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Escritos del beato
Manuel Domingo y Sol
II - Epistolario
Volumen 23.º
ROMA
2007
Notas previas a la nueva transcripción
Al comienzo de cada uno de los documentos que contiene este volumen se indica:
- la sección (en este caso II [Epistolario])
- el número del volumen (en este caso 23.º)
- el número del documento
- y las páginas que comprende cada documento
La utilización de estos cuatro elementos facilitará al máximo la búsqueda y consulta posterior.
Ejemplo: Escritos II, vol. 23.º, doc. 1, pág. 1-3
En cuanto a las siglas utilizadas, se indica el salto de página en el documento original con el siguiente símbolo "<*n*>".
Entre paréntesis cuadrados ([ ]) se incorpora texto no claro o cualquier indicación del editor.
El recorrido hasta poder ofrecer este volumen ha sido largo y ha requerido la participación de múltiples personas. Tras la muerte de Don Manuel, los operarios iniciaron una campaña de recogida de manuscritos. Posteriormente, dirigida sobre todo por D. Antonio Torres y D. Buenaventura Pujol, se hizo la gran labor de transcribir todos los escritos. Más tarde se publicaron parcialmente algunos volúmenes monográficos o selecciones de textos. D. José Luis Ferré inició hace años la edición sistemática de todos los escritos. D. José Jesús Fernández Alonso contribuyó grandemente a continuar el proceso escaneando toda la trascripción de los escritos de Don Manuel. Finalmente, D. Germán González está dedicando su tiempo y energías a confrontar con los originales, corregir y paginar los escritos de Mosén Sol, con lo cual tendremos una edición fiable y citable con garantías al alcance de todos los operarios. A todos ellos les honra el resultado final y el uso que de él puedan hacer los operarios para un mejor conocimiento del Fundador.
Escritos II, vol. 23, doc. 1, págs. 1-2
A sor Buenaventura
Mi sor Buenaventura: Está usted muy festiva; yo no lo estoy tanto. Ya que tanto se empeñan, y a mí me place tanto el recuerdo del aniversario de una fundación de las madres Purísimas, será como piden. Habrá misa de tres: será el misacantano mosén Manuel, esto es, el futuro padre Piquer de..., y ministros mosén Bernardo, y a ser posible el travieso mosén Ventura, si es que haya venido y descansado del viaje de unas 20 leguas donde se encuentra en este momento.
Esta mañana he llegado a tener la tentación de predicar, enlazando la festividad con el aniversario de la fundación; pero he desistido; primero y principal porque no lo merecen las monjas de la Purísima por ser gente rancia y sin espíritu de sacrificio, sino sólo un barniz de extrañeza, casi diría de extravagancia, que todo lo ponen en las formas exteriores, y muy poco en el fondo, criándose con esto tan ufanas como un pavo real. Y segundo porque no tengo en mi cabeza más que piedra, cal, pozos, madera, etc., y por consiguiente creo saldría una plática de ladrillo. Hagan que se acabe pronto el Colegio de San José, y después les haré sermones... a no ser <*2*> que tenga después que emprender otra obra que, aunque material, procuraré espiritualizar más, si es que lo merecen las Purísimas, que nada merecen.
Si van unas señoras diga a la madre abadesa que deje bajar a Victoria.
Si quieren ir a la reja mañana después de misa pasaré, si a la madre abadesa le parece bien. Suyo
El padre Piquer
Escritos II, vol. 23, doc. 2, págs. 1-2
A sor Ventura Vergés - 30 de abril
Amadísima sor Ventura: Acabo de recibir en este momento su carta. Casi siento que sepa usted eso de José, pues siempre tengo miedo que por la alegría sea usted ligera. No conviene decir nada a ninguna ni por ningún pretexto. Así, calle. Ahora falta orar para que Jesús revele claro su voluntad y me conceda a mí la señal que le tengo pedida para saber si lo quiere Jesús o no, que aunque <*2*> tarde un poco no importará.
Escribo para que si encuentran el libro aquel se lo envíen a la madre abadesa.
Hasta otra.
Suyo afectísimo padre que la bendice
Manuel [Domingo y Sol]
Hoy fiesta de santa Catalina de Sena.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 3, pág. 1
A Vergés
Amigo Vergés: Van encargos al santo Ángel de España.
1.º Van algunas observaciones para los encargados diocesanos, y hojitas para las parroquias de ahí o de fuera que quieran promoverlo.
2.º El director del Semanario, Forcadas, se ofrece, pero no quiere salir en su propaganda del Seminario. Así cuando se ponga anuncio, se pondrá: Directores encargados serán: don Vergés y doctor Forcadas; pero, en efecto, de hecho será usted solo.
3.º Se publicará en el diario apenas se dé noticia al obispo, si se cree. 2º Cuide usted se resuelva a que haya un cuadro en el Pino y si puede ser en otras parroquias. Basta el parecer del párroco, y lo encarga usted a cualquier sacerdote conocido. Y este que abra lista y si no quiere este, nos bastaría que les den a usted [los nombres], y los pone en la lista general, pero en uno de los dividos [de] la parroquia.
4.º Al anunciarse ha de poner el cuadro del Ángel en un altar, destinado, v.g., [a] San Miguel y aun podría estar permanente.
5.º Pueden instalar celadoras, dándolas fondos, las cédulas y ellas que se pongan el nombre y te lleven las listas.
6.º Entre estas celadoras está doña Juana José, la viuda...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 4, pág. 1
A un anónimo
Me dice don Manuel que tuvo una verdadera alegría, que está interesadísimo y lo espera y confía en el buen resultado, dice y esta persuadido que el único medio es que ahora ya, si es posible, aun antes de los edictos, una persona de confianza para con el señor obispo, escriba diciéndole a éste que tú has sabido que hay una vacante en ésta, y que cree es preciso, etc., y que, como hijo de la diócesis, te sientes inclinado a probar fortuna, a no saber que medie algún compromiso, que le quitara toda probabilidad.
Que por esto le escribe dicha persona, para pedirle tan sólo el parecer si es temerario o no.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 5, pág. 1
A un anónimo
...y a usted años de vida para así darla a Dios y para gloria de Jesús.
Voy a hablarle un poco de peregrinación:
Hace mucho tiempo escribió el señor marqués de Valencia (?) según me dijo el secretario manifestando que se habían tomado algunos acuerdos respecto de este asunto; pero como no sabemos a
[Manuel Domingo y Sol]
[Sigue una lista de pueblos]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 6, pág. 1-2
A doña Angeles Martí
Mi pobrecita Ángeles: Sí que quiero que vayan dos letritas, como me pide.
Su larga carta la evita a usted la penitencia. Además, Jesús la envía tantas; ¿cómo he de poner yo mayor carga? Y el caso es que no me vienen bien ya esas cruces, y aunque es verdad, como le dice mosén Andrés, que Jesús quiere que la lleve y con esto le acompañará en sus congojas, con todo a mí no me cae bien que la tenga, y no solo quisiera aligerarla, sino quitársela, para que Jesús le cargue otra de otra materia que ya vendrán por eso, y más vivas aunque no sean tan engorrosas. Pero esas... ¡Jesús mío! ¡que le pase ese cáliz y dadle un golpe fuerte, si es necesario, a esa roñosa oveja, a la cual tanto amas! ¡Concédeme lo que te pido y la arrastraremos con cuerdas y ataremos víctima para que se muera víctima de sacrificio y de amor y de celo! Pero que pase ese cáliz que agobia, y si <*2*> no todavía, dádmela fortaleza.
¿Qué más la diré, hija mía?
Explíqueme mejor eso de la carta, pues no comprendo dónde la encontró y cómo y las dudosas iniciales, etc. Claro es que puede estar tranquila, pero no deje de decirlo todo a mosén Andrés, pues del modo que usted lo indica es bastante misterioso.
Ya le será usted fiel a Jesús, pues tengo en ello una viva confianza y el interés que despierta en nuestras almas, me lo hace presumir. Sólo sí, que el ser ¡tan misterioso! es cosa que le hace sufrir a usted y a nosotros. Mas Jesús obrará, y estoy seguro que su amor sacramentado no deja a ninguna alma que acude a él. ¡Y es Él tan bueno!, ¡y nos ama tanto! Si correspondiéramos no más la mitad, haríamos milagros enseguida con nuestra santidad.
No hay novedad en las personas conocidas, si bien han muerto bastantes personas. Entre ellas, por si acaso usted quiere...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 7, pág. 1
A un anónimo
...pues que veo muchísimo más sencillo, menos expuesto a que vengan vocaciones falsas, y para que abrace las dos ideas del señor cardenal de que aparezca que es un colegio para ayudar las vocaciones de los pobres o de los que por si no pueden seguir la carrera. Con esto se logra todo con más seguridad, más libertad de parte del señor cardenal, y menos compromisos, pudiéndose recibir huérfanos, según vaya el desarrollo del colegio.
Estimaré me vaya diciendo.
[Manue1 Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 8, pág. 1
A un anónimo
...hablaremos...
3.º No tomes disgustos y procura no te pasen de la ropa o de la piel. Comboya y ten paciencia.
Su padre
Manuel [Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 9, pág. 1
A un anónimo
...otra vez tres Operarios para el Brasil, en la diócesis de Amazonas, país muy rico. Es una diócesis tan grande como toda España, y no había hace pocos años más que nueve sacerdotes. Estoy tentado a emprenderlo. Una alma ha tenido en Lisboa revelación sobre los destinos de nuestra Obra, que ha de ser precursora de un movimiento hacia Jesús que éste prepara allí y en otros puntos necesitados.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 10, pág. 1
A don Benjamín Miñana
Iba a escribir a usted, y recibo su última del 8, aún desde Senigaglia. Pero como dijo usted que para el 12 estaría en Roma, ahí la envío.
1.º Veo que tienen la piel fina, y extrañan ustedes que la tengan los demás.
2.º Si usted me dice que se ha hecho, durante estos meses, todo lo que se debía respecto al impulso de la Circular de los prelados, esté seguro que lo creeré.
3.º Albert escribió a don Elías lamentándose de que no hubiéramos ordenado y mandado que siguiera la lira y ½, y porque no había mandado fuera dos liras.
4.º Si demuestra el buen efecto de mi carta a Albert, usted tendría la culpa de habérselo leído lo otro que no había necesidad.
5.º Sobre su paso...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 11, pág. 1
A don Juan Estruel
...cisco que envíes a la madre de nuestro difunto don José Vidal el Correo josefino de este mes, y el del otro dice que no lo recibió, y así envíale; se llama doña Salvadora Robira. Mora de Ebro.
II. También de Caspe se quejan no haber recibido el número de diciembre. Así envía los dos. Hay alguna otra queja.
III. Da mi pésame a las Puras, y ya las escribiré, y que he recibido las suyas.
Hasta mañana.
Tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 23.º, doc. 12, pág. 1
A don Benjamín Miñana
Señor don Benjamín Miñana
Como se desprende de nuestra circular nosotros queríamos formar un fondo común, en cada diócesis, de los ingresos que viniesen espontáneos de las notas de los obispos; poner luego en favor de todos o contra de todos todo el ingreso y gastos del Colegio, si sobraba para el mismo Colegio, si faltaba, que no lo esperábamos, contra nosotros, y en caso hacer un llamamiento; todo para que viera el episcopado que no miramos más que el bien de ellos (sacado el 5%) y evitar murmuraciones el día que eso vaya viento en popa.
Ese ha sido mi intento.
Por otra parte, como todos los colegios nos irán penados y si sacamos después del 5, lo invertiríamos en dicho Colegio, tal vez nos convenga tener al menos ese que nos saque de apuros.
¿Qué opina usted de eso? Quería consultarlo a los nuestros.
Entérese entre tanto cómo están los del Pío-Americano, si tienen pensión fija los Padres y dan cuentas o cómo, etc. Falguer.
Es hora de fijarlo.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 13, págs. 1-2
A don Pedro Vicent
Señor don Pedro Vicent
Mi amadísimo Pedro: La conducta y libertad y travesuras menos convenientes de nuestro Antonio empiezan a preocuparnos. Anteayer que, como los días anteriores, se escabulló después de clase para ir a rondar con algunos amigos externos, no viniendo al colegio con los demás, mandé al presidente estuviera de acecho para cuando llegase y le despidiese en la puerta, por ver si se intimidaba y volvía luego reconocido. El presidente no lo ejecutó bien, y sólo le dijo que quedaba despedido, pero él sin inmutarse se entró al colegio, y orgulloso no quería bajar a comer, hasta que le llamé y le obligué, pero lo hizo con una actitud descarada.
Ayer se le llamó otra vez por don José García diciéndole que el día que se separare de la ruta y no viniese al colegio a la hora se le comunicaría y enviaría hasta tanto a buscar a uno de <*2*> ustedes para que dispusiera de él, y contaría y sabría su tío y sabrían todos los padres jesuitas y todo Castellón que había sido despedido.
Cuando estuvo aquí su padre, apenas quisimos indicarle nada, puesto que iba por salud a Barcelona; y por esta razón tampoco he querido escribir a él, y he preferido hacerlo a usted, y hasta desearía no lo supiese su buena y santa madre.
Ahora nos ha ocurrido un medio que tal vez a él le llenaría y fuera causa de mejor comportamiento. Puesto que su profesor el reverendo García vive en el Colegio de San Luis, y tiene interés en que pueda ganar el curso, pues Antonio es inaplicadísimo y distraído, ver si nosotros obteníamos que pudiese estar estos dos meses en San Luis, y fuese a la clase y en todo al lado de dicho profesor, si éste se prestaba, como confío.
Quería aguardar la venida de su padre, pero habremos de decírselo todo y todo lo que a usted no digo, y si lo verificábamos antes le diremos que se ha dado este paso sólo para lograr mayor aplicación en el joven, y que...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 14, pág. 1
A don Andrés Serrano (?)
...y se retiran a sus diócesis y así se estaría este asunto trascendental y urgía nombrar concurso de dos o tres, con amplias facultades y con el deber de dirigir el hilo de la organización y de nombrar juntas para la dirección de la acción de los católicos, compuesta de los más distinguidos de los partidos católicos, que bajo la autorización de dicha junta, y en ciertos casos del consentimiento de los Excmos. Prelados, vayan [?] sin plegar las [?] respectivas. Ya irán [?] y recuerdo el espíritu pobre y religioso.
Si tiene usted ocasión no deje de hablarle de esto, pues me hacía sufrir la situación de España bajo el seno de los decretos de la secta, que tiene resuelto hacerla desaparecer.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 15, pág. 1
A don José
Ayer recibimos también la empolvada de don Manuel. Si usted, mi querido don José, no pone remedio... Domingo bailando tres días seguidos cuando recibe un polvo. Nada de particular todavía, si no es la visita del padre Cámara al Cardenal. Hablaron del Colegio, y sólo sé que el Cardenal recomendó mucho al obispo que hablaran al papa y le expusieran la necesidad de un edificio pronto para Colegio, que el Gobierno hace fuerza, etc. Anteayer el embajador dio otra embestida al obispo, y ayer Chiesa le habló en el mismo sentido.
No sabe todavía cuándo le recibirá el papa. Hoy ofició de pontifical en los funerales del cardenal Agustín. Se piensa que le llamará seguramente el martes. Con reserva: Es seguro que se rebaje al clero español, o mejor se suba el descuento hasta el 20 por % que, unido al administrador habilitado, etc., resulta un 25 por %. Se ha amenazado a la Santa Sede con mayores males, y el papa ha accedido ya.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 16, pág. 1
A un anónimo
han atendido y se proponía sólo la formación de los jóvenes seminaristas, y por esto y a pesar de ellos, y de las ayudas de los prelados, se han visto precisados a la reciente Obra de los seminarios, para el sostenimiento de las vocaciones eclesiásticas, que usted tal vez habrá leído. Este es el objeto, y en cuanto a nosotros la vida sacerdotal tan ajustada como sea posible, con las prácticas convenientes que el tiempo va formando, y con el espíritu de reparación al Corazón de Jesús para ser forma gregis por deber y por vocación, con el desembarazo conveniente.
Yo respeto mucho las intenciones de usted, si bien temo el remordimiento de haber sido la causa y tal vez la culpa de su aburrimiento, aparte de otros móviles que le hayan impulsado a dejarnos en los apuros de unos principios. Pido a Jesús todos los días que llene sus designios, si es que sea su voluntad a nuestra Obra, y si no la que usted se proponga, y deseo que a los 50 años se encuentre en ella el descanso y los consuelos que en medio de los gemidos y oraciones a que nos obliga el cuidado de los chicos espero se disfrutará en ella.
[Manuel Domingo y Sol]
[ En el folio 2 aparece el nombre de Inés Sol, y seguidamente «7 u 8 puntos»].
Escritos II, vol. 23.º, doc. 17, pág. 1
A un anónimo
consuelos, sobre todo en el campo del clero, de la formación de la juventud levítica, en medio de la fatiga que causa esta labor que obliga a gemir mucho ante Jesús sacramentado.
Por ello no conviene abrazar nuestra Obra más que a los que la conocen prácticamente, como la conocen los que han estado bajo nuestra dirección, pues de otro modo...
Como verá, no es ella una estricta orden religiosa, aunque deba serlo en espíritu, y...
Es la vida del sacerdote celoso y deseoso de su santificación individual, en medio del mundo, pero bajo la obediencia y una dirección común para trabajar cuando convenga y en donde convenga.
No tiene penitencias duras, ni actos comunes que promuevan y exciten a su santificación, ni siquiera una sanción penal las trasgresiones del reglamento, sino que depende de la fidelidad a las prescripciones del reglamento.
Trabajo, sí mucho, pero de grandes...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 18, pág. 1
A don Facundo Pallés
Señor don Facundo Pallés
Amado Facundo: Revolviendo papeles veo que no contesté a su cartita recibida el día de mi nombre, como le prometí.
Siento no pudieran aceptar ustedes la proposición de la compra de terreno por parecerle cara; yo creí que a 5 pesetas el metro no se lo parecería.
Si está usted todavía deseoso de no comprar solamente los palmos que necesita para su...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 19, págs. 1-2
A don Miguel Soriano
Señor don Miguel Soriano
Mi amigo: Van las facturas y cuentas de las estampas de san Pascual que Thomás nos ha hecho pagar más de lo que parecería nos hubiera hecho pagar el Pino. A haberlo sabido o hecho puesto a 15 céntimos. De todos modos...
Se hizo escribir por Girona y nos rebajó el 10 por %.
Ahora solo se ganan de 4 a 5 [?] por estampa.
Cuentas:
Cliché y [?] 558,00
Dibujo del señor Ros 80,00
Envío de 570 estampas enviadas
por agencia a Tortosa 11,00...
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648,00
Me quedan estampas:
Por Juan enviadas a Valencia 300
Se quedan en Tortosa 100
Tengo don Elías de Vall 200
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600, las cuales <*2*> aunque las hemos dado a los chicos, y podía cobrarlas al precio de factura, con todo pensamos contribuir también, las cuales a 10 ...y por lo tanto son 60 pesetas.
Resumen:
648,00
Descontadas 60,00
-----------
588,00
las cuales me debían entregar ustedes.
Va el cliché con el cual pueden suplir cuando se resuelvan a querer editar más, y prefieren mejor que ninguno en Barcelona y en el Pino, que no les subirá más que a unos tres céntimos cada una.
Si quieren ponerlas a 15 céntimos.
El dibujo no sé si se le envió Alonso en los cajones de ustedes. Si no lo reclaman y lo tendrán ustedes, y podría ponerse en un cuadro.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 20, pág. 1
A un anónimo
estendía principal y marginales, y si acaso no podía brevemente realizar nuestra entrevista, no sufra, que ya aprovechará la ocasión que mejor le venga. De todos modos, se puede venir en esa próxima quincena, y [si] le viniera bien venir antes del...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 21, págs. 1-2
A don Toribio Palma
Señor don Toribio (?) Palma
Muy respetable señor mío: Acabo de recibir la grata y atenta suya. El señor Bruna se encuentra en Plasencia para el tiempo de prueba, como aspirante, ejercitándose en las tareas de aquel nuestro Colegio y hasta que se cumpla el año de probación, en el cual... Él suponía que no había dificultad en prolongar algo más el plazo.
Antes de marchar me dio a entender que sería fácil obtener la prórroga de su licencia hasta que se cumpliese el año de probación que creo no se aplace mucho, pues algo suprime [en] bien de él..., en cuyo caso se le remitirá pronto al señor arzobispo la renuncia, cuidando nosotros de obtenerle la dispensa de patrimonio.
Así pues, le escribo en esta fecha para que dirija a usted, y si no podría enviarle él, vea de obtener por conducto de los nuestros de Roma por este arzobispo la prórroga de algunos meses más, vea de obtenerlo de la Sagrada Congregación por conducto de los nuestros de Roma.
[Manuel Domingo y Sol] <*2*>
20 de enero.
Excmo. Señor doctor don Vicente Alda
Muy respetable Prelado y muy amado padre mío: Recibí la suya muy grata del... de diciembre con la muy grata aceptación de las Bases y condiciones de mi anterior que concretaremos cuando pueda tener la dicha de visitarle.
Hoy me mueve tan solo a escribirle el felicitarle a V. E. por la fiesta de su santo Mártir, al cual pediremos con todo el afecto de nuestra alma nos lo conserve a V. E. por muchos años para bien de esa importante archidiócesis y de nuestra humilde Hermandad.
Con este motivo b. el a. de V. E. R. y se repite humilde capellán
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 23.º, doc. 22, pág. 1
A un anónimo
Muy respetable y amado en el Señor: Acabo de salir de una enfermedad que me ha tenido cerca de un mes sin poder hacer nada, y voy contestando las cartas recibidas durante este tiempo, y voy a sus dos últimas.
La ayuda que gustosamente prometemos a usted no es una obligación de justicia, sino sólo un ofrecimiento caritativo, que nos complacemos en cumplir, y según sea la posibilidad de nuestra Hermandad, y en el modo y forma que a ésta le es permitido en su buena voluntad, para ayudar a alguna familia de los suyos, pues apenas [?]
Va en la adjunta la cantidad 150 pesetas.
Se me dice que don Francisco sigue muy bueno.
Deseando siga pasando bien las Pascuas, se repite de usted afectísimo s.s. y padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 23.º, doc. 23, pág. 1
A don Benjamín Miñana (?)
Hace unos días nos dijeron que el señor obispo había leído una carta de Benjamín que era miembro de la Junta, etc. Tuvimos que decir que no lo sabíamos, y lo extrañamos, pues entre los defectos de Benjamín no entra mucho esté en cosas de alguna importancia. Otra cosa se dijo que dijimos no la conocíamos, y no la creo...
Así, diga y consulte, pues así irá mejor. No deben admitir sin consultar.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 24, págs. 1-2
A un anónimo
Me dice el... Que la ha visto y tratado personalmente tres o cuatro veces en estos últimos años, y recibido varias cartas. Que a su parecer la idea de perfección y como medio principal, si no único, uno el de procurar el desapego o más bien el desafecto a toda cosa o persona humana (que ella creyera que podía buscar con ello consuelo humano) y llegó a aferrarse en su vivísima imaginación produciéndole una monomanía inquieta, que le hacía cometer indiscreciones y le causaba recelos y suspicacias en todo, próximas a la locura, cuyo peligro le anunció él mismo abiertamente.
Que hace bastantes meses escribió a su hermana y si sus extravagancias o monomanías no tendían a maltratar o perseguir a ninguna religiosa, ni había peligro de escándalo fuera por gritos o por querer escapar, etc., ni perturbarlas, que la tolerarían y soportarían como una cruz no haciendo caso, puesto que la comunidad ya lo sabía; y si no que se recluyera allí, o con disimulo como se ha practicado en alguna casa de esta región, o si no a viva fuerza con cualquier pretexto para ella. Ahora si los médicos creen que en un <*2*> manicomio hay esperanzas de la curación, que no es fácil esperara la cosa, ellos lo resolverán.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 25, pág. 1
A don Arturo Vilar
[El] superior de los Colegios de Vocaciones saluda a don Arturo Vilar y se despide y le participa que sale para Tortosa, su casa Central, y pone a su disposición aquella y demás casas, sus humildes servicios...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 26, pág. 1
A doña Pilar Ferrer
Pilar
Mi Pilar: Recibida la suya aunque tarde. Veo que aún no es desengañada del todo, a pesar de sus literaturas y pinturas, que le entretienen el cerebro, y ojalá que no se le consuman, lo beban.
Voy siguiendo regular; no sé si Jesús me permitirá aún alguna excursión, aunque sea a Roma. Así, haga usted muchos cuartos.
Si alguna vez se encontrare en alguna situación apurada por diez, o 15 o 20 no repare, a pesar de mis múltiples obligaciones y compromisos.
[Manuel Domingo y Sol]
Espinosa. Ventaja.
Carlota. Carboll y otros.
Ortí. González.
Badajoz. Ulldecona monjas.
Chavarría. Medina.
Josefina Benicarló.
Marzá.
Bover.
Almaraz.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 27, pág. 1
A un anónimo
Veo lo que dijo el señor Rinald delante de ustedes. Bendito sea Dios que nos aumenta los motivos de credibilidad de nuestra fe político-religiosa, y que harán inexcusables ante Dios y la historia a los que (ciegos voluntarios) no se paran a considerarlos.
Me produjo novedad lo de Rafael. Tiene tanto él de integrista ni carlista como yo de moro, y es muy tranquilo, quizás demasiado en este punto.
El señor Rinald tiene metido en la mollera lo que se nos aseguró había dicho que Tortosa era la Meca del tradicionalismo. Ojalá fuera así, que nos honraría.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 28, págs. 1-2
A Paco (?)
Querido Paco [?]: Mis compañeros de Junta y gobierno de la Hermandad se han alarmado ante la idea de la posibilidad de privarnos de la casa Zarralde y San Rufo en cualquier concepto que ello sea. Alguno defiende que no solo no conviene, si no que no podemos hacerlo. Por otra parte no se ha consultado tampoco a los otros tres de la junta que están fuera, que supongo resolverán lo mismo.
Así, pues, suspenda todo por hoy, todo paso dirigido a la ocupación de aquello, ni por venta ni por arriendo ni dejado provisionalmente, como lo pedía usted en un principio.
También se pedirá al obispo no deje el uso de San Felipe, porque hay la probabilidad de que, en tiempo no lejano, tenga que aprovecharse para el objeto por el que se adquirieron o se cedieron dichos locales. Cuando nos veamos diremos más; crea que ustedes contando con medios podrían <*2*> encontrar otra cosa igualmente cómoda.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 29, págs. 1-3
A don José
Estado. Causas. Resultados. Recuerdos.
Señor don José...
Mi José:...
Ya que no hablamos del asunto de mi consulta, y yo temo... comunicarnos por cuenta, como los que están de etiqueta, como dice el señor Aznar.
Estado.
No.
Mi José: Ni tú me preguntas del asunto consultado sobre la P... ni yo...
Como tú me preguntas ni yo para que tú no culpes a mis nervios te hablo sobre mis dudas y fatigas en el monasterio monjil haberme de hacerlo como aquellos que decía el señor Aznar que estaban de etiqueta y se escribían en la misma casa.
El estado actual de la Purísima no me gusta y hasta me causa displicencia.
No hay aquella natural expansión común entre iguales e igualdad de ánimos respecto a cada uno de nosotros.
Se habla y critica con recelo y timidez cuando se tienen que tratar o dar noticias, se trata de los dos y en particular de mí, <*2*> y cuando estoy fuera se guarda un silencio temeroso.
Las jefas van con un temblor grande de que no me ofenda, y tratan de llevarme entre pajitas de oro y demostraciones de solicitud impropias de la libertad y familiaridad de antes.
Hay descontento en lo material y especiales quejas y sinsabores por esa actitud grave y menos expansiva.
Se ha introducido lo de soy de Pablo y soy de Cefas, cosa nunca ocurrida, y recelos necios y juicios y con esto ataduras perjudiciales al amor fraternal y al bienestar. Ni las nuestras vienen ya con libertad a mí, ni otras tienen en ti todo aquel descanso que tenían antes, a mi parecer.
Causas
1.ª Principalísima: Francisca. Desde su pontificado con su ardor y talento, lengua y travesura tendió con buen espíritu sin duda atraerse el afecto y cariño de las que conceptuó mejores, acaparándolas a su alrededor con su cariño indestructible, formando como una sección predilecta, atrayéndolas a la preferente confianza hacia ti, explotando en su travesura todas las circunstancias para con estas y aun las mayores, [?] hasta mis defectos y genialidades.
A consecuencia de este espíritu predominante, y sin darse tal vez ella cuenta, cuando la última disposición del señor vicario capitular observó una conducta fatal y una energía perjudicialísima, que logró trasmitir a todas las mayores. No que ella deseara que se me tuviera desconfianza por parte <*3*> de ninguna; no lo creo; pero sí que todas batieron palmas como ella, y sobre todo y especialísima, no podía sufrir la idea de que alguna, en aquella manifestación [de] sentimiento, desconfiara de ti, o que aquella disposición pudiese con el tiempo engendrar dicha desconfianza, que podía causar, a su juicio, grandes consecuencias. Quería sí en todas la confianza a mí, pero nunca que esto significara desconfianza en ti, ni aun preferencia predominante al menos respecto de algunas. De aquí esa actitud o atrayendo con trabajos o dando chaparralladas, según veía obrar, e infiltrando en las mayores ese mismo espíritu, explotando las simplezas y ligerezas e indecisiones de las tontas. Esta actitud y este proceder de desagrado, por la actitud y sentimiento de las que realmente eran más tontas, se vio por todas, y en todas influyó en un sentido u otro, o en el de ver únicamente a ti en más, y en el temor y vergüenza y como punto y libertad en las otras, y hasta timidez en alguna otra.
Esta actitud externa ha continuado, aunque no haya sido tan visible, por el temor de que aparezca y se sepa, pues ya sabes que todo se sabe y se dice, quedando una gravedad.
2.ª Causa fue la falta de discreción, y las cabezas flojas de algunas que no han sabido, por falta de talento, llevarlo como se debía llevar.
3.ª Mi actitud y displicencia en lo relativo a la comunidad, y a todos ellas, que ha contribuido a matar la antigua expansión común.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 30, págs. 1-2
A don V.
Señor don V...
Amadísimo señor mío en el Corazón de Jesús: Acabo de recibir la suya gratísima, y de acuerdo con nuestro don Esteban, debo decirle: Que celebraremos pueda usted cuanto antes desatarse de los compromisos de ahí, para venir a hacernos compañía, y pasar los meses de este curso en Valencia regularmente, donde tanta falta de personal tiene aquel Colegio. En cuanto a las condiciones materiales me dice don Esteban ya le propuso a usted hasta su resolución definitiva en el ingreso de la Hermandad, que no dudo será pronto a pesar de sus timideces excesivas por el cumplimiento de su cargo. Además los sobrinos por ahora estarán gratuitamente en el colegio. En cuanto al pago del viaje de los mismos, creo podría satisfacerse de la cantidad que asignaremos a usted <*2*> y de la celebración que usted tendrá, que sería de 8 reales. De todos modos, no padezca por esto, que de un modo u otro lo arreglaremos. Algo me repugna escribir al señor obispo, pero al fin lo hago, y en el mismo correo sale la carta; lo digo para su gobierno.
Conque anímese usted mucho, pues desea abrazarle su afectísimo
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 23.º, doc. 31, págs. 1-2
Al obispo de Tortosa
Excmo. e Ilmo. Señor Obispo de Tortosa.
Excmo. e. Ilmo.
Muy excelentísimo Señor: Después de unos días de alguna tranquilidad para la mayor parte de las religiosas, volvemos a no estar bien.
Las esperanzas que el señor provisor hace tiempo me iba dando de su pronto remedio fue la causa de no escribir a V. E. hace tiempo para que le ponga la inquietud de este caso.
Ayer subió el señor cura Llasat y dijo a su hermana religiosa la extrañeza que le causaba el tener el actual vicario, puesto que decía todo lo de la casa y públicamente en la [?] de su hermana dijo cosas de esta comunidad, y quienes así [?] y quienes no, y el mal concepto <*2*> que se le tenía a ésta por [?] por ciertas cosas que a él mismo le han sucedido y a su tío, el de [?], etc.
Esto ha acabado de hacer perder la confianza y el afecto a las que ya iban con repugnancia, que son la mayor parte, y sólo por obedecer a V. E.
Por este motivo y por el mal estado de la casa me he resuelto a no esperar más y exponerlo a V. E. pidiéndole que mande un ordinario que se ofrezca a venir para las que repugne ir al vicario, y además que ofrezca V. E. por extraordinario al doctor Sol para lo que necesiten y siempre que lo pidan, y si esto no pudiese ser, al menos para cuatro a cinco veces al año a cada una que lo necesite, y no le pido más, porque como está tantas temporadas fuera sólo podrá hacer esto. Creo que es necesario para la comunidad, atendida la situación y el afecto que se le tiene.
Esperando esta gracia se repite...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 32, págs. 1-2
Al obispo de Jaén (?)
Mi muy respetable Prelado y amadísimo Señor y Padre: Acabo de recibir la suya. Mala cosa es tener que arrostrar la resolución de ese asunto. Me es sumamente difícil tener [que] denegarme a los carísimos ofrecimientos de V. E. que los miro como si viniesen de Jesús, y me espanta la perspectiva de los campos de Cuenca, Sigüenza y otro punto más inmediato a esta.
Por lo tanto, me permito suplicarle 15 días de tiempo para contestarle definitivamente. Si puedo orillar la dificultad de darle uno para que esté al frente y presida que nos tranquilice a V. E. y a nosotros y nos dé la esperanza.
Si puede entresacar uno que esté al frente y que nos tranquilice con la seguridad o esperanza de orillar a V. E., de calmar los temores de V. E. ante los problemas casi seguros (de [?]) y trampear los primeros inevitables rozamientos, y prevenir y acallar las prevenciones y descontentos <*2*> le diré que parecen [?] y en este caso debería V. E. contestarme su conformidad enseguida para estar libre en la distribución. Si por la falta de personal no puedo ofrecer a V. E. esa seguridad lo aplazaríamos para otro año. Escriba, pues, apenas pueda. Hoy le he puesto de un modo especial dentro del Corazón de Jesús, y espero la resolución de las oraciones y bendiciones de V. E. I.
-Benjamín...
Por ello espero que usted o don Daniel, si está ahí, se interesaran para que el señor Torres, al cual conocía ya el arquitecto, facilite lo que pueda con la economía y prontitud que deseamos.
Veo que están esperanzados...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 33, pág. 1
A un anónimo
La fecha de la marcha de los jóvenes será sobre el 20 de octubre, pues en los últimos días del mes tienen ejercicios en cada colegio, y el 1º de noviembre empiezan las clases. Ya fijaremos la fecha para reunirse todos en Barcelona.
Con mis respetos al señor obispo y un afectuoso recuerdo al señor Villat se repite de usted afmo. s. s.
[Manuel Domingo y Sol]
¿No aprovecha usted la ida de los alumnos para hacer un viajito a Roma?
Escritos II, vol. 23.º, doc. 34, págs. 1-2
A un anónimo
Mi amadísimo en Jesús: Recibida su grata felicitación. Que Jesús le pague su grato recuerdo y bondadosos afectos, y más que todo el generoso ofrecimiento de usted para los intereses de la máxima gloria de Jesús.
Puesto que ya tiene el consejo de su director, la Hermandad se complace en admitirle gozosa en su seno, y por lo tanto desde hoy le considera como suyo.
En cuanto al modo de poder allanar las dificultades que puedan ofrecerse, usted dirá con libertad las que por su parte de usted pueden mediar. En cuanto a las del señor arzobispo, es más espinoso. Con todo yo creo que no se ofenda, pues a la observación misma que acaso pueda presentar de la necesidad de algún periodo más en la diócesis para que no digan, no tendríamos <*2*> inconveniente en que le dijera usted que si no es...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 35, págs. 1-2
A un anónimo
Mi amadísimo en Jesús: Acabo de recibir la suya, y contesto a vuelta de correo, ya que usted desea lo haga enseguida.
Ya sabe que hasta [que] esté usted ordenado in sacris, y por consiguiente estar constituido en su estado, no puede tener el lazo de consagración definitivo en la Hermandad, para que pueda yo imponerle precepto alguno. Aun después de esto, sabe usted que es libre completamente la disposición de los Operarios, y que sólo se exige el consejo de los superiores para evitar a veces caprichos u obcecaciones.
Pero ya que me pide consejo en el caso presente, no veo inconveniente, antes al contrario, lo creo prudente acceda usted a <*2*> las indicaciones de su padre, puesto que se trata de una necesidad, y antes hemos de atender a las necesidades de los propios, y puede bastarle a usted un simple reconocimiento de lo que él recibe para lo que pueda convenirle el día que quiera disponer de sus cosas.
Este es mi parecer. Usted, que puede comprender mejor la situación de su familia actualmente, obre con más conocimiento de causa en esta clase de asuntos.
Sabe es suyo afectísimo padre en Jesús
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 23.º, doc. 36, pág. 1
A un anónimo
Mi amadísima...
Mi amadísima en Jesús: Se me ha dado a entender que usted estaría dispuesta a concedernos la venta de la casa del Vall, si se lo propusiéramos, y nos hemos alentado a ello, si fuera con la equidad posible, aunque sin perjuicio de sus intereses.
No sé lo que ahora le produce la casa. Pero cuando hace algún [tiempo] se nos ocurrió pedir a usted el alquiler de toda ella, se nos aseguró que de los tres pisos sacaba 27 pesetas mensuales. Teniendo ahora arrendado el otro piso, que no lo estaba, supongo serán ocho a nueve pesetas más al mes. Si es así puede usted hacer sus cálculos y proponer la cantidad que usted juzgue deba pedir por ella (y se le pagará enseguida), o destinándole el rédito del capital, por tiempo que usted quisiera, si así le convenía.
Espero su contestación, a no ser que prefiera que fuera don M. Pallarés o yo y así podría decir lo que...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 37, pág. 1
A un anónimo
Se me ha escrito que ahí se ocupan de usted de un modo poco favorable, con motivo del asunto que usted sabe. Por lo tanto se hace indispensable:
1.º Que usted envíe a su familia a la interesada, pues de otro modo además del honor de usted, necesita usted conservar el honor de la Hermandad puesto que hasta hoy se le considera a usted como miembro de ella.
2.º De otro modo nos veremos precisados diga usted al señor obispo, si continúa en la resolución de no continuar en la Hermandad, para que en caso contrario, pueda contar [?] y también en la lista de palacio.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 38, págs. 1-2
A un anónimo
Muy amado en Jesús: Acabo de recibir la suya. Vea usted qué se ha de contestar y contéstela usted. Yo le digo a la enviada de Soler que lo he remitido a usted.
2.º Como usted dejó a mi indicación lo que convenía más a usted respecto del año de voto que le falta a cumplir, he pensado mejor el tema, y veo que sería dar una nueva publicidad luego de terminado el año, siendo así que la resolución... es mejor solicitar hoy la dispensa.
Por otra parte...
Por lo demás como...
Si yo condescendí en que pasara dicho año en colegio de clima benigno, era para apoyar el consejo que se le dio desde ahí hace tiempo de que no saldría de la Hermandad este año para reponerse mejor, y yo por espíritu de gratitud y caridad se lo propuse. Mas creo que mejor se restablecería en caso estando al lado de su familia o casa que pueda cuidarse mejor. Para que así lo pueda conseguir le mandaremos la pensión de 25 duros en cada trimestre.
[Manuel Domingo y Sol] <*2*>
Muy amado en Jesús: Como usted dejó a mi indicación el asunto de terminación de su año, condescendí por afecto de gratitud a que lo pasara en un colegio de clima benigno, a pesar de que sabía desde hace tiempo que este campo se le había dado desde ahí, a fin de robustecerse y tener donde estar.
Pero meditando mejor sobre este tema, veo que sería dar nueva publicidad si se despidiera usted de la Hermandad después del año, y le conviene pedir la dispensa ahora. Por ello, por afecto de gratitud y caridad y para que pueda más fácilmente robustecerse, creo que sea mejor pase el año al lado de su familia o en otra parte, a cuyo efecto mandaríamos una pensión de 25 duros cada trimestre, que empezaría desde octubre y hasta junio próximo.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 39, pág. 1
A doña Rosita Foguet - 10 de septiembre
10 de septiembre.
Rosita Foguet
Mi amada en Jesús: No sé si recordará que el tío Pedro dejó depositadas aquí en cajones y mal acondicionada la edición de las Costumas de Tortosa. Aparte de que no tenemos local a propósito y han de estar amontonados los cajones y expuestos a las humedades y así desearíamos dispusiese de ellos no fuesen...
Si estuviese completada la traducción, pues quedó sin imprimir el último cuaderno que debía ser de unas 50 páginas, cuya impresión sería tal vez de unos 400 duros, les diría que podrían anunciar a la venta por si podrían venderse algunos ejemplares que no creo fueran muchos por eso. Ahora no sé qué decir. Así puede escribirlo al tío Pedro, a su primo Foguet el de aquí para que resuelvan lo que mejor les parezca o digan ustedes lo que sea mejor.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 40, págs. 1-2
A un anónimo
Recibo la carta de ustedes y las indicaciones. Mucho siento que lo que nos movía a manifestar como un acto de ajustamiento a ese respetable prelado, haya podido ser ocasión de pena para él.
Es verdad que él había ofrecido el edificio, pero tenemos documento completo de las Bases con que debía establecerse nuestra Obra, de la situación de dicho edificio, de la situación y punto al Seminario. Ya saben ustedes que habían dicho antes a don José María que lamentaban no se le hubiere expuesto antes detalladamente lo que es nuestro pensamiento y las ambiciones de nuestra Obra. Por esto, al escribir al señor obispo le dije que era más bien la visita de ustedes para ver si la Obra podía complacerle. En vista de los motivos de ustedes de la situación del edificio, se ha podido ver que no podía realizarse nuestro ideal, y con todo propuse <*2*> si a cuenta exclusiva nuestra prestando el señor obispo su concurso moral arrostraríamos nosotros la empresa.
Presentando estos inconvenientes a juicio del prelado por hoy, no por esto debe ser motivo de desagrado, y pueden repetirle, a nombre de la Hermandad y mío, que siempre estaremos altamente reconocidos a sus buenos deseos por favorecernos, y que si un día la Obra puede servirle en el objeto primordial de le misma, y a los demás, que sólo con el [?] puede realizar.
Si quiere hacerme alguna otra observación puede telegrafiar.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 41, pág. 1
A un anónimo
Querido amigo: Le participo que se han sabido algunas cosas de nuestras conversaciones y cuanto lo que decimos de la conveniencia y el estado que no nos faltan estorbos, y me figuro que son las personas, según me han dicho, y no nos vayamos [?] y se lo digo para ti y [?]
Le escribo con letra diferente porque no quiero que puedan decir que se lo he escrito porque se me ha privado.
Su
Manuel [Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 42, págs. 1-2
A un anónimo
Muy respetable señor mío: Acabo de recibir la suya que sin duda se habrá cruzado con la que diga al señor obispo, y que supongo habrá recibido usted ya a esta fecha. No obstante le incluyo otra hojita y le suplico se sirva manifestar a dicho señor obispo que las fechas fijas de la salida de Barcelona sería el 25 y 27 de octubre. Por lo tanto la víspera de dichos días deben estar los jóvenes en Barcelona, en casa posada de Clemente Manso, calle de Canuda.
Los jóvenes que avisen su paso por Valencia, Colegio de Vocaciones eclesiásticas, y pueden detenerse y si hay alguno que deba salir de allí, saldría con ellos hasta Barcelona, y si no continúan en tren hasta esta, <*2*> Barcelona, adonde acudirán los demás para las dos expediciones.
Estimaría de usted contestara pronto la fecha y, si vienen, telegrafía definitivo [?] o telegrafíe.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 43, págs. 1-2
A un anónimo
Muy señor [mío] y amigo: Como tal vez alarmé a usted demasiado por nuestros temores de gran quebranto en el asunto de papel de nuestro difunto, he creído deber darle a conocer el resultado que va en la adjunta nota. Nos han sobrado 85 pesetas, si bien a pesar de que estamos creídos que mosén José en todas estas [?] ha perdido unos dos mil duros que tenía de papel propio.
Tampoco ha resultado mayor el quebranto de deudas de las que oportunamente le di de sus albaceazgos y entregas que se le tenían hechas particularmente y que se le han hecho y que también creemos se disiparán en esas negociaciones que no se emplearon para <*2*> ninguna otra cosa más que para esas negociaciones y en limosnas suyas.
Sólo sabemos hasta hoy:
-De Manuela Comes 500.00
-Del albaceazgo de su tío Domingo 400,00
Si bien de éstas parece que su familia se ofrece a pagar mil que ha de costear el altar que estaba terminándose para Corbera.
-N. N 250,00
-No
El traspaso... ( Siguen varios datos ininteligibles)
Si bien estamos creídos que en estas negociaciones han quedado perdidos los dos mil duros suyos...
Lo que más costó es el usufructo (?) de usted en los gastos...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 44, pág. 1
A un anónimo
Señor don...
Muy señor nuestro: Necesitando este Colegio de Vocaciones eclesiásticas el asiduo cuidado de sacerdotes celosos que ofrezcan y faciliten a nuestros alumnos la frecuencia de sacramentos para mantenerlos en la piedad y con ella en la disciplina conveniente, esperamos que usted se dignara aceptar caritativamente el encargo de ser uno de los confesores de la casa, viniendo a confesar todos los sábados desde las 5 ½ de la tarde en adelante, y en particular las tardes de las vísperas de comunión general y para estos días se le avisará a usted en particular.
Anticipando las gracias a usted, se repite...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 45, págs. 1-2
A un anónimo
Señor doctor don...
Muy señor mío y amigo: El tiempo corre muy aprisa y la mies que hay que segar es mucha. Como de aquí a principio del curso que viene no hay ya mucho plazo y...
Insistiendo en la idea que propuse a usted el día que tuve el gusto de visitarle, y quiero que consulte usted ante Jesús si este le quiere para instrumento del establecimiento en casa de la Obra para la extensión del amor al Corazón de Jesús sacramentado y el fomento de vocaciones eclesiásticas y apostólicas.
Por ello quisiera que dijera: 1.º Si usted prestaría su apoyo, su nombre y aceptaría la dirección honoraria y efectiva del Colegio de vocaciones, caso que se estableciera en esa y ser Operario auxiliar. 2.º Si podemos abrigar la esperanza de que el señor Mir que usted me dijo en otra anterior a formar parte efectiva de la Obra, si no de pronto más adelante. 3.º Si aparte del que de los de aquí le tendrán el cuidado inmediato de los chicos, se encontraría <*2*> otro sacerdote que con asignación correspondiente y mientras no se tenga el personal necesario, ayudara a aquel en el cargo de regir la casa.
Creo que las circunstancias se presentan favorables en esa, y no debemos dejar pasar sin explorar la voluntad de Dios, si ahí quisiera multiplicar su gloria.
Si después de probar ahí por los medios ordinarios, conocemos que no lo quiere, nos insisten en otra diócesis (si bien está más lejana) y probaríamos allí, y aunque somos muy justos los Operarios, y antes preferimos atender a esa.
Si usted necesitaba que yo fuera a esa para indicarle las líneas del pensamiento, la facilidad del desarrollo de nuestra Obra, etc., no dejaría de hacerlo; y tendríamos una conferencia.
Por hoy solo le digo que nuestra Obra en esa, aparte del bien esencial en el objeto principal de la misma, sería de resultados para los objetos que ustedes se dedican del amor al Corazón de Jesús.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 46, pág. 1
A don Narciso
Muy estimado mosén Narciso: Después de haber marchado usted, y discurriendo con la madre abadesa, ha pensado ésta que no dejará de tener la Providencia siquiera las facultades de las iglesias de la Tercera orden. Por lo tanto podría preguntarse al padre Buldú o a otro competente si las iglesias de la Tercera orden están facultadas para la reserva por alguna bula o concesión general. Si era así, como el Breve que incluyo, las reconoce al menos como religiosas de la Tercera orden, creo bastaría. No obstante consúltelo con el señor Vidal y vicario capitular, y vea de resolverlo pronto a fin de que yo pueda escribir y tranquilizar al señor obispo; para el sábado lo más tarde que pueda saberlo él.
Estoy amohinado y lo encomiendo al padre san Antonio.
Suyo afectísimo
Manuel Domingo y Sol
Si le parece dé una friolera al dador.
La madre abadesa ha tenido carta del señor arzobispo; por lo tanto entregue ésta al señor Vidal.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 47, pág. 1
A don Benjamín Miñana
Mi Benjamín: Ta seguro... sin contestarme al asunto principal de mis dos últimas. Por esto no me he atrevido a sacar el tema de viajes hoy ni ayer. Así, hábleme usted de esto, que ya sabe mi deseo.
De lo demás hasta mañana en la otra. Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 23.º, doc. 48, pág. 1
A don Juan Bautista Calatayud
Calatayud
No me dice usted si en la recomendación del médico, hizo alguna sonrisa o dijo alguna palabra.
Ha muerto el duque de Galesse.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 49, pág. 1
A don Buenaventura Pallarés
Querido Ventura: Te aguardaba esta tarde para preguntarte si sabías quién va de coadjutor a Vinaroz. Así dímelo si lo sabes.
Mañana a las 10 irán a tu oficina, para aguardar allí a García, tres prohombres de Albocácer. Te lo digo porque les he dicho que vayan en nuestro nombre a esperarse allí. Venían a aposentarse en el Colegio, y no ha podido ser, porque tenemos 12 sinodales.
Tuyo
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 23.º, doc. 50, págs. 1-2
A don Antonio Mirable
Señor don Antonio Mirable
Mi amigo: Recibo la tuya, y veo la cruz que llevas con el buen Travi.
Lugar de su propiedad era San Rufo con el Colegio de San José que puede considerarse su adyacente, y todo uno, cerca de la ciudad, y con huerto o lugar de esparcimiento, mejor que en ninguna parte, etc., sin necesidad de gastos de edificación, y con compañía de otros sacerdotes que con el aislamiento de triste soledad... etc.
Lo de las 40 horas proviene de las declaraciones hechas por el mismo don Pedro a vosotros, de las intenciones de la señora, de la confianza en la petición que le hice por escrito.
No hay para desazonarse siendo solos los dos, y pudiendo amenazar de acudir al prelado, en caso de empate, etc. Así, <*2*> tranquilidad y serenidad, invítale a consultarlo, en algún caso apurado, con algún jesuita de los que acostumbra a aconsejarse, según tú indicaste, que de seguro se inclinará a tu parecer, si expones tus razones.
Nosotros no podemos hacer otra cosa más que encomendarlo a Dios y puedes estar seguro y tranquilo de nuestra confianza en tu recto proceder, cualquiera que sea el resultado de tus bondadosas gestiones (fuera de nosotros [?] ha ido a tantas partes).
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 51, pág. 1
A don Buenaventura Pallarés
Mi Ventura: Parecen sus cantos los del cisne antes de morir, que canta más dulce que nunca.
No tema, que ya le daré mi absolución y bendición y más de una antes de morir. Ya le traeré del padre san Francisco y de la madre santa Clara una cosita y una bendición. ¿Qué más quiere?
No me olvide ante Jesús, que yo ya diré cosas a Jesús por usted.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 11.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 52, págs. 1-4
Al rector del Colegio Máximo de Tortosa
Reverendo Padre...
Mi respetable y amadísimo padre Rector: Anteayer sábado deseaba salir para ver a usted, y por el aspecto del tiempo no lo verifiqué. Hoy salgo para unos días, y no me sufre dilatarlo [más] tiempo sin manifestarle por conducto de mosén José García el objeto que me obligaba a visitarle. Éste era pedirle, si a usted parece bien, llamar delante de usted al reverendo padre Giné para que éste expusiera los motivos de queja que, sobre todo estos últimos días, he sabido ha manifestado tener contra mí en el asunto de la marcha de la Pía unión y Apostolado de la oración.
Desde el día que el padre Giné se ofreció a animar y promover en mayor escala el Apostolado, no sólo no he puesto ninguna cortapisa abierta ni ocultamente a cuanto ha pensado ensayar, sino que no he dejado de darle mi sincero parecer en todo lo que en un principio propuso, particularmente en los cultos de junio del año último. Él lo sabe muy bien. Mas aún: con el deseo de que pudiera obrar con más libertad y armonía, le propuse, en vista de mis frecuentes viajes, y por lo mismo imposibilidad de vernos, que se entendiera en todo con don José García resolviendo ambos cuanto quisieran <*2*> sin necesidad de decirme nada, pero participándolo y con acuerdo del director y administrador. El padre Giné lo aceptó con sumo agrado, complacencia, fruición, esta representación de mosén José en lugar mío, delante de este último, y yo deseaba lo hiciese así, y quedando en que se escribirían si no podrían verse para facilitar la inteligencia.
A pesar de esto, creo que poco le ha ocurrido proponer. En cambio supe, pero sobre todo he sabido estos días, que el padre Giné se ha entretenido en desahogarse con algunos celadores, y lo que es peor, con ciertas devotas ligeras de lengua que revelan después sus confianzas y causan pena y desagrado, sin que haya podido ver en todo lo que él ha dicho ningún cargo concreto. Que los podrá hacer con libertad delante de usted y de García.
Ahora bien, con el fin de evitar recelos al padre Giné o al que en su día pueda continuar siendo el brazo que mueva el Apostolado de ésta para gloria del Corazón de Jesús, insisto en proponer, si a él parece, que se entienda con dicho don José García, como le propuse, y como representante de mi cargo, que si conservo es más bien como subdirector de la diócesis que como local.
Si no le pareciera bien esta proposición, y desea que yo ejerza personalmente de hecho el cargo y medie en el cargo, a pesar de mis ocupaciones lo haré y cuidaré de ello, y mediaré y tomaré la <*3*> iniciativa que me corresponda, a condición de que en el impulso que deba darse a la Asociación y la responsabilidad que convenga, coadyuvando él.
Resuelva con el dador lo que le perezca a usted sin perjuicio de una entrevista, si se hiciera necesaria a su tiempo, aunque creo no lo será.
Dispense estas pequeñeces que casi me...
Si se empeña en que yo ejerza, <*4*>
1.º Hecho de haber aceptado el padre Giné la inteligencia exclusiva con García.
2.º Quejas del padre Giné. I. Que marché fuera en el triduo de hace dos años, a Benicarló. II. ... III. Quejas por no haberse hecho la procesión. Historia de lo que sucedió, que fue haberse dicho por Adela que el padre Giné no quería entender en esto. Con este motivo se llamó a los dos celadores principales para que, junto con Pallarés, lo hablaran con el director. Se resolvió ponerlo a la resolución del padre Giné. Éste contestó que no lo resolvía, pero que estaba en lo que se resolviese, y si hubiera dicho que sí se hubiese hecho; le dijo pues a venir... IV. Que se le hablaba como si fuese un chiquillo. Que si fuese el padre Coma que lo es, sería otra cosa.
Quejas contra el padre Giné
1.ª Que promovía reuniones y se daban acuerdos a espaldas nuestras. No obstante no se le dijo nada. Dijo él que lo hacía con el beneplácito del señor obispo. Peor, pues era más a espaldas.
2.ª Las quejas con las devotas contra mí, de que no hacíamos nada nosotros.
3.ª De que queríamos cobrarnos las deudas. Mil duros no era [?] sino restituirlo. Era un hecho.
4.ª Que hubieran podido luchar y nos hubieran vencido.
5.ª No avisar que no entramos a dar la comunión el último día, siendo así que quedó en esto de que [?] cuando no pudiese entrar. Se previno por si acaso.
6.ª Que mandó a Salvador no asistiera, si le llamaban, y se excusa de comisiones.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 53, pág. 1
A un anónimo
Muy amado en Jesús: Recibida la suya con la cuenta de sus gastos de año anterior, que no era necesario. Creo sabrá que a los auxiliares no damos pensión ninguna y sólo los gastos de viaje, y ellos se visten. El año pasado, que no estaba usted ordenado, bien pudo auxiliársele por la cuestión de órdenes pero debía haberlo hecho presente antes de órdenes. Pueden perdonarse los gastos para su ordenación.
Veo la situación de su familia. Pero ahora teniendo la manutención en el Colegio, y procurándose usted celebración y teniéndola libre podrá atender más fácilmente a ayudar los quebrantos de su familia.
Es lo único que se le puede ofrecer en el servicio del Colegio de Murcia, el año próximo.
Es cuanto puedo decir sobre el contenido de la suya.
Suyo afectísimo padre
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 54, pág. 1
A don Gaspar Archent
Archent
Muy amado mío en Jesús: Acabo de recibir en este momento la suya, y contesto.
Precisamente faltando mi difunto don Bernardo Lázaro, no teníamos en ésa más que acaso a Solé. A éste hablé por agosto en Valencia, recomendándole un beneficiado de aquí amigo, que se decía iba a opositar, y me lo encargó se lo repitiera cuando fuese; pero aquel no ha ido, y tampoco sabía de usted.
Si acaso usted quería que escribiese a Solé, me lo dice y lo haré. En cuanto al señor obispo, ni le conozco ni he tenido la menor relación, y me parecería un atrevimiento de mi parte, lo cual me repugna y no me parece bien.
Ya.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 55, pág. 1
A don José María Llopis
Señor don José María Llopis
Mi querido: Me hacen una consulta que trasmito a usted.
1.º ¿Qué derechos a la Hacienda hay hoy consignados a las cantidades legadas para misas en sufragio de la propia alma?
2.º Cuando en el testamento hay una cláusula que dice: lego tal cantidad o los bienes remanentes para obras y objetos piadosos en sufragio de mi alma, ¿hay iguales derechos a la Hacienda, como si fuera para celebración, o se consideran como bienes legados a extraños?
Suyo afectísimo
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 18.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 56, pág. 1
A Sánchez
Sánchez
Muy amado en Jesús: Recibo aquí la suya. Siento de veras la ligereza e infidelidad que ha cometido de hacerlo contar al señor obispo antes de manifestarnos sus intenciones. De otro modo le habría aconsejado lo fuera trampeando pasado este año entre el Colegio de interno y en casa, para que fuera menos resonada su salida. Ahora, no sé qué decir, si bien no me disgustaría esta solución.
También me ha extrañado su silencio. Por delicadeza yo no le he tocado ningún punto como lo hice la otra vez, que estuvo en Tortosa; pero si no conmigo hubiera podido con Calatayud u otro manifestar sus repugnancias o inquietudes. Y si ninguno, hubiera podido ser con Marín.
Muy arraigada debe ser su resolución y [?], cuando aparte de su silencio, en sus deseos de vida quieta y cambio de ocupaciones, no le llamó la posibilidad y casi seguridad de una cosa análoga y más entendiendo que la pretende, cual es [la] de la reparación.
Todos están muy contrariados de su carácter y bonhomía.
Que Jesús le guíe en sus combinaciones de espíritu.
Por lo demás no dudo que todos sentirán su separación por el buen concepto de su bonhomía y buen carácter. Yo no diré a ninguno.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 57, págs. 1-2
A don Froilán Beltrán - 4 de octubre
Manuel Domingo y Sol, pbro., malhumorado, fatigado, atropellado del cansancio y con el cerebro gastado, felicita a su siempre <*2*> joven y jovial amigo don Froilán Beltrán en sus días y se encomienda a sus oraciones y a las de sus distinguidas almitas reparadoras del Corazón de Jesús.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 58, pág. 1
A don Froilán Beltrán
Señor don Froilán Beltrán
Llego de San Mateo de los ejercicios de las teresianas, del Corazón de Jesús de Onda, Villavieja, Vall de Uxó, etc., y me voy luego a Valencia, Alcora, etc. ¿No se anima usted a acompañarme?
Afectos a todos.
Su
Manuel Domingo y Sol
El padre vicario de Santa Clara, don Joaquín Cedó no dice la verdad. Yo soy sólo sacristán ya.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 59, pág. 1
A don Froilán Beltrán
Mi querido Froilán: Un saludo por la señora Francisca. Sigo aquí desde el 11. No sé cuándo volveré a marchar. Sufro porque la cosa la tengo cosida con hilos por culpa de mi prelado.
El lunes aguardo a Vidal y a Aparici Faldeno y a Peris Mencheta.
Creo se ofreció usted a seis misas por las tres suscripciones del Mensajero, y han de ser nueve misas. Dígame si están celebradas.
¿Cuándo viene usted por acá?
Afectos a su familia. Es suyo afectísimo
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 25.
Repítame en seguida lo que desea para el Apostolado.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 60, págs. 1-3
A don Romualdo Soler
Señor don Romualdo Soler
Amado don Romualdo: He tardado tanto en contestar respecto al asunto de la beca porque me asaltó una duda que he tenido que comunicar a los nuestros, y para ello he aguardado la venida de don Francisco a ésta para resolverla.
Es el caso que acabamos de presentar nuestras Constituciones a la aprobación de la Santa Sede, y en una de sus reglas se consigna que no deben contraerse compromisos perpetuos para los colegios en cualquier clase de fundaciones, a no ser en caso muy extraordinario, con consentimiento del Capítulo general.
Estas Constituciones van a ser aprobadas y nos exponemos a un <*2*> quebrantamiento de las mismas después de la fecha de la presentación.
En vista de ello, y por otra parte, teniendo presente el buen afecto de la donante que ha sido la primera en esta clase de ofrecimientos en esa diócesis, y que fue por mediación de nuestro malogrado don Ramón, se ha resuelto proponerle las siguientes condiciones:
1.ª El compromiso de la beca perpetua de la Hermandad será por cincuenta años, y los patronos los que indica sucesivamente la mencionada señora.
2.ª Después de los cincuenta años, si subsiste el Colegio de Orihuela, continuará éste no con obligación de justicia, sino sólo por espontánea devoción sosteniendo gratuita y perpetuamente un alumno a elección del mismo colegio, el cual alumno deberá rogar por la finada doña Carmen Pérez, y al llegar al sacerdocio cada uno de los alumnos protegidos celebrará una misa por la misma y sus obligaciones.
Esto es lo que se ha pensado <*3*> ofrecer en obsequio particular de la oferente.
Si acaso ésta creyera no poder acceder a estas proposiciones, la Hermandad se vería obligada con sentimiento a devolverle la cantidad recibida, o ahora, o de aquí a unos pocos años, o de un plazo que se podrá fijar, continuando entre tanto sosteniendo el alumno actual hasta la devolución.
Las obligaciones perpetuas llevan en sí muchos inconvenientes y son origen de muchas reclamaciones y pleitos. Creo que si usted lo expone a la señora se convencerá de ello, y no dudará en aceptar las que se le presenten, que repito no se consignarán regularmente en otras nuevas, que se nos ofrezcan, y para ella el resultado es casi igual para la gloria de Dios.
Es de usted afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 23.º, doc. 61, pág. 1
A don José Prats - 29 de junio
Señor don José Prats
Muy amado en Jesús: Don Elías envía esto por la dadora.
Si la dadora necesitara algo durante su estancia por ahí, puede dárselo, y así ofrézcase para lo que pueda convenirle.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa. Fiesta de san Pedro.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 62, pág. 1
A don Juan de Mata Martí
Mi Martinet: No he sabido de usted ni de A..., desde nuestra visita. Creo que A. hubiera deseado un par de días más aquí. Supongo habrá marchado.
Allá se conoce que les hace falta, y va con reserva la que me escribe Elvira. No se la mande a A., porque tendría disgusto y es sólo una celotipia de la otra.
Mis afectos a las monjas.
Recuerdos a Carlos y Salomón.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 14.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 63, pág. 1
A don Juan de Mata Martí - 2 de junio
Mi Martinet: Estamos a dos de junio y nada sé de la viajera, y temo no haya mediado algún percance. Ayer no pude escribirle por los chicos de Salomón, porque tenía alguna conferencia de algún interés, que no podía dejar.
Conque usted dirá.
Revolviendo hoy papeles para ordenarlos, me ha venido la adjunta de nuestra A. para usted cuando estábamos ansiosos de su salud.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 2
Escrita ésta acabo de recibir la suya muy grata. Bien por la venida el martes. Enviaré a Grau o Girona a la estación, No sé quién es la María García. Otra bendición a Ángeles.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 64, págs. 1-2
A don Juan de Mata Martí
Señor don Juan de Mata Martí
Mi buen Juan: Recibí ayer tarde la suya, que reglota satisfacción. También la tuve un día yo cuando a los 29 años me encargaron de las Claras de Tortosa. Pero... todos mis aquellos entusiasmos pasaron.
Por esto no veo inconveniente en que acepte el nuevo destino. De esta manera vendrá luego, cuando le entre la nostalgia del corazón, con más entusiasmo a acogerse a la obra de la máxima gloria de Dios, y creo que no deberá tardar mucho el entrarle. No tengo inconveniente tampoco en ilustrarle respecto del nuevo cargo, y creo que con un par <*2*> de lecciones tendría bastante, si cumple mis prescripciones.
Sobre el apego a sus almitas también hablaremos, y entrará en la misma lección, sacro-monjil.
Sé lo de Guadalupe... Va a ser un capítulo más de su novela.
Ya avisará usted cuando se acerque por aquí. Yo creo que estaré por aquí algún tiempo.
¿Y le dejarán salir sus feligreses? ¡Pobres gentes! ¿Y tendrá usted corazón para dejarles? Ahí se dejará otro pedazo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy. Fiesta del Corazón de Jesús.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 65, págs. 1-2
A don Juan de Mata Martí - 27 de diciembre
Señor don Juan de Mata Martí
Mi Juan: Ya no salimos mañana, y es fácil no salgamos. Así no me esperen.
Recibo la de usted y, aunque quería escribir a usted que dudaba pudiese yo ir a esa, ahora en vista de lo de Ang... casi me conformo, pues veo que a ella le es violento, por eso de aparecer demasiado comboy, y que usted se inclina a que no vaya ahí.
Con todo si ella resuelve ir ahí, me la trae para estar aquí dos o tres días, pues ahí apenas tendríamos tiempo ni de vernos.
Ya que no voy ahí el lunes, le escribiré a usted, y le <*2*> enviaré unas estampetas para las monjas, y que haga un pequeñito obsequio a las monjas.
Si Ang... iba ahí, telegrafíemelo desde Benicarló pues tal vez le diría a usted me la mandase el martes, y pasaríamos la mañana del 1º toda en Santa Clara. Si abandona el proyecto de ir, no es preciso telegrafíe; pero de todos modos escríbame.
Hasta pasado mañana.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 27.
Feliz día de su Santo de mañana.
Di a Ángeles que felicite las Navidades a Mª Victoria, Josefina, etc.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 66, pág. 1
A don Juan de Mata Martí
Señor don Juan de Mata Martí
Mi querido: Van las adjuntas. Escriba usted: 1.º Que le escriba alguno diariamente. 2.º Que no dejen entrar visitas de ninguna clase hasta que esté buena.
Es fácil que el martes pase por ahí. Quizás Cambra vaya unas horas delante.
Afectos a la madre priora, María Cinta, sor Dolores, etc.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, Pascua.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 67, pág. 1
A don Juan de Mata Martí - 1 de noviembre
Mi Martinet: Recibida la suya. No he podido aún leer las de A., la cual me escribió antes diciéndome sus cosas.
Puede venir a buscar los 40 duros, o decirme por quién se los mandaré. Que vayan a Valencia a entregarlos, y pregunten por don Felipe Tena, si no está allí don Francisco Osuna, pues hoy lo escribo a éste que sale mañana la tarde para Alcira.
Por lo demás, cuando sea usted un apóstol, no lo enviaré a los leprosos, sino a los indígenas del Brasil o México.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa. Todos los Santos.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 68, pág. 1
A don Juan de Mata Martí
Señor don Juan de Mata Martí
Mi amado en Jesús: Estoy aquí y estaré el miércoles. Yo creía que hubiera venido directamente y me habría traído a A. y a C.
Recibí su cartita anunciándome su llegada a ésa.
Conque hasta la vista.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, lunes.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 69, pág. 1
A don Juan de Mata Martí
Mi Martinet: Vino el padre, y le hice acompañar por Estruel a ver la catedral, el parque y señor obispo, cenó, y a las dos de la madrugada ha marchado de aquí que no me dijo nada, ni creo tuviera intención, ni había para qué, que ya sabe que somos poco devotos de gente de vida contemplativa.
Solo le pregunté si se le había renovado el trienio, y dice que parece que sí, por las cartas del señor obispo a las religiosas. No se haga usted bendito también como ellos y ellas, y ya verá cómo todo le irá bien.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 16.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 70, pág. 1
A don Juan de Mata Martí
Señor don Juan de Mata Martí
Anoche me devolvieron de Toledo las adjuntas equivocadas de dirección.
Envié a Ángeles la suya, y entregué a Mercedes la suya, pues aún está ahí Mercedes, pero désela con reserva.
Suyo
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 23.º, doc. 71, págs. 1-2
A don Luis María Albert
Señor don Luis María Albert
Mi amadísimo don Luis: Recibo su muy grata. Veo que los administradores de San José saben ser hormiguitas que están en acecho de todo grano provechoso, y más si tienen cerca gallinitas, tan celosas y avispadas, como don Antonio Bellver.
Mucho me placería que sin violentarlo se pudiese realizar el proyecto de ustedes. Digo sin violentarlo, porque si es rara, es enfermedad que no se cura, y pueden venir rarezas hasta el último momento.
Mas, aunque así no fuera, veo bastantes dificultades, no por parte del Colegio, porque éste no tendrá dificultad en formar una cripta subterránea aunque con luz, y que abarcara toda la capilla, o un <*2*> mausoleo decente al extremo de la capilla, y la obligación por 25 años de un aniversario anual, etc.
Pero no está en esto. En que se consiga del Gobierno la licencia para una cripta particular. Hay ejemplo de haberlo conseguido. Aquí hay una marquesa que tiene, en una barriada toda suya en el campo, una iglesia público-particular, y tiene una cripta debajo de ella muy espaciosa y se enterrarán los de su familia. Esto debía ir, pues, a cargo de la persona interesada, que tal vez poniendo o exponiendo que es en una iglesia de un huerto (porque huerto es lo nuestro) tal vez se consiga. Conque avisparse, pero llevando secreto mucho, y digan lo que vaya ocurriendo. Sobre todo, secreto por hoy, y que no lo sepa todavía doña Paca.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 6.
Repito reserva, que temo les sucederá como aquello de los miles de duros del ciego, y escriban y consulten.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 72, pág. 1
A don Joaquín García Girona
Girona
Bien que se vaya aplazando lo del patrimonio, pero no me dice usted si recuerda fácilmente la petición a Roma, ni en qué forma.
Sobre el señor Sanz, yo le propuse que abocara al prelado su resolución de ir a un Instituto, y luego probar. Si prefiere usted que sea al modo que propone puede escribirle, como cosa suya, que venga unos días a vernos, y verá en conjunto nuestra vida y modo de ser, y le veremos. Dígale que avise antes.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 73, pág. 1
A doña Angeles Martí y doña Cinta Franquet
Mis Ángeles y Cinta: Ya que ayer no fuimos a ver los pavos y coger nísperos en la montaña de casa van estos que acabo de coger yo mismo para postres a vosotras.
No sé si quedamos en que iríamos con Dolores a Jesús. Si estáis en lo mismo, díganlo y enviaré la cartita para Rosalía, o si no vengan a buscarla ustedes con tal sea después de las cuatro, pues no es preciso que vayan muy pronto, pues la tarde es larga.
Si no van al Jesús, pueden venir aquí cuando les parezca, de las 5 en adelante.
Su padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 26.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 74, págs. 1-3
A doña Angeles Martí
Mi A.: Recibo su cartita. No sé qué mala suerte tiene usted, que no tropieza más que en benditas, y otros también benditos que viven al cel de las pauses.
Estése quieteta, que si un día Jesús la quiere para él solo en un Instituto no tendrá allí benditas ni benditos.
Por hoy toda de Jesús y siempre de Jesús sólo, pues lo contrario sería en usted una infidelidad y, aunque en otra no lo fuera, en usted sí, y las infidelidades las hace pagar caras Jesús, aunque no sean pecados. Ya sabe que un día estuve indiferente y hasta el deseo de la gloria de Dios en su pueblo me hubiera hecho mirar como útil una colocación suya en el mundo; pero después me convencí que Jesús la quería exclusivamente <*2*> para él, y así no lo olvide aunque yo falte y falte mosén Andrés, que ya sabe lo hablé con él; y por lo tanto no le impresione nada de cuanto pueda oír, y ver, y recójase con Jesús que todo pasará, que las llamaraditas de la imaginación y del corazón se apagan muy bien con una apretada a Jesús sacramentado. Conque quieteta y en manos de Jesús siempre.
El Padre ha estado sólo unas horas; nada me ha dicho ni debía decirme. Déjese estar de agustinos y agustinas, y si acaso para ejercicios jesuitas, aunque entre ellos tuviera que salir un padre Comas, pues en medio de sus extrañezas de carácter personal, siempre hay sello <*3*> de la Institución, que es la mejor de la Iglesia, y hay muy buen espíritu y generalmente no son benditos, fuera de algunas condiciones personales, pero en general no. Si hubiese usted sacado este tema en nuestra esbrafadeta, hubiéramos murmurado un poco sin hacer falta. Ya lo haremos otra vez.
Y basta por hoy, y ya deseo no esté mucho tiempo fuera de casa, para que no tenga tantos tropiezos propios de andariegas. Otro año ya le señalaremos el itinerario más marcado y ligero.
La bendice su siempre padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 16.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 75, pág. 1
A doña Cinta Franquet - 25 de diciembre
Mi C.: ¡Si hubieses visto lo que me han enviado las teresianas! Mejor que no lo hayas visto, y así sólo te mando una pequeña muestra y me quedaré para todos los de casa.
Felices Pascuas.
Tuyo
Manuel Domingo y Sol
Hoy, Pascua.
Ya irá otra cosa otro día.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 76, pág. 1
A doña Cinta Franquet
Mi C.: Mañana podrás venir a la iglesia de Reparación, digo a la iglesia de la Purísima, a las 9, si estás para esto; si no di tú la hora y punto, con tal no sea la catedral. Si no contestas a la Purísima.
Tu padre
Manuel [Domingo y Sol]
Hoy, 1.º.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 77, págs. 1-2
A doña Cinta Franquet
Mi Cinta Franquet:
1.º Va el rédito de este semestre [?] según la nota que dejó don Elías.
2.º Van 40 duros por el rédito de las deudas, según cálculo aproximado, anteriores y particulares.
3.º Va nota de lo que queda de dichas deudas particulares, deducidos los gastos de cuyos [?] no tenemos la culpa.
4.º Convendría hicieras un simple <*2*> recibo en favor de don Elías del crédito de los dos mil duros. Vendría en esta forma:
He recibido de don Elías Ferreres, administrador del Colegio, a cuenta de las cantidades que resta adeudarme éste en la fecha, la cantidad de dos mil duros que he recibido por medio de la transmisión del crédito anterior que doña Ramona de [?] don Joaquín Serrano.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 78, pág. 1
A doña Cinta Franquet
Mi C.: Envíame aquel juguete que te di el otro día, por si acaso conviene que yo lo dé a otro, y por otra causa que te alegrará. Ya tendrás otra cosa mejor.
Tu padre
Manuel [Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 79, pág. 1
A doña Cinta Franquet
Las Puras no han hecho minchablans este año. Sólo un plato para el obispo y para mí. Va la mitad de lo mío.
Tu padre
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 80, pág. 1
A doña Cinta Franquet
Mi C.: He visto a Vi. No lleva prisa eso, ni cree será necesario.
Ya vendrás cuando quieras.
Tu padre
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 81, pág. 1
A doña Cinta Franquet
Mejor que esto fuera tu visita, para no parecer tan desengañada; si quiera decir como estás. Así lo de los Reyes has de venir a buscarlo con tu sobrinita para enseñarle un sacristanillo que ha venido de Barcelona.
Tu padre
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 82, pág. 1
A doña Cinta Franquet
Mi C.: Ayer no me fijé en la promesa del vino rancio. Va esta botella que vino de manos muy finas y de alma muy distinguida.
Tu padre
Manuel Domino y Sol
Hoy, 15.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 83, pág. 1
A doña Cinta Franquet
Una cosa de Valencia.
Un pedacito de piña de México.
Una medalla de Roma.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 84, pág. 1
A doña Cinta Franquet
Mi C.:
Estamos aún llenos de sacerdotes. Ya veré el día que puedas venir, tal vez el sábado o domingo.
El sábado y domingo iré a la Purísima. El sábado esteré más tiempo.
Tu padre
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 85, pág. 1
A doña Cinta Franquet
Mi C.: Ta seguro: Todas las almitas me escribieron la fiesta. Sólo faltó Cinta.
Ya llegarás tarde a las cosas valencianas.
Con todo no lleves prisas.
Tu padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 9.
Envíame la sirvienta.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 86, págs. 1-2
A doña Cinta Franquet
Mi C.: No me has enviado la chica.
Tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, lunes. <*2*>
Tenía enviada esta carta por Audi riñéndote porque no enviabas la neófita.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 87, pág. 1
A doña Cinta Franquet
Mi C.: No descuides en enviar a pedir la cédula, y cuando la tengas dímelo enseguida.
Tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 30.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 88, pág. 1
A doña Cinta Franquet
Mi C.: Quiero que tengas paciencia y no seas tan quejona como yo. No escuches a los doctores de leyes y doctorerías. Es cosa de conciencia el cumplimiento, y está bajo la autorización del prelado y la conformidad y confianza de los donantes para con la Hermandad.
No sé qué es lo de la escritura. Si es lo de Gand siempre suele tardar más días, y esto no importa.
Hasta el jueves.
Te bendice tu padre
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 89, pág. 1
A doña Cinta Franquet
Mi C.: Registrando [la] libreta antigua de cuentas, veo una nota que dice: rédito por las deudas de C. Fr.; y como no recuerdo cómo se arreglaron las deudas de Ramoneta y mías con mosén Elías y tú, estoy siempre intranquilo, y así quiero que me digas con toda libertad y franqueza y sinceridad y sin reparo ninguno lo que pueda quedar atrasado, ya de Ramoneta, ya de mí; y contéstame por escrito para que lo hagas con más libertad, pues sentiría de veras quedara algo dudoso o intranquilo, porque me hago viejo y quiero tener mis cosas arregladas ante el Señor.
Como no das señales de existir, no he podido decir esto y otras cosas que ocurren. Con años y desengaños...
Tu siempre padre
[Manuel Domingo y Sol]
Hoy, san Francisco de Sales.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 90, pág. 1
A doña Cinta Franquet
Mi C.: Mañana y pasado voy a Santa Clara a las 7. Si vas a esta hora por la Purísima pasaré por allí. Si no, el martes, y si no el miércoles pasaré por la Purísima a los tres cuartos de ocho.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 91, pág. 1
A doña Cinta Franquet
Mi C.: Está muy quieta. Estaré mañana en la Purísima hasta las 8.
Tuyo padre
Manuel Domingo y Sol
Te invitaré para otra fiesta que te gustará más que la anterior.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 92, pág. 1
A doña Cinta Franquet
Mi C.: Siempre serás lo mismo. Hoy debías haberme [traído] a Cinta y pedir para mañana la misa.
A las 5 y ¼ de esta tarde he tocado dos veces a tu puerta y no me he atrevido a subir inútilmente.
Di, pues, si quieres misa mañana y te contestaré más tarde, si puede ser, que creo que sí.
Tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, sábado 19.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 93, págs. 1-2
A doña Beatriz Gombáu
Mi B.: Aunque no urge el objeto porque escribo, servirá siquiera para no romper del todo el hilo de la correspondencia.
Con reserva, pues, dígame cómo está el asunto de los 400 duros que dejó mosén Ventura. Sé y me dijo éste hace ya mucho tiempo que le había dado M. 300 y yo dije a él que lo sentía porque quería sisarle dicha cantidad, y se sonrió, y a M. yo dije que yo sentía los hubiese devuelto. Ahora me dice Elías que yo le entregué los otros ciento que ustedes me habían dado a mí para esto, y yo no recuerdo habérselos dado a Elías. Así dígame usted si realmente me los dieron o no, pues mi duda es sólo si esos 100 duros los di en concepto de darlos a mosén Ventura o si acaso los di a Elías de otra procedencia. No me he atrevido a pre- <*2*>guntarlo a M., porque me da vergüenza de pasar por tan distraído y desvalijado.
En cuanto a lo demás, me place que continuemos todos quietecitos, y alargando el asunto de la buena B. No he querido sacar el tema a D. J. ¿Qué piensa hacer la T.? ¿Querrá reunirse a P. en Barcelona? ¿Qué haremos de la infeliz P.?
Por Jesús le pido que no consienta que M. ni ustedes se dediquen a tareas mecánicas en lo de la Rep...: bastante me remuerde lo que hicieron cuando el Corazón de Jesús. Busquen y paguen a las que ustedes crean que pueden hacerlo. Estaré yo más tranquilo.
Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 23.º, doc. 94, págs. 1-2
A doña Beatriz Gombáu
Mi B.: Dos letritas aunque no sea más que para reanudar el hilo.
1.º Un consejo y con reserva. Como Pilar es así, y por otra parte me sabe mal que M. y V. hayan contraído para con ella la obligación de los dos mil duros, dígame si es prudente ofrecerle a P. la devolución de la cantidad por parte de ustedes y nuestra.
Don Elías ha recibido de uno de nuestros Op... papel del Estado a fin de que pueda servirnos de garantía para sacar dinero del banco, y se sacaría para este objeto. Por una parte tal vez no sea conveniente que P. disponga de la cantidad atendida su cabeza; por otra es fácil que a ella no le guste tenerla atada la cantidad a ustedes, por si un día le ocurre aprovecharla. Por lo tanto, dígame su parecer para, en caso, proponerlo <*2*> yo a M.
2.º Veo está muy quietecita, y como a mí me place, no digo nada. Ya preguntaré a D. J., y hablaremos.
3.º Pregunté y me ofrecí a M. y me protestó que estaba bien; pero si usted no me lo dice, no estaré tranquilo. ¿Cómo está lo de Font...?
4.º Si cree usted que no es improcedente el proponer a M. el ir un día al huerto de usted de Rem... lo haría e iríamos con Estr... y Osuna.
5.º Me dijo M. que Man... deseaba que su mujer fuera allá... y yo le añadí que sí para desviar a P...
Aquí he llegado esta mañana, y viene C. con su gratísima, y yo quería enviarla recado mañana. Así ya nos veremos; sólo que concluyendo la idea sobre P. de desviarla de su París, etc., si convenía indicarla que su her... M. le buscará para poder poner clase de pintura ella.
Lo demás otro día.
Su padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 23.º, doc. 95, pág. 1
A doña Beatriz Gombáu - 2 de diciembre
Mi h...: Al fin... me indicó D. J. el tema de usted y me alegró su criterio, y tiene usted un buen abogado contra mis temores y regateos.
Se resolvió: 1.º Que por hoy se espere la solución del tío.
2.º Que luego, continuando usted con ingenuidad y manifestación de su espíritu como hasta ahora, resolveremos en definitiva.
Conque así, tranquila y oraciones muchas.
No puedo más, porque ni para rezar me dejan tiempo. Por esto vaya usted diciendo cuanto le ocurra, que yo también lo haré.
Suyo afectísimo padre
[Manuel Domingo y Sol]
Hoy, 2 diciembre.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 96, págs. 1-2
A doña Beatriz Gombáu
Mi buena B.: Mucho agradecí su última, y perdone mi tardanza y las caminatas de la pobre C.
Me tranquilizó algún tanto la exposición del estado actual, pero no puedo avenirme a la imposibilidad de no poder obligar a M. ni con un mandato mío. No obstante, si no sabía discurrir una combinación económica con el banco, se lo propondría a usted. Si hubiésemos podido vender el gimnasio, como confiábamos, tal vez ya lo hubiera discurrido.
Me dice usted lo prometido para la Purísima. Si es lo de escribir a Vist... puede hacerlo, pero limitándose a decir que supo preguntó ella por usted, y su agradecimiento por ello; que la encomiende a Jesús para que <*2*> si es voluntad suya rompa ciertos lazos, etc. Que no la conteste directamente, sino por D. J. o por mí. Si le ponía un sello dentro mejor, porque son monjas y les agrada; si quiere enviármela a mí, pero cerrada, puede hacerlo.
Si es otra cosa lo de la Purísima, dígamelo pronto.
No tengo la suya a la vista, y no sé si hay otros extremos.
Hasta la suya, que no me fatigaré. Estoy mejor.
Suyo afectísimo padre
[Manuel Domingo y Sol]
Hoy, 16.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 97, págs. 1-2
A doña Beatriz Gombáu
Mi desconfiada B.: Crea usted que sabe decirlo muy bien, y hasta llega a hacerme padecer el padecimiento de usted, y así no desconfíe de nuestros deseos. Pero yo lo tengo fiado a las oraciones de usted, y estoy esperando se vislumbre una estrella, que nos enseñe el camino para dar el golpe... y no acaba de distinguirse.
El estado de T... era una esperanza... y no quiere Jesús. Luego otros pesimismos de Vil... y así, continuamos pendientes de los designios de Jesús que la quiere hacer pasar por el crisol. En medio de todo puede estar muy tranquila porque sabe que no le faltará el nido... si Jesús no la destina para el martirio incruento. Esperemos, pues, <*2*> los sábados de mi Madre del Sagrado Corazón.
Si acaso me ocurría ir a la P..., le avisaré; y si no viene ocasión, fijaré un día, y entonces hablaremos largamente.
Supongo que la pobre P. tendrá recuerdos de la estancia del huésped. Temo hayan estado en una fonda, pues desde allí escribe el sobrino de la tieta.
Hasta otra, y no tarde en decirme cosas.
Vilá me ha dicho hoy que D. C... está mejor, y que irá tirando, para así decir a los sobrinos que pueden marcharse.
Su afectísimo padre
[Manuel Domingo y Sol]
He escrito a Rosario.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 98, págs. 1-2
A doña Beatriz Gombáu
Mi B.: Ta seguro: Aún quería tardar a contestar unos días...Yo a haber tenido a C. hace unos días lo hubiera repetido, por lo que le diré después sobre P.
Para podernos ver, si puede servirle algo de base el ir yo a la Rep... siendo por la mañana puedo hacerlo, pues estoy para salir, y podrían combinarlo con Est... y con conocimiento de M. de que va usted allí. Eso no es más que una indicación. Si fuera aquí, mejor.
No resolveré nunca nada sin el parecer o conocimiento de usted, en lo relativo a los asuntos de M.
La deuda de sta. C. es tal vez por amor propio mío, porque lo de ustedes lo miro como propia honra mía; ya veremos y lo explicaré y usted resolverá.
Siempre son pascuas para escribir a usted.
Me agradan los alientos de ataque si los veo eficaces. Así ya me dirá lo que han combinado en las conferen- <*2*>cias tenidas.
Y voy a lo que quería decir de P. Vea esta carta de felicitación. Como ella es así, y su T... es una manirrota temo van juntas. ¿La parece a usted que yo me ofrezca para cuando necesite veinte o veinte y cinco?
Sobre nuestro correo dador de ésta, ya me pidió si podría su hermana servir en la compra; pero lo hace Jaime y se entiende con Elías, y le dije que yo no cuidaba de esto. Creo lo que usted dice sobre sus aptitudes y pocos medios. Por ello si a usted parece le ofreceré un duro cada mes, o si no se lo enviaré a usted para ayudar a ustedes. Séame siempre franca.
Sobre su amiga celebro no haya sido nada aquello. Su asunto de arreglo de bienes lleva mucha calma, y en parte no me displace, si yo tuviera que vivir en un cambio de situación eclesiástica.
Suyo afectísimo padre
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 99, págs. 1-2
A doña Beatriz Gombáu - 28 de agosto
Mi Beatriz: Mucho tiempo que estamos... mudos.
1.º No he quedado contento de su resistencia a baños y demás, aunque [se] escude con lo del médico.
2.º Me afectó aquello que usted dijo que P. lloraría por su situación. Aunque es tan singular y despegada no puede menos de interesarme esa alma; así dígame lo que yo podría hacer en favor de ella. Si no fuera tan enemiga de la quietud de esta ciudad y de la vida sosegada de ustedes lo mejor sería estar aquí, y yo procuraría compensar el sacrificio de ustedes, pero ahora no [sé] qué decir. Dígame algo.
3.º Quería revelarle algo de su amiga C., pero casi no puede ser más que de palabra, a no ser que a usted haya dicho algo sin <*2*> reserva; por Dios, no le haga usted indicación alguna, y menos que figure como salida de mí.
4.º No sé qué decir más.
Su padre
[Manuel Domingo y Sol]
Hoy, 28 agosto.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 100, págs. 1-2
A doña Beatriz Gombáu
Mi B.: Van dos líneas para corresponder a su prontitud.
1.º Los Operarios tenemos la hora todos los jueves de 12 a 1 de la noche, y podría ponerse al mes el primer viernes; pero esto será mejor como indicación a las almas fervorosas, si un día se establece o extiende la Obra, y se publica un boletinito. Por lo demás celebro no lo vea recargado.
2.º En cuanto a las mujeres, creo que no tendremos más a ellas para esta Obra, y me bastará que los hombres hagan vela y ser de la Corte, y pondré como nota que si acaso fueran muchos que lo desearan, se haga sección de ellos, en lugar de ponerlo como ahora en el cuerpo [?].
3.º También pienso simplificar lo de prefectas.
4.º Tampoco quedé satisfecho de la entrevista del otro. Otro día lo haremos en el conf...
5.º En la visita oficial cometí una <*2*> indiscreción que me ha hecho padecer. La de decir a M... que se confes... de ello y del bien que podía hacer, y sólo debía haber dicho que por amor propio perjudicaba sus intereses.
6.º A P... escribiré en aquel sentido, pues me da pena no darle ese arrimo en un apuro.
7.º La hermana de doña P... me produce desconfianzas por su carácter apagado y estar algo atada al carro...
Otro día más: y tenía hoy más que decir.
Su afectísimo padre
[Manuel Domingo y Sol]
Hoy, 22.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 101, pág. 1
A doña Beatriz Gombáu
Mi b. B.: Recibí su segunda cartita, que se cruzó con la mía, y no sé si llegó bien, y sólo deseo saberlo, aunque supongo no habrá ninguna novedad, pues de otro modo lo habría dicho usted. A pesar de ello deseo me tranquilice.
Ya escribo a M. en la misma fecha por felicitarles a ustedes las Pascuas.
Dígame, pues, algo, que ya procuraré no atormentarla, y en la otra tal vez pueda decirla del curso de mi situación y de mis líneas.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, lunes.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 102, pág. 1
A doña Beatriz Gombáu
Mi B.: Queda perdonada a condición de que se enmiende.
Aunque con un ratito de hablarse pueda decir más que en una carta van dos líneas.
1.º No puedo pensar en eso de Je... sin casi enfadarme.
2.º Lo de F. de Q. no resuelve todas las situaciones.
3.º A don Ju... no dije aún, ya porque tiene pocas diplomacias, ya porque en caso se lo diría yo si lo acordábamos antes con usted.
4.º Mal hecho de no sacar eso de R... cuando vinieron. Le hubiera aconsejado lo de la venta a Audi si éste está en lo mismo, y colocar el dinero en el banco a nombre de usted, y pagar con ello los enredos
5.º No padezca en lo de la Rep... ya vendrá con el tiempo, si es de Jesús que venga.
6.º Como me dice no me preocupe de la dadora, iba a darle una cosita y lo suspendo. Cuando usted lo crea [oportuno] dígamelo, sin ningún reparo y le daré lo que necesite o le señalaré un duro cada mes o lo que convenga y usted me diga.
7.º No me dice de la actua1 situación de M... Ella me dijo que de aquí a un mes me dirá tal vez algo. Adelántese usted a ella.
Hasta la suya.
Su padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 23.º, doc. 103, pág. 1
A doña Beatriz Gombáu
Mi B.: A pesar de que me excusa la contestación, van dos líneas.
1.º Olvidé en mi anterior peguntarla qué líneas tienen sobre baños para el estío. Ya sabe mis ofrecimientos, pero deseo saber los propósitos de M... para no importunar con ellos.
2.º Veré de escribir a P... y la reñiré, y así quedará contenta.
3.º No me preocupa la R..., hay otras cositas que son más espinosas.
4.º No sé cuál es su amiga C..., si es la de la calle de los Dolores.
5.º Ciertamente he estado estos días [atareado] de cartas y asuntos. Por esto pues termino.
La bendice su afectísimo padre
[Manuel Domingo y Sol]
Hoy, 8.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 104, pág. 1
A doña Beatriz Gombáu
Mi B.: No sé cómo quedamos ni a qué punto en nuestra última. Creo que la dije que D. J... optaba por algún aplazamiento, mas confiándolo todo de Jesús, y que a [mí] me placía; pero que no obstante, yo haría cuanto conviniera, aunque tal vez ahora pueda tener menos fuerza con M...
A P... indiqué tal vez con demasiada insistencia se uniera a M. y T., y me contestó que, aunque desde el punto de vista material podría convenirle..., pero que aquel tenor de vida... y sobre todo en T... le ahogaba. Así no hay que esperar en P...
No digo más hasta la suya, que puede dirigir sin miedo, pues hoy lo hago con temor yo.
Suyo afectísimo padre
[Manuel Domingo y Sol]
En esta fecha escribo a M... y verá
Escritos II, vol. 23.º, doc. 105, págs. 1-2
A doña Beatriz Gombáu
Mi amadísima en Jesús: Recibida su cartita. Me dijo P. que se proponía ver si la acompañaría usted en su viaje, y sería una buena resolución, y se distraerá unos días, y haríamos santas correrías. ¿Puedo hacer algo yo en este sentido? De todos modos no dejaré de decir, y muy eficazmente, sus encargos a Matilde y entre los dos combinaremos una cadenilla de oraciones para que Jesús llene sus designios sobre el alma misteriosa de nuestra B...
Piensa usted muy bien sobre no tomar dineros de P...; si es verdad que no pueden vender, como me dijo P. el último día, que se aguarden las SS..., y si no que vayan pagando el rédito de los 800 duros.
No me parece podamos forjarnos ilusiones sobre el afecto de P. a las de J. M.; es más bien un afecto personal a la María Virginia y alguna otra; su corazón no está maduro para eso, y temo que no madurará porque <*2*> ha tratado y estado demasiado dentro de todas esas atmósferas, y no es fácil le puedan producir las santas ilusiones, que de otro modo hubieran podido ser un estímulo que la predispusiera para el llamamiento de Jesús, si éste le concedía la gracia. Si iba con usted unos días, tal vez la podía usted sondear más.
Sobre lo otro he dado algunas vueltas al asunto. Ya le explicaré las ventajas del Banco Hipotecario que, aunque no me satisface, no dejan de ser algo ventajosas, si todas fueran muy jóvenes; veré si hay algún otro medio más propicio. Cuando usted quiera le explicaré en qué consiste lo de dicho banco.
Si yo no me encontrara tan embarrancado, tal vez me resolvería a una calaverada; pero entre las atenciones y mis ambiciones de empresas de gloria de Dios, me enerva los alientos; con todo si un día pudiéramos hablarnos lo discutiremos.
Suyo afectísimo padre
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 106, pág. 1
A doña Ramona Puchol - 2 de agosto
Mi apreciable Ramona: Aprovecho la ocasión de ir nuestros compañeros mosén Ventura y mosén Cedó, y supongo te será grata su vista y el recibir saludos de mí.
Sigo sin cosa particular. Mucho calor. Os envidio a los que habitáis a orilla del mar. Aprovéchalo que los días se acaban. Supongo que no serás escasa en escribir, pues creo que no te faltarán ratos desocupados.
Estoy cansado de hacer visitas de la Porciúncula.
No puedo más.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Afectos a mosén Andrés.
Hoy día del Ángel de Tortosa.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 107, pág. 1
A doña Ramona Puchol
Santo Alvernia. Víspera de Navidad.
Señora doña Ramona Puchol
Mi amadísima y pobrecita Ramona: He llegado hoy de Tivisa, adonde fui tres días para establecer el Apostolado de la oración, y acabo de saber la triste novedad que estará agitando todavía tu lacerado corazón. Puedes pensar que te acompaño en tu dolor, y que quisiera estar a tu lado para mitigarlo. Ya que no puedo, te pido que te cuides y me escribas, que yo volveré a hacerlo enseguida. Dime cuanto pasa por tu corazón y cuanto se te ofrezca decirme. Anímate, por amor de Jesús.
Entretanto encomendaré a Jesús a tu buena madre y la haré encomendar a sor Josefa María y demás y a tus amigas.
Te bendice tu padre
Manuel [Domingo y Sol]
8 de la noche.
Mosén Joaquín y mosén Ventura te acompañan en el sentimiento.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 108, pág. 1
A doña Ramona Puchol
Mi Ramona: Recibida la tuya en el desierto de las Palmas. No me ha sido posible contestar.
Acabo de llegar en este momento. Dime dónde debo dirigir las cartas, pues como dices de ir a Fuentespalda, no sé si estarás allí. No tengo inconveniente en que vayas allá, si no has de bajar para ir a baños.
Contéstame que te escribiré enseguida más largo.
Estoy cansado y me voy a dormir.
Tuyo afectísimo padre
Manuel [Domingo y Sol]
Tortosa, 24, 8 de la noche.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 109, pág. 1
A doña Ramona Puchol - 9 de agosto
Mi Ramona: Aunque te escribí el día anterior de recibir la carta tuya por mosén Ventura, con todo te contesto repitiéndote lo mismo. Yo saldré de aquí el 16 o 17 de éste, y regresaré el 25 o 26.
Por lo tanto, ya te viene bien. Si subes con mosén Alemañ, podías estar aquí, y tendremos esos días para vernos y tratar el asunto que dices que no entiendes de Romualdo. Y después podrás dar gusto a tía Teresa acompañándola en el viaje que proyecta, y así, como dices tú muy bien, tendrás mejor excusa para regresar después y estarte aquí por las fiestas de la Cinta.
Conque así hasta la vista. Mis recuerdos a mosén Andrés.
Tuyo afectísimo
Manuel [Domingo y Sol]
Hoy, 9.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 110, págs. 1-2
A doña Ramona Puchol - 3 de abril
Mi Ramona: Supe por mosén Ventura que le habías escrito sobre mí; he recibido posteriormente la tuya contestación a la mía. Gracias por tu afectuosa correspondencia y filial interés. Cualquiera que sea tu futura situación, y aunque la Providencia me condujera a lejanas separaciones, no dejarás de recibir todos los días mi pobre bendición todos los días de mi vida.
Siento tu indisposición, y si no procuras atajarla, temo sea principio de indisposiciones más fatales, que te harán inútil para todo. Créeme. No repares en dejarte el ayuno cuando estés indispuesta, y si no dilo al médico, y si éste te dice que no ayunes ni el viernes santo, no ayunes. Me fatigas teniendo que repetirte siempre lo mismo.
Entregué a Josefa la Semana santa que te enviará. No sé aún el precio.
Celebro que por fin esté resuelta la madre a bajar. Entonces, pues, hablaremos y resolveremos sobre ti lo que Dios quiera, aunque si es verdad lo que me decías que tu <*2*> madre no quiere pienses en estado hasta pasados los 25 años, tal vez no convenga hasta entonces resolverte. Entretanto allá no contestes más que vagamente diciendo que pides a Dios endulce su situación durante el tiempo que el Señor quiera tenerle expatriado; que si necesita alguna cosa no dudas que tu familia hará lo posible en su obsequio, etc., y alguna otra cosa general. No le exijas contestación precisa, y entre tanto veremos.
Escribo desde mi solitaria habitación de Sta. Cl... un momento que me he quedado libre sin conf...
Repito te cuides mucho. El Corazón se Jesús que te bendiga, y [a] él te encomienda tu afectísimo
Manuel [Domingo y Sol]
Hoy, 3 abril, 6 de la mañana.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 111, pág. 1
A doña Ramona Puchol
Mi Ramona: Recibo la tuya, gracias a Dios.
Tu anterior con otras cuatro que me enviaron a Valencia se extraviaron, y no la recibí.
Después por los colegiales te escribí a Calaceite, y no te encontraron, y estaba aguardando saber tu paradero.
Así, dime lo que decías en tu carta. Dime lo del disgusto de Villalba, y dime más cosas.
Es tu padre afectísimo
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 22.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 112, pág. 1
A doña Ramona Puchol
Mi Ramona: No pude venir ayer sábado. Vendré el miércoles tal vez no más aquel día, pues tal vez vuelva a Tarragona.
Ten paciencia, hija mía, que si supieses cómo vivo, te espantarías. Son las 9 de la noche, y aún no he rezado Horas.
Si puedo volveré a escribirte mañana.
Tuyo afectísimo padre
Manuel [Domingo y Sol]
Benicarló, 13.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 113, pág. 1
A doña Mercedes Pastor
Mi Mercedes: Recibida la suya. Eso me entrega don Elías. Celebro venga pronto. ¿Le ha tocado la tronada? Cuando nos veamos contaré cosas.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 15.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 114, pág. 1
A doña Mercedes Pastor
Mi amadísima en Jesús: Ya que así lo desean, nos cuidaremos nosotros de atender a la misa de las 8, entre los Operarios en la novena.
Ya puede pensar cuánto sentí la muerte de su papá. Deseaba ir al entierro, pero no fui por razones que ya le diré, y por esto mandé fuera otro de los nuestros. ¿Cuándo nos veremos?
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 23.º, doc. 115, págs. 1-2
A doña Pilar Ferrer
Mi Pilar: Mucho me sorprendió ayer al saludar a mamá, y preguntar por su pequeña, no recibir letra ninguna. Hoy al recibirla en el correo, aún sufro mayor desilusión por su contenido, que no quiero calificar de insustancial, sino de pícaro como todas sus cosas.
Cuando yo me figuraba una franca expansión de un corazón lacerado, se me sale por no sé dónde. Es usted como las anguilas que se escapan de las redes y aun de las manos, y se sumergen. Así lo hace usted saliéndome con que a cada uno se ha de tratar según su natural y condiciones y temperamento. Es verdad, y por esto deseaba yo ese corazón exuberante y esa imaginación fecunda, ya que usted no quiere que la llame ( novelesca, digo mal, romántica) conducirla por espaciosos campos de verdadera felicidad, y ocuparla en sólidos y consoladores objetos y en alimentos saludables, y en dar a ese corazón que <*2*> es más grande que el mundo cosas dignas de él, y en hacerla saborear la dicha de la abnegación y el sacrificio.
Pero usted... como las anguilas...
Piense usted que no le suceda como a éstas, que huyen de las redes suaves y caen en el amargo anzuelo. Lo cierto es que Jesús la quiere mucho -que la ha hecho muchas gracias-, que puede servir para trabajar mucho por la gloria de Dios, y que Dios tiene un palo que llega hasta donde él quiere. Piense que ha de ser muy humilde, y que uno de los rasgos de la humildad es la franca expansión. Diga, pues, cómo está este espíritu y este cored. Si no lo merezco, es otra cosa. Por esto yo la perseguiré en mis oraciones ante Jesús.
¿Ya ha cumplido el encargo que le hice de rasgar todo aquello? Si no me lo dice no le escribiré más que media hoja como ahora.
Dice usted que no me escribirá esta temporada. Al menos contésteme usted a esto, y habré de esperar luego a cuando venga según me dice la mamá, que será el mes próximo.
La bendice su padre
Manuel [Domingo y Sol]
Hoy, 13.
Nota: Es copia. El original lo tiene la interesada.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 116, págs. 1-2
A doña Pilar Ferrer - 17 de septiembre
Mi amadísima hija Pilar: No merece usted ninguna letrita, porque debía haberme escrito.
En la crisis porque está pasando ese cored no debía estar callada. ¡Pobre Pilar! no deje mandar el corazón a la cabeza; que sea siempre la razón la dueña; lo demás sería una barquilla sin remos y a merced de los caprichos del viento, expuesta a dar contra una roca. ¿Verdad que sería así, hija mía?
He leído su escrito y crea que me ha gustado. No le falta imaginación, y aun cierto arte natural; pero aún quisiera estuviese más impregnado del baño de la sólida piedad, propia del que tiene en su corazón bien radicado el pensar y obrar sólo por Jesús. Lástima que su imaginación se haya dilatado en el romanticismo, antes de haberse formado en otra base. <*2*> Aun así, crea hija mía, que el mundo no es digno de su buen juicio y de [su] cabeza y menos de su corazón. El mundo no tiene más que egoísmo y materia, y el tiempo se lo dirá, a no ser que usted se inficionase en los mismos miasmas del egoísmo, que me estimaría más que Dios se la llevase. El sacrificio verdadero y la abnegación santa no están sino en el servicio de Dios, y aun en este servicio hemos de ir con cuidado en que no nos peguemos a nosotros mismos.
¿Cómo está su asunto? ¿Ya me será sincera? ¿Le ofenden mis predicaciones?
Dígame si rasga enseguida mis cartas. Si no lo hace, hágalo.
No desea sino su bien y felicidad su siempre afectísimo padre
Manuel [Domingo y Sol]
Hoy, 17 septiembre.
Le pido muchas oraciones estos días ante Jesús sacramentado.
Nota: Es copia. El original lo tiene la interesada.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 117, pág. 1
A doña Angela Gaya
Mi Ángela: Muy calladita estás, y no lo quiero. Así, dime alguna cosita, porque si no me figuro que estás con lo morret y cored rabioset.
Ya sabes que sin padecer no hemos de estar, y siempre tendrás que ofrecer a Jesús, y tu carácter varonil te ocasionará rabietas al ver ciertas cosas. Pero piensa que has de ser santa, y el mejor medio para ti es ejercitar la fe pensando que todo lo permite Jesús para tu ejercicio y para que seas humilde. Conque cored alegret.
Tu padre
Manuel [Domingo y Sol]
Hoy, 25.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 118, pág. 1
A doña Ramira Andrés
Mi Ramira: Una palabrita tan sólo. Tiempo hace que usted nada me ha dicho. La escribo tan sólo para recordarla que no olvide mis mandatos. Procure dejar todas las nimiedades y temores, que son muy perjudiciales para su alma y para su cuerpo. Obedezca en todo a mosén Andrés. Comulgue siempre que se lo permita, y diga a Jesús que usted no hace sino cumplir su voluntad aunque le parezca que no está bien. Cuídese además; duerma y coma mucho, que así podrá hacerlo todo mejor.
¿Cuándo querrá Jesús que nos volvamos a ver? Pídaselo usted y pida mucho por mí, que lo necesito.
Adiós, mi hija. La bendice su padre
Manuel [Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 119, págs. 1-2
A doña Natividad Esteller Sales - 23 de abril
Mi N...: Recibo la suya. Temo que se me vuelva de corazón pequeño, y esto que no le tiene pequeño.
Primero. Obedezca siempre a lo que el director le permita y nada más; no es falta en repetir la petición, pero luego ya ajustarse a lo mandado.
Segundo. No quiero que piense usted en dispensas de jubileos ni en nada: es de Jesús y lo ha de ser para siempre, y así puede repetirle su consagración siempre que comulgue y estése tranquila. Si le vienen turbaciones piense que yo le he mandado que esté quieta, y así bastará para aquietarse, y guarde todas las turbaciones para cuando nos veamos y entretanto no admita ninguna. ¿Quién sabe cuántos designios <*2*> de amor tiene Jesús sobre su alma, y la hará un día reparadora de su Corazón y en bien de las almas?
Conque quieteta, quieteta.
La bendice su afectísimo padre que la bendice
Manuel [Domingo y Sol]
Hoy, 23 abril.
[Nota: Copia de una carta dirigida a Natividad Esteller Sales, soltera, de San Jorge]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 120, pág. 1
A doña Dolores
Doña Dolores: Mañana, sábado, voy a Valencia en el tren de mediodía. Quisiera saludar a usted en la estación.
Es de usted afectísimo capellán
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, viernes, 15.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 121, pág. 1
A la Madre Priora
Mi Reverenda madre Priora: He recibido la de usted, y ayer la de sor Isabel sobre el estado gravísimo de nuestra madre Cinta. Pero recibo otra de esa, en que parece indicar su fallecimiento. Hoy o a primeras horas de mañana lo enviaré a participar al hermano Chimet. Ya escribiré otra vez, pues hasta pasado mañana no salimos de ejercicios. La he encomendado mucho a Jesús, como puede pensar.
Por hoy nada más.
Sabe es de ustedes afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 23.º, doc. 122, págs. 1-2
A la hermana Rosalía del Niño Jesús (?)
Mi Rosalía: Recibo la suya y contesto con una letra tan enrevesada como la mía. No quiero que sea usted tan patidora y cavilosa; si no la reñiré. No tenga usted amor propio.
Quizá vaya ahí; aunque no tengo ganas. Si voy, entonces nos veremos y pediremos una charradita íntima con usted y la reñiré.
No estoy contento del estado de mi Congregación, debido principalmente a la falta de cumplimiento de nuestro reglamento; me consuela, que esto ya vendrá cuando venga otro, si es el que yo quisiera; pero esto de palabra. <*2*>
Hace cuatro días que empecé ésta y termino para que llegue a tiempo. Sigo celebrando, pero no estoy contento.
Suyo afectísimo padre
Manuel [Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 123, pág. 1
A la hermana Rosalía del Niño Jesús (?)
Mi Rosalía: Si alguna vez hubiera querido tener un momentito para verla y consolarla, sería en esta ocasión, ya que no la compadezco nunca; pero esta vez sí, porque estoy apenado por la situación de usted. Así pida a Jesús que podamos vernos en plazo no lejano, y entonces hablaremos. Entretanto tenga corazón fuerte, y sepa ofrecerlo todo a Jesús, que con la oración todo se alcanza. A mi Luisa anímela.
A todas mi felicitación de Navidades, si no escribo antes, y las bendice su afectísimo padre
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 125, págs. 1-3
A sor Francisca de Jesús María José - 29 de mayo
Sor Francisca de Jesús María José. Amén.
Mi apreciable en Jesús: Según un parte telegráfico que acabo de recibir en este momento, se me participa que mañana 30 de mayo es el ducentésimo trigésimo segundo aniversario de la fundación del palomarcito de la Madre Purísima Concepción Victoria. Con este motivo quisiera escuchar cómo lo celebran este acontecimiento las palomitas del nido de la Inmaculada. Y he resuelto asistir al entusiasta Tedeum, pero ha de ser a condición de que no quiero oír aquellas eses s.s.s.s. que raspan los oídos de todas las personas bien nacidas, sino que han de pronunciar y cantar como Dios manda y quiere, y hacer c cuando es c, y s cuando es ese, pues no cae bien en len- <*2*>guas finas que han de imitar a los ángeles, el que hagan y digan impropiedades en la casa del Señor excitando a la falta de devoción, y siendo objeto de censuras hasta de los niños de siete años, y no quiero que mis predilectas Puras sean objeto de silenciosas murmuraciones de parte [de] sacerdotes y de devotículas.
Si yo mandara lo pondría bajo precepto de obediencia; ahora no lo mando pero se hará sin mandarlo, porque de no hacerlo acudiría al que lo puede mandar.
Bastante gracia han perdido; que no la pierdan toda en el rezar y cantar.
También me dice el parte telegráfico que al recreo de mañana habrá rifa, esto es, si las ces y las eses van bien.
Lo participa para su gobierno <*3*> y satisfacción de cantoras y no cantoras.
El secretario general y agente universal de los barrios de arriba y de abajo
Manuel [Domingo y Sol]
En el sobre dice: Sor Francisca y demás oficiales de canto y rezo y a cuantas tienen voz activa en el coro de la Madre Purísima Concepción Victoria de Tortosa.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 124, págs. 1-2
A sor V. de Santa Magdalena
Todo por, con y para Jesús.
Reverenda Sor V. de Santa Magdalena, Maestra de novicias de la Purísima Concepción
Toma este niño y críamelo; yo te daré la recompensa. Génesis, v. 1.º.
Aquellos que instruyen a muchos para la santificación, resplandecerán como estrellas en perpetuas eternidades. Libro de la Sabiduría. <*2*>
¿Has santificado una alma? Ya puedes contar como asegurada la tuya. Eclesiástico.
Dejad que los pequeñuelos vengan a mí, porque de ellos es el reino de los cielos. Jesucristo.
Aquel que recibiere a uno de estos pequeñuelos en mi nombre que haga cuenta que me recibe a mí.
La meditación de estos pasajes de la Escritura y de estas palabras de Jesucristo le servirán a usted, hermana, de lenitivo para soportar las molestias de estas hijas de Jesús, en el destino en que Dios la ha colocado, y en el que debe hacerse toda para todos, según la expresión del apóstol san Pablo; y reanimará su esperanza pensando que en esto tiene repuesta la corona de justicia que el Señor tiene reservada a aquellos que le aman y trabajan por su nombre; pudiendo contar entre tanto con la gratitud y constantes oraciones de este su afectísimo y pobre capellán
Manuel Domingo y Sol
[ Nota: Aquí se repite de nuevo en los originales la transcripción del primer documento de este volumen que no reproducimos]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 126, pág. 1
A sor Teresa de Jesús
Carta de don Manuel Sol a madre sor Teresa de Jesús, del convento de San Cristóbal de Valencia.
Le escribe desde Burgos: También yo sentí no poder ver a ustedes, y ya cumpliré con creces mi visita, pues en primeros de agosto, si Jesús quiere, nos reuniremos ahí para los acostumbrados ejercicios y pagaré las deudas de estampitas.
¿Y cómo pagaré el interés y las oraciones de esas almas santas por mi salud? Ya iré a darlas un día la bendición con Jesús sacramentado, y él lo pagará todo.
Sí que deseo más ejemplares de Jesús-Hostia, cuando vuelva a Tortosa, y ya los pediré.
Pide después una docena de libros. Sospecho es el Alma-Hostia, del que después hizo una edición para propagarlo.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 127, págs. 1-2
A sor Carmen Monclús
Sor Carmen Monclús
Mi apreciable madre abadesa: Acabo de recibir aviso del presidente del Colegio de San José de que el prelado le ha hablado a éste sobre la inconveniencia de ir los chicos a esa, sin duda a consecuencia de la susceptibilidad de los delicados oídos de alguna monja de Santa Clara.
A haber presenciado yo el acto, no quedaría la cosa así. Pero ahora, aunque no va por mí, como no puedo adivinar lo que acaso pudieron consentir mis encargados o tolerar usted para poner remedio por mi parte, me contento con decirle: Que haga entender a esa, la famosa desocupada, que puede estar tranquila. Que si vive el director de San José ya tardará que los chicos hieran sus oídos, o más bien, según parece, sus ojos, que los debe tener muy abiertos, y que Dios bendiga sus finas <*2*> y conocidas maniobras. En cambio no por eso dejaré de encomendarlas a Dios.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 128, págs. 1-3
A sor Balbina
A sor Balbina
Mi amadísima ex-Dolores: era la mañana del 26 de octubre de 1877, y dirigía mi emocionada palabra a una joven distinguida, a la cual hubiera deseado yo hacerla cultivadora de planteles de juventud femenina del siglo; pero el encerradita, encerradita usted, era su escudo en el que [se] estrellaban nuestras indicaciones.
En aquella mañana, pues, le tejía una corona de flores brotadas de lo más profundos afectos de mi corazón, y al terminar le decía:
"Y tú, doña Victoria Ribera y Dualde, hoy Sor Carmen Victoria del S. C. de Jesús: en este día de tu felicidad da una mirada a tu pasado y a tu porvenir. Cuando al despertar ya de tu razón, una voz misteriosa resonó en tus oídos, la suave mirada de Jesús penetró en tu interior, y formó tu encanto. ¿Y para quién sino para Él <*2*> debía ser el tesoro de emociones y ternuras de tu corazón?
Resuelta a su seguimiento, y en el vasto campo que se ofrecía a tu vista en la viña del Señor, un secreto instinto te conducía a trabajar en esta viña por el camino de la soledad, y exclamabas: la soledad, Jesús mío, la soledad. Y como la paloma de los Cánticos en tus luchas interiores repetías: Volabo et requiescam; levantaré en alto mi vuelo para allí descansar sola...
Y cada día era más imperiosa la voz que decía: Ducam eam in solitudinem... No temas, te llevaré a la soledad, y allí hablaré a tu corazón... Y hoy logras para siempre esta soledad, y teniendo la satisfacción de ver próximo también, consagrado a Dios como tú, un hermano querido que, aunque separado por la distancia, oh! en estos mismos instantes está unido a ti con su espíritu, y unido a Jesús le está pidiendo una bendición para tu alma...
¿Qué le darás al Señor en cambio?".
Ahora bien, <*3*> ya que se encuentra usted en iguales circunstancias, y no me es dado por mis entorpecimientos corporales tejerla otra corona de flores de palabra, que suplirá otra voz de más dignidad, séame lícito repetir aquellas últimas palabras:
"Bendice al Señor, hija mía, que te concede igual gracia y con igual satisfacción de tener un hermano, hijo mío querido, angelical y fervoroso que, aunque separado de ti por la distancia, también en estos momentos te está ofreciendo a Jesús... ¿Qué le darás al Señor en cambio?
No se olvide en este día de sus seres más queridos. No olvide a su bondadoso padre, que no ha vivido y sacrificado sino por su bien. No olvide a esa otra hermana que, como tortolilla, se ve precisada a gemir junto a la orillas del río de Babilonia. Y todos los otros que tienen que navegar en medio del mundo.
Pida también una bendición en su día feliz para este necesitado padre que la felicita
Manuel [Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 129, págs. 1-2
A sor Natividad
Mi madre Natividad: Acabo de recibir su grata. No diré que es usted una hormiguita, aunque hará bien en serlo; lo que sí puedo decir por experiencia, que es muy rumbosa, y por lo mismo ya le conviene ser hormiguita.
Respecto del asunto de María:
1.º Su tía creo se no quedaremos bien, pues tiene que no parece religiosa, pues empieza a ser veterana y su madre puede vivir aún.
2.º Que aunque creo debe tener lo suficiente para vivir, cuando falte su madre, no me parece sea una partición muy regular.
3.º Que la otra vez que se removió el asunto de María antes de morir su madre, y le dije que ya que no podía darle le ofreciera siquiera 200 duros para cuando ella pudiera, parece contestó que ella no sabía aún como debería verse; pero creo que algo así no dejará de ofrecerlo, pues estima a María de verdad, y más estaría dispuesta a hacer por ella que por los otros, y tal vez <*2*> se vea precisada a atender más a ellos que a María, si los hermanos de María no obtienen una colocación, pues el porvenir de su padre, atendida su indolencia y sus aficiones a solas libraturas [?] y nada más.
4.º Ya pueden pensar que si de mis consejos e influencia depende no dejaré de aprovecharlas para que la tía ofrezca a María (pues por hoy no puede hacer otra cosa) cuanto pueda. Pero, repito, las mujeres son siempre temerosas del porvenir, y si acaso alimenta todavía su tía las esperanzas de religiosa, le sería aún más violento su compromiso, aunque fuese para después de su muerte.
Aquí quedé de la carta, y no pude el envío, y hoy he llamado con la Pura a su tía para poder comunicarle algo, y le he dicho las justas pretensiones de ustedes, y me ha dicho [?] enterada de las [?] de ustedes [?]... resultado que...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 130, págs. 1-2
A la Madre Aloísa (?) del Buen Pastor
Madre Aloísa (?) del Buen Pastor.
Mi amadísima en Jesús: Perdone no haya contestado a la suya del 25 de agosto relativa al asunto de la era, pues deseaba hacerlo más despacio, y estos días han sido ocupadísimos, y sentiría hubiese empezado a dar los pasos ya, pues quería decirle: 1.º Que me placen mucho se animen ustedes a la adquisición de dicho terreno.
2.º Que debe ponerse al frente de la empresa el bondadoso y activo don José Candau.
3.º Que debía iniciarse una suscripción con un preámbulo al frente, que dijera poco más o menos:
Invitamos para una obra de caridad.
La casa edificio del Asilo de las H. H. redentoristas de Benicasim tienen enclavado en el huertecito de su propiedad un pedazo de tierra que no es propio, y que <*2*> sirve para ciertas faenas [?] del pueblo. Todas las personas afectas saben y lamentan las molestias e inconvenientes que ofrece la contigua situación de aquel pedazo de tierra al edificio cuya consecución hoy se les propone por el precio de...
Con el fin, pues, de hacer desaparecer los inconvenientes mencionados, desean adquirirlo. Mas teniendo la Institución medios suficientes ni casi para la subsistencia de las asiladas, acuden a la caridad de las personas piadosas para que ayuden a la empresa.
(Se hacen dos o tres ejemplares).
Suscripción: Pesetas
Exmo. e Ilmo. Señor Obispo
Don N. N.
Don José Candau (aunque sea nominal)
Don Manuel Domingo y Sol 50
Aquí venía algún sacerdote, pero...
Escritos II, vol. 23.º, doc. 131, págs. 1-2
A doña Angeles Martí
Mi Ángeles: Me sabe mal siempre que he de confesar pecados; y ahora tengo el pecado de haber faltado en no contestar a usted antes, y por esto van dos líneas.
Recibí la suya, y es usted tan abandonada en sus propios intereses <*2*>
le llaman (o llamaban en el siglo) Catalina Piñol, pues es prima mía, pero la creía difunta, y hace años no la nombro en mis cartas, y ella habrá sido tan puntosa que nada me ha dicho, o lo ha hecho por humildad.
Cierre la carta de las monjas...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 131-A, págs. 1-2
A sor María de la Sagrada Familia Manso 15 de enero de 1906
Tortosa, 15 enero 1906.
Sor María de la Sagrada Familia Manso
Amadísima en Jesús: A su debido tiempo recibí su muy grata del 25 de octubre en los días que había tenido alguna novedad en mi salud.
Mucho me alegró su entrada y luego la noticia de su profesión en esta santa casa; y ahora de las buenas noticias que usted me da de su salud, agradeciéndole su buen recuerdo y saludos.
Voy siguiendo lo mismo en mi salud, aunque no estoy peor de algún tiempo a esta parte. Por ello me atrevo a repetirle que no me olvide en sus oraciones, para que el Señor cumpla en mí su amorosa voluntad, y si conviene, me haga la gracia de poder ir ahí a darle mi bendición.
Con afectos a esa reverenda comunidad se ofrece por siempre de ustedes afectísimo padre,
Manuel Domingo y Sol
Certifico que esta carta es copia literal sacada del original que se <*2*> conserva en este convento de Carmelitas Descalzas de Barcelona - calle de la Inmaculada, 45 (Sarriá).
Barcelona 12 de septiembre de 1972.
María de la Sagrada Familia Manso
de 89 años destinataria de la carta
Ana María de la Asunción
Priora (sello)
Escritos II, vol. 23.º, doc. 131-B, págs. 1-2
A don Clemente Manso - 15 de enero de 1906
Tortosa, 15 de enero de 1906.
Señor don Clemente Manso
Estimado don Clemente:
Recibí la de su hija, la monjita, por (palabra borrada por la humedad del escondite en el año 1936)...to de usted del 15 de octubre, la cual no pude contestar por no estar bien aquellos días.
Hoy me creo en el deber de enviar mi bendición a aquella buena alma y pedirle sus oraciones.
Gracias a usted por su saludo. Sírvase devolverlo muy afectuoso a su esposa y demás familia.
No estoy bien todavía, y por eso no puedo pensar por ahora en hacer un viaje a esa que mucho deseaba.
Se repite de usted afectísimo en C. J.
Manuel Domingo y Sol
[Certifico que esta carta es copia literal sacada del original que <*2*> se conserva en este convento de carmelitas descalzas de Barcelona. Calle de la Inmaculada 45 (Sarriá)].
María de la Sagrada Familia Manso, de 89 años, hija de don Clemente.
Ana María de la Asunción, priora (con un sello).
Escritos II, vol. 23.º, doc. 131-C, págs. 1-2
A don José María Tormo
Señor don José María Tormo. (Reservada).
Mi José María: Le prometí contestar la posdata de su última sobre el estado de su espíritu, que expone clara y espontáneamente, y puedo con toda convicción tranquilizarle.
Sin penas no podemos estar, y todos llevan su cruz, hasta los mundanos, que la llevan sin mérito. Así, pues, esa crucecita pesada y fatigosa, interior y exterior, producida por los sentidos, por la loca imaginación y por las inclinaciones por el pecado de Adán, ha de pensar para su consuelo que fue la cruz que soportaron almas grandes y contemplativas y hasta estáticas (por permisión de Dios y para ejemplo), nada menos que un san José de Cupertino, (si bien desaparecieron tiempo antes de su muerte), un San Pedro de Alcántara, que creo las llevó hasta el fin, etc. Así creo, y estoy convencido de ello, que con sólo los medios y la vigilancia actual, Jesús le conservará en su unión. Diga con fervor la segunda oración de la comunión en la misa después del Agnus, y esté tranquilo que no le faltarán las bendiciones de Jesús y las del cuerpo, cuyo testamentum le pedimos en la tercera.
Así, Benedictio Dei omnipotentis sit super te.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
El día <*2*> que terminaba ésta recibo la suya del día 12 de octubre, dirigida a Elías, y que contesto aparte.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 132, pág. 1
A don Froilán Beltrán - 8 de enero de 1871
[ Nota: No están los originales de los documento 132 al 136; sin embargo, aparecen en la transcripción]
Mi Froilán: Tiene usted muchas picardías; si tuviera hoy humor se las haría pagar pero tengo muy poco; hoy nos dice el "Pensamiento Español” que el Ministro de la guerra ha pedido al de Hacienda el convento de Santa Clara de Tortosa; volvemos, pues, a estar de amarga crisis.
No contesté ayer porque no vi al señor; hoy de prisa he podido hablarle: dice que los examinandos entran por orden de distancias, los más lejanos primeros, que se han presentado pocos, pues los aguardan de hoy a mañana, y hasta que estén aquí no podrá hacerse cálculo de los días que podrán durar los exámenes. Le he dicho que era usted el preguntante, con segunda intención por ver si extrañaría que usted tuviese que venir, y tan sólo me ha contestado: ¿Qué le apresura a Froilán para no estarse aquí unos días? He procurado excusarle y casi estaba tentado por decirle algunos de aquellos pecadores de la suya.
Conque venga pronto que regularmente tendrá que estarse 15 días en Tortosa, por más que para usted tenga que valer tan poco.
Conque hasta la vista. A Rita que ya cumpliré.
Venga a consolarme un poco.
Suyo afectísimo s. s.
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 8 enero.
¡Pobre Froilán!
Escritos II, vol. 23.º, doc. 133, pág. 1
A Juan de Mata Martí - 8 de septiembre de 1908
[Nota: esta carta está repetida en Escritos II, vol. 20.º, doc. 198]
Mi Martinet: Recibida la tuya del 18 de agosto.
1.º Sobre Carmen. Crea que he sentido la muerte de su tía y más siento que la haya enviado a España. Mejor que la hubiese tenido usted ahí con un administrador en Bilbao. No sé por qué has escrito a Cambra, pues eso es fácil vaya ella a Burgos. De todos modos yo también escribiré a Cambra y le recomendaré y veremos si entre todos la hacemos volver a México.
Sobre el mantel ya hablaremos. Tengo la reliquia de san José para Carmen: ya me dirá qué debo hacer de ella y si la envío por Cantó.
El sello japonés para Estruel no llegó; tampoco los de Carmelo.
Aunque no tengas nada que escribir escribe lo que hacéis, pues aquí siempre me interesan las noticias de México.
Ya diré a Ángeles no sea perezosa. Ayer nos envió un cajoncito de providencia.
En mi interés vivísimo por enviaros gente, Jesús me mortifica. Así dilo a Jesús sacramentado.
Sobre el asunto Uríos debe dársele manutención, como los demás, pero vestirse debe ir a su cuenta. Que vaya poniendo pesos a la vidriola procurando ustedes que gane muchos y cuando la tenga llena entonces hablaremos.
Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 23.º, doc. 134, pág. 1
A don Francisco Aznar y Pueyo
Excmo. e Ilmo. Señor doctor don Francisco Aznar y Pueyo
Mi veneradísimo Prelado: Como sabrá V. E. tenemos aquí, en el noviciado, dos postulantas, una [ha] entrado el 23 de septiembre y la otra el 10 de octubre, y de las dos tenemos el despacho y la comisión para vestirlas a su tiempo. Como quiera que aquí, como nueva fundación, no rigen todos los casos particulares de Tortosa, por más que las observamos en la mayor parte en la práctica, y como este tiempo de probación no es cosa del Instituto, aunque es la ordinaria práctica, y que aún en Tortosa se han atrevido en varias ocasiones, nos parece que podríamos sin dificultad hacer como en ella, que las que vengan estando [?] alargar algunos días si así conviniera, y según las circunstancias lo pidan. No obstante, no nos hemos atrevido a hacerlo sin pedir parecer a V. E., o permiso si éste es necesario, para que las dos actuales vistan el hábito el 29, con lo cual la una estará ya seis días [más] de los necesarios, y [a] la otra le faltaran 11 días, y que esto mismo podamos hacer en otras circunstancias.
La comunidad sigue muy bien en la parte espiritual, y todas muy humildes y contentas. En la parte material no tanto, porque aparte de los muchos gastos que se tienen que ir...
[Manuel Domingo y Sol]
[Nota: El autógrafo está juntamente con un fragmento de materias predicables, acerca del “Fomento de vocaciones eclesiásticas”].
Escritos II, vol. 23.º, doc. 135, pág. 1
A don Froilán Beltrán
Señor don Froilán Beltrán
Mi distinguido amigo: Recibí su esquela de felicitación por el día de mi santo que pasé regularmente bien.
Hoy he visitado a mi apreciable amigo y compañero de infancia José María Piñol, el cual me ha participado su próximo enlace con su distinguida feligresa de usted y aprovecho la ocasión...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 136, pág. 1
A la Madre Superiora de las Siervas (?)
Barcelona 1906.
Reverenda Madre Superiora (¿Siervas?)
Mi muy respetable y amadísima en Jesús madre superiora: Escribo casi con rubor y sin tener en culpa en mi tardanza en contestar a su muy grata y atenta. Deseaba escribirle en seguida al Operario nuestro que está al frente del Seminario de Barcelona para que en nombre mío fuera a visitar al señor obispo auxiliar conocido mío, exponiendo su deseo que era el nuestro y contestó lo que va adjunto. Esperaba nuevos datos y no vienen. Así dígame V. R. si quiere que insista o quiere que se haga la petición ya, aunque hayan de resolver sólo el carácter de residencia y luego ir aprovechando ocasiones que es fácil vengan. En este caso sírvase enviarnos la solicitud con el sello de la Congregación y la mandaré allá.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 23.º, doc. 137, pág. 1
A don Vicente Alba
Señor don Vicente Alba
Muy señor mío y amigo: El bueno Nebot ha pasado en obsequio de usted y por compasión a los padres del joven. Estaban inexorables y era casi dada la sentencia a no representar yo que se le obligaría a dejar la carrera ya.
Irá la Virtud cuando tenga un rato libre para desenredar mis papeles. Entretanto y aunque esto no venga, no olvide a nuestro san Luis, y en otra ocasión daré a usted temas donde pueda espaciarse.
Entretanto no nos olvide en sus oraciones y mande a su afectísimo
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 23.º, doc. 138, págs. 1-2
De don José María Caparrós
( Copia de los párrafos principales de la carta de don José María Caparrós)
“Proposición del apoderado general de la duquesa de Híjar.
Por no creer prudente que por ahora se entre en la cuestión de fondo, propone que nos contentemos con la forma, aceptando el uso de la iglesia y casa (excepto los archivos) por el plazo más largo que se pueda fijar. Las obligaciones que contraemos son: Hacer las obras de reparación; celebrar quince misas mensuales por fundación; establecer la Adoración nocturna. No se nos podría desposeer de la iglesia y casa sin que preceda indemnización de lo gestado en las obras y se conceda el plazo conveniente para desalojar el edificio, esto es, año y medio por lo menos.
El apoderado cree que entrando en esta forma, dentro de pocos años tendremos todo lo que bus- <*2*>camos.
El Prelado
Acepta a los Operarios diocesanos para esta Obra, y no para la de Colegio de Vocaciones: les autoriza, para tratar con la duquesa viuda de Híjar y todo lo demás que sea necesario. Vea usted, me dice, si tienen personalidad legal; lo digo por si les falta este requisito para entrar en tratos con esa señora; en cuanto a mí no tengo la más pequeña dificultad ". Me ha despedido más cariñoso que nunca.
Mi parecer
Entiendo que sea el que fuere el juicio que esto le merece a usted, conviene que venga enseguida, que veamos despacio todo el edificio y si lo encuentra usted aceptable pasamos a madurar los detalles para el arreglo. Si no quiere usted traer a Benet por ahora, yo tengo un arquitecto de gran confianza que nos dirá sin engaño lo que necesitamos saber: es hermano del padre Rabanal.
(Hasta aquí don José María). Es la capilla llamada del obispo, hoy cerrada. Ya les enviaré el impreso que la Unión publicó sobre dicha capilla.
Escritos II, vol. 23.º, doc. 139, pág. 1
A un anónimo
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