Escritos del Beato Manuel Domingo y Sol - Cartas, volumen IV
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Escritos del beato
Manuel Domingo y Sol

II - Epistolario
Volumen 4.º: Años 1891

ROMA
2005






Notas previas a la nueva transcripción








   Al comienzo de cada uno de los documentos que contiene este volumen se indica:
   - la sección (en este caso II [Epistolario])
   - el número del volumen (en este caso 4.º)
   - el número del documento
   - y las páginas que comprende cada documento

   La utilización de estos cuatro elementos facilitará al máximo la búsqueda y consulta posterior.

   Ejemplo: Escritos II, vol. 4.º, doc. 1, pág. 1-3


   En cuanto a las siglas utilizadas, se indica el salto de página en el documento original con el siguiente símbolo “<*n*>”.
   Entre paréntesis cuadrados ([ ]) se incorpora texto no claro o cualquier indicación del editor.


   El recorrido hasta poder ofrecer este volumen ha sido largo y ha requerido la participación de múltiples personas. Tras la muerte de Don Manuel, los operarios iniciaron una campaña de recogida de manuscritos. Posteriormente, dirigida sobre todo por D. Antonio Torres y D. Buenaventura Pujol, se hizo la gran labor de transcribir todos los escritos. Más tarde se publicaron parcialmente algunos volúmenes monográficos o selecciones de textos. D. José Luis Ferré inició hace años la edición sistemática de todos los escritos. D. José Jesús Fernández Alonso contribuyó grandemente a continuar el proceso escaneando toda la trascripción de los escritos de Don Manuel. Finalmente, D. Germán González está dedicando su tiempo y energías a confrontar con los originales, corregir y paginar los escritos de Mosén, con lo cual tendremos una edición fiable y citable con garantías al alcance de todos los operarios. A todos ellos les honra el resultado final y el uso que de él puedan hacer los operarios para un mejor conocimiento del Fundador.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 1, pág. 1




A la Madre Providencia de San Salvador


2 de enero de 1891




   Mi rebruja: Recibí ayer la suya. No estoy nada bien, y hoy hubiera marchado a no tener que despedir a cada uno de mis, mis...
   Como estoy aprensivo, marcharé mañana sin detenerme, y escríbame qué días serán las 40 horas, para que se predique el último día o por don Vicente o, si éste no pudiera, por mí.
   Dígalo así a nuestro Patriarca, y ya se contentará sabiendo que he de ir luego.
   Serrano aguarda a su tío, que hoy no ha venido, y por lo tanto yo le dejaré aún aquí. Tal vez a las 40 horas venga a decir el fervorín.
   Afectos a todos y a Marianeta.
   Su padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Ruegue por mí.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 2, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


13 de enero de 1891




Tortosa, 13.

   Mi Providencia: Aunque supongo que Felipe la habrá hablado, van dos líneas apenas llegado.
   Mis impresiones:
   1.º Vall de Uxó es un pueblo labriego y es gente de fábrica de alpargatas.
   2.º Está en punto extremo, es decir, que allí no es camino para otros pueblos, sino que está aislado, y por lo tanto no tiene comunicaciones con otros pueblos.
   3.º Como labriego, aunque rico por la hermosa huerta, aunque pequeña, no tiene con todo ni fortunas ni capitales, y por lo tanto no tiene porvenir de vida material que tienen otros pueblos; es decir, que no tendrá importancia jamás como industria y comercio.
   4.º En cambio <*2*> tiene:
   1.º Dos mil doscientas casas, tantas como tiene Burriana, más que Nules, etc.
   2.º Puesto el convento en el centro de las dos parroquias podría favorecer a las dos, no sólo en el culto, sino aún más en la enseñanza, si bien hoy la tienen bastante de las profesoras públicas.
   3.º Que es buen clima y buen paisaje, sobre todo, en el punto único en que se puede colocar el convento.
   Les he propuesto:
   1.º Si hay confianza de ayuda individual de pequeños óbolos de los fieles.
   2.º Si pueden esperarse unas cuantas celdas de 50 duros.
   3.º Si el ayuntamiento prestaría algunos carros para jornales.
   4.º Si podrían encontrarse tres o cuatro mil duros <*3*> dejados.
   Al 1.º y 2.º parece que sí, si se trabaja; y al 3.º también aunque difícil.
   En cuanto al 4.º, el señor Orenga, única persona que ha de ser el ángel de ustedes, y nuestro, dice que escribirá a Valencia por si le prestaran mil o dos mil duros, aunque no lo espera.
   Por lo tanto:
   1.º Póngase ante Jesús y resuelva.
   2.º Además de los dos mil duros de su familia y los mil de Ade... deben pensarse en otros dos mil antes de dar ningún paso definitivo.
   3.º Si resuelve el paso, si usted escribiera al señor obispo diciéndole que “tiene muchas noticias contradictorias sobre Vall de Uxó, y las probabilidades de éxito; pero que...” (ya le dirá lo que debe decirle); primero resuelvan.
   4.º En este caso iría allá con Benet, y antes diría que <*4*> contratase ya el primer pedazo de terreno a cualquier precio, pues esto es lo que menos debe arredrarnos.
   5.º Contésteme si podemos ir con calma y dejarlo dormir, o si debe activarse.
   6.º Los materiales son baratos allí.
   El punto y situación del convento serán magníficos, de cara al mediodía.
   Conque, que Jesús la bendiga, y a mí no me deje.
   Su padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Afectos al Patriarca.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 3, págs. 1-2




A don Froilán Beltrán – 13 de enero de 1891





Señor doctor don Froilán Beltrán

   Mi amigo: Recibí ayer la suya. Obligué a Fabra a que usted me escribiera:
   1.º Para ver si con nuestros recelos y dificultades le entra algo el pavor de este estado sacerdotal, y 2.º para compartir las responsabilidades, como dice nuestro obispo, cuando se lo queremos echar todo encima de él, como debiera ser.
   Por lo demás ya sabe el fatal concepto que tengo formado del temperamento de Fabra, que, como usted dice, no creo llegue a ser malo ni díscolo, pero que debíamos desear adquiriera un poco de pólvora en su sangre, y un poco de celo en su corazón, y buenos conceptos en su cabeza. Así le diré que puede tonsurarse, pero... que no signifi-<*2*>cará esto que luego vaya ordenándose ordenadamente, si no se le ve más espíritu.
   Son las 12 menos minutos, y no puedo más. Si puedo en otra ocasión le diré de mis trabajos, contradicciones, dudas y temores (que aún subsisten) de nuestra magna empresa en Roma, en donde aún se trabaja para arrebatarnos lo que san José quiere darnos.
   Afectos a la familia.
   Es de usted afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
13, enero.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 4, págs. 1-2




Al Nuncio de Su Santidad – enero o febrero de 1891





Excmo. Señor Nuncio de Su Santidad

   Muy respetable y amadísimo padre: Del ministerio de Gracia y Justicia se ha recibido en una comunicación de Gracia y Justicia pidiendo informes sobre la aprobación canónica de nuestra Hermandad de sacerdotes Operarios. Confío que esta misma noche se contestará dando los más amplios informes. Como estos se piden, sin duda, con el fin de que sea declarada de algún modo legal nuestra Hermandad, para ultimar el asunto de transferencia del convento de trinitarios en favor de la misma Hermandad, me atrevo a suplicarle que si tiene V. E. algún medio <*2*> para influir en dicho ministro de Gracia y Justicia para un decreto favorable, lo interponga en obsequio del Corazón de Jesús y para bien en nuestra empresa.
   Dispensándome V. E. la libertad que tomo
   
      [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 4.º, doc. 5, pág. 1




A don Luis María Albert – 1 de febrero de 1891





Señor don Luis María Albert

   Mi querido: Recibo la suya. No le escribí porque temía no estuviera en Liria, pues lo dejé a la resolución entre usted y don Remigio.
   Lástima no hubiese marchado hoy para asistir a la función de instalación de la Reserva mañana.
   Que el Ángel le acompañe. ¡Pobrecito! y ¡solo!
   Felicite a esa casa por su fiesta aniversario y que pidan por nosotros y por todos.
   A Marzá que ya le escribiré.
   No voy por ahora a Orihuela, solo que Albiol sueña. He estado tan atareado hoy, que no he podido enviar el reglamento; dígalo a don Vicente.
   Con saludos a todos, le bendice su padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, a 1 de febrero de 91.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 6, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


10 de febrero de 1891




Fiesta de santa Escolástica.

   Mi amadísima Providencia: Recibí anoche su cartita. No sufra que no es mi intención hacerla sufrir, que bastante tendrá para sostener los alientos durante todas las contradicciones que puedan venir. Solo, sí, que no debemos violentar las cosas, aunque eso, sí, no dejar la actividad conveniente. El bueno de Orenga no tiene trazas ni diplomacia para la comisión que le confiamos, sólo tiene sencillez; pero no podía ya quitársele la comisión. Enterados bien del terreno, hice que Benet sacará un croquis de él, y se vio que además de esa hanegada [?] principal y casi necesaria, que es la que da al punto o calle, se necesitan las de detrás; este trozo de detrás es de tres dueños, es decir, un trocito de cada dueño, como lo verá en el adjunto trazado. El señor Orenga ahora tiene el encargo de hablar a los tres, y preguntarles si quieren vender su pedazo, y cuánto querrán. Si éstos están <*2*> vendedores, y no quieren aprovecharse como el de la primera hanegada, que pide 500 duros, enviaré yo a Benet para que tratase con los dueños y con el de la primera hanegada. Si por cientos más o menos está la cosa, no repararemos; si se pone imposible el arreglo, entonces daremos más lugar al tiempo, pues si se finge que se abandona o que se busca otro punto, que Benet sabrá hacerlo, pero los tontos de allí no, ni menos Orenga, creo que bajarían los humos. Por esto, pues, no debe irse con violencia, aunque la calma es cosa que me consume, cuando se ha resuelto una cosa. Además con esto se dejará mejor a la voluntad de Dios. En cuanto al señor obispo que no diga nada nuestro Felipe, que le contestará cualquier razón, y Felipe ni sabrá ni tendrá valor para una observación. Cuando venga el caso, usted será la que le escribirá. El cura de la Asunción raro, y yo soy el único que le tiene libertad. No pensé en lo de Castellón. Ya habrá tiempos aún y el obispo no lo querrá tampoco de ningún modo.
   Afectos a mosén Bautista.
   Suyo afectísimo padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Pidan para que podamos establecer la Vela nocturna en Vall de Uxó de la Asunción.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 7, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 15 de febrero de 1891





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Recibo la tuya. Tal vez si hubieses venido se os hubiera sugerido una idea para una misa más en esa.
   Salgo mañana para Madrid. A no ser cuaresma te hubiera hecho venir conmigo. Estaba ya para ir solo; pero a última hora he resuelto tomar un semi-neófito.
   ¿Por qué mortificas a tu pobre madre haciéndola bajar a Vinaroz? Ya te hubiéramos hecho ir un par de meses en su compañía a Villafranca.
   Déjate de direcciones espirituales de gabachos. Además que las cabezas gabachas, por gaitas que sean, son formadas de aquello que dice el padre <*2*> Coloma, y aun otros cuentos dicen que de otra materia, más evaporada.
   No me gustan los ayunos, y nadie me ofrece bula, en tantas como yo doy.
   Con mis afectos al señor cura sabes es tuyo afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, 15.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 8, págs. 1-4




A don Miguel Castellá – 17 de febrero de 1891





Señor don Miguel Castellá

   Muy señor mío y de toda mi consideración: Dispénseme vuelva a molestar a usted respecto del asunto objeto de mi viaje.
   Como podría suceder que el jefe del negociado u otra mano de las que tememos entorpezcan por allí este largo y pesado negocio, saliera con algún argumento para continuar las dilaciones, me ha parecido prudente prevenirle.
   Si pretextaban algo contra la índole y naturaleza de nuestra asociación, por no tener el carácter de congregación antigua, o de misionero, etc., puede decirle:
   1.º Que tiene todas las condiciones de una congregación canóni<*2*>-ca puesto que está aprobada por el Excmo. señor obispo de Tortosa en 2 de febrero de 1884, y por varios otros obispos de España, y tiene además todos los requisitos de verdadera congregación religiosa y, por lo tanto, existencia legal, según las actuales leyes de España.
   2.º Que el embajador de España en Roma, señor conde de Benomar, en la tarde del 23 de septiembre último participó oficialmente al director de la asociación o Hermandad de Operarios diocesanos, señor don Manuel Domingo y Sol, y a nombre del ministro de Estado, a que presentaran el documento de la existencia legal de la asociación dentro de los plazos de dos meses, único requisito que faltaba. Que el documento fue presentado en 12 de octubre a dicho ministerio de Estado y, consultado el ministro, contestó que estaba bien y era suficiente.
   Si acaso se decía que debía pasar el <*3*> expediente al consejo de Estado por tener el asunto un carácter de patronato, o que debe mediar Breve pontificio, se le contesta:
   1.º Que no es de patronato riguroso, como está reconocido por el mismo ministro de Estado, y en el acuerdo último firmado entre el gobierno español y el general de los trinitarios de Roma; y aunque lo fuera, puede el ministro prescindir completamente. Que además media un Breve expreso del papa del 20 de diciembre de 1890 en que se faculta al general de los trinitarios para el traspaso del edificio en favor de la asociación española de Operarios diocesanos, por lo cual tiene ya sanción pontificia.
   Ya comprenderá usted que se lo indico sólo para su gobierno, por lo que pueda suceder, pues es fácil que no haya necesidad, y que <*4*> no pongan otra observación más que la de ya se hará... ya se hará... que es lo que hace tiempo están diciendo.
   Repitiendo me dispense, se repite suyo afectísimo s. s. y capellán
   
      [Manuel Domingo y Sol]
   
   Mañana pasaré a ver al señor obispo, pues esta noche no era prudente ya.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 9, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


27 de febrero de 1891




   Mi Providencia: Anoche llegué de Madrid, fatigado. Pasé por Murcia y Orihuela. No puedo decir a usted los episodios de Madrid, y cómo se van enredando nuestros asuntos, aunque cada día tengo mayores confianzas. En Madrid y Murcia dos telegramas de Roma para que vaya sin detenerme. Hoy a las 4 de la tarde otro. Por esto salgo el domingo otra vez a Roma, no sé con quién todavía, si con mosén García u otro a pesar de estar delicada mi hermana. En Valencia dejé encargado el asunto del pedazo de tierra del hospital. Orenga me escribió que uno de los tres, de los otros tres pedazos estaba conforme, y no pide mucho; sino tan <*2*> sólo a razón de cinco mil reales la hanegada; y tiene cerca de una hanegada pero que falta a hablar a los otros dos. Por lo tanto ya ven que no se pierde por mí, que aunque estuviese aquí, van de calma aquellos señores.
   Yo confío regresar pronto, y depende de las oraciones de ustedes para que alcancen de la divina Madre que vuelva pronto sano y salvo para trabajar luego por su gloria. Si contesta mañana, aún tal vez escriba el domingo, antes de marcharme.
   Afectos a mosén Bautista.
   No puc més.
   La bendice su padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, viernes, 8 noche.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 10, págs. 1-2




A don Miguel Castellá – Febrero de 1891





   Muy respetable señor mío: Dispénseme vuelva a molestar a usted respecto del asunto objeto de mi viaje.
   Como podía suceder que el jefe del negociado u otro de los [de allí mismo] que tememos hoy por ahí, que entorpecen el asunto, pudiera oponer algún argumento por las dilaciones, me ha parecido prudente sugerirle:
   Si pretestaba que nuestra asociación no era de las congregaciones de religiosos antiguas o misioneras, etc., se le dice:
   1.º Que tiene todas las condiciones para verdadera asociación religiosa y por lo tanto existencia jurídica y legal, según las actuales leyes de España (artículo 1.º y 2.º ley de asociaciones.)
   2.º Que el embajador de España en [el] Quirinal, señor conde de Benomar, participó al director a 23 de septiembre último, don Manuel Domingo y Sol, que presentáramos documento de nuestra existencia legal, que esto bastaba. Que en 12 de octubre <*2*> del mismo se presentó en el ministerio de Estado el documento, y consultado el señor ministro, se contestó que estaba bien y era suficiente.
   Si le dice que debe pasarse a consulta del consejo de Estado, por tener un carácter de patronato y que debe mediar un Breve pontificio, se le contesta que no es patronato, como está reconocido por el mismo ministro de Estado en el acuerdo último firmado entre el gobierno español y el padre Martín, y aunque lo fuera, el ministro puede completamente prescindir. Que además media un Breve expreso del papa de 20 de diciembre de 1890 en que se faculta al general de trinitarios para el traspaso del edificio en favor de nuestra Hermandad y por lo tanto tiene sanción pontificia.
   Ya comprenderá que esto se lo indico para su gobierno, por lo que pueda suceder, pues es fácil que no haya necesidad de ello sino poner más que el...
   
      [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 4.º, doc. 11, págs. 1-2




A don Vicente Vidal – 5 de marzo de 1891





Roma, 5 marzo, jueves. En Monserrato.

   Mi don Vicente: Llegados ayer 12 y ¼, sin poder decir misa ya. Albergados en Monserrato.
   Al poner el pie en la estación, exhalaba su último suspiro nuestro padre Güel. Háganle el aniversario y los nueve días de sufragios. En Tortosa le comprarán la bula, y aquí diremos el trentenario. Hoy es el entierro.
   Recibida la suya en trinitarios. No sé qué decirle de esto de don Jesús. Si no lo ha hecho, suspéndalo. Tal vez tenga que venir pronto. Los asuntos bien, y el padre Martín ha accedido <*2*> en súplica al gobierno español.
   Mañana más cosas.
   Afectos a José María Marzá, Belda y Constantino.
   Las cartas por ahora a trinitarios.
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 12, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 13 de marzo de 1891





Don Felipe Tena

   Mi Felipe: ¡Qué bien me hubiera venido que estuvieses libre para acompañarme en este viaje! García lleva prisa ya, y me dejará sólo cualquier día. Además hubiera preferido a ti. No sé por qué Jesús quiere alargar tanto esa ya enojosa dilación. No sé si lo harán mis pecados o tus pocas oraciones. Estamos albergados en Montserrat, en la sala rectoral del mismo muy lujosamente arreglada, y comemos con los cuatro capellanes de él, y servidos por tres criados. Pero el padre Martín ya nos prepara las habitaciones en nuestra casa de trinitarios, para apenas llegue el permiso para la escritura. No puedo decirte las contradicciones de que ha sido objeto el edificio y nuestra pobre Obra. En cambio me espanta el vuelo que estas mismas contradicciones van dando a nuestro proyecto. El papa ha dicho a Pidal que quiere colegio español. Éste le ha dicho que está arreglando lo de nuestro convento de via Condotti, y que aún desea convertir a Montserrat en ayuda nuestra, <*2*> poniendo cátedras de derecho canónico español, etc., en Montserrat, para que los de via Condotti tengan aquí toda clase de estudios; que quiere que de los fondos de Montserrat se funden en nuestro colegio becas, etc., y el papa le ha dicho que lo haga y que cuenten en todo con él. De modo que el mismo gobierno español viene a pedirnos en cierto modo la ayuda para que formemos un gran colegio nacional español. Repito que me espanta casi la importancia que va tomando el asunto, si Jesús lo bendice y nuestros pecados no lo impiden. Antes de tres o cuatro años confiamos que sea el primer colegio extranjero de Roma. Conque así no estés parado, y gime ante Jesús sacramentado, pues no veo otro remedio para las diócesis de España, de las cuales voy recibiendo noticias fatalísimas de su estado en el clero, [más] que la expansión de nuestra Obra, sobre todo con el colegio central de Roma, de donde han de salir los apóstoles para las diócesis de España. ¡Messis multa!
   Guarda reserva sobre proyecto de unión con Montserrat, porque no sé si la masonería del gobierno español consentirá en esos proyectos. Dime unas cositas.
   Si está ahí el padre Martín mis afectos. Al cura tantas cosas.
   Ruega por tu afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Roma, 13 marzo.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 13, págs. 1-2




A doña Ramona Puchol – 13 de marzo de 1891





Roma, 13 de marzo. Doña Ramona Puchol

   Mi Ramona: Recibí las dos tuyas en Tortosa; la primera al salir a Madrid donde estuve 6 días, y la otra al regresar a Tortosa, desde donde salí para Roma, sin poderte contestar, aunque no había necesidad.
   Celebro todo lo que me dices en ellas del padre franciscano; así aprovéchalo para hacerte fervorosa y santa. Llegué aquí bien con mosén José García el día 4, y nuestros negocios no van mal, pero llenos dificultades y tropiezos. Confío con todo que se irá arreglando y pronto podremos hacer la escritura del convento, pero son cosas de palacio y van muy despacio.
   Ahora sí que puedes ir discurriendo el modo de hacer dinero para que puedas venir a la peregrinación tú y cuantos otros puedas convidar. Con 50 duros creo que se <*2*> podrá hacer el viaje.
   Estoy muy atareado con visitas a los embajadores y escribir mucho a Madrid y otros puntos. Por esto no te extrañe haya tardado tanto en escribirte, y ahora lo hago muy deprisa.
   Si quieres decirme algo, hazlo enseguida, poniendo a mi nombre, Convento de trinitarios españoles, via Condotti, Roma. Pon sello de real.
   Estoy bueno, aunque por aquí hay el trancazo.
   Seas buena. Cuídate mucho. Si haces buenos propósitos, puedes renovar el v... el día de la Anunciación hasta el Corazón de Jesús.
   Si están ahí Romualdo y Magdalena salúdalos.
   Adiós, hija mía. Te bendice tu padre que te pide oraciones
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Te envío esta carta directamente.
   Saluda al señor cura, mosén Manuel, de mi parte.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 14, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


13 de marzo de 1891




Roma, 13. Fiesta del gran san Leandro.

   Mi Providencia: No me diga perezoso, que no lo soy. No sé por qué apenas he podido escribir estos días y estoy adeudado con todos. Entre querer enseñar algo a mi compañero y tener que arreglar escritos con la embajada, se me pasan los días. Llegamos bien el miércoles 4. Al llegar supe que otras monjas andaluzas, además de las inglesas, se habían acercado a pedir el convento. Que Rampolla estaba no por nosotros, sino por otros. Que el gobierno español, que hasta ahora no había intervenido en el asunto, se había puesto alarmado, como ya me lo dijeron en Madrid, y que mandaba al embajador Benomar que fuese con tiento, y que viese si podía arreglarse el asunto para las inglesas.
   A pesar de todo esto, a las andaluzas el padre Martín las envió a paseo; <*2*> a las inglesas se les dijo que ni ellas ni la reina lo conseguirían, porque ni el padre Martín ni el papa lo consentirían, y se aquietaron.
   En cuanto al gobierno español, ayer salió el despacho de Pidal para Madrid, diciéndole al ministro que no sólo debe ser para nosotros lo de los trinitarios, sino que conviene que Montserrat y sus rentas nos ayuden a nosotros, para que puedan ser unidos convento y Montserrat un gran colegio nacional español. Por lo tanto confiamos que pronto vendrá de Madrid el encargo para que se verifique la escritura de nuestro convento, y luego vendrá la unión con Montserrat. Y es, pues, cuestión de oraciones, y así impulsen a la divina Madre y a san José. Les felicito por el día del santo.
   Ninguna carta me ha venido relativa a Vall de Uxó, y creo que no conviene, hasta que yo vaya, moverlo. Oren ustedes para que pueda regresar pronto, y ver si la voluntad de Jesús lo ultima todo. Estoy bien, aunque hay trancazo. Dígame unas cositas. Aún no he visto al padre Llevaneras, hasta que yo sepa algo fijo y bueno, y crea que ya estoy impaciente y sufro con estas calmas. A mi patriarca que me diga una palabrita. A Marianeta tantas cosas, y que se prepare para la peregrinación.
   A todas bendice su padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   La dirección, la misma de antes: Trinitarios.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 15, págs. 1-4




A don Francisco Osuna, don Elías y don Jesús


13 de marzo de 1891




Roma. Lunes 13.

Don Francisco Osuna, don Elías y don Jesús

   Mis muy amados en Jesús: En fecha de hoy he enviado una con el sobre a don Elías, por temor si don José había salido ya con el obispo, según me indicaba Elías, y en última hora decía a Elías que volvería a escribir, y lo hago esta tarde del lunes para echarla esta noche (aunque Elías cree que no conviene, y yo sigo en duda de si conviene), o si no la echaré mañana, martes, a las 12.
   El objeto es decirles que de ayer a hoy veo muy cambiado el horizonte, y que se va despejándose para hacer una resolución.
   En carta que me escribe Sanahúja me dice:

   Sr. D. N.
   Muy estimado amigo: Lo que usted me pedía <*2*> por telégrafo y en su carta para el conde de Benomar no es procedente, según parecer del ministerio de Estado. Lo que se hará, según me han ofrecido, es que por el ministerio de Estado se mande al de Gracia y Justicia una real orden para que éste pregunte al señor obispo de Tortosa, si la Obra de ustedes es canónica en España, o lo que es lo mismo, si está establecida canónicamente; y con la contestación que se reciba del señor obispo, se adquirirá lo que usted desea del conde de Benomar, que él no lo puede dar.
   Tengo que decirle a usted para su gobierno, que ahí no hace usted nada de provecho, que el asunto se ha de iniciar aquí y ultimarse, y que en el ministerio va la cosa despacio, si para el octubre que viene lo tiene usted concluido, se podrá dar usted por satisfecho.
   El señor Uriarte le ha escrito a usted, y le dará alguna noticia por lo que yo no me alargo más.
   Cuídese <*3*> mucho, etc.

      Sanahúja.

   Por esto, pues, he dicho en la de hoy que si García está ahí vea al obispo [y] que diga a éste lo que hay para que enseguida que reciban oficio de Madrid lo contesten, fijando que fue aprobada la Obra en fecha de tal y ha sido aprobada por otros prelados, y tiene otros colegios, etc.
   Si García no está ahí, escríbanle ustedes y cópienle la carta hasta tengo que decirle; esto no se lo copien.
   
   Item: Don Vicente me escribe lo siguiente:
   P. D. “Por descuido no eché ésta al correo ayer, y hoy puedo añadir dos noticias graves, que si son ciertas, pueden estar relacionadas; es la una que a mediados de este mes saldrá para Roma nuestro señor cardenal; es la otra que está próximo a dictarse el fallo en la causa seguida al cura de Petres, y se dispone que en dicho fallo la Rota, conformándose con el dictamen fiscal condena con excomunión a la mayor parte de los fun-<*4*>cionarios de esa curia eclesiástica. Esta última noticia me la dieron con gran reserva, y con la misma se la comunico”.
   Como Rougier lo ha dicho por aquí no he creído que debía guardar reserva y se lo comunico. Temo la venida del cardenal al cual tanto venera el padre Martín. Quizás sea para bien, si éste le habla. Por esto hemos de decirlo a Jesús que lo bendiga.
   Item: Mañana debe ir Pidal a Rampolla; pero hoy ha sido llamado Caparrós por éste; en la carta que le dice vaya, le indica que no habrá dificultad en lo de Montserrat, pero que en lo otro es cosa distinta, etc. Caparrós cree que es porque no quiere eliminar a los de via Giulia de ser colegio español, puesto que está tanto por ellos, etc.
   Según lo que resultare tengo el plan propuesto que he comunicado a Sevilla, y los dos propondremos al padre Martín, y si éste accede actum est, y nosotros adelante, y venga lo que viniere. Así, pues, hasta última hora.
   Vuestro afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Última hora: Anoche, lunes, no envié ésta porque recibí la de García. Como dice que no marcha hasta el lunes a él la envío. Nada sé del resultado de la ida de Caparrós a Rampolla.
   Puede Elías contar con la bendición para el señor Roca de Ares.
   
14 de marzo. Martes.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 16, págs. 1-2




A don Elías Ferreres – 21 de marzo de 1891





Roma, 21.

   Querido Elías: Recibí su última. Don José les dirá cómo quedo aquí en rehenes por Jesús y la Obra, hasta que su Corazón sacramentado quiera.
   Entregue la adjunta a Anglés. Siento su estado; pero creo que no puede hacer más, y por esto merece, en mi concepto, compasión y caridad, porque además le creo sanable, y por esto no se le debe abandonar. Por lo tanto anímele usted a que celebre privadamente, y si posible le es a Meliá el asistirle, que lo haga, que me figuro que no perderá nada para la gloria de Dios.
   Continúen en sus oraciones para que se me levante pronto este destierro.
   De Orihuela escriben que está ordenado Albert de subdiácono, y de minorista Adelino y de subdiácono Galiana. Sea para gloria <*2*> de Jesús.
   Si escribe a la familia, y no recibió ésta mi carta, dígale muchas cosas en mi nombre. Lo mismo a Manuel. Salude también a su primo Climent, si le escribe, y dígale tantas cosas del señor Sevilla, y que si se le ofrece algo de Roma me mande. ¿No envió algo para la revista?
   A nuestro don Francisco hágale comer estos días, y si conviene que coma carne, mándeselo.
   Suyo afectísimo
   
   Manuel Domingo y Sol
   
   Regularmente irá ahí pronto don Jesús Herrero. Pueden colocarle en la habitación primera de la izquierda o en la última de la derecha donde estaba Calatayud, pero arreglando cortinas, etc. Atiéndanle con asiduidad, y Osuna que vaya indicándole las líneas para el gobierno de los chicos. Yo había pensado que el día de su llegada los chicos hiciesen algo en su obsequio. Discúrranlo ustedes.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 17, págs. 1-2




A don José García – 24 de marzo de 1891





Martes santo.

   Querido José: Anoche con la de Elías vino la adjunta. Por la noche voy al padre Martín desde las 6 a 7 y ½. Lo demás del día estoy en casa, y en ninguna parte estoy mejor. Procura visitar a los de casa, y ofrécete, por si quieren que te quedes a dormir allí. Si hubiese novedad telegrafía. Ayer volví a escribir a Madrid. Veré lo que me dice Benomar, si voy mañana.
   Temo la dimisión de don Próspero y será aceptado enseguida. Que Jesús arregle las cosas de modo que podamos posesionarnos de esta casa, y convertirla en gloria de Dios, pues en el hospital, que es muy grande, podemos colocar 50 chicos, cuando faltase local en trinitarios.
   Afectos a las Puras.
   Tuyo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Escribo a Murcia dándoles las 36 misas tuyas y 36 mías de Montserrat a liras 1,40, y encargo las noten bien, y vosotros notadlas para cobrarlas de lo que debe Murcia a cuenta. Las 120 del padre Mar-<*2*>tín resuelve como quieras o que se digan ahí, o envíalas a Murcia, y se pondrán los 30 duros como limosna por el colegio de Roma, y por lo tanto como gasto de éste.
   Me quedaron 40 duros a tu marcha: he dado 10 reales a Teodoro y 2 pesetas al cocinero. Mucho hemos gastado no habiendo tenido que pagar la comida.
   Si queréis enviar 100 duros, por lo que pueda ocurrir, enviadlos.
   Corell, según carta de don Vicente, ha obtenido dimisorias para ordenarse aquí. Lo siento. En el colegio futuro no quisiera estuviese.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 18, págs. 1-2




A don Elías Ferreres – 24 de marzo de 1891





Roma, martes, 24.

   Amadísimo Elías: Ayer tarde me dio Corell la suya de fecha del 20.
   Mucho me plació que saliera bien lo del Hijo pródigo, y aún hubiera querido saber los actores. En Valencia el día de san José estrenaron San Ginés traducido por don Vicente del italiano, mientras estábamos aquí la otra vez, y dice que arrancó también varias lagrimitas. Que todo sea para gloria de Dios y bien de los chicos.
   Empieza a darme espina lo de Meliá. Ahora siento que no fuéramos más enérgicos en prohibirle los ayunos después de la campaña de fríos en Vistabella.
   Don Francisco no debía fatigarse, a mi parecer, con sermones públicos, estando tan atareado. Estén sobre él, que no le sobra el juicio en estas cosas.
   Mucha privación es para mí no poder asistir a ninguna salida de ejercitantes seglares. En cambio ya les compadezco <*2*> por el trajín que les dará el tener que atender a tantos. Lo que debía pensarse si tenemos más personal, y nos convenciéramos todos de nuestra misión, el ver el medio de organizar estas fuerzas vivas para multiplicar por ellas la gloria de Dios en la diócesis, con la ayuda de nuestros jóvenes auxiliares, que no son más que nominales, por nuestra inacción forzosa.
   Por lo demás aquí me estoy, muy bien y capitán de mi torre, en lujosa habitación, pudiendo destinar toda la mañana a mi mesita, sin trabajos de nerviosidades, y negocios. Si no fuera lo que tengo que sufrir por lo distante y cercano, y presente y venidero, que me agobia al pensarlo, y que pasan los días tan preciosos para impulsar y trabajar la messis multa, que veo en perspectiva, me oprime más de lo que ustedes pueden pensar, y me parece que nada hacemos por lo que hay que hacer.
   Ninguna noticia particular. Hoy Pacelli va al ministerio de Estado italiano por si hay algo, Caparrós sale el jueves de ejercicios. A Madrid volví a escribir ayer.
   Escribí a Valencia para que don Jesús vaya allí cuando él quiera y les avise antes para que vayan a recibirle. Que pasen felices pascuas.
   Envíe recado a doña Dolores Córdoba que si hay sesión de Camareras el primer domingo, irá usted.
   Suyo

      Manuel Domingo y Sol

Va hoy, miércoles santo.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 19, págs. 1-2




A don Francisco Osuna – 27 de marzo de 1891





Don Francisco Osuna. Viernes santo.

   Amadísimo don Francisco: Ayer me obligaron a comer en estos trinitarios, y durante la comida que fue regia, pues además de los garbanzos tuvimos tres platos de pescado, palomida, esturión y mollo, ¡parece imposible! luego un puro de 4 liras cada uno, café, etc.
   Estando en la mesa recibí la suya. Sea Jesús bendito por el movimiento producido en los seglares de nuestra diócesis, futuros coadjutores de la Obra para la gloria de Dios. Mucho trajín para ustedes, y siento no poder compartirlo yo que tengo más traza, aunque creo van aprendiendo. Recibirá ésta la mañana que salgan de ejercicios. Salude a los conocidos, y en particular a don Federico, si pasa por el colegio.
   Estamos en días de tinieblas, y las tinieblas alumbran las noticias. Nada sé.<*2*>
   Caparrós, que entró de ejercicios individuales el día de san José, no sale hasta hoy. Veré mañana sábado, que iré a felicitar a él, a Pidal y Benomar, si puedo saber algo. De Madrid no espero carta hasta el martes o miércoles.
   Para que vean cómo se entretienen en noticias va el suelto de la Voce. He quedado sorprendido de la gente que visitó los sepulcros. Por fuera en las calles no se conoció el día; pero en los templos no se podía entrar. En el Vaticano un gentío innumerable. Aunque muchos por curiosidad, pero de todos modos Christus regnat.
   Tiene usted razón en decir que no se puede mimar ni apiar a Anglés. Su temperamento linfático y amoroso, le conducirá siempre a buscar compañerismos, pero no deja sufrir mucho, y esto le impele más a la disipación y a la ociosidad. Por esto merece más caridad, porque la pasta del corazón no es mala.
   Don Jesús me escribe contento. Lean las adjuntas tan sólo usted, don José y Elías como individuos de la junta. Confío mucho de don Jesús.
   Felicísimas pascuas.
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Mañana escribiré a don José.
   No me dicen cómo están en casa. Mañana sábado aguardo noticias de la llegada a esa de José.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 20, págs. 1-2




A don Juan Bautista Calatayud – 27 de marzo de 1891





Señor don Juan Bautista Calatayud

   Muy amado en Jesús: Recibí sus líneas y el programa con la abertura de trabajos y el saludo a don José para que abra el pico, que no lo podrá abrir porque ya no está aquí. Por lo demás, incurre en lo mismo, como siempre. No entiendo apenas sus noticias. Escribe usted a su hermana, y no sabe si habrá necesidad de ir a Valencia. No dice usted qué significa esto, ni por qué ni para qué, como si yo tuviese que verlo todo desde aquí. Sabe usted que me tiene puesta una espina con esa alma, y quiero me lo diga todo, y viene usted con esas noticias entrecortadas, y luego añade: “De mi familia nada sé”.
   Quítese, pues, ese vicio. Sea grave, formal y espontáneo en las cosas que lo son de por sí, que en lo demás no importa que pueda desahogar <*2*> el fatal temperamento que le infundieron los guasones de Tortosa, y puede sacarlo de la pequeña reyna de Onda muellemente recostada, etc.
   Sigo aquí en los días de tinieblas. No es extraño que ellas alumbren también nuestro asunto. Lo peor es que no puedo aprovechar el tiempo, pues las idas a trinitarios me rompen las mañanas y tardes porque está a media hora de distancia Condotti; de lo contrario, mi estancia quieta podría ofrecerme ocasión de adelantar algún trabajo de los muchos que tengo en perspectiva. Así, oren para que se adelante esto. Felicísimas pascuas.
   Le bendice su afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, viernes santo.

   ¿Ya ha cumplido don José María Tormo su misión? ¿Han pasado ya los 8 días? Valencia lo dirá.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 21, págs. 1-2




A don Francisco, don Elías, don José – 28 de marzo de 1891





Roma. Sábado santo.

   Mis amadísimos en Jesús: Alleluya. No estoy desesperado, pero sí desesperanzado, y esta desesperanza me ocasionará el desespero de continuar aquí.
   De 11 a 1 he hecho lo siguiente:
   11. Al padre Martín. Me ha dicho que acababa de marcharse Massolini, el cual al decir al papa anoche que hoy iría a felicitar al padre Martín, le dio una bendición y que le dijera se alegraba de lo que había leído en los periódicos de que tenía arreglado ya el asunto del colegio. El padre Martín le ha contestado que dijese al papa que tres meses que tiene presentada la solicitud, pero que los moderados de España eran los que lo entorpecían, y que Rampolla quería hacer chanchullos.
   A las 11 y ½. Caparrós. Nada sé porque ha salido de ejercicios y aún no he hablado con Pidal.
   12. Conde de Beguer. El cual se va a España y es hermano del secretario de Tetuán. Señor conde ¿cómo podríamos impulsar <*2*> eso del padre Martín y nuestro? Calle, hombre; parece imposible. No sé por qué esos reparos del gobierno. Creo que irá larguito.
   12 y 20 minutos. Benomar. Me voy a España esta noche que se me ha muerto mi suegra. ¿Y cómo estamos? Nada debo yo hacer ahora. Pidal con el gobierno han de decir que está ya la cosa conforme, y entonces yo con 15 días lo arreglo con el italiano. Pues habré de irme yo a España porque es largo. Hombre, puede esperar; dentro de 15 o 20 días vuelvo yo. Pues bien, ¿puede usted hacer algo en España? Yo nada porque [es] cosa sólo de Pidal y el gobierno, y el ministro no me hablará a mí de esto.
   Resultado: Que veo que humanamente hablando la cosa vendrá a nosotros; pero veo... que es largo. Según lo que me diga mañana Pidal, escribo a Sanahúja y, si ha de ser largo, que me telegrafíe, y me marcho.
   Felicísimas pascuas. Ayer envié la Voce por Corell y escribí a Osuna.
   Hasta mañana. Díganme cosas.
   Suyo
   
      Manuel Domingo y Sol
___

Escritos II, vol. 4.º, doc. 22, págs. 1-2




A don Francisco, don Elías, don José (?)


28 de marzo de 1891 (?)




   Dime cuál fue la obra francesa que nos pidió sobre la Eucaristía Prades de París.

   No fue ésta ayer tarde, sábado, porque salí con Sevilla a las 8 de la celda del padre Martín. Va en el de las 12 del domingo. Fíjense si mis cartas anteriores llegaron con las cuatro fechas solas, o sea con los tres días, pues las echo por la noche que me viene mejor; si no cambiaría de correo.
   Respecto de las 120 misas resolvedlo ahí: O que se celebren por la diócesis de Tortosa o por la de Murcia. Después discurriremos si se han de gravar sobre la Obra o sobre el colegio de Roma, como limosna y compromiso de éste.
   Mañana concluyo tus misas pro defunctis parentibus de Enrique de Burriana.<*2*>
   Ya pediré a Montserrat. En caso que tuvierais sobrantes de 8 reales, lo diríais. La letra ya la recibí; mañana la cobraré. Aún no sé cómo irá de dinero, pues tendré que pagar las 12.000 estampas de Milán, y eso que ahorro lo que puedo, y lo ajusto. Hoy me ha arrancado de la ánima dos pesetas el sacerdote aquel panegirista.
   El obispo de Astorga se hospedará en los de san Ligorio; gracias a Dios que no va a via Giulia.
   ¿Qué hacen las Puras?
   En este momento voy a llevar a la embajada el contrato privado que les envió por oficio el padre Martín.
   Recibo el encargo Corell.
   ¿Quién le pagará las agencias?

      [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 4.º, doc. 23, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


31 de marzo de 1891




Roma. Martes de Pascua.

   Mi Madre Providencia: Anteayer domingo de Pascua, y después de haber recibido la suya, fui a ver al padre Llevaneras. No fui más pronto porque desde el día de san José supe que estaba delicado, aunque siempre tiene algo que sufrir de estómago y asma.
   Estuve largo rato (casi una hora) y descansé, pues me costó 40 minutos el ir de Montserrat a su casa.
   Hablamos de la gaita de Vinaroz, del proyecto de fundación, etc., y luego le leí la suya, y me dijo que ya estaba bien y que aún era mejor que el obispo lo hiciese como lo hizo. Como a mí me hace tan poca gracia lo de la clausura papal, etc., pronto concluimos de esto. Veo que se quedarán <*2*> con lo mismo, pero con el peso de más ataduras sin ventaja ninguna.
   Le hablé también de mis asuntos, y me dijo lo encomendaría a Dios. Por lo demás aquí me estoy no haciendo nada, más que escribir esquelitas, y teniendo malos humores, pues en Madrid con sus tráficos se duermen y dormirán hasta Dios sabe cuándo, y además hay gente traviesa que desde aquí escribe excitando al gobierno español para que tome el convento que es suyo. Esto no me intimida, si vive el padre Martín, pero sí que será ocasión de alargar, y sufro ya por no estar en Tortosa, y paralizadas muchas cosas.
   No me hace bien que usted tenga que necesitar secretarias por estar enferma, y me figuro que habrá sido su <*3*> falta de juicio en la cuaresma, y tal vez efecto de falta de obediencia, y se hace vieja y cree que siempre podrá ser la misma, y se engaña.
   Aquí muchas funciones los días de semana santa y mucha gente en las iglesias. Hoy ya muchos huevos y muchos borrachos por esas calles. Me quedé asombrado de la gente que acudía a las iglesias, y aunque en muchos no fuese más que curiosidad, sobre todo en los magníficos misereres que realmente lo hacen bien, con todo aun así, podemos decir que Cristo reina. En cambio entristece el no permitir procesiones, ni aún el viático. ¡Pobre Jesús! ¡Pobre Roma!
   Se nos ha muerto en Valencia un futuro y grande bienhechor, el señor magistral Arteaga.<*4*>
   ¿Qué más le diré? Tengo poco humor y no sé qué decirle. Escribí a Valencia sobre el terreno aquel, pues Orenga me escribió a Valencia y de allí muy tarde me enviaron la adjunta, y he escrito a don Vicente.
   Supongo que nuestro Felipe habrá descansado de las tareas cuaresmales. Salúdele y felicítele las pascuas, y dígale que el simpático don Jesús Herrero, más animoso que él, pasa estos días a Tortosa a ayudar a nuestros Operarios de allí. Ya le conocerán ustedes si... lo merecen, y no tiene que venir antes a Roma, lo que no creo. Que felicite también al señor arcipreste.
   Conque mi bendición a todas de parte de su desterrado padre
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 24, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – Primeros de abril de 1891





Peregrinación 3.º
Señor don Jesús Herrero

   Mi querido: Recibí la suya ayer. Ya contestaré. Ahora sólo de peregrinación.
   1.º Va una carta para la revista que pueden copiar para el impresor, y puede ir como variedades, según parezca a Serrano, en este mes de abril. Para éste, si hay tiempo, o si no para mayo, tal vez vaya articulito de Medina, que durará o seguirá los meses siguientes hasta la peregrinación, sobre “Impresiones de los monumentos de Roma”. Y además la carta mensual.
   2.º Pregunté a Serrano si le es conocido el libro L’Angelo de Castiglione, o sea, vida de san Luis contada a los jovencitos <*2*> en conferencias familiares. Porque si no lo tiene, lo compraría y enviaría.
   3.º Diga al mismo que conviene un himno a san Luis para la peregrinación. Que vea qué letra sería buena, o quién puede hacerlo; y si no tiene letra ninguna, tal vez lo encargaría yo a un español de ésta, poeta y músico, y él lo haría; pero si puede ser que no nos cueste cuartos, mucho mejor. Así, contesten.
   4.º No dicen si han recibido el cajón de estampas de san Luis, enviado por Merry del Val.
   5.º Que diga Serrano si envió a pedir Hojas de Merry en Madrid, o no, que si no dispondría yo de ello.
   Hasta otra.
   Suyo
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 25, págs. 1-2




A don José García – 1 de abril de 1891





Miércoles de Pascua. 5 tarde.

   Querido José: He venido a trinitarios sólo por hambre de cartas y encuentro, 1.º la tuya con el talón. Al fin me dices lo de Anglés, que me pusiste de malhumor la otra noche, y veo no es lo que yo me temía. Has hecho lo que debías hacer de llamarle y reprenderle y tomar más parte en estas cosas.
   Recibo una de Serrano. Por estar poseído de mucha amargura sobre él, no quise escribirte un pensamiento amargo. Mas en vista de la suya me he tranquilizado. Jesús haga que no me vuelva a hacer sufrir como hasta ahora, y tú puedes <*2*> remediar mucho y todo en estas cosas.
   Olvidé escribirte que Albert pide 100 duros para los apuros de familia. Es natural que lo pague la central, y peor hubiera sido si no hubiere logrado el patrimonio. Si podéis, pues, enviad a don Vicente 100 duros, y que avise él a Albert para que disponga. Me temo no hayan de ser más, según los apuros que comprendí, si bien depende de que puedan vender algunas fincas.
   Siento infinito que el pobre Elías haya tenido que salir. Que tenga paciencia Osuna, y obra tú siempre en este asunto.
   Mañana volveré a escribir. Si va don Jesús, como dice don Vicente, que irá ahora después de Pascua, lo fío todo a tu prudencia.
   Hasta mañana.
   Tuyo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   No sé si hago bien en enviar los correos a última hora de la noche.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 26, págs. 1-2




A don José García – 4 de abril de 1891





Roma, 4 abril.

   Querido José: A las 2 o antes estando en el recreo con Medina, he recibido la tuya del 1.º enviada, según dices, en el exprés. ¡Hacía en aquel momento un mes que estoy aquí! Ya os escribí mi visita al padre de María. Bien que el padre Costa haya escrito, pero mejor a mí porque ellos no saben qué es lo que deben decir. El padre de María me dijo que Mazzela había dicho que Pidal le dijo que ya casi estaba arreglado lo de Condotti.
   He recibido la cartita de la organista de Santa Clara que te dirigió tan solícita. No sé qué es eso del decreto. A dicha organista, que se llama Nieves Codorníu, puedes escribir con franqueza, que es muy formal y reservada.
   He sentido ciertamente la muerte de la Blanqueta.
   Aún no he recibido la revista de febrero.
   Ha venido el padre Forgas, y me temo que soliviante a todos. Es muy <*2*> sospechosa su venida.
   Allioli me ha venido con nuevas pretensiones de romería. No le he subido a mi cuarto porque eran las 12 y ½ y le he dicho que ya pasaría.
   Que hagan buena fiesta de profesión, si no estoy yo. Aún no he escrito a su tío; ténganle en el colegio, y no permitan que vaya a ninguna casa, y cuídenle.
   El 25 son las bodas de oro de mosén Bautista Maspons, y tenía el compromiso, y el gusto y el deseo de estar allí, y tal vez no pueda tampoco. Bendito sea Jesús, y aquí perdiendo el tiempo.
   De los asuntos de Roma ya recibiríais mi larga de anteayer. Ayer no recibí ninguna vuestra, y por esto no escribí. Hoy he telegrafiado a Sanahúja casi inútilmente.
   Merry os envió un paquete grande o caja de estampas de san Luis. Dime si se han recibido ya, y pagadlo ahí. Creo son 37 pesetas.
   Más debía decir, pero ya lo digo a Osuna, y voy a rezar maitines de geya.
   Tuyo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Supongo no olvidaréis de felicitar a la marquesa de la Roca.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 27, págs. 1-6




A don José García – 8 de abril de 1891





Roma, miércoles, 8 de abril 91.

   Querido José: Anoche en trinitarios recogí tu cartita con la solicitud de la Carceller, que he entregado ya a Corell, que dice lo sabrá correr. Hoy aguardo la otra que prometes.
   Entretanto escribo para otro asunto que no debemos descuidar, en medio de nuestras tareas, y que empieza ya a imponerse.
   Ayer fuimos Merry, Medina y yo a ver a Allioti, el cual había dicho a Merry que la peregrinación debía ser a los últimos de septiembre, porque los franceses, belgas, etc., no podían hasta aquella fecha, y el papa quiere una gran manifestación. Expusimos la imposibilidad de que fuese en dicha fecha del 25 al 30; y replicando y regateando al fin le dijimos que no podía ser de otro modo que [en] la 1.ª quincena y se conformó. Luego de salidos comprendí que esos italianos ponen el nombre del papa, etc., <*2*> y lo quieren ajustar a sus cálculos y caprichos, y nos alegramos aún de que no fuese los mismos días, porque viniendo franceses e italianos, los españoles quedaríamos arrinconados, y así, actum est.
   Pues bien, no quedan más que cuatro meses: mayo, junio, julio y un poco de agosto. Se hace indispensable, por lo tanto, pensar en organizar el asunto de modo que no tenga que fatigarnos. Hay necesidad de uno que esté al hilo de la cosa, reducida a cuatro o cinco puntos y para lo cual puede servirse de todos los demás que le ayuden. Éste debía ser Serrano, que con media hora que dedicara al día, aunque fuera quitándosela del sueño, tendría bastante, si no la omitía ni un día, para la revista y para el movimiento de la peregrinación; pero casi desconfío ya de que haga ni lo uno ni lo otro, pues descuida el estar sobre ello, luego <*3*> se le acumula la tarea y le abruma y lo hace con disgusto y sin entusiasmo. Veas, pues, si alguno de los nuestros tiene ánimo para ello, que para la iniciativa bastará con mis indicaciones. No me atrevo que sea don Jesús, porque no está al tanto de muchas cosas, y por otra parte no se le debe abrumar, si bien como a los demás se le puede dar encargos de cositas, etc., bajo la dirección del que esté al frente.
   Si tú no has de ir de visitas, y puedes prescindir de otras cosas, creo serías el más a propósito, o si no don Francisco o Elías.
   Al efecto hoy, aunque me faltan borradores y antecedentes que tengo ahí, con todo abro hoy serie de notas y documentos para la peregrinación que debes abrir tú o el que se encargue para ir reuniendo en un solo fajo, cartas, etc., y nota o índice de lo que debe irse preparando para tenerlo a la vista.
   Como nuestro trabajo más que de detalles debe ser per causas maiores, puede reducirse en mi concepto el trabajo a los puntos siguientes que no deben [omitirse]:<*4*>
   1.º Puntualidad e interés de la revista.
   2.º Circulares a los obispos para nombramientos de juntas que se pongan en relación con la nuestra u otras centrales.
   3.º Viva correspondencia con las juntas siguientes, que han de ser la base de la romería: Valencia, Barcelona, Vitoria, Sevilla, y alguna otra que pueda surgir como especial.
   4.º Publicidad periódica, por medio de la prensa.
   5.º Comunicación frecuente con la comisión que se nombre en Barcelona para la organización del viaje, y que ha de llevar el peso principal.
   6.º Candelabro y suscripción.
   La 2.ª y 3.ª podrán ir a mano de uno solo bajo la inspección y mirada del que está al frente.
   La 4.ª y 5.ª bajo el cuidado de otro.
   Los detalles que <*5*> abrazarán alguna de ellas podrán remitirse a la respectiva sección.
   Ve conservando las cartas que pondré con carácter de romería o peregrinación, que yo conservaré las notas de ellas, y me podré entender con el que esté al frente. Si estuviera yo ahí libre, no me intimidaría; pero preveo que después de Roma, si sale bien el asunto, no podré estar parado. Resuelve, pues, ante todo la persona y empieza ya los encargos.

   1.º Va la adjunta para el señor Trías y que se le escriba con otra de ahí para que os conteste a vosotros o al que escriba; tal vez mejor Serrano. Trías temo que no hará lo que hubiera hecho siendo soltero, pero que si logra nombrar la comisión que se entienda con nosotros, ya lograremos bastante, sobre todo si en la comisión ponen la mano el <*6*> padre Fiter o los del colegio de ahí.
   2.º Va la otra para Sardá, y que sea enviada por el mismo Serrano o por ti u otro.
   Veré si tengo tiempo para discurrir circular para los obispos.
   También habré de discurrir si se logran materiales para la revista, para que no tenga que costar tanto el salir.
   Ha recibido, al fin, Medina el número de febrero. No está bien anunciada la junta de Roma, y está muy equivocado el nombre de sobre vías, etc.
   Hasta otra de romería, que seré más breve.
   Tuyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Día 9. Acabo de recibir la tuya del 6. Envía la del cura de Villafranca también. Háblame claro sobre mi hermana siempre y que vaya Vilá a pesar de todo y Luis Besorá. Las conferencias ya te lo indiqué en otra anterior.
   Lo demás mañana, que hoy escribo a ti y a Osuna, y son tres reales.
   Recibo la revista popular.
   Veré si mañana envío aún material para la revista, aunque no creo en la palabra de Serrano.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 28, págs. 1-2




A Sor Dominga Francisca Jimeno – 12 de abril de 1891





Roma, 12, domingo del buen Pastor. Abril de 1891.

Sor Dominga Francisca Jimeno

   Mi pobrecita Dominga: No más he sabido de tus reumas y dolores. Te escribí dos líneas por mosén José, y no sé más que te la envió. He sabido por una palomita, que aún vives.
   Hoy, pues, fiesta del buen Pastor, va una bendición para la ovejita de San Juan. Ya he pedido hoy al verdadero buen Pastor que se cuide de ella, y que desde allí, del tabernáculo hoy, día de tantos recuerdos para mí, le envíe a mi Dominga una miradita de piedad, y me la cure sus malicos, y la conserve para amar y sufrir y hacerle compañía, y pueda yo <*2*> encontrarla sana y salva y santa.
   Esto le he dicho desde aquí, ya que no he podido este año visitar a mi Corazón de Jesús de San Juan, al cual hacía 39 años que visitaba sin faltar ni uno, excepto el que estudié en Valencia, y allí a los 16 años empecé a saberle decir cosas; y allí hubo año que en esta novena tuve muchas amarguras, y ¡cuántos recuerdos del buen Pastor!!! Y este año he tenido que pasarlo aquí solitario, orando y esperando y padeciendo y alegrándome algún ratito, aunque pocos. ¿Adónde lo pasaré el año que viene? Quizás en América a fundar algún colegio, aunque ya voy dejando de ser joven, y no puedo volar tanto, y habré de quedarme cerquita de otras ovejitas. Así, diga al buen Pastor, que si es su voluntad vaya yo pronto ahí.
   ¿Qué hace tu alma? ¿Qué dicen mis Juanas? ¿Cómo está la menudall de esa casa?
   Acuérdate de mis mandatos, y estáte quieta, y guárdalo todo para cuando vaya.
   Ruega por mi hermana María. Estoy tal cual de salud. Pide a Cinta Franquet lo que quieras a nombre mío para ti y sor Raimunda.
   Afectos a la madre priora.
   Te bendice tu padre
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 29, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 16 de abril de 1891





Roma, 16 de abril. Señor don Felipe Tena

   Mi querido: Recibí la tuya. Veo labores et dolores tuos et quia potuisti sustinere. Trabaja, pues, mucho, pero no demasiado.
   Bien quisiera pudieras descansar, pero aguárdalo para cuando pueda ir yo.
   Siento la enfermedad del señor cura. Ved de hacerle cuidar. También se me dice que nuestro bendito Anglés ha ido ahí. Cuídalo, porque no necesita más que cariño, si bien merece ya tan sólo palo. Puede ser excelente criatura para el bien de las almas y consuelo nuestro, y su impresionabilidad mal conducida este último tiempo le pone en peligro de inutilizarlo. Que te sea obediente, y si no a este entrégalo a las uñas de la madre Providencia, que ésta ya puede pentinarlo.
   Nuestro asunto, según cartas de Madrid, <*2*> creo que va a ser sacado del fango para entrar en carretera real, pero a paso de carreta. Tengo fundamento para temer que, en los amaños que median, pueda la masonería tener parte, para lograr en las oficinas de Madrid (en donde están conformes) suscitar cada día tramitaciones, alargas de contestaciones, etc., para ver si se gana tiempo, y muere el padre Martín o viene otro gobierno, etc. Me figuro que lo darían a cualquier otro ente menos a formar un centro de ultramontanismo. Es cosa de encomendar a Jesús mucho, y nunca he orado con más pureza de intención para que Jesús lo convierta este asunto en bien de las almas y de España, aunque fuese con la humillación nuestra.
   Respecto de Vall no creo ni sé que haya otro terreno que el que indiqué. Con todo, cuando yo vaya, veremos, pues todo tendremos que hacerlo nosotros, porque allí no hay diplomacia para nada. Sentí no haber establecido la Vela nocturna más pronto, que ya estaría hecho.
   Afectos a Anglés, al cual dile que no sea tan desengañado. Que sea dócil y animoso.
   Te bendice tu padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   No te cuento episodios, de lo que pasa aquí porque son más para contarlos largamente. Ora pro me.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 30, págs. 1-4




A don Andrés Serrano – 20 de abril de 1891





Peregrinación, n.º 4.

Don Andrés Serrano. Roma, 20 abril, 6 tarde.

   Querido Andrés: A la una he echado al correo una carta para don Jesús con notas para la peregrinación y una carta de Roma para este mes. Recibo en este momento la suya, y por si el correo de esta noche va directamente a España, van dos líneas contestando la suya.
   1.º Dice usted que el 21 saldrá el mes de abril, y no lo creo, y me parece que aún podría incluir la carta. Si no irá el otro mes, y el articulito que confío hará Medina sobre temas de Roma que pienso darle, para esta temporada todo ha de ser centenario y Roma. Don Vicente me propone temas para escribir; de ellos uno sí que me parece bien, y mañana le escribiré para que los extienda y deje los artículos que pensaba sobre la “libertad”.
   2.º No importa que los boletines hayan traído la carta de Marmillot. Conviene que la junta central envíe una circular a los obispos al tenor de la que redacté, pidiéndoles nos pongan a nuestra disposición alguno para formar junta en las capitales, etc. Vea usted si tiene borrador de dicha carta, y yo la corregiría. Si no, haré una de nuevo y la mandaré e imprimirían, y junto con ella un reglamento, etc. Estoy seguro que, a medida que se acerque el tiempo y se <*2*> cree atmósfera, los obispos irán contestando. Aparte de esta circular general, se ha de escribir en particular para formar juntas, a Madrid a Castellote u otro. Tal vez yo lo diga a Caparrós.
   A Sevilla: Ya veré si conviene hacerlo al arzobispo o a la congregación.
   A Gerona: Al padre Xercavins.
   A Tarragona: A Deigens u otro; o si yo voy por allí al regreso.
   A Zaragoza: y muy particularmente y por el medio mejor que se discurra, etc.
   Todo esto podía hacerse, pues aún hay tiempo por todo mayo o parte de junio.
   3.º Claro es que el movimiento de fiestas en la fiesta o fiestas de san Luis, será de excelente preparación para impulsar la romería, sobre todo si en los sermones se sabe animar. Por ello, estoy porque en Tortosa se haga un triduo solemne iniciado por la congregación y el colegio y secundado por todas las asociaciones. No debe faltar velada, y si pudiese ser en el claustro de san Luis, excogitando medio debe reunir fondos. Una suscripción general con lista de los donantes tal vez tendría resultado. Lo que faltase el colegio de San Luis y San José podrían suplirlo. Así, piénselo y dígamelo. Opino por velada y en un día festivo, y a hora oportuna, y aunque se mezclase en la <*3*> velada algo de lo que hacemos en las veladas del colegio, como Mater admirabilis, etc., y algún diálogo.
   Sobre sermones díganlo a los jesuitas, y en caso don Vicente para un sermón no me parece mal, si bien siento que se mueva de Valencia. Repítame, pues, un programa antes de última resolución.
   En el gimnasio no es punto para velada. Lo que podría permitírseles allí, en otro domingo, como continuación de veladas y fiestas de san Luis, el que pudiesen hacer la comedia de san Luis, pero a condición de que los entreactos (que es lo más fatal de estos actos) se entretengan con poesías u otras declamaciones. Creo puede dárseles ese desahogo, sobre todo para los devotitos y devotitas de la clase media, que no irán a la velada.
   Es un excelente pensamiento el enviar semanal o quincenalmente a los principales periódicos, redactada de diferente manera, una nota de fiestas verificadas por San Luis, noticias del estado de la peregrinación y juntas nombradas, etc., para crear otra atmósfera. Mas, como dice usted, eso es costoso. Si bien para Valencia está don Vicente, para Vitoria se encargará aquella junta y <*4*> [para] Barcelona puede encargarse. Pero repito, es mejor hacerlo ahí y enviarse hecho.
   Me dice que envía carta de Vich, y no la encuentro; sólo sí la de Constantino.
   Si pudiera escribirse a mi sobrino Sales de Barcelona u otro de los estudiantes para que fuesen a nombre de la junta de Tortosa a Montserrat con oficio de esa congregación, nombrándoles al efecto como representantes, sería bueno, y verían los de Vich que algo hemos hecho. Creo no sería difícil excitar a algunos estudiantes tortosinos de los que estudian allí, y se podría escribir para que los animase al padre Fiter. Vean, pues, si logran una comisión, y que se escriba y participe a Vich dicha comisión que irá, para que luego podamos pedir nosotros cooperación de ellos. También convendría que en Montserrat se animase a la peregrinación a Roma, encargándolo a Sardá u otro. Si usted iba (a lo que no me opongo y veo con gusto, si no ha de estar muchos días en Madrid o Ciudad Real) y arregla bien todo lo de ahí, puede hacer todo esto y prepararlo con tiempo, y decírmelo con tiempo, antes de resolverse, o cuando esté resuelto.
   Yo confío ir pronto, pero no lo sé. No puedo abandonar esta madeja enredadísima. Escriban ustedes.
   Su carta tan mal arreglada ha tenido que ser anotada en los centros de Italia que tiene mucho cuidado en ello, para que no llegase abierta.
   Suyo
   
      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 4.º, doc. 31, págs. 1-2




A don Jesús y don Andrés – Del 20 al 30 de abril de 1891





N.º 5. Peregrinación.

Don Jesús y don Andrés

   1.º Acaba de decirme Merry del Val que su hermano de Madrid le escribe diciéndole que fue un sacerdote a pedirle las hojas y se las dio; pero que después encontró más, y no sabiendo a quién dirigirlas las mandó al señor obispo de Tortosa. Por lo tanto, que se vea si están en secretaría, y que las recojan.
   2.º Si acaso no lo advertí, estos meses impriman igual número de revistas que la de estos meses anteriores.
   3.º Digan si se recibieron las 4000 estampas; se pusieron ya sobre el sepulcro del santo.
   4.º La revista de marzo bastante re-<*2*>gular y propia.
   Mas el título de boletín de la peregrinación no parece tan propio, porque sólo se dicen noticias del centenario, y hubiera podido ponerse: Boletín del centenario y peregrinación.
   La crónica general pobre. Hay dos noticias en la general que podrían muy bien haberse incluido en el boletín del centenario: “Las cartas de San Luis, y el Círculo católico de Sevilla”.
   La noticia del congreso de Reus muy pobre, pues se omite la vicepresidencia de Cepeda y del obispo de Astorga.
   En las listas del Candelabro, muy bien por las celadoras de Cretas y Alcanar; de este punto es más extraño. ¡Qué mal papel el celador de... Cerbera!
   5.º ¿Llegó a tiempo la carta de Roma? ¡Sería lástima! El articulito de Medina no podrá ir para abril.
   
      [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 4.º, doc. 32, pág. 1




A don Francisco Osuna, don Elías – 23 abril de 1891





Roma, 23, 12 del día.

   Queridos Osuna, Elías y don Jesús y demás:
   He venido a echar las cartas a trinitarios por saber más noticias. Las noticias aunque son contradictorias, fatales; no se sabe el número de desgracias. El edificio Asilo cercano todo a tierra, y muchas casas.
   Por la calle no he pisado más que vidrios. Suponen no miles, sino millones de duros de sólo los vidrios.
   Acabo de recibir la adjunta, que guardarán. Esta tarde espero carta de ustedes, y escribiré a don José.
   Vuestro
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 33, págs. 1-4




A don Jesús Herrero – 23 de abril de 1890





Roma, 23, 8 mañana.

Señor don Jesús Herrero

   Mi muy amado en Jesús: Escribo a usted ésta bajo la impresión y alarma de la explosión del polvorín a la otra parte del Tíber, que en estos momentos tiene en movimiento a toda Roma. Eran las 7 menos minutos y terminaba mi meditación, y un ruido como cañonazo me ha alarmado cayendo los cristales de mi ventana, etc. He creído un petardo, y he buscado luego por la casa y a nadie veía. He bajado a la Iglesia, y he visto a uno que había entrado dejándose el Sacramento sobre la mesa al Agnus; y se estaba desnudando; luego se ha acordado que no había concluido la misa, y se ha vuelto a revestir y ha salido a terminar el sacrificio. El otro estaba terminando, y ha corrido sin terminar las Avemarías y, al entrar en la sacristía, ha caído <*2*> hipándose. Ciertamente había para creer que se hundía la iglesia, pues el polvo, cristales que se desprendían de las ventanas, etc., hizo creer que iba a tierra la iglesia. Como yo no me he asustado, he dicho luego misa, pisando cristales por toda la iglesia, y sin un alma que asistiese, pues por la calle todo eran corrillos y sin saber nadie lo que había sido. Luego se ha dicho que era el polvorín de San Comato, que está debajo de San Pedro in Montorio. Se suponen muchas desgracias, pero no lo sé. Ya lo diré si lo sé al echar a las 12 esta carta, pues suponen muchos edificios caídos.
   Recibí su primera que me alegró, pues es extraño que al que no sepa cómo vivimos pueda hacer buena impresión el estado actual de nuestras casas, que viven de milagro por la falta de personal. Por otra parte esta escasez impide que aun para los Ope-<*3*>rarios cause la dulce impresión que causaran los pacíficos, aunque pocos actos comunes para nuestra mutua edificación, que nos hará exclamar que es iucundum habitare fratres in unum. Pero las líneas están echadas, y se irá arreglando y levantando el edificio cuando hayan podido deshacerse prevenciones de prelados, y no nos regateen los predestinados para formar parte de nuestra Obra y vayamos más desahogados. Somos las piedras angulares y hemos de sufrir el peso de la Obra toda, para el bien de los que vendrán después. Somos como los hijos de Israel cuando la reedificación del templo, con una mano fabricaban, y con la otra tenían la espada en la mano, para combatir a los revoltosos que querían impedir la edificación. Jesús nos ayudará, y aunque tengamos pocos méritos, nos suplirán estos sacrificios, de no poder disfrutar de toda la paz y desahogo y gravedad de un molde formado ya. Unos u otros debían ser los primeros, y ya que tenemos este pecado lo hemos <*4*> de pagar así, sufriendo y orando. Lo peor que nuestra misión de ser los primeros nos impone el deber de ser más santos, y seremos responsables si no lo somos, y sin tener los medios que luego otros tendrán. En cambio, tendremos más ayuda y gracia del Señor. Así, pues, anímese y no desmaye.
   ¿Qué le hizo usted a Felipe Tena, que me pide le envíe pronto con usted a cualquier parte? Ore por esa criatura que será una vocación milagrosa con tantos halagos del prelado, y tantos atractivos de familia y de devotas en Vinaroz. Esos regateos de nuestro prelado son los que me hacen sufrir más.
   Veo comprenden lo de peregrinación. Creo que con algún trabajo y oraciones podremos lograr una romería regular. Ya nos iremos enterando. Confío por toda esta semana tener noticias favorables de nuestra empresa en Roma.
   Adiós, mi querido. Mucho desea poderle abrazar y compartir sus tareas su afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 34, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 24 de abril de 1891





Don Felipe Tena

   Mi querido: Te escribí a Vinaroz y la madre ha contestado, y tú o Anglés no.
   Recibí la tuya desde Tortosa. ¿Conque el abuelo de Palacio aún te mima? Sin duda será tu vocación la pesca milagrosa, cuando se realice después de tanto procedimiento.
   Respecto de Anglés sólo necesita alientos y cariño. Por lo demás tiene muy buen fondo y carácter bondadoso, y sobre todo muy pocas pretensiones. Pero se equivocó el remedio. A haber estado yo, no hubiera sucedido, pues su temor era más bien físico, y muy semejante a tus sufrimientos de un día.
   Envío a la madre un periódico para que veáis el peligro que pasamos ayer, y el susto de toda esta ciudad. En el Vaticano ha hecho cinco o seis mil duros de perjuicios en los cristales.<*2*>
   Es cosa que no se puede explicar el pánico que reinó. En el Trastevere salía la gente de las casas, algunos desnudos por si era un terremoto.
   Creo que dentro de este mes tendré noticias. Están aquí los obispos de Oviedo y Astorga. Este que yo consideraba receloso porque fue fundador del Colegio de misioneros de Pío IX en Tarragona, está entusiasmado con nuestra Obra de Operarios que era su ideal al fundar lo de Pío nono, que le fracasó. El de Oviedo ha ofrecido dos alumnos para el año que viene y está muy deferente. El domingo comeremos juntos aquí en Montserrat, y les daré una “breve idea”.
   Las noticias van siendo propicias, y por todo este mes confío saber algo. Así, oraciones muchas, que ya tengo deseos vivísimos de abrazaros y de hablar y echar líneas y contaros cosas y peripecias.
   Mis afectos a tu familia. ¿Qué hace el cura?
   ¿Está ahí aún Anglés?
   Te bendice tu padre
   
      Manuel Domingo y Sol

   Non puc més.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 35, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


24 de abril de 1891




Roma, 24 de abril.

   Mi Providencia: Recibí la suya sin fecha, y contesto enseguida.
   Creo que conviene suspender lo del terreno, y que se procure que no se hable de nada en el pueblo, y como si se hubiese abandonado: 1.º Porque antes quiero explicar a usted la situación mejor del garroferal, sus inconvenientes, falta de agua, etc. 2.º Porque aguardo la contestación de Valencia sobre el pedazo aquel que, aunque justo, sería suficiente. 3.º Porque tal vez con un acto de diplomacia, pueden bajar los humos los del terreno de regadío. Por esto diga a mi Juan Antonio que no haga uso de esto, y que por allí diga que cree que eso está abandonado por ahora, y no diga nada más. Tenga usted paciencia si la hago esperar, que ya ve cómo he [de] tener yo. Creo, pues, <*2*> que es lo más conveniente, y callar en el pueblo como si fuese cosa olvidada lo del convento. Entretanto oren para que yo pueda ir pronto, que lo confío y deseo.
   No le explico las peripecias porque sería largo. Con todo creo que por todo este mes tendré noticias buenas y malas, aunque espero lo primero.
   El domingo celebramos la misa en esta casa de Montserrat; oficiará el obispo de Oviedo y predicará Grau, obispo de Astorga y gran misa, y comeremos juntos.
   No me dice si mosén Bautista recibió las vinagreras que le mandé por correo en una cajita. Mañana le abrazaré por medio de Jesús en la misa.
   ¿Conque Felipe se reía de la carta? ¿Por qué no la leyó usted antes? ¿Le gustan nuestros angelitos? Pues aún no ha visto la plana mayor de Vidal, José María Tormo, Albert, y Adelino, etc. Ruegue por ellos, y que se nos multipliquen.
   Le envío la Voce para que vea que de poco volamos todos. Fue un ruido espantoso. Yo estaba en la meditación. Felipe que se lo traduzca si no lo entiende.
   Bendice a todas su padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Acabo de recibir dos cartas de ocho planas. ¿No me escribirá usted?



Escritos II, vol. 4.º, doc. 36, págs. 1-4




A don Elías Ferreres, etc. – 29 de abril de 1891





Don Elías Ferreres, etc. Roma, 29 abril. San Pedro de Verona.

Variaciones atmosféricas. Barómetro espiritual.

   Mis muy amados en Jesús: Ayer con la displicencia de mi situación ocasionada por tantas oleadas y mis idas de Herodes a Pilato y mi pobre papel que represento aquí con rubor y vergüenza, tal vez dije inconveniencias. Hoy el barómetro no está tan alterado, y la noticia de anoche de última hora y la caritativa visita de hoy del angelical Merry han equilibrado otra vez el corazón.
   Anoche supe por Medina que, según carta que oyó leer en la embajada, Baguer había escrito que había hablado a Tetuán, y que éste le dijo sobre el asunto del padre Martín, del cual aquél le habló, que... no pudiendo ni conviniendo ser eso de las monjas inglesas y que habiendo desistido la reina, era mejor eso otro, y que se haría cuanto antes lo del padre Martín. Beguer se atrevió a hablarle de las posibles intrigas de algunos empleados de Roma para enredar <*2*> la cosa, y Tetuán le contestó que no, que ya eran conocidos esos, y que nada podrían hacer.
   (Mas como Tetuán, digo yo, no piensa en lo político y cortés, etc., le preocupan poco este y otros asuntos análogos, y los oficinistas lo dejarán dormir).
   Esta mañana ha venido Merry a decirme que había visitado a Pidal ayer, y me dijo no sé qué de Altemps (que está junto al Seminario de San Apolinar), y Merry le dijo que no convenía Altemps, porque entonces los del colegio tendrían que ir a Apolinar, y que esto no conviene de ninguna manera, que es necesario que vayan a la Gregoriana, etc.
   Le he contestado a Merry con reserva lo que había y los nuevos proyectos, y se ha asustado, y me ha animado, y el angelito me ha dicho que debíamos encomendarlo, y lo encomendaría al Corazón de Jesús, y que la cosa para ir bien debe hacerse como yo proyecto de poquito a mucho, para ir bien. Con esto me he reanimado.
   Me ha dicho que no sabe cuándo viene su tío Benomar; pues como la mamá de su señora al morir hace un mes encargó a su hija soltera que no fuese a Roma de ningún modo mientras Benomar estuviese empleado en el Quirinal, la pobre chica entre este encargo sagrado de su madre, y que quiere ser monja se resiste, y que ésta es la causa del retardo de Benomar. (Y yo he de pagar esos vidrios).
   Hoy he empezado a reformar el preám-<*3*>bulo y las reglas de nuestro llamamiento a los prelados. Veré si mañana las mando concluidas pues hoy sólo les envío el preámbulo, para que lo pongan a la tijera los inteligentes, pues hay cosas o palabras que deben corregirse pero las dejo así para que lo adivinen. Apenas estén aprobadas, las haremos litografiar para que así que esté resuelto por el padre Martín, que demos publicidad escribiéndolo a algunos obispos, podamos hacerlo.
   Anoche tuve un encuentro que fortuna que no advertí, gracias a Jesús, el objeto en el acto, que si no me hubiese conturbado, de dos distinguidas y elegantes cortesanas que me siguieron cuando yo me retiraba. ¡Pobres y desdichadas criaturas! Mucho las he encomendado hoy a Jesús. Mis compañeros se rieron del lance, y a mí me habrá servido para advertir a nuestros futuros jóvenes alumnos y no alumnos. Ya os lo contaré, y gracias a Jesús que estuve tan soso, pues llevaba un mal humor yo al venir del padre Martín, <*4*> donde entre varios estaba Pila que apenas me saluda cuando me ve aquí, pues me mira con malos ojos, y está enfadado con el padre Martín, porque nos da eso a nosotros, y quisiera que lo diese a los otros trinitarios, aunque el padre Martín no lo sabe, etc.
   A última hora echaré ésta en trinitarios, por si hay alguna carta de ustedes.
   Caparrós también he sabido que desiste de todo proyecto de combinación con Condotti y Altemps, y se limita a Montserrat, y con una idea que no me desagrada, y no hay cátedras ni nada, sino simple iglesia, mediante una inspección alta que tal vez con el tiempo pudiera ser favorable para que nos dieran algo. Que Jesús vaya disipando todas las atmósferas peligrosas.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol
   
   Elías: Envíe por Despons la adjunta a Santa Clara, sin que diga más que es del colegio.
   La de Sanz póngala dentro de un sobre o sin él, si usted lo cree prudente se la entrega, pues nada me han dicho ustedes de si está contento.
   Estoy impaciente por mi última dirigida a Osuna y usted.
   ¿Ha venido García?



Escritos II, vol. 4.º, doc. 37, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – 29 de abril de 1891





Peregrinación 6

Señor don Jesús Herrero

   Muy amado en Jesús: Recibí anoche la suya del 25, con la copia de la de Sardá.
   Veré si mañana tengo tiempo para un borrador a los obispos, que ya no sé cuántos he hecho, y no recuerdo lo que decía.
   Veo su paso para con la Compañía transatlántica. Creo que eso lo debíamos confiar a otros que entienden sobre eso.
   Me extraña mucho me diga que no sabe si debe escribir a todas las compañías de ferrocarril. Esto no hemos de hacerlo nosotros, sino la comisión que se nombre en Barcelona. Para esto envié a ustedes una carta para Trías recordándole el ofrecimiento que me hizo de nombrar dicha comisión. Por lo tanto, vea si Serrano tiene arrinconada esta carta; y si no la tiene, <*2*> que escriba a dicho Trías diciéndole:
   Que se vea con la empresa de Barcelona a Francia, y si ésta quiere entenderse con las francesas y la italiana del Mediterráneo. Por Dios, repito, no es cosa nuestra, sino de los de Barcelona; y añadía a Trías que si conviniese ofrecer a los individuos de la comisión una recompensa por su trabajo y gastos de correspondencia, que podría hacerse y pagarse luego de lo que se cobrara de los viajeros.
   Tampoco conviene anunciar pronto el proyecto de viaje por mar, porque primero conviene tener seguro un número de 300 a 500 para lograr la rebaja y combinación por tierra, que es la base principal.
   Escríbame antes de resolver sobre esos puntos.
   Conviene se vayan imprimiendo hojas del Candelabro, pues sólo faltan 4 meses, y aunque se inserten dos mil pesetas cada mes, no las concluiremos.
   Suyo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Hasta mañana, si puedo.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 38, págs. 1-4




A don Jesús Herrero – 30 de abril de 1891





6-7 (pues realmente salté del 2 al 4). Peregrinación.

Don Jesús Herrero. 30 de abril.

   La carta, o sea, borrador irá mañana, que es día de huelga.
   Entretanto, ya que son varias las juntas diocesanas, conviene repetir avisos a éstas para que promuevan las locales, haciendo una cartita a cada uno de los directores de dichas juntas, y proponiéndoles los medios de multiplicarlas, usando el nombre del prelado, al cual pueden los directores suplicar una advertencia en el boletín.
   Lograda esta advertencia o sin lograr:
   I. Ver si los seminaristas de cada pueblo o uno de ellos se ofrece y promete que se formen junta en su pueblo.
   II. Ver si alguno de los de la junta puede escribir directamente o por conducto <*2*> de los mismos seminaristas a los párrocos o vicarios conocidos para que se forme junta, y ver si puede ir uno a Roma, añadiéndoles que si hay alguno que tenga intención de ir, lo pongan en la junta, y aunque no vaya nadie más, ya representará el pueblo.
   III. Dando a conocer en los periódicos locales, por medio de sueltos redactados por la junta, los trabajos que se hacen y noticias de la peregrinación, sacados de “El Congregante” y demás periódicos católicos que publiquen dichas noticias.
   IV. Que dichas juntas den a saber y anuncien que se enviará “El Congregante” estos meses a cada junta que se forme avisando a la administración de “El Congregante”.
   V. Ofreciendo a dichas juntas diocesanas reglamentos y cuanto convenga.
   VI. Pedir a dichas diocesanas juntas el promover la suscripción del Candelabro, diciéndoles pidan hojas y propo-<*3*>niéndoles que envíen una a cada párroco, y tal vez indicándoles que entreguen una a cada seminarista, y recibiendo dicha Junta las cantidades, enviando las listas de nombres a Tortosa para incluirlos en la revista, y luego colocar los nombres en el corazón de plata y mandarles la estampita cuando se reciban los nombres.
   Pueden empezar escribiendo primero a la de:
   Tarragona, por conducto de Corominas o el vicerrector doctor Dexusó o por don Ramón Llobet, catedrático del seminario; éste a nombre mío, si quieren, explicándoles todo lo anterior y que publiquen (si pueden en el boletín), o si no en otros periódicos la carta de Rampolla, etc.
   Luego a la de Valladolid, o escribiendo al director de la diocesana. <*4*>
   Al señor obispo de Lérida para que éste lo anime directamente allá pero manifestándole a éste el modo como puede proponérselo por medio de los seminaristas (que es un gran medio) y para las juntas en los pueblos, ya para el Candelabro; con una hoja la mayor parte de los seminaristas ya sería una gran resultado.
   Repetirlo a la de Barcelona, dirigiéndose a la junta y, en particular a Estebanell, que es seminarista, para que lo haga con los seminaristas lo de juntas y hojas, y encargándoles a todos que se dirijan a la central-Tortosa o [a] dicho Estebanell, y este cuide de escribirlo.
   Plasencia: Escribir a don Ginés para que se valga de sus colegiales y de los seminaristas, para que los párrocos formen juntas aunque no haya de ir nadie, y repartir hojas a dichos colegiales y seminaristas.
   Ya tienen tela por hoy.
   Conviene pensar en la impresión del reglamento, con una nota al final que redactaré mañana, para añadirla a la impresión del reglamento.

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 4.º, doc. 39, pág. 1




A don Jesús Herrero – Abril de 1891





Peregrinación 9.

Don Jesús Herrero.

   1.º Veo que al fin se ha encauzado lo de agenciar el viaje por el conducto único, esto es, por Barcelona; con todo, repito, que aunque Trías es el mejor, me hace temer por sus tareas. Convendría irle recordando el negocio. ¿Ya le enviaron la mía, con algo más de Serrano?
   2.º ¿En qué forma enviarán las hojas del Candelabro? Es por las juntas diocesanas o independientemente?
   3.º Bueno es que vayan anunciando los peregrinos probables; pero tal vez hubiera podido aguardarse al junio cuando se sepan los precios, y fijándoles una fecha para poder entonces calcular el contrato con las compañías. Así, vaya preguntando antes, ya que don Andrés dice que tiene tantas ocupaciones.
   Hasta mañana, si puedo.
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   


Escritos II, vol. 4.º, doc. 40, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – Abril de 1891





Don Jesús Herrero

   Mi querido en Jesús: 1.º Recibido su papelito. No sé qué diantre se ha metido en mis papeles que no he podido encontrar el modelo de carta de usted a los párrocos. Con todo, me pareció toda muy bien; sólo añadir que, para solemnizar el centenario, aunque no fuese más que una misa, o en la misa mayor el día dedicado a recordar esta fecha, hablar de san Luis, pues en muchos pueblos no harán otra cosa. Luego añadir que podría aprovecharse esta fiesta para establecer o resucitar la congregación o anunciar la conveniencia de prepararla, para el día que pueda inaugurase dicha congregación, para lo cual nos ofrecemos nosotros a ir (cuando se pueda); y última-<*2*>mente hacer resaltar que si no se puede junta, que los párrocos nos ofrezcan una persona, aunque no sea joven, que se entienda con nosotros.
   2.º ¿A qué párrocos piensan enviar la carta? ¿A sólo los de la diócesis? Si es a los de otras diócesis, si hay allí junta diocesana, es regular lo haga ella, v. g., la de Valencia; porque si no es así, temo poquísimo resultado, si bien no se perderá mucho en enviar treinta o cuarenta mil hojas a las parroquias principales de las diócesis de España. Creo con todo que hay tiempo, y usted puede contestarme.
   3.º Creo que la romería al Desierto puede ser de resultado en verano, pues los pueblos de la Plana son a propósito. Las otras me intimidan.
   4.º Estoy fatigadísimo de escribir y ya diré más cosas.
   Le abraza su afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Veré si estos días envío la carta de mayo para la revista, y podrán poner las dos; y si Medina me da el articulito. Hasta mañana.




Escritos II, vol. 4.º, doc. 41, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – Abril de 1891





Don Jesús Herrero

   Mi querido: Son las siete de la noche, y no van más que dos líneas. Piensen bien eso de la peregrinación a la Providencia, que puede ser un fracaso, si no van ocho o diez mil personas, y es cosa de gasto. No lo resuelvan todavía.
   Ya contestaré sobre las cartas a los obispos.
   Va la de Sardá. Claro es, y desde el primer día se propuso lo de juntas donde se pudiese, pues establecida junta, seguro uno al menos allí, y sabe Serrano que éste es el encargo principal que se hizo [a] las juntas que escribieron diocesanas.
   Maña-<*2*>na más.
   No envío hoy la de Sardá.
   ¿Cómo confían saber eso del coste del viaje?
   Siento no haya ido la carta, pues para mayo, ya hay otra empezada.
   Suyo
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 42, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – Abril de 1891





Día de la huelga.

Don Jesús Herrero

   Mi amado en Jesús: Son las 3 de la tarde, y acabo de recibir la suya escrita desde la oscuridad. Por Dios, amado mío, que es preciso pedir licencia antes para retirarse de esta manera tan prosaica. Diga a san José que no es hora de enviarle cruces, y de ponerle a usted tentaciones, pruebas y cruces; que ya las recibirá cuando sea hora, aunque tengan que ser mayores. Conque, dígame usted pronto que ya está bien, pero sin llevar prisa, ni hacer calaveradas.
   Va la carta; pero no estoy de filis, y ustedes la arreglarán sobre la base de que conteste formando junta el obispo, y que lo demás de publicar en el <*2*> boletín y formar juntas locales, ya lo diremos a la diocesana.
   Me dice usted otra vez que quién debe entenderse con las empresas, y repito, que ya envié carta a Serrano para Trías; si no la recibió escriban a este para que enseguida nombre comisión, y le ofrezcan recompensa por los gastos que ocurran, etc.
   Aunque es huelga, me voy a la manifestación, y así concluyo hoy diciéndole que salude a todos.
   Si imprimen el reglamento han de poner al fin nota de que para el sorteo, siendo así que faltan pocos meses, pongan por una vez sólo la cantidad [de], v. g., un duro o dos, entre 50 ó 25, sin necesidad de que sea periódica, y hacerse ellos el sorteo.
   Hasta mañana
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 43, págs. 1-3




A Sor María Joaquina de Jesús Ferrer – 2 de mayo de 1891





Sor María Joaquina de Jesús Ferrer

   Mi Joaquina: Te prometí dos líneas, y éstas no vinieron. No sé quién tiene la culpa. Mucho he tenido que escribir estos días, y tengo aún atrasadas muchas cartitas de otras almitas más llenas de penitas que Joaquina, y así se están sin contestar, y además las cartas de nuestros pobrecitos reparadores, que deben ser los primeros. Con todo, ya que lo prometí va una bendición y una estampita. Pero la estampita antes la has de escoger de estas que tengo, a ver cuál es más de tu gusto.
   La 1.ª dice: “Castígame a mí como víctima y perdona a ellos”.
   La 2.ª dice: “Mi vida estará ya del todo escondida con Cristo en Dios”.
   La 3.ª dice: “¿Qué se me da a mí, Señor, de mí, sino de ti?”.<*2*>
   Conque escoge. Por lo demás que Jesús te bendiga y llene de su gracia y cumpla en ti sus designios amorosos de gracia para consuelo de su Corazón, para santificación tuya y para bien de las almas.
   ¿No estás contenta? Pues que te crucifique con él hasta transformarte en imagen suya por medio de todas las cruces y trabajos que quiera enviar. ¿No estás satisfecha? Pues dile: Cupio dissolvi et esse cum Christo. Y que ya te lleve a él siendo santa. ¿No te basta? Pues padecer y no morir y padecer hasta en el mismo cielo por los pobres pecadores, y gemir allí, como dicen que lo hace el padre san Francisco. Y con esto basta, que lo demás ya sé que lo dijo muy bien el padre predicador, mejor que lo hubiera hecho yo, por esto aún has ganado.
   Quien pierde soy yo, desterra-<*3*>do en Roma, sin que acaben de sacarme las oraciones de mis Puras.
   Sentí mucho no ver a tu tía Mariana y a Teodora. ¿Ya dijiste a ésta que debe ser una reparadora?
   Adiós, mi Joaquina.
   Te bendice tu padre y que por muchos años te pueda bendecir si es voluntad de Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
2.º de mayo.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 44, págs. 1-3




A Sor Francisca Vergés – 2 de mayo de 1891





Sor Francisca Vergés

   Mi Francisca: Recibí la de Joaquina y la suya. Vi la soledad en que quedó ese plantelito mío de la madre Purísima sin padres ni tíos siquiera. Jesús quiere sacrificios. Yo me estoy aquí prisionero. El Señor me está haciendo milagros continuos de su Providencia, en medio de los malos humores que tengo por mi falta de fe. No puedo explicar las nubes diarias de contradicciones de buenos y malos, y que el Señor las va disipando de una manera que me asombra. Sin duda Jesús quiere confundirme en mi poca fe. No es para escribir sino para contar. Hasta el papa parecía quería matar nuestra Obra, plantando otra mayor en lugar de la nuestra pobrecita, y Jesús creo que le va desviando la mano para que no bendiga sino la nuestra, que <*2*> luego confío que le dará más consuelo que la que él proyecta. Así, pues, oraciones y muchas, y ofrecimientos de víctimas y que Jesús sea glorificado en nuestra Obra, y salvadas las diócesis de España por medio de nuestros futuros reparadores. Yo poco puedo ofrecer fuera de esta prisión. Estarme aquí sin poder decir un fervorín a mis chiquitos de San José, ni a mis Providencias de Vinaroz, ni... a mis Puras de la calle de Moncada, etc. Y no podré el día de la Ascensión decir a mis colegiales: “Y dejas, Pastor santo, tu grey en este valle hondo oscuro, en soledad y llanto, etc.”. Y yo en soledad y llanto tendré que saludar desde aquí a Jesús sacramentado del colegio de la Purísima de las Claras, etc. Al menos un saludo a Jesús en mi nombre de <*3*> parte de esas almitas para que me abrevie el destierro. A ver si este día viene ya el golpe de gracia deseado.
   Mosén José llegará ahí el día que reciban ésta, él les contará lo que yo estoy pasando aquí. ¿Qué hace nuestra tropa menuda? ¿Cómo está la plana mayor? ¿Y mi sor Concepción está buena? ¿Cómo no me dice dos palabritas de aquellas que ella sabe decir?
   Bendice a todas el pastor no santo
   
      Manuel Domingo y Sol

2 de mayo.

   Ayer visité el sepulcro de santa Catalina de Sena, y oré por todas.
   Una súplica por mí el día de la Ascensión. Mane nobiscum, Domine...

Escritos II, vol. 4.º, doc. 45, págs. 1-2




A doña Cinta Curto – 3 de mayo de 1891





Doña Cinta Curto

   Mi amadísima hija Cinta: Acabo de recibir la tuya muy grata. Siento que te hayas fatigado en escribirla. Me basta que vayas enviándome a decir cómo estás, que con esto ya estaré tranquilo. Gracias por tus oraciones y ofrecimientos de sacrificios. No puedes pensar la confianza que me dan las oraciones de las almas que piden a Jesús por mí. Yo también te envío muy en particular mi bendición todos los días después de la santa misa, y doy una miradita a Jesús por ti.
   Me alegro de tus propósitos; pero en cuanto a cuidarte y vencerte no tengo confianza que los cumplas. Sin embargo que Jesús cumpla en ti sus designios, y si te quiere víctima de sufrimiento, que acepte todos tus dolores y gemidos para repa-<*2*>rar y consolar las angustias de su Corazón, y para el bien de las almas y salvación de los pecadores, y un poquito para las obras de la máxima gloria de Dios que tenemos entre manos, y podamos llenar el mundo de almas reparadoras y sacerdotales.
   Yo sigo aquí con esperanzas, pensando siempre que es la última semana, y ésta no acaba de venir. Parece imposible estas alargas. De aquí que aunque es cosa de un momento a otro, no sé este momento cuándo será.
   Aquí a pesar del susto del polvorín, que fue una cosa espantosa, y de los desórdenes que hubo ayer y anteayer, estoy tranquilo y bien gracias a Jesús.
   He sabido de mosén Bernardo por conducto del secretario del obispo de Oviedo. Dice que le vio en Madrid hace poco tiempo.
   Mosén Elías le dará el duro para la Joaquina, pues olvidé decírselo antes.
   Una miradita a Jesús por mí el día de la Ascensión.
   Cuídate, no trabajes ni te fatigues, y venga lo que Jesús quiera, pero que pueda verte pronto.
   Afectos al padre Faura.
   Te bendice tu padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Roma, 3 de mayo.

   Al angelito nuestro de la calle un saludo.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 46, págs. 1-13




A don José García – 4 de mayo de 1891





En Roma, 4 de mayo y tercer día, 4 que estoy aquí.

Señor don José García

   Querido José: Te supongo ya en Tortosa y cuidando del colegio, y de los demás intereses de la Obra, que necesita todos los brazos. Supongo te habrán enterado los nuestros de los variados episodios de nuestro asunto en sus últimas etapas. Parecen inverosímiles los recelos, contradicciones y sobre todo combinaciones y proyectos que el nuestro ha originado, y tal ha sido la cadena de ellos que más de una vez me han fatigado y ejercitado mi paciencia, a pesar de los milagros con que la Providencia ha querido avergonzar mi falta de fe. He visto cuán conveniente y casi necesaria ha sido mi estancia aquí, aun sin hacer nada más que <*2*> consumirme y estar sólo a la vista de lo que ha ido ocurriendo.
   Gobierno italiano. El señor Pacelli por el cargo del padre Martín se presentó a uno de los principales funcionarios del ministerio de Estado italiano, amigo por otra parte del dicho Pacelli, para hacerle saber que si el ministerio no extendía el permiso de la transformación del edificio, según la solicitud del padre Martín, éste repetiría un instabis y, si pasados ocho días no contestaba, pondría pleito contra el gobierno italiano; dicho funcionario le contestó que tenía pedidos informes al embajador italiano en Madrid, sobre la existencia de nuestra Obra, que aquel día se le repetiría activase la contestación que se le tenía pedida y que el mismo funcionario quedaba en enviar a Pacelli por escrito nota particular de lo que hubiese en el asunto.
   Entretanto, a los pocos días recibí carta de Albiol, según la cual un canónigo de allí había recibido carta de un amigo de Madrid en la que le pedía <*3*> al canónigo informes sobre la existencia de una Obra de sacerdotes, etc., y la cual parecía tenía colegio allí, y su objeto, medios, etc., pues era para satisfacer una pregunta hecha desde Roma. El canónigo fue a preguntarlo al mismo Albiol, el cual le redactó los informes, y le dio además el impreso nuestro de la Breve idea. Los mismos días recibía yo aviso del secretario de Murcia, en que decía que una persona de Madrid preguntaba sobre nuestra Obra, y que se le contestó dando muy buenos informes, pero avisándome a mí por lo que pudiera convenirme. Presumí que todo esto era del embajador italiano. Efectivamente, el 18 de abril recibía nota Pacelli de su amigo, en la que decía: “Que al fin el embajador italiano en Madrid había contestado. Que habiendo preguntado oficialmente al gobierno español sobre nuestra Obra, le contestó que no le era conocida. Pero que habiendo tomado informes oficio-<*4*>sos, no sólo había averiguado que existía, sino que hasta se le había proporcionado un impreso, en donde constaba el objeto, reglamento, etc., y lo remitía para su satisfacción al ministro italiano”. El amigo de Pacelli le añadía: que por lo tanto, no había ya ninguna dificultad por parte del gobierno en extender el permiso; pero como mediaba un aviso del gobierno español para que no procediese al permiso sin consultar antes a éste, que aguardaban a Benomar por si tenía que hacer alguna observación; mas que cualquiera que ésta fuese no creía que fuese obstáculo para el permiso conveniente.
   Gobierno español. Sanahúja apenas escribe, pues en su última me indicó que estuviese tranquilo; que no temiese intrigas; que la cosa se arreglaría pero que era largo, y tal vez hasta el octubre. Propuse al padre Martín dar publicidad al anuncio, como creo te escribí, y éste insistió en que <*5*> aguardáramos a Benomar. Entretanto, el 26 de abril, marchó a España el conde de Baguer, secretario de esta embajada cerca de la santa Sede, persona piadosísima como sabes, e interesada en nuestro asunto, y que ha sido destinado a jefe de una sección del ministerio de Estado en Madrid, y dicho Baguer se presentó a Tetuán para hablarle del asunto de trinitarios, y el ministro le contestó, que la reina había desistido de sus monjas, que de todos modos valía más para eso otro, y que se haría enseguida lo que quería el padre Martín. Le añadió Baguer al ministro, y fue mucho ánimo, que había recelos de que algunos de los de Roma, nombrándolos, intrigaban para desviar el asunto; y Tetuán le contestó que no había cuidado, que ya eran muy conocidos esos señores intrigantes. Así las cosas, sólo ansiábamos la venida de Benomar.
   Mas cuando estábamos tranquilos, otra nube vino a cernirse sobre el <*6*> horizonte de nuestras esperanzas y santos deseos, que llegó a preocupar por unas horas al mismo padre Martín.
   Pidal y Caparrós que, como creo te escribí, ya habían abandonado todo proyecto de Unión [?] en vista de los desvíos del cardenal Rampolla, animados por los obispos de Astorga y Oviedo, los cuales se ofrecieron a hablar al papa, volvieron a pensar en combinaciones. El de Astorga fue al papa el 25, y olvidó hablarle de esto, exasperando a los antedichos señores. Más el de Oviedo, fiel a la promesa, le dijo el 27 al papa, que sabía que iba muy bien el asunto de via Condotti para colegio español, etc. El papa le contestó que sí; que se alegraba que el pobre padre Martín realizara esto, porque era tan viejo, y convenía asegurar edificio, etc. Pero... que para la gran nación española aquel local era poco; que el papa había comprado hacía 4 años el gran palacio Altemps que le costó tan sólo un millón doscientas mil <*7*> liras, y que su objeto hubiera sido facilitarlo a los obispos españoles, etc. Esta noticia enardeció al embajador y Caparrós, y juntos con el señor obispo de Oviedo se fueron a ver Altemps (que según tengo entendido no les gustó bastante, y el de Oviedo fue luego a ver la iglesia de trinitarios), pero que fue suficiente para criar grillos en la cabeza de ellos, formando con Montserrat, Altemps, trinitarios la gran cosa española.
   Yo visité dos días después a Caparrós, el cual me dio a entender que iba a desistir completamente de todo para no pensar más que el arreglo de Montserrat como iglesia española y nada más; pero que eso de Altemps le pareció muy bien y que no perjudicaría a Condotti. Le repliqué que no sólo le perjudicaba, sino que lo inutilizaba a no quedar más que una casa acaso de nuestra Obra, pues los obispos no podrían enviar alumnos a las dos casas, aun suponiendo que nosotros debiéramos estar al frente de Altemps; él quiso insistir en que los obispos enviarían a las dos casas, y lo dejé.
   El padre Martín, rehecho de la primera noticia, y con su clarísimo talento y comprensión, me tranquilizó y dijo: Que eso de Altemps no podía ser; que los obispos españoles no estaban para aprontar al papa el millón <*8*> y medio de liras para un edificio que, aunque es grande, no reúne condiciones; ni para aprontar otro millón y medio que se necesitaría para habilitarlo; y podrían sostenerlo con el rango que en este caso requeriría. Que al Colegio pío-americano adelantó el papa un millón setecientas mil liras para el edificio nuevo que visitamos nosotros, y que en vista de que no se lo pueden devolver ha nombrado un obispo en calidad de visitador de las Américas, con el exclusivo objeto de hacer un llamamiento a las diócesis americanas para el Colegio Pío, y pueda así recobrarse de esa cantidad, etc. Yo en vista de esto repetía al padre Martín lo que varias veces había ido indicándole: Que lo creía esto una nueva tentación y una prueba. Que todas esas combinaciones y proyectos de la embajada y de los demás obedecían a falta de convicción en la solidez y resultado de sus mismos proyectos. Que nosotros no sólo teníamos convicción, sino que veíamos el problema tan fácil y claro que nos parecía imposible pudiesen verlo de otra manera. Que ellos lo miran de diferente punto de vista que nosotros. Que ellos quisieran empezar haciendo una cosa solemne, y de bombo y nombre, y luego imponerle a la aceptación de <*9*> los señores obispos. Que nosotros no queríamos sino proponerlo espontáneamente siendo un hecho ya, y realizado. Que desde su punto de vista, ellos exponían la Obra, pues si los señores obispos no lo aceptaban o no podían aceptarlo, era un fracaso y un nuevo escándalo; que era una cosa larguísima, pues antes debería consultarse a estos y estudiar el reglamento, y qué institución debía ponerse al frente; y si fuera esa, bastaría que muchos obispos la miraran ya con recelo; y si era aquella, otros lo mismo; y si debían ser sacerdotes seculares, peor; que de todos modos los obispos se ataban, y que mañana podrían estar descontentos de la marcha de la casa, y tendrían que continuar así, etc.
   Que, al contrario, desde nuestro clarísimo punto de vista, sin anticipos, ni gastos, ni compromisos de los señores obispos, se les ofrece a estos esta modesta casa, que pueden aceptar o no aceptar muy libremente, retirar su apoyo siempre <*10*> que quieran independientemente y sin necesidad de dar cuenta a nadie. Si los obispos no lo aceptan y fracasa, no hay ninguna humillación ni para el papa, ni para los obispos, ni para nadie, y queda reducida la empresa a tener los alumnos que una Obra modesta se ha propuesto sostener en los que puede. Si no fracasa, que no fracasará, porque los señores obispos no tendrán más que ventajas, y será cosa propia de cada obispo, y no del episcopado; si no fracasa, digo, y los obispos van entrando en la idea de su desarrollo por conducto nuestro, y según el resultado que den los alumnos en nuestras manos, entonces ni había bastante con trinitarios, y se podía pensar en cuantos Altemps convenga, y se podía comprar al papa esto y cuanto se quiera, estando el papa inclinado; y no faltarán moldes de hacer dinero, que muchos hay discurridos y facilísimos.
   Al padre Martín, al cual comprendí que le caían bien mis consideraciones me añadió otras, y se fue a Pidal a decirle que no se entusiasmara con lo de Altemps; que en cuatro años no se arreglaría si se ha de acudir a los obispos; y le añadió razones que no son <*11*> para escritas, y que diré de palabra. Todo esto es reservadísimo, y no debe decirse más que acaso a nuestro obispo, y que cuando vaya ya se lo explicaré con todos los detalles.
   Todo depende, pues, del calor con que lo haya tomado el obispo de Oviedo, para participarlo quizás al de Madrid y otros, o valerse del nuncio para ello, etc. Con todo yo escribiré esta tarde al señor arzobispo de Sevilla enterándole y previniéndole. Creo con todo que si Benomar viene pronto y se ultima lo nuestro, o aun sin esto, teniendo ya la seguridad, anunciamos poco a poco a los señores obispos conocidos la realización y resolución del proyecto con las bases que les ofrecemos, se esterilizan cuantos pasos puedan darse para construir nuestro plan, único en mi concepto útil y realizable, atendida la falta de recursos por parte de los señores obispos, y supuesta la idea de colegio español que se va imponiendo cada día por la insistencia del papa, que es conocida de todos los obispos. A pesar de estas esperanzas, <*12*> como puedes comprender, me ha engendrado ratos de fastidio. Si el Señor al inspirarnos el pensamiento nos hubiera descorrido tantas montañas de contradicciones, y tantas alarmas y contrapesos, quizás hubiéramos desmayado, cuando era una cosa tan llana y sencilla lo que nos habíamos propuesto, y tan fácil de ejecutar, si no hubiesen sobrevenido esas ambiciones y ampulosidades y grandezas de proyectos que Dios ha permitido. Él sabe por qué, y sin duda para mayor bien de la Obra, pero que nosotros no deseábamos vinieran.
   En cambio de los sufrimientos, no han faltado algunos consuelos. El señor obispo de Astorga me dijo que con la Obra de Operarios le he arrebatado el pensamiento que él se había propuesto con lo de misioneros de Pío IX. El de Oviedo repitió al padre Martín sus ofrecimientos; conmigo estuvo amable, pero reservado. El señor obispo de Murcia me envía a decir que ánimo, que esto será una gloria de España; y hasta el provisor Belló, tan refractario a la idea de colegio de Roma, escribe que quisiera dejarlo todo para venirse a ayudarme en la empresa.
   Ayer telegrafió Merry a su hermano de Madrid, para que le dijese cuándo venía su tío Benomar; acaba de enviarme Merry la contestación de que probablemente del 12 al 15. Habré de aguardar, si bien me duele no aprovechar este mes de mayo, y antes de que cierren las <*13*> clases de los seminarios, para hacer una excursión, y ver si se haría una pequeña leva en Barcelona, que sabes tenemos hoy inclinado a aquel señor obispo, y luego a Madrid, Plasencia y Cádiz, pues a éste último le tengo prometida la visita y no quiero faltarle, si es posible.
   Conque pidan a Jesús que me rompa pronto estos lazos y que no venga ningún otro obstáculo mayor, como el que indiqué como... que es el único serio.
   Hace tres días que vino al fin, y gracias a Dios, la destitución definitiva de Benavides, que era una necesidad. Dios quiera iluminar a los que hayan de arreglar esta casa, que tantos pecados tiene encima, y se empleen bien tantos intereses acumulados por la piedad de buenísimos donantes españoles.
   Aguardo vuestro correo, y según lo que haya pondré una posdata.
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Mis respetos al señor obispo.
   Las alarmas de aquí se han calmado.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 47, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – 4 de mayo de 1891





Roma, 4.

   Mi don Jesús: Recibo la suya alentada del día 1º de mayo. No sólo me siento animado en la oración por lo de Roma, sino que veo milagros de la Providencia de Dios, continuos, que va disipando todas las nubes de temores. Mañana escribiré a don José una carta más detallada y que explicará toda nuestra situación.
   Bien por el borrador, pero aguarde usted a mañana para una advertencia, y hoy no puedo porque es última hora.
   Va la de don Vicente sobre empresas. Recibiría la mía, y habrá escrito a Trías. Veo que ellos deben hacerlo, aunque Trías desde que se casó ya no es el mismo. Dígame lo que vaya habiendo, y resolveremos que aún hay tiempo para esto, si <*2*> bien me place la actividad de usted, que toda se necesita, y aun así nos quedaremos cortos.
   Van las facultades para Guerra, que por sus inteligencias con Corell y enredos del padre Alba han costado un dineral sin sustancia.
   Tengo carta hoy de don Francisco y de don Vicente. Las he contestado largamente.
   Hasta mañana sin falta.
   Suyo
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 48, págs. 1-4




A don Jesús Herrero –7 de mayo de 1891





Roma, día de la Ascensión de nuestro amor resucitado.

Señor don Jesús Herrero

   Mi amadísimo en Jesús: Durante el ratito de recreo, después de comer, he recibido la suya del día 4, aquí en Montserrat, adonde conviene más dirigirlas, y me levanto del descanso y van dos líneas, empezando por su último párrafo.
   ¿Le parecen excesivas las proposiciones a los señores obispos? Pues note usted que eso es lo oficial, que lo extraoficial, esto es, los chicos que por nuestra gente enviaremos, o con la mitad o con la tercera parte, o de los aspirantes, o de talento distinguido para que sean luego apóstoles espontáneos en nuestras manos en las diócesis, no serán pocos, eso si según los fondos, que no faltarán y abundantes después de algún tiempo, y más si se tiene el nombre y la voluntad del papa.
   Además no es temeraria la cuota de 2.200 a 2.500 reales, pues se discutió ampliamente en la última reunión <*2*> y, nemine discrepante, se aseguró que con seis reales diarios, esto es, con 108 duros, o lo que es lo mismo, con 2.160 reales se podía dar la comida con desahogo, y así lo creo también, excepto el presupuesto del vino, que es lo que más me intimida. Por lo tanto, queda para atender la contribución de la casa 800 duros y la subsistencia de los religiosos, de 17.000 pesetas anuales, menos hoy ya la quinta parte por la muerte del padre Güell; y luego dos quintas partes menos por el padre Martín y padre Forjas, etc. Esto puede hacernos ir un poco penados al principio, aunque no lo espero, pues uno solo de los moldes de hacer dinero de entre los miles que hay pensados, será bastante.
   Con esto resulta que nosotros daremos la manutención por la mitad que la dan los de Claret; y 130 duros más barata que la del Colegio pío americano. Por esto no deseo sino que Jesús nos permita dos pasos de delantera, o de ventaja, como dicen los catalanes, y ya pueden venir detrás proyectos y combinaciones. <*3*>
   Con todo, temo que no tengamos esas 48 horas de delantera, y crea que sufro estos días por si el obispo de Oviedo ha hablado con el nuncio, y si con asentimiento de éste ha empezado a escribir confidencialmente a otros obispos, pues es hombre muy activo, y los previene y usa el nombre del papa, etc., y nos estropea lo nuestro. Lo veo, cada día más, una tentación que me aflige, por si es por mis pecados y presunción, si bien me parece que por otra parte lo siento casi más porque entreveo que lo nuestro puede dar muchísima gloria a Dios más que lo otro, por más que resulte también gloria de nuestra Obra. Por esto, es hora de redoblar nuestros gemidos y oraciones, y de propósitos del corresponder fielmente a nuestra misión ofreciendo a Jesús cuantos sacrificios exija, para que no se estropee esta grandísima empresa, que una vez estropeada es de difícil composición.
   Por esto, aguardo tan sólo a Benomar, y si venía con instrucciones favorables, desde aquí enviaría ya algunas bases a algún obispo, mientras se arreglaban los pre-<*4*>liminares para la firma de la adquisición del edificio; y si no para venirme yo y empezar el reclutamiento, dando como instalado el colegio, aunque debiera volver para lo primero cuando esté ultimado.
   Estoy copiando por mí mismo un ejemplar para enviarlo a Sanz y Forés como consulta, y luego quiero tener alguno prevenido, pues, repito, depende de la delantera; y aunque es verdad que luego podrían los obispos retirar el ofrecimiento, si recibiesen otra circular, con todo, ya les vendría más mal acceder a esto, en vista de nuestras ventajas ofrecidas.
   Sí que ha habido alarmas aquí; con todo he salido todos los días, y el primero sólo a hacer una visita a Jesús; los demás hasta trinitarios. Anoche misma detuvieron tres anarquistas, y uno escapó y empezó a tiros a los guardias. Aunque yo vine por aquella calle, via della Unità, poco antes nada percibí. Hoy no he podido coger ninguna nona, pues se ve que aquí no es la gravedad de funciones de nuestra España, con todo, a las doce, he podido asistir a una bendición del Sacramento, media horita, en la iglesia hermosa del Gesù, y he cogido la mano de Jesús para que fuera bendiciendo uno por uno a todos nuestros Operarios, y que el año que viene en este día podamos...
   Le abraza su afectísimo en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 49, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – 8 de mayo de 1891





Roma, 8 de mayo.

Don Jesús Herrero

   Amado don Jesús: Recibirá usted ésta por don José García en el mismo correo que recibirá la dirigida a usted. Es que al regresar de trinitarios anoche, preocupado con una idea poco grata, olvidé dejarlas en el buzón, y por no retroceder lo dejé para hoy.
   Va el articulito de M., que puede usted decir a don Andrés que se ponga como último articulito, o mejor será, como variedades; y la cartita mía que tengo hecha ya, en un rato de mal humor, la enviaré en el correo de mañana 9, y el 12 la tendrán ya.
   Si no <*2*> encuentro ninguna noticia o carta particular en trinitarios, hasta mañana.
   Suyo
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 50, págs. 1-2




A don José García – 10 de mayo de 1891





Roma, 10.

   Querido José: Ayer no escribí. ¿Para qué?
   Hoy recibo las adjuntas. Bendito sea Dios. A haberlo hecho todos de propósito, no lo hubiera trazado Jesús mejor. Marzá va ahí sin duda por los dos mil duros de Tarragona, y hablando con misterio. Parecen benditos. En caso debías ir tú a Tarragona, pedirlos, pero no diciendo que son para Valencia, sino para Tortosa. Dirás en caso a Corominas que he recibido las preces para el oratorio.
   El padre Martín, al cual leí ayer la de Sanz y Forés, dijo que a él no envuelve nadie, y que ya [estaba] enfadado con los de Claret. <*2*>
   Es la única esperanza. Con todo, apuntó otra dificultad, que podría venir, aunque él dice que lo arreglará.
   Ni un atestado tampoco hoy, ni de Teruel, ni de Burgos, ni de Madrid, ni de nadie.
   Afectos a todos. Ya contestaré a la de Elías última y a la tuya.
   Afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 51, págs. 1-4




A don Jesús Herrero – 13 de mayo de 1891





Roma, miércoles, 13 de mayo 91.

Señor don Jesús Herrero

   Mi muy amado don Jesús: Acabo de recibir su grata del 10, con el ímprobo labor de sus escritos, que no me extraña le hayan fatigado. ¡Pobrecito! y eso en convalecencia de los ojos. Dios se lo pague.
   Respecto de ellos y sus observaciones mucho me han placido en general; algunos párrafos hay que ni me gustaban antes ni ahora; otros los tenía corregidos posteriormente, aunque no del mismo modo. Mañana veré, si puedo, al cotejarlos, formar un ultimatum, y mandarlo. En cuanto a la redacción de bases, celebro mucho la buena lima de usted y tijera, que por cierto nos faltaba, pues no tenía yo más que una de confianza y que la agradecía de corazón, y es la del reverendo Pallarés, al cual, <*2*> como usted comprenderá, no podía confiarle ciertos escritos del interés de la Obra, pero que me era de suma confianza en los demás, por lo inexorable que es lo que se requiere. A éste sólo le faltaba en la corrección de ciertos articulados el tinte o baño pío que han de tener nuestros humildes escritos tan diferentes de todos los otros de oficinistas por más que sean correctos, y que no hemos de olvidar sin faltar a la exactitud gramatical. Este instinto es el que ha hecho aparecer en muchas ocasiones confusos ciertos artículos, y que me es violento tocar. Haré pues, una elección, y cuando nos veamos le diré la razón de la mayor parte de las expresiones, que a pesar de ello suprimiré porque como dice usted muy bien, lo han de ver todos. Sólo sí le digo hoy que no escuche usted las sugestiones de don José respecto al título de nuestra Obra, esto es, sobre lo de diocesanos, pues es precisamente lo que nos especifica, más que lo de reparadores. Los sacerdotes son operarios de la diócesis, pero no son operarios diocesanos. Los padres jesuitas son operarios todos ellos, ya en general de la viña del Señor, ya en particular de las diócesis y con todo ser ellos unos grandes operarios, tienen entre los <*3*> mismos quienes son específicamente operarios; y nosotros somos lo que son éstos, pero diocesanos. Precisamente lo que más cayó en ojo al inexorable padre Martín, fue lo de diocesanos, esto es, sacerdotes, como dice él, diocesanos.
   Lo demás, repito, benissimo. Más le diría, pero ya lo iré diciendo.

Peregrinación

   1.º Me ha hecho buscar sus cartas y no encuentro el borrador, que dice, mientras conservo aún la copia de la carta de Sardá, etc. Esto me hace creer que tal vez devolvería dicho borrador; si no tómese la molestia de redactarse otro.
   2.º La carta a los obispos si está impresa ya nada hay que decir. Pero en una de las mías quería que se destacara y fuese como obligar al prelado a contestar designando la persona con quien pudiéramos entendernos.
   3.º Creo que puede esperarse bastante de la carta a los párrocos, y me parece regular que en las diócesis en donde hay juntas diocesanas, se les envíe facilitándoles el modo de enviarles, o al menos diciéndoles que se envían a los párrocos para que dichas juntas lo sepan, y si es posible hagan otra, o si no que en los <*4*> periódicos de la región hagan constar, con las firmas de la junta de allí, que los párrocos lo recibirán, y animándoles a que den cuenta a dicha junta o que contesten a la central. No sé si me explico bien, pues voy muy deprisa.
   4.º Mañana, si puedo, diré a usted sobre eso de los sueltos a los periódicos que no urge tanto.
   5.º Escribí a don Remigio diciéndole que había leído en la Enseñanza el nombramiento de elección de don Mariano. Que me daba el pésame a mí, pues hubiera preferido siguiera el camino de reparación de don Jesús Herrero, pero que no por eso dejaba de felicitarle, etc. Me parece que esto bastaría; con todo, ya que usted lo indica, tal vez le haga dos líneas directamente; si puedo lo haré después de ésta; si no mañana, pues es muy tarde, y he escrito mucho.
   6.º Va el ricordo para el pobre don Jesús, que Serrano no sé si lo merece tanto. Salude a éste y que conteste a mi última.
   Le abraza su afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   El ricordo va como impreso.
   Sobre el álbum que no envíen aún nada. Me dijo Serrano que no habían recibido los ejemplares de Madrid. Dígame si los recibieron, pues me dijo Merry se habían entregado a un capellán de Madrid.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 52, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 16 de mayo de 1891





Don Felipe Tena

   Mi amado Felipe: Van solas dos líneas con motivo de escribir a la madre. Sigo aquí rodeado de las más estupendas tempestades que puedan imaginarse. A seguir mis deseos hubiera dado por establecido el colegio, yéndome yo a España a sublevar a los obispos. Pero el padre Martín insiste que espere a Benomar, que sale hoy de Madrid, pero ha de pasar por París, para ver qué instrucciones trae. No sé si te dije que ha surgido otro proyecto que se quiere presentar a los obispos españoles para lograr un gran colegio, y lo tengo por tentación de bañeta, que no sólo perjudicaría en algo a nuestra obra romana, sino que pone en peligro el <*2*> resultado del propio proyecto; tal ha sido la remoción que ha causado nuestro proyecto, que todos quisieran poner la mano en lo de colegio en Roma. Me afligen tantas combinaciones y enredos, y me contento con ponerlo ante Jesús, para que no queden desviados sus designios amorosos en esta empresa de tanto interés para el porvenir de las diócesis de España y sus necesidades. Así, continúa orando que pronto creo [llegará] algo definitivo.
   Cuídate y repara lo perdido en la cuaresma. No abandones a Anglés si está ahí, que no tiene más que la enfermedad física pariente de la tuya.
   Mis afectos a todos. Haga Jesús que pueda volver a escribirte pronto, y más aún si podemos echar líneas.
   Saluda a tu familia si está ahí.
   Tuyo siempre afectísimo padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Mis recuerdos al señor cura.
   
Roma, 16 de mayo.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 53, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 5 de junio de 1891





Señor don Felipe Tena

   Mi amado en Jesús: Recibí la tuya del 22.
   Bien por tus excursiones, sobre todo las en busca de romanos. Aguardo noticias. Veas de hacer conquistas antes de terminar el viaje, y al fin de él.
   Conste que la maldición del gitano no entra para la cojera. Así, no soy responsable. Al contrario, quiero conjurarla.
   No tomes el ejemplo de los Operarios importantes que tienen mucha letra menuda. Piensa que para secretario...
   Esta tarde voy a Benicarló a ver a mi abadesa Victoria que me llama, porque se piensa morir. No sé si estas operaciones entran en la vida <*2*> de un Operario universal. No creo me detenga en Vinaroz pues no estaré en Benicarló más que horas, y la tarea de aquí es inmensa con las cartas de los obispos, que van contestando.
   La madre de Vinaroz ya te aguarda.
   Si acaso quisierais alargaros hasta aquí tu y Romualdo y Calatayud para una esbrafada, podéis hacerlo; si no ya nos veremos.
   Tengo tentaciones vivas de aprovechar cuatro o cinco días del 15 al 20 de julio para ir a ver al cura de Villafranca, pues Artemio me dice que está bien. Ya que vosotros todos no sabéis organizar un par de correrías de músicos y danzantes para plantar algo en algunos pueblos, haré yo esta excursión esta. ¡Oh, si yo tuviera un mes libre!
   Conque hasta... la tuya.
   Tuyo afectísimo padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Hoy, fiesta del sagrado Corazón de Jesús.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 54, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 9 de junio de 1891





Señor don Felipe Tena, pbro. <*2*>

   Querido Felipe: Ya te tengo sermón buscado; será don Rafael Algueró, pues es imposible a los demás. Tengo vivísimos deseos de ir y de verte y hablar y de echar líneas. Pide a Jesús que pueda ser. Estoy atareadísimo como tú.
   Tuyo afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, 9.

   Ya te escribiré más despacio.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 55, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


9 de junio de 1891




Tortosa, 9 de junio de 91.

   Mi Providencia: Anoche prometí escribirla, y van dos líneas. Ayer propuse a los nuestros si podía comprometerme para unos ejercicios y resolvieron que no contraiga yo ningún compromiso del modo que están las cosas.
   Es fácil tenga que ir a Madrid; tenemos el asunto de peregrinación que tal vez me obligue a ir a varias partes; tenemos la instalación del colegio de Roma, que tal vez me obligue a ir a Cádiz, etc. Por lo tanto, no por la fatiga, sino por los días, no puedo atarme a nada. Jesús sabe con qué alegría y satisfacción quisiera yo recibir la renovación de votos, y por poco que usted pueda proporcióneme este gusto; pero los ejercicios no sé cómo arreglarlo. Si ustedes pudiesen hacerse solas los ejercicios, y yo venir los tres últimos días, ya sería otra cosa.
   Por <*2*> otra parte usted dice eso del padre Dal. Por lo tanto, convendría dejar pasar el triduo del Corazón de Jesús, porque si anuncia antes al prelado eso, es fácil diga que ustedes lo hagan cuando él vaya. En fin, casi no sé qué decir. Si los ejercicios se los dieran entre Felipe y el cura para los puntos de meditación y pláticas, y fuera yo los últimos días para confesarlas y recibir la profesión, sería fácil porque estos no tendrían inconveniente en que yo hiciese la función última. Por lo tanto si ustedes aguardaban a escribir al prelado después del triduo, y proponerle que como hace poco tiempo hicieron ejercicios, han pensado hacerlo por ustedes mismas, y que con una plática o dos diarias del cura tendrían bastante, y que pedirían a mí que fuese los últimos días para presidir los votos, ya que fui quien las traje, etc. En caso sería mejor hacerlos por <*3*> el mes de julio, y la renovación el día de santa Isabel u otra fiesta que se discurriría. Por otra parte, me sabe mal lo retarden tanto. Repito, pues, que no sé qué decirles.
   Yo deseo, como usted puede pensar, ir más horas a esa, y tratar de lo de Vall de Uxó, etc., pero vivo agobiado aquí, y además mi hermana se está muriendo cada día.
   Felipe pide un sermón para el día de san Luis, y no sé si lo podré dar; y quería ir ese día, 21 del actual. Así discurra usted, pero repito que estos días estaré atareadísimo.
   Banasco pasó ayer para Barcelona, y regresará de <*4*> aquí a unos días. Apenas pudimos hablar.
   Pida a Jesús que me dé gran salud y horas que me faltan.
   Contésteme a esta carta, que no tiene sustancia.
   Suyo afectísimo padre
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 56, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – 14 de junio de 1891





Tortosa, domingo 14 de junio.

   Amado don Jesús en el sagrado Corazón: Aunque supongo que esta noche vendrá carta de usted, van dos líneas para saludarle y hacerle un encargo, que aunque se le indiqué de palabra, quisiera me lo escribiese si ha de estar todavía algunos días en esa. Y es el preguntar al señor Ramón si vinieron a buscar los objetos que yo dejé para el señor Caparrós, pues deseo escribirle a éste, y quisiera tener este dato y este pretexto.
   Anoche oleamos a mi hermana, porque no se le pudo viaticar por causa del vómito y de falta de claridad; mas esta madrugada se ha despejado, y hemos podido verificarlo, <*2*> por una providencia de san Antonio. Creo que morirá por todo el día de mañana lunes. Encomiéndela al Corazón de Jesús.
   La tarde que marchó usted recibí una carta reservada de Madrid, en la que se me decía que del ministerio de Gracia y Justicia se había enviado a los arzobispos una circular preguntando y consultando sobre el proyecto de un colegio de vocaciones en Roma, y que según fuese el resultado de la contestación se activaría nuestro asunto. Así, no lo olvide ante Jesús.
   Mañana litografiaré la circular; si bien esa carta tal vez nos haga suspender unos días el envío, por si recibiéramos noticias favorables, y hacerlo entonces con más aliento.
   Afectos al señor Ramón. Esperando noticias buenas de usted le abraza su afectísimo en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 57, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 14 de junio de 1891





Domingo, 14 de junio de 1991.
Desde casa.

   Mi Felipe: Recibo la tuya, y he encargado a Osuna reúna cuanto pueda de lo que pides. Después de ofrecido Algueró, tengo carta de don Vicente en que dice está libre para ir a Vinaroz, si convenía. Pero me ha alegrado que no sea así, pues casi que no podré ir yo como barruntaba. Anoche oleamos a mi hermana, que no pudo ser viaticada, pero ha podido serlo esta madrugada a las 4, hora en que se ha despejado un poco, pero creo que no vivirá muchos días, y tal vez muera mañana. Encomiéndala a Jesús.
   Veo estás animoso con la fiesta de san Luis. Que vaya bien, y ojalá pudiese ser ocasión para una base de operaciones en bien de los chicos, con la idea de un gimnasio, etc., si bien es empresa más colosal que la conquista de Egipto por Napoleón. Por lo demás pronto debemos vernos. Estoy <*2*> litografiando la circular a los obispos por el colegio de Roma, si bien una carta recibida anoche de Madrid, en que me dice que se ha consultado a algún prelado sobre nuestro asunto, me la haga suspender unos días.
   Hasta otra.
   Su afectísimo en el Corazón de Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 58, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


17 de junio de 1891




   Mi Providencia: Anteayer 15, lunes, falleció a las 10 de la mañana mi hermana. Yo me acosté la noche anterior por efecto de una indisposición de vientre sin poder recibir su último suspiro, aunque nada podía hacerla ya porque no percibía.
   Hoy me he levantado, y mañana, Jesús mediante, diré misa ya, aunque estoy flojo.
   Hace bien dejar para después del triduo toda resolución. Entretanto ya nos veremos, y luego podré empezar a tirar líneas y procuraré venir pronto a ésa, y diremos todo lo demás. <*2*>
   Recibí la suya en la cama y cuando era muerta mi hermana.
   Afectos a mosén Bautista y Marianeta.
   Su afectísimo padre que la bendice
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 17 de junio de 1891.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 59, págs. 1-3




A don Felipe Tena – 17 de junio de 1891





Señor don Felipe Tena, pbro. <*2*>

   Querido Felipe: El 15 falleció mi hermana. He estado dos días en cama.
   Don Rafael Algueró saldrá en el tren de las 5 de la tarde del sábado. Veas que salgan a recibirle a la estación Forner, y algún otro si no puedes salir tú a aquella hora.
   Dale lo que te parezca al predicador, que de todos modos quedará contento; y si no ya le daré yo que me tocaba a mí cumplir este acto por ser cosa tuya, y por lo tanto de mi incumbencia.
   No puedo <*3*> más. Con afectos al señor cura es tuyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 17 junio.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 60, pág. 1




A doña Ramona Puchol – 20 de junio de 1891





   Mi Ramona: No sé dónde estás ni dónde vives. Llegué el 9 de Roma. El día 13 dimos la unción a mi hermana María, y el 14 aún pudimos viaticarla; el 15 falleció a las diez de la mañana. Estuve el 15 y 16 en cama, pero ya estoy mejor.
   Nada me has dicho del resultado de tu malico. Así, dime cómo estás, que no sé cómo obras así.
   Tu afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 20 de junio de 1891.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 61, pág. 1




A la Madre Providencia de San Salvador


22 de junio de 1891




   Mi Providencia: Dígame usted si sería fácil encontrar una casita o pisito, donde pudieran estar las veteranitas aquellas unos días en esa para tomar aires; o si la María Juan las podría tener en casa, pagando todo lo necesario. Es sólo verlo y saberlo, pues es fácil pueda obligarlas a que salgan a últimos de este mes o primeros de julio.
   Yo estoy todavía no del todo bien, y casi deseo hacer una salida, aunque sea corta, si bien no puedo fijarla.
   La bendice su padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 22, martes.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 62, pág. 1




A don Felipe Tena – 24 de junio de 1891





   Mi Felipe: No sé si Rafael marcha hoy todavía, y prefiero escribir; supongo la recibirás esta noche todavía.
   Va el nombre. Contesta esta noche si le escribes tú o nosotros para que te vaya ahí el sábado.
   Tuyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Envía la adjunta a la madre abadesa.
   
   Según dice Rafael Marco irá mañana ahí ya. De todos modos Lino estará ahí el domingo. Por lo tanto te vienes mañana jueves o el viernes, y el sábado o domingo irás a Valencia, si has de ir allí.
   Escribe en qué tren vienes.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 63, págs. 1-2




A don Juan Bautista Calatayud – 25 de junio de 1891





Señor don Juan Bautista Calatayud

   Amado en Jesús: Anoche por no tener tiempo de escribirle, hice a don Remigio una observación para usted.
   Dice en su última media carta que su hermana se trastornó, y es sabida la causa. No se avece usted a este género de estilo, que no es el más propio.
   Pregunta usted mi parecer sobre el traslado de su otra hermana a Villafranca. No dice usted qué Villafranca es esa. Si es la del Cid, cerca de Morella, aunque en sí no me disgustaría pues es un pueblo que amo, y más al cura; por otra parte, me parece muy lejano para nuestra tendencia a que se acerquen. Así, aclárelo y, en caso, con qué condiciones se hace, etc.
   No me ha dicho si su hermano está ya o no en Vinaroz. Debo ir pronto allí, y deseo saberlo, y si tiene <*2*> casa arreglada, etc.
   Apenas don Remigio pueda decirle fijamente las líneas de su estancia en este verano, me lo dice, para poder disponer lo conveniente.
   Es mi intención que pueda venir a la romería, al no mediar impedimento mayor.
   Para lo relativo a la peregrinación en esa, diríjase a don Jesús, que el pobrecito está consagrado al movimiento de esta empresa.
   Su afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 25 de junio 91.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 64, pág. 1




A don Felipe Tena – 27 de junio de 1891





Señor don Felipe Tena

   Mi querido: Dime por el exprés de mañana la tarde si el punto donde toman los baños las mujeres ahí está distante, y si pueden tomarlos a cualquier hora del día.
   Tal vez mañana mismo te escriba el día que voy a veros un rato.
   No digas del objeto de esta carta.
   Trabaja mucho, pero que no caigas, que de aquí a poco no hay mucho.
   Tu afectísimo padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 27 de junio 91.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 65, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


28 de junio de 1891




   Mi madre Providencia: Regularmente el martes o miércoles iré a ésa con las veteranitas suyas. Se instalarán en casa María Juan. Pero si a ésta han de serles molestas, o se encontraba una casa más a las afueras o cerquita del mar que pudieran estar, lo arreglaríamos cuando yo vaya. ¿Qué Providencia me pone a mí en estos negocios? Ya lo ve y Providencia habrá de cuidar de esas ovejas, que yo no podré.
   Si lo hubiese pensado antes, tal vez, si no ha vendido la casa (aunque creo que se vendió), en un pisito de casa mosén Gombáu hubieran estado mejor que en ninguna parte. En fin, veremos.
   Conque hasta mañana, que le escribiré definitivamente.
   Afectos a mosén Bautista y Marianeta.
   Mi inten-<*2*>ción al ir es sin perjuicio de lo que pueda hacer cuando tenga que ir por el acto magno de la consagración. ¿Son estos días los del triduo que usted me dijo?
   Con todo, aunque ahora no iré para eso, estaré hasta que me despidan. Con 24 o 48 horas mucho podremos hablar.
   Suyo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 28.

   A Felipe escribiré con usted mañana.
   ¿Conque usted es secretaria de todos, y le hacen pagar los sellos?



Escritos II, vol. 4.º, doc. 66, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


29 de junio de 1891




   Mi Providencia: Aunque no salga hasta el miércoles, van dos líneas hoy ya. Las jovencitas de usted animosas para emprender el viaje, y la enferma parece que yendo yo sí que lo podrá hacer todo y caminará, etc. Yo ya las dejaré a la enfermera mayor y a ver si la cura, y las propone una calaverada. Jesús que cumpla su voluntad, pues por él lo quiero hacer todo, aunque todo me intimida, estando por medio lo pare curat. A no ser esto nada me daría miedo.
   No dije a usted ayer que desde el día anterior me encontraba mejor, y a no haber sido este compromiso, quizás hubiera retardado un poco mi salida. Pero creo que no me será mal, y me <*2*> hará bien un paseíto por ahí. Si se le ofrece a usted algo, aún puede escribir mañana por todo el día. Si con un triduo hubiese habido bastante para prepararse a la nueva consagración, el día de la Visitación o la Purísima sangre fuera buena fecha.
   Que venga a recibirnos al carril al menos Forner o el hermano y avise a María Juan, que allí nos detendremos y se quedarán las chicas.
   El bendito don Vicente Vidal no cumplió mi encargo sobre el terreno de Vall de Uxó, y temo haya perdido la nota. Todo se conspira contra la pobre Providencia, y es que quizás quiera que ella sola sea la víctima y el mérito. Afectos a todos.
   Si no hay nada más de nuevo hasta... la vista. Un memento a san Antonio. Las bendice a todas su afectísimo padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, fiesta de los santos Apóstoles.
Última hora de la <*3*> fiesta de san Pedro y san Pablo.

   Mi Providencia: Escrita ésta, recibo la suya. Ya sé que es usted muy rumbosa, pero no creía que hubiese salido con este ofrecimiento. ¿Cómo se lo arreglará para acomodar en casa a las tres? Sin embargo ya que usted así lo dice, ahí iremos al llegar, y al día siguiente veremos, y si pueden continuar en las dos alcobitas de casa requetebién. En fin, veremos.
   Yo iré a la casa pairal. Pero si tiene el predicador del triduo el Patriarca, y no podía dormir allí, iría a casa de Felipe o a casa el cura; pero creo que Marianeta ya nos arreglará a los dos. Hasta pasado mañana si no vuelvo a escribir mañana.
   Su padre

      [Manuel Domingo y Sol]

   ¿Y le parece a usted <*4*> que no será un inconveniente que yo esté ahí con el padre del triduo? En caso me iré un día o dos a Benicarló.
   De todos modos estaré ahí todos los días hasta que usted quiera, esto es, racionalmente. ¿Ofrezco bastante? Lo de los sellos ya sé que era una bromita porque usted trabajaba y ellos ganaban el jornal de mí. No obstante los envié porque los tenía delante, y hoy si los tuviera le enviaría otros. Otro día será.
   Lea la de mosén Bautista. Si no le parece bien lo que le digo de las veteranas, no se la entregue. Si la ha de entregar, ciérrela antes.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 67, págs. 1-2




A Sor Inés de Jesús – 8 de julio de 1891





Tortosa, 8 de julio.

   Mi Inés de Jesús, María, José.
   Amadísima en Jesús: Tienes razón de quejarte de no haberte llamado, pero como tú vives siempre al cel de les panses dolses, no era cosa de distraerte.
   En lugar de ir a decirte una palabrita, mejor es que te envíe una estampa. Tengo tres: una que dice: “Jesús mío, castígame a mí y perdona a ellos”.
   Otra que dice: “Mi vivir es Cristo, y morir me es ganancia”.
   La otra que dice: ¿”Qué se me da a mí, Señor, de mí, sino de vos sobre la tierra?”.
   Conque escogerás una de las tres, y quedaré pagado.<*2*>
   Don Juan Calatayud no está muy bien, y están rodeados de exámenes de chicos, de delicados y de tareas y no podrá venir este mes. En cambio, apenas venga cumplirá su compromiso y así tendrás dos pláticas de profesión, una antes y otra después.
   Conque, que vaya bien.
   Te bendice tu afectísimo padre
   
      Manuel Domingo y Sol

[Nota: Esta religiosa era sobrina del vice-director de la Hermandad, don José García].



Escritos II, vol. 4.º, doc. 68, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 10 de julio de 1891





Don Felipe Tena

   Querido Felipe: Según me dice la madre abadesa, debes venir pronto. Entonces nos veremos y te contaré los episodios de la Vall. La familia de Fabregat subió en Alcalá: padre, Julia, Consuelo y criada, etc. Estaba muy verde lo del terreno. No hay persona allí, y la que acaso sería buena, no es del afecto del cura de la Asunción. El señor Orenga [es] un bendito santo y nada más. Banasco y Fabregat viven pobrecitos en la inacción. Les propuse la Vela nocturna, y lo mandé al cura, que se me puso nervioso, pero que se la haré aceptar. Banasco y Fabregat me escriben hoy, con reserva, que ya tienen los 14 hombres buscados, y que lo <*2*> escriba al cura, y que lo arregle yo antes de irme a Roma. ¡Pobres pueblos! por la incuria del clero. Sólo nosotros podremos imponernos un día para el alivio de las almas, y consuelo de Jesús. Que él nos dé fuerzas y gracia y vida. No digas nada de esto que acabo de decir.
   Mosén García está trabajando la tanda de ejercicios de hombres que confío será numerosa. Con ellos, convertidos en apóstoles, y enlazados a nosotros, pueden darse grandes impulsos a la gloria de Dios en la diócesis.
   Tenemos aquí a Meliá, que hoy empieza ya a gustarme bastante. Procura ante Jesús arrebatarle la corona.
   Tuyo afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol

Hoy, 10.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 69, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 14 de julio de 1891





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Llegué bien. Sigo mejor. He hablado con las Puras de la almita N., y sin decirles yo nada, recordaron aquello que tú indicaste del defecto. Por lo tanto, como cosa tuya, puedes ir diciéndola que hay muchas pretensiones y que es difícil, etc.
   Creo que con la Dolores quedamos en que debía continuar en el servicio de su madre. Si es así, como creo, dímelo, pues si no fuese así, te diría lo que podía hacerse. Pero, repito, creo que quedamos en dilata.
   Hay otra de la cual no recuerdo el nombre, y me figuro va a mosén Gombáu sobre una proposición de cantora que le ofreció mosén Pallarés. Dijo éste que antes debía saberse si tenía voz y alguna instrucción del canto llano. Que para esto sería conveniente, o que viniese, y él le diría lo que había de aprender, o que se le informe de ahí. Si tú la recuerdas <*2*> la llamas, y se lo dices, y si no, con reserva, lo preguntas a Gombáu, que te la envíe a ti y le informamos.
   ¿No te ha escrito Marzá? Mejor, que así estarás más tranquilo. No sé lo que proyecta todavía. No sé cuándo saldré yo tampoco.
   ¿Ya promueves por ahí la peregrinación? Las compañías no acaban de contestarnos, las de Valencia, Zaragoza y Norte.
   De Madrid sin noticias. García fue hace tres días a Castellón a ver otra vez al... y repitió éste su ofrecimiento de ir a Madrid, si era necesario.
   Mis afectos a tu padre. A tu buena madre repítela que me dispense que no fuera a verla. Ya lo enmendaré otra vez. Ya te avisaré si salgo. Ya diré lo que vaya ocurriendo. No trabajes demasiado, ni te asfixies en los aromas de santas ilusiones, que son flores que llevan zarzas.
   Afectos al señor cura. Dile que escribí a Roma.
   Te abraza tu afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 14.

   (¿No has preguntado a Fabregat el día que quería fuésemos? Temo harás tarde si no escribes enseguida. Escríbele y dile que pregunté con reserva a Orenga el nombre de los herederos o usufructuarios del terreno aquél del hospital; contéstamelo enseguida).

Escritos II, vol. 4.º, doc. 70, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


14 de julio de 1891




Madre Providencia

   Mi Providencia: Recibí la suya. Sé que hicieron la fiesta. Dios haga que sea en bien, ya que para mí ha sido tan poco grata. Ya son urbanistas y Jesús las haga más santas, aunque sea no teniendo las pobrezas de la Providencia, y no teniendo pobrezas no tendrán celo por la enseñanza, ni por el trabajo ni por el agrado de la gente y demás que es propio de la vida activa, a la cual estoy siempre más inclinado hoy día. Ustedes concluirán en ser almas arrinconadas. Fortuna que ya no sucederá en nuestros días. Si al menos, entretanto, podemos fundar, eso ganaremos. Y basta de hacerla sufrir.
   Ya me dirá la fiesta cuando tenga un ratito, y si no cuando nos veamos. Pero estamos al día <*2*> 14 y aún no ha venido la buena noticia de Madrid. Ocupadas en esos días en los ejercicios, todo habrá sido para ustedes. A ver si habrá ahora algo para los demás.
   No pensé en dejarle ahí un par de hojas para el Candelabro de san Luis, por si acaso usted no creía imprudente hacerlas llenar dándolas a alguna devotita conocida o entre las alumnas de la escuela. No sé si envié ya en otra ocasión.
   No sé el día que saldré. Es probable que por san Jaime esté por esos países, según lo que disponga Marzá.
   ¿Cómo le ha ido con el Dalmases? ¿No han reñido? Ya me guardará la cosita que quería usted darme o la dará a alguno de nuestros jóvenes Operarios, si pasan por ahí. La carta la envié por Elías que iba a Morella, y no sabía si podría ver a ustedes. ¿Qué hacen las chicas?
   Bendice a usted su padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, fiesta de san Buenaventura.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 71, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 15 de julio de 1891





   Mi Felipe: Recibí la tuya, y agradezco tu pésame y las oraciones en favor de mi hermana. He venido a ésta unos días, muy pocos, para lo que me convenía, para adelantar y trabajar mis retrasos, y para refrescar mi cabeza ardiente, pues pasado mañana regreso a Valencia, donde hago falta, y hoy subo al Desierto, por tener la devoción de celebrar mañana allí.
   El 22 voy con Osuna a Lucena a establecer el Corazón de Jesús, y regularmente darán una velada los nuestros allí y en Alcora. Desde Lucena te enviaré una bendición. Creo que vendrá una falange de chicos, y tal vez Marzá y el célebre prestidigitador del colegio de Valencia, del cual no sé si te hablé.
   Te escribí una esquelita para <*2*> el señor cura hace días. Supongo la recibirías.
   En Murcia una crisis espantosa. El señor obispo ha quitado sus cargos a los canónigos que tenían, y entre ellos al rector. En cambio, hace protestas de amor al colegio, y quiere hacer aún más que antes. En cambio perdemos al rector, que era el alma de aquella fundación. Albiol ha tenido bastante diplomacia para sostenerse bien en tan grande tempestad. Así, ruega a Jesús.
   Con afectos a tus padres, hermano y hermanitas y tú sabes es tuyo afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 72, págs. 1-2




A don Juan Bautista Calatayud – 19 de julio de 1891





Señor don Juan Bautista Calatayud

   Muy amado en Jesús: Recibí anteayer la suya, y me alegré empezara los baños ahí. Si comprende que le prueban, como yo confío, podrá continuarlos en Valencia; si prefiere, y puede estarse unos días en el colegio. Según dice don Remigio, para primeros de agosto, creen poder dejar ese país. Dígame, pues, qué proyecta durante el poco tiempo que tendrá libre.
   Diga también qué propósito tiene hecho sobre emprender el viaje a Roma. Yo me inclino a que lo haga. Nada me ha vuelto a decir de su hermano ni de sus hermanas. Aún ignoro si su hermano está ya en Vinaroz. Si los tres estuvieran en Valencia a primeros de agosto o en otra época, y yo pudiera, tal vez iría a verlos. No deje de decir las cosas, que yo no digo <*2*> lo que no es prudente decir.
   Cuando tenga hojas del Candelabro pueden enviar las listas. Mis recuerdos al señor Sánchez Pérez, que ha tenido la caridad de acompañarle. Escriba usted.
   Suyo afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 19 de julio 91.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 73, págs. 1-4




A don José María Caparrós – 15 de julio de 1891





Señor don José Caparrós

   Muy amado don José María. Escribo a usted por varios motivos:
   1.º Por el temor de que no recibiera usted la mía, y para asegurarme le mando ésta por conducto de un amigo distinguido, al cual no he dudado molestar, señor don Salvador Almer.
   2.º Por preguntar a usted si podría pensarse en formar junta diocesana ahí, para la peregrinación de san Luis. No se formó ahí junta diocesana, y sí sólo junta particular de la congregación de Luises. ¿Podría, pues, formarse junta? Su objeto sería dar a conocer la peregrinación por medio de la prensa, impulsarla por los medios que se creyera convenientes, y sobre todo, ser conocida dicha junta para poder ser consultada por los que se asocien o piensen venir a Roma. Por este correo recibirá <*2*> usted algunos impresos, y algunas hojas para el Candelabro a san Luis. Debo advertirle que se ha enviado carta a la mayor parte de los párrocos de esa diócesis, como a las de otras. Usted me dirá su parecer.
   3.º Tenemos ofrecida la rebaja del 60 por % de la compañía de Barcelona a Francia, y ésta cuidará de obtener igual rebaja de las de Francia e Italia. Se escribió a la compañía del norte pidiendo rebaja de precio para los que fueran a Roma. Después de varias comunicaciones se ha recibido la adjunta. Como el tiempo urge, y de provincias lejanas nos preguntan las rebajas de los ferrocarriles españoles, he pensado molestar a usted esperando nos active ese negocio, aunque sea enojoso, en obsequio de san Luis, procurando ver al señor gerente que indica la adjunta comunicación. La rebaja de precios animará a muchos. Pero debe usted decir al <*3*> señor... que es imposible poder fijar el número de los que, de las provincias del ferrocarril del norte, tomen parte en la romería, pues no podrá saberse hasta última hora, y casi en vísperas de la salida de Barcelona, que es a donde enviarán los nombres para formar el tren de expedición. De Vitoria sólo confiamos 50, según sean los precios; pero repito es imposible saberse ni aproximadamente el número. Debo añadirle que al verificarse el pago del viaje de Barcelona a Roma, se expedirá a cada peregrino un talón o resguardo, con el cual o con el billete mismo podrán acreditar en las estaciones de la compañía del norte, que realmente van a Roma, para que no pueda haber engaño. Que bastaría que esos billetes de rebaja se expidieran en las principales estaciones de la línea, como San Sebastián, Bilbao.
   Como repito, el tiempo urge, pues debe saberse antes de agosto, para fijar los días <*4*> que podrán expedirse dichos billetes, espero de usted que sabrá buscar persona que puede entenderse en ese asunto, y se vea con el Sr...
   La peregrinación saldrá de Barcelona, que es el punto de confluencia común, el día 1 o 2 de septiembre próximo.
   Dispénseme usted la libertad que me tomo, y por un encargo nada grato, pero sí de mucho interés para la gloria de Dios.
   ¿Cuándo me dirá usted una palabrita buena?
   Suyo afectísimo s. s. amigo y capellán
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 15 de julio 91.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 74, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 20 de julio de 1891





   Querido Felipe: Entrega enseguida la adjunta al señor cura. Se la mando por si no estuviera él, que me dijiste estaba fuera o marchaba. Entérate y ved lo que resolváis.
   Pronto te escribiré, pues nos veremos pronto.
   Tuyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 20 de julio.

   Afectos a tus señores padres.
   Creo que olvidaste de encargar a Fabregat que preguntase al señor Orenga el nombre del propietario o usufructua-<*2*>rio del huerto del hospital de Valencia. Si lo olvidaste, de penitencia vuélvelo a preguntar enseguida. Añádele que iremos para el 2 a establecer la Vela nocturna. Que en cuanto al Apostolado me parece es cosa de mucho trajín para hacerlo junto con la Vela nocturna. Con todo si insistían en ello habría de ser triduo, y en este caso, don Vicente y tú habríais de predicar, y yo haría lo que podría, no más. Pero, repito, es cosa de algún trabajo.
   Escríbeles y contéstame.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 75, págs. 1-3




A don Domingo Sales – 21 de julio de 1891





   Amado don Domingo: Hablé en ésta con mosén Montserrat, y sin decirme nada concreto, supuso que había bastantes congregantes y otras personas animosas de tomar parte en la peregrinación de san Luis, si no fuera las escisiones que tanto han perturbado a todos. Nada tiene que ver esa perturbación en el asunto de peregrinación que es independiente de los asuntos locales, y para los cuales pueden entenderse todos y cada uno en esta junta central. Sé que el año es pésimo en ese país, y que no puede esperarse la representación que en otras circunstancias hubiera tenido en la romería; pero creo que si se anima, no dejarán de tomar parte algunos, atendidas las económicas condiciones del viaje, pues, con 35 o 40 duros podrá verificarse de seguro el viaje, manutención <*2*> y hospedaje, desde Barcelona, para los que no quieran gastar más, yendo de 3ª clase. Se está agenciando rebaja también en la compañía de Valencia.
   Por lo tanto, aparte de usted, que no debe faltar, pues san Luis no se lo perdonaría, vea de hablarlo con los de su confianza, y diga a mosén Montserrat que no olvide los encargos que le hice.
   También pueden tratarlo con don José María Tormo, por quien le mando ésta, a fin de discurrir qué medios son los más a propósito para obtener resultado en cuanto esté de parte de ustedes.
   Con afectos a la Mareta, se repite de usted afectísimo s. s. y capellán
   
      Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 21 de julio de 1891.

   Ya saben ustedes que se resolvió que podían <*3*> venir mujeres, y tendrán reservado las que lo quieran. ¿No podría obtenerse algún óbolo para el Candelabro por parte de los que no podrán tomar parte en la peregrinación? Mando en Tormo algunas hojas.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 76, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – 29 de julio de 1891





Benicasim, 29 de julio.

   Amado don Jesús: Hoy he recibido de Tortosa la adjunta que me ha traído el mismo don Francisco, que ha venido con Puertas. Don Francisco marchará mañana a Castellón, y García a Tortosa, pues el señor obispo le llama para que le acompañe a Villarreal.
   Yo estoy bien aquí, y creo debería estar unos días, y casi siento el haberme comprometido para establecer la Vela en Vall de Uxó, y el otro compromiso de la Vela a Villarreal, pues estas brisas me han refrescado mi ardiente cerebro. No obstante, habré de ofrecerlo a Jesús sacramentado, y él me supla el descanso que necesitaba.
   Va también una de Albiol y otra que le incluye.
   Acabo de tener carta de don Vicente, y me dice que la compañía de Valencia no ha contestado, y que no es buena señal, y que el obispo de Mallorca no viene a la peregrinación. Hoy vuelvo a escribir a <*2*> Sanz y Forés, aunque no confío de él.
   Me escribe el secretario de la junta de Barcelona, pidiéndome datos, por estar fuera Trías, y se pone a nuestra disposición.
   No hay ninguna otra carta importante.
   Anoche escribí a usted y le mandé la solicitud, o sea, el papel firmado. Díganos lo que va recibiendo.
   En la anterior de usted, que recibí en Cádiz, suponía que la peregrinación es cosa mía. No lo es, sino que es empresa de la Hermandad, pues lo propuse antes y se aceptó por todos.
   Hoy estaba haciendo el memento por usted en la misa a la hora en que usted llegará a esa. Que le haya ido bien en este día 29.
   Con afectos a don José, don Francisco y Miñana, se repite suyo afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 77, págs. 1-3




A don Jesús Herrero – 30 de julio de 1891





Benicasim, 30 de julio

Señor don Jesús Herrero

   Mi querido en Jesús: Acabo de recibir la suya del 29, o sea de ayer. Esta mañana habrá recibido la mía. Veo lo de las compañías, etc., y usted me dirá el resultado.
   Si no está ahí Tetuán, puede usted venirse enseguida, si está seguro de que mi carta a Merry habrá encontrado al ministro allí.
   Si sale usted el uno, el dos llegará a Valencia, domingo. Si fuese así, telegrafíelo a Valencia, y don Vicente, al cual escribo, me escribiría a Vall de Uxó, y yo bajaría al exprés a Nules el mismo domingo, e iríamos juntos hasta Villarreal o hasta Tor-<*2*>tosa, dejándome lo de Villarreal. Usted tome billete sólo hasta Villarreal por si acaso.
   El programa no puede hacerse definitivo y del modo que usted proyecta sin saber cierto lo de las Compañías de Barcelona, que no han escrito; y sobre todo si éstas pedirán talón, para mandarlo a los que puedan ir, y hayan pagado en Barcelona. Pero puede anunciarse lo de los precios entretanto, que es lo principal.
   Tengo casi ultimado el articulado del programa definitivo, y en cuatro días una vez impreso, puede ir por toda España, y podían darse 15 o 20 días de tiempo; tendría usted luego que ir a Barcelona y ultimar <*3*> el contrato, o si usted no podía ir, iría yo; pero mejor usted, si puede.
   El nombre del padre jesuita, director de la congregación, es el padre Sansa [?], calle del Lobo, hoy de Echegaray, y allí le dirían el número de la residencia de padres jesuitas; si no pregúntelo en Calatravas. Eso del boletín mejor que le hiciera Caparrós.
   La carta mía de ayer se la mande a calle de la Paz.
   Ha marchado Osuna, y don José marcha luego.    
   Yo pasado mañana.
   Suyo afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
8 de la noche.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 78, págs. 1-2




A don Juan Bautista Calatayud – 30 de julio de 1891





   Muy amado en Jesús: Recibí su esquelita del 22, y veo no le excitan en extremo los deseos de ir a casa.
   Su familia bien a ratos, según usted dice, y por lo tanto no sabe usted corregirse en lo que se le tiene encargado. Así, no me haga repetir preguntas sobre la novedad de su hermana, la devotita, cómo está lo de cambio de Carlota (que aún no sé de qué pueblo se trata), etc.
   Ya que la intención es de ir a Roma, puede insistir en ella.
   El último encargo que usted me dice no entendió, es el de dar cuenta de lo que ocurra (que es un deber) y lo cumplió repitiéndome lo de Albert.
   ¿Qué quiere decir que tienen en casa al señor vicerrector Pérez? ¿Es que se ha retirado ahí?
   Serrano me escribe que ha recibido parte <*2*> de las hojas; no pare usted de enviar remesas todo el año.
   Recibo carta de don Remigio, y me dice no sé a qué cura don Pacheco he de enviar las cartas, cosa que urja. Se la mando a usted, que sabrá más claro dónde están los Pachecos y los Campos de Cartagena. Si su familia se reunía, dígamelo, pues si fuese a Valencia o mejor a Vinaroz, haría un esfuerzo por verlos a todos.
   Mis cordialísimos afectos al señor Ballobre. Que venga a Roma, que Medina ya tiene las habitaciones preparadas para sus murcianos.
   Aquí en Benicasim están don José García, Miñana, Osuna y Puertas. Éste y Osuna marchan esta tarde; el primero a Valencia y el 2.º a Burriana. García marcha también a Tortosa, Miñana y yo pasado mañana a establecer la Vela en Vall de Uxó. Don Jesús está en Madrid por nuestros asuntos, y aguardo telegramas sobre las rebajas del carril, etc. El tiempo nos urge.
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Benicasim, 30 de julio 91.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 79, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – 31 de julio de 1891





Benicasim, 31, 5 tarde.

   Don Jesús Herrero: Acabo de recibir el aviso del telegrama de usted y voy a la estación que me han ofrecido enviarlo a Castellón y si no irá a primera hora de mañana.
   Envíe a Caparrós el atestado. Si no lo encontraba usted, vaya a don Manuel de Uriarte, que es el jefe de uno de los negociados, y a nombre mío y de Sanahúja; sea usted franco con él, y él le aconsejará.
   No dice usted si está Tetuán ahí. No haga ni obre sin el consejo de Uriarte. Como estoy a oscuras de lo que usted piensa hacer, no sé qué decirle. Obre con entera libertad, a pesar de todo. Si no hubiese sido el telegrama, ya no hubiera escrito.
   Tendré arreglada <*2*> la muestra del programa, tal vez pueda ser hoy, pues definitiva no podrá ser hasta saber lo de Barcelona.
   El ministro de Estado está en el palacio real.
   No sé qué decirle.
   Suyo
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 80, págs. 1-2




Al padre Antonio Martín Bienes – Julio de 1891





   Mi reverendo y amadísimo padre Martín:
   Dos palabras para que no crea no esquivo el escribirle.
   Aparte de las varias noticias favorables y seguridades por parte del ministro y aun de alguno de los oficinistas, que son los más temibles, todo lo cual claro es que no me satisface ni le satisfará, debo añadirle que ayer fue uno de los nuestros a Castellón y en donde se encuentra el señor obispo estos días, y provocó una entrevista con don Victorino Fabra ante el obispo, a lo cual aquél accedió gustoso. Nuestro compañero propuso a don Victorino que le acompañase a Madrid, único medio de obtener lo que se pide. El señor Fabra se excusaba por la estación. Después de varias consideraciones acordó escribir el obispo una carta al ministro. Fabra otra independiente, y en la que le añadiría que si no <*2*> contestaba favorable enseguida, iría dicho Fabra a Madrid. Él mismo prometió ante el obispo y el compañero que si, dentro de pocos días, [no había contestación] se comprometía desde luego al sacrificio de ir a Madrid en compañía de este último.
   Por lo demás, de lo que voy deduciendo de todas las noticias secretas, contestaciones, pasos, etc., se desprende: 1º. Que ninguna institución o persona de las que están acechando el asunto para llevar el agua a su molino, se ha atrevido a presentarse de frente enseñando la cara. 2º. Que la calma en la tramitación la hubiera sufrido cualquier otro ente, por poderoso que hubiera sido y por favorables que fuesen las personas que hubiesen intervenido.
   Yo, repito, aunque tal vez pueda equivocarme, tengo la confianza de una solución pronta.
   Queda de usted afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 81, págs. 1-4




A don Jesús Herrero – 1 de agosto de 1891





Vall de Uxó, 1 de agosto.

Señor don Jesús Herrero

   Mi don Jesús: Recibo ayer de Tortosa la suya del 30, que a haberla dirigido a Benicasim, la hubiera recibido ayer tarde allí, junto con el telegrama de don Vicente, lo cual contesté [a] usted ayer por carta, y esta mañana por telégrafo.
   Escribo a Sanahúja, para que mande a usted una recomendación para el señor Trillo. Creo, con todo, que no se conseguirá ahora nada [hasta]que no pase al consejo de Estado; si acaso tan sólo que en la solicitud ponga Tetuán que conforme.
   Le decía en la de ayer que Uriarte es el más enterado e interesado. Con éste y Caparrós mucho podría usted hacer.
   Siento esa tardanza de condiciones, pues la semana que viene es mucho tardar. Creo que <*2*> convendría imprimir otra vez noticias, enviarlas a los periódicos, diciendo las rebajas que usted dice y en la misma forma. Así escríbale usted a Serrano, y las estaciones en donde se expedirán, etc., y yo le enviaré otras noticias sobre Barcelona, y se dirá que dentro [de] dos o tres días irá el programa definitivo.
   Según veo no saldrá usted el 1.º y, por lo tanto, yo podré pasar a Villarreal.
   Con todo escriba usted a Tortosa para mí, y si hubiese usted de tardar más, iría yo a Barcelona, pues pienso para el 8 o 10 tener el programa, y ver hasta qué día pueden enviar a pedir pasaje. Si usted ve que no se ha de alargar, y lo cree prudente, déjelo en manos de Caparrós, que la peregrinación urge <*3*> más que eso otro.
   ¿Y si Merry ha presentado la solicitud a Tetuán, y está decretada? Si Merry escribe, se lo telegrafiaré. Pero, repito, apenas tenga ultimado lo de las compañías, procure venirse lo más pronto.
   Veré si escribo otra vez mañana.
   Suyo afectísimo

      Manuel Domingo y Sol

   Al señor Uriarte basta que vaya en nombre del señor Sanahúja, y si no dicho señor hará cuanto usted le encargue, y tal vez pueda decirle que vaya al señor Trillo en nombre suyo y de Sanahúja, o dándole dos letritas para dicho señor Trillo, de Gracia y Justicia, en las cuales le diga Uriarte que haga por usted lo mismo que por Sanahúja.

   Le he telegrafiado que la certifica-<*4*>ción era de aquí, de Tortosa, y le he puesto que el señor Caparrós tiene una, y otra el señor Uriarte. Ahora veo que es la de Gracia y Justicia. No sé cómo se lo podrá arreglar usted a pesar de su actividad.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 82, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – 1 de agosto de 1891





[Es un telegrama]

Jesús Herrero, presbítero. Hotel Peninsular. Calle Alcalá.<*2*>

De Madrid a Castellón, 1 a las 7, 25.

   Caparrós tiene certificación legalidad. También tiene otra Manuel Uriarte, jefe negociado Estado. Visite a éste.

      Manuel



Escritos II, vol. 4.º, doc. 83, págs. 1-3




A don Jesús Herrero – 2 de agosto de 1891





Vall de Uxó, 2 de agosto.

Señor don Jesús Herrero

   Amado don Jesús: Después de enviarle ayer la mía, me han ido ocurriendo dificultades que no tenemos tiempo casi para ir resolviendo. Con este motivo escribo a Solá para que adelante lo conveniente. Le digo: 1.º Que pregunte al señor, con quien usted se entiende en Barcelona, si está ya la aceptación de los de Francia e Italia. 2.º Cómo se arregla para enviar el resguardo o talón a los que hayan pagado el viaje para remitirlo a cada uno, a fin de obtener con el resguardo la rebaja en las diferentes compañías. 3.º Si él se encargará del recibo de las letras de pago y de remitir los resguardos, etc., o si no que nos busque una casa de comercio de confianza que lo haga. 4.º Qué día debemos estar en Barcelona para firmar las condiciones del viaje.
   Por todo esto, creo que o no debe usted retardar <*2*> la venida, o darme a mí todos los datos e iría yo, pues de los otros no sé de quien echar mano.
   Tal vez convendría entretanto telegrafiar a don Ramón Solá y Roca el nombre del señor aquel piadoso, con quien usted se entiende, si dicho Solá no sabe quién es.
   Tengo escritas las observaciones del programa, que si puedo enviaré a usted todavía por este correo si puedo copiarlas.
   A última hora de correo añadiré dos líneas.
   Suyo afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Última hora. Acabo de recibir telegrama de Merry que dice: “Suspendan solicitud. Explico carta. Urge prueba existencia legal”.
   En vista de esto, veré si <*3*> puedo mandarle hoy telegrama. Creo conveniente abandone usted este asunto, que es largo, y se venga enseguida, y dejándolo en caso en manos de Caparrós.
   Telegrafíeme cuándo sale usted para saber dónde he de verle.
   No le mando el programa, por si usted ha salido al recibo de esta.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 84, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – 3 de agosto de 1891





[Es un telegrama]

Jesús Herrero, presbítero<*2*>

Villarreal, 3 agosto, 9,20 mañana.

   Merry telegrafía suspendamos solicitud. Avísenos día regreso usted pronto. Telegrafíeme Tortosa. Manuel.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 85, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – 7 de agosto de 1891





Señor don Jesús Herrero

   Mi don Jesús: Aunque casi sin objeto, como estoy tan inquieto, no sé resistir el escribirle.
   Va la adjunta de don Rafael. Telegrafíe apenas sepa algo de Italia, para hacerlo yo a Medina, al cual escribo también esta noche.
   Escribo al padre Martín diciéndole el estado de nuestro asunto.
   Don Vicente no ha escrito esta noche, y lo extraño.
   El obispo de Jaca ha escrito que ha nombrado ya un director de junta.
   Mañana le añadiré una instrucción, que se ha de poner a las que le di.
   Ha llegado Marzá, y se vuelve mañana. Afectos al señor Solá y por Dios que podamos imprimir <*2*> el programa apenas tengamos los precios.
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 7.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 86, págs. 1-4




A don Jesús Herrero – 8 agosto de 1891





Señor don Jesús Herrero

   Mi amadísimo don Jesús: Recibida esta mañana la suya. No se ha enviado el telegrama a Allieta, porque deseaba enviarlo a Medina, y éste está en el campo, y va y viene, y además les ha parecido a don Elías y Serrano que era mejor esperar el telegrama que usted anuncia. No obstante si mañana en la carta de usted no dice nada nuevo lo mandaré, a pesar de que la central de la compañía italiana no está en Roma, sino en Milán.
   Respecto a la línea de Tarragona a Barcelona, voy a solventarle la dificultad que oponen. Los viajeros de Valencia a Tarragona, tomarán billete hasta Tarragona, tan sólo si es que la compañía de Valencia insiste en no hacer rebaja, y les pon-<*2*>dremos aviso que en la estación de Tarragona tendrán tomados los billetes para Barcelona, y si éstos pudiesen ser sólo de ida, mejor, y si no de ida y vuelta; y al regresar de Roma harían lo mismo, y nosotros nos tomaríamos la molestia de nombrar en Tarragona una comisión para esto.
   Don Vicente escribe en carta de anoche y nada dice sobre rebaja; sólo si hay más de 80 inscritos; de Plasencia viene el maestro de capilla. Todas mis súplicas se dirigen a que el ángel de España y san Luis nos allanen las dificultades para poder ir el 2, pues fuera de esto no veo más que contratiempos y perjuicios.
   Mañana le enviaré la instrucción que debe añadirse, y que ayer <*3*> le prometí ya.
   El obispo de Gerona ha nombrado a un párroco de la catedral como encargado. Dice que éste nos escribirá, pero hay poca animación allí.
   Don Vicente me escribe las dos largas conferencias con el rector. Ha estado don Vicente bastante sereno. Ya le mandaré las dos cartas, pues la mía la tiene García. Éste aún con el obispo, y no sabemos cuándo vendrá.
   La carta del Norte, que usted dijo que no ha venido. ¿Son seguras las bases con esta compañía?
   Yturbide de Vitoria telegrafió ayer (contestación pagada) [preguntando] por el domicilio de usted como comisionado en Madrid, pues no sabían nada. Se le telegrafió que el Norte daba el 50 por %, y que usted estaba ahí, y que la compañía italiana <*4*> no había contestado. Al fin hoy le ha contestado Serrano con más explicaciones.
   Hasta mañana. Cuide y ore.
   Suyo afectísimo padre en Jesús
   
   Manuel Domingo y Sol             Tortosa, 8, 8 noche.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 87, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – 9 de agosto de 1891





Tortosa, 9, 8 noche.

   Amadísimo don Jesús: Esta mañana he recibido la suya del 8. Veo esa paralización del telégrafo. En vista de ello he telegrafiado a Corell para que diga a Medina que hable con Alliete, para que éste haga telegrafiar la contestación de la italiana a la de Lión.
   Esta tarde se ha recibido la adjunta del Norte dirigida a don Tomás Herrero.
   Para los talones y su modelo, hay el modelo del congreso católico de Zaragoza, del cual tenía uno, y veré si se encuentra, que es muy sencillo, y el cual se le enviaría a los integrantes apenas se recibiese la cantidad. Si usted podía obtener algún talón por ahí de este modelo, hágalo, por si no encuentro el mío.
   El “Correo catalán” trae noticias indiscretas, puestas sin duda <*2*> por los de ahí, con las noticias que usted les habría dado. Dice que la compañía francesa exige días para la romería, que no son aceptables, y que se le ha telegrafiado otra vez, etc.
   ¿Hubiera sido difícil obtener que la ida fuese en tren especial y la vuelta en trenes ordinarios? Podrían aún proponerse.
   Hay cartas de Gerona y Manresa que ofrecen al menos una comisión a la romería.
   Mañana le incluiré una carta de un párroco para que usted se divierta.
   Ore al Ángel de España y san Luis. Mañana irá lo prometido.
   Afectos al señor Solá y conocidos.
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol

[A continuación hay una nota de Elías Ferreres, que dice:]

   Mi estimado don Jesús: No he podido encontrar la dirección de la casa para la cocina económica; la carta que usted tomó la otra vez, creo se la quedó usted.
   Que salga usted bien en todo pronto y pueda regresar a esta soledad.
   Suyo en Cristo

      Elías Ferreres

Escritos II, vol. 4.º, doc. 88, págs. 1-3




A don Jesús Herrero – 10 de agosto de 1891





Tortosa, 10 de agosto.

   Mi amadísimo don Jesús: Esta mañana recibo la suya de ayer, y extraño me diga que no recibió carta. He escrito los tres correos. El primer día, dirigida a Solá, y anteayer y ayer a usted. En la de ayer le incluía la carta de los del Norte. Por Dios vea (si no [la] ha recibido) de recogerla en la administración. No ponía más que fonda de España, porque así me lo puso usted, pero no la calle ni números.
   A las doce hemos recibido este telegrama de usted, que no hemos llegado a entender. Parece que usted ha recibido contestación al telegrama que puso a la francesa para que fuese el día 2, y que ésta contesta que han telegrafiado a Italia. Si no es así, explíquelo. Apenas tenga <*2*> usted noticia de la italiana favorable, y los precios de ella, telegrafíeme e iría yo ahí (si es que puede fijarse el día 2), y aun sin ello, y redactamos el programa, y pensaríamos medios de esparcirlo en 24 horas por toda España. Hemos recibido otro telegrama de Vitoria pidiéndonos poder anunciar ya el día 8, y le hemos contestado que todavía no.
   A las cuatro otro telegrama de Alfonso Merry diciéndonos: “Urge presentación de constituciones en Gracia y Justicia”. Le he contestado que escriba esta noche. Le envío los artículos que se envían al gobernador, y además una “breve idea”, y le mando que si puede pasar con eso que pase, y si no... y si no le enviaría las bases en forma, aunque temo. Le digo <*3*> que enseñe todo esto al señor Arrezola.
   Tengo carta de monseñor Merry del 7, y me dice que no es decente presentar al ministro solicitud de establecernos interinamente, que lo hagamos de posesionarnos, y así se dará más prisa en Gracia y Justicia. Que Uriarte, aunque muy bueno, es jefe de la Obra pía y todo lo quiere hacer patronato. Jesús que lo arregle, porque vamos a lo desconocido.
   Los modelos me parecen bien, y mañana confío poderle enviar el del congreso de Zaragoza. Si no se lo mando, vayan éstos.
   Hasta mañana, que ya estoy casi cansado del pecho.
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 89, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


10 de agosto de 1891




Tortosa, 10 de agosto 91.

   Mi amadísima Providencia: Ayer estaba a punto de escribir a usted preguntándole si era necesaria la ida del padre curat o no, para evitarme el ir yo, y recibí la suya invitándome por el sermón, y cosa rara, y que sólo se explica por sus bruje...s, consentí en mi corazón el acceder, y ofrecer este obsequio a mi madre santa Clara y a usted. Con este motivo he ido esta mañana a ver a Descarregá, y se encuentra fuera de Tortosa, y no vendrá hasta mañana la noche. Con esto me he puesto delante de Jesús, y al pensar que habría de ir ahora, y luego <*2*> volver el día que le venga bien al Descarregá, me ha parecido demasiada oficiosidad, y que Dios no lo exigía, tratándose de una función que no lleva compromiso como otras. La santa de mi corazón ya me lo perdonará, si lo dejo para el año que viene, que podremos decirla a ella que envíe a las palomitas luego enseguida a las célebres montañas de la Sierra de Espadán para fijar allí sus nidos. ¿Verdad que será mejor? Usted lo verá así.
   Está siempre a sus órdenes su afectísimo capellán
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 90, pág. 1




A don Jesús Herrero – 11 de agosto de 1891





   Mi don Jesús: Recibida la suya de ayer. Estoy intranquilo por la carta del Norte si usted no la recibió, y no era copia, sino original.
   Carta hoy de Merry de Madrid, de la cual le hablaré mañana. Sin telegrama de usted hoy. El obispo de Tortosa me escribe inquieto sobre la peregrinación.
   Estoy fatigadísimo de escribir.
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 11 agosto.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 91, págs. 1-2




A don Bautista Descarregá – 11 de agosto de 1891





   Querido Bautista: Ayer por la mañana te envié la adjunta, y contestaron que no estarías hasta la noche de hoy. En vista de ello contesté que no iríamos, pues yo había consentido en predicarles.
   Acabo de recibir otra y dice que vayamos cuando queramos, aunque fuese mañana. Si tú podías ir solo el día que te viniese bien, harías muy buena obra, pues el asunto de peregrinación me tiene agobiado por no contestar las compañías, y me temo un telegrama para irme a Barcelona de un momento a otro. ¿Cómo no vas con Llop o cualquier otro compañero?
   De todos modos es tuyo afectísimo s. s.
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, 11. <*2*>

[Aquí figura una carta de Descarregá. Es la siguiente:]

   Mi estimado mosén Manuel: Acabo de llegar de La Aldea y me encuentro con mosén Llop; ya ves que ahora no es tiempo a propósito para ir a Vinaroz; cuando estemos más desocupados, ya iremos; y si te vas y lo arreglas, será para mí una satisfacción, y me libras de un compromiso.
   Tuyo afectísimo

      Descarregá D.

[Y en el mismo folio sigue esta otra carta, ya de don Manuel:]

Madre Providencia de San Salvador

   Mi Providencia: Ya ve el desengañado cómo contesta. No vamos, pues, mañana. Si no fuera que Jesús me pide paciencia por su gloria, no me ofreciera a acompañarle. Mañana escribiré.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 92, págs. 1-4




A don Jesús Herrero – 12 de agosto de 1891





   Mi amadísimo don Jesús: Recibo su poco agradable de ayer. Si no está bien, telegrafíeme que iré enseguida, y si no véngase usted e iré yo. No me haga sufrir. En todas las expediciones de esta clase suceden cosas análogas, ya que no las mismas; así, Jesús que lo bendiga.
   Respecto de Milán, en caso que usted estuviera bueno, es cuestión de cuatro fechas más, y por lo tanto no sé qué resolverle. De todos modos, para el 2 no viniendo el aviso por todo hoy o parte de mañana 13, ya lo veo difícil y casi imposible. Ahora falta saber si contesta la italiana su conformidad para el 2, y luego se ha de pedir que rectifiquen y sea para el 10, si sufriremos las mismas dilaciones. Crea que es una situación crítica, y en vista del movimiento que hay, y tiempo ha habido más que suficiente, si los de esa hubiesen sido más activos, pues <*2*> lo confiamos a ellos.
   (Con reserva)
   Respecto a acuerdos de ahí, no diga amén, que muchas cosas son difíciles. A Castellote sería demasiado exigirle un triduo, y yo no me atrevo. Con todo lo escribiré o escribo esta noche, si es que me resuelvo, pues repito, me repugna, aunque tuviese que gratificársele. Al hacer definitivo el programa lo veremos, así como lo de la comunión. Cuide que no se fije en el programa el nombre de local de la juventud.
   Lo del pasaporte ahí debían averiguarlo. Yo no diría nada ni de eso de los mozos; estos ya deben saber sus obligaciones, y así no mentarlo y que se arreglen; yo creo que nada dirán, ni se fijarán en ello los gobernantes. Como cosa suya diga a esos señores que eso de los mozos, ellos se arreglarán.
   Piense que a última hora lo querrán acaparar todo, para <*3*> luego hacer responsables a los que no tienen otra culpa que confiar en ellos con exceso.
   Puede ponerse la rebaja de Asís y Loreto, que teniendo número suficiente ya lo harán.
   Si el señor obispo iba a la peregrinación, telegrafíemelo, pues aún intento escribir al de Lérida instándole.
   No le dé pena lo del lacónico del programa, que aún diremos demasiadas cosas, y bastará decir que la distribución se fijará en Roma, en caso que no pudiésemos decir más.
   En las otras a Roma se dijo mucho menos que lo que nosotros ponemos.
   Acabo de recibir carta de Medina de Castelfidardo, y dice que dice que buscó a Alliete y no le encontró, y de allí le escribió, y supone que ya está arreglado, y que del 20 al 22 volverá a Roma, y todo se arreglará, etc. Le escribiré mañana, y nosotros anunciare-<*4*>mos la audiencia para el día que convenga, y el papa lo hará. Merry nos hace falta allí. Esto del programa es lo que menos debe preocuparle.
   No tengo humor de ponerle más. Según como esté de salud telegrafíenos.
   Suyo afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, 12. No he podido mandarles ésta en el exprés, que la recibiría usted unas horas más pronto. La de usted hoy la hemos recibido en el correo que llega a las 12.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 93, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – 13 de agosto de 1891





Tortosa, 13, jueves.

   Mi amadísimo don Jesús: Recibida la suya de ayer. Hasta las 4 y ½ he estado aguardando el telegrama de usted para irme en el exprés, y no ha venido. En cambio le he enviado a Solá el telegrama que Cepeda me ha enviado, a las 3, de la rebaja de Valencia.
   Anoche me afectó un sacerdote que fue a la romería del 76, el cual dijo que sólo tuvieron tren especial de las compañías españolas y francesas. Que desde Ventimiglia no hubo trenes especiales, ni creo que rebajas. ¿Si obedecerá al mismo plan y deseo? Si así fuese, pasaríamos adelante, pues los que están resueltos a ir, por tres o cuatro duros más, no repararán.
   Ahora vienen dos días de fiesta.
   Si venía el telegrama italiano, ¿podría-<*2*>mos obtener dispensa para que la imprenta trabajara un par de horas tan sólo para imprimir unos cuantos programas para enviar a periódicos y juntas, y los demás imprimirlos después de la fiesta? De todos modos espero órdenes de Serrano [que] ha venido de Tarragona. No hay oficio aquí todavía. Con todo lo he dejado todo preparado.
   Alfonso Merry me envía postal diciéndome ha recibido nuestra “Breve idea”, y escribirá. Luego telegrama de que nos legalicemos hasta recibir carta suya. Veremos qué nos dice mañana.
   No me dice usted cómo sigue.
   Don Vicente algo delicado en Fuente la Higuera por inapetencia.
   Hasta mañana.
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Afectos al señor Solá.
   Creo que al fin tendrá que [?] y quizá sea aún más ventajoso.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 94, págs. 1-6




De don Rafael Merry del Val – 13 de agosto de 1891





Reverendo señor don Manuel Domingo y Sol. Madrid, 13 agosto 91.

   Muy señor mío y de mi mayor consideración: Acabo de salir de una nueva conferencia con el señor Arrazolo, de la que prefiero dar a usted cuenta por el correo por no haber recibido una contestación bastante precisa para encerrarla en los estrechos límites de un telegrama.
   El citado empleado del ministerio de Gracia y Justicia, después de volver a insistir en que, además de la solicitud, era requisito indispensable para el reconocimiento de la congregación, conocer las bases constitutivas de la misma, rechazó como demasiado vagas las que usted se sirvió mandarme por escrito. Entonces creí deberle hacer leer el impreso que usted me mandó con su estimada carta del 10 del mes corriente.
   El resultado <*2*> de esta lectura fue el decirme que ustedes no necesitaban autorización ni reconocimiento legal de existencia, porque, según se desprende de las bases, la pía unión no forma una congregación religiosa en los términos de la ley. En efecto, le falta un requisito muy importante, o sea, la circunstancia de reunir los tres votos, faltándole el de la pobreza individual.
   Consecuencia de esto, el gobierno no puede reconocer a ustedes la personalidad jurídica como cuerpo, porque en concepto de la ley, ese cuerpo no existe, pero, por otro lado, la pía unión está completamente libre, no teniendo que contar sino con los obispos para la parte espiritual y disciplinaria, y con el ministro de Fomento para la parte de enseñanza.
   No existiendo voto de pobreza, ni pudiéndose reconocer como entidad jurídica, sus individuos pueden comprar o vender, o pasar contratos como cualquier <*3*> otro ciudadano, pues las leyes vigentes en España no se oponen para nada a que se reúnan libremente cualquier número de sacerdotes, para los fines que deseen, no siendo éstos ilegales, sin que sea necesaria la intervención del Estado.
   Hasta aquí mi conversación con el señor Arrazola, la que fue estrictamente particular, no comprometiendo a ustedes oficialmente en ningún concepto. Si insisten, pues, en su primer propósito, lo pueden hacer, entregando al gobernador de Tarragona, un ejemplar de las bases constitutivas a fin de que las remita a Gracia y Justicia con la solicitud.
   No hay que olvidar, sin embargo, que el resultado de esta gestión oficial será exactamente la que me ha hecho presentar el señor Arrazola en nuestra conversación particular. Si no mandan ustedes las bases completas, el ministerio <*4*> de Gracia y Justicia las pedirá, y cuando se hayan presentado con la minuciosidad que exige, encontrará que la pía unión no reúne las condiciones para ser reconocida como congregación.
   En mi humilde concepto personal, ustedes bien harán en desistir por completo de dar pasos acerca del ministerio de Gracia y Justicia, porque los considero inútiles.
   Por lo demás, opino que la situación se ha aclarado mucho en favor de la pía unión. En efecto, según entiendo, el ministerio de Estado exige reconocimiento legal de dicha Hermandad en la idea de que se trata de una congregación capaz de recibir la personalidad jurídica. Desde el momento en que la pía unión no es ante la ley congregación religiosa, ni lo puede ser sin transformarse radicalmente, no veo en qué fundaría una intervención del ministerio de Estado en lo que atañe a los actos de la misma. En mi opinión, y después de oír al señor Arrazola, queda establecido que tienen ustedes individualmente las mismas facultades para adquirir bienes inmuebles en el extranjero que cualquier ciudadano español, es decir, la más amplia libertad.
   Si así fuera, lo único necesario se-<*5*>ría delegar en uno de los individuos de la pía unión, poderes para comprar en nombre propio los edificios de la via Condotti, en vista de lo que previene el artículo 3º, pág. 10, de las bases impresas, y de la misma manera que ustedes habrán sin duda procedido al adquirir sus propiedades en España.
   Por parte de ustedes todo esto se reduciría a pasar al contrato con los padres trinitarios, conformándose, por supuesto, a las condiciones que exige la ley en estos casos, acerca de los cuales me enteraré en detalle cuando usted así me lo mande. Por parte del padre Martín habría que probar su derecho a disponer libremente de su monasterio, y ésta es para mí, la única dificultad. He aquí el estado de la cuestión, según la veo en la actualidad. Esta opinión que es personal mía, y por lo tanto puede tener muy poco valor. Ruego, sin embargo, a usted la mire como confidencial <*6*> entre nosotros. Por lo demás, pediré al señor auditor de la nunciatura, y a mi hermano, sus pareceres respectivos, comunicándolos luego a usted.
   También quisiera averiguar si existen, lo que no veo, reglas especiales para la adquisición por sacerdotes españoles de bienes inmuebles en el extranjero.
   Con este objeto quisiera hablar con el señor Caparrós o con otra persona autorizada, cuyas señas me diera usted, evitando de llamar por el momento la atención de la Obra pía.
   En cuanto a las gracias que usted se sirve darme, no las merezco. Tendría un grandísimo gusto en hacer cien veces lo que he hecho y mucho más, y mayor mi deseo de ver en Roma un buen colegio español.
   Sólo pido a usted no se olvide de mí en sus oraciones.
   
   Rafael Merry del Val     [Carta transcrita con letra de Don Manuel]

Escritos II, vol. 4.º, doc. 94b, pág. 1




A don Vicente Vidal – 14 de agosto de 1891





14, agosto.

   Mi don Vicente: Me voy a Barcelona esta tarde. Olvidé decirle escriba a Felipe Tena que no puedo predicar, y que lo escriba a Miñana que lo haga en nombre mío o busque otro; que tal vez Algueró en último caso.
   Carta de Pidal que admitirán nuestra legalización y que va bien todo.
   Hoy llegan García y Osuna.
   Escriba todos los días. Vea cuándo ha de venir, y si ha de tomar baños, etc.
   Se fijará el día 10 para la peregrinación.
   Suyo
   
      Manuel Domingo y Sol


[Nota: Esta carta no aparece en los originales]

Escritos II, vol. 4.º, doc. 95, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 16 de agosto de 1891





Barcelona, 16 agosto.

   Querido Felipe: Recibo aquí la tuya. Vine anteayer por lo de las compañías.
   Al fin hoy han contestado los italianos conforme, pero... todas las compañías entendieron el 15, por habérselas dicho la primera quincena. Por lo tanto no será hasta del 10 al 15, si de Valencia y Vitoria contestan conforme. Así te vendría mejor y podías ir haciendo leva de gente. Ya te volveré a escribir. No sé cómo te pueda predicar don Vicente, que está muy delicado. En caso, veas <*2*> a Benjamín o Algueró, etc.
   Ya resolveremos el plan de campaña con el obispo; tal vez le diga que te has de quedar en Roma hasta primeros de noviembre, y entonces iría otro, pues las noticias de colegio son muy favorables.
   Afectos a tu madre, y que se preparen, que el viaje será rapidísimo.
   Tuyo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Afectos a mosén Bautista y cura. A la madre que vivo agobiadísimo del sol, del calor, y de inquietudes en estas oficinas, y de temores.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 96, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


18 de agosto de 1891




Barcelona, 18 de agosto.

   Mi Providencia: Creía [tener] dos letritas de usted aquí. Estoy atareadísimo de cartas, y además agobiado algún tanto por lo de la peregrinación. Hoy parece que podemos fijarla para el 14, pero aún no es seguro. Veremos si los sabemos mañana, y el otro o el mismo mañana podía marcharme. Como supongo que el pare curat, al cual dejé delicado de la cara, no querrá ir ahí, si no voy yo, deseo regresar para dejar eso arreglado. Yo de usted lo dejaría arreglado casi sin esperar más, si las chicas estaban impacientes de estarse tanto tiempo en Vinaroz.
   Escribí a <*2*> Juan Antonio para que el señor Salvador activara el asunto, y no he tenido carta todavía, pues me las mandan en los dos correos. Si contestara pronto, tal vez haría una excursión antes de ir a Roma, con Benet.
   ¿Qué ha hecho usted de la solicitud de las veteranas? Creo dijo usted que el padre curat quería retocar una cosa.
   El asunto del colegio de Roma sufriendo temores y quebrantos.
   Acuérdese que ahora debía ser todo para eso, según usted prometió.
   No puedo ir a Mataró, pues apenas salimos de casa, escribiendo y enviando partes telegráficos.
   Afectos a las menudas. Si me escribe, hágalo a Tortosa ya.
   Suyo afectísimo padre que la bendice
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 97, pág. 1




A la Madre Providencia de San Salvador


20 de agosto de 1891




   Mi Providencia: Recibo las suyas. Bien que las chicas vayan solas al obispo de improviso.
   Va la de fray Antonio. Habré de ir a ver el otro terreno. Si no tendría que ser éste, pequeño y caro, pero era en el único punto bueno.
   Felipe me ha escrito la admisión. ¿Por qué no lo enviaba usted?
   No sé que el hermano de las chicas sepa nada. Yo no las dejaré, que ya lo saben ellas.
   Estoy abrumado y malhumorado. Deseo se acabe esto.
   Hasta mañana.
   Suyo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Devuélvame la de fray Antonio.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 98, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 20 de agosto de 1891





Barcelona, 20 de agosto de 1891.

Señor don Felipe Tena

   Mi amado en Jesús: Acabo de recibir carta de nuestro Marzá, y me hace saber que el señor Beltrán ha accedido a suplir a don Vicente.
   Con este motivo escribo a dicho señor pidiéndole un obsequio, y veas si puedes impulsarle a que acepte, pues ignoro quiénes vendrán de oradores a la peregrinación, y estamos expuestos a un fracaso, y el de Valencia no viene o no puede venir.
   Hoy, 20, todavía no sabemos los precios de la compañía italiana que nos hace aburrir, y no podemos imprimir el programa, ni anunciar nada, y todos preguntan, y se ha despertado movimiento hasta en esta Barcelona, y esos italianos <*2*> con su calma nos exponen a un fracaso.
   De todos modos mañana regreso a Tortosa, aunque haya de continuar aquí don Jesús.
   ¿Te gustaría ir a Madrid a la fundación de colegio? No sería extraño te mandara fuera, y antes de la peregrinación, allá con otro para arrendar la casa, si se resuelve por los nuestros aceptar dicha fundación para este año, y al señor obispo parece bien que lo aceptemos. No sería, pues, para quedarte allí.
   De don Vicente me dicen tiene calentura biliosa: No sé lo que querrá decir eso.
   Con afectos a los conocidos, sabes es tuyo afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 99, págs. 1-4




A don Jesús Herrero – 25 de agosto de 1891





Cálig, 25.

Señor don Jesús Herrero

   Muy amado en Jesús: Aunque sin sentir toda la inspiración que desearía, y habiendo sólo podido consultar a Serrano que, como yo, está indeciso, pues primero prefería se escribiese al director de la compañía, y luego se ultime a que se vaya a Madrid, voy a proponerle lo siguiente:
   Ya que urge el tiempo, puede usted ir a Madrid, saliendo mañana por la tarde domingo, o el lunes a la madrugada, como a usted venga mejor. Aunque don Vicente no estará en Valencia, verá el rato que usted esté allí a don Rafael Cepeda, por lo que haya sobre la compañía de Valencia.
   Además escriba usted a don José García esta tarde para que salga a la estación en el tren que usted pasará, y que <*2*> se vaya con usted a Castellón, en donde deben detenerse los dos por si está allí Fabra. Quedan con éste si él telegrafiará al duque pidiéndole día y hora para una audiencia para persona que irá a nombre suyo, y además una carta que diga lo mismo. Usted puede continuar el viaje, y en Madrid se le telegrafiaría dicho día y hora, si se lograre. La dirección de las cartas y telegramas: a Fonda Peninsular, calle de Alcalá. Si usted no debía hospedarse allí, deberá advertirlo a la fonda. Si usted tiene otra casa, déjelo advertido a García, o telegrafíelo. Vaya a ver a Caparrós: Calle Hortaleza, 112.
   En Valencia pregunté (no sé a quién), Osuna tal vez lo sepa, si está Almer allí, <*3*> según indica la adjunta que usted me remitió ayer.
   La habitación de Almer, y la del sujeto de la carta del asunto de ferrocarril, verá que es la misma: Carrera de San Jerónimo, 33, 4.º; la de Almer, 33, 1.º.
   Vaya telegrafiando lo de los precios, para que yo pueda ir arreglando el programa definitivo, que costará un poquito de hacer.
   Si al regreso, usted quiere detenerse en su pueblo, pero pocos días, puede hacerlo, a no telegrafiarle yo que venga aquí para ir después a Jumilla, o tal vez dejarlo para cuando usted regrese de Roma.
   Serrano irá el lunes por la tarde con el Victoriano, y después éste con Osuna saldrían el día que <*4*> convenga, se detendrán en Benicasim, y Osuna irá a Castellón y Burriana, y Victoriano a Valencia.
   Si usted quiere adelantar el viaje de salida, puede hacerlo, o retardarlo, pero siempre avisando a don José.
   Si no encontraban en Castellón a Fabra, usted puede seguir, y García que le telegrafíe a usted.
   A Caparrós puede decirle que va en nombre nuestro, y creo puede exponerle que ha ido por obtener la autorización de Tetuán, y tal vez él lo allane, o quede en arrancarlo.
   Si contesta Merry, telegrafiaremos a usted. En Madrid no lleve usted ansia, si es necesario permanecer algún día allí. Es difícil atar todos los cabos. Y no sé qué decirle más.
   Acaba de llegar Miñana. La concurrencia inmensa anoche que predicó bien Serrano. De todos modos volveré a escribir mañana, pero usted obre con libertad y trátelo con don Francisco, que en todo no se atina.
   Suyo afectísimo padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
10 [de la] mañana.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 100, págs. 1-2




A don Rafael Merry del Val – 25 de agosto de 1891





Tortosa, 25.

   Mi amado don Rafael. Con el recelo de que no estaría ahí el señor don Ramón Yrazusta, le escribí a éste, y así con más seguridad se la mando por el mismo, pero con fecha posterior en que comienzo esta carta.
   Como una persona de poderosa influencia con el duque de Tetuán se ofreció a acompañar a Madrid a cualquiera de los nuestros para hablar con el duque, o que daría eficaz recomendación, hemos resuelto que vayan a Madrid don José García que usted conoce, y don Jesús Herrero a Castellón por ver si logran arrancar a dicha persona, y si no seguir solos a Madrid, por si pueden tener una audiencia con el ministro, no precisamente para obtener el resultado definitivo sino para arran-<*2*>car seguridades, y especialísimamente y sobre [todo], si pueden obtener un oficio que diga: “Sin perjuicio alguno de la resolución que se dé a la instancia presentada por el reverendo padre general de los trinitarios calzados respecto a la transformación del edificio que dichos padres trinitarios poseen en via Condotti en favor de la Hermandad de sacerdotes Operarios diocesanos para que sirva de colegio español de vocaciones eclesiásticas, se autoriza a dicho reverendo padre general para que pueda instalar interinamente dicho colegio hasta la resolución definitiva del asunto.

      [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 4.º, doc. 101, pág. 1




A la Madre Providencia de San Salvador


25 de agosto de 1891




   Mi Providencia: Perdóneme. Estoy abrumadísimo. Ya escribiré. Llegué ayer madrugada. Va un programa. Diga a Felipe que me conteste resuelto sobre lo del canónigo, pues éste no ha escrito.
   La bendice su padre que tiene la fatiga
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 25.

   Tenemos a don Vicente Vidal muy delicado. Les encargo rueguen por él.
   No he visto a Juan Antonio, ni me ha escrito. Diga usted lo que hay.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 102, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 27 de agosto de 1891





Tortosa, 27 agosto.

   Querido Felipe: Acabo de recibir la tuya. No es preciso te tomes la molestia de subir a Cálig. Lo que quiero es saber sí o no, para mi gobierno. Por lo tanto creo bastaría que, como cosa tuya, le hagas dos líneas, diciéndole que de Tortosa preguntamos sobre su resolución, y así que te lo diga a ti, y tú contestarás. De hoy a mañana se hará la elección de los admitendos, pues la mitad tendrán que suspenderse en la admisión, por falta de local. Ya se tendrá presente tu recomendación; pero si aquél que es sacristán crees que no debe admitirse por travieso, dilo.
   Bien me parece vengas un día. Avísanos. Envía la adjunta a la abadesa. Está aquí Albiol con un joven de Murcia (futuro), Miñana y nosotros todos.
   Tuyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa.

   A ver <*2*> cuánta gente traes a Roma.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 103, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


27 de agosto de 1891




Madre Providencia de San Salvador

   Mi amadísima en Jesús: Sí que recibí la suya en Barcelona aún; y vi lo de los 2500 duros, pero usted decía que no lo sabía cierto, y que fray Antonio escribiría. Que escriba y me explique bien todo claro.
   No sé si sabe que el padre curat se marchó el sábado ya (yo llegué la madrugada del domingo). Por lo tanto ya ve que no he podido ofrecerme a acompañarle. Estará tres o cuatro semanas fuera. Conque usted vea si se resuelve a obrar o quiere esperar sus contestaciones o volverle a escribir. Yo aguardaré órdenes de usted, y en cuanto pueda las cumpliré. Dígame si le intimida lo de los dos mil duros. Quisiera, si las chicas quedan admitidas, tener arreglado este asunto antes de la peregrinación, <*2*> por si estoy allí más días de lo que pienso, y haría un esfuerzo de ir a Vall. No se apure por nada, y lo de la... de casa no se atribule demasiado, y no sea usted mujer, que eso nada significa sino el tenerla compasión, y no pensar en eso o lo otro, como hacen las monjas.
   Su padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa 27, trasverberación del corazón de santa Teresa, y 14 años que oré ante él, y estuve en la celda donde murió la santa.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 104, págs. 1-3




A don Jesús Herrero – 27 de agosto de 1891





   Querido don Jesús: Por fin aunque el señor obispo nos dijo que estos días pensaríamos lo de Madrid, creo que esto no obsta para los preliminares.
   Al efecto, vayan a usted y don Remigio a Madrid, y vean:
   1.º Vean a Caparrós, Hortaleza 112. Le dicen que a pesar del poco personal, no queremos dejar pasar esta ocasión. Que el señor obispo de Tortosa no sabe qué aconsejarnos, por la falta de personal; pero que le causa satisfacción si podemos realizarlo. Que quieren ver la casa o casas y el precio, etc.
   Luego le explican las bases de la solicitud que solemos presentar a los obispos (la cual irá por don Remigio). En esta ocasión temo nos pongan reparos a hacer suscripciones, etc., porque el obispo de Madrid las pide para hacer el seminario. Por esto conviene <*2*> estar explícitos.
   2.º Don Remigio se llevará una carta para un sacerdote amigo, y éste les enterará del precio del pan, carne, etc., para fijar la cuota de nuestros colegiales. La mínima ha de ser la consabida de 70 reales y la máxima desearía no pasara de 100.
   3.º Si la cuestión quedaba arreglada en principio, se le añade que esperamos la aprobación de nuestras bases con las condiciones, que si puedo daré a don Remigio.
   4.º Hemos escrito a Vitoria para autorizarles a que cobren pago de billetes. Que el señor Iturbide envíe a usted listas de nombres o nombres individuales (a la librería de Gregorio del Amo). Usted las presenta con su firma a la compañía y remite <*3*> los resguardos a dicho Iturbide o a los mismos interesados ya, si aquél se lo indica a usted. Con esto ganamos la mitad del tiempo.
   Si usted debía salir de Madrid con peligro de que vinieran aún otros nombres, busque usted persona de confianza que lo continúe hasta última hora.
   No puedo más, que no sé dónde tengo el pecho.
   Su afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 27 agosto.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 105, págs. 1-2




A doña Ángeles Martí – 27 de agosto de 1891





   Mi pobrecita Ángeles: Ayer tarde llegué de Cálig (por establecer la Vela y los Luises) y de Vall de Uxó (por lo mismo) y de Villarreal, Vinaroz, etc., y al llegar recibo la tuya. ¡Pobrecita Ángeles! ¡Misteriosa alma! ¡Inexplicable criatura! ¡Cored viscoso e indefinible! ¡Alma de fuego! ¡Cabeza buena! ¡Patidora interminable! ¿Quién podrá retratarla? Siga, hija mía, el camino que le trace ese ángel de mosén Andrés que la Providencia le ha deparado, pues yo casi no sabría, porque me espanta y me asombra ese cored y, como le tengo excesiva compasión y afecto, me vería conturbado en mis resoluciones. No está confusa, no, en sus cláusulas, que todo se transparenta bien.
   Estoy agobiadísimo, pues la peregrina-<*2*>ción se nos echa encima y estamos retrasados, y he abandonado el consuelo de asistir y dirigir en Villarreal esta noche a mis queridos 300 velantes, y deseaba desfogarme con ellos y, con todo, lo dejé anteayer para venirme aquí. Vi a su bondadoso padre, que vino a verme muy contento. Me pareció que se había hecho viejo. Me habló de su Ángeles más que de su Salvadoreta (a la cual no conoce bastante). No me lo apresuren en la entrada: Lo mismo es al septiembre que al octubre. Si escriben a Benicarló, digan que yo he dicho que lo dejen a elección de su padre, si no hay motivo especial.
   Diga a mi Clotilde y Ramira que ya veré si puedo contestarles a las suyas. Que se animen, pero que no sufran. Vea usted si puede hacer que mosén Andrés lo tome con actividad, pues ahora sufrirán más marchando Salvadoreta. Su padre de usted desea que yo vaya cuando sea la hora a la función de Salvadoreta. Nada puedo prometer. Si entraran las tres juntas...

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 4.º, doc. 106, págs. 1-3




A don Jesús Herrero – 28 de agosto de 1891





Señor don Jesús Herrero

   Mi amadísimo don Jesús: Anoche a las 10 regresó nuestro don José, y nos contó la visita al señor Fabra, y las impresiones de usted.
   Va la solicitud para el ministro. No obstante, como quedamos con usted remito otra al señor Merry, por si el ministro continuaba todavía en San Sebastián, y para que se la presente el mismo señor Merry, y se la haga firmar.
   Digo a dicho Merry que, si debía hacer alguna observación a usted, se la dirigiera a don Gregorio del Amo, Paz 6, pues le refiero a Merry cómo he enviado a usted otra solicitud.
   Hoy no hemos tenido cartas de Tortosa: Veré si al cerrar ésta recibiremos alguna noticia, y se la diré.
   Por si debía usted escribir a monseñor Rafael Merry del Val, le repito <*2*> la dirección del sacerdote al cual hasta el presente nos hemos dirigido: Don Ramón Irazusta, pbro. Pescadores, 4.
   También le mando la carta que le dije para monseñor Antonio Vico; le visita, le dice que todos tienen tan buenas noticias por su interés en pro de los intereses de nuestra Hermandad y de la Obra de vocaciones, etc. Si ve que él desea que se abra pronto el colegio, dígale que precisamente quiere obtener la venia del gobierno. Si no manifiesta él gran interés, pues podía suceder que como está lo de Altemps, tal vez desearían que se alargase lo nuestro, no le diga sino que ha venido a ver si se activa la transformación, sin decirle que hasta el octubre no podrá ser. Escriba y si conviene telegrafíe a Tortosa, que escribo le manden todo.
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Benicasim, 28 de agosto.

   Le en-<*3*>vío la solicitud tan sólo firmada, para que usted la escriba con letra suya, y la extienda en la forma que sea propia, no sea cosa que hagamos una impropiedad. Puede corregir también, si alguna cosa notara que no conviniese. ¿Mas vio a Caparrós? ¿Qué hay de las compañías, etc.?


Escritos II, vol. 4.º, doc. 107, págs. 1-4




Al padre Juan Ricart – 28 de agosto de 1891





Rvdmo. padre Juan Ricart

   Mi amadísimo y respetable padre provincial: Quería hablar a V. R. para tratar detenidamente del asunto que motiva la presente. Mas he estado bastantes días fuera, y ahora se me dice que está V. R. ocupadísimo, y que no le vendría bien una visita mía.
   Cuando se concibió el proyecto de peregrinación a Roma en el tercer centenario de la muerte de san Luis, uno de los fines que nos propusimos fue el aprovechar la romería para el fomento y sostenimiento de las Congregaciones de la juventud piadosa en España, por un medio permanente y eficaz para las mismas.
   Al efecto, se discurrió y se propuso al consejo y resolución de V. R. el adjunto <*2*> sencillo proyecto u otro que se quiera pensar, pero siempre bajo la dirección y ejecución de una institución permanente que no esté expuesta a los vaivenes de un centro particular y a las predisposiciones contra el mismo.
   Como quiera que la falta de personal en nuestra Hermandad de sacerdotes Operarios seculares, no nos permite pensar en dedicarnos con desahogo a esta empresa de tanta gloria de Dios, pensaba proponer de palabra a V. R., y lo hago por escrito, cuánto estimaríamos que esta provincia de padres de la Compañía aceptase y asumiese el encargo de la dirección de la “publicación” conveniente, y aun del “Centro”, de los cuales se habla en el art. 1.º y 2.º del adjunto proyecto; quedando nosotros en ser espontáneos y constantes auxiliares en nuestro ministerio de ese fomento de la piedad en la juventud. No desearía lo agregaran <*3*> o hicieran fijar como Obra de los Luises de ahí, aunque fuese en efecto obra de los padres, aunque que fueran <*4*> a nombre de estos, como lo es el Mensajero. Excusado es decirle que transmitimos y damos cuantos datos convenga. <*3*>
   Esperando que V. R. lo acepte, sabe está siempre a su disposición su afectísimo s. s. y capellán

      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, Colegio de Vocaciones eclesiásticas de san José. 28 de agosto de 1891.
   De que podamos proponer los preliminares del proyecto de la peregrinación...

   Estoy escribiendo a usted bajo una amarga impresión: Ha salido en el boletín de Valencia una circular del cardenal que hunde nuestra Obra allí, y es casi inevitable tener que cerrar el colegio, y emprender un recurso contra tales superiores, que produciría un escándalo, que me llega al alma.


Escritos II, vol. 4.º, doc. 108, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 28 de agosto de 1891





   Mi Felipe: Sabes que [el] extraño cura de Vall de Abajo no ha contestado a mi carta segunda en que le decía tan sólo me contestara a vuelta de correo si había esperanza de terreno. Porque, le añadía, en este caso iría yo a ultimarlo. Si hubiera contestado era mi intención avisarte a ti desde allí, si debía hacerse la escritura, para que vinieras. Mas, repito, no me ha contestado. Con todo quise ir con Benet ayer. Pero es posible que deba hacer antes un corto viaje a Barcelona y al regreso, aunque no escriba, iré allá y te avisaré, pues según como estuviese la cosa, vendrías tú, y si está retrasada iría solo con Benet. Le pedimos al amo, y lo aplaza hasta después del curso. Nos ofrece otro para ayudar a Osuna. Ora mucho ne alius accipiat coronam tuam. De Roma nada. Yo agobiado y sin saber adónde volverme <*2*> por falta de tiempo, aunque no de espacio. Ya te iré escribiendo. Esta noche escribiré otra vez a la madre.
   Tuyo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, 28.


Escritos II, vol. 4.º, doc. 109, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


29 de agosto de 1891




Sor Providencia

   ¡Mujer de poca fe! ¿Por qué no puedo hacer milagros yo? Mi vida es un milagro de Jesús sacramentado. Ojalá lo sepa aprovechar.
   Escribo a fray Antonio que me conteste fijo el paso [?].

   Anoche empecé esta, pero tan tarde era que no pude continuarla. Acabo de recibir la suya. Mucho me gusta el terreno que dice, pero colocado en medio de la parroquia de abajo, no querrán ir los de arriba. A él le escribí anoche, diciéndole dijera los precios de los terrenos primeros. Le vuelvo a escribir esta noche.
   Benet me dijo que no sería preciso fuere yo a Vall; que iría él apenas nos determinemos sobre <*2*> terreno.
   Hasta mañana.
   Suyo afectísimo padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, 29.

   Ya escribiré a las menudas.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 110, págs. 1-4




A don Jesús Herrero – 30 de agosto de 1891





Tortosa, 30 de agosto 91.

   Amado don Jesús: Aquí estamos recibiendo cada día noticias de contradicciones y entorpecimientos, propios de la empresa colosal de la peregrinación. No faltan en medio de ellas consuelos. No me detengo a explicarlos hoy.
   La más amarga de las noticias para mí es la enfermedad de don Vicente, pues nos da espina esa fiebre, tan pertinaz, que obedece, a mi parecer, a una causa latente pero grave. No le olviden ante Jesús.
   Peregrinación. Escribí a Vitoria a diciendo enviasen a usted las listas. Por si entre los nombres hay algunos que debieran venir por Andalucía y Castilla, le mando unos cuantos resguardos. Los que para la línea del Norte reciba Solá o nosotros se los enviaremos también.
   No mando <*2*> hoy todavía las bases, porque veré si el secretario las firma, por si debieran quedarse ahí en caso que nos resolvamos a su aprobación por ese prelado.
   Olvidé decir a Albiol, para que se lo dijese a usted, que si hablan al prelado de Madrid, y logran cierta confianza y venía bien la conversación, y si ésta recayera sobre el futuro seminario de la diócesis, aconsejarle al obispo con cierta gracia, que lo que le basta para el principio es el tener clases despejadas y habitación suficiente para unas cuantas becas gratuitas que podrían darse a los estudiantes más aprovechados, que lo demás lo cumpliría al menos por ahora el colegio de San José, puesto que es para y en favor del semina-<*3*>rio, y así no tendría necesidad el prelado sino de hacer un solo cuerpo de edificio; y de este modo si la Obra podía hacer cerca de allí otro pedazo para nuestro internado quedaría suplido lo que faltare a la edificación del seminario.
   Lo digo, porque si podíamos infiltrar a esos candorosos obispos que no se dedicaran más que a tener la enseñanza y el profesorado, sin internos, o en caso, muy pocos, sería la salvación de los seminarios y de nuestros colegios, pues no habría más predisposiciones [de las] que se originan de los dos internados. Si ocurría hacer alguna indicación con disimulo al señor Caparrós, con el pretexto de que no es necesario pensar en acabar el seminario, sino que basta un pedazo, háganlo.
   Van tam-<*4*>bién por correo 25 ejemplares del programa. Visiten ustedes, a nombre mío, al señor don Salvador Almer, carrera de San Jerónimo 33, pral., y, si él no estuviese, a su señora doña María, o a la madre de ésta doña Francisca, y les dan un programa y les dicen que los esperamos sin falta para la peregrinación.
   Por hoy basta.
   Afectos al don Remigio.
   Suyo afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   No le envío recibos hasta que usted no nos telegrafíe si cree prudente establecer un centro ahí en casa Don Gregorio del Amo.
   Última hora: Nos telegrafían de Astorga si hay otras estaciones de la compañía de Madrid adonde puedan subir con rebaja. Como no se exigió a dicha compañía que ofreciese otras estaciones por la parte de Córdoba, etc., si las tiene, ¿o no se acudió a las compañías convenientes? Mucho gasto tendrán los de Galicia, Sevilla, etc. Si es que no sea así, como creemos, telegrafíe. Esto es, creemos que sólo son las estaciones señaladas.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 111, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – 30 de agosto (?) de 1891





30, desde casa, 10 noche.

   Amado don Jesús: He olvidado decirle en la que le he escrito desde el colegio que en estos días no he recibido ninguna carta del señor Merry; que puede usted visitarle; que se ha pedido informe sobre nuestra solicitud a Tortosa y Orihuela, y supongo que a Murcia, y temo que a Valencia, lo cual es un lujo de informes, estando ya el de Tortosa.
   Yo creo que si en el ministerio de Gracia y Justicia pueden dar informe cogiéndolo de algún modo, de que es legal nuestra institución, no tardará en despacharse el asunto por el ministerio de Estado.
   Que escribí al señor nuncio. Que <*2*> para declarar que existe canónicamente, creo que pueden hacerlo en Gracia y Justicia sin temores a ulteriores resultados, pues instituciones hay que no tienen voto de pobreza, y son consideradas como congregaciones, etc.
   A ver si activan, pues, eso.
   A Caparrós dígale que, como iba usted por el objeto del colegio, no le he escrito, puesto que usted era conocido ya de él. Convendría saber un resultado antes de la romería, para poder dejar a uno o dos de los nuestros allí en Roma, y participar a los obispos entretanto la resolución, pues ahora estamos atados, etc.
   A Uriarte no vaya por ahora.
   Haga una visita a Castellote, si a usted le parece, diciéndole lo del colegio en esa.
   Suyo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Tantas cosas a monseñor Vico. No lleven prisa ya que están ahí. En Vitoria han aceptado el encargo de los pagos. Mañana le daré el nombre. No he pensado en mandarle programas. Irán mañana.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 112, págs. 1-3




A don Jesús Herrero – 31 de agosto de 1891





Tortosa, 31 de agosto 91.

Señor don Jesús Herrero

   Mi amado don Jesús: Ayer noche mandé a usted dos cartas que irían en el tren de ustedes, y va otra.
   1.º Don Remigio entregará a usted una carta de la compañía del Norte, en la cual decía ésta que no era preciso enviaran una lista sola, sino cuantas listas fueran precisas. Así pues, puede irle pidiendo ya los resguardos a medida que vayan viniendo nombres nuestros y de los de la parte de Vitoria.
   2.º Olvidé decirle que yo escribí a los de la compañía de Madrid que, supuesto que con el envío de resguardos, etc., pasarían ya unos días, que confiábamos que se despacharía ya billetes a los peregrinos desde primeros de septiem-<*2*>bre si presentaban los resguardos, y que darían unos días de octubre para la vuelta. Si va a dicha compañía sabrá usted lo que han resuelto. Mas don Rafael me dice que la compañía de Almansa no dará hasta cuatro días antes, y seis a la vuelta o siete. Dicho don Rafael espera algunos días más; pero hasta ahora esto le han dicho.
   3.º Van 4 recibos de 1.ª para Santander. Y llevan prisa, y por lo tanto, apenas pueda obtener los resguardos de la compañía del Norte, envíelos usted al que dice la carta, y certifique ésta para que no sufra extravío, y vean que hemos gastado los tres reales que han enviado.
   4.º Tengo tarjeta postal de Merry en que me dice recibió las bases, que yo le mandé.
   5.º De don Vicente ya sabrá por don Remigio al cual escribo carta. Dígale que hoy escribo a Tormo, propo-<*3*>niéndole venir a Roma, y que conteste, pues si viene, iría el bondadoso Luis a Murcia con Marzá.
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Ponga en lista para Madrid, Zaragoza y Barcelona en 2.ª a padre Pedro Alba, de Castro del Río, Córdoba.
   Pedro Millán, pbro., de id. id.
   Por lo tanto, si éstos pueden tomar desde Alcázar de San Juan, adonde llegarán desde Córdoba, les pone desde dicho punto el resguardo de la compañía de M. Z. A., y además el resguardo desde Zaragoza a Barcelona, apenas lo tenga. Envíeselo en carta certificada, y será mejor, y avíseme cuando lo haya hecho. Si es preciso ocupar ahí un escribiente dos o tres días para aligerar a usted, hágalo.
   Al padre <*4*> Alba hágale usted una caricia, si le escribe; pues es uno de los cuatro trinitarios que quedan.
   Puede conservar las cartas, numerándolas, o llevar lista con notas de fechas. Hasta mañana.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 113, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


31 de agosto de 1891




31, mañana.

   Mi Providencia: Van dos líneas que empiezo por la mañana y terminaré a la tarde, después de llegado el exprés, por si fray Antonio escribe.
   1.º Le dije que no fuese mujer no por otra cosa, sino porque no sean extremadas en la tribulación que Dios las envía con la enferma. Ni los disparates que diga ni todas cosas significan nada, ni mala disposición anterior en ella; tómelo con caridad y como una cruz pequeñita de dentro de casa.
   2.º Si tiene usted hecha la resolución y están resueltas las neófitas, ya debe preocuparle poco lo del padre curat, y así obre usted con libertad. Convendría tal vez antes de resolvernos sobre el terreno, que hubiese contestado <*2*> favorable ya el prelado a la solicitud sobre las neófitas, para animarnos más o menos en la empresa del terreno.
   3.º ¿No quiere usted que le diga que estoy a sus órdenes? Pues muchos se contentarían con esto. Ya sabe que si es voluntad de Dios, no me opongo a la empresa que creo es de gloria de Dios; pero sabe usted que desde que me quitaron las ilusiones de Roquetas, y soy hombre sospechoso, es preciso que me empujen; si no me impulsa hasta más allá seré un plomo. Así, pues, usted ha de ser la resuelta. Lo que conviene o no conviene, eso sí, ya se lo diré. En la cuestión del terreno, por muy amargo que me sea el coste, es cuestión muy capital, y los venideros nos dirán que por mil o dos <*3*> mil duros más no debíamos haber reparado, pues ellos ya no sabrán los apuros en que nos encontrábamos. Aquí me dicen que por qué no comprábamos antes para el colegio de San José una hilera de casas que hay delante, y nosotros teníamos entonces 400 duros en esperanza.
   4.º No me mortifica con los escritos, y hágalo siempre. Aunque el tunante de Serrano ya conoce la letra y se sonríe, no importa; ya saben que las monjas me tienen engañado; pero es el caso que temo, y no lo quisiera, que los hijos imiten al padre, pues veo que a ellos les están engañando las Puras y las Claras para todo lo que quieren, y yo me estoy burlando de ellos.
   5.º Que no digan las chicas nada todavía de los muebles. Ya habrá tiempo.
   Y nada más. Hasta la tarde. Estoy esperando a Felipe de un día a otro.
   6.º No sé si son devotas ni beatas las <*4*> neófitas. La madre Providencia, que hace dos meses las tiene en tan riguroso noviciado, lo sabrá. De males morales no hay ninguno; eso sí que lo sé, y creo no es fácil les venga nunca. Pero como ya no entiendo de mujeres... nada puedo decir.
   Salude a mosén Bautista, y dígale si se determina a venir a Roma, que le guardaré primera.
   La bendice su padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Por la tarde.
   Fray Antonio no ha escrito.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 114, págs. 1-4




A don Jesús Herrero – 1 de septiembre de 1891





Tortosa, 1 de septiembre.

   Amado don Jesús: Ya les contemplo por ese ardiente-frío Madrid. Habrá recibido las dos mías, y otra de Serrano ahí.
   1.º Van 12 primeras de Bilbao, según nota de Serrano, y envíeles recibo y talones del Norte.
   2.º Va una carta recibida para don Remigio.
   3.º La dirección del padre Alba es: Padre Pedro Alba, trinitario, (Córdoba) Castro del Río; la de su sobrino inclúyala en la misma.
   4.º Hemos leído que el obispo de Madrid se ha marchado a Vichí. ¡Buen viaje habrá hecho Albiol! En cambio verán cosas y podrán averiguar y resolver.
   5.º Viene de Barcelona el gran organista Carrasco. El padre Fiter comisionado por el obispo, y con este motivo quiere aquél hacer leva de jóvenes. Pedimos las 4 horas en Pisa, y temo que pasemos de noche <*2*> por allí, y escribo a Giol otra vez. Si le preguntan de volver en trenes ordinarios, Giol dice que no puede ser.
   6.º Creo conviene que usted ponga en todos los periódicos: 1.º Que es preciso activar el envío del precio del billete de Barcelona a Roma los que quieran venir, pues de lo contrario se exponen a no poder recibir los resguardos a tiempo, sobre todo los del Norte, atendida la tramitación que se requiere. 2.º Que se ha autorizado también para el cobro y envío de billetes a don Joaquín Fernández de Retana, pbro., Asilo de ancianos, Vitoria, y si usted ha resuelto comisionar a don Gregorio del Amo para esto, puede anunciar a éste. 3.º Que no se enviarán los resguardos, [mientras] que no se envíe la cantidad del billete. 4.º Que <*3*> la clase de billete que quieran pedir de Barcelona a Roma, no quiere decir que en los trenes de las compañías españolas deban pedir igual clase; sino que pueden ir en cualquiera; pues es sólo el resguardo para acreditar que han pagado el viaje de Barcelona a Roma, para con ello obtener rebaja en los trenes españoles, para la clase que los peregrinos quieran. 5º. Que el precio del billete de Barcelona a Roma no obliga a que en Roma hayan de tomar precisamente fonda correspondiente a la clase de pasaje del tren; sino que cada uno escogerá el hospedaje que quiera según la lista y tarjetas que se ofrecerán a los peregrinos. Añada usted cuanto quiera, pues son muchas las consultas que se nos hacen, y están <*4*> dormidos, y así, a muchos se les hará tarde. 6.º Va la carta o sobre para el conde de Prado. Así póngale el resguardo del Norte, certifíquela y mándesela.
   7.º Certifique también los de Deusto, pues todos lo han pagado.
   8.º Serrano escribe a los de Ciudad Rodrigo,
   Astorga,
   Zaragoza,
   Valladolid, y otro de por allí, para que giren las letras a don Gregorio del Amo, y que usted cuidará de mandarles los recibos y resguardos. Para ello van 40 de 1ª clase, id. de 2ª, id. de 3ª, y puede usted firmarlo, que bastará conserve el talón.
   Hasta mañana.
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 115, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – 2 de septiembre de 1891





   Mi don Jesús: Asustado esta tarde por no tener carta suya. Luego ha llegado el telegrama.
   ¿Tienen ustedes recibos, talones, etc.?
   Pidan cuanto necesiten.
   Se envían a los periódicos las adjuntas noticias. Veremos si mañana publicamos otras.
   Diga a don Remigio que esta noche escribo para que Tormo o Albert vayan a Murcia. He telegrafiado a Calatayud que se venga ya.
   Tengo carta de monseñor Merry, muy consoladora. Son días de oraciones.
   No puedo más hoy.
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 2 septiembre.

   Serrano dice que <*2*> le mande a usted ejemplares adjuntos, para que usted los envíe o presente a “La Unión”, “Movimiento”, “Fe” y “Siglo futuro”, y así lo hago. Díganos cosas.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 116, págs. 1-3




A la Madre Providencia de San Salvador


3 de septiembre de 1891




   Mi Providencia: No contesté anoche que recibí la suya, porque hice el propósito de escribir para decirle que iría a buscar a las chicas mañana viernes a las 12 de un tren a otro. Mas... en vista de la adjunta carta de fray Antonio, que tal vez me obligue a ir a Vall, del trajín que llevo, de las monjas apenadas que están sufriendo un martirio que ya le contaré en su día, del amor propio que tengo de que me vean bajar del tren con las chicas, etc., y sobre todo porque sería del todo inútil ahora una entrevista con usted, me han hecho ver que debo hacer el sacrificio, que lo es, de no ir a buscarlas, pues ellas así también lo comprenderán. Lo que puedo hacer sí, en caso que no quieran venir solas, o que mande usted a mi nombre resueltamente a Felipe, que <*2*> me las traigan mañana en el exprés, y se volvería Felipe al día siguiente. Y si éste por alguna causa mayor no pudiera venir, telegrafíeme si debe ir Miñana, y éste iría a las 12, y vendría con ellas; y si no estuviesen preparadas, iría Miñana en el tren de las cinco de la tarde y vendrían juntos en el tren de las 2 de la madrugada. Ya ve, pues, si hago lo que puedo.
   Roseta quería pagarme el viaje. ¡Pobre Roseta! Si ha de pagarme lo que me debe de suspiros y gemidos por ellas, no tendría prou en tot lo canudet.
   Respecto a ir ellas al señor obispo bien me parece, si bien temo algo por sus lustres, y no sé si me inclino a que antes escribiese usted dos líneas prepara-<*3*>torias sobre la bondad, buena situación, etc., de las interesadas.
   Por lo demás estoy dispuesto en este asunto a todo. Conque así adelante.
   Va la adjunta de fray Antonio. Veré la otra que espero y anuncia. No quiero que las chicas alarguen la entrada y su negocio. Hasta mañana que escribiré por Felipe o por Benjamín, si usted me telegrafía. Si no hasta la suya mañana.
   Su afectísimo padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 3 septiembre 91.


Escritos II, vol. 4.º, doc. 117, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – 4 de septiembre de 1891





   Señor don Jesús: Recibo la suya de ayer.
   1. Ya temía las consecuencias de los razonamientos y argumentos del señor arzobispo. Jesús que lo bendiga. Nuestra Hermandad no debe cambiar de naturaleza, ni aun por lo de Roma, que era lo ÚNICO y será para que pudiéramos necesitar el cambio esencialísimo. Repito, que Jesús lo bendiga; pero si se parte del principio de que no hay patronato, bastaba dar decreto favorable a la instancia del padre Martín, y el gobierno salía de compromisos, y quedaba airoso en cualquier objeción que pudieran presentarle.
   2. Veo, al fin, aclarado lo de Galicia, si bien no expone usted las estaciones en donde expedirán: supongo lo habrá hecho saber en los periódicos de ahí. Nosotros los publicamos mañana. Serrano <*2*> escribe a usted sobre los de Astorga.
   3. En lo de Alcázar de San Juan ya estaba en esto; pero Serrano insistió inclinado a favorecer a los de Andalucía.
   4. Lo más que debe estar usted ahí ha de ser hasta el 8 por la noche, y venirse por aquí (con resguardos de rebaja) o por Zaragoza, pues el jueves iré yo, es indispensable su presencia para el pago de billetes y demás enredos, que me tienen atarumbado, y Giol exige noticias para mañana, y además de uno o dos trenes, clases de coches en cada uno, etc. Tenemos asegurados los 400 pasajeros, y tal vez 500 o 600; pero no podemos comprometernos a dos trenes. ¿Y si tiene más número de los 628, que caben en un tren francés? ¿qué se hace de ellos a última hora?
   Hasta mañana. Afectos a Albiol. Tormo sale hoy para Murcia. Tena obtenido del obispo.
   Suyo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 4 septiembre.

   Telegrafíe cuanto convenga.
   Recibido hace media hora el telegrama de Albiol sobre Galicia. Aclárelo.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 118, págs. 1-6




A don Jesús Herrero – Del 4 al 8 de septiembre de 1891





Don Jesús Herrero

   Amado don Jesús: Escribo a usted antes de llegar el correo.
   1. Las inercias y descuidos y los apremios del tiempo me tienen algún tanto agitado, respecto al asunto de la peregrinación, y la mayor parte ha de cargar sobre mí. Además he de estar a la expectativa de todos los otros acontecimientos que después diré, y quisiera poderme multiplicar pero no puedo. Va el adjunto boletín de Valencia según el cual abierta o intencionadamente quieren hacer desaparecer nuestra Obra allí.
   Tenía un boceto de carta para mandarle al rector de Valencia esta misma noche; pero he preferido suspenderlo para obrar con más calma y consejo. Por ello, si a usted parece bien, tenga a bien visitar a <*2*> monseñor Antonio Vico, y que lea la circular del señor cardenal de Valencia y que le dé un consejo. E1 boceto de carta que quería enviarle al rector se lo mando adjunto a usted. Temo que no habrá otro medio que suspender la apertura del colegio, dando un escándalo mayúsculo que me llega al alma, si bien ya está dado con la circular, pues con el desprestigio en que nos ponen ante el público se habrá enajenado el prelado las simpatías de la inmensa mayoría del clero y, en particular, de los más afectos a nosotros que sentirán la clausura del colegio, y temblarán ante el porvenir que aguarda a los colegiales en otras manos. Pero hace años que la tempestad viene cerniéndose, y estamos tranquilos de que hemos hecho más de lo posible para conjurarla hasta una longanimidad inverosímil, esperando mejores días.
   2. Sabe usted que don Vicente, que es cria-<*3*> tura tan tímida, y que tan buen nombre tenía para con ellos mismos, contrajo la enfermedad que hace mes y medio le rodea a consecuencia de las conferencias habidas con el rector que quería obligarle a que renunciáramos nuestra dirección e independencia en el régimen de la casa. Pues bien, don Vicente ha recaído, y me temo un desenlace fatal, pues las últimas noticias son alarmantes. Según nos diga la carta que esperamos esta tarde, esta noche iría don Francisco Osuna, y si se agravara marcharía yo también.
   Todo esto me pone en una situación violenta. Por lo cual, desearía que usted enterara bien a Albiol de todo lo relativo a los casos que pueden ocurrir en el pedido de billetes, envío de los mismos, etc., y se encargara de este negociado y de escribir a cada uno, y anotarse bien cuanto ocurre en los recibos, etc., y usted viniera en seguida al recibo de ésta por Valencia, pues puede llegar el caso de no poder ir <*4*> yo a la peregrinación, y tendría que tomar la dirección usted. El padre Fiter ha sido comisionado por el obispo de Barcelona para representarle en la romería, y con esto está desplegando una actividad extraordinaria, y con él, usted y Pens, de Valencia podrían formar la junta de romería; tendría además a Elías, Benjamín y Calatayud, y si fuese necesario a Serrano. Esto todo es hipótesis, según vaya lo de Valencia y la enfermedad de don Vicente.
   3. En cuanto al establecimiento de colegio en esa, si tienen casa capaz y suficiente, y el consejo del señor Caparrós y de monseñor Vico de que podemos lanzarnos a la empresa, nos telegrafían, y mandaríamos a Albiol el prospecto que podría imprimirse haciendo el llamamiento acostumbrado, fijando cuotas, etc. Apenas llegue el correo, pondré a usted una postdata.
   Última hora: Recibo la de Albiol y la de la compañía. Lo publicaremos <*5*> el lunes, aunque ya es tarde y por lo tanto inútil, puesto que llegarán las noticias ya el 10 o 11. No hemos recibido ningún aviso hoy de billetes.
   Telegrafían de Vitoria que son 60.
   Según las noticias que me da Albiol, eso del seminario va largo si han de aguardar al señor arzobispo. Por lo tanto vean locales, y luego si tuviesen que hacerse impresos se harían cuando [se] pueda, aunque no empezáramos a principio de curso. Quizás aguardaríamos a Navidad. No es más que si [se] sabe desde el principio muchos empiezan el curso en ocasión de esto; y si se hace en Navidad no entrarían más que de los que estudiaban ya, y es mejor tener pequeñitos.

   Acabo de tener carta de Marzá, y dice que han recibido un oficio diciéndole a don Vicente que se entere del boletín, y le ponen vice-rector, pero sin decirle nada más. La cuestión por lo tanto queda <*6*> la cuestión en el mismo estado. Les escribo que contesten, que no estando don Vicente bien, sino grave, que no puede contestar por ahora.
   Conque después de hablar a monseñor Vico, véngase usted, si el asunto de colegio de Roma no exigiere un día más, que creo no lo exigirá.
   Puede preguntar a monseñor Vico, si es más prudente escribir al cardenal, al rector o al secretario de palacio, que es el que de orden de su Eminencia, remite el oficio a don Vicente, para que se entere del boletín.
   Espero, pues, telegramas de usted, y afectos a Albiol. Hoy ha salido para Murcia Tormo.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 4.º, doc. 119, págs. 1-3




Al Rector del seminario de Valencia


Del 4 al 8 de septiembre de 1891




   El croquis de la carta que iba a dirigir al rector del seminario de Valencia es:
   Decirle que me dirijo a él por si se digna exponer al señor cardenal las observaciones siguientes:
   1.ª Que en 26 de julio de 1884 propuse al prelado aquel, a nombre de la Hermandad de Operarios, aprobada por el obispo de Tortosa, el establecer colegio de vocaciones, objeto especial de la Hermandad.
   Que dicho prelado, entonces todavía arzobispo, nos lo bendijo ampliamente. Que en la misma fecha se le dirigió solicitud, que fue aprobada, en la cual se consignaban las bases y condiciones siguientes: Que la Hermandad quedaba autorizada para pedir limosnas en la archidiócesis para el sostenimiento del colegio. Que los colegiales estarían bajo la absoluta autoridad del seminario en la parte escolar y literaria, y en cuanto a la parte moral y religiosa bajo la dirección de los Operarios, y la inmediata inspección del prelado. <*2*>
   Que al amparo de estas autorizaciones se inició la Obra en una modesta casa, y luego con la bendición del prelado se empezó la fabricación del colegio. Que al amparo y confiados en estas autorizaciones la Hermandad arrostró compromisos de cantidades a las cuales no llegaban los donativos de la diócesis, y cuyos compromisos pesan sobre nosotros, con la sola esperanza en la caridad de los valencianos.
   Que la Hermandad ha procedido por su parte a aceptar cuantas disposiciones han emanado del cardenal respecto [a] las condiciones en la admisión de alumnos.
   Que con estos antecedentes no era ya el colegio un centro privado, sino público y debidamente establecido.
   Que con todos estos antecedentes podrá <*3*> él comprender que, iniciado el colegio, de poder continuar bajo la dirección de la Hermandad, y no con carácter privado, no podía aceptar la sola onerosa administración y al lado de elementos heterogéneos tal vez, y quedando sólo a la Hermandad la responsabilidad en la crisis material del colegio.
   Que por lo tanto, pedía se dignase indicar al señor cardenal que modificara dichas disposiciones en cuanto se refiere a la dirección del colegio por los Operarios, y el nombramiento de estos por la misma Hermandad, según las necesidades del colegio, si bien tuviere que ser con la aprobación de su Eminencia.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 4.º, doc. 120, págs. 1-2




A don Vicente Rocafull – del 4 al 8 de septiembre de 1891





M. I. Señor Doctor Don Vicente Rocafull

   Muy respetable señor mío: Con sorpresa acabo de leer en el boletín de la diócesis n.º 1070 la circular del Emmo. cardenal de Valencia, y las disposiciones que en ella se dictan relativas a nuestro colegio de vocaciones eclesiásticas de San José que vienen a... me permito dirigirme a usted como rector del seminario esperando de su amabilidad se dignará representar a dicho Emmo. cardenal.
   Espero que usted me permita dirigirme a V. S. como rector del seminario para que se digne representar al Emmo. cardenal algunas consideraciones, que tal vez haya olvidado (no se han tenido presentes), sobre la referida circular que viene a destruir la Obra del fomento de vocaciones iniciada bajo la dirección de la Hermandad de sacerdotes Operarios, aprobada por dicho Emmo. cardenal.
   El día 26 <*2*> de 1884 tuve el honor de ser admitido con los Operarios, don Elías Ferreres, don Francisco Osuna, a la audiencia del Emmo. cardenal, y al cual se le propuso la instalación de un colegio de vocaciones a nombre de y bajo la dirección de la Hermandad de sacerdotes Operarios diocesanos, y las bases y condiciones expresadas en dicha solicitud, cuya copia exacta que conservamos y, firmada por los mismos, decía:
   El Emmo. bendijo con efusión y aplauso el proyecto, dándonos cuantas facultades pudiéramos necesitar. Se le presentó solicitud que fue despachada favorablemente.
   Al amparo de estas autorizaciones se inició el colegio, primero en una modesta casa, y luego con la bendición del mismo prelado se empezó la fabricación de la actual edificio...

      [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 4.º, doc. 121, pág. 1




A la Madre Providencia de San Salvador


5 de septiembre de 1891




   Mi madre Providencia y menudas: He visto y hablado con el padre curat. Está conforme en todo, pero dice que irá a Vinaroz, si conviene, pero que he de acompañarle yo. No sé si mañana tendré que ir a Barcelona, y por lo tanto no podrá ser que vaya mañana; pero apenas pueda, me ofreceré a acompañarle, ya que parece no sabe ir solo, y será un viaje de sacrificio desde las 12 a las 4 de la tarde.
   Las bendice su padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa 5. Oren por la romería. Mañana escribiré a la Vall.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 122, págs. 1-4




A don Áureo Carrasco – 8 de septiembre de 1891





Señor don Áureo Carrasco

   Muy respetable señor mío: Con bastante sorpresa acabo de leer en el boletín, n.º 1070, de esa archidiócesis, que me han mandado de ahí, la circular del Emmo. señor cardenal y las disposiciones que en ella se dictan relativas a nuestro colegio de San José, que vienen a destruir la naturaleza del mismo.
   Como V. S. está más enterado que nadie de la historia de la fundación del colegio, y siempre he recibido de V. S. referencias que en mucho he apreciado, me permito dirigirme a V. S. amistosamente y no con carácter oficial, haciéndole algunas observaciones, que espero se dignará representar a dicho señor cardenal.
   V. S. sabe que antes de dar ningún paso en la instalación del colegio de vocaciones expusimos el pensamiento al prelado, no a nombre propio, sino a nombre de la Hermandad o asociación de sacerdotes aprobada por el señor obispo de Tortosa y <*2*> señor arzobispo de Tarragona; que obtenida su más amplia aprobación verbal se le elevó solicitud con las bases y condiciones de dicha fundación, que eran: que aparte de la facultad de recoger limosnas para el sostenimiento del colegio, que los alumnos de este estarían bajo la inmediata y absoluta autoridad del seminario en la parte literaria y escolar, y en cuanto a la moral y religiosa bajo la dirección de los Operarios diocesanos y la inmediata vigilancia del prelado.
   (Sabe V. S. que la Hermandad no ha dejado de cumplir por su parte cuantas disposiciones han emanado del prelado, respecto a las condiciones de los que debían ser admitidos y aun a las prescripciones y actos que el seminario ha tenido a bien ordenar y añadir para el bien espiritual de los alumnos).
   Sabe también V. S. que instalados primeramente en una casa modesta, no se procedió a la fabricación del nuevo edificio sin el beneplácito y bendición del mismo <*3*> Emmo. cardenal, animados para dicha...
   Al amparo de dichas autorizaciones no sólo ha construido el colegio bajo la dirección de la Hermandad, sino que ésta en su celo por el bien de la diócesis no ha dudado contraer compromisos, débitos y cargas, que no ha arrostrado una iniciativa individual, ni bastará para ello la caridad de los valencianos sin los esfuerzos y sacrificios de la misma Hermandad, que no ha percibido por ello ningún emolumento, aunque tuviera derecho.
   Por todos estos antecedentes que V. S. conoce muy bien, comprenderá perfectamente que, iniciado el colegio en la seguridad de poder continuar bajo la dirección de la Hermandad y cuidado del desarrollo del mismo para exclusivo bien de la diócesis y sin ningún provecho propio, se desnaturalizaría la fundación de la Obra de vocaciones si quedaban los Operarios reducidos a ser unos meros administradores de sus ingresos, y en unión de elementos que podrían venir un día a ser heterogéneos, y perdieran su acción, su cuidado moral de los alumnos <*4*> y espiritual de los alumnos que es su objeto y vocación, siempre bajo la vigilancia paternal y autoridad del prelado. Por todas estas consideraciones, espero de la amabilidad de V. S. que se dignará elevar al prelado esas indicaciones, esperando que en la práctica dejará sin efecto las disposiciones de la antedicha circular en lo relativo a la dirección del colegio por los sacerdotes consagrados a ella, conforme al espíritu y bases de la misma Hermandad, y a darle oportunamente cuantas satisfacciones...
   También me atrevo a suplicar a V. S. la más breve contestación posible para nuestra tranquilidad y gobierno, quedando por lo demás a cuantas indicaciones nos quiera señalar el Emmo. cardenal y a dar a éste, si V. S. lo cree procedente, cuantas satisfacciones convenga y para el mejor acierto en la dirección de los alumnos.
   Sabe es de V. S. afectísimo s. s...

      [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 4.º, doc. 123, págs. 1-5




A don Áureo Carrasco – 8 de septiembre de 1891





M. I. Señor doctor don Áureo Carrasco, Valencia.

   Muy respetable señor mío: Con bastante sorpresa acabo de leer en el boletín de esa archidiócesis, n.º 1070, que me han mandado de ahí la circular del Emmo. señor cardenal y las disposiciones que en ella se dictan a nuestro colegio de vocaciones de San José, que vienen a desfigurar la naturaleza del mismo.
   Como V. S. está más enterado que ningún otro de la historia de la fundación del colegio, y he recibido de V. S. deferencias que mucho he apreciado, me permito dirigirme a V. S. haciéndole algunas indicaciones que espero se dignará representar a dicho Emmo. <*2*> señor cardenal.
   Sabe V. S. que antes de dar ningún paso respecto a la instalación de la casa-colegio de vocaciones en esa, expusimos personalmente el pensamiento al prelado, no a nombre particular sino a nombre de la Hermandad de sacerdotes Operarios diocesanos para el fomento de vocaciones aprobada entonces por el señor obispo de Tortosa y por el arzobispo de Tarragona, señor Vilamitjana. Que obtenida la más amplia aprobación verbal de ese Emmo. prelado para la instalación del colegio se le elevó solicitud que fue aprobada, con las condiciones que se consignaban para dicha fundación, que eran, aparte de la facultad de recoger limosnas en la diócesis para sostenimiento del colegio, las de que los alumnos de éste estarían bajo la absoluta autoridad del seminario en la parte escolar y literaria, y en cuanto a la moral y religiosa bajo la <*3*> dirección de los sacerdotes de la Hermandad, y la inmediata vigilancia e inspección del prelado.
   Sabe también V. S. que, instalado primero en una modesta casa, al proceder a la fabricación del actual edificio no lo hicimos sin obtener antes la bendición del mismo prelado.
   Al amparo de estas autorizaciones, no sólo ha continuado el colegio bajo la dirección de la Hermandad, sino que ésta en su celo por el bien de la archidiócesis no ha dudado contraer compromisos de débitos y cargas que nunca hubiera podido arrostrar sin celo e iniciativa individual, ni para ello bastaría la caridad grande de los valencianos sin los esfuerzos y sacrificios de la misma Hermandad.
   No ignora V. S. tampoco que los superiores del colegio no han dejado de cumplir por su parte cuantas disposiciones han emanado del prelado, respecto a las condiciones de los que debían <*4*> ser admitidos y demás, y aun las prescripciones y actos que el seminario ha tenido a bien ordenar para el mayor bien espiritual de los alumnos.
   Con estos antecedentes que V. S. conoce muy bien, comprenderá perfectamente que, aparte del carácter público y canónico, mediante autorización del prelado, que ha tenido el colegio desde el principio, iniciado éste en la seguridad de poder continuar bajo la dirección de la Obra de vocaciones, para el desarrollo del mismo, en bien exclusivo de la diócesis, y sin provecho material ninguno para la Hermandad se desnaturalizaría la fundación de dicha Obra de vocaciones, si quedaban los sacerdotes Operarios en ser unos meros administradores, y perderían su acción en el cuidado moral y espiritual de los alumnos, que es su objeto y vocación, siempre bajo la vigilancia y paternal autoridad del prelado. <*5*>
   [?] estas ligeras indicaciones, esperando del mismo que dejará en la práctica sin efecto las disposiciones de la antedicha circular en lo relativo a la dirección espiritual del colegio por los sacerdotes consagrados a ella conforme al espíritu y bases de la misma Hermandad.
   También me atrevo a esperar de V. S. la más breve contestación posible para nuestra tranquilidad y gobierno, quedando por lo demás en recibir cuantas observaciones nos quiera hacer el Emmo. prelado, y darle cuantas satisfacciones personales convenga, por lo que acaso haya podido faltar la Hermandad.
   Dispensándome usted la libertad, se repite por siempre de V. S. s. s. y humilde capellán
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, Colegio de vocaciones eclesiásticas de San José. 8 de septiembre de 1891.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 124, págs. 1-4




A don Áureo Carrasco – 8 de septiembre de 1891





   Al amparo de dichas autorizaciones no sólo ha continuado el colegio bajo la dirección de los sacerdotes de la Hermandad o asociación de Operarios, sino que no ha dudado la Hermandad arrostrar a su cuenta y riesgo compromisos de cantidades para cumplir las cuales no bastaban las limosnas obtenidas de la diócesis, y cuyos compromisos están pesando todavía sobre la Hermandad, con la sola esperanza y seguridad para lo porvenir de la caridad de los valencianos.
   La Hermandad ha procurado cumplir por su parte cuantas disposiciones han emanado del Emmo. cardenal, relativas a las condiciones de los que debían ser admitidos, y a la absoluta autoridad del seminario en todo lo literario y escolar, y dispuestos a cuantas advertencias quisiera dirigirnos el prelado, en todo lo relativo a la parte religiosa y moral y marcha del colegio, conforme a la misma solicitud decretada.
   Más ade-<*2*>lante se presentaron al Emmo. señor cardenal las bases y reglas de la propia Hermandad, que fueron también aprobadas, y concedida la facultad para admitir en la Obra siempre con el permiso particular del prelado para cada caso, y si bien se incluían en el decreto ciertas condiciones en lo relativo al colegio, que era un asunto completamente distinto.
   Que en la parte administrativa y económica ha sacrificado la Hermandad sus individuos sin...
   Con estos antecedentes comprenderá su señoría que iniciado el colegio en la seguridad de poder continuar bajo la dirección de la Hermandad y el encargo de su desarrollo en lo material y espiritual, aparte de los actos influidos por el seminario, <*3*> sin perjuicio de los medios que para el fomento de la piedad ordene el seminario, y que han aceptado gustosos en el colegio, se destruye la naturaleza de la Obra, la cual no podría continuar con elementos heterogéneos y no formados según el espíritu de la Institución, y autoridad.
   Puede llamarse Institución diocesana, y tiene el carácter de diocesana.
   Por lo cual me atrevo a <*4*> suplicar a V. S. se digne elevar verbalmente esas indicaciones al Emmo. cardenal, esperando que modificará los artículos 1, 2, 3, que son los que conciernen a la dirección del colegio por la Hermandad, a fin de que ésta pueda...

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 4.º, doc. 125, pág. 1




A la Madre Providencia de San Salvador


11 de septiembre de 1891




   Mi Providencia: Fuimos a la Vall. Me intimida el centro porque no había agua para beber.
   La otra finca ya lo sabía, y fue abandonada.
   Me empieza a gustar mucho el garroferal. Si se consigue éste, que lo sabremos pronto, Benet irá a ver a usted. Ya veo el convento hecho si se consigue el garroferal grande. Escríbame esta noche.
   Marcho mañana, la tarde.
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, 11.

   ¿Qué hacen las chicas? El obispo viene a la romería.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 126, pág. 1




A la Madre Providencia de San Salvador


12 de septiembre de 1891




   Mi Providencia: Recibo la suya. Marcho luego con el obispo. No he recibido carta de Vall. Apenas la reciba la mandaré a Benet, y si es favorable, Benet iría a Vall, sacará el croquis del terreno, y estudiará un plano mientras estoy fuera y hablará con ustedes.
   Encargaré lo de los 4 duros. El cáliz lo di a Pallarés para que aproveche una ocasión de dorarlo.
   Afectos a mis pobrecitas chicas. Tribulaciones muchas.
   Oraciones a san Antonio.
   Vuestro padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, 12.

   Felipe ha pasado ya.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 127, págs. 1-2




A don Agustín Ferreres – septiembre de 1891






Señor doctor don Agustín Ferreres

   Mi amigo: Mucho...
   Señor don Rafael...
   Muy señores. míos: El interés de ustedes por la Obra del colegio de vocaciones y los sacrificios pecuniarios de don Timoteo, y su respetable M. S. [?], en favor de la misma, me obligan a dirigirme a ustedes antes que a ningún otro para consultarles un asunto. Ustedes saben los sacrificios, que nos hemos impuesto, los empréstitos a los cuales tenemos que hacer frente y que pesan sobre la Obra, adquiridos en la confianza y a la sombra de una aprobación canónica, ustedes saben los sucesos que tuvieron lugar, que enervaban nuestros alientos [?] y fijaré de un modo conveniente, la situación del colegio, que nada queremos con esto...
   Mas en vista de aquellas disposiciones y atendidos los amables ofrecimientos del señor rector que más de una vez dijo al señor Osuna que todo se cumplía bien, hicimos suspender el envío de una solicitud para continuar en santa armonía.
   Pero en vista de las alarmas que, según me escriben, ha producido un edicto fijado en las puertas el seminario y no en el boletín, y según el cual se tiende a paralizar el único medio de adquirir [?] con el envío de solicitudes y <*2*> se nos coarta la elección de alumnos teniendo que admitir tal vez algunos que puedan sernos perjudiciales para la marcha y moralidad del colegio, que podría [crear] posible perturbación, he pensado consultar a ustedes para que me digan si es prudente elevar la proyectada solicitud al prelado, y si alguno de ustedes se ofrece a hablar de este asunto a nombre nuestro, o creen mejor que lo supliquemos a nuestros amadísimos señores don Francisco García y don Salvador Castellote, conocedores como ustedes de la historia de la fundación del colegio, su marcha, su situación, contrariedades y resultados para el bien de la diócesis.
   Si nuestro Operario [?] hubiera podido venir a los ejercicios, tal vez él hubiera entablado este asunto al prelado. Ahora no podrá venir a Valencia hasta que regrese el Emmo. señor Cos de Madrid.
   
   [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 4.º, doc. 128, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


2 de octubre de 1891




   Mi pobre Providencia: Llegado esta madrugada. Abatido de cuerpo y de espíritu. Dios haga que no lo sea también de alma. Una vez y no más, a no mediar mucha gloria de Dios. Además 600 duros de pérdidas en los gastos de peregrinación. Por lo demás, bien. Felipe les habrá explicado, si ha tenido tiempo, todo lo del viaje. Yo deseaba no se hubiese despedido de esa miel de Vinaroz. Haga Jesús que el despido no le perjudique. Según me dicen no se ha recibido ninguna carta de Vall; lo extraño del señor Salvador. Escriba usted o haga escribir enseguida a Juan Antonio, o a Banasco, simplemente que yo he extrañado que el señor Salvador no haya escrito, y así que me escriba el mismo <*2*> señor Salvador, o Banasco o Juan Antonio, si ha llegado allí, lo que haya sobre el encargo que le hicimos; y si usted sabe algo me lo dirá enseguida.
   No sé dónde paran las chicas, si ahí, o están aquí. Siento esta tardanza, pues es posible que yo deba volverme antes de terminar el mes, y quisiera estuviese todo arreglado y listo. El obispo viene mañana a las 12. Nada hemos hablado en el camino, pues de monjas es asunto que le repugna hablarme, porque yo soy... una repulsión para él en esta materia. Tal vez tenga razón de que soy perjudicial para estos negocios.
   Vi al padre Llevaneras, que salió dos días antes que nosotros. No pudimos hablar largamente. Está en Pamplona, según creo, pues ya había salido de Barcelona el día que yo llegué allí. No puedo más. Dígame cosas. Mucho he pensado en ustedes y en las chicas. No puedo decirle lo que he sufrido.
   Hasta otra. Suyo afectísimo padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, fiesta de mis santos Angelesitos.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 129, pág. 1




A la Madre Providencia de San Salvador


6 de octubre de 1891




   Mi Providencia: Debía usted haberme hecho escribir para que me dijeran cómo sigue y salir de cuidado.
   Acabo de recibir la adjunta, y siguiendo yo con la preocupación del agua, aunque el terreno es carísimo, pues nos dijeron era cosa de 400 duros, creo que debemos resolvernos ya en aceptar este terreno, si, como es de confiar, el ayuntamiento nos cede la conducción de aguas a costa nuestra. Así, contésteme conformidad, y Vicente Benet irá, sacará plano del terreno, y luego se comprará, y entretanto active el asunto de las chicas.
   Quieren que vaya a Madrid pero, si puedo, lo excusaré.
   Hasta la suya.
   Es suyo afectísimo padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa. Fiesta de san Bruno.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 130, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 8 de octubre de 1891





   Amado Felipe: A no haber retardado tu ida a esa, te hubiese telegrafiado para que bajaras mañana a la estación, para ir con don Jesús a Madrid unos días. Ahora tendré que ir yo, y saldremos esta noche.
   Apenas puedas terminar los cariñets de casa, bájate y trasládate a Valencia a hacer compañía a Albiol y Marzá unos días, y allí te dirá el Corazón de Jesús en dónde debes darle gloria máxima este año, teniendo que empezar con ser tal vez ya cap de sardine, desde el primer día; pero no debe asustarte que todo irá bien, con celo y abnegación.
   Mis cordialísimos afectos a tus buenos padres, a Antonio, a la familia Fabregat <*2*> y demás conocidos.
   Al cura y a los de su santa casa que oren, pues me dicen que este último viaje me ha puesto a los 70 años.
   Tu afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 8 de octubre de 1891.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 131, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 23 de octubre de 1891





Señor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Recibí la tuya. 1.º Celebro llegaras bien. Mucho te estima Dios cuando te ha sacado de Vinaroz en donde no hubieras podido continuar, pues el pedestal de espuma vinarocense tan inverosímil no podía sostenerse por mucho tiempo, y hubiera caído el viento menos esperado de los celos indispensables, o de la envidia, ojeriza o rellisada cualquiera. Ahora has podido dejar alguna gloria a Dios con tu memoria, y para ti consuelo y satisfacción, que a Jesús debes ofrecer con el incienso de la gratitud.
   2.º Ya supongo que don Francisco Osuna te mimará un poco ahí. Ya lo veo: Tanquam parvulis in Christo lac vobis potum dedi, non escam, pensará Osuna. Bueno es esto, pero que no dure mucho la lactancia, puesto que se te espera pronto el pan duro del mando, y de los apuros y contradicciones inherentes al mismo, y que sólo gimiendo ante Jesús se puede <*2*> comer, y pido a Jesús no nos lo quite nunca de nuestra Obra. Y si además del duro, te da luego Jesús el mirrado de una fundación, mejor. Conque así, bueno es que Osuna piense en el consejo del apóstol: Infirmum autem in fide assumite, pero que te haga correr, y predicar, etc., los pocos o muchos días (que yo desearía fuesen muchos) de tenerte ahí.
   3.º Se nos ha muerto el provisor de Orihuela, único asilo de nuestro colegio. Jesús proveerá.
   4.º Vengo del entierro de nuestro don Gerardo Camps. El penitenciario no sé si se compondrá. Don Simón Diz que también está muy delicado. Conque sic transit gloria. Conque a santificarnos con pan blanco o duro, despojándonos de nosotros mismos, unidos a Jesús sacramentado, de nuestros amores que es el único que no nos dejará, cuando venga el olvido de las criaturas en la soledad del sepulcro. Después de esto trabajar por su gloria en sus máximos intereses, los más sustanciosos y más universales.
   Te bendice tu padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, 23.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 132, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


19 de octubre de 1891




Madrid, 19 de octubre.

   Mi Providencia: Recibo en este momento la suya que anhelaba.
   1.º No eran precisos los poderes para Benet. Bastaba que él como propietario del terreno, junto con Juan Antonio, lo pidiesen, a nombre de la comunidad, a condición de que sería nula la concesión, si no se verificaba la fundación, y ofreciéndose a los perjuicios que la concesión ocasionara. Si hay tiempo remédienlo, pues no me gustan estas formalidades exigentes.
   2.º Sobre las chicas conteste al padre curat, y éste puede decirlo al obispo que las constituciones no dicen nada de edad, ni la exigen, ni número. Que el objeto es que se dividan entre Vinaroz y Vall, y que, por lo tanto, no hay duda alguna de que pueden ser admitidas, y de que en caso antes de la profesión se consultaría. Lo mejor es que las reglas ni costumbres de ustedes nada exigen. Con todo, creo que dirán que tijereta, tijereta. En caso, diga usted que ustedes mismas obtendrían el permiso para ello valiéndose del padre Llevaneras.
   3.º Por lo demás bien por el contento del <*2*> prelado. Si hubiese mediado yo pataplum.
   4.º No quiero se ultime el proyecto del plano sin verlo yo y corregirlo, pues no estaría tranquilo. Si he de tardar, ya escribiré a Benet para que me mande una pequeña copia, pues además del claustro que usted desea, quiero celosía encima al frontis de la iglesia, y luego terrado el primer piso, y a la parte del 2º dentro del patio.
   5.º No sé cuál sería el otro amo, no siendo el de Lérida.
   6.º No intenten arrebatar a Felipe. El obispo agobiado de personal lo pide una temporada más, y hace una obra fatal, pues sólo con la esperanza de él hemos emprendido lo de Madrid que no lo hubiéramos hecho; y estoy disgustadísimo de esta proposición del obispo. Ya irán otros a Vinaroz, que Felipe ya no haría nada, pues lo robat no fá profit, y más provecho hará a Vinaroz <*3*> estando en la Obra que estando ahí.
   7.º No me ha gustado lo de la reunión de Vall de Uxó. Sin estar yo u otro con instrucciones no se organizará una suscripción en forma, ni se ofrecerán celdas, etc. Además conviene hacerlo en las dos parroquias a la vez. Jesús que lo bendiga.
   
   Respecto de nuestros asuntos, lo de Roma, lo mismo.
   El otro depende ya de la contestación del conde de Maceda, por si nos arrienda la casa. Luego imprimir el llamamiento, y luego volverme yo.
   Penas no me faltan, y cada correo que recibo viene <*4*> alguna espinita originada sobre todo por la falta de personal. Penas en Valencia, en Murcia y en todas partes.
   Así, oren. Escríbame, que yo contestaré enseguida.
   Estoy ya bien de salud, pero en la fonda donde estoy sufriendo por la gente que tenemos a la mesa. No ha habido una alma que nos haya recibido en un rincón de convento o de hermanas.
   Una bendición a la novicia. No la olvidaré ante Jesús.
   La bendice su padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   No sé si me entenderá, pues me tiembla el pulso, y tengo mala pluma.
   Si escribe dirija la carta a don Gregorio del Amo, librería. Calle de la Paz 6, para mí.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 133, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


23 de octubre de 1891




Madrid, 23, víspera de san Rafael, guía de los viajeros.

   Mi Providencia: Acabo de recibir la suya, dirigida a casa de don Gregorio del Amo. También tuve carta del señor Benet, en que me repetía lo de usted. Bien por lo de la abolición de la calle, bien por el agua, aunque yo desearía fuese desde ahora la cantidad de los ocho metros cúbicos, o sean 800 cantaritos diarios, que todos serán convenientes. Con todo, tal vez vengan otros ayuntamientos, pero conviene presentarse con el carácter de que es un beneficio para ellos.
   No me dice si las chicas están ahí, aunque se deduce. No entiendo eso del dinero, que se ha mostrado tan ruboroso el pare curat.
   Respecto del plano, temo que si van deprisa se empezará sin verlo yo, y no estaré tranquilo. Ya he dicho al reverendo García que le diga que en caso <*2*> me envíe una minuta, pues quiero estar tranquilo sobre esto, para [que] mis futuras azucenas no se quejen de los fundadores. ¿Que ha de ser usted lirio de los valles? Acaso, acaso se contentará con ser una ruella.
   Sobre Felipe que no sé qué decirle. He procurado no hacer faltas, aunque no sé si lo he conseguido. Parecen mentiras que no se explican más que mirando al cielo y las misteriosas permisiones de Dios. Si viene lo de Roma, como es muy posible, ya no podemos ir allá, y sólo con la esperanza de Felipe nos hemos lanzado a la fundación de Madrid. Tan angustiados vivimos. Y en medio de esa penuria viene esa permisión, después de habernos tomado a Serrano, y pasando como pasamos la espantosas crisis en Valencia. Repito que Jesús me dé quietud, que las oleadas del corazón harían cualquier cosa.
   En este momento estoy aguardando la contestación del arriendo del palacio Maceda para colegio. ¡¡¡2000 duros de arriendo!!! Si san José no hace una, vamos a la bancarrota.
   Estoy ya bien, aunque un poco constipado, que en Madrid siempre hace aprensión. Por lo demás, repito, estoy fuerte. Volveré a escribir si salgo pronto de aquí. Con todo, escríbame, por si aún recibía aquí <*3*> la suya, y dígame si Benet está en Vall, pues me detendría allí al regreso, si no he de ir a Roma. Afectos al patriarca.
   A la enfermita que mañana diré a san Rafael que la guíe en el camino que más le convenga, y que haga una supliquita por mí a Jesús.
   A las chicas que tengo muchos deseos de verlas, y que se preparen aún para contradicciones, pues el diablo no las perdonará la rabia que tiene de que puedan ser instrumentos de la gloria de Dios, y que así no faltarán espinitas; pero que sean animosas, que “todo se pasa”.
   Hasta otra. Suyo afectísimo padre en Jesús que bendice a todas
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Veré si puedo poner una postdata. ¿Ya entiende mi letra?
   No tenemos nada de nuevo sobre casa. Aún no estamos ajustados. Apenas <*4*> lo estemos, nos trasladamos allá para huir de esta fonda, y compraremos una cama y una silla, y allá vamos. No puede pensar lo que me repugna la compañía de la gente que come con nosotros, por sus conversaciones mundanas.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 134, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


27 de octubre de 1891




Madrid, 27, martes.

   Mi amadísima Providencia: Acabo de recibir la suya. Queriéndome decir suave la cosa, me la ha dicho peor. Con ese misterio aún me ha afectado más. Lo de Madrid no puede retroceder, pues sería un pobrísimo papel, después de hablado el obispo y estar éste tan agradable. A haber sido un par de meses antes, sí que lo hubiera suspendido; más ahora no puede ser. Además está hecho el arriendo de la casa, que por cierto con los pocos chicos que tendremos este año, nos van a producir un gran quebranto las nueve mil pesetas.
   Lo de Roma está a punto de arreglarse, <*2*> si se arregla, lo cual sabré tal vez pasado mañana, no hay otro remedio que empezarse el curso allá; si no hay ninguno que pueda ir, me iré yo a presidirlo, o me iré a estar al frente del de Orihuela, y aguardaremos los designios de Dios.
   Mucho siento que sufra el pobre Felipe, y preferiría sufrirlo yo, pues yo no deseo otra cosa que el Señor cumpla en su alma los designios que tenga sobre él. Sé que en todas partes nos serviría, cualquiera que hubiera sido el camino que la Providencia le hubiera señalado. Mas ya que el Señor nos lo había dado sin mediar de nuestra parte ningún impulso, me sería muy sensible que las pasiones humanas y las maquinaciones del enemigo nos lo desviaran, como más que una vez lo he temido, sobre todo en las santas ilusiones que me <*3*> había formado sobre él. Que se cumpla en todo la voluntad de Jesús amorosa. Lo que quiero es que no sufra, que otros le tocarán en la vida y yo siempre seré el mismo para él.
   Bien por las noticias que me da de Vall. Creo que todavía han de venir contradicciones, por medio del amo, en las chicas, y sus dotes y sus aseguraciones, etc.
   Si pasado mañana recibo alguna noticia clara de lo de Roma, me prepararé a marchar. Mas creo que de cualquier modo no podré salir hasta el lunes por la noche, 2 de noviembre. Por lo tanto, si acaso ocurriese que Benet estuviese en Vall todo aquella semana, puede contestarme todavía, por si yo podía pasar por allí un par de horas La dirección a nuestra casa, calle de Segovia, 3, a la cual nos trasladamos a dormir esta noche los dos don Jesús y yo, para salir ya de esta fonda, en la cual <*4*> hemos sufrido muchas inconveniencias.
   Por lo demás estoy fortísimo, gracias a Jesús. Ha sido providencial este descanso, que lo necesitaba.
   Lo del codicilo no vayan aprisa, que no debe dejarse al convento, creo, según las leyes actuales. Ya lo consultaremos.
   Una bendición a la novicieta.
   Mis cordialísimos recuerdos al buen mosén Bautista. Que no me olvide ante Jesús, pues aún él no sabe todas las oleadas que han de irse soportando por todos los costados del barco.
   Suyo afectísimo, que bendice a todos y a todas
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 135, págs. 1-2




A don Felipe Tena – 31 de octubre de 1891





   Amadísimo Felipe: Recibí la tuya anoche. El buen Cots ni se ha dejado ver, ni en este momento sé si está en ésta o no. En parte me alegré porque por de pronto hubiera tenido que entrar como colegial y antes de colocarle entre nuestros familiares, porque según dijo don Elías se sabía que, en alguna de sus cartas escritas desde Teruel, había algunos conceptos que indicaban disipación, diciendo que allí había caras bellas, etc. Yo no lo extrañé ni los nuestros lo extrañaron pues al lado del joven sobrino de Exach no era de admirar respirara cierta atmósfera. Ya averiguaré qué hace y por dónde para, y te lo diré.
   2.º Estás muy lacónico sobre tu vida en ese colegio. ¿Ya te preparas para una platiquita primera para anunciarte a esos valencianitos, hijos de la flo del tarongé? ¿Tienes tiempo para la meditación por la mañana? ¿No te espolea un poco don Francisco? Dime cosas.
   3.º La cuestión <*2*> de Roma, como la bolsa: entre alzas y bajas. Hoy dos telegramas de grande esperanza.
   4.º ¿Qué haremos de ti, si vamos a Roma? ¡Pobre Felipe! Apenas nacido, y quizás echado enseguida a las aguas del Nilo. Si puedo te lo ahorraré. Entretanto en la oración y santa misa que sea tu ferviente y principal súplica: Ecce ego, Domine, mitte me, y que dé a tus superiores acierto.
   5.º No estoy enterado ni entiendo eso del seguro y de las primas. No pagues nada, que ya lo pagará no el colegio sino la Obra este año y los que vengan. Guarda del dinero, que ya te lo pisparé yo, y no te sepa mal hablar de él, que ya vendrá día que te harás formigueta para buscarlo y gastarlo. Nihil habentes et omnia possidentes.
   6.º Cuidado con los nubarrones. No olvides que la tristeza es el mal más grave para el alma, fuera del pecado, y que el que obedece cumple la voluntad de Dios, y el que la cumple ya no puede tener motivo de tribulación.
   7.º La abadesa de Vinaroz quería escribirte, y tiene escrúpulo. Habrás de escribirla tú, para que ella te haga luego unas cuantas carantoñas propias de ella.
   8.º Otro día más.
   Tu padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Forner me dice que Cots se fue a Vinaroz contigo, y no ha vuelto ni sabe nada.
   Ora mucho por lo de Roma.
   
Hoy, 31.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 136, págs. 1-2




A las religiosas de la Purísima – Octubre de 1891





[Nota: Falta la primera página de este documento]<*2*>

   Haga Jesús que luego después de tanto destierro se nos muestre Jesús propicio.
   Como le dije en mi anterior, nos damos buena vida: pasear, rezar y comer, aunque en esto de comer, nos hemos de contentar con la friteta de huevo todos los viernes y sábados, y siempre que es vigilia, porque aquí, dicen, que no entra la bula. En cambio tenemos muy buena agua abundante y fresca. También hay aquí muchas castañas, aunque nuestra patrona no nos ha dado todavía, tal vez espera el día de todos los santos; y si no lo guardaremos todo para Navidad, si es que hayamos de cantar aquí la Calenda. Estos días hemos tenido una tramontaneta tan viva como la del Ebro. Nos dicen que esto es el invierno, y que de aquí a unos días volveremos a tener otoño, y así ya podemos conso-<*3*>larnos.
   Después de las visitas de los primeros días, nos hemos hecho una composición de lugar y tiempo, y vivimos ordenados y tranquilos como si estuviésemos en Tortosa; sólo así podremos pasar bien la expatriación tan larga.
   No tengo humor de escribir hoy, porque las espinas que nos rodean no dan lugar a ello, y todos nuestros sudores están pendientes de un hilo. Así, pues, diga a esas almitas graves y no graves, que oren para que Jesús bendiga la Obra de su máxima gloria, y que tengan paciencia que ya lo recompensaremos todo con creces y con abundancia y con fervorines, etc.
   A ver si tienen traza para que el fervorín de la madre Purísima pueda hacerlo con alegría, si es que estoy ahí ya. Depende de Jesús por ustedes.
   Las bendice su afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 4.º, doc. 137, págs. 1-4




A don José García, don Francisco y don Elías


9 de noviembre de 1891




Noviembre 1891, 9, 11 mañana.

   Mis amados García, Osuna y Elías: He llegado bien. El enfermo gravísimo, pero clarísimo. He celebrado y me ha llamado solo, y me ha conmovido. Después de recordarme el testamento, la lámina, etc., me ha dicho sus escrúpulos; que no había confesado porque no se había acordado; uno era que se ofreció víctima por el colegio y la Obra en los últimos ejercicios, y tenía la presunción de que Dios lo ha aceptado. No puedo decir las palabras de conformidad; todas las ilusiones de curación antes, han cambiado. Apenas le dijo Benavent la noche de los sacramentos, le dijo: ¡Oh!, qué noticia tan grata me dan ustedes; <*2*> habrán padecido tal vez ustedes para decírmelo, y crean que me es muy grato. Pero, ¿no podrá ser también la unción? En fin, será un modelo de muerte edificante para los futuros Operarios. Es un alma tan grande a mis ojos, que me hace el efecto de un castigo que Dios nos le arrebate, y no puedo completar una acto de conformidad.
   Di al señor obispo mi marcha. Enviad enseguida el recibo de la lámina de don Vicente: él me ha hablado de un testamento, de la lámina, etc. No sé por qué me temo que el testamento no estará revestido de todas las formalidades. De don José no temo; me ha dicho que no ha creído <*3*> necesario decírselo a ellos.
   La 3.ª parte es para Pepita, me ha dicho; la otra 3ª condicional para don José, si tiene sucesión, y si no para la Obra; la otra 3ª parte mitad para el colegio y mitad a la Obra; que si se pone él más despejado veremos si conviene cambiar eso de colegio y Obra, esto es, ponerlo a uno en lugar de lo otro, todo por las circunstancias actuales.
   Así, orad, que no tengamos disgustos.
   Escribo a don Jesús que se venga enseguida. Escribid todos los días. He dicho a don Vicente que me arrepentía de no haber hecho venir a don Elías, pero como eran ahí tan pocos... Lo primero es primero, me ha contestado, sacrificando el gusto que he comprendido hubiera tenido de ver a su Elías. Si viene don Jesús a tiempo, que venga <*4*> Elías aún. Está fatigoso el enfermo, y sudaba que me hace miedo se apresure.
   Hasta mañana...
   Vuestro
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hemos encontrado la lámina y se ha recogido. Con todo, envía el recibo.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 138, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


11 de noviembre de 1891




11 de noviembre.

   Amadísima Providencia: Escribí a usted desde Tortosa la noche del 8 domingo, diciéndole salía para Valencia, por haberse agravado don Vicente; le añadía que me escribiese usted aquí.
   Llegué el lunes a las 8, y ayer, 10 de noviembre, a las 9 de la mañana cerré los ojos a nuestro amadísimo director espiritual de la Obra, y objeto de todas nuestras esperanzas en ésta. Me ha dado consuelos indecibles en sus últimos momentos, y nos ha dejado el modelo de muerte de verdadero reparador. Sólo la fe en las oraciones de él, me ha consolado.
   No sé el día que regresaré <*2*> a Tortosa, pero mañana no será todavía.
   Espero rogarán por nuestro inolvidable don Vicente. Particípelo a Felipe (al cual le escribiré otro día), a mosén Bautista, cura y Marianeta, y etc., para que rueguen por él. Hay un luto en el clero de Valencia, pues era de los sacerdotes que disfrutaban de mejor buen nombre en la ciudad y en la diócesis. El entierro, que será luego, será concurridísimo.
   Nada he sabido de la enfermita de ustedes, que supongo fallecida.
   Es de usted afectísimo padre
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 139, págs. 1-3




A Madre Providencia de San Salvador


15 de noviembre de 1891




   Mi Providencia: Recibo la suya; anoche quería escribir y no pude.
   Acabo de tener una conferencia con Benet y está a nuestra disposición.
   Mas para que no falten penas, es el caso que el señor obispo obligará tal vez a que entienda en el plano, dirección y demás el arquitecto diocesano, y en este caso el señor Benet se retiraría de la dirección, y yo sin él no me atrevo a llevar la obra a término, atendidos los recursos y apuros en que tendremos que ir. Por lo tanto si acaso sucede esto, y yo lo abandono, no me dé culpa, que ya se lo advierto.
   Yo pensaba que dijera al señor obispo que “había escrito a Vall de Uxó y que los sacerdotes, aunque desearían la fundación, estaban desconfiados de <*2*> obtener eficaz cooperación del pueblo. Que no obstante, ya que él manifestaba tantos deseos de esto, y que por lo tanto le pareció a usted que esto significaba voluntad de Dios, que estaba resuelta a enviar persona de la confianza de usted allá, y ver de empezar de un modo u otro, y que por lo tanto usted se lo participaba para obtener sus oraciones y bendición, y que ya le daría cuenta de todo lo que usted hiciera o se lograse en este sentido”.
   Esto pensaba yo; pero si usted quiere que nada se diga, y que se compre el terreno, y vaya yo allá, y levantemos el plano y después presentarlo a ustedes, y si lo aprueban, participárselo entonces, así lo haremos, y en este caso, escríbame usted.
   A C. Fr. no me atrevo a <*3*> pedirle aquello; no son circunstancias. En caso vería si la enviaba ahí por cualquier pretexto, y usted lo haría. A las veteranas tampoco me atrevo. Por lo tanto empezaríamos con los mil de Adelina, y luego veríamos.
   No puc més.
   Su padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, 15.

   No conviene que mi nombre suene para nada en estos asuntos ante el señor obispo, ni lo quiero.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 140, págs. 1-4




A don Felipe Tena – 20 de noviembre de 1891





Don Felipe Tena

   Mi amadísimo Felipe: Si hubiese escrito el mismo día que salí de esa, y bajo las impresiones que me causaron todas las razones y motivos que me dieron para hacer ver la conveniencia de tu permanencia en esa, te hubiera escrito que vinieras enseguida a nuestra Obra, pues todo vino a producirme un efecto contrario al que se proponían.
   Lo vi todo bajo el prisma de un entusiasmo que, si bien es laudable, pareció a mis ojos algo humano, y sobre todo la facilidad que pudiese ser efímero. Sabes las condiciones de esa población, y dominada por la masonería podía muy fácilmente gastar tu nombre con pretexto de cualquier acto aun de los mismos de nuestro ministerio <*2*> sacerdotal, y hacer caer el ídolo de la confianza en muchas de las mismas almas, para las cuales hoy se desea tu permanencia ahí.
   Por otra parte todavía sería problemática tu estancia en esa aun teniendo el oficio o beneficio del convento u otro, porque tengo para mí el recelo de que te se ocuparía por tiempo en algún economato. Sería muy posible también que fueses destinado tarde o pronto, más pronto que tarde a San Luis, puesto que estamos resueltos a no dejar en paz la cuestión Serrano. Todo esto y otras cosas que ocurrieron a mi imaginación y que sintió mi corazón sin raciocinar, me produjeron el efecto antes dicho, y hasta me halagaba en caso, mejor para ti, una vida parroquial adonde <*3*>
te condujera la Providencia.
   No quise escribirte, pues, bajo esta impresión. Y aunque hoy el entendimiento me dice lo mismo, como soy parte interesada, no debo mediar ni mediaré en tu definitiva resolución. Sólo sí te ayudaré y consolaré, y desde hoy te protesto que no hagas caso ni del afecto con que quisiera arrebatarte a mi lado, ni de cuantos respetos humanos puedan interponerse en tus temores e imaginaciones. Quiero exclusivamente tu bien y la gloria de Dios en donde quisiera que sea; sin embargo, no debo ocultarte (pero que, repito, no quiero influya en ti) que nuestra entrevista en Vinaroz en lugar de producirme el efecto que yo creía, atendidos los antecedentes y las cartas tuyas, y otras noticias, me produjeron efecto contrario, y <*4*> no sé qué íntima confianza tengo de que el Señor te traerá a nosotros.
   Dime cómo sigues, y dilo con confianza; y si se ha sosegado ese desequilibrio de humores de tu corazón misterioso que Dios te ha puesto para cruz en tu temperamento. Según como fuese, y si no te aquietas, tal vez te dé una penitencia y te haré hacer los ejercicios, aunque sean individuales, tú solo en los jesuitas de Tortosa o Valencia, y sin que lo sepa nadie, ni obispo, ni cura, ni nadie, pues pueden hacerse dentro de una semana. Pero mejor es aquietarte antes.
   Tu padre que te abraza y no te olvida estos días
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, 20 de noviembre 91.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 141, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


20 de noviembre de 1891




Madre Providencia de San Salvador

   Mi amadísima en el Corazón de Jesús sacramentado: No sé por qué al venir aquí, no me queda tiempo para nada, y eso que no tienen culpa las monjas, sino las devotas y visitas importunas y pesadas.
   1.º Daré a Fabregat o Benet la forma para la escritura: propietarios ellos dos, o añadir acaso los dos curas por si han de quedar contentos. No tema por ser muchos propietarios que, aparte de que lo serán por poco tiempo, no puede ir a sus herederos.
   2.º No tema por el genio de Benet; conviene esta pólvora para los valencianos que son tan variables; en cuanto a usted no tendrá que sufrir una vez conformada con el plano.
   3.º Dé usted a Benet cuanto dinero <*2*> usted quiera y pueda, y le digo que puede estar tranquila, pues cuenta hasta las agujas, y lleva cuentas semanales, y es delicado más de lo que yo lo sería. No manifieste usted nunca en esto desconfianza, que le heriría de mala manera, y Vilamitjana le confió 150.000 duros para las obras del seminario.
   4.º No sé qué decirla de pagar el valor del terreno. Muy bien vendrían ahora los mil duros para las obras; pero como son tantos los dueños, mejor es que los que prefieran el cobro enseguida se pague, y los que prefieran dar dos años al interés del 5 por % se les tome para indicar algo de pobreza; pero casi me inclino a que se pagara todo, si oponen los dueños alguna resistencia. Ya lo he dicho <*3*> a Juan Antonio.
   5.º Ni tiempo he tenido para examinar el plano. Con todo van algunas observaciones que las he dicho a Vicente Benet, y usted cuando él vaya, que quiero se detenga ahí, las ultimarán. Al proponerle usted alguna reforma, dígale sólo: Quisiera si fuese posible que tal cosa se pudiese remediar; él contestaría enseguida que no, y luego empieza a barruntar para ver si lo logra. Este es el modo de hacerlo, y así lo hace él.
   6.º En cuanto a cantidades no me diga usted de cuáles piensa y puede disponer por de pronto, fuera de los dos mil duros de Mataró. Si conviene echar mano del dinero de las chicas, y por si acaso eso del dote, que dijo el señor obispo, le daba pena a usted, yo por mí no tengo reparo en prestar mi firma de que los he recibido y que los adeudo a <*4*> ellas; es lo único que puedo hacer, que no es poco, atendidos los compromisos que tengo contraídos en mis cosas.
   7.º Conviene iniciar suscripción en Vall de Uxó, y ya he hablado de ello a Fabregat. Después de una temporadita convendría suspender un mes las obras, para que vean que no vamos desahogados.
   8.º No puede pensar las nuevas penas que me amenazan. A no ser esto, hubiera ido yo a ser propietario de mi Valle del Sol; pero Jesús quiere que no disfrute de esta satisfacción vanidosa.
   9.º No digan tanto lo que hace la enferma de esa casa, que no me hace gracia.
   La bendice su padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, víspera de la Presentación.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 142, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


20 de noviembre de 1891




   D. N. Benet y D. N. Fabregat... compran a D. N. N. N. N. los terrenos tal, tal... y los compran con las condiciones siguientes:
   Los antedichos compran los mencionados terrenos con el objeto de levantar en él varias edificaciones.
   Cada uno de los dos será dueño de la mitad intelectual de dicho terreno y de las edificaciones que en él se realicen, pudiendo disponer siempre libremente de la parte que les corresponda. No obstante si alguno de los dos no hubiese vendido ni transferido ni por cualquier otro contrato entre vivos traspasado dicha propiedad, ni dispusiera en testamento determinada y taxativamente de dicha mitad, se entiende, y es su voluntad, que pase al <*2*> sobreviviente toda dicha parte para que éste disponga a su libre voluntad.

   Cópieselo usted en letra suya.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 143, págs. 1-4




A doña Francisca, Antonia y Rosa Montserrat y Asemí


20 de noviembre de 1891




Señoras doña Francisca, Antonia y Rosa Montserrat y Asemí

   Mis amadísimas en el Señor: Sin tiempo más que para enviarlas mi bendición.
   Quisiera en el día de su entrada darles la bendición de Isaac pidiendo para ustedes bendiciones de rore coeli, de todos los rocíos de gracias del cielo, y aun de pinguedine terrae, de abundancia de salud y aun de intereses ya que todos los han querido consagrar a la gloria de Dios.
   O darles algunas bendiciones de consuelo y esperanza de las que Jacob dio a los más queridos de sus hijos. O las que Elías quería dar, y dobles, a su amado Eliseo, y más las que Tobías dio a su hijo en su viaje peli<*2*>-groso; pero no tengo tiempo, y se las doy todas con el afecto.
   Y muy bien puedo darlas, porque han sido para mí Benjaminas, esto es, hijas de mi dolor; porque desde el día en que el Señor quiso pusiera la mano sobre esas almas por conducto de las rejas y confesionario de San Juan, siéndome tan desconocidas, no puedo decir los malos ratos, y pasos y cálculos y fatigas y temores y sinsabores que me han causado, en mi ambición para que sirvieran para máxima gloria de Dios. Y enfermedades de Roseta y abandonos de otros y contradicciones de superiores y otras cosas que me callo, se amontonaron para ejercitarme el Señor mis ardientes y excesivos deseos. Por postres, algunos enfados de algunas y murmuraciones de todos para <*3*> con mosén Sol que sabe sacar tantos miles. Todo lo doy por bien empleado, con tal Jesús sea amado de esas palomitas, y glorificado en las almas necesitadas de Vall de Uxó, en donde estoy creído brotarán algunos lirios delicados para Jesús y ejemplos de edificación en muchas familias, hoy dormidas en el sueño de la ignorancia e indiferencia.
   Para mí nada quiero más que olvido y penas, si bien me es costoso y amargo el ofrecerle esta mirra y este cáliz, repugnante por mi poco valor y mi falta de santidad. Otra cosa pido, sí, y es un mementito a Jesús por nuestra Obra, de la cual no quisiera ciertas contradicciones.
   Que el Señor las admita gozoso en el seno de la religión. Que las permita vestir un día el santo hábito, y pueda verlas yo, si es voluntad de Jesús, consagrarse <*4*> a él con eterno desposorio. Amén.
   Y ahora que me perdone el haber robado cinco minutos a mis precisas y mayores obligaciones.
   Va una estampita para que puedan con ella obsequiar a los hermanos. A ustedes ya les traeré una cruz.
   Las bendice su afectísimo padre que las ha amado y ama en Cristo Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Víspera de la Presentación de 1891.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 144, pág. 1




Al Rector del Seminario de Valencia


21 de noviembre de 1891




   Muy respetable señor rector y amadísimo señor mío: Llegué el domingo a ésta sin novedad. En interés de ese colegio de Valencia hemos pensado vaya a ponerse al frente de él don Francisco Osuna, conocido ya de muchos, por haber estado ahí los tres primeros años después de la instalación de dicho colegio, y a propósito, a nuestro juicio, para llenar en parte el vacío que nos ha dejado nuestro inolvidable y malogrado don Vicente. Tengo la confianza de que será del agrado de usted, y por eso me apresuro a participárselo. El pasará a ofrecerse a usted, y espero no omitirá usted hacerle siempre cuantas indicaciones crea convenientes para el bien y buena marcha del colegio.
   Reiterando a usted mis ofrecimientos, sabe puede disponer de su afectísimo s. s. y capellán
   
      Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 4.º, doc. 144, pág. 1




A Monseñor Merry del Val – 21 de noviembre de 1891





   En vista de las dos noticias, aunque el Rdmo. padre Martín nada me ha dicho, creo en caso que usted tuviese la bondad y se tomase [la molestia] de verse con dicho padre Martín, enterarle de la adjunta, y si es exacto lo que usted me indica [en] el telegrama [acerca] de los documentos elevados por el ministro ahí, proponerle lo que usted crea conveniente, en vista de la perentoriedad del tiempo.
   Como no me dice en la carta el contenido de los documentos, si ha surgido algún nuevo entorpecimiento relativo a nuestra Obra, no me atrevo a proponer al Rdmo. [padre] ninguna solución pronta, puesto que él sabe nuestra disposición y deseo de iniciarlo este año.
   Si no hay incidente ninguno, y sólo depende de alguna corta tramitación, y al Rdmo. [padre] pareciere bien, en este caso podía usted telegrafiarnos, tan sólo para estar preparados y poder escribir al obispo de Murcia que desea darnos uno, al señor Caparrós por su sobrino, etc., todo para ganar diez días, que esto costaría puesto que el tiempo apremia.
   
      [Manuel Domingo y Sol]

[Nota: a continuación aparecen estas anotaciones]

   Plano. Puerta de hierro que no puedan poner
   Paso a la iglesia.
   Que los hermanos no estén como de las chicas [?].
   Excusados.
   Otro medio para arriba de cara al mediodía.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 145, págs. 1-3




A don Estanislao Sevilla – 22 de noviembre de 1891





Señor don Estanislao Sevilla

   Muy respetado señor mío y amadísimo amigo: Hoy 22 recibo la suya de fecha del 17 (con seis fechas).
   El día 19 salieron de Madrid los documentos nuestros despachados. Esta noticia que supe ayer, junto con un telegrama de mons. Merry que recibí, me obligaron a escribir a éste, diciéndole lo que a mi juicio podría hacerse. Por lo tanto, si usted pudiera verse con el señor Merry, al cual encargaba una entrevista con el Rdmo. padre, si le parecía prudente, resolvería con él lo que podría proponerse al dicho padre.
   Si en el despacho recibido de Madrid se autorizaba ya la transformación, pueden telegrafiar para prepararnos.
   No es <*2*> factible del todo el enviar la lista de los alumnos, que no sabemos cuáles serán, pues para ello debo escribir al señor obispo de Murcia por si cree prudente enviarnos el que nos ofreció, lo que dudo, atendido a que ya tienen allí abiertas las clases hace dos meses; al de Mallorca y algún otro conocido, lo que no me atrevo a hacer sin poderles dar seguridad, y señalarles fecha.
   Lo que urge es una resolución, pues todo esto exige algunos días, y el tiempo corre.
   No repare usted en enviarme cuantos telegramas convenga.
   Nada le digo de la amargura causada a todos nosotros por la pérdida de nuestro inolvidable don Vicente. Ya le contaré sus últimos y edificantes momentos. Va una necrología que publicó un su amigo en la “Correspondencia de Valencia”, y en la cual omite aún algunos rasgos. Era el mejor sacerdote de Valencia don Vicente. Aunque saldrá esta biografía-necrológica en la <*3*> revista de San Luis, puede, si a usted parece, darla a leer al señor Merry, además del Rdmo. padre Martín.
   Estoy agobiadísimo de cartas de estos días, pues estaba atrasado. Así dispensará mi letra.
   Con mis afectos a doña Lidia y a la bondadosa Margarita, se repite de usted afectísimo s. s. y capellán
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, Colegio de San José, 22 de noviembre de 1891.


Escritos II, vol. 4.º, doc. 146, págs. 1-4




A la Madre Providencia de San Salvador


23 de noviembre de 1891




   Mi gaita gallega, francesa e inglesa: Recibo la suya, y veo que quiere sacar la traza, y lo logra, de decirme que no tengo entusiasmo por mi Valle del Sol, y lo hace para excitarme más. ¿Qué no he hecho bien, más bien, qué he dejado de hacer por este negocio? Le he acercado a las almitas, las he desviado de Benicarló, y las he sacrificado por otras almas de aquí, que en su base formaron proyectos de fundación, y que se me han quedado enfadadas. He ido dos veces a Vall, gastando fatigas y tiempo, y dado consejos, he orado todos los días. Y en cambio... acusaciones y desagradecimiento, y que estoy desprendido cuando hasta casi hago pecados, porque me dicen que no debo cuidar de esas cosas.
   Mucho quisiera figurar en la escritura para que mi nombre resonara en las futuras almitas y me encomendaran a Dios; pero, repito, creo que Jesús me exigirá el sacrificio.
   Lo del <*2*> plano está ya reformado y a mi gusto todo. Sólo queda lo de los excusados, que creo que con el cuidado de ustedes podrán no ofender. La posición de la iglesia, con la reforma hecha, ya será como si estuviese como yo la hacía en el de Reparación. Si no se hubiesen hecho ustedes papales, nadie mejor que usted para el convento de reparación.
   Escribí anoche a mi Cepeda larguísima carta, y esto que escribí once ayer.
   Bien por las veteranitas mías. Que no escriban que ya estoy contento yo.
   No temo por quien haya de cuidar del convento de Vall, si marchara fray Antonio. Ya enviaremos periódicamente a nuestro Felipe, puesto que siempre que me pongo ante Jesús no le veo otra solución para su felicidad que llevármelo a mi lado y lanzarle luego, pronto o tarde, a recorrer y regar todos mis campos. Lo tengo atravesado en el corazón, y éste mi entendimiento me dice que así será, y no perderá ni Vinaroz por ello; aún ganará según mi modo de ver las cosas. Anímelo para que no pierda la salud esta temporada, pues si no media el propósito de no mediar en la resolución, estaba por escribirle que ni quiero ejercicios ni nada, sino que se viniera en seguida, y aun antes de Navidad, mandándolo yo al obispo y dando a este a Meliá.
   No pida dineros a la familia de <*3*> usted cuando esté apurada, sin participármelo antes, que mi firma aunque embarrancada aún tiene crédito. De todos modos veríamos cuando fuere el caso.
   Lo de Valencia continúa oscuro todavía. En cambio tengo buenas nuevas de Roma, y tal vez de un momento a otro reciba telegrama de marchen. Dígale a la divina Madre que sea así y pronto, para que pueda regresar enseguida y atender... a mi Valle. ¿No está contenta?
   Benet está copiando el plano en grande escala para enviarlo a Barcelona al arquitecto. Dije a fray Antonio que si el amo le decía sobre el plano, dijese que la madre se lo arregla esto. No le digo nada, sino si la madre estaba animosa.
   Conque <*4*> oraciones, que si vienen penas no iré ahí...
   La bendice su padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, 23.

   Dice usted que las neófitas me quieren dejar un recuerdo. Sobre lo que le dije, déjelo estar, y olvídelo, pues aunque para nosotros sería una gota de agua, lo hacía yo sólo para que los nuestros no me riñan porque gasto tiempo en esas cosas, y estuviesen contentos. Estoy buscando mil quinientos duros para el viaje a Roma y compra de muebles allí, etc., y casi he adivinado el nido, y serán sólo al 5 por %. El colegio de Madrid nos ha ocasionado 700 duros sin provecho ninguno. Esta es la vida de los jugadores.
   Váyame diciendo cosas.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 147, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


noviembre de 1891




   Mi Providencia: Recibo la suya. No era preciso enviar el plano pues también me ha remitido uno igual.
   Los inconvenientes que hay en el nuevo proyecto son:
   1.º Que la calle de delante de la iglesia no es interior ya, sino pública, al menos desde la iglesia hacia la enseñanza; pero creo que lo debe ser toda, y
   2.º Que nos entramos 25 metros o sea 125 palmos más hacia la soledad de la montaña, y acercarnos al cementerio calvario.
   Las ventajas son:
   1.ª El venir la iglesia enfrente de la calle.
   2.ª Tener más terreno en el lado del convento por la calle del Calvario, no sólo quedar el convento aislado de la calle, sino quedar terreno para patios de casas, si un día les conviene tener casas vecinas, para avecindar y animar la soledad, y
   3.ª El terreno más barato.
   Lo peor <*2*> es que él ha empezado a maniobrar y si los vendedores se resisten a la primera combinación, no hay otro remedio, y yo hubiera querido que se hubiese vuelto a tocarlos, aunque fuese quedándonos el nuevo terreno comprado. No sé si Vicente lo habrá hecho. Me tranquiliza un poco eso de que los curas están satisfechos; pero, repito, esa diferencia, que en eso de las distancias soy muy delicado, me tiene inquieto. Yo le escribo que a últimos de mes iré allí, y así que no haga muchas zanjas, por si resueltamente veo que debe tantearse otra vez los antiguos dueños, aunque, repito, lo veo ya difícil, porque sería un escándalo y una publicidad. Si quiere usted escribir a Fabregat, dígale con reserva su parecer y el del pueblo. En cuanto al señor Lledó ya ve usted que no puede ocupársele ahora en esas obras. Además poco alivio le sería. Así, déjelo estar, y que ya están haciendo las obras. Que en caso cuando fundaremos en Roquetas.
   No entiendo a qué cartas se refiere usted que le mandé.
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Ya escribo yo a Fabregat. Así, no es preciso escriba usted, y ya le diré la contestación.
   Mañana escribiré a Felipe.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 148, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


1 de diciembre de 1891




   Mi Providencia: Benet viene al marcharse al tren y no puedo escribir.
   Procuren entenderse bien en el plano. Como yo no he de habitar, a ustedes toca. ¿Qué monjas son las que no han de estar contentas? ¿Las futuras? Ya tomarán lo que encuentren. ¿Las presentes? Estas, sí, que cada una diga su parecer, a ver si lo cambian todo de otra manera.
   Al padre curat le diré que ustedes desean que haga la toma de hábito él, y yo el fervorín, si estoy aquí.
   Quisiera fuese tomando notas de fechas de todo lo que va ocurriendo, para hacer un día la crónica, pues <*2*> yo no me acordaré ya. ¿No le parece bien esto?
   El jueves casaré a Conchita Andrés, en lugar de hacerla monja. ¿Le parece a usted bien? Afectos a las neófitas.
   Escríbame.
   Suyo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, 1.

   ¿Por dónde para Felipe? Que me hace sufrir esa criatura.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 149, págs. 1-3




A la Madre Providencia de San Salvador


2 de diciembre de 1891




   Mi amadísima madre Providencia: Recibo la suya. No me hace gracia eso del constipado. Cúrese pronto, obedezca y luego vendrán otras obediencias, aunque no las haya de cumplir. Pero Jesús tiene la caña larga, y por esto le llega a usted por sus desobediencias.
   He recibido la carta de Fabregat. Mañana le escribiré a Benet a Barcelona. Al pare curat, al escribirle hoy para pedirle facultad para bendecir mañana a la célebre Conchita, le he añadido, y me ha sabido mal después, que ustedes le aguardan para que vista el hábito a las penitentes. Sobre esto no me contesta, y es sabido que mañana no <*2*> estaría aquí. Por lo tanto, queda a cargo de ustedes el escribirle enseguida, y que diga sí o no, y si no pondrían a mosén Gombáu.
   No tengo ganas ningunas de ir, y más siendo el día 9 según me ha dicho hoy, pues usted me dijo el 10, no obstante ya que lo prometí a las chicas, y casi me pena, iría y, en este caso, no hay inconveniente en el fervorín.
   Olvidé decir a usted si dio las disposiciones convenientes a la muerte de la novicia, para que no haya ningún mal resultado en las otras.
   No sé cuál es la sor Clara. Dígame el pueblo, y lo entenderé. Bendito sea Jesús en todo.
   Conque escriban pronto al padre curat, y dígame fijo el día de la vestición. Ya veo que ustedes lo hacen el día 9 <*3*> para que sea el 11 el año que viene. Pero habremos de salir la tarde de mi madre Purísima. En fin sea, si es así.
   De Roma ni una noticia. ¿Quién tendrá la culpa?
   Su afectísimo padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 2 de diciembre de 1891.

   Afectos a mosén Bautista.
   Sobre las asperezas de la regla, que sí que están dispuestas a todo lo que se las mande.
   Hasta la suya.
   
   Si lo pare curat contestaba que no quería ir, dígamelo, y tal vez no habría inconveniente en que me pusieran a mí para estar más solos en las catacumbas. Sólo reparaba por el amo. Así no se descuiden en escribir pronto al curat.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 150, págs. 1-6




A la Madre Providencia de San Salvador


3 de diciembre de 1891




   Mi Providencia: Acabo de recibir la de nuestra Inés, en el momento en que iba a escribir a usted. Al ir a preguntar la dirección de Benet esta tarde, se me ha presentado él, con el plano firmado ya, y pagado el arquitecto por sus firmas, etc. Quería marchar esta noche ya, y le he detenido. Si no puedo aguantarle es posible que se vaya mañana y se detenga ahí, para tomar los dineros para la compra del terreno. Respecto de éste y de la fórmula en que se ha de redactar la escritura, ya le daré instrucciones. He averiguado que usted civilmente sí que podría comprar, pero necesitaría Breve de Roma para lo canónico. Por lo tanto lo único que debe hacerse, y es lo regular, y más <*2*> conforme y más fácil y más todo, es que lo compren él y Fabregat, y si quieren invitar a los dos curas también, que con la cláusula que yo le expondré, no puede venir ningún daño, aunque alguno de ellos muriese durante las obras, pues pasa a los otros. De este modo a la ida de la comunidad se cede con ciertas condiciones, que las buscaremos en la escritura de Benicarló, que es lo que mejor se puede discurrir ya.
   Contésteme apenas lo haga lo pare curat.
   ¿El pecado de viajar la tarde de la Purísima quien lo absuelve? Me dará pena casi cuando me verán los del ferrocarril. Irá, además de la familia, mi sirvienta Mingueta, ya que las chicas lo desean.
   Dígame cómo sigue mosén Bautista.<*3*>
   De Felipe nada sé, a pesar de que me envió expresiones por un joven piadosísimo a quien he dado hoy la bendición nupcial con mi hija Conchita Andrés. Me espantó usted con su última cuando me descubrió las confianzas que tenía Felipe con la familia de B. Son bastantes para estorbar todos los designios de Dios en cualquier alma. Jesús que lo bendiga según su voluntad.
   No puedo enviarla un pedazo de la tortada de la bendición de hoy. Me va mejor con estas fiestas que en las monjas, aunque para aquello tengo mala mano, pues se me mueren las que bendigo yo.
   Y basta de buen humor, que no es hora de tenerlo. Tiene usted poco juicio, aunque ya lo sabe, según su refrán.
   La bendice su afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 3 de diciembre.

   Ahora sí que <*4*> conozco a mi amada sor Vilaseca, que a sor Clara no la conocía. Mañana primer viernes daré una apretadita a Jesús sacramentado en la santa misa por ella. Ella que dé un gemido a Jesús por mí. Ya no me gusta que se vaya repitiendo eso. Tendré que poner un mandato, si usted no cuida de evitar que se mueran.
   De Roma tengo telegrama hoy, de que no hay nada de nuevo. Crea usted que merecen ustedes que no fuese, pues casi lo prometí que no iría si antes no tenía logrado eso y lo de Valencia. Lo de Valencia está mejor. Conque a ver si en el fervorín podría haber ya acción de gracias.

   Otrosí: Hemos examinado el plano esta tarde con Pallarés y Benet, y hemos puesto nuevas observaciones. La mía, <*5*> que es respecto a la puerta poco edificante y extravagante y rara del presbiterio para la clausura, y lo de la rejita del comulgador. Si yo vivo, de seguro que se hará como yo creo que debe estar, aunque después la tengan que quitar, que de seguro no la quitarán, porque estará mejor. En cuanto a los excusados, creo que podía prescindirse de los del corredor, si se quiere, pues no hacen falta, y me figuro que ustedes mismas los suprimirán.
   Lo único que creo deberles llamar la atención antes de que se empiecen las obras, (pues lo demás da tiempo) es si les conviene o no a ustedes que la pared que da a la calle lateral, contraria a la otra calle de la enseñanza, si les convendría dejar tres metros perdidos de terreno y hacer la pared del edificio tres metros dentro de la línea, y luego pared sola en la línea de la calle plantando árboles dentro de la pared, <*6*> es decir, dejar aislado el edificio por aquella parte, para que los ventanales del corredor den dentro de terreno de casa y no de la calle; pues de este modo si un día edificaban a la otra parte la calle estaría más lejos de los ventanales del corredor, y además los árboles impedirían mejor toda vista, aunque tardará mucho tiempo en edificarse allí. Estos tres metros o dos y medio, que se perderían del edificio allí, bastaría, para lograrlos, el estrechar esos tres metros el cuerpo del edificio que tiene la enseñanza y las habitaciones de las Hermanas, que es cosa insignificante.
   Va el modelo adjunto, que no sé si se entenderá.
   Lo he dicho a Benet, que lo proponía para que ustedes vean si les conviene o no, aunque él dice que ya está bien. Sólo para que usted lo vea todo antes y, si me ocurre otra cosa, también se lo diré, pues yo no sé qué es lo mejor. Sólo es proponerlo.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 152, págs. 1-3




A la Madre Providencia de San Salvador


3 de diciembre de 1891




Plano.

   Ya que la iglesia gusta a usted, aunque estará muy adentro, y yo cuando haga el de Reparación la colocaré vice-versa. Digo sólo las observaciones siguientes que he indicado a Benet.
   1.º Si puede remediarse eso de los hermanos y capellán de tener que pasar por la iglesia para ir al locutorio común.
   2.º No me hace gracia, y es un peligro, que las niñas entren por tan cerca de la puerta y habitación de hermanos y capellán. No cite usted Mataró, que ya no me gustaba. Ahí irán muy crecidas.
   3.º Los excusados en el corredor del dormitorio les harán mal olor; hagan lo que quieran para <*2*> impedirlo, que no lo lograrán. Mejor si pudiese ser en los rincones de los ángulos, con ventanilla a la calle.
   4.º A la sacristía no puede irse sino por la puerta de la iglesia. Aunque deberé ir poco a la Vall, no me gusta, y si pudiese discurrirse un paso, aunque fuese al aire libre, entre la sala capitular y las habitaciones de los hermanos, que se haga, y sería para paseo interior del capellán, que sería muy quieto aquello.
   5.º Si hay dinero, un segundo piso en la parte sola de detrás del edificio que da al huerto, ya sea para noviciado, ya sea como escondite a las monjas, que a veces desean un rincón separado. Darían <*3*> al mediodía las ventanas.
   6.º No me gusta el sistema de comulgador de usted, tan pequeño. Vea usted que pueda haber desahogo dentro. Ya sé que será tijereta, porque sí; pero no diré fervorín, si voy allá. Además en alguna ocasión puede ser allí la plática, si conviene, que hace más devoto y mucho más que en la sala capitular, en donde se acostumbra a servir de locutorio y de broma. Crea que influye mucho para la devoción en las pláticas después. Que sea a menos un arco grande que dé a la sala de pasos, que dice el plano, y no sé lo que es.
   Última hora: Veo que no puede ser el paso para la sacristía por la habitación de los hermanos; estudiaré otra cosa.
   Otras cosas hay que no tengo tiempo.
   
      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 4.º, doc. 153, págs. 1-4




A don Estanislao Sevilla – 5 de diciembre de 1891





Señor don Estanislao Sevilla

   Mi respetable y amadísimo señor y amigo: Recibí oportunamente la contestación a mi telegrama, y acabo de recibir la carta de fecha del 2. Con ella queda ciertamente explicado el motivo de su silencio. No obstante, hágase cargo de lo que cuestan en llegar las cartas, y la ansiedad por la premura del tiempo, y así no hubiera venido mal que usted hubiese robado un ratito de tiempo a sus ocupaciones, para decirme que nada les había dicho todavía Benomar del recibo de la comunicación de Madrid, y con esto al menos se mantenía la esperanza, y se veía que no había surgido inciden-<*2*>te positivo desagradable. Así, no deje de ir escribiendo, siquiera para aquietarnos, aunque nada nuevo ocurra.
   Hace tiempo que tengo cierta confianza en Tetuán, personalmente considerado; pero estas inútiles tramitaciones me hacen temer que hay un diablo encerrado en esas oficinas de Madrid, que lo alarga sin motivos ni sustancia, y podía ocurrir cualquier cambio, etc., y ser causa de un aplazamiento indefinido, si no era otra cosa peor para nosotros, y aun para el mismo padre general. Se nos pidió la legalización, se presentó antes de 10 días; se reconoció suficiente. Había mediado, según usted, el contrato conforme a las instrucciones del gobierno, ¿para qué el informe de Benomar? Repito que esto me inspira recelos.
   Está usted tranquilo respecto a las noticias que me da. Pero debo escribir a Caparrós y a Merry (Alfonso) para <*3*> que averigüen lo que decía el documento enviado a Benomar el 19 del pasado, y si éste suponía nueva contestación y, si ésta ha llegado, que activen su despacho, etc.
   Creo que no debía usted reparar en ver, si convenía, al modestísimo monseñor Merry, y hablarle de este asunto, atendido lo interesado que él está en su favorable resolución, y que podría muy bien apremiar a su tío, el conde de Benomar con una libertad y franqueza, que según usted dice, no está bien usar con el Rdmo. padre Martín.
   Tal vez tengamos que apelar al envío de dos o tres nombres para que sean inscritos en la matrícula de ahí, como usted indicaba. Pero es sensible que, por no poder ofrecer una seguridad, perdamos los dos o cuatro o seis que tal vez podríamos obtener para que tuviera un poco más de carácter la <*4*> apertura del colegio.
   Repito que no repare en telegrafiar, y tenga paciencia en ir escribiendo, que yo también lo haré.
   Con afectos a la buena doña Lidia, se repite de usted afectísimo s. s. y capellán
   
   Manuel Domingo y Sol Tortosa, 5 de diciembre de 1891.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 154, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 7 de diciembre de 1891





Tortosa, 7. Víspera de nuestra Patrona.

Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Ya me lamento yo de no poder comunicar diariamente la lluvia de impresiones de esta temporada. No es mía la culpa. Es del poco tiempo, y que ninguno de estos graves padres tiene interés por esto, que es la sal de los pobrecitos corazones desterrados a lejanas tierras. Ya discurriremos algún medio: tal vez un velógrafo me sacará a mí de apuros, pues vamos a comprarlo estos días.
   Lo que usted mandó para imprimir era la maquinita aquella italiana. No sirve, pues no saca copias.
   Madrid. Nuestro don José María ha renunciado ya su ascenso, pues ésta fue nuestra resolución a pesar <*2*> de que algunos opinaban lo contrario. Ahora es fácil le hagan deán. Ya os enviaré cartas, y ya os las hubiera enviado, pero hay involucrados muchos asuntos.
   El arzobispo de Sevilla, entusiasmado y agenciando lo de los medios para edificio.
   En Valencia bien, y ya tienen la solicitud para la emancipación; pero hemos de ir despacio.
   Veo las travesuras de los escolares de ahí; oraciones para que Jesús lo remedie. Ya irá viniendo todo.
   Aquí tenemos una grande ordenación:19 presbíteros, etc., pero el obispo nos regateará a García Girona, etc.
   Según parece Calatayud se diaconará.
   Felipe Tena predicará en la primera misa de Girona y de Bernat.
   ¿Y es cierto que el 15 cierran las clases? ¿Qué piensan hacer ustedes? ¿Ir a tomar baños? No es difícil tenga que ir a Madrid, Sevilla y Plasencia. A Santander no quiero ir, y haré contestar que no puede ser.
   Afectos a Soler y Corceles.
   Suyo afectísimo
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Acabo de recibir la suya del día de san Nicolás, sobre Soler. Escribiré.
   Don Valeriano me ha escrito dos cartas. Es ya presbítero, ¡Pobre criatura! Tiene todo el corazón puesto en nosotros y la Obra, y aún espera.
   No merece usted que le incluya hoy ninguna carta hasta que envíe la de Madrid, que no incluyó usted, a pesar de que decía que iba incluida. Envíela.

Escritos II, vol. 4.º, doc. 155, pág. 1




A la Madre Providencia de San Salvador


10 de diciembre de 1891




   Mi Providencia: A no saber si era voluntad de Dios, ni hubiera venido aquí.
   Mil ambolics del ayuntamiento, y Benet a punto de marcharse enfadado, si yo no le aguanto.
   Me llaman de Valencia, y no puedo dejar hoy esto.
   Esta tarde tenemos reunión con los alcaldes.
   Veré si puedo marcharme mañana. Así, oraciones.
   Suyo afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Vall del Sol, 10 diciembre 91.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 156, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


11 diciembre de 1891




Tortosa, 11, 7 tarde.

   Mi Providencia: Ayer 10 le escribí desde Vall de Uxó; por la mañana fue nuestra primera operación obtener nota del acuerdo del ayuntamiento; ésta no hablaba para nada de la supresión de la calle y decía que se nos concedía el agua, pero que debía venir un arquitecto a trazar el punto en donde debía tomarse, a medir el agujero; que este arquitecto lo elegiría el ayuntamiento y nosotros pagar los gastos de todo esto, y además de la consulta que hicieron a Cepeda. Esto nos alarmó, y fuimos al cura de Dal, y vino un joven abogado juez de paz, y propusimos que ellos nos lograran tener una conferencia con los tres alcaldes, y lo logramos a las 5 de la tarde, en casa del cura de Dal. Duró dos horas y todo quedó arreglado. Nos dijeron que eso del arquitecto había sido sin intención. Que lo quitarán y será uno del pueblo; que lo de la calle no había necesidad porque no había plano, etc. Nos convencimos que era todo con sinceridad, y que Benet iría el sábado personalmente en la sesión, etc. De <*2*> este modo le pasó el malhumor a Benet, que lo tenía de treinta diantres. Me dijo que podía marcharme hoy, y que ya se arreglaría él la escritura de compromiso con los vendedores, pues escritura del todo no puede hacerse, porque no tienen los papeles arreglados, y me prometió Benet que no se enfadaría, pues hay uno que no está contento del precio, porque otro con menos terreno que él, le dan igual, y Benet dice que es verdad, pero que lo trampeará.
   A las 6 de la mañana salía de Vall. A las 10 llegaba a Valencia. A las 11 había dicho misa. De 11 a 12 conferencia con Osuna no en el colegio sino en una casa particular, y a las 12 subía al tren, y estoy aquí a disposición de la madre Providencia, la desobediente abadesa de Vinaroz.
   Con afectos a todas y a las coronadas en particular, la bendice su padre
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 157, págs. 1-4




A doña Ángeles Martí – 13 de diciembre de 1891





   Mi Ángeles: Mal me sabe tener que pedir perdones. Descuidé de escribirla para antes de la Purísima, y no fue por falta de voluntad, sino por ocupaciones aquellos días. Quería decirle que el voto podía hacerlo sólo por algún tiempo, pues como esa imaginación turba más que el corazón, no es preciso violentarla demasiado, sino que ha de ir con suavidad, y quiero más espontaneidad en sus consagraciones, que no tiene la heroicidad de santa Teresa, que al ir hacia el sacrificio los pies se le pusieron como de plomo. También tenía ella corazón y, aunque recio, no sabía estar sin amar y se le quería ir hacia su primo con un amor que lo hubiera ella querido muy espiritualizado, pero que no hubiera podido ser al fin así.
   Respecto a su anterior, ¿por qué no lo aprovecha cuando está charradora? Deje correr la pluma aunque salgan disparates, que estos ya salen bien cuando vienen del corazón sin examinarlos, y a mí me complace el leerlos, aunque me hagan <*2*> reír, que a usted no le sabe mal que me ría de ellos. Por esto ya la compadezco al mismo tiempo.
   Sobre sentir aquello que me dijo que le sucedía en la comunión, de atravesarse en la mente y en el corazón aquellos objetos halagüeños, no le espanten tampoco; señal que Jesús no la quiere para esto, pues para el mundo no son buenas más que las benditas, que no piensan en nada como angelotes, o las tontas que sólo se alimentan no de amor, sino de vanidad. Las que tienen corazón no son buenas, pero por eso sufren en la lucha, que esa es la mirra que agrada a Jesús.
   Por lo demás crea, hija, que es un misterio de los mayores que he visto. No violentemos, pues, la voluntad de Dios; iremos tirando y Jesús dirá. No por esto debe usted desmayarse en nada, ni menos pensar en lo porvenir.
   El día 9 di en Vinaroz el hábito a tres hermanas, todas muy jovencitas: Una de 50 años, la otra de 46, y la tercera de 36, aunque ésta hace cara de 20. Con-<*3*>que ya ve usted.
   De Vinaroz fui a la Vall de Uxó, en donde estos días se empieza el convento para nuestras Providencias de Vinaroz. De allí pase a Valencia en donde estuve solas dos horas, y regresé el viernes.
   Me dirá usted que sé ir a Vinaroz y no tengo tiempo para haber ido a Benicarló cuando estaban ustedes; pero también puedo quejarme yo de no haberse resuelto ustedes a venir, como lo estaba esperando.
   En mi viaje a Vall encontré a mosén Reverter, que subió en Alcalá. Me dijo algo de la fiesta, del arreglo del asunto de Dolores, de no sé qué que el padre Comas había dicho en San Mateo al señor Redón sobre monjas, etc.
   Hoy escribo a Salvadoreta y a Victoria, pues aún no lo he hecho desde la vestición. ¡Pobre Victoria! Que no puedo escribirla siempre que quiero, y paso meses sin hacerlo.
   Va una estampita para sus dos neófitas, Margarita y Regina. ¿Cuándo las conoceré?
   Me dice que <*4*> en San Mateo hay mucho y bueno, y no me dice eso que podía saborearlo yo.
   Adiós, mi hija, que estoy haciendo casi pecados pues los nuestros no quieren que me dedique ni a monjas, ni a almitas, mientras tenga almotas a que atender.
   Diga a Ramira que veré si otro día le hago dos líneas. Me gusta mucho más que antes Ramira en su actitud y resoluciones y en su expresión.
   Conque aproveche un ratito que esté charradora.
   La bendice su padre
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, fiesta de santa Lucía.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 158, págs. 1-4




A doña Pilar Ferrer – 13 de diciembre de 1891





Doña Pilar Ferrer

   Mi amadísima en el Corazón de Jesús: Siento no haber podido contestar en seguida a su última, por haber estado ocupadísimo estos días, y el haber tenido que ir a Vinaroz, Vall de Uxó y Valencia.
   Mucho consuelo me causó el recibo de la suya, si bien no me dejó del todo contento. Tan bien que sabe expresar sus conceptos y describir el estado de su alma; pero siempre parece que las timideces le van delante, y hay cosas que se le quedan a medias.
   Respecto de aquellos pel... si son de dentro de casa no me intimidan tanto; si son de fuera sí que extraño no me lo diga.
   De todos modos aunque sea lo primero, y que no debe eso turbarla, con todo lo que quiero es que usted se resuelva a salvar esa alma, no con razones, sino con oraciones y penitencias, y ante Jesús ha de decir al eterno Padre que usted quiere salvar esa alma, y si para ello es necesario sufri-<*2*>mientos de parte de usted y aun la vida, que está pronta a todo. Conque penitencia, aunque sea hasta derramar sudores y sangre, que con esto ha de redimir las almas. ¡Quién sabe a cuántas tiene el Señor destinadas para que las salve usted! Si no fuese santa y por su descuido y tibiezas se condenaran, usted sería la responsable. Así, sea celosa de la gloria de Dios y del bien de las almas, y dígale a Jesús que ya lo será.
   Nada me dice de si practica aquella pequeña ofrenda de reparación los jueves por la noche.
   Tampoco me dice nada de ir al colegio, y de si está animosa para emprender el piano. Ya que es tan activa aproveche estos años de su juventud. Pensaré de darle alguna ocupación este invierno para los ratos que tenga libres, y así ya se lo escribiré en caso.
   He estado en Vinaroz el día 9 para dar el hábito en las monjas de la Providencia a <*3*> tres hermanitas, hijas de Tortosa. Las tres son jovencitas: una de 50 años, otra de 45, y otra de 36, pero que son tres angelitos; de allí pasé a la Vall, que es un pueblo muy grande, en donde vamos a levantar un convento para dichas monjas de la Providencia. A ver si cuando esté concluido, que será para la Purificación del año 93, vendrá usted y mamá a la fundación, como vinieron a Benicarló.
   Si va a ver a las hermanitas Mercedes y Concepción, diga a ésta, así bien calladito, que deseo que usted sea tan santa como ella; que no la felicité el día de su santo porque no pude, y que deseo tejerla una corona de flores.
   A Mercedes también así bajito, que no la olvido y que en la oración no me olvide, pero sin distraerse.
   Conque, hija mía, dígame cosas y muchas. Aunque la haya de costar de escribir las cartas por sus ocupaciones, no importa; sólo que no se canse en ello. <*4*>
   No deje de orar mucho pues estoy aguardando noticias de allá lejos, y no acaban de venir. Así, hágalo usted para que pueda yo pasar por ahí y nos veríamos.
   La bendice su siempre padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Hoy, 13 de diciembre.

   No sé si entiende mi letra hecha deprisa.

[Al final, nota de D. Elías Ferreres: Copia. El original lo tiene doña Pilar]



Escritos II, vol. 4.º, doc. 159, págs. 1-2




A don Estanislao Sevilla – 13 de diciembre de 1891





Tortosa, 13 de diciembre de 1891.

Señor don Estanislao Sevilla

   Muy señor mío y amigo: Sin casi objeto particular van dos líneas. Escribí a usted, acusando recibo de su carta y, aunque hubiese podido tener contestación, ésta no ha venido.
   Escribí también al señor Caparrós, y tampoco nada sé.
   En vista de ello, y siguiendo las indicaciones de usted en su penúltima carta, he pensado si convendría acudir al medio de enviar ahí los tres o cuatro nombres de los alumnos que este año irían, pues los otros, como dije a usted, no es posible, porque todavía nos son desconocidos.
   Por lo tanto, por si el señor Merry del <*2*> Val no está ahí, si usted lo cree prudente e insiste en esa idea, y quisiera ver al reverendo padre de María, podría preguntarle si podemos por de pronto hacer eso. En caso afirmativo, contésteme y los mandaría, y si urgía el envío de dichos nombres, telegrafíeme usted y ganaríamos cuatro fechas.
   Hago a usted este encargo, por el temor de que no esté ahí el señor Merry, pues hace tres días recibí el adjunto parte postal.
   Esta noche vuelvo a escribir a Caparrós y al señor Sanahúja.
   Con afectos a doña Lidia, se repite de usted afectísimo s. s. y capellán
   
      Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 4.º, doc. 160, págs. 1-2




A la Madre Providencia de San Salvador


15 de diciembre de 1891




15 de diciembre de 1891.

   Mi Providencia: No escribí anoche a Benet, porque aguardaba con impaciencia y con temor su carta. Al fin, ha llegado no tan mal como yo pensaba. Tenía remordimiento de no haber vuelto a Vall después de Valencia, y no lo hice porque vi a Benet tan tranquilo. En penitencia ya digo a Benet que si me creía necesario, iré yo apenas me llame. Temo que la mano masónica, que allí hay de seguro, esté puesta y trabaje por debajo en este asunto nuestro de gloria de Dios.
   Según ve, Benet ha contratado otro terreno con la base de parte del que había. Eso del frontis de la iglesia, que vendría enfrente de la calle, aún casi me gustaría más, y si un día podía comprarse la casa que está enfrente, sería más bonito que antes. Lo que no comprendo que pueda haber nueve hanegadas, y le escribo que me marque las líneas y, <*2*> sobre todo, que tenga paciencia, y que consulte el parecer de Juan Antonio y los curas, y que no vaya deprisa. Benet es una alhaja y una providencia de Dios, si no fuera tan formal y pronto de carácter y tan delicado en su amor propio. Así, oren mucho.
   No me ha dicho en las dos cartas cómo continúa mi enfermita sor Clara.
   Afectos a mosén Bautista.
   Suyo afectísimo padre en Jesús
   
      Manuel Domingo y Sol
   
   Última hora: Acabo de recibir la suya. Al contestar a Benet le digo eso que temo que nos vamos muy arriba, y que si con traza y paciencia puede otra vez arreglar lo del terreno primero, aun quedándonos con ese otro que ha comprado, que lo haga, pues repito ya me pareció antes muy retirados, y ahora más. En fin, veremos si envía las líneas. Iba a escribir a Felipe, y no me atrevo si está en los ejercicios. ¿Cuándo acaba? Ore por él mucho. A las veteranitas, que ya tenemos 7 días de noviciado pasados. Que los vayamos pasando así. Lo demás ya lo explicaré.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 161, págs. 1-8




A don Estanislao Sevilla – 24 de diciembre de 1891





Señor don Estanislao Sevilla

   Mi amado don Estanislao: Le escribo sin esperar contestación a mi última carta, que ya no tendrá quizás objeto, según se desprende de las que recibo estos días.
   Van adjuntas del señor Sanahúja, copia de la de Merry (Alfonso) y la de Caparrós. No le mando la original de Merry por si la envío a su hermano. Según parece el asunto se le quiere llevar con calma.
   En la última de usted proponía la conveniencia de que uno de los nuestros estuviera permanentemente en Madrid, y en las anteriores insiste en que lo activemos, y esto me mueve a vindicarme un poco.
   Ya puede usted pensar que si hubiésemos creído no necesario, sino <*2*> tan sólo conveniente, y no lo hubiésemos omitido en asunto que tanto nos interesa. Podrá ser voluntad de Dios que no obtengamos lo que tanto pretendemos, o permitirlo por la malicia de los hombres; pero no me remorderá el que hayamos omitido nada de cuanto se nos ha propuesto o hemos creído prudente en nuestra inexperiencia en esos caminos para nosotros desconocidos desde el primer día, y sin reparar en sacrificios.
   De su influencia tuvimos la de Sanahúja, y con él la introducción a Uriarte, Benomar y Pidal; todas, al parecer, de buena intención al menos en un principio. Teníamos en la nunciatura a monseñor Vico, y por él a Fernández Montaña, etc., el primero con entusiasmo, los demás al parecer con recta voluntad.
   Fabra (pantorrillas) se ofreció a acompañarnos a Madrid, si <*3*> Tetuán no contestaba a su segunda, y que fue contestada, y pareció ser eficaz. Luego monseñor Merry puso la cosa en el terreno que usted sabe.
   Para las operaciones inferiores, esto es, para lo que nosotros podíamos hacer rondando y fatigándonos por Madrid, tenemos, aparte de Uriarte, temible en sus profecías y que en 3 de noviembre me dijo que no hacíamos falta ninguna, que aunque fuese a medianoche mandaría los despachos nuestros que se expidiesen, como así lo hizo, tenemos, digo, a Alfonso Merry, que está al acecho y sobre todo, a Caparrós que, con el interés de que la apertura del colegio fuese para este curso, ha dado él más pasos que hubiéramos dado nosotros, y los ha hecho dar casi humillantes al señor marqués de Pidal, y ha perdido horas de catedral, etc.
   Nos ha ofrecido después recomendaciones de diputados, condes, damas, etc., que hemos recusado, porque hubieran sido recomendaciones de cumplimiento oficioso, y tal vez <*4*> ocasión de desagrado para los que mediaban en el asunto con interés y cordialidad.
   Hemos activado, además, lo que oficialmente se nos ha prescrito, después de la misteriosa circular reservada a los señores arzobispos pidiendo informes, y que los dieron favorabilísimos los de Burgos, Sevilla, Toledo, Tarragona y Zaragoza (aunque éste por querer hacer más favorable al obispo de Tortosa trabucó el concepto), excepto el de Valencia, que si bien dijo que existía el colegio de Valencia, y que era muy bueno, pero que su superior había ido a Roma sin participárselo (sin duda quería relegar a don Vicente al brazo civil para que le castigara); después de esto, repito, se cambió de medio, y sabe usted que en 21 de septiembre se nos comunicó oficialmente por Benomar en esa, que nos instituyéramos tan sólo legalmente, dándonos dos meses de plazo, y el 12 de octubre presentábamos personalmente en Madrid el documento, y después de consultarlo al mismo Tetuán con la solicitud acompañatoria, nos dijeron verbalmente que aquello bastaba ya. ¿Qué más deberíamos hacer? Ahora <*5*> si median combinaciones y fuerzas mayores que le impidan, no es nuestra la culpa.
   Pocos días antes de nuestra llegada a Madrid esta última vez, a primeros de octubre último, había estado allí el obispo de Cádiz con otro personaje, no sé quien es, y nervioso, estaba visitando y trabajando para que no se cediera Condotti a ninguna institución sino a dos o tres obispos, los cuales después de tenerlo, se valieran de la institución que quisieran y les pareciera mejor. Me añadieron que sin duda él deseaba ser uno de estos obispos para insistir en los de Claret. Llegó a perturbar al mismo marqués de Pidal proponiéndole provocara una reunión, etc., y hasta tengo fundamento para sospechar que maleó algún tanto al bondadoso obispo de Madrid respecto de nuestra Obra.
   Hace poco que a las mismas monjas inglesas, como usted sabe, se las entretenía con esperanzas.
   Por esto, repito, que si hay manejos superiores, no nos valdrán actividades, ni somos nosotros los que podemos cortarlos <*6*> apelando a resoluciones enérgicas, que no nos tocan a nosotros ni tenemos medios para ello.
   Si por las oficinas del ministerio de Estado hay algún diablo enroscado, que a espaldas del ministro (que no entiende en esos negocios) busca aplazamientos y consultas, y lo hace pasar al consejo de Estado para obtener dilaciones y ver venir, o hacer declarar la no existencia jurídica de nuestra Obra, etc., ¿qué esfuerzos serán bastantes?
   Si ese diablo escondido, o que pueda estarlo, va detrás de algunos miles de duros, que acaso quisieran ofrecerles otras manos ocultas, nosotros no podemos darlos, porque nuestra Obra naciente no ha podido tenerlos por lo mismo, ni ha tenido más que quebrantos, que sólo han podido salvarse por la providencia visible de Dios.
   Por lo demás, nosotros nos habíamos resuelto ir a Roma con solas las modestísimas pretensiones de una casa arrendada, si bien con el aliento y aun presunciones <*7*> de convertir a la mayor parte de los obispos en tributarios, pronto o tarde, de esta empresa, lo cual suspendimos ante el bondadoso, inesperado y providencial ofrecimientos del Rvdmo. padre general, que ensanchó nuestras ambiciones y confirmó nuestras presunciones, y la seguridad de realizar en esa santa casa el pensamiento de convertirla en el colegio más numeroso de cuantos existen extranjeros en Roma, y de desviar con él todos los proyectos que han ido surgiendo durante este tiempo, y que tanto nos han hecho sufrir.
   Si después de todo, Jesús quisiera humillar nuestra Obra y agostar todos nuestros pensamientos respecto de Roma, que atendida la importancia y publicidad que habían adquirido quedarían imposibilitados tal vez de toda realización en otra forma, inclinaríamos la cabeza ante Jesús, ofreciéndole la mirra de sacrificio y de una santa conformidad.
   Y basta, mi amadísimo don Estanislao, que <*8*> espero me dispensará este pequeño desahogo, que lo necesitaba, atendido el efecto que me ha producido la lectura de las cartas que le mando, y las cláusulas de algunas de las suyas.
   Recibirá esta carta la víspera de Navidad. Espero felicitará en mi nombre y en el de todos los nuestros al Rvdmo. padre general, y les deseo también muy felices a usted y familia.
   El 28 iré 24 horas a Valencia, por el arreglo de la herencia que nos ha tocado de don Vicente.
   Si recibo la contestación de usted a la mía, volveré a escribirle, según lo que me diga del Padre de María.
   Sabe es suyo afectísimo s. s. y capellán
   
      Manuel Domingo y Sol
   
Tortosa, 24 de diciembre de 1891.

   Acabo de recibir un telegrama de Alfonso Merry, diciendo: “Envío nueva carta. Según lo que dije, si lo merece el asunto se lo escribiré”.



Escritos II, vol. 4.º, doc. 162, págs. 1-2




A don Jesús Herrero – diciembre de 1891





   Mi amado en Jesús:
   Con el pie en el estribo para marchar a Valencia por la herencia de nuestro inolvidable don Vicente van dos líneas para contestar a su última.
   Me dice usted que estaba duro, y no sé por qué me parece que no tiene razón.
   Le decía, creo, que sabía tenía genio, pero que no me había creído que tuviese tanta imaginación, como en realidad tiene, y que le hace sufrir y poner en peligro los designios de Dios sobre usted.
   Sabe usted la satisfacción honrosa con que todos celebraron su petición [o] venida a la Obra, y sabe las deferencias, atenciones, y confianzas que casi excesivas, atendido el prestigio de que se le rodeó desde un principio, le han tenido todos los superiores. Esto que le ponía a usted en el caso de poder ser un Pablo de la naciente Obra de la máxima gloria <*2*> de Dios, el diablo ha hecho servir para excitar su imaginación con inquietudes, vacilaciones, desdenes, sobreexcitaciones, amores propios, recelos, etc. A esas inquietudes obedecen las expresiones escapadas en sus últimas cartas.
   Lo creo todo efectos de las inquietudes (desagrados inmotivados, de razones ideales inverosímiles), y por esto le inculcaba la humildad, que le daría sin duda la meditación asidua que no hace bastante, y el reconcentrarse más dentro de sí en la meditación que no hace bastante y que debe procurar en esa crisis ne alius accipiat coronam tuam.
   Me dice usted en la suya que le diga qué lugar debe ocupar en el colegio, porque de esto depende su resolución. Esta inverosímil expresión impropia de su formalidad es una confirmación de lo que digo.
   Si usted me hubiese dicho que convenía ocupar en el colegio de Murcia cierto lugar y en el cargo, para honra de usted y bien de la Obra por ciertas razones de bien podía usted muy bien hacerlo, porque es cosa conforme al Espíritu.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 4.º, doc. 163, págs. 1-2




Al arzobispo de Valencia – 1891





   Emmo. Señor
   Mi respetable y amadísimo prelado: Hace tiempo que a nuestra Hermandad de sacerdotes Operarios para el fomento de vocaciones eclesiásticas, se le había invitado para establecer aquí, en Roma, un colegio para jóvenes españoles que los prelados de cada diócesis quisieran enviar acaso, con muy económicas condiciones.
   A consecuencia de unos datos que nos dieron sobre el ofrecimiento de un edificio en Roma, fui a Madrid, con el señor que V. E. conoce, a averiguar lo que había, y en vista de las noticias que nos dieron y animados por la nunciatura, nos aconsejó ésta marcháramos el mismo día de nuestra llegada allí (a Roma) sin haber podido regresar a Valen-<*2*>cia para despedirme de V. E. Aquí hemos encontrado buena disposición con vicario general de uno de los conventos españoles, padre Martín, al cual obliga el gobierno italiano a transformar el edificio en colegio español, y confiamos que cederá el edificio mediante ciertas obligaciones relativas a atender a la subsistencia de los pocos religiosos que quedan, y las cuales obligaciones cree nuestra Obra fácilmente cumplir.
   Con este motivo aparte de los trámites y dificultades con el gobierno italiano y español, que esperamos orillar, el padre Martín desea algún atestado de algunos prelados para la más fácil anuencia de parte del papa, que en principio ya ha dado la licencia.
   Por lo tanto, esperamos merecer de V. E. un sencillo atestado, que conste que usted, Eminencia, bendijo el pensamiento del establecimiento de colegio de San José que existe en esa archidiócesis y demás que V. E. crea en favor de dicha Obra.
   
   [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 4.º, doc. 164, págs. 1-3




A Meliá (?) – 1891





   Mucho me ha sorprendido el contenido de la carta que acabo de recibir, pues extraño la [?] de tu familia.
   En los ofrecimientos que se pudieron hacer no era posible se te diera promesa alguna sobre deudas eventuales e imprevistas.
   Sabes que en año y medio se te han entregado dos mil pesetas aparte de las 307 que se han dado por pago de merino, ropas, etc., cantidad que nunca hubieras podido ahorrar ni con 15 años de carrera parroquial, aunque hubieras podido sostener tu salud.
   Tu familia no ignora que han sido muy pequeños los servicios que has prestado, ni que podrás prestar a la Obra atendida tu delicada salud, sino al contrario de gastos continuos más que de provecho, que es lo que mereces por el buen afecto nuestro hacia ti.
   No obstante, y a pesar de ello, había hablado con los nuestros estos días, y estaban conformes en el ofrecimiento que te hice de pagar el rédito de los 800 duros que tomases y el pago <*2*> de la escritura y el rédito, mientras permanecieras en la Obra y en el supuesto de que te se consintiera consagrarte en ella, que ya sabes te lo impiden con pretexto de tu inutilidad.
   Esto mismo, pues, es lo que de nuevo no tengo inconveniente en repetir, y lo único que puede hacer la Obra adeudada con más de 14.000 duros.
   En la combinación hecha para el año próximo, regularmente tendrás que ir a Madrid al lado del señor Caparrós para ayudarle en el cuidado del centro eucarístico, y por haber creído además que aquellos alimentos pueden reparar en algo tu crónica debilidad.
   De todos modos, a pesar de lo que antecede, puedes con libertad obrar según las indicaciones y conveniencias de tu familia, puesto que no estás consagrado más <*3*> que condicionalmente, y por lo tanto con la más completa tranquilidad...

      [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 4.º, doc. 165, págs. 1-4




A don Pastor – 1891





   Señor don Pastor

   Muy señor mío y de toda mi consideración: Otra vez me veo precisado a molestar a usted.
   Tenemos aún pendiente el consabido asunto de Roma, faltando únicamente el decreto del señor ministro de Estado para que [se] realice la transformación del convento de Condotti en colegio, cediéndolo a nuestra Hermandad, según convenio que tenemos con el padre general de los trinitarios. Sabemos que el señor ministro se halla bien dispuesto, puesto que nos hizo comunicar oficialmente en septiembre pasado, que nos legalizáramos como asociación religiosa, y así lo hicimos, presentando... El señor ministro, según noticias fidedignas, se halla bien dispuesto, pero sin saber por qué, la cosa se va alargando de tal manera, que no se ve <*2*> ni aún podemos conjeturar cuándo terminará. Esto nos tiene inquietos, pues tememos no halla en el ministerio una mano oculta que entorpezca el curso de una Obra que tan lisa y llanamente puede resolver el ministro. Por otra parte, acabamos de recibir noticias de Roma, según las cuales se halla en cama enfermo el padre general que nos tiene ofrecido el convento, anciano octogenario, de cuya enfermedad según dictamen facultativo, no hay esperanza de curación, y esto ha acabado de alarmarnos, pues si llegara a fallecer no habría medio de conseguir la cesión.
   Nos falta, pues, una persona, cuya influencia sea bastante poderosa para inclinar al señor ministro a que dé el último paso. Si usted quisiera hacernos este obsequio, le quedaríamos muy agradecidos. No tengo yo suficiente libertad para pedirle que haga usted un viaje a Madrid, pero si no le había de ser esto muy molesto, nos acompañaría, y estamos persuadidos que el viaje sería de resultados. <*3*>
   ...el documento de nuestra existencia legal en 12 de octubre, única condición que se nos dijo faltaba. Esto no obstante, no ha venido el decreto; y como nuestro deseo es iniciar el colegio este mismo curso nos urge que se active el decreto, o si éste debía tardar por causa de alguna tramitación, que se expidiese un oficio al Rvdmo. padre Antonio Martín para que interinamente pueda la Hermandad establecer los alumnos españoles en dicho edificio de trinitarios de via Condotti.
   Nos falta, pues, una persona que pudiera inclinar al señor ministro a que expida el decreto, o al menos el oficio cuanto antes.
   No tengo yo suficiente libertad para pedirle que haga usted un viaje a Madrid; pero si no le había de ser muy molesto, le quedaríamos muy <*4*> agradecidos, si quisiera usted acompañarnos, seguros de que el viaje no sería sin resultados.
   Espero, por lo tanto, que se dignará contestarnos a vuelta de correo para, en caso, combinar nuestra salida el día que a usted viniera bien, y puede creer que sólo nuestra inquietud nos obliga a proponerle este sacrificio.
   Dispensándome mi pesadez en este largo y engorroso negocio, sabe que puede disponer de todos los individuos de nuestra Hermandad, y en particular de este su afectísimo s. s.
   
      [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 4.º, doc. 166, págs. 1-4




1891





   Caparrós no pudo verlo, y V. E. envió recado por el chantre.
   Era por la Unión nacional y yo le dije que representara a Granada. El creyó que era por Cos y el seminario.
   No pude hablarle más que a longe de la necesidad de tenerlos encerrados, y él contestó que sólo los hijos de familias de allí estarían libres. No tuvo tiempo. Le visito dos veces y a comer un día, etc.
   Hablé a la Chiesa, y dice que debemos abandonar Montserrat, y le contesté que no podía ser.
   Desde luego no pasa enseguida. Ya le escribía que podía venir un cambio, conversaciones de él con Tetuán, en septiembre, en octubre, que no podía más que tolerar porque era hospicio y hospital; que me convenía así, y se le deshizo todo.
   De todos modos, que cuanto antes se debe fijar ya un edificio, apenas el papa <*2*> indique el pensamiento, pues aunque tengan a Merry...
   Teniendo a Merry, ya podemos ensanchar más.
   Bien, pero no importa; es preciso que Merry aprovechando una ocasión, y ahora en la peregrinación se arreglase porque entre, y si el papa me habla como es regular.
   Pero primero Rampolla dijo que bien al proyecto de V. E.; luego, que el papa tenía un pensamiento; luego, que no podía ser lo de don Benito.
   ¿Y qué piensan sobre propiedad de edificio?
   Puede serlo si obispos o papa...
   Pues en la peregrinación le llevamos dos millones; y dará cantidad o dará edificio.
   Si da cantidad, y nos falta, ¿podíamos hacer una rifa? <*3*>
   No conviene. Yo desconfío de muchos obispos, porque no tienen ni ven necesidades, no son animosos. Ya se podrá arreglar con obispo de Solsona, Comillas, Vitoria, Vich, con donativos. En fin, no puedo asegurar nada. En fin, esto no se deshace ya.
   ¿Y dígame si Altemps? Porque Merry...
   ¡Cuánto mejor sería esto! El papa lo daba; él se compensaba con lo de España, y sería más honroso, y podía tener la propiedad.
   ¿Y la velada? Bien. Cretone y el benedico de corazón.
   Tendremos 100.
   200 he dicho al arzobispo; y que no tiene recursos, y me lo ha dicho enseguida, y yo <*4*> le he dicho no puede ser.
   Pues es, es.
   ¿Cuántos tienen en Valencia? ¿Cuántos en Tortosa?
   Y como no van formados han de ser especialísimos; y el obispo nos regatea.
   Que se le murió el rector del seminario, tan sabio; que le propusisteis que envió uno; que enviará tres; que dará dos mil duros; que el de Vich..., ya le allanaríamos el camino.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 4.º, doc. 167, págs. 1-2




A don Remigio Albiol – 1891





Oficial.

Señor don Remigio Albiol

   Mi amado en Jesús: Aunque tenía intención en mi viaje, no lo hice: 1.º Porque no estaba en aquellos días Tormo. 2.º Porque no hemos enviado el reglamento que la prescribe anual al menos, y 3.º porque tal vez hubiera tratado con alguna dureza, y es mejor hacerlo con calma. Ahora que lo hago con ella y con más conocimiento de causa.
   Me admiró su actividad y trabajo. En cambio aparte de verle a usted algún tanto desvanecido y menos concentrado en su interior de lo que debía, quizás efecto del mismo trabajo, no quedé contento del descuido y desaliño tal vez sistemático en el cuidado material de ustedes y de los chicos. Temo que sin quererlo usted y, a pesar de las presunciones, nos matará a todos los que tenga cerca. Tengo motivos fundados para creer que la delicadeza de Tormo y Calatayud no son efecto de unos días, sino de causas permanentes.
   No somos trapenses ni siquiera franciscanos. Somos sacerdotes seculares, apóstoles de Jesús, en medio del mundo para los intereses de su máxima gloria que convenga, y los cuales no pueden imponer tan fuerte los institutos religiosos, y por esto de suma trascendencia. Por esto hemos de tratarnos como tales, atendido nuestro trabajo. No debe fiarse de su estómago de soldado <*2*> que también caerá, y suele suceder que los más despreocupados en su tratamiento son los más nimios después, y la experiencia nos lo enseña.
   Por lo tanto, quiero: 1.º Que tenga especial cuidado de la alimentación de los que tenga a su cargo. Al efecto, si no tienen comida aparte de la comunidad, han de hacerse otro plato abundante y sustancioso; y si alguna vianda es habitualmente rechazada por alguno, v. g., el bacalao, como lo hacen, se les procurará sustituir, o más abundante el otro. Comida caliente.
   2.º Temo también, con fundamento, que la comida de los chicos no va bien; para resolver con más seguridad, deme nota detalladamente de lo que dieron a los chicos los días que estuve allí; y si no lo recuerda, la actual, por cada día y cada noche. Desde luego debe cambiar la calidad del bacalao, que es pésimo y mal acondicionado.
   Cuide de la limpieza de sus habitaciones y colegio, que llevaba cierto sello de desaliño y suciedad, y tengan cada uno de ustedes quien les arregle la cama todos los días.

   [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 4.º, doc. 168, págs. 1-2




Al padre Antonio Martín Bienes – 1891





   Mi Rvdmo. padre Martín: He tenido carta de monseñor Merry, y me dice que V. R. estaba en cama delicado. No es preciso le diga cuánto nos afecta cualquier indisposición de usted, y siento que el señor Sevilla no nos participe noticias frecuentes de su salud.
   Me añade monseñor Merry que V. R. tiene respecto de nosotros iguales sentimientos de deferencia. No lo he dudado ni lo dudaré nunca. En cuanto a procurar por nuestra parte nueva actividad del asunto, hemos iniciado una campaña. Si recibimos una carta que esperamos, volveremos a Madrid, y se hará instancia a la regente por conducto eficaz, y se darán otros pasos que comunicaría a V. R. Mas si los amigos vienen de las altas esferas, sobre todo eclesiásticas, y más las de ahí, pues de todo y de todos tenemos ya, no sé qué decirle. Para esto se necesitan otras fuerzas que no son las nuestras, y ya sabe que en este terreno el que nos ha sacado a flote es V. R. desde el principio.
   Quedo en ir escribiendo a V. R. Hoy lo hago para que no extrañe nuestro silencio. <*2*>
   No olvidamos ni un día ni un momento a V. R. en nuestras pobres oraciones.
   
   [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 4.º, doc. 169, págs. 1-2




Al padre Antonio Martín Bienes – 20, 1891





   Mi R. P. Martín. Hoy, 20.
Recibo la suya del 15. Sin duda que la echaron al correo el mismo día de la fiesta. Ayer le escribí a V. R.
   Respecto al contenido de la suya, no sé qué decirle, sino que cúmplase la voluntad de Jesús en todo. La legalización canónica la embrollaron, hay motivos para creer[lo], en Gracia y Justicia. La civil, única que se nos intimó el 23 de septiembre a esa, nada objetaron, y tal vez le busquen pelos al huevo.
   Esperamos, a pesar de todos los resortes, aún las vislumbro o me engaña tal vez mi ilusión. Por lo tanto no puedo repetir más que lo que le dije ayer, que se cumpla la voluntad de Dios, y si viene un resultado fatal para nosotros, pediré a Dios que nuestro querido Condotti no sea con el tiempo...<*2*>
   No veo tampoco tan inmediato el arreglo con otro ente jurídico, y hasta me temo consecuencias menos favorables en el porvenir de Condotti, en los resultados que pueda dar para el bien y la Iglesia de España, atendido el espíritu regalista y avasallador que parece va prendiendo en las tramitaciones, para que no se convierta en un centro de ultramontanismo.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 4.º, doc. 170, págs. 1-2




1891





Ilmo. Sr. Dr. D....

   Muy respetable y amadísimo Prelado:
   Conocidos como serán ya por V. E. los deseos que ha mostrado Su Santidad de que se solemnice por todo el mundo católico en este año el tercer centenario de la muerte de san Luis, la junta promovedora de la peregrinación española al sepulcro del santo, acude hoy a V. E. con la confianza de que ha de hallar en V. E. la ayuda que, por lo que respecta a esa diócesis, necesite para lograr que la mayor parte de los pueblos envíen quien les represente en esa demostración de afecto a san Luis y de devoción a la santa Sede.
   Si bien se había pensado en un principio que la peregrinación tuviese lugar en junio, el Excmo. señor obispo de Tortosa, <*2*> presidente de la junta organizadora, ha tenido que diferir el deseo manifestado por la junta internacional que preside el Emmo. señor cardenal Mermillot, para que se aplace a la 1.ª quincena de septiembre.
   Cercana ya esta fecha rogamos humildemente...
   
      [Manuel Domingo Sol]



Escritos II, vol. 4.º, doc. 171, pág. 1




Al Cardenal Sanz y Forés – 1891





   Mi estimado padre: Recibí su apuradísimo [?] que me contristó mucho.
   Para no perder tiempo pienso ir el sábado próximo a dar una mirada a Valencia, y resolver allí.
   Para no obligar a V. E. que me conteste le escribo por el señor Vicente, para que me diga si podía antes del domingo escribir directamente por el correo al señor arzobispo de Valencia, recordándonos que podamos presentarnos. No más diga sí o no al señor Benet, que con esto bastará.
   Apenas regrese, pasaré a verle. ¿Cómo no proyecta un viaje a Montserrat, o Vich u otro punto de buen clima? Si quiere, me ofrezco a acompañarle todo el tiempo que esté allá.
   No quiero molestarle más.
   B. el a. de V. E. y pide su bendición
   
      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 4.º, doc. 172, pág. 1




A don Jesús Herrero – 1891 (?)





   Don Antonio Nieto, capellán de número, habitante calle de Bailén 12, ha mandado pedir a un canónigo de ésta la nota que a continuación copio:
   Petición de Roma:
   Sociedad o asociación de sacerdotes seculares para promover las vocaciones religiosas.
   Parece tienen colegios en Murcia, Orihuela, Valencia y Tortosa.
   Se desea saber:
   1.º Si existe tal asociación.
   2.º Cuál es su objeto.
   3.º Conceptos que merece.
   4.º Medios con que cuenta.
   5.º Estado exitoral.
   6.º Organización.
   7.º Si existe reglamento y una memoria.
   Mañana si tengo tiempo contestaré a estos puntos.

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 4.º, doc. 173, págs. 1-2




Al obispo de Tortosa (?) – 1891





   Muy respetable señor mío y Prelado:
   [?] está en el trajín del famoso sermón, y sermones, y con todo van dos líneas sub brevibus de nuestro asunto.
   En Madrid, Vico no sabía más que los agustinos se volvieron atrás de sus tratos con el padre Martín, pero nada de peligros. Averiguados datos [del] ministerio español, todos de esperanza.
   En cuanto a esto, y después de visitar a la esposa de Benomar, Tetuán, etc., y con alientos del nuncio nos vinimos aquí, adonde llegamos el 4.
   El padre Martín, aunque nervioso y rígido, ha sentado bases: Cesión completa del edificio y rentas del convento en favor del colegio de San José de Tortosa, y fondo en el colegio español internacional, y su dueño el colegio de San José de Tortosa, del cual éste será sucursal y dependencia.
   En el contrato anda el legal gobierno italiano, si logramos que se admita, como confiamos <*2*> por las gestiones del embajador Benomar y Pidal.
   En cambio, un contrato...

      [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 4.º, doc. 174, págs. 1-6




A don Esteban Ginés – 1891 (?)





   Mi don Esteban: Al fin va una palabra para usted, aunque me dice categórico lo que le pregunté si había recibido la libranza. Deduzco que sí, pero aún lo dice, y éste era el objeto de mis líneas que le envié. Recibirá usted a mi intención el 2.º trentenario que ya lo tengo anotado; el uno fue por difunta Sebastiana Gala, el otro es por el coronel de Benicarló. Si las dijo usted por Gala, sean las otras por dicho coronel.
   No me diga usted que perdone sus observaciones, pues sabe las agradezco, aunque en algún caso no estemos conformes. ¿Quién le ha dicho que no nos consagramos y debemos de lleno a la Obra? Completamente, y es mi único objeto y anhelo, y ha de ser el de los que Dios llame. Si atiendo a otras cosas accidentalmente es porque me veo precisado a no poder moverme de ahí, con acuerdo de los compañeros, y que indirectamente redundan en bien de la misma. No me impiden irme siempre que me convenga, y se quedarán si la obediencia o el interés de la Obra me llaman a otra parte. Estoy conforme con usted que no debía ausentarme <*2*> las además [?] para una [?] cartujos y edificantes, y [?] se ha hecho sin esto, lo ha exigido la necesidad de aquí. En Valencia ya se irá más despacio; y si vamos a otra diócesis, como se nos hace preciso, aunque sea sin casi personal es para emanciparnos de las trabas de este prelado, no se tomarán si no en reducidísimo número para formar el molde según el ideal que perseguimos, y que irá perfeccionándose con las prácticas que la experiencia nos va dictando; pero eso, sí, sin abandonar la idea primordial del sustentamiento del mayor número posible. Gloria de Dios sería el formar una sección reducidísima de sacerdotes superiores y distinguidos, pues que éstos no pueden ser muchos; mas la nuestra es la de formar muchos y buenos, formándolos en la piedad y celo hasta inundar las parroquias y los institutos religiosos, que lo sería de mayor gloria y de vida de la Obra misma, buscando los medios materiales que sólo una institución puede obtener. El objeto de [la] nuestra no hay hasta hoy (que yo sepa) otra en el mundo. En Francia los sulpicianos, eudistas, y aun lazaristas <*3*> pero en [?] regulada posible para convertirnos en ayudas y servi servorum de los valerosos y de los héroes de abnegación; y les buscaremos plantas para sus jardines que ellos cultivarán y en cuyo huerto entraremos, y nos los convertirán en apóstoles y de cuyos resultados tendremos parte y criaremos vástagos para darlos a las parroquias, y percibiremos parte de su jornal diario sin otra pena ni cansancio, y todo sin necesidad de ser sabios, ni predicadores, ni apóstoles, sino sólo con humildad y mansedumbre y oraciones y buen carácter, longanimidad y si, es preciso, santas gaiterías, pero cuidándonos mucho, y rodeados aún de satisfacciones. Y si a esta modestísima Obra podemos añadir con nuestros esfuerzos otra igualmente modesta, y que no podríamos realizar con esfuerzos individuales, nos dedicaremos a plantar congregaciones de jóvenes, que cultivaremos independientemente con el riesgo de nuestras visitas y ejercicios espirituales, si fuésemos aptos para ello que sí lo seremos, <*4*> y amar [?] de Jesús, propagaremos incesantemente [?] el amor a su Corazón sacramentado, y de este modo, sin haber merecido la aureola de los apóstoles y misioneros, (puesto que no tenemos vocación para tanto) si en la hora de la muerte le ofrecemos a Jesús muchas vocaciones fomentadas directamente, y muchísimas más indirectamente, y le dejamos establecidos con nuestros esfuerzos con unas cuantas velas nocturnas, que tal vez no sabríamos dar consistencia con nuestros esfuerzos personales aislados, y que continuarán después de nosotros con el cuidado de los otros, ¡oh! este sencillo apostolado ya nos consolará en la hora de la muerte. Y para ello no se necesita ni mucho ni gran personal, con cinco amigos en cada diócesis, libres pero unidos en una obediencia común, y sin grandes condiciones de ciencia y oratoria bastará. Si se tratara de una Obra grande de esas que la Providencia levanta en algún siglo, otros debieran ser los instrumentos. Pero ahora basta celo, amabilidad, alegría santa, <*5*> nada más, y unión a Jesús sacramentado.
   Y sin persecuciones, sino con abundancia de satisfacciones en medio del trabajo sin pobreza, pero con ataduras de dirección y obediencia común.
   ¿No están solventadas sus observaciones? No extraño que usted no se sienta con vocación para ello. Como que reúne todas las anteriores condiciones y muchas más, pero eminenter, su alto vuelo no le permitirá descender a este terreno, mucho más no estando sellado con la respetabilidad que da un muro antiguo, y cuyas primeras piedras están por pulir. Pero ya vendrán jovencitos.
   Pero yo le aseguro que si su vuelo sea apostólico, sea espiritual no viene a de... [?] De todos [modos] si ya que la llama de la vocación le falta yo le aseguro (como le dije en otra ocasión) que no le dejaremos en mero auxiliar de la Obra de las vocaciones, sino que le haremos tra-<*6*>bajar más; y aún me atrevo a decirle que tengo la confianza de obtener del Corazón de Jesús un clavo continuo de remordimientos que no le dejará, y con desengaños hasta que Jesús cumpla su voluntad en usted. Temo me repita que siempre estoy dando sermones diarios; pero ¿qué hacerle? Jesús me lo dio a conocer providencialmente, y me inspiró la simpatía y me dio a comprender el valor de esa joya... si él lo ha permitido sólo para que sufra la humillación de no poseerle, fiat voluntas tua y si, al contrario, Jesús le quiere, yo le prometo establecer una corriente de oraciones entre nuestros Operarios que lo acabarán...
   Conque...

   [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 4.º, doc. 175, págs. 1-2




A don Juan Bautista Calatayud – 1891 (?)





   Amado don Juan: Van dos líneas casi sin tiempo, para contestar a su última. Me dice usted que he estado duro...
   Me dice usted que estaba duro en la mía, y no creía que fuese así.

      [Manuel Domingo y Sol]



A don Valeriano Puertas – 1891 (?)


   Mi amado Puertas: Recibí la suya desde Madrid. Ya acababa de saber su marcha por don Benjamín. Bien me parece habiendo sido con anuencia de don Benjamín.
   He preguntado a don Benjamín si les es necesario usted en Orihuela, y en vista de que no es precisa su presencia, ni lo será por ahora, no habiéndose abierto el colegio de Madrid, creo con mayor razón que puede realizar ahora lo que le proponía para fines de curso. Puede arreglar ahí su patrimonio, irse ordenando y estar al cuidado de sus hermanitas, <*2*> hasta que éstas puedan estar colocadas y contentar a su padre, dejando a la Providencia el designar...

      [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 4.º, doc. 176, págs. 1-3




Carta Circular – 1891 (?)





   Habiendo surgido la idea de si convenía modificar el título de nuestra Obra añadiendo algo a él, se propone a la consideración de usted para que, puesto ante Jesús, y con humilde y frecuente oración, y sin comunicarlo ni consultarlo por ahora con nadie, diga reservadamente su parecer los días del triduo.
   La duda es:
   Si debe titularse la Obra, Hermandad de sacerdotes Operarios diocesanos de San José, reparadores del Corazón de Jesús,
   o como ahora:
   Hermandad de sacerdotes Operarios diocesanos reparadores del Corazón de Jesús o, como comúnmente se nos dirá, Operarios del Corazón de Jesús.
   Ventajas al parecer del primer título:
   1.ª El ser más conocidos exteriormente, atendido el objeto principal de la Obra, y decírsenos más fácilmente los Sacerdotes de San José.
   2.ª Haber <*2*> más facilidad a los seculares para la designación de legados que acaso quisieran dejarnos, por lo mismo que seremos más conocidos por dicha Obra de los colegios.
   Ventajas del 2.º:
   1.ª El abarcar el fin general de la Obra de ser Operarios de todos los intereses del Corazón de Jesús, aunque el principal es el fomento de vocaciones.
   2.ª Expresar más exclusivamente el espíritu interior de la Obra que es el sentimiento vivo y continuo de reparar al Corazón de Jesús sobre todo en su amor sacramentado.
   3.ª El indicar con él que estamos dedicados más a promover la devoción al Corazón de Jesús, que no el promover como objeto preferente la devoción a San José, como podría aparecer con el primero.
   Como se <*3*> trata de una mutación tan esencial, y que ha de fijarse ya para siempre, antes de elevar las reglas a aprobaciones superiores, conviene fijarse bien en todo esto, para que desaparezcan para siempre ya las dudas y vacilaciones, una vez resuelto con el unánime parecer.

      Manuel Domingo y Sol

INDICE









Notas previas a la nueva transcripción
1. A la Madre Providencia de San Salvador - 2 de enero de 1891
2. A la Madre Providencia de San Salvador - 13 de enero de 1891
3. A don Froilán Beltrán - 13 de enero de 1891
4. Al Nuncio de Su Santidad - enero o febrero de 1891
5. A don Luis María Albert - 1 de febrero de 1891
6. A la Madre Providencia de San Salvador - 10 de febrero de 1891
7. A don Felipe Tena - 15 de febrero de 1891
8. A don Miguel Castellá - 17 de febrero de 1891
9. A la Madre Providencia de San Salvador - 27 de febrero de 1891
10. A don Miguel Castellá - Febrero de 1891
11. A don Vicente Vidal - 5 de marzo de 1891
12. A don Felipe Tena - 13 de marzo de 1891
13. A doña Ramona Puchol - 13 de marzo de 1891
14. A la Madre Providencia de San Salvador - 13 de marzo de 1891
15. A don Francisco Osuna... - 13 de marzo de 1891
16. A don Elías Ferreres - 21 de marzo de 1891
17. A don José García - 24 de marzo de 1891
18. A don Elías Ferreres - 24 de marzo de 1891
19. A don Francisco Osuna - 27 de marzo de 1891
20. A don Juan Bautista Calatayud - 27 de marzo de 1891
21. A don Francisco Osuna, don Elías, don José - 28 de marzo de 1891
22. A don Francisco Osuna, don Elías, don José - 28 de marzo de 1891
23. A la Madre Providencia de San Salvador - 31 de marzo de 1891
24. A don Jesús Herrero - Primeros de abril de 1891
25. A don José García - 1 de abril de 1891
26. A don José García - 4 de abril de 1891
27. A don José García - 8 de abril de 1891
28. A Sor Dominga Francisca Jimeno - 12 de abril de 1891
29. A don Felipe Tena - 16 de abril de 1891
30. A don Andrés Serrano - 20 de abril de 1891
31. A don Jesús Herrero y don Andrés Serrano - 20-30 de abril de 1891
32. A don Francisco Osuna, don Elías - 23 abril de 1891
33. A don Jesús Herrero - 23 de abril de 1890
34. A don Felipe Tena - 24 de abril de 1891
35. A la Madre Providencia de San Salvador - 24 de abril de 1891
36. A don Elías Ferreres, etc. - 29 de abril de 1891
37. A don Jesús Herrero - 29 de abril de 1891
38. A don Jesús Herrero - 30 de abril de 1891
39. A don Jesús Herrero - abril de 1891
40. A don Jesús Herrero - abril de 1891
41. A don Jesús Herrero - abril de 1891
42. A don Jesús Herrero - abril de 1891
43. A Sor María Joaquina de Jesús Ferrer - 2 de mayo de 1891
44. A Sor Francisca Vergés - 2 de mayo de 1891
45. A doña Cinta Curto - 3 de mayo de 1891
46. A don José García - 4 de mayo de 1891
47. A don Jesús Herrero - 4 de mayo de 1891
48. A don Jesús Herrero -7 de mayo de 1891
49. A don Jesús Herrero - 8 de mayo de 1891
50. A don José García - 10 de mayo de 1891
51. A don Jesús Herrero - 13 de mayo de 1891
52. A don Felipe Tena - 16 de mayo de 1891
53. A don Felipe Tena - 5 de junio de 1891
54. A don Felipe Tena - 9 de junio de 1891
55. A la Madre Providencia de San Salvador - 9 de junio de 1891
56. A don Jesús Herrero - 14 de junio de 1891
57. A don Felipe Tena - 14 de junio de 1891
58. A la Madre Providencia de San Salvador - 17 de junio de 1891
59. A don Felipe Tena - 17 de junio de 1891
60. A doña Ramona Puchol - 20 de junio de 1891
61. A la Madre Providencia de San Salvador - 22 de junio de 1891
62. A don Felipe Tena - 24 de junio de 1891
63. A don Juan Bautista Calatayud - 25 de junio de 1891
64. A don Felipe Tena - 27 de junio de 1891
65. A la Madre Providencia de San Salvador - 28 de junio de 1891
66. A la Madre Providencia de San Salvador - 29 de junio de 1891
67. A Sor Inés de Jesús - 8 de julio de 1891
68. A don Felipe Tena - 10 de julio de 1891
69. A don Felipe Tena - 14 de julio de 1891
70. A la Madre Providencia de San Salvador - 14 de julio de 1891
71. A don Felipe Tena - 15 de julio de 1891
72. A don Juan Bautista Calatayud - 19 de julio de 1891
73. A don José María Caparrós - 15 de julio de 1891
74. A don Felipe Tena - 20 de julio de 1891
75. A don Domingo Sales - 21 de julio de 1891
76. A don Jesús Herrero - 29 de julio de 1891
77. A don Jesús Herrero - 30 de julio de 1891
78. A don Juan Bautista Calatayud - 30 de julio de 1891
79. A don Jesús Herrero - 31 de julio de 1891
80. Al padre Antonio Martín Bienes - julio de 1891
81. A don Jesús Herrero - 1 de agosto de 1891
82. A don Jesús Herrero - 1 de agosto de 1891
83. A don Jesús Herrero - 2 de agosto de 1891
84. A don Jesús Herrero - 3 de agosto de 1891
85. A don Jesús Herrero - 7 de agosto de 1891
86. A don Jesús Herrero - 8 agosto de 1891
87. A don Jesús Herrero - 9 de agosto de 1891
88. A don Jesús Herrero - 10 de agosto de 1891
89. A la Madre Providencia de San Salvador - 10 de agosto de 1891
90. A don Jesús Herrero - 11 de agosto de 1891
91. A don Bautista Descarregá - 11 de agosto de 1891
92. A don Jesús Herrero - 12 de agosto de 1891
93. A don Jesús Herrero - 13 de agosto de 1891
94. De don Rafael Merry del Val - 13 de agosto de 1891
94b. A don Vicente Vidal - 14 de agosto de 1891
95. A don Felipe Tena - 16 de agosto de 1891
96. A la Madre Providencia de San Salvador - 18 de agosto de 1891
97. A la Madre Providencia de San Salvador - 20 de agosto de 1891
98. A don Felipe Tena - 20 de agosto de 1891
99. A don Jesús Herrero - 25 de agosto de 1891
100. A don Rafael Merry del Val - 25 de agosto de 1891
101. A la Madre Providencia de San Salvador - 25 de agosto de 1891
102. A don Felipe Tena - 27 de agosto de 1891
103. A la Madre Providencia de San Salvador - 27 de agosto de 1891
104. A don Jesús Herrero - 27 de agosto de 1891
105. A doña Ángeles Martí - 27 de agosto de 1891
106. A don Jesús Herrero - 28 de agosto de 1891
107. Al padre Juan Ricart - 28 de agosto de 1891
108. A don Felipe Tena - 28 de agosto de 1891
109. A la Madre Providencia de San Salvador - 29 de agosto de 1891
110. A don Jesús Herrero - 30 de agosto de 1891
111. A don Jesús Herrero - 30 de agosto (?) de 1891
112. A don Jesús Herrero - 31 de agosto de 1891
113. A la Madre Providencia de San Salvador - 31 de agosto de 1891
114. A don Jesús Herrero - 1 de septiembre de 1891
115. A don Jesús Herrero - 2 de septiembre de 1891
116. A la Madre Providencia de San Salvador - 3 de septiembre de 1891
117. A don Jesús Herrero - 4 de septiembre de 1891
118. A don Jesús Herrero - del 4 al 8 de septiembre de 1891
119. Al Rector del seminario de Valencia - 4 al 8 de septiembre de 1891
120. A don Vicente Rocafull - del 4 al 8 de septiembre de 1891
121. A la Madre Providencia de San Salvador - 5 de septiembre de 1891
122. A don Áureo Carrasco - 8 de septiembre de 1891
123. A don Áureo Carrasco - 8 de septiembre de 1891
124. A don Áureo Carrasco - 8 de septiembre de 1891
125. A la Madre Providencia - 11 de septiembre de 1891
126. A la Madre Providencia - 12 de septiembre de 1891
127. A don Agustín Ferreres - septiembre de 1891
128. A la Madre Providencia de San Salvador - 2 de octubre de 1891
129. A la Madre Providencia de San Salvador - 6 de octubre de 1891
130. A don Felipe Tena - 8 de octubre de 1891
131. A don Felipe Tena - 23 de octubre de 1891
132. A la Madre Providencia de San Salvador - 19 de octubre de 1891
133. A la Madre Providencia de San Salvador - 23 de octubre de 1891
134. A la Madre Providencia de San Salvador - 27 de octubre de 1891
135. A don Felipe Tena - 31 de octubre de 1891
136. A las religiosas de la Purísima - octubre de 1891
137. A don José García... - 9 de noviembre de 1891
138. A la Madre Providencia de San Salvador - 11 de noviembre de 1891
139. A Madre Providencia de San Salvador - 15 de noviembre de 1891
140. A don Felipe Tena - 20 de noviembre de 1891
141. A la Madre Providencia de San Salvador - 20 de noviembre de 1891
142. A la Madre Providencia de San Salvador - 20 de noviembre de 1891
143. A doña Francisca, Antonia y Rosa... - 20 de noviembre de 1891
144. Al Rector del Seminario de Valencia - 21 de noviembre de 1891
145. A Monseñor Merry del Val - 21 de noviembre de 1891
146. A don Estanislao Sevilla - 22 de noviembre de 1891
147. A la Madre Providencia de San Salvador - 23 de noviembre de 1891
148. A la Madre Providencia de San Salvador - noviembre de 1891
149. A la Madre Providencia de San Salvador - 1 de diciembre de 1891
150. A la Madre Providencia de San Salvador - 2 de diciembre de 1891
151. A la Madre Providencia de San Salvador - 3 de diciembre de 1891
152. A la Madre Providencia de San Salvador - 3 de diciembre de 1891
153. A don Estanislao Sevilla - 5 de diciembre de 1891
154. A don Remigio Albiol - 7 de diciembre de 1891
155. A la Madre Providencia de San Salvador - 10 de diciembre de 1891
156. A la Madre Providencia de San Salvador - 11 diciembre de 1891
157. A doña Ángeles Martí - 13 de diciembre de 1891
158. A doña Pilar Ferrer - 13 de diciembre de 1891
159. A don Estanislao Sevilla - 13 de diciembre de 1891
160. A la Madre Providencia de San Salvador - 15 de diciembre de 1891
161. A don Estanislao Sevilla - 24 de diciembre de 1891
162. A don Jesús Herrero - diciembre de 1891
163. Al arzobispo de Valencia - 1891
164. A Meliá (?) - 1891
165. A don Pastor - 1891
166. 1891
167. A don Remigio Albiol - 1891
168. Al padre Antonio Martín Bienes - 1891
169. Al padre Antonio Martín Bienes - 20, 1891
170. 1891
171. Al Cardenal Sanz y Forés - 1891
172. A don Jesús Herrero - 1891 (?)
173. Al obispo de Tortosa (?) - 1891
174. A don Esteban Ginés - 1891 (?)
175. A don Juan Bautista Calatayud - 1891 (?)
176. Carta Circular - 1891 (?)