. Como si saliese él de un sueño me habló de mis cartas recibidas, de la Obra de vocaciones, del colegio de Roma, teniendo yo que irle dando puntos. Al fin... nada, si bien le dije que con los tres mil duros que se gasten en San Carlos les daríamos nosotros trescientas vocaciones. Me suplicó le enviara noticia de todo esto. No lo haré. 6.º A Segorbe, Tarazona de paso, y a Lugo, Lérida, etc.
   Más tengo que decir, pero será otro día.
   Al fin ha salido el “Congregante”; de él le hablaré mañana, así como del “Correo Josefino”, que ha de salir el mes de enero ya. Tengo datos de autografía de Barcelona y sus precios, y de imprenta de caracteres de letra manuscrita.
   Afectos a su Soláns.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

   No sé si Osuna habrá telegrafiado a usted felicitando el santo. Así quedamos anoche.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 157, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


29 de noviembre (?) de 1893




Domingo, 29.

   Mi Providencia: Acabo de recibir la suya.
   1.º Doctor Pallarés aconsejará a usted sobre lo de Gracia.
   2.º Bernardo había resuelto venir a Tortosa; pero al saber que el obispo tenía las bulas y que vendría pronto, prefirió aguardar, pues venía con ánimo de decir al Provisor que le reemplazase. Por esto no vino, y al regresar a Vall desde allí tal vez hubiera pasado.
   3.º Tengo carta de Arnau, que está destinado a Onda. Mis profecías se cumplirán.
   4.º Bien aconsejó usted a la . Lo mismo le dije yo. Ya tenía copia del oficio.
   5.º No <*2*> necesitan persona que se interese por el bien de esa comunidad. Ya están bien.
   6.º Anteayer salieron las preces a Roma.
   7.º Va el Breve que no aprovecha ya. Guárdelo por si acaso convenía o nos lo pidiese el vicario capitular, si le ocurría preguntar si ha venido.
   8.º Insisto en salir mañana, pues aquí no me dejan hacer nada bueno.
   9.º Entregue las adjuntas a Calatayud. Carlota escribe una carta tremenda a los de Villafranca.
   Afectos a todas.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 29.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 158, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 30 de noviembre de 1893





Don Benjamín Miñana

Tortosa, 30 noviembre.

   Amado Benjamín: Acabo de llegar de Valencia de fiestas que no me gustan, porque son demasiado movimiento para mi espíritu de vida silenciosa y ordenada.
   Encuentro aquí la carta de don José. Haga el Breve y ponga todos los derechos de agencia que los haré pagar a mis sobrinas que tienen mucho, pero que no me harán heredero, y es por cierto una lástima, que sería de mayor gloria de Dios.
   En la estación, al llegar, he encontrado a Elías y García, que han salido a despedir a los obispos de Tarazona y Zaragoza que llegaron ayer tarde. Les he saludado otra vez, si bien el de Tarazona no me ha reconocido, pues era de noche. Este ha dicho a García que enviará <*2*> dos alumnos el año que viene.
   Está aquí el de Plasencia. Frasno escribe que hablemos con términos enérgicos al vicario capitular para que le dé dimisorias para ordenarse in sacris en seguida. El placentino irá a clase mañana para entretener el tiempo. No sabemos cuándo estará libre Frasno.
   El obispo de Urgel no va a Roma. El nuncio le dijo aguardara a la beatificación del V. Ávila. Me dijo lo escribiría, pero que yo se lo escribiera a usted también. El doctor Lino amable a pesar de su cara de reusense desengañado.
   Se ha recibido aquí el catálogo de premios en el seminario. En el colegio no se ha recibido ni en Valencia se recibió. Sin duda don Andrés lo tendrá sobre la mesa aún. ¡Qué desencanto! Y esto que participé a don Benito que había dos premios. ¡Pobrecito Roldán!
   Dígame con frecuencia lo del asunto de Vinaroz.
   No han venido los retratos. Envíe aunque hayan salido mal.
   Mañana cosas más graves.
   Su afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

   ¿Cómo se lo arreglará en las deudas? Tal vez me resuelva a enviar sólo al de Plasencia.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 159, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 1 de diciembre de 1893





   Amado Benjamín: Esta mañana había comenzado a estar tranquilo en mi mesita después de las excursiones, y sentado en mi mesita no me intimida atender a dos mundos si es necesario. Mas esta tarde Aguiló y Foncuberta, etc., me han matado tarde y noche, y estoy resuelto a irme a la mesita de mi casa si esto continuara.
   No puedo, pues, hoy tratar asuntos. Sólo:
   1.º Que no he arreglado las preces para el Breve de oratorio.
   2.º Que las cuentas del viaje hechas por Despóns, resulta que quedan aquí unas 300 pesetas en oro, liras, etc., con más algunos duros que yo he de abonar. Ya les mandaré la cuenta tal vez mañana. Entretanto, sufro porque se dilata la ida de los colegiales a esa, González y Frasno, y le iré enviando <*2*> billetitos de mis débitos, siquiera para pagar el Breve, si es que no se pierde este billete.
   3.º y principal. Encargué a Solá la reclamación de la maleta. Contestó que se había dirigido ya a no sé quien; pero no dice más, hace días.
   He pensado si desde ahí podría hacerse algo. Recuerdo que Medina era amigo del párroco o de un capellán de Ventimiglia, y quizás Sobrevías le conozca. Por lo tanto, vea si puede escribirse a Ventimiglia, diciendo:
   Que la tarde del 16 de noviembre el fachino n.º 4 tomó de 4 viajeros españoles, uno de ellos sacerdote, los bultos de mano que llevaban. Que el mismo mozo los colocó en un coche de 1.ª cuyo tren <*3*> salió a las 12,50 de la tarde para Marsella y España. Que al mover el tren notaron que faltaba una valija, y en Mentón telegrafiaron o hicieron telegrafiar para que se consignara a Barcelona a nombre de Manuel Sol, prete.
   Que en Barcelona lo han encargado a don Román Solá y Roca, del comercio, Calle Nueva de San Francisco, 5, tienda, para que agencie el recobro de dicha maleta.
   Que la maleta es de cuero amarillo, que va abierta y sólo atada con unas correas. Que contiene un manteo y sotana, varios manuscritos e impresos en español y un plano de edificio.
   Con estos datos se puede preguntar y saberse lo <*4*> que se ha hecho sobre ella, pues las empresas francesas es seguro que no consentirán la pérdida.
   Háganlo, pues.
   4.º Envíenos los retratos, aunque estén borrosos, y haga sacar un par de ejemplares; al menos constará el número, aunque no se vean las efigies.
   Hasta mañana.
   Su afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 1.º de diciembre de 1893. Primer viernes.

   Va un billete de diez duros.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 160, págs. 1-3




A la Madre Providencia de San Salvador


2 de noviembre de 1893




   Mi Providencia: Acabo de recibir la suya. No me dice en ella si recibió usted una cartita mía ayer que le escribí el jueves por la noche, que llegué de Valencia. En ella le decía que según carta de Benjamín aquello no estaba arreglado; yo creí que sería por si el agente no estaría aún allí, pues el otro agente hubiera podido presentarlo, y con ocho días estaría despachado. Mas con la idea de tantear antes el terreno, lo hice suspender. Pallarés me aconseja que se presente de un modo o de otro, y si rechazaran la 2.ª parte, esto es, el viaje de ustedes, se enviarían nuevas preces. A mí me repugna. Con todo, esta noche he escrito otra vez, para que lo active, sea como quiera. Pida a san José que no nos dé el disgusto de no ir usted.
   Esta mañana <*2*> he sabido por Pallarés la nueva y el Tedeum de Tedó, y Pallarés quería telegrafiarle a nombre suyo y mío felicitándole. Dice que luego le ha escrito él. Me añade esta tarde Pallarés que Tedó ha escrito ya a Vall al alcalde pidiendo el consentimiento para ir las monjas. Si no fuese tan escopeta y fuese capaz de no tener presunción, se hubiera podido decir a Tedó que en lugar del alcalde se ofreciese al gobernador y éste lo participase al alcalde no como consentimiento, sino como orden. En fin, haga Jesús que no pongan otras condiciones los de palacio, que temo aún.
   En cuanto a la fecha, san José ha ido despacio, y ahora no debemos ir aprisa. He indicado a Pallarés que la Purificación <*3*> es un misterio sabrosísimo. No obstante, ustedes podrían ir discurriendo; pero hasta que venga claro lo de Roma, no tengo humor para echar líneas.
   Conque hasta otra.
   En cuanto al provisor, creo bastará escribir a Tedó, encargándole dé las gracias al señor vicario capitular por todos sus pasos, y que irán ustedes. Preparando lo conveniente para estar dispuestas cuando Jesús quiera disponer la fecha.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 2 de noviembre 93.

   Enviaré a buscar las estampas de Roma de la Providencia.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 161, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 2 de diciembre de 1893





Tortosa, 2 diciembre.

   Amado Benjamín: Como no quiero relaciones con Ocallaghan en cuestión de agencias, y por otra parte al extender el vicario capitular las preces o nihil obstat, dispondrá que lo envíe Ocallaghan como más seguro, prefiero que Juan Sol vea a Ocallaghan para que lo redacte, etc. Lo hará el lunes.
   Ha venido de Madrid la real orden para la fundación de la Vall y es lástima no haya coincidido el Breve de permiso de ahí. Así, pues, actívelo. Si no está Piccoli vea si su cuñado mismo lo presenta averiguando antes la seguridad de la concesión. Si no es prudente que el cuñado mismo lo haga, dice Pallarés que en caso de negativa in quantum ad secundam partem, se repetiría con nuevas razones. Pero a mí no me viene muy bien, y más habiendo tardado en presentar la solicitud. Por lo <*2*> tanto, tome esto con calor, vigilancia e interés. Más aún: apenas esté concedido telegrafíe: “concedido todo”, y si fuese negada la 2.ª parte, podría ponerse en el telegrama negada la 2.ª parte, para ir preparando el nuevo documento de súplica. Pero... creo que tendrá usted traza para que el telegrama diga: “Concedido todo Vinaroz”.
   Deseo escribir a los colegios por ver si obtienen algunas suscripciones para “El Congregante”, que no debe morir, ni debe sernos tan gravoso, como nos es, hasta que amanezca el día (que vendrá) de que salga el apóstol de la Obra nuestra para el bien de la juventud secular, si bien es fácil tarde por haber faltado a los designios de Dios el primero designado por la Providencia. Y por lo tanto si usted cree prudente hacer una indicación a alguno de los colegiales, y a don Jesús y a don Ceferino y don Nicolás y a Sobrevías <*3*> y a algún otro español, hágalo, o más bien lo hará cuando enviemos el prospectito que se imprimirá este mes. Como Serrano puso en las cubiertas que no pueden celebrarse misas por ello, es fácil que se den de baja algunos suscriptores, y repito, no debe morir la revista, porque sería más enojoso si un día debiera resucitar, como confío en las líneas que tengo trazadas en mi cabeza, si Jesús nos da vida, gracia y Operarios.
   A Serrano hablaré de “El Correo Josefino”.
   No tenemos dinero para los gastos de este colegio, y Elías nos apremia, y pienso en ustedes, y el obispo de la Seo no va, que los hubiera traído, y no sé si ha enviado Astorga, etc., y el viaje de Despóns y otras cosas nos enjugan el bolsillo, etc., y el invierno es largo todavía.
   A don Benito hablé de las obras de Altemps; creo lo expliqué a usted. Me figuro <*4*> que cuando sea habrá de ir Benet ahí, y tengo un plan formado para que se ocupe él y su mujer en esa, y creo será del agrado del director del colegio de Roma, cuando estemos en Altemps.
   Serrano indicaba de un boticario y enfermero para ahí. No sé quién podrá ir. Si pudiéramos destinar ahí al esbrafado Betí, para que no estudiara, pues aquí tardará a pasar, y luego de enfermero se le colocase por ahí en cualquier cosa... sería una solución para ustedes... y punto concluido.
   Como cuando usted gastó aquella broma delante de Merry, sobre el portugués que yo le dije, quería advertirle que no lea de mis cartas si no lo que pueda leerse, pues a veces salen tan desvalijadas, que sentiría lo vieran. Haga usted sólo como yo lo hago.
   Cuentas: van las cuentas de Despóns. Que Enrique se lo arregle si puede entenderlo, que yo sí que lo entiendo.
   No pueden ir cuartos. Se queda el padre Mar y sus carmelitas. Mañana será.
   Su

      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 6.º, doc. 162, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 3 de diciembre de 1893





Tortosa, 3 diciembre 93.

   Amado Benjamín: Van las cuentas. Temo que no irá bien la cosa, y no sé si hizo usted bien en descargarse por completo, en su inspección al menos.
   Le escribí por si podían esperarse algunas suscripciones para san Luis. Hágalo si es prudente.
   Además hemos casi resuelto en Valencia lo del “Correo Josefino”. Al pasar por Barcelona pregunté por litografía, que era muy cara, pero que estaba la autografía que es lo que hacíamos nosotros, trasponiendo lo escrito. Se me dio precios, y no sale excesivamente caro. Además están los tipos aquellos de imprenta de letra española, y se han pedido precios a Bianés, y se verá en Valencia y en Madrid. Se acordó lo de las adjuntas Bases. Así, pues, diga a Serrano que [a] la brevedad posible discurra temas para 1.ª sección, o sea, artículos serios, y sobre todo para las 3.ª y 4.ª, a fin de que se repartan a los que convenga. No se publicará sin que haya materiales (menos la crónica) para dos o tres meses. Hay la seguridad <*2*> de que, provocado el movimiento, saldrán muchos alumnos que querrán exhibir sus trabajos. De ahí confiamos bastante. Deseo que el primer número sea interesante, sobre todo en la parte humorística. Para fondo, si lo de Betí “sueño de un Ángel” no fuese tan largo podría ir. Ahora tal vez tendría que ser “el Colegio de Roma” o “un saludo a los romanos” o “el año nuevo”. A usted toca estar a la inspección de la crónica de ahí, y a estimular composiciones cortitas, sabrosas, y chispeantes de los alumnos, y más si don Andrés gestiona su academia.
   Olvidé decir que di las gracias al obispo de Lérida por el permiso de Soláns. Que al hablar con el padre Vigo de nuestro colegio, de Serrano y propósitos de academia dijo aquél, que bien podíamos encargarnos de lo del Pío americano, y se ahorraría él el padre Falgueras. Le dije que no abandonen el Pío americano, que los pobrecitos lo necesitan.
   Más debo decir, y habré de dejarlo para mañana. Frasno con sus cartas estrambóticas, cree que va a ser ordenado in sacris.
   El de Plasencia continúa aquí, y asiste a clase. ¿Ya le han matriculado? Se llama Manuel González. Póngalo en el catálogo ya.
   Hasta mañana.
   Su afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

   No olvide lo de Vinaroz, que me apremian.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 163, págs. 1-6




A don Benjamín Miñana – 5 de diciembre de 1893





Tortosa, 5 de diciembre 93.

   Amado Benjamín: Recibida ayer la suya del 1.º, que no recogí hasta las 12. No contesté anoche mismo, por saber si Juan Sol había enviado o hecho enviar las preces para el oratorio. No lo he hecho y hoy debía ver a Ocallaghan; todo por no haber enviado usted un borrador de solicitud, como era regular, para no tener que acudir al agente diocesano, que tiene acaparadas las facultades todas, sin saber por qué títulos tradicionales.
   Voy primero a la suya. Supe ahí lo que usted me dijo sobre los del padre Claret, y lo sentí mucho, pero usted me tranquilizó con que sería una invención y habladuría de criados. Veo que se confirma, y si bien no es usted el que deba ir a pedir satisfacción al padre Batlló, tal vez no sea impropio el que se diga al padre Homs que estamos sentidos porque se ha dicho eso, que dicen hemos dicho nosotros. <*2*> Consulte usted con el padre Homs lo que conviene hacer, pues no es cosa que debamos enajenarnos, sin razón, el afecto de tan buenos Padres.
   No me había venido al pensamiento una vez sola, ni casi recordaba que había dejado firmado el papel para la carta del papa. Al leer la suya me ha venido un vivísimo deseo de obtener la bendición que nos sirva de recomendación ante los prelados, que desde hoy nos miran ya, o empiezan a mirarnos con cierto miramiento. En Valencia lo vi, y hasta la rumbosa majestad del de Palencia se complació del saludo del superior de... Y los mismos palaciegos menores, v. g., Laguarda, ya no eran los de antes. Así, pues, que Jesús nos traiga la carta, si ha de ser para su gloria.
   No puede usted pensar cuánta pena me dio la noticia sobre Rampolla. Le vi yo la última vez muy desfigurado, y desde que ha mediado con tanto interés en los asuntos <*3*> nuestros, y más desde que recibí las noticias y datos gratísimos de él, por monseñor, se me ha hecho sumamente simpático. Le he encomendado a Jesús, y deseo que ustedes lo hagan.
   (En este momento viene Salomón, y lo suspendo).
   Sigo la suya: Peregrinación. Cepeda me dijo, al explicarle yo la petición de los de Albaida, que hablaría a la junta, y pondrían a usted regularmente entre los representantes de Roma. Hoy le escribiré diciéndole que lo pueden hacer. Le diré sus noticias sobre la peregrinación francesa.
   Todos desean que venga una fotografía, aunque sea borrosa, para tener los nombres de todos los años, etc.
   No sé si decir a don Benito eso del colegio español. En caso más adelante.
   Bien por don Andrés si ita est, y no hay subrepción u obrepción de parte de su abogado Benjamín. ¿Cómo está la Academia? ¿Cómo están los trabajos de la revista? ¿Cómo están los temas para el “Correo Josefino”? ¿Cómo están los trabajos para Jesús sa-<*4*>cramentado? ¿Cómo está de actuarse, y siempre in actu secundo, como verdadero Operario?
   Envié el nombre del de Plasencia para 1.º de filosofía.
   A Frasno se le ha escrito que baje, pues es probabilísimo que no le llamarán, porque el domingo es el nuevo sorteo ya. Su cabeza volcánica aún escribe pidiendo órdenes mayores.
   Rovira me escribió desde Pamplona en donde sirve. ¡Pobre criatura! Le contestaré.
   El baúl de Serrano está aquí. Que diga qué libros quiere se le envíen por Frasno y González.
   Salomón ha traído el diccionario para Agustín. Dice que el 22 escribía a Agustín, y como éste escribió en fecha de 30 teme que se perdió su carta, pues no le dice nada de ella.
   Se me concluye el papel, sin poder entrar en otros asuntos.
   Ocallaghan está malo, y mañana hará Pallarés la solicitud. Éste ha dicho a Sol que siendo personal el oratorio para Carmen semi/imposibilitada, y en caso su hermana, que no costaría más que trece o catorce pesetas, no sé por qué Congregación en lugar de la otra ordinaria. Siento le haya dicho esto, por si no es así. Averígüelo, pues <*5*> un día oí al padre Panadero que discutía con otro sobre unas facultades, y uno de los dos dijo que lo había sacado por la Congregación tal y sin necesidad de Breve para ello, y le salió mucho más barata. Se lo indico sólo por si hay alguna otra dresera.
   No sé si dije a usted que consultamos a Castellote sobre presentar nosotros la solicitud al arzobispo, para fijar la situación del colegio de Valencia. Fue de parecer que lo alargáramos. A don Benito le hablé y me dijo que él creía que esto estaba resuelto, pues uno de aquellos días estando todos reunidos y hablando de Mones... dijo que él (don Benito) no le escribiría para tratar del colegio de Roma, puesto que es refractario a los Operarios, pues (y ahincó la voz para que lo oyera otra vez el arzobispo de Valencia) aquel señor, Monescillo quería sujetar el colegio de San José al seminario, cuando el Seminario no tiene nada <*6*> que ver con el colegio, pues éste es una casa de huéspedes, cuidado por sacerdotes de confianza para guardarlos... y él quería hacerlos depender del seminario.
   Con todo al darle las gracias a don Benito por esto, le repetí que pesaba sobre nosotros una circular, y que en un cambio de circunstancias podría aprovecharse. Estamos, pues, lo mismo, y el arzobispo no ha sabido enviar a Roma alumnos, y siempre temo.
   Creo dije a ustedes que el nuncio, al cual hablé caminando, me dijo que los obispos estaban bien, y que él les hablaba de esto siempre.
   Soláns fue laureado ayer por el tribunal de Girona, B. Calatayud, etc. Yo como incompetente no voté.
   Todos los colegios piden el cuaderno de premios. Envíelos, por Dios. Nosotros hemos tenido que valernos de uno del seminario de aquí.
   Más debía decir. Pero me estorban tres o cuatro.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 5 de diciembre 93.

   Aguardo telegramas sobre lo de Vinaroz.
   Temo mucho aún sobre provisión de... mitras.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 164, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 6 de diciembre de 1893





Tortosa, 6 de diciembre 93.

   Amado Benjamín: Sin carta de usted ni ayer ni hoy, ni nada de Vinaroz, ni de maleta, ni de obispo de Murcia, ni nada de tantos otros intereses corporales y espirituales del colegio máximo de Roma. No obstante, van dos líneas para participarle una buena noticia. Ayer olvidé felicitarles por la fiesta de la Purísima. ¿Qué fiesta harán nuestros chiquitos? ¿Ya pedirán por el buen éxito de las armas españolas, por la salud de los colegiales, etc.? La noticia es, pues, que le hemos buscado y encontrado un agente y enfermero y boticario y administrador, todo en una pieza. El rico propietario y farmacéutico de Morella, Ferreres, primo hermano de Elías; viene como aspirante o agregado o hijo de casa de la Hermandad. Le ocurrió a Elías, me lo propuso, lo aprobé y él ha aceptado, con el aliciente de ir a Roma destinado. Es posible que después de un año <*2*> apostate; pero es fácil que si le llena, se consagre para siempre. Aunque a ustedes tocará llenarle el corazón y el espíritu, si logran hacerle piadoso. Entretanto, al menos, saldremos del paso, y creo que sin perjuicios materiales nuestros. Ha enviado a buscarse desde Cintorres un mundo que tiene en Valencia, y escribe si ha de acudir a Tortosa o Barcelona para marchar enseguida. Le escribimos que venga aquí. Con este motivo no sabemos si a Frasno (al cual hemos llamado para el 9) le enviamos con los dos, o enviamos a González con sólo Domingo Ferreres. Veremos. Si no fuera que es tan novicio Ferreres, le haría pedir por Elías si nos dejara o nos buscaría un par de miles de duros para salvar la crisis de Tortosa (que no puede pagar al panadero) y la de Roma.
   Tormo escribe que el señor obispo de Murcia marchó hacia esa sin ir al congreso. Nada nos habían <*3*> dicho, si bien no tienen la culpa los pobres de Murcia, que se quejan les dejemos tan aislados de noticias y nada saben ni les decimos. Fortuna que he vuelto a poner el teléfono con ellos. ¿Qué dice, pues, el señor obispo de Murcia? ¿Está en el Pío-americano? ¿Quién le acompañará por Roma? ¿Ya le dejarán contento?
   Orihuela. También se quejan, y con razón. No falta allí alguna penilla. Por lo demás, alegres y contentos Albiol y Soler. El tío Cortés les pide los mil duros, sin falta para el mayo. ¡Qué lástima no poder sacarle el baronato!
   Plasencia. Aguardo carta de la llegada de Despóns, pues cuestan cinco fechas las cartas de allá, no sé por qué. Es segura la capellanía para Roma. Don Esteban henchido de entusiasmo y desahogado en la parte material. Es el colegio que nos deja más tranquilos.
   Concluiré a última hora.
   Esta es la carta que anoche <*4*> no pude encontrar para enviarla junto con la de Despóns.
   Hoy 7, recibo la suya del 4, con la de Serrano.
   Frasno sale de Forcall pasado mañana. No le enviamos la carta. Estese tranquilo. Ya envié el nombre del de Plasencia y el curso de 1.º de filosofía.
   Ahora pide polvo cuando despreció el que traje. Ya le mandaré y de rechupete. Por Dios vean si encuentran liras. Hasta Navidad no irá don José García a Castellón para ver si con el papel que allí tenemos depositado en el banco, podemos sacar algo más. No hay un céntimo en casa, y se deben 400 duros al panadero solamente.
   Venga el grupo, y veremos si se ha de reproducir.
   No entiendo bien lo de Morato.
   Sin otra novedad. Los chicos confesándose en este momento para la gran fiesta de nuestra Inmaculada Madre. José García sin venir, sin duda metido en las mazmorras monjiles, que me [le] constipan y siempre tiemblo por su salud.
   No he visto ni a Juan Sol ni a Pallarés sobre lo del oratorio, ni han venido a confesar.
   Mañana irá para don Andrés que hoy no tengo tiempo, y vengo de confesar chicos, y he de escribir a Vinaroz... que preguntan.
   Su afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 7 diciembre 93.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 165, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 9 de diciembre de 1893





Tortosa, 9 de diciembre.

   Amado Benjamín: No merecía usted carta hoy. La mía del 1.º y la más urgente del 2.º podía ser contestada y recibida hoy lunes 9.
   Esta noche viene Frasno. Mañana esperamos carta de don Domingo Ferreres, y en este caso fijaríamos día de marcha para los tres.
   Recibo la adjunta de Soláns. No quiero desconfiar del hallazgo de la maleta. Son demasiado interesantes los manuscritos que contienen. Pienso encargar a Frasno se quede en Ventimiglia si es preciso hasta saber el paradero. Sería lamentabilísimo.
   Sol me comprometió con Ocallaghan a lo de la solicitud (por consejo de Tedó), y aquél está enfermo, y dice que las vacaciones empiezan, etc., y adiós por ahora. <*2*>
   No sé qué podré dar a los viajeros para rifa de los colegiales en Navidad y en mi santo.
   Don José García se nos marcha a misión pasado mañana a Fatarello, por culpa y en compañía del extraño padre Coma.
   Hoy ha marchado del colegio hacia el Desierto de Las Palmas el padre Quintín, carmelita, que ha predicado la novena de las teresianas. También teníamos de noche al padre Mar, que daba ejercicios (sólo por la noche) a los de las conferencias y demás hombres solos (unos 30). ¡Qué miseria! La gente del país trabajando esta temporada hasta los domingos, en la recolección y la molida de las aceitunas.
   Tenemos enfermo a don Rafael Calatayud, al cual no conocemos aún. Girona templado, como diría Serrano.
   Y basta.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 9.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 166, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 11 de diciembre de 1893





Tortosa, 11 de diciembre de 1893.

   Amado Benjamín: Ayer tuvimos un poco de enfado por no recibir carta. Hoy 11 recibo la del 6 y la del 8,
   1.º Van las cuentas mías particulares, y aún podría consignar 5 francos contra ustedes, pero los doy gratis.
   Son pues:
   Liras      35 y
   Oro francos franceses      271
   Monedas de cobre      1,40
   Papel español      50
   Además 115      115, que adeudaba a esa administración.
   Todo va en papel separado que entrego a Frasno.
   2.º No repare en enviar telegramas si el rescripto sale todo bien en el asunto de Vinaroz. En la del 9 me dice usted que aún no sabe nada.
   3.º Contestaré sobre lo de Peral-<*2*>ta y Morato. En cuanto a Albamonte, me dijo Merchán... que le había escrito que se dedicase a los cánones, que ahí se estudian tan bien. Le hablaré con todo, y le diré lo que usted dice.
   4.º Siento no pueda ofrecerse a Suerta, doctor en cánones y teología el Rec... y también a Balagué.
   5.º ¿Quiere usted que escriba a don Benito sobre eso del diritto y agencias? A nosotros no sé si nos conviene mucho, pues señalarían el destino, a no ser que para nosotros fuera libre toda la tercera parte al menos.
   6.º Diga [a] Serrano que esta noche envío la carta para el “Movimiento”. Que no se fatigue mucho en escribir al “Movimiento”, que pocos leen ya. Venga la carta para “El Congregante”, y temas para <*3*> lo demás.
   7.º Don Domingo Ferreres, Frasno y el de Plasencia salen en el exprés de hoy. Telegrafiarán su llegada, si pueden, y yo envío ésta por el exprés, por si llega antes. Ellos saldrán de Barcelona mañana a las dos de la tarde. Si no se detienen en Ventimiglia por la maleta, pueden llegar ahí el jueves a las 11 de la mañana. Yo encargo a Frasno que no se muevan de allí hasta saber el paradero.
   8.º Veo que Ferreres va ahí como un nuevo empleado, pues ha preguntado sobre la contabilidad si es difícil, etc., y si necesita dinero para el teatro y fumar, etc., cómo lo adquirirá para tener moneda italiana. Ya le diré a Elías que le diga que no pretenda ir al teatro, y ustedes vean que <*4*> asista a misa, al rosario, y poco a poco a lo demás. Creo que la hemos hecho gorda en esta proposición. Veremos.
   10.º Las bendiciones se recibieron. La fotografía del grupo no ha venido hoy todavía.
   11.º Por Frasno diré lo demás.
   12.º Dije que el de Plasencia era para el 1.º de filosofía.
   13.º Vengan noticias.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy 11. San Dámaso.

   Estas vacaciones irá don José García a Castellón, por si podemos sacar mil duros para ahí, y con la esperanza de que no se haya de mover más en este curso.
   ¿No podrías decir a los de Seo de Urgel si tendrían inconveniente en girarles una letra, pues ahí la encontraríais sin quebranto?

Escritos II, vol. 6.º, doc. 167, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 12 de diciembre de 1893





Tortosa, 12 de diciembre de 1893.

   Amadísimo Benjamín: Ayer escribí a usted por el exprés, o sea, en el tren que salían los viajeros. Hoy sigo.
   1.º A la suya. ¿Quiénes serán los 4 aspirantes que la víspera de la Virgen oraban por mí, que me levanté no más para hacer la estación y saludar a la Virgen, y por todos los demás?
   2.º He enviado las cuentas por Frasno. Pagadas todas las mías, o sea, 33 duros que puse en el mismo sobre de lo que restó del viaje nuestro. Además di a Frasno 100 duros de los 250 que acababa en aquel momento de recibir de una devota, que nos los deja al 5 por %. Si no, ni éstos hubieran podido ir, y casi robándolos de Elías que necesitaba 400 para el panadero. Así, vean si pueden irse sosteniendo. Ferreres lleva 150 duros. Así, puede pedírselos, hace el cambio, le dice la cantidad que resulta, y luego que usted se los irá dando para lo <*2*> que necesite, y tendrán esos 150 más de pronto.
   3.º El “Josefino” quisiera que saliese por todo el enero. Pero sin tener materiales de fondo para dos o tres meses y temas varios para los otros, no quiero que salga. Así, vean temas y aun composiciones de ahí. El colegio de Valencia ha editado con velógrafo el número que publican cada año, y hay uno de los que escribe que no lo hace mal.
   4.º Sobre el de Lérida no me atrevo a entrar en la parte económica y lo siento, pues me contenté con recabarle la seguridad de Soláns. Veremos si al enviarle usted el catálogo de premios, puesto que Sauret está premiado, o en otra ocasión, le hace una pregunta diciéndole: “¿No nos enviará V. E. una ayudita para el colegio por lo gastado por Sauret? Soláns va ya de cuenta nuestra”. Tal vez al felicitarle por Navidad, vendría a usted bien.
   4.º Hoy... al fin se reciben las dos fotografías, y por esto no le riño por no haber recibido carta dicién-<*3*>dome lo de Vinaroz. No están tan mal las fotografías. Así, haga cinco por mi cuenta y envíelas a los colegios de Valencia, Murcia, Orihuela, Plasencia y Madrid, y yo las pagaré, y les dirá a cada uno que yo les pagó el ejemplar como aguinaldo de Navidad. El de Tortosa que lo pague el colegio, es decir, el que enviarán puestos los nombres por hileras, como quedamos para que sepan todos los nuestros de dónde son, si no, no inspira tanto interés. Al padre Homs mismo todos han de preguntar quién es. Conque hágalo... y enseguida. Muy grave se nos puso nuestro director espiritual; no es esa su habitual risita rafaélica.
   5º. Entregue la carta de Marchán a Claramonte. Este dice que le dice que si después de sacerdote, aunque es difícil pueda pretender la teología, etc. Por lo tanto, no importa, puede usted enseñarle la carta.
   De Morato ya veremos. De Peralta también. Aunque marchen los dos el curso que viene, no importaría tanto.
   La carta del papa ha de ser para la <*4*> Hermandad y sus individuos que han realizado lo de los colegios en España y el de Roma. A ver si viene prontito. Que la dé el secretario a redactar a monseñor nuestro.
   Y de Montserrat, ya le dije.
   Del “diritto” ya le dije que escribiría a don Benito. ¿Le parece bien? ¿Nos convendría citar esa idea a don Benito tan cansado con Sevilla? ¿Nos conviene a nosotros? Creo que si dejaban una parte por el agente, otra para la Hermandad, y otra para los colegiales de cada prelado, sería menos mal.
   5.º No entiendo quién es monseñor Sustituto.

   Con el tropel de la tarde de ayer y arreglar la maleta para las cosas de Serrano, y cuentas y dinero, etc., olvidé dos cosas, y una de ellas lo sentí: la botellita del polvo para el Vicariato; la otra era enviar un reloj para regalarlo a Soláns.
   Además quería gastarme algo para que comprasen en Barcelona un niño Jesús para los colegiales, y si yo hubiese podido escoger otra cosa...

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 6.º, doc. 168, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 13 de diciembre de 1893





Tortosa, 13 de diciembre 93, fiesta de santa Lucía.

   A propósito de santa Lucía: No olvide, mi amado Benjamín, la reliquia de santa Lucía, pues estoy comprometido con el alcalde y alcaldesa de Tortosa, y necesitamos acacias del parque, etc. Aunque sea de la tierra o de un árbol de Siracusa.
   Hoy sin carta. Fortuna que a las 11 y ½ he recibido el telegrama que he enviado todavía a Vinaroz en el correo de las 12, y no lo he hecho bien, porque aquella gaita ya no dormirá esta noche de alegría, y su corazón no está para eso, y mejor lo hubiera recibido de cara al día. Le he puesto las dos liras 68 céntimos que he calculado ha costado, y ponga en el despacho los derechos de agencia. Aguardamos el res-<*2*>cripto, pues nada he dicho a los de palacio, no sea cosa que al venir suframos un desencanto. Supongo lo recibiremos el sábado.
   La cabeza de oroneta de Frasno escribe desde Barcelona enviando el cofre de González a gran velocidad, pudiéndolo dejar allí, y tiene la satisfacción de participarme que salen aquella tarde.
   No deje de hacer arreglar los retratos, pues a Plasencia anuncio que les regalaré uno como aguinaldo de Navidad, y que lo enviarán ustedes, así como el catálogo de premios. Si se han de comprar los catálogos póngalos contra cada colegio en las cuentas. González no recibe más que 50 duros, y de ellos le quedaban 36 como verá usted en la cuenta de Frasno. A éste se le ha [de] apurar para que busque el gasto de la ida a España, que costó 25 duros o más, pues él así lo prometió, y que no le daba cuidado eso, que él se lo arreglaría.
   El déficit del colegio de Tortosa desde <*3*> el año 84, aun habiendo recibido los 10.666 duros del señor Vilamitjana asciende a tres mil ciento cincuenta duros. Se hace preciso amortizar San Rufo, hacer una rifa, y tal vez aumentar algunas cuotas, que es lo que más me repugna, pues nuestro lema es la menor cuota posible con la mejor alimentación posible. Si pudiéramos tenerlo como el [de] Plasencia ¡qué bien! Don Esteban escribe entusiasmado y holgado y contento de Despóns, el cual dice le gusta mucho. Me repite el anuncio de la adquisición de una casa o finca en la montaña, legado de don Manuel Navarro, que don Andrés conoce.
   Si sale la carta del papa, y merece la pena, ¿no valdría otro telegrama?
   Supongo a los viajeros ahí, al recibo de ésta. Salúdelos y don Domingo que descanse, se cuide y se santifique mucho.
   Vilaret quiere renunciar el rectorado apenas llegue el <*4*> nuevo obispo. Si viene el de Tamaso, amigo de don Benito, tiemblo. Está enamorado don Benito de Salvadoret López. Tengo una carta reservadísima de don José María, y supone que el nuncio se aconseja en todo del de Sevilla. Pienso escribirle y decirle que se asegure para Tortosa. Guarden reserva, pues aún temo un Rocat...
   He tenido hoy la amable [visita] de doña Amalia, que me ha sorprendido. Estando en Valencia me vino corriendo Albert que daría una cosita de Roma para [la] apoderada de don Ramón, que estaba abajo, y para doña Amalia. Le di una fotografía de la sagrada Familia, y con lápiz detrás: a la respetable doña... su capellán N. No creía estuviese obligado a escribir. Devuélvanmela ustedes enseguida, porque si viene don José García, rabiará si no la ve con sus ojos.
   Van los cinco duros por los retratos. Estoy robando diariamente billetes con disimulo a mi hermano para ir tirando. Desde que he venido he sisado 400 duros, y no tengo un céntimo pues he tenido que irlos dando. A Serrano es otro día.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Vea si puede enviar media docena de fotografías de la sagrada Familia. No tengo nada para mi santo.
   A Serrano otro día.
   Acláreme más eso del padre Batlló, para escribirle a don Benito.
   No me atrevo a enviar los 5 duros esta noche, porque se conocería en el papel. Irá mañana.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 169, pág. 1




A don Felipe Tena – 15 de diciembre de 1893





Señor don Felipe Tena

   Amado Felipe: Al fin... ayer recibí la tuya. Para ese viaje no necesitabas las alforjas del señor Tena. Estate más sobre este asunto. No vivas en los espacios imaginarios.
   Vino ya la real orden, y mañana se aguarda el Breve para lo de la Vall. Para la Purificación es fácil vayan allá. Tal vez de penitencia te privemos de ir, si no has de predicar.
   El “Correo josefino” saldrá cuando vosotros queráis. Aún no has enviado temas de ninguna clase. Los demás de Murcia y Roma se portan mejor. Ensáyate sobre “El primer colegial (el niño Jesús)”, si no te daré otros. Recibido el “Colegial” de esa. No mereces más hoy.
   Tu afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 15 diciembre 93.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 170, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 20 de diciembre de 1893





Día 20, y no fue.

   Mi Benjamín: Escribo porque no extrañen el silencio. Tengo malhumor, porque me matan las horas los desocupados, y tengo tela larguísima de cartas, y precisas.
   Recibida ayer y hoy la suya y de Serrano; hoy con la carta desde Roma para el “Correo”. No me gusta. Es muy grave. Hay algún conato de chispeo en lo de Tívoli y en lo del círculo, etc., y todo debía ser con el mismo tono, aun las funciones de Iglesia, pues todo puede ser así. De otro modo ¿qué interés despertarían? Para ello bastaría poner un índice de noticias, v. g., el día 29: Se llegó a Roma. Se celebró un triduo. Diócesis de los colegiales: tantas, etc. Así, que <*2*> vea Serrano, o mejor Benjamín, o Soláns, etc., que le den tono para que sirva de norma luego a los futuros escritores alumnos.
   La maleta aún no la tengo. Han dicho a Solá que la refacturarán los de Barcelona. No lo entiendo.
   Telegrafié largo telegrama a Albiol para que se “sirviese besar nombre nuestro respetuosamente la mano nuestro prelado felicitándole nombramiento y ofreciéndole humildes servicios de la Hermandad y colegios todos”. Ya le diré a usted cómo lo recibió el futuro. Nada menos que haré escribir a Albiol que vaya yo; que no lleve prisa pero que vaya.
   ¡Cuánto tengo que decir! Pidan a Jesús me dé 48 horas cada día y me quite la necesidad de dormir.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 20.

   Telegrafíe o escriba al señor Rocamora felicitándole. Si escribe no diga nada de lo que le he dicho que dice Albiol.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 171, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 21 de diciembre de 1893





Día 21.

Señor don Benjamín Miñana

   Mi Benjamín: Un ratito para usted antes no me estorben, y aunque no haya de entenderme, pues escribo en casa a las 11 de la mañana y sin buen papel y ni casi pluma.
   Veré si entre hoy y mañana puedo arreglar una carta para don Benito, y le hablaré de agencias, etc., para que no se dejen imponer por los poderes del Estado secular, y le diré de Vich, de Rocamora, etc.
   ¿Cómo puedo enviar el polvo? ¿Podría ir en una cajita como muestra sin valor? ¿Podría ir dentro de varias cartas poco a poco? Temo si se repite con frecuencia lleguen a abrirlo. Si es a vistas, ¿cómo se paga el paso? Si tuviese que pagarse solo ahí en Italia, menos mal: lo enviaríamos a vistas.
   Ha fallecido mosén Trobat dejando <*2*> heredero a don José García y mosén Vallés; pero en las instrucciones funda una capellanía, y si sobra la mitad para el colegio de San José; pero faltarán 300 duros para el capital que él señala a la capellanía. De aquí es que nos hemos quedado sin legado, ni siquiera misas. No sé de dónde podremos sacar.
   En cuanto a las agencias, si se han de aceptar con las tres partes: 1ª. Agente, 2ª. para el colegio de Roma, esto es, para la Hermandad, y la otra en caso para los alumnos del obispo que la ofrezca.
   A propósito: Vea si puede pensarse en decir al señor obispo de Vich que antes de marcharse deje la agencia definitivamente al colegio de Roma, con las anteriores condiciones, indicándole que haciéndolo así, y quedando dicha 3ª parte para el obispo o los fines que el obispo quiera, sea para ayuda de los alumnos, sea <*3*> para lo que el obispo quiera, ya no lo tocará el que venga luego.
   Así mismo, creo no sería temeridad ni indiscreción, pues ahora estará de gracias el indicarle que al ir a Burgos no se comprometa con nadie de tantos como le solicitan la agencia, sino que procure obrar como más le convenga a los intereses suyos, y poder enviar alumnos con más desahogo, y que es un pretexto muy racional y atendible si él contesta a los que lo pidan que lo necesita para los gastos de sus alumnos de Roma, pues las capellanías que se dediquen para ello no sufragarán los gastos particulares de dichos alumnos.
   Pienso escribir a Caparrós para que lo advierta a Tommaso y pueda continuar Astorga como ahora, y aún añadirle eso de la agencia y sus tres partes. Lo mismo diré yo a Osuna para que lo diga a Peris Mencheta, o se lo diré yo mismo a éste. Mucho miedo me hace eso del gobierno de que tomen a <*4*> Detti. Me enfadaría con don Benito.
   Como le decía ayer, Albiol escribe que muy formal le dijo Rocamora el deseo de que yo vaya. Me hace miedo esto, y más me estimaría darme media docena de disciplinas; pero hoy viene García, y si ellos lo creen conveniente iré allá, y si se me manifiesta explícito lo seré, pero, repito, con temor. Dígame usted sus condiciones de carácter, sagacidad, etc., para mi gobierno.
   Al leerle Albiol mi telegrama le dijo que transmitiera a mí sus sentimientos y su gratitud, y que me dijera “que espere de él todo lo que yo pueda esperar y más”. Le aseguro que a estar allí Benjamín, le endoso la comisión de ir yo, enviándole por escrito datos, y me ahorraría este viaje.
   Continuaré a la tarde en el colegio:
   Colegio, 8 noche. Estoy nerviosísimo. Es última hora. La maleta está en esta estación y no la querían dar sin el talón de Barcelona.
   El seminario siempre extravagante, después de tanto amenazar a las 4, ha venido que puedan marchar los chicos, y nadie podía ya, y esto es una Babel.
   Envío carta y demás a Guadalupe. Pero la estampita no pudo ser por la dichosa maleta.
   Veré si puedo escribir a ustedes mañana.
   Suyo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 21

   Al fin no se echó la carta anterior anoche y la incluyo aquí.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 172, págs. 1-2




A don Andrés Serrano – 21 de diciembre de 1893





Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Como no me fío de la tentación de curiosidad de nuestro director del colegio español, mando a usted el adjunto pliego de Inocentes, para que la víspera, después de comer o cenar, o el mismo día por la mañana después del desayuno, reúna en el recreo a nuestros buenos colegiales, y entregue el adjunto despacho a los interesados, comisionando al despensero (quería poner cocinero) para que lo abra a nombre de todos sus compañeros superiores de Inocentes. Van también unas estampitas para que se las rifen en rifa. Irán como impresos.
   Teníamos un décimo de lotería, y nada nos ha tocado. Jesús quiere que sigamos con apuros.
   Escribí a don José María Caparrós, enviándole el proyecto sobre maestros a cargo de la Hermandad. Se necesita el capital de cincuenta mil duros para establecerse. No creo que don José María tenga <*2*> trazas para encontrar por Madrid ninguna almita buena. Los aristócratas no saben tocar ciertas teclas, y tan bien que se podrían tocar en Madrid si no fuesen ustedes tan literatos. Querían los marqueses de Pidal llevárselo una temporadita a Carrascalejo. No sé si habrá accedido.
   Veo que ha tomado usted a su cargo el sermón polígloto. Ha de ser a condición de que se ensaye ante un espejo, como Castelar, y lo haga con energía sí, como lo hacen todos los italianos; pero con dominio de actitud y de palabra.
   ¿Cómo le encargaré ahora temas para hechos edificantes, crónica, y fondos de “El Correo Josefino?”. Creo que nos vamos a quedar sin él.
   Vea si puede recoger media docena de suscriptores colegiales, de Sobregrau, Samsó, Oviedo, etc. Hemos hecho imprimir 500 prospectos para enviarlos a los peregrinos de San Luis en el 91. Si usted, aunque es mal ganchero, sabe algún nombre a los cuales podamos enviar prospecto o número, dígalo, así como a las congregaciones que convenga.
   Felices navidades.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 21.

   Diga cómo ha cumplido su cometido.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 173, págs. 1-4




A don Andrés Serrano – 21 de diciembre de 1893





Señor don Andrés Serrano

   Muy amado en Jesús: Empiezo hoy por las de ustedes antes de otras para que en las últimas horas no me estorben, como ocurre con frecuencia, tanto, que hago propósitos de irme a las 4 de la tarde a casa para estar tranquilo, y nunca lo cumplo, ni lo puedo cumplir, porque siempre hay cosas que hacer en el colegio, y eso que apenas podemos tener un momento con los nuestros.
   1.º Recibí ayer la carta desde Roma para el futuro Correo. Ya dije ayer que no me gustó. Estoy muy contento de su laboriosidad literaria esta temporada, y Dios haga que dure, que puede durar muy bien, y sin tanto cansancio, no más que usted haga examen diario de conciencia para dedicar un espacio de tiempo (el que usted se proponga) no más, para cumplir los designios de Dios <*2*> en usted en ese campo de su gloria y del bien de la Hermandad y de las almas.
   Pero permítame le diga, que no debe usted apresurarse a escribir de primera intención, como los médicos las curas repentinas. Aunque debe aprovechar los momentos de inspiración, no debe hacerlo para salir del paso sino con entusiasmo; y luego aún dejar dormir lo escrito, y repararlo manu diurna et nocturna, retocando las cláusulas, etc. Sólo así sabrá escribir. Ejemplo puede darle nuestro Girona que corta, añade, borra, corrige, hasta que la cláusula está encajonada como él quiere. De otro modo, así como nunca predicará bien, se expondría a no escribir bien. Y en cuanto al “Correo josefino” debe, en mi concepto, para tener interés constante que sea una salsa agradable como en los artículos de fondo. Mucha sal en las relaciones o correspondencias e ingenio en la parte recreativa, y novedad y delicadeza en los hechos edifi-<*3*>cantes. Es esto algo costoso, pero no más costoso, pues de hacerse puede hacerse. Además que, dada la forma, luego nuestros muchachos nos ahorrarán trabajo. En la correspondencia no es preciso abundancia de noticias; aunque haya pocas, que sean episodios bien escritos, cortos, ligeros y con gracejo. Ya irán dándose noticias, y aun éstas podrían ponerse escritas si eran muchas, a modo de sueltos de gacetilla. No sé si hoy me doy a entender. Si yo pudiese y supiese hacerlo lo haría dándoles la pauta. Pero no sé más que concebirlo y criticarlo.
   Revista de San Luis. Como dije, Juan Bautista Calatayud dice que verá si reúnen allí algunos, pero... el Congregante no tiene interés y es preciso darle. Don Esteban promete alguna, pero también desea él encontrar... redactores. Hemos impreso 500 prospectos para enviar a los que asistieron a la peregrinación de San Luis. Si entre todos pudiéramos reunir 300 (que no los reuniremos) nos evitaríamos <*4*> los quebrantos de la revista, que suben a dos mil duros ya desde su publicación, y no conviene abandonarla después de 14 años. Reforzarla sí, para irla sosteniendo hasta que pudiese ser quincenal, pues temo la muerte de “El Adalid”, etc. En fin, son asuntos que tocan a ustedes el promover, y no debieran permitir que yo pensara en ellos. Girona apenas me habla, y él se lo va compaginando el pobre, con una calma y asiduidad que si fueran dos formarían una batería de organización literaria.
   Dígame cositas de vez en cuando de los chicos, de las condiciones de cada uno, de las esperanzas que den, etc., y todas sus impresiones de por ahí y líneas que puedan echarse, etc.
   Hoy envió a don José María Caparrós mi proyecto detallado sobre maestros, que él me pidió en Valencia. He tenido que hacerlo a sorbos, y mal redactado. Si él encuentra cincuenta mil duros de un Salamero o de un Comillas, es cosa facilísima y de grandes consuelos y resultados.
   ¿Cuándo pensaremos en la Reparación?
   Suyo afectísimo Padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 21

   Felicísimas pascuas.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 174, págs. 1-4




A don Benjamín Miñana – 23 de diciembre de 1893





   Mi Benjamín: Sin ninguno objeto ni posibilidad hoy más que de enviarles mi felicitación, que llegará trasnochada.
   Ayer quise escribir a ustedes. Y a monseñor felicitándoles las navidades, para que él a su vez lo hiciera a mi nombre a los señores embajadores. Pero un malico gordo que tengo en la quijada (externa) y que hace días me mortificaba, se me irritó con un vaso de agua fría que tomé, y me fui a casa prontito para ver si me reaccionaba de los escalofríos.
   Hoy, después de las cartas a don Benito (de seis planas) a don Francisco Belló, doña Amalia, etc., y de las otras menos costosas a Solá, Murcia, Vinaroz, etc., me encuentro más desahogado, y tal vez mañana pueda escribir a ustedes. La echaré, si puedo, en el exprés.
   Don José García piensa ir a Castellón <*2*> el 2 o 3 de enero para sacar algo del banco, si puede ser. Si no podían aguardarse ni estos días, telegrafíe que iría enseguida, pues no pueden pensar lo que sufro. Hemos de pagar el rédito de mil duros a Oliveres, y no los tenemos en casa, y estamos haciendo un malísimo papel.
   Recibida la del buen Soláns con la inscripción económica. Bien está con tal la envíe así a todos los demás colegios, pues de otro modo no les haría gracia.
   Al fin... ayer pude recuperar la maleta. Gracias a san Antonio aunque costará 14 pesetas de gastos. No ha faltado nada, ni el plano. Ya hablaremos sobre él.
   Tenemos una carta muy <*3*> sabrosa de Soler sobre el nuevo prelado. No sé si enviarla a Valencia, pues deseo que no se sepa nada sobre esto. Aguiló viene preguntando cómo es, si es josefino, etc., para publicarlo y hacerlo interesante a sus canónigos, y vamos con mucho cuidado.
   Ayer se marchó R. Cal... a vacaciones muy templado. Osuna tiene el encargo de dejarle consolatus in Domino, dimitirle. Esta era una de las espinillas. Es muy buen chico, y nunca tal vez reñiría con nadie; pero es la indolencia valencianica pronunciada por su temperamento linfático y su poca salud, y no debemos cargar con embobamientos, por más que tiene cierta ilustración y metida su cabeza en la astronomía. No sabe nada de él, y no sé cómo se lo arreglará Osuna, y temo que se lo queden como auxiliar, si <*4*> no están escarmentados de Benavent. Pero aquí no volverá. Repito que es buenísimo y de rica familia, pero aún no he llegado a saber cómo piensa en ninguna cuestión. No digan ustedes nada.
   La otra espinita mayor va amainando.
   A don Benito le digo lo de las agencias y lo de los padres del padre Claret, etc.
   Hasta mañana.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 23.

   Cuide de felicitar a mi nombre a los señores embajadores y a monseñor y al padre Homs. Ya sabe usted por qué no lo hice ayer.
   Veré de enviar una felicitación a Sobregrau y al otro sobre su ordenación.
   Don José García está aquí ya de la misión.
   ¿No vendrá para Navidad la carta?


Escritos II, vol. 6.º, doc. 175, pág. 1




A la Madre Inés – 23 de diciembre de 1893





   Mi Inés: Recibo la de usted y [la] de la desobediente abadesa, que no tiene otro mal que miseria y no descansar y escribir y no estar quieta. Que no haga el tonto.
   Dígale que esta tarde ha venido doctor Pallarés a decirme que esta tarde ha salido un oficio para ahí; que en cuanto al uno, o sea la conformidad de la comunidad, puede hacerlo cuando quiera; que el otro de elección y conformidad de las elegidas no lleve ninguna prisa, como lo primero tampoco, y así que lo detenga todo, que ya hablaremos y nos escribiremos lo que debe hacerse, etc.
   Conque felicísimas navidades, y dígame cómo sigue la madre abadesa. Lo del viajito lo adelantaré a primeros de enero para estar libre luego.
   Su afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 23.

   No es preciso decir aún a las monjas el recibo del Oficio.


Escritos II, vol. 6.º, doc. 176, págs. 1-2




A don Benjamín Miñana – 24 de diciembre de 1893





Señor don Benjamín Miñana

   Amadísimo Benjamín: Anoche escribí a última hora, dándoles las pascuas. Hoy recibo la suya del 21, con la de nuestro buen Domingo pero sin la nota de Frasno que usted dice envía.
   Bien por la fiesta del señor obispo de Murcia. (¿Ya les ha dado la agencia?). Me alegro mucho estuviese don Félix que tanto nos ama, y tanto hizo por nosotros.
   Celebro enviaran las fotografías.
   Antes sabía que era un portugués don Benjamín, y algún tanto de gabacho. Pero no me figuraba llegara a inglés, endosando el sermón de la Epifanía que era de tabla del señor rector del colegio español, que lo hubiera hecho con la melosidad hispano-italiana, que hubiera encaramelado a doña Josefa de Zulueta. Particula boni doni non te praetereat. Ha dejado usted perder esta ocasión de renovar sus glorias, y de reverde-<*2*>cer los laureles conquistados tan gloriosamente en el salón de San José, en las plazas de Burriana, Artana, Iglesuela, etc., y en las fiestas de san Sebastián de la invicta Cervera.
   De Rovira no sé si le di nada en Granollers. Creo que no; en caso, él lo dirá.
   A propósito de Rovira, no he podido encontrar la carta que me escribió desde Pamplona, y no he podido contestarle y lo siento, y dígaselo cuando vaya. Han sido licenciados los reservistas. Si usted le escribe, díganle que no regrese a Roma, sin escribirme a mí, y yo le enviaré a Barcelona a casa Solá el polvo, y demás que acaso convenga enviar. No lo descuide, y vean de escribirle.
   No he felicitado aún al obispo de Vich; tal vez le telegrafíe el día de la preconización.
   Es fácil me resuelva al viaje de Orihuela, pues el mismo Elías lo quiere a pesar de los gastos de viaje. ¿Cuándo regresa el de Murcia?
   Veré si mañana escribo a los Inocentes grandes, Benjamín, Serrano, Enrique, Soláns, etc. Hoy sólo a los pequeños. Y prou, prou que hay mucho que decir. Mi grano de la cara va mejor.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, víspera de Navidad.

Escritos II, vol. 6.º, doc. 177, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 26 de diciembre de 1893





   He estado abrumadísimo de cartas en estos días. ¿Qué hay de capellanía? Cuando tenga dinero, envíe a Roma.

Fiesta de san Esteban

   Mi don Esteban: Anoche pensábamos en su santo, y como no podían llegar las cartas, resolvimos se mandara un telegrama, que, unos por otros, no se ha enviado hasta después de comer.
   Conque felicísimas navidades, feliz terminación del año, abundante, feliz y colmado el 94, y con creces de buenos Operarios, y aun de colegios, si es voluntad expresa de Dios.
   Roma: No hay cosa particular. El obispo de Murcia dijo misa y comió en el colegio el 21, fiesta de su santo. Supongo habrán recibido los retratos que yo les regalo como aguinaldo, y con los nombres escritos bajo de todos; si no tienen los nombres me lo dicen, y los mandaré. Lástima no estuviese incluido nuestro González. Don Andrés Serrano predicará en la octava de la <*2*> Epifanía en las fiestas mundiales que se hacen en San Andrés de la Valle, predicándose en todas las lenguas. Los chicos buenos y contentos. No ha salido todavía la carta-bendición que esperamos. Envié un despacho cerrado para el día de Inocentes, dirigido a Eijo, Marchera, y Roldán (son los más pequeños) con cinco duros dentro para que lleven a los compañeros al quarantotto. Despóns le explicará todo.
   Valencia: No tienen vacaciones. Sin novedad.
   Tortosa: (Con reserva) Tenemos aquí un sacerdote muy bueno como aspirante; pero de sangre muy flemática, de la diócesis de Valencia que tiene sangre de chufas. Hemos dicho que vaya a pasar las pascuas a Valencia, y allí Osuna le aconseje que no continú