Escritos del Beato Manuel Domingo y Sol - Cartas, voluemn V
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Escritos del beato
Manuel Domingo y Sol

II - Epistolario
Volumen 6.º: Años 1892

ROMA
2005






Notas previas a la nueva transcripción








   Al comienzo de cada uno de los documentos que contiene este volumen se indica:
   - la sección (en este caso II [Epistolario])
   - el número del volumen (en este caso 5.º)
   - el número del documento
   - y las páginas que comprende cada documento

   La utilización de estos cuatro elementos facilitará al máximo la búsqueda y consulta posterior.

   Ejemplo: Escritos II, vol. 5.º, doc. 1, pág. 1-3


   En cuanto a las siglas utilizadas, se indica el salto de página en el documento original con el siguiente símbolo “<*n*>”.
   Entre paréntesis cuadrados ([ ]) se incorpora texto no claro o cualquier indicación del editor.


   El recorrido hasta poder ofrecer este volumen ha sido largo y ha requerido la participación de múltiples personas. Tras la muerte de Don Manuel, los operarios iniciaron una campaña de recogida de manuscritos. Posteriormente, dirigida sobre todo por D. Antonio Torres y D. Buenaventura Pujol, se hizo la gran labor de transcribir todos los escritos. Más tarde se publicaron parcialmente algunos volúmenes monográficos o selecciones de textos. D. José Luis Ferré inició hace años la edición sistemática de todos los escritos. D. José Jesús Fernández Alonso contribuyó grandemente a continuar el proceso escaneando toda la trascripción de los escritos de Don Manuel. Finalmente, D. Germán González está dedicando su tiempo y energías a confrontar con los originales, corregir y paginar los escritos de Mosén, con lo cual tendremos una edición fiable y citable con garantías al alcance de todos los operarios. A todos ellos les honra el resultado final y el uso que de él puedan hacer los operarios para un mejor conocimiento del Fundador.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 1, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 11 de enero de 1892





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Recibo la tuya. Supongo recibirás otra de Rafael en que dice lo que el señor obispo le ha dicho y, por lo tanto, creo estará enviado el oficio. Mañana va nuestro mosén José al obispo por varios asuntos, y le entregará la solicitud firmada. Es fácil que con este motivo le diga, quién va, y por lo tanto podremos apremiarle.
   Con todo, si para el domingo convenía ir ahí uno para decir la misa, veríamos de mandarles o pediría yo a mosén Bautista Maspóns te la dijera, si fuere la de las 7 u 8, que creo que es una de las oficiales.
   Tenemos esta noche a Abad, Espuny, García de Albocácer, Félix, etc.
   Conque <*2*> hasta la otra mía o la tuya.
   Tuyo afectísimo en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 11 de enero 1892.

   A la Madre enviaré el anillo por Rafael.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 2, pág. 1




A don Felipe Tena – 12 de enero de 1892





   Amado Felipe: Mañana, creo podré decirte a mediodía por García o Tomás Gombáu quién va ahí. Conque hasta mañana.
   Tuyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 12 enero 92.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 3, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


25 de enero de 1892




   Mi Providencia: Anoche recibí la adjunta, y ya no pude contestar a Cepeda, y lo sentí, pues Benet me ha informado mejor y dice que no les proponga eso de la distribución quincenal:
   1.º Porque el ayuntamiento está conforme en todo, y solo quiere estar prevenido por si viene otro municipio que no les diga que no podían hacerlo.
   2.º Porque ahora con un pequeño tubo podía ir el agua desde el manantial, y de otro modo tendría que ser una gran tubería o acequia.
   3.? Porque tendría que hacerse un gran depósito. Esto se lo escribo a Cepeda esta noche, por si llega a tiempo todavía que creo que sí, porque esa gente va despacio.
   No más <*2*> por hoy. Mañana rezamos los sacerdotes de los Desposorios de la Virgen. A ver si le dice usted a la Virgen que le pasemos el día cum iucunditate, recibiendo un par de noticias buenas, que las confío.
   Y prou.
   Tu padre

      Manuel Domino y Sol

Hoy, 25.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 4, págs. 1-4




A doña Pilar Ferrer – 29 de enero de 1892





Doña Pilar Ferrer

   Mi amadísima en el Corazón de Jesús: Recibí su última, grata como todas. No he contestado más pronto porque he estado muy ocupado, y hoy van sólo dos líneas. No debía usted haber esperado mi contestación, que sabe debe escribirme con frecuencia, aunque yo no lo haga.
   Tiene usted muchas picardías santas, para no querer entender lo que no le conviene. Con suspiros y sangre del corazón quiero que me salve esa alma que usted sabe; y si convenía algo más, también; pero esto según lo que Dios y su fervor le inspiren. Ya ve, pues, que no le hablo con misterios. Por lo demás, celebro sea más expansiva, y sobre todo que conserve esos sentimientos de ser santa a pesar de que se ve usted tan imperfecta. Le pido que no <*2*> me abandone usted estos propósitos por más cobardías que le ponga el enemigo. Tengo gran confianza en que me ha de ser un apóstol del Corazón de Jesús en cualquiera situación que Dios la coloque, y por esto me inspira tanto interés su alma.
   Y voy al objeto especial de la suya, que usted pone en último lugar, y lo hace como las cartas de los soldados que ponen en las posdata lo que querían principalmente escribir.
   Respecto de ese asunto tan importante debo decirle, hija mía, que no deseo más que su felicidad y el cumplimiento de la voluntad de Dios en usted. Y tanto es así, que si es voluntad de Jesús, casi reclamaría yo el darla por mí mismo, si tuviera derecho a reclamarlo; y eso que lo hago con pocas almas. El otro día <*3*> lo hice por mi Conchita Andrés.
   Esto supuesto, sí que le digo y le mando: 1.? Que no me vaya usted deprisa, y no se comprometa a nada, sin el consejo de las personas de su confianza. Yo, si me lo pide, también se lo daré, exponiéndome usted todas las circunstancias.
   2.? Dígame usted cuánto tiempo debía tardar esto, pues si fuese mucho se lo haría suspender todo por ahora.
   3.º Las condiciones morales de esa persona que no la conozco, y si quiere, tengo medios para informarme.
   4.? Que en sus meditaciones y comuniones, no ha de hacer otra súplica, sino “Señor, vuestra soy, para vos nací, ¿qué queréis Señor de mí?”.
   Con esto, yo mismo lo resolvería, si me lo cumple, y me expone con la sinceridad que me ha prometido, todo cuanto pase <*4*> por su corazón.
   Conque, obediencia, sinceridad y santa indiferencia ante Jesús, y mucha gravedad santa y mucha modestia.
   Espero me contestará pronto.
   Vea de multiplicar sus oraciones para que mis asuntos de Jesús vayan bien, pues tengo muchas contradicciones. Pensaba poder pasar por ahí, y aún no lo desconfío.
   Pídalo a la Virgen.
   Adiós, mi hija.
   La bendice su padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 29 enero 1892.

   Dispense que el papel es muy malo, y no sé si me entenderá.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 6, págs. 1-3




A don Rafael Merry del Val – Enero de 1892





Monseñor Merry del Val

   Amadísimo señor y amigo: Me tiene algún tanto apenado su silencio, y más en la fuerte crisis que estamos atravesando.
   Tal vez crea usted que somos culpables en no haber seguido el consejo de usted, en la enérgica resolución que con tan buen celo nos proponía, y no es así. Con la mayor diplomacia posible dejamos caer al señor obispo la necesidad y resolución de ir a Roma, como medio de obtener más fácilmente la solución de lo de Condotti y, para prevenirle, le dijimos que iríamos a Madrid y, si no obteníamos enseguida un oficio para Condotti, lo consultaríamos con el señor nuncio y, según nos dijese, obraría. Aun así, insistió en que aguardáramos la promesa de Castellón [?] Fabra, etc., y que esto no podría tardar. Luego todos los telegramas y cartas eran de una última crisis.
   Se añadió enseguida el ultimátum del padre Martín del 15. Por haberle manifestado con sinceridad a éste, como debíamos, la equivocación del telegrama, nos ha valido este otro ultimátum que con rubor trasmito a usted, aunque me cause vergüenza. ¿Qué resolución puede tomarse <*2*> entre tantos fuegos?
   Sabido ahí que hemos sido recusados por el padre Martín, y no por el gobierno español, quedamos desprestigiados, y será explotado por los que desde el primer día crearon atmósfera en el Vaticano y fuera de él, y en las embajadas y demás sobre la insignificancia de nuestra Obra para esta empresa.
   Apoderada de Condotti la misma Institución que podía intimarnos, simpática para muchos obispos, nos exponíamos a un ridículo con nuestra apertura de colegio como enfrente del otro. A haber sido otra institución, Claret, Paules, etc., hubiera sido un motivo de mayor aliento.
   Hoy escribo al padre Martín: 1.º Exponiéndole nuestros sacrificios, fatigas, etc. 2.º Lamentándonos de no haber empezado hace dos años sin ataduras. 3.? Haciéndole ver la extrañeza que nos causa su actitud, dispuesto a ser el que da el golpe adverso sin esperar a que lo diera el gobierno español, que le hubiera colocado a él en más honrosa posición para obrar después. 4.º Que vamos a Madrid solo para que no diga que no hemos seguido sus consejos, cuando los hemos seguido abandonando otras indicaciones (recusando todas otras indicaciones). 5.º Que le diré las gestiones que puedan realizarse dentro del plano, si no que él dirá.
   Así estamos, amigo mío. Iremos <*3*> a Madrid, si podemos arrancar a aquel señor.
   Escribí al señor nuncio y a monseñor Vico. Jesús dirá.

   Acabo de recibir el adjunto telegrama: Aguardo otro hoy mismo, pero no puedo esperar, porque marcha el correo.

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 5.º, doc. 7, págs. 1-2




De don Alfonso Merry del Val – 4 de febrero de 1892





Reverendo señor don Manuel Domingo y Sol

   Muy amado y respetado señor mío y amigo: Malas son las nuevas que acerca de las disposiciones del padre Martín me [comunicó] con algún sigilo un amigo en la tarde de ayer.
   Parece que el embajador preguntó al padre qué era lo que pensaba hacer en vista de la consabida Real orden.
   Contestó éste que desde luego vacilaba, pues sin poner atención a las condiciones que hubieran admitido otras órdenes religiosas, él no podía conformarse con que el Estado nombrara rector del futuro colegio ni provisional, ni definitivamente. En este punto no deja de tener razón, pero, ¿por qué se expuso a las extravagancias liberales y burocráticas? Aludiendo <*2*> su interlocutor a ustedes, dijo que “más bien se entendería con los padres agustinos, y que deseaba aguardar hasta que se hubieran cumplido las formalidades que exige el gobierno italiano”. En una palabra, se resiste a todo trance.
   Mañana pienso ver a nuestro fiel y seguro amigo monseñor Vico y me permitiré indagar su opinión acerca de la fase actual de la situación.
   Enseguida tomaré la libertad de comunicársela a usted, pues creo que no despreciará los datos que se puedan reunir, aunque no se sirva de ellos.

A. M. del Val.

Madrid, 4.

   Mucho me interesó la carta que me incluyó en su última.
   ¡Qué cosas, Dios mío!

[El original es una transcripción don Manuel]

Escritos II, vol. 5.º, doc. 8, págs. 1-4




A don Felipe Tena – 9 de febrero de 1892





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Dos palabritas siquiera.
   Entre unos y otros nos hemos quedado sin saber cómo fue la fiesta del día 2, y sin descripción ninguna de aquellas que sabía hacer el bondadoso Marzá.
   Al menos me ha complacido que todo un señor profesor del seminario no se ruborizara de apellidar con su propio nombre nuestra modesta Obra.
   Sí que sería otro milagro y estupendo si don Francisco obtenía una bendición eficaz del prelado de aquellas que hacen crecer las paredes. No olvides pedir esta temporada en los mementos de la misa y en tus visitas, que Jesús nos conceda por el Ángel de España y santos patronos de Valencia el pastor de sus amorosos designios, que sea más propio para los intereses de esa grey tan necesi<*2*>tada.
   Respecto a confesarte con el padre Dalmases no hay inconveniente ninguno, y me place. Con todo creo que te sería menos enojoso el hacerlo con el que vaya ahí todas las semanas, o con otro de los confesores, por la facilidad que esto te dará sin necesidad de salir de casa. Creo que las mismas tareas te obligarán a ello, aunque propongas otra cosa.
   Sean pláticas, sean sermoncitos en el púlpito, los primeros que hagas quiero que te dispongas y los afines, pues luego de obtenida cierta atmósfera de agrado y de buen nombre, ya no se desvirtúa aunque un día vayas con menos preparación.
   Mucho me placería un medio que enlazara tus relaciones con los del seminario, cosa que tenía encargada a nuestro don Vicente, cuando regentaba la clase de cánones; tan propia <*3*> para ello; mas su bonhomía no le hacía propio para ganchero. Pero eso de la clase de oratoria es perder mucho tiempo, sin que se aproveche gran cosa, porque con una hora en casa con un autor de oratoria se hace más que una semana en clase, que ha de seguir el paso de los alumnos. Ya sabes por otra parte que tienes delante horizontes que recorrer, aparte de lo mucho que te ocupará el colegio. El pensar en los grados, la lección de composiciones predicables para estar dispuesto a todo caso apremiante, las conferencias semanales que (aunque se repartan) caerán sobre ti la mayor parte, etc., son suficientes entretenimientos. Además que cambiada la situación no faltarán ocasiones de ir conociendo el personal de estudiantes y ordenandos del seminario.
   Me sorprende gratamente que sepas ser superior democrático; es lo mejor <*4*> y más difícil, y debes pedir a Jesús que por ese camino bendiga opus manuum tuarum.
   Don Francisco te habrá dicho el viaje de nuestro don José a Castellón. Así estamos todavía.
   Diga a don Francisco que he recibido su carta última de fecha de ayer, y que estoy pensando cómo os enviaremos dinero que no nos cueste dinero en el giro.
   Cot está aquí y, según dice él, nunca ha estado más tranquilo. Ya le llamaré mañana para hacerle una caricia y decirle si necesita algo, que lo diga sin reparo.
   Aquí la velada para los opositores atrasadísima.
   Mis afectos a Meliá, Puig, García Girona. Este que se ponga en relación con Despóns u otro para que pueda ser avisado.
   A Albert le supongo en lo cel de les pases dolses que así se está. Hazle comer mucho al menos, y don Francisco que le ponga las espuelas catalanas. Tuyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 9.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 9, págs. 1-6




A monseñor Antonio Vico – 10 de febrero de 1892





Al Nuncio. 10 febrero 92.

   Excmo. e Ilmo. Señor: Espero me dispense la libertad que me tomo de dirigirme a V. R. para que distraiga otra vez su atención, para hablarle otra vez del asunto de nuestro proyecto de colegio en Roma.

Monseñor Antonio Vico

   Mi respetable y amadísimo señor: Pensaba escribir al Excmo. señor nuncio, pero no atreviéndome a hacerlo directamente, prefiero molestar a usted por si se digna comunicarle lo siguiente:
   No atreviéndome a molestar directamente al Excmo. señor nuncio, prefiero hacerlo por su conducto esperando no tomará a mal que así lo haga, ya que más de una vez manifestó usted interés por nuestros asuntos de colegio en Roma.
   En octubre último tuve el honor de visitar a ese señor nuncio para darle <*2*> cuenta del estado del negocio de via Condotti. A consecuencia de una notificación que dio el 23 de septiembre personalmente el señor conde de Benomar en Roma, en donde me encontraba dirigiendo la peregrinación de San Luis, a nombre del señor ministro de Estado español, de que se nos daban dos meses de plazo para que la Hermandad o Pía unión de sacerdotes Operarios diocesanos se instituyese legalmente, única condición que se deseaba para verificar la transformación de Condotti en favor nuestro para colegio español, habíamos presentado certificado en el ministerio de Estado de nuestra existencia legal. En dicho ministerio se nos dijo que, consultado el ministro, había <*3*> dicho este que estaba bien, y era lo que se pedía.
   Creyendo sería un hecho ya, dentro del propio mes de octubre, la apertura del colegio, nos comprometimos con uno de los centros de enseñanza de Roma para la matrícula de unos cuantos alumnos. Además de esto se ha añadido luego la enfermedad del padre Martín, el cual ha reclamado con insistencia la apertura del colegio este año al mismo señor ministro de Estado.
   Por todo esto, y en vista del retardo que va sufriendo el expediente, y con el fin de aprovechar todavía este curso, hemos hecho indicar al señor ministro, la necesidad de instalarnos enseguida, aunque sea provisionalmente, en Condotti, mientras se ultima el expediente. Esto, como usted comprenderá, no perjudica en nada al resultado del expediente, cualquiera que este fuere, ni implica tampoco compromiso alguno al señor ministro por tratarse de una ocupación del edificio, al contrario, le coloca en mejor situación para cualquier incidente que acaso <*4*> pudiera ocurrir entre él y el gobierno italiano en las negociaciones de trasformación.
   Por esto me he atrevido a escribir a usted, por si se digna exponerlo a mi nombre al señor nuncio al fin de que este se digne interponer su valimiento con el señor ministro haciéndole ver la conveniencia y aun necesidad de que se expida oficio al reverendo padre Antonio Martín, para la instalación inmediata y provisional del colegio español en via Condotti, por medio de los sacerdotes Operarios diocesanos motores de...
   A no ser así nos veríamos precisados a ir a Roma instalándonos en cualquier parte para llenar el compromiso que tenemos.
   Por todas estas razones me he atrevido a escribir a V. E. por si creyera exponerlas al señor ministro de Estado e interponer su valimiento para con él a fin de...
   Repito me dispense V. E. mi libertad, se repite humilde capellán su afectísimo <*5*>

      [Manuel Domingo y Sol]

   Por estas razones me he atrevido a escribir a usted.
   En estas circunstancias y urgiendo la resolución de este asunto me he atrevido a exponerlo a usted.
   En vista de la urgencia del asunto me he atrevido a exponer estas razones a usted para suplicarle si podía interponer su valimiento con el señor ministro de Estado y hacerle ver la...
   El señor obispo ha ido a mediodía a Castellón. De otro modo sin duda, acompañando una recomendación, pues está interesadísimo en el asunto.

   Muy respetable señor mío: y amigo: En este mismo correo escribo al señor nuncio para hacerle ver la urgencia de nuestra ida a Roma por medio de una instalación provisional en Condotti, en vista de la enojosa tramitación del asunto casi enojoso. Espero de usted que tanto interés... <*6*>
   A esta necesidad se ha añadido la enfermedad que hace mes y medio aqueja al Rvdmo. padre Martín, el cual...
   Creyendo, según esto, que sería un hecho durante dicho mes de octubre el decreto de trasformación y la apertura de colegio, nos comprometimos para la matrícula en Roma, de unos cuantos alumnos.
   Del señor ministro de Estado el decreto de trasformación y apertura del colegio, atendido su estado de salud... y situación, peligros... y de poder atender a los justos deseos del padre Martín, el estado peligroso...

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 5.º, doc. 10, págs. 1-4




Al padre Antonio Martín Bienes – 12 de febrero de 1892





12 febrero 92

Rvdmo. padre Antonio Martín

   Reverendísimo y amadísimo padre: Ayer 11, recibí la suya del 6, certificada. Como ya comprenderá que no ha podido serme indiferente la dureza de su contenido, más aún en la forma que en el fondo, me siento movido a vindicarme un poco.
   Respecto [a] las razones que dice V. R. le obligan hoy todavía a asegurar para lo porvenir el carácter religioso del edificio, que al presente creemos asegurado ya...
   No me extraña tampoco que crea ha mediado calma, porque V. R. ignora y no puede conocer la agitación en que nos ha tenido y tiene este asunto, los trabajos personales, visitas, con viajes, cartas continuas y telegramas diarios, reconocido todo como superabundante por este señor obispo.
   Después de tantos sacrificios, y más grandes de lo que puede V. R. pensar, atendida la pequeñez <*2*> de nuestras fuerzas, hechos por nuestra parte para el buen resultado de este negocio tan vital para nosotros, y más hoy por la humillación que nos causaría un desvío de él después de tantas publicidades, muy pequeño sacrificio hubiera sido el ir y estar en Madrid, que casi hubiera sido un descanso.
   Pero estoy aquí, y estuve en Madrid un mes, y creo puede ser lo mejor. La equivocación o engaño, o como se le llame del despacho sobre el cual se le telegrafía, hubiera ocurrido lo mismo estando yo personalmente en Madrid, y a mi vista se hubiera hecho el engaño o la equivocación, y lo supe con igual prontitud, y se expuso con igual actividad, y se hubiera tenido la misma contestación que se dio, etc.
   Sé que los verdaderamente nuestros pueden hacerlo y lo hacen con más ventaja que yo, y con igual autoridad y por horas, cuanto yo podría hacer <*3*> con mi insignificancia por aquellos centros, y están avisados que me llamen apenas crean útil mi presencia.
   Lo probé por experiencia si no sufro una ilusión.
   No obstante, mañana saldrán dos de los nuestros hacia Madrid, y se detendrán en Castellón, y verán si pueden arrancar a aquel señor, si bien es una exigencia poco racional, habiendo trascurrido tan pocos días desde su ofrecimiento.
   Todo para que no se pueda decir que no se ha hecho, y que no hemos seguido en todo sus indicaciones y consejos, que sabe V. R. lo hemos hecho hasta aquí.
   Por lo demás, Rvdmo. padre, permítame le diga, reconocemos, y no le es lícito el dudarlo, que nuestra gratitud será eterna para con V. R. cualquiera que sea el resultado, por solo su bondadoso ofrecimiento prefiriendo entre las congregaciones importantes nuestra incipiente Obra, no formada todavía, sin historia y otros títulos para V. R. que la fe y <*4*> los alientos de ella, si bien que son de aquellos que no engañan; pero no se ofenda si le añado que me infunden y causan tristes extrañezas sus apremios y ultimátum, precisamente en estas circunstancias y en estos momentos críticos, en que sin duda ninguna va a darse por el gobierno un golpe favorable o adverso para nosotros, que le colocaba a usted en posición honrosa tan libre y desahogada; y que este golpe adverso tenga que apresurarse cabalmente por las manos del padre Martín, aunque sea secundado por nuestras negligencias, impotencias o inexperiencias.
   Esto ya comprenderá V. R. que nos ha de ser doblemente amargo, mayormente por quitarnos ante el público todas las fuerzas y quedando desprestigiados.
   Esto estaba fuera de las previsiones en la historia de las contradicciones a que naturalmente debía estar sujeto el curso de las negociaciones, y más basadas en las desconfianzas, en nuestra pequeñez y en las desconfianzas que debía inspirar.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 11, págs. 1-3




Al padre Antonio Martín Bienes – 12 de febrero de 1892





Padre Martín

   Mi reverendísimo señor y padre: Ayer recibí la suya, que contesto porque no tome a indiferencia y desaire el ultimátum.
   Después de tantos sacrificios, hechos por nuestra parte para el resultado de este negocio tan vital para nosotros, y hoy más por la humillación que nos causaría un desvío de él, después de tantas publicidades, poco pequeño hubiera sido el de ir y estar en Madrid, y aun puedo decirle que hubiera sido un descanso, y no lo dejara de hacer si hubiera visto en ello la más pequeña ventaja.
   Pero estoy aquí, y creo que puedo verlo mejor.
   La equivocación o engaño, o como se llame, del despacho sobre el cual se le telegrafió, esté seguro que hubiera [sido] el mismo estando personalmente y a la vista; yo también lo hubiera sufrido aun mirándolo. Tengo avisado se me llame apenas crean útil mi presencia. Sé que los nuestros pueden hacer con más ventaja que yo, y con igual actividad, y por horas, lo que no podría hacer con mi insignificancia. Lo sé por experiencia. No obstante, pasado mañana van dos de los nuestros a Madrid, y si puede arrancar al señor Fabra con ellos, si bien no es casi decente, porque no han pasado los días. Todo para que no se pueda decir que [no] se ha hecho esto.
   Permítame que le diga [y no se] ofenda, que me infunden extrañeza los apremios de V. R., <*2*> precisamente en estas circunstancias y momentos de la crisis, cuando estamos dando tantas publicidades, y sabiendo lo que son estas cosas.
   Si llegado el plazo fatal, V. R. sabe algún paso definitivo en busca o avenencia con otro ente, estimaré me lo escriba o telegrafíe para consultar y resolver nosotros sobre la conveniencia de ir o no a establecernos en esa de un modo u otro, este mismo curso.
   Y en este último caso podría quedar V. R. en situación más libre y nosotros...
   Piense que... [?] aunque sea escudado y...
   Daré cuenta a V. R. del resultado de las gestiones, si es posible dentro del plazo fatal, pues ya comprenderá que es casi ilusorio pues con seis fechas desde Roma, tres de aquí a Madrid, y cuatro o más de Madrid a Roma, resulta difícil si incluimos... <*3*>
   No debe dudar que nuestra gratitud será eterna para con V. R., cualquiera que sea el resultado, por el bondadoso ofrecimiento, prefiriendo entre tantas instituciones religiosas nuestra Obra incipiente y no formada todavía, sin historia y sin títulos otros para V. R. más que la fe y los alientos, que si bien son de aquellos que no engañan. Por esto mismo no se ofenda, si le digo que me infunden tristes extrañezas sus apremios y ultimátum, precisamente en estas circunstancias y momentos críticos, en que sin duda va a darse al parecer por el gobierno un golpe favorable o adverso, y que ésta tenga que darse por las manos del Rvdmo. padre Martín.

   Si bien es una exigencia poco digna habiendo pasado tan pocos días.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 12, págs. 1-2




A don Estanislao Sevilla – 12 de febrero de 1892





12 de febrero.

Señor don Estanislao Sevilla. Roma.

   Muy amado señor y amigo: Sabe usted que nunca he dudado ni dudo ni dudaré de su buen afecto para con nosotros, de lo que le estoy agradecidísimo. Pero me temo, en vista de no haberme escrito aún, como le pedía, que se haya sentido por mi última, y no me persuado que tuviera usted razón para ello. Era una simple defensa para expresar por las desconfianzas que nos indicaba con buen celo, de que no hacíamos cuanto podíamos.
   Podrá ser una preocupación nuestra; pero estamos tan creídos que hemos hecho esfuerzos tan superiores, que gustosísimamente me sujetaría al fallo de tercera persona que lo diera, que [no] nos condenaría después de exponerlos.
   Más: si hubiésemos podido ver los trabajos, contradicciones y fatigas de esto, hubiéramos preferido <*2*> y optado realizar el plan el curso anterior, establecernos modestamente sin ataduras, ni compromisos de gobiernos y dejar venir el desarrollo espontáneamente, sin solicitudes ni temores excesivos.
   Hoy no podemos hacerlo ya. Nos ha comprometido tanta publicidad, y menos si el perder a Condotti es por el abandono del padre Martín.
   Quedamos desprestigiados, y con apariencia de razón lo explotarán los que desde un principio crearon atmósfera en todas partes contra la insignificancia de nuestra Obra.
   Repito, pues, que no...
   Hoy escribo al Rvdmo. padre.
   Permítame ese desahogo. No he tenido otro fin al escribirle sino el manifestarle que no hubo otra intención, ni la menor intención de creer a usted culpable.
   Habiendo de repetirle que no media la menor intención en mi carta de desconfianza ninguna respecto de usted, muy al contrario.
   Hoy escribo al padre Martín. Nos ha contristado su actitud. No es un plazo racional que nos da. Si hubiera sido para san José, fuera más disimulable, y no se pudo menos.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 13, pág. 1




A la Madre Providencia de San Salvador


14 de febrero de 1892




   Madre Providencia: Van las cartas que van saliendo.
   Ayer estuvo aquí la mujer del señor Benet, y me contó los episodios y tribulaciones de aquella fundación. ¡Pobre Benet! 150 fueron durante un día a su casa por trabajo o por quejas u otras cosas.
   No he podido ocuparme de arreglar el programa de las celdas, pues estoy agobiadísimo, y la cuestión de Roma está en una crisis espantosa, y tengo más humillaciones y penas amarguísimas. Apliquen la primera comunión por este fin. Tal vez tengamos que ir a Madrid pronto. Ya escribiré si puedo.
   Así, oraciones pido.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 14.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 14, págs. 1-4




A don José García – 18 de febrero de 1892





Jueves, 18 febrero.

Señor don José García

   Amado don José: Vengo de la plática de los ordenandos, y recibo el correo, y tu cartita fechada en Játiva.
   Cuando no he recibido carta esta mañana, ya he creído que habríais salido. Luego me han traído otra de Felipe y me lo confirmaba. Luego, a las 12, he recibido tu telegrama. A las 8 ½ he telegrafiado a don Alfonso, pues me ha parecido que lo recibiría antes de recibir vuestra visita. A él le escribí también con una para ustedes.
   No sé casi qué decirles. En el telegrama indicaba: 1.º Que sí había medio para otro oficio, si no había tiempo de rectificar la Real orden. 2.? Si en la suposición de que existía en el expediente una solicitud mía <*2*> de 12 o 13 de octubre en la cual pedía se ultimase el decreto de trasformación, según lo pedía el padre Martín, conforme al contrato celebrado entre él y nosotros, si podía trasladársenos un oficio que dijera que se ha autorizado al padre Martín la instalación de colegio, y que por lo tanto podíamos ser nosotros los profesores del colegio español, siempre que al padre Martín pareciere, según autorización que a este se da, mientras pasa al consejo de Estado, etc.
   Si no, no sé qué deciros.
   En la carta de anoche te decía que si telegrafiabas al Rvdmo. padre Martín, le añadieras en el telegrama que le escribías, y explicabas el decreto que, según él, podíamos instalar el colegio, pues la <*3*> cuestión del consejo de Estado es por fórmula y tendrá buen resultado (eso si parece bien a don Alfonso); que de todos modos con la instalación autorizada por el gobierno español quedaba asegurado el edificio con su carácter religioso y para España, cualesquiera que fuesen las eventualidades. Que nos telegrafiara a Tortosa su parecer al director del colegio de San José. Que estáis ahí los dos para ver de impulsar el asunto, etc. Repito consultándolo con don Alfonso, y éste que consulte lo conveniente a don Manuel en lo que crea.
   Debemos a don Alfonso todos los telegramas, que lo menos suben cinco duros. Así, dáselos.
   Repito que no sé qué deciros.
   Tenemos grave al colegial Enrique Uríos de tifoidea.
   Dirijo esta carta al <*4*> mismo señor Merry.
   Afectos a don Francisco.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa.

   Mañana escribiré a don Gregorio del Amo, como tu dices en la carta de Játiva, para no molestar tanto a don Alfonso.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 15, págs. 1-3




A la Madre Providencia de San Salvador


25 de febrero de 1892 (?)




Hoy 25. Tortosa.

   Providencia de Dios: No entiendo su carta. Cuando nombre monjas diga la Vergés de tal pueblo, la Granada, etc. pues por Dolores y Purificaciones no entiendo nada.
   Supongo que usted quiere decir que una que ha venido quisiera usted que vistiera el hábito el día de su entrada. Si es así, aunque el obispo no está aquí, viene ya esta noche.
   Haga una carta enseguida y dígale: “Que ha llegado ahí la joven tal, que debía entrar tal tiempo ya, y no pudo por habérsele muerto su padre y madre en este tiempo; que una sola persona de su familia, que queda, no podrá venir a la vestición; que si le podía dispensar el tiempo de prueba, que no es más que una costumbre de <*2*> la casa; que las monjas lo recibirán muy bien porque la conocen y tienen muy buenos informes”, etc.
   Envíe la carta del obispo enseguida al señor Pallarés, y yo diré a éste que se la entregue o diga de palabra, y esto bastará, y no es preciso que venga el cuñado, que todo se hará de prisa.
   Pasado mañana me voy a Corberá y Mora. Luego a primeros de marzo iré por esa línea y les avisaré para que salga el hermano y tendrán ya la patena, con condiciones de continuar el palo que dijo aquella.
   No puc més.
   Ya escribiré más largo.
   Escríbame siempre y a menudo, que ya sabe me <*3*> place saber de mis raras monjas de Vinaroz.
   Tantas cosas a mosén Bautista.
   Suyo

      Manuel Domingo y Sol

   Escriba enseguida a Pallarés, que yo le avisaré hoy.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 16, pág. 1




A doña Cinta Franquet – 26 de febrero de 1892





   No sé los años que Dios me dará de vida, pero por pocos que me dé creo te podrá el colegio devolver el capital, y yo también los míos, para aquietar esa intranquilidad y esa hambre que se te despierta en tu vejez, a pesar de que tan seguros los tienes.
   Así nada habrá que agradecerte fuera del afecto y aun intención [con] que lo hiciste, que esto no sabré olvidarlo aunque quisiera, y en pago de lo cual lo tenía consignado en mis disposiciones.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 17, págs. 1-8




A la Madre Providencia de San Salvador


5 de marzo de 1892




   Mi amadísima Providencia: Anoche recibí la suya: No quise abrirla porque me temía a mí mismo, y era además noche de hora de reparación.
   Acabo de leerla en este momento, y casi siento me haya desarmado demasiado, porque mi corazón necesitaba una esbrafada.
   Aunque mi amor propio herido me espoleaba a desear lo segundo, siquiera para tener el orgulloso y despechado consuelo de un engaño y desengaño más en el mundo... con todo, mi buen afecto me inclinaba a lo primero para desahogarme descargando todos mis golpes de santa indignación... y luego quedar todo pasado ya.
   Porque le hubiera refrescado la memoria, si es que haya llegado a saberlas, <*2*> que creo que no, de mis humillaciones, sinsabores y sufrimientos causados por complacer a usted en los proyectos de la fundación de Roquetas, las traiciones de Descarrega, las travesuras de Valls, los sentimientos justos de mi Victoria, y luchando con fuerzas desiguales por las ataduras de esas benditas chicas con los otros, las pretensiones de que llevara esa base de ellas a otra empresa para la cual me ofrecían seis mil duros más, etc., y no quise romper el compromiso, porque por otra parte no sabía si aquello era más urgente.
   Le hubiera añadido que mi afecto por la fundación de Roquetas, y luego de Vall de Uxó, era tanto o mayor que lo fue el de Vinaroz, y hoy con más aliento porque, a pesar de mis atenciones, me siento con mayores fuerzas. Que sin la <*3*> base, aunque insignificante de las chicas, ni yo lo hubiera hoy emprendido, ni usted lo hubiese hecho al menos en muchos años. Que desde el momento que acepté, o más bien me tomé la dirección, era yo el responsable de los percances, y usted debía taparse los ojos y nada más, por grandes que fuesen aquellos, pues nada significan ni esos ni otros que pueden sobrevenir. Que aunque no hago nada, lo hago todo, y quería escoger una mano que tomara el hilo en Vall de Uxó, y no pudo escogerse, ni podía serlo Fabregat, y ni siquiera el cura de arriba que en caso era el más ventajoso, y no podía ser por hoy, ni podía serlo Felipe, ni hoy ninguno de ellos so pena de estropearlo más. Que con Benet y su genio tenemos bastante, por más que usted crea lo contrario, y con más ventajas que otro cualquiera que usted acaso pudiese haber escogido, etc.; todo esto y <*4*> más le hubiera dicho, pero más claro y de peor modo, y con circunstancias que hubieran puesto a mi pluma el desahogo. Ahora no puedo hacerlo, porque me he tranquilizado.
   Con todo, no concluiré sin decirle que no sé por qué, hija mía, paréceme observar en usted, desde algún tiempo, ciertas salidas de caballo inglés, y menos espontaneidad, que casi diría desconfianzas. No hablo de los enfados que acaso usted habrá creído que me han ofendido, y no es así, pues estos son hijos de la libertad que le he ofrecido y de la familiaridad que yo presto en los que pongo mi confianza, sino en ciertos desdenes y amagos en sus consultas y en pareceres serios.
   Si es así, y usted lo ha hecho porque cree que ha visto en mí una conducta igual, está en un error. Aparte de que mi situación superior me impone a veces el deber de no decir todo lo que podría, como usted lo comprenderá muy bien, aparte <*5*> de esto, digo, cualquiera que hubiese sido mi conducta y mis reticencias y aun mis intenciones, nunca deben ser origen y causa de desconfianzas, ni estas deben entrar en el corazón de una hija, aunque ésta sea mujer de recio corazón, y que siempre debe humillarse, fuera de lo que no sea ofensa de Dios, a la manera que el amor natural siempre las rechaza y no admite desconfianzas respecto de una madre.
   No me he engañado nunca en mujer de juicio y de cabeza hasta el presente; y ninguna me ha dominado por más indomable que sea su carácter; pero eso sí, me he dejado subyugar voluntariamente, aunque me hayan conducido por la gloria de Dios hasta el ridículo, y no me he arrepentido de haberlo hecho, como no me he arrepentido de lo que he hecho a instancias de usted, ni me arrepentiré aunque viniese un rompimiento que no <*6*> espero, porque mi corazón no se cambia aun en las amarguras y en los resentimientos.
   Perdóneme, que sin intención mi pluma se iba ya por el camino, que no deseo, de maltratarla; ya ve que es solo el corazón el que corre con la tinta.
   Resumen: que de todo pasado, si bien no renuncio a hacerle un capítulo de faltas, si Jesús permite que nos veamos, y verá usted mi razón.
   Otrosí: si tiene confianza en mí y mientras la tenga, déjeme obrar, húndase y piérdase todo por más mal que yo lo haga, con tal no falte a su conciencia, que no la haré faltar, que ya sabe que ni siquiera me he entrometido en su modo de obrar, aunque usted me lo ha pedido. Pero en cuanto al asunto presente, así debe usted hacerlo, y no me sea usted presuntuosa y presumida, pues esto dicta la razón y la prudencia, <*7*> y así lo he hecho en todas ocasiones, entregarme en manos de los que he tenido confianza, y como lo haría con usted por más mal que lo hiciera.
   Muchas cosas brotan en mi corazón en este momento. Pero temo no vaya esta noche la carta, y ya sufro, tonto de mí, por pensar que usted sufre si tardo en contestar.
   Solo sí le digo que si los dos somos mandones y hemos nacido para mandar, piense que los hijos deben obedecer, y sobre todo con humildad.
   Y basta ya; escríbame cómo sigue sor Clara.
   De la cuestión dichosa del agua no piense más. Tengo entendido que no sufrirá el menor perjuicio la administración, porque está asegurado su gasto.
   Para que vea que, a pesar de mis resentimientos, no pierdo el interés <*8*> por su bien, quiero pregunte al médico si la humedad de la celda de sor Clara ha podido influir en su salud, y si fuese así, aunque se arruine usted, y no tenga, remédielo pronto.
   Diga a las tortosinas que tengo gravísima en el convento de Caspe a mi hija Cinta Sol, que es de todas las almas la que más me [ha] amado en esta vida.
   Ni sé lo que escribo.
   Envié las invitaciones por un señor. Esto es lo que decía enviaría por correo.
   Su afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 5 marzo 92.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 18, págs. 1-2




A doña Ángeles Martí – 9 de marzo de 1892





   Mi Ángeles: Recibí la suya. Veo que no ha querido esperar la penitencia. No vuelva, pues, a recaer en su pecado. Crea, hija mía, que a pesar de ser usted tan fresca me da alguna compasión al ver tantas permisiones de Jesús al diablo para que la ejercite en esas nuevas embestidas del mundo. Humíllese y, al mismo tiempo, dé gracias a Dios que le da ocasión de ofrecerle algo por su amor, teniendo que pasar ese cored tan viscoso tantas agitaciones que no pueden menos de producirle esas ocasiones. Una abrazada a Jesús sacramentado... y todo se irá pasando. ¿Ve usted si tengo motivo para quejarme de usted? Si sé cómo anda, estoy tranquilo. Si no, ya puede pensar que no puedo estarlo. Y no lo tome por desconfianza que tenga de su firmeza y buena cabeza..., sino <*2*> tan solo como efecto de mi interés por su almita. Así, vaya escribiendo.
   Aún no he escrito a Martinet, y lo hago hoy. Mucho me ha placido que usted esté conforme con mi juicio. Que continúe así la cosa. Yo creí que a Martí le hubieran trasladado pronto; veo que no ha sido; pero confío que apenas haya ordenaciones no dejarán de trasladarlo, y así podría atender mejor a lo que él pretende respecto de Mary.
   Salúdeme a nuestra Ramona. Anímela mucho; no olvido a usted ni a ella ningún día ante Jesús.
   Empiéceme enseguida una novena de 7 Padrenuestros a san José por una alma santa, pero que está a punto de perderse por tenerla el enemigo atada con la cadena de la desconfianza y endurecimiento de entendimiento, sin poderlo ella remediar. A ver si lo obtiene de Jesús que la ablande y esclarezca.
   Nada he sabido de mi... pródiga.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy 7, santo Tomás.

Hoy, 9.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 19, págs. 1-2




A don Juan Bautista Calatayud – 9 de marzo de 1892





   Mi amado Juan Bautista: Recibí la suya del 2 de marzo. Celebro pasaran bien los carnavales. Aquí muy mojados. Según veo continúa lo mismo en su salud, y puede creer que más cruz es para mí que para usted. Quiero que me sea franco y diga si acaso el clima de Murcia nota usted puede serle perjudicial. Muchas esperanzas me hacía concebir su estancia ahí, y el conocimiento que tiene ya de los chicos, para el porvenir de ese campo; pero si Jesús quiere sus sudores en otro, habremos de conformarnos con su voluntad. Creo que no debe ayunar usted ni un día; acaso no más [de] uno a la semana por devoción. No coma usted deprisa, y coma en la primera mesa. Dígame qué cree podría serle útil. <*2*>
   Sea usted también más explícito en eso de trabajar con menos gusto en ese campo. No hay remedio, hijo mío. Dios no le quiere solo para apóstol, sino para formar apóstoles. Con un par de florecillas que pueda llevar al altar de la reparación puede dar por compensadas muchas fatigas.
   Cárceles contento, y creemos que bien irá, el ser de Corberá, digo, de la huerta ya era sabido, pero lo suplirá su sinceridad que se hará agradable.
   Su hermana, como le dije, me pidió parecer. La dije que no sabía la importancia de Rosell, pero en cierto modo la inclinaba al cambio. No ha vuelto a contestarme. ¿Cómo lo haríamos para que no fuese tan desengañada?
   Váyame diciendo cosas, aunque yo no le conteste tan pronto como debiera, y quisiera.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, fiesta de santa Francisca Romana.

   A don Félix escribió Albiol y a nombre mío. Ya lo haré en otra ocasión.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 20, págs. 1-8




A la Madre Providencia de San Salvador


9 de marzo de 1892




[Falta una página. El primer folio en el original está numerado como 2]

aprovecharlo. Yo escribiré a Benet diciéndole hasta qué fecha le durará el dinero que tiene. Si el que tienen en Barcelona no tiene otro inconveniente que el giro, dígalo y tal vez Pallarés tendría medio de girarlo desde allí aquí, sin gasto. Ya que estoy en esto, hace días que me vino Rafael Sausi diciendo que si podía alargarse el cobro de los 700 duros que han de cobrar las chicas, y aunque le dije que yo no sabía si ellas querrían alargarlo (para no manifestarle que yo mediaba en estos intereses), con todo, si a usted parece, le diría que las chicas quieren el cobro, y que satisfaremos parte o todo el gasto del traspaso de la deuda a otro, que es la razón que él daba para no tocarlo, y creo ha de ser cuestión de ocho o diez duros lo más. Diga usted su parecer.

Celdas
   2.º En Vall de Uxó no hay ninguno <*2*> que pueda ponerse al frente para impulsar este medio, ni conviene. El cura de arriba, a pesar de ser valenciano, y hablador sempiterno, es el único que tiene algún prestigio general en su parroquia, y como entrometido y agenciador su coadjutor Fabio. De los de abajo ninguno tiene prestigio general y el cura menos que ninguno, no tienen más que influencia cada uno en determinadas familias. Nadie, pues, puede ser cabeza, y el coadjutor o cura de arriba, que en otras poblaciones podrían serlo tal vez, allí sería bastante para vanagloriarse ellos y poner los de abajo la proa contra los de arriba, o viceversa. Han de ser, pues, en este medio acciones individuales. Si un día más adelante se resuelve el medio de suscripciones, veremos el medio de juntas; ahora no.
   Por lo tanto, escriba usted una cartita al cura de arriba, otra al de abajo, otra <*3*> a don Fabio, coadjutor de arriba, otra a don... de arriba del Ángel y otra a Juan Antonio, y otra también a Banasco. El otro sacerdote, del cual yo directamente hubiera solicitado una celda y la hubiera dado o buscado, se me dice que ha fallecido estos días.
   Los conceptos de la carta han de ser, más o menos según sea la persona, los siguientes: Que no ignora que la comunidad de ustedes se ha lanzado a la empresa superior a sus fuerzas de establecer, en aquella población, un convento de la orden con el único objeto del bien de la población, pues terminada la fundación, el convento quedará independiente y para solo el servicio de la población. Que con el fin de que puedan las personas piadosas ayudar a la fundación con mayor agrado y aliciente se le propone la erección de una o más celdas, que se dedicarán <*4*> a su nombre, como se indica en el prospecto que usted acompaña. Que se dirige usted antes que a nadie a los sacerdotes de la población, esperando que procurarán invitar a las personas piadosas de alguna posición, conocidas suyas, a que tomen parte por este medio en la fundación. Que una vez obtenido el nombre de alguno que haya tomado una celda u ofrecido la limosna para más adelante, estimaría usted que se lo avise, y que la limosna puede remitírsela a usted o guardarla para cuando usted disponga de ella.
   Si quiere usted añadir en la posdata, que si acaso alguna de las personas que aceptarán quisieran escoger otro nombre de los que están señalados o el del santo suyo, que se lo escriba a usted, y usted le contestaría si podía ser dicho nombre.
   Al cura de arriba, que se llama don Andrés Bernabeu, pbro, cura <*5*> párroco del Ángel, puede enviarle cuatro. Al coadjutor don Favio tres, al sacerdote... uno
   A los de abajo, al cura don Francisco Llopis, dos o tres. A Juan Antonio las que a usted parezca. A Banasco, una.

A Tortosa
   3.? Envía usted dos al doctor Pallarés, y le dice que le manda dos, esperando que él se tome la molestia de ofrecer una a la Excma. señora marquesa de la Roca en nombre de usted, y si él le dice que le haga usted dos letritas para entregárselas a la marquesa, se las hace. No es muy dadivosa, por eso.
   Se nos han muerto los dos canónigos que indudablemente hubiesen tomado una, esto es, don Gerardo Camps y don Luis Samper. No queda acaso más que don Ramón <*6*> Ocallaghan, que no sé en este momento qué medio sería más a propósito para enviársela; es hermano del notario de ahí. Tal vez el mismo Pallarés. Los que me vayan ocurriendo, ya se los diré.
   4.º De los otros puntos discúrralo y propóngamelo. Desde luego el padre de Felipe Tena, a la condesa de Oreixell de Valencia, etc. Lo envía a cada uno en sobre y con sello, aunque pesen un poco las cartas.
   Y basta, hija mía, que me ha hecho perder dos horas, y Jesús no lo quiere tanto.
   ¿Cómo sigue? Quisiera rasgara la mitad al menos última de mi carta, que no sé lo que pone. Nada he dicho ni diré a mosén Bautista de lo sucedido, y por Dios no me diga nada a las monjas. Hasta otra.
   Su padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy 9, santa Catalina.
   Aún <*7*> sigo:

La Vall
   5.º Está allí en la parroquia de abajo don José Orenga, propietario. Envíele la carta el mismo día que al cura o Juan Antonio, pues si no el cura lo tomará, y se descargará de la que a él toque. Es un excelente y angelical abuelito. Puede enviarle dos, diciéndole si alguna de sus apreciables sobrinas quisiera contribuir, etc.; estoy seguro que tomará las dos, es la única persona que hay abajo.

Alcora
   6.º Envíen a don Vicente Abad, pbro. de Alcora, dos, y que le escriban las chicas, y le digan que han de ser dos; ya se lo agenciará él.
   7.º Ya que son ustedes buenas hormiguitas, ya irán discurriendo <*8*> y topando cuanto quieran.
   Me había ocurrido si enviaría usted una a don Gaspar Foie, pero no sé lo que es mejor: si aguardar a pedirle algo mayor. Y prou.

   6 de la tarde. Acabo de recibir la suya en la cual no pensaba. No me ayune usted en toda esta semana, y el domingo veremos para la otra. En cuanto a vigilia solo coma el viernes, pero sin ayunar. El obispo estaba a punto de dispensar los ayunos a toda la diócesis, pues en muchas se ha dispensado por facultad del papa, por la influencia atmosférica. Conque ya ve. El médico ha prohibido ayunar toda esta semana a las Puras. Mejor puedo hacerlo yo a usted.
   Me olvidaba decirle que sobre Felipe no sé si sería prudente buscar ocasión de que fuera unos días. En caso veríamos la semana santa, pero no creo que pueda ser tampoco. Así no diga nada. Supongo que la Lola Roca será aquella de Felipe. Ya hablaremos.
   Que dure la obediencia.
   Su padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, fiesta de santa Catalina y santa Francisca Romana, cuyos cadáveres de las dos he visto.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 21, pág. 1




A don Felipe Tena – 10 de marzo de 1892





Señor don Felipe Tena

   Mi amado Felipe: Una palabrita siquiera. Recibí la tuya del 2. Malas son las nuevas de Roma. ¿Si querrá Jesús que comencemos en una casita como la que arrendamos al lado de las monjas de San Juan el año 72? Solo así crecen las buenas simientes. Ora a san José estos días, y que nos ilumine para formar una resolución.
   Bueno me pareció la excursioncita a Benimaclet, si bien ahora no te conviene mucho todavía, más que como ensayo. Nuestras futuras excursiones no han de ser a la apostólica, sino a puntos en donde podamos dejar hilos que después continúen más o menos en nuestras manos. En la diócesis de Valencia no estamos todavía en disposición de ello; si hubiese vivido don Vicente, E. P. D., dentro de algunos años hubiera podido hacerse; en la nuestra si tuviéramos un par de Operarios libres, hoy podíamos impulsar casi todas las parroquias, y tener el hilo de muchas de ellas en nuestras manos. 142 sacerdotes han pertenecido al colegio; y contribuyen al altar de san José con sumo gusto, y se sacarán 500 duros, y todos están pendientes de nuestras indicaciones.
   Haz comer a ese Meliá, si no... non videbit gloriam Dei.
   Celebro no te fatigaras en el viaje que hiciste con Marín, por los espacios de los tres reinos.
   Me alegro que tu familia te encontrara bueno.
   Ha fallecido la madre de Lola Roca. ¿Qué haremos de esa criatura? Discurría un medio de que pudieras ir los días de semana santa a Vinaroz; pero veo muchos inconvenientes; ahora como es fresquita, tal vez te recibirían bien, y sin celos por parte de los otros pero, repito, aún temo. Veremos.
   Deja estar ya ahora lo de Benjamín. Ya lo hablaremos. Extraño no hayas pedido reglamento de la Hermandad, y ni dices si lo tienes. No iría bien, si no te lo rumiaras.
   Tu afectísimo Padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 10 marzo.

   Mis afectos a don José Benavent.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 22, pág. 1




A don Victoriano Fabra – 10 de marzo de 1892





Señor don Victoriano Fabra

   Muy señor mío y de toda mi consideración: No puede pensar cuánto siento molestar a usted, y solo lo hacemos obligados por la necesidad.
   Recibimos anteayer una carta de Roma, por demás fatal, y que no le incluyo sino que ya la verá y la leeré a usted. Nos fijan un brevísimo plazo de pocos días, pasado el cual, si no tenemos obtenido el oficio de instalación, da como roto el compromiso que tiene con nosotros, para buscar un Instituto religioso que se instale en su edificio-convento, y sea el sucesor de él para convertirlo en colegio.
   Por esta razón, para tranquilidad de nuestra conciencia, nos vemos precisados a ir a Madrid. Pasado mañana, me detendré ahí. No me atrevo a exigir a usted sacrificios concretos. Le expondré nuestra situación y le leeré la carta, y dejaré a su consideración hasta dónde pueda llegar el sacrificio que pueda hacer por nosotros.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 5.º, doc. 23, pág. 1




A Monseñor Santiago de la Chiesa – 11 de marzo de 1892





11 de marzo, 92.

Monseñor Santiago de la Chiesa.
Secretaría Estado
Vaticano
Roma

   Recibida suya. Estamos resueltos ir prontamente cualquier modo.
   Correo explicaciones.

      Sol

Escritos II, vol. 5.º, doc. 24, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


13 de marzo de 1892




   Mi Providencia: Anoche recibí la suya, y hoy recibo la adjunta de Benet. Le contesto que esté tranquilo. Si usted quiere escribirle dos líneas lo hace. Le digo que no es necesaria entrevista por ahora.
   Precisamente es la única vez que he dado la razón a Benet, pues nunca se la doy, porque muchas veces no la tiene, y aun cuando la tiene, no se la doy. Pero atendidas todas las circunstancias del pueblo y sobre todo de la tremenda madre de Juan Antonio me convencí de la necesidad de que obre con independencia, so pena de tener una cadena continua de melindrerías y de perjuicios para la misma obra. Vi que Benet tenía interés en apaciguar a Fabregat y más al del agua, y tenía interés en ello, y por esto me tranquilicé ya. Con todo, le encargué y lo hará, de ir escogiendo jornaleros de arriba y de abajo. En último resultado, ni lo pagarán las monjas ni <*2*> los curas, y en caso será todo contra Benet, que no ha de vivir allí.
   Respecto a ese convento no conocía vientos ni líneas cuando se hizo, y además como se habían entendido con la madre Escolástica en el plano, etc., ni me fijé en nada. Hoy no se haría así, y creo se hará preciso que se levante otro nuevo poco a poco. Algún remedio será el lucir las paredes; pero temo no bastará para las enfermas, y que el resultado lo irá usted viendo en algunas. No estaré tranquilo hasta que se realice lo que la han dicho, no solo para las enfermas sino para todas.
   Envíe esta misma noche la adjunta a Felipe, pues Tona Gombáu parece no se va hoy.
   Por ella enviaré el anillo.
   Ayer hablé al padre curat y le dije cuántos cientos daría a usted para la obra; Dijo que cientos no, pero que... Le haré ir un día pero es muy extraño.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 13.

   Rueguen mucho estos días por el asunto de Roma que está a punto de...
   Ésta la envío por Felipe.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 25, págs. 1-2




A don Manuel de Uriarte – 16 de marzo de 1892





Señor don Manuel de Uriarte

   Mi respetable y amadísimo don Manuel: Recibí, por nuestro don Manuel Sanahúja primero, y luego por el señor Merry y los nuestros, la noticia del paso que se dio en favor de nuestros deseos. ¿Cómo agradeceremos al señor Uriarte su interés y actividad?
   No obstante, todavía estamos intranquilos. Atendidas las deficiencias de la Real orden, que no concreta quiénes deben servir el colegio bajo el rectorado del padre Martín, y las predisposiciones y enojos de éste, temo las indecisiones del mismo, o alguna otra contradicción mayor.
   Le escribí el 13, manifestándole nuestro perecer de la inmediata instalación de colegio, para lo cual <*2*> esperábamos tan sólo su aviso o telegrama, y este no vino ni ayer ni hoy, habiendo podido llegar.

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 5.º, doc. 26, pág. 1




De don Rafael Merry del Val – 17 marzo de 1892





Marzo, 17. 5,30 tarde.

   Negociaciones padre suspendida aproveche tiempo aconsejo venida solo preparando alumnos seguirá inmediatamente escribo. Rafael.

[Telegrama transcrito por don Manuel]




Escritos II, vol. 5.º, doc. 27, págs. 1-2




Al padre Antonio Martín Bienes – 18 de marzo de 1892





Reverendo padre Martín:

   Sin noticias que aguardamos de un momento a otro sobre el resultado de las influencias interpuestas, se me escribió hace cuatro días por los oficinistas de Madrid, que al parecer pretenden trabajar por nosotros, que a consecuencia del telegrama de V. R. que dentro de seis u ocho semanas confían tenerlo ultimado todo mediante un proyecto de entrada de nosotros en Condotti con el rectorado, siendo rector V. R. y con sucesión nosotros, etc. después, etc.
   Ayer recibí esta otra, que le mando, en que repite se activa.
   No obstante, como no quiero que me remuerda nada después cualquiera que sea el resultado de este negocio, que haya podido ser contra el parecer de V. R., le propongo lo siguiente: <*2*>
   Mas ignorando si esto puede ser mal visto por V. R. le suplico me telegrafíe.
   Si en caso de obtener enseguida un decreto u oficio cualquiera que nos autorice a instalarnos en Condotti, si podemos pretender que se nos reciba en Montserrat mientras se tramita el expediente.
   Caso de no aprobarlo V. R. nos instalaremos en una casa particular.
   Recibirá usted esta el 21. Para la mañana del 22, espero su contestación.
   Quería escribirle al señor Sevilla por no molestar a V. R.; no lo he hecho por temor de que pudiera estar fuera.
   Por lo que si las noticias que aguardo me hacen prever dilaciones, marcharé a Madrid, y de allí a Roma o arrancando un oficio para instalarnos en Condotti, o si no para hospedarnos en cualquier parte. No obstante, como no quiero me remuerda nada después en este negocio por haberlo obrado contra el parecer de V. R. puede telegrafiarme si le ocurre algo, y el 23 por aquí.

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 5.º, doc. 28, págs. 1-2




Al padre Antonio Martín Bienes – 18 de marzo de 1892





   Sin noticias exactas todavía, que aguardamos, sobre las influencias interpuestas, se me dice entre tanto por los oficinistas del ministerio, que parecen trabajar por nosotros, que dentro de seis u ocho semanas lo tendrán ultimado todo, mediante un medio que piensan para entrar nosotros allí, siquiera sea con carácter de interinidad proponer al ministro, como consecuencia del telegrama de V. R., con cierto carácter de interinidad, como rector V. R. y con sucesión nosotros, etc.
   Acabo de recibir otra carta que adjunta le mando en que me supone Merry que lo activan. Les he contestado que no podemos aceptar el plazo fatal de seis u ocho semanas, porque queremos que este año esté iniciado el colegio.
   A ello nos apremian los de aquí, <*2*> y si el señor obispo no nos lo desaconseja resueltamente, ésta es nuestra resolución, aunque sea fijándonos en cualquier parte, pues de todos modos quieren. No obstante, para que usted vea que no queremos proceder en nada sin el parecer de V. R. le propongo lo siguiente: Es muy posible, probable, por no decir casi seguro, que si pedimos hospedarnos los alumnos en Montserrat, mientras se ultime el asunto, se nos conceda, lo cual haría menos humillante nuestra entrada para nosotros, que empezar en Montserrat o si tomaría a mal que pudiéramos alojarnos en Condotti... poner casa ahí, y si el Señor nos arrebata nuestra querida Trinidad ya veremos cuál se desarrolla mejor, si el oficial o el puramente particular y de celo.
   Por esto espero de V. R. que telegrafíe si podemos pedir el albergue...

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 5.º, doc. 29, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


19 de marzo de 1892




   Mi Providencia: Anoche recibí la adjunta que no tuve tiempo de mandársela a usted. Guárdela como todas las que tengan algún interés para tener las fechas y datos para la crónica en su día, si Jesús quiere que llevemos a cabo esta obra de reparación y celo.
   Se ve que Benet está algo contristado por la actitud de esos señores. Yo debo confesarle que habiendo visto el pueblo, su carácter y el de algunas personas, no puedo menos de creer que Benet hace lo que debe y no es la culpa suya, y le vi con gran interés en contentar a los bienhechores con los cuales estaba agradecidísimo. Fortuna de su brazo y de su independencia; de otro modo no se hubiera podido dar un paso. En cuanto a Fabregat ya le dije a usted lo que había. Ayer me contó Elías que el señor obispo dio un rapapolvo a Juan Antonio porque aquel supo que se habían quejado porque a Felipe le enviaron a Vinaroz y a él a Castellfort. El pobre Juan Antonio dijo que nada había dicho; era cosa de su madre, que le comprometerá adonde vaya, porque será la rectora. Si voy por <*2*> Vall un día, veré aquello. De todos modos son fruto natural de toda fundación y de toda empresa. Escriba usted dos líneas a Benet animándole.
   Supongo que el decir Benet de los 400 duros que le quedan, querrá decirlo para que la madre Providencia esté prevenida. No recuerdo lo que le dio usted.
   Ayer salió Felipe para Castellón y Valencia. Ruegue para que persevere; estaba contento. En Vinaroz ya no convenía por mucho tiempo más. De seguro hubiera creado celos y quizás otras cosas. Debía, pues, salir por más que las devotas de Vinaroz digan en medio de la calle que mosén Sol, es un lladre. Tienen razón las pobres, y aún no saben todas sus uñas.
   Nuestro asunto de Roma está muy crítico. Dígalo a san José, pues si tuviera que dejarme llevar de los ímpetus de mi corazón, hoy mismo marchaba a Roma, daba un puntapié al edificio Condotti, y me ponía en un albergue con los colegiales. Pero me hago miedo yo mismo.
   Tenemos grave al provisor de Orihuela que es nuestra columna allí. Ore por él.
   Suyo afectísimo en Jesús que la bendice

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 19, 92.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 30, pág. 1




A don Francisco Osuna – 20 de marzo de 1892





   Mi don Francisco o Felipe: Acabo de llegar. No digan nada todavía a Guzmán sobre Roma. Mañana lo resolveremos, pues casi es seguro que vienen tres o cuatro seminaristas internos de aquí.
   A Felipe escribiré mañana sobre Juan Antonio, casi en sentido afirmativo.
   Hasta mañana.
   Vuestro afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 20

Escritos II, vol. 5.º, doc. 31, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 23 de marzo de 1892





Tortosa, 23 marzo 92.

   Mi Felipe: Hoy recibo carta con el telegrama de Miñana, de que los nuestros salen de ahí mañana, jueves.
   ¿Cómo te ha ido el viaje? Anoche sufrí y esta mañana. No sé en qué tren saliste.
   No te apures por falta de fondos. Cuando te veas apretado, escribe a la administración general, y que te envíen billetes del banco.
   Saldremos de aquí el sábado, pues deseo que los viajeros vengan hasta aquí el viernes.
   (Con reserva) Puedes hacer buena cara al señor... Puertas, y si podía aprovecharse un poco, aprovéchalo. Después ya irá viniendo <*2*> la cosa.
   Dime cosas que ya me mandarán las cartas. Sentí no tener un rato, pues deseaba hacerte visita de reglamento.
   Aún no sé quién viene de ahí.
   Recibirás ésta cuando ellos habrán salido.
   Si ves a Francisco, no es preciso le digas más que impresiones buenas. (Esto solo para ti).
   Tu afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Cuídame al pobrecito Soler. Anímale, que ya le haremos ir a Roma a ser un buen canonista, a condición de que nos enganche algún otro Aguilella que le sustituya a él.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 32, págs. 1-2




A don Alfonso Merry del Val – Marzo (?) de 1892





Alfonso Merry
Campomanes 12, 2?.
Madrid.

   Resuelto miércoles próxima semana viaje instilación.
   Escribo.
   Domingo.<*2*>

[texto tachado con carta a directores de Colegio vocaciones]


Escritos II, vol. 5.º, doc. 33, págs. 1-2




A doña Cinta Curto – 1 de abril de 1892





Doña Cinta Curto

   Mi amadísima Cinta: Acabo de recibir tu cartita escrita por tu secretaria. Ya sabes lo que me ofenden tus males y enfermedades, porque siempre has sido tú misma la causa de todo. Que al menos sepas aprovecharlas ofreciéndolas a Jesús por los fines que sabes, y que seas obediente no fiándote de tu parecer y más bien de tu capricho. Deseo, pues, saber cómo continúas. Haz que esté encendida la lámpara del santo Ángel por ti y por mí todas las noches, y pídele que pueda volver pronto ahí y verte buena o a lo menos muy aliviada. Repito que tengas juicio.
   También celebro que tome interés <*2*> tu C., a la cual escribiré mañana.
   Saluda a doña Carmen, a la cual también escribiré.
   Te bendice tu afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Roma, 1.º de abril.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 34, págs. 1-2




A don Elías Ferreres – 2 de abril de 1892





Roma, 2 de abril. 5 tarde.

Señor don Elías Ferreres

   Amado Elías: Esta mañana han llegado los últimos viajeros. Hemos ido a la estación Miñana y yo, y hemos tenido la agradable sorpresa, pues temíamos no llegaran en dicho tren rápido. A Domingo se le concluyeron los dineros en Génova; pero suplió uno de los otros que llevaba. Han ido hace poco con Corell a visitar a San Pedro. Los otros a clase ya. No sabemos cómo se arreglará eso de los años, que han de ganar. Es un enredo el no haber podido venir a primeros de curso.
   A Caparrós le ha soliviantado Medina para que no pierda ni un año, y Santo quiere hacer lo mismo. Tal vez resuelvan o les hagamos resolver que se examinen en España a fin de curso para que el año que viene empiecen aquí teología.
   He sentido mucho no ver a <*2*> Marco entre los viajeros; para este viaje no se necesitaban grandes alforjas.
   El embajador no ha venido hoy todavía. De aquí es que no podemos adelantar noticias.
   Medina nos ha dado 27 misas de dos liras, y 48 de lira 40. Las primeras las celebrará Miñana. De las otras, tal vez, podría firmar García 30, y las pondréis entre las listas del colegio. Pero no lo hagan hasta que avisemos.
   Vamos comprando sábanas, palmatorias, sillas, etc. Con todo, fortuna de Montserrat que nos da colchones, camas, quinqués, etc.
   ¿Qué hay de Agustineta? ¿No estará ahí para el domingo de ramos?
   Si han de hacer comedia el domingo de ramos, litografíen papeletas, o un papel de color con el sello de san José, y con número determinado. García que tome para los compromisos de Tortosa y las otras a las familias de los chicos, y que sean personales. Así obrando con rigidez, no habrá desorden.

Hoy, 3. 11 mañana.
   Venimos de decir misa y de comulgar los chicos en la celda de san Francisco. Ha habido fervorín. Luego a San Pedro in Montorio y Santi Quaranta a beber vino. Nada de nuevo. Ramos aún no está bien del todo. Hoy viene el embajador.
Afectos. Tuyo

      Manuel Domingo y Sol

   Ponga una carpeta y mande la adjunta a Serrano. Envíe la otra.
   Ya empiezan a decir disparates los periódicos y a comprometer.
   Recibida la de García del 31. García Girona que vaya unos días a casa, y luego a Tortosa. Osuna no tiene más que debilidad. Que no ayune nadie.
   A Calatayud escribo mañana riñéndole.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 36, págs. 1-6




A don Esteban Ginés – 3 de abril de 1892





Roma, 3 de abril de 1892, domingo de pasión.

Señor don Esteban Ginés

   Mi don Esteban: No le olvido, no, y le tengo en mi mente y en mi corazón más de lo que usted puede creer.
   Recibí la suya en los días más críticos en que dependía de un hilo telegráfico nuestra marcha a Roma, y aguardaba una solución para contestarle. Mas la resolución no venía, y cuando vino salimos en seguida, y esta es la causa de no haberle contestado como deseaba vivamente.
   La historia es la siguiente: El padre Martín nos escribió que si no lográbamos pronto la trasformación se entendería con otra congregación. Logramos una Real orden para que el padre Martín instalase el colegio con quien quisiera, y no satisfizo al padre Martín, y se ofreció a los padres dominicos para convertir <*2*> el convento en colegio de misiones para Filipinas. Al saber esto y, consultado el Vaticano, resolvimos venir aquí instalándonos en cualquier parte. Al efecto llamamos a dos que estaban esperando para venir, tomamos uno de cada colegio, logramos el apoyo para uno del obispo de aquí, etc., y sin tiempo para invitar a ningún obispo nos vinimos llegando aquí el día 29 de marzo, alojándonos en Montserrat, en donde estamos provisionalmente con 11 alumnos, uno de ellos de la Obra.
   Al día siguiente de mi llegada fui a ver al padre Martín, y dijo que por nuestras pocas fuerzas para con el gobierno y Estado liberal que no nos quiere, etc.; tenía ya compromiso con los dominicos. En seguida fuimos a Rampolla, el cual nos dijo que la santa Sede había hecho suspender todo trato con los dominicos, puesto que media un contrato entre el padre Martín y nosotros aprobado por la <*3*> santa Sede, y [a] menos que nosotros no desistamos de Condotti, o se haga imposible, no lo aprobará. Nos añadió que aguardáramos la venida del embajador de la santa Sede, señor Pidal, y entonces veríamos. Pidal llega hoy, y ya diré a usted el resultado. Temo no obtengamos Condotti, porque son los dominicos y está muy adelantado este negocio, y tienen el apoyo del gobierno español, que quiere convertir el edificio en patronato suyo, y les pondrá condiciones, que ellos podrán aceptar y que nosotros no podíamos porque atentarían a nuestra independencia.
   Pero en cambio confío que la santa Sede nos considerará víctimas de una deslealtad, como nos considera ya, y nos mirará complacida, y además es probable que obtengamos, y se obligue al padre Martín a una compensación material y moral que nos honrará ante el episcopado, puesto que será hecha con intervención de <*4*> la santa Sede, y así podremos manifestarlo a los obispos al mandarles la circular. Por lo tanto iré diciendo a usted lo que vaya ocurriendo. Estos días los ponemos traje a los chicos. Estos animosos, y todos son meritísimos, pues hemos tenido interés en que así fuesen los primeros. Hemos escogido la Gregoriana para centro, como el más acreditado, pues están al frente los padres jesuitas. Los del seminario pontificio no lo recibirán bien. En cambio de ir a este hubieran mediado mas inconvenientes. Todos los periódicos de Roma hablan ya de nuestra llegada, y nos comprometen con sus noticias desfiguradas, sobre todo en la cuestión de Condotti.
   Por lo demás crea, amigo mío, que era necesaria esta empresa, y además es facilísimo y útil. Aquí formaremos una fraternidad de jóvenes de todas las diócesis, que unidos entre sí bajo nuestra mano, podemos convertirlos en instrumentos de fomento de los intereses de la gloria de Dios en las diócesis, en cuantos objetos determinados queramos. Además podemos enviar <*5*> aquí para estudiar los aspirantes distinguidos que vengan a la Obra. Además sostenidos en parte o en todo muchos de ellos por nosotros serán nuestros apóstoles cuando regresen a sus respectivas diócesis. Estos resultados son naturales. Lo demás lo ha de hacer el tiempo y la gracia.
   Es además facilísima la empresa, pues las ventajas de estudiar aquí son muchas, y si los obispos no nos ponen impedimentos, aunque ellos no sostengan chicos a su cuenta, muchos seminaristas vendrán a cuenta propia, pues en 4 años tienen el doctorado en teología, y con dos más el de cánones, es decir, que con seis años tienen los dos doctorados.
   En fin, ya le iré explicando las facilidades y ventajas, y se convencerá. Pida a Jesús y al patriarca san José que nos dé algunos medios materiales al principio, que luego no faltarán estos. Mucho deseo ver a usted <*6*> y hablar y echar líneas, y no se niegue usted a Jesús para cuantos sacrificios le exija. Sabe usted que es de él y de esta Obra máxima de su especial vocación.
   Apenas esté esto afianzado sea en Condotti o Montserrat o en otra parte, y preparemos la circular a los prelados, hablaremos de Plasencia. Solo le repito que no me haga usted ningún gasto en la casa, que ya veremos lo que más convenga.
   Vea si puede establecer una práctica en ese colegio para obtener del cielo la bendición sobre esta empresa de Roma, v. g., un Padrenuestro cada día al santo Ángel de España, o los 7 domingos de san José.
   Al frente de este colegio se quedará el reverendo Miñana junto con el aspirante, alumno ordenado de menores, y que es excelentísimo. No sé si usted le conocerá: es don Domingo Enrique, de Burriana. Adiós, mi querido. Contésteme enseguida a mi nombre, Monserrato, via Giulia, 151, Roma.
   Le abraza su siempre afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 5.º, doc. 37, págs. 1-2




A don José García – 4 de abril de 1892





Señor don José García

   Mi amado José: Acabo de recibir la tuya cortita del 1.º de abril con la conversación con el obispo. Ya veo que no podías haber recibido la mía del 30 en la cual te explicaba mi entrevista con el padre Martín. Luego escribí el 1.? y ayer 3.
   Hoy 4. Sin ninguna novedad. Al anochecer hemos de ir a ver a Pidal con Merry. Temo que Medina, con el fin de que nos quedemos en Montserrat, no instará bastante a Pidal a ser fuerte. Además Pidal es amigo de los dominicos, y pronto aflojará.
   He escrito a Calatayud que no me ayune más que un día de la semana santa, y que te escriba sobre lo de las órdenes y te explique cómo podría obtenerse un título de suficiencia para ordenarse. Por lo tanto actívalo y que te conteste y <*2*> anímale. Temo habremos de sacarle de Murcia donde sufre su espíritu.
   Dime de los enfermos de Valencia. No creo lo de la tuberculosis de Girona. Creas que me afecta, pues para nosotros con poca salud valdría mucho. Si en Roma hubiese de estar bien... y sano.
   Los callos de Benjamín me hacen temer. Jesús que nos valga.
   Vienen sastres, monjas, para el lavado, tenderos, arredi sacri, etc. La cuestión de traje nos conturba. A Medina no le gusta la manteleta. Quiere la faja de colores nacionales, etc.
   Me voy con Merry y Benjamín a Pidal.
   Vuestro

      Manuel Domingo y Sol

4 de abril, 6 tarde.

   No pongan colegio todavía. Envíen las adjuntas a Osuna y Albert.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 38, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


5 de abril de 1892




Roma, 5 de abril de 1892.

   Mi pobre Providencia: Al fin dos líneas para la almita de Vinaroz.
   El 29 de marzo a las 10 de la mañana llegamos aquí el tunante de don Benjamín Miñana, el padre general y 7 chiquitos. Nos alojamos como albergaditos en la sala hospital de Montserrat. Vimos al padre Martín, que no nos quiere en el convento. Vimos a Rampolla, que nos animó. Ayer llegó el Embajador Pidal y aún no nos da como desesperados, por más que el gobierno español prefiere a los dominicos que a los Operarios. No puedo decir a usted las trapisondas que otra vez nos quiere hacer pasar Jesús, y la polvareda que ha producido nuestra venida, y el reverendo don Manuel Sol va zarandeado por estos diarios. Anteayer llegaron los otros cuatro que aguardamos. De modo que somos Miñana y un ordenado de la Obra <*2*> como superiores, aunque éste último estudia al mismo tiempo, diez chicos y yo; total 13, mesa completa, si no viene algún Judas. Los chicos van ya a las clases de la universidad Gregoriana, dirigida por los padres jesuitas.
   Hoy al fin... hemos podido ir Miñana y yo a ver al amabilísimo, sencillísimo y santo y sabio padre Llevaneras. Me ha dicho que ya sentía él tardara yo tanto en dar este golpe de estado; que el edificio es lo de menos; que no sabía con qué palabras darme el parabién.
   Sobre la gaita de Vinaroz me ha dicho que hasta que venga la enmienda de un rescripto de las de Reus, que se omitió, no sé qué podrá contestar a usted. Conque así, que tenga paciencia. Le he dicho que llevaría los chicos apenas estuviesen vestidos con el traje que se les está haciendo, y me ha dicho que no, que él quiere pasar a verlos antes, aun con <*3*> el vestido de pecadores.
   ¿Qué hará la madre Providencia esta temporadita, no teniendo con quien hacer pagar sus enfados y apuros y rabietas? Que tenga paciencia y que pida a Jesús que mi estancia aquí no tenga que ser larga; todo depende de las oraciones de ustedes. Conque así no culpen a nadie, si tardo más que a ustedes, que yo por mí no retardaré el regreso. De buena gana me daría una boladeta para hacerles las funciones del jueves, viernes y sábado santo, y volverme; pero me habré de contentar con comulgar en espíritu.
   El día 1.?, fiesta de mi cumpleaños, fui con los 7 chicos a decir misa a nuestra Señora del Sagrado Corazón, como lo tenía ofrecido, y anteayer domingo de pasión fui con los 12 a la capillita de la celda del padre san Francisco, en donde dije misa y comulgaron ellos y hubo fervorinet, que sirvió de tema la piedra, que allí se conserva en donde ponía la cabeza para descansar san Francisco. De allí, como está a las afueras, fuimos a comer un pedazo de pernil, única <*4*> cosa que llevábamos al monte Gianicolo, donde está el lugar donde crucificaron a san Pedro, y la iglesia es franciscana.
   Ya supongo que usarán de mis facultades de bula de ayuno para ganar méritos. A la abadesa por penitencia sí, que ayune el viernes santo desde las 8 a las 11 de la mañana, y acaso el jueves de las 12 de la mañana a las 5 de la tarde. Si hace otra cosa perderá todo el mérito.
   Dígame, pues, cosas. Escribiré estos días a Benet.
   Si no le enviaron los impresos, que es fácil lo descuidaran, para las celdas, pídalos a don Elías Ferreres, y él se los mandará.
   Supongo sabrá que Felipe está al frente de Orihuela. No podrá, pues, ir para el sermón de la Providencia.
   Mis afectos a mosén Antonio y demás de su familia. Si se le ofrece a usted alguna cosa para el papa blanco está a su disposición el papa Sol que las bendice a todas, y suplica redoblen sus oraciones.
   ¿Cuántas celdas tienen?
   Dirección: Via Giulia, 151, Monserrato. No pongan colegio, sino mi nombre solo.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 39, págs. 1-4




A doña Ángeles Martí – 6 de abril de 1892





Roma, 6 de abril. Doña Ángeles Martí

   Mi Ángeles: ¡Cuántos días sin saber de mis benjaminas de San Mateo! Van, pues, dos líneas, aunque tengo poco tiempo, para darles algunas noticias, pues hoy dejaremos estar las cositas de ese cored.
   Llegué aquí el 29 de marzo con el reverendo Benjamín Miñana y 7 chicos, y el día 1.? llegaron 4 chicos más, y hemos inaugurado el colegio, si bien no en la casa-convento prometida, sino en el real edificio de Montserrat, en donde nos han permitido alojar provisionalmente, y no sabemos todavía cuál será nuestra estancia fija, y depende de la voluntad de Dios, y de vuestras oraciones. Por lo demás, nuestra venida ha sido <*2*> muy bien recibida en el Vaticano, y el mismo señor cardenal Rampolla se ha alegrado hayamos venido a pesar de los abandonos que hemos sufrido, y nos ha animado mucho.
   Los chicos animosos, y van ya a las clases. Estos días les están haciendo el traje, y el día de jueves santo, creo, podremos presentarlos ya al público en la visita de los monumentos. Consistirá en sotana, esclavina, faja azul y ribetes del mismo color y sombrero sacerdotal español. Su compatricio, el desengañado Despóns, portándose muy bien.
   El día 3, domingo, los llevamos a comulgar a la capillita o estancia del padre san Francisco, que está a la otra parte del río, y en donde se conserva la piedra sobre la cual ponía su cabeza para dormir el santo, y es una celda pequeñita, pero muy devota, y en donde hay <*3*> muchísimas reliquias de la esponja, del vestido de púrpura y otras de Jesús y de la Virgen y de los santos de la orden franciscana. Yo les celebré la misa, y hubo fervorinet apropiado al acto. El lunes, martes y miércoles de semana santa los daremos retiro a los chicos.
   Estos días he estado haciendo visitas, y no me gusta porque no me queda tiempo para nada.
   No sé cuándo podré regresar yo, pues depende de lo que se resuelva sobre nuestra colocación. Por lo tanto depende de la voluntad de Jesús, y de las oraciones de la almitas buenas. Conque no me culpen a mí, sino a ustedes, si no vuelvo pronto. Insten a Jesús, y sepan engañarle cariñosamente, y si esos días próximos del recuerdo de los sufrimientos de Jesús le importunan, él les escuchará. Díganlo a la Virgen reina de los ángeles y al patriarca san José.
   Pienso escribir a Benicarló, pues apenas me despedí, y la pobre <*4*> Victoria estará enfadada, y con razón, pues la pobrecita no atiendo a ella, y más lo hago con las de fuera que con las de dentro.
   Dígame cosas y buenas, y aunque sean malas. ¿Qué hacen esas hijuelas suyas? ¿Cuándo haré una expedición y podré verlas a todas? A ver si lo trampeamos este próximo verano para recordar a las Mustés, Margaritas, etc.
   Cuide de mi Clotilde. Anime también a nuestra Ramira, que mucho espero de ella.
   Mi dirección es: Via Giulia, 151, Iglesia de Monserrato.
   Ponga un sobre a las de Clotilde y Ramira, y entregue la de mosén Andrés.
   ¿Qué quieren ustedes les traiga? Pidan a san José nos envíe una buena bolsa, que toda se necesitará para esta empresa.
   Bendice a todas su afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 5.º, doc. 40, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 7 de abril de 1892





Roma, 7 de abril.

Señor don Felipe Tena. Orihuela.

   Mi amado Felipe: Ya supiste por don Benjamín que llegamos aquí bien el 29, y el 2 de éste llegaron los otros 4. Aquí estamos albergados en Montserrat, y suspendidos en el aire, con la probabilidad de perder Condotti, y sin la seguridad de obtener Montserrat. En cambio nos ofrecen la compra de conventos, palacios y casas muy baratas. Esto en cuanto a lo material. Por lo demás, el colegio formaliter establecido; recibida aquí y aun en el Vaticano con satisfacción nuestra venida, que se hacía necesaria, y ojalá hubiera sido dos meses atrás. Los chicos animosos. Estos días les hacen su sotana, manteletita gótica, faja y sombrero. El traje de seminarista español ha sido recusado como anticatólico. Hemos ido dos días a celebrar, y comulgar los chicos, fuera de casa, en Santiago y San Francisco <*2*> a Ripa. Estamos muy bien en Montserrat con el gran salón de la enfermería, y tres habitaciones lujosas para nosotros. Conque veas si encuentras alguna bolsa descuidada, que con ella tenemos bastante para desarrollar en grande escala la empresa nuestra tan necesaria y útil para nosotros y para el bien de España. Los chicos van a las clases ya. El lunes, martes y miércoles santos tienen ejercicios, y nosotros se los haremos en casa, pues los comunes son tan solo para los externos.
   ¿Cómo te va en medio de la vega regada por el Segura? Que no te entabuche demasiado el azahar de esa hermosa huerta, que ya sabes no tenemos civitatem manentem, sed futuram inquirimus.
   ¿Cómo te van tus prácticas de piedad?
   Cuídame bien a ese Jesús sacramentado de la santísima Trinidad, y dile cosas por los pobres desterrados romanos. Dime cosas y de tu familia. Afectos al valiente Soler. Os bendice vuestro afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 5.º, doc. 41, págs. 1-2




A doña Ramona Puchol – 7 de abril de 1892





Doña Ramona Puchol

   Mi amada Ramona: Recibí la tuya. Veo que has hecho bondad. Te escribo a Tortosa por si tardabas en regresar a Villalba. Siento la tribulación de la pobre Filomena.
   Mucho tiempo será el estarte fuera de casa, que ya sabes no me hace mucha gracia. No te faltará la bendición tanto tiempo prometida, y si puedo el clavo también. Sigo bien de salud. Los chicos animosos. Ruega mucho a Jesús que necesitamos muchas oraciones, y muchas bolsas. Ya sabes que no debes abusar de tu estómago, y así no ayunes, y di a mosén José García que te dé bula hasta para el día de viernes santo. Ya ayunaré yo por ti, y tú en cambio ora por mí.
   Saluda a Filomena y a tu tío don Benito. <*2*>
   Dime cosas otra vez, y si quieres puedes entregar la carta a mosén José.
   No puedo más, que sabes estoy atareado, y el caminar solo por estas calles, ya gasta mucho tiempo.
   Conque a ver si, el año que viene, puedes pensar en hacer un viaje a Roma.
   Te bendice tu padre

      Manuel Domino y Sol

Roma, 7 de abril 92.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 42, págs. 1-2




A la Madre Abadesa de la Purísima – 13 de abril de 1892





Madre Abadesa de la Purísima

   Mis, mis Puras: Aunque estén tan quietecitas, va mi saludo para felicitarles las pascuas.
   Los primeros días creí que sí, que oraban las Puras, pues las cosas se iban poniendo de color de rosa. Pero ahora se vuelven a marchitar las esperanzas, aunque no están perdidas. Conque así tanto la gente grave como lo menudall, que no cesen de rogar a la María purísima, a san José, san Miguel, san Antonio y el Ángel de España.
   Estos días no tendré tanta tarea, y puede que las escriba un poco. Por hoy nada más, sino que estamos buenos, que nuestros chiquillos mañana estrenan los trajes romanos. Que en el Vaticano están muy contentos de nuestra venida. Que los españoles religiosos están contentísimos. Que movemos más rui-<*2*>do que un saco de nueces, a pesar de ser tan pequeñitos. Que he tenido que subir más de seis veces las 318 escaleras de la secretaría de Estado.
   En cuanto a mi regreso todo depende de las Puras. Que se arreglen las cosas, y volveré enseguida.
   Las bendice su padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, miércoles santo.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 43, págs. 1-6




A don Felipe Tena – 15 de abril de 1892





Roma, viernes santo.

Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Ayer, jueves santo, recibí tu carta con la de Soler. No podéis pensar lo que alegran las cartas de la patria a los desterrados, y más si son tan sabrosas como las vuestras.
   Voy a la tuya. Mucho me place te hayan sido gratas las impresiones en esa. Mucho lo pedí a Jesús, que veo te conduce todavía por caminos llanos. Mucha debe ser la desconfianza que le inspira tu pequeño corazón. ¿Cuándo te pondrás dispuesto para caminar por vías duras? Dile como en una de las oraciones de esta cuaresma, en la secreta, que te arrastre a pesar de ser rebelles voluntates. Yo, sin embargo, confío (aunque deseo seas fuerte) que Jesús no te enviará muchas amarguras, que bastantes has pasado. Seas generoso con Jesús y dócil a todo lo que la obediencia te indique, y no te faltará la paz, aunque vengan oleadas.
   No os intimiden los quebrantos. En caso de apuros a la caja <*2*> central, que está dispuesta a hacer préstamos a interés de 5 por %.
   Sabía por Gonzalo algo de la enfermedad de Teodora; pero no creía que fuese tan aprisa. ¿Qué haremos de Gonzalo? Fuera de mí me hace miedo, y temo además que se abobe. Esta última temporada no le vi en el seminario. Creo que el rector y los compañeros le hicieron guasa sobre ir a Roma, y le entró el amor propio. Aquí al lado de Benjamín y de Enrique creo le hubiera ido bien. Pero ya está hecho.
   En cuanto a Escudé, me sorprende y me extraña. Es criatura de buenísimas condiciones naturales, pero su educación y espíritu mal formados, casi diría formados en la disipación, no sé si se prestarían a un molde formal de gravedad y de modestia, sobre todo con su temperamento sanguíneo. A Miñana no le repugna mucho. Con todo, temo que opinarán que no los demás. De todos modos, ni lo rompas, ni des excesivas confianzas, y hazlo todo como cosa tuya, sin manifestar que lo has dicho a nadie.

Roma

   Aquí estamos, pero en Roma. La crisis que atravesamos espantosa. Por parte nuestra, <*3*> para ocupar Condotti, tenemos: La nunciatura de España. El señor cardenal Rampolla, su secretario, y el secretario de la Congregación que entiende en el asunto. El señor cardenal Mazzela, que se ha ofrecido a hablar al papa, como lo hizo el año anterior, y con el cardenal los padres de la Gregoriana. Además, en parte, al marqués de Pidal. Todos estos quieren sea colegio Condotti, y no casa para misiones.
   En contra tenemos:
   Al padre Martín. Al conde de Benomar, embajador del Quirinal. Al gobierno español. Y a la gran potencia de los dominicos con el cardenal Zigliara al frente, el cual ha ido personalmente al papa a pedir Condotti, diciéndole que es cuestión de vida o muerte para la orden dominicana en Roma, que no tiene ninguna casa independiente. Conque ya ves <*4*> si ha tomado proporciones la batalla.
   No tendremos, pues, Condotti, y en cambio es lo peor que hemos promovido este ruido, que es un compromiso para nuestra Obra que, sin fuerzas, y sin medios y sin prestigio y sin personal la ponen en el caso de desarrollar el Colegio (en Condotti o sin él) en grandes proporciones, atendida la publicidad que ha adquirido. No era este nuestro deseo, ni nuestro instinto, sino el de empezar modesta y calladamente, como es nuestro espíritu, y como corresponde además a la pequeñez de una obra naciente. Jesús lo ha querido así; que se cumplan sus designios amorosos.
   Por lo demás, si Jesús bendice nuestra empresa, veo clarísimamente todos los resultados de gloria de Dios que puede dar. Roma puede ser punto céntrico para formar una falange de sacerdotes, que luego bajo la mano de los Operarios, pueden promover en España los intereses de gloria de Dios en las diócesis, como están destinados a promoverlos en las parroquias, bajo la misma mano, los sacerdotes que salen de nuestros colegios, y lo estamos practicando ya. Así pues, ora y haz orar a esos colegialitos para que pronto podamos tener aquí la casa, que Jesús nos quiera <*5*> dar, y conserve en salud a los alumnos y se desarrolle la Obra pronto. Me fatigan ya tantas dilaciones y tramitaciones y esperas, y mi apetito desea una solución. Creo, con todo, que si perdemos Condotti, como es fácil, no dejaremos de obtener cierta compensación de afecto cerca del Padre santo, que no podrá menos de ver que estamos sufriendo los efectos de un abandono inverosímil, después de dos años de espera, y habiendo mediado un compromiso y aun Breve del mismo papa, en favor nuestro.
   Me olvidaba decirte que entre los nuestros está el angelical Merry del Val, camarero de su Santidad. Anteayer paseando con el papa por los jardines se atrevió a hablar a éste del nuevo colegio español, y le añadió que estaba interesadísimo. El papa esquivó un poco <*6*> la conversación, pero no dejó de preguntar dónde estábamos, si había local en Montserrat para nosotros, que los dominicos esperaban a Condotti, y últimamente que no quería impedir nuestra buena Obra; pero que él hubiera deseado Altemps, etc.
   Los chicos bien por ahora. Pasado mañana, domingo de Pascua, los expondremos al público con su traje. Ya iremos dándoos noticias de la marcha de todo esto, o haré que el perezoso Benjamín os escriba.
   Mis afectos a mi Francisco Tena. Que [no] nos olvide ante Jesús. Temo mucho mis pecados, que no estorben los designios de Dios. Adiós, mi querido. Dime algo con frecuencia. Te abraza tu padre

      Manuel Domingo y Sol

   No sé si me entenderás, pues escribo a galope.
   Felices Pascuas.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 44, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


21 de abril de 1892




Roma, 21 de abril, jueves de Pascua.

Madre Providencia de San Salvador

   Mi amadísima Providencia: Aunque sin objeto especial, van dos líneas para que le lleguen a sus manos en el mismo día de la divina Madre y ella le dé a usted una bendición más copiosa y más cercana, que la mía apenas llegaría por lo distante. Si está ahí la madre de usted felicito a ella y a usted su día de la Providencia. En cambio, ya lo sabe, que obtenga de la divina Madre que pueda ir yo pronto ahí para celebrarle una misa de acción de gracias, ya que la última vez (el 1.º de enero) me envió tribulaciones de malas noticias esa Madre bondadosa, que no son propias de ella.
   Voy a la suya del 13. Vi al padre Llevaneras otra vez cuando no había recibido la suya. Le diré cuando le vea lo de don Daniel. Prometió venir a ver a los chicos, y aún no lo ha hecho. Sin duda teme, pues le dije que debía venir a predicarles alguna vez, y dijo que ya habrá tiempo.
   Dice usted que está muy bien. Tengo tan poca fe en sus bondades, que no lo creo.
   No pase <*2*> pena ninguna por el rechazo seco de Benet a los jornaleros. Yo quisiera aliviar a todo el mundo, y crea que no padezco por eso. Son gente como mujercillas, y según Juan Antonio luego le faltarán brazos, porque no querrán trabajar cuando haya faenas. Así, repito, esté fresquita en esto, que yo lo estoy, porque sé lo que es. Lo demás no desaparecerá ni ahora ni cuando marche Benet, hasta que las monjas puedan irlo trampeando, y aun entonces verán que tienen más valencianitis que los de Vinaroz, estando como están los dos bandos. Y si no, al tiempo.
   Ya diré al padre san Francisco que me la haga no sólo santa, que esto ya debe serlo, sino que le cure la cabeza, el corazón y el genio.
   Mis negocios del mismo modo, pero en camino de mal en cuanto al edificio. En nuestro bando tenemos a Rampolla, cardenal Mazzela, jesuita, los jesuitas, los de la Congregación de negocios, etc. En contra, padre Martín, dominicos, cardenal Zigliara y al gobierno español. Conque... perderemos. Jesús sabe lo mejor. Por lo demás, bien; los chicos con salud y contentos. Yo bueno, como no lo había estado en muchos meses. Conque si no voy pronto, es por culpa de ustedes. Digan a la divina Madre, y san José y padre san Francisco que activen un poco el asunto.
   Escribí a Benet por conducto de los nuestros, y no ha contestado.
   Hoy escribo por los impresos otra vez. ¿Y no vienen celdas de la Vall?
   Siento la indisposición de nuestro patriarca. Confío que ahora a la primavera se repondrá. Que me diga una palabrita. ¿Quién les predica al fin la Providencia?
   Otro día más.
   Las bendice su afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 5.º, doc. 45, págs. 1-3




A don Elías Ferreres – 22 de abril de 1892





Roma, viernes, 22 abril.

   Amadísimo don Elías: Ayer escribí a usted por si García había salido ya al llegar mi carta.
   Hoy recibo otra del mismo del lunes de Pascua.
   Me dice él su marcha esa noche al desierto con Serrano, etc., el proyecto de merienda de los chicos a la Petja, etc.
   Nuestro estado de cosas el siguiente, que puede ir usted transmitiendo a Osuna y a los nuestros, pues no me queda tiempo para nada: 1.º Anoche tuve dos horas y media de conferencia con Pidal, el arquitecto de Montserrat, etc., sobre el modo de obtener el arriendo de un pedazo de Montserrat y el uso del actual local, y no pudimos avenirnos, porque lo que yo propongo dicen que el gobierno no lo autorizará. Pidal insistía en que Rampolla estaba ya también en que sería para los dominicos, y que no me forjase ilusiones, etc. 2.º Hoy, al llevar los chicos a las galerías del Vaticano, he encontrado a Pidal <*2*> que salía de ver a Rampolla, que éste le decía lo mismo, que sería para los dominicos, pero que no se abandonase a nosotros. Que Pidal le dijo lo que proyectaba decir al gobierno y si podía usar el nombre de la santa Sede, y Rampolla le dijo que sí. 3.º Mientras me explicaba Pidal esto ha pasado Segna, y Pidal le ha detenido, y se lo ha llevado Segna a sus habitaciones, lo cual he sentido, pues yo iba a Chiesa a decirle que apretase a Segna para dilatar el asunto, que de la dilación depende el que se nos tema al menos. Lo he dicho a Chiesa mientras los otros dos estaban conferenciando, y Chiesa ha sentido este conjunto de oleadas, y que averiguará lo que haya.
   Esta noche sabré por Medina lo que ha dicho Segna a Pidal, si es que lo dicen. Merry afectado por lo del nuevo billete del padre Martín al papa contra don Manuel Sol.
   Pidal dijo ayer que hablará a Rampolla para que el traje de los colegiales fuese el de las becas, y ha dicho que <*3*> éste está conforme, pero no con bonete, sino con sombrero. Tenemos, pues, otro combate, pero antes quiero saber si es verdad, pues temo que Pidal no entiende bien las diplomacias y tal vez se ha figurado que Rampolla se lo ha dicho así.
   En fin... la mar.
   Afectos a todos. Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

   Si está García, o aun si no está, si escribe la abadesa de Vinaroz para que le busquen dinero, vea usted a Biarnés si dejaría cuatrocientos o quinientos duros al 6 por %, pero tan sólo para los meses que convenga.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 46, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


22 de abril de 1892




Roma, 22, viernes.

Madre Providencia de San Salvador

   Mi apreciabilísima madre Providencia: Ayer escribí a usted por conducto de los nuestros de Tortosa, y hoy recibo la suya lamentosa, y me pide consejo, que casi no sé cuál darle.
   Yo desearía que las obras no solo no se interrumpieran ahora sino que fueran con toda actividad. Si han [de] suspenderse o disminuir el número de Operarios, mejor que fuese más adelante, cuando estén las paredes todas levantadas, o cubierto en parte el edificio. Entonces se podrían parar cuanto se quiera y hacerse una resolución que convenga, hasta que se haga desear la continuación de las obras. Hoy en mi concepto no conviene. Además de aquí a entonces pueden sobrevenir hasta cierto cambio de circunstancias <*2*> que hagan desaparecer esta tirantez de ánimos que usted dice.
   Por lo tanto: 1.? Escriba a Rafael por conducto del que las chicas crean mejor para que haga aprontar la cantidad. 2.? Escriba usted a don José García, pbro., a mi nombre. Colegio de San José, y dígale que vea si Francisco Biarnés le dejaría 500 duros al 6 por % a mi nombre y el de él, por los meses que convenga, es decir, que si los devolvemos al mes, al mes, a los dos, etc. Entretanto si viene la familia de usted se devolverían, como los que se adeudan a Pall..., y así se aprovecharía esta temperada de buen tiempo para trabajar.
   Respecto de Benet, nada le digo, porque me creerá a mí apasionado, en el asunto. Fíjese con serenidad en los argumentos que se hacen contra él, en que no incumbe a él el estrechar los vínculos de unos con otros, sino el de cuidar de la obra, y últimamente los trabajos de zapa de unos y otros para mortificar, como ha sucedido con lo del agua, y entonces comprenderá lo difícil de la situación y solución. Creo verlo con ojos más desinteresados que los ojos de la compasión, no <*3*> son los mejores. Lo del padre franciscano, al saber el conducto por donde ha venido la lamentación, que era de abajo y del cura, bastaría ya para fallar. No hay inconveniente ninguno en que los padres franciscanos, aprovechando la cercanía, formen atmósfera, y obtengan lo posible en la unión y en la cooperación material de los de Vall de Uxó.
   El no dar dineros para las celdas, dificulto sea por la ojeriza contra Benet, sobre todo pudiéndose entregar la cantidad a la madre abadesa, o a los sacerdotes. Alguno de estos sí es muy posible que obren por ojeriza y desvíen si alguna proporción se les ofrece.
   En fin, pasemos esta crisis, si podemos, y más adelante veremos si se paran las obras, y hacemos otra resolución, que si lo creo conveniente yo mismo se la propondré a usted.
   Mis asuntos en ésta, en los momentos mas críticos y siempre en peor, en cuanto a la consecución del edificio de Condotti. Mis pecados tienen sin duda la causa prin-<*4*>cipal, y mi falta de paciencia me hace pedir a Dios que se abrevie este estado violento mediante una resolución u otra, que nos deje ya en una situación definitiva. Pero si quiere que se alargue este sufrimiento, no quiero por mí abreviarlo. Así, oren para que pueda quedar la cosa de un modo u otro, y pueda fijar mi regreso.
   No he vuelto a ver al padre Llevaneras.
   Ni en esta ni en la anterior me dice usted de las chicas, y lo extraño. Quería ayer enviarlas una cartita aparte, y no tuve tiempo. Dígame, pues, si siguen bien, y si Roseta ha llegado a saber sacar la cuenta de los minutos y segundos.
   Mis afectos a todas. Las bendice su padre

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 5.º, doc. 47, págs. 1-2




A doña Cinta Curto – 22 de abril de 1892





Roma, 22 de abril.

Doña Cinta Curto

   Mi apreciada Cinta: Ya sé que no te curarás, como hace tiempo te tengo dicho, porque ya sé que tampoco te enmendarás. Por lo tanto has de hacerte cuenta que no te curarás, y así irás con más cuidado y con resolución de hacer nada absolutamente, y comer o cuidarte. Creo que pronto iré a esa, y podré reñirte, aunque ya sé que será inútil te riña.
   Creía que hoy hubiera podido enviar a mi buena doña Carmen Curto lo que ella desea, pero al ir a buscarse la resolución, le han dicho al que ha ido que era preciso el que viniese acompañada la petición de... del Ordinario, siendo así que el primer día nada la dijeron. <*2*> Por lo tanto, si ella insiste en que se haga ahora enseguida, que vea de obtener dicha condición por medio del señor Ocallaghan, pues se ve que se logrará. Mas si le parece bien, o mejor, aguardar, cuando yo iría lo trataríamos, pues siempre es tiempo de poderlo pedir, y desde ahí también podré agenciárselo yo. En este caso que guarde ella misma esta petición. Salúdala y que no me olvide ante Jesús, y que podamos vernos pronto.
   Un saludo a mi ángel de la calle.
   Te bendice tu padre

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 5.º, doc. 48, págs. 1-4




A don Elías, don Jesús y don Francisco


24 de abril de 1892




Va la Voce.

Roma, 24 abril, 5 tarde

   Mis amadísimos don Elías, don Jesús y don Francisco: He ido a trinitarios para echar aquí la adjunta de don José, y para decirle ahí a última hora que la lean y luego la envíen a don José, y por si encontraba carta de usted, y encuentro la de don Jesús y observaciones y la de don Elías; y como éste me dice que es igual enviar las cartas a mediodía que por la noche he suspendido el envío para añadir esta tarde dos líneas más despacio.
   Enterado de lo del padre de Albiol. Veo la muerte de Eugenio y del pobrecito Polo.
   Dígame por amor de Jesús que ha llovido más; aquí todos los días. Bien por la salve cantada en Lourdes. La carta de ustedes es del 20 y ha llegado en cinco fechas, cuando sólo gastan 4. Bien por nuestros Ampostas, y Carrascull. Sé que el padre Forgas ha pedido y enviado dispensa de edad para siete.
   Veré si mañana hago dos líneas a la nueva profesa de la Purísima.
   No estoy porque se anuncie en el <*2*> boletín lo de las misas, pues se excusan los curas que tenemos con exceso y no mandarán, y además luego pedirán no sólo los que ahora celebran las segundas, sino también otros. Mejor que se vaya escribiendo a los que se crean más necesitados, para hacer este obsequio a los que celebran las segundas misas. Si no fuese por esto hubiérase podido enviar a muchos para que la tercera parte de ellos la ofrecieran, si les parecía, al colegio, como se hizo algún tiempo con Alcanar. Pero si se resuelve hacer obsequio a esos otros, escríbaseles, aunque sea un poco de faena para ustedes, que ellos ya contestarán enseguida aceptando y enviando recibo o nota agradecidos, que bien merecen atención. Denle número fijo e igual a todos.
   No sé cómo se van a arreglar ustedes con los seglares y sacerdotes. Casi me hace sufrir esto. Hasta que tengamos dinero y podamos hacer nuestro departamento en la parcela adjunta, no estaremos desahogados.
   Escribí a Elías que aceptaba las 30 misas.
   El padre Martín me dice que el obispo de Oviedo dice que no será nada lo de Montserrat; casi me alegro. ¿Cuándo vendrá nuestra definitiva?
   Y basta, chiquets, que acabo de escribir a don Vicente ocho páginas. Ya que no aprovecho para nada más, escribo. Tengo un montón de cartas que me aguardan. Hasta mañana.
   Suyo

      Manuel Domingo y Sol <*3*>

Observaciones sobre las observaciones a las bases

A la 1.ª
   El gratuito, que siempre me ha hecho poca gracia, no puede quitarse no cambiando del todo la redacción de la base, pues sirve para explicar que este gratuito será tan sólo para los dos alumnos que se acepten por hoy. Veré si se le puede dar un giro distinto radicalmente.
   Se habla pues sólo de los que por hoy acepta la Obra gratuitamente.
   Lo del centro de enseñanza a beneplácito de su Santidad, ¡oh!, de ninguna manera. Si lo hubiesen ustedes dicho a los españoles de aquí, se hubieran escandalizado. 1º. Porque el papa es el papa, pero las cosas de aquí las hacen los que no son papas. 2º. Porque nos atamos para darlos a la Gregoriana, que es donde queremos y nos proponemos, y es necesario que vayan. A los prelados primeros ya les engañaremos, y a los que vendrán después les diremos que ya se fijó por los primeros, y no conviene para la disciplina que vayan a diferentes centros. Esto ya estaba muy previsto. Lo que siento que he enseñado a Caparrós eso de la Gregoriana, y como no están por los jesuitas; pero éstos han de ser, y por esto he puesto la Gregoriana u otro para indicar que esa es la nuestra; y, como digo, al obispo de Tortosa, Murcia, Lérida y Mallorca les diremos que digan a la Gregoriana y así se quedará.

A la 3.ª
   Ya sé que las colectas y en las más de las diócesis no darán el tipo, pero precisamente será el gran medio para que los obispos <*4*> no se contenten con ella, porque les daría vergüenza sabiendo cuál es la pensión ordinaria, y si sospechan que hemos de ponerlos en evidencia sus colectas ya cuidarán de subsanarlo. De esto estén seguros, y ya creo que se discutió. Además no serán muchos los que apelen a colectas, sino acaso tan sólo para que ayuden a los medios que los mismos obispos sacarán del seminario y otras partes. Pero se les ofrece eso de colectas para que vean nuestro carácter y nuestra buena voluntad, y que es obra de propaganda y de celo.
   En lo de los viajes de los primeros únicamente, estoy indeciso, y creo que será mejor prescindamos de ello, y no estaba en las primeras bases, o mejor, reglas.

A la 5.ª
   Iba a especificar la comida, y así me lo aconsejó Sevilla, al cual le leí las bases, y dicho Sevilla me dijo que en Burgos les daban solo sopa, garbanzos sin carne y luego la carne. Como la intención aquí es sopa, cocido con carne y principio, por si nos convenía sólo lo primero, o si al darles lo segundo quedasen mucho más contentos y pudiesen luego elogiar la comida en sus diócesis, lo puse o más bien dejé de un modo vago. Con todo es oportuna la observación, y si he de redactar aquí definitivamente para litografiarlo ahí o aquí, lo tendré presente.

A la 7.ª
   Las reglas redactadas son las que les incluí, que son 6, y en ninguna de ellas pueden poner opinión; es decir, que lo que se dice redactarán es lo que les ponemos ya. No sé si se han fijado bien en ello.

A la nota
   No debemos atarnos en la pensión, sino que de los fondos del colegio podemos admitir a nuestro gusto a los que nos convenga por mitad, o como queramos. Precisamente conviene esto.

   Lo de obligar a los alumnos a trabajar en la propia diócesis toca decirlo a los obispos. Para nosotros mejor que no digan nada, por si alguno quiere venir a la Obra.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 49, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


29 de abril de 1892




Roma, 29 de abril 92.

Madre Providencia de San Salvador

   Muy amada en Jesús: Acabo de recibir la suya del 26. Ya ve si contesto pronto.
   1.? Envié a usted una esquelita por los de Tortosa, que no sé si habrá recibido, pero que debía haberla recibido, porque fue antes de la que usted dice recibió. Si la recibió extraño no me riña, porque en ella felicitaba por la Providencia. Después de echada al correo vi que estábamos en abril y no en mayo, y por lo tanto, aún puede haber remedio en el sermón, pues tendrá usted tiempo para encontrar predicador.
   2.? Los míos me dicen que no debo entender en monjas teniendo tantos cabos que atar, y veo que no solo yo, sino tampoco los otros pueden meterse en asuntos de monjas, pues <*2*> vivimos a lo militar. Digo esto porque no es extraño que don José García no le haya contestado, porque el pobre recibió un telegrama de Madrid para que fuese allá por nuestro asunto de Roma, y no estaría en Tortosa. Si encuentra la cantidad de casa Felipe, mejor. De todos modos hoy les escribo por lo de los impresos, y por si usted les pide dinero.
   3.? Recibí la adjunta de Benet que viene a decir lo mismo que él decía a usted. Veré si le escribo estos días.
   4.? Bien por nuestro bondadoso Besalduch. Criado a nuestros pechos, él y todos, o la mayor parte de los salidos de nuestro colegio, no piensan sino cómo promover todo lo que pueda agradar al colegio y a sus superiores: es el consuelo más sólido que produce y causa nuestra Obra. No sé si usted sabe que dos de nuestros ex-colegiales discurrieron el proponer una suscripción entre los que han <*3*> sido colegiales, para hacer un altar para la capilla del colegio, para la cual se necesitaban 300 duros, y antes del año tendrán 500 duros reunidos. Repito que este afecto fraternal es la prenda más segura para poder nosotros hacer en las parroquias todo el bien que nos propongamos.
   5.? De los chicas ya hablaremos. Creo que debe usted procurarles ratitos de expansión con usted, ya que sus corazones sienten esta necesidad. Lo demás de la mortificación, no importa. Ya le allanaré a usted las dificultades.
   6.º El padre Martín no sólo nos ha abandonado, sino que con el temor de no salir con la suya de darlo a los dominicos, y para que el papa no se inclinara a nosotros, ha escrito a este desacreditándonos, diciéndole que somos unos pobres pelacañas, que no tenemos dinero, ni podremos dar vida al colegio. Ya ve usted si son cosas increíbles. El convento ya se ha dado a los dominicos; ahora veremos si quieren darnos la limosna de que podamos continuar en Montserrat un año. Si nos despiden del hospicio de Montserrat, buscaremos una casa arrendada, y allí nos colocaremos. ¿Cómo abandonar la empresa? Te-<*4*>nemos demasiado amor propio, sobre todo después de mover tanto ruido con cardenales y embajadores, y tantas guerras, persecuciones y simpatías.
   7.º Si Carlota hubiese tenido que estar ahí, la hubiera hecho dos líneas. No sé por qué, por esos mundos de Dios, no han sabido coger ese corazón que, aunque desengañado, tiene una buena cabeza.
   8.? No tema el quator vel quinque, que han de ser docena y media para descargar a Vinaroz. A usted sí que temo que no la dejen salir o no la dejen volver. No lo confío, pero puede temerse.
   9.? Conque estoy aquí, por culpa de ustedes. Creo que Jesús quería las cosas como han sucedido, cuando tantas oraciones se han hecho. Al menos pidan que se cumpla la voluntad de Dios, y si ésta es que nos convierta en consuelo tantas contradicciones, que lo haga, y sobre todo que sea pronto. Estos días casi me he enojado un poquito.
   Afectos a todas. De aquí a ocho días espero una solución, buena o mala, sobre nuestra situación definitiva, si aquí o en otra casa.
   Más quería decirla, pero se me concluye el papel. Este mes de mayo a ver si la divina Madre nos consuela.
   La bendice su padre

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 5.º, doc. 50, pág. 1




A sor Francisca Vergés – 2 de mayo de 1892





Roma, 2 de mayo de 1892.

Sor Francisca Vergés

   Mi apreciada Francisca: Al fin recibí un saludo de Alleluya de esas almitas Puras. Me costó pagar 20 céntimos de multa, por la carta, pues como las Puras viven siempre al siglo pasado pusieron sello de 15 céntimos en lugar de 25, y tuve que pagarlo yo.
   ¿Cómo es que no practica la obediencia de estar buena? Así, pues, haz bondad hasta que regrese.

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 5.º, doc. 51, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 6 de mayo de 1892





Señor don Felipe Tena

   Amado Felipe: Lo que ha sucedido debía suceder, para que no falten penas en la vida. Aunque resuelvas evitarlas, no las evitarás, pero Jesús las bendecirá y son mirra muy grata. Fuiste con el corazón en la mano, e hiciste bien. A haber podido encontrar al rector, todo bien. Pero él que vio se obraba así, quiso dar una lección a los profesores y a ti, aunque sin fundamento por no estar enterado. Vilaret hubiera hecho una cosa semejante. Pero, repito, no tienes culpa, y el rector en el fondo del corazón ya lo habrá comprendido muy bien, y hasta se habrá arrepentido. Tú no has perdido nada, y si no ya verás cómo te trata de otro modo apenas te vea. No <*2*> digas nada de lo sucedido, porque ya sabes que ahí todo se sabe. Así, silencio y esperar.
   Las cartas irán mañana, pero devuelve las que tenéis.
   Hasta la otra.
   Tu afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 6 mayo.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 52, págs. 1-2




A don José María Tormo – 6 de mayo de 1892





Espagna. Don José María Tormo, pbro.
Colegio de San José. Murcia <*2*>

Señor don José María Tormo

   Amados don José, don Manuel y don Juan Bautista. Recibidos ayer retratos. Bien por ello. No era necesario más que uno. Se mandarán los de Tortosa y Valencia al colegio central. Ayer se inauguró el traje comulgando todos en el altar de san Luis. Luego visita a las habitaciones de san Luis. Cierre de nombres en el Candelabro, etc. Visita a los profesores con el traje. Por las calles nos llamaban el Colegio nuovo spagnolo. Todos parecían unos padres graves. Mañana quisieran retratarse. Yo salgo pasado mañana 11. Escribiré al señor obispo de ahí. Preparen gente que en el Vaticano lo desean. Por ahora en Monserrato estaremos. Ya se pregunta a los chicos en clase. Todos contentos y buenos. Envíennos noticias a Tortosa.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Mañana estará listo lo de Calatayud y se mandará.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 53, págs. 1-4




A don Felipe Tena – 17 de mayo de 1892





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Anteayer llegué de Roma, y ayer me remiten de allí la tuya. Como los nuestros son tan poco escribidores, no participaron mi regreso, que hace días estaba anunciado. Respecto al arcediano suspenda resolución, pretextando que no has recibido contestación mía, pues quiero consultarlo con Miñana, pues cuando éste estaba ya lo propuso, y el señor Belló se enfadó de la pretensión. Romualdo te habrá podido enterar.
   En cuanto a Puertas, mejor que vaya a ordenarse a Palencia, si bien creo que él ya habrá comprendido que no debe continuar en la Obra. Así, arréglalo como mejor sepas.
   Dime eso de Girona, y cuanto ocurra.
   Mañana imprimiremos la circular para los obispos. Te la mandaré y te daré instrucciones, y la entregarás al señor obispo. Estoy tranquilísimo por la pérdida <*2*> de Condotti: creo que ha sido una gracia de Jesús para estar libres de injerencias de gobiernos. Estaremos en Montserrat. El papa está a la expectativa. Si el año próximo presentamos un buen número de colegiales, no sólo desviará todos sus proyectos de seminario español, que en mi concepto fuera un mal, pues sería un seminario nada más, y no la obra de San José, sino que se lanzará a nosotros para que le realicemos sus deseos. Esta es mi convicción, la de Merry, la de padre Llevaneras, etc. Así, pues, oraciones y trabajar.
   Paco Sánchez pide entrar como aspirante; yo estoy inclinado. Decirme con todo, tú y Soler, vuestro parecer, pues de caracteres murcianos no entiendo yo.
   Quiero que hagas súplicas incesantes al Corazón de Jesús para que éste llene sus designios en un candidato a obispo que se siente inclinado a retirarse a nuestra Obra, antes que a aquello. Pero esto con reserva. Si viviera nuestro don Vicente, le enviaríamos <*3*> al punto donde aquél nos llama para fijar una residencia. En fin, en fin, Jesús que nos dé gracia, vida y salud.
   No me hablas de tus grados. Creo que no habrás de tardar mucho. Ya sabes los vacíos que deben llenarse, y tal vez te toque estar en tres o cuatro puntos al mismo tiempo, como habrán de hacerlo todos, y conviene estuvieses listo de eso de grados. Dime, pues, tus ánimos. Si no quieres sacarlos en Valencia, irías a Toledo u otra parte.
   En Roma se ha retratado el colegio. Ya os enviarán un ejemplar.
   Los chicos buenos todos, algunos buenísimos; sólo uno flojea un poco. Creo nos honrarán. El tremendo Villafranquisno es un talento, si se aquieta podrá ser un hombre. Le preguntó el profesor y quedó bien. El de ahí es el benjamín de monseñor Merry, que es el director espiritual del colegio. Tenemos, pues, un bon creixent para formar un buen espíritu en los que vayan viniendo andaluces, gallegos, etc. Que Jesús cumpla en ellos su gloria en bien de España. Todos con mucha salud y muy estudiosos y, lo <*4*> que es mejor, animosos. Me han dejado consoladísimo con sus alientos y ganas de honrar el colegio.
   Quería llenar la plana y no me dejan, y no quiero retardar el envío. Díganme cosas.
   A nuestro Soler que se cuide, por amor de Jesús
   Tu afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 17 de mayo.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 54, págs. 1-2




A doña Ramona Puchol – 17 de mayo de 1892





Doña Ramona Puchol

   Mi apreciada Ramona: Anteayer llegué de Roma. Tienes a tu disposición el clavo y la bendición. Los rosarios no sabía de qué clase los querías, y por esto no lo he traído, pues debías haber dicho si de plata u oro, o simplemente buenos, pero sin esto. Además, para rezar, no se necesita todo esto: unos de semillas sí que te los puedo mandar, bendecidos por León XIII.
   Te supongo todavía en esa, y ahí te dirijo la mía, esperando que me contestes.
   He dejado los chicos en Montserrat con don Benjamín Miñana. Todos buenos y contentos, gracias a Jesús. A ver si el año que viene queréis llevar allí al García Foncuberta, que creo mucho ganaría con ello.
   Estoy <*2*> bueno, pero atareadísimo.
   No sé si recibiste la mía que te envié ahí, con una dentro para mosén Manuel Ferreres.
   Dime cómo sigue ese estómago.
   Mis afectos a doña Filomena y una estampita para ella, para que haga una supliquita al Corazón de Jesús, que mucho fío en sus oraciones.
   Hasta la tuya.
   Te bendice tu padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, martes, 17 de mayo, 92.

   Una estampita para ti, otra para Filomena y otra para mosén Manuel.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 55, págs. 1-4




A don Felipe Tena – 27 de mayo de 1892





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe:
   Va la circular o programa que hemos impreso. Quisiera lo entregara usted mismo al señor obispo.
   Puede añadirle, si lo cree prudente, que en el caso que se decida a que el seminario esté representado con uno o más alumnos, no dudaríamos en indicarle los medios, que decimos en la carta, propondremos en el caso de que no haya medios para ello. El 1.º será decir a las diócesis que contando la Obra con expedicioneros probos e inteligentes, los cuales, llevando nosotros la correspondencia y contabilidad y responsabilidad, lo harán con módica retribución, si la diócesis ofrece el cuidado de la agencia en Roma a la Obra, ésta sostendrá en cambio dos alumnos elegidos por el señor obispo.
   Más: si hay <*2*> interés o se tiene reparo en enviar al agente que se tiene, la Obra no tiene inconveniente en proponer al mismo agente en lo que se hayan de convenir para el despacho material de los asuntos, y es seguro que el agente quedará contento, pues ofreciéndole la tercera parte, cuidando el colegio de la correspondencia y envío, no dejará de aceptarlo.
   Don Benjamín quería proponerlo desde Roma al señor obispo. Por lo tanto si usted lo cree prudente, se lo indica, y si no, dígale en general que ya le propondremos medios, si él lo desea.
   2.º medio. Si esto no pudiera ser, la Obra aceptaría el envío de celebración de dos misas diarias de 6 reales por cada alumno de los dos que se envíen, pues contando nosotros con sacerdotes que nos aplicarían una <*3*> gratuitamente, la limosna de la otra serviría para la cuota del alumno.
   3.º medio. Habiendo becas en el seminario, podría una de ellas consagrarse para este objeto, ofreciendo dos medias a dos chicos aplicados que quisieran costearse la otra media.
   4.º El más eficaz es estimular a los seminaristas que puedan sostenerse por sí mismos la carrera en Roma, manifestando agrado en ello, y con las ventajas materiales de años de carrera y estudios en Roma, no faltaría alguno que se resolviera a ir.
   Todo es para su gobierno, y según convenga o no exponerlo ya ahora.
   Otro día lo demás, sobre dinero y las altres fustes. No tardaré, pero me he apresurado por si el señor obispo quiere pensar algo antes de terminar el curso.
   Van solas <*4*> dos hojas; ya enviaré alguna otra. Mañana escribo al señor obispo de Segorbe. Si Soler cree prudente escribir a Adelino animándole a ir a estudiar cánones a Roma, y a... curarse, que lo haga.
   Conque... hasta pronto.
   Tuyo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 27 de mayo 92.

   Lee la carta, y si te parece la cierras, y si no déjalo estar.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 56, págs. 1-4




A don Felipe Tena – 30 de mayo de 1892





Don Felipe Tena

   Mi Felipe: Habrás recibido mi carta con la adjunta para el señor obispo.
   Va la de Benjamín, que le dirá sobre el arcediano. Con todo, no me atrevo a una denegación. No nos convienen ciertos huéspedes permanentes que, cuando no están contentos, sólo sirven para ver las miserias de la casa. Con todo, repito, no me atrevo y lo dejo a la exclusiva resolución de usted y Soler, y más de este, porque es más fácil sea más tiempo su compañero del otro. Si lo pueden aplazar hasta que ustedes vengan, mucho mejor, es decir, que puedan decirle que se ha contestado que cuando usted venga se hablará de esto, puesto que él no lo desea sino para el septiembre. Como me dijo Miñana que él era aficionado a la Vela nocturna, por esto me inclinaba yo a que se admitiese.
   Vacaciones. Mi deseo es de que se vengan usted y Soler apenas pudiesen, para ir a descansar, luego el 4 de julio en Tortosa o el 11 en Valencia ejercicios, y luego a primeros de agosto la reunión. Así, de vosotros depende el discurrir quién se queda ahí. Si el arcediano se encarga de la Vela, y tuvieran ustedes al mismo o a un ordenando que cuidase del colegio, <*2*> enviándoos a vosotros las cartas de misas, etc., para contestar, bastaría. Discurran y escriban pronto para combinar.
   Encargué que hicierais un mementito por un Operario futuro. Háganlo 3 días, y luego en este mes de junio no lo olviden, pues el mundo no está preparado para este estampido si se diera.
   Por aquí, en medio de oposiciones, Rafael muy bien según dicen (pues yo no he asistido a ningún acto). No será magistral con todo ni en la otra oposición tampoco, y... ¡mala carrera, pobrecito!, aunque al fin tuviera que serlo. Rabietas y malos ratos, y envidias y miserias. Yo me hago cruces de la comedia de este mundo, cómo se esgarrapan unos a otros.
   Se dice que van a venir las ternas de curatos. Otro nido de miserias. Los únicos que se alegrarán seremos nosotros según los que vayan a ciertos pueblos, porque irán a ser nuestros Operarios para la gloria Dios. Se dice que nuestro Alba va a Villarreal.
   Bien por la solución del señor Girona. Déjelo a don Benjamín.
   El paisano tuyo de Roma es Colón del 1º de filosofía, primo de Artemio <*3*> y sobrino del Vincle de Ares. Es un talento, pero es la inquietud personificada. Si se pone al molde podrá ser un hombre. Nos hizo quedar muy bien en clase con su desparpajo, que obligó al profesor a decir optime.
   Grados. Ya hablaremos, pues cuando vengas habrás de detenerte aquí un día, a no ser que subas allá por Albocácer. No me dijiste eso de Miñana del rector. Nuestra ciencia en parte será enciclopédica hasta que seamos Operarios en ejercicio, que estarán mas quietos. Por esto convienen grados.
   El refuerzo para ese colegio el próximo curso depende de que Felipe sea buen ganchero; pon a tiro un par. ¿No te ocurren quiénes? Pues discúrrelo.
   El 25 estuve en Vinaroz un día, esto es, al día siguiente de la fiesta de la Providencia. No vi ninguna de tus antiguas florecillas. Están contentas de Marco. A la loca Victoria encontré en la estación y está ahora con que no toquen a Rafael de Vinaroz <*4*> y a Mariner de San Mateo.
   No sé cómo me he dejado llevar de escribir tanto, pues estamos con el envío de cartas a los obispos, y no tengo tiempo de nada.
   De la parte de hacienda te hablará nuestro ministro general don Elías.
   Escribid. ¿Qué hace Calatayud? En Valencia ya luego sin gente.
   A nuestro Soler que ya irá un día más largo para él.
   Vuestro

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 30 de mayo 92.

   Se ha mandado por Elías hoy a Murcia una letra de 200 duros para ti. Dime si tendrás bastante. No te apures y pide dinero.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 57, págs. 1-2




A don Felipe Tena – Mayo de 1892





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Di como cosa tuya a José Caparrós, que has recibido carta de Madrid, y te dicen que entregues la adjunta a él. Ciérrala antes.
   No había pensado yo en la visita posible del señor arzobispo. Sí que viene mal no esté ahí don Francisco. De todos modos, preparad un discursito, si queréis sobre el tema “¡España, patria mía!”, pero cortito, y puede pronunciarlo lo mismo un pequeño que un mayor, y luego unos versitos (que debíais tener acopio para todas las circunstancias), y luego dos palabras de acción de gracias. Todo cortísimo. Se le puede indicar que en otra ocasión tendréis el gusto de invitarle a una velada.
   El obispo sigue grave, <*2*> y por hoy no hay esperanzas muchas, aunque no creo esté desahuciado.
   Tedó ha tomado posesión esta mañana del canonicato.
   Escribid noticias.
   Tuyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

   Si va ahí el dependiente del estampero don Ramón Solá de Barcelona, recíbanle bien y hasta ofrézcanle si quiere quedarse en el colegio, y hagan por él cuanto puedan. Nunca podremos pagar al señor Solá lo que ha hecho y está haciendo por nosotros, pues a él recurrimos siempre en Barcelona por todos los apuros.
   Avíselo a Albert, por si no estabas tú en casa cuando viniese él. Si no se queda en el colegio, hacedle tomar cualquier cosa. No sé el día que irá.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 58, págs. 1-2




A don Felipe Tena – Mayo de 1892





   Mi Felipe: Recibidas hoy las cartas, sin carta ninguna más que el sobre puesto de Albert. Veo que estáis atareados.
   Nada decís sobre la posibilidad de la visita del señor arzobispo. En caso que lo supierais (que creo no será ya), telegrafiad e iría don Francisco, aunque creo que éste no deberá tardar mucho en ir, según cuando digáis que son los exámenes.
   Benjamín tres días sin escribir, y aguardamos el golpe, pues según escribe Caparrós parece que la peregrinación se ha aplazado otra vez, y por lo tanto no podrá ya el papa aguardar a ella para manifestar a España su pensamiento.
   Di a Gonzalo que no hay órdenes aquí en la Trinidad, y hay un <*2*> descontento general.
   No dejes de tener preparado el sermón de primera misa, poniendo la gorra y zapatos nuevos, por si acaso debías venir a predicarlo.
   Quería hacértelo yo nuevo, y adaptado a este público, y que fuese de solos 20 minutos; pero no sé si tendré tiempo.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Van estas cartas, porque las otras dos últimas más interesantes quiere García leer mañana al rector unos párrafos. Ya irán, y luego éstas y las que enviaré las mandaréis a Murcia.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 59, págs. 1-6




A don Felipe Tena – 6 de junio de 1892





   Acabo de recibir la tuya del 4, y Elías la de Romualdo. Escribiré sobre la salida tuya y de Romualdo. Ya contestaré sobre eso de los ejercicios; y me inclino más sea aquí o en Valencia.

Tortosa, 6 de junio 92.

Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Recibí anoche la tuya, y no pude contestar.
   Veo que los famosos pesos son fáciles de levantarse. Si es cuestión de gacetilla frecuente, poco trabajo dará. Precisamente es una de las cosas que vengo discurriendo hace tiempo, esto es, el medio de que todos los Operarios vayan participando y compartiendo de las impresiones buenas y malas. Yo ya lo hago como puedo; pero desde Roma, por ejemplo, escribí a Tortosa, para que lo fueran transmitiendo y no lo hacían. A Benjamín le iba encargando algo, pues tampoco sabe hacerlo mucho. Osuna ha estado aquí dos días, y muchos detalles interesantes de nuestras cosas tampoco <*2*> los sabía. Así, pues, ved de discurrir tú y Soler un velógrafo fácil que en mis manos pueda con poco tiempo escudillar mis impresiones.
   ¿Conque no temes la carga? Bueno es eso. Pues pensaba si podías ir a ser ayo e instructor de un Operario, que necesita formarse, y tú debías ponerle en el molde, y con él llevar el manubrio del movimiento eucarístico en España. No pensaba decirlo, porque es pronto y no sabemos a qué parará, y puede no resultar nada; pero con completa reserva, pues no saben más que los de la junta, os lo voy a decir.
   El Centro eucarístico de España ha venido a parar a manos del M. I. Arcipreste de la catedral de Madrid, que está en peligro de ser nombrado pronto obispo. Mas él no quisiera ser obispo, y mejor desea ser Operario, pues hace un año que viene diciéndome indirectas. El último viaje de García a <*3*> Madrid, estuvo más explícito, y quiso que García estuviese en su casa. Al fin me escribe que desea lanzarse a una institución para en ella y por ella consagrarse a la propaganda eucarística en España. Que si la Hermandad le recusaba se vería precisado a llamar a los franceses del Sacramento, etc.
   Contesté que fuese más explícito y sin temor, pero que antes resolviese él y nosotros, ante Jesús, si debíamos ser nosotros los instrumentos directos de esta colosal empresa y de esta herencia, y que si resolvía fuésemos nosotros, debería él entrar como Operario auxiliar, pero mejor efectivo, y en este caso renunciar la prebenda si la Hermandad se lo exigía. Contestó que él deseaba como efectivo, y en cuanto a la prebenda se sujetaba a lo que resolviéramos, y para él mejor dejarla, si no había de ser un bien para los fines nuestros. Me pide enseguida un Operario para que le ayude y forme. Con-<*4*>sultado con los nuestros parece se inclinan a que si ha de ir un Operario a ayudarle y formar una residencia, como él decía y proponía, mejor es si puede ser con la instalación de colegio allí. Él, al proponer la residencia, tenía combinado casa e iglesia y el cargo de capellán de la misma, con una renta, etc., pues está en su mano. Pero, repito, eso de residencia no nos place. Veré si le entretengo, y le haremos venir a la reunión. Creo lo aceptará todo; sólo temo si nos lo quitan para ser obispo, y nos dejan empantanados, aunque con el cargo y la herencia eucarística en favor de la Hermandad, y su ayuda como obispo. Conque oraciones, y no lo digáis.
   Demasiado me he extendido en esto, y la gacetilla no podrá ser larga ya.
   En cuanto al medio que propones de ese joven aplicado me parece bien; sólo me da pena eso de <*5*> la sordera, pues en Roma las clases son muy numerosas. Con todo, eso de ponerse al lado del profesor no sería difícil. Según como conteste y la disposición del señor obispo, entonces veréis si de los internos del seminario se puede trabajar a alguno.
   Pedid por otra vocacioncita de un sacerdote amigo tuyo, que ¡bendito de Dios! no tuvo valor para pedir el ingreso, y hoy tiene su corazón a los frailes. Que se cumpla la voluntad de Jesús.
   Resolved sobre la cuestión de quién queda encargado del colegio, y si los dos podéis veniros este verano. Dejo a vuestra resolución lo del arcediano, pues Miñana no contesta categórico. Si no ha de ser un fiscal de la casa, y ha de estar en su cuarto, y ha de cuidar de la Vela, y no hay peligro de un rompimiento, por <*6*> mí no vería inconveniente. Si se resolvía que no, se le diría que como el magistral de Murcia se ha reservado las habitaciones, mientras él vive, sería hacerle un tiro manifiesto, disponiendo de ellas. Así, resolved y escribid.
   Van dos líneas para Puertas. En verdad que su carta, que me ha escrito, me excita a la compasión. Entusiasmado de la Obra y contentísimo y enamorado de ese campo; pero en vista de lo que hay, tengo que pasar por ese cáliz.
   Osuna ha marchado hoy a Valencia. El cardenal contentísimo de lo de Roma, y que mirará con placer el que vayan seminaristas suyos allá. Se dice que Castellote va con el nuevo arzobispo. Si es así, cambia del todo nuestra situación allí.
   Me hablabas en una de las tuyas de Gonzalo y de Escuder. Nada más me has dicho. A Gonzalo, si quisiera venir, hoy no repararía tanto, y más si no le repugnase el ir a Roma a estudiar cánones. Lo pidió dos veces el año pasado, y nada le dije. Hoy le veo mejor para la Obra, pero creo que más frío en cambio. En caso tú puedes obrar con él, si tienes ocasión. Por quien debías pedir para la Obra sería por Artemio. Me hace miedo en la carrera parroquial, y se le estropearía en una religión, si no se iba con cuidado. No sé lo que Dios quiere de él; pero si sé que le quiere para santo. Si no fuera el papel sería más largo. Y de Escuder, ¿qué piensas? Es un excelente corazón, pero tarambana.
   Vuestro padre

      Manuel Domingo y Sol

   El día 9 haced un memento por mí, aniversario de mi primera misa.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 60, págs. 1-4




A don Felipe Tena – 9 (?) de junio de 1892





   Mi querido Felipe: No escribí anoche a pesar de la novedad de la noticia, porque esperaba carta de Osuna hoy, sobre si podremos hacer los ejercicios todos juntos en Valencia en nuestro colegio, bajo un padre a primeros de agosto, y así poderos decir que vinieseis para iros enseguida a casa. Veré si escribe mañana.
   Pues, señor, contra toda profecía por una carambola, y por aquello de que inter duos litigantes tertius gaudet, nuestro Rafael García ha salido magistral, resolviéndose la solución a las 10 de la noche de la víspera de la elección.
   No puedo decirte los sentimientos y cosas y enfados de capitulares, opositores, etc. En cambio, ha sido bien recibido en particular por el pueblo, pues la homilía <*2*> gustó muchísimo. Pero ¡qué mala carrera la de opositores! Aun consiguiéndolo por no pasar por los recelos y resentimientos, da ganas de ni saber de cosas. El cura de Vinaroz vino ayer tarde con Marco a felicitarle.
   Tenemos carta del obispo de Lugo, que procurará vaya uno a Roma.
   Un memento para que el obispo no nos haga sufrir con la detención de Serrano. El obispo está delicado, y si venían muchas oposiciones, no sé lo que le sucedería.
   Mucho tengo que decir, pero será otro día.
   Calatayud que escriba enseguida, apenas salga. A nuestro Romualdo que pronto podrá respirar los aires de la montaña.
   ¿Quién cuidará de la Vela nocturna ahí?
   Siento la salida de ese señor obispo en la cuestión de Roma, pues quería citarle ante los otros como asociado al pensamiento.
   Vuestro padre

      Manuel Domingo y Sol <*3*>

   Última hora
   Mi Felipe: Escrita y cerrada la adjunta recibo la tuya del 7. Más me ha hecho reír que otra cosa. Vengan tempestades, y más si van unidas con la suerte del rector de Santo Domingo. Romualdo que se aquiete. Todo <*4*> esto es consolador. ¡Si supierais lo que me llenan estás rabotadas del diablo! El día que nos falten creo habremos de temer. En Orihuela hay mal de muchísimos años, y el demonio no puede sufrir un plantel de reparación. ¿No debe consolarnos esto, aunque tuviésemos que sufrir?
   Vuestro padre

      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 5.º, doc. 61, pág. 1




Al padre Francisco Dalmases – 9 de junio de 1892





Reverendo padre Francisco Dalmases

   Amado padre Dalmases: Usted mismo o el padre Miguel Mir den con reserva una ligera mirada al adjunto escrito-circular, y corrijan inexorablemente los términos menos propios y el estilo, etc.
   A la tarde mandaré otra vez por escrito.
   Es suyo afectísimo capellán

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 9.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 62, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


13 de junio de 1892




Tortosa, fiesta del padre san Antonio.

   Mi Providencia: Van sólo dos líneas para que no extrañe mi silencio. No son las oposiciones, que poco me preocupan, ni los chicos los que me ocupan, sino los hijos grandes que son grandes chicos, y necesito escribirles frecuente, y los obispos a los que he de tocar la gaita, pero que me matan el tiempo, y he de prepararme para la reunión general, etc.
   Benet no me ha escrito a pesar de que le tengo enviadas dos esquelitas. Puede que se haya acabado la tinta allí.
   Me dice usted que no recuerdo a Roquetas, y no hay día que no la envíe mi bendición, y que no tenga remordimientos de haberla abandonado. Sí que necesitarán arzobispos si tuviese que hacerse otro, que bueno es que se distribuya lo sabroso de ciertas empresas que no es justo las saboree un solo paladar.
   Apenas esté cubierto el edificio, repetiremos a Benet que no haga más que lo que resolvamos, aunque sea solas las habitaciones para las que hayan de ir, y <*2*> si no un dormitorio común por de pronto. Todo según como vayan las cuentas.
   A las chicas escribiré otro ratito. Ya las prometí que yo o el padre curat iremos a primeros de julio; es decir, que si él no iba, pues no le he hablado, iré yo a esa época. Sobre los votos ya lo resolverá el padre Llevaneras, si logramos que viniera por aquí el verano, o allá por agosto o septiembre, que suele venir.
   No haga propósitos de no quejarse. Yo creo que más que propósitos no tiene ganas. Sabe que no quiero sufra, y menos por poca sustancia y faltas de obediencia, que es su pecado y el pecado de las sabias. Para mí no debía serlo nunca, que no me gusta me lo sean las que estimo y me tienen confianza, o las que deben tenerla, y no tienen motivos para perderla.
   Recibí el impresito de la madre Escolástica, que agradecí, de aquellas buenas religiosas de Mataró. ¡Qué alma más cándida la de la madre Escolástica! ¡Qué mala discípula saco!
   No sé si le dejé impreso del colegio de Roma. Va uno, en caso guárdemelo.
   La bendice su siempre padre

      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 5.º, doc. 63, págs. 1-14




A don Felipe Tena – 16 de junio de 1892





   Mi Felipe: Estáis muy calladitos. Ya sé que no siendo los exámenes hasta el 20, pocas cosas habrá nuevas; pero estaba lo del rector.
   Veo que tampoco habéis pedido más cuartos. Buena señal.
   Escribe Marzá desde Murcia que don Valeriano marchaba ya.
   Han contestado 4 obispos; 3 bastantes favorables. Tengo una cartita de la nunciatura animando a que hagamos el esfuerzo de tener un grande edificio en Roma. Me figuro que algún obispo debe calentarles los cascos, y quisieran hacer un seminario oficial, y ni nos conviene, ni conviene a España. Veremos y encomiéndalo a Jesús en esta santa octava.
   Dime cuándo pensáis salir, y cómo dejáis arreglada la Vela, etc. La madre de Vinaroz desea te dejes ver.
   No os envié la carta italiana, porque <*2*> la mandé a Caparrós. Ya la leeréis.
   Temo que haya de reñir con el obispo, porque tal vez quiera regatearnos a Serrano, pues le duele, después de haberme engañado, que sería para 15 días. Propuso a Barber, y ahora se conoce que lo siente. Así, súplica especial a Jesús sacramentado, pues no puede ser de ningún modo le detenga.
   Gonzalo y Artemio ordenados de minoristas marcharon el lunes. Por si lo olvido habrás de invitar a Artemio, como cosa tuya y con diplomacia, si quiere asistir a la reunión de agosto. A Gonzalo creo no le costará el acceder. No me has dicho nada más de Escuder.
   El obispo de esa no me ha escrito. ¿Cómo tienes el asunto de aquel alumno sordo? ¿Qué otras planchas habéis hecho por ahí? Ved si podéis hacer algo antes de veniros, y con algún interno del seminario.
   ¿Dónde piensa Soler tomar los baños este verano? Dime cosas.
   Tú padre

      Manuel Domingo y Sol

Día 17.

   Acabo de recibir la tuya del 13 y 14, y no echo ésta al correo para continuar-<*3*>la y responder a tus extremos.
   1.? Siento la procesión diaria de los chicos por esa montaña de California. Sabed acostumbrarles a ofrecer a Jesús las gotas de sudor por cumplir la voluntad de Dios, y cada gota y cada paso ofrecido, un nuevo grado de gloria. No temáis, rectores, que la paciencia todo lo alcanza, y tiempo vendrá que qui detrahebant tibi lambent vestigia pedum tuorum. ¿No lo estáis viendo en parte?
   2.º Viajes: Ya te decía en mi anterior que, supuesto el arreglo de la Vela, podéis veniros los dos apenas podáis. Así, combina el aviso con tu hermanita y pasarás a buscarla, y os detendréis en Vinaroz etc., y os iréis a descansar y a trabajar a la montaña, y luego a los ejercicios en Valencia, y días de reunión para el reglamento definitivo. A ver si sabréis presentar proposiciones de santa inspi-<*4*>ración, obtenidas con gemidos de fundadores, ya que lo sois, puesto que habéis entrado durante el periodo constituyente de la Obra, y antes de ser presentado todo a la bendición del papa.
   3.º Pulgas. No sé por qué padecéis tan voluntariamente. Nosotros no tenemos ni una todo el verano. Basta que barráis las dependencias y en seguida rociéis el piso con cloruro puesto en agua, y se rusten totes. Si lo queréis todavía más eficaz, si aquello no bastara, rociáis el piso con agua fenicada bien cargada, y aun para los chinches antes de marcharos, poned ácido fénico por todos los rincones, o ácido fético fuerte con cal, y echar la cal por los agujeros de las camas y rincones, etc., y con el olor huyen, y si pasan por el ácido ya no vuelven más. Con paciencia aún os daría otro medio: aguarrás o petróleo por todos los agujeros de <*5*> las camas de hierro y demás escondites, y se pega fuego. En este colegio no hemos llegado a tener, gracias a Dios, y no sé si me conformaría a tenerlas. Sobre todo el gran remedio preventivo es la limpieza, que es un artículo que va caro en nuestras casas, y con todo se ha de adquirir, y se encargará mucho en las visitas anuales, cuando podamos hacerlas con regularidad. ¿Aún vive el colegial aquel con ciento setenta y siete agujeros, que si fueran dos por cada uno serían 354?
   Colegiales insignes: Cuestión embarazosa es ésta. Aguardaba parecer concreto de Miñana y no viene. En principio a mí no me repugna, y si fuese aquí, y yo pudiese estar en el Colegio, no me intimidaría ni que viniese el cabildo entero, y si hubiese personal creo tampoco debía imponeros a vosotros, pues el único inconveniente que puede ocurrir es que o se conviertan en indagaros de la marcha del colegio, o se entrometan <*6*> demasiado en el régimen del mismo. Lo primero obligará a los superiores a procurar vigilancia y disciplina; a lo segundo, sin decirles palabra, se les puede diplomáticamente poner cortapisa. He visto en los nuestros de aquí que sería una dureza el recusar al arcediano, después de tan insistentes súplicas. Por lo tanto, si recibo carta esta tarde, como tú dices, creo que sería ya una recusación poco digna, como todos reconocen. De todos modos para las habitaciones del señor Belló, será indispensable el consentimiento de éste, que debería obtener el mismo interesado, al cual se lo diría yo en la carta que le contestaré, y se lo diré de modo que pueda él decir a todos que es provisional. Respecto del arcipreste quisiera que averiguarais más su carácter e ideas, y mejor si se supieran del punto de donde han venido. Si fuera de buena índole, tampoco tendría inconveniente. Si están contentos en el colegio, dos dignidades pronto o tarde pueden ocupar ciertos destinos oficiales y <*7*> esto nos favorecería. Si yo pudiese consultar abiertamente al que el año que viene tenga que cargar con la cruz de Orihuela (pues me temo que la de Felipe tenga que ser mayor), resolvería ya con más tranquilidad. Ahora todo me intimida.
   4.º Centro: Respecto de esto se ve la cuestión más clara, aunque no del todo. Mucho me ilusiona que pudiéramos con el tiempo ser los Operarios del colegio jefes del movimiento eucarístico diocesano, y más si se realizan las proposiciones del calmoso director del Centro eucarístico de España, que nos quiere hacer herederos de esta obra de tantísima gloria para nuestro Jesús, y para el fruto y santificación de las almas privilegiadas llamadas a la reparación; pero también comprendo que aun viniendo a ser nosotros (si Jesús nos escoge) para ello los primeros moventes, siempre nos convendría echar mano, y proponer para los centros diocesanos, personas caracterizadas en la diócesis. Por ello, <*8*> pues, creo que sí que conviene que figure al frente del centro un capitular, y casi podría establecerse por sistema (en general) que fuese el provisor, pues así regiríamos más fácilmente nosotros la cosa. Pero procurar al mismo tiempo que la sección de la Vela nocturna fuese propia del colegio en su dirección. Mas creo, también, que puede esto aplazarse, y si había ahí cambio de presidencia, entonces tú mismo podrías poner la cosa en forma.
   5.º Don Valeriano. No puedes pensar la compasión que me dio éste en su última carta. Casi deseaba que alguno de vosotros hubierais dicho que ya aprovecharía siquiera para estarse ante Jesús sacramentado, y aunque no hiciera nada más, que de veras le hubiese detenido. ¡Pobre criatura! Se marcha enamorado de la Obra y de los Operarios.
   6.º Los oídos. No será nada sino que es más bien nervioso que otra cosa; pe-<*9*>ro me importaría tan poco eso, que si supiera cuál es el santo patrono de ese sentido, no sé si estaría tentado para pedirle... que me lo estropee a Felipe para tener un secretario seguro, que hiciese conmigo la vida de andariego y dulzainero, pues me temo que habré de morirme sin tener uno que me descanse, pues si alguna vez agobiado me ha ocurrido pensarlo, veo que la tela no llega y hace falta en otra parte.
   7.º Coadjutor para Vinaroz. El día de la elección de García, vinieron cura y coadjutor y me preguntaron a mí por el chatito Ballester (no el de Burriana), sino el soldado que teníamos al frente de San Rufo últimamente, etc., que es de Cervera. Les dije que me nombraran otros, para poderles informar, ya que Vinaroz es parroquia que tanto estimo, y así se quedaron, y querían pensar de proponer alguien al obispo.
   8.º Convento de la Vall. Va siguiendo pero con las mismas marejadas, <*10*> y partidos, y ambiciones, y descontentos contra Benet, y murmuraciones y enfados, y bandos que quisieran agarrar la dirección de la cosa, y me tienen disgustadísimo desde los primeros a los últimos. Fabregat continúa en Vall y con su madre y con su señora Salvadora, formando grupo contra los de arriba, etc. De palabra, lo demás. Sí que hizo oposiciones Fabregat, y no es difícil sea colocado, y se esperan las primeras ternas estos días.
   9.º A la buena Dolores Roca no la vi el día que estuve, ni pude llamarla tampoco, y deseaba verla. Ya hablaremos sobre ella, y sobre la otra benjamina tuya.
   10.º No sé quién es Santiago Soler. Más has conseguido tú que Albiol, que quería la maestría de Lorca para una hermana de Martínez Morales, e hicimos tarde con Cepeda.
   Te portas bien cuando lo haces largo. Yo hago mal en serlo, y con todo ya lo ves.
   11.º A tu posdata: Estoy en carteos con Martí, y estoy sentido conmigo y no sé con quién más, pues yo no le invité, <*11*> aunque tuve tentaciones, porque no me pareció bastante grande, y ahora me dice que mucho lo deseaba, aunque fuese temporalmente, hasta en caso irse a lo otro, pero que ahora se le ha muerto su madre y... Ya le he dicho suspenda toda resolución hasta la venida de Miñana, su amigo. Así, veremos; pero si pasas por Benasal, puedes decirle que sabes mis deseos, y que se deje estar de que no es bueno para nada, pero que se cumpla la voluntad de Dios.
   Los aspirantes objetos de tus tiros directos a ellos y a Jesús Sacramentado son hacia tu montería.
   1.º Pero con suma reserva y como cosa tuya, y sin que sospeche mi mano en ello, pues yo soy escrupulosísimo en los míos propios, es... Artemio. Me haría miedo religioso, y sobre todo, según fuese el instituto. Creo haría buen párroco, aunque a él le impone, y con razón, según adonde y en qué mano cayera.
   Es una alhaja, tal vez la mejor del seminario hoy, en medio de su apa-<*12*>rente bobería hasta hoy. ¿Que querrá, pues, Jesús de él? El obstáculo principal, en mi concepto, para una resolución sería el amor propio, ocasionado por las bromas que le han ido haciendo. Por esto es delicado tocarle esta cuestión. En caso, lo único que podías hacer por hoy, es que se viniese a los ejercicios con nosotros este verano, como cosa que no se sabría; y si no a los días de reunión.
   2.º Gonzalo que dos años me pide venirse con nosotros, y no le contesté; hoy me parece otro, y creo llegará a ser muy despreocupado y a tener nervio. Elías le dijo si quería venir este verano, y parece que dijo contento que sí. Te lo digo para que te sirva de gobierno.
   3.º Un poquito más allá tienes uno que a pesar de sus precedentes de disipación escolar tiene un gran corazón, buen carácter, sin ambiciones de curatos <*13*> y, a mi juicio, de temperamento sanguíneo y expansivo propio de una vida de operación, a la cual se podía dedicar con el tiempo. Es San Juan, el coadjutor de Forcall. A ti te tocaría, en caso, y aunque fuese dar una vuelta disimulada y estratégica por allí.
   Y prou, hasta que venga la tuya, que añadiré algo si puedo y me hace daño los dedos, y me llaman para examinar una organista de Cintorres para la Purísima.
   Tu padre

      Manuel Domingo y Sol

   Última hora:
   Amado Felipe: Recibí tu volante y la otra; mañana contestaré a las dos, y haré dos líneas al pobrecito Soler.
   ¿Cuántas horas os quedan de estar ahí?
   Hasta mañana.
   No sé si os envié circular. Va una, y si no mandé copiaos una.
   Está <*14*> grave nuestro Sanz y Forés. Oren por él. ¿Qué es eso, Jesús mío?
   Ved lo de los colegiales de Roma, para el año que viene.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 64, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 18 de junio de 1892





   Querido Felipe:
   1.º Va la carta. Por lo tanto, puedes disponer con libertad en la admisión del señor arcediano, aunque luego viniese la otra.
   2.º Escribid diariamente, para que sepamos hasta qué día podré escribiros ahí.
   3.? Veré si escribo mañana otra vez.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 18.

   En cuanto a escribir al señor Bello, yo quisiera aconsejarais lo pidiese el mismo arcediano, para que obre con más libertad y, si os parece, escribid vosotros aparte diciendo que en vista <*2*> de la insistencia del señor arcediano no ha podido denegarse a ofrecerle el colegio, pero que él con libertad diga si hay inconveniente en lo de las habitaciones.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 65, pág. 1




A doña Ramona Puchol – 24 de junio de 1892





   Ramona: Extraño tu silencio, y ni sé si estás ahí. Así, escribe pues ayer pregunté al tío Benito, y no lo sabía cierto.
   Llegué el 24 de mayo de mi expedición. Por ahora estaré aquí.
   Tu padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, fiesta del sagrado Corazón de Jesús.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 66, págs. 1-3




A la Madre Providencia de San Salvador


25 de junio de 1892




Tortosa, 25.

   Mi Providencia: Veo que la carta a mosén Bautista la abriría éste al día siguiente, pues ayer tarde, 24, llegó la suya en el exprés que me han mandado a Benicarló esta mañana. La de Benet la envié el 23 en el correo del mediodía.
   Acabo de llegar de Benicarló. No creo, aunque usted se figure que es así, que mi frialdad sea la que entibie su confianza. Siempre me habrá visto usted lo mismo, y el día último que estuve ahí con Benet, creo observaría mi mismo celo por la empresa de gloria de Dios. Por lo tanto no se enfríe que no tiene razón. Si le preguntara a usted qué es lo que debo hacer no sabría decírmelo. De las dos únicas cosas que acaso podría decirme, la una que es la de ir a la Vall, le aseguro que es inútil; si lo creyere yo conveniente, no dudaría en hacer un viaje; pero, repito, <*2*> haría el papel del oso. Hospedado con el cura de abajo, que casi ya me sabe mal el ir allí, ni le hablaré porque es inútil y sería para enfadarme y afectarle sin resultado, ni él me hablará y estaré en brasas. Al de arriba es innecesario porque ya hará lo que pueda, y medios en el pueblo, el de arriba excitaría, pero no es hora, y a los de abajo, ni pensarlo. No obstante, aunque inútil es fácil que a mediados de julio, me resuelva, a hacer este sacrificio.
   Escriba dos líneas enseguida a Rafael y, si conviene, dígale que se aviste conmigo, yo le apremiaré.
   Va el borrador para don Francisco Creixach, pbro., Vall de Uxó. Es aquel sacerdote. Conviene tenerle contento para, en caso, futuro capellán de la Providencia, si pueden ustedes lograr que se interese, y haga este sacrificio él que estará libre, y tiene mucha influencia en el pueblo, etc. En cuanto a escribir al alcalde, no veo una necesidad todavía. Basta que pregunte al mismo <*3*> señor Creixach, que si acaso él conoce que usted debe dar las gracias a las autoridades de la Villa, que tenga la bondad de decírselo, y a quién puede dirigirse, si al ayuntamiento en general o al alcalde, etc. Creo que esto bastaría, y veremos cómo respira. A Benet escribo yo que ya escribirá usted a don Paco.
   Lo del trigo tanto vale: si acaso para que sirva de tema [de] conversación a las monjas, si salen un par de panes del trigo.
   Mi Victoria, muy delgadita que parece un espiritito. No sé adivinar ni la gravedad ni el resultado de su dolencia.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

   Me dijeron en la estación que mosén Bautista estaba en cama ayer.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 67, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 29 de junio de 1892





   Mi Felipe: Recibí ayer la tuya, y gracias por tu actividad. Pienso salir el miércoles en el tren de las 5 de la tarde llevándome unas almitas que van a pasar ahí unos días, por si les prueban esos aires.
   Yo estoy mejor, y no hubiera salido ya, a no haber dado palabra. Creo que no perjudicará con todo un par de días respirando las auras de ese hermoso país.
   Me alegro estés más tranquilo de tareas, y así tendremos ratos libres si me dejan y lo consiente nuestra gaita inglesa.
   No sé quién o quiénes de tu familia hay en esa. Aquí libres de todo, pero no están sin faena los nuestros, Osuna, Elías, Herrero. Marzá estuvo anteayer aquí; tal vez por san Jaime se acer-<*2*>quen alrededor de por ahí don Vicente, don Jesús, Serrano y hasta Felipe Tena pues a todos quiere comprometer para sus fiestas de Cálig, Vela, Luises, etc., el buen Marzá.
   Hasta pasado mañana, pues, Jesús mediante.
   Tuyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domino y Sol

Fiesta de san Pedro.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 68, pág. 1




A don Remigio Albiol – 30 de junio de 1892





Señor don Remigio Albiol

   Querido Remigio:
   1.? Recibí ayer tarde la suya, y se recibió la adjunta.
   2.º Están aquí Felipe y Calatayud hasta mañana. Elías ha marchado hoy a mediodía.
   3.º Mañana entro en ejercicios.
   4.? Están aquí las ternas de curatos. (Pero no es verdad, según dicen a última hora).
   5.? Las oposiciones a canónigo van siguiendo: Sol, Herrera, Serrano y Audi.
   6.º El 3 o 4 de julio salen de Roma los nuestros.
   7.? Escriba a García cuanto convenga. El jueves de la otra semana saldré ya de ejercicios; puede, pues, escribir para el día 7, y echaremos líneas.
   8.º Afectos a su familia.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 30 de junio 92.

   Nuestra marcha a Benicasim será el 11.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 69, págs. 1-4




A un obispo – Junio de 1892





Excmo. e Ilmo. señor doctor don...

   Muy respetable Prelado: Nuestra Obra del fomento de vocaciones eclesiásticas, después de prolongadas gestiones, ha fundado con el consejo de este señor obispo y otros prelados y la bendición de su Santidad, un colegio en Roma para los jóvenes españoles que quieran seguir o perfeccionar sus estudios en aquella capital; y ha logrado establecerlo, por mediación de la misma santa Sede, en el real edificio de Montserrat, hasta que pueda contar con local propio e independiente. Para realizar este proyecto no nos ha movido ciertamente, ni puede movernos otro interés <*2*> que el de la utilidad y buen nombre de nuestra España, y el atender a los deseos tan repetidamente manifestados por su Santidad de que se promueva el movimiento de estudios en Roma de los jóvenes españoles, y facilitar a las diócesis por nuestra parte, y en cuanto podamos, los medios de conseguirlo.
   Con este objeto, tenemos el honor de acompañar a V. E. las bases y condiciones de nuestra fundación, sobre las cuales puede V. E. indicarnos cuantas observaciones crea prudente, en la seguridad de que las recibiremos con agradecimiento, y las atenderemos hoy y siempre en cuanto lo permita <*3*> la índole de la empresa y los medios de que podemos disponer.
   Si el pensamiento de esta Obra mereciera su aprobación, y quisiera V. E. aceptar el ofrecimiento con el envío de algunos jóvenes aplicados, pero se hiciera difícil sufragarles la pequeña cuota que se señala, la Obra se atrevería todavía a proponer o indicar a V. E. algunos medios que allanarían esta dificultad, si parecieran bien a V. E.
   Excusado es añadirle que la Hermandad pone a su disposición sus humildes servicios, y al mismo tiempo las habitaciones del colegio de Roma para cuantas personas quisiera V. E. recomendar.
   Dispensándome V. E. la libertad, y esperando se digne bendecir <*4*> nuestra empresa, se reitera por sí a nombre de la Obra, de V. E. afmo. s. s. y humilde capellán, que b.s. a. p.

      El director.


Colegio de San José de Tortosa.

   Como quiera que entre los recelos que algunos prelados nos han manifestado respecto a los jóvenes que vayan a estudiar a Roma, es uno el del temor que luego de terminada la carrera vayan a servir a otra diócesis, presentándose a oposiciones a prebendas, habiéndoles sostenidos la propia; podría evitarse fácilmente esto, obligándoles a un compromiso de servir por cierto número de años en la diócesis que les ha sostenido la carrera.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 70, págs. 1-2




A un obispo – Junio de 1892





Excmo. señor doctor don...

   Muy respetable Prelado: Con el fin de que los jóvenes seminaristas españoles que quisieran seguir o perfeccionar los estudios eclesiásticos en Roma, lo pudieran hacer sin grandes dificultades, la Obra del fomento de vocaciones eclesiásticas ha fundado una casa-colegio en aquella capital, logrando por la mediación de la santa Sede establecerlo provisionalmente en el real instituto de Montserrat, pero con absoluta independencia del mismo, y hasta que tenga un local independiente.
   Al realizar este proyecto no nos ha movido, ciertamente, ni puede movernos, otro interés que el del bien y honra de nuestra España, y atender a los deseos manifestados repetidas veces por la santa Sede de que se procure el movimiento de estudios en Roma de los jóvenes españoles y <*2*> facilitar por nuestra parte en cuanto podamos los medios de conseguirlo.
   Con este objeto, tenemos el honor de acompañar a V. E. las condiciones de nuestra fundación, sobre las cuales puede V. E. hacernos cuantas observaciones crea prudente, seguro de que las recibiremos con agradecimiento y las atenderemos en cuanto lo permita la índole de nuestra empresa.
   Si el pensamiento de la Obra mereciera su aprobación y quisiera V. E. aceptar el ofrecimiento con el envío de algún alumno aplicado que no se le pudiere pagar la pequeña cuota que se señala, la Obra se atrevería a proponer o indicar algunos medios que allanarían esta dificultad, si pareciera bien a V. E.

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 5.º, doc. 71, pág. 1




A un obispo – Junio de 1892





   Excmo. e Ilmo. señor doctor don..., obispo de N.

   Muy respetable Prelado y amadísimo padre: Después de prolongadas y fatigosas gestiones practicadas por la Obra del fomento de vocaciones eclesiásticas, a fin de poder ofrecer a los Rvdmos. prelados de España una casa-colegio en Roma para los jóvenes que acaso quieran [hacer] allí sus estudios, se ha logrado establecerla provisionalmente, y por mediación de la santa Sede, en el real instituto español de Montserrat, y...
   No nos ha movido ni nos mueve otro interés que el bien de España, y el atender a los deseos manifestados tan repetidamente por la santa Sede de que [se] promueva el movimiento de estudios en Roma, y facilitar, por nuestra parte, en cuanto podamos, a las diócesis los medios de realizarlo.
   Con este objeto tenemos el honor de acompañar a V. E. un programa de las bases de nuestra fundación, sobre las cuales puede V. E. hacernos cuantas observaciones convenga, seguro de que procuraremos complacer a V. E. en cuanto lo permita...
   La cual tenía concebido otro proyecto; hubiera sido tal vez muy gravoso, que a no mediar esta empresa, tal vez hubiera acudido a un proyecto, si bien muy basto, [que] hubiera sido gravoso, dificultoso, que a no mediar esta empresa, tal vez hubiera andado...

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 5.º, doc. 72, pág. 1




A un obispo – Junio de 1892





   Muy respetable Prelado:
   La Obra del fomento de vocaciones, después de prolongadas gestiones, ha fundado en Roma, con el consentimiento de este prelado, varios otros prelados y la bendición del papa, un colegio para jóvenes seminaristas de España, que quieran seguir sus estudios en aquella capital, y ha logrado establecerlo por mediación de la misma santa Sede en el real edificio de Montserrat, pero con absoluta independencia, hasta que se tenga un local.
   Al realizar este proyecto no nos ha movido ciertamente, ni puede movernos otro interés que el del bien y el buen nombre de España, el atender a los deseos tan repetidamente manifestados por su Santidad de que se promueva el movimiento de estudios en Roma de los jóvenes españoles, y facilitar por nuestra parte, en cuanto podamos, los medios de conseguirlo.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 5.º, doc. 73, págs. 1-3




A un obispo – Junio de 1892





Hermandad de Sacerdotes Operarios
diocesanos reparadores

Excmo. e Ilmo. señor doctor don...

   Muy respetable Prelado:
   La Obra del fomento de vocaciones eclesiásticas, después de prolongadas contradicciones y fatigosas gestiones a fin de iniciar un colegio en Roma, para los jóvenes españoles que quisieran seguir allí sus estudios, ha logrado establecerlo provisionalmente, por mediación de la santa Sede, en el real instituto de Montserrat, pero independiente del mismo.
   (1) No nos ha movido ni mueve otro deseo que el bien de España, y el atender a los deseos manifestados tan repetidamente por la santa Sede de que se promueva el movimiento de estudios en Roma de los jóvenes españoles, y facilitar <*2*> por nuestra parte, y en cuanto podamos, los medios de realizarlo.
   (1) Con este objeto, tenemos el honor de acompañar a V. E. las condiciones de nuestra fundación, sobre las cuales puede V. E. hacernos cuantas observaciones crea prudentes, seguro de que las recibiremos con agradecimiento, y las atenderemos en cuanto lo permita la índole de nuestra empresa.
   Si el pensamiento de la Obra mereciera su aprobación, y quisiera V. E. aceptar el ofrecimiento con el envío de algún alumno aplicado que no pudiera pagar la pequeña cuota que se señala (o con el envío de algún alumno aplicado, al cual no se le pudiese pagar la pequeña cuota que se señala), la Obra se atrevería a proponer o indicar algunos medios que allanarían este inconveniente o dificultad, si pareciera bien a V. E.
   Esperando <*3*> de V. E. se digne bendecir nuestra empresa, se repite a disposición de V. E. su afmo. y humilde capellán, q. s. a. b.

      El director de la Obra,
      Manuel Domingo y Sol

   (1) No nos ha movido ni nos mueve otro interés que el bien de España y facilitar a las diócesis por nuestra parte y, en cuanto lo permitan nuestras fuerzas, el movimiento hacia Roma de los jóvenes españoles para estudiar en ella, según los deseos tan repetidamente manifestados por la santa Sede, la cual, para realizarlo, estaba pensando en proponer un proyecto, que si bien más brillante y... hubiera sido tal vez más gravoso para las diócesis de España.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 74, págs. 1-4




A un obispo – Junio de 1892





Excmo. señor doctor don...

   Muy respetable y amadísimo Prelado: Sin el honor de conocer a V. E., un objeto especial me obliga a distraer su atención [y] dirigirme a V. I. abusando de su bondad.
   El que suscribe de esta diócesis de Tortosa, es superior de una Hermandad o congregación de sacerdotes seculares, aprobada por varios prelados, y que tiene por su objeto primordial el fomento, sostenimiento y cuidado de las vocaciones eclesiásticas, para lo cual tiene establecidos colegios en ésta, Valencia, Orihuela y Murcia, y pronto tal vez en dos diócesis más.
   Dicha Hermandad ha pensado, y está resuelta, siguiendo el espíritu de su institución, y para ayuda de los prelados, [establecer] un colegio de estudios españoles, según las bases del adjunto prospecto que tengo [el honor] de remitirle.
   El señor obispo de aquí, y si mal no me parece recordar, el difunto arzobispo nuestro, señor Vilamitjana, me habló en una ocasión de los deseos del papa de fundar en Roma un colegio de estudios para los españoles, y que V. E. I., siendo obispo de <*2*> Santander, había proyectado o iniciado algo en este sentido, respecto a alumnos españoles de su diócesis.
   Están enterados del proyecto, y lo han aprobado los señores obispos de ésta y de Murcia; y el de Orihuela, aunque no está resuelto por los temores de que los jóvenes que vayan, después tal vez no le sirvan a la diócesis.
   Antes de darla a conocer a otros, hemos preferido dirigirnos a V. E. I. con preferencia, como más poseído de esta idea, de celo por esta idea.
   Por esta razón tengo el honor de proponerle el proyecto, por si es de su agrado y si se dignara aceptarlo, exigiríamos más de su bondad todavía, y es que nos indicara a qué prelados podríamos dirigirnos primeramente antes de hacer una invitación común, o proponerles V. E. I. el proyecto a alguno, con el cual tuviera más libertad, pues para la realización del proyecto, que desearíamos fuese para el próximo curso, con ocho o diez diócesis tendríamos lo suficiente por de pronto.
   Debo advertirle, además, para su satisfacción, que estamos en tratos y confiamos [obtener], para <*3*> el objeto, un edificio hermoso religioso en Roma, que se nos ofrece con ventajosas condiciones, de cuyo asunto iremos dando noticias a V. E. I .
   El reparo que opone el señor obispo de Orihuela es que los jóvenes enviados allá, al regresar, buscan pronto colocación en otras diócesis, quedando sin provecho para la propia los sacrificios que se hicieron por sostener su carrera. Mas esta dificultad desaparece si antes de ser enviados a Roma aceptan el compromiso de trabajar en las diócesis por número determinado de años.
   Repitiendo nos dispense nuestra libertad, se ofrece de hoy para siempre s. s. y humilde capellán q. b. el a. de V. E. I.

   Creemos que nuestra Obra puede realizar mejor el pensamiento que otra, por muy perfecta que sea, porque tiene...

   Tortosa, Colegio de vocaciones eclesiásticas de San José.
   Nos alienta a hacerlo la confianza de que nuestra Obra, aunque mínima, como que está [dedicada] directamente <*4*> a este objeto, puede con menos condiciones personales de sus individuos realizarlo mejor que otra institución de más importancia, por los fines diferentes a los cuales ésta tenga que atender.

   Las reglas de que hablan las bases serían a costa de... los adjuntos.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 75, págs. 1-2




A un obispo – Junio de 1892





   Presentadle el proyecto.
   Deseos del papa.
   Esperanza de que lo acepte.
   Ofrecimiento incondicional de la Obra.
   No tenemos otro interés que el bien de las diócesis.
   Altemps.

Excmo. e Ilmo. doctor don...

   Muy respetable y amadísimo padre:
   Después de...
   Conocidos son los deseos. <*2*>
   Escusado es añadir a V. E. que la Hermandad [pone] a su disposición sus humildes servicios y las habitaciones del nuevo colegio de Roma para cuantas personas fuesen de su recomendación.
   Con el envío de algún alumno aplicado, el cual ni aún se pudiese sufragar la pequeña cuota asignada, la Obra se atrevería todavía a proponer o indicar a V. E., algunos medios que allanarían esta dificultad si pareciere bien a V. E. Dispensando nuestra libertad y esperando se digne bendecir nuestra empresa, la Obra ofrece sus humildes servicios y las habitaciones y local del colegio de Roma para cuantas personas quisiera V. E. recomendar.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 5.º, doc. 76, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – Junio (?) de 1892





(Lea la del obispo, y después puede cerrarla, si quiere).

Señor don Esteban Ginés

   Ya le mandaré estampitas y facultades.

   Mi don Esteban: Siempre he de reñirle por lo mismo. Sabe usted que debe escribirme sin aguardar mis contestaciones, y no lo hace.
   Recibí la suya en Roma. Quería escribir a usted, pero deseaba el último desenlace y, al tenerlo, me vine en seguida. Llegué el domingo.
   Es, pues, el caso que cuando ya no podía esperarse lo de Condotti, que yo no esperaba ni deseaba tampoco, se pensó por los del Vaticano sacar partido de lo perdido..., y al fin... porque sería largo, la santa Sede preguntó qué podría hacerse en favor nuestro. Exigí que nos contentaríamos en estar en Montserrat con seguridad este curso y todo el próximo. Así se significó al embajador señor Pidal, y así lo escribió este al gobierno de parte de la santa Sede, y así estamos. Con este motivo, me vine para imprimir y enviar la circular a los señores obispos, como <*2*> lo iremos haciendo estos días. El santo Padre está a la expectativa y si nosotros logramos desarrollar el pensamiento, y el año que viene le presentamos una falange... nos abrazará de consuelo, y el campo será nuestro. Nos convienen, pues, chicos y de talento. Los actuales 11 son buenísimos, y nos acreditan y harán quedar bien. He venido satisfecho de su aplicación y comportamiento. Benjamín Miñana y Domingo Enrique han quedado al frente de la tropa. El edificio de Montserrat es magnífico, más que Condotti, solo que no es nuestro.
   Prevenga usted un colegial suyo, y a ser posible de los que hayan de empezar la filosofía o teología, y que lo costee ese colegio del modo y con la cuota que usted quiera. Los de Murcia y Orihuela costean uno cada uno. Del de Valencia se costea de una peseta de pensión, que una persona ofrece para uno.
   Si a usted no repugna presentar a mi nombre la circular al prelado, hágame este obsequio. Si usted no lo creyera conveniente me la remite, y yo la echaré al correo; pero, <*3*> mejor que usted la entregara a nombre mío diciéndole que he preferido confiárselo a usted. Anímele, allánele las dificultades. Es ciertamente un gran bien que estudien algunos en Roma, realmente se pueden formar en ciencia y espíritu, sin melindrosidades que se adquieren en familia. Además el papa lo quiere, y si nuestra Obra fracasara, él tenía intención de obligar a los obispos españoles de un modo gravoso, y lo haría. Algunos prelados temen que después de sostener la diócesis a un joven, éste se vaya a hacer oposiciones terminada la carrera, y no produzca ningún provecho a la diócesis, que le ha sostenido. Esto se puede evitar fácilmente obligando con compromiso escrito al joven, que sostiene la diócesis, de servir en la misma, por cierto número de años, v. g., seis años.
   Lo digo en la carta que sugeriríamos medios, a usted ya se los puedo revelar.
   1.? La colecta indicada.
   2.? Las agencias de Roma. Si una diócesis ofrecía la agencia al colegio, este se obligaría a sostener dos alumnos <*4*> y aun el viaje de ida y el último de regreso a los mismos; pues tenemos agentes en Roma, que cuidando nosotros de la correspondencia y de la contabilidad, nos lo harían por la tercera parte. Si en lugar de eso quisieran los obispos que se hicieran tres partes del producto de las agencias, una para el agente, otra para el sostenimiento general del colegio, otra para un fondo de la diócesis, a fin de que sirva para el sostenimiento de colegiales de Roma.
   3.? Aún hay otro medio. Algunos sacerdotes nos celebran misas graciosamente. Hasta aceptaríamos que se nos diesen dos misas diarias por cada alumno que quisieran enviar. Si este último medio puede servirle a usted para el mantenimiento de su colegial puede aprovecharlo.
   4.? Creo que en los seminarios, que tienen becas, podrían dar dos medias a los aplicados, que por otra parte quisieran pagarse la otra mitad.
   Conque dígame que ya tiene media docena usted de jóvenes preparados. Respecto a las ventajas, son muchas y no puedo extenderme hoy. Conviene sean para empezar la teología, filosofía o cánones. Pero aunque sean de 1.? o 2.º de teología no importa, que no perderán años por esto.
   Hasta la suya, y que sea pronto.
   Encomiéndeme usted a Jesús un asunto importantísimo de Jesús sacramentado y de su culto.
   Le abraza su afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

   ¿Se hará necesario que yo haga una excursión por ahí?
   Tenemos los obispos de Murcia, Sevilla, Astorga, el de ésta, etc., que ya están conformes en enviar alguno.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 77, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 10 de julio de 1890





   Mi Felipe: Aunque según vuestras noticias no lleve prisa el arreglo y las líneas para vuestra salida, pues hasta el 20 habrá tiempo, con todo para que podáis preveniros, he recibido ya carta que los padres jesuitas, contentísimos están a nuestra disposición, y que los Operarios pueden mandar. Por lo tanto a la primera quincena de agosto serán los ejercicios para solos nosotros todos en nuestro colegio de Valencia, y seguidamente los días de reunión, o sea, de temas. Conque a ver si tenéis al menos un mes para respirar los aires de los pinos de las montañas serenas, solitarias y poéticas del maestrazgo, a no ser que querías aprovechar los días aquellos, o algunos al menos, para alguna excursioncita de propaganda y de celo, como lo hacía san Alfonso de Ligorio. Yo no sé como son tan graves nuestros Operarios. <*2*> Si yo estuviese libre, ya tendría organizados a nuestros músicos y danzantes, para ir este verano a cualquiera de los puntos en donde tengo prometidos ejercicios, triduos del Corazón de Jesús, Luises, etc., como Cretas, Calaceite, etc., de Aragón, o de Masroig y otros pueblos de la terra seca, o por las montañas del maestrazgo; y en Orihuela, si yo estuviera, ya tendría echadas las líneas por Elche para la Vela nocturna, etc., y Murcia, etc. Pero messis multa et, etc. Con todo, si Felipe tiene ganas de unos ejercicios a las chicas en Villafranca, o el establecimiento del Corazón de Jesús en Cintorres, o un triduito en Iglesuela, o una velada en Focall, etc., desde el 20 al 31 de julio puede disponer de mí para acompañarle, pero a condición de que los cantores para estas excursiones han de cuidar ellos de organizarlo.
   Tengo carta de Roma, y os la mandaré, pues todos los alumnos saludan en italiano.
   Se esperan las ternas de curatos por toda la semana que viene, y ya oigo los lamentos: tres cuartas partes descontentos.
   Escriban más frecuentes estos días.
   Esta llegará cuando haya salido nuestro Juan Bautista.
   A todos abraza vuestro afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 10.

   Si no estaba Calatayud, envíala a Murcia y también la carta, y de allá que la remitan enseguida.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 78, págs. 1-2




A don Andrés Valitres – 10 al 15 de julio de 1892





Benicasim.

Señor don Andrés Valitres

   Muy respetable señor mío: Anteayer recibí la suya en Tortosa, y contesto desde esta población a las observaciones.
   Habiendo fijado 850 pesetas para las capellanías, si bien hubiera podido obligarse a los obtentores paguen los gastos de vestición, o lo que...
   En Roma tienen dos seminaristas de este seminario, que tienen media beca en este seminario, y éste les ofreció pagarles allá dicha media beca y allá fueron a estudiar.
   La manutención de cada uno nos sale a más de 6 reales diarios, y los otros gastos que nos ocurren son muchos, y no esperamos otros ingresos que nos ayuden a [?]. No obstante, ya que usted indica las circunstancias especiales que median en el envío de los alumnos puede... <*2*> Los déficit, hacer que la cooperación de los prelados que puedan ayudarnos indirectamente de muchas maneras, si quieren. Por lo tanto ya que usted indica las circunstancias especiales, pueden ir esperando, que no dejará usted de hacer presente al obispo actual así como al que ha de ir pronto a esa diócesis la gracia que haremos en favor del tercer alumno.
   Ya que dice usted que debe ir alguien a acompañarles, creo aguarden les diga el itinerario que hemos hecho con los alumnos en los dos últimos años para que les salga económico.

      [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 5.º, doc. 79, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 18 de julio de 1892 (?)





   Querido Felipe: No irá don José María de Salvador mañana a Cálig. Te lo digo por si acaso convenía otra combinación. En la estación de Benicarló estará el carrito, y aguardaréis allí a Serrano y Albiol.
   El fervorín de 10 minutos, puedes sacarlo de las meditaciones del Maná de Mach. Tal vez la del miércoles: Dedit cibum manna sería muy propia, exponiendo que los israelitas estaban de camino... y ellos, los Luises, al emprender el camino de la vida, ya que están en la primavera de su edad, etc., les da Jesís el maná, que lo reciben como san Luis.
   La próxima semana saldrán <*2*> don José García y don José María de Salvador a girar visitas a las Velas de Ulldecona, Vinaroz, Benicarló, Alcalá, San Mateo, y a fundarla en Morella. Si él no podría ir, tal vez me comprometan a mí. Si fuerais otros, ya hubieras podido ir tú a Morella, y se hubiese ahorrado un viaje García.
   Calatayud, que vaya escribiendo frecuente.
   Afectos a Marzá, señor cura, y mis respetos al señor canónico Beltrán.
   Quería enviarte idea para hablar en la velada; pero temo no salte lo cored.
   Tuyo afectísimo Padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 18.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 80, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 28 de julio de 1892





Señor don Felipe Tena

   Mi abobado Felipe: Llegué ayer bien.
   Los ejercicios empezarán la noche del 3 de agosto. Pero como aún aguardo mañana carta definitiva de Osuna por si a los padres jesuitas pudiera venirles mal, volveré a escribir, pero haced cuenta de esta fecha.
   Así escríbelo en seguida a Romualdito, y avísalo a Gonzalo y Artemio.
   Vi a Sanjuan... ¡Pobre criatura! Hemos cometido un pecado con no plancharle más pronto. Que <*2*> no sirve para nada, que no quiere ser más que coadjutor y no cura... que el ir a estudiar a Roma cuatro años atrás era la cosa que le hubiera halagado, si no fuera por su falta de latín, etc. En fin, que ya nos veremos. Si acaso tú quieres escribir una carta, diciéndole que si quiere venir a Valencia del 10 al 14 a estarse con nosotros aquellos días, que tú le invitas a nombre tuyo y mío, pero que en caso, debía hacerlo a la calladita, diciendo sólo que se va a Castellón o Villarreal u otro punto.
   Di al señor cura que le escribiré pronto.
   ¿Ya se ha aquietado tu pobre padre? Afectos a todas esas mis amadísimas almitas.
   Tu padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 28 julio.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 81, págs. 1-5




A don José Caparrós – Julio de 1892





   1.º Colegio. No faltarán Operarios. Reunión.
   I. No puede pensar la fruición que Jesús me permite en el pensamiento de ser llamados a cooperadores especiales de su amor sacramentado en España; y si tuviese que exponerle los proyectos que hace tiempo brotan para ser implantados en ese campo se sorprendería, como se sorprenderá cuando le enseñe los que tengo bosquejados, y que duermen hace tiempo en un cajón.
   II. Me pregunta usted por sus obligaciones, tal vez no recuerde nuestras bases, reglamento. Si lo quiere, le mandaré un ejemplar, si bien como que en algunos puntos estamos en período constituyente, que va a cerrarse en la próxima reunión general en este verano próximo con la aprobación definitiva.
   III. Por lo tanto, según el reglamento no hay otra obligación más que de una vida <*2*> sacerdotal secular lo más perfecta posible en medio del mundo, y la promoción de los intereses de la máxima gloria de Dios multiplicados por la unión de todos bajo una dirección común con la santa y espontánea obediencia. Estos intereses lo son todos, pero tres especiales: Uno de ellos la propagación del amor sacramentado de Jesús y el primordial el fomento de las vocaciones; este en cualquier parte del mundo.
   En cuanto a la parte material “todo lo que se adquiere por el ministerio es de la Hermandad y para los objetos de ella. En cambio la Hermandad cuida de todo en lo espiritual y material. Por práctica establecida, no fijada, el vestido, ropa, etc., va a cuidado de cada uno, en cambio de la celebración libre. Todo lo patrimonial, y cuanto no es del ministerio, es propio de cada uno en su propiedad y administración y uso. La prebenda no es de ministerio, y será de su completa administración y uso”.
   Cuando don Vicente entró en la Hermandad era beneficiado de Santa Catalina de Valencia, y había grandísimas dificultades para <*3*> su renuncia, y que entró de efectivo con la seguridad de continuar hasta que conviniera la renuncia. Habiendo el gobierno propuesto al obispo de Tortosa propusiera para beneficiado de la catedral a uno que se hubiese distinguido durante el cólera del 89, y propuso a García en los días en que iba a consagrarse, y para no desairar al obispo, se resolvió su aceptación, y continuará hasta que la Hermandad le mandase dejarlo, y así se admitió a la consagración, y que si él al mandárselo, no quisiera o no pudiese rectificarlo, quedaría con derecho a ser auxiliar, y así continúa porque conviene a la Obra; mas si falleciese el prelado seguramente renunciaría enseguida.
   IV. Conforme en que vaya oportunamente al menos un Operario a ayudarle en el campo que usted propone y la Hermandad acepta. Pero en primer <*4*> lugar el más a propósito le tenemos enredado todavía todo este mes en la dirección del colegio de San Luis por súplicas extrañas de nuestro obispo, que nos tiene prometido no sacrificarle por más tiempo.
   El mes próximo debemos tener ejercicios divididos entre aquí y Valencia, y la primera quincena de agosto es la reunión del pusillus grex en Valencia, tres o cuatro días. Por lo tanto, tendrá usted que ir sosteniendo la cosa hasta después de la reunión, a la cual confío que hará lo posible para venir, y nos ilustrará en las resoluciones, y verá el pusillus grex, que no deberá escandalizarse al ver que todos son chicos, si así puedo decirlo. Los de más edad, los dos que usted conoce, Osuna y García.
   Otrosí: Parece que los nuestros de la junta, a pesar del poquísimo personal, <*5*> creen que debiendo ir a esa alguno para trabajar al lado de usted, se inclinan a que si pudiese ser con el establecimiento de colegio, y éste se empezara con solos unos 40 chicos y en cualquier casa, les haría más ilusión, y tendríamos los mismos y mayores medios de propaganda eucarística.
   ¿Sería, pues, posible pensar en ello a pesar del fracaso famoso? Discúrralo usted, si no tendría que contentarnos con un solo Operario a su lado, y con carácter de una residencia, que, repito, no les hace tan felices.
   ¿Qué más podré decirle? Pregunte, amigo mío, y le contestaré y aclararé cuanto usted desee y quiera.

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 5.º, doc. 82, págs. 1-2




A don Juan Bautista Calatayud – 17 de agosto de 1892





Señor don Juan Bautista Calatayud. <*2*>
   Mi querido en Jesús: Aunque ya dije anoche a Marzá que podía usted pensar en complacer a su familia, en vista de la suya le repito lo mismo, y a pesar de ello ya se hubiera ido más pronto, pues mi interés en que estuviese ahí sólo era porque pudiese tomar baños, de los cuales apenas me ha hablado usted.
   Estese en el pueblo hasta segunda orden, pero vaya escribiendo.
   Diga a Marzá que pida dineros a don Antonio, y tome cuanto necesite.
   Albiol irá unos días a Cálig, para estar dispuesto a regresar a Murcia apenas sea necesario.
   Albiol está luchando por Calatayud, y creo no va acertado.
   Le bendice su afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 17.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 83, págs. 1-4




A don Felipe Tena – 23 de agosto de 1892





23 agosto.

   Mi Felipe: Aún estoy aquí. Ayer debíamos marchar el canónigo y yo, pero al fin... recibimos telegrama del de Segorbe que viene aquí... y no sabemos cuándo, y aquí estamos. Ora mucho, pues tenemos otra crisis con esto. No pude decirte antes de marchar lo que proyectamos y conspiramos sobre ese asunto, y tramamos de hacer obispo-rector a nuestro nuevo hermano. No lo digas.
   1.º Hablaremos de Ramón López. Tal vez en este caso convendría que lo llevaras a Valencia. Repito, veremos.
   2.º Eres una hormiguita aprobe- <*2*> chada con los 300 duros de Bel... Bien me ha parecido.
   3.º De Juan José... ya hablaremos. Lo hablaré con Albiol. No debías ser tan propicio. Veo que la madre pudo más contigo que conmigo.
   ¿Qué le dijiste a la madre?
   4.º Lola sabes que está muy poco instruida y es peligroso que entrara en seguida. Muy parco eres en decirme tus impresiones sobre ella, haciéndome tanto miedo hoy a mí. Ya hablaremos.
   5.º Serrano. Será nuestro el 15 de septiembre.
   6.º Diré a Elías lo de la nota de Cot y Gaspar Climent.
   7.º Por Dios, veas eso de Gonzalo y, si durara, que se venga para que le vean <*3*> los médicos de aquí. Dime cómo sigue.
   8.º Ayer pasaron Soler y Tormo para ir a Orihuela y Murcia.
   9.º Estamos aquí Calatayud, Osuna, Albiol, Puig, Albert, el canónigo y yo.
   10.º En el boletín de ésta se publicará lo del colegio de Roma.
   11.º Castellote vino a refrescar al colegio el domingo; tuve con él larga conferencia, y me traía un encargo reservado del nuncio, para que nos mantengamos fuertes e independientes en lo del colegio de Roma.
   Muchas cosas te diría, pero temo se sepa. En fin, oraciones.
   12.º ¿Qué hace el buen Artemio? Salúdale.
   Tantísimas <*4*> cosas a tu familia y al señor cura.
   Hasta la tuya pronto aquí o en Tortosa, como quieras.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 5.º, doc. 84, págs. 1-8




A la Madre Providencia de San Salvador


27 de agosto de 1892




Villarreal, 27 de agosto.

   Mi amadísima madre Providencia: Ayer llegaría la de usted a Valencia cuando yo había salido. Arreglado el negocio que me tenía detenido allí, resolvimos salir enseguida en el exprés, y a las 3 estábamos ya en Vall de Uxó, y recorrimos las obras toda la tarde, y esta mañana he tomado el coche para ésta, para esperar el exprés e irme esta misma tarde a Tortosa. Benet, que está resuelto a descansar quince días, viene el lunes, y pensaba detenerse unas horas en Vinaroz, pero casi convenimos en que lo haría desde Tortosa expresamente, y si convenía o se hacía necesario le acompañaría yo. Viene con su familia. Las obras están atrasadas, si bien para cubrir es lo que puede ir muy aprisa, pues lo que se ha hecho hasta <*2*> ahora era lo difícil y costoso, pues el movimiento de tierras y nivelar y cimientos era obra de romanos. La construcción buena y solidísima, contra el instinto natural de Benet. El claustro y la luna me han parecido demasiado grandes para un conventito de monjas; en cambio es lo que más carácter da al edificio y al pueblo. Resultado, que lo que se ha gastado está bien gastado, debiendo tener presente que los cimientos y parte de pared de la iglesia y los cimientos de las clases, la conducción de aguas, etc., han sido gastos fuera del primer cálculo.
   Yo indiqué a Benet si podría cubrirse sólo una parte del gran cuerpo del edificio; pero me dice Benet, y veo es así, que aparte de lo feo que haría a la vista del público, las aguas echarían a perder todo, bovedillas o revoltons, y que es indispensable cubrirlo todo, y luego hacer <*3*> sólo las celdas que se necesiten. No sé el presupuesto de lo que falta para cubrir, y me lo dirá Benet el lunes cuando venga. Pero no tenemos otro remedio que buscar dinero, empeñándonos de un modo u otro.
   Respecto a Benet, prescindiendo de que hubiera podido obrar con menos energía y dureza, el cura mismo de abajo y Creixach y todos están conformes en que, atendidas las ilusiones que se habían formado de que todos los del pueblo iban a tener faena para muchos años, y la inquina de los de abajo y arriba y las cuestiones de partido, era imposible que no hubiese muchos disgustos. Yo veo aún otra causa. La secta tiene interés en crear atmósfera contra el convento y aprovecha todas las ocasiones, y hoy asusta esta atmósfera a los mismos que se alegraban de las murmuraciones contra Benet, pues ven que hoy no es <*4*> ya contra Benet, sino contra la idea de convento que asusta porque tomarán a sus jóvenes mejores, y se habla de la estupidez de las monjas que se encierran de la sociedad, etc. Todo, máximas mundanas e impías que son calculadas y que van creando atmósfera. Esta es, en mi concepto, la causa principal, pues aparte de la rabia de los partidos, pues me decía anoche don Paco que si su primo hubiese dicho que no en la cuestión de agua, los otros hubieran dicho que , y viceversa. Hablando esta mañana con el cura arcipreste de Nules, me ha dicho que la Vall, sobre todo la de abajo, está perdida y trabajada, y que no podíamos ir a pueblo de más malas disposiciones hoy. Resumen: que bañeta trabaja mucho, y que a pesar de la índole blanda de ese país, estaremos ejerci-<*5*>tados hasta que Dios quiera. No he venido contento de la noticias de la atmósfera de la Vall, producidas por el infierno.
   Don Paco podría ser un gran elemento, si no fuera un hombre de partido y tan aseglarado. Su interés por la Obra es grandísimo. De aquí es que sin entregarnos a él del todo, debe aprovecharse su carácter, influencia y actividad, y hasta podría ser un primer actor en las cosas de la futura comunidad. ¡Lástima que no sea otro! ¡Pobres parroquias y pobres almas mías de Vall de arriba y de abajo! De abajo siempre me indignó al ver a aquel pastor que no piensa sino en su negocio y sacar de sus ovejas; el de arriba fortuna que es un hablador sempiterno. Ninguno de los dos es apóstol.
   Don Paco me leyó un proyecto para obtener que el permiso de las aguas en lugar de provi-<*6*>sional sea definitivo, y propone que nos ofrezcamos a tomar el agua de más arriba. Creo que las causas, como antes se ha dicho, es una misma; él lo hace porque si cambia el ayuntamiento y viene Sagasta, los otros desharán el permiso. Yo le he dicho que nos pensaremos lo que convenga, y casi no sé lo que conviene, pues los alcaldes, que ante nosotros hicieron tantas protestas, me han dicho que sólo tienen palabras buenas, pero que son instrumentos del partido y de la secta que los inspira.
   No sé si usted sabe que la misma secta solapada rompió el tubo del agua. En fin, el infierno que rabia porque lo ve que va a ser un hecho de tanta gloria de Dios y bien de las pobrecitas jovencitas de <*7*> arriba y más de abajo, que creo ha de ser una corrupción oculta de vicios a pesar de que tienen buenas disposiciones las pobrecitas. En fin, oraciones y aliento, y no se deje llevar de rabietas e inquietudes que Jesús no las quiere. Si la ha elegido a usted para darle esta gloria, hágase digna de ello.
   Escribí a Juan Sol para que hablara a Rafael, y Sol no estaba en Tortosa. Veré si puedo apremiarle, pues hasta le escribía que si no encontraba dinero lo buscara al ocho por %.
   Basta por hoy. Quería escribir corto y ha salido largo.
   La situación del convento me va pareciendo mejor cada día a pesar de mis aficiones al primer terreno. El reverendo Osuna y Albiol, que me han acompañado a Vall, pues Osuna convenía que viniese por el desengañado cura de arriba, han quedado conten-<*8*>tísimos de todo, pues el primer piso domina los tejados de las casas, y el aspecto de detrás con la montaña, lo convierte en un desierto dentro de la población, y habrá una quietud santa y envidiable. Que sea todo para gloria de Jesús y de la divina Madre.
   Afectos a todas.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, la trasverberación del corazón de santa Teresa.

   Mis recuerdos a mosén Bautista.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 85, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 30 de agosto de 1892





Señor don Felipe Tena

   Querido Felipe: Llegué el 27.
   Respecto de Ramón López, o como se llame, le escribes, diciéndole con suma reserva y como cosa tuya, que me escriba, que yo lo arreglaré con disimulo que pueda comer con nosotros, con carácter de lector en nuestro refectorio, y teniendo él una celda, pero junto con otro. Que si se conforma con esto, que no diga nada dónde estará este año, si fuera o dentro, pero cuando venga, se lo encontrarán aquí. La cuestión es, pues, que no diga si está admitido o no en San José; que no dé satisfacción a nadie, sino que se entienda conmigo.
   A Cot quería ponerle yo como servidor este año pero, según me dicen, entra en el seminario, <*2*> y me alegro en parte. No ha pagado nada desde el día que entró que fue por Navidad.
   Hoy marcha Albiol a Orihuela. Tú irás a Valencia regularmente. Ya te avisaré apenas pase lo llosans (?).
   Mañana te volveré a escribir a ti, Gonzalo y Artemio.
   Tuyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 30.

   Acabo de recibir la tuya. Mañana contestaré sobre sus extremos.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 86, págs. 1-3




A don Felipe Tena – 31 de agosto de 1892





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Ayer te escribí, y prometí carta.
   Respecto de la colocación del hermano Juan José en Orihuela, escribe a Valencia en donde está Albiol en seguida, por si puede ser, para en caso de no, puedas contestar a la madre. Temo que no hay tal portería en Orihuela. Si acaso esto no puede ser, y quieres trampeártelo para que pueda estudiar a tu lado este año en Valencia, escríbelo al reverendo Osuna, si podía colocarle con los 30 reales como sopista, si bien esta sección se va suprimiendo. Si después de todo, no se puede arreglar, puedes escribirle que no es posible, y así que vea de estudiar primero un par de años en Vinaroz.
   Yo no <*2*> puedo comprometerme, porque detrás de él, tendré aquí una infinidad de compromisos, y ahora digo a todos que no puede ser. Sólo me he comprometido (y ya me sabe mal) con uno que vendrá a comer al colegio a mediodía gratis. Repito, que hoy no lo haría ya, porque no puedes pensar las ataduras que esto nos impone. Por lo tanto, si buenamente se puede, se hace, y si no señal que Jesús no lo quiere.
   Respecto de López y Cot... ya te contesté. Escribiré a Soler animándole. Creo que con Albiol estará descansado más que los años anteriores.
   Bien que estés animoso.
   A haberlo sabido Albiol, hubiese podido llevarse los 300 duros.
   Osuna estará unos pocos días en Onda.
   Ha venido ya Barber y es fácil que Serrano quede luego libre <*3*> para marcharse a Madrid el 20, al lado de nuestro don José María, si en la tempestad que se cierne, no arrebatamos a este para el otro punto episcopal romano. Ora mucho, que son días de ello.
   Marzá ha venido aquí ya.
   Ya te avisaré la bajada, y si antes quisieras pasar por aquí, podías hacerlo.
   Hablé largamente con Castellote en Valencia. El vicario capitular ofreciéndose en todo. Publicará en el boletín nuestro colegio.
   No sé si me dejo algún otro extremo. Ve escribiendo. En caso que haya olvidado algo, te lo diré en otra.
   Tuyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 31 de agosto 92.

   Di a Gonzalo que mañana le escribiré a él.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 87, págs. 1-6




A don Santiago de la Chiesa – Agosto de 1892





Señor don Santiago, etc.

   Muy señor mío: Recibí su carta, etc.
   Desde mi última fecha han contestado los señores obispos de Málaga y Seo de Urgel muy favorablemente, etc.
   Ahora voy a confiar con toda reserva a su consejo y resolución un asunto de suma interés para el bien del colegio español en Roma.
   Sé que hay probabilidades, a lo menos por parte del gobierno español, de que se acepte el proyecto de obispo-rector para Montserrat, y de que sea <*2*> propuesto en este caso el actual señor obispo de Segorbe.
   Supe, por otra parte, estando yo todavía en esa, que la nunciatura de España había significado al ministro de Gracia y Justicia que la santa Sede miraría bien que se propusieran para obispos a los señores deán y arcipreste de Madrid. Si esto último es así, como creo con fundamento, ¿sería prudente y habría esperanza de lograrse que en lugar del señor obispo de Segorbe, se propusiera al señor arcipreste de Madrid para el nombramiento de obispo-rector de Montserrat, dejando al señor obispo de Segorbe en su silla o trasladándolo a otra? Me atrevo a hacer a usted esta indicación, primero, <*3*> porque es de temer que el señor obispo de Segorbe, por varias consideraciones que omito, y por sus deseos de siempre de estar al frente de seminarios, para lo cual es dudosa su aptitud por su carácter excesivamente bondadoso, es de temer, digo, que quisiera involucrar el asunto de Montserrat con sus deseos y con las diez o doce plazas de capellanes escolares, únicas que le permitirán sostener en aquella real iglesia, quererlo convertir, o que aparezca al menos, como el seminario oficial español, y esterilizar o desvirtuar ante los obispos nuestro proyecto de colegio.
   Por el contrario tengo la seguridad de que si se propusiera para obispo-rector de Montserrat al antedicho señor arcipreste de Madrid, no sólo nuestra permanencia en Montserrat quedaría asegurada todo el tiempo <*4*> que conviniera, sino que su tendencia constante sería el desarrollo del colegio actual independiente de las injerencias del Estado, y procuraría aportar de los fondos sobrantes de la Obra pía cuanto se pudiere para el sostenimiento de alumnos en dicho colegio.
   Tengo últimamente motivos para esperar que la idea de contribuir al desarrollo de colegio español obligaría al señor arcipreste a aceptar gustoso el sacrificio, que sin duda para él lo sería, de dicho nombramiento.
   Ahora pues: Si ésta mi indicación le pareciera a usted inoportuna o indiscreta, deseo me lo indique con toda libertad y a la brevedad posible para nuestra tranquilidad. Mas si no le pareciese a usted del todo disparatada, me <*5*> atrevo a esperar así mismo de usted se digne significarme de qué medios podría valerme en mi falta de influencias y de conocimiento de personal, para que yo pudiera proponerlo de una manera que no desdiga del decoro y de la delicadeza que se merece esta clase de asuntos.
   Si se hiciera necesario, supuesto que fuese viable mi indicación, que se explorara la causa, no dudaría en hacerlo yo mismo, y no dudo que su buen celo por la gloria de Dios y de nuestra Obra, le obligaría a hacer el sacrificio, y aun en sus anteriores proyectos siempre le [he] oído limitar lo de Montserrat a lo del culto y facilitar la carrera. <*6*>
   En el próximo mes de septiembre reunidos veremos el asunto para que concreten sus ofrecimientos los obispos, que han contestado favorablemente.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 5.º, doc. 88, págs. 1-2




Al arzobispo de Tarragona – Agosto de 1892





Excmo. e Ilmo. Señor Doctor Don...

   Mi respetable Prelado y amadísimo padre: Recibí oportunamente su grata de agosto, y supe también por el señor Corominas la favorable acogida que mereció nuestra empresa, y el grato ofrecimiento que nos hace de cooperar en ella con el envío de los dos alumnos.
   No he contestado más pronto porque al recibo de la suya estábamos reunidos en ejercicios en Valencia la mayor parte de nuestros Operarios, y deseaba además darle razón de cómo podríamos orillar la dificultad que usted propone de las quintas. He consultado con dos o tres secretarios y, aunque proponen varios medios, casi todos enojosos, para evitar la necesidad de la presentación personal de los jóvenes, todos convienen en que no es nada difícil por cualquier medio, por Gobernador, etc., evitar la presentación de aquellos que <*2*> están inscritos ya, (como son el quintarse según las leyes italianas, el poner el depósito, el que sus padres salgan garantes, etc.). Escribí también a la nunciatura y monseñor Vico, que este asunto, aunque parece serio, pero cree que una vez los jóvenes en Roma, ya se encontraría medio de resolverlo satisfactoriamente; el Excmo. señor cardenal [secretario] de Estado y el embajador cerca de la santa Sede, por cierto se interesarán desde Roma; aquí no faltaría...
   Creo, pues, que no debe preocuparse. Los chicos del año anterior, había uno que está en servicio y para la presentación sus padres enviaron el documento a la capital de provincia; otro iba a cumplir los 19, pero no estaba alistado todavía. A nadie se pidió ni pasaporte ni cédula, ni se pagó nada.
   Volveré a escribir a V. E. más o menos pronto según el cariz.

      [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 5.º, doc. 89, págs. 1-2




A don Juan Bautista Calatayud – Agosto de 1892





Señor don Juan Bautista Calatayud

   Mi muy amado en Jesús: Recibo su esquelita por nuestro Serrano que me ha placido.
   Bien quisiera ver la escaldada, y más la traza de nuestro Calatayud. Pida a Jesús que me jubile y no me dé la obediencia otro cargo que el de andariego, que es el que me vendría mejor, y hubiera venido bien toda la vida, y Jesús por mis pecados me ha castigado a pasar la juventud enjaulado entre los oscuros confesonarios de monjas. Sin duda estaré algo purificado que a la vejez me dan un poco de libertad, aunque no toda la que ambiciono. Quería ir a Cintorres y he tenido que contentarme con los deseos.
   Miñana está en Cervera hasta el 8 de septiembre que debe predicar, para satis-<*2*>facer las ansias del pueblo que anhela escuchar al predilecto Benjamín, honra de su patria.
   Quedo enterado de la observación que me hace respecto a las repugnancias de Albiol, y hace usted bien en exponerlo, y así debe hacerlo.
   Supongo sabría antes de salir de Valencia los malos humores del rector en el informe.
   Está impreso el llamamiento para el colegio de Orihuela, y se me ha mandado un ejemplar. Lo firma el director de la Obra y el presidente del colegio don Benjamín Miñana. Las solicitudes se han de dirigir al ilustre protector y director honorario del colegio, doctor Ramón Belló.
   Escribí a éste preguntándole por la salud de su hermano, y no me ha contestado, y estoy en cuidado del señor magistral.
   Hasta otra. Suyo afectísimo padre que le bendice

      Manuel Domingo y Sol

   Don Remigio en Cálig, y el lunes a Valencia.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 90, págs. 1-4




A don Felipe Tena – 5 de septiembre de 1892





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Recibí la tuya. 1.º Bien por el viajito a Fontaneta. Supongo habrás regresado. Que vayan bien las gabacherías que tú ya sabes o empiezas a saber, y más si te encomiendas al Ángel de España.
   2.º Aunque no lleva gran prisa tu venida, pues hasta el 1.º de octubre no empiezan los ejercicios en Valencia y durarán hasta el 12, con todo después de la Virgen del Llosar no conviene que lo retardes, pues Albert en Valencia está agobiado sobre todo por la infinidad de solicitudes, y quisiera que Osuna estuviera aquí desde el 16 al 20, y tú podrías venir aquí, y pasar a Vinaroz, etc.
   Si Lola pudiere venir sin saberse que viene a vistas, bien. De otro <*2*> modo no me gustaría, pues puede ser largo eso por su falta de instrucción, y además conviene probar más tiempo su vocación, o al menos estar nosotros más tranquilos. Veas, pues, si podía hacerse con suma reserva con el pretexto de acompañar a alguna hermana de algún colegial, etc. Si no que lo dilate.
   A Rafael, que me habló hace tres días de López, le dije lo que había dicho a ti. Creo que habrá querido escribir también.
   He escrito a Albiol que si tú le escribes de Juan José te diga, y yo te lo repito, que la gaita de la madre ha obtenido de la madre de la misma, que ha estado allí estos días, que le pague tres duros mensuales, y se lo ha concedido. Por lo tanto, veas tú si lo tendrías en Valencia, o lo colocamos aquí, a pesar de estar como estamos. Pero no te descuides, que el local es justo en todas partes, y aquí se nos presentan curas y padres que vienen ex profeso y conturban a Elías y a don José García.
   Contesté al cura de ahí, y <*3*> aún no sabemos la resolución de éste, dile que escriba, o escribe tú por él, pues, repito, nos apremian, y ayer el obispo no atreviéndose a pedir por uno del primer año, se contentó con preguntar a García si habría medio de arreglarlo.
   Aquí un viento fortísimo. ¿Que tal irá por ahí?
   Tengo carta de Chiesa, de Vico y de Merry. Éste alarmadísimo por lo de Segorbe. Los demás nos tranquilizan.
   Acabo de ver al obispo que va a Tarragona el lunes próximo. Está ganoso de excitar a los otros prelados a que den gusto al papa.
   Afectos a Gonzalo. Cuida de él.
   ¿Qué ha resuelto la familia de Colom, el romano? Yo no me he atrevido a <*4*> decir nada al obispo ni a Vilaret.
   García Girona vino animoso de Panticosa. Vilaret le da ánimos, y ganará el curso, y se examinará para cuando tome órdenes, si va a Murcia. Mis afectos a tu bondadosa familia.
   Más podría decirte, pero son tres cuartos para las 12.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, lunes 5.

   Tantas cosas será Artemio.
   El lunes estaré en Vinaroz hasta el tren exprés. Te lo digo para tu gobierno, según cuando pienses bajar.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 91, págs. 1-3




A don Remigio Albiol – 7 de septiembre de 1892





Señor don Remigio Albiol

   Querido Remigio: La barahúnda de cartas de estos días, me impiden contestar a usted. Creo por otra parte que no debe preocuparle la cuestión de explicaciones sobre el asunto. Esté usted muy tranquilo, si bien deseo y hubiera querido poder hablar familiarmente un rato para mayor tranquilidad y satisfacción de usted. Si voy por Orihuela, lo que no sería difícil, hablaríamos.
   Respecto a Calatayud, me ofende el silencio de éste. No sé qué decirle de su marcha. Yo deseaba estuviese por este país todo el tiempo posible, y que estuviese al lado de sus hermanos cuanto pudiera y tratar de sus asuntos, etc. Ahora no sé lo que <*2*> decir, ni aconsejar, ni lo que debe hacer él respecto de su familia, etc. Si Paula no está buena, déjelo usted ahí, y ya irá solo. Si resuelven que vaya, dígamelo antes.
   Tengo carta hoy de Chiesa, animando aunque no ha entendido el quid del peligro; también recibí carta animosa de Vico. El 12 se reúnen los obispos de esta provincia en Tarragona. No sé si tendré que ir, aunque lo creo perjudicial. Veré si nuestro obispo hace lo que debe. Está aquí Barber posesionado del colegio. Caparrós no escribe. Y me extraña muchísimo.
   He escrito hoy al obispo de La Seo, y esta noche al rector de Zaragoza. He escrito hoy a Meliá, Benjamín, Enrique, a las Cintas, etc.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, víspera de la Santa Cinta. <*3*>
   Que se busque el borrador del acta de consagración de 1891, y se nos mande enseguida. Que si no se ha puesto el marco o mampara, que se ponga muelle.
   Tarjeta para Mencheta.
   Calatayud que escriba el estado de su hermana, y demás cosas.
   Albert que note lo que se gastó en estos...



Escritos II, vol. 5.º, doc. 92, págs. 1-2




A don Juan Bautista Calatayud – 8 de septiembre de 1892





Señor don Juan Bautista Calatayud

   Querido Juan: No le copio los párrafos de la suya, para que medite cuán insustanciales son. No haga propósitos de ser sufrido, que más me gusta oír quejas que puedan remediarse, si se pueden.
   No olvidaré a su señor padre.
   Pero quiero que usted piense más en sus hermanos, y no tenga una conducta tan desengañada.
   No marche usted a Murcia sin antes discutir con ellos el plan sobre las resoluciones que deba tomar Carlota, ya sobre Villafranca, ya sobre San Jorge, ya sobre prepararse a oposiciones, etc. Y lo que resuelvan escríbamelo para mi conformidad o disconformidad y más para mi tranquilidad, <*2*> pero usted dé ante ellos su parecer, fijándose en la conveniencia de cualquier plan que se adopte, y no echándose a la bartola.
   Si Serrano no estuviese comprometido a predicar voluntariamente el quinario de san Francisco, hubiera podido salir ahora ya, y tal vez pasar por Orihuela y Murcia; ahora no sé cómo podrá ser ya. Anteayer tuvimos aquí a su hermano mayor que pasó para Barcelona.
   Le diría cosas de Murcia, pero será cuando conteste a la que usted sin duda escribirá pronto.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 8 septiembre.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 93, págs. 1-4




A don Felipe Tena – 9 de septiembre de 1892





Señor don Felipe Tena

   Mi querido Felipe: Aunque sin ninguna tuya, van dos líneas que supongo te encontrarán ahí todavía.
   Albiol me escribe que estará en Valencia hasta el 13 o 14, por si Felipe, al ir a Valencia, podría llevarle los 200 duros o 300 duros. Le contesto que tú vienes el 12, y que si puedes irás el 14 o 15; si no que se los llevará Miñana, que ha de ir a despedirse de Orihuela, ver a aquel obispo, etc. Soler escribe que tiene tres seguros para Roma, y dos en danza.
   En este momento acabo de recibir la tuya de la víspera de la Virgen, y voy a ella primero.
   López puede venir contigo cuando bajes.
   Si se puede colocar en Valencia a tu <*2*> lado el del secretario, bien y sino ya veríamos de arreglarlo como dije.
   De Juan José no sé qué decir, pues Elías se me pondrá nervioso. Ya lo veremos y lo hablaré en Vinaroz, aunque me inclinaba más a Valencia.
   Siento no hayas podido ir a Fontaneta.
   Según veo, no me encontrarás en Vinaroz el lunes (si es que voy) a no resolverme a quedar allí hasta el martes. Trae a tu hermanita que ya tengo casa para ella, y buena, buena.
   Estos días hablaré al rector para que pueda examinarse Colom, y no pierda el año. ¿Qué represalias hemos de tomar?
   Respecto de Guardiola, si ha de sacar el grado para poder seguir otra carrera, haz lo que puedas por él, y facilítale ese desenlace que <*3*> no deja de ser esto de gloria de Dios. Lo mismo le amaré y el mismo interés debemos tener para que logre ser un apóstol secular.
   A Artemio díselo todo, cualquiera que sean los designios de Jesús sobre su alma, pues a ti te toca obtener de Jesús con tus oraciones el cumplimiento de estos designios, a ser posible en favor nuestro.
   Gonzalo nos ha hecho una gorda, y tú deberás tener algo de culpabilidad. Le envíe la solicitud para que la mandara a mí, y yo presentarla al obispo con la tuya todavía y de Meliá, y con el oficio para darle cuenta de Caparrós, Carceller etc., y la envió directamente al obispo. Este no nos ha dicho nada todavía. Al fin, quizás sea aún mejor.
   Respecto de los tres mil tal vez nos venga bien, pues estos <*4*> días pensaba uno de los nuestros vender papel por este valor para prevenir los gastos de Roma; pero advierte que si los tomamos no será con escritura ante notario, sino con pagaré con el plazo que quiera, a nombre o firma propia mía, a nombre de los intereses y edificio de este colegio y con las firmas de Felipe Tena y Gonzalo Colom (si éstos quieren prestarles). Déjalo arreglado de palabra antes de bajar, y con reserva, manifestándole que puede estar con ello mucho más tranquilo que con una escritura hipotecada.
   Supongo que Bernard bajará con vosotros.
   Di a Artemio que me escriba todavía y le escribiré.
   Tuyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 9 de septiembre.

   Francisco Tena nos ha visitado. Contentísimo con lo de Gonzalo. Caparrós entusiasmadísimo. Ruega por que no nos lo arrebate la mitra aunque dice que hará lo que la Hermandad le mande.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 94, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 11 de septiembre de 1892





   Amado Remigio: Recibo hoy la suya con la de don Luis.
   Osuna va a esa el lunes, según dice. El 15 deberá ir ya Felipe. El 12 viene Benjamín aquí. Por lo tanto si no hay prisa en Orihuela puede usted aguardar lo que se resuelva sobre Miñana.
   Calatayud, después de cumplir con los deberes de familia que le indiqué, puede usted con él resolver lo que más convenga, o aguardar la marcha de usted.
   Bien me parece que vaya usted a Archena, y estudie si es el país o clima el origen y causa de esa molestia tan poco agradable ya.
   Es fácil que García vaya con el obispo a Tarragona, y vendría muy bien.
   Hoy he hablado al rector sobre <*2*> representación del seminario en Roma. Le he encontrado bien dispuesto.
   El obispo muy animoso, y me ha leído el párrafo principal de la famosa circular reservada.
   Oren los días 12 y 13 por lo de Tarragona.
   Pidan sobre todo que el cólera no invada la Italia, si no será el tropiezo mayor para nuestra empresa, si dilatan la apertura allá, y no se suspende aquí. Ya luego no querrán los obispos enviar sus alumnos si el curso de aquí está adelantado.
   Afectos a todos.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Bien por la solución oficial sobre el local de elecciones, aunque se permita ahora.
   Mañana voy a Vinaroz unas cuantas horas.
   No sabemos el objeto de los sobres impresos que ha enviado don Luis.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 95, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 12 de septiembre de 1892





Hoy 12, lunes.

   Amado don Remigio: Acabo de llegar de Vinaroz en el exprés y encuentro la suya, que no sé si ha venido en dicho exprés o en el correo de la mañana, pues he encontrado una porción.
   En vista de la proximidad de la apertura del curso en Orihuela veo que no debe retardar su marcha. Así, puede ir usted. Si acaso Benjamín debiera ir, iría solo.
   En cuanto a Calatayud, he hablado en Vinaroz con su hermano. Si Carlota ha de estar detenida en Valencia todavía muchos días, por la resolución que acaso puedan dar los médicos sobre la mano de Paula, que aguarde ahí un par de días, y le escribiré. Pero si Carlota debe salir estos <*2*> días ya para Vinaroz con Paula, no veo inconveniente en que marchara con usted.
   No sé si enviaré telegrama, mañana, pues temo no le llegue a tiempo ya. Veremos.
   Los dineros se le mandarán, o se los llevaría Benjamín, pues Felipe hasta pasado mañana no irá a Vinaroz.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa.

   Don José García no ha ido con el señor obispo a Tarragona.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 96, pág. 1




A don Juan Bautista Calatayud – 15 de septiembre de 1892





   Mi Juan Bautista: Recibí la suya. Ayer estuve en Vinaroz. Hoy en Ulldecona para hablar al canónigo Lázaro para que escriba al obispo de Segorbe.
   No he tenido carta de la nunciatura, ni del padre Martín.
   Tenemos en la Obra al joven Adelino Aguilella.
   Escriba, que ya escribiré más largo.
   Afectos a los hermanos. No se mueva de por ahí, que tal vez haya de ir a Murcia siquiera unos días.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 15 de septiembre.

   Tormo está aquí haciendo ejercicios.
   Don Francisco ya le dirá una palabrita en la otra.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 97, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 15 de septiembre de 1892





Señor don Remigio Albiol

   Amado don Remigio: En mis anteriores olvidé contestar a la pregunta que usted me hacía sobre el joven que deseaba ir a Roma. No recuerdo quién es ese joven. En cuanto a lo de las quintas hay la casi seguridad de que no habrá necesidad de presentaciones personales, ni para sorteo, ni medición, etc. Así, lo escribí al señor obispo de La Seo.
   Benjamín les dirá todo lo de por aquí, de Tarragona, etc. No faltan nuevas tribulaciones.
   Arreglen por ahí todo lo arregable.
   Afectos a nuestros Soler y Cárceles. Veré si mando mañana el borrador para éste, que don José no me acaba de buscar entre los documentos que tiene.
   De todos modos la tonsura puede procurarla cuando pueda. Si no, <*2*> pueden ponerle un manteo encima.
   Hasta mañana.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 15 de septiembre 92.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 98, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 18 de septiembre de 1892





Señor don Remigio Albiol

   Amadísimo en Jesús: Recibí ayer su larga carta. Vayan diciendo cosas.
No olvido a Murcia y no quedará desatendida; pero todo conspira para interrupciones. Meliá iría enseguida, y ahora ha de estar unos días en Valencia por su pleito fatal. A Girona no le ordena ahora el señor obispo. Repito que sufro más que ustedes.
   Ya estará ahí Benjamín. Aprieten lo de Roma.
   Hoy iba a escribir a los obispos favorables, pero leo que la Gaceta trae sucias las procedencias de Capri (Italia), etc. Jesús que nos bendiga.
   No puedo <*2*> explicar hoy la tempestad nueva contra el colegio de Roma. El ministro y Pidal irritados contra nosotros por haber publicado la circular, y pretenden que se desmienta.
   El concilio provincial ha consignado elogios grandes a la Obra de San José.
   Dicen de Murcia que Cárceles se ordena.
   Digan cosas.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 18 septiembre.

   He tenido que escribir tres cartas de ocho páginas. Mañana escribiré a Murcia.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 99, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 30 de septiembre de 1892





Don Felipe Tena

   Amado Felipe: Al fin... don José dice que hará el recibo.
   Estaba inclinado a contestar a la Lola de Vinaroz. Pero el abuelo Osuna parece que no quiere. Así, haz lo que él te diga, que irá pasado mañana.
   Sanjuan escribió al obispo, pero le puso por razón que sabía poco latín, y el obispo se lo ha denegado. Con todo García fue después y tal vez le matriculemos por si le da licencia por Navidad.
   No me has remitido las cartas.
   Tal vez vaya Serrano con Osuna. Caparrós constipado, y no sé si habrá podido ir a <*2*> Biarritz, como deseaba.
   Benjamín marchó ayer tarde con Despóns y Royo.
   Monseñor Merry sale hoy de San Sebastián para [Roma]. Al menos tendremos el angelito allá para que nos defienda.
   No descuiden mañana, 1º de octubre, los 9 Padrenuestros del reglamento. Háganlos en común y con fervor. Que el 93 se los podamos repetir con triunfo completo.
   Gonzalo ya tiene licencia del obispo de ir a Valencia.
   Hoy es el único día que he tenido tranquilo de cartas, pues no he hecho más que cinco. Estos días atrás llegué a abrumarme.
   Tu padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 30 septiembre.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 100, págs. 1-4




Al obispo de Lérida – Septiembre de 1892





Ilmo. Sr... Lérida

   Mi respetable señor y amigo: Recibida la de V. I., remitida desde Roma. No sé por qué debía pensar V. S. que estaría allá, pues la mía se la remití desde ésta. Me extrañaba el retardo de la suya, si bien supe por monseñor Vico que la había recibido y que pensaba V. S. establecer una beca por oposición para los que quisieran aspirar a ir a Roma, y anhelaba conocer esta resolución para exponerla y sugerir y darla a conocer a otros prelados para que la aceptaran.
   En la suya le veo enfriado en su entusiasmo primero, a causa de los gastos que llevan en sí las oposiciones que proyecta, cuando aquello no sería acaso más que una gota de agua en el Segre con los medios que proponemos.
   No quisiera este enfriamiento en vísperas de la reunión que, según parece, debe tener lugar en Tarragona, de prelados, <*2*> en donde es posible salga en conversación este asunto, pudiese perjudicar la buena disposición del de La Seo, que nos ha ofrecido enviar dos, y del de Vich, que se ha ofrecido a los mismos y del señor arzobispo que desea cooperar, pero que está a ver lo que hacen los otros.
   Veo los alientos que le anima en la empresa del seminario. Sí he de decirle, sin embargo, lo que Deo inspirante sentimus: no veo grandes resultados para la gloria de Dios. En mi concepto y por la experiencia que tengo, los seminarios deberían reducirse a ser el centro de enseñanza, con el profesorado en él, y acaso algunas pocas becas gratuitas, ofrecidas como premio a los más distinguidos y aun adelantados en la carrera. Los demás debieran ser convictos o colegios puestos a manos de instituciones de celo, protegidos y bajo la autoridad e inspección del prelado, pero con la suficiente libertad en la dirección, administración, etc. <*3*> Los seminarios de España no están bien, ni pueden estarlo. Poquísimos obispos saben el estado de su seminario, como me lo ha demostrado la experiencia de las épocas diferentes porque ha pasado el de aquí, que he conocido perfectamente, y por los datos positivos que tengo de otros muchos.
   En mi concepto los seminarios, ya que no lo son en alguna otra nación, podían en cambio y aun mejor que aquello.
   Los demás debían ser convictos no bajo la dependencia y socorro inmediato del mismo seminario y en calidad de pobres, que esto siempre es humillante a los mismos pobres, más que el carácter de fámulos, sino en convictos o colegios, que le da carácter como familia.
   No debían ser sino lo que son en Roma las universidades y centros de enseñanza respecto de los colegios particulares de las diversas naciones.
   Y no importaría que esos convictos fuesen más de uno y a manos de <*4*> diferentes obras de celo, si no tuviesen que añadir a los mismos medios para la subsistencia, vida y desarrollo de los mismos.
   Si los unos pudieran ser objeto de una fundación con medios.
   No veo otro medio, y lo confío con el tiempo de la Providencia de Dios en su Iglesia.
   Lo demás es hacer brillantes jaulas para jilgueros, que satisfacen y tranquilizan los buenos deseos de los prelados, pero que ni producen el movimiento necesario de vocaciones para que puedan ser luego escogidas, ni producen resultados permanentes de buena formación, porque están expuestos a las condiciones... y creo que en esta materia spiritum Dei habeo.
   No sé si el estado sanitario de Europa nos hará suspender la apertura, y con ello causaría un gran perjuicio a nuestra empresa en los críticos momentos de (?) que estamos atravesando, y del cual depende el porvenir del mismo, pues el papa, que está resuelto hasta a una imposición a los prelados, está acechando si nosotros lo realizamos sin esto.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 5.º, doc. 101, págs. 1-3




Al obispo de Vich – Septiembre de 1892





Excmo. e Ilmo. señor Obispo Vich

   Mi respetable Prelado y amadísimo padre: Estos días hemos estado enviando los prospectos del colegio de Roma a los prelados, que supongo habrá recibido también V. S. y, a pesar de mis deseos, no había podido escribirle de un modo particular como era mi deber, pues le tengo enterado desde el principio de todos los pormenores.
   No le digo las peripecias del asunto de Condotti, que sería enojoso. Baste decirle que no satisfecho el padre Martín con la real orden que se recibió del gobierno a 16 de febrero, para que se iniciara colegio bajo su rectorado...
   Baste decirle que creyendo evitar el padre Martín las injerencias del gobierno español dando la ocupación de Condotti a otro ente de más influencia y solidez (cosa que no ha evitado ni evitará en el espíritu realista del Estado), se entendió, [lo] quiso, con los dominicos, y entonces se me escribió a nombre de Rampolla si era que nosotros habíamos abandonado el pensamiento. Le contesté que antes de ofrecernos Con- <*2*> dotti teníamos hecho el pensamiento sin contar con él y que en vista de las noticias que ellos nos daban, íbamos a iniciar la Obra de cualquier modo y en cualquier parte. Así lo hicimos, y nuestra resolución fue muy bien recibida y nos hospedamos en Montserrat, y se suspendió el permiso al padre Martín, y se hubiese dilatado el fallo del asunto a no haber manifestado nosotros que nos importaba menos la adquisición material de Condotti; que lo que sentíamos con ello era perder el nombre.
   Manifestamos que no sentiríamos la pérdida material de Condotti, sino el mal nombre que esto nos acarreaba ante el episcopado español, y entonces surgió el pensamiento de obtener la autorización para poder continuar establecidos provisionalmente en Montserrat, y el papa mandó que se expusiera al gobierno su deseo de que se nos concediera Montserrat, al menos por todo este año y el próximo, que después ya veríamos. Así se hizo, y se nos autorizó <*3*> por el Vaticano para el párrafo de la circular, y aún más explicar si queríamos. Así estamos, Excmo. señor. Yo no tengo ninguna duda del resultado de la empresa con el tiempo y a medida que puedan los prelados. El mal está en que las circunstancias nos ponen en la necesidad de procurar que este desarrollo sea pronto, y sólo Jesús puede hacerlo, y por eso me atrevo a suplicar las oraciones de V. E., que tanto interés ha tenido en este objeto, que hoy se impone. Ya se me dijo que no satisface el pequeño círculo de nuestra misión. Mas esto no debe ser motivo para que deje de orar.
   No dejaré de ir diciendo a V. E. el estado de nuestra modesta casa de Roma.
   Si V. E. quisiera remitirme un ejemplar del sabroso y sentido impreso de V. E. cuando el proyecto, se lo agradecería, pues no le tengo a mano. Sólo sí recuerdo la idea, y parece imposible que el episcopado español aún sea refractario a la idea.

      [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 5.º, doc. 102, págs. 1-2




Al obispo de Málaga – Septiembre de 1892





Excmo. e Ilmo. Señor Obispo de Málaga

   Muy respetable amigo y amadísimo padre: Recibí oportunamente su grata contestación a nuestra invitación dirigida a los prelados recomendada por monseñor Vico.
   No puede pensar la satisfacción que nos ha causado el interés que V. E. demuestra en la bendición de nuestra empresa, y en sus deseos de querer cooperar a la realización de ella, a pesar de la situación económica del seminario. Por eso nos resolvimos a decir a V. E. que envíe uno o dos alumnos de confianza, dando el seminario lo que pueda, aunque no llegue al mínimo consignado en el llamamiento para los dos primeros, que de cualquier modo los admitiremos.
   No obstante, como indicamos en la circular-prospecto, nos atrevemos a proponer a V. E. algunos medios: 1.º Si tuviesen probabilidad ahí para celebrar gratis dos misas diarias para cada alumno a inten- <*2*> ción nuestra, tal vez podríamos contar con la intención conveniente.
   2.º Y mejor para nosotros, y menos oneroso para la diócesis. Si en esa hubiese celebración abundante, aceptaríamos nosotros la celebración de tres misas diarias por cada alumno, o de dos misas, si el estipendio excediera de seis reales, y nosotros cuidaríamos de celebrar.
   3.º Si nada de esto fuese posible podía ofrecerse una beca del seminario por oposición, y como premio para estudiar en Roma.
   4.º Si acaso la diócesis no tuviese compromiso especial con el agente de preces que tenga en Roma, el colegio lo aceptaría y, con su producto, se comprometería a sostener dos alumnos, y el primer viaje y el último desde Barcelona, o formar de dicho producto un fondo en favor de la diócesis, la cual dispondría de él para el objeto de sostener alumnos, añadiendo lo que faltase o quedando en beneficio de la diócesis.
   Todos esos medios los propongo a V. E. con reserva, pues los dos primeros no podemos ofrecerlos a todos los prelados por hoy.
   De todos modos, repito...

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 5.º, doc. 103, pág. 1




Al arzobispo de Zaragoza – Septiembre de 1892





Obispo de Zaragoza.

Excmo. e Ilmo Señor...

   Muy respetable Prelado y amadísimo padre: No me recordará V. E., pero yo sí le recuerdo, y no le he olvidado desde el día que tuvo la bondad de asistir con doña Magdalena de Grau a mediados de octubre de 1877, asistió a una veladita que dieron nuestros colegiales en la primera casa de nuestra Obra, llamada de San Rufo.
   Me tomo la libertad de dirigirle por nuestro don A. Moreno el adjunto prospecto y nota que enviamos a los prelados de España, y me atrevo a suplicarle se digne entregar, si a V. E. parece, la que mando para el Emmo. señor cardenal, que tanto interés tiene por enviar jóvenes para estudiar en Roma, puesto que tiene dos colocados para este objeto en la casa procura de los padres del Corazón de María.
   Nuestra Obra no es para la mera admisión y dirección de los jóvenes, sino que tiene por objeto procurar los medios en cuanto esté a nuestro alcance.

      [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 5.º, doc. 104, págs. 1-2




A un obispo – Septiembre de 1892





   Muy respetable y amadísimo y amigo: Acabo de recibir la de V. E. No ignora el interés que tenemos este año en llevar el mayor número posible de jóvenes, pues las circunstancias que se han atravesado contra nuestra voluntad nos obligan a ello, por depender de ello, precisamente de este año, el porvenir de nuestra empresa, y aun tal vez el bien de un colegio en Roma.
   No debe pagar V. E. al joven que envíe. Vea a uno de estos que pueden ayudar un poco y lo demás lo pagaremos; llevamos nosotros empresa particular, si no en mi juicio hasta la realización del movimiento de estudiantes en Roma, sino de que sea de provecho de España, y de gloria Dios, la realización del movimiento de jóvenes a Roma que debe venir de un modo u otro, y el modo puede ser o venir fatal para la gloria de Dios, según los varios proyectos o planes que se han sentado y que bullen. <*2*>
   Si no quiere V. E. esto, y para no presentar precedentes haga pagar al seminario una peseta diaria, y si el interesado no puede pagarse el viaje, se lo pagaremos nosotros en todo o en parte, desde Barcelona, y si envía algunos encargos de agencia que no son oficiales, y si quiere algunas misas le llenaremos con ello la pensión oficial de los admitidos por los obispos de 6 reales. Los gastos particulares son los mismos que se gastaría el interesado. Si no se proveería de los mismos. En resumen, haga lo que quiera y envíe uno y llevaremos cuenta de gastos de él.
   No entiendo eso de que tiene parroquias hasta para estudiantes. Puede enviar un joven o dos de filosofía que la haya de empezar o tenga el 1.º o 2.º, y éste ya volverá cuando se tenga que ir a la parroquia.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 5.º, doc. 105, págs. 1-2




Al marqués de Pidal – Septiembre de 1892





   Mi respetable y amadísimo señor: Me escribe que usted no recordaba haber visto el párrafo de la circular antes. No lo extraño porque paréceme recordar que el día que encargué a Medina se lo escribiese, y que era el que yo debía salir ya (o marchaba usted o había regresado creo de Asturias) y es fácil que o no lo leyera o lo diera por visto.
   Pero puedo asegurarle que nunca jamás hubiera tenido la presunción de publicarlo sin la creencia de su explícito permiso. Pero ahora está hecho ya, y no tiene remedio.
   Permítame le diga que me figuro que al señor de Tetuán le preocupan menos esos asuntos de Roma de los cuales al parecer no entiende, y si sólo está bajo la presión o sugestión de los que mangonean esos asuntos, y le intimidan por más que él no se lo crea. Por esto, con manifestarle que no media ningún <*2*> compromiso legal puede estar tranquila su responsabilidad, y que por otra parte habiendo solicitado la santa Sede esta tolerancia temporal se aquietarán él y los suyos, y no nos darán más tormentos.
   Ya sabe V. E. que ni en el Vaticano se desea que sea definitiva nuestra estancia en Montserrat, pero el violentarlo el asunto perjudicaría una solución favorable para nosotros, y aun para las miras de la santa Sede en asunto que requiere cierta calma y tanteos.
   Yo iré con los chicos a esa y entonces le propondré con sinceridad, como lo he hecho siempre, el plan que pienso proponer a la santa Sede, y que le indico ahora con reserva.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 5.º, doc. 106, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 4 de octubre de 1892





Señor don Remigio Albiol

   Muy amado en Jesús: Anoche recibí la suya y de Romualdo, y no pude contestar. Siento que todo tenga que servirles de ejercicio y de fatiga. Ya sabe usted que hablamos de la admisión del señor arcediano y usted no se opuso. No mediando perjuicio para la natural marcha del colegio, debe soportarse toda molestia, producto del carácter más menos antipático. Yo lo temería menos, y no creo me importara una docena de raros y los ganaría para mí. En cuanto a la pensión, no veo mal que si él indicase lo de ocho reales (nada más), pero haciéndolo con amabilidad y agrado y convenciéndole de que lo hacemos todo en obsequio suyo, y diciéndole si le parece que está bien así, etc., de este modo <*2*> lo agradecerá y quedará obligado. Hagan que se le atienda bien en todo lo que sea regular atenderle, buscando un chico que a horas determinadas, vaya a ofrecérsele. Con esto bien puede reinar ya la alegría conveniente. Con respeto y amabilidad, y si no ofrecerlo a Jesús. Déjese de malas caras, y sean de corazón ancho. Más vale que cuando se haya de ir, diga que somos unos benditos que no raros ni enérgicos.
   Nada sé ni de Marco ni del otro de Murcia, ni de los de ahí.
   Supongo habrá pasado ya por ahí Serrano.
   Es fácil que Osuna, que tiene tantísimas ganas de ver ese alabado país, les dé una sorpresa.
   Supongo combinarán bien el trabajo con el pobre Cárceles y con Soler. Haga de cuidarse y de cuidarlos, sobre todo a Soler, que sabe está siempre muy delgado.
   ¿Como están las llagas?
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Hoy 4, fiesta de san Francisco.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 107, págs. 1-4




A don José María Caparrós – 7 de octubre de 1892





Señor don José María Caparrós

   Amadísimo don José María: Ayer tarde recibí la suya del 5, con la del señor obispo de Ciudad Real. Siento tal vez más que usted el retardo de Serrano, pero ya sabe usted que ha ido dependiendo de circunstancias, imprevistas unas, como la de las cuentas del colegio de San Luis que le tuvieron tres días de mal humor, y otras por la preocupación mía de los días del quinario, y otros enredos propios del que tiene que irse para mucho tiempo. Muchos agobios de éstos nos aguardan todavía por nuestra falta de tela.
   Voy a otra, y no se ha de ofender. Hace días que rumio sobre mi viaje a Sevilla, y casi se hace imposible. La fecha de la marcha a Roma se me echa encima, y estamos atrasadísimos. Los obispos de Cataluña, únicos casi, en quienes confío, están todavía <*2*> en Montserrat, y no dirán nada hasta que vuelvan. Los de Ávila, Málaga y aun Astorga están mudos, y no podemos dar fecha fija, que debíamos dar ya. Por otra parte, mi viaje a Sevilla sería inútil y perjudicial. Inútil, porque es fácil que los prelados no deseen explicaciones directas e interesadas que les pondrían recelosos, como las hubieran sido, a su vista en Tarragona, si hubiese ido. Y perjudicial, porque verían intencionada mi presencia allí, y parecería que iba a mendigar. Por todas estas razones, puesto ante Dios, y consultado con los nuestros, hemos visto que era una temeridad teniendo que ir a Roma y preparar el viaje, e ir un par de días antes a Barcelona, y coincidiendo con los días del congreso.
   Por lo tanto, tendrán que representar a la Obra en caso de que ésta nece- <*3*> site representación, pues repito, temo que no lo desean usted y don Andrés, si usted quiere llevárselo. Los dos están suficientísimamente enterados y podrán dar solución a cuantas dudas ocurran.
   Creo dije a usted que el arzobispo no creyó necesaria mi presencia sino que atendiese más hoy al viaje de Roma, pero que convenía uno que pudiese informar en un caso. Yo le escribiré. Él exteriormente no querrá aparecer entusiasta; pero sin esto aún hará más. Además, si a usted parece, escribiré al de Lérida (el cual nos envía dos chicos), para que esté prevenido, por si sale el asunto del colegio de Roma, y lo indicaré al de Astorga.
   Fíjese, y verá cómo son fundadas mis razones. Para el 2 de octubre se me invitó a ir a Montserrat pagándome el viaje. El 5 hubiera podido ver aquí a los obispos de Cataluña. El 7 tenía ofrecida la plática <*4*> para la profesión de una joven amadísima, y me convenía complacer a su familia. Y con todo vi que no podía ser, pues la expectativa del viaje a Roma me obliga a estar atado aquí.
   Hoy recibo la adjunta de Benjamín. Ya habrá recibido la mía para el padre Marqués, y confío que éste se tranquilizará.
   Mañana remitiré a usted el otro proyecto sobre Altemps y le diré otras cosas, que hoy no puedo más.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 7 de octubre de 92.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 108, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 13 de octubre de 1892





   Amado Remigio: Acabo de recibir la suya del 11 y le supongo en Murcia atendido el fracaso de fecha de la profesión monjil. Creo que Benjamín quedó en que Espinosa viniese de cualquier modo, sacándole lo que se pudiese por viaje, etc. El colegio de Orihuela está menos grabado de deudas en proporción, y para los colegiales se puede consignar la celebración de misas convenientes para este objeto, y luego los asuntos posibles de agencias, etc. Que venga Aznar y a Navidad se le presenta la cuenta, al señor obispo, del primer trimestre de manutención y del viaje. Supongo cuidará de avisar a Santo. No acaban de contestar los obispos de Vich, Seo, Tarragona, Teruel y Astorga, todos los cuales tienen ofrecidos dos, y nos vamos a quedar <*2*> a dos terceras partes de lo ofrecido al Vaticano, pues Benjamín les ha dicho que serán de 30 a 35, y no tenemos más que 22 de seguros, si es que las noticias del cólera en Marsella no alarman todavía al de Vitoria, San Sebastián, etc. Conque así, no hay otro remedio que hacer lo imposible.
   Benjamín escribe que todo bien, menos el haber tenido a Despóns muy enfermo. Ya está mejor. No lo digan.
   Tengo mucho que decir, y por lo mismo no puedo decir nada más que oraciones. Mis nervios me mortifican la cara con dolores neurálgicos, y no los deseo.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 13 de octubre de 92.

   Remito en esta fecha el certificado a Cárceles.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 109, págs. 1-2




A don Juan Corominas – 30 de octubre de 1892





   Amado don Juan: Llegamos anteayer 28, con toda la tropa, después de varios fatigosos transbordos, precisamente dos ocurridos por la interrupción de líneas efecto de las aguas. Todos contentos al parecer.
   He sabido aquí por un capellán de la casa llamada Lobrons, que el señor obispo de Vich también asistió al congreso de Sevilla. Esta habrá sido la causa sin duda de no recibir ninguna contestación suya en Barcelona, como esperaba.
   Si acaso usted no creyera imprudente podría repetirle, que si desea efectuar el envío de un joven al menos, puede hacerlo todavía, pues en la Gregoriana sería recibido aunque fuese muy entrado el noviembre. En cuanto al viaje, saliendo de Barcelona en el tren que sale a las 5 de la madrugada, va enlazando los trenes de tercera, si bien en algunas estaciones hay algunas horas de parada. Si lo quiere hacer, repito, ya debe salir. En las 2 de la tarde en tercera hasta Cervera. En Cervera primera hasta a Celte. <*2*> En Celte, inmediatamente tercera hasta Ventimilla o Ventimiglia. En Ventimilla segunda hasta Génova, y de Génova 2ª hasta Roma, y todo sin parar apenas más que dos horas en Ventimilla.
   Tendríamos interés en que vinieran representaciones del mayor número de diócesis, más que en el número de alumnos, que son ya bastantes, pero de corto número [de diócesis].

      [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 5.º, doc. 110, págs. 1-2




Al cardenal don Benito Sanz y Forés – Octubre de 1892





Emmo. Señor Doctor Don Benito Sanz y Forés

   Mi Don Benito: Temo escribirle con la barahúnda de cosas en que estará.
   No obstante:
   1.º No voy a esa. Para cuanto pueda ocurrir, va nuestro cohermano, el señor arcipreste, dispuesto a cuanto convenga, y él visitará a V. E., si puede conseguir (verle) dos minutitos de V. E.
   Él le mostrará la mayor...
   2.º El 26 salimos de Barcelona, Madrid, Lérida y... ya están conformes con las dos condiciones. No contestan Vich y Seo que sí quieren, ni Astorga ni Teruel que ofician. Chiesa estaba anhelando gozoso los 30 al menos.
   3.º Ávila desea ver cómo se respira ahí, pero será...
   4.º Si tenía pensado algún sevillano, hágale que se pague el viaje hasta Barcelona, y envíelo. Si no otro año será.
   5.º Lo de Montserrat arreglado, quiere Rampolla. <*2*>
   6.º Nuestro Serrano ha ido a colaborar a la Lámpara [?] y por si acaso el nuevo señor obispo de Madrid tiene a bien establezcamos una casa. El rector del señor Sancha temo a última hora, sin fundamento, le quitará algunas limosnas para un pobre del seminario. No sé si lo temerá el actual. Creo que V. E. ha de ser conocido del señor Cos. Se lo indico por si acaso.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 5.º, doc. 111, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 5 de noviembre de 1892





   Mis valientes: Escribí a Tortosa que don Remigio me diera datos sobre dispensas. No han venido.
   Me he repuesto del cansancio, que fue mucho.
   Sigo corriendo casas por si nos despiden.
   Hoy he presentado a la Chiesa el proyecto; lo hablará con el amo suyo, y temo no les gustará bastante.
   Dígame cosas. Tal vez saldré el domingo 13 de aquí, ya casi no sé orar y perdiendo eso, ya no me irán bien las cosas. Suplan ustedes.
   No puedo decir los episodios y triquiñuelas de por aquí. Veré, si puedo, otra vez. Un canónigo de <*2*> Sevilla me escribe hoy que quiere entrar en la Obra como Caparrós. Le temo. No sé lo que diré.
Vuestro

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 5.º, doc. 112, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 7 de noviembre de 1892





Don Felipe Tena

   Mis Felipes: Ni una palabrita en tantos días. Y ni tiempo he tenido, y a pesar de no haber hecho nada de bueno.
   No puedo decir las fatigas y trabajitos del viaje. Todos descansaron menos yo, que no pude en los tres días. Ahora estoy bien, y debo regresar luego, y ya lo contaré largamente de palabra.
   Los chicos así, así. Ya se van sosegando. Todos ambicionaban ganar años, y hoy están más mansos. Esto es más serio de lo que parece. De los mil alumnos de la Gregoriana ni la tercera parte llegan a doctorarse. Por esto temo que los de esa no logren borlas. El Alfonso es una Alfonsita. El Morato vivo pero, como él mismo dice, tiene la cabeza de músico. Los calaveras de Tortosa Lluis, Pedreny, Gasset, etc., se van volviendo formales, y sobre todo el amor propio les sostendrá, pues no quieren volver a España sin tener al menos la licenciatura; pero lo difícil es el doctorado.
   Tenemos tres sacerdotes; los tres muy humildes y dóciles y exactos a los actos de comunidad, y van con los chicos a la ruta, etc.
   Como más va más comprendo el <*2*> bien que puede hacer el movimiento de jóvenes hacia Roma, pero bajo nuestra mano. Solo es cuestión de tener dinero.
   Estamos muy justos en Montserrat, y a lo más estaremos este año y quizás no todo, pues la secta no lo quiere; a no ser que venga Sagasta o Zorrilla, que se portarían bien para contentar al papa, no hay esperanza de continuar aquí. He presentado al Vaticano la idea del proyecto para un edificio. Dicen que me contestarán. Entretanto estamos mirando casas y palacios y albergues muy baratos, de cien mil duros, de cincuenta mil, y casas de veinte mil. Conque prevenir la bolsa.
   Me escribe un canónigo de Sevilla y me pide entrar en la Obra con las condiciones de don José María. Creo le diré que no como efectivo. Su objeto al entrar es para fundar colegio en Sevilla.
   Serrano contento y con proyectos, y aquellos dos se volverán tan calaveras como unos Operarios.
   Se nos ofrece colocar aquí dos sacerdotes con capellanías, una de ellas colativa [?]. Pero no digan nada. Sólo discurran algún candidato; pero, repito, reserva.
   ¿Qué dice Juan Antonio? ¿Ya escribe alguna vez Artemio? ¿Qué hace nuestro Gonzalo? Albert que vaya haciendo mucha bolsa.
   Yo saldré el 13 o 14. Si escribís enseguida aún la recibiré aquí. Deseo estar en Tortosa para el 20, que será la fiesta regularmente.
   Los bendice a todos vuestro padre

      Manuel Domingo y Sol

Roma, 7 de noviembre de 92.

   Supongo no olvidarán el aniversario y preces para don Vicente Vidal.
   Envía con seguridad la adjunta a don José María Vidal.
   Esta sale el 9 en lugar del 7.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 113, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 8 de noviembre de 1892





   Remigio: Vuestra Margarita de Murcia está menos quejosa y come bien.
   Aún sin ninguna de ustedes.
   Aquí estamos corriendo y recorriendo casas, haciendo compras de boca. Si llegan a saberlo se nos echa Roma encima para que la compremos toda. Creo que nos van a darla de balde. San José que nos guarde la destinada para futura vivienda para sus hijos.
   Los chicos más sosegados y más <*2*> temerosos en los estudios. El gasto para la adquisición de muebles nos va a arruinar. La comida opípara, y aún no hemos sacado cuánto gastan. Conque a hacer moldes de monedas de cinco duros, si no estamos perdidos.
   Estoy muy bien aquí, trabajando poco; por esto que estoy bien, habré de marcharme el lunes o martes, 14 o 15, si Chiesa no me manda lo contrario.
   Aquí reclaman a don Romualdo para administrador y domador de potros. Pero creo que la miel amarga de Orihuela es su medicina y su salud.
   Tenemos una Sinforosa de Valencia, que tal vez antes de Navidad le pongamos jabón para que marche. Los calaveras tortosinos muy graves y formales en especial Lluis. ¿Ya tienen paciencia con los huéspedes?
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy 8, antevíspera del aniversario de la muerte de nuestro don Vicente. Supongo no olvidarán el oficio para este día, si les es posible, y las preces.
   Benjamín con sus cuentas y liras y céntimos, y luego creo tocará ya el violón.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 114, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 15 de noviembre de 1892





   Mi amado Remigio: Recibidas todas [las] suyas, y la última de ayer en que consulta sobre la admisión de uno de los expulsados. Creo conviene de todos [modos] pedir cierta autorización o al obispo o al rector, para que cuando venga a pedirlo otro, que no convenga admitir, puedan pretextar que sin permiso no quieren.
   Ayer tuve carta de Tormo, en que me dice ha pedido a usted para que les vaya a ayudar. No sé si éste le encontrará a usted ahí.
   Sentiría que por la calma de los de Murcia, Calatayud no se ordenara; hubiese usted enviado a uno expresamente.
   Aquí noticias estupendas buenas y malas, que no puedo nunca detallar. Ya enviaré cartas cuando pueda.
   Por ahora (aunque con alguna reserva) han sido despedidos del colegio de Roma Pedreny, Gasset y Caparrós. Los dos primeros habrán llegado a Barcelona, el otro no sé qué día llegará a <*2*> ésta. A su tío aún no se lo he escrito. Tiemblo.
   Al rector de aquí lo hemos dicho esta noche. Nos han comprometido el nombre del colegio de Roma con sus tonterías. Tal vez a fin de curso se dimitirán uno o dos más. Así, oraciones.
   Si quiere ayudar a los de Murcia, puede, así como visitar al magistral, etc.
   A Soler y su asunto no lo olvidaré. Regularmente le sacaremos dispensa.
   Afectos a él y a Cárceles.
   Bien por el pobrecito don Valeriano. Me escribió que había cantado misa. ¡Lástima que no pueda pasar!
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 15.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 115, págs. 1-4




A don Esteban Ginés – 22 de noviembre de 1892





Tortosa, 22 de noviembre 92.

Señor don Esteban Ginés

   Mi don Esteban: Recibo la suya del 15, conque no sabe usted por dónde ando. Bueno es que se excuse, y le remuerda la conciencia.
   Le escribí diciéndole mi viaje a Roma, y pidiéndole un alumno de nuestro colegio, ya que el obispo no se dignó contestarme, a pesar de la confianza que usted me había dado de ello, y usted contestó nones.
   Llegué a Roma el 29 de octubre con 26 alumnos, y tuve por lo mismo un viaje fatigoso por los trasbordos e ir todos con demasiados bultos. Allí descansé, y el 18 llegué otra vez a ésta. No puedo decirle todos los dolores y gozos que Jesús nos va ofreciendo en esa grande empresa, y mayor de lo que en un principio pudimos prever. Por un lado envidias, recelos, contradicciones del gobierno por nuestra estancia en Montserrat, <*2*> y guerras solapadas de otros españoles, y temores y angustias. Por otro lado vivísima satisfacción en el Vaticano, el cual está rumiando cómo proporcionarnos un edificio independiente. Tenemos treinta y dos alumnos, tres de ellos sacerdotes, dos de Salamanca y uno de Lugo; todos tres muy buenos, y ajustándose humildemente a todos los actos de la comunidad, de modo que lo que más me intimidaba (el tener sacerdotes), se ha convertido en consuelo; y están muy contentos; el de Lugo es un santito, y todos estudian para... Los alumnos son: 2 de Salamanca, 1 de Lugo, 1 de Sevilla, 2 de Vitoria, 2 de Murcia, 2 de Orihuela, 2 de Valencia, 11 de Tortosa (4 de ellos internos del seminario y 2 externos), 2 de Vich, 2 de Astorga, 1 de Ciudad Real, 2 de Lérida, 1 de Madrid.
   Sólo falta la cuestión de edificio en Roma, pues el movimiento está <*3*> dado ya. Conque haga empezar los 7 domingos de san José a los colegiales para que el santo nos envíe una bolsa de ciento cincuenta mil duros, que vale el edificio predestinado para colegio, y tal vez nos lo den por cien mil.
   Me pregunta usted sobre nuestros líos presentes y futuros.
   Presentes: El señor Belló dejó el colegio para nosotros. Murcia siguiendo, pero con poco personal de nuestros operarios allí, y tienen que trabajar mucho.
   Valencia mejoradísima la situación.
   Tortosa con seis Operarios puede pasárselo.

   Futuros: Serrano está en Madrid en compañía de nuestro Operario señor arcipreste que se consagró este verano en Valencia al hacer nosotros la renovación de votos. Por hoy sólo cuidará del Centro eucarístico ayudando al director arcipreste, y trabajando quizás un poco en la Lámpara. Según sean los designios de Dios se intentará allí algo más. Si va usted a Madrid, vaya allí, que aunque el lugar creo que lo tienen muy justo, ya escribiré yo que lo coloquen. La habitación es Hortaleza, 112. Si se lo ocurre algo para Serrano, escríbale, y aun sin ocurrirle, que se alegrará.
   Por lo tanto no sé si las circunstancias me obligarán a ir a Madrid. Si voy, <*4*> hemos de vernos de un modo u otro.
   No fui al congreso de Sevilla, porque así me lo dispensó el arzobispo, por coincidir con mi marcha a Roma. Nos representó, sin embargo, el señor arcipreste, el cual hizo poner añadiduras en algunas conclusiones de la 3.ª sección. ¿Las ha leído? Otro canónigo pretende ingresar en la Obra; creo que no lo admitiremos, que sea más que auxiliar, pues ignoro sus cualidades.
   Celebro las prosperidades de ese colegio, que encomiendo a Jesús todos los días.
   Anteayer fue la grandiosa fiesta en el colegio por la inauguración del altar costeado por todos los que han pertenecido al colegio y que es una taza de oro. Los dos oradores, hijos del Colegio, y que lo hicieron retebién.
   Creo he contestado a todos sus deseos. Mucho le diría, pero temo coger hilos pues no concluiría. Pida a Jesús que podamos vernos, y entonces le contaré episodios que le asombrarán, sobre todo relativos a Roma.
   En Valencia hemos fundado una beca, para perpetuar la memoria de don Vicente.
   Adiós, mi querido. Dígame cosas. Le escribo casi sin poder, pues vivo sin vivir en mí. Miles de cosas a su auxiliar nuestro. Prepárelo para ir a fundar a la capital de Andalucía que, si no viene más gente, no iremos, aunque lo piden.
   Le abraza su afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 22, santa Cecilia.

   Desearía se graduara usted en teología. Así, prepárese por si lo resuelvo.
   Si hace los domingos, enviaré estampitas para los chicos.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 116, págs. 1-4




A don Remigio Albiol – 25 de noviembre de 1892





Tortosa, 25 de noviembre 92.

Señor don Remigio Albiol

   [Queridos: Dos líneas para contestar a su carta de usted en lo relativo a las consultas de las mías. Soy, pues, de parecer que puede usted enviarlas a los murcianos las mías que pueden recoger por esas tierras. Entrégueles, por de pronto, toda la limosna, y más adelante, cuando se encuentre usted necesitado, pueden recompensarlo con oraciones. Esto es lo más regular, lo más generoso y lo más correcto, lo más prematuro. Dígale a don José María que no tenga escrúpulo <*2*> en recibir cuantas ustedes le envíen, pues así nadie sale perjudicado, pues ellos reciben toda la limosna y ustedes todas las oraciones que les hagan, y además la gratitud].


   Mi Remigio: Al leerme ayer la anterior don José, la hice suspender. No me gusta la resolución. Yo no tendría ningún reparo, si los sacerdotes de Murcia pudiesen ceder su parte para un Orihuela. Mas como no pueden aplicarlas las misas más que para el colegio de la diócesis de Murcia, no puede darse otra aplicación a la limosna. Esta es mi dificultad, que lo otro no.
   Así ya veremos si puede solventarse.
   Supongo habrán leído la fiesta en el Estandarte.
   Estoy incomunicado con todos.
   Quisiera litografiarles las cartas <*3*> de Madrid y Roma para que vieran todos los episodios, y participen ustedes de nuestras emociones; pero no tengo tiempo de escribir a diario a todos. Ya les mandaré cuando pueda cartas. Por hoy tan sólo: 1.º Que el obispo de Santander está suplicando que vayamos a posesionarnos de un edificio para 200, con una grande huerta, y si queremos la enseñanza de los mismos. Si ustedes pueden dividirse en cuatro pedazos vayan allá; si no le decimos que no puede ser.
   2.º Merry ha hablado al papa en paseo. El papa le dijo si cabían en Montserrat. Le dijo que no muy bien. Preguntó si tenían habitaciones independientes cada colegial. Le dijo que estudiaban en un salón común. ¡Oh!, no irá bien; es necesario otro local, y yo les ofrecí el Altemps. Santísimo Padre, no es bueno Altemps, pues es oscuro, etc., y tenemos visto otro local que sería muy bueno para nuestro colegio español: El palacio Patrizzi. ¿Pero costará mucho el Patrizzi? No, beatísimo Padre, sólo medio <*4*> millón de pesetas, y el papa calló. No sé por qué le rehusó a Altemps.
   Valencia: Ayer fueron los Operarios a visitar en cuerpo y a nombre de la Hermandad al arzobispo, que les recibió muy bien. Antes habían ido, con el rector, los prefectos del colegio de vocaciones de San José, subsidiario del seminario.
   Supongo habrán empezado los domingos de san José, para que éste nos busque el local de Roma.
   Si le sobra dinero vayan mandando a Roma por los dos alumnos de ahí. Estamos apuradísimos.
   Don José García marchó ayer a Amposta de misión. Osuna está en Valencia. Aquí en cuadro.
   Acaba de fallecer el arcipreste de Morella.
   ¿Qué hacen nuestros valientes Soler y Cárceles? Que oren y se cuiden, y díganos cosas que, si puedo, yo les diré también.
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 5.º, doc. 117, pág. 1




A don Remigio Albiol – 25 de noviembre de 1892





   Recibo la suya. Si alguno intenta entrar en San José, que se le diga que sin el mandato o recomendación del obispo, no puede ser, atendido lo sucedido. Al obispo decirle o hacerle decir que nos intimida la admisión, y en caso que él mande se admitan, se admiten, pero dando a entender con modestia y suavidad que no extrañen la expulsión, y a los admitidos que se les dará a entender lo mismo.
   Bueno es que lo pague san José, pues en realidad es así, y la abundancia obligará a los prelados a más energía y rigor, como ha sucedido aquí, y todo a gloria de Dios.
   Acaba de fallecer el arcipreste de Morella, Sales. Rueguen por él.

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 5.º, doc. 118, págs. 1-2




Al señor Salado – Noviembre de 1892





   Muy respetable, amadísimo e inolvidable señor mío: Tiempo hace que tenía la intención de aprovechar un momentito para escribirle, y no lo he cumplido, y se me dice que usted ha preguntado por mí, y voy a hacerlo confesando mi culpa.
   Recibí y tengo a la vista, pues la he buscado su carta de 8 de julio de Santander. Mas salí entonces a Valencia, donde estuve casi un mes, y no recordaba ahí la dirección, y así pasó.
   No puedo explicarle los pensamientos, las fatigas que nos ha ocasionado la instalación de nuestra casa en Roma, para producirnos los consuelos de que el Señor nos ha inundado... la empresa de producir el movimiento hacia Roma, deshacer prevenciones, tranquilizar recelos de algún prelado, excitar a otros que lo deseaban pero que estaban a la expectativa de lo que hacían los otros, para no exponerse a una singularidad o a un fracaso, los proyectos que surgieron por otros para hacer un Seminario oficial, y cuyo ánimo llegó a entibiar por algún tiempo a los prelados de esta provincia. El abandono, a <*2*> última hora, de otros prelados, que se habían ofrecido, el proyecto que urgió a mitad de verano de un seminario oficial costeado por el gobierno, que amenazaba, que ponía en peligro la independencia y el proyecto único y verdadero, y que se dirigió por una Providencia admirable, etc. Pero al fin, pudimos presentarnos a últimos de noviembre con 30 alumnos disipando los temores en [el] Vaticano y obteniendo su resuelta y explícita protección del mismo.
   Con este motivo se expuso al Vaticano la cuestión de edificio, asunto superior a nuestras fuerzas, y se propuso un medio de obtener el episcopado los 150.000 duros que se requerían para un edificio propio, por medio de una pequeña limosna impuesta a las dispensas matrimoniales. Se suspendió este proyecto para dar lugar a la discusión de otro más sencillo, legal y canónico, el cual ha quedado también en suspenso porque el Padre santo ha manifestado que propondrá otro pronto. Estamos en expectativa y hasta en ansiedad, si bien abrigamos cierta esperanza.
   Empezado el curso, envió tres el señor obispo de Vich, dos el de Astorga y uno el de Sevilla, y éste tenía pensado cinco, 2 el de Urgel; tenemos allí 31, pues dimos pasaporte para España a dos de nuestra diócesis, faltos de vocación, y otro <*1*> otra diócesis sobrino de uno de nuestros más respetables Operarios, pues fue necesario y el único medio de poner buen molde allí. Es fácil que el curso que viene se aconseje a alguno se vuelva a España. Los de filosofía son un encanto, y se ha despertado una afición de estudiar, pues en la Gregoriana va todo muy serio y escriben sus tesis.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 5.º, doc. 119, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 8 de diciembre de 1892





Fiesta de la Purísima.

Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Recibida tu cartita. No quisiera que te gastara mucho tiempo el sermón de misas nuevas. Me lo hubieses dicho con tiempo, y te hubiese sugerido un par de ideas o dado el mío. Bien me pareció que los aceptaras, pues así tus vacaciones serán como deben ser las de todo Operario bueno.
   Vinaroz. Estuve el domingo a acompañar al desengañado Descarregá para la exploración de las veteranitas, y encontré en Vinaroz al obispo de Lérida, con el cual comimos el domingo, y luego con él fuimos a la escuela dominical, y al ir pasando en desfile las instructoras vi una rialleta de la Lola Uc... y la hice seña, y la cité para el lunes, y tuvo traza para venir al convento, y pude hablarla por vez primera, y vi que su juicio, su carácter y su timidez merecían más cuidado del que le <*2*> habéis tenido para adelantar a aquel corazón acobardado por su temperamento tímido, y ensanchar su poquedad. Quedé en que volvería el sábado que voy allá por la profesión de las veteranas, si puede, y que irá a mosén Felipe por Navidad al confesionario, que escribirá si le ocurre algo, etc. No debe tenerse abandonada esa pobre alma.
   También el viudo vino a decirme que Lola Roca quería hablarme. No me gustó el recado. Vino y la dije que el sábado volviese que hablaría con las monjas de Santa Clara, y veríamos. Lee mejor el castellano, pero de latín no ha estudiado. Temo de ella, y temo de las tramoyas del viudo.
   Sé que debiera daros más frecuentes noticias de tantas y gordas como llueven estos días de Roma y Madrid; pero no acierto cómo puedo hacerlo, pues a todos no puedo escribir y ciertas cartas debo remitirlas a Sevilla y Madrid. Estamos en el periodo crítico de lo de Roma. El papa tiene concedido el proyecto de edificio y no sabemos cuál es. Merry está de semana. Así, oraciones. ¿Qué haremos de Santander? Ya os mandaré la carta de renuncia de nuestro canónigo.
   Tu afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Dime cosas.
   ¿Crees perdida la causa de Juan Antonio? Que guarde el habano el abuelo. De lo demás ya hablaremos.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 120, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


10 de diciembre de 1892




Ésta debía ir a mediodía, y no ha ido.

   Madre Providencia de Horta.

   Mi amadísima en Jesús: Mi excesiva solicitud porque todos queden contentos, fue causa de que ayer no habláramos de lo principal a última hora.
   Haga un recibo que diga:
   “La infrascrita abadesa del convento de religiosas de la Providencia de Vinaroz, ha recibido de don José Compte y Suñer la cantidad de mil duros, que me ha dejado para la terminación de las obras del edificio convento que esta comunidad hace levantar en la población de Vall de Uxó de este obispado. La cual cantidad promete devolver a la brevedad posible devengando entre tanto <*2*> el interés del 5 por ciento anual”.

Vinaroz, 10 de diciembre de 1892.

Por mí y a nombre de la Comunidad
Sor Providencia de San Salvador
Abadesa.

Testigo y fiador
Manuel Domingo y Sol

Fiador y testigo
B. Descarregá.

   Esta cantidad no es que se pida toda como nueva; pues en ella entran los 250 duros que di a Benet y que saqué del colegio y los 300 duros que le he enviado.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 121, págs. 1-7




A don Esteban Ginés – 11 diciembre de 1892





Señor don Esteban Ginés

   Mi don Esteban: Recibí su última. He hecho dos viajes a Vinaroz y por esto no le contesté a vuelta de correo, como deseaba.
   No es preciso que haga novenas a la Virgen. Estoy tan poseído por intuición de lo que debe usted hacer, que hasta me extrañan sus dudas. Le creo a usted tan necesario a nuestra Obra en los principios en que ésta se encuentra, que lo miraría como un castigo de Dios para mí, que se desviase de ella, no precisamente por los colegios, sino por algo más que necesitará la Obra. No es el futuro estado de los colegios lo que debe intimidarle. Si éstos debieran estar como el colegio de Tortosa en la época que usted estuvo, y que duró cerca de dos años, y como estuvo el de Valencia en dos cortitas épocas, que baje fuego del cielo y consuma edificios, <*2*> Operarios y alumnos. Mas no sólo no será así, sino que no puede ser que suceda de un modo permanente, ni de un modo general, ni aun en particular en un colegio, por mucho tiempo. Esto se lo demostraré de palabra y se convencerá cuando nos veamos. Pero aparte de que lo veo teóricamente y que han de ser los colegios los verdaderos planteles de jóvenes levitas, e indirectamente la vergüenza y por ello la reforma de los seminarios, lo vi claramente en nuestra última reunión. Fue tal el espíritu que reinó y tal la dureza de prescripciones que proponían con anuencia general, que tuve que manifestarles que no me opondría a que se planteasen, pero que me parecía excesiva solicitud y ataduras y trabajo para los Operarios en nuestro tiempo, atendida la falta de personal, y que acabarían con ellos de fatiga y de cansancio, etc.
   Repito que ante Jesús puedo asegurarle que la cuestión de colegios es lo que menos debe preocuparle <*3*> en el campo al que Dios le llama. Lo único que deseo, y que me intimida, y tal vez Dios se me lleve para que otro lo haga mejor que yo, es el asegurar el baño religioso de la Hermandad en su vida de operación exterior. Hoy todos son excelentes sacerdotes, y los pocos que se van admitiendo son excelentísimos, y podíamos decir que están asegurados de incendios, aunque su vida tuviera que ser de perpetuo individualismo en sus operaciones apostólicas. Pero me falta la seguridad y convicción que deseo tener en la hora de la muerte de que siempre ha de ser lo mismo. Y aunque con la delación prescrita y practicada en conciencia, y con la visita anual indispensable y que no se dejará, puede sostenerse muy bien el espíritu, y reanimarse en los ejercicios anuales practicados por regiones, con todo, aun así, deseo algo más y la Obra espera tres o cuatro personas. La una creo que el Señor nos la ha proporcionado con el respetable y bondadosísimo señor arcipreste de Madrid, que, como creo decía a usted, se consagró a la Obra este agos- <*4*> to último para el tiempo de probación, y estos días hace sus votos trienales; y con ellos confío que se imprimirá el baño de gravedad y solidez que yo deseo. Por esto, repito, deseo ver a usted hablar y resolver, y ya hará Jesús que sea pronto.

   Quería escribirle hace ocho días para un asunto que después le diré.
   Nuestro Caparrós iba a ser propuesto para obispo. Aunque los pareceres de los nuestros no estaban uniformes, me puse ante Jesús, y le dije lo renunciara, y así lo hizo con grande alegría de su corazón. Cuando pueda le enviaré la carta en que expone su satisfacción.
   Voy a la otra que le decía quería escribir a usted. El señor obispo de Santander, por indicación del arzobispo de Sevilla, se presentó en Madrid al señor Caparrós y a Serrano para que arreglaran de modo que la Hermandad fuera a posesionarse enseguida de un gran edificio que posee en Santander, capaz para 200 jóvenes colegiales, pero que está a hora y media de la población, y es un santuario de la Virgen de <*5*> gran devoción en aquel país. Caparrós pedía con grandes instancias que no le desairemos. Le contesté que ya verá él que no podía ser, pues aunque el obispo quería que nosotros mismos pusiéramos quien quisiéramos para la enseñanza o enseñáramos nosotros, o que le digamos cómo quiere que lo arregle el obispo, no podíamos aceptar por estar fuera de la capital y, sobre todo, por falta de personal. Él insiste otra vez, y yo no veo nos convenga embarrancarnos por más que nos dice la grande huerta, que hay, las limosnas que afluyen al Santuario, etc., hasta ocho ventajas. Quería, pues, decir a usted que si se encontraba con ánimo de buscar un par de auxiliares sacerdotes que fuesen allí interinamente para ocupar el santuario y el local, y dar al obispo la esperanza de que, cuando podríamos, iríamos, que lo haga; si no casi <*6*> estoy resuelto a decirle que no, ni dar siquiera esperanzas.
   Sobre lo de Roma, hay mucho que decir, y será otro día. El papa tiene el proyecto concebido. El arzobispo de Sevilla ha propuesto al Vaticano un proyecto que me espanta por lo grandioso. Pero repito, otro día será, y no diga nada.
   El arzobispo de Sevilla me repite si puedo ir allá. Yo lo dilato, pues por este solo objeto tengo pereza de hacer un viaje tan largo. Si lo de Madrid tomaba pie, aunque no tenemos grande interés, entonces hacia Madrid, Plasencia, Sevilla.
   En cuanto al auxiliar de usted sí que siento que sea de carrera abreviada, pues los que han de venir han de ser de carrera más que larga. No obstante, si es de la confianza de usted, y de carácter varonil no habrá inconveniente en que se le admita como Operario efectivo, y con mucha más razón, teniendo que continuar y sostenerse y desarrollarse ese colegio bajo el cuidado y vigilancia especial inmediata de usted, aunque usted no pudiese estar permanentemente ahí, si Jesús como me figuro le confiaba más <*7*> dilatado campo o de más movimiento.
   En cuanto al otro que usted indica, no hay inconveniente en que usted se lo vaya proponiendo, y con esos dos tal vez podría irse sosteniendo la marcha de esa casa. Si usted lo quiere aguardar para cuando vaya déjelo, y entonces veríamos lo que conviene hacer con el señor obispo, y edificio y demás.
   En cuanto a los grados, sí que lo desearía, pero sin embargo podemos esperar y ya lo hablaremos, y haremos lo que más convenga.
   Casi no sé lo que escribo, pues me he atrasado en la correspondencia con los dos viajes de esta semana, y voy deprisa y me aguardan otras.
   Ya volveré a escribirle.
   Suyo afectísimo padre en Jesús, que no le olvida ni un día solo

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 11 de diciembre 92.

   Tal vez mañana o pasado le escriba otra vez, y le enviaré cartas para que se entretenga, aunque son de carácter reservadísimo. Hoy no puedo escogerlas de entre el montón.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 122, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 15 de diciembre de 1892





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: No me dices tu itinerario en las próximas vacaciones. A no haber sido las primeras misas, no sé si ibas a la montaña. Te hubiera llevado conmigo a otra expedición en la plana. Así, di qué piensas hacer.
   Juan Antonio ha venido porque sus feligreses de Ribesalves querían venir a que el obispo no le tocase de allí, y él les engañó diciéndoles que iría a decírselo. Parece que está contento de su Marta. ¡Adiós vocación!
   ¿Cómo haríamos para que tuvieses una entrevista con Sanjuan? Ya lo encomendaré a don Elías, que regularmente irá a Forcall.
   El cura de Villafranca me escribe que ha fallecido su santa tía. Ya te leeré la carta. La encomendaré a Jesús. ¿Nos veremos antes o después? Yo pienso ir a Valencia, y no sé qué día. <*2*>
   No te apures en el sermón, que si bien la florecilla Girona merece mucho, ya harás brotar florecillas en aquellas montañas en medio del invierno. Cortito y fervoroso, a modo de fervorín, y pax Christi.
   Supongo que don Francisco te habrá dicho la amargura que pasó con el despido de Caparrós, Pedreny y Gasset... por ahora, que luego seguirá algún otro.
   Hasta... la tuya.
   Tuyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 15.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 123, págs. 1-2




A don Esteban Ginés – 25 de diciembre de 1892





Señor don Esteban Ginés

   Mi don Esteban: Anoche recibí la suya, y no pude contestar para felicitarle por su santo, lo hago a última hora de hoy. Que el santo nos le conserve sano y salvo hasta el año que viene, y pueda repetírselo cum laetitia et exultatione.
   Bien que lo aguarde usted todo para cuando nos veamos. Si voy a Madrid pasaré yo ahí, pues lo deseo, y deseo ver eso, y el antiguo convento.
   No se ilusione con enseñanzas que minarían la Obra. Ya le convenceré hasta la evidencia de esto, en la primera reunión que tengamos que será, Jesús mediante, en agosto venidero en el lugar que convenga.
   Esta es la dificultad principal <*2*> de lo de Santander, aun más que la falta de personal. Si aquel edificio estuviera dentro, le daríamos esperanzas.
   Conque hasta otra, y váyame diciendo cosas.
   Remítame las cartas.
   Dicen que el premio de la lotería ha caído ahí, y había gente del seminario. ¿Ha tocado a usted algo? ¡Qué bien vendría para la compra del convento y para otras cosas!
   Suyo afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, fiesta de Navidad.

   He tenido enfermo a don José García, y casi me alarmé. Está mejor. Estoy solo estos días con él en el colegio.


Escritos II, vol. 5.º, doc. 124, págs. 1-2




A don Felipe Tena – Diciembre de 1892





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Unas cuantas noches que me estorban las veladas los sacerdotes alojados, y visitas y triquiñuelas. ¡Cuándo tendremos suficiente personal para atender cada uno a su cosa y tener tiempo para todo!
   Recibí tu última relativa a las diplomacias del rector. Bien por todo.
   Me dices pocas cosas, y apenas me has hablado de Gonzalo.
   Don Francisco te habrá dicho lo de Santander. Los de Orihuela y Murcia creen que aceptaremos y lo desean. Ya te mandaré la carta o te las guardaré todas las sabrosas recibidas de Caparrós y de Serrano. A Caparrós, que me exigía resolución de obediencia, me puse ante Jesús sacramentado, y le escribí que rehusara al obispado; me telegrafió que conforme. Lo dije al obispo y éste se asombró <*2*> del acto de Caparrós; yo no, porque hubiera hecho lo mismo.
   Llueven noticias diarias, y gratas de Roma y Madrid. Por Jesús, oren mucho, que yo temo mis pecados.
   Sé que predicas a Bernart y tal vez a Girona. No me sabe mal, pero no has de gastar mucho tiempo.
   ¿Has visto las ternas? ¿Cómo se compone esto con los deseos de Juan Antonio? Veo que es inútil toda gestión con curato de ascenso. Que se cumpla la voluntad de Jesús. Entretanto por falta de personal habremos de dejar Sevilla y Santander y Barcelona.
   ¿Cuándo nos veremos para una esbrafadeta?
   Dime cositas. ¿Estudias mucho para el grado?
   Artemio se ordena de subdiácono. ¿Ya oras para que Jesús... obre según los designios de su máxima gloria?
   ¿Cuándo cierran ahí las clases? En Orihuela el 15 ya.
   Tuyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

   Entrega las adjuntas a don Francisco y devolvérmelas.



Escritos II, vol. 5.º, doc. 126, págs. 1-4




A doña Ángeles Martí – 5, 1892 (?)





   Mi pobrecita Ángeles: Acabo de recibir la suya de anteayer 3, que concluye pidiendo la bendición, y se la di en el acto de leerla y con efusión y piedad.
   No son muy fuertes algunos de los argumentos que pone para no pretender tal estado, si bien indican la prudente delicadeza de sus sentimientos, porque ni las almas tendrían razón para sufrir perjuicio, ni sería motivo de justas habladurías y escándalo, porque la piedad no está reñida con esto, y usted no ha hecho ninguna profesión pública, ni siquiera manifestación de sus deseos a nadie. Ni siquiera el qué dirán por amor propio, porque todo se pasa y a poco ya nadie se acordará de hablar de Ángeles. Ni aun la respetaría a usted si creyera que sólo la detenía el delicadísimo pudor de una cabeza juiciosa, como la de usted, si comprendía que tal era la voluntad de Dios, y la obligaría a abrazar la cruz. Lo <*2*> que sí temería, aun suponiendo la voluntad de Dios, la cadena de temores y sufrimientos, por si acaso no la había acertado; y como no la faltarían cruces, las creería siempre castigo y viviría en continuo sufrimiento. Eso me intimidaría más, aun suponiendo su resolución y la voluntad de Dios. Ya sabe usted, y se lo recuerdo, que Jesús permitió que el primer día que vino, sin yo saber quién era, mas la animé a no temer ese estado, y después que la conocí, Jesús me inspiró una igualdad santa para estar indiferente en donde Dios la quisiera, porque para todo me daba gozo, porque confiaba me sería un apóstol. Posteriormente cuando la he conocido más, y en vista de sus declaraciones sinceras me he sentido inclinado más a que se consagrara del todo a Jesús, si su gracia lo quería; pero esos misterios de angustias y temores me han hecho suspender todo juicio aguardando <*3*> a que Jesús le dé el golpe de su gracia, y a él lo fío y él se lo dará, sea para quedarse así, sea para otra cosa mejor.
   Desgraciadamente para mayor confusión y para mayor sufrimiento ha venido a interponerse esa crisis durante la cual no está usted para resolver. ¿Qué le diré pues? Que no me tema nada, ni esté en confusión, que el espíritu de Dios es muy pacífico, y cuando se sienta agitada no resuelva nada, ni en uno ni en otro sentido, que en caso la resolución ha de ser muy suave y quieta y con gran luz y claridad, y en la exaltación hay siempre oscuridad. Así, bien quieta que ya vendrá la luz.
   En cuanto a hablar a aquél, le digo lo de antes; si yo estuviera ahí y pudiese juzgar, quizás la consentiría una entrevista que fuese para desengañarle santamente, y dejarle tranquilo de que usted jamás conocerá a nadie. Quizás caerían ya para siempre del corazón de usted esas escamas y raíces de afectos causadas por el deseo del bien de él. Es verdad <*4*> que él, con la experiencia de lo mucho que ha corrido, tal vez sabría argumentar su negativa de usted con muchas razones, como la serpiente del paraíso; pero tengo tanta confianza en el juicio de usted y aun en el cored, a pesar de que es mujer, que quizás no me asustara este paso, y tal vez él haría con esto otra resolución. Pero, repito, que en eso debe juzgarlo mejor mosén Andrés, que está sobre el campo de batalla y que puede ver mejor sus disposiciones de usted. De todos modos, no quiero temores ni sufrimientos; y se han de acabar pronto, que no sé cómo vive ya. Tiene usted recio corazón, como decía de sí santa Teresa, y se vuelve tímida como una palomita tonta.
   Por lo demás no piense demasiado en el aislamiento de su porvenir. No, no puedo hacerla grandes promesas, pero sí que mientras viviese y pudiese no repararía en ofrecerle el apoyo material, y determinado que tenía ofrecido a mi Josefina, el día que lo hubiese necesitado. Ningún heredero de ella es para mí mejor que usted, y con más derecho.
   Adiós, mi hija, escriba, escriba.
   Ni una palabrita ha habido para las viajeras, ocupada su cabeza en tantos quebrantos.
   No sé si llegará a entender la letra hoy. La envío por mosén Andrés, por temor que se extravíe.
   Su padre

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 5.º, doc. 127, págs. 1-2




A don Félix Sardá y Salvany – 1892





   Muy señor mío: Recibí oportunamente su contestación a la mía, que le escribí sobre el asunto del colegio de Roma, y que usted no entendió bien.
   No era yo el que debía arreglar los artículos sobre esta materia, pues sobre no tener tiempo, no está mi pluma para ello. Le ofrecí, sí, enviarle consideraciones sobre su conveniencia para que usted las desleyese en unos cuantos articulitos, como lo hizo cuando dio a conocer la Obra. Mas fue el caso que unos apuntes que tenía y que explané a nuestros colegiales en Roma para darles a conocer lo que significaba nuestra empresa, se me desaparecieron, y ahora no puedo mandar a usted más que las adjuntas ideas, que no [sé] si le <*2*> satisfarán. Note sin embargo:
   1.º Que la 1.ª nota que pongo puede usted juzgar si es oportuno o no revelarlo; yo casi optaría por no decirlo para que no ofendiese a los obispos; por esto lo he puesto en nota.
   2.º Que puede usted trabucar el orden de ideas y artículos, añadir, quitar, suprimir, etc., y sobre todo procure añadir consideraciones, que no le faltarán.
   3.º Que respecto a las noticias que doy de las universidades de Alcalá, Bolonia, etc., no estoy fuerte en ello; usted lo sabrá mejor. Lo que el papa dijo de los españoles, sí que puede consignar, pues es cierto.
   4.º Que va el programa del cual puede usted hacer [el] uso que quiera, puesto que lo ha publicado el boletín de Santander (que también adjunto mando), con un suelto del movimiento católico, por si usted quiere dar a conocer la procedencia de él, para que no vean las logias la mano del integrismo.

      [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 5.º, doc. 128, págs. 1-2




Al padre Provincial de los jesuitas – 1892





   Muy reverendo amado padre Provincial: Cuando se concibió el proyecto de la peregrinación al sepulcro de san Luis en su 3º centenario, uno de los fines, que nos propusimos, fue el aprovechar este acontecimiento para el fomento y federación de las congregaciones en España, por medio permanente y eficaz para las mismas.
   Al efecto se propone al consejo de V. R. el adjunto sencillo proyecto u otro que se quiera discurrir, siempre bajo la ejecución de una institución permanente que no esté expuesta a mil cambios, y no una compañía particular de san Luis expuesta a las variaciones propias de cualquier criterio particular.
   Como quiera que la falta de personal en nuestra Hermandad de Operarios no nos permite dedicarnos con desahogo <*2*> a esta empresa de tanta gloria de Dios, estimaríamos de V. R. las asumiera y aceptara la provincia de Aragón de la Compañía esa misión en la dirección de una revista mensualmente, y aun, si parece, del centro de que se habla en el artículo primero del proyecto; quedando nosotros en ser espontáneos auxiliares, y constantes en nuestros trabajos, de este fomento de la piedad de la juventud.
   Sabe está siempre a su disposición su afectísimo s. s.

      Manuel Domingo y Sol


Escritos II, vol. 5.º, doc. 129, págs. 1-2




Al cardenal don Benito Sanz y Forés – 1892





   Mi respetable y amadísimo don Benito: No he querido estos días molestarle con cuentas suponiéndole abrumado de ellas. Pero ya que veo que en medio del trajín de reyes tiene trazas aún de robar tiempo para atender a devotitas, van dos líneas.
   Los nuestros le habrán dicho, como les encargué, la respuesta del señor cardenal Rampolla a Benjamín...
   ¿Fue para tentar a ver lo que podíamos nosotros? Ya dije al monseñor de la Chiesa que nosotros tenemos muy buena voluntad y ofrecemos nuestro trabajo, pero que la cuestión de edificio, atendido el carácter que ha tomado la empresa, es cosa de fuerzas mayores que las nuestras. ¿Habrá sido para dar una sorpresa, teniéndonos en suspenso, haciéndonos sufrir un poco siendo así que él mismo dijo anteriormente a monseñor Merry que el papa tenía otro proyecto? No sé por qué me inclino... para entretener nuestros temores y darnos mayor sorpresa.
   De todos modos, creo que no debía descuidarse el ir labrando poco a poco y sostener el hilo de medios <*2*> para el Colegio, que no vendría mal y aun para el bien de los prelados, o por lo de las capellanías o limosnas sobre dispensas que estoy creído que un día vendrá, sino para el colegio de Roma para otras necesidades de las diócesis. Si todas las diócesis fueran como la nuestra sí lo sabrían los contribuyentes, y más si facultaba a los prelados para las dispensas de 3º y 4º. Y de la administración de Cruzada como edificio benéfico, ¿no podría sacarse 100 duros anuales de cada diócesis?
   Que no le engañen mucho por ese Madrid.
   El corazón casi llegó a desear que Jesús quisiera hacerme, imponerme la necesidad de tener que ir ahí para de este modo poderle ver y, si luego conviniese, acompañarle al regreso; pero Jesús no lo ha querido, y no debo violentarle sin necesidad (puedo ponerme en esta necesidad o conveniencia).
   Crea que lo deseo, y ver Sevilla, y hasta tienta el corazón un viaje en la primavera.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 5.º, doc. 130, págs. 1-3




Al obispo de Plasencia – 1892 (?)





   Respetabilísimo Prelado: No puedo menos de dar a V. E. las más afectuosas gracias por la dignación que ha tenido de ceder para nuestra Obra al bondadoso joven sacerdote don Esteban Ginés, el cual continúa en ésta en su año de prueba al parecer tranquilo.
   Su venida a ésta ha excitado el deseo de otro señor de esta diócesis llamado don V. Alvarado... y agradecería mucho a V. E. que si mediase alguna condición desfavorable en dicho señor, se dignase manifestárnosla, y asimismo, en caso contrario, permitirle también su ingreso en nuestra Obra, para el tiempo de probación.
   Crea que esta deferencia que V. E. ha tenido, será un motivo para mirar con interés esa diócesis, si un día necesitara de nuestros servicios humildes <*2*> en la obra de la máxima gloria del buen Jesús.
   Besa el anillo pastoral, y desde [hoy], y por siempre, puede disponer en todo de este humilde capellán

      Manuel Domingo y Sol
      Director de la Hermandad de Operarios diocesanos reparadores del Corazón de Jesús.

   A principio de este mes tuvimos aquí unas cuantas horas a nuestro Sardá y Salvany, el cual está deseoso de recomendar nuestra...

   He venido, Emmo. Señor, a ésta de Valencia para estar al ingreso de los chicos, y también para ir allanando ciertas asperezas y recelos de la actual situación. De aquí que nos dan ocasión a algu-<*3*>nos ejercicios de paciencia.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 131, págs. 1-2




A monseñor Vico (?) – 1892





   Mi respetable y amadísimo señor: Más de una vez deseaba escribir a usted con el objeto casi único de enterarle del estado de nuestros asuntos de máxima gloria de Dios en España y en Roma; pero supe que nuestros Barraquer y Serrano le enteraban a V. S. lo suficiente, reparando mi descuido.
   Hoy me mueve a escribirle para que tenga a bien felicitar al señor nuncio en mi nombre y en el de la Hermandad por su elevación a la púrpura cardenalicia, pues me parece atrevimiento hacerlo directamente. No nos felicitamos por ello nosotros por este nombramiento, pues el afecto que nos ha demostrado y el interés con que ha tomado... nos hace mirar con sentimiento su ausencia de Madrid, conocedor como era de nuestra Obra, y con la libertad con que nos hemos dirigido a él en críticas circunstancias, y con gran consuelo nuestro.
   Libertad que no es fácil adquirir desde luego.
   Dígale que no sólo <*2*> los colegios de España, sino la Hermandad toda y en especial el naciente colegio Español en Roma están a su disposición, y los ha de considerar como suyos, y que esperamos con ellos el mismo afecto e interés, y que no los olvidará en sus oraciones.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 5.º, doc. 132, págs. 1-2




A don Esteban Ginés – 1892





Señor don Esteban Ginés

   Mi amadísimo don Esteban: Al fin, después de tantos cuidados, puedo anunciarle que el gobierno español ha reconocido no tener derecho al patronato sobre el edificio de trinitarios, sino sólo el deber de protectorado, y ha accedido en principio a que sea la adquisición del convento por parte de la Obra, mediante la cesión que nos hace el Rdmo. padre Martín. Con este motivo vamos a dirigirnos a los primeros señores obispos para anunciarles oficialmente la apertura del colegio y ofrecerles nuestros oficios.
   Yo deseaba, como anuncié a usted, ir a Madrid y pasar a Plasencia ya por ver eso del edificio por si convenía para el desarrollo de un colegio digno, cuanto para futuro colegio, y con este motivo, proponer a ese Rvdmo. y amadísimo prelado, al cual tanto deseo conocer y besar el anillo, y pedirle se digne aceptar las bases del colegio, que anunciamos, para poder hacer uno de este curso y un par de alumnos para el año siguiente, y poder sumar su (?) de nuestra Obra.
   Mas como debo permanecer aquí para ultimar las escrituras y (¿) <*2*> hacer las indicaciones al prelado antes de terminar el curso, por si quiere fijarse en los que convenga señalar para venir a Roma, en caso de que agrade el pensamiento, me veo precisado a decir a usted se sirva presentar al señor obispo en mi nombre las adjuntas bases por si se digna aceptarlas en principio, y si podemos confiar en su cooperación para el objeto.
   Debo advertir a usted que si bien los que han de empezar la filosofía o teología son los más propios. Que, aunque los alumnos que deben empezar es mejor sean de entre los de 1.º de teología o 1.º de filosofía, no importa que sean de 2.º o de 3.º de teología, pues con el certificado de los estudios hechos, pueden seguir aquí los años restantes, y basta que se estudien aquí dos cursos para ser admitidos al grado de licenciado y doctor.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 5.º, doc. 133, pág. 1




1892





   Mi respetable y amadísimo señor y amigo en el santísimo Sacramento:
   Acabo de recibir la suya del 15, y no puedo resistir el deseo de contestarla en seguida. No era mi ánimo ni esperaba obligarle a contestar a usted, y me da pena haya tenido que hacerlo en sus continuas tareas de esta temporada. No me prive a mí de la libertad de molestarle siempre que me ocurra, sobre todo en esos asuntos de la máxima gloria de Jesús a los cuales ha querido Jesús, en su bondad, hacerle a usted digno instrumento, y por usted darnos a nosotros consuelo; pero queda usted dispensado siempre de hacerlo no mediando necesidad urgente o que yo se lo reclame por amor de Jesús, por más que no puede figurarse usted [lo] que me causa el ver el sobre de usted.
   En cuanto al señor cardenal de Sevilla he creído en el deber esta temporada de manifestarle todo el hilo del asunto, ya por el interés que se ha tomado, ya porque convenía, puesto que el hombre de confianza del señor cardenal [secretario y] debía estar al tanto.
   Esto, sin embargo, no implica ni me impone que deba manifestarle lo que se me encarga con reserva absoluta, y no le he dicho tampoco, en la historia de este asunto, algunos detalles innecesarios y que no convenían, como tampoco digo ni aun a los nuestros, ni siquiera a los de la junta algunos asuntos de los Operarios que no es conveniente sepan. Por esta parte puede estar tranquilo, y basta añada desde hoy y por...

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 5.º, doc. 134, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 31, 1892





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Anoche, después de echar mi carta al correo en la que decía que iban 200 duros por Murcia, recibí una tarjeta de ti, creo que por Serrano. No me alarmó mucho porque creo que la bajada de los pesos no es sino una crucecita más en el camino del espíritu; sin cruz no hemos de estar y sin dolores de corazón, y el que no tiene muchos tampoco hará grandes cosas de gloria de Dios, y si no ya observarás en el camino de la observación que los que no sufren mucho, no sirven para grandes cosas. Y parece que en ti quiere Jesús esa cruz de las tristezas del ánimo, y por esto debes estar preparado, pues son amargas, y más para tu temperamento.
   Si pudiesen ser la causa los deseos y recuerdos de las cebollas de Egipto, aún deben intimidarte menos, que con un abracito a Jesús sacramentado sacrificándote a su voluntad, desaparecerá la nube.
   Si <*2*> pudiese ser el cansancio, fatiga y repugnancias de objetos, ya lo curarán los ejercicios. Precisamente nadie como tú puede estar más tranquilo, que has buscado la voluntad de Dios contra la propia. Y el que puede decir que cumple la voluntad de Dios ya no merece más que palo, aunque sufra, y los pesos bajen.
   Conque, hijito mío, con cinco minutos de pensamiento de la eternidad y una visita a Jesús sacramentado, desaparece toda amargura del corazón.
   Sin duda el diablo hacía bajar los pesos en los mismos días en que mi cabeza combinaba una carga mayor y más pesada para Felipe, si bien de máxima gloria de Dios en la propagación de su amor sacramentado, y en que el pobre Felipe tenía que estar solitario y desterrado, etc. ¿Será que el enemigo tenga rabia?
   Conque dime cosas y frecuentito, que la expansión dilata y esparce las penas.
   Tú afectísimo padre en Jesús

      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 31.

   Me encargan los congregantes que envíes enseguida recibo de la “Lectura Popular” para cobrarla del obispo.
   No puc més, que han salido 40 ejercitantes seglares, y tenemos lleno el colegio de visitas.

Escritos II, vol. 5.º, doc. 135, págs. 1-2




A don Rafael Merry del Val (?) – 1892





(?) siempre no con reserva, porque con esto creeré no están excluidos los de la junta de la Hermandad, sino a nadie, y con ello el deber del secreto.
   Por lo demás no eran mis deseos de saber en concreto el pensamiento, hijo de la natural ansiedad que debe causarme noticias tan trascendentales para nosotros, pues hace tiempo tengo la tranquila convicción de que debía venir una cosa u otra con los datos que teníamos entonces, eran y son más bien para calmar el temor o prevenir un acuerdo que inconvenientemente pudiese perjudicar el verdadero ser de la empresa. Si en esto no hay peligro ya descansaré tranquilo.
   Me [he] formado que la cosa va dirigida a Altemps, pues sólo así me explico el interés de la reserva por parte del Padre santo, atendidas las noticias que no ignora supimos el año pasado sobre los temores del papa sobre aquel edificio si faltaba él, la insistencia del mismo papa, el deseo de que interviniesen en ello el gobierno español para darle cierto carácter de edificio internacional, etc., después de la venida de monseñor Chiesa y de las palabras del cardenal de Sevilla creí que era cantidad la que se nos iba a dar. No me afecta que fuese Altemps, por más que me ilusionaba más otra cosa y sobre todo el local que en septiembre indicaba don Benjamín cerca del Foro que supone tiene terreno edificable que es lo que más me halaga para poder hacer algo según nuestro sistema de separaciones, sobre todo si es que vengan sacerdotes. <*2*>
   Pero, repito, no me afecta demasiado, con tal quedemos formaliter como estamos. Ya envié a ustedes las bases procedentes de la cesión, no las he enviado a don Benito hasta saber parecer de ustedes.
   Escribo a don Benito las indicaciones de usted, si bien creo que es excesivo el temor de ustedes de que otro tome el cabo de este asunto que no sea él; y temo que él dé pasos oficiosos, atendido su carácter de desengañado, aunque por otra parte [es] este el único asunto en que le he visto con entusiasmo, si es que sea capaz de él. Ya le verá.

(?) si bien decir no (?) que expuesto (?)
   Junta en que se proponga a Rampolla que secunden al de Sevilla y que eviten compromisos al episcopado.

   De todos modos creo que no estará de más que si se presenta ocasión propicia se indicase... fin de evitar en el episcopado interpretaciones...

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 5.º, doc. 136, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador – 13, 1892





(?) todo creo puede decírsele que el señor Benet terminó su cometido y encargo ahí, y aunque figura y debe figurar hasta la instalación del convento como representante legal, con todo es ya la comunidad la que de hecho debe intervenir en el asunto. Que ha comunicado usted a sus superiores o autoridad eclesiástica de Tortosa el oficio que él ha pasado al señor Benet, y así espera que él suspenderá todo acuerdo hasta recibir instrucciones de dicha autoridad eclesiástica. Que le extraña a usted el acuerdo atendidas las seguridades que les daban los acuerdos anteriores, etc.
   No tiene usted razón en que tuvimos más confianza en Benet que él en nosotros. Él la tuvo y la tiene toda, no debiendo tener tanta.
   Déjese estar de consultas de Paco con el nuncio. ¡Pobre nuncio!
   Aún piensa usted en el pago de las dos ollas de agua. Ya se <*2*> lo pondrán en las cuentas al remate y tendrá que pagar la escritura de agencia de las dos célebres ollas, y cuando se las darán las devolverá usted al que ofreció pagarlas. ¡Pobres ollas!
   Conque conteste esta misma noche si está o no en esa Carlota, y la recibiré mañana por la mañana.
   He venido a trabajar aquí, y la correspondencia y los malos humores me han entretenido bastante el tiempo.
   No podré ir, ni deberé ir por ahora a Vall. Veré si Pallarés puede robar un día: que es a propósito para entenderse con alcaldes y con traviesos como Creixench. Hasta la suya de mañana.
   Suyo afectísimo padre

      Manuel Domingo y Sol

12 del día 13.

INDICE











Notas previas a la nueva transcripción5
1. A don Felipe Tena - 11 de enero de 1892
2. A don Felipe Tena - 12 de enero de 1892
3. A la Madre Providencia de San Salvador - 25 de enero de 1892
4. A doña Pilar Ferrer - 29 de enero de 1892
6. A don Rafael Merry del Val - enero de 1892
7. De don Alfonso Merry del Val - 4 de febrero de 1892
8. A don Felipe Tena - 9 de febrero de 1892
9. A monseñor Antonio Vico - 10 de febrero de 1892
10. Al padre Antonio Martín Bienes - 12 de febrero de 1892
11. Al padre Antonio Martín Bienes - 12 de febrero de 1892
12. A don Estanislao Sevilla - 12 de febrero de 1892
13. A la Madre Providencia de San Salvador - 14 de febrero de 1892
14. A don José García - 18 de febrero de 1892
15. A la Madre Providencia de San Salvador - 25 de febrero de 1892
16. A doña Cinta Franquet - 26 de febrero de 1892
17. A la Madre Providencia de San Salvador - 5 de marzo de 1892
18. A doña Ángeles Martí - 9 de marzo de 1892
19. A don Juan Bautista Calatayud - 9 de marzo de 1892
20. A la Madre Providencia de San Salvador - 9 de marzo de 1892
21. A don Felipe Tena - 10 de marzo de 1892
22. A don Victoriano Fabra - 10 de marzo de 1892
23. A Monseñor Santiago de la Chiesa - 11 de marzo de 1892
24. A la Madre Providencia de San Salvador - 13 de marzo de 1892
25. A don Manuel de Uriarte - 16 de marzo de 1892
26. De don Rafael Merry del Val - 17 marzo de 1892
27. Al padre Antonio Martín Bienes - 18 de marzo de 1892
28. Al padre Antonio Martín Bienes - 18 de marzo de 1892
29. A la Madre Providencia de San Salvador - 19 de marzo de 1892
30. A don Francisco Osuna - 20 de marzo de 1892
31. A don Felipe Tena - 23 de marzo de 1892
32. A don Alfonso Merry del Val - marzo (?) de 1892
33. A doña Cinta Curto - 1 de abril de 1892
34. A don Elías Ferreres - 2 de abril de 1892
36. A don Esteban Ginés - 3 de abril de 1892
37. A don José García - 4 de abril de 1892
38. A la Madre Providencia de San Salvador - 5 de abril de 1892
39. A doña Ángeles Martí - 6 de abril de 1892
40. A don Felipe Tena - 7 de abril de 1892
41. A doña Ramona Puchol - 7 de abril de 1892
42. A la Madre Abadesa de la Purísima - 13 de abril de 1892
43. A don Felipe Tena - 15 de abril de 1892
44. A la Madre Providencia de San Salvador - 21 de abril de 1892
45. A don Elías Ferreres - 22 de abril de 1892
46. A la Madre Providencia de San Salvador - 22 de abril de 1892
47. A doña Cinta Curto - 22 de abril de 1892
48. A don Elías, don Jesús y don Francisco - 24 de abril de 1892
49. A la Madre Providencia de San Salvador - 29 de abril de 1892
50. A sor Francisca Vergés - 2 de mayo de 1892
51. A don Felipe Tena - 6 de mayo de 1892
52. A don José María Tormo - 6 de mayo de 1892
53. A don Felipe Tena - 17 de mayo de 1892
54. A doña Ramona Puchol - 17 de mayo de 1892
55. A don Felipe Tena - 27 de mayo de 1892
56. A don Felipe Tena - 30 de mayo de 1892
57. A don Felipe Tena - mayo de 1892
58. A don Felipe Tena - mayo de 1892
59. A don Felipe Tena - 6 de junio de 1892
60. A don Felipe Tena - 9 (?) de junio de 1892
61. Al padre Francisco Dalmases - 9 de junio de 1892
62. A la Madre Providencia de San Salvador - 13 de junio de 1892
63. A don Felipe Tena - 16 de junio de 1892
64. A don Felipe Tena - 18 de junio de 1892
65. A doña Ramona Puchol - 24 de junio de 1892
66. A la Madre Providencia de San Salvador - 25 de junio de 1892
67. A don Felipe Tena - 29 de junio de 1892
68. A don Remigio Albiol - 30 de junio de 1892
69. A un obispo - junio de 1892
70. A un obispo - junio de 1892
71. A un obispo - junio de 1892
72. A un obispo - junio de 1892
73. A un obispo - junio de 1892
74. A un obispo - junio de 1892
75. A un obispo - junio de 1892
76. A don Esteban Ginés - junio (?) de 1892
77. A don Felipe Tena - 10 de julio de 1890
78. A don Andrés Valitres - 10 al 15 de julio de 1892
79. A don Felipe Tena - 18 de julio de 1892 (?)
80. A don Felipe Tena - 28 de julio de 1892
81. A don José Caparrós - julio de 1892
82. A don Juan Bautista Calatayud - 17 de agosto de 1892
83. A don Felipe Tena - 23 de agosto de 1892
84. A la Madre Providencia de San Salvador - 27 de agosto de 1892
85. A don Felipe Tena - 30 de agosto de 1892
86. A don Felipe Tena - 31 de agosto de 1892
87. A don Santiago de la Chiesa - agosto de 1892
88. Al arzobispo de Tarragona - agosto de 1892
89. A don Juan Bautista Calatayud - agosto de 1892
90. A don Felipe Tena - 5 de septiembre de 1892
91. A don Remigio Albiol - 7 de septiembre de 1892
92. A don Juan Bautista Calatayud - 8 de septiembre de 1892
93. A don Felipe Tena - 9 de septiembre de 1892
94. A don Remigio Albiol - 11 de septiembre de 1892
95. A don Remigio Albiol - 12 de septiembre de 1892
96. A don Juan Bautista Calatayud - 15 de septiembre de 1892
97. A don Remigio Albiol - 15 de septiembre de 1892
98. A don Remigio Albiol - 18 de septiembre de 1892
99. A don Felipe Tena - 30 de septiembre de 1892
100. Al obispo de Lérida - septiembre de 1892
101. Al obispo de Vich - septiembre de 1892
102. Al obispo de Málaga - septiembre de 1892
103. Al arzobispo de Zaragoza - septiembre de 1892
104. A un obispo - septiembre de 1892
105. Al marqués de Pidal - septiembre de 1892
106. A don Remigio Albiol - 4 de octubre de 1892
107. A don José María Caparrós - 7 de octubre de 1892
108. A don Remigio Albiol - 13 de octubre de 1892
109. A don Juan Corominas - 30 de octubre de 1892
110. Al cardenal don Benito Sanz y Forés - octubre de 1892
111. A don Remigio Albiol - 5 de noviembre de 1892
112. A don Felipe Tena - 7 de noviembre de 1892
113. A don Remigio Albiol - 8 de noviembre de 1892
114. A don Remigio Albiol - 15 de noviembre de 1892
115. A don Esteban Ginés - 22 de noviembre de 1892
116. A don Remigio Albiol - 25 de noviembre de 1892
117. A don Remigio Albiol - 25 de noviembre de 1892
118. Al señor Salado - Noviembre de 1892
119. A don Felipe Tena - 8 de diciembre de 1892
120. A la Madre Providencia de San Salvador - 10 de diciembre de 1892
121. A don Esteban Ginés - 11 diciembre de 1892
122. A don Felipe Tena - 15 de diciembre de 1892
123. A don Esteban Ginés - 25 de diciembre de 1892
124. A don Felipe Tena - diciembre de 1892
126. A doña Ángeles Martí - 5, 1892 (?)
127. A don Félix Sardá y Salvany - 1892
128. Al padre Provincial de los jesuitas - 1892
129. Al cardenal don Benito Sanz y Forés - 1892
130. Al obispo de Plasencia - 1892 (?)
131. A monseñor Vico (?) - 1892
132. A don Esteban Ginés - 1892
133. 1892
134. A don Felipe Tena - 31, 1892
135. A don Rafael Merry del Val (?) - 1892
136. A la Madre Providencia de San Salvador - 13, 1892