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Escritos del beato
Manuel Domingo y Sol
II - Epistolario
Volumen 13.º: Año 1900
ROMA
2007
Notas previas a la nueva transcripción
Al comienzo de cada uno de los documentos que contiene este volumen se indica:
- la sección (en este caso II [Epistolario])
- el número del volumen (en este caso 13.º)
- el número del documento
- y las páginas que comprende cada documento
La utilización de estos cuatro elementos facilitará al máximo la búsqueda y consulta posterior.
Ejemplo: Escritos II, vol. 13.º, doc. 1, pág. 1-3
En cuanto a las siglas utilizadas, se indica el salto de página en el documento original con el siguiente símbolo "<*n*>".
Entre paréntesis cuadrados ([ ]) se incorpora texto no claro o cualquier indicación del editor.
El recorrido hasta poder ofrecer este volumen ha sido largo y ha requerido la participación de múltiples personas. Tras la muerte de Don Manuel, los operarios iniciaron una campaña de recogida de manuscritos. Posteriormente, dirigida sobre todo por D. Antonio Torres y D. Buenaventura Pujol, se hizo la gran labor de transcribir todos los escritos. Más tarde se publicaron parcialmente algunos volúmenes monográficos o selecciones de textos. D. José Luis Ferré inició hace años la edición sistemática de todos los escritos. D. José Jesús Fernández Alonso contribuyó grandemente a continuar el proceso escaneando toda la trascripción de los escritos de Don Manuel. Finalmente, D. Germán González está dedicando su tiempo y energías a confrontar con los originales, corregir y paginar los escritos de Mosén, con lo cual tendremos una edición fiable y citable con garantías al alcance de todos los operarios. A todos ellos les honra el resultado final y el uso que de él puedan hacer los operarios para un mejor conocimiento del Fundador.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 1, págs. 1-2
A don Romualdo Soler – 6 de enero de 1899
Roma, 6 de enero 99.
Señor don Romualdo Soler
Mi Romualdo: Recibida la felicitación de los almerienses. Gracias y ad multos annos, que me la puedan dar.
Veo lo de los informes.
Hágalo siempre así, de darlos confidencialmente, y cumplirá y quedará tranquilo; si ellos cometen indiscreciones, ya se les dirá oportunamente, que después de un día viene otro.
Estoy ocupadísimo, y no sé por qué.
¿Qué dice nuestro don Pedro? Que no sea aragonés con los andaluces sino suave in modo y fortiter in re. A nuestro Bernad mil para- <*2*>bienes. Que vea si habrá jaula de pájaros si yo voy por ahí, que no será por ahora, y así hay tiempo aún.
No sé cuándo regresaré a España. Es fácil que por todo este mes.
Vaya diciendo.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
¿Qué ha sido del sacristán de las Puras?
¿Y los otros neófitos aspirantes?
Escritos II, vol. 13.º, doc. 2, pág. 1
A don José Campos – 8 de enero de 1900
Roma 8 de enero 1900.
Mi José Campos: Muy poco escribe usted; señal que está bien y va bien.
Bien por la fiesta.
Oren por Zaragoza, que tienen allí mucho trabajo y aun trabajos.
Vallés me ha escrito desde San Baudilio felicitándome.
Diga a Jesús que cure.
No puc més.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 3, págs. 1-3
A don Esteban Ginés – 8 de enero de 1900
Roma, 8 de enero, 1900.
Mi don Esteban: Acabo de recibir la suya, que, como puede pensar, me ha alarmado.
1.º Temo que don Domingo con sus cuentas no se pone bastante en medio de la comunidad, y que usted no le obliga a prevenir todo esto con dos cosas: 1.ª habiéndoles preparado con comedias, etc., para estas vacaciones y meriendas, etc., y así no hubieran echado de menos el no ir a casa, y 2.ª haciéndoles algunas pláticas humorísticas de Reglamento.
2.º Creo conviene que si hay algún díscolo capitán, y es de juicio y buena pasta, se le llame individualmente y manifestarle interés y que por ello se le tiene la caridad <*2*> de advertirle con reserva para que no quede envuelto en los otros, etc.
3.º Si se ha de despedir alguno, que se haga al anochecer o a primera hora de la mañana sin que nadie lo sepa, y al levantarse se encuentren sin él (o antes de la cena, etc.). Esto es lo que más les impresiona: ver desaparecido a uno y les entra el miedo en el cuerpo.
4.º Si acaso necesitaran uno más ahí, aunque fuera por solos unos días, telegrafíe a don Francisco Osuna, y a la visita de él podrían darle cualquier carácter, o que está de paso, o que ha ido clara- <*3*>mente como uno a visitar la Casa. Y al decir esto, no crean ustedes que es porque no confío en ustedes, no; es por si ustedes lo creen eficaz, y por esto indico a don Francisco, porque con sola su actitud intimida, aunque fueran 400 chicos en un colegio. Así, obren ustedes como crean, y vayan diciendo.
Las Bases de San Felipe de México firmadas. Lo de Seminario en suspenso allí. Amposta instalado en Cuernavaca.
Ya diré más cosas.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 4, pág. 1
A don Esteban Ginés – 10 de enero de 1900
Roma, 10 de enero 1900.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Acabo de recibir su segunda, que me ha tranquilizado un poco, aunque no del todo.
Creo que conviene lo que dije en mi anterior: que dejando don Domingo como cosa secundaria las cuentas unos días, esté más en medio de los chicos, y así podrán evitarse que se creen atmósferas. A los traviesos mayores cierta actitud reservada y misteriosa, que no les deje perder aún el temor servil de estos días.
Que se cuiden y animen nuestros neófitos
Vea van de acuerdo con el provisor y prefecto. No les olvido en mis oraciones.
Les abraza a todos su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Estoy violento aquí ya; pero no puedo adelantar el asunto de Constituciones.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 5, pág. 1
A don Esteban Ginés – 11 o 12 de enero de 1900
Roma, 11 enero 1900.
Señor don Esteban Ginés
Mi amado don Esteban: Escribo con motivo de hacerlo a Mestre.
Recibo hoy carta de don José García, y me dice que usted le escribió lo ocurrido. Hizo usted bien, pues aquí estoy muy lejos, y crea que sufro de no estar ya [en] el centro. Mucho he orado por ustedes, y espero noticias definitivas. Dice don José que el despedido se puso muy grave. ¿Cómo fue esto?
Casi no sé qué decirle. No hay otra novedad. Creo le dije el estado de los asuntos en México. Amposta está en Cuernavaca. Hoy le escribe Albert.
Mis recuerdos a don Joaquín Yuste. ¿Cómo está el asunto de Bruna? No lo descuiden.
Me alarma ese constipado del señor arzobispo en medio del invierno. Digan cómo sigue.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 6, págs. 1-2
A don Romualdo Soler – 11 de enero de 1900
Roma, 11 de enero, 1900.
Señor don Romualdo Soler
Mi Romualdo: Escribo por no tardar tanto.
Recibida su primera del 3 de diciembre.
Veo lo del patio. Ya estará a la mira de lo que vaya ocurriendo.
No sé del asunto de don Pedro Bruna, y le he escrito segunda vez a Zaragoza que sea dulce con esos andalucitos
No sufra por los esfuerzos que se hacen para arrebatar alumnos, san José lo ha de hacer todo.
Recibida la del 26. Gracias por la felicitación de ustedes. Jesús se lo pague.
Sé lo de Orihuela; pero casi sentiría pensaran en nosotros, teniendo dentro del Seminario los profesores.
De México, aceptadas y firmadas las Bases de San Felipe. El Seminario <*2*> de México aplazado. Amposta posesionado de Cuernavaca. Irán allí Nadal y otro.
En Zaragoza no consintieron vacaciones de Navidad, y hubo descontento entre los chicos y alguna perturbación.
No sé aún cuándo saldré de aquí: yo quisiera por todo este mes.
Don Benjamín pregunta si han recibido ustedes el Catálogo.
Por aquí sin cosa particular; sólo que adelanto muy poco la faena que me detiene, por estar los nuestros muy ocupados, y tenerlos yo pocos ratos.
Las fiestas romanas ya las habrán leído.
Mi parabién a nuestro Bernat. Que nos traiga uva de embarque cuando venga a Tortosa, o al menos un par de pajaritos andaluces, para su gabia.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 7, págs. 1-3
A don Remigio Albiol – 12 de enero de 1900
Roma 12 de enero 1900.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Acabo de recibir la suya con las noticias sobre Guimerá. Siento no me haya dicho con más oportunidad su actitud, pues solo me dijo hace tiempo que era flojo para nuestras tareas. A saber ese desmayo suyo, lo hubiera escrito a don Elías por si creía prudente probara él, antes de una determinación definitiva, si quería ir a otro Colegio, por si la labor trabajosa de ese Seminario le hubiere aplastado, y así se hubiera resuelto con más calma. Ahora ya no sé qué decir. Así, <*2*> póngase en este asunto en comunicación con don Elías y don José y que ellos resuelvan, lo mismo que respecto a sustitución de ayuda, que veo difícil, y más con lo que dice usted de Hijosa, etc., y habrán de tomar lo que pueda enviarse, pues no hay más tela para este curso, pues Vega o algún otro, que en este momento no puedo fijar, están en medio de sus cursos.
Estoy atareadísimo en cosas que parecen triquiñuelas, y no lo son, pero que gastan el tiempo, y casi estoy violento, y deseo estar en la central, porque se descuidan y yo descuido encargar otras atenciones de los Operarios.
No puc més, que son las 8 de la noche. Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Lo de <*3*> Zaragoza fue que dispuso el señor arzobispo no fueran los chicos a vacaciones, y esto les sentó mal, y los mayores empezaron a crear atmósfera. Se despidió a un cabecilla y los compinches excitaron más la inquietud. Pero la serenidad de los nuestros apoyados por el señor provisor, pusieron el miedo en el cuerpo de los mayores, y se ha conjurado, esperando la final del curso para hacer la selección, y esto es lo que ha irritado a los pocos jefes de pandilla. Creo que será para mejor, si no se repite. Para los buenos no se ha extrañado ese conato de indisciplina.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 8, págs. 1-2
A doña Cinta Curto y Calvet – 13 de enero de 1900
Doña Cinta Curto y Calvet
Apreciada Cinta: Aunque eres tan desengañada, y no sé si estarás en la heroica y liberal ciudad de Gandesa, van dos líneas.
Sigo bien a pesar de que dicen de que hay mucho trancazo por aquí y pulmonías. Así ya puedes rogar para que el arcángel san Rafael nos devuelva sanos y salvos. Creo que puedes ir sisando a Ramón algunos cuartos para que puedas venir a la peregrinación. Ya te propondré un medio para ello.
Saluda a doña Carmen y dile que no olvido su encargo. Afectos a Ramón. Haz que no quede sin encenderse la luz del santo Ángel todas las noches, <*2*> pues tú lo tienes muy olvidado al santo Ángel. Dile una cosita por mí.
Tuyo afectísimo padre en Jesús
Manuel Domingo y Sol
Roma, 13.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 9, pág. 1
A don Esteban Ginés – 17 de enero de 1900
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Recibo su última. Veo sigue bien la cosa; pero no estoy tranquilo. Así vayan diciendo.
Voy a comprar un fonógrafo o dos. Creo que esto y la lámpara o linterna mágica habrá de procurarse para todos los colegios. Con ello y un par de cantos se pasan los jueves de lluvia en nuestras casas.
No puedo más.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Roma, 17.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 10, págs. 1-2
A don Valeriano Puertas – 19 de enero de 1900
Roma, 19 de enero, 1900.
Señor don Valeriano Puertas
Mi muy amado en Jesús: Estoy aquí desde el 27 de octubre. Aquí recibí su última muy grata. No sé cuándo regresaré a España; creo que a últimos de este o primeros de febrero, pues aunque estoy aquí muy bien no estoy en el centro.
Nada le digo de este Colegio que forma nuestro consuelo.
Nada puedo decirle hoy de nuestros dolores y gozos. Por el “Correo Josefino” sabrá algunos.
Los americanos últimos escriben contentos. Tenemos <*2*> a Cuernavaca y su Seminario. Además hemos aceptado en la capital una iglesia para la Reparación a Jesús sacramentado.
En la suya me dice pocas cosas de su familia. Diga cómo siguen, y váyame diciendo cosas aunque no le conteste, porque vivo sin vivir en mí.
Si le ocurre algo de esta, aún puede mandarme. Si no, en Tortosa puede mandarme cuanto le convenga.
Con mis cariñosos saludos a todos los suyos, le abraza su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 11, págs. 1-2
A don Juan de Mata Martí – 21 de enero de 1900
Roma, 21 de enero 1900.
Señor don Juan Martí, pbro.
Mi Martinet: Recibí su cartita de felicitación. También recibí cartita de Ángeles, no sé si por conducto de usted o directamente con otra de doña Elvira. Me dice está del todo bien, pero no me fío de sus bondades. Así, dígala: 1.º que ya cumpliré mis deudas en escribirle o desde aquí o desde Tortosa. 2.º Que diga a doña Elvira que haré lo mismo, y que celebro que a esta la hagan trabajar. 3.º Que ya les mandaré una estampita romana.
También me escribió madre Victoria de Benicarló, y decía que Josefina estaba bien. Sea Jesús bendito por todo.
No sé aún cuando saldré <*2*> de aquí, a pesar de mis frecuentes propósitos.
No entendí lo que usted me decía al último sobre los sacrificios. Ya me lo repetirá en Tortosa.
No envío estampitas para sus monjas porque la carta es suplicada y pasaría del peso. Ya me lo recordará usted cuando yo vaya.
Con mis afectos a la madre priora, madre Cinta y demás almas santas de mis agustinas, se repite suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 12, págs. 1-2
Al padre José Bover Oliver – 27 de enero de 1900
Roma, 27 de enero 1900.
Padre José Bover Oliver
Mi Pepito nuestro: Después de ocho días de estar en cama por efecto de un fuerte ataque de influenza, o dengue, o como se llame, que me ha dejado tronchado, me he levantado un par de horas, y las quiero emplear mandando algunos saludos, y empiezo por ti. Estoy aquí desde el 27 de octubre que vine a acompañar al tercer grupo de los nuevos alumnos que en número de 25 fueron viniendo aquellos días. Pensé estar dos o tres semanas como los años anteriores (hacía tres que no había venido); pero el deseo de ver si imprimimos nuestras Constituciones me lo iba alargando, y este contratiempo me lo hará impedir, y estoy resuelto a regresar a España apenas pueda ponerme en el tren que espero podrá ser dentro de seis u ocho días.
Aquí recibí tu felicitación que te agradecí en el alma, pues veo no te olvidas de nosotros ante Jesús. Él que te lo pague y te aumente la caridad, pues muchas oraciones necesitamos, porque se aumentan los campos de nuestra labor, y no aumentan en proporción las manos que los han de culti- <*2*>var. Ya sabrás por el “Correo Josefino” que tenemos en México la nueva diócesis de Cuernavaca, y en la capital la iglesia de San Felipe de Jesús. Tengo carta de tu tío de fecha 17 de diciembre. El prelado está contentísimo de él. Es fácil deba continuar este año en Chilapa. Espinosa está en el Seminario de Zaragoza, como quizás sabrás ya.
No me dices de los Padres de ahí. Salúdamelos a todos, en particular al padre rector y padre maestro, y si está ahí el padre Falgueras y demás conocidos.
Veré si hago poner dos líneas para ti a don Benjamín, que cayó enfermo el mismo día que yo, y hoy se ha levantado. Don Luis Albert se libró con cinco días, y además el vicerrector, don Juan Calatayud, que ha estado 15 días. Gracias a Jesús que no ha pasado de ser un susto, pues el último empezaba a darme cuidado.
Nos hemos visitado con el padre Cercas, y pasaré a despedirme de él antes de marcharme. Saludé al padre general (padre Martín), que vino a saludar al señor cardenal de Botigé, que se alojó aquí.
Si no recibís el “Correo” di al padre rector que te lo haga pedir de Tortosa.
Y basta... que casi me canso.
Repitiendo afectos a todos te bendice tu afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
El pobre camarero mío, durante mi enfermedad, te quiere poner dos líneas.
Va un santito para que te acuerdes de mí en tus oraciones.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 13, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 29 de enero de 1900
Roma, 29. Fiesta de san Valero.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Recibí en cama su última. El día 21 me cogió un ataque de influenza; ayer 28 me atreví a decir misa; pero estoy muy ajado. Benjamín cayó el mismo día, y antes Calatayud que aún continúa muy delicado, y luego Albert; los cuatro en cama el mismo tiempo. Sólo Sánchez estaba en pie; ha sido una tribulación. Calatayud no sé cuándo estará bien; de aquí que estoy violento, y apenas pueda creerme fuerte para el viaje, me marcharé. Me figuro que podré salir el 5 de febrero. Desde Tortosa veré de mandar a usted un juguete para la niña del señor provisor, y otro para la sobrinita del señor Yuste. No se lo diga sin embargo todavía.
Celebro continúen tranquilos. Conviene que don Domingo se mezcle más en la comunidad. No recuerdo bien, pero <*2*> me parece indiqué o quería indicar que don Domingo tuviese el nombramiento de vicerrector, e hiciese de mayordomo; pero como exigieron para el Boletín los nombramientos, y debían ser distintos, claro es que debía ponerse a uno como vicerrector, y se puso a Espinosa. Pero de hecho usted de rector con las ínfulas de tal, sin necesidad de hacer actos de mero prefecto, sino con el carácter y alturas y abstracción propias del rector; y don Domingo al frente inmediato de los chicos, sin dejar las tareas de su mayordomía, que él es fuerte y puede llevarlo todo.
Cuiden a Espinosa y cuídense ustedes, pues esa dichosa influenza me tiene espantado. Según don Elías, don José García les daba cuidado, y tuvo ataque de influencia y su sopor les inspiraba temores de un ataque cerebral. De modo que estoy intranquilo. Aquí Calatayud me da mucha pena con sus fiebres diarias. Rueguen por nosotros. Hoy he pedido por ustedes a san Valero, después de la misa y en la misa.
Si les ocurre algo, conteste enseguida, y si no a Tortosa.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
De Plasencia nada sé. Dígame de la salud del señor arzobispo. Estoy con temores.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 14, págs. 1-2
A don Andrés Serrano – 30 de enero de 1900
Roma, 30 de enero 1900.
Señor don Andrés Serrano
Mi amado don Andrés: Muy callado está usted, y muy abandonados les tengo a ustedes. A mitad de este mes nos sobrevino una tempestad de trancazo, y cayó Calatayud, que nos dio cuidado y aún no se levanta y tardará; en seguida el día 20 Benjamín y yo, y ayer pude decir misa; el 22 Albert que está mejor. Sólo Paco Sánchez ha quedado medio en pie; esto ha sido una tribulación, y me ha roto los hilos de la tarea que llevábamos, y me ha puesto de mal humor, y espero tener alas, es decir, poderme poner en el tren para escapar. Si para el 5 de febrero me da licencia el médico, <*2*> me voy a España. Así, pues, dígame cosas allá, y ya le iré diciendo.
En Valencia dieron licencia a los chicos para marchar ocho días. En Barcelona hay alarma por la influencia, etc.
De los colegios en Zaragoza tuvieron algún disgusto por la indisciplina de los chicos; hoy están tranquilos.
De América pocas noticias. El 6 debía ser la inauguración de Cuernavaca y de San Felipe.
Está muriéndose aquí el señor cardenal Jacobini, y de veras lo siento.
De chicos hemos tenido aquí un par de docenas del trancazo. Ayer había cinco profesores enfermos en la Universidad.
Por Dios, cuídense, y digan cómo siguen.
Y basta hoy. Hasta la de ustedes.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 15, págs. 1-2
A don Carmelo Blay – 31 de enero de 1900
Roma, 31 de enero 1900.
Señor don Carmelo Blay
Amado Carmelo: Recibí las de usted y don Federico desde el último pueblo de misión, y hoy recibo su carta desde México del 7 de enero. Veo le toca Cuernavaca. Bien le irá allí. Por Dios esos dientes. Mucho le he compadecido.
La carta para el “Correo” que usted dice se la quedarían en Tortosa. Yo marcho a España el 5 de febrero, si Jesús quiere. Estoy aprensivo. He tenido el dengue o trancazo, y todos los superiores de este Colegio, y <*2*> no estoy bien.
Diga a Amposta que vaya escribiendo más, que ya recibiré en Tortosa las cartas e iré contestando a todos. Hoy no puedo más, y escribo por Rodríguez.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 16, pág. 1
A don Luis María Morell – 31 de enero de 1900
Roma, 31 de enero 1900.
Señor don Luis María Morell
Mi muy amado en Jesús: Estoy aquí desde el 27 de octubre último que vine a acompañar al tercer grupo de los nuevos. Un asunto de interés de nuestra Hermandad me iba aplazando el regreso; pero hace ocho días tuvimos una embestida de trancazo don Benjamín, Albert, el vicerrector y yo, y hasta ayer no empecé a celebrar. Esto ha roto mis hilos, y estoy resuelto a volver a España, aunque tenga que volver antes de terminar el año santo.
Recibí aquí su felicitación que agradecí en el alma, pues veo que no me olvida ante Jesús...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 13.º, doc. 16b, pág. 1
Al obispo de Cuernavaca – Enero de 1900
Mi respetable señor y padre: Recibo la suya del 18 y no puedo darle sino un millón de gracias por su buen afecto y por afectuoso recibimiento a los nuestros.
De México me está apurando don Federico para la aceptación de Cuernavaca, y no pide más que un Operario y un auxiliar y hace cuatro días que estamos sin resolvernos ya por estar en medio del curso ya por la falta de personal, pues estamos comprometidos para Zaragoza.
Por estas mismas causas deseo que no se nos apremie para llenar las necesidades secundarias de esa y ya irá viendo y después del curso (por agosto) veremos de hacer las combinaciones que podamos en favor de esa diócesis, ya que ha sido la primera. Si el auxiliar Marín no hubiera tenido el contratiempo del reuma creo que hubiera podido pasar con todo este año ahí. Respecto a Oaxan no podemos pensar por ahora, y menos teniendo que estar el colegio de cualquier modo que se establezca, en un punto aislado, que no puede tener influencia social, los nuestros no podrían trabajar; si estuviese en la capital del arzobispo podría pensarse en caso.
Respecto de San Joaquín me temo la falta del desarrollo, y no tenga que ser siempre en un estado siempre raquítico.
Si debía continuar en el estado raquítico de 25 o 30 jóvenes no comprendo las fatigas que V. E. emplea en él. ¿Podría pensarse en que fuera un Colegio central de vocaciones eclesiásticas para alumnos enviados de todas las diócesis y con obligación de que al terminar la carrera, debían dedicarse por seis años al menos a las misiones de los indígenas más apartados?
En este caso no tendríamos inconveniente en montarlo con todos los ramos de la carrera eclesiástica. ¿Si no fuera en San Joaquín podría ser en otro punto y aun mejor en la capital? Y bajo la dirección en las misiones de los Guadalupanos, si esta obra se desarrolla.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 13.º, doc. 17, págs. 1-3
A la Madre Providencia de San Salvador
4 de febrero de 1900
Roma, 4 de febrero de 1900.
Madre Providencia de San Salvador. Vinaroz
Mi amadísima en Jesús: Recibí la suya y van dos líneas, por conducto de Tortosa.
1.º Caímos enfermos del trancazo Benjamín, yo, Albert y Juan. Este hace hoy 17 días que está en cama, y empezó a darnos cuidado. Por esto no he salido ya. Si no empeora, que confiamos no será, pues el médico ya me ha dado permiso para marchar, saldré pasado mañana martes 6, y llegaré a Tortosa, Dios mediante, el 10. Es fácil que por el 15 o 16 salga para Valencia, y veré de estar unas horas, aunque ese <*2*> Vinaroz empieza a hacerme miedo.
2.º El día de la Purificación fui a ver y despedirme de nuestro Cardenal, y le dejé la carta de usted, y me dijo que este año santo vendría todo lo de ustedes, y que no lo olvida. Su secretario el padre Ruperto me dijo que este año se adelantaría el asunto de ustedes, y se lo recomendé.
El buen Cardenal ha tenido esta tarde la humorada de devolverme la visita, que me ha sorprendido. Me ha traído y regalado un libro y una estampa, los dos con una hermosa dedicatoria al padre Fundador y General, etc., y le he dicho que faltaba otra estampa que me había prometido para <*3*> la Dolores Robira, y me ha dicho que me la enviará, aunque temo que no lo hará. Le hemos tocado un rato el fonógrafo, y ha marchado. ¿Quién ha visto al padre Llevaneras tener que ir en coche de dos caballos?
3.º Si dicen a su P. lo de Juan, díganle que ya está fuera de peligro.
De los demás asuntos otro día, o cuando nos veamos, si nos vemos. Bendice a todas su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 18, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 12 de febrero de 1900
Tortosa, 12 de febrero, lunes, de 1900.
Señor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: 1.º Salí de Roma el martes 6 por la noche, por consejo de los directores del viaje conocido. En Génova no cogimos el tren y esperamos hasta las 9. En Ventimiglia quisimos tomar el inmediato rápido de primera, y no cogimos por esto el de Marsella. Total 9 francos más, y llegar a Barcelona a las 6 y ½ de la tarde. En Barcelona encontré a don José, que salió para Mora al día siguiente.
2.º Pude ver al obispo de Barcelona, y despacio. Le conté la historia. No recordaba el ofrecimiento de los veinticinco mil... luego lo recordó; pero en lugar de ser una persona particular el donante <*2*> no lo era, y con suma reserva me dijo que era lo recogido por los de la revista de San José; que por lo tanto debía hacerse constar que se habían entregado al papa, y luego este dispensara; que él detendrá el envío hasta que nosotros le digamos lo que puede hacer. Le expliqué los proyectos para la amortización por medio de reparto por diócesis, etc., y añadió que no debemos demorarlo, pues las diócesis de España cada día irán teniendo una situación más precaria. Conque traslado a los activos agentes de Roma.
3.º No estuve más que un día en Barcelona, y salí el sábado para Tarragona, con intención de llegar ayer domingo aquí; pero Corominas no lo consintió porque teníamos mucho que hablar, y me hizo quedar hasta esta mañana. No había en el Seminario ni Solé, ni Virgili ni Lluis; todos estaban en sus casas, y el Seminario sin alumnos. <*3*>
4.º Al llegar hoy lo primero que he preguntado ha sido si había carta de Roma; habían recibido su última esta mañana misma, y veo que continúa la debilidad de Juan, y que el médico no le deja levantar, y esto no me tranquiliza; pues temo consecuencias de esa debilidad. Así vayan diciendo.
5.º Ferreres. Tal vez yo tuve poca diplomacia, y le alarmaría, pero lo hice confiando en la seguridad que usted me dio de sus resoluciones. Creo que es más bien una tempestad de espíritu la que le ha conturbado. Así, que no sufra, que no haga ningún propósito hoy, y que se le allanarán todas sus dificultades, y él podrá seguir el camino que más le convenga, y que será de nuestro agrado cualquiera que aquel sea, y sin necesidad de consagrarse a la Hermandad, podía ser <*4*> auxiliar nuestro si así le convenía. Que esté, pues, y ya iremos viendo.
6.º Me llevé la llavecita de la caja del fonógrafo del padre Escolapio, que pondré dentro de esta carta, o mandaré cuanto antes, si no puede ir esta noche. Por Dios, que Albert devuelva a dicho padre pronto el fonógrafo y tubos, y que quede bien pues estoy avergonzado.
7.º No entregamos a los padres franceses del Sagrado Corazón las Constituciones que nos dejaron por medio del padre Homs. A este dije yo que se las llevaría Benjamín. Así usted o el padre Homs que se lo entreguen.
8.º. No me entregaron ustedes los cilindros o tubos de la tirolesa, que prometieron. Cuando estén cansados de ella, ya me la mandarán por un paco con alguna otra junto, si compran algunas del padre Escolapio.
9.º El asunto de que más me habló Corominas fue el de las hermanas de la Consolación y la reforma de algún artículo. Ya escribirá él a usted.
10.º He encontrado un montón de cartas que no he podido leer aún. Tres de Astorga; de Chilapa tres y buenas noticias. Osuna me encarga vaya a Valencia. Supongo que Albert habrá escrito a su primo. Temo que a pesar de facturar en domingo el cajón, aún no llegue al puerto. Hay mucho que decir, y ya irá viniendo.
En espera de noticias sobre Juan, Albert y Sánchez queda suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Si Albert descuidó escribir a su primo, que le telegrafíe si es preciso. Murió ayer Félix, el que era ecónomo de Roquetas. Seis sacerdotes en este año.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 19, pág. 1
A don Juan de Mata Martí – 13 de febrero de 1900
Tortosa, 13 de febrero.
Mi Martinet: Llegué ayer a mediodía.
Recibo la suya.
Escribí a Valencia me telegrafiaran apenas llegase el cajón que envié por mar, y me dijeron en Roma que el vapor llegaría el 14.
Así si no quiere usted venir ahora, no venga, y yo escribiré a ustedes mi paso por ahí, y entonces echaremos líneas.
Afectos a don J.B. Salomón para el cual llevo unas estampitas y las daré a mi paso.
No puc més.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 20, págs. 1-3
A don Esteban Ginés – 14 de febrero de 1900
Tortosa 14 de febrero de 1900.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Recibo la suya del 12, con la otra para Girona.
Llegué anteayer sano y salvo.
Encontré aquí carta de Roma, y Calatayud iba continuando sin empeorar y adelantando bien, aunque poco a poco.
Veo continúa bien la situación, aunque con recelos por parte de los alumnos. Insisto en que haga trabajar a Enrique, y que esté con los chicos tanto como pueda, para que usted pueda conservarse a mayor altura con el menor trato inmediato y familiar con ellos. Esto que lo hagan más Enrique y los otros.
Respecto a lo de Espinosa, crea <*2*> usted que es de muy buena voluntad aunque tenga aferramiento a sus ideas; es cuestión de saberlo llevar y mejor es llevar a él y a los demás no como inferiores, sino con cierto respeto y como iguales, puesto que son miembros del mismo cuerpo. Así, peque usted más por amabilidad que por corrección, y ya verá cómo le va mucho mejor.
La Reparación como se pueda, y más durante estos fríos. Si no pueden por la noche que vayan un ratito antes de acostarse. Veo las tareas que todos ustedes deben llevar, y no puede hacerse todo como se desea muchas veces.
A Serrano debo cartas. Me temo eche a perder lo de Coimbra que yo deseaba <*3*> no se supiera allí, ni se vislumbraran nuestras intenciones de internado, hasta que fuese la hora, y tuviéramos primero colegio. No sé lo que saldrá.
De los americanos buenas noticias por Bover. Sólo los dos auxiliares tal vez nos hagan hablar, pues les ha entrado la ambición de dinero.
Tengo un montón de cartas y hay muchos hilos rotos que debo atar otra vez. No puedo moverme de mi mesita de Tortosa.
Enviaré a usted por carril una pequeña cajita con un pequeño recuerdo para las niñas de don Joaquín y señor provisor.
Hay mucho que decir, pero basta por hoy que estoy agobiado de cartas.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 21, págs. 1-4
A don Andrés Serrano – 17 de febrero de 1900
Tortosa 17 de febrero, 1900.
Señor don Andrés Serrano
Mi don Andrés: El lunes llegué de Roma. No sé si desde allí le escribí, que estábamos enfermos de trancazo, Benjamín, Albert, Calatayud y yo. Sólo Sánchez iba por casa, y tosiendo. Dejé a Calatayud fuera de peligro, el día 6 que salí; dicen continúa bien, pero sin levantarse. Realmente nos alarmó.
Encuentro aquí la suya del 29, que no me remitieron.
Bien por la misa de Grau.
No me ha hecho feliz la indicación del señor de Coimbra a los prelados de su proyecto. Yo hubiera querido que ni el mismo señor obispo de Coimbra lo hubiera sospechado antes de proponerlo nosotros, y después de estar allí. Jesús <*2*> quiera bendecir esta empresa que me espanta, y más dándola a conocer a priori. Es segura un atmósfera de prevenciones, y desconfianzas, y si no al tiempo.
No hay necesidad de dar a conocer la Hermandad, que luego se la mira como compuesta de frailes: así nos ha sucedido en Zaragoza; basta que sepan o conozcan que son sacerdotes seculares que se dedican a esto, sin conocer la esencia de la Hermandad.
No hay inconveniente en que usted escriba a Benjamín para que escriba al Cardenal ofreciéndose, o escriba a usted para que usted se la ofrezca. Con todo, es posible que para las dos quincenas de abril tengan compromisos de obispos, y sea una dificultad si aceptaba. Yo desearía fuese a Altemps; si bien ya <*3*> le harán ir a dar la comunión, etc.
Vaya diciendo cosas. No es fácil ir a plantar colegio en Coimbra, estando tan adelantado el curso, y además no hay personal. Claro es, que mejor hubiera sido primero el colegio, y no ser simultáneo el internado, y hasta creo que convendría que el primer año sea sólo colegio sin anuncios de internado, y luego durante él ir ofreciendo en particular sin anuncio; o si no dejarlo el internado para el otro curso de más allá. Una obra de tanta trascendencia no importa que se retarde ni uno ni dos años.
Afectos a Juan Antonio y a Grau. Vayan diciendo.
Estoy abrumado de cartas, que he encontrado, y no sé <*4*> cuándo podré darles vía. Pero estoy ya en mi mesita.
Conque hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 22, págs. 1-4
A don Romualdo Soler – 17 de febrero de 1900
Tortosa, 17 de febrero 1900.
Señor don Romualdo Soler
Mi Romualdo: Llegué el lunes de Roma. Encuentro su última, y voy a ella.
1.º Creí que eran 800 duros los de Cuevas y son 900, según usted dice. Es sensible no se haya ido dando cada año 4.000 reales como se resolvió, y no se hizo por no recordarlo los directores de ahí. Vea, pues, si se contentarán con recibir ahora 300 duros, y los otros 400 recibir 200 cada año, y veríamos si podemos mandarlos desde aquí, aunque Elías solo tiene 60 en el fondo. Arréglelo como sepa. Si yo pudiera vender el molino, saldríamos de apuros unos seis meses.
2.º Si no tienen misas, celebren usted y don Pedro 25 cada uno. Si tienen díganlo.
3.º No debía <*2*> haber tomado la otra catequística sin decirlo. Temo se cargan demasiado de obligaciones.
4.º Hizo bien en enviar a Zaragoza lo de don Pedro. No me han dicho de allí. Si el sobrino de don Pedro le escribe que no le han dejado ordenar, que le conste a don Pedro que no ha sido por culpa de los nuestros.
5.º Bien por el futuro colegial de Roma.
6.º Repítame usted sobre el sacristán de las Puras.
7.º Cierto que es crítica la situación económica de Almería, y sin recibir ingreso alguno. Pero el patio no conviene hacerlo muy pequeño, ni hacer obras en él, por si un día Jesús quisiera alejarnos, lo que no permita el santo Ángel de la diócesis; además para <*3*> hacer obras en él sería mayor gasto. Así continuemos bajo la férula del Vinaña. Cuando concluya el plazo, veremos.
8.º Calatayud que nos alarmó en su enfermedad, sigue bien.
9.º El padre de Marzá está muy grave, y el padrastro de Espinosa.
10.º Recibo carta del valiente Bernad. Ya le escribiré cuando pueda, pues estoy abrumado de correspondencia.
Afectos a todos
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Me dice Elías lo del cocinero. Si usted cree que con la vigilancia, y aun advertencia al mismo, y si conviniera al muchacho algo seria, puede alejar el peligro, espere a fin de curso; si tiene fundamento sólido, y no hay medio de evitar o alejar el peligro, puede desprenderse de él. Así, sin apresurarse, piénselo y resuelva.
Dé mis <*4*> recuerdos a nuestro Cuenca.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 23, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 17 de febrero de 1900
Tortosa, 17 de febrero 1900.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Llegué el 11. No le tocaba todavía el turno de carta a usted; pero escribo a don Francisco, y además acabo de recibir la suya en este momento, y eso del dengue me ha alarmado. Por Dios, no caigan ustedes, aunque les hayamos dado nosotros mal ejemplo, pues de los cinco de Roma estábamos 4 en cama, y sólo Sánchez tosiendo iba por la casa, y presidían la mesa los alumnos, etc.
Según carta que encontré aquí de Roma, Calatayud continuaba bien, pero sin levantarse de la cama todavía.
El padre de Marzá según telegra- <*2*>ma de este desde Astorga, y noticias que poco antes habíamos recibido, está muy grave.
Al buen señor Cardenal no podremos servirle ni el 15 de abril, ni aunque fuera de mayo, a no ser que arranque dos Operarios de Toledo para llevárselos de visita.
No recuerdo bien ese proyecto de que me habla. Sólo tengo reminiscencias de que miramos por unas ventajas unas casas contiguas. Más me gustaría lo del cuartel.
No me dice usted de los nuestros.
He encontrado un montón de cartas, y algunas urgen, y no sé cuándo podré darles vía. Al pobre Rodríguez le debo dos cartas largas, y de varios temas, y desde Roma le prometí que ya iría escribiendo, y no he podido hacerlo.
Vayan diciendo cómo siguen.
Creo que don José me dijo ayer deber escribir. En esta hora 7 y ½ está en palacio con una Comisión de Corberá.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 24, pág. 1
A don Francisco Marín – 17 de febrero de 1900
Señor don Francisco Marín
Muy amado en Jesús: Llegué hace cuatro días de Roma. Ayer, por fin, escribí a su madre. Hoy recibo una segunda suya que se ha cruzado. Creo que me acusará recibo de la mía.
Me dice usted en su última recibida en Roma, que está muy bien, y me falta la fe, si no lo veo. Diga a santo Ángel de Toledo que no le consienta a usted el trancazo, que nos lo estropearía. Estoy amargo con dicho huésped.
No me dicen ustedes cosas de ahí. Con mis afectos a Jovaní y demás Operarios, sabe es suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 17 de febrero 1900
Escritos II, vol. 13.º, doc. 25, pág. 1
A don Juan de Mata Martí – 19 de febrero de 1900
Tortosa, 19 febrero 1900.
Amado Juan: Salgo mañana a mediodía. Avíselo a nuestro Salomón. Pararé en Vinaroz, y el miércoles a las 9 de la mañana tomaré carruaje y pasaré a Benicarló pues hay una vestición, y Victoria no tiene predicador.
Vendrá conmigo regularmente mosén José García.
Conque hasta mañana, martes. No puc més.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 26, págs. 1-2
A don Manuel Marzá – 24 de febrero de 1900
Valencia, 24 de febrero 1900.
Señor don Manuel Marzá
Muy amado en Jesús: Al fin, respira usted. No supe más que el telegrama de que salía hacia Cádiz. Luego supimos por un colegial la gravedad de su padre. Creí que avisaría usted su paso por Tortosa o Valencia, y nada vino; luego supimos por El Estandarte la muerte de su padre, Q.E.P.D., y Elías escribió ayer que usted había escrito allí.
Vine el miércoles con don José. Este se vuelve hoy sábado. Yo salgo el lunes en el exprés. Por lo <*2*> tanto, eche usted líneas.
Hoy se recibe la suya a los de Valencia. No olvidaremos a su buen padre ante Jesús.
En espera de carta suya en Tortosa, y con el pésame a su familia se repite suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 27, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 28 de febrero de 1900
Tortosa, 28 de febrero, fiesta de san José C.
Señor don Benjamín Miñana
Mi amado Benjamín: Al fin... ya estoy en casa otra vez, y Jesús quiera que no deba revolotear otra vez, porque si no, habré de dejar el timón.
De sus quehaceres solo merece compasión por las visitas, que a mí me han matado un mes entero entre aquí y Valencia. Lo demás todo es pasable.
Hoy escribo a Romualdo, que apague de palabra y por escrito sus ardores antiliberales; que se deje de propagandas de periódicos, y aun de catequísticas, sin previo consejo de la Hermandad en cada caso; que ha cometido grave indiscreción escribiendo cartas para que se formen e inicien adhesiones de seminaristas al papa, ocasionando con ello desconcepto de la <*2*> Hermandad, siendo un individuo de ella el que se mete en esos terrenos, que no son propios del individuo sino de la Hermandad, en caso.
Algo duro va, pero ya le envío una estampa de san Romualdo para suavizarlo. Hizo usted bien en contestar al de Sevilla, y supongo lo haría de modo que disimule la indiscreción de Romualdo. No le faltaría más al pobre señor obispo de Sevilla que tomar iniciativas que aparecieran interesadas, y tal vez humildades extemporáneas.
Mucho me alegra se acordaran de enviar alguna cosita a nuestros pobrecitos de México. No hay dolores por allí ahora. En cambio no faltan en otras partes. Ya iré diciendo.
Hoy viene Marzá desde Cálig. Murió su padre.
Veré si puedo ir dando vía a mi montón. Llegué de Valencia anteayer.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Al llegar encontré la adjunta de Rosalía. Vean de recoger eso de Rampolla. No sé por qué lo mandaron a su protector. Tal vez para dar señales de vida.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 28, págs. 1-3
A don Romualdo Soler – 28 de febrero de 1900
Tortosa, 28 febrero 1900.
Señor don Romualdo Soler
Mi amado Romualdo: El 20 salí para Valencia; regresé anteayer. Allí recibí la suya del 22.
[1.º] Veré si puedo recoger los 300 duros, pues don Elías me dice no le pidamos, que tiene solo sesenta en caja; los mandaré apenas pueda.
2.º Celebro puedan contar con las misas suficientes.
3.º, 4.º, 5.º y 6.º. Desde hoy y por siempre apague sus fervores antiliberales de palabra y por escrito. Item: Abandone toda propaganda de periódicos católicos, y pida consejo y aguarde consentimiento en cada caso que ocurra, lo mismo en esto que el establecimiento de catecismos, etc. No deje usted en este último punto tareas para los sucesores, que no <*2*> sabe usted si podrán ellos continuar. Así, no obre sin permisos expresos. Item: cometió usted una grave indiscreción invitando a alumnos de cierto seminario a iniciar una adhesión al papa, y hasta creo habrá podido causar desedificación o desconcepto de la Hermandad de que un individuo se meta en estos terrenos que no son propios de un individuo, sino propios de la Hermandad en caso.
3.º Sobre el sacristán de las Puras concréteme usted en qué consiste eso de espera a ver si puede ingresar en la Obra. Fue lástima que no admitiera el ir a Roma.
Acabo de recibir la carta de don Pedro, que le agradezco. ¿Esta licencia ilimitada es de Roma o del arzobispo de Zaragoza?
Tengo un montón de cartas que me agobia. Así, otra vez más cosas. A los padres de don Francisco Salvador ya enviaré los doce duros mensuales que le dije a usted. Envíe <*3*> nota de esta pensión.
Aquí de comedias estos días. He traído un fonógrafo de Roma que forma la hilaridad de estos colegiales.
A don Pedro ya escribiré.
A nuestro Bernad tantas cosas.
Va un san Romualdo para usted.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 29, pág. 1
A doña Mercedes Pastor – 28 de febrero de 1900
Mi Mercedes: Recibí su cartita. Respecto a los ejercicios, bien puede hacerlos individualmente, formándose una distribución de meditaciones y lecturas, sin perjuicio de que más adelante pueda hacer otros con las señoras de la Conferencia de aquí.
Esta madrugada ha salido Carlota para Barcelona. La acompaña su tía Adela. Que Jesús la bendiga mucho y así lo espero.
No le escribo directamente por no buscar la dirección y el dador se marcha.
La bendice su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 28 de febrero.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 30, págs. 1-2
Febrero de 1900
Señora doña...
Muy respetable señora mía en Jesús: A mediados de octubre salí para Roma a acompañar los nuevos alumnos de nuestro Colegio de Roma. A mitad de noviembre se recibió aquí su muy grata de fecha del... y los nuestros no se resolvieron a enviar ya el joven Alej... Alme... ya porque había empezado el curso ya porque usted parecía no estar resuelta a que se diera este paso en vista del poco concepto que tiene formado del joven.
Yo regresé de Roma a mitad de febrero pasado, y en vista de la suya creo el deber de escribirla a fin de que usted tome una resolución para el próximo curso, o sea, para octubre que es cuando <*2*> van los jóvenes para empezar el curso.
En cuanto al joven aquí se ha portado bien y es aplicado y tiene bastante talento, y no desconfiamos que pueda ser un sacerdote aprovechado para la gloria de Dios si persevera. En cuanto a sus gastos en Roma la pensión de los que van a su cuenta son de dos francos diarios, y a los que sostienen de cuenta de los obispos les hacemos la gracia de sostenerlos con franco y medio. El Colegio nos ocasiona cada año un gran déficit por esta gracia que hacemos a los obispos. Al joven realmente le ofrecí que le tendríamos con esta rebaja de pensión. Por lo tanto si usted pudiese ofrecer los dos francos diarios, se lo agradecería, si no, y ya que se lo ofrecí al joven, sería con franco y medio, si usted no puede llegar a más.
El gasto de vestido, libros, etc., si ellos no son demasiado... pueden tener todos estos gastos con medio franco diario.
De modo que si usted no puede pagarle más que el franco y medio por la manutención serían dos francos al día y [?] dos [?] y además el viaje que viene a costar unos 100 francos.
Según los cálculos del joven, cree él que si puede al año proseguir dos años de filosofía en Roma tendría toda la filosofía, y como en esta se estudian las [?], son cinco años cuando aquí le costaría 8 por lo menos.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 13.º, doc. 31, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 2 de marzo de 1900
Tortosa, 2 de marzo 1900.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Salí el 20, y el 21 prediqué en Benicarló, y el mismo día salí para Valencia para regresar el 24 sábado. Pero los colegiales terminaban aquel día los ejercicios, y me hicieron quedar para darles la comunión y exhibirles los fonógrafos que me acababan de llegar de Roma por mar. Regresé el lunes.
Respecto del señor nuncio, los nuestros de Roma le conocen, y le aguardábamos en Altemps, estando yo en Roma, y debía alojarse en el Colegio. Pero a última hora escribió que le era imposible venir <*2*> a Roma, porque le urgía salir para España. No le conozco, pues, personalmente. No obstante puede usted saludarle a mi nombre, y ofrecerse de nuevo a nombre de la Hermandad.
Soriano sale de misión en esta cuaresma a Lucena, y por otra parte no podía dejar para tiempo largo su beneficio. No podemos ofrecernos, por lo tanto, al señor Cardenal, pues ya saben ustedes por experiencia que no hay ni uno libre, ni siquiera para sustituciones.
Celebro la mejoría de Marín, y si así continúa tal vez puede servir de base para ulteriores combinaciones de cap de sardina el año próximo.
Veré si puedo ser más largo otra vez y escribir a Jovaní.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 32, págs. 1-3
A don Romualdo Soler – 5 de marzo de 1900
Tortosa, 5 de marzo, 1900.
Señor don Romualdo Soler
Mi Romualdo: Recibo su última. Las cosas después de pasadas, ya no debe pensarse en ellas, más que en la enmienda y para que nos sirvan de experiencia.
La catequística continúenla ustedes. Si solos son dos números los del Siglo Futuro, y se los mandan por haberlos encargado al que recibe el paquete, continúe hasta fin de curso.
Dígame sobre la Lectura Popular, cuántos número le envían, y si lo pagan los colegiales.
Creí que el sacristán de las Puras estaba como señalado por la voz pública que sería designado por el rector u obispo para ir a Roma en sustitución de <*2*> Cuenca; pero que no habiendo sido señalado, propuse yo a usted si quería ir, en el caso de que estuviese inclinado a nuestra Obra, y usted contestó que no quería ir. Esto creí yo. Ahora veo que era otro.
Recibí ayer su anterior, y veo la insistencia del R. en sus ambiciones de seminaristas. No sé qué decir, ni qué hacer. Si me dejara llevar de mis malas tentaciones, tal vez obraría con precipitación. Así, ya veremos lo que resolvemos, si es que Jesús no tenga otros designios sobre nuestra Obra en esa.
Lo que más me extraña es el retraimiento que usted dice del señor secretario.
Escribí a Osuna que mandara a usted 300 duros, por lo de don Federico; hoy he <*3*> escrito a Felipe, que en lugar de 300 sean 450, en vista de la crisis de usted. Si no tiene bastante, escriba y le enviaremos 50 o 100 más.
Lo demás otro día.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 33, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 8 de marzo de 1900
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Recibidas las suyas y la última de Campos que le devuelvo. Resuelva usted sobre este asunto, que conoce mejor con sus circunstancias.
Vi en la de ustedes la muerte del canónigo nuevo. Sic transit gloria hujus mundi.
Vayan sosteniendo eso como puedan.
Mucho celebro que Mestre no tenga que ir a Huesca, y vaya ahí el señor obispo de Huesca.
Apuntadas por don Elías las 4 misas de a peseta.
Por Marzá habrán sabido de nosotros. Envié un paquete para las dos niñas. Dígales que otra vez será otra cosa mejor, pues marchaba Marzá y no tenía otra cosa a mano. Ni <*2*> aún pude escribir a usted.
Feliciten a nuestro Mestre, que ya será diácono al recibir esta.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 8 de marzo.
Cuídeme a Riba en estos fríos.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 34, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 9 de marzo de 1900
Señor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Acabo de recibir la suya del 6, y voy a ella.
No miraba el desacierto de las teresianas por el lado de Chiesa; ahora lo siento, y les diré no lo hagan más.
Marzá vino anteayer en el exprés. A la madrugada salió para Astorga por Zaragoza. Me dijo había recibido carta de usted.
Asunto Altemps. No me sabe mal se aguarde a la venida de Sancha, pues en sí no lleva prisa; pero para la circunstancia del dinero de San Pedro es un perjuicio, sobre todo por el de Barcelona, si bien es verdad que si el año que viene se concede el jubileo a las otras naciones, tal vez sería tiempo a propósito para recoger más para el dinero de San Pedro. De todos modos escriba usted al señor obispo de Barcelona contándole esta historia y parecer del señor cardenal Vives, y culpando a esto el retardo, e indicándole si puede aplazar la entrega, y con <*2*> mayor motivo por la esperanza de que el año próximo sea el año de jubileo, y aún vendría mejor la entrega entonces.
Siento vivamente lo de Spínola. Sin duda Jesús le querrá bajo el peso de esas humillaciones que le atormenten. Jesús y la historia le harán justicia.
Bien por el sermón del padre Ruperto. Salúdele.
Prometí a Corominas ocuparme del artículo de usted sobre los que han de acudir a la elección, y ni un minuto he podido dedicarme a ello. Hablan las de la Consolación.
Al volver de Valencia visité, al fin, al señor obispo, y le di el León XIII que yo tenía aquí, pues el busto de cuatro pesetas (liras) no me pareció bastante, y me dijo la petición sobre atestado de las de la Consolación, pues yo fui el que aconsejó a Corominas lo hiciera usted. Le manifesté extrañeza de que no hubiera sido el suyo el primer atestado y contestó que las Hermanas no le habían dicho nada. ¡Pobre memoria del señor obispo! El día de santo Tomás asistió a la misa del Seminario y al concluir se marchó, y no hubo uno que acompañara hasta la puerta de tantos como estaban en la sacristía, y le acompañé yo, y gozoso me dijo había recibido el libro de usted. Hoy le mandaré la tarjeta.
Enviaré recado a Paula, pues don José está por la Plana.
Van las consultas adjuntas, y pueden pensarlo usted y Calatayud, y si quieren Albert y Sánchez.
Aún no estoy al tall, y aun me matan las triquiñuelas.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 9. Santa Francisca Romana y santa Catalina de Bolonia.
Vi la carta del pobre Peñalver que se conoce está inquieto. Es un jovencito que me gustó. No está en el colegio.
Hay otros temas de consulta internas que tal vez proponga otro día.
Soler ha escrito y con mucha humildad.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 35, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 9 de marzo de 1900
Consultas
1.ª
Osuna muy entusiasmado, me anunció la conferencia que Rafael Calatayud, que luego tuvo lugar. Cree Rafael haber encontrado el secreto de los anuncios del tiempo, sin necesidad de observatorio, y solo con los boletines diarios de París, Madrid y alguno otro.
Se propusieron tres medios. Hacer quincenal el “Correo josefino”, y abrir sección meteorológica, y ser el órgano oficial de él.
Así se aumentarían mucho las suscripciones del “Correo”; esto lo apoyaba Osuna. Dije que perdería toda la importancia desde el momento que fuese una revista piadosa el órgano; que en caso debiera publicarse un boletín aparte. El 2º era la publicación de este boletín, e incluirlo en el Correo; pero esto traería gasto, y sin saber los resultados o aceptación que tendría. El tercero propuesto últimamente por Rafael, fue el de hacer <*2*> imprimir una sencilla hoja de las previsiones, firmada con el pseudónimo actual, y enviarlo a todos los periódicos, y si se crea atmósfera saludable, entonces resolver lo que pueda hacerse.
Yo me incliné a esto último.
Quid de casu? Y guarden reserva.
2.ª Consulta
Seminario de Orihuela. Se susurra por allí, y temo que nos den el Seminario, y yo no lo quisiera, y en caso debiera ser previniendo los inconvenientes del profesorado que vive allí, y debiera salir todo y vivir en la ciudad. Pero... los profesores no querrán, ni podrán subir mañana y tarde.
Se podría proponer que vivieran abajo, y subieran por la mañana, se quedaran a comer gratis a mediodía, y después de la clase de la tarde bajarse. Pero... está el inconveniente de que los días de lluvia no subirían... ¿y qué se hace de los alumnos? Podría pensarse en asumir nosotros la enseñanza; pero... ni tenemos personal para ello, ni me gusta entremos en ese campo en España, que no nos conviene.
Podría adaptarse el arriendo de un coche diario, solo para el objeto de subirlos y bajarlos, que tal vez no costará más de cinco pesetas diarias. Pero... paréceme esto ridículo, al menos al principio, a no ser que vengan los locomóviles a popularizarse.
¿ Quid de todos estos casos, en caso?
Vayan discurriendo sobre los dos temas
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 13.º, doc. 36, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 9 de marzo de 1900
Señor don Luis María Albert
Amado Luis: Apenas venga don José García resolveremos sobre lo que se ha de consignar en contra de la administración de Roma. ¿Y por qué tiene usted tanto amor propio por los déficits que aparezcan? Bueno es eso, que tenga amor propio, y así no serán tan rumbosos y aristocráticos; el mal está en que no lo paga Roma, sino Cartago.
Ya diré, y se girarán pronto las cuentas de mi nota.
Dije que las 62 pesetas que hay a mi favor, sirvieran para abrirme cuenta mía, por lo que pueda ir encargando. Veo ya que el envío por mi carta 46,75.
Bien por la cesión de las 130 misas, y no olviden ir enviando las que vayan sobrando, antes <*2*> que ofrecerlas a otras atenciones que son solo de caridad. ¿No pueden ir sacando de Montserrat?
No llegó la bendición Canivell, y Elías ni nadie sabe de ella.
Aún no he recibido la nota de la aduana de Valencia, que será la última receta.
Y hasta otra pronto.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 9 marzo.
Repita la bendición de Francisco Canivell y su esposa María de la Cinta Curto, y ponga usted la fecha del 21 o 22 de febrero, y la 1ª no debo pagarla. La otra ya irá.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 37, págs. 1-3
A don Remigio Albiol – 9 de marzo de 1900
Tortosa, 9 de marzo 1900.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Recibida la suya del 4. Veo que han sabido entretener los días de Carnaval, y honrarse con la asistencia del Nuncio, etc. Hemos recibido también el programa de santo Tomás.
No he olvidado la situación de Toledo; pero Elías dice: 1.º Que no se quejan ustedes con razón, siendo cuatro en el Seminario, que es el más atendido en comparación de los demás. 2.º Que hubiera podido hacer quedar a Guimerá hasta fin de curso, aunque no hubiese servido más que con su presencia. 3.º Aquello de aquel gobernador que no hizo salva al llegar el rey por treinta y nueve motivos, y el primero era que no había pólvora. Si alguno pudiera ir, que no hay ninguno, sería de los que están cursando, y esto no puede ser, y además ustedes no admiten ni aspi- <*2*>rantes ni ordenados, etc. Estamos a fin de curso, y no hay medio para ese remedio.
Marzá vino anteayer en el exprés, y marchó a Astorga por Zaragoza.
A don José García le he enviado por los pueblos de la Plana unos días, por el santo billete; no me gusta su estado de salud.
En México nos obligan a encargarnos de San Joaquín; he contestado que sólo provisionalmente, pues no tenemos personal; no sé cómo tiene tantos alientos el buen Bover.
En Burgos vuelve la cuestión de la pared, etc. Ya sabrán el escándalo que dieron los militares.
Los proyectos de la empresa de la fundación nueva en Portugal me espanta, pues no sabremos a quién enviar, y casi hay compromiso.
Don José García celebra sus bodas de plata el día de san José.
Nuestro fonógrafo romano da audiciones en el seminario, palacio, etc. Los días de Carnaval se ensayó en los entreactos de nuestras comedias. Estas salieron muy bien. Ya irán otros temas.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
No sé cuándo le tocará a Jovaní y Marín.
Escrita y <*3*> cerrada esta, recibo la suya del 8. Yo escribí a Cambra que no fuese él el que diese esas malas noticias sobre pared, etc., y si no que se lo dijeran otros, v. gr., don Jesús, etc., y que si podían aplazarse esos asuntos para el verano, tal vez podría usted ir, que medió en los permisos del ayuntamiento. Tal vez por esta causa habrá escrito a usted Cambra. Claro es que si no se hace preciso, puede excusar este viaje; pero si se viera la conveniencia, por un par de días de ausencia de usted no les haría falta a los nuestros de ahí. Para ello debería escribir usted a Burgos [que] le telegrafiaran el momento oportuno para su ida, a fin de no perder tiempo allí.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 38, pág. 1
A don Vicente Nadal – 12 de marzo de 1900
Tortosa, 12 de marzo 1900.
Señor don Vicente Nadal
Muy amado en Jesús: Recibí la suya del 16 de febrero con un proyecto de nuevas bases.
1.º No es difícil encontrar auxiliares internos, si hay un poco de vocación, y media solo la unión de atender a alguna necesidad de justicia, y [?] su porvenir. Los secretos que no comunicaban, es que no los saben, como no los saben los mismos Operarios en aquello que no les compete practicar, y de ello se hacen cargo si no son unos tiquis miquis.
[2.º] Meros empleados para el desempeño de una cátedra, y libres luego no faltarían en abundancia. En Barcelona se encuentran tres, uno de ellos licenciado en letras; pero no son esos signos de estar a la sombra benéfica de la Hermandad, ni como auxiliares ni como empleados.
3.º Usted sabía perfectamente en la cuestión [?] lo que eran los Operarios auxiliares internos, con las bases que se le dijeron de palabra, y no sé si por escrito.
4.º No trabajan en San Joaquín a las órdenes del señor obispo, sino de la Hermandad; si este no hubiera podido dar nada, y así hubiera sucedido, la Hermandad debía darle lo convenido, y si no se lo dio, se le debe.
5.º No hay necesidad de firmas, solamente de Bases; continúe usted ahí con las que indica, menos de la del 4º que ha de quedar libre para cualquier compromiso, etc. Ha de ser con el consentimiento de la Hermandad por conducto del superior de la Hermandad de ahí, puesto que está bajo la responsabilidad e interés de ella, y con esta condición se obtuvo el permiso del prelado, y es lo que conviene a usted y a la Hermandad, si ha de esperar como espero mucho de ella.
Ha sido usted poco oportuno en sus aspiraciones.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 13.º, doc. 39, págs. 1-4
A don Luis María Albert – 13 de marzo de 1900
Tortosa, 13 de marzo 1900.
Señor don Luis María Albert
Mi Luis: Recibo la suya. No se quejará pues escribo a vuelta de correo.
Acaba de arreglarme las cuentas don Elías de lo de Roma, y me he arruinado; ¿pues cuánto gasté ahí? Me he quedado sin un céntimo de las 500 de Vergés, de las 500 de Galambi, y de las mil que dejé aquí, de las cuales 500 eran las que enviaron a Roma, y sólo me quedarán las 500 que aún debe Vergés, que no sé cuándo cobraré.
Voy a la suya del 10. Padres carmelitas: Tienen razón de quejarse, pues ustedes quisieron hacerme un obsequio de las muestras a pesar de mis observaciones. El caso es que al enviarme el cajón de Valencia, no vino sino un catálogo. Lo reclama- <*2*>ré, y ambos o los enviaré por correo si no han de costar mucho, o por proporción, o si no los pagaríamos. En Valencia tienen los padres carmelitas comisión o sea depósito de esa clase de estampas de Milán, y con escrito en español, y se venden a tres pesetas el ciento.
Para que vea nuestra generosidad y la de don Elías, damos orden a Valencia que le envíen a usted hasta tres mil pesetas... ¿Qué hará usted de tanto dinero? En dicha cantidad irá la nota de usted o que usted me hizo y que le devuelvo. El exceso lo notará don Elías.
Vergés no me dio más que 500 pesetas de mis cuentas con él. Me habló de los otros gastos hechos por sus encargos y quedó en que se entendería con ustedes para no enredar cuentas.
Sobre lo de Datti, será lo que envíen a O’Callaghan; un asunto de Vall de Uxó creo enviarán pronto, y es fácil que el obispo <*3*> lo dé también a O’Callaghan. No creo que las cosas de secretaría permita Borrás no vallan a ustedes. Con todo, a este se lo preguntaré.
Bien por Oliveros.
¿Conque vacunados, y todo?
Venida de Vives. Si ya me dice usted que no me queda depósito de mis existencias ahí, ¿qué he de pedir? Envíeme muchas estampas gratis (no de las de santa Juliana) y además un par de alfileres del 48, que tienen la fotografía de León XIII, y un par de manzas de las más grandes de alabastro, o lo que usted quiera del mismo 48. La reliquia de san Ignacio que sea con auténtica. No olvide poner los 20 céntimos por la teca. Además puede enviar todo lo que debía darme por razón de visita.
De Corominas le dirá don Elías.
Mi parabién a Vivas y Plá.
Muy justa vendrá la crónica.
Apenas venga don José García, que es por esos pueblos en compañía del abuelo, resolveremos sobre <*4*> lo que se ha de consignar en las cuentas del Colegio de Roma, pues veo no piensa usted bien al poner ciertos gastos contra la Hermandad, y es una preocupación.
Conque hasta la otra después de san José, si no escribo antes por lo de la Vall.
Felipe Tena marchó ayer tarde a Villafranca por haberse agravado mucho su padre. Encontró en el tren a Osuna y García que iban a Cuevas. No sé lo que hará Osuna, que tenía intención de pasar aquí y celebrar las bodas de plata de don José, el día de san José. Prou, que no se quejará.
Afectos a todos. Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Que avise Vives al paso por esta. Tengo aún dos o tres compromisos para ricordos de Roma, y he quedado sin nada, ni siquiera con el sombrero de Osuna o para Osuna, del refresco del cardenal Nava.
Si están ya cansados de la tirolesa (tubo de Vergés) envíelo por Vives, y yo les mandaré un disco que hay duplicado, muy bueno. Tenemos impresionado el “¡Oh! Salve carmelita”.
Anoche no salió esta, porque Elías creyó mejor esperar las cuentas, que han llegado hoy. Temo no les faltará a ustedes algún respice de la administración central.
Han llegado rotos los tapones extremos del tubo.
Diga a Juan que ha llegado la crónica, que dice Girona no podrá ir entera.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 39b, pág. 1
A don Juan Bautista Calatayud – 13 de marzo de 1900
Tortosa, 13 de marzo 1900.
Señor don Juan B. Calatayud
Amado don Juan: Me pedía usted el cumplimiento de una promesa. Me dolía el sello, pero me ofrece don Elías incluir algo, y le envía parte de lo de Carmelo; irá más si hay ocasión. Me promete usted una mañana en la carta de hoy en la que envía crónica.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 14 de marzo.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 40, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 21 de marzo de 1900
Señor don Luis María Albert
Mi Luis: Y van tres. Pallarés después que el provisor resolvió que se pidiera dar instrucciones a los fiduciarios, abadesa de Vinaroz y provisor, las envió a la Vall para que las copiaran. Las de la Vall en lugar de remitirlas a Pallarés para que las presentase a la aprobación del señor obispo, las envió a Tedó, que hoy es el gran protector de la Vall, y en lugar de poner que hizo testamento estando en Vinaroz, etc., y sin hacer mención de las anteriores preces, que luego no fueron cursadas a Roma con las reclamaciones de la de Vinaroz, etc. Prescinde de todo, y pone solo los inconvenientes de las fideicomisiones.
A la abadesa de Vinaroz no le está bien acudir diciendo que ha sabido que se trata de obtener <*2*> permiso para cambiar el testamento, porque habiendo resuelto el provisor esa otra fórmula, sería ir contra lo arreglado por su superior, y que además esto se hace con secreto.
El quid, pues, consiste en revelar con secreto al señor Pericoli que sabe recibirá las preces, y que se fije en las otras anteriores del 98, por si acaso cree él, o la Congregación, que se ha de poner: “Oigase antes a la abadesa de Vinaroz según las preces de la misma del 98”, las cuales no fueron remitidas con las animadversiones a esta Congregación, o simplemente: “Oigase a la abadesa de Vinaroz según se mandó en las primeras preces...”, o “sin perjuicio de todos los actuales fideicomisarios”.
Si se fijan en el caso, y se les dice a nombre de la parte lesa, pero con secreto, no lo revelará Pericoli, y lo agradecerá. Puede también resolver que den más detalles sobre fechas, etc.
Nota: Que O’Callaghan en desenfado no quería enviar, porque dice que no son preces en forma y claridad. Lo digo porque no teman a Datti, que aún se alegrará O’Callaghan, si se pone eso otro que yo indico.
Afectos a todos, en particular a José María y demás Pepes.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
No olvide que en este mismo correo, o en el de mediodía, han salido las preces.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 41, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 15 de marzo de 1900
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Va la de Soler de 1º de marzo, escrita antes de recibir la mía con la reprensión, a la cual contestó después muy humilde y sumiso y reconocido.
En vista de esta carta ut casus, ¿conviene que se dé de la Congregación de estudios, un varapalo al rector, si es que este lo merece? Si no tienen ahí el boletín famoso, lo pediría a Soler. Como no sé los designios de Jesús sobre nuestra Obra en Almería, preferiría ir tirando. Espero a Osuna y don José y lo propondré.
Item. En carta del 12 actual me dice muchas otras cosas, después de decirme que Bruna y Bernad fueron a la velada de santo Tomás y no se les ofreció silla, y tuvieron que estar en los bancos con los chicos, lo siguiente sobre la fábrica: “Hace días se presentó un sobrino de Viciana para ver si queríamos dejar la fábrica al terminar el curso (el contrato de arriendo es por tres años, y aún faltan año y medio). Dije que lo consultaría, y me hizo tres proposiciones: 1.ª Si queremos dejar la fábrica sin terminar los tres años. 2.ª Si queremos vender el patio ellos lo comprarían (este patio es el que compramos nosotros en mil doscientos duros, que aún no hemos pagado, y es la vida del Colegio). 3.ª Si queremos comprar la fábrica. Pedí nota de precios para comunicarlo a usted, porque mi parecer, le añadí, es contrario a la compra de la fábrica por lo mucho que piden ustedes y por los pocos colegiales que hay. Quedó en mandarme nota de precios; ¿sería esto una tentación del diablo o una gracia de san José, que pide la salvación de esta diócesis por los <*2*> trabajos del clero en la formación del Clero? El prelado lo aprobaría enseguida con gusto”.
Hasta aquí Soler. Es un verdadero conflicto. Si compramos la fábrica, se hace más imposible nuestro despido de Almería; pero si venía el caso de debernos marchar, claro es que nos exponíamos a una mala venta de fábrica y patio. Con todo si tuviéramos sobras de dinero, creo sería un golpe que amilanaría al Seminario, porque valdría el Colegio cien veces más que su edificio, el cual no está en condiciones de mejorar, ni podrán nunca levantar otro de nuevo, o no es fácil al menos. Veremos lo que resolvemos, y los alientos de los nuestros. Juan y usted conocen aquello, y podrían emitir su parecer.
Me habla de otro proyecto Soler. Tiene tres niños para prepararse al 1.º de latín el año que viene, pues de otro modo no podrían prepararse ni en su pueblo, ni en la población, según él dice, y tiene la confianza de obtener 25 para el año próximo, etc. Ya le diré que por ahora lo deje estar. ¡Qué lástima que sus ánimos y entusiasmos de celo tengan el barniz de Churrería!
Se ve que O’Callaghan lo suyo lo envía todo a Datti. Pasé a visitarle en su oficina y había marchado. Casi no me da gana hacerle caricia alguna.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 15.
El obispo ha ido a Tarragona a ver una religiosa de Jesús-María enferma.
¿Han recibido el folleto de Corominas? Le animé a que lo imprimiera.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 42, págs. 1-2
A don José Campos – 16 de marzo de 1900
Tortosa, 16 de marzo 1900.
Señor don José Campos
Mi pobrecito extremeño: Me dicen si quiero algo para ese nuestro amado rinconcito de Extremadura, y no me ocurre otra cosa, sino que san José nos guarde al director del Colegio josefino, le bendiga en su día, y llene de bendiciones a nuestros don Manuel Navarro, señor provisor y demás almas santas y bienhechoras de esa casita y de nuestra Obra. Sigo siguiendo sin vivir en mí, y <*2*> a pesar de que no me mueva ya de mi tanleta, no puc arrivá al tall, y estoy atrasadísimo de correspondencia, aún desde Roma. Sé de usted por nuestro don Esteban. Este y los demás más tranquilos. De México sin novedad y todo bien. Si Jesús tiene mayores designios nuestros en Portugal, tal vez pueda visitar aún otra vez ese país y esa casita. ¿Me ayuna usted? Lo dije a Vilá, y dijo que podría probar dos [días] cada semana, y que viese; yo me inclinaría a dos cada día. Consúltelo con don Manuel. ¿Y ayuna nuestro Santonja? Por Dios, vea usted si puede darle bula de dispensa.
Mis respetos al señor magistral y demás conocidos.
A Sojo, Juanito, etc., mi bendición.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 43, págs. 1-2
A don Romualdo Soler – 17 de marzo de 1900
Tortosa, 17 de marzo 1900.
Señor don Romualdo Soler
Muy amado en Jesús: Recibidas sus dos últimas, y en la postrera las proposiciones del señor Viciana. Desde luego comprenderá usted que del patio no podemos desprendernos porque es la vida de la casa, y sin él volveríamos a tener una jaula.
En cuanto a dejar el pedazo de fábrica arrendada, usted mismo escribió hace tiempo que en caso de dejarla, tendrían que hacerse en el patio algunas obras para departamentos. Estas obras vendrían a costar tanto o más que lo que nos cuesta el arriendo, aunque es caro. Así, pues, usted mismo se da la sentencia, y no creo sea ocasión de dejar la fábrica, aunque sean pocos colegiales.
Veo no dice el señor Viciana nada respecto de la venta de la fábrica o de parte de ella. Por lo tanto, seguire-< *2*>mos así, y para cuando termine el plazo del arriendo, veremos si se continúa o se hacen las obras en el patio.
No piense por ahora en aspirantes, y en enseñanza para ellos; no podemos más que ir tirando. Déjese de escuelas nocturnas y demás.
Por Dios, no se retrase usted en el pago del arriendo de la fábrica ni el rédito de lo que debemos por el patio; escríbalo y veremos lo que puede hacerse para su alivio.
Veo lo del día de santo Tomás. Que ofrezcan a Jesús Bruna y Bernad esas miserias, que san José lo recompensará, y con el tiempo venient ad te qui detrahebant tibi.
Murió el padre de Marzá. El padre de Felipe Tena está muy grave.
Diga a Bruna que el secretario del arzobispo de Zaragoza tuvo un ataque en medio de la calle, y es fácil haya muerto ya. Mestre es diácono.
Con afectos a todos, y esperando noticias, se repite suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 44, págs. 1-8
A don Juan Bautista Calatayud – 22 de marzo de 1900
Tortosa, 22 de marzo 1900.
Señor don Juan B. Calatayud ( Reservada)
Mi Juan amadísimo: ¡Por amor de Dios! No me tenga usted la cabeza ardiente que su talento le basta para apagar las llamas de ella. Recibo la suya de fecha del 13 terminada no sé cuándo, y aunque atareadísimo, y queriendo dedicar la mañana a las ordenaciones, lo sacrifico para decirle algo, aunque sea con mala letra, y como preliminar le digo que me guardaré de leer a nadie su carta, y en caso solo un párrafo relativo a la parte material, y le mando que tampoco enseña esta a nadie. No puedo contestar a todos los extremos, pues esto mejor en una esbrafada verbal, que deseo y aun confío tener. Diré solo sobre algunos puntos.
1.º Redacción de Constituciones. Se conturba usted sin motivo, y hablaré a última hora.
2.º Estado de aprobación. Sabe usted que la forma la admitió el padre Corrado y como tal substancialmente la recomendó a la Congregación. Cuando se me dijo lo del padre Bucceroni, contesté lo que debía y podía; que Benjamín que medió en todo esto viera en qué consistía, puesto que hasta se le dijo que habían dado un decreto amplio, y aunque por ser novato el que lo redactó, no se puso todo lo que había resuelto la comisión. ¿Fue esto un engaño? No lo sé, pero yo no podía hacer más que repetir a ustedes (es decir, a don Benjamín) que se cerciorara y viera en qué consistía. Si usted cree que me toca a mí dar algún paso, dígamelo claramente y no me oculte nada y espero lo que me dirá Luis, etc.
Recibí la última Constitución, y solo el <*2*> número 6 (creo) de la 2ª parte me hizo novedad, y que ustedes deben aclarar: lo demás creo lo sabíamos. Así, pues, creo no me toca a mí ahondar en este asunto, sino a ustedes ahí. Lo único que acaso me toca es el apresurar la impresión y esto confío que, después de Pascua, podrá hacerse. Déme vueltas, pues, a este asunto; y del Battandier que leímos ahí apenas nos separamos en nada, fuera de lo de la 3ª parte de sobrantes de los colegios para la central, y alguna otra cosita de poca importancia. No sé por qué no temo por esta parte, y si nos hacen cambiar un poco el orden o la forma, no me afectará.
3.º Creo no debe estar tan preocupado en lo de no funcionar, informándonos en el espíritu de la Obra, etc. Me parece tenerlo visto bastante claro, respecto al presente y lo porvenir. Con las Constituciones escritas solamente, y no practicadas, tenemos bastante por hoy, para el bien de cada uno; los medios prácticos de las mismas, algunos muy accidentales, vendrán; y van viniendo, y vendrán más el día que haya un director, aunque este no sea más que director y sin ser padre... Lo único esencial que falta es, no un noviciado, sino un mes de aprendizaje teórico de las Constituciones y Reglamento de los que vienen nuevos. Lo demás, con los ejercicios anuales, examen mensual y plática una o dos veces al mes del director diocesano (que vendrá), estoy tranquilísimo, para lo que ha de ser nuestra vida sacerdotal y de sacerdotes jóvenes de talento. Los que no lo tendrían dicho criterio y talento ya merecerán jabón para que se vayan. Las otras cositas del santo del mes, etc., crea usted que, sin violencia, se hará apenas podamos trasladar a la central los Calatayud, Serra- <*3*>nos y Benjamines. Hoy solo con la flaca ayuda del buen Ginés, se podía hacer bastante si yo pudiera vivir un poco en mí, o hubiera un Director general. Creo, pues, que no debe usted entristecerse, y si nos habláramos se convencería. Individuos particulares que sean espinitas, siempre los habrá, y los hay sin duda en todas partes, pero en nuestra Obra los habrá menos.
4.º Parte material. Dos mochilas pesadas tenemos en nuestra Hermandad: Roma y Portugal. Respecto de la primera, sabe usted que no he dado nunca un paso sin consultar en nuestras primeras reuniones y sin resolverlo con parecer común y unánime. Y a pesar de que en mi instinto preví quebrantos, no por ellos debía dejarse la empresa, porque era jugar a la pierde-gana. Con esa empresa íbamos de arriba abajo; sin ella siempre de abajo cuesta arriba, y así ha sucedido en esta parte, gracias a Jesús. Ahora las circunstancias de la importancia que ha adquirido y por ello los consiguientes gastos indispensables de representación y las deficiencias en la administración, no podían preverse, y nos constituye una mochila muy pesada para una Obra que comienza, pero que no es insoportable atendida la perspectiva de lo porvenir, y así lo demostré a los pesimistas don Elías y otros en nuestras íntimas y especiales reuniones al tratar de este tema, y se convencieron, y don José (E.P.D.) fue el más animoso en esta materia y tranquilizaba a todos.
Está la otra mochila de Lisboa en la cual tengo un poquito de remordimiento a mi ambición por aquel campo necesitado, y por mis condescendencias en los despilfarros de los manirrotos primeros, pude tener algo de culpa, que tal vez lo purgo hoy (aunque sin arrepentimiento) saliendo de <*4*> allí de un modo lastimoso, y dejándonos, entre aquellas zarzas, más de seis mil duros de déficit, que no me preocupan gran cosa, si podemos salir de aquel campo con la tranquilidad de que no se ha perdido por culpa nuestra.
Tenemos, pues, estas dos mochilas, y ninguna más, y no tendremos ya otra; pues los demás colegios viven de por sí y dan alguna afluencia, aunque muy poco en algunos, y los otros seminarios, y colegios que vendrán, darán las mismas afluyentes, aparte de la América que es una grande esperanza, y hoy ya bastante alivio, y San Felipe solo, una garantía firme dentro de poco tiempo para los apuros del porvenir. ¿Lo ve usted así? Hágame objeciones en caso.
5.º Situación actual material de esa casa. ¿Qué he de decir? ¿Cómo remediarlo? Pidió Luis y Benjamín cargos concretos, y esto es pedir un disparate para el que no esté ahí constantemente y que solo puede verlo de paso; hice algún cargo en general y de que veía mucho trabajo y mucho comboy en el arreglo de habitaciones y mucha abundancia de leches y bistecs y medicinas, etc., pero se me contestaba que todo era preciso, que los inválidos, que los melindrosos, etc. ¿Podía yo concretar? Eso toca al que esté a la vista aunque sea general. Ustedes mismos me han dado la razón sin pensarlo al hacer cargos a José María, a Luis, etc. De modo que usted comprenderá que no me tocaba ni toca a mí. ¿Es por el personal? Ya sabe que no han tenido ustedes más interés que yo en darlo. Les he dado a usted, que crea que me duele y doy barruntos para arrancarlo; di a Sánchez con aprobación de ustedes; estoy preparando darles a Soler apenas se pueda. Quisiera que ustedes me <*5*> propusieran una sustitución posible de Luis para que no se hiciera tan necesario, como me indicó el mismo Benjamín, o al menos una ayuda que si no imponérsele lo mirara aquel como igual desempeño. Pero no sé. Resumen, que no me toca a mí, ni soy responsable, y pidan ustedes, entre lo que sea posible, y se les dará. Según carta de Albert hoy a don Elías, en el mes de enero de este año, entraron líquidas por agencias 1.900 pesetas. Si se obtiene lo mismo en los demás meses, son cerca de dos mil cuatrocientos duros al año. ¿No es esto motivo para quejarnos en general del gasto excesivo de una casa si no basta para hacer frente, y aun amortizar algo? ¿Cómo podemos concretar? El asunto de becas y demás ¿qué remedio podemos poner? Y permítame usted estas vindicaciones y desahogos también.
6.º Sobre las personas particulares que usted indica, Benjamín me asombra como me asombra Elías en sus tareas de cuentas, y no creo haberle mortificado a Benjamín respecto de esto, ni dado motivos para no trabajar con gusto. Tiene sus cosas como las tenemos todos, y su misma grandeza de carácter y de talento hace que nadie pueda crecer a su sombra, y no es hombre para tener padres, ni tampoco muchos hermanos, y sí solo tener hijos, y ni de esto le hecho jamás cargos, aunque podría exponerle a usted algunos y tal vez se los haga, si Jesús permite que nos veamos y de los cuales cargos espontáneamente me habló don José (Q.P.D.) llenándome de satisfacción porque confirmó mi concepto sin él pensarlo. Pero, repito, no le he mortificado, y ojalá pudiéramos tenerle a nuestro lado. Sólo le he dicho, pues, por su falta de cuidado en la parte material, <*6*> embebido en sus glorias y atenciones mayores.
7.º En uno de los últimos apartados me dice usted que no debe extrañarme que no lean con entusiasmo los proyectos de nuevas obras de gloria de Dios, estando como estamos; y voy a vindicarme otra vez. Dos puntos: el de estorbarme esto lo de Constituciones que urge, y lo sustancial de la empresa de la nueva obra de la gloria de Dios. En cuanto a lo primero, me ha quitado algunos ratos el proyecto precisamente en esta temporada, pero no me ha distraído; al contrario, ese cambio de ideas me ha hecho bien, para hacer ambas cosas con más entusiasmo; puedo decir que era un descanso lo uno de lo otro.
En cuanto a la empresa hace más de tres años que la ultimé en mi mente, pero tuve la oposición de don Elías y de don José y lo dilaté. Las objeciones de don Elías se solventaron fácilmente; los desenfados de don José, cuyo criterio me hacía tanta autoridad (y de la cual Jesús ha querido por mis pecados privarme y cuyo vacío no se llenará jamás), los reparos, digo, de don José se fueron desvaneciendo; estos eran dos principalmente, el de la parte material y el de la falta de personal. Como él ponía lo morred al tocar este punto, lo tratábamos por escrito cuando yo iba fuera. En cuanto a la parte material le prometí y le hice ver que se haría con dinero, el cual nunca debería venir a la Obra de vocaciones, y por lo tanto ni aumentaría el gravamen que pesa sobre ella, ni dicho dinero vendría para aliviarle sino que era dinero perdido. A pesar de sus desconfianzas en mi fe, lo vio posible, y se amansó. Después de varias otras objeciones menos importantes que le deshice, acorralado ya, <*7*> se parapetó en lo del personal, y desde Valencia le contesté: “Con tu Bernardo y Cubells, que no nos sirven para los colegios, tengo bastante”. No me contestó, y no solo eso sino que empezó a entrarle la idea con fricción, y ya se solazaba en aquella futura penitenciaría, y estaba animoso para buscar fundadoras y tenía señaladas dos para plancharlas con mucho gusto; y este recuerdo me ha servido de consuelo al continuar la resolución de esa grande empresa. No obstante, aunque yo individualmente me encontraba con alientos para realizarla, esto no bastaba, y sin la entidad Hermandad, no hubiera tenido consistencia ni fuerza de resultados para la gloria de Dios, y quise fuera aceptada y a costa de la Hermandad en todas las futuras eventualidades, y a la muerte de don José explané el proyecto a los de la Junta, Elías, Osuna y Ginés, sus dificultades y las ventajas para la gloria de Jesús y bien grandísimo de nuestra Hermandad. Les aseguré, si Jesús me daba un poquito de vida, encontrar las siete personas, que se obligarán a legar dos mil duros, de no emprenderlo hasta tenerlas, y la probabilidad y casi seguridad de que fueran de diez o doce o catorce, lo cual representaba la cantidad de veinte y cuatro o veinte y ocho o treinta mil duros, de dinero que no vendría de otro modo a la Hermandad ni a su objeto primero. Quedaba resuelta la dificultad, a lo más, a que la Hermandad debiera pagar el rédito de diez o doce mil reales por un número pequeño de años, si se tenía la seguridad de amortizarnos del capital. Les hice ver los ingresos prudenciales muy fundados aun para satisfacer dichos réditos y sostenimiento del culto, etc., y Osuna y don Esteban, se extrañaron pudiera haber alguna duda respecto a finalidad de la empresa y de su utilidad, y al mismo Elías le entró tanto gozo <*8*> que hasta ha llegado a apremiarme.
Resulta, pues, que no me ha estorbado en la actualidad, ni perjudica a que vaya esto paralelo con el desarrollo de la Hermandad, ni lo impide la escasez de personal, y que por lo tanto debe ser objeto de entusiasmo de los que hasta ahora lo hayan mirado con desdén, y me extraña que no vean todos la importancia, a pesar de la falta de información de nuestra Hermandad, o de los individuos de ella.
Creo están los principales puntos de la suya; los otros en otra ocasión.
Resumen. No se descorazone usted. Vea usted lo que puedo hacer sobre los puntos materiales. No se arrepienta de haberse desahogado y hágalo siempre. Soporte los picotazos que yo deba darle cuando los merece pues, como todos, tiene sus cosas, y aun “con más complacencia si fueran inmotivados”, como dicen las Constituciones.
Y basta chiquet que me ha hecho perder la mañana, y más tiempo que me absorbe el plano de la futura capilla de Reparación. Guarde esta carta, ni nadie la ha de ver, para cuando podamos explayarnos de palabra, y si bien creo me acordaré y usted se acordará.
Póngase usted malo, y de mal que no puedan curarlo más que las aguas de este Mediterráneo y...
Hay mucho que decir y usted irá diciendo y espero la suya de mañana, pero entretanto va esta y algo de...
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Dígame si con Soler se llenarían las necesidades de esa casa, y en caso convendría hacerlo enseguida o al verano con la reversión de Paco aquí, etc., todo como hipotético.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 45, págs. 1-4
A don Juan Bautista Calatayud – 28 de marzo de 1900
Tortosa, 28 de marzo.
Señor don Juan Calatayud
Mi Juan: al recibir en Valencia su volantito del 17, y luego allí mismo la suya del 20, propuse, por paga, dedicarle allí un cartapacio, pero... imposible. Va, pues solo, una gacetilla en recompensa de su pronta curación y de sus cartas, y piense que son las primeras que escribo desde mi regreso de Valencia, y hay cartas que urgen.
1.º Salí de Tortosa el martes a mediodía y llevándome a mosén José para hacerle correr. Paramos en Vinaroz y acababa de llegar allí la tía Francisquita y la hermana de la abadesa. Subí a buscar una estampita para la tía Francisquita a mi cuarto y ella me siguió diciendo siñó doctó, siñó doctó Sol y me dio una estampita de Jovellanos de 500 pesetas. En cambio Marianeta me sacó 40 duros que le presté. Después de la cena bajó Carlota y mientras don José y tías hablaban, hablamos abadesa, ella y yo, y le dije a Carlota qué estampita le había tocado, que yo deseaba fuera la de las cruces, y contestó que no quería cruces que con aquellos cuatro años ya había pasado bastante, y... tijereta, tijereta y riendo desvié a otros <*2*> temas... Parece está contenta de la madre y de todo, y está buena. Le conté la enfermedad de usted, etc. Por no volver a lo de la Vall, no le nombré a José María ni otros asuntos. Se empeñaron que vaya a hacer los oficios de Semana santa. Veremos.
A las 5 de la mañana del miércoles 21 tomamos cochito para Benicarló y prediqué en una vestición. No me pagaron el sermón, y lo sentí, pues la otra vez me dieron cinco duros y yo los esperaba. Por la tarde a Valencia en donde me aguardaban con delirio Felipe, y los otros. El 24 sábado debíamos regresar, pero los chicos estaban en ejercicios y terminaban aquel día, y el siguiente 25 era la comunión, y los fonógrafos acababan de llegar... y regresó sólo don José y me quedé, y di la comunión y por la noche velada musical-fonográfica, que produjo un entusiasmo indecible en los chicos que a pesar de haber oído muchos en Navidad en los quioscos de la feria de Valencia, se quedaron asombrados sin duda por las condiciones acústicas de aquel claustro. Fue para mí un día de verdadera satisfacción sobre todo la comunión a... 322 colegiales, de ellos 150 gramatiquitos tan finitos y vivos que es lástima tengan que crecer en aquella tierra de las <*3*> chufas.
Aquello de la delación, gracias a Jesús, no había nada y están a punto de saber el pillastre que es uno a quien se despidió el año pasado y rabia y ha hecho otros anónimos. Hay muchos temas allí, y uno de ellos lo llevaré a consulta de Serrano y del Colegio de Roma; hoy no puedo.
Regresé anteayer lunes de Carnaval, y aún pudimos ensayar los fonógrafos en los entreactos de la comedia en tres actos y del sainete, produciendo alegrísima satisfacción no solo a los colegiales, y asombro a los canónigos y profesores del Seminario que estaban todos con los seminaristas. Fortuna que me llevé de Valencia a Estruel que manejó los instrumentos y escogió las piezas.
Estoy atareadísimo de cartas y cuentas y he propuesto dormir poco y no moverme de casa. De otro modo no sé cuándo saldré del agobio.
Apenas pueda y usted esté ya en disposición enfilaremos el otro asunto pendiente. Así, avise usted.
Voy ahora a las suyas. 1.º Sobre misas, diré a Albert, y él le llevará las cuentas, ya que usted así lo desea.
2.º Don Joaquín García no merece la compasión de usted. Está ufanísimo con el resultado de las comedias del Colegio y con las dos verificadas en el <*4*> gimnasio. Ya me pide los fonógrafos para este último punto. Está bueno y animoso, y hasta le dije que me sabe mal se haga tan necesario, pues ciertamente podría hoy ir de cap de sardina a algún punto.
No vaya deprisa fiado en sus fuerzas. No olvide l’espirit de vi por las mañanas, para que no se constipe.
De otros asuntos otro día.
El oficio de visitador, me alegré de no hacérselo ahí. La atmósfera... de nuestro Colegio pontificio de San José, que temo haya inficionado un poco a usted, no es propia para ello; si un día está usted fuera de ella, y vivo yo, puede que me resuelva a un acto de humildad, y ejercería el oficio; ahora ya cuidará de ejercerlo san José.
Ya verá por el “Correo” de marzo, que va el trabajo de Roldán. Diré con todo algo a Girona para que escriba cuando reciba composiciones de ahí.
Lo de administración del Correo veré si tengo cinco minutos para fijarme y hacer que Girona ponga un administrador de verdad.
Las obras de Valencia, muchas y en general bien. Solo no puede consolarme, ni me consolaré nunca de haber hecho la casita residuo de la que compraron; con lo gastado allí había para elevar el piso del Niño Jesús: era contra mi proyecto y anunciaron esa otra idea con fruición, y ahora lo reconocen hasta con humildad; ha quitado esto la vista del Colegio. En fin... tijeretas.
Di a su sobrinito un librito. A todos estampa.
Y prou chiquet: aunque hay más que decir. Hasta otra.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 46, pág. 1
A don Luis María Albert – 21 de marzo de 1900
El joven Penalva, de Orihuela, que estudia en Valencia, me escribió que había pedido dispensa de edad para ordenarse, y que aunque había escrito don Tomás, con todo, por si se perdía la carta, si escribiera yo. Si se le contesta, digan que le escribí también.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 47, págs. 1-2
A don Francisco Osuna – del 1 al 15 de abril de 1900
Amado don Francisco: Iba a escribir a usted como le prometí, según los datos que recibiera de usted, y recibo la suya con la noticia de su grata conferencia con doña Amelia.
Ya sabe usted le dije que debía escribirse a don Ramón para decirle que no debía el señor Fontseré continuar aquí, según los datos que recogemos de sus gatuperios y travesuras necias.
Como le indiqué había dicho que del ayuntamiento de esta había recibido aviso de que debía presentarse en Málaga dentro de 15 [días], pero sin enseñar el aviso como lo hizo cuando fue sorteado. No obstante entrando en recelos, fue don José a Casa la Ciudad, y no había otra orden que la 1ª, de haber sido declarado soldado en 5 de marzo. Por otra parte, ha venido el sastre para que se le pague una sotana nueva, que se ha hecho recientemente. Hemos sabido que no está tonsurado después de haberle permitido <*2*> fuera a algún entierro en que nos piden algún ordenando de esta. Ahora acabamos de saber por los padres salesianos, que han estado aquí de ejercicios para menores, que las ha recibido ya, etc. Todo esto indica que sería capaz de cualquier estrafalaria si entrara en el sacerdocio.
De sus necedades y fanfarronerías e inconveniencias no hablo, es primo de Oliver. Apenas viene un sacerdote y él puede introducírsele, o le habla de sus talentos y enseñanzas de filosofía, de que en un examen para órdenes menores en Málaga hubo presidente del tribunal que se excusó de preguntarle por temor de que el examinando Fontseré lo dejara arrollado, y del compromiso que tiene de escribir artículos para el “Siglo Futuro”, etc., o se destaca contra su tío, con alardes de hundirle él si quisiera, o de ir a Madrid a clavarle un puñal. No consigno el futuro que si no en el... pronto o tarde nos lo dirán. Lo hemos ido sabiendo los nuestros, y estaban resueltos a facturarle o a su familia o a donde dijera don Ramón, al cual se quiere escribir todo esto.
Mas veo en la suya que doña Amelia cree que por mayo será llamado. Mas es preciso...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 13.º, doc. 48, págs. 1-2
A don Francisco Osuna – del 1 al 15 de abril de 1900
Más convendría que doña Amelia averiguase si realmente será llamado para dicha época, y no tendríamos inconveniente en esperar, y también averiguar si es excedente de cupo como podría suceder pues tiene el número 950 y tantos, y podía no ser llamado por ahora, y repito aquí no debe continuar.
No tengo inconveniente en que usted indique a doña Amelia algo de sus cosas y con discreción para que no se afecte ni deje de patrocinarles si en su día lo necesitara si bien desconfío de la [?] de esa cólera.
Y si usted creyera que la convenía a ella saber estos datos de sus necedades y travesuras de ellos y descubrir el origen no habrá inconveniente con tal sea [?] estado de aquí. <*2*>
Iba ayer a escribir a usted como le prometí y no lo hice y hoy recibí la suya con la noticia de su grata conferencia con doña Amelia.
Ya le dije que se había resuelto escribiera usted a don Ramón que el señor Fontseré no debía continuar aquí, y así que dijera adonde quería que le mandasen a su pueblo o a Málaga y que sólo nos iba deteniendo las atenciones a dicho señor y a doña Amelia y la expectativa o esperanza de que se le llamara pronto al servicio.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 13.º, doc. 49, págs. 1-2
A don Juan de Mata Martí – 5 de abril de 1900
Mi Martinet: Hoy es el primer día que me resuelvo a escribir unas cuantas líneas, contra los deseos del médico, que ni me deja rezar, y me amenaza con larga convalecencia, si no obedezco, y me priva de decir misa hasta Pascua, y creo no le obedeceré.
Hasta ayer no pude leer la que me enviaste de A... Supongo la habrás escrito tranquilizándola. Tengo la convalecencia muy desficiosa. En medio de todo, ha sido una misericordia de Jesús ese chubasco. Ojalá me sepa aprovechar, y pueda con su gracia unir algunos cabos que aún faltan a nuestra Obra, y que esas enfermedades no me acobarden en mis tareas, pues me parece haberme vuelto aprensivo. A A... que no me olvide ante la Reina de los Ángeles.
Me levanto ya a las 9, y así, si les ocurre a usted y Salomón querer venir, pueden <*2*> hacerlo con libertad, y por todo el tiempo que quieran.
Con afectos a las monjas y a nuestro Salomón y familia, sabe es suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 5 de abril 1900.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 50, págs. 1-2
A don Juan de Mata Martí – del 7 al 10 de abril 1900
Señor don Juan Martí
Mi amado en Jesús: En vista de la suya, y que hay ahí personal suficiente, no quiero privar a usted del consuelo de poder hacer las funciones. Así me parece no debe ir Osuna.
Fije usted mismo el día de la profesión el segundo o tercer día de Pascua. Osuna me proponía que si fuera el domingo después de Pascua la profesión, vendría él y organizaría la limosna y tal vez subiría al púlpito en dicho domingo. Pero como ya han mediado tantas fechas en la profesión, no quiero proponer nada. Así usted con la familia de la neófita fijen lo que más le convenga, o los primeros de Pascua, o el <*2*> domingo inmediato, aunque si les conviene más los primeros días, tal vez aun así haría venir al abuelo Osuna, aunque no tuviera que anunciarlo en el púlpito. Conque resuelva también; espero órdenes sobre Ángeles.
Hoy se ha hecho público lo de la Merced con el movimiento de carros extrayendo escombros.
Con mi bendición a Ángeles, sabe es suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Afectos al reverendo Agustín.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 51, pág. 1
A don Andrés Serrano y don Juan A. Fabregad
8 de abril de 1900
Domingo de Ramos 1900.
Señor don Andrés Serrano y don Juan A. Fabregad
Mis amados en Jesús: Después de diez días de crisis, estoy pasando ya diez de convalecencia, y sin permiso para rezar ni escribir... y lo que es peor, sin ganas para ello. No me explico esta flojedad y este duficio y este malestar que casi me pone aprensivo.
Cuídense mucho, y digan cosas. Yo les diría dolores y gozos de nuestras casas; pero no puedo; ya iré haciéndolo. Me había hecho la ilusión de ir a Valencia a celebrar los santos oficios. Dios haga que el día de Pascua pueda decir misa aquí.
Afectos a Grau.
Les abraza su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 52, pág. 1
A don Juan de Mata Martí – 10 de abril de 1900
Señor don Juan Martí
Mi querido: En mi anterior olvidé decir a usted que enviara a Ángeles cuanto necesite y después me lo dice usted.
Voy siguiendo bien aunque lentamente. Crea que si no me lo hubieran prohibido hubiera ido a celebrar los oficios en cualquier parte. Pero ahora no podré decir misa hasta el día de Pascua, Dios mediante.
Afectos a nuestro Salomón.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 53, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 11 de abril de 1900
Tortosa, 11. Miércoles santo.
Señor don Luis Albert
Mi amado Luis María: A pesar de comer carne, de no dejarme rezar, ni escribir, van para ustedes casi las primicias de mi enmohecida pluma.
Gracias por el interés de ustedes y por los consejos para que fuera obediente y paciente.
En cuanto a obediencia ha sido completa según todos, y la he practicado hasta el heroísmo de aceptar las Siervas, que por ello sin duda, han sido, después de Dios, mi salvación, atendido el estado de delicada organización que tenemos en todas nuestras casas respecto a nuestros sanatorios, sobre todo cuando están puestos a la exquisita vigilancia y correntillas de los Garcías, Serranos, Novellas, y otros Insas.
En cuanto a la paciencia... yo me presumí que la había ejercitado hasta el heroísmo. Pues fuera de voltearme como una campana las treinta horas primeras agobiado por dolores de vientre inaguantables <*2*> aun para el más experimentado... he sido muy quietecito. Los nuestros para aquietarme en medio de la crisis, me ponían un pallé de mantas que me hicieran reventar los poros; y sus alientos me producían el efecto del famoso no t’queixes, del no menos famoso Estevetur; por lo demás, digo, muy quietecito. Luego sí, en mi primera convalecencia, por tener que ir tan despacio, daba más quejas, y gemidos y suspiros que una devota de cuatro suelas. Es que no he entrado todavía en el estado de valetudinario habitual, y por esto me falta la gracia de estado. Por otra parte no le tengo gran devoción a ese estado y, a no ser para mucha gloria de Jesús, le pido a este que lo aplace. Pero cúmplase en todo su amorosísima voluntad.
Recibidas las suyas. De Vall no sé nada. Pallarés está a la mira. He recibido de Valencia, las puntas del fonógrafo y la cajita de medallas y reliquia de san Ignacio. Los 15 48 que tanta fruición me produjo usted con ellos, no han venido. ¿Fue una inocentada?
Dije enviaran la cinta. Me dijeron haberlo cumplido. Si no era lo que pedían, dígalo.
Díganme de Malo y de los no Malos que no me dicen cosas. De noticias de nuestras casas otro día si puedo, pues hoy me estoy excediendo.
Felices aleluyas a todos.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Don Elías que por amor de Dios vean el asunto del chantre de Burgos.
No se ha resuelto la admisión de Sojo. Con todo pueden procurar su dispensa.
Diga a Juan que no puedo hoy más; que le escribiré otro día, pues estoy como una flor de calavera. Confío que el día de Pascua podré celebrar.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 54, pág. 1
A don Remigio Albiol – 14 de abril de 1900
Tortosa, Sábado santo.
Señor don Remigio Albiol
Amado don Remigio: Por haber querido escribir dos cartas el martes santo, tuve que estar dos o tres días sin escribir por dolores neurálgicos en las sienes. Parece imposible en decimosexto día de convalecencia. Hoy estoy menos débil del cerebro, pero aún me amenaza Vilá. Veré si tengo alientos para celebrar mañana, pues lo ha dejado a mi discreción. Veremos.
A Jovaní, que veré cuándo pueda mandar dos líneas. A Marín que no me dice de sus mejillas.
A todos felicísimas pascuas.
No recuerdo bien al señor Sangüesa. Si usted lo cree oportuno, puede felicitarle, o lo aguardaremos para cuando sea oficial, aunque dicen lo traen los periódicos.
Vilá me ha prohibido correrías por mayo todavía. Veremos. Adonde dice que en caso puedo ir unos días a Valencia para que no me ocupe en nada.
Conque ¡aleluyas!
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 55, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 14 de abril de 1900
Tortosa, Sábado santo 1900.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Por haber querido escribir un poco el lunes y martes, lo pagué con dolores neurálgicos. Hoy estoy mejor, y creo que mañana podré celebrar. Conque gracias mil por el interés y oraciones de ustedes, y felicísimas las Pascuas a todos.
A don Domingo que no continúe durmiendo a la sombra de sus laureles económicos.
A Espinosa que ya le haré dos líneas cuando pueda.
A Riba que el padre Gazó está descontento, porque no cumplió sus encargos y sus ofrecimientos.
A Mestre que habíamos resuelto no se ordenase hasta septiembre; pero con todo aguardamos a don José García para pensarlo de nuevo. Don José marchó a Corbera, que se le ha muerto un tío sacerdote.
Hoy ha venido el padre Ferrer a visitarme, que está aquí de paso. Estuvo en Zaragoza toda la cuaresma. No vio a ustedes por no conocerles.
Vayan diciendo, que creo que podremos ponernos al habla. Ha sido una convalecencia engorrosa.
Felicite las Pascuas al señor provisor, <*2*> señor Yuste y señor prefecto de estudios. No podré escribirles, pues Vilá me reprende. Ayer hice una carta larga, y me encontré después tonto. Creo el mal principal me ha quedado en el cerebro débil.
Les abraza su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 56, págs. 1-2
A don Juan de Mata Martí – 15 de abril de 1900
Tortosa, domingo de Ramos.
Mi Martinet: Felices Pascuas
1.º Vea de que se entregue hoy mismo a Mercedes la adjunta por la mandadera u otro, y si puede ser con disimulo, y si no de otro modo, sin decir de quién es.
2.º No esté enfadado, que me hago viejo, y tengo pereza de salir.
3.º Diga a Valmaña si de la famosa cantera podrían sacarse columnas de ocho metros de largas de una pieza <*2*> y de sesenta o setenta centímetros de diámetro. Me piden de Madrid noticias de la piedra de jaspe de aquí, y su extensión y diámetro o grueso. Es solo, pues, un dato que se desea, pues si de ahí pudiese ser, les propondría eso: serían dos columnas.
4.º Afectos a las monjas, a Salomón y Valmaña.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 57, pág. 1
A don Juan de Mata Martí y don Juan B. Salomón
16 de abril de 1900
Mi Martinet y Salomón: No se por qué anoche y esta mañana he descuidado escribir a ustedes. Vilá desea salga unos días y salgo para Valencia mañana martes a mediodía. Así ya nos saludaremos y al regresar podrán venir, pero más despacio.
Felices Pascuas y hasta mañana, Jesús mediante.
Saben es suyo afectísimo y capellán
Manuel Domingo y Sol
Hoy, lunes de Pascua
Escritos II, vol. 13.º, doc. 58, págs. 1-2
A los operarios de Roma – 16 de abril de 1900
16 abril. 2º de Pascua.
Mis romanos: Las pocas líneas escritas a ustedes el martes santo, y alguna otra tareita tonta me produjeron dolores neurálgicos en las sienes, etc., y Vilá se me enfadó, y no pude escribir más.
Hoy me han leído la de Benjamín a García, y me ha matado con lo de Royo. No entiendo ya esa casa. Si les parece que abandone doctorados, y si conviene mándenlo ya, a pesar de que saben de que nunca entraba en combinación por reservarlo para Roma.
Hace unos días recibí fatales noticias sobre mi buenísimo Vega, cuya alma me tenía encantado, y lo confiaba mi excelentísimo prefecto futuro de nuestra Hermandad, diciéndome había sido declarado tísico. En este momento, ocho de la noche, recibo carta de su edificantísima muerte, R.I.P., carta que les mandaré para edificación. Bover ha pasado a San Felipe para restablecerse del <*2*> inveterado paludismo (no lo digan).
De Viñayo sin noticias buenas. En fin... que Jesús nos consuele.
Ayer y hoy estoy más fuerte y animoso, y Vilá desea me marche fuera, pues ayer y hoy me han mareado un poco no solo las visitas, sino la enfermedad de Cot..., etc. Así, que Elías debía salir mañana para Villarreal, y me acompañará hasta Valencia, pues Osuna no calla.
Veré si puedo ir escribiendo, aunque el médico me lo tiene prohibido.
Díganme de Royo.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 59, págs. 1-2
Al padre Escolano – del 16 al 22 de abril de 1900
Reverendo padre Escolano
Mi respetable señor y amigo: acabo de salir de una enfermedad que infundió bastante cuidado a los nuestros. Estoy ya mejor, aunque no del todo fuerte.
Hace tiempo quería escribir a usted y ahora lo aprovecho para felicitarle al mismo tiempo las Pascuas.
No ignora usted que los nuestros de ahí, han ido quejándose, por la falta de participación y autoridad para con los internos, y sobre todo los externos, debido a los alardes y actitud e ingerencias del señor rector, a pesar de que estos confiesan que exteriormente han amainado (ostensiblemente). Usted el año pasado me hizo concebir usted la esperanza y casi seguridad de la salida del rector del Seminario, que hubiera sido un medio sino eficaz, al menos indirecto de que se cercenarían los rozamientos, menudearan menos los rozamientos. No se hizo por razones que yo debo respetar siempre.
Por ello y ya que los Operarios de ahí crean innecesario se robustezca su autoridad para los externos, nos ha parecido aquí mejor suplicar a usted que si viera propicio al señor obispo el nombramiento de rector del Seminario de cualquiera de los Operarios y el de prefecto de estudios en el actual señor rector, cargo y decisión aprobada por la C. de estudios y que lo distingue de lo de rector que solo debe ocuparse de re familiari. Con ello se evitaría ese desasosiego de los nuestros, pues el nombre explica ya el objeto <*2*> y campo de cada uno, y no ofrece inconveniente alguno en apoyarlo a los que sigan pues aunque se usa en los Centrales y así se hace en los futuros compromisos que [?] en los seminarios.
Ya he repetido a usted varias veces que solo el [?] o deseo por el bien de esa vasta diócesis, nos mueve a prestarle nuestros humildes servicios, sin ventaja ninguna material para nuestra Obra. Por lo tanto es de esperar que el prelado acceda a esta indicación, y así se acaben para siempre esos desalientos de los nuestros que, aunque no fueran bastante fundados, siempre les enervan el entusiasmo que exigen sus tareas.
De no ser así ya puede comprender que me sería sumamente sensible y tendríamos que pensar en alguna otra solución, por más que aparezca que puede ser poco honrosa para nuestra Hermandad.
Me he dirigido a usted exclusivamente por la libertad que usted siempre me ha ofrecido y espero se dignará elevar al prelado estas indicaciones, y me dará una solución satisfactoria a la brevedad posible, y de todos modos antes de la terminación del curso.
Con mis respetos al prelado, y repitiéndoles felices Pascuas, sabe es suyo afectísimo
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 13.º, doc. 60, pág. 1
A don Rafael García – 17 de abril de 1900
Tortosa, 17 abril.
Señor don Rafael García
Mi Delegado de capellanías:
Vea si le compete a usted poder entender en este asunto.
Quiero verle un momento. Tal vez de escapada. Procuraré verle a usted antes de la procesión.
Suyo afectísimo
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 61, págs. 1-2
A don José María Tormo – 19 de abril de 1900
Valencia, 19 de abril.
Señor don José María Tormo
Mi José María: Al fin ayer por instancias de Vilá me resolví a salir de Tortosa, y me vine a esta de Valencia.
Estoy ya bastante bien, pero no acabo con esta roñeta de debilidades y simplezas. Creo que podré emprender las tareas de cartas estos días, a pesar de las prohibiciones.
No sé si han escrito a usted la noticia que tanto me afectó de la muerte de nuestro santo José Vega, a quien tanto yo estimaba y tanta fruición me causaba. Fue el día antes de venirme. Estaré aquí hasta el domingo.
Va la carta de Cambra. Léanla, envíela después a Orihuela, y les dice me la remitan aquí en seguida. Dígales a Orihuela que ya escribiré, pues creo que podré <*2*> hacerlo pronto. Afectos a todos. ¿Qué hace nuestro Iniesta? Dígame cosas.
No puc més. Felices Pascuas
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Ya enviaré otra de Rodríguez de Chiapa.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 62, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 20 de abril de 1900
Valencia, 20 abril 1900.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Recibo su última. Es la primera que escribo desde aquí.
Gracias por el interés de ustedes por mi salud. Me encuentro casi bien del todo, aunque temo volverme aprensivo, pues me intimidan todos los aires. El abuelo se porta muy bien, pues hasta me compró ayer una perdiz escabechada que no me hizo bien al vientre.
Bien por la felicitación mía al señor deán. Crea usted que el señor de ahí en sus agradecimientos a Chiesa [no] ha hecho más que ofender mucho a los nuestros de allá.
En cuanto al asunto de la aceptación de Cuenca, no podemos ir de prisa. No precisamente por la importancia de la diócesis, que esto no debemos mirarlo, si los intereses de Jesús lo reclaman como lo reclaman en Astorga que, <*2*> aunque diócesis pobrísima, es muy vasta, y por lo tanto de mucha matrícula y de trascendencia para las almas, sino por la perspectiva de otros compromisos a que estamos expuestos. Está el peligro de Coimbra y el del Seminario central de México, y otro de España que deseo no venga. Además parece que Jesús nos quiere atribular. Ya habrán sabido la muerte de nuestro Vega, joven de santidad y de talento especiales; tenemos otro estropeado y el más distinguido de nuestros probandos, etc., y esto enerva los alientos. Por lo tanto, si acaso le habla el futuro prelado, puede decirle como cosa de usted que, aunque tenemos muy justo el personal, cree usted que si no inmediatamente, no dejaría la Hermandad de hacer lo posible para aceptar la invitación. Por lo tanto, esperanzas, pero todo el dilata posible.
Sobre las Bases escribí al señor Escolano el Viernes santo (y en tres ratos distintos por la fatiga) que en adelante en los seminarios sufragáneos que aceptemos, se dirá prefecto de estudios al rector, y quedarán deslindadas las atribuciones.
Felices Pascuas a todos. Regresaré a Tortosa el lunes o martes próximos. Aquí hay sólo 12 colegiales. Felipe vino anoche de predicar en la 1ª misa de Ventura.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 63, págs. 1-2
A don Juan B. Salomón y Juan de Mata Martí
23 de abril de 1900
Valencia, lunes 23. San Vicente Ferrer.
Señor don J. B. Salomón y Juan Martí
Mis queridos: En el mismo buzón se echaron las cartas a ustedes a Vinaroz y a Benicasim, y en estos dos puntos las recibieron. Solo la de ustedes se retrasó. A ver si se retrasará esta también.
Salgo mañana martes en el exprés.
¿Cómo no han venido a ver els miracles de Sant Vicent?
Ya veré de arreglar eso de Ángeles y que no esté ahí más que un día.
Lo demás hasta que arrodilla-< *2*>do lo pida, con monjas le toca estar.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 64, págs. 1-2
A don Carmelo Blay – 28 de abril de 1900
Tortosa, 28 de abril 1900.
Señor don Carmelo Blay
Mi amado en Jesús: Recibida la suya del 26 de marzo. No podían saber mi indisposición en aquella fecha. Por indicación del médico me fui a Valencia el tercer día de Pascua, y me probó muchísimo aquella quietud, pues no había colegiales. Estoy, pues, bastante bien, gracias a Jesús.
Veo que tienen ustedes mucha tarea, y han de medir las fuerzas. Ya comprendo que algunas no podrán evitarse, como, v. g., la de confesar si les viene la gente; pero que sea después de poder cumplir con holgura las ocupaciones esenciales del Seminario.
Celebro les pruebe ese clima.
No sé si Cambra les habrá escrito la muerte del santito José Vega en Burgos, presbítero desde Navidad. Era una alma excelentísima y de un talento grande, injertada en un exterior ordinario. Estaba siempre reconcentrado o espiritual o literariamente, pero era alma muy sansera. No me la puedo quitar de la memoria esa permisión de Dios. Tenemos otro Operario de los probandos, tan distinguido o más que aquél bastante delicado; ya diré en otra quién es; ambos los mejores de la Hermandad a juicio de todos. Jesús nos asista y no castigue mis pecados.
Recibí carta de Rodríguez, y cuenta las peripecias de su viaje a Chilapa, y <*2*> su llegada allí, y la recepción. Supongo que ustedes se escribirán frecuentes.
También los de San Felipe escribieron estos días, y cuentan la muerte del doctor Lancaster, que ha sido una gran pérdida para aquella fundación.
Han nombrado arzobispo de Nicea ( in partibus) a nuestro monseñor Merry de Val, y le consagran el tercer domingo de Pascua.
Para el todo el mayo esperan en Altemps el albergue de 7 prelados españoles. No sé cómo se van a arreglar.
Las obras del Colegio de Valencia siguen muy despacio, y con sus pulideces valencianas van a gastar más de lo que creyeron, y eso me tiene desagradado. Fortuna que don Miguel Fonbuesa les ha legado un futuro legado bastante regular.
De Plasencia escriben poco, pues no ocurre novedad allí. En Zaragoza bien, gracias a Dios. Mestre pretende ordenarse de presbítero para Trinidad, y ya se ha pedido dispensa de sus 17 meses que le faltan de edad. Vayan diciendo cosas, que las cartas de Carmelo producen interés.
Aquí reanudadas las clases después de san Vicente. El día del santo yo allí aún, y vi els miracles.
Ventura cantó misa el martes de Pascua, y fue a predicarle don Felipe Tena, y cantarle los músicos de Tortosa; fue un acontecimiento para aquel pueblo; pero... dos días después de la 1ª misa se murió su padre. Q.E.P.D. Esta es la vida. Y basta por hoy. Ya iré diciendo.
Hagan los sufragios por Vega.
Hasta otra.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 65, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 28 de abril de 1900
Tortosa, 28 de abril 1900.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Ordenado un poco el montón de cartas durante mi enfermedad, encuentro una de usted y otra de Benjamín González, que no sé por qué no había leído.
En la de usted incluye la carta del señor chantre de Burgos. Aunque se escribió a Roma no descuidan este asunto, anoche les remití dicha carta.
Fui a Valencia seis días. Me probó sobremanera aquella quietud, y estoy más animoso, y hoy he empezado mis ordinarias tareas.
Creo tengo una suya reciente, y no recuerdo sus extremos, y hoy va para González.
Hoy se han recibido de Astorga las solicitudes que estaban decretadas para Viñayo, Vega y González. La muerte de Vega me preocupó. Hubiera que-< *2*>rido que todos nuestros padres graves hubieran podido sondear aquella alma distinguida y sansera, injertada en aquella corteza de figura extraña, y de temperamento reconcentrado. Me cuesta quitármelo de la cabeza.
Escribí al padre Escolano una carta algo enérgica, aunque suave en la forma, y me contesta con bastante entonación, aunque muy deferente para conmigo. No lo diga. No sé lo que haremos, y espero a don José, que está fuera, y veremos, pues son resoluciones delicadas las que deben darse en estos casos, mirando la gloria de Dios, y la honra de la Hermandad que pueden contradecirse.
Pocas novedades en los colegios: como siempre dolores y gozos. En Valencia un señor nos ha legado la biblioteca y un futuro legado bastante regular. Jesús se lo haya premiado. En México, San Felipe viento en popa, y a no haber muerto el 4 de este un distinguidísimo médico, catedrático de aquella Universidad, estaba a punto de quedar asegurada aquella empresa. Era hijo espiritual de don Federico y lo consignan los periódicos de allí. Ya he reñido a don Federico porque le dio permiso de morir tan pronto. Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Supongo que sabrán que Ventura cantó su 1ª misa el tercer domingo de Pascua, le predicó Felipe en Villahermosa. Al día siguiente murió su padre. Cosas de la vida.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 66, págs. 1-2
Al padre Escolano – Del 28 al 30 de abril de 1900
Mi respetable señor y amigo: Recibí oportunamente la suya contestación a mi última. No era mi propuesta una imposición, sino más bien propuesta o proposición, ya que, por razones que presumía y le indiqué no hubiera creído prudente obligar la salida del rector del Seminario como... no había creído prudente obligar al señor rector a que saliera del Seminario, cosa que confiábamos, y con lo cual hubiera cesado toda otra petición por parte de los nuestros. Así, pues, fíjenle una solución para evitar rozamientos que, según los nuestros, continúan con la actitud, palabras, e intervención del señor rector en las cosas relativas al gobierno disciplinar de alumnos internos y externos, y que yo comprendo que son difíciles de evitar.
Por esto preferí dirigirme a usted, con la libertad que le tengo, a fin de que usted con su prudencia pudiera exponerlo al prelado, y no lo tomase como un deseo, una violencia, de absorber atribuciones que no nos pertenecen, si lo hubiera hecho <*2*> directamente. Por esta razón, pues, no debo hacerlo yo al prelado. Ya que no le es posible, escribiré a Marzá para que él exponga al prelado la situación de ellos y la historia y estado del asunto, y el deseo, o más bien, la necesidad de una solución, que se hace indispensable. Así el prelado podrá ver mejor las razones. Según lo que el prelado acuerde con los nuestros, y luego podrá acordarse lo que convenga más a la gloria de Dios.
Si le ocurre a usted alguna solución que pueda convenir, espero no dejará de comunicarla.
...que pudiera aparecer imposición los puntos que le indiqué. Era más bien una propuesta en vista de que por las razones...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 13.º, doc. 67, págs. 1-6
A don Juan Bautista Calatayud – 28 de abril de 1900
Tortosa, 28 de abril 1900.
Señor don Juan Bautista Calatayud
Muy amado en Jesús: Al fin... va... Las dos cartitas y algunas otras escritas el martes santo contra las prescripciones de Vilá, me produjeron unos dolorcillos neurálgicos en las sienes, dándome mal humor al verme hecho una fló de carabasera, después de tres semana de convalecencia. Quería escribir a usted y a otros aquellos días y tuve que dejarlo. No sé si fue más el ruido que las nueces en mi enfriamiento o dengue o lo que fuera, si bien alarmó un poco a Vilá, y la actitud de los nuestros llegó a hacerme pensar si era hora de dar algunas disposiciones verbales, etc. De todos modos ha sido para mí una nueva misericordia de Dios, y un desencanto para algunas almitas que no sabían darse cuenta de que contaban con apoyo que se puede morir, y ocasión además de una demostración de interés y de afecto que no podré pagar debidamente, pero que deseo olvidar para que no se me borre una lección que hace pocos meses aprendí (y ¡¡esto después de tantos años que me lo decía san Pablo!!) de que < *2*> todo... todo... todo... es nada.
Recibí la suya larga el día de san José cuya tarde me acosté. La abrí creyendo encontrar en ella una gacetilla como la mía, y solo encontré temas prosaicos. La he buscado en mi montón de dos palmos y medio y voy a ella, ya que me dejan quieto.
Mala inspiración, propia o ajena, fue la que indica del propósito que hizo tardío de no enfadarse, y de pedir perdón por su tenacidad en su parecer (en nuestras tareas de ahí, supongo) y en querer mandar cuando su única obligación era obedecer. Mala inspiración, repito, cuando había dicho e impuesto el encargo y de conciencia de una tijera inexorable, atendida la confianza que tenía en su buena voluntad y buena cabeza de los dos. Ahora si en el modo pudo haber algo de infección de la atmósfera del Colegio pontificio sin darse cuenta, no obró usted bien. Me añade enseguida y me recuerda el párrafo de la mía relativo a una futura corrección, y veo no queda usted contento cuando tan satisfecho podía estar de mi longanimidad en ofrecerle el propósito de un acto de humildad de parte mía, si llega el caso, y que cumpliré con menos rubor si le hago la corrección delante de los padres graves de aquí. Así, pues, por hoy actum est y no piense en ello, <*3*> que todo se pasa, y san José cuidará.
Respecto de las Constituciones no solo no me humilla ni poco ni mucho la corrección de la forma que tanto deja que desear, y tanto es así que he tenido la condescendencia gustosa de dejar poner la mano a don Benito, don Vicente, don José, ustedes, etc., aunque algunas de las alteraciones me parecieran lamentables.
No opino tampoco como usted de que no podamos irnos entendiendo por cartas, y tal vez pueda hacerse mejor, teniendo ustedes y yo todas las notas a la vista. Así, apenas yo pueda (que no sé cuando será) coger el hilo con quietud y ustedes me dicen que están en disposición igual sin los estorbos de días de retiro y quehaceres mayores, iremos ensayando y deprisita, más que la forma, la claridad y la resolución de las pequeñas alteraciones que indicamos y quedaron pendientes. Luego estando conformes en la resolución y en la claridad, en mejor o peor forma, no habrá inconveniente en que puedan darse a manos menos pecadoras que las de ustedes, para que número por número vayan proponiendo mejor redacción. Si no podíamos entendernos, tendría que venir al menos uno de ustedes, y si fuese usted, aunque sujetándome a su sistema (que no me gustó y al cual me quise sujetar, a pesar de no ser usted infalible) para que vea mi longanimidad. Conque <*4*> así, avisaré cuando esté a punto y ustedes dirán si lo están. Como propio de mi temperamento o tal vez por lamentable estrella, como diría un labrador, parece tengo solo la misión de sastre maestro, que corta las piezas y las entrega para no verlas más hasta que están concluidas y completadas; y así se quedarán muchas líneas que están indicadas, pero que estarán luego mejor acabadas por otras manos que, si no tan paternales o iniciadoras o como se les quieran llamar, serán con todo más a propósito (y lo digo por convicción y no por humildad) para su complemento, desarrollo, gobierno y dirección, porque tendrán la gracia de estado para aquello. Pero respecto a las Constituciones, atendida la aprobación canónica de la Hermandad y la presentación oficial de aquéllas, y la reclamación de los nuestros que las están pidiendo, quisiera quedaran ultimadas de algún modo, aunque luego el Reglamento se fuese completando en los capítulos generales, con tantas disposiciones como se harán necesarias, sobre todo si la Hermandad llegara a tomar un cariz más militar, que no quisiera, pero que tal vez las circunstancias lo hagan preciso.
No ignora que las Constituciones en su plan general fue obra de un par de horas, y que luego se explanaron <*5*> en las primeras reuniones, poniendo todos la lengua y las manos, pues no se trataba más que de un Reglamento, ni se ambicionaba más que la aprobación episcopal, y no se pensó en informarnos. Luego cuando tuvo que elevarse a Constituciones, leí alguna que otra constitución y se procuró ajustarlo, sin quitar de lo que todos habían leído. De otro modo fueran más breves. Pero ya están así, y no hay otro remedio que arreglarlas como se pueda que, fuera de la forma, no estoy descontento, y lo mismo me ocurriría siempre como en mi primera inspiración.
Estuve en Valencia unos días, y me probó admirablemente aquella tranquilidad, pues ni alumnos había. Estoy más animoso, y desde ayer he empezado mis ordinarias tareas, aunque cuidándome mucho, aunque algunas cosas me fatigan aún. Siempre me he cuidado y sabido entender; pero temo volverme aprensivo y hacerme viejo (aunque algunos calendarios no lo anuncian así), pues me afectan las cosas más, y me agobian más los apuros y negocios. Cualquier tribulación la creo castigo y me remuerde. La muerte del excelente Vega me preocupó como si yo tuviera la culpa de dejarle en Burgos, atendida su poca salud y las deficiencias de cuidados en aquella casa; <*6*> el campo de América me intimida a pesar de ser tan fructuoso, y por esto mismo, y cualquier crucecita de allí y de otras partes, y no faltan, me apenan. Y basta que parecerían mis lamentos el canto del cisne.
Pensaba hablarle de Carlota, que sigue bien; del asunto Vinaroz-Vall que lo tenemos mal, etc.; pero ha venido Pallarés y... adiós. He de volver a escribir por encargos a Albert, y puede ponga mañana otras líneas, y no quiero dejar de mandar esta en este correo, pues el pobre Girona me trae la poesía. ¿A cuántos lo encargó usted? ¿Irá una o varias en el impreso?
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 68, págs. 1-4
A don Juan Bautista Calatayud – 28 de abril de 1900
( Borrador de la anterior)
Señor don Juan Calatayud
Mi querido en Jesús: las dos cartitas y alguna otra escritas en martes o miércoles santo, contra las prescripciones de Vilá, me produjeron en el acto dolores neurálgicos en las sienes que me dieron mal humor al verme hecho una fló de carabasera después de tres semanas de convalecencia. Quería escribir a usted aquellos días, a usted y a otros, y tuve que dejarlo. No sé si fue más el ruido que las nueces mi dolencia enfriamiento de vientre o catarro gástrico o lo que fuera, si bien alarmó un poco a Vilá y la actitud de los nuestros llegó a hacerme pensar si era hora de dar algunas disposiciones verbales. De todos modos ha sido para mí una nueva misericordia de Dios, un desencanto para algunas almitas de fuera que no se habían dado cuenta de que ese pequeño apoyo con que contaban podía morir, y una ocasión de demostración de afecto e interés que yo no puedo apreciar debidamente, pero que deseo olvidar para que no se me borre una lección que aprendí no hace muchos meses (y esto ¡¡después de tantos años!!) de que todo, todo, todo..., es nada.
Recibí la suya larga el día de san José en que me <*2*> acosté tal vez demasiado tarde. Creía encontrar en ella una gacetilla sabrosa y sólo vi temas prosaicos. La he buscado en mi montón de dos palmos y medio, y voy a ello.
Mala inspiración fue, propia o ajena, la que indica del propósito tardío que hizo de no enfadarse y lamentar por su tenacidad en querer mandar cuando su única obligación era la de obedecer. Mala inspiración, repito. No podía ofenderme cuando precisamente había puesto la obligación en conciencia de inexorable tijera, atendida la confianza que tenía en la buena cabeza y voluntad. Hasta en el interés de usted que no me gustaba, y vi no es [?]. Ahora si en el modo pudo alguna vez haber algo de infeccioso producto de la atmósfera del Colegio pontificio de San José, aun sin darse cuenta, entonces no obró usted bien. Me añade usted enseguida y recuerda el otro párrafo mío relativo a una futura corrección, y veo no queda usted contento, cuando tan satisfecho podía estar de mi longanimidad en ofrecerle un acto de humildad de parte mía, que tal vez me resuelva a hacer si llega el caso, y que cumpliré con menos repugnancia, si le hago la corrección delante de los padres graves de aquí. Así por hoy, actum est, y no piense en ello más, que todo se pasa.
Respecto de las Constituciones. No sólo <*3*> no me humilla ni poco ni mucho la corrección en la forma de las Constituciones con tal no se me altere el concepto, y tanto es así que por condescendencia he dejado poner la mano a don Benito, a don Vicente, a ustedes, don José y a otros, aunque algunas de las correcciones me parecen lamentables.
No opino tampoco con usted que no podamos irnos entendiendo por carta, y tal vez mejor que de otro modo, teniendo ustedes y yo todos los documentos a la vista. Así, apenas yo pueda (que no sé cuándo será) coger el hilo con quietud, y ustedes me dicen que están en disposición igual sin los estorbos de días de retiro y quehaceres mayores, iremos ensayando más que la forma, la claridad y la resolución de las pequeñas alteraciones que indicamos y que quedaron pendientes. Luego estando conformes en la resolución y en la claridad de concepto, en peor o mejor forma, no habrá inconveniente en que se den a manos menos pecadoras que las de ustedes, para que número por número vaya proponiendo mejor redacción. Conque así, avisen cuando estén a punto y ustedes dirán si lo están.
Como propio de mi temperamento y tal <*4*> vez de mi misión de maestro de sastre que corta las piezas y las entrega para no verlas más, se quedarán, lo sé, sin completar y tal vez organizar muchas líneas indicadas, que estarán mejor, estoy seguro, acabadas y ejecutadas por otras manos, que, sino fundadores e iniciadores, serán más a propósito, de más autoridad para el gobierno y dirección, y que tendrán la gracia de estado para ello.
Pero respecto de las Constituciones, que en un principio no ambicioné fueran elevadas más que a una mera aprobación episcopal, a vuela pluma, y por esto no pensé en su información constantemente antes, y hacerlas breves.
Respecto a las Constituciones digo, atendida la extensión de la Obra y la aprobación canónica y las reclamaciones de los nuestros, quisiera hoy quedaran ultimadas de algún modo, aunque luego con el tiempo el Directorio se fuese completando en los capítulos generales, con tantas otras disposiciones como se harán necesarias, y sobre todo si llega a tomar el carácter (cariz) más militar, como me temo, y no quisiera, pero que quizás se haga preciso.
Respecto de Carlota, asunto de Vall...
He estado en Valencia y me probó mucho aquella tranquilidad, y estoy más animoso, aunque aún me fatigo. Aunque siempre me he cuidado y me ha sabido entender y hasta he sido lamentoso, hoy temo volverme aprensivo y hasta hacerme viejo, pues me afectan las cosas (contra lo que parece debiera pasar) y me abruman los apuros y negocios. Cualquier tribulación la creo castigo y me remuerde. La muerte de Vega me preocupó, como si tuviera la culpa de dejarlo en Burgos, atendida su salud y deficiencia de cuidados de allí; el campo de América con ser tan fructuoso, y tal vez por esto mismo, me intimida y cualquier crucecita de allí me espanta, y no faltan a pesar de la buena voluntad de todos aquellos pobrecitos Operarios cargados de faena.
Quisieran hubiesen conocido todos aquella alma...
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 13.º, doc. 69, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 30 de abril de 1900
Tortosa, 30 de abril 1900.
Señor don Luis Albert
Mi rumboso Luis: Recibí la suya en Valencia que agradecí. A las buenas noticias que en ella me daba sobre Royo, vino anteayer el volantito a don Elías de seguir lo mismo, y este mismo daba lugar a malas interpretaciones.
Aún pude en Valencia arrapar al abuelo ocho o nueve 48. Los iba dando por no saber eran para mí, pues dijo que ustedes no le decían. Uno de los objetos lo dio a su hermanita de usted (la naranja), menos mal.
Me cuesta apartar de la memoria lo de Vega a pesar de la conformidad que usted me encarga. Yo deseaba que nuestros padres graves lo hubieran tratado a fondo; pero no hubo tiempo en Sancti-Spiritus.
Al ir a Valencia subió en Castellón don Bernardo Lázaro, canónigo doc- <*2*>toral de Segorbe. Va nota por si puede solicitarse.
Asunto de Vall. La Congregación envió a informe al obispo, y este fue aún más vago poniendo que solo eran fiduciarios los herederos y así no existía propiamente testamento. Pallerés redactó una solicitud para el obispo que envió la abadesa; este lo trasladó al provisor; este contestó a la abadesa deshaciendo las razones legales que aquella aducía, y cierto que legalmente eran fuertes en algunos puntos; pero la abadesa replicó, y luego envió otros datos que en conciencia (si no legalmente) son fuertes también, y le añadía que si él (el provisor) le había de saber mal que ella acudiese al papa, no lo haría, y estaría a lo que resolviesen él y el señor obispo. Veremos si contesta, pero si podemos no ha de quedar así, a pesar de que participaron a Vall que ya estaba concedido hiciera testamento en favor de aquella comunidad la monja interesada. A haber puesto las preces con más historia de lo sucedido, no lo hubiera consentido la Congregación, sin previo conocimiento de la de Vinaroz, y hubiese venido pleito que era lo que yo deseaba, porque enseguida hubiera venido la avenencia. Dígalo a Juan.
De los asuntos económicos de ahí, otro día.
De noticias de por esa..., id.
Digan enfermos e inválidos, inclusos los padres graves. Vergés no ha venido ni escrito.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Don Miguel Fombuena de Valencia ha dejado un futuro legado bastante regular al Colegio de Valencia. Todo lo necesitará el abuelo. Está envalencianado, y como viejo se deja llevar, y aquello será eterno.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 70, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 30 de abril de 1900
Tortosa, 30 de abril 1900.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Recibí la suya del 17 en Valencia. Fui allá dicho 17, y regresé el 22. Me probó mucho, y estoy animoso, y he empezado mis tareas ordinarias. Las obras de Valencia gastando muchísimo, de modo que no me place tanta pulidez. Fortuna que les anuncian un futuro legado de uno que ha muerto ya, y será de unos cuatro mil duros.
Veo el día de campo que celebraron, y el buen estado de esa casa. Yo tenía tentaciones de ir ahí, ya que el médico me dijo que no debía pensar ni en Burgos, ni en Murcia, etc.; pero creo que no lo haré.
No me place tanto que don Domingo se ocupe en los 300 ancianos, como que haga lo que tiene encargado.
No padezca por falta de espíritu cuando los padres graves estén en la central, ya lo impulsarán todo. Con que intelligenti pauca, le diré también.
Siento <*2*> el estado del señor arzobispo. Recibí carta del señor provisor, al cual había yo escrito que me avisara si debía ir a Roma. Temo que no podrá ir ahora.
Supongo escribí a ustedes la muerte de nuestro Vega, presbítero. Era a juicio de todos los que le trataron la mejor alma de todos los jóvenes de la Obra, y de un talento grande. Yo deseaba que ustedes le hubiesen tratado a fondo en Sancti-Spiritus. Dentro de aquella corteza de figura y de fealdad y de modos, se encerraba un tesoro, y con el tiempo nos hubiera sido muy provechoso. Tenemos a Royo de Roma delicado. Jesús nos asista.
¿Qué hace el sobrino de Bruna? ¿No va mejor la cosa? Si mi viaje a esa debería ser tan conveniente, haría el sacrificio; pero creo que no habrá necesidad.
¿Cuántos pañuelos enviarán a la Central de los de las Hermanitas?
Cuando vean a la madre Anastasia de las oblatas salúdenla a mi nombre, y que no sea tan desenganada.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 71, págs. 1-2
A doña Antonia Muñiz – 1 de mayo de 1900
Tortosa, 1º de mayo 1900.
Señora doña Antonia Muñiz
Mi muy respetable y amadísima en el Señor: Acabo de salir de una enfermedad que me ha tenido cerca de un mes sin poder hacer nada, y voy contestando las cartas recibidas en este tiempo, y voy a sus dos últimas.
La ayuda que muy gustosamente prestamos a usted no es una obligación de justicia, sino un ofrecimiento caritativo que nos complacemos en cumplir, pero según la posibilidad de nuestra Hermandad, y en la forma y tiempo que es permitido a nuestra buena voluntad, para ayudar a alguna familia de los nuestros; y que es mucho <*2*> más de agradecer, por cuanto la mayor parte de nuestros Operarios de seminarios de España no obtienen apenas ingreso alguno para la Hermandad.
Van [en] la adjunta 150 pesetas.
Se me dice de Toledo que don Francisco está muy bueno, gracias a Jesús.
Deseando hayan pasado ustedes felices Pascuas, se repite suyo afectísimo s. s. y padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 72, págs. 1-4
A don Luis María Albert – 1 de mayo de 1900
Tortosa, 1.º de mayo. Día de los socialistas.
Señor don Luis María Albert
Mi amado Luis: Y va una tercera. No sé qué me hicieron con el cajón de libros en Valencia, que no me encontré aquí ni el Alberto N... sobre las reglas que las Constituciones deben observar (en francés) ni el librito que me regaló el padre Enrique para eludir los traspasos, etc. El primero lo prometí y lo necesitan. El 2º nos es necesario para el traspaso del Colegio de Valencia, que nos costará un sentido, pues han fallecido tres de los cuatro que éramos. Así hágalo cuanto antes y mándelo. Si usted recuerda que estos libros los envió usted por <*2*> correo estando yo ahí me lo dice. Yo creo que no. Páguelo al padre Enrique y salúdele cordialmente.
La empresa de San Felipe de México, va demasiado viento en popa. Han fijado 500 pesos de capital para la exposición de un día, y escribe Bover que a no haber muerto un médico, hijo espiritual de don Federico, creían que él solo hubiera buscado capitales para todos los días del año. En carta, que recibo hoy, me dice que otro hijo espiritual de Federico, y fruto de unos ejercicios que este ha dado, les ha entregado seis mil pesos, para una exposición cada mes. Me propone Bover si el capital lo pondríamos en España o allí. Le contesté que lo regular era que lo capitalizaran allí y así que me dijeran qué clases de papel y Bancos hay allí, a fin de resolver. Así, pues, usted que debe ver más claro en esto que yo, que casi soy tan infeliz como el rector de ahí, discurra medios italianos, españoles, <*3*> yanquis, etc., aunque sea aconsejándose ustedes, y nosotros lo pensaremos aquí. Crea que las cuentas galanas de Bover, y antes ya de Rodríguez, de sostener con las limosnas ordinarias la casa y velación, si llegaran a ser verdad, habría encontrado yo la piedra filosofal para iniciar antes de morirme el segundo objeto primordial, y aun para el tercero, y seguir la forma de mis santas ilusiones de joven (que soy todavía).
Sin duda que al ir ahí me encargaron una bendición, pues hoy me preguntan si la traje. Por Jesús mándemela enseguida, pues he dicho vayan de aquí a ocho días. Si hay fotografías un poquito mejores que las otras (no de las pintadas) puede ponerla y añada un volantito que diga: Por limosna al papa... Por agencia... Por correo, etc., tanto.
Hay en sus notas de usted una bendición. Sanz y consignada contra mí, y por sus laconismos no sabemos qué Sanz fue, con el nombre lo hubiéramos deducido. Así que <*4*> ni agradecido ni pagado.
De Royo... irán noticias.
Zaragoza sigue sin novedad.
El cardenal de Lisboa va a Roma con mil peregrinos.
La cuestión de Astorga no sé cómo concluirá.
Hasta la suya pronto.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 73, págs. 1-4
A don Remigio Albiol – 2 de mayo de 1900
Tortosa, 2 de mayo 1900.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Recibí anoche su última, y el otro día la anterior.
Respecto de su última, y con la reserva que usted desea (pues no lo he dicho ni lo diré a los nuestros), debo decirle que hace poco indicaron esto mismo otros dos, uno de ellos (creo puedo decirlo porque no se ofendería de ello) es Cambra que hace dos años se había preparado y estaba a punto. Les dije que lo dejaran para los jóvenes, pues siempre conviene para adquirir con ello cierto prestigio ante los alumnos y aun ante los demás en ciertas regiones; pero que los padres graves ya tenían adquirida la aureola conveniente con sus gobiernos. Así, pues, lo mismo creo deber indicar a usted. Además teniendo que <*2*> ser ahí, aunque tuviera usted la seguridad del grado, podría por cualquier circunstancia propia de exámenes, quedar con menos lucidez, y esto le haría disminuir el buen concepto ante los mismos que ahora le consideran a mucha mayor altura. Es muy diferente de cualquier joven de los nuestros que acaban la carrera, a los cuales siempre se les tiene consideración y nunca desmerecen.
Respecto de la 1ª: I Parece imposible que los prelados que más conocimiento tienen de los gastos de nuestro Colegio en Roma, y más debían atender a los medios de su subsistencia, olviden, por otros móviles, ese medio, único con que pueden favorecernos.
No aclaró usted eso de Bolivia, si era el Seminario de la capital, u otro y demás circunstancias. Girona dice que es la república de América más piadosa; pero aunque viniese no poder ayudar a Jesús. ¡Pobre Jesús! Messis multa.
Respecto de <*3*> lo de Cuenca, ya le dije, pues lo de Astorga no se cómo acabará. Escribí al padre Escolano algo enérgico, y me contesta entonado, y lo dejaré para que lo traten ellos, pues me obligaron a pedir cosa distinta de lo que se pretendía, y por esto sin duda se amostazó el padre Escolano. Si hubieran pedido solo la salida del R., estábamos en terreno más firme. Así, repito, no sé cómo acabaremos. Por otra parte, lo de Cuenca, si el prelado se resolvía, no es fácil quiera hacerlo antes de ir a la diócesis; mejor querrá prepararlo. Además tenemos el peligro de la ardua empresa de Coimbra, que de solo pensarlo me aterro, por lo delicada y <*4*> trascendental que es. De América recuerdan o previenen, y con razón, que no olvidemos la próxima expedición. La empresa de San Felipe va demasiado viento en popa, y es un consuelo aquello al impulso de Federico, y no se puede abandonar, pues es una esperanza de resultados espirituales y materiales, única hasta hoy. Conque... operarii pauci.
Afectos a los nuestros.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 74, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 4 de mayo de 1900
Tortosa, 4 de mayo 1900.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Y va 4.ª carta. Recibo la suya del 1º. Bien deberá ir a Sinigaglia con las ventajas y cuentas galanas expuestas. Adelante, pues, y que Jesús lo bendiga, y sobre todo suprimiendo que no pasen allí todo el tiempo de los otros años, si han de ir las peregrinaciones barcelonesas, etc., en septiembre.
Veo los fatales anuncios sobre nuestro R. Que venga cuando pueda y veremos lo que puede hacerse con él y por él, y no quisiera tuviéramos que hacer, como los padres jesuitas, de enviar los inválidos a la Argentina o a Bolivia, que está inmediata.
El de Lérida creo desea le conteste y le aconseje; lo haré diciéndole que se una a los de Barcelona.
Venga el proyecto de deudas de Altemps, antes de que vayan los <*2*> Sanchas y Spínolas.
Hasta aquí la suya.
La superiora de Jesús-María de Valencia me preguntó si teníamos relaciones o influencias con el cardenal de Valladolid y el obispo de Vitoria; dije que al primero le conocía usted, pero que al otro raro creía que no, y no quedamos en nada; luego le dije que no habiendo dicho ella si quería aprovechar al de Valladolid, me contestó la adjunta. Así vea a Luis que escriba a la de Jesús-María de Valencia, madre Natividad, diciéndola que yo he cumplido el encargo de saber si ustedes [tenían] alguna comunicación con el de Vitoria, y si la tienen o no.
Tenemos aquí al abuelo, que vino anteayer a traernos tres mil pesetas recibidas de México, y que don José esperaba para que no le llevaran a la prisión los acreedores, y que, sin embargo, tuve que robarle mil para enviarlas a Medina que pedía 1.500. Además el abuelo necesitaba quitarse la borra que le ponen la conducta de diplomático y de los otros que giran alrededor del prelado (excepto don Francisco García), y los cuales se han propuesto asesinar las vocaciones con gabelas y tributos y denegaciones de dispensas de patri- <*3*>monios (cuya formación allí cuesta cerca de cien duros) y recibe Osuna unos berrinches y declama contra el Seminario, etc. Yo le digo que tienen ellos parte de culpa de no arreglar un capítulo de faltas, pero sólidamente probadas. ¿Sería conveniente que ahora en la peregrinación se le dijera por alguien algo al prelado? Yo estoy en que no, y en caso, por escrito en su día algo por conducto de la Congregación.
Peregrinación: Viéndola desmayada, los de palacio de Valencia han acudido a varios medios. Uno invitar a todos los seminaristas internos. Estos quedaron conformes, pero que se les devolviera el trimestre, y el rector dijo que eso no, pero que les pagarían el viaje, y así se examinarán antes e irán todos. El secretario Marín, al saber que en el Colegio se querían hacer lotes para ir algunos, envió 50 duros para que se unieran a la suma de lotes, y van siete, y nueve a su costa, y otros nueve que fluctúan. Con esto, don Francisco me espera para que dejemos ir a don Antonio para la vigilancia de los de San José, y que usted les busque casa para los chicos y para don Antonio, y a mis observaciones dice que no <*4*> hará mal papel don Antonio en no albergarse en Altemps. Hoy le escribe gozoso de que puede prepararse don Antonio. Los exámenes para órdenes también serán antes de la peregrinación, y dicen que dicen que la peregrinación les servirá de días de ejercicios para ordenarse. ¡Pobre Jesús, y pobre Valencia!
Don José García vino el lunes de Corbera y hoy ha vuelto a salir para Flix para vender una casa que nos legó el buen Maigi, cura difunto de García. Ha perdido don José mucho de su buen humor, y me da cuidado.
Diga a Juan que se recibió aquí un paquetito de estampas para don José, y le he entregado el sobre con la mayor parte de ellas, menos unas pocas que le sisé, por estar él fuera.
Lo demás otro día, que ya empiezo otra vez a vivir sin vivir en mí, y más con el jaleo de más de 20 sacerdotes esta semana, y la venida de medio Vinaroz a ver al cura y coadjutor enfermos.
Mañana vienen Salomón y Martinet a las 7 de la mañana, y adiós mañana.
Afectos a todos, en particular a don Francisco Sánchez, al cual escribiré otro día.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Mañana sábado mandaré el telegrama.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 75, págs. 1-2
A don Romualdo Soler – 6 de mayo de 1900
Tortosa, 6 de mayo 1900.
Señor don Romualdo Soler
Muy amado en Jesús: Recibo la suya del 4. Veo abandona el proyecto de misiones y me agrada. No es hora todavía. Lo de limosna diocesana ha de irse pensando. Felipe escribe sentido porque usted no le contesta sobre Severo; creo debía usted haber consultado sobre dicha expulsión, atendidas las circunstancias o más bien los antecedentes sobre protección al joven.
Veo el proyecto de doctrina a los niños. Haga Jesús que vaya bien; pero no veo claro.
Don José espera los papeles de Bernad.
Me dice usted que Puerta está dispuesto a ir adonde se le envíe; no aclara usted si será dentro de la Hermandad o como auxiliar; en el primer caso no habría inconveniente en que viniera a ejercicios, si ustedes todos creen que debe o puede probarse
Veo lo de don Nicolás González. No <*2*> habrá inconveniente en que venga a ejercicios, puesto que no significará para él ni para la Hermandad compromiso alguno ulterior.
No diga lo del cura de Iglesuela, que supimos por el hermano de don Elías; quiere retirarse a Cinctorres. Así, ni le escriba ni le escribiremos nosotros.
No habrá inconveniente en que usted vaya con su familia a ver a la monjita. No sé qué decirle de ir por Zaragoza. Al señor arzobispo no se le pueden tratar asuntos; en caso con el señor provisor o el señor Yuste; si no hay precisión, y puede tratarse por cartas por conducto de los nuestros, mejor.
No aguarde a pagar al panadero a octubre; diga presupuesto y veremos si se le puede mandar.
Royo está delicado en Roma. Ayer se consagró a monseñor Merry, arzobispo de Nicea in partibus. Le telegrafiamos felicitándole, y ha contestado dando las gracias por telegrama.
Tenemos aquí al abuelo.
Don Pedro Bruna escribió que saldría el jueves de la semana pasada, si no empeoraba su madre. Supongo estará ahí ya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 76, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 7 de mayo de 1900
Señor don Luis Albert
Amado Luis: Recibo hoy su carta con las Bases. No debía escribir hasta mañana, por si vienen los libros, etc., pero don Elías me dice que escriba, y van dos líneas. 1.º No sé si han quedado copia de las Bases para los becarios. No nos parecen mal; pero si han de pagar por la manutención dos liras, quedan solas 270 pesetas para lo que ustedes ofrecen, y así debe discurrirse si con ellas se pueden pagar las 400 o 500 pesetas cada tres años por el viaje, el uniforme, según lo que se entienda por tal, y los títulos de ordenación, según lo que <*2*> se entienda por tales, y creemos es preciso aclarar. Si ocurre algo más, lo diremos.
Ayer telegrama contestación del Excmo. Señor Arzobispo de Nicea.
Mañana volveremos a escribir a Sánchez y algún otro.
No ha venido lo del proyecto sobre las deudas de Altemps.
Los demás extremos de la suya otro día.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 7 de mayo.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 77, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 7 de mayo de 1900
Tortosa, 7 de mayo 1900.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Recibo su última. No sé cómo redactaría mi anterior, pero le hablé con sinceridad. Ni recuerdo si Serrano se graduó, ni cuándo fue, ni en dónde, y debe hacer mucho tiempo, y he tenido que fijarme, y me parece hace dos o tres años, y al venirme a la mente (que aún no sé si lo adivino) me confirmo más en el consejo dado a usted. Así, evite cavilaciones. Cuando nos veamos sáqueme este tema, y se tranquilizará.
Respecto de lo de Bolivia debemos decir que por hoy no puede ser, por falta de personal; que si acaso un día pudiéramos cooperar al bien de aquella diócesis, no dejaríamos de hacerlo.
Respecto de Cuenca, no opino como usted que el señor obispo de porrazo <*2*> quiera este año ya dar el golpe. Lo que hará es ir viendo y no tocar nada, y preparar el terreno por si se malquistaba con el clero desde el primer día. No obstante, si él insistía para este año mismo, lo pensaríamos, y podrá decir usted que lo propondrá.
Lo de Astorga está en el período no álgido, sino caliente, y me obligaron a reclamaciones no oportunas; pero ya está hecho, y tal vez Jesús lo haya querido así, y como decía usted se hace preciso aclarar los puntos antes de aceptar alguna otra diócesis sufraganea; mejor que por hoy vinieran centrales; pero de las dos probables, la una ha convenido la aplazaran, la otra (de Santiago) no han vuelto a decir nada, y no sabemos si pudo tener culpa Astorga.
Ayer recibimos telegrama contestación de monseñor Merry, por su consagración.
¿Cuándo sale la peregrinación de ahí? El señor Castellote habrá llegado hoy a Roma con sus 200 menorquines.
No recuerdo si González cursa, y cuáles son sus líneas literarias, y su nombre en las clases, en caso.
¿Qué aspirantes posibles y probables hay por ahí?
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 78, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 8 de mayo de 1900
Señor don Luis María Albert
Mi Luis: Gracias por su actividad: recibidos hoy el Battandier y el otro. La bendición no ha venido, pero ya vendrá. Ya me dirá usted lo que me debe, y arreglaremos cuentas con don Elías.
Debo volver a escribir a usted y a Calatayud, y diré unas cosas, pues he perdido la mañana con las cartas al famoso padre Escolano, con los ultimatums e instrucciones a Marzá, y esta tarde con otras cositas, y anoche con cinco cartitas a América.
Conque no <*2*> se mareen demasiado y pasen bien la tormenta.
Osuna está aquí todavía. No piensa ni lleva prisa de marchar, y le enviaremos con don José García al santo billete-limosna a Benicarló, Alcora, etc., y luego a su central de Valencia hasta nuevos berrinches.
No puc més.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 8 mayo.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 79, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 9 de mayo de 1900
Tortosa, 9 de mayo 1900.
Señor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Recibo la suya del día del Patrocinio de San José.
Al de Lérida escribí inclinándole a que se agregara a la peregrinación de Barcelona. No sé lo que hará, pues me pareció lo más prudente, después de la rellisada del señor de Tarragona.
Veo lo de nuestro enfermito.
De Martinet ya hablaremos.
Proyecto de becas. Ya dije que suponía que ustedes tenían calculado bien el presupuesto. Sobre el artículo 10, eso de vacunado no me hace bastante gracia, y pondría el certificado de estudios y demás documentos que se les exija (o que estén consignados en el reglamento del Colegio). Creo que para un proyecto así tan general, no son precisos ciertos detalles.
Veremos lo de don Francisco; pero los hombres necesarios no pueden hacer lo que quieren. Don Francisco García le encargó que por Dios no tardara para la admisión de ordenandos, etc. Ya le he entonado aquí, y le he hecho cuidar con leches de noche, etc., y ya no está tan borros, que dice Felipe, y son pocos días ahora para él.
Bien <*2*> me parece hacer alguna invitación al señor cardenal de Lisboa y obispos portugueses; en cuanto a los medios, si no parecen caros al administrador... él dirá.
Tengo muchos temas y he perdido la tarde en hacer notas para una almita distinguida, pero que no es de mi grey, y quiere legar tres mil duros para este Colegio. No obstante, empezaré algún tema.
Vino Salomón: el pobre agobiado con sus ocho estudiantes quería vislumbrar alguna ventaja, si él faltaba, de la venida a la Hermandad de Agustín y Juan José, etc. Le dije que si viene Agustín y es admitido tiene libres dos cargas: que es muy posible que Lucas muestre deseos, y si se ofrece ahora ya, le libraríamos de esa otra carga; que Pío podía ser todavía boticario un año después de la ordenación del actual boticario, y son cuatro, y que ya veríamos. Así, pues, si Lucas saca el grado, como creo recordar que ustedes dijeron que este haría lo que le indicasen ustedes, no hay inconveniente si les gusta, de proponerle la admisión en la Hermandad después de los exámenes.
No me han hablado más de Ferreres y de otros datos relativos a esta materia.
No pensé en decirles en mi anterior de que no cometiesen la becada de contestar favorablemente a don Manuel; veo que no la han cometido.
Sobre las 1.200 liras, irá mañana o pasado, que he de escribir a Juan sobre el asunto de Vall-Vinaroz.
Veré los otros temas.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 80, págs. 1-4
A don Andrés Serrano – 10 de mayo de 1900
(Devuélvame el impreso)
Tortosa, 10 mayo 1900.
Señor don Andrés Serrano
Amado don Andrés: Recibida su última, y voy primero a ella, aunque estoy agobiadísimo otra vez de cartas y triquiñuelas.
Recibido lo del Correo con las alabanzas a los cantores. Antes vimos las fiestas de Semana santa.
¿Cómo no saben planchar a esos minoristas? Podría invitarles a ayudarnos en alguna fundación de ahí, o en algún colegio de España.
Celebro el descubrimiento de nuevo terreno en esa casa.
¿El nuevo arzobispo de Metilene habita el palacio como el anterior? A no ser esto podría el señor cardenal pensar en cederles para los superiores; mala cosa es eso del peligro de reumas, y se ha de pensar en su remedio.
Muchos son los peregrinos que <*2*> lleva el señor cardenal. No llegarán a tantos los de Menorca, Toledo y Valencia. Benjamín escribe si conviene invitar a comer un día al señor cardenal y obispos portugueses. Le contesto que sí les deben invitar a algo, y que si no fuera mucho el gasto también me agradaría les invitaran a una comida. ¿Qué parece a usted? ¿Sería de provecho dicha invitación? ¿Va el de Coimbra? Dígamelo enseguida.
Bien por lo de don Juan Antonio.
Tenemos aquí a Osuna que, por no tener tantos berrinches con los diplomáticos y gitanos de allí, se ha venido unos días. Van a la romería por mar todos los seminaristas internos, y del colegio unos cuantos.
Tenemos a Royo bastante delicado en Roma.
La empresa de San Felipe de <*3*> Jesús en México, va demasiado bien. A no haber muerto un médico famoso, hijo espiritual de don Federico, este había ofrecido establecer la exposición entera diaria con las relaciones que tenía, y cuente que el capital para cada día de exposición es de 500 pesos. Confían tener 20 capitales, o sea, 20 días pronto, y un otro señor, después de la muerte del médico, y por efecto de unos ejercicios dados por don Federico, les da seis mil duros para una velación mensual, y pregunta Bover si dichos capitales se colocan allí o en España, y lo estamos estudiando, si bien he preguntado a Bover qué papel o Bancos hay allí.
En Astorga estamos lo mismo, y pensamos en un ultimátum. En los demás puntos no hay cosa particular. Ya les diría yo la muerte del santito Vega; era un alma envidiable y chico de mucho talento. Crean que no puedo quitármelo de la memoria, y sentí que no <*4*> le hubiesen ustedes tratado despacio: era una alhaja.
Ya sabrán la consagración de monseñor Merry como arzobispo de Nicea. Le telegrafié y contestó a la felicitación.
El Colegio Pío-Americano publica una revista mensual como Boletín del Colegio. Ha sido un feliz pensamiento, y será el lazo de unión entre todos los salidos de aquel Colegio y las diócesis americanas. Sin duda les hemos enseñado nosotros el camino.
Más diría, pero ya sí ha prou. No me dice usted de Coimbra. Si no respiran de allí, dejémoslo estar, si esto significa poco interés de por allá.
Si cree usted que puede indicarse a Benjamín algo para el cardenal u otro señor obispo, me lo dice, o se lo escribe usted.
Afectos a nuestro Juan Antonio, y que nos diga algo. A Pérez tantas cosas.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 81, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 10 de mayo de 1900
Tortosa, 10 de mayo 1900.
Señor don Remigio Albiol
Muy amado en Jesús: Recibí ayer su última, que no pude contestar anoche.
No fue obra de amor propio la primera indicación de usted, sino de sinceridad y espontaneidad. Lo que sí es amor propio y refinado es el sentimiento expresado en la segunda, de sentir haberlo hecho. Conque así, chafe los amores propios.
Respecto de su última consulta, lo dije a don José, y me contestó que ustedes tres han hecho el trabajo de los cuatro, y así que pueden cobrarse los cuatro. Lo he hablado con don Elías, y dice que sí que hay cuatro Operarios, pues el diácono <*2*> de Plasencia podía haber sido nombrado efectivo o auxiliar. Eso es lo que dicen ellos, yo no digo, sino que si ha de sentar mal ahí, primero es la honra que todo, y si no...
No sé si dije a usted que he enviado segunda carta al padre Escolano (el cual me había escrito que no quería él decir al obispo nuestra pretensión), que lo harían los nuestros para que diese solución.
En Valencia van todos los seminaristas a la romería, y examinados estos ya; los otros no.
En Roma con los preparativos. El señor obispo de Menorca abre la marcha con 200 romeros; luego seguirán los otros. Dicen de Roma que hay bastante movimiento por aquellas calles, y las tiendas no saben qué inventar. Del Colegio de Valencia van nueve sorteados por lotes, para lo cual se les enviaron de palacio 50 duros, y algunos voluntarios, y es fácil vaya a dirigirlos don Antonio Herrero; todos por mar.
Royo continúa algo mejor.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 82, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 11 de mayo de 1900
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Recibida su última del 7. Ya iré escribiendo con la frecuencia que pueda para animarles.
Veo van siguiendo sin novedad.
Claro es que debe usted ir a Plasencia hasta los ejercicios. Luego a Valencia, y luego, si Jesús lo dispone, al Centro. Bien por las obras proyectadas. Eso de la despensa, etc., no puedo hacerme cargo bien; pero todo lo que sea independencia de los señores y comodidad de los mismos hágalo, y ojalá se pudiese levantar el piso a toda la casa vieja, para que la casa fuera para Operarios y señores, todo lo actual de ella y con completa separación e independencia.
Sobre despido en el <*2*> verano de lo peorcito, no vayan deprisa, y casi desearía nos lo dijeran antes motivos y número.
Otrosí: Me escribe el arcipreste de Valderrobres, y le envío la carta que puede devolverme. No aclaró si estaba últimamente de fámulo en ese Seminario. Si marchó por salud no se le debía denegar la plaza el curso próximo. Si es por otra cosa, me lo dicen. Si no es fámulo de ese Seminario, deseo que ustedes le llamen y le pregunten su situación, y muestren interés por él, aunque no puedan favorecerle por el momento. Yo escribiré al arcipreste que lo he recomendado a ustedes; si luego resulta, según los datos de ustedes, algo contra el chico, también se lo escribiré.
Afectos a todos.
Lo de Mestre cuida don José García.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
A don Domingo ya le escribiré.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 83, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 12 de mayo de 1900
Tortosa, 12 de mayo 1900.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Anoche le escribí y recibo hoy la suya con la otra adjunta. Ya sabe usted que de nuestros ordenandos de los colegios echamos mano y nos servimos como auxiliares para enviarlos a otros colegios y, por lo tanto, no podemos favorecer a ese señor, pues ya tenemos algunos de dichos ordenandos comprometidos para el curso próximo. Puede contestar en este sentido.
Siento las indisposiciones del señor arzobispo.
Siento también el percance de la niña de nuestro provisor, aunque celebro esté bien, y que no <*2*> le deje rastro.
Bien por la futura fiesta de mañana, y que don Domingo despliegue su celo...
Ya le indiqué anoche su futuro itinerario. Así, haga hacer a don Domingo, mejor que hacer usted.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 12.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 84, págs. 1-3
A don Luis María Albert y don Juan Bautista Calatayud
12 de mayo de 1900
Tortosa, 12 de mayo 1900.
Señor don Luis María Albert y don Juan Calatayud
Mis amados en Jesús: Va el protocolo respecto del asunto de Vinaroz-Vall. Yo que medié desde el primer día en el asunto y aun en la redacción del testamento primero (pues prediqué en la profesión de sor Dolores), puedo decir que estaba en la convicción de todos, inclusa la Dolores, que la heredera era la abadesa de Vinaroz, aunque por descuidos legales no pueda hacerse constar así. Por lo tanto vean si el señor cardenal les indica abogado que fijándose en los datos, vea medio de reclamar y probabilidades de éxito, o al menos de poder litigar, pues estoy convencido que iniciado un pleito, se acudiría a una avenencia por temor de los gastos y de los resultados, y así se había acorda- <*2*>do, y la mayor parte se cedía a Vall de Uxó por los árbitros, en atención sólo a la mayor necesidad de aquel convento nuevo. No olviden que el señor obispo por carta dijo a la abadesa de Vinaroz, que le parecía bien lo de la avenencia, pero se quedó así, sin trasladarlo oficialmente, y se suspendió por la razón de que se había empezado demanda para el cobro de la herencia, y no se pensó en ultimarlo hasta que se hubiese cobrado, y con reclamaciones y avenencias al hermano se empantanó el asunto. Si no, ya hubiera estado arreglado. Pero habiendo ido Tedó a Vall se iniciaron nuevas preces, y el provisor las reformó, y así ha sucedido este percance para las pobres de Vinaroz. Así no lo dejen de la mano, y pidan cuantas instrucciones necesiten. Siento que las de Vinaroz hayan copiado los documentos con tan fea letra, y no hay tiempo de <*3*> hacerlo copiar aquí otra vez. Si acaso hubiese ahí algunos examinados, u otro español que lo pudiera copiar mediante gratificación, háganlo.
No se han quedado copia, y así procuren que no se pierda, y por esto lo certificamos.
Un saludo respetuoso a nuestro señor cardenal, y veré de enviarle por septiembre aunque no sea más que una estampita.
Tantas cosas al padre Ruperto, y vean si sus ocupaciones le permiten enterarse de este asunto, y dar su parecer.
Afectos a todos. Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Vuelvo a estar otra vez agobiadísimo.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 85, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 14 de mayo de 1900
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Sé que quiero decir cosas, y no me ocurren, pues a pesar de que me procuro ratos libres, jubilándome de todo, no me faltan enredos y visitas, etc. He leído que el señor arzobispo de Sevilla aplaza la peregrinación, y lo siento, aunque tal vez haya sido un acto de diplomacia en él. Es fácil nos ofrezcan el Seminario de Cuenca si tenemos interés en ello, aunque no acaba de llenarme aquella diócesis, si bien haya 400 destinos entre parroquias y ayudas; está en ciernes lo de Coimbra, etc.; pero si lo de Sevilla hubiese estado maduro, todos se inclinaban más a esto. Por esto, quería indicar a usted si sería prudente entablar algo ahí a la ida del señor arzobispo, para resolvernos o no a Cuenca y Coimbra, según como estuviese el asunto. Ahora habremos de dejar estar lo de Sevilla.
Albiol escribió ayer diciendo que el señor de Toledo había salido para Madrid y Roma, <*2*> si bien temía Albiol retrocediera, pues los reyes habían anunciado visita a Toledo. Va sin peregrinos. Me añade Albiol que el rector de Astorga pretende la chantría de Orense; sería una gran solución, si bien hemos dado el ultimatum, o lo darán apenas regrese el obispo allí.
He pedido a Felipe nota de los gatuperios y follaquin de Valencia; no sé si sabrán hacerlo, por si acaso ustedes discurrieran y creyeran oportuno y posible que alguien dijera algo a los oídos del señor arzobispo, en bien de aquella archidiócesis, digna de mejor suerte; sobre todo los derechos de matrículas y exámenes, son estupendos, y los polígrafos, etc. Si me la envía se la mandaré. El abuelo entonado ya y campechano, y ya no se constipa aquí.
Se ha resuelto el conflicto Fontseré-Nocedal, al cual mandamos a Poyo. No me repite usted noticias sobre Altemps, etc., y otros temas que creo le propuse. Ya me hago cargo de los trajines de ustedes, pero no beguen.
Dé un saludo respetuoso al señor obispo de Menorca. El de Lérida me escribe desde Fraga, que estaba inclinado a ir ahora, pero que lo aplazaría hasta septiembre e iría al Colegio español. Otro día más.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 14.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 86, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 14 de mayo de 1900
Señor don Juan Calatayud
Amado Juan: Escrita la carta dirigida a usted y Luis, recibo la suya con la otra para Girona, y la crónica que entrego a este.
Veo la descripción de los enclenques. ¿Qué significa lo de Lucas que estudia como un diantre? ¿Hay desconfianza de éxito? Por Dios... que pase.
No dejen de mano lo de Vinaroz, y si podrían elevarse preces directas a la Congregación en caso de que haya un agarradero.
Osuna aquí menos borroso, pero pensamos mandarle luego a que corra el billete y luego <*2*> a su Valencia hasta que se constipe otra vez, y en este caso le jubilaríamos aquí, pero temo no nos haría nada en la Central, no siendo director del Colegio, pero el pobre Felipe se amohinaría.
No salgo de casa, y no obstante no puedo hacer más que lo del día, y tengo mucho atrasado, y aún me fatigo no sé si por la vejez. La abadesa de Vinaroz quiere vaya el 24 allá; pero no iré; me espanta todo lo de monjas.
Vayan diciendo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 14 de mayo 1900.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 87, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 14 de mayo de 1900
Señor don Luis María Albert
Mi Luis: Acabo de recibir la bendición. Jesús se lo pague. Creo muy bien que necesitará usted estos días, o más bien esta temporada hacerse invisible dos o tres horas para que [le] dejaran quieto, y si tuviera que darle un mal consejo, le diría lo que hace un administrador que usted conoce; pero no se lo doy, pues el Operario ha de estar siempre a merced de todos, y ser todo para todos. Conque así pida a Jesús que le multiplique, le dé el don de semi-ubicuidad.
El abuelo aquí <*2*> sin ganas de marchar; no nos estorba y está muy quietecito entreteniéndose en la biblioteca mirando santos, y leyendo. Acaba de decirme que el arzobispo de Valencia pasó el sábado, y los bolonios de Valencia no avisaron y hubiéramos salido a ofrecernos. Los seminaristas de Valencia y ordenandos y colegiales de la romería examinados, y hay un anuncio que los que quieran ir aún a Roma serán todavía examinados.
No les exijo largas cartas esos días, pero vayan dando noticias breves, unos y otros.
Juan Antonio Fabregat escribe desde Burgos. Ha ido comisionado por los portugueses para que preparen almuerzo (para el 13) en el Colegio a 600 peregrinos. Dios nos asista, que diría Benjamín. Otro día más.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 14.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 88, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 17 de mayo de 1900
Benjamín
Amado Benjamín: Escribo a la Carmen, y digo: 1.º Que <*2*> ustedes les tendrán preparado domicilio para los cinco, o fonda económica y decente, si ustedes lo creyeran mejor. 2.º Que si van con toda la peregrinación, regularmente ustedes sabrán la hora de llegada; pero que si van ellas solas, que telegrafíen desde Ventimiglia la hora, y podría ir Agustín Salomón u otro a recibirles y conducirlas a su domicilio o a Altemps. Si va toda la peregrinación, supongo que ustedes saldrían a recibirla.
Ya que Agustín no debe examinarse, puede usted entregarles en mano de este o de algún enfermizo que no deba estudiar. No olvide usted esto, aunque tenga que dar una gratificación al que empleare.
Osuna sale para Castellón, y saldrá a saludar a dichas viajeras a la estación el sábado. Ya compadecemos a ustedes un poquito, pero todo se compensa en este mundo.
Haga decirnos cosas, aunque sea por Herráiz u otro oficial de la oficina de Albert.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 17, san Pascual.
Serrano me escribió que van 7 obispos más.
Cararach me ha endosado un encargo para ahí a mano. Veré si lo doy a las peregrinas; es para que lo guarde usted.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 89, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 15 de mayo de 1900
Hoy, 15 de mayo.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Ayer escribí a usted con el patracol para don Luis. Olvidé contestar a ustedes sobre el proyecto último respecto de Bases, esto es, sobre las 1.200 liras en lugar de las mil. Claro es que si el papa obligara a la fundación de dos becas a todos los obispos, siendo estos cerca de 50, serían veinte mil liras anuales, y habría para contribución 9.000, réditos, nueve mil son 18.000. Las otras dos mil con los inquilinatos habría para el sostenimiento del edificio que es cosa que debe preocupar. Son, pues, cuentas hermosas, y así ya no habría necesidad de amortizar los censos, esto es, no tendrían que perderse las 240.000 liras a que asciende el capital de los censos, pues siempre podían pagarse con las 200 liras más de las capellanías. Pero, en primer lugar, dudo que todos los obispados <*2*> funden dos becas, aunque lo mande el papa, y aun acudiéndose al proyecto de que las diócesis ricas funden tres becas y las pobres una no más. En caso de que se les obligara temo la corajina de muchos obispos, por más que se les expusiera que se ha hecho así a fin de evitarles el pago de las 240.000 liras de los censos, que pensaban proponerles. Si los obispos se excusan ante el papa por ser pobres y éste cede, y no se fundan todas las becas, el cálculo no saldría bien, y pronto o tarde se les tendría que proponer lo de la contribución y censos. Resumen: que el pensamiento es excelente, pero... temo del resultado; vayan diciendo ustedes con el señor cardenal.
Osuna está interesado en que coloquen bien y obsequien a doña Virtudes. Con ella va la Carmen Chavalera y su madre y otra señora. La Carmen me escribe y pide tarjeta. Le he contestado me diga fijamente si van las 4 justas, para así escribir a ustedes, y les busquen casa decente para estar ellas 4 con la independencia posible en casa particular, o si conviniese fonda, a fin de ir desde la estación o de Altemps a la casa preparada, y no tratarlo ahí después de llegar. Si contesta mañana, lo diré a ustedes.
Doña Virtudes Mergelides es una protectora asidua del Colegio de Valencia, y las 4 personas muy decentes. Así, tomen interés en su colocación y en cuanto necesiten, y háganles una caricia.
Ya diremos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Por Dios, que no dejen pensar a Royo en libros ni grados.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 90, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 16 de mayo de 1900
Señor don Esteban Ginés
Mi amado don Esteban: Acabo de recibir su última de anteayer.
He sabido la muerte del padre político de Espinosa, al cual tenía dicho podía ir a verle cuando se agravara, y sin duda no le avisaron. Así, pues, si ahí se lo pueden pasar, y no ha de hacer mucha falta, puede usted decirle que se vaya a la familia para los arreglos convenientes de aquella casa, y que se sepa ahí que se le ha muerto su padre y va por necesidad.
También se ha recibido la crónica, que no me desagrada.
Siento las cositas de Plasencia, pero no se afecte usted que son cosas <*2*> pequeñitas; ya lo diré a la Virgen, y que no lleve Sojo prisa, que si viene este año con usted ya lo dejaremos por esa, y se ordenaría si no ahora al septiembre.
No debía haber dicho lo de Centro, pues surgen a veces compromisos que hacen cambiar las combinaciones. Con todo, ya está bien, y cárguele la mochila todo lo que pueda.
Mejor que participarlo al señor arzobispo, hágalo usted al señor provisor exponiéndole solo el concepto que a algunos les merece, y él que lo indique al señor arzobispo, y si ustedes conceptúan que es cosa perdida la continuación de dichos alumnos, y lo consulta con los Operarios y lo expone luego, y quedará usted tranquilo; pero procuren dar datos concretos, si no lo toman como rigideces extremadas. Si no presentan datos, mejor es dejarlo estar y aguardar o decir simplemente que no les gusta ni están tranquilos de su vocación, y ellos que resuelvan. No se fíe de las durezas de Enrique.
De obras ya lo hemos hablado.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 16 mayo 1900.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 91, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 17 de mayo de 1899
Señor don Juan Bautista Calatayud
Mi Juan: Supongo recibirían los papeles de la cuestión Vinaroz-Vall. No sé si advertí a ustedes que si podía hacerse la trampa de asustar a los de la Vall, y ser un medio de que se enzarce la cuestión, obteniendo de la Sagrada Congregación un exhorto para la sor Dolores de San José a fin de que esta declare en conciencia si había sido su resolución al hacer testamento y al profesar y lo había dado a entender así a la abadesa de Vinaroz o comunidad, de que no tuvo otra voluntad sino de que fuese para dicha abadesa o comunidad. Esto solo como un dato, por si puede cogerse algún hilo, que luego ya veríamos si puede enredarse la madeja, que es lo que siempre me ha parecido el medio más apto para que se acudiera <*2*> a un arreglo, como estaba ya iniciado. Malos días son para entretener a ustedes en asuntos; pero ya sabrán multiplicarse.
El abuelo acaba de marcharse con don José a Benicarló, y mañana aquél a Castellón, y regresará don José, pues el sábado viste el hábito su Miguela de Batea en la Purísima. El abuelo marcha bien de sus berrinches, y le he dicho que no vuelva a constiparse, aunque ya ha aprendido a venir a curarse al Centro. Don José se ha llevado a Benicarló a Dupuy del Home.
Haga usted y Albert una caricia a las recomendadas de Osuna y parte mías, pues aunque compadecemos a ustedes, todo se compensa en este mundo. Felipe escribe sobre otro legadito que van a recibir de Alcoy de cuatro mil pesetas y así todo sea por Jesús. Me formo estos días las escaleras y corredor de Altemps, y recados y visitas, etc., y casi me conturbo, y a pesar de figurarme que soy comboyante, me espantaría.
Diga a Sánchez que tengo su zamarreta y le pondré mis iniciales, ya arreglaremos cuentas. Veré si le escribo otro rato. No me dicen bastante de Royo. Otras espinitas no me faltan.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
¿ Qué hace Cru por ahí?
Hoy, San Pascual.
Estamos hoy llenos de sacerdotes salidos de ejercicios; entre ellos Guardiola que dice escribirá a todos ustedes. En la comida le he sacado sus cosas con Solé y nos ha hecho reír mucho. Barrunta y me consulta ir a oposiciones a la doctoral de Jaca.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 92, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 18 de mayo de 1900
(Creo conviene me devuelva la de Tormo).
Señor don Juan B. Calatayud
Amado Juan: Va la carta... quinta ¿verdad? Pero debía escribir a Benjamín y le añado dos líneas. Recibí anoche carta larga de Tormo, y por no enviar los dos pliegos, le pongo lo que dice al terminar el primero, para que lo una usted a este segundo.
“Voy a tratar otro asunto con usted, y no sé si es prematuro; es fácil que usted no se lo crea del todo todavía, pero parece que ahora va de veras, y es sobre Alcántara. Me río yo ahora porque creo que usted también se reirá, vamos pues a tratar el asunto seriamente porque nosotros dos ya lo hemos tratado de todos modos. No puede usted figurarse, etc. (segundo pliego)”. ¿Qué haremos de esa alma? Resuélvame usted, pues lo diré a don José y don Elías y creo me dirán lo haga yo, aunque ya no les cae bien lo de nuevos gravámenes; pero como conocen a Alcántara es fácil pasen por ello, y sobre todo si no se contrae compromiso en caso que el Alcántara falleciese. Así dígame algo, pues a mí no me intimidan los gravámenes, que más nos traen a la Obra los pobres Operarios <*2*> que vienen de corazón y no son presuntuosos, que lo que puedan importar dichos gravámenes. En Alcántara lo único que temo sus cariños maternales murcianos.
Respecto de Rubio, el porterito, se deshace en alabanzas Tormo; pero no recordaba la circunstancia, y en este caso tendrá que ir a América y solo como auxiliar, al menos por algunos años, y me figuro que el pobre no pretende más.
Los de Zaragoza escriben muy tranquilos sobre la marcha de la casa; pero el arzobispo empeorando y, con lo que sucedió, no estoy tranquilo si falta el arzobispo, si bien es probable le sustituya el de Huesca que me figuro es todo del actual.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
He robado temporalmente un librito dirigido a Girona por los gabachos de Roma como caricia por sus versos trashumados.
Recibido el programa mallorquín.
No puedo enviarles nada propio para ahí. Quería enviar un disco para el fonógrafo grande: pero ya molesto a las viajeras con lo que digo a Benjamín y no me atrevo a más.
P. D. A Elías no le repugna Alcántara. En caso dígame a qué punto sería mejor destinarlo, y si ahí llenaría en caso de que se hiciera necesario que uno de ustedes debiera ir a otra parte.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 93, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 18 de mayo de 1900
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Y... va otra. Anoche a las 8 tuve una visita y larga, del señor Cava... y un misterio y consulta, etc., me contó con reserva un paso que había dado ahí en sus fervores de cap calent, por no decirle otra cosa; le disuadí de que desistiera, o suspendiera, pero su tenacidad (y es cosa que no vale la pena, ni da mucha gloria a Dios) le hará obrar, pues de ahí le han dicho que no conviene. Mas por de pronto quiere que la súplica se deposite en el Colegio español, junto con su gran cuadro que enviará más adelante por mar, o como sea, y no tuve otro remedio que aceptar el primer encargo para enviarlo a usted a mano. Siento molestar a las pobres peregrinas, pero pienso hacerlo por si se ofrecen, aunque no es <*2*> cosa pesada. Así se lo entregaré a dichas señoras, guárdemelo y no lo enseñen, ni digan, y menos al cardenal Llevaneras y padre Ruperto, pues es fácil se imagine la amistad de estos si trata de insistir. No sé si escribirá él a usted; creo que no, pero por si acaso esté prevenido y no obre sin decirlo, y ya veríamos, y si alguien le pide el objeto, a no ser por carta del mismo Cava, no lo entregue, o carta mía. Sobre todo, que sea reserva aunque es tonta. El se arreglará, pero que no sepan ni el cardenal ni el padre Ruperto, y crean que nos hemos metido en nada.
Otras cosas otro día, o mañana por las mujeres. No sé qué enviar a ustedes; si fuese providencia hoy sí que podría, pues la reliquia de san Félix ha producido.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 18.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 94, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 19 de mayo de 1900
Tortosa, 19 de mayo 1900.
Señor don Luis Albert
Mi Luis: Va un saludo. Recibido hoy su volante con la carta para el señor obispo sobre la irregularidad de Tatay, y la noticia de los agobios de ustedes. Algún día debía venir que compadeciera a ustedes; pronto pasará la tormenta. Vayan enviando aunque no sea más que volantitos.
Si alguna de las muchas cosas que usted desea enviarnos no quiere entregarlas a las señoras por no molestarlas, puede darlas a don Antonio Herrero, que entre todos los josefinos mucho podrán traerme.
Si tuviera algún disco superior de los que supongo habrán comprado para el fonógrafo grande <*2*> de aquellos que les debía regalar el señor cardenal nuestro, envíe un par al menos para Girona que se hace célebre por esta ciudad y diócesis con sus fonógrafos.
Ya irá siguiendo la lista todavía. Hasta otra que será la séptima.
Atienda a sus paisanas las dadoras.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
A Calatayud que conteste pronto.
Hoy 21. Amado Luis: Esta debía ir por las señoras, y dígales que como escribieron que salían el sábado por la tarde, y aquí por la tarde entendemos el exprés, salí a la estación y no pasaron y pasarían por la noche, y se perdieron un ricordo, pero se ahorraron un encargo que les quería dar.
Ayer se recibió el otro volantito de usted con tres dispensas. Hoy sin ningún volantito.
Al llegar esta ya habrá pasado casi la tronada. Si están los conocidos tantos cosas, a don Antonio Herrero, a las señoras, etc.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 95, págs. 1-6
A don José María Tormo – 19 de mayo de 1900
Tortosa, 19 de mayo 1900.
Señor don José María Tormo
Mi José María: Recibida su larga carta que me complació. 1.º Alcántara. Creo que todos los padres graves lo recibirán con gusto a pesar de la prevención de alguno de ellos a no aumentar gravámenes. No hay inconveniente en el plan propuesto, pero ha de ser con la esperanza de que luego las ternuras maternales después de los dos o tres años, le arrastren otra vez, sino con la resolución de continuar engañándoles de cualquier modo para siempre. En cuanto al puesto ya veríamos, y tal vez le caiga Roma encima, y los grados de allí son más rimbombantes. Así ya contestaré <*2*> categóricamente aunque puede darse por contestado casi, y ustedes resolverán definitivamente, y ojalá cuaje un murciano.
No recordaba la circunstancia del porterito; pero antes quiero me aclare si es simplemente ilegítimo o espurio, como dice usted, pues hay para mi modo de ver bastante diferencia en cuanto al buen nombre de la Hermandad, y aun debe decirme si era el padre o la madre la que tenía el vínculo con otro.
De todos modos claro es que no debe por hoy ingresar en la Hermandad, y me place desee ir a América a ordenarse, y ser allí auxiliar con las condiciones materiales que estableceremos para que si un día quisiera volver tuviera algún ahorro hecho del cual podría disponer al llegar, o tal vez después de algunos años, ser admitido a la Hermandad.
Pero <*3*> de todo esto no diga nada al interesado; solo puede decirle que confía usted en que vaya el próximo curso a México con los nuestros para ordenarse allí, y estar bajo la dirección de los nuestros en todo.
Francisco Rubio. Me dijo don Francisco Osuna que tiene mucha familia y que tal vez le necesiten demasiado. Si no es así, y la ayuda que debiera necesitar no fuese mucha, creo que no debía usted reparar en emprenderle de frente como cosa de usted, y decirle qué piensa hacer, y escuchar la necesidades de su familia, que él le diga, y decirle que está usted seguro que si él resolvía la Hermandad le recibiría, y así aconsejarle que lo consulte con persona de su confianza, y que le sea a usted franco, y que si no le convenía entrar en la Hermandad, y le convenía ayudar en los colegios has- <*4*>ta que encontrara una buena colocación, que no habría dificultad tampoco.
Iniesta. Antes de terminar el curso, le dirá usted si le gustaría venir a la Hermandad después de ordenarse, esto es, si tiene inclinaciones a ella. Que si es así, no tiene necesidad de decirlo a su casa, no más que tenga él dentro de sí esa inclinación. Que si es así se le dispensará toda la pensión, haciendo creer a la familia que es una recompensa del Colegio a su aplicación, y así no sospecharán nada sus padres. Que esto no significaría para él ningún voto, ni compromiso, esto es, que si después de ordenado no se sentía con vocación u otras circunstancias lo impedían, que él era libre, y que los sacrificios que nosotros hubiéramos hecho ya los pagaría con gratitud a la Hermandad en el punto que estuviera colocado. Que si prefería <*5*> ir a un colegio en donde haya Seminario central, tal vez podría tomar los grados de filosofía y teología y que a la familia se le diría que es solo como un premio, etc. Yo no repararía en este medio que, aunque es costoso, sería tan a propósito para formar buen plantel de futuros Operarios. Claro es que si eran filósofos no más, se requeriría fuesen de cualidades muy superiores. Si fuesen teólogos ya aunque solo del primer año, bastaría que fueran sobresalientes las condiciones, con tal realmente manifestaran inclinaciones o resolución; pero ahora como no saben que a esto pueden aspirar, no puede venirles la vocación. Conque ya tiene usted campo para trabajar, y lo escribiré a algún otro colegio.
Víctor. Esto lo dejaremos para una sesión.
Los romanos escriben agobiados de tareas por los huéspedes. Hasta ahora sólo han tenido y tienen a Castellote, arzobispo de Valencia, al obispo de Málaga <*6*> y al de la Habana, con sus familiares y canónigos, etc. De Valencia han ido 104 entre seminaristas y del Colegio y se colocarán todos en una casa.
Astorga. Sigue la crisis. En Burgos se han detenido 900 portugueses a almorzar en el Colegio, entre ellos el cardenal de Lisboa y otros obispos.
Hoy enviamos dimisorias a Bernad, Montagut, Mestre para presbítero, Estruel y Homdedeu.
De México escriben poco: no hay novedad, y en San Felipe muy bien. ¿Tiene usted por ahí alguna alma que nos deje quince mil duros al 4% y empezamos la Reparación en España? Dígalo este mes a la Virgen y encomiéndelo a alguna almita santa.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 96, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 21 de mayo de 1900
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Por pasar de noche nuestras recomendadas, no pude entregarles el molesto encargo de Cara..., y no sé qué hacer, y habré de decirle que está aquí, o mandarlo por correo, aunque me cueste cuatro o cinco pesetas, y solo temo si se extraviaba. Si saben ustedes alguna proporción de aquí a Roma, me lo avisarán.
Dice en su volante Albert que el señor Castellote no opina por lo del dinero de San Pedro, ¡adiós lo de Barcelona!; pero no es esto lo peor, sino que tal vez no han contado o no les han manifestado ustedes el estado de las cuentas, y lo que habrá de dar cada diócesis, aun las más ricas, para enjugar la deuda, y prevenir lo de las contribuciones. Vean el señor Sancha lo que dice.
Me ocurren muchos encargos para ustedes de lo que pueden decir al señor Sancha, a los obispos portugueses, etc.; pero el buen criterio y celo <*2*> de ustedes lo suplirá, y aprovecharán todas las ocasiones para el bien del Colegio y de la Hermandad.
Y prou, que no están para leer mucho.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 21 mayo.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 97, pág. 1
A don Juan de Mata Martí – 22 de mayo de 1900
Tortosa, 22.
Señor don Juan de M. Martí
Mi Martinet: Recibí la suya. No debía haber usado mi nombre a Vidal, sino tan solo que usted cuidaría de que se le devolviera la cantidad que usted le propuso. No hay que esperar con tan duras condiciones.
El Vidal es a Roma con la peregrinación valenciana, y así no recibiría tal vez la suya.
En cuanto a Ángeles, no sé qué decir. Si debe estar ahí tan poco tiempo, es indiferente y así resuélvalo usted mismo; basta que me avise la tarde de llegada, para que vaya Cinta Prades a recibirla. Si usted la acompañaba mejor, o la vendría a buscar aquí después.
Afectos a nuestro Salomón. En Roma abrumadísimos. Marchó Castellote y hoy tienen al cardenal de Toledo, arzobispo de Valencia, obispo de Málaga, al obispo de la Habana, y sus familiares.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 98, págs. 1-2
A la Madre Providencia de San Salvador
22 de Mayo 1900
Mi madre Abadesa: Escribo, aunque casi no hay motivo especial. Ayer recibí un volante de Roma, en el que indican haber recibido mi protocolo certificado, que les mandé. Como están estos días tan mareados no pudieron decirme más. Tienen en casa al cardenal de Toledo, al arzobispo de Valencia, obispo de Málaga y obispo de la Habana y a sus familiares. No sé cómo se entenderán. Había salido ya por fortuna el obispo de Menorca con sus peregrinos. Además el mareo de los peregrinos que no les dejarán ni un minuto de quietud.
Que pasen feliz el día de la divina Madre de la Providencia, y que haya una súplica por mí. Yo no voy <*2*> como usted me invitaba, ya porque no veo en ello ningún motivo especial de gloria de Dios, ya porque estoy atareadísimo otra vez, que hasta temo por mi cabeza que se hace vieja.
Con afectos a todas sabe es suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 99, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 25 de mayo de 1900
Señor don Juan Calatayud
Mi Juan: Anoche escribimos, y hoy recibo su larga del 22, y no puede pensar el interés que inspiran las noticias en estos días. Voy a ella.
1.º No sé cómo me pasó el no incluir la de Tormo sobre Alcántara. Va hoy, y me la devolverá, y repetirá su juicio.
2.º Veo las Bases: están bien; pero además de estas cantidades, ¿piensan pedir dos becas de 26.000 liras? Yo creí que con estas 26.000 liras, que además de las dos liras diarias por la manutención, produciría cada uno 200 liras más, con estas se pagaría perpetuamente los censos y la contribución, con desahogo. Ahora veo otra cosa, y temo más por los resultados. Estudienlo bien, que lo primero me pareció muy oportuno.
Encomiéndese al santo Ángel al ir a hacer visitas, y ya verán cómo encuentran <*2*> al cardenal de Lisboa y demás portugueses. Al de Coimbra sí que desearía hubiesen visto. El bendito Serrano no me dijo que iba, ni sé si escribió a ustedes Serrano.
Oigan a Sancha y nada más. No estamos por... y fajas rojas, y no le suelten prenda, ni den confianza; lo que sea preciso se consultará y resolverá.
Siento vivamente lo del obispo de Barcelona; si conviene que Benjamín le escriba alguna carta, y aun que le indique líneas preventivas que lo haga.
Digan que sí a Inglaterra; ya tienen ustedes un futuro Operario que estudia inglés. Él con usted, que sería buen inglés, ya está arreglada la cosa, y más si va el inglés mayor Benjamín. Nos convienen las libras esterlinas mucho, y más para México, y aun para España, destinada a ser una colonia inglesa; conque... díganlo al Ángel de Inglaterra.
No ha venido el saludo de Royo.
Osuna el valiente y campechano ha predicado ayer (fiesta de la Ascensión) en el púlpito de Villarreal el santo Billete, y confía 500 coros.
Hemos tenido hoy a comer al padre Trobat dominico.
Última hora. Va la adjunta de Serrano por no extractar lo que dice del Colegio portugués de ahí. Encomiéndenlo a san Antonio, pues sería preferible eso que lo de Coimbra, que me espanta, y si venía el Colegio portugués aplazaríamos aquello. Creo podría hablarse al señor cardenal Llevaneras. En Altemps podría estar por de pronto, como pensó muy bien Benjamín, o no contesten pronto sobre esto, si quieren.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol Hoy, 25 mayo 1900.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 100, págs. 1-4
A don Andrés Serrano – 26 de mayo de 1900
Tortosa, 26 mayo 1900.
Señor don Andrés Serrano
Mi amado don Andrés: Recibo su última y la Revista de Vizen.
1.º Me sorprende en parte lo de los Stimmatini, aunque no del todo, pues por expresiones del Padre de María comprendí que aquello no iba bien. Supongo lo escribiría usted a los nuestros, pues a pesar de ese señor, que ha mediado como motor principal, había medios para traer a nosotros aquel Colegio. No sé lo que sucederá ahora estando los obispos portugueses. Sentiría que los nuestros no lo trabajaran.
2.º Coimbra. Yo creía que hubiera ido mediando directa o indirectamente alguna comunicación entre usted y aquel señor obispo. Repítame usted si nos ofrece edificio para colegio, y <*2*> si usted lo ha visto, y si puede contarse en él o agregando el arriendo de alguna casa contigua para el futuro internado, etc.
Diga también si ha llegado a saberse allí nuestra futura intención de internado o no. Si usted no tuviese que hacer ruido, y podía, sin que le vieran allí, dar un vistazo para todo esto, podría hacerlo, y sin saberlo el cardenal mejor; ahora hubiera sido buena ocasión durante la peregrinación. Si no puede hacerse fácilmente, déjelo estar, y si conviene se aplazará el proyecto para otro año. Si teníamos el Colegio de Roma, todo esto se haría con suma facilidad.
Bien por la esperanza de <*3*> neófitos. ¿Quién es ese de los 19 años? ¿Qué estudia? Si fuese bueno y se resolviera, podríamos traerle a un colegio de España a estudiar. En fin, discurra sobre ese campo.
Hemos tenido aquí a Osuna unos días, pues escapó de los preparativos de la peregrinación, porque le daban asco. Veo que la revista también truena contra los iniciadores de la portuguesa.
En Roma agobiadísimos. Benjamín y Calatayud perdieron una mañana buscando al cardenal y al de Coimbra, y no pudieron encontrarlos.
De México sin cosa particular, y Bover (que está en San Felipe) escribe poco. San Felipe va desarrollándose muy bien.
Lo de Astorga en crisis aún. No <*4*> sé lo que se resolverá. Creo que aquellos nuestros podrían aburrir al rector, y se fastidiaría; un Osuna lo hubiera conseguido, y cortado las uñas como las cortó y tiene cortadas el diplomático. No podemos, pues, hacer cálculos sobre aquel personal.
Royo sigue menos mal, pero se puede decir que lo hemos perdido para el trabajo, y es muy sensible, porque era un número más en Roma. En fin, que nos falta gente.
A don J. Fabregad otro día, o más bien, hasta que yo sepa que no serán perdidas las mil pesetas de Burgos. Somos nosotros empresarios financieros muy acreditados.
Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 101, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 29 de mayo de 1900
Tortosa, 29 mayo 1900.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Recibida su última, y no sé qué contestar sobre la combinación.
1.º ¿Es indispensable la custodia permanente del Seminario, y no se puede dejar al antiguo vice, o mayordomo, etc.?
2.º ¿Por qué es indispensable que la estancia de González sea en agosto y septiembre?
3.º Los que con preferencia conviene que vengan son González y Marín, que creo no estuvo el año anterior.
Con estos datos: 1.º Jovaní puede venir cuando no sea útil ahí, si bien será mucho sanmateoarse. 2.º La venida de usted conforme. 3.º ¿No podría Marín <*2*> combinar su viaje, que desde su casa viniera a ejercicios, para no hacer tantos viajes? 4.º Respecto de González dos viajes a casa no viene bien. Si estuviera ahí hasta la venida de usted, y luego ir a su casa en septiembre, mejor. En fin, según las preguntas anteriores vuelva a proponer.
De Roma noticias abundantes, pero que no son para escritas.
En México sin novedad. A Bover aún quieren tentarle las tercianas. San Felipe continúa viento en popa.
De Astorga sin noticias sobre la crisis.
El señor vicecanciller de ahí visitó el Colegio nuestro, y me alegré mucho. No sé dónde se le hospedaría.
Vaya diciendo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
No tengo la suya a la vista, y así no puedo recordar si hay otros extremos. Creo hablaba de aspirantes. Al de ahí no sé qué decir, si dejarlo para don Esteban. Jovaní escribió sobre uno. Ya hablaré en otra de esto.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 102, págs. 1-2
A don José María Tormo – 30 de mayo de 1900
Señor don José María Tormo
Mi querido en Jesús: Solo una palabrita, pues he tenido una tarea estos días. Recibida su última del 26.
1.º Contestaré categóricamente sobre Alcántara. ¿Dónde pasará lo restante del verano? ¿Querrá venir a Valencia? En este caso ha de venir muy resuelto contra viento y marea si viene la marea. A Roma no era por grados, como tampoco irá por grados a otro Central que sea rígido por temor de su salud. En caso algún bachillerato, y ninguno mejor que Roma para cánones. Veremos con todo si puede ser Toledo.
2.º. Me has matado otra vez con el porterito. Con todo no habrá dificultad de ir como auxiliar por hoy. Veremos, y puede darle confianza entre tanto; pero que no se resolverá hasta agosto, o sea, después de nuestros ejercicios.
3.º No es preciso <*2*> desplegar grande interés en Rubio, en vista de lo que usted dice. Solo en caso dígale que Felipe confiaba fuese de la Obra, y por lo tanto si acaso un día cansado de parroquia, Jesús le inspira..., que cree usted que sería bien recibido.
Ya irá echando líneas para las vacaciones.
De Roma muchas noticias, pero que no se pueden enviar por cartas. Ya las guardaré para el verano si nos vemos en Benicasim o en otro punto.
De San Felipe (México) muy buenas noticias. Lo demás sin novedad.
Don Antonio Herrero fue con la peregrinación valenciana a Roma.
Lo demás otro día.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 30.
¿Cuándo termina eso de la contribución?
Escritos II, vol. 13.º, doc. 103, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – Final de mayo de 1900
Van siete obispos portugueses, además del cardenal, y no me dice si va el gigante de Coimbra. Si va este, y podía tener usted un ratito con él (si no han salido todavía de ahí) sáquele lo del internado para los de la Universidad, y vea cómo respira. Para el cardenal no sé qué encargarle; en caso decirle que tiene usted entendido que no podremos continuar allí más que como estamos en los demás seminarios, esto es, a pensión fija, pues no podemos soportar el déficit de más de cuatro mil duros que nos cuesta el sostenimiento de aquella casa, y sin <*2*> esperanzas de mejor porvenir.
¿Y lo de Colegio portugués ahí, y su dirección? Aproveche ocasiones. ¿Y al de Málaga? ¿Cuándo vamos a los malagueños? No ha venido la nota de Valencia.
¿Qué se ha hecho Ferreres, y sus ordenaciones? ¿Y sus conturbaciones?
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 13.º, doc. 104, págs. 1-4
A don Juan Bautista Calatayud – 1 de junio de 1900
Tortosa, 1.º de junio 1900.
Señor don Juan B. Calatayud
Mi Juan: Recibida hoy la suya, última como cronista, y dice me escribirá mañana Benjamín. Con todo no aguardo y va una consulta. Los nuestros de San Felipe (México) escribieron hace tres días alarmados. La obra de Reparación va viento en popa, y además de muchas peticiones para horas de exposición, tienen pedidos ya 40 días de velación, que dicen ellos, o sea de exposición de un día, anual perpetuo. La cantidad que han fijado para dichos días anuales, es la de 500 pesos, cuyo usufructo debe servirnos para los gastos y servicios de la exposición. A no haber muerto el decano de los médicos de allí, confiaban tener antes de un año llenos todos los días, o sea, el capital de ciento ochenta mil pesos. Al recibir <*2*> los cuatro mil pesos de las primeras fundaciones, los emplearon en papel de la deuda del Estado que les produce el seis y pico por %, pues yo les dije que los emplearan allí más bien que en Bancos de España, como ellos proponían. El señor arzobispo los llamó y les dijo que él debía administrar dichos capitales, y los nuestros con los recelos que tienen de aquellas gentes, se alarmaron y ni se opusieron ni accedieron, etc. Yo les contesté a vuelta de correo que siendo fundaciones parecía que la Iglesia debía tener cierta intervención, y así que ya resolveríamos, consultándolo nosotros antes. No tenemos aquí entre los nuestros ningún canonista. Hoy he mirado con Girona el Buix, y no hemos encontrado este caso concreto, respecto a las ingerencias de los obispos en los bienes que no son ni muebles ni <*3*> inmuebles propios, sino fundaciones.
Lo quería preguntar a O’Callaghan, pero no tengo ganas de intimar con él. Aquí el papel de los beneficios eclesiásticos que se fundan está en palacio; pero eso no son beneficios eclesiásticos. Así, pues, véanlo ustedes y contesten cuanto antes.
Yo he escrito a los nuestros diciéndoles: 1.º Que ya hubieran podido averiguar si los del Corazón de María, etc., tenían, como era probable, algunas fundaciones análogas, y cómo se lo arreglaban. 2.º Para detenerles la alarma, les envío el proyecto adjunto, por si podía pasar, y en caso que pudiera pasar así, no debían temer resultado ninguno, pues sólo sería depositario el señor arzobispo, etc. Díganme ustedes su parecer, pues, repito, estoy a oscuras completamente. No es preciso digan que viene la consulta de aquí, sino como cosa de ustedes tan sólo.
Veo lo que usted <*4*> me dice de Alcántara, y precisamente contesto yo a Tormo casi con las mismas palabras en la última que le dirigí, pues Tormo no quería que fuese a Roma por no alarmar, y yo le decía que podía ir a otra parte; pero que si quería venir a los ejercicios en Valencia, debía ser resuelto contra viento y marea ya de lo que pudiese ocurrir respecto de su familia. Veremos.
Me ha hecho usted dar un... fuerte respiro... en lo de Royo.
¿Cómo envió el libro de Cara...? Dígalo a Benjamín. ¿No saben ustedes de algún peregrino nuevo?
No me dicen del Colegio... portugués ni de los ingleses.
Creo tendrá que continuar unos días más de cronista.
He concluido ayer la tarea sobre lo de las Tere... que me han dado unos días de verdadero trabajo mental, y hasta tenido enfados como los de cierto Juan (aunque no tan rabio...) más por el desorden que por la forma y aun por la forma; de modo que hubieran podido venirme vanidades por lo mío aun por la forma literaria mía. Conque pronto estaré libre después de arreglar un albaceazgo que me costará un poco. Entonces usted dirá, si está a punto.
Por Dios pronto lo de Vina...Vall que urge.
Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Girona escribirá. Está con sus impresiones de tubos de cantor Breva, etc.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 105, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 3 de junio de 1900
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Recibida su doble carta. La combinación nos saldrá más que la de unas oposiciones a curatos.
Si puede dejarse el Seminario 15 días a la custodia de otro, parece que está solventado, y no veo en ello grande inconveniente, y es bueno por si un día conviene repetirlo por alguna mayor necesidad.
Veo que lo de González de estar por agosto no es una necesidad, sino un deseo.
Veo que el placentino puede estar ahí, si no le colocan, etc.
Por lo tanto bien está: 1.º Que González y Marín sigan la indicación de usted, y bien que usted y Joaquín hagan lo que usted propone.
No veo necesario que don Esteban escriba al placentino, pues dicho don Esteban pide <*2*> estar en Plasencia por san Juan. De todos modos debo escribir a don Esteban que lo dejaré a su discreción, si es que sea apto y planchable, según las palabras de usted últimas.
Tenemos fuera de casa a toda la filosofía y teología; es probable que el día después del Corpus empiecen los gramáticos los exámenes.
No dejen de poner en este mes ante el Corazón de Jesús un proyecto para el aumento de amor hacia su amor sacramentado.
Escriben de Roma que el señor cardenal salía el 31 de mayo o 1º de junio; ya dirán lo que cuenta.
Necesitamos 5 mil duros al 5 %. ¿Habría medio de obtenerlos sin hipoteca?
Un saludo al señor vicecanciller, cuando llegue.
Afectos a todos, y que vuelva a escribir González.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 3 junio 1900.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 106, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 4 de junio de 1900
Tortosa, 4 de junio 1900.
Señor don Juan Calatayud
Mi Juan: Cuando usted esté más libre empezaremos lo de la tarea de las Constituciones, y veremos si puede prescindirse del sacrificio de venir usted aquí, que en caso de venir, nos iríamos a Benicasim de temporada, pues le guardo otras dos tareitas.
Iré conservando el borrador de las cartas, que yo le escriba y numeradas estas, y numeraré las que reciba. Hágalo usted también con las suyas.
Tengo varios apuntes de los números discutidos y no resueltos ahí; pero no tengo los artículos en que convinimos definitivamente. Tengo las observaciones del padre Corrado, y las contra-observaciones mías. Así,
1.º Dígame qué documentos tiene usted.
2.º Si puede mandarme copia de los números que usted escribió tanto de los convenidos, como de los discutidos y no convenidos, de los tres primeros artículos. Esto como preliminar.
Tenía escri- <*2*>to lo anterior desde el día 4; pero como empiezo a trabajar demasiado otra vez, lo suspendí por temor de emprender esta tarea, en vísperas del estío, de ejercicios, de asuntos mexicanos y portugueses, etc. No obstante vamos allá, y aunque don José habla de deudas que tiene usted pendientes, en las cuales no quiero meterme y que las solvente él, con todo si tenemos algo adelantado eso habremos ganado.
(Con reserva). Por la culpa inveterada de algunos de los nuestros en no decir lo que se debe, no pude prevenir a usted para que averiguara en la peregrinación valenciana un dato de uno de los viajeros conocido de usted. ¿Le dijo alguien algo a usted?
Benjamín me dice de la cuestión de San Felipe, y ni él ni Albert ni usted me hablan de lo de Vin-Vall.
Ha estado Felipe Tena aquí y hoy marchó a predicar a Villafranca tres sermones. Estruel está aquí, sino guapo, campechano. Le quiero hacer quedar de noche y todo en el Colegio, y su madre, y más aún su padre se lamentan de ese desamor y abandono de poc a poc.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Girona enterado de la suya, y está muy atareado y sueña ya con Benasal.
(Con reserva también). Es preciso ir pensando sobre Sánchez, si es que usted comprende que ahí se aburre, háblelo con Benjamín. El joven de quien les hablé es bueno para escribir, llevar cuentas, etc., pero no es de iniciativa y no estaría tampoco a la altura de ese cargo.
Tengo carta ruborosa de Alcántara. Ya no es coadjutor, y está en el Colegio de Murcia. Me dice que ahora sí que será hombre.
Anoche no salió esta y hoy recibo la hermosa crónica que ha asustado a Girona, y le digo que no la acorte mucho. Envíenme muchas cosas por Royo.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 107, pág. 1
A don Esteban Ginés – 4 de junio de 1900
Última hora.
Amado don Esteban: Acabo de recibir una carta de usted del día 27 de mayo que usted tendría trasnochada sobre la mesa pues el sello de ahí es del 2 de junio. Veo en ella lo del señor obispo de Antequera, etc.
Ya contestaré sobre ello.
Me dicen que el padre Xercavins está en esa, sin duda en el Colegio y no en la residencia. Entréguele la adjunta: a usted la puede leer el padre Xercavins; pero no diga su contenido a los nuestros.
Le veo más animado en esta que en la anterior.
Hasta la suya. Si le da contestación el padre Xercavins, me la manda sin que la vean los otros.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 4 de junio.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 108, págs. 1-6
A don Benjamín Miñana – 5 de junio de 1900
Tortosa, 5 de junio 1900.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: En este momento (9 de la mañana) acabo de recibir la suya, con el caudal de noticias buenas y medianas, y el proyecto, sobre el cual me ha ocurrido súbitamente lo siguiente, sin perjuicio de mejor acuerdo.
No me gusta ni pizca lo de los censos, si se ha de realizar, además, lo de las becas. Y desde luego la obligación 1ª de reintegrar a los Palacios apostólicos de ningún modo, que algo han de hacer por las deudas suyas.
En el primer proyecto de ustedes, o mío, no lo recuerdo, proponían o proponía yo que en lugar de las 25.000 liras de becas, se añadiese el capital necesario, para que además de las mil liras, produjera 1.200 liras, y que si había la seguridad de que todas las diócesis de España, fundaran dos becas por mandato del papa, y las que no pudieran dos una, y las que pudieran tres, etc., resultarán de 50 diócesis, 100 becas, que a 200 liras son 20.000 liras.
Según el cálculo del proyecto se necesitan cubrir las siguientes obli- <*2*>gaciones:
2.ª Por censos 9.531,23
3.ª A la Hacienda italiana anualmente 8.693,00
4.ª Conservación del edificio 3.000,00
Total 21.213,23
Se obtendría del rédito, o sea, de las 200 liras más
de cien becas 20.000,00
1.217,23
Hay un déficit de 1.217 liras, que se podrían rebajar de las 3.000 de conservación, pues la supliría el arriendo de la tipografía y demás casas que nunca ocupará el Colegio. Así los prelados no pagarían más que por un concepto, si así puede decirse.
Observaciones:
1.ª Que no se ponga más que dos liras por la manutención, y las ventajas que ustedes ofrecían por los viajes, etc., no me han contestado, si eran buenas cuentas, y ver lo han cambiado, y tal vez sea mejor.
2.ª Que eso de que los seminaristas tengan sobrante, y vayan desahogados, etc., no debe tenerse en cuenta. Al contrario, se ha de poner en la circular a los prelados, que si de los alumnos que <*3*> escojan hay algunos que se ofrezcan y puedan satisfacerse el viaje, y aun el vestido o ropa, etc., tendrían los prelados todo esto en favor suyo (esto es, de los prelados), y esto tal vez les endulza la píldora de las 25.000 y las otras 5.000 que se requieren para producir 200 anuales por cada beca.
3.ª No sé si es aprensión mía eso de querer involucrarlo todo en un solo capítulo. Si ustedes creen mejor que vaya aparte, háganlo, y ya estará bien, pero no olviden lo de que al hablar de los censos pongan toda aquella relación que ustedes me enviaron hace días por Juan y que estaba muy bien, pues aun así no entenderán los obispos la procedencia y la cuestión, pues aquello que dice al final de la 1ª plana del proyecto: “Con la mira de no causar molestias a los prelados pidiéndoles anualmente auxilios para atender a las necesidades del Colegio y el levantamiento de cargas que pesan, etc.” volverán a creer que es por el Colegio y para el Colegio, y si se pone la historia de las cargas verán que no tenemos culpa, y luego <*4*> poner la voluntad del papa que se funden becas, dos por cada diócesis (o una si esto no ha de servir para que todos no pongan más que una y no dos). En fin, iré escribiendo, pero si se resuelven a los dos presupuestos, quitar la base 1ª de las obligaciones, y la 4ª está bien; y de las becas la serie 3ª y 4ª, pues aunque sería justo, como dice usted, pues más gastarán, pero podrá aplicarse de las tres mil del sostenimiento de edificio muchas cosas, v. g., el servicio de los que lo han de limpiar, etc., y temo, como dice usted, que los prelados se atufen. La 3ª de 30.000 liras será ya un poco más tentadora si al becario se le pusieran sólo las 280 como en la 2ª. En fin, son las 11, y tengo la cabeza llena de números, y con lo dicho basta, para que resuelvan.
Por la tarde
1.º He dicho a don José y don Elías el proyecto, y claro, han abierto no sé si los ojos o los oídos a las 902 liras por manutención en lugar de las 720, a pesar de que ambos, y en particular Elías, casi se ríen de que los obispos quieran poner el capital de doce mil duros completos por dos becas, y aun la mitad por una sola. Por ello yo me inclinaría a dichos solos seis mil duros, o <*5*> sea, a las solas 25.000, y no a las 34.000 mil si no tuviera que murmurarse con el tiempo de su benditería, como se ha lamentado de la peseta y media primeras, que fue establecida por sufragio universal, aunque con gusto mío, pues de otro modo se hubiera amortiguado mi fe y mi entusiasmo, porque se hubiera pretextado el argumento de lo caro, y se contentaron con otros argumentos de la presunción y vanidad y espíritu italiano, etc.
2.º. Sobre obligaciones todas bien, excepto la 1.ª.
3.º Proyecto en un capítulo solo, o en dos capítulos, obligaciones y becas.
Hemos visto ventaja y desventaja de uno. La ventaja es la seguridad de mayor número de becas, aunque no todos los obispos funden, y muchos una sola. La desventaja es que si no fundan todos, y entre unos y otros no resultan dos por cada diócesis, el cálculo sobre obligaciones no resulta.
La ventaja y desventaja de dos capítulos o conceptos separados son: Ventajas: que es posible que todos los obispos convengan en llenarlas respectivamente según su categoría, y además vean con más claridad que esas obligaciones no son por el Colegio y para el Colegio, sobre todo si antes de referir dichas obligaciones se pone la historia que antes he dicho que no debe omitirse. La desventaja es la que <*6*> he indicado de que no se fundaran becas, y se irá tirando así del usufructo de capellanías, y no pensarán en que han de ser dos liras en adelante (a pesar de que el proyecto se les indica) y tendremos que decirlo nosotros en particular, o ponérselas en cuenta sin decírselo, aunque de todos modos resulta enojoso.
4.º Les ha parecido a los nuestros que las 280 liras de la 2ª será tal vez poco para los alumnos del Colegio de Roma, que gastan tanto; pero yo pienso que no hay ningún alumno de Seminario, aunque sean fámulos que no gasten para ropa, etc., y así si se les dice que para gastos de ropa, viaje, etc., se les darán sesenta o setenta duros (además de la manutención) aún creerán que han de ahorrar, y se volverán más económicos.
Conque ustedes, que han oído a nuestro señor cardenal Vives, pueden formar criterio y resolver sobre los antedichos puntos. Si se les ocurre algún otro reparo, díganlo.
Sobre portugueses, etc., otro día. He sentido no vieran despacio al de Coimbra, por aplazar lo de la empresa de allá (que yo desearía), y ver cómo respiraba.
Bien por nuestras devotas Virtudes; ya nos lo contarán ellas.
Escribiré a Juan pronto por otros temas.
Espero la contestación sobre fundaciones en San Felipe. Tengo otros temas gruesos a que contestar. El obispo de Antequera (México) quiere ir a Barcelona, y se detendrá en Tortosa para tratar de una fundación nuestra allá. En Almería nos mortifican.
Astorga in statu quo, y temo de las diplomacias de aquellos jóvenes nuestros.
En fin hasta otro día.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Supongo que ustedes tendrán el proyecto, y no será necesario enviarles nuestro ejemplar.
No sé si entenderá mi letra; pero la de usted de hoy... ta seguro, y así tengan paciencia.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 109, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 5 de junio de 1900
Señor don Luis María Albert
Mi Luis María: No me anuncia usted el envío de cosas por don Antonio, por las Virtudes, ni por los 22 colegiales de Valencia; esto supone que querrá usted darme una gran sorpresa, y vendrá bien porque necesito objetos para hacer unas cuantas caricias a almitas buenas.
Don José García ha de ir a esa... y ya le mandaré cositas a usted... si tengo.
Don José Reverter está aquí, y Girona le está festejando algunos litros de los que quiere y prepara para enviar a Roma.
Debo decirle más cosas, pero no me dejan, pues además del asunto del cura de <*2*> Vinaroz y coadjutor, que hoy me han hecho perder un rato, está Reverter, Martinet y Ulldecona y... Ángeles su prima, y por otra parte empiezo otra vez a tener demasiado trabajo, aunque me cuido.
No me olviden activar lo de Vall-Vinaroz, que urge.
Dígannos cosas, que no estoy contento de ciertas relaciones con tan pocos detalles.
Afectos a don Francisco Sánchez, al cual creo debo carta.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 5 de junio 1900.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 110, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 6 de junio de 1900
Tortosa, 6 de junio 1900.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Ayer le escribí con el tropel de ideas y de números y estorbándome con frecuencia, y omití una idea que es la del señor Sancha en una de sus circulares y cuentas galanas a los prelados, y la cual idea recordará usted, y que extraño no haya emitido ahí dicho señor cardenal. Con 150 pesetas unos, y otros con algo más (anuales) se satisfacía la contribución, etc. Tal vez no lo haya recordado el señor Sancha e indicado por efecto de ciertas resistencias que encontraría en los obispos de España. Pero si eso se proponía de una manera más formal, quizás no ofrecería las resistencias de entonces. Y aunque ahora se añade a la cantidad de la contribución la de los censos, y la otra para sostenimiento del edificio, <*2*> y por lo tanto la cuenta del señor Sancha sería otra, no obstante no sería quizás tan violento este medio a muchos obispos, como el dar el capital de golpe.
Repartiéndose en las diócesis esa pechá anual con la distribución siguiente:
25 diócesis 500 pesetas 12.500
20 diócesis 300 6.000
10 diócesis 200 2.000
20.500
que vendría a resultar con poca diferencia lo presupuestado, sobre todo si se añadía a las diez diócesis 250 pesetas.
Esto es solo idea que indico.
1.º Por el temor de que la fundación de becas quede solo en deseo después del varapalo que recibirá el acervo pío con el capital para las obligaciones; y las becas como usted decía, es lo más interesante para nosotros.
2.º Porque aunque es probable que se cansen de esta carga anual, es cosa que corresponde a los Palacios apostólicos y obispos. Pero si se les indicaba que podían para esto consignar una capellanía y la consignaban, ya no era fácil se cansaran.
Lo consigno como una idea, si ahí se creía aceptable; pero no <*3*> olvidando luego en la circular, el hacer hincapié en la voluntad del papa de que se funden beca o becas por cada diócesis. Consúltenlo con nuestro señor cardenal y resuelvan ustedes. Claro es que lo otro es lo más sabroso y nos tendría tranquilos para siempre; pero nos espantamos ante el efecto que ha de producir la idea de tan gran capital si ha de ser para los dos proyectos... Así quedo tranquilo con decirlo.
No deje de avisarme si sabe que alguien de por acá, va a Roma.
Están examinándose en la mayor parte de nuestros colegios, excepto en los centrales, y aun en Valencia ya han empezado, y la agregación famosa de los años de latín se ha fijado para el 15. ¿No hablaron de ese molde o moldes de hacer dinero de los de Valencia? Es cosa espantable. La matrícula de Valencia que era ordinariamente de 1.200 alumnos, y hubo año que llegó a 1.500, queda reducida a 400, y se dice que van a quitar el año próximo los macabeos, <*4*> o sea, los de media pensión (sin duda porque no sale bien el negocio) y, o tendrían que pagar los mancebos los diez u once reales diarios (pues Osuna no los quiere en el colegio) o ser externos, y se calcula que quedarán unos cincuenta internos en el Seminario. ¡Pobre diócesis digna de mejor suerte! Habremos de sacar de allí al abuelo, para evitarle constipados y berrinches.
El señor obispo de Cuernavaca nos está haciendo la rata en las Bases de aquel Seminario, y esto que aquellos pobres nuestros se matarán de trabajos literarios y de tareas semi-parroquiales y predicación. El buen Carmelito es semi-magistral de aquella catedral. Todos piden gente. Se insiste en que el señor Ibarra irá de arzobispo a Morelia; yo me hubiera alegrado más que fuese Guadalajara.
Saturnina: está de vuelta para España. No sé cómo habrán quedado el oasis y los Guadalupanos.
Y basta.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Ha marchado a Vinaroz el cura, y Cot aquí aún.
Ha marchado Reverter, y esta noche marcha Martinet que pide le mande y le he mandado que siga con sus monjas, y no le ha hecho gracia. ¿ Que’n farem?
Escritos II, vol. 13.º, doc. 111, págs. 1-4
A don Romualdo Soler – 7 de junio de 1900
Tortosa, 7 de junio 1900.
Señor don Romualdo Soler
Mi amado en Jesús: Aunque sin tema especial van dos líneas.
1.º Recibida la suya del 28 de mayo y la otra para don José.
2.º Nos ha extrañado y displacido la conducta de los de palacio, pues teniendo dimisorias para ordenarse, y que estaba examinado y probado, no necesitaban ellos más. En caso de duda respecto a la verdad o falsedad del documento, sólo debía haber pedido acordada al obispo de esta, sobre si había extendido en realidad dicho documento. Ni con Montagut de Burgos, ni Homdedeu de Orihuela, ni Mestre de Zaragoza, ni Estruel de Valencia ha sucedido esto.
Iba a mandarle mil pesetas por valores declarados, pues me dijo don Elías que ya había dicho a <*2*> Burgos se las mandaran; pero como todos los administradores son lo mismo, pretextó Forner que les habían pagado los de Lisboa lo gastado por los portugueses. Anteanoche volví a escribir a Burgos que le manden a usted mil o mil quinientas pesetas. Así si no lo recibe para el 12, telegrafíeles usted, pues tienen dinero sobrante con creces.
No entiendo eso de los dominicos, pues lo dice usted a glops.
No me dice líneas sobre don Pedro y Bernad respecto a salida de ahí. ¿Don Pedro va directamente a su casa enseguida? No hay inconveniente; pero si se cansa de estar, puede venir a Tortosa cuando quiera. Los ejercicios serán en Valencia y a primeros de agosto. Que vaya escribiendo Bruna. Su sobrinito bueno.
No me dice si el Puerta de <*3*> las Puras quería venir a los ejercicios de Valencia, o si usted cree que puede y debe venir. No teniendo él necesidad de pedir permiso, resuelva usted si debe venir. También me conviene saber si el señor González de Vera está resuelto a venir, sin que esto signifique ningún compromiso ulterior.
Antes de salir sírvase usted saludar al señor arcipreste. No sé si el señor Giménez va por el Colegio. En caso salúdele también. A las Puras tantas cosas. Supongo que los Salvador las deberán escribir sus campañas de gloria de Dios.
Si hay algún otro candidato por ahí, dígamelo usted antes de dejar eso.
En cuanto a Viciana, bueno es que siga pidiendo, y usted no le dé negativa absoluta; mejor que le diga que ya veremos, y le entretiene usted así.
No quisiera que dejara deudas. De <*4*> todos modos, si las deja, vea a quién deja encargado, por si se le envía. ¿A quién piensa usted dejar encargado el Colegio? Si no fuera usted tan arrancadito, tal vez aún le hubiera podido servir Tercero.
Dígame, pues, líneas.
Creo hay algún otro tema, pero no me acuerdo.
Afectos a don Pedro y Bernad.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 112, págs. 1-3
A don Remigio Albiol – 9 de junio de 1900
Tortosa, 9 de junio de 1900. Aniversario de...
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Recibo hoy sus líneas con el escrito de Marín.
1.º Mucho es de agradecer el ofrecimiento de ese señor sacerdote de prestar sus propios bienes para hipoteca; mas con ella podíamos tenerlos en el Banco Hipotecario y sin garantía ninguna, si yo agenciara el inscribir mi nombre para obtener cantidades del Banco de España como propietario único de este Colegio y el de Valencia, etc. Por lo tanto, no podemos aceptar por ahora.
2.º Escribí a don Esteban sobre el placentino. Teme aquél que tal vez por respeto y atención se vería este forzado a la indicación, y que por lo tanto no sería bastante espontáneo el asentimiento que quisiera don Esteban recabar, y no sabe qué aconsejar, y aun indica que <*2*> yo escribiera al neófito, lo cual no me parece bien. En vista de esto, creo que si a usted le viniera la ocasión de una bromita o no bromita, podría hacerlo, diciéndole en caso que lo consulte luego con don Esteban, etc. Así, resuélvalo usted mismo. Si no hay esperanza o probabilidad de que venga a la Obra, no veo bastante causa para que usted haga el obsequio de ir a su primera misa.
3.º No han dicho ustedes nada más del ordenando del Colegio.
4.º Hoy día de órdenes se habrán ordenado Mestre de presbítero, Homdedeu de diácono, Bernad, id., y Estruel de subdiácono. Esta tarde viene éste con don Felipe Tena, que va el lunes a predicar a Villafranca. Aquí seis presbíteros del Colegio.
Grau misionando tres domingos consecutivos en varios pueblos por compromiso.
El señor cardenal de esa salió para Vichi desde Roma; están ya tranquilos de peregrinos, pues la de Vitoria no les daba trabajo, y el obispo quería ir a visitar el Colegio para que el papa no le riñera.
Afectos a todos. Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Si el <*3*> placentino pusiera la dificultad de su familia, puede decirle que esto tal vez don Esteban se lo podría allanar, pues así lo indica el mismo don Esteban en la suya.
Acabo de recibir su otra. No me dice el motivo de su segundo viaje a Madrid. De lo demás, hablaremos.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 114, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 9 de junio de 1900
Tortosa, 9 de junio, aniversario cuadragésimo de... [las primeras misas de don Manuel].
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Recibo su última del 6.
¿Le parece que debo escribir al señor arzobispo? No tengo inconveniente, pero no tengo en qué fundar el motivo, fuera de darle las gracias por el interés que ha tenido por ustedes. Yo siempre temo le debe molestar el recibir cartas, atendida su poca salud.
No me parece prudente el escribir yo al hoy presbítero de Plasencia. Creo sería usted el más a propósito. Con todo, en vista de su indicación, escribo en esta fecha a Albiol por si se le presenta ocasión de decirle una bromita, o sin bromita, y encargándole lo comunique <*2*> luego con don Esteban.
No he recibido contestación del padre Xercavins; extraño no le lleva a usted la carta.
Bien gastados los 7 reales de estampas.
Hoy, órdenes, habrá sido presbítero ya nuestro Mestre. Bésele la mano; no ha dicho dónde piensa celebrar su 1ª misa.
Ha llegado Estruel, subdiácono.
Ha venido don Felipe Tena, que va a predicar a Villafranca.
En Valencia estamos con la transmisión de don Ignacio y don Pedro Aparisi, de la propiedad del Colegio en favor mío, que soy el último de los propietarios.
Afectos a todos.
¿Qué hace Riba tan callado?
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 115, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 9 de junio de 1900
Señor don Juan Calatayud
Amado Juan: Como apenas puedo coger a la anguila de don José que vive sin vivir en él ni en los demás, me fatiga toda línea. Anteayer debía él escribir a usted y no lo hizo, ni hoy tampoco y quiere preguntarme sobre la venida de usted por su Inés. Yo pienso decirle que si es por este solo motivo, es poco objeto, mucho gasto y demasiado sacrificio para usted. Hoy a las 12 menos cuarto ha aparecido, y nos hemos reunido y hablado de cocineros, etc., y luego han salido combinaciones de personal que han llegado a llampar hasta los dos padres graves romanos al nombrarse Málaga y Coimbra. Así, si debiera usted ser cap de sardina sería otra cosa.
Entretanto díganme ustedes: 1.º Sobre Royo acerca del cual ya pregunté a Benjamín. 2.º Si Sánchez debe o puede continuar ahí. 3.º Si Alcántara <*2*> llenaría el puesto de un superior (en caso que él venga resuelto a todo). 4.º El joven Lledó, minorista es de talento y de actividad y semi-literato, si bien no estoy contento de él porque necesita aun verse humillado pues presume un poco; ha estudiado el 5º y creo que para una administración sería muy apto. 5.º Al Ventura de aquí, hoy presbítero, le creo bueno y activo para escribir, etc., pero no estoy seguro de su iniciativa. Además quiere ir a América, aunque este año no será porque necesita de más tiempo de colegios aquí. 6.º El mejor sería el entonado Jovaní, pero también se hará necesario para Almería u otro punto, o de segundo a Málaga. Dígame cuanto le vaya ocurriendo alrededor de esas almas y pronto.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 116, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 11 de junio de 1900
Tortosa, 11 de junio 1900
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Recibo la suya con el parecer respecto al asunto de San Felipe de Jesús. 1.º No veo claro que sean exclusivamente para la iglesia de San Felipe las fundaciones, o directamente por la Hermandad. Si ésta en otra iglesia hubiera querido iniciarlas, podía haberlo hecho. Además lo consignaba yo en el diploma o contrato con cada uno de los fundadores, que de seguro lo suscribirían todos sin ninguna dificultad. 2.º Ya vi que los fondos no son propios de la Hermandad, como presumían Bover y don Federico, y sí solo administradores y sujetos siempre a una inspección canónica, sea cual fuese, o inmediata del prelado u otra superior, y para cuya enajenación siempre debía acudirse a la venia de la Santa Sede. Pero estaban tan alarmados, y aun acobardados por el desarrollo de la exposición, que parecía se habían enfriado sus entusiasmos. Por esto puse yo las Bases, <*2*> que le mandé a usted. Casi sentí no enviar a ustedes la carta de Bover; veré si lo hago otro día.
Las Bases de San Felipe no tengo tiempo de buscarlas hoy, pues [me] han hecho perder desde las seis a las ocho. Creo no hay motivo de alarma en que podamos ser desposeídos. Lo que debe mirarse y puede usted decirme si el prelado puede en su administración hacer otra cosa que el entregar el usufructo del papel, o puede averiguar si se invierte o no, quiero decir, si los servicios nuestros pueden estar sujetos a arancel. Los fundadores lo dan para que se inviertan los réditos en los gastos de un día de exposición con las luces y actos acostumbrados hoy, o que son ordinarios en estos días. Creo que no debe extenderse la ingerencia del prelado más allá que del cumplimiento de dicha exposición. Volveré a escribir porque tocan a cenar.
Sobre Ferreres no habrá dificultad en el nihil obstat, pero para las dimisorias es casi seguro nos pedirán lo otro. Ya hablaremos, y no quiero dejar de enviar esta ya. ¿Si que podrá venir Royo? Veremos si tenemos noticias pasado mañana.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Anoche cerrada <*3*> la carta y ya en el refectorio hablé con Elías sobre lo de Ferreres, y dice que no hay otro medio que exponerlo al obispo, al tener que dar dimisorias, enterándole de todo, y que el prelado resuelva, pues aparte de que no dejarán de exigirlo, nos exponíamos luego a un rapapolvo, si arrancábamos las dimisorias con promesa de presentar luego documentos, como nos lo han concedido últimamente con Mestre, Homdedeu, etc., hasta con ya probados y examinados, y después fuimos dando los documentos; todo esto, gracias a las buenas disposiciones de Tedó, en vista de que a espaldas suyas arrancamos firmas del prelado por licencias, etc. Pero, repito, no podemos exponernos a la trampa de no decir lo de Ferreres. Así, si ustedes quieren que lo probemos, lo haremos y mandaremos al agente de este negociado, esto es, a don José García, que tiene práctica, aunque empieza a cansarle la agencia. No me dice usted otras líneas futuras respecto de Ferreres, desde la perturbación aquella, que yo le produje por hacerse religioso, según la seguridad que ustedes me dieron.
Vimos con gusto la travesura del señor obispo de Vitoria, de curarse en salud. Deseo saber <*4*> las impresiones que se llevó de ustedes, si es que hayan logrado traerlo al Colegio.
No sé quién es Urquijo.
Hoy recibimos la crónica de Juan, y recibo también otra carta de Bover que le mando, pues les continúa la alarma. Así, vuélvame a escribir sobre el tema de las fundaciones, mirando los títulos III y XIII, y no olvidando que lo dejan los donantes a la Hermandad, más bien que a la iglesia de San Felipe, lo cual se puede consignar en el convenio con cada fundador. Qué ingerencia de administración compete al prelado, y si el papel debe ser el que este indique (que supongo será el del Estado), o el que nosotros queramos adquirir, presentándolo después a la administración. Y últimamente si debe darnos todo el rédito del papel, cumpliendo nosotros la exposición. Si les ocurre algún otro punto concreto, añádalo, y lo enviaré todo a Bover, al cual ya escribí anoche lo que había, pero que aguardaran la definitiva. El nº 5º que usted no entendió, ya lo entendí yo, aunque no me gustaba la redacción, y es, si podemos recibir limosna aparte de los 30 pesos que percibimos por la fundación, por alguna hora u horas de exposición (que suelen pedir para algún difunto, etc.) en dichos días fundados.
Juan me dice que aún no saben ustedes si podrán salir Royo y Herráiz.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Va también la carta de Federico que ha venido con la de Bover, para que se rían un rato. Devuélvanlas.
El asunto de Astorga bastante bien, porque han obedecido, sin dejarse llevar de sus actitudes bélicas.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 117, págs. 1-3
A don Remigio Albiol – 12 de junio de 1900
Tortosa, 12 de junio 1900.
Señor don Remigio Albiol
Muy amado Remigio: Aunque contesté a su última, van dos líneas por lo relativo a lo que usted dice de Marín. No sé qué resolver en este punto, y ni recordaba que el año pasado hubiese ido una temporada a Burgos. Por lo tanto, si a ustedes parece que en Panticosa debía lograrse una curación radical y completa, quedan en libertad de ello; pero que si sin esto puede lograrse un resultado satisfactorio yendo a Burgos, claro es que sería más sencillo y menos engorroso. En caso de resolver por Burgos, ellos estarán hasta primeros de julio o más, y aun tal vez Cambra reclame a usted por el famoso asunto de la tapia. Así se entenderán con los de allá.
En Roma descansados de peregrinaciones, pero con los sustos de los <*2*> exámenes. A Royo no lo dejamos graduar, y apenas pueda ponerse en camino, se vendrá con Herráiz, que no está para estudios fuertes, y se volverá a Cuenca definitivamente. El raro obispo de Vitoria para prevenir quizás el varapalo del papa, dijo a este delante del padre Llevaneras que había fundado cuatro becas para Roma, y que las había fijado no más a tres mil reales porque así estaba dispuesto; pero que él desearía se consignaran cinco mil por cada una, y el papa le contestó que es muy justo. No digan de eso por ahí. El de Málaga ha fundado también, y ha dicho a los nuestros que solo espera que muera el muy anciano rector de Málaga para llamarnos.
Escribí a don Esteban sobre lo del placentino lo que a usted dije ya. Mestre es presbítero. No tendrán los exámenes hasta el 22. <*3*>
Hoy carta humorística de don Federico, que ya enviaré otro día.
Si hubiese sabido que usted iba a Madrid, le hubiera hecho un encargo para el señor Santillana. Ahora se lo he enviado por valores declarados.
Afectos a todos, y vayan diciendo.
¿Qué dice el futuro de Cuenca?
¿Ha llegado ya el señor Balbuena?
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Lo de Astorga no va mal, porque han obedecido, deponiendo los ardores bélicos. Creo se logrará la tranquilidad. Hoy les mando Bases, a las cuales si accede el prelado, está salvada la situación, si las ejecuta o consiente el prelado.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 118, págs. 1-4
A don Andrés Serrano – 13 de junio de 1900
Tortosa, 13. San Antonio de Padua, digo de Lisboa.
Señor don Andrés Serrano
Mi amadísimo don Andrés: Recibida la suya del 7 y voy a ella.
Coimbra. No veo dificultad de que usted vaya a Coimbra en julio, y de incógnito, y casi con el único objeto de que el señor obispo no diga que no hicimos caso de sus ofrecimientos, puesto que la indicación partió de nosotros, pero con la casi intención de buscar pretexto para aplazarlo para otro año, pues intimida lo de personal y lo de los gastos. Así puede usted ver edificios, indagar precios de todo, de arriendos de casas, de comestibles, etc., y luego decir al señor obispo que lo pondrá en nuestro conocimiento, y cree que si no podía ser inmediatamente para el próximo curso, no se abandonaría la idea de todos modos. Repito que siento un espanto, y a pesar de lo mucho que deseo tener otro pie en ese país, me inclina el corazón a aplazarlo. No fíe usted en las esperanzas <*2*> de los sacerdotes ricos formados en Coimbra. No obstante no veo inconveniente en que si tiene algunos de franqueza tantee el terreno, pero de palabra, y con reserva suma del pensamiento, que por mucha reserva que se guarde, ya se traslucirá demasiado pronto, aunque si nos resolvíamos importaría menos, empezando por colegio. Con todo encomiéndelo a Jesús y si de la visita comprendiera usted que como colegito puede iniciarse, y sin quebrantos y con probabilidades de algún desarrollo aunque no viniera el internado teologal en mucho tiempo, me lo dice.
2.º Neófitos. Mucha es la mies. No creo venga del todo bien a los nuestros, en particular a Elías, el recibirlos con la esperanza de futuros Operarios, con todo, si usted comprende que ellos se ofrecen a entrar en la Hermandad después, en caso que a ellos guste y a nosotros nos gusten ellos no vería inconveniente en que fueran a Plasencia único punto por hoy cercano, y for- <*3*>mar allí como un plantel de portugueses. Vea, pues, si se resuelve Vieites y Farin, pero repito con resolución de quedarse después con nosotros. Al Pereira se le puede tratar el asunto de frente, y si es bien, y si no también, y si nos gustaban, no habría necesidad de que volviera ahí, uno continuaría en España, y aun sin necesidad de ir todos los años a vacaciones, y siendo teólogos podrían ya tal vez enviarse a algún otro colegio fuera del de Plasencia. Así vaya diciendo.
Por acá dolores y gozos. El asunto de Astorga en buen camino y pacíficamente. De México bien. En cambio en Murcia nos piden las 60.000 pesetas que nos dejó el Seminario para las obras. Ayer salieron de Roma Royo el nuestro y Herráiz Malo de Cuenca; vienen acompañados de don Antonio Herrero.
Díganos impresiones del señor cardenal y demás de Roma. Por fin los nuestros pudieron ver al doctor Anaquín.
Y basta por hoy. Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
A don Juan Antonio Fabregat – 13 de junio de 1900
Señor don <*4*> Juan Antonio Fabregat
Mi Juan Antonio: ¿Cómo le probó su excursión a Burgos? Tengo muchas ganas de ver a ustedes y oír historias de Lisboa y de Portugal. Así abrevien la venida, y en Benicasim o en Valencia echaremos párrafos. ¿Quién de los nuestros podría ir a ayudarles el próximo curso? Grau (Manuel el de aquí) sería bueno si no fuese tan vivo de carácter; ya le probará usted, aunque él está muy aclimatado a su Tortosa. ¿Qué hace y qué dice nuestro padre grave Peret? Sojo es clérigo ya. Muchas noticias de Burgos, Toledo, etc., que no puedo condensar. Felipe Tena marchó de aquí el lunes y predica en la misa 1ª de Tena en Villafranca.
No olviden este mes del Corazón de Jesús encomendar el proyecto de Reparación a Jesús sacramentado.
Estoy atareadísimo otra vez demasiado.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Los de México piden gente. La adoración viento en popa.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 119, págs. 1-3
Al rector del Seminario de Murcia – 13 de junio de 1900
Señor Rector del Seminario. Murcia
Mi señor y amigo: Recibí anoche la suya. No debe extrañarme su natural interés por el bien de ese Seminario, aunque vaya a lastimar nuestros pobres intereses en esa [diócesis]. Debe permitirme, sin embargo, algunas observaciones relativas al asunto que usted me propone. La entrega que se nos hizo del papel del Estado para con ello obtener del banco la primera cantidad fue formaliter su intención una donación, aunque en apariencia no constara legalmente. Fue una recompensa a la empresa que propusimos y que complació de recoger los 200 externos del Seminario, y formarlos en la disciplina, por medio de nuestro Colegio económico, lo cual era un bien inmediato del Seminario, y mediato de la diócesis. No se hizo aparecer como completa donación por varias circunstancias, y porque era un proyecto de empresa cuyo resultado no se sabía y por alguna otra circunstancia que medió. A no mediar dichas circunstancias, circunstancias que no es del caso recordar, pero que debía desaparecer pronto para ser luego conseguido como donación. Tal fue la mente del señor rector de entonces, señor Belló, expuesta al prelado y ratificada por el provisor de aquellos días. Hasta se nos hizo concebir la esperanza, <*2*> por no decir la seguridad, de obtener en todo o en parte, y como donación el producto de la venta de la finca o masía llamada del Obispo (destinada a casa [?] ) y aun tuvimos el ofrecimiento verbal de que cuidáramos de procurar buena compra de ello; pero no pudo ser por las otras atenciones que en aquel entonces apremiaban al señor obispo, (aunque dicho producto debía haber sido... pues aunque debía aquel producto ser destinado al Colegio o Instituto de enseñanza, apremiaban al prelado otras atenciones en las cuales se invirtió. Apremiaban al señor obispo otras atenciones urgentes y lo invirtió en ello. Más adelante para dejar de algún modo legalizado... para acreditar... para hacer constar a sus sucesores la inversión de dicha cantidad más bien del Seminario que con la idea de reclamarla (según creemos con fundamento) indicó el señor obispo.
Indicó el señor obispo la conveniencia de un documento, y se hizo una simple escritura de poderse reclamar, pero no con la idea (según creemos con fundamento) de que nos la reclamarían, y con la esperanza de que no la reclamarían los prelados venideros, atendiendo al objeto a que se destinaba.
Todo esto es para significarle la tranquilidad en que vivíamos respecto a la reclamación de dicha cantidad. Como por otra parte pesan sobre ese Colegio bastantes deudas por las obras, (cuya cantidad no puedo apreciar en este momento) y nuestro Obra <*3*> está pasando la crisis económica propia de toda Institución incipiente, las circunstancias, en que ha venido este recuerdo, son fatales para nosotros, que de otro modo de buena gana hubiera querido complacer a usted.
No obstante, el mes próximo debe pasar por esa el don Remigio Albiol, que es el que medió en un principio en este asunto, y me atrevo a suplicar a usted aguarde su ida, y él hablará con el señor obispo y con usted lo que pueda hacerse en este asunto. Y le encargaré hable con el señor obispo y con usted lo que puede hacerse en este asunto, estando desde luego a todo cuanto el prelado resuelva. Así me atrevo a suplicar a usted se digne aguardar la ida de don Remigio que yo procuraré apresurar.
Por lo demás ya sabe es suyo afectísimo s. s. y capellán
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 13.º, doc. 120, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 16 de junio de 1900
Señor don Juan Calatayud
Amado Juan: Llegado ayer Royo solo; Herráiz y don Antonio en Barcelona, por indisposición del primero.
Recibí sus volantitos y la carta para el Estandarte. Por cierto que siento el trabajo que usted se tomó por la carta para el Estandarte; pues recibimos la de don Antonio enviada por los de Valencia, y se leyó en el refectorio, e indiqué se publicara en el Estandarte, y así se quedó y no se hizo.
Me decía usted, en una de sus cartitas, si pensábamos admitir a Agustín. No sé si él se resolverá, pero con anuencia de ustedes, se le dio confianza; y si ustedes me dicen absolutamente que no, no se le dará pasaporte, y así díganlo pronto. Digan también sobre Lucas lo que les dije ya. Me urge.
Recibidas las estampitas, y siento no haya enviado usted un centenar de variadas, pues estoy sin ninguna.
Estos días decía a los nuestros en el recreo la leña que harían sobre el pobre don Antonio durante los días de su estancia en esa nuestros Operarios romanos, si bien me figuraba que usted habrá sido comedido en su forma burlesca, que si bien <*2*> inveterada, se habrá modificado con la pulidez maquiavélico-romana.
Acaba de venir el padre de los Salomones sobre las combinaciones de viaje de sus hijos de ahí. Le he puesto dos proyectos, o la venida de los tres que él quería la otra vez, o la de Agustín solo, y el año que viene los otros dos; que en el primer caso consultaría a ustedes si Juan José tenía ya bastante con su licenciatura y se quedaría aquí. Así, pues, dígame si en este caso convendría o no habría necesidad de volver ahí; en el segundo caso, claro es que debe continuar ahí otro año Juan José si es que haya confianza de obtener el doctorado. Escriban, pues.
Ni usted ni Luis dicen sobre Vin-Vall.
Digan también sobre chicos. ¿Qué hace el sobrinito angelical de Segovia? He recibido otra pastoral de allí. Digan de otros y de aspirantes.
Laurentino García está en el Colegio nuestro de Burgos, y se ha ofrecido a Cambra por si necesita marcharse, pues él cuidará del Colegio. El valiente Cambra está muy contento de él por su afecto e interés. Pide Laurentino venir a los ejercicios de Valencia. Don Francisco constipándose con frecuencia; estos días la paga don Rafael. Se vuelve viejo a toda prisa don Francisco, y desea venir a ayudarme, y creo que realmente habrá necesidad de un paréntesis en aquella casa. Las obras nos arruinan y está calent ya, según dice Felipe, y todo por no obedecer. Ya volveré a escribir apenas vengan don Antonio y Herráiz, pues aún no sabemos nada. Vilá me ha dado alguna esperanza de Royo.
Hasta la suya. Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 121, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 16 de junio de 1900
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Al anochecer del Corpus tuvimos telegrama de Royo, que venía el siguiente [día] sin Herráiz, por haberse indispuesto, y quedaba don Antonio para cuidarle. En efecto vino ayer Royo. Hoy he llamado a Vilá, que le ha reconocido, y encontrado causa; pero no cree necesario ni Panticosas, como le he propuesto, ni otras cosas, más que la Avellá, y que si guarda las prescripciones que le ha dado, podrá en octubre dedicarse otra vez a toda clase de tareas, y aun al estudio. Royo atribuye su caída a los ayunos de la cuaresma. No sé qué han hecho ustedes de tantas bulas de ayuno que les dejé; si necesitan pidan y la extenderán ustedes a trompón.
Ya creo le dije en mi <*2*> anterior varios temas. La noticia de los de Badajoz y Vitoria le ha de hacer pensar en las líneas para ir llenando los vacíos de doctores y enfermos para el año próximo, que no puede dilatarse, pues aun así a última hora vamos con apremios y telegramas.
Aún no se ha presentado para el nihil obstat la dispensa de patrimonio de Ferreres. Lo tiene Elías y no lo descuidará.
Estamos sin jilgueros gramáticos, gracias a Dios.
Nos han pedido en Murcia (por el señor rector) las 60.000 pesetas nominales de papel que nos dejaron hace doce años para las obras. No nos faltaba más que ese percance. A no ser el obispo tan cojo, podríamos confiar en denegarnos. Ahora lo veo difícil. He contestado al rector invocando el nombre de Belló, y con permiso de este, del cual era la huerta de él y del obispo. Pero, repito, eso de cojear...
Tormo no está contento de la actitud, y proceder de Marco, amigo íntimo del vice, causa, al parecer, de estas peticiones.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 12.º, doc. 122, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 16 de junio de 1900
Tortosa, 16 junio 1900.
Señor don Luis María Albert
Mi Luis: Recibida fielmente por el fiel Royo la cestita. Bien por los 4 cuadritos de León XIII que me los arrebataron los 4, Ventura, Elías, Homdedeu y... al dejarles escoger una cosa. Don José por supuesto (creo que era para él) el inglés michicago. Bien por los tapetes; más bien por las bandejitas; menos bien por los monumentos de ladrillo a pesar de ser artísticos; no tan bien por los caballos de yeso-mármol; mal por no mandarme la naranja que tenía prometido; y peor por no mandarme estampitas.
Retebien por los dos discos para el fonógrafo, y ha tenido usted gusto; si no los pone en factura, estoy a la correspondencia con tubos de el ¡Oh José!, impresionado por Breva y Colomer. Avemaría de Gunod y el Oh! salutaris y pianos por Gamundi, etc.
No me dicen <*2*> de Vall, y de becas, ni de San Felipe, ni de agencias de los obispos peregrinos, ni de nuestras doñas Virtudes (que creo habrán pasado ya por aquí) pero no han dicho nada, ni de cómo he de enviar un libro grande para don Benjamín, ni si han pensado sobre el envío de vino español, etc.
Esperamos aviso de don Antonio y de Herráiz. Supongo que don Antonio me traerá la otra cesta de los romanos.
Y sobre todo no me ha enviado usted la reliquia de san Sebastián para mi Sebastián Gelambi, y no me atrevo a escribirle para pedirle... dos mil...
De Vergés nada sé, y estoy sin un cuarto, y he de enviar cien duros a la famosa Rosa Cabrera (dígaselo a Juan) que profesa el 23 en el convento de dominicas de Carcagente.
Más diría, pero lo espero para el recibo de la otra cesta.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 123, págs. 1-3
A don Remigio Albiol – 16 de junio de 1900
Tortosa, 16 de junio 1900.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Recibida la suya del 12. Para que no falten dolores, el 13 recibí carta del señor rector de Murcia exponiéndome la situación económica de aquel Seminario, y por lo tanto... la necesidad de la devolución de la cantidad que el Seminario dejó al Colegio. Contesté una carta, que le mandaré a usted copia, y le digo al final que usted irá el mes próximo, pues entendió en el asunto, y hablará con él y el señor obispo. Ya daré a usted instrucciones, y usted las recibirá también del señor Belló en la visita que este, dice, le tiene prometida.
Tengo carta de Cambra en que dice que <*2*> con anuencia del señor arzobispo ha reclamado a usted allí. Por ello creo que usted suspenderá la salida de Jovaní, que anuncia en su última, y tal vez convenga que Marín regrese pronto ahí, si hace ejercicios el clero, y usted pueda luego preparar su viaje.
No dice usted el motivo de su segundo viaje a Madrid.
No sabía que el placentino no estuviese ahí ya, pues en caso debía haber sido de palabra su indicación sobre el asunto.
Tenemos aquí a Royo de Roma que vino hasta Barcelona con don Antonio y el colegial de Cuenca, Herráiz. Este se puso indispuesto, y quedó en Barcelona con don Antonio, y no sé el día que vendrán.
Pasó por aquí Homdedeu, que ha ido unos días a su pueblo a arreglar sus intereses. El valiente Ortí viene el lunes a esta. Los de Almería debían salir el 18 <*3*> de allí.
Vayan diciendo.
Afectos a todos. Veo que González marchó. Viñayo escribe que está ordenado y bien de salud.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 124, págs. 1-4
A don Esteban Ginés – 16 de junio de 1900
Tortosa, 16 de junio 1900.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: No me parece debo molestar con carta directa al señor arzobispo. Por ello tenía una encabezada al señor provisor a fin de que éste le diera las gracias, y lo he suspendido hasta que esté terminado o terminando el curso.
Recibida su última del 11, con la otra para don Elías.
El bendito Albiol escribió al diácono (hoy presbítero, creo) después que salió este de allí, cuando en caso debía haber sido de palabra. Le dice que se espontanee con usted o con él. Así, haga usted lo que le parezca más prudente.
Bien por el clérigo Sojo, y bien por la tutoría de usted. Ya le dije que si le conviene a él puede tomar el dinero al interés del 5 %.
No me <*2*> ha contestado el padre Xercanvins, y yo creí que lo hubiera hecho por conducto de usted mismo. No sé si continúa ahí todavía.
No me ha hablado en todo el curso de la madre Anastasia, superiora de las Oblatas. Antes de salir quisiera fueran ustedes a despedirse de ella, de la madre Ángeles Echevarría superiora de las del Sagrado Corazón, etc.
El 19 salen de aquí la señora y hermanos cuya visita indiqué que hicieran. Ya les daré la dirección y podrán ir usted y don Domingo a darles la bienvenida, si ellos no vienen antes a ver a ustedes.
Tenemos aquí a nuestro Royo de Roma que ha venido por su poca salud. Don Antonio Herrero y el joven de Cuenca, Herráiz, se quedaron en Barcelona por estar este último indispuesto, y les aguardo.
Pasó por aquí Homdedeu, <*3*> diácono que estaba en Orihuela.
Los de Almería salen el 18, y pasarán por esa.
Otro dolorcito de san José: En Murcia nos piden las sesenta mil pesetas nominales que en papel de Estado nos dejó el Seminario para nuestras obras.
Los de Burgos no se cuándo saldrán, pues tienen ejercicios del clero luego. El arzobispo está contento, y es fácil se terminen las obras y la cerca, etc.
¿Qué hacemos de Coimbra? Serrano quiere hacer una visita allá a últimos de julio. Yo le digo que mire, y veremos. Me espanta aquella empresa. Volveré a escribir a usted antes de su marcha, por otro asunto.
Déjelo todo arreglado en Plasencia, y si puede ser no tenga necesidad de volver allá después de los ejercicios, que serán a primeros de agosto. ¿Qué piensa usted sobre la venida de Sojo <*4*> a los ejercicios? Si no fuera por la carrera, casi pensaba que Sojo volviera a Portugal; con todo haré lo que usted indique, y aunque fuese traerlo a Tortosa, si bien aquí, si no son meritissimus en clase no conviene.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
¿Qué han resuelto sobre la custodia del Seminario este verano? Al menos han de pedir permiso para los días de la reunión en Valencia. Así, el que de los tres se quede después del curso, debe quedar libre después de ellos. Pero, repito, que si pudieran obtener uno de confianza de palacio que quisiera estar, al menos desde mediados de julio hasta mediados de agosto, sería mejor. Piénsenlo y propongan, porque realmente es un sacrificio quedarse ahí sin objeto especial. Si no hay otro remedio que quedarse uno, iría ahí Mestre después de la cantada de misa, aunque no viniera a Valencia, puesto que ha hecho ejercicios ya. Acabo de recibir la adjunta. No sabía que Sojo tuviese padrastro. Aún no he acabado de entender ese enredo.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 125, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 18 de junio de 1900
Tortosa, 18 de junio 1900.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Muy amado Benjamín: Acabo de recibir la suya, larga gracias a Dios y de letra muy clara.
Pide usted mandatos más que consejos cuando confiesa que se fluctúa en la resolución, y esto que ustedes pueden ver mejor los inconvenientes teórica y prácticamente.
Exprimiendo los varios conceptos esparcidos en la suya, digo: 1.º Que me inclino como usted a que no aparezca directamente a los prelados más que la cuestión de redención de censos y contribuciones, y luego la indicación de la fundación de becas, como cosa y voluntad del papa, y con la base de las dos liras por manutención, pudiendo ser de 1.200, 1.000 y 780, según los obispos quieran. Así, como dice usted, nosotros con los prelados que son afectos, y con los que iremos tratando, y con advertencias personales del actual Padre santo, y de los otros que vendrán, se irán aumentando las becas. 2.º Conforme también en que se administre lo de censos por la <*2*> Junta de los Palacios apostólicos, a no ser que la renta diera algún superávit después de llenar las obligaciones, que en este caso sería mejor sirviese para el sostenimiento del edificio en los gastos mayores que acaso pudieran ocurrir. 3.º De ningún modo se deben poner las 25.000 liras de M. [?] que algo debe hacer aquella administración, puesto que debía haber dejado el edificio libre de censos, al hacer la donación al episcopado; lo contrario, como decía don Benito, merecía que se dijese: “Se agradece, pero no se acepta”; sea enérgico sobre esto con el señor cardenal Sancha. 4.º Me place mucho que nuestro señor cardenal Vives estire para disminuir la cantidad que se haya de pedir; pues es el temor que se apoderó de mí desde el principio, al pensar el encono que contra la existencia del Colegio pueda producir en los prelados, si les quitan lo poco que tienen del acervo pío. 5.º Todas las demás observaciones y temores de usted me parecen muy bien, y veo se ha reconcentrado (gracias a Jesús) en el asunto, y así podrá irlo dirigiendo bien. Así, pues, separación de capítulos ante los prelados, el de los censos bien historiado y marcado; el de las becas bien indicado, y nada más.
No me <*3*> han afectado mucho las rarezas del de Vitoria: “Los obispos mueren, y el episcopado no muere”, y después de un día viene otro, y san José allana los montes cuando quiere, y lo hará si nos hacemos dignos de los designios de Dios sobre nuestra Obra. Lo que no me ha hecho gracia es lo del de Oviedo, porque se ve que sicut erat in principio et nunc et semper, y se nos cierra para siempre aquella vasta diócesis a la cual yo tenía afecto por lo que había oído a don Benito de ella. Que sea para mayor gloria de Dios, y todo está bien.
Acabo de recibir telegrama de don Antonio de que viene hoy a medio día con Herráiz. Veremos si descansa un poco, y los mandaremos a Valencia. Royo muy animoso aquí, y el agua tan buena que no se sacia de ella, y el pan tan minchivol y los cuidados de nuestro siervo de Jesús Jaime le han entonado, y parece otro, y se lo cree, que es lo mejor.
Mis parabienes a todos los nuevos doctores, y a Coco en especial, y vayan diciendo apenas vayan saliendo de ese pesado torrill aguijoneados por los implacables Padres.
Espero hoy al bondadoso Ortí. Don José ha salido esta madrugada para Barcelona a ver al doctor Sirera por la nariz y por el oído. De allí irá a García, y todo <*4*> esto en la octava del Corpus, dando ocasión a los murmuradores del cabildo, y me hace sufrir, y quisiera discurrir una semi-jubilación, aunque sea dejando la mitad o dos terceras partes para el levantamiento de sus cargas, pues en el coro no hace más que roncar. ¿Sabrían ustedes algún expediente para lograrlo? Dígalo a Luis.
Dejaré un poco de papel para última hora, después que hayan venido los de Barcelona, pues he aprovechado la quietud de la mañana primera, pues he madrugado porque aguardo dos visitas relativas a testamentos futuros, para aconsejar y otras cosas.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Última hora: Han llegado los dos viajeros. Herráiz abatido y enternecido; pero en el recreo ha estado animado y ha tomado parte y contado episodios. Esta tarde no le he dejado salir, y hemos hecho una regada a canal a los naranjos, etc., y se ha distraído bastante. don Antonio quiere marcharse a mediodía de mañana; son las 8 y aún no se ha determinado, y dependerá de cómo se encuentre Herráiz esta noche. A mediodía ha dormido mucho.
Hay más que decir, pero ya irá.
Hasta las suyas que debe, de San Felipe, Vin-Vall, etc.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 126, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 18 de junio de 1900
Tortosa, 18 de junio 1900.
Señor don Luis María Albert
Mi Luis María: Acaban de llegar don Antonio y Herráiz, y ninguno de los dos trae otra cestita.
Así, vea de corregir las deficiencias por conducto de Ros, y luego por los otros que irán viniendo.
1.º Cien o doscientas estampitas de I nostri prediletti Protettori, en que están la Virgen, san José, san Luis y san Antonio de Padua, y que van a lira 100, y que se venden en aquella tienda que hay en el Corso Vittorio, antes de llegar al 48.
2.º La naranja.
3.º Un par de tapetes más.
4.º ¿A qué precio van las bandejitas? Si son del 48, un par más por ahora.
5.º Cuatro marquitos <*2*> de alabastro con el cromito de León XIII, pues me robaron los 4.
6.º Doscientas estampitas más, y muy lindas a gusto y elección de usted y de don Juan.
7.º La reliquia de san Sebastián.
Item: y gratis también todos los objetitos que andan por ahí sin destino.
Item 2.º Lo de Vin-Vall por el correo y bien arreglado.
¿Qué auxiliar de oficina le queda a usted sin Herráiz? Este ha llegado bastante ajado. Creo le podré entonar para seguir el viaje, pues he visto se ha animado después de comer. Hoy no le dejaré salir, y con esta leche y con los ponches de Jaime le reanimaremos. Ta seguro que nos dais unas transferencias... ¡Pobres criaturas!
La Carmen Chivalera ha escrito ya su llegada a Valencia. Muy contenta de don Luis.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 127, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 18 de junio de 1900
Tortosa, 18 de junio 1900.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Recibí anoche la suya que no pude contestar. Hoy recibo otra de Cambra, y me dice ha pedido a usted.
Veo sus razones de usted. No obstante si usted debía encontrar todavía al señor arzobispo allí, podría ir ahora, puesto que él tardará. Así, puede telegrafiar a Cambra si estará allí el arzobispo y podría aprovechar unos pocos días y convencer al arzobispo de la inutilidad o dificultad de las gestiones de usted. Si no está el arzobispo, no sé qué decir, y así vayan comunicándose con Cambra y combinarlo lo mejor que se pueda.
Ha despedido usted muy pronto <*2*> a su gente. Tal vez podrían haberle suplido a usted.
De lo de Marín, etc., otro día. Tengo a don Antonio Herrero y Royo y Herráiz, y acaba de llegar Ortí.
No puc més.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 128, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 18 de junio de 1900
Señor don Juan Bautista Calatayud
Mi Juan: Recibo su volantito sin fecha dentro de la de don Benjamín. ¡Señor! creo no podré hablar ni con bromita. ¿Conque fue un pinchazo lo de las deudas con don José? Pues para que vea usted, hombre. La deuda era el sermón de la profesión de la Inés, y ella reclama y don José estaba fluctuando de hacerle venir a usted y yo me alegraba interiormente de que así lo resolviera, pero quería que él lo resolviese, pues no sabía qué era lo mejor para la gloria de Dios, no teniendo distribuido el personal para el año o curso próximo. Es fácil que se resuelva, y así esté usted preparado por si le hace pagar las deudas. ¿Está tranquilo? Y borra usted al hablarme de mi falta de cumplimiento como visitador. ¿Era también un pinchazo? Es posible también que pronto o tarde vaya <*2*> a esa don José acompañando a Margenat y a la Marieta de este. Lo dijo tímidamente y, como me da tan mal humor mientras está él aquí, y no me viene nada bien que se marche con frecuencia, aunque no me hace nada, sino pasear y dormir, por esto quizás no lo dijo determinadamente de su viaje. Pida a Jesús que podamos jubilarle de la catedral, y así veremos si le ponemos más dentro de la Obra, y le dejaremos viajar para que se cure. Hoy ha ido a Barcelona, y Estruel a Reus y ambos a García el jueves. Estruel no quiso leer la de usted, pero me la dio luego a mí solo sonriendo; está bastante bien de salud, y cada día vale más.
Vea lo de Vin-Vall por Dios que aquella de Vin... está esperando.
No le apremiaré sobre Constituciones. Que acaben los dichosos retiros. Lo reservado de la peregrinación valenciana ya lo diremos de palabra. Es una espinita de las que nos regala san José en medio de los gozos. He escrito otra vez a Tormo sobre Alcántara. Celebro él haya escrito a usted y déle usted palo para resolverle.
Hasta otra. Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 18.
Royo bastante bien y muy menos aprensivo.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 129, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 20 de junio de 1900
Tortosa 20 de junio 1900.
Amado Remigio: Acabo de recibir su última.
1.º Va la copia de la contestación mía a la del rector de Murcia (que otro día le mandaré). Vio la contestación antes don Francisco Belló y aún quería más energía que yo no quise poner, y dijo que antes daría él a usted instrucciones cuando vaya usted allá como prometió.
En cuanto a la venta del papel no significa nada, y respiré el día que se vendió, pues nos amenazaban seis o diez mil pesetas para la garantía. Si hoy el papel hubiese ido más bajo, todo hubiera sido acertado. Al fin nos exponíamos yendo mal a pagar 400, 600, o como aho- <*2*>ra que está al 70, 840, pues se vendió al 63 y céntimos. Pero no confío que se pague ahora tan pronto, y no dudo de un compongo. Tormo dice que mi carta será una bomba para don Félix movedor de esto, y el vice. Déjese usted estar de influencias para Murcia. Hemos de ir de potencia a potencia.
2.º Escribe también Cambra. Ya le dije ayer que, si estaba el arzobispo, convenía ir. Veo que se ha salido. Por tanto, si sus tareas se lo permiten ahora, vaya ahora, y hará lo que podrá. A Murcia puede aguardar al mes que viene. Yo ya ve que no puedo fijar tan claramente como usted que ve a usted y a ese Seminario, y lo demás.
No puedo más hoy, que he recibido el correo a las 8 y media.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 130, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 21 de junio de 1900
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: No escribí ayer, porque aguardaba el paquete de Juan. Anteayer marchó don Antonio y Herráiz; y anoche Royo. Vilá nos puso prescripciones sobre la ropa de cama de esos dos enfermos, sobre todo de Herráiz, a pesar de haber estado poco tiempo. Con esto hablamos de la frecuencia de los enfermos de ahí, y él sienta como tesis que si no es de origen o no hay germen, o no sé cómo dijo, que es muy difícil y rarísimo que por los estudios se adquiera esa enfermedad. Le dije las prescripciones que ustedes (según usted me dijo) y dice que no bastan; que puede adquirirse el contagio por los asientos, por los vasos, y muy especialmente si expectoran en la capilla, y allí se seca el esputo, y luego se pisa y el polvillo aquel puede aspirarse, etc. Tal vez sea un pesimismo de Vilá; pero me creo en el deber de advertirlo y para que se ajusten a todas las indicaciones del médico, aun las más minuciosas, para así poder estar tranquilos. No lo olviden.
Dígame <*2*> si en el caso de que se reponga del todo Royo, convendría o más bien haría ahí el papel de todo un Operario (por supuesto sin dedicarse ya a estudios), y si podría tener la administración, etc., y no le debiera perjudicar ese clima, todo para tener esto previsto, cuando deba hacerse la combinación.
Hay más, pero han tocado a cena. Tenemos en casa a Gamundi unos días.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 21.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 131, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 21 de junio de 1900
Tortosa, 21 de junio. San Luis Gonzaga, gran reparador del Verbo Divino.
Señor don Juan Bautista Calatayud
Mi Juan: Recibida anteayer su cartita y hoy el pliego, con solo los números semiaprobados hasta el 14 y los otros del 19 al 28. Los volveré a estudiar. Envía los no sermiaprobados 15, 16, 17 y 18 y yo veré también en mis papeletas si hay rastros de ellos. Vaya enviando los otros aprobados y no aprobados, que usted tendrá medio en limpio, pertenecientes a los objetos y ya iré diciendo, pues hoy estoy rabiando, con diez cartas, todas de triquiñuelas de Zaragoza sobre marcha de don Esteban a Plasencia y descontento de Enrique y le he tenido que telegrafiar, y de Burgos de ir o no ir Albiol por la tapia y <*2*> cositas del arzobispo con el ayuntamiento, y proyectos de cocina y de dos refectorios y consultas urgentes sobre esos extremos, etc.
Conque que san Juan Bautista me lo haga no un penitente, pero sí un precursor de buenas nuevas que apresuren el reinado de Jesús sobre nuestra Obra y sus objetos en todo el mundo. Más bendiciones le diría, pero está la horchata sobre la mesa y están subiendo don Juan Royo Aznar y Ortí y Elías y Samundi para celebrar el refresco que nos envía una Luisa (no siempre han de ser Cintetas) y así concluyo diciéndole que vaya escribiendo, pues aunque tengo hilo de otro asunto importante, creo podré dedicar algún rato a nuestro asunto.
Don José es a Barcelona y García; a este pueblo con Estruel regresarán mañana la noche.
A don Luis que recibo hoy la suya, y que conste que aunque se discute si es Luis de Gonzaga o Luis rey de Francia, se le ha enviado un saludo cortés: Que espero su resolución definitiva sobre Vin-Vall a pesar de los malos presentimientos, sólo un medio fácil de defendernos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 132, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 26 de junio de 1900
Tortosa, 26 de junio 1900.
Seño don Juan Bautista Calatayud
Amado Juan: He pasado tres días sin ganas de trabajar, efecto del calor y de un destemplamiento de vientre por mis inmortificaciones de agua fresca, y ya he formado otros nuevos propósitos. Hoy hace cierzo y estoy mejor, y al menos no me repugna el escribir, como me sucedía estos días (cosa rara para mí), si bien tenía entre manos el asunto de transmisión del edificio de Valencia, la carta para el obispo de Astorga, las Bases para el Colegio nacional central de México, etc., que todo requería atención.
No sabía la muerte de su primo Fabián. No lo olvidaré ante Jesús.
Zaragoza. Ha concluido bien aquello, y solo a última hora las triquiñuelas de los nuestros sobre marchar estos o los otros y el temor de que el arzobispo se ofendiera de la marcha, me agitaban un poquito. Al fin con cartas y diarios y telegramas se ha arreglado y salió don Esteban y ha venido el excelente Riba, que nos ha contado toda la historia antigua y la moderna, y el buen estado y renombre de los nuestros ante el prelado, profeso-< *2*>res y la ciudad entera, al ver trasformado aquel rebelde Seminario, y los proyectos del prelado para Colegio de San José, etc. Don Esteban lo escribía y aun Enrique, pero siempre me parecía ver colear lo de los tres días de Navidad. En cambio me dijo Riba (el cual había ido como auxiliar y a probar) que se sentía más inclinado a la carrera parroquial, y los nuestros, en especial Elías, lo considera como una gran pérdida para nosotros, pues era un doctoret de bastante criterio.
Sobre Salomón ha hecho usted bien de hablar así, y resueltamente. Si así lo hubieran hecho cuando yo les indiqué sus flatos, no le hubiera dado esperanza alguna, pero ustedes no manifestaron más que cierta desconfianza por su carácter algo niño y aferrado.
Creo le dije en mi anterior que viera los números de las Constituciones que quedaron en suspenso hasta el 18.
Don José me preguntó ayer sobre hacerle venir a usted por la Inés y él mismo añadió: “Ya veo que no es bastante motivo”. Y ciertamente, si no es para quedarse usted por acá a ser cap de sardina, u otros motivos de más entidad no lo veo de gloria de Dios. Así, le dejaré a él en libertad, pero le indicará que en caso ha de arreglarme antes la distribución de personal. Eso otro, es decir, la deuda, no es hasta el 27 de julio, y aún puede alargarse, si se quiere.
Ha llegado Bernardo Curto de Astorga. Me ha sabido pintar bastante bien la situación, los rozamientos, etc., y el temor del prelado de que nos marchemos, por lo cual accederá a cuanto se le exija, si ponemos la batería.
Vaya diciendo del enfermo, grados, etc.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 133, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 26 de junio de 1900
Tortosa, 26 junio, fiesta de mis Juan y Pablo.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Me matáis; ciertamente la vida josefina es de dolores y gozos: hace pocas horas que nos semicomprometimos para un Colegio central nacional en México. Se nos presentó el sábado un señor para decirnos que el señor arzobispo de Antequera (México) había llegado al Jesús, y que venía a vernos (eran las 9 de la mañana); a las 11 recado de nuestro obispo que él ni había consentido entrara el señor arzobispo y que había ido a visitarle, y así que fuéramos nosotros allá para no hacerle entrar. Tira allá a las 11½ con Girona; hablamos y el rector nos hizo comer allí; resultado que la tal Antequera era Oaxaca de la cual me había hablado cien veces el señor Ibarra, y de una famosa <*2*> finca de doce mil hectáreas propia para no sé cuántos proyectos, todos los cuales rechacé yo al señor Ibarra, porque no queríamos solidades. En efecto, el señor arzobispo nos quería allí para un horfenalato de muchos centenares, cogidos a los 7 años, y con la idea de inclinar a todos los posibles a la carrera eclesiástica; empecé poniéndole dificultades que allanaba, y no quedamos en nada; el día siguiente era la fiesta de Jesús, y quedé que el lunes le vería en palacio adonde debía ir a comer. Ayer lunes llegó a palacio a las 12, y ya no quise ir porque estaba yo destemplado del vientre y temí me harían quedar a comer, y envié recado que iríamos a despedirle a la estación. A las 3½ recado de que no quería nos viéramos en la estación, y que fuéramos a palacio. Tenía yo redactada una memoria haciendo ver la imposibilidad de encargarnos del horfelanato, ni aun fundando luego allí Colegio de vocaciones, ni aun fundándolo en la capital de su diócesis de los salidos de la finca; y para que no fuera todo negativo, le propuse que en lugar de todos esos proyectos descabellados, fundara en la capital un Colegio central de vocaciones de San José con los <*3*> productos de la famosa quinta, y las Bases que yo proponía, y poder así tomar los grados en el Seminario central, etc. Nos dijo que abundaba en el mismo pensamiento y lo aceptaba, pero que debía ser dicho Colegio central no en la capital, sino en la finca por varias razones, y una de ellas la de economía, pues allí con los cientos de bueyes, carneros, verduras, etc., todo se arreglaba... Por fin, quedamos en que escribiríamos y escribiría, etc. Sufrí lo indecible, pues no soy bueno para estos casos el tener que dar negativas. Creo no se marcharía contento, pues sin duda él creía hacernos un gran obsequio escogiéndonos entre tantos, y nuestra frialdad no le haría gracia. Lo escribiré a los de México, si bien creo que si nosotros no lo impulsamos, el noble prelado, que es un grave inglés, no querrá rebajarse a repetirlo demasiado. A la objeción que le puse de que allí (en la finca) no podrían obtener los grados académicos como en la capital (único Seminario o Universidad central), contestó que en el concilio ya se amplió y que con una solicitud a Roma lo tenía todo. Así está la cosa.
Serrano insta sobre Coimbra, que a mí me espanta y no me tranquiliza, <*4*> y estamos expuestos a quebrantos materiales, y aun a un fracaso; otra cosa hubiera sido si hubiéramos cogido lo del Seminario portugués de Roma; ahora, repito, temo y le aconsejo a Serrano que si puede lo aplace.
Ahora viene la suya sobre la diócesis que nos gusta por ser andaluza y cerca de Almería; y como pie para nuestras deseadas Sevilla y la pobre Jaén, y pobrísima Granada, etc., y así no se puede recusar... y al leer el registro del personal... me agobio... y en fin, dolores y gozos. He llamado a don José y Elías: éste que sí en seguida puesto que parte del mismo señor obispo; don José que nos tomemos un par de días. Así, ya contestaré pronto la afirmativa regularmente, y las Bases. Se conoce que ha visto luego que no era necesario morir el rector, y que pueden ser dos cosas independientes, y en las Bases hemos de ver si quitamos al rector el nombre de tal, y le ponemos el de prefecto.
Lo de Astorga creo se arreglará todavía, si el obispo ejecuta mi proposición poniéndolo en el Boletín, si no lo haría nos retiraríamos.
De Orihuela no confío nada por hoy, y continúa así, nombrado otro rector. Si nos pedía con instancia, ya tengo el plan y único: los profesores bajo, y un automóvil de mil duros para subirlos y bajarlos; no hay otra solución.
Sobre Agustín, ya digo a Juan que carga la resolución sobre ustedes; sin el pasaporte de ustedes no se admitirá, pero no debían haber tardado tanto en la enérgica resolución, pues ahora quedo yo el comprometido al darle confianza y permitirle lo escribiera a su padre; con todo no será hasta que ustedes lo digan.
Royo no ha escrito aún.
No me dice usted de San Felipe.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 134, págs. 1-2
A don Francisco Marín – 27 de junio de 1900
Tortosa, 27 de junio 1900.
Señor don Francisco Marín
Muy amado en Jesús: Recibí la suya del 16. Muy solo van dejando al pobre don Remigio. Este debía ir a Burgos; no sé lo que habrá hecho a estas horas. No sé cómo le irá a usted para venir a ejercicios, según los proyectos de don Remigio de mandar a usted una temporadita a Burgos a respirar aquellos aires.
No debía usted haber accedido a las piadosas invitaciones de las monjitas, pues ya sabe usted que no están todavía sus potencias para esto. En fin, si lo ha hecho, Jesús que lo bendiga.
Hemos tenido aquí la visita del señor arzobispo de Antequera (México), y nos quiere para allá. No creo podamos aceptar sus proposiciones, o más bien el objeto que nos <*2*> propone; le hemos insinuado otro de más trascendencia y lo meditará; pero deseo que tarde. En cambio vamos a ofrecernos a otro seminario que se nos abre, y en diócesis pariente de la suya. No se la nombro y quiero que no lo diga, porque todavía no hemos contestado a pesar de que piden pronta contestación, pues al pensar en la tela tan corta, me espanto.
No más por hoy, pues aún temo no le coja esta ahí.
Con afectos a su familia, sabe es suyo afectísimo padre en Jesús
Manuel Domingo y Sol
Vino Royo delicado; está en su pueblo. También vino el pobre Herráiz de Cuenca.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 135, págs. 1-4
A don Andrés Serrano – 27 de junio de 1900
Tortosa, 27 de junio 1900.
Señor don Andrés Serrano
Mi amadísimo don Andrés: Escribe usted muy poco. Le escribí hace pocos días, y van otras dos líneas.
He estado estos días algo destemplado por el mucho calor, si bien hoy ha refrescado la temperatura, y tengo más ganas de escribir. Estos días apenas he podido. El 23 se presentó en Tortosa, alojándose en los jesuitas, el señor arzobispo de Antequera (México), mons. Eulogio Eulove, quien se detuvo aquí para hablar con nosotros. Nos propuso un gran plan pidiendo dos Operarios para llevarlo a cabo en una finca inmensa de su diócesis. Le manifestamos desvío a aquel proyecto, y en cambio le propusimos como de más trascendencia para <*2*> la diócesis y la República toda la fundación de un Colegio de vocaciones de San José nacional y central en la capital de la República. Se conformó, pero a condición de que no se estableciese en la capital, sino en su finca. Quedamos en que nos iríamos escribiendo, y temo no se humillará a repetirlo, en vista de nuestros desvíos; pero si lo queremos y le manifestamos entusiasmo, creo lo aceptaría con fruición. La finca tiene doce mil hectáreas, o sea, unos 57.000 jornales de nuestro país, es decir, un terreno como de Tortosa al mar. Lo he escrito a los nuestros de México (pues está entre Veracruz y México) para que lo estudien. De todos modos haga Jesús que se aplace. En cambio estamos inclinados a aceptar un seminario cuyo ofrecimiento se nos hace con <*3*> vivas instancias, es el de Málaga; ni podemos aceptar, ni lo podemos dejar. Aún no hemos contestado, a pesar de que dice que espera con ansia contestación afirmativa. No lo digan todavía, y crean que sufro, pues la tela escasea, y estamos en peligro de Cuenca.
Todo esto me intimida más para lo de Coimbra, que será preciso aplazar, y así no tomen más que noticias, datos y poder echar líneas con más conocimiento para el tiempo oportuno, y que no se dé a conocer.
Los de Zaragoza han marchado ya, excepto don Domingo Enrique, que se quedará allí hasta últimos de julio. Aquello ha terminado bien, y el arzobispo proyecta ya para colegio. No sé si su salud le permitirá verlo realizado.
Ha venido Curto de Astorga. Aquello se presenta bien, aunque <*4*> no está del todo solidado, y he escrito nueva carta para obtener el ultimatum con las condiciones que hemos impuesto.
Pasó Royo por aquí delicado, y está en Catí. En Roma de exámenes y con un enfermo algo grave, que es Sobré de la Seo de Urgel.
Dígame usted de exámenes y venida pronta, que el pobre Juan Antonio ya anllorará la mareta.
Don Esteban marchó ya a su Plasencia, pues quería ver a sus chicos. ¿A dónde podríamos enviar a Sojo el año próximo? Dígamelo. También tiene confianza en su Juanito. El Fernando Marco no ha querido ser de la Hermandad. ¿Hay entre los candidatos de ustedes alguno de completa confianza, que estuviese resuelto a venir a la Hermandad, para así en lugar de Plasencia, pudiese ser enviado a algún otro colegio?
Conque... vaya escribiendo más.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 136, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 28 de junio de 1900
Tortosa, 28 junio 1900.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: En carta que recibo hoy del 25, dice Albiol: “Ayer estuvo a visitarme el obispo de Cuenca. Sobre lo que más pueda importar a usted, el Seminario, dijo, que tan pronto vaya a Cuenca, llamará a la Junta de disciplina, y les propondrá la cosa. Piensa ir a Cuenca a últimos de agosto.
Me ha encargado el secreto; pero usted ya lo sabrá guardar. Tratan de obligarle a que se lleve de secretario a Berjón, el célebre Berjón, ¡pobrecito Berjón! Me ha encargado el señor obispo que escriba a Roma, y me den informes, y si no merece esta distinción, no la tendrá”. Supongo que les habrá escrito esto mismo Albiol. Jesús les ilumine a ustedes.
En vista de este peligro de Cuenca, si viene, y a pesar de que dije a Albiol que suavemente lo aplazara, tendríamos que apechugar, pero 1.º lo consultaré <*2*> con los caps de colegios, y si están conformes que se preparen para tener los Operarios que se puedan, y empezaremos por los de Roma, que habremos de partirlos de por medio, y los de Toledo que tendremos que descuartizarlos, y así lo escribo a Albiol. 2.º Tendremos que abandonar lo de Coimbra, y así lo escrito a Serrano. 3.º Tendremos que aplazar lo de Colegio de Zaragoza, sobre el cual barrunta el arzobispo.
Anoche tuvimos de 7 a 9 la visita de Rafael Sales, Ripollés, Culáu y otro de Valencia que van a Roma, y escribirán a ustedes. Quieren realizar un viaje circular por Turín, Milán, etc., y están indecisos si lo harán antes de ir a Roma o después. Quisiera enviar por Sales el famoso libro de Cararach, y no sé si tendré valor para molestarle, y por otra parte temo si Cararach me llega a preguntar, y temo mandarlo por el correo, o por tren.
No me ha contestado usted sobre si Royo podría suplir ahí un superior, y urge para la combinación. Para América no tenemos más que segundos por hoy, como Bruna, Santonja, y nos falta un primero. Ya le iré diciendo.
Veré si mañana puedo fijarme en las Bases para su Málaga, que ustedes redondearán y definirán.
Hoy san Pedro. No está el obispo. Sin noticias de usted de San Felipe. Esta tarde salen ya los Sales.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Al fin, el buen Sales ha aceptado el sacrificio de llevarse el libro del señor Cararach. Guárdelo reservado.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 137, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 29 de junio de 1900
Tortosa 29, san Pedro.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Recibo la suya de ahí. Ya contestaré. No se encariñe mucho con Zaragoza, que es fácil ni vaya allí ni a otra parte. La central le reclamará regularmente.
Acabo de recibir la adjunta. Supongo que será verdadera la necesidad de Serrano. Así, entiéndanse, y si puede ir y hay verdadera necesidad, vea de complacerle, y ser duritos con el señor cardenal.
Si no hay otro remedio aunque sea constituirnos en empleados como lo hacemos con los Seminarios; que nos dé una pensión y una cantidad regular para viajes, y que cargue él con todo, aunque siento venga a ser así, pues creo que con otra administración podría sostenerse aquello, y <*2*> sin los quebrantos de hasta ahora. Si hubiésemos tenido otra diócesis, ya le hablaríamos clarito al señor cardenal.
Nos piden de Málaga para el Seminario, y estamos inclinados a aceptar; ya lo escribí a Serrano.
Sobre Colegio en Zaragoza, etc., otro día. Vaya escribiendo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Afectos a nuestro seco Campos.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 138, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 29 de junio de 1900
Tortosa, fiesta de san Pedro 1900.
Señor don Luis María Albert
Mi Luis: Conste: que he recibido una cajita de doña Virtudes con seis tubos de fonógrafo para Roma, y que esta aduana no ha hecho pagar nada, solo ha cambiado uno de los tubos para poner en su lugar el único que tenemos del Avemaría de Gounod, de nuestro Breva; quería cambiar otro por el “¡Oh! José”, pero ustedes pueden imprimirlo ahí, y si no otra vez.
La Carmen Chavalera debía haber entregado al mismo señor sacerdote, que ha traído la cajita, dos cosas, una para mí, y otra para los de Roma, y que de esta otra tenía el encargo ella de que no lo supiese yo, sin duda por temor a esta aduana. Dios les ha castigado a ustedes, y no llegaron a tiempo los encargos de doña Carmen, y así cuando vengan, veremos <*2*> el arancel.
Quería poner en la cajita uno o dos discos, como les tengo prometido; pero no cabían en la cajita, y a los pobres les hemos dado otro encargo o más bien carga para Benjamín, que casi yo no lo hubiera aceptado.
Los que van son Rafael Sales, Nicolás Barbier, Ripollés, maestro de capilla del Patriarca y otro tenor del Patriarca que es el que ha traído la cajita. Saldrán mañana, 30, de Barcelona. Querían desde Génova ir a Turín, Milán, etc.; yo les he aconsejado vayan primero directamente a Roma. No sé lo que harán, y deberán telegrafiar a ustedes.
Sin noticias hoy de lo demás que corre a cargo de usted, ni de exámenes, etc., de los otros.
Hace tiempo quiero enviar un obsequio al cardenal padre Llevaneras; he enviado recado a Sales si llevarían algo más, y no sabía qué escoger, y al fin, le mando un pequeño juego de cuchillos para postres; ya verá el cardenal la buena voluntad.
¿Me enviará usted muchas cosas por ellos?
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 139, págs. 1-4
A don Valeriano Puertas – 29 de junio de 1900
Tortosa, fiesta de san Pedro 1900.
Señor don Valeriano Puertas
Mi amadísimo don Valeriano: Al fin, puedo enviarle un saludo. Debiera empezar por perdones, y espero que usted me perdonará ya antes. Recibidas las suyas siempre muy gratas, y no debe tardar tanto en repetirlas aunque yo no le escriba. Va mi historia que no quiero por ello que sirva para excusar mi silencio.
Salí para Barcelona el 17 de octubre pasado; 1.º para enviar a México a cuatro de los nuestros y otro auxiliar. 2.º Para acompañar a los alumnos nuevos de Roma que dividí en tres grupos, y en el último me puso yo. Pensaba estar en Roma solo tres o cuatro semanas, como otros años; pero empezamos una tarea relati-< *2*>va a nuestras Constituciones, y me obligaron a pasar las Navidades allí. Como los nuestros estaban tan ocupados, solo podían darme un par de horas, y en esto el 20 de enero caí del trancazo, y los otros también, y apenas me repuse me vine llegando aquí el 12 de febrero; de modo que estuve más de tres meses y medio. Luego fui a Valencia, etc., y la tarde de san José me puse aquí en cama de un enfriamiento de vientre, o gástrica catarral o dengue, o lo que fuera que alarmó a los nuestros, y a mí me hacía pensar si era llegada la hora de dar algunas disposiciones verbales. La crisis no duró más que unos seis días; pero la convalecencia me duró más de un mes sin poder hacer nada, ni siquiera escribir cartas. Ahora estoy ya bien, gracias a Jesús.
¿Qué le diré más? El 23 de este se presentó aquí el señor arzobispo de Antequera (México) para hablar con nosotros, y nos propuso un proyecto vasto <*3*> que no pudimos aceptar; en cambio le propusimos otro de un Colegio nacional central de San José, en la capital de la República, y le gustó, pero que debía ser en una inmensa finca que posee. No sé lo que se podrá hacer, pero procuraremos aplazarlo.
En cambio (aunque se lo digo con reserva) y no debe decirlo por ahora, nos han ofrecido el Seminario de Málaga, y estamos inclinados a aceptarlo, si nos llega el personal. Hay otra diócesis que sabemos se nos quiere ofrecer, y si podemos lo aplazaremos para otro año.
De México ya irá leyendo en el “Correo”.
En Roma han tenido un gran trajín con las peregrinaciones, y teniendo en casa cuatro prelados al mismo tiempo.
Estaba yo en Roma, cuando la expulsión del mozo de ahí. Que Jesús lo bendiga.
Por efecto de mi indisposición, el médico me aconsejó que no hiciera la expedición <*4*> larga que acostumbraba los demás años. De aquí que no he ido a ningún colegio. Quería ir a Zaragoza, y también lo dejé. En Zaragoza nos ha ido muy bien. Por estas razones, pues, he dejado de molestar a ustedes esta primavera. Pida a Jesús que el año próximo pueda todavía dedicarme a mis excursiones, pues aún no quiero hacerme viejo.
Dígame de su familia, y de su buen padre y bondadosa hermanita, y demás de esa santa familia.
Dígame de por ahí.
En Astorga se han quedado Marzá y Prats; los otros dos vinieron ya.
¿No ha estado usted en Burgos?
¿No piensa ir a Roma?
En fin, hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 140, págs. 1-3
A don Remigio Albiol – 30 de junio de 1900
Tortosa, 30 de junio 1900.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Recibo esta mañana la suya del 27. Supe por Forner, que se detuvo su llegada ahí.
Ya que está usted ahí dejen resueltos, y si no consulten, todos los temas relativos a cocinas, refectorios, enfermería, pozo en el huerto (aunque este pueda aguardarse a cuando nos veamos) y algunos otros.
Lo otro de consulta, no sé si se puede llamar tal, sino en caso aceptación, pues presenta pocas dificultades, si el ofrecimiento es sincero, y el carácter de la persona es formal, y san José es que quiere darnos esa florecilla, que diría el otro.
No dudo que en un colegio tendrá <*2*> más distracción que en ningún otro retiro, ni aunque fuera de religiosas. Lo demás de buen cuidado y cariño dependerá del carácter del que está al frente. De todos modos podría cambiar según le convenga el clima, etc., y los Colegios de San José en general son el mejor centro para los sacerdotes que quieran estar retirados. Puede, pues, arreglarlo, y tal vez para su edad le convenga un clima cálido, que podría ser Valencia u otro. El dirá, en caso.
Dé un saludo cariñosísimo y respetuoso a nuestro rector señor Salado. He quedado y quedo muy mal con él, no escribiéndole con más frecuencia, y no sé si le debo carta. He preguntado por él a Forner, y me ha dicho que estaba bien ahora.
Hasta la otra.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escribí hace dos o tres días.
Olvidé decirle en mis anteriores <*3*> que en Madrid me haga usted quedar bien con las amables Hermanas de los ancianos desamparados; he quedado mal con ellas, y ellas tampoco me han dado señales de vida. Que me diga la superiora una palabrita, y yo le enviaré una estampita.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 141, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 2 de julio de 1900
Tortosa, 2 de julio 1900.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Recibida anteayer la suya del 27 con la noticia de la muerte del buen Sobré; ha sido una verdadera espinita para ustedes pues supongo que será el primero que ha muerto en el Colegio, en la ciudad.
No escribí anteayer por el deseo de hablarle de Málaga y de sus Bases. Va copia de las Bases de Zaragoza, que tenemos oficiales. Las oficiales de Toledo no las tenemos, sin duda las tienen los nuestros en el mismo [seminario]; hemos de tener copia, pero no las he buscado, si bien el de Zaragoza redactó las suyas en presencia de las de Toledo, modificando un poquito la redacción. Va copia también de las de Chilapa. Sobre ambas hemos hecho alguna modificación pequeña, como verá en el otro papel. Fíjense, y si están ustedes conformes, pueden poner en limpio en papel sencillo, y como carta, las Bases, <*2*> y si les ocurre alguna observación la hacen y envían, y aquí las ultimaríamos. Las dos alteraciones notables son: 1.º Sobre gratificación por los viajes, etc. Ciertamente en Astorga, el primer año nos quedaron limpias 25 pesetas, si bien tuvo que hacerse ropa a Prats, Breviarios, etc. Este año creo que tendremos déficit, pues medió el otro viaje de Marzá por la muerte de su padre. Los Hermanos de la Doctrina cristiana franceses de Benicarló, además de su pensión, exigen cuatro o cinco mil reales por viajes. Hemos contado que los cuatro Operarios de Málaga nos costarán 40 duros cada uno por el viaje anual de ida y vuelta, pues son 20 duros la ida; esto si no sucede algún otro viaje imprevisto. Aumentar la pensión de los Operarios tal vez intimide a los seminarios; mas ese otro concepto de los viajes les parecerá racional. Creo que debíamos poner tres mil reales por viajes. No obstante, antes de indicar cantidad fija al señor obispo, conviene por carta decirle lo de la distancia; la necesidad que por hoy tenemos de reuniones <*3*> anualmente para ejercicios, etc.; lo que nos sucede con Astorga, Toledo, etc., en cuyas diócesis pensamos reclamar dicha gratificación, así como a otras diócesis distantes, v. g., Santiago, si un día fuéramos allá, y así, irle indicando la gratificación de 150 duros o de ciento, o lo que él juzgue prudente.
2.º Alteración de las de Zaragoza sobre Colegio: lo propusimos al prelado y nos contestó que no habría dificultad en establecerlo; pero como en aquellas Bases se trataba del Seminario tan solo, ya se arreglarían otras Bases cuando viniera lo de Colegio; en las de Toledo creo se puso artículo sobre Colegio. Vean ustedes lo que conviene más, y en caso de suprimirlo, por carta se le debe decir.
Crea usted que me hace barruntar la dirección para Málaga, pues no conozco el carácter ni sé el estado del Seminario aquel, y cruzan por la mente Osuna, Calatayud y hasta Benjamín, por una temporada, y los nuestros me dejan sin soluciones. Además está en acecho contra nosotros la diócesis de Cuenca, y <*4*> debe combinarse todo en hipótesis. Últimamente está América, que aun sin nueva diócesis, debe enviarse uno o dos, y entre ellos una cabeza que no podemos quitar de las actuales. Propóngame usted algo sobre Málaga, sobre todo para segundo, que pueda ser el futuro primero, y no tarde que el tiempo apremia.
Bien por los exámenes, y me ha complacido lo de Eijo, y casi más lo de Chillida, y mucho más si llegaba a poner plomo a su cabeza y a sus pies.
De San Felipe más tranquilos con mi primera en la que les decía que no había motivos para tanta alarma, y que era regular cierta inspección del prelado; pero están aguardando nuestro ultimatum.
Va la dispensa de patrimonio de Ferreres. No han contestado ustedes a ninguna de mis indicaciones.
Por no aumentar tanto los pliegos, no escribo a Luis, y pongo otros papeles.
No sé si habrán llegado ya los tortosinos. Malos días serán, pero de los examinados alguien podrá acompañarlos.
Si están conformes en las Bases de Málaga, no hay inconveniente en que usted escriba al señor obispo, dándole confianza, gracias a las ventajas expuestas por Benjamín, que aunque refractario a que se tomen nuevos campos, no quiere que se deje su Málaga.
Se me olvidaba lo principal. Debe usted irle convenciendo al obispo de que no debe ni prefecto, ni vicerrector, ni profesores estar dentro del Seminario. De Zaragoza salieron diez, y les dio una retribución en lugar de la manutención.
Vaya diciendo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 142, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 2 de julio de 1900
Señor don Juan Bautista Calatayud
Amado Juan: Aguardo sus letras y cartas. Y aunque estoy reventado de escribir hoy, van dos letras mías. He sentido la tribulación de ustedes de Sobré.
Sánchez tiene la nota de la consagración de los Operarios que dijo arreglaría ahí; que vea de mandarlas pronto, y entretanto pregúntele y dígame usted sobre año y trienio de Marzá y de Puig.
Don José encantado y como ha venido el asunto de combinaciones del personal, creo no se <*2*> resolverá a hacerle venir por su fiesta. Además debe ir a Benicasim, debe volver a confesar a las Puras y a las Claras de Sales, debe ir a Barcelona, debe volver a Benicasim o Valencia, etc.
Don Elías ha marchado hoy a Villarreal y Girona a su Benasal. Mestre viene esta noche y ayer cantó su 1ª misa en Masrindoms. Volverá Mestre a últimos de julio a Zaragoza para relevar al pobre Enrique. El pobre Cambra estará todo el julio en Burgos. Serrano reclama unos días a Ginés para embestir al cardenal. Después de las notas parciales de los que se examinan, envíen una general.
Digan cosas esta temporadita.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 2 julio. No tarde en escribir lo que le digo.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 143, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 3 de julio de 1900
3 de julio.
Señor don Juan B. Calatayud
Muy amado en Jesús: Dos líneas a la suya del día de san Pedro. Inés. No es función solemne, sino a la reja con una docena de semis y nada más. Así aunque viniera a última hora, le daría yo un ramillete fervorín de los cánticos que se lo calaría de memoria y haría fluir la miel a pesar de ser usted tan poco ungido, digo meloso. Con todo me parece será todo agua de... Hielo al fin. Una de las condiciones que propuse a don José, si se resolvía era de que se pretextara un motivo mayor para que no se dijera que así honrábamos a mi secretario. Esté tranquilo que no diré nada de sus temas de plática.
Ya me hice cargo del trastorno por la muerte de Sobré, pero veo ha sido mayor, y me lo revela la carta que he recibido del buen Enrique Plá.
<*2*>Sin necesidad de Feliciani hice mis propósitos de mortificación de garganta y los cumplo y me va bien.
Girona marchó a su Benasal. Grau se fue el primero a Herbés, para plantear el santo billete en varias parroquias, y por esto condescendió Elías. Casi todos preguntan por Grau. Los de América le dedican frecuentes caricias y maldita la gracia que le hacen; aquí sus entusiasmos y salidas de chico hacen la hilaridad del recreo, sobre todo los días de providencia de la cual es el administrador.
Herráiz escribe que llegó bien, y que lo diga a ustedes.
Han pasado por aquí Forner, Vives, etc. Tenemos ya al padre Bernardo. No sé de Lisboa ni de Astorga. Albiol en Burgos por las cuestiones del ayuntamiento todavía. Los nuestros de allí contentos de Laurentino y de Honorio. El cura de Villafranca más grave y su hermana muriéndose; escribí a Felipe por si debía ir yo, y no ha contestado, y me repugna mucho el viaje.
Por Dios háganse superiores a los ejercicios de estos dos meses, y a las fatigas por los enclenques. Tal vez convendría consultar con el médico, si al ir ustedes a veranear, debían desinfectar todas las habitaciones comunes y particulares con algún ingrediente esparcido por el suelo. Me hace miedo esa repetición de fiebres de toda clase.
¿Cómo lo arreglarán para recibir los peregrinos las dos quincenas de septiembre y octubre? Dios nos asista. Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 4.
No envié esta el 3 por esperar contestación de usted a la consulta de personal de ahí, pero aprovecho el envío de preces.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 144, págs. 1-2
A don Francisco Marín – 4 de julio de 1900
Señor doctor don Francisco Marín
Amado don Francisco: Acabo de recibir la suya. Veo que le han dejado respirar poco los bochornosos aires de Córdoba. Mejores serán los de Toledo sin duda. No me dice usted si, al fin, complació a las monjitas.
No sé qué líneas tendrá echadas don Remigio sobre usted. Si no sale Jovaní para este país puede usted practicar los ejercicios ahí, si es que quedaron en esto con don Remigio, que yo no lo recuerdo, aunque desearía verlo en Valencia. En fin, lo que convenga más para el bien de esa casa, y la salud de usted
En Roma atribulados. Además <*2*> de los exámenes (que están en lo más fuerte de ellos) y de los enclenques, han tenido la tribulación de haberse muerto el 25 el diácono Sobré, de la Seo de Urgel, que iba a doctorarse y a recibir el presbiterado. Hasta Enrique Plá, hoy doctor en cánones, me escribe afectadísimo por la muerte de Sobré. También se ordena de presbítero. Supongo le alcanzaría usted en el Colegio.
Por los demás puntos, dolores y gozos. ¿Ya pide usted a Jesús por su diócesis semipariente? Estoy espantado al pensar en esos nuevos campos, que no sé si nos veremos precisados a dejar sin roturar, pues son ya una tentación para la flaqueza de nuestra Obra.
No me dice si han aumentado o disminuido los kilos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 4 julio 1900.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 145, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 6 de julio de 1900
Tortosa, 6 de julio 1900.
Señor don Luis María Albert
Amado Luis: 1.º Van las preces de oratorio, que ha enviado Gasco de Castellón, corren prisa.
2.º Pallarés enfadado por no haber enviado usted copia de las preces mandadas al informe del obispo sobre Vin-Vall. Así, procúreselas, pues no las sabremos, y Pallarés, claro, tiene interés en ver qué han aprovechado de su trabajo. No lo olvide, y hágalo pronto.
3.º Ros no ha escrito. Si lo hubiese hecho, le escribiría para que lo mandara por ferrocarril aquí.
4.º Mañana irán otras preces del nuestro Vicente Meliá.
5.º A don Benjamín Miñana, si <*2*> bien es él el que debe escribir.
6.º Recibidas todas las notas de exámenes, que veo no van mal.
7.º No sabemos de los romeros.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 6.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 146, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 7 de julio de 1900
Tortosa, 7 de julio 1900.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Recibo hoy la suya del 3.
San Felipe: Ya le dije que las Bases no eran las auténticas, que conservarán ellos allí, ni copia exacta, sino las que se presentaron y discutieron, y se aprobaron con ligeras modificaciones, pero muy accidentales. Por lo tanto, hubiera podido presentar al cardenal el extracto, pues no creí que le leyera literalmente mis cartas, a veces desordenadas. No obstante está bien que lo haya consultado al de ay, y quisiera viniera bien concretado hasta donde llega la intervención del prelado.
No sabía de sus toses y bilis, ni de las medianías de Juan. Por Dios no me maten, y vean qué hacen san Rafael y san Aniceto.
Personal: Cada año con mayores agobios. No me ponga usted condiciona-<*2*>les, sino resolución de su parecer. Eso de si Sánchez ha de continuar ahí... no me hace bien. A Calatayud escribí pareceres en el caso de que él haga falta en España, y le hablaba de si convenía sacar de ahí a Sánchez en obsequio de éste, por si se abruma. Si es así, no hay para enviar ahí a fin de que le supla más que Ventura, que aunque feroce de cara, y sin tener iniciativas, en cambio es un buen amanuense y activo en esto, que parece es lo que indica usted, y por otra parte no creo fuese inútil para lo de la cocina, etc.; pero además de ser seco y bub bub, pensaba si a última hora hacía falta, iría a América. Con todo, repito, se atendería ahí con preferencia; es presbítero ya.
Está Lledó con pretensiones de literato, y creo que activo; pero a éste se le debía dejar cursar siquiera cánones, si bien tiene ya el 5º cursado; a este no le deje ordenar por el genio, aunque se ordenará en septiembre o en Navidad, y la edad no es más que la de 20 años cumplidos, y deseo vaya a un colegio, que vea más eminen-< *3*>cias que él. Está Forner que para administraciones y economías es capaz de poner la ley a una provincia; pero hará falta, v. g., en el Colegio de Toledo y bajo la férula de Albiol, pues a Jovaní conviene ponerle en otra parte, es decir, al frente de un colegio, v. g., Almería, si Soler debe ir a otro como es fácil por lo que es posible sepan más adelante, no por él, sino por el fallo de personal. Esto en cuanto a administración. En cuanto al vicerrectorado, nos encontramos en los mismos agobios, y quisiéramos adivinarlo, y Jesús que nos inspire. Osuna cree poder retirarse aquí, y no podrá ser, porque no haría nada en el Colegio, si está Elías, y menos para la Hermandad. Si no estaba Elías, serviría para el Colegio muy bien, pero sin Elías no sabría atender a la administración general ni a la particular del Colegio, como lo hace Elías; bien me vendría que vinieran todos los padres graves ya aquí, pues la Hermandad vive de milagro. Fortuna que hay buena voluntad en casi todos los Operarios, y docilidad en los directores que trabajan con interés y gusto; pero viven todos entregados a sí mismos.
Presenté a don José y don Elías una combinación, y no me dicen nada, pues ven las mismas dificultades, y estamos <*4*> en suspenso. Si no fuera que han tocado a cenar, le pondría a usted el personal y los puntos que se han de llenar y mi propuesta a fin de que dieran su parecer; pero, repito, no puedo; ya lo veré otro día.
Veo los exámenes, gracias a Jesús.
De Málaga, mejor es que usted siga el hilo por ahora, hasta que estén solidadas las Bases, y deben mediar algunas cartas entre usted y él.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 147, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 7 de julio de 1900
Señor don Luis María Albert
Amado Luis: ¡ Ta seguro! Apenas he recibido hoy su volante urgentísimo para lo de Juan José; he enviado al propio Estruel a la catedral para que don José fuese a O’Callaghan, y don José no había ido al coro... Ha ido Estruel a darlo a Borrás, y al presentarlo a O’Callaghan, ha dicho que no lo firmaba porque no llevaba prisa. Cerca de la 1 han salido don José y Estruel a ver a O’Callaghan a casa o a la oficina, y le han encontrado bajando las escaleras de palacio, y... que nones, y he sentido vivamente hayan sufrido ese desaire y ese desvío y temo que con cierto tono, si bien ha dicho que él no firma más que las cosas sencillas, y lo demás lo deja para el obispo o el otro Cararach, si viene.
Todo esto <*2*> solo para que les conste, y no vivan al sel de las penses..., pues ha sido esa distracción de Juan José bien original. Ahora pensamos que Borrás envíe el lunes las preces al obispo que está en Caudete, y que las firme, y no sé si les llegarán a ustedes a tiempo, y luego tendremos que ir otra vez a prisa con los documentos, y si aún continúa O’Callaghan (que hasta ahora se había mostrado excesivamente propicio) y se atufa, se quedará sin ordenar, aunque no se perderá gran cosa, y a haberlo sabido, quizás hubiéramos pensado en aplazarlo. En fin, ustedes dirán y nosotros diremos.
Le escribí ayer sobre el envío de la copia de las preces. No sé si O’Callaghan hará nada (en caso que vaya al prelado y no al obispo), pues O’ Callaghan reprobó lo que hizo Cararach, con las preces de Vall, y no querrá exponerse a ir contra el obispo y Cararach.
Si Ventaja es solo bachiller en teología, ¿cómo dice usted que viene a España?
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 7 de julio 1900.
Afectos a Sánchez y Juan; espero carta de este.
Escriba usted pronto.
Veo en su anterior que parece que el señor cardenal se ofrecía a escribir al señor Cararach. Creo sería de resultado, y aun a escribir a él y al señor obispo; pero debía ser antes de los informes, pues el amor propio ahora les excitará más por lo de Vall.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 148, págs. 1-4
Al padre Joaquín Marro – 7 de julio de 1900
Tortosa, 7 de julio 1900.
Reverendo padre Joaquín Marro
Mi amadísimo primo: Recibo hoy el programa de la velada dedicada por ese Colegio al señor Internuncio, y no quiero retardar por más tiempo el enviarle un cariñoso saludo, y pagar la deuda que hace tiempo tengo con usted.
Recibí su cartita hace tiempo, que puede creer agradecí muchísimo. Recuerdo que en ella me preguntaba si era verdad lo relativo a una distinción. No hubo ni podía haber fundamento ninguno. Fue sin duda una especie que saldría de algún desocupado, o para hacerle menos <*2*> disfavor, de algún apasionado por mí. Mi nombre es muy desconocido por fortuna, y no se conoce más que la Obra un poco.
El día de san José caí enfermo de una gástrica catarral, que dio un poco de cuidado. No sé si a consecuencia de ella o de que me hago viejo, me canso un poco.
He ofrecido a su sobrino si le conviene ir a algún Seminario Central de las poblaciones en donde tenemos colegio, a fin de habilitarse por si un día quiere tomar los grados académicos, y parece lo ha aceptado.
Veremos a cuál podemos mandarle, al de Burgos, Valencia o Toledo, pues en Zaragoza no tenemos por hoy más que la dirección del Seminario, pero no tenemos colegio aún.
No deje de encomendar mucho <*3*> a Jesús nuestra humilde y naciente Hermandad, destituida de personal y agobiada de compromisos. El vasto campo de México sería bastante para absorberlo todo, y en España van aumentando los compromisos para la dirección interna de los seminarios. Tenemos los de Astorga, Toledo y Zaragoza, y nos están apremiando para que aceptemos el próximo curso el de Málaga, a lo cual nos sentimos inclinados por tratarse de la pobre Andalucía.
Váyame diciendo de vez en cuando, que ya hago propósito de corresponder mejor, que lo he hecho esta vez.
Si acaso el señor Terrero, obispo auxiliar de esa diócesis, según creo hubiere llegado ahí ya, y usted tuviera ocasión de verle alguna vez, sírvase saludarle en mi nombre.
Le vi en Roma en noviembre <*4*> pasado, que se dignó asistir a la fiesta de nuestro Colegio, y comer con nosotros, al lado de nuestro señor cardenal Vives.
Y basta por hoy, mi querido. Un saludo a los padres de ahí, que me sean conocidos.
En espera de noticias de usted, sabe es suyo afectísimo primo y capellán
Manuel Domingo y Sol
Recuerdos de mosén José García.
No sé si le mandan nuestro “Correo interior josefino”. Diré a su sobrino que cuide de ello, y así verá el estado de nuestras casas y el humor de nuestros jóvenes.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 149, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 8 de julio de 1900
Tortosa, 8 de julio 1900.
Señor don Juan Calatayud
Mi amado Juan: Recibo hoy la suya del 5. Sí que se ha explicado bien, igual que si fuera una de sus disertaciones de palabra, y no ha hecho sino confirmar un concepto completo, si bien yo no hubiera sabido expresar quizás tan bien. Es lo que usted dice respecto de Som... y Al... Solo me ha perturbado usted para una resolución definitiva, lo que me dice del buen nombre de San... y de que se confiesan mucho con él, etc. A no ser esto, me lo traía a España, y enviábamos al escribidor Ventura. Ahora no sé, y lo diré a los nuestros, y estaremos en otra fluctuación.
En lo que me ha matado es en no aprovechar Alcántara para vice; Lledó de ningún modo vice por hoy. En cuanto a Jovaní tal vez sería aún poco grande para ahí; pero no es esto lo peor, sino que será preciso para el frente de un colegio, o vice de un seminario. Presenté a Elías y leí a don José su proyecto de distribución, y las razones del por qué de cada uno, y claro, no me dicen nada, y don José se queda así, <*2*> y vive sin vivir en él, y Elías me dijo sólo que eso de cambiar el primer año el rector de Zaragoza, etc. Con todo le di la combinación para que se la estudie y forme una, y la daré a Osuna, y suscribiré cualquier cosa que no sea un disparate, pues con tan poca tela no se puede vivir sin padecer por los resultados. Para que vea los apuros, y con el fin de obtener tal vez luz, va con reserva la adjunta combinación para usted y Benjamín solos.
Acabo de recibir tarjeta postal de Ventaja y Cobos desde Barcelona, en que me dicen dejan allí la cajita. Escribiré a Manso que me la mande.
Si don José no tiene copia o nota de las consagraciones, no habrá otro remedio que entre usted y Sánchez me manden una, pues de otro modo no podríamos pasar adelante en Valencia. Tengo hoy dos largas cartas, de Cuernavaca una, con las Bases firmadas por el obispo, y detalles muy curiosos de Carmelo, que cada día revela más talento y más criterio.
Mis afectos a los romanos, y cuídenlos bien. Malos días han escogido para ustedes.
De Juan José ya dije ayer; se quedará con los ejercicios... Mañana se escribe a Caudete. No están aquí ni Cararach, ni Tedó, ni obispo.
He sentido lo de Matas, a pesar de ser Matas. Ahí se hubiera reformado su benditería, pues me disgustó menos este año ya.
Escríbame otra vez sobre parecer suyos de personal.
Espero mañana la que me promete Benjamín.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Me han echado a perder la tarde, y lo demás irá mañana desde aquí o Benicasim.
Última hora. A las 8 de la noche envía recado O’Callaghan que le enviemos lo de Juan José mañana, y lo firmará. Dígalo a Albert, etc.
No sé qué ha sido ese flato de O’Callaghan.
Hasta mañana.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 150, págs. 1-4
A don Carmelo Blay – 8 de julio de 1900
Tortosa, 8 de julio 1900.
Señor don Carmelo Blay
Mi Carmelo: Acabo de recibir la suya del 18 de junio, con las Bases, y la cartita del buen Ramírez.
Va copia firmada de Bases. Siento no se haya aclarado lo que es una cátedra, pues debía fijarse o número de asignaturas u horas, etc. Lo demás puede pasar, porque si un día se establece Colegio de San José, cosa difícil según los datos que usted me da de las condiciones de esos diocesanos, ya sabemos lo que es; y si no se hace, y un día podemos ensanchar el círculo, y con limosnas podemos sufragar los gastos de algunas vocaciones más, aparte de las sostenidas con el residuo de los cinco mil, también podremos hacerlo. Lo que tampoco han aclarado, si la administración <*2*> es propia, o sólo somos encargados de ella, como parece. En este último caso, claro es que tanto el déficit, si lo hubiere, como el superávit, queda en favor o contra del Seminario. Si fuere en el primer caso, supongo habrán fijado y calculado ustedes la pensión que se ha de señalar y que ha de aplicarse a cada alumno para poderlo sostener con desahogo, y no tener quebrantos mayores.
Inglés. Siendo, como es, con anuencia del señor obispo, es de suponer que los 20 duros se pagarán del fondo de los cinco mil duros. Ya escribí a don Sebastián Bover, que me preguntaba, que pueden muy bien aprovecharlo como un buen auxiliar ahora, y el curso próximo, y entre tanto él y ustedes irán viendo lo que convenga hacer a él, y si podía convenir un día para la Hermandad.
El día no 1º, sino el del primer viernes y el día 19, debe celebrarse una misa por las intenciones consignadas en las Constituciones.
Aunque <*3*> ahí es diócesis naciente, y no es colegio, sino seminario, y por lo tanto podría muy bien interpretarse como no obligatoria, con todo es una diócesis, y por lo tanto cuide usted de que se celebren dichas misas mensuales y por dichas intenciones, que bastantes gracias necesitarán ustedes del Corazón de Jesús y de san José, y así nos visitarán, por aquello de sic nos tu visita, sicut te colimus. Si un día por alguna razón no pudieran celebrarlas ustedes háganlas celebrar a otro, y den la limosna con cargo a los gastos de la Hermandad. Puede escribirlo a Chilapa, y si yo me acuerdo lo diré también.
Estos días escribiré a Bover para que, con nota que mandaré, vayan celebrando las renovaciones de votos o consagraciones respectivas, en la fecha que corresponde, y mandarán acta luego.
Nadal. Cierto que me mandó unas Bases, y con objeto de que las firmara. Le contesté que no había necesidad de firma respecto de la pensión que él deseaba, y que en este momento no recuerdo; pero que continuara percibiéndola <*4*> sin compromiso ulterior para él, ni para nosotros. Así, si pide los 50 además de la celebración, dénselos. Ahora al empezar el próximo curso, e ir los nuevos (que serán pocos por eso), diré a Bover que se convengan con él. Si se conforma él en lo que usted dice, de darle la 3ª parte de lo que perciben los tres, no hay inconveniente tampoco, y háganlo así por ahora, y luego se solidaría, pues no tengo ahora a la vista las Bases que él propuso. Recuérdemelo usted o Amposta un poco más adelante, por últimos de agosto.
Bien por las 300 misas que le dieron en México, y Jesús proveerá y creo que luego los de San Felipe podrán socorrerles.
Grau está en Herbes y le mandaré la cartita de usted. Es la alegría de nuestros recreos, y todos le hacen caricias para ir a América, y se conoce que aún no le ha entrado la vocación, y así le gastan bromas los nuestros.
Osuna me escribe que se le han presentado un hermano y hermana de usted pidiendo veinte o veinticinco duros; he escrito a Osuna que se los dé; pero en adelante, lo que usted crea que debe darse, escríbalo a ellos para que presenten la cartita de usted al director de Valencia o lo escribe usted directamente a dicho director para que se entreguen. Obre usted sin reparo, y díganos lo que crea debe hacerse por ellos.
Estamos casi comprometidos con el Seminario de Málaga, y temo nos veamos apremiados por el de Cuenca.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Ejercicios nuestros el 3 de agosto. Siento tengan que ir a vacaciones con los chicos, pues más me hubiera gustado expediciones de propaganda. No consultan ustedes estas cosas. Por hoy no escriba hoy en publicaciones. Ya me dirá qué es eso.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 151, pág. 1
A don Benjamín Miñana – 9 de julio de 1900
Tortosa, 9 julio.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Y van cuatro días seguidos de escribir. Les mareo y yo no estoy quieto. Esperaba hoy carta de usted y no ha venido, pues usted me lo prometía en su volantito de las notas de Matas y Mestre. A este último no lo recuerdo.
O’Callaghan se confesaría, y anoche muy tarde envió recado que firmaría aquello. Vean si puede apañarse en caso que tengan ahí las dimisorias para todas las órdenes; si no no se cómo lo arreglarán ustedes.
Salimos en este momento, y me llevo a don José, y casi por él voy. Desde Benicasim me iré a Valencia.
Por Dios Vin-Vall, y San Felipe, y becas, y etc.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 152, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 12 de julio de 1900
Benicasim, 12 de julio 1900.
Señor don Luis María Albert: Recibida aquí la suya del 8, que no contiene temas particulares.
Haz bien a... y te tirarán... De los seis tubos cambié solo uno por obsequio, para que tuvieran una muestra de los trabajos de Girona. No hay dificultad en deshacer el contrato, y así puede usted mandar otra vez la Avemaría. No entiendo eso de la mitra. No conservamos ninguna, que yo recuerde. En caso, si ustedes lo merecían, haría arreglar una a Pilar.
Escribí a Manso me remitiera por carril lo que trajo Ventaja, y según eso no habrá estampas todavía para estas asiladas.
Diga a Benjamín que sin carta suya sobre San Felipe hasta hoy, y eso que era esperada anteayer.
Tampoco de usted sobre Vin-Vall. <*2*> Diga a don Juan que aún pide la Inés de Jesús, María, José a su don Juan Calatayud. Ya la he desengañado.
Don Federico Salvador muy delicado en Chilapa, y estoy ansioso de nuevas noticias.
Don Esteban en Lisboa para asesorar a don Andrés en el ataque al señor cardenal.
Albiol en Burgos todavía.
No me desagrada la cocina y el refectorio en el local de Breves, si bien aquello hubiera podido servir de habitaciones para huéspedes, en caso, y muy independientes. ¿Y el refectorio actual podría servir para habitaciones de chicos, o para alguna otra cosa útil? Así formen consejo los 4, y resuelvan, pesando ventajas e inconvenientes.
Espero a Elías pasado mañana, sábado, y estará aquí cuatro horas, y le daré el volantito de usted. Creo no llegaron más que unos breviarios a Tortosa.
Van las adjuntas. Escribiré a don Juan, apenas haya semi-resoluciones.
Me dice usted poco de los romeros.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
El sábado es fácil venga también Osuna. A don José García le prueba muchísimo esto. No he recibido más notas de exámenes.
Dice Estruel que le avisan de Tortosa que llegaron ayer los otros breviarios.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 153, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 13 de julio de 1900
Benicasim, 13 julio 1900.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Ayer escribí a Luis María y González. En el correo de esta tarde recibo la suya del 10 en que habla de Málaga y otros temas, y voy a ellos, aunque podía esperar a mañana que me la anuncian tres veces consecutivas, y no ha llegado más que media mañana. Voy a esta media mañana:
1.º San Felipe...
2.º Sánchez. Veremos cómo lo combinan nuestros padres graves, según el plan general que les he dado.
3.º Es capitalísimo que vengan puntales a la Central, y si Benjamín estuviese aquí sería refractario también, y temo que los nuestros no me lo concederán, y esto que pediré muy poco.
4.º No vendrá a predicar Juan; pero <*2*> como a quien Dios no da hijos... el diablo, dicen, que le da lo otro, ha sido preciso ir... poco a poco.
5.º Lejos estaba de pensar en relevar tan pronto a Juan; pero viene tan apretada la cosa, que no sé qué haremos de él, y si hubiese venido lo de Coimbra hasta usted cruzaba... Si hubiese de contentarse con algún neófito... pero ya me recusó a Royo...
6.º La crisis de romeros en septiembre fue la que más me movió a desviar los entusiasmos de la Inés... y así aunque se le destinara a España podría estar el septiembre ahí.
7.º Juan José... supongo llegará a tiempo...
8.º Agustín... no habrá inconveniente en que esté en el Colegio para pasar luego a vicario gratuito de las Salesas.
9.º Eijo. Si salió el 10, y no se detiene en Barcelona, ya no me encontrará en Tortosa. Esta mañana no había no- <*3*>ticias, pues hemos recibido las cartas de Tortosa, y no dicen nada. En caso puede que se detenga aquí, pero sentiría fuese mañana, pues viene Elías a comer, de paso para Cinctorres, y tal vez Osuna.
10.º Siento no me haya aclarado el misterio de Coco y de García.
12.º Málaga. No debía haber dejado el hilo para ponerlo en nuestras manos hasta más adelante, para que con libertad contestara a las condiciones de las 750 pesetas, etc.
13.º El Seminario de Chilapa no va bien; sin personal y después de Bover, etc., he tenido un mal día.
14.º Lisboa. Serrano no escribe; pero Ginés ha regresado a Plasencia, y aquello está en crisis, y en mi concepto no <*4*> tienen bastante razón contra el cardenal.
15.º Burgos: La cuestión está en pie.
16.º Murcia: Ya creo dije a ustedes que nos piden las 60.000 pesetas en papel, que nos dejó el Seminario, que creíamos dadas.
17.º Etc., etc., de dolores.
18.º Gozos... ya deberán venir.
19.º Un saludo a los romeros.
20.º Hasta la suya de mañana.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Royo: Claro es que entra en combinación, pero... ¿adónde se envía? y de primero no puede ser. A América sería el mejor punto para él.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 154, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 13 de julio de 1900
Señor don Luis María Albert
Amado don Luis: Ayer escribí a usted. Hoy recibo por carril desde Barcelona los objetos sin quebranto.
El travieso subdiácono Estruel ha dicho que no había bastante gusto en la elección. Yo no lo he dicho, y así puede continuar las remesas. Lo que he sentido no tener estampas variadas para <*2*> estas chicas. Dios se lo pague a usted todo y hasta la otra remesa por los romeros, que ya irá compensación y con creces. Estruel dice que no hay de obispo en el Colegio más que bastón de oro y sombreros.
Lo demás ya lo irá usted diciendo que supongo no tardará ¿verdad?
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Benicasim, 13 de julio.
Afectos a don Francisco Sánchez.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 155, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 13 de julio de 1900
Señor don Juan Calatayud
Amado Juan: Recibida ayer la suya y quedo enterado de los pocos temas de ella. Hoy recibo la otra suya dentro de la de Benjamín.
1.º Hoy escribo a Campo para que el 27 a las 7 de la mañana vaya a tejer la corona de flores a la Inés de Jesús María José, y don José contento o conformado. Conque... respire usted.
2.º No sabía lo del padre Homs. Si le escriben y ha de pasar por Valencia, díganle que nos avise su llegada, y vendría a aposentarse al Colegio, o al menos a comer un día.
3.º A Estruel le prueba mucho esto. Creo tenemos salvada su naturaleza.
4.º Aguardamos mañana a Elías por <*2*> horas, y a Osuna por un día o dos, pues don José regresa a Tortosa mañana para confesar, Claras, Puras y Juanas, Cintetas, etc., y creo regresará el martes 17 hasta el 21.
5.º Ayer escribí a Albert y saludos para ustedes. No viene lo de Vin-Vall; y casi estoy tentado para decir a usted que comparta con Albert las tareas de este negocio.
6.º Escribo hoy con poco humor pues se han presentado unas cuantas espinitas, y pocas flores para suavizarlas.
7.º Vaya diciendo que se encuentra bien, al menos. Yo creo que me repondré algo aquí, pues no me fatiga tanto el caminar y subir escaleras.
8.º A los romeros un saludo y que traiga Sales cosas en tanto peso como le di y más si quiere.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Otro día le enviaré las cartas que me escribió Inés. Vea la nota general de Consagraciones.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 156, pág. 1
A don Juan Bautista Calatayud – 14 de julio de 1899
[Pertenece al año anterior]
Calatayud
A Estruel le ha probado esto, pero aún no estoy tranquilo de todo. Tenía intención de decir a usted si hiciéramos los ejercicios en Valencia, que le escribiera una cartita cerrada en que le indicase usted por qué no pide asistir el último día y consagrarse como aspirante. Si acaso le parece (dando por supuesto usted que son en Valencia) podía decirle que supone usted que ahora en Valencia querrá él asociarse el último día a los aspirantes. Si no le parece, déjelo estar, pues en Tortosa no convendría hacerlo.
Aún no sé si han recibido ustedes mis observaciones al padre Corrado.
Don José ha marchado hoy a Tortosa a la profesión de sus Puras.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 13.º, doc. 156b, págs. 1-2
A don Juan de Mata Martí – 15 de julio de 1900
Benicasim, 15 de julio 1900.
Señor don Juan Martí
Muy amado en Jesús: Acabo de recibir la suya. Me afecta la indisposición del señor Salomón; que se cuide y pasee.
Respecto a lo de Agustín no veo inconveniente en que si le urge el tiempo vaya directamente a Ulldecona, y luego el 26 vaya a Tortosa y estará allí don José García, y este le podrá decir cuándo y de qué modo puede presentarse y ofrecerse al señor obispo.
Ya se ve que usted por sus pecados está destinado a ser damnatus ad... monacas.
Sigo bien. Veré si escribe A... pues extraño su quietud.
El 3 <*2*> de agosto empezaremos los ejercicios en Valencia.
Don José García regresó ayer a Tortosa, pero el martes 18, en el tren de mediodía, volverá aquí.
Si el señor Salomón tenía novedad mayor, no deje de decírmelo.
Con afectos a este, a sus y mis monjitas, se repite suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 157, págs. 1-2
A don Carmelo Blay – 16 de julio de 1900
Benicasim, 16 de julio.
Señor don Camelo Blay
Mi Carmelo: Recibo la suya del 29 de junio. Creo se contentará don Elías con su nota de cuentas. Anteayer se recibieron las de usted de Chilapa.
Bueno es que, sin esfuerzo, aprenda el inglés; pero me parece que aquello está verde aún.
En Chilipa espinitas este curso; por postres ha tenido que salir el buen Salvador. Rodríguez no ha repetido carta sobre él y me extraña. Es muy imperturbable don Antonio.
No me predique usted demasiado y <*2*> le basta con las clases; ya habrá tiempo de ir a evangelizar; así excúsese usted tareas tantas como pueda, y no me carguen tampoco demasiado al pobre Ramírez.
Muchas noticias y dolores y gozos quisiera irles contando; pero ni hay tiempo ni humor, ya iré diciendo si ustedes dicen.
Si no recibo aquí carta de ustedes ya volveré a escribir desde Valencia a donde voy para san Jaime, y esperar allí a los nuestros.
Sobre todo, por Jesús, cuídense que estoy temblando: primero Bover, ahora Salvador, y luego... tal vez Carmelo. Si no hacen bondad, ya sabe lo que les toca: camino de España. Afectos a don Vicente, padre Agustín y Ramírez
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
No sé si me entenderá, pues escribo a golpes y estoy abrumado.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 158, págs. 1-2
A don Manuel Marzá – 17 de julio de 1900
Señor don Manuel Marzá
Muy amado en Jesús: Escribí anteayer y no he recibido en estos dos días carta tampoco de ustedes. De aquí que no sé qué añadir.
No diga usted nada por ahora de lo de Málaga pues estamos tratando de aplazarlo para el otro curso, así como aplazaremos lo [de] Antequera (México) aun cuando nos resolvamos a aceptarlo, pues los nuestros de allá llevan tareas demasiadas, y necesitan refuerzo aun para los puntos que ocupan actualmente.
No sé tampoco de Prats. Le dije sobre González, y hoy recibo <*2*> carta de Albiol desde Burgos, pero que salía para Toledo y Murcia, y me dice que Iniesta se queda en Toledo, González en lugar de Marín. Esto me hace creer que la carta de González no fue más que un desahogo.
Hasta la suya.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 158b, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 17 de julio de 1900
Benicasim, san Alejo, 17.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Ayer, fiesta del Carmen, recibí la suya de media mañana, y no contesté por esperar la otra de media de mañana, e hice bien, porque han venido otros temas luego, que diré, aunque no ha llegado la otra de mañana; puede ser que venga esta tarde.
Veo se ordenará o estará ya ordenado Juan José; Jesús que nos lo bendiga.
Eijo entró a Tortosa, y no supieron dirigirlo aquí, dice don José que él no lo vio porque se cruzaron, y que le dijeron había dejado tres encarguitos, uno para Corominas, otro para mí y el otro no recuerdo. Veremos si don José los trae mañana; supongo, además, que don José se quedará con los documentos que usted dice de Ferreres, y los agenciaría <*2*> ayer mañana aprovechando aún el gobierno de Cararach, que debía terminar ayer tarde con el regreso del señor obispo. Me dice usted poco de Ferreres, y no entendí eso de que honrará al colegio a donde vaya; así aclare más.
Marqués: Por si no ha salido, sepa usted que hasta el 22 o 24 estaré aquí, es decir, hasta el día que se vuelva don José a Tortosa para la profesión de su Inés. Luego no me moveré de Valencia. ¿Piensa Marqués emanciparse de su obispo y venir a la Hermandad?
Me habían hecho creer ustedes más talento y travesuras en el famoso Benito.
Hasta aquí la suya. Acabo de recibir carta del señor obispo de Málaga, y le incluyo copia. Casi he tenido una dilatación de gozo del corazón al ver el probable o seguro aplazamiento. Le contestaré y mandaré a usted una copia. Si no viene eso, creo no será preciso tocar personal de ahí, excepto <*3*> en caso Sánchez. Vinieron Elías y Osuna, y no hemos dado un paso en la distribución; solo tuve el consuelo de ver que a Osuna no le repugnaba, y hasta le venía de bon grat el ir a Málaga.
Siento la nota vix vix de nuestro Esteve. ¿Cuándo se examina Lucas? ¿Es que ustedes se han callado la caridad? ¿Continuará Macía sus cánones?
No encuentro la carta de Martinet en que me dice que el señor Salomón tiene arenillas en los riñones, y que sufre muchos dolores. ¡Pobre señor Salomón! No lo diga a los chicos.
Quería poner dos líneas a Calatayud, y una nueva espinita recibí dentro de una carta hace poco me ha quitado las ganas. Ya irán sabiendo todo lo que pueda saberse.
Creo dije a usted que los ejercicios se empezarán en Valencia la tarde del 3.
No recuerdo los otros extremos <*4*> de usted de las anteriores.
Que venga pronto la de mañana.
Parece que lo de Burgos se arreglará con el ayuntamiento, y se va a Murcia Albiol por ver si se arregla lo de las 60.000 pesetas que debemos.
Ha muerto la hermana del cura de Villafranca, y el cura está viaticado. Don Joaquín Vicente escribió a las monjas de la Purísima la conveniencia de que yo fuera a darle el consuelo de mi visita, y he escrito a Felipe averigüe la necesidad, pues me viene muy mal, y estoy agobiadísimo con la correspondencia de estos días, que parece se ha conjurado en aglomerarse; ayer recibí nueve cartas, y así sucesivamente.
A Albert lo que él sabe de Vin.
Vayan diciendo de exámenes, y demás que vaya ocurriendo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 159, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 18 de julio de 1900
Benicasim, 18 julio.
Mi Benjamín: Ayer escribí a usted. Hoy ha regresado don José con las adjuntas preces que obtuvo del señor Cararach. Me dice don José que no recibió otros documentos respecto de Ferreres, y no tengo tiempo en este momento de registrar su carta, por si usted decía otra cosa respecto de Ferreres.
Mañana mandaré a usted el borrador de la carta que acabo de escribir para el señor obispo de Málaga.
No sé aún si tendré que ir a Villafranca, y me espanta dejar esta oficina estos días, y me repugna el sacrificio de <*2*> ir, sin esperanza de poder dar gran consuelo a nuestro enfermo cura. Espero resolución de Felipe.
Don Francisco aún sigue aquí, y con pereza de dejar las riallas estruendosas de don José y las partidas de dominó, mientras me estoy yo sudando en mi cuartito.
He recibido la reliquia de San Sebastián que dejó sin duda Eijo; pero no está la auténtica; dígalo a Luis, si la envió, pues mañana quiero escribir a Gelambi.
Elías pregunta si podía ser trasladada su hermanita de Forcull a Villareal, pues su salud continúa lo mismo, y sin moverse de su celda. Le he dicho a Elías que los veo fácil, estando conformes las dos comunidades, pues Villareal fue la fundadora de Forcull. Diga usted si puede haber inconvenientes en que se pida.
Hasta mañana, y venga pronto la de mañana.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 160, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 19 de julio de 1900
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Para cumplir la promesa de escribirle mañana, lo hago aunque no ha venido tampoco la de mañana de usted, y sí solo la de Juan con los documentos de Ferreres. Y para que le sea a usted más sabrosa nuestra solicitud, debo añadirle que don José García confía obtener las dimisorias, no por gobierno de S. P. sino del mismo Tedó, del cual yo me recelo siempre. Veremos si lo logra cuando regrese don José a Tortosa, que será el 23.
Item, le mando el borrador de la carta, que algo modificado después, envío al señor obispo de Málaga. No sabía cierto si es don Juan Muñoz y le pongo solo “Sr. Obispo”.
Conque a ver si viene el <*2*> Vin-Vall de Albert, y el San Felipe de usted.
El abuelo hace todos los días como que está resuelto a marchar porque tiene mucha faena en Valencia; pero el más pequeño argumento de don José o Estruel le convencen enseguida de lo contrario, y prefiere trabajar aquí, haciéndoles todas las trampas en el dominó, mientras me dejan quietecito a mí en mi cuartito, aunque no puedo dar cima ni a las cartas diarias. Ayer... catorce!! Pero dos de don José.
Ayer estuvo aquí tres horas Fabregad de regreso de Lisboa. Me temo un conflicto allí por las rabias sin razón de don Andrés. En Astorga parece que se ha accedido a las condiciones que escribí, si no hace otra evolución el obispo. Sánchez se detuvo unas horas viniendo de Castellón de sus tías. Jovaní tan entonadito como siempre, pero respetuoso.
Mis parabienes a Juan José.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Benicasim, 19 julio 1900.
Quería enviarles la satisfactoria carta del provisor de Zaragoza y el gozo por nuestros triunfos en el Seminario. Veré si va otro día.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 161, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 19 de julio de 1900
Benicasim, 19 de julio 1900.
Señor don Juan Calatayud
Mi Juan: Recibo sus letritas. Entregados a don José y aceptados por este los documentos de Ferreres.
1.º Sobre lo de San... no podré decir hasta el 3 de agosto o el 14, pues temo que don José no podrá acudir el 1º como yo desearía por sus líneas de viaje a Barcelona después del místico enlace de su Inés. Por ello no extrañe que no vayan combinaciones, y menos hoy, descartadas casi (gracias al Ángel de España) Málaga y quizás también Cuenca.
2.º Me ha producido una sensión lo que me dice de Enrique. Precisamente acababa de escribir yo una carta contestación a su hermano Narciso, el cual me había escrito una carta cariñosísima para que fuera a la primera misa de Enrique (en San Andrés) y le decía <*2*> que no podía ser; pero que en cambio viniera Enrique a cantar para nosotros su 1ª misa en Valencia la mañana del día 11, y habría besamanos, y descansaría, etc., y en el mismo correo otra carta a su santa hermanita Aloisia, que con sus oraciones está apremiando a san Luis para que lo haga Operarito. Así, oraciones a Jesús, y pídanle que no dé mucha salud a Enrique, solo fiaría en esta circunstancia.
He visto en el Estandarte también la fiesta de nuestro Juan José.
Bien por los exámenes y por los romeros. ¿Me enviará Albert algo por ellos? No escribo a este porque no lo merece. Dígaselo y que no sea todo para los otros.
También la abadesa dice bien de Ca... Habré de hacer el sacrificio de detenerme un día, que bastante sacrificio es.
No es Federico el de la salud de México, es Francisco, y el buen Rodríguez, seco como siempre, no ha vuelto a escribir.
Los de San Felipe esperando mi ultimatum sobre fundaciones, y de ahí no viene la definitiva en la del ¡ay!
Vaya diciendo las cosas que están ahí en conserva. Dígame más de Ferreres. Y al González de Málaga ¿no le han enganchado?, etc.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy tengo menos mal humor, a pesar de la espina de Lisboa, etc.
Por Dios, vea si la auténtica de San Sebastián se envió o no.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 162, págs. 1-4
A don Esteban Ginés – 19 de julio de 1900
Benicasim, 19 julio 1900.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: No extrañe mi silencio. Estoy aburridísimo de cartas graves.
1.º Ayer se detuvo aquí Fabregad, y al fin me envía por el don Andrés el borrador de la carta al cardenal, que no tiene lógica ni sustancia, ni pone el asunto en su verdadero terreno, y no está en lo firme, fuera de lo de las obras. Le contesté enseguida, (no sé si llegará a punto) y le digo:
1.º Que si paga las obras continuemos un año más aunque sea aumentando el déficit mucho.
2.º Que si ofrece pensión se ha quedado corto.
3.º Que si con pensión quiere <*2*> el cardenal que nos encarguemos de Santarem en lugar de San Vicente, adonde se cree llevará la teología, que esto no, de ningún modo. Nosotros en caso en Lisboa.
2.º Los ejercicios empezarán la tarde el 3 de agosto. Puede usted llevar los Sojos que quiera.
3.º El obispo de Málaga asustado por la alarma que ha producido en el cabildo y en el profesorado la propuesta de llamarnos a nosotros. Le contesto que no se alarme, pero que lo aplace para otro año. Así no iremos tan ahogados.
4.º Lo de Astorga parece que se arregla, gracias <*3*> a Jesús.
5.º En Chilapa mal, pues ha caído enfermo don Francisco Salvador, y aquellos pobres no pueden con las tareas.
6.º En San Felipe viento en popa pero yendo demasiado deprisa, y son cabezas calientes.
7.º Si usted puede venir un par de días antes a Valencia mejor.
8.º Piense o busque modelos para impresos
1.º del Santo patrono y virtud en la tarjeta mensual a los Operarios
2.º Modelo para dar cuenta anual de los sermones y demás actos del ministerio.
3.º Id. id. de la tableta de <*4*> encima de las puertas de los Operarios para señalar en dónde se encuentran, dentro o fuera de la casa.
4.º Id. id. del anuncio de los aniversarios de la muerte de los Operarios.
5.º Y otros impresos que pueda usted discurrir.
6.º Tengo alguna espinita que ya le diré de palabra.
7.º Afectos a su buena hermana, sobrino don Manuel y demás almas santas conocidas ahí
8.º Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
El 23 o 25 iré ya a Valencia, pero puede usted escribir a Tortosa hasta dicho día.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 163, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 24 de julio de 1900
Benicasim, 24 de julio 1900.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Aunque sin motivo preciso van dos líneas.
Contesté a su última diciéndole había recibido con gusto las instrucciones sobre San Felipe, aunque no sé si les acabarán de ilustrar a los nuestros de San Felipe, porque no acabo de adivinar sus temores igual que sus entusiasmos. Veremos lo que dicen, porque lo dejo a su parecer, aunque yo me inclino a que entreguen las cantidades.
Estoy haciendo un pobrísimo papel en el asunto de Vin-Vall, sobre todo ante mosén Pallarés, que puede mucho en bien y en mal respecto de nosotros, y que se está burlando ya de <*2*> la inteligencia y actividad de los del Colegio en Roma. No se trata de ganar ni perder, sino de enterar del mal estado, y hoy escribe Pallarés una carta extrañándose mucho no se haya enviado copia de las preces enviadas al obispo de Tortosa, semi-redactadas por Albert. No sé qué decir más a este; vea si puede que se haga, pues no es cosa de faena, sino de hacerlo copiar a cualquiera, si tiene las preces.
Anteayer se detuvo aquí 24 horas Marqués, casi no sé por qué objetivo. Le hice varias preguntas, y no concretaban nada en las instrucciones que usted le dio, ni yo podía dárselas, y menos no sabiendo las instrucciones respecto a sus deseos anteriores de querer venir a la <*3*> Hermandad. Al despedirse las interpreté, pues dijo que a ver cómo lo arreglábamos pronto. Descuidé decir si necesitaba dinero, a pesar de que tenía intención, y supe por Estruel que le acompañó a la estación en coche, que llevaba solo 5 duros y dos pesetas, ya habrá tenido lo justito para llegar. Por lo demás me gustó bastante su estado físico y moral.
No son las espinitas que usted indica las principales. En poquísimos días, además de lo de Puig, que no importa cosa, tuve tres perturbaciones de los nuestros: dos de ellos (y uno de los cuales hubiera sido un estampido) están ya desperturbados; el otro no sé lo que hará.
Me dice usted de Royo como un apoyo <*4*> en nuestras estrecheces de personal, y dejé de decirle en mi anterior que había recaído en Catí, y pedían medicina de Vilá, que la hice mandar de Tortosa por correo. Barruntaba antes enviarle a Málaga; pero ahora creo no tendremos otro remedio que llevármelo a Tortosa, pues presumo que nadie nos lo sabrá cuidar más que yo. Temo que las aguas de Catí no serán buenas para su estómago.
Debía irme a Valencia pasado mañana, pero ha venido Bernardo, y me anuncian la probable venida de Pallarés el 26. Así hasta el 29 o 30 no podré marchar, y aquí hago poca faena.
Veo lo de Sancha, Jesús que le inspire.
Veo la fiesta magna de Juan José.
¿Tan poco bueno es Coco?
¿Qué es eso de Lucas? Precisamente es el que busco en las listas con más avidez, y ya temía lo ocultaban, por haber sido un fracaso.
Omiten ustedes noticias y detalles, etc.
Vayan diciendo. Quería decirle algo a Juan sobre todo de don José, que marchó ayer a hacer imprimir las 250 estampitas para su Inés y su fiesta.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 164, págs. 1-2
A don José María Tormo – Julio de 1900
Señor don José María Tormo
Amado José María: Una hora después de su marcha, recibí carta de Albiol, y en ella la adjunta, puede usted contestarle a Cálig todavía.
Le mando la otra que me devolverá pues lo hago para consultarle como padre grave que es, si deben venir a ejercicios dos neófitos de Toledo (el 1º del 2º de filosofía, rico etc.) y ya le contesté que a los nuestros no les parecerá bien; el otro ya lo verá, y contesto a Albiol que lo consultaré con Elías y Osuna y le diré, y regularmente será que no; pero dígame el parecer de usted.
No me habló usted del Sinuesa (o como se llame), aquel gramatiquito que quería ir a México. Pocos temas trajo usted. Con afectos a la mareta. Al tranquilo Enrique, no sé si le llamaremos <*2*> a Benicasim porque hace mucho calor. Dígale que me telegrafió el buen Bou la algarada salvaje, pero que ellos no tienen novedad.
Estruel tiene cargadas contra usted en las cuentas una peseta y media peseta.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 165, pág. 1
A don Benjamín Miñana – 1 de agosto de 1900
Valencia, 1º de agosto 1900.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Anteayer llegué a esta. Por cierto que esta mañana esperaba carta de usted, y más habiendo sabido que salía para Sinigallia; y han venido dos de Albert, y no ha venido la suya, ni dado siquiera satisfacción a mi última escrita en Benicasim. Ya no les hablaré más del asunto Vin-Vall, aunque tenga que devorar mi mal papel.
Que les vaya bien.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
P. D. Pueden ustedes todos repetir la consagración que corresponda a cada uno, y enviar acta.
Creo que ha puesto usted (con ser romano) pésimamente Senigallia, creo debe ser Sinigallia. Usted dirá.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 166, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 1 de agosto de 1900
Colegio imperial de vocaciones eclesiásticas de San José de Valencia.
1º de agosto 1900.
Señor don Juan Bautista Calatayud
Amado Juan: Casi sin objeto escribo a ustedes dos líneas. Hoy se han recibido aquí dos cartas de Luis con documentos para don Elias y Albiol; estos deberán contestar.
Vine anteayer. Hoy han llegado Serrano y don Esteban. Mañana, 2, será la avalancha. Seremos 50, pero seis o siete de ellos aspirantitos, entre los cuales hay un portuguesiño traído por el humor de don Andrés, sin duda por tener este muchos cuartos.
Recibí en Benicasim la suya con las notas, y no está claro si fue la consagración el año <*2*> pasado, o es la que debe ser este año; al principio parece esto; pero al hablar de la probación se deduce que fue la del año pasado. Aunque don José creo llevará notas, aún puede usted repetírmelo antes de terminar los ejercicios, y así sabré algo también, pues no me dicen nada hace días.
Ya diré del personal de ahí, pero descartada Málaga, creo continuarán los mismos, y es fácil les enviemos a Lledó, que podrá pro formula estudiar un año de cánones y cuidar de la administración interior, esto es, de los chicos y sus gastitos; si resolvemos que Sánchez venga a la Central, les añadiríamos a Ventura, si no va este a América, y le tendrían un año, y el año que viene, Jesús mediante, a México.
Veremos, y no nos olviden en sus oraciones estos días, pues aunque estoy más tranquilo, me agobia la distribución, y temo aún dificultades sobre todo por Valencia, Zaragoza y Lisboa.
Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Mi secretario... particular y administrador... Estruel... está de camarero constante a mi lado. Ya... diré de él.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 167, pág. 1
A don Benjamín Miñana – 5 de agosto de 1900
Valencia, 5, nuestra Señora de las Nieves, y 3º día de ejercicios.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Recibí ayer la suya con la lista. Siento la tentación de Lucas.
Sobre Matas cree don Esteban obraron ustedes de ligero, sin consultar al mandarlo a España, y tal vez sea verdad.
Edificio. Convento. Las pensiones vitalicias parece no intimidan mucho a la Hermandad a pesar de que son como los seguros sobre la vida, que tienen sus dos lados. Por lo tanto: 1.º no habría inconveniente en la pensión. 2.º Si las reparaciones no son indispensables inmediatamente, esto es, que no nos obligan a hacerlas enseguida, sería menos inconveniente, pues tendríamos la propiedad y se usaría de la finca en el verano, cuando pudiera ser. 3.º Vengan datos y presupuestos.
Pueden renovar ahí los votos o propósitos y envíen acta.
Veré a don Esteban sobre Peña.
Los de América piden crónica de los ejercicios a García Girona. Veré si envía a ustedes.
Anteayer recibí carta de Luis y un patracol sobre Vin-Vall que envié a Ventura Pallarés, que no se lo que dirá, pues me parece que no son sino las observaciones de Pallarés puestas en italiano, sin otra noticia ulterior. Si pudiese saberse la contestación del de Tortosa... A Pallarés le digo que puede escribir a ustedes.
Afectos a todos.
Suyo padre
Manuel Domingo y Sol
Pusisteis primero Senegallia. Ahora dice usted Sinigallia; veremos si aún se reforma, y vienen a parar a lo nuestro: Sinigaglia.
La gente muy recogida y quietecita. Las espinitas casi calmadas,
Seremos 50 el día de la Consagración.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 168, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 5 de agosto de 1900
Señor don Juan Bautista Calatayud
Amado Juan: Me envió un papelito semejante a los míos, y no debe imitarme usted en esto. Me añadía que no sabe por qué se me ha puesto en las narices Senigaglia, y no debe usted extrañarlo. Saben mis prevenciones e instintos que no pasaban de instintos e intuiciones teóricas que no me era dado concretar fácilmente más que en vista de los resultados, que tampoco podía ser juez por no entender de asuntos financieros. Pero cuando en esta disposición de terreno vienen gotas de agua caídas por extraños que no se dan cuenta de ellas, ni sospechar el efecto que me hacen, me sucede con las gotas de agua caídas sobre cal, y me confirman mis prevenciones e instintos, y los cálculos de otros hacendistas, (los cuales no me predisponen demasiado) y deduzco
1.º Que a algunos se les mima bastante.
2.º Que los mimos se contagian.
3.º Que nos vuelven melindres los que menos motivos debían tener para serlo.
4.º Que los jóvenes que nos vienen de <*2*> Roma beben más cantidad de vino que todos los otros, aparte de las carnes asadas, etc.
5.º Que en Senigaglia con los baños se comen tantos bollos con gran satisfacción de los superiores que igual la podrían tener comiendo pan, etc., etc. Todo esto en la epidermis de un viejo ya puede pensar que le causan chichones, sobre todo cuando vienen bombas de apuros de ustedes y en circunstancias en que estoy y estamos barrenando los pocos bolsillos que nos quedan para adquirir dinero para las otras empresas de gloria de Dios y de la Obra. Así no se extrañen si sale algún desahogo, que no por esto dejo de comprender la buena intención, interés, trabajo y trabajos de todos los nuestros que Dios es el que podrá pagárselos, solamente. Pero repito no deben extrañar nuestros recelos de descuidos, faltas de instintos, etc., que por eso comunicamos a nadie.
No se han acordado del padre Osuna que ha recibido la mar de cartas y tarjetas y aun telegramas, supongo que aún enviarán una trasnochada.
Diga a Benjamín que olvidé decirle que del albaceazgo de don Zacarías Albesa al cual mandé a Altieri he recogido dos mil doscientos duros.
Hay que decir más aún.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 169, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 8 de agosto de 1900
Valencia, día 7 de ejercicios. 8 de agosto.
Señor don Juan Calatayud
Amado Juan: [1.º] Ayer recibí la suya, y van fórmulas que ustedes deben tener en las Constituciones que le dejé.
2.º No sé cómo entender a ustedes. Lledó estaba señalado para ahí y sale usted con ciertas filosofías. Digan a quién quieren y creo me irá mejor.
3.º El personal para ahí era Lledó, y si hacía falta Sánchez también además; y si no enviarles a Ventura en lugar de Sánchez digo, como ayuda a Albert. <*2*>
Así ya veremos.
4.º Pone usted Senigalla. No sé si llegaremos a fijar nombre pues los otros ponían Senigallia.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 170, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 16 de agosto de 1900
Valencia, 16 de agosto 1900.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: El 11 fue nuestro acto y el 11 y 12 nuestras reuniones y el 13 y 14 el desfile; estaba hecho una tarumba, el 13 sobre todo.
Recibí la suya del 10, habiendo marchado algunos ya. Me dice usted de Sánchez que no ha escrito. Según Albiol no tiene ideas fijas en nada fuera de las de política.
Combinaciones. Mucho he sufrido y he orado, y aún hay algo sin combinar. Respecto de ahí hace algún tiempo que usted me escribió (según creo) que tal vez podría aún probarse la continuación de la estancia de Sánchez, con este motivo pensé: 1.º Darles a Llidó que ha cursado ya el 5º año, para que cuidara exclusivamente de atender a las cuentas de los chicos, y al mismo tiempo, como que esto no le distraerá demasiado, matricularle en cánones que creo puede estudiarlos con desahogo y honra, y Sánchez cuidara de la administración, cocina, etc.
2.º Darle a Albert un amanuense, al parecer acti- <*2*>vo en Ventura, pbro. Pero... Ventura deberá ir a México y Lledó no sé si lo quieren; yo creo que debe ir, y harán ustedes de él lo que quieran, si estudia, bien, y si no también. Más Lledó debía ordenarse de subdiácono ahora; mas hemos pensado si es mejor se ordene ahí, y sobre esto debe usted contestarme a vuelta de correo a Tortosa.
Si tanto conviene que Sánchez salga ahí, díganmelo también, y veríamos si puede suplírsele ahí, lo que es difícil.
México me tiene agobiado. Lo he propuesto al pobre Soler (que hace tres años entra siempre en candidatura) y está dispuesto; pero su padre se pone delicado cada día, y ha salido hoy para Iglesuela, y verá cómo está la disposición de sus padres. Además aquellos de México, sobre todo Bover, me mortifican con sus entusiasmos y compromisos que aceptan enseguida, suponiendo el placet, cuando ya casi no hay remedio y desviaré las pretensiones del obispo de Chilapa, aunque se enfade; respecto de San Joaquín.
Don Rafael Cepeda sale el domingo con otros cinco embarcados.
Osuna recibió sus caricias de usted.
Han marchado todos excepto Serrano, que se entretendrá aquí dando los ejercicios a las teresianas. El 20 regreso a Tortosa.
Veo que el pobre Luis continuará en Roma.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
He escrito a don Ceferino felicitándole.
Hoy 17 acabo de recibir sus líneas en la de Calatayud. Felicitaré a nuestro Protector; pero de los colegios no puede ir, pues apenas hay directores al frente de ellos.
Dígame sobre las gástricas de Calatayud. Si han de continuar le enviaremos sustituto, que éste tal vez no sería difícil.
Empiece ya la lista de los nuevos para Roma, y le iré diciendo yo también, y el tiempo urge.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 171, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 16 de agosto de 1900
Valencia, 16 de agosto 1900.
Señor don Juan Bautista Calatayud
Amado Juan: Recibidas las suyas, y entre ellas la última del 4. No se queje de mi falta de escribir, que bastante bondad hice.
Envié las dos formulas esenciales.
Don José echó el resto en la fiesta de su Inés. Si no le ha enviado estampita, dígamelo y le mandaré.
Encargué a Girona diera noticias a ustedes y a los pobres de México sobre la reunión. El acto fue devoto como siempre, pero creo que con más emociones, al menos para mí, y esto que estaba abrumado, haciendo perder los ratos libres de los últimos días a Osuna, Elías y don José, pues crea que ha sido una cruz para mí la combinación. Ya irán las novedades otro día, pues todavía hay dos centros en combinación hipotética.
Mi cura de Villafranca falleció el día 1º de agosto: asistieron 13 sacerdotes a su entierro. Estaba resuelto a ir yo en los últimos días; pero me lo excusaron por ser casi inútil para darle algún consuelo, sobre todo habiendo fallecido doce días antes su hermana Mariana.
Escribo a Benjamín para que me diga los reparos de usted sobre Lledó. Si Sánchez puede continuar ahí, iremos pasando. Si no, díganlo, pero no pensando solo en ustedes, que es lo que sucede a todos, sino haciéndose cargo de la tela que hay, que no sobra.
Va la lista de la Consagración. <*2*> Mestre estaba en Zaragoza. Tres o cuatro vinieron el penúltimo día.
Veo por las de ustedes la buena salud de los chicos, que supongo ocasionaron economías.
Vino a visitarnos el padre Homs, al cual pudimos ofrecerle un vaso de agua, y enseñarle el Colegio. Dígaselo a Benjamín, que no me cabe en la que dirijo a él.
A pesar del mareo de mi cerebro, sobre todo el 12 y 13 con tantísimas triquiñuelas y detalles, me encuentro regular por no abatirme tanto el calor como en Tortosa. De aquí que no me movería de buen grado; pero me debo a otras triquiñuelas de Tortosa, y de sus devotitas que son de gloria de Dios también.
Hoy han marchado los últimos, don Esteban y un chico portugués que don Andrés tuvo la humorada de traerse. Serrano ha quedado para dar ejercicios a las teresianas; y nuestro Estruel para acompañarme. Este vuelve a inspirarme cuidado en su salud. Esta tarde es con Osuna a dar una función de fonógrafo a las 50 religiosas de Jesús-María.
El abuelo haciéndose viejo en su genio, y se hará preciso un paréntesis.
Si escribe a Luis a Roma, díganle de lo de Vin-Vall, y que diga lo que pueda averiguar.
El canónigo Chaves vino a visitar al superior que no conocía; y hoy he devuelto la visita, que es su santo.
Más hay, pero ya tiene bastante, y así escriban.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 172, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 17 de agosto de 1900
Don Juan B. Calatayud
Amado Juan: No fue al correo esta noche, y recibo la suya, y me dice usted pocas cosas. Sobre Lledó, no es para ayuda de Albert, sino para la de <*2*> Sánchez; esto es, la necesidad de las cuentas de los alumnos. Para Luis pensaba en Ventura si éste no va a México. Si Sánchez no necesita ayuda alguna, tal vez Lledó podría servir para Albert no estudiando o estudiando, pero no sé si es apto para eso; además yo quisiera que estudiara no pro formula sino pro convenientia. En fin, repítame filosofías que en esta ocasión deseo las haga.
Girona salió para Artana y no sé cuándo acudirá a Tortosa.
Serrano empieza mañana los ejercicios a las Teresianas. Envidio el fresco de Sini o Fini o Senigallia.
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 173, págs. 1-4
A don Benjamín Miñana – 20 de agosto de 1900
Valencia, 20 de agosto 1900.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Debía salir hoy para Tortosa, y me avisa don José no vaya hasta pasado mañana, porque se resolvió despedir a la cocinera y quiere evitarme el sainete, pues es una aragonesa muy despachada. Dios que se lo pague. Así aprovecho un momento para decirle dos temas.
1.º Abra usted registro para los probables a Roma, y yo haré lo mismo, para luego ir anotando las peripecias que vayan ocurriendo en cada uno, y lo que deba escribirse.
Tengo anotados, y anótelos usted:
Tortosa: Alejandro Almansa, colegial de Tortosa (de Nicaragua).
Valencia: Uno del pueblo de Biar, con el cual se está entendiendo <*2*> Benjamín.
Otro de Carcagente, con el cual se entenderá Osuna.
Mallorca: Según Benjamín es probable uno.
Zaragoza: Según don Esteban está resuelto a ir uno, jovencito de 14 años, de buena casa; se teme que sepa aún poco latín.
Otro probable o dos, pero de los cuales no pensé en adquirir detalles de don Esteban, y escribo a este.
Toledo: me dijo Albiol que el señor cardenal quedó descontento de los dos sacerdotes de Lovaina, porque aprendieron poco, y porque gastaron mucho, y pensaba enviar uno de los dos a Roma, para que estudiara filosofía, añadiendo Albiol que este era buen chico, y que si impulsaba al cardenal lo enviaría. Quedamos en que desviaría al cardenal del envío de este, y en cambio le impulsaría a que enviase otro o dos, y era fácil obtenerlo.
(Se continuará)
2.º Tema: Olvidé, o más <*3*> bien no hubo tiempo en los dos reuniones parciales de solo los directores de los colegios que provoqué para pedir parecer sobre ciertos puntos: dos o tres puntos, y uno de ellos fue el de confesar los directores a los colegiales atendido el decreto de la Congregación del año pasado relativo a este punto. Así, pues, consulte usted a quien corresponda y daría yo las instrucciones a cada colegio. No olvide que en nuestros colegios además de los directores y presidentes, vienen a confesar cuatro, ocho y más confesores según el número de colegiales e importancia del colegio, y no hay ningún colegio en el cual confiesen exclusivamente los superiores. Resuelvan, pues, ahí y concreten para estar tranquilos, pues aunque la disposición es solo para Roma (creo), es no obstante directiva para los otros puntos.
Otro tema. Se lamenta usted de que el señor Sancha no haya dicho sobre fijar la pensión, y debe resolverse sobre la de los enviados por los obispos y por los no enviados. Sobre estos últimos, claro es que se resolverá en cada caso por el colegio que lo recomiende y según la posibilidad y circunstancia de cada uno, y las esperanzas de la Hermandad respecto de él, etc. Por de pronto el de Nicaragua sólo <*4*> pagará lira y media, pues en octubre del año anterior ya ofrecí esta rebaja a la piadosísima y discreta señora de Nicaragua que me pidió informes del joven. Osuna procurará que el de Carcagente, que no conoce aún personalmente, pague dos pesetas, pero dos pesetas no son dos liras, y si no le dirá que lira y media, etc. Así, pues, aclaren pronto lo oficial, y en los no oficiales se obrará según las circunstancias, y yo en general me inclino más a la lira y media que a las dos, que en los no oficiales creo debemos tener más interés, así como no repararía los futuros aspirantes posibles.
No tenemos ultimada la combinación, y depende aún de otras resoluciones, y esto me encorva la chepa, pues sin duda me hago viejo, y quisiera aprovechar los entusiasmos que me quedan de joven en otros campos, antes de morir, y no me dejan esos apuros.
Hoy ha venido aquí una carta para Marín, que mandaré a Burgos. No me queda nadie aquí desde el 16.
Me olvidaba: Prometí al obispo de Málaga enviarle las Bases apenas llegara a Tortosa. No sé si encontraré copia de las que mandé a usted, y ni sé si usted se las envió o solo le dijo algo por carta. Si las tenía usted a mano las que le mandé, envíemelas en seguida a Tortosa. El obispo no ha vuelto a escribirme.
Y prou.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
No puedo juzgar bien sobre el proyecto de ustedes relativo a las habitaciones de Breves, y así, hagan lo que comprendan; pero temo sobre las habitaciones del norte para algunos temperamentos.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 174, págs. 1-2
A don Juan Bautista Calatayud – 20 de agosto de 1900
Señor don Juan Calatayud
Amado Juan: No merece muchas líneas porque aunque usted escribió dos o tres cartas, no me decía cosas.
Marcharon todos, excepto don Andrés que, como es probable no vaya a Lisboa, se ha quedado aquí, y se entretiene en estos días en dar los ejercicios a las Hermanas teresianas que no tenían, y lo pidieron con mucha instancia, por no poderlos hacer el que se había ofrecido, en la época que ellas querían.
Aquí terminando substancialmente las obras para poner los colegiales en la nueva capilla el primer día de curso. Gracias a Dios que el mismo abuelo ha llegado a constiparse altamente de las follajerías de <*2*> su arquitecto, y Jesús le ha enviado bastantes espinas a sus independencias, y está hoy reconocido y asustado de los gastos, y he procurado entonarle y hasta convencerle de la necesidad de su sustitución, y está muy conforme en todo, etc. Pero no haga uso de estas noticias aunque algo misteriosas.
¿Conocía usted a la aragonesa cocinera de Tortosa? Aunque valiente y que no se apuraba nunca por la faena, se resolvió dimitirla, y don José aceptó el encargo, y hoy lunes le dará el billete. Pasado mañana salgo para Tortosa.
Me dice Estruel que don Andrés les escribió una crónica larga, y así basta por hoy de noticias. Espero las de ustedes.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Valencia, 20 de agosto.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 175, págs. 1-2
A don José Pellicer – Del 20 al 28 de agosto de 1900
Señor don José Pellicer
Muy respetable señor y amado amigo: Recibí oportunamente su grata carta contestación a mi última, que me tranquilizó mucho respecto a la situación de los nuestros en ese Seminario.
Ahora desearía todavía de usted otro obsequio. Nos convendría tener en la Central de Tortosa este año a don Esteban Ginés. Por lo tanto deseo que, como cosa de usted, me diga con toda libertad y franqueza si ofendería al señor arzobispo que quedara al frente de ahí (que después de ir don Esteban una temporadita para iniciar el curso, pudiéramos dejar al frente a don Domingo Enrique con el personal conveniente que escogeríamos para ello).
Como me conviene saberlo para la combinación de personal. <*2*>
Inconvenientes del proyecto de Reparación
Dinero, que será el que no haya de servir a San José.
Personal.
Dificultades de asistencia a velar los seglares para que sea verdadera adoración.
Ventajas
1.ª Una residencia de celo: confesiones; pláticas, escuelas, ejercicios.
2.ª Norma para establecerlo en otras partes por buscar los mismos medios si estos van bien. Reparo de don Elías.
3.ª Tributo al Corazón de Jesús pro gratiis.
4.ª Impulsar a los Operarios al espíritu de reparación y sostener las velas nocturnas.
5.ª Propagar en las parroquias este espíritu por la práctica que se establezca.
6.ª Una fundación particular seria con la ayuda de la Hermandad o sin ella.
7.ª Se ha aceptado México con anuencia de todos.
8.ª Llegar a tener en España la dirección del movimiento de devoción al Sacramento y la Revista: Serrano, Calatayud, Girona.
9.ª Vendrán a parar Apostolado, exposición dominical.
10.ª Oraciones por ese edificio Gil de Federich.
11.ª Me remordería al morir.
[Manuel Domingo y Sol]
Escritos II, vol. 13.º, doc. 176, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 23 de agosto de 1900
Tortosa, 23 de agosto, 1900.
Señor don Luis Albert
Amado Luis: Llegué ayer de su Valencia.
Me dicen aquí que no se ha recibido el paquete que anunció don Benjamín enviaba usted hace días, en el cual estaba el despacho de Obispos y Regulares para este señor obispo. Por esto escribo a usted directamente, por si lo certificó o no.
Por don Rafael Cepeda le envío un disco para el fonógrafo.
Anteayer estuvo en el Colegio de Valencia el beneficiado de San Martín, que va ahí con otros tres. Dijo estaba usted enterado.
Creo que Serrano y Girona escribieron a ustedes dando noticias de la reunión.
Le compadeceré a usted a primeros de septiembre. Va el de Lérida también sin romería.
No me <*2*> envió usted nada por los tortosinos. Vi anoche a Sales, y dijo me había traído un Agnus de parte del padre Llevaneras.
El 2 de septiembre la Santa Cinta, y no tengo ni una estampita para las Cintetas. Vea usted de recoger por esos cajones aunque no sea más que un par de docenas, y mándelas enseguida, que aún podrán llegar a tiempo.
Envié todas estas cartas a Senigallia, o como se llame.
Anoche tuve carta de Benjamín sobre alumnos nuevos.
Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Ofrézcase usted en todo a don Rafael. Supongo no van a Altemps; pero me dijo había escrito Benjamín para animarles a ir al Congreso de la juventud católica.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 177, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 23 de agosto de 1900
Tortosa, 23 agosto 1900.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Ayer tarde llegué de Valencia, y luego trajo el correo su carta del 18 que habría llegado por la mañana. En ella me pone lista de nuevos alumnos siguientes:
Calahorra 1 Badajoz 2 Mallorca 1
Palencia 1 Vich, oficiales 2 No oficiales 1
El de Mallorca ya lo apunté. De Vich recibo esta mañana la carta adjunta; tal vez sea el no oficial que usted dice. Le escribo que en la admisión se entienda con usted que creo no habrá dificultad.
Que se entiendan todos aquí en lo relativo a fechas, etc., por la razón de estar más cerca para las contestaciones; pero en lo demás, pónganlo ya ustedes ya ultimado, pues no <*2*> sería tan complicado para mí, que no puedo con todo.
Item: Me escribe Cambra desde Mora, y me dice: “Se me olvidó decirle que el señor arzobispo de Burgos desea saber cómo y cuándo harán el viaje a Roma los alumnos de aquel Colegio, pues desea mandar uno de Calahorra y otro de Logroño”. Puede, pues, anotar el de Logroño.
Añade usted en la lista: Zaragoza y Valencia de los cuales le dije.
Además Urgel 2 Barcelona, al menos 2
Cuenca 1 Astorga
Vitoria, oficiales No oficiales 1
Plasencia, por González 1
Los cuales he puesto en lista.
Escribí a ustedes anteayer desde Valencia. Quedó allí Serrano por los ejercicios; luego vendrá aquí. Estamos apurados en la combinación. No hay para América, y aquellos me hacen casi enfadar. El arzobispo les ofrece fundar una universidad, y ellos se prestan, y he escrito que no.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Repito que en la cuestión de pensiones oficiales se entiendan y resuelvan ustedes. En estos pondría las dos liras yo.
¿Escribió usted al de Lérida ofreciéndose? Dígalo enseguida, pues lo haría yo, pero mejor usted.
Recibida el acta.
Envío esta por Albert, pues le escribo para decirle que no se ha recibido el paquete que usted anunció.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 178, págs. 1-4
A don Remigio Albiol – 24 de agosto de 1900
Tortosa, 24 de agosto 1900.
Señor don Remigio Albiol
Muy amado en Jesús: Llegué aquí anteayer. Recibí la suya escrita desde los baños. Respecto de su contenido, claro es que debe decirse y siempre y con celo lo que conviene para el buen nombre de la Hermandad; y cuando Dios quiera que nos veamos creo modificará bastante algunos de los conceptos de esos murmuradores de oficio, respecto al estado de cosas y personas, sobre todo sobre Soler que vale más de lo que tal vez se piensa, pues muchas veces no son las personas sino las circunstancias las que hacen al hombre.
Recibí ayer aquí ya su segunda desde Chinchilla. Fabregad no podrá ir ahí <*2*> a lo más hasta muy entrado el octubre. Lobato parece que no estará dispuesto por ahora. Espero el Boletín de Valencia de 1º de septiembre, sobre si hay o no preceptorías para que podamos resolver vacíos.
Si las hay, no se cómo nos las podremos arreglar, a no mandar a Girona, que no puede moverse de aquí, o a Grau, que es aquí indispensable, etc. De Alcántara, aunque de spiritus promptus, no podremos fiarnos de su caro infirma, y mejor que invitarle usted a acompañarle, debía haber preparado las líneas y ocasiones de su viaje José María Tormo, con las tapaderas que este cree necesarias. Así, ya verá usted cómo podrá irse arreglando, y si González no podía ir a casa, que envíe a <*3*> su madre una caja de mazapán y la endulce un poco.
Si a Jovaní fuese indispensable tenerlo ahí, no me opongo; pero si no es indispensable, como creíamos nosotros, son muchos viajes.
Los de la capital de México nos comprometen con universidades y colegios centrales, etc., que les ofrece el arzobispo y que aceptan inmediatamente, a pesar de nuestros nones, y no sé lo que harán con los 40 días que tarda carta y contestación, y es punto que agobia de veras.
Recibí en Valencia una carta de Roma para Marín; la envié a Burgos.
El arzobispo de Burgos quiere mandar, además de los dos que tiene, un alumno de Logroño <*4*> y otro de Calahorra. Si se ha de pensar algo de Toledo, conviene no retardarlo. Benjamín se queja de que no escribe el señor cardenal a los temas, que este debe resolver.
Y prou.
Su afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 179, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 26 de agosto de 1900
Señor don Luis María Albert
Mi Luis María: No merece usted más que un papelito. Recibida la suya de 17, y a pesar de que han transcurrido días, no me repite el asunto de Vin-Vall. No lo olvide y mírelo con interés. Por las Margelinas he sabido poco; por el metafísico Royo que nunca sabe nada de nada, muy poco; por el pobrecito Herráiz tertuliano de la habitación de don Luis, alguna cosita.
El oficio del provisor cierto que es intencionado y se esforzó al sospechar que alguien aconsejaba a la de Vinaroz. Y estudió y discurrió: lo que se busca es que tomando pie de la convicción de la interesada y aun declarando de que todo <*2*> lo había querido dejar a Vinaroz, se encuentra medio de litigio, que estoy seguro de una avenencia pronta. En fin, venga lo que quiera la divina Madre de la Providencia.
Bien por la reliquia, que puede mandar por Ros con las otras cosas, y éste que me avise desde Barcelona y yo buscaré proporción para que me lo traiga aquí.
Se recibió el librito del padre Fernández. Me piden otro libro de instrucciones para las comunidades religiosas, etc.; pero si no han de cobrarlo no lo pida.
Conque vaya diciendo y diga cosas buenas.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 26.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 180, págs. 1-2
A don Carmelo Blay – 28 de agosto de 1900
Señor don Carmelo Blay
Mi Carmelo: Recibí su cartita del 3. Veo, al fin, claro lo de la administración. Así, no se agobie usted con ella. Haga lo que buenamente pueda, pero tenga contentos a todos, y cuídelos.
Recibidos los números de ese boletín, y lo que más nos interesa es lo relativo a los trabajos de nuestros Operarios. Hizo usted bien en no comprometerse a escribir, pues luego prescribiría, y si no se hacía luego seríamos nosotros los culpables.
Hizo bien, asimismo, en no acceder a la invitación de Federico para misionar. Los <*2*> fervores de Federico no deben seguirse, y repito a usted que no haga más de lo que buenamente pueda, que si tiene usted ganas de abandonar esos campos ya sabe el medio, ponerse malo y... camino para España; conque así, cuídese y tenga juicio.
Vayan diciendo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 28 de agosto 1900.
No me dice usted de su sermón del Carmen.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 181, págs. 1-3
A don Esteban Ginés – 28 de agosto de 1900
Tortosa-Regués, 28 agosto.
Señor don Esteban Ginés
Mi don Esteban: Recibida la suya del 23. Celebro haya tenido esos días de descanso en su Colegito de Plasencia.
Va para su satisfacción la carta del señor provisor. Por lo tanto, aunque este y el señor arzobispo sentirán su marcha no se oponen, y así, gracias a Jesús, que podré ir acercando a la Central todos los que deben estar en ella. Tal vez a Serrano aún no pueda, pues falta uno para Astorga, pero apenas pueda arrebatarle de allá... a la Central.
Es cierto lo de la Base de <*2*> Zaragoza; pero temo que si ponemos más de uno después de los cuatro, dirán que enviamos a comer sin necesidad.
Ya sabe, pues, el itinerario de usted; unos días a Zaragoza, y luego a Tortosa. Disponga sobre Matas el punto que a usted venga mejor.
Sobre Sojo me mata usted con no ir este a Lisboa. Si no es más que por la formación, al lado de Marzá y de Forner ya podía hacerlo. Si no es por los estudios o dificultades de su ordenación, no le duela a usted. En fin, dígame sobre esto.
Hoy escribo a Enrique que habrá de cargar con la <*3*> mochilla, y que se entienda con usted y usted con él sobre fecha de ir a Zaragoza. Así no retarden fijarse la fecha de ir los dos, y mándele órdenes.
Siento esos gastos de libros. Desde la Central podía usted mandar mejor a Campos.
Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Afectos a su hermana.
No puedo estar con todos los individuos, y así escriba usted a Enrique, y diga sobre Bou, y a Robira ya diremos nosotros cuándo deba ir a Zaragoza.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 182, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 30 de agosto de 1900
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Recibo la suya del 27. [1.º] Escriba usted a Enrique que vaya a Zaragoza para el día que usted le señale y prepare lo necesario, pues yo no sé la fecha de matrículas y aperturas de Seminario.
2.º Apremie usted su ida a Zaragoza para antes de la llegada de los alumnos allí, y si no puede preparar los alumnos déjelos estar. Llame a Campos cuando usted quiera, y este que señale la ida de los otros a Plasencia.
Yo escribiré a Enrique que esté prevenido al aviso de usted. Si usted quiere telegrafiarle lo hace señalándole fecha de estar en Zaragoza.
Ya le escribí a usted anteayer <*2*> que iría usted a Zaragoza a encauzar la cosa, y luego, cuando usted lo crea prudente, venirse a Tortosa.
Tengo cartas de Chilapa y de México que me inquietan con proyectos, empresas, etc., y parece hayan perdido el juicio. Vengan ustedes los padres graves a Tortosa, pues esto no puede andar así ya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Regués, 30 de agosto 1900.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 183, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 3 de septiembre de 1900
Tortosa, 3 de septiembre 1900.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Recibo la suya del 30, sobre alumnos, asunto de confesores en los colegios, etc., y voy a ella.
Espero aviso de los aspirantes respectivos para Roma; pero me parece tarde la salida el 23, si han de asistir a ejercicios, pues todos necesitan dos días al menos de esbrafada por esas calles y monumentos. De lo contrario, les sería muy violento encerrarse enseguida. Así, fíjeles usted en general fecha del 15 al 20 de octubre.
Sobre poder confesar, no me lo aclara bastante en nuestro caso, esto es, en los colegios nuestros, en los cuales todos tienen régimen e inspección. ¿Abarca la disposición a solo los directores o presidentes, o a todos los vicepresidentes, <*2*> o inspectores o prefectos, o como se les quiera llamar?
Veo lo de J. M... obren como crean mejor.
En vista de sus reparos y escrúpulos de ese Colegio aristocrático, no irá Lledó, y podrán ustedes valerse de uno de los mayores más desocupados y de confianza que pueda hacer lo que, en mi mente, creía hubiera hecho Lledó para descansar a Sánchez y aun al mismo Luis, recibiendo y anotando las menudencias de sellos, papel y demás triquiñuelas y sus cuentas de los colegiales.
Recibí ayer la adjunta de Dupón. Le contesto que nada sabía de informes de los nuestros, lo cual me hace creer que ni los pidieron, ni los dieron ustedes ni buenos ni malos; que aparte de lo que él confiesa de carácter, de vida licenciosa, no me constaba pero que certificado de conducta moral competía a ustedes y no a mí, y así que podía dirigirse a usted sin reparo.
Mis cordialísimos respetos al señor cardenal de Urgel.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 184, págs. 1-2
A don Luis María Albert – 3 de septiembre de 1900
Tortosa, 3 de septiembre 1900.
Señor don Luis Albert
Mi amado Luis: 1.º Ayer, fiesta de Santa Cinta, recibí su paquete de estampas que no me gustó para las Cintetas, y todas las estampas de una clase. Mejor de las que tenía por los cajones y variadas y no habrían tenido factura. Así, enmiende el fracaso, enviándome una docena o dos de las suyas.
2.º Una sobrina mía, con otra hermana difunta (las Barjau) tenían privilegio de oratorio de fecha de 26 de enero de 1894.
Murió, como digo, la una, y la otra Josefa Barjau casa una hija y quiere casarla en dicho oratorio, para lo cual tienen ya el permiso del señor obispo. Dicha Josefa Barjau comulgaba en dicho oratorio (pues le dijeron que ella podía, pero por el Breve no se desprende) <*2*> y la dejé en esta creencia. Pero me preguntó si podía comulgar el futuro yerno, que en aquella misa ya será casado, y por lo tanto de la familia, y le dije que le contestaría. Don José García dice que Frassinetti opina que la comunión se puede dar en los oratorios particulares sobre todo a los que disfrutan de privilegio de la misa. His positis
1.º Si es sólida la opinión de Frassinetti, y no solo para los que disfrutan del Breve, sino para todos los de la familia, o me lo dice a vuelta de correo o telegrafía, pues el casamiento es el día 12. Si no pueden, pide privilegio para comulgar en dicha misa, los hijos y cohabitantes (y el yerno nuevo y consuegra), o como usted crea mejor pedir, y apenas lo sepa aunque no se haya concedido más que verbalmente, me lo telegrafía en pocas palabras y claro, y luego enviaría la ampliación. Así, hágalo enseguida y lo sepa yo el día 9.
3.º Acabo de enviar a México un telegrama que nos ha costado 84,55 pesetas para conformidad (que casi no me conformo) de la aceptación de 300.000 duros para una fundación de Colegio-Universidad para nobles de carrera eclesiástica, etc. Me hacen sufrir aquellas cabezas calientes.
¿Quién hay ahí? Afectos a todos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Por el Breve cumplen sus consanguíneos y afines que habitan con ellos.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 185, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 3 de septiembre de 1900
Tortosa, 3 de septiembre 1900.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Recibo su última. Escribo a Enrique que marche a Zaragoza cuanto antes, y que diré a usted que abrevie su estancia en Plasencia. Así, pues, apenas vaya Campos y le da usted un rapapolvo y le marca líneas, váyase a Zaragoza, si bien puede ser hacia el 15, si allí no abren el curso hasta octubre; pero si lo abren antes, debía abreviar su estancia ahí.
Le agradezco deje a Sojo para Lisboa, cuando esté libre éste de sus negocios. En cuanto a Matas, <*2*> si va a Toledo y ha de estar en el Seminario, tendrá que pagar la pensión, y esto me gustaría más; en el colegio puede estar, pero aquella manutención no le caería bien, no pudiendo estar en calidad de superior.
En cuanto a Juanito lo que quiera.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 186, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 5 de septiembre de 1900
Tortosa, 5 de septiembre.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Hoy ha venido nuestro Manuel Juan Marco, ecónomo de Cuevas de Vinaroz en nuestra diócesis, y quisiera graduarse de cánones sin el bienio, y alega: 1.º Que está desempeñando el cargo parroquial. 2.º Que es doctor en teología. 3.º Que tiene cursados y probados los tres años de cánones en el Seminario de Tortosa. 4.º Que ha sido profesor del mismo Seminario por tres o cuatro años.
Así, que se pregunte al cardenal Prefecto de Estudios, si presentando una solicitud con muy especial recomendación del prelado, podía esperar se le concediera. De otro modo, <*2*> o tendría que pedir dispensa de residencia del economato, lo cual creemos no recibirá bien este señor obispo, ni conviene a él que desea hacer oposiciones a curatos, o valerse de otro medio que aún nos ha parecido más engorroso y difícil. Así, vea usted si puede obtenerse, pues le estimamos y he prometido escribir a usted esta misma noche, y así conteste lo que puede esperar.
La peregrinación nuestra aquí, por culpa de la junta que no quiere entender en nada. Los cinco que lo han anunciado piensan entenderse con los de Barcelona, entre ellos, Froilán Beltrán de Alcanar, que es fácil me pida alojamiento en Altemps, y así digan si puedo ofrecérselo.
Tengo la cabeza como una barahúnda.
Olvidé mandarles la carta que me escribió Benito por julio, y que le di la callada por respuesta. Afectos a los de ahí los que estén.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 187, págs. 1-4
A don Romualdo Soler – 6 de septiembre de 1900
Tortosa, 6 de septiembre 1900.
Señor don Romualdo Soler
Amado Romualdo: Voy a la suya del 1º.
Supongo estará usted en relación con Jovaní para el día que sea preciso esté en Almería. Bernad no podrá hasta el 26, después de decir su misa rezada en Almazora. Cubells tiene nombrado sustituto, pero no sé cuándo estará libre; apenas lo esté se pondrá a disposición de Jovaní. Entre tanto usted comuníquese con este por arreglar quién debe en Almería recibir cartas, solicitudes, etc. Jovaní está en Toledo.
Debe usted ir a Astorga y administrar aquella casa en compañía <*2*> de Serrano, pero con la idea de cargar usted con toda la mochilla, enviando a Serrano a Tortosa apenas no se necesite allí. Así lo escribo al padre Escolano, diciéndole que irán cuatro, pero uno provisional. Así, pues, Serrano ha de ser su rector interino y nominal, y usted ha de gobernar todo desde el primer día.
Pero es el caso de Frabregad, que debe ir al Colegio de Toledo, ha de acompañar a Marzá a Lisboa, y no sabemos cuántos días convendrá que esté en Lisboa Fabregad, y Albiol reclama uno para que inicie el Colegio de Toledo, y habíamos pensado que usted fuera unos días a Toledo y de allí a Astorga. Pero ayer escribí a Albiol, <*3*> diciéndole que es fácil que usted no pueda estar más que unos días a Toledo, y así que piense si Marín o González u otro podía entretener el Colegio de Toledo hasta que vaya Frabregad. Así, pues, puede usted ir a Toledo apenas le avise Albiol, y de allí marchar a Astorga apenas le avisemos desde aquí.
Asunto Salvador. No me sabe mal que la abadesa conteste sentida a las amenazas de la Hermandad. Si ocultaron las deudas, ellos se tienen la culpa, y la Hermandad ha hecho más de lo que ha podido, y así se lo puede repetir usted.
En vista de las dificultades que se le ofrecerán a usted para ir <*4*> mandando las cantidades a la abadesa, se ofrece Elías a mandarlas, pero la correspondencia principal la debe seguir usted con la abadesa. Así, dígala: 1.º Que pronto don Elías Ferreres, que es el administrador de la Hermandad, le enviará un trimestre para los padres de Salvador, que son 36 duros, y un trimestre para la tía María.
2.º Que le diga a usted cuántas son esas deudas, pero que no responde de que se paguen, pues la Hermandad ha hecho cuanto ha podido, pero que lo verá usted.
3.º Que en cualquier asunto de esta clase escriba a usted o a don Elías Ferreres, Colegio de San José de Tortosa, sin necesidad de [que] se entienda con nadie más, y que guarden reserva sobre esas pensiones, pues se ha sabido por Almería, y los de Almería que sienten alguna inclinación, creen que existe derecho de reclamar.
Afectos a sus buenos padres.
Felipe no escribe.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 188, págs. 1-3
A don Luis Iñigo – 7 de septiembre de 1900
Tortosa, 7 de septiembre 1900.
Señor don Luis Iñigo
Mi amadísimo Luis: Gracias mil que al fin veo letra suya. Cierto que yo no quedo bien con usted, pues ni una tarjetita le mando por su santo; pero ya se hará usted cargo de mis barahúndas. En cambio usted se está demasiado quietecito.
Respecto a la recomendación que usted me hace, veo que no se ha fijado usted en nuestro carácter, o más bien en nuestro cargo en Zaragoza. No tenemos allí Colegio de San José, sino sólo la dirección disciplinar y administrativa del Seminario, igual que la que tenemos en Astorga, de modo que no podemos disponer ni de ofrecimiento ni de ayuda alguna de becas; es todo cosa del señor arzobispo: nos dan una pensión como merced de nuestro trabajo, y la responsabilidad y quebranto materiales corren a riesgo del mismo Seminario. No así en los Colegios de San José, que corre todo a cuenta y riesgo nuestros. El señor arzobispo nos ha dado licencia por si queremos establecer Colegio de San José, y aun creo nos ayudará si nos resolvemos a ello; pero por hoy no lo tenemos <*2*> todavía, pues no hay local que sirva bastante para este objeto. Con todo, los nuestros no abandonan la idea. Con esto, pues, comprenderá usted que no podemos por hoy hacer nada en favor de su recomendado, ni podemos influir en los profesores que forman cuerpo independiente de nosotros, bajo la inspección del prefecto de estudios, o sea, el vicecanciller, que es un canónigo.
En Roma sin novedad. Los chicos están veraneando en Senigallia. Benjamín en Roma aguardando la peregrinación catalana. Parece irán este año bastantes alumnos nuevos.
Conque... que me vaya diciendo algo de vez en cuando de su almita.
Este año no giré visita, por haber estado casi grave de una gastritis en marzo. Es fácil que salga la primavera próxima, al menos para visitar a Zaragoza, que no he visitado aún.
Mis recuerdos a su señor hermano y bondadosa hermanita, y que rece mucho por mí.
Por lo demás, sabe es suyo afectísimo s.s. y padre y capellán
Manuel Domingo y Sol
Este año no podré enviar más que dos Operarios a México, y esto que se prestan muchos para aquel vasto y necesitado campo que tantos <*3*> consuelos da. No podemos aceptar los compromisos que nos vienen. ¿No ve a Marín, ni a ninguno de los nuestros que pasan por ahí para Toledo, Burgos, Astorga, Plasencia y Lisboa?
Escritos II, vol. 13.º, doc. 189, págs. 1-2
A don Manuel Marzá – 8 de septiembre de 1900
Señor don Manuel Marzá
Amado en Jesús: Recibo sus líneas. Lo de la suya de Cálig está contestado varias veces.
Escribí a Frabregad se entendiera con usted y si usted no podía unirse a él, que fuera él solo antes, y asimismo que avisara oportunamente fechas a Forner y Grau. Escribiré, con todo, a Forner que esté prevenido cuando ustedes le avisen, y respecto de Sojo me entenderé con don Esteban.
Supongo que usted se habrá adquirido una gramática portuguesa.
Debía usted procurar no dejar sin ultimar las cuentas, pues sería luego engorroso para Soler <*2*> que es el que debe llevarlas, y no se entenderá en las dudas que puedan ocurrir, y así aunque sería mejor abreviase para unirse con Fabregad, si por un día o por pocos, no puede ir con él, mejor que termine las cuentas.
No sé de Combarros que debe ir a Plasencia, ni sé quién se ha de entender con él, pues yo individualmente no puedo entenderme con todos. Sin embargo haré escribir a Campos.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
8 septiembre.
Vayan escribiendo que ya extrañaba esta.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 190, págs. 1-2
A don José Campos – 11 de septiembre de 1900
Señor don José Campos
Muy amado en Jesús: Si no está ahí don Esteban mándele enseguida la adjunta a Zaragoza.
Todos se quejan de que no escribe usted. Don Elías cree se ha perdido una carta de usted.
Aténgase a las instrucciones que le haya dado don Esteban.
Combarros escribe una cartita muy sabrosa; me encarga diga a usted no repare en corregirle. Así cumplan bien el reglamento hasta sus más pequeños detalles de horas de silencio, etc., para que le caiga bien todo al novato, y se edifique y se forme.
A Viñayo quítele el <* 2*> hábito de fumar que no le conviene para su pulmón y estómago, y póngale en el molde pues puede valer bastante.
Don José no sabe qué es eso de las indulgencias, y así repítalo.
No me dice concretamente en qué quedaron con la doña Angelina.
Vallés está del todo restablecido, y le esperamos aquí, y veremos a dónde irá. Si no estuviera tan lejos Plasencia... tal vez...
Rece un Padrenuestro a san José y otro a san Rafael por la curación de Vallés, y que sea permanente.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 11 septiembre.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 191, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 11 de septiembre de 1900
Tortosa, 11 de septiembre 1900.
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Recibo la suya del 8. El 7 vino don Domingo, y a pesar de ser la Virgen el día siguiente, don José quiso saliera enseguida para Zaragoza. Ya le di instrucciones: que él debía cargar desde el primer momento con la mochilla, y usted sólo el mando y disposiciones generales hasta dejar encauzado aquello. Pero viniéndose usted apenas comprendan ustedes que no aparezca ya como una sustitución la de usted sino una necesidad de casa Central, y así si creen que puede hacerse antes de la venida de los chicos mejor, y si no apenas lleguen, pudiéndose usted despedir de ellos, <*2*> y diciéndoles que su cargo de prefecto de la Hermandad le obliga a estar en la Central por hoy, y que no sería difícil si un día fuese sustituido, le encargaran otra vez de aquel campo.
Repito que disponga de Juan para el punto que usted quiera. A Sojo sí que lo quisiera para Lisboa.
Disponga igualmente del hijo del médico, si es que quisiera pertenecer a la Hermandad, puede usted señalarle colegio.
Salió Serrano para Astorga, y Fabregad debería haber pasado por ahí.
Vaya diciendo.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
No olvide en Zaragoza el asunto de Bernabé, el sobrino del cura de Valderrobles y colocarle.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 192, págs. 1-4
A don Remigio Albiol – 12 de septiembre de 1900
Tortosa, 12 de septiembre 1900.
Señor don Remigio Albiol
Muy amado en Jesús: Acabo de recibir la suya del 10.
1.º No hay razón para que le repugne el asunto de atender en la parte material a los indicados, pues que aún será para mayor libertad de estos. La sencillez y espontaneidad de casi todos, con singularísimas excepciones, hasta con innecesarias nimiedades de los que menos deber tenían, han sido consoladoras, y por ello es de esperar también que lo mirarán no como una humillación, que no lo es, sino que es lo que debe ser, sobre todo a medida que se vaya desarrollando la Hermandad, y está conforme con la verdadera fraternidad.
Debe usted irles dando cuanto vayan pidiendo, a no ser cantidades mayores que pudieran llamar la atención a usted como administrador. A ellos toca- <*2*>rá en caso darla, o se les pediría, o si fuera excesivo el gasto, para atender a lo que exige el decente trato y representación sacerdotal.
Las misas, si usted no pudiera proporcionarles intención, o ellos en su interés y celo no supieran obtener, lo dirá y celebrarían a nuestra intención, si teníamos, y si no teníamos serían para obtener gracias del cielo en favor de la Hermandad. Es de esperar que todos en su afecto a la Obra aprovecharán todas las ocasiones que se les ofrezcan de misas para sí y para los otros, y las entregarán a usted para su reparto.
2.º La propuesta de regentar el Colegio alguno de los del Seminario, ya sabe usted que no debía ser permanente, pues ya le dije que irá Fabregad; es solo para unos días hasta que regrese este de Lisboa, que no será cosa de mucho tiempo, según es de esperar. Por otra parte, ya sabrá usted por Tormo que Lledó, al cual queríamos enviar a Roma, irá ahí y podrá ayudar <*3*> a Fabregad en el Colegio. Yo hubiera preferido que Lledó estuviese en el Seminario, porque Lledó tiene necesidad de muchas formaciones todavía; pero aparte de que me dice usted que no encuentra elementos de entre los actuales del Seminario, me saldría usted con sus argumentaciones de que no convienen ordenandos en el Seminario, etc. No miran ustedes más que su propio círculo, y si tuvieran que formar combinaciones, lo verían de otro modo. En México piden gente buena y de facha, como dicen ellos, y les he hecho recusar y desviar completamente lo de Antequera y lo de San Joaquín, y ahora nos hemos embarrancado en otra empresa en la propia capital, que si cuaja no sé cómo se arregla, pues ni podemos enviar ni a Albiol, ni a Cambra ni a otros, porque son necesarios aquí, y a pesar del bien que harían allí, o más bien de la necesidad.
Soler escribe que su padre ha estado muy delicado, velándole <*4*> él algunas noches, pero que ya está mejor. En vista, pues, de los muy pocos días que podría estar ahí, le aconsejaré que se vaya pronto a Astorga, y escribiré que vaya Lledó ahí enseguida, si no se ordena (pues aún no lo se), y si no apenas esté ordenado, y entretanto ya sabrá usted irlo trampeando, y hará lo que podrá durante esta pequeña o corta crisis.
No sé si dije a usted que tenemos aquí del todo restablecido al buenísimo Vallés. No nos atrevemos a enviarlo a un país frío, y creo habremos de tenerlo por aquí, hasta que san José y el Ángel de España y san Rafael nos den seguridad y sea permanente su curación. Pídanselo ustedes también.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Acabo de recibir telegrama de Marzá desde Astorga, que esté allí para el sábado el 4º Operario. Todos lo mismo.
Recibo de Almería el Boletín que no sé quién ha enviado. Si fueran 15 días atrás no íbamos ya a Almería tal vez. Ahora veremos de poner batería.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 193, págs. 1-3
A don Benjamín Miñana – 13 de septiembre de 1900
Tortosa, 13 de septiembre 1900.
Señor doctor don Benjamín Miñana, director del Colegio español, Roma.
Muy amado Benjamín: La administración general se queja, y a juicio de todos con razón, de la consignación de ciertas cantidades en ese Colegio contra dicha administración general. Parece que se ha indicado más de una vez esa inconveniencia y no se ha remediado, y según se ve es una cuestión de amor propio mal entendido por parte de la administración de ese Colegio que aun perjudica su nombre, siendo así que en la materia de que se trata, ese Colegio tiene igual carácter que los otros.
En todos estos se reciben alumnos gratuitos por compromiso, o por otras circunstancias. A los mismos <*2*> son enviados por la Hermandad no solo aspirantes, sino prefectos, a los cuales no necesitan, pero que son enviados para cumplir el bienio, y con la mira de tenerlos propicios un día en favor de la Obra, o con la esperanza muy remota de que acaso puedan sentir inclinación a la Hermandad, etc.
Ningún colegio consigna contra la Hermandad pensión alguna por estos, sino que carga y debe cargarlo el propio colegio. Y si bien el Colegio de Roma es el más expuesto con el tiempo a estos gravámenes, hoy es y ha sido mucho menor el número de los gratuitos que en ningún otro colegio, y el que más ha pesado sobre la Hermandad, a pesar de los cálculos de un principio.
Así, pues, los aspirantes y pertenecientes a la Hermandad, así como los enviados con menos pensión por acuerdo o consentimiento de la Hermandad deben ir a cargo de ese Colegio, que al fin y al cabo quien <*3*> lo tendría que pagar sería la Hermandad, como reportaría esta los beneficios que pueda reportar un día y que se esperan obtener; es cuestión de forma y la que se indica es muy sencilla, y la otra muy complicada. Así quítense de la administración de esa las cantidades expresadas en la adjunta nota.
2.º Sin poder concretar cargas por no estar a la vista de esa casa, se cree que es demasiado rumbosa o descuidada en los gastos generales y particulares de los alumnos, aun teniendo en cuenta las saludes, melindrosidades y caracteres de estos; y en los gastos de representación, alguien de fuera ha dicho que ciertamente era así, en lo relativo al rumbo. También se ha extrañado alguna vez el gasto particular de los alumnos aunque sea sostenido a costa de estos. Al director, pues, corresponde de un modo especial el cumplimiento de estas observaciones, ya que la falta de personal no nos permite por hoy remediarlo de otra manera.
3.º Tampoco se ha anotado por esa administración o dirección los beneficios obtenidos o gastos ocurridos por cada uno de los Operarios. No sería ocioso que el director se vindicara.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Olvidaba decir que en todos los colegios se exige el 6% de los ingresos, que no se consignan al de Roma. Es verdad, sin embargo, que en esta parte el de Roma tiene carácter distinto, pues si un día tiene superavit será todo para la Hermandad, lo cual no haremos (aunque también podía hacerse) en los otros colegios.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 194, págs. 1-2
A don Benjamín Miñana – 13 de septiembre de 1900
Señor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: El tonto de Ortí (al cual daremos otro día un vara-< *2*>palo) nos pone en un compromiso cuando él debía haber ya ido desviando la petición. Se le contesta negative.
Va la de las Salesas, hijas de doña Teresita, Q.E.P.D. No sé si será de ellas la pretensión del doctor Gibert. Este creo que tiene alguna significación en Barcelona. Así cumpla usted acompañándole a monseñor Merry, o haciéndole acompañar, y previniendo a éste lo que usted comprenda y nada más. He enviado una tarjeta a las monjas para que la den al doctor Gibert en la cual lo recomiendo a usted, y así ofrézcase y dígale que ha recibido carta mía, recomendándole que le ponga en comunicación con monseñor, y él dirá, y ustedes le dejan contento, y...
Recibo carta de Marco y dice que ha enviado a usted el certificado.
Tengo un disgusto mayúsculo al recibir hoy el Boletín de Almería; si no fuera Jesús no empezábamos el curso este año. Veré el Boletín del año pasado y lo mandaré con este, y ustedes darán parecer.
Tenemos curado y entre nosotros al buenísimo Vallés, que vale muchísimo. Pidan a san Rafael y Ángel de España nos le conserve sano y salvo, que puede aprovechar mucho.
Me escribe Marqués. Vea usted cómo se puede arrancarle, aunque sea a viva fuerza.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 13 de septiembre.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 195, pág. 1
A don José Campos – 14 de septiembre de 1900
Tortosa, 14 septiembre.
Señor don José Campos
Muy amado en Jesús: Ya le escribí, pero recibo sus dos líneas con la de don Esteban última, y van otras dos.
1.º Hizo bien don Esteban en darles prisas.
2.º Tenemos en nuestra compañía el buenísimo Vallés, restablecido del todo. A usted toca pedir al Ángel de España, san José y san Rafael que nos le conserve sano y salvo. Aún no sé si estará aquí o en Valencia con la preceptoría.
Irá una “Verdad” y la devolverá, y verá los juegos florales.
Quite por siempre y para siempre lo de las meditaciones de viva voz, que ya reñiré a don Esteban por esa costumbre.
Siento se haya dejado el “Estandarte”, pues conviene sostenerlo.
No ha dado usted cuenta de los sobrantes de su celebración el año pasado; al menos no sé si la daría a don José García.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 196, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 14 de septiembre de 1900
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Recibí la suya última del 10.
No entiendo bien eso del chico del médico, y que yo escriba al señor obispo. Si es que el hijo del médico quiere ser aspirante, no habrá dificultad de que le haga solicitud, y si el obispo la admite, claro es que podía ir adonde se quiera. Si no accedía el obispo, entonces nos valdríamos de otros medios. Si no es para aspirante puede continuar en Plasencia, y para el bienio ya veríamos. Así, aclare enseguida este punto.
Vea usted cuanto antes de visitar a doña Raimunda Figueras, viuda de don Joaquín Figueras, y vaya usted allí con el desengañado don Domin- <*2*>go Enrique, al cual encargué visitara a dicha señora antes de venirse aquél y... no lo hizo. Díganla que tenían mi encargo de visitarla; pero que usted marchó el 26 de junio y ella no estaba aún, y que por esto no lo hicieron; que mande cuanto se le ofrezca al Seminario y a su nuevo rector don Domingo. Conque hágalo usted antes de venirse.
Lo demás de su estancia ahí, resuélvanlo ustedes.
Tengo un disgusto por el Boletín de Almería. Si no fuera que está Jesús de por medio, les pondríamos la batería.
Lo demás otro día.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 14 septiembre 1900.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 197, pág. 1
A don Remigio Albiol – 14 de septiembre de 1900
Tortosa, 14.
Señor don Remigio Albiol
Amado Remigio: Anoche escribí. Va la adjunta. Si está ahí Jovaní entréguesela, y si marchó mándesele enseguida por el correo, no con sobre oficial, sino en carta particular.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 198, págs. 1-2
A la Madre Providencia de San Salvador
14 de septiembre de 1900
Tortosa, 14 septiembre.
Mi madre Providencia: Dos palabras a la suya del 11.
Nada se sabe del asunto y creo que no se dará curso hasta que venga el señor provisor, que todavía no está aquí.
Si es que este año puedan entrar en el convento todavía me parece prematuro el renovar el trienio. Cuando viniera el caso ya veríamos si podía lograrse, pues dependerá de ustedes y del señor obispo.
El sacerdote Francisco Tena que fue a predicar a la Vall y que les instó para que abrieran suscripción para las obras de la iglesia, fue a Mataró a nombre de la madre Inés y le dieron diez duros aquellas monjas, y <*2*> por esto sin duda fue a pedir a casa de ustedes. Las monjas de Gracia creo que también le dieron. Esta es la historia.
Si voy a Barcelona, será en caso a mediados de octubre. Mucho desearía ir a ver a su madre y la tía Francisquita; pero no puede prometerlo.
Si hay alguna novedad ya lo diremos.
Tantas cosas a nuestra Providencia.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 199, págs. 1-2
A don Remigio Albiol – 15 de septiembre de 1900
Señor don Remigio Albiol
Muy amado Remigio: Recibí anoche la suya del 12, y otra de Tormo. Este me habla de un sacerdote de Villena que pidió entrar en la Hermandad, y le contesté que sin datos, y sin poder observarlo sin dar publicidad a sus deseos, no lo tomara, y me dice que lo ha propuesto a usted y en este caso, si no quiere considerarlo ahí como un mero seminarista, puede darle las preferencias que usted crea prudentes, y entretanto se ve.
No veo inconveniente que tome al otro de Murcia para el bienio y lo ponga en el Colegio, o donde convenga. Esto sin perjuicio de que pueda estar el diácono (hoy presbítero) del año pasado, pues en un año pueden ocurrir circunstancias que resuelvan a este joven, o disminuya la oposición de su familia. No me debe <*2*> detenernos el gasto material que pueda ocasionarnos el servicio de las casas, y con la esperanza de adquirir Operarios conocidos. Así obre con libertad con estos y con cualquier otro caso que acaso pudiera convenirle de ese mismo Seminario.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Hoy, 15.
Berjón me vuelve a escribir y muy airado contra los que le han quitado el honor, y es claro un conflicto.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 200, págs. 1-2
A don Esteban Ginés – 18 de septiembre de 1900
Señor don Esteban Ginés
Amado don Esteban: Supongo recibiría ahí una carta mía, y entre otras cosas le encargaba se ofrecieran ustedes a doña Raimunda Figueras, sobre todo don Domingo, pues queda ahí él.
No me ha repetido sobre Juan Matas y Sojo.
Marzá irá a Lisboa el 20 o 22.
En Astorga han salido el rector y secretario de estudios del Seminario.
Tenemos aquí a Vallés y Cubells. Ha venido ya García Girona, y no tardará a venir Grau. Así, venga usted pronto a hacernos compañía, pues deseo hacerle trabajar, que no puedo más que con lo del día, y sin <*2*> poder adelantar faena, ni reparar las atrasadas.
Hasta la suya.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Tortosa, 18 septiembre 1900.
Escritos II, vol. 13.º, doc. 201, págs. 1-3
A don Juan Bautista Calatayud – 18 de septiembre de 1900
Tortosa, 18 de septiembre 1900.
Señor don Juan Calatayud
Muy amado en Jesús: Vi un volantito en que dudaba si estaba yo aquí, y lamentando nuestro silencio. Creo más debía quejarme yo, pues a no ser el volantito, no sabía si estaba en Senigallia (o como se llame) ni aun de interino, y si para muchos días, etc. De aquí que aún envío esta a Roma para que en caso se la manden.
1.º Don José García me dejó la adjunta el lunes al marchar a Barcelona, pues dicho día pensaba escribir yo, y... no ha podido ser hasta hoy viernes. Mi propósito diario y eficaz de distribución de tiempo queda anulado por diarios imprevistos, y no puedo acudir más que a lo diario, a lo sumo, y sin poder reparar lo atrasado, ni adelantar tarea para mí y para los demás. Confío, con todo, lograrlo, y apenas lo consiga daré tareas empezando por ustedes. Jesús que me conceda ese tiempo libre y repartiré mis triquiñuelas diarias entre el pobre don Elías, don Esteban y... don Francisco Osuna, si viene aquí.
Al llegar aquí... he perdido el <*2*> hilo de la carta; ¿qué diré? Ayer llegaron del desierto Estruel, Homdedeu, y hoy viene Bernad; salen esta noche para recibir órdenes en Tarragona, los dos últimos de presbíteros.
Vallés restablecido del todo, ha estado aquí y ha ido a ver a su familia, y probablemente le daremos la preceptoría de Valencia.
Bou viene esta tarde, y marchará a Zaragoza.
A mediodía han salido Cubells, para Almería, se unirá con Jovaní en Alcázar de San Juan, y luego irá Bernad después de cantar su misa. A haber salido el Boletín de Almería un mes antes, hubiera propuesto a los nuestros si convenía levantar aquél campo; he dicho a Jovaní que ponga la proa aunque venga un conflicto; el rector insiste en rebajar el Colegio y quitar prestigio a los nuestros, etc.
Serrano llegó a su ínsula barataria, que dice él, de Astorga; han salido ya del Seminario el rector y secretario de estudios, y tiene Serrano el campo libre; irá Soler por la administración, y si puede ser para la dirección luego, a fin de que Serrano venga a la Central; no sé si lo conseguiremos, pues el padre Escolano no dejará de <*3*> retenerlo.
¡¡Parece imposible!! No me han dejado acabar la carta; si contesta, irá más.
Suyo afectísimo padre
Manuel Domingo y Sol
Escritos II, vol. 13.º, doc. 202, págs. 1-6
A don Benjamín Miñana – 19 de septiembre de 1900
Tortosa, 19 de septiembre 1900.
Señor doctor don Benjamín Miñana
Amado Benjamín: Hice bien en no escribir ayer por esperar carta suya, que ha llegado hoy, por fin.
1.º Berjón: Recibí anteayer la adjunta. Me creí en el deber de escribirle mi primera cuyo contenido le manifesté. Creo sería en mi situación un desaire en no contestar a esta segunda, y lo hago con energía tal vez demasiada, pues le digo: “Que me sorprenden esas revelaciones que él me hace; que si ustedes han dado estos informes reservados y estos son algún tanto motivados, que no tiene otro remedio que ofrecer a Jesús esa tribulación; que si no eran motivados y fuese cierto que ustedes los hubieran dado, no se denegarían ustedes a volver por su honor, siquiera con un certificado general; que yo volvía a escribir a ustedes para que abiertamente dijeran a él el concepto que su conducta les haya merecido, a no ser que consideraciones de otra índole impusieran a ustedes el deber de no manifestar dicho concepto, como puede suceder en algún caso particular.
Ahora, pues: ya <*2*> ven ustedes que aun los informes reservados no pueden darse según a qué personas, y hablo en el supuesto de que realmente Albert los haya dado a alguien de ahí que podría ser Perea u otro personaje importante. No sabía yo eso de que no hubiese obtenido grados; de lo que su conducta después de salido de ahí, hubiera podido prescindirse, etc. Así, si quieren contestar a la suya que les escribió pudiendo darle algún contentamiento sin faltar a la conciencia, lo hacen; pero si no, obren como sepan, y de todos modos con cuidado en las afirmaciones que no puedan probar, porque se ve que es un travieso; en las que puedan probar no hay inconveniente, y de manera que queda humillado y contento. Me remite una carta de Marín, en que le dice: “Siento como deben sentir los amigos, que se vea usted en esos apuros, que Dios nuestro Señor sabrá remediar, etc. Yo estaba en ayunas, si bien es verdad, que Pintado me dijo el año pasado que había venido usted de Roma algo descontento, pero no creo diera lugar a tanto. De mí sabré decir de palabra y por escrito que mientras estuve con usted en Roma, más me servía usted de edificación que de otra cosa, y aún podré añadir que mi conducta podía escandalizar a usted. Después que <*3*> me vine no sé qué pasaría, lo cual no extrañará a usted ni a nadie que conozca mi carácter apático y poco amigo de juzgar la conducta de los que me rodean, menos, por ende, de lo que lejos de mí pasa. Haré lo que sepa con don Benjamín y sobre todo procuraré que este interese a don Manuel, que, como usted comprenderá, tiene más ascendiente que yo. El hecho, sin embargo, de haber llamado a usted por fin el obispo de Cuenca, como parece usted indica en su posdata, prueba que si hubo algo, ya se habrá desvanecido, etc.”.
Con esta carta está ufano Berjón, y me la envía y se la remito a él, y subraya el mismo Berjón las líneas de que le edificaba, etc. Así, a ustedes queda el asunto, y dígame algo, que yo por ahora no le escribiré, y antes, en caso, lo diría a ustedes.
Ferreres: He encargado a don José escriba lo que hay; solo sé que Tormo no ha evacuado las diligencias que le encargó don José.
Confesores: Mucho aclara usted el asunto, y tendremos que acomodarnos en lo posible al decreto. Creo, y conmigo los nuestros, que aun con los inconvenientes que ofrece el confesar los superiores, llevaba ventajas muy grandes para nosotros, el que pudiera confesar, sobre todo, dándoles a los alumnos abundancia de confesores, y por lo
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