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Escritos del beato
Manuel Domingo y Sol
II - Epistolario
Volumen 21.º
ROMA
2007
Notas previas a la nueva transcripción
Al comienzo de cada uno de los documentos que contiene este volumen se indica:
- la sección (en este caso II [Epistolario])
- el número del volumen (en este caso 21.º)
- el número del documento
- y las páginas que comprende cada documento
La utilización de estos cuatro elementos facilitará al máximo la búsqueda y consulta posterior.
Ejemplo: Escritos II, vol. 21.º, doc. 1, pág. 1-3
En cuanto a las siglas utilizadas, se indica el salto de página en el documento original con el siguiente símbolo "<*n*>".
Entre paréntesis cuadrados ([ ]) se incorpora texto no claro o cualquier indicación del editor.
El recorrido hasta poder ofrecer este volumen ha sido largo y ha requerido la participación de múltiples personas. Tras la muerte de Don Manuel, los operarios iniciaron una campaña de recogida de manuscritos. Posteriormente, dirigida sobre todo por D. Antonio Torres y D. Buenaventura Pujol, se hizo la gran labor de transcribir todos los escritos. Más tarde se publicaron parcialmente algunos volúmenes monográficos o selecciones de textos. D. José Luis Ferré inició hace años la edición sistemática de todos los escritos. D. José Jesús Fernández Alonso contribuyó grandemente a continuar el proceso escaneando toda la trascripción de los escritos de Don Manuel. Finalmente, D. Germán González está dedicando su tiempo y energías a confrontar con los originales, corregir y paginar los escritos de Mosén Sol, con lo cual tendremos una edición fiable y citable con garantías al alcance de todos los operarios. A todos ellos les honra el resultado final y el uso que de él puedan hacer los operarios para un mejor conocimiento del Fundador.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 1, págs. 1-2
Sermón de San Agapito
Infirma mundi elegit Deus, ut confundat fortia (1 Cor 1, 27).
La Iglesia es la sociedad que se opone de un modo más directo a los caprichos y culpables pasiones de los hombres; por eso siempre ha sido perseguida con guerra a muerte. Violentas persecuciones se desataron desde un principio (el padre entregaba su hijo...). Apenas se le dejó un momento de reposo. La sangre de los mártires corría a torrentes, los cristianos horrorizados de tan horrible carnicería buscaban su asilo en las montañas. Parece que no se sintiesen con valor para arrostrar... pero Dios en su providencia levantó un niño que pudiese confundir... Agapito... - Avemaría.
Una violenta persecución se levantó contra la Iglesia... el padre entregaba a su hijo... he aquí en qué estado se hallaba la Iglesia cuando Agapito... Es joven, sí, pero tiene la madurez y juicio del hombre. Se presenta ante el tirano y confiesa sin rodeos la fe que profesaba. Atónito estaba de ver que un niño de 15 años osaba... y no pudiendo contener <*2*> la indignación manda fuese azotado cruelmente, creyendo que al fin...
Mandó que fuese encerrado en una cárcel y que por cuatro días estuviese sin comer: ¡Qué espectáculo! (Venid aquí, hijos del siglo, y veréis a un tierno mancebo desafiando los rigores del hambre, vosotros que no podéis sufrir una pequeña mortificación, vosotros, a quienes tanto molesta un solo ayuno, mirad, sí, mirad a Agapito cómo permanece...
Pero no paran aquí sus tormentos. Prepárate, Agapito, que todavía te resta mucho que sufrir. Muchos azotes te esperan y penas mayores que las que acabas de sufrir... Corre de nuevo la sangre y en poco tiempo queda reducido su cuerpo a una sola llaga, y todavía no paran aquí sus dolores: amontonan combustibles los más hediondos, péganles fuego, y todo esto y el humo viene a parar en la cara de Agapito que está colgado cabeza abajo. Parece que no pueden aumentar más sus penas, y a pesar de esto confiesa todavía a Cristo con la misma intrepidez y serenidad que antes de padecer. Fue arrojado a las fieras y le respetaron. Finalmente, impaciente por recibir cuanto antes la corona que tan justamente había merecido, le degollaron. ¿Qué os parece? Aquí sí que podemos decir infirma mundi elegit Deus ut confundat fortia, pero no los sufrió por sus propias fuerzas... Suframos también con resignación...
Escritos II, vol. 21.º, doc. 2, págs. 1-2
A don Pedro Valls - 20 de noviembre de 1900
Señor don Pedro Valls, presbítero
Muy señor mío y amigo: Adjunto le mando el proyecto de exposición diaria para la reparación a Jesús sacramentado en esta ciudad pecadora, y para obtener del Señor bendiciones para la misma.
Con este motivo me creo en el deber de manifestar el proyecto a doña Magdalena, pues su omisión sería casi una falta, habiendo sido ella una favorecedora insigne de nuestra primera empresa de gloria de Dios, del fomento de vocaciones.
Así, sólo espero de usted, si no ha de serle enojoso, se digne darla a conocer el proyecto, puesto que no pido nada concreto, sino lo que su piedad le inspire con la cooperación acaso de algunos de los medios propuestos para aquel objeto.
Con la reserva conveniente <*2*> y esperando sus órdenes se despide de usted afectísimo servidor y capellán, y con mis respetos a doña Magdalena
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 3, págs. 1-2
A doña Raimunda Figueras - 8 de diciembre de 1900
A doña Raimunda Figueras
Le contesto para que no interprete mi silencio como un desengaño o desagrado o resentimiento.
Creo le dije que respecto al rédito anual del 1 por % no me intimidaría aunque no se obtuviese de los fundadores, y tal vez le dije no piense en ello, y que aun respecto del compromiso del capital para la fecha futura no significaba obligación tal, que si por un quebranto o cualquier otro percance lo impedía no podría entregarse, quedara compromiso; bastaba el ofrecimiento o propósito de consignarlo en el albaceazgo o de otra cualquier manera, y con esto tenía suficiente seguridad o confianza de que lo harán.
Respeto, pues, la situación económica de usted, y así puede estar usted tranquila en su denegación, que no por esto dejaré de estarle agradecido a su buen afecto y voluntad, y tengo la seguridad <*2*> de que no dejará de tener interés por el proyecto y que lo encomendará a Jesús, en bien de esta ciudad pecadora.
Sólo le repito la reserva, pues yo no lo diré a nadie, y sólo lo dije antes a mosén Rafael Sales, quien me animó que lo revelara a usted, y al hacerlo no hice sino cumplir casi un deber, pues de lo contrario hasta habría podido usted ofenderse de no solicitar en primera línea su cooperación.
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 21.º, doc. 4, pág. 1
A don Pedro Valls, presbítero - Diciembre de 1900
Muy amado señor y amigo: Hace días tenía escrita la adjunta, y esperaba la ocasión de que fuera a esa a mediados de este diciembre nuestro don José a fin de que se le diera a usted personalmente. Pero ya habrá sabido la tribulación que el Señor nos ha enviado arrebatando a nuestro cariño y a nuestras esperanzas, y con circunstancias muy lamentables y sensibles, que sin duda habrá leído en los periódicos, pues la riñas de los partidos liberales de esta ciudad han ocasionado para los fieles como para nosotros una publicidad desagradable. Así, he resuelto mandársela por el correo.
Repito que no quiero sufra usted ninguna extorsión y que obre con libertad en el cumplimiento o no cumplimiento de mi encargo; pero como usted comprenderá necesito para lanzarme a esa empresa una base prudencial de esperanzas.
Señor don Pedro Valls. Señor don Pedro Valls.
El establecimiento...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 5, págs. 1-2
A don José Compte - Diciembre de 1900
Mi muy amado y respetado en Jesús: Va un proyecto de mucha gloria de Dios que hace años barrunto y que con dolor mío tenía detenido por los temores y repugnancias de los nuestros, refractarios a toda empresa que pudiera aumentar los gravámenes que pesan sobre nuestra Obra.
Hoy me lo consiente y deseo plantearlo y activarlo, y confío mucho en Jesús, pues lo veo necesario para esta ciudad pecadora, y para que sea esta fundación como una residencia de sacerdotes y de confesonario constante que venga a suplir la falta de un instituto religioso dedicado a este <*2*> objeto, que no tenemos ninguno aquí, ni esperanzas de tenerlo, porque sería estrecho el campo para ellos.
No pido a usted nada en concreto, como nunca le he pedido; pero no debe extrañar se lo exponga, y sería una falta el no hacerlo, siendo así que sin pedirle nada tampoco, ha sido espontáneamente un protector insigne de nuestra primera empresa de la Obra de vocaciones, como así consta en los registros de esta casa. Sólo deseo, pues, lo que voluntariamente le inspire su piedad y su celo por los intereses de la gloria de Dios, si bien nos daría aliento.
Con la reserva conveniente, y en espera de sus órdenes se repite suyo afectísimo amigo y capellán
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 21.º, doc. 6, págs. 1-2
A doña Raimunda Figueras - Enero de 1901
Señora doña Raimunda Figueras
Muy respetable y amadísima en Jesús: Me tomo la libertad de escribirle por dos objetos. No he estado estos días para pensar en nada y olvidé hacerla mandar un recordatorio de mosén José García, aunque supongo habrá sabido su muerte. Ha sido mucha la tribulación a que el Señor ha querido sujetarme, pues era el finado mi hijo y mi padre a la vez, y mi consejo. No me lo olvide usted en sus oraciones.
Esta pérdida me ha aguijoneado a procurar con más presteza y el proyecto de reparación a Jesús por esta ciudad pecadora. He obtenido del señor obispo el consentimiento y cesión del patio que fue iglesia de la Merced, si no se vuelve él atrás, que no confío.
Con este motivo me atrevo...
Pero como usted comprenderá necesito para lanzarme a la empresa una base prudencial de esperanzas.
Con este motivo me atrevo a proponer a usted de nuevo el proyecto por si en su piedad, y puesta ante Jesús, hace <*2*> que deba dejar este recuerdo perpetuo a esta su ciudad amada, y que pueda legar luego a sus hermanos y herederos esta distinción y derecho del lugar, y asiento en la capilla y exclusivo, y que no dudo que en su celo mirarían con agrado esta obra de usted.
Ya le dije que no hay necesidad de documento o consignación formal; bastará el ofrecimiento, que usted ya cuidará de la forma de su cumplimiento como creerá más prudente.
Con mis respetos a sus piadosas hermanas y demás familia, sabe es suyo y espera sus oraciones su afectísimo s. s. y padre
Manuel Domingo y Sol
No sé cuándo iré a visitar nuestra casa de ésa; pero es probable sea por abril o mayo, si se realiza,
- el derecho y distinción del sitio y asiento exclusivo;
- que con su celo no...
- con la distinción del sitio y asiento, y que sea su celo.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 7, pág. 1
Al barón de Purroy (?) - Febrero de 1901
Mi respetado y amado señor en Jesús: Debo ir pronto a Barcelona por unas horas, para ultimar un asunto relativo a nuestro don José, y pensaba visitarle para revelarle el pensamiento que le indiqué al despedirnos en la calle de Pelayo, por si tenía usted en Barcelona alguna almita de aquellas que allí suele haber.
Pero anteayer supe se encontraba usted aquí, y se lo mando. No pretendo nada, sino cumplir el deber en que me creo de revelárselo. Sólo exijo reserva completa por hoy.
Ya pasaré a visitarle cuando pueda.
Suyo afectísimo
[Manuel Domingo y Sol]
Nota. El original de esta carta se halla en el “Epistolario”: Al respaldo de una carta a don Pedro Domingo, fechada en febrero de 1901. - A. Torres.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 8, págs. 1-4
A don Esteban Ginés - 2 de noviembre de 1899
Roma, 2 de noviembre. Animas 1899.
Señor don Esteban Ginés, don Domingo Enrique, don Joaquín Espinosa, Mestre y Ribas.
Mis amados en Jesús: Va un saludito desde Roma. Salí el 25 de octubre con 12, entre ellos don Bernardo Vergés. Llegué el 27 a las 10 y ½, y aún dije misa sobre el sepulcro de nuestro san Aniceto. El viaje fatigoso por los apresurados trasbordos, y estando constipado, que aún continúa.
No pude despedirme oficialmente de nuestros pobres mexicanos, pues el vapor aplazó la salida para el 27, y yo no podía aplazar la salida del tercer grupo. Supongo saldrían dicho día 27, pues no sé nada. Los alumnos nuevos <*2*> han sido 25, mayor número que ningún otro año.
Anteayer visité al cardenal Llevaneras, quien me abrazó, y hablamos de varios asuntos. Continúa entusiasta del Colegio y de la Hermandad. Vendrá a dar la bendición el día de la fiesta (12); me han arrebatado mi pontifical de la comunión, que la dará el señor cardenal Rampolla. Predicará Vergés.
No he visto a monseñor Merry todavía. No ha querido este ser nuncio de Bruselas, y el papa le ha obligado a tomar el rectorado de la Academia de nobles.
Se han establecido aquí las adoratrices españolas, y están cerca del colegio, y quieren sacerdote del colegio para la misa todos los días con dos liras y media.
Muchas transformaciones en la casa para hacer local. Se nos va la Secretaría de Breves, y tendremos siete mil liras menos, pero <*3*> más habitaciones. El duque de Galesse no quiere irse al cielo todavía.
He visitado las habitaciones de Espinosa y Santo. Cuántos recuerdos, ¿verdad don Joaquín?
El aspecto general de los nuevos es bueno.
¿Cómo les va por ahí? Hemos de ver si el año que viene traemos aquí media docena de zaragozanos. Que lo vaya preparando don Joaquín Yuste. Saluden a este y al señor provisor. No he cumplido la promesa de mandar desde Tortosa un recuerdo para la niña del señor provisor y la sobrinita del señor Yuste; quedo en deuda y la cumpliré.
Apenas sé de nuestros colegios de España; tengo rotos los hilos de comunicación. Así, díganme cosas.
No dejen de poner ante Jesús dos asuntos: el primero, que Jesús <*4*> me dé tiempo para poder publicar, o sea, imprimir aquí las constituciones; segundo, un asunto material para esta casa, que si Jesús lo bendice podríamos quitarnos bastante el gravamen de sesenta mil duros que debe este edificio. Item: que Jesús me dé salud.
Tengo el informe brillantísimo que el consultor de nuestras constituciones tiene presentado en la Congregación. Ya lo haré traducir, y si puedo lo mandaré más adelante, aunque es cosa reservada todavía.
Conque que me coman mucho; que se guarden de los cambios bruscos de temperatura y que digan cosas buenas.
Es de ustedes afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Ayer fue aniversario de la muerte de Despóns, y de Sanz y Forés. ¿Ya se acordaron de poner la tablilla de reglamento?
Escritos II, vol. 21.º, doc. 9, págs. 1-2
A don Joaquín Jovaní - 27 de septiembre de 1898
Tortosa, 27 de septiembre de 1898.
Señor don Joaquín Jovaní
Mi amadísimo en Jesús: Recibo la suya del 25, ningún temor me infundiría el que pudiese desprestigiar a los nuestros, como no los desprestigió en Valencia. Lo de la dificultad de poder dedicarse al estudio es otra cosa, con el trajín que les aguarda. En vista de esta circunstancia, de la falta de tela que tenemos, y de que usted se inclina a ello, no veo inconveniente en que nos contentemos con la licenciatura. En cuanto a obtenerla ahí o en Valencia, mejor pueden juzgarlo y resolverlo ustedes, y así en este punto obren como crean mejor, cuando usted esté en disposición, <*2*> y aunque sea después del curso.
Nada sabía, o al menos no recordaba, eso de las dos misas del seminario. No vendrá mal, y así podré disponer de las otras 20 que le ofrecí, o para mí o para otro.
Comes pasa hoy por esta estación desde Tarragona a Valencia, licenciado ya. Ha ido allá una nube de graduandos, entre ellos Figuerola, que ha venido hoy también.
López, de San Mateo, salió ayer de Valencia para incorporarse en Madrid a Fabregad, que salió el día antes porque se le acababa el billete de ida y vuelta.
¿Qué ropa de abrigo tienes para el invierno de Toledo?
Suyo afectísimo padre
Manuel Domino y Sol
Tortosa, 27 septiembre 1898.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 10, pág. 1
A Rafael
Mi Rafael: Va el borrador que usted puede modificar como crea, y mejor consignarlo pronto en testamento, y todavía mejor y mejor todavía que procurara reunirlo y entregarlo, pues vamos a iniciar muy pronto las obras, y vendrían muy bien.
Le espero una tarde, o mejor si quiere venir a comer un día avisando o sin avisar.
Suyo afectísimo amigo
Manuel Domingo y Sol
Nota: El original, del que es ésta una copia, se halla en “Autógrafos de don Manuel: Reparación de Tortosa” (A. Torres).
Escritos II, vol. 21.º, doc. 11, pág. 1
A don Vicente Vidal - 14 de agosto de 1891
14, agosto.
Mi don Vicente: Me voy a Barcelona esta tarde. Olvidé decirle escriba a Felipe Tena que no puedo predicar, y que lo escriba a Miñana que lo haga en nombre mío o busque otro; que tal vez Algueró en último caso.
Carta de Pidal que admitirán nuestra legalización y que va bien todo.
Hoy llegan García y Osuna.
Escriba todos los días. Vea cuándo ha de venir, y si ha de tomar baños, etc.
Se fijará el día 10 para la peregrinación.
Suyo
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 21.º, doc. 12, pág. 1
A doña Ramona Puchol y Fontanet - 11 de junio de 1907
Tortosa, 11 junio 1907.
Señora doña Ramona Puchol y Fontanet
Va un saludo a nuestra llegada. En Roma recibió don Manuel muchos consuelos y bendiciones del santo Padre. Diga y diremos. Estamos todavía rendidos por el largo viaje. Nos han dado malas noticias de las cosechas de ahí. Si quiere un recuerdo, baje pronto, si no mientras tanto, va el retrato del santo Padre.
Suyo
J. E.
[Es una tarjeta de don Juan Estruel]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 13, págs. 1-4
A don Andrés Serrano - 19 de abril de 1906
Tortosa, 2.ª dominica de Pascua. Santo Sepulcro y día 19 consagrado a san José.
Señor don Andrés Serrano
Amado don Andrés: El día 16, fiesta de la renovación de los votos franciscanos, y en mi oratorio del colegio (que usted no ha visto aún) y después de la santa misa, tuve también visión (no sé si será como la de ustedes) y vi hecho el colegio portugués, y me la confirma la carta larga de usted recibida anoche, aunque con detalles distintos. Escribí la visión a Benjamín sin explicársela, pero pidiéndole tres datos para fijarla según pide la prudencia humana.
Pensamiento
Ideas preliminares
1.ª Debe prescindirse de intervenciones del gobierno en la iniciativa. En caso, después de realizada y de ser un hecho, ha de procurarse pedir al gobierno el sostenimiento de una beca por cada obispado, o si no <*2*> quería tanto por cada arzobispado, y si esto regateaba, mejor. Con esto sólo, quedaría como reconocido prácticamente el hecho del colegio, y luego no podía objetar nada al reconocimiento de los grados que se agregarían por un medio u otro a la Universidad de Coimbra, y con esto salvadas también prácticamente todas las ataduras regalistas de ordenaciones, etc.
2.ª Claro es y no hay medio, nosotros somos los que hemos de arrostrar los primeros gastos de la instalación. Es una preocupación el querer fijarse en los bienes de san Antonio, como base para el proyecto de colegio, y la unión de los obispos para lo mismo. Bastante nos costó quitar análogas preocupaciones para nuestro Colegio de Roma, y por fortuna que monseñor Merry se hizo cargo de nuestras observaciones, y las expuso al Padre santo, y éste vio despejado el problema, y ahora apremia él a los obispos españoles, y estos no tienen otro remedio que enviar aun sin ganas.
3.ª Base 1.ª Si el señor cardenal Patriarca está re- <*3*>suelto de corazón, y se ofrece a darnos su apoyo bajo nuestra exclusiva iniciativa, es él el que debe escribir una carta oficiosa u oficial al señor Secretario de Estado, diciéndole: Que deseando insistir en la realización del proyecto de Colegio portugués en Roma, pensó proponer a la Hermandad de Sacerdotes Operarios diocesanos, que tienen a su cuidado y por su iniciativa el Colegio Español de San José de Roma, y que han establecido casa-colegio también en Lisboa bajo la protección del mismo (del señor Patriarca) se ofrecerían ellos a iniciarlo por su cuenta y riesgo. Que a las indicaciones hechas han contestado los Operarios prestándose a la realización del proyecto, y con medios facilísimos y ofreciéndose con modestísimas condiciones, con tal sea del agrado de la santa Sede, y puedan contar con el apoyo de la nunciatura y del patriarcado sin necesidad de apoyos del gobierno.
Por lo cual propone a Su Santidad, antes de proceder a un paso definitivo, si merece su aprobación o permiso, para que así pueda invitar a los obispos para que secunden.
Base 2.ª Obtenido el asentimiento o conocimiento de la santa Sede, el señor Patriarca no tendrá otra cosa que hacer sino dirigir <*4*> una simple circular o recomendación a los prelados, diciéndoles: Que habiéndose ofrecido la Hermandad Sacerdotal de Operarios diocesanos (que ya cuenta entre sus individuos algunos portugueses) instalar en obsequio de los prelados de Portugal una casa-colegio en Roma para los alumnos que dichos prelados quieran confiarles, mientras aquéllos hacen sus estudios en Roma, y que habiendo merecido este ofrecimiento la bendición y agrado de la santa Sede, lo pone en su conocimiento, esperando se fijarán en las ventajas que este sencillo medio presenta y que las aceptarán con agrado... etc.
3.ª Base o paso. Junto con la circular, o independiente de ella, irá nuestro prospecto a los prelados, en que después de un preámbulo en que se les diga y exponga la conveniencia de colegio en Roma. La existencia de ellos de todas las naciones católicas y no católicas, sostenidos casi todos por los obispos mismos de las respectivas naciones. El deseo constante de la santa Sede, los [de aquí en adelante no aparece en los originales] resultados que se han obtenido, etc., se les añadirá: Que con el objeto de facilitarlo a los prelados de Portugal, y movidos tan sólo por el celo del bien de las almas, y teniendo en cuenta los pocos recursos de los mismos prelados y las circunstancias de los tiempos, etc., no han dudado los Operarios en ofrecer nuestra cooperación a los deseos de los obispos.
Luego las Bases del llamamiento.
1.ª El cuidado y dirección del colegio, etc.
2.ª El ofrecer la pensión de...
Para los otros que sean sostenidos por sí mismos o por otros benefactores que quieran mantener una beca será de...
3.ª Para el grandísimo quebranto del arriendo de edificio, mueblaje, representación, etc., todo lo cual asciende más que lo de la manutención, se espera: I. La caritativa cooperación de los prelados por los medios que les sea posible y que la Hermandad les sugeriría. II. La bendición de los mismos para obtener los Operarios colectas, limosnas de las personas piadosas de sus diócesis.
4.ª El envío de alumnos por los prelados no significaría por parte de estos obligación ni compromiso ninguno para su libre conducta ulterior (quiere decir que no se les obliga a continuar siempre sosteniendo como si fueran becas fijas, sino que puedan pasar cuando quieran o retirarlos).
(aa) 5.ª Luego se añaden las instrucciones o reglas.
Resumen: Invitación del señor Patriarca. Iniciativa nuestra con el beneplácito de la santa Sede. Interés por parte del Patriarca y de la nunciatura. Medios. La pequeña pensión. Luego las colectas, suscripciones, etc., y en su día las agencias que ya vendrán por interés de los propios obispos.
(aa) 5.ª Si el número de los alumnos enviados no llegare a 12, se colocarían en el Colegio de San José, del Palacio Altemps, y con las mismas condiciones para los dos primeros enviados por los prelados. Cuando pasaren de 12, o si existían ya el primer día, se colocarán independientemente en la casa-colegio proyectada y ofrecida.
Me tocan a cenar. Hay mucho que decir. Siento haber ido tan deprisa porque no sé si me he explicado bien. El preámbulo ya lo redactaría yo.
Si el señor nuncio podía intervenir en el envío de la circular a los obispos, mejor.
Entre tanto discurra usted y podremos activarlo si es preciso.
Recuerdos a monseñor Vico.
Suyo afectísimo
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 19.
Reservado. Si entiende usted bien la idea, puede leerlo a monseñor Vico. La base de la señora viuda de don Ángel claro es que la trataríamos antes; pero nosotros con la nunciatura y nada más.
Hágame observaciones. No puedo más. Tal vez convenga, si usted lo ha de enseñar a Vico, nuncio o cardenal, que lo copie en letra de usted.
Escriba enseguida.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 14, pág. 1
A don Carmelo Blay - 1899
No tengo tiempo para escribir aparte al señor obispo de esa, nuestro señor Ibarra. Puede usted mismo a mi nombre decirle que si acaso le convenía puede disponer de nuestro Colegio de Roma, durante el Concilio americano, aunque supongo y temo no se lo consentirán los del Pío americano. Pero en caso desearía saber si lo puede aceptar, para evitar cualquier otro compromiso ulterior, que pueda ocurrir. También lo escribo a don Federico, que lo ofrezca al señor obispo de Cuernavaca.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 21.º, doc. 15, págs. 1-2
A don Andrés Serrano - 27 de noviembre de 1898
Señor don Andrés Serrano
Amado don Andrés: Recibidas las suyas; llegué ayer de Barcelona. El 25 a las 3 de la tarde dejé sobre el vapor “Ciudad de Cádiz” a nuestros excelentes Operarios Bover, Salvador y Blay y a los buenos auxiliares Nadal y Piqueras, animadísimos. Sus alientos me produjeron santas emociones que no había sentido en mucho tiempo ni en ninguna otra expedición. Recen un Padrenuestro, pero uno solo, en obsequio de san José, san Rafael y el Ángel de Portugal pro peregrinantibus mientras dure el viaje.
Acabamos de recibir carta del obispo de Campeche, trasladado a la diócesis de Cuernavaca, cuya capital es Tacuba, mucho más importante que Campeche y de mejor clima, etc., y pide hagamos lo que en Chilapa y espera <*2*> favorable contestación y han vuelto los entusiasmos de muchos para aquel país, entre los nuestros.
Escribe Tormo interesadísimo por el hombre: le escribo no se entusiasme demasiado. En Toledo se inaugura el colegio el 1.º de enero. El cardenal ha dado lo que cueste el mueblaje, 6.300 pesetas. La cosa en el seminario continúa bien.
Ha venido el Operario cura de Torre Arcas. Regularmente irá a Plasencia al noviciado de don Esteban. De Toledo me proponen un diácono muy bueno para Operario; es fácil le enviemos a prueba a Plasencia o Murcia.
A Amposta creo habremos de enviarle al colegio de Toledo.
De Roma no hay malas noticias. Esperamos el resultado de premios y tienen esperanzas buenas. Guardiola es ya licenciado de cánones.
En Astorga, ejercicios de paciencia.
En Valencia excursiones por la limosna diocesana.
En Almería piden ayudas. Es fácil deba ir Ortí Bono.
Tenga paciencia con Francia; no es prudente en medio del curso resolver sobre él; al final veremos. No me dice usted su parecer sobre proponer al fin del curso al cardenal lo de constituirnos en mercenarios, en lugar de como estamos ahora. ¿Qué piensa usted sobre Coimbra? Portugal me interesa porque está destinada a desaparecer como España por resolución de las sectas. ¿Qué me dice de Fabregad?
Afectos a él y a López. Dígame cosas.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol Hoy, 27 de noviembre.
Que San Andrés nos le haga un apóstol tan dulce y simpático como fue él.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 16, págs. 1-2
A don Felipe Tena - 1 de febrero de 1898
Tortosa, 1 febrero 1898.
Señor don Felipe Tena, director del Colegio de Almería
Amado don Felipe: Recibimos las proposiciones que usted nos mandó del dueño del edificio contiguo al colegio.
No ignora usted que siempre se nos había dicho que el edificio no podía valer más que de cinco a seis mil duros, y con esta idea, y por la mucha conveniencia que ofrece el estar junto al colegio teníamos deseos vivos de hacer un esfuerzo supremo para adquirirle, a pesar de los escasísimos elementos que para el desarrollo de nuestra Obra se pueden esperar de esa tan pequeña y pobre diócesis.
Por ello nos han sorprendido las proposiciones del dueño sobre el precio y las otras condiciones onerosas, y más <*2*> debiéndose tener en cuenta el coste de las reparaciones necesarias para habilitarlo convenientemente para nuestro objeto, y no podemos arrostrar esa empresa.
No obstante, para que el dueño vea que al proponerle nosotros la adquisición no tratábamos de pretensiones absurdas, sino calcadas en lo que se nos había dicho por personas imparciales, en aras de nuestro deseo de obtenerla; van adjuntas nuestras bases, únicas que nos permite presentar nuestra situación, y aun con sacrificio superior al que reclama la poca importancia y el porvenir de esa casa nuestra de vocaciones, y menos no siendo ni pudiendo ser nuestro el actual edificio-colegio. Por ello, mejor que la compra preferiríamos el arriendo, si nos conviniéramos en las condiciones...
[La siguiente redacción de la carta no figura en los originales]
Amado don Felipe: Recibimos las proposiciones que usted nos mandó del dueño del edificio contiguo al colegio, etc. Por ello mejor que la compra preferiríamos el arriendo, si al dueño le agradaran las condiciones, y así se daría lugar al tiempo, y tal vez más adelante podría tratarse de la compra. Por el recuerdo que conservo del edificio y por los datos que tenemos creo que ningún alquiler le podría ser más ventajoso que el nuestro para la conservación del edificio, puesto que los chicos no hacen allí más que comer y dormir, sin causar ningún perjuicio y además que aunque lo edificara para lograr distintos inquilinatos, o serán de los que no puedan pagar, y el coste de sus obras sería inútil. Creo que usted debe hacerle comprender esas ventajas. Si no accediera a ello, continuaremos como ahora, y daríamos lugar al tiempo.
Proposiciones para la adquisición de la fabrica contigua al Colegio de San Juan: Se ofrecen para la compra de ella, pesetas 32.000 con las condiciones siguientes: 1. Se entregarán el día de la escritura, 10.000. 2. Las restantes se irán entregando dentro del plazo de dos años. 3. Devengar en éstas el interés del 5 por ciento, pero debiendo el vendedor recibiendo las cantidades que se le vayan entregando en cualquiera fecha con tal no baje la entrega de 2.500 pesetas cada vez, descontándose desde dicha fecha el interés de las entregadas. 4. La escritura se otorgará por todo el mes de mayo.
Si acaso al vendedor no le conviniese la venta en estas condiciones se le propone un contrato de arriendo en esta forma: se le arrendaría la fábrica por cinco años o más, si así se conviniese. El precio que se ofrece por el arriendo es de 1.500 pesetas anuales pagadas en dos plazos. Debería el dueño dejarla provista de puertas y ventanas y una escalera al menos, y limpia, y arreglado el pavimento y paso. Las otras obras, que al comprador conviniese hacer, se convendrían antes con el arrendador, y serían a cuenta del arrendatario, y quedando siempre después a beneficio del edificio.
1. Cartas. 2. Telegramas.
1. La imposibilidad de levantar edificio.
2. Matar el seminario. No podría competir. Hacernos necesarios.
3. Influencia nuestra en la diócesis. No hay institutos.
4. Establecer alojamiento.
5. Si Dios tiene designios.
Dificultades.
Capital. En Orihuela, 4.000 duros; en Plasencia, 9.000.
Si fuera el primer colegio, no repararíamos.
Medios.
Tres mil duros de la diócesis. Mil de acciones. Buscar en el banco 4. 000 asegurando el edificio y pagar el rédito con las dos capellanías, aunque se deba mucho tiempo. Los 4.000 duros amortizables.
Se ha de hacer resolución: Sí o no. ¿Sí? Cómo. Cantidad. Condiciones. ¿No? ¿Cómo? ¿Con [?]? Papel.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 17, pág. 1
A una señora - Febrero de 1901
Señora.
Muy respetable y amada en Jesús:
Va el adjunto anuncio proyecto de reparación y exposición para esta ciudad pecadora, que hace días debía haberle comunicado. No pretendemos nada en concreto, sino...
Dispense la libertad de...
Va el adjunto proyecto de exposición diaria y de reparación y exposición en favor de esta ciudad pecadora. No pedimos a usted nada en concreto, sino lo que Jesús acaso quiera inspirarle, pero no debe extrañar que se lo expongamos, pues nos creemos en el deber de ello, y sería una falta no hacerlo, ya por la memoria de nuestra antigua benefactora la señora marquesa, ya por no quedar usted preterida entre las personas piadosas de esta ciudad.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 18, pág. 1
A los Colegiales - 24 de abril de 1902
Murcia, 24 de abril de 1902.
A los colegiales
Mis A. A. en el Señor: Aunque todavía no estoy en disposición de ningún ejercicio mental e intelectual, ¿cómo no aprovechar esta ocasión para deciros una palabra? Y qué os diré para preparar vuestros corazones para la sagrada comunión de este día del Patrocinio de nuestro padre san José.
La santa Iglesia pone en boca del santo en el oficio de ayer aquellas palabras referentes al antiguo José: “Fecit me quasi patrem Pharaonis... ” (Gén 45, 8).
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 19, págs. 1-4
A don Rafael Merry del Vall - 22 de enero de 1896
22 enero 1896.
Ilmo. Señor Don Rafael Merry del Vall
Mi amadísimo señor y amigo: Acabo de recibir la suya enérgica y casi dura, que no por esto dejo de agradecer, y siento haya tardado tanto el desahogo.
Ante todo debo decirle que no fue “convite”, sino mera visita, y por invitación y encuentro casual, como afortunadamente lo consignaron en la correspondencia, en medio de otras falsedades. No fue, pues, solicitada.
Las consecuencias que prevé fueron tan sólo por el desagrado que causaría a algunas personas de aquí y de Madrid como, por ejemplo, a Caparrós, y en particular a una familia íntegra, de la cual esperamos grande ayuda material para uno de nuestros colegios, etc. Pero nunca pudo ocurrirme en mis ignorancias políticas, y de la situación que usted indica, que pudiera ser de compromiso ni humillación a nadie, y menos al señor embajador, a quien tanto debemos. A haberlo pre- <*2*>sentido, no más, hubiera bastado para acallar el remordimiento que en mis frustraciones me causaba la idea de cometer una desatención inmerecida.
Por lo tanto, si esta mi simplicidad mereciera alguna penitencia, no excusaría dar cualquiera satisfacción que se me exigiera, y sin rubor ninguno, por lo mismo que no hubo, no sólo culpa teológica, sino [ni] aun jurídica, puesto que se trata de un acto indiferente y lícito, como el de un saludo cortés y sin significación ninguna, a un español distinguido y en el extranjero, por más que sea representante de una determinada idea política. Por de pronto, ya me ocasiona usted una penitencia con la casi resolución que me veo precisado a hacer de privarme de mi visita al Colegio español de Roma en el próximo octubre pues no la considero ya prudente faltándome la expansión y santa efusión y libertad de los que más podrían satisfacerme y para evitar que mi presencia en esa [?] a rendir... <*3*> satisfacción?
[?] la libertad en la [?] faltándome la única libertad y expansión con los míos. [?] la alegría y familiar expansión. Confianza, aunque de seguro lo [?] privado de la anhelada alegría y expansión de los míos [?] privado de la satisfacción que me causan, y como los más queridos..., pues no la haría con gusto, faltándome la... por no serme grato ya sin la santa expansión, y creará con mi presencia recuerdos peligrosos para los desafectos al Colegio.
[Lo que viene continuación no figura en los originales]
En cuanto a las alarmas que usted indica de resultas para el Colegio, como no vivimos en esa atmósfera que ustedes se ven precisados a respirar de recelos políticos y maquiavelismos de enemigos suspicaces, no puedo apreciar el fundamento que puedan [producir] esos anuncios y profecías que me han afectado sobremanera tan sólo porque salen de la boca de un alma santa incapaz de prevenciones, y ni aún entusiasmos excesivos que no sean de gloria de Dios, y sobre cuyos peligros no tenemos otro medio que encomendarlo a Dios.
Por lo demás, repito, no sabemos, pero los nuestros, a los cuales expuse lo ocurrido, y que tienen el derecho y el deber de advertirnos, [no] han visto cosa de trascendencia mayor, ni alguna que otra persona respetable, sabia y santa, de los que están muy lejos de los carlistas, que me ha hecho referir el hecho [no] han salido más que con una broma. Y estoy creidísimo que si lo expusiéramos a cualquiera otra persona imparcial e independiente, a indicación de usted mismo, no vería más que una pequeñez incapaz de que pueda influir ni excitar prevenciones en el ánimo, no digo aun del papa, sino de toda persona seria acostumbrada a mirar las cosas con más anchura de corazón, y menos de las que conozcan nuestros colegios que están siempre expuestos al público y en los cuales no se conocen hoy políticas.
Mayores pequeñeces son todavía las de los amigos de Sevilla, que no sé quiénes serán fuera de alguno que le vendría recomendado desde su diócesis por ser agente, ni de las... que no he llegado a comunicar, ni recuerdo haber..., ni se medien ahí intimidades. Si se quieren pretextos, no les faltan a los malévolos, aun sin dárselos, como los de [?], y el peligro de desarrollarse enfermedades, etc. No creo sean hoy iguales las circunstancias de nuestra situación.
De modo, que hasta el presente que yo sepa, sólo he clavado espina a los que más podía sentirlo y menos lo deseaba, y la he recibido únicamente de los que más podía sentirlo. Tendré que ofrecérselo a Dios con el mismo sacrificio que hice al verificar la famosa visita. No dudo que Jesús me lo aceptará.
Espero siempre sus órdenes, se repite suyo afectísimo, que ni un día deja de ponerle ante Jesús,
Y crea que mi nombre, gracias a Dios es poco conocido...
Si yo hubiera sido carlista, o no más tenido por tal, casi es seguro que no hubiera hecho la visita, o si la hubiera hecho, hubiera encargado no se diera publicidad, como lo hicieron otros, y mi encargo se hubiera mirado, aun con satisfacción, pero no quise hacer esta súplica vergonzante que se hubiera tomado por ellos como un acto de fe política, que yo evité...
- pecado -
Mi respetable y amado don Rafael: Recibo su muy grata el día mismo del regreso de Valencia, a donde fui a presenciar la solemne fiesta de nuestra reserva de Jesús sacramentado, y van dos líneas no más porque no quiero distraerle demasiado de la cadena de sus múltiples tareas.
1. No quiero que deje usted de hacerme siempre cuantas advertencias crea, aunque sea con energía; sentiría no lo hiciese. No quiero decir...
2. Estoy conforme con usted en que siempre aparece con cierta significación una visita de esta naturaleza, no pudiendo dar a cada uno una explicación del “modo” como sucedió; por esto le dije que preveía ciertas consecuencias. Más aún, si yo hubiera sido carlista, o no más tenido por tal, hubiera encargado no se diera publicidad como así lo ha hecho algún otro, e hizo bien, según él; pero a mí me pareció una súplica vergonzosa (para lo cual habrían deseado que mediara...) que se hubiera tomado por ellos como una protesta y adhesión, o al menos significado una adhesión política.
3. Lo que no pude prever, sólo de ser ocasión de compromiso para el señor embajador, que es lo único que siento. 2. Que no acabo de convencerme de las razones de las alarmas que tanto me afectaron y afectan que pueda ocasionar el argumento de mi visita, “aunque” hubiera sido política o manifestación de mi modo de pensar político, que pudiera ser de [?] ante el papa ni gobierno ni obispos, y más en las circunstancias más libres en que estamos. Pretextos pueden buscarse siempre... Crea usted que, a pesar de la lamentable división de los católicos españoles, hay más escepticismo político de lo que se figura, y una libertad tal de opiniones que no era conocida años atrás. Nosotros compartimos y nos bromeamos de las opiniones con toda suerte de personas, y creo que muchos obispos lo miran con igual indiferencia, y solo lamentan el espíritu, la actitud de ciertos individuales directores del carlismo y que en algunos casos particulares hemos tenido que atajar o reprobar su conducta. Fuera de esto, repito, casi ningún obispo se extraña hoy de las opiniones particulares, si no trascienden a hacer política. El difunto señor arzobispo de Sevilla sobre unas oposiciones, y yo sé las últimas que tenía él, y que tal vez usted ignora, y si hubiera sabido mi visita aunque lo hubiera tomado a....
[?] en las circunstancias más libres en que nos encontramos, gracias a Jesús y a la protección de ustedes? <*4*>
[En el último folio de los originales aparece la siguiente nota:] “ Borrador de contestación a la carta de moseñor Merry (19 enero 1896) en que se quejaba a don Manuel de su visita a don Carlos en Venecia”.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 20, págs. 1-5
A un Operario
Más reservada.
Sí que nos ha satisfecho lo de don F... He enviado la tuya y de él a Rem... Veremos lo que opina.
¿Crees tú que él se contentará con que le señalemos la devolución de tres reales anuales, es decir, que se le señale esa cantidad, o poco más, si conviene, como recompensa, durante los años que esté hasta terminar el pago?, pero entendiéndose que si se salía de la obra o por cualquier motivo no continuaba, él debía cuidar luego de ir pagando lo que faltase. Esto te lo digo sólo a ti para que al escribirle yo puedas hacerle estas proposiciones con seguridad. Así resultaría como una especie de pensión de las que ofrecemos a algunos Operarios para el sostenimiento de sus familias.
Me dices que me dejo llevar del corazón y tú te tienes la culpa. El pago <*2*> por las necesidades de los Operarios, que son buenos, no me duelen ni me asustan. Más nos ganan ellos después con su trabajo y su celo.
Pero me ocurre una duda. ¿Es fumador don F.? Esa sería la mayor dificultad, pues ya sabes mi preocupación (según vosotros) y mi empeño en esta materia; y tan grande empeño, que se me aumenta cada día en la presencia de Jesús, y no habrá otro medio que cumplir las constituciones, cuando se aprueben, de eliminarlo exteriormente de nuestra Obra, no sólo el cigarro, sino todo tabaco. Yo iría tranquilo a la presencia de Dios. Privada y ocultamente cuanto quieran los que estén habituados; pero fuera... de ningún modo.
Por eso tú te callas de decirme si lo hace exteriormente tu don Antonio, y yo te lo callo también, y tú responderás.
Tu padre
Manuel Domingo y Sol
Recibo la tuya. Respecto lo de don F. ¿quedará contento con mi proposición? Piensa que son siete u ocho años para que pueda acabar de pagar. <*3*>
... narios. Los legales donativos a la Hermandad por personas conocidas y conocedoras de la Hermandad no vendrán sino por medio de la intervención de algún Operario, el cual ya propondrá el medio de que se leguen a un individuo de la misma, o a algún director de colegio, como está ya en algún testamento en que ha intervenido e interviene don José García.
Resultado: Que no tenemos otra ventaja que alguna material por los pagos [?] etc., y en cambio tenemos graves peligros de ser considerados, legalizados, como Congregación, y no olvidando que contra las legalizadas va principalmente el tiro de las sectas, porque son las que tienen más importancia; sólo que la secta pone el pretexto supuesto de la ilegalidad para ir por partes y no de golpe todo, como irá al fin si puede luego contra ciertos bienes particulares, si Jesús no envía un remedio a esta España pecadora.
Cuando la ley de asociaciones en tiempo de Sagasta y el [?] nos exigió el padre Martín [?] legalizarnos como asociación según la ley de asociaciones del tiempo de Sagasta, que estaba como en desuso y lo hicimos con gran repugnancia y no nos valió para nada.
Así creo que no debemos insistir puesto que no existimos como congregación ni casi <*4*> ante los fieles, que no nos miran como tal, sino como una cofradía de sacerdotes encargados de los colegios de vocaciones de San José.
Espero que expongáis estas consideraciones a nuestro don Francisco, significándole nuestro deseo de continuar por hoy de esta manera, atendida nuestra poca importancia, y dar lugar al tiempo. Es vergonzoso que un gobierno, el más católico que puede existir en la actual situación, prepare esas ataduras [?] vaya con esas ataduras y amenazas que cuidarán de realizar los que vendrán después. <*5*>
No sé si me dejo algún otro prenotando. En vista de ellos, no sé qué es mejor, si fiados en que estamos inscritos desde el año 1891 en el Registro como simple asociación, dejarlo estar todo, y cuando venga lo ocasión defendernos como podamos con esto y pagando las multas y demás castigos por no haber cumplido las promesas , o decir que se desobedece, etc., o inscribirnos al fin como congregación, presentando el Decretum laudis y la....
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 21, pág. 1
A don Benjamín Miñana - 31 de mayo de 1899
Mi Benjamín: Ayer recibí carta del señor obispo Plancarte que, después de darme las gracias por habernos ofrecido a tomar su Seminario, añade: “Encontrándome en Roma por el Concilio, no quiero volver a Cuernavaca sin llevar conmigo tan importante contingente, y deseo me diga si puedo contar con ellos definitivamente, y cómo me puedo arreglar para dejar este negocio expedito oportunamente. Ignoro el tiempo que durará el Concilio, pero creo que no podremos estar libres antes de mediados de julio”.
Le contesto la adjunta, que podrá usted ir a entregarle personalmente, a fin de que en lugar de cartas, puedan traerse los detalles que convenga. Entre estos detalles hay uno, que los de Chilapa y San Joaquín me advierten, y por el cual los de aquí me atormen- [desde aquí hasta el final de la carta no figura en los originales]tan cuando les viene la ocasión de darme una puntada. Cuando las Bases con el de Chilapa todos quedaron contentos, excepto don José que quería encontrar una mina en América. Mas luego, que el barbero les cuesta a cada uno un peso al mes...; que el médico un peso por visita...; que los zapatos ocho pesos...; y yo no me atrevo a alterar bases, sobre todo, con el señor de Chilapa que es rumboso, y ahora mismo ha dado 100 pesos a Federico por un novenario.
El señor de Cuernavaca vio las bases de Chilapa y dijo que con ellas se conformaba. No me atrevo, pues, a hablarle de ello, ni es digno para mí, ni casi honroso para la Hermandad. Esto pueden hacerlo los nuestros allá, y ustedes ahí como cosa de ustedes... Por ello, si le viene la ocasión, puede indicarle que, según los nuestros, parece que el gasto de médico y medicinas es gravoso en México, y que los nuestros han extrañado que en el seminario no haya un médico contratado para todo el seminario, como sucede en los establecimientos de España..., y tal vez convendría ese detalle fijarlo. Item: se establece en las bases que si además de la dirección y cargos de mayordomo, prefecto, alguno tiene una cátedra, se le añada a éste 20 pesos como a los demás profesores; mas Bover, por ejemplo, tiene dos cátedras graves: teología mañana y tarde, y moral mañana y tarde; ¿no podría detallarse si tenían más de una asignatura de las principales, o más de una cátedra mañana y tarde, considerarse como dos cátedras, y así doble asignación? Eso, repito, solo haciéndolo salir en conversación, puede con diplomacia dejarse caer, y fijarlo. Conque vea usted si tiene ocasión, y si no por conducto del doctor Ruiz, y como cosa de usted, y como cosa que les escriben los de México, no en tono de queja, sino solo refiriendo lo que cuestan allí ciertos trabajos y artículos.
Malo. Va la que ha dejado Girona. No sé qué decir sobre él. Veré si don Juan Royo me da dos líneas para su pueblo de Panticosa, por si le ocurre algo esté a la vista de él, y tenga una persona conocida, v. gr., el párroco, en caso que ustedes se resuelvan a enviarle.
Salomón. Ayer vino Martinet, y sin hablarle yo, me dijo que su padre y más aún su madre desearían que sus hijos se hiciesen frailes, pues no quisieran que fuesen sacerdotes en el siglo; es un dato que puede animar a ustedes.
Tengo la barrina sobre el personal de México. Colomer, músico, está dispuesto, y Lledó, músico, está dependiendo de lo que digan sus padres; si éste no cuaja vería un tiple o tenor de Valencia. Es este caso personal para San Joaquín: Rodríguez, superior; Colomer, que es diácono; Lledó; organista, Ángel Larroca o Peñarroya o Juan. Si falta otro, el famoso Segura, diácono, de la Puebla, hijo de Marzá.
Don Federico para todo lo que convenga.
Cuernavaca.
Amposta, superior. Doctor Nadal y otro... que yo quisiera si ustedes tuvieran traza.
Ayudas para Chiapa..., Cubells, Llop.
Diga a Juan que Estruel dos meritissimus, y de hebreo prope-meritissimus. Está como una caña. Se va con don José mañana o pasado a García y Reus (donde está Antonio Hellín).
¿Cómo le fue el viaje? ¿y la novata?
Osuna me dice que verá lo de Guar...
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 31 de mayo.
Vayan diciendo, que ahora estoy sobre mi mesita. Hemos recibido los retratos de Chilapa.
¿Y de Guardiola? ¿No podremos madurarlo para Cuernavaca?
Si al obispo de Cuernavaca le faltan profesores, además de lo que puedan suplir los nuestros, veríamos algún otro auxiliar.
[La transcripción de este documento se encuentra también en su lugar: Escritos II, vol. 12, doc. 99b].
Escritos II, vol. 21.º, doc. 22, págs. 1-2
A don Andrés Serrano - 27 de julio de 1900
[Nota: Al pie de un borrador de don Andrés en portugués, y una carta del mismo para el cardenal de Lisboa, escribía don Manuel:]
Devuélvame este borrador. Don José García dice que debemos continuar ahí un año más, aunque sea sin pensión y a riesgo nuestro, y aplazar para el otro la solución. Así lo puede decir al cardenal; pero <*2*> a Santarem, y estando allí algunos profesores, esto de ningún modo.
Juan Antonio se marcha esta mañana a Villafranca: el cura de allí se estaba muriendo.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 23, págs. 1-3
A don Andrés Serrano
Dice que debemos desear la gloria de Dios, aunque otro lo haga; y es cierto. Dice que otra entidad puede hacerlo mejor.
Partiendo de este principio, colegios y todo. Dice que le mueve el bien. Temo que es la indolencia, la comodidad y la falta de idea del deber, y de entusiasmo y de abnegación.
Nada le he dicho de la administración, que le quité.
Dijo que la revista no era costosa. Y es cierto, pues yo me atrevería y don Vicente, y llamando a otros. El Adalid.
No es exacto que los operarios no lo quieran. Lo que sí lamentan si el gasto, etc.; si hubieran visto resultado, y si no se les malograra, [?] y lamentaría, la romería, que ha estado a punto de fracasar por las mismas causas.
Prueba que es indolencia el descuido. Prueba el querer dejar el gimnasio por lo arduo y espinoso de este ministerio.
Me afectó sobremanera y sorprendió a García.
Somos entidad más a propósito para organizar los gimnasios, no tanto para la Revista.
En todo lo que se le ha dado, de organización del Corazón de Jesús, de administración de lo mismo, la formación de auxiliares. <*2*>
La Reparadora.
Conforme en que no se tome más de lo que podamos, pero es un hecho y es cosa de la Hermandad.
Haremos más que los otros, como podríamos hacer lo del Corazón de Jesús y otras cosas que podremos hacer mejor.
Y tantas otras líneas, a ninguna de las cuales se ha aficionado, como se ha aficionado García a los recibos de misas, a promover los ingresos, a los ejercicios.
Se quiere encerrar en un mero presidente, y aun de colegio formado, sin tener que pensar en allegar medios.
Su porte presumido.
Confiaba y creo era a propósito para ser el apóstol de la juventud varonil en España. Si me he equivocado, Dios me habrá castigado en la excesiva confianza. Maledictus y a usted le era útil.
No tengo trazas, pero lo haría con gusto.
Morgades no es un ejemplo. Pero otro ente lo organizaría mejor que los P. P., excepto la Revista, pues tienen el carácter apostólico. <*3*>
La vida retirada y de celda y la distracción de los chicos, y no las inquietudes de un operario.
Creo es al revés, no a las espaldas de ellos, sino ellos a espaldas nuestras.
El gimnasio no puede ir así, no sólo por lo poco honroso que sería, sino porque no pueden ser más que [?], y nosotros de ellos no sabríamos serlo...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 24, pág. 1
A la Madre Victoria del Sagrado Corazón
Mi Victoria: Recibidas hoy las dos suyas, y en la primera parece pide mi parecer, y no hace bien, pues ya sabe que cuando se trata de hacer bien temporal y espiritual a las almas, a donde me inclina siempre el corazón, si purifico la intención, después me quedo tranquilo. Así, con una mirada a la Madre purísima le volverá ella los ojos de misericordia y recibirá más inspiración.
No tengo líneas echadas ni casi las puedo echar ya para viaje a Murcia, como barruntaba. Creo no me quedará otra que el de Valencia, y veré si entro a darles la bendición y llevarles el recuerdo de mi Artemio, al cual para tranquilidad mía le he escrito que ustedes quieren hacer esta santa rapiña. Espero a Ángeles...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 24, pág. 1
A don Felipe Tena
Mi Felipe: Que San Felipe Neri te haga una apóstol, hoy de Barcelona, y mañana del mundo, aunque por hoy no te han salido bastante las alas para tanto; que crezcan, pero para ello es preciso aligeres un poquito (el lastre) la barquilla de ese cored pegadizo. No gasten demasiadas bromas sobre lo de Tarra..., pues no debéis olvidar lo que dan aquellos dos hombres que se ponen en las escaleras de la cátedra.
... Al sant hospital.
Tal iva que no su pensá.
Tal iva que no se u creu.
Veo que has tenido pocas ganas de venir a comerte aquí la mona.
Adeudo cartita a José.
A Joaquín, que hoy viene Ángeles. Si le enviaba compañía, tal vez tendría tentación de mandártela para que como tiene tiempos libres le sirviera el [?].
Don Esteban...
Pallarés va a esa.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 25, pág. 1
A los Operarios de Lisboa
Nota para la carta del Señor Cardenal.
Según manifiestan los iniciadores de esta Obra, estos ofrecen la manutención de cada alumno por dos liras diarias, o sean 730 anuales, y lo demás de vestido, trajes, lavabo, libros, debe ir a cuenta del alumno. No obstante, si los alumnos no pudieran contribuir en algo a la pensión, ni siquiera sufragar dichos gastos de vestidos, etc., y el prelado quisiera o debiera costearlo todo, la Obra cuidaría de ello con la cantidad de 1.000 liras anuales, incluso gran parte del costo del viaje en carril, o sea, desde Barcelona o Irún, conforme lo expondrán en las bases o prospecto que enviarán a los prelados, si éstos presentan el número suficiente de alumnos para resolverse a realizar el proyecto.
Nota: Trata sin duda del proyectado Colegio Portugués en Roma. A. Torres.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 26, págs. 1-3
Al padre Antonio Escolano
Reverendo padre Antonio Escolano
Muy respetable señor mío y amigo: Me escriben los nuestros diciéndome que temen se repitan otra vez los rozamientos del año anterior que usted y yo lamentamos y que confiaba desaparecerían. Creí entender de mi entrevista con usted en abril último que, una vez obtenida la colocación para el señor rector, éste no residiría en el seminario, y con ello vi la próxima solución de todo conflicto, deslindándose entonces las atribuciones de cada uno. Esto no ha sido así, al parecer, y deberemos ver cómo prevenir todas las ocasiones (o contingencias) y disgustos, y los nuestros puedan trabajar con agrado en su campo, y no se desvirtúe su autoridad, y la del señor rector quede en su puesto también.
Tengo para mí, en lo que he podido ir deduciendo, que desde el primer momento se ha partido de diferente principio. Se consideró ahí por el señor rector que nuestra ida y nuestra misión no significaba en el interior del seminario otra cosa que la de meros prefectos bajo la dependencia del rectorado, y mirándolo desde este punto de vista, claro es y se comprende, que no sólo debía tener la alta inspección, sino que prácticamente eran inevitables sus ingerencias en todos los ramos y asuntos de la casa.
Más nuestra creencia -nuestro modo de ver- e interpretación eran distintas, creyendo que nuestra situación, nuestro gobierno interior, fuera de los medios de atender a [la] subsistencia, sería semejante al [que] tenemos sobre los colegios, los cuales no dejan de depender absoluta e inmediatamente de la autoridad de los rectores, y por ello convencido de la imposibilidad moral de que haya dos cabezas o autoridades en un mismo campo y con idéntico objeto, se presentaron las bases que don Remigio Albiol leyó al señor obispo, y que éste aprobó ampliamente, según aseguró dicho don Remigio (no pareciéndole delicado el pedirle las firmara). Dichas bases son las mismas que yo dejé a usted con ligerísimas e insignificantes adiciones acaso, y cuya significación era de que el rector, aparte de la representación consiguiente como tal ante la diócesis y en los actos oficiales y comunicación con las autoridades y demás seminarios, y respecto de los Operarios, debiera entender tan sólo en el cuidado y vigilancia de la parte científica; y en lo demás relativo a la parte religiosa, disciplinar y económica ordinaria, y gobierno interior, así como en asuntos de permisos, expulsiones (o castigos de internos) no debían tener los Operarios otro superior que el prelado, único modo de ejercer autoridad y tener prestigio ante los alumnos internos.
Y claro es que con esta creencia y esta convicción, no debe extrañarse que toda injerencia que se presente con carácter de autoridad o mandato no sea bien recibida. Repito, pues, que a mi juicio todo proviene de esa diversa apreciación [?] que nosotros creemos fundada.
Al ser invitados en julio por el señor cardenal de Toledo, que nos había conocido en Valencia, para la dirección de aquel seminario, al hacerle una indicación de la conveniencia de que el que debía figurar como rector no viviese en el seminario, no sólo lo vio muy acertado, sino que ni quiso habitara en el seminario el secretario de estudios como nosotros ofrecíamos. Y así se ha hecho, y hasta ha dispuesto que el gabinete del señor vicecanciller, que estaba arriba, se habilite en el piso bajo para las reuniones del profesorado y demás actos que tengan relación con aquel cargo y así se hace en otras dos diócesis, una de ellas metropolitana, que se nos han indicado para el año que viene, si el personal de la Obra permite admitirlas.
Pero es el caso que ahí se empezó de esta manera, y así estamos, y no hay remedio; conviene poner algún remedio, y por otra parte no [Todo lo anterior no aparece en los originales] <*1*> quisiéramos nunca ser causa de conflictos que puedan amenazar -turbar- nuestra tranquilidad y seguridad y ocasionarnos mal nombre ante las otras diócesis en nuestra permanencia en Astorga, y tampoco (y menos) desviar los designios que acaso Dios tenga sobre nuestra Obra en esa diócesis, puesto que no nos proponemos más que el bien de ella y de la provincia eclesiástica con nuestro trabajo practicado con mayor o menor acierto pero siempre inspirado por la buena voluntad y pureza de intención.
Por ello, pues, espero de usted se digne fijarse en este asunto, y ver si puede discurrir por de pronto, y proponer un medio viable que pueda prevenir todo descontento en los nuestros y desagrados en el señor rector, y sobre todo evitar que se trasluzca esa dualidad o más bien lucha (o divergencia) de autoridad ante los alumnos que daría al traste con el prestigio de los superiores inmediatos, y se podría proponer luego al prelado, si a usted pareciese bien. <*2*>
Los nuestros por una mala interpretación se ofrecieron el año pasado al cobro de las pensiones de los alumnos, cuando no debían haber cuidado sino de la administración interna de comida y demás, recibiendo las cantidades que necesitarán para ello, dando cuenta al fin de curso de lo gastado; quedando a cargo de otro el cobro de las pensiones y de cuantos otros ingresos pueda tener el seminario. Pero se hizo así también, y no hay inconveniente en que soporten por ahora este trabajo, aunque sea poco apetecible.
Dispénseme usted esas prolijas indicaciones, pues ya comprenderá con cuánta violencia me veo precisado a tocar temas siempre enojosos.
En espera de su contestación y <*3*> sabiendo que puede decirme con libertad cuanto convenga, como se lo encargué en nuestra visita, se repite de usted afectísimo s. s. y capellán
[Manuel Domingo y Sol]
P. D. Recuerdo que en nuestra entrevista, al hablar de la designación de atribuciones, citó usted la práctica de algunos colegios, en los cuales los prefectos resolvían en los casos menores, y en otros, v. g., en el permiso de salir los alumnos a sus casas se acudía al rector o superior. Esto es natural y se comprende no sólo en los casos que se tengan señalados, o se acostumbre, sino que se acude a él en todos los actos, asuntos o dudas que ocurren imprevistas, puesto que constituyen un mismo ente moral de autoridad y de espontánea dependencia...
Escritos II, vol. 21.º, doc. 27, págs. 1-4
Al padre Antonio Escolano
Muy reverendo padre Escolano
Muy respetable señor mío y amigo: Me escriben los nuestros diciendo que temen se repitan otra vez los pequeños rozamientos del año anterior, que usted y yo lamentamos, y que confiaba desaparecerían.
Creí entender en mi cordial entrevista con usted el abril pasado que, una vez obtenida la colocación para el señor rector, éste no residiría en el seminario, y con ello vi la completa solución de todo conflicto, deslindándose además las atribuciones de cada uno. El rector [?] con el profesorado. Esto no ha sido así, al parecer, y debíamos ver cómo prevenir todas las contingencias de disgusto, para que los nuestros puedan trabajar con gusto en su campo, y no se desvirtúe su autoridad, y la del señor rector quede en su punto.
Tengo para mí que en lo que puede decidirse...
No desconozco que desde el primer momento se ha [?] la ocupación y objeto y <*2*> no era ni significaba otra cosa que la de meros prefectos bajo la dependencia del rector, y mirándolo desde este punto de vista es claro y se comprendería no sólo las injerencias justas del rectorado en todos los ramos.
Más nosotros mirábamos y veíamos [y] lo expusimos de diferente manera por la imposibilidad moral de que haya dos cabezas, dos motores, autoridades distintas en un mismo terreno, y así lo expusimos y el señor don Remigio leyó al señor obispo las Bases y que éste las aprobó ampliamente, y que son las mismas que yo dejé a usted con ligerísimas añadiduras, y cuya significación era que el rectorado no debía entender más que de la vigilancia en la parte científica y en la representación de [?]; y en lo demás de las puertas del seminario adentro no tener otro superior inmediato más que el prelado, ya en asuntos de expulsiones, permisos, admisiones y demás que afecta a la disciplina y comunidad de los internos.
Creo que todo proviene de esa diversa apreciación, y así no es extraño que toda injerencia... Recuerdo que en nuestra entrevista...
Al invitarnos en julio el señor cardenal de Toledo a la dirección de aquel seminario, y a la sola indicación de la conveniencia de que <*3*> el que debía figurar como rector no viviese en el seminario, no solamente lo vio muy acertado, sino que ni quería que viviese en él el secretario de estudios, cuya estancia consentíamos, nos parecía indiferente. Y así se ha hecho, y hasta dispuesto que el bufete, el gabinete del señor vicecanciller que estaba arriba, se ponga en el piso bajo, para las reuniones del profesorado y demás que tenga relación con esto, con su cargo. Y así se hará también en otras tres diócesis, para el año que viene, dos de ellas metropolitanas, que se nos han ofrecido oficialmente, y que se admitirán, si el personal nos permite admitirlas.
Pero es el caso que ahí, empezado así, y sin aclarar atribuciones, y no quisiéramos que por nuestra parte se dé ocasión a conflicto alguno que pudiera impedir nuestra solidación ni a que se desvíen los designios que Dios tenga sobre nuestra obra en esa diócesis.
Pero es el caso que ahí se empezó de esta manera sin aclarar las atribuciones, y así <*4*> estamos, y no hay remedio, y por otra parte no queremos nunca que por nuestra parte se dé ocasión a conflictos que puedan amenazar la solidez de nuestra estancia en Astorga (permanencia) y seguridad y quietud, y desviar los designios que acaso Dios quiera tener sobre nuestra obra en esa diócesis, puesto que no nos preocupa más que el bien de ella y de la juventud eclesiástica, con nuestro más o menos acierto, pero...
Por ello, pues, espero de usted se digne fijarse, discurrir y proponer el medio cómo pueda prevenirse todo descontento en los nuestros y desagrado en el rector, y ver si llegamos a entendernos y ver si... Yo, si a usted pareciere, lo propondría, escribiría al prelado.
Los nuestros por mala interpretación se ofrecieron el año pasado al cobro de las pensiones de los alumnos, cuando no debían haber cuidado sino de la administración interior de comida y demás, recibiendo las cantidades que necesitan para ello, dando cuenta a fin de curso de lo gastado, quedando a cargo de otro el cobro, no sólo de las pensiones, sino de todos cuantos ingresos pueda tener el seminario. Pero se hizo [Lo que sigue no figura en los originales] así también, y no hay inconveniente en que soporten este trabajo enojoso, poco agradable, que no es nada apetecible.
En espera de su contestación, sabe puede decirme cuanto convenga, como así se lo encargué en nuestra visita.
Respecto de los permisos...
Recuerdo que en nuestra entrevista, al hablar de las injerencias de atribuciones, citó usted el ejemplo de algunos colegios en los cuales los prefectos resuelven en casos menores, y otros, v. g., en el permiso de irse los alumnos a los pueblos se acude al rector o superior. Esto es natural, no sólo en los casos en que se tengan señalados, o se acostumbre, sino en muchos otros casos, dudas y asuntos que sobrevienen, que no se debe obrar ni resolverse sin el consentimiento del rector o superior, puesto que forman un solo ente moral, y por lo tanto de [?] y de espontánea...
Dispénseme usted estas prolijas indicaciones, pues ya comprenderá con cuánta violencia me veo precisado a tocar estos días [?] siempre enojosos; pero prefiero molestar a usted antes que a nadie, ya por la confianza que me inspira, y la libertad que me ofrece, ya también porque por su estado religioso podrá hacerse cargo y comprender mejor lo que son instituciones religiosas, que necesitan holgura, estar libres de ataduras dentro de su modo de ser y obrar, aunque otro modo pudiera ser mejor, pareciera ser mejor... Desde antes, desde el primer momento se ha [?] y modo de ver el asunto, como parece indicarlo, pues dos se nos han ofrecido para el año que viene, uno de ellos metropolitano, que... (1)
Los nuestros de ahí acaban de escribirme y me indican los temores de rozamientos que usted y yo lamentamos en nuestra entrevista en esa, en abril último, y ya puede pensar cuánto desearía evitarlos. En dicha cordial entrevista creí entender que el señor rector no estaría en el seminario apenas pudiese dársele una colocación decorosa; y con esto vimos que pronto o tarde se solventarían todas las dificultades. Y lo que otra cosa fuera no podría caerle bien. A mi juicio, creo que todo arranca de la diferente inteligencia, significación, a nuestro..., antes de ir nosotros.
Mas nuestra creencia, interpretación y apreciación eran diferentes, y movidos por la convicción de la imposibilidad natural, fiados en la imposibilidad moral de que haya dos cabezas, o autoridades o motores en un mismo terreno o círculo o campo, presentamos las Bases que don Remigio Albiol leyó al señor obispo y que éste aprobó ampliamente de palabra, según me aseguró el mismo don Remigio, no pareciendo delicado pedirle las firmara... Estas bases son las mismas...
...Y la representación consiguiente ante la diócesis y demás seminarios..., y la representación de tal con los demás seminarios...
[Manuel Domingo y Sol]
(1) Más nuestro modo de ver partía de diferente principio y creyendo que, fuera de los medios de procurar la subsistencia, nuestro gobierno interior vendría a ser semejante al que tenemos sobre los colegios de vocaciones, que no dejan por esto de depender de la autoridad de los rectores, [?] e inmediatamente de los rectores en cuanto se refiere a disposiciones generales [?] sobre seminario. Fundados en esta creencia, y convencidos de la imposibilidad moral de que pueda ser de otra manera, de que haya dos cabezas, o autoridades inmediatas, en un mismo cuerpo y con idéntico objeto... Si este medio...
Escritos II, vol. 21.º, doc. 28, pág. 1
A don Benito Sanz y Forés
Muy respetable y amadísimo don Benito: Recibí ayer tarde la suya, y me sorprende y afecta no tenga V. Eminencia noticia oficial, cuando allá continuamos creyéndolo y esperándolo, cuando... se cree en la romería y la venida de V. E. con los obispos de Seo y no sé qué otro, destinaban dos de las habitaciones a los capellanes para... y para V. E. el salón regio. Me figuro estarán en lo mismo, sin perjuicio de la invitación del embajador, que no se la hizo.
Estimaría me lo dijera apenas lo supiera para nuestra tranquilidad.
Las cartas de Roma no adelantan nada. Le copio la última, que aunque nada añade, para que sepa toda la situación, y es letra de nuestro excelente operario Girona.
Y voy a otra [cosa]: Que a V. E. le toca arreglarlo todo, y no debe recusar labor de toda la gloria de Dios.
Con la entrada de Caparrós a la Obra y nuestra convicción de que no renuncie a la prebenda, surgió la idea y necesidad de tener colegio en Madrid antes que en ninguna otra parte y, casi sin poder, se previno por alguien sin duda al prelado y esta resolución de nosotros, y celosísimo de hacer él solo todo lo que mira a seminario.
Yo les dije tanteasen por el nuncio...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 28, pág. 1
A monseñor Antonio Vico
Monseñor Vico.
Mi respetable y amado señor: Esperaba se desmintiera la poca grata noticia de su traslado a Portugal, y por desgracia nuestra veo que se va confirmando. Crea que nos ha hecho a todos nosotros muy poca gracia que desaparezcan de nuestra nunciatura las dos personas que tan amadas nos eran. No puede pensar la confianza y afecto que me inspiró su interés de usted desde el día en que tuve la fortuna de saludarle en la sacristía de Calatravas, estando con don Manuel Sanahúja, y que no ha sido desmentido ni un momento.
Doy gracias a usted por todo, y en particular por lo mucho que hizo dignándose enviar nuestra circular del Colegio de Roma a tantos obispos. El Señor se lo recompense, y le dé largos años de vida próspera y de gracia.
Nosotros no podemos ofrecerle más que por siempre nuestras oraciones y los inútiles servicios de nuestra Obra, y de vez en cuando no dejaremos de noticiarle fe de vida de nuestros...
Ya deberá pasar don Andrés Serrano a saludarle y despedirse personalmente en nuestro nombre.
B. S. M. y se repite suyo afectísimo
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 21.º, doc. 29, págs. 1-2
A don Marcelo Spínola
Muy respetable prelado y amadísimo padre: Aunque no recordará V. E. mi nombre, pues no he vuelto a tener la honra de escribirle desde el año 90, en que lo hice para anunciarle, y le remití circular de nuestro colegio en Roma, y en cuya ocasión tuve la honra de merecer la contestación de V. E. ofreciéndose en cuanto pudiera; con todo me tomo la libertad de repetirle mi saludo.
No obstante me permitirá me tome la libertad de repetirle otra vez (o molestarle otra vez) mis respetos y mi saludo.
Acaban de remitirme del palacio de ésta la comunicación a los prelados de España, relativa a la Memoria de nuestro Colegio que les mandó don Benjamín Miñana, y en vista de su afecto y de sus recomendaciones no puedo menos de dar a V. E. I. las <*2*> más expresivas gracias en nombre mío y de toda la Hermandad. No puedo ofrecerle más que nuestro reconocimiento y los humildes servicios de la misma; y los pobres servicios de nuestra humildísima Hermandad que desde hoy y para siempre se ponen a disposición de V. E. I.
Hace como año y medio pasé por esa y me detuve unas horas para visitar el sepulcro de mi, de nuestro amadísimo amigo cardenal don Benito Sanz y Forés; pero no estaba V. E. I. en Sevilla; que de otro modo hubiera pasado a besarle el anillo.
Deseando a V. E. I. las gracias del Señor y la fortaleza para sobrellevar la espinosa carga en estos momentos [?].
Repitiendo a V. E. I. su reconocimiento, pide la bendición de V. E. I. cuyo A. P. B. su humilde capellán
Manuel Domingo y Sol
Superior de la Hermandad de Operarios diocesanos.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 30, págs. 1-2
Al arzobispo de Granada
Excmo. Señor Arzobispo de Granada, Meseguer y Costa.
Granada.
Muy respetable señor y amigo: Recibida su inmerecida carta, agradeciendo mi felicitación. Jesús se lo pague.
Al mismo tiempo que propone otro cariñoso ofrecimiento (negocio), cuyos temas siempre me causan amargura por nuestra falta de personal.
Aunque (además de que) hemos tenido que encargarnos este año de una diócesis sufragánea, tenemos desde un año un casi compromiso con una metropolitana distinguida, y aceptadas en principio las Bases, y que sólo depende el hecho de unas circunstancias que han sobrevenido, tal vez muy transitorias, (accidentales). Si estas desaparecieran, no tenemos otro remedio que aceptar. (Por ello, por más sensible...). Y en este caso, no podríamos aceptar para el inmediato curso el cariñoso ofrecimiento de V. I. con gran pena de nuestro corazón por tratarse de esa Andalucía que la tenemos puesta en nuestro corazón. Si acaso puede eso continuar, el otro curso veríamos de hacer un esfuerzo para atender el ruego de V. I. Por éste, repito, nos será imposible. Omito enumerar [?] a V. E. <*2*> las reclamaciones que nos hacen los nuestros de México, y denegaciones que nos vemos precisados a dar a varios de aquellos pobres prelados, que nos ofrecen aquellos campos necesitados y tan provechosos para la Hermandad en lo espiritual y aun temporal.
Así pues, por hoy, no podemos hacer otra cosa que encomendarlo a Dios y ofrecerle nuestras apreturas y sinsabores de espíritu, ataduras por no poder extender las alas de nuestros deseos y de nuestra vocación y de nuestro espiritual ministerio.
Si ocurriera alguna novedad que pudiera ofrecer alguna esperanza a nuestros vivos deseos, se lo participaría a V. E.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 31, págs. 1-2
A don Francisco Aznar y Pueyo
Ilmo. Señor Don Francisco Aznar y Pueyo.
[Los primeros párrafos de este documento tienen la indicación marginal “Copiado en Predicación” en volumen 13. Son los siguientes:]
[Fomento de vocaciones.]
Yo me complacería en indicaros las causas de esta disminución. Yo os diría que la masonería, y es un hecho histórico, ya hace años dio la orden a sus afiliados en todas las naciones para que cegaran las fuentes de vocaciones, y ella fue la que suprimió los Institutos religiosos; ella fue la que autorizó y [ha] hecho desaparecer los beneficios y Capellanías fundadas por la piedad de las familias piadosas con el fin de tener entre sus descendientes quien se honrase con el sacerdocio; ella es la que está [?] el estado sacerdotal, y le amenaza con la prisión y el oprobio para hacer reducir las vocaciones.
Ya no existen aquellos tiempos de familias y aun de príncipes, de reyes [que] se honraban con el sacerdocio. Ya no existen aquellos días en que los hijos de reyes ocupaban en gran provecho de la Iglesia, como nuestro don Alfonso de Moya, obispo de Tortosa, y solo la clase pobre sigue la carrera eclesiástica.
Por eso se ha establecido la Obra del fomento de vocaciones eclesiásticas.
Y ¡oh, señores, si yo pudiera poner de relieve las consecuencias de este mal! Pero mi objeto es solo indicaros que para remediarlo algún tanto, se fundó esta Obra del fomento de vocaciones. <*2*>
Excmo. e Ilmo. Señor Doctor Don Francisco Aznar y Pueyo
Mi veneradísimo prelado: Como sabrá V. E. tenemos aquí, en el noviciado, dos postulantas, una [ha] entrado el 23 de septiembre y la otra el 10 de octubre, y de las dos tenemos el despacho y la comisión para vestirlas a su tiempo. Como quiera que aquí, como nueva fundación, no rigen todos los casos particulares de Tortosa, por más que las observamos en la mayor parte en la práctica, y como este tiempo de probación no es cosa del Instituto, aunque es la ordinaria práctica, y que aun en Tortosa se han atrevido en varias ocasiones, nos parece que podríamos sin dificultad hacer como en ella, que las que vengan estando el [?] alargar algunos días si así conviniera, y según las circunstancias lo pidan. No obstante, no nos hemos atrevido a hacerlo sin pedir parecer a V. E. o permiso si éste es necesario, para que las dos actuales vistan el hábito el 29, con lo cual la una estará ya seis días [más] de los necesarios, y a la otra le faltarán 11 días, y que esto mismo podamos hacer en otras circunstancias. <*1*>
La comunidad sigue muy bien en la parte espiritual, y todas muy humildes y contentas. En la parte material no tanto, porque aparte de los muchos gastos que se tienen que ir...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 32, págs. 1-2
Al Obispo de Chiapas
Mi respetable prelado y amado padre: Al fin, el 16 de éste recibí la suya de agosto, que temía perdida.
Esperaba, para contestar, al señor Ruiz, que anunció su paso por ésta hará 15 [días], y en vista de que no aparece, me veo obligado a hacerlo.
1.º No sufra V. E. por no tener a mano el dinero para los pasajes. Ya los reunirá. Recibí la suya que me fue grata, a pesar de su silencio, y de no haber dicho nada, ni pedido, ni participado su viaje a Sevilla, etc.
Difícil...
([A un Operario]
Por estos asuntos no sufra: que yo no quiero más que humildad y ductilidad [?] y su carácter altivo y no sé si algún tanto puntilloso nunca me ha intimidado, pues sé que puede suplirlo su buen juicio y la piedad que no dejará de obtener con las prácticas ordinarias de piedad, si no las deja, y por esto me ha hecho gozo y [he] esperado podría ser un excelente operario de la máxima gloria de Dios. <*2*> )
... los adelantaremos nosotros, y al ir a esa lo arreglaremos.
2.º Bien me parece que el señor arzobispo de Oaxaca suspenda toda resolución; así podrá luego en caso realizar sus deseos con más conocimiento de causa.
3.º Si los dos sacerdotes que se ofrecen para profesores en San Joaquín no le convinieran a V. E. los haría suspender el viaje hasta que fueran los nuestros. Si no es más que por no poder proporcionar el pasaje, se lo adelantaremos nosotros. En este caso creo indispensable me telegrafíe usted diciendo: Director Colegio Josefino-Tortosa (España): Suspendan viaje profesores, o Vengan profesores. Del mismo modo dejaremos al párroco, si a V. E...
4.º Irán, pues, los nuestros, y si acaso no van los profesores, y no es fácil organizar enseguida colegio, alguno de los nuestros podrá ser profesor en México, si V. E. lo prefiere allí.
5.º Iré escribiendo. Vinieron ayer los H. H. [?]
Están aquí el Felipe...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 33, págs. 1-2
Al Obispo de Chiapas
Mi más respetado prelado y amado padre:
Creo llegará ésta a sus manos en tiempo oportuno como lo indiqué.
1.º Hubiera puesto más artículos al reglamento particular, y podrá V. E. añadir los que le parezcan, pues creo que como más pocos mejor, que en caso ya los añadiría V. E. con el tiempo, y de este modo no se ata las manos, y basta con esa fórmula general dentro de la cual cabe todo después.
2.º Va copia de la fórmula que mando a los nuestros; pero como no tienen bases formadas con la señora fundadora, no sé qué es lo más conveniente, si consignarlo en las bases que se han de firmar, o realizar la cosa sin decirla nada, puesto que no hay nada en el reglamento que lo impida y puede ejecutarse <*2*> por los nuestros independientemente, puesto que el colegio puede aceptar alumnos con pensión o sin ella. Por ello, encargo a los nuestros que esta cuestión la traten con V. E. y adopten el medio más propio para que se haga de un modo o de otro.
3.º Respecto a la pensión, digo a los nuestros que de las pensiones gratuitas que pagará la señora, apliquen a los alumnos de V. E. cuantas puedan, y a ser posible todas. De todos modos, aunque V. E. tuviera que sostener algunos, siempre le será más ventajoso que el sostenimiento de los mismos en San Joaquín de mueblaje, enseñanza, etc.
4.º Me parece que el problema resuelve muchas dificultades. I. Si no se lograra muchas vocaciones para misioneros, nunca es un fracaso, como lo sería si no llegara a solidarse la empresa de San Joaquín. II. Es así más fácil que los señores obispos, por serles eso poco costoso, entren en la idea de impulsar la empresa de misioneros.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 34, págs. 1-2
Al obispo de Chilapa
La tarea de la formación de los niños por espacio de siete años es ajeno a nuestro objeto, aun con el fin de irles inspirando indirectamente e inclinándoles a la carrera eclesiástica.
Si sólo se tratase de los que ya estuviesen inclinados y de una preparación inmediata, v. g., necesitasen una pensión módica, de un año, para enseñarles a leer el latín, ya sería más conforme a nuestras tareas. Lo demás es un mero asilo de huérfanos para formarles en la piedad.
Por otra parte, aunque los que después de los siete años se resolviesen a seguir la carrera, o [se] trasladarían al seminario, o deberían continuar en nuestra dirección en la misma forma o en colegio en la capital bajo nuestra dirección.
En el primer caso, a más de ser muy reducido el número que tendríamos a nuestro cuidado en la finca, tendría que añadirse el profesorado, siendo así que trasladados a la capital podría ser un mismo centro docente, recibir igual instrucción y formación, y mermaría también el número de los matriculados en el seminario.
En el 2.º caso, esto es, en el de establecerse en la capital una casa o colegio para estos y bajo nuestra dirección, vendría a resultar como una competencia entre los nuestros y los del seminario, y si se añadía que nosotros pudiéramos <*2*> admitir a nuestro colegio (cosa que no debía suceder) a otros jóvenes venidos de nuevo y que se sostendrían por sí mismos o por limosnas allegadas por nosotros para este objeto, como es nuestro espíritu, podría mermar con ello los del seminario, y ocasionaría un justo descontento de parte de los que estén al frente del seminario, y no podría haber la armonía conveniente, y ser ocasión de recelos.
Otra cosa hubiera sido si, por ejemplo, los padres que hoy están al frente del seminario ejerciesen sólo la enseñanza en el edificio y [?] Carmen, formando así el cuerpo docente y el personal que ahora tienen [?], y nosotros la dirección interior del seminario, a donde podrían en este caso ser trasladados los huérfanos de Xancha y sostenidos por V. E., o sea, con lo réditos de aquella finca. Mas esto ofrece desde hoy el inconveniente de apartar a los Padres de una tarea que ya les está confiada, y no sería digno ni decente, a no ser que ellos lo desearan así, y ellos mismos lo propusieran.
No debemos nosotros ni ser ocasión, causa, ni siquiera ocasión de que nuestra presencia pueda perjudicar en lo más mínimo el campo a que ellos hayan podido dedicarse, en el que se han ofrecido a ocupar.
Por lo cual V. E., más experimentado que nosotros, puede comprender los inconvenientes y discurrir acaso una solución menos difícil, entendido el estado de las cosas y el fin principal.
Si los paúles quisieran encargarse de la Xancha...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 35, pág. 1
Al Cardenal Sanz y Forés
Mi amadísimo don Benito: Recibí ayer tarde 21 la suya del 18. Va parte de la de Merry, que recibo hoy. Quería rayar la primera página, pero como Benjamín dice que a Merry don José María [Caparrós] no le hace mucha gracia, he preferido que lo sepa para gobierno de V. E. pues sabe que los dos nos son agentes, como temo que Coro... no tendrá... También escribe don Benjamín diciendo casi lo mismo que dice Merry sobre lo de Altemps.
En otra de Benjamín me dice que un teólogo nuestro de esta diócesis, a pesar de los consejos de Benjamín y del repetidor para que no se presentara a examen, quiso y se desmayó, etc., y ha sufrido calabaza [?]. A esto se refiere Merry. No lo he sentido por él; sólo acaso por el nombre del Colegio. Escribo para que ese y otro vengan a continuar a España, aunque se disminuya el número.
Indica Benjamín que nota en monseñor como si no le cayese tan en gracia don José María y estaría más por el otro Coro... Se lo digo para gobierno de V. E.
No entiendo la fecha de salida el 29, pues dice sábado. Le escribiré a Madrid y diré que vayan a verle los nuestros. Estos días estaba invitado don José María a la comida que da el señor Cos en obsequio del nuncio.
Va el impreso que le dije.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 36, págs. 1-4
Al padre José Xercavins
Notas
1.ª Titulación de partes. Capítulos, artículos y párrafos.
Se ha discutido mucho. Al fin he aceptado la de las Constituciones C, o sean las últimas que le dejé, y cuyo índice está en una hoja aparte en letra de don Esteban. Vea, pues, si puede pasar: 1.º Que en el título de la parte no se expresase taxativamente toda la materia de cada capítulo. 2.º Si dentro de un capítulo, se puedan poner artículos que están expresados en el título del capítulo. 3.º Hay artículos que no contienen ningún §, y otros, v. g., este: «Cargos de la Hermandad”, n.º 34, sólo contiene párrafos §. §. Don Esteban dice que el padre Granada ha visto indiferentemente este sistema. Así, si puede pasar, déjelo; pero píenselo, y tenga paciencia.
2.ª Nota. En el <*2*> n.º 7, Naturaleza de la Hermandad, está en las Constituciones A en forma negativa la introducción, esto es, la Hermandad no es, etc. En las B, en sentido afirmativo, primero diciendo lo que es; vea cuál le gusta más, pues yo siempre me inclinaba a empezar por lo negativo.
( Resp.: Es indiferente. Algo más elegante lo negativo).
Nota 3.ª N.º 16 sobre lo del mandato de obediencia. Ya dijimos y veremos.
Nota 4.ª N.º 71. Se dice, al terminar este número, que todos los bienes pertenecen en absoluto a la Hermandad.
Se pregunta: ¿Los edificios de los colegios que se han levantado o edificado por la Hermandad, pero principalmente con legados o limosnas obtenidas, en la propia diócesis, pertenecen a la Hermandad? Yo creo que lo son y puede decirse y puede disponer y venderlos la Hermandad, sólo con las condiciones <*3*> que para la enajenación, etc., prescriban las disposiciones de la Sagrada Congregación, con la cual tan solamente debe entenderse la Hermandad.
( Resp.: Parece que sí, si no hay voluntad en contra de parte de los que dieran las limosnas.)
5.ª 102. Preámbulo. ¿Puede decirse que el estado sacerdotal es estado de perfección? Suárez en su obra de Religione, me lo admite.
( Resp.: Es verdad en algún sentido. Pero no lo usaría por modestia, ya que se nos dice principalmente de los obispos).
6.ª 111. Todo según las reglas de la corrección fraterna. El padre censor nos puso muchas observaciones, y le contesté, y ya no dijo nada más; pues él creía antes ciertos preámbulos, etc. Si está bien no lo toque.
No me ocurre por de pronto nada más. Sólo le suplico que sea usted inexorable hasta la nimiedad, y ofrezca a Dios el trabajo; ya ve que es de su máxima gloria.
Manuel Domingo y Sol
No <*4*> me pierda los papeles, pues me mataba de veras.
( Resp.: Hay artículos que no tienen título. Está mal).
Escritos II, vol. 21.º, doc. 37, pág. 1
A doña Filomena Jaime
Mi muy amada en Jesús: Recibí la suya. Crea que hace la letra muy clara y puede escribirme siempre que quiera.
Va esto que le prometí. Cópieselo y envíemelo enseguida.
Haga el voto hasta el día del Corazón de Jesús, si se lo permite el señor rector.
La bendice su afectísimo padre
Manuel [Domingo y Sol]
Tortosa, domingo de Pascua.
Felicísimas Pascuas.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 38, págs. 1-2
A doña Carolina Pastor, San Mateo
Mi Carolina: No me viene bien que te mueras, hija mía. No obstante, si mi sentimiento ha de ser causa de que Jesús prolongue tus sufrimientos, no lo quiero, y así <*2*> te doy mi bendición para que Jesús cumpla en usted sus designios amorosos. Pido y pediré por ti, y haré pedir, y cuando vaya ahí, le prometo una comunión general de todas esas almitas.
En cambio le pido una parte de sus sacrificios, y que no me olvide ante Jesús, para que bendiga mis cosas en gloria suya, bien de mi alma y de las almas. Además pídale para San Mateo, y de un modo particular para que su hermanito sea un santo sacerdote.
La bendice su afectísimo padre en Jesús
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 21.º, doc. 39, págs. 1-2
A una señora de Valencia
Muy apreciable señora y amada hija en el Corazón de Jesús sacramentado: Si no debía marchar todavía, quisiera me dijera qué día piensa marcharse a Madrid, y si estos días piensa venir a pasarlos en Valencia como indicó, pues en este caso desearía viniese usted a comulgar con nuestros colegiales el día del Corazón de Jesús, y luego almorzaría con nosotros, para que pudiera probar usted y nuestra buena María la sopa josefina. Yo...
En espera de su afirmativa contestación a nuestra humilde invitación, se repite de usted afectísimo s. s. y capellán que la bendice
Manuel Domingo y Sol
Si no marcha todavía a Madrid, estos días de la octava del Corpus, y resolviera pasarlos en Valencia, como creo indicó, desearía... <*2*>
Sábanas, colchones, lugar, tiempo.
Albert. Familia, hermano, hermana, ropa, levantar cama, misa fuera. Silencio, retiro, reunión.
Osuna. Fumar ante el padre Peyró. Salida a don Ignacio. Belda. El cantor. Inercia, días de retiro. Conferencia, desorden mesa: chocolate, panes, celar [?], cervezas, ensaladas, nueces.
Horas de recreo, silencio.
Mejor orden, y silencio en el corredor.
Felipe. Estudio, composición. Plática a colegiales. Los versos al padre Solá. Fumar Rafael. Levantarse camas. Cómo ha estado Osuna. Grados. Modos de comer.
Rafael. Fumar, estudio, intenciones, familia.
Juan Bautista. Vall. José María. Intereses. Paula. Vacaciones.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 40, págs. 1-3
A una devota
Mi muy querida en el amor de mi Hijo; por no decir mi predilecta. Una lágrima de ternura haces surcar por mis mejillas cada vez que (en medio) desde el fondo de tu corazón exhalas el suave y delicioso ámbar de amor. Yo te contemplo en aquellos momentos cual la flor del valle que al salir de la aurora abre su cáliz para saludar al día: Oh, cómo podré menos yo entonces de derramar sobre tu alma el rocío de mi gracia y de mis inspiraciones. Continúa, hija, reponiendo tus propósitos de amor hacia mi hijo y siempre, siempre podré...
Dices en la tuya que conoces bien al mundo. Ah! hija mía, cuánto temo que tu entusiasmo sea pasajero por no conocerlo bastante. Pero ante todo debes saber que por mundo no se entiende un estado u otro de los que Dios ha puesto sobre la tierra, sino que por mundo se entiende los que, sean en el estado que quieran, dejándose guiar por las ilusiones de su imaginación, y por las exigencias de sus pasiones quieren buscar su felicidad entre el aparato del mundo y no en la cruz y en el amor de J. C.
Todo ese aparato, todas esas grandezas, todas esas felicidades, el goce de todas esas pasiones forman un conjunto de [?] que fascina.
Dices, pues, que estás convencida de lo que es este mundo y de lo que se encierra bajo su dorada corteza. Mucho lo desearé, hija mía, pero para comprenderlo bien debías...
Tú tienes un corazón [?], muy vasto: si llegaras a aplicar tus labios a la copa de los placeres que el mundo brinda, no te detendrías, no apartarías [las cinco líneas que siguen no pueden leerse] <*2*> que llegaras a disfrutar todo lo que el mundo promete, que una brillante colocación te proporcionaría todas las satisfacciones de la vanidad y del orgullo, que una salud completa, una educación esmerada te colocaría en situación de poder disfrutar de todo; ah! hija mía, pasarán unos pocos [?] sólo los días de tu existencia actual, y que ¡ay! ese mismo mundo te mirará con indiferencia, si no con desprecio. La corona de flores... y ya nada podrás sacar, y te relegarán al olvido; los remordimientos de conciencia asaltarán tu alma y tal [vez] la desesperación te consumiría. Esto si te fuera todo bien y sin [?], que es imposible.
Porque desde ahora tú tienes un inconveniente más para ser feliz en el mundo; éste es el haber conocido lo que es la tranquilidad de conciencia. Los propósitos que te me tienes formados acibarían tu existencia. Las almas compañeras de virtud en algún tiempo serían tu repugnancia continua; los consejos sensatos de aquellos que tus guías te habían dado retoñarían en tu corazón; algunos de estos guías estarían tal vez ya en el polvo del sepulcro; su memoria y su presencia ya no te atormentarían pero desde el fondo de sus tumbas resonarían en tus oídos que atormentarían tu conciencia.
Sí, hija mía, tú no puedes ser feliz en el mundo. Pues bien abandónate ya de veras y para siempre en tu corazón, hasta obligarte...
¿Y qué podrás darme ya entonces? Nada. No podrás presentarme ya sino como pródiga los harapos de tus miserias; es verdad que yo los aceptaría siempre, Mas ¡ay! muy sensible sería que [?] recuerdo de lo pasado... <*3*>... ayudada de mi gracia a ese término que aunque amargo en su principio se encuentra en él la paz, la tranquilidad del alma, la felicidad verdadera, y cuya paz es el principio y el vestíbulo de aquella paz que te tengo reservada para el día que pueda estrecharte del todo en mi regazo.
Pero ¡ay!, hija mía, que son débiles tus fuerzas, inseguras tus plantas, y si no aciertas a seguir la senda, de todas estas, que sea más conveniente para tu debilidad, temo desfallezcas en el camino. ¿Cuál será de estas? Pronto te lo diré, si procuras corresponder a mis inspiraciones. Yo regaré con más cuidado tu corazón, yo derramaré más abundancia de gracias en tu alma y pronto sacaré de dudas [y] ansiedad. Dedícate a la oración con constancia; seas desahogada con tu guía y no dudes del acierto de tu vocación. Invócame con frecuencia y...
¿Lo harás así, hija mía? Si así lo haces cuenta...
Si haces....
Escritos II, vol. 21.º, doc. 41, págs. 1-2
A doña Rosario Rosell - 27 de febrero de 1901
Doña Rosario Rosell
Mi respetada y amadísima en Jesús: Venciendo alguna repugnancia por la falta de relaciones que he tenido con usted, me voy a tomar una libertad, que espero me perdonará, pues no me da derecho a dirigirme a usted la larga incomunicación de relaciones, me voy a tomar la libertad que usted habrá de perdonarme, pues lo hago movido por la confianza que siempre me ha inspirado su piedad, a pesar de nuestras prolongadas incomunicaciones de tantos años.
No pretendo ni le pido nada, ni siquiera que me conteste. Pero me he creído en el deber de revelarle el proyecto que hace años me agita, por lo que acaso Jesús un día con el debido consejo [?] pueda inspirarla. Deseo para esta ciudad pecadora un centro de exposición diaria que no tenemos, y <*2*> reparación continua, y piedad y centro de un servicio sacerdotal para constante comodidad de las almas buenas, que también nos falta. Sólo le exijo, por hoy, la reserva, si bien desearía activar los preliminares, por si Jesús quiere bendecirlo.
Con igual reserva no dudo en manifestarla el punto, objeto de mi proyecto. He adquirido el solar de la Merced, y si no se oponen dificultades mayores, procuraré sea en dicho punto.
Repitiéndole me dispense y el que no haya ido personalmente para mayor libertad de usted, la bendice su afectísimo capellán
Manuel Domingo y Sol
Reparaba mandarla ésta por nuestros chicos, y me ha venido la dadora, para mayor reserva.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 42, pág. 1
A un sacerdote amigo
Mi amigo Modesto: Tengo en mi poder ya 6.166 reales correspondientes a tus atrasos. Si en conformidad a tu primera carta y en obsequio al Colegio de San José, que es un buen padre, quieres tener en depósito dicha cantidad, como no se trata de una acción sino de una cantidad crecida, además de recibo talón que damos a los otros, te daremos un recibo aparte y fijando si quieres el plazo de devolución o reintegro que no haremos con los demás. Ya dirás.
Van las cuentas de [?].
Van los recibos que firmarás y me remitirás y dispondrás de todos ellos.
¿Cuándo bajamos a ver las obras del colegio y a visitar la montaña?
El obispo nos pide que busquemos un sacerdote que esté fijamente allí, atendido ya el vuelo de esta Obra y el número de colegiales. ¿Quieres retirarte con ellos? Yo, a no tener las monjas, allí me encerraba.
¿Cómo no promueves (una docena) alguna vocación en esa? Y te ayudaremos a sacar partidas, coro, etc.
Supongo recibirías la mía de Vinaroz.
Tuyo
Manuel [Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 43, págs.1-2
A don Joaquín Juste
Señor don Joaquín Juste
Muy señor mío y amigo: Parece que la Virgen del Pilar [quiere] que vayamos ahí. Pues temía hubiera venido el compromiso de una metropolitana distinguida, y veo se calla aún, y así podemos comprometernos mejor. Acabo de recibir carta del señor arzobispo diciendo está resuelto a ofrecernos, y pide bases. Voy a molestarle un momento.
En cuanto a las bases, no quedará descontento, pues ni en lo material ni en las atribuciones verá que nada ambicionamos. Pero hay otras cosas que no se comprenden en las bases, y que aunque muy accidental, es esencialísimo para nosotros. Una de ellas es la estancia del rector, de profesores, dentro del seminario por derecho. No puede usted figurarse las ataduras que esto ocasiona, pues muchos de ellos tienen sus aficiones y ranchillos, apoyan o no las disposiciones de los superiores y ejercen, instintivamente y sin darse cuenta, un espionaje que quita la libertad. Sólo debieran consentirse obtenido para dicha estancia el asentimiento... Dependiendo del asentimiento de los mismos operarios el que puedan estar o no. <*2*> Al señor Cardenal de Toledo se insinuó y comprendió enseguida la cosa, y están todos fuera. El rector [?]. El vicecanciller ya lo estaba, y tiene sólo su gran sala de vicecancillería, en donde reúne al profesorado y ejerce sus funciones, y va allí todo muy bien, y el Cardenal no cabe de gozo.
En cambio en Astorga se ofreció que el rector saldría pronto, apenas lo hicieran canónigo, y lo han nombrado y continúa y como era rector antes, ya no puede contenerse y [?], y las atribuciones, aunque se han deslindado, por tanto no deja de haber rozamientos de autoridad, con desprestigios nuestros ante los alumnos. Por ello, pues, y con la reserva que puede usted suponer, desearía me dijera si el vicecanciller vive dentro del seminario, y cuántos son los profesores que viven dentro o fuera del seminario, para en caso ver cómo he de hacer estas indicaciones al prelado. Asimismo espero no deje usted de hacerme cuantas observaciones crea prudentes, pues desconozco completamente ese campo. Deseo también que me conteste usted a la brevedad posible, porque el señor Arzobispo no [extrañe] mi tardanza en contestarle.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 44, pág. 1
A don Manuel Marzá, rector de Sigüenza (?)
Me ha causado vivo sentimiento (pesadumbre) lo de la adquisición de Albertute para su cuñado. Se me escribió sobre esto, y contesté que no lo hiciera el obispo sin el dinero al contado, y que su nombre de usted no debía figurar en ninguna escritura, documento ni fianza. Ciertamente creo que sobrevendrá un quebranto, y que con ello ocasionará usted otra vez una ruina a su familia, y nos dará mal nombre, atendidas sus desdichadas manos para todo lo que ha tocado, y aún viviendo de ilusiones. Lo mejor sería que lo volviese a vender enseguida, si lo compran, que no lo comprarán ya. Repito que me ha disgustado (y si no, al tiempo).
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 45, pág. 1
A un Operario
En cuanto a su primera carta anterior creo entendió mal eso de que nosotros [?] los más jóvenes para misioneros. El pensamiento era que podría instituirse un Colegio como central para los que quisieran después de la carrera ofrecerse a misioneros por cierto número de años, y con unas reglas semejantes a las de nuestra Institución y [?]. Y ya que me lo pide, no dejaré de decirle más ideas apenas pueda.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 46, págs. 1-2
Al señor Berjón, ex-alumno de Roma
Muy amado en Jesús: Recibí la suya última, que me ha sorprendido; y sus resoluciones me imposibilitan más en poder mediar en este asunto, y poder certificar. Porque si es verdad que se dieron esos informes, y éstos pudieran ser, si no es cierto, algún tanto motivados, no tendría usted otro remedio que soportar y ofrecer la humillación. Si no se han dado en el estricto sentido que usted dice, o fueran inmotivados, creo que no se resistirán los nuestros, [no se] denegarán los nuestros a extender los informes que sean convenientes para poner a salvo su honra y darle tranquilidad.
Yo escribí a los de Roma y todavía no he tenido contestación; y aunque debiera haber esperado dicha contestación, lo hago porque lo exige la razón. Quedo, pues, en decirle lo que haya, y si acaso los <*2*> nuestros rehuyen hablar del asunto, les diré que sean explícitos con usted y que no dejen de manifestarle el concepto que su conducta les haya merecido (pero abiertamente), si el deber y las circunstancias no lo impiden.
Yo siento [la] inesperada complicación, pero ya comprenderá que, llegada a este punto, poco podré hacer, si de parte de los nuestros no ha habido falsedad, ligereza ni indiscreción en sus manifestaciones reservadas, y en sus apreciaciones, y han obrado en cumplimiento de algún deber...
...si es que otras consideraciones que yo desconozca les impida a hablar...
...si es que consideraciones de otra índole les impongan el deber de no manifestarlo, como pueda suceder...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 47, págs. 1-2
A un Operario
En vista de sus temores, creo que realmente usted debe desistir de sus propósitos. No veo...
En vista de no haber desaparecido sus temores no veo inconveniente, y mayormente habiéndolo consultado, como supongo, en los santos ejercicios. Por eso, la Hermandad no dejará de agradecer su buen afecto a ella.
Mañana o pasado iré a ver al prelado, al cual no le extrañará de ninguna manera su resolución. Según como vea tal vez no le indique... Por ello no creo necesario que usted tenga [que] avistarse con él, pues según como venga la cosa, yo mismo le indicaré o que le deje continuar ahí, puesto que tiene personal, o en caso lo otro que usted propone. Ya diré.
[Manuel Domingo y Sol] <*2*>
Notas
Varios Prelados han concedido indulgencias a sus fieles por cada vez que invoquen al Santo Angel con la jaculatoria antedicha y por los nueve Padrenuestros del día primero de cada mes.
Debe procurarse por los centros diocesanos la celebración de una misa el día 1 de cada mes, si las limosnas lo permiten, para obtener el remedio de las necesidades de España y por el bien de todos los asociados.
En los periódicos católicos de la [¿] puede darse a conocer la existencia de la Asociación.
Cada año al menos se dará noticia a la central del número de asociados y del estado de la Asociación.
[ Hay una nota marginal que indica: Ya trasladado a su lugar correspondiente (A. Torres)].
Escritos II, vol. 21.º, doc. 48, pág. 1
A un Operario
Recibimos la adjunta, que nos ha sorprendido. No siendo por salud, no creemos tanta urgencia por asuntos de familia.
Si la carta de su hermano ha sido escrita con conocimiento y anuencia de usted nos hace recelar que es efecto de la violencia de su estancia en esa y tal vez en la Hermandad.
Si fuera así y por otra parte creyera necesario ir ahora a Almazora, aunque no es decoroso dar una publicidad en medio del curso, puede ir pero para quedarse allí ya...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 49, págs. 1-2
A don Elías Ferreres
Señor don Elías Ferreres
Amado don Elías: 1.º Recibida esta mañana la suya. Ayer tarde recibí [la] de Osuna diciéndome ya el envío de sus cartas a él.
2.º Celebro el paréntesis de nuestra Agustineta, y haga Jesús que no le dé mucho gusto en eso de llevársenosla.
3º. Supe por Estruel lo de Compte en la estación. ¿Sabe usted si las señoras que acompañaba eran las de la Cenia? Dificulto fueran su hermana y sobrina de Compte.
4.º Enviada a la Purísima la carta de sor Valera.
5.º Ninguna carta de México, y extraño estas perezas.
6.º Está aquí Galcerá. Marcha mañana a Corbera.
7.º Vino ayer Solé y ha salido para Vinaroz.
8.º Ayer llegó el padre Xercavins, y entró <*2*> al colegio por la tarde, y pudo refrescar de lo del dominó. Con un cuarto de hora estuvimos entendidos; de modo que estoy libre para echar líneas. Escribí a Rafael Calatayud por litografías y hay sistema en ellas para hacer tirada en 15 o 20 días. Con esto pensaba salir la madrugada del viernes a Valencia y el sábado regresar y quedarme en Benicasim, pero temo no podré dejar listos los demás hilos y habré de dejarlo para la madrugada del lunes, y avisaré a usted y combinaremos. Si Rafael le basta para dirigir la impresión de las Constituciones, bien; si no, no sé a quién encargarlo, a no dejar a Estruel en Valencia. Así, ya diré a usted.
9.º A la 1 de esta madrugada ha muerto mi sobrina Cinteta Barjáu, la del médico Sabaté. El entierro esta tarde ha sido numerosísimo.
10.º Y basta; que muchas cosas le digo.
11.º De Roma nada más que un Breve y dos líneas de Sánchez, que incluye una de su familia, que le suplica vaya por Dios allí estas vacaciones. Por ello conviene nos veamos y resolver administrador de Roma.
Albiol escribió ayer que debía estar el domingo en Benicasim.
Afectos a todos.
Su padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 21.º, doc. 50, pág. 1
A don Rafael García - 22 de octubre de 1908
Tortosa, 22 octubre 1908.
Señor don Rafael García
Mi amado Rafael: Aunque el día del Santo es día de conceder gracias, sin embargo, no quiero pedir, y aguardo pedir una pronto, aunque no caiga en día de San Rafael.
Hoy me limito a decirle que pediré muchas para usted al santo Arcángel y que sean para muchos años.
Con afectos a su hermana y al abuelito, es suyo afectísimo
Manuel Domingo y Sol
(Nota. El original está en Tortosa. A. Torres).
Escritos II, vol. 21.º, doc. 51, págs. 1-2
A don Rafael García - 15 de enero de 1909
Tortosa, 15 enero 1909.
Señor don Rafael García
Mi amadísimo don Rafael: Recibí su afectuosa carta de felicitación. Jesús se lo pague. Mucho sentí no pudiera venir a predicar por la mañana el compañero que usted indica. Por fin, impulsado por todos para que hubiera sermón por la mañana, lo escribí al padre Ludovico, que ha aceptado. Están, pues, echadas las líneas, y convenimos con la Señora Capítula, si no viene alguna interrupción.
Celebro recibieran la vida del Beato.
He pasado unos días molestado por neuralgias. Ahora me dejan más tranquilo.
Hoy, después de seis años, he ido al cementerio por una lápida para mi familia, y nos hemos detenido ante el nicho de usted y hemos rezado un Padrenuestro por su buena madre.
El secretario se descuidaría de poner la estampita. Yo volve- <*2*>ré a escribir a usted antes de mi fiesta por si ocurre alguna otra observación.
Con afectos a su hermana, es suyo afectísimo
Manuel Domingo y Sol
Va la estampita.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 52, págs. 1-3
A Adela
Mi bondadosa y piadosa y afectuosa y. y. y. A.:
Quiero ante todo me digas con entera franqueza e independencia, y segura de que no me ofenderé, el sentido de que no tienes empeño en hacer aquello, pero que lo harás... basta que sea cosa de... Creo que es molestarte mucho que yo nunca me hubiera atrevido a tanta libertad sino fuera por la indulgencia con que me has tolerado mis tonterías, y por esto te lo indiqué a modo de broma. Por lo tanto, te pido, o si no te lo mandaré por obediencia, que me presentes los inconvenientes que hay para ello.
Si lo has dicho tan sólo por lo de la escopeta... ya es otra cosa y no hago caso. Si la hubieses oído aquella expresión de mi propia boca nada te hubiera hecho: te pareciera hasta graciosa, pero oída ya por otro conducto no extraño haya producido otro efecto, porque el eco de la voz es muy diferente. ¿Lo comprendes ahora? Así pues, bien por todo y por lo del alba de Pepeta, etc.
Vayamos a otro párrafo muy notable de la tuya: esto es, a la historia de tus fervorines. <*2*>
Por cierto que no me has dado muy buen rato. Sea lo que quiera sobre el destino de la Providencia sobre ti, hiciste mal, muy mal, en ocultar las interioridades de tu alma a D. B., porque esto nunca conviene. Además me haces sospechar y me quitas la ilusión que tenía de creer que comprendo tu carácter y tu espíritu, pues me recelaré en adelante puedes tener alguna cosa entre los pliegues de tu corazón y que excusas manifestarme. Yo en lugar de D. B. ya no te contestaría.
Cuando san José me inspire el pedirle la salud para ti, lo pondré en tu conocimiento y puedes creer que lo alcanzaremos por poco que tú cooperes con sencillez y pureza de intención. Quiero que te pongas buena; que después Dios dirá. ¿Conque hacías dos horas de oración cada día? Prepárate, pues, que no te faltarán latigazos de mi parte
Dime qué efectos produjo en ti aquella fuerte impresión del Ecce Homo y cuántos años hace esto. Me ha sobrevenido un coraje contra ti que desde hoy empezaría a desahogarlo y te haría pasar por el alambique (que de esto yo sé mucho cuando quiero), pero me imponen tus nervios y temo que Jesús no lo quiera todavía. Ya puedes <*3*> pedir sin escrúpulo al Señor que te dé salud, que no te faltarán nervios que te azotarán y creo que te azotaré fuertemente. No me conoces todavía. En ese camino de la mortificación soy todavía más cruel (para los demás se entiende) que un san Felipe Neri. Es decir, de la mortificación interior.
Conque, filleta, estate prevengudeta, y sosegadeta y animadeta,
Tu padre
Manuel Domingo y Sol
Cuándo trataremos de oración, se entiende en el conf. A ver si te desatas y lo arreglamos. Cuando me venga bien te dejaré el librito del padre Rootaam y te enterarás un poco.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 53, págs. 1-3
A Adela
Mi estimada e inolvidable h. en mi Jesús resucitado: Tu señor tío me dice a mí que nunca me abandona el buen humor, y yo te podría aplicar esta gráfica expresión; pues en medio de todas tus cosas siempre se revela tu buen carácter y tranquilo temperamento. Sí te acompañara del todo la tranquilidad de espíritu, y si haciéndote un poco de violencia, llegaras al grado de desahogo que yo deseo, cree que me darías ganas de alabar a Dios en ti.
No temas, hija mía, por lo pasado, ni te intranquilices por las ignorancias de tu niñez: sensible es no haber tenido el corazón constantemente unido a Dios; pero ya sabes que la <*2*> gracia de Dios y la sangre de J. C. restituye la hermosa vestidura de la inocencia, y que no queda ya nada en la presencia de Dios, pues él mismo ha protestado no acordarse jamás.
Además, hija mía, Dios permite a veces estas defecciones para que después seamos más fervorosos y constantes. Recuerda a san Pedro abandonando y negando al Señor con todo conocimiento y que la mirada de Jesús reprendiéndole sirvió para que después se enfervorizara, que le eligió para su principal representante.
Ánimo, pues, y entrégate dulcemente en los brazos del bondadosísimo pastor Jesús, que se complace mucho en sus ovejuelas extraviadas y las recoge en su regazo con cariño. A santa Marga- <*3*>rita de Cortona, que había sido una grandísima pecadora, le decía después de su conversión nuestro Señor: Pobrecita mía, mi pobrecita, y reveló él mismo que no había en su tiempo en la tierra alma inocente a quien estimase más.
Ánimo, pues, y dime cuántos años duró aquel estado.
Estoy complacido de lo que dices a Jesús: no quiero que tengas que discurrirlo, pues ha de salir bien desarreglado; y no te pares hasta decirle cosas con excesiva franqueza, pues como dice santa Teresa, no debemos parar hasta decirle a Jesús barbaridades.
Cuídate, tranquilízate y anímate mucho, y... libertad en el C.
Las Pascuas felices y al fin salvación.
Tuyo en Jesús, María y José
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 21.º, doc. 54, págs. 1-2
A Adela
Mi pobre A.: Acabo de llegar de las monjas y tengo los brazos tronchados y la cabeza fallada y no puedo decirte casi nada. La señora V. me ha dicho esta mañana que estabas en cama. Dichosa tú que puedes estarlo con tranquilidad y sin necesidad de pensar en nada, y mimadita y cuidada.
Yo, en cambio, sí que lo siento y hoy mismo te he encontrado en falta y he preguntado por ti a una niña que acompañas algunas veces y que hoy ha venido con otra. Por consiguiente, dame el gusto de componerte pronto ya que no quieres hacerlo por obediencia. Si tuviera una cosita <*2*> te la mandaría, pero estoy tan pobre que ayer me pillaron una cosa que hubiera podido guardar para ti. Otra vez será.
Dime cómo te encuentras, y si acaso estás para que te haga una visita, di a la mamá que me lo mande cuando te se haya de peluriá.
No puedo más.
Tuyo
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 21.º, doc. 55, págs. 1-3
A Adela
Mi pobre A.: Tengo a la vista una porción de esquelas tuyas que he vuelto a leer porque algunas veces, cuando las recibo, tengo la cabeza sin jugo y después no me acuerdo.
Empezaré contestando algo a tu última. Si yo estuviera convencido de tus muchas picardías y sospechado el objeto de tu última visita, me habría prevenido con una cara de padre provincial por ver si repetíamos una escena como de la mañana. Pero como soy tan candidote te recibí con el espontáneo afecto que tenía y sin acordarme ya del mal rato que me habías dado. Te aseguro que ya no me darás ningún susto. En el momento que oiga un quejido te despacho y envío cuesta abajo a tomar alimento, o te haré sacar enseguida la consabida taza monjil, que no sé qué efecto tiene para ti que de repente te entona. Si pondrán allí agua bendita las buenas sacristanas. Valga que es por la pobre A. a quien compadecen mucho.
Me decías en la anterior que S. V. podía enseñarte a hacer escapularios. Mucho desearía poderte proporcionar este obsequio y tener el solaz de verte algunos ratos con ella y con mi apreciabilísima Carmen.
Me han distraído con una carta que debo <*2*> hacer deprisa y larga y dejo el hilo de la tuya.
Sigamos. Hoy 2 a las 10. Francesa, gabacha, gaita, pícara y no sé cuantas cosas te diría. Sabes engañar que es un primor. Lo digo por la tuya de esta mañana donde hay cláusulas engañadoras que me han hecho reír a pesar de toda mi seriedad.
A propósito de ella me preguntas cuáles son mis ordinarias jaculatorias. Si fueras la depositaria de mis maluras te las diría para que vieras en ella retratado mi pobre espíritu. Sólo te diré y repetiré la que te he dicho otras veces y que quisiera practicar y no practico: «Todo por, con, y para Jesús».
Quisiera llevarte al cielo conducida en cuna de flores y por cierto que nada me costaría si tú quisieras. Seas tranquila e indiferente a todo y está arreglado. Si quieres te permita mortificaciones has de alcanzar del Señor completa salud. De lo contrario nada, nada, nada.
Volvamos a tomar el hilo de ayer. Quisiera, pues, fueras a ver mis dos flautas V. y C., pero como ahora tienen cortina y escuchas, necesitan saberlo las demás y hay más dificultad. De todos modos aprovecharemos un día que haya de subir alguno de la familia de S. V. y te avisaría y allí se lo pedirías y entonces yo <*3*> procuraría que la M. A. condescendiera y te hiciera bajar a S. C. porque te gustaría su conversación y os la pegaríais de gaitas a dulzainas. Recuérdamelo de vez en cuando. Por si no me acuerdo, no digas a S. V. que eras tú la que escribiste aquello de sus travesuras, pues ella no lo sospechará nunca.
Me decías en una de las tuyas que mamá te había seguido la pista para que no fueras monjita. ¿Pues que acaso tuviste alguna tentación? Dímelo claro, que si esto es, y fuera de veras, es cuestión de poca cosa: con agarrarme de veras al manto de san José los nervios están curados.
Casi me hace enfadar esto que dices que la idea de los pecados te indispuso más que nada. ¡Ay, nena, nena, y cuán pequeña eres!
Si subes allá, que no te vea tanto el tío Manuel y don Jacinto, si no dirán que nunca te mueves de allí y sospecharán que quieres ser monja.
Mis sacristanas me han enseñado hoy una red de hilo que tienen hace ya muchos años, y con el objeto de ver si tengo alguna desocupada que quisiera bordarlo para randa de alba. No sé de quién echar mano, pues no es cosa difícil el hacerlo: es sólo cuestión de tiempo libre.
Ya no me acuerdo de más cosas.
Cuídate mucho, seas tranquila y no te afectes aunque te hagan serenatas como la otra mañana. ¿De dónde lo ha sabido la mamá? Ayer lo conté yo a M. Miguel. Se lo contarás cuando le veas.
Tuyo
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 21.º, doc. 56, págs. 1-3
A Pilar Ferré
Mi Pilar: Gracias por su obediencia (aunque pasaron las 48 horas) y gracias por su escrito.
No le sepa, hija mía, mal el decirme esos gemidos que como el cisne le obligo a dar. Piense que los desahoga en quien se interesa vivamente por usted, y que comprende lo que es el corazón humano, y más si vienen de una alma juiciosa. Comprendo su inquietud; lamento que tan fácilmente se haya dejado apegar a criatura alguna. Esto le dará inquietud hasta para la vida espiritual, y esto no lo quisiera. Quiero lo que Jesús quiera para usted; pero lo quisiera con la calma de la santa indiferencia, y sin espinas de apasionamientos, porque éstos al producir desengaños son estos amargos y perjudiciales, que en lugar de causar desprendimiento suave de las cosas de la tierra, no traen sino sequedad, desabrimiento e ira. Cuando, por el contrario, si se obra con calma del corazón, los desengaños producen tristezas suaves, que ante Jesús se pasan muy bien.
Por esto la compadezco y temo al mismo tiempo, y esto me obliga a repetirla la <*2*> obediencia y sinceridad y sencillez.
Ya sabe que he pedido a Jesús para usted penas y desengaños y golpes, y casi me arrepentiré de ello, si ha de sufrir demasiado en esas luchas y dudas y desvíos. Pero si Jesús los quiere y la quiere a usted para sufrir, y para otros designios ¿por qué no ha de ser generosa? No sabe todavía lo que la conviene, hija mía.
Así, por amor de Jesús, no deje atar su corazón demasiado. El mundo es un loco; ni comprende ni sabe pesar el mérito y valor de una alma y de sus sacrificios, la mayor parte de las veces, y si Dios permitiera que así fuese (como tantas veces lo he pedido), sea usted más grande que el mundo. ¡Cuántas cosas me ocurren y le diría! Sentí no poder decirle una palabrita esta última vez.
Pida a Jesús que pueda ir por ahí, que tal vez con mis reflexiones apagaría un poco las llamas de esas agitaciones del corazón y de esos sufrimientos.
¿Ya me practica los actos de piedad <*3*> que tiene prescritos? ¿Ya me hace el rato de compañía a Jesús los jueves por la noche? Ahora en invierno la media horita en compañía de Jesús en el huerto, le será a éste muy grata.
Oh! si Jesús me la guardase para reparadora continua de su amor sacramentado en la obra que hace tantos años deseo y proyecto.
Por esto deseaba aprendiese de piano, pero... usted puso excusas. ¿No la cogeré en esa red que la tiendo? ¿No es verdad que haría muy buena fundadora?
Pues, si no es así, por ahora todavía continuaré pidiendo a Jesús desvíos y desengaños del mundo y desabrimiento de corazón. ¿Consiente usted en que lo haga? Usted pídale lo contrario, y a ver quién gana ante Jesús.
Esta temporadita de Adviento vea de tener un poquito más de fervor, de recogimiento. Dígame cómo le va el espíritu, y cómo está lo seu cored. Ya debía haberme escrito otra vez sin contestarle yo.
Su siempre padre en Jesús que la bendice todos los días
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 2. Primer viernes
(Nota: Copia literal del original, que guarda doña Pilar Ferré, a quien va dirigida. A. Torres).
Escritos II, vol. 21.º, doc. 57, pág. 1
A doña Beatriz Gombáu
Beatriz
1.º Cuota febrero.
2.º No lleven prisa
3.º Sillas. Aunque no se sienten en ellas por ahora, luego será primero.
No me sabe mal... tal vez se hayan ofrecido.
4.º No sé cuándo iré. Estoy bien.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 58, pág. 1
A la Madre Josefina Sol - 13 de enero de 1907
Tortosa, 13 enero 1907.
Reverenda Madre Josefina Sol
Mi amadísima en Jesús Josefina: Recibí oportunamente la tuya de 29 de diciembre y agradecí el tributo anual que me ofreces de felicitación por mi santo. Lo pasé bien y sigo regular, gracias a Jesús, y puedo celebrar hace algún tiempo. Así continúa en tus oraciones y pide al Señor pueda haceros la visita que os tengo prometida.
Mis afectuosos recuerdos a toda esa tan amable comunidad que no dejaré de encomendar a Dios.
Con mis respetos a la reverenda madre priora, te bendice tu afectísimo padre y primo
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 59, pág. 1
A don Estanislao Sevilla - Septiembre de 1891
[Nota: Septiembre - 1891. A don Estanislao Sevilla, abogado del padre Martín, contestando a una carta de aquél fechada en Roma el 30 de agosto de 1891]
En cuanto a la publicidad de las noticias, en las cuales no sólo ninguna parte hemos tenido, y no sólo ni pretexto y que causan ira e indignación, creo, siempre he visto al reverendísimo padre [?] ellas el desdén [con] que se miran, todas han venido de ahí. La mayor parte han venido sin ton ni son, como la adjunta, que rodó por algún...
Siempre, siempre...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 60, págs. 1-2
Notas
Asunto don Esteban.
Asunto Frasno. Oración de santo Tomás. Pellicer. Ángel Larroca. Segura. Bou. Marqués. Vives. Banasco.
Distribución.
Noviciados. Medios de planteles.
Asunto de misas.
Uniformidad de administración.
Traje en los colegios. Nos va bien. Los tiempos.
Don José García. Su residencia.
Unidad en hacer las camas. Lavado. En Murcia safas en los dormitorios. Día de retiro.
Correo Josefino en los colegios y seminarios.
América. Cantores para América.
Distribución.
Punto de ejercicios.
Carta del padre Escolano.
Estado de Burgos. Carácter de Enrique. Id. de Forner.
Temas de Burgos. Escusados. Enfermería. <*2*>
Bases para los que quieran ir a México.
Ordenación de Segura.
Segura. Matamoros. Tarín y compañero.
Memoria de los colegios.
Imprenta manual.
Algarabía de prácticas.
Temas que pueden confiarse en secciones durante la reunión: administración. Uniformidad de meriendas. Paseo, día de retiro. Presidencia de estudios, recreos, etc. Misas durante la conventual. Dar cuenta de lo que se come. Hacer testamento. Separación entre Operarios y aspirantes. Qué administración nos conviene.
Sobre triduo, que no se practica.
Qué separación entre aspirantes y Operarios.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 61, pág. 1-3
A don Antonio Vico - Abril de 1895
[Nota: Borrador de una carta a don Antonio Vico de abril de 1895]
...que podría ser más crecida que la que paguen actualmente, no habría inconveniente; pero la mayoría en el caso de que se trasladaran para su formación en el colegio de vocaciones (que sería por esto una sucursal del seminario en todo lo literario y disciplinar).
Esto sólo como indicaciones reservadas que le hago entre usted y yo, para que las tenga presentes ya, cuando vayamos, y concretar mejor los puntos ante el señor Cardenal, y me diga además su parecer antes de ir ahí.
Pero el punto concreto que debe infundirse al señor Cardenal...
Mas la idea concreta que se ha de infundirse por de pronto al señor Cardenal que el colegio sería un seminario menor para los que hayan de empezar la carrera eclesiástica o de los que estudiasen latín recibiendo la enseñanza de profesores de ahí.
Por lo cual por ahora no se necesitan más que uno o a lo más dos profesores esperando resolver después de que el desarrollo del colegio...
Si el señor Cardenal tenía interés en que el <*2*> colegio se llamara «Colegio para vocaciones eclesiásticas y para misiones», como me parece usted indicó, no hay inconveniente en que se titule así.
Para los profesores no creo tendríamos gran dificultad en encontrar aquí uno o dos profesores para latinidad, dándoles la pensión correspondiente; pero es de temer que no se reciban bien ahí, y verían en la empresa un extranjerismo que hemos de procurar evitar, y aun si pudiese ser, y usted sabía algún sacerdote joven de ahí que quisiera estar con nosotros para ayudarnos dándole recompensa conveniente no tendríamos dificultad a fin de que no apareciera exclusivamente española la dirección. Ojalá encontráramos pronto algún joven de condiciones que pudiera ser admitido a la Obra nuestra y le diese la fisonomía de portuguesa.
Respecto a los profesores y a las clases del colegio, si estas clases no pueden estar en el mismo colegio, no importa y arrendaríamos otro local para <*3*> que asistieran allí, y en cuanto a los profesores, si están fuera de colegio o en sus casas particulares, mucho mejor.
Son ideas que me van ocurriendo para que usted las vaya rumiando. Repito como cosa nuestra, no más.
¿Podría decirnos V. S. cuánto pagan los seminaristas en el Seminario de Santarem? ¿Qué años y asignaturas constituyen la carrera? ¿Qué comida dan a los seminaristas?
[Manuel Domingo y Sol]
Portugal. Junta.
Llamamiento. Cuotas.
Ingreso. Limosnas. Pan de San Antonio. Misas.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 62, pág. 1-4
A don Romualdo Soler - 8 de diciembre de 1898
Fiesta de la Inmaculada.
Señor don Romualdo Soler
Mi Romualdo: Acabo de recibir la suya y, a pesar de la fiesta, van dos líneas.
¿Qué se ha hecho el magnánimo Romualdo? Sí que se abate por poca cosa.
Sabía que era usted un poco recio y durito e hijo de Aragón, pero desalentado no lo es. Conque calma, y correo y paciencia, y no enfados que a los padres graves no les está bien enfadarse y menos con inferiores...
Lo que debe hacer, pues, es como si no hubiese pasado nada, y tratar a D. G. como si no se acordase de lo sucedido, y con amor indicarle lo que debe hacer, y con amor recusarle lo que cree que no debe permitírsele, y <*2*> ya verá cómo con un acto de resolución desaparece toda aspereza y tristeza de su corazón. ¿Verdad que sí?
No le olvido ni olvido su soledad. Ya habrá recibido la otra mía en que le decía le sería mejor Ortí que Lledó; escribí anoche a Cambra y le decía que usted pedía a Lledó, y no sabía si era el nuestro u otro Lledó, que si era el nuestro mejor fuera Ortí para no romper el hilo de los estudios de nuestro Lledó; y, que si era otro Lledó, que no había inconveniente que fuese además de Ortí. ¿Está usted contento?
Me extraña mucho que ahí exijan declaraciones por escrito, como si se tratara de delaciones de confesión. Respecto de esa pequeñez de 4º de latín, <*3*> si no hay peligro de que sea víctima (aunque sea voluntaria), podría aplazarse para el verano.
Lo mismo digo del que está en Orihuela. Que continúe allí, advierta a Cambra que esté idem él, y en verano veríamos, pues según tengo entendido hay peligro de delaciones falsas en ese país.
Creí que usted estaba enterado del miserable que estuvo o fue llevado por la policía al Colegio de Lisboa, pues don Andrés escribió al obispo y creí que también a usted. A Tormo escribí tuviesen caridad con él pero que no dilatara demasiado su estancia en el colegio, para que los chicos no sepan lo que hay. Dijo en su última Tormo que pensaba en ingresar en cualquier Instituto; yo lo dudo y sería una gran solución, aunque fuera solo como retirado en <*4*> dicho Instituto o Asilo.
Aquí hemos sabido hoy de dos sacerdotes (que no son hijos gracias a Dios del Colegio) que profanaron a uno de nuestros colegialitos. Apena esto; ¿pero para qué nos hemos consagrado a Jesús si no para padecer, gemir ante Jesús, y trabajar sacrificándonos en ese campo que es la máxima gloria de Dios, si le evitamos algunos de esos lobos de su santuario? Conque a pelear hasta morir sufriendo con paciencia y mucha oración.
El buen Marzá no escribe, y no puedo combinar el envío de Bruna, Amposta y Bernardo.
Hasta otra.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 8 de diciembre.
Entiéndase con Cambra sobre Ortí y Lledó, y arréglense.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 63, pág. 1-3
Al obispo don José Morgades - 27 de mayo de 1892
Tortosa, 27 mayo 1892.
Excmo. e Ilustrísimo Señor Doctor Don José Morgades y Gili
Muy respetable Prelado: Nuestra Obra del fomento de vocaciones eclesiásticas, después de prolongadas gestiones, ha fundado con el consejo de este señor obispo y otros prelados y la bendición de Su Santidad, un Colegio en Roma para los jóvenes españoles que quieran seguir o perfeccionar sus estudios en aquella capital; y ha logrado establecerlo, por mediación de la misma santa Sede, en el real edificio de Montserrat, hasta que pueda contar con local <*2*> propio e independiente.
Al realizar este proyecto no nos ha movido ciertamente, ni puede movernos otro interés que el de la utilidad y buen nombre de nuestra España, y el atender a los deseos tan repetidamente manifestados por Su Santidad de que se promueva el movimiento de estudios en Roma de los jóvenes españoles, y facilitar a las diócesis por nuestra parte, y en cuanto podamos, los medios de conseguirlo.
Con este objeto, tenemos el honor de acompañar a V. E. las Bases y condiciones de nuestra fundación, sobre las cuales puede V. E. hacernos cuantas observaciones crea prudente, en la seguridad de que las recibiremos con agradecimiento, y las atenderemos hoy y siempre en cuanto lo permita la índole de la empresa y los medios de que podamos disponer.
Si el pensamiento de esta Obra mereciera su aprobación, y quisiera V. E. aceptar el <*3*> ofrecimiento con el envío de algunos jóvenes aplicados, pero se hiciera difícil sufragarles ni aun la pequeña cuota que se señala, la Obra se atrevería todavía a proponer o indicar a V. E. algunos medios que allanarían esta dificultad, si parecieran bien a V. E.
Excusado es añadirle que la Hermandad pone a su disposición sus humildes servicios, y al mismo tiempo las habitaciones del Colegio de Roma para cuantas personas quisiera V. E. recomendar.
Dispensándome V. E. la libertad, y esperando se digne bendecir nuestra empresa, se reitera por sí y a nombre de la Obra, de V. E. afectísimo s. s. y humilde capellán que s. a. b.
El Director
Escritos II, vol. 21.º, doc. 64, pág. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud - 3 de diciembre de 1898
Señor don Juan B. Calatayud
Diga al señor don Vicente Chaparro que recibí su última y siento no pudiera venir a Barcelona.
Señor don Juan B. Calatayud
Mi Juan: Continuación, aunque no la merece, pues sin carta de ustedes estos días siquiera para contar la fiesta magna de los premios ya que yo tuve que hacer el sacrificio de no asistir, que era lo que más me emocionaba en Roma, y haber podido poner medallas al pecho de Royo, Plá, García, etc. Jesús que me premie a mí la privación y la envidia que les tengo a ustedes.
Voy allá. El lunes fui a Vall; tuve a aquella dos horas. La reñí mucho, aunque con mucho amor. No la dejé convencida de todo, que todo lo lleva encima ella, el orgullo y la preocupación, que con solo humildad se curaría, y curaría su salud pues tiene más salud de la que ella cree, esto es, no está tan mala, como ella cree. Fortuna que me tiene amor que no es malo, pero que quizás haya sido demasiado y ha necesitado tenerme más cerca a mí y tal vez a la Madre otra. No la dejaré si bien le he dicho que hasta el junio no volvería, pero me ha medio prometido que me escribirá, cosa que no había podido lograr yo, por temor, cree ella, de que le abriera las cartas la Inés.
Fui a Valencia. Vi a su sobrinito y a su primo. Paula dice está lo mismo.
Mexicanos. Fui el martes a la noche a Valencia, y con resolución de volverme el jueves, 1º de diciembre. Mas al irme y la tartana aguardando, recibo el correo de Tortosa con un telegrama de Bover desde Cádiz que los hermanos se quedaban y salían para Valencia. Estos eran Marín Piqueras y un hermano seglar. Felipe se asustó de que viniera Osuna sin estar yo y verlos a ellos y darles una embestida, y despidieron la tartana y me quedé. A poco rato un recado llamando a Felipe a casa el tío <*2*> de Marín que estaban allí los dos: fue Felipe; total que el mareo, que el reuma que le produjo el mar, etc. Al día siguiente, viernes, sabiendo que don Francisco Osuna aún tardaría, resolví venirme, y en el tren encuentro a Piqueras que se iba a Villavieja a curar el reuma. Hoy ha llegado la carta de Bover desde Cádiz que dice no tuvieron buen tiempo al salir de Barcelona y que no padeciera porque era visto que Piqueras no era predestinado para México. Sí que lo he sentido, pues estoy seguro que les hubiera hecho un gran papel en Chilapa, sobre todo con el obispo, pues Federico y Nadal tendrán que quedarse en México en el Colegio de misioneros, según carta del obispo, y en Chilapa no queda ningún predicador que es lo que desea aquel obispo.
Ya creo les dije que el de Campeche reclamase vaya a Cuernavaca, su nueva diócesis.
Espinosa, Royo, Marco. Cuídenme a Royo, que no corra tanto con encargos y que no estudie. Marco me ha desarmado con sus notas. Así arrégleselo usted, y vea como cosa de usted, y qué apoyo necesitará su familia, y luego admítanlo ustedes y que se consagre.
A Guardiola le escribiré. Mucho consuelo me ha dado el catálogo y no sabré dar a Dios bastantes gracias por esas bendiciones a esa nuestra pequeña grey, futura esperanza de España. Si los obispos tuvieran tino en enviar escogidos, podrían plantar batería a los mismos Oblatos. Que Jesús llene sus designios de amor sobre esa Obra. ¿Qué piensan hacer de los dos Salomones?
No sé qué decir respecto a croquis o dibujos de la capilla Altemps. De todos modos, si nuestros pintores pueden dedicarse sin perjuicio de sus estudios que lo hagan y luego veremos.
Ballesteros es un presumido y nada más; creo será amoldable a la marcha del Colegio.
En Toledo se abre el Colegio el 1º de enero. De Burgos, Astorga, etc., otro día. Estoy atareadísimo de cartas. Una bendición a mis Plás, Espinosas, Royos, Garcías, Ventajitas, Alcaraces, etc. ¿Cuándo podré abrazarles? Si venía lo de las Constituciones...
Otro día más.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 3 diciembre.
A nuestro don Luis Albert tantísimas cosas, y que vayan creciendo las mejillas.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 65, pág. 1
A Ángeles Martí - 15 de julio de 1904
Benicasim, 15 de julio de 1904.
Mi Ángeles: Sólo dos líneas, sin que sea ni para reñirla, ni para que la obligue a contestarme, sino solo darle a saber mi actual situación y para que cuando pueda usted me dé razón de su salud, que tengo poca fe en ella, si usted no lo asegura muchas veces.
Al recibir la suya en Bur... pasé una crisis grave por una gástrica intestinal que me abatió mucho; fue el día 8 de junio y duró ocho o diez días; apenas pude regresé (el día 20), llegando a Tortosa con 28 horas de carril sin parar, pero muy fatigado. El 11 de éste me llevaron a estos aires y aquí estoy por ver si a primeros de agosto podré presidir la reunión de Valencia.
De Martinet buenas noticias y espero a dos Operarios que vienen de allí estos días. Ya diré a usted.
Entre tanto no me olvide en sus oraciones a esta carranca, que no sé lo que Jesús quiere de ella.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Asilo de Redentoristas.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 66, pág. 1-2
A don Manuel Marzá - 15 de octubre de 1900
Tortosa, 15 de octubre. Fiesta de santa Teresa.
Señor don Manuel Marzá
Muy amado en Jesús: Recibida ayer la suya larga.
1.º De Serrano o contra él no puede decir el Cardenal más que lo de las obras; en cuanto a nosotros podemos decir de él, o le he dicho ya, que es un manirroto, y que tal vez era condescendiente en dar libertad disciplinar a los chicos; el Cardenal podría añadir lo de la prontitud de genio.
2.º No me ha enviado usted el reglamento de Santarem.
3.º Puede usted decir que en cada casa se establece el horario y reglamento según los países; lo demás de pláticas, organización de secciones es general.
4.º No reparen en adoptar lo de <*2*> Santarem, poniendo ustedes las modificaciones sobre meditaciones, días de retiro, etc.
Marcho a Barcelona esta noche a despedir los veinte alumnos nuevos y embarcar a los mexicanos. Si urge algo hasta el 26, Posada de Clemente Manso, calle Canuda, 45 y 47, Barcelona. Cuando venga el reglamento tal vez vuelva a escribir.
Albiol escribe que, si es por unos días, que puede continuar Fabregad ahí; pero que no sean muchos.
Lo demás paciencia y aguantar por hoy, y ya diré sobre eso.
No puc més.
Afectos a los nuestros.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 21.º, doc. 67, pág. 1
A un anónimo y al padre Samper, O. P.
A un señor.
Muy señor mío: Recibí oportunamente la carta confidencial ofrecida por la comisión para el pensamiento propuesto por el señor Martínez. La enfermedad que me aqueja hace mucho tiempo, y que hace un año me priva de poder, me impide aceptar el encargo que se dignan hacerme. A haber vivido nuestro malogrado don Benito, él gustoso se hubiera, sin duda, encargado del asunto. No obstante, lo he preguntado a otro amigo, don Domingo Grego, quien lo ha aceptado (y al cual pueden...) y se hará lo que se pueda en esta región.
Puede, pues, dirigirse al mismo don Domingo Grego, del comercio, calle de Carnera, nº..., Tortosa.
Todo sin perjuicio de que puedan proponerme cuanto les convenga...
El domingo Grego [?] en la carta si el capital..., no... digan... <*2*> se mande invertir todo en montar el periódico a la altura que desean, o es más bien capitalizar el capital para sostenerlo con el usufructo del mismo.
La dirección para el encargado es...
Al padre Samper
Reverendo padre: Ya sabe la beatificación... Por encargo del señor don Manuel Sol le escribo para preguntarle cómo tiene usted el asunto de la publicación de la vida del Beato, que usted indicó tenía escrita y quería editar. Se ha aplazado para el septiembre u octubre la celebración en ésta de las fiestas de la beatificación por medio de un triduo solemne.
También deseamos nos diga usted qué clase de culto externo se permite a los beatos en su propia diócesis o ciudad. Los que han ido a Roma escriben que los dominicos de allí no piensan hacer oficio propio de los beatos, al menos del beato Gil [de Federich]. Díganos usted cómo podría subastarse oficio para esta diócesis y quién podría encargarse de redactar las lecciones del 2.º [nocturno] y la oración...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 68, pág. 1-2
A don D. V.
Mi buen amigo D. V.: Adjunto va ese extracto de una carta de procedencia ministerial que se recibió anoche en mi misma casa, y que me apresuro a remitir a usted por las noticias altamente satisfactorias.
Dice:
“Madrid, 28, etc. Antes de ayer atacó Loma el centro de la posición de San Pedro de Abanto con 18 batallones que fueron rechazados con grandes pérdidas: Los carlistas bajaron de sus posiciones y al mismo tiempo atacaba por retaguardia al ejército republicano una división de 13 batallones que a las órdenes de Sirio Belasco y Navarrete estaban en Balmaseda, y se habían corrido por detrás del ala derecha del ejército.
Serrano para animar sus tropas se puso al frente de una nueva división, y hubo de retroceder con una gran confusión, estando herido de una grave contusión. El ejército ha retrocedido, o mejor dicho, ha sido rechazado más allá de Somorrostro, perdiendo la artillería de la división de la vanguardia compuesta de 8 piezas Crupp y tres del sistema Placencia. Muertos, 400; heridos y contusionados, 1.800; se asegura con insistencia que Loma está gravemente herido, pero esto no es oficial”.
Dios quiera que abran los ojos y conozcan que Dios no está con ellos.
Hoy 31 noche. En la orden del día de esta tarde se ha co- <*2*>municado a esta plaza la muerte de Primo de Rivera, y de Loma.
Según el ‘Imparcial’, el día 27 tuvieron los republicanos 1.400 bajas. De los dos días anteriores no lo detalla.
Se dice que hay muertos y heridos algunos brigadieres y coroneles, entre ellos Blanco y Terrero y no recuerdo otros nombres. Topete contuso, y se dice también algo de Serrano. Van a reforzar aquel ejército 4.000 guardias civiles y 4.000 carabineros. Ni con esto saltarán las trincheras.
También piden y envían allá todos los jefes y oficiales disponibles. Que se manifiesten los gansos.
Así mismo corre la voz de que han caído prisioneros de 5 a 6.000 hombres.
Que en Madrid [hay] grande ansiedad y pánico. La bolsa en baja de día en día.
Muchas otras cosas se dicen; cuando sean ciertas y haya detalles irán.
Ha llegado la suya del 30 y el dador, 9 y ½ noche, sin novedad; ayer le escribí; como verá hay motivo para tocar campanas; estará con don José; el pobre al hablar con D. J. casi no podía respirar.
1º Abril, 11 día. Cartas de liberales de Madrid dicen: “Lo del norte está muy negro”. Se disuelven todas las academias de cadetes para ir sus directores y maestros al ejército del norte. Se conoce han muerto muchos oficiales y jefes. Nada por el correo de anoche. Ayer salieron por el carril tren de Madrid 2 compañías [de] carabineros. Comuníquese.
[Manuel Domingo y Sol]
[ Nota: Aunque la grafía no es de don Manuel, se trata de una carta suya]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 69, págs. 1-2
A un anónimo
Es hora de difundir la devoción del santo Ángel.
Para ello debe mandar a cada uno de los periódicos católicos: «Correo», «Diario Católico» y «Diario de Barcelona» un volantito o igual o mayor con alguno... redactado ya, para evitar molestias y que gratis insertarán con gusto. Le mando dos ideas, y puede hacerlas copiar variándolas como gustéis.
Vean si puede anunciar la expresión en dos o tres...
Esto dará algún trabajo, y así puede usted remunerar a los que <*2*> en las parroquias y en...
Diga que le den las listas de asociados, si puede ser, y luego ya le daré uno que se las copie en su libro.
¿Tiene usted estampas y cédulas? Si le faltan estampas, vaya al Pino y que le den cuantas usted pida, y yo le mandaré cédulas desde aquí.
Le hace a Benito repartir 10 mil, y creo podía ser esto en dos meses.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 70, págs. 1-2
Al secretario de cámara de Almería
Señor doctor don Cándido Rodríguez Luis [?]
Muy señor mío y amigo: Tuve que ir a Zaragoza en donde concertamos con el señor arzobispo y firmamos las bases para encargarnos de la dirección de aquel seminario, y he venido a ésta para pasar luego por Toledo. No sé si me resolveré a ir hacia ese país, pues me urgen los días para estar en la peregrinación de san Pascual.
Hace días pensaba escribir al señor obispo, pero me ha parecido mejor indicarle a usted el objeto antes.
El deseo de que don Francisco Salvador y algún otro que ha pedido ingresar en la Hermandad pudieran servir en esa diócesis el más largo tiempo posible, puesto que el prelado creía tan conveniente su presencia en sus destinos, me había impedido solicitar de dicho prelado les concediera el permiso para venir a la prueba en nuestra Hermandad. Mas agobiándonos ya el trabajo en los campos que se nos abren me veo <*2*> precisado a hacer la indicación de que se les conceda el permiso.
Nuestra Hermandad fue elevada a verdadera Congregación religiosa por decreto de 18 de julio último, y de cuya jurisdicción depende ya desde aquella fecha, y así pueden pretender su ingreso en ella, no sólo los jóvenes que quieran venir como aspirantes, sino los sacerdotes que quieran venir para el tiempo de probación. Si se hace preciso, mandaría copia del Decretum laudis. Mas, repito, me obligaba, me detenía a admitir a don Paco y algún otro [?] ninguno de la diócesis por no desviar los frutos... designios de Dios en el bien de las almas por medio de alguno de esos señores; mas se me dice que por el bien de las almas de esa diócesis ya no son necesarios ahí, atendido el personal numeroso, y por esto creo que han de solventar la admisión para los que lo pidan.
No ignora usted que ninguna compensación hemos recibido de esa diócesis, por la cual no hemos temido hasta agobiarnos de deudas. Que podamos, al menos, recibir algún fruto con la adquisición de algún otro Operario. Así, pues, espero me diga cuanto antes su consejo, y si es preciso que yo escriba al prelado, al cual puede usted indicar mi deseo...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 71, pág. 1
A un anónimo
Octubre 1902.
Muy amado señor mío: Recibí su muy grata, y como indicaba que saldría con pretexto de las fiestas, no le contesté, esperándole a primeros de ésta. En vista de que mañana es sábado... y según su contenido [?]
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 72, págs. 1-2
A don José - 18 de marzo de 1865
18 marzo1865
Apreciado D. J.: Recibí la última de usted al día siguiente de haber echado la mía al correo. Desde entonces no recuerdo [?].
Hoy, sin embargo, [?] pone la pluma en mis manos; hace un año tuve el gusto de saludar a usted en el día de mañana, aunque no este año puedo saludarle con salud, pero con el sentimiento de no poderlo verificar tan de cerca como entonces, entregados a la vida escolar.
Felicísimos, pues, le sean sus días, y se los desean mi familia, y muy cordialmente en especial mi señora tía, que me encarga les diga todo cuanto ella [quisiera] decirles.
En nuestra casa abundan también los Pepes, pues tenemos tres; pero una <*2*> circunstancia acibará este año la alegría. Mi señora madre tuvo...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 73, págs. 1-6
A un anónimo
Valencia.
La posibilidad de que pueda ser esto un hecho pronto nos ha alarmado en las circunstancias críticas en que se encuentra el desarrollo de nuestro colegio. El señor obispo de Segorbe, en sus deseos y aficiones de manejar (estar) en los seminarios, y por su afecto, que le diría de palabra, individualidades de cierta Institución, es seguro, y tengo motivos para decirlo, pues así lo ha dado a entender él mismo a alguno, tiende, cualquiera que sea la base del proyecto de Montserrat, a que represente éste, con las diez o doce plazas de capellanes estudiantes, únicas que le permitirán, el seminario oficial español, figurando él como rector de aquel diminuto seminario, cuyo <*2*> solo anuncio bastaría para perturbar a los prelados de España, que no sabrían comprender lo que significaría el nuevo anuncio (ofrecimiento) de dichas plazas gratuitas después de nuestra circular a los obispos, sobre todo estando también nosotros, interinamente, en Montserrat, y creerían que ya no subsiste lo nuestro, desapareciendo el buen nombre.
No intento menoscabar la virtud e ilustración del señor obispo de Segorbe; pero creo poder..., pero sí que puedo decir que su carácter excesivamente sencillo y bonachón no le hace apto para estar al frente de muchos ni de pocos seminaristas, aunque fueran sacerdotes, pues llega a familiarizarse de una manera indecible, hasta jugar con ellos, con completo desprestigio suyo, como le sucede en su actual seminario. Se me dijo, por otra parte, estando yo todavía ahí, y como <*3*> noticia de la Embajada, que se pensaba, en caso que el proyecto de Montserrat cuajara, en proponer para sustituir al de Segorbe al señor Arcipreste de Madrid.
Ahora bien: ¿sería una indiscreción procurar por nuestra parte, y habría alguna esperanza de conseguir que, en lugar del señor obispo de Segorbe, se procurara proponer al señor Arcipreste de Madrid para el nombramiento de obispo-rector de Montserrat, dejando al de Segorbe en la misma silla, o trasladándole a otra, suponiendo que éste se resignara a aceptar el sacrificio? Dicho señor Arcipreste es conocedor de nuestra Obra y afecto a ella, y más de una vez le he oído expresarse como refractario a toda injerencia del Estado en el asunto de Colegio español en Roma.
Por otra parte, con él, es de <*4*> esperar no sólo que nuestra permanencia en Montserrat quedaría asegurada todo el tiempo que conviniera hasta que fueran otros los designios del Santo Padre, sino que quitaría todo aspecto de seminario, [y] es de presumir que con el tiempo procuraría obtener que de los fondos sobrantes de Montserrat, si los hubiese, se atendiera al sostenimiento de jóvenes españoles que desearan seguir sus estudios en Roma, tal vez en provecho del mismo colegio nuestro.
Así pues...
Espero me dispensará usted la libertad que me tomo, impulsado por los temores y recelos que me infunden en estas circunstancias cualquier enredo, proyecto, por parte del futuro obispo-rector... <*5*>
...en el proyecto de Montserrat involucre o quiera involucrar el asunto y quiera, de las diez o doce capellanías que a lo más pueden aquí establecerse, darle un nombre que destruya o al menos esterilice o apagaría el nombre de Colegio español, en sus deseos -espíritu- de rector de seminarios, para lo cual no es a propósito tampoco; mas el señor Arcipreste es seguro que los fondos que obtuviese de Montserrat tendería siempre a que sirviesen para el desarrollo del Colegio español sin dependencia ninguna de éste a aquél (y aun el edificio de Montserrat para colegio).
Tengo motivos para creer que esa idea de poder remontar y desarrollar nuestro colegio le haría aceptar gustoso el sacrificio al señor Arcipreste. Por esta razón repito me perdone el atrevimiento...
De todos modos debería retrasarse la resolución de Montserrat hasta... <*6*> Y por otra parte, nuestra permanencia en Montserrat quedaría asegurada todo el tiempo que conviniese.
Si esta mi indicación le pareciera inoportuna o indiscreta, espero me lo signifique con toda la libertad y a la brevedad que a usted le sea posible para mi tranquilidad; si no la creyera disparatada, del todo inoportuna, me atrevo a esperar así mismo de usted me indique los medios que en mi poco conocimiento de personas y mi ninguna influencia pudieran servirme, siquiera para proponerlo...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 74, pág. 1
A anónimo
Asunto Grego
1. Deseo de complacer, no que tenga conveniencia.
2. Debe aprovecharse la disposición nacida de la ocasión de la casa inmediata.
3. A él toca hablar a los albaceas.
4. No quiere él resolver.
I. Si podemos inclinarle por... La disposición de la testadora. Por la mayor ventaja.
II. Consultar si pueden hacerlo sin acudir a Roma y a obispo. P. Ferreres. En caso, decir no conviene y prefieran 50 domingos al año, que son 100 por 50 = 5.000; novenario,100 por 30 = 3.000...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 75, pág. 1
A un anónimo
...y luego con el tiempo y cuando los debitorios hayan disminuido, y sobre todo cuando se logre lo que deseamos, esto es, que aparezca ante los acreedores y los que no lo son la seguridad de un pago total y con ello las interpretaciones que pudieran darse...
(el peligro de interpretaciones) la Hermandad resolverá sobre el modo de satisfacerse lo que falte, si usted continúa en iguales deseos y disposición...
Pero si estamos en las monjas, no le traerá esto ventaja. Con todo, puede entenderse con don Felipe.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 76, pág. 1
A un anónimo
El correo viene de noche. Hoy no ha venido correo ni de Cataluña ni de Valencia por las aguas.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 77, pág. 1
Notas
- 40 horas en dinero o casa.
- Albaceas.
- No quieren intervenir.
- Si ha de intervenir el obispo, consúltese al P. Ferreres - si ha de obtenerse permiso de Roma y conformidad del obispo.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 78, pág. 1
A un Prelado
Rvdmo. Prelado: Acábase de recibir la carta de V.E. dirigida a don Francisco Osuna, quien en la actualidad está fuera de ésta, por lo que en nombre de don Manuel, que todavía está bastante delicado, me apresuro a decirle que las expediciones de alumnos por tierra saldrán de Barcelona para Roma los días del 15 al 20. La de mar no podrá salir, según dice la Transatlántica, antes del 20: pero ha asegurado se hará antes del 24.
Adjunta va la hojita de instrucciones.
Besando el A. P. de V.E. y pidiendo su bendición se ofrece de V.E.I. afectísimo s.s. in C. J.
[Juan Estruel]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 79, págs. 1-2
Sobre las constituciones
Observaciones. Constituciones.
[Nota. Este documento A) y el siguiente B) se completan. A. Torres]
1.º Pregunte si debe preceder una corta solicitud a mi nombre y residencia, etc., para ser presentadas [las Constituciones] al examen de la Sagrada Congregación.
2.º En el apartado V de la primera Constitución preliminar iba a poner el número de individuos de que se compone hoy la Hermandad; si es necesario, póngalos. Son 29 entre operarios y aspirantes, aunque les parezca vergonzoso el número.
3.º Si eso de la «pensión» en caso de ser dimitidos, que figura en la constitución, no le parece que debe consignarse en las Constituciones sino sólo acaso en el Directorio. A don Benito (Sanz y Forés) le parece que podía pasar.
4.º Que vea bien lo que falte de esencial, o deba suprimirse o deba reformarse [aquí faltan líneas en el original, hasta “diga a Serrano”] en dichas Constituciones. Las advertencias pueden ponerse aparte o interlineado en las mismas, pues eso no es más que un borrador para el examen particular del padre Bucceroni.
Directorio. Diga a Serrano que copie del Directorio la sección 5.ª que está emborronada y corregida, y como es letra suya, que lo haga él, <*2*> lo haga en un momento.
El padre Bucceroni, que ponga las advertencias, o aparte, o en el mismo directorio y constituciones, pues esto no es más que un borrador para un examen particular y rígido. Que no deje pasar nada dudoso.
5.º Vean si puede hacerlo prontito.
6.º Fíjense ustedes en la reforma notable hecha en la sección 4.ª sobre el carácter de perpetuidad después de los tres trienios. No lo he consultado con todos. A los nuestros de aquí les ha parecido bien, y [a] don José García más que a todos. Cuando sean examinados, se retoca alguna cosa, sobre todo se pondría que después de los tres trienios se hagan 15 días o un mes de ejercicios, si en la reunión de Valencia se aprueba.
7º. [?] sobre fijar en ocasiones un convenio con los que entran [?]
8º. Si a los obispos basta presentar las Constituciones...
[Lo siguiente no figura en los originales]
[Del 4.º B): Lo que puede tal vez ofrecer dificultad en las prescripciones del Directorio es: 1.º Sobre el pagar «alguna deuda» o dar alguna «pensión», etc., consignado en la sección 5.ª. 2.º Sobre los «auxiliares», protectores, señalados en la sección 2.ª, capítulo 3.º. 3.º Sobre las «oraciones», aunque todas están tomadas de las que usa la Iglesia, excepto la tomada de san Felipe Neri «pro propagatione congregationis», etc. Lo demás sobre virtudes, prácticas, deberes, etc., creo que no ofrecerá ninguna dificultad. Pero que se digne tomar la molestia de examinarlas.
4.º Sobre elección y forma de ello.
Otras observaciones y preguntas: 1. Veo en él un cuaderno de « Animadversiones in Constitutiones variorum Institutorum, etc.», que se consigna la aprobación con fórmula variada, v. g.,
Pium opus laudatum.
Institutum laudatum.
Institutum approbatum.
Constitutiones approbatae.
¿Qué diferencia importa el aprobar el Instituto o las Constituciones?
2. Al presentar las Constituciones a los obispos para que las recomienden, ¿bastará enviarles las Constituciones? ¿Puede en lugar de ellas enviárseles un compendio de constituciones y directorio por si acaso quieren conocer más los objetos de la Obra?
3. ¿Puede llamarse a la Hermandad indistintamente con el nombre de Hermandad o de Obra, o sólo debe usarse el nombre de Obra al tratarse de los objetos, v. g., Obra de los Colegios de vocaciones, u Obra de las vocaciones, etc.?
Hágalo todo esto como convenga.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 80, pág. 1-2
Al Cardenal Don Benito Sanz y Forés
(Deseos de que se consolide la situación en Montserrat. Actitud de Pidal y [?]. Proyectos).
Mi respetable y amadísimo don Benito: Va la que le prometí, que supongo... A pesar de los pronósticos del padre Martín, que anunciaban que ya no volveríamos, el anuncio de los 30 alumnos produjo, como el año anterior, en unos estupor y guerra solapada; en la Universidad, y sobre todo en el Vaticano, vivísima satisfacción.
Visité a Chiesa, le dije nuestra situación en Montserrat, el regateo de local en el mismo, porque quieren se conserve el nombre de hospital y hospicio, y por lo tanto la necesidad de tener allí departamentos señalados, cerrados, para este objeto; los temores del pobre Marqués, que está acusado ante el ministro continuamente por los malévolos empleados de la Obra Pía de que desvía el objeto de Montserrat; la guerra sorda de algunos de los mismos capellanes, y con ello la insubordinación de los criados de Montserrat, etc.; mucho de lo cual sabía Chiesa. Con este motivo se confirmó en la idea de antes de la <*2*> necesidad de un local independiente, y dejando entrever el deseo de averiguar nuestras fuerzas. Le dije que nosotros teníamos buena voluntad y trabajo, pero [con] recursos no contábamos, y que debía esto ser de fuerza mayor, y le leí un pensamiento, el cual le dije no había consultado todavía con nadie, ni con el señor arzobispo de Sevilla. No le desagradó, y sólo sí una expresión en que decía yo que la Santa Sede facultaba e imponía la limosna. Quedó en que lo diría al señor Cardenal y vendría a darme la contestación. Así lo hizo, diciéndome que le había gustado al Cardenal el cálculo, pero que era preciso consultar a algunos obispos, y que lo hiciéramos nosotros. Chiesa le replicó que yo había dicho que esto en caso debía hacerse directamente por medio del señor nuncio, y así que yo presentase en forma el proyecto cuanto antes. Esto me asustó, porque aparecería ante los obispos como una súplica nuestra a la Santa Sede, y enviada luego a los obispos para su informe; y esto, aparte de la repugnancia natural [ lo siguiente no figura en los originales está en el documento 94] que los obispos debían tener a la imposición de este tributo, sino porque apareceríamos como intrigando nosotros en el Vaticano para imponernos a los obispos, y esto bastaría para indisponernos con éstos para siempre. Le dije, pues, que tal vez se le mandaría el proyecto desde España, pues me habían ocurrido otros medios y no debía irse deprisa, pues que bastante campaña se había logrado durante este [verano] con nuestras circulares y cartas y explicaciones y conversaciones e insistencia en ablandar las prevenciones y recelos y dudas de muchos prelados, pero que aún no estaba madura la cosa y faltaba el entusiasmo conveniente. Él replicó que aun andando deprisa se necesitaba todo este año. Apenas marchó Chiesa redacté tres pensamientos más, que enseñé solamente a monseñor Merry.
2.º proyecto... 3.º... 4.º...- con este [motivo] monseñor Merry indicó tímidamente [ <*2*> del documento 94] un proyecto suyo. Pensaba él aprovechar un momento en el paseo diario con el papa para decirle que compre él la casa y la regale a los obispos españoles, que se lo irán [?] por «esos» y «esos» y «esos medios» u otros que ellos quizá «optarían» proponer [?]; pero es preciso que se vaya a una con el señor Rampolla y Chiesa. Al ir a despedirme de Chiesa, le dije que quería involucrar en los «medios» el sacarlo de los «acerbos» píos, o colectas u otros medios, etc... Me repitió que lo hiciera cuanto antes. Debo, pues, mandar un presupuesto. Vea V. E. si le gusta el 5º.
Otra consulta. Según dice Caparrós, Vico le ha dicho que ha logrado del señor Sancha la resolución de dar a nuestro Colegio la agencia de Valencia. Por si esto fuese, nosotros pensamos buscar para nuestro agente oficial en el despacho material de los asuntos a Ambrogetti por las atenciones que debemos a Chiesa. El trabajo será nuestro. Dígame V. E. si debería escribir a Chiesa, si le parece, o mejor que el director se vea con... [ Lo que sigue no aparece en los originales]
Segundo proyecto
Supuesta la necesidad de un edificio español en Roma para la admisión de los alumnos que los prelados españoles quieran enviar para seguir en ella sus estudios, cada diócesis ofrecerá para cierto número de años 500 pesetas para el arriendo o alquiler de un local digno, o para el rédito del capital en caso que se comprara el edificio hasta que la Hermandad pueda tenerlo propio, satisfaciendo cuenta a la Santa Sede y a los obispos de su inversión. Estas 500 pesetas pueden ofrecerse de los acerbos píos, y para disimular esta inversión puede proponerse por los prelados una cuestación voluntaria en las parroquias una vez al año. Si ésta llegaba a la cantidad propuesta, no habría necesidad de sacar nada del acervo pío. Si excedía, se contará como adelantado ya para los años sucesivos. Con solas 50 diócesis que ofrecieran dicha cantidad se obtienen las mil pesetas, o sean 5.000 escudos para el arriendo. Si se compraba el local, podría comprarse un edificio y de 500.000 pesetas, y las 100.000 servirían para el rédito de dicho capital al 5%. Si fueran 59, las diócesis se obtendría la cantidad de 145.000 pesetas, y por lo tanto se podría arrendar u obtener un edificio de...
Escritos II, vol.21º, doc. 81, pág. 1
A un sacerdote de Orihuela
Amado señor mío: Acabo de recibir la suya en ésta, remitida cerrada desde Tortosa, y me apresuro a comunicárselo a usted para su tranquilidad.
Estuve en Orihuela varios días y nada oí a Romualdo hablar sobre el asunto que usted indica, a pesar de haber salido en ocasiones varias el nombre de su señor hermano. Estoy creído que atendida la frecuente comunicación de éste con Romualdo, no habrá sido otra cosa la expresión de Romualdo que el asentimiento natural, que suele prestarse al que se desahoga con nosotros oyendo sólo una parte, pero guardándose de un fallo.
No obstante, ha hecho usted bien en indicarme su justa queja, y puede creerlo, puesto que no nos conviene a nosotros, y de este modo podré evitar...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 82, págs. 1-2
A dos sacerdotes
Mi travieso capellán: Tenga V. S. la bondad de pasar por esta mi casa cuando salgan hacia el carril y me explicará el motivo de su fuga. No he recibido los encargos de Valencia, que confío [recibir] mañana.
Si usted llega hasta allá, según dice, puede verse, si tiene tiempo, con la señora Agustina por si no los había enviado. Vive en la calle Larga de la Sequiota, 42, 1.º, detrás de la plaza de las barcas.
Hasta luego.
Suyo
Manuel Domingo y Sol
Si viene hablaremos de las fundaciones de la Concepción, pues el señor está indeciso. <*2*>
Mi amigo: He recibido hoy la tuya muy tarde, y sólo he podido ver un rato a Alemañ, a quien lo he comunicado, y voy a contestarte enseguida para que veas el interés que me tomo y nos tomamos por ti.
Ante todo, debo decirte que Alemañ está pronto a hacer cuanto esté de su parte en tu favor. Como no sé si me permites comunicarlo a nadie, voy a hablarte sólo en mi nombre y con mi corazón, que aunque no necesite... No sé si sabrás que actualmente no tengo asignación ninguna, pues aunque vicario de Santa Clara, la pobre y mezquina dotación que percibo casi tengo que emplearla toda allí, y Dios haga que no me sea preciso hacer mayores sacrificios, si las cosas continuaran. No tengo más que la celebración libre, que no me ha faltado ni confío me faltará, y que tengo libre, pues mi familia me alimenta y viste. Por lo tanto, mientras viva y pueda, puedes contar de esta limosna 2 reales diarios y creo no te faltará, si escuchas, como espero, las voces del Señor.
Por lo demás, yo confío, y casi me atrevería a prometerte sin ningún género de duda, que si abandonas los extravíos de tu corazón, no te faltará, créeme y confía en Dios, colocación para los compromisos que puedas tener y subsistencia decente para ti, ya sea en un seminario, ya sea en un lugar retirado y con esperanza de completa rehabilitación; pero ya puedes pensar que para ello sería [preciso] ver en ti el deseo de salvar tu alma y de dar una alegría a la Iglesia y a los que te estiman por caridad. Puedes comprender que esto no sería jamás [ocasión] para una exigencia humillante, puesto que no es otra cosa sino lo que debes hacer espontáneamente y por tu propia tranquilidad. Debo advertirte además que el apoyo que se te daría sería hijo del buen deseo y no te serviría nunca de rubor; y en prueba...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 83, págs. 1-3
Al Conde de Creixell
M. I. S.
Muy señor nuestro y de toda nuestra consideración y respeto: Desconocidos a usted, y sin ningún título para llamar a las puertas de su bondad tal vez le sorprendan algún tanto nuestros nombres y nuestras pretensiones. Sin embargo el deseo de la gloria de Dios y el honor de su Purísima Madre, y unidos al conocimiento del buen nombre y religiosidad de ustedes nos hemos atrevido a dirigirle la presente.
Hace tiempo que se trata de establecer en esta población un monumento que al mismo tiempo sea un tributo de amor y de gratitud al Señor y a su Madre Purísima, sea al mismo tiempo una mejora para el bien espiritual y moral de esta población cuya importancia hace sentir la necesidad de semejante obra.
Se ha pensado en levantar un convento de religiosas concepcionistas dedicadas a tributar día y noche el culto a la Madre Inmaculada y que al mismo tiempo para cumplir con las prescripciones del Concordato admitan algún tanto de enseñanza.
Si bien los medios de que se cuenta son hasta el presente insuficientes, la esperanza de que el Señor irá bendiciendo esta obra obligan a las personas que han iniciado el pensionado <*2*> inspiradas sin duda por Dios a procurar los medios que estén a su alcance para no desoír la voz de Dios.
El primero de estos medios es el de un lugar a propósito para los fines de esta obra y conveniencia de las almas; y después de discurrido todo y de encomendarlo a la Virgen parece que el Señor haya querido señalarnos la parte donde está situado el huerto de propiedad de ustedes que da a la calle de N., como el casi único para el objeto proyectado, pues que sin dejar de ser céntrico, está suficientemente distante de la iglesia parroquial.
En su virtud, pues, nos hemos resuelto dirigirnos a usted. Si nos fuera conocida la situación de usted y de su familia, nos atreveríamos a indicar la cesión del pedazo necesario, aunque no fuese mucho, en cuyo caso entrarían ustedes y sus sucesores en los derechos inherentes y concedidos por la misma Iglesia a los fundadores de esta clase de monumentos; y que serán para ustedes y sus sucesores una fuente perenne de bendiciones; pero si esto no les fuese posible por el momento, que nos ceda en venta el trozo indispensable con las condiciones que a ustedes convengan, pero a ser posible a modo de censo, no sólo por la escasez actual de los medios con que se cuenta, si que también para que ustedes y sus descendientes tengan el dominio directo sobre esta cerca y tenga más el carácter de propiedad particular y sea como ejerza una especie de protectorado.
Repito que nos dispense nuestra libertad, y estamos seguros que la Virgen santísima, que nos ha hecho pensar en este punto, no dejará de recompensar generosa cuanto ustedes puedan hacer en favor de esta obra tan necesaria <*3*> y que tanta gloria daría a Dios, honor a la Virgen, no por un día, sino por siglos, y por almas tan distinguidas como las que se cobijarán bajo las bóvedas a través de aquel sagrado recinto cabe el manto de María Inmaculada, y en cuyas oraciones todas estarían ustedes como los primeros benefactores de este monumento de la gloria de Dios.
Que la Virgen santísima bendiga a usted y familia, mientras que desde hoy por siempre queda de usted s. s.
Manuel Domingo y Sol
Excusado es decirle que como todavía no se ha dado a conocer el proyecto, que guardará hoy por hoy toda la reserva posible hasta el momento oportuno.
Como por otra parte no puede darse paso alguno sin este indispensable, deseamos que, si no a vuelta de correo, a la brevedad posible, se dignará dar contestación al padre Miguel Arín. Benicarló.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 84, pág. 1
A don José María de Salvador
Amado don José María: Dejémonos por hoy de obreros; ni comprenderán ni agradecerán nuestro interés; más bien verán que les indignamos.
Mejor es apuntar, sin el egoísmo e interés de los ricos, que en nuestras manos se convertirá en bien del obrero. La iglesia luego es lo de menos.
No den a conocer ni el patronato ni la asociación obrera sin tener de 12 a 20 personas [?]. De otro modo, les auguro un fracaso seguro, en la forma que ustedes lo hacen.
Si quiere alegrar a muchos, déjese ver un rato, y no vayan deprisa.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 85, pág. 1
A don José Compte
Mi amadísimo amigo: Estando en Madrid recibí su última. Ya puede presumir el afecto de gratitud que me produjo su ofrecimiento de la cantidad [?] que me obliga a no olvidar... No obstante, como fue bastante el obsequio que usted hizo al pedirle en nombre de aquella comunidad que nos sacara de aquella crisis, no quiero aceptar el ofrecimiento [?] hasta que pueda lograr ir arrancando de aquella comunidad el complemento de la cantidad.
Vaya haciendo usted buen depósito, que luego cuando pueda ir arrancando a la comunidad lo que falta, si ocurren empresas de mayor gloria de de Dios, creo no tendré reparo en proponérselo. Hoy que [?] vamos tirando...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 86, págs. 1-6
A don Estanislao Sevilla
Señor don Estanislao Sevilla
Mi amado don Estanislao: Le escribo sin esperar contestación a mi última carta, que ya no tiene tal vez objeto.
Va la adjunta del señor Sanahúja y las copias de las del señor Merry (don Alfonso), que acabo de recibir. No le mando la original de Merry porque quiero enviarla a su señor hermano.
Según se deduce, al asunto se le quiere llevar con calma. En la última de usted proponía la conveniencia de que uno de los nuestros estuviese constantemente en Madrid y que lo activásemos. Ya puede usted pensar que si lo hubiéramos creído no necesario, sino tan sólo conveniente, no lo hubiéramos omitido. Podrá ser voluntad de Dios que no obtengamos lo que tanto pretendemos, o permitirlo por la malicia de los hombres, pero no me remorderá el que hayamos omitido de cuanto se nos <*2*> ha indicado o hemos creído prudente en nuestra inexperiencia en esta clase de negocios (caminos) para nosotros desconocidos, desde el primer día, sin reparar en sacrificios. De influencias, tuvimos la de Sanahúja, y con él la introducción a Oriarte, Benomar y Pidal, todas ellas, al parecer, de buena intención, al menos en sus principios. Teníamos en la nunciatura a Vico, y con ello a Fernández Montaña, etc.; el primero con entusiasmo, los demás al parecer de buena voluntad. Fabra (pantorrillas) se nos ofreció a acompañarnos a Madrid, si Tetuán no contestaba, y contestó, y pareció ser eficaz. Luego monseñor Merry, sabe usted, puso la cosa en el terreno que usted sabe.
Para las operaciones inferiores, esto es, para lo que nosotros podíamos hacer rondando y fatigándonos por Madrid, aparte de Oriarte, que en febrero pasado me dijo que todo debía iniciarse y terminarse en Madrid, hasta primeros de noviembre que me dijo que no hacía ninguna falta, que aunque fuese a las 11 de la noche mandaría el despacho, que se expediría; tenemos a Merry (Alfon- <*3*>so), que está al acecho, y sobre todo a Caparrós, que interesadísimo en la apertura este año, ha dado más pasos él solo que cuantos pudiéramos haber dado nosotros, y obligando al marqués hasta a hacer pasos humillantes, sino corrigiendo todos los tropiezos y peligros que ha podido.
Nos han ofrecido recomendaciones de diputados, condes, damas, etc., que además de poder convertirse (podido caer, ser ocasión) en desagrado de los que mediaban con interés, hubiera sido una cosa oficial y tal vez contraproducente. Además cumplimos lo que se nos mandó.
Ahora, si hay otras combinaciones de fuerzas mayores que lo impiden, no es nuestra la culpa.
Pocos días antes de nuestra llegada a Madrid esta última [vez], a mediados de octubre, supimos que el señor obispo de Cádiz con otro personaje eclesiástico que no sé quién es, estaba nerviosísimo, visitando y trabajando para que no se cediera Condotti a ninguna institución, si no a dos o tres obispos, los cuales, <*4*> después de tenerlo, se valdrían de la institución que ellos quisieran y pareciera; sin duda quisiera que uno de estos obispos fuera él para insistir en los del padre Claret, llegando a perturbar al mismo Pidal, y lo haría, y si no que el obispo de Madrid... Es fácil que no haya cejado en sus pretensiones o su cólera de Andalucía a pesar de los desaires que ha sufrido del episcopado español y quiere sufrir. Sabe usted que hasta a las monjas inglesas se les da esperanzas por parte de algunos.
Por esto, repito, si hay manejos superiores, no somos nosotros los que podemos cortarlos con medios enérgicos. Si por las oficinas del Estado hay algún diablo enroscado, que a espaldas del ministro busca aplazamientos y consultas, y lo hace pasar a la sección y luego al Consejo de Estado para obtener dilaciones y ver venir, o quiere declarar sin existencia jurídica nuestra Obra, qué esfuerzos podemos hacer después de las famosas consultas a los arzobispos, que sabemos contestaron muy bien <*5*> los de Burgos, Sevilla, Toledo, Tarragona y Zaragoza (aunque queriendo hacer un favor, lo [?]) y los demás contestaron como debieran [?], excepto el de Valencia, que sí dijo era un buen Colegio el de Valencia, pero que su director había ido a Roma sin participárselo (sin duda se propuso relegar al brazo civil a don Vicente); después de esto, sabe usted que oficialmente nos comunicó Benomar que nos legalizáramos civilmente, que esto bastaba, y era la única condición. Se hizo, y se consultaron con Tetuán, y al fin que estaba bien. Si el diablo, que puede estar escondido acaso detrás de unos miles de duros que tal vez puedan ofrecerles otras manos ocultas, nosotros no podemos darlos, porque nuestra Obra naciente no ha tenido por lo mismo, ni podido tener más que quebrantos, que sólo han podido salvarse por la providencia visible de Dios... El obrar [con] otras energías no competía... Nosotros <*6*> tenemos la conciencia...
Habíamos resuelto ir a Roma con solas las pretensiones de una casa arrendada, si bien con el aliento y presunción de convertir a la mayor parte de los obispos españoles en tributarios de la empresa pronto o tarde, lo cual suspendimos ante el bondadosísimo e inesperado y providencial ofrecimiento del reverendísimo padre general, que nos ensanchó nuestras ambiciones (alientos) y alentó y confirmó nuestras presunciones con la seguridad de convertir esa santa [casa] en el más numeroso de los colegios extranjeros en Roma, y hubiera desviado todos los otros proyectos que han ido surgiendo en este tiempo y que nos intimidaban.
Si después de todo, Jesús quiere humillarnos e inutilizar nuestros proyectos, inclinaríamos la cabeza, no pudiendo ofrecerle más que la amargura de la conformidad...
Si después de todo Jesús quisiera humillarnos, y agostar (cortar) nuestros proyectos en Roma que, atendida la publicidad que han adquirido, quedan imposibilitados tal vez de toda realización, inclinaremos nuestra cabeza, no pudiendo ofrecerle más que una conformidad llena de amargura...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 87, págs. 1-2
Constituciones - Preliminar - Bases y Reglas
No eran constituciones, sino bases y reglas, y no regla, sino reglamento para aprobación episcopal: como se trata un hecho, como se refiere una cosa pasada, y por consiguiente fue el verdadero nombre, no se relata con exactitud, sino poniéndolo como era.
No obstante, si no es atendible esta reflexión, que se ponga en lugar de reglas, reglamento.
Sinceridad. No explica bastante el concepto, que es que tengan siempre el corazón abierto a todo, sin concentraciones, pero espontáneamente y sin obligación ninguna; es recomendación. Con todo, si no debe ponerse, no hay inconveniente; pero, repito, no expresa bastante la idea que yo quiero expresar, y que repito tan frecuente.
El don puede venir después, como se dice; con todo, no está ahí fuera <*2*> de lugar, pues se trata de la naturaleza y para hacer ver que no es instituto religioso estrictamente, sino que debe tener el carácter exterior puramente sacerdotal, y porque para que resalte esto; porque se considera muy importante se vea ese barniz se ha puesto ahí, y precisamente en primera parte y primera [?]. Me figuro que no hay unidad.
Alguna otra cosa hay al parecer fuera de su sitio propio, v. g., lo de los fondos de la Hermandad, pero se ha preferido ahí, en la parte primera, por ser también muy importante.
Administración. Por Jesús que no tache sobre esto.
Lo envíe concretamente al padre Bucceroni, y copiada casi a la letra, según la lectura de unas constituciones aprobadas de las hermanas de la Asunción, que el padre Panadero conocía, o si no, se las podrá enviar el padre Torres, capuchino. Así, pues, si tiene la propiedad, y se señala luego la libertad del uso con la sola limitación de que se obtenga el consejo.
La Pía Unión. Nos gustaba más un determinante, no sólo porque puede pasar, sino porque deseábamos que pasara como un semi-título determinante y segunda denominación de la Obra que se nos dio por algunos a verlo determinado, y aun así se puso como disyuntivo en la impresión de la Breve idea; pero si no cae bien, sea indeterminado.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 88, pág. 1
Al párroco de Cálig
Benicarló, 12, 1 de la tarde.
Mi amigo: Recibirá usted otra carta en este correo escrita desde Vinaroz. Ahora le digo que, aunque sea domingo, me envíe usted un monacillo, o mejor a Albiol, o...
( El original en “Suplemento de Predicación: Sermones de la Rifa”. A. Torres).
Escritos II, vol. 21.º, doc. 89, pág. 1
Al padre Antonio María Escolano, Sch. P.
[Este documento contiene una parte en borrador de la carta contenida en el documento 27 de este volumen]
así también, y no hay inconveniente en que soporten este trabajo enojoso, poco agradable, que no es nada apetecible.
En espera de su contestación, sabe puede decirme cuanto convenga, como así se lo encargué a nuestra vista.
Respecto de los permisos...
Recuerdo que en nuestra entrevista, al hablar de las injerencias de atribuciones, citó usted el ejemplo de algunos colegios en los cuales los prefectos resuelven en casos menores, y otro, v. g., en el permiso de irse los alumnos a los pueblos se acude al rector o superior. Esto es natural, no sólo en los casos en que se tengan señalados, o se acostumbre, sino en muchos otros casos, dudas y asuntos que sobrevienen, que no se debe obrar ni resolverse sin el consentimiento del rector o superior, puesto que forman un solo ente moral, y por lo tanto de [?] y de espontánea...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc.90, pág. 1
A don Buenaventura Pallarés
Ventura: Mi cabeza está torpísima esta mañana. Leed tú y Joaquín el croquis y sin fijaros en él, extended otro bajo la misma idea u otra y después coseremos los pedazos. Vedlo de hacer pronto.
Si bajas enseguida voy a Jesús; si no a la noche paso al retirar.
Tuyo
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 21.º, doc. 91, págs. 1-2
A don Buenaventura Pallarés
Ventura: de los pueblos que tienen hijos en el colegio me quedo 21 para escribirles yo; de los restantes veas los que escoges, y los demás los enviaremos a Cedó. Si te parece que hiciéramos una hojita con tu máquina y enviarlas dentro del boletín o con carta, con la firma respectiva y añadiendo lo que convenga cada uno, lo haremos. De los <*2*> pueblos que no hay chicos en el Colegio convendría incluir a algunos de los más principales, aunque quedan pocos de importantes.
Mañana cuando bajes a la oficina pasa por casa e iremos a casa Isuar.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 92, pág. 1
A don Manuel Carceller
Noviembre.
Señor don Manuel Carceller
Querido Carceller: Tenga la bondad de decirme cuántos registros tiene el armonium del Colegio, pues no recuerdo si son 7 o nueve y debo escribir por uno a Barcelona.
Suyo afectísimo
Manuel Domingo y Sol
Los registros son nueve y la rodillera que los abra todos, total 10.
Suyo,
Carceller
Escritos II, vol. 21.º, doc. 93, pág. 1
A don Leopoldo González - Federico Roldán
Roldán, calle Placentinas, 4. Sevilla.
Málaga, carta a don Leopoldo González, pbro., calle de Ebanista, 19. Ronda.
Que Benjamín dice es posible su regreso a Roma. Así que diga si va y en este caso si podría estar en Barcelona el 16 o 17.
A Federico Roldán - Calle de...
Que Benjamín escribe han de ir dos de Sevilla; así que diga lo que hay y que para el 16 han de estar en Barcelona.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 94, págs. 1-2
Al Cardenal Don Benito Sanz y Forés
(Nota: este documento completa el doc. 80)
que los obispos debían tener a la imposición de este tributo, sino porque apareceríamos como intrigando nosotros en el Vaticano para imponernos a los obispos, y esto bastaría para indisponernos con éstos para siempre. Le dije, pues, que tal vez se le mandaría el proyecto desde España, pues me habían ocurrido otros medios y no debía irse deprisa, pues que bastante campaña se había logrado durante este [verano] con nuestras circulares y cartas y explicaciones y conversaciones e insistencia en ablandar las prevenciones y recelos y dudas de muchos prelados, pero que aún no estaba madura la cosa y faltaba el entusiasmo conveniente. Él replicó que aun andando deprisa se necesitaba todo este año.
Apenas marchó Chiesa redacté tres pensamientos más, que enseñé solamente a monseñor Merry.
2.º proyecto... 3.º... 4.º...
Con esto monseñor Merry indicó tímidamente <*2*> un proyecto suyo. Pensaba él aprovechar un momento en el paseo diario con el papa para decirle que compre él la casa y la regale a los obispos españoles, que se lo irán compensando por esos y esos y esos medios u otros que ellos quizá optarían proponer, dijimos; pero es preciso que se vaya a una con el señor Rampolla y Chiesa.
Al ir a despedirme de este Chiesa, le dije que quería involucrar en los medios el sacarlo de los acerbos píos, o colectas u otros medios, etc. Me repitió que lo hiciera cuanto antes. Debo, pues, mandar un presupuesto. Vea V. E. si le gusta el 5º.
Otra consulta. Según dice Caparrós, Vico le ha dicho que ha logrado del señor Sancha la resolución de dar a nuestro Colegio la agencia de Valencia. Por si esto fuese, nosotros pensamos buscar para nuestro agente oficial en el despacho material de los asuntos a Ambrogetti por las atenciones que debemos a Chiesa. El trabajo será nuestro. Dígame V. E. si debería escribir a Chiesa, si le parece, o mejor que el director se vea con...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 95, pág. 1
A don Juan Bautista Calatayud
(Correspondencia con don Juan Calatayud para el arreglo de las Constituciones)
Junio, 1900, día 4.
Carta a Calatayud diciéndole que numerara mis cartas y las suyas para lo que convenga citar. Que tengo las observaciones del padre Corrado y contraobservaciones, y borradores de números míos, pero que envíe él los números de los tres primeros artículos, tanto los convenidos como los no convenidos.
29 de junio. Contesta a la mía que le preguntaba si tenía los números 15, 16, 17, y 18, y dice que debo tenerlos yo y que yo debía ultimarlos.
Octubre, 6. Carta a Calatayud diciéndole sobre varios números, del 8 al 23, etc.
28 diciembre 1900. Envío a Calatayud de las contraobservaciones hasta el número 18.
21 de enero del 1901. Recibo de las contraobservaciones de Calatayud hasta dicho número 18.
6 de marzo 1901. Observaciones desde el 19 al 42.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 96, pág. 1
A don Sebastián Bover
Carta a Bover, 26 enero sobre lo del Obispo de Chilapa y San Joaquín.
Preámbulos: [1.º] El Colegio, aunque de fundación particular, tiene carácter general para todas las vocaciones distinguidas. No se nos puede impedir que vengan vocaciones en más número del que puedan sostener los fondos, si los sostenemos nosotros, o dan la pensión, y así se desprende de las bases y del presupuesto que ustedes me han puesto. Pueden, pues, aceptar algunos propuestos por los Obispos gratuitos por o con pensión (o gratuitos sostenidos por la señora o gratuitos por nuestro bolsillo).
2.º En cuanto a la forma, si puede dejar abierta la puerta cuidando que del [?] tal vez el obispo lo dirá a la señora, pero mejor que no.
3.º Conviene buscar local en caso de denegación.
4.º Ventajas de esto: Tener los guadalupanos.
5.º Si conviene, otro piso al lado para ellos.
6.º La dificultad de estar éstos avanzados en carrera.
7.º Tal vez todo no será necesario.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 97, págs. 1-2
A don Luis María Albert
Amado don Luis: Don Manuel me entrega el solemne expediente hecho para la aprobación del rezo del beato P. Almontó, y me encarga le diga:
1.º Creemos que la aprobación del rezo del beato Pedro Sanz de nuestra diócesis la obtuvo usted más fácilmente, pues don Manuel Ríus lo arregló cuando estuvo ahí con nuestro señor obispo, y usted sólo después obtuvo la aprobación. Ya hará usted lo que sepa. Si algo debemos nosotros hacer, dígalo, aunque creo que deberá ser poco, pues lo principal del expediente de Vich lo constituyen las Letras apostólicas.
2.º Nos hemos fijado en lo subrayado por usted: Prior ethicam crudelitatem expertus est. ¿Este prior se refiere a que fue el primero de todos los misioneros que fueron perseguidos por los gentiles o a que fue el primero en relación al beato M. Alonso Leziniana y demás compañeros de beatificación? En el primer caso sí que debía constar en el rezo y creo puede arreglarse muy fácilmente.
3.º Al referirse, en las Letras apostólicas de 15 de abril de 1906, a los prodigios seguidos a la muerte de los beatos, dícese de los Beatos Gil y Leziniana: Sol nitidum caput obscura ferrugine texisse dicitur, y continúa: Circum morituros H. Castañeda et H. Lien albae duae quasi suum ab aethere dimissae columbae volitarunt. Sin embargo, es tradición, que ha confirmado el padre Kaiper que las palomas aparecieron en el acto del martirio de los beatos Gil y Leziniana.
4º. Vemos que se ha concedido el rito de doble mayor a la diócesis de Vich; siendo así, ¿no podría concederse para esta ciudad, ya que es la patria del beato, <*2*> doble de 2ª clase y doble mayor para la diócesis? Si lo concediesen así podríamos rezar del beato el 22 de enero, día de su muerte, en la ciudad, y se trasladaría para los de fuera; pues el 22 de enero es la fiesta de san Vicente M., doble de 2ª clase.
5.º Además para exponer al culto público la imagen del beato se requiere permiso especial. Nosotros con el fin de que no se amortigüe la devoción al beato Gil, hemos colocado en el atrio de la Reparación el cuadro que se pintó para colocar en el altar mayor de la catedral...
... transactis, prior omnium in Turquino ethicam crudelitatem experiens, ab idolorum cultibus, etc.
Capite plectuntur. Horum gloriam exitum de coelo illustrarunt, nam sol nitidum caput obscura ferrugine texisse dicitur ac circum eorum cadavera (corpora) albae duae quasi suum ab aethere dimissae columbae volitarunt...
Escritos II, vol. 21.º, doc. 98, págs. 1-5
A un obispo
En contestación a su grata... tengo el gusto de manifestarle que no me apartaré de lo que resuelvan los demás prelados en este asunto, y desde luego presto mi conformidad a lo que ellos den.
No obstante me permito indicarle que es muy posible que el Santo Padre ignore el origen y causas de estos quebrantos, puesto que al ceder el uso y usufructo del edificio a favor del episcopado español, ni les manifestó ni puso condiciones ulteriores; pudiendo muy bien suceder que este sacrificio que los prelados se impongan en obsequio de la Santa Sede, le sea desconocido o quiera él obviarlo por otros medios; digo esto, porque según oí decir hará <*2*> unos años y en vida del señor cardenal don Benito Sanz y Forés, éste había manifestado a la administración de los Palacios apostólicos las dificultades que ofrecía el exigir a los prelados una contribución anual para este objeto.
Así mismo me ocurre, y lo expreso sólo como una de la idea mía, que tal vez de lo que se recoge del dinero de San Pedro, que en muchas diócesis produce una regular cantidad, podrían cercenarse esas 150 o 200 pesetas anuales, antes de ser remitido el dinero a la Nunciatura o a Roma o a V. E... y últimamente que no parece del todo equitativo que, teniendo algunas diócesis bastantes cantidades procedentes del acervo pío, y siendo <*3*> en otras insignificantes, den todas igual cantidad fija. Quizás sería mejor dar el tanto por ciento cada una del capital que tenga o del usufructo del mismo.
Tengo entendido, además, que el Colegio español se ofreció a los prelados para evacuar los asuntos de sus diócesis en Roma por medio de agentes autorizados de que dispone, y con proposiciones ventajosas, una de ellas la de ceder una 3ª parte de las dichas agencias para sostenimiento o ayuda del alumno o alumnos que los mismos prelados tuvieran en Roma. ¿No podría llamarse sobre ello la atención de los señores obispos, por si les convenía para satisfacer con dicha parte de emolumentos de la agencia la parte que a cada uno correspondiera en el levantamiento de estos déficits de Altemps? <*4*>
[ Borrador de lo anterior]
En contestación a su grata circular debo manifestarle que no me apartaré de lo que resuelvan los demás prelados en este asunto como en todos los que ocurran, y así me uno desde luego a la conformidad que ellos den. No obstante me permito indicarle en primer lugar que no se explican las causas que son el origen de estos quebrantos, puesto que el papa cedió el uso y el usufructo del edificio sin poner condiciones ulteriores.
Así mismo me ocurre y sólo lo digo porque tal vez del dinero de San Pedro, que en la mayor parte de las diócesis produce una regular cantidad, podrían cercenarse esas 150 o doscientas pesetas anuales, antes de remitirlas a la Nunciatura, y últimamente que <*5*> no parece del todo equitativo que teniendo algunas diócesis muchas cantidades del acervo pío y en otras es insignificante, den todas igual cantidad; quizás sería mejor dar el tanto por ciento cada una del capital que se tenga.
Tengo entendido, además, que el Colegio español se ofreció a los prelados para desempeño con varias propuestas de sostener la agencia de sus asuntos en Roma, dejando la tercera parte de los emolumentos en favor y ayuda y sostenimiento de los alumnos que los mismos [prelados] tuvieren en Roma.
¿No podría llamarse la atención de los prelados sobre esto y que sirviese alguna parte de estos emolumentos para satisfacer la parte respectiva que a cada uno pueda corresponder para enjugar los déficits de Altemps?
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 99, pág. 1
A don Luis María Albert
Tortosa.
Señor don Luis Albert, pbro.
Amado don Luis: Don Manuel me entrega el solemne expediente hecho para la aprobación del rezo del beato P. Almató.
1.º Creemos que la aprobación del rezo del beato Pedro Sanz, de nuestra diócesis, la obtuvo usted más fácilmente; lo arregló don Manuel Ríus cuando estuvo ahí con nuestro señor obispo, y usted sólo sacó después la aprobación. Ya hará usted lo que sepa y pueda. Si algo debemos nosotros hacer, dígalo, aunque no deberá ser mucho, pues lo principal del expediente de Vich lo constituyen las Letras apostólicas del 15 de abril de 1906, comunes a los ocho beatos.
2.º Nos hemos fijado en lo anotado por usted en las mencionadas Letras: Prior ethicam crudelitatem expertus est. Este prior se refiere a que fue el primero de todos los misioneros que fue perseguido en el Tonquín.
[Juan Estruel]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 100, págs. 1-2
A un obispo
Peregrinación de San Luis
Junta central.
Excmo. Ilmo. Señor Don...
Muy respetable señor y amadísimo Prelado: Esperamos nos dispensará la libertad de molestar la atención de V. E., puesto que nos mueve a ello tan sólo un interés de la gloria de Dios.
La junta central española de la peregrinación al sepulcro de san Luis alentada por los deseos de Su Santidad, manifestados en la carta del señor cardenal Rampolla a este señor obispo de que sea numerosa e imponente la peregrinación española (y animada luego por el llamamiento del señor cardenal Mermillod, que V. E. habrá recibido), no puede menos de procurar por su parte en secundar los deseos <*2*> del Padre Santo, para que esta manifestación de fe y de amor o la Santa Sede y al Patrono de la juventud, sea lo más numerosa y consoladora posible.
Como uno de los medios propuestos desde un principio por la junta era el de la formación de juntas diocesanas, en la capital de las diócesis, que promovieran luego las locales en la misma, conforme al reglamento que fue aprobado por este señor obispo, nos atrevemos a suplicar a V. E. se digne nombrar junta diocesana, o al menos indicarnos persona de la confianza de V. E. que se ponga en relaciones con la Central para la formación de la junta diocesana, y para las instrucciones que ésta necesita.
Como el plazo para la peregrinación no es largo ya, pues se verificará en la 1.ª quincena de septiembre próximo, confiados en el celo y bondad de V. E. esperamos que bendecirá el proyecto y etc.
Se ofrecen de V. E. humildes s. s. que s. a. p. b.,
Por la Junta,
Andrés Serrano,
Secretario
Tortosa...
Escritos II, vol. 21.º, doc. 101, pág. 1
Al Obispo de Tortosa
[ En la primera página hay un borrador de varias solicitudes de admisión a la Hermandad al obispo de Tortosa]
Mi respetable prelado y padre: Debiéndonos reunir en Valencia, punto que hemos creído más propio y conveniente para renovar nuestra consagración trienal a la Obra los que lo hicimos el 1 de enero del 86 acompañamos a V. E. las solicitudes de los que han de consagrarse por vez primera, esperando aceptará su admisión, ya que tanta necesidad tenemos no sólo para lo que hoy ocupamos, sino para poder solidar la Obra con el establecimiento de otros colegios (puntos) que nos solicitan, entre ellos Orihuela, Jaén y Tarragona.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc.102, págs. 1-2
A don José Compte, al padre Xercavins,
a don José María Bover, a la Madre Teresa,
a don Benjamín Miñana
1. A don José Compte. Mi querido y antiguo amigo: Recibí a su tiempo su saludo anual por mi santo, y me es muy grato devolvérselo afectuoso por su fiesta del suyo y patrono nuestro san José. Que él continúe conservándome a usted sano y salvo y fuerte como hasta ahora.
Yo voy siguiendo regular, aunque los achaques de la edad me van molestando más que a usted. Sea Jesús bendito en todo. He leído el definitivo destino de nuestro Joaquín Vives para Roma. El año pasado en mi estancia en Roma me hacía buena compañía.
De los percances mundanos y calamidades de esta ciudad pecadora ya sabría a su tiempo.
Por aquí sin cosa mayor. Van decreciendo las vocaciones en ésta y otras diócesis. Fortuna que las inundamos de sacerdotes años atrás.
Respecto a las últimas instrucciones que nos dio hace tiempo sobre el papel puesto en el Banco, de dar la mitad al cura de Villalba, debo decirle que el cura de Villalba está retirado una temporadita por salud y es probable que no quiera volver allá, nombrándosele un regente. Se lo digo porque si debe entregársele al regente o cura que haya en caso. <*2*>
2. Al padre Xercavins. Mi padre Xercavins: Tenía la santa tentación de salir estos días, pero aparte del tiempo no he estado [bien] y aun dos días sin celebrar. Va sólo un saludo por san José y para que me encomiende al santo. Otro día más cosas: hoy ya le dirá muchas sus padres, hermanos e hijos.
A los Josés conocidos de esa casa...
3. Para Bover. Mi Pepito nuestro: Como no rezas bastante por mí no he podido salir a felicitaros personalmente por encontrarme delicado. Así sólo un saludo por san José, y ya vendréis aquí a recibirlo más extenso; con saludos a los Josés conocidos y afectos a nuestro hermano Antonio León.
4. A la Madre Teresa. -Tenía la casi entera y santa tentación de salir a visitarlas y felicitar a las Josefas, pero no me he encontrado bien estos días (y aun no he celebrado algún día). Así, ya ve que tiene usted la obligación de pagarme el buen deseo encomendándome a san José.
5. A don Benjamín. Amado Benjamín: No me he encontrado bien estos días para decirle que el bendito José Santo me escribió sobre “la misa de su [?]”, y que usted se excusaba por no tener tiples. Le contesté que a más de los tiples lo haría usted por no tener ahí funciones públicas más que una o dos, por los estudios, etc., y aquella cabecita del país de los higos «chumbos» no comprendió la necesidad de evitar ese flato [?]. Le he contestado que se entienda con usted [?] dos líneas para el Santo...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 103, pág. 1
A don Antonio Conill - 3 de enero de 1892
[3 de enero de 1892.]
Decir al señor Conill que por este semestre se le continuará enviando la suscripción gratis, y continuará como corresponsal, pidiéndole procure alguna suscripción de algún sacerdote mediante la celebración de [?] misas; para lo cual bastará que avise.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 104, págs. 1-4
A la Madre Escolástica - 1 de junio de 1877
(No tengo a mano la carta de Gombáu. Se la mandaré otro día)
Mi reverenda y estimadísima madre María de Santa Escolástica: Ayer recibí la suya, con las adjuntas, de la cual la cerrada era de mosén Buenaventura Pallarés, que me escribía desde alta mar y la envió creyendo me encontraría a mí disfrutando de las dulzuras de la Providencia y sus hijas.
Fui al prelado de Barcelona antes de recibir la suya y por lo tanto no se la entregué, y usted hará otra y se la enviará por el correo.
Hoy he ido al prelado nuestro y hemos hablado poco, pues temo entrar en la historia de todo lo que ha ocurrido en nuestro Instituto, y prefiriera que lo escuchara de la boca de usted. Cuando he llegado me ha dicho que se acababa de recibir carta del de Barcelona y que ya estaba todo arreglado según él decía; le he dicho que sí, y que efectivamente había hecho yo una solicitud, etc. Me ha dicho que el de Barcelona le repite que son muy buenas; yo le he referido entonces que lo mismo me había dicho y que sólo había una (que por desgracia es de nuestro país) que era un poco extraña; que el Instituto no tenía más que la aprobación diocesana; que yo le había replicado que a mi entender tenían un breve y que él dijo que sería un breve laudatorio; y entonces el obispo me ha dicho que esto <*2*> presumía él. Me ha preguntado, en fin, si era indispensable acudir a Roma para la clausura, y yo le he dicho que en la inteligencia del de Barcelona no lo era. Yo, no obstante, mañana quiero volver y tal vez le enseñe el Breve. ¿Le parece a usted si le enseñe las constituciones y con este motivo le explique algo de lo que hay, y el paso de las de Badalona y Gracia? Repito, sin embargo, que yo desearía antes que vinieran ustedes y entonces irle enterando de esto. De todos modos, dígame lo que a usted le parezca mejor, puesta en la presencia de Dios.
Hablé al padre Buldú, quien me recibió muy cordialmente. Después de decirle el objeto de mi visita, le indiqué que había venido a Barcelona con el objeto de la fundación, etc. Me dijo que él había visto la cláusula del testamento de la señora de Vinaroz, que se la enseñó Ossó, y que ya había aconsejado a este señor que, si pudiese ser, que fuesen religiosas de las ya indicadas a la enseñanza. Entonces yo le dije que, efectivamente, el obispo había sido de este parecer y que él mismo había propuesto las religiosas de la Providencia; que vine a ésta y me dirigí a Mataró y que lo estábamos entablando <*3*> ya. Entonces, haciendo yo como que desconfiaba que estas religiosas pudiesen sostenerse en Vinaroz, país tan diferente del de Cataluña donde son tan dadivosos, etc., y me contestó que no, que no temiese, que ya se sostendrían bien. Como no me dio ocasión para hablar de la historia de lo ocurrido me callé y preferí aguardarlo para cuando venga a ésta, que será a mediados del actual, y entonces con el canónigo de ésta, amigo suyo, que es tan amante de la Providencia pienso hablarle y decirle lo que pienso.
Escribí a Gombáu apenas llegué, pues Vicente me dijo estaban afectados por mi silencio. Hoy recibo la adjunta que le incluyo para que se divierta un rato. Anoche le remití por el correo la de usted a Toneta, y su felicidad llegará al colmo de la aventura. ¡Cuán felices son los corazones humildes!
El obispo ha apreciado el cuadro; no lo quería tomar primero, pero le he dicho que había otro para mí igual y lo ha recibido. Me ha dicho que el Tafarré le ha vuelto a escribir quejándose de que no se le atiende, y que procuremos dejarle satisfecho, y que tal vez algunas de sus observaciones sean <*4*> atinadas. Le he prometido decir a Benet que le escuche y ver si se acalla, hasta que venga la ocasión de ponerle la trampa piadosa que usted indicó.
Hablé con mosén Pedro Amades sobre la Ángeles. Convino realmente en que estaba perdida y que temía se saliera. No le vi hacer ningún ofrecimiento a pesar de que yo recalcaba que había de pensarse en una solución u otra y lo dejé para mejor ocasión, si el Señor nos da paciencia. Cuando venga Amades a ésta se lo repetiré. ¡Ojalá pudiésemos dejar en paz esa comunidad! Entretanto tengan paciencia por amor a Jesús, y trátenla con toda la indulgencia posible, aunque sea excesiva.
Miles de cosas a mis queridas hijas de la Providencia de Mataró. No sé qué tenía en esa que estaba tan alegre y tranquilo. Vengo aquí y el ansia y el mal humor por mis ocupaciones me tienen intranquilo. Me voy a la catedral donde hacemos un solemne triduo por el papa. Le envío un programa de las funciones del sagrado Corazón.
Cuídeme a las monjas, en particular Providencia. Mis cariños a M. Narciso; M. Ventura no ha encontrado breviarios, etc., en Marsella, y lo siento mucho porque quería hacer un regalo a la madre Escolástica.
Suyo
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 1.º de junio.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 105, págs. 1-2
A don Valeriano Puertas - 26 de abril de 1905
Tortosa, 26 abril de 1905.
Señor don Valeriano Puertas, pbro.
Muy señor mío: Don Manuel, que todavía continúa delicado, me encarga le ponga dos líneas a usted para acusarle recibo de su muy grata del diciembre, a la que no ha podido contestar él por estar enfermo desde el 15 de dicho mes. Esperaba poder contestar él, pero, como todavía no se le permite escribir, me encarga lo haga yo para darle las gracias por su felicitación y manifestarle su contento por las buenas noticias que le da, al mismo tiempo que suplicarle no deje de escribirle, pues ya sabe usted con cuánto interés mira a usted y a todas sus cosas. <*2*>
Con afectos de don Manuel y demás Operarios se ofrece de usted afectísimo s. s. in C. J
Juan Estruel, pbro.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 106, págs. 1
A doña Josefina Reverter - 8 de enero de 1889
Mi Josefina: Recibí las vuestras en Valencia. Deseo enviar una estampita a cada una de mis amabilísimas felicitantes. Veré si lo hago otro día, pues no tengo a mano.
Hoy solo y todo para la buenísima Ángeles.
Afectos a mis apreciables señoras Simó. Veré si las escribo otro día.
Nuestra reunión felicísima, gracias al Corazón de Jesús.
Anoche murió en Benicarló la santita sor María Josefa, edificando a médicos y a religiosas.
¿Qué hace tu alma boba? ¿Aún sufre? Pues no sufras.
Tu padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 8 enero.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 107, págs. 1-2
A don Esteban Ginés - 2 de julio de 1906
Tortosa, 2 julio 1906.
Señor don Esteban Ginés
Estimado don Esteban: Acabo de recibir su grata del 29.
Don Elías, en vista de las buenas noticias que le escribieron de la salud de su hermano, suspendió su ida a Villarreal. Se ha hecho cargo de las 80 misas.
El billete llegó, pero ya no pudo aprovecharlo don Francisco. Éste está ahora en Valencia para visitar al señor arzobispo que, según dice, tiene grandes proyectos para el seminario y está algo prevenido contra el colegio.
De obras de biblioteca no se habla todavía; y por ahora sólo se hará el nuevo piso y tejado.
No ha llegado ni mirada, ni artículo de san Juan Berchmans. Éste lo guardaré para el 2.º lugar y así vendrá bien con el cliché.
Don Carmelo no ha ido a Roma; la víspera de salir de Barcelona tuvo una fuerte <*2*> indigestión que le obligó a guardar cama algunos días. Hoy escriben de Barcelona diciendo que llegará en el tren de la una acompañado de Jiménez y Prats.
Ayer marchó don Mariano a Ulldecona, después de estar dos días con nosotros; le encargué la miscelánea.
Don Francisco Bertomeu en su huerto. Don Tomás Cubells escribe diciendo que llegará el día 9. En ese día marchará don Elías a Cinctorres, y es fácil que don Manuel, don Francisco y yo a Benicasim.
Afectos de todos.
Suyo
Juan Estruel
Escritos II, vol. 21.º, doc. 108, págs. 1-2
A don Leopoldo Eijo - 21 de julio de 1906
Benicasim, 21 julio de 1906.
Señor doctor don Leopoldo Eijo
Muy querido en Jesús: Va una pretensión. Escribo hoy al señor obispo suplicándole el sacrificio de que venga con usted a celebrar de pontifical y en los días 28, 29 o 30 del próximo septiembre, y hasta que nos predicara en el último día del triduo de las fiestas que se celebrarán en nuestra catedral de Tortosa con motivo de la reciente beatificación del beato fray Francisco Gil de Federich, hijo de aquella ciudad; y que, si esto no puede ser, que permita y mande a usted venga a predicar los tres sermones, a ser posible, y si no dos, o al menos uno. La paga ya la sabe usted: el billete y una estampita o librito.
Conque, así, véase con el señor obispo y contésteme conformidad en todo lo que sea y telegrafíeme cuanto antes lo que haya <*2*> al Colegio de Vocaciones eclesiásticas de Valencia a mi nombre. Espero que no nos desairará.
He convalecido de mi penosa y larga enfermedad, pero no estoy más que medianamente y me dejan escribir muy poco.
He venido aquí unos días para respirar estos aires.
Sabe es de usted afectísimo s. s.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 109, págs. 1-3
A don Valeriano Puertas - 12 de octubre de 1900
Tortosa, 12 de octubre. Fiesta de Pilar.
Señor don Valeriano Puertas
Mi muy amado en Jesús: Recibida la suya, y luego el obsequio de su librito, que le agradezco en el alma, y que he ojeado, pues me eran muy conocidas los dos obras del señor Dubois, y veo sigue el mismo sistema en el Guía. Cuide de no ajustarse tanto a ciertas palabras del francés, v. gr., el verbo hacer. Se anunciará en el Correo apenas se pueda, si bien queda muy manca la traducción limitándose a la 1.ª parte. Con todo ha hecho usted una buena obra.
Los Operarios, que creo conocen a usted, don Andrés Serrano está de director en el seminario de Astorga; <*2*> don Manuel Marzá de director del pequeño Seminario-Palacio de San Vicente de Fora, Portugal, Lisboa.
Don Remigio Albiol, rector del seminario, Toledo.
Don José María Tormo, director del Colegio de San José, Murcia
Don Francisco Osuna, director del Colegio de Vocaciones, calle de Alboraya, 19, Valencia.
No tengo presentes otros.
Sabía lo de los paules de Oviedo, pero no de los dominicos de Mondoñedo.
Escribe Benjamín que aguarda <*3*> en aquel colegio mañana al señor obispo de Palencia, entre otros.
El 16 voy a Barcelona a despedir los chicos para Roma; supongo que el nuevo de ahí que me anuncia Benjamín haya ido en la peregrinación, de otro modo debería estar en Barcelona, casa de Manso Clemente, calle de Canuda 45 y 47, del 17 al 20 para ir con los otros grupos.
También embarcarán en Barcelona, el 26, dos Operarios para México; no los conoce usted.
Hay muchos temas de noticias, pero no puedo hoy.
Mis afectos a su señor padre y hermanita.
Sabe es suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 21.º, doc. 110, pág. 1
Al señor Descarregá, pbro. - 1901
Señor Descarregá, pbro.
Mi amigo: Eres el primer amigo sacerdote a quien me dirijo, y antes de otros. D esearíamos iniciar pronto la exposición diaria. En la Merced. No es atrevido desear... Desearía también que como párroco dejaras un recuerdo en el lugar de tu feligresía, si no en vida, cuando faltes. Por ello, te envío el adjunto papel. (Si tuviera la franqueza suficiente te indicaría lo que me placería aceptaras).
Si te propones dejar esta memoria, me lo dices, que en caso me tomaría la libertad de indicarte; y si no la callada por respuesta, pues nadie sabe que te lo he propuesto. He preferido hacerlo por escrito, para mayor libertad tuya, y no salgo apenas. Necesitamos la cooperación de todos, pues los cálculos económicos se nos han estrellado.
Tuyo afectísimo
Manuel Domingo y Sol
Señor O´Callaghan, pbro. 1901.
Señor O´Callaghan
Muy señor mío y amigo: Así como de los primeros y pocos a quienes revelé el proyecto de la exposición diaria, así me tomo la libertad de mandarle antes que a ninguno el llamamiento que pensamos [hacer] a un número reducido de personas, por si ahora o con el tiempo [pueden] contribuir al cumplimiento y sostenimiento de la empresa, que vamos a iniciar pronto, sea para ahora, sea para más adelante o cuando falte usted, si bien nos convendría saber si quiere dejar dicho recuerdo, para saber lo que podemos confiar con el tiempo.
Si no... (pues necesitamos mucha cooperación por haber establecido...).
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 111, pág. 1
Notas de ocupación para el curso de 1900 a 1901
Biblioteca, orden y vigilancia.
Día de retiro.
Plática mensual.
Cumplimiento del reglamento.
Distribución de ocupaciones.
Conferencia de moral aquí y en los colegios.
Lista del santo del mes.
Idem sobre las puertas.
Estudio del moral.
Tratados de moral.
Escritos 21, vol. 21º, doc. 112, págs. 1-3
A un personaje desconocido - 20 de abril de 1892
20 de abril de 1892.
El asunto de Condotti presenta el aspecto siguiente:
Se ha interpuesto su [?]
Los Sacerdotes Operarios diocesanos han reclamado ante la Santa [Sede] el derecho que tienen por el...
A los tratos del padre Martín para que pueda transformarse en Colegio de Filipinos por el derecho anterior que habían adquirido los Operarios con el ofrecimiento del padre Martín, aprobado con un rescripto de la Santa Sede determinadamente en favor de los Operarios diocesanos. Está, pues, el fallo de este asunto en la Secretaría de Negocios eclesiásticos extraordinarios.
Se ha prohibido al padre Martín, por parte de la Secretaría, el tratar con otro ente que con los Operarios por mediar la primera solicitud del padre Martín por un decreto o rescripto de dicha Secretaría del Santo Padre. <*2*>
Por otra parte la Santa Sede no quiere se abandone la idea de Colegio español. Es de temer, pues, que se prolongue indefinidamente la supradicha resolución de la Secretaría, y convendría discurrir una solución, pues la Santa Sede no quiere que se les abandone.
Esta sería en mi concepto: proponer que los Operarios hicieran un acto positivo de abandono de derecho por su parte. Este abandono no sería difícil, porque estos no dejarán de ver las dificultades que se les presentan, y se acomodarían fácilmente a una proposición que les fuera algo favorable, sin perjuicio ninguno y aun ventajoso para el Gobierno.
Esta sería en <*3*> mi concepto: proponer a los Operarios que arrienden el local del hospital viejo de Montserrat que está sin arrendar, y no se usa, ni se usará, y al mismo tiempo darles la esperanza del uso de la [?] enfermería, pero siempre como mera tolerancia o permisión, mientras no sirva para otro cualquier objeto, [dejándolo] a la sola discreción del Gobierno, o del embajador o del rector.
Si en dicha sala del hospital viejo debiera hacerse reparación o podría engrandarse, tendría que ser en caso a expensas de los arrendatarios que lo satisfarían con alquileres, ajustándose en dichas reparaciones u obras al plan y bajo la dirección del arquitecto e inspección de la Embajada.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 113, págs. 1-4
A don Benjamín y don Juan - 18 de octubre de 1900
Barcelona, Casa Manso. 18 octubre.
Mi don Benjamín y don Juan, etc.: Estoy aquí y hago un papel divertido: el padre del tercer colegial de Valencia y el padre o papá del lindo jovencito de Zaragoza, se espantaron al decirles que no iba yo, y la posibilidad de ningún guía, porque
Eijo..., caret.
Ballesteros el lacónico..., id.
El famoso Cobos el 25, si cumple.
Ventaja... Dios sabe.
En vista de esto averigüé costándome mucho el paradero de Ros, (Santa Madrona la Vella) a tres kilómetros, y fui con Girona (que está constipado un poco) y aún no habrá tomado posesión de su coadjutoría y venía aquella noche, y le dejé aviso y vino a las 10 de la noche y le dije debía acompañar a los chicos a Roma o hasta Génova, y opuso lo del doctor Roca, y he ido a doctor Roca <*2*> amabilísimo y me quería hacer subir al obispo por la puerta interior, y no he querido porque no tenía dato alguno de Benjamín, que me sirviera de tema, y me he excusado con las muchas visitas, y que volveré otro día, etc., y he tentado a Vergés para que fuera en lugar de Ros y se entusiasmó pero... le he desviado, al fin.
Y ayer escribí a Martí de Vich sobre su neófito, y hoy recibo tarjeta de Martí remitida de Tortosa, y pregunta fecha para escribir al neófito que está a los cuernos Luna, y telegrama de Cuenca que el de allí no podrá estar el 20 en Barcelona.
Y pregunté al oficioso y afectuoso Forcadas sobre los de Barcelona, y que el uno fue de paje [?] y del otro no sabe fijamente. Y he preguntado a doctor Roca y ha dicho que se estaba <*3*> viendo y que en caso iría solo si no se arreglaba antes. Y de los de Urgel nada sé, y el de Vitoria no dice nada. Y el recogido minorista de Mallorca se aburre aquí desde el sábado... Y, y, y.
Resultado: Que mañana a la 1 de la tarde sale Ros, éste hasta Génova o Roma acompañando a
Garau, minorista de Mallorca
Salete, ordenado de Zaragoza
Navarro de 16 años, Zaragoza, por su cuenta
Becerro, pbro. de Toledo
Rodríguez de Toledo
Sales a su cuenta de Valencia.
Y salen viernes además...
Los otros dos de Biar y Carcagente salen hoy en vapor hasta Génova, y los dos fueron peregrinos de la expedición valenciana. Dios les guíe y les guarde <*4*> su corazón y sus caritas que parecen valencianos...
El domingo 21 por la noche vendrá don José y los mexicanos.
Diré a Ros que telegrafíe a ustedes desde Ventimiglia o de Génova.
Espero carta del diplomático Maciá y sentiría que por falta de tiempo fracasaran otra vez los de Gerona.
Conque vuestro
Manuel Domingo y Sol
Remitida desde Tortosa la de Calatayud, y se han quedado allí la crónica; sin estampas ni por medio de Narciso ni don Félix Ferrer ni de nadie que sepa.
Según los datos de las guías podrán ir velozmente en tercera hasta Génova; y así llegarán el domingo a las 10 y podrán oír misa.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 114, págs. 1-2
Al obispo de Lérida - 12 de enero de 1893
Excmo. Señor Obispo de Lérida
Excmo. Señor: A su oportunidad fue recibida en esta administración su atenta del 24 de diciembre último.
Respecto a las suscripciones que figuraban a nombre de V. E. son: Biblioteca del Seminario de Valladolid. Baltasar Sarabia. José Zurita. Agapito González. Francisco de Santiago. Todos, cuatro años.
Puede V. E. hacer celebrar por todas dichas suscripciones veinticuatro misas, <*2*> y se dan de baja. Además, dos misas por todo el año 93 por el número que se dirige al seminario. Todo se consignará en las cubiertas del número próximo.
A los prelados que se les envía se les manda gratis.
Se ofrece de V. E. respetuoso servidor...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 115, págs. 1-2
A don Antonio Vico - 18 de diciembre de 1894
Ilmo. Señor Don Antonio Vico
Muy respetable y querido amigo: Llegué hace tres días felizmente de Roma habiendo dejado a don Andrés bastante restablecido.
En cambio, dejé a dos colegialitos enfermos. Aquellos salones, o habitaciones frías, y que no estaban habitadas hace tiempo causan constipados, y estos producen gástricas, y éstas toman luego mal carácter. Confío en san Aniceto cuidará de aquello.
Como le prometí en mi última de Roma, va el adjunto reglamentito o bases que solemos publicar al anunciar la instalación o apertura de colegio en la diócesis. Como verá, la cuota se fija de conformidad con el parecer del prelado, y atendida la pobreza o riqueza de la diócesis y de los recursos que pueden esperarse.
El señor obispo <*2*> de Almería, en la desconfianza que tenía de la cooperación de sus feligreses, no quiso pusiéramos menos de una peseta diaria, que era la cuota que pagaban los que estaban en una casa-colegio que antes tenía allí establecida. Mas ahí, repito, se fijará la que el señor cardenal crea, sin perjuicio de aceptarle gratis los huerfanitos que él dice tiene preparados, y confiaremos en la providencia de san Antonio que, como dice nuestro pueblo de por aquí, es padre de Providencia, y yo tengo fe en ello.
Los medios de que solemos valernos para allegar recursos son suscripciones, alguna colecta, y sobre todo, en los puntos que hay celebración, las misas que voluntariamente se ofrecen a celebrarnos los sacerdotes afectos. Este sería el ingreso principal. No sé si puse en las bases primeras que los sobrantes, si el colegio los tiene, se invertirán en el desarrollo del propio colegio diocesano. Todos estos asuntos podrían tratarse verbalmente como usted dice, pero he creído mejor exponerlos para que al ir ahí, no haya necesidad más que de ver el edificio y su distribución como dice usted, y ver qué medios son los que puedan adoptarse.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 116, págs. 1-2
A don Ignacio Guillén de Soto - 1891 (?)
Valencia, 1891(?)
Amadísimo don Ignacio: He sabido por don Vicente que usted se ha ofrecido a escribir al señor obispo de Mallorca proponiéndole nuestro proyecto de colegio de estudios en Roma, que es de tanta necesidad para la honra de nuestra España y provecho de las diócesis; formados, sobre todo, estos jóvenes en atmósfera modesta y humilde de nuestros colegios de vocaciones.
Para mejor conocimiento de usted debo decirle que puede indicar a dicho señor obispo que el primero a quien lo consultamos fue a don Benito Sanz y Forés, que nos lo aprobó y alentó y alienta, y que están conformes el señor obispo de aquí y de Murcia, pues al de Orihuela no pude hablarle por estar en Roma. Que el motivo de dirigirnos a él en particular [es porque] sentimos la confianza o seguridad de diez diócesis que lo aceptan, antes de un ofrecimiento general a los diversos señores obispos -y creemos que el de Tarragona y Calahorra- y que nos dirigimos a él de los primeros como de más confianza y libertad... Y últimamente, que esto no significa ningún compromiso [?], y siempre que convenga puede ir de la [?] de este apoyo a la Obra...
[Manuel Domingo y Sol] <*2*>
Bases generales de Colegio
1.ª La Obra satisfará el gasto del primer viaje del alumno y el del regreso terminados sus estudios. Los que se tengan que venir a España voluntariamente o por otros motivos irán a cargo del alumno o de la diócesis.
2.ª El alumno se sujetará al reglamento interior de la casa en la parte religiosa, moral y disciplinar.
3.ª El que sea (si alguno fuese) despedido por faltas de moralidad o incorregibilidad u otra falta grave, podrá ser sustituido inmediatamente por otro de la misma diócesis.
4.ª El vestido y lavado y libros de cada uno irá a cuenta del mismo.
5.ª Si la colecta de la diócesis excediera de 4.000 reales por cada uno de los admitidos de la misma, dicho exceso podrá servir de (se computará) para la admisión de otra plaza o individuo de la misma diócesis que quiera enviarse. Dicho exceso quedaría siempre a favor de la misma diócesis para la admisión en su día de otras plazas o individuos de la misma diócesis que quieran enviarse en su día. Se enviarán...
Escritos II, vol. 21.º, doc. 117, págs. 1-2
A un sacerdote - Junio de 1859
Tortosa, junio de 1859.
Apreciable Mosén: Ésta sirve únicamente para molestar a la bondad de usted.
Tomo la pluma para molestar algún tanto la bondad de usted. Sirve esta para manifestarle que siendo ahora la quema del capell de almendra para hacer ceniza, a ver si usted encontraría por esa proporción para hacer provisión de alguna cantidad. Si en caso que tenga confianza de encontrar, podrá usted preguntar el precio según la calidad del género de la ceniza.
Porque al fin considerando que el hombre no vive de ese pan, sino de toda palabra que sale de la boca del Altísimo, por eso aunque...
Si podrán reunir bastante cantidad, porque por dos o tres sacos no sería preciso dar ningún paso.
Que somos todos de este mundo engañador [que] pasa...
[Manuel Domingo y Sol] <*2*>
[La segunda página de este documento contiene parte de una catequesis sobre el Corazón de Jesús que está en el volumen correspondiente de Predicación]
mente. J. C. llama a los hombres, no desde el monte tremendo, no desde, etc., sino blandamente, como padre que convida a sus hijos y llama a los pequeñuelos y los estrecha en su seno. Y cuando iba [a] consumar su obra, instituye el santísimo sacramento, y cuando ya ha exhalado el aliento quiere que su costado sea abierto para que todos tuvieran una puerta despejada para introducirse en la bodega del amor a J. C.
Jesús, pues, quiere que con toda libertad nos cobijemos dentro de su corazón; y él nos dice que fuera de él no encontraremos la felicidad.
Si, pues, el corazón quiere ser feliz, si quiere volver a reanudar de algún modo su primer orden, su primera dicha, es preciso, es necesario, que cortando todas las raíces que le tienen atado a las cosas sensibles, se sepulte, se trasplante en el seno del Corazón de Jesús.
Y a la verdad, hermanos míos, aunque no tuviéramos otra prueba de esta aserción, aunque J. C. no nos dijera que él sólo es la salud, la vida y la felicidad, nuestra propia experiencia, nuestro convencimiento mismo nos lo haría palpable.
¿Qué vemos en nosotros? Combatido nuestro corazón por vientos opuestos, por las pasiones fuertes, por las suaves tentaciones; y esta misma mudanza es una cruz que el hombre se ve obligado a soportar.
¿Qué hacer, pues, en este caso? Ponerle un contrapeso, echarle un áncora, que aunque no llega a dominar del todo, sirva sin embargo para mantenernos firmes en las tempestades de la vida. ¿Y cuál será esta áncora? El Corazón de Jesús.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 118, págs. 1-2
Al padre Xercavins - 4 de junio de 1900
Mi distinguido padre Xercavins: Se me escapó usted en Valencia, y luego pasaron usted y el padre provincial por aquí sin detenerse; si bien no hubiera podido visitarle, pues estaba en convalecencia de una gastritis catarral que alarmó algún tanto a los nuestros.
Me dicen que tardará usted, y van una consulta semi-literaria, y otra...
1.ª ¿Puede una Institución llamarse lato modo Obra?, v. g., para que lo pueda conseguir mejor. Nuestra Institución o Hermandad no es una orden religiosa en el sentido estricto de esta palabra, es más bien la Unión de sacerdotes seculares con el vínculo de la caridad y de una dirección común para..., etc. Debe, no obstante, poseer el espíritu de tal con el amor de sus individuos entre [sí] y de su afecto a la Obra, etc. Deben robustecerse lo que atañe a los lazos de la Obra, etc. Poseer el espíritu de la Obra. <*2*>
Deseo que me diga si puede usarse lato modo, y me dé razones para ello, y que me deshaga los argumentos que acaso le haré en contrario, de que no puede darse este calificativo a lo que constituye la reunión...
2.ª consulta: Todas las prescripciones obligan sólo a la fidelidad, fuera de lo que sea pecado por su propia naturaleza, o por precepto divino y eclesiástico, o sea mandado en algún caso particular por el superior, si se hace necesario para el bien del mismo individuo o para el recto, esencial y conveniente gobierno de la Institución.
La duda está, porque no se puede mandar en virtud de santa obediencia, porque no es aceptado nuestro voto de obediencia por persona que lo reciba en nombre de Dios y de la Iglesia.
El voto se hace a Dios, pero ante la Hermandad. Si puede pecar dicha fórmula, indique otra.
Y prou, y contésteme.
Van mis afectos al padre provincial.
Es suyo afectísimo
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 119, pág. 1
A doña Ángela Roca - Abril de 1900
[Tortosa, abril, 1900]
[Nota: Esta doña Ángela era madre del sacerdote y auxiliar de los Operarios en México, don Luis Solá, hermano del padre Solá, sj. Habría hecho con don Manuel un contrato sobre estipendios, y a él alude en este fragmento de carta. El original está en “Efemérides: notas de cartas” (A. Torres)].
Muy apreciable señora doña Ángela: No ha sabido usted mi enfermedad, cuya convalecencia puede decirse que aún me dura, pues me fatiga aún cualquier cosa.
Don Francisco me dijo que había dado a usted 100 pesetas... Ya le tengo dicho que aunque no...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 120, págs. 1-2
A sor Dominga Gimeno - 9 de noviembre de 1894
Sor Dominga Gimeno.
San Juan
Mi amadísima sor Dominga; Aunque eres tan fresca, y no te preocupas de nada, van con todo dos líneas, para decirte nuestros dolores y gozos. El 28 salimos de Barcelona y con 48 horas a Roma, teniendo un feliz viaje.
Aquí estamos en el grandioso palacio Altemps del papa. Hay mucho local y galerías y patios, pero sin bastante orden. Tenemos una gran campana para los actos de comunidad, y de mi cuarto no la oigo ya. Tengo una habitación episcopal, que no me gusta por grande y por fría. En cambio tenemos una iglesia-capilla interior que asemeja la de la Santa Cinta, con mármoles, columnas, pinturas, órgano y una riqueza admirable y además es muy recogida y silenciosa, porque está en el interior de un gran patio. El día 11, domingo, pondre- <*2*>mos la Reserva que nunca había habido, y tendrá Jesús 60 reparadores jovencitos, que le harán compañía y le sabrán decir muchas cosas buenas, pues hay que son unos santitos. Así, el día 11, que será el mismo que hacen la función los de Tortosa, uníos a mis oraciones, que os enviará la bendición con el Sacramento el padre general. Queríamos invitar al cardenal Di Pietro para esto; pero no quiero privarme de este consuelo. Los chicos buenos y contentos y corriendo por esas calles y monumentos. Anteayer empezaron ya las clases; todo bien, si tuviéramos mucho dinero. Así pide a Jesús y a san José que nos manden una buena bolsa.
¿Qué hacen mis M. Tomasa, Inocencia, Raimunda y Carmen? ¿Cómo sigue la pobrecita sor Cinta? Ya celebré su misa el día 17, en Tarragona. Ya haré un memento por ella el día 11. En cambio que ofrezca a Jesús algo por mí y por nuestra Obra.
No puc més. Si quieres escribir algo con papel delgado, envíalo al Colegio.
Tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 21.º, doc. 121, págs. 1-3
A un párroco - 24 de junio de 1891
Tortosa, 24 de junio de 1891.
Muy respetable señor: Por los periódicos y quizá por “El Boletín eclesiástico” de esa diócesis sabrá que, a primeros de septiembre próximo, ha de verificarse, si Dios lo permite, una grandiosa peregrinación al sepulcro de san Luis en Roma, con motivo del tercer centenario de su dichosísima muerte.
Nuestro amantísimo padre el papa ha manifestado deseos de que los jóvenes católicos de todas las naciones celebren solemnes cultos en obsequio de su celestial patrono y visiten con este motivo su venerando sepulcro, a fin de que conociendo y meditando las preclarísimas virtudes con que resplandeció en vida quieran conformar a ella su espíritu, y con <*2*> la imitación hacerse mejores. Y para más estimular la piedad de los fieles, Su Santidad, por Breve de 1 de enero próximo pasado se ha dignado conceder indulgencias a todos los que con las debidas disposiciones asistan a estos actos.
La Junta central de España, deseosa de que la peregrinación española sea tan numerosa e imponente como espera el papa, se toma la libertad de recomendar a su celo se digne anunciarla a sus parroquianos, exhortándoles a formar una Junta parroquial que se ponga en relación con la diocesana, si la hay, o con esta Central para promover en esa parroquia la peregrinación que, aunque fue iniciada principalmente por jóvenes y para jóvenes, no excluye por eso a nadie, antes bien, invita a todos los fieles de ambos sexos, sin distinción de edades.
Si circunstancias especiales u ocupaciones apremiantes no le permitiesen formar junta bajo su dirección, dígnese siquiera indicar alguna persona piadosa que quiera entenderse con esta Junta para los fines indicados; o a lo menos procure que uno o dos de sus parroquianos tomen parte en la peregrinación, a <*3*> fin de que esa parroquia se halle representada en esta manifestación universal de adhesión a la santa Sede.
Las condiciones del viaje que la Junta está ultimando con las compañías de ferrocarriles son por otra parte tan ventajosas, que están al alcance de todas las personas de mediana posición. Por todo lo cual no duda esta Junta que se interesará en promover la peregrinación por cualquiera de los medios indicados, pidiendo para ello cuantos antecedentes necesite, que tendremos sumo gusto en facilitarle.
De usted atento y s. s. q. s. m.
Por la Junta central
El secretario.
Andrés Serrano García-Vao, pbro.
Tortosa, Colegio de Vocaciones eclesiásticas, fiesta de san Luis Gonzaga, 1891.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 122, págs. 1-2
A la Madre Escolástica - 10 de agosto de 1877
[ Nota: sólo está el original de las dos últimas páginas]
Mi estimadísima madre Escolástica: Recibí su última grata en el día mismo en que iba a Vinaroz, donde estuve tres días. Desde allí deseé contestarle y no pude y así ha ido alargándose, y hoy no quiero demorarlo más.
Encontré a Gombáu excesivamente mohíno (no pude saber por qué, aunque lo supuse) y traté y conseguí entonarle. La Toneta, que se puso a llorar apenas me vio, se templó también, hasta el extremo de hacerla cantar la gaita gallega.
Las obras del convento siguen bien. Hechas todas las celdas y enladrillados el piso de bajo cubierta y el principal, y creo dentro una semana estará el piso terreno. Se dio a destajo el trabajo de carpintería, y a precio bastante económico recayendo en unos carpinteros de buenos sentimientos, con la cláusula que debe estar terminado todo para el 25 de noviembre. Benet me dijo que dejara estar a la madre Escolástica en su propósito de no venir hasta últimos de año, o primeros del próximo, pues de este modo estaría más seco el edificio. Siempre ha de ganarme la madre Escolástica. No obstante, creo que para la Purísima estará más que suficiente, pues además de que en estos días de viento se ha secado mucho, pondremos paja de arroz en todas las celdas y claustros y nada habrá que desear para cuando a usted la inspire el Señor, que deseo no sea largo.
Estoy y estamos a la mira de hermanos, que es cuestión que no dejaremos en olvido, por más que por este país no abundan.
Escribiré a María de los A. y le pondré una amenaza. Se la enviaré cerrada y acompañaré a usted una copia para que si ella le pregunta, pueda usted decir que nada ha visto. El Señor nos quiere para padecimientos y sacrificios. No tengo a mano la suya para contestar a todos los párrafos. Recuerdo nos encargaba la solidez de la obra, respecto de lo cual debo decirle que Benet es excesivamente pulido y no sabe hacer las obras económicas y flojas, y que por lo tanto puede usted descansar respecto de la solidez que es demasiada, y siempre le reñimos porque lo hace demasiado bueno.
Pasado mañana 12 inauguran el convento de carmelitas extramuros de ésta con bombo y platillos y con mucho boato. Vienen las fundadoras de Zaragoza y las acompaña doña Magdalena de Grau que representa como semi-fundadora. Yo tengo celos de esto y, aunque a mí no me gusta el ruido, anhelo sin embargo y dejo correr mi ilusión pensando en nuestra inauguración que si bien será más modesta, no por esto ofrecerá menos atractivos. Nuestro edificio-convento será mejor, y mis amigos que cuidan del de las teresas, se enfadan porque lo digo.
Ya que he nombrado a doña Magdalena de Grau, deseaba se le enviase una invitación de las adjuntas, y casi pensaba lo hiciera usted, pues como a nosotros nos ha dejado el local para los colegiales de San José, temo el pedirle esto otro. Usted dirá.
Pida usted al señor san José nos dé local, pues no tenemos lo bastante para los 150 colegiales que tenemos este año. Se lo pido de veras.
Estas invitaciones que le envío han de llenarse todas. Ya me dice usted, y lo creo, que tiene poca traza para pedir; no obstante lo que falta de traza súplalo con oraciones humildes y ya verá cómo me contesta que ha encontrado limosnas para media docena de celdas. No hay inconveniente envíe una a la ex-salesa que la desairó; otra al vicario capitular de Barcelona, a alguno de por ahí, etc. Si quiere más, mande. Al señor provisor puede añadirle que en los rincones de los palacios episcopales y en los de las administraciones diocesanas suele haber algunos fondos de reserva para objetos piadosos de la diócesis: que aproveche pues su estancia en la prelacía y que deje una memoria a la Providencia para sus fundadores, etc. ¡Qué bien si usted no tuviese tan poca traza!
Creo hablé a usted de una de Vinaroz cuyo padre es abogado de muy buenos sentimientos e instruido, pero que está retirado del bufete y no está muy desahogado; al ir esta última vez a Vinaroz, anhelaba verla, y estaba fuera, habiéndome dejado la pobrecita un recado, por una prima, del sentimiento que tenía y de sus proyectos de aprender. La escribí dos líneas y me contesta la adjunta. Mañana la contestaré que aprenda. Dígame usted su parecer. Aunque no la traté más que un instante el último viaje pues no la conocía, no me desagradó su gravedad y sinceridad, pareciéndose poco al carácter ligero de los vinarocenses.
Hay otra llamada Teresa Juan, muy candorosa pero que tendrá mucha oposición de su familia. Y otra María Juan, que es la más viva y traviesa, a la que no he podido comprender todavía, pero no sé por qué me parece que el Señor nos la dará. Es la única de quien he hablado a mosén Maspóns que la confiesa, como también a las otras, y sólo me dijo: Bien, bien con las mujeres hemos de ir poco a poco. Quise comprender se quiere probar más su vocación, pues sé que (es) excesivamente lento en darles confianzas, cosa que no me desagrada en parte. He empezado esta carta pensando <*1*> no volver la llana, y la pluma se me corre cuando escribo a mi estimada madre Escolástica.
Las invitaciones repartidas a los de Vinaroz han dado aún poco resultado. Gombáu me dice tiene una celda de 32 duros. Don Baltasar me escribe, aunque muy sentido, que dará una limosna. Le incluyo la carta para que se divierta usted un poco.
El señor obispo me preguntó anteayer cómo estaba lo de Vinaroz. Sé que en la visita ad limina, o sea, la cuenta que dan los obispos cada cuatro años o tres a Roma, pone ya entre las obras de la diócesis la futura fundación de Vinaroz. Después de dar cuenta de las hermanas de la Consolación dedicadas a la enseñanza en esta ciudad de Tortosa y otros puntos de la diócesis añade: Has aemulabuntur brevi in idemque contentent sorores de Providentia pro quibus construitur in oppido de Vinaroz monasterium, sumptibus piae mulieris, jam defunctae, in istud opus testamento legatis. Esto con reserva, porque es cosa de secretaría, y lo he sabido sin saberlo el obispo.
Benet le escribirá. Hoy ha vuelto a marchar y desea estar dos semanas seguidas. Habita en la casa del huerto y come allí. Creo que esta semana ya dormirá en la celda del noviciado. ¡Pobre Benet! Ayer, diciéndole yo que el convento de las teresas había quedado bonito, me dijo con <*2*> mucha fruición y despacito: “Mejor quedará el nuestro”, y esto que él también ha dirigido en parte el otro, pero aquél no es el suyo.
Basta ya, mi apreciable en Jesús, y no sea usted escasa conmigo, que yo no lo soy, aunque sí le daré molestia para entender mi letra hecha a galope.
Un primo hermano mío, sacerdote recién ordenado, y que ha sido nombrado catedrático de latín de ésta, debía ir por indicación de sus superiores a estudiar a Barcelona para sacar el grado de Letras después de tres años, y por él quería enviarle las invitaciones y dos líneas a Loreto. Ahora le han dicho que no se mueva que hace falta aquí, y no podrá ya visitar a usted.
Me invitan a ir a misiones y yo me resisto... Le pido por Jesús lo encomiende a él. Estos días iré al obispo para la última resolución, aunque vuelve a estar un poco de morros conmigo. Haga rezar un Avemaría a la comunidad, o que hagan una comunión por este motivo, pues no estoy preparado.
La bendice en Jesús su afectísimo
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 10.
Mis afectos cordialísimos a M. Narciso y a la madre ex-maestra, Providencia, etc. Salúdelas a todas de mi parte, que otro día escribiré para todas.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 123, págs. 1-2
A la Madre Escolástica - Agosto de 1877
Mi madre Escolástica: Le escribo aparte la adjunta por si quiere enviarla entera al señor don Benito Vidal.
Quería escribir ayer, pero me dijeron que los de Martí llegaban hoy, y por si acaso me traían carta de usted lo suspendí. Veo no me han enviado ningún recado, y por esto escribo sin aguardar a saber si han venido.
¿La madre maestra se llama Brígida? Casi no lo recuerdo.
Anoche no me podía dormir. Estaba viajando a últimos de año hacia esa, y pasaba el día de mi santo en compañía de ustedes, y mi imaginación volaba y preparaba vagones y comida para el camino, y en la estación de Tortosa había mucha gente, etc. Si no veo de aquietarme mi espíritu se disipará, pues además de esto tengo otro pensamiento que me exalta: el hacer un edificio de planta para el Colegio de San José, pues estamos muy mal y tiene que hacerse, y ni tengo dineros ni lugar. Encomiéndelo mucho al Señor, a la divina Madre y a san José. Se lo pido de verdad.
Hoy he escrito a Vinaroz para que en- <*2*>víen a buscar naranjas y limoneros para dentro de la tierra de las enseñanzas y para el patio de detrás.
¿Y qué hemos de hacer de adquirir el pedazo de tierra que está detrás de una parte del edificio y que no es nuestro? Nos piden 250 duros, pero veo que no es hora de gastarlos todavía porque no los tenemos. Cuando los tenga la madre Escolástica y después de desenredada ya lo hará.
¿Cómo está la cuestión del ensanche de esa? Dígamelo por Dios.
Me quedo muchas cosas para decir, pero no puedo más.
La bendice su afectísimo
Manuel [Domingo y Sol]
Escríbame muchas cosas.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 124, págs.1-4
A doña Ángeles Martí - 13 de diciembre de 1891
Mi Ángeles: Mal me sabe tener que pedir perdones. Descuidé de escribirla para antes de la Purísima, y no fue por falta de voluntad, sino por ocupaciones aquellos días. Quería decirle que el voto podía hacerlo sólo por algún tiempo, pues como esa imaginación turba más que el corazón, no es preciso violentarla demasiado, sino que ha de ir con suavidad, y quiero más espontaneidad en sus consagraciones, que no tiene la heroicidad de santa Teresa, que al ir hacia el sacrificio los pies se le pusieron como de plomo. También tenía ella corazón y, aunque recio, no sabía estar sin amar y se le quería ir hacia su primo con un amor que lo hubiera ella querido muy espiritualizado, pero que no hubiera podido ser al fin así.
Respecto a su anterior, ¿por qué <*2*> no lo aprovecha cuando está charradora? Deje correr la pluma aunque salgan disparates, que estos ya salen bien cuando vienen del corazón sin examinarlos, y a mí me complace el leerlos, aunque me hagan reír, que a usted no le sabe mal que me ría de ellos. Por esto ya la compadezco al mismo tiempo.
Sobre sentir aquello que me dijo que le sucedía en la comunión, de atravesarse en la mente y en el corazón aquellos objetos halagüeños, no le espanten tampoco; señal que Jesús no la quiere para esto, pues para el mundo no son buenas más que las benditas, que no piensan en nada como angelotes, o las tontas que sólo se alimentan no de amor, sino de vanidad. Las que tienen corazón no son buenas, pero por eso sufren en la lucha, que esa es la mirra que agrada a Jesús.
Por lo demás crea, hija, que es un misterio de los mayores que he vis- <*3*>to. No violentemos, pues, la voluntad de Dios; iremos tirando y Jesús dirá. No por esto debe usted desmayarse en nada, ni menos pensar en lo porvenir.
El día 9 di en Vinaroz el hábito a tres hermanas, todas muy jovencitas: una de 50 años, la otra de 46, y la tercera de 36, aunque ésta hace cara de 20. Conque ya ve usted.
De Vinaroz fui a la Vall de Uxó, en donde estos días se empieza el convento para nuestras Providencias de Vinaroz. De allí pase a Valencia en donde estuve solas dos horas, y regresé el viernes.
Me dirá usted que sé ir a Vinaroz y no tengo tiempo para haber ido a Benicarló cuando estaban ustedes; pero también puedo quejarme yo de no haberse resuelto ustedes a venir, como lo estaba esperando.
En mi viaje a Vall encontré a mosén Reverter, que subió en Alcalá. Me dijo algo de la fiesta, del arreglo del asunto de Dolores, de no sé qué que el padre Comas había dicho en San Mateo al señor Redón sobre monjas, etc.
Hoy escribo a Salvadoreta y a Victoria, pues aún no lo he hecho desde la vesti- <*4*>ción. ¡Pobre Victoria! Que no puedo escribirla siempre que quiero, y paso meses sin hacerlo.
Va una estampita para sus dos neófitas, Margarita y Regina. ¿Cuándo las conoceré? Me dice que en San Mateo hay mucho y bueno, y no me dice eso que podía saborearlo yo.
Adiós, mi hija, que estoy haciendo casi pecados pues los nuestros no quieren que me dedique ni a monjas, ni a almitas, mientras tenga almotas a que atender.
Diga a Ramira que veré si otro día le hago dos líneas. Me gusta mucho más que antes Ramira en su actitud y resoluciones y en su expresión.
Conque aproveche un ratito que esté charradora.
La bendice su padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, fiesta de santa Lucía.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 125, págs. 1-4
Al Conde de Torre-Díaz - Noviembre de 1905
Valencia, noviembre 1905.
Excmo. Señor Conde de Torre-Díaz
Muy respetable y amado señor Conde: Aunque no he recibido contestación a la mía, en que le participaba la salida del sacerdote hacia Jerez, y por lo tanto no sé si recibe oportunamente mis cartas, me resuelvo a explicarle la historia del mencionado viaje y el estado actual de nuestro asunto en la Alcaria.
Por una mala inteligencia entre don Alfonso y doña Isabel García Pérez salió dos días más tarde el sacerdote, y llegó el día 1 por la tarde a Jerez, y como el día 2 debía llegar allí don Alfonso, le aguardó. Este no tenía apenas instrucciones sobre los fines del viaje. No obstante, tuvieron larga conferencia con el sacerdote juntos con los señores García Pérez y un señor canónigo, animándole todos a aceptar el encargo pero disuadiéndole de que fuera a la Alcaria por no llamar la atención del capellán de allí; pero insistió él y quedaron en que fuera por Ubrique, y con el pretexto de una visita <*2*> de don Alfonso, y que manifestando su sorpresa de no encontrarle allí, se volviera luego, y así lo hizo; estando sólo una hora en la Alcaria, conversando [con] dos hombres de allí, haciéndoles preguntas al parecer indiferentes, y se volvió sin ver al capellán y al maestro, regresando a ésta sin detenerse en Jerez.
Resultado: que al sacerdote le agradó la situación del punto y está decidido a aceptar este cargo y encargo. Ahora conviene que usted averigüe las impresiones que ha recibido don Alfonso y aun la familia García Pérez y demás sobre las condiciones personales del sujeto y resolver con toda libertad sobre la aceptación definitiva, haciendo las observaciones que crea oportuno.
Respecto a las condiciones materiales le decía en mi anterior que, si a ustedes gustaba el sacerdote, tal vez propondría a usted alguna modificación. Él está conforme a todo y a lo que nosotros le digamos. <*3*> Sólo indicó la dificultad en trasladar sus muebles, pero le tranquilizamos diciéndole que con un par de caballerías desde Ubrique en un día o dos podría proveerse de lo más indispensable sin un coste mas allá de 150 pesetas.
Nosotros nos creemos en el deber de manifestar a usted que nos ha parecido algo excesivo el número de misas que ha de celebrar a intención de usted. Es fácil que él pueda procurarse de aquí, aunque empiezan a escasear. Por lo tanto, si a usted le parece, podría disminuir el numero de misas, y mejor para él si por parte de ese número le diera usted estipendio con la tasa diocesana de aquí, que es de 6 reales. <*4*>
Por hoy iría con él una hermana que, según parece, entiende de labores, y aun podría instruir de primeras letras y labores a las niñas que se ofrecieran.
Con mis respetos a su familia y esperando pronto contestación, sabe es de usted afectísimo s. s. y capellán
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 126, pág. 1
A doña Cinta Franquet - 7 de enero de 1905
Tortosa, 7 enero 1905.
Doña Cinta: Me dice don Manuel le pregunte cómo está y si estará pronto para salir; si no le enviará algo de los Reyes. Recibimos lo que en su casa nos dejaron.
El día 11 es el fundado por usted. ¿Quiere que apliquemos como los años anteriores el 11 de enero y el 4 de mayo? Haga intención y dígamelo.
Suyo afectísimo in C. J.
Juan Estruel
Escritos II, vol. 21.º, doc. 127, pág. 1
A un Operario - 29 de noviembre de 1897
[Nota: Al pie de una carta con la fecha mencionada de don Domingo Enrique, rector del Seminario de Astorga, que comunicaba buenas noticias del mismo a don Manuel, escribía éste a un operario:]
En dos cartas posteriores confirma las noticias. Confiesa ya él y Bover. Lo espera todo de los nuestros el obispo, y sobre todo la reforma del clero. No se ordena ninguno sin el parecer de Enrique. En fin, la mar... si san José lo bendice.
[ El original está en la carta citada en “Cartas varias a don Manuel”, en el archivo del mismo (A. Torres)].
Escritos II, vol. 21.º, doc. 128, págs. 1-3
A un anónimo - 1891
Muy señor nuestro: Acercándose el tiempo designado para la peregrinación, nos parece sería muy conveniente, si ha de ser tan numerosa e importante como desea Su Santidad, que esa Junta diocesana empiece a promover la formación de juntas locales en todas las parroquias de la diócesis donde no existan, y a reanimar a las ya existentes, exhortándolas a que procuren vaya a Roma uno, al menos, de sus individuos, apelando, si éstos son pobres, al medio propuesto en el artículo... del reglamento.
Mas, como no todos los que lo deseen podrán ir personalmente a Roma, a fin de que todos puedan tomar de algún modo parte en esa manifestación universal de devoción al santo joven, y de afecto al Roma- <*2*>no Pontífice, debe recomendarse a las juntas locales procuren las suscripciones cuyo producto se destinará, como usted sabe, además de costear el candelabro que se ha de depositar en el sepulcro de san Luis, a llevar una limosna al papa pobre.
No dudamos que esa junta promoverá los fines indicados por cuantos medios le sugiera su celo, pero por si quiere emplear alguno de los que tan excelentes resultados han dado en esta diócesis, nos permitimos indicarlos a continuación.
1.º Suplicar al prelado haga saber por medio del Boletín eclesiástico, si no lo ha hecho ya, que el papa desea que la romería sea numerosa e importante, y recomiende la formación de juntas locales que la promuevan.
2.º Escribir directamente a los párrocos exhortándoles a que por sí o por otros fomenten la peregrinación.
3.º Por medio de sueltos redactados por la Junta dar a conocer en los periódicos de la localidad los trabajos <*3*> realizados por ella y noticias generales de la peregrinación tomadas de “El Congregante de San Luis”, y demás periódicos que las publiquen.
4.º Aprovechar la vuelta a sus casas de los seminaristas para que éstos, en unión de los párrocos, promuevan en sus pueblos la suscripción.
Aprovechamos esta ocasión para reiterarnos de usted atentos s. s. q. b. s. m.
Por la Junta central.
El Secretario.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 129, pág. 1
A don Alejo Izquierdo, deán de Madrid
16 de febrero de 1897
[Sigüenza, 16 de febrero de 1897].
Señor don Alejo [Izquierdo]
Muy señor mío: Mucho sentí no supieran dar razón a usted de nuestra estancia en la casa núm. 4 de la calle de Luzón, Colegio universitario, que está a cargo de don Eusebio Tejedor, canónigo de Teruel.
Aún hemos sentido más no encontrar aquí el recuerdo de su difunto señor tío que, según este señor deán, deseaba usted. He escrito a Ángel Larroca, familiar, que está en nuestro Colegio de Murcia, por si acaso se encontraba en el cofre que el señor obispo se llevó a La Luz, y queda...
[Nota: El original de este fragmento de borrador de carta, escrita por don Manuel a raíz de la muerte del Ilmo. Señor Caparrós, se encuentra entre los “autógrafos” de Predicación a los colegiales de Murcia, en una plática a lápiz. (A. Torres)].
Escritos II, vol. 21.º, doc. 130, págs. 1-2
A sor Dominga Gimeno - 8 de junio de 1885
Mi Dominga: Ayer luché bastante rato si venía mañana a celebrar mis bodas de plata diciendo misa en San Juan, por la razón de que de todas mis hijas (que lo eran ya aquel día de mi primera misa) casi sólo eres tú, pues las demás están fuera. Pero al fin m e resolví a hacer un poquito de fiesta en mis primogénitas las Puras, que me harán un poquito de fiesta. Las Claras están de ejercicios, que si no allí lo hubiera hecho, y aun así se enfadarán de que no lo haga allí. Creo que tú tampoco te enfadarás de que no vaya ahí pues ya comprendes que...
Ya lo celebraremos otro día u otro año, y si no cuando celebremos las bodas de oro, esto es a los 50 años, que tu tendrás más juicio, y yo seré un padre jubilado, pero ha de ser <*2*> a condición de que yo haya levantado 50 colegios, y otros tantos conventos, y que tú entonces no seas aún muy viejecita.
Conque pases bien el día de tus 40 años, ¿no te da vergüenza? Yo viejo achacoso, y con tantos años mal pasados, y que me parece que era ayer. ¡Ay! ¿qué es la vida? Era ayer que tú tenías 15 [años] y leías los desengaños de san Francisco de Borja a tu pobrecita madre cuando la sacabas a pasear por el rastro, y todo se pasó, ¡y cuántos recuerdos me vienen!
Demos gracias a Jesús al menos que nos ha alimentado con su cuerpo tantos años, que nos sea prenda de vida eterna, y en el cielo nos reunamos alrededor de la mesa tú y tu padre que te bendice
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 8.
Aplica la comunión por ti y por mí. Yo hasta pasado mañana me acordaré de ti. Va un queso rancio. No tengo nada más.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 131, págs. 1-7
Al don Francisco Aznar y Pueyo - Principios de 1885
Exmo. e Ilmo. Señor Obispo de Tortosa
Muy venerable Prelado: Dispénseme me dirija a V. E. por escrito pues es sólo para poder expresar mejor mis conceptos.
Los sufrimientos a que nos sujeta la actitud de V. E. I. impidiendo la libre instalación de la Hermandad de Operarios diocesanos, son indecibles, tal vez sin comprenderlo V. E. I.; y así continuaríamos trampeándolo todo con pena y fatiga como pudiéramos, conformados en las permisiones divinas, si no fuese que nuestra situación es insostenible.
Porque aparte de cien razones que V. E. no podrá atinar porque es preciso tocarlo, para comprender el tejido de contradicciones que han de vencerse en una empresa de esta naturaleza, existen además:
“La inacción a que nos obliga este estado de cosas incierto e inseguro, que no solo nos esteriliza, sino que nos ago- <*2*>bia en las mismas tareas que nos resolvemos a emprender.
“La ninguna importancia que adquiere esta obra, no solo a los ojos de los demás, que tanto conviene para su prestigio, sino a los mismos que son llamados a este ministerio de completo sacrificio, por el poco interés que les inspira, desposeídos del único aliciente que podría sostenerles que es la seguridad.
“El espantoso déficit que nos amenaza para este año el Colegio de Tortosa por la sola manutención, según las previsiones del administrador, y que no nos será dable sostener como hasta ahora con nuestra responsabilidad personal.
“La necesidad ineludible en que estamos de realizar en Valencia el empréstito de catorce o quince mil duros, la mayor parte del cual empréstito y de sus intereses tendrán que depender también de responsabilidad personal, responsabilidad que ni en conciencia podríamos arrostrar, sin estar basada en una entidad que no haya de morir; pues nunca hubiéramos soñado la obra <*3*> de Valencia sin la perspectiva y seguridad de la Hermandad.
“La necesidad de atraer operarios de otras diócesis, que se hubieran asociado ya indudablemente, a haberles podido presentar la obra como establecida ya.
“La mayor necesidad todavía de obtener la aprobación y beneplácito de las diócesis donde podamos establecernos, no sólo para que los antedichos operarios puedan alcanzar el consentimiento de sus superiores, sino también para que nuestra obra tenga una existencia canónica en las mismas diócesis.
“La conveniencia y necesidad de atender pronto a alguna otra diócesis, v. g., la de Zaragoza, adonde es posible nos invite pronto la Providencia.
“La urgencia del remedio y en grande escala del mal que se trata de remediar no sólo en el objeto principal de la obra sino también en los secundarios.
“El peligro de que pueda desaparecer el proyecto y los trabajos empezados, si faltáramos algunos de nosotros, o sobreviniese alguna calamidad pública, sin habernos sujetado y solidado con <*4*> el lazo de verdadera institución.
“La paralización en que tenemos el proyecto de fabricación de la casa central en ésta, debido exclusivamente a este estado incierto.
“Las deudas personales que por varios conceptos relativos a los objetos proyectados y a sus preliminares nos agobiarán bien pronto.
“La fatal marcha que empiezan a seguir y que ha de aumentarse tanto en lo moral como en lo material, lo mismo al Colegio de Tortosa que en el de Valencia por la falta de personal para su verdadera organización, etc. Todas estas razones y otras, que repito se sienten y palpan, nos obligan a exponer nuestra situación a V. E. y pedirle que nos consienta la libre e independiente instalación de la Hermandad antes de terminar este curso, y con las bases siguientes:
1.ª La libre admisión de los cinco actuales, Osuna, Ballester, Elías Ferreres, yo y mosén García (si bien éste tal vez no sea indispensable salga de la ciudad) y a más otros dos de la diócesis que se ofrecen a venir, y que en junto no excede <*5*> el número que aceptó V. E.
2.ª La admisión libre para esta Obra de los sacerdotes de otras diócesis que puedan venirse con la autorización competente.
3.ª El reconocimiento de los jóvenes (que no por esto serán muchos) que estén consagrados a nuestra obra un año al menos antes de ordenarse in sacris.
Todo bajo la inspección de V. E. como está consignado en las bases y reglas propuestas y aprobadas por V. E. I.; bases y condiciones que serán las que expondremos a los prelados de las diócesis que quieran admitir nuestra obra, pues no hemos pensado acudir por conducto de V. E., y de otros prelados que se hubieran ofrecido a una recomendación, a una aprobación de Roma, no sólo porque de todos modos convendría antes la experiencia práctica de las reglas de nuestra asociación, sino porque creemos y hasta tenemos la más íntima convicción que nos bastará para el desarrollo, el consentimiento de los prelados que la recibirán con gusto y la protegerán.
Ya ve, pues, V. E. que no le exigimos más que lo más indispensable.
Si consideraciones de otra índole de las que hasta ahora nos ha indicado V. E. le impidieran acceder a nuestra petición, tal vez en este caso nos <*6*> resolveríamos, si la obra es de Dios como se nos ha asegurado por aquellos a los cuales sujetamos la resolución, a suplicar otra vez a V. E. que nos dejara libres para irnos a otra diócesis, que acaso quiera admitirnos, para instalar allí desahogadamente nuestra Hermandad, sin perjuicio de poder venir aquí a ejercer el ministerio en los objetos de la misma.
Si ninguna de estas cosas nos fuese factible, no me encontraría con ánimo de continuar por de pronto el colegio de aquí, y al fin de curso tendría que declinar el cargo, y en este caso no tendré inconveniente en traspasar la propiedad del edificio actual en las personas que V. E. designara, arrostrando las deudas de la casa; y como puede V. E. pensar, lo haría, como se lo he indicado en alguna ocasión, con la convicción triste y amarga de que el fomento de vocaciones eclesiásticas no se sabría ni podría continuar ni hoy ya, y mucho <*7*> menos cuando venga un cambio de circunstancias menos favorable.
Así esperamos que V. E. nos dará el anhelado permiso y la libertad necesaria para esta obra al parecer de resultados prontos e infalibles para la máxima gloria de Dios.
Por sí [y] a nombre de mis compañeros, b. el a. de V. E. su humilde capellán
Manuel Domingo y Sol
Tortosa.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 132, págs. 1-4
A doña Ángeles Martí - 25 de abril de 1886
Día de Pascua.
Mi pobrecita Ángeles: Aunque son las 11 de la mañana, y no tengo tiempo, van dos líneas.
Por amor de Jesús no me sea tan patidora. No le espanten esos afectos sensibles y de simpatía que le serán imposibles de arrancar de la impresión natural, pero que no son malos; podrían acaso ser peligrosos con el tiempo, pero hoy no lo son malos; como decía usted muy bien no le puede ser indiferente la situación de..., y no somos tan insensibles y desagradecidos que dejemos de sentir afecto a los que nos han amado. Mas, como usted sabe que no es dueña de sí, sino que el dueño es Jesús, dígale a éste que hará lo que nosotros le mandaremos en su nombre, y que por nada del mundo se apartará de su voluntad, que yo ya sé que así lo hará usted y así se tranquilizará.
Así no tema ese interés, si no se le hará una lligasa <*2*> en su imaginación que lo creerá todo pecado, y no sabrá discernir, y ante Jesús se encontrará como llena de pecados y no sabrá abrazarse a él, y el corazón sentiría vacío sin tener a Dios ni a las criaturas, y nada hay peor para el alma como ese estado de vacío del corazón, de inquietud. Con tal vaya diciéndolo todo, y estar dispuesta a hacer la voluntad de Dios, esté segura.
Sabe que Jesús la ama mucho, porque lo sé. Creo que al fin no tendrá otro remedio que ser toda de él. Aun después de ser toda de él, ese corazón de usted, tan apasionado, la hará sufrir, pero aquietará el sufrimiento y lo ofrecerá a Jesús.
Crea que de veras quisiera poderla dar un alivio; con una parladeta se le calmaría la oleada de ese ánimo alborotado. Ojalá fuese usted pajarito y pudiese dar una voladita hasta aquí, y salir de esa atmósfera unos días <*3*> que con esto sólo se encontraría otra.
Aguardo contestación sobre ejercicios. Ahora han hecho en Jesús y casi siento no haberla hecho bajar, pero lo haré pronto, porque tal vez usted me obligue a apresurarla, cosa que yo no quisiera. Aunque siento y me da pena hacerla escribir tanto, con todo hágalo, y tan frecuente como pueda.
Vamos a las vísperas. La Josefa Redón creo podía ser buena Hermana; la otra (creo que es Catalina) no tengo inconveniente en que pruebe las de la Vela. Margarita me gusta bastante, y formada, que aun le falta formar su genio, me parece podría ser de algún provecho.
La que no me gusta tanto es la Carmen. Así lo escribiré a mosén Andrés. Dígale a éste que ya escribiré largo (si puedo).
Recibí las de Ramira y Clotilde, veré si tengo un momento para ellas. Me voy esta tarde a Vinaroz a establecer la Vela noc- <*4*>turna, y pasaré unas horas a Benicarló; todo si me lo permite el estado de doña Josefina Jordana que está muy grave, y de mi Cinteta Andrés que no está buena. No se puede ser padre por ningún dinero.
Muchas cosas quisiera decirla pero no puedo más, ni sé si me entenderá. Volveré mañana mismo o pasado.
Con aleluya, y la bendice su padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 21.º, doc. 133, págs. 1-2
A don Francisco Aznar y Pueyo - 8 de mayo de 1883
Ilmo. Señor Doctor Don Francisco Aznar y Pueyo
Mi venerado Padre y Prelado: Adjunto acompaño un sencillo proyecto que me ha inspirado la necesidad de atender a los carísimos intereses hoy abandonados, y sin cuyo medio no encuentro modo de sostenerlos, remediarlos ni salvarlos.
Como no se trata sino de un ensayo, no le daré publicidad aun después de practicado. De aquí que no lo he dicho todavía ni a mis compañeros de colegio.
Como se trata de un ensayo lo he ocultado hasta a mis compañeros, y sólo lo he consultado a dos personas <*2*> antes de exponerlo a V. E. I.
Una de esas personas es el padre Vigordán que no sólo lo ha aprobado sino que lo ha llamado una obra necesaria para estos tiempos y se ha ofrecido a recomendarlo a V. S.
Obtenida la bendición de V. S., veré los que pueda invitar para asociarse a esta obra que, si bien es de mucha vocación, también lo ha de ser de muchos consuelos.
No lo he hecho sin consultar a dos personas para asegurarme de la voluntad de Dios antes de exponerlo a V. S. Una de ellas...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 134, págs. 1-2
A don Salvador Castellote - 24 de agosto de 1903
Excmo. Señor Obispo de Jaén
Mi respetable señor y amigo: Acabo de recibir la suya del 12. A no haberse aplazado por parte del prelado la aceptación de una diócesis castellana, no habría sido posible por este año aceptar el ofrecimiento de V. E. Ahora, es fácil podamos complacerle; que ya sabe lo hacemos gustosísimos.
El 1 de agosto se reunirán en Valencia cuantos puedan de nuestros Operarios para los santos ejercicios, que terminarán el 10, y enseguida iría uno de los nuestros para combinar cuanto convenga para la dirección de esas casas pues las bases generales para los otros seminarios creo le son conocidas, y en caso de no serlo se las mandaría.
El 8 de noviembre último tuve en Tortosa un síncope, a consecuencia del cual estuve seis meses sin celebrar. Esto indica que jam delibor, y así no me olvide en sus oraciones. Don Francisco pasó ayer por ésta a ver a su familia. <*2*>
[Manuel Domingo y Sol]
Septiembre de 1903
Día 1.Carta del provincial de los camilos dando [?] de las licencias.
2. Carta de Castellote que vayan después del 7. Carta de Aguilar: licencia al arzobispo. Escribo a mosén Vila [?] los debates.
3. Ida a la Merced con [?]. Sales por las escaleras.
4. Castellote confirma y alaba lo de catedral. Carta a Enrique [?] el día 9. Carta de Benjamín dura sobre personal. Proyecto sobre América de ir Osuna. “El Carmelo moderno”.
5. Visita a Rodríguez.
6. Carta de don Rafael Amador, obispo de Guayaquil pidiendo se vaya al seminario nuevo. La Santa Cinta, peticiones. Asunto de Rodríguez.
8. Carta a [?]. Visita al Provisor. Venida de Vidal. Envío de fotografías por Albert.
9. Visita al obispo; sus ofrecimientos. Varios.
10. Paso del cardenal de Valencia y Marín. Cesta.
11. al 15. Venida de Homdedeu y de [?]. Venida de Bou. Venida de Bover. Cartas de Badajoz; salida del prefecto.
16. Ida a [?] de Estruel y [?]... Carta a Benjamín sobre personal, si Bover, Laurentino, etc.
20. Telegrama de Benjamín optando por Bover. Visita de señor obispo. Ofrecimiento del colegio por don [?]
22. Salida de Uríos a [?]. Carta a Benjamín... Albiol, etc., por los cambios y carta al obispo [?]
23. Cartas de Bruna y Amposta [?]
24. Llegada de... Cartas a Bruna y Amposta. Carta de Benjamín diciendo por qué pidió a Bover.
25. Carta del estudiante de Zamora, aspirante. Colocación de las cortinas en la Merced. Prepara los ejercicios de los gramáticos. [?]
28. Cartas de México. Amposta y sus quejas. Martí [?]
29. [?] dos día de experiencia [?] ofrecimiento de 3.00 reales. Cartas tranquilizadoras de México.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 135, págs. 1-3
A don Benito Vilamitjana - 6 de marzo de 1883
Excmo. Señor Doctor Don Benito Vilamitjana, arzobispo de Tarragona
Mi queridísimo padre y prelado: Un objeto especial me obliga a escribirle hoy. El exponerle un asunto que hace muchísimo tiempo y hasta años que bulle en mi ardiente cabeza, y me agita, y no me deja tampoco en los momentos de calma ante el Señor, y de día, y hoy más con motivo de la correspondencia que tengo, con ocasión de la Revista...
El estado de la juventud varonil generalmente menos atendida, que la femenil, y más necesitada, y sobre todo el deseo de fomento de vocaciones eclesiásticas y religiosas, cuya obra cada día me entusiasma más, aparte del consuelo indecible que causan estos jovencitos tan devotos en los mismos años de su carrera, y cuya obra necesita una permanente organización; de lo contrario, es una cosa meramente oficial, y de sólo el cuidado del diocesano y de escasos resultados, etc., me impulsa constantemente a ensayar una unión de unos pocos padres sacerdotes Operarios diocesanos, dedicados exclusivamente al fomento de la piedad de los jóvenes por medio del establecimiento de las congregaciones y gimnasios, y el desarrollo y sostenimiento, bajo <*2*> (con) la protección y anuencia de los prelados, de las vocaciones eclesiásticas y apostólicas, y todo bajo la divisa del amor y culto al corazón de Jesús, descuidado también.
Y según la aceptación y resultado que esto ofreciera que, a no dudar, sería pronto y vasto, podría procederse a la formación de reglas con que se rigiese esta asociación, que no habría inconveniente en llamarse congregación.
Lo he consultado, por indicación de mi confesor, con una sola persona, la que ante Dios ha parecido mejor, más propia para dar un consejo en esta materia, y lo ha creído una Obra providencial para estos tiempos. Pero no estaría tranquilo, ni pasaría a dar ningún paso, como así lo resolví en mi corazón, sin el parecer y la bendición de V. E.
No lo crea un remedo o consecuencia de lo que proyecta mosén Enrique (1), que me parece no lo ha sido y, aunque lo hubiese sido, no tendría esto que ver, cuando son tan diferentes los objetos preferentes.
Con el número [de] seis Operarios sería suficiente para una diócesis, y me creo poder prometerme el ofrecimiento de cuatro o cinco de los más distinguidos por sus condiciones para este objeto.
Si [a] V. E. le pareciera bien en principio, yo haría un viaje, le expondría el plan, y los motivos y medios, y tendría el... <*3*>
Por indicación de mi confesor, a quien lo expuse, tuve que consultarlo con e1 rector de los jesuitas de aquí, que es el padre Vigordán, a pesar de que, de todos modos, no hubiera dado un paso, como lo resolví en mi corazón, sin tener el parecer y bendición de V. E. ( veritatem dico, non mentior). Dicho señor rector, que es una persona de mucho peso, después de oírme con calma, me dijo que le parecía ésta una obra providencial y necesaria para estos tiempos, pero que en su concepto, esto debía exponerse a un señor obispo, y que en su concepto nadie mejor que el de Tarragona, y después acaso al de ésta. Me sorprendió vívamente esta salida, pues no creo que él supiera nada del afecto y confianza que siempre me había inspirado, y le contesté, pues le tengo muy poca libertad, porque es muy súpito, que si era éste su parecer, así lo haría.
[Me dijo] que no estaba fuera de la inspiración divina; que convendría no fuese una mera unión, sino que debía ésta estar atada con algunos lazos de verdadera congregación por lata que fuese, v. g., como los de San Felipe Neri, etc., pero que será muy bien recibida de los obispos, pero que de todos modos debía exponerse antes a un prelado, y que a su parecer nadie mejor que el de Tarragona, y después en caso al de ésta.
Aunque lo sentía mucho tiempo en mi interior, [no me] atrevía a darle forma a la cosa.
[Manuel Domingo y Sol]
(1) “Ossó, con el proyecto de sus ‘Misioneras teresianas’, que luego se quería bautizar con el de `Misioneras josefinas´”. ( Palabras de don Manuel en carta a don Esteban Ginés). Nota de A. Torres.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 136, págs. 1-2
Apuntes
1.º Medios de promover Operarios.
2.º Pláticas mensuales a los colegios.
3.º Fórmula del santo del mes; de las pláticas anuales. Modo de dar cuenta de las conferencias de moral, de los tratados estudiados. Modelo para las puertas.
4.º Crónica de la Hermandad. Memoria anual y datos de cada colegio, y episodios.
5.º Modo de evitar la asistencia a los estudios.
6.º Si es llegada la hora de dirigir los ejercicios. Ventajas y desventajas: 1. gracia de estado; si forastero, así no hay sospechas, y hay más gravedad. 2. No saber el espíritu, ni <*2*> se acomodan a las prácticas. Sucederá que no podremos reunirnos, y serán pocos para llamar a un padre. Hemos de darlos tal vez a sacerdotes. Puede darse a los jóvenes unos, y otros a los mayores. Tres o cuatro.
7.º Correo Josefino en los colegios y seminarios.
8.º Antequera y finca.
9.º Si se hace el día de retiro. Pláticas a los chicos. Triduo de renovación. Navidad. Pascua.
10.º Necesidad de colegio en los centrales, Zaragoza.
11.º Cumplimiento exacto del reglamento común y particular.
12.º Consulta sobre si podemos confesar los directores.
13.º Necesidad de inspector de rúbricas.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 137, págs. 1-3
Al obispo de Astorga - 7 de agosto de 1897
Benicasim-Castellón.
Excmo. Señor Obispo de Astorga
Muy respetable prelado y amadísimo padre: El Operario que está al frente de las obras del futuro colegio de Burgos, me remite un volante que recibió del señor don... a nombre de V. E.
Inútil es manifestarle la complacencia que nos ha causado (o que no ha podido menos de causarnos) esa demostración de afecto y de inmerecida confianza de V. E. hacia nosotros y nuestra humilde Obra.
No es contra nuestra Institución sino muy conforme a ella el aceptar el régimen religioso moral y disciplinar de los seminarios, si bien el primordial es el del fomento y sostenimiento y cuidado de las vocaciones eclesiásticas (de alumnos que necesiten nuestra cooperación y formados en colegios bajo la enseñanza de los seminarios).
Por ello de buen grado aceptaría- <*2*>mos desde luego (o desde este momento) la invitación de V. E. y con mucha más razón teniendo la probabilidad de establecer, aunque no fuera en grande escala, el colegio de vocaciones para los muchos externos que hay en esa.
Pero estamos comprometidos a la invitación que se nos ha hecho de la dirección de otro seminario, en cuya diócesis tenemos colegio ya, y cuya resolución definitiva depende de una circunstancia que no está en la mano de la persona que nos ha hecho el ofrecimiento el apresurarlo. Si venía este compromiso no podríamos por el momento aceptar las indicaciones de V. E. por tener muy justo todavía el personal, y tendría que aplazarse un poco en este caso.
De todos modos, es fácil que por septiembre deba ir yo a Burgos, y como quiera que se trata de un asunto trascendental <*3*> para V. E. y que no conviene a apresurar, si a V. E. pareciera oportuno, iría yo a esa unas horas tan solamente, y sin necesidad de que nadie supiera el objeto de mi visita y de palabra podría manifestar a V. E. qué cooperación nuestra puede convenir para el bien de esa diócesis, cuando aquélla pudiera tener lugar.
Si yo no iba a Burgos, escribiría a V. E. o iría a esa alguno de los nuestros.
Mañana salgo para Valencia, donde pues han de acudir allí la mayoría de los nuestros para practicar santos ejercicios. Si se digna V. E. manifestarme su parecer sobre lo expuesto, puede escribirme allí: Colegio de vocaciones eclesiásticas.
Repitiéndole mis respetos y los ofrecimientos que en casa de don Juan Corominas tuve la honra de hacerle durante el Congreso de Tarragona, b. el a. de V. E. y pide su bendición su afectísimo
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 138, págs. 1-2
A don Pedro Domingo - Febrero de 1901
Señor don Pedro Domingo
No pretendo nada. Sólo que me he creído en el deber de revelarle el proyecto adjunto, y no de palabra para mayor libertad de usted. No pretendo nada, ni siquiera que me conteste. Sólo por si un día Jesús le inspira algo en favor de esta Obra, una mera indicación, y sólo en el caso de necesitar para la terminación del edificio algún préstamo al 4 por % garantizado en la forma que usted quiera, podríamos contar con ello, para no acudir a ningún establecimiento. Tal vez no sea preciso. Sólo exijo completa reserva por hoy.
Sólo me atrevo a indicarle si en el caso de que se necesitase alguna prestación al interés para terminar edificio, podría acudir a usted con alguna confianza. Es fácil no se haga necesario. <*2*>
Sólo me atrevo a hacerle la indicación de que si acaso tuviéramos necesidad de acudir a un pequeño préstamo para terminar el edificio, si podría acudir a usted con alguna confianza, cuyo préstamo fuese al 4 por % y con la garantía y por el tiempo que usted quiera y a nombre mío. Creo no se hará necesario, pero sería por no tener que acudir a bancos ni otros medios.
Si esto no puede serle a usted fácil...
[Manuel Domingo y Sol]
Al señor Barón de Purroy (?). Febrero - 1901
Ilmo. señor don
Mi respetado y amado señor en Jesús: Debo ir pronto a Barcelona por unas horas, para ultimar un asunto relativo a nuestro don José, y pensaba visitarle para revelarle el pensamiento que le indiqué al despedirnos en la calle de Pelayo, por si tenía usted en Barcelona alguna almita de aquellas que allí suele haber.
Pero anteayer supe se encontraba usted aquí, y se lo mando. No pretendo nada, sino cumplir el deber en que me creo de revelárselo. Sólo exijo reserva completa por hoy.
Ya pasaré a visitarle cuando pueda.
Suyo afectísimo.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 139, págs. 1-4
Rifa Valencia
1.º Si son dos. I. Sermón sobre beneficio de la fe. II. Beneficio de nacer en medio de cristianos. III. Necesidad de ayudar en la propaganda del bien.
Luego, un encargo cortito sobre...
2.º También puede hacerse el sermón y después de él, decir: voy a decir el objeto de esta visita.
3.º Un preámbulo. Yo al verme entre vosotros quisiera antes de manifestaros el objeto particular de esta visita, hablaros
I. del beneficio de la fe. II de...
Pero os molestaría, etc.
3.º Ideas sobre la conveniencia de ayudar al sacerdocio:
I. Grito del Corazón de Jesús: Messis... Que es lo que debía pasar por él. Veía tantas naciones entonces. A través de los siglos tanta ignorancia.
II. Hoy no deja de repetir este grito en muchas [partes] <*2*> del mundo. El vapor ha facilitado las comunicaciones, y con facilidad se puede ir a casi todas las partes del mundo, cosa antes dificilísima.
Y bien, ¿qué se ofrece al Corazón de Jesús? África, tantísimos infieles en la más brutal degradación. Asia, tantos millones... América, todavía puntos. China.
Pero aun en las partes que puede misionarse con desahogo: Filipinas, Mindanao. Los jesuitas no pueden dar cobro a tanto trabajo; piden a los superiores gente; todos los Institutos dedicados a misiones están diciendo como Jesús: Messis multa...
Aún hay más: en los mismos países en donde está el catolicismo, no hay muchos de ellos bastante personal; Chile, etc., tienen centros, y de allí van tres o cuatro vicarios a recorrer a veces terrenos tan grandes como una diócesis. ¡Qué seria si, v. g., en Alcoy [?] le costaría poder recibir los santos sacramentos!
Aun en Europa. Italia, Inglaterra, Bélgica, Alemania.
Hasta en España, alguna diócesis: Zaragoza.
Gracias que el Señor nos ha <*3*> concedido habitar en país donde no nos falta a todos el auxilio espiritual si queremos.
Es verdad, por lo tanto, que en esta diócesis no existe la carencia de sacerdotes y podemos dar gracias a Dios por ello. Brotan muchas vocaciones. Cada familia tiene interés, pero...
1.º Muchos no pueden. Brotan vocaciones, algunas de las cuales no pueden...
2.º No pueden formarse. La atmósfera de una capital es peligrosa; de aquí que unos la pierden. Otros que creyeron tenerla, pero que realmente no son llamados, no puede ser probada, y llegados a la avanzada carrera se exponen a entrar sin bastante vocación porque ya no ven otro medio. De aquí la necesidad de que los levitas se formen en la santa disciplina.
Por esto, el concilio de Trento mandó...
Pero la Iglesia no puede realizarlo, y hoy menos. Antes había muchas becas, medios, Institutos religiosos, familias ricas daban sus hijos a la Iglesia. Vemos en España cuántos obispos eran de sangre real: un Juan de Rivera, un Alfonso de Aragón.
Hoy no, 1.º No solo porque no hay porvenir. Un portero. 2.º Sino porque han desacreditado la clase con calumnias, folletos, <*4*> caricaturas
Y esto lo hace la impiedad y las sectas. Las leyes del servicio [militar] obligatorio en Francia fue obra de las sectas. Tal vez sin pensarlo en España son instrumentos los que la quieren del mismo origen.
Claro está. Como comprenden que el clero, sobre todo si es bueno, es lo que más guerra puede hacer al infierno, es el que salva las almas, a él se dirigen; si pudieren destruirlo, el triunfo era seguro.
Ahora bien, Dios, que pone el remedio al lado de las necesidades de todos los tiempos, ha hecho brotar la Obra del fomento de vocaciones eclesiásticas: 1.º para el fomento y sostenimiento o para ayuda de los que no puedan por sí mismos sostener todos los gastos de tan larga carrera. 2.º Para cuidar de estas vocaciones, formándolas en la piedad y disciplina de sus colegios. 3.º Para probarlas y que salgan buenos sacerdotes. Por ello, Dios la ha bendecido, y han establecido casa en N. N., y además han realizado la Obra de establecer uno en Roma para los más escogidos.
Nuestra Valencia tiene una de estas casas con 300. Su sostenimiento es costoso y además de la cuota de los colegiales, se necesita el apoyo de los bienhechores para sostener-[ Lo siguiente no figura en los originales]lo, y gracias a las almas bienhechoras sobre todo de las de Valencia y párroco de la diócesis se puede sostener.
Mas lo que no pueden realizar por la falta de medios es la terminación del edificio actual. De las obras actuales están adeudando la mayor parte; y se necesita su terminación y aun la ampliación del mismo si pudiera ser, para recoger a otros jóvenes más necesitados, con el carácter [de] agregados como los tiene la Obra en otras partes
Sin la terminación de este grande edificio, difícilmente podrán admitir muchos más de los que ahora lo ocupan.
Por ello, sin perjuicio de la caridad que todas las personas pueden hacer en todo tiempo por esta Obra de tanta gloria de Dios, y de las suscripciones y colectas que tal vez se vean precisadas a ensayar en algunas parroquias, se pide por hoy una pequeña limosna, que podrá ser satisfecha hasta con 19 céntimos en unos pocos meses.
Al efecto, los celadores y celadoras que nombraremos, y que no dudamos aceptarán por caridad el encargo, os explicarán el medio de hacerlo, y cuyas limosnas se entregarán al párroco.
Ellos os dirán también los premios a que tendréis derecho, y que se han puesto como un aliciente santo.
El señor cardenal arzobispo no solo ha bendecido esta caridad y ha concedido 100 días de indulgencia a los que cooperen, sino que no ha dudado en ofrecer un premio a los que cooperen de esta ciudad.
He aquí el objeto de esta visita nuestra que hemos aceptado con gusto de los respetables sacerdotes que están al frente de esta Obra de la máxima gloria de Dios, y espero que corresponderéis al desinteresado celo con que me he ofrecido para fomentar con mi palabra.
No son los tiempos los más a propósito para exigir limosnas. Estamos agobiados todos de tributos. La región de este país, antes tan envidiado, ha desmerecido espantosamente. Lo estamos lamentando y experimentando todos, ricos y pobres.
No obstante, a pesar de ello, no hemos dudado, atendiendo a la piedad de los fieles valencianos que obra...
Entre las obras de celo ninguna tan importantísima. Hermanitas de los pobres, ¿qué sería sin el sacerdote?, ¿qué sostuviera?...
De sacerdotes buenos nunca hay bastantes.
Sin el sacerdocio no hay sacrificio, ni sacramentos, ni fe.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 140, pág. 1
Temas
[ Faltan los originales del primer párrafo]
[1.º Unidad de prácticas y pláticas en los colegios; comunión; día de retiro; rosario; días de confesores y confesión; comunión reparadora. 2.º Modos de aligerar el trabajo y ataduras de los Operarios en el estudio, paseo, etc., sin faltar a la vigilancia. 3.º Modelos para santo del mes, tablilla, etc. 4.º Plática o examen del mes a los Operarios y modo de facilitarlo. Preséntese por escrito a cada uno. 5.º Prácticas que puedan adoptarse para la mayor educación literaria de los colegiales, y estímulos para que adquieran afición a ellas. Preséntese escrito. 6.º Libros que puedan servir para las pláticas de urbanidad a los colegiales: a ser posible, croquis para las mismas. Manual para los Operarios. 7.º Si continúa así lo de misas y gastos de cada uno. 8.º Reglamento de colegios. 9.º Temas de don Esteban y de otros.]
Actos literarios. Los actos literarios como están o reformados, nos pueden hacer falta. La experiencia nos enseña cuán bien viene refrescar ciertas ideas.
1.º Objeto: ahora unos el estudiar.
2.º Refrescar las ideas viva voce más bien que en el libro, que pasa luego, y recordamos mejor lo que se ha oído.
3.º Conveniencia de hacerlo bien, y no se hace.
4.º No dejarlo de hacer; cuesta trabajo.
5.º Medio de facilitarlo. Se trata con personas que saben.
Digo reformados, por lo tanto. El examen está bien. Tiene por objeto el habituarnos a hablar de aquello. Se pregunta si conviene una disertación más larga o una...
Escritos II, vol. 21.º, doc. 141, pág. 1
A don Antonio Rodríguez
A don Antonio Rodríguez.
Antonio Rodríguez, pbro.
Templo San Felipe Jesús
Ya telegrafiamos doctor Ruiz imposible envío inmediato personal. Directores. En caso resuelven como base ustedes mismos.
Acaso ustedes como base primera.
En caso si ustedes pueden como base, resuélvanse.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 142, págs. 1-2
A los Operarios de México
... pero con el canto constante de nuestra escolanía, que deben constituirla alumnos de vocaciones eclesiásticas nuestras, de voz distinguida, y que por ello están gratis en la misma casa de los Operarios, y si no fuera posible, en el colegio [?].
Le hago estas indicaciones para que usted pueda infundirlas en el ánimo de los albaceas, como que es el espíritu propio de nuestra organización y que [?] de mejores resultados prácticos para el bien de las almas devotas. [?]... <*2*>
Voy, pues, a mandar telegrama a don Leopoldo [?]. En cuanto a la época, si después del [?], Roma, que siempre será después de [?].
Últimamente, veremos si puede ir la expedición [?]...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 143, págs. 1-2
A los Operarios de Tortosa
Encargos.
Doña Cinta Andreu, que prevenga dos camisas, pues envío dos para lavar.
Por si viene Corominas, tráiganse dos botellas de vino usual para mesa. Si está ahí la madre de Estruel, que lo compre ella. Si no del mismo del colegio.
Una libra de café sin moler; del que sabe Jaime.
Encargue a alguno de los que han de ir directamente a Valencia se lleve algunos ejemplares de constituciones <*2*> y reglamento, que están en la biblioteca de don Manuel.
[Nota: no es autógrafo de Don Manuel]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 144, pág. 1
A un Operario de la Junta
Bastante tiempo antes de morir doña Magdalena Grau envié a don Pedro Valls, a nombre de la Hermandad, una carta para ella, con el encargo de que, si no quería o atrevía a entregársela, lo dijera [y] le escribiría yo directamente.
En dicha carta se la invitaba a ser fundadora de la Obra de exposición diaria en Tortosa en el teatro de la Merced, antes iglesia, mediante el ofrecimiento de 2.000 duros, o en vida, o con promesa formal, con ciertos privilegios que debían tener las fundadoras, o sea, las primeras.
Don Pedro recibió la carta, pero no tuvo la dignación de contestar. Se pregunta (consulta) si es procedente en esta ocasión y en estas circunstancias requerir a don Pedro para que diga:
1.º Si entregó la carta. Si no la entregó, cometió una infidelidad, o más bien...
2.º Si accedió a la propuesta doña Magdalena, como es de suponer y esperar, [porque] hay motivos.
3.º Si dijo rotundamente que no, que lo declare en conciencia, o con un simple documento [?] después de su fallecimiento, consignándose ciertos privilegios.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 145, págs. 1-2
Puntos de examen
¿Soy exacto en mi ofrecimiento de obras del día, y meditación, puntualmente levantándome, a fin de cumplir con este tributo a Jesús?
¿Cómo hago dicha meditación?
¿Cumplo con mis prácticas diarias, rosario y las hago con la piedad debida?
¿Cómo hago mi examen por la noche?
¿He sido fiel en la práctica mensual nocturna de reparación a Jesús sacramentado?
¿Cómo hago mis confesiones? ¿Me preparo bien para la sagrada comunión, y sobre todo estoy recogido en la acción de gracias, dándola el tiempo que me he fijado para ella?
¿Elevo el corazón a Dios con frecuencia entre día, y practico las comuniones espirituales?
¿Tengo sentimiento por las blasfemias y ofensas que se hacen a Dios?
Para con el prójimo
¿Cómo me he portado durante este mes en la paciencia y mansedumbre con el prójimo? <*2*>
¿He caído en faltas de respeto a mis mayores?
¿He soportado las molestias de mis prójimos y las humillaciones de que haya podido ser objeto?
¿He mortificado a alguno con burlas o desprecios? Conservo afectos de aversión? ¿He dado a conocerlos? ¿Me enfado con frecuencia? ¿Soy terco en mi parecer en las disputas que se han suscitado?
¿Me he alegrado del mal del otro, o cuando le han murmurado o humillado?
¿Me [he] dejado llevar del orgullo con los otros?
Para conmigo
¿Soy pronto en apartar los malos pensamientos? ¿Tengo alguna afición particular peligrosa, y no la evito cuando me es fácil?
¿Soy modesto en el mirar, hablar, etc.?
¿Estoy en alguna ocasión de peligro?
¿He sido sincero con mi director?
¿Me he entregado a lecturas que podrían producirme disipación?
Escritos II, vol. 21.º, doc. 146, págs. 1-2
Notas
El requerimiento a don Pedro Valls debía hacerse en el caso de que si los albaceas quieren hacer algo en favor de la Reparación de Tortosa pusiera reparos dicho don Pedro; y requerimiento puede hacerse, o por su mismo abogado, o por ordenación del gobierno eclesiástico de Barcelona, como se practicó aquí en la diócesis de Tortosa con un cura párroco, que estaba enfermo, y al... <*2*>
- Medios de contribuir
- 40 horas
Obligo al Prelado a que [?] con juramento si era verdad lo que alguno dijo haber entendido.
Escritos II, vol. 21.º, doc. 147, págs. 1-2
A don Félix, amigo
Mi señor y amigo: Va el adjunto proyecto de gloria de Dios, para esta ciudad amada. No pretendo ni quiero nada, ni lo recibiría hoy de usted, que bastante le debo. Pero me he creído en el deber de dárselo a conocer antes de realizarlo, y aún he descuidado el hacerlo antes.
Es suyo afectísimo
Manuel Domingo y Sol <*2*>
Que no se me enfaden esas almas por no saber que no las olvido por esto.
Haga que arreglen un vaso...
Escritos II, vol. 21.º, doc. 148, pág. 1
A don Joaquín Jovaní - 7 de septiembre de 1906
Tortosa, 7 de septiembre de 1906.
Señor don Joaquín Jovaní
Estimado don Joaquín: Recibí ayer su postal.
Aquí no saben nada de Bou. Quizá está todavía en Alcalá, pues Salomón no ha salido de Toledo.
Don Manuel está en cama. Ayer nos dio un susto regular; pero, gracias a Dios, no ha sido más que una fuerte indigestión. Hoy esta más descansado. Creemos no será nada. Pero ha querido trabajar y escribir demasiado estos días y ha caído.
Afectos. Suyo
Juan Estruel
Escritos II, vol. 21.º, doc. 149, pág. 1
Al obispo de Astorga - 4 de mayo de 1897
Astorga.
Excmo. e Ilmo. Señor Obispo de Astorga
Muy venerado prelado y amado padre: Llegué el lunes a ésta para visitar a los nuestros y rico seminario.
Mucho deseaba haber podido saludar a V. E., y saber de palabra el comportamiento de los seminaristas, pero la inseguridad de encontrarle en Barco me hizo desistir, y así le envío un saludo respetuoso por carta.
Y el poco tiempo que de todos modos hubiéramos tenido para tratar los asuntos relativos al porvenir de nuestra Obra.
Al mismo tiempo, y ya que estamos al final del curso, quisiera hacer alguna indicación a V. E. de la necesidad de solidar las bases que V. E. aprobó ampliamente de palabra cuando vino don Remigio, y si podía pensarse para el próximo curso en iniciar el Colegio de San José con algunos pocos alumnos.
En cuanto a las bases para la dirección del seminario, los nuestros...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 21.º, doc. 150, págs.1-2
Temas resolver
Temas,
que han de resolver en las reuniones de Valencia por los directores de colegios y seminarios.
1.º Modos de adquirir elementos para veladas, y ejercicios orales para los alumnos.
2.º Modo de facilitar la plática mensual para los Operarios de cada casa; temas y libros más propios para ello.
3.º Sobre administraciones de seminarios y colegios y su uniformidad.
4.º Fórmula para el santo del mes, <*2*> que debe presentar cada uno como modelo.
5.º Id. id. para la crónica anual que debe mandarse cada año a la central.
6.º Id. id. de los trabajos ministeriales anuales.
7.º Proyecto de diario de acontecimientos por el superior de cada casa que debe remitirse mensualmente.
8.º Propuesta por cada uno de las reformas que crea conveniente, y puedan introducirse en general para el gobierno y disciplina y bienestar de cada casa.
9.º Estudio práctico de oratoria sagrada.
10.º Reglamento general de los colegiales.
INDICE
Notas previas a la nueva transcripción
1. Sermón de San Agapito
2. A don Pedro Valls - 20 de noviembre de 1900
3. A doña Raimunda Figueras - 8 de diciembre de 1900
4. A don Pedro Valls, presbítero - Diciembre de 1900
5. A don José Compte - Diciembre de 1900
6. A doña Raimunda Figueras - Enero de 1901
7. Al barón de Purroy (?) - Febrero de 1901
8. A don Esteban Ginés - 2 de noviembre de 1899
9. A don Joaquín Jovaní - 27 de septiembre de 1898
10. A Rafael
11. A don Vicente Vidal - 14 de agosto de 1891
12. A doña Ramona Puchol y Fontanet - 11 de junio de 1907
13. A don Andrés Serrano - 19 de abril de 1906
14. A don Carmelo Blay - 1899
15. A don Andrés Serrano - 27 de noviembre de 1898
16. A don Felipe Tena - 1 de febrero de 1898
17. A una señora - Febrero de 1901
18. A los Colegiales - 24 de abril de 1902
19. A don Rafael Merry del Vall - 22 de enero de 1896
20. A un Operario
21. A don Benjamín Miñana - 31 de mayo de 1899
22. A don Andrés Serrano - 27 de julio de 1900
23. A don Andrés Serrano
24. A la Madre Victoria del Sagrado Corazón
24. A don Felipe Tena
25. A los Operarios de Lisboa
26. Al padre Antonio Escolano
27. Al padre Antonio Escolano
28. A don Benito Sanz y Forés
28. A monseñor Antonio Vico
29. A don Marcelo Spínola
30. Al arzobispo de Granada
31. A don Francisco Aznar y Pueyo
32. Al Obispo de Chiapas
33. Al Obispo de Chiapas
34. Al obispo de Chilapa
35. Al Cardenal Sanz y Forés
36. Al padre José Xercavins
37. A doña Filomena Jaime
38. A doña Carolina Pastor, San Mateo
39. A una señora de Valencia
40. A una devota
41. A doña Rosario Rosell - 27 de febrero de 1901
42. A un sacerdote amigo
43. A don Joaquín Juste
44. A don Manuel Marzá, rector de Sigüenza (?)
45. A un Operario
46. Al señor Berjón, ex-alumno de Roma
47. A un Operario
48. A un Operario
49. A don Elías Ferreres
50. A don Rafael García - 22 de octubre de 1908
51. A don Rafael García - 15 de enero de 1909
52. A Adela
53. A Adela
54. A Adela
55. A Adela
56. A Pilar Ferré
57. A doña Beatriz Gombáu
58. A la Madre Josefina Sol - 13 de enero de 1907
59. A don Estanislao Sevilla - Septiembre de 1891
60. Notas
61. A don Antonio Vico - Abril de 1895
62. A don Romualdo Soler - 8 de diciembre de 1898
63. Al obispo don José Morgades - 27 de mayo de 1892
64. A don Juan Bautista Calatayud - 3 de diciembre de 1898
65. A Ángeles Martí - 15 de julio de 1904
66. A don Manuel Marzá - 15 de octubre de 1900
67. A un anónimo y al padre Samper, O. P.
68. A don D. V.
69. A un anónimo
70. Al secretario de cámara de Almería
71. A un anónimo
72. A don José - 18 de marzo de 1865
73. A un anónimo
74. A un anónimo
75. A un anónimo
76. A un anónimo
77. Notas
78. A un Prelado
79. Sobre las constituciones
80. Al Cardenal Don Benito Sanz y Forés
81. A un sacerdote de Orihuela
82. A dos sacerdotes
83. Al Conde de Creixell
84. A don José María de Salvador
85. A don José Compte
86. A don Estanislao Sevilla
87. Constituciones - Preliminar - Bases y Reglas
88. Al párroco de Cálig
89. Al padre Antonio María Escolano, Sch. P.
90. A don Buenaventura Pallarés
91. A don Buenaventura Pallarés
92. A don Manuel Carceller
93. A don Leopoldo González - Federico Roldán
94. Al Cardenal Don Benito Sanz y Forés
95. A don Juan Bautista Calatayud
96. A don Sebastián Bover
97. A don Luis María Albert
98. A un obispo
99. A don Luis María Albert
100. A un obispo
101. Al Obispo de Tortosa
102. A don José Compte, al padre Xercavins, a don José María Bover...
103. A don Antonio Conill - 3 de enero de 1892
104. A la Madre Escolástica - 1 de junio de 1877
105. A don Valeriano Puertas - 26 de abril de 1905
106. A doña Josefina Reverter - 8 de enero de 1889
107. A don Esteban Ginés - 2 de julio de 1906
108. A don Leopoldo Eijo - 21 de julio de 1906
109. A don Valeriano Puertas - 12 de octubre de 1900
110. Al señor Descarregá, pbro. - 1901
111. Notas de ocupación para el curso de 1900 a 1901
112. A un personaje desconocido - 20 de abril de 1892
113. A don Benjamín y don Juan - 18 de octubre de 1900
114. Al obispo de Lérida - 12 de enero de 1893
115. A don Antonio Vico - 18 de diciembre de 1894
116. A don Ignacio Guillén de Soto - 1891
117. A un sacerdote - Junio de 1859
118. Al padre Xercavins - 4 de junio de 1900
119. A doña Ángela Roca - Abril de 1900
120. A sor Dominga Gimeno - 9 de noviembre de 1894
121. A un párroco - 24 de junio de 1891
122. A la Madre Escolástica - 10 de agosto de 1877
123. A la Madre Escolástica - Agosto de 1877
124. A doña Ángeles Martí - 13 de diciembre de 1891
125. Al Conde de Torre-Díaz - Noviembre de 1905
126. A doña Cinta Franquet - 7 de enero de 1905
127. A un Operario - 29 de noviembre de 1897
128. A un anónimo - 1891
129. A don Alejo Izquierdo - 16 de febrero de 1897
130. A sor Dominga Gimeno - 8 de junio de 1885
131. Al don Francisco Aznar y Pueyo - 1885
132. A doña Ángeles Martí - 25 de abril de 1886
133. A don Francisco Aznar y Pueyo - 8 de mayo de 1883
134. A don Salvador Castellote - 24 de agosto de 1903
135. A don Benito Vilamitjana - 6 de marzo de 1883
136. Apuntes
137. Al obispo de Astorga - 7 de agosto de 1897
138. A don Pedro Domingo - Febrero de 1901
139. Rifa Valencia
140. Temas
141. A don Antonio Rodríguez
142. A los Operarios de México
143. A los Operarios de Tortosa
144. A un Operario de la Junta
145. Puntos de examen
146. Notas
147. A don Félix, amigo
148. A don Joaquín Jovaní - 7 de septiembre de 1906
149. Al obispo de Astorga - 4 de mayo de 1897
150. Temas resolver |
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