CATEQUESIS PARA NIÑOS Y ADOLESCENTES

 

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Catequesis para niños

”JESÚS, AMIGO MÍO”

Equipo de Pastoral
Colegio Pío XII, Valencia.

MOTIVACIÓN

Os presentamos una catequesis dirigida especialmente a niños entre 7 y 11 años. Toda la catequesis rota en torno a un cuento que intenta introducir a los niños en la dinámica del compromiso.

Aprovechando elementos de la vida ordinaria de un niño, se invita a la reflexión sobre el sentido de la vida, el compromiso, y el plan amoroso de Dios, compartido por María y todos los que hacen de su vida (como los sacerdotes) una ofrenda generosa a Dios desde el compromiso por los demás. Esperamos que te sirva de ayuda.

OBJETIVOS

  1. Acercar a los niños a la realidad doliente de las personas desde la responsabilidad compartida.
  2. Mostrar la actitud amorosa de Dios y de María ante la debilidad y el dolor.
  3. Presentar la generosidad como respuesta a la llamada de Dios a colaborar en su misión, que tiene como destino a la personas.
  4. Presentar las posibilidades de colaboración en esta misión y compromiso (como sacerdotes)
  5. Despertar en los niños la experiencia de la propia vocación y misión.

AMBIENTACIÓN

Se reúne a los niños en una sala, si es posible en corro. El catequista o monitor se sitúa en medio de ellos y les explica que la catequesis va a comenzar con la lectura de una carta de un niño como ellos (Tony) a Dios.

ITINERARIO. SECUENCIACIÓN DE ACTIVIDADES

I.- lectura del cuento

II.- Interiorización

Después de leerles el texto, (es importante que lo lea el catequista) se les dirige en el diálogo para conseguir interioricen lo sustancial del cuento, provocando que detecten los ejes principales del relato.

La oración y sus dificultades.
La relación de amistad que se establece entre Jesús y los niños, “Jesús es tu amigo, aunque no lo veas, siempre está contigo, te quiere muchísimo...”
La integración de la experiencia de la muerte o desaparición.
La respuesta amorosa de la Virgen María.
La respuesta amorosa de Jesús.
La respuesta generosa de Patri, como proyecto de futuro.
La motivación de Tony a colaborar en la misión de Dios, de la iglesia.
La necesidad de la generosidad, que provoca alegría y felicidad.

Os presentamos una serie de preguntas que os pueden guiar en el diálogo con los niños.

¿Por qué le costaba hacer oración, hablar, a Tony con Jesús?
¿A ti te pasa lo mismo?
¿Por qué estaba triste Patri?
¿Por qué la alegría le volvió al corazón?
¿Por qué decidió ayudar a todo el que sufre?
¿Por qué dice Tony que Patri fue muy generosa?

III.-Dinámica

En un segundo momento o en un segundo día, reunidos los niños se les propone una serie de actividades, todas para el mismo grupo, a modo de itinerario, o podéis dividir a los chicos en tres grupos y que cada uno elabore una actividad que después se pondrá en común. Son tres pasos formulados en tres preguntas que introducen el trabajo de grupo.

Necesitas:
3 cartulinas.
Pegamento de barra.
Tijeras.
Revistas y periódicos para recortar.
Rotuladores y lápices de colores
Bolígrafos..
Papel de colores (folios) 

1.¿Para qué necesita ayuda Jesús?

En un primer momento puedes pedirles que traigan recortes de revistas, anuncios y periódicos en los que se vea claro las necesidades de gente o personas necesitadas. Componed un “collage” con todos los recortes y ponedle un título. Con esta actividad se pretende objetivar la necesidad de ayuda que tienen las personas. Pretendemos dibujar el horizonte y los destinatarios de la generosidad. En el caso de que todas estas actividades se desarrollen en una sesión, ten preparadas revistas y otros materiales para que sea fácil recortar y pegar.

2. ¿Qué momentos de la vida de Jesús recuerdas en los que aparezca clara su generosidad?

Les dais fotocopiado textos del evangelio de Lucas, para que lo puedan trabajar en grupo y les proponéis una actividad de rastreo. Han de buscar momentos de la vida de Jesús en los que ha sido generoso, y ha ayudado a alguien.

Harán pequeñas fichas en papel de colores resumiendo los encuentros con su cita.

En otra cartulina pegad las fichas que ellos han compuesto de momentos de la vida de Jesús, encuentros con enfermos, pecadores y momentos de su pasión.

3. ¿Quiénes se encargan hoy de ayudar a Jesús en su MISIÓN?

En otra cartulina se incluyen los nombres de personas que ellos conozcan, que dedican su vida a la ayuda de los demás: sacerdotes, religiosas, misioneros... INTENTANDO DESCRIBIR SU MISIÓN.

La actividad termina con la composición de una carta personal a Jesús como la de Tony. En este momento es cuando los catequistas podéis motivar a los niños a colaborar con Jesús siendo generosos. Quizás sea oportuno que formulen un compromiso. Al final las podéis leer en el grupo.

Pegar alrededor de las tres cartulinas todas las cartas.

Al final de la reunión se lee la oración todos juntos

OTRAS IDEAS...

Si disponéis de tiempo, podéis proponer al grupo que realicen una entrevista al sacerdote o sacerdotes de la parroquia o a seminaristas que conozcan, preguntándoles sobre su compromiso, su vocación, su historia personal. La entrevista la podéis componer todos juntos en la reunión.

Del mismo modo y si el grupo lo permite se puede introducir un elemento más en la actividad, la Eucaristía y la oración como lugares de encuentro y de alimento para la misión. Quizás sea esta la oportunidad para iniciar con los niños un breve proceso de aprendizaje en la oración

Les podéis proponer al grupo que dibujen un comic con la vida de Patri.

Podéis componer vuestra propia oración en el grupo y presentarla en la acción de gracias de la misa de niños o en alguna oración vocacional, insistiendo en la generosidad y en el compromiso de los más pequeños.

ORACIÓN

Hola Jesús, amigo mío:
Sé que me quieres mucho y,
aunque no te veo, sé que tú sí me ves y me llamas.

Quiero decirte una cosa,
que es muy importante para mí:

Sé que hay niños sin juguetes.
Sé que hay niños y niñas pobres y abandonados.
Sé que hay niños y niñas que no tiene qué comer.
Sé que hay algunos mayores que no han aprendido todavía a querer.

Quiero ayudarte y quiero que me ayudes
a que todos sean un poquito más felices;
repartiré mis juguetes, si hace falta.
Quiero ayudarte y buscaré a los que están solos,
para que sean también mis amigos, nuestros amigos.
Quiero ayudarte y quiero que me ayudes a estudiar mucho,
para que cuando sea mayor pueda ayudar a muchos,
siendo, –¿por qué no?– ¿sacerdote?

Mis manos son pequeñas y de vez en cuando me resfrío,
soy poquita cosa, pero valgo mucho para ti.

Espero que me escuches,
quizás me cueste ser generoso pero sé que me ayudarás.

Estoy decidido, con tu ayuda y la de tu Mamá, María, lo voy a intentar.

Tu amigo................. Amén.

CARTA DE UN NIÑO COMOTÚ A UN DIOS COMO ÉL.

Hola Jesús, amigo mío, soy Tony hace un poco de tiempo que no me decidía a hablar contigo.

Me iba a acostar y quería escribirte, te habrás preguntado por qué no te decía nada últimamente y es que hay algo que nunca te he dicho y te lo quiero decir ahora. Mira, al principio me costaba un poco rezar, hablar contigo, porque no te veía...y me daba un poco de mal rollo; fíjate que incluso pensé que estabas durmiendo, porque te pedía...te pedía... y tú nada.

Ya las cosas son de otra manera, mi mamá me ha dicho que a veces te vuelves invisible...sí, invisible, que no te puedo ver, pero que siempre estás conmigo y me escuchas cuando te hablo. Me dijo que estabas con las personas que se han ido, vamos, que se han vuelto invisibles como tú. Y desde entonces no me cuesta nada hablarte, sé que me escuchas aunque no te vea.

Estoy muy contento de ser tu amigo, amigos como tú se tienen pocos. Además sé que me quieres, que me quieres un montón.

Hoy me han contado en catequesis la historia de una niña que me ha dejado a cuadros, si tienes tiempo te la cuento...¡vale!...

Pues mira, allá voy... había una familia: un papá, una mamá y tenían una hija. Todos eran muy felices, pero mucho, mucho.

La madre de Patricia pasaba mucho tiempo con ella, el papá estaba trabajando y como te digo Jesús, su madre le dedicaba todo el tiempo: la sacaba a jugar, le hacía la comida, la despertaba para ir al cole, iba a recogerla a la salida... Todas las noches, cuando la mamá de Patri pensaba que estaba dormida, se acercaba y le daba un besito en la mejilla. Ella, alguna noche la esperaba con los ojos cerrados, haciéndose la dormida para sentir cómo su madre le rozaba la cara con tanto cariño y le susurraba al oído: –te quiero– Era el mejor momento del día.

Pero pasó algo que cambió la vida de toda la familia. Una desgracia, Patri perdió a su mamá.

Se entristeció mucho, seguro que te imaginas cuánto...Ella pensaba que la había perdido para siempre...¿quién iba a ocuparse de ella, quién iba a ir a esperarla a la salida del cole?¿ Quién iba a acercarse por la noche hasta su camita para despedir el día, con un beso...?

Todos sus amigos y familiares querían consolarla...pero ella seguía triste.

Un día Patri se acercó con su papá a la parroquia que estaba junto a su casa. Ella solía ir antes con sus padres a la misa de los domingos, pero...en esta ocasión, era en el mes de mayo, oyó al sacerdote decir que la Virgen María era nuestra madre, que ella nos cuidaba, que le podíamos pedir lo que más necesitáramos, que ella nos oiría.

Patri se quedó sorprendida y se dijo: –Le voy a pedir una cosa... –

Cuando salía todo el mundo de la iglesia, terminada la misa, ella se soltó de la mano de su papá y se fue directa a la capillita donde estaba la imagen de la Virgen María, tu madre, Jesús, y poniéndose delante de ella le contó lo que le estaba pasando: que estaba muy triste desde la pérdida de su mamá, y le pidió una cosa mirándola fijamente: quería ser feliz de nuevo y para eso necesitaba una mamá. ¿Quieres ser tu mi mamá...? La imagen no contestó, pero algo le decía en su corazón que la Virgen María había escuchado su oración.

Patricia se marchó a casa. No le contó a nadie lo que le había pedido a la Virgen. Y...esa misma noche cuando ya estaba a punto de dormirse, en mitad del silencio, sintió en su carita un beso, y una voz dulce como la de su madre que le decía: –te quiero–. ¡Qué alegría más grande!... la ilusión le volvió al corazón, –ya tengo mamá–. 

A partir de ese día la tristeza huyó, Patri, a pesar de que sabía que su madre se había vuelto invisible, nunca se sintió sola, siempre estuvo acompañada de sus dos mamás, y cada noche un beso la despedía, llenándole el corazón de calorcito.

Patricia creció y dedicó toda su vida a ayudar a los demás. Fue muy generosa con su tiempo, con todo lo que tenía. Ella se comprometió a ser un besito y una dulce voz para todo aquel que como ella estaba sufriendo, y estaba triste. No podía consentir que nadie lo pasara mal a su lado, ahora le tocaba a ella cuidar de los demás.

¿Te ha gustado? Menuda historia, Jesús. A mi me gustó un montón, me he alegrado mucho por esa niña, y por mí, porque he comprendido que tu madre María no sólo te cuidó a ti cuando eras pequeño, sino que nos cuida a todos y nos escucha cuando lo pasamos mal.

Además he aprendido que, aunque no tenga razones para estar triste, merece la pena ayudar a cualquiera que me lo pida, vamos..., que es muy importante ser generosos sobre todo con el cariño y la amistad.

Además se que tú también has hecho mucho por todos...¡hasta la vida dejaste que te quitaran por nosotros!

Por eso Jesús te escribo esta carta, quería decirte que yo también quiero ayudarte a hacer felices a los demás, quiero ser generoso, me gustaría hacer como Patri, como María y como Tú, ayudarte a hacer todo lo posible para que nadie sufra, y menos los niños como yo.

Y no te creas..., sé que es difícil.

Bueno Jesús que no quiero cansarte con mi carta, aquí me tienes para ayudarte.

Soy poquita cosa, soy pequeño y me resfrío de vez en cuando, pero estoy dispuesto a ayudarte, me dejas...

Un beso tu amigo. Tony

Catequesis para adolescentes

"GENEROSOS Y ENTREGADOS... COMO MARÍA?

... ¿CUÁL ES MI MISIÓN?

AMBIENTACIÓN

Presentación y explicación del Cartel y Lema del Día del Seminario

FINALIDAD:

Partiendo de la experiencia:

Sentirnos “eslabones” de una cadena que nos mantiene ligados al Espíritu de Jesús, a su mensaje, a su persona... esa cadena de generosidad y entrega es la Iglesia.

A pesar de los fallos, defectos y equivocaciones, experimentar la presencia del Espíritu que nos congrega en la comunión y nos compromete con la misma misión y proyecto de Jesús, con María, “en la escuela de María”.

Vivir la Iglesia, como “tarea de todos” y en la que cada uno tiene un sitio, una misión... al servicio de la comunidad y complementariamente… el niño, el joven, el adulto…

Descubrir la vocación sacerdotal desde el compromiso que supone la vocación de María y el acontecimiento de la Eucaristía, dos realidades que nos llevan a entender la vida VOCACIONADA -APASIONADA

CONTENIDO:

La Iglesia es MISTERIO de salvación, es COMUNIÓN, es MISIÓN... “En la escuela de María”.

La Iglesia la formamos todos los creyentes en Cristo Jesús, reunidos por el mismo Espíritu, como hijos y hermanos... “generosos y entregados”.

La Iglesia existe para evangelizar = anunciar la Buena Noticia de Jesús: Libertad, justicia, amor, paz, fraternidad... María, mujer eucarística.

En la Iglesia existen diversos “carismas” (gracias) y “ministerios” (servicios) para llevar juntos a cabo la misión.

DESARROLLO:

Realidad de la Iglesia Lo que has recibido de la Iglesia
   
   
   
   
   

N.B. El catequista debe ayudar a:

A) Completar la relación de cosas que se reciben en la Iglesia: Sacramentos, fe, catequesis, formación, hermanos.

B) Explicar el “por qué” de los fallos y pecados. Formar con las palabras indicadas dos o tres descripciones de la Iglesia:

•  Comunidad de creyentes
•  Reino
•  Laicos
•  Comunión
•  Espíritu Santo
•  Familia de Dios
•  Eucaristía
•  Misión
•  Carismas
•  Evangelizar
•  María
•  Corresponsabilidad
•  Sacerdotes
•  Religiosas
•  Ministerios

Dos esquemas de Iglesia

Iglesia Vertical

Iglesia de los sacerdotes para el pueblo de Dios.

Iglesia en positivo.

Relaciones verticales.

Responsabilidad de unos, obediencia del resto.

Celebra el sacerdote con asistencia o participación de los fieles.

Trabajo pastoral del sacerdote con ayuda de laicos.

Iglesia Comunidad

Iglesia del Pueblo de Dios, servida por los sacerdotes.

Iglesia fraternal, dialogal

Relaciones horizontales.

Responsabilidad = corresponsabilidad.

Celebración de la comunidad presidida por el sacerdote.

Trabajo pastoral de la comunidad entera, en corresponsabilidad.

N.B. El catequista tiene que ayudar a hacer una crítica, discernimiento, reflexión serena y constructiva.

El esquema comunitario de la Iglesia no niega los carismas particulares; coloca todos ellos en su debido lugar, no sólo para la comunidad, sino en la comunidad, con la comunidad.

EXPLICACIÓN:

Iglesia ( ekklesía, palabra griega) = asamblea, comunidad, convocatoria, reunión.

Lo propio de la Iglesia no es sólo la organización ni la estructura, sino sobre todo ser comunión, fraternidad en el Espíritu que anuncia, realiza y vive el Reino de Dios.

La Iglesia es la comunidad de los que creemos en Cristo Jesús. En Él todos somos hijos y hermanos iguales, con un solo Padre y Señor…, con María, la Madre del Señor.

La única ley: la del amor. Generosos y entregados… La Eucaristía.

Todos iguales pero con distintas funciones, servicios, ministerios...

Todos en función de la misma misión: la de Cristo Jesús = anunciar el Reino.

La Iglesia no es sólo la jerarquía, los curas, los frailes y monjas.

Iglesia somos todos nosotros. Iglesia es nuestro grupo. Iglesia eres tú. Todos estamos en la misma barca y todos somos responsables. Aquí nadie puede ser espectador. Nadie puede lavarse las manos.

María – Mujer – Madre; se coloca en silencio al comienzo de la Iglesia.¿Cuál es el papel de María, como servidora generosa?

TESTIMONIOS:

Intenta tener un diálogo con un cristiano comprometido (joven o adulto, a ser posible conocido o cercano) Trae su testimonio al grupo.

“Para mí la Iglesia es el encuentro entre los cristianos, llamados por el Señor Jesús.

La Iglesia la formamos todos los que creemos en Jesucristo con nuestros anhelos, ilusiones, fallos, hechos y actitudes.

¿Te extraña que dentro de ella haya fallos y contradicciones? A mí no; pero pienso que no somos la Iglesia de Jesús si no damos testimonio de justicia y reconciliación, de generosidad y entrega, de servicio, de amor y alegría..

Justicia y generosidad para con los pobres, los humildes y los pisoteados.

Reconciliación y amor entregado para no cerrar las puertas a nadie; para considerar siempre al prójimo como un hermano.

Ser Iglesia es luch a r, mojarse, comprometerse y entregarse, servir y amar.

¡Hay tanto que hacer!

A mí, me siguen resonando hoy las palabras de Jesús: “Ven, sígueme”

PREGUNTAS:

ME HE FIJADO EN TI. VEN, SÍGUEME.

¿Qué sentimientos produce en ti ésta invitación de Jesús? ¿Te la crees?

¿Cuál es misión hoy en la Iglesia?

¿Cuál puede ser mi misión mañana?

CANTO: PESCADOR DE HOMBRES

Tú has venido a la orilla,
no has buscado ni a sabios ni a ricos.
Tan sólo quieres que yo te siga.

Señor, me has mirado a los ojos,
sonriendo has dicho mi nombre .
En la arena he dejado mi barc a :
junto a Ti buscaré otro mar.

Tú sabes bien lo que tengo,
en mi barca no hay oro ni espada,
tan sólo redes y mi trabajo.

Tú necesitas mis manos,
mi cansancio que a otros descanse
amor que quiera seguir amando.

Tú, pescador de otros lagos,
ansia eterna de hombres que espera n .
Amigo bueno que así me llamas.

ACTIVIDAD: Una oración con María..., para "partir el pan"

JUNTOS PARA PARTIR EL PAN, como María, la servicial, Señora de los Gestos, Madre de todos los hombres buscadores del sueño de Dios.

El sol está fuerte.
La madre ha corrido las cortinas.
No consigue disminuir la luz.

Huele a pan caliente.
El padre manda: “¡Hijo, tráete el pan!”
El pan llega entre las manos un
poco inseguras, inconscientes, del muchacho.
Rodea las sillas.
El padre manda: “¡Ponlo en medio de la mesa!”.

Y comienza a partir el pan redondo, tostado,
de miga blanca, esponjosa, y a la vez, con cuerpo.

A Juan le gusta arrebatar el pan, conquistarlo.
El hambre le ciega, los bocados son profundos.
Cree que le va a faltar el pan.
Que los hermanos se lo van a comer
sin dejarle a él, el más pequeño, todo lo que necesita.

Se da de codazos con Clara y con Eugenio
porque los ve como enemigos,
como competidores.
Además busca el pedazo más grande.
Si no come más es como si se quedara con hambre.
Juan come por los ojos y por temor.
Clara mira con desprecio a Juan, el arrebatado.
Ella es muy hábil para calcular el pan:
esto, para la mañana; esto, para la noche;
y si sobra, mañana hacemos sopas de ajo.
Para ella el pan es trabajo, cansancio,
no sabe comer el pan con alegría,
no sabe gozar de su bocado
de su gusto suave y terso,
anónimo y sólido

Felipe lo desperdicia.
A la madre le duele.
Ella amasó el pan y le dolió.
Jugar con el pan, hacerlo bolitas,
desmigarlo con indiferencia,
dejarlo caer al suelo
y esconderlo con los pies bajo la mesa,...
Es como si tuviera la cartera llena de billetes
y se fuera a un país lejano a tirar
con indiferencia lo ganado con sudor.

Rosa simplemente no come.
Mira al pan común como fuera una amenaza.
Habla poco y se suele quejar a veces.
El pan engorda y ella prefiere dejarlo a un lado.
Es como si no se arriesgase nunca a comer.

Eugenio es el hermano mayor.
Muchas veces mira al padre
a escondidas a ver como reacciona.
Quiere saber por la vía de los gestos
la verdad de su padre sobre el pan.
Está aprendiendo el arte de partir el pan.
Todavía no sabe que el pan se reparte bien
cuando se ha entregado todo lo demás.
Todavía no sabe que partir el pan es un regalo
aunque lo hermanos no se den cuenta.

Cava es la perrita de la casa.
Mueve su cola contenta cuando el
padre parte el pan.
Se come las migajas que caen y roe las cortezas.
Pone sus patas en las rodillas del padre
y espera que caiga algún pedazo
más de la mesa de los hijos.

El padre espera a ver qué queda del pan.
Le gusta ver que no queda nada,
que se lo comen todo.
Su hambre está ahí en el estómago,
pero el corazón la va transformando
en el gozo de dar
y entonces mira al mañana y lo ve
con pan para sus hijos.

El padre lo ha ganado y lo ha traído a casa.
Lo parte mirando a cada uno como es y se lo da.
Espera que sus hijos aprendan a gustarlo,
a ganarlo y a repartirlo.
Un día todos tendrán pan y todos lo
comerán con gusto,
como suficiente y único alimento,
en un banquete universal,
en un banquete de hermanos.
Cuando el padre parte el pan se le
ve el corazón.