Escritos del Beato Manuel Domingo y Sol - Cartas Volumen 12
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Escritos del beato
Manuel Domingo y Sol

II - Epistolario
Volumen 12.º: Años 1899

ROMA
2005






Notas previas a la nueva transcripción







   Al comienzo de cada uno de los documentos que contiene este volumen se indica:
   - la sección (en este caso II [Epistolario])
   - el número del volumen (en este caso 12.º)
   - el número del documento
   - y las páginas que comprende cada documento

   La utilización de estos cuatro elementos facilitará al máximo la búsqueda y consulta posterior.

   Ejemplo: Escritos II, vol. 12.º, doc. 1, pág. 1-3


   En cuanto a las siglas utilizadas, se indica el salto de página en el documento original con el siguiente símbolo “<*n*>”.
   Entre paréntesis cuadrados ([ ]) se incorpora texto no claro o cualquier indicación del editor.<


   El recorrido hasta poder ofrecer este volumen ha sido largo y ha requerido la participación de múltiples personas. Tras la muerte de Don Manuel, los operarios iniciaron una campaña de recogida de manuscritos. Posteriormente, dirigida sobre todo por D. Antonio Torres y D. Buenaventura Pujol, se hizo la gran labor de transcribir todos los escritos. Más tarde se publicaron parcialmente algunos volúmenes monográficos o selecciones de textos. D. José Luis Ferré inició hace años la edición sistemática de todos los escritos. D. José Jesús Fernández Alonso contribuyó grandemente a continuar el proceso escaneando toda la trascripción de los escritos de Don Manuel. Finalmente, D. Germán González está dedicando su tiempo y energías a confrontar con los originales, corregir y paginar los escritos de Mosén, con lo cual tendremos una edición fiable y citable con garantías al alcance de todos los operarios. A todos ellos les honra el resultado final y el uso que de él puedan hacer los operarios para un mejor conocimiento del Fundador.


Escritos II, vol. 12.º, doc. 1, págs. 1-6



A don Remigio Albiol – 3 de enero de 1899




Valencia, 3 enero 99.

   Señor don Remigio Albiol: Recibidas las suyas, y la felicitación de todos, que agradezco en el alma. Jesús que me los bendiga a todos. De Roma las he recibido cordialmente de todos aquellos colegiales, y Rollo me ha enviado correo las dos medallas, una de oro y otra de plata. Jesús les pague el cariño que no merezco.
   Al fin, irá Ferrer. Saldrá con Bernardo la noche del 4, dirán misa en Alcázar el 5, y aguardarán el tren andaluz y llegarán ahí al anochecer (8 noche) del 5. Bernardo pasará ahí el día de Reyes, y el siguiente recibirá usted (o el mismo día) telegrama mío para que Bernardo se vaya solo a Astorga o en compañía del subdiácono para ayudarles, puesto que han de aceptar luego la ímproba tarea del cuidado de los externos, si el padre Escolano contesta conformidad a las bases que le propongo, que son: la vigilancia completa en lo espiritual, moral y disciplinar fuera de las clases; los castigos menores, y en caso de expulsión, esto es, de caso de inmoralidad grave, participarlo al prelado para que éste sepa si debe expulsarlo no sólo de la vigilancia sino de la matrícula; nada <*2*> de intervención del rector. No pueden ustedes expulsarlos de la matrícula, sin igual conocimiento del prelado, y tampoco del Seminario sin darle cuenta a él antes. Esta es la vigilancia.
   Fumadores. No sabía que fuese preciso permiso explícito, que no debía ser más que tolerancia. Pero si no tienen celdas, ¿en dónde han de hacerlo? Claro es que ha de ser en los excusados. En los dormitorios comunes corridos no debe permitirse, ni en los corrillos de ellos, si es un lugar visible; si no fuese visible el lugar, podría tolerarse mejor. En los gramáticos, prohibición completa. En los filósofos no puede hacerse tabla rasa, depende de la edad de cada uno. Vayan significando el desagrado que causa en ustedes ese abuso. Soler excogitó un medio para apartarlos del casinet, o no sé cómo se llama aquel ropero o pasadizo de Almería; dice que le ha ido bien aunque se priven de ello por hipocresía o por darle gusto, si bien yo no lo creo duradero.
   Enterado de la renuncia de las misas: aceptadas las 10.
   Sobre la Memoria: Es caso nuevo, y no es fácil dar pareceres. El señor arzobispo de Sevilla fue el que la recibió por vez primera, estando vacante esa Primada. Yo me inclino a que basta lo haga el Primado, pero que convendría que este le manifestara al arzobispo de Sevilla el sentido en [que] piensa redactar la circular a los señores obispos, y en <*3*> la circular podría consignar el señor cardenal que, habiéndose recibido del señor director del Colegio español de Roma la Memoria del curso de 1897-98, dirigida a los prelados de Toledo y Sevilla, conforme a lo prescrito en la carta de su Santidad de 25 de octubre de 1893, de conformidad con el de Sevilla lo comunica, etc.
   Con todo, como quiera que ha de servir de precedente para los otros años, escribo en esta fecha a don Benjamín, porque sin duda tendrá allí medio de saber cómo lo practican otros colegios nacionales como el Pío Latino Americano, etc. Así, aguarde contestación de Benjamín puesto que es asunto que no urge, y yo le diré que escriba a usted directamente, y pondrá en conocimiento del señor cardenal nuestro parecer.
   Administración. Los benditos de Astorga, halagados no sé por qué aceptaron envanecidos la administración general de los fondos del Seminario, sin consultarlo y pudiendo ver por natural intuición los inconvenientes que ofrece sin casi ventaja ninguna. Se me hace extraño que yo no manifestara a usted mi displicencia, porque lo expuse a todos que confirmaron mi parecer, y vi luego que usted lo había aceptado.
   En mi carta al señor arzobispo de Zaragoza, después de decirle lo de la estancia exclusiva nuestra en el Seminario, le añadía, porque sabía que le complacería, y porque deseo sea así: “También desearía que nos descargara de la administración general de los fondos del <*4*> Seminario. En Toledo se aceptó no sé por qué; pero esperamos ocasión para pedir al señor cardenal nos excuse de ella, porque absorbe demasiado el tiempo y la atención del Operario encargado de ella. Podría ésta estar a cargo de otro aunque no fuese del cuerpo del profesorado o del secretario de éstos o de los mismos que actualmente cuidan de ella; y éstos darán a los Operarios las cantidades que ellos reclamen para la administración material e interna en la manutención de los seminaristas, que ésta sí que conviene la lleven independientemente los Operarios dando cuenta anualmente de dicha administración”.
   Esto es lo que debe ser, y por esto me hace poco feliz sus proyectos sobre fincas y viajes a ellas, etc. Las consecuencias de lo contrario no tardarán en palparse sin ninguna ventaja material para la Hermandad y con peligro de desdoro para los Operarios.
   El párrafo relativo a los profesores en mi carta al de Zaragoza, después de decirle que en las bases relativas al Seminario y fundación, acaso de colegio, reformase cuanto quisiera en la seguridad de que convendríamos, le decía: “Pero hay otro punto que no está consignado en las bases, y la parecer accidental, pero que es esencialísimo para nosotros y para el buen gobierno <*5*> del internado del Seminario: tal es el de la estancia en el mismo de otros superiores que no sean Operarios. Creo que no se escapará al buen juicio de V.E. los inconvenientes que dicha estancia ofrecen; pero me atrevo a decirle que no puede comprender las ataduras que ocasionan a la libertad de los Operarios. Cada profesor tiene sus aficiones y compromisos con alumnos, se forman ranchillos en sus propias habitaciones, apoyan o no las disposiciones de los superiores; y como quiera que cada maestrico tiene su librico, sin darse ellos mismos cuenta y aun con buena intención, reprueban el sistema que no es el suyo, y ejercen un espionaje, sobre todo en un principio, en que miran a los Operarios como un ente o cuerpo distinto de ellos, etc. Apenas se hizo al señor cardenal de Toledo las indicaciones, se hizo cargo de ella, y están todos fuera. El señor vicecanciller está en su casa, y tiene en el piso bajo del Seminario una espléndida habitación y allí reúne a los profesores y ejerce sus funciones de tal, y hay armonía y aun cordialidad, deslindadas como están todas las respectivas atribuciones. Es la única condición que me atrevo a exponer, y espero recibir de V.E.”.
   A esta carta contesta con la adjunta. Temo que le intime este paso, y siento no lo haya consignado en la carta <*6*> y lo deje para tratarlo de palabra, pues por escrito se dice mejor. Con todo, me parece traslucir que no se opondría, et si non, non.
   Y prou, que voy a galope y marcho enseguida al tren para asistir y cumplir el famoso compromiso de la primera misa de Castellón, en la cual es padrino el abuelo, y pasado mañana a Tortosa.
   He traído aquí a don José para que Boned le dé una mirada, pues me tiene espantado; ha sido un cordial para don José estos tres días de movimiento y distracción; pero la carta de Poned, con las explicaciones que yo le di de su continuo sopor, no me agradó. Hace analizar sus orines; veremos lo que dice.
   Si hay otros temas en las suyas lo veré en Tortosa, que hoy no tengo tiempo, y algunas de las sesenta cartas recibidas requieren contestación, como la de Murcia y Orihuela, y aun Almería, pues Soler ha tenido que salir con urgencia.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 3

Escritos II, vol. 12.º, doc. 2, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 3 de enero de 1899




Última hora.

   En la carta que acabo de recibir de Albiol dice entre otras cosa:
   “Ayer estuve a saludar al señor cardenal... Hablamos de la Memoria; me dijo me la dejaría y preguntó si sería mejor que la firmara él y el de Sevilla, o él solo; le dije que estimaba que fuera él solo; pero que escribiría en seguida preguntándolo. Conteste sobre esto cuanto antes”.
   Le he contestado que es caso nuevo y es difícil dar parecer, pues el de Sevilla recibió por vez primera la Memoria estando vacante la Primada; pero que me inclinaba a que fuera él solo; pero que convenía que el señor cardenal manifestara al de Sevilla antes el sentido en que <*2*> pensaba redactar la circular a los obispos... y que en la Memoria consignase que recibida la Memoria del director del Colegio español del año 1897 a 98 conforme a lo prescrito por su Santidad a los prelados de Toledo y Sevilla de conformidad con ésta comunica a los prelados el resultado, etc.
   Pero le añado: que como quiera que ha de servir de precedente para los otros años, que lo suspenda, y que yo escribo a don Benjamín en esta misma fecha, pues sin duda ustedes podrán enterarse mejor cómo se practica en otros colegios nacionales, v. gr., el Pío Latino americano, etc., y que usted le contestará a Albiol diciendo nuestro parecer para que él se lo diga al cardenal.
   Así, pues, escriba en seguida a Albiol lo que conviene. Yo creo que conviene conocimiento y conformidad del de Sevilla por lo que pueda ocurrir con el tiempo. No lo descuide.
   Me voy al tren.

       [Manuel Domingo y Sol]




Escritos II, vol. 12.º, doc. 3, págs. 1-2



A don Juan de Mata Martí – 7 de enero de 1899




Señor don Juan M. Martí

   Mi Juan: Regresé anteayer en el exprés como le dije y no le vi para recibir un saludo en la estación.
   Recibí carta de Ángeles, de la pobre Ramona, a quien deseo ponga dentro del Corazón de Jesús, y de Margarita y de Barbereta.
   No tenga usted malos humores, que ya le desaparecerán todos cuando vayamos a México.
   Tuve carta de Luis Comes y no me dice nada de doña Carmen y demás tías suyas. Cuando vea a doña Carmen, salúdela de mi parte.
   Diga a don J. Bautista Salomón que tuve felicitación de los teólogos y filósofos y canonistas de <*2*> Roma, y Royo me envió dentro de la carta dos medallas. Si las quiere ver que venga a pernoctar un día con nosotros.
   Mis afectos a las monjas. ¿Ya les dio usted las estampas? ¿No les robó alguna?
   Afectos a Mercedes.
   Sabe es suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 7.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 4, págs. 1-4



A don Remigio Albiol – 10 de enero de 1899




Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Anoche recibí su última que me causó displicencia en el asunto relativo al Colegio y con el sobre cerrado de Amposta, etc. Atendida la sinceridad de mis procedimientos me causó hasta desencanto, y me vinieron malos pensamientos, pues temí que le falta abertura de corazón, y no va bastante a Jesús y podría este repetirle humillaciones, y cercenarle tantas bendiciones y gracias y triunfos que le concede para gloria suya y bien de la Obra.
   El superior de una diócesis, y aunque no tuviese la autoridad de director diocesano, debe cuidar mediata o inmediatamente de todas las obras de la Hermandad en la misma. Pero aunque <*2*> no fuese así, y se deslindaran las atribuciones en una diócesis, no podría tener lugar ese deslinde en Toledo, y en las actuales circunstancias.
   Amposta no ha ido a Toledo a ser director del Colegio, sino que debiéndose iniciar el Colegio y con sus lamentos de falta de personal, ha ido a ayudarles, y podría figurar al frente del Colegio Amposta o cualquier otro que usted hubiese designado o propuesto, y Dios haga que no haya dejado de proponerlo por egoísmo. No creo que en todas mis cartas haya podido ver otra cosa, puesto que no tenía otra cosa ni en mi mente ni en mi corazón. ¿Qué ha de hacer el pobre Amposta sin experiencia, desconocido ahí, y con circunstancias aún peores que no le permitirían ser un director autonómico? Precisamente Amposta es el que ha ido ahí con carácter más provisional, pues es el más indicado para ir a México apenas se hiciera <*3*> necesaria e indispensable una ayuda allá.
   A usted, pues, toca la responsabilidad, cuidado, marcha, orden, fatigas y glorias del Colegio, mediata e inmediatamente, por conducto del que esté ahí. Presumo, quiera Jesús que no sea así, que no ha sido espiritual ese deseo de descargarse de San José que ha manifestado por su conducta. No culpe a Amposta, que esté usted seguro que no la tendrá... Escribo a este lo que ha de hacer.
   No recuerdo bien lo de las misas que ofrece, y no tengo tiempo de buscar la carta. Creí entender que ustedes habrían celebrado diez de las ofrecidas, y usted encargó que por ellas celebráramos diez a intención de usted. Repítalo para arreglar la distribución de dichas misas.
   Hace 4 días se recibió carta de los americanos desde la Habana. Tuvieron muy buen tiempo todo el viaje hasta llegar cerca de la Habana en donde estuvieron tres o cuatro días <*4*> y celebraron y visitaron al señor obispo, etc. Bover estuvo tres días delicado del vientre antes de llegar a la Habana, pero que estaba ya bien para continuar el viaje en un vapor yanki.
   Escribiré apenas pueda a Marín y Jovaní, pues en estos días no sé si llegaré a entenderme y ponerme al tall.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol.

Hoy 10 (en el tren de mediodía). No me había dicho usted que al diácono le ha destinado usted al Colegio.
   Olvidé, en la que le escribí en Valencia, el decirle que me pareció caro lo de las diez pesetas por mesita, etc., y me ocurrió al instante que en cambio se les diera gratis el Correo Josefino, y esto me hizo sugerir el otro pensamiento, o sea, la solución que busco para que todos los seminaristas, al menos los futuros, lo reciban: poner dos pesetas más en concepto de cualquier cosa, y darles gratis el Correo. Amposta me habla de esto, y así sin tocar por hoy esa gabela de 10 pesetas, háganles la gracia del Correo, y asignen las dos pesetas para este.
   Avise el número de Correos que se hayan de mandar ahí.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 5, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 10 de enero de 1899




Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Recibida la suya del 6. Devuelvo la del amable Espínola. Bien hecho de no dejarle retirar.
   Olvido bastante en mis oraciones lo del pleito Regnoli. Súplanlo ustedes.
   No me ha explicado nadie las habilidades de Espinosa.
   Bueno es que usted me economice; pero no repare en la futura tómbola, si ha de ir a nombre mío, y el administrador que me lo cargue.
   Ya me temía nos quería arrapar a Royo. No será la repetición la que acaso nos obligará a cederlo; más bien el que pueda completar su carrera de cánones. Veremos su salud, y si se resuelven ustedes a favor de los Salomones, ya que Cuenca (a no faltar el obispo enfermo) no nos lo darán, y algún otro de quien me hicieron ustedes concebir esperanzas no respira. Messis multa. ¿Quién podrá ir a Zaragoza? ¿Y si viene Seo...? ¿Y Burgos?
   Va el adjunto encargo de Gasco, el de Castellón, que creo les valdría a ustedes algu<*2*>nas liras de agencias. Contéstennos.
   Hemos recibido la carta que los mexicanos echaron en la Habana el 15. Bover tres días delicado en el vapor de una indigestión; tiempo muy bueno hasta llegar cerca de la Habana. Celebraron en la Habana y visitaron al obispo, y se embarcaron para México en un vapor yanki; muy animosos a pesar de todo. Espero carta del 15 al 20.
   No me faltan espinitas en medio de los consuelos que Jesús me da en la Obra. Las peores son las que provienen de caracteres y triquiñuelas de los nuestros. Por esto me espanta toda admisión insegura, y con todo creo que nunca deberán faltar ejercicios; en cambio consuelan los alientos de quienes no lo esperaba tanto.
   Soler tuvo que ir a Iglesuela por enredos del albaceazgo que tiene su padre, que sin querer ni prever temo ha cometido una ligereza con buen fin, y Romualdo se mete demasiado en ello. Ha vuelto ya a Almería.
   El cardenal de Toledo enseñó la Memoria a Albiol. Si usted ha escrito, ya se resolverá el cardenal.
   En Burgos bien, según parece. Bernardo está ya en Astorga, o llegará hoy allá. Qué le parece a usted de admitir a la Hermandad al actual ecónomo de Castellón. Es excelente, pero... es tan cortito. ¿Y de Juan? Por otro día más.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 10.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 6, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 12 de enero de 1899




Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Anoche escribí, y qui no te memoria, ha de pagar reales.
   Deseo obsequiar a mis Jordanas con una ampliación en su oratorio y que sea tan baratita como pueda ser. Conque además de la dispensa de agencia, vea de simplificar la petición para que no aparezcan varias ampliaciones. El pobre Estruel es el que suele ayudarme la misa, y ni sabemos si cumple el precepto, y ha de ir a otra parte después los domingos. Si cumple el ministro suprima esta petición, si no póngala. Además la pobre criada también ha de ir fuera. Item sus pocas amiguitas, que son también de mi puxillus grex, no me atrevo a decirles que pueden comulgar allí, como resolvió mosén José podían hacerlo las agraciadas en el oratorio, con permiso del prelado, apoyándose en no sé qué autor. Si con la misma limosna que esto valdrá, podía conseguirse que cumplieran el precepto los que asisten, aunque fuera fijando un número, v. g., de tres o cinco, etc., sería mucho mejor. A ver, pues, si para el primer viernes de febrero les sorprendo con esta gracia.
   El cura de Castellfort es Boix, que ayer lo olvidé poner.
   Van como impresos unas pocas estampitas de mi paisano el V. Federich, al cual hace tiempo tengo devoción, y las reparte entre los más inocentes o las rifa. Los no agraciados que la deseen, que creo no la desearán muchos, por serles desconocido, recibirán si usted me las pide. Si tiene usted algún dominico amigo le mandaría también.
   A Serrano <*2*> no he escrito hace días, ni le diré lo del Colegio portugués, sobre el cual tanta ilusión tenía, y tan poca traza tuvo.
   Estoy aguardando con mucha ansia la carta de los mexicanos.
   No sé si saben la historia de aquel sacerdote de Almería, recogido por Serrano en Lisboa, al cual se lo llevaron los polizontes porque iba mendigando. Serrano lo limpió, lo separó de su compañera, lo envió a Murcia, amenazado de ser asesinado por la familia y marido de ella, emplazado por la audiencia de Almería, trasladado por Tormo de Murcia a Orihuela, joven de 27 años, simpático y bueno, etc. Al fin no pudiéndole trasladar a Orán por temor en el embarque a la policía, con los dineros de Serrano, Tormo y Cambra le han facturado a Francia y allí espera la dispensa de su irregularidad, las licencias de su prelado, etc. ¿No sabrían ustedes algún punto en donde pudiese ser colocado como penitente? Digan lo que alegrarían a los nuestros, a los cuales se les ha despertado un interés por esa oveja descarriada, al conocerla y tratarla. ¡Pobre criatura! Don Federico que le conoció en el Seminario dijo muy bien de él y las causas de su caída. ¡Pobre Almería! ¡Pobre Andalucía! ¡Pobre Castilla! Ecce, Domine... mitte nos.
   Corominas acaba de escribirme lo de la circular de Satolli, las exigencias de Sanchilla, lo del periódico alfonsino católico, lo de los centros diocesanos pidiendo dinero para todo, etc. Veré si nos proporcionamos dicha carta o circular o lo que sea. El Estandarte publica lo del arzobispo de Sevilla, tan guapito como suele y sabe hacerlo él, con elogios a los sacerdotes de la Congregación de San José. ¿Aún no sabe nuestro nombre?
   Su sobrinito de Cervera está en el colegio, y cuando viene con el uniforme parece todo un militar, atento y marcial.
   Ha fallecido Juan [?] Carrascull, regente de Chiva, ex-colegial nuestro, que usted conocería.
   No he recibido hoy todavía carta de don José, y estoy inquieto. Anoche le volví a escribir se venga enseguida. A Calatayud otro día.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol.

Hoy 12.

   Está enviado el premio de Solé a Corominas, que él lo vea y mande a su destino. Enviaré cartas de Marzá. Sigue bien.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 7, págs. 1-2



A don Remigio Albiol – 12 de enero de 1899




Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Anoche, envuelto en un periódico, cayó de él una carta suya del 5. Sin duda olvidarían de dármela, y la pusieron así. En ella veo que la cuenta de la inauguración del colegio, y del destino del diácono que yo no sabía hasta lo de Amposta, y me ha complacido el ofrecimiento espontáneo de dicho diácono, y mucho desearía conocerlo, como también al subdiácono. El interés por enviarlo a Astorga a este era sólo para que se ejercitase y viéramos, de todos modos ya resolveremos después del curso; ahora que continúe ahí.
   Creo que la bendición de la capilla puede hacerla cuando quiera <*2*> para celebrar, v. gr., el día del nombre de Jesús, pero la reserva no la hagan hasta el día de la Purificación, pues aunque debemos un día trasladarnos haremos que fuese en el mismo día de la Purificación.
   De México sin carta aún.
   Bernardo llegó ya a Astorga.
   En Burgos creo inaugurarían la nueva capilla el día de Reyes; pero Domingo no ha escrito. Los neófitos de allí, bien.
   Otro día más. No descuide el colegio, como le encargué en la anterior.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 12.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 8, pág. 1



A don José Prats – 13 de enero de 1899




Señor don José Prats

   Mi querido en Jesús: Cometí un pecado de olvido, y debo remediarlo. Ni envié a su familia por los colegiales lo que debía, ni recuerdo de qué otro modo podía hacerlo en caso. Así escríbame enseguida, y lo haré. Podía escribir al cura, pero creo que no conviene.
   Supongo se habrá fatigado preparando las veladas. Ahora descansará hasta que venga otra cosa.
   A Santo que me alegro desafíe en puntos de liturgia. Con todo se sujetará a cónclave el parecer. Aquí pensando Girona en piezas para Carnaval.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 13.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 9, págs. 1-4



A don Remigio Albiol – 16 y 17 de enero de 1899




Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Anoche 15 recibí su última; hay alguna carta que viene por la mañana.
   Veo en la suya la comida de Amposta con el señor cardenal, lo de la Memoria, lo de el albaceazgo madrileño (que Dios haga no sea como el de la rara difunta Baldovi de Valencia) y el desarrollo de ese colegio, que ha de ser el principio de la salvación de esa diócesis.
   He enterado a Girona del número de Correos ahí. Pueden consignar los del colegio a seis reales y también los del seminario, ya que así se les dijo, y Elías está por eso, y yo no lo estaba tanto porque el Correo ha de encarecerse apenas se doble el papel <*2*> que ya estaba a punto de hacerse este año, y que no se hizo porque acobardó a Girona, y de Roma lo pedían, etc. En cuanto a los seminarios no se les ha de aumentar la gabela; sino que ha de procurarse que con asentimiento del prelado, de los derechos que pagan, se cercenen las dos pesetas en las cuentas generales, para asignarlas al Correo, o en otra forma que [?] y no será difícil obtenerlo de aquellos prelados que se convenzan de la utilidad de la lectura del Correo, que en algún punto ya se reconoce, y creo que el señor cardenal lee el Correo, y no sería difícil se fijara en la conveniencia; pero esto ya irá viniendo.
   Don José García viene esta noche de Barcelona, en donde le han torturado las narices con dolores tremendos. Anoche le escribió Elías por si podía ver la agencia de <*3*> vapores de la Trasatlántica y averiguar cómo está el asunto de los dos pasajes, para cuando deban ir otros de la Hermandad. No debemos dejarlo dormido por si podemos obtener algún resguardo. Si iba usted alguna vez a Madrid no descuide preguntarlo.
   Hoy hemos tenido de visita la teresiana que es provincial de ellas en México, y conoce San Joaquín y Chilapa, etc., y me ha dado datos preciosos que pueden servirnos, encargándome no dejemos de vista México en donde la necesidad más sentida de los prelados, es la de quien les haga y forme sacerdotes, y el campo hoy está abierto sin competencia ninguna. No así otros campos que ya se empiezan a despertar. El Corazón de Jesús sacramentado que nos valga.
   Y voy a Almería. Sé el carácter enérgico y algún tanto absorbente <*4*> de Romualdo para con los de dentro, aunque con los de fuera le es conveniente, y le fue bien en Orihuela; sólo que en Almería puede perjudicarle porque ha ido demasiado prevenido contra el carácter de los andaluces; con todo su buen criterio le salvará allí a pesar de los murmuradores a natura. Conozco también a Jerónimo, que ya no hubiera podido soportar la férula de Remigio en Burgos, si no hubiese tenido la oportuna válvula de San Esteban, y necesita sin embargo cierto freno, lo cual impedirá que pueda estar nunca de superior independiente; pero como por otra parte es aprovechable, sobre todo en países de chufas, siento que Romualdo no le sepa llevar porque nos ahorra un Operario. No hay otro medio que irles advirtiendo a uno y a otro. Temo estos días otro conflicto y extraño no haya venido. Romualdo tuvo que ir a casa estos días por un asunto urgente de su familia, y tengo entendido (por carta de Ortí) que aquel se ha extralimitado al ir a predicar a una misa nueva, llevándose chicos, y haciendo concesiones y dispensas que no caerán bien a Romualdo. En fin, que nunca faltan cositas. Si escribe a Jerónimo que sea dócil a las indicaciones de Romualdo, y que no escuche a chicos, que temo lo hace. El único bueno para Jerónimo fue don Felipe hasta hoy. Y basta por hoy.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 17.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 10, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 20 de enero de 1899




Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Recibo la suya del 17. No debía contestar porque no urge; pero me sabe mal dejarles tantos días sin noticias. Recibí ayer la de don Luis, que ha enviado a Gasco.
   Siento que ese capellán de Zaragoza hable de ese asunto y de los profesores, etc., pues luego se refieren noticias allí, y pueden atribuirse a que lo han dicho los Operarios. Ya temo algún reparo del arzobispo sobre el punto relativo a la estancia de los profesores cuando no contestó categóricamente más que a las bases, y que los otros puntos lo hablaríamos; con cartas le hubiéramos convencido mejor.
   Bien por las próximas ampliaciones.
   Sobre Boix hemos de resolver antes de terminar el curso, pues se le dio calabaza o dilata, y ahora nos toca a nosotros proponerlo. A mí la cortedad <*2*> es lo que me imponía; las formas, que realmente podrían ser un obstáculo, hoy no lo son tanto, pues se ha despejado; por otra parte no escribe mal las cartas. Veremos. Más lucha tengo sobre Juan el barboll; veo que Juan no dice nada, y en mayo hemos de estar prevenidos a una resolución.
   Mucho me ha complacido la noticia de esperanza de promoción de beatificación del Ven. Federich. Aquí hoy es muy poco conocido. Viviendo doña Francisca Antonia Gil de Federich, que conocí y traté, todo el clero, canónigos, etc., iban el día 22 a felicitar a la señora que era de las casas más respetables de ésa. Ahora ha desaparecido el apellido, y el antiguo patrimonio de la casa fue a la familia Gargallo, que hoy reside ya en Barcelona. Quisiera más noticias sobre esa promoción, porque tal vez promoviéramos el conocimiento y la devoción del Venerable.
   Mucho me ha alegrado también lo relativo a nuestras Constituciones. San José que lo haga.
   Mañana aplicaré la indulgencia por mi amadísimo padre Manarni [?], promovedor de la devoción a san Luis. Aún recuerdo que el pícaro me sorprendió haciendo el acto de humildad de besarme la mano. También conocí y saludé el año 90 al padre de Agustinus. No le olvidaré en mis oraciones.
   Quisiera poderles enviar algunas cartas de colegios. En Almería escenas alarmantes. Se ha ordenado de presbítero un diácono profesor delatado por Soler, y que a pesar de la delación se le ordenó, rabiando de coraje Soler. El primer acto después de ordenado ha sido abofetear públicamente, ante los seminaristas, al vicerrector, amenazar que ha de asesinar a dos.
   De Astorga escriben bendiciones. De Toledo va el pedazo de la adjunta. Sancha me tiene espantado, y le pierdo la devoción cada día más. Vayan diciendo cosas buenas.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy 20, san Sebastián.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 11, págs. 1-2



A don Esteban Ginés – 23 de enero de 1899




Señor don Esteban Ginés

   Amado don Esteban: Recibido el Reparador, al cual he descuartizado, pues era muy largo.
   No tenemos nuevas noticias de México.
   En Toledo en el colegio sesenta alumnos ya. El año que viene no cabrán en la casa de los Infantes.
   Don Bernardo Curto muy contento en Plasencia.
   En Toledo dos aspirantes a Operarios, diácono y subdiácono. ¿Qué hace Plasencia tan encantada?
   De Roma y demás puntos bien, gracias al buen Jesús.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, san Ildefonso.

   Tengo <*2*> muchas [ganas] de ver Plasencia. ¿Lo querrá Jesús este año?
   Va una estampita de nuestro Venerable. Pídale que alcance para la Obra la realización de la obra de reparación a Jesús sacramentado.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 12, pág. 1



A don José Prats – 23 de enero de 1899




Señor don José Prats

   Muy amado en Jesús: están ustedes muy calladitos. Temo que las comedias no serían bastante tortosinas ni josefinas, aunque gustarán ¿verdad?
   Escribí a su madre enviándole a nombre de usted 20 duros por conducto de la esposa del médico.
   Envié por la misma a la madre de Royo una de las medallas de su hijo de Roma. ¿Cuántos Operarios astorganos vendrán a la Obra?
   Su afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 23.

   ¿Qué hace mi Santo?




Escritos II, vol. 12.º, doc. 13, págs. 1-4



A don Remigio Albiol – 24 de enero de 1899




Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Recibo su última en fecha (con la de Amposta) si bien dice que pasado mañana era san Ildefonso. ¿Qué significaba el convite de los profesores de latín?
   No es cosa de ir ex profeso a Madrid, pero si ocurre tener que ir a preguntar por algún desperfecto de cocina u otra cosa, hágalo y si no veremos de apresurarlo.
   Si la mina es buena, no repare en planchar aspirantes, porque la tronada es fácil nos venga, y hemos de tener cuando menos esperanzas de Operarios buenos, aunque deban ser mejores que nosotros, que es lo que pido a Jesús.
   Ya me <*2*> señalará usted la puntería de algunos, si Jesús me permite ir por ahí.
   Ignoro completamente la noticia de Zaragoza, tal vez san José quiere dar más fácil solución a nuestro asunto.
   Sobre los externos, por hoy basta con lo que se les hace. Ya habrá tiempo, en caso, que no podremos cargar más de lo que sea posible a los hombros de los Operarios.
   Sobre el Catecismo, casi no sé qué decir. Si hubiese ahí una asociación catequista que llevase el tinglado no habría dificultad es establecer una sección en el Seminario. Si ha de ser dirigir todo el movimiento de una catequística en la cuidad (que es lo que convendría) temo por el trabajo de los Operarios. Veo que se trata de una sola sección y en el Seminario. Aún así temo. Con todo no <*3*> me opongo que como provisional se establezca un centro en el Seminario, ya que sea solo y exclusivamente para niños (niñas no), y aún que se escojan los catequistas. Pruébenlo con pretexto de establecerlo por venir la cuaresma, y con carácter de solo la cuaresma, después ya veremos.
   Sobre “Correo” y su crónica toledana todo per modum unius, que refiera cosas del Colegio y del Seminario, que desde hoy forman un solo ente para la Obra, bajo su sombra y tutela, y lo mismo los internos que los externos.
   En Astorga sin otra novedad que la muerte de un seminarista que había venido de Cuba.
   Afectos a los nuestros. A Amposta dígale que le escribiré.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy 24.

   No olviden que el 24 es el aniversario <*4*> de nuestro Caparrós. No sé cuándo estableceremos las tablillas.
   Mora escribe de México que le visitaron los nuestros, de estos nada más.
   A Paco Salvador le han nombrado ecónomo de Funes, y el pobre está disgustado por sus ataduras. Creo que aquel señor obispo no es de vida larga, y entonces puede que pueda volar aquel.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 14, págs. 1-3



A don Benjamín Miñana – 28 de enero de 1899




Señor doctor don Benjamín Miñana

   Mis amados en Jesús: Empiezo ésta porque he de contestar, y porque van las preces adjuntas.
   Recibidos los rescriptos de Jordanas. Arreglaré cuentas con don Elías. Luis ya lo ha hecho bien en ponerlo todo en la nota, pero quitaré las agencias, y para no enredar las cuentas de don Elías pagaré todo, agencia y todo; pero en cambio, esto es, lo que pago a don Elías, que son 33,50 y son sin agencia 21,50, que me compre y envié estampitas Luis, y según como fueren, veré si hago otra compra de ellas para mi futura excursión después de Pascua, Jesús mediante.
   Ayer recibí carta de don Federico, desde San Joaquín (pero de fecha del 2 todavía). Dicho día había salido Bover de allí para Chilapa. No puedo enviarla para consultar a ustedes porque la mandé anoche a Osuna. Resumen: Que el de Cuernavaca (antes Campeche) está allí <*2*> esperando las Bulas; que ha convenido con Federico las Bases igual que Chilapa; que quería 5 o 6 Operarios, pero que se ha conformado con dos: uno para rector y otro para director espiritual; que desearía que Federico hiciera la entrada con él, para no tener que entender allí ya de seminario; que si me parece a mí enviar dos, uno para San Joaquín con Nadal, y el otro iría a Cuernavaca con Federico; y que si telegrafío se irá éste ya, aguardando al otro; que es población rica, clima el mejor de México; que cualesquiera religiosos lo tomarán, si se les ofrece, etc., y que de todos modos telegrafíe, que lo pagará aquel obispo.
   Quid faciendum? Ni puede dejarse por la proximidad a México, y aun a Chilapa, a diferencia de Guadalajara y otros que están muy distantes, por las vivas pinturas que hace Federico de aquella tierra de promisión, por sacar a Federico de aquella prisión de don Joaquín en donde no puede explacer (según creo) sus fervores, etc., y no podemos aceptar porque no hay tela. Barruntando me ocurría si enviamos a Amposta (que hoy sirve muy bien para número 1º en cualquier parte) y darle auxiliares, v. g., Llop de Mora y Tomás Cubells; pero quién va al Colegio de Toledo en donde está hoy Amposta, y ¿quiénes tendremos para Zaragoza? Crean que es un conflicto. <*3*> Además temo que pronto clame por gente. No sé cuándo telegrafiaré, ni en qué sentido, ni si telegrafiaré a las prisas de Federico.
   Astorga. El obispo ha pedido aceptemos la dirección del externado. Ayer envié las bases a Marzá, que está ganoso de esto, y creo le gustarán y tranquilizarán, pues le digo que las lea al señor obispo, y si no las acepta, non.
   En Valencia Osuna organizando la capital. El día de san Ildefonso hicieron comedias, y asistieron tres párrocos de allí, y el de San Esteban les dio mil misas de dos pesetas. En cambio todo lo que sacan de la rifa lo absorbe Rafael para pagar enredos de atrasos, y las obras se quedarán para el siglo 21.
   Hoy ha vestido el hábito de la Purísima la sobrinita de don José. Éste llegó ayer otra vez de Barcelona, y vuelve a sus sopores.
   La fiesta de esta tarde de 2 a 4 y media. No sé cuándo lograremos su jubilación.
   El cura de Villafranca escribe contento las felicitaciones que recibe de ustedes. Encarga les diga que él no puede escribir, pues ha de hacerlo sobre un libro y derecho.
   No he sabido más de la enfermedad del rector de Zaragoza.
   El correo de esta noche me ha interrumpido el hilo, y una carta del buen Marzá me ha absorbido una hora. Así pues, concluyo. Quería escribir contestando a Chaparro y no puedo ya.
   No nos ha dicho más de Vivar y el otro portuguesiño.
   Serrano escribe muy animado con la combinación de prelados por la muerte del de Braga, cardenal de Oporto ¡Pobre Portugal!
   Otro día más, que escribo más que ustedes.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy 28.

   Escribiré a Espinosa contestando a la suya.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 15, págs. 1-3



A don Esteban Ginés – 30 de enero de 1899




Señor don Esteban Ginés

   Muy amado don Esteban: Aunque sin temas particulares van dos líneas.
   No lleven tanta prisa en despidos de chicos cuando no peligra la moralidad en los demás.
   No me incluye usted la de don Andrés. Apenas sé nada de allá.
   Sí que han sido agradecidos los del Seminario con usted... ¡Parece imposible!
   Hace tres días tengo carta de México, de don Federico. Pide con urgencia dos, pues el obispo de Cuernavaca, que ya pidió hace tiempo a los Operarios para la dirección del Seminario de dicha diócesis, para la cual ha sido elegido, insiste en que <*2*> se vayan con él en el acto de hacer su entrada, para así no tener él (el prelado) que entender en nada del Seminario. Que de los dos que vayan, el uno se quedaría en San Joaquín con Nadal, y el otro con dicho Federico irían a Cuernavaca, que es una gran población, rica y de buen clima, etc. He estado rumiando hace tres días si iría Amposta, y proponer a dos auxiliares de esta diócesis que pidieron ir; pero en vista de las dificultades, hoy telegrafío allá que aceptamos la diócesis, pero que por este año no podrá ser. Así, daremos lugar al tiempo, y no será por culpa nuestra no poder <*3*> remediar aquellas necesidades de diócesis, a pesar de que es posible que perdamos estas ocasiones y las tomen otros institutos españoles, atendidas las circunstancias de estos en España.
   Supongo que don Pedro recibiría la mía. Que vaya escribiendo.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 30 de enero.

   En Murcia se les ha muerto un niño de 1º de latín.
   En Astorga un seminarista.


Escritos II, vol. 12.º, doc. 16, págs. 1-2



A don Pedro Alcántara Hernández – 30 de enero de 1899




Señor don Pedro Alcántara Hernández

   Muy amado en Jesús: Recibí su muy humilde y grata carta. Claro es que pronto o tarde ha de ser de la Obra tranquila y máxima gloria de Jesús, y fue una lástima no aprovechar para con su familia la crisis de la quinta, que fácilmente hubiera accedido a cualquier proposición.
   Por mí desde luego le diría que lo entablase con la familia; pero como estamos tan embarrancados no puedo fijarle época todavía. Si su familia se convenciera de que usted, aun estando con ellos, no podía darles toda la ayuda que tal vez hoy confían, facilitaría una resolución; pero esto no pueden verlo ellos hasta que lo experimenten; <*2*> de todos modos trátelo con don José María y me diga éste en qué ayuda se contentaría la familia. Si de México nos dieran la seguridad de celebración, podríamos decidirnos con más tranquilidad.
   De todos modos no piense ya más que en venir a la Obra pronto o tarde, y no se le peguen los cariños y volubilidades de los murcianos.
   Le bendice su afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 30 de enero de 1899.

   Tengo las manos heladas.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 17, págs. 1-2



A don Remigio Albiol – 30 de enero de 1899




Señor don Remigio Albiol

   Mi amado Remigio: Acabo de recibir su última con la crónica. El Correo Josefino de febrero ha salido hoy ya.
   Hace 4 días que recibí la adjunta que me devolverá usted. Durante estos días he barruntado y hubiera resuelto que no de conformidad también con Osuna al cual expuse todos los inconvenientes de desprendernos de un Operario en medio del curso, y hacer acudir dos de los auxiliares de confianza de entre los que tienen pedido.
   Pero Elías expone otras razones y he suspendido el telegrama negativo que iba a poner, y los nuestros han mirado la gran geografía que da detalles de aquella grande población y clima, etc., y no sé qué <*2*> resolveremos, pues están entusiasmados. Escribo a Amposta por si está dispuesto y que me telegrafíe y veríamos. Díganlo a Jesús y al Ángel de España. Bien nos vendrán los dos pasajes desde Cádiz o Santander en caso.
   No me hace feliz lo de socorrer los gravámenes de Altemps. Tendrán que pagarse in aeternum, y no es justo, y no podríamos ensanchar el Colegio.
   Ya iremos diciendo.
   Afectos a los nuestros.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol.

Tortosa, 30.

   Mi cabeza olvidaba lo principal. Si acaso de los del Seminario podía suplir a Amposta, al menos hasta después de Pascua, dígalo. Si no iría Grau a esa y le destinaría donde conviniese, que Elías cree que hoy está en disposición de cualquier cargo.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 18, pág. 1



A don Benjamín Miñana – enero de 1899




(Recibida el 14 de enero)

Carta de México del 27 de diciembre.

   El 24 fueron de Veracruz a Orizaba, en donde dijeron misa el día de Navidad, y a la tarde a México. El 26 dijeron misa en Guadalupe, y por la tarde durmieron en San Joaquín, Colegio de jóvenes Misioneros guadalupanos. Allí se quedarán don Federico y Nadal. El 2 de enero irían Bover y Blay a Chilapa. Se dice que el obispo de Chilapa pasa de arzobispo a Guadalajara, que es el país más importante de México. Visitaron en México al obispo de Cuernavaca, que aún no ha tomado posesión de su nueva diócesis.
   Hacía bastante frío en México, y la gente les miraba viéndoles vestidos de verano.
   Don Federico algo delicado del estómago. Los demás bien y animosos.

       [Manuel Domingo y Sol]




Escritos II, vol. 12.º, doc. 19, págs. 1-3



A don Remigio Albiol – 3 de febrero de 1899




Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Ayer 2 recibí la suya de fecha del 2, que supongo sería del 1; de todos modos no la esperaba hasta hoy.
   Esta tarde debía enviar el telegrama definitivo, y aún se ha suspendido fluctuando en las mismas indecisiones. Osuna opina que no, Elías que sí, yo sufriendo y don José que lo resuelva yo. Al recibir ayer la del obispo de Chilapa y aparte en otra las tres de los nuestros, nos produjeron doble efecto: deseos de enviar gente y tomar puntos nuevos para luego irlos llenando con más personal que era la ventaja que ofrecía Cuernavaca, el otro de aguardar personal para llenar mejor Chilapa... y no sería ni una cosa ni otra. Mañana al fin <*2*> me resolveré, y es fácil que sea en sentido de aceptar Cuernavaca pero... para otro año, que no sabemos aún [qué] año será.
   Escribo al obispo de Chilapa que no piense en lo del arzobispo de Oaxaca, que está en la línea de Veracruz a México, pues nos comprometemos con Cuernavaca. Además los tiros hemos de dirigirlos a México (capital), aunque sea colegio solo. En fin..., que es un agobio y sufre el espíritu por no poder proveer a aquellos campos vírgenes, y en donde nosotros lo haríamos todo según se ve con solo tener personal regular. Veo que Bover no se espanta ni de los ejercicios a los canónigos y sacerdotes ni de las cátedras.
   Ayer leímos las cartas en el salón de estudio y, como es regular, produjo entusiasmo. Si acaso creen ustedes prudente leerlas en el <*3*> colegio y aun en el seminario al terminar el estudio, pueden hacerlo.
   Apenas leídas, envíelas usted a Astorga, pues no podemos hacer tantas copias. El buen Carmelo se explica bien. Envío los originales a Valencia para que me las devuelvan.
   Por hoy nada más.
   Afectos a todos los nuestros.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 3 de febrero.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 20, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 6 de febrero de 1899




Señor don Benjamín Miñana

   Mis romanos: Luego se quejarán de que no se les escribe.
   Van las de Chilapa. Falta otra de Blay muy saladita, que no la encuentro y no se ha podido copiar; se leyeron a los chicos en el salón de estudio.
   Desde el 27 de enero estamos fluctuando sobre Cuernavaca. Tenía el telegrama redactado negativamente, y don Elías... insiste en que puede ir Amposta y Llop y Cubells, y lo suspendí. Amposta escribe que está dispuesto; mañana viene Llop... y no sé lo que haremos. Hoy carta de Federico del 13 de enero, y no habla de Cuernavaca y sí solo de poder fácilmente poner colegio en México (capital) y con iglesia, etc. De aquí, que es un conflicto que casi me contrista y me quita la paz del espíritu ante Jesús, y con ello la alegría que es la salsa del trabajo.
   A Izuel se le ha muerto su padre, y... ya no podrá ser de la Hermandad.
   (Reservadísimo, y que no lo sepa más que Juan). Temo que Vallés se nos ha trastornado de la cabeza; espero nueva carta esta tarde; está en Burgos, y escribe si puede ser trasladado aquí o a Valencia. No faltan <*2*> cositas, y don José me pone de mal humor también, y no quiero perder la esperanza de reconstituirlo, y me va faltando, y no sé qué resolver, ni está para obedecer, ni yo con ánimo de mandarle, pues si pudiese mandarle tendría ánimos hasta para enviarlo a México, si había de curar allí... y así estamos, y sin Operarios para echar mano de ellos para los puntos de España, y para ese provechosísimo campo de México, en cuyas diócesis seríamos los únicos dueños, pues nuestra Obra es el único necesario, y que no nos arrebatarían los otros institutos, que sólo se disputarán entre sí la predicación y el confesionario, con lo cual no remediarán aquellas necesidades, pues el clero indígena escaseará siempre si no va San José, etc. Y basta de lamentos.
   El pobre Osuna, además de la organización de la limosna en la capital, ha tenido ocho días de encierro en casa Gadea por la enfermedad y muerte, al fin, de su hijo mayor, sobrinito de don Vicente Vidal. Felipe escribe en lugar de don Francisco la fiesta, y que desean ir a México el organista de Almazora (Adell), el que fue organista en Lisboa (Franco) y otro sacerdote; a los tres negative.
   Hoy he enviado a la madre de Royo la medalla de plata.
   Ayer se concluyeron aquí las 40 horas acostumbradas; predicó Campos, y asistió el señor obispo.
   Y basta por hoy.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 6 de febrero 99.

   Última hora: El de Burgos empeorando. Mañana telegrafiaré lo traigan aquí. Marín en Toledo con peligro de gravedad en el pecho. El cardenal de Lisboa con salidas de las suyas ofensivas.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 21, págs. 1-2



A don Esteban Ginés – 7 de febrero de 1899




Señor don Esteban Ginés

   Mi amado don Esteban: Recibo la suya del 3 con la de don Andrés.
   Veo la espolsada que ustedes han hecho. No sé qué decir; pero no se arrepienta de obrar siempre con calma, y no haga mucho hincapié de los ardores de los novatos, que al principio todos quieren rigor, y luego ya van calmando sus bríos.
   Don Andrés escribió anoche, y dice las extravagancias del cardenal. Antes me había dicho lo de Braga y la muerte del cardenal de Oporto, y sus esperanzas que yo no tengo, porque no tiene el bueno don Andrés la diplomacia para organizaciones, a pesar de lo mucho que vale y valdrá siempre.
   Van las de Chilapa, y mándelas usted, después del leídas, a don Andrés <*2*> y dígales que yo lo he encargado.
   Don Federico nos apremia para que aceptemos Cuernavaca. Casi estoy resuelto a que se aplace para el año que viene. Además barrunta don Federico colegio en la capital. Además el señor Ibarra quiere que fundemos en Oaxaca; además si al señor Ibarra lo trasladan a Guadalajara querrá que vayamos.
   Con suma reserva le participo que temo se nos trastorne de la cabeza nuestro buenísimo señor Vallés, que está en Burgos. No lo diga y encomiéndelo a Jesús. También está muy delicado Marín, el que está en Toledo. Jesús sea bendito en todo.
   Telegrafío que nos traigan a Vallés aquí o a Orihuela.
   Otras espinitas hay todavía, y don José García no acaba de curar su estado anímico, que le hace dormitar con mucha frecuencia.
   Veo han resuelto pedir facultad para la no residencia de don Pedro. Así más tranquilos.
   Benjamín confía nueva aprobación de Constituciones, y entonces... a ver si nos da media docena de extremeños buenos.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol.

Hoy, 7 de febrero.

   Hay carta del Obispo de Chilapa contentísimo de los Operarios, y pide dos más para misiones. Le digo que no.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 22, págs. 1-3



A don Remigio Albiol – 7 de febrero de 1899




Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Anoche recibí la suya con lo de la enfermedad de Marín que vino a caer sobre mojado, pues tenía noticia de otro enfermo, que no digo por hoy. Hoy recibo su última y me hace poco feliz eso de los sudores. Si conviene sáquenlo pronto a Murcia u Orihuela, países cálidos, y si no envíenlo aquí que, aunque no tan cálido, es más seco y saludable. No deje de repetir noticias, y creo que aunque sea originada de constipado, debe alimentarse mucho, y mucha leche, etc.
   Después de la casi resolución negativa de Cuernavaca, se suspendió el telegrama, volviendo a estar en alza el papel afirmativo <*2*> según los alientos que tuvieran los auxiliares, pero las noticias de enfermedades, el haber recibido carta de don Federico sobre proyectos y esperanzas de colegio e iglesia en la capital, el haber aplazado Llop su venida, etc., han enfriado el fervor, y aunque no he telegrafiado, regularmente se hará en el sentido de aplazamiento, y Jesús verá que no se pierde por falta de deseo de nuestro espíritu.
   Aunque el diácono no debería quedarse a la Hermandad, no veo inconveniente en que se le proponga continuar, y ofreciéndole celebración entre tanto que no tendría seguramente en su pueblo, y ya tiene esta ventaja. Así podría aguardar si acaso voy yo por ahí, y trataríamos abiertamente el asunto de Hermandad o de servicio en algún colegio si le convenía.
   Bien por la paga del señor provisor. Creo que de todos modos conviene llevar inventario de todo lo que el colegio adquiera como propio, v. gr., el regalo del copón, vinajeras, etc., del amigo Alcázar, etc.
   Hoy escribo al obispo de Chilapa que espere por ahora gente, y escribo <*3*> [a] Bover y Blay, etc. Mañana lo haré otra vez a don Federico dándole instrucciones concretas sobre sus trabajos en la capital, que tanto él como Nadal me dan miedo con sus alientos.
   Haga rezar a la comunidad un Padrenuestro a san José y san Rafael por una necesidad e intención recomendada.
   Es probable se gane en Roma el pleito contra el arquitecto Regnoli, que pedía 7.000 liras por unos planos.
   Astorga sin escribir y me extraña.
   Don Francisco Osuna con la reorganización de la limosna en la capital, y además ocho días encarcelado en casa Gadea por enfermedad de su hijo mayor, que al fin ha fallecido, viaticándole don Francisco. Confía colocar 14.000 estampas dentro de Valencia, triunfo sería en estas circunstancias.
   Hoy las suyas, que ya escribiré a pesar de que hoy entre Roma y México me he dado un atracón que el pulso no quiere más.
   Afectos a todos.
   Su afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, hoy 7 de febrero.

   A Amposta escribiré cuando asegure los auxiliares.
   Hay lluvia de peticiones para México. Dos organistas. Adell de Almazora y Franco de Valencia. A todos dilata et amplius.
   Esta noche salen los Correos Josefinos para el Colegio y Seminario = 80.

   [Nota: La página 3 no aparece en los originales]


Escritos II, vol. 12.º, doc. 23, págs. 1-2



A don Ramón Ibarra – 11 de febrero de 1899




Tortosa, 11 de febrero de 1899.

   Excmo. e Ilmo. Señor Don Ramón Ibarra

   Mi venerado Prelado y amadísimo Padre: Hace cuatro días escribí a V. E. diciéndole, entre otras cosas, que no habíamos podido aceptar el encargo y ofrecimiento del señor obispo de Cuernavaca, y así es que no podrá ser por este año.
   Pero no me sufre el no poder atender, en cuanto sea posible, para solidar la empresa en esa su diócesis de Chilapa, y satisfacer los deseos de V. E.
   El 25 de este mes saldrán de Barcelona dos: si puede ser un Operario y un auxiliar; si no serían dos auxiliares de nuestra confianza, bajo nuestra dirección y responsabilidad.
   Si uno de los dos fuese apto <*2*> para llevar el objeto que don Federico tiene y desempeña en San Joaquín, podría ir éste a Chilapa, para remover ese campo con su predicación, por ser más dispuesto para esto que el señor Bover. Lo escribo a este para que ellos mismos lo combinen según su discreción y las necesidades de esa.
   Escribí a las hermanas teresianas sobre el encargo de V. E., respecto al gabinete de física. Si ellas no han salido lo tomarán los nuestros.
   Repitiendo a V. E. mi agradecimiento, le besa el anillo, su afectísimo y humilde capellán

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 24, págs. 1-6



A don Sebastián Bover – 11 de febrero de 1899




Tortosa 11 de febrero 99.

Señor don Sebastián Bover

   Mi amado en Jesús: Le escribí hace cuatro días a usted. Hemos recibido la carta de usted dirigida a los de Astorga; la de Carmelo inspiró aún más interés, sin duda porque fue la primera; además comete usted algunas faltas de ortografía, y debe mirarse un poquito en ello. Recibimos hoy la tarjeta de invitación de apertura de curso, y la revista “El propagador de la fe”. Gracias por todo.
   Pero no es este el objeto de esta carta. Como duermo, y sueño y como con México y Chilapa, estoy dando vueltas al problema de ayudas ahí. Sabe usted que abandonamos la resolución de ir a Cuernavaca, para lo cual debía ir Amposta, y de auxiliares Llop y Cubells. Estos dos han venido, pues les llamé con el fin de Cuernavaca, y están animosos, y con este motivo hemos pensado que vayan a ayudar a <*2> ustedes y lo escribo también en esta fecha a don Federico, y que saldrán regularmente el 25 de Barcelona; y ustedes combinarán la distribución de personal, por lo cual debían ustedes escribirse con frecuencia, pues veo que las cartas de Chilapa tardan sobre 25 días o más. De todos modos yo indico a Federico que mi parecer sería: Que Llop se quedase en San Joaquín; que don Federico, libre de todo cargo, trabajara en México y agenciase lo necesario para ver si podemos esperar para el curso próximo un centro allí aunque fuese de un pequeño colegio, que sirviera de base a todas las futuras operaciones nuestras en México; y aún si quisiera aceptar algún novenario, etc., para darse a conocer; y más que todo esto, que estuviese dispuesto para ir a Chilapa todas las temporadas que conviniese para ejercicios de las teresianas y de hombres, y si ustedes dos debieran darlos a los sacerdotes; para alguna pequeña excursión en Chilapa y para la excursión mayor que deba hacerse al terminar el curso para la colecta diocesana a favor del futuro Colegio de San José, y <*3*> así con su predicación por ahí, aunque no fuese más que para una temporada más o menos larga, removiera eso, y nos daría a conocer la Obra en Chilapa, y últimamente estaría de repuesto para si ahí o en San José caía alguno enfermo. ¿Está usted contento? Yo quería enviar con los dos a Amposta; pero me agobian sobre todo Albiol que dice sería mal visto por el cardenal que se le quitara de Toledo al mes de ser nombrado director en forma del Colegio de allí. Así si acaso Cubells no pudiera ir, porque su madre está espantada, iría Amposta con Llop, en lugar de Cubells.
   No sé si conoce las condiciones de los dos: Llop no es más que un buen benemeritus; pero capaz muy bien de una clase de latín, y aun de teología dogmática, preparándose; pero es de carácter formal, como catalán de la terra seca; bastante criterio, y de aspecto respetuoso, y suficiente diplomacia.
   Cubells es también un benemeritus; de formas exteriores y de aspecto poco agradables; en cambio es de misma buena voluntad, sencillo y un santito; cualquier superior hará de él lo que quiera, y servirá para muchas cosas. Ya sabe usted que tenemos cinco o seis peticiones de la diócesis y muchas de fuera, que hemos rechazado; pero solos estos dos nos inspiran confianza. Cubells quiere ser Operario; pero le he dicho que por ahora vaya como auxiliar, y así ustedes verán y le han de mirar como si fuese aspirante <*4*> para el día que ustedes me digan se le admita como Operario en la Hermandad. Creo le ha de servir bien a ustedes si cae bien ahí; y si no estaría de repuesto para el año que viene a Cuernavaca, o México u Oaxaca, etc. Escribo al señor obispo diciéndole el viaje de los dos auxiliares, y la posibilidad de que vaya ahí don Federico algún tiempo, lo cual creo le agradará. Las otras cartas que yo escriba al señor obispo tal vez las mande por conducto de usted. De mis cartas a usted solo diga al señor obispo lo que sea prudente, lo demás no.
   Respecto a ayudas seglares no lo descuidaré si se presentan jóvenes de nuestra confianza, para cocineros o despensero, etc.; no dejaremos de proponerlo con tiempo.
   De los dos Llop y Cubells, aprovecharán creo los dos pasajes de los Maríns; pero como quiera que en el convenio con el prelado eran cinco Operarios para Chilapa, esto es, tres para el Seminario y dos para San José, y además ha mediado eso de los dos para San Joaquín, creo que el gasto del pasaje de estos dos puede consignarse contra el señor obispo, y así nos recompensaremos del gasto que adelantamos con los Maríns. Esto como cosa de usted haciéndole ver que pagamos ya los dos pasajes. Además, nota bene: estos dos pasajes nos los hemos de cobrar luego de los auxiliares además, según las condiciones que hemos establecido con ellos, y cuya copia le incluyo. No es preciso, que usted las dé a conocer ahora al prelado, porque creería a primer vista <*5*> que es un gran negocio para nosotros, cuando en realidad no lo es; primero porque si en lugar de auxiliares, hubieran ido Operarios, les hubiera pagado el viaje a los tres que debían estar en el Seminario, y a los dos de San Joaquín, y en cuanto a los que deban ir a San José se convendrán con el prelado en cada caso, y desde luego que los cinco primeros, aunque hubiesen ido todos ahí, los hubiese pagado. Tenemos, pues, según esta cuenta, derecho al menos a cinco; ha pagado los de cuatro, queda uno por pagar de justicia; y en cuanto al otro, lo hubiera pagado, si lo hubiéramos exigido. Con todo, si usted cree que de los dos pasajes esos de los nuevos, no debe decirle más que como eran cinco los convenidos y no fueron más que cuatro, que ahora de los dos que van, pagará el obispo sólo uno, hágalo usted así. Esto todo como cálculo y opinión de usted ante el prelado, sin decirle nada de estas mis observaciones. Ya que cometimos la pifia de admitir al hermano seglar de Marín, justo es que lo perdamos. Pero, repito, como él pide misioneros, etc., es regular que quiera y deba pagarlos el viaje.
   Además en las condiciones de los auxiliares, como verá, vendremos obligados a darles 50 pesos mensuales, aunque no se los ganen en sus trabajos; por esto hemos puesto que si se los ganan y aun sin ganarlos, se rebaje la cuarta parte; y si pasaba sea la mitad del exceso para nosotros. No ha podido ser menos, ni para ellos, ni para nosotros, y me figuro que a ustedes les gustará el <*6*> contrato que es el que haremos a otros auxiliares que escojamos de nuestra confianza.
   Extraño diga en su última del 13 de enero que no ha recibido carta mía ni de nadie; pues sobre el día del 16 al 28 de diciembre escribí carta ya, no sé si a Chilapa o San Joaquín, y parece que el 13 debieran tenerlas ya.
   Celebro que cuide a nuestro Carmelo, y guárdense de los bichos y diga de Chilapa de sus calles, número de habitantes, quién dio los ejercicios a los 40 sacerdotes que asistieron a la inauguración, etc.
   No le riño porque haya aceptado las cátedras. Pero tenga presente e infúndalo a los nuestros, que no nos conviene personalmente la enseñanza que no es nuestro objeto, ni nuestro ideal, ni nos conviene. Podremos sí aceptar las enseñanzas de los seminarios en América, pero para ser desempeñada por sacerdotes auxiliares, que no faltarán, pero no precisamente por los Operarios. Así la responsabilidad o resultado únicamente caerá sobre los profesores y no la Hermandad, y estamos más libres, porque los Operarios han se ser más que simples profesores ante el concepto de las diócesis y del clero. No lo olvide para lo porvenir.
   Y basta, que no se quejará que le hago leer mucho mi confusa letra, e iré escribiendo.
   Vallés continúa grave. Marín no está peor.
   Envío a buscar sus libros de Vinaroz para que se los lleven los Operarios, e irán hojitas y escapularios para Carmelo.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 11.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 25, págs. 1-2



A don Sebastián Bover – 15 de febrero de 1899




Tortosa, 15 de febrero 99.    (Lea usted primero esta carta)

Señor don Sebastián Bover

   Amado en Jesús: El día 11 tenía escrita la adjunta borrada, otra larga para don Federico y otra para el señor obispo. Al ir a echarlas al correo, recibí telegrama de Llop diciendo que su padre se puso furioso al saber sus intentos y no podía aceptar. Esperé la de Cubells, y dice que su madre se moriría si fuese. De aquí que suspendí el envío de las cartas, y sólo se las mando por curiosidad, y para que sepa que tenía resuelto enviarles ayuda, y Dios no ha querido. No diga, pues, al señor obispo ese fracaso, si a usted parece.
   Anoche telegrama de Federico con contestación pagada y todo, repitiendo que el señor obispo de Cuernavaca pedía dos Operarios. Acabo de contestar que es imposible por este año, que el que viene sí. Crea que Jesús me envía penas en esta temporada. Vallés grave todavía. Marín convaleciente. La otra cabeza enferma lo mismo. Además el peligro <*2*> de que nos venga petición del cardenal de Santiago de España y tendremos que decir que no. Además, Marco en Roma tuvo un síncope diciendo misa, y se cayó en el ofertorio. Y basta de penas.
   Don Federico y Nadal escriben; éste filosofa muy bien sobre México y sobre San Joaquín; yo les encargo que por hoy San Joaquín, sin perjuicio de que puedan trabajar por México para que, si es voluntad de Jesús, sea allí el centro de Operarios, pero sin violentarlo.
   Había enviado a buscar a Vinaroz el Ligorio, para cuando fuesen los auxiliares. Veré si van las teresianas.
   Por Jesús pongan una estampa de san Rafael en su enfermería o habitación para que me los conserve sanos siempre, pero al menos hasta que vaya refuerzo ahí. Tranquilice al señor obispo asegurándole que primero será reforzar eso, antes que aceptar más campos.
   Está aquí Osuna; regresa mañana a Valencia. Muchos piden ir a México, pero no los queremos. Con todo, si les convenía Franco, aquel organista que nos llevamos a Portugal, lo dicen; es buen chico y disposición, sólo que es carácter bendito. Blay le conocerá. Tal vez éste con otro que buscáramos podía ir pronto. Vayan escribiendo.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 15 de febrero 99.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 26, págs. 1-2



A don Juan Bautista Calatayud – 16 de febrero de 1899




Señor don Juan Calatayud

   Mi Juan: Recibidas sus letrillas y el articulillo. El buen Francisco Escudé, no sé si por enfermo u ocupación, no ha hecho el croquis que hace casi tres meses se le encargó de mi santa Florentina, y luego se quejará de que no le damos faena. Debía ir en marzo y ya no irá y temo que tampoco en abril. En marzo irá el grupo del papa con Merry, etc., que ustedes mandaron y con San José de uno de nuestros colegios.
   Osuna llegó aquí el sábado para descansar porque estaba abrumado con sus correrías por Valencia para la limosna y la muerte del hijo mayor de Pepita Vidal, hermana de don Vicente, que tenía 17 años y cursaba el 2º de leyes y destinado a ser el heredero de los Gadeas que tenían en él fijada su mirada; Osuna tuvo que arreglarle del todo por espacio de cinco o seis días. Hoy ha marchado a Valencia, después de haber recibido aquí los imponderables obsequios del señor Bello, y le ha visitado dos veces, y del obispo que le hizo ir a comer, etc. Está fuerte y joven casi.
   Don José ha marchado esta madrugada a Corbera, y ha tenido fortuna, porque al haber estado aquí con el humorcillo que me causan a veces sus correntillas. Salían de ejercicios los seglares y me dijo que recordara que estaba el padre de Albiol y otro, y así he avisado. No cuido de ver lista, y a las 11 se han presentado Benjamín Tena, el padre de Fabregat, Felipe el hermano de Colon y cuatro <*2*> más, total 7, y he tenido que ser aposentador, y cocinero y etc., y se quedan los 7 esta noche.
   Tormo escribe que Alcántara continúa en el campo. Escribo esta noche a ver si le hace venir tres meses aquí para ayudar a Girona y le entonamos a aquella alma de cántaro. No sé si se logrará. No sé cómo se lo arreglará el pobre Tormo sin nadie, pues Puig aún no está allá, sino en Sagunto por sus ojos; dice irá pronto. ¡Pobre Tormo!
   Supongo que don Pedro Bruna habrá enviado desde Plasencia solicitud para la prórroga de su ausencia de la parroquia hasta el agosto.
   Veré si puedo enviar dos líneas para Chaparro. También escribiré a don Federico. Salude a su hermano de México.
   En este momento recibo la carta de Burgos. Vallés come y habla cuerdo... solo que recuerda sus cosas; le ha propuesto Enrique ir a convalecencia a Orihuela (como yo le proponía) y le halaga. No importa que pierda el curso, aunque yo deseaba se doctorara.
   Serrano apenas escribe.
   Las comedias de estos días me han puesto nervioso. La última noche, y asistía Cararach acabaron a las 10 y tres cuartos por no saber calcular; ha sido un escarmiento que fortuna que lo habré olvidado otro año.
   Vayan diciendo cosas.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Febrero, 16 de febrero del 99.

   Afectos a nuestro Luis. Paco arreglando documentos en forma, y me ha dicho hoy en vista de los apuros que si hay algún vacío que no repare y le he dicho que hay demasiados y por esto hace falta también aquí.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 27, págs. 1-2



A don Remigio Albiol – 18 de febrero de 1899




Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Recibí anoche la suya del 16. Vaya diciendo sobre Marín, y si conviene o recrudece el tiempo, dígalo que ya se lo pasarán ustedes sin él.
   No me gustaría Santiago por hoy, pero sí que me parecería mañana, por varios conceptos, aunque la distancia nos gastaría todas las mercedes de Operarios y más. Regularmente le diremos que no, si pide, como es fácil, pues ha pedido datos al señor obispo de Astorga, etc. Con todo no haga uso de ello absolutamente, aparte de que no [es] seguro nos llame, y además que solo con reserva lo dijo el obispo de Marzá.
   No se ahogue en tan poco agua con lo de que los asilados del colegio y superiores de allí puedan tener con el seminario y seminaristas. Infundan ustedes a los asilados que ellos son los benjamines de la Obra. Déjese estar de pensar <*2*> en trajes para San José por ahora, ya se les indicará para el próximo curso, qué clase de chaquetas y pantalón deben llevar, y con esto resulta el traje más distinguido y singular que encanta.
   Anteayer tuvimos aquí a su padre con otro al salir de ejercicios. Le pregunté cuánto necesitará, y no quiso nada, y solo le di una friolera para el viaje; pero comprendí que este año tal vez no ha atendido usted directamente a ellos, como creo se lo encargué a usted el año pasado. Así, hágalo, que no lo hice [yo] por ser así más fácil y aun más grato para ellos, y luego cárguelo usted aquí.
   Ayer carta de Chilapa del 26 de enero. Bover había tenido aquella diarrea (de sangre entendí) que tuvo al terminar el curso el año pasado, ya que se le alivió tanto con los baños en Vinaroz; dice que ya estaba mejor, pero estoy espantado. Tuvieron un terremoto singular. Por lo demás, con un poco más de personal dominábamos completamente ciudad y diócesis. El cabildo le pidió ejercicios para él y beneficiados; pero se ha aplazado para las vacaciones; van con sotana y manteo con esclavina, a modo de balandrán por las calles.
   El enfermo está más reforzado, y ha desaparecido el delirio producido por la enfermedad, y no querer tomar alimento los primeros días de la enfermedad. Si empeorare ya diría quién es; entre tanto oraciones, pues me sería una gran contrariedad, si Jesús permite que se nos estropeara valiendo tanto como vale.
   Afectos a Marín y a don Antonio.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol    Hoy, 18 de febrero 99.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 28, págs. 1-4



A don Remigio Albiol – 21 de febrero de 1899




Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Escribí hace tres días. Acabo de recibir la suya y sin tiempo para consultar, pues don José es fuera, van dos líneas.
   Se ha dejado usted la principal combinación en la distribución de becas. Diez becas enteras para el Colegio de San José, o sea, veinte efectivas para dicho Colegio, pero en la forma siguiente: Los que en lugar de becas en el Seminario quisieran aspirar a tenerla entera en el Colegio de San José, deben aspirar a solicitarlas directamente para este objeto definido o el examen, y serán perpetuas, mientras su conducta literaria y moral no lo desmerezca. De esta manera con diez becas tenemos veinte josefinos de los mejores,<*2*> pues casi todos preferirán tener beca entera de los asilados a la eventualidad de una media o cuarta en el Seminario, y serán josefinos que irán con mucho cuidado para que los superiores no informen mal sobre su conducta moral.
   Las otras 40 se anunciarán para el Seminario, diciendo que se proveerán enteras, medias, terceras o cuartas partes a juicio del prelado según el informe del tribunal y condiciones del aspirante, y así pueden los más distinguidos ser mejor favorecidos, y... que los que las obtengan unas y otras las conservarán mientras no lo desmerezcan su aplicación y conducta, y así siempre hay lugar a misericordia o justicia.
   Niños de Coro. No le halaguen a usted las voces. Estas vocaciones siempre <*3*> son dudosísimas, y sería mejor que no tuvieran opción a ellas (a las becas) porque más vale exponer a que se pierda una vocación buena que no que no entren dos no buenas. Mas como ya están establecidas en cierto modo, podrían ser, con nota buena obtenidas después del primer curso, con derecho a no ser continuadas si no sostienen las notas y desde luego si en alguna asignatura fuere suspenso, o su conducta no fuere ajustada a juicio [de los superiores], no seguiría.
   No es preciso escasear mucho el número de becas, por el afán de ahorros para el Seminario.
   ¿Qué más?
   Si viene Santiago o alguna otra deberemos decir dilata a no ser que fuera Sevilla o Madrid, pues luego los directores... se quejan de falta de personal.
   Es fácil que no vaya esta próxima primavera a Orihuela, Murcia y Almería, porque no veo gran objeto. A Zaragoza, Toledo y Burgos es fácil, y a Toledo haré un sacrificio, por el amo que no me entra. Convendría que fuese un día a Salamanca por uno <*4*> que pidió ser Operario y dimos dilata, y otro que hubiéramos aceptado y consultó y le dije que lo pensara mejor porque estaba inclinado a los carmelitas al mismo tiempo. No sé lo que haré. Y prou que no tengo tiempo, y me sobran estos días penas y además asuntos.
   Creo dije a usted que Bover habrá escrito otra vez. Le he repetido aquello del año pasado al fin de curso y que se le fue con los baños de mar. Dice que no fue nada, pero temo. Lo demás de allí demasiado bien, y solo faltan un par de auxiliares aunque fueran como Cubells que nunca pueden hacer mal por su buen carácter, aunque no puedan hacer todo el bien que desearíamos, pero que no serán estorbo nunca.
   Hay varias peticiones y a todas nones.
   Afectos a todos y escribiré a Marín contestándole, cuando pueda.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 21.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 29, págs. 1-4



A don Remigio Albiol – 23 de febrero de 1899




Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Ayer escribí a usted sobre becas. Algunos detalles olvidé, pero creo pueden deducirse de mis observaciones.
   Bueno es que me tranquilice sobre Marín en la que recibí anoche. Dígame si el subdiácono está resuelto, y su situación de familia, etc., para ir pensando o resolver tal vez enseguida. La Congregación de obispos y regulares no ha querido extender nuevo Decretum laudis porque el que dio es amplísimo y mayor que el que suelen dar la primera vez en que suelen por sin perjuicio de los derechos episcopales, y en que sólo aprueban el fin (scopus) y allí está aprobada la misma Hermandad, la cual y sus Operarios dependen ya de la Congregación, y pueden entrar a ella cuantos sacerdotes quieran sin necesidad de permiso de los prelados. <*2*> Por ello pienso escribir a Astorga sobre uno o dos, y cuando convenga a Almería. ¿Conoce usted a don Diego Martínez de Almería, pbro., que es cura? ¿Y al joven del cuarto año Eduardo Romero Cortés? Dígalo.
   No veo tenga usted motivos de juicios cuando sabe que nunca le he ocultado la satisfacción por su celo, así como tampoco sus presunciones de carácter, o como yo le llamaría sus soldaduras, que quisiera desaparecieran para siempre para gloria de usted mismo. Así, pues, no barrine que no han de haber barrinas, que no es nuestra Obra una religión sino una fraternidad, y después de un bufido, ya no se piensa más.
   En cuanto al Reglamento, los actos sustanciales haga usted que se cumplan; lo demás se acomoda a las estrecheces del personal, y las visitas anuales, sin hacer ellas nada, bastan para irlo sosteniendo todo.
   Hace bien en decir lo que sepa de Burgos y de otras partes. Yo escribiré a Enrique algo sobre eso, sin sospechar que usted lo indica, y aunque lo creyera no im-<*3*>porta, que así ha de hacerse siempre.
   Escribiré a Marín cuando pueda.
   En Astorga paz por ahora.
   El cardenal de Lisboa como siempre, y no quisiera yo excitarme porque no quiero que desviemos los designios que Jesús acaso tenga allí sobre nuestra Obra; pero a no ser eso, no me costaría proponer a los nuestros un golpe de estado.
   El enfermo era Vallés: se debilitó y estuvo en delirio casi cuatro días. No lo escriba usted allá, y haga como si no lo supiese: temo le vino de la enfermedad del oído. Está ya bien y tal vez le enviemos a Orihuela o que venga aquí una temporada. Repito <*4*> no lo diga.
   ¿Ha visto usted la circular de la Congregación de estudios de Roma a los centrales? Creí que era cosa secreta y la sabía yo, y veo la publica la Revista de Valladolid. Con todo no la comprenderán los arzobispos, y debían haberse dicho de otra manera y tal vez se les repita de otro modo más claro. Ya le contaré la historia de dicha circular; no diga nada de esto tampoco. De todos modos vea de ir preparando para el año que viene, al menos dos de Toledo, sino al cardenal no le iría bien.
   ¿Y de las becas del Seminario no pueden enviarse media docena a Roma? Váyalo pensando.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 23.

   Afectos a todos.
   Va por el correo de mediodía.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 30, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 23 de febrero de 1899



Tortosa, 23 de febrero

Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: No había escrito porque no es hora todavía, pero aprovecho la ocasión de enviar una petición don José. Recibí ayer su última con la noticia sobre el resultado de la petición nuestra a la Congregación, que yo creía habría sido pidiendo se redactase el Decretum en la forma propuesta por el consultor, y pensaba que usted lo tenía prevenido todo así, y no se ha de dejar de prevenirlo, si un día la ocasión le ofreciera hablar y tantear al cardenal prefecto, que no sé hoy cuál es.
   Pero de todos modos yo estaría completamente satisfecho con el decreto dado, y casi no ambicionaría más, si hubiese indicado en él la aprobación de las Constituciones, o al menos (aunque sería lo mismo) que se hubiesen puesto en ellas las enmiendas del consultor. Esto nos bastaría. Recuerdo que usted me dijo que el padre Corrado le había dicho, creo que antes del Decreto ya, que podríamos imprimirlas. Claro es que podía hacerse; pero si después venían las modificaciones, aunque estas sean accidentales, me repugna mucho, porque parece desvirtuar el sello de aprobación que tenían antes, y que se miraban con respeto como visadas por la Congregación. Así, pues, si pudiéramos tener esas anivadversiones, modificaríamos las Constitu-<*2*>ciones conforme a ellas, y es de creer que cuando en otro decreto futuro venga la aprobación de estas, se sujeten ellos a dichas modificaciones. Si puede obtenerlas lo hace; y si no nos resolveremos a editarlas en litografía o de otro modo, pues así no podemos estar, y es preciso sean leídas y conocidas de nuestros aspirantes, ya que los nuestros han tenido poco cuidado en esto respecto de algunas.
   Otrosí: ¿Cómo podremos acreditar que realmente dependemos de la Congregación, y que por lo tanto los obispos no tienen derecho a impedir la entrada de jóvenes o sacerdotes a la Hermandad? Tenemos al obispo de Almería que nos impide la entrada de Paco Salvador y dos o tres más; si yo puedo probarle eso otro, haría firmar a Tedó una copia del Decreto nuestro, y lo mandaría a dicho obispo y al de Astorga, etc., en caso de que me lo pidiesen; pero debería poderles probar que realmente incluye el decreto esa emancipación. Así, discúrralo y véalo y diga algo.
   Me hablaron ustedes de Samsó y que me dirían algo de él... y no lo han hecho.
   Vallés casi bueno del todo, gracias a Jesús. Marín bien ya.
   (Reservado) Anoche recibí su telegrama. Temo que el O. no se aquiete pues dice provee, y puede entenderse proveer el expediente para ir a Roma, etc. Espero con ansia pasado mañana carta de usted aunque tal vez debe resolverse mañana. No diga al nuestro, que ya le escribiré yo cuando esté ultimado el asunto penoso.
   Ya iré diciendo de Chilapa. No han escrito de nuevo, pero el hermano de Rosita de Braba escribe a este muy buenas noticias. No tardarán en escribir.
   Digan cosas. ¿Y no podremos fundir en el molde a nuestro Guardiola?
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 31, págs. 1-4



A don Esteban Ginés – 25 de febrero de 1899




Tortosa, 25 de febrero 99.

Señor don Esteban Ginés

   Mi amadísimo don Esteban: Creo hace días que no le he dicho alguna cosita, y eso que debía hacerlo por el primer tema que diré; pero he tenido espinitas estos días, que me llamaban la tentación; no eran propiamente de la Obra.
   Voy allá: 1.º No quise se publicase el adjunto campanario porque dice demasiado y poco; como quiero que sea el mejorcito de usted, y como recuerdo la buena impresión de cuando usted emitió las primeras ideas en nuestro salón de estudio... quiero que el punto culminante y casi único, sea que es el viaje que nos señala que allí está Jesús sacramentado; y así, que al divisarle desde lejos <*2*> el campanario, y al pasar por las estaciones, sea lo primero un saludito o comunión espiritual. Conque haga resaltar un poquito esto... e irá luego en el mes de abril.
   2.º Tengo carta de Roma. Se presentó en la Congregación solicitud nuestra para nueva y más amplia aprobación, o Decretum de nuestra Congregación, y el Congreso o comisión se puso las manos en la cabeza porque dijo: Que en nuestro decreto primero se han dispensado dos cláusulas que se suelen poner en los primeros Decretum laudis, esto es, aprobar sólo el fin, scopus, y que en el nuestro no sólo scopus sino la misma Hermandad ya, y además sine lesione jurium episcoporum, <*3*> que tampoco se ha puesto en el nuestro; de tal suerte que estamos bajo la inmediata dependencia y jurisdicción de la Congregación, emancipados de los obispos; y que por lo tanto con aquel decreto pueden venir a la Obra, no sólo jóvenes sino sacerdotes que quieran, sin necesidad de permiso de los obispos.
   He vuelto a escribir que nos diga de qué manera podremos probarlo o si puede obtenerse esta declaración de la Congregación. Si es así, pienso poner la batería al obispo de Almería que nos interrumpe la venida de Paco Salvador y de uno o dos más. Ya puede usted preparar algún extremeño.
   3.º Vea si puede leer la circular del prefecto de estudios de Roma, dirigida a los centrales, y que publica la Revista de catequística de Valladolid. Creo que los <*4*> obispos no la entenderán. El papa quería suprimir centrales en vista de que no se envían a Roma bastantes alumnos; pero la Congregación le detuvo y probó si con dicha circular se animaban y resolvían los obispos a enviar chicos. No lo diga usted absolutamente. Ya le contaré la historia. ¡Pobre abuelito! Si Jesús nos lo conserva un par de años.
   4.º La situación de Lisboa es malísima. Serrano escribe que el cardenal piensa suprimir el colegio. Le he contestado que no se apene, que nos retiramos con gusto. Barrunta Serrano el ir a Braga, y le contesto que es un disparate. En fin, veremos.
   5.º En Valencia muy bien la organización de limosnas; confía Osuna sacar de la capital de dos a tres mil duros.
   6.º En Astorga bastante bien. Van a encargarse del externado. El rector está bufando.
   7.º Por Pascua haré mi excursión. ¿Hasta dónde llegaré? No sé.
   8.º El cardenal de Santiago ha pedido informes al de Astorga sobre nosotros. Temo invitación cualquier día, y estoy espantado, y tal vez digamos que no. ¿Qué dice usted?
   Otro día más.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 25 de febrero.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 32, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 4 de marzo de 1899




Tortosa, 4 de marzo 99.

Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Falté, en verdad, en no escribir a usted el miércoles la llegada de don Juan; pero creí que el jueves volvería don José y le acompañaría a Vall, y no volvió hasta anoche junto con Juan, pues no le abandonó hasta hecha toda la triste operación. Está aquí Juan, pues, y no sé qué hacer, si estarse aquí unos días, o temporadita, o que se vaya pronto. Con todo, como la operación no está más que en período indefinido, y es sólo provisional la estancia de la neófita en teresianas, temo que si marcha enseguida nos expongamos a otra crisis. Ya iré escribiendo, pues, y quiero tocar algunos extremos de cartas anteriores.
   Apenas he podido conferenciar con Juan sobre esos colegiales; sólo esta mañana ha empezado a referirme una de las espinitas de ahí, que usted no me <*2*> había indicado.
   Tengo carta de don Federico del 6 de febrero; está agenciando allí modo de montar colegio para el año próximo, y esto le habrá suavizado el sentimiento por mi telegrama de que no podía ser Cuernavaca este año. De Bover deseaba carta, porque estoy intranquilo por su salud, y no ha venido. En Almería Soler con apuros económicos, además de las cosas de aquel rector, que en verdad, me es una crucecita aquella casa. En Astorga menos mal, y se van apoderando de la situación.
   Pregunté a usted una aclaración sobre las facultades o privilegios resultado de nuestro Decretum laudis, y sobre todo modo de poderlos probar teórica y prácticamente.
   Deseo me diga la dirección de don Iñigo... pues no he contestado a su carta afectuosa de septiembre pasado, y quiero cumplir y verle, cuando por Pascua, Jesús mediante, pase yo por allí.
   Tengo algo más que preguntarle y será otro día.
   Vallés parece que está mejor; se encuentra ya en Orihuela, y hasta me ha escrito desde allí dos líneas; es otra tribulación sensible en tanto como vale aquella criatura.
   Don José estuvo dos días en cama; el lunes va a Barcelona otra vez. Dije al obispo debía quitarlo de Santa Clara, y creo lo hará; pero no basta aún.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 12.º, doc. 33, págs. 1-2



A don José María Tormo – 4 de marzo de 1899




Señor don José María Tormo

   Amado José María: Recibí ayer la suya. Creo puede entregar a Alcántara la mía, pues le animaba y puede usted leerla antes. Aliéntele y tranquilícele que no se hará sino todo en conformidad con su familia.
   Recibirá por Valencia las cartas de Chilapa, que aquí leímos a los chicos en el salón de estudio. Ahí hará usted lo que le parezca.
   Veo la tardanza de Puig. Lo escribiré a Osuna.
   Las cartas envíelas luego a Orihuela.
   Creo dije a usted que estábamos indecisos de enviar a Amposta a México con Llop como auxiliar. Ayer resolvimos que no, a pesar de que <*2*> el pobre Amposta escribe de que está dispuesto y contento. Más al ir a telegrafiar allí dice don Elías que lo suspendamos hasta que baje de Mora Llop. Encomiéndelo a Jesús, pues sufro de ver que no podemos, y se presentan tan vastos campos. Ya lo verán ustedes por las cartas.
   La petición de don Federico es para aceptar el Seminario de Cuernavaca.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy 4. Dígame de Alcántara y cuídenle y que esté tranquilo.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 34, pág. 1



A don Benjamín Miñana – 7 de marzo de 1899




   Mi Benjamín: No puedo escribir largo.
   No lleven prisa por Juan, hasta que sepamos cuál será el desenlace, no sea cosa que luego tengamos que apelar a otro telegrama. Aquí fuera del gusto de tenerle no hace gran cosa, y ahí hará falta; pero repito, que no medie el otro hermano en el asunto (y hoy no sabe aún nada), siempre temeré los enconos de su familia.
   Recibidas las estampas de Luis. Gracias mil. Juan ya me ha tomado más de ciento.
   Afectos a todos, y vaya usted escribiendo.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, santo Tomás. He comido en el Seminario con Juan.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 35, págs. 1-4



A la Madre Providencia de San Salvador

9 de marzo de 1899



Madre Providencia de San Salvador

   Mi amadísima en Jesús: Acabo de recibir su última y siento sus fatigas de corazón y no me sufre el mío no aliviarlas aunque no lo merezca.
   No se pudo pensar en la acogida a esa casa para prueba, y que era la solución más natural y digna y eficaz, primero por las circunstancias antecedentes que usted no ignora; segundo, porque cuando usted tuvo la inconcebible ligereza de revelar a la madre Inés el pensamiento de trasladarla ahí que sabe usted era más deseo de usted que mío. La madre Inés lo tomó de malísima manera por parecerle que era una humillación para ella, y así se le hubiera parecido ahora y aun hubiera aumentado la pintura de la conducta de S. Pro... y tercero porque ustedes tenían la clausu-<*2*>ra papal, y el obispo no podía obrar por sí, y se necesitaba la dispensa de Roma, que aunque se hubiera conseguido enseguida, requería un expediente y el consentimiento de la comunidad, etc., y todo esto era engorroso. No podía, pues, partir esto de nosotros, ni lo permitía nuestra dignidad. Más bien debía haberlo pensado la madre Inés y usted.
   No dudo que ella recibiría con efusión una carta de usted y más si ella le presentaba la perspectiva de la esperanza de una puerta que se la abría; pues en los cargos que antes y después de salir hizo a su hermano Juan para vindicarse contra la madre Inés, uno de ellos era que le echaba en cara de que no tenía el corazón allí, sino <*3*> que todo el corazón se lo había llevado la Madre de Vinaroz. Por esto digo que lo recibiría bien.
   Pero como la crisis por que ha pasado su cabeza y su corazón en tanto tiempo no permite adivinar el resultado que dará cuando recobre la calma, se hace necesario aguardar unos pocos días más, para ver si es prudente darle ese alivio, y ver cómo fija el norte de sus afectos.
   Don Felipe la visita y la confiesa con frecuencia y en carta de hoy mismo me dice que está bien y tranquila, y ella misma confiesa que, a pesar de los esfuerzos que hace, no puede apartar y tiene clavada en su imaginación y la excita a encono contra la madre Inés. Esta fijeza de poca humildad, no permiten, repito, obrar en ningún sentido. No dejaré de ir diciendo, si conviene diariamente, el estado de ella, y <*4*> Jesús que obra según los designios de su amorosa voluntad.
   Mis respetuosos y cordialísimos afectos a mi amadísima doña Francisqueta.
   La bendice su padre

       Manuel Domingo y Sol    Hoy, 9. Santa Francisca Romana.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 36, págs. 1-2



A don Remigio Albiol – 10 de marzo de 1899




Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Recibida anoche su última carta sobre velada. Veo se entusiasman de esto lo toledanos. ¿Qué dirían de una velada josefina?
   Va copia del rescripto obtenido por Benjamín para tener expuesta la imagen de san José el día de Pasión en nuestros colegios, y creo también en los seminarios dirigidos por los Operarios.
   Calatayud tuvo que venir por asuntos urgentes de familia, y está aquí ahora, pero regresará pronto a Roma.
   Vallés en Orihuela ha recaído otra vez. Hemos dispuesto lo traigan aquí apenas esté en disposición.
   Celebro se ordene nuestro subdiácono. Si voy por ahí veremos de sellarle de josefino. Tengo aviso de dos subdiáconos más, recomendados por todos. En cambio habrá dado <*2*> esperanzas a un joven presbítero de nuestra diócesis, y creo le escribiré estos días con el dilata indefinido. De otro joven presbítero conocido nuestro que sabemos va a pedir estamos fluctuando. De los tres de Roma me da muy buenas noticias Calatayud, incluso del bienaventurado Marco, que está admitido ya y tiene el permiso del obispo de Murcia, aunque la familia no lo sabe. Los otros dos, Royo y Espinosa, excelentísimos, sobre todo Royo, al que suponen hoy ya una eminencia científica. Además hay esperanzas de tres más, uno diácono.
   Aquí tenemos tres auxiliares distinguidos para colegios en el próximo año.
   El rector de Zaragoza continúa enfermo y el sobrino de don Juan Royo interno allí, escribe a este, que si muere el rector dicen allí que irán los curas o religiosos de San José.
   Bover escribió una larga carta. Están abrumados de clases. Blay además de la pastoral y rúbricas ha tenido que tomar el primero de latín.
   Pidan a san José nos quite espinas.
   Afectos a todos.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 10.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 37, págs. 1-2



A don Esteban Ginés – 10 de marzo de 1899




Señor don Esteban Ginés

   Mi amadísimo don Esteban: Recibida su última muy grata.
   Hemos de prevenir 2.500 pesetas por el patio de Almería y otras cosas. De todos modos no olvidaré el ver lo que podremos ofrecerle para salir del apuro de las tres mil pesetas.
   Va copia del rescripto obtenido por Benjamín para poder tener a san José descubierto el día de Pasión. Que el santo nos bendiga y nos quite espinas y nos dé muchos y buenos Operarios y de rore coeli et de pinguedine terrae.
   No diga que no tengo ganas de ir por esa tierra; lo que me sobran son ganas; pero cuando no <*2*> median motivos de gloria de Dios que lo exijan me hace escrúpulo. Tengo ganas de dar gracias a santa Teresa en su sepulcro por el Decretum laudis, y ver Yuste, y venerar el sepulcro de mi santa Florentina, y tendré que mortificarme también, si usted no me ofrece motivos de gloria de Dios.
   No sé si le dije que temo que nos venga otro Central además del de Zaragoza, y temo, amado mío, que el año próximo no tenga que cargar usted con la cruz de otro punto, al menos por una temporadita, pues sabe que su destino final es el central.
   Tengo anunciada la esperanza de dos o tres ordenados in sacris para Operarios, además de los tres romanos.
   Calatayud tuvo que venir por asuntos urgentes de familia, y está aquí, pero regresará pronto a Roma. Matas va siguiendo regular y dócil.
   No me dice don Pedro algo sobre su sobrino.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 10.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 38, págs. 1-4



A la Madre Providencia de San Salvador

11 de marzo de 1899



Madre Providencia

   Mi amadísima en Jesús: Por el correo de mediodía he recibido las adjuntas que sin duda debieran llegar anoche. Por el exprés recibo la de usted.
   Anteayer en vista de su segunda carta escribí a Felipe lo que usted me decía, pero encargándole no dijera nada a S. P.
   Me decía también Felipe que S. P. quería escribirme, pero que le repugna mucho. Yo deseaba que no me escribiera, pues hace muchos meses que yo no he tenido tratos con ella, sino que dejé todo el asunto en manos de don José García para que se entendiese con ella y la madre Inés y así lo han hecho, y después hice venir a su hermano de Roma para el mismo objeto. A. S. P. no contestaré <*2*> tampoco por ahora a la suya, porque deseo darla a conocer mi resentimiento por su falta de humildad, o al menos de conformidad. Lo sé todo y lo oí todo, y no quiero hablar del nerviet de la madre Inés y su falta de constante paternidad: pero no puedo menos de reprobar la falta de virtud de S. P. y de no dominar su pasión que la ha conducido hasta el borde de la locura, cuando yo creí que aun sin espíritu y aun sin vocación, su talento y buen carácter bastaban para hacerla superior a todo. Pero está hecho ya, y por caridad y por deber haré lo que convenga; pero no deseo nada, ni me inclinaré a ninguna solución, ni casi propondré nada sino que lo dejaré al parecer de los demás. Si cuando usted le reveló el pensamiento a la madre Inés, en lugar de <*3*> mirarlo como una humillación, ella misma debía haber allanado el camino y hacerle el puente: no lo hizo y ¡altos juicios de Dios! ha permitido ese resultado.
   No quería escribir esta noche todavía a usted hasta mañana, pues esta noche viene mosén José de Barcelona, y quería hablar con él, pero en vista de la carta de usted me apresuro a contestarla para darle conocimiento de todo, y no haré sino lo que se me aconseje, pues, repito, no sé desear nada ya.
   De todos modos lo que conviene no apresurarnos. Si lo de S. P. ha sido solo efecto de la perturbación particular ocasionada por las circunstancias que la rodearon, remedio fácil hay para todo y esperanza para cualquier campo que la Providencia le señale. Pero antes conviene adquirir esta seguridad, y ella lo manifestará <*4*> en sus cartas y en su conducta.
   Como no sé si usted al escribir a Felipe, le escribe a ella, también escribo yo a Felipe que no se la entregue ni le diga nada de usted. En caso que salga de ella todo, y que dé más muestras de arrepentimiento y de humildad y de deseos más vivos. Si hay esta base lo demás todo es fácil de arreglar y de allanar. Así demos lugar al tiempo.
   Volveré a escribir a usted si tengo noticias. La salud de usted es un gran entorpecimiento para muchos cálculos.
   No escriba largo.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 11.

   Mis afectos a mi amadísima doña Francisquita. Devuélvame estas cartas.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 39, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 12 de marzo de 1899




Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: escribo sólo para que no pretexten olvido, aunque no hay cosa particular, y el tiempo tampoco es propicio.
   1.º Vean de remediar el papel de cartas de ustedes que se clarea tanto que me saca los ojos.
   2.º Vallés en el mismo estado; anteayer bastante esperanza; ayer ya lo mismo; veré si llega hoy nueva noticia, pues el pobre Domingo escribe diariamente. Marín está en convalecencia; la otra espinita lo mismo.
   3.º No puedo detallar las cartas y noticias de México. Federico pidiendo ir a Cuernavaca; luego agenciando por la capital; contento en San Joaquín pero diciendo lo que es aquello y será. Nadal, id. Bover pidiendo gente. Al fin, ayer telegrama de Federico a nombre del obispo de Cuernavaca y contestación de diez duros pagada que el obispo pedía Operarios. Contesté que imposible por este año. Teníamos ya alistados a Llop y Cubells, que hubieran ido Llop a San Joaquín, y así Federico libre para trabajar por México, y en caso ir a ayudar a Bover; pero... fracaso completo por sus padres y madres. Y no obstante a Chilapa ha de ir un refuerzo aunque sea de auxiliares, y que uno de los dos se quede en San Joaquín.
   4.º Nos amenaza Santiago que ya ha pedido informes al de Astorga y éste lo ha dicho a <*2*> Marzá, y creo no tardará la petición, y no podremos. Si cabe la carta de Marzá se la mandaré.
   5.º Veo el síncope de Marco que ha venido a sumar los percances. Y si fuese epilepsia... Jesús nos asista.
   6.º A Izuel se ha muerto su padre... y no podrá ser Operario.
   7.º Alcántara en el campo y medio trastornado en sus luchas por el deseo y necesidad de ser Operario, y el cariño y situación de la familia y temo...
   8.º Marín perdido del todo.
   9.º Me alegran las noticias sobre los Salomones. La única dificultad en Agustín, según parece, es ser tan reniño; con todo, como es candoroso, es de esperar que haría un buen segundo, aunque no estoy por los segundos. Que estudie ahí, y luego ya le enseñaremos a bautizar sin necesidad de ir a coadjutor.
   10.º Satolli no lo hizo bien; ni Corominas le entendió; menos le entenderán los otros; temo lo del Congreso de Burgos, pues las juntas son fatales. El único medio, y lo que debía haber hecho Satolli, y sin esos estilos tan rumbosos de letra, decir simplemente en una circular a todos los prelados por medio de la nunciatura que “extraña el papa que no sean todavía 100 alumnos del Colegio español a pesar de que está bien montado; que ya que se concedió tantos centrales que urge en bien de todos los obispos el mayor número posible de alumnos para que luego haya un buen profesorado en los centrales y en los no centrales”. Lo demás es ir con paños calientes.
   11.º Gracias por la dispensa de la 25 pesetas de la tómbola, con tal hayan quedado ustedes bien.
   12.º Hay más... pero otro día.
   Suyo afectísimo padre

Manuel Domingo y Sol

   Noticias buenas sobre Vallés a última hora.
   Diga a Luis que escribí a Medina que enviaríamos nosotros las 400 pesetas.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 40, pág. 1



A la Madre Providencia de San Salvador

13 de marzo de 1899



Madre Providencia de San Salvador

   Mi amadísima en Jesús: Recibí ayer la suya. No he tenido carta de Valencia esta tarde. Creo, pues, que no es necesario retarden doña Francisqueta y Semproniana el regreso, pues como le decía en mi última es asunto que no puede resolverse tan aprisa, y se han de ver las disposiciones de ella y la preparación del terreno exigiría algunos días.
   Lo que usted no entendió no era la salida de usted sino la salud de usted, que es el obstáculo principal y lo que más intimida para poder resolver el albergue de ella a esa santa casa. No se asuste usted porque yo crea que puede morir pronto; pero si se tenía asegurada la vida de usted sería otra cosa.
   Mis cordialísimos recuerdos a la señora Francisqueta. Ya iré escribiendo. No puc més.
   Suyo afectísimo padre

Manuel Domingo y Sol

Hoy, 13.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 41, págs. 1-2



A la Madre Providencia de San Salvador

14 de marzo de 1899



Madre Providencia de San Salvador

   Mi Providencia: En este momento acaba de venir el hermano Vicente y me da la suya, y aprovecho la ocasión de mosén Marín para contestar.
   1.º Vi al padre Bernardo que ha vuelto a la Vall hasta cuando Dios sabe.
   2.º No tiene usted necesidad de hacer votos para desprenderse de las criaturas, que ya lo debe estar bastante, al menos a temporadas. De quien ha de desprenderse es de usted misma.
   3.º Por lo que me dijo Pallarés creo que su cabeza de usted no es la misma de años pasados. Vol y dol y no vol ni dol. Así estése <*2*> en todo a lo que doctor Pallarés haga, y siga todos sus consejos y diga que conforme a todas sus indicaciones, si no nunca acabarán. Me dijo la contestación de sor Dolores de palabra, y comprendí que no había en ella nada perjudicial para lo que se deseaba. En fin, que Pallarés está más contento hoy del criterio de madre Inés que del de usted. No quería ponerme a consejero, y aún caigo en ello. Haga, pues, lo que le digan en todo, pleitos, y no pleitos o lo que sea, ya que dice usted que Pallarés es el árbitro y que quiere ser obediente.
   No me dice de la tía Francisqueta.
   Hemos robado un pedazo de montaña en el Colegio, y pido a mosén Bautista plátanos americanos para plantar en la montaña.
   Lo demás otro día.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 14.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 42, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 14 de marzo de 1899




Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Van sólo dos palabritas.
   1.º Me dice Juan que en nuestro Colegio que tiene iglesia semi-pública, no puede erigirse otro oratorio semi-público. Y nosotros lo erigimos con solicitud y aprobación del prelado, y lo usamos hace dos o tres años, y era una necesidad, pues en la iglesia o capilla no hay más que un altar, y somos ordinariamente siete sacerdotes Operarios en casa, además de los sacerdotes que vienen a albergarse. Si acaso realmente no podemos usarlo, vean de que se sane esta erección de oratorio, y con la facultad, si esta fuese precisa, de poner otra mesa de altar en dicho oratorio.
   2.º ¿Qué daré a mis Pepes romanos? ¿Qué me darán ellos? Qué se unan a mis intenciones el días del Santo, y que le pidan me quite dolores y no me de más que gozos. En cambio, si lo ha-<*2*>cen, que yo ya lo conoceré, les enviaré un santito o un cariñet por medio de don Juan.
   3.º No pensaba felicitar a la señora embajadora más que verbalmente por conducto de usted para no obligarla a lo que acostumbra de contestarme. Si le parece hágalo así. Si usted cree que debe ser por tarjeta va una.
   4.º Las inundaciones en Valencia, Orihuela, etc., tienen detenidos los correos hace cinco días. De aquí, que no recibamos carta de Orihuela sobre Vallés, que había recaído fatalmente, y dispusimos lo trajeran aquí, apenas estuviese en disposición. Nada sabemos.
   5.º En Astorga ufanos con sus triunfos; tienen el externado que les da bastante trabajo, y quieren ensayo de colegio ya este año, y piden un Operario, etc.
   6.º No retardaremos en lo más mínimo el regreso de Juan. Pero conviene se vea un poquito de horizonte abierto, no sea que luego tengamos que mandar otro telegrama para que vuelva.
   7.º Si el pobrecito Malo ha de volver a España después del curso o cuando sea, y no se restablece bien, y tuviera vocación a Operario, puesto que es de tanta confianza de ustedes no habría dificultad en recibirlo, y ponerlo en uno de nuestros colegios centrales.
   8.º ¿Qué debo decir al señor Cadena? ¿Qué al secretario? Tenía ganas de conocer al señor Sol Carbonero, aunque Juan me dice que lo deje estar. Quería saber de dónde es oriundo, pues aún podría ser fuésemos del mismo tronco.
   9.º ¿Cómo está el asunto de las animadversiones? ¿Cómo se deben incluir si imprimimos las Constituciones? Etc.
   Afectos a todos. ¿Qué hace Guardiola?
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 14.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 43, págs. 1-4



A don Esteban Ginés – 16 de marzo de 1899




Señor don Esteban Ginés

   Amado don Esteban: Recibida su tarjeta postal. Mucho me celebro pueda ir conjurando la crisis. No olvidaremos a usted en sus crisis. Pero debemos reunir 700 duros para Almería la ingrata, por la compra dichosa del patio. Además ayer tarde llegó aquí nuestro Vallés completamente estropeado, y temo no curará ya, y nos vemos obligados a trasladarlo a Barcelona a un establecimiento que Dios sabe cuántos años le tocará estar, y cuya pensión será muy subida. Yo deseaba que se quedara aquí, en un departamento separado, con un hombre a su cuidado, y teniendo nuestra compañía, y así tenerle a nuestro lado; pero el médico dice <*2*> que no es posible.
   Además la venida de don Juan Calatayud ha sido por un motivo triste de su familia, que ya le diré otro día con reserva, y que nos ocasionará bastante gasto. Ha sido una temporadita de espinitas. No diga sobre esto.
   Con todo, repito, no olvidaré a usted.
   Regularmente iré a esa si realizo mi viaje; pero no lo dé a entender ahí. A Zaragoza deseaba que fuera uno conmigo, para que haga más buen efecto a aquel señor arzobispo. No sé si será don José García que deseaba hacer un viaje, o más bien acompañar a un amigo seglar a las Vascongadas; si no pensaba ir, obligar a don Elías que no ha visto ninguno de nuestros colegios, y en este caso vendría todo el viaje, y hasta me habría ocurrido si hacer acudir a usted a Zaragoza, y de allí ir juntos a Burgos, y luego hasta Plasencia. Debemos concretar con <*3*> el arzobispo las bases, y no quisiera estar solo allí. En fin, veremos. Entre tanto escríbame usted, y sin decir ahí nada de todo esto.
   Sí que deseo la carta de don Pedro para concretar puntos sobre su sobrino el de Zaragoza.
   No tengo humor ni para escribir, pues además los nervios y por efectos de ellos una muela, y soy muy poco sufrido.
   De Chiapa, Blay ha tenido que aceptar el 1º de latín, y temo nos caigan enfermos de trabajo aquellos chicos. Don Federico buscando casa e iglesia en la capital para colegio. El señor Ibarra y el obispo de Cuernavaca (al cual hemos desairado no tomándole su Seminario) es probable vayan a Roma al Concilio americano, y escribo a Benjamín que los invite, ofreciéndoles nuestro Colegio.
   Don Andrés no escribe.
   En Astorga se van apoderando de la <*4*> situación; tienen el externado y piden establecer este mismo año colegio en un departamento del mismo seminario. No he contestado aún sobre esto. Es fácil nos proporcione Astorga tres aspirantes, dos de ellos ordenados ya in sacris.
   Burgos sin novedad, y ufanos con aquel soberbio edificio.
   En Valencia los aguaceros les ha interrumpido la organización de la limosna.
   Y por hoy basta, que no se quejará usted.
   Afectos a don Pedro.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 16.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 44, pág. 1



A don José María Tormo – 16 de marzo de 1899




Señor don José María Tormo

   Mi José María: Recibidas anoche sus letrillas.
   Si a usted parece proponga a Alcántara venir a terminar el curso aquí para ayudar a Girona que está agobiado, y así los dos descansarían. El último de mayo volvería a su mareta.
   Mejores noticias de nuestros enfermos.
   Me alegro vaya al fin Puig.
   Ayer telegrama de don Federico a nombre del obispo de Cuernavaca pidiendo otra vez Operarios para incautarse de su Seminario al entrar él allá. Contesté por telégrafo que es imposible este año.
   Nos anuncian estos días la petición de un seminario central muy importante y diremos que no con sentimiento.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 16.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 45, págs. 1-3



A la Madre Providencia de San Salvador

16 de marzo de 1899



   Mi Providencia: Acabo de recibir por el exprés la suya. Anoche llegó Felipe trayéndonos un enfermo de los nuestros, y que era una gran esperanza.
   He visto las cartas de S. P. No me disgusta y me tranquiliza su cabeza; lo que no acaba de agradarme, que no se muestra bastante penitente por no haber podido soportar lo que haya podido haber, esto es, no sofocar su prevención contra la Ne.
   Por lo demás agradezco el interés de usted y sólo temo tres cosas:
   1.ª Que atendida la crisis que ha pasado, aquel cuerpo tal vez se haya enervado y necesite o exija la manutención a que le ha acos-<*2*>tumbrado durante estos días, y sabe usted que en las comunidades de ustedes, como le he dicho a usted varias veces, no saben hacerlo aunque tengan buena voluntad y más con la estrechez de recursos en que ustedes viven.
   2.ª y principal porque si llegaba un día a un percance igual como el que ha sucedido ahora, la Ne se burlaría, y el amor propio se resiste, aunque voy creyendo que no sucedería ya.
   3.ª La salud de usted.
   Con todo si debiera entrar como profesa, que es en realidad, y sólo como traslado, y que tal vez, ni aun la Santa Sede le obligara a la clausura solemne, lo vería con menos inconvenientes.
   Demos, pues, lugar al tiempo <*3*> todavía, y que don Felipe que vaya probándola y arrancándola los afectos y propósitos que son indispensables para asegurar el paso con completa tranquilidad de todos.
   Del Paquito no tema que no lo tomará así, ni mucho menos, y aun tal vez se alegraría.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   No es preciso que escriba usted tan largo.

Hoy, 16.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 46, págs. 1-2



A don Remigio Albiol – 17 de marzo de 1899




Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Van dos líneas tan sólo, y aun con ocasión de san José.
   Que el Santo nos bendiga a todos.
   Tenemos a Vallés aquí estropeado del todo, si san José no lo compone.
   No faltan otras espinitas aunque no sean de la Obra.
   En Astorga piden colegio provisional dentro del Seminario este mismo año. No sé qué haremos.
   Como tengo la mar de papeles no encuentro las bases de ese Seminario y Colegio, aunque las buscaré mejor, si puedo. Si las tiene usted a mano, hágalas copiar pues si voy a Zaragoza después de Pascua, debo tenerlas antes presentes. Veré si don José tiene <*2*> las oficiales, si es que nos las quedamos.
   Acabo de recibir carta de Chilapa y San Joaquín. No hay cosa particular, sólo sí muy atareados y pidiendo gente a Marín de Toledo, Rodríguez, Cuenca, Lledó, etc., Amposta, etc.
   En fin no sé que más.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 17, y abrumado y con pocas ganas de escribir.
   Acabo de recibir su última con el periódico. No ha mirado aún don José si tiene las bases.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 47, págs. 1-4



A don Benjamín Miñana – 17 y 18 de marzo de 1899




Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: He dejado todo trabajo mental, que creo fue el que me estropeó en los primeros días de cuaresma, y me tiene menos bien, y habré de entretener el tiempo escribiendo y barruntando otras cosas. Además han venido las espinitas a ponerme más desficioso, ya que tengo menos virtud para ellas.
   Tenemos aquí a Vallés completamente estropeado. Me inclinaba a tenerle aquí en un departamento independiente, cuidado constantemente por un hombre, y así en nuestra compañía. Pero el médico me dice que no puede ser, y los nuestros opinan también que sea trasladado a un establecimiento por si puede curar, lo cual no confío, si san José no hace un milagro, pues está del todo sumido en la imbecilidad. Todo sea por Jesús, y no lo olviden ante él. Felipe Tena vino a acompañarle desde Valencia. Está el otro asunto que usted sabe, y en este momento acaban de enviar recado de una de las curias de palacio, sobre un depósito de dos mil y pico de pesetas de Cati, y que diz se sacaron para aquel gimnasio, y me he malhumorado, etc.
   Y vamos a otras cosas. En las anteriores cartas de don Federico indicaba la conveniencia de que se ofreciera al señor obispo de Chilapa y al señor Plancarte de Cuernavaca y al señor Leopoldo Ruiz el Colegio nuestro de Roma. Es posible <*2*> que alguno de ellos no lo acepte, pero quedarán agradecidos. Hágalo usted pronto, y si no lo haría yo.
   Hoy recibo la de usted, con las hermosas fotografías.

   Día 18.
   A pesar de estar desocupado, ayer no se continuó esta carta. Recibidas, digo, las hermosas fotografías, y se sacarán clichés del martirio y de la matrona romana para el otro mes, pues para este es imposible, y en el mes próximo supongo vendrá la crónica de la fiesta de san Aniceto.
   Veo los ejercicios literarios. ¡Pobre mallorquino! ¿Para quién será últimamente ese Operario?
   Veo la del asunto de Constituciones. Si vienen las animadversiones antes de Pascua, tal vez me resuelva a ir a Barcelona e imprimir las Constituciones; pero... conviene me diga usted enseguida, consultando al padre Corrado o o quien convenga, si las reformamos en el sentido de las animadversiones, o ponemos estas después, como que están las animadversiones al examen de la Congregación hasta un nuevo Decretum laudis.
   Hace tres días tenemos a Vallés aquí, que le trajeron desde Valencia Felipe y el hermano de Comes. Escribimos a su familia diciendo que queríamos llevarle a Barcelona a un especia-<*3*>lista, por si su hermano o cuñado quería venir a verle o acompañarle, y se nos han presentado hoy cinco: hermano, hermana, prima, cuñado y primo. Es fácil que el lunes por la noche salgan a Barcelona o don José o Campos con alguno de los de la familia. (Ahora veo que ya había hablado de Vallés, pues me han interrumpido cien veces).
   Ayer tuvimos carta de Chilapa, de San Joaquín y de Ramos de Mérida. Chilapa bien, y Bover sacando una diplomacia superior. El señor Ibarra aún no había vuelto de México. Blayet con la administración, cuidado de la comunidad, y tres cátedras. Federico visitando a Ruiz, y presentando [en] cada carta una docena de proyectos y esperanzas. Ramos, al cual escribí fuese a recibir a los nuestros a Progreso, tuvo el sentimiento de que no pasaba el vapor yanki allí. Ha abandonado las cátedras y se ha hecho párroco misionero.
   Sufro por la estancia aquí de Juan, y tengo pereza de que se marche. Felipe ha marchado hoy a Valencia, y veremos si se consolida la idea <*4*> de entrar la veterana en Vinaroz, para el cual convento la reclama la abadesa, y le enviamos a Juan por toda esa semana entrante. Además escribió Juan a su hermano de León, y esperamos su carta, y el modo como recibió la noticia, etc., y si le pone Juan en relación con nosotros para lo que pueda ir ocurriendo.
   Por si no había tiempo bastante, mando nota de las estampas que deben enviarme para mi excursión después de Pascua, y si dejamos arreglado el asunto de Vallés, y no vienen otros enredos mayores. No sé si empezar por Zaragoza o viceversa. El rector de Zaragoza está gravísimo, y sería mejor ir después que falleciera. Por otra parte ha muerto el rector de Santiago, y no sé si esto será motivo para escribir más pronto aquel cardenal, o para no escribir, y claro es que sería mejor que hacia allá fuese lo más tarde posible por todo eso; pero por otra parte me viene mejor terminar en Valencia. San José que nos ilumine.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, víspera triste de san José.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 48, págs. 1-2



A la Madre Providencia de San Salvador

18 de marzo de 1899



   Mi madre Providencia: Acabo de recibir la suya. Felipe ha marchado a mediodía. El enfermo está completamente anemiado, o sea, en una imbecilidad extremada y el lunes será trasladado a Barcelona a un establecimiento. Era una alhaja y una esperanza y un santito. San José nos ha regalado con estas cruces.
   Respecto a S. P., si se trata de pensión vitalicia correspondiente al rédito de todo el dote y aun algo más, no padezca usted, que ya será, si no pudiera ser el capital del dote, que esto nos sería más violento. Así no sufra, que si el desenlace es ese, no tendrá necesidad usted de hacer un mal papel <*2*> en la comunidad por la parte material.
   Envíeme la carta primera de Carlota, que ya se la devolveré.
   Sobre el Paquito puede aplazarse unos días hasta que esté más despejado el horizonte.
   No me obligue a ir ahí que no sería conveniente por ahora, y además es fácil que deba ir por aquellos días a otra parte.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, víspera de san José.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 49, págs. 1-3



A don Remigio Albiol – 20 de marzo de 1899




Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Recibidas sus dos últimas y las felicitaciones y el periódico, etc., y contesto sólo por no pasar tantos días.
   Aceptadas las 100 misas y las 15.
   Esta noche marcha don José a San Baudilio con Vallés y una hermana de este. Yo hubiera preferido aquí, aunque no tuviera que curarse, teniendo un hombre permanente a su cuidado, y luego nuestra compañía. Opinan que no, y el médico nos lo manda así.
   Hace tres días [tuve] carta larga de don Federico, ayer otra certificada y hoy otra pidiendo telegrama sobre aceptación de la iglesia nueva y en el punto más céntrico, no abierta todavía, destinada a la Reparación organizada por los Operarios, con preferencia <*2*> a otros Institutos franceses, y con casa que vale un potosí, etc., y que solo por afecto a nosotros ha podido don Federico arrancarla de los dos albaceas, el señor Plancarte, obispo de Cuernavaca, y del abad de Guadalupe, y han enviado las bases... A pesar de la cabeza caliente de don Federico, y con pena en el corazón por la falta de personal, idea que casi me pone enfermo, creo telegrafiaré, que conforme, pues los nuestros de aquí los más refractarios a iniciar nuestro objeto primordial de Reparación por la misma causa, parece que se inclinan. Jesús que nos bendiga, y no diga nada, pues allá los albaceas encargaron reserva por las oleadas que se levantarían, hasta que sea un hecho, y pidan que sea pronto, y escribiré que ese pronto no podrá <*3*> ser. Fue levantada la iglesia y amueblada la casa por suscripción nacional, pues debe ser la iglesia expiatoria de México. No lo digan, pues se había indicado algo a los del Sacramento.
   Felipe vino a traer a Vallés. A este no le hemos dejado un momento, repartiéndose los nuestros las noches.
   Don Federico pide a Marqués de Roma, Salomón, Marín de Toledo, Amposta, su hermano Paco, etc., para la Reparación, y prou.
   Afectos a todos.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol.

Hoy, 20.

   Me piden para extraordinario de un convento lejano y para otro objeto del mismo... y por cierto que no estoy para esas triquiñuelas.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 50, págs. 1-4



A la Madre Abadesa de Vinaroz – 20 de marzo de 1899




Madre Abadesa

   Apenas salí de ustedes comprendí las dificultades que se ofrecían a la ida de S. P. a esa para ver la cosa que yo mismo les propuse.
   En primer lugar S. P., por el decreto del señor obispo, salió a condición de que estuviera depositada en una casa religiosa hasta que se resolviera otra cosa sobre ella, pues ella no sólo continúa con sus votos, sino que no está rota aún la obediencia con el convento de donde salió. Por lo tanto no debe moverse de allí sin conocimiento del prelado aunque sea temporalmente. Por otra parte su salida ha sido hasta hoy con tanto <*2*> secreto que ni la familia de S. P. de Valencia lo saben. De ir ahí es casi segura una publicidad, aun viniendo en el tren de la noche.
   Además no se trata de examinar a una aspirante que no es conocida y que debe ingresar en un noviciado, y conviene saber su instrucción y su juicio, sino de un caso especialísimo de una que tiene votos como todas, y que entra ahí para estar todo el tiempo que se quiera como otra monja y como probanda, para luego o resolver que pase al noviciado si la comunidad lo resuelve así, o sólo después de los años que se quiere renovar los votos sin exigirla noviciado <*3*> que es lo que tal vez resolvería la sagrada Congregación. Añádase a esto que ella es conocida ya de la mayoría de las monjas.
   Creo, por lo tanto, que lo que podría hacerse, sería que usted recibiera no por votación sino sólo confidencialmente de cada una de las religiosas, si en el caso de que después de verla y examinarla, creen que podría ponerse a votación formal su admisión, y el obispo lo consintiera. Entre tanto se procede a los documentos necesarios del mismo obispo y de la sagrada Congregación, si se hace necesario, para lo cual se consultará al padre Llevaneras y cuando esto <*4*> esté prevenido, que vaya ahí de noche, la ven y examinan y luego proceden a la votación definitiva, y que entre enseguida si es admitida, y si no que se vuelva, según resultare de la entrevista con ustedes. Lo demás sería alborotar el asunto sin ninguna ventaja.
   Me conviene contestación pronto de usted, pues urge por varias razones, y porque de todos modos el consultar al padre Llevaneras y demás pasos gastarán algunos días.
   Dígame, pues, si le parece bien así.

       [Manuel Domingo y Sol]

Escritos II, vol. 12.º, doc. 51, págs. 1-2



De la Abadesa al Obispo – 20 a 31 de marzo de 1899




Carta de la Abadesa al Obispo

   Respetable Prelado: Un motivo grave de caridad y de justicia me obliga a escribir.
   Sé y me consta la salida de N.N. de la Vall y sus motivos.
   No lo esperaba y de haberlo sabido lo hubiera prevenido, y de allí se hubiera trasladado aquí.
   Esta joven debía entrar aquí y, aunque con sacrificio de ella, la obligué a que entrara allá.
   Como tiene los votos igual que nosotras, y es de la misma orden y de un convento fundado por esta misma casa, no puede considerarse más que como un <*2*> traslado y entrar como profesa que es. La única dificultad que podría mediar es la de que para aquí se pidió la clausura papal y es gracia concedida no por la institución, sino pedida posteriormente. Por esto hemos creído que la clausura de Vall no era más que episcopal, según era el parecer del señor Castellarnau; pero no estamos seguras de ello. Aunque así fuera de que allá no sea clausura papal, puede entrar aquí, y después del tiempo tan largo como se quiera de tenerla a prueba, podría renovar aquí sus votos con la clausura papal.
   Para que la comunidad no quede perjudicada hay persona que se ofrece a financiar la pensión vitalicia que V. E. determine, y con el consentimiento de la comunidad.
   Esto es lo que se pide, y escribo a don José García para que se vea con V.E. y le repita esto mismo.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 52, págs. 1-3



A don Juan Bautista Calatayud – 20 de marzo de 1899




Señor don Juan Calatayud.

   Amado Juan: Recibí la de José María y las de Roma que le remito.
   Fui a Carlota con Felipe: vino tan bien el darle una fuerte embestida, que me alegré estuviese Felipe, quien me dijo que me salió muy bien. Al fin, después de decirla que yo no me metía en nada, pero que apoyaría cualquier solución, contestó “que si la madre de Vinaroz la quisiera preferiría esto, si no que resolviéramos nosotros”. La repliqué las dificultades en Vinaroz por el obispo, por la comunidad, por lo poco cuidada que estaría, por el peligro de una nueva monomanía que nos volviera a desacreditar, etc., a todo lo cual contestó dejándonos satisfechos, y quedé en que se lo pensara y volveríamos. En vista de esto Felipe y Osuna (que vino ayer) opinan que no debe demorarse la solución <*2*> pues sola y sin objeto allí, ya no hará sino barrinar.
   Así pues, háblalo con mosén José, y resolver si puede ser esta misma noche. El procedimiento a mi parecer debía ser: 1.º Una carta de Carlota a la Madre, pidiéndola la admisión. 2.º Carta de la Madre al obispo que yo la redactaría, y que le dijera que sobre el estado y la historia de Carlota, que debía entrar allí y no entró, etc., que hay quien le paga la pensión vitalicia, que como exprofesa, no hay necesidad de nada más, y que lo escribe a don José García que fue quien la acompañó a la salida para que este se vea con el obispo y le obligue a consentir. Esto creo que conviene pues para obligar al obispo a que diera el consentimiento. Don José García le pintó muy mal la cabeza de Carlota y fue un desacierto, y es preciso que se le diga al obispo las esperanzas. 3.º Como hay la pequeña duda de si Carlota para entrar profesa allí que tienen clausura papal, necesita dispensa, convendría que usted esta misma noche escribiera a Benjamín, obtenga licencia como que es casi solo un traslado y que se autorice al obispo de Tortosa. Ya veremos el Breve de dicha clausura y tal vez no sea necesario usar de la facultad; pero <*3*> para que pueda estar aquí en segundo día de Pascua, y si el obispo accede, aún podía usted venir a buscarla a Valencia y entrarla en Vinaroz y marchar así más tranquilo. Vea si lo propongo bien y actívenlo.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 12.º, doc. 54, págs. 1-6



A don Andrés Serrano – 21 de marzo de 1899




Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Anoche recibí la suya con la “Mirada”.
   No entiendo bien la indicación del prelado respecto a poner el internado en Santarem. ¿Es todo el actual internado suprimido ese Seminario? No padezca usted si es eso, que lo haga y nos retiraremos nosotros que campos vastos se nos ofrecen. Lo único que pudiera apenarnos es el obrar exponiéndonos a contrariar los designios que acaso Jesús pueda tener sobre nuestra Obra en ese pobre país; pero si no media culpa nuestra, y vemos que Dios lo quiere así, estaremos muy tranquilos, y casi diría gozosos porque nos ahorran ese personal. Conque estemos a todo y <*2*> que nos pague el amo lo que ahí hemos gastado y que dejamos por culpa suya y pax Christi.
   Si es poner en Santarem los que vayan concluyendo las humanidades, o como se llame, déjelo estar también, e iremos tirando hasta que Jesús nos diga que es la hora de abandonarlo. Si le repite la idea háblele con energía y claridad y en el sentido que le digo, y si no dígamelo y le espetaré una carta.
   En cuanto a los proyectos de otros puntos, temo se deja llevar por la inquietud, y no sabe usted ir de prisa, que ya sabe que los cálculos en el papel salen muy bonitos.
   Respecto de Braga, lo veo una aventura y sobre todo teniendo que mendigarlo. Está allí el otro Colegio del padre López que impedirá que podamos organizar <*3*> ni esperar limosna alguna. Según dijo usted, había dicho padre cedido ya el Colegio al prelado de la diócesis, esto prueba que no quiere a nosotros, pudiendo habernos propuesto y llamado a auxiliarle con derecho a sucesión. Tendríamos pues que cargar con todos los gastos de una fundación en forma que en cualquier parte podíamos realizar con aquel título y motivo y menos obstáculos. Así sin mediar una petición directa, espontánea y eficaz del futuro prelado, es una aventura y una mendicidad vergonzosa. Déjelo estar, pues.
   Mi ilusión, y que yo a estar ahí hubiera tanteado, porque no tiene tanto el carácter de mendicidad, hubiera sido lo de Coimbra, cuando aquel obispo estaba algo inclinado. Un colegio allí de 25 o 30 chicos para la diócesis, y luego el ofrecimiento de hospedaje a los que cursan la teología en la Universidad, dándoles la manuten-<*4*>ción como la tendríamos nosotros, y con carácter y la realidad de hacerles con ello un obsequio y un beneficio, y por lo tanto pudiéndoles obligar a las prescripciones de un reglamento, puesto que vendrían voluntarios y por conveniencia, eso... lo veía honroso y decente, y no me hubiera intimidado ni debía hacer usted tanto caso de los gestos del cardenal y las timideces de ser españoles, etc., fuera de esto y no llamándonos, dejarlo correr. Si ahí en Lisboa hubiese seminario, yo le aseguro que con agrado o desagrado del cardenal alquilaríamos una casita, nos emanciparíamos de su tutela, buscaríamos y encontraríamos una organización de limosnas por medio de todos esos sacerdotes que tanto respetan y aman a usted, y ustedes no saben aprovechar, y la sostendríamos sin quebrantos. Ahora no habiendo centro docente, no podría ser. No se apene, pues, y con indiferencia y alegría santa póngalo delante de Jesús y veremos venir, y siento haya dado el paso de proponer al cardenal el apoyo para lograr <*5*> otra diócesis, sin haberlo propuesto antes. Don José García está en Corbera y no he podido consultarle; si a él pareciera otra cosa, se lo escribiré a usted. Así vuelva usted a hacer los reparos u observaciones que crea, y lo meditaremos mejor todo.
   Creo dije a usted que me telegrafió don Federico a nombre del señor obispo de Cuernavaca pidiendo dos Operarios para que él (Federico) y otro de los que fueran, acompañaran al prelado en la entrada de su nueva diócesis, y se posesionaran del Seminario. Le contesté (pues era contestación pagada por el mismo señor obispo) que era imposible por este año.
   Bover ha vuelto a escribir. Mucha tarea, pues enseña teología dogmática y moral, y se le ha reproducido la indisposición que tuvo a fin de curso que curó en los baños de Vinaroz; dice no es cosa, pero temo siempre y no teniendo quien le sustituya en caso. ¿Ha recibido la carta de Chilapa dando cuenta <*6*> de todo el viaje escrita por Carmelo que lo dice muy bien?
   Tengo espinitas en medio de estos gozos. Vallés está mejor y Marín está casi bueno. Pero tengo otra penita de fuera de la Obra que me ha ejercitado bastante.
   Estamos amenazados de la petición, como creo le dije, de otro Seminario central y habremos de decirle dilata.
   Vayan diciendo cosas.
   Afectos a Juan Antonio y López.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 21.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 55, pág. 1



A la Madre Providencia de San Salvador

25 de marzo de 1899



Valencia 25. Fiesta de la Anunciación

   Mi madre Providencia: Salí el miércoles de Tortosa. Anoche llegué aquí y encontré la suya. Mañana iré a ver las teresianas. Ya escribiré a usted. Estaré aquí hasta el sábado santo. No puedo, pues, ir a esa. Si acaso tan mal servidas debían estar, puede usted escribir a don José García a Tortosa y tal vez podía ir don Joaquín Girona u otro; pero creo que ya se lo podrán pasar con mosén Ferrer.
   Hasta otra.
   Su afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 56, págs. 1-2



A don Juan de Mata Martí – 27 de marzo de 1899




Valencia. Lunes santo.

   Mi Martinet: Escribí a usted desde Tortosa el martes pasado para que saliera a la estación el miércoles, y no le vi. Tal vez estaría usted fuera. Le decía que iba a Onda y Valencia, y que desde aquí le escribiría si iba o no a esa a oficiar esta semana santa. Aquí me han buscado las monjas de San Julián y ya no iré a esa, pues necesito estar aquí por pensar en las obras que se han de hacer al edificio. El Sábado santo en el exprés regresaré a Tortosa y a últimos de la semana de Pascua volveré a salir hacia Zaragoza, Burgos, Toledo, Murcia y Valencia. ¿Piensa usted en <*2*> ir a la peregrinación de San Pascual?
   Hoy escribo a doña Elvira de San Mateo dándole el pésame por la muerte de su hermana, y pongo una cartita para Ángeles, a la cual debo carta. Si está ahí Ángeles, escríbamelo usted aquí. Si no a la vista hablaremos.
   Afectos a nuestro Salomón.
   Es suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 27.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 57, págs. 1-3



A don Remigio Albiol – 30 de marzo de 1899




Valencia. Jueves santo.

Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Fui a Onda de extraordinario de las monjas, y por otro asunto mayor de allí. Llegué aquí el viernes 24. Recibo aquí juntas las dos de usted del 23 y del martes santo.
   Veo los endengados. Por Dios díganlo a san Rafael.
   He venido por el asunto de obras. Nos conviene la casa Cantonera que vale 800 duros y nos piden 4.000.
   Regresaré a Tortosa pasado mañana sábado, y el otro sábado emprenderé el viaje a Zaragoza. Ha fallecido el rector de allí, y me lo escribe Juste.
   Don Elías probablemente vendrá conmigo por visitador y examinador de cuentas de los colegios. Así que <*2*> esté prevenido Amposta.
   Es fácil que vayamos por Barcelona (pues iremos con billete circular) con el objeto de ver a Vallés.
   Cartas frecuentes de don Federico, pero insistiendo en lo mismo, y apuntando nombres para ir más allá. Ya me llevaré las cartas y tendremos unos ratos sabrosos.
   Diré a Calatayud, que ha de marchar pronto lo de los puros; pero costarán mucho por las dos aduanas.
   De Astorga una carta estos días, debo felicitar al padre Escolano y le inclinaré a él y a Marzá aguarden lo del Colegio para el año próximo, pues ambos querían ensayarlo este año.
   Aquí con vacaciones desde el 22 hasta el tercer día de Pascua. En Tortosa desde el martes santo hasta el día siguiente de san Vicente. <*3*> De aquí que según dice Elías han quedado pocos chicos.
   Hoy he oficiado en las monjas de San Julián y mañana y el sábado, y a mediodía en Tortosa, Jesús mediante.
   Es la primera cuaresma que me han hecho romper los ayunos, y tengo amor propio, puesto que soy el más robusto de todos.
   Felicísimas Pascuas. Recibí las cartas con las bases. Veré si nos entendemos con el de Zaragoza.
   Ya escribiré cuando pueda.
   Afectos a todos.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   A don Francisco, Felipe, Mestre, etc., tantas cosas.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 58, págs. 1-2



A don Juan Bautista Calatayud – 30 de marzo de 1899




Jueves santo.

Señor don Juan Calatayud

   Amado Juan: Recibí la suya ayer. Ayer tarde envié a Felipe (que debía ir a confesar las internas del colegio) dijera a Car... que hiciese la carta y dijo que la enviaría esta mañana para que la viéramos antes de enviarla.
   Si está bien resuelta la M. de Vin... ya dominaré cuantas tempestades puedan levantarse allí, y aun las del padre vicario.
   Lo demás como ustedes crean mejor.
   No he recibido carta de Rosalía de aquí que no sé sobre la definitiva marcha de las mexicanas, ni punto a donde enviar las cajitas.
   Me voy a un pontifical.
   Ayer nos escalfamos la cabeza con <*2*> líneas sobre obras. Hoy hemos estado al dueño de la casa Cantonera (que pide 4.000 duros) a ver si podemos entendernos, si no habrá de ser el primer proyecto que a todos viene mal, y yo veo también grandísima ventaja en obtener la casa, pues todo vendría bien. San José que lo bendiga.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 30. 8 mañana.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 59, págs. 1-2



A don Juan Bautista Calatayud y don Benjamín Miñana

Marzo de 1899



   Que deben ustedes coadjutar lo que nosotros y la abadesa hagamos y resolvamos se haga, pues ella ya sea por medios de amor ya de acritud [o] desvío, si conviniera, que [es] el medio de ir sosteniendo la cosa; de otro modo se exponen ustedes a una cruz mayor y que tal vez un día tendrán prisa de descargarse de ella.

       [Manuel Domingo y Sol]

Señora doña Carlota Calatayud. Marzo de 1899.

   Mi amadísima en Jesús: Recibí su carta cerrada, aunque sin fecha. De toda ella deduzco que es usted tan niña tanto como años atrás, y que se deja llevar de barrinas y de cosas que son el pan cotidiano de esta vida, indispensable, y usted empieza ya a ser dura y debía tener la piel acostumbrada a todo lo que es ordinario ya en todas partes indispensable en toda estancia y en todo estado y que no se le hace el ánimo grande.
   Así hágase superior a sí misma, reciba bien cuanto le sobrevenga, confíe <*2*> fiel con humildad sus cosas al confesor, y si no a la superiora, y haga lo que ella le diga en lo corporal y espiritual. Ya sabe que no dejaré de proporcionarle cuantos remedios necesite, si estos le han de ser eficaces; pero temo que no lo serán, si usted no trata de tener abnegación. No obstante si con la idea de un padre ahí, o de María Ángeles o de Felipe o de otro con quien pueda entenderse me promete usted que cumplirá sus mandatos, no tengo reparo en ofrecérsele, y yo lo recibiría del señor obispo. Si la venida de Juan debía secundarle, hasta esto haría.
   Por lo tanto, dígame y mande que lo haré; pero si después no obedece y se aquieta seré duro con usted. Contésteme pues, y dé la carta cerrada a quien quiera y por quien quiera, que nadie se la leerá.
   La bendice su afectísimo siempre padre

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 60, págs. 1-6



A don Andrés Serrano – Primeros de abril de 1899




Señor don Andrés Serrano

   Mi amadísimo Andrés: Recibida la suya del 24 que veo he tardado en contestar por las triquiñuelas de estos días.
   Veo que el cardenal no quiere pasar sin algo de colegio, así hay tiempo para no apresurar resolución.
   Cierto que el encargo especial en las reuniones en Valencia y siempre, fue el poder tener un pie en otro punto de Portugal, para poder poner la batería al cardenal si se hacía necesario para obtener nuestra emancipación de sus enojosas intervenciones, ya que tuvimos el desacierto de no enterarnos de su carácter, sobre todo admitido esa diócesis que no tenía Seminario en la capital. Que es el deseo que continúa todavía, tener otro punto para no tener que abandonar <*2*> Portugal, si es que Jesús nos quiere para ese campo tan necesitado, y cuya misma necesidad tanta fricción nos causaba y tanto entusiasmo, si bien hoy ha menguado este bastante, quizá debido a otros campos igualmente necesitados pero más llanos y de más resultados.
   Pero si Jesús nos quiere, se hace preciso tener dónde poner otro pie. En esto estamos conformes. Respecto al medio, no puedo ver claro todavía que sea Braga. Me halaga el pensar al gran número de externos; pero las demás circunstancias me intimidan, y no haremos más que mendigar alumnos haciendo competencia a lo del padre López. Con todo si el de Metilene nos llamaba, probaríamos, si no dar lugar al tiempo.
   Las razones sobre Coimbra no me hacen toda le fuerza que le hacen <*3*> a usted las dificultades. Por lo mismo que aquellos graduandos están rodeados de malos ejemplos, hubiera sido un bien recoger los que con interés y pidiéndonos ese obsequio, hubieran querido sujetarse a nuestra santa Compañía, pues el carácter de nuestro establecimiento allí no debía aparecer sino como Colegio de la diócesis, y sin que se advirtiera que nuestros tiros iban a los graduandos de la Universidad, y el obispo de Coimbra no hubiera reprobado la admisión de estos. No obstante si usted cree, ante Jesús, que es irrealizable, déjelo estar también y demos lugar al tiempo. Sólo siento que en esta situación hayamos de sacrificar a usted ahí en ese pequeño campo cuando tanta [falta] nos hace para otros mayores que nos amenazan. Si tuviéramos otro punto y nos importara menos el tener o no ese colegio de Lisboa, cualquier Operario sería bueno y basta-<*4*>ría, v. gr., un Amposta o un Marzá, etc. Ahora no se le podrá tocar, y es sensible, porque repito nos hace mucha falta.
   En cuanto a lo que usted dice que tengo miedo por los trompazos, no tenga usted barruntos y recelos que no tiene motivos, pues creo que siempre le he dicho lo bueno y lo malo con franqueza y quizás con exceso hasta hacerlo con bufidos, y no ha habido ni más ni menos. Dios le ha dado condiciones para llevar y honrarnos en cualquier casa y en cualquier centro, y su cabeza capaz para una fábrica de ideas y proyectos, me asombra y me admira. Pero no es organizador práctico para perseguir un plan que requiera paciencia y largas diplomacias y calmas propias de una Gramática parda, sino que se deja llevar de sus entusiasmos teóricos, y de su anhelo de hacer, y por esto es preciso irle a la <*5*> mano, y por esto no debe fiarse de sus cálculos y de sus buenas intenciones. Por esto le dije que no vaya deprisa y que no dé pasos sin decírmelo, y que esté ahí tranquilo y dispuesto a cuanto el Señor quiera permitir, aun el de levantar los reales aunque tuviera que sernos sensible antes que perder la tranquilidad y el sosiego de los nuestros que tanto necesitan en medio del trabajo que exigen nuestras atenciones. Así, pues, aliento y calma, ya que no se trata de suprimir del todo ese internado; ponerle óbices al cardenal usted y mejor los otros, bien; pero sin necesidad de violentarlo. Esto nos da más tiempo para esperar ocasiones, sea en Oporto, sea en otra parte. Con todo, si acaso la ocasión se ofreciera hablando con Metilene de decirle que nos halagaría una casita en Braga, por haber tantos externos, pero... que intimida... la existencia de lo del padre López... y el no poder contar con un local..., etc., no tendría inconveniente; pero que sea sólo como idea por si él lo toma <*6*> como si fuera de interés propio y nos excita a ello; no dejarlo estar. Eso de tener el local en el palacio, si deberíamos estar con completa independencia y separación, me intimidaría menos, porque las bases las fijaríamos muy claras. Con todo hoy por hoy por ese carácter de mendicantes en que nos presentamos preferiría cualquier otra diócesis.
   No se quejará usted de que no le soy explícito.
   Veré si por Pascua contesto felicitando a Anaquín; hoy sería extemporáneo: ya supongo que usted le felicitaría en mi nombre cuando su canonicato.
   Ya es usted feliz con el parabién de la Regenta. Con todo nos ha alegrado el buen afecto del señor Moguel para con usted.
   La Congregación de obispos y regulares no ha querido darnos nuevo Decretum laudis, porque le tenemos amplísimo y pueden los jóvenes y sacerdotes venir a la Obra aun contra la voluntad de los obispos. Con esto pienso poner la batería al de Almería, Astorga, etc., y hacer una leva de aspirantes. Afectos a los nuestros. Vaya escribiendo.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 12.º, doc. 61, págs. 1-3



A don Benjamín Miñana – 2 de abril de 1899




Tortosa. Día 1º de Pascua, 9 noche.

Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Anteayer recibí su última en Valencia. Ayer sábado llegué por el exprés, y casi siento haber venido, pues ni en un momento me han dejado en todo el día.
   Me escribieron que Calatayud no estaba bien, y al llegar no me gustó, ni me gusta hoy; no ha celebrado hoy ni oído misa. Se ha levantado a casi todo el día, pero se encuentra desficioso. Confío no será nada, y mañana hablaré a Vilá.
   Calatayud le escribió sobre el proyecto de poner a su hermana en Vinaroz. Concreten cuanto puedan las facultades (aunque yo creo puede entrar sin <*2*> necesidad de noviciado y sin que contraiga el compromiso de votos solemnes con su sola entrada, pues es más bien personal para cada una, como gracia que se pidió, que no al ente comunidad). El padre conoce a las de la Providencia.
   Quería salir con don Elías a últimos de la semana entrante, y tal vez lo alargue unos días por tener encauzado este asunto, y que se marche Juan.
   Comprendo la falta que hace y el trabajo de usted y de don Luis, pues ayer mismo en Valencia recibieron dos rescriptos para las Gaetas y no era lo que pedían, y el pobre Luis debe estar abrumado.
   Veo lo del padre Corrado. Al haber venido eso, tal vez me hubiera detenido en Barcelona con Calatayud para imprimir <*3*> allí las Constituciones, aunque requiere eso quietud, y tal vez hayamos de acudir a Biarnes.
   Escribo esta noche a Corominas con vergüenza por el asunto de las Ánimas que no ha podido arreglarse. Le digo que va un Operario a Roma por si quiere algo.
   Vaya escribiendo. ¿Cuándo le mandaré las cartas de don Federico? Telegrafié gastándome seis duros (por seis palabras) aceptando por consejo de don Elías el ofrecimiento de... ¡pobres de nosotros! ¡Y gente! Por Dios hagan levas por ahí.
   No puc més. Felicísimas Pascuas. Afectos a todos.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 2.

   Y san Benjamín... sin decirle a usted nada. A haber estado yo aquí... pero fui el 22 a Onda de extraordinario, y por otro asunto mayor de allí.
   Peñarroja quiere ir a México.
   Dígame de Salomones, etc.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 62, págs. 1-2



A don Luis Iñigo – 3 de abril de 1899




   Señor doctor don Luis Iñigo: Mi amado en Jesús: No sé si contesté a su muy grata del septiembre pasado. Sé sí que encargué a Benjamín le dijera a usted mi agradecimiento por su buen afecto y santos ofrecimientos, que no dejaremos de aprovechar siempre que nos convenga.
   Del 10 al 17 creo podré salir con otro Operario hacia su Zaragoza por un asunto de interés para la gloria de Dios; y de allí iré a Burgos, y es fácil me resuelva ir a Plasencia, y luego a Madrid para visitar nuestro Seminario de Toledo, de modo que a últimos de este o primeros de mayo confío, Jesús mediante, pasar por esa, y deseo y quiero poder saludarle.
   Me escribió Benjamín que había cambiado usted su vivienda, y no tengo la dirección. Así, sírvase usted mandármela. Entre tanto dirijo esta al señor cura de San José, esperando que usted me excuse ante él de la libertad que me tomo de valerme de él, por no saber su dirección de usted.
   Cuando nos veamos hablaremos de Roma y de México.
   Entretanto que tenga <*2*> felices Pascuas de Resurrección, mientras se reitera suyo afectísimo s. s. y capellán

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, Colegio de San José, lunes de Pascua de 1899.

   P. D. A última hora he preferido mandarle esta por conducto de mi amigo don Juan Beltrán, pbro.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 63, págs. 1-4



A don Esteban Ginés – 4 de abril de 1899




Tortosa. Martes de Pascua.

Señor don Esteban Ginés

   Amado don Esteban: El 22 de marzo salí para Onda; el 24 llegué a Valencia. Celebré los Oficios allí en un convento de monjas, y el sábado santo regresé.
   Recibí sus dos últimas, y veo que todo son flores y violetas en el jardín famoso de Plasencia y fuera de él. Por lo tanto poco tengo que contestarle. Pero ¿quién no desea ver el jardín florido de Plasencia?
   Pensaba salir esta semana, pero creo no podrá ser ya. Con todo no creo pase de la semana venidera, y saldré para Zarago-<*2*>za, (y así lo anuncio hoy al señor arzobispo), y de allí a Burgos... y de Burgos a Medina... y luego ¿quién resiste la tentación?... a Salamanca por todo, y desde Salamanca, claro es, sería un pecado no ir a hacer una gorra (¿sabe usted lo que es?) al pobre don Esteban.
   Otrosí; y no se asuste por el gasto; viene a acompañarme, ¿lo adivina? Pues nada menos que el señor administrador general de la rica Hermandad de Operarios diocesanos, que va e examinar las cuentas de todos los Colegios de Vocaciones eclesiásticas de San José; fortuna que él está tan contento del abundoso, exacto y magnánimo <*3*> director del Colegio de Plasencia; en fin, que viene don Elías Ferreres y Climent. ¿Está usted contento de la visita?
   No lo diga usted todavía ahí, ya por lo que pueda suceder de alguna contrariedad que lo impida, ya también para que podamos al llegar estar tranquilos.
   Ya veré si conviene o no que usted nos venga a recibir en Salamanca, o lo hacía al regreso, pues deseo ver a un sacerdote de allí, ex alumno de nuestro Colegio de Roma, al padre Oraburu, etc. Ya veré también si conviene que usted lo avise al respetable señor... pues deseo conocerlo y saludarlo. Además quiero detenerme a decir a misa en Alba de <*4*> Tormes. En fin, ya escribiremos, y vaya usted escribiendo, y le diré ruta y fechas de parada.
   Prepárese a leer cartas de San Joaquín (México), que tienen mucha tela. De Roma, Toledo, etc., a la vista. Afectos a don Pedro. Recibí la suya y la otra para su sobrinito. Felicísimas Pascuas.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa. Martes de Pascua. Ayer tuve carta de Serrano. Nada de nuevo.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 64, pág. 1



A don José Prats – 4 de abril de 1899




Señor don José Prats

   Mi querido: Son todos a la Petja a la mom, y me he quedado solo para escribir cartas, y no llegaré a la mitad de las que debo.
   Se enviaron a su familia 20 duros: no les pude escribir porque estaba fuera yo.
   ¿Cómo van los nuevos potros?
   ¿Cómo ha probado la cuaresma a nuestro Santo?
   ¿Acaso le dejaron ayunar?
   Cuidármelo estas Pascuas con buenas monas.
   Y adiós.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 4 de abril.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 65, pág. 1



A don Francisco Marín – 5 de abril de 1899




Señor don Francisco Marín

   Mi amadísimo en Jesús: ¿Qué son esas fiebrecillas? Si no hace usted bondad pronto, me lo traigo aquí, y le jubilo, y no podrá ir a la Reparación de México.
   Ayer envié a su madre, a nombre de usted, treinta duros por valores declarados.
   Váyame diciendo cómo sigue usted.
   Tengo noticias detalladas de todos los romanos. Pida a Jesús que nos traiga a Enrique Plá, y podamos arrebatar del obispo de Teruel a Marqués que desea no volver a su diócesis.
   Felicísimas Pascuas. Tantas cosas a Jovaní.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, miércoles de Pascua 99.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 66, págs. 1-2



Al hermano José Bover – 5 de abril de 1899




Hermano José Bover

   Mi amadísimo en Jesús: Recibí la cartita de felicitación. Jesús que te pague la buena memoria.
   Supe el buen estado de salud de nuestro padre Falgueras, que me alegró mucho. En cambio hemos tenido que lamentar aquí la muerte de mi buenísimo padre Carles, y anteayer la del padre Llovera, R. I. P.
   Tengo aquí a nuestro don Juan Calatayud, hoy vice-director del Colegio de Roma, que ha tenido que venir por asuntos urgentes de familia, y regresa pronto allá. Por él he sabido detalles de nuestros colegiales que, en medio de las espinitas que nos ocasionan aquella casa, nos dan bastantes consuelos. Se han consagrado a nuestra Obra Royo y Espinosa, hoy diáconos ya, y Marco, presbítero. Pero <*2*> no dejes de unirte a las oraciones del P. Colón para obtener otro de allí para Operario.
   De México ya sabréis por el Correo Josefino. Temo por la salud de su tío; no me gusta carguen con cátedras, que es tarea praeter nuestra Institución; pero no ha habido otro remedio; me piden gente y... operarii autem pauci, y habremos de echar mano de auxiliares de nuestra confianza.
   No faltan otras espinitas que Jesús nos envía de vez en cuando. Conque no las olvide ante Jesús.
   Saldré pronto con don Elías a visitar algunos colegios. Un Padrenuestro al Ángel de España y san Rafael que guíen nuestros pasos. Además una Salve a la Virgen del Pilar.
   Con mis respetos al padre Baxauli, le bendice su afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, miércoles de Pascua 99.

   Carta mil... y una.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 67, págs. 1-2



A don Remigio Albiol – 5 de abril de 1899




Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Recibida su última. Aunque casi sin objeto va también felicitación de Pascua.
   Debía salir el próximo sábado y no sé cuándo podrá ser.
   Veo, por Jesús, eso de Marín que no me hace feliz. Si continúa así, me lo llevaré a otro clima.
   Creo dije a usted que podrían los Operarios empezar alguna práctica para lo de la Reparación en México... que me espanta y me ilusiona. Además hagan un memento cada día.
   En Valencia estamos barruntando sobre las obras, y me impulsan a que compremos la casa y me inclino a ello a pesar de los 4.000 duros que piden.
   He escrito <*2*> a Astorga que me inclino a que aplacen lo del colegio provisional para el año que viene. Por lo demás todo va casi bien allí, y el rector arrinconándose.
   La espina principal es hoy las dudas del patio de Almería que debía haberse comprado el primer día y hubiera sido más barato. Pienso escribir al secretario para que notifique al señor obispo que pienso arrebatarle los sacerdotes que quieran venir, porque pueden sin su permiso. No sé qué hacer del de Vera: es muy piadoso, pero no es largo. No tengo intención de ir a Almería, pero veremos si Elías me empujara.
   ¿Ha marchado ya el presbítero nuevo del Colegio?
   Felices Pascuas y afectos a todos.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Miércoles de Pascua. Carta 3.000 y una.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 68, págs. 1-4



A don Sebastián Bover – 7 de abril de 1899




7 de abril, viernes de Pascua.

Señor don Sebastián Bover

   Mi amadísimo en Jesús: Acabo de recibir la suya del 15 de marzo y, aunque no hay cosa urgente, van dos líneas.
   [1.º] Celebro que Carmelo tenga arregladas las cuentas para el señor obispo, y desearía que este no se alarmase del resultado si bien comprenderá que no hemos puesto más que el simple gasto de viaje, y aún tenemos encima el gasto de los dos Marins. Si les paga, y venía una pequeña libranza, no sólo por lo que ella fuera, sino por la alegría de los nuestros vendría muy bien, aunque fuese poca cosa. Los cambios han bajado muchísimo y están al quince y diez y seis. Tal vez esto sea favorable para que no sea tanto el descuento de <*2*> la moneda de ahí a la española. En tiempo de la guerra de Cuba vino a ponerse a la par dos o tres días. Quizás ahí no haya Bancos ni giro y tendrán que encargarlo a Federico.
   2.º Distribución: Hará bien en no levantarse los jueves, en vista de esas humedades: pueden hacer una visita a última hora los jueves, o la primera si no han de madrugar mucho, y solo por unirse a todos los demás Operarios y a sus intenciones en las noches de los jueves. La distribución de usted excelente, si puede ajustarla tanto, que yo lo dudo, pues había de atender a visitar a otras atenciones de fuera de casa. No me estudie demasiado: ya veré si encuentro dos libritos pequeños sobre el protestantismo que leí hace muchos años.
   3.º Ya sabrá por don Federico el asunto trascendental de la Obra de Reparación, que encargan sea por <*3*> ahora de completa reserva. Al fin telegrafié aceptando bases. Si es de Jesús que él lo complete. Don Elías fue el que más me movió a aceptarlo. Tal vez sea esto motivo para que iniciemos en España este objeto de Reparación que es uno de nuestros objetivos primordiales. Don Elías ha invitado al famoso bajo Colomer y a otra voz tiple, y parece aceptan ir, y ordenarse en México. Pidió venir a la Hermandad Juan Bautista Banasco y estamos indecisos: si insiste tal vez le aceptemos con la idea de México. También tenté a Peñarroja, y no costaría moverle, y he de procurar una leva de auxiliares.
   4.º Debía salir mañana para Zaragoza, Burgos, Plasencia, Toledo y Murcia; pero hay un asuntito espinoso que me detiene, pero no pasará de la semana entrante, del 10 al 17. Ya diré el resultado definitivo de Zaragoza. Ya diré a Burgos tantas cosas. Enrique telegrafía que el señor arzobispo sale de visita y no le encontraré. Le escribo que no puedo adelantar el viaje <*4*> y así aunque no le encuentre no importa. A Astorga no pienso ir; querían poner el colegio ya, y les aconsejo lo aplacen para el año que viene, pues debía iniciarse dentro del seminario. Por lo demás va muy bien la cosa allí, y han tomado el cuidado de los externos con las bases que mandé y aceptó el señor obispo, y obrarán con los chicos con completa independencia del rector.
   5.º Creo que dije a usted que el pobre Vallés con sus ataques nerviosos en la cabeza ha tenido que ser trasladado a Barcelona. Pasaré a verle.
   6.º Vayan diciendo cosas, que cuando se ve el sello de ahí, viene Estruel a decir carta de Chilapa.
   7.º A don Federico escribí el 30 o 31 de marzo, pues me había escrito tres cartas casi seguidas.
   8.º Las teresianas que debían salir anteayer 5, no saldrán hasta el 25: se llevarán un cajón dirigido a México, hay una pequeña cajita para don Federico; lo demás debe enviarlo a ustedes pero temo que les sise y haga al revés y se quede la mayor para él. Va polvo también.
   Y prou por hoy.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 7 de abril.

   Mañana escribiré a Federico para que ofrezca el Colegio de Roma en el Concilio al señor obispo de Cuernavaca.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 69, págs. 1-4



A don Andrés Serrano – 7 de abril de 1899




Viernes de Pascua, 7 de abril.

Señor don Andrés Serrano

   Mi amadísimo don Andrés: Recibida su última felicitación de Pascua fecha del 29. Sí que pasa mucho tiempo sin escribir.
   Que ha ido bien la velada. Se conoce que debe usted pronto o tarde ocupar su prefectura en la central.
   No vaya deprisa en lo de fomento de piedad en el clero y reuniones: primero hasta que estemos arraigados y seguros ahí que no lo estamos, segundo para que tengamos la seguridad de que pueda sustituirse su vacío, en caso. A lo más ofrézcase usted a asistir como cualquier otro.
   El 22 fui a Onda de extraordinario de aquellas monjas y por otro asunto mayor de las mismas. Ovación de aquellos buenos sacerdotes. Peñarroja vendría a México con gusto. El 24 llegué a Valencia por combinar lo de obras; piden 4.000 duros de la casa Cantonera. Regresé el sábado santo.
   Debía salir mañana para Barcelona, <*2*> Zaragoza, Burgos, y... desde donde les enviaré una bendición, y Madrid, Toledo, Murcia, Orihuela y Valencia. Viene el administrador general no oficial, don Elías Ferreres, para ver las cuentas de todos los colegios. Mucho quisiera fuera a examinar las de Lisboa... No sé qué día saldremos pues tengo un asunto ñiquiñoso que me entretiene y apena.
   Creo dije a ustedes que al fin tuve que consentir que nuestro Vallés fuera a curarse a Barcelona.
   Muchas cartas de San Joaquín (México). Nos quieren comprometer allí a una empresa de Reparación a Jesús sacramentado y... me espanto y no puede dejarse, pues tal vez impulse en España y nos apremie al ensayo de nuestro objeto primordial. Si se inicia en España tal vez tendría que parar hacia Madrid nuestro don Andrés Serrano. Creo conviene que los Operarios empiecen individualmente los domingos de san José u otras prácticas para este objeto, y además un memento todos los días. Voy a ver si hago en esta expedición una leva de auxiliares para ella, pues don Elías, entusiasta de <*3*> la aceptación en México, tiene ya organista y dos excelentes cantores ofrecidos para México.
   De Roma pocas nuevas. La aprobación de nuestra Hermandad, o sea, el Decretum laudis, nos emancipa de la jurisdicción de los obispos: así vengan aspirantes, y pienso poner la proa al obispo de Almería para obtener a Paco Salvador y otros dos de allí, y lo mismo al de Astorga.
   En Valencia, Osuna corriendo por los pueblos tras la limosna. Recogerá diez mil duros y no tenemos para empezar las obras allí.
   Toledo sin novedad. Astorga bien y con deseos de colegio, pero he indicado lo aplacen.
   De Santiago ninguna noticia y casi gracias a Dios, pues tiemblo a toda sospecha de petición.
   Ha recibido Girona el Acta que usted manda de la Academia de la Historia.
   ¿Qué quiere usted <*4*> para Madrid, etc.?
   Diga a don Juan Antonio que han venido a ejercicios el padre de Felipe y su tío Toni.
   Hay mucho que decir, pero me han estorbado varias veces las tres Teresas y otras.
   No me dice usted ya de Metilenes y Oportos y Coimbras.
   Hasta la suya.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Un saludo a López. ¿Qué hace Franir? ¿Por qué no se hace Operario ese sacerdote de ahí celoso?
   Felicísimas Pascuas de Resurrección al doctor Anaquín y esta estampa para él.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 70, págs. 1-2



A don Carmelo Blay – 7 de abril de 1899




Señor don Carmelo Blay

   Mi Carmelo: Mucha pena me ha dado la de usted recibida hoy. No me gustan esos dengues y esas caras de penitente. No me hagan sufrir. Piense que usted es delicado, y no debe fiarse nunca: si no puede con la cátedra, o déjela o no la tome con tanto interés. Mucho desearía saber pronto otra vez de su salud.
   Sí que siento también la muerte de su abuelita. Jesús le quiere a usted todo para él y como yo está casi sin padre ni madre ni genealogía. No olvidaré lo de su hermano. Empezamos a hablar de ello, y no conclui-<*2*>mos. Esta semana salgo para Zaragoza, Burgos, Plasencia y luego Valencia y llamaré a su hermano y veremos, pues estos días he tenido unos trajines de triquiñuelas que me han ocupado demasiado.
   En Plasencia les diré muchas cosas de don Carmelo. Don Esteban escribe que ha recibido una carta cariñosísima de su Carmelo. Así pida al santo Ángel de España por mi viaje. Viene conmigo don Elías.
   ¿Cuándo viene el grupo de Chilapa? Ya verá que el “Correo” lo hace vislumbrar; no se pongan ustedes la chistera.
   Hasta otra de ustedes. Apenas hay sello de México, ya todos acuden al recreo más pronto.
   Y basta por hoy. Por Dios cuídese. Vea de ponerse alcohol a la cabeza y clatell al cambio de temperaturas.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, viernes de Pascua.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 71, págs. 1-4



A don Benjamín Miñana – 10 de abril de 1899




Tortosa, 10 de abril. Lunes. San Vicente.

Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Se recibió la suya y luego habrá recibido la mía. El asunto de Juan con vaivenes, que me cortan a mí todas las líneas. Habíamos cogido un hilo, y a lo mejor se medio rompió; pero nos lo hacen coger otra vez. Mañana va don José a Vinaroz a mediodía y verá de volver en el exprés si puede. Así, pues, aguarden otro correo para fijarles a ustedes fecha de la llegada de Juan.
   Yo debía salir anteayer, 8, con don Elías para Barcelona, y ver a Vallés, y de allí a Zaragoza, y ese otro asunto me tiene atado hasta tenerlo encauzado, y se me hace tarde, y no podré llegar a Valencia para <*2*> el 16 de mayo, e ir a Villarreal a donde acudirá el arzobispo de Burgos, y lo siento vivamente, pues él confía que le acompañaría o vería allí, y es un conflicto, y calculo que hasta el 20 lo menos no llegaré a Valencia. Además en Valencia se han de empezar las obras, pues han cogido una florecilla, que diría Marzá, y van a emprenderlas con alientos, y están contratando la compra de la casa Cantonera por tres mil duros.
   No he recibido las estampas de ahí. Si no las han enviado al recibo de esta, envíenlas cuanto antes a Burgos a Enrique, y allí las encontraré, a donde llegaré sobre del 22 al 25.
   Don José verá el Breve de la clausura de Vinaroz, <*3*> por si puede deducir eso que dice el Rvdmo. padre, pues creímos que se pidió individualmente eso de la clausura papal por parte de cada convento, y por lo tanto, el nuevo convento no la tiene, si no se pide la misma gracia. Si es papal la hemos hecho buena, y no sé qué podremos decir al señor obispo, al cual dijimos que era episcopal, y los votos simples. ¿Cómo podría apañarse para entrar en Vinaroz? ¿Cómo se arregla si va a otro Instituto de no clausura y de votos simples? Vea de ilustrarnos. Envíe la carta sobre esto aquí, y me la mandarán, pero además espero la otra de usted en Burgos.
   Hay mucho que decir, y no puedo ni tengo ganas muchas, pues estoy con ansias de salir <*4*> ya, y apremian los asuntos, y tengo las alas cortadas.
   Quería enviar por Juan las cartas de Federico, y no podrá ser, porque quiero decir algo a los nuestros de los colegios, que tienen hambre.
   Es fácil que vayamos hasta Plasencia. A Astorga si no viene carta de Santiago, no iremos. A Almería también lo dudo.
   Me ha escrito Nemesio. No podré verle a mi paso por la estación de Ávila. Creo que tampoco nos detendremos allí. ¿Qué quiere usted para algunos de esos puntos? Iñigo me ha escrito que me acompañará por Madrid.
   Está aquí Corominas. Rumia lo del seminario para nosotros; pero... le espantó la paga.
   ¿Cómo no se comunica usted con él en ciertos asuntos, y lo hace el pobre Luis?
   Dígame de los enfermitos y de Marco, Guardiola, etc.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 10.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 72, págs. 1-2



A don Remigio Albiol – 12 de abril de 1899




Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Recibida su primera sobre enfermo, y la segunda que más deseaba, sobre enfermos, pues me alarmó la primera que no fuese enfermo uno de los nuestros. Malos ratos dan esas tribulaciones.
   Por fin, después de reñir a don José por la pérdida de los documentos de Toledo, resulta cierto lo que decía Sánchez que se remitieron a usted. Envíe, pues, copia de lo del colegio a Zaragoza a doctor don Joaquín Juste, canónigo, para don Manuel Domingo y Sol.
   Debía salir el sábado y no pude, debemos salir el viernes próximo y aún lo dudo, y el tiempo me apremia, y ya no podré llegar para san Pascual a Villarreal a donde acudirá el señor arzobispo de Burgos 48 horas, etc.
   En fin <*2*> trabajos. Además me urge Valencia, pues van a empezarse pronto las obras, pues les ha salido una florecilla, que diría Marzá. Van a comprar la casa Cantonera a cualquier precio.
   Hemos tenido aquí tres días a Corominas, y... hablaremos.
   Entre los candidatos sin número que reclama don Federico, está el rector de Toledo que allí haría milagros.
   No me dice de los nuestros.
   Ya iré escribiendo y señalando fechas y puntos a donde podrá escribir.
   De Santiago... nada por ahora.
   Afectos a todos. Hoy han empezado las clases.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   En Astorga se empeñan en colegio este mismo año.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 73, pág. 1



A doña Ángeles Martí – 12 de abril de 1899




   Última cartita. Me extrañó no dijera que había recibido otra mía que le envié dentro de la de doña Elvira Mateu, a la cual escribí dándole el pésame de su hermano. Vea si la recoge.
   Estuve en Valencia la semana santa. Vi al volver el sábado santo a Martinet en la estación.
   Salgo estos días para Barcelona, Zaragoza, Burgos, Plasencia, Murcia, y Valencia a donde llegaré sobre el 20 de mayo. Si me escribe en seguida a Burgos, Colegio de vocaciones eclesiásticas de San José. Si no aquí que me la mandarán. Estoy lleno de penas, asuntos, dolores y gozos.
   A nuestra Ram... le diré algo en la otra de usted. Dígame cuándo quiere viajar.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 12 de abril.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 74, págs. 1-2



A don Esteban Ginés – 13 de abril de 1899




Tortosa, 13 de abril.

Señor don Esteban Ginés

   Amado don Esteban: Recibida hoy su última.
   Esta madrugada viajo con don Elías hacia Barcelona. No llegaremos a Burgos hasta el 24 o 25. Por lo tanto la salida de allí (si no vamos a Astorga) será del 27 al 30; y si vamos a Astorga, a primeros de mayo. Escríbanos, pues, usted a Burgos sus intenciones. Si ha de venir a buscarnos a Salamanca, que será lo mejor, le telegrafiaré, o escribiré el día fijo de la llegada a Salamanca. De allí saldremos para detenernos a decir misa en Alba de <*2*> Tormes, y luego a Plasencia tal vez el mismo día, y luego usted... mandará. Ya diré a don Elías que, por si acaso, lleve mucho dinero.
   Conque hasta Burgos, que espero noticias de usted.
   Si escribe a don Fernando, salúdele de mi parte. Tengo allí algún que otro conocido, ex-alumno de Roma.
   Afectos a don Pedro y demás.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tarde del 13.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 75, págs. 1-2



A don Juan Bautista Calatayud – 25 de abril 1899




Burgos, 25.

Señor don Juan Bautista Calatayud

   Mi Juan: Recibo sus últimas con la de Carlota, etc. Veo su situación de ánimo. Con todo a mí la de Carlota me ha satisfecho y da más esperanza de curación. El conocerse y temerse en un gran remedio.
   Resultado. Que si de Roma dicen que es de votos solemnes, no hay que pensar más que en Vinaroz. Si sólo fuesen de votos simples, entonces, no ir de prisa, y que ella y nosotros con alma resolver lo que comprendamos. Las teresianas la recibirían, pero la prueba sería larga, y por ello a no ser una cosa visiblemente clara me inclinaría a Vinaroz. He aquí mi parecer. No sufra usted demasiado. En Roma ya se harán cargo, y se lo pasarán. Conque <*2*> no lleve usted prisa. Yo voy apremiando los días. Los de Astorga me dispensarán de ir. Si no vamos a Almería, para el 17 de mayo confío estar en Valencia, y allí vería a Carlota.
   Vaya diciendo cosas.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy 25. Salimos mañana para Plasencia, y si no fuera por don Elías, prescindiría de ir.
   A don José escribiré en la otra.
   Escríbame a Madrid ya a don Antonio de Santillana.
   Afectos a todos. No me dicen de Banasco, ni del cura de Castellfort, etc.


Escritos II, vol. 12.º, doc. 76, págs. 1-2



A don Valeriano Puertas – 26 de abril de 1899




Burgos, 26 de abril

Señor don Valeriano Puertas

   Mi amado en Jesús: Vine de Zaragoza el sábado. Hasta ayer estuve indeciso si iría a Astorga, para en caso avisar a usted nuestro paso. Pero ayer resolvimos no ir a Astorga y esta noche salimos para Plasencia don Elías y yo. Así siento no poder abrazarle. No sé cómo estamos de encargos, si debo a usted alguno.
   Hemos firmado Bases para la dirección del Seminario de Zaragoza para el año que viene.
   Me urgen los días para regresar a Tortosa, y por lo tanto no creo que pueda ir a Almería. En Toledo sí que nos detendremos.
   Vaya diciéndome <*2*> algo, y no sea usted tan perezoso.
   No sé cuáles de los nuestros vendrán al Cogreso católico de esta.
   Miles de recuerdos a su bondadoso padre y buenísima hermanita. A mi paso por Ventas esta noche ya les enviaré una bendición.
   Sabe es suyo afectísimo s. s. y padre

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 77, págs. 1-6



A don Benjamín Miñana – 28 de abril de 1899




Plasencia, 28 de abril 99.

Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Aunque sin ninguna suya van dos líneas.
   Salimos el 14 de Tortosa, y nos detuvimos en San Baudilio. Más me hubiera estimado no ir. Pudimos ver a Vallés detrás de un cristal. Me hizo el efecto de los que abandonamos después de muertos. En Barcelona tomé chocolate en casa del cura del Pino con Sobregrau.
   El 17 por la noche llegamos a Barcelona, [debe decir Zaragoza], y nos alojamos en casa Juste. Al día siguiente vimos al prelado, que está delicadísimo, y nos tuvo una hora; y el siguiente día, 19, día de san José, a las 9 y ½ de la mañana firmábamos él y yo las bases para la dirección del Seminario. Lo escribí a los colegios para que en un <*2*> papel de telegramas pusieran: Zaragoza... Aceptadas ampliamente y firmadas Bases de dirección de este Seminario central. Den gracias a la Virgen y a San José. Sol Elías.
   Creo lo hicieron, y entonaron el Magnificat, según escribe hoy Osuna.
   Estuvimos siete cuartos de hora con el arzobispo, a pesar de que hace dos meses no celebra. Vino el padre de Iñigo a verme. Lloró de agradecimiento, por haber hecho a su hijo un hombre en lugar de ser un desdichado.
   Dejamos de ir a Veruela por ganar un día, y fuimos a Pamplona a ver la familia de don Elías. Resbalé en la habitación, y me magullé el pie, y me alarmé; pero sólo tuvimos que alargar la salida un día. Estuvimos unas horas en Loyola, y abandonamos el ir a San Sebastián, pues quería yo dar el pésame a don Ramón Irazusta, al cual se le ha <*3*> muerto su hermano, el senador por Almería. Llegamos a Burgos el sábado pasado 23. Anteanoche salimos de Burgos. Ayer nos detuvimos en Alba de Tormes, y anoche llegamos aquí. Quiero apretar los días, por si puedo el 17 de mayo acudir a Villarreal por saludar al arzobispo de Burgos. De aquí que pasado mañana a Salamanca, y estaremos horas; de allí a Madrid y Toledo y Murcia. No es fácil vaya a Almería, aunque don Elías lo deseaba, pues he escrito al secretario para que reclame de aquel obispo la venida de Paco Salvador y otros, etc., y no lo veo prudente ir personalmente. Además en Valencia han comprado la casa Cantonera, y nos viene una florecilla de diez mil duros para las obras, y Osuna reclama que vaya.
   El asunto de Juan es la única espina que amarga el consuelo de este viaje. Le he contestado desde Burgos a sus consultas que si Carlota es <*4*> de votos solemnes no hay otro remedio que Vinaroz; y si no, también Vinaroz, a no ser evidente lo contrario. Así, tengan paciencia, que no sé si ustedes sufren más que yo. Pásenlo como puedan, que en Burgos están peor, y no sé como lo aguantan; fortuna que Forner es un roble, que no come ni duerme, y está bueno.
   Otrosí: El 12 de abril debían salir de México el obispo de Cuernavaca y don Leopoldo. Quería enviar a usted las cartas sobre el asunto de San Felipe de Jesús, y no las mandé por si podía leerlas a los nuestros; ya se las mandaré. En sustancia es: que a instancia o por indicación de don Federico el obispo de Cuernavaca y don Leopoldo (albaceas únicos creo) de la iglesia, no abierta al público, de San Felipe de Jesús, y la cual se ha levantado con limosnas de toda la República, la han cedido a la Hermandad para el objeto para el cual se levantó, que es el del culto continuo a Jesús sacramentado día y noche. Lo consulté a los nuestros y, a pesar de ser absolutamente refractarios, sobre todo don José García, a plantear ninguna de las ideas de reparación que hace tiempo le propuse, por temor a los gastos y por el poco personal, con todo no se opusieron a la aceptación, y además los otros con don Elías me apremiaban a que aceptásemos. Por fin, telegrafié aceptando, pues tenían <*5*> algún compromiso ya con los religiosos del Sacramento, y urgía romperlos. Enviaron la Bases, y quedé conforme, y supongo que don Federico las habrá firmado, pues eran muy aceptables. También consentí porque don Federico y Nadal quisieron demostrarme que la fundación de colegio allí en la capital era imposible sin antes hacer conocimientos por medio del confesionario, etc., puesto que allí todo viene de lo espontáneo de los fieles. Resumen, que estemos comprometidos para San Felipe, y Elías está organizando la capilla de música para allá de jóvenes colegiales nuestros, y tiene el mejor bajo, y el mejor tenor y el falsete de Castellón, etc., y organista; sólo falta fijar la fecha de la expedición, que yo escribí debía ser después de terminado el curso, y tal vez cuando regresen los prelados del Concilio de Roma. Le digo todo esto para que usted esté al tanto del asunto para cuando vaya ahí don Leopoldo. Otrosí: Aunque me temo que la cabeza de don Federico, éste casi ambicionaba la dirección del Seminario de México, y aún añadiría que don Leopoldo estaba inclinado a indicarlo al arzobispo, si bien no convenía hacer indicaciones a don Leopoldo porque este obra con mucha independencia. A mí no me hace gozo, y más preferiría colegio allí. Con todo, <*6*> repito, se lo indico para que usted esté a la vista de todo, y sin decir cuanto yo expongo sobre mis opiniones, y dejándolo en caso a la consulta nuestra, si ellos indican algo.
   Cuernavaca. Quiere mucho personal, y sólo podremos por hoy el Seminario. Con todo, déle esperanza de todo, pero sin fijarle fechas.
   No sé sabe si irá el señor obispo de Chilapa. Ya volveré a escribir a usted, y mándeme cartas.
   Y... ¿gente para todo esto? Si encontráramos auxiliares de confianza para México, creo podríamos atender; si no... estamos perdidos.
   No ha venido (casi gracias a Dios) la invitación de Santiago, y probablemente se lo aplazaríamos. Sevilla está quietecito. ¿Sabe usted que ha habido una rebelión en el Seminario de Valladolid? Don Tomás Salado me dijo que debía el cardenal llamarnos a nosotros. Tarragona... ya le hablaré a usted, pues tuvimos a Corominas. En fin, la mar. ¿No nos mandaré usted los cinco de ahí? ¿Y qué hace nuestro capuchinet de ahí? Estoy planchando prefectos y auxiliares.
   Escríbame o a Tortosa o a Murcia o Valencia; el 10 estaré en Murcia, y el 14 en Valencia. Afectos a Luis y Guardiola. Tantas cosas de don Elías y de don Esteban y del Churrico que está aquí.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 28.

   Estoy bien. Salí de Tortosa bastante débil y fatigado.
   Padezco por Bover y Blay, que trabajan demasiado.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 78, págs. 1-4



A don Remigio Albiol – 29 de abril de 1899




Plasencia, 29 de abril 99.

Señor don Remigio Albiol

   Mi Remigio: Quería ir escribiendo, pero no sé cómo se pasaban las horas y días.
   Al fin, descansamos aquí muy bien con el pulcro don Esteban. Estuvimos en su Burgos tres días; el 26 por la noche salimos, deteniéndonos el 27 en Alba de Tormes, en obsequio de mi santa Teresa de Jesús, que hacía 22 años no había visitado, y a la cual había confiado el desarrollo del Colegio de Tortosa, que ella ha completado más ampliamente.
   Nos apremian los días, y por esta causa probablemente abandonaremos el ir a Almería, como hemos abandonado Astorga, pues de Valencia me llaman, y además hay otras urgencias.
   Saldremos de aquí <*2*> mañana domingo por la noche, y el martes, a las seis de la tarde, Jesús mediante, llegaremos a Madrid, y el viernes por la mañana a Toledo, si es que no sea el jueves por la tarde, como procuraré, y de todos modos le telegrafiaré. Nos hospedaremos en las Hermanitas, Flor Baja, 22, si no ocurre fuerza mayor.
   En Pamplona, en donde nos detuvimos para que don Elías visitara su familia, resbalé, y tuve una fuerte contusión en el pie, que creí me aprisionaba allí unos días; pero san Ignacio me curó, y solo retardamos medio día la salida.
   Supongo nos hospedaremos en el Colegio, pues yo lo preferiría, por ser los colegios la casa propia. No por eso deja-<*3*>ré de decir dos palabritas a los del seminario.
   Creo escribí a usted desde Zaragoza, diciéndole nuestra firma de Bases el día 19, a las 9 de la mañana. En los Colegios de Tortosa, Valencia, Murcia fingieron telegramas de la aceptación, con mucho regocijo de los chicos.
   Creo dije a usted también que en Valencia tendremos una florecilla de diez mil duros para las obras. Si no lo escribí, ya lo explicaré.
   Conque afectos a todos los nuestros, y ya leerán cartas mexicanas.
   Les abraza su afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 29.

   Don Elías campechano. Deseaba embarcarse en Cartagena para Almería y creo no le podré dar este gusto, pues he escrito al secretario para que diga al obispo el consentimiento <*4*> que debe dar a los que quieren venir a la Hermandad, y no conviene entrevistas personales en estas circunstancias.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 79, pág. 1



A don Luis Iñigo – 29 de abril de 1899




Plasencia, 29 de abril 1899

Señor don Luis Iñigo

   Mi amado en Jesús: Llegamos anteayer a esta. Salimos el lunes para Salamanca y Escorial, y llegaremos a Madrid la tarde del próximo martes, en el tren que llega a las 6 de la tarde.
   Nos hospedaremos en la residencia de Hermanitas, calle de Flor Baja, 22, primero. Si usted acudía a la estación lo agradeceremos.
   En Zaragoza nos visitó su señor padre, y se nos ofreció en todo.
   Hasta el martes, día 2, pues, si no le telegrafío en contrario.
   Suyo afectísimo en Jesús

       Manuel Domingo y Sol

   Mis afectos a su señor hermano.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 80, págs. 1-2



A don Juan Bautista Calatayud – 30 de abril de 1899




(Sí que recibí la carta en Burgos y contesté).

Señor don Juan Calatayud

   Amado Juan: Acabo de recibir su última con la de Felipe, Luis, etc. Os escribí anteayer desde aquí, y antes desde Burgos dándoos mi parecer sobre C. Concretando más la cosa creo que podría partirse del principio de suponer que Carlota tenía los votos no papales como era la creencia, y pedir la entrada en Vinaroz con un telegrama de Roma si el obispo se satisfacía. Si luego resultaba que eran realmente solemnes, se sana, renovándolos en Vinaroz después de un tiempo de prueba.
   Si para facilitar el paso se cree partir de la creencia de que son solemnes, entonces, ocultando al señor obispo el mal paso que dimos, se dice al provisor que según el padre Llevaneras son solemnes y así sin necesidad de Roma, puede <*2*> autorizar el traslado. Vayan diciendo y daré mi parecer.
   Escribí a Roma anteayer, diciéndoles que tengan paciencia, que peor están en Burgos con Vega enfermo, y Forner sostiene los 214. Lo peor ha sido lo de las adoratrices dichosas.
   Salimos esta noche y confío encontrar carta vuestra en Madrid o Toledo. No sufra usted que ya se lo pasarán y resuelvan un camino y gasten en telegramas cuanto convenga entre ustedes y Roma.
   No me hace feliz que Car... se incline tanto a las Ter... y conviene que Felipe le haga ver temores de otro molde, pero con disimulo y que no pueda luego traslucirse en las Hermanas, por si acaso hemos de acudir a ello. El criterio del padre Llevaneras de ser votos solemnes me ha enervado para seguir el camino de las Ter...
   El calor extremeño me tiene nervioso.
   Si podría usted escribir a la madre superiora de Jesús y María de Valencia, podría decirle que esté tranquila que ya avisará usted, pues temo crean que nos hemos olvidado.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 30.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 81, págs. 1-2



A don José García – 3 de mayo de 1899




Madrid, 3 de mayo del 99.

Hermanitas de los pobres.

Señor don José García

   Amado José: Anoche 2 llegamos aquí, y salimos mañana jueves por la tarde a Toledo, y el lunes por al mañana saldremos hacia Murcia.
   He visto a Santillana, provisor y deán. El nuncio no está aquí. Luis Iñigo nos acompaña a todas partes, y esta tarde vamos en el coche de un tío suyo a la casa de campo, etc.
   Al llegar encontré remitidas de Toledo varias cartas, de Marzá de Almería, del secretario de Almería, etc., y la adjunta de Roma. Creo os habrá escrito Benjamín en el mismo sentido, y a estas horas tendréis las facultades. Parece, pues, que no hay <*2*> otra elección más que el ir a Vinaroz, y se le debe infiltrar a ella que es la voluntad de Dios y que es ella atada con votos solemnes, y que es su punto y destino.
   Recibimos esta mañana 4. Podéis escribir a Toledo, y las recibiré el 6.
   Santillana no me ha dicho tener cartas vuestras. Tal vez las encuentre en Toledo, de todos modos volveré a ver a Santillana esta noche o mañana.
   Afectos a todos.
   Vuestro

       Manuel Domingo y Sol

   Sale esta hoy 4. Aún podéis escribir a Toledo.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 82, pág. 1



A doña Ramona Puchol – 7 de mayo de 1899




Toledo, 7 de mayo 99.

Señora doña Ramona Puchol
.
   Mi Ramona: Acabo de leer en el Estandarte la muerte de tu buenísima tía Cinta. No la olvidaré ante Jesús.
   Recibí la tuya; y como no sé si estás ahí aún, no te escribo directamente. Escríbeme, pues, y envía la carta o al Colegio de Murcia o de Valencia o dala a mosén José.
   Yo llegaré a Valencia el 13, y el 20 a esa.
   Tuyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 83, págs. 1-6



A don Remigio Albiol – 9 de mayo de 1899




Murcia, 9 de mayo.

Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Acabamos de llegar sin novedad, gracias a Jesús. En mala hora me propuse hacerle una caricia pues tal pretendía en el tren, y que se trocó en choque, que no sabe usted el mal día que me dio. A haberlo previsto no lo hubiera hecho, al menos delante de don Elías.
   Está usted preocupado de estar yo prevenido para con usted. Mi carácter de excesiva familiaridad para con los mayores de la Obra, me hace dar con ellos algún respingo, lo cual no hago con los menores como habrá podido observar quizás, y no me recataba <*2*> de esas explosiones porque significaban libertad que debía ser apreciada, puesto que pasan luego a la historia y no se piensa más en ello. Si tuvieran otra significación, no las haría. Veo que habré de reprimirlas como lo he hecho con algún otro, v. gr., con don José García que también tiene la piel excesivamente fina, y he tenido que adoptar a veces una conducta más respetuosa que tampoco la quiere. No atrevo a asegurar una enmienda, pero sí que lo procuraré. Pero conste que mis regaños nada significan fuera del deseo de que se corrija usted de lo que tengo dicho.
   1.º Cierta actitud militar y casi autoritaria.
   2.º Cierta tenacidad en sus juicios <*3*> y presuntuosa defensa de sus actos y sus obras que pueden aparecer falta de humildad, no de corazón sino de carácter. Hablo en general y sin citarle actos particulares que, repito, los olvido luego, y aunque me sería difícil recordarlos, no obstante no tendría inconveniente en procurarlo, si así lo deseaba usted cuando nos veamos, y tuviera yo tiempo para ello.
   Por lo demás no puede ignorar y se le ha dado a conocer de palabra y por obras las condiciones que Dios le ha dado y que son reconocidas universalmente por todos los nuestros, y que usted ha sabido aprovechar, y debe aprovecharlas para gloria de Dios, aumento de méritos propios, bien y honra de la Hermandad que es también de máxima gloria de Dios.
   Conque actum est, y que no se <*4*> repitan esos sentimientos que me extravían y me afectan, y si me estuviera bien le pediría perdón.
   Al revolver las cartas encontré la adjunta con el talón. Creo que usted lo vio ya, y lo habría recogido.
   Sobre el estado del Seminario no tengo cosa especial que advertir sobre todo pareciéndome que usted tiene claro conocimiento de él, como me explicó. No obstante por decir algo, procure:
    1.º Que los que dirigen el rosario, coronilla etc, no vayan tan deprisa, y encargar esto a los ordenandos, porque si no luego hacen lo mismo en las parroquias, y pasaríamos nosotros mucho purgatorio si no lo previniéramos en cuanto podamos.
   2.º Aunque ya sé que lo hacen, procuren evitar cuantos pretextos puedan tener respecto de la comida los seminaristas y los de San José.
   3.º En cuanto les sea posible, que no se diga misa durante la meditación, y que sea una sola misa en el altar cuando se dice la de comunidad. Cuando nos veamos tenga usted cuidado de recordarme sobre tener otro oratorio semi-público <*5*> en el seminario para los superiores y sacerdotes o graduados que deban ir ahí.
   4.º Así mismo cómo y en dónde podríamos establecer albergue para los sacerdotes de la diócesis, en el seminario o en el colegio.
   5.º Diga qué ha discurrido para poder dar desarrollo al colegio en el número de alumnos para el curso próximo.
   6.º Cómo podría arreglarse que las medias becas para los gramáticos del colegio pudieran continuar con ese carácter aun después de haber salido a filosofía o teología, pues de los contrario, sólo tendríamos alumnos buenos de gramática en el colegio.
   Lo demás otro día. Salimos el día de la Ascensión por la tarde a Orihuela, y el viernes hacia Valencia, a donde puede escribirme si le <*6*> ocurre algo urgente.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 84, págs. 1-6



A don Benjamín Miñana – 11 de mayo de 1899




Murcia, 11. Ascensión.

Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Acabo de decir el “Dejas, Pastor santo”, que me prueba que si no me hago viejo, al menos adelanto en años, y salimos esta tarde para Orihuela, para estar el 14 en Valencia, y el 17 en Villarreal, y van dos líneas.
   Le escribiré desde Plasencia, creo.
   En Madrid, remitida de Toledo, recibí...

Valencia, 14. Desamparados.

   Amado Benjamín: Sigo aquí la carta. Llegamos ayer. Encontré aquí una carta y otra recibida ayer mismo de usted, y la otra de usted a Juan que este me remitió. Además Juan me dice que los de Vall no acaban <*2*> de enviar el placet de aquel convento. En fin, que es un mareo. Nunca había compadecido a Luis hasta ahora. Estoy barruntando si iría ahí Paco Sánchez; pero... sus crisis deben resolverse antes; además aquí me proponen un auxiliar excelentísimo, según dicen, que lo hace todo... Así, pues, ténganme paciencia por amor de Jesús, y Juan irá luego y todo se arreglará, y hay aspirantes en agraz, que no sabemos cuántos madurarán.
   Veo lo de Salomón. Mucho me place, y que se consagre pronto para la probación. En cuanto al año más para la licenciatura en cánones, no veo dificultad, y sobre todo que estudie el inglés, que mucho podía servir, si Jesús le destina a santificar las almas de México, y combatir los protestantes de allí.
   Celebro lo del padre Llevaneras. Ya <*3*> me le dará usted un abrazo cuando sea momento.
   Y vamos a lo principal: Me apremian a cartas los de México (capital). Piden vaya a Roma. Creo lo arreglarán ustedes mejor.
   Resumen: San Felipe conforme con el personal que sea necesario. Así puede decir que esto será servido poco a poco, Antonio Rodríguez ha podido ir y le he dicho en Toledo que es casi seguro que iría, y su misión probablemente sería San Felipe, y jefe de allí, pues don Federico tendrá que ser Operario libre para México, Chilapa y Cuernavaca; los demás ya veremos, pues no puede decirse nada. Irá regularmente Amposta y si estuviésemos seguros de la salud de Francisco Marín, que es muy fácil, iría éste también.
   Cuernavaca. No podemos por hoy ofrecer más que para el seminario y en cuanto a profesores tal vez de aquí al curso podamos ofrecerle auxiliares. Lo demás de misiones, etc., lo procurare-<*4*>mos, pero sin compromiso por hoy. Así las cosas, ya puede usted decirles lo que hay.
   Seminario de México. Me espanta. ¿Quién va de jefe? ¿Quiénes de ayuda? Si puede aplazarse para otro año, procúrelo. Si tan indispensable fuese, entérese de don Leopoldo, las circunstancias y estado de él... que no tendremos por hoy ninguna cátedra, pero sí... la independencia completa en lo disciplinar; esto es [?] completos y el prefecto de estudios que se entienda de lo escolar. Nota: El actual rector del seminario de Cuernavaca es un pillastre, según me dijo Albiol, al cual envió tarjeta. No lo diga así al de Cuernavaca, pero sí que debe decirle que si van los nuestros allá, regularmente no sólo ha de ir fuera, sino destinarle a otros cargos de la diócesis en caso. No diga que lo sabe por Remigio.
   No sufre usted más que yo sobre los auxiliares, y a pesar de que Nadal nos ha hecho una grande <*5*> prueba temo mucho para el porvenir, pero no podremos prescindir; sólo hemos de asegurar sus bases, y quedar bien libres nosotros.
   Sobre condiciones materiales yo temo tocar esta cuestión; ha de procurar usted decirles que para nosotros no repararemos en condiciones, pero que para los auxiliares no extrañen que exijamos muchas seguridades, para que en caso de no convenirnos y prescindir allí luego de ellos, podamos dejarles bien colocados, para que no nos digan que los hemos engañado a los auxiliares. Ya verá usted lo que dice Nadal. Con todo cuando venga el caso para cada uno ya lo fijaremos.
   Respecto de San Felipe conviene que se les diga que como vendrán algunos para la capilla y serán estudiantes algunos que el viaje de ida tendrían que satisfacerlos. <*6*>
   No he felicitado al obispo de Vich. ¿ Debo hacerlo? Usted procure irle sosteniendo por lo del Seminario de Barcelona que ambicionamos.
   Estoy mareadísimo. Iré escribiendo ahora ya, después de la peregrinación que estaré en Tortosa o aquí.
   Salude muy respetuosamente al señor arzobispo de México, al señor obispo de Cuernavaca y al doctor don Leopoldo.
   Hasta otra que diré del viaje último.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Van estas cartas entre tanto. Ya iré enviando y devuélvalas cuando pueda, por si puedo después repasarlas y ver todos los datos que han ido exponiendo.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 85, págs. 1-2



A don José García – 13 de mayo de 1899




Valencia, 13.

Señor don José García

   Amado José: Acabo de llegar con Elías.
   Veo lo de Juan. Escribe en seguida una carta a la Vall diciendo que siendo de votos solemnes ellas tienen el deber de admitirla porque no podían consentir en enviarla. Seas enérgico.
   Elías con un tumor en la garganta (por fuera) que no sabe qué hacer, si ir a esa, o a Villareal a curarse: él optaba por esa, pero le he dicho que alarma-<*2*>ría a su madre.
   Di a Juan que tengo aquí carta de Benjamín que Virgili está mejor: escribiré.
   Se aguardaba a ti hoy aquí.
   Envíame dentro de carta o periódico esta noche un poco de polvo.
   Si vienes puedes traer una botella de vino.
   Escribe tu itinerario. Yo no tengo casa en Villareal.
   Tuyo

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 86, págs. 1-2



A don Juan Bautista Calatayud – 14 de mayo de 1899




Valencia, 14, 11 mañana.

Señor don Juan Calatayud

   Amado Juan: Sin aguardar el correo, van dos líneas.
   Recibí la suya ayer. Al haber estado yo ahí, no hubiera faltado un sinapismo a la Vall que les hubiera cosido, y les obligaba a espantarlas, pues les hubiera dicho que se resolvía la vuelta allí, etc.
   Ya que no está arreglado, creo que aún veré a usted, pues me dejaré esto de Valencia, a pesar de que urge lo de la casita y don Paco y planos, etc. Iré ahí tal vez el mismo miércoles por la noche.
   Acabo de recibir la suya <*2*> con un montón desde Murcia enviadas de ahí.
   Estoy agobiadísimo y con Santillana y otro madrileño.
   Don José que no olvide los dos encargos que hice y que cumpla Estruel.
   Recibido el volante de Borrás.
   Escriba aún esta noche novedades sobre Carlota.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol.

   Iremos Osuna y yo a Villarreal el martes en el exprés.
   Elías está un poquito mejor y le ha supurado el gran grano.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 87, págs. 1-3



A don Juan de Mata Martí – 16 de mayo de 1899




Valencia, 16 de mayo. Martes.

   Mi Martinet: Ayer recibí la suya y la de Ángeles, con un montón de cartas recibidas o remitidas desde Murcia, dos de ellas de México; de aquí que hasta hoy no he podido leer la de ustedes.
   Llegué el sábado. Salgo en el exprés para Villarreal por saludar allí al arzobispo de Burgos. Si puedo el miércoles en el tren de la noche a Tortosa, si me dejan, que creo que sí, si no el jueves en el exprés.
   Siento no ver en Villarreal <*2*> a Ángeles, pues creo hubiéramos tenido tiempo porque no me moveré de casa de Manuel Ferreras; ¿ahora cómo lo arreglamos? Creo no hay otro remedio que Ángeles venga a Tortosa aunque no sea más de 48 horas, y si usted viene mejor. Ella en mi casa con Cinta Prades.
   Veré si mañana en el exprés vuelvo a escribir desde Villarreal.
   Conque hasta la otra.
   Si acaso <*3*> veníais a Villarreal, ya sabéis dónde estaré.
   Lo demás de palabra.
   Vuestro afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 88, págs. 1-2



A don Juan Bautista Calatayud – 17 de mayo de 1899




Villarreal, 17 de mayo.

   Amado Juan: Saldré con don José mañana en el exprés. Hubiera ido esta noche pero sale mañana el señor arzobispo de Burgos, y le acompañaré. Salga alguno a la estación por si quiere él tomar algo y lo pedirían ustedes a la estación, v. gr., gaseosa o chocolate, pues se lo preguntaré antes de llegar.
   He enviado esta tarde a mosén José a Vall, pues el Hermano ha traído una carta diciendo que espera (la Inés) contestación a una consulta, que [me] ha indignado. No sé infundir este enojo a mosén José.
   Recibidas las estampas dichosas en el momento que se marchan <*2*> la mayor parte de los peregrinos.
   Grau afónico. Quieren marchar mañana la noche.
   Afectos a Girona.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Vi a Carl... Está bien dispuesta.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 89, pág. 1



A don Juan de Mata Martí – 17 de mayo de 1899




   Mi Martinet: Llegué ayer tarde bien. A pesar de ser enemigo de estos bullicios, aunque sean religiosos, no me ha apenado ver esta consoladora manifestación de fervor eucarístico de dos o tres mil velantes.
   Salgo mañana en el exprés, y regularmente acompañaré al señor arzobispo de Burgos, que sale para Zaragoza por Reus. Así, pues, si Ángeles viene mañana se unirá; si no vendría a Tortosa otro día con usted.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Villarreal, 17 de mayo 99.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 90, págs. 1-4



A don Andrés Serrano – 18 de mayo de 1899




Villarreal, 18 de mayo 99.

Señor don Andrés Serrano

   Mi amadísimo don Andrés: Aprovecho un ratito mientras se hace hora del certamen.
   Recibidas sus cartas por esos mundos, y me da vergüenza no haber escrito a usted, pues en Plasencia quería hacerlo, y creo no lo hice. Parece imposible el poco tiempo, que he tenido en este viaje, libre para escribir. Fuimos muy deprisa para llegar a la peregrinación y saludar aquí al señor arzobispo de Burgos.
   Éste sale esta tarde, y le acompañaré hasta Tortosa, y allí volveré a mi mesita, que es lo que más necesito.
   Ya creo le escribiría a usted que en Zaragoza firmamos las Bases <*2*> para la dirección de aquel Seminario. Burgos en su grande casa, pero con poco personal.
   Toledo, encauzado aquello ya, y el cardenal contento.
   Desde Plasencia envié a ustedes un saludo.
   Muchas cartas de México. En la capital la cuestión de la iglesia de San Felipe de Jesús para Reparación. En Chilapa sin novedad. En Roma están el arzobispo de México, obispo Plancarte y abad de Guadalupe. Pide Plancarte que yo vaya a Roma. Estoy diciendo a Benjamín que procure librarme.
   Sobre su ida a Coimbra no sé qué decir. Ya sabe que en la necesidad de tomar otro punto de apoyo, me inclinaba a Coimbra para establecer un colegito; y que este luego sirviera de pretexto para ofrecer <*3*> como una gracia el hospedaje a los de la Universidad que lo desearan, sujetándose al reglamento que se estableciera, pero sin que lo adivinaran estos en un principio, para que no pareciera un fracaso si no viniera ninguno. Así pues, sólo debía ser idea de colegito, si el prelado nos ofreciera un local. Puede usted estar a la mira, y si ofrecen grandes inconvenientes, dejarlo estar. Jesús señalará el camino.
   Siento tantas enfermedades ahí. Mis cordiales afectos a doctor Cruz.
   Lamento eso de los exámenes a primeros de julio.
   Los ejercicios en Valencia serán a los primeros de agosto. A ver si trae algún portugués excelente próximo a órdenes, que quiera conocer la Hermandad.
   En Roma algunos enfermos tam-<*4*>bién.
   La peregrinación aquí famosa. Ha venido Santillana con 35 de Madrid. En Valencia al paso comieron todos en el refectorio del colegio con otros tantos de Alicante, Ciudad Real, Valladolid, etc.
   Que se cuide mucho Juan Antonio, y venga más robusto.
   Tantas cosas a López. Siento no haya procurado aprender el portugués.
   Don José García vino aquí, y ayer fue a Vall; hoy los dos a Tortosa.
   Don Elías se quedará aquí dos días más con su mareta. Al pobre le salió un grano tremendo los últimos días de nuestro viaje; lo tiene ya mejor.
   ¿Cómo no envió usted al cardenal a la Peregrinación de San Pascual?
   Hasta la suya.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 19.

   Al fin concluyo y envío esta desde Tortosa, adonde llegué ayer tarde.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 91, págs. 1-4



A don Esteban Ginés – 19 de mayo de 1899




Tortosa, 19 de mayo 99.

Señor don Esteban Ginés

   Mi don Esteban: Parece increíble que no haya tenido apenas tiempo en el viaje para la correspondencia más urgente. Llegué ayer de la Peregrinación famosa a Villarreal. Aquello fue una gran manifestación. 700 sacerdotes con más de sesenta mil forasteros. Estuve 36 horas.
   Recibí la suya sobre el nombramiento del nuevo señor canónigo. Ya me recelé algo al no acudir el de Segovia a Salamanca. No he escrito al señor Domínguez felicitándole, por no saber si estará ahí o en Ávila; tenga usted la bondad de hacerlo en mi nombre. Ya vi que era materia planchable para cualquier cosa, pero hoy no es materia plan-<*2*>chable la materia canonical para nuestra Obra. Que sea para gloria de Jesús y bien de las almas.
   No puedo olvidar la amabilidad de don Policarpo, y en especial del santo don Manuel Navarro. Déles usted nuestros recuerdos. El viaje muy feliz. Los padres jesuitas de Salamanca nos confundieron con sus obsequios. Fui a ver al señor de Mozas y no le encontré, y vino a las 9 de la noche al Seminario, cuando ya íbamos a subir al coche para ir a la estación. Se lo agradecí mucho.
   En el Escorial hay de coadjutor en la parroquia un ex-colegial de Roma, que nos trató a cuerpo de rey. En Toledo no hay que decir. Aquello está encauzado, y el señor cardenal contento.
   En Murcia aquello es un Edén; más vale que usted no lo vea, porque le quitará la <*3*> ilusión de ese hermoso jardín de Plasencia.
   En Valencia, arreglada la compra de la casa, se están abriendo los cimientos para levantar la capilla apenas salgan los colegiales. Además se está arreglando la florecilla de nueve mil duros que nos legaron. Pienso trasladarme pronto allá para presidir las obras, y no me moveré hasta los ejercicios, Jesús mediante.
   El Lisboa los exámenes en 1º de julio.
   Don Antonio Rodríguez desea ir a México, y creo habrá de ir.
   En Valencia tres aspirantes han pedido. En Astorga se esperan otros tres.
   Ya veremos y trataremos sobre el diácono de ahí, y Pepe Sánchez para ayudarnos el próximo curso.
   Recibida la suya a Campos y Girona. Y basta por <*4*> hoy.
   Miles de recuerdos a su buena hermana, a Sojo, Juanito y demás.
   Al señor provisor mis respetos.
   Le abraza su afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 92, págs. 1-4



A don Remigio Albiol – 19 de mayo de 1899




Tortosa, 19 de mayo de 1899.

Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Aunque parece increíble, apenas he podido atender a la correspondencia más urgente en el viaje. Recibí la suya no sé dónde. Gracias a Jesús por la esbrafada; no debía haber tardado tanto y lo contrario ha sido poca humildad, y no hay inconveniente en que la repita siempre que convenga, y aun de palabra lo quisiera para que se convenza de la falta de fundamento de muchos de nuestros sufrimientos, y aunque no se viera así, al menos después del desahogo, ya actum est. Como me sucede en mis bufadas; lo que queda dentro se corrompe en el corazón, y es <*2*> un veneno; eso otro tranquiliza más a usted y a mí.
   Llegué ayer a Villarreal. Vine con el señor arzobispo de Burgos y su provisor y el señor Belló, y le despedí en esta estación, en donde nos aguardaban Paco Sánchez, etc. La romería muy consoladora; yo no hubiera ido; pero lo hice por nuestro obispo para que no dijera y por el de Burgos; y el nuestro me dio un bufido, porque apenas me vio, y yo le había saludado en la iglesia, y no sé acordó.
   No me dice quién es ese para Roma. Hay un Iniesta que no sé si es de ahí, o de Murcia, que me llamó mucho la atención, y concluía la gramática. Si acaso hubiese algún joven distinguido, aunque fuera de filosofía, que llevara <*3*> el sello de la predestinación en su talento y carácter, y manifestara, aunque fuese preguntándoselo, si después de su carrera desearía entrar en nuestro Obra, sin compromiso por ello, ni para él ni para nosotros, sino tan sólo un deseo por parte de él, etc., fíjese y lo diría, y veríamos si lo sosteníamos gratuitamente o en otro colegio, o en este, o en Roma. Es preciso pensar en planteles distinguidos que serían el mejor noviciado así, y sólo es cuestión de dinero que Jesús no nos negará para ese altísimo fin, y en los ejercicios pienso proponer ese medio.
   Respecto de la distribución para el verano de los Operarios de ahí, como depende de cuando concluya el Concilio americano, y por lo tanto la época probable de la expedición a México, etc., no puedo ni resolver ni proponer siquiera. De todos modos, en <*4*> general, creo que Rodríguez podía ir a su casa durante los días del mes de julio, y de allí acudir a los ejercicios de Valencia, para luego ir al destino que sea, si antes, que no creo, no viniese alguna orden apremiante. En cuanto a usted si ha de ir a casa, ha de ser también antes de los ejercicios, pues después de ellos no podrá ir, que habrá de marchar a Burgos con dos más a preparar para el Congreso. Amposta con pocos días tendrá bastante para ir a Aldover. Jovaní podría ir a casa después de los ejercicios. En cuanto a Marín, no sé si le probará estar muchos días en su pueblo; en caso me lo llevaría a Valencia, a pesar de ser mar. Así vaya poniendo líneas.
   Yo deseo ir cuanto antes a Valencia y mirar las obras, y no me moveré hasta los ejercicios. He escrito a Benjamín que me libre de tener que ir a Roma ahora, como quiere el de Cuernavaca.
   En Lisboa no son los exámenes hasta 1º de julio.
   Recibí la cartita de Marín, de que está mucho mejor. No tengo toda la fe en su palabra, si no lo dicen los otros.
   Diga a Jovaní que vi medio minuto a sus tías a las once de la noche, cuando iba yo a la vigilia de la parroquial. No las vi más, pues aquello era una Babilonia con 700 sacerdotes y cincuenta mil forasteros.
   Hasta otra. Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 93, págs. 1-2



A don Carmelo Blay – 21 de mayo de 1899




Tortosa, 21 de mayo 99.

Señor don Carmelo Blay

   Mi Carmelo: Recibo sus líneas con la de don Federico. No tengo fe en la palabra de usted respecto a estar bien del todo; si no me lo dicen los otros no lo creeré. Así, no olvide mis mandatos, y no nos haga sufrir.
   Salí con don Elías el 14 de abril. En Zaragoza firmamos el día 19 las Bases para la dirección del Seminario. Fuimos a Burgos y Plasencia; en Plasencia tantas cosas para don Carmelito. Don Manuel Navarro hecho un santo, y nos obsequió mucho. Don Policarpo un santito muy amable. Pasamos por Salamanca, y por don Elías nos detuvimos en el Escorial; de allí a Madrid y Toledo. Toledo bien. Luego Murcia y Orihuela de corrida, y el 14 de mayo llegamos a Valencia; y el 16 fuimos a Villarreal a la Peregrinación, que ha sido una cosa edificante: 600 sacerdotes y unos setenta mil <*2*> peregrinos. El 18 llegué aquí, y puedo estar ya sobre mi mesita, y podré escribir más frecuentemente.
   No han llegado las fotografías, y según fuesen, vendrán bien, si vienen, para el mes de julio.
   Ayer recibí la de ustedes, no ha venido lo del Sínodo que usted dice envía certificado. No echaré esta al correo esta noche hasta mañana, por si viene.
   Bien por la estancia ahí de don Federico.
   Oren mucho para que los santos Ángeles de México inspiren al señor obispo para las resoluciones que deba tomar respecto de San Joaquín y demás asuntos tan esenciales y de tanta trascendencia, así como para los designios de Jesús sobre nuestra Obra.
   En Valencia quedaron admitidos para probandos N. Izquierdo y Santonja, y probablemente Ventura (al menos este como auxiliar), y vendrán a los ejercicios.
   Diga a don Sebastián que probablemente ingresarán con el mismo carácter Viñayo y Benjamin de Astorga, y es fácil, si lo desea, Vega, y si el señor obispo lo permite, y si no le amenazaríamos con el brazo de la sagrada Congregación.
   La limosna diocesana de Valencia sigue bien, y además es fácil un legado. Los chicos han sacado la tierra de los cimientos; estos están cubiertos, y apenas marchen los colegiales se empezarán las obras en grande escala, y yo iré allí un par de meses, pues ahora no he hecho más que pasar, y le iré diciendo de esto y de personal para México. ¿Cuándo acaba el curso ahí? No ha venido la receta que usted dijo enviaría desde México.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   No ha venido el certificado del Sínodo, ni los retratos.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 94, págs. 1-2



A don Remigio Albiol – 21 de mayo de 1899




Tortosa, 21. Pentecostés.

Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Minutos después de recibir la suya, escribo e irá esta misma noche.
   No es objeto de pareceres lo que muchos años deseamos para este Seminario, de que se vayan a medida que examinen, y no podemos conseguirlo. Así, pues, que vayan marchando a medida que examinen, cuidando no se queden en la cuidad, y sí convenía estar a la mira de esto. El marchar juntos se presta a desorden y aun a disipación, al menos en nuestra líneas férreas. Conque hágalo así.
   Siento no haya podido repetir al obispo de Coria lo de alumno a Roma, pues pretexta o le hacen pretextar de que no hay ni uno <*2*> bueno para ir.
   Bien por las contestaciones al de Madrid. No es mala señal esas bromas que no son propias de él.
   Yo descuidé escribir a usted lo que podía decir al de Cuenca y Sigüenza, y lo descuidé, porque además no recordaba quiénes eran los sufragáneos.
   Que sean constantes los resultados de Marín.
   Y prou que la correspondencia de Chilapa, y sobre todos los episodios de San Joaquín me han ocupado mucho rato.
   Afectos a todos y hasta la suya.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 21.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 95, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 24 de mayo de 1899




Tortosa, 24 de mayo 1899, miércoles.

Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Hoy esperaba Juan el auto del provisor para marchar a Vinaroz, y entrar el pájaro, y no ha venido. Borrás promete tenerlo mañana. De aquí que el sábado podrá salir Juan, y... todo sea por Jesús.
   Llegué el 18 a Villareal. Vine hasta Tortosa con el arzobispo de Burgos. Ya estoy en mi mesita.
   Extraño no me haya escrito usted cosas de los americanos. Siento no haberle ido enviando las cartas de don Federico, aunque todas dicen casi lo mismo. Que apretemos las Bases para San Felipe pidiendo mucho, porque hay muchos fondos. Que depende del señor Ruiz la fundación del colegio en la capital, y aun la dirección del Seminario. Esté a la escucha de cuanto vayan diciendo, y escríbame, y vaya escribiendo.
   No le he dicho a usted nada sobre lo del padre Corrado. Quisiera, y no sé si hay tiempo, tener impresas las Constituciones para los ejercicios, y al final poner las observaciones, para que, cuando estas estén resueltas y reformadas al aprobar las Constituciones, cuando sea el tiempo ya no se extrañarán los nuestros. Si no las ponemos ahora, aparecería luego como una palmetada, y perderían la fe en las Constituciones. No obstante, si es preciso aguardaremos a imprimirlas. Además deseo redactar una breve idea, por si alguno nos pide las Constituciones, no darle más que eso otro.
   Creo que su contestación al señor cardenal Sancha por el recibo de los “Consejos” lo haría usted pro formula. No obstante, temo lo haría usted con bastante zalamería cuando él estaba ufano de su felicitación de usted, y no conviene en las ardientes crisis a que ha dado lugar su obra y hemos de ir con cuidado.
   Hemos de empezar a tratar de alumnos para el próximo curso en Roma y poner en lista las diócesis, y ver cómo se promueve el envío. De Toledo dos, pero propuse y repetiré a Albiol un medio de sacar media docena, él que sabe dar vueltas al señor cardenal. En Zaragoza indiqué algo al señor Juste, y pienso <*2*> mantener correspondencia con el provisor, o decir a usted lo que debe escribirle. También pienso poner a los nuestros en la reunión un medio de enviar alumnos aspirantes probables, aunque nos cueste cada uno mil duros. Se hace indispensable este noviciado; de lo contrario iremos ahogados siempre de personal. ¿Qué piensa usted puede hacerse en el futuro Congreso de Burgos en este sentido? ¿Cómo está el proyecto de Bavona? Sentí no encontrar en Madrid a este ni al señor nuncio pues deseaba indicarles el asunto.
   Visité en Madrid a Cadena y deán. Vino a visitarme... Berjón; ya se lo contaré. Iñigo obsequioso hasta más allá. Dígame enseguida si sería mal visto el ingreso en la Hermandad de Iñigo; creo no me sería difícil plancharlo; me gustó su piedad y su modo de pensar y criterio en muchos asuntos. Tendremos pocos aspirantes. Tres probables ordenados de Astorga, y tres de Valencia; uno de estos, si entra, para la administración de ahí excelentísimo; Juan le enterará.
   Estuve en Villarreal. Juan le explicará mis datos sobre aquella grandiosa manifestación. En cambio el arzobispo de Burgos me dio un mal rato. Por haberle quitado a Albiol.
   De lo demás del viaje daré una minuta a Juan, y él lo detallará; fue una carrera de obsequios, y Elías quedo contento.
   Hay mucho que decir, y ya irá viendo que ya estoy en mi mesita.
   Afectos a todos. Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Hoy, fiesta de la Providencia, 24. No me ha dicho de Guardiola, y no me dice cositas y detalles que interesan. Daré cartas de Chilapa a Juan.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 96, págs. 1-2



A don José María Prats – 24 de mayo de 1899




Señor don José María Prats

   Mi amadísimo en Jesús: Van las licencias, que gracias a las trazas de don José García son extensas. Conque confiese usted mucho, y tome cuenta del número durante esos años.
   Veo que quieren ustedes ser andariegos también. Diga a don Manuel Marzá, que si vienen por Madrid, no hay inconveniente en la detención en Ávila, Escorial y Madrid, y... si tuvieran que hacerlo sin saberse... Toledo. Si vienen por el otro lado... con Zara-<*2*>goza hay bastante, aunque Zaragoza será mejor cuando podamos ir allí a casa propia. Santiago pueden dejarlo por ahora, que ya habrá tiempo para ello, para los que deban ser astorganos, y que se hacen ellos tan necesarios, gracias a Jesús.
   No sé si resolveremos una limosna diocesana, organizable durante el mes de julio. En este caso, Girona, don Elías, Felipe y Prats tendrían que recorrer el Maestrazgo. Con tres o cuatro músicos tendrían bastante.
   Afectos a nuestro Santo, Bernardo, y... a nuestros... aspirantes.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 24 de mayo 99.

   A Marzá, que ya le escribiré por el otro asunto.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 97, págs. 1-2



A don Romualdo Soler – 27 de mayo de 1899




Tortosa, 27 de mayo.

Señor don Romualdo Soler

   Amado Romualdo: No tengo tiempo de ver sus dos últimas y los extremos que hay que contestar. Solo hoy mandaré los adjuntos borradores por si acaso ahora después del curso, o desde el 15 de agosto a principio de curso se resolviera a la limosna diocesana, que podrían organizar usted, don Jerónimo, Salvador y Felipe Tena, con ayuda de los Diegos, Franciscos Morales, etc., en tres semanas o cuatro, un día a cada parroquia, y en algunas con sermón. Esto ya lo pensará.
   No me pierda esto, como <*2*> me perdieron los papeles del año pasado, que era mucho más largo el llamamiento, pero ya no me acuerdo y no estoy para entretenerme.
   Es posible que el mes de julio hagamos una cosa igual en esta diócesis, y Elías, Prats, Girona recorrerían el Maestrazgo.
   Volveré a escribir sobre secretario, Paco, etc., pero espero noticias de usted.
   Regresé el 18 de la expedición y estuve en Villarreal el día de la Romería.
   Ya recibiría una mía para Salvador.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Afectos a don Jerónimo y Ortí.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 98, págs. 1-4



A don Benjamin Miñana – 28 de mayo de 1899




Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Va otra croniquita por Juan. Éste le contará y le dirá sobre varios temas: de Chilapa y gravedad de Bover, de San Joaquín, Federico, Saturnina, y Sínodo, misiones de Federico, etc., de administrador para Roma.
   De cálculos para obtener Operarios.
   De los neófitos de ahí, Salomones, Marqués, etc., de crónicas de Roma y demás colegios.
   El hermano de Royo escribe que no les perece bien cante la misa allí en Cati, y que puede cantarla en cualquier parte, pero que desean verle este verano. No siendo para la 1ª misa, no veo tanta necesidad. Le escribo que lo consultaré con usted. Respecto la misa de Agustín, creo que lo mejor es que cante ahí, y si va su padre, bien, y si no también.
   Hoy ha sido la ordena-<*2*>ción; de ellos, es probable para Operarios futuros, el tonsurado Estruel, el diácono Bou, y el subdiácono Grau. Si quisiéramos a algún otro, como Piquer, etc., tal vez no sería difícil. Tengo el disgusto de que Boix no se resuelve a venir, y crea usted que cada día le veo más hombre y de más talento, como lo revelan sus cartas. Lo encomendé poco a Jesús, porque estaba yo frío... y Jesús nos lo ha arrebatado. Para México hubiera sido una alhaja.

   Recibo en este momento la suya última del 25, y voy a ella. Veo está enterado por las mías del estado de México, y proyectos y esperanzas de Federico, etc. Así hable a doctor Ruiz y vea lo que podemos esperar y es indispensable por hoy, y lo que podemos aplazar, que no urge, pues ya irá todo, si no se nos apremia. Note que según las últimas de Chilapa, y atendiendo la tensión del señor Ibarra con el padre Mir, es fácil rumie el pensamiento que yo le indiqué en la primera mía que le escribí a aquel obispo, que no confiaba yo resultado en San Joaquín, que lo mejor sería convertir a San Joaquín en Seminario central para todos los seminaristas de la República que quisieran <*3*> comprometerse a servir seis años, al menos, después de sacerdotes, en las misiones que sus respectivos obispos les señalaran. He visto el Sínodo diocesano de Chilapa, y realmente viene a coincidir con mi indicación. Es fácil, pues, que los famosos guadalupanos vayan a parar a esto, y entonces sería preciso que nos ofreciéramos a dirigir aquello. Se lo indico a usted para que esté enterado de todos los campos que nos amenazan en México; y como todo lo que se refiere a capital me halaga más que lo diocesano, no tendríamos otro remedio que aceptarlo. Respecto a Cuernavaca prométale todo con el tiempo; hoy sólo Seminario y lo que sea indispensable en la capital de la diócesis. Y a propósito el actual rector del Seminario de Chilapa es un guilopo de Burgos, que envió tarjeta a Albiol que se asombró que pudiera aquella pieza estar en Cuernavaca de rector de Seminario, y que habrá de ir fuera si vamos nosotros. Haga el uso que crea ante el obispo; si no conviene decirle nada, lo deja estar, que ya lo pentinaremos luego. Veré si encuentro el nombre. En cuanto al señor arzobispo ya tenía datos de su carácter. Por ello, todo lo ha de hacer doctor Ruiz.

   No me había dicho nada Osuna de la solución de Guard... Qui coepit opus, perficiat, si no es una nueva fingida.
   Sobre el administrador estoy con usted y su programa; falta buscar el hombre, que no lo dejaré. Paco no está aún consagrado... y además... temo de su falta de iniciativa; con todo veremos.
   Retebién, que Agustín se consagre <*4*> para la probación, y el otro aspirante. Yo creía que don Agustín sería sólo bachiller; ahora cambia de aspecto. ¡Qué bien nos vendría para la Reparación en San Felipe de México! Pero sería duro para su padre. Por ello no hay inconveniente que siga un año más para que estudie el inglés, que es la ilusión de su padre. En cuanto a pedirle a Agustín ingresar en la Hermandad, si va ahí su padre para la primera misa, que se lo pida el día que la cante o celebre y no sabrá negarse; no conviene que lo sepa de José María aún; así, más adelante ya se lo escribirá. Si acaso resolvieran ustedes que no esté ese nuevo año ahí, le mandaríamos a un seminario, y cuando su padre ya no debiera sentirlo, iría a México; pero, repito, que a pesar de la falta, puede continuar un año ahí.
   Alumnos. Ya escribí a usted e iré escribiendo. De Toledo dos. De Madrid... no sé. De Valencia deseo uno, aunque la Obra deba gastarse algo. Hemos discutido sobre cursar ahí teólogos o filósofos, según los datos que ha dado Juan. Casi nos inclinamos a que vayan para teólogos.
   De Gerona escribe uno que se ordena ahora de presbítero.
   ¿Y no ganará el curso Malo? Que se nos detenga aquí; veremos si le ponemos en un colegio; vea usted si quiere ser Operario, y le sostendríamos en todo. Para Sigüenza válganse del padre Enrique.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   No sé qué enviar a usted. Va una fotografía de san Pascual.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 99, págs. 1-2



A don Romualdo Soler – 30 de mayo de 1899




Señor don Romualdo Soler

   Amado Romualdo: Ya escribí a usted. No merece ningún castigo su espíritu de propagandista: sólo que necesita usted un poquito de freno en sus ardores antiliberales.
   Escribo para decirle que pueden celebrar 45 misas a 6 reales –de don José García– pro defuncto, don Baltasar Piñol.
   Acaba de escribirme Salvador exasperado. Le escribiré mañana aquietándole. Si no tiene éste celebración que aplique treinta misas a 6 reales por el difunto don Magín Bages, presbítero, y le servirán de <*2*> pago del viaje si viene a Valencia. Así se lo diré yo, y si al concluir el curso usted le manda la limosna, mejor. Veré si puedo mandarle alguna más.
   Aquí los exámenes ya, y están en la mitad, por toda la semana todos a casa.
   Afectos a Ortí y don Jerónimo. Digan cómo están de misas.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 30.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 99b, págs. 1-3



A don Benjamín Miñana – 31 de mayo de 1899




   Mi amado Benjamín: Ayer recibí carta del señor obispo Plancarte que, después de darme las gracias por habernos ofrecido a tomar su Seminario, añade: “Encontrándome en Roma por el Concilio, no quiero volver a Cuernavaca sin llevar conmigo tan importante contingente, y deseo me diga si puedo contar con ellos definitivamente, y cómo me puedo arreglar para dejar este negocio expedito oportunamente. Ignoro el tiempo que durará el Concilio, pero creo que no podremos estar libres antes de mediados de julio.
   Le contesto la adjunta, que podrá usted ir a entregarle personalmente, a fin de que en lugar de cartas, puedan traerse los detalles que convenga. Entre estos detalles hay uno, que los de Chilapa y San Joaquín me advierten, y por el cual los de aquí me atormen-<*2*>tan cuando les viene la ocasión de darme una puntada. Cuando las Bases con el de Chilapa todos quedaron contentos, excepto don José que quería encontrar una mina en América. Mas luego, que el barbero les cuesta a cada uno un peso al mes...; que el médico un peso por visita...; que los zapatos ocho pesos, etc.; y yo no me atrevo a alterar Bases, sobre todo, con el señor de Chilapa que es rumboso, y ahora mismo ha dado 100 pesos a Federico por un novenario. El señor de Cuernavaca vio las Bases de Chilapa y dijo que con ellas se conformaba. No me atrevo, pues, a hablarle de ello, ni es digno para mí, ni casi honroso para la Hermandad. Esto pueden hacerlo los nuestros allá y ustedes ahí como cosa de ustedes. Por ello, si le viene la ocasión, puede indicarle que según los nuestros, parece que el gasto de médico y medicinas es gravoso en México, y que los nuestros han extrañado que en el seminario no haya un médico contratado para todo el seminario, como sucede en los establecimientos de España..., y tal vez convendría ese detalle fijarlo. Item: se establece en las Bases que si además de la dirección y cargos de mayordomo, prefecto, etc., alguno tiene una cátedra, se le añada a éste 20 pesos como a los demás profesores; mas Bover, por ejemplo, tiene dos cátedras graves: teología mañana y tarde, y moral mañana y tarde; ¿no podría detallarse si tenían más de una asignatura de las principales, o más de una cátedra mañana y tarde, considerarse como dos cátedras, y así doble asignación? Eso, repito, solo haciéndolo salir en conversación, puede con diplomacia dejarse caer, y fijarlo. Conque vea usted si tiene ocasión, y si no por conducto del doctor Ruiz, y como cosa de usted, y como cosa que les escriben los de México, no en tono de queja, sino solo refiriendo lo que cuestan allí ciertos trabajos y artículos.
   Malo. Va la que ha dejado Girona. No sé <*3*> qué decir sobre él. Veré si don Juan Royo me da dos líneas para su pueblo de Panticosa, por si le ocurre algo esté a la vista de él, y tenga una persona conocida, v. gr., el párroco, en caso que ustedes se resuelvan a enviarle.
   Salomón: Ayer vino Martinet, y sin hablarle yo, me dijo que su padre y más aún su madre desearían que sus hijos se hiciesen frailes, pues no quisieran que fuesen sacerdotes en el siglo; es un dato que puede animar a ustedes.
   Tengo la barrina sobre el personal de México. Colomer, músico, está dispuesto, y Lledó, músico, está dependiendo de lo que digan sus padres; si éste no cuaja vería un tiple o tenor de Valencia. Es este caso personal para San Joaquín: Rodríguez, superior; Colomer, que es diácono; Lledó; organista, Ángel Larroca o Peñarroya o Juan. Si falta otro, el famoso Segura, diácono, de la Puebla, hijo de Marzá.
   Don Federico para todo lo que convenga.

Cuernavaca.
   Amposta, superior; doctor Nadal y otro... que yo quisiera si ustedes tuvieran traza.
   Ayudas para Chiapa... Cubells, Llop, etc.
   Diga a Juan que Estruel dos meritissimus, y de hebreo prope-meritissimus. Está como una caña. Se va con don José mañana o pasado a García y Reus (donde está Antonio Hellín), etc.
   ¿Cómo le fue el viaje? ¿y la novata?
   Osuna me dice que verá lo de Guard...
   Afectos a todos.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 31 de mayo.

   Vayan diciendo, que ahora estoy sobre mi mesita. Hemos recibido los retratos de Chilapa.
   ¿Y de Guardiola? ¿No podremos madurarlo para Cuernavaca?
   Si al obispo de Cuernavaca le faltan profesores, además de lo que puedan suplir los nuestros, veríamos algún otro auxiliar.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 100, págs. 1-2



Al arzobispo de Zaragoza [?] – mayo de 1899




   Habiendo resuelto V. I. confiar la dirección interna religiosa, moral y disciplinar del Seminario a la Hermandad Sacerdotal especial de Operarios diocesanos, serán desde el próximo curso los encargados de la dirección de los alumnos internos, y de la inspección de los externos.
   Al efecto viene en disponer:
   La parte literaria continuará bajo la autoridad del vicecanciller con las atribuciones que están asignadas en el decreto de erección de este Seminario pontificio.
   Al efecto viene en disponer:
   1.º Las solicitudes para el ingreso en el Seminario se dirigirán el rector, que será el Operario que <*2*> tenga este cargo por designación de la Hermandad y nombramiento del prelado.
   2.º Las solicitudes para las inscripciones de la matrícula se dirigirán al secretario de estudios.
   3.º Todos los externos deben dar al rector del Seminario nota del nombre, apellido, curso, habitación, y estarán sujetos a las prácticas religiosas que éste, con anuencia del prelado, establezca en bien de los mismos.
   4.º En todo lo demás se regirán con las reglas establecidas.

       [Manuel Domingo y Sol]




Escritos II, vol. 12.º, doc. 101, págs. 1-4



A don Remigio Albiol – 1 de junio de 1899




Hoy, fiesta del Corpus.

Señor don Remigio Albiol

   Amado Remigio: Recibo su última. Veo los deseos del señor cardenal para el internado de teólogos. Bueno es, pero en Valencia apenas se recibe teólogo alguno que no le sea muy conocido al Colegio, pues se acogen al internado para poderse ordenar. Vea cómo pueden obviarse los inconvenientes de que vengan los que no deben venir. No podemos contraer la obligación de recibir a cuantos pidan venir al Colegio.
   Me preguntó usted ahí si Félix Ferrer era buen escultor. Luego pensé si es que debían hacer alguna escultura. Si acaso tienen algún <*2*> trabajo que dar, me alegraría pudiera probarse, encargándolo a Ferrer, si quiere, para darle a conocer por ahí.
   Mayordomía. Es un enredo eso de que ha de ser precisamente el mayordomo oficial del cobro de los pagos mensuales. Ya sabe que hasta después de la reunión, no es fácil fijar el personal. Si no puede hacerlo el rector, por ausencia y a nombre del mayordomo, que firme adelantados los meses que convenga, esto es, todo el julio y agosto.
   Ayer tuve carta del obispo de Cuernavaca desde Roma, diciéndome si el contingente para la diócesis podía ir con él ya, que aunque no sabe la fecha, cree que el Concilio no terminará antes <*3*> del 15 de julio. Le contesté ayer mismo por conducto de Benjamín que hasta después del 15 de agosto no podrían ir los suyos, ni los otros. Así, pues, ya podrá firmar Rodríguez cuanto convenga.
   No puedo adivinar la pregunta del señor nuncio sobre el Colegio de Plasencia. Tal vez quiera decir el Seminario. ¿Habrá algún recelo sobre opiniones políticas, semejantes a las que dijeron de ahí? A haber sabido iba el nuncio le hubiera hecho recordar a usted le dijera que quise visitar a él y al señor Bavona en Madrid, y no estaban, y lo sentí.
   Vea eso de los ejercicios, no olvidando que a mediados de julio debe venir para los baños y ver a la familia en aquellos días, pues terminados los ejercicios, y reunión, el mismo día saldrán ustedes para Burgos.
   Me dijo usted <*4*> estaba señalado uno de los dos que deben ir a Roma. ¿Cómo se llama y qué curso estudia? Se había creado la creencia de que convenía fueran a Roma para estudiar filosofía más bien que teología. La experiencia va demostrando que, aunque es verdad que formados allá en la filosofía, luego van a pie llano en la teología, en cambio: 1.º Tardan mucho las diócesis en ver resultados de Roma. 2.º Los gastos de las diócesis son mayores, pues son siete años para cada alumno. 3.º Las saludes de los filósofos son más peligrosas, etc. Así, pues, no importa que vayan para teología y con preferencia.
   Item. Repito vean el modo de hacer una leva para Roma. 1.º Si el cardenal quiere enviar más. 2º. Si de los que obtienen beca hay algunos que quieran pagarse allí la ropa y el viaje; y si hubiera alguno que tanto tuviera que honrarnos, la Hermandad le pagaría el viaje de ida. 3.º Si hubiera alguno que tuviera deseos de quedarse luego en la Hermandad... aunque sin compromiso formal nuestro ni de ellos... tal vez podría costeárselo todo la Hermandad...
   Aquí concluyendo ya los exámenes. Que escriba Jovaní sus líneas para poder estudiar de firme. Yo iré a Valencia del 15 al 25 para no moverme de allí. Vayan diciendo. Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   El Iniesta no es de ahí, sino de Murcia, y muy jovencito.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 102, págs. 1-4



A don Romualdo Soler – 2 de junio de 1899




Tortosa, 2 de junio 99.

Señor don Romualdo Soler

   Amado Romualdo: Acabo de recibir su última. No exponga todavía al prelado lo de la limosna. Envíe los borradores solo para que lo vayan meditando, y consultando con algunos párrocos, y preparar el terreno, y luego resolverse. Además espero el parecer de Felipe.
   En cuanto a la forma. Si se resuelve la limosna no es preciso que se predique en todos los pueblos; en algunos bastará que se llamen dos, cuatro o seis personas para explicarles el modo de ser celadores, y que el cura diga en el púlpito que se ha pedido una limos-<*2*>na para el Colegio económico o de pobres de Almería, y que hay personas encargadas de recogerlas, y ellas les explicarán el modo de hacerlo. Por esto, digo, que bastará un día o menos en la mayor parte de las parroquias. Así, píenselo, y a última hora se diría al prelado.
   Además no hay fotografías de la Sagrada Familia, y se han de editar, y aun casi se tendrá que aguardarse desde agosto a septiembre.
   Don Francisco Medina me escribió que va a Murcia, y pasará por ese Colegio unas horas. Así, colóquele en la mejor habitación que pueda, y obséquiele. <*3*>
   Respecto de ir a la montaña, no hay inconveniente. Yo iré pronto a Valencia, del 15 al 25, y no me moveré de allí ya, y así es fácil no me encuentre aquí, y por ello no veo necesidad de que venga aquí. Los ejercicios empezarán el 2 de agosto.
   Calatayud marchó ya.
   Recibirán una fotografía del grupo de los de Chilapa; se publicará en el Correo de julio.
   Mañana, por fin, escribo al señor obispo reclamándole a Paco.
   Quisiera me repitiera los nombres del de Vera, y de los <*4*> otros que durante años hemos indicado, y puntos, pues el secretario me da un Vizcaíno Zamora (y no sé si es el de Zamora, y de un González y del Sánchez de Murcia, etc., los cuales era fácil fuesen consentidos de venir, y le contesto que esos no nos convienen).
   Escribiré al señor obispo por medio del secretario.
   No me dice de las misas y si necesitan más.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 12.º, doc. 103, pág. 1



A doña Felipa Sanjuán – 2 de junio de 1899




Doña Felipa Sanjuán

   Muy apreciable en Jesús: Creo que nuestro José no tardará en venir de Astorga.
   Entre tanto van veinte duros, por encargo del mismo.
   Suyo afectísimo capellán

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 2 de junio 99.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 104, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 4 de junio de 1899




Señor doctor don Benjamín Miñana

   Mi Benjamín: Al fin... sabemos de Roma, pero no por usted. No me ha contestado sobre Iñigo.
   Hay una alarma latente y externa por los proyectos de reforma y castigaciones del culto y diócesis, y el silencio alarma aún más, y se va creando una atmósfera terrible con el actual gobierno y situación, si llega a tratarse de suprimir diócesis. Si acaso con diplomacia pudiera saberse algo relativo a la nuestra, estamos preparando recursos pues es apostólica, y grandes intereses, etc., y tenemos a González diputado y está pronto a todo para no matar esta ciudad. Crea usted que hay un gran descontento y recelos contra prelados españoles que suponen conocerán los pensamientos del Gobierno. Lo mismo que el servicio <*2*> obligatorio, que no ha mediado en una protesta de los obispos, ni una reclamación que lo aminore. En fin, hagan ustedes oraciones también, y si pueden aconsejar resistencia del Vaticano, sobre todo respecto a la supresión de diócesis, no dejen de hacerlo, que si se resiste el gobierno cederá; sobre canónigos más o menos... sería cosa que no afectaría al sentimiento católico.
   Osuna vendrá uno de estos días; y desea una esbrafada y echar líneas.
   El día del Consistorio bese dos veces el anillo al padre Llevaneras a mi nombre, que ahora ya no podremos abrazarle. ¿Qué obsequio podría hacerle la Hermandad, en cambio de los alientos que nos dio el 90 con don Vicente, y el 91? ¿Le haremos protector?
   Otro día más noticias que hoy no merece más.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 4 de junio.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 105, págs. 1-4



A don Esteban Ginés – 5 de junio de 1899




Señor don Esteban Ginés

   Mi don Esteban: Solo dos líneas para que no extrañe mi silencio.
   Recibida la suya. Veo el percance de Cayetano. Eso es sólo un golpe de mar y no hay que arredrarse. Anime a su tía.
   Don José García está en el pueblo de García, cuyo párroco nos ha legado sus bienes.
   ¿Cuándo piensa dar licencia al bueno de don Pedro? Creo que después de los exámenes de gramáticos ya podría venir, o tal vez <*2*> antes si es que él lo deseara, aunque creo que no llevará prisa. De todos modos como es última hora, y no puedo escribirle aparte, dígale cuándo quiere que marche su sobrinito. Grau propone llevárselo a su pueblo hasta que don Pedro fuera; pero como el pueblo natal de su sobrino está distante, tal vez no lo crea prudente. Los gramáticos se examinarán aquí el 12, según se cree.
   Calatayud llegó a Roma ya. Hay algunas noticias de aspirantes. Sobre nuestros Romero y Pepe Sánchez ya hablaremos.
   Los de Astorga están ya libres, <*3*> y hoy saldrán de allí Santo, Prats y don Bernardo, pues quieren detenerse en León, Valladolid, Escorial, etc.
   En Toledo examinados filósofos y teólogos. Quedan también los gramáticos.
   Osuna vendrá un día de estos para reunirnos, y bien quisiera pudiese estar usted.
   En este mes haga rogar por la Obra de Reparación de Jesús sacramentado. Y le enviaré pronto las Bases.
   Vea si de aquí a septiembre puede formarse una colección de máximas de los Santos, en el orden <*4*> que usted quiera, para ir formando un libro de todas las máximas.
   No puedo más.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 5 de junio.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 106, págs. 1-4



A don Benjamín Miñana – 12 de junio de 1899




Tortosa 12, víspera de San Antonio.

Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: En compensación, ya que no premio (pues no llega a tanto el mérito) de su larga carta del 4, quería escribir a usted el mismo día a algunos de sus extremos. Pero... aquel día venía Osuna en el exprés para junta de rabadanes, y no pudo ser, y luego debía aguardar ya la llegada de los enfermos, etc. Así, van hoy, pero solo dos líneas. La carta de usted anunciando la probable salida se recibió el jueves por la mañana, y la otra definitiva el viernes. De aquí que se escribió el viernes por la tarde a Manso y a López, pues a ninguno pareció debía ir ex profeso uno, viniendo como venían con el sacerdote del Pino, que podía dar disposiciones iguales. Escribí al mismo Malo que viniese en el tren de la mañana, para no ir de noche, y ha llegado este mediodía muy bueno, alegre y confiado, pues desde que llegó a Barcelona <*2*> tiene ya muchas ganas de comer. El otro esperaba hoy mismo la llegada de uno de su casa. Me dice Malo les diga que le vio a Marco el especialista Azcarreti de Barcelona, y dijo que podía vivir algunos años muy cuidado, pero que era incurable por ser una tuberculosis en la vejiga. He dicho a Malo si quiere escribir, y dice que no, que sólo afectos a don Juan y a todos. Está muy templado y alegre. Me ha dicho que tenía la proporción de un fraile agustino para ir a Lourdes y Panticosa, pero que usted cambió luego de pensamiento, y al preguntarle qué resoluciones habían ustedes tomado desde aquí, dije que ningunas, y que ya la tomaba él, la de ir a casa. No sé cuándo querrá marchar. Ahora en este momento sale con Estruel a ver el parque.
   Voy a la suya del 4 (larga). Veo lo de México y doctor Ruiz, y ya irá usted diciendo. Veré lo de las Constituciones; casi lo haría, pero para los ejercicios temo la falta de tiempo, y lo haría agobiado para las pruebas, etc.
   Sancha... Haga Jesús que no salga alguna vez la autoridad del rector de Roma en alguna parte. <*3*>
   Alumnos. Ya lo diré en otra, y los proyectos de planteles para la Obra, sobre Congreso en Burgos, estoy en un conflicto penoso. La salida de Albiol contrarió al arzobispo, y de aquí que no le ha entrado Enrique. Deseo que Albiol vaya a la preparación del Congreso, y trate varios asuntos, de obras de allí, de los alumnos de Roma, y otros, y Albiol no puede dejarse Toledo con cuatro tandas de ejercicios que van a empezar en julio, y Enrique me pide instrucciones para asuntos con el arzobispo... y no me atrevo a que ponga la mano en ello. Así, lo de alumnos lo guardaré para Albiol cuando sea.
   Me ha matado usted con Iñigo. Le escribiré sin convidarle a ejercicios. Si tuviera que servir para Reparador de México...
   Guardiola. Ha preguntado si era él el del grado de filosofía que usted decía. Si viene este verano, y ustedes no han resuelto sobre él, yo se lo propondré, para que se lo piense, si no de auxiliar a México.
   Royo. Ayer escribí, por nuestro Prats, a Royo diciéndole que si Mariano ha de venir a trabajar en España vendría y le tendrían; pero que si ustedes creían que debía tomar la licenciatura en cánones, más valía aguardar, y luego le tendrían a placer.
   No me entendió usted en lo de Seminario central de México, sino Colegio central, o más bien nacional, para los que luego se ofreciesen a trabajar en misiones en sus respectivas diócesis por un número de años, lo menos de seis, que fue el primer pensamiento de San Joaquín y sería mejor establecerlo en México que en San Joaquín, y que en Chilapa, a donde se incli-<*4*>na a trasladarlos el señor Ibarra. Sería lo mejor para realizar los planes del señor Ibarra, y tal vez sería acepto a todos los prelados de México.
   Paco Sánchez. A pesar de las apreciaciones de Calatayud, en la carta que me ha traído Malo, creo que es blando y no sé si serviría para el objeto de ustedes, y así lo expuse en la junta de rabadanes, y casi nos habíamos inclinado a darles a Soler, y casi acordado; pero el vacío que dejará Burgos, no sabíamos cómo llenarlo; yo indicaba a Cambra, pero don José indicó a Soler y se aclamó; con esto creíamos que con el diácono Ventura de Valencia, a las órdenes de Royo, que ya es jefe, y podía estar a la mira, se podrían ustedes suplir. No obstante, continuaré rumiando sobre Paco, y crean que casi me alegraría pudiese ser. Así tengan paciencia, y envíenme pronto la Junta aquí, porque temo que antes de un año me agobiaré, y la venida de Osuna ha sido un cordial, pues se ha hecho bastante faena. A don José no le tengo; sólo paga un poco el pobre Elías, que se me escurre.
   Salomón. Que bien pudiera ir a México; pero yo no me atrevo. En caso ustedes convendría se dedicaran un poco al inglés; ya volveremos a hablar.
   Sobre el déficit de este año, ¿qué le diré? Es mucha la chepa de Roma y de Portugal, y también requiere esto párrafo para otro día.
   Esta noche casi no creía poder dormir por un disgusto de Andrés por su falta de diplomacia en Coimbra, apartándose de mis instrucciones al ir a predicar allá. Creo lo ha echado a perder. No lo digan. No faltan otras cartas cuyo recibo me quitan el dormir. No puc més. Juan ya habrá recibido mi última de Carlota, y le mandaré otra de buena.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Sobre la última y lo del papa ya diré. Por Dios, que dejen estar a España en el Vaticano, que ya vendrá todo.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 107, págs. 1-3



A don Andrés Serrano – 12 de junio de 1899




Tortosa, 12. Víspera de San Antonio.

Señor don Andrés Serrano

   Mi buen don Andrés: Anoche, 11, recibí la suya del 8 fechada en Coimbra, que me dio mal rato que creí me quitaría el dormir.
   No sé que dejara yo de masticarle hasta la saciedad el pensamiento sobre Coimbra. Colegito de pobres del Seminario, aunque sólo con media docena, para lo cual bastaba decir al obispo que en vista de que hay algunos externos podrían recogerse estos... y sin dar a conocer al obispo y menos a estudiantes el plan y malicia ulteriores... y me sale usted con estudiantes <*2*> ricos, que pagarían la casa 400 duros... y de escribir a obispos que les manden venir a nosotros... y que nadie ve bien juntar seminaristas pobres...
   No sé explicarme tanto talento teórico con tan poco instinto práctico. Si así lo ha hecho usted ha echado a perder la fundación de Coimbra tan refacilísima, y de seguro resultado de otro modo, con los datos que usted mismo ofrece. No se ofenda usted ni se afecte, pero me ha descorazonado sin pensarlo usted.
   Aquí tenemos colegio de pobres y hasta los de San Rufo, y nos llueven peticiones de beneficiados y canónigos que desean ser huéspedes perpetuos, y los desviamos, y seminaristas <*3*> que quisieran estar con preferencia al Seminario, y pagando todo y no queremos.
   Si ese hilo ha tomado usted abandónelo antes que estropearlo. Colegito de pobres... y nada más, y si no dejarlo estar. Con impaciencia estoy esperando nuevos detalles para tranquilizarme. Si veo que no ha dado usted ningún otro paso en este sentido de fundación de fonda, san Antonio que lo bendiga todo.
   Hoy llega de Roma enfermo uno de los dos de Cuenca, y otro de Sigüenza, desde Barcelona ha marchado a Sigüenza.
   Hasta otra...
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 108, págs. 1-2



A don Luis Iñigo – 13 de junio de 1899




Tortosa, 13. San Antonio de Padua.

Señor don Luis Iñigo

   Mi amadísimo don Luis: Dirá usted que somos muy cumplidos. Sin darle cuenta a usted de nuestra últimas jornadas y de nuestra llegada. Por fin, apretando los días, pues en Toledo estuvimos muy poco, y en Murcia poquísimo, pudimos llegar el 14 de mayo a Valencia y el 15 salir hacia Villarreal, en donde pudimos presenciar el hermoso espectáculo de la devota peregrinación al sepulcro de San Pascual compuesta de más de cuarenta mil peregrinos y de 300 sacerdotes. Luego el 18 me vine ya a mi mesita del Colegio para dar salida a mi atrasada correspondencia, y dirigir las líneas. Ayer llegó aquí procedente de Roma el joven Arráiz Malo que por falta de salud se va a su casa. También se vino el Marco de Sigüenza por mal de orina. Les acompañó hasta Barcelona un sacerdote que fue a Roma y regresaba. Hemos leído el terrible pedrisco que cayó sobre esa capital. ¿Se asustó mucho su buena hermanita? Según dice Malo, están examinados de la parte escrita <*2*> muchos de los teólogos de Roma, y que están asustados por las muchas suspensiones de los que les han precedido de otros colegios. El último de mayo hicieron una gran función en el Colegio predicando el padre Casanova, franciscano, y asistiendo los embajadores. Quería ir yo pronto a Valencia, pero creo me estaré aquí todavía bastante tiempo y así sabe dónde puede mandarme.
   De Zaragoza he sabido que el señor arzobispo está algo mejorado, y que todavía no está indicado quién será el vicecanciller o prefecto de estudios. Nosotros no iremos hasta los primeros días de septiembre.
   Mis cordialísimos afectos a su señor hermano y una bendición para su bondadosa hermanita.
   Conque le vaya bien el calor y que nos dé usted señales de vida de vez en cuando.
   Sabe es suyo afectísimo s.s. y capellán

       Manuel Domingo y Sol

   Tantos recuerdos de don Elías mi compañero.
   P. D. Cuando vengan los de Burgos encargaré, si vienen por Madrid, recojan mi sobretodo de casa de las Hermanitas.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 109, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 15 de junio de 1899




Señor don Benjamín Miñana

   Mi Benjamín: Aunque no es hoy compensación ya, van dos líneas. A pesar del celo de Malo por cumplir el encargo de Benjamín de estarse aquí ocho días, deseo enviarle pronto, y me hace miedo su estancia y sus prescripciones italianas, de comer frío no más, que le entretiene durante la mesa ordinaria y la segunda su comida.
   Vino Vilá y le reconoció y le animó. Nos reprobó la idea de Panticosa. Luego me dijo Vilá a mi que el pecho derecho lo tiene bien; que sólo en el izquierdo hay un poco hacía arriba, cerca del hombro entendí; pero que podría curarse muy bien, si tenía cuidado, se alimentaba, y se trasladaba a los pinos, y dijo Malo se iría allí, y muy probable que por noviembre pueda emprender los estudios. Yo le dije a Malo que si convenía, se dejaría la filosofía, puesto que ha visto las materias de 2º y 3º, y podía empezar la teología. Quería añadirle que si no volvía a Roma, y quería venir a nuestros colegios, etc.; pero hay tiempo y esto lo arreglarán ustedes cuando viniera el caso. No sabía cómo indicarle su marcha; pero he recibido telegrama de Osuna y le he dicho que es fácil vaya yo a Valencia, y entonces ha preguntado si debía ir él también conmigo, y le ha excitado el deseo. Veremos.
   Pocas cosas me ha contado: solo una de ellas que merece penitencia, y otra sobre la abundancia de los bistecs de Roma.
   ¿En qué consistían los de san José? ¿ Y qué hace de las misas el otro? Esos asuntillos son del señor director de Roma.
   Ya sabrán lo del nombramiento de Laguarda. A pesar de sernos tan favorable la noticia, pues si hubiera <*2*> sido en favor del secretario me hubiera espantado, con todo, casi lo siento porque favorecerá esto al señor cardenal, por considerarlo los que están prevenidos, como merced de sus servicios institucionales.
   Alumnos para Roma:
   Tortosa: Pienso ver si va Chillida. Además el de Nicaragua, y además impulso a don José vea si va Mañá de Gandesa. Gratuitamente no se pueda ir ninguno.
   Valencia: Dijo Osuna que al dar cuenta del estudiante de ahí, escriba usted al señor arzobispo diciéndole que al señor Sancha le había dicho sustituir al otro que no puede sostener los estudios, y que se los expone usted porque como es un deseo de la santa Sede el asunto, etc., se lo indica y que cuando usted escriba al señor arzobispo lo avise usted a Osuna.
   Murcia: El obispo se queja y le dicen que los Operarios se llevan a los alumnos de allí sostenidos por el Seminario. Por esto tal vez sea expuesto tocarle este punto después de la salida de Marco.
   Burgos: Si va Remigio, como creo indiqué, o usted, sería mi deseo él lo entablara.
   Barcelona: No sé cómo está la cosa, y creo que con lo que usted le dijo, podrá irse previniendo. Y a propósito: No he felicitado al señor Morgades. ¿Conviene lo haga al ser preconizado?¿Es ya tarde?
   Tarazona y Osma: Ya lo dijo usted.
   Badajoz: ¿Qué hay sobre lo del año pasado?
   Lérida: Es inútil. Le pedí ayudara al hermanito de Jaixet, y contestó a este que el Seminario estaba pobre. Es hecho a la suya y ya no me atrevo.
   Gerona: Volveré a enviar impresos de los otros años más adelante. ¿Sabe usted otro medio? Vaya apuntando que iré recordándole.
   Iré diciendo de aspirantes. Por hoy basta.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 15.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 110, pág. 1



A don Francisco Marín – 17 de junio de 1899




Señor don Francisco Marín

   Muy amado en Jesús: Recibí sus dos líneas. Ni usted ni don Remigio creo son testigos fidedignos respecto a la salud de usted. Habré de buscar otros que me digan la verdad.
   Ayer escribí a su madre saludándola.
   Si es verdad que los calores de Córdoba no le hayan de probar, esté poquito allí, y luego a Toledo, ya que ustedes creen que es el mejor clima. Cuando digan que el mejor clima es... Cuernavaca, entonces veríamos.
   Afectos a Jovaní.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Valencia, 17 de junio 99.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 111, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 19 de junio de 1899




Valencia, 19 de junio 99.

Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Escribí a ustedes desde Tortosa, anunciando la posibilidad de ir a Valencia, llamado por Osuna por el asunto de doña Paca. La misma noche de mi carta, recibí segundo telegrama con Ukase imperial del abuelo de ser indispensable; y a pesar de no creerlo así vine el viernes, y henchido de gozo el abuelo, me llevó a firmar el recibo y contrato de los nueve mil duros, a cuenta de lo que ella quiere disponer o tenga dispuesto en la obra de tanta gloria de Dios del Colegio de Vocaciones, etc.
   Al salir el viernes a mediodía de Tortosa, recibí las animadversiones enviadas por Juan. Crea usted que las triquiñuelas, <*2*> y más aún los consejillos del padre me hicieron poquísima gracia, y podrían envanecerme si no me dieran tan mal humor. No me traje las Constituciones, y apenas llegue a Tortosa iré contestando a 39 observaciones o quisquillondas muchas de ellas, excepto poquísimas.
   Pensaba escribir desde Tortosa, adonde regreso mañana; pero como os quejáis (sin motivo) adelanto una fecha.
   Mañana saldrá Malo para Cuenca y quiere ir por Aranjuez; sea así, pero te aseguro que será carita la circunferencia. Aquí se encuentra mejor que en Tortosa, aunque hoy hace poniente, y estos días hacía una brisa muy agradable. Ha corrido por aquí, aunque sin fatigarse, que ya sabe hacerlo esto; esta tarde es al grao. Creo que podrá curar.
   Hoy habrá sido el Consistorio. Ya sabrán lo de Laguarda.
   Vayan diciendo. Osuna me ha dicho que quiere escribir.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 113, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 21 de junio de 1899




Tortosa, 21. San Luis.

Señor don Benjamín Miñana

   Amadísimo Benjamín: Anteayer les escribí desde Valencia. Herráiz marchaba dos horas después de mí pues vine en el exprés ayer tarde. Hoy recibo su volante del 16, junto con la de Luis a mosén Elías, y voy a él. No he sabido de Marco, y así díganme cuando él les escriba. Benissimo por nuestro Espinosa: he dado un gran suspiro a Jesús.
   Veré si mañana me dedico a las animadversiones.
   No he visto la crónica, y la he pedido a Campos antes que se imprima, porque me hace miedo todo para publicarse.
   Sánchez: Ya creo escribí a ustedes antes de que usted me lo dijera en la de hoy, que no es una solución la del diácono de Valencia. Veré pues, y es probable se arregle, y aun deseo que sea pronto.
   Cuernavaca: Los tres Operarios irán, y uno de ellos <*2*> regularmente de los que están allí ya. Los tres auxiliares no puedo comprometerme. Como el curso no empieza hasta enero, veré si puedo obtenerlos. Los sacerdotes que se nos ofrecen no me satisfacen bastante para la enseñanza, y teniendo que ir como cosa nuestra y auxiliares nuestros, no me atrevo. En caso podrían los otros que hay en aquel Seminario continuar sus clases entre tanto, sin perjuicio de que los Operarios desempeñen también alguna cátedra, y luego veríamos. El rector sería un Operario, y al rector actual puede colocarse en otro destino mejor.
   De todos modos volveré a escribir, mandaré las Bases de Chilapa.
   Daré instrucciones a usted sobre el obispo de Porto.
   Yo quería Coimbra; pero como temo que don Andrés no sabrá realizarlo, tal vez será esa una solución, para la independencia que necesitamos lograr allí; mediante otro punto de apoyo, y poder plantar cara al cardenal.
   Sobre el obsequio del padre, no sé qué decir. Tal vez un anillo o pectoral de ocho duros, o diez o quince... en fin, ustedes resuelvan pensando en quedar bien, pero que somos... pobres.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Sobre Iñigo dejé a ustedes toda la solución y responsabilidad; así ustedes dirán. Al pobre le escribí, y ni aun le invité para ejercicios.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 114, págs. 1-2



A don Juan Bautista Calatayud – 21 de junio de 1899




Señor don Juan Bautista Calatayud

   Amado Juan: Les escribí anteayer. No sé de qué se quejan. Recibo hoy su carta, y creo le envié otra, o le copié el párrafo o párrafos de Carlota.
   Como hoy es sólo de felicitación..., que San Juan nos le santifique, nos le dé salud, mucha del cuerpo, y escuche las oraciones que habrá hecho por nosotros al recibir ésta. La de ustedes de hoy es del 16.
   Acabamos de tomar un vaso de horchata que nuestra Luisa de Arjona y Jordana, aunque en cama, nos ha mandado por su Santo. Éramos don José, don Elías, Campos, Cambra, Paco y Gamundi.
   Llegué ayer tarde. Estaré hasta primeros de julio, si puedo; en Valencia estoy mejor <*2*> de corazón y hasta de espíritu, que no sé por qué me coge nostalgia con quebraderos y cositas.
   Estruel ha obtenido ya de su padre el poder ir a Valencia... y se ha cuadrado con su padre para el porvenir.
   Don José marcha mañana a la noche a Barcelona a dar un ataque a Compte.
   Vayan diciendo cosas buenas de esos colegiales y doctores.
   Jovaní es bachiller y mañana licenciado con dispensa de depósito.
   Si Agustín Salomón no debería estudiar o estar ahí el año que viene, y su padre consintiera en consagrarse a la Hermandad, creo sería mejor viniera a decir misa a España... y con más razón si... estuvieran dispuestos padre e hijo a ir a México. En fin, vayan diciendo. Estoy agobiado por el personal, pues Colomer, diácono, ya no va.
   Hasta otra suya.
   Afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 21.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 115, págs. 1-4



A don Andrés Serrano – 22 de junio de 1899




Señor don Andrés Serrano

   Muy amado en Jesús: Anteayer llegué de Valencia, adonde me habían llamado por telegrama, para firmar el recibo de un anticipo de nueve mil duros, que a cuenta de lo que disponga o tenga dispuesto, nos adelanta una almita de allí para las obras de aquel Colegio.
   El día que salí para Valencia recibí su telegrama de usted, y al llegar vino su carta. Como en la anterior me decía usted que nadie veía bien aquello de los pobres con los ricos, pensé que serían varios los que así opinaban, pues nadie se habrá limitado al P. o a usted.
   Siento no tentara <*2*> usted el asunto del Colegio de pobres con el señor obispo aquel. Creo me dijo usted en otra ocasión que dicho señor obispo había hablado a usted de un edificio o ex-convento, que no sé qué dificultad ofrecía para que él lo reclamara del gobierno. Con esto creí que podía plantearse el asunto, y si yo no voy equivocado o preocupado, esas indicaciones le hieren a usted antes de ir allá. Este mismo pensamiento, sobre el colegio de la diócesis, debía procurarse ahora, si pudiera hacerse con dignidad, v. g., escribiendo al padre Gama, diciéndole que le había ocurrido a usted que un colegito para los de la diócesis, tal vez sería bien recibido; o escribir al señor obispo, recordándole que usted <*3*> en su visita se había fijado en que hay varios externos en el Seminario, y le había ocurrido que tal vez podría ensayarse una casa para los que de dichos externos del Seminario diocesano quisieran acogerse, y que no dudaba usted que el superior de la Hermandad lo aceptaría, etc. Esto, repito, si es fácil, probable y puede hacerse con dignidad y sin mendigar. Si no, déjelo estar ya.
   No se empipe usted con el cardenal que aún sale peor la cosa. Blando, blando se hace mejor. Si tuviéramos otro punto de apoyo, de otra manera se haría. Hoy aguantar, y si no levantar los reales del todo, si no es que Jesús tenga miras <*4*> de piedad sobre ese país por medio de nuestra Obra, que en este caso, paciencia, que los sufrimientos de ustedes no dejarán de fructificar. No rompan, pues, por ahora todavía, que antes de terminar el curso, tal vez podamos resolver algo más favorable.
   Desearía usted otro destino, y yo bien quisiera para usted un campo más alto y más vasto; pero usted se me ha hecho necesario ahí, y es un inconveniente.
   Iré escribiendo y escriba.
   Ya diré algo a don Juan Antonio. Entretanto encárguele usted que al arreglar las cuentas, después de todo ponga:
   Prestado por la Hermandad por todos los gastos, y deficit de los años anteriores        Tanto.
   Déficit        Tanto.
   Debe, pues, el Colegio a la Hermandad        Tanto.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Tortosa, 22 de junio 99.

   Don Juan Antonio es Juan o Antonio. En caso, felicidades por san Juan.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 116, págs. 1-2



A don Juan Bautista Calatayud – 25 de junio de 1899 [?]




[?] Fores de Onda, al famoso fraile de Fansan, etc., y siendo tan sabrosos como son nuestros directores y presidentes de Tortosa, que no sé si llegarán a preguntarle cómo está.
   Va la adjunta de la neófita. Hoy tengo otras dos líneas de la misma por estar aún delicada la Madre. Pida a san José que nos la conserve (a la Madre) para no tener ya más alarmas.
   Recibí el trabajito de usted que mandé enseguida a Girona, pues no me desagradó, y Girona no ha contestado; pero me dice Campos que no cree pueda ir, pues Girona dejó otra historieta, y tampoco irá.
   Paco Sánchez: Como decía en mi anterior a Benjamín, voy creyendo que es algo encantado en sus tareas, calmoso, y de poca iniciativa y hombre para una sola operación; por esto nos inclinábamos a no tocarle. Con todo, es posible, que puesto en las astas del toro, y teniendo que obrar con responsabilidad, se vea precisado a iniciativas. Por ello no abandono la idea de ver si podemos llenar esa necesidad y ese vacío de Roma, aunque me sabe mal que otro tenga que venir a estar a la vista y conocer el estado y manejos de nuestra <*2*> hacienda josefina. Pero, repito, veremos, y si me resolvía no habría otro inconveniente que el de su consagración. Su cartita de usted me ha animado.
   Llegaron aquí ya Prats y el padre Bernardo Curto. Éste no quiere estar en la Vall más que seis u ocho días, resuelto a que no sean más. La madre Inés... le estará aguardando. Aunque conoce que yo le he dicho todo el nervio de la Inés, con todo aún culpa a la de Vinaroz. Por lo demás estoy muy contento de Bernardo; muy ordenado en sus horas, sin ninguna de aquellas caparras que asustaban, apenas nos ha malgastado un minuto ni a mí ni a mosén José, a pesar de vivir delante de mi cuarto nº 8; sale y entra en su habitación y sin entrar en la mía apenas.
   En carta de ayer nos dice Albiol (y ya lo traen hoy los diarios) que ha sido propuesto para obispo auxiliar el señor Laguarda. Es otra verdadera Chanchillada, que diría el obispo de Vitoria.
   Hoy han quedado listos los gramáticos todos.
   Está resuelta la limosna en la diócesis. Sólo se disputa si han de ser sesenta céntimos, según mi opinión, o 120; creo van inclinándose a mí los predicadores del billete. Osuna fue el que con sus alientos les había perturbado. Todos están muy animados, el obispo lo ha aprobado, y sólo temo a Corominas y a López por lo de las almas del Purgatorio.
   Diga cosas y diré, que creo se me quedan muchas, pues las triquiñuelas aumentan.
   ¿Sabe usted que Vives Miralles de Benasal ha suplicado con bastante humildad y habilidad ser Operario? Por hoy solo será auxiliar para la latinidad de Valencia, para sustituir a Mestre.
   Y prou. Suyo afectísimo

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 25.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 117, pág. 1



A don José Morgades y Gili – 25 de junio de 1899




Tortosa, 25 de junio de 1899.

Excmo. e Ilmo. Sr. Dr. D. José Morgades y Gili

   Muy respetable prelado y amadísimo padre nuestro: Supe el nombramiento de V. E. para el Obispado de Barcelona, y leo confirmado por el Consistorio...

       [Manuel Domingo y Sol]




Escritos II, vol. 12.º, doc. 118, págs. 1-6



A don Benjamín Miñana – 27 de junio de 1899




Señor doctor don Benjamín Miñana

   Mi amadísimo Benjamín: Aunque sin cosas vuestras van dos líneas.
   El obispo de O Porto: Como encargué a Serrano lo de Coimbra, y no sabría hacerlo, y Serrano está enfadado con el cardenal, porque ha dado al muevo arzobispo de Metilene el corredor que guardaba para los nuestros, y quiere embestirle, le he dicho que no le embista aún, puesto que no tenemos punto de apoyo allí, y no sabemos aún los designios claros de Jesús sobre nuestra Obra en el desdichado Portugal, que ejerza paciencia, pues si nuestro coraje debía ser el consejero, le haría levantar los reales de Lisboa, a pesar de que ha sabido aquel Colegio atrasarnos y ponernos la chepa de cuatro mil duros, no sé por culpa de quién. Así, pues, por si acaso el Señor nos quiere en Portugal hemos de intentar otra cosa, que pueda lograrse sin mendigarla mucho, y que no tenga que ocasionarnos otra chepa igual. Como usted ofreció las relaciones con el de O Porto, y creo que es diócesis importante, puede averiguar: su matrícula, su importancia, su riqueza, y proponerle <*2*> si le convendría una casita de San José para los externos y si podría contarse con algún edificio suyo, etc. Procúrelo usted prontito, si puede ser; pero repito, sin grandes violencias, aunque desearía dar pronto un varapalo a aquel señor Patriarca.
   Cuernavaca: Como le indicaba a usted podrán ir los tres para el seminario, con las bases de Chilapa que mandaré, si puedo, y que con celebración y 25 pesos al rector y 20 al mayordomo y director espiritual, esto es, 50 pesos; y si desempeñan asignaturas, igual que a los otros profesores: 20 pesos por cátedra. Repito que las mandaré. En cuanto a los tres auxiliares para cátedras, repito, que no puedo comprometerme pues no me satisfacen los que tal vez irían si les invitábamos. En cuanto a la asignación de estos, claro es que no puede proponerse, no mediando el ofrecimiento de celebración segura. Además como estos, aunque serían de celo y de interés por la gloria de Dios, no dejarán de desear algún ahorro; y si los cambios con España van como ahora, les parecerá poco cualquier proposición. No sabemos fijamente el cambio; pero Nadal ha escrito a don Elías que <*3*> mande a su familia cien duros, que él dará a don Federico 160 pesos, esto es, se pierde el 60 por ciento; de modo, que un peso resulta en España dos pesetas. Esto acobardará a los auxiliares, y a nosotros nos apaña. Si el señor obispo de Cuernavaca está conforme en que el médico vaya a cuenta del Seminario, nosotros con las Bases de Chilapa estamos conformes. No le lea todo esto; pero váyale indicando lo que convenga, y que se le atenderá en todo de personal, pero... poco a poco, y que no apremie.
   Estuve en Valencia, como les dije, y aquel Sem... o más bien el diplomat... no puede ir. Han molestado a los de 3º de latín para el gradillo o paso a filosofía: 1.º año, matrículas, derechos, etc., siete duros; luego exámenes de tres cuartos de hora. 2.º grupo o curso: 4 duros y ½ por las dos asignaturas y examen... 3.º 7 duros y otro examen, etc. Ha sabido atraerse Palacio, proponiéndoles la luz eléctrica a cuenta del Seminario. Lo demás ya lo saben, de cátedras desde las 6 de la mañana a 6 tarde, etc. He dicho a Felipe que concrete bien todos los cargos probados, y luego irán discurriendo ustedes cómo podría darse cuenta a la Congregación de estudios, sin que jamás pueda aparecer nuestra mano.
   Aunque las obras del Colegio me gustan poco, y se gastará un dineral, como todo lo de Valencia, y quedará poco para chicos, etc. Con todo, quiero que cuanto antes se establezcan tres o cuatro <*4*> altares en la habitación actual de los músicos, o en otra parte, pues aun durante el curso no me hace gracia que durante la meditación de los chicos se vayan diciendo dos misas, y ahora en la reunión no tendremos bastante con los cinco altares. Ahora pues: consulte si constituyendo el Colegio de Valencia la comunidad de los colegiales y la comunidad de Operarios, si estos pueden establecer otra capilla semipública, con la sola autorización del Ordinario, como parece nos tranquilizaron ustedes con el oratorio de este Colegio. Si no, vea usted cómo podría obtenerse barato este oratorio semi-público para los Operarios y tantos sacerdotes como vienen a hospedarse en el Colegio, y que hace difícil la celebración en la capilla del Colegio, o sea, de la comunidad. Quisiera para la reunión bendecirlo y poner tres o cuatro altares.
   Me escribió el penitenciario de Zaragoza, por encargo de usted, y contesté que en octubre avisaría a los dos, sacerdote y diácono, que quieren ir a Roma.
   Envío a Albiol a Burgos para que arregle todos los asuntos de allí, y entre ellos el de sustitución de alumnos a Roma.
   Estoy tramando el asunto de la venida de Paco Salvador a la Hermandad, después de haber escrito yo personalmente a aquel señor obispo, le digo a Paco que si no le da el consentimiento, que le pida venir a ejercicios. Si el obispo resiste, ¿cómo hemos de hacerlo para arrancarlo legítimamente, acudiendo a la Congregación de obispos y regulares? En lugar de acusar al obispo por su resistencia, ¿podría pensarse y sería procedente el hacer o dirigir la solicitud a la Congregación, y que esta diese la venia, y presentar esta venia al obispo? Dígame usted <*5*> algo.
   Me estorban mucho, y no puedo escribir la contestación a las animadversiones del padre Corrado.
   Don José en Barcelona, con el único objeto de poner en orden a Compte. No sé aún cuándo vendrá, y tengo ganas de irme a Valencia, en donde estaré más tranquilo.
   Tenemos noticias de Vallés nada satisfactorias. He pensado escribir a todos los Operarios que hagan una novena a san Rafael de tres o de nueve Padrenuestros, y de un Padrenuestro a san José. Así, empiécenla ustedes, y hagan hacer alguna otra oración a esas almitas. Estoy muy desconfiado.
   Herráiz no ha escrito su arribo a Cuenca.
   La abadesa de religiosas de Villanueva de la Jara escribe si quería que ella escribía al señor obispo, para que pongamos colegio en Cuenca. Le contesto que se calle.
   Han marchado Campos <*6*> y Cambra a sus Moras. Vamos a empezar la pequeña limosna diocesana, que no será de resultado por falta de estampas y de organización. Vean de enviarnos las fotografías de ahí.
   Al fin, irá Paco, y tal vez ni venga a ejercicios ya. Como es tan imperturbable, no sé cuándo concluirá aquí.
   Jovaní es licenciado. Me dedicó la tesis. Jesús se lo pague.
   No me ha dicho aún el quebranto de este año, y eso que de ahí se dijo que ya sería este año cuenta con paga.
   No me dice de Salomones y neófitos.
   Eixarch, canónigo de Teruel, está muy grave.
   No he escrito al señor obispo de Vich, y no sé que hacer.
   De México, don Federico misionando aún en Chilapa; no quisiera a aquella cabeza tan desatada.
   Otrosí: Nos envió don Federico intenciones de 70 misas, y luego un trentenario. Le escribí por febrero, apenas lo encargó, se enterara si podrían sacarse de México; no contestó. Ahora se descuelga que no pueden sacarse, y así que le diga cuáles nos mandó, sin duda para celebrarlas otra vez él, y que obtengamos licencia de Roma. Prometió usted obtenerlo. Vea si puede hacerse, y aun sanar las 70 y 30; y ahora Nadal encarga 30 a don Elías, y le he dicho que no las celebre, puesto que hemos tenido este aviso ya.
   ¿Está contento de tanto leer? Escriban, y pronto y a todo.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 27 de junio.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 119, págs. 1-4



A don Benjamín Miñana – 29 de junio de 1899




Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Al fin... hoy 29, diez días después del Consistorio recibimos noticias de él por los nuestros de Roma.
   Bien por los exámenes.
   Envié a usted instrucciones para monseñor Barroco, y sentiría las haya recibido para hoy, que dice usted confía irá a comer ahí.
   Hoy envío dos líneas de felicitación al señor Morgades. Al de Toledo dije a Albiol le felicitara, pues no quise escribirle, y aun la tarjeta por san Juan se quedó en la mesa de la biblioteca nuestra.
   Recibí carta del rector de Osma, que pide instrucciones para un alumno, y que no dice qué debe estudiar. Está contestado como el de Tarazona.
   Cuernavaca. Por no aumentar el peso no le mandé a usted las bases de Chilapa. Van hoy. No dice sobre misas, pero fue de palabra y no les han faltado, pero para Nadal lo puse por condición. Así, <*2*> no prometiendo intenciones, que él mismo diga lo que percibirán los tres Operarios. Pero, sobre todo, lo que ofrece a los auxiliares, pues estos, además del deseo de trabajar, naturalmente han de desear un poquito de porvenir para su vejez. No puedo prometerle, pero es probable que para el curso puedan ir los tres que él pide para profesores. Así, que diga él cuáles son sus ofrecimientos, para los auxiliares. Ayer me presentó Amposta al Camañes, cura ecónomo de Aldover, porque este quiere ir a México. Le canté muy claro, y tal vez demasiado y a este aún le admitirá para una cátedra de latín o moral, pero exige que vaya el feico de su hermano; con esto no me atreví a ultimar ningún contrato. No sé si escribir a Amposta que los desvíe y se vayan a los salesianos, o tomarlos poniéndoles condiciones de muy pocas ventajas, que deben darnos a nosotros la mitad de lo que obtengan. El mayor no me intimida, y aun lo haría bien; mas el otro barriguita... en fin, veremos, aunque es mejor un malo <*3*> conocido que un bueno sin conocer, y no hay que escoger porque Jardi, Domenech, aún me parecen menos dignos. He invitado a Izuel, y con sus hermanitos y madrecita...; está verde, y sería una solución para Cuernavaca, porque sabe enseñar, además de tener talento, y él con Nadal y Amposta formarían un excelente claustro, que nos honraría, y así, aunque los auxiliares flojearan, ya podría ir.
   San Felipe. Según don Federico está arreglado el asunto, si bien a mí no me envió Federico más que un pequeño borrador, y me añadía a mí que apretase, y no sé en qué, pues Federico habla mucho y dice poco. En las Bases había una (después de la cesión del uso de la iglesia y casa adjunta) de cien pesos mensuales el primer año para el culto y manutención de Operarios. Creo que debía asegurarse para los años sucesivos alguna cantidad también, porque si en el primer año se inicia la adoración con tres o cuatro horas de exposición, por la razón de que no se sabe si podría sostenerse el culto continuo, con más razón se <*4*> debe tener base cuando se vaya desarrollando. Por ello, convendría saber, si además de los ingresos eventuales y medios que los nuestros proveerán, podría tenerse la seguridad de una ayuda material permanente y fija en su minimun, con esperanza de más, si se desarrollara a gusto de ellos. Váyame, pues, escribiendo sobre San Felipe que, repito, la cabeza de Federico no aclara nada, y tengo ganas de que Rodríguez pueda ser el jefe de San Felipe, con quien pueda entenderme.
   Federico haciendo milagros en Chilapa, y creo los hará al principio en México, en San Felipe o fuera de él; pero ha de estar bajo de otro, y que sea como nube en todas partes.
   Chilapa. El obispo pide dos misioneros, y que no le abandonemos. ¿Conoce usted alguno de esas diócesis que usted recorrió, alguno para auxiliar?
   ¿Qué hará Marco? ¿Cuándo se ordenan Royo y Espinosa? ¿Qué piensa sobre Agustín Salomón? ¿Y sobre Juan José?
   Herráiz acaba de escribirme. No ha ocurrido nada ni bien ni en mal.
   Sobre el bendito Marco, vea usted, le adjunto lo que me escribe don José desde Barcelona. ¿Quién paga esos platos rotos?
   Veré si mañana puedo lanzarme a las dichosas animadversiones, en las cuales se habían de haber fijado ya ustedes para ahorrarme trabajo, pidiendo explicaciones. Hubiera preferido empezar ahora de nuevo ese asunto de las Constituciones, que no me hubiera dado tanto trabajo. En fin, escribiré... si puedo. Y prou, que si fach más y no lo merecen.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 29. San Pedro y san Pablo.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 120, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 29 de junio de 1899




Benjamín:

   Veo que en las Bases de Chilapa no se habla de celebración, que fue de palabra, y como cosa corriente. Respecto de Nadal que iba como auxiliar, la exigí. No sé qué decir, pues, respecto a la modificación de las Bases para Cuernavaca. Si no hay seguridad de celebración, no sé qué decir. No obstante, no creo que haya motivos para <*2*> desconfiar de ella, si nos establecemos en la capital. Tantee, pues, el terreno y diga lo que le parece a ustedes.

       [Manuel Domingo y Sol]



Escritos II, vol. 12.º, doc. 121, págs. 1-2



A don Juan Bautista Calatayud – 29 de junio de 1899




Fiesta de San Pedro y San Pablo

Señor don Juan Calatayud

   Amado Juan: Después de dos o tres mías, aunque escritas en papelitos, viene la tuya del 25, y aunque escrita deprisa, al menos dice algo.
   La abadesa de Vinaroz sufriendo por mis pocas cartas, aunque no dejo de escribirla, y aunque deseo desatarme de monjíos en absoluto, no sé si caeré en la tentación de pasar por allí, pero no quiero estar más que desde las 2 de la tarde hasta la noche, o menos.
   Teresianas. Propuso Felipe lo del obsequio, y propuso cáliz porque no tienen más que uno. No obstante piense usted lo que más convenga. Tal vez una reliquia de santa Teresa con un buen relicario sería suficiente, y otra cosita que les sea agradable.
   Celebro sus gozos y consuelos, y prevéngase para los dolores. Diga a san Luis una cosita a mis intenciones.
   ¿Qué hace Marco? ¿Se rea-<*2*>lizan mis antiguas desconfianzas? Nada más me dice usted de bueno.
   Don José en Barcelona chalando con los Margenet y Compte. Va su carta, con lo acaecido a Marco. Estamos aviados con vuestros colegiales.
   Acabo de recibir despacho para explorar la voluntad de su Rufina y de la otra de la Purísima. Iré con Paco mañana.
   Estruel no acaba de ponerse de cuerpo como yo quiero, y tengo las desconfianzas del año pasado.
   Han pasado por aquí Cambra, Amposta, Corner, etc., dolores y gozos en todas partes.
   Tengo la cabeza de mes de junio, que me cae el cerebro como todos los años, y desea no sé si Benicasin o qué, y ha venido a apañarla los consejos del señor Ibarra, y las animadversiones, y en víspera de reunión, y de combinación de viajes. Por esto deseo marcharme, y no sé cuándo podrá ser.
   Las cosas de España poniéndonos de mal humor. Estamos sobre volcanes sectarios, que irán aumentando al amparo de las famosas Instituciones que por castigo nuestro toleró Dios que volvieran por la ayuda de las sectas, y que han durado 31 años, y darán por resultado pérdida de todo lo que queda. Y basta de filosofías.
   Sé que hay otras cosas y ya irán saliendo.
   No han venido las fotografías.
   Paco... con tercianas, pero se las ha cortado como siempre. Se conoce que ahora lleva prisa.
   Veré si pasado mañana van las observaciones.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 29.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 122, págs. 1-2



A la Madre Providencia de San Salvador

5 de julio de 1899



Madre Providencia de San Salvador

   Mi amadísima en Jesús: Recibida su última, a la cual creo contesté. Debo salir y no podrá ser hasta el viernes; pero don José García quiere salir ya el jueves por la tarde, y por lo tanto no pudiendo yo salir con él, no podré detenerme en esa, como habíamos pensado hacerlo desde la llegada hasta la madrugada.
   Irá, pues, él mañana la tarde jueves, a Benicarló, y de allí con tartana pasará a esa de Vinaroz, hasta la madrugada. No por esto desisto, y aun deseo aprovechar una ocasión para detenerme un par de horas, aunque no sé cuándo será.
   Así, pues, <*2*> don José dirá a usted todo y quedarán arreglados, y yo pasaría otro día.
   Creo dije a usted que el día 20 vine de Valencia en donde estuve dos días. Supongo oirían la bendición que les mande a usted y a la neófita, y al padre capuchino.
   No sé los días que estaré fuera, pues después de Benicasim deseaba marchar a Valencia; pero como se presenta el horizonte tan oscuro, no sé lo que haré.
   De todos modos, para cuanto les ocurra, pueden mandarme.
   Lo demás lo dirá mosén José.
   Bendice a usted y a la neófita su padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 5 de julio 99.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 123, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 7 de julio de 1899




Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Recibidas ayer las del 2 y 3. Acabo de recibir su última.
   Veo lo de las observaciones; Cuernavaca. Me ha matado usted; ya podrán los Operarios solos llevar la enseñanza, si con 30... colegiales. De todos modos vaya escribiendo, y escribiré yo desde Benicasim quizás mañana mismo.
   San Felipe. Escribí a Chilapa, en donde está aún Federico, y repetiré que no me hagan nada en San Felipe, hasta que vaya Rodríguez que ha de estar al frente, pues Federico me espanta con sus vuelos. Así, diga que no se ha hecho porque no es hora. Que Federico y Nadal van a San Felipe, pues dejan San Joaquín (ya se lo explicaré), y tendremos misa, etc.; pero no es hora de desarrollar aquello. Tranquilice, pues, al señor obispo y al doctor Ruiz. Salomones y <*2*> Marco, Espinosa bien; ya diré. Marco debe ir a su casa, y que pase los combates.
   Pensaba escribir hoy dos líneas al Señor Cardenal Protector; lo haré y mandaré si ustedes creen es regular.
   Hasta mañana.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 7 julio.

   Envío el original de Juan, para que vean si se equivocaron ustedes en las observaciones.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 124, págs. 1-4



A don Esteban Ginés – 8 de julio de 1899




Benicasim, 8 de julio 99.

Señor don Esteban Ginés

   Amado don Esteban: Recibidas las suyas del 25 y 5 de julio.
   No sé quién es el señor Escribano. Veo que el señor magistral estará en esa modesta casa josefina. Repítale mis recuerdos.
   Bien hizo en esquivar el envío de Sojo, si comprendió que no había necesidad.
   El prolytarus es la licenciatura. Jovaní vale mucho si domina su genio.
   Veo sus arreglos de colegio y sus pagos y sus cuentas. Jesús que se las bendiga. No lleve prisa en mandar dinero, que ya los traerá y alegrará a don Elías, y a mí me han alegrado más sus líneas sobre hacer piso, y arregle pronto refectorio, escalerillas, etc., y que <*2*> vengan cuantos canónigos quieran siendo por temporadas.
   Si el obispo no hubiera dado título de suficiencia, ¿no hubiéramos podido nosotros obtenerle el de paupertatis? Hay obispos que son muy reacios a esto, y en cambio hay diócesis que casi todos se ordenan así.
   De cuentas de “El Correo”, etc., cuando usted venga.
   Extraño que no dijera que la fecha de los ejercicios era la del 2 de agosto.
   Mi intención era a primeros de este irme a Valencia; pero ya sabrá usted que aquello se puso oscuro, y Osuna estuvo alarmado; de aquí que he venido aquí con don José García, Bernardo Curto y Estruel, y según vea me iré a Valencia, si no a Tortosa, y a última hora resol-<*3*>veremos si tenemos los ejercicios en Valencia o en Tortosa.
   De Roma la mayor parte examinados. Nos han suspendido a dos.
   Habrá visto la crónica de Roma. El último párrafo es muy significativo, y recuérdemelo usted cuando venga.
   El papa nos ha nombrado Cardenal Protector para los Operarii Diocesani, a nuestro padre. Firma el oficio de orden el Señor Cardenal Rampolla.
   De México, abrumado por las peticiones sobre todo del señor obispo de Chilapa. Don Federico haciendo prodigios en la predicación.
   Los obispos americanos de Roma salen pronto, y Benjamín está conviniendo Bases con el de Cuernavaca, con el de la capital, etc. ¿Quién nos irá <*4*> allá? No tengo más que a Rodríguez y a Amposta por ahora.
   He vendido por cinco mil duros la casa mía de la calle del Ángel. Me ha apremiado una sobrina; me he desprendido, pues, de casa pairal.
   De Serrano sé poco; el 2 debían empezar los exámenes. Ya irá él diciendo.
   ¿Qué hacen Pepe Sánchez, el diácono y Sojo? Saludos a todos.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Benicasim, 8.

   Escriba usted a Tortosa, y será más seguro.
   Veo estará fuera el señor provisor.
   Don Pedro Bruna escribió anteayer desde Berruezo. No había escrito aún.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 125, págs. 1-2



A doña Ángeles Martí – 8 de julio de 1899




   Mi Ángeles: Recibida su cartita que ya creí que empezaba a tardar demasiado.
   Celebro el buen recibimiento hecho por sus neófitas. Ahora quietecita ahí hasta que convenga cambiar de postura algunos días, que de vez en cuando conviene cambiar para el cuerpo y para el espíritu. Luego se descansa mejor. Pero temo que en este viaje aparte de lo que haya podido descansar, tal vez no le hayan faltado algunos desficios; el tono de su carta tiene cierto acento que parece significar algún desagrado, desengaño o lo que sea. ¿Me lo dice usted todo?
   De Elv... ya le dije que no debía sorprenderle tanto, ¿qué ha de hacer pobre criatura?
   Siento el ejercicio de aquel... de Josefi... nada sabía ni sé.
   ¿Qué más? He venido aquí a estarme unos días y con hambre de adelantar mis tareas, y aquí no hago tampoco bastante <*2*> y quiero ver si adelanto la correspondencia y luego... veré si me pongo de lleno a preparar para los ejercicios, etc. Debíamos reunirnos el 2 de agosto en Valencia; pero aquello no presenta buena cara, y tal vez tenga que ir a Tortosa.
   Quisiera darle noticias de [la] Obra, pero no hay tiempo, y son dolores y gozos.
   A Martinet le escribí mi paso ayer por Ulld... y me entregó unas advertencias. Una de ellas es por la neófita que tiene la Consolación; la otra es por el otro que está ahí en San Mateo, y que sin duda le hace exclamar a usted. Jesús que lo remedie todo.
   Y mi Ram... no me la deje sola, y véala usted con frecuencia; dígale tantas cosas de mí y llévela usted a un viajecito. Si conviene lo harían ustedes por la Santa Cinta.
   He vendido la casa... pero aún estará Cinta allí en septiembre.
   Conque vaya diciendo de vez en cuando, de usted, del pueblo, de las almitas y de todo.
   Estoy aquí en Benicasim (Asilo de redentoristas) hasta el 20.
   La bendice su padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 8 de julio de 99.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 126, págs. 1-4



A don Esteban Ginés – 9 al 12 de julio de 1899




Señor don Esteban Ginés

   Amado don Esteban: Recibo su última del 3. Las Bases para Colegio en Lisboa se hicieron y a propuesta nuestra; la dirección y la cuota de cinco mil reis por los presentados por el prelado; éste cumple pagándolo, y no podemos exigirle más.
   Además la facultad de pedir limosnas; estas no se han ensayado, y no tiene la culpa el cardenal. Ha hecho sí tomarnos alguna limosna dedicada al Colegio; pero han sido pocas y recogidas por él. Si las hubiéramos organizado y recogido nosotros, entonces le hubiéramos puesto la proa. Hoy no tenemos argumentos. Elías cree que con los 5.000 reis de cada chico <*2*> podrían sostenerse sin quebranto aunque sea en una capital. De aquí que no tenemos argumentos contra el cardenal. Me escribe en este correo Fabregad, y me dice que don Andrés está en cama de enginas; que han empezado los exámenes, que terminarán el 12. Que el señor obispo de Metilene les dice que no tomemos a Coimbra, y que cuando él sea obispo efectivo <*3*> en una diócesis nos llamará allí, y dejaremos Lisboa. Que Lisboa es insostenible ya por el local, ya por la cuestión económica, pero que no conviene abandonarlo porque ya no podríamos pensar en Portugal nunca. Todo esto dice Fabregad.
   Resultado: que no veo ni sé lo que Serrano quiere proponer al prelado; a no ser eso otro de pensión y que el cardenal cargue con los gastos, que temo no aceptará, pues dirá, como dijo en otra ocasión, que no sabemos comprar patatas, etc., y así diría que le arruinaríamos. Así, si va usted y ve que no pueden presentarse soluciones, déjenlo estar, y aplazaremos un año más de quebrantos. Lo de Metilene es muy largo, y así resolveremos a nuestra vista los asuntos.
   De Sojo y Juanito cuando nos veamos. Sojo puede venir a ejercicios, si usted cree que conviene <*4*> venga. De Santonja nunca nos ha hablado mal Campos, y hasta en una ocasión dijo que estaba contento de él.
   De obras cuanto pueda ir pasando, déjelo estar. Si es indispensable lo del cobertizo háganlo, y no le faltará a usted alguno ahí que pueda estar al frente de estas sencillas obras, una vez resueltas en el plano.
   Vayan diciendo.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 12.º, doc. 127, págs. 1-4



A don Benjamín Miñana – 11 de julio de 1899




Benicasim, 11 julio.

Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Hasta ayer no pude despachar la carta de Chilapa de 12 páginas. La historia aquella es larga. El padre Mir no estaba contento de don Federico. El obispo ha fallado en favor de este, y no quiere que vuelva a San Joaquín y que salga de allí también Nadal, y quiere trasladar los alumnos de San Joaquín al Seminario de Chilapa con don Sebastián Bover que los cuide, etc. Yo le indico: que no podremos encargarnos de San Joaquín nunca si ha de ser una Institución religiosa; que en caso un Colegio central en la capital, para que luego se comprometan a misionar por unos años a donde el prelado respectivo les mande, etc. En fin, es un cuento largo. Me temo insistirá en pedirnos personal.
   Voy a su anterior. Si dijo que los rectores de los seminarios tienen lo menos 40 pesos ¿cómo se conformó con los 25 de Chilapa? Creo que si no han de ser más de 30 alumnos, si podemos enviar dos Operarios y Nadal, habrá bastante. En caso un auxiliar para latín y alguna otra asignatura, <*2*> y si tienen 4 horas tendrán 40 pesos, y creo encontraremos algún auxiliar. Me recomiendan a un cura ecónomo de Barbastro de grandes condiciones, y he dicho que no, por ahora. Los dos Carmañes tampoco me gustan.
   Respecto a maestros de 1ª enseñanza, tenemos a Marqués de Onda, ex-jesuita, entusiasmado de venir con nosotros a México sin condiciones. Yo le querría para San Felipe; tal vez esto venga bien. Dígame, pues, si es preciso que sean sacerdotes para maestros de 1ª enseñanza. Dígame si el señor obispo de Cuernavaca y doctor Ruiz pasan por España, y en dónde se embarcarán, etc., y si no ya quedaremos con usted lo que convenga proponer, aparte de la dirección toda del Seminario, a lo cual estamos comprometidos.
   San Felipe. Me escribe Bover que don Federico entusiasmado quería poner ya toda la vela diurna, etc., y que Bover le hizo comprender que no debíamos ir más allá de lo que se pueda. Escribo una carta enérgica, que no toque nada Federico cuando llegue a San Felipe (está aún en Chilapa); que no haga más que sostener lo que tal vez exista; que no me predique en San Felipe, etc., pues quien lo ha de desarrollar y a quien daré las instrucciones será don Antonio Rodríguez, que será el superior. Nadal por encargo de Federico fue no a presidir sino a ayudar la última vela del mes de mayo. Puede, pues, decir a esos señores que aún no nos hemos posesionado de San Felipe; que seguramente en agosto irá el que ha de estar al frente, y entonces se irá desarrollando el asunto de Reparación y así <*3*> que no vayan tan deprisa, pues no creo que don Federico se hubiese comprometido a cuidar ya de San Felipe enseguida, y si lo hizo, hizo mal en aceptar el ir a Chilapa. Creo que lo de misa diaria podría ser ahora que va don Federico a San Felipe y también Nadal; pero, repito, temo que se lancen demasiado. Es una contrariedad el costar 25 días una carta, y telegramas son caros. Tranquilice, pues, al señor obispo, que todo se hará pronto.
   Espero a Marco. Escribí a Manso que no se detenga en Tortosa, sino aquí. Acabo de recibir carta de Tormo con una de Marco, que le consulta si irá a casa; Tormo opina que no; yo creo que sí, si él está bien resuelto. Veremos.
   Royo. Si hizo la probación en la Purísima, no podría hacer su consagración el día de la Asunción, que haga solo el acto o práctica de renovación de probación hasta la Purísima, y entonces, y siempre, extienden acta, y como delegación, según el padre Corrado.
   Espinosa. Veremos cuándo se consagró a la probación, y hará lo que convenga. No es preciso esté en los ejercicios; basta que venga dos días o tres antes de concluirlos, y así podía ir a casa unos poquitos días, pues empezamos el 2 de agosto. Si no cambia la combinación, irá destinado al Seminario de Zaragoza. Si tuviera que venir a los primeros de agosto, mejor que no fuese a casa todavía, y después de los ejercicios podría ir hasta el 15 de septiembre.
   Salomón, Juan José. Puede hacer el voto de aspirante, si no está in sacris, el día de la Asunción.
   Agustín. Su padre salió a la estación todo <*4*> afectado porque le había escrito que no quería más borlas. Yo le dije que era un cabut, y que habrá querido dejarlo para noviembre, y con esto se tranquilizó y quedó contento.
   Bien por el cáliz a nuestro Emmo. Protector, y que dispense la pobreza.
   Escribí desde aquí a Osuna, que si no estaba en Valencia tranquilo, que se viniera. Me contesta y pinta aquello mal, e insiste en que los ejercicios sean en Tortosa, y que vendrá cualquier rato. ¡Pobre de mí, que quería hacer faena! Me escriben de Tortosa ofreciéndome colchones y sábanas, si vamos a la reunión a Tortosa. Se me resiste, pues me gusta más Valencia; pero... veremos.
   Elías acaba de pasar en el tren a Villarreal. Puede que tengamos otra vez aquí junta de rabadanes.
   Sánchez salió con nosotros y tiene intención de regresar el 18, para ir a Roma, si ustedes se lo dicen. Conque... escríbanle al Colegio enseguida.
   Y prou, y vaya escribiendo usted o Calatayud frecuente estos días, sobre los señores americanos. ¿Y los otros filosofitos se han examinado? ¿Aún hacen ustedes eso de hacerles perder el primer año?
   Me dijo Vilá que Narni no es buen punto según los datos que le dio Malo, y esas fiebrecillas que tienen al llegar allí, no son extrañas, sino efecto del país aquel. ¿Cómo se encariñaron ustedes?
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 128, pág. 1



A doña Cinta Franquet – 11 de julio de 1899




Señora doña Cinta Franquet

   Mi C.: Ni sabes por dónde paro. La tuya fue a Valencia, de allí a Tortosa y de Tortosa aquí.
   Estáte tranquila del todo; pero creo que debemos arreglarlo del modo que te indiqué y será bien para todos. Ya te escribiré otra vez.
   Las cosas de Valencia no se aquietan, y creo que al fin tendrá que ser la reunión magna ahí, y en este caso, ya pediríamos lo que ofreces y otras cosas que harán falta. Entretanto estáte tranquila mientras te bendice tu afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Benicasim. Asilo de redentoristas. 11 de julio.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 129, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 14 de julio de 1899




Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Escribí largo a ustedes. Esperaba más cartas de ustedes en esas crisis de Concilio y de obispos y de exámenes. Anteayer hubiera podido ir esta; pero por aguardar a Marco no lo hice.
   Quería escribir al señor cardenal directamente, pero creo que lo recibirá lo mismo. La he puesto fechada en Tortosa y el día 8, que aún estaba allí yo. Supongo que al señor cardenal Rampolla no hay necesidad de acusar recibo. ¿Quién hizo la petición? ¿Cómo recibieron la comunicación?
   Marco ha llegado esta mañana a las 5 y acabo de enviarle a Burriana para que se entienda con Tormo, pues yo temo que al fin sucumbirá Marco, por esto ni aun he querido hablarle <*2*> de las ventajas que puede ofrecer a su familia. Ha quedado a deber cinco duros en la Casa Manso, y le he dado yo cinco duros y con orden a Tormo que le dé cuanto necesite. Por lo demás no me ha disgustado Marco, y sentiría el fracaso, y que nos hacía falta este año para la distribución, pues está consignado para Toledo, aunque él no lo sabe aún.
   Me dice Juan que algunos obispos quieren ir al Congreso de Burgos. ¿Quién los entiende? No me sabría mal, pues Albiol estará allí. Yo si pudiese no tener que ir a Barcelona, mucho me alegraría.
   De Marco he sabido alumnos. Veo tenemos muy pocos filósofos. El bendito Antonio García pasó por la estación de Burriana, y estaban en la estación don José y Estruel, y no supo ni preguntar si eran ellos. De Paco no sé. En fin, digan cosas.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy 14. San Buenaventura.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 130, págs. 1-2



A don Esteban Ginés – 16 de julio de 1899




Benicasim, 16. Virgen del Carmen.

Señor don Esteban Ginés

   Amado don Esteban: Recibí ayer su última. Veo el día de su salida.
   Bien que pase por Toledo. Allí encontrará usted a nuestro don Antonio Rodríguez todavía. Aunque no es época la mejor, pues hará calor. Si acaso se retrasaba usted podría pasar al regreso, si quiere usted regresar.
   Mucho celebro la buena disposición de su santa hermanita. Aún no está resuelto definitivamente. Depende de los que se consagren nuevos.
   ¿Qué hará Sojo durante los ejercicios?
   Estos aún no está fijado el punto. Lo sabremos el 20. Será o Valencia o Tortosa o el Convento <*2*> de Sancti-Spiritus (Sagunto).
   De Sánchez (Pepito) y Fernando ya hablaremos; si no es probable su venida a la Hermandad, es posible no se aprovechen aún, pues hay varios aspirantes para auxiliares. Veremos.
   Don Pedro me escribió desde Barrueco.
   Escribe Fabregad que sale mañana él y López. De Serrano no dice nada, ni éste tampoco.
   Conque hasta la otra suya, avisando salida y llegada. En Valencia sabrá si es el día 2 o 3. Si quiere tomar unos baños antes puede tomarlos, y después de los ejercicios repetirá los que quiera, pues no llevará usted prisa.
   Si puedo volveré a escribir.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 131, págs. 1-2



A don Froilan Beltrán – 17 de julio de 1899




Señor doctor don Froilan Beltrán

   Mi... Froilan: Aprovecho la ocasión de enviar ahí una carta, para contestar a dos líneas que creo me envió a Tortosa.
   No le sirven las picardías de quejarse de mi silencio, para que no le echen en cara el suyo y sus olvidos. Pasa usted por Tortosa, y no se acuerda de que hay allí una pobre casa, que aunque tan pobre es el nido de mis amores, y desde hoy casa Madre del Istituto dei Operai diocesani, según despacho oficial que acabo de recibir del Secretario de Estado de Su Santidad, al participarme que este se ha dignado designar al Emmo. Señor Cardenal Calasanz Vives, Protector de dicho Instituto.
   Pero a los aristocráticos propietarios <*2*> curas de Alcanar no les viene bien el molde de casas tan humildes.
   ¿Qué hacen mis antiguas y amadísimas almitas de por ahí? No dejo de preguntar por ellas siempre que tengo ocasión, ya que usted no me la da.
   Vine a esta hace unos días a acompañar a don José García, el cual regresó a Tortosa y volverá pronto, y estoy aquí con el joven Estruel, y estoy empujando mis cartas atrasadas y las que van viniendo. A primeros de agosto hemos de practicar santos ejercicios, si el tiempo lo permite, en Valencia. ¿Quiere venir el último día y verá nuestros jóvenes aspirantes?
   Es fácil deba ir a Barcelona a saludar a nuestros obispos mexicanos, al regreso del Concilio, y crea que será una mortificación.
   Tantísimas cosas a mis antiguas Ritas, Joaquinas y demás almas santas de ese suelo y de ese cielo.
   Sabe es suyo afectísimo s. s. y amigo

       Manuel Domingo y Sol

Benicasim, 17 julio 99.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 132, págs. 1-6



A don Benjamín Miñana – 19 de julio de 1899




Benicasim, 19 de julio.

Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Recibidas ayer las de Espinosa y Royo, y anteayer la otra de usted.
   Veo lo de la pobre Sigüenza. Supongo que el padre Homs enterará al señor obispo lo que son esos estudios, y no será motivo para que desmayen en el envío. Santa Librada, que es mañana, que lo bendiga.
   Va el “Diario Catalán”, en donde verá usted y podrá usted enterar a los señores obispos. Creo que el mes de agosto continuarán los mismos viajes, esto es, el 5 y 10 del mes de Barcelona y el 25 y 30 de Cádiz, y además el directo del 20 de cada mes, desde Santander.
   Cuernavaca. No entiendo eso de horas de clase superior e inferior. Según el dato o datos que usted me dio, en cuanto a la retribución por la dirección, o sea, rectorado y mayordomía lo mismo que en Chilapa (a pesar de que los rectorados se pagan <*2*> mucho más en los seminarios) y que en cuanto a las asignaturas se considerará una si emplean una hora por la mañana y otra por la tarde. No sé si es esto lo que indico. Según su última carta las clases mayores, o sea, cada clase mayor, esto es, de dos horas al día, se considera una, y las menores de cuatro horas dos asignaturas. Viene a ser también como en Chilapa.
   Mala cosa es que no se comprometan a las misas, pues para los auxiliares nos es el gran medio. Con todo si no puede ofrecer dicha celebración, no se le puede obligar, no teniéndola él segura. Vea lo de médico y barbero. Si va a Barcelona, y es después de los ejercicios, iríamos a visitarle don Francisco Osuna o yo. Regularmente irán tres Operarios que podrán hacerlo todo, dirección y enseñanza, si no hay más que 15 alumnos, y hasta que se recojan más, lo cual no se podrá lograr hasta que los nuestros en unas vacaciones puedan girar una visita con alumnos y veladas. En cuanto a la época de marchar, si le es indiferente, tal vez vayan en noviembre.
   San Felipe. Ya dije a usted creo. Van dos, Antonio Rodríguez para estar <*3*> al frente y un diácono (por hoy auxiliar), aunque fácil Operario pronto; pero estamos en fluctuación si se le ordena aquí en septiembre, o lo hace allá. Espero carta suya. Si no lleva prisa, iría este en noviembre con algún otro, y en agosto irían Antonio Rodríguez, en compañía de Amposta que irá al frente de Cuernavaca, junto con Nadal, a no ser que fuéramos al Seminario de México, que en este caso iría Nadal a México, y tendríamos que enviar a Cambra, aunque me duele.
   Últimamente Chilapa necesita uno, pues no pueden aquellas criaturas soportar aquello, y además el prelado desea uno al menos, para predicar, y enviaríamos a Paco Salvador, si es que venga al fin, que no sé cómo irá, y espero contestación. A don Federico, como buey suelto, se le dedicará adonde convenga siempre interinamente, pues no le conviene estar fijo e independiente. Todo esto si no se rompe el hilo por alguna parte.
   El Churro. Don Pedro Bruna es todo un Churro, y a pesar de haber estado <*4*> bajo la férula de don Esteban, no se ha cepillado, y necesita un par de años de colegio; él desea ir; veremos. Si el obispo de Chilapa resuelve lo que le propuse sobre sus impresiones respecto San Joaquín... no se cómo lo arreglamos... y con todo me ofrecí si seguía mis indicaciones. ¿Cuándo nos dan ustedes un par de Espinosas y Royos, aunque sean Salomones, para ir allá? Los auxiliares que se ofrecen todos me espantan. Yo quisiera a Lluis a pesar de su Burriana; pero están verdes.
   Resumen: Que a San Felipe deseo vayan pronto, y es fácil marchen el 25 de agosto Rodríguez y Amposta. Que si San Felipe no lleva prisa lo dejaríamos para noviembre. Que convendría saber lo del Seminario de México (aunque no lleva tanta prisa) para colocar o no a Cambra en Zaragoza.
   Recelos del doctor Ruiz. Ya le expliqué a usted que no fue abandono lo de San Felipe, pues yo entendí que solo debían ir a predicar una vela, que no pudo ser en abril, pero fue en mayo por Nadal, y que la causa de no ir en abril, fue el haber sido llamado don Federico por el obispo de Chilapa. Que a estas horas ya estará allí don Federico, y aun tal vez Nadal de asiento, y por cierto que deseo vaya pronto Rodríguez por eso, y para que don Federico no saque demasiado los pies de la alforja, y nos comprometa.
   Conque vaya escribiendo sobre esto.
   Indica usted que el señor arzobispo de <*5*> México piensa venir. Vaya usted diciendo, y para su gobierno van fechas. El 3 de agosto por la tarde parece que empezaremos los ejercicios en Sancti-Spiritus, al fin. El 11 por la tarde se cerrará el cónclave, y el 12 todos a escape. Albiol se irá a Burgos a preparar el colegio para el Congreso, y le acompañarán o Enrique para despedirse o... su Soler para quedarse allí u otro. Si el señor arzobispo de México debiera visitar Toledo iría a acompañarle o se adelantaría Albiol allí. Si va a Valencia, Osuna se lo arreglaría, o tal vez iría yo también a ofrecerle mis respetos. Creo tiene usted cuantos datos le puedan convenir.
   No hemos recibido los retratos del cardenal nuestro. Tampoco ha escrito Sobregrau sobre el cliché. En resumidas [cuentas] creo habrá de dejarse para septiembre retrato y biografía del señor cardenal.
   Con los datos anteriores, Espinosa que venga el día que quiera, con tal esté en Sagunto para el 7 u 8 basta; pero si viene antes, mejor, pues ni yo ni don José García haremos ejercicios, y nos ayudará y hablaremos y pasearemos por aquellos huertos.
   Le advierto: 1.º que es indiferente que <*6*> llegue a Sagunto en el tren de Barcelona que llega allí a las 7 de la mañana, o en el otro que llega a las 5 y ½ de la tarde, pero que es mejor el de las 7 de la mañana, que sale de Barcelona a las 8 de la noche. En Sagunto se toma el tren que va a Segorbe y Teruel, y a la primera estación está Gilet, en donde se baja. Que avise, y en Sagunto encontrará el chico que le acompañará a la estación, y en Gilet otro que les llevará las maletas hasta el convento, e iría yo a recibirle.
   No he tenido carta de Sánchez, y dijo saldría de Murcia el 18 o 19.
   Me he alegrado de la nota de Lucas. No me sabe mal que alguno repita el año; pero no ha de ponerse como sistema general, si no hay necesidad.
   Osuna fue a Sancti Spiritus, y en lugar de carta, se ha venido él, y toma baños a la vejez. Tormo vendrá un día. Tal vez se detenga unas horas. Fabregad, que salió ayer de Lisboa; Serrano ni una palabra. Siento lo de Oporto, pues en Coimbra nada haremos.
   Creo basta por hoy.
   A don Juan... que Estruel tiene mal de muelas. Ayer tuve yo una rampa de vientre que no me dolía, pero que me preocupaba; ya pasó.
   Los ejercicios, si no se cambia la orden, en Sancti Spiritus. Aquellos padres franciscanos gozosísimos.
   Ya recibirían mi carta al padre.
   Sigan diciendo de los otros filósofos. Don José cuidando del Correo hasta el 22 que volverá aquí.
   Hasta otra... si la merece.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Escriba sobre México y mexicanos.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 133, pág. 1



A don Benjamín Miñana – 20 de julio de 1899




Señor doctor don Benjamín Miñana

   Mis queridos: Acabo de recibir telegrama del buen Sánchez que pasa en el exprés, y saldremos y le acompañaremos hasta Oropesa, y le entregaré esta. Ayer noche les escribí a ustedes y siento el real gastado.
   Acaba de llegar Fabregad venido de Lisboa, y sale también en el exprés. No sé de Albiol y los otros.
   Escriban oportunamente la salida y llegada de Espinosa.
   Va la de Sobregrau sobre cliché. Creo no podrá ir en este mes, y casi será mejor.
   Vuestro

       Manuel Domingo y Sol

Benicasim, 20.

   No tine res aquí para enviaros, y lo siento de veras.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 134, págs. 1-2



A don Felipe Tena – 20 de julio de 1899




Señor doctor don Felipe Tena

   Mi Felipe: Aunque con poco gusto mío, al fin Osuna fue a Sancti Spiritus, y está acordado tener allí la reunión y ejercicios. Si ahora fuese resolverlo, no abandonaría Tortosa. Pero ya está hecho, si no viene fuerza mayor. Empezarán los ejercicios la tarde del 3 de agosto, por no poder ser el 2 por la Porciúncula. Así, pues, escribo a don Elías y que usted y él deben dirigir la expedición y entenderse y escribirse con Soler, Grau (y este con Bruna), Prats, Girona, Fabregat y si alguno otro está por esas montañas. Si puede ser todos en el tren de la madrugada del 3, deben acudir a la <*2*> estación de Sagunto. Los que no puedan, en el tren de la tarde del día 2.
   Tenemos director al padre Membrado del Colegio de Tortosa. Di a todos que se traigan, los que le tengan, el librito de ejercicios que usábamos en Valencia, y algún otro libro que tengan.
   Fabregat nos ha sorprendido y escribo por el mismo lo de ejercicios.
   Osuna está aquí. Esta tarde viene un par de días Tormo.
   Esta tarde pasa Paco para Roma.
   Espinosa vendrá del 1 al 3 de agosto.
   Lo demás te lo contará Juan Antonio.
   Dime de los enfermos.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Benicasim, 20 de julio.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 135, págs. 1-2



A doña Cinta Curto – 21 de julio de 1899




   Mi Cinta: Aquí me estoy quieto, pero no sin dejar de recibir correos que vienen llenos de dolores y gozos algunos pocos.
   El día del Carmen dije misa en los carmelitas de Valencia y luego en seguida la Virgen me envió una espina. Al llegar aquí supe otra, y esta fecha recuerda otras espinas ¡Ojalá las sepa aprovechar!
   He leído en el periódico lo de Francisqueta, ¡pobre criatura! Ahora sí que tendrás que enviarle lo que puedas, que todo lo necesitará.
   Estaré por aquí unos días. No sé todavía dónde tendremos los ejercicios; pero a ser posible en Valencia.
   Han venido mosén Elías y <*2*> mosén Osuna para tratar de varios asuntos de nuestra Congregación, y todo son malde caps. No nos olvides ante Jesús.
   Mañana lunes sale de esa mosén Bernardo, pero solo pasará por aquí, pues va a Valencia.
   Y prou, que no mereces más.
   Tuyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Benicasim, 21 de julio.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 136, págs. 1-4



A doña María Ángeles Martí – 24 de julio de 1899




   Mi M.: No se extravió la suya, y llegó sin tropiezo. Celebro no se haya llevado de Ull... ninguna mala impresión. Respecto a lo de ahí, oraciones por ese residente, y por las almas de ese mi pueblo, que tiene raíces todavía y es sanable, a pesar de la atmósfera que hoy se respira por todas partes. No dejen la escuela que puede ser la levadura (lo creixent) saludable para detener la corriente del mal, y vean si logran otros ejercicios cada año, si pudiese ser, y si no cada dos años.
   A mi pobrecita Ram... que continúe siendo toda de Jesús, que él sabe mejor los designios santos sobre su almita.
   Continúo aquí porque estoy <*2*> bien, y puedo hacer faena, y en Valencia aún no hay tranquilidad. Al fin entre fluctuaciones respecto al punto de nuestra reunión, me han obligado a tener ejercicios en el solitario convento del padres franciscanos de Sancti Spiritus (cerca de Sagunto), los cuales se han ofrecido gustosísimamente, y pondrán 40 celdas independientes a nuestra disposición. No me hace feliz, por no ser casa propia, y por lo tanto con aquella libertad que yo deseo para atender a mis inválidos. Quería yo mejor Tortosa, y las pobres monjas se habían prestado a camas y cuanto necesitáramos; pero el calor de allí me intimidaba. Por fin, seremos franciscanos unos días. Estaré, pues, aquí <*3*> hasta el 31; luego iré a Sancti Spiritus a preparar: el 3 por la noche empezarán los ejercicios hasta el 10; el 10 y 11 reuniones, y el 12 dispersit otra vez. Es fácil vaya un par de días a Valencia, si es que no deba ir a Barcelona a saludar a los obispos mexicanos que van regresando de Roma, y quizás vayan con ellos otros dos de nuestros Operarios. Pero las líneas generales son esas. Así, mande en donde quiera, y si no a Tortosa que ya me mandarán la correspondencia adonde yo esté.
   Escriba usted a Martinet, pues no tendré tiempo, diciéndole mis paraderos, y que si quiere venir a Sancti Spiritus a... consagrarse para la Obra de máxima gloria de Jesús, puede hacerlo del 3 al 9 de agosto, pero debiendo avisar <*4*> oportunamente para irle a recibir a la estación de Gilet, y se le darían instrucciones. Tenía ofrecido a las teresianas de Valencia la asistencia a nuestro acto último de consagración; pero ya no podrán presenciarlo. Si otro año lo verificamos en Valencia, diré a Martinet que combine un viaje, y asistiría usted por ver si se convertía con aquel espectáculo.
   Esta tarde espero entre otros a Jovaní, que se detendrá aquí unas horas; han pasado ya algunos de los que vienen de Astorga, Burgos, etc.
   Y prou que le digo masa cansóns ¿verdad? Pues no es por sobra de tiempo, pues anteayer recibí 11 cartas, y el anterior 12; pero aquí sin estorbos puedo dar vía a todas.
   Conque oraciones muchas de usted y de mis otras almitas santas. Sobre todo no me olviden a la pobre España, que estamos en vista tal vez de días amargos.
   La bendice su siempre afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Benicasim, 24 julio 99.

   ¿Cuándo me dirá cómo sigue?
   Feliz día de Nuestra Señora de los Ángeles, aunque no es su fiesta.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 137, pág. 1



A doña Cinta Franquet – 26 de julio de 1899




Señora doña Cinta Franquet

   Mi Cinta: Recibida la tuya por mosén José. Ya contestaré largo a ella y a ti y a las Claras.
   Me dijo mosén José que tú enviabas una botella, y esta no vino. Si acaso quieres enviarla entrégala a Cinta Andrés que ha de enviar ropa, o a Andi el chico del colegio que se la entregará a ella y arreglará el cajón.
   Estoy atareadísimo de cartas.
   Más de noventa hay de recibidas desde que estoy aquí.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Benicasim, día 26. Santa Ana.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 138, págs. 1-4



A don Benjamín Miñana – 27 de julio de 1899




Benicasim, 27 de julio 99.

Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Quería escribir ayer y lo descuidé, y hoy recibo la suya del 24, y le contesto aún a Roma, dirigiendo las cartas al superior, por si está allí Espinosa todavía.
   Voy a la suya. Me mata usted con las incertidumbres de fechas y viajes de los señores obispos americanos. Terminamos los ejercicios la mañana del 10, y estaremos en Sancti Spiritus todo el 11; pero el 12 a primera hora será el dispersit. Por lo tanto si el señor obispo de Cuernavaca deseaba ver Sancti Spiritus, desearíamos estuviese en Sagunto por todo el 9, pues vería [a] nuestros jóvenes, y nos diría la misa de nuestra Consagración. Si está empeñado en ver Sancti Spiritus, que poco tiene que ver, y no podía llegar, le aguardaría yo allí, con Osuna, etc. Si no puede <*2*> estar allí para dicho día, o no tiene interés iría a esperarle en Valencia. De todos modos que no deje de telegrafiar a Tortosa o Valencia, que de allí nos telegrafiarán a la vez, y es más seguro. Con todo, si quiere telegrafiar directamente a Sagunto, que lo dirija a Vicente Puig, presbítero, y estarán avisados en su casa que nos lo manden en seguida. Sí que sentiría no poderle ver. Regularmente en el mismo agosto y primeros de diciembre irá don Antonio Rodríguez, que ha de estar en San Felipe, y Amposta que irá destinado a Cuernavaca y podrá estar en San Felipe hasta que lo necesite el señor obispo de Cuernavaca, y estará allá don Federico por ahora (en San Felipe).
   Siento muchísimo que no se despidiera del señor Ruiz y del señor arzobispo de México, y hayan quedado tan al aire los asuntos de México. Dígame usted si sabe el último itinerario, o si puede escribir al doctor Ruiz en el camino, que escriban a Valencia el que vayan formando, y si han de ir a Toledo y Burgos. Albiol esta aquí, y dice que el señor cardenal Sancha aseguró que iría allí el señor arzobispo de México. Mas el <*3*> señor Sancha saldrá pronto quizás para confluir luego a Burgos. En fin, vayan diciendo, pues es más pena el tener que estar en estas oscuridades. No estoy [contento] de que no hayan aprovechado más ustedes la estancia de esos señores ahí, pues de paso nosotros poco podemos concretar.
   No he extrañado, aunque siento lo de Matas y Peña. ¡Pobre Alcaraz! ¿Que no rezan a mi san Aniceto?
   Cuestión de becas para Altemps. No puede esperarse de los prelados más que dos capellanías por cada individuo, esto es, 1.000 pesetas y a lo más si media algún prelado que sepa la consulta del señor cardenal Sanz y Forés, las dos de 150 duros, o sean 1.500 pesetas. Aun esto lo dificulto. Yo no repararía en que fuesen capellanías de 1.000 pesetas, y todas ellas para la manutención; pues creando nosotros atmósfera en los seminarios, creo no faltarían (planchados por nosotros) quienes aceptaran los demás gastos a su cuenta. San José que lo bendiga y el Ángel de España. Don Francisco García me dijo el año pasado que el señor Rocafull le había propuesto dijera al señor arzobispo que en lugar de pagar el Seminario la <*4*> pensión de Roma, aplicar capellanías. Don Francisco le contestó que mejor era que el mismo rector lo dijera al señor arzobispo, pero me preguntó a mí don Francisco (por si acaso) qué opinaba yo. Le dije que mejor capellanía porque era una cosa fija, y que al seminario siempre le sería doloroso el sacar dinero. No sé cómo se resolvió. Así, pues, si fundaban capellanías, y el capital de ellas (aunque no produjera más que mil liras) se trasladara ahí, no me parecería mal; lo que dudo es que lo acepten; si no viene un sencillo oficio de la nunciatura a los obispos, y no aquella famosa circular de Estudios que no entendieron.
   Creo me dejé la lista de aspirantes a Roma en Tortosa. Con todo la iré recordando y apuntaré si escriben.
   Sevilla, Toledo. Mucho me alegro ver enzarzados a los dos, y ahora más con la Pastoral del señor Sancha, que no es de un prelado sino propia de un periodista travieso que apuntando al de Sevilla, vuelve la cuña del cañón hacia el Siglo Futuro, y quiere hacer reñir a los integristas y carlistas. Ayer dije a Montaner de Alcora, carlista, que el pobre de Sevilla se había jugado el cardenalato, pero que me alegraba saliera a cara, para que en Roma se pusieran más alerta y no volvieran en favor de Sancha, pues según dijo Montaner hasta se sospecha que no le haya impulsado a este el gobierno español, en vista de que todo se lo lleva la trampa a Gobierno e instituciones. En fin, que sufro y estoy apostrofando a todos los santos de España. Bueno que se conserve usted entre dos fuegos; pero no se avergüence de defender a nuestro benemérito Spínola. ¿No puede hoy el señor cardenal Vives meter mano en la baraja? Están los prelados Sanchas expiando un desliz

       [Manuel Domingo y Sol]


Escritos II, vol. 12.º, doc. 139, págs. 1-2



Julio de 1899




doctrinal de los periódicos representantes de los únicos partidos católicos, y pasan y leen y escriben a los periódicos católicos liberales, que deslizan, digo rebuznan con mucha frecuencia, y quieren pasar por píos, como el Heraldo, Imparcial, etc. En fin, que ¡pobre España! Pero, repito, manténgase entre dos fuegos, y no envíe felicitaciones, que podría remorderle. Albiol, en esta parte, se mantiene bastante bien, y esto que está entre dos fuegos, entre el ardiente carlista Prefecto, y los demás.
   Esta aquí Albiol y Jovaní, don José que volvió; acaba de llegar Reverter de Santa Magdalena para unas horas... Enrique quiere venir unas horas, y le digo que no. Ayer carta de Chilapa del 28 de junio. Bover tuvo tercianas palúdicas. Federico misionando en compañía del obispo. Recibimos retratos <*2*> de Chilapa, del obispo con los indígenas y Carmelo y Federico. Recibimos de ustedes los dos retratos del señor cardenal nuestro. No creo pueda ir este mes. Girona en Tortosa para ultimar el Correo, y pregunta si aguarda el cliché de Igualada.
   Iba a escribir a Calatayud, y no puede ser ya. Dígale que en el 24 murió en Vinaroz mosén Bautista Maspóns. Me escribieron y me esperaban para el entierro, pero no fui. No sé si se enfadará Marianeta.
   Y prou, que Estruel dice que son 99 las cartas recibidas aquí en estos 17 días, y he de contestar tres más antes de ir a paseo. Vayan diciendo cosas buenas.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Tantos recuerdos a Sánchez y a Albert. La otra carta la enviaré a Narni (Perusa).
   Estruel escribirá a Calatayud otro día.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 140, págs. 1-2



A doña Cinta Franquet – 30 de julio de 1899




Doña Cinta Franquet

   Mi Cinta: Acabo de recibir la medicina de las dos botellas que hago tomar a mosén José y que tomo yo y Estruel. Dios te lo pague y aumente la caridad. Salgo esta noche para el desierto de franciscanos. El día 10 terminaremos y el 12 saldremos de allí todos.
   Es fácil vaya un par de días a Valencia y luego a Tortosa, si los obispos de México, que vienen a España, no me estorban.
   Mosén José, por quien envió esta, estará ahí hasta la noche del día 2. Así procure cogerlo.
   Estoy muy atareado con <*2*> cartas. Pues hoy he pagado al cartero ciento diez recibidas desde que estoy aquí. Puedes escribir por mosén José, y si te ocurre algo escribe y entrega la carta a los del Colegio cerrada, y si no escribe directamente.
   Castellón
       A mi nombre
       Sagunto – Gilet
       Convento de Sancti Spiritus
   Yo no practicaré ejercicios porque estaré muy distraído y tendré que atender a los nuestros que serán cerca de cincuenta.
   Tuyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 30 de julio 99.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 141, págs. 1-2



A don Francisco Marín – 31 de julio de 1899




Señor doctor don Francisco Marín

   Mi amado en Jesús: Recibí la de usted y de Rodríguez. Hablé con don Remigio sobre usted y no sé si concretamos sobre usted, pues me dijo que hasta el 6 no terminan las tandas de ejercicios. Hoy he venido a esta para subir ya al Convento de Sancti Spiritus esta misma tarde para ir preparando lo conveniente para los ejercicios, y en vez de escribir a don Remigio, que está en su pueblo, y puede sufrir retardo la carta, escribo a usted para decirle que no es preciso venga a los ejercicios. Que es mejor aguarde usted allí el regreso de don Remigio, que será inmediatamente de terminar la reunión, y con él podrá usted ir a res-<*2*>pirar los frescos aires de Burgos una temporadita.
   Es usted muy lacónico en la suya, y no me dice de su madre y demás familia.
   Si está ahí todavía nuestro don Antonio, dígale que en Valencia le dirán el itinerario.
   Deseando sea verdad lo que me dice de su salud se repite suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Sagunto, 31. San Ignacio de Loyola.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 142, págs. 1-2



A don Luis Iñigo – 1 de agosto de 1899




Sagunto, 1 de agosto 99.

Señor don Luis Iñigo

   Mi amadísimo don Luis: No he cumplido lo que le prometí, y voy a reparar mi olvido. Le ofrecí, creo, decirle la época de nuestros ejercicios y punto en donde los practicaríamos, para ofrecerle a usted la asistencia en caso que le conviniera. Estos deberían ser en Valencia, como todos los años, pero la intranquilidad de aquella población nos hizo desistir, y los haremos en el convento de franciscanos de Sancti Spiritus, a cinco horas de Valencia y una de esta. Se empezarán el 3 de agosto hasta el 10. El 10 y 11 para sesiones, y el 12 dispersit de todos otra vez.
   Creo seremos unos 45, y no sé cómo nos tratarán aquellos buenos Padres, si bien nos han dicho que tenemos 40 celdas a nuestra disposición. Yo hubiera preferido tenerlos en Tortosa, pero ya está hecho. Yo subo esta tarde al desierto aquel para preparar lo con-<*2*>veniente en compañía de don Francisco Osuna. La mayoría llegará la madrugada del 3. Por ahí pasarán el día 1º dos o tres que vienen de Astorga. Conque si quiere usted acompañarnos todavía tiene tiempo. En el Colegio de Valencia se reunirán los que vienen de Toledo y de Murcia. De modo que si me escribe puede hacerlo a Valencia (Calle de Alboraya, 19) Colegio de vocaciones.
   De Roma viene Espinosa, que creo no llegará hasta el 5.
   El papa nos ha designado para Cardenal protector de los Operarios a nuestro padre Llevaneras. En el mes de septiembre saldrá en el “Correo” su retrato.
   A últimos de agosto o primeros de septiembre irán dos o tres nuestros a México. Tal vez vayan con alguno de los obispos mexicanos que es fácil vengan por España.
   ¿Qué dicen y hacen por ese Madrid?
   ¿Cómo siguen sus buenísimos hermanos? Dígame alguna cosa, si no viene usted, pues hace tiempo que está muy callado.
   En espera de sus ordenes se repite de usted afectísimo s.s. a. y capellán

       Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 12.º, doc. 143, págs. 1-2



A don Francisco Plancarte – 2 de agosto de 1899




Convento de Sancti Spiritus. 2 de agosto.

Excmo. e Ilmo. Señor Doctor Don Francisco Plancarte

   Muy respetable Prelado y amado Padre: Anteayer vine a este Desierto y ayer recibí su muy grata del 28 de julio.
   En contestación a ella debo decirle que iré –tendré el gusto de ir– a Barcelona a saludarle suponiendo que es del 12 al 14, pues el 11 por la noche terminamos aquí nuestros actos. No obstante si a V.E. no le fuera tan indispensable el ir por Zaragoza a Madrid y pudiera venir por Valencia, aunque es un poquito más largo, en cambio descansaría en Valencia en nuestro Colegio y tendríamos más lugar para hablar, y de allí le acompañarían dos de los nuestros que deben ir a Burgos a preparar el Colegio para el Congreso, y podría detenerse unas horas en nuestro Seminario de Toledo, etc. Será cuestión de gastar dos o tres días más, si no le precisaba tan larga estancia en Madrid. Con todo, si no puede, mi deseo era que pudiera ir el que va a San Felipe y el que deberá ir a Cuernavaca. <*2*>


   1.º Silencio. Es comunidad: Platos.
   2.º Ruido pies; traerán alpargatas.
   3.º Paseo. Huerto: no tocar flores.
   4.º Deficiencias.
   5.º Los que tengan necesidad..., refrescos de la tarde.
   6.º Los ejercicios terminan el 10.
   7.º Misas. Si alguno quiere celebrar dos días.
   8.º
   9.º Habitación mía en el claustro.
   10.º Vigilia.
   11.º Merienda, 5 y ½.
   12.º Puntualidad en la comida.
   13.º Libritos.
   14.º Arreglar habitaciones.
   Al Padre nada.
   Leche.
   Si pueden ser aspirantes los sacerdotes.
   Local de reunión y ejercicios.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 144, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 7 de agosto de 1899




Desierto de Sancti-Spiritus. 7 de agosto.

Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Aquí estamos bien, pero contra mis instintos, y por mis condescendencias, y por mi amor propio para que no se quejaran en Tortosa por el calor. Por lo demás... casa mía y cama mía es lo mejor.
   Empecé los ejercicios, pero los dejé. Hay demasiadas triquiñuelas, y no me iba bien, y tenemos pocos días, y voy llamando gente a mi cuarto, y además sesiones con la cámara alta. Recibí anteayer la suya del 30. Veo lo de Paniagua.
   Llegó el 4 el bendito Espinosa. Se dejó en Barcelona las fotografías del cardenal, etc., y eso que trae tres maletas descomunales. Siento mucho que ustedes nos dejen a nosotros los asuntos que tocan a ustedes, y usted lo deja todo para don Manuel. ¿Quién arregla la entrada de Espinosa a la Hermandad con el obispo?
   Marco dice que viene, si no se pierde ese otro bendito por esos caminos. Debió llegar ayer, y no llegó. Temo que no será nuestro por la oposición y exigencias de su familia. Tormo, su defensor, dice que las dos mil pesetas que reclama además su familia las deben ustedes de sus misas, de lo que cobraron del seminario, etc. No sé qué haremos, y si no se le admite, nos troncha la combinación del poco personal. Ha venido Paco Sal-<*2*> vador al fin, teniendo que pagar a la fábrica de la parroquia aún no sé cuánto.
   Cuernavaca. Me escribió que el 12 estaría en Barcelona. Le contesté a París diciéndole que iré a Barcelona; pero que si él venía a Valencia mejor. Veré si telegrafía.
   Federico escribe que veamos a Ruiz y las Bases. Nada sé de estos.
   Si puedo haré que Rodríguez y Amposta vayan a México con Plancarte el 20 desde Santander, aunque es muy apresurado. A los otros (como Salvador en caso) Santonja, Segura, el auxiliar Banasco, etc., los aguardaríamos para noviembre.
   No hubiera escrito hoy porque casi no puedo, y solo lo hago para enviarle la adjunta delegación y levantarán ustedes acta y la mandarán. Puede hacer la Consagración indefinida igual que Juan si este está dentro de la ley, que no creo, y Juan y Salomón y Royo que hagan la que les corresponda el día de la Virgen, y si no la práctica de ratificación.
   Tenemos de director al padre Membrado, que usted conoce.
   El 10 por la mañana acto. El 11 por la tarde marcha de los catalanes; el 12 dispersit.
   No tendré tiempo para hablarles ni en común ni en particular. La tela nos falta de personal. Hay tres astorganitos muy templados, y no ha venido un profesor de Astorga que tiene tentaciones de venir.
   Hay mucho que hablar.
   Bien por los ejercicios y que los haga bien.
   He recibido el cáliz. Casi me duele darlo. Lo diré a Felipe. Recibí las dos líneas de Juan; que escriba más, y le diré cosas buenas. Pasaré por Vinaroz. Murió mosén Bautista. Prou.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   El bendito de Espinosa creo escribió ayer, y dio la carta sin decírmelo. Vayan diciendo.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 145, pág. 1



A don Benjamín Miñana – 7 de agosto de 1899




   Don Juan Calatayud y Guardiola, Operario diocesano en Roma, queda delegado para recibir la consagración indefinida en la Hermandad de don Benjamín Miñana, supuesta la terminación de sus tres primeros trienios, levantando luego acta de dicha Consagración, con la firma de dos de los que asistan.
   Convento de franciscanos de Sancti-Spiritus, 7 de agosto de 1899.

       Manuel Domingo y Sol

   Así mismo don Benjamín Miñana queda delegado para recibir como aspirante, previa votación de la Junta, a José María Salomón.

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 146, págs. 1-4



A don Benjamín Miñana – 15 de agosto de 1899




Tortosa, 15 agosto.

Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Recibidas en Sancti-Spiritus sus dos últimas, notas de últimos exámenes, etc. El acto de consagración fue el 10, como le escribí desde allí. El 12 a la mañanita bajamos los últimos, y debía ir yo a Valencia adonde debía acudir el señor Plancarte. Mas el 11 recibo carta de que volvió a Génova, pues la fiebre amarilla hacía estragos en La Habana y Veracruz, y así que no fuesen Rodríguez y Amposta, y que él no iba a Valencia. Al bajar el mismo día 12 tuve que ir tronchado como estaba con Osuna a Barcelona. Anteayer 13 tuvimos la entrevista en Bar-<*2*>celona. Hablamos de San Felipe, y me habló claro: después del primer año no nos darán ninguna subvención más.
   Cuernavaca. Resultado: que él asignará seis mil pesos para el sostenimiento del profesorado, reparaciones del edificio y lo que sobre para alumnos gratuitos a razón de diez pesos mensuales; es decir, una especie de empresa para nosotros. Como era idea nueva le dije que debía consultarlo con los nuestros, y le enviaría el plan por si le gustaba, a lo cual dijo que lo aceptaría desde luego, pues él no quería entender en Seminario.
   Lo he propuesto a García, Osuna y Serrano que está aquí. No me dan solución. Yo propongo seis profesores (aunque <*3*> los alumnos no son más que 20); consignando 40 pesos mensuales por cada uno, tomando cada uno tres o cuatro horas diarias para las varias asignaturas desempeñadas por Operarios o auxiliares. Pero me faltan dos datos: uno si con diez pesos podemos mantener los alumnos, para lo cual escribo a Chilapa; lo segundo qué asignaturas y cursos han determinado en el Concilio, entre las cuales, según dijo, está el griego; pero no sé más. Así a la brevedad posible, vea si puede decirme cursos de latín, filosofía, teología e instituciones, y qué asignaturas abrazan. Aunque le prometí al señor obispo escribirle antes de ocho días, le diré que no puedo enviarle el plan, hasta saber de los nuestros de Chilapa si pueden mantenerse con diez pesos los seminaristas. Así, pues, conteste pronto.
   El retrato y dedicatoria del <*4*> señor cardenal llegó. Abandonamos la idea de esperar de Sobregrau el cliché, y mandaremos este.
   Serrano ha venido unos días.
   No pudimos ultimar en Sancti Spiritus el personal por falta de tela, y por las lamentaciones de los de Astorga, y sobre todo del de Toledo... y así estamos, y Almería y Orihuela se quedan sin directores, y no sé qué hacer ni los nuestros me llenan los vacíos.
   Sobre los nuevos consagrados, etc., cuando pueda, pues Sancti Spiritus me ha tronchado, y tengo los dolores neurálgicos en la cabeza y cara, y sin ganas de escribir, y casi me iría a Benicasim u otra parte, como me dice don José, pero tengo demasiada faena.
   A Juan que por culpa de Plancarte no he pasado por Vinaroz, pero que iré apenas pueda.
   Bover con tercianas en Chilapa. Estoy espantando. Salvador (don Paco) espantándome con sus fervores en San Joaquín. Le escribo que no me haga nada.
   Hasta otra. Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 15.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 147, pág. 1



A doña Cinta Franquet – 15 de agosto de 1899




   Mi Cinta: Veo has estado más espabilada.
   El cansancio en Sancti Spiritus y este otro viaje a Barcelona me han chafado y casi me quejo como otra, que yo sé, cuando tiene males que no se compadecen, esto es, que no son nada, pero que hacen sufrir.
   Iré a la P... de seis a 7 y cuarto.
   Te traía una cosa de Sancti Spiritus pero volcó el carro y se estropeó.
   Ya nos veremos.
   Tu padre

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 148, pág. 1



A don Esteban Ginés – 16 de agosto de 1899




Señor don Esteban Ginés

   Mi don Esteban: Aunque casi era una solución el que fuera usted a Zaragoza, la carta de usted me ha abierto el corazón. Solo nos falta arreglar Almería y Colegio de Toledo. Quería a Cambra en Zaragoza, 1.º porque es un potencia, 2.º por la posibilidad de tener que ir un día a México, y tal vez no haya otro remedio que ir a Almería.
   Dígame cosas aún antes de marchar. Don Francisco le contará con detalles nuestra visita al señor Plancarte.
   Báñese bien, y no lleve prisa.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 16.

   Claro es que no debe ir a Plasencia más que Campos, aunque la Congregación de aquí se quede sin nadie.
   Afectos a Sojo.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 149, págs. 1-2



A la Madre Providencia de San Salvador

18 de agosto de 1899



Tortosa, 18 de agosto 99.

Madre Providencia de San Salvador

   Mi Providencia: El día 12 bajamos de Sancti Spiritus, y deseaba ir a Valencia a tenderme bien tendido para descansar; pero la víspera por la tarde recibí aviso del señor obispo de Cuernavaca de que se volvía a Génova, y así que fuese. Crea usted que fue un postre que me acabo de chafar, pues ya lo estaba. Mi intención era de detenerme ahí al regresar de Valencia, pues lo tenía dicho a Marianeta. Regresé el domingo, y casi quería volverme a Valencia o a Benicasim, pues no me encontraba bien; pero <*2*> me detuve aquí, y parece que se me van calmando los dolores nerviosos, y tengo un montón de cartas, y quiero ver si me pondré al tall. Luego veré si voy a Valencia y pasaré por ahí.
   Tengo un retrato grande de nuestro Cardenal protector con una dedicatoria que publicaremos más adelante en el “Correo”; en este próximo número irá una de capuchino todavía. También me ha escrito el cardenal una extensa carta.
   A nuestra neófita aún no le ha llegado la hora de que le escriba. Juan me ha enviado por los chicos, que han venido, un obsequio para las teresianas de Valencia.
   No olvido en mis oraciones al respetable mosén Bautista, Q.E.P.D.
   Al capuchino tantas cosas.
   Bendice a todas su afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 18 agosto.

   Les guardo un retrato del padre Llevaderas para usted.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 150-151, págs. 1-4



A don Benjamín Miñana y don Juan Bautista Calatayud

18 de agosto de 1899



Señor doctor don Benjamín Miñana y don Juan Calatayud

   Mis amados en Jesús: Les escribí hace tres días.
   1.º Acabo de recibir las observaciones del padre Corrado. Veo que está indulgente: hay dos o tres de ellas que no sé si quiere decir que lo aprueba o se queda como él lo dijo; las mandaré esas dos o tres y actum est. ¿Pero podrían imprimirse luego con seguridad de que no se retocarán? Nos ocurrió una duda en los ejercicios y en la consagración, que el Capítulo general podría interpretar: esta es, ¿si puede la Hermandad obligar a un ordenado in sacris, a que en lugar del tiempo de probación no haga más que la de aspirante? Nos inclinamos a que es lo propio <*2*> que haga la de probación, y ésta repetirla algún otro año, si conviene, y así lo hemos hecho con Bruna, y algún otro dudoso de definitiva admisión. ¿Qué es mejor?
   José Portolés. Escribí a este que solo podíamos ofrecerle la casi seguridad de celebración; contesta lo adjunto. Le he dicho que yo lo participé a ustedes, y que creía que no podrían ofrecerle otra cosa; que, con todo, si ustedes discurren otra ayuda, que ya se lo participaría. Así, escríbame una carta que pueda mandársela, y si no puede ofrecérsele nada más, lo dicen así, y que haga lo que quiera.
   Aún no está ultimada la combinación.
   Creo que de hoy a mañana me pondré al tall. Ayer tuve que repasar cincuenta cartas atrasadas.
   Ya veré si iré escribiendo.
   Albiol y Enrique son a Burgos.
   En las instrucciones que di a Remigio, una era que estuviese a la vista <*151/1*> del asunto de enviar alumnos a Roma, y le indiqué el proyecto de becas en los bancos italianos que produjeran seis mil reales, que creo sobraría, si los candidatos se obligaban a la ropa al menos. Si acaso ustedes creen que puede tratarse ese asunto en el Congreso de Burgos, debería ser escribiendo usted al señor nuncio diciéndole que le enterará don Remigio, y a este dándole instrucciones para que a nombre de usted lo hable confidencialmente con el señor nuncio. Así, entiéndanme ustedes pues yo no veo claro el modo de hacerse, y si es perseguible esto no teniendo allí Sanchas (que no irá) y Casañas, etc. Yo tampoco iré a Burgos porque no tengo cuartos, y eso <*2*> que me vendría bien ir a tomar el fresco. En cambio Albiol se lleva a Marín para que lo tome.
   No fue intención lo de Paco, y casi más bien distracción. Como Juan estaba en sus interioridades más bien que yo, se me pasó sin preguntar o más bien, sin fijarme. Así que haga sus votos en manos de don Juan, y sea testigo Benjamín.
   Creo dije de Cuernavaca. ¿Sería aún mejor no señalar pensión a los Operarios, y decirle que nos encargamos de todo obligándonos a sostener 30 alumnos con los seis mil pesos? Veánlo.
   Hasta la de ustedes.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 18. San Joaquín.

   Estoy mejor.
   ¿De quién es el Leone XIII de barro? Ha gustado. No vi a Guardiola. Dijo que ustedes no supieron cogerle, pues él...




Escritos II, vol. 12.º, doc. 152, págs. 1-2



A don Carmelo Blay – 19 de agosto de 1899




Señor don Carmelo Blay

   Mi querido: Recibida la suya del 26 de julio, después de echada la mía, que dirigí a don Federico para que les mande las de ustedes y la de él, y me den consejo sobre Cuernavaca. Díganme si la han recibido. Me anuncia usted el recibo del Reglamento, gracias a Jesús, y que se reciben mis cartas.
   Bien por la ida de nuestras Hermanitas españolas y valencianas. Ya avisaré me digan la salida para enviarles algún recuerdito por ellas.
   Me dice que las teresianas llevaron el gabinete de física; pero no me dice si la madre Carmen les envió el cajoncito ahí o San Joaquín.
   El retrato de los indios es fácil no vaya hasta el mes <*2*> de octubre. La descripción hermosa del día de campo ha salido en este mes. ¿Cómo no reciben con regularidad el “Correo”?
   No sé si dije a usted que se consagraron para el año de probación Miralles, Izquierdo, Ventura y Santonja. De Astorga también otros tres (uno presbítero y otro subdiácono), los tres muy templaditos.
   Su hermano de usted no se ha presentado a don Francisco Osuna. Si escribe, que lo haga. Yo iré del 6 al 10 de septiembre a Valencia, y veré si puedo verle.
   No se cansen demasiado en las excursiones si salen por las diócesis. No descuide ni medicinas ni alimentos. No me oculte nada sobre la salud de don Sebastián, y si cree usted que debe cambiar de clima, dígamelo.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 19 agosto.

   Las cartas de Chilapa son las que se leen con más fruición, hasta por las monjas, y excitan el deseo de muchos colegiales para ir.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 153, págs. 1-3



A don Romualdo Soler – 23 de agosto de 1899




Señor don Romualdo Soler

   Mi Romualdo: Ayer salí de Tortosa al campo, y van dos líneas. Supongo que don José García le escribió ayer, diciéndole la casi resolución de que usted vuelva a Almería, pues el rector está muy satisfecho de don Romualdo, poco de Vidal y bastante del buen criterio de Ortí. Por ello es fácil que le quitemos a Ortí, pero si podemos pasar, no se lo tocaremos. Así, pues, si comprende que a Almería debe irse pronto, empiece a echar líneas. Yo creo que los temores de la peste retarden la apertura de seminarios e institutos.
   Otrosí. Recibí <*2*> no sé si en Sancti Spiritus o en Benicasim la adjunta carta, que me devolverá. No sé quién es ese Romero. Fíjense bien en las condiciones, y en caso convendría trasladarlo a Murcia y pensar cómo se obtiene antes la venia del prelado para que luego no tengamos lo de Salvador, pero repito, fíjense antes y que sean superiores, pues cada día hemos de ir con más cuidado, ya que gracias a Jesús van brotando aspirantes, y algunos sin necesitar ayudas.
   Hice escribir a Tormo al don Jerónimo para que, como cosa propia de Tormo, le preguntase qué pensaba hacer este año, y que en caso de <*3*> no venirle bien ir a Almería, si le convenía ir a ayudarle en Murcia. Espero la contestación que me mandará Tormo, y veremos.
   No tuve tiempo de hablarle en Sancti Spiritus, y le quería repetir la advertencia de los años anteriores, esto es, que no absorba demasiado toda la autoridad y gobierno: haga participantes a los prefectos, y déjeles alguna iniciativa y apoye su autoridad y disposiciones. Déjeles en su círculo, y solo quédese la inspección y mirada, y así no será usted fuertecito como son los aragoneses.
   No sé si Felipe habrá vuelto a Villafranca.
   Hasta la suya.
   Afectos a su familia.
   Es suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Campo del Regués, 23 agosto 99.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 154, págs. 1-4



A don Benjamín Miñana y don Juan Bautista Calatayud

26 de agosto de 1899



Regués, Tortosa 26 agosto 99.

Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Mis devotitas Jordanas me engañaron santamente para subir a hacerlas compañía con Estruel. Anteayer tarde recibí enviada de Tortosa la suya del 19 desde Narni, en que me acusa recibo de mis dos últimas, y habla de la consagración, etc., que se quedó Elías. Ayer hubiese contestado, pero subió don José García y Marzá, que vino de Cálig, para consultar sobre Astorga, y subieron los dos, y no me dejaron escribir. Voy, pues, a la suya.
   Espinosa. Me escribió, no me dice aún nada de permiso por estar fuera el obispo. No debía usted haber dejado el hilo del primero.
   De Marco no sé la definitiva, y Tormo le ofrece mil pesetas además de los 25 duros trimestre.
   Veo que hicieron la consagración sigilosa; sin duda debió ser conveniente hacerlo así. Sobre Paco ya creo escribí lo hicieran.
   Muchos años de carrera son 5 de teología para los americanos. Veremos los datos que nos mandan de Chilapa.
   No pode-<*3*>mos abandonar México que es campo vastísimo, y Cuernavaca está a tres horas de carril de la capital y camino de Chilapa. De las Amazonas ya es otra cosa. El padre Peresa o Perisa, jesuita, deseosísimo que aceptemos Belem (Brasil); nos animó mucho; pero de Amazonas no nos aconsejó, por el clima y la gente. Pero crea que sufro por aquel país sin casi sacerdotes. ¿Qué querrá Jesús? Si pudiéramos, crean ustedes que no debíamos desviar los designios de Jesús, puesto que hay Operarios tan animosos. Pero por hoy no podrá ser, y tendremos que darles esperanzas.
   Recibí la lista de alumnos probables. Veré si al ir a Tortosa podré encauzar la lista y preliminares. Estoy medio comprometido a enviar a Roma a chillideta, pero no quieren dar más que tres reales por la manutención. El quiere ser de la Obra. No lo he dicho aún a los nuestros porque me reñirán, y no puedo esquivarlo ya, y me ha escrito una carta entusiasta el chico. ¿Qué dirá a eso Calatayud?
   Bien por lo de las misas de México. No sé qué habrán hecho aquellos de nuestra contestación. Veré de aclararlo.
   Siento la prohibición del Santo Oficio sobre confesar súbditos. ¿Y no podrá figurar alguno como director espiritual oficial de la casa? ¿Quién sería mejor cazador?
   No quiero escribir más, porque me alargaría demasiado. Estoy mejor, pero no estoy contento de mí.
   Afectos a todos.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Acabo de recibir la de Luis sobre estudios de México.
   Tal vez me resuelva esta tarde a enviar a Tortosa un telegrama para el cardenal.
   He <*4*> involucrado dos hojas y me veo precisado a continuar con don Benjamín. Cierto que no hubo en Sancti-Spiritus un cronista para los de Roma. Yo no pude hacerlo. Fuimos 46. No vino Marín, ni Rafael Calatayud. El acto fue con exposición completa, y tocó el órgano Gamundi que vino a los ejercicios... Asistió toda la comunidad y el padre Membrado, y algún seglar. Del fervorín... que lo digan los cronistas. A la comunidad edificó el acto. Las reuniones cortísimas el 10 y mañana del 11, y nada más. Yo tenía el cerebro hecho una ascua y los dolorcillos nerviosos en la cara (que aún tientan hoy) no me dejaban dormir bien. Los tres jovencitos de Astorga parecen muy guapitos. Debía venir un profesor y no vino. Hay confianza de que vendrá.
   Aún no está ultimada la laboriosa combinación. Todos, sobre todo Albiol y Marzá, no consienten se les cercenen o cambie alguno. Al fin... Ginés tendrá que ir a Zaragoza con Enrique, Espinosa y Bou u otro. A Cambra me lo arrancan de Zaragoza y habrá de ir a Burgos, adonde se había indicado a Soler. En fin, he concluido la página. Lo demás para Calatayud.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol <*2*>



   (2ª página para Calatayud)
   (Lea usted la 3ª llana).

Señor don Juan Bautista Calatayud

   Riva entra en la Hermandad, ¿qué dice usted?

   Amado don Juan: Va un saludito. Bien por la consagración de Paco, al fin. De Vinaroz buenas noticias y va la adjunta. Distribución probable de personal:
   Plasencia: Campos.
   Murcia: Tormo, don Jerónimo Vidal, Tudela, etc.
   Orihuela: Grau, Puig, Homdedeu.
   Almería: Otra vez Soler, Ortí, etc.
   Toledo: Los mismos y el pbro. Benjamín de Astorga.
   Colegio de Toledo: Que ponga uno Albiol, y además Viñayo de Astorga y probable Mestre (consagrado ya).
   Tortosa... casi nadie. Guimerá, pbro. y Ventura, Salomón, etc. ¡Pobre Elías!
   Portugal: Id. id. y Peret Grau que se ordenará de presbítero antes.
   México: 20 de octubre.
   Rodríguez, Amposta.
   El ñip ñap de Segura que será presbítero, Juan Banasco, auxiliar también. Francisco Salvador que lo desea y sin ganas mías, tal vez el estudiante Ángel Larroca que rabia por ir, y un sacristán seglar o estudiante.
   Como escribe usted poco, no merece más hoy.
   Estoy aún así de mi cuerpo caluroso. Estaba a punto de irme a Villafranca o a Burgos; pero las devotas han ganado.
   Afectos a Paco. Digan cosas.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 26 agosto.

   En otra irá la de Vinaroz.
   Por culpa de don José García no escribí ayer a los Calasanz, y ya no es hora. Feliciten al padre Homs. Al cardenal le escribiré carta sin hacer mención de su santo.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 155, págs. 1-4



A don Esteban Ginés – 29 de agosto de 1899




Tortosa, 29 de agosto 99.

Señor don Esteban Ginés

   Mi don Esteban: Recibida la suya del 25.
   Veo dice usted que es un compromiso lo del subdiácono Fernando. No lo creía así, sino que se le indicó eso como que era probable para la Hermandad. No obstante, basta que estuviera él en esta esperanza, y que sea cosa de usted para arreglarlo de un modo u otro. Como quiera que, al fin, Cambra va a Burgos, y allí falta un poco de fuerza, será mejor trasladarlo allí, y yo escribiré a Cambra en este sentido. Con todo, como temo que los seminarios no se abran a la época acostumbrada, habrá tiempo. Puede, <*2*> sin embargo, hacerle usted esta indicación.
   Supongo que el cuarto del vicecanciller se refiere a Zaragoza. Ya está nombrado dicho vicecanciller, y es el profesor más antiguo de allí, según me escribe Yuste (canónigo de allí). Como ni él ni ningún otro profesor debe estar dentro del Seminario, ya podía señalarse el cuarto–habitación en el lugar que nos convenga.
   Para que usted pueda estar ahí más días, irá a Zaragoza Enrique y otro (o Albiol o Osuna) para preparar las cosas materiales del edificio, hasta que vaya el señor rector Ginés.
   Respecto de ropa, Zaragoza es clima más bien frío que <*3*> cálido, y sobre todo ventolero, pero sano.
   Serrano tiene aviso ya de que no se abrirán los establecimientos de educación por ahora, ni en mucho tiempo.
   Que salga pronto la Pastoral, pues el pobre de Sevilla está solo hoy.
   Vaya escribiendo, y yo lo haré, si puedo.
   Me vine a una quinta por ver si se pasaba el dolor nervioso de la cara. Mañana vuelvo a Tortosa.
   A Sojo una bendición, y gracias por sus letritas.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Adónde pondremos a Bruna. A Campos no le repugna llevárselo ahí. Veremos. Ya diremos a Campos que <*4*> vaya pronto, sobre el 8 o 10 de septiembre, pero estando usted ahí, no es preciso apurarse. Esto si es que se abrían las clases a su tiempo.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 156, págs. 1-4



A don Benjamín Miñana – 31 de agosto de 1899




Tortosa, 31 de agosto 99.

Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Recibidas las de usted y de Luis. Voy a ellas.
   Portolés: Le mandaré la de usted. No creo que acepte; pero si lo hace, de seguro que se sugetará a cuanto se le diga, respecto a la disciplina.
   Toledo. Sevilla: Nos han dado ustedes un mal rato con lo de la carta. Buen medio para alentar a los católicos, y en estas circunstancias en que se van deslindando los campos.
   Alumno de Toledo. Yo entendí que los... eran para... [?]. Lo escribiré a Albiol mañana, pues éste está en Burgos en el Congreso todavía.
   Compra de finca en Frascati. Bien está en medio de la crisis que atravesamos. Vendí mi casa pairal por cinco mil duros, y ya no queda un céntimo, si bien se han devuelto mil que nos reclamaban. De México ni un céntimo aún, y en vísperas de necesitar mil duros más para la nueva <*2*> expedición. Tal vez el señor cardenal nos busque alguna vidriola oculta.
   Por Dios, no hagan las obras esas que dice Luis en la capilla; pasen sin hacer obra alguna, que parece no escarmientan ustedes y me espantan. Todo lo que no pueda hacer con sus manos José María, dejarlo. Temo por la atmósfera aristocrática y tan poco josefina en que ustedes van viviendo.
   Misas de México. Hoy escribo a don Federico el párrafo en que Luis me dice respecto al parecer del cardenal de que podemos tomar todas las que no sean para iglesia, día o altar determinados.
   Celebro estén conformes en nuestro sentir, respecto a la probación.
   Bien por Paco y la división de administraciones; pero el director conviene esté a la mira y no sea tan desbalijado en esa materia de ver cómo va, y el vice... también puede hacer algo. ¡Si tuvieran ahí el ojo de Elías en comida, rumborerías, obras, etc., tal vez vería gazapos!... Cuidado en que no tenga usted que pagarlo con un poquito de purgatorio.
   No me había dicho nada Osuna sobre lo de José María.
   Becas: Escribí a Burgos que usted les diría lo que convenía indicar al señor nuncio u obispos, etc. Veo que optan por no hablar de becas en el Colegio español. Al menos hubiera querido que usted les escribiese algo, pero ya no es tiempo, si no lo ha hecho.
   Cuernavaca. Esperaré los detalles que tengo pedidos a Bover y Salvador. Hoy les repito lo mismo. Si <*3*> no fuera eso de las horas de clase de que me habló el señor Plancarte, y suponiendo que el maximum de alumnos para el Seminario, creo que con tres, a lo más cuatro profesores bastaba para aquello, yendo juntos siempre los de filosofía, latín y teología, y clases alternas para matemáticas, de media horita, etc., y en este caso creo que el cálculo no iría mal con los seis mil pesos. En fin, veremos.
   Creo he contestado a todo lo de las suyas.
   Federico escribe con fecha 11 de agosto. Está removiendo México con sus visitas silenciosas. Fortuna que protesta que no darán ningún paso; pero aun así me hace miedo, y he sentido no haya ido ahora Rodríguez ya.
   Combinación de personal: ¡Aún no está ultimada! Apenas puedo coger a don José. Osuna no puede dejar Valencia. Fortuna un poco la ayuda de Elías. Con todo es probable.
   Toledo: por las reclamaciones del adelantado Remigio son: Albiol, Marín, Marco, si viene, que aún no lo sé, Jovaní, González (Benjamín).
   Y que Albiol destine a uno de estos al Colegio, con Viñayo (tomado de Astorga) y Mestre, etc.
   Zaragoza: El pobre santo Ginés al fin, Enrique, Espinosa y Bou o Mestre, pues Sales dice que Bou no <*4*> nos honraría bastante en clase.
   Plasencia: Campos, y tanta falta como nos hace aquí. Aún no sabemos a quién enviar de segundo.
   Almería: Soler, al fin, que era destinado a Burgos.
   Burgos: Cambra, al fin, que me lo arranca de Zaragoza.
   Astorga: Los mismos, porque si no el mundo se hunde, y un auxiliar, y luego... más.
   Orihuela: ¿Quién va?... Vean si lo encuentran; si no habrá de ir Grau.
    Tortosa: Nadie, y sin poderme traer ningún padre grave.
   Ayer, gracias a Jesús, bajé de Regués. Los nervios aún... siguen, aunque no tanto. No me he puesto aún al tall.
   Veré si mañana encuentro la nota de los futuros para Roma. Ya le escribí a usted desde Regués.
   Rocafull no abre el Seminario hasta el 2 de octubre. Temo que muchos seminarios lo aplacen. El provisor de Zaragoza me dice que el 29 se abre. Habrá de ir Enrique pronto a preparar lo material. A la apertura veré si va también Osuna.
   Padre Corrado: No estoy tranquilo de que podamos imprimir las Constituciones. Con todo, apenas pueda veré si voy a Barcelona o Valencia, y lo hago.
   Tenía que decir más... y basta.
   Mi Samsó me escribe una carta afectuosa; si puedo la mandaré.
   Telegrafié al señor cardenal.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Escritos II, vol. 12.º, doc. 157, págs. 1-4



A don Esteban Ginés – 2 de septiembre de 1899




Tortosa, 2 de septiembre 99.

Señor don Esteban Ginés

   Mi don Esteban: Recibo su volantito del 30, dentro del trabajito. Voy a él.
   Le escribí hace poco. Volvemos a escribir hoy a Campos que para el 12 procure [ponerse] en marcha a esa.
   A Zaragoza irá pronto don Domingo Enrique solo, para ver lo que debe prepararse en la parte material. La apertura es el 29 (según parece). Para entonces irá usted, y aunque quisiera que le acompañase a usted don Francisco Osuna en calidad de Fundador comisionado para dejarle a usted en aquel rectorado, y así los dos podían mejor hacerse cargo de la situación, y si convenía mayor fuerza <*2*> allí. El canónigo Yuste, persona muy influyente allí, pues fue profesor y enemigo de la actual situación palaciega, y por lo tanto bien quisto de todo el profesorado, que estará recalcitrante contra nosotros, es muy amigo de Osuna, y muestra interesarse por nosotros, y le dije a Yuste era fácil fuera Osuna al principio, y se alegró, y creo conviene, si es que Osuna puede dejarse unos días Valencia. No obstante, si a usted no pareciera conveniente, me lo dice. A mí parece que sí.
   Aún no sabemos quién va a Plasencia con Campos. Marcos el de Murcia que estaba destinado a Toledo, suspende la venida por las tempes-<*3*>tades de su murciana familia, y es un conflicto, y aún no está ultimada la combinación, pues falta tela. Viene a la Obra un joven de esta, que se ordenará de presbítero ahora en San Mateo, y estaba señalado para Zaragoza, y tal vez haya de ir a Toledo. En fin, que ya veremos.
   (Con reserva). Estando en Sancti Spiritus recibí carta de don Miguel Murriesa, el opositor, que fue a esa pidiendo venir a la Hermandad. No sé por qué preocupación mía creí que era un párroco desconocido, y suspendí contestar y decirlo a ustedes, etc., y al repasar hoy las cartas me encuentro con esta, y he tenido un disgusto, y escribo hoy con reserva al provisor de Zaragoza, para que me diga las condiciones morales y de carácter de dicho <*4*> sacerdote. Dígame también usted qué le pareció, para en caso admitirle o darle satisfacción de mi retardo en contestar.
   Enterado Elías de las misas y aceptadas las 30.
   No solo diez, sino cuantas usted quiera puede reservarse para Zaragoza. Allí debe haber poco.
   Bendiga bien a sus carmelitas.
   A la madre Presentación de las josefinas dígale un saludo mío.
   Veo que Fernando Sánchez no tenía la confianza que usted indicó. Con todo está indicado para Burgos. Así repítame la resolución de usted y de él.
   Serrano aún continua aquí, y aguardamos a Girona.
   Creo he dicho todo lo de la suya.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, víspera de la Santa Cinta.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 158, págs. 1-2



A don Romualdo Soler – 5 de septiembre de 1899




Señor don Romualdo Soler

   Mi Romualdo: Recibí la suya que luego se me extravió, y no recordaba hasta cuándo estaría en Iglesuela. Luego la encontré y vi salía usted el 7. Van pues dos líneas a Valencia.
   Todavía no sabemos quién irá a Orihuela. Hasta se propone vaya Ortí; creo que de hoy a mañana se resolverá. Estaba Lladó señalado para Almería, pero vemos que es indispensable en Orihuela uno que haya estado. En cambio Elías se inclina a darle a Bernard como joven auxiliar que le servirá mucho, y... a Puig u otro.
   Ya sabrá que don Jerónimo, al cual propuso Tormo Almería o Murcia, opta por Murcia. Yo hubiera querido que no hubiera aceptado <*2*> ni lo uno ni lo otro.
   El rector de Almería (esto con reserva) dijo en Burgos que estaba contento y mucho de don Romualdo, y que Ortí tenía muy buen criterio pero que... Vidal era... un no sé qué.
   En fin, volveré a escribir a usted ahí, por si hay algo definitivo. Entretanto dígame si sería bastante Ortí para sostener con diplomacia Orihuela, y si a usted le hará mucha falta.
   No olvide las advertencias que le tengo hechas sobre no acaparar toda la autoridad, y dejar iniciativas a los prefectos y presidentes.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 5 de septiembre 99.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 159, págs. 1-3



A don Miguel Muniesa – 6 de septiembre de 1899




Señor doctor don Miguel Muniesa

   Muy señor mío y amigo: No sé por qué permisión de Dios ha quedado sin contestar su muy grata del 3 de agosto. La recibí estando en ejercicios con la mayor parte de los Operarios en Sancti-Spiritus (Sagunto). El mismo día de terminarlos tuve que salir desde allí a Barcelona a tener una entrevista con el señor obispo de Cuernavaca (México) y hasta hoy no había podido coordinar mis cartas atrasadas y encuentro sin contestar la suya, con harta confusión mía y pena, que puede <*2*> servirme de algún mérito ante usted a fin de que dispense mi aparente falta de atención, tan involuntaria por cierto.
   Respecto del asunto que motiva la suya, en la cuestión de la deuda no habrá dificultad alguna. Mas puesto que va a empezar el curso y está hecha la distribución de personal, y a usted no le urgirá tanto la resolución, y los nuestros irán pronto a Zaragoza, y no es difícil pase yo por allí, lo participaré a los nuestros de la Junta (pues ahora estoy solo aquí con otro) y según lo que resolvieran yo escribiré a usted, y cuando usted tuviera ocasión de ir a Zaragoza, podría avistarse (si no iba yo) con el superior de allí, que es fácil sea don Esteban Ginés, y podrá irse tratando con reserva el asunto <*3*> e ir allanando las dificultades que acaso pudieran ofrecerse.

       [Manuel Domingo y Sol]




Escritos II, vol. 12.º, doc. 160, págs. 1-2



A don Esteban Ginés – 9 de septiembre de 1899




Zaragoza, 9 de septiembre 99.

Señor don Esteban Ginés

   Amado don Esteban: Estamos ya a la sombra del Pilar.
   Aunque le habrá escrito don Elías van dos líneas.
   Por no estar usted listo ni don Domingo Enrique tampoco, tuve que venirme con Osuna, pues el señor arzobispo estaba impaciente. He visto que no había necesidad; pero el señor no vivía y estaba nervioso. El corazón se le abrió cuando supo veníamos. Estamos instalados en el Seminario. Antes de salir de Tortosa anteayer, jueves, telegrafié a Enrique y hoy ha llegado ya. Así, pues, por amor de Dios, procure usted estar prevenido, <*2*> y apenas llegue Campos véngase usted si no puede venirse antes que aquel llegue, pues aunque no hay cosa particular, y el señor arzobispo nos lo ha dicho casi todo, con todo no debe usted tardar y le espera. Campos dijo que hasta el 12 no podía estar listo, y siento haberle dado este plazo. Así, cuando haya de venir usted avise a don Domingo.
   Lo demás otro día.
   El señor arzobispo complacido y se ha ofrecido más allá. Yo saldré con Osuna el martes próximo, y se quedará solo don Domingo.
   Ya no queda aquí más que el vicerrector y mayordomo; los demás han salido.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, sábado 9.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 161, pág. 1



A don José Campos – 12 de septiembre de 1899




Señor don José Campos

   Amado en Jesús: Recibido el telegrama.
   Quedé en que Santonja iría a Plasencia. No sé cómo está el asunto. Me duele vaya Santonja por si al fin tuviera que ir a México. Don Esteban cree que con Santonja, Sánchez y Sojo tendrá usted bastante.
   Dígame cosas de sus excursiones.
   Afectos a la madre Presentación, a don Manuel Navarro y conocidos.
   Que el Ángel le acompañe.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Zaragoza, 12.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 162, págs. 1-2



A don Esteban Ginés – 12 de septiembre 1899




Zaragoza, 12 de septiembre.

Señor don Esteban Ginés

   Amado don Esteban: Recibo aquí la suya. Campos avisa que pasa esta noche, y le contesto por él.
   Vine aquí con Osuna, y sin creerlo necesario; pero el Ángel de España lo dispuso, pues he visto convenía muchísimo, para templar gaitas, y entonar esto, sobre todo para con el señor arzobispo. Este está contentísimo, y dice que a cuanto le proponemos. El prefecto, nombrado ayer, excelente persona. Me ha pasado el miedo.
   Yo salgo mañana miércoles o el jueves hacia Tortosa. Si usted hubiese venido, se vendría también Osuna; pero tal vez se quede hasta que usted venga. Así <*2*> vea usted de abreviar su venida tanto como pueda. Campos llegará a esa mañana por [la] tarde, 13; con todo, el 14 podía usted enterarle, y si el 16 por la noche, o la madrugada del domingo 17, podía estar aquí, mejor; si no a la brevedad posible. Santonja estaba destinado para ahí. No sé si don Elías le habrá avisado.
   Hay mucho que decir; ya escribiré a Zaragoza.
   La dificultad de ir Santonja ahí, es por si a última [hora] se le manda a México, y tener que gastar tanto.
   Afectos a todos.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Escriba usted a Cambra para cuando sea la ida de Fernando.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 163, pág. 1



A don Esteban Ginés – 13 de septiembre de 1899




Zaragoza, 13.

   Señor don Esteban Ginés: Diga a Campos que el bendito Enrique fue a saludarle a la estación, y en lugar de ir a la del centro, se fue a la de Lérida. De aquí que no pudo entregarle estas cartas. Insisto, pues, en que se venga usted cuanto antes, pues salgo yo esta madrugada para Tortosa, y Osuna se queda con Enrique hasta que usted llegue. No tarde, pues.
   Hasta Tortosa.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 164, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 17 de septiembre de 1899




Tortosa, 17 de septiembre 99.

Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: El 7 por la tarde salí repentinamente hacia Zaragoza acompañado de Osuna, al que telegrafié viniera en el exprés, y no bajó ya del tren. Tenía dicho a Enrique que fuera; pero el provisor me escribió una carta diciéndome la inquietud del arzobispo por nuestra tardanza, y tuve que ir, y comprendí que el Ángel de España nos lo inspiró, pues solo así podíamos dar tono a nuestra entrada, y llenar al señor arzobispo, allanar dificultades, concretar puntos, preparar al nuevo prefecto que fue nombrado al día siguiente de nuestra llegada, y sobre todo planchar al vice-mayordomo y tres profesores más que aún estaban allí, y a <*2*> los cuales dejamos imposibilitados de hacernos guerra abierta ya. Enrique acudió, y dejé a Osuna con él hasta que llegue don Esteban, y me vine el jueves 14, teniendo ya al llegar un disgusto magno, pues telegrafiaron aquí la muerte de doña Teresita Jové, madre de Pilar, el martes ya, y no lo telegrafiaron ni escribieron, pues de Zaragoza hubiera ido enseguida, y por este descuido tal vez pierda yo un raconet que tenía depositado en un lugar... En fin, dolores y gozos.
   Aquí encontré la suya del 8.
   Veo lo de Oliveros. Cada vez soy menos devoto de Narni, y ustedes lo fueron tanto desde el principio.
   Los nuestros apenas hablaron con el de México, y poco con Ruiz. No estoy contento y ya diré otro día.
   Sí que temo por las obras de Altemps con contrata y sin contrata.
   No pensaba ni pienso ir este año ahí. No veo motivo, y sobre todo estando próximo el año santo que parece más regular. Si el magistral de esta o Corominas me lo hubieran exigido, tal vez me hubiese resuelto. Además es fácil que en lugar de ir a embarcarse en Santander los nuestros vayan a hacerlo en Barcelona el 25 de octubre y deseo despedirlos. En fin, ya hablaremos. Dice Elías que Soriano de Villareal y el cura de Artana quieren ir. En este caso Soriano llenará el objeto del sermón.
   No pensaba en eso del 15 al 20, sino del 22 al 26 el viaje. De lista de alumnos cero por hoy. No puc més.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Paco Salvador ha venido ya. Predicará la novena de santa Teresa aquí. Todavía no está resuelto todo el personal. El Marco de ustedes nos ha hecho una de las suyas.
   Felipe Tena pide oratorio para su primo, el famoso Benjamín Tena.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 165, págs. 1-2



A don Juan Bautista Calatayud – 17 de septiembre de 1899




Señor don Juan Calatayud

   Amado Juan: Desde primeros de agosto no vivo para mí, a pesar de mis descansos veraniegos. Ya lo preveía, pero ha sido aún más, y por postres ocho días en Zaragoza, sin pensarlo ni preverlo por torpeza mía, que debía preverlo, y quería entrar en la categoría de jubilado, y veo que aún no puedo. Así usted es el que ha de escribir aunque yo no lo haga, no por falta de voluntad.
   En la suya del 9 dice que antes me envió tres cartas, y creo fueron cartitas.
   La de Vinaroz pidió agobiada a mí o a don José; envié a éste, y al fin penas de monjas y del padre vicario que está por ir a las Siervas que le fundan un beneficio, etc. Lo demás de nuestra neófita sigue bien, gracias al buen Jesús, solo que cuando le da ocasión vuelve a lo de la Ne o contra la Ne, y siento no le entre el arrepentimiento. Oremos <*2*> para que desaparezca.
   Estruel con sus famosos preparativos para ir a Valencia como el mayor de los divertimentos. No estoy tranquilo de su salud.
   Bueno es que el director conventual del día de retiro se vaya lanzando.
   Tenemos en ejercicios a Riba, Bou, Segura, Grau y Vives en Sancti Spiritus y se ordenarán en Segorbe. Creo provocaremos una murmuración por estos privilegios.
   Riba viene a la Obra. ¿Le conoce usted? Irá a Zaragoza. También viene a auxiliar o como ensayo Quimera, el beneficiado de Vallivano.
   Al Mostazo, profesor de Astorga, del cual era entusiasta Marzá, digo a este que lo envíe a la Compañía que será mejor.
   Otro ex-profesor de Zaragoza nos tiene suspensos de resolución. En fin, oraciones.
   Hay mucho que decir y ya irá.
   No me inclino a ir a esa este año.
   No acabo de reponerme como estaba antes. ¿Será que entro en años?
   De mis mis de ahí otro día.
   Su afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Ya escribiremos. Escriban.
   Veré si mañana me actúo sobre los posibles o probables para Roma.
   Serrano el tozudo marchó a Lisboa estando yo en Zaragoza. Le mandaremos la suya.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 166, pág. 1



A don José Campos – 18 de septiembre de 1899




Señor don José Campos

   Amado en Jesús: Supongo recibirían la mía desde Zaragoza.
   Si Fernando no ha salido para Burgos, dígale que ha de ir a Toledo, pues hemos escrito a Burgos que diga a Marzá que Viñayo en lugar de ir a Toledo se vaya a Burgos. Si ha salido, déjelo estar.
   Vaya diciendo cosas. No sé si don Esteban habrá salido, como supongo, y urgía.
   Todavía no está completada la distribución. ¡Dichosas reclamaciones y necesidades! Ha sido el año de los lamentos.
   Afectos a todos.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 18.

   Salí el 14 de Zaragoza. Osuna se quedó allí.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 167, págs. 1-2



A la Madre Providencia de San Salvador

19 de septiembre 1899



Madre Sor Providencia de San Salvador

   Muy amada en Jesús: El 7 salí deprisa para Zaragoza, pues aquel señor arzobispo estaba impaciente ya por nuestra tardanza. Regresé el 14. Encontré aquí la de usted, pues a Forner no le vi, aunque pasó de noche por la estación de Zaragoza.
   El capuchino me dijo el plan de obtener el beneficio, vivir con su familia en el convento cuidándose ellos de la manutención, y haciendo de confesor y vicario como ahora, menos la misa, y mediante una retribución de ustedes. No lo vi mal, y por esto escribí a usted que viera su plan y pensaran si les convenía a ustedes.
   En este momento no sé yo quién se les pueda proponer <*2*> para vicario, en caso de que no les acomode la propuesta de Francisco.
   No sé cuánto tiempo estaré aquí. Tengo encima la combinación de los chicos que han de ir a Roma nuevos este año, y van escribiendo. Luego la marcha de los Operarios y auxiliares a México para la misma época de octubre, etc.
   Quería ir a Valencia, y no sé cuándo será.
   Continuaré rogando a Dios para que continúe la paz.
   Con afectos a todas, la bendice su afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 19 septiembre 99.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 168, págs. 1-2



A don Juan de Mata Martí – 19 de septiembre de 1899




Señor don Juan de M. Martí

   Mi Martinet: Acabo de recibir la suya. El día 7 salí repentinamente hacia Zaragoza por estar inquieto aquel señor arzobispo por nuestra tardanza. Regresé el 14. Estos días estaba yo rumiando el silencio de Á... y presentía no estuviese bien. La suya me ha sorprendido. Vaya usted allá, y no para un día sino para los que convenga y déjese ahí un encargado, y si no lo encontraba, avíseme por si podía mandarle uno. Si está para ello, tráigase ahí a Ángeles a pesar de los tiquis miquis, y si quiere y <*2*> si quieren y aún mejor, tráiganmela aquí un par de meses y estará con Cinta Prades. No estoy por usted respecto a que Jesús se la lleve: más vale padecer y no morir, que morir, y así que viva para padecer, no me siento inclinado a ese acto de conformidad todavía. Que la... y no repare usted.
   ...lo dirá usted. Por Dios no deje de irme escribiendo su situación y las líneas que ustedes hayan echado.
   Bendice a usted y a ella su afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 19 de septiembre de 1899.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 169, págs. 1-3



A don Benjamín Miñana – 21 de septiembre de 1899




Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Después de escrita la anterior carta de hoy, 21, a usted me he dedicado a coordinar mis cartas de julio y agosto, y entre ellas encuentro lo anterior que hice copiar a don Bernardo Curto. Es el caso que algunas de las respuestas del Rvdmo. Padre Corrado no podía interpretar bien la contestación si era favorable o no. Así se lo mando hoy. Una vez aclarado, veré si al ir a acompañar a los chicos a Barcelona y después de la marcha de los mexicanos me resuelvo a hacer litografiar las Constituciones. Así contésteme apenas pueda. He sentido este retraso, pues creía que lo había enviado ya a usted.
   Suyo

       Manuel Domingo y Sol

   Va copia de la <*2*> carta de Portolés.

   Muy señor mío: He recibido su carta con la adjunta de don Benjamín y con harta pena del alma debo decirle que no recibiendo como estipendio más que una peseta no puedo ir a estudiar a Roma, pues me habría de gastar otra peseta diaria de mi bolsillo y este gasto no está para soportarlo mi casa cansada... Ya que no puedo ir a Roma a continuar mis estudios por falta de dinero, si usted puede aprovechar mis servicios para desempeñar alguna cátedra o cosa parecida en alguno de los colegios que tiene en poblaciones donde hay Seminario Central lo agradecería.
   Sin más... y sepa que tiene un hijo y s.s. <*3*>

   Observaciones a las Constituciones [aparece en esta página texto de los artículos de las Constituciones no copiados por Don Manuel]
   Respecto de esta parece claro que basta cada año: si usted lo cree así, no es preciso lo consulte: pero diga si es como entiendo.
   ¿Qué quiere decir? ¿Que se insiste en que no ha de constar en las Constituciones?




Escritos II, vol. 12.º, doc. 170, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 21 de septiembre de 1899




Señor doctor don Benjamín Miñana

   Anteayer escribí y vuelvo a hacerlo, pues me voy poniendo al tall, que me había hecho suspender mi viaje a Zaragoza.

   Ayer empecé mi lista de alumnos a Roma, y resulta por hoy:
   Osma: Carta de Hernando y del alumno López... 1.
   Tarazona: Carta del penitenciario (al cual vi en Zaragoza y os contaré un episodio cuando podamos vernos...)... 1.
   Valencia: Según usted dice y Marín... 2.
   Tortosa: Contaba a Portolés, pero verá la adjunta; otro de Tarragona por conducto de Portolés. Item. Rogelio Chillida con el cual me he encontrado comprometido y no puedo sacar más de su familia, y aún no lo he dicho a Elías, porque no me haga morred... 2.
   Burgos: Dijo enviaría dos y que ha encargado a todos los obispos, en particular a sus sufragáneos, envíen... 2.
   León: Anoche recibí carta de don <*2*> Adolfo Peris y me dice que uno, y que ha resuelto además enviar a un hermano suyo... 2.
   Tarragona, Barcelona, Vich, etc., nada sé. Conque 1.º Dígame usted enseguida qué diócesis han ofrecido. 2.º Mándeme por Dios unos cuantos impresos de las condiciones aquellas en una hoja, pues no tengo ya ninguna, después de las enviadas a Osma, Tarazona, Portolés, etc., y quédense ustedes un ejemplar para si acaso hemos de volverlas a imprimir. Conque, age, age.
   Esta noche esperamos a don Francisco Osuna de Zaragona, que llegará a las 9 de la noche. Tal vez le ponga una posdata. Estaba chafado con el calor de Valencia; las satisfacciones en Zaragoza le han entonado. Le hablaré de enviar a Roma a Chillida si pueden las dos becas privadas emplearse en él solo.
   Hasta hoy no se ha podido ultimar la combinación de personal. Hemos echado mano de Homdedeu para que vaya a ayudar al pobre Julio Ortí, director de Orihuela. Solo Marzá y el Albiol reclaman todavía personal.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 21.

   Revolviendo cartas y papeles encuentro la adjunta para Salomón, que hace un mes está escrita.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 171, págs. 1-2



A don Juan Bautista Calatayud – 21 de septiembre de 1899




Señor don Juan Calatayud

   Mi Juan: Para confusión suya van otras dos líneas. Recibe Girona la suya. No se pierden entre mis cartas los trabajos. Desde Benicasim lo mandé todo este verano, y entre los famosos cajones, mesas, sillas, terrados y demás depósitos ordinarios, del que ya se sabe, no se encontró lo enviado entonces. Quedo, pues, vindicado.
   Despedida casi toda la gente a los colegios, me viene lo de alumnos de Roma, y la avalancha de mexicanos, y manteletas y vestidos de hombres y capas, y juguetes y libros. Para evitarse fatigas los haré venir todos aquí, aunque sería mejor se embarcaran en Santander e irán por Barcelona. Cada uno de ellos está hecho un Adán de ropa y se les ha de proveer. Son por ahora Amposta, Rodríguez, el ñip ñip Segura de la Puebla de Benifasa, el buen Banasco, y casi seguro (aunque me sabe mal porque falta formarse en el molde y es aun piparrandero), don Francisco Salvador Ramón. Item: un hombre, que no sabemos si será Batista el de Murcia u otro; item, Ángel Larroca a cuya madre escribí cantándole muy clarito que no teníamos interés y que al fin le diré que vaya: total, siete. ¡Pobre caja nuestra! Entre esto, <*2*> y que de México no han mandado un céntimo, y que temo que don Federico nos derrochará en México hasta que vaya Rodríguez, bajo cuya autoridad se pondrá aquel, y entre que muchos de nuestros jovencitos en la Hermandad son un poco roñosos, y no miran por el interés material de ella, y Elías que me amenaza, etc., casi... estoy encogido. Doña Tereseta que debía enviarme mil duros para el Colegio, apenas llegara a Barcelona, se me murió apenas llegó allí, pues vino a la fiesta de la Cinta. Entre los temas que nos dejamos de tocar en Zaragoza, fue uno el de ver cómo se haría suscribir a todos los seminaristas al Correo. No pudimos averiguar las gabelas que imponían a los seminaristas por si podían aumentarse en dos pesetas, y darles gratis el “Correo”. He escrito lo estudien.
   Tenemos aquí a Amposta que nos ayudará hasta su marcha. Estos días irán viniendo Rodríguez, Banasco, y se están ordenando Segura y Riba que va a Zaragoza, y de diáconos Vives, que va Burgos, Peret Grau, que va Lisboa, y Bou del cual no sabemos qué hacer, pues no es de talla, y quiere grados, y nos hace temer en Toledo y Zaragoza por si no queda bien. En Zaragoza, rector Ginés, vice y mayordomo Enrique, directores Espinosa y Riba e inspector Mestre. Estos días saldrán en aquel Boletín: ya les enviaremos uno.
   No sé cómo podrán ser los ejercicios ahí el 25; si no serán el 26 o 27. Afectos a Agustín al cual veré si escribo otro día dos letritas aunque él no me ha contestado.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 2.

   Tengo cartita del cardenal Vives por mi felicitación. Tengo aquí a la hermana de Bover llena de Dolores.
   Pocas cosas me dicen de nuestro Sánchez. Afectos a Luis.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 172, págs. 1-4



A don Romualdo Soler – 22 de septiembre de 1899




Tortosa, 22 de septiembre 99.

Señor don Romualdo Soler

   Mi Romualdo: Recibida la suya del 18. Veo el Boletín y tijereta tijereta. Déjelo estar, que san José procurará la gloria de Jesús, que es lo único que nosotros debemos desear.
   Ayer al fin pudimos ultimar la combinación de personal, que me ha fatigado. Fortuna que a última hora pudimos echar mano de dos auxiliares.
   Respecto al joven Puertas, y puesto que ya está distribuido todo el personal, puede usted tenerlo ahí, y si pudiese <*2*> ser con alguna preferencia, v. g., cuidador de habitaciones y que comiera con ustedes, y durante el curso podía estudiarse la resolución. Si acaso usted creyera más conveniente que se trasladara a Murcia al lado de Tormo, se escribiría a este para que lo recibiera como medio aspirante; así, pues, hasta fin de curso no es preciso resolver. Respecto al Romero me ha dicho que es muy corto en la carrera, y así por ahora dilata; después que fuese sacerdote veríamos. No es preciso que usted le diga esta resolución sino tan solo que vaya siguiendo, que cuando sea sacerdote resolveremos.
   Va una carta que recibí creo que cuando estábamos <*3*> aún en Sancti Spiritus.
   El 7 salí precipitadamente a Zaragoza con don Francisco Osuna, pues aquel señor arzobispo estaba impaciente por nuestra tardanza. Todo muy bien y el señor arzobispo muy contento. Vino Enrique y le dejé allí con Osuna, y regresé el 14. Osuna vino anoche ya, pues había acudido ya don Esteban; son pues: rector, don Esteban; vice y mayordomo, Enrique. Directores: Espinosa y Riba. Inspector: Mestre.
   Si no viene una rabotada del diablo, parece que irá todo bien.
   Tenemos aquí a Paco <*4*> Salvador preparándose para unos sermones. Hoy he telegrafiado a Rodríguez que puede venir cuando quiera. Si va ahí, dígale puede venirse, y que no vaya a Toledo sino que se venga aquí. Ha venido también Amposta para ayudar a los nuestros, pues Elías está solo con Grau, y no se moverá hasta el embarque que será el 25 en Barcelona con Rodríguez, Segura, Juan Bautista, Juan Banasco y regularmente Salvador.
   Don Pedro salió de Valencia hace tres días. Salúdele así como al buen Bernard. Que vea este si puede colocar una gabia en el patio.
   Creo que usted preguntaba por la compra del patio del ayuntamiento. Con Felipe se resolvió que sí. Escriba a este, y que le entere. Yo también lo haré.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 22 septiembre.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 173, pág. 1



A don Remigio Albiol – Del 22 al 30 de septiembre 1899




[Nota de Don Manuel al final de una carta de D. Remigio]

   En cuanto a cátedras sabe usted que no tenemos ni dirigen ninguna en nuestros colegios ni aun seminarios de España. Solo en Valencia tenemos los tres años de latín, que hoy están desempeñados por Izuel, y Boluda y Comes; y aunque dicho con tiempo podía habérsele ofrecido la de Boluda pero le habría sido imposible con dicha... andar a la clase.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 174, págs. 1-4



A don Esteban Ginés y don Domingo Enrique

23 de septiembre de 1899



Señores don Esteban Ginés y don Domingo Enrique

   Mis mis: Llegó don Francisco anteayer a la noche; ha marchado hoy a Castellón y Valencia. Nos contó las últimas buenas impresiones sobre las resoluciones del prelado, etc., y en particular la relativa a la supresión del vino diario y de los ocho duros. Temí que esta supresión no nos favoreciera ante los chicos, pero me tranquilizó Osuna con eso de los ocho duros.
   Con motivo de esta supresión le hablé otra vez del modo de poder hacer obligatoria la suscripción al “Correo”. Así díganme enseguida <*2*> qué otros derechos les hacían pagar a los internos, además de los ocho duros por el vino, o antes de poner eso del vino, y según fuesen esos derechos que no fuesen muchos, entonces se podría decir al señor arzobispo que se publica una revista mensual que, además se ser como una correspondencia entre los colegios y seminarios que nosotros cuidamos, y en la cual acostumbran a ensayar algunos alumnos, y los sacerdotes salidos de los colegios y seminarios, está dedicada al fomento de la piedad de los mismos alumnos. Que si la suscripción es voluntaria, la tienen dos o tres, y luego lo leen los otros, y por ello no tienen interés en <*3*> suscribirse, aunque les convendría conservar la colección. Que a este fin, en algunos colegios, pusimos por los derechos de medicinas dos pesetas más al año, y peseta y media al de aquí, y se les da gratis la revista. Si pudiese hacerse una cosa parecida ahí sería más suave; que no lo hacemos por el lucro, pues no tenemos interés más que lograr el objeto que nos propusimos, y si podía sostenerse con desahogo se haría tal vez quincenal, o se aumentarían las páginas; en fin, se invertirá todo en el desarrollo de la misma revista. Así, piénsenlo ustedes y si les parece bien lo proponen al señor provisor; y si no lo creen ustedes prudente, por este año, déjenlo estar, y en caso se haría una invitación para <*4*> los que quieran voluntariamente suscribirse, y puede que así lo hagan muchos. Si necesitan la colección, al menos de este año, para que la vea el señor provisor, lo dirán y se mandará.
   Espinosa escribe que sale de Orihuela el lunes por la tarde. De aquí que no irá ahí hasta el 27 lo más pronto. Yo tengo la culpa de no haberle apurado. Irán él y Mestre. Riba acaba de llegar ordenado de presbítero; así veremos que apremie su primera misa, que será rezada, para que vaya cuanto antes.
   Cambra escribe que le apremian los recibos de los días del Congreso, pero que confía obtener de don Jesús 3.500 pesetas.
   Digan cosas.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 23 septiembre 99.

   Campos escribe contento y contento de Santonja.
   Cuándo nos mandan el Boletín.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 175, págs. 1-4



A don Esteban Ginés y don Domingo Enrique

24 de septiembre de 1899



Señor don Esteban Ginés y don Domingo Enrique

   Mis mis: Recibo hoy la de ustedes. Veo que no creen prudente proponer lo del Correo. Así déjenlo estar para el año próximo, y según como nos vaya en el prestigio sobre los chicos este año, y entonces más satisfecho el señor arzobispo, y más propicios los alumnos, podrá hacerse sin resultados de murmuraciones. Déjenlo estar, pues, por hoy.
   Como les decía en la de anoche, hasta el martes por la tarde, 26, no llegará aquí Espinosa. No obstante, le haré salir la misma noche, o sea, la madrugada del 27, para que llegue ahí <*2*> el mismo 27 a las 8 de la noche. Si no escribo o telegrafío en contrario, vayan a recibirles a él y Mestre en dicho día y hora, y que don Domingo no se equivoque de estación.
   Riba no puede celebrar su misa hasta el 29; de modo que saldrá el 1º de octubre por la noche. Siento no esté a la llegada de los chicos.
   Y a propósito de Riba, al admitirle en la Hermandad le dije lo de la piparreta, pues en el olor conocí era fumador; me contestó que estaba resuelto a todo lo [que] prescribiese el Instituto y que se lo dejaría. Como por otra parte es de complexión muy delicada, estoy resuelto a que se lo deje, y no le admitiría si no lo dejaba. Lo digo a ustedes para que estén sobre aviso, y no le digan nada, y me lo avisarían.
   Va la copia de las Bases.
   Bien por todo lo demás. Ya daré instrucciones al rector y vice si conviene. Entre tanto, creo <*3*> que don Esteban ha de proponerse dejar la mochila a las espaldas de don Domingo, apenas se haga necesaria su presencia en otra parte, y ojalá pueda ser ya el año que viene, y dejarle de cap de sardina. Por ello podría don Domingo ir haciendo sus pláticas sobre urbanidad y reglamento por hoy; don Esteban las pláticas de piedad que le parezcan y en las ocasiones que él crea prudentes, y además las semanales a los ordenandos, o desde el 4º año, como lo hago yo a los de este Colegio; de modo que las otras pláticas de piedad a todos, las que él quiera no más, y para estas puede ir ensayando a Espinosa. El Seminario puede girar en el movimiento alrededor de Enrique y directores e inspector; y el rector, con la mirada fija, y exhibiéndose en las horas solemnes, y recibiendo visitas y templando gaitas y escribiendo cartas. Eso de estudiar, no, por hoy.
   Ya iré diciendo.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 24 de septiembre 99.

   No envío <*4*> la carta a don Esteban, ni con el nombre del cargo hasta que salga en el Boletín el anuncio.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 176, págs. 1-2



A don Romualdo Soler – 26 de septiembre de 1899




Señor don Romualdo Soler

   Amado Romualdo: Recibo las de ustedes. No tema, que a pesar de los esfuerzos del R... San Juan flotará.
   Bernard debe matricularse ahí, pues siempre conviene conste [haber] cursado el 5.º y aun el 6.º.
   Como don Antonio Rodríguez me escribió hace tiempo que nadie es profeta en su patria, por esto no le repito que fuese ahí hasta la hora del embarque. Hoy es hora de que vaya viniendo hacia acá, pues al fin hemos resuelto se embarquen <*2*> en Barcelona el 25 octubre.
   Por aquí en ejercicios los chicos y barahúnda en la casa, pues además de los forasteros están Segura, Salvador, Mestre, Vives, Amposta, Ventura. Esta tarde esperamos a Espinosa. Este y Mestre saldrán para Zaragoza esta misma noche, y Vives para Burgos.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 26 septiembre 99.

   Diga a Bernard que ya está matriculado aquí, y que se le mandará el traslado de matrícula ahí, tal vez mañana ya.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 177, págs. 1-2



A don Esteban Ginés – 26 de septiembre de 1899




   Mi don Esteban: Nuestro Espinosa es bachiller en cánones, además del doctorado en filosofía y teología. Parece desearía seguir los cánones, por si resolvemos se licencie o doctore en esta facultad. Así pues, 1.º proponer al provisor si se le admitiría a la matrícula estudiando privadamente y examinándose luego, y si es así, que se matricule. Si no le parece al provisor o prefecto que se haga esta excepción, resuelvan ustedes si debe estudiar. Si Espinosa tenía libres las velas para estudiar parece no le intimida el asistir a la clase. Así <*2*> resuelvan ustedes.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 26.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 178, págs. 1-4



A don Benjamín Miñana – 27 de septiembre de 1899




Señor doctor don Benjamín Miñana

   Mi Benjamín: ¡Ta seguro! En mi última dejé de preguntar a usted una cosa, y aguardaba carta por si usted lo decía, y anoche vino Espinosa que ha salido para Zaragoza, y él me dijo que solo García de Murcia debía volver a Roma, y me mató, pues decimos a los prelados que los chicos irán con los superiores, y tal vez... ¡pobre de mí! Si Girona hubiese recorrido ese camino a él le envío; hasta tenía tentaciones de hacer venir a Juan Calatayud... que se los llevara. Solo que al recibir (al fin) hoy la suya del 22, no me han movido los objetos de gloria de Dios que usted enumera; uno solo me ha excitado un poquitín mis semiapagados entusiasmos de viejo: lo de Colegio portugués. Así, explíqueme eso, sus probabilidades, bases, confianzas, etc., que sería lo único que me movería; si no veré de resolver el acompañamiento de <*2*> los chicos de otra manera. A Corominas escribí anteayer sobre sustitución de alumnos en Roma, y le añadía que yo no iría, porque lo aguardaba para el año santo, aunque tuviéramos que ver al papa in speculo, según copian los periódicos católicos. Conque escriba usted a granel esta temporada.
   Alumnos. Escribió anteayer el de Segovia, y le contesté, y fijo a todos la fecha del 20, 21 y 22 para estar en Barcelona, y luego he visto (a pesar de haberlo hecho encima del calendario) que los primeros no podían salir hasta el 22 por la tarde; pero creo me guió la idea de que todos quieran un día o dos para ver Barcelona. Escribe el secretario de León y le contesté. Osuna está encargado de activar ayer u hoy lo de Valencia. He escrito a Burgos que activen lo de los dos. Segovia (el obispo) escribió por su sobrino y le contesté ayer fijándole fecha, y ofreciéndole como punto de parada Valencia o Tortosa, etc. No hay más. No ha escrito Santander. Las capellanías del provisor de Badajoz se aguardan para el siglo 21.
   Zaragoza. Vino Marco que me gusta poco, y me llamó y dijo si más adelante como huésped recibirían algún profesor. Le contesté que en los seminarios éramos unos meros empleados y no podíamos disponer; que en caso los nuestros de allí verían, y le desvié el bulto. Benedi el 14 aún no estaba allí. Hay <*3*> deseo por parte de los nuestros de Colegio, y hay necesidad para aquellos pobres 300 externos, y hay esperanzas de lograrse, pues se indicó por Osuna al prelado, y Juste está muy propicio y con anuencia del prelado puede sacar de su gran administración. Dije a Juste si de esta podrían enviarse a tres o cuatro más a Roma, y contestó que si el arzobispo quiere, está hecho; pero los nuestros creyeron que sería apremiarlo por este año, y veremos a ver, y según como les vaya la disciplina, que aunque confío temo siempre de los churros. Al desengañado don Joaquín García Ruiz le vi el día que llegamos, por la calle, quedamos en vernos, fui y no le encontramos; vino al Seminario y no nos encontró; volví, y tampoco... y el día que salí fue otra vez al Seminario, y vio a los nuestros. Encargué a los nuestros que le nombraran confesor de casa. Espinosa desea continuar cánones en Zaragoza; he escrito por él a los nuestros que lo resuelvan; creo no ofrecerá dificultad, pues Mestre (aunque éste es solo subdiácono) estudiará para el bienio. Tuvimos solo una hora para hablar de la situación de su familia, de Orihuela, etc. Me gusta a pesar de sus detallitos, y ya le he atado el brazo izquierdo contra el pecho, y no se servirá más que de la mano derecha y aun sin los dedos. Han salido esta madrugada él y Mestre para Zaragoza, Vives para Burgos, y dirigidos todos por don José García que bajará en Mora para ir <*4*> a Corbera, y en los días que más lo necesito.
   Constituciones. Pensaba estos días llevarme a Girona a Barcelona e imprimir con letra litográfica las Constituciones con las reformas del padre Corrado. Me dice usted de ir ahí para ultimar con el padre Corrado y la Congregación las Constituciones. Antes me dijo usted que en dos años no debíamos pensar en otra aprobación ulterior. Conteste si puede esperarse la impresión un poco más. Extraño no haya recibido usted otras cartas mías sobre Constituciones, etc.
   Soriano. Hoy haré escribir a don Elías para que aquel diga su resolución.
   ¡Bien por Oliveros! ¿De Málaga no enviarán otro alumno? Creo que de Almería enviarán sustituto. Según Salvador es uno al cual su hermano Federico destinaba para la Hermandad.

   Ultima hora:

   Recibo carta de doña Isabel García Pérez Sánchez Romate de Jerez, y me dice: “Mi primo Juan Pedro está ahora aquí pasando al lado de mi madre unos días. Está ordenado de subdiácono, es un muchacho muy bueno”. ¿Es este el Romate de ahí? ¿Debe volver a Roma y serviría de conductor?
   De Malo no sabemos. Si tienen dirección envíenla, y si venía tendríamos ya tres conductores. Conque, age, age.
   Lo de Portugal (si tiene fundamento) no lo digan a don Andrés Serrano, porque podía descabezar el asunto. Marcho a su Lisboa estando yo en Zaragoza, y yo deseaba no fuera todavía. Ayer salió Fabregad hacia allá y nuestro diácono Grau (Peret).
   No tengo carta de Osuna que esperaba esta tarde sobre los neófitos de Valencia.
   Mis respetos al padre Homs y padre Enrique.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 27 septiembre 99.

   Acabo de tener una carta del padre Escolano de Astorga que me ha amargado.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 179, pág. 1



A don Juan de Mata Martí – 27 de septiembre de 1899




Señor don Juan Martí

   Muy amado en Jesús: Recibo la suya con la de Victoria. Esta me ha alarmado más. Ya irán diciendo. Lo de los 30 duros ya se arreglará y, si se hacía necesario, disponga usted desde luego de ellos.
   Diga a Salomón que ya le escribiré, y que esté tranquilo.
   Nada más por hoy. Ruegue por las dos almitas; ni una ni otra quiero que se vayan.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 27 septiembre 99.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 180, págs. 1-2



A don Juan Bautista Calatayud – 27 de septiembre 1899




Señor don Juan Calatayud

   Cartita...
   Veo ha recibido la mía, y don Benjamín no me contesta a lo que le decía (creo) en la misma fecha.
   C... No se franquea demasiado con José María y déjele estar en la cuestión de ayuda, y siento le haya dicho nada. El debía creer que no se le ayuda, y siento le haya dicho nada. El debía creer que no se le ayuda, así como tampoco lo sabe. No hay dificultad en que se consigne en las cuentas de sus ingresos por misas que lo sobrante lo quiere [?] lugar para la pensión y Elías se alegrará mucho.
   Así gaste del fondo de ahí para vestidos y gastos y ahorre toda la celebración que haré enviar en favor de la H., y en este concepto, y si le viene la ocasión de alguna otra bolsa, no la deje por pereza. Así no padezca por esto, que muertos por mil... Ya creo le dije vendí mi casa pairal por cinco mil duros, y mi deseo era se volvieran tres mil a Cinta Franquet, etc., y creo no podrá devolvérsela ni un céntimo pues no quedan ya más que dos mil, y tenemos el viaje de los mexicanos encima que se irá a los mil doscientos, y otros agujeritos que hay que tapar, y de los seminarios se nos va todo en viajes y... en fin vivimos de milagro, y aumentan las pensiones y no aumentan los ingresos y de México nos prometían hacer primero una pequeña reseta y no viene y el cambio allí esta al 60%. La muerte de doña Tereseta ocurrida tres semanas antes de la... <*2*> me ha privado... coger de allá a ir... donde lo dejo... que han... pueda... además... y gracias que me compadece usted.
   Hasta el abuelo se compadece, pero... un día aquí y pude proponerles temas y dudas, y me sirvió de desahogo, y me dijo que me prometía el año que viene venirse aquí del todo, porque eso ya no podía ir. Jesús que lo haga; pero quién sabe si el año que viene tendremos que privarnos de él para enviarle a domar otros potros, como me estoy privando de los Juanes y Benjamines y Gineses, etc., que los quisiera todos aquí y hacen falta para dar gravedad a la Hermandad que vive entregada a sí misma. Y más que todo esto desearía que no faltaran todavía cinco años, y para poder dejar la carga, y poder poner la mochila en algún joven, como confío obtenerlo de los nuestros, si vivo, a no ser que entonces me hayan entrado ya las miserias de viejo, que no confío.
   ¿Qué clases de literatura son esas, siendo vacaciones?
   No tengo tiempo de hacer dos líneas a Sánchez: que no deje de decirme cosas, por eso.
   Estruel se va pasado mañana a Valencia. También me privo de él y me hará falta.
   Ayer y hoy a las 4 de la mañana ha ido a dirigir la operación de trasladar todos mis muebles del piso de mi ex-casa, en donde nacimos todos los hermanos. No me ha afectado en lo más mínimo porque todo se pasa, y solo siento la separación de mi Ángel ante el cual nací. Él que no deje a mí. Mis parientes... y sentidos porque desaparecen sus lejanas esperanzas. Se me ha ido todo esto y escapado hablando con mi Juan... en fin, miseria ya de los años.
   Escribiré más; hay mucho que decir... y se escapa.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 27 de septiembre 99.

   Germán escribe no tener para octubre grabado. Escudé...




Escritos II, vol. 12.º, doc. 181, págs. 1-2



A don José Campos – 28 de septiembre de 1899




Señor don José Campos

   Muy amado en Jesús: Aunque casi sin objeto, van dos líneas. Recibida la suya y veo sus tareas de nuevo director o director nuevo. Recibo también la tarjeta.
   Claro es que debe pagarse el viaje al ordenando.
   Don Elías enterado de lo de Laguía.
   Los portugueses marcharon desde Valencia (Fabregad y Grau), y Estruel no les pudo dar los libros.
   Don Esteban escribe buenas impresiones de Zaragoza.
   Están aquí Amposta, Salvador <*2*> y Segura. Este irá a celebrar la misa a su pueblo. Riba la celebra mañana en la Santa Cinta, y el lunes irá a Zaragoza.
   El obispo de Astorga se resiste a dar a los aspirantes permiso. Si no va Benjamín a Toledo, creo habremos de enviar a Bou. Vives ha ido a Burgos. Espinosa salió ya para Zaragoza con Mestre, y Montegut a Burgos.
   Mis afectos a la hermana de don Esteban (con reserva). No deje de saberla llevar dándole cuantas intervenciones pueda que no puedan perjudicar la disciplina.
   Tantas cosas a esos señores.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 28 septiembre 99.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 182, págs. 1-3



A don Manuel Marzá – 30 de septiembre de 1899




Señor don Manuel Marzá

   Amado en Jesús: Recibo sus dos cartas juntitas en un mismo correo la del 17-27 y la otra del 27.
   Veo las dificultades que oponen a la admisión de los aspirantes. Déles a entender ahí que vayan los chicos a estudiar este año en los centrales para poder así habilitarse para obtener los grados, si un día los desean; y que se diga que van por esto. Cuando termine el curso, entonces trataremos de la admisión. Así no podrán negarse.
   Albiol está impaciente, pues le falta allí Benjamín, <*2*> y hasta hoy no ha podido salir el otro que va allí, que es Guimerá. Cambra se queja que no le va Vives de esta, ni el de Astorga. Vives salió ya. Conque que vaya Vega y Viñayo cuanto antes.
   Sobre lo demás, condesciendan cuanto sea posible, y aun más, y sufran intervenciones y den gusto a todos. Si continuaran las fatigas al fin del curso, se resolverá un ultimatum. Entre tanto, repito, soporten y condesciendan, y aun con amabilidad. Obren la suya, y si hacen, dejen <*3*> hacer y tengan serenidad, que creo no tienen bastante para ver venir; si hay algo que no pueda pasar de ningún modo, me lo dicen y resolveremos. Por hoy, pues, longanimidad.
   Afectos a todos.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 30 septiembre 99.

   Vaya escribiendo, y avise a Toledo si va y cuándo va Benjamín; y si no ha de ir definitivamente (que sí que irá) telegrafíen a Albiol que no va; y entonces enviaremos a Bou a Toledo.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 183, págs. 1-3



A don Benjamín Miñana – 2 de octubre de 1899




Tortosa, 2 de octubre 99.

Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín Miñana
   Amado Benjamín: Ayer por la mañana recibí los impresos sobre Colegio español de Roma e instrucciones, y creí que hoy llegaría carta que no ha llegado, a pesar de que el envío de los impresos supone el recibí de las mías. Por Dios, diga <*2*> pronto si viene Malo para echar mis cálculos, y ver si con él y García tendríamos bastantes para el envío. De otro modo quedo en un conflicto. Espinosa que me dijo el primero de todos lo de falta de alumnos viejos, me dijo que era señal de que Dios quería que fuese yo, y desde entonces ya no lo miro con la repugnancia primera; con todo lo propondré a los nuestros, y o llamaremos a Juan o Luis que vengan a buscarlos, o iría yo; si Girona hubiese estado por ese camino, él iría pues me lo quiero llevar a Barcelona. En fin..., no sé qué decir.
   Escribí a Soriano y no contesta.
   Verán lo de Toledo. Vean a quién ha consultado el señor cardenal.
   Corominas me escribe que no va a Roma este año. Sobre alumnos dice que Dexeus solo quería uno; el arzobispo... dos... y que es fácil que sean tres, uno de ellos el sobrino del arzobispo, sólo que aparecerá que lo envía Gerona (de cuyo obispado es), y él quisiera que se viera que lo envía él.
   Se decía en Almería que enviaban a un tal Ortega en sustitución de Cuenca. Creo no lo mandará aquel extraño rector; en cambio dice Salvador que este Ortega era de los hijitos de su hermano don Federico y que éste lo preparaba para la Hermandad. Rodríguez dice que es un chico excelente, el de más talento del Seminario aquel y muy piadoso. Hoy baja de Corbera don José García, y si él y Elías asienten a ello, se escribiría a Soler, si realmente quiere el Ortega ser de la Hermandad y se le ofrecería ir a Roma. Ha <*3*> estudiado el 3.º de teología.
   De Valencia escribe Osuna que dijo al diplomático la fecha de marcha de los chicos; que este le dio las gracias; que enseguida iba a poner edicto para oposiciones de los que quisieran ir... y se escogerán... Ya verán ustedes cómo se le hace tarde al rector... y no irán. Ya no hay otra noticia de alumnos.
   Vean si pueden enviar una hoja de algún guía de ferrocarriles franceses, que abrace la parte del mediodía, para asegurarnos y marcar el itinerario a los nuestros con cierta seguridad.
   Están aquí los tres mexicanos, Amposta, Rodríguez y Salvador. El auxiliar Banasco vendrá estos días, y Segura fue a decir misa a Puebla. Ángel Larroca acudirá a Barcelona por Madrid. Batiste vendrá por aquí.
   Temo la llegada de Ruiz y del arzobispo a México, aun para el asunto de San Felipe. No me gusta la actitud de Ruiz. Por cierto que fue al Colegio de Burgos, a despedirse, y estaba el pacífico Enrique, y no le conoció y le dio las gracias sin más, y se marchó sin sentarse.
   Diga a Juan que su Estruel se marchó ya a Valencia, cargado por su madre con todos los chirimbolos, y precauciones, como si se tratara de una expedición a Pekín.
   Y no merece más.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Avise cuándo podamos enviar las cartas a Roma. Creo deben retardar los ejercicios.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 184, págs. 1-3



A la Madre Providencia de San Salvador

2 de octubre de 1899



Madre Providencia de San Salvador

   Muy amada en Jesús: Recibe en este momento la suya don José. Sí que estoy aquí.
   No sé el estado de este asunto. El me consultó y propuso obtener el beneficio de las Siervas, continuar ahí con la familia en el convento, es decir, tener la habitación y además una retribución, y les haría de vicario, y de confesor igual que ahora. Y que ustedes se cuidarían de pagar el que debiera decirles la misa. Me demostró que ustedes ganaban materialmente aun teniendo que pagar la <*2*> misa al otro, puesto que ustedes se ahorraban el darle la comida. En vista de esto le dije que no me parecía mal que lo propusiera a usted. Luego usted escribió que había escrito al señor obispo, y no recuerdo en qué sentido, ni sé si el obispo contestó a usted, ni sé él cómo piensa hoy. De aquí que no sé qué aconsejar ni qué decir. Es fácil que si lo del beneficio se ha dilatado quiera en realidad irse a su casa. De aquí que no sé qué decir.
   El señor obispo ha salido hoy de visita y estará tres semanas fuera.
   No puedo <*3*> más por hoy.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 2 de octubre 99.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 185, pág. 1



A don Esteban Ginés – 3 de octubre de 1899




Tortosa, 3 de octubre 99.

Señor don Esteban Ginés

   Amado don Esteban: Recibo hoy la suya del 1º. Bien por todas las buenas impresiones, y la apertura, etc. Ya irán diciendo. Va nuestro Riba con alientos para ayudarles. Es de salud delicada, y así han de cuidarle ustedes. Vayan haciéndole la ropa que necesite.
   Otro día más cosas. Es posible que deba ir a Roma, pues no hay colegiales que hayan venido de allá este verano. ¿No irá ningún colegial de Plasencia a Roma?
   Afectos a nuestros veteranos Espinosa y Mestre.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol



Escritos II, vol. 12.º, doc. 186, págs. 1-3



A don Benjamín Miñana – 3 de octubre de 1899




Tortosa, 3 de octubre 99.

Señor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: He empezado el período nervioso que no terminará hasta el 31 de octubre, de tantas tareas, si no continúa aún después.
   Anoche le escribí.
   Hoy recibo la suya con las notas de los seguros y probables, y la contestación del padre Corrado.
   Na[da] sé de Madrid, Lugo, Santiago, etc., y el tiempo urge. Veremos si la carta que usted dice ha repetido, les moverá.
   De todos modos si vienen los 30 que usted confía, y si no viene Malo, cómo arreglar la conducción de chicos, aun en el supuesto que vaya yo. Así que esté preparado Juan por si acaso le telegrafío <*2*> a última hora que se venga a Barcelona, o si usted creyera que llame a Enrique Plá, y estaría cinco o seis días con su familia, etc. En fin, oriénteme.
   El buen Soriano no me ha contestado.
   Dígame enseguida si ahí (digo en Roma) sabrían imprimir en castellano, y si tal vez convendría imprimir ahí las Constituciones, si voy yo, y esto me impulsaría más a ir. No lo descuide.
   De Valencia han recusado para estar en el Colegio a un tal Penalva de Orihuela, que debía hacer el bienio, y estaba admitido por Campos, yo y todos, y sin duda Osuna no lo recordaba, y me han dado un disgusto, pues don Tomás Tomás, intercesor en el asunto, está furioso. Escribo <*3*> a Valencia le telegrafíen la admisión. Son cabos sueltos que no son fáciles de atar.
   Hay mucho que ir diciendo, y tocan al rosario... y no puedo más.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Acabo de escribir al obispo de Cuernavaca.
   Ha venido Portoles a Sínodo, y vuelve a tantear.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 187, págs. 1-2



A don Romualdo Soler – 4 de octubre de 1899




Tortosa, 4 de octubre de 99.

Señor don Romualdo Soler

   Mi Romualdo: Le escribí a usted sobre el alumno que ahí se decía enviaban a Roma. Según Salvador parece que es de los que don Federico confiaba para la Hermandad. Rodríguez dice que realmente vale.
   Con este motivo hablé con don José García y don Elías, y quedamos en que si el joven realmente tenía deseos de venir a la Hermandad, y era de las condiciones que dicen, se le escribiría a usted para que le preguntase si su intención sería consagrarse a la Hermandad, y si era así le invitaríamos a ir a estudiar a Roma, pagándolo nosotros todo. Esto si no le envían oficialmente los del Seminario, que en este caso lo dejaríamos estar.
   Así, escriba enseguida: 1.º Si es de toda confianza de usted. 2.º Si <*2*> realmente no le ha dicho nada el Seminario, esto es, si es probable que no se lo diga (como yo creo).
   Hoy esperaba carta de usted. Así no retarde la contestación, y hágalo todo con reserva. El tiempo de la marcha urge. Si conviene algún telegrama hágalo.
   Escribí anoche a Felipe sobre las condiciones de Ortega; no he recibido contestación.
   Si convenía que en lugar de usted escribiera Paco Salvador a la abadesa las intenciones del joven, me lo dice.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 188, págs. 1-2



A don Esteban Ginés y don Domingo Enrique

Del 5 al 15 de octubre de 1899



Señor don Esteban y don Domingo

   Mis mis: Va el adjunto encargo. No hay inconveniente en que si se le examina, no reparen en señalarle el año que debe estudiar, si no merece otro mayor de teología. Si en el telegrama, que espero de ustedes, es preciso añadir algo más, a la manifestación de que si se le admitirá o no, no reparen.
   Han tenido ustedes muy poca traza de no mandarnos el Boletín que trae el nombramiento de ustedes. Así, envíenlo.
   Campos escribe muy campechano.
   Supongo llegó ahí Riba. <*2*>
   Hay en ese Seminario un sobrino de don Juan Royo, beneficiado de esta, que conocerán Enrique y Riba, y sobrino del difunto señor obispo don Francisco Aznar. Desea ir el joven a Roma, y su tío de aquí también; pero su familia, o más bien, su madre se resiste. Vean cómo está el asunto. El joven es un chico excelente, y lo recomiendo a ustedes, y pueden llamarle, y preguntarle sobre el asunto. Creo debe llamarse Aznar.
   Vayan con cuidado en las temperaturas de ahí, don Esteban y don Mateo, pues dicen que son muy bruscas. Riba que deje las piparreta.
   No pongan si han de continuar por oficio las cartas que envían, el nombre, si no solo director o superior del Colegio de San José, y que la letra no sea de don Esteban, sino de un oficinista, si no dirán que en las secretarías de palacio escriben mujeres o monjas, como dijo uno.
   Afectos a todos.

       Manuel Domingo y Sol

   ¿Podemos enviar por oficio las cartas dirigidas al rector? ¿Las recibirán así?




Escritos II, vol. 12.º, doc. 189, págs. 1-4



A don Andrés Serrano – 6 de octubre de 1899




Tortosa 6 de octubre 99.

Señor don Andrés Serrano

   Amado don Andrés: Ayer se recibió su última y la llegada de los nuestros. Van dos líneas.
   Estamos inundados de sacerdotes de Sínodo y ejercicios.
   Vi que escapó usted muy aprisa hacia su Lisboa. No había para tanto. En castigo no le cuento las glorias de Zaragoza.
   Tenemos aquí a Amposta, Rodríguez y Salvador. Este debía empezar mañana el novenario; y tiene un constipado atroz. Jesús que nos bendiga pues no le sé sustitución.
   Es fácil que deba ir a Roma, pues no hay colegiales nuevos en España para acompañarles, y solo está García de Murcia. Aun así, no seré yo bastante. De aquí que no sé lo que haré. Se esperan unos 30, pero creo fracasarán algunos a última <*2*> hora. En Astorga ejercicios de paciencia todavía, y perderán los nuestros la serenidad.
   Veo no les han dado más que una sala para dormitorio, y claro es que esto no podrá continuar así, si sigue este desarrollo, y se ha de encomendar al santo Ángel de Portugal. ¿No celebran ahí el santo Ángel del Reino? Dígamelo.
   Me dijo Elías que usted le había dicho que continuarían los déficits cada año, y que debe prevenirse. No veo otra solución más que las económicas, sobre todo de obras (que esto toca al señor cardenal, pues la casa no es nuestra y el dueño debe repararla y hacer las obras como se las hacen los dueños a los arrendatarios), y 2.º buscar limosnas. Respecto de esto varios medios pueden excogitarse, pero la teoría no es la práctica, y debe escogerse aquel medio que el que lo ha de realizar se sienta convencido de plantearlo y ejecutarlo. De otro modo si no se consigue resultado, se estropea para otro medio. Así, usted piense varios, entre ellos, los de San José o cofradía <*3*> o no sé qué. Hay el medio de suscripciones mensuales a cinco céntimos o 10 reis con celadores y celadoras (o aisladamente) cada uno, mediante una especie de asociación, y con ventajas espirituales y las materiales de una estampita cada año, etc., sobre lo cual es fácil que yo le haya dado borradores alguna otra vez. Si hubiese ahí Operarios, se podría durante el julio establecer la colecta diocesana, pero por hoy es expuesto a un fracaso, aunque las estampas de la sagrada Familia son un cebo. Está, en fin, el cantarle al cardenal la necesidad de este subsidio, y considerarnos cómo estamos en los seminarios. Si hubiésemos puesto el pie en otro punto, se podría ponerse la proa. Hoy hemos de ir tirando.
   ¿Qué sacará la Obra de los 30.000 duros? Si los arrapa el cardenal para ir llenando de chicos con sus 5.000 reis, de poco nos servirá. En fin, no sé qué decir, y debe irse pensando. Si no hemos levantado los reales de ahí, es porque no sabemos los designios de Dios respecto de nuestra Obra en Portu-<*4*>gal. El Brasil y México nos abren los brazos.
   Bien por nuestro Peret Grau. Puesto que tiene, creo, el 6º año, apenas tenga la edad se podría ordenar, y mejor si fuese terminado el curso, y vendría a decir su misa aquí. Tenemos aquí al excelente Ventura, que todo el verano estaba soñando con la lengua portuguesa; tuvo una sorpresa cuando se le dijo venía aquí. Ya veremos otro año, pues es solo diácono, y estudia aún el 5º.
   Nos ha venido un tonsurado sobrino de Nocedal, ex salesiano, a estudiar aquí. No sabemos cómo tenerlo, si con la comunidad o con los sirvientes, pues doña Amalia quiere que pase por lo de la comunidad, y como va con sotana, nos repugna. No sabemos qué dará de sí el mozo.
   El padre de Felipe Tena ha estado en Valencia. Los médicos auguran mal, y Felipe está muy afectado.
   Afectos a este y Grau. Los mexicanos se embarcan el 25. Hasta la suya.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Tortosa, 6 de octubre 99.

   Hay una cartita de Calatayud recibida aquí después de la marcha de usted y no la encuentro. Lo veré otro día.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 190, págs. 1-2



A don Esteban Ginés – 7 de octubre de 1899




Tortosa, 7 de octubre 99.

Señor don Esteban Ginés

   Mi amado don Esteban: Recibida su última, y escribo por un asunto especial.
   Hay un joven tonsurado ya, que ha hecho toda su carrera eclesiástica con los salesianos, creo que como miembro de aquel Instituto, y espera los certificados convenientes. Desea completar sus estudios en Zaragoza, y nos está recomendado muy eficazmente por persona muy respetable para nosotros.
   Se desea saber si con la presentación del certificado se le admitiría ahí a la matrícula extraordinaria. Si se le exige examen de las asignaturas estudiadas, para legalizarlas, si así podemos decirlo, y ser incor-<*2*>poradas, no tiene inconveniente, y según sea el resultado, señalarle el curso al que puede ser admitido o matriculado, y luego ser admitido como interno en ese Seminario.
   Así espero que usted lo proponga al señor prefecto de estudios, para que con toda libertad resuelva, pues no tenemos otro interés que complacer a la persona que nos lo ha recomendado.
   Telegrafíe enseguida la resolución, a fin de que pueda acudir a otro seminario si le conviene, y antes de que termine el plazo de la matrícula extraordinaria.
   Ya escribiré mas largamente.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol




Escritos II, vol. 12.º, doc. 191, págs. 1-2



A don José Campos – 9 de octubre de 1899




Tortosa, 9 octubre 99.

Señor don José Campos

   Mi amado en Jesús: Recibida su última del 2, [por la] que veo no le quitan el humor ni las tareas, ni aun estorbo del jardín, ni el mareo y pláticas de los ejercicios, ni los 80 extremeños. Ya le dirán cosas don José y Girona, y yo solo una croniquita.
   1.º Estoy mareado. Alumnos de Roma que no acaban de escribir, y me hacen escribir a mí; preparación a México; posibilidad de que deba ir a Roma, pues no hay en España colegiales viejos que deban volver. Constipado de don Francisco Salvador que me obligó a telegrafiar a Valencia estuvieran preparados Herrero o Marín, por si aquel no podía, etc.
   2.º Al fin va predicando, y bien, Salvador en San Antonio la novena a santa Teresa.
   3.º Están Rodríguez y Amposta, y ayer llegó Juan Banasco; falta solo Segura.
   4.º El día 18 partimos para Barcelona.
   5.º De Zaragoza ya lo sabe: buenas nuevas. <*2*>
   6.º De Astorga, ejercicios del Chulet.
   7.º De Valencia, con sus obras, y las diplomacias del R. para que se haga tarde en el envío de los dos alumnos para Roma.
   8.º De Madrid, Lugo, Menorca, Santiago, Córdoba, etc., que prometieron alumnos, no dicen nada.
   9.º De México embrollos sobre lo de San Felipe, y ya empiezan a... disgustarme. De Chilapa Bover por 5ª vez las tercianas. De id. el obispo me pide gente. De Cuernavaca aún no tenemos fijadas las Bases, etc.
   10.º De Roma, que hay muchos asuntos de que tratar; solo uno me movería acaso a ir.
   11.º El pobre Felipe Tena, con su padre de enfermedad muy molesta y de poca esperanza de curación.
   12.º De todos los colegios quejándose de falta de personal, incluso Zaragoza y Toledo.
   13.º Ya iré diciendo, y vaya diciendo.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   Afectos a Sojo. Procure engordar a nuestro Santonja, y que esté prevenido para cuanto sea gloria de Dios. En este momento están pidiendo a los mexicanos para vestirlos de hombres.

Escritos II, vol. 12.º, doc. 192, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 8 de octubre de 1899




Tortosa, 8 de octubre.

Señor doctor don Benjamín Miñana

   Amado Benjamín: Dichoso Narni. Tarde..., y sin novedades, la suya del 2 recibida ayer 8.
   No respiran Santiago, Robira, Samsó, Menorca, Lugo, Madrid, Malo, Córdoba, Sacro-Monte, Forcades, etc. Solo estoy escribiendo a Tarazona, León, Osma, y Segovia. De lo demás, nada. Valencia, como le dije. Y estamos en la víspera de marcha. Creo habré de quedarme para los idus de noviembre a recoger a los rezagados, y no sobra el humor para ello. De Zaragoza no hay nada; el sobrino del señor obispo Aznar tiene ganas y su madre se resiste; ha escrito don Juan y yo también a los nuestros. En fin... que ya no tienen ustedes tiempo casi de contestar, y a última hora tendrán que ir los telegramas que me espantan. Anoche diez duros por uno a Cuernavaca.
   Dejaremos a Sánchez Romate, y casi lo siento, pues doy vueltas al asunto... y no sale.
   Empiece a <*2*> pensar sermón para la fiesta. Soriano hace el melindre y dice que nunca pensó en ir. Ya le mandaré la carta. Corominas no va este año, que lo habría hecho bien. No atino de quién echar mano. Volveré a escribir sobre esto.
   Ya sabrá que han nombrado rector del Seminario de Barcelona a don Celestino Ribera. ¡Pobre Forcadas! Iré a visitar al señor Morgades y presentarle los mexicanos. Si usted debe escribirle...
   Saldremos de aquí para Barcelona el 18, y tengo citados a todos para el 20 allí.
   Llegó ya anoche Banasco para ir con los nuestros a México.
   No me dicen de imprenta para español ahí.
   No sé adónde dirigir esta, y temo no les encuentre en Narni, y la mando a Roma... Pero casi prefiero aguardar a mañana, por si vienen cartas de alumnos.

   Hoy 10.

   Bien hice en aguardar. Recibo su tarjeta del dichoso Narni. Escribo a Sobrevias que se detenga, y si no que vea si se lleva a uno de Tarragona que aguarda allí. Corominas escribe por tres. Acabo de recibir telegrama de Santiago del secretario, dirigido al padre Sol (contestación pagada) que le diga fecha; contesto y escribo largo.
   Supongo que los de Solsona serán los que lleve Sobrevias. Robira, nada.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

   He telegrafiado a Sobrevias suspenda viaje y espere carta mía.
   Sin nada en el correo de esta noche (10). Envío esta a Altemps.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 193, pág. 1



A don Romualdo Soler – 12 de octubre de 1899




Señor don Romualdo Soler

   Mi Romualdo: Recibidas sus tres últimas: no contesté aguardando la solución.
   Deje estar, pues, a Ortega.
   Puertas que continué ahí este año.
   Bernad que se matricule en el 5.º aunque haya de repetir las mismas asignaturas. Siempre constará a los de aquí que ha estudiado seis años. Lo de los años de bienio es problemático.
   No sea usted tan ardiente que, como dice usted muy bien, la Obra es joven y los otros viejos.
   Afectos a Bruna y Bernad. Estoy agobiadísimo. Es fácil deba ir a Roma.
   Los mexicanos buenos.
   Suyo afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 12. Fiesta del Pilar




Escritos II, vol. 12.º, doc. 194, pág. 1



A la Madre Providencia de Salvador

14 de octubre de 1899



Reverenda madre abadesa de Vinaroz

   Mi madre Providencia: Solo con objeto de decirle que el día 18 salgo para Barcelona a embarcar a los mexicanos, y al mismo tiempo enviar los chicos a Roma, y es probable, casi seguro, que tendré que acompañar a estos a Roma.
   Se lo digo por si le ocurre algo para Roma en caso que yo vaya.
   La bendice su afectísimo padre

       Manuel Domingo y Sol

Hoy, 14 octubre 99.




Escritos II, vol. 12.º, doc. 195, págs. 1-2



A don Benjamín Miñana – 14 de octubre de 1899




Tortosa, octubre 14. Víspera de santa Teresa.

   Amado Benjamín: No ha venido la hoja de ferrocarriles italianos.
   Envié inmediatamente nota de francos y liras que conviene cambiar para cada uno, y lo recibiremos el 21.
   El 22 saldrá (si vienen) el primer grupo con Antonio García. No hay más conductores, ni los encuentro. Girona no puede dejarse el Colegio. Felipe... tampoco, etc.
   Hoy escribe aún Dalmedo. Le he telegrafiado y escribo. <*2*>
   En Chilapa una cencerrada al candoroso don Carmelo el 15 de septiembre, aniversario de la independencia. El obispo me escribe dando satisfacción.
   De Córdoba, Lugo, Madrid, etc., ni Vich nada, ni de Barcelona.
   Escribí a Sobrevías. Veo no habrá podid