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Escritos del beato
Manuel Domingo y Sol
II - Epistolario
Volumen 14.º: Años 1901
ROMA
2005
Notas previas a la nueva transcripción
Al comienzo de cada uno de los documentos que contiene este volumen se indica:
- la sección (en este caso II [Epistolario])
- el número del volumen (en este caso 14.º)
- el número del documento
- y las páginas que comprende cada documento
La utilización de estos cuatro elementos facilitará al máximo la búsqueda y consulta posterior.
Ejemplo: Escritos II, vol. 14.º, doc. 1, pág. 1-3
En cuanto a las siglas utilizadas, se indica el salto de página en el documento original con el siguiente símbolo “<*n*>”.
Entre paréntesis cuadrados ([ ]) se incorpora texto no claro o cualquier indicación del editor.
El recorrido hasta poder ofrecer este volumen ha sido largo y ha requerido la participación de múltiples personas. Tras la muerte de Don Manuel, los operarios iniciaron una campaña de recogida de manuscritos. Posteriormente, dirigida sobre todo por D. Antonio Torres y D. Buenaventura Pujol, se hizo la gran labor de transcribir todos los escritos. Más tarde se publicaron parcialmente algunos volúmenes monográficos o selecciones de textos. D. José Luis Ferré inició hace años la edición sistemática de todos los escritos. D. José Jesús Fernández Alonso contribuyó grandemente a continuar el proceso escaneando toda la trascripción de los escritos de Don Manuel. Finalmente, D. Germán González está dedicando su tiempo y energías a confrontar con los originales, corregir y paginar los escritos de Mosén, con lo cual tendremos una edición fiable y citable con garantías al alcance de todos los operarios. A todos ellos les honra el resultado final y el uso que de él puedan hacer los operarios para un mejor conocimiento del Fundador.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 1, págs. 1-2
A la Madre Providencia de San Salvador
1 de enero de 1901
Convento de Santa Clara. Tortosa 1.er día del siglo XX.
Madre Providencia de San Salvador
Mi madre Providencia: Debía ir a Valencia, y no fui a pasar mi santo.
Prometí irlo a pasar, por no pasarlo aquí, en las monjas de Ulldecona, y tampoco lo hice. Al fin me cogieron mis antiguas Clarisas y me fui allí anoche, y canté la misa de media noche, y dormí, etc., con tan buen acierto, que tranquilo no solo he podido leer la correspondencia de anoche y de hoy, sino escribir todavía algunas cartas, y entre ellas esta que es la 8.ª. Recibida su felicitación.
Pallarés es de caza, y no vendrá hasta la víspera de Reyes; le diré lo del asunto, y esté tranquila, que ya cuidan de lo de ustedes aunque poco es.
Siento esa situación económica de ustedes, y bien quisiera remediarla; pero aparte de que he de atender a tres familias un día de posición distinguida, y a las cuales debo gratitud, tengo a la vista y casi comprometido el proyecto de Reparación, que me <*2*> acabará de empobrecer. No obstante, váyame diciendo esa crisis, aunque no pueda resolverla.
Ya diré a Pallarés que active lo de ustedes antes que todo.
Felipe vendrá la víspera o el día siguiente de Reyes. No sé lo que hará de detenerse ahí.
Gracias por su felicitación.
Sabe es suyo afectísimo padre.
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 2, pág. 1
A don Remigio Albiol – 1 de enero de 1901
Convento de Santa Clara de Tortosa, 1.º del siglo XX.
Señor don Remigio Albiol. Convento de Santa Clara.
Cuántos suspiros me debes.
Cuántas veces he... do
la sombra de tus paredes.
Así decía una canción, que oí por la calle, y por la noche, hace muchos años.
Pues... debía ir a pasar mi santo a Ulldecona... y al fin me cogieron estas antiguas almas, con tan buen acierto que he dormido después de la misa de media noche, y tengo tiempo de leer mi correspondencia de anoche y de esta mañana, y escribir media docena de cartas.
Gracias por la felicitación todos ustedes.
¿Por qué deja estar malos a Pedro y a Marín? Dígame cómo siguen. Serrano escribe sobre un aspirante propuesto por Lobato. Tampoco este me ha escrito. Comprendo el trajín de ustedes en estas vacaciones. De Lisboa apenas dicen; pero insistí en la propuesta de que Fabregad saliera de allí el día 2. En Roma muy disgustados los nuestros por la indolencia del señor cardenal sobre asuntos de Altemps. No diga usted nada; ya le explicaré la historia. Afectos a todos, y no puedo más, que es la 3.ª carta que escribo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 3, pág. 1
A don Juan de Mata Martí – 1 de enero de 1901
Tortosa, 1.º del siglo XX.
Mi Martinet: Recibo la suya. Ya creo me absolverán ustedes.
Con muy buen acierto me marché anoche del colegio a mis antiguas Clarisas, y pude decir la misa a media noche, y fervorín, y dormir, y poder luego tranquilo leer mi correspondencia de anoche y de esta mañana, y además escribir unas cuantas cartas. Jesús, pues, lo quería así.
Va el obsequio para esas monjas, aunque cierto que estoy en peligro de quedar muy pobre. En cambio que ofrezcan una comunión para nuestro proyecto de Reparación a Jesús sacramentado. Anoche se mandaron las estampitas. ¿No estaréis contentos todavía?
A nuestro Juan Bautista envío recuerdos por el dador.
Sé que el señor cura ya anunció lo de la limosna para san José. Este se lo pague. Si escribe a Ángeles cuantísimas cosas.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Carta 11.ª hoy.
A mi madre Cinta ya le perdono el que no haya escrito. La mejor estampita sea para ella.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 4, pág. 1
A don Jaime Cararach – 2 de enero de 1901
Tortosa, 2 del siglo XX.
Señor don Jaime Cararach
Muy señor mío y amigo: Espero de usted me diga si el asunto de esta carta está todavía en su poder, o debo acudir al provisorato.
Hay otro asunto, pero no lo recuerdo en este momento.
Sabe es suyo afectísimo s. s. y capellán
Manuel Domingo y Sol
En este momento tampoco recuerdo yo que el difunto mosén García me hablase del asunto a que se refiere la carta que, con permiso de usted, me quedo para ver si entre los papeles que tengo en esta su casa hay tal Escritura. El asunto que mosén tenía pendiente...
Escritos II, vol. 14.º, doc. 5, pág. 1
A doña Luisa Grego – 4 de enero de 1901
Tortosa, 4 de enero 1901.
Hermana Luisa Grego
Mi amadísima Luisa: Veo que me das una reprensión muy merecida. Siempre me figuro que estás allá al cielo de las pasas, y casi te creía en Barcelona.
Gracias, pues, por tu recuerdo y felicitación, y que Jesús oiga tus oraciones en mi favor. Yo en cambio pasado mañana, día de Reyes, te enviaré una bendición especial.
Si hubieseis pedido fonógrafos, también los hubierais tenido estas fiestas.
Pienso escribir estos días a tu capuchina de Caspe.
Recuerdos a la mexicanita.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 6, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 5 de enero de 1901
Tortosa, 5 del siglo XX.
Señor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Muy calladitos están.
1.º Ya no va el señor Solá. Obstáculos de familia y situación económica se lo han aplazado. Le he escrito avise a Orgel que no va a Roma, pues el joven aquel esperaba aviso.
2.º Al fin... el sastre ha dejado salir a Marqués, y acaba de llegar en el exprés, bastante mejorado en su salud desde que puede respirar. Ya escribirá.
3.º Ya habrán sabido la muerte de nuestro señor Morgades. ¿Cómo lo haríamos que fuese a Barcelona el cardenal de Urgel? Hagan ahí atmósfera...
4.º Llegó ayer Felipe Tena, y marcha hoy a Valencia con Estruel. Al abuelo habremos de dejarle en Valencia, hasta la fiesta.
5.º El señor Belló mucho mejor y, si mañana se acentuara la buena <*2*> crisis de la erisipela creo saldrá de peligro. Mucho he rezado. Hubiera podido ser un conflicto su muerte para el porvenir de este colegio, y he convencido de ello a los nuestros, resentidos con él desde los últimos recelos.
6.º No me ha mandado usted el libro sobre el modo de evitar los gastos de herencias y trasmisiones de los Institutos religiosos. Pienso ir a Valencia por la fiesta, y quiero tratar esto con don Cepeda y don Timoteo, pues las trasmisiones de don José que E. P. D. nos costará un dineral.
7.º Supongo sabrán que nuestra doña Magdalena Grau todo continúa en el misterio.
8.º Se ha nombrado vicario general al arcipreste de aquí, sr... y creo que O’Callaghan ha tenido un desencanto, pues creía la interinidad perpetua, y el señor obispo ha tenido poca traza en dejarle contento y engañado.
9.º Ya dije que el colegio central de México se inauguraba el 1.º.
10.º Sin carta ni telegrama de Bruna. Fortuna que escribí a Plá preguntara a la Compañía del vapor, la cual dijo que el 25 de diciembre había pasado ya de Veracruz sin novedad. Veremos si escriben mañana.
11.º Quiero hacer dos líneas para Juan; pero no las merece.
12.º ¿Qué harán de Plá ahora? Jesús le rebrote la cosa. Oren mucho a san Luis.
13.º Muerto don José me piden director para la sociedad... No sé si proponer a Elías.
14.º Cuenca de Almería muy delicado. Escribo a Jovaní que se venga a nosotros.
15.º Otro día...
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 7, págs. 1-4
A don Juan Bautista Calatayud – 5 de enero de 1901
Tortosa, 5 del siglo XX. Víspera de Reyes.
Señor don Juan Calatayud
Amado Juan: El día 2 pude ponerme en orden y al habla con mis asuntos mayores, y entre ayer y anteayer pude sacarme delante el reglamento del servicio de San Felipe de México, que debe presentarse a la aprobación de los albaceas, y además el reglamento y organización de la “Corte de reparación” para allí mismo, que me habían embadurnado aquellos buenos Rodríguez. Hoy he puesto en fila lo de constituciones, y va en la adjunta nota que empecé a copiar el día antes de nuestra tribulación del borrador que tenía hecho, y que hago continuar a don Esteban por evitarme tiempo, y para mayor claridad de letra, si bien a copiarlo yo, hubiera aclarado más. Faltan y siguen los famosos artículos de los objetos, y los más famosos del gobierno, de todo lo cual no tengo nada de observaciones, y cierto que si lo tuviera confiara en este mes de enero dar una embestida <*2*> que me conviene tenerlo para el abril para ponerlo a la plancha, y porque luego me vendrán las tareas, si Jesús lo bendice, de la organización de reparadores y reparadoras. Por ello desearía que usted se lanzara a ello, aunque fuera dejándose otras cosas, y trasfiriendo los días de retiro a cualquier padre Naval o jesuita.
Todo si no me viene alguna otra tribulación, pues ahora mismo estoy ya con una verdadera ansiedad por no saber de nuestros viajeros mexicanos, ni del paradero del vapor “Wifredo”, y he escrito anoche a Plá (Enrique) para que averigüe a la compañía de vapores.
Carlota me escribió por mi santo.
Tengo la mar de cartas, aun de las de pésame, por contestar.
Mañana nos viene Rafael Marqués.
Felipe bajará, al fin, el 8 para irse a Valencia; no sé el abuelo cuándo dejará Valencia para que venga a hacernos compañía aquí, y quisiera ocuparle y no <*3*> sé si la raboseta activa de Elías le dejará campo, aunque lo procuraré, dejando a éste la mayor administración posible.
Recibidas las cartas de los romanos, cuyo buen afecto agradecí, y espero que ustedes se servirán excusarme de la contestación dándoles las gracias, y lo harán ustedes mejor que yo. Siento que los canonistas Roldanes se gastaran tres o cuatro liras, que ya hubiera agradecido carta aunque fuera retrasada. Jesús se lo pague a todos, y oiga sus oraciones.
Me dice usted muy poco de cada uno de ellos y de los Alfonsos, Chillidas, Juanes Josés y demás futuros.
Don Elías dio ejercicios en Figueroles con grandísimos resultados y consuelos. Viene el 7.
Yo no salí. Debía ir a pasar mi santo con las monjas de Ulledecona, y no tenía humor, y al fin, me subí a mi Santa Clara a las 9 de la noche de la víspera, les canté la misa de media noche y fervorín magno, que doce años no habían oído, etc., y descansé, y fue tan buen acierto que pude leer toda la correspondencia aquella mañana y aun escribir 4 cartas. Después de comer allí con Sales, Rey y Estruel me bajé al colegio, y así evité mareos.
Y ya que estoy de crónica, y no sé cuándo podré repetir otra, pienso ir a Valencia por la fiesta de la Purificación.
Serrano con sus glorias y triunfos en Astorga.
En Lisboa in statu quo.
En Burgos <*4*> bastante bien aquel valiente Cambra. Saben ustedes que el señor don Tomás Salado, después de dar 360 pesetas a Cambra para un san José, y de decir que iba a Lourdes, etc., y sin despedirse de nadie, escribió desde Loyola el 27 de diciembre, diciendo que desde el 19 vestía ya la sotana de la Compañía, y que ya sabía barrer y hacerse la cama; ha sido una bomba. Si un día llego a escribirle le gastaré una broma, cosa que no he hecho nunca con él. Haga Jesús que le pruebe.
En Toledo su desengañado. Pedro Alcántara un poco delicado; lo demás sin novedad. Creo irá estos días Fabregad desde Lisboa, aunque a Marzá no le viene muy bien. Hay dos curas astorganos que quieren venir... y no sé... qué decir ni qué hacer.
En Almería el buen Cuenca delicado, y la situación la misma. En cambio Puertas de allí, que está en Murcia, se porta muy bien, y ha pedido venirse a la Hermandad el famoso Bernabé, hoy ex jesuita; tampoco he contestado sobre este último.
En Murcia el pobrecito Tormo contento, y contento de sus aspirantes, entre ellos de Cantó de Novelda, y aun del mismo Espinosa, y éste también contento.
En Zaragoza retebién, y se cumplen mis profecías de que la culpa toda fue de aquel desengañado Enrique que por sus metafísicas dejó de hacer lo que podía y debía. El arzobispo va a comprar la casa para colegio, si no son exigentes los dueños de la casona, que está inmediata al seminario.
Del nuevo colegio central de México, Plasencia, etc., otro día, que ya es mucha crónica, y valga seis meses lo menos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 8, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 5 de enero de 1901
Don Benjamín Miñana
Mi Benjamín: No <*2*> vino el buen Rafael con gran disgusto porque el sastre no le había hecho la sotana que hacía un mes le tenía encargada, y que vendrá dentro de dos o tres días. No ha venido hoy 5; tal vez venga el lunes 7.
No quería mandar ésta hasta mañana pero lo hago para decirles que tenemos al señor Belló de algún cuidado, y sería casi otra tribulación en estas circunstancias para mí y el colegio.
Se ha nombrado vicario general a un canónigo que hace un año está aquí. Temo que O’Callaghan, aunque era interino, lo ha sentido.
Por Dios cúmplame a vuelta de correo un encargo que el señor obispo me ha hecho dos veces: el envío del “Índice de libros prohibidos”. Envíemelo directamente, y avíseme el día que se lo envía pues no lo visitaré hasta que sepa ha venido, y eso que necesito verle pronto.
Suenan muchos candidatos a aspirantes a oposición por el Beneficio de nuestro mosén José, arcipreste de Gandesa, doctor Ríus, Escudé, etc., hasta el buen Frasno me escribe que le aconseje de presentarse; le digo que por ahora no.
Son las 7 de la tarde sin saber de los viajeros.
Sé que hay más que decir, pero no puedo pensar, que hoy he hecho una faenada indecible.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Mis afectos a Albert y Sánchez; ya iré otro día para ellos.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 9, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 5 de enero de 1901
Don Juan Calatayud
Van mis contraobservaciones hasta el n.º 18.
2.º Luego hasta el 24, que son los que correspondían a los números anteriores del 58 al 67, sobre “Ingreso”, por mí ya están bien como usted los mandó.
No ha enviado usted más, y siguen los correspondientes a los Objetos, y luego Gobierno. Mándelos arreglados como usted tenga ahí las notas, que es fácil no le haga contraobservaciones muchas y, si hay alguna pequeña corrección, la haré yo mismo, a fin de avanzar más la cosa.
En lo que más temo no me agraden las de usted es en el “Gobierno” que no me adivinan bastante. Con todo, repito, pasado el “Primer capítulo”, que es la esencia de la Hermandad, lo demás me importará menos. Pida a Jesús, pues, le dé tiempo, salud y gracia.
3.º Aunque envíe estos dos capítulos inmediatos, no deje de avanzar <*2*> todo lo de esa primera parte y otro día enviaré las dos o tres consultas que quedamos han de hacerse, una al señor cardenal Vives, sobre la propiedad de nuestros colegios.
4.º Si no entiende algo de mis contraobservaciones dígamelo en seguida y se lo diré, pero puede seguir ya en la redacción de los otros artículos y números.
No me viene al pensamiento otra cosa en este momento.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 10, pág. 1
A la Madre María de Gracia – 10 de enero de 1901
Madre María de Gracia
Mi amadísima en Jesús: Recibo su cartita. Ya supongo les habrá pasado el enfado. Mala pasada les hice. Ya vendrán los fervorines, aunque me hago viejo.
Sí que está muy delgado el padre vicario, y así tiene usted todas mis facultades para mandarle y que se cuide y deje cuidarse.
Mis afectos a mi madre Cinta y demás.
Sabe es suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 10 enero 1901.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 11, págs. 1-2
A don José Campos – 11 de enero de 1901
Tortosa, 11 del siglo XX.
Señor don José Campos
Muy amado en Jesús: Recibida la suya. Temo que la velada (a pesar de los violines) no sea tan josefina como la de acá.
Llegó anteayer el joven Rafael Marqués de Teruel ex-colegial de Roma.
Los mexicanos llegaron allí el 18 de diciembre. Bruna va a Chilapa, y Ventura y Rubio a Cuernavaca.
El 1.º de enero debía inaugurarse el Colegio central de México.
Habrá sabido los cambios de personal en la terra seca. Escolá en Lloá, etc. Por el Ebro lo verá.
Respecto de Viñayo, no soy amigo de dispensas de edad. Con todo dígame si terminó toda la carrera en Astorga y Burgos, es decir, si en Astorga no exigen más que cinco años de teología, y si los tiene ya cursados.
La dispensa de patrimonio mejor sería que sin necesidad de obispos <*2*> las obtuviéramos nosotros, pero por hoy conviene se hagan por conducto de los prelados, y así que se entienda con los nuestros de Astorga.
Con todo que aguarde, y yo escribiré a Roma, y si no se ordena de presbítero hasta septiembre no importará. Con todo, repito, veremos. Lo de patrimonio es cuestión de 15 días.
Afectos a Combarros y que me diga los asuntos de su familia.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 12, pág. 1
A don Remigio Albiol – 11 de enero de 1901
Tortosa, 11 del siglo XX.
Señor don Remigio Albiol
Amado don Remigio: No pensé en contestar a la suya del 6.
Mañana escribiré a Corominas sobre el asunto de los alumnos de Tarragona, y daré a usted contestación.
De Roma escribe Benjamín que ese señor cardenal contestó sobre lo de Altemps, y les ha hecho caer todas las ilusiones, dice que incluye un carta, y no la incluye. Tal vez venga mañana; no diga nada, que ya diré sobre esto
Los mexicanos llegaron allá el 18 de diciembre con 42 días!! Bruna ha salido para Chilapa, y Ventura y Rubio para Cuernavaca. El obispo de Cuernavaca contentísimo.
El reverendo Solá irá, al fin, de auxiliar a México: la situación económica suya no le permite otra cosa por hoy y así lo hemos convenido. Tenemos aquí al pequeño Rafael Marqués, dígalo a Marín.
¿Ha llegado Fabregad? De Lisboa no dicen nada.
¿Cómo están los enfermos?
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Acabo de recibir la suya del 9. Ya le digo que Belló está mucho mejor y fuera de peligro. Ya me irá diciendo y también sobre Bernabé.
El señor Belló mucho mejor. Si usted quiere escribirle que yo les participé y fui participando el estado, puede hacerlo y la pena de ustedes y nuestra.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 13, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 15 de enero de 1901
Tortosa, 15 de siglo XX.
Señor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Recibida la suya del 7. 1.º Ya le escribí a usted que Solá no iba a esa. Creo que por el amor propio de estar aere gravatus con mayor cantidad que la que nos había dicho, fue la causa principal de escribir que no quería ser gravoso a la congregación. Puede que su inclinación a la congregación fuese débil, y aquello un pretexto. Yo lo sentí y le contesté seco, y ofreciéndole lo de auxiliar a México, pues vino personalmente aquí a dar satisfacción. Ha aceptado ir de auxiliar y se han firmado las bases, y es fácil marche pronto allá.
Royo continúa quitecito sin escribir apenas. No dudo de su buena voluntad y decisión, pero con la mareta se encuentra muy bien a pesar de ser invierno y en Cati. Por esto supongo que tendrá la intención de pasar otro verano en la Avellá que tanto le probó. Pero si en el <*2*> verano se encontraba bien, y continuaba esta quietud, le pondríamos un sinapismo.
La carta que usted ofreció enviar de Sánchez no ha venido.
Nuestra Rosalía me escribió anteayer que el señor obispo de Chilapa les escribe que sobre el 10 [saldrá] de Roma. Yo quería contestarle con reserva, diciéndole que si el obispo manifestaba intenciones de venir a verme a Tortosa, me lo telegrafiase, e iría yo, pero al fin, aún me he quedado, y en caso ya cantará; yo quisiera no verle porque me hablará de San Joaquín y a nosotros no nos conviene aquello, y menos si se [con]solida lo del Colegio central, que no le veo consolidado por las ambiciones de los nuestros.
Marqués está aquí y templadito, y no me disgusta a pesar de sus nervios y dolores de cabeza. Cumple 23 años en febrero, y puesto que ya no ha de estudiar, creo conviene se vaya ordenando de prisa. ¿Cómo se arregla? Hoy le he hecho revisar al Boiux las atribuciones de las Congregaciones en la ordenación respecto de los obispos, y dice no encuentra nada relativo a su caso. Así digan si ha de pedir al obispo de Teruel dimisorias para todas las órdenes, etc.
Belló ha recaído, y telegrafié anoche a Albiol que se venga, pues Carmen lo pide y no quiere obedecer a nadie, y hay el asunto de la casa de Orihuela. Oren por él.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Pienso ir a Valencia a últimos de mes y buscar el libro aquel. Bien por el envío del Índice al obispo. Iré a verle pronto.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 14, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 15 de enero de 1901
Señor don Juan Calatayud
Mi Juan: Recibidas sus letritas y perfumes, y pide usted noticias mías.
1.º Los perfumes se publicarán, pero los guardará usted luego para repartirlos cuando publique el boletín de la Reparación.
2.º Y a propósito de esta. Quiero que me haga filosofía sobre ella, que si no son sobre la parte literaria, que en esto hay faltas (y no las encontrará usted todas), en cuanto a lo demás estoy muy sobre terreno y le pondré en forma como llegué a poner a nuestro difunto [?] el más reacio de todos, y con el cual mediaron hasta filosofías por escrito, y calló sin tener que contestar, y hasta llegó a ver la empresa con fruición, y cierto que me hará suma falta aun en esto, que a haber estado hoy, ya lo habría emprendido, pues nunca me asustaba por los medios y me animaba: hoy los nuestros los desean, pero no quisiera yo mortificar sus administraciones. Conque vengan filosofías sobre Reparación. Estoy, además, dibujándome yo el plano y quisiera consejeros, pues no me fío de los que tengo al lado. Me falta Osuna y Felipe.
3.º Los viajeros mexicanos escribieron desde Cuernavaca ya; pero ni Bruna ni Bover han escrito su llegada. Bruna marchó en seguida a Chilapa, y Ventura y Rubio a Cuernavaca. El tiquis miquis de Nadal veo conti- <*2*>nuará en Cuernavaca, y yo lo hubiera querido a la férula de Bover.
4.º Bien por las noticias sobre Torres y Chillida.
5.º Un saludo, si le parece bien, al Marín y que no deje la sombra de san José.
6.º El señor Belló se puso bien, pero por sus inobediencias recayó y me da cuidado y, contra el parecer de los nuestros, temo hoy si llegará a faltar. Carmen ha pedido llamemos a Remigio y así lo hemos hecho. Pidan una santa solución para gloria de Dios y bien de este colegio.
7.º Bernabé el de Almería (no sé si usted recuerda su historia) está de fámulo en el seminario, y se morirá según Jovaní por su poca salud y su trabajo, y al fin... le escribo a Jovaní esta noche, que si continúa en sus deseos le ofrezca ir a Murcia, o a Toledo a su Albiol.
8.º Serrano en un mar de delicias, y me pone una lista de cinco aspirantes. Todo me hace temer si no son conocidos de nuestra tierra: no obstante los tres astorganos fueron buena adquisición.
9.º Marzá en Lisboa sin decir palabra. Fabregad regresó y se detuvo en Coria de donde escribe y se va a Toledo, y dice que Marzá lo hará bien en aquel país perdido, y en aquella situación anómala y con aquel cardenal extraño.
Dice Fabregad que se susurraba en Coria, que para Segovia se nombrará a Benlloch, pero otros creen que irá el de Habana a Segovia y Nozalada a Barcelona. ¡Cuántas candidaturas! Si saben algo digan.
10.º Tengo mucha tela... pero no quiero distraerle y vengan primero constituciones, etc.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 15.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 15, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 16 enero de 1901
Tortosa, 16 enero, san Fulgencio.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: 1.º Hoy a la 1 de la tarde ha fallecido nuestro don Francisco Belló. E. P. D. Pidan a Jesús acierto para el señor obispo, pues siempre tiemblo de los criterios de éste, y no sé de quién valerme para que ilustren y no nos venga un López u otro López.
2.º Ha llegado Remigio a las 6 de la tarde en el exprés con el padre jesuita, hermano del difunto, al cual han visto cadáver ya.
3.º (Y con reserva). Tenemos a don Esteban aburrido por no tener bastante ocupación. Aunque no lo aceptase, escríbame usted en seguida una carta, diciéndome que han quedado ustedes chasqueados <*2*> con lo del señor Solá y que necesitan ahí una ayuda fuerte, y que vea yo si puedo desprenderme de alguno de los muchos de la central. Si quiere aparte de esta carta ponernos alguna con reservada, póngalo aparte. Me conviene que usted haga esto. No lo diga a los de ahí, más que a Juan.
Ya diré más si conviene.
No olviden en sus oraciones al señor Belló, aun en comunidad hagan algún sufragio aunque sea una estación, etc., pues ya sabe usted que, a pesar de todo, es un insigne bienhechor del colegio.
Mañana acaba el plazo de firma para el beneficio, y han venido Marcos y Cardona, ¡y no sé lo que hará Ríus!
Se insiste en que el de Urgel <*3*> va a Barcelona. Ayer murió en Urgel el doctor Lino.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 16, pág. 1
A don José María Tormo – 16 enero 1901
Tortosa, 16 enero 1901.
Señor don José María Tormo
Amado José María: Hoy a las 12 ha fallecido nuestro don Francisco Belló, E. P. D. Haga usted se rece en comunidad algo por él, pues ya sabe que es insigne bienhechor de esa casa y de la Hermandad.
Acaba de llegar Albiol. No le he visto aún y voy en este momento a casa del difunto pues ha venido su hermano el jesuita, y ha tenido gran trastorno, por haberle encontrado ya difunto, pues han llegado en el exprés.
Hasta luego.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Ha llegado Remigio con el hermano del señor Belló.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 17, pág. 1
A don Enrique Plá y Deniel – 22 de enero de 1901
Tortosa, 22 del siglo XX.
Señor doctor don Enrique Plá
Mi Enrique: Voy a esa por haberme invitado a una entrevista el señor obispo de Chilapa. Saldré mañana 23 en el exprés, y regresaremos el 24 por la noche. Pasaré a ver a usted de dos a cuatro de la tarde, del jueves, pues confío estar listos ya a aquella hora del señor obispo. Se lo digo para poderle encontrar. Por la mañana iré a las 7 y media a decir misa en la Misericordia y luego subiré a San Gervasio. No sé si vendrá conmigo don Esteban o Girona.
Creo he faltado en no escribir a usted contestando a su tarjeta. No recuerdo si lo hice.
Con mis afectos a papá y demás familia sabe es suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 18, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 28 de enero de 1901
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Porque escribe Girona, van dos líneas a escape para decirle. 1.º Que ya sabía el contenido de la carta de don Esteban, pues él mismo me la dio. Le emprendí al día siguiente y desaparecieron todos sus aburrimientos, motivados principalmente por los recelos de que no teníamos confianza en él para encargarle colegios, etc. Está, pues, ya templada esta cuerda.
2.º Fui el 23 a Barcelona y conferencié con el señor obispo de Chilapa, quien me escribió desde ahí el día de su salida y de su embarque en Barcelona. Pude engañarle santamente, conviniendo en que sus guadalupanos serían trasladados a nuestro futuro o actual Colegio central de México, pero no haga uso ahí, pues no sé si podrá ser.
3.º Recibida la suya del 20, y leo lo de los apuros de ustedes de personal <*2*> que usted redactó bien, pero sobre el cual no hubo necesidad de tanteos que tampoco hubiera ido bien si lo hubiera propuesto.
4.º Vi lo de la trimestral.
5.º No sé si fue prudente escribir al señor Rocamora aquello, puesto que Albiol hijo desnudo [?], y Soler escribe si me parece que le dé el pésame, y le pida el seminario, y le contesto que de ningún modo. Hay una historia de candidaturas y de peticiones de rectorado que quisiera detallarlos y no puedo, porque es divertida.
6.º Acabo de recibir la carta del señor obispo nuestro desde Castellón, y dice lo adjunto que hago copiar a don Francisco, pues no tengo tiempo, y lo del obispo de Sigüenza que aquel me incluye.
7.º Sobre el señor Belló y Carmen (que marchó ayer con el padre jesuita a Granada) hay que decir, también veré si lo hace don Francisco o don Esteban, pues no hemos quedado contentos.
8.º A Juan, que veré si puedo escribirle, que no sé cuándo podrá ser, pues me matan horas, días y semanas.
9.º Digan a Luis que hoy se recibe el folleto aquel del padre Enrique. Veremos si se puede otra vez.
10.º Murió el hermano de Rafael Sales, el sábado. Murió la madre del magistral. Ayer enterramos a un colegial nuestro de 2.º de teología, hijo de Cinctorres. Suyo
Manuel Domingo y Sol
Celebro las esperanzas del de Urgel para Barcelona; aprieta para que así sea. Han corrido por ahí noticiotas de ir Corominas a Urgel, y no lo creo. Este me escribió hace pocos días.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 19, pág. 1
A don Juan Bautista Calatayud – 28 de enero de 1901
[Al final de una carta de don Joaquín García Girona a don Juan Bautista Calatayud se encuentran estas líneas autógrafas de don Manuel]
P. S. Remitan los “Correos” sobrantes, y nota de los que han recibido mensualmente el último año, porque aquí estos auxiliares me han pedido la libreta en que eso constaba.
Vale.
En Almería han puesto también un colegio.
¿Ya se acordaron ayer del aniversario de nuestro señor Caparrós? Se ve que desde el cielo está rogando. E irá otro día lo que resolvamos.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 20, págs. 1-4
A don Remigio Albiol – 30 de enero 1901
Tortosa, 30 de enero 1901.
Señor don Remigio Albiol
Muy amado en Jesús:
Recibida su 1.ª de Valencia y luego la otra.
1.º A pesar de mis protestas veo que sí que hirió mi indicación y no había el más leve motivo para ello, pues vio cuán franco le fui y sincero, y es que son cosas de pueblo, y eran por el bien de ustedes mismos, y le protesté la confianza en la fidelidad de usted.
2.º Marchó el padre y Carmen. Estos dijeron que nos traerían los muebles al colegio para luego en caso disponer, según fuera la resolución de Carmen. Sólo enviaron unas sillas y una mesita, y sin duda lo pensaron mejor, y fue la mayor parte al Ilmo., según creo. Vi en Carmen cierta frialdad o tal vez sería rubor, que no nos dejó contentos. No haga ningún uso <*2*> de todo esto, que ya hablaremos cuando podamos.
3.º Se recibió de Orihuela una memoria testamentaria del señor don Francisco Belló, que se guardaba en el colegio. La llevé al padre Guillermo y se la abrí allí delante de él; no contenía cosa de particular, pues era la venta de la casa de Murcia y Orihuela para dos becas de Murcia, 500 duros a las Oblatas que están dados y 500 para celebración en Murcia, y resolvimos lo de la beca para Orihuela en lugar de esto.
4.º El 23 fui a Barcelona llamado por el obispo de Chilapa.
5.º Mañana salgo para Valencia tres o cuatro días.
6.º Anteayer recibí carta del obispo de Castellón, incluyéndome una del señor obispo de Sigüenza para mí, y <*3*> uniendo nuestro señor obispo sus ruegos a los de aquel que pide por amor de Dios enviemos dos o tres sacerdotes nuestros para que se encarguen de aquel seminario. No haga ningún uso de esta noticia, pues hoy escribiré al obispo, y temo que no aceptará nuestras condiciones de estar nosotros solos en el seminario. Así no lo diga aún ni a los nuestros.
7.º Corríjase la muletilla en la conversación, de cómo se llama, pues luego pasarán pets punts del padre Gassó.
8.º Hay más, pero irá saliendo otro día.
9.º El sábado se nos murió un colegial del 2.º de teología de Cinctorres muy bien preparadito.
Afectos a todos y dígame de todos.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Repito, <*4*> no diga ni escriba nada a ninguno, pues es fácil que el señor obispo lo haya hecho por efecto de algún disgusto, y lo quiera reservado.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 21, págs. 1-4
Al obispo de Sigüenza – 30 de enero de 1901
Excmo. Ilmo. Señor Obispo de Sigüenza: Mi muy venerado prelado y amadísimo padre: Recibí ayer, remitida por nuestro señor obispo, desde Castellón, su afectuosa carta del... Puede creer V. E. que nos ha servido de mucho consuelo sobre todo por la memoria de nuestro Operario señor Caparrós, que deseaba nos encargásemos de ese seminario el mismo día de su entrada, y no pudimos complacerle por falta de personal, y se lo aplazamos.
No nos sobra hoy tampoco; y mucho más, tenemos dada y casi comprometida nuestra palabra [de] consentir servicios [o] prestar a un seminario muy importante de Andalucía, cuyo prelado está allanando ciertas dificultades que se le ofrecieron.
A pesar de todo puede creer V. E. que tenemos vivísimo interés en poderle complacer y, por lo mismo, haremos cuanto nos sea posible a pesar de la escasez de personal.
Como ignoro si V. E. <*2*> está enterado de la índole de nuestra congregación sacerdotal, y de las bases generales que se han propuesto, y han sido aceptadas en los otros seminarios, tengo el gusto de mandarle hoy dichas bases que podrá estudiar V. E. y hacer las observaciones que crea prudentes en caso.
Debo decirle, además, puesto que no se consigna en las bases, que en el seminario no habitarán más que directores nuestros, y es circunstancia que debe procurarse y lograrse, y omito razones que V. E. podrá comprender mejor que yo las puedo exponer de la conveniencia de esto, pues por muy santos que sean los profesores, no pueden evitarse ranchillos y apoyos, pandillages, inclinaciones, recelos y desaprobaciones de la disciplina que enervan la acción de los nuestros y hasta ocasionan rozamientos.
Así lo han comprendido los prelados de Toledo, Zaragoza y Astorga, de esta manera hay la mejor cordialidad entre los Operarios y el rector y profesorado, lo cual no sucedería de otro modo.
Si algún profesor por circunstancias muy especiales nos pidiera la habitación en el seminario, y según fueran sus condiciones, podría con el <*3*> tiempo admitirse, siempre con anuencia de V. E., porque entonces es una gracia que se le hace, lo cual aleja algún tanto los peligros de intervenciones.
Si mal no recuerdo hay ahí dos establecimientos, el seminario y otro menor, y no sé este segundo en qué condiciones está basado, ni qué medios de subsistencia cuenta. El primer objeto de nuestra Obra y más grato fue la fundación de colegios de vocaciones o internados de los que necesitan ayuda y no pueden pagar la pensión para continuar la carrera; dichos colegios dependientes en la parte literaria de los seminarios, a cuyas clases [asisten] y siempre bajo la inspección y autoridad inmediata de los prelados, en todo lo demás sin retribución ninguna; y se admiten por pequeñas cuotas procurándonos luego nosotros medios de limosnas y suscripciones de la diócesis para su sostenimiento. Así los tenemos en Valencia, Orihuela, Murcia etc. Por ello si ese segundo establecimiento estuviera fundado con tal carácter, tal vez no tendríamos inconveniente en encargarnos de él como tal colegio de vocaciones, yendo a costa nuestra los quebrantos que puedan ocurrir en la parte material con las bases que se convendrían con V. E.: y en este caso es fácil pudiéramos admitir entonces algún profesor que acaso <*4*> lo solicitaren, comiendo de la mesa de los superiores y no de los colegiales y si el local lo permitía.
Hago todas estas indicaciones para que V. E. pueda hacerse cargo mejor de la índole de nuestra Obra de celo por la juventud eclesiástica y resolver con más conocimiento de causa, en lo que pueda convenirle establecer en el próximo curso, si el personal, como confío, nos lo permitiera.
Puede, pues, V. E. con toda libertad exponernos todas las observaciones que quiera en la seguridad de que si últimamente no le convinieran nuestros servicios, le estamos eternamente agradecidos, por continuo afecto y deferencia que se ha dignado mostrar tener por medio de su cariñoso ofrecimiento.
Esperando sus órdenes, pide su bendición, y ofrece por siempre sus pobres servicios y los de toda nuestra humilde Hermandad, su afectísimo capellán q. b. el a. p. de V. E. R.
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 22, pág. 1
Al obispo de Sigüenza – 30 de enero de 1901
En la nota usted se ha omitido añadir otra cosa que tal vez nos atrevamos a proponer en caso a V. E. en ayuda.
Estando esa diócesis bastante distante de esta central y ocasionando esta circunstancia varios viajes, tendrá que añadirse una pequeña pitanza por viajes. Así se expuso a los demás de Andalucía fijándola el mínimum de tres mil reales que aceptó. Ahí no habría necesidad de tanto.
En la base usted se ha omitido decir: y ocurriendo con un Operario la necesidad de algún viaje por enfermedad o por defunción de los padres de los Operarios, etc., convendría fijar una pequeña subvención anual de mil o dos mil en concepto de viajes. Así se le propuso al de Málaga, y en mayor cantidad que aceptó.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 23, pág. 1
Al obispo de Tortosa – 30 de enero de 1901
Mi respetable y A. P.: Recibí su muy grata con la del señor obispo de Sigüenza. He contestado dándole alguna esperanza y proponiéndole las bases. La memoria del señor Caparrós es lo que más me inclina a la aceptación.
Mañana voy a Valencia con el abuelito para la inauguración de una catedralita.
Si no fuera por ahí, sabemos de Roma las dispensas que nos dicen y envió después.
Suyo
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 24, págs. 1-2
A la Madre Providencia de San Salvador
30 de enero de 1901
Tortosa, 30. Santa Jacinta de Mariscotis.
Mi madre Providencia: Recibí anteanoche la suya.
1.º La madre Inés escribió muy entonada al señor obispo por su resolución, y éste se enfadó. No diga nada y esté usted tranquila.
No he visto a doctor Pallarés, que también se enfadó con aquel nervio.
2.º Fui el 23 a Barcelona unas horas para ver al señor obispo de Chilapa.
3.º Salgo mañana jueves a Valencia con don Francisco Osuna, a mediodía.
4.º No hubiere pagado a la [Né] los aniversarios si usted no los ha cobrado.
5.º Vea mandar la concesión <*2*> anterior de la tía Francisqueta e irá a Roma y vendrá en seguida.
6.º De lo de Semproniana no es hora de arreglarlo.
7.º Mucho me place lo de la quietud de S. P. Jesús nos lo bendiga.
8.º Gracias por su buen afecto por la Reparación: ya le hablaré más de esto; pero mejor que todo prefiero que la tía Francisqueta piense en prevenir las futuras necesidades de la comunidad, acordándose de ella al morir.
9.º Mis afectos a todos y a usted un mandato de que no esté enferma, y se lo mando por Jesús.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 25, págs. 1-2
A don José Campos – 2 de febrero de 1901
Valencia, 2 de febrero. Fiesta de la Reserva e inauguración de la catedral josefina.
Señor don José Campos
Muy amado en Jesús: Vine anteayer con el abuelo. Ayer me remitieron de Tortosa la suya. Escribí a don Elías y don Esteban, que éste resolviera sobre lo de prestar los servicios a esa buena señora, pues don Esteban conoce mejor las tareas de usted y la posibilidad de complacerla, y así aténgase a la resolución de ellos, pues por hoy es difícil enviar más personal.
Respecto de Viñayo, me escribió don Andrés que el obispo ha denegado a dos o tres la dispensa. Es verdad que poniéndole como perteneciente a la congregación, es fácil se obtuviera; pero no conviene alarmar demasiado a aquel señor obispo, sobre todo teniendo en puerta varias peticiones para Operarios. Además, ya sabe que <*2*> soy refractario a dispensas, si bien es verdad que Viñayo tiene a su favor el haber terminado ya su carrera. Así, si sin violencia puede Serrano hacer la indicación al obispo, que lo haga; si no se ordenaría en septiembre. Escríbele en este sentido.
Bien por las bodas de plata. Son ustedes muy rumbosos.
Creo que don Elías le escribirá la aceptación de las misas.
Aquí mucho movimiento. Hube de darles la comunión.
Procure tener contenta a la señora Juana, hermana de don Esteban, y a su sobrino, y condescienda en todo cuanto pueda.
Apenas sabemos de Lisboa.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 26, págs. 1-2
A la Madre Providencia de San Salvador
2 de febrero de 1901
Valencia, 2 de febrero. Fiesta de Purificación de la Virgen, del XV aniversario de la Reserva y fiesta de la inauguración de esta catedralita josefina.
Madre Providencia de San Salvador: Mi madre Providencia: Recibí su cartita por el Hermano. Puede hacer solicitud como va adjunta en papel grande pero sencillo, y veremos si estará bien, y en caso lo corregirán los nuestros de Roma.
Respecto de escribir al señor cardenal, puede hacerlo, a pesar que hemos sido poco afortunados por parte de la Congregación.
Aguardaré a echar ésta para anunciarle el paso de mi regreso y veré si pongo una posdata.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy 7. San Romualdo.
Salgo ma- <*2*>ñana para Tortosa, viernes, en el exprés.
Tal vez habrá sabido que el día 2, fiesta de nuestra Reserva, antes de terminar por la tarde vino una turba y apedreó las colgaduras y balcones del colegio y tuvimos encerrados a los 400 fieles que habían acudido a la función, hasta las 7 de la noche que vino la guardia civil y los dispersó. No hubo ninguna desgracia.
A nuestra Carlota, que su sobrinito es muy avispado y quiere ir a Roma con su tío.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 27, págs. 1-4
A don Remigio Albiol – 4 de febrero de 1901
Valencia, 4 de febrero 1901.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Acabo de recibir la suya.
1.º Alcántara, No hay seguridad de que sea Operario, no por él, que lo desea y creo no será feliz sino en la Hermandad, sino por los cariños murcianos. Así no es decente que se pida dispensa de lo que corresponde a los [jueces], y casi tampoco lo que corresponde al seminario, aunque esto último, como a Jovaní, no tengo reparo absoluto, pues aun cuando no fuera luego Operario, también de los actuales Operarios puede alguno con el tiempo dejar de serlo, y si él está resuelto hoy a serlo, puede considerarse como tal. Pero tanto de uno como de otro y de los gastos de conclusiones, etc., que lo pague la Hermandad, y si él dejaba de ser Operario, que quede en la obligación de reintegrarlo. Así podrá siempre él decir a la familia que la Her- <*2*>mandad se lo ha sufragado, y lo debe saber, del bachillerato y licenciatura, que con esto les basta a nuestros Operarios para ser y llamarse doctores y doctos.
2.º Sobre el 2.º de filosofía hay tiempo para hablar. Claro es que puede estudiar el 3.º en Roma, y aun prescindirse de él, y empezar allí teología, aunque no conviene, porque le convendría un año de repaso de filosofía allí, como lo hacen aun a los que han estudiado los tres años; pero quizás mejor resolvamos enviarlo a otro colegio de los centrales, y ver sus resoluciones. Yo me inclino mejor siempre a Roma por ser menos años y mejores: pero, repito, hay tiempo de pensarlo, y me lo recordará usted, y desde luego puede ofrecérsele la admisión en cualquier sentido que se resuelva sobre él.
3.º Al obispo de S. escribí <*3*> enviándole las bases para el seminario, y añadiéndole que si mal no recordaba, además del seminario había otro establecimiento menor, pero que ignoraba con qué bases estaba constituido, que nosotros teníamos colegios de vocaciones (como objeto primero y más grato), y le explicaba la forma; que si estaba constituido con análoga forma, tal vez lo aceptaríamos con ciertas bases, y si no lo aceptaremos con las del mismas de las del seminario, y así, que fuera explicando su intento.
Creo está usted equivocado en creer paul al obispo. Yo estoy en que es agustino descalzo.
4.º Anteayer por la tarde y mientras la función, tuvimos una pedrada de las turbas sectarias, que erraron el tiro, y creo se han medio arrepentido, pues han provocado una desaprobación general, y hasta lo lamenta el mismo “Pueblo”, y el mismo sectario “Mercantil”, y más que nadie el pobre gobernador, al cual no había ocurrido pu- <*4*>diera peligrar esta casa; y la ocasión de pensar en ella fue porque vieron las colgaduras y banderolas que se ponen todos los años, pero dentro, y sobre las ventanas que no dan a la calle, sino a lo interior. En la mismas iglesias no hubo nada, y con esto toda la celebridad la ha adquirido el colegio de vocaciones eclesiásticas. ¡Pobres gobernadores, y pobres gobiernos que, en afán de no aparecer clericales, se labran su propio descrédito y preparan el avance de la revolución más apresuradamente que pudieran hacerlo otros! ¡Jesús que nos bendiga! No me asusté, pero me contristé al ver estas salvajadas sectarias toleradas. Teníamos más de 300 mujeres, que pudimos aquietar colocándolas en el claustro o galería hasta las 7, en que habiéndose podido telefonear al gobernador don Francisco García, vino el secretario suyo, y dio orden de que se marcharan las turbas, y pudieron salir todas.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Salgo para Tortosa pasado mañana.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 28, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 5 febrero 1901
Valencia, 5 de febrero 1901.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Venimos a esta el 31, Osuna y yo. La fiesta lucida en la nueva catedralita de Osuna, pero terminó con pedrea, merced a estos gobernadores y gobiernos píos, que en su afán de no aparecer clericales, apostatando así públicamente de Cristo, se labran su propio descrédito, y sin la esperanza de poder servir un día de base para una unión católica, y además preparan la venida de la revolución más apresuradamente que ningunos otros gobiernos. En cambio he presenciado muchas compasiones. Compadecí.
Día 7. Pues, señor, dos días de aplazamiento de la carta. Compadecí al diputado Gadea, buen católico, y al santo Cepeda, etc., pues aproveché la ocasión para decirles <*2*> cuantos radicalismos me ocurrieron y dijeron que sí a todo, y compadeciéndose ellos de la situación de sus Ugartes y de sus instituciones. Compadecí al pobre señor arzobispo, que convino muy gratamente con el gobierno y gobernador en la supresión de la consagración infantil al sagrado Corazón de Jesús, creyendo así amansar a la fiera que no se amansó, y luego exclamó ante los nuestros: “Estamos perdidos”. ¡Qué gracia nos ha hecho Jesús en darnos y conservarnos la fe en nuestro antiinstitucionismo! En cambio nos desahogamos en el valiente con exceso padre Solá, iniciador de esas manifestaciones necesarias, y el cual nos predicó en la fiesta de la mañana. Y prou, que de palabra vendría mejor.
Al fin... recibimos copia de la memoria del colegio de Roma.
Mucho me alegró lo de Casañas que dicen escribió don Luis Albert. También se ha ido confirmando por los periódicos. Y suena el de Solsona, para Urgel. De Corominas continúo no creyéndolo.
Regresamos mañana a Tortosa.
Los de México sin escribir sobre el famoso colegio, y me recelo una enculada del fogoso Bover. En Zaragoza agitándose la idea de colegio. No tengo la suya a la vista, y no recuerdo otros extremos. Ni usted dice de nuestro asunto de Altemps y de Chanchica, con el cual, si voy allá, tentaré de tener una agarrada, si puedo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Acabo de recibir carta del señor obispo de Sigüenza, y confirma en todo las bases que le mandé.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 29, págs. 1-4
A don Enrique Plá y Deniel – 5 de febrero de 1901
Valencia, 5 de febrero de 1901. La oración de Jesús en el huerto.
Señor doctor don Enrique Plá
Mi Enrique: Recibí aquí remitida desde Tortosa la suya del 31.
Cierto que pocas dudas nos resuelve la nota sobre el hierro. Con todo si nos resolviéramos por mi proyecto, (que me reprueban los inteligentes por la imposibilidad de tener piso a tal altura) entonces daríamos las medidas exactas para lo que se desee.
Sobre lo del banco es una verdadera tentación la ventaja del 3 y ½ por % aun con el timbre. Pero no sé que en Tortosa haya persona que tenga firma en el banco y menos que pueda sernos conocida para prestarse a ello: pues si la hubiera y quisiera prestarse, no tendríamos inconveniente en ofrecerle a ella en cambio hipoteca de igual cantidad de los cuatro o <*2*> cinco mil duros, en cualquier forma que quisiera, y aun al 4 por % pagando nosotros la escritura, siendo por cuatro o cinco años. Si no la encontramos, no tendremos otro remedio que acudir en último caso al banco Hipotecario, que siendo para tan pocos años nos saldrá cerca del 6 por %. Veremos cómo lo iremos orillando.
Escriben los nuestros de Roma que parece está acordado lo del señor Casañas para esa, y doy gracias a Jesús. Así quiero que me esté usted muy tranquilo y quietecito dejando en manos de la providencia del buen Jesús, y de nuestras indicaciones y aun resoluciones.
No sé si el Solé, que dice es el de Tarragona, si le ve dígale un saludo.
Vine aquí el 31 para inaugurar la nueva capilla de este colegio en el aniversario de la entrada de Jesús sacra- <*3*>mentado en esta casa (fiesta de la Purificación). Antes de terminar la función y procesión de la tarde, los sectarios, que habían logrado impedir la manifestación infantil de consagración al Corazón de Jesús, vieron las colgaduras y banderolas en las ventanas interiores del colegio, y pasaron sin duda aviso al centro infernal, y enviaron una turba que apedreó balcones y ventanas rompiendo muchos cristales, y teniendo nosotros a las 400 personas, que habían acudido a la función (la mayor parte mujeres), encerradas hasta las 7 de la noche que se telefoneó al señor gobernador, el cual envió a su secretario y éste dio orden de dispersión de la turba, y pudieron salir todos. No me asusté; me contristó [ver] que estamos a merced de las sectas, bajo estos gobiernos píos que se afanan por no aparecer clericales <*4*> avergonzándose de Cristo, y preparando el camino de la revolución más apresuradamente que cualesquiera otros gobiernos no píos, y es éste un lamento general desde el mismo prelado hasta el último fiel.
Regreso a Tortosa pasado mañana, y le iré diciendo sobre nuestro proyecto y, si acaso me ocurre tener que molestarle a usted con nuevos encargos, lo haré.
Con mis recuerdos a mis amados de esa casa, sabe es suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 30, págs. 1-2
A don Enrique Plá y Deniel – 5 de febrero de 1901
Mi Enrique: Recibí aquí remitida desde Tortosa la suya del...
Cierto que pocas dudas nos resuelve la nota sobre el hierro: con todo si nos determináramos a mi proyecto que me desaprueban los inteligentes por la imposibilidad de tener piso a tal altura, entonces daría las medidas exactas.
Sobre lo del banco es una verdadera tentación lo del 3 y ½ por %, y de buen grado lo aceptaría si hubiera seguridad de que continuase bastando la recaudación trimestral. Pero no sé que en Tortosa haya ninguna que tenga firma en el banco, y menos que pudiera sernos conocido para prestarse a ello; que si lo hubiera y quisiera prestarla no tendríamos inconveniente de ofrecerle a él hipoteca de igual cantidad, en la forma que quisiera, al 4 por % y pagando nosotros la escritura y registro siendo por cuatro o cinco años. Por ello si no encontramos, creo no tendremos otro remedio que acudir en último caso al banco Hipotecario que siendo para pocos años nos saldrá al 6 por %. Veremos cómo lo iremos orillando. No se acordó usted si...
Escriben los nuestros de Roma que está acordado lo del señor Casañas, y doy gracias a Jesús. Así que me esté usted muy tranquilo y quietecito dejado en manos de la providencia del corazón de Jesús y de <*2*> nuestras resoluciones.
No sé quién ese Solé, si es el de Tarragona, o si es el Solá. Si es Solé, salúdele.
Vine aquí para inaugurar la nueva y rica capilla de este colegio el aniversario de la entrada de Jesús en esta casa. Antes de terminar la función de la tarde, la turba sectaria que había logrado impedir la manifestación infantil vio las banderolas colgadas y pasó aviso a sus centros y envió una turba y apedrearon balcones y ventanas, teniendo que tener en casa hasta las 7 de la noche a las 400 personas, la mayor parte mujeres que habían acudido. A dicha hora [se avisó] por teléfono al gobernador, vino el secretario del gobernador y dio órdenes de dispersión, y pudieron salir.
No me asusté pero me contristó el pensar que estamos a merced de la secta bajo estos gobiernos píos que se afanan por no aparecer clericales, avergonzándose de Cristo y preparando el camino de la revolución aún más apresuradamente que otros gobiernos no píos.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 31, págs. 1-2
A doña Cinta Franquet – 6 de febrero de 1901
Valencia, 6 de febrero.
Mi C...: Va sólo un saludo para tranquilizar si hay algún alma que haya oído la tribulación que pasó esta casa el día 2.
Vino una turba a apedrear el colegio por la tarde y mientras teníamos dentro de la capilla más de 400 personas. No me asusté, pero me contristé.
A las 7 de la noche vino la guardia civil y secretario del gobernador, y se disipó y pudieron salir la gente.
Pensaba regresar mañana pero veo que no podré y será el viernes, Jesús mediante.
Hoy he <*2*> dicho misa en las teresianas, y mi Saturnina me ha obsequiado, y las demás almitas. He estado constipado pero ya estoy mejor.
¿Ya vas a decir a Jesús sacramentado todos los días algo por la futura Rep[aración]?
Conque hasta la vista, si Jesús quiere.
Aquí hace bastante frío.
Suyo afectísimo padre
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 32, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 7 de febrero de 1901
Valencia, 7 de febrero. San Romualdo.
Señor don Juan Bautista Calatayud
Mi Juan: Vine aquí y me traje un montón de faena, con grandes ánimos, y ni un momento he tenido con visitas y devolución de ellas. De modo que me marcho a mi vida, con otros nuevos ánimos... si allí me dejan quieto.
Ya habrán leído en el “Ebro” la algarada de los sectarios ocasionada por las colgaduras y banderitas del día de la reserva, y eso que estábamos muy lejos de pensar que se fijaran, que a sospecharlo, no se hubieran puesto.
A la mitad y casi terminando el hermoso sermón de la tarde del señor Albiñana, empezó una turba a apedrear el colegio y caer cristales de los balcones y ventanas. Aun con esto hicimos la procesión, pero solo por el patio, y al regresar colocamos todas las mujeres en el claustro para que estuvieran quietecitas como lo hicimos a pesar de ser dos o trescientas. Osuna maniobraba habiendo cerrado la puerta para que no se saliera ninguno de los muchos hombres que estaban resueltos a dispersar a aquellos pillos.
Pudimos por el extremo de la tapia enviar al herrero de casa que fue a telefonear al gobernador. No me asusté pero me contristaba, además del hecho, la idea que se hacía de noche y el temor de que las mujeres se nos alborotaran con alaridos y llantos, si alguno hubiese <*2*> saltado la tapia. En esto era ya casi de noche y anunciaron que había dos inspectores de policía municipal; era terminada la función, y mientras el provisor don Francisco García y nosotros discutíamos en la dirección lo que debía hacerse, dije que abrieran y subieran los de policía, y al saber que no era aquella función de consagración de niños sino que se hacía todos los años, comprendieron habían errado el tiro los apedreadores, y se contentaron con decir que no tenían más que tres guardias, y se resolvió escribir al gobernador y enviar la carta por un guardia; pero al ir a llevarla, apareció (sin duda por el aviso por teléfono al gobernador) el secretario de éste en coche, y abrazó al provisor y le ofreció su coche, y dijo aguardáramos un poco, y se salió, y dio orden, sin duda para que dispersasen aquello, y luego a las 7 de noche ya, marcharon todos, y el último el provisor con el secretario del gobierno. Este nos mandó luego seis guardias civiles que estuvieron en el recibidor toda la noche. Se conoce que el “Pueblo” y el infame “Mercantil” sintieron el yerro cometido según se desprende de sus relaciones. No ha habido nada más... y... hasta otra.
Ya escribiré a usted. Siento no haber podido enviar a usted alguna contra contra. En cambio tampoco usted ha enviado lo de “Objetos y Gobierno” y hemos de ir deprisa para [que] en abril se pueda sujetar a la plancha literaria. Conque hasta otra.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Por un Ukase de Osuna se despidieron todos los sirvientes de mesa que muy merecido lo tenían y hace años. Pero por otro decreto puso tres gramáticos y el sobrinito de usted. Este es el único avispado, y de él me valgo. Quiere ir a Roma.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 34, págs. 1-2
A doña Beatriz Gombáu – 9 de febrero de 1901
Mi amadísima en Jesús: 1.º No hay inconveniente en que D. F. me hable, y si él tiene reparo de hablarme, dígame si quiere que yo le saque conversación. No hay necesidad absoluta de que usted se tome la molestia de escribirme antes, si no tiene ocasión, aunque sería mejor para formar mi concepto; pero, repito, no es indispensable. Pasado mañana vendrá él aquí todo el día y vendría bien; si no, le citaré para otro día.
2.º Veo lo que me dice sobre el otro asunto material, y si es eso que usted cree de la no lejana solución por la muerte del tío, puede aguardarse; pero <*2*> si no viene eso debiéramos tratarlo en bien de la mamá, pues no sé qué interés me ha cogido en favor de ella, en vista de su gratitud inmerecida para conmigo.
3.º Estoy barruntando el otro asunto de Repa... con el cual los temores y dificultades parece hacen redoblar mi resolución pronta. Por ello, deseo que usted me diga con toda libertad y confianza si puedo hablar a mamá enseñándola aquel escrito que creo di a usted, y si sabe en qué disposición está ella en este asunto, para cuando tenga que disponer de su voluntad última.
No sea tan perezosa. El domingo una supliquita por nuestra Obra.
La bendice su padre
[Manuel Domingo y Sol]
Hoy, 9.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 33, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 9 de febrero de 1901
Tortosa, 9 de febrero.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Ayer dejé en Valencia una carta para que la mandaran a ustedes. Tal vez llegue con ésta.
El señor obispo de Sigüenza contestó conforme con las bases; pero deseaba dar el seminario menor, hoy desocupado, para residencia de padres del Corazón de María. Le contestaré mañana que lo aplace.
Me han matado la tarde (pues tenemos las 40 horas) los Sales y Magistrales, etc., comentando lo de Valencia, Madrid, etc.
Acabo de recibir telegrama de Zaragoza de estar gravísimo el señor arzobispo; es un contra- <*2*>tiempo verdadero para las esperanzas de colegio, pues o nos hubiera comprado casa, o subvencionado con muchos cientos de miles, si lo emprendíamos a costa nuestra. Sobre seminario creo respetarán lo hecho por hoy.
Al salir de Valencia recibí su última. Sobre ella: 1.º Marqués. No veo claro, a pesar del envío de las instrucciones de la Congregación. El provisor le escribe que aquel obispo no concede dispensas de patrimonio, y así que saque el exeat para el obispo de nuestra matriz; no nos viene bien, y así piensen y pensaremos. 2.º Bien por las esperanzas de esas bases particulares. 3.º Veo oscuro todavía lo de Altemps. No recuerdo otros extremos, pues no la tengo delante.
Entregué a Osuna su volantito.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Señores don Juan Calatayud y don Luis Albert:
La abadesa de Vinaroz se ha despertado tarde. El 23 termina la concesión, y debe entrar aquellos días la tía Francisqueta. Conque... si para el 20 puede estar aquí concedida la gracia, la envían; si no pasa del 20 al 22, me telegrafían que está concedida verbalmente, y pueda yo decirlo al señor obispo y conceda la entrada verbalmente.
Me constipé en Valencia, y no estoy bien.
Dados a Sales los recuerdos de Calatayud.
El abuelo en el Centro.
Ya no sé qué hacer para buscar tiempo, y casi me desmayo si no me jubilo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 35, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 9 de febrero de 1901
Tortosa, 9 de febrero 1901.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Llegué ayer en el exprés, con Osuna. Luego recibo la suya del 7. Al salir de Valencia recibí la del señor obispo de Sigüenza. Después de decirme que al recibir la mía, se volvió hacia el retrato del señor Caparrós dándole gracias, me dice... lo que le he hecho copiar. Le contestaré mañana que aplace lo del seminario menor para residencia.
Acabo de recibir telegrama de estar gravísimo el señor arzobispo de Zaragoza; es un contratiempo para el asunto de colegio, pues lo barruntaba eficazmente.
No sé qué decir sobre la ayuda de los tíos de Alcántara. No veo inconveniente si no han de hacerlo servir como argumento para hacerle luego la oposición. <*2*>
Bien por lo del solicitante.
Al obispo de Sigüenza le diré que si a él le parece bien iría después de Pascua unas horas de incógnito.
El de Málaga escribe a Roma que confía poder orillar dificultades.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 36, págs. 1-2
Al obispo de Sigüenza – 11 de febrero de 1901
Ilmo. Señor Obispo de Sigüenza. 11 de febrero 1901.
Mi respetable prelado y amado padre:
Anteayer recibí en Valencia su muy grata cariñosa carta del 4, con la cariñosa aceptación sustancial de las bases.
Soy de parecer que no debiera apresurarse V. E. en el asunto de residencia que proyecta de Padres, no solo porque el seminario es la base del bien de toda la diócesis y podría serle necesario el edificio, sino porque aquella empresa puede realizarse en cualquiera otra parte y edificio menos importante o aun tal vez en parte del mismo.
Nos ha placido mucho el criterio de V. E. respecto a la forma de dormitorios comunes y demás indicaciones que V. E. manifiesta.
Si a V. E. pareciera bien, después de Pascua iría unas horas ahí de incógnito, si así conviniera, pues de palabra puedan allanarse mejor las dificultades y las dudas.
Acabamos de saber la fatal noticia de la gravedad de nuestro señor arzobispo de Zaragoza. Sería un contra- <*2*>tiempo verdadero su muerte para el proyecto de colegio que él barruntaba, proyecto muy conveniente y casi necesario allí por el extraordinario externado que hay por aquella viciosa y variada ciudad. Jesús que lo bendiga.
En Valencia celebramos el día 2 la función de aniversario de la Reserva de Jesús sacramentado, y a última hora las turbas que veían las banderolas nos honraron con una pedrea.
2.º Paréceme recordar la formación de ambos edificios y sobre todo el seminario, y recuerdo que tenían poca luz y pocas condiciones.
No es mi ánimo desalentar y apurar el entusiasmo de ustedes ni mucho menos; pero sí que deben ustedes reflexionar ante Jesús que lo que se hace por juicio propio, y sobre todo sin la rendición de obediencia no puede ser bendecido por Jesús.
Mis presentimientos se han realizado, y ha tenido que pasar usted por el bochornoso fracaso del colegio central, por no haber querido presentar dos o tres bases a la junta, que sí las hubiera rechazado.
Deseando de V. E. se conserve
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 37, págs. 1-3
A sor Josefina Sol – 12 de febrero de 1901
Tortosa, 12 de febrero 1901.
Sor Josefina Sol
Mi amadísima en Jesús: No sé si estoy en deuda contigo después de tu acostumbrada felicitación anual. Ya me perdonarás, y van dos líneas.
No te habré dicho que el 23 de noviembre el Señor se me llevó a mi compañero mosén José García, sobrino del llamado padre Mariano, y que fue mi ayuda en todas las empresas mías. No me lo olvides ante Jesús. Por arreglo de mis asuntos estuve en esa de Barcelona a mitad de diciembre unas horas. No he podido cumplir la promesa <*2*> de pasar a visitar esa santa comunidad, las veces que he ido, porque siempre voy con urgentes tareas. Ya lo haré Jesús mediante.
El 23 de enero también estuve para hablar con el señor obispo de Chilapa, pero también solo unas horas.
El 31 fui a Valencia a inaugurar la nueva capilla de nuestro colegio y el día de la función (2 de febrero) las turbas sectarias, que fueron a insultar la residencia de padres jesuitas vinieron a apedrear las ventanas de nuestro colegio, rompiendo muchos cristales. No nos asustamos, pero contristaba ver <*3*> que estamos a merced de las sectas. Es tiempo de orar mucho y hacernos muy santos.
Por lo demás, nuestras empresas con dolores y gozos. Ahora proyectamos una obra de reparación al Corazón de Jesús sacramentado. No me la olvides ante Jesús, pues necesito mucho dinero y no tenemos. Si el Señor nos hace la gracia de que nos veamos, ya lo diremos todo.
Mis respetuosos saludos a la madre priora y demás almitas de esa santa casa, y tu recibe la bendición de tu afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 38, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 14 de febrero de 1901
Tortosa, 14 de febrero 1901.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: 1.º Siguen los alborotos en Valencia. El colegio tranquilo y los colegiales en ejercicios que les da el jesuita padre Perelló, pero tiene cuatro guardias civiles y un sargento.
2.º Diga a Fabregad que le escribiré. ¿Cuáles son los que tiene de auxiliares?
3.º Me dijo usted el año pasado que tenía usted ahí un amigo que tiene firma en el banco y que se le ofreció. Necesito yo dos mil duros. En Barcelona me ofrece el banco los que quiera con una firma, y nos lo da al 3 y ½ por ciento. Pero en Barcelona no tengo conocido que tenga firma en el banco. Creo añadió usted que en el caso de que ese amigo de ahí ofreciese la firma, <*2*> sería dando el 5 o 6 por ciento.
Ahora, pues: deseo saber si en caso de necesitar dichos dos mil duros, tendríamos la seguridad de obtenerlos, aunque fuera al 6 por %, dándoles nosotros las garantías que él exigiera aunque fuera con escritura pública simple sin hipoteca, si no se contentaba con un pagaré en toda forma y por un año. Así, si puede darme esta seguridad para en caso, escríbamelo enseguida. No quiero tener más que la seguridad en caso, para lanzarme a la Obra de Reparación, si se sosiega la tempestad que ruge.
4.º Aquí tranquilidad, pero contristados por la ola revolucionaria e impía.
Afectos todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 39, págs. 1-4
A don José María Tormo – 18 de febrero de 1901
Tortosa, 18 de febrero 1901.
Señor don José María Tormo
Amado José María: Recibo su última. Ya sabe usted que nos resistimos a la beca perpetua de Orihuela por los mil duros. Con todo, siendo así que no pondrá dificultad en que sea provista por los superiores del colegio, teniendo en cuenta siempre las distinguidas cualidades del obtentor, aunque en igualdad de circunstancias deba atenderse a los parientes del fundador, creo que si no ofrece más que mil duros, se le puede admitir, si bien dándole a entender que el colegio no obtenía gracia por ello, porque muchos pagan dicha cuota, y así, si pudiera añadir algo más, mejor. Pero, repito, que lo sustancial para una beca son mil duros.
No entiendo esas dificultades <*2*> de pagar derechos; pues para la fundación basta un contrato privado, que por duplicado conserva uno el colegio y otro el interesado, el cual si quiere puede dejarlo a sus herederos o en palacio para que se haga cumplir, si bien está y consta siempre en el registro del colegio.
Si no tiene usted modelo escriba enseguida, y se lo redactaríamos, o redáctelo usted y lo aprobaremos o reformaremos. La sustancia es:
Fundación de una pensión perpetua para un alumno en el Colegio de San José de Vocaciones eclesiásticas de Murcia.
Don N. N. entrega al director de dicho colegio la cantidad de... y el director la acepta a nombre y con autorización de la Her- <*3*>mandad de Operarios diocesanos, para dicho colegio, y con las bases siguientes:
1.ª El colegio se compromete a la manutención de un alumno, propuesto por el fundador, durante la vida de éste.
2.ª Si el alumno por causa grave o incorregibilidad de carácter, o porque dejase la carrera, no continuara en el colegio, el mismo fundador propondrá inmediatamente quien le sustituya. (Lo mismo podrá hacer su esposo o el heredero inmediato).
3.ª Después de la muerte de estos, el director del colegio designará el joven que deba ocupar dicha plaza, pero a condición de que reúna condiciones de vocación, y talento, siendo siempre preferidos en igualdad de circunstancias los parientes sucesores del fundador.
4.ª La cantidad entregada se empleará en papel del Estado, que no deberá venderse nunca.
5.ª Si por temor del quebranto del papel, o por otras circunstancias, el superior <*4*> del colegio, con autorización especial del director de la Hermandad, creyera conveniente desprenderse de dicho papel, en este caso la Hermandad queda obligada a cumplir el sostenimiento de dicha pensión, cualesquiera que fueran luego las contingencias del antedicho papel del Estado.
6.ª Los jóvenes que disfruten dicha beca, al menos por un año, vienen obligados a los sufragios siguientes por la intenciones del fundador: I. A la aplicación de tres comuniones anuales durante su carrera. II. A tres estaciones anuales en los días del fallecimiento del fundador, de la octava del Corazón de Jesús y de la octava de ánimas. III. A aplicar tres misas después que sean sacerdotes, etc.
No estoy contento de la redacción. Si quiere le haré otra en forma. Usted dirá y entretanto puede escribir en general al fundador diciéndole que luego se formularán en regla dichas bases.
No sé si me entenderá, pues hago letra de Tormo.
Suyo afectísimo Padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 40, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 18 de febrero de 1901
Tortosa 18 de febrero 1901.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Respecto al asunto que usted propone en la de don Elías sobre la ordenación recomendada, creo que el ir a Tedó es inútil porque siempre nos manda al obispo en estas cuestiones. Además Tedó está con el obispo en Castellón, y dicen no vienen hasta mitad de cuaresma, cosa que nos extraña mucho. Por ello, y porque ya estamos yendo con mucha frecuencia por tantas licencias y patrimonios, etc., de los nuestros, creemos es mejor que le escriba usted a este y le remitirán las cartas.
No sé qué decir, ni tengo temas.
El buen Bruna muy animoso en Chilapa dando ejercicios al clero, y comboyando aquello bastante bien.
Bover apenas escribe porque se le ha aguado algún tanto el proyecto magno de colegio central de nobles, por no <*2*> obedecer.
Los de Astorga nadando en aguas de rosas. Romualdo algún tanto delicado. Le he escrito a Serrano que vea de prepararse sucesor, y si puede que no sea Romualdo, porque me lo reclaman a éste en Roma. Me dolerá Romualdo, porque puede muy bien estar al frente de uno de los futuros colegios que nos amenazan, y nos hará falta. De no ser así de buen grado lo daríamos a ustedes. Así tengan paciencia, y vayan tirando.
No sé si dije a usted que el de Sigüenza contestó aceptando en un todo las bases. Le he propuesto ir con Osuna de incógnito, después de Pascua.
Se nos ha muerto el arzobispo de Zaragoza. Ha sido un contratiempo para el proyecto de colegio. Hagan algo por el señor arzobispo.
Aquí estamos de comedias, y solo por compromiso de los canónigos asisto, pues no me placen este año estando tan fresca la memoria de la pérdida de nuestro don José E. P. D. A no ver que es una necesidad ocupar a los chicos, no se hubieran hecho comedias este año.
Hasta otra.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
A Juan escribiré probablemente mañana, y extraño su quietud.
A Luis tantas cosas y también escribiré cuando pueda.
A Paco una caricia.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 41, pág. 1
A don Juan de Mata Martí – 21 de febrero de 1901
Tortosa, 21 de febrero de 1901.
Señor don Juan de M. Martí
Mi Martinet: Recibida la tuya del 19. Es usted un gran tentador. Pero como mis propósitos son siempre sobre arena, no puedo contestar a sus invitaciones con promesa ninguna, máxime teniendo tantas promesas hechas y no cumplidas. Tiempo habrá para resolverlo, proponerlo y resolverlo y cumplirlo. Todo junto no es fácil que se pueda combinar, y serían muchos días. En fin, veremos, pero me vuelvo perezoso para viajar no siendo a nuestros colegios.
Sobre ir a esa por las estampas, me parece muy bien la indicación de don Francisco Osuna, y así ya lo hablaremos.
Entre tanto, dígame si sabe de Ang... pues me tienen en cuidado sus luchas.
Afectos a nuestro señor Salomón.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 42, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 24 de febrero de 1901
Observaciones.
Van Los números hasta el 28, definitivos.
Al 1.º: Pondré al lado del definitivo en el margen... otro que diga:
“El fin de la Hermandad de Sacerdotes Operarios diocesanos del Corazón de Jesús es la más fácil santificación de sus miembros en medio del mundo y el de promover mejor, mediante la unión de los mismos, los intereses de la gloria de Dios”.
Así no estará el más y demás, y la plancha resolverá.
Al 3.º: Hemos puesto claridad de espíritu, etc., porque en el 18 en que se resume todo, estaba suprimido, y que era lo que usted decía que no entendía.
El 7.º no acaba de agradarme desde que ustedes me lo... Pero pondré mi primero al margen para que <*2*> la plancha, sin decirle yo nada, sea la árbitra y resuelva.
Al 13.º: No me satisface por demasiado circunloquio; pero si usted puede tener un ratito para reformarle, hágalo, pero no para alterarla aquí sino para ponerla en caso al margen para la plancha.
Al 16.º: Omito poner lo mandado por obediencia particularmente a cada uno; porque creo lo suprimimos ya ahí porque, según el censor, no podemos mandar en virtud de santa obediencia, por no recibirse nuestros votos por la Iglesia por medio de su representante, etc. Vean si pueden discurrir y exponer la verdadera razón canónica, que yo creo leí y no sé dónde. Si no existiera verdadera razón canónica, y no estuviera recusado taxativamente por el censor (pues no tengo tiempo de mirarlo), lo pondría en caso al margen para disputarlo en la plancha literaria y canónica.
Ya ve que le hago pocas contras y adiciones y he arreglado los 15, 16 y 17 que dijo usted que debía ultimar yo.
Afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 43, pág. 1
A don Juan Estruel – 25 de febrero de 1901
Tortosa, 25.
Señor don Juan Estruel
Amado Juan: 1.º Haz tesis, y envía 1.º A los colegios o al menos a Calatayud de Roma. 2.º A doña Ángela Jordán. 3.º A tus padres y a N. Nicolau, etc. Haz el número que quieras.
Escribe, y te volveré a escribir más largo.
Tu madre ha venido a acompañar a una Sierva que tenemos por un chico grave de Mosqueruela.
Tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 44, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 25 de febrero de 1901
Tortosa, 25 de febrero de 1901.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Quería escribirle hace tres días y se ha pasado.
Acabo de recibir el telegrama último sobre asunto Vinaroz. No quiero hablar de él, porque no es hora, ni estoy para ello.
Siendo oficial el nombramiento del señor Casañas, quería preguntarle si le parece necesario que yo le escribiera felicitándole. Ya supongo que ustedes lo habrán hecho. No sé si será prudente que ustedes le manifiesten las esperanzas que ese nombramiento les hace concebir, que será un promovedor de los intereses de nuestra Obra en aquella diócesis. Con todo, debe estar usted a la mira de toda coyuntura. Dígame si hay algo sobre la especie de que se le daría auxiliar, y que este sería el señor Cortés, como lo anunció algún periódico. ¿Qué se ha hecho del doctor Roca?
Zaragoza. Ha sido elegido vicario <*2*> capitular nuestro señor Pellicer. Hoy le escribo. Es casi seguro el nombramiento para aquella silla del señor Cascajares. ¿Podemos esperar de éste? ¿Tenía auxiliar en Valladolid? ¿Se lo traslada a Zaragoza? ¿O tiene probabilidades el famoso Jardier, como se ha llegado a decir por Zaragoza? Yo le creía descartado para siempre desde lo del congreso de Lugo.
Marqués. Estoy a oscuras sobre su ordenación, y me repugna e ignoro si puede pedir y dar dimisorias, y no quisiera que se trasladara a esta diócesis por medio del exeat, y el testarudo de Teruel sin duda no querrá darle dimisorias. Haga Jesús que para la Trinidad tengamos resuelto esta asunto; para esta cuaresma imposible.
También de Astorga me escribe Serrano que para la dispensa de edad de Viñayo (que está en Plasencia y es diácono) solicite yo del obispo de Astorga el nihil obstat, aduciendo la falta de sacerdotes en la congregación. Vean de discurrir ustedes que están en el lugar de discurrir.
El padre Carceller predica aquí la cuaresma. Ha venido hoy, y ha estado dos horas. Vendrá un día a comer, y esbrafarse más.
Sé que hay algún otro tema; pero he escrito hoy demasiado.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 45, págs. 1-2
A doña Beatriz Gombáu – febrero de 1901
Mi pobre semi-asturiana: Va eso: ya era lo que en globo creía que sabía, según las explicaciones de ustedes en los primeros días. ¿Cuál es ese huerto de los 20 jornales? Ya lo dice usted todo muy bien y muy claro.
Lo que me ha sorprendido hoy es que no tengan divididas las porciones M. y T.; yo creí que el huerto del Jesús era todo de M., y al oír que solo se debía los 6.000, me he alegrado, y casi le hubiera dicho que se desprendiera de los arrozales para enjugar lo de Mur, y algo de Teresita, y quedar con tres mil de deudas, que con el usufructo de lo restante, y lo de usted podían quedar tranquilas. Así, acláreme si todos los inmuebles son de las dos o hay ya algunos divididos y cuáles son todos los principales.
Esté tranquila por las cartas. Nadie ve mi mesa, y aunque la vieran es imposible discernir nada. El solo peligroso sería Estruel, que es un chinche.
No hemos aprovechado hoy la <*2*> ocasión para sacar otros temas a la M.
No he preguntado tampoco del T. Yo confío que sus oraciones de usted han de ir despejando la situación. Lamento de veras que haya tenido que llegar M. a esa situación, que no es apurada, pero que a ser otra, podría tener una ancianidad más tranquila, y poder trabajar o favorecer los intereses de Jesús.
Y basta de lo material por hoy. Ahora puede usted decirme sus notas.
Suyo afectísimo padre
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 46, págs. 1-2
A don Juan Estruel – 2 de marzo de 1901
Señor don Juan Estruel
Mi Juan: No vinieron las tesis en el correo de la tarde, y lo sentí para que lo vieran los interesados antes de decirlo yo; llegaron ayer tarde y esta mañana las han recibido los de fuera. Sentí no las dedicaras a tus padres también.
Estoy preocupado con el plano de la Merced, y no sé si lograré de Abril acepte mis exigencias. Las Gombáu, que son las más fieles de todas, con mucho entusiasmo: ¡Lastima no tengan la posición de las otras!
No estudies <*2*> por ahora, ni ayunes. El abuelo dijo a tu madre que te quiere hacer venir y que escribirá a tu profesor.
Así descansa, y sobre todo la lamparilla...
Bien por las caricias del rector.
No derroches las tesis, porque luego te ocurrirán otros y lo lamentarás: conservaré las dos de aquí por si acaso.
Tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 2 de marzo.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 47, págs. 1-8
A don Manuel Marzá – 3 de marzo de 1901
Tortosa, 3 de marzo 1901.
Señor don Manuel Marzá
Muy amado en Jesús: Recibo la suya, y veo los diversos juicios y apreciaciones respecto al carácter de nuestra fundación en esa y nuestra situación presente y futura, atendido el estado de las cosas.
Las bases para ahí fueron las de todos nuestros colegios de vocaciones eclesiásticas, esto es: fundación nuestra promovida y apoyada por el señor cardenal y puesta bajo su protección, y la inmediata inspección de él y de los futuros prelados, y confiados para su sostenimiento en las cuotas o pensiones máximas que se creyeron convenir y en las limosnas que se esperaba obtener. En su consecuencia, los quebrantos que pudieran resultar iban a costa y riesgo de la Hermandad, y los sobrantes, si los hubiera, satisfechos primero dichos quebrantos, debían ser siempre <*2*> en favor y servir para el desarrollo del mismo colegio, sin percibir la Hermandad más que el 5 por % de los ingresos para los gastos generales de la Hermandad. Estas fueron las bases, y en esto tiene razón y está en lo firme el señor cardenal. Era un Colegio de San José independiente en la administración como todos los otros.
Pero usted sabe cómo viven y se solidan nuestros colegios, y debía haber expuesto al señor cardenal las oportunas consideraciones, si bien yo se las indiqué al mismo de palabra, y en las cuales fundábamos nuestras esperanzas.
I. Los colegios, aparte de las cuotas o pensiones, viven del apoyo de las diócesis, sin lo cual no podrían subsistir, o no se podrían desarrollar. Por lo tanto vienen al colegio todas las limosnas que en cualquier concepto se ofrecen o se piden para el mismo. Vienen al colegio las limosnas de las segundas misas que se aplican por gracia obtenida del papa por súplica directa del prelado, como aquí, y en Murcia, y como lo harían los obispos de las otras diócesis, si tuvieran <*3*> la seguridad de obtener celebración suficiente, que es lo único que nos hace abstener de pedir dicha gracia. Prescindo del apoyo que además de esto nos dan algunos prelados de los fondos del seminario, como, v. g., dos mil pesetas el de aquí y cuatro mil el Burgos, o de la limosna de Cruzada a como establecimiento benéfico, etc., porque todo esto es subvención voluntaria, pero que lo hacen con la mira del sostenimiento y más fácil desenvolvimiento del colegio, puesto que no solo consiste en la alimentación sino en todos los demás gastos inherentes a una casa de esta naturaleza.
II. La alimentación y demás gastos no está sujeta a ninguna prescripción ni modo ni reglamento como los de las empresas de otros establecimientos, sino que se procura lo que permite el estado de la casa, sin ingerencia ninguna extraña, puesto que la responsabilidad es nuestra, y nosotros arrostramos las quejas o murmuraciones que puedan venir, y las cuales desaparecen pronto pues ven que no buscamos ganancia ni nos reporta otra ventaja más que la del trabajo, y que somos los primeros en el interés por el bienestar material de nuestros chicos.
III. Esto <*4*> supuesto, si acaso el señor cardenal desviara las limosnas venidas caritativamente o buscadas por cualquier modo para el sostenimiento y que deben ser, no para mayor o menor número de alumnos, sino para el sostenimiento general del colegio, y según sea luego el resultado, y cubiertos los gastos, ir admitiendo según lo permita la situación: en este caso digo no obraría bien el señor cardenal, como tampoco si ejerciera imposiciones en el modo y forma de alimentación y demás gastos. Porque en este caso vendría a ser nuestra empresa la de una casa de huéspedes con contrato de comida, pero sin las ganancias que acaso pudieran obtenerse. Sería un trato leonino, porque las ganancias solo serían para el colegio, y los déficit anuales para la Hermandad sin esperanza de poderlos enjugar excogitando otros medios y con la perspectiva de legados, fundaciones provechosas de becas etc., que pueden venir, y que en realidad van viniendo a medida que se conoce y acredita la obra, y con lo cual se van reparando los empréstitos y gastos y quebrantos que se originan y son indispen- <*5*>sables al iniciar toda empresa aunque sea de la gloria de Dios.
Esto, repito, debía usted haber expuesto al prelado en el caso que sucediera lo que digo.
Al increpar a don Andrés al principio, porque no organizaba ahí suscripciones en la capital y en la diócesis, me dijo que no lo emprendían, no solo por no tener todavía las relaciones y conocimientos bastantes, sino porque el señor cardenal lo tenía acaparado escribiendo a párrocos, y pidiendo a otras personas de las que podía haberse esperado ayuda. Pero creí que sería solo a algún párroco o a alguna persona particular y para los primeros gastos de mueblaje y obras necesarias, y no con la idea exclusiva de hacerlo servir para pensiones particulares que él quisiera sostener a su voluntad. Esto podría hacerlo si fuera seminario, y aun en seminario regularmente no lo haría, sino que iría todo al fondo del mismo; pero menos debería hacerlo tratándose de colegio, cuya responsabilidad no asume en la parte material. Otra cosa sería si tuviera que invertirse <*6*> lo que recogiera para fundación de becas en el colegio, que ya sabe usted que en la fundación de becas se exige un capital que pueda con su usufructo dar más que para la simple manutención.
V. Como corolario de lo que voy diciendo, don Andrés Serrano cometió una desobediencia y un disparate. La desobediencia por no consignar en las cuentas de cada año el quebranto o déficit anual de la Hermandad, o sea, del colegio; porque sobre este quebranto tiene siempre la Hermandad acción moral contra ese colegio particular diocesano, y es éste deudor a la Hermandad.
E hizo también el disparate, según creo, de consignar como ingresos las limosnas de las misas particulares celebradas por los Operarios de ésa, y aun quizás de los sermones, cuando es sabido que son y deben ser de la Hermandad, pues que con ello apenas se viene a sufragar el vestido y demás atenciones y gastos de los mismos Operarios.
Las otras misas, y de muy pequeño estipendio, <*7*> que se fueron mandado de ahí, se celebraron por los sacerdotes bienhechores de este colegio, y para el mismo colegio de aquí; y que se deben a este colegio y a esta diócesis, y que forma parte del gravísimo gravamen que nos ocasiona, hasta hoy, la casa de Lisboa, pues sobre no haber recibido ni un céntimo de beneficio, al cerrar las cuentas de 1899 al 1900 el quebranto que pesa sobre nuestras espaldas era el de pesetas 31.030 con 50 céntimos, de las cuales debe descontarse un donativo o ingreso de trece libras esterlinas recibidas en agosto del 98 que, convertidas en pesetas resultaron 425.
[El resumen siguiente aparece tachado en el original]
[VI. Resumen: Si nuestra casa de ahí tiene que continuar para nosotros con el carácter de colegio que tuvo en su institución, se hace indispensable que sea con las esperanzas y modo de ser de los otros; esto es, de poder contar con la afluencia hacia el mismo de limosnas y cuantos ingresos se puedan promover no solo por ustedes sino por el señor cardenal; y no para mayor o menor número de pensiones, sino para la administración general; así como legados, futuras fundaciones de becas, etc. Si no exis- <*8*>
tiera la esperanza de esto, la Hermandad no podría continuar en su pobreza, y aun no teniéndola, cargando déficit cada año sin vislumbrar el modo de enjugarlos].
En este caso, y solo por el afecto a ese país, podía tener lugar la solución que en otra ocasión indiqué, de que fueran nuestros servicios no [para] colegio sino [para] seminario, es decir, con el carácter con el cual nos están solicitando los prelados de España; esto es, con unas pensiones como merced por cada uno de los Operarios en proporción al numero de alumnos, y siendo para ese punto tan distante al coste de un viaje o medio anual por cada Operario para la reunión de los ejercicios, y además una consignación anual que vaya satisfaciendo poco a poco los quebrantos tenidos hasta ahora y que debe este colegio.
Dios sabe el interés y celo que nos anima por el bien de ese país y que nos anima a aceptar cualquier solución que no fuera excesivamente perjudicial a nuestra Hermandad, porque no queremos que nos remuerda nunca que se haya perdido por nosotros, si acaso Jesús tiene designios por conducto nuestro sobre ese país necesitado. Si no pudiera aceptarse ninguna solución, estaríamos tranquilos por no haber sido por culpa nuestra, y en este sentido escribiría al cardenal si usted lo creyera necesario. Pero creo que si usted le expone estas consideraciones bastará para que se haga cargo de la razón de nuestra resolución.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 48, págs. 1-8
A don Manuel Marzá – 3 de marzo de 1901
Marzo, 3, 1901.
Señor don Manuel Marzá
Muy amado en Jesús: Recibo la suya y veo los diversos juicios [y] apreciaciones respecto al carácter de nuestra fundación en ésa, y nuestra situación presente y futura, atendido el estado de las cosas.
Las bases para ahí fueron las de todo colegio de vocaciones eclesiásticas, esto es, fundación nuestra independiente bajo la protección y alta inspección del prelado, y confiados para su sostenimiento en las cuotas que se creyeron convenir y las limosnas que se esperaban obtener. En su consecuencia, los quebrantos que pudieran resultar iban a costa y riesgo de la Hermandad y los sobrantes, si los hubiera, satisfechos dichos quebrantos, debían servir en todo tiempo en favor y para el desarrollo del mismo colegio, sin percibir más que el 5 por ciento para los <*2*> viajes de los Operarios y los gastos generales de la Hermandad. Estas fueron las bases, y en esto tienen razón y está en lo firme el señor cardenal. En fin, un colegio de San José independiente en la administración, como todos los otros.
Pero usted sabe cómo viven, se sostienen y solidan nuestros colegios y debía haber expuesto al señor cardenal las oportunas consideraciones, si bien yo ya se las indiqué al mismo ahí de palabra y en las cuales fundábamos nuestras esperanzas.
I. Los colegios nuestros, aparte de las cuotas, viven del apoyo de las diócesis sin lo cual no podrían subsistir, o no se podrían desarrollar. Por lo tanto vienen al colegio las limosnas todas que en cualquier concepto se piden u ofrecen para el mismo. Vienen las limosnas de la aplicación de las segundas misas que en algunas <*3*> diócesis en que se confía obtener celebración suficiente, se ha obtenido la gracia del papa por súplica directa del prelado como en ésta y en Murcia, y como lo harían los obispos de todas las diócesis, si tuvieran la seguridad de obtener celebración, que es lo único que impide obtener esta gracia. Prescindo del apoyo que además de esto nos dan algunos prelados de los fondos del seminario, como el de aquí dos mil pesetas y el de Burgos 4.000 porque es suscripción voluntaria y con la mira del sostenimiento y más fácil desenvolvimiento, puesto [que] no solo consiste el sostenimiento en la manutención, sino en todos los demás gastos inherentes a una casa de esta naturaleza.
II. La alimentación y demás gastos no está sujeta a ninguna prescripción ni costumbre ni modo sino que se procura la que permita el estado de la casa, sin ingerencia ninguna extraña, puesto que la responsabilidad es nuestra, y nosotros arrostramos las quejas o murmuraciones que puedan venir, que <*4*> ya desaparecen, porque ven que no buscamos nuestro propio interés ni ganancia, ni nos reporta ninguna ventaja más que el trabajo, y no tenemos más interés que el bienestar aun material de los chicos, somos los primeros [en promoverlo].
III. Esto supuesto, si acaso el señor cardenal desviara las limosnas venidas caritativamente o buscadas por cualquier modo para el sostenimiento no de mayor o menor numero de alumnos, sino para el sostenimiento general del colegio y según el resultado y cubiertos los gastos ir admitiendo según lo permita dicha situación, en este caso, digo, no obraría bien el señor cardenal, y vendría a ser un contrato leonino, o más bien una casa de huéspedes.
(Como tampoco si obligara a imponer el modo y forma de la alimentación y demás gastos).
Esto se convertiría en una empresa de una casa de huéspedes con una pensión dada, con contrato de comida, pero sin las ventajas de la ganancia en caso de que ésta pudiera obtenerse. Sería además un contrato leonino, puesto que los quebrantos serían de la Hermandad, y las ganancias solo para el colegio sin esperanza <*5*> de poder enjugar los déficit, porque todo lo que se obtiene sería para el colegio, y los quebrantos para la Hermandad, sin esperanza de enjugar dichos déficit con la perspectiva de los legados que con el tiempo puedan venir y que van viniendo a medida que se conoce la obra, y con los cuales se reparan los gastos y empréstitos que se requieren y se hacen. Y de dichos quebrantos siempre tiene la Hermandad acción contra ese colegio y se hacen gracias para invertirlo.
Esto, repito, podía y debía usted exponer al prelado en el caso que suceda lo que digo. Ya me dijo don Andrés al inculparle porque no organizaban suscripciones en la capital y diócesis, que no emprendían no solo por no tener conocimientos bastantes todavía ahí, sino porque el señor cardenal lo tenía acaparado escribiendo a los párrocos, y pidiendo a otras personas de las que podía confiarse ayuda. Pero me creí que sería solo a algún párroco o alguna persona particular y <*6*> para los primeros gastos de mueblaje u obras necesarias, y no para hacerlo servir con la mira exclusiva para particulares pensiones de los que él quiera sostener por su voluntad. Esto podría hacerlo si fuera seminario, que ni en seminario regularmente no lo haría, sino que iría todo al fondo del mismo, pero menos puede hacerlo tratándose de colegio cuya responsabilidad no asume en la parte material.
V. Como corolario de lo que digo, el señor don Andrés Serrano cometió una desobediencia e hizo un disparate.
La desobediencia de no consignar en las cuentas de cada año el quebranto o déficit anual de la Hermandad, pues sobre este quebranto tiene siempre acción la Hermandad contra el ente particular colegio diocesano, y éste se lo debe y es deudor a la Hermandad de aquella cantidad; y hizo el disparate, según creo, pues no estoy cierto, de consignar como ingresos las limosnas de misas particulares celebradas por los Operarios cuando sabe usted que dichas limosnas <*7*> no solo son y deben ser de la Hermandad, sino que con ellas no vienen a sufragarse apenas el vestido y demás pequeños gastos de cada Operario. Las otras misas que mando se celebraron por los bienhechores del colegio para el colegio de aquí y que se deben a este colegio o a esta diócesis y que forma parte del gravísimo quebranto que nos ocasiona el colegio de Roma.
VI. Resumen. Si nuestra casa de ahí tuviera que continuar con el carácter de colegio que tuvo en su institución, se hace preciso que sea con las esperanzas y modo de ser y ventajas de los otros; esto es, de contar con la afluencia hacia el mismo de las limosnas y cuantos ingresos existan [y] se puedan promover no solo por ustedes sino por el señor cardenal, [como] futuros legados, etc., no para mayor o menor número de pensiones, sino para la administración general. Si no existiera la esperanza de esto la Hermandad no podría continuar en su pobreza, y aun sin tenerla cargando déficit cada año sin vislumbrar el modo de enjugarlos.
En este caso <*8*> solo podría [darse] la solución que en otra ocasión indiqué, de que sea no colegio, sino seminario, es decir, con el carácter con el cual nos están solicitando y nos vamos comprometiendo casi sin poder por falta de personal con los seminarios de España. Esto es, con una pensión como merced del trabajo de cada Operario según el número de alumnos, que hay, el lavado de ropa, y para atender el gasto de un viaje anual por cada Operario, y una compensación anual que vaya satisfaciendo poco a poco los quebrantos tenidos hasta ahora.
Solo el interés y celo que nos anima por ese país necesitado nos mueve a proponer y aceptar cualquier solución que no sea en excesivo perjudicial a la Hermandad, porque no quiero que nos remuerda nunca, si acaso Dios tiene designios de misericordia un día de ese país por nuestro conducto. Si no se aceptara y puedo estar tranquilo delante de Dios, no me importa que no podamos continuar, pues no se habrá perdido por nosotros, y en este sentido lo escribiré al señor cardenal si usted lo cree necesario, pues si le expone esas consideraciones, creo que bastará.
[Manuel Domingo y Sol]
Y no ha percibido ni un céntimo.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 49, págs. 1-2
A don José Mestre – 5 de marzo de 1901
Tortosa, 5 marzo 1901.
Señor don José Mestre
Mi muy amado en Jesús: Recibí la tuya. Siempre había formado la intención de que pudieras graduarte, y por esta razón se te mandó ahí y no a otro punto, donde quizás hubiera convenido más para tu buena formación, y por lo tanto estaba dispuesta la Hermandad al sacrificio, que dichos grados exigen, si ha de ser exclusivamente para el buen nombre de la Hermandad.
Pero la Hermandad está poco contenta de ti; pues si bien comprende que no se te ha formado bastante, esperaba que tu talento lo hubiera suplido, y no ha sido así. Tu carácter impropio de los de la terra seca se ha infatuado y te hace resuelto y presuntuoso y tal vez hasta presumido, y eres amigo de aura popular y de formar ranchillos que de palabra te podía detallar y que omito por ahora.
Ya que estás todavía en el tiempo de probación, es tiempo de que <*2*> reflexiones si acaso te convendría más seguir la carrera parroquial en la diócesis, y así atender mejor a la compañía y necesidades de tus padres, y puedes hacerlo en la seguridad de que no por eso dejarás de continuar con nuestra confianza y nuestro aprecio.
Si por el contrario, estás resuelto y comprendes que lo único que puede llenarte es el campo de nuestra Hermandad, ésta no te recusaría. No obstante no debo ocultarte que probablemente tendrás que ir a trabajar al campo de América.
Según, pues, sea tu resolución, podrás recibir los grados ahora, o de otro modo esperar, como tu dices, a otra ocasión.
Deseando te cuides, se repite tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 50, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 6 de marzo de 1901
Tortosa, 6 de marzo 1901.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Recibí anteayer la suya del 1.º, y hoy sus dos líneas al final de la de Juan.
1.º No es razón el cierre de las Congregaciones para no telegrafiar que estaban cerradas, y así lo hubiese yo trasmitido. Lo que fue un olvido, y más que olvido otra cosa.
2.º He escrito a Santillana y felicité a nuestro señor cardenal.
3.º Siento la noticia de hoy de Madrid para Zaragoza, y Guisasola para Madrid.
4.º No se ordenará ahora Marqués. Lo haremos para la Trinidad, y me concretará usted más, y enviará fórmula de preces, etc.
5.º Asunto Altemps. No sé qué decir para no inquietarme; supongo que usted no lo descuidará ante Jesús primero, y luego no se dormirá. Ayer nos visitó el obispo más de una hora, y al marchar salió Sanéa, y se me puso nervioso; como él no suele ponerse, me extrañaron sus reticencias y golpes de brazos sobre ese primum movens, que no lo es, etc. Se conocen que están furiosos, por no haber salido nadie con alguna protesta con lo de la Obaldo, tolerancias de gobierno pío, tentativas contra las órdenes religiosas, etc., que tan buena ocasión se presentaba.
No es preciso que el papa haga estudiar las causas de ese movimiento anticlerical en España; que nos lo pregunte, y se las señalaremos mejor que Pidal, etc. En fin, no hablemos, pero hay una indignación en el pueblo fiel, que al fin les produce el desaliento. Ha subido <*2*> Sagasta, el masón, y todos han exclamado “gracias a Dios” que no estaremos peor.
6.º Anoche envié un ultimatum al cardenal de Lisboa; tres hojas que hice copiar a Marqués. Me salió muy bien la redacción, que aprobaron unánimes los nuestros. No dejo de orar mucho por aquel país necesitado, y pienso estirar la goma todo lo que se pueda para que después no nos remuerda, si se perdía por nuestras corajinas; pero temo que no podremos continuar, existiendo el actual Patriarca. Oren también.
7.º Juan me dice poco de los chicos.
8.º Salomón con tribulaciones por el prófugo Lucas. Irá por él el pobre Pío. Jesús sabe lo que es mejor.
9.º Aquí muy tranquilos; el abuelo guapo; Elías muy animoso y pacífico a pesar de sus nervios y excesivo trabajo y falta de cuartos; y Ginés contento. Solo falta a Elías un cirineo para sus múltiples libretas, albaceazgos, etc., y le indiqué a Estruel, que en mi concepto es una raboseta como él.
Me han metido vela, rosario, etc. Don José M. Salvador; luego don Rafael Sales, y enseguida tu Julián Ferrer, todos por asuntos graves y de gloria de Dios. De aquí que no puedo recodar ya tema. Vaya diciendo sobre Altemps y candidaturas. No he escrito a Urgel.
Afectos a don Luis y Salomón.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 51, págs. 1-4
A don Juan Bautista Calatayud – 6 de marzo de 1901
Tortosa, 6-7 de marzo de 1901.
Señor don Juan Bautista Calatayud
Amado Juan: Acabo de recibir la suya del 2 de marzo..., que se resume de esta manera
1.º En el preámbulo dice:
I. Que los números 4, 8 y 28 no han sufrido alteración.
II. Que encuentra usted pasables del 18 (debe decir 19) al 28.
III. Que los números que se han de consultar al padre Corrado o cardenal Vives son el 59 y 100 e ignora si hay otros.
IV. Que para evitar repeticiones me recuerda usted lo de Obra como sinónimo de Hermandad.
V. Que gustoso practica la obediencia en el trabajo este de las Constituciones.
Ad I. No han sufrido alteración algunos, y entre ellos son los que por complacer al amanuense hizo los omitieran. Entre ellos está el 18 sobre el cual usted pregunta. Así actum est.
Ad II. Si los encuentra usted pasables, los paso yo.
Ad III. El 59 de la numeración, primera que seguimos, dice: “La Hermandad se compone de sacerdotes, etc.”. No recuerdo por qué se debe consultar.
El 100, “La interpretación de las Constituciones” éste sí.
Además, al señor cardenal el numero 71, es decir, la duda que puso Benjamín de si podrían decirse bienes de la Hermanad todos los que <*2*> son particulares de los colegios: se entiende se pude decir, puesto que son de la congregación aunque en su uso debemos ajustarnos a lo que acaso se prescriba por las Congregaciones, o por nuestra costumbre de no sacar más que el 6 por % de su usufructo, etc.
Además al mismo señor cardenal si se puede mandar por obediencia en algún caso particular.
Al censor: I. Si puede poner el “ingreso” después de la “naturaleza”, como lo ponemos, en lugar de después del “fin de la Hermandad”, como él indicó.
No sé bien si esto se consultó: si lo está, no consultarle. II. Las dudas que tuvimos sobre el n.º 98, cuando el director elegido está ausente: ya volveré a hablar de éste.
Me parece que hay alguna otra cosita objeto de consulta, pero no estoy para revolver.
Ad IV. Déjeme estar Obra sinónimo de Hermandad, que ya arrostraré yo el barbarismo, y creo encontraré voto académico que me lo abonará. Los números en que deba ponerse Obra ya los elegiré yo al imprimirlos. Ya ve si le desahogo y quito una pesadilla
Ad V. Esté seguro que Jesús le premiará mucho todo el trabajo e interés que tome en ese asunto grave de las constituciones aparte de mi gratitud, que será con paga; y por lo tanto, si pudiera, se lo mandaría por rigurosa obediencia.
Y sigue <*3*> usted la carta diciendo, “entro en materia”.
Artículo 3. Me dice que yo tengo todos los datos y que me los mandó en junio. Me ha matado usted, pues he registrado todas mis animadversiones y mis papelitos y no encuentro ultimados los números sobre el capítulo Objetos y Gobierno: y sobre gobierno solo lo que usted me manda. Precisamente son los dos capítulos que más deseaba tener fuera, pues los demás irán como una seda por mi parte. Vea, por Dios, si puede enviarme los que usted sin duda tendrá, pues me dijo se quedaba copia de todo. Para no perder tiempo saltaré e iré enviándole ultimados los de las virtudes y prácticas pronto para que me los reultimen, aunque más me estimaría, como lo íbamos haciendo, ultimarlos yo. Envíe, pues, pronto. Por esta razón no contesto a las vagas indicaciones que usted me hace sobre los números 20 y 21, 23, etc., hasta el 28, y lo mismo digo el
Capítulo 2.º Art. 1.º Gobierno de la Hermandad. Director general y Junta.
Para mayor claridad le envío su carta. Así, ya que a usted no le da pena copiar, cópielo todo lo de las constituciones de estos capítulos, pero corregidos todos los números, y ya no se los devolveré, sino que los ultimare- <*4*>mos aquí, y le mandaré copia de nuestros ultimamientos. ¿Está usted contento? Pero, eso sí, que los envíe de manera que le gusten como los deja, lo cual supone trabajo, celo e interés.
Y prou, porque no es carta esto, y tengo ganas de poder dirigirle alguna cartita de notas atrasadas. Pero hoy (o esta tarde), víspera de santo Tomas, me quiere obligar don Esteban a ir a paseo, pues lo necesito, y por no retrasar un correo no lo he aceptado, y me tiene mal el estómago, y Escudé me ha matado la mañana, y luego el nuevo beneficiado Marco me la ha rematado, y no puedo llevar esta vida no de trabajo mental, pero sí de continua ocupación mental, y ahora por añadidura con los proyectos de plano de la capilla central de reparación universal, que me desvela alguna noche, y me aixuga lo cervell.
Basta. Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 52, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 8 de marzo de 1901
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: No sé si en la de anteanoche le hablé de la circular que los famosos píos gobernantes enviaron a los obispos, para que diesen nota de las congregaciones religiosas existentes, y su legalidad, etc.
El señor don Francisco García de Valencia llamó a Felipe para que me escribiese nos legalizáramos, y le contesté que no queríamos existir y le di las razones que no me han rebatido, y se contentó con decir que lo consultaremos a personas peritas, y que al menos lo hiciésemos como a Asociación. Le añadí que lo consultaría con ustedes, y con otros centros.
Post hoc autem, le ocurrió a don Esteban que se escribiera a todos los colegios para que previniesen a los secretarios, a fin de que hicieran caso omiso de nosotros, y temíamos haber hecho tarde.
A Valencia encargué a Felipe le dijese al provisor que no <*2*> nos incluyera. Tedó de aquí dijo que para que incluirnos, si solo se trataba de congregaciones religiosas... Fue Cambra a don Jesús, y dijo éste que como no teníamos casa allí no nos habían incluido.
Pero en Plasencia el bendito Campos, por exigencia del secretario o no sé quién, le hizo llenar la hoja, y nos incluyeron, y lo he sentido.
De Murcia que no se nos incluyó.
No sabemos de Murcia y Orihuela, Toledo, Zaragoza y Astorga.
Nota interesante. En Plasencia, después de haber remitido la contestación a Madrid, recibe aviso de Vadillo (caído ya) de que no contesten a la circular. ¿Se ha visto fracaso mayor? Al parecer ellos lo hacían por si eran interpelados en el congreso; ahora han dado el hilo a los otros.
Las circulares eran dos: una del ministro de Gracia y Justicia y otra del nuncio; la del nuncio muy detallada. En Plasencia nos han puesto solo en la del nuncio, y ni en aquella quisiéramos existir. Discurra usted un medio fácil, quieto y pronto.
En cuanto a la legalización como asociación lo estamos desde cuando la cuestión de Condotti.
No es preciso consulte usted y menos a los Merry; en caso al señor cardenal Vives; y mejor diga usted mismo. Las razones para no legalizarnos las expondré a ustedes otro día, si tengo tiempo.
Hasta la suya pronto.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 8.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 53, págs. 1-2
Al señor Santillana – 8 al 12 de marzo de 1901
Señor Santillana
Muy señor mío y amigo: Le escribí hace poco, y vuelvo a repetirlo por otro asunto.
Ya sabrá usted la circular que se ha pasado a los señores obispos por la nunciatura y por el ministerio de Gracia y Justicia, para que manden nota de las congregaciones religiosas existentes en sus diócesis..
En todas las diócesis en donde tenemos colegio o dirigimos seminario, se hizo caso omiso de nosotros, porque no se nos consideró ni queremos se nos haga inclusión como congregación religiosa, sino como en realidad somos y queremos [ser] una Hermandad de sacerdotes.
Tan solo en la diócesis de Plasencia (que sepamos), el bendito director de aquel colegio nuestro llenó la hoja que se le envió por palacio, pero afortunadamente solo se envió a la nunciatura, y no al gobierno.
Como no queremos ni quisiéramos existir por razones especiales, <*2*> que no convendrán a otras congregaciones, desearíamos que la nunciatura apostólica no nos instara poner dicha nota al gobierno, y aun si fuera posible desapareciera dicha hoja incluida en la nota del obispado de Plasencia, o de alguna otra diócesis acaso. Ya nos legalizamos el año 91 como asociación cuyo registro está en la nunciatura y esto nos basta.
Por lo tanto estimaría de usted que si tuviera un medio para indicar al señor nuncio nuestro deseo, lo interpusiera, pudiendo indicar que, si conviene, escribiera en este sentido al señor nuncio nuestro don Benjamín, del colegio de Roma que conoce al señor nuncio.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 54, págs. 1-2
A don José Campos – 9 de marzo de 1901
Tortosa, 9 de marzo 1901.
Señor don José Campos
Mi don José: Ni en Murcia, Valencia, Astorga, Burgos, y ni en esta, y supongo que ni en Zaragoza, Toledo, etc., se ha permitido nos incluyeran en nota. Sólo el bendito director de Plasencia cayó en la debilidad de consentir en la hoja sin protestar de hacerla sin antes consultar. ¿Que sabe usted si estamos legalizados? Pues lo estamos ya a nuestro modo, y en Tarragona, y nos basta. Todo por obrar sin obediencia y me obliga usted a escribir a la nunciatura para que nos rasguen, si puede ser.
Sobre Viñayo escribí a Serrano que se entendiera con usted y viera si consignándolo (lo de la necesidad de <*2*> personal) o en la solicitud de Viñayo, o con certificado de Serrano, podría bastar, para evitar la solemnidad de una solicitud mía al prelado. Así entiéndame, y si no puede ir por Pascua, será para la Trinidad...
En Lisboa... sarracina, y oren ustedes mucho por la solución nuestra en aquel país.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 55, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 12 de marzo de 1901
Tortosa 12, san Gregorio Magno.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Sin aguardar el parecer de usted sobre la legalización, resolví escribir a don A. Sánchez Santillana, diciéndole la historia de lo sucedido con el envío de la hoja de Plasencia, y así si tenía medio que lo pusiera, para decir en las oficinas de la nunciatura que jamás trasmitieran al gobierno los datos de aquella hoja, y que si fuera posible la hicieran desaparecer de la misma nunciatura, que lo hiciera a nombre nuestro, y que si se hacía necesario escribiría usted al nuncio, puesto que le conoce. Veremos lo que dice Santillana, pues ha sido el único bendito el Campos de Plasencia de no protestar de llenar la hoja sin consulta a los superiores. En las demás diócesis <*2*> se ha hecho caso omiso.
Ayer tarde recibí carta de Enrique sobre cómo felicitaría al señor Cascajares. Esta mañana otra del mismo, de que ya no iba este porque el papa no quiere tocarle, porque lo quieren mucho allí. También dice que va allí el de Madrid, y a Madrid el de Palencia; no nos hacen felices estos dos últimos, y no han tenido ustedes traza para que el Ángel de España llevara a Madrid al de Málaga.
Royo escribió dos líneas acusando el recibo de unas misas que le mandó don Elías, diciendo que le escribimos poco, y él lo hace menos, y con pocas líneas e insustanciales.
La cuestión de Marqués no sé cómo la resolveremos. Sé que ha recibido dos líneas de su provisor o secretario (él no me lo ha dicho, no sé por qué), en que le repite lo del exeat, como único medio. A mí no me place, ni nos conviene por hoy. Ni al obispo de aquí le vendría bien, ni a nosotros nos lo parece, pues si dejara de pertenecer a la Hermandad, ¿a qué diócesis acudiría? Mejor lo vayamos haciendo como hasta ahora, en cuanto sea posible, y así vaya pensando qué puede hacerse con aquel señor obispo.
Hoy con repugnancia hemos enviado, por instancias del abuelo, respetuosa felicitación al de Toledo, por sus bodas de plata, si es que sean hoy. Jesús le bendiga, y extraño que Albiol no nos previniera para ello.
Afectos a todos, y vaya diciendo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Marqués me enseña la carta, y dice que solo le escribió para decir al simple secretario, que por ahora no pensaba ordenarse.
8 noche: Acaba de enviarme el señor obispo la carta de usted con dos líneas para que el director diga qué motivo hay para ordenar al...
Irá mañana Osuna.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 56, págs. 1-3
A don Manuel Marzá – 14 de marzo de 1901
Tortosa, 14 de marzo 1901.
Señor don Manuel Marzá
Muy amado en Jesús: Anoche recibí la de Forner, y acabo de recibir la suya del 10, según parece con la entrevista con el señor cardenal.
1.º No sé si fue oportuno dársela en medio de esa agitación sectaria de las turbas contra nosotros.
2.º Sobre lo que se está debiendo no es hora de contestar, hasta que él dé una resolución, como se desprende de la mía.
3.º De los muebles, etc., tampoco es ocasión de hablar, ni de resolver, que cualquiera que fuese la resolución, no debe ser ab iratu, y sin terminar el año.
4.º Sobre el trono o peanita, si dice esto, déjelo estar donde esté. Por ello no son necesarios telegramas, si se trata solo de la actitud del cardenal. A él le toca contestar o escribir primero y dar sus razones, y todo esto se hace por carta y con calma, y por lo tanto no han de salir ni a Plasencia, ni a ninguna parte, que no bulle tanto la caldera, ni...
5.º Déjese de legalizaciones. El gobierno <*2*> español y el señor nuncio de España pasaron circular a los señores obispos pidiéndoles nota de todas las congregaciones religiosas, y todos hicieron caso omiso de nosotros, que no somos congregación religiosa, sino una unión de sacerdotes ofrecidos a ayudar a los prelados en un campo dependiente de ellos, y que se lo apropian, cual es el cuidado de los jóvenes seminaristas. Sólo el bendito Campos llenó la hoja que le enviaron de palacio, sin protestar que para ello necesitaba el consejo de los superiores. Esto me ha obligado a escribir a Madrid, para que si es posible arranquen de la nunciatura dicha hoja única, pues no queremos ni nos conviene existir.
En su consecuencia el señor cardenal puede contestar que nosotros no somos congregación; sino unos sacerdotes seculares, invitados por él, para que cuiden del pequeño seminario, y nada más, y que no tenemos ahí otro carácter más que de unos meros prefectos del mismo. Para lo civil y para nosotros basta esto, que nada nos perjudica para lo porvenir ni de ahí, ni de otras partes. Déjese, pues, <*3*> de legalizaciones, ya me hace miedo lo que usted dice de que el señor cardenal podría legalizarnos, etc. Que haga, pues, caso omiso de la nuestra, y si se le preguntara que conteste en el sentido que indica y nada más. No hay pues necesidad de agobios, ni de prisas.
No sé si queda algún extremo por contestar. Supongo que irá escribiendo diariamente mientras duren las circunstancias esas y alborotos de los sectarios.
Si hiciera [falta] podía discurrir un telegrama, que no pudieran entender ahí, para decirle que no somos congregación, lo haré.
Hasta la otra suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Si la providencia de Jesús quisiera que saliéramos ahora por motivos de los masones, sería una salida muy gloriosa ante los obispos españoles y ante el mundo. Sería una bendición; y así, si se les expusiera la necesidad de marchar por esta causa, lo mismo por parte del gobierno que por temores del señor cardenal, acéptelo, pero diciendo que nos lo consultarán. Lo demás ya se tratará después.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 57, págs. 1-2
A don Valeriano Puertas – 15 de marzo de 1901
Tortosa, 15 de marzo 1901.
Señor don Valeriano Puertas
Mi querido: Acabo de recibir la suya. Recibí su anterior, que no tengo tiempo para registrar, y a la cual contestaré cuando pueda.
No he estado enfermo, gracias a Jesús; pero se me aglomeran las cosas.
Estuve en Valencia a la inauguración de la grandiosa capilla, y tuvimos por la tarde una pedrea de los sectarios masones. Ahora nos están apedreando en Lisboa a los paes españoles, que cuidan del colegio de aquella capital. Se conoce que el diablo ha <*2*> llegado a penetrar la malicia de nuestra Obra.
Estoy a punto de realizar una obra grande para iniciar el segundo objeto primordial de nuestra Hermandad: la exposición diaria en esta ciudad, y la diocesana repartida entre las parroquias de la diócesis. Necesito levantar aquí la capilla, y para ello nos faltan unos miles de duros para empezarla. Si sabe usted quién nos prestaría dos o tres mil al interés del 4 o 5 por %... En fin, le daré más detalles en otra. Hoy solo para que esté tranquilo.
Afectos a su señor padre, hermanita y demás familia.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 58, págs. 1-2
A don Juan Estruel – 15 de marzo de 1901
Tortosa, 15 de marzo 1901.
Señor don Juan Estruel
Mi Juan: He recibido la tuya con el sobre romano. También que Conchita ha escrito a su tía. Esta contesta que la criada Cinta irá mañana en el tren de las 12 a ésa. Así, pues, creo no será preciso vengas para san José. Con todo, puedes ir a don Germán y decirle que si acaso a pesar de la carta de doña Cinta, él resolviera que doña Conchita se viniera a ésta, que te ofreces a venirte para acompañarla y en este caso vendrías tú cuando esto fuera.
Te espero para que empieces las cuentas de la futura capilla de Reparación, cuya primera piedra pienso poner, a escondi- <*2*>das y a las 5 de la mañana del día 1.º de abril, y ya estarás tú aquí. Mañana terminaremos el plano definitivo, y creo que mañana recibiré una noticia buena de una cofundadora en la cual no pensábamos.
Tus padres sin novedad. Anteayer matamos dos cerdos y todos han trabajado en la obra puerca.
Tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Acaban de enviarme la adjunta de casa doña Cinta para que la envíes en seguida a doña Conchita, pues dicen que por el colegio la recibirán alguna hora más pronto.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 59, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 16 de marzo de 1901
Tortosa, 16 de marzo 1901.
Señor don Juan Bautista Calatayud
Mi Juan: Sin ninguna de usted relative a constituciones.
Van ultimados los números hasta 172, o sea hasta terminar la 2.ª parte, y si no viene pronto lo de usted, seguiremos rápidamente las “ordenaciones”, y si no envía usted el ultimatum de lo de la 1.ª parte “objetos, régimen”, etc. también lo emprenderemos, y lo reultimarían ustedes, aunque yo prefería lo contrario. Don Esteban tiene mucha traceta y es animador más y mejor que otros. Y si no ayunara creo que antes del plazo que me propuse estaría ultimado todo: quiero darle bula, pero dice que ya me avisará, pues Vilá no se la dio entera. <*2*> Conque, age, age.
Recibió don Esteban una de usted con “Perfumes” y decía usted no recuerdo qué, de que había cambiado yo de sistema, etc. No entiendo a qué se refiere usted; y si es por haber saltado a los otros números sin ultimar los primeros, sabe usted que le dije me faltaba lo de ustedes; y por ello no me he arrepentido y más no siendo usted infalible en sus sistemas. Así hágalo como lo hemos empezado a hacer, que ya ve le ahorramos trabajo; pero que no sea esto motivo para dejarlo de hacer usted con igual interés y por obediencia y celo de la gloria de Dios y del bien de la Hermandad, y obsequio de mí.
Que pasen feliz día de san José y mis saludos a todos los Pepes que no tengo tiempo de examinarlos en el grupo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Post scriptum. Viene la suya del 12 por el correo de la tarde, son las 7 y ½, y veo repite usted lo del cambio de sistemas, y que yo le dije tenía ultimada la 1.ª parte, y no lo recuerdo a no haber perdido yo papeles. Escribiré sobre esto. Bien hubiera venido un articulito, pues Escudé quería descansar estos meses. Ya diré sobre esto.
Los números que no hemos alterado no apremian. En los [que] remito hay en todos alguna alteración.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 60, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 16 de marzo de 1901
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Espero noticias de usted. No puede explicar la crisis revolucionaria de Portugal. La secta ha apuntado contra los frailes españoles del pequeño seminario, y el “Correo interior josefino”. Si no han visto los periódicos portugueses, le mandaré uno. Temo que los nuestros no acierten en las resoluciones.
El palacio patriarcal está custodiado por caballería todas las noches, <*2*> por las intentonas contra los padres españoles. Se ve que bañeta ha comprendido nuestra malicia, y no puede sufrir cien sotanitas por las calles de Lisboa.
Según Albiol, en el Palacio de Oriente, se trabaja por Castellote para Madrid, y la sola dificultad es los pocos años de obispo. Ya dice de la fiesta del cardenal y del obispo de Cuenca, y sus deseos de que vayamos allá. Del de Coria, etc.
Oren por lo de Portugal, y hagan orar.
Mañana tal vez más cosas, si puedo, pues me matan el tiempo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 16.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 61, pág. 1
A doña Beatriz Gombáu – 16 de marzo (¿?) de 1901
Mi B.: Estamos rotos en el hilo de nuestras comunicaciones, y no tengo tiempo para atar otra vez el hilo, y ya lo haré apenas pueda. Entretanto dígame usted algo y cómo sigue su almita, y el estado del T... y el arreglo del test... de M... que debía no retardarlo, etc.
Mi asunto de Rep... no se ha iniciado ya abiertamente por dos cosas: 1.ª por ver que desaparezcan estas algaradas sectarias, y 2.ª porque no tengo la seguridad de los cuatro o cinco mil duros que necesito para empezar, pero creo que podré tener de dónde obtenerlos a cualquier rédito. Iré diciendo el estado del asunto.
Hasta la suya.
Su padre
[Manuel Domingo y Sol]
Hoy, 16.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 62, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 21 de marzo de 1901
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Recibí anteayer la suya del 16, y por la tarde. 1.º Celebro sea confirmado mi parecer de no querer existir. Santillana no me contesta, y lo extraño de su actividad; volví a escribirle la misma noche. Si no escribe mañana, lo haré yo a usted para que escriba al nuncio o monseñor Barbona, y arranquen la hoja, y se la manden a usted o a mí.
2.º Rocamora. Está placentísimo, sobre todo conmigo, y eso que le visito poco. Creo referí a usted lo sucedido a la muerte del señor Belló, y las varias pretensiones. El Magis... vino a decirnos que el señor obispo le encargó la Delegación de capellanías, y al contestarle aquel que eso de papeles no le llenaba, que más bien así cosas de seminario, le contestó el Ob... que hacia dos años había pensado un proyecto con el señor Belló, y que regularmente se maduraría éste despacio, y que entonces... Si no cambia, pues, creo que nos dirá a nosotros..., y el Magi... rector. Ya lo he puesto ante Jesús.
3.º Espero lo de Luis sobre Marqués, y espero y encargaré a ustedes otras cosas sobre este terreno.
4.º He pasado ratos amargos sobre el asunto de Portugal. No lo digan, pero están los cuatro en Plasencia, <*2*> y me temo que ni el cardenal ni los nuestros habrán estado a la altura de las circunstancias y de aquella crisis, en la resolución tomada. Hoy espero detalles del buen Marzá, si es que llega a aclararlo bien.
Repito que he estado preocupado. Si fuera una expulsión resuelta del cardenal, con pretextos de los decretos del gobierno, quedaría muy tranquilo, a pesar del gran quebranto que nos ha ocasionado aquella casa. Pero si es una salida provisional, ni podemos volver allí sin nuevas bases, ni sabré si hemos hecho lo que debíamos para no abandonar aquel campo. No deseo más que estar tranquilo de conciencia, y esto solo lo adquiriré con una recusación completa por parte de ellos. No olviden ante Jesús. Ahora no se les puede a los que están en Plasencia señalarles destino, hasta que el bendito Marzá escriba causas y efectos, y siento se hayan retirado allá, dándole una publicidad de la cual ellos están ufanos, y a mí me contrista.
5.º Villarreal. Lo supimos por Ariu, que estuvo aquí. El arcipreste está hecho un pobre, y no faltan murmuraciones contra alguna de esas respetables entidades de Roma.
6.º En la fiesta del señor Sancha acudieron Coria, Castellote, Cuenca. Este invitó a Albiol a que fuese a hacer una visita a Cuenca, y ver los dos edificios, muy separados uno de otro; le escribo que no vaya todavía, pues necesito otros datos. El de Coria no envía alumnos a Roma, porque no hay ni uno que quiera ir. Castellote preguntó a Laguarda con mucho interés si había armonía entre los nuestros y profesorado, etc.
7.º Ha fallecido en Alicante madre Eugenia, hermana de doctor Pallarés. Non caps més.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Va el catálogo, no lo enseñen que da pobreza.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 63, págs. 1-3
A don Manuel Marzá – 23 de marzo de 1901
Tortosa, 23 de marzo 1901.
Señor don Manuel Marzá
Muy amado en Jesús: Al fin acaban de llegar los detalles deseados. Si vera sunt exposita, veo no tienen culpa ustedes. Solo hubiera deseado le arrancasen alguna otra confesión al cardenal de la imposibilidad de volver, no por las turbas, que ya se aquietarán, sino por nuestro propio decoro, por ver si se le escapaba su asentamiento de conformidad, para poder decir actum est; ahora nos encontramos con que tendremos que preguntarle qué piensa, apenas pase esto, y si nos deja en libertad de volver o no, y [si] no volvemos no tendremos derecho a <*2*> reclamación de ninguna especie, y si decimos que volvemos será preciso ponerle otras bases, que no aceptará, pero que le servirán de pretexto para denegar cualquier reclamación. Una expulsión definitiva del cardenal hubiera parecido a nosotros una bendición para nuestra definitiva tranquilidad. Ahora estamos en las mismas dudas sobre la voluntad de Dios.
De todos modos, ahí todos no pueden continuar, y me extraña propongan usted y Forner ir a vacaciones, y decirlo tan frescamente. Por lo tanto escribo a Astorga, y si de Astorga telegrafían que puede ir Forner, que se vaya allí en seguida a aquel seminario. En cuanto a Grau, escribo a Albiol que irá Grau a aquel colegio de Toledo, y así puede salir para Toledo cuando a usted parezca.
Continúe <*3*> usted ahí, y dígamos qué esperanzas hay de poder fijar época de ir a arreglar las cuentas, etc. Esperaremos, además, lo que dan las circunstancias de Portugal, y lo iremos pensando.
Anoche me afectó el telegrama que traían los periódicos despachado en Badajoz, y titulado “Crónica entre los obispos portugueses” y decía que mientras el cardenal había despachado los franciscanos españoles de San Vicente, los otros obispos estaban por la resistencia. Ha sido una publicidad que nos hace poca gracia para lo porvenir, aun de nuestra situación en España.
No ha enviado usted copia de la comunicación del cardenal.
Hasta otra suya.
Afectos a todos.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 64, págs. 1-2
A sor Ángeles Martí – 23 de marzo de 1901
Mi pobrecita Ángeles: Recibí por J. de Mata la suya. No sé qué decirla, ni tengo ganas porque prefiero sea de palabra, ya que usted tiene la longanimidad de hacer el sacrificio de acompañarnos.
Crea que tengo pereza de salir, porque el estarme cuatro días fuera de mi mesita, me parece no aprovechar el tiempo que tanto necesito. No obstante, lo haré si no ocurre obstáculo mayor.
El día 1.º del mes que viene, iré por la mañanita a las 5, a un local de aquí, y haré un pequeño hoyo, y pondré una piedrecita, y la bendeciré, para que brote pronto el templo de Reparación y expiación a Jesús sacramentado. Tendrá que venir usted a dar una bendición. Si Jesús lo <*2*> bendice, entonces sería fácil que jubilemos aquí a Martinet y podría Ángeles pensar también en una jubilación, si el Señor dispusiera de sus padres. ¿Le parece bien la combinación?
Conque hasta la vista, Jesús mediante, si no me lo impide una enferma que hace días está así.
Sobre el nombramiento de vicario no sé nada, y no es fácil podamos intervenir, porque cuando se sabe ya está hecho. Dígalo usted a la Virgen de los Ángeles.
Conque quieteta, quieteta.
Suyo afectísimo padre
[Manuel Domingo y Sol]
Hoy, 23 de marzo 1901.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 65, págs. 1-4
A don Remigio Albiol – 23 de marzo de 1901
Tortosa, 23 de marzo.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Recibida la suya de la víspera de san José.
Bien por las esperanzas del enfermo.
Cuenca. No lleva prisa el viaje, pues muchos temas pueden resolverse sobre la mesita, si se tienen los datos suficientes, y faltan no más dos datos.
Según noticias, los chicos del colegio o seminario menor, pueden ir por el barranco, sin dar la vuelta, pues hay un pontón, y por él pasa la gente del país, etc.
Item parece que los de dicho colegio menor hay que no pagan, hay quien paga hasta diez céntimos. Esto hace suponer que es un colegio de San José, y es probable que coman menos bien que en el seminario, aunque no lo sé. Tampoco sabemos si <*2*> el déficit lo paga el seminario o el prelado.
Parece, además, que en dicho colegio solo hay gramáticos y acaso filósofos. ¿Cómo se arreglan para el pago cuando pasan a teología?
Así es preciso saber, primero, estos datos; a saber:
Si es colegio de pobres y cómo se sostiene.
Si solo hay gramáticos y filósofos.
Qué pagan cuando van al otro seminario.
1.º Esto sabido, si es colegio de pobres y lo paga o sostiene el seminario a nosotros nos conviene que continúe así, y no hay necesidad de que arrostremos el peligro de quebrantos, pues no podríamos hacer un llamamiento a la diócesis para limosna, puesto que no es una fundación nueva nuestra, sino que dirían que aun han perdido con nuestra ida. Si fuera que solo los sostuvieran hasta filosofía o teología, en este caso, bien podía figurar como una fundación nueva nuestra diciendo que se les tendrá allí <*3*> toda la carrera, y poner una pensión como la de los otros colegios de 70 o 90 reales, y con esta pensión podría el obispo poner los que quisiera a su cuenta cargando nosotros con los quebrantos; pero, repito, debía ser para toda la carrera, y como cosa nuestra exclusiva.
2.º No nos conviene tener el profesorado con nosotros en dicho colegio, y por ello se hace preciso que o vayan a las clases del seminario, por el pontón o por la otra parte.
3.º En el otro local, o sea, en el seminario, no debemos tener profesores dentro, a no reunir el edificio condiciones tales que permitiera estuvieran en punto en donde no pudieran ver ni ser vistos de los seminaristas, y creo que no las tiene el seminario de Cuenca, y no sé si usted lo expuso así al obispo.
4.º Si el seminario y colegio tuvieran el mismo carácter en pensiones, alimentos, etc., entonces habría en cada edificio los Operarios convenientes con la pensión <*4*> señalada como merced por cada Operario; si el colegio fuera colegio, lo mismo, a no tomar éste el carácter de colegio de San José, pues en este caso, no tendrían los nuestros pensión.
5.º Me dijo usted que el obispo reparaba en la destitución de rector, y no sé si usted le sugeriría la idea de que no es preciso quitarlo, pues puede continuar como prefecto de estudios y aun con el mismo nombre de rector, que no se han de enamorar ustedes de este nombre, que aun me repugna se tenga en los centrales, y preferiría el de director; con ello es fácil viera el obispo menos dificultad, o ninguna; pero eso sí fuera del seminario debiera estar. Ahora, pues, si estos datos no los puede adquirir sin ir a Cuenca, puede ir cuando quiera, pero de incógnito, y con pretexto de una visita al obispo, y por pocas horas si es posible. Si puede adquirir datos antes de ir, mejor, y entonces no llevaría prisa, y hasta podría ser en las vacaciones. Así conteste, y vaya diciendo lo que sepa.
No digan por ahí lo de Portugal. Siento se haya dado publicidad, y he escrito a aquellos benditos que ni lo escriban a los colegios pues temo que ni el cardenal ni ellos han estado en sus resoluciones a la altura digna de aquellas circunstancias. Aquí no hemos dicho nada. Hasta otra.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Acabo de recibir carta detalles de Marzá; veo que toda la culpa la tiene el cardenal y no ellos. Escribo a Marzá envíe a ese colegio a Grau. Así irá pronto. Ya daré a usted instrucciones.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 66, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 25 de marzo de 1901
Tortosa, 25 de marzo 1901.
Señor don Juan Bautista Calatayud
Amado Juan: Anoche recibí una suya, que no sé por qué viene por la tarde. Hoy las otras dos. No he podido entrar en ello todavía, pues la mañana me la ha gastado un literato que ha querido ir a ver una obra en el seminario. Esta tarde Pallarés, que ha venido de Alicante en donde ha muerto su buenísima hermana de Jesús María. Así veré mañana. Entretanto, Jesús se lo pague.
Su
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 67, págs. 1-3
A don Benjamín Miñana – 25 de marzo de 1901
Tortosa, hoy 25.
Señor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Anoche recibí la anterior del señor Santillana. Mañana le contestaré que no estoy tranquilo, y no quiero conste en el censo para la junta de defensa, pues no queremos defensas. Por lo tanto <*2*> creo no debemos parar hasta arrancar la famosa hoja de Plasencia. Creo debe usted escribir a monseñor Bavona o al nuncio diciéndoles que aunque sabe usted que la circular de dicho nuncio no era para trasmitirla al gobierno, con todo como quiera que nosotros no pasamos como congregación religiosa exteriormente en ninguna parte, pues somos de hecho unos auxiliares de los seminarios ofrecidos como tales a los señores obispos, éstos han prescindido en todas las diócesis de hacernos constar así ante el gobierno, ni ante la misma nunciatura como tales congregaciones, que solo en Plasencia se llenó la hoja inconsideradamente. Que no nos conviene, ni queremos figurar en ningún censo como tales y así que recomienda se inutilice la hoja de Plasencia relativa a la Hermandad de Operarios diocesanos.
Si usted conociera al abrevia- <*3*>dor de la nunciatura, podría escribir a este, y aun hacer hincapié en lo que escribe el señor Santillana; y digo esto, para que fuera todo por un mismo hilo, y no varios.
Si en lugar de esto quisiera usted, y yo me inclinó a ello, [escribir] al señor Cadena, le dice la historia, la contestación del señor Santillana y la necesidad de que se arranque la hoja, y se quite del censo. Así dicho señor Cadena podía ponerse de acuerdo con el señor Santillana.
A este diré que usted escribirá al señor Cadena, y que si éste le llama, que esté sobre aviso, y que tal vez aún escriba usted a la nunciatura.
Lisboa. La secta nos ha arrojado. El ministro dijo al señor cardenal que debían ir fuera los sacerdotes de San Vicente, y que no respondía de lo que pudiera suceder. Al fin salieron, y están en Plasencia. Hemos escrito vaya Forner a Astorga y Pere Grau al colegio de Toledo. De Marzá ya veremos.
Recibida la de usted hoy para don Francisco, y ha hecho la salsa del recreo, dando vueltas al tema de la edad.
Afectos.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Entre las contestaciones uniformes de todos los colegios, por la omisión de nuestra existencia, está la de Astorga que le mando, y que puede devolverme.
Por si no va carta para san Benjamín, que el santo nos le bendiga.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 68, págs. 1-2
A don Juan Estruel – 26 de marzo de 1901
Tortosa, 26 de marzo 1901.
Señor don Juan Estruel
Amado Juan: 1.º Ve a casa de doña Conchita por si se les ofrece algo para ésta. Si estuviera bien doña Conchita, y por este motivo Cinta debiera volver, podrías ofrecerle tu compañía.
2.º Tráeme un centenar de estampas romanas de las que se expenden por los padres carmelitas. Mejor que sean variadas. Si son de alguna novedad puedes traer 200, pues he de ir a las monjas de Ulldecona y gastaré bastantes.
Di al que vaya [a] decir misa a las teresianas que entregue ésta a doña Saturnina, o mejor, si ibas tú a despedirte; pero debes entregársela a ella sola <*2*> o con disimulo si estuvieran las otras por allí, y sin decirle de quién viene.
Prepárate que tendrás que trabajar en varios arreglos de cosas esta temporada.
Creo te dije que la víspera de san José, una fundadora inesperada, doña Cinta Piñana nos hizo entrega de los dos mil duros de tal fundadora, a las 8 de la noche, y Elías los recibió.
Hasta el jueves, pues, Jesús mediante. Ya enviaré a Audí a la Estación.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 26.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 69, págs. 1-2
A doña Beatriz Gombáu – 26 de marzo (¿?) de 1901
Mi b. B.: Aunque prometí a Cinta decirle otra vez, ciertamente no sé adónde nos quedamos del hilo material y espiritual, y se hará preciso que usted me lo vuelva a atar. Sobre el material, no recuerdo en qué quedamos de mandarme usted sus notas; y en lo de M... me expuso usted bien claro la situación, que no me pareció desesperada. Vuélvame a hablar de Font... de Q.. y los jornales del huerto de Jesús.
En cuanto a lo espiritual, tuve a comer el otro día a D. J. e hice dos cosas: lo primero confesarle que a pesar de mi egoísmo, casi me daba por vencido, y ya echábamos líneas para el futuro plan de campaña; en segundo lugar, para hacerle dentetes, y darle celos, le hice admirar un cuadro que ostentamos en el recibidor, y le hacía adivinar a la almita autora, y se sorprendió y complació muchísimo. Yo hubiera querido que a su vista participara un poco de mi egoísmo; pero fue al revés, que aún le vinieron más ganas de que sea pronto toda... Jesús.
Sobre la Rep... <*2*> envié a buscar al arquitecto y está encargado de hacer el planito. No le he visto; pero estoy agenciando el logro de cuatro mil duros a cualquier interés, y apenas tenga la seguridad de obtenerlos, a medida que se vayan necesitando, daremos el pensamiento a la publicidad; pero antes pasaré por ahí, y resolveremos sobre doña Cinta, y otra y lo de C. Bala..., único que nos queda por tocar. Conque apriete usted las oraciones.
Hasta la suya, y que sea larguita, si puede.
¿Que hace el T.? ¡Qué poca traza tiene usted para enviar angelets al cel!
Suyo afectísimo padre
[Manuel Domingo y Sol]
Hoy, 26.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 70, pág. 1
A don Benjamín Miñana – 27 de marzo de 1901
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Anoche recibí la de Corominas, y me ocurre mandársela, pero no le diga usted, si le escribe, que se la he mandado. En caso puede decirle que yo he dicho que él está enfadado, etc., si le ha de escribir.
Devuélvame la carta, porque casi no me [he] enterado.
Es demasiado el trajín que vuelvo a llevar. Marzá ha dado una publicidad, que yo no quería, a la salida de Lisboa.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy 27.
Ya haremos un memento a san Benjamín, a condición de que mande usted pronto lo que tenga en esa administración para mí.
Dígame algún detalle del asunto de obispado de Corominas, y yo le haría contento.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 71, págs. 1-2
A don Manuel Marzá – 27 de marzo de 1901
Tortosa, 27 de marzo, 1901.
Señor don Manuel Marzá
Muy amado en Jesús: Ya escribimos a usted respecto al destino de Forner y Grau.
Hemos dado vueltas a la situación-Portugal, y nos tiene indecisos de resolución respecto de usted.
La posibilidad de arreglar cuentas pronto, según se vean las intenciones del Patriarca; el asunto de los cuatro o cinco que usted indica, posibles para la Hermandad, y que usted solo en caso debería ultimar, también las noticias que esperamos de otros horizontes y que pueden influir en las resoluciones, etc., no nos permite apresurar una solución.
Además creemos que usted no dejará de ir recibiendo noticias de allá que aclaren más la situación.
Por todo <*2*> lo cual creemos que pase esos días de semana santa ahí, y usted irá diciendo y veremos.
Don Esteban cree que usted podía ocuparse muy entretenidamente ahí con tareas provechosas, y así no solo no tendrá motivo para fastidiarse por falta de ocupaciones, sino que pueda ser útil su estancia ahí por de pronto.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 72, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 27 de marzo de 1901
Señor don Juan Bautista Calatayud
Mi Juan: 1.º Recibida su cartita por don Esteban. Ya diré cuando pueda.
Las atenciones sociales y enfermas devotas me matan.
2.º Si me mandará 100 estampitas de última novedad variantes para el miércoles santo que voy a operar, me vendrían bien, y se las cobrará usted en una nota de misas que celebraré a su intención, y si no tiene misas le daré intención de dos o tres pesetas, pues de ambas tengo unas pocas, y se las pagará Luis.
3.º Dígame o averigüe cuánto costará un Breve de oratorio para una enferma que apenas sale de casa, y concedido solo para dos años o uno; digo esto por si <*2*> con esta condición tuviera que ser más barato, y porque creo que no vivirá mucho más, y hágalo ligerito.
4.º ¿Cómo podré dar vacaciones a usted?
5.º Dígame si sería mejor Prast que Soler para el caso de poder enviar uno ahí. Prast tal vez sería mucho más fácil. Hemos destinado a Forner a Astorga y por esto me ha venido esta idea.
6.º Hay algo más, pero Elías me apremia.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 27.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 73, págs. 1-2
A don Juan de Mata Martí – 27 de marzo de 1901
Tortosa, 27 de marzo 1901.
Señor don Juan de M. Martí
Mi Juan: Recibidas las suyas.
No es preciso venga usted a buscarme el miércoles por la tarde. Si acaso me llevaba a Estruel lo colocaríamos en casa del señor Salomón o en otra.
Tal vez el sábado santo haríamos venir a ésa a don Francisco Osuna por lo de la limosna diocesana. No lo diga porque no es cosa resuelta. En caso diga si habría inconveniente en ello.
Supongo que la profesión será el día de Pascua, como usted me prometió.
Ángeles dice que bajará.
¿Es para coro o para obediencia la neófita que ha de profesar?
Tantas cosas a nuestro don Bautista <*2*> Salomón, y felicite en mi nombre a doña Dolores, para la cual ya llevaré una estampita, pues no tengo ninguna a mano.
A sor Dolores, la veterana de esa casa, id... id.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 74, págs. 1-6
A don Remigio Albiol – 29 de marzo de 1901
29 de marzo 1901.
Señor don Remigio Albiol
Amado don Remigio: Anoche recibí la suya. Hemos dado vueltas al asunto Cuenca.
1.º Conviene que los alumnos del colegio vayan a las clases del seminario. De otro modo no podríamos librarnos de tener allí profesores; pues menos molesto será a los nuestros el ir cuatro veces al día, que a los profesores ir dos veces, y no conviene tener profesores en casa, y menos teniendo carácter de seminario menor.
2.º No nos conviene tener el colegio como Colegio de San José, esto es, a costa nuestra. La razón principal, entre otras, porque teniendo hoy un carácter de más economía que la que nosotros podíamos ofrecer, no solo no sería simpática la fundación, ni podríamos esperar ayuda de la diócesis, sino <*2*> que todavía produciría malquerencia en la ciudad, diócesis y clero. Debemos, pues, ser hoy simplemente directores con la pensión igual que los que dirigen el seminario.
Para ello puede aconsejarse al señor obispo: Que dé una circular en que diga, que los quebrantos a que obliga al seminario y a él la existencia del colegio (o seminario) de... si tiene título, le precisan a una reforma en el mismo, que será sin gran perjuicio de los alumnos, etc. Que por ello se fija en 70 reales, o dos reales y medio la pensión de todos ellos. Que no obstante, para favorecer a los que por su talento y buen comportamiento se hagan dignos de alguna ayuda en el caso de que no puedan sostener ni aun esta módica pensión, aquellos que después del primer [año], al menos saquen la nota de... en los exámenes y la sostengan, se les podría rebajar lo que conviniera de dicha pensión, siempre que acreditaran que no podía satisfacerla. Que por la misma <*3*> causa de falta de medios del seminario, se rebajará el personal del seminario, no teniendo más que un profesorado, etc. No le enseñe usted esta carta que escribo a vuela pluma, pero puede usted indicarle estos conceptos y otros que le ocurran o puedan decir a ellos, como pretexto de la reforma, y que le enseñe a usted antes la circular, no sea cosa que pueda haber conceptos que pudieran prevenir en desfavor nuestro. Si cree usted que puede añadirse el concepto de que por la misma razón ha acudido a una dirección mas económica (si es que venga a serlo), etc.
Si un día nosotros viéramos que con los 70 reales, podíamos ofrecernos a los quebrantos del colegio, pagando desde luego los sostenidos por el señor obispo a razón de dichos 70 reales, y con la subvención o condiciones que convinieran, etc., tal vez lo aceptaríamos. Pero por hoy los quebrantos han de ir a costa del prelado.
3.º Dijo usted en una de sus cartas que el obispo no tenía o sentía qui- <*4*>tar al rector. Ahora me dice que es vicerrector, y por lo tanto supongo que no será canónigo. No hay inconveniente en que este vicerrector o un canónigo sea rector y llamado tal, para la sola parte literaria, constante en las bases, digo que se llame rector, pues acostumbradas las diócesis y cabildos a rectorados de canónigos, no les viene bien lo de prefectos de estudios (que no serán otra cosa); pero el nombre de rector llena a cualquier canónigo. Lo esencial sí es que no esté dentro del seminario, y en esto no se ha de transigir. Lo demás ya nos contenta a nosotros, y nos da suficiente prestigio y atribuciones. Creo es lo que más conviene a pesar de las apreciaciones de ustedes. Con todo, si el vicerrector no es canónigo se le puede dar el nombre de prefecto de estudios, y aun añadir el nombre de vicerrector prefecto, etc.
4.º Las bases ya son sabidas, aunque las redactaríamos. De dos Operarios y uno más por cada cincuenta más o fracción de 50, y la de algún auxiliar por la sola manutención. Además, <*5*> se deberá añadir un artículo que diga: Que en atención a la distancia de la central se abonará un viaje anual a los Operarios para la semana de ejercicios. Así se puso al de Málaga, y se indicó al de Sigüenza.
5.º Si con todos estos datos se ha hecho usted bastante cargo y cree conveniente ir a Cuenca, vaya usted para evitar que los secretarios, etc., se enteren de todo, si van ustedes con cartas; pero si pudiera ser de incógnito y estando allí las menos horas posibles.
6.º Misioneros de visita. No podemos comprometernos fácilmente porque no tenemos personal, ni lo tendremos en mucho tiempo, y ustedes mismos se quejarán de quedar abandonadas las casas, si se les obliga a ello. Con todo, para este caso <*6*> particular podemos dar solución por medio de Marzá. Hoy le escribiré diciendo que usted le llama, y [si] no prevé él dificultad mayor, que vaya ahí para este objeto. Creo que es el más o el único a propósito. A su lado puede usted enviar a quien quiera de los de ahí que usted indica.
6.º No veo inconveniente en que coloque a Grau en el colegio, y que se lo pasen como puedan, para no tener que intervenir el señor cardenal en el conocimiento de ello.
7.º El padre Ferreres llegará a esa el lunes a las 11 de la mañana. Me preguntó sobre decir misa en Castillejo. Le dije que a haberlo dicho más pronto, tal vez usted hubiera prevenido al señor aquel para que pudiera celebrar allí. Le dije lo de ir a Aranjuez. De aquí que no sabe lo que hará. Lo digo a ustedes por si acaso creyeran prudente que alguien le reciba en Castillejo, etc. El va a D. N. Giner (entendí). Si puedo volveré a escribir a usted por él; no sé si me entenderá; pero no puc més.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escriba, pues, a Marzá invitándole y yo, como digo, le prevendré.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 75, págs. 1-3
A don Juan de Mata Martí – 30 de marzo de 1901
Tortosa, 30 de marzo.
Mi Juan: Por Dios no diga de esta carta porque estoy avergonzado. Es posible que no pueda estar ahí para las funciones de semana santa, aparte de muchos agobios que me aguardan y apremian, porque el sábado santo es fácil me visite una persona de la cual espero mucho, y sentiría vivamente no me encontrara. Desde luego que la profesión y confesar a las monjas, sí. Creo que usted me dijo que al menos una de las dos cosas y más lo de la profesión.
Por lo tanto sin decir por hoy nada a nadie, dígame en seguida:
1.º Si es necesario vaya ahí uno para las funciones, e iría Osuna.
2.º Si la profesión es indiferente, que sea el 2.º día de Pascua, o mejor el tercero como me parece indicó usted. Si no había otro remedio y se empeñaban en que fuese el primer día, lo haría, aunque no me <*2*> viene mal, y mejor sería el segundo, y mejor que todo el tercero, pues así no tendría que salir y viajar en la tarde de Pascua.
Conteste, pues, en seguida por todo, esto es, por si debe ir Osuna, o lo desee éste, en caso que no vaya yo o no es necesario, y sobre el día de la profesión, y volveré a escribir a usted mañana la noche categóricamente.
Acabo de recibir carta de Ángeles que va ahí el martes. Si quiere usted enviarla aquí para que presencie las funciones de la catedral, yo iría con ella ahí la víspera de la profesión.
Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Para lo de la venida de Ángeles tiene usted tiempo de resolverlo con ella apenas llegue. Para venir después aquí, me parece le conviene venir dichos <*3*> días de los oficios porque hay más objetos, y yo estaré más para ella, a no ser que dichos días le hiciera falta a usted.
Pasado mañana bendigo el local de la Reparación y se empezarán las obras.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 76, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 2 de abril de 1901
Señor don Juan Bautista Calatayud
Mi Juan: Ya escribiré. Gracias por su trabajo y solicitud. Poca tarea le queda ya. Que haya salido santo de los ejercicios. Felices Pascuas, no puc més. San Mateo, Vinaroz, Benicasim etc., y demás cartitas se han llevado la tarde.
Suyo afectísimo padre.
Manuel Domingo y Sol
Señor don Benjamín Miñana.
Amado Benjamín: Recibida la <*2*> suya. Veo lo del cardenal. Ha hecho usted bien dirigirse a éste. Ya irá viendo. Felices Pascuas a todos.
Ayer 1.º de abril di bendición al terreno y se han empezado las obras, o mejor, a sacar los escombros de la Merced.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 2.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 77, págs. 1-2
A don Enrique Plá y Deniel – 5 de abril de 1901
Tortosa, Viernes santo 1901.
Reverendo señor don Enrique Plá
Mi Enrique: Olvidé hace ya unos días un encargo de nuestro Girona. El J. del panteísmo pidió le dejáramos libre hasta el junio, y Girona me indicó si usted podía arreglar un par de articulitos de tema libre. Así, si puede, hágalo. Si no, haría que él mismo escribiera alguna cosa.
No sé si sabrá que la secta puso los ojos y la batería a nuestra casa de Lisboa. No ha querido perdonar el haberles lanzado cien sotanitas por las calles de aquella ciudad que están acostumbradas a no ver ninguna. Provisionalmente se han trasladado los nuestros a Plasencia, y no sé si volveremos pronto a aquel campo tan necesitado por no decir tan perdido.
Felicísimas pascuas a todos. Si va a ver a nuestra María Aloisia, dígala que no la exijo que me escriba, ni casi lo quiero porque me hago cargo <*2*> de su carga y sus ocupaciones, pero que no me prive de saber de su salud de vez en cuando por cualquier conducto. Añádala que el día 1.º de este, aniversario de mi cumpleaños, empezaremos a sacar los escombros de la derruida iglesia de la Merced para empezar la edificación del Templo–capilla central de Reparación universal al Corazón de Jesús sacramentado en España y América. Así que no olvide este asunto ante Jesús.
Con mi bendición a ella y a toda su familia, y un abrazo a usted, se repite afectísimo capellán y padre
Manuel Domingo y Sol
Es probable nuestra ida a Cuenca y Sigüenza el curso próximo.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 78, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 6 de abril de 1901
Tortosa, sábado santo 1901.
Señor don Juan Calatayud
Amado Juan: Van dos líneas. Felicísimas pascuas. No fui a Ulldecona por no perder tanto tiempo. Voy pasado mañana a predicar a una profesanda, hija de Martinet, y a confesar a las monjas: todo en 24 horas.
Tenemos ultimados todos los números del reglamento que enviamos a usted para que los reultime, sin perjuicio de nuestros reparos todavía.
En lo que envió usted he notado 1.º: Que después de los números 144 y 145, o sea, el título “Prácticas comunes y de distribución de tiempo” no pone más que lo primero, esto es, los números 144 y 145. Y se deja los otros hasta [el] 157 “Deberes especiales de los Operarios, etc.”. ¿Es que se olvidó usted de incluirlos? Véalo, pues me extraña no pusiera la mano en ellos.
2.º Con la idea de retocar usted ideas y no palabras, violenta algún numero. Veré si hay algunas cons- <*2*>tituciones que nos permitan estas ataduras de palabras y conceptos, de otro modo sería un trajín si tuviera que hacerse lo contrario. Pero lo dirá la plancha.
3.º Para su consuelo, hemos respetado bastantes correccioncitas suyas: pero no todas, y don Esteban está dispuesto a defenderme y a defenderse verbalmente cuando sea hora.
4.º Hay otras cosas que decirle sobre esto; pero no era éste mi objeto, sino pedirle por amor de Jesús que nos envíe cuanto le enviamos con letra de Marqués o sin ella, pues don Esteban no recuerda bien, ni yo tampoco si los borradores que dimos a Marqués, son iguales a los que enviamos ahí. Hágalo en seguida que me parece irá o podrá ir esto al vapor, y eso que no hemos podido dedicar más [que] unas pocas horas de alguna mañana pues la Reparación, sin pensarlo yo, me ha ocupado demasiado.
Que le hayan probado los santos ejercicios.
He escrito al obispo de Sigüenza que nos aplace el viaje hasta fines de mes o mitad de mayo, por si puedo empujar estos días lo de constituciones. Deseo salir de papeles para hacerles trabajar a ustedes en otros, y yo también.
Díganos cosas. Afectos a don Luis y Sánchez. Si visitan a nuestro señor cardenal Vives felicítenle las pascuas, así como al padre Ruperto.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 79, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 6 de abril de 1901
Tortosa, 6 abril.
Señor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Recibida la suya. Celebro pasara bien la fiesta onomástica, que dicen los modernos. Siento no poder endulzar a Corominas con alguna noticita.
Se recibió ayer el breve para la famosa Tomasa García. No quedó aún contenta, porque solo era para ella sola, y los de la casa de delante creen que lo tienen todo, y no será verdad. Esas devotas son... Fortuna que su padre espiritual regalado y querido (nuestro Julián) está encargado de ponderarle la gracia, para intimarle que entregue pronto los dos mil duros para nuestra capilla de Reparación. ¿Cómo salen de Cervera y del afarám esas florecillas de Julianes y no Julianes?
Hemos enviado a Fornés a Astorga, y a Pedro Grau a Toledo. Marzá irá de misionero delante del auxiliar de Toledo en su visita, pues Albiol propuso que fuera con él Marín y Viñayo. Si yo se lo hubiera propuesto, el mundo y el seminario de Toledo se nos venía <*2*> abajo; ahora, como quería complacer a Laguarda, todo era fácil. Fortuna que Marzá nos sacará del compromiso.
El 9 irá Albiol a dar un vistazo a Cuenca. Deseo este campo, y me hace miedo al mismo tiempo. Ayer me escribió el de Sigüenza. Aún me hace más miedo este otro campo. No olviden estos intereses ante Jesús.
Veremos lo de combinaciones de prelados. Tengo pereza de ir a Zaragoza, hasta que se sepa fijamente. Creo que con Cascajares nos ha de ir menos mal, sobre todo si quedaba nuestro Pellicer de provisor.
Anteayer enseñé a nuestro señor obispo el plano de la futura iglesia de la Merced, que todavía no está ultimado en sus detalles, pues cada uno pone sus reparos. Le dije que tenía ya las 7 almitas... y me contestó que yo no le enseño de estas almas. Se conoce que le duele que lo hagan otros, y no él.
No fui a Ulldecona, y me remitieron la carta, pero no las estampas. Voy pasado mañana a profesarle a Martí su hija Marina; le afrentaré en la plática delante de todos, y lo oirá a pesar de su sordera. ¿Qué ne farem de aquella animeta extraña? ¿Será padrino él con su mana, digo, prima Ángeles, que es su Benjamina y la mía?
Y prou, felices pascuas.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 80, págs. 1-2
A don Manuel Marzá – 11 de abril de 1901
Tortosa, 11 de abril 1901.
Señor don Manuel Marzá
Muy amado en Jesús: Recibí anteanoche la suya muy enrevesada, fechada en Plasencia, con los detalles. Concretándolos, no veo puedan darse consejos ni soluciones, pues todo es eventual y depende de las circunstancias de lo porvenir. Así, solo se necesita que alguien vaya escribiendo a usted. Si escribe usted a alguno de allá, por Dios no lo haga con letra de usted; díctela o que la copien y fírmela no más, que así no puede pasar, y hará más de hombre importante.
Don Francisco ha recibido hoy la suya remitida desde Valencia. Creo que él tiene interés de explicar a usted cómo lo ha- <*2*>cían en su expedición. Anunciar la visita, explicar la confirmación y disponer a los adultos, y condiciones de la confesión.
Según sea el pueblo tal vez conviniera decir algo apologético, v. g., los fundamentos de nuestra fe católica contra los que la combaten, etc. Lo que conviene que no deje de prepararse y procurar tener dispuesto algún sermón por si ocurre el compromiso de hablar en alguna función y delante del señor obispo.
Supongo que si van a Plasencia cartas de Portugal, se las mandarán ahí, e irá usted diciendo.
Angelus Domini comitetur vobiscum.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 81, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 12 de abril de 1901
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Respecto del asunto de Marqués, espero aún las instrucciones de Albert. No conviene pedir a este obispo la admisión de Marqués con el exeat de Teruel. Creo debe decírsele que por hoy le dé dimisorias, que luego que esté admitido, después del año de probación, y será considerado como de la congregación.
Vean si conviene que ustedes lo <*2*> escriban al señor obispo en este sentido. Tenemos allá a don Eusebio Tejedor, pero temo estropearlo, si vamos con influencias. De todos modos digan ustedes.
Diga a Juan que se ha recibido su carta, y versos, y contestaremos mañana.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 12.
Ayer, 11, aniversario de la 1.ª piedra y 1.ª misa del veterano Benjamín. ¡¡Era ayer!!
Escritos II, vol. 14.º, doc. 82, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 13 de abril de 1901
Tortosa, 13, san Hermenegildo.
Señor don Juan B. Calatayud
Mi Juan: [1.º] Van los números de las ordenaciones, para que dé usted un vistazo. De todo lo anterior ya no le daremos tarea.
2.º Ha corregido usted muy poco en lo de los Objetos y sobre todo en lo de “Régimen” y no tengo papelitos y deben haber algunas alteraciones, pues recuerdo una en el n.º 29, etc. Tendremos que trabajar más y reultimarlos nosotros mismos, que creemos lograr por toda la próxima semana y así estará todo reultimado, y que diga la plancha ya con todo, puede que de dicho Régimen y Elección escriba a usted todavía. Ya diré de los números que usted no ha tocado, en otra.
Fui a Ulldecona el lunes y regresé el martes, habiendo confesado las 28 monjas, hecho fervorín, predicado en la larga profesión, <*2*> y hecho y recibido las visitas de rúbrica.
Es fácil deba ir a Sigüenza. A Cuenca ha ido Albiol y aquel obispo se resolverá antes de terminar el curso. Si se resuelve un problema de edificio creo estará definida la cosa. Hay 500 alumnos.
Me tocan a cenar. Como la tarde es larga, no me dejan las últimas horas para escribir, único tiempo que puedo dedicar a cartas.
Ya iré diciendo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 83, págs. 1-2
A don José María Tormo – 18 de abril de 1901
Tortosa, 18 de abril 1901.
Señor don José María Tormo
Mi José María: Recibí la suya con las noticias de sus excursiones y actos de celo.
No tuve tiempo de escribir a nuestro Cantó, del cual recibí estampita de invitación también. Va una estampita, y dígale que Jesús le haga un apóstol de los intereses de máxima gloria, y ad multos annos.
Supe que usted había escrito a Cuenca nuestra probable ida allí a un beneficiado (creo), y no lo hizo usted bien, y me escarmientan para adelantarles noticias.
Estoy con la tarea de pulir las constituciones, y esto me impide fijar fecha para mi salida a Sigüenza. Creo, pues, que no podré pensar en nuestra <*2*> vega de Murcia.
En la Reparación poniendo cimientos. Creo le di ya una hoja; va otra, por si acaso. Oren mucho.
Estamos haciendo las visitas del jubileo. Se dice que viene Blasco Ibáñez a un meeting. El Ángel que lo impida.
Marzá está misionando por la provincia de Guadalajara como precursor del obispo auxiliar de Toledo.
¿Qué hace nuestro Espinosa tan callado?
Bien por Tudela.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 84, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 19 de abril de 1901
Tortosa, 19 de abril 1901.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Recibidas sus dos últimas, y ni siquiera pude contestar a la 1.ª de después del viaje.
Veo la situación, y claro es que nos conviene el cambio de edificio con las Hermanitas, y a éstas debe serles menos desventajoso el estar algo separadas, y en aire más libre. No dice usted si debíamos escribir a don Francisco Gracia, o lo habrá hecho usted y casi sería mejor si es que realmente se las debe escribir a Valencia. Así ya iría diciendo usted las etapas de ese asunto.
Debo ir a Sigüenza y no sé cómo arreglarlo, y ya se lo diré, y en último caso nos veríamos en Madrid. Si acaso el señor debiera ir a Madrid por algunos días, avísemelo usted con tiempo, y tal vez echaría otras líneas a no estar ahí.
No puedo fijar fecha, primero <*2*> porque aguardo carta de un padre jesuita, al cual debo ver y no sé cuándo pasará por aquí, y segundo porque quiero dejar listo el trabajo de ultimar las constituciones por dudas que han surgido sobre algunos puntos.
Así, vaya diciendo.
Marzá escribe desde un pueblo; ya le enviaré a usted sus últimas letras.
Creo les envié ya las oraciones sobre la capilla de Reparación, cuyos cimientos hemos comenzado. Así, oren todos.
Va otra: ¿cuándo la inicia en Toledo?
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 19.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 85, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 21 de abril de 1901
Señor doctor don Benjamín Miñana.
Amado Benjamín: Mañana se volverá a escribir, pues el joven Marro pretende ordenarse de presbítero en Burgos, y su tío José Sol lo expresó al señor obispo, y este no tiene inconveniente, y si el papa lo concede. Van, con todo, dos líneas hoy.
No sé si dije a usted que Albiol fue a Cuenca y los deseos de aquel señor obispo, si logra trasladar a las Hermanitas al Colegio de pobres que está a 20 minutos de la ciudad. El de Sigüenza escribió que fuera y le dije me vendría mejor a últimos de este o entrado mayo. Me parece que nos entendemos, pero... me espanto al pensar en el personal. El señor obispo de aquí callado, y es fácil no diga nada hasta muy terminado el curso. Está muy contento de nuestro principio de las obras en la Merced, y nos tiene por <*2*> millonarios, o al menos dueños de todas las bolsas de las almitas de Tortosa. Yo desearía saber pronto sus intenciones sobre seminario, porque podrían echarse líneas desde ahora.
No he escrito felicitando al señor Casañas, ni al señor Cadena.
Si tiene usted alguno de franqueza en la Seo de Urgel, escríbale, o por medio del señor cardenal, si podría proporcionar datos sobre el obispo que va adjunta. Quiero complacer a mi amigo, y lo deseo, si no ha de ser muy enojoso. Podrían enviar aquí al director del colegio, lo que hubiera. Al señor cardenal le escribiré cualquier día.
Marzá está de precursor del obispo auxiliar de Toledo por los montes de Guadalajara. De Portugal sin noticias. Aquí temiendo venga Blasco Ibáñez, y sin acabar de unirnos, habiendo medios.
Corominas escribe muy descorazonado por la situación. No han podido avenirse los de la provincia para un acto colectivo.
No nos olviden ante la tumba de nuestro san Aniceto.
Repítame cosas de ahí.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 21.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 86, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 21 de abril de 1901
Tortosa, 21 de abril 1901.
Señor don Juan Bautista Calatayud
Mi Juan: Extrañará mi calma en no hablarle de constituciones. Las tenemos ultimadas (no sé si felizmente), a pesar de lo que nos faltaba de usted. Pues aparte del laconismo de usted en los números del 44 al 56, no nos envió nada desde el 73 al 101, o sea, de la elección y capítulos, que sin duda tendrá usted arrinconados por ahí, así como tampoco nada relativo a las Ordenaciones o Reglamento, que tanto habrá que notar, sobre todo en lo de elección, pues recuerdo de oídas algunas alteraciones. No obstante hemos ido adelante. Si tiene algo sobre elección por Dios envíelo, que aún podrá retocarse antes o después de la plancha. Me decía usted en una de las suyas, que había <*2*> indicaciones aparte (de usted o de otros) y que las mandaba, y no creo vinieran. En fin, mande lo que tenga. Apremiaré la copia, pues debo salir a Sigüenza y antes quisiera tener esto ultimado o reultimado.
También le pedí los primeros números ultimados por nosotros con letra de Marqués, y tampoco han venido, pues el bendito don Esteban quedó con los borradores que dio a Marqués, pero temo que algunos no son exactos.
Que no le sirvan los ejercicios para espiritualizarse demasiado, y así dígame cosas de casa y de chicos y de otros temas.
Estoy bien a pesar de que me matan el tiempo y la cabeza las atenciones y visitas-estorbos, y fundadoras, albañiles, y ayuntamientos y triquiñuelas, etc. Así ya diré cuando pueda.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Envíe también en papel aparte, el orden de títulos, capítulos, artículos y parágrafos en seguida.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 87, págs. 1-3
A don Remigio Albiol – 23 de abril de 1901
Tortosa, 23 de abril 901.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Iba a escribir a usted, y recibo su última.
1.º Me escribe Lledó sobre ordenarse de presbítero, y sobre su familia y sus necesidades. Sobre el presbiterado, siendo diácono, no veo gran dificultad; pero quiero cargar sobre usted toda la resolución, y así le digo a él, que usted resuelva.
Sobre lo de su familia, vea usted lo que le digo, y cierre luego la carta. No me sentó bien que él antes de ordenarse, teniéndole gratis, y no costando nada a la familia, exigiera ya la pensión, y por cierto que no lo hizo en buenas formas. Por lo cual, y por su tenacidad de juicio se captó cierta prevención no solo por parte nuestra, sino de algún otro Operario. Por ello deseo y deseaba <*2*> que usted me hubiera dado frecuentes noticias sobre él, y si le inspira a usted completa confianza para lo porvenir. Si realmente fuera de toda confianza, yo me inclinaba a que se le destinara a México, en donde puede hacer mucho bien en la parte literaria para organización de las veladas (a lo cual son tan dados aquellos mexicanos); pero, repito, quisiera estar antes tranquilo.
En cuanto a lo material, ya le digo que se entienda con usted o con Tormo, pues no conozco a sus hermanos, y temo no esperen demasiado de él.
2.º No puedo fijar fechas, pues Enrique escribió que tenían la fiesta principal el domingo 1.º de mayo, y casi me inclinaba a dicha fecha, y citar a usted para el 8 o 10 de mayo, si no iba ahí. Ahora dice que es el 2.º domingo. De modo que hasta el 6 u 8 de mayo, creo que puede usted disponer la excursión que indica, si no ha de ser en perjuicio de su cargo. Ya le hablaré antes de Sigüenza, pues aún no tengo hecha <*3*> combinación de socio, etc., y la 1.ª había sido que usted acudiera a Sigüenza; pero creo se harán otras. Ya escribiré.
3.º Veo que no quedará vacante la silla; pero como lo periódicos habían dicho de no sé qué chanchullo de administraciones apostólicas, creí que... quedaría libre.
4.º Le agradezco muchísimo el ofrecimiento para la visita a México. Puede que con el tiempo se aproveche.
No puc més.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 88, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 24 de abril de 1901
Tortosa, 24 de abril 1901.
Señor don Juan B. Calatayud
Amado Juan: Le escribí hace poco.
Le decía que tenemos terminadas nuestras tareas, y solo nos falta poner en limpio las corregidas constituciones y numerarlas según la reforma necesaria de conformidad con las traslaciones que puso el censor, etc. Pero la titulación y capítulos y artículos ofrece dificultades, no solo como las puse yo, sino como las resolvieron ustedes. Para la corrección pueden adoptarse dos sistemas:
1.º Poner en lugar de artículos, capítulos, la mayor parte.
2.º Poner como está en tres capítulos toda la primera <*2*> parte (pues el 4.º como capítulo [elección] no viene bien; y con otros tres la segunda parte.
En el primer sistema deberían quitarse el “Primera parte, fin, naturaleza, objetos y gobierno de la Hermandad” y empezar enseguida, “Capítulo 1.º Fines, espíritu y patronos”.
En segundo sistema, es decir, conservando como está hoy, tendría que ponerse: Artículo 1.º Fin de la Hermandad. 2.º Naturaleza de la Hermandad, y en ninguna [?] en ella con dos artículos. Artículo 3. Objetos.
Capítulo 2.º
Gobierno, cargos y elección y capítulos generales con varios artículos.
Resultan tres solos capítulos para toda una primera parte, y otros tres para la segunda.
Fíjese y diga su parecer pronto.
Ore mucho por una intención.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hemos examinado a Cierco, por haberse puesto muy delicado, y ha marchado a su pueblo (Viu de Llevata), Lérida.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 89, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 24 de abril de 1901
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Hoy esperábamos cartas de ustedes. El 28 termina el plazo para presentación de solicitudes de órdenes. Confiamos carta de ustedes mañana, y si no viene habremos de escribir otra vez a Teruel, por si podemos obtener licencia para ordenar a Marqués; es decir, dimisorias, pues a todos nos repugna el pedir a este obispo le reciba. Extrañamos mucho la calma de ustedes con la espera de la carta de Albert hace un mes, para <*2*> ver una solución. Marqués está impaciente y con razón.
Dígame si hay una disposición de la sagrada Congregación de que los obispos tienen obligación de recibir en sus diócesis los religiosos secularizados, si fueron suyos ratione originis. Don Esteban lo asegura, y cuando yo estuve ahí, aún debían los religiosos buscarse un obispo que los recibiera para concederles la secularización, etc.
Conque vayan escribiendo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 24 abril.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 90, págs. 1-4
A doña Raimunda Vernet – 26 de mayo de 1901
Tortosa, 26 de mayo de 1901.
Señora doña Raimunda Vernet
Mi respetable y amadísima en Jesús: Aprovecho la ocasión del dador para enviarla a usted un saludo, y deseando que ustedes se conserven con mucha salud y gracia de Jesús.
1.º Hemos hablado con el dador de la situación de esa, y he dado mi consejo de lo que pueda hacerse, pues veo que es difícil y solo con oraciones es el mejor y casi único medio de obtener remedio. Si ustedes bajaban tal vez podrían decir algo con mejores <*2*> resultados.
2.º Hemos tenido carta del señor cura de Flix, y nos dice que el que quería comprar la casa se ha vuelto atrás; pero hay otro que la pretende y da quinientos cincuenta duros y paga los gastos de escritura, y pensamos decirle que estamos conformes.
3.º En cuanto a lecturas no recuerdo en este momento qué otros libros tiene usted; pero para un rato de lectura diaria creo que puede servirle todo el año la “Imitación del Corazón de Jesús”. Si <*3*> usted no lo tenía se lo mandaríamos.
4.º Esté usted muy tranquila de todo, y no padezca de nada, y vaya siguiendo con lo que le tenemos dicho.
5.º Hemos empezado las obras para levantar la iglesia de la Merced, para tener la exposición diaria a Jesús sacramentado, y ver si logramos con el tiempo que sea continua.
6.º Es fácil que del 9 al 10 de mayo tenga que ir a Zaragoza.
7.º Me dice el dador que piensan bajar una temporadita. Ya pueden pensar <*4*> cuánto nos alegraríamos, y ya saben que pueden disponer de nosotros en cuanto las convenga.
Deseando que usted nos escriba con más frecuencia, y con saludos respetuosos a su señor hermano, la bendice su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 91, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 26 de abril de 1901
Tortosa, 26 de abril 1901.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Mi amado Benjamín: Recibo su píldora del 23. Luis es indispensable según usted y usted se ha hecho necesario, y sin haber sabido formarse si no un sustituto, al menos un suplente, pues de buen grado quisiera pudiesen usted y Calatayud irse viniendo a la central, que los necesitará y tal vez pronto, con algún otro. No me propone tampoco usted candidaturas, pudiendo y conociendo el personal, y debiendo hacerlo por conocer esa casa. Supóngase usted que está aquí, y asiste a una reunión de los tres padres graves, y repasamos la lista que usted también tiene ahí: ¿qué dirá usted y a cuáles se inclina puesto ante Jesús? A pesar de que tenemos en puerta a Cuenca, Sigüenza y Tortosa (si no nos sorprende alguna otra novedad) y revolvemos los nombres de Soler, Prats, para dichos puntos, <*2*> y ser allí caps de sardina (aunque parezca un disparate), con todo, haciendo un sacrificio daríamos alguno. Los demás o son jefes, y no haríamos más que desnudar un altar para vestir otro, o son dudosos, y de seguro fruncirían ustedes el ceño. Están Forner, Grau, Vallés, Lledó, etc. Según parece, necesitan dos: uno que pueda ir haciendo menos indispensable a Luis, y otro para la cocina, etc., o uno que sin dejar de tener la absoluta en las cosas de cocina y administración interna, pudiera hacer menos necesario a Luis con el tiempo. Si es uno solo, no sé salir de Soler o Jovaní (al cual no sé quién le podría sustituir hoy); si son dos, uno de estos y Forner o Lledó o Viñayo (diácono que dicen es muy guapo) o González que es muy simpático, etc.; pero nos exponemos a un desencanto. Conque digan ustedes lo que les dicte su criterio como si tuviera que depender de ustedes.
Si no fuera tan indispensable Luis, y se le pudiera suplir por alguno de los de ahí, hasta que todo estuviera habilitado, no tendríamos reparo en ponerlo al frente de una Plasencia o Cuenca, etc.
No les hablo ya de Marqués y Royo, pues el primero hará muy bien papel de 2.º en cualquier parte; y en cuanto a Royo, no sé si en cuestiones <*3*> mecánicas y diplomáticas haría buen papel, pues ya sabe usted que yo aún tengo de él ciertas desconfianzas; pero ustedes dirán. Éste vino ayer y está desconocido de gordo y colorado.
Todavía nos ocurría hoy otra tentación: Hacer venir a Calatayud y darles a don Esteban; pero... en primer lugar, si viene Tortosa, fue indicado por Belló, E. P. D., al señor obispo, y... después de haber salido de Zaragoza por ser prefecto de la junta, no sé si a él y a los demás les parecería bien ir de vicedirector a un colegio, aunque sea el de Roma. Y con todo, sería lo que más se adaptaría a sus cositas, y tendría un campo que le ocuparía, y podrían dejársele las manos libres.
Conque... ya ven. Así, ya veremos y vean.
En cuanto a Paco, aquí no faría nosa, y algo podría hacer y ayudar a don Elías en la administración general (pues éste no sé cómo se lo aguanta, a pesar de ser un raboseta), y creo que estaría tranquilo y aun contento Sánchez aquí.
Veo lo que me dice de la hoja de Plasencia, y siento no me dé detalles. Debo <*4*> ir a Sigüenza y me alargaré a Madrid, y vería al mismo tiempo eso. Debía ir a Zaragoza para el primer domingo, y el bendito Enrique dice que el 2.º, es la fiesta de casa allí, y sería mejor. No sé lo que haré sobre fecha.
Veo lo de monseñor de la Chiesa.
Anteayer le escribí sobre lo de Marqués. Anoche volvió a escribir él al secretario, en vista de que no vino carta de ustedes.
Mañana irá otra dispensa de edad o dos, de los auxiliares de nuestros colegios; es esta una agencia de compromisos; fortuna que el abuelo se presta a sustituir un poco en esa parte a nuestro inolvidable y llorado mosén José, cuyo vacío me rodea a cada paso, y no le veo sustitución para esta casa, y menos para mí. Fortuna que el abuelo me hace bastante compañía, y como no tiene berrinches ni entusiasmos con los de Valencia, está muy propicio. Come aquí doble, y no obstante, contrae con frecuencia alguna cosita, como de dengue, que me da pena.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
No me apetece escribir a Luis, pero si se hiciera necesario, ya me lo dirá usted. Vaya escribiendo más.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 92, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 26 de abril de 1901
Señor don Juan B. Calatayud
Mi Juan: No me quejo ya de agobios de faena desde que no toco las constituciones: puedo escribir más, y aun me propongo impulsar otras cosas, pues la Reparación tampoco me mata mucho hasta que esté próxima la organización.
Creo que dejé ahí apuntes, y más que apuntes, de la crónica del colegio de Roma. Queda a cargo de ustedes el arreglarla, y si pudiera Benjamín mejor, y añadiría él todos los apuntes que tiene hechos (según me dijo) desde el día que se inauguró el colegio en Montserrat, y tendrá episodios de bastante interés para los Operarios. Si la arreglaban pronto, podría litografiarse en nuestra máquina, y tirar unos 20 ejemplares que bastaría por ahora.
Me llevé hace dos años a Valencia, con el objeto de leerlo allí, <*2*> notas extensas de la Hermandad y de este colegio y el de Valencia, y no pude leerlo, y lo dejé allí, y Osuna no se acuerda, y temo me lo han perdido, y tengo un disgusto grande, pues no podrán recogerse ya fácilmente. Crea que somos unos desvalijados, y conviene centralizar gente aquí, los unos como jubilados (los abuelos) y los otros para empujar. Pidan a Jesús les dé sustitutos buenos.
Ha venido Royo completamente bien y robusto con pancheta casi.
Hemos tenido inundación de sacerdotes; creo han sido 15.
Es fácil vaya 24 horas a Valencia por un flato espiritual. Luego a Sigüenza deteniéndome en Zaragoza. Tenía tentaciones de ir a Burgos y Astorga, pero creo lo dejaré. Los de Astorga cantando Aleluyas.
Digan cosas.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Aunque si voy a Valencia veré si hay estampas de los carmelitas para Zaragoza, con todo para mayor seguridad puede usted enviarme en seguida 200, y que las ponga en cuenta Albert.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 93, págs. 1-2
A don Juan Estruel – 26 de abril de 1901
Señor don Juan Estruel
Amado Juan: Recibo la tuya. No son precisos los papeles. Lo que se necesita es la solicitud para el 28. Como dices que la mandarás esta tarde ya bastará: lo demás ya lo irás enviando.
Hicieron mal en decir que yo iba a esa, pues no era seguro, si bien quieren obligarme. Si voy ya sabrás la causa.
No hagáis eso de la remisión de cartas por ahorrarnos un sello. El otro día la remitida con sello oficial de otra parte, pudiera dar lugar a una acusación.
¿Ha llovido mucho ahí? Aquí bastante.
Hasta... otra pronto.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 26.
He <*2*> registrado todos los papeles que tú ordenaste, y los que yo tenía en los cajones y no pude encontrar la crónica del colegio de Valencia y de Tortosa, que creo están ahí. Veas si puedes averiguar si [las] pusieron en algún cajón de Osuna o en algún rincón, pues todas nuestras cosas van así.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 94, pág. 1
A don Juan Estruel – 28 de abril de 1901
Señor don Juan Estruel
Amado Juan: Recibidos hoy los documentos que ha entregado a Audí.
Mañana en el exprés de mediodía salgo con Carlota para ésa. Di a Conchita que si no quieren salir a la estación, la conduciremos a su casa, pues tomareis un carruaje.
Supongo que me tocará la habitación n.º 6, ya que no sabéis otra para el padre general. Ta seguro que, cuando la tenga propia, me la cerraré con cuatro candados.
Conque hasta la vista.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 28.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 95, pág. 1
A don Juan Estruel – abril de 1901
Señor don Juan Estruel
Amado Juan: Recibidas hoy las tuyas. He dicho por Audí a doña Cinta lo de la Cinta de ahí. Creo le escribirá que si no está muy mala que se aguarde unos días.
Si tú puedes hablar a dicha Cinta sola, dile que doña Cinta desea enviar ahí unos días a Carlota y por esto le propone lo dilate con el pretexto de que se está muriendo Domingo, y que el objeto de enviar a Carlota es por el motivo que dicha Cinta sabe, y además que aconseje a doña Conchita que no venga. Esto si la puedes hablar solo, o decirla que se deje ver contigo en el colegio, si no lo dejas estar.
No puc més que an tocat a sopá.
Tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
A don Felipe que escribe muy poco.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 96, pág. 1
A doña Cinta Franquet – abril de 1901
Mi Cinta: Saldré mañana y pasado y el sábado a hacer los oficios de la Purísima, que vendrán a concluirse a las 8 ½ el primer día y a las nueve el viernes y jueves.
Creo que Vilá tiene la manga ancha para ti y así puedes interpretar favorablemente.
Voy a las 6 a las obras para ultimar el plano con Abril, Benet y otros sobre el terreno.
Ya hablaremos de todo.
No me felicitaste como otras almitas por otra cosa.
Tienes muy mal papel.
Tu padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 97, pág. 1
A don Juan Estruel – 3 de mayo de 1901
Señor don Juan Estruel
Amado Juan: [1.º] Anoche tuve la ligereza de decir a tus padres que estabas endengado, y sufrieron el no haber recibido esta tarde [carta] tuya. Así escribe tú o don Felipe cómo sigues.
2.º Veas si puedes examinarte en seguida para órdenes, y así no es seguro que os hayan de examinar para el 14 del corriente pronto, y en caso después te examinarás.
Di a don Felipe que diga a Benedí que sentí no poderme despedir y que es fácil nos veamos en otro punto.
Decid impresiones.
Tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 98, pág. 1
A don Juan Estruel – 8 de mayo de 1901
Señor don Juan Estruel
Amado Estruel: Salgo con don Esteban pasado mañana, o a la madrugada, o en el tren burro para Reus. He escrito a Hellín.
Tengo 400 estampas, pero no me bastarán. Así envía por correo un centenar o mejor 200 a Zaragoza al rector, don Domingo Enrique, y las recibiré allí.
No sé si la situación nos permitirá ir con tranquilidad, pues todo está revuelto. Orad por nosotros.
Ya tenemos predicador para la misa: será el señor magistral.
Extraño no hayas dicho de tu dengue.
Escríbeme, pues, a Zaragoza.
Tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 8.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 99, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 8 de mayo de 1901
Señor don Juan B. Calatayud
Amado Juan: Recibidas sus observaciones que agradecí, y tal vez le deje descansar por ahora. Muchas de las traslaciones ya las había indicado a usted. Veremos lo que la plancha diga sobre títulos, artículos, etc.
Vivo abrumado estos días, y tuve que hacer dos viajes, uno de ellos a Vinaroz por unas horas para tener una audición de teléfono con Santillana que ha dejado a este país, entusiasta de cursiva [?] sin candidato a cortes con seguridad de triunfo. Ha sido una calamidad y me meten a mí todavía en estos andurriales, como si fuera joven.
Don Esteban viene conmigo hasta Astorga y de allí él a su Plasencia.
Si puedo al echar ésta, le pondré dos líneas más.
Si me escriben ustedes por el camino mío les contestaré:
11, 12, 13. Zaragoza.
14, 15, 16. Madrid o Burgos.
17, 18, 19. Astorga.
23 o 24. Zaragoza otra vez.
He recibido estampas (creo 300), pero <*2*> con 4 pesetas 50 céntimos de aduanas y les hablará Elías sobre esto. No tendré bastantes municiones para el viaje, el cual emprendo por deber y no con fruición como antes, señal de vejez.
Vea lo que digo a don Benjamín sobre detenernos en León, y por si nos ocurre allí algo y poder ver la catedral. Añado a Benjamín que si quieren pueden ustedes enviar una carta a Palencia: Don Valeriano Puertas, pbro. Calle de Empedrado 21, pues me tiene conjurado que le escriba mi paso, pero no deseo que él nos acompañe a Astorga ni León. Así escríbanme ustedes a Palencia, que es el mejor punto de todos, y Puertas me la entregará.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 8, aparición de san Miguel.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 100, pág. 1
A doña Beatriz Gombáu – 8 de mayo de 1901
M. B.: Ya extrañaba su tardanza.
Hoy estaba enfadado casi con usted porque he sabido que debían pagar y han pagado el rédito de Santa Clara, cuya deuda no recordaba, y usted no me había avisado de esta obligación apremiante, o que yo la creía tal antes de recibir la suya de ahora.
No marcharé en toda la semana. Así si viene P. tal vez aún arreglemos lo de B... Podemos, pues, todavía mandarnos alguna cartita.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
No deje de escribir por esto.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 101, pág. 1
A don Valeriano Puertas – 8 de mayo de 1901
Tortosa, 8 de mayo 1901.
Señor don Valeriano Puertas
Mi muy amado en Jesús: Salgo pasado mañana para Zaragoza, con don Esteban Ginés.
De Zaragoza iré o a Madrid, Astorga, Burgos, o a Burgos, Astorga. Le escribiré o telegrafiaré a usted sobre el 16 ó 17, por si podemos saludarnos en la estación. Si iba por Madrid Astorga, y al regreso tiene usted ganas de ir a Burgos, podría venir con nosotros, si no ha estado usted en Burgos, como deseaba.
Conque ya le diré.
Si le ocurre algo, hasta el 13 inclusive estaré en Zaragoza.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 102, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 8 de mayo de 1901
Tortosa, 8 de mayo 1901.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Recibida su última. 1.º No solo fue una píldora, sino más bien un sinapismo su última y la de don Francisco Sánchez, y bastante para quitarme el sueño. Fortuna que el abuelo y don Elías me alientan.
2.º No creo que quisiera practicar un acto de diplomacia, en no manifestar indicaciones respecto de la provisión de personal para ahí, porque no había para qué, puesto que le propuse varias líneas. Salgo para Zaragoza, Sigüenza, Madrid, Astorga y Burgos, pasado mañana con don Esteban; éste desde Astorga se irá a Plasencia, y es fácil me lleve de allí a Soler para que se prepare a ir a Roma, si ustedes no proponen otra cosa.
3.º No creo que no haya tenido usted interés, y mucho, en la solución de los problemas de Altemps, que <*2*> el diablo ha hecho fracasar o Jesús ha permitido. En cuanto a lo del interior de la casa, reconozco también su buen deseo, pero temo que a pesar de él, hubiera podido hacer más, aun haciéndome cargo de sus múltiples y triquiñosas atenciones, y que si se tratara teóricamente este asunto ante nuestros administradores doctos de España querrían demostrar que con seis reales se puede dar la comida que se da a los seminarios, suficiente para su manutención, y que los demás ingresos podrían bastar para los bistés y medicinas de los inválidos y mimosos, y para que éstos no se aficionen demasiado a los mimos, y al vino más que el al agua, como se observa aún en los píos, y a espantarse de la comidas de vigilias, etc. Esto temo que dirían, si lo supieran, y que si no tienen más, que se aguantarían acomodando lo que dan a lo que gastan. No lo saben esto, y yo tampoco quiero que no se les dé todo lo que convenga, atendido el clima, según parece, más enervante de ahí, al estudio, etc., y tal vez consentiría más que ustedes consienten. Pero lo <*3*> expongo tan solo para desahogo de mis penas, y por si con sus instintos pueden remediarlo, aunque se bromeen de la frase. El caso es que se ha de pensar, y yo no sé pensar ni resolver más que dos cosas: 1.ª La pensión de dos liras para todos, que creo no será imposible ni difícil exponerlo a los prelados para el año próximo. 2.ª No mandar ahí de los gratuitos, aunque sean de los nuestros, ni con menor pensión; y aunque me había forjado la esperanza de que con esto podríamos lograr un plantel seguro de Operarios, sacrificaré esta santa esperanza, y no se mandarán sino aquellos que pueda sostener la Hermandad con dinero sobrante para este objeto, y así que se formen en otros colegios de España, en donde podrán formarse bien o mal, sin estos gravámenes.
En cuanto a ir cubriendo el déficit, me pierdo en cálculos, aunque no me desaliento, pues las dos únicas gangrenas de la Obra ha sido Portugal, y es <*4*> Roma, y esta crisis puede conjurarse aunque Dios dispusiera de mí. Al momento, y deprisa, esto si que no le sé hacer.
Don Elías escribirá a ustedes sobre el girar alguna cantidad contra México, que creo podrá irse haciendo, y parece más ventajoso que el enviar pesetas a España.
4.º No tengo la suya a la vista, y no recuerdo los otros extremos. Mi itinerario será o Zaragoza, Sigüenza, Madrid, Astorga, Burgos, o Zaragoza, Burgos, Astorga, Madrid, Sigüenza, Zaragoza. En el primer caso estaré en Sigüenza y Madrid el 14, 15 y 16, y el 17 y 18 en Astorga; en el otro el 14 y 15 en Burgos. Pueden, si les ocurre algo, echar sus líneas a alguno de dichos puntos, y en Astorga o Burgos o Madrid (lo más seguro en casa don Antonio Sánchez Santillana, Caños 8). Procuraré ver en Madrid al señor Cadena.
No he recibido nada de Seo de Urgel.
No sé si don Esteban querrá detenerse en León unas horas, y a mí no me displacería, pues puede estarse tres o cuatro horas. No recuerdo el nombre del secretario (hermano del alumno de ahí) a pesar de las cartas que nos escribimos. Si acaso le parece a usted que le escriba dicho alumno o usted, que es posible que sobre el 17 nos detengamos ahí unas horas, hágalo enseguida, y aún puede usted enviarme allí carta de usted, pues en caso de no ir que la remitan ellos a Astorga el 18; creo que sí nos detendremos.
Ya iré diciendo y pensando.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 103, págs. 1-2
A don Valeriano Puertas – 18 de mayo de 1901
Astorga, 18 de mayo.
Señor don Valeriano Puertas
Muy amado en Jesús: Si no telegrafío a usted en contrario, pensamos salir el lunes en el tren de las 6 de la mañana; detenernos en León hasta la tarde, y seguir a Burgos en el tren que sale de Venta de Baños a las 7 de la tarde, y que llega a Burgos a las 12 de la noche. No sé el tiempo que se detiene dicho tren en Venta de Baños. Por ello no le digo que salga a la estación, ni que venga a León, pues es trecho muy largo. No puedo perder un día más. Si usted quiere venir a Burgos no repare y puede hacerlo <*2*> con libertad, si es que no fue a Burgos como usted me indicó tenía ganas de hacerlo, y le sería a usted buena ocasión: si no en la estación de Palencia nos despediremos.
Con afectos a su señor padre, sabe es suyo afectísimo
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 104, págs. 1-2
A la Madre María Rosa de Jesús – 19 de mayo de 1901
Astorga, 19 de mayo.
Reverenda madre María Rosa de Jesús
Muy respetable y amadísima en Jesús: No es mi ánimo impedir que don Romualdo pueda confesarlas durante el tiempo que esté aquí, y no ocupe otro cargo mayor que agrave sus ocupaciones. Pero usted comprenderá muy bien que no pueden ajustarse las necesidades generales de los seminarios y colegios a las particulares de una casa; y por lo mismo no podemos responder de la distribución del personal que siempre depende de dichas necesidades generales, y con más razón hoy que disponemos de tan pocos <*2*> individuos en la Obra en proporción a los muchos compromisos de fundaciones que se nos echan encima.
Por lo demás, puede usted creer que tendré mucho gusto en poder complacer a esa santa comunidad, en lo que esté de mi parte.
Recomendándome a sus oraciones, le bendice su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 105, pág. 1
A don Esteban Ginés – 21 de mayo de 1901
Burgos, 21.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Llegados bien anoche a las doce y cuarto.
Nos despedimos usted y yo a la francesa.
Estuvimos seis horas en León. No le perdonará san Isidoro el no haber visitado su sepulcro. Anoche encontré las adjuntas remitidas de no sé dónde; una de ellas remitida de Sigüenza por el obispo, que nos saluda.
No sé aún del resultado de las elecciones de Morella.
Creo no podré salir mañana 22, y habrá de ser el 23.
Vaya diciendo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 106, págs. 1-2
Al padre Joaquín Marro – 22 de mayo de 1901
Burgos, 22.
Mi padre Joaquín: Nuestro José me dice escribe a usted, y va un saludo.
Tuve <*2*> que ir a Sigüenza cuyo seminario nos ofrece aquel prelado, y de allí fui a Madrid, y con este motivo me llegué hasta Astorga y ayer llegué a ésta, y mañana salgo para Zaragoza y Tortosa.
No me olvide ante Jesús. Deseo saber de usted y entonces le diré más cosas; por [hoy] solo este saludo.
Le abraza su afectísimo
Manuel Domingo y Sol
José se licenciará el septiembre próximo.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 107, págs. 1-8
A don Benjamín Miñana – 23 de mayo de 1901
Burgos, 23 mayo.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Parece imposible no haya podido escribir en todo el viaje, a pesar de que lo deseaba desde Madrid. A pesar de rápido ha sido uno de los viajes más fructuosos, y hasta de más consuelos.
1.º Llegué a Zaragoza con don Esteban la noche del 10. No puedo explicar el buen efecto de mi visita para aquellos duros y recelosos churros. Con el fervorín, reparto de premios, etc. y demás solemnidades, se ablandaron aquellas cortezas, a pesar <*2*> de mirar de reojo la sombra de don Esteban, que se creían que se les echaba otra vez encima. Los mayores dieron muestras de una veneración y espontánea deferencia que regocijó a los nuestros. Domingo, a pesar de su tosca impasibilidad, bastante bien. Me marearon las visitas. Fui a decir misa a una casa, y me dieron cinco duros, y otros dos mil en pagaré para la Reparación de Tortosa.
13. Sigüenza, llegando a las 4 de la mañana del 14, aguardándonos en la estación el secretario con el coche, dijimos misa, recorrimos <*3*> con el señor obispo y el recalcitrante rector, el futuro seminario (no el actual), etc., y sin hablar luego de bases, en la conferencia de media hora con el obispo, no dijo sino que cuándo iríamos, y fijamos los primeros de septiembre. Don Esteban encantado del local, del obispo, de los padres agustinos, que tiene a su lado, y del provisor; todos entusiasmados por nosotros y contra las picardías del rector, que sentirá dejar su seminario, etc. A las 4 de la tarde salíamos ya para Madrid, encontrando en Alcalá a Albiol, que vino a recibirnos allí.
15. Madrid. Santillana... es larga historia.
Cadena. Campechano, expresivo, nos quería hacer comer, y le dije que cuando pueda ofrecernos mesa episcopal. Me conjuró no le hagamos quedar mal cuando nos llame, y me pidió a Albiol, y le dije que ya estaba pedido <*4*> por otro, y dijo que no valía. En fin, tres cuartos de hora bromeando, ofreció ultimar lo de la famosa hoja.
Nunciatura. No estaba el 15 el nuncio Bavona. Me destaqué por los asuntos de Altemps, subsistencia del colegio, Sancha, etc., y me dijo con suma reserva lo que diré después, y que extrañé no hubieran olfateado ustedes. Estaba yo destemplado del vientre y no salí, y llamé a Íñigo, etc.
17. Astorga. Serrano nadando en un río de leche y miel. La mar de aspirantes. Me sorprendió y me puso en un brete con una velada literaria en obsequio del padre general, con asistencia del padre Escolano, Berjón, etc. No me hizo feliz tanto padre general, y vivas, etc., delante de los otros. Allí la mar de aspirantes, y por cierto excelentes. Temblamos por lo que dirá el señor obispo.
20. León, unas horas. Encontré <*5*> la carta de usted. El secretario, que el señor obispo había dicho me prepararan la cama. Nos enseñó la catedral, y a las 2 de la tarde (llegamos a las 7 de la mañana) al tren, y a Burgos, llegando a las 12 y cuarto de la noche, y nos descuidamos en la hora y me quedé sin cenar. Fortuna que Agustina Calatayud nos dio una comilona en León, y en Palencia Mariano, Valeriano y el agente, que nos acompañaron a Venta de Baños, y tomamos allí algo en la fonda.
21. Burgos. Entrevista con el señor arzobispo de una hora, yo solo. Me reveló más claramente lo de Bavona, y ya diré luego. Salió Sancha, el de Sevilla, etc. Muy dispuesto a todo lo del colegio de Roma. Le expliqué lo que es el problema Altemps, y lo que es el colegio, y parece imposi- <*6*> ble tengan ideas tan confusas. Le dije nuestro déficit. Quería me quedara un día más, y le dije no podía ser. Don Jesús más allá y ayer le hice venir toda la tarde, y tomó un helado, y nos regaló una tortada, y tuve un disgusto al decirme a la noche Cambra que se estuvo toda la tarde sin fumar por no atreverse. Yo no pensé y tuve sentimiento. Laurentino (el buen Laurentino) fluctuando en hacerse Operario. El otro muy respetuoso y tan tiquis miquis como siempre. Todos quieren acompañarme luego hasta Briviesca, y me hacen un flaco obsequio.
Salgo luego para Zaragoza, Barcelona, y el 20 día de Pascua a Tarragona, a llevarme a Corominas a Tortosa. Y prou. Escriban.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Y voy <*7*> al otro asunto, si me dejan, pues son las 9, y a las 10 marcho, y el magistral de la Calzada me aguarda para una conferencia.
Pues resumen: Que se ha recibido de ahí en la nunciatura, y esta lo ha pasado a los obispos que consignen, para cada alumno 1.200 pesetas. Dije al arzobispo que esto no bastaba; que era preciso señalar lo que debían ellos dar de pensión, si no se lo quedarán para sus gastos; contestó que esto debíamos señalarlo nosotros, pues en la circular reservada no lo dice; le dije al señor arzobispo que al indicar yo a Bavona que al menos debían ser dos liras, y éste dijo que aún era poco. Ayer calculando con don Jesús Cortón de señalar dos liras y media para la comida, les quedarían <*8*> a los alumnos para sus gastos doscientas y tantas pesetas, cerca de trescientas. Me parece quedarles poco; y pensamos en proponer dos liras y un real; pero aquel insistió en que fuesen dos liras y media, pues todos los que han enviado de aquí eran seminaristas que pagaban su pensión en el seminario, y así se paguen ellos los gastos, y que si los pobres del todo no pueden ir, que no vayan. Con esto pues:
1.º Que se procure fijar dos liras y media por manutención.
2.º Ver quién lo dice a los obispos, pues éstos quedarían in albis, pues repito, no ven, ni se fijan.
3.º Hablarlo enseguida con nuestro señor cardenal y activar la resolución y solucionar, pues es la llave de la cosecha.
Veré si el de Tortosa me dice algo, y puedo ver la circular.
Conque age, age, y espero carta diaria en Tortosa.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 108, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 23 de mayo de 1901
Señor don Juan B. Calatayud
Mi Juan: Un saludo a escape.
La víspera de ir a León me acordé de José María y le telegrafié. Vino a la estación. A pesar de tener exámenes no nos dejó. Agustineta (o Agustinona) no cabía de contenta y nos hizo un dinaron con paella a la valenciana y pudo hablar en valenciano. Antes de los postres miré al reloj y vi que era hora de tren y nos levantamos <*2*> sin tomar café y tuvimos una corrida sin carruaje y sudé la mar; aún pudimos en la estación tomar café corriendo pues el tren estaba allí. Otro día más y Benjamín aún le dirá detalles de mi viaje. Serrano vino hasta León. No pudo venir Soler, pues Serrano no lo consistió por su administración, y me llevé a Forner, el expulsado de Portugal, que estaba allí.
Salgo para Barcelona y los tres díganme cosas.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 109, pág. 1
A don Juan Estruel – 28 de mayo de 1901
Señor don Juan Estruel
Mi Juan: He llegado esta noche pasada. Tengo muchas cosas que decirte y ya veremos.
Tu padre ha venido hoy a saludarnos, y ha dicho que Bellpuig es ya licenciado, según traen los periódicos: tú no te apresures que ya lo trataremos, y si no este año, será el otro septiembre. Dime como sigues.
Mi parabién a Bellpuig.
Tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 28.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 110, pág. 1
A don Juan Estruel – 29 de mayo de 1901
Señor don Juan Estruel
Amado Estruel: Llegué ayer. Supe en Zaragoza que tu hermana había venido a ésta ya. Arreglaremos con tus padres todo lo que convenga. Así estáte tranquilo y santifícate mucho.
Tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 29.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 111, págs. 1-8
A don Benjamín Miñana – 29 de mayo de 1901
Tortosa, 29 mayo 1901.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Cojo media hora para no pasar de ella, pues estoy mareado de visitas y triquiñuelas. Recibo hoy la suya del 26.
1.º Escribí desde Burgos. Salí el 23 y llegué a Zaragoza a las 11 de la noche, y me detuve el 24. Fui al provisor y le dije de la circular, y me la entregó reservadamente, y Enrique la copió id. Salí el 24 por la noche las 11 y llegué a las 12 del sábado a Barcelona, y aún dijimos misa, empezando a las 12 y diez minutos. No debía haberlo hecho, pues el tren me había trastornado. Telegrafié a Corominas, y éste me retelegrafió que me detuviera en Tarragona, y así lo hice el lunes, y ayer martes llegué con él a ésta.
2.º Va copia de la circular, pero con la reserva que nos han impuesto. Desde Tarragona a Tortosa la comentamos con Corominas e hicimos números. Ante todo me hizo notar Corominas en el ad primum, que no es la mente del papa que sea la pensión de 1.200 para el alumno, si no para ayudarle; de modo que si toda la invirtiéramos en la comida o manutención, no sería contra la mente del papa, sino muy conforme a ella, pues ya ayudaría bastante el favorecerles con la comida por medio de la capellanía. No obstante, para que no se nos trate de ambiciosos, y por no ser el salto de lira y media de hoy a las 3 liras que resultaban, vimos que poniendo tres pesetas por el alimento, nos resultarían (al cambio del 20) dos liras 40 céntimos, y les quedaría todavía a los alumnos 105 pesetas <*2*> para sus gastos personales y de viaje, y opina Corominas que no debe ser menos. Así, pues, digan: 1.º si bastarán para darles comida señalando las 3 pesetas que tomando por base del cambio el 20, resultaran 2,40 liras (pues dicen que el cambio bajará). Díganlo no sea cosa que de aquí a dos o tres años nos digan ustedes o los administradores sabios que hicimos un disparate en no poner tres pesetas y media, y de aquí el déficit nuevo. He reunido a Elías y Osuna, y éstos opinan por solas las 2,40 liras.
2.º ¿Cómo se arregla para que sea así la pensión? Porque ya dije al de Burgos que si no se señala, los alumnos se lo pondrían en el bolsillo. Dando vueltas al asunto, hemos pensado que, según mi indicación a usted la víspera de salir, y antes de saber nada sobre circular, que creía yo que los obispos no extrañarían que exponiéndoles nuestro déficit les pidiéramos aumento de pensión hasta dos liras, y que Bavona me añadió que aún era poco, y don Jesús Corton insistió en que se pagaran los alumnos sus gastos particulares, etc. Por ello sí podía decirse a la sagrada Congregación del Concilio (o a la que corresponda) que no puede el colegio sostenerse, ni siquiera dar la comida, sin percibir por cada alumno 2 [y] media o tres liras. Y con esto la Congregación, que es la que ha dado la circular, aclararla, diciendo a los obispos que la pensión fijada a la capellanía para los alumnos de Roma, se entiende que es para la manutención de los mismos exclusivamente, que es bastante ayudarles, y lo demás que se lo costeen dichos alumnos o por otros medios; y si no parece a ustedes que toda sea para la manutención, que se fije lo de las 3 pesetas, o sean las 2 y ½ liras; y para los gastos lo que sobre de estas dos liras y media. Tal vez nuestro señor cardenal posesionado bien <*3*> (y tengo que empezar otra hoja) del asunto, a nombre del colegio o de la Hermandad, como protector, podría hacer la petición, para que así se aclare por la Congregación; y con más razón por cuanto según dice la circular algunos obispos pidieron fueran 1.500 pesetas para esas capellanías, pero que en la audiencia al papa se fijaron a 1.200. Si hubieran sido las 1.500, hubiera quedado bastante para otras ayudas, en los gastos de los alumnos; ahora o no queda nada si las 1.200 son para la alimentación, o solo les queda 105, si lo ponemos a tres pesetas. Corominas proponía que las dos liras fuesen por la sola comida común, y los cuidados particulares, y de bistés y cestas de medicinas, que ahí acostumbran a derrochar, se lo pagara aparte cada uno; no me viene bien este engorro.
Item: Hablé con Enrique Plá de este problema, y con su filosofía me probó casi, que el ser la pensión tan barata, lo cual reconocían los mismos alumnos y todos ellos, era causa, no de gratitud, sino de presunción en los alumnos que se creían que hacían un favor al colegio con estar en él, puesto que por pensión tan insignificante los tenían, y que esta misma presunción por instinto les inclinaba a querer ser tratados con mucha mayor atención, como marqueses, por lo mismo que se creen hacer un favor. Hubiera deseado que ustedes hubieran escuchado sus observaciones para probar que es contra- <*4*>producente en los alumnos el dar poca pensión.
Resumen: 1.º Resuelvan si debe quedarse toda la pensión para la sola manutención, o las 1.095 pesetas, y las restantes para ellos (o fijar dos liras y media) y lo que reste para ellos. 2.º La forma de lograr que sea así, y mejor sin dirigirnos nosotros a los prelados, etc. Conque age, age, como le decía.
Voy a la suya de hoy, que incluye la del obispo de Málaga.
1.º No puedo repasar sus cartas; pero solo recuerdo vagamente lo de los planes de Sancha, y es posible, aunque lo dudo, que sea él el que pidió lo de 1.500 pesetas, y tal vez mejor Bavona lo haya agenciado. En fin... aunque sea, mejor será que por la nunciatura se comunique a los obispos, que no por medio de Sancha. Otra ocurrencia me viene en este momento, y la expongo, aunque tenga que poner tercera hoja, y el tiempo me apremie. Puesto que el episcopado es el usuario de Altemps, y al usuario parece que debe corresponder el pago de la contribución o tasa, y no el de los créditos que haya contra el edificio, ¿podría pensarse en que, en lugar de servir para los alumnos el sobrante de lo que se les da por manutención, sea para el pago de la contribución, y que los alumnos se paguen sus gastos particulares, pues que se les ayuda bastante con darles la manutención? Digo esto, porque si así fuera, sobrando <*5*> anualmente por la capellanía de cada alumno (según nuestro cálculo de 2,40 liras) 105 pesetas, y suponiendo hubiera en el Colegio 75 alumnos (que más deberían ser) los que se sostengan por las capellanías, resultarían 7.875 pesetas para la contribución. No sé lo que pagan ahora por la contribución, pues dijeron la querían o prometieron rebajarla los del gobierno. Si así fuera, podría decirse a los obispos que ya no les atormentarían con peticiones anuales por la contribución, y estaría resuelto este problema, y así podría alguna vez pedirse algo, si faltaba un día para el asunto de los censos, etc. Esto es solo una ocurrencia que ustedes podrán resolver. La base debe ser que no nos falten a nosotros las 2,40, y mejor también las restantes 105, si no podría ser para la contribución, o si no para los alumnos.
Málaga. Veo la inquietud del señor obispo, y desearíamos complacerle, ya que tan afectuosamente se nos ofreció y nos ofrecimos el año anterior, y fue lástima no se arreglara entonces, y no hubiéramos cargado ya con los compromisos de Sigüenza y Cuenca y la probable T.
Respecto de los temores de expulsión ante el negro horizonte de España, ya <*6*> sabe usted que no somos religiosos, sino sacerdotes seculares puestos al servicio de los obispos para cuidar de sus alumnos seminaristas, y como arrendados por aquellos para dicho objeto; y tanto es así que ningún obispo nos ha incluido en la lista de congregaciones que les pidió el gobierno. No obstante, en Portugal primero por ser españoles y criar curas y jóvenes para religiosos nos puso la secta la batería. A pesar de las protestas del cardenal Patriarca de que éramos meros sacerdotes tuvieron que suspender los nuestros la dirección de aquella casa de Lisboa, pues no pudo perdonarnos la secta que hubiéramos lanzado por las calles de aquella ciudad 150 sotanitas allí donde no se ve ninguna. Podía, pues, ab iratu querérsenos marcar como religiosos, y más si Málaga fuese población levantisca y hubiera elementos que pudieran ser explotados por los que en un principio hubiesen sido refractarios a nuestra ida allí, pretextando o dando a entender que somos religiosos. Esta es una hipótesis lejana, pero que sin duda puede dar fundamento a los recelos del señor obispo. Pero tengo para mí, que si esto ocurriera, que no lo espero en ningún seminario ni colegio de los nuestros en España, no tardarían en venir luego enseguida otras crisis para la Iglesia española, que llegarían a otra clase de Instituciones, no regulares, sino del mismo clero secular. Puede, pues, usted exponer al señor obispo estos lejanos peligros y estas indicaciones, y si ha de ser motivo de inquietud, mejor es que lo aplace. Si acaso se resolviera pronto lo expondré a los nuestros, pues no quiero tener parte en la solución, porque me agobia el pensar cómo llenar <*7*> los vacíos; pero de todos modos en cuanto a mí, si el señor obispo insistía en atención a anterior ofrecimiento no le denegaría la petición, y en este caso tendríamos que echar mano de los padres graves, y no sería difícil que la combinación le llampara a usted y Juan.
Resumen: que si aplaza, mejor; pero si se nos obliga nos lanzaríamos a ello, o nos ligaríamos con compromiso antes de que vengan los otros puntos posibles M. B. que ustedes habrán sospechado quizás ya.
Llegué a las doce, y a las 6 de la tarde recibía Elías volante de Estruel diciéndole que nuestro Marqués estaba perturbado... y que si no volvía Elías, entraría a dormir ya al colegio. Fue Elías y lo trajo con permiso del director, y Osuna fue al obispo, y terminaría Marqués mitigadamente los ejercicios bajo la dirección del abuelo, y se ordenaría de subdiácono, pues al vernos le pasaron todos los infiernos de la cabeza y dudas de ser sacerdote, etc., o <*8*> casarse, de ser de la Obra o no, de estar en su casa o no, etc. Reímos un rato y se pasó la tempestad. ¡Bendita alma!
Y prou, que es la cuarta hoja. Tengo a Corominas, y habremos de entretenerle. Fortuna que Osuna me suple mucho.
Quería escribir a Juan, y no puedo, y pongo aquí dos líneas.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Señor don Juan Calatayud
Amado Juan: Fui a Barcelona solo por tener un par de días la plancha; pero ésta no estaba caliente y lo hemos emplazado para primeros de julio... Lo sentí. Ya iré diciendo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Me encarga Mayo escriba no pongan en sus cuentas las dos bendiciones, pues no son suyas sino encargadas a este colegio. Recibida la dispensa. Echar, pues, la cuenta aquí, no a don Eusebio.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 112, págs. 1-2
A doña Beatriz Gombáu – mayo de 1901
Mi B.: Muy calladitos estamos.
¿No llegaré a saber la razón de no aceptar la M. mi ofrecimiento a Beni...? No puedo avenirme a que sea puramente por excesiva delicadeza, pues no hay razón para ello; he pensado si por falta de limpieza allí, o por el qué dirán u otras causas que serían más excusables en este caso. Así dígamelo.
Dígame si fue atrevimiento el hacerlas venir el otro día, o si lo creyó la M... como exigencia mía. Fue solo por enseñarles <*2*> aquello.
Dígame si en el asunto de Rep... hay alguna cosa que les haya desagradado pues me pareció ver a la M... y a usted como displicente por alguna cosa de la edificación, etc.
Parece que el T... se sostiene según me dijo P... Ya hablaremos de esto.
Tengo la fundación de un día y con 200 duros.
Otro día más, que no merece más.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 113, págs. 1-2
A doña Beatriz Gombáu – mayo de 1901
Mi buenísima B.: Aunque deprisa y mala letra, van dos líneas.
1.º Jesús le premie y recompense su ofrecimiento ante Jesús por mi salud. Pero diré a Jesús que no la escuche de enviar a usted trabajitos por mí, que usted aún le es a él necesaria todavía, y...
2.º Me complació ayer la actitud de M., y creo la haremos hacer pronto aquello, y si no a Cast...
3.º Sin excusas de clase alguna estoy resuelto a que vengan ustedes a Ben... y anoche escribí a María Inés. Aunque deban a Garriga, esto no impedirá. Conque de esto no hay que hablar, que es cosa resuelta por mí. Pasaré apenas conteste María Inés.
4.º Haré indicación a Pi... pero no le forzaré, pues no sé si conviene o no.
5.º Esté tranquila sobre lo otro, pues el golpe se ha de intentar si luego por circunstancias extraordi- <*2*>narias, Jesús decía de un modo evidente que no lo quería, y que se contentaba con el ofrecimiento del corazón, todos quedaríamos tranquilos. No sea atada con D. F.... yo le hablé de usted anteayer.
6.º Casi desearía me fijaran los días que a ustedes debieran venir mejor para Ben..., solo por echar mejor mis líneas; pero no es tan necesario, con todo díganmelo.
7.º Para cuando vayamos a Ben., ya le pondré y usted pondrá los temas que deben tratarse en el poco ratito que tendremos.
8.º Estoy ya muy bien de salud.
9.º Le encargo una novena de tres Avemarías a Nuestra Señora del sagrado Corazón por el reverendo Rey, que quiero hacer Op...
La bendice su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Copie pronto el papel y lo firman y la M... firmará ese borrador y bastará.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 114, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 1 de junio de 1901
1.º de junio 1901.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Recibí anoche la suya. Don Francisco nada me había dicho, y le reconvení: a los abuelos se les va la memoria.
Llegué el sábado 28, deteniéndome en Tarragona unas horas, y trayéndome a Corominas, que está aquí.
Me cansé mucho de Zaragoza a Barcelona. En Barcelona no hice nada, pues la plancha literaria que usted sabe había hecho poca cosa y la aplazó para primeros de julio.
El señor arzobispo de Burgos me confirmó lo del señor Bavona y el vicario de Zaragoza lo aclaró del todo. Con esto estoy atizando a los de Roma, pues es una ocasión providencial y oportuna para solidar con desahogo aquella casa, que tanto nos mata.
Llegué el 28 a las 12, y a las 6 de la tarde, recibía don Elías un volante de Estruel en el que le decía que Marqués estaba perturbado <*2*> y convenía que saliera. Salió don Esteban y a las 7 me traía al bendito Marqués con permiso del director, y al vernos le pasaron las tempestades, y reímos mucho, por sus temores, escrúpulos y tonterías.
Fue Osuna al obispo y se quedó aquí ya Marqués para continuar mitigadamente los ejercicios bajo la dirección del abuelo. Ya no tuvo nada más, y hoy es subdiácono ya. Dios nos libre de nerviosos.
Me dice usted sobre el nuevo huésped. No sé cómo puedan arreglarse en esa casa, y más ante la eventualidad de que vayan viniendo huéspedes pasajeros. Aquí ya sabe usted que de modo permanente, fuera del señor Royo, no podemos tenerlos, y hoy tenemos al señor arcediano hasta que pueda venir su hermana.
Por lo tanto ustedes pueden resolver lo que pueda hacerse en obsequio del señor chantre.
Y prou per avui.
Afectos a su buena hermana y a los nuestros.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 115, págs. 1-2
A don José Campos – 1 de junio de 1901
Señor don José Campos
Mi amado en Jesús: No sé qué decir sobre su sermón en la fiesta de Viñayo. Temo muevan demasiado ruido, y es dar mucha vuelta. Si se hace indispensable, bien; pero si podía prescindirse, mejor. Con todo, no lo prohíbo, y ustedes resolverán. <*2*>
Sobre licencia de celebrar, que lo escriba Viñayo por medio de Serrano, al señor obispo, pues claro es que le dará licencias.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 1.º junio.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 116, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 1 de junio de 1901
Tortosa, 1 de junio 1901.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Después de enviada mi larga carta me ocurrió, si todo lo señalado en las capellanías anteriores servía sólo para la manutención, aun aquellas que fueron consignadas en mil pesetas, v. g., las de Valladolid. En el primer caso que sólo fueran 750 o 500, ¿de dónde sacaban los obispos los otros gastos para los alumnos? Si realmente lo consignado en las capellanías (o al menos en las de 750 pesetas) era lo que servía para darlo a ustedes se ve que lo consignado ahora de las 1200 debe ser entregado líquido al colegio para la manutención, y en este caso se debe en las cuentas del curso próximo girar a los obispos por trimestres la cuarta parte de dicha cantidad, si de un modo u otro se nos hace saber por la Congregación dicha innovación. Es sólo una idea más, pues espero las de ustedes.
Están consagrándose en este <*2*> momento (9 de la mañana) nuestro Estruel de presbítero, y nuestro Marqués (si éste no se ha quedado enganchado en alguna telaraña del seminario) en Burgos de presbítero, nuestro Roig Montagut y... Marro, y en Plasencia de presbítero el buen Viñayo. Que el Espíritu Santo nos los bendiga.
Marzá en Cálig ya, y vendrá unos días aquí, y Peret a su Portell.
En los colegios anunciando exámenes y... vacaciones.
Veré una posdata.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 117, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 1 de junio de 1901
Señor don Luis Albert
Amado Luis: Van dos líneas por un encargo.
Creo que me dijo usted que para una enferma que sale muy pocos días de casa y con gran fatiga se podría obtener facultad de oratorio por dos años costando veinte pesetas. Si es así, véalo, y si es posible sin el placet del obispo antes, si no puede ser lo dice, y pondríamos que no tiene bienes (si esto ha de rebajar la tasa).
Es para mi pobrecita y predilecta y ancianita Cinteta Andrés y temo me remuerda después no haberla hecho este obsequio. Conque vea usted que no me cueste nada, y pro gratia como lo de Navidad.
Escribo con un mareo de 14 presbíteros que van viniendo <*2*> de su ordenación, y con familias de usted, una de las cuales me ha dado dos perdices, etc.
Aún no me he repuesto del viaje, ni repuesto de la correspondencia, y ayer entretuve el día en la Providencia para distraer a nuestro don Juan Corominas, al cual me traje de Tarragona, y me enseñó los potitos que ustedes no tuvieron traza de hacer llegar ahí.
Me duele el papel que sobra, pero me falta tiempo.
Marqués subdiácono ya, y muy alegre.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 1.º de junio.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 118, págs. 1-3
A doña Beatriz Gombáu – 5 de junio de 1901
Mi B.: Van dos líneas a su última muy grata. Gracias por su bienvenida y por sus oraciones.
No me anuncie tribulaciones, que tengo la piel fina, y no las sé pedir a Jesús.
Ya supuse que la mortificaría el buen concepto de Mat., pero ya le dije a usted que fue una penitencia por sus deseos de saber lo que dijo. He ido ahora, pero estaba preocupada por un asunto que duró un poquito, y no pudo entrar ya Bea...
¿Conque D. J. la quiera hacer necesaria aquí? No lo creo, pues está deseosísimo de ver cumplidos sus gemidos de usted. ¡Ojalá Jesús, (y perdóneme) la hiciera necesaria; pero no por eso se lo pediré a Jesús, que hoy ya se la tengo ofrecida de veras.
No he podido ver a Vi... para preguntarle de M., ya le daré a usted cuenta de sus pronósticos; pero en verdad que es una tribulación para usted. Déjelo en manos de Nuestra Señora del S. C. y no sufra demasiado <*2*> que ella sabe allanar los caminos, si es para bien de usted.
No me haga tanto favor en decir que hago ruido cuando me muevo, pues me figuro que nadie me ve. Buen punto sería la iglesita del lado, pero no es la mejor. Si M... continúa así y se la permite madrugar, creo que la Pur.. o Dol... sería buen punto en un día dado de seis a siete. Con todo si la iglesita le es más fácil dígalo. Si acaso el día de la fiesta debía ir, no hay inconveniente tampoco, que yo no tendré cosa precisa, y podría ir directamente al oratorito. En caso diga hora.
No puedo acceder a lo que propone sobre la Rep... Hoy es mi principal y casi exclusivo objeto esta empresa, y a ella quisiera desviar todo lo de mis almitas; y si usted supiera cuán agradecido quedé al ofrecimiento de su nombre no me diría lo que propone; pues yo necesitaba estos ofrecimientos para lo futuro, a fin de que los nuestros aceptaran con entusiasmo mi empresa, y sin usted no hubiera reunido los números que se deseaban, pues dos se me escaparon, y no es fácil, como usted indica, que se puedan llenar, al menos por hoy. Ya sé que a usted hasta la mortificará que se la ponga como tal, puesto que con el afecto todo lo tiene dado ya a Jesús, por ello si un día me obligara usted <*3*> a no figurar tal vez accedería, pues ya sé que el resultado sería el mismo; pero si no se ponía el nombre de usted tendría que escoger usted otro nombre y legárselo.
No sufra porque de pronto no puedan ofrecerse la realidad; que ya estoy contentísimo con esto. Así déjelo estar, y no atormente a la M... con lo de la casita, ni con nada. Solo quiero que ella deje bien arregladas sus cosas que ya no recuerdo cómo están. Si es usted la Her... por ahora no se necesita más,
No sea patidora.
Queda rasgada su carta, y rásgueme en seguida ésta, que he hablado demasiado.
No olvide decirme cuando la M. pase alguna crisis, que a pesar de mi crisis creo podré remediarlo en seguida. Piense que se lo mando por obediencia.
Deseando no olvide sus oraciones por la R... la bendice.
Tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy 5. No tarde en decir algo.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 119, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 6 de junio de 1901
Amado don Esteban: Dos días que tengo detenida la adjunta de don Francisco, quien me dijo escribía a usted, y le contesté que la dejara para incluirle la que recibimos de Carmelo para usted. Y esta es la hora que no puedo dar con dicha carta porque me han enredado los papeles, y así la envío, y cuando encuentre la de Carmelo se la mandaré.
He tenido carta de Rodríguez contestando a varios temas respecto al estado de velas y demás de San Felipe, y lo expone muy cumplidamente: y por cierto que no sabemos <*2*> cómo fijar lo que han de percibir de las funciones de hoy y de las futuras, y no puede aguardarse a la reunión para resolverlo. Con todo les iré proponiendo a los de allí y luego veremos si se resuelve definitivamente. Si les damos permiso pueden hoy establecerse todos los días completos de 14 horas de exposición diarias, y velas nocturnas todas las noches. Les detengo hasta que hayamos resuelto lo que podemos percibir por todo esto.
Está contento Rodríguez de Solá, dice que no es buen músico, pero es bueno para todo lo demás.
En Zaragoza me dejó el señor vicario la circular aquella de la cual nos habló monseñor Babona. He escrito dos veces a los de Roma, y sentiría dejáramos pasar esta ocasión que nos podrá solidar la cuestión económica del colegio aquel.
El de Sigüenza me escribió incluyéndome una carta que recibió para mí de no recuerdo dónde. Aún no le he dicho nuestro regreso.
No sé si le dije mi entrevista con el señor arzobispo de Burgos que fue muy cordial por parte de aquél.
Pasado mañana canta misa Estruel.
Basta por hoy. Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, fiesta del Corpus.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 120, págs. 1-2
A don Enrique Plá y Deniel – 7 de junio de 1901
Tortosa, 7 de junio 1901.
Señor doctor don Enrique Plá
Mi Enrique: Dos líneas antes que se me escape a Mataró y a Caldas.
Recibida la suya, y quiero me diga el valor del kilo de hierro de la Casa Torras.
Celebro me haya dicho las indicaciones del doctor Ribera, y ya debía habérmelas dicho antes las que le hubiere hecho si es que fueron después de la muerte del señor Morgades, Q. P. D. No deje de decirme las que le vayan diciendo antes de la llegada del nuevo prelado para mi conocimiento y gobierno.
Con afectos a esa mi amada familia, sabe es suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Acabo de hablar al arquitecto y desea o cree necesario ir a esa por el hierro. Por eso dígame pronto el precio más económico que puedan ofrecer por kilos y si queda ahí Mateo u otro de la fami- <*2*>lia para el caso que conviniera ponerlo en relaciones con dicho arquitecto y así espero me conteste enseguida y a ser posible a vuelta de correo.
Mañana celebra su 1.ª misa nuestro Estruel.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 121, pág. 1
A doña Beatriz Gombáu – 9 de junio de 1901
Mi B.: Viene C. y no tenía preparado nada.
1.º Contestó usted a todo, menos a decirme el porqué la M... no quiso venir a Ben..., si fue solo por excesiva delicadeza (que me ofende) o por alguna otra causa, v. g., falta de limpieza allí, o por respeto al que dirán, etc. Así dígame la verdad.
2.º Me espanta usted con las amenazas de la inquina de M... contra mí especialmente y casi exclusivamente. No me acobarde usted con esto, aunque confío que tendré gracia para apaciguarla.
3.º Según P. la tía Pep... parece que cree de usted la escapatoria si muere el T... esto es una buena disposición.
4.º Hasta mañana. Dígame aún cosas a pesar de ser yo corto.
Otro día más.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 9.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 122, págs. 1-2
A don Carmelo Blay – 10 de junio de 1901
Tortosa, 10 de junio 1901.
Señor don Carmelo Blay
Mi amadísimo en Jesús, Carmelo: Recibida su cartita con la copia de las bases de San Felipe entre albaceas y Hermandad, se archivarán y ustedes vean de ir archivando y con la custodia conveniente todos los documentos notables y reservados.
No me hace feliz eso de tener que acudir a los remedios ingleses para curar la anemia. No me trabajen demasiado, ya enviaremos refuerzo.
Salí con don Esteban el 10 de mayo a Zaragoza: muy bien allí ya. El 13 a Sigüenza adonde hemos de ir el próximo curso. El 14 a Madrid; el 16 a Astorga, de donde marchó don Esteban a Plasencia. Fui a Burgos el 20 con Fornés que estaba en Astorga, expatriado de Lisboa. El 28 llegué a esta.
Aquí se recibió la de usted para <*2*> don Esteban.
Los colegios vaciándose en todas partes.
Estruel, presbítero. Cantó misa anteayer aquí en la Purísima y tuvo muchos obsequios.
Ayer la cantó Marro en Santa Clara.
Recibo hoy unos papeles, o periódicos. Veo lo de las Teresas. Lo que no hemos acabado de comprender es lo del padre Amado, etc., y el arcediano nuevo que tenemos en el colegio supone sea escándalo de un zaragozano.
A don Federico que no sea demasiado operario en ministerio, y atarle los pies como a las gallinas.
Hace poco tuve carta de don Pedro Bruna y de los de Cuernavaca.
Ya nos contará usted, que es buen narrador, el paso de los de Cuernavaca por ahí
Las obras del edificio de Reparación en los cimientos de ocho metros todavía. Ya pueden preparar una fábrica de moneda. El altar (y de madera) nos costará tres mil duros. Ya iré diciendo.
Osuna y Grau de expedición por los pueblos para la limosna de las estampas.
Afectos a don Luis.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 10 de junio 1901.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 123, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 12 de junio de 1901
Tortosa, 12, víspera de san Antonio.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Recibí la suya del 5. Temo que me entran los años, pues veo que no doy curso corriente a las cartas.
Voy, pues, a la suya. Ya vi que era potestativo lo de las capellanías, y también eran potestativas las 750, pero se podrán las 1.200, (y así lo interpretarán los prelados) y si no se les ha de decir que así las pongan.
La cuestión es de que se inviertan en la manutención las necesarias y estas han de ser en liras 800, o el mínimum 750.
En cuanto al sistema no me parece mal el que propone usted, pero yo preferiría que nosotros nos limitáramos a exponer a quien corresponde que no podemos sostener los <*2*> alumnos con la actual pensión, y por la carestía de comestibles, cuidados cada vez mayores de los alumnos, etc., y que así es preciso que sea la de 800 o 750 liras (al menos) y luego al que corresponda que lo dé a entender a los prelados, y de un modo semiautoritario, o no autoritativo, pero seco. Este a quien corresponda mejor que nadie un ente de Roma, si no la Congregación del Concilio, o la de Estudios, etc., o la secretaria de Estado, etc., la de asuntos extraordinarios, que con dos letritas oficiales a la nunciatura, o en caso a los prelados oficiales, lo digan a los otros prelados. Eso otro de una circular nuestra a los prelados, no me viene nada bien. Nosotros a nuestros troncos, y estos a las ramas, dando a los troncos, todas las razones con las cuales puedan apoyarse, y que nosotros tendríamos que decir en nuestra humilde circular. Así véanlo y proponga de nuevo.
Claro es que es mucho mejor fijar la pensión anual que no por días.
Lo que más me extraña es la <*3*> interpretación de Della Chiesa, porque no es más que interpretación, y será difícil convencer a los prelados que las capellanías son sólo para ayuda debiendo tener las pensiones otra base (v. g., las becas de seminarios) y que en esa ayuda deba entrar la del sostenimiento o más bien contribución del edificio. ¿No convendría ahora más que nunca una entrevista con el señor cardenal Rampolla? Yo recuerdo muy bien lo de Babona, al cual le expliqué clara y enérgicamente los gastos de manutención y representación, y al indicarle las dos liras, con gran prontitud dijo que aún era poco. Puede que allí no den esta interpretación de monseñor Della Chiesa. De todos modos, si esa interpretación fuese auténtica, por aquellos o aquel a quien corresponda, debía expresarse que lo que sobra de las 800 liras serviría para la contribución y... los otros gastos de los alumnos se costeen o por los mismos alumnos (que no faltarán a medida que se extienda el movimiento hacia los estudios de Roma, y así lo he oído en varios puntos) o por los medios de becas o medias becas que disfrutan en los seminarios. Cierto que hablando <*4*> se irían enzarzando las ideas y soluciones; pero ya lo supliremos como podamos con cartas.
De Urgel dijo Elías que sólo enviaron un papelito de datos, de todos modos, gracias, y delas usted.
Corominas marchó al parecer contento. Ya quedó satisfecho con sus explicaciones de usted sobre la parálisis... de Solsona, aunque esto no le hace gracia.
Dice usted que lamenta los vacíos que hemos de llenar por las nuevas diócesis, y añade que Dios quiera que no aumenten por otro lado. ¿Significa eso algo particular? Bien por Juan José y Torres.
Respecto al obispo de Málaga, nos sería necesario saber algo de sus resoluciones, para mitad de julio. Si para dicha fecha no escribe, o se resuelve, diré a usted le escriba que no lo piense ya para este año, pues para aquellos días es indispensable ya saber los vacíos, y hasta daríamos chasco al de aquí, si para entonces no canta, pues está América de soslayo, y ayer precisamente hubo carta de Bover y de planes del arzobispo de Oaxaca, etc., que ya diré.
Van otras noticias en la de Juan.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Sufrí por las noticias de nuestro arzobispo de Sevilla: parece que los periódicos nos dan confianza franca todavía de su curación.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 124, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 12 de junio de 1901
Señor don Juan Bautista Calatayud
Mi Juan: Van dos... líneas o palots.
No he vivido desde que regresé el 28 del pasado mayo: Caricias o Corominas, la mar de visitas y de triquiñuelas, misa de Estruel, misa de Marro, acompañamientos al señor obispo a las monjas de San Juan y de Santa Clara, de visita oficial, sesiones sobre la Merced, cartas a los colegios que se van cerrando, venidas de sacerdotes y de Operarios y... calor extremado me han matado muchas horas.
Anteayer escribí una larga carta a Rodríguez (San Felipe de Jesús) contestando a varios extremos de interés, pues es el único Rodríguez que ha sabido explicar un poco el estado actual del culto allí, las esperanzas futuras, el trabajo que tienen, etc., y le he concretado y pedido nuevos datos a fin de que pueda ser aquello una esperanza económica, y puede serlo, aunque no quisiera dejarme llevar de la ambición en las cosas de Jesús sacramentado, que tanto nos bendice; me piden la exposición diaria completa continua, y las velas nocturnas todas las noches del año; les hago esperar, y no puede ser si no van más Operarios porque se matarán.
Bover me escribe ayer, y dice: “Que <*2*> el obispo de Chilapa se ve apurado para componer San Joaquín, que el arzobispo de Antequera (Oaxaca), a pesar de mis negativas aquí, ha ido a visitar a Bover (que está en San Joaquín) para que vayamos a la finca a formarle misioneros; que el arzobispo de México quiere trasladar los teólogos de su seminario a San Joaquín, etc., y es problema difícil todo esto; si hubiera cuajado lo de la famosa fundación de colegio central todo quedaba arreglado; ahora no sabemos, o más bien no sé qué decir. En fin... la mar.
Misa de Estruel: que lo cuente él.
Han venido Bernardo y Vallés, éste marcha mañana. Mandaremos a Royo a su Avellá. Marqués no quiere ir a su casa y me lo llevaré a los baños de Benicasim, aunque yo no pudiera ir, porque viene a primeros de julio la plancha; pero deseo salir de aquí.
En la Merced todavía en los cimientos de ocho y diez metros de profundidad. Me matan, pero el entusiasmo me dilata el corazón y descubre nuevos horizontes de medios. Osuna salió anteayer a la capta a Ulldecona, Alcora, Lucena, etc., y se le unirá Grau (Manuel). Aguardo a Marzá. De Portugal sin noticias ningunas.
Mañana terminarán aquí los exámenes de los gramáticos. Nuestro obispo atentísimo pero silencioso.
En todos los colegios, bien; solo en Murcia tranquillas, y en Plasencia... dualismo, todo sea por Jesús.
Aquí preparaciones por las teresianas con bombo por sus fiestas. Que san Rafael y san Aniceto conserven sanos y salvos a esos mozos.
Y usted... dígame que ya está bien, y dígame cosas. A Albert escribiré.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 12 de junio.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 125, págs. 1-2
A doña Beatriz Gombáu – 12 al 20 de junio de 1901
Mi pobre y buena B.: No solo insisto sino que insistiré en lo de Ben, si como sospecho, es la única causa su excesiva delicadeza y amor propio de no cansarme, como parece se le escapó.
Ahora si fuese por algún otro reparo de lo que digan o hayan podido decir, sí que lo respetaría. Por lo tanto dígame usted con toda sinceridad, si cree que puede haber algún otro motivo. Y repito que si no hay más que aquel, la obligaré y hasta si conviene la humillaré enviándoselo todo antes y luego que haga lo que quiera. Mañana <*2*> la enviaré a ella la carta que he recibido de la madre Inés, la cual repite que vayamos y vayan las señoras.
No sé a qué temas se refiere que debamos tratar si marcho. Yo le decía a usted que, si vamos allá, tengamos lista de temas prevenidos para aprovechar el tiempo, v. g., monjío, situación de M... etc.
Si un día me necesitara y tuviera ocasión, mándeme, que iría al punto que usted designara.
Dígame, pues, por hoy los motivos de resistencia de la M...
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 126, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 14 de junio de 1901
Tortosa, 14. Fiesta del Sagrado Corazón.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Prometiéndole contestar, y no puedo casi.
1.º Si el vicerrector no está dentro del seminario, creo que no debe inspirarnos recelo.
2.º Si no cuajaba lo de las Hermanitas, ¿podría tomarse solo el seminario y continuar lo otro hasta que se arregle?
3.º ¿Cuándo piensa usted dar el vistazo a Cuenca? Si al venirse quiere pasar por allí y venir con los coches a Valencia no veo inconveniente: pero tal vez haya tiempo después de los ejercicios en seguida, si es que usted no debiera ir a otro punto.
4.º Tengo carta del obispo de Málaga en que insiste. No lo diga porque no sé lo que resolveremos, y le contesto <*2*> que necesitamos 15 días para pensarlo.
5.º Se está agitando el grave asunto en Roma sobre las pensiones de los alumnos. No diga usted nada por ahí; pero hagan tres días un memento especial al Corazón de Jesús por este asunto vital y que puede tomar buen camino.
6.º Hay temas sobre México que me ocupan mucho también.
Vaya diciendo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 127, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 14 de junio 1901
Tortosa, 14. Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Anteanoche escribí a usted y ayer 13, y por el correo de la tarde, recibí la suya del 8 (con 7 fechas) y en ella me dice los preliminares de la carta del señor Mosceni, y hoy, 14, recibo la del 11 con los borradores. Voy, pues, a telegrafiar que lo dejo al criterio de ustedes.
Veo que al fin se insiste en que no se haga por nuestro medio directo que es lo único que encargué en mi anterior.
Veo que lo hará la secretaría de breves por sí o por medio de la del Concilio, y mejor fuera por la secretaría de Estado, y me place.
Sólo espero me diga que se ha mandado a los prelados la <*2*> fundación de becas y perpetuas y en liras, y líquidas, y ya está terminado el asunto. Lo que conviene aclarar bien a los prelados, lo de ayudar a los alumnos en los gastos particulares de ellos. Todo bien aclarado y deslindado y masticado, pues estoy convencido de que ni aún así lo llegarán a entender los obispos. Me lamenté al señor arzobispo de Burgos (el cual estaba deseando le pidieran), de que no se llegarán a entender, ni él mismo sabía distinguir esas administraciones y lo creó todo para el sostenimiento de nuestro colegio.
Muchas cositas ocurren y les diría y discutiría, pero no puede ser y tengo completa confianza en el criterio de ustedes, pues repito me ocurren cosas y cositas para deslindar los conceptos, y para que los obispos no se enfaden (que esto aún será lo de menos, pues al fin si de Roma se insiste, tendrán que aguantar) y para que quede simplificado el asunto. Lo de enviar el capital a Roma sería lo más eficaz: pero temo que les parecerá a los Obispos <*3*> una arrancada de quixal.
Conque el Corazón de Jesús y el santo Ángel de España, y san Aniceto les ilumine y nos dejen a nosotros tranquilos y contentos.
Ayer con la suya recibí otra del señor obispo de Málaga, cuya copia le mando. Le escribo que me dé 15 días de pensarlo, y le diremos sí o no, pero que si fuese afirmativo me conteste conformidad en seguida. No tengo aquí ni a Osuna, ni a Ginés, ni ustedes me dicen su parecer. Fluctúo y no se me resuelve. Cuando la enfermedad o gravedad del de Sevilla, me ocurrió si el de Málaga podía ser trasladado allí, y... perdíamos para siempre Málaga. Por otra parte, él tiembla, si no le enviamos personal que le saque a flote y le levante un pedestal ante los murmuradores y rozadores, y así estamos.
En estos momentos que escribo <*4*> (y está tronando) se está verificando la función en Jesús (11 mañana) y predica Alcaraz, etc., y no he salido ni saldré, y las teresianas están que echan chispas porque ya no salí ayer a la bendición, y tenemos seis teresianos en casa por encargo y a costa de ellas, y son los dos Esteller, doctor Mir y doctor Elías de Barcelona, doctor Navarro, etc.
No estoy para fiestas. Si entra el señor Almaraz iré a visitarle, y si no... no sé lo que haré.
Osuna es a la limosna. Royo irá pronto a Abellá. Marqués no se moverá. Está aquí Vallés, Homdedeu, y mañana viene Marzá, etc.
Ya iré diciendo y digan.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 128, págs. 1-3
A don José María Tormo – 16 de junio de 1901
Tortosa, 16 de junio 1901.
Señor don José María Tormo
Mi José María: Recibida su última del 8. Tiene usted razón de quejarse. Fortuna que se han marchado esta tarde todos a la procesión del Jesús de los jesuitas y... estoy solo y van dos líneas.
Veo las buenas notas de los mayores. ¡13 años de aromas murcianos! ¿Quién se lo había de decir al primer Benjamín de la obra?
Veo no saldrá hasta el 23, y por esto escribo aún.
Veo que Espinosa continúa ahí, y ayer escribí a Ortí, y le dijese que estaba Espinosa muy callado.
Arregle a Cantó el viaje para los ejercicios.
¿Cómo arreglamos el asunto de Puertas? Váyamelo usted recordando <*2*> y veremos eso del patrimonio. ¿Cree usted que debe venir a Valencia? ¿Está él resuelto a la Hermandad?
Jovaní me escribe descontento de la actitud y displicencia del señor obispo.
También Amposta escribió lo de Rubio y está contento de él.
La misa de Estruel muy solemne. Hoy ha marchado a Valencia con los padrinos a decir una misa en los Desamparados.
He tenido en dos días cartas de asuntos muy graves. 1.º El arreglo de las pensiones de alumnos de Roma. 2.º Asuntos sobre peticiones del obispo de Chilapa, y el arzobispo de Oaxaca etc. 3.º Petición del de Málaga. 4.º Arreglo de Cuenca. 5.º Sobre el excesivo desarrollo del culto en San Felipe. Añada a esto <*3*> lo de la Merced, cuyos cimientos son de ocho metros, etc., y verá que vivo sin vivir en mí.
Aquí de fiestas teresianas. Yo no he salido, pues no estoy para fiestas ni músicas.
Ayer vi en palacio al señor obispo de Palencia muy campechano.
Por aquí han pasado Homdedeu, Vallés, y espero a Marzá, y saldrá Rubio, y Osuna a la capta con Grau, y Girona quiere irse a la montaña, y Marqués no sé adónde le enviaremos, y yo... aquí... hasta las playas de Benicasim, y antes he de ver al padre Xercavins, etc.
¿Está contento? Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 129, pág. 1
A don Juan Estruel – 16 de junio de 1901
Tortosa, 16 de junio de 1901.
Señor don Juan Estruel
Amado Juan: He olvidado decirte que como el sábado 22 he de ir a pontificar en las teresianas, quisiera tener una docena de estampas de alguna novedad. Así veas si las encuentras, y si no escoge o compra 25 de las de los carmelitas y pasaré con éstas. Escógelas variadas, y si tuvieran de tarjeta, como la adjunta, mejor.
No estoy todavía bien del vientre y me incomoda.
¿Cómo ha ido el viaje de la padrina? Supongo te habrás valido de don Vicente Jorge para los desamparados.
Tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 130, págs. 1-2
A doña Beatriz Gombáu – 16 de junio de 1901
Mi buena B.: Van dos letritas a la suya última del 13.
¿De dónde provienen esas tareas de casa?
N’fase masa, que el día que estuve con M.ª R... me pareció delgada y seria o preocupada.
Bien por su tranquilidad, y apriete al Corazón de Jesús. Yo la tenía algún tanto olvidada estos días con asuntos trascendentales que me han sobrevenido. Ya lo repararé.
Me intimida mucho el tocar a M... los puntos de los documentos y no me riña si soy cobarde; por lo mismo que la veo tan bien dispuesta me encoge, y claro es que convendría hiciera algo, pues el síncope de la otra vez debe hacerla avisada. Menos mal si tiene dispuestas sus cosas. Lo que más convendría sería alterar los albaceas. Así tendrá que hacerlo usted todo; pero si saca la conversación usted no repararé en dar mi parecer.
Creo que lo <*2*> mejor será que el día que yo vaya, baje usted el documento, o lo saque a colación y diga usted que quiere uno para usted, esto es, que lo del beneficio que usted quería lo quiere para esto, y yo diré que usted misma se lo redacte y firme usted.
Ya no me acuerdo cómo está aquello de las notas de usted.
Tampoco me hace feliz el enredo que usted manifiesta de su H... por no tener los bienes partidos, y sería engorroso para usted misma luego, si Jesús dispusiera de ella, o sucediera lo otro de los deseos de usted.
En cuanto a hacer testamento fuera de aquí, no me gustaría; con todo si esto debiera ser el único medio podría aprovecharse nuestra próxima excursión veraniega.
Y ya que hablo de excursión, dígame usted qué días le parecen mejores para echar líneas, si Jesús nos permite otra vez este descanso y este consuelo. Dije a Pilar (no sé si hice bien) si quería acompañarnos... y oh! aquello de estar en una soledad le pareció no sé qué de fastidio.
Iré pronto, aunque no estoy muy bien hace dos días.
No sé si me entenderá, pues ni tengo buena pluma, ni tinta.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 16.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 131, págs. 1-2
A don Felipe Tena – 18 de junio de 1901
Señor don Felipe Tena
Amado Felipe: Sí que has hecho tarde en avisarme la venida del señor Ramón.
No sé de la vocación de nuestra moza, ni puedo responder de ella. Marín te podía enterar.
No me han placido las costumbres de vuestro país en la distribución de bienes. Huele mucho a catalán, y aun lo empeora. Quien puede remediar bastante en parte es tu madre, con los ingresos como usufructuaria.
Veo tiene ya muchos cabos el abuelo para poder venir tan pronto. Entre señores y diplomáticos me lo enmelan ustedes ahí. Envíenos misas al menos a esta administración y a los Operarios. No lleves prisa <*2*> en marchar a Villafranca y se ha de cercenar más lo de la mareta.
Di a Bernardo que me diga una cosita estos días.
No sé el señor Ramón qué impresiones habrá recibido de la cripta. Pero se ha pasado al partido de ellos en la cuestión de las columnas, que a mí me remuerden tanto porque me arruinan.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 18.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 132, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 20 de junio de 1901
Hoy, 20
Señor don Juan B. Calatayud
Mi Juan Bautista: Eundem sermonem dicens: Que me sea usted precursor de buenas nuevas y de buenas obras: Que san Juan me lo conserve sano, salvo y santo: Que no nos olvide en sus oraciones.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Esto en cuanto a la fiesta: Por lo <*2*> demás aquí pasándose las horas, días y semanas como un soplo sin poder adelantar nada, ni aun ponerme al hilo después de mi regreso: tres mañanas perdidas en las Claras. Hoy me la ha matado el obispo; esta tarde un canónigo, aunque no ha sido del todo perdida. En fin ya diré. De Vinaroz buenas noticias de quietud.
A Luis (el del rey de Francia) no le felicitamos.
Un memento ante san Luis.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 133, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 20 de junio de 1901
Señor doctor don Benjamín Miñana
Mi amado Benjamín: Todos los días estoy esperando nuevas noticias de nuestro trascendental asunto. No las retarde, porque de su marcha dependerán algunas líneas.
Escribí al de Málaga que si puede ser el personal escogido, se lo diré de aquí a 15 días, y si no daremos dilata.
Del obispo de Palencia, que marchó <*2*> anteayer, ya diré.
Hoy me ha llamado el obispo, y me ha dicho que si las carmelitas no quieren el edificio antiguo de las teresianas que se ha de derribar, si me conviene para la Merced. Creo que aquellas optarán por tomarlo. Santa Teresa haga que no. De lo del seminario, ni una palabra.
Quería hablarle de Cuenca (nuestro Cuenca de Almería), pero tocan a cenar.
Afectos a todos, y escriba.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 20.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 134, págs. 1-3
A don Remigio Albiol – 22 de junio 1901
Tortosa, 22 de junio 1901.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Recibidas sus dos del 13 y 16.
Puede aplazarse la resolución del asunto sobre el cual le pregunté y así ya veremos y hablaremos en las playas de Benicasim, si Jesús quiere.
No sé del asunto de Roma y sus tramitaciones.
Espero me diga de Cuenca. Lo de Sigüenza no creo importa que se sepa y se diga.
Ya resolveremos sobre la venida a Valencia del neófito que vi. Parece a los padres graves muy joven y tal vez no convenga más que se le proponga ir a alguno de nuestros colegios, aunque ahí esté pagándose él. Con todo, repítame las indicaciones del joven y demás, y vere- <*2*>mos, pues en Burgos hay otro y aún más despejado que el de ahí, y Cambra quisiera lo tomaremos a Roma, etc., pero es del mismo curso que el de ahí.
Otrosí, acabo de recibir carta de Benjamín González [cf. 27 junio a Albiol p. 161] y explica la soledad de su madre y lloros, y... (no lo diga todavía) pide dispensa del tiempo de obediencia, pero que apenas cambien las circunstancias... volverá.
Le escribiré que sin dispensa de la santa Sede no se le puede dispensar, y tal vez le consintamos continuar con su madre, etc. Dígame si además de esto, comprende usted que puede haber en él otro móvil.
Marzá estuvo aquí. No <*3*> le hablé más que un rato. De cuentas trató con don Elías.
Pasó por aquí ya Cubells, está muy despejado y ha sabido hablar de Almería con muy buen criterio. Me dijo que Cuenca no enseña por estar delicado.
Afectos a Jovaní.
Ya irá usted diciendo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 135, pág. 1
A doña Beatriz Gombáu – 22 de junio de 1901
Mi B. Ya escribiré pues casi no puedo en este momento.
Al fin me dice usted la causa de no aceptar mi invitación de Beni..., y según veo fue usted un poco culpable de no impulsarlo.
Sobre escribir a D. J., si usted me hubiera enviado la carta la hubiera mandado. Ahora no sé qué decir. Con todo si sabe usted que aún ha de tardar unos días, puede mandármela.
Veo teme por la salud de M...; ya veré a usted para que me diga su pronóstico. ¿Ya tiene ella arreglado lo del tes...? ¿Es prudente hablarla de esto?
Hasta otra.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 22, 5 mañana.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 136, págs. 1-3
A don Remigio Albiol – 23 de junio de 1901
Tortosa, 23 de junio de 1901.
Señor don Remigio Albiol
Muy amado don Remigio: Realmente recibo la suya el domingo por la tarde y va contestación a Ocaña como pide.
1.ª ¿Se podrá admitir el seminario solo, etc.? No hay inconveniente y tal vez fuera lo más prudente y menos violento, dejando el menor como está.
2.ª ¿Pueden admitirse ambos continuando en el menor los...? Negative.
3.ª ¿Puede estudiarse el dividir los dos seminarios en dos pensiones, etc.?
Esto no lleva prisa y sería una modificación prematura de ruido.
4.ª ¿Puede probarse la asistencia de los del menor a las clases? Sería una hermosísima solución, y con más razón <*2*> por cuanto se nos dijo que por el barranco, que es muy recto, no baja siempre agua.
La sola dificultad es que al venir días malos de nieves o aguas lo explotarían los murmuradores diciendo que no se tiene compasión a los pobres, pero en dichos días más crudos ya los entretendrían los nuestros con algunas clases, como sucede en Orihuela.
5.ª Si tuviera que tener el señor obispo muchos disgustos podría darse el dilata, si bien casi no conviene ya si alea jacta est, pues supondría en sus murmuraciones un triunfo que enervaría la acción del prelado.
Creo está todo contestado, y así: 1.º El seminario solo. 2.º <*3*> O dejar estar el otro, o mejor yendo todos a clase.
Creo que el anuncio en el boletín no hay necesidad de muchas palabras, sino solamente al anunciar la apertura que la dirección interna que estará bajo los sacerdotes Operarios, etc., y nada más.
Supongo que dará al rector el nombre de prefecto de estudios, y al nuestro el de rector. Con todo no es preciso que sea esta cuestión de estado, aunque los nuestros dicen que influye.
Respecto a lo demás relativo a usted, esté tranquilo por ahora hasta el agosto o últimos de agosto.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tocan a comer, y no puedo más.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 137, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 23 de junio 1901
Amado Benjamín: Anoche <*2*> recibí ésta que no pude mandar por tener muchas cartas. No sé de cuál hermano se trata, y si el colegialito o no, pues Cárceles se queda a medias, y con la excusa de la pérdida de cartas, nos lo endosa a nosotros. Vea el modo más suave de decirlo a nuestro pobre Paco.
Le escribí anteayer, y sin carta de usted estos dos días.
No sé si han visto el boletín de Cuernavaca y el “suplemento” del obispo. Nadal nos ha hecho una garrafal trastada. El obispo me escribe lo saque. He escrito al obispo y además a Nadal, dándole un varapalo humillante, aunque creo se quedará tan fresco. Le digo que salga de allí, y se entienda con Bover. Casi me harán caer los nuestros de allá en la idea de no admitir auxiliares. Con todo están muy contentos de Solá.
Recibo esta segunda de Málaga y que <*3*> me devolverá. Le contestaré que en vista de que hace depender su tranquilidad de esos accidentes, que entonces dirá él, y diremos nosotros, y me inclino ya al dilata como parecía a Osuna, si bien yo estaba inclinado a complacerle.
En Astorga el obispo nos da los aspirantes con tasa, y es lástima, porque se desviarán algunos muy buenos. Cambra quiere uno de 2.º de filosofía para Roma. Con las notas económicas de ustedes le he dicho que lo piense, aunque realmente sería un excelente aspirante, el mejor tal vez de aquel seminario.
A propósito, Cuenca (el de Almería) no enseña por su estómago y debilidad de cabeza, lo cual ha impedido también se piense en él para vicerrector, única esperanza que nos quedaba para alivio de aquel desdichado y perdido seminario. Recuerdo que don Federico, su padre espiritual, <*4*> dijo que Cuenca sería irremisiblemente de la Hermandad. ¿Podría pensarse en proponérselo, tomando el hilo alguno de ahí y como cosa particular ahí? Creo está pensando en alguna capellanía o colocación.
Y prou, que además de las cuatro cartas a México están las de los Juanes.
Afectos a todos, y escriban aunque no haya novedades y el asunto sea cosa de la ciudad eterna.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, víspera de san Juan.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 138, págs. 1-2
A don Juan Muñoz Herrera – 24 de junio de 1901
Tortosa, 24 de junio 1901. Festividad de san Juan.
Excmo. e Ilmo. Señor Doctor Don Juan Muñoz Herrera
Mi respetable y amadísimo prelado: Recibo su última muy grata. Mis esperas de 15 días eran por ver si se adelantaba en estos días un asunto ultramontano, que se tiene entre manos, y contar así con la esperanza o seguridad de un elemento romano de Roma.
Mas en vista de que su tranquilidad la hace depender de futuros contingentes, lo cual da a conocer lo crítico de la situación y el fundamento de sus <*2*> fluctuaciones, creo debemos esperar el resultado. Y si luego éste fuera favorable y creyera V. E. que se hacía indispensable, y que era el único momento oportuno para una aceptación, haríamos el sacrificio en obsequio y por amor a V. E. del elemento romano aunque fuera provisionalmente (pero no lo diga allá) ¿Está V. E. contento?
Si no convenía, aún daríamos un dilata al asunto. Así, pues, esperamos a aquella fecha.
He dicho a san Juan nos lo conserve sano y salvo, a V. E.
Besa el A. de V. E. I. su afectísimo y humilde capellán
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 139, págs. 1-6
A don Esteban Ginés – 27 de junio 1901
Tortosa, 27 de junio 1901.
Señor don Esteban Ginés
Mi amado don Esteban: Desde mi regreso apenas me han dejado quieto, y aún no he podido coger el hilo de mis cositas, ni distribución de tiempo. Misas nuevas, paso de Operarios, sacerdotes teresianos albergados aquí durante las fiestas, id., asunto de la circular de Roma, id., de Cuenca y Sigüenza y nueva petición de Málaga, y hoy el de la organización de la juventud católica aquí... me han robado los ratos... y voy a consagrar un ratito a nuestro impresionable y nervioso veterano don Esteban.
Me dijo don Elías, y creo que Osuna, su indicación de usted para una vida más tranquila, y aun me pareció verlos inclinados a <*2*> acceder, y me extrañó su longanimidad, pues es no querer bien a usted. Yo no me resistiría, si tuviera que ser para su mayor bienestar, y además si no viene lo del seminario de aquí, o alguna otra necesidad urgente, porque en estos casos, y sobre todo en el primero, me parece sería indispensable aquí, porque fue la propuesta precisa del señor Belló, y el obispo debe saberlo.
No obstante y fuera de esto, y a pesar de mi deseo sincero de la paz y tranquilidad de espíritu en todos, porque es la salsa para trabajar con gusto y con fruto, me permito hacerle algunas observaciones que usted meditará ante Jesús sacramentado, y las expongo por deber, y aun confío que Jesús le dará un cachete.
1.ª Dios le ha dado a usted buenas condiciones, y podríamos decir animam bonam, y es don suyo. Le han dado <*3*> criterio práctico bastante regular en todos los asuntos en los cuales no median preocupaciones y aferramientos anteriores. Le ha concedido ilustración suficiente que le da y puede darle una aureola de prestigio en la Hermandad y para la realización de los designios de Dios en ella, y muy en particular para la visita de las casas. Añada a esto su edad relativamente a la generalidad de los Operarios.
2.ª Mas todas estas buenas condiciones las ha estropeado una circunstancia. Acostumbrado a su pequeña grey y a su casita, fruto de sus sudores, no era extraño su cariño por ella y en ella su sistema y modo de proceder que pudo ser muy bueno para el reducido número de jóvenes formados a su sombra; pero que no podía considerársele infalible apropiado a otros puntos más numerosos y mas duros. Y claro es, en él manaba usted leche y miel y un río de paz, de tranquilidad y de satisfacción, justa, legítima y santa, y libre de rozamientos; pero Dios no quiere la paz de aquellos que destina para la guerra.
3.ª Y para arrancar <*4*> [le] de esta paz peligrosa, le quiso poner en guerra buena, y le ha permitido humillaciones y desengaños, haciéndole ver que hay más mundo todavía y que no debía apetecerse la paz de nuestras comodidades al sacrificio por la mayor gloria de Dios.
4.ª Pero el enemigo de las almas le envolvió en recelos infundados, y en tristezas y melancolías, y no las ha sabido soportar con grandeza de corazón y sus nervios le han abatido sin motivo y sin sustancia, y si daba oídos a ellos le exponían a caer del pedestal alto de respeto y consideración y edificación en que está colocado ante el concepto de toda nuestra juventud y aun de los iguales, y le sucedería aquello de tange montes et fumigabunt. Más consideraciones se me ocurren y le diría, pero temo que podrían ofenderle, pues algunas veces aquí quería hacerle algún capítulo de faltas sobre sus tristezas y modo de aferramientos autoritativos; pero no me venía bien, y prefería que se me escapase algún bufido de mi mal genio en casos particulares, que me pareció debían bastar, y en Astorga salió aquello de improviso y sin pensarlo y tal vez lo hice de mal modo, pero no debía tomarlo usted mal. Así, <*5*> pues: Resumen:
1.º No ha sido usted humilde en las permisiones de Dios, y su imaginación se ha excitado, sin motivo, con exceso.
2.º No habrá inconveniente en que se le permita y consienta, y con gusto, si ha de ser su remedio para su tranquilidad, en sus deseos de una vida de más ocupación y de paz ahí. Pero se dejará a usted toda la responsabilidad ante Dios del mayor bien que podría hacer de otro modo a la Hermandad, y que lo consulte en Valencia o con el director de los ejercicios, u otro de su completa confianza.
3.º Que yo creo que para la gloria de Dios es mejor consumirse usted en la junta sin hacer nada, a su juicio, que no en la ocupación y paz de esa casa, no olvidando que no será consumirse sino ocuparse y aun exteriormente y con exceso, que es otra consunción.
Y basta por punto de doctrina cristiana.
Hay muchos temas. El asunto de las pensiones de Roma, del cual depende nuestra solidez de empresa allí, está en buen camino, pero aún debemos temer y se nos piden oraciones, en especial a san Antonio de Padua.
Albiol está en Cuenca estos días y no faltan allí contradicciones al señor obispo.
El de Málaga repitió indicaciones, <*6*> pero exigiendo personal escogido. Le hemos aplazado la resolución para mediados de agosto.
En América sin novedad, y Bruna muy bien en Chilapa: pero aquel obispo pobre y sin cuartos barrunta trasladar a los guadalupanos a Chilapa.
Han pasado por aquí Homdedeu, Cubells (que se ha despejado mucho), Marzá, Robira, etc. El 1.º de julio creo pasará Enrique.
Ya habrá visto las salvajadas de Valencia. Ayer escribí al padre Castellá para que nos dé al famoso padre Ripol por director de ejercicios, si los Blascos nos lo permiten.
Quería decirle el episodio de Marqués durante los ejercicios para el subdiaconado, ya le diré que se lo cuente él.
Osuna y Grau en la capta por la sierra de Espadán durante 15 días.
El obispo de ésta no ha respirado.
Hemos tenido las fiestas teresianas; salí un día a dar la comunión.
Vino el obispo de Palencia muy campechano y entusiasmado por los Operarios.
Las obras de la Merced abajo abajo todavía: ocho metros de cimentación que nos ha matado.
Tantas cosas a nuestra doña Juana. Y a Sojo que tengo ganas ya de un tirón de orejas. ¿Y los otros dos neófitos?
Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
No salió ésta escrita desde anteayer. Va hoy y se recibió la suya ayer. Va una estampita de las fiestas teresianas.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 140, págs. 1-4
A don Esteban Ginés – 27 de junio de 1901
Señor don Esteban Ginés
Mi amado don Esteban: Desde mi regreso [no] me han dejado quieto, no he podido coger el hilo de una distribución de tiempo. Misas, paso de Operarios, sacerdotes tenemos avisados por las fiestas y albergados en el Colegio; asunto de la circular de Roma, asunto enredado de Cuenca, y nueva petición del de Málaga, y hoy el proyecto de organización de la junta en ésta... me han ido robando los ratos tranquilos.
Me dijo Osuna y don Elías constase su indicación para una vida más tranquila, y parece se inclinaban a ello, y yo no resistiría si tuviera que ser para su mayor bienestar si... no viene lo del seminario de Tortosa... u otra necesidad urgente, porque, sobre todo en primer caso sería indispensable usted, puesto que fue la mente y resolución del señor Belló, y supongo lo sabe y quiere el prelado.
No obstante y a pesar de mi deseo de la paz y tranquilidad de espíritu en todos, que es la salsa para trabajar <*2*> con gusto y con fruto, me permito algunas observaciones que usted meditará ante Jesús sacramentado, y las expongo por deber.
1.º No ha visto más mundo.
– Acostumbrado a un régimen independiente.
– Achicamiento.
– Aferramiento de opinión.
2.º Condiciones que Dios le ha dado: de criterio práctico en los asuntos en los cuales no tiene formado su aferramiento, instrucción suficiente que le da aureola para cualquier cargo, en especial de visitador.
Pocos individuos en la junta de tanta edad.
Acostumbrado usted a su pequeña grey y a su casita, no era de extrañar su cariño por ella; y con ella el enamoramiento de su sistema y modo de proceder, que pudo ser muy bueno para el reducido número y la mayor parte pequeños, pero que no por esto debía considerarlo usted infalible, apropiado a otros centros más numerosos y más duros, y nadaba en leche y miel.
Esto ha podido producirle aferramiento de juicio que trasciende a otros juicios y hasta cierta satisfacción santa si se quiere, libre de rozamientos que puedan quitarle la paz; olvidando que Dios no quiere la paz de aquellos que destina para la guerra.
3.º Para sacarle <*3*> de esta paz mala y egoísta, Dios le puso en guerra buena y ha sufrido humillaciones y desengaños y ansias de corazón haciéndole ver que hay más mundo, y que su corazón no debía ser pequeño, y que no debía sujetar la santidad y la paz a nuestra comodidad sino a la voluntad de Dios, y al tocarla con el dedo ha humeado, tange montes et fumigabunt, y no hemos de buscar lo mejor, ni más cómodo, sino lo que sea de más gloria de Dios.
4.º Y en mi concepto Dios le llamaba [a] mayor gloria de Dios dentro de nuestra Hermandad, una vez depuestos juicios y lanzado con humildad y alegría del corazón, tristezas y melancolías por recelos infundados que no existen, y puede usted creerlo.
1.º No ha sido humilde en la presencia de Dios y se ha ofendido sin razón.
2.º No había...
3.º Creo que para la gloria de Dios es mejor armonice usted su [?] aludido en la junta que con paz.
4.º Resumen: Creo no habrá inconveniente en que se le permita y consienta en sus deseos de una vida de menos trabajo y de más paz ahí, si no mudan las condiciones en etc., y ha de servir para su tranquilidad. Pero se dejará a usted todas las responsabilidades ante Dios del mayor bien que puede hacer en la junta a la cual está llamado pronto o tarde, si vive, y en los ejercicios lo meditará. <*4*>
Algunas veces quería hacerle exámenes de faltas sobre sus juicios y aferramientos y reprobaciones; pero he de [?] y solo le diría algún bufido [?] en casos particulares, aun en Astorga salió aquello no sé...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 141, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 27 de junio de 1901
Tortosa, 27 junio.
Amado Remigio: Recibo la suya del 24, y aunque tal vez no haya regresado de Cuenca, va lo siguiente: No sé en qué cabeza, sino en la de don Remigio podía entrar la idea de que fuera nuestro Benjamín el de los lloros de su madre; bien está él para acercarse a lloros de familia; se trata del que ustedes llaman siempre Benjamín, y era el benjamín de todos ustedes, esto es, el González de Bembibre al cual escribo hoy, si bien me estimaría más recibir antes datos de usted sobre el juicio que pueda merecerle su deseo de estar al lado de su madre.
Recibidos los datos sobre esos Operarios que me han complacido. Quisiera quitarme las malas impresiones <*2*> que no sé por qué tengo de Lledó, que en mi penúltima le decía a él, “que si no fueran las desconfianzas que me inspira, le enviaríamos a América”. Ha escrito otra vez, y no me dice nada sobre esta expresión mía, y sí solo que predica, y que para no vender el huerto les parecía que debían tomar dinero para pagar las deudas, y yo le contesté que me parecía un disparate, y que era mejor no tener que deber. Me hacen todavía miedos sus cosas. Veremos.
Marín me escribe dos líneas de su ida a Vélez Rubio.
Cuando escriba sobre lo de Cuenca, continuaré. Hoy solo por lo de su Benjamín.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 142, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 28 de junio de 1901
Señor don Juan Bautista Calatayud
Mi Juan: Aunque sin tiempo para ello, van dos líneas.
Han pasado por aquí varios Operarios, y espero a Enrique y otros; Girona ha marchado hoy. Grau ha regresado de la capta y correría que ha hecho con Osuna por la Sierra de Espadan, y marcha el lunes a su Herbes. Royo marchó. Estamos Elías, Estruel Marqués y yo y el padre Bernardo. Este no se moverá de aquí hasta últimos de julio.
Ya habrán leído las últimas salvajadas de Valencia, etc.
He escrito al padre Catellá pidiendo al padre Ripol por director de ejercicios, pues el padre Ferreres está delicado; todo si los Blascos nos lo permiten.
He iniciado la Juventud católica en ésta y les he dado al magistral por consiliario y viceconsiliario a Bellpuig. Lo han tomado con fruición, y tienen cincuenta estudiantes de carrera buscando local y dinero por esta ciudad. Espero mucho de la empresa en bien de esta disipada juventud. Haga un memento al Ángel de España.
Las obras <*2*> de la Merced bajando cada día. Es una cimentación espantosa. El obispo se figura que tenemos millones; hoy me ha dicho el señor obispo que cómo me lo arreglo para sacar dinero a la gente; le he dicho que cuando nos falte nos hundiremos en la bolsa del señor obispo. Me ha dicho que si las carmelitas de Jesús no quieren el edificio del noviciado de las teresianas (el viejo) nos lo dará, si queremos aprovechar los materiales, pues las teresianas le enviarán al obispo las llaves apenas esté del todo desocupado. Están la mayor parte de las teresianas en el nuevo edificio que es grandioso. Me obligaron en las fiestas teresianas a salir a dar un día la comunión: ha sido mucho el bombo de las fiestas.
¿Cuándo podremos darnos una esbravada larga? ¿Cuándo me dirá cosas de ahí y de administraciones y de personal?
No sé lo de Sánchez, pues espero carta de Tormo desde Burriana que me lo explique, pues aún no sé quién es el hermano que ha muerto.
En fin... que prou.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 28
Volveré a escribir pronto, pero la plancha no me escribe.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 143, pág. 1
A don Francisco Marín – 28 de junio 1901
Tortosa, 28 de junio 1901.
Señor doctor don Francisco Marín, pbro.
Mi muy amado en Jesús: Recibida su cortita cartita. Ya sabrá por don Remigio su salida de Toledo.
No me dice de su salud.
Que Jesús bendiga a nuestra monjita futura.
Por aquí viviendo sin vivir en mí. Misas nuevas, asuntos de Roma, Cuenca y... asuntos de México, fundación de juventud católica, etc., no me han permitido poner todavía al hilo de mis cosas desde mi regreso.
Por aquí pasando varios operarios.
Los ejercicios, si Dios lo permite, serán, como todos los años, del 2 al 4 de agosto.
Con mis afectos a su familia, sabe es suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 144, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 28 de junio 1901
Tortosa, 28 de junio 1901.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Acabo de recibir la suya del 24 con el estado del asunto de las capellanías, y contesto con más asiduidad que usted escribe.
Me parece muy suave y diplomático el medio y forma de dirigirse el papa a los prelados; esto es, una aclaración de la circular. Respecto a la distribución de la cantidad, no sale bien la cuenta, si han de ser 750 liras para manutención, y las 200 (si son liras también) para los gastos del individuo y 250, si también han de ser liras, pues resultan 1.200 liras, y en la circular dice taxativamente (pesetas) y no sé como se arreglará esta aclaración; y aun suponiendo que sean 1.500 pesetas en lugar de 1.200, estando el cambio a 30, ya les pasa de las 1.500. <*2*>
Tampoco veo igualmente suave eso de enviarles en los primeros meses del curso las liras y no las pesetas, pues los prelados no sabrán cómo arreglarlo para convertirlo en liras. Creo sería lo mejor que dijeran 1.500 pesetas por la capellanía, y que si no bastaba una capellanía pusieran tres, y en Roma se convirtieran en liras, y el rector se quedara con las 750, diera al alumno las 200 de lo restante para el palacio, o sea, censos y contribución bien delineado y distinguido. Es un punto que no veo claro. ¿No sería mejor que en lugar de al rector se enviaran las pesetas o liras a la nunciatura? Es sólo un pensamiento.
Tampoco me parece suave, o no lo parecerá a los obispos, eso de que envíen tanto si tienen alumnos como no, etc. Creo que en esas oficinas debieran encontrar otras formulitas más italianas, de todos modos san José y san Antonio que lo agencien, y vayan diciendo. <*3*>
Su venida a España es hipotética. Barruntaba su viaje para los ejercicios ya que tendré el vacío de don José García, E. P. D., y tengo la junta destrozada; pero hoy depende todo de futuros contingentes, que tardarán más de un mes y medio en verificarse. Así si no puede ser por Pascua será por la Trinidad, y en caso lo dilataremos un poco, que las maretes ya se esperarán. Por mí no se perderá, pero venida sola sin otro objeto tampoco me hace feliz, sin un pretexto. Además, está la combinación del otro personal de ahí que nadie me resuelve. Conque paciencia y es fácil pueda ir a veranear un poco con los chicos, y aun durante todas ellas.
Que san Aniceto sepa introducir a nuestros colegiales a los tribunales Gregorianos en horas y momentos oportunos, y para gloria de Dios y de ellos, ya nos lo irán diciendo.
Escribí al de Málaga por su segunda carta... y no nos hemos comprometido, pues él lo deja también a futuros contingentes, y así le hago esperar también la resolución.
Albiol <*4*> está en Cuenca hoy: también tiene allí aquel señor obispo sus contradicciones; bañeta se conoce que... va conociendo. Jesús que cumpla su santísima voluntad en bien de los pobres seminarios. El obispo señor Alcaraz dijo a nuestro obispo, delante de nosotros y del omnipotente rector de Ciudad Rodrigo que los seminarios estaban mal en la parte directiva, etc., pero que si en todas partes tuvieran rectores como el de Ciudad Rodrigo no serían necesarios los Operarios. Contesté que aun así serían necesarios los Operarios... y que si el rector de Ciudad Rodrigo tuviera Operarios en lugar de sacerdotes aislados... le iría mucho mejor; expliqué la idea y no lo contradijo aquel famoso rector, y creo que Alcaraz se hizo mejor cargo de la idea, pero tanto éste como nuestro obispo emitieron conceptos tan fuera de lugar que parece imposible vivan en cierta atmósfera de nebulosas. Se quedó contento Alcaraz del doctor Sol, y fuimos a despedirle a la estación.
Esta mañana hemos felicitado a don Pedro Rocamora y ha dicho le ha escrito Benjamín, y le dice que se mueren muchos canónigos en Orihuela. Le he dicho que usted acababa de escribir y no decía nada de la muerte del señor Peña, pero que hablaba usted sí de la cuestión de las pensiones, pero ca!, no ha salido ya de los canónigos de Orihuela y sus canonjías.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 145, págs. 1-2
A don Ramón Martí – junio de 1901
Señor don Ramón Martí
Mi respetable señor y amigo: Mucho tiempo que no he sabido de su paso y estancia en ésta. Por ello me veo precisado a molestarle escribiéndole dos líneas.
No sé si sabrá que el señor Iglesias puso interdicto a las monjas de San Juan por las obras de la casita de junto la torre que junto con lo demás del difunto continúa por su parte judicial. Al fin anteayer le condenaron en costas.
Durante el litigio publicaba por todas partes que después de las monjas nos pondría pleito a nosotros. Esto no nos intimida. Pero se me dijo ayer que antes de emprender el interdicto había obtenido de una comisión militar que le partiera los bienes terrenos que creen suyos según las escritura que tiene y que dicha comisión le señala tal vez por recomendación <*2*> hasta las zonas de los cuarteles, que según me recuerdo había dicho usted que la Hacienda no podía venderle aquello y por lo tanto será nula la escritura; se me añadió que usted estaba por aquí aquellos días, que tuvo lugar el reconocimiento de dicha comisión.
Si fuera así, ya estaría tranquilo de que Iglesias pueda intentar nada pues supongo se le señalaría en caso desde más allá de la zona del bonete.
Pero en la duda de si usted medió en el asunto, me atrevo a preguntarle; y en caso de que usted no hubiera estado, si tiene conocimiento de lo que se le cedió o señaló, para nuestra tranquilidad o para estar prevenidos, y asimismo de qué armas debíamos valernos para defendernos del presunto derecho que tenemos, pues no tenemos otra base que el documento del ayuntamiento, que nos vendió una parcela cuyos límites por oriente era terreno de guerra.
Si usted debiera venir...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 146, págs. 1-2
A don Ramón Martí – junio de 1901
Señor don Ramón Martí
Muy señor mío y amigo: Recibo su carta y lamento el traslado por más que pueda ser ventajoso para usted.
Supe que usted estando yo fuera había venido a fijar los límites de lo que pertenecía al señor Iglesias, y cómo éste, por probar, anunciaba por aquí que después de las monjas entablaría pleito con el colegio; quería tener la tranquilidad de usted, y por esto deseaba ver a usted un momento. Ahora se ha apelado a Barcelona, y por ello comprenderá lo justo de nuestro deseo para estar prevenidos.
Nosotros creímos que si acaso alguno podía tener derecho a reclamación al pedazo de terreno que vallamos (creímos) debía ser el ayuntamiento, pues oí decir a Benet difunto que al ceder terreno el ayuntamiento fue desde la torre, y como Benet contara en su plano poner la línea <*2*> a la parte inferior que da a la ciudad, y lo mismo podía poner la línea a la otra parte de la torre, desearía me dijera si cree pues, tan solo si podía temer que Iglesias podía reclamar derecho al pedazo. Esto para la conciencia, porque para la parte legal ya nos defenderíamos, sobre todo si, como creo, le eliminó usted dicho terreno que, como usted sabe linda con la zona.
Dispense estas molestias.
En Zaragoza tenemos la dirección de aquel seminario y ya pasará el rector a ofrecerse a usted para cuanto le convenga.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 147, págs. 1-2
Junio de 1901
Señor don N. N. Madrid.
Muy señor mío: Voy a tomarme la libertad de dirigirme a usted sin conocerle, esperando me dispensará por ello.
El difunto amigo don Rafael Segarra unos meses antes [de morir] se me ofreció hasta con entusiasmo a cooperar al levantamiento del templo que estábamos proyectando levantar y que se está ya levantando, para la exposición diaria y continua a Jesús sacramentado en esta ciudad (y con carácter de fundador) quedando en que lo dejaría consignado en testamento que iba a hacer, pues lo tenía hecho en Madrid y quería cambiarlo.
Por si esto se retardaba, le envié un borrador de compromiso para que lo firmara, y habiéndole encontrado pocos días después, en ocasión en que iba con otros, me dijo que nos veríamos pronto, y así quedó y si descuidó firmarlo como temo, pues no me lo remitió, veo que no tiene ninguna fuerza legal, y por lo tanto no podré reclamar ningún derecho a pesar de los buenos deseos y ofrecimientos del difunto.
No obstante si en vista <*2*> de estos ofrecimientos (que tampoco puedo probar más que por mi palabra porque no medió más que entre él y yo) pudieran ustedes fundar algunos sufragios por él, me he sentido movido a exponer a usted y demás albaceas una de las formas o modo de limosnas que se han adoptado para allegar recursos para dicha fundación, cual es la de aplicación de un día de exposición anual perpetua. Esto, repito, como indicación y para tranquilidad mía, por si creen prudente y está en sus atribuciones el poder interpretar y llenar en parte los deseos del finado, o en otra forma de sufragios si a ustedes no parece bien la propuesta.
Reiterando que dispense mi indicación, se ofrece desde hoy y para siempre afectísimo s. s. y capellán
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 148, pág. 1
A don Juan Abril – junio de 1901
Amado don Juan: Recibo las suyas, y estoy lejos de querer que sufra menoscabo su autoridad, que creí respetar ante todos con la expulsión del que usted recusó. Pero no puede usted dejar de comprender que sería humillación para el otro y perjudicial para su intervención actual en las obras que teniendo hablados y comprometidos y a su cargo, el hacerle aparecer sin intervención alguna que se le confió. No importa que haya una paleta más, pues aunque no sea necesario por unos días...
Aunque se hubiera indicado la conveniencia de
... y no es puramente
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 149, págs. 1-3
A don Remigio Albiol – 1 de julio de 1901
Tortosa, 1 de julio 1901.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Acabo de recibir la suya fechada en Cuenca. Ya se explicará sobre ella más despacio.
Respecto a la combinación de personal en vacaciones ahí, ni su ida es precisa a Velez Rubio, ni González podría ir, según carta que ya habrá leído y que le envié ahí, manifestándole que no era el Benjamín, sino el González el que pide dispensa de votos.
En cuanto a Lledó, creo le dije a usted también que me envió una lacónica carta, manifestándome (sin duda para recabar mi consentimiento) que pensaba trasladar la deuda del huerto, pidiendo dinero a otra parte, pagando el traspaso, y que luego aún <*2*> quedarían 300 duros de deudas, etc. Le contesté otra carta más lacónica, diciéndole que no me parecía bien, y que mejor era vender el huerto, pues más valía no tener nada que deber. Temo que en esta materia sería más infeliz aún que Marzá, y tendríamos que cargar perpetuamente con tapar vacíos. Del otro modo con lo que la Hermandad le tiene ofrecido, y desde antes de estar ordenado, podrían arrancárselo de su familia.
Ahora añade esto, que tal vez el asunto le obligue a no poder continuar en la congregación. Nada me ha dicho a mí; pero si me <*3*> lo dice le contestaré que la Hermandad no le puede ofrecer más que lo que le tiene ofrecido, que es mucho ya; y por lo tanto, si no puede con esto llenar sus deberes de piedad, que lo deje y se le buscará dispensa de sus votos. Así, ya está usted enterado, por si le escribe a usted y le consulta.
Hasta otra suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 150, págs. 1-2
A don José María Tormo – 2 al 8 de julio de 1901
Señor don José María Tormo
Muy amado en Jesús: Recibí la suya, y les veo a usted y Albiol muy simpáticos con el famoso Lledó. Y le mando por don Elías la carta que me escribe, y esto después de los muchos gastos que nos ha ocasionado este año con su ordenación. Que vaya con Jesús y en paz y no le inste usted. Pero yo no quiero entenderme con él, y así puede decirle que yo le he escrito a usted su resolución, y que por lo tanto, como que no era más que aspirante, no necesita ninguna dispensa y puede obrar según le inspiren y dicten sus obligaciones de piedad.
Al mismo tiempo no deje de escribir a Murcia, al secretario, o a quien convenga, diciéndoles que el joven pres- <*2*>bítero don Víctor Lledó Martínez, que había sido aspirante a la Hermandad, no ha llegado a consagrarse a ella, y que por lo tanto queda desde hoy a la jurisdicción del señor obispo, y para que disponga de él como convenga. Si en lugar de carta, quiere usted poner oficio puede decir: Excmo. Señor: N. N. N., que como auxiliar y aspirante había servido en nuestros colegios de vocaciones, ha cesado en dicho encargo por atenciones referentes a su familia, y sin que se hubiera consagrado a la Hermandad de sacerdotes Operarios diocesanos. Lo cual pongo en conocimiento de V. E. para manifestarle que queda en absoluto bajo la jurisdicción y disposición de V. E. I.
Dios guarde a V. E. I. muchos...
A nombre de la Hermandad, el director del Colegio de San José de Murcia.
José M.ª Tormo.
Exmo. e Ilmo...
Devuélvame en seguida aquí a Tortosa la de Lledó.
Es fácil que el lunes vaya a Valencia y luego a Benicasim, y ya le avisaré a usted.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 151, págs. 1-3
A don Valeriano Puertas – 4 de julio de 1901
Tortosa, 4 de julio 1901.
Señor don Valeriano Puertas
Muy amado en Jesús: Recibo la suya del 1.º Veo que sabe usted cosas que yo no sé, y no me las decía usted. Por ello no es extraño que me lo tuviera guardado, como usted dice, pero sería alguien, que no yo.
Tuve el gusto y la honra de poder saludar a ese respetable y agradable prelado, que nos mostró un afecto muy especial y habló muy favorablemente del fin y objeto de nuestra Obra. De veras que se lo agradecí. Nada más sé ni de dificultades y deseos. Así usted, que sabe más, debía decir.
Desde mi regreso que apenas <*2*> me han dejado quieto. Misas nuevas, pasos de Operarios por aquí, fundación de la juventud católica que hemos logrado y obras de la capilla de Reparación, etc., me han entretenido el tiempo, y hoy apenas puedo echar líneas todavía, y solo tengo las de los ejercicios, que tendrán lugar el 3 del próximo agosto, en Valencia, si los salvajes aquellos nos lo permiten.
Ya iré diciendo a usted las novedades especiales que puedan ir ocurriendo. Por hoy no hay más que lo del seminario de Sigüenza, que ya le dije, y lo de <*3*> Cuenca que, según carta de ayer de Albiol, está ya arreglado, para tener el colegio y el seminario.
Mis más afectuosos recuerdos a nuestro Mariano y al respetable señor (don Isidoro, creo) que tan amable salió a saludarme.
A su padre y familia miles de cosas.
Conque... hasta la suya.
Sabe es de usted afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 152, págs. 1-3
A don Esteban Ginés – 4 de julio de 1901
Tortosa, 4 de julio 1901.
Señor don Esteban Ginés
Mi don Esteban: Recibo anoche la suya del 28, que no sé por qué ha tardado tantas fechas.
Veo lo de nuestro Juanito. No veo inconveniente en lo de los grados, ni en el sostenimiento del hermanito en ese colegio. Por lo tanto por mi parte no me sabría mal que pudiera venir a Valencia a los ejercicios con usted, e hiciera su consagración de aspirante. Así usted lo resolverá, y pida a Jesús broten flores de ese campo extremeño.
Lo demás se lo decía en mi anterior larga, que habrá recibido, y creo no conviene que usted exhale sus tribulaciones de espíritu a los nuestros.
Aquí <*2*> dolores y gozos. Ayer tuve un disgusto por disensiones del arquitecto y obreros de la Reparación; además hay algún astorgano a quien hace sufrir los lloros de su madre. En cambio tenemos dos aspirantes distinguidos de aquí, nuevos, de modo que tal vez vengan seis de este país clásico del rumbo y de la sal.
No puedo echar líneas. Aún no ha escrito el P. Xercavins. Hubiera ido el próximo 7 a Valencia a practicar ejercicios en una tanda que se da en el colegio de padres jesuitas, para así estar libre luego; pero no puedo, y creo tendré que hacerlos <*3*> a medias con los nuestros, aunque no edifique con ello.
Hay muchos temas, pero que no pueden consultarse por escrito. Entretanto va la adjunta nota, que enviaré a los padres graves antes de la reunión para que se traten entre ellos. Ya puede usted decir algo a fin de llevar criterio dos de la junta en todo lo que pueda ser. Hemos trabajado poco este año usted y yo.
Y prou.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 153, págs. 1-3
A don Esteban Ginés – 5 de julio de 1901
Tortosa, 5 de julio.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: No sé por qué se me había pasado por alto el contestar a la suya del 28 sobre el estudiante de 3.º de teología. Hizo bien en admitirle, como quedamos; en cuanto a venir a Valencia, si usted cree que es mejor pruebe un año de auxiliar en un colegio, mejor, pues hemos de proceder con más seguridad, puesto que Jesús parece quiere proporcionarnos gente.
Veo la penuria de esa casa. No se asuste y <*2*> preocupe por ella. Vea a alguna almita santa, que nos proporcione alguna sorpresa.
Campos aún no me ha escrito desde su Mora la Nueva.
Según cartas de Albiol de ayer, está resuelto lo de la dirección del seminario [y] del colegio aquel edificio, éste, del que tenían. ¡Pobres de nosotros!
Tengo carta de Palencia, algo misteriosa y estoy asustado, y en caso le daríamos dilata.
Estoy sin líneas aún.
Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Mi don Esteban: Escrita <*3*> ésta recibo la suya, larga también. Veo que el nervio aún esta tirante, y así mejor aguarde a Valencia, en donde me hará un capítulo de faltas, bien detallado, y yo se lo haré, y estoy seguro que no le ofenderé a pesar de él.
No debe usted desear pedestal, pero debe desear la gloria de Dios, más que el humor de usted.
Por lo demás, repito, que se accederá a la solución de usted, después que usted lo confíe a alguno, y mejor a uno de los nuestros, v. g., Elías u otro. Conque quietud, calma y humildad, que con cinco minutos de eternidad y una visita a Jesús sacramentado desaparecen todas las melancolías.
Suyo afectísimo
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 154, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 7 de julio de 1901
Tortosa, 7 de julio, domingo de la Preciosa Sangre.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Escribe don Emilio Mateu, capellán de nuestro don Francisco García, provisor de Valencia, que pasa esta tarde en el exprés para Roma, y saldrá a saludarle don Elías, y mando por el mismo este saludo.
No sé de ustedes y del asunto del colegio, Altemps, censos.
Aceptado lo de Cuenca, seminario y colegio aquel.
No ha vuelto a escribir el señor Muñoz... al cual dilata hasta agosto.
No tengo líneas echadas pues espero el martes una visita, y luego veré.
Osuna en Onda, <*2*> deseando correr los pueblos de Mijares para la limosna de Valencia, según prometió a san José; pero le digo que aguarde para tener junta de rabadanes.
Elías sale mañana para Villarreal, y es fácil pase a Forcall en donde está muy grave su dominica.
Aquí Marqués, yo, el padre Bernardo y Estruel, a los cuales habré de ir alternando en el veraniego, y además Albiol, que también lo pide.
Espinosa me escribe muy contento y tranquilo con su José María Tormo.
No he sabido más de la familia Sánchez, ni ustedes nos lo han aclarado.
Corominas, que me escribió anteayer, sé que ayer estaba en cama otra vez, y no me gustan esas caídas, y esas tareas de grados que le matan.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 155, pág. 1
A don José Prats – 7 de julio de 1901
Señor don José Prats
Mi amado en Jesús: Recibidas sus letritas.
Dijo don Elías que ya había escrito sobre celebración don Andrés Aboya para que no toque personal de Astorga, en particular al maestro de ceremonias y al jefe de internos y externos señor Prats. Con todo está ya arreglado lo de Cuenca (seminario y colegio) y lo de Sigüenza, y esto pone en peligro a músicos y maestros. Así ore mucho a Jesús para que cumpla en cada uno sus designios de amor y de gracia.
Aquí siguiendo, y con calor.
La Reparación pronto a flote de tierra sus cimientos. Afectos a les maretes.
Suyo afectísimo
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 7 de julio.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 156, pág. 1
A don Francisco Marín – 7 de julio de 1901
Tortosa, 7 de julio.
Señor doctor don Francisco Marín
Mi amado en Jesús: Recibo la suya, y no sé qué decirle sobre su objeto. Remigio escribió y no sabía dar soluciones ni respecto a quien se quedaba en Toledo, y quién iría después de la vestición, y le contesté obrará con libertad lo que le pareciera mejor. De todos modos él tiene prisa de venirse porque necesita los baños, y no podrá después de ejercicios porque está el asunto de Cuenca. Si Remigio, fuera solo por lo del sermón, no vería tanta necesidad en su presencia, pues dos palabritas de usted lo suplirían con creces; ahora si precisaba por otros motivos sería diferente. Así escríbale y vean si pueden entenderse. Con mis afectos a su familia y suplicando oraciones a la monjita, sabe es de usted afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 157, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – del 7 al 20 de julio de 1901
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Ayer recibí carta, que pude entender era del padre Ruperto, y pedía que usted le acompañara a España. Ya dije a usted que hemos de dejarlo en manos de la Providencia y de los futuros contingentes, y si estos no se realizan no dejaré de procurar ocasión de que usted venga más adelante, que creo podrá ser al mismo tiempo su viaje de alguna otra conveniencia que ya le diré. Por hoy no veo bastante motivo de gloria de Dios. En cambio ya que ustedes no sirven para darnos resoluciones, tenemos que hacerlas aquí, y don Elías cree <*2*> que no será inútil la estancia de Sánchez aquí. Así, pues, escribo al padre Ruperto, que podrá aprovechar a Sánchez para el viaje a España.
No sé dónde tendremos los ejercicios, pues los valencianos creen... en alarmas; yo creo sí que podremos y si no... a Tortosa.
El obispo de aquí... silencioso. Hoy he ido con él, y en su carruaje, a las teresianas por un asunto de interés, y he cometido una indiscreción, haciendo un capítulo de faltas... a uno y a las otras. Me ha remordido después, pero lo merecían.
Hay muchas cositas, pues, aquí.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 158, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 13 al 20 de julio de 1901
Juan Bautista Calatayud
Amado Juan: Aún estoy en Tortosa, y sin adelantar tarea.
Aguardo el miércoles la plancha y aun veré si puedo salir a veranear.
Bien por la licenciatura de nuestro Rogelio, vaya diciendo que tengo ganas de noticias puesto que soy sino único, el que más las saborea.
La Reparación todavía abajo abajo, a los ocho metros, pero creo se pondrá a nivel de tierra esta semana, y apenas salga a flote de tierra propondré otro molde de hacer dinero para los tres mil duros que es el presupuesto del altar, y los dos mil de las pinturas. Vea usted si sabe alguna almita planchable por la parte de Valencia.
Ayer vino el padre Artemio Colón que ya ha sufrido el examen último, y con él el padre Clavell que deseaba mucho conocerme, y <*2*> que es de casa muy rica, pero lo supe después, y no pude hacerle una caricia.
Serrano estará en Astorga hasta Santiago.
Los ejercicios el 3 en Valencia, y nos lo dirigirá el padre Ripol, si los salvajes de Valencia nos lo permiten.
Mucho desearía tener a usted y a Benjamín en Valencia, pero las líneas echadas sobre ustedes dos son de futuros contingentes, y así no creo pueda ser. Con todo aún veremos, aunque fuera necesario un telegrama; pero no lo confío pueda ser.
Tengo grave a mi sobrina, esposa del médico Sabaté que fue el que me compró la casa del Ángel, y lo siento porque Sabaté es muy joven.
Más diría.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Dígame usted si han sabido que M. Galcerán, el de las teresianas, estuvo ahí en Roma. Esto con reserva.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 159, págs. 1-3
A don Juan Bautista Calatayud – 20 de julio de 1901
Benicasim, 20 de julio.
Señor don Juan Calatayud
Amado Juan: La madrugada del 15 salí para Valencia para regresar el 16 a Benicasim en el exprés.
A las 10 y ½ recibí, remitida a Tortosa, carta de José María. Pude aún contestarle algo serio, diciéndole que yo no debía ir. Que me metiera tan poco como pudiera en el asunto de Carlota y que en caso si se hiciera necesario, vendría usted. Al día siguiente recibí la carta de la abadesa en que explicaba que fue Carlota a la reja, que lloró diciendo que ella solo desea tranquilidad, etc., y que al parecer escribía a usted según creía la abadesa.
Contesté a la abadesa que debía haber prevenido a usted.
Hoy 18 recibo esta otra de José María, y <*2*> contesto –después de mi interés, el de usted y abadesa– que Carlota sufre accesos de monomanía –que en la Vall no tuvo otra cosa– que hoy le continúan, pero son variados, ora contra el confesor, luego con las monjas, y otros temas.
Que por lo tanto: 1.º deben limitarse a ayudar lo que hagamos usted y yo y la abadesa, si no quieren exponerse a algo peor, pues así creo hemos trampeado la situación como la ha trampeado la buenísima madre abadesa, y luego se queda en calma.
Que yo escribo a usted dando libertad de venir, y que si se acentuaba malamente el asunto, le obligaría a usted a venir, no por ser necesario sino por nuestra tranquilidad y satisfacción de ellos.
En la de José María de hoy me incluye cerrada, y con sobre, la de Carlota que le mando a usted, y contesto por el mismo José María a ella con carta abierta que se la entregue.
Hijo mío, creí que iríamos conjurando los peligros y sinsabores, y la ida de José María nos ha entibiado las esperanzas.
Digo a José María que no envió a usted la de él de hoy porque le haría muy poco favor. Con todo se la mando, pero no diga usted que se la he mandado, pero dele <*3*> una fuerte reprimenda. (No envío la 2.ª de José María por ser para él, pero ya se la mandaré) y que no sea tonto, y que quien manda de Carlota es usted y no él, y así que se esté quieto.
Voy muy de prisa y no puedo más y han venido Elías y don Francisco a los cuales nada he dicho, y no estoy para conferencias de lo demás.
Por Jesús le pido a usted que se blinde el corazón.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 160, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 20 de julio de 1901
Benicasim, 20 de julio.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Acabo de recibir su última del 16, casi también de media hoja. No tengo interés en que venga Paco inmediatamente; era porque pudiese acompañar al padre Ruperto. Si Salomón u otro puede suplirle al padre Ruperto, puede aplazar Paco la venida. Que lo haga, pues, así, y pensemos más despacio lo que deba hacerse. La familia de Paco ya se consolará con <*2*> la esperanza. Conque ya ve que no tiene motivos de quejas, que me extrañan, invocándose la falta de personal, para el verano.
No me dice usted nada más. Hasta otra.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Acaban de llegar Osuna y don Elías para hablar.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 161, pág. 1
A sor Dominga – 21 de julio de 1901
Benicasim, 21 julio 1901.
Mi Dominga: Ni siquiera he llegado a pensar en ti durante estos días, ni aun para escribirte como lo hago otros años. Por esto sin duda, por falta de mis oraciones, Jesús habrá querido cargarte con la cruz que acabo de leer en el periódico de Tortosa. Pero tu eres fresqueta y ya te lo pasarás. Procura, eso sí, posá puntulets.
Estoy aquí quieto, pero no dejan de llegarme todos los días por el correo dolores y gozos. Así no me olvides ante Jesús. Acaban de enviarme dentro de una carta esta cruz, y te la mando a ti, pues no estoy para cruces.
Te bendice tu padre
Manuel Domingo y Sol
Esta cruz la ha pintado la misma almita que me la manda.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 162, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 23 de julio de 1901
Benicasim, 23 julio 1901.
Señor don Esteban Ginés
Mi amado don Esteban: Recibida su última con el asunto de Sojo y Gil. Siento que ambos no puedan venir, y no quisiera que esto significara demasiado apego a maretismos y falta de varonilidad.
Por lo tanto usted puede juzgar lo mejor, porque por 15 días no creo que sea gran sacrificio lo de sus padres en esta separación, y siempre convienen los ejercicios, y alienta el ánimo la reunión. Pero, repito, con libertad santa, resuélvalo usted.
Estuve en Valencia para consultar con el padre Castellá la posibilidad de nuestros ejercicios en Valencia, y le parece que no hay dificultad. Así, allí iremos, Jesús mediante, y si no <*2*> a última hora nos trasladaríamos a practicarlos en Tortosa.
Anteayer vinieron don Francisco Osuna y Elías, y es preciso que usted se convenza de la falta que hacen en las juntas de rabadanes. Ellos le tienen una compasión criminal que no sé tenerle yo.
Las teresianas del noviciado de Jesús barruntaban si pedirme a mí las fuera a confesar usted dos días a la semana, y no se atreven a indicármelo.
Sobre el seminario de Tortosa calma y silencio, y no quisiera que le alegrara demasiado a usted.
Al fin su Luis ha escrito que... se retira... Ya hablaremos.
Los ejercicios empezarán la tarde del 3 de agosto. No deje de escribir antes.
De Campos no sé nada. Creo teme filípicas.
Afectos a doña Juana y, aunque usted no le merece, va una estampita para ella.
Sabe es suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 163, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 23 de julio de 1901
Benicasim, 23 julio.
Amado Remigio: Recibida su última carta del obispo. Con éste estuve solo la tarde del 13, y con él fui en su tartana a las teresianas de Jesús toda la tarde. Estando con él solo en palacio antes de salir, me dijo que escribía a don Remigio a Cuenca dándole las gracias de su felicitación... y nada más. Por ello creemos que querrá ir continuando la cosa así, y así opinan don Elías y Osuna, que están aquí. Con todo, para tranquilidad nuestra y por lo que pudiera suceder, creo conviene vaya usted a Tortosa, no para decirle que va a verle en vista de su invitación, sino que yo me he dejado unos documentos y cartas, que necesito para la reunión en Valencia y consagra- <*2*>ción de los Operarios, y se lo he encargado a usted, que era el que estaba más cerca, pues no ha quedado ahí ningún Operario (como es así). Puede pues ir en el exprés, y verle aquella noche o la mañana siguiente y regresar en el tren de medio día, o estarse todo el día, si él le invitaba a comer.
Si va usted la tarde de Santiago, puede al salir venirse aquí desde Tortosa. Y cuando esté usted aquí podrá avisar a Jovaní que venga el día que resolveremos usted y yo. Esta madrugada viene el canónigo Julián Ferrer y el 28 Pallarés, y Osuna estará aún unos días.
Afectos a Marzá y a la familia de usted. Puede aún decirme qué día irá a Tortosa, pues es fácil le encargue a usted algo de allá.
Puede ver a don B. Pallarés por si acaso adelantaba o quiera adelantar él el viaje
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 164, pág. 1
A doña Cinta Franquet – 24 de julio de 1901
Benicasim, miércoles 24.
Mi Cinta: Hoy he recibido tu carta por el simpático canónigo, pero sin la caricia, pues su criada se la rompió al subir al tren y ha tenido un disgusto mayúsculo. Don Francisco Osuna y don Elías, que han venido aquí para conferenciar, dicen que ahora debes enviar dos, una para don Elías y otra para...
El viernes a medio día sale de Tortosa y viene aquí nuestro Operario don Remigio Albiol dispuesto a cargar con cuanto se le quiera dar.
Envía la adjunta a sor Dominga y dile la proporción del viernes para aquí por si se le ofrece algo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 165, pág. 1
A don Juan de Mata Martí – 25 de julio de 1901
Señor don Juan Martí
Mi Martinet: Supongo a ustedes regresados de la expedición a Alcanar.
Tengo aquí a don Francisco Osuna y nos ha contado todos los episodios.
Tenga paciencia con mi sacristana, que es muy fácil de llevar.
No sé si hoy debo ya carta a Ángeles. Si le escribe usted, dígale que aunque hace calor, no deje de escribir alguna vez y que ya la escribiré y diré del padre Beltrán, al cual hablé. Si no la escribe, díganle si va a San Mateo.
Tenemos aquí ya al simpático canónigo.
Afectos a esas santas almitas.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Benicasim, 25 de julio.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 166, pág. 1
A don Juan Bautista Calatayud – 25 de julio de 1901
Benicasim, 25, Santiago.
Amado Juan: Recibo la tuya, de antes de salir de Roma para Senigallia.
Estése muy tranquilo, pues casi me ha causado alegría atendidas mis líneas futuras.
Respecto a lo de Vinaroz sentí darle un mal rato. No hay novedad y creo va pasando la cosa, y supongo te habrá escrito tranquilizándote la abadesa.
Tengo aquí a don Elías y Osuna.
Ya volveré a escribirte, pero procura hacerlo también.
Tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 167, págs. 1-2
A don José María Tormo – 29 de julio de 1901
Señor don José María Tormo
Muy amado en Jesús: Acabo de recibir la suya. Ya trataremos del asunto de salones y armarios.
Sí, diga a Puertas que se esté en Almería pretextando la actitud del obispo, etc., y así tal vez pueda ayudar a los nuestros un poco, si conviene; y si no que se esté con las monjas, y cuando sea sacerdote... ya le mandaremos lo que le convenga y nos convenga, pues estoy ya por el sistema de usted, de no admitir peticiones a no ser aquellos por los cuales nos entre la vocación a nosotros y no a ellos.
El 31 salgo con Estruel y yo a Villarreal en el primer tren, y en el otro tren de las <*2*> 10 y ½ que sale de Castellón nos iremos a Valencia con Osuna y Elías y Marqués y tal vez Cambra.
Diga a Enrique que recibí la suya con el telegrama del enfermo y hoy difunto señor Cascajares.
Con afectos a la mareta.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Benicasim, 29 de julio 1901.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 168, pág. 1
A don Francisco Marín – 1 de agosto de 1901
Valencia, 1.º de agosto 1901.
Señor doctor don Francisco Marín
Muy amado en Jesús: Recibo carta de Albiol con el telegrama de usted. Recibo esta tarde la suya anunciando su venida mañana. Acabo de telegrafiarle suspenda usted su venida hasta mi carta.
Esta es, pues, para decirle que si ha de llevar a mal el señor cardenal que el seminario se quede sin usted (es decir, sin un Operario), quédese usted ahí, pues a haberlo sabido con más tiempo, tal vez hubiera podido suplir a usted otro. Ahora ya no puede ser.
Van viniendo los nuestros. Hoy han llegado Serrano y otro de Astorga.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 169, págs. 1-3
A doña Cinta Franquet – 5 de agosto de 1901
Doña Cinta Franquet
Mi amadísima en Jesús: Acabo de recibir la tuya. Cierto que falté en no acusar recibo de tu cesta, de la cual hice participante a nuestro canónigo sobre todo de la botella. El tortell no llegó y me lo debes.
Vine el 31. Tengo en ejercicios sesenta neófitos muy recogidos. Yo no los hago. Aquí hemos estado de muchas noticias de alarmas, de desórdenes. Creo que no habrá nada y se pasarán en paz los ejercicios, y espero en las oraciones de muchas almitas buenas que piden a la Reina de los Ángeles y a los santos Ángeles. Dilo tú también a nuestro Ángel de Tortosa.
He sabido por M. Ventura <*2*> el estado y marcha de nuestras obras de Reparación. Se me ha muerto una persona que había prometido ser fundador, y quedó sin firmar el documento. Jesús sabe lo mejor.
Supongo que hoy, fiesta de las Nieves, habrás sabido quedar bien con tus Nieves.
Tengo aquí algunos obsequios dulces que podría haberte mandado, y no los podré guardar.
No faltan dolores que me trae el correo en medio de tantas bendiciones de Jesús.
No me hace mucha <*3*> gracia el veraneo en ti, pero si es indicación de Vilá, puedes hacerlo, aprovechando la soledad para ser reparadora de Jesús y buscar el aislamiento. Mejor te hubieran sido baños.
Por aquí también hace calor, pero en esta casa se puede pasar bastante bien. No me falta tarea, pues tendré que dirigir la palabra a los nuestros algunos días.
El 11 a las nueve es la misa y el acto de consagración de todos los nuestros. Si pudiera traer aquí a presenciarlo a nuestras Nieves, Domingas y otras almitas, mucho se complacerían.
Conque no tardes en decir cómo sigues.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Por temor de que llegue esta carta tarde, te la mando por el colegio.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 170, pág. 1
A don Benjamín González – 12 de agosto de 1901
Habiendo expuesto don Benjamín González, de la diócesis de Astorga como ocasión la necesidad de atender por algún tiempo al alivio y compañía de su familia, se le autoriza para estar con ella por el plazo de seis meses, a condición de que a terminar el plazo pase algunos días en alguno de los centros de la Hermandad, y de no aceptar durante este tiempo ningún beneficio colativo.
Valencia, 12 de agosto de 1901.
El director de la Hermandad
Manuel Domingo y Sol
a condición de que no acepte durante este tiempo ningún beneficio colativo, y a retirarse, al terminarlo, algunos días a alguno de los centros de la Hermandad, y examinar de nuevo si continúan o no la situación y circunstancias.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 171, págs. 1-2
Al Cardenal de Toledo – 14 de agosto de 1901
Emmo. Señor Cardenal de Toledo
Muy venerado Prelado y amadísimo padre: Anteayer terminaron en esta los santos ejercicios la casi totalidad de nuestros Operarios de España, y han empezado a desfilar algunos ya para sus futuros destinos, habiéndolos podido acabar con tranquilidad a pesar de las alarmas con que se habían empezado.
Ya sabrá V. E. que hemos contraído el compromiso de la dirección de los seminarios de Cuenca y Sigüenza para el próximo curso, y esto nos ha obligado a combinaciones difíciles del personal, y las combinaciones para la distribución del personal nos han sido laboriosas. Atendidas las condiciones que nos han referido del carácter de los alumnos de Cuenca, y a que don Remigio Albiol es el que se ha entendido con aquel prelado en el negocio de esta fundación, nos ha parecido indispensable que siquiera por este año vaya a iniciar aquello, y de otro que está pendiente de aceptación por parte nuestra, que regularmente dilataremos por la escasez de personal.
En cambio creemos poder asegurar a V. E. que no perderá en la sustitución el seminario de Toledo, dándole al que lo es hoy director de Astorga.
Al tener el honor de participar a V. E. este cambio provisional que se ha hecho en interés de ambos establecimientos, esperamos no dejará de merecer la aprobación, la aquiescencia de V. E.
En esta reunión se ha recordado la bendición de V. E.
Con mis respetuosos recuerdos al señor obispo auxiliar, besa el anillo de V. E.
[Manuel Domingo y Sol]
Don Remigio irá, pronto a esa y le hablará de este asunto. <*2*>
Excmo. e Ilmo. Señor doctor fray Vicente.
Muy venerado prelado nuestro y amadísimo padre:
Anteayer... No sé si sabrá V. E. que hemos admitido la dirección de los seminarios de... para el próximo curso. La circunstancia de ser muy joven la mayor parte de nuestro personal escaso, nos ha hecho laboriosa la combinación del personal.
Teníamos resuelto no tocar ninguno de los Operarios de esa, pues ya sabemos que siempre son perjudiciales los cambios. Pero la necesidad de atender a esos nuevos campos nos ha obligado, y creemos indispensable que, siquiera por este año, pase a Toledo don Andrés Serrano, a fin de que el de Toledo vaya a iniciar el de Cuenca, puesto que es el que se ha entendido con este prelado en el negocio de la fundación. Por esta razón continuarán ahí los otros tres, y lo reforzaremos con los que creamos más a propósito, y si acaso viera V. E. luego alguna deficiencia en la dirección, puede estar seguro que la remediaríamos enviándole algún otro Operario.
Espero que V. E. se hará cargo de lo que son apreturas superiores a nosotros...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 172, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 16 de agosto de 1901
Valencia, 16 de agosto 1901.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Muy poco he escrito a usted, si bien usted no ha sido largo, y menos asiduo en noticias sobre el asunto de Altemps, del cual estoy en ayunas. No he tenido tiempos libres en estos 15 días.
Recibí la del obispo de Málaga el 13, y tuve un susto, pues estaba ultimada la distribución de personal. Gracias a Jesús por el dilata que me ensanchó el corazón, pues de otro modo habría habido altabaix, que hubiera cogido al mismo Benjamín. Contestaré al obispo desde Tortosa.
Haré que don Esteban les diga detalles, pues yo no podré, de las alarmas de desórdenes en Valencia, al empezar los ejercicios, y luego la tranquilidad, paz y frutos de ellos.
Me dijo Salomón lo del día 15, después de hechos sus primeros votos trienales. Ya veré de arreglarlo. Los demás que terminaban su probación, lo hicieron el año pasado el mismo día.
El seminario de Tortosa... volavit. Lo manejarán a medias los jesuitas, pues en el clero joven de la diócesis no hay bastante espíritu sacerdotal.
Ha salido hoy don Esteban para iniciar Sigüenza, y sale Remigio <*2*> para su Cuenca; irá Serrano a Toledo.
Me arrebatan ustedes a Jovaní para ahí, pues hubiera preferido que ustedes lo eligieran, y de seguro no lo hubieran encontrado. Dígame si puede aguardar la ida de Jovaní para el octubre, pues le enviaremos a comenzar Almería, adonde no tenemos nadie que enviar, y tendrá que ir de director Forner. Para América... nada. Veré si va Vallés y el minorista Cierco. Nos hemos quedado sin tela.
Irá el grupo de los sesenta Operarios; y si puedo haré que Estruel haga la lista de distribución.
Diga a don Juan que le escribiré dándole noticias; por hoy no puedo; salgo hacia Tortosa.
Aquí no ha quedado más que Osuna, Serrano, Remigio (que marcha).
Afectos a todos, y escriban.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 17.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 173, págs. 1-4
A don Juan Bautista Calatayud – 18 de agosto de 1901
Benicasim, 18, fiesta de san Joaquín.
Señor don Juan Calatayud
Mi Juan: Ayer salí de Valencia y me detuve aquí con el padre Bernardo Curto y Estruel por unos asuntos de estas oblatas que necesitan 400 duros para comprar la era, y van dos líneas sin tener a la vista todos los extremos de la suya.
Con Paco Sánchez hablé muy poco en Valencia y quedamos en que lo diríamos todo en Tortosa. Pareció estar muy contento y tranquilo, y vendrá a Tortosa a mediados de septiembre para continuar allí la forma de cuentas que empezó in illo tempore, y que Elías le dijo estaban como él las dejó. Estando allí con nosotros Osuna creo continuará muy tranquilo y aun satisfecho.
Bien por los augurios que me hace de los futuros resultados del colegio español de Roma para el bien de España, y honra y desarrollo de nuestra Obra en la misma, según los tuve en mis instintos desde el 1.º de enero de 1988. No estoy tan conforme con usted en la necesidad perentoria de un director espiritual, por hoy, ni aun con algún tiempo, pues <*2*> se ha suplido, y se podrá suplir como ahora, y más si usted no fuese tan tímido, y ejerciere algo de lo que hace el rector. Si hubiese venido lo de Málaga, ya tenía pensadas unas líneas que hubieran iniciado quizás algo de lo que usted cree indispensable. Ahora podrá aplazarse, y con una esbravada podrán dilucidarse estos puntos.
Parte económica. No quisiera pensar en ella, porque no podré remediarle, por más que en teoría sabría decirlo, si tuviera un hombre: y a decir verdad ya lo tenemos, pero que es indispensable en otra parte, y en último resultado resulta que no le tengo, y crea usted que lo remediaría. Estaba pensado ya, y se haría un daltabax: pero... la tela no llegaba, y no hemos podido otra cosa que entresacar uno que tal vez pueda con lo de administrador interior, y con el tiempo podría habilitarse para otras cosas, este es Jovaní, y Jesús que lo bendiga, pues nos ha estorbado bastante su marcha para la combinación de personal. Por lo demás no veo entretanto más que ir gastando y socorriendo esa necesidad como se pueda, aunque me lastima eso de las deudas y atrasos. De [San] Felipe que dicen que enviamos seis reparadores allí, pero de los seis tres fuertes predicadores, nos prometen seis mil duros españoles al año. Mas esto no podrá enviarse. Así oraciones y entretanto que vea si alguno puede poner coto a las bistecas y vino, etc., porque digan ustedes lo que quieran nos los vician en vino y en bistecas según he observado en los pocos que he ido experimentando. Sin duda <*3*> se contagian unos a otros y nos los hacen ustedes señoritos, y Plá me lo concedió. Puede pues mirarse si puede cercenarse a pesar de las delicadezas.
Claro es que conviene más comunicarse entre superiores e inferiores, y así suele suceder cuando los superiores nuestros no llegan a considerarse, como capitanes a su torre. Por esto tal vez la experiencia enseñará a que hayan daltabax de vez en cuando como ya se ha empezado este año.
No sé por qué dice que la central da calladas por repuestas, si son preguntas verdaderas. Hay veces sí que no puede resolver, pero se deja a la resolución de los mismos que sobre el terreno pueden juzgar mejor.
Creo he contestado a todos sus extremos y voy a otras cosas.
1.ª La abadesa de Vinaroz me dice que convendría me detuviera allí, pero creo que ganaré poco, y así le escribo que haré dos líneas a Car... y si ésta dice que me desea, iré de Tortosa de un tren a otro y con tres horas habrá bastante: ahora serán demasiadas horas; me dice que José María tiene un niño.
2.ª También me dicen de Ulldecona me detenga, pues ha muerto el cura y son albaceas Martinet y Valmaña y deja 800 duros para una beca en el colegio, etc. Pero hay muchas habladurías sobre el dinero del cura (unos doce mil duros) y temo se vea mi visita como interesada. Ya diré sobre esto. <*4*>
Salgo mañana a Tortosa, pues urge mi presencia porque las paredes de Reparación están muy altas.
Girona marchó anteayer a Valencia y hoy, su Santo, ha venido aquí unas horas por retratos.
Convendría mandar ya un grupo de los retratados en Valencia, pues el buen Girona es un perezoso y no sacó más que tres y solo me llevo uno a Tortosa, y así irá pronto.
Creo dije en la de ayer a Benjamín algo de la distribución de personal: Serrano (Toledo) y el cardenal no se enfada. Astorga (Soler) y demás, si el obispo no se enfada y aunque se enfade; Marzá (Sigüenza), Albiol y Campos (Cuenca). Ya enviaremos lista.
En el grupo de Operarios haré que Estruel ponga los nombres.
Sobre la resta de Operarios. A Luis Comes le aprobé su consejo; a Puig dimitido contento por Osuna; a Lobato Dios le guíe, no tenía más que la probación. A Lledó... gracias a Jesús, a pesar de habernos gastado 300 duros en un año: quien lo ha hecho peor es nuestro Alcántara; y González (pobrecito) lo hace forzado por las lágrimas de su madre, sola. En cambio peticiones de Bernabé, etc. etc., pero de hoy en adelante... Ta seguro que ya empezamos a cantarles la cartilla, y en mis pláticas he sido muy explícito, y siento no haberlo sido más.
Creo podremos escoger si Jesús nos da dinero
No se queje de ser corto yo. Diga cosas.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 174, págs. 1
A don Juan Bautista Calatayud
del 20 al 25 agosto de 1901
Amado Juan: Recibidas sus tarjetas desde Asís. No le riño por haber ido a Asís. Lo que extraño lo haya retardado tanto. Supongo que habrá sido sin idas y vueltas... aunque los proyectos de ustedes y los adriáticos expediciones de todo son economías según las propuestas que nos hacen los directores y administradores del colegio <*2*> de Roma todos los años que han querido cambiar de punto de veraniego.
Ya diré a mis Claras sus recuerdos.
Tengo estos días divertidos de tarea, aunque gracias a Jesús con algunos gozos y pocos dolores. Ya hablaré de ellos.
Recibida la crónica. Girona en su Benasal con una hermana delicada y abandonadas constituciones, retrato de don José, correo, etc. Crea usted que son fatigas.
Por el exprés ha salido el grupo de Operarios: ya irán los nombres.
Afectos a Albert, al cual escribiré. Recibidos los breviarios.
Su padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 175, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 20 a 25 de agosto de 1901
Amado Luis: Don Elías recibe una tuya sin punto de partida, y en ella dice, pregunta por la pensión de los alumnos, no sé si presentes pasados o futuros y me extraña, pues o son los oficiales o los particulares: si estos a nosotros no han acudido luego, si los otros ustedes sabrán el estado del negocio de pensiones.
No somos nosotros los que lo hemos de resolver, pues a mi gusto no hubiera pasado nunca jamás de la peseta y media, y aparte de dar los gratuitos posibles, pero según ustedes se le traslada a 1 y media, y luego que la misa sale con cerca 2 liras, etc., y luego será aun así lo que Dios quiera y andamos siempre a oscuras por falta de conocimiento de ingresos, gastos y rentas de bollos, bistets y vinos.
Así que sean las dos liras, pero no nos hagan sacar a nosotros las castañas del fuego, que toca a ustedes.
Irá Jovaní <*2*> para sustituir a Sánchez, y le encargaré que nadie le meta la mano en criados, comida, medicinas y leches y azucareras, que más mal que hasta ahora no irá por muy mal que le vaya.
2.º Encargo a usted que lleve por meses las cuentas de las agencias.
3.º Que caritativamente y con celo le enseña las líneas de las agencias, cuentas, etc., por si acaso se le carga a usted otra mochila mayor, como es posible y aun probable, pronto, y estuvo a punto de cargarle hace poco, y no conviene se hagan ustedes necesarios.
Gracias muchas por la caricia de los breviarios y que Dios le aumente la caridad.
Suyo afectísimo padre
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 176, pág. 1
A doña Cinta Franquet – 21 de agosto de 1901
Mi Cinta: He llegado a las 11 y pico al colegio, porque ayer me comprometió Saturnino a ir a decirles la misa de comunión allá fuera.
Mañana miércoles iré por sor Dominga a San Juan.
Estos días veremos de arreglar el documento aquel.
Va esto del día de San Bernardo.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 177, págs. 1-2
A doña Ramona Puchol – 23 de agosto de 1901
Tortosa, 23 de agosto 1901.
Mi Ramona: Recibí la tuya en Valencia, la última. La otra en Benicasim.
Mucho me place que al fin te resuelvas a bajar. No temas que no habrá ninguno de los dos que tu piensas en el colegio, y todo será para ti.
Avisa el día que has de bajar.
Lorenzo me dijo que había ido a despedirse de ti, y estabas en la iglesia.
Va una medallita de Guadalupe, que ayer nos trajo uno que ha venido de México. Llegué aquí anteayer.
Tuyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Está <*2*> aquí Saturnina.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 178, págs. 1-3
A don Samuel López – 23 de agosto de 1901
Tortosa, 23 de agosto 1901.
Señor doctor don Samuel López
Muy amado en Jesús: Llegué anteayer de Valencia, y encontré aquí la suya.
Mucho me place su celo para el envío de alumnos a Roma. Cierto que los cambios harán desmayar a muchos, y cierto también que el colegio de Roma nos es una carga que va agravándose cada año, pues con las dos liras apenas se sufraga la pura manutención, y están luego los otros gastos de representación de aquel colegio, que nos arruinan.
No obstante, escriba a don <*2*> Benjamín diciéndole que yo dejo a la resolución de ellos el asunto que usted propone, y que resuelvan según las esperanzas que tengan de otras ayudas que están tratando de procurarse, y que parece confían, y que no sé si han conseguido, o están próximas a lograrse. Yo si le escribo lo haré en el mismo sentido, de dejarlo a su discreción.
Bien por el joven Perió, y supongo se entenderán ustedes con los de Roma, y podamos avisarles oportunamente fechas para el viaje, etc.
Mucho celebro haber <*3*> sabido de usted. Este año no pasé por Avila en mi visita a Astorga y Burgos, sino por Segovia. De otro modo, tal vez hubiera avisado a usted mi paso.
No sé hace mucho tiempo de Rodríguez.
Ya sabrá que nos encargamos este año del seminario de Cuenca y de un colegio de pobres, numeroso que hay allí, y además del seminario de Sigüenza. Algunos de los nuestros han partido ya para dichos puntos.
Deseando no nos olvide usted en sus oraciones, sabe es suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 179, págs. 1-4
A don Esteban Ginés – 23 de agosto de 1901
Tortosa, 23 de agosto 1901.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Recibidas sus cartas desde Sigüenza, y me dice marcha usted, y van dos líneas.
Bien por las bases. Hubiera podido indicar al obispo el nombre o título del rector, pues de las diplomacias de Marzá no tengo confianza, y ya me contentaré con que no se preste a mal efecto en los chicos.
Bien por la colocación de los profesores en las parroquias. No entiendo bien si algunos estarán dentro, y esto no puede ser. Bien por la colocación de la rectoral bajo. Bien por Jiménez; sobre Marqués no sé lo que haremos, pues fatiga eso de prevenciones de Operarios, y Marzá me fatiga con sus cosas.
Según Albiol, el cardenal se ofendió por la sustitución de este. Yo no <*2*> lo creo mucho, y hubiera querido que alguien hubiera pasado por Toledo.
Vallés tiene el permiso de su familia de ir a México, y he respirado.
Dígame usted pronto sobre el auxiliar de esa.
No deje usted de arreglar pronto el cauce de Plasencia, pues aquí hoy, sin Osuna y Elías, no sé a quién preguntar, y usted se hace preciso aquí, y mucho más si viene, y se apresura lo de la Reparación, como confío, y ha de publicarse el boletín de la misma, etc.
Voy a hacer una calaverada, y sin consultarla con ninguno de los nuestros, esto es, una cripta de toda la iglesia, y que se inaugurará antes que la capilla de arriba. Así vea de ponerse en disposición de dejar eso apenas <*3*> convenga.
Item: No tengo buenas impresiones de Juan Gil: es fumador de 1.ª clase y en público, y se le supone presuntuoso. Creo que casi como conditio sine qua, debería exigírsele el que deje el cigarro, pues es joven y no puede alegarse un hábito inveterado y desarraigable. Véalo usted.
Creo que Elías viene pasado mañana y propondremos a usted sobre Sojo, si a Toledo o Plasencia. Le convendría a Gil estar más solo.
Vino anteayer el criado Batiste de México, y trajo medallas, estampitas, etc., y envía una para usted. Ya se la guardaré.
Campos ha hecho otra trastada. No acudió a Madrid el día fijado por Albiol, para ir con este <*4*> a Cuenca. Albiol telegrafió, y telegrafié a Cambra. Creo que habrá salido hoy al fin.
Va una estampita de San Felipe de Jesús, para su hermana Juana.
Hay mucho que decir.
Suyo afectísimo Padre
Manuel Domingo y Sol
Mañana irá el talón del mundo.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 180, págs. 1-2
A don Carmelo Blay – 24 de agosto de 1901
Tortosa, 24 de agosto.
Señor don Carmelo Blay
Muy amado en Jesús: Llegado Batiste el 21, con las medallas, fotografías y flores; pero sin pajaritos y otras cosas. Gracias por tan buenos recuerdos. Ya lo compensaré cuando vayan los nuevos.
Diga a don Federico que no estoy tranquilo porque trabaja demasiado. Ya le escribiré apenas pueda.
A don Luis que he recibido sus letritas y que vi en Valencia a sus dos hermanos, que vinieron a visitarnos, y el padre Manuel <*2*> va a Orihuela.
Don Esteban ha ido a iniciar Sigüenza, y de allí una temporadita a Plasencia, y luego aquí.
No quiero tampoco que usted trabaje demasiado.
Santonja no podrá ir ahora todavía hasta que se case su hermano. Luego veremos si le mandamos. A Grau todos le gastan bromas, ustedes y los de aquí, pero él... sale con otras... y solo se ofrece si ha de ir a buscar los dos ciervos de Segura y volverse.
No nos olviden antes Jesús. El ábside de la Reparación está casi para cubrir. Lo demás no: y entretanto haremos una cripta. Hasta otra. Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 181, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 27 de agosto de 1901
Tortosa, 27 de agosto 1901.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Recibidas sus dos cartitas, y el telegrama que trasmití por telégrafo a Campos por Cambra, y tuve el disgusto de recibir aún carta posterior de Campos, diciendo salía al día siguiente.
Celebro que el señor cardenal no reprobara, sino que aceptase con agrado la provisional sustitución.
Tuve carta de Marín, diciéndome que no llevaba prisa la ida de ninguno allí. A no haber recibido anoche la última de usted hubiera escrito a Marín; dígaselo.
Me escribió Lobato una carta larga, vindicándose atendida su situación. No sé si podré contestarle. De todos modos, si le escribe, dígale que recibí la suya, y que nos encomiende a Dios.
Jovaní está en Benicarló, y le escribo por este correo; me aconseja no le envíe <*2*> a Almería por unos solos días, y casi tendremos que dejarlo así.
Veo ha llamado a Viñayo ya a Cuenca, y que hoy estará Campos con él.
Don Esteban salió ya de Sigüenza, y escribe Marzá ya. Por ahora sin novedad, y el obispo salió también.
Sobre el diácono no he pensado, y si a ustedes parece que con la inspección de otros superiores nuevos puede continuar en Toledo, déjenlo así; si no ustedes mismos pueden señalar punto adonde ir; pero mejor eso otro.
Miguel de Prada, de Astorga, ha pedido venir a la Hermandad, pero por consejo de Serrano se le dice que vaya ahí, a Toledo, u otro punto, pero no a estudiar este año, sino solo a trabajar y ver. Es presbítero y profesor de latín en la preceptoría de Sanabria. Veremos.
Es fácil que Montagut no vaya a Toledo.
Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Aún no hemos resuelto punto para Bernabé. No recuerdo en qué quedamos, y si es usted o Jovaní el que debía escribirle. Lo digo a Jovaní.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 182, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 28 de agosto de 1901
Tortosa, 28 de agosto 1901.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Estoy bajo la presión del mal humor, por no poder ni siquiera escribir cartas, por visitas, y triquiñuelas y flatos.
1.º No tengo a mano la del señor obispo de Málaga, al cual no he contestado: esta carta y el retardo del señor Casañas a Barcelona han roto las líneas que tenía tiradas para la venida de usted a España que, no teniendo el objeto que me proponía, tendrá que aplazarse, y usted lo ofrecerá a Jesús.
2.º Reservado. Por carta de Albert a don Elías, de fecha del 20 de agosto, dice entre otras cosas textualmente: “Por mi parte no es necesario que venga nadie a sustituir a don Paco, pues además de los gastos de viaje no adelantaremos nada de eso. Por este curso bien podrían dejar a don Joaquín en Almería”. Esto me sorprendió, <*2*> y debía escribir a él enseguida, pues urgía saberlo, y no he escrito por no poder materialmente, y lo hago ahora y deseo me diga y casi telegrafíe, pues no tenemos más que a Forner para Almería. Pero, repito, no sé si es una raposería de Luis, o tiene usted conocimiento y convencimiento de esa no necesidad. Así, telegrafíen, diciendo solamente: “No, o no hay necesidad”, es decir, un no cualquiera; y si al contrario es necesario, ponga usted: Sí o sí que debe venir. Hágalo, pues, enseguida.
4.º Ayer telegrafié a nuestro cardenal protector.
5.º Serrano está aquí, y ha venido Jovaní, y no le quiero decir, todavía, de la posibilidad de no ir a Roma, si bien le he dicho que si los de Roma no lo necesitaran, vendría bien, pues temo por Almería.
6.º Para América no tenemos más que a Vallés y un minorista, y acaso un auxiliar, no seguro aún.
7.º Creo dije a usted que el amo de aquí va a darlo todo a los jesuitas, y aguardaremos la salida del boletín.
8.º Marzá en Sigüenza ya, y Remigio preparando Cuenca. Estoy fatigado estos días por cosas y cositas.
9.º Yo escribo poco, y ustedes lo hacen peor.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 183, pág. 1
A don Benjamín Miñana – 30 de agosto 1901
Tortosa, 30 de agosto 1901.
Señor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Anteanoche le escribí, y espero contestación y contestaciones prontas.
Va la solicitud para el breve, y que lo active Albert. Si puede después de firmado y obtenido de la Congregación, pedirse todas extensiones posibles antes de que sea ejecutado aquí, que las ponga. Así, que ponga todas las que suelen pedir las Tomasas Garcías, etc.
A don Juan que ya le escribiré.
Aún no estoy al tall.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Royo ha venido, como le dije. Hoy esperaba nuevas noticias, y no han venido.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 184, págs. 1-3
A don Remigio Albiol – 30 de agosto de 1901
Tortosa, 30 de agosto 1901.
Señor don Remigio Albiol
Muy amado en Jesús: Recibida anteanoche la suya del 27, desde Toledo.
1.º No me extraña parezca excesivo el número del personal al prelado de Cuenca. En caso, hubiera podido ofrecerse usted a prescindir de un par en el seminario, pues estando usted allí al frente podría pasarlo mejor que los del colegio, si es que establezcan la costumbre de que vayan a acompañarles (que luego podría quitarse) los Operarios. De todos modos, creo que había de prescindir por de pronto de uno, que es Royo, que ha recaído en su enfermedad, y me dicen que no es probable que esté en disposición de ir al empezar el curso. Bernabé aún no está <*2*> destinado, y si usted quisiera tomarlo ahí, sería mejor, y conteste sobre ello. Sobre el gasto, si ha de hacer tan mal efecto el presupuesto, podrían Ruiz y Bernabé, ya que no son sacerdotes, consignarlos como auxiliares, pero pagándoles los gastos de viajes de ida y vuelta, y ya tiene usted una solución, si conviene.
Sobre quién ha de ser administrador, ya comprendo que regularmente la llevará usted de hecho, y oficialmente puede indicar otro de los mismos que usted comprenda puedan hacer la parte mecánica de las cuentas. Yo no sé en este momento.
Ha venido Jovaní, que regresó ayer a San Mateo. <*3*>
Veré que Serrano vaya ahí por toda la semana de la Santa Cinta, aunque con lo que usted dice parece no será necesario, y quizás podrían ir los dos (él y Fabregad) después del 8 (Virgen del Losar), y aun acompañarles don Rafael Calatayud.
El destino para Almería me preocupa, y no hay tela.
Afectos a todos, y hasta la suya.
Su padre
Manuel Domingo y Sol
Diga cuándo podremos pensar en los tres pasajes para México.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 185, págs. 1-3
A don José María Tormo – 31 de agosto de 1901
Tortosa, 31 de agosto 1901.
Señor don José María Tormo
Amado don José María: Recibo su despido desde Burriana el 29.
Se me remitió una cartita de usted dirigida a don Felipe, recusando usted a Batiste para Murcia. Esto se hizo para mortificarme a mí, pues con el deseo de favorecer a todos los que nos han servido, y para oponerme a la poca caridad de aquellos que no miran como hijos a los dependientes, dije que a usted le había dolido la separación de Batiste a pesar de su mal genio.
A Batiste le pregunté qué líneas pensaba tirar, y me dijo que estaba a nuestra disposición, y le indiqué que veríamos dónde colocarle, si en Murcia o Burgos, etc. Pero en vista de la prevención de ustedes casi no quisiera colocarlo en ninguna parte. Por ello, pues, escriba usted a Batiste, que hoy está <*2*> con su familia una temporadita, y le dice, como si saliera de usted, que le había yo propuesto a usted se le quedara en Murcia, pero que usted tiene ya al señor Pedro, y así no puede ser; y que en Valencia le dijeron a usted que tampoco podía, y que en Burgos, que era en donde yo creía podía cuidarse del huerto, hay otro criado, que dejará de ser cocinero, y cuidará de ello. Que por lo tanto cree usted que difícilmente sea él indispensable para ningún colegio. Con todo, que si él no tiene o no puede proporcionarse ocupación, por de pronto que usted me lo volverá a escribir, al contestarme usted a la propuesta que le hago de que fuera él a Murcia, y me dirá usted que vea yo si en Cuenca o Sigüenza podría colocarle.
Todo esto, repito, como cosa de usted, y por ver si él se busca pronto. Si él insistiera en que no tiene ni espera ocupación, <*3*> entonces vería yo si se pone en un punto u otro, pues, repito, no me parece decente, se abandone a los nuestros, y con más razón habiéndose ofrecido él a ir a América, que aunque no ha probado allí, temo que en parte es culpa de los nuestros, que no saben ni dirigirlos ni ocuparlos. Conteste usted pronto.
Siento el estado de la mareta. Serrano aún no ha marchado a Toledo. No me faltan estos días dolores, y hay pocos gozos.
He hecho una calaverada, y voy a edificar otra iglesia debajo de la Reparación; esto es, una cripta para tener allí ejercicios y tal vez la capilla de reparación. Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, víspera de la Santa Cinta.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 186, págs. 1-4
A don Juan de Mata Martí – 31 de agosto de 1901
Tortosa, 31 agosto 1901.
Señor don J. Martí
Mi amado en Jesús: Recibí anoche la suya. Supongo no recibirían a tiempo mi carta de anteanoche en que anunciaba mi paso por ahí, y mi regreso en el exprés, pues no vi saliera ninguno.
Respecto a los extremos de su carta debo decirle:
1.º Que gran parte de las contradicciones y rozamientos que les toca pasar son debidas a la poca precaución de usted de no revelar las instrucciones, pues no estando en el testamento quedarían ustedes libres de toda exigencia, y quedaría todo al juicio y conciencia de ustedes.
2.º Respecto a pagar en oro lo del culto, si hace 15 años, ni podrá <*2*> probarse que existiera por el solo dicho de uno, ni aunque así fuera podría probarse que no se empleara así ya en los gastos ulteriores, pues aunque quedasen existencias de los años anteriores, no se sabe si en los gastos que hizo en dichos años ulteriores gastó o no primero el oro que lo demás. No habiéndolo consignado en las cuentas, será difícil que pueda obtenerse un fallo favorable el que quiera reclamar esta condición, que no depende de un valor intrínseco, sino de circunstancias accidentales, que lo mismo hubieran podido cambiar en sentido contrario, como fue en algún tiempo.
3.º Respecto la 4.ª funeral, repito, que ustedes se tienen la culpa, pues no había necesidad de que supieran lo de Tierra santa, y al indicar al señor obispo este legado, le hubieran dicho que es un legado que más bien [que] para misas es para ayuda de aquellos <*3*> lugares, y por lo tanto como manda pía, y hubiera dicho que sí, y pax Christi, y que hubiesen reclamado después. Además como que tendrá que destinarse bastante a celebración, supongo, hay en último término, el medio de dar mayor número de celebración de esa otra; esto en el caso de probar derecho a lo de las misas, o sea, manda pía de Tierra santa.
4.º Sobre los derechos de albazeazgo, ya le dije que tengo entendido es la costumbre, al menos, del 10 por %, y sé que lo han percibido así. Pero yo creía que ya lo hubiera usted preguntado a los párrocos de esta, y pueden así cerciorarse.
5.º En cuanto a lo nuestro, soy parte interesada, y no puedo aconsejar. Si tienen el ofrecimiento verbal de que obren como crean prudente, y puesto que él no pudo añadir otras disposiciones, como al parecer con estas palabras demostraba que aún deseaba le <*4*> ocurrieran otras, pueden con estos datos consultar al padre Ferreres del Jesús, u otro Padre, y él les resolverá. De todos modos, en cuanto a la beca, si ha de fundarse y beca formal, exigimos que sean las 5.000 pesetas; si no se hará en otra forma menos solemne.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
No ha podido ir ésta a mediodía y aguardaré si en el tren de la tarde viene carta de usted, contestación a la mía de anteanoche.
No ha venido carta suya esta tarde. Diga, pues, si recibió una mía ayer.
Va el modelo de lo de Reparación.
En la otra le enviaba el modelo de la beca. Conteste.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 187, págs. 1-2
A don Juan de Mata Martí – 2 de septiembre de 1901
Tortosa, 2 de septiembre 1901.
Señor don Juan Martí
Mi Martinet: Recibo la suya que me ha tranquilizado respecto al recibo de las mías.
Puse las 625 pesetas por el día perpetuo anual de exposición, porque es el mínimo que hemos señalado; pero a las personas con las cuales podré influir haré que pongan mil. Y como usted me repite tanto si pueden estar tranquilos, lo consigné así el mínimum. Ahora ustedes dirán y si hubiese sacado la cantidad cuando pasé, ya sería volaverunt, como dijo usted aquella noche.
Váyame, pues, diciendo cosas, y si tiene proporción... mande aquello; tal vez por Juan José, si debía venir.
No sé de Ángeles más que la cartita de usted. Pero usted no se vaya sin dejar <*2*> arreglado eso. Ya que hay tan pocos sufragios, será uno de ellos el de la Reparación.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Si han de consignar limosnas para pobres separe una, aunque sea pequeñita, para las monjas pobres de Vinaroz.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 188, págs. 1-4
A don Esteban Ginés – 2 de septiembre de 1901
Tortosa, 2 de septiembre 1901.
Señor don Esteban Ginés
Mi don Esteban: Recibida la suya del 26, y a veces escribe usted con letra de Operario.
Escribió Marzá con pequeñeces. Le dije que respecto del título, indicara nuestro parecer, pero sin violencia. Le añadía que tengo confianza en él respecto de los chicos; pero que no le tenía tanta sobre su diplomacia, y confusa verbosidad para con los otros.
No sé qué hacer aún de Marqués. Aquí a todos los Operarios gusta la estancia, excepto a los melindres. Serrano dice que es el mejor punto del mundo, y es verdad.
Ha marchado Cierco hoy a su casa. El prelado de Lérida me dice le dará dimisorias para todo. Volverá Cierco a mitad de octubre para ir luego a México. Parece que <*2*> don Juan Vallés irá, y además el auxiliar de usted, y ya podremos con esto aliviar a los de allá. Respecto a dicho auxiliar no hay necesidad de que venga aquí hasta el 8 o 10 de octubre, pues no sabría en qué ocuparse.
Respecto de Gil, creo que debe usted advertirle con suavidad que le conviene dejar en absoluto el cigarro, pues de lo contrario, se expondría a encontrar dificultades para su admisión después de ordenado in sacris. Así, arrégleselo usted. Nada me dijo Campos sobre él; quien me refirió su aptitud arrogante y fumando en público en la estación de Valencia, y delante de los mismos Operarios, fue don Joaquín Girona. Con los datos que usted me da infiero que no le será a usted difícil quitarle este hábito.
Al fin, que vaya Sojo a Toledo. Este me escribió pidiéndolo también. Así, dígale que recibí su afectuosa carta. Lo que podía suceder es que <*3*> en lugar del colegio se le destine al seminario.
He dicho lo del paquete del junio.
Aquí pocas solicitudes también.
Creo haber contestado a sus extremos.
Serrano continúa aquí. Veremos si marcha el 9 con Fabregad.
Albiol en Toledo estos días.
Campos escribe desde Cuenca, y parece han sido muy bien recibidos los Operarios.
Mañana se examinan aquí todos nuestros ordenandos, que irán a ordenarse a Segorbe. Marqués llorando ya por si ha de hacer ejercicios, aunque sea bajo nuestra dirección.
Royo ha recaído en su enfermedad en Cati, a consecuencia, dice, del viaje. Estamos apañados, y ya no podrá ir a principio de curso a Cuenca. <*4*>
Me preocupa lo de Almería, y no queda más que Forner, y tiemblo. Ya ve si necesita usted estar prevenido.
No faltan otros dolores.
El señor obispo, con su circular en el boletín, nos da un bofetón; ¡bendito sea Jesús! Pone en el seminario un director espiritual jesuita y dos profesores. En fin...
Me escribe de Sevilla Roldán muy afectuoso.
Aún no hemos empezado el hilo para los que deban ir nuevos a Roma. ¿De ahí no hay esperanzas?
Estamos de lleno en las fiestas de la Santa Cinta. Esta tarde espero a Osuna.
Y prou, que no se puede usted quejar. Voy a hacer otra iglesia debajo de la de Reparación.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Respecto de Nogueras y Combarros usted cuidará de avisar a ellos a Astorga.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 189, págs. 1-2
A don José María Tormo – 3 de septiembre de 1901
Tortosa, 3 de septiembre 1901.
Señor don José María Tormo
Mi José María: Acabo de recibir su larga carta.
1.º No iba contra usted la intención; fue del que la remitió a mí, y que no era el mismo al cual iba dirigida.
2.º Esperaremos la contestación de Batiste, y veremos, y le agradezco el ofrecimiento de entretenerle de carpintero; pero, repito, veremos
3.º Escribí a Marzá que se entienda con Cantó para la ida de este a Sigüenza. Conviene reforzar aquello, y que se habiliten estos jóvenes por si luego deben ir a seminarios. Si no le probaba aquel país le cambiaríamos, pero de seguro le probará, pues prueba a los delicados.
4.º Quedamos en los cien duros. En cuanto a la forma es indiferente; <*2*> o con la celebración se le va vistiendo y a lo que le sobre cada trimestre o semestre, se le añade por la Hermandad lo que falta para mandar a sus padres, y esto es más libre y satisfactorio para ellos; o que la Hermandad, esto es, el director de su colegio vaya enviando o dándole la cantidad para su familia, y le haga la ropa y atienda a las demás necesidades, y él que celebre a intención de la Hermandad. Así escoja usted. Ya volveré a avisar tal vez la fecha de partida de Cantó.
5.º Va la de Alcántara al cual he contestado en esta fecha dos líneas diciéndole: que sabía sus vacilaciones y situación y que siga sus deseos; y que en cuanto a los asuntos económicos que se entienda con usted, y pax Christi.
Va la de Menárquez. Contesté a José María que estaba pronto a firmar cuantos documentos quiera; pero que no tengo el testamento, y así que aclare lo que debe hacerse, y se entienda con el señor Menárquez. Puede, pues, decir a este que escriba a José María y que arreglen los documentos, que yo firmaré cuanto el señor Menárquez quiera.
Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 190, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 5 de septiembre de 1901
Tortosa, 5 de septiembre 1901.
Señor don Juan Bautista Calatayud
(Reservada)
Mi Juan: Recibido su saludo desde Loreto; crea que lo agradecí y agradecieron todos.
Tenemos en casa hospedado al predicador de la fiesta y novena de la Santa Cinta, don Justo Martínez, quien nos recuerda con frecuencia a su Juan Calatayud. Osuna ha venido y hace reír mucho a Justo. Este gusta bastante al pueblo tortosino.
Votos. Repito me extraña la calma de ustedes, y debían haberlos practicado aun solo con nuestro silencio, pues no se hacen cargo de mis triquiñuelas. La junta, pues, ha acordado en fecha de hoy, 5 de septiembre del año de gracia de 1901, no solo que pueden usted y Luis verificar los votos indefinidos, sino que al hacerlos se les permite que tengan fuerza retroactiva, desde el día que terminaron el último trienio, si bien tratándose de indefinidos, no <*2*> reportan grandes inconvenientes las dilaciones de estos meses para la antigüedad (con reserva). Con todo hubiera querido que Luis lo hubiese pedido, y además que usted y Benjamín me dieran su parecer, pues, a decir verdad, aún nos intimida Luis, y está expuesto a pruebas por parte de la Hermandad, que podrían hacerle fluctuar. Vean de que alguno se imponga de las agencias por lo que pueda ir ocurriendo. Y ya que estoy en esto, en Valencia me preguntaron sobre no sé qué cuentas, y les dije se entendieran con él, para que se aclararan. Si usted cree prudente no decirle sobre su consagración indefinida, hasta que ustedes me escriban, déjelo, y en caso le escribiría yo luego que aplace un año dicha consagración, y la haga para este año solo.
A Torres escribiré admitiéndole, y podría después de los ejercicios hacer su consagración de aspirante.
No es preciso sea corto en sus cartas, que sí que las leo.
Estuve en Vinaroz dos horas. Me enfadé con el vicario y abadesa. Hablé con Car... solo y en el confesionario. Tiene las mismas cavilaciones, y luego va a la Vall, y lo enlazará todo con esto. Creo que nos dejarán tranquilos, y se hicieron cargos los otros de mis observaciones. Mañana se enviará ahí otra solicitud, y dice usted que lo que conviene es que José María no se entrometa en nada; hasta ahora no lo ha hecho después de aquello primero. Hasta mañana. No se quejará usted de que no le escribo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Acabo de recibir carta de la abadesa y dice que ha recibido su saludo de Loreto, y pide dirección de usted para escribirle cosas nuevas.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 191, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 5 de septiembre de 1901
mandad. Yo opino por la dispensa, y que se vaya en gracia de Dios, y luego en caso que se le vuelva a admitir; pero lo hecho con Puig, de consentirle nosotros que atendiera a su madre un año, hace fluctuar a los nuestros, y se inclinan a que si podemos consentirle un año, y luego otro, se le consienta. Repito, pues, la consulta que ya hice a usted y que se aplazaron para cuando ustedes volvieran a Roma, pero necesitamos una resolución, y a mi conciencia urge.
6.º No ha dicho usted en esta suya la época sobre la marcha de Jovaní; mejor si puede esperar a la marcha de los chicos, y figuraría como un superior que va a acompañarles.
7.º Aún estoy agonizando en la distribución. El grato ofrecimiento de Vallés para América, la enfermedad de Royo, la reclamación de unos respecto de otros determinados, y que exponen sus razones y tienen algunas fundamento, etc., hace que todavía no esté ultimada la cosa. Hoy escribo a Enrique, y le daré un trastorno si le saco a Bou, y creo no habrá otro remedio.
8.º La circular-vapuleo del obispo nos ha afectado, y he sentido pena <*2*> por mí, y también compasión por él. En la diócesis y entre los colegiales hay un clamoreo. ¡Pobre señor! en su afán de poner seminaristas en el seminario.
9.º Ha llegado Osuna, gracias a Jesús, y estamos inundados de sacerdotes. Reverter no ha venido, porque estuvo grave.
10.º Ayer se examinaron nuestros siete aspirantes, e irán a Zaragoza a órdenes. Marqués hecho una cavilación aún por sus ejercicios mitigados, que les daré yo aquí mismo. Tiene contentos a todos el tal Marqués, pero no sé dónde enviarle que sepan cuidarle y fortifiquen sus nervios. Si así como son nervios, fuese el pecho le mandaríamos a América.
11.º En Chilapa una espinita con la cabeza de don Paco Salvador. No lo diga, pero casi estoy resuelto a que regrese a España, si Bover confirma mi resolución
12.º A Juan le hablo de los votos de ustedes, y repito que me extraña la calma, no sé si de usted o de él.
13.º Sé que hay otros temas, y no me acuerdo.
Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 192, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 7 de septiembre de 1901
Tortosa, 7 de septiembre 1901.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Recibo esta tarde la suya del 6, de ayer, desde Toledo. Extraño el retraso de la mía. Don Andrés saldrá con Salomón pasado mañana lunes. Se ha escrito a Fabregad vaya ahí cuando quiera, pero pronto.
Los viajeros a México serán tres, y probablemente cuatro, todos Operarios. El año pasado se pidió para cinco, esto es Nadal (el hermano), el criado nuestro, Bruna, Ventura, y Rubio. Creo, pues, que no perjudicará sea uno menos, ni tampoco que pidiendo para cuatro a última hora no sean más que tres. Por lo tanto, puede escribir al señor Becerril, si valdrán los pasajes del año pasado, y <*2*> si no que se extiendan nuevos para...; mejor si fuese lo primero, ratificado; ahora no sea que luego en Barcelona no los admitan sin una carta al menos del señor Becerril.
Sobre las pensiones de Operarios y número de estos y auxiliares, irá mañana, pues aún no nos hemos atrevido a una resolución esta noche y no quiero retardar lo de los pasajes.
Si además de Bernabé quiere usted otro en lugar de Royo, mucha gente serían cinco, y además es fácil que este quinto sea Marqués. Ya diré.
Al diácono de Toledo, si a usted parece, se enviará a Sigüenza.
Afectos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 193, págs. 1-3
A don Remigio Albiol – 8 de septiembre de 1901
Tortosa, 8, festividad del Nacimiento de la Virgen.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Anoche le escribí, y prometí repetirlo hoy.
Hemos discutido el tema sobre las pensiones y número de Operarios, y aunque no podemos prever el número de alumnos que podrá contar con el tiempo el colegio y aun el seminario, y es aventurado el resolver ahora, porque lo que se fije hoy será para siempre, no obstante, parece nos inclinamos a las indicaciones de usted, esto es, fijar en seis el número de Operarios con la pensión <*2*> de 500 pesetas, con más ciento o 125 por viajes para cada uno, y los auxiliares que convenga sin retribución ninguna. Así puede tratar con el señor obispo, y extender y firmar dichas bases, a nombre de la Hermandad y de la junta y por duplicado.
Espero la de usted para resolver sobre sustitución de Royo, y sin perjuicio de que usted reclame a Bernabé para ponerlo en el seminario o en el colegio.
Mañana escribirá a Mestre para que se vaya acercando. Sobre este ya daré instrucciones a usted. Diga usted si debe ir enseguida.
Serrano ha leído en los periódicos una combinación de sillas episcopales, y según dichas noticias va <*3*> a Madrid el de Astorga, y a Zaragoza el de Santiago, etc. Oraciones a san José.
Serrano sale mañana. Marzá escribe muy poco, aunque poco habrá que escribir todavía.
Espero el parecer de usted sobre el aspirante de Toledo para Sigüenza.
Afectos a Campos y Viñayo.
He escrito a Fabregad para que acuda a Toledo apenas pueda.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 194, págs. 1-3
A don Esteban Ginés – 12 de septiembre de 1901
Tortosa, 12 de septiembre 1901.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Van dos líneas. Supongo que el auxiliar continuará en sus resoluciones, y tendrá arreglado su asunto en su diócesis. Los años anteriores salía el vapor de Barcelona el 25 de cada mes. Temo han cambiado las fechas, y veo anuncia la salida de este mes desde Barcelona el 16, y es fácil lo sea también el mes que viene.
Item: Han pedido para la novena de santa Teresa de ésta un sermón o dos, y me ha ocurrido si tal vez ese señor los aceptaría, puesto que por aquellos días (del 8 al 11) deberá estar aquí. Telegrafíe usted enseguida si puedo ofrecerlos, al menos uno. Serán sobre la “paciencia” y “longanimidad” de santa Teresa; pero si se quiere, puede tomarse <*2*> otro asunto general enlazándolo un poco con la santa.
Así, telegrafíe enseguida sí o no, y escriba.
Serrano salió.
Aún está en hilos alguna combinación de personal.
Vallés va a México; y es posible que pida ir de auxiliar el buen Juampere, al cual creo conoce usted, y a los nuestros les gustaría porque también es de aquellos que no tiene pecado original, y es de talento y dócil, aunque algo sencillo.
Marzá escribe contento, aunque siempre con tiquis miquis de habladurías y amenazas del rector, etc.
En Cuenca va a poner puente el señor obispo a su costa, por 37.000 pesetas. Albiol reclamando cambio de los candidatos señalados.
Fabregad salió ayer de <*3*> Valencia para Toledo. Vea usted de entenderse con él, y aún mejor con Serrano para la ida de Sojo y Gil.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 195, págs. 1-2
A don José María Tormo – 12 de septiembre de 1901
Tortosa, 12 de septiembre 1901.
Señor don José María Tormo
Muy amado en Jesús: Recibo la suya con la de Batiste. Respecto de este contéstele Que no se le despide de la congregación, y tanto es así que si no le es fácil la colocación que a él tal vez le convendría más que esto otro, que se le colocará en una parte u otra. Que usted me escribe con motivo de esto para preguntarme adónde podría él [ir]; que oyó usted decir que en Burgos tal vez haría buen papel uno; y así que aguarde la contestación de usted; que usted le escribió aquello en vista de que no haría falta ni en Murcia ni en <*2*> Valencia, pues el tío Pedro prefiere estar en Murcia y tiene ese conocido; y por lo tanto se aconsejaba usted una colocación que le sería mas ventajosa.
Así que aguarde la contestación de usted después que reciba instrucciones de don Manuel, etc.
Claro es que me gustaría más que se colocara, y en adelante iremos con cuidado en recibir auxiliares seglares; pero tampoco podemos abandonar a los que nos han servido; pero, repito, Batiste empieza a no gustarnos.
Ya iré diciendo, y diga usted.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Supongo que en caso de quedarse otra vez Batiste no tendría más que la media peseta, cigarro y vestirse. Por esto, repito, que si él se encontrara colocación, sería mejor para él y para todos.
Ortí habla de un aspirante de Orihuela muy bueno; irá ahí y lo tendrá usted.
Además en el asunto del cambio de Pedro Grau por otro aspirante en Orihuela, entiéndanse usted y Ortí.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 196, págs. 1-3
A don Remigio Albiol – 12 de septiembre de 1901
Tortosa, 12 de septiembre 1901.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Recibidas en un mismo correo ayer tarde las suyas del 8 y del 9. Recibido el boletín que nos ha gustado, y lo sabe decir muy bien el señor obispo.
Le dije sobre pensiones. No me hace feliz eso de la calentura, y examine usted las causas.
Prada ha sido denegado por el obispo, y cree Soler que por efecto de lo de Benjamín, que le ha disgustado. Está, pues, fuera de combinación.
Parece imposible que en la cabeza de usted entre que pueda convenir la estancia de Calatayud en el seminario de Toledo; gracias que pueda convenir en el colegio.
Royo escribe que, por Dios, le saque de allí, y que no ha tenido otra novedad que la del día siguiente de su llegada allí. Si va Royo ahí con Mestre y Cifre que será presbítero, creo no puede usted quejarse. Si quiere añadirse a Bernabé, no hay inconveniente, y aunque delicado Bernardo, creo <*2*> se lo podía usted pasar sin Royo (o Marqués u otro) si estos debían sustituir a Royo.
En cuanto a las contingencias de Bernabé, creo que debían dilucidarse ahora, Si le parece escribe usted al rector de Almería, diciéndole que Bernabé, si tiene salud y nos gusta, será admitido en la Hermandad, y por ello como prueba iría a Cuenca u otro punto; pero que desea usted saber si cometerían con él las rarezas inexplicables del seminario de Almería. Así, en el asunto de Bernabé, entiéndase con este y con el rector. Si no le conviniera Bernabé ahí de ningún modo, diga dónde parece a usted, y si no tráigalo o envíelo aquí, y si no a Valencia, etc.
Sobre ir Serrano a Madrid en lugar de usted si se hacía necesario, puede juzgarlo usted o tantear a Serrano; solo que Becerril no conoce más que a usted. Pero, <*3*> repito, podría hacerse así enviando a Serrano.
Es posible que Juampere (que no sé si usted conoció) vaya de auxiliar a México, según dice Vallés que aquel lo ha indicado, y a los nuestros no les sabría mal a pesar de que no estamos para auxiliares. Lo digo, porque si puede usted hacer valer los billetes del año anterior, creo eran cinco.
Los otros años salía el 25 de octubre el vapor de Barcelona. Temo se ha cambiado, y tal vez salga el 16. Así conviene no tenerlo dormido.
Afectos a Cambra y Viñayo. Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 197, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 12 de septiembre 1901
Señor don J. Bautista Calatayud
Amado Juan: No hay novedad; pero si escribe a José María dígale que prescinda de ir a despedirse de Car... pretextando evitar lo que sucedió en la entrevista.
Dígale a Benjamín que extraña esté callado en lo de aspirantes al colegio de Roma, en la época de ir a Roma y ejercicios, en el <*2*> asunto de circular sobre pensiones, y en las otras consultas hechas.
Tengo a Juan Marín, Anglés etc., y no me dejan. Otro día más.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy 12.
Que no descuide Albert lo de las bendiciones.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 198, pág. 1
A don José María Tormo – 13 de septiembre de 1901
Señor don José María Tormo
Amado José María: Acabo de recibir ésta que deseo me devuelva. Ya tenemos un punto adonde podrá ir Batiste, pero los gastos de viaje me intimidan. Así, no puedo más que repetir que escriba la carta en el sentido que dije: si viene Batiste bien, si no mejor.
Me escribe Sánchez desde Lebrilla y pide fecha para venirse. Le dije esté aquí del 18 al 20.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 13.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 199, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 16 de septiembre de 1901
Tortosa, 16 de septiembre 1901.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Al fin... veo que despierta y con más expansión.
Recibo la suya del 11, con seis fechas.
1.º Bien me parecen las fechas de salida de Barcelona, y saldrán los dos primeros grupos el 16 y 17. A no mediar el domingo, hubieran salido el 18 y 19, y me hubiese venido mejor, si he de ir a Barcelona, que no estoy resuelto, y no iría si no fuera por los mexicanos, que todos ellos serán encantados.
2.º Muchos neófitos indica usted si no viene la rebaja. Por ello:
I. Ávila y Mata. Supongo quedarían resueltos con ustedes lo que proponen. Escribiré a los dos juntos.
II. Zaragoza. Vendrán dos según Enrique, uno el del vicario, al [que] <*2*> escribo para que no pague él sino el seminario, y otro que quiere el seminario. Diré que éste sea de teología, pues tardan demasiado a ser vistos en sus diócesis.
III. Escribiré a Sigüenza, Astorga, Toledo y Plasencia. Los demás ya irá a su cuenta repetirlo.
A Barcelona iré a visitar al señor cardenal (si no lo trasladan antes a Zaragoza), y usted se entenderá con él en este asunto.
Así empezaré mañana lista, y no puede dormirse.
3.º No ha dicho usted sobre el estado de pensiones, y no sabré qué decir tampoco. Ustedes dirán lo que debemos decir.
4.º Va la de Soriano recibida hoy.
5.º No olviden las peticiones encargadas, antes que cierren las Congregaciones.
6.º ¿Cuándo piensan cesar los famosos baños en el Adriático?
7.º Estoy ejercitando los 7 novicios para órdenes que recibirán en Tarragona.
Afectos a todos. Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Bien por el señor cardenal. ¿Qué se ha hecho del señor Roca de Barcelona? ¿Volvió a Vich? El cambio de moneda al 44! Vea si puede olfatear al ir a Roma, y apenas pueda, lo que haya respecto a lo que dicen los periódicos de reforma del Concordato. Me conviene, y así no tarde en ir a Roma.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 200, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 17 de septiembre de 1901
Tortosa, 17 de septiembre 1901.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Recibido su telegrama oportunamente, y en vista de él, ofrecí al señor Pauli los dos compromisos. Los temas serán: el 1.º agradecimiento de santa Teresa por aquello de que soy de condición muy agradecida; el 2.º de la “paciencia de santa Teresa”. El mal está que como (el 1.º es el día 7) y el otro tres o cuatro días después, y así tendrá que adelantar la venida nuestro Operario auxiliar.
No es preciso que el sermón sea precisamente y exclusivamente sobre el tema, es decir, <*2*> que sea de la paciencia y agradecimiento de la santa, sino que pueden decirse ideas generales sobre ello, y aun tomar otros temas de otros asuntos, con tal no toquen a las otras virtudes de la santa, cuyos temas están repartidos.
No sé si me entenderá.
Han tocado a la cena.
Estoy ejercitando a los 7 novicios que han de ir a ordenarse a Tarragona.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Dígame conformidad del predicador.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 201, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 17 de septiembre de 1901
Tortosa, 17 de septiembre 1901.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Anoche le escribí.
1.º Si Albert no ha sacado todas las ampliaciones del breve de oratorio de las hermanas Masia, dígale que las suspenda, pues como son mujeres y ricas, si ven algunas inútiles para ellas, es fácil les desagrade, si están sacadas tendrán ellas que recibirlas; pero mañana diré cuáles son las que de pronto ha de obtener, si bien aún están fabricando el altar.
2.º Estoy ofendido y mucho <*2*> con los artesanos y artistas valencianos, y aun con los nuestros, por la calma de la litografía de las constituciones. ¡Parece imposible! Creo las arrancaré para llevármelas a Barcelona.
Ya que hablo de constituciones, Galcerá el de las teresianas, estuvo ahí, y habló con el protector de ellas, señor Rampolla, y éste le dijo que sí, que se haría la aprobación, por cuanto el Padre santo en vista de las circunstancias de España, deseaba ultimar las aprobaciones de los institutos, etc., pero que las constituciones serían más adelante. Esto me lo dijo el señor obispo, pues ellas se callaron hasta <*3*> que ha venido el breve de la aprobación del Instituto cum suis constitutionibus. Esto a pesar del lío que había en la Congregación sobre dicho asunto.
Esto me hace creer que si se presentaban ahora nuestras constituciones, arregladas a las animadversiones del censor, quizás podría obtenerse lo que no se obtuvo en el primer acto por la prisa, según usted dijo, y por la incuria del nuevo curial. Diga su parecer, y no tarde en irse a Roma.
3.º Sobre el asunto de Albert con los de Valencia diría don Elías, y creo que <*4*> ambos hijos de la tierra de las chufas, serán culpables.
Ya diré más.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 202, pág. 1
A don Manuel Marzá – 18 de septiembre de 1901
Tortosa, 18 de septiembre 1901.
Señor don Manuel Marzá
Muy amado en Jesús: Recibo la suya, y aunque no hay temas que exijan contestación van dos líneas.
Me dice usted del personal, y me extraña. Ya sabe que va Cantó, y creo escribí a Tormo se pusiera en relación con usted para llamar a aquel, para la fecha que conviniera. Así arréglense; creo que usted no querrá más personal. En caso cante, e iría el diácono de Toledo, o Marqués o Royo.
Ya irá la estampita para la reverenda Tomasa.
Estoy ejercitando a los 7 novicios que irán a ordenarse a Tarragona el viernes. Envíe pronto lo de Lisboa.
Lo demás lo dirá Elías.
Afectos a nuestro Giménez.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 203, págs. 1-2
A don Juan de Mata Martí – 20 de septiembre de 1901
Tortosa, 20 de septiembre 1901.
Señor don Juan Martí
Mi Martinet: Recibo la suya. No sé por qué dice no le aconsejé; tiene mi bendición para la excursión, pero... no sea muy larga.
2.º Bien por los ladrones. En cuanto a su inversión, todo lo que el hermano haga por la hermana, quedará libre de hacerlo el padre. Con todo, ya hablaremos.
3.º No han enviado firmados los documentos; los envié a Valmaña.
4.º Escriba usted a Valmaña, o usted mismo díganos cuál es el candidato que ustedes han escogido para la beca. Digo esto, por si acaso ustedes han recusado al <*2*> sobrino del cura, por aquella travesura de delatar falsamente, etc. Es decir, que usted o Valmaña nos digan enseguida el nombre del agraciado con la beca. Así conteste o que contesten los de Ulldecona.
Hasta la de usted.
No puc més.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 204, págs. 1-4
A don Remigio Albiol – 21 de septiembre de 1901
Tortosa, 21 de septiembre 1901.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Recibidas anoche juntitas sus dos cartas del 17 y 18, y ya sucedió otra vez, y así mire en qué consiste o las horas de salida del correo. Acabo de recibir la otra con la del señor Becerril. Jesús se lo pague.
Bien por las bases; puede conservar el original, y mandarlo por proporción; con la copia nos basta.
Celebro su mejoría, y váyala confirmando.
Mestre acaba de llegar. El y Cifre saldrán el 23 o 24, y Ruiz.
El otro no puedo decirlo. Estos tres irán por Valencia y Utiel, y veremos cómo resulta el viaje. Avise la contestación <*2*> del famoso rector de Almería. Al fin, va allá Forner, y habrá llegado hoy. Bernad fue delante, y el obispo, afectado sin duda por algún reciente disgusto le suplicó que formaran bien los chicos, y con cierto acento de afecto. No supo o no quiso (según dice) contestar lo que el seminario debía coadyuvar a ello.
He tenido un día de trajines, visitas de escrituras y notarios, etc., y no puedo más.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Diga cuándo podemos enviar las cartas oficialmente al rector o director.
A Osuna <*3*> le llamó la atención lo de la cédula para los estudiantes. No sé cómo usted no se lo disuadió.
Olvidé decirle que el Rafael Calatayud no va a Toledo a tomar trabajo ni parte alguna en los alumnos. Va solo por las meteorologías o como se llame.
Preferiría que fueran los padres jesuitas a los ejercicios, y así procúrelo usted cuanto pueda, si no hay inconvenientes mayores, y si esos padres redentoristas no viven ahí, hágalo sin reparo ninguno, y creyeran que eso ha venido de Toledo. Si no, creo no sería mal (si no tuvieran que ofenderse) que <*4*> Marín o usted les diera una plática diaria. Marín sería más difícil, por la falta que hará en Toledo. Si los ejercicios no pueden ser al ingreso, no importa; podrán ser a mediados de octubre o que terminen el día de todos los Santos; más allá no.
No puc més.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 205, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 22 de septiembre de 1901
Tortosa, 22 de septiembre 1901.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Una buena noticia me da usted en su última. Precisamente hace tiempo quería encargarlo a usted o a Juan, y temía por sus ocupaciones, y veo que han entrado ustedes en el camino de darme gusto. Me refiero a lo de la crónica del colegio de Roma. Si le parece puede enviarme los borradores de un par de pliegos, y pondría mi V.º B.º, si me place la entonación que no dudo por esto que será de su mano maestra, y se los devolveré y luego, apenas lo tenga usted terminado, se litografiará. En Valencia me perdieron los extensos apuntes que les di de aquel colegio, y crea que ha sido una calamidad.
A propósito de litografías, haga enviar cuanto antes papel para nuestra litografía josefina, que le explicará Estruel.
Ya temía que el de Málaga, <*2*> como buen andaluz, haría lo de Catarrocha descuberta. Se me ensanchó el corazón al recibir su dilata, que yo le confirmé, pues hubiera sido demasiado daltabeix de personal, sobre todo no sabiendo dejar usted segundos, siquiera provisionalmente. Por la perspectiva de esto no vino usted y por otras dos expectativas, que tampoco vinieron.
Escribiré a Albert sobre Jovaní. No se lo diga, pero ya leerá usted la carta, y la cerrará luego cuando se la mande.
No sé a quién confiar el asunto de cartas y contestaciones a los alumnos para Roma; el abuelo no me lo sabrá hacer, y Estruel me gastará el tiempo en explicaciones. Escribe uno de Palencia y pidiendo datos, informes, y si por mar o por tierra, etc. Debían cuidar ustedes de todo esto, y a nosotros solo el aviso del viaje, etc. Me pone usted 2 de Madrid (Alcolea), Sevilla (Roldán) y las dudas sobre Alcaraz, Leopoldo, etc., y nos mete usted en un mare magnum de cartas y preguntas inútiles, que de ahí podrían aclararse. Jesús lo bendiga.
Las fechas de salida las estoy señalando para el 16, 17 y 20. De seguro que para el 26 aún habrá rezagados.
Hasta otra, y deme noticias y, a ser posible, buenas.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 206, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 23 de septiembre de 1901
Tortosa, 23 septiembre 1901.
Señor don Remigio Albiol
Amado don Remigio: Escribí a usted anteanoche.
Hoy lo hago porque me escribe don Benjamín desde Roma que de Toledo deben ir dos a aquel colegio. Diga usted lo que sabe sobre esto, y en caso póngase al habla con Serrano, y actívenlo, pues la salida de los grupos de Barcelona serán el 16, 17 y 20, y en caso necesario en otra fecha posterior; pero el 25 son los ejercicios en Roma, y conviene estén allí todos un par de días antes.
Me preocupa eso de los ejercicios, y no sé qué decir más de lo que dije. Vea jesuitas a ser posible.
Ya iré diciendo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
El miér- <*2*>coles a mediodía saldrá de esta Mestre, Cifre y Ruiz. El jueves por la mañana saldrán de Valencia para Utiel; supongo llegarán ahí a mediodía del viernes. Probaremos cómo va esta ruta para resolver para lo porvenir. Así estén sobre aviso.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 207, pág. 1
A don Esteban Ginés – 24 de septiembre de 1901
Tortosa, 24 de septiembre 1901.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Acabo de recibir la suya del 22.
Don Cayetano ya está en el programa. Bien por su itinerario, pero que no lo haga tan justo, no sea cosa que cualquier evento le retrase, y llegue después del 7.
Mil parabienes a doña María Ginés por el misacanto sobrino. No tengo estampita para enviarle. Ya pagaré otra vez.
Que no tarden Sojo y Gil a ir a Toledo. Escribo a Serrano y es fácil pase Sojo al seminario, y ya de seguro pasaría si no fuese que Sojo es estudiante, y no sé si nos honraría en clase. Si no debiera estudiar, ya estaría resuelto. Dios oiga a usted sobre Juan.
Ordenados ya los 7 neófitos.
Sobre “Correo”. Si don Esteban estuviera aquí, todo se arreglaría e iría Girona a un colegio.
Hay otras nuevas e irán otro día.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Que avise o telegrafíe la llegada el señor González.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 208, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 24 de septiembre de 1901
Don Esteban Ginés
(Reservado)
Amado don Esteban: El señor Combarros estando en Valencia me dijo el peculio con que contaba proveniente de un tío suyo, que venía a ser como de 40.000 pesetas nominales en papel del Estado, y le dije que del capital y del usufructo él podía hacer lo que quisiera, pero me añadió que de todos modos quería depositarlo en la Hermandad.
Don Elías piensa reunir el dinero de la beca, y otros dos mil duros que nos han dejado al 4 por % y que piensa convertir en papel, así como el de las fundaciones que se hagan en la Reparación que también se deben convertir en papel, y colocarlos en depósito <*2*> en el Banco de España (en Barcelona), o aquí si se pone sucursal, como se dice. Esto con el objeto además del de la seguridad, de que si un día nos conviene sacar alguna cantidad del banco, con la garantía de aquel papel nos la dejarían al 3 por % y tal vez al 2 y ½, y sería muy ventajoso para nosotros.
Ahora bien: si Combarros insistía en la misma idea, de que tuviéramos nosotros dicho capital suyo, se podría poner todo junto, y él cobraría los cupones del papel del mismo modo, etc., y dispondría de ello.
Pero como en esto soy sumamente delicado, no se lo quiero indicar, para que no vea un deseo interesado, ni casi me está bien a mí, a pesar de que Elías no ve inconveniente. Por lo tanto, si usted creyera prudente, como cosa exclusivamente de usted, hacerle ver el peligro de tener el papel en su casa, o en ese colegio, si lo tiene ahí, y la conveniencia de que lo cuide y agencie la central, lo hace; y podría traerlo usted cuando haya de venir, o entregar parte al González, y luego el otro llevarlo usted, para no ir tan cargados. Esto, repito, si a usted parece y tiene ocasión, pues me hace miedo en su poder.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 209, págs. 1-2
A doña Ángeles Martí – 24 de septiembre 1901
Mi Ángeles: Va la de la angelical Salvadoretes.
Escribí a usted hace pocos días con una para Martinet.
Empiezo a estar más tranquilo de tareas y agobios.
Están viniendo los chicos, y no faltan algunos estorbos pero no es mucho.
No sé hace tiempo de nuestros Ram... ni de las Elviras, etc.
La Reparación va siguiendo. Tendrá que venir usted a la inauguración el último día de este año, en la cripta o catacumbas que hago, y en donde iniciaremos la exposición.
Es fácil que el 15 de octubre vaya a Barcelona a enviar a los de Roma y a los de <*2*> México.
¿Marchó ya Martinet?
¿Ya sabe que éste fundó un día de exposición en la Reparación?
Y prou.
Su padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 24.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 210, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 25 de septiembre de 1901
Tortosa, 25 de septiembre 1901.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Recibo la suya del 21, dentro de la de Juan. Se ve que de todo, al fin, tendremos la culpa aquí, hasta la calma del asunto de la circular a los obispos. Póngase en la presencia de Dios y vea de quién puede ser la culpa, que si yo juzgara, la daría.
Constituciones. La carta de Albert noticiándome lo de Galcerá, quedaría en la mente de aquél; por escrito no se me ha mentado a Galcerá, ni su viaje a esa; me lo dijo el señor obispo. Respecto a que se querían dar disposiciones para aprobaciones de Institutos en adelante, tengo reminiscencias, pero de hace mucho tiempo. Como de todos modos nuestra Institución tenía <*2*> un decreto de aprobación, siquiera laudatorio, no parece debiera entrar en las nuevas disposiciones con fuerza retroactiva. De todos modos, si los artistas valencianos no me faltan tercera vez a la palabra, de aquí a muy pocos días tendremos ejemplares, y enviaré ahí, con un ejemplar manuscrito del reglamento (si no puede ser en litografía) y usted y el señor cardenal protector creo podrán obtener en dos meses, lo que Galcerá consiguió en un mes, y teniendo en muy peor estado sus famosas constituciones, con el dilata y todo.
Se ha escrito a todos los alumnos nuevos y viejos, menos a Madrid y Barcelona, que supongo irá al cuidado de ustedes.
Supe por Ferrán del señor Roca de Barcelona, y está la cosa al aire.
Va la de Albert; léala y mándesela o se la da, si está ahí.
Vaya escribiendo sobre alumnos con frecuencia.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Si por la urgencia de los asuntos, le es preciso dejar el dolce far niente del Adriático, hágalo.
Lea la adjunta y ciérrela.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 211, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 25 de septiembre de 1901
Tortosa, 25 de septiembre 1901.
Señor don Juan B. Calatayud
Amado Juan: Recibida la suya del 21.
1.º Creo que pueden tener fuerza retroactiva los votos, puesto que ni en los deseos, ni de hecho dejaron ustedes de pertenecer a la Hermandad; de otro modo habían dejado de pertenecer a ella. Esto en cuanto a los trienales; que en cuanto a los otros, e indefinidos, solo es una práctica. Así, busquen una fórmula para el acta que lo abrace, que yo no tengo tiempo, y si me ocurriera la mandaré, ya que lo aplazan. Escribiré para antes a Torres, que se consagre como aspirante después de los ejercicios.
2.º Vino crónica, y no hay más que esto y un artículo de Plá. Al fin... llegó ayer Girona, y no tiene nada más, pues dos cositas que presentó sacadas de la Hormiga no pueden pasar. De modo que por afectos benasales y cariños fraternales, creo saldrá el otro “Correo”, Dios sabe, y los envíos de los correos van como van... Creo que me hago viejo, porque me fatiga todo y me <*2*> malhumoran pronto muchas cosas; tal vez si me hubiese hecho viejo más pronto, habría ido todo mejor. Pero ya lo arreglará el que venga detrás.
3.º Las Claras han leído hoy solemnemente en el recreo la tarjeta de Juan, asombradas de que personas tan santas y distinguidas se acuerden de ellas delante de santa Clara. Que venga el recuerdo.
4.º Acaba de llegar por el exprés la tarjeta de Paco Sánchez remitida de Murcia. Vino Paco hace ya ocho días. Guapo, campechano, alegre y trabajando mucho.
5.º Aún no está ultimado el personal.
6.º Esta tarde hemos recibido petición para entrar en la Hermandad del Candau, menor, de Villarreal. Lo hemos consultado con Sales y se ha entusiasmado y le asombra la resolución. Ha venido su hermano, el mayor, a pedirlo.
7.º Ya le escribí a usted papelito anteayer.
8.º Hemos tenido aquí 30 horas a mi Samsó. Barrunta aún su estudio de leyes, y ha venido a pedir una gracia. Con Marqués se ha arreglado.
9.º Diga a Benjamín que Royo vendrá el 3 de octubre. No sé qué haremos de él. Aparte de su peligro de salud, es melindre como todos los que ustedes nos crían ahí. Me hago viejo... y aquí me alaban las vejeces.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 212, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 25 de septiembre de 1901
Tortosa, 25 de septiembre 1901.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Van dos líneas por los viajeros. Van por esa línea para saber luego las ventajas o desventajas.
Temo no podremos disponer de Royo para ahí, y no nos queda tela; quedan solo Marqués, el diácono de Toledo; y faltan uno para Sigüenza, otro para Valencia y uno para el seminario de Toledo, y a ser posible uno para Murcia, pues aquí han exigido a Manrique. Así vayan pasando como puedan, y veremos si se estira un poco. Si le parece y tiene usted confianza en el diácono de Toledo, lo enviaría- <*2*>mos a Sigüenza, y si no ahí al colegio, y uno del colegio que pasara al seminario. Vaya escribiendo, pues.
Afectos a todos. Escribí anteayer.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Avise apenas sepa sobre Bernabé, si va o no ahí.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 213, pág. 1
A don Remigio Albiol – 25 de septiembre de 1901
Tortosa, 25 de septiembre 1901.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Por los viajeros le he escrito a mediodía.
Recibo su telegrama esta tarde. No sé por qué telegrafía usted cuando lo deja a su resolución de usted, y usted me propuso lo de escribir al rector. Resuélvalo, pues, a no mediar una negativa rotunda del rector en cuyo caso le amenazará con que acudiremos a la Congregación si el superior lo aprueba.
Ya le escribí la ida de los nuestros.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 214, pág. 1
A don Francisco Medina – 25 de septiembre de 1901
Tortosa, 25 de septiembre 1901.
Señor don Francisco Medina
Mi amigo: Le escribí anoche, y van otras dos líneas.
Dígame si ahí podrá estudiar leyes un joven sacerdote y ex alumno de Roma. Tiene el bachillerato. Desea saber la pensión, y si hay celebración por ahí.
Me recelo que no se resolverá, pero le he prometido adquirir datos. Es un talento, que les honraría.
En espera de los datos que pueda usted darme, y prontito, se reitera suyo afectísimo s. s. y capellán
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 215, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 26 de septiembre de 1901
Tortosa 26 de septiembre 1901.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Y van tres. Acabo de recibir la suya del 22 (parece), aunque me parecen muchas fechas, y van dos líneas.
Puede llamar a Bernabé. La cuestión del título es cosa chica. De todos modos conserve usted la carta del rector, para un día en caso.
Acabamos de reunirnos y se ha propuesto que el toledano puede ir ahí al colegio, y uno del colegio pasar al seminario, si se hace necesario, y con cinco, aunque inválidos, se lo podrá usted pasar y cuidarlos de cuerpo y de alma.
(Con reserva). A Mestre procuraré adquiera buenas formas, y vea su piedad, etc., y me lo dirá.
Estoy con el hilo de los que han <*2*> de ir a Roma nuevos y viejos, y aunque tengo un semi-secretario, me ocupa algo esta temporada.
¿Y de Cuenca, no se pensará en enviar alguno en lugar de Herráiz Malo?
¿Qué sabe de Herráiz? Era muy buen chiquito, y rezaba todos los días para que fueran a Cuenca.
Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 216, págs. 1-4
A don Enrique Plá y Deniel – 27 de septiembre de 1901
Tortosa, 27 de septiembre 1901.
Señor doctor don Enrique Plá
Mi Enrique: Se recibió hace unos días su artículo, sin cartita alguna. Como no sé si usted ha regresado de sus veraniegos, no le mando un documento que entregaré mañana a mano a unas señoras que van a esa, para que lo depositen en casa del señor Ramón Solá, Puerta Ferrisa, 15, estampería, que usted conoce, y así espero irá usted a recogerlo apenas pueda.
Es el caso que el año pasado nos extendió el señor marqués de Comillas facultad de pasaje para cinco de los nuestros, con la mitad de precio hasta Veracruz. Recordará usted que no se pudo aprovechar por <*2*> estar tomados todos los pasajes en el vapor que salía el 25 de octubre, y aun el del 10 de noviembre, y tuvieron que aceptar el “Wifredo” que los entretuvo 40 días en el camino.
Pues bien: se pidió la gracia misma para ahora, y el señor Becerril de Madrid contestó que puede servir el mismo documento del año pasado añadiendo en carta aparte, que verá usted en la carta que recogerá, que si oponían alguna dificultad en la oficina de la Compañía de Barcelona, que le telegrafiaran para allanarla enseguida.
Con el objeto, pues, de <*3*> allanar con más tiempo si algún reparo oponían los representantes de la Trasatlántica de esa, y además para que no nos suceda lo del año pasado de no quedar pasajes, espero que usted por sí o mejor por el señor Mateu u otro, haga presentar la carta del señor Comillas y la del señor Becerril, a fin de asegurar dichos pasajes para el vapor que saldrá de ahí para Veracruz el 25 del próximo octubre, y decirme usted el resultado.
No pensaba ir este año a despedir a los mexicanos y a los neófitos para Roma. Pero en vista que estos últimos serán bastantes, contra lo [que] yo creía, y que los mexicanos son algo benditos, casi que <*4*> me resolveré, e iría ahí probablemente la noche del 14 de octubre.
No me dice usted nada de noticias, ni probabilidades, ni murmuraciones de esa. Yo visitaré al señor cardenal. Benjamín me escribe que confía del cardenal dos alumnos de esa para Roma. Le contesté que de Barcelona y Madrid, se entienda él.
Alcaraz y Quesada vuelven a Roma.
A Marqués le enviamos el lunes a Sigüenza.
Mis afectos a toda la familia. ¿Cómo se encuentra Mercedes?
Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Las portadoras de la carta salen mañana 28 en el exprés de la tarde, y la dejarán en casa Solá el domingo o el lunes.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 217, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 28 de septiembre de 1901
Señor don Esteban Ginés
Mi don Esteban: Recibidas sus letritas en la de nuestro Combarros y celebro vaya descansando de su tareas y emociones santas, y que pueda ir arreglando todas las líneas y dejarlas listas.
Aún no ha terminado la distribución de personal. Royo continúa mejor, pero ya no nos atrevemos a mandarle a Cuenca. De aquí que he escrito a Albiol que se lleve al colegio de allí al diácono toledano; y al fin enviaremos a Marqués a Sigüenza, aunque no le merece Marzá. Ha pedido venir a la Hermandad un excelente joven sacerdote de nuestra diócesis, de posición muy desahogada, y si viene le enviaremos a Valencia, por de pronto, pues allí flojea el personal, pues marchando <*2*> Vallés a México, deberá tener la preceptoría otro. En fin, que es una fatiga.
Hemos cobrado el legado de la casa que nos dejó don Zacarías; han sido solo dos mil doscientos cincuenta duros; pero ya nos ha robado mil Roma. Del cura de Ulldecona hemos obtenido mil duros para una beca, y 200 duros para un día de Reparación.
Creo dije a usted de la calaverada de la iglesia subterránea en la Merced. Creo que cuando la vea no me reñirá usted del pensamiento, aunque tal vez nos arruine.
Los chicos en ejercicios.
En Burgos, ha fundado, en el colegio, una señora, una misa diaria en diez reales, que deberán decir los superiores. De modo que ha sido una temporadita de bendiciones.
Grau dice que si mandara por el señor de México un recuerdo de la 1.ª misa como providencia. Se han recibido las tarjetas del misacantano
De Cuenca buenas nuevas, y de Toledo.
Hasta la otra suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 28 de septiembre 1901.
Afectos a don Cayetano. Celebro hayan salido Sojo y Juan Gil.
Escribe Benjamín que no sabe qué hacer de Peña, sobre continuar o no allí. ¿No irá de ahí algún otro? Véalo.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 218, pág. 1
A don Juan de Mata Martí – 30 de septiembre de 1901
Señor don Juan Martí
Mi Martinet: Va la adjunta de Ángeles, dígame qué debo contestarle. Aquí podía venir todos los días que quiera, pues Cinta Prades lo desea; lo que temo que aquí sin objeto se canse pronto. Si usted y nuestro don Bautista Salomón vinieran mañana a comer aquí, o cuando lo quieran, lo trataríamos. Si no vienen, dígame algo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, lunes 30.
Acabo de recibir la suya y la visita. Vengan cuando mejor les sea, pero dígame sobre Ángeles.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 219, págs. 1-2
Al alcalde de Vall de Uxó – septiembre de 1901
Señor Alcalde:
En contestación al oficio de usted, del 25 del pasado, que recibí al 1.º de septiembre, por conducto de esta alcaldía, debo manifestarle que siendo yo tan solo el representante legal de la comunidad para la cual y por cuyo encargo y nombre se hicieran las obras, a ellas se irrogan los perjuicios que de esas disposiciones poco racionales pueden originarse. No obstante, ya que como representante ante ese ayuntamiento debo contestar al oficio, cúmpleme decir, que siendo el agua propiedad por ser la que se debía aprovechar para el terreno que compró, y que por esto se declaró este secano, he dispuesto que se envíe y aproveche dicha agua para el terreno comprado, y que se intercepte la comu- <*2*>nicación de dicha agua, cortando para ello la tubería, sujetándome a lo que se... en caso de limpieza. Con esto quedará cumplimentado en su objeto esencial el acuerdo de ese ayuntamiento. No obstante si esto no se creyese suficiente, y el ayuntamiento insistiera, con sus infundados motivos, en que desapareciera también la tubería que a nada ni a nadie molesta ni perjudica, queda encargado para cumplimentar esta disposición [?] el que ustedes [?] al cual escribo con este objeto, para que ejecute las órdenes que se le den en este sentido.
Es cuando debo decir a usted.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 220, págs. 1-4
A don Remigio Albiol – 1 de octubre de 1901
Tortosa, 1.º, fiesta de san Remigio y del santo Ángel abogado particular de la Hermandad de Operarios diocesanos.
Amado don Remigio: Según los datos de su última del 25, debía llegar ésta el 27; y efectivamente en lugar del 27 llegó la tarde del domingo 29, y esto que no había aguaceros todavía y voy a ella.
1.º Ya sabrá el aviso de la salida de los tres.
2.º Hizo bien en telegrafiar a Bernabé, como vio usted por la mía, y que tiene usted o tendrá con Bernabé y el Toledano toda la tropa. ¿Qué hará de tanta gente?
3.º No descuiden lo del alumno de Toledo para Roma, pues <*2*> Serrano no ha contestado.
4.º El asunto de R. Calatayud era muy público en su historia y en sus fines. Si usted no lo supo, sería porque no supo oírlo o no vino a tono el decirlo. Me dio [palabra de] dejar todo trabajo para dedicarse a lo otro, y le dije que podía venir a Tortosa que así estaría libre aun de visitas y lo aceptó. Mas después dando vueltas al tema entre los nuestros y preguntando si era de alguna conveniencia Madrid o cerca de Madrid, y haber dicho que sí, como Madrid no convenía por el gasto de manutención, y por otra parte en el colegio de Toledo faltaba otro de misa, se pensó fuera a Toledo y de allí en caso hacer algún viaje a Madrid, donde <*3*> contaba con amigos y se discutió la idea de un pequeño boletín que se aplazó, etc., tal es la historia pública del asunto, y cuya idea acepté porque la indolencia y las meteorologías le hacían casi inútil para otras tareas a pesar de que las cuentas generales las llevó bastante bien.
5.º Que continúe la bondad de la salud.
6.º Anoche tuvimos un aguacero no visto desde que estamos en este colegio. Tres horas de lluvia torrencial que espantaba. Han caído en Tortosa dos o tres casas. El barranco del rastro empezaba a socavar un ángulo del hospital, y el barranquito nuestro ha dejado una profundidad en la calle que si continúa amenazaba los cimientos del colegio, no hemos <*4*> dormido en nuestras habitaciones. Esta mañana no han llegado los correos de Madrid, ni de Barcelona. Esta tarde ha llegado el de Barcelona con trasbordo en la Granadella. Media Tortosa ha venido a ver las excavaciones hechas en nuestra calle. Ayer quería escribirle por san Remigio, pero no pudiendo enviar la carta al correo hemos telegrafiado. Que san Remigio nos le conserve sano, salvo y santo. Deseamos noticias de los viajeros, y del puente y de cuanto ocurra.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
A Campos que he recibido sus letras, y escribí a don Esteban y no confío de allí ninguno alumno. Bien por hacerle predicar. Escribí a Plá de Barcelona para que vea los de la Trasatlántica, y no contesta y temo tarde a contestar.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 221, págs. 1-2
A don Manuel Marzá – 2 de octubre de 1901
Tortosa, 2 de octubre 1901.
Señor don Manuel Marzá
Muy amado en Jesús: Estamos con líneas interrumpidas. El aguacero en todo este país ha sido horroroso. En el colegio llegamos a temer por los cimientos, en la parte del lado que da a las monjas.
Al fin, deberá ir a esa uno, y aunque me duelo mucho, será Marqués al cual no merece. Debe dejarle cuidar y cuidarle; y le dejará levantar cuando él quiera. En cambio le aconsejaría a usted que le colocara al cuidado de los ordenados o mayores, y con ellos en algunos recreos, etc., pues pude servir muy bien para estos, a pesar <*2*> de no ser más que diácono.
Se le telegrafiará su llegada, pues depende de las líneas, y es probable que vaya ahí por Reus y Zaragoza.
Afectos. Sin carta ninguna de ustedes.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 122, pág. 1
A don Francisco Marín – 4 de octubre de 1901
Tortosa, 4 de octubre 1901.
Señor don Francisco Marín
Mi amado en Jesús: 1.º Aunque trasnochada, va felicitación por san Francisco, si es éste, que no lo sé.
2.º Escribió Remigio que entre usted y él trataron del alumno que, según él mismo, debía ir a Roma. Así, dígame lo que hay, y que las salidas de Barcelona serán el 16, 17 y 20.
3.º Diga a don Andrés que está muy callado.
4.º Sabe es suyo, y espera contestación su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 223, págs. 1-2
A don Froilán Beltrán – 4 de octubre de 1901
Tortosa, 4 de octubre 1901.
Señor don Froilán Beltrán
Mi amigo: Tarde es ya, y no merece usted tampoco que me acuerde de usted. Con todo, va un saludo para decirle que pediré mañana a san Froilán nos le conserve sano, salvo y santo et ad multos annos.
No sé de esas almitas de por ahí, ni tengo una estampita para enviárselas. Si acaso quiere obtenerlas, venga usted a recogerlas.
Vivo sin vivir en mí, y estoy preparando la marcha de los neófitos a Roma, (que serán más en número de lo que creía, y me obligará a ir a Barcelona) y el envío de los nuestros (4) a México.
Conque, así <*2*> no nos olvide ante Jesús.
Con un saludo también a todos los suyos míos de esa, sabe es de usted afectísimo amigo
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 224, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 4 de octubre de 1901
Tortosa, 4 de octubre, fiesta de san Francisco.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: No sé si llegaremos a entendernos. Albert escribe a don Elías de que nosotros no queremos el aumento de pensión. ¿Quién nos ha preguntado esto? Esto sería lo mismo que si a ustedes preguntaran si querían veinte mil liras para salir de apuros. Tanto se deseaba que lo teníamos por seguro para este año ya, con la confianza de la 1.ª circular, y luego a más abundamiento, con la aclaración que lo concretaría, y que no se [ha] apresurado por culpa de quien sea. No habiéndose hecho la aclaración, ¿qué debía hacerse? ¿Intimarle para este año enseguida a todos los obispos, o al menos a los que debieran enviar nuevos o esperar la circular y aclaración? Si lo primero, hubieran propuesto <*2*> ustedes la forma para enviarla a los obispos, a nombre nuestro o del colegio de Roma.
Nos hablaron ustedes de pensión cuando habían escrito ustedes a los obispos por los alumnos nuevos, etc., y con dichos obispos se entendieron, sin duda sin decirles nada. Si ustedes hubiesen propuesto enviar carta a los obispos reclamándoles aumento de pensión les hubiéramos consultado a ustedes, si era prudente exigir a los obispos el aumento de pensión para este año o mejor esperar el resultado de la aclaración, y creo que ustedes hubieran dicho que era mejor esperar. Veo tan claro en este negocio, que no sé por qué nos dan culpa de no aumentar la pensión y más aún, según Albert, de no querer el aumento. De lo que me quejaba en la carta que escribí a Albert era de que con lira y media no han sabido ustedes evitar grandes <*3*> quebrantos, a pesar de las quince mil liras que se obtienen por agencias, según parece, y de esto se extrañarán tal vez nuestros hacendistas. Digan, pues, lo que desean y lo que toca hacer a nosotros, y lo haremos y mandaremos, pues, repito, no entiendo ese lío y esa culpabilidad nuestra. Ninguno de los que nos han escrito nos ha preguntado de pensión, y antes se habían entendido con ustedes.
Alumnos: Están todos avisados. Alcaraz pide aplazamiento de ida a Barcelona. Quesada quería ir a Montserrat, y quiere ser de los últimos.
El sacerdote de Barcelona, de Cardedeu, está pronto al día que le señalen.
Escribe su Ortega de Almería, que está inscrito para ir, según carta de usted; no sé si oficial o por sí, aunque dice que es a espaldas del rector. Envié al obispo de Tarazona las hojitas con cartas. He encargado a Estruel extracte notas.
No han <*4*> escrito ni contestado otros, y temo que la última expedición será a últimos del año, como siempre.
Escribí a Albert que dejara muy expedita la acción de Jovaní en la administración interna, y le enterara de algo de las agencias. Ahora toca a usted el hacer que este apartamiento de Albert de la interna, no sirva para abandonar a Jovaní a sí mismo desde el primer día, y crear conflictos, sino que sea en armonía y caridad.
A Jovaní se le acaba de morir su abuela-madre, y es fácil no esté listo hasta la última expedición, y yo quería me arreglara los grupos de Barcelona, y ahora no sabré a quién llevarme, pues ni Girona, y menos Osuna (el cual desearía viera Barcelona) me servirían.
Iré diciendo de alumnos y usted dirá lo que vaya ocurriendo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Nos suplica para Canarias aquel santo obispo dominico, y ya empiezo a padecer. Si me inclino a inclinar a los nuestros, parece me tranquiliza por lo peligroso de aquel país, expuesto a ser inglés, y así poder oponernos un día al protestantismo. Si miro la poca importancia me desmaya, pero me vienen escrúpulos de no aceptar. ¿Qué me dicen ustedes?
Hemos tenido aguaceros terribles.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 225, págs. 1-2
Al padre Antonio Monfebré – 5 de octubre de 1901
Tortosa, 5 de octubre 1901.
Reverendo padre Antonio Monfebré
Palmas (Canarias)
Muy amado padre en Jesús: Recibí la suya del..., y ya puede pensar cuán consoladores debieron serme sus recuerdos, que parecen de ayer, y al mismo tiempo cuán grata satisfacción debe causarnos la confianza de ese santo señor obispo en favor de nuestra humildísima Hermandad sacerdotal, que no puede aún...
Por ello puede estar seguro de nuestro deseo de poderle complacer.
Desde luego que para este curso no puede pensarse, ya no solo por estar empezado y tener el personal nuestro todo destinado en los colegios y seminarios, sino porque conviene que sea al principiar un curso el iniciar nuestra dirección en un seminario. Para otro curso, no podemos asegurarlo, pues la tela del personal es muy justa, y tenemos semi-compromiso con otra importante diócesis de España, y los dos nuevos seminarios de este curso, el de Sigüenza <*2*> y el de Cuenca (este con su colegio de más de ciento que hay allí) nos han ocupado ocho Operarios. No obstante, haremos lo imposible para complacer al señor obispo, si este insiste en sus deseos.
Por ello adjuntas van las bases concordadas con el señor obispo de Sigüenza, y que exigirán, acaso, otra alteración más que la [que] se conviniera respecto a la subvención por viajes.
En algunas otras bases se consigna que si algún Operario debiera regentar alguna clase, recibiría éste los emolumentos que se dan a los otros profesores. Esto se pone solo como indicación, pues la enseñanza no es nuestra misión directa, y solo por necesidad y precisión de personal de los prelados, la aceptamos en México.
De todos modos, dígnese significar al señor obispo que, a la par que agradecemos su inmerecida confianza respecto de nosotros, nos ponemos a su disposición, los humildes sacerdotes de nuestra Hermandad.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 14.º, doc. 226, págs. 1-4
A don Enrique Plá y Deniel – 5 de octubre de 1901
Tortosa, 5 de octubre 1901.
Señor doctor don Enrique Plá
Mi andariego Enrique: Ya me tenía inquieto su tardanza en escribir, sospechando no estaba en Barcelona. Siento haber tenido que ocuparle personalmente en esta clase de asunto; pero no hay remedio, puesto que lleva usted el pecado de agente universal nuestro, que Dios le pagará.
Y voy al caso. La clase que se toma para los nuestros es de 1.ª, pero del tercer grado de la misma, pues según nos explicaron los amables comisionados de la Trasatlántica de esa el primer año que fueron los nuestros, antes no había más que 1.ª, 2.ª y 3.ª; y que para evitar compromisos y recomendaciones, dividieron la misma 1.ª en tres secciones, sin otra diferencia <*2*> que la de un poco más de lujo en las cortinas, y situación de los camarotes, etc., y se optó por la 3.ª división, y según los mismos señores nos dijeron, se fijó la de 1.000, 900 y 800 pesetas por el coste de cada una de estas tres. Se optó, pues, por la 3.ª de 1.ª No sé si hoy continúa lo mismo. Pero de todos modos ha de ser de 1.ª clase.
Comprendo que no se dará el pasaje hasta que se pague, y en este concepto enviaremos a usted pronto una letra y los tomará sin perjuicio de que usted, si no le es muy molesto, haga ahora la petición de los mismos, no sea cosa que nos los arrebaten.
Van por ahora cuatro de los cinco para que se nos ha facultado pues el otro no es seguro. Por ello convendría saber si en el caso de que a última hora viniese otro, se le reconocería, o si de los cuatro que están señalados, hubiera alguno que por cualquier evento, <*3*> no llegara a tiempo se le devolvería el pasaje.
Veo su visita al señor cardenal y tengo ganas de ver a usted, y tengo intención de saludar y hablar con el señor cardenal. Probablemente iré ahí el 14 o 15, y ya me empiezan a dar faena los neófitos, pues no escriben bastante, y no puedo echar líneas, y entre ellos Mata (al cual deseaba poner al frente del primer grupo), y no escribe.
Conque hasta otra suya y mía.
Me tiene apenado lo de Mercedes en el interés que me inspira la salud de esa criatura, desde que la vi tan desmejorada.
Veremos de ir a visitar a nuestra buenísima María Aloisa.
Afectos a todos.
Sabe es suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Nos pide <*4*> el santo obispo de las Palmas (Canarias), y ya empiezo a sufrir otra vez; luchando entre el deseo y la falta de tela.
Veré eso del “Correo”, cuya administración me tiene fatigado, pues no es usted el único que reclama.
Hoy mismo hemos recibido la adjunta letra que nos mandan los mexicanos, para ayudar a los gastos del viaje de los nuevos. La remito a nombre de don Narciso, porque siendo más conocido en el banco, no le exigirán prueba de personalidad. Así, que pasee un poquito. Acúseme recibo de la letra.
Ultimo encargo: Deseamos se lleven un barrilito de vino del país por si acaso convendría enviar allá a los nuestros. Pregunte cómo se podría facturar al vapor para que no tengan que pagar en Barcelona, pues es de paso.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 227, pág. 1
A don Enrique Plá y Deniel – 6 de octubre de 1901
Tortosa, 6 de octubre 1901.
Señor doctor don Enrique Plá
Mi amado Enrique: Habrá recibido hoy mi cartita con la letra.
Al fin, va otro como hermano (1), y así para no molestar a usted con nuevos pasos, pregunte al mismo tiempo: I. si yendo este de 2.ª se le haría la rebaja. II. Caso de que no, si es mucha la diferencia de 2.ª con el de 1.ª con la rebaja de ésta. III. Si puede esperarse a resolverse esto unos días; es decir, si tomando los cuatro ahora, podría resolverse respecto del quinto de aquí a unos días. Si hay dificultad tome los cinco ya de 1.ª Obre, pues, con libertad.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
(1) No es hermano, es un sobrino de uno de los que van, pero no lo indique a la oficina; es por una triquiñuela del sacerdote auxiliar, tío del hermano.
Escritos II, vol. 14.º, doc. 228, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 7 de octubre de 1901
Tortosa, 7 de octubre 1901.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: 1.º Recibidas las hojas de las crónicas. Creo que mis preliminares llegaron hasta la instalación del colegio y definitiva ruptura con el padre Martín, y me parece altera el hilo de algunos hechos. No obstante Jesús se lo pague y deseo y pienso que lo continúe tan aprisa como le sea posible. Los de Valencia no me conservan ni un dato, y eso que el santo don Vicente había iniciado una crónica, que se quedó a la primera hoja.
2.º Van escribiendo los neófitos aunque despacio. Todos los viejos piden ser de la última expedición, y no puede ser. Roldán sin escribir, y si no lo hace hoy se le telegrafiará.
3.º Pienso salir el 14. No felicité al señor Casañas, y ni sé si recorda- <*2*>rá él mi fisonomía, y con todo debo visitarle. Tal vez si usted escribiera enseguida por cualquier pretexto, v. g., de los alumnos, podría decirle que voy yo para el envío de los chicos y de los mexicanos; yo iré del 17 al 19 a verle, y hay tiempo. Me escribe Enrique Plá su entrevista con el señor cardenal, y está todo al aire sobre su destino.
4.º Ha venido el auxiliar para México, que es de Plasencia, y se le hacen predicar dos sermones en la novena de las teresianas; veremos cómo lo hace. Vallés vendrá pronto, y Cierco ya está aquí, y vendrá un neófito de Murcia, niño mimado de Tormo, y yo me resistía.
5.º En México sin novedad y animosos. Solo Nadal hace hablar un poco al obispo de Cuernavaca, y se ha de sacar de allí. El buen churrico Bruna ha salido un héroe por ahora.
Más le diría de los otros asuntos, pero creo que los cumplirá usted sin necesidad de recordárselos.
A Jovaní se le ha muerto su abuela-madre, y pide ser de los últimos de expedición. Veremos.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 14.º, doc. 229, págs |